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Trabajo Fin de Grado Universidad de Sevilla Facultad Ciencias de la Educación. Grado en Educación Primaria La Educación para la Muerte desde la perspectiva del profesorado de Educación Primaria. María Cornejo Borrego Tutora: Olga Moreno-Fernández Departamento Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales Sevilla, 4 septiembre de 2018
Índice Resumen ........................................................................................................................... 3 Abstract ............................................................................................................................. 3 Introducción ...................................................................................................................... 4 Justificación. ..................................................................................................................... 5 Marco teórico. ................................................................................................................... 7 La EpM y su vinculación con otras temáticas transversales. ................................ 10 Formación del profesorado en EpM ...................................................................... 15 Pedagogía en Educación para la Muerte. .............................................................. 18 El duelo ................................................................................................................. 20 Características del duelo en niños y adolescentes ................................................. 21 Manifestaciones del duelo en niños y adolescentes. ............................................. 22 Factores de riesgo de duelo complicado ............................................................... 24 Signos de alerta de duelo complicado ................................................................... 24 Antes del fallecimiento ......................................................................................... 25 Después del fallecimiento ..................................................................................... 26 Objetivos ......................................................................................................................... 28 Metodología .................................................................................................................... 29 Contexto y muestra. .............................................................................................. 29 Procedimiento aplicado. ........................................................................................ 29 Cuadro de categorías. ............................................................................................ 30 Resultados ....................................................................................................................... 33 Conclusión ...................................................................................................................... 38 Referencias ..................................................................................................................... 40 ANEXOS ........................................................................................................................ 42 ANEXO I. Entrevista ...................................................................................................... 42 ANEXO 2. Transcripciones entrevistas.......................................................................... 44
Resumen La elaboración de este trabajo de investigación se realiza con el objetivo de plantear la Enseñanza para la Muerte (EpM) en educación primaria. Se estudiará qué sucede durante el duelo en niños de esta etapa. Así, se demostrará que la intervención durante el duelo y su enseñanza en las aulas, mejorará aspectos del niño sin olvidar la experimentación de las fases del duelo. Según la bibliografía existente en la temática, se mencionará la muerte en varias culturas, porqué enseñar en EpM, el duelo y la percepción de la muerte en niños, la formación de profesores y padres en EpM, así como, la pedagogía de la EpM. Para ello, se realizarán 12 entrevistas a maestros de educación primaria sobre diferentes aspectos de la EpM. La información significativa será útil para convencer a la comunidad educativa en la inmersión de la EpM en el sistema educativo. Palabras clave: EpM, muerte, duelo, educación primaria, pedagogía. Abstract The elaboration of this research work is carried out with the objective of presenting Teaching for Death (EpM in Spanish) in primary education. It will be studied what happens during the bereavement in children of this stage. Thus, it will be demonstrated that the intervention during the duel and its teaching in the classroom, will improve aspects of the child without forgetting the experimentation of the phases of the duel. According to the existing bibliography on the subject, death will be mentioned in various cultures, why teaching in EpM, grief and the perception of death in children, the training of teachers and parents in EpM, as well as the methodology of EpM. To carry out this aim, 12 primary school teachers will be interviewed on different aspects of the EpM. The relevant information will be useful to convince the educational community in the immersion of the EpM in the education system. Keywords: EpM, death, bereavement, primary education, pedagogy.
Introducción El primer entorno donde se produce aprendizajes primarios durante la infancia, es la familia. El segundo en importancia es la escuela. Entre ambos se conforma la personalidad del niño, la modificación de la misma se debe al desarrollo tanto cognitivo como personal y a la adquisición de valores (Vázquez, 2006). Para profundizar más sobre este ámbito, en el que hay una directa relación entre la familia, la escuela y el niño, y en educar para la muerte en los centros escolares, hay qué solventar algunas cuestiones. Antes de adentrar la EpM en la escuela, es fundamental conocer la importancia que tiene el concepto y el hecho en sí en la vida diaria de los seres humanos, tanto adultos como niños. Por ello, se debe hacer una comparación del tratado de la muerte en diferentes países, ya que sus culturas aportarán una visión más completa y global sobre la muerte y sus variantes. Llegado a este punto es muy importante identificar en el alumno la capacidad de expresar, comprender y controlar la situación de pérdida de la figura de apego y enfrentarse al proceso de duelo, en el que se puede desencadenar una crisis emocional y comportamental, llamada duelo complicado. El desarrollo de esta habilidad dependerá de los factores de autorregulación emocional como la personalidad, el ambiente que rodee al niño, recursos personales de los que disponga, etc., (García-Vesga & Ossa, 2013). Se conocerá desde un punto de vista generalizado las culturas de la muerte en algunos países, así como, los ritos mortuorios correspondientes. La muerte se desarrolla en un contexto social determinado en función de diferentes roles sociales, ritos funerarios, etc., por lo que cada cultura maneja esta cuestión de una forma diferente (Caycedo, 2007).También se analizará la Educación para la Muerte y la importancia de incluir este concepto en las aulas. La escuela siempre ha ignorado la EpM, pero es una vivencia que el niño presencia en su entorno familiar y que la escuela no puede dejar de lado. Aprender sobre ello es tomar conciencia y responsabilidad de la vida para encontrar una plenitud en ella, así como la madurez personal que se desarrolla en su enseñanza (Herrán y Cortina, 2006) .Así, se define la EpM como el entendimiento e integración de la muerte en el ámbito educativo, social y escolar, así como, la formación de educadores y familias, para hacer evolucionar a las personas y cooperar en humanidad a partir de propuestas didácticas adaptadas (García, 2012). Todo esto sin olvidar que los profesores necesitan formación en la EpM para hacer frente a este reto social dentro de las aulas. Se conoce el origen del ser humano pero no se conoce hacia
dónde se va, es decir, son dudas no resueltas para el alumnado. Los docentes en una situación como la pérdida de un ser querido de algún estudiante se pueden preguntar: ¿cómo se explica qué es la muerte? ¿De qué manera se hace ver que la persona fallecida no va a volver? Por ello, los recursos didácticos en EpM son tan urgentes (Magaña, 2018) Para ello se realizará a modo de recogida de datos una entrevista desde la perspectiva docente de Educación Primaria. La entrevista recoge la temática del duelo y EpM, ya que los docentes pueden encontrar este reto en las aulas con los alumnos, debido a las vivencias que éstos presencia en su entorno más cercano sobre la muerte. En la entrevista se recogerán tres ideas principales que son la opinión personal sobre la EpM, la formación de los docentes en EpM y la disponibilidad que tienen éstos en trabajar la EpM en las aulas. Justificación. Para justificar la Educación para la Muerte hay que plantear algunas preguntas. ¿Es un tema de interés para los alumnos de educación primaria? ¿Hay actualmente una educación actual en la vida y en la muerte? ¿Es conveniente hacer saber la realidad de una situación de pérdida a los estudiantes de educación primaria? ¿Cómo se abordaría la EpM en el aula? ¿Se programaría como un tema transversal o como un área curricular? ¿En qué momento se debe enseñar la EpM? (De la Herrán, González, Navarro, Bravo, y Freire, 1997) En la educación actual hay un vacío curricular con respecto a la enseñanza de la educación para la vida y la muerte. Tan necesario es educar para la vida, como para la muerte, ya que quién no educa en la muerte no educa para la vida. Es tal el tabú generado por la sociedad que no queda reflejado en la educación en ningún momento. La muerte se esconde tanto entre la sociedad que hasta cuando la elección es a título personal no se le deja espacio para hablar de ella, como por ejemplo, cuando los niños preguntan curiosidades sobre la muerte que no tienen resueltas. No existen proyectos educativos relacionados con la muerte o el duelo. (De la Herrán et al, 1997) . Siempre se ha mencionado la muerte desde el punto de vista de la Biología, Antropología o en otras disciplinas como la Psicología y la Sociología, pero nunca se ha hablado desde una perspectiva pedagógica. Desde la Pedagogía se crearía una sociedad más humana, responsable y culta normalizando tanto educativamente como socialmente
la muerte. En estos últimos años, se están poniendo en práctica algunos proyectos educativos en pedagogía de la muerte en España. (Herrero, Herrán y Cortina, 2015) La muerte es un interés para los niños desde que ellos mismos se preocupan por ella desde su perspectiva. A través de preguntas, de dudas o curiosidades ellos establecen un punto de interés que es necesario resolver. El interés del niño se muestra desde lo que el propio niño pida saber y se limita hasta donde el propio niño necesite saber. La visualización de la muerte para los adultos y los niños es muy diferente. Mientras que los primeros lo presencian desde la realidad de la irreversibilidad de la muerte, incomprensible, trágica, etc., los segundos lo sienten como algo lejano que no va con ellos, que tiene arreglo e imaginaria. Por ello, los adultos al no relativizar, enseñan la muerte desde un egoísmo muy profundo, dónde el adulto no empatiza con el niño. Para llevar a cabo la EpM en el aula se requiere una indagación de las profesionales profunda para profundizar en el concepto de una manera respetuosa con el niño. La planificación se debe realizar a conciencia y con las decisiones de todos los docentes para que así quede reflejado en el proyecto educativo de centro. La muerte debe ser enseñada sin prejuicios (De la Herrán et al, 1997). Poch y Herrero (2003), en su libro La muerte y el duelo en el contexto educativo, reflejan las respuestas realizadas a docentes sobre la EpM en uno de sus trabajos de investigación sobre la muerte. En ellas se observa rápidamente la reivindicación que existe por parte de los educadores en enseñar la EpM y en la preparación en la EpM de los docentes para manejar este acontecimiento en clase. Las reacciones de los educadores ante la muerte en los colegios, suelen ser variadas pero normalmente hay inseguridad y gran desconocimiento sobre cómo ayudar. Conociendo las respuestas de interés de los usuarios que recibirían esta formación para la EpM, se debería empezar a construir una formación tanto para los docentes como para los alumnos, que culminaría con unos resultados exitosos en lo que educación se refiere (Poch y Herrero, 2003) . En la experiencia realizada por De la Herrán et al., (1997), más de la mitad de los niños comprendidos en edades de 2 a 6 años han sufrido una situación de pérdida (familiares cercanos, animales…), la unanimidad era clara en cuánto a quién debía enseñar el concepto de la muerte, la escuela y el 10% de los maestros habían abordado el concepto desde la espontaneidad y el consuelo por parte de ellos a los alumnos y argumentaban que no tenían recursos didácticos para impartirlo. Cómo justificación personal, considero que este trabajo de investigación es relevante debido al peso en la realidad que tiene la muerte en los alumnos de educación primaria y
la desinformación que poseen los docentes para sobrellevar una situación de duelo en el aula. La muerte se encuentra día a día en la vida de todos y los niños no quedan exentos de este hecho, y por otra parte los educadores quedan indefensos. En ocasiones los niños se pueden encontrar ante un duelo complejo que pueden desencadenar numerosos problemas emocionales, sociales y académicos, es por ello que los docentes, al igual que las familias y la sociedad en su conjunto, deben tener recursos para afrontar esta difícil situación en la que hay que saber muy bien medir las palabras y los actos hacia el alumnado. Cuando en clase se suceden numerosos momentos en los que hablar de la muerte, como por ejemplo, en el área de ciencias cuando se enseña el ciclo de la vida, no se profundiza en ella. Por ello, al dejar de lado la muerte en estos momentos en lo que más fácilmente se podrían abarcar, se está dejando a un lado la realidad, y a los niños hay que prepararles desde el colegio para los retos de la sociedad real, aunque eso sí, desde la adaptación de la materia a su fase evolutiva y cognitiva. De esta manera, se creará personas exitosas que sabrán hacer frente al fracaso y a los puntos de estado anímico más bajos en sus vidas, y por el contrario, no se seguirán encontrando personas en las que el duelo hace vida por ellas mismas y en las que el fracaso cobra protagonismo. Además, en el ámbito educativo en España, es muy escasa la investigación que existe sobre la EpM. Tan sólo los autores, Alfonso de la Herrán, Concepció Poch, Encarnación Pedrero o Mar Cortina examinan la EpM desde la perspectiva educativa, lo que hace pensar que aún queda trabajo por hacer para darle una buena cabida en los centros escolares. Quizá se debería extraer un aprendizaje mayor de la cultura inglesa en lo que respecta a la muerte. Festejar la vida, los éxitos, la felicidad y los buenos momentos de esa persona o mascota que ya no esté sería un punto de partida para perjudicarse menos uno mismo. ¿Acaso no son éstos argumentos de peso para no afrontar esta difícil situación desde pequeños? Marco teórico. La muerte y el duelo en la cultura. Dependiendo de la cultura en la que se estudie la muerte, ésta tendrá una acepción u otra construida por una sociedad determinada, la cual a su vez corona este hecho con
unos ritos funerarios determinados. Hay civilizaciones o pueblos que tienen una visión de la muerte muy angustiosa y con miedo como es el caso de los países occidentales, sin embargo, hay otros, como por ejemplo México, que lo plantean como una festividad que incluso se ha llegado a declarar como fiesta nacional. El luto son esos comportamientos, actos o vestimentas puestos en práctica durante el duelo como muestra de respeto hacia el ser querido que ha fallecido (Gaycedo, 2007). Occidente En occidente actualmente, la muerte es un tema escondido. La muerte está presente en una época en la que la felicidad es lo primero de todas las cosas y por eso se evita continuamente hablar sobre ella. Ahora las personas no mueren en sus casas como hacían antiguamente, sino que mueren en el hospital. Antes se acompañaba al fallecido en su muerte y ahora incluso en los hospitales, No hay ritos para la muerte, sino que todo lo que se hace se pone en práctica en el funeral. En España, el equipo médico decide cuando se acaba la época de sufrimiento del fallecido, pero no se conoce cuál es el momento de en el que sucede la muerte. Se realiza de una forma discreta dónde apenas existe duelo o manifestación de luto. La cremación es cada vez más habitual y se empieza a dejar de visitar el féretro. Aunque siempre se ha vestido de negro, ahora esta práctica ha disminuido. Al fallecido casi se le olvida y tan sólo una vez al año y de forma institucional se realiza un culto al principio del mes de noviembre, con un ritual muy marcado y en el que acuden todas las personas que conocían al fallecido. La vida actual está llevándose a cabo como si la población nunca fuese a morir y se aprecia que hablar de la muerte en público está mal visto, de hecho no se enseña ni se informa sobre ello en las instituciones educativas como universidades, etc., (De Miguel). En España al no existir una socialización para la muerte, los ciudadanos no saben qué hacer con los muertos, por ello, le dejan el cargo a instituciones como las iglesias, los hospitales o la industria funeraria. Es decir, no se está aprendiendo a morir. En los países de origen occidental los comportamientos más comunes son el entierro, el luto mostrado con la ropa (Gaycedo, 2007). En occidente los rituales mortuorios tienen como significado que el alma de la persona fallecida asciende hacia la inmortalidad y por consiguiente hacia la continuación de la vida en otro lugar (Gómez, 2011).
América, (México) En el caso de los mexicanos, la cultura de la muerte ha estado en movimiento debido a los poblados que conquistaron su territorio en épocas pasadas y estuvieron construyendo una cultura que aunque hoy ha evolucionado, tiene rastro del pasado. La riqueza que existe en el pensamiento de la muerte en este país, puede ser muy interesante debido a la cultura occidental que pobló México y otros pueblos colombianos. Los ritos católicos son los que se practican porque la mayoría de sus habitantes pertenecen a la religión cristiana. También ha estado la muerte reflejada en la escritura o pintura, con artistas como Goya, uno de los pintores más reconocidos internacionalmente. Incluso la muerte ha sido una herramienta utilizada en el arte para dar visibilidad a las desigualdades sociales existentes a lo largo de los tiempos. En México se identifica a la muerte con el símbolo de la carabela. Este símbolo tuvo su comienzo en el siglo XX debido a la burla que se les hacían a los políticos. Los ciudadanos mexicanos tienen dos días para celebrar la muerte y son el 1 y el 2 de noviembre en los que se celebran, el día de los muertos y el día de los niños fallecidos, respectivamente. Las casas son decoradas con ofrendas que los ciudadanos hacen a sus fallecidos como recuerdo. Actualmente esta celebración casi se solapa con la celebración Halloween, la fiesta estadounidense que ha inundado su influencia en todo el mundo. En cuanto al duelo, el país latinoamericano hay que destacar que sus reacciones ante el duelo se hacen de manera social. Es decir, en los ritos funerarios, los cuales pueden ser varios como cremación, momificación, entierro, velatorios o incluso la construcción de monumentos, se practican desde un punto de vista de ayuda hacia la persona que va a comenzar el proceso de duelo. Se utiliza con el objeto de establecer lazos afectivos y solidarios hacia las personas afectadas por el fallecimiento de un ser querido, para sobrellevar mejor el dolor. Los ritos mortuorios en la civilización mexicana es una manera de mitigar el dolor y está muy bien reconocida internacionalmente (Gómez, 2011). África y Asia (países islámicos) Para hablar de la muerte en el territorio de áfrica, es necesario hacer mención a los países que siguen la religión islámica en el continente, que son la mayoría de ellos. El
Artaraz, Sierra, González, García, Blanco y Landa (2017) proponen una guía para la preparación de padres, madres y profesores sobre el duelo en la infancia y en la adolescencia como instrumento de ayuda para facilitar la comunicación y tratamiento de una situación de duelo con los más pequeños. Los autores la justifican por la relevancia que tiene la muerte en la vida y las consecuencias que puede traer ésta como enfermedades, sobre todo a nivel mental, como podrían ser depresión, somatizaciones, ansiedad o duelos complicados. El duelo es un camino que necesita ser pasado y necesita una adaptación por parte de la persona que lo sufre. A lo largo de las vidas de los alumnos, así como de cualquier adulto, se van a experimentar muchas situaciones de pérdida y no sólo relacionadas con el hecho de la muerte, sino también con el desamor, inmigración, fracasos académicos, divorcios de los padres o personas con un fuerte vínculo afectivo, la desilusión… Antes de que el profesorado intermedie en una situación de duelo, bien se trate de un duelo complicado o no, debe conocer que detalles se pueden dar en el aula en estos alumnos para alertarse. Éstos pueden ser: Dificultades de atención, concentración, memoria, disminución del rendimiento académico, conducta ansiosa (aislarse, preguntar constantemente, inquietud…), arranques de llanto repentinos, conductas hiperactivas, irritabilidad, dificultades de relación con sus compañeros (aislamiento, agresividad…) (Artaraz et al., 2017) Según Artaraz et al., (2017, pp. 14-15), algunas indicaciones que se podría seguir como docente serían: Mantener la normalidad en el aula pero con flexibilidad. Mantener comunicación continuada con los padres y madres o tutores. Ofrecer al menor un apoyo adicional en el ámbito escolar si lo requiere, permitir llamadas telefónicas o salidas del aula. Respetar y tener en cuenta las fechas especiales y preparar al resto del alumnado para el regreso de un compañero en duelo. Preparar al resto del alumnado para el regreso de un compañero en duelo. Tratar la muerte con el alumnado de primaria. Durante todo el trabajo se está dando una información sobre la muerte y el duelo muy importante, así como, las ventajas que supone implantar su enseñanza en la
escuela, la muerte en otras culturas o la formación de los profesores y padres sobre el tema en cuestión. Pero hay que tener en cuenta un elemento fundamental cada vez que se hable de enseñanza, el discente. ¿Cómo se tiene que afrontar la muerte ante un alumno de la etapa primaria? Si esta situación se da en el aula hay que mostrar sinceridad ante los alumnos. De la misma forma en la que se debe apartar al niño durante las primeras horas de la muerte debido a la posibilidad de que los adultos sufran pérdidas de control o escenas desgarradoras. Lo más adecuado es mantener al niño informado de lo que está ocurriendo a su alrededor, para así ahorrarle un sufrimiento más tardío. Tienen que aprender a pasar todos los momentos de pena, llanto y vacío ya que se están produciendo cambios en sus vidas y no se le puede apartar de esa realidad (García y Calvo, 2012). Algunos aspectos para que el profesor pueda sobrellevar esta situación ante el grupo de alumnos son: (García y Calvo, 2012) Comunicar la muerte en cuánto antes. Si se va a producir dentro del aula, con antelación se debe crear un clima de tranquilidad y escucha. Los docentes son los que deben comunicar la noticia para que los alumnos también expresen sus sentimientos con ellos. Recordar los mejores momentos vividos con la persona fallecida es una buena opción para calmar esos primeros momentos. Comentar el porqué del fallecimiento de forma que ellos lo entiendan con facilidad. El tratamiento a seguir debe ser el mismo excepto en ocasiones en las que haya comportamientos disruptivos y se necesite más tiempo de lo normal. Crear y adoptar una actitud de escucha, tanto el profesor como los alumnos para así crear un clima favorable en el aula. No utilizar frases tipo: “los niños no pueden llorar”, “tú ya eres muy mayor”, “tienes que ser muy fuerte y valiente”, “no tienes que ponerte así”, “ahora el hombre de la casa tienes que ser tú”… En cuanto a los alumnos del tercer ciclo: Si los alumnos se enfadan, habrá que protegerles muchos y así evitar conductas indeseadas. Expresar y compartir los sentimientos del profesor con el alumnado.
Hablar sobre los temores y aportar confidencialidad. Darles ánimo para que continúan haciendo las actividades con sus amigos y personas de su misma edad. Recordarles que como maestro o maestra, estarás a su lado. Pedagogía en Educación para la Muerte. Una vez se ha hablado del duelo y de sus procesos, la pregunta que surge es ¿por qué educar en EpM en los centros escolares? ¿Están los maestros formados en EpM? ¿Existe esta competencia en la programación de aula? El sentido de la vida se descubre tanto con las experiencias positivas, como por ejemplo, el placer, como de las experiencias negativas, como por ejemplo la muerte. La muerte es parte de la vida y por ello es un elemento más que hace dar peso al disfrute de la vida, al gozo y la importancia de la vida. El concepto de vida no tiene validez si no se habla del concepto de muerte, ya que los dos se encuentran estrechamente unido, tanto que uno resulta ser el límite del otro (Herrero, 2003). Según los investigadores, los adultos y padres tenemos unas experiencias en torno a la muerte ambiguas. Esto provoca que se distraiga al niño de cualquier tipo de vivencia relacionada con la muerte para evitar el sufrimiento de éste en la edad infantil. Es como si el niño fuese más feliz si no convive con este tema (Herrero, 2003). La escuela no sólo enseña contenidos académicos que se dejan ver en el currículum, sino también contenidos transversales incluidos en el currículum oculto. Hay que tener presente que la enseñanza no es sólo en cuánto a materias, sino también en cuanto a la propia persona del alumno, sus emociones y su contexto más cercano. Los profesionales de la educación y los padres, no están lo suficientemente formados para abordar la muerte en las aulas. No hay recursos metodológicos para hacer frente a este reto social, que en muchas ocasiones vienen a ser preguntas de interés que los propios niños nos plantean. Un buen educador se enfrenta a los mejores y más duros momentos que suceden dentro del aula. Si se echa un vistazo al temario de los alumnos hoy día, se puede observar claramente que se habla de todos los aspectos de la vida y en cuanto se llega al momento de la muerte no se sabe nada más, como si la muerte no estuviera entre ellos. La preparación hacia los momentos duros en la vida de los niños, hacia el sufrimiento o la tristeza no es una competencia que se complemente en los centros
escolares actuales. Ser resiliente en los momentos de sufrimiento es un reto social que también tiene que aprenderse desde que las personas son más receptivas, es decir, la infancia. El éxito en la vida depende mucho de lo resiliente que se pueda llegar a ser ante momentos que hunden nuestras emociones, las cuales, influyen tanto en el éxito de nuestro aprendizaje académico. Mèlchi (1989, p.27) afirma: […] Si nuestra juventud desconoce el cementerio es obvio que no encontramos en un ciclo educativo-cultural condenado a la más absoluta ignorancia sobre la muerte. La causa más probable de esta ignorancia es la que considera que una vivencia de la muerte en los niños es perjudicial para psicología. Esto es radicalmente falso. Por ello, los investigadores plantean una pedagogía de la muerte adaptándola al momento evolutivo en el que se encuentre el niño y así anticipar las estrategias o soluciones que se puedan llevar a cabo en un momento complicado como es la vivencia de una pérdida en el futuro del niño. Así, el alumno sabrá equilibrar las emociones y sus pensamientos, es decir, auto gestionarse emocionalmente. En cierto modo, la escuela trata de prevenir antes de que algo suceda, en este caso ayudaría al niño aportando estrategias que más tarde podrá utilizar (Herrero, 2003). Los expertos proponen como objetivos en lo que respecta a la pedagogía de la muerte, los siguientes: Erigir una pedagogía del sufrimiento, de la muerte y la finitud. Incentivar el acto educativo desde la felicidad y el placer y también desde las situaciones más desagradables e inevitables de la vida. Especificar y desarrollar los valores creados a partir de una situación de sufrimiento, contingencia y muerte. Aportar la formación necesaria a los educadores sobre el proceso psicológico infantil y de duelo frente a la muerte. Facilitar más profesionales expertos en cómo abordar la muerte cuando el docente se vea limitado. Demandar a los docentes que empleen el diálogo en las aulas a través de tutorías o conversaciones guiadas, en las que los alumnos cuenten sus vivencias en torno a la muerte. Presentar a los alumnos una serie de ayudas que les faciliten el proceso de duelo y les ayude a reflexionar.
El duelo Durante el recorrido de nuestra vida, se presentan diversas situaciones que crean un gran impacto o sorpresa y que pueden derivar a que se produzca un incremento de los miedos o inseguridades de la persona. Estos acontecimientos influyen tanto a nivel psicológico como físico, y en lo que respecta al nivel psicológico, las consecuencias pueden traducirse en un grave problema emocional, resultando así el estrés como enfermedad más común. Según la RAE, el estrés es la tensión provocada por situaciones agobiantes que originan reacciones psicosomáticas o trastornos psicológicos a veces graves (Española, 1780). Estas crisis a veces resultan beneficiosas para la persona porque se fortalece. Las circunstancias que provocan crisis que pueden estar originadas en el círculo familiar y se caracterizan por unos síntomas determinados que no tienen por qué producirse en el mismo momento que ocurre esa situación (Ordóñez y Lacasta, 2007). Seguidamente, se detallarán diferentes situaciones de estrés emocional vistas actualmente y sus consecuencias. La crisis emocional a desarrollar es el duelo, debido a la temática de la entrevista realizada en el presente trabajo de investigación. ¿Qué es el duelo? Antes que profundizar, hay que conocer a qué se le llama duelo. El duelo es un sentimiento de tristeza, dolor o sufrimiento; la manifestación que hacen las personas para demostrar qué sentimiento tiene hacia la muerte de alguien o el acompañamiento a los seres queridos y al cementerio del cadáver (Ordoñez y Lacasta, 2007). Durante el desarrollo del trabajo, se inclina el duelo hacia los dos primeros significados, dónde el duelo se entiende como el sentimiento de tristeza, aflicción o proceso emocional que ocurre cuando se ha producido el fallecimiento de un ser al que se le tiene un vínculo afectivo muy especial o cercano. Por tanto, el reflejo del duelo se produce de forma psicológica con los sentimientos o emociones y también, físicamente. Se conoce también como un proceso que tiene unas fases muy claras, las cuales hay que experimentar para que al final de ese proceso, de dolor quede un alivio emocional que haga a la persona dejar la tristeza a un lado y sentir la aceptación de ese fallecimiento. Es uno de los momentos más agitados emocionalmente de la vida y cada
apersona lo experimenta de una manera diferente y tomándose el tiempo necesario para la recuperación. (Ordoñez y Lacasta, 2007). El duelo complicado se produce cuando no hay recursos que faciliten el proceso de duelo, es decir, cómo afrontar la pérdida. Para paliar el duelo complicado se necesita tratamiento psicológico y las causas que pueden provocarlo son (Ordoñez y Lacasta, 2007): 1. Desde las relaciones de conflictividad, reproche o dependencia. 2. Según las particularidad del fallecido, como la juventud del mismo, muerte súbita o desaparición, etc. 3. Desde una perspectiva personal, que se hace más complicada en los varones, por problemas de salud o mentales o mentales o físicos. 4. Producido de manera social debido al escaso apoyo familiar o nivel económico bajo. En cuanto al riesgo que existe en el duelo complicado, uno de los casos más difíciles suceden cuando el niño pierde a una de las figuras paternas, bien sea la madre o el padre y del que no hay mucha información actualmente. La problemática que se cuestionan algunos expertos es a qué edad se debe comenzar a hablar del duelo. Algunos manifiestan que lo más acertado es después de la adolescencia y la gran mayoría piensa que a partir de los 6 meses de edad se comienza a notar la sensación de falta de la madre (Ordoñez y Lacasta, 2007). Características del duelo en niños y adolescentes Para poder construir el concepto de muerte hay que contar con varios aspectos muy relevantes en ella, como son la edad, la práctica de alguna religión o no, la personalidad desde el punto de vista emocional, la educación entre otras. Hasta el periodo de los 3-4 años, el niño confunde la muerte con estar dormido. Cuando se encuentran en el periodo de los 4 y 7 años, la muerte para ellos es variable y que sucede sólo de forma temporal. Los fallecidos seguirían sintiendo y funcionando biológicamente a través de preguntas como si comen o no o si van al baño. A los 5 y 10 años, el hecho de la muerte sería definitivo e irreversible y ya comprenderían que el cuerpo biológicamente se para. En la mayoría de las edades piensan que la muerte en un hecho que les sucedes al resto de las personas pero no a ellos (Ordoñez y Lacasta, 2007).
Hasta la llegada de los niños a la edad de los 5 años, no se es consciente de las tres características fundamentales de la muerte: que es irreversible y permanente, que no exime a ningún ser vivo y que las funciones vitales están ausentes. Por ellos, al ser menos conscientes de que supone este suceso, el llanto del duelo no es habitual cuando la edad es temprana. Como máximo los niños preguntarían cuándo volvería esa persona y dónde se encuentra (Ordoñez y Lacasta, 2007). En el duelo infantil se plantean tres cuestiones para ellos muy angustiosos que son: ¿he sido el responsable de la muerte? ¿A partir de ahora quien va a estar cuidándome? ¿Me va a suceder a mí? La pérdida de un padre o madre para el niño se convierte en una odisea que desestructura su propio mundo. La primera fase que se experimenta es de protesta, ya que el niño llora para que vuelva su progenitor. La segunda fase es la desesperanza que se produce cuando el niño comienza a perder la esperanza de que su progenitor vuelva y podría volverse apático. La tercera fase tiene que ver con la ruptura de vínculo produciéndose la aceptación del fallecimiento y la desvinculación de la figura de apego para mostrarse receptivo con el mundo que tiene a su alrededor (Ordoñez y Lacasta, 2007). Manifestaciones del duelo en niños y adolescentes. Las manifestaciones que se visualizan en el proceso de duelo en los niños son: Emoción y confusión por la pérdida del ser querido. Enfado, ya que creen que han sido abandonados (dar patadas, jugar tomando un papel violento…) Temor a que otros miembros de su familia le abandonen. Puede experimentar etapas infantiles en su conducta que ya ha pasado (exigencias, atención, miedo a la oscuridad o hablar como los bebés) Se puede sentir culpable en el caso de que haya tenido una relación difícil con el fallecido o que crea que el mismo ha provocado la muerte. Uno de los más comunes es la tristeza por haber perdido a un ser amado que puede acarrear consecuencias de insomnio e incluso anorexia. También se traduce en una pérdida de motivación en lo que le gusta y una bajada notable en el rendimiento escolar.
Normalmente en los adultos el proceso de duelo es más notable desde sus emociones, en el aspecto psicológico, sin embargo, en los niños se hace notar físicamente, ya que ellos a corta edad les cuesta expresar sus sentimientos. Como se ha detallado anteriormente, los niños experimentan cambios de conducta y en el humor, así como, en el rendimiento académico (Ordoñez y Lacasta, 2007). A continuación, se presentan varias respuestas que suelen ser muy habituales en los niños durante el proceso de duelo. Las diferencias que existen con respecto al proceso de duelo de los adultos son tres. La primera de ellas es que la autoestima de los niños es más alto, en segundo lugar se encuentra la negación continua y por último la mayor habilidad que presentan para disfrutar de los momentos más felices (Ordoñez y Lacasta, 2007). - Periodo de edad de 2 a 5 años: las respuestas físicas son de perplejidad y se muestran confundidos, porque buscan continuamente a la persona que ya no está; se observa un regreso en conductas infantiles que ya no hacía, como por ejemplo chuparse el dedo, se orina, no se separan del otro progenitor y se quejan; hay alternancia entre silencios y momentos de expresión emocional, es decir, se produce ambivalencia; sienten rabia e irritabilidad por el abandono de la figura de apego; tienen incertidumbre y miedo por saber quién les va a cuidar; y puede aumentar su afectividad hacia personas que se parezcan físicamente a la persona fallecida. - Periodo de edad de 6 a 9 años: niegan lo que ha sucedido y se muestran a la defensiva; ensalzan a la persona que se ha ido y acceden a tener una relación imaginaria; se sienten culpables al no poder expresar la tristeza que sienten en ese momento; se sienten miedosos y vulnerables y como defensa se muestran agresivos con las personas de su alrededor; y se toma el papel que tenía el fallecido, como por ejemplo cuidar de hermanos menores. Los niños tienen unos tiempos de superación del duelo muy variables que oscilan desde unos pocos meses o incluso más de un año. Normalmente los niños superan el proceso de duelo de un progenitor sin ningún problema, pasando por todas las fases del duelo (Ordoñez y Lacasta, 2007).
Factores de riesgo de duelo complicado Los factores de riesgo que se pueden observar en un duelo complicado, son los siguientes (Ordoñez y Lacasta, 2007, p.126): Ambiente inestable con alternancia en la figura responsable de los cuidados Forma inadecuada de reaccionar del progenitor superviviente, ya que sirve de modelo Existencia de segundas nupcias y relación negativa con la nueva figura Pérdida de la madre para las niñas menores de 10 años y pérdida del padre para varones adolescentes Falta de consistencia en la disciplina impuesta al niño o adolescente Suicidio u homicidio del progenitor fallecido Si estos factores ocurren hay que identificar en primer lugar y más tarde, dar apoyo desde la intervención. Signos de alerta de duelo complicado Si el entorno familiar del niño examina en él actuaciones como agresividad, rabietas, llanto desconsolado y frecuente, apatía, pérdida del interés, temor a la soledad, pesadillas o bajo rendimiento escolar avisa al adulto de que el niño está pasando por un duelo complicado. Se debe tener continua comunicación con la comunidad educativa para que los maestros sepan cómo actuar (Ordoñez y Lacasta, 2007). En cuanto a los adolescentes, las reacciones que pueden tomar son dos: que se sientan tristes, agresivos y pasen su tiempo con los amigos o bien fortaleciéndose. Es una etapa complicada de la vida de las personas debido a que hay mayor fragilidad emocional por los continuos cambios personales que se producen. Incluso a veces puede desencadenar en drogadicción, delincuencia, problemas con los estudios o baja autoestima. (Ordoñez y Lacasta, 2007) Sería conveniente ver el punto de vista natural a la mortalidad, para así quitarle el dramatismo que supone y que la propia sociedad aporta de más por el tabú que supone la muerte. Carlos Cobo, uno de los expertos en España en el duelo infantil, llama al ocultamiento de la muerte hacia los niños, “la Gran mentira”, ya que eso se traduce a
que ellos no valoran ni la muerte, ni por consiguiente, tampoco la vida (Ordoñez y Lacasta, 2007). Cuando los niños experimentan situaciones en las que se presencia la muerte, como por ejemplo, ver a un animal muerto, comienzan a tener dudas. Ante estas dudas, ellos preguntan continuamente para intentar subsanar esa curiosidad que tienen y de la que nunca le han hablado. En este instante hay que hablarles sobre la ley de la naturaleza, es decir, que la muerte no excluye a nadie y que en algún momento va a llegar a todo el mundo, incluso a ellos mismos. Hay que hacerles entender que los momentos de pena y de querer que vuelva la persona que se ha ido son normales y que pasarán. Así mismo, hay que enseñarles que el cuerpo puede estar enterrado o incinerado para que entiendan que no volverán. La agorafobia, definida como las secuencias de pánico, ansiedad u otros que se suele dar en personas que han perdido a la figura materna en las edades adolescentes (Ordoñez y Lacasta, 2007). La terapia con niño tiene como propósito informarles y ayudarles a expresar sus sentimientos para no permanecer en el duelo complicado. Se utilizan vías sociales, en las que el niño rehace su vida a través de las habilidades sociales, idealizar a la persona fallecida y recordarla por los buenos momentos vividos o la expresión de los sentimientos. Incluso pueden ser intervenido de individualmente o de forma grupal (Ordoñez y Lacasta, 2007). Antes del fallecimiento y después conviene saber qué medidas se pueden llevar a cabo para adaptarse con facilidad a la vida normal. Antes del fallecimiento No ocultar al niño lo que se sabe que va a suceder. Hay que acompañarles pero los adultos reaccionan apartándolos de esa situación para que sufran menos o sobreprotegiéndolos y esta es la actitud que no recomiendan tener con los niños. Cada miembro de la familia tiene que tener una función sobre el enfermo. Si los niños lo piden, hay que dejar que se despidan de la persona querida que se va ir y así a ellos les dará tiempo a concienciarse del hecho. Para que el niño se sienta con calma dentro del proceso de duelo, es bueno que aporte a la persona que se va a ir un regalo que tiene un significado personal. (Ordoñez y Lacasta, 2007) Una vez se sabe el destino del enfermo, es conveniente que se prepare al niño para la situación con una explicación sencilla, buscando un lugar y un momento adecuado.
Categoría 4: Saber en qué momento temporal, los maestros introducirían la EpM en las aulas. Referido a las preguntas: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Niveles Descripción del nivel Nivel 1 La EpM no se debe tratar en la escuela porque no es su competencia. Nivel 2 La EpM es un tema complicado que se debería tratar principalmente en la familia, a no ser que haya algún caso concreto que se pueda tratar en clase. Nivel 3 La EpM se debería tratar en el aula pero sólo en ocasiones puntuales. Nivel 4 La EpM es un tema que está presente en la vida de todos los alumnos, por lo que se debería tratar en el aula con normalidad y estar presente en la escuela del S. XXI Categoría 5: Ser conocedores de la intención que existe en los docentes en impartir la EpM. Referido a las preguntas: ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Niveles Descripción del nivel Nivel 1 No impartiría la EpM y el duelo en las aulas y no muestra interés por la ello. Nivel 2 No impartiría la EpM y el duelo en las aulas pero muestra interés por ello. Nivel 3 Si impartiría la EpM y el duelo en las aulas y piensa que hay unas edades más adecuadas que otras para su enseñanza. Nivel 4 Si impartiría la EpM y el duelo en las aulas y cree que todas las edades son apropiadas para su enseñanza. Categoría 6: Descifrar cómo impartirían los docentes la EpM y el duelo. Referido a las preguntas: ¿Cómo explicaría qué es la muerte y en concreto, el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) a un niño de primaria? ¿Cómo lo impartiría y qué metodología didáctica utilizaría? ¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Niveles Descripción del nivel Nivel 1 Lo impartiría desde la religión y utilizaría talleres, charlas o recursos audiovisuales en un día temático en el que tratar la EpM y el duelo. Nivel 2 Lo impartiría desde la religión y utilizaría una programación didáctica completa como cualquier otra unidad de cualquiera de las áreas ya plasmadas en el curriculum.
Nivel 3 No lo impartiría desde la religión y utilizaría talleres, charlas o recursos audiovisuales en un día temático en el que tratar la EpM y el duelo. Nivel 4 No lo impartiría desde la religión y utilizaría una programación didáctica completa como cualquier otra unidad de cualquiera de las áreas ya plasmadas en el curriculum Resultados Los datos que a continuación se van a analizar en este apartado, son fruto de las entrevistas realizadas a los 12 docentes de primaria. En la primera categoría (Tabla 1) la mayoría de los maestros se sitúan entre el nivel 2 y el nivel 4, que clasificaban las respuestas en las más emocionales, teniendo en cuenta las respuestas en las que se reflejaban la experiencia personal de los entrevistados, así como, cualquier reflejo de la carga emocional que puede suponer el proceso de la muerte y el duelo y aquellas respuestas que no contengan ninguno de los niveles anteriores, es decir, respuestas exentas de aspectos culturales y emocionales, respectivamente. De la primera categoría hay que destacar que en el nivel 4 la totalidad de las respuestas son dadas por hombres, mientras que en el nivel 2 la mayoría son mujeres. Niveles Descripción del nivel Respuestas entrevistados Resultado global Nivel 1 Cultural. Se valorarán respuestas que expresen detalles sobre la religión, el país donde vivan los entrevistados, costumbres ante los rituales de la muerte u otros aspectos culturales. Ninguno de los entrevistados hace referencia a aspectos culturales en sus respuestas. Nivel 2 Emocional. Se tendrán en cuenta las respuestas en las que se reflejen la experiencia personal de los entrevistados, así como, cualquier reflejo de la carga emocional que puede suponer el proceso de la muerte y el duelo. MA6, MA8, MA9, MA11, MO12 5/12 entrevistados se sitúan en el nivel emocional. 4/5 son mujeres. 1/5 es hombre. Nivel 3 Cultural y emocional. Se recogerán aquellas respuestas en las que se vea reflejados simultáneamente los niveles 1 y 2, referidos a la cultura, y al aspecto emocional, respectivamente. MA2, MA3 2/12 entrevistados se sitúan en el nivel cultural y emocional. 2/2 entrevistados son mujeres.
Nivel 4 En este nivel se clasificarán aquellas respuestas que no contengan ninguno de los niveles anteriores, es decir, respuestas exentas de aspectos culturales y emocionales. MO1, MO4, MO7, MO10 4/12 entrevistados se sitúan en el nivel dónde no se encuentran aspectos emocionales ni culturales. 4/4 son hombres. Tabla 1. Respuestas categoría 1. En la segunda categoría (Tabla 2), que hacía referencia a los beneficios que tiene la EpM tanto a nivel personal, académico y social, se ha recogido que la mayoría de los maestros se sitúan en el nivel 1, descrito como aquellos maestros que creen que la EpM tiene beneficios para los alumnos y para su futuro y que además piensan que la muerte si es un tema tabú en la sociedad. En él se encuentran 9 de 12 maestros, la mayoría mujeres. Los maestros restantes se sitúan en el nivel 3, descrito como aquellos que creen que la EpM tiene beneficios para los alumnos y para su futuro y piensan que la muerte no es un tema tabú en la sociedad. 3/3 respuestas son hombres. Niveles Descripción del nivel Respuestas entrevistados Resultado global Nivel 1 Cree que la EpM tiene beneficios para los alumnos y para su futuro. Piensa que la muerte si es un tema tabú en la sociedad. MO1, MA2, MA3, MA6, MA8, MA9, MO10, MA11, MO12 9/12 entrevistados se encuentran en el nivel 1. 3/9 son hombres. 5/9 son mujeres. Nivel 2 Cree que la EpM no tiene beneficios para los alumnos y para su futuro. Piensa que la muerte si es un tema tabú en la sociedad. Nivel 3 Cree que la EpM tiene beneficios para los alumnos y para su futuro. Piensa que la muerte no es un tema tabú en la sociedad. MO4, MO5, MO7 3/12 entrevistados se sitúan en el nivel 3. 3/3 son hombres. Nivel 4 Cree que la EpM no tiene beneficios para los alumnos y para su futuro. Piensa que la muerte no es un tema tabú en la sociedad. Tabla 2. Respuestas categoría 2. En la tercera categoría (Tabla 3) que hacía alusión a la formación o información que tenían los educadores en la EpM, 10 de 12 entrevistados se clasifican en el nivel 2,
en el que se clasificaban aquellos que no han recibido formación sobre la EpM y el duelo y su didáctica en el aula, pero creen que es necesario adquirirla. En este caso, hay un reparto igualitario en las respuestas, ya que la mitad son hombres y la mitad son mujeres. Aunque de los restantes, uno de los entrevistados se encuentra en el nivel 1, porque a pesar de no haber recibido información ni formación sobre la muerte o el duelo, cree que no es necesario, siendo éste hombre. En el nivel 4 se encuentra la última entrevistada sin clasificar, que si ha recibido información y formación sobre la EpM y el duelo y su didáctica en el aula y piensa que le va a ser útil y es mujer. Niveles Descripción del nivel Respuestas entrevistados Resultado global Nivel 1 No ha recibido formación sobre la EpM y el duelo y su didáctica en el aula y cree que no es necesario. MO7 1/12 están en el nivel 1. 1/1 son hombres. Nivel 2 No ha recibido formación sobre la EpM y el duelo y su didáctica en el aula, pero cree que es necesario adquirirla. MO1, MA2, MA3, MO4, MO5, MA6, MA9, MO10, MA11, MO12 10/12 se encuentran en el nivel 2. 5/10 son hombres. 5/10 son mujeres. Nivel 3 Si ha recibido formación sobre la EpM y el duelo y su didáctica en el aula, pero piensa que no le va a ser útil. Nivel 4 Si ha recibido formación sobre la EpM y el duelo y su didáctica en el aula y piensa que si le va a ser útil. MA8 1/12 se sitúa en el nivel 4. 1/1 es mujer. Tabla 3. Respuestas categoría 3. En cuanto a la cuarta categoría (Tabla 4), referida a conocer en qué momento temporal, los maestros introducirían la EpM en las aulas. Las respuestas están repartidas en tres de los cuatro niveles. La mayoría se agrupa en el nivel 4, el cual dice que la EpM es un tema que está presente en la vida de todos los alumnos, por lo que se debería tratar en el aula con normalidad y estar presente en la escuela del S. XXI. En él se encuentran 8 de los 12 entrevistados, liderado por mujeres. El segundo nivel que más respuestas recoge es el nivel 3, dónde la EpM se debería de tratar en el aula pero sólo en ocasiones puntales, estando en él 3 de los 12 entrevistados y 2 de ellos son hombres. El único entrevistado que se sitúa en el nivel 2, es hombre y piensa que la EpM es un tema complicado que se debería tratar principalmente en la familia, a no ser que haya algún caso concreto que se pueda tratar en clase.
Niveles Descripción del nivel Respuestas entrevistados Resultado global Nivel 1 La EpM no se debe tratar en la escuela porque no es su competencia. Nivel 2 La EpM es un tema complicado que se debería tratar principalmente en la familia, a no ser que haya algún caso concreto que se pueda tratar en clase. MO7 1/12 piensan que es un tema complicado en las aulas. 1/1 es hombre. Nivel 3 La EpM se debería tratar en el aula pero sólo en ocasiones puntuales. MA3, MO4, MO10 3/12 está en el nivel 3, para tratar la EpM como tema transversal. 2/3 son hombres. 1/3 es mujer. Nivel 4 La EpM es un tema que está presente en la vida de todos los alumnos, por lo que se debería tratar en el aula con normalidad y estar presente en la escuela del S. XXI MO1, MA2, MA6, MA8, MO5, MA9, MA11, MO12 8/12 se clasifican en el nivel 4. 3/8 son hombres. 5/8 son mujeres. Tabla 4. Respuestas categoría 4. En la quinta categoría (Tabla 5) se quería conocer la intención que existe en los docentes en impartir la EpM. La mayoría de las respuestas están clasificadas en el nivel 4, en el que piensan que si impartirían la EpM y el duelo en las aulas y creen que todas las edades son apropiadas para su enseñanza. De los 9 maestros clasificados en este nivel, 4 son hombres y 5 son mujeres. De los 12 entrevistados, 2 de ellos se sitúan en el nivel 3, en el que piensan que si impartirían la EpM y el duelo en las aulas y piensan que hay unas edades más adecuadas que otras para su enseñanza. Uno de ellos es mujer y otro hombre. La minoría en esta categoría está en el nivel 1. El único maestro que piensa que no impartiría la EpM y el duelo en las aulas y no muestra interés por ello. Niveles Descripción del nivel Respuestas entrevistados Resultado global Nivel 1 No impartiría la EpM y el duelo en las aulas y no muestra interés por la ello. MO4 1/12 se encuentran en el nivel 1. 1/1 es hombre. Nivel 2 No impartiría la EpM y el duelo en las aulas pero muestra interés por ello. Nivel 3 Si impartiría la EpM y el duelo en las aulas y piensa que hay unas edades más adecuadas que otras MA3, MO7 2/12 personas piensan acorde al nivel 3. 1/2 es hombres.
para su enseñanza. 1/2 es mujer. Nivel 4 Si impartiría la EpM y el duelo en las aulas y cree que todas las edades son apropiadas para su enseñanza. MO1, MA2, MO5, MA6, MA8, MA9, MO10, MA11, MO12 9/12 de los entrevistados se clasifican en el nivel 4. 4/9 son hombres. 5/9 son mujeres. Tabla 5. Respuestas categoría 5. En la última, categoría 6 (Tabla 6), se descifra cómo impartirían los docentes la EpM y el duelo. La mayoría de los educadores piensan que no lo impartirían desde la religión y utilizarían talleres, charlas o recursos audiovisuales en un día temático en el que tratar la EpM y el duelo, denominado como nivel 3. La mayoría son mujeres. Los 4 educadores restantes están en el nivel 4, el cual describe que los educadores no impartirían la EpM desde la religión y utilizarían una programación didáctica completa como cualquier otra unidad de cualquiera de las áreas ya plasmadas en el curriculum. 3/4 son mujeres. Niveles Descripción del nivel Respuestas entrevistados Resultado global Nivel 1 Lo impartiría desde la religión y utilizaría talleres, charlas o recursos audiovisuales en un día temático en el que tratar la EpM y el duelo. Nivel 2 Lo impartiría desde la religión y utilizaría una programación didáctica completa como cualquier otra unidad de cualquiera de las áreas ya plasmadas en el curriculum. Nivel 3 No lo impartiría desde la religión y utilizaría talleres, charlas o recursos audiovisuales en un día temático en el que tratar la EpM y el duelo. MO1, MA2, MA3, MO4, MO5, MO7, MA8, MA9, MO10 9/12 respuestas están dentro del nivel 1. 5/9 son hombres. 4/9 son mujeres. Nivel 4 No lo impartiría desde la religión y utilizaría una programación didáctica completa como cualquier otra unidad de cualquiera de las áreas ya plasmadas en el curriculum MA6, MA9, MA11, MO12 4/12 están en el nivel 2. 3/4 son mujeres. 1/4 es hombre. Tabla 6. Respuestas categoría 6. Como conclusión, decir que las respuestas en cada categoría han estado poco repartidas y sólo en las categorías 3,4 y 5 han invadido más de un nivel, aunque en
algunas de ellas la minoría es muy notoria y se puede observar tan sólo un entrevistado en algunos de los niveles minoritarios. Sin embargo, en otras categorías como en la categoría 2, la gran parte de los entrevistados están en el nivel número 4. En ninguna de las categorías hay tan sólo un nivel con todas las respuestas, ya que, como mínimo se encuentran dividida en al menos dos de los cuatro niveles que componen cada una de las seis categorías. Conclusión La pedagogía de la muerte no se enseña de forma consciente, sino de manera inconsciente, aunque sea en ocasiones puntuales y espontáneamente. Esta es la causa de que este aprendizaje nunca llegue a asimilarse completamente en el alumno. Sucede de manera espontánea porque no se hace frente a un hecho que no deja indiferente a nadie, ya que la muerte es una situación en la vida de todos que no se puede evitar ni tampoco esquivar como se ha pretendido hacer siempre. Con ello, sólo se consigue que el adulto que no haya experimentado la pedagogía de la muerte realimente a las generaciones venideras de la misma falta de valentía al tratar la muerte en sus múltiples situaciones. Hay que tener en cuenta, que aquella cultura que no educa en la muerte, no reconoce el valor de la vida (De la Herrán y Cortina, 2007). En definitiva, la muerte es un hecho irrefutable que puede provocar miedo, que si es moderado puede considerarse normal, pero para no experimentarlo a extremos peores es necesario conocer la muerte lo mejor posible con el objetivo de llegar una comprensión mayor de ésta (Belando, 1998). Para que la tarea de enseñar en la EpM resulte más sencilla, en esta investigación se ha relacionado vincular la muerte con otros temas transversales que ya se enseñan en la escuela. Por tanto, una escuela que es promotora de la salud debe tener proyectos educativos para la salud integrados y apoyados por todo el conjunto de profesionales del centro y con el fundamental apoyo de los padres y madres de los estudiantes. Así, la flexibilidad de tratar la muerte se puede comprobar en las enseñanzas de las áreas como educación moral y cívica, educación para la paz, educación ambiental, educación del consumidor, educación vial, educación para la igualdad de género, educación para la salud, alimentación, educación sexual, educación para evitar dependencias, actividad física, prevención de accidentes, salud e higiene, salud mental, enfermedades, limitaciones y pérdidas (Pedrero, 2012).
Esto viene a decir que las posibilidades de la enseñanza de la muerte son mucho más amplias de lo que la comunidad educativa y el resto de la ciudadanía piensa. Es más, habría que preguntarse en qué edades sería conveniente impartirla. Pues bien, la enseñanza debe darse desde las edades tempranas en la etapa infantil para ir construyendo una buena base y un buen conocimiento con respecto a la muerte y por consiguiente, el duelo, desarrollándolo a lo largo de todos los contenidos transversales ya comentados anteriormente (Bravo, De la Herrán, Friere, González y Navarro, 1998). Según los resultados de las entrevistas se puede decir que casi la totalidad de los entrevistados piensan que sería un buen proyecto incluir la EpM en las aulas de educación primaria. Hay que destacar que las docentes que son mujeres, se muestran más emocionales en sus respuestas que los hombres. Una gran parte de ellos considera que todas las edades son adecuadas para enseñar la muerte pero con las adaptaciones correspondientes a la edad de los alumnos. La totalidad de los profesores no tienen ni formación ni información algunas sobre la EpM, ni tampoco recursos didácticos para enfrentarse a este hecho en un aula. Gran parte de los docentes entrevistados enseñarían este concepto desde el enfoque más científico y no desde el enfoque religioso. Además, lo impartirían sólo de manera transversal y con recursos audiovisuales, talleres, debates u otros similares, dejando a un lado una programación didáctica como la que siguen cualquier otra área recogida ya en el currículum. Desde una perspectiva personal, esta investigación ha resultado muy complicada en la recogida de información, ya que es muy escasa. Aunque, gracias a esta investigación se ha podido investigar más un asunto que incumbe a todos en la vida diaria y que se visualiza en un plano secundario esquivando cada una de sus situaciones, sobre todo en niños. He podido conocer mucho más sobre los procesos de duelo y la muerte. En España, la muerte en términos pedagógicos aún es una utopía, aunque gran parte de esta información ha sido seleccionada de expertos como Concepció Poch, Alfonso de la Herrán o Mar Cortina. Además hasta llegar aquí, el trabajo ha ido pasando por distintas modificaciones. En un principio estaba dirigido como trabajo de intervención sobre la EpM a través de la lectura infantil y después se intentó hacer una encuesta a los alumnos de primaria en el centro escolar dónde se realizaron las entrevistas. El director objetó que las familias podrían estar en desacuerdo, por lo que hubo que cambiar hacia un trabajo de investigación en el que los docentes eran los entrevistados.
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Maestro1: “La escuela es laica aunque, la religión sigue estando en los centros educativos y entonces pienso que sobre todo debido a la multiculturalidad que hay en los centros, el enfoque de la muerte tiene que ser desde el lado científico, desde la naturaleza, desde las ciencias y no tanto desde la parte religiosa. Volvemos a lo de antes, seguramente ahí es dónde entraría en controversia con el ámbito social, familiar del alumno. Es que hay familias que quieren enfocar ese tema, estrictamente, desde su religión y hay varias realidades en el centro, no una sola religión.” Investigadora: ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Maestro 1: “Seguramente sea la parte más compleja. Sería mucho más fácil trabajarlo con los niños que trabajarlo con las propias familias, puesto que los niños están libres de prejuicios, mientras que las familias pues ya… Los adultos estamos cargados de prejuicios en relación a ese tema, pero seguramente a través de una reflexión como la que estamos haciendo aquí en este momento a través de la entrevista, muchos de ellos entenderían que sí, que es un proceso natural y que seguramente sería mucho más positivo para sus hijos preparar esa gestión de las emociones, que si no lo hacen y después vuelvan a esas emociones, esa gestión de las emociones, como buenamente puedan puesto que no hay un aprendizaje previo. Entonces, entenderían que el estar preparado es mejor que vivir con esto. Pero seguramente a su vez tampoco sería algo sencillo.” Entrevista 2. Duración: 9:31 min. Investigadora: Buenos días, antes de comenzar esta entrevista que trata sobre la EpM , ¿ qué edad tiene y cuánto tiempo lleva en la docencia? Maestro 2: “Hola. Tengo 32 años y llevo en la docencia 9 años.” Investigadora: ¿Qué significado tiene para usted la muerte? Maestro 2: “Para mí es una etapa de la vida que es algo inevitable que a veces es más traumático o menos traumático. Piensas que es ley de vida sobre todo cuando muere o fallece una persona que es más mayor, pero yo intento verlo como algo natural aunque a veces, obviamente es más traumático y duro de superar.” Investigadora: Y el duelo sin embargo, ¿qué cree que es?
Maestro 2: “El duelo yo considero que es el tiempo que necesita una persona para sobreponerse o recuperarse cuando tiene la pérdida de un familiar. Yo entiendo que es ese tiempo. Hay gente que necesita más tiempo y hay gente que no, pero para mí el duelo es eso, el tiempo que tú necesitas para volver a tu vida normal. “ Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 2: “Podría ser. Yo creo que es un tema que alomejor e trata como un tema tabú y debería tratarse como un tema con naturalidad y si desde pequeños, desde la primaria, se aborda en la clase pues lógicamente lo niños cuando vayan creciendo pues lo verán con mayor naturalidad. Por lo tanto sufrirían mejor y podrían tener… pues eso, menos ansiedad y se recuperarían más fácilmente.” Investigadora: ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? ¿Y qué inconvenientes? Maestro 2: “Beneficios pues el que he dicho anteriormente, sobretodo temas de enfermedades, de ansiedad, de depresión… Alomejor evitaríamos esas cosas. Inconvenientes, alomejor crear una sociedad muy fría que no se el término medio de saber que la muerte es algo natural pero que también tienes que tener un sentimiento que te ocurre cuando un familiar fallece entonces si se trata de manera tan tan natural, alomejor puede llegar al extremo que vea de una manera fría.” Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 2: “Bueno… en cierto modo puede ser que sí, aunque yo creo que con el tiempo va desapareciendo” Investigadora: Hablar de ella me refiero. Maestro 2: “Bueno hablar de ella… si puede ser que sí que sea un tema tabú sobre todo entre los niños. Muchas veces los niños conforme se van haciendo mayores se van dando cuenta de lo que es la muerte, de lo que es la pérdida, pero no creo que sea un tema ni que se trate en casa con naturalidad como cualquier otro , ni tampoco aquí en la escuela. Por lo tanto sí se podría considerar un tema tabú“
Investigadora: Muy bien pues ahora pasamos al segundo bloque que trata sobre la formación que tendría usted en la EpM, ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 2: “Para nada. De hecho la primera noticia que tengo es ahora mismo que me estás haciendo la entrevista, no había escuchado nunca ese tipo de educación, educación para la muerte. Jamás. “ Investigadora: No sabías que existía la EpM. Maestro 2: “Nada, nada. Yo imaginaba que en la asignatura de religión se trataba algo sobre este tema, pero es la primera vez que tengo noticias de EpM.” Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 2: “Podría serlo. Quizás quitar los tabúes y podría ser necesario claro, para que la sociedad que… la generación que viene esté más preparada para superar ese tipo de problemas que al final es ley de vida y que tienes que afrontar en mayor o menor medida, tienes que afrontarlo. Entonces, sí se podría considerar una necesidad. “ Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 2: “Pues… yo creo que sí que se podría implantar desde ya. Yo no lo veo tan raro ni tan futurista como para que se dentro de mucho tiempo para nada, lo que pasa que yo creo que primero tenemos que concienciarnos nosotros, los adultos, tanto padres como maestros. Una vez que nosotros estemos concienciados ya se podría llevar a cabo en las aulas pero no lo veo para nada un tema futurista. Lo veo un tema que de verdad que nunca me he parado a pensar en él, pero ¿por qué no? Se podría llevar a cabo claro. “ Investigadora: Pues ya en el último bloque que es sobre la disponibilidad que tendría usted para enseñar ña EpM. La primera pregunta de todas es, ¿alguna vez ha impartido la EpM?
Maestro 2: No Investigadora: Pues con respecto a eso… ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? Maestro 2: “Pues no me importaría, sí. Quizás dedicar alomejor uno de los módulos o alomejor una vez al mes, tratar este tema de una manera más natural en el aula, pero también es verdad que debería ser apoyado por la familiar, porque realmente si nosotros tratamos ese tema aquí y las familias no están de acuerdo con eso pues sería… Investigadora: Crearía un conflicto Maestro 2: “Claro crearía un conflicto que tampoco tendría mucho beneficio para el alumnado Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Maestro 2: “hombre se podría tratar en todas las edades, quizás en infantil los niños son muy pequeños y alomejor no tienen el concepto de muerte como tal, pero una vez en la primaria adaptando los conceptos y demás, yo creo que sí que se podría abordar de una manera en la que los niños comprendieran lo que es la muerte y lo que es la pérdida de un familiar, el duelo. Si se podría llevar en la primaria claro.” Entrevista 3. Duración: 7:14 min. Investigadora: Buenos días, estoy haciendo una entrevista a maestros de primaria. ¿Qué edad tiene y cuántos años lleva de maestro? Maestro 3: “Buenos días. Tengo 30 años y llevo 9 años de maestra. “ Investigadora: ¿Qué significado tiene para usted la muerte? Maestro 3: “Pues para mí es un antes y un después de la vida”
Investigadora: ¿Qué es el duelo para usted? Maestro 3: “Bueno el duelo, según lo que yo he vivido, para mí es la primer aparte de la aceptación de no estar el ser querido. Ha sido bastante dolorosa pero luego al cabo del tiempo y aparte con la madurez de la vida pues también me ha hecho… pues verlo de una manera no tan traumática como en años anteriores lo he estado viviendo.” Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 3: “Es una manera de hacerle ver a los niños… como a veces es un tema tabú en la sociedad, pues hacerles conscientes de la realidad y de cada muerte. Alomejor de esa manera también pueden empezar y podemos evitar este tipo de consecuencias.” Investigadora: Entonces cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad. Maestro 3: “Para mí sí.” Investigadora: Vale. ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? Maestro 3: “Beneficios pues abrirle la mente, que es otra etapa de la vida… bueno… que es la finalización de la vida y verle el lado positivo, aunque sea poco, por ejemplo, por mi parte, pero verle como que es algo más, un proceso más de la vida.” Investigadora: ¿Inconvenientes puede tener alguno? Maestro 3: “Hombre pues es un tema bastante doloroso para algunas personas y que también dependerá de la madurez del alumnado. Dentro del mismo aula y dentro de la misma edad, hay niños más maduros y niños menos maduros. Entonces también habría que…es un trabajo bastante profundo desde el aspecto del maestro porque se lo tiene que preparar bastante bien e incluso hacerlo de diferentes maneras dependiendo del alumnado.” Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 3: “Pues creo que sí, porque no se suele hablar de ello con normalidad.”
Investigadora: Vale, pues vamos a la segunda parte de la entrevista que trata sobre la formación que tendría usted para la EpM o el duelo. ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 3: “Ninguna, ninguna.” Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 3: “Hombre si la vamos a impartir, la vamos a trabajar en el aula, tenemos que ser conocedores de lo que vamos a impartir porque si no estamos dando algo que no conocemos. Nosotros somos los menos indicados para enseñar al alumno lo que nosotros desconocemos. “ Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano ,como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI?. Maestro 3: “Es que yo hasta que no has venido tú no me lo he planteado, entonces, no lo veo como algo futuro porque es algo actual que lleva toda la vida pero creo que se podría no obviar en el ámbito de la escuela y ya está. Simplemente tenerlo presente de si alguna vez se tiene que tocar el tema o hay que hablar de algún tema que puede ser uno de los temas que se pueden llevar a cabo en el aula. “ Investigadora: Pues ya en el último bloque tratamos la disponibilidad que tiene usted para impartir la EpM en clase y antes de nada preguntar si, ¿alguna vez ha impartido el duelo en clase? Maestro 3: “Nunca.” Investigadora: “Vale pues si se lo plantea, ¿impartiría el duelo en clase?” Maestro 3: “¿Por qué no? Si, creo que sí. Incluso hacemos a los alumnos más maduros a la hora de llevar a cabo esta situación. “ Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras?
Maestro 3: “Hombre en edades infantiles creo que… sí se debe dar pero de una manera muy suave y algo más lejano. Tampoco ellos tienen la sensación de la pérdida. Ellos lo que no ven, pues ya está, no tienen ese sentimiento de la vida. “ Investigadora: ¿Cómo explicaría qué es la muerte y en concreto, el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) a un niño de primaria? Maestro 3: “Hombre si nos vamos a edades mayores pues bueno siempre diciendo lo que es, la verdad ¿no?, el fallecimiento, que no vemos de forma presente a esta persona, las diferentes consecuencias, cómo debemos afrontarlo, creo que incluso si lo vamos viendo como algo positivo en cuanto a una madurez, pues podemos ayudarlo de esa manera y sobre todo darles estrategias, que el alumno pueda tener , si se plantea esa situación, estrategias para llevarlo a cabo, llevarlo de la mejor manera y que no tenga esas consecuencias como anteriormente has comentado.” Investigadora: ¿Cómo lo impartiría y qué metodología didáctica utilizaría? Maestro 3: “Pues yo creo que incluso de forma cooperativa, que entre ellos puedan hablar, puedan entre unos y otros conversar, dar su propia opinión, entre ellos intentar justificarse y luego llegar a un punto común en el grupo clase, pues decir las ideas, las conclusiones y tener un poco que hay diferentes maneras de ver la muerte y ayudarnos los unos a los otros desde el visionado de lo que es la muerte en sí.” Investigadora: ¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? Maestro 3: “No, no tiene porqué. La muerte no tiene nada que ver con la religión. Se puede hablar que desde la religión se ve de una manera u otra, pero simplemente para ver que la muerte se puede llevar a cabo… vamos se puede llevar a cabo, no… se vive de una manera diferente según la religión y todo eso, como algo cultural, no como religioso.” Investigadora: “Bueno y por último, ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Maestro 3: “Yo creo que vamos a encontrar, si lleváramos a cabo este tipo de educación , de asignatura o de módulo, yo creo que va a ser bastante chocante para las familias, porque no están preparadas ni ellas ni nadie ahora mismo porque es algo
nuevo y es un tema, como te he dicho anteriormente, tabú. Pero croe que si se lo justificamos, si se lo hacemos ver como algo importante para su madurez, para su evolución, creo que las familias igualmente, hasta incluso podrían, colaborar con nosotros a la hora de trabajar esto tanto en el aula como en casa. Para que se vea que hay una conexión y que no es algo sólo en el aula, como otras materias pero bueno, en este caso, igualmente que otras materias. “ Entrevista 4. Duración: 6:43 min. Investigadora: Buenos días. Maestro 4: “Hola, buenos días.” Investigadora: Estoy haciendo un trabajo para la universidad sobre la EpM. A continuación, voy a hacerle una entrevista sobre el tema. Antes que nada ¿Qué edad tiene y cuántos años lleva en la docencia? Maestro 4: “Pues tengo 44 años y llevo de maestro 21. “ Investigadora: “La entrevista se divide en 3 bloques principales, el primero es la opinión personal sobre la EpM. ¿Qué significado tiene para usted la muerte? Maestro 4: “Para la muerte, para mí sería el final de un ciclo. Es la manera en la que me lo han enseñado, aunque hay otras personas que piensan que es el principio de otra nueva etapa, pero yo lo veo como el final. “ Investigadora: ¿ Y el duelo? Maestro 4: “El duelo es un sentimiento que se suele expresar en los momentos inmediatamente después de la muerte, cuando ha ocurrido una muerte esperada o inesperada. Pero no por eso hay que dejar de expresar los sentimientos hacia la persona que ha sufrido. “
Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 4: “Es que educar para la muerte, yo creo que en edades tan tempranas…mmm…no están demostrados sus efectos. Beneficioso siempre que se haga bien y de forma continuada puede ser que tenga efectos beneficiosos, desde el punto de vista de educar para la frustación o siempre que haya algún inconveniente o algo que no deseamos. Saber afrontar eso. “ Investigadora: ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? ¿Y qué inconvenientes? Maestro 4: “Pues los niños en un futuro pueden estar mejor preparados ante esas cosas que no salen como ellos quieren, como a ellos les gusta, como ellos han trabajado. Que se vean preparados para afrontarlos, ese impacto inesperado. “ Investigadora: ¿Inconvenientes cree que tiene alguno? Maestro 4: “puede ser que haya niños que le cojan miedo, porque a ellos en sus planes no entra la muerte. A estas edades lo ven como algo imposible. Entonces si tu se lo haces ver que puede ocurrir en cualquier momento, puede haber niños que cojan cierto tipo de miedos. Puede ser.” Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 4: “Hombre, tabú en esta sociedad no creo, que no es agradable, pues sí, pero que llegue a ser tabú creo que no.” Investigadora: “Pues el segundo bloque tratamos la formación o educación que tiene usted hacia la muerte. ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 4:” Para mí es un tema totalmente novedoso. Nunca he recibido educación para la muerte ni nada que se le parezca.” Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo?
Maestro 4: “Se dice que en la vida hay que estar preparado para la muerte, entonces, a cierta edad, creo que estamos preparados. Aunque no vendría mal ciertos consejos sobre cómo afrontarla con niños. Eso sí nos vendría bien.” Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 4: “Se podría impartir. Hay asignatura como la educación en valores en ciudadanía dónde podría tener cabida este tema. Entonces de forma puntual en esa asignatura, se podría trabajar. “ Investigadora: “Pues vamos al último bloque que trata sobre la disponibilidad que tendría usted para trabajar esta temática en clase y lo primero de todo, ¿nunca la ha impartido o sí?” Maestro 4: “No, porque desde mi punto de vista o desde mi área en la que trabajo que es la educación física, preparar la muerte creo que tiene poca relación. Cierto es que hay deportistas que sufren o la muerte o situaciones cercanas, debido a malas prácticas deportivas, pero vuelvo a decir, en estas edades no entraría, para ellos no lo ven como posible.” Investigadora: “Entonces, si se lo plantea, ¿lo impartiría o no lo impartiría? Maestro 4: “Tendría mis dudas. Entre otras cosas porque la disponibilidad horaria es muy limitada. Con dos módulos de cuarenta y cinco minutos a la semana como ahora nos permite el sistema educativo, ya sería abarcar demasiado. “ Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Maestro 4: “Creo que hay edades más oportunas que otras. A edades muy tempranas ya digo que el niño lo ve como…ni a largo plazo, ni a medio plazo, que no entra en sus planes la EpM. “
creo que es necesario porque fíjate, cuando yo estaba dando los seres vivos, estábamos hablando, claro, lo que es el ciclo de la vida. Entonces un niño me dijo, seño pero los niños no se mueren. Pensaba que los niños, algo que es inevitable que te puede pasar en cualquier momento, no se morían y le tuve que decir “José no, si se mueren chiquito, por suerte o por desgracia si se mueren, porque todos somos seres vivos y nos tenemos que morir porque es un periodo de nuestra etapa.” Sólo hay que estar vivo para poder morir, es así. Entonces claro, beneficios creo que muchos en cuanto a la enseñanza. Las dificultades que nos podemos encontrar creo que desde las familiar. “ Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 6: “Si, si , si , claro que sí. Sobre tod porque la religión ya se encarga de marcarnos las pautas. La religión y esa religión ha hecho que tengamos unos prejuicios ya montaos y qué todo es catastrófico. Es lo que yo te decía, ¿si se te muere un ser querido, ya tu vida no tiene sentido? ¿Ya tu vida no sigue? y es porque vivimos en el pasado, anclados. La verdad es que sí que es tabú. “ Investigadora: “En el segundo bloque se trata la formación que tendría usted en la EpM. ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 6: “No, en la vida, formal nunca.” Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 6: “Si, porque claro si tú dices ¿es necesario la educación para la paz? Claro que sí, ¿es necesario la educación para la ciudadanía y la educación en valores? y esto es educación en valores, claro que sí, por supuesto. Si es que es una parte de nuestra vida, ¿cómo no va a ser necesario? “ Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 6: “Que se debe de estar implantando en el S. XXI estoy totalmente de acuerdo, pero que se no se vaya a implantar también, por tanto, es futurista. Lo podríamos ver en una película futurista, sí. “
Investigadora: “Vamos al último bloque que trata sobre la disponibilidad que tiene usted para trabajar la EpM en clase. Antes que nada, ¿alguna vez lo ha impartido o no?” Maestro 6: “No, nunca.” Investigadora: ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? Maestro 6: “Sí, claro. Porque ya digo que desde mi propia experiencia es muy muy necesario. Mi vida hubiese sido otra y la de mis hermanos también si por lo menos hubiésemos tenido algunas herramientas para llevar la situación, algunas, las mínimas.” Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Maestro 6: “Ya he dicho que si hay educación en valores, el arbolito desde chiquito. Porque siempre tú tienes que enseñar, siempre lógicamente adaptando porque de todas formas la enseñanza se hace así, adaptando en todos los ámbitos, adaptándola siempre, claro, porque no.” Investigadora: ¿Cómo explicaría qué es la muerte y en concreto, el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) a un niño de primaria? Maestro 6: “Pues hombre lo explicaría lógicamente desde el ciclo de la vida, porque es que no tendría otra forma de explicarlo. Digo lo que es la muerte, que eso, que es una etapa más nuestra vida que sucede, porque nosotros somos seres que tenemos un principio y que tenemos un final. Lo que pasa que claro, que lo que viene después que es el duelo, lo que pasa es que si te toca el duelo, la pérdida de otro ser querido, pues el duelo… si que me costaría más explicarlo, para eso si que necesitaría herramientas. Claro porque ahí dónde está el problema, ya no es solo que entiendas que la muerte existe, sino, cómo lo afrontas. “ Investigadora: Hasta dónde explicamos, ¿no? Maestro 6: “Exacto, entonces ahí sí que me veo un poco más.”
Investigadora: ¿Cómo lo impartiría y qué metodología didáctica utilizaría? Maestro 6: “Primero habría que integrarlo en el currilicum, que eso es un poco difícil, porque claro hay que convencer a tanta gente para integrarlo. Y supongo que si cuando estuviese integrado en el curriculum , primero necesitaríamos tiempo, lo que siempre nos pasa, casi siempre con la educación en valores. Sí que es verdad que desde algunas asignaturas podemos trabajarlo y no tenemos que trabajarlo de forma transversal siempre, porque claro para ser de forma transversal, desde mi punto de vista lo mejor sería, con unidades didácticas transversales, pero eso no se suele hacer. Entonces pues sería desde la educación en valores o desde ciudadanía. Dentro de una manera, que esto sea algo sistemático, porque lo que nos pasa con la educación en valores es que no lo hacemos sistemático, que lo hacemos puntual y ahí es dónde nos estamos equivocando, por eso seguimos teniendo tanto bullying, tanta discriminación hacia la mujer y seguimos y seguimos porque realmente no lo estamos haciendo bien. Y sobre todo… yo tampoco me quiero echar tierra en mi propio tejado, pero el curriculum lo tenemos de tal forma que tenemos 45 minutos para estar con los chiquillos y no hay sistematización concreta para trabajar los valores y es materia. Por eso es importante iniciarlo desde tan pequeñitos. Al iniciarlo desde tan pequeñitos en infantil tu puedes jugar más con los tiempos, porque si el niño llega a primero y no sabe leer, bueno no pasa nada, pero por lo menos la educación en valores. “ Investigadora:¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? Maestro 6: “No, de hecho yo no soy religiosa. Por más que yo quería pensar que mi madre estaba en el cielo, no me servía para nada , sinceramente. Yo sé que alomejor la religión te ayuda, porque es una forma de decir…bueno es un consuelo pensar que tu padre, tu madre, tu hermano o tu mascota está en el cielo y que está bien y que todo es maravilloso y todo es bonito. Pero yo no creo que se deba de explicar como algo religioso, lo explicaría como es la vida, y la vida es esta. Porque además tampoco sabemos… hay muchas religiones. ¿con cuál aciertas? “
Investigadora: ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Maestro 6: “Pues yo con mi propia experiencia, la verdad. Si no la hubiese tenido, no lo afrontaría desde un hecho necesario porque estamos educando, para salvar un bache en tu vida. Algo que es muy importante, es que eso te deriva luego en depresión, te deriva en fracaso social…” Investigadora: “Personas no exitosas incluso.” Maestro 6: “Exacto, entonces claro es algo positivo, yo intentaría convencerles desde mi experiencia. “ Investigadora: “Pues hemos terminado, así que gracias por participar.” Maestro 6: “Encantada, de nada.” Entrevista 7. Duración: 10:17 min. Investigadora: “Buenos días, mi nombre es María.” Maestro 7: “Buenos días. “ Investigadora: “Estoy haciendo mi TFG y esta entrevista va relacionada con la EpM. La primera pregunta de todas es ¿Qué edad tiene y cuánto tiempo lleva dedicándose a la docencia? ¿Y en este colegio concretamente? ” Maestro 7: “Tengo 33 años y este es mi noveno año en la docencia. En este colegio llevo cuatro. “ Investigadora: “Bueno pues la entrevista se divide en tres bloques, el primero de ellos es la opinión personal en la EpM. ¿Qué significado tiene para usted la muerte? Maestro 7: “Pues la muerte para mi es una etapa más de la existencia. Algo que tiene que llegar, igual que llegan todas las etapas de la vida.” Investigadora: ¿Qué es el duelo para usted?
Maestro 7: “El duelo yo creo que podría definirlo como una etapa de adaptación de la falta de una persona cercana a ti.” Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 7: “Pues… no lo sé, hombre la depresión es multifactorial, además hay diferentes tipos de depresión y también tiene un carácter hereditario, entonces no sé, hasta qué punto. Es verdad que algunas veces es conveniente tratarlo de una manera esporádica. Algún caso alomejor que haya surgido en algún niño, aunque sea chocante para ellos, pero quizás de una manera más pautada no sé yo hasta qué punto. “ Investigadora: ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? ¿Y qué inconvenientes? Maestro 7: “Pues como te he dicho, si fuera en casos así muy puntuales, pues alomejor sí que es cierto que podría tener algunas estrategias de cómo afrontarla, algún tipo de pensamiento diferente y quizás no un pensamiento derrotista y tendría que considerarlo como algo que tiene que llegar porque llega a todo ser vivo y almejor sí que sería positivo para ayudarles a enfrentar algún caso pues cercano, incluso pensar en la suya misma, que en estas edades no lo piensan. Inconvenientes, yo creo que sería, que sino fuese de una manera puntual, yo creo que sería sacar el tema sobre algo que no creo que se impongan ante esta edad. Pienso que en mi opinión no creo que ellos estén pensando en ello. Creo que deberíamos enseñarles a vivir y gestionar sus tiempos por ejemplo por temas de ansiedad y cosas así, más que a enseñar este tipo de temas porque quizás no sea ahora mismo tan tan tan traumático para ellos, porque es cierto que este tema lo ven ellos muy lejano. Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 7: “Personalmente croe que no y creo que no porque es verdad que en la televisión ves una noticia y medio telediario son muertes. 100 muertos en un terremoto, otros tantos en las calles de cualquier ciudad… Yo creo que se hace consciente a lo largo de la vida y se sabe que la gente tiene que morir. Yo creo que no es un tema tabú aunque si es cierto que siempre lo vemos como algo que no nos pasa a nosotros, sino que les pasa a otras personas. No nos pilla de cerca.”
Investigadora: ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 7: “Pues para ser honesto nunca he recibido información o formación para la muerte o el duelo y es la primera vez que escucho hablar de ello. “ Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 7: “Depende del caso. Si alomejor un niño que ha perdido recientemente a sus padres y alomejor tenía una relación bastante estrecha pues si lo trataría. Pero yo no lo llamaría educación para la muerte, así para tratarlo de forma general. No sé, dudo un poco. “ Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 7: “Algo futurista yo no lo veo. No lo veo en el sentido de que no lo veo que sea un tema que preocupe mucho a los niños. Si es un tema transversal que se trata por alguna causa en especial, puede ser. La verdad es que no es algo que hayamos pensado y que sería interesante, pero sí que es cierto que sacar el tema con algo así tan peliagudo a los niños que no piensan ni siquiera en ello que quizás no sea una motivación para ellos. Yo desde mi opinión desde una perspectiva emocional sí que lo trataría, ya sea de la muerte, o de cualquier tipo de problemas, saber enfrentarse a los problemas en general y darles estrategias para enfrentarlo. “ Investigadora: ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? Maestro 7: “Si el curriculum lo marca y la normativa lo marca lo enseñaría de la mejor manera posible y desde una perspectiva obviamente que no fuera chocante para ellos.” Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Maestro 7: “En edades tempranas desde mi punto de vista no creo que fuera tan necesario. También es cierto que tratar este tema es que es complejo porque también
entran componentes religiosos y abarcar este tema de una manera general, no siempre puede cuadrar con las creencias de cada niño. “ Investigadora: ¿Cómo explicaría qué es la muerte y en concreto, el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) a un niño de primaria? Maestro 7: “Pues dependiendo de la edad, del tipo de niño, dependiendo del familiar, de la mascota… se haría alomejor de una manera más simbólica. También dependiendo de si el niño tiene algún tipo de creencias religiosas. Y si no fuera por la religión intentaría tratarlo de una manera natural, el fin de la vida y ya está. “ Investigadora: ¿Cómo lo impartiría y qué metodología didáctica utilizaría? Maestro 7: “Pues intentaría tratarlo por ejemplo desde un problema social ¿no?, ese sería mi enfoque. Pues decirle “han fallecido tantas personas en una patera, ¿qué creéis? “a partir de ahí aportarles lecturas por ejemplo, hacerles pensar. Al final de esa lectura se le haría reflexión de ese tema, entonces por un debate para saber que opinan ellos y construir una opinión en cuanto al tema.” Investigadora: ¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? Maestro 7: “Ahí está el problema. Yo personalmente no. Yo no voy a enseñar algo desde la religión cuando yo no lo creo, yo soy incapaz de mentir a los niños en ese aspecto, entonces dependiendo de lo que me dijeran. Si me dijeran que lo tendría que impartir de una manera religiosa, probablemente ahí sí que no lo haría. “ Investigadora: ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Maestro 7: “No sé si yo les convencería de algo, pero sí que es cierto que ellos tendría voz y voto en si desean que sus hijos recibieran este tipo de educación. Porque es cierto que dependiendo de la familia, de casos muy concretos puede ser un tema dolorosos para algunos niños.” Investigadora: Muy bien, hemos terminado. Muchas gracias. Maestro 7: Gracias a ti.
Entrevista 8. Duración: 14:03 min. Investigadora: Buenas tardes, para empezar este trabajo antes que nada, preguntarle qué edad tiene. Maestro 8: “Buenas tardes, tengo 59 años “ Investigadora: ¿Cuánto tiempo lleva dedicándose a la docencia? Maestro 8: “Desde antes de empezar la carrera de magisterio, ya trabajaba dando clases particulares. Pero oficialmente, desde 1992.” Investigadora: ¿Recientemente en qué colegio? Maestro 8:” Llevo 6 años definitiva en el CEIP Nuestra Señora de los Dolores de Herrera. “ Investigadora: Qué significado tiene para usted la muerte? Maestro 8: “La muerte es el despedirse de alguien que tú quieres mucho, el concepto que yo tengo de la muerte es por las personas que uno tiene en su vida. Despedirte de alguien que quieres mucho, y en mi caso concreto pues recordar las cosas buenas que has vivido con esa persona, y obviar lo malo.” Investigadora: ¿Qué es el duelo para usted? Maestro 8: “El duelo es necesario. Significa el recogimiento, el tener un tiempo para ti misma, para recordar a esa persona, para adaptarte a una vida sin ella, y eso necesita mucho tiempo, esfuerzo y apoyo.” Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 8: “Yo creo que es fundamental que se trate ese tema. No de una forma puntual, sino que debería extenderse de manera más generalizada.” Investigadora: ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? ¿Y qué inconvenientes?
Maestro 8: “Los niños se harían más fuertes y verían la muerte como algo menos negativo, quitarles miedo, el miedo que todos tenemos, porque no nos han educado desde pequeños para afrontar la muerte. No le veo ningún inconveniente.” Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 8: “Totalmente, somos muy vitalicias y no queremos hablar de cosas negativas, y la muerte la vemos como algo muy negativo.” Investigadora: Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 8: “En un caso concreto que tuve el año pasado, lo primero que hice fue acudir a la orientadora para que me ayudara, y luego consulté mucha bibliografía, libros, guías, pero eso en un corto periodo de tiempo, porque tenía muy pocos días. La orientadora me ayudó muchísimo.” Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 8: Es necesario, todo lo que recogí, lo compartí con la jefa de estudio y compañeros por si algún día se daba otro caso, pues que se pudiera tratar y ellos ya tuvieran ese camino andado. Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 8: Debe estar haciéndose ya, desde antes. Desde que tuvimos este caso, la mamá de un niño de 8 años de mi clase, pues al final lo solventamos bien, con mucha ayuda y cariño. Si lo llevas preparado de antes, mucho mejor. En este caso concreto, impartí la educación para la muerte. Investigadora: ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? Maestro 8: Sí, estaría dispuesta, dentro de la muerte y las distintas cosas que pueden llevar a la muerte. Para que cuando llegue ese momento estar preparado, siempre teniendo en cuenta la edad del grupo.
Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Maestro 8: A todas las edades, porque en cualquier edad cualquier niño puede tener una pérdida de un familiar o una mascota, que es un miembro más de la familia, y se tiene que abordar de forma natural, sencilla, cariñosa y adaptada a la edad que tienen los niños. Investigadora: ¿Cómo explicaría qué es la muerte y en concreto, el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) a un niño de primaria? Maestro 8: En el caso concreto que tuvimos, que la familia quería mandar al niño inmediatamente al colegio, les pedimos que esperaran unos días en casa porque fue una muerte inesperada, que esperaran al menos un par de días en casa, para que pudiésemos hablar con los demás niños y también para prepararnos nosotros mismos de cara a cómo íbamos a afrontar la situación. Fue una pérdida importante y teníamos que ayudarlo entre todos. Investigadora: ¿Cómo lo impartiría y qué metodología didáctica utilizaría? Maestro 8: Una metodología muy globalizada, enfocándola en el entorno en el que el niño vive. Si alguien cercano muere, es muy normal que lo conozcamos debido al contexto. La importancia que tiene el círculo de amigos en afrontar la situación. Investigadora: ¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? Maestro 8: No. Yo trabajo en una escuela laica. Investigadora: ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Maestro 8: También lo he tenido que hacer. Cuando un padre llega llorando después de que su mujer haya muerto de forma inesperada, a los dos días de pasar, te ves en un pasillo hecha polvo, y tienes que hacer un ejercicio de fuerza y valentía, y de cariño para poder afrontar la situación. Darle todos los recursos que estén en tu mano, estar en contacto, para ver la evolución del niño, y en este caso, desde el colegio, la orientadora y el equipo del colegio ha estado muy volcado con el caso.
Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 10: “Siendo consecuente con lo que he dicho habría que implantarlo ya, el problema es que hay que formarse antes. Lo pondría como un tema transversal, ahora la moda es poner asignaturas nuevas y no lo pondría como una asignatura nueva. Si se lleva a cabo a lo largo de varios cursos dentro de la escolaridad a mí me parece bien. Así como una asignatura independiente no me parece conveniente, de la otra forma sí. “ Investigadora: ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? Maestro 10: “Bueno pues sí. Sería cuestión de formarme un poquito antes para darlo lo mejor posible. Pero de la forma que he dicho creo que sí, no habría ningún problema. “ Investigadora: ¿Enseñaría este concepto en todas las edades adaptando la materia o, por el contrario, piensa que hay unas edades más acertadas que otras? Maestro 10: “Hombre la muerte la podemos asumir en cualquier momento de la vida, siendo pequeños o no, desde ese punto de vista quizás sea conveniente adaptarlos para todos los niveles educativos de primaria. A un niño de infantil se le puede morir un primo, un abuelo, un hermano… No porque esté en infantil no le va a ocurrir. Evidentemente la comprensión de un niño que esté en infantil no es la misma que un niño mayor. Entonces aquí es cuando tendríamos que estar formados para hacerlo. Si se hace que se haga de manera general adaptándolo a cada edad. “ Investigadora: ¿Cómo explicaría qué es la muerte y en concreto, el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) a un niño de primaria? Maestro 10: “ Me faltaría formación pero es lo que he dicho antes. Yo creo que le diría que la muerte es un paso más en la vida, es el último paso que damos. Yo creo que lo explicaría diciendo que la muerte es un tema que hay que asumirlo porque va a ocurrir, que lógicamente produce dolor porque es una persona que queremos pero que no nos
debe paralizar y tenemos que asumirlo y rehacer nuestra vida de la mejor manera posible. Creo que ese sería el enfoque, aunque tendría que estar un poco más formado al respecto. Es un tema tabú que intentamos obviarlo y no hablar de él, pero que tarde o temprano tenemos que asumirlo. “ Investigadora: ¿Cómo lo impartiría y qué metodología didáctica utilizaría? Maestro 10: “Pues vuelvo a lo de antes, necesitaría formación. No sabría muy bien cómo enfocarlo, aunque creo que de una manera natural.” Investigadora: ¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? Maestro 10: “No, yo croe que no. Mis condiciones religiosas no son tan fuertes como para eso. Tampoco es que sea agnóstico total, pero no me veo explicándolo desde un punto de vista religioso. Yo creo que lo haría desde un punto de vista más natural. A mi creo que no me corresponde hacerlo desde la religión. “ Investigadora: ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de tratar este tema con sus hijos? Maestro 10: “Yo creo que es lo que he dicho antes. Es un tema que tarde o temprano nos va a pasar. A todos se nos ha muerto, un padre, un hijo, un familiar querido. Que no es lo natural que se muera un padre, los padres están concienciados para morirse ellos antes que sus hijos pero bueno nunca se sabe lo que puede pasar, entonces bueno lo lógico es que estemos preparados psicológicamente. “ Investigadora: Muchas gracias por participar. Entrevista 11. Duración: 28:24 min. Investigadora: Buenos días, estoy haciendo el Trabajo Final de Grado por la Universidad de Sevilla, estoy estudiando el Grado de Educación Primaria, y le voy a hacer una entrevista sobre la Muerte. ¿Qué edad tiene? Maestro 11: Tengo 58 años y llevo en la docencia desde 1981, este es mi 37º curso que trabajo, y este curso.
Investigadora: Bien, la entrevista contará con 3 bloques: el primero es la opinión personal de la Educación para la Muerte. La primera pregunta sería: ¿Qué significa para usted la muerte? Maestro 11: La muerte es una transformación, después de mucho indagar e investigar, he llegado a la conclusión de que es un tránsito, como una mariposa, un cambio de ámbito, me parece muy disparatado, pero a mí me tranquiliza llegar a esta conclusión, después del fallecimiento de mi hermano con 21 años en un accidente de tráfico e indagar e investigar mucho, de leer muchas obras... es un tránsito. Aún así, la muerte supone un momento de pérdida, de dolor muy grande, de duelo, entonces ese momento también hay que atravesarlo, no se puede ignorar. Investigadora: Exacto. Entonces, ¿qué sería el duelo? Maestro 11: El duelo es ir pasando y afrontando una serie de fases, en las que uno tiene que llegar a aceptar y resignarse a la pérdida de ese ser querido, o a esa persona. Digamos que lo que nos cabe en la cabeza o para lo que sí estamos preparados es la pérdida de personas mayores, lo que cuesta más trabajo es asimilar la pérdida de personas jóvenes. En el caso de mi hermano, con 21 años, no me cabía en la cabeza, es algo que cuesta todavía más superar. Aún así, han pasado 34 años de la pérdida de mi hermano, y yo día a día convivo con la idea de qué haría el en éste momento si estuviera aquí, y eso me tranquiliza porque si el dolor fuera tan intenso como el del principio, entonces yo creo que las personas al final moriríamos, ya que la emoción tan grande acabaría afectándonos físicamente y acabaría con las personas. Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 11: Yo creo que sí, verdaderamente la muerte digamos que está ahí, las personas nacemos, vivimos y en un momento concreto, nadie sabe cuándo, pues morimos, tendríamos que hacer como los mejicanos, ellos llevan la muerte de una manera más natural, conviven con el hecho de que eso está ahí, no es un tema tan apartado como nosotros hacemos, digamos que nosotros lo llevamos de una forma más tabú. Cuando los niños quieren saber algo más, deberíamos tener más conocimientos
para tratarlo. Cuando se pasa por la pérdida de un ser querido, es cuando este tema sale en el aula, por eso sería conveniente trabajarlo previamente, bien sea en Educación para la Ciudadanía, en un área de Ciencias Sociales o Ciencias Naturales, o de manera transversal, trabajado a un determinado nivel. Investigadora: ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? ¿Y qué inconvenientes? Maestro 11: Bueno, la escuela puede ser una comunidad, la escuela es como una segunda familia, una segunda casa para los alumnos y alumnas, y entonces todo lo que se aprende previamente contribuye a un mejor aprendizaje. Si hay algo que les inquieta, como es la muerte de los abuelos, que es lo más natural, o también como es el caso de niños que pierden a sus padres, además de maneras muy dramáticas, niños que pierden a sus primos... en ese tipo de casos en el que los niños están sufriendo, eso también hace que repercuta en el ambiente del grupo, y como en el colegio se trabajan mucho las emociones, porque la competencia emocional también es importante, por lo que trabajarlo ayudaría a mejorar el ambiente. El inconveniente sería ver desde qué enfoque trabajamos la Educación Para la Muerte, o otro inconveniente sería el factor tiempo, que tenemos numerosas cuestiones en el día a día... eso hace que la amplitud de tareas hace que algunas temáticas queden un poco más apartadas. Yo he trabajado la temática de la muerte cuando los niños le ha surgido el interés, y suele pasar que en cada grupo, por un motivo o por otro, ha salido el tema. Porque a los niños les inquieta. En un principio parece que tienen la idea de que la muerte no va con ellos, de que eso está ahí pero que aún tienen mucha vida por delante. Pero cuando la vida da un mazazo, como que se paran y dicen “no estamos ante un juego”, entonces se paran, reflexionan, y entonces se puede trabajar. Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 11: Sí, cuando yo era niña, era como algo más en consonancia con el día a día. Se morían los abuelos tan queridos, pero allí estaban en la casa y vivíamos en el pueblo con nuestros padres... las enseñanzas de los abuelos eran muy importantes. Ahora es un poco más frío, yo por eso creo que es para olvidarse. Yo creo que el sentimiento de pérdida y dolor ha cambiado, como si no existiera un final para todo.
Investigadora: ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 11: La formación ha sido autoformación. A raíz de la muerte de mi hermano me interesé por la parapsicología, fenómenos extraños, etc. He leído muchísimo, he visto bastantes vídeos en televisión, programas de radio... e intentando formarme e informarme, porque el sentido del porqué estamos aquí no es quedar y acabar y ya está, sino que puede haber una transformación, y el tema científico de que la energía no se destruye, sino que se transforma, nosotros pasamos de ser un determinado tipo de materia a otro. Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 11: Sobre lo que he llegado yo a saber, diría yo que es un arma de doble filo, porque puede ser que a uno lo tomen por loco, pero sí que se debe de tener formación sobre el duelo, sobre cómo afrontarlo. No se puede decir “no llores”, etc. Las personas tienen que vivir cada fase del duelo, tienen que aceptarlo, y por supuesto si uno tiene ganas de llorar, está en su derecho. Esa persona tiene que saber que eso es normal en el ser humano. La gente tiene que conocer ese proceso. No puede pasar nadie por el duelo más que uno mismo. Y tampoco puede pasarse. A la larga viven su duelo, en otro momento, pero lo vive. Investigadora: ¿Considera que la EpM, en concreto el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, un padre, una madre, un abuelo o incluso una mascota.) es un tema de una escuela futurista o que ya se debería estar implantando en la escuela del siglo XXI? Maestro 11: Yo creo que se debería tratar en el S. XXI. Las competencias emocionales son fundamentales. Las CCAA que las tienen consideradas como una competencia más, nosotros concretamente en el colegio también la trabajamos, y la verdad es que, por aquello de que una persona si se encuentra a gusto consigo misma, pues va a estar a gusto en el grupo en el que esté, va a ser más respetuosa, va a tener más ganas de aprender, desaprender, profundizar, entonces el tema de la muerte sería otro de las cuestiones emocionales que una persona debería aprender. ¿Por qué?, porque en cualquier momento la persona ha sufrido la pérdida de un familiar, mascota… precisamente el otro día recordamos un caso de un niño que había perdido a su perro atropellado… el dolor por la pérdida de algún ser querido o animal, los niños tienen
que saber cómo gestionar ese dolo. Por ese motivo, se debe trabajar como cualquier otra cuestión emocional. Investigadora: Llegamos al último bloque. ¿Impartiría el duelo (pérdida de un familiar cercano, como por ejemplo, el padre, la madre, un abuelo o incluso una mascota) en las aulas? Maestro 11: La verdad es que sistemáticamente no lo he integrado en mis clases. Siempre ha surgido en grupos en los que he impartido clase, y cuando ha surgido el tema como tema de interés, hemos dejado todo lo demás y hemos trabajado el asunto. No sé si te puedo contar algunas de las experiencias, pero en todas ellas sí que a mí me ha dado la sensación de que a los niños les ha servido para tranquilizarse en esta cuestión. Sobre todo para resolver aquellas dudas que habían tenido respecto al tema, e incluso también les ha servido para ser más cuidadosos consigo mismo, porque los niños no piensan que la muerte va con ellos. Piensan que eso está muy lejos, está por venir, entonces a veces tienen conductas de riesgo que hay que hacerles ver que tengan cuidado. No es sólo la pérdida de un familiar o una mascota, podéis ser vosotros los que si os subís a ese tejado o dais un salto desde un sitio, o cruzáis sin mirar, tenéis un riesgo, tenéis que tener más cuidado. Cuando ha surgido la temática, la hemos trabajado y yo me he quedado más tranquila, ya que los niños cuentan experiencias paranormales y hemos podido resolver las dudas de cara a que no se inventen cosas. Son cuestiones muy interesantes. E incluso este curso, hace como una semana, surgió la temática. Y ayer mismo también. Investigadora: Está convencida de que impartiría este tema. Maestro 11: Sí. No lo he hecho por sistema pero en cuanto ha surgido lo he hecho, porque pienso que las personas deben saber afrontar con la mayor naturalidad posible el hecho en sí, y también, aceptar el dolor. Si le duele a uno y tiene ganas de llorar, es lo más normal del mundo, que no tiene que ser “tú no puedes llorar”, o “tú no puedes estar ahora mismo tan triste”. Sí, hay que estar triste, porque es normal que lo estés, pero claro, eso siempre con una fortaleza de ánimo, que puede tener gracias al conocimiento.
Investigadora: ¿Cree que la educación para la muerte tiene unas edades más apropiadas que otras? Maestro 11: Sí, aunque a los niños más pequeños tendríamos que adaptárselo. Yo estoy segura de que los niños tienen esas inquietudes desde pequeños, porque eso ya en Infantil tiene una fase en las que piensan que las personas mayores que son familiares cercanos se van a morir, y cuando se dan cuenta, temen y pasan fases de ansiedad, entonces, en ese caso, le damos información adaptada, se puede contar, por a lo mejor por la pérdida de una mascota. Dependiendo de la edad, se pueden contar más o menos detalles. Investigadora: ¿Cómo explicaría a un niño de primaria qué es el duelo o la muerte? Maestro 11: A través de sus propias vivencias. Sacando sus emociones, de hecho ya nos ha pasado en dos ocasiones. En distintos cursos, cuyos padres se habían suicidado, entonces ellos pudieron sacar en un momento determinado, aplicando diferentes técnicas, en ese momento, pues rompió a llorar y sacó todas las emociones que tenía sobre lo que se había quedado pendiente a tratar con su padre, y yo creo que le sirvió para sentirse escuchado, y también para intentar analizar cada una de esas emociones que había sentido, y luego llegar a entender ese sentimiento para vivir con ellos. La niña fue también un momento de hacerle al padre una dedicatoria el día del padre. Yo en ese momento no me di cuenta de que la niña había perdido a su padre, fue un lapsus. Entonces las cartas que se escriben a sus padres por el día del padre, en ese momento la niña rompió a llorar y eso fue el desencadenante para analizar que era el tema que a ella más le dolía, y que también se la dedicara al padre, ya que de alguna manera se sentiría orgulloso o le llegaría su mensaje a él. Ella en ese momento se calmó, y la verdad es que es una de las dedicatorias más bonitas que he leído nunca. Investigadora: ¿Qué metodología utilizaría para enseñar la muerte? Maestro 11: Yo como metodología, creo que partiría de la muerte por interés propio. El que no ha perdido a una mascota, ha perdido a un abuelo o al abuelo de un amigo, o que sus padres le hayan contado la pérdida de un ser querido, entonces partiendo de sus propias experiencias llegaríamos al análisis de emociones, sentimientos, de cómo se pueden vivir y afrontar, y atravesar esas etapas… partiría del centro de interés suyo. De lo particular a lo general. Habría una parte deductiva también.
Investigadora: ¿Explicaría este hecho desde una perspectiva religiosa? Maestro 11: No, porque tenemos que ser respetuosos. Tenemos alumnos con otras creencias, y no todo el mundo tiene la fe cristiana, de creer en un más allá. Tampoco no todo el mundo tiene la creencia de que hay una vida más allá de la vida, por lo tanto, sería una cuestión de explicarle que hay una serie de personas que creen una cosa, y otras que creen otra. E incluso de explicarle la muerte desde diferentes culturas. Ellos tienen unas vivencias según las culturas de todo el mundo (mexicana, etc.). No lo viven como un tabú. Investigadora: ¿Cómo explicaría a los familiares la importancia de enseñar la EpM a sus hijos? Maestro 11: Sería una cuestión a tratar. Hemos tenido muchas sesiones de formación en familias en todos los sentidos, pues no hemos tratado nunca la muerte. Sólo la hemos tratado con los adultos en los que se ha dado el caso. No sé cómo lo enfocaría verdaderamente, yo creo que también podría hacerse como con los niños, partir desde casos concretos y después ponerle a su alcance todo tipo de materiales, vídeos sobre el tema, y luego algún experto en este campo, que lo trabajara con ellos, con charlas, talleres, etc. La verdad es que considero que el trabajo que estás haciendo es novedoso y repercutiría en mucha gente, porque no siempre se sabe gestionar este asunto. Por mucho que uno esté preparado, es muy doloroso atravesar este tipo de episodios. Aun así, depende de las edades, personas, etc. Para eso hay grupos de ayuda, y que en los momentos de duelo hay alguien cerca que ayuda. La sociedad no tiene el mecanismo por sistema arbitrado, pero sí siempre hay seres más empáticos que se ocupan de otros seres más débiles. Sería bueno trabajarlo con todos para que todo el mundo lo conocieran. Investigadora: Esto es todo. Gracias.
Entrevista 12. Duración: 11:53 min Investigadora: Buenas tardes, voy a hacer un trabajo de investigación para la Universidad de Sevilla. Mi trabajo trata de la EpM y antes de comenzar me gustaría saber su nombre, qué edad tiene y cuánto tiempo lleva dedicándose a la docencia. Maestro 12: “Tengo 38 años. Soy maestro de educación primaria, de la especialidad de E.F. y llevo 8 cursos trabajando.” Investigadora: ¿Y en este colegio? Maestro 12: “Sólo este curso. “ Investigadora: Pues vamos a comenzar la entrevista. ¿Qué significado tiene para usted la muerte? Maestro 12:” Bueno pues para mí la muerte para empezar me da un poquito de susto. El significado creo que es una parte de la vida, pero la parte menos agradable. Nacemos, nos desarrollamos y morimos. Posiblemente la muerte sea la parte más negativa de la vida. “ Investigadora: ¿Qué es el duelo para usted? Maestro 12: “El duelo yo creo que es la reacción que tenemos ante la pérdida de un familiar. Acciones que hacemos o dejamos de hacer ante la muerte de un familiar. Actitudes o hacer ciertas cosas que antes no hacía por la pérdida de un familiar.” Investigadora: ¿Cree que con la preparación de la enseñanza de la muerte en las aulas se disminuirían futuros problemas sociales como por ejemplo la depresión, la ansiedad o la negación a rehacer nuestras vidas? Maestro 12: “Si hombre, todo lo que sea preparar para la vida, en este caso en esa parte negativa o no fácil. Yo creo que sí, lo difícil sería tener personas formadas para impartirla. “ Investigadora: ¿Qué beneficios cree que podría obtener la escuela si introdujera la EpM como tema a enseñar? ¿Y qué inconvenientes?
Maestro 12:” A ver beneficios, yo creo que la educación y la formación no para de cambiar, de crecer, de adaptarse a los tiempos en los que estamos y es verdad que hay asignaturas como religión que se trata la vida, la muerte y educación en valores y ciudadanía, que podrían eso, preparar y hacer que esa etapa y esos días en los que no estamos bien o que los niños tienen un periodo de tristeza fuesen más llevaderos. Inconvenientes no creo que tenga, porque hombre la religión constantemente nos están diciendo que el periodo de la muerte sería como la reencarnación. No creo que fuese negativo. “ Investigadora: ¿Cree que la muerte es un tema tabú en nuestra sociedad? Maestro 12:” Si yo creo que sí, yo de hecho creo todo lo que sea preparación para el cole es bueno y habrá mucha gente que lo vea como que hablar de la muerte… ¡uy no habléis a los niños chicos de la muerte! Porque es verdad que en la sociedad en la que estamos, no solemos ver a niños pequeños en los duelos o en los funerales, como que parece que eso no va con los niños y lo ponemos a escondidas y es sólo de mayores. Creo que sí.” Investigadora: Pasamos a la segunda parte de la entrevista. ¿Ha recibido formación o información sobre EpM y el duelo? Maestro 12: “No la formación que nos dan en religión y que nos habla de esa parte que es el cristianismo que es de la muerte. Pero formación ninguna.” Investigadora: ¿Cree que es necesario recibir información sobre la muerte o EpM y el duelo? Maestro 12: Hombre sería necesario si se va a impartir en los coles, sería necesario para darla bien, ya que se dan tantos cursos de formación para hacerlo bien. Si se imparte en los colegios para hacerlo de la mejor manera posible. Ya creo que es positivo darlo porque este año por ejemplo se me ha dado un caso de unos niños a los cuales se les murió su abuelo. Que tenía mucha relación con ello y el día después cuando yo vine al cole, es complicado. Atenderlos, qué decirles, qué decirles a los compañeros, es complicado y yo creo que sí, la formación en este caso es fundamental.