La nación como problema. Los historiadores y "la cuestión nacional", Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2003
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Elías Palti: La nación como problema. Los historiadores y "la cuestión nacional", Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2003, 159 páginas. Paula G. Bruno Universidad de Buenos Aires Dos elocuentes citas -Jul ia Kristeva y Frank Kafkaabren la puerta al lector de La nación como problema. Los historiadores y "la cuestión nacional" que se enfrentará, además, a una dedicatoria no menos elocuente: "A las víctimas inocentes de lrak". Estas primeras coordenadas -más el título del libropodrían conducir a diversos lugares. Elías Pal ti se ocupa -a lo largo de la introducción, tres capítulos y un apéndiceele no abandonar al lector librado al azar y de establecer marcas y señales en un recorrido que, pese a la claridad y a la contundencia de Ja prosa que lo delinea, no deja de ser complejo. La complejidad de los argumentos está dada por la pluralidad de marcos referenciales en los que Palti inserta su objeto de estudio: las formas de abordaje de los tópicos ligados a la nación y al nacionalismo en el período comprendido entre el pasaje del siglo XIX al XX y la actualidad. Este libro no es un estudio netamente historiográfico ni un análisis de historia de los conceptos. Difícilmente podría sostenerse que es un texto clásico de hi s toria de las icteas o ele historia intelectual. Sin embargo, se ubica felizmente en la convergencia de estos marcos analíticos e interpretativos, sirviéndose en forma oportuna de operaciones intelectuales disímiles. En la introducción el autor presenta en sus line amientos generales el "con - cepto genealógico" y el "co ncepto antigenealógico" de nación, señalando que en el enfoque genealógico dominó el escenario europeo a lo largo del siglo XIX, mientras que, posteriormente, surgió una fue11e vertiente antigenealógica. Esta última, cuenta con un consenso muy extendido entre los historiadores que abordan temáticas y tópicos vinculados con el nacionalismo en la actualidad. Pal ti puntualiza que los supuestos generales de las visiones antigenealógicas descansan sobre la idea de que "la nación [ . .. J es una creación relativamente reciente (y, en última instancia arbitraria)" (p . 9). El autor asume que las miradas antigencalógicas no son simples argumentaciones de carácter teórico o conceptual sosteniendo que éstas tienen un programa no del todo explícito: "buscan minar las bases del moderno nacionalismo" y obstaculizar sus desaITollos rm1s radicalizados, i \raucaria . Re1'isw f/>1·ro11meric(//w de Filoso/la, Política y /i11111111 1it!11de .1N,.,12. Diciembre de 2 004 . Púgs. 192-196.
Paula l3runo 193 (p. 10). Por tanto. las lecturas antigenealógicas se propondrían de smantelar y desenmascarar los supuestos de las narrativas nacionalistas, en todas sus posibles manifestaciones. Por su parte, el autor remarca que 1 as investigaciones sistemáticas sobre el nacionalismo en tanto objeto de estudio son recientes, habrían surgido en el período de entreguerras. Otto Bauer es pensado por Palti como un pionero, en tanto sentó ciertas premisas para que la nación se convirtiese en un objeto pasible de ser estudiado (en su obra La socialdemocracia y la cuestión nacional de 1924 ). Bauer habría puesto sobre el tapete algunos supuestos fundamentales para desnaturalizar el concepto de nación y romper así con las lecturas hegemónicas que adherían a la perspectiva genealógica de nación, cuyas narrativas apuntaban a una búsqueda casi obsesiva de los orígenes y los rasgos distintivos de las naciones. A partir del período de entreguerras, entonces, se habría delineado una corriente antigenealógica que se consolidó con fuerza a lo largo del siglo XX. Palti sostiene que "esta perspectiva tiende a engendrar en el historiador la ilusión de encontrarse libre de toda presión ideológica" (p. 12) 1: argumenta que, sin embargo, hay en los exponentes de esta vertiente un programa tan ideológico como el que sostuvieron los más clásicos autores de narrativas nacionalistas en clave genealógica. Una de las apuestas más fuerte del libro gira en torno al siguiente argumento: los historiadores que han montado las lecturas antigenealógicas, amparados en una supuesta cientificidad y profesionalización. ocultan un discurso que - bajo la máscara de la desmitificación de las interpretaciones nacionalistas genealógicas-tiene presupuestos teóricos e ideológicos tan fuertes e inflexibles como el discurso que pretenden denunciar. Este último, es el punto que se convierte, según declara Palti, en el nudo de indagación de su libro: "de lo que se trata aquí es de historizar la propia contienda antigenealógica; y para ello es necesario dejar de ver a los nacionalistas y anti nacionalistas como conformando dos corrientes estables y homogéneas , en permanente antagonismo. para tratar de reconstruir los contextos de debnte específicos y las condiciones en que ambas perspectivas enfrentadas pudieron eventualmente articularse" (pp. 12 y 13). El capítulo 1 se titula "El nacimiento del concepto genealógico de nación: su sustrato de ideas"; allí el autor argumenta acerca del doble origen de la idea moderna l Palti apoya este argumento en una declaración de Eric Hobsbawm (que es desde su perspectiva el exponente má s representativo ele la rnrriente m1tigenealógica). a saber: Hohsbawm: ··ningún historiador serio de las naciones y el naCionalismo puede ser un nacionalista político comprometido ... La cita se encuentra en Hobsbawm. Eric. Naciones y Naciunalismo dntle 17/'iO . Ban.:elona, Crítica , 1998, p. 20.
194 Elías Palti: La Nación como problema ... ele nación. Doble origen que descansa, por un lado. en la idea romántica de nación (basada en la percepción de la nación como una entidad orgánica y singular) y, por el otro, en la idea ilustrada de nación (definida en torno a un horizonte democrático y cosmopolita resumido en el siguiente argumento: las naciones, en el largo plazo. se fusionarían basándose en los ideales de la razón). Este origen bifronte habría generado, según se destaca en el libro, una antinomia fundamental destinada a tener efectos duraderos: "a un nacionalismo progresista y democrático de raíces iluministas se opondría un concepto autoritario y reaccionario fundado en un ideal organicista (que habría surgido originalmente a fines del siglo XVIII o comienzos del siglo XIX como reacción a las visiones aromistas o mecanicistas de la Ilustración)'' (p. 30). El autor discute esta idea antinómica y simplificadora realizando un rastreo minucioso y sutil de los conceptos iluministas y románticos en torno a temas como la sociedad y la comunidad. y revisando autores clásicos, desde Leihniz. Yoltaire y Montesquieu hasta Herder, Fichte y Schelling. Las conclusiones generales de este recorrido, sustentado por un notable aparato erudito, se montan en torno a la siguiente idea: ''a lo largo del siglo XIX. el concepto evolucionista genealógico proveería el suelo de categorías en función de las cuales tanto los nacionalistas como sus opositores podrían abordar la ;cuestió n nacional', articular públicamente sus puntos de vista respectivos. y comprender aun el sentido ele su misma disidencia" (p. 48). El capítulo II, "La descomposición del concepto genealógico", Palti argumenta que Ja concepción genealógica de nación comenzó a ser puesta en cuestión a mediados del siglo XIX por personajes como lord Acton y Ernest Renan. El autor señala que en los aportes de estos personajes ("Nationality" de lord Acton. publicado en 1862 en The Home and Foering Review, y la famosa conferencia de 1882 de Renan, "¿Qu' est-ce qu' une nation?"). Con el objetivo de dar cuenta ele esta afirmación, se recorren detalladamente ambos textos colocándolos en el horizonte de sus contextos históricos ele aparición y difusión. En el capítulo 111, "E mergencia y descomposición del discurso antigenea - lógico de la nación'', Palti focaliza la atención en el texto ya mencionado el e Otto Bauer, destacando que éste marca un momento de quiebre en los estudios acerca de la cuestión nacional y analizando los sustratos conceptuales que se fueron delineando en los estudios sobre lo nacional desde el período de entreguerras. Pal ti destaca que: '\ólo luego ele la Pirmera Guerra la nación y los nacionalismos se convierten en objeto ele reflexiones sistemáticas. Los nuevos enfoques pivotarán ya sobre la base de una visión claramente anti genealógica, esto es, sobre el supuesto ele modernidad y el carácter de construcción mental del concepto ele nación" (p. 89). Esta nueva forma de abordar los temas relacionados con la nación y el naciona-
Paula Bruno 195 lismo. como la marca temporal lo indica, habrían surgido en el contexto de una exacerbación notable de los nacionalismos y se habrían consolidado en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Munclial2• Sentadas estas premisas, Pal ti analiza la obra ele Eric Hobsbawm, Naciones y nacionalismos desde 1780 (primera edición en inglés: 1989), asumiéndola como representativa de la corriente antigenealógica y mostrando las lisuras del concepto ele nación sobre el que ésta se basa. Con esta operación, el autor completa y refuerza una tarea ya emprendida años at1·ás en uno ele los capítulos de su libro Aporías'. Por estas vías se completa el periplo del estudio aquí comentado. No sin antes analizar críticamente, entre otras, las obras ele Beneclict Anclerson' y Homi Bhabha', y revelar las operaciones intelectuales y conceptuales que sostienen y clan sentido a las lecturas que postulan la idea ele que las naciones modernas son el resultado ele "ficciones narrativas" o de "constructos mentales". Como corolario ele este ejercicio crítico, Palti destaca: "en su intento ele desmontar el concepto nacionalista , la crítica deconstruccionista multiculturalista lleva al impulso antigenealógico hasta sus últimas consecuencias lógicas en que se vuelve contradictorio consigo mismo, haciendo así manifiesta su esencia política ocluida'' (p. 127). De este modo, el autor señala que hacia fines del siglo XX el concepto antigenealógico ele la nación llegó a su ocaso dado que "sus premisas y fundamentos fueron corroídos y sus puntos ciegos expuestos por la convergencia de una serie de fenómenos políticos recientes con un conjunto ele transformaciones conceptuales producidas en el área" (p. 128). Se ha abierto, así, desde su perspectiva, una etapa ele incertidumbres en lo que tiene que ver con las formas históricas de pensar la nación y el nacionalismo. El libro se cierra con un apéndice titulado "Los relatos de la nacionalidad en América Latina: acerca ele la construcción política ele la nación". Allí, Elías Palti da cuenta de algunas perspectivas latinoamericanas decimonónicas acerca del pasado nacional y revisa las obras de clestacaclos hombres públicos, como los mexicanos 2 Para una interesante muestra de las lecturas sobre "la cuestión nacional" en el largo plazo pueden consultarse los estudios reunidos en Fcrnúndez Bravo, Álvaro (comp.). ú1 im·e11cióll de la naci1í11: De Herder a Homi Blwha, Buenos Aires. Manantial, 2000. 3 Nos referimos a: "Nación. El cnfoc.¡ue genealógico de la nación y sus descontentos. El dilema hobsbawmiano", en: Palti. Elías José, Aporías. Tiempo, Modernidad. Historia. S11¡e10, Nacirin. Le.v, Madrid/Buenos Aires. Alianza Editorial, 2001, pp. 193-232. 4 Véase Anderson. Benedict, Comunidades i111agi11r11/as . Re.flexiones sobre el origen v la difi1siri11 del 11acio11alis1110. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica. 1983. 5 Véase Bhabha, Homi (ed.). Nation ami 1wrrari1111, London/New York, Routledge, 1990.
196 Elías Palti: Lcl Nación como prob/emn ... José María Luis Mora ( 1794-1848). Lucas Al amán (J 792-1853) y el argentino Baitolomé Mitre (1821-1906). Puede sostenerse, entonces, que Elías Palti realiza una revisión prolija, sistemática y erudita de las obras de Jos pensadores y los historiadores que en los dos últimos siglos han organizado o derrumbado naiTativas de corte nacionalista. Así como los exponentes de la corriente antigenealógica se propusieron derrumbar los principios sobre los que se sustentaban las lecturas genealógicas de la nación, el autor se propuso desentrañar los supuestos y las premisas sobre las que sustentan sus interpretaciones quienes bregan por un concepto anti genealógico de nación. El libro es entonces, en algún punto, la historia de un desenmascaramiento y, a la vez, una operación intelectual de desenmascaramiento en sí misma. Prestando especial atención a los contextos de producción de los discursos analizados, a la historia de los conceptos y a las tramas de significado en las que se insertan esos discursos y esos conceptos, Pal ti traza un completo mapa ubicar los procesos de formación de las narrativas nacionalistas y el surgimiento de interpretaciones que intentaron revelar Jos cimientos de estas ficciones de identidad postulándose a sí mismos como discursos progresistas y superadores de los anteriores. Por todo ello, el libro se convierte en una obra de consulta indispensable para un abanico de lectores compuesto no sólo por especialistas en temas vinculados con "la cuestión nacional" y la historia de las ideas, de la historiografía y de los intelectuales, sino también por quienes estén interesados en los conflictos contemporáneos vinculados con cuestiones étnicas de distintos signos y matices.