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En búsqueda de un periodismo en transición ante el cambio climático

Fernández-Reyes, Rogelio

Abstract

Los cambios que actualmente se observan en el sistema Tierra no tienen precedentes en la historia de la humanidad (GEO 5, 2012). Nos encontramos en un territorio de extralimitación de varios umbrales ambientales que conlleva un desequilibrio de la biosfera, con la posibilidad de colapso en el horizonte. El cambio climático se ha erigido como el principal reto. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) alerta, en su V Informe (2014), de considerables probabilidades de cambios que suponen un reto para la vida en el planeta tal y como ha podido desarrollarse en los últimos milenios. ¿Qué reacción de la humanidad es la oportuna?, ¿qué papel ha de jugar la sostenibilidad?, ¿qué función social han de ejercer los medios de comunicación? El Acuerdo de París (2015) se ha marcado el objetivo de “mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2° C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5° C”. El IPCC indica que queda poco tiempo para evitar que la media supere los 2° C de temperatura con respecto a los niveles preindustriales. En este ensayo se considera que para lograr que el aumento de temperatura no supere los 1, 5° C es preciso que prevalezca un cambio transformacional, esto es, sistémico, en un periodo corto de tiempo. Se propone reflexionar cómo procurar un periodismo en transición que, sin renunciar al rigor y a la objetividad, sitúe la sostenibilidad como eje de referencia. Y se reflexiona sobre qué elementos pueden ser interesantes en las prácticas comunicativas ante el V Informe del IPCC y el Acuerdo de París.

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RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 776 En búsqueda de un periodismo en transición ante el cambio climático In Search of Journalism in Transition to Climate Change Rogelio Fernández-Reyes (España) Universidad de Sevilla [email protected] Fecha de recepción: 5 de marzo de 2016 Fecha de recepción evaluador: 19 de Marzo de 2016 Fecha de recepción corrección: 25 de marzo de 2016 Resumen Los cambios que actualmente se observan en el sistema Tierra no tienen precedentes en la historia de la humanidad (GEO 5, 2012). Nos encontramos en un territorio de extralimitación de varios umbrales ambientales que conlleva un desequilibrio de la biosfera, con la posibilidad de colapso en el horizonte. El cambio climático se ha erigido como el principal reto. El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) alerta, en su V Informe (2014), de considerables probabilidades de cambios que suponen un reto para la vida en el planeta tal y como ha podido desarrollarse en los últimos milenios. ¿Qué reacción de la humanidad es la oportuna?, ¿qué papel ha de jugar la sostenibilidad?, ¿qué función social han de ejercer los medios de comunicación? El Acuerdo de París (2015) se ha marcado el objetivo de “mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2° C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5° C”. El IPCC indica que queda poco tiempo para evitar que la media supere los 2° C de temperatura con respecto a los niveles preindustriales. En este ensayo se considera que para lograr que el aumento de temperatura no supere los 1, 5° C es preciso que prevalezca un cambio transformacional, esto es, sistémico, en un periodo corto de tiempo. Se propone reflexionar cómo procurar un periodismo en transición que, sin renunciar al rigor y a la objetividad, sitúe la sostenibilidad como eje de referencia. Y se reflexiona sobre qué elementos pueden ser interesantes en las prácticas comunicativas ante el V Informe del IPCC y el Acuerdo de París. RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 777 Palabras Clave: Medios de Comunicación, Periodismo en Transición, Cambio global, Cambio climático, Acuerdo de París. Abstract The current earth system changes are unprecedented in human history (GEO 5, 2012). We are in a territory where there is an overshoot of several environmental thresholds creating a biosphere imbalance which leads to a future collapse. Climate Change has emerged as the greatest challenge. The V Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC) assessment warns about significant changes that pose a challenge for life on the planet as has emerged during last millenia are more likely to occur. What is appropiate human reaction? What role should sustainability play? What social function must be performance by media? The Paris Agreement has set a target for “holding the increase in the global average temperature to well below 2 ºC and to pursue efforts to limit the temperature increase to 1.5 ºC above pre-industrial levels”. The IPCC warns there is little time left to prevent global warming average of more than 2 ºC compared to preindustrial levels. This essay considers a transformational change (i.e., systemic change) should prevail in a short period of time in order to achieve that the global temperature rise does not exceed 1.5 ºC. It intends to consider how to build a transitional journalism that takes sustainability as the cornerstone without giving up rigor and objectivity. Besides, some reflections are made about which elements may be of interest in communication practices regarding IPCC´s V report and the Paris Agreement. Key words: Mass Media, Journalism in Transition, Global Change, Climate Change, Paris Agreement. Introducción Recuerdo con simpatía las alusiones que nos hacían profesores en la facultad de Ciencias de la Información de la Complutense refiriéndose a esa etapa del periodismo en la que “ingenuamente” se pretendía “salvar el mundo”. Hoy retomamos esa expresión aunque con diferentes connotaciones: 1) entonces salvar el mundo se identificaba con salvar amenazas principalmente de la realidad humana; hoy sería de la realidad humana y del resto de especies y ecosistemas; 2) entonces se reclamaba el rol de “salvador” al periodismo; hoy sería tan sólo una aportación más que se complementa con otras contribuciones; 3) entonces había margen en el equilibrio biofísico para el desarrollo de una pretensión épica; hoy corregir el desequilibrio de la biosfera y evitar su aumento depende de que la especie humana reaccione en un tiempo limitado. Pero hay un elemento en común: la necesidad de que la práctica comunicativa asuma una función social con un cariz especial, como en la actualidad es la emergencia mundial que supone la realidad del cambio climático. RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 778 Nos encontramos en un momento histórico excepcional ante la realidad del cambio global1 al que nos enfrentamos, el cual está generando una crisis socioambiental2 de una gran dimensión que requiere una gran respuesta. Ante esta realidad podemos mantener una actitud inmovilista, reformista o de cambio de sistema. En este ensayo consideramos que es necesario un cambio cultural3 para abordar este reto prioritario para la humanidad,4 la cual tiene en sus manos parte de la intensidad del cambio que está provocando. Nos apoyamos en el paradigma ecológico, el cual invita a un nuevo modelo epistemológico, en el que las disciplinas ceden el epicentro en torno al cual se ha de ordenar el resto. Los campos del saber han de concebirse formando parte de sistemas, como herramientas que entre sí se interrelacionan junto a otras.5 El cuestionamiento de la división disciplinar se erige como reto frente al chovinismo profesional y académico, para resituarse en su aportación al bien común. Este ensayo va destinado a aquellos profesionales y estudiantes de la profesión periodística, así como a investigadores de la comunicación interesados en la reacción frente a la extralimitación del ser humano en la biosfera. No se pretende convencer sino reflexionar en voz alta en la búsqueda de un periodismo en transición y quizás facilitar que otros encuentren sus propias conclusiones ante el reto crucial al que nos enfrentamos. La práctica periodística refleja y participa en la representación social de la sostenibilidad y en la aportación de soluciones. Los medios de comunicación, por tanto, frenan o facilitan el abordaje de un cambio cultural como el que entendemos que se requiere (Fernández & Reyes, 2010ª, p.15). Nos centraremos, principalmente, en el análisis de elementos de transición en el campo de los contenidos periodísticos. No se abordan en esta ocasión otros elementos importantes como son las estructuras periodísticas o la realidad de la profesión y de los profesionales, que serían imprescindibles de estudiar. La pretensión no es hacer un amplio y sesudo marco teórico, sino reflexionar sobre elementos que quizás puedan ser interesantes para tener en cuenta desde el prisma de un periodismo en transición6, deteniéndonos en un reto concreto: el objetivo de reaccionar contra el incremento de temperatura acordado en el Acuerdo de París (COP 21), partiendo de la base científica del V Informe del IPCC. Cambio global y cambio climático: V Informe del IPCC y Acuerdo de París El cambio global muestra que el ser humano está modificando el estado de estabilidad relativa de la biosfera y forzando su variabilidad natural. El crecimiento de la extralimitación de la especie humana en varios umbrales ambientales (Rockström et al, 2009) conlleva el aumento de las probabilidades de desequilibrio en la biosfera. El cruce de puntos de inflexión en el sistema climático muestra que nos hallamos ya en puntos de no retorno. Las últimas décadas,7 de manera creciente, han sido los de mayor huella ecológica8 en la presente etapa del Antropoceno (Crutzen & Stoermer, 2000). RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 779 Hoy el cambio climático9 es una manifestación de este cambio global, llamado a ser su principal motor, determinando cada vez en mayor medida la alteración del funcionamiento y de los servicios de los ecosistemas terrestres a escala mundial (Duarte, 2006, p. 93). Es un síntoma más, no el único, del desequilibrio actual en la biosfera. La humanidad se encuentra ya en territorio insostenible, 10 aunque la conciencia general de esta difícil situación es “desesperadamente limitada” (Meadows et al, 2006, p. 26). Como contrapunto a la extralimitación que estamos ejerciendo se encuentra la apuesta por una transición11 que otorga el protagonismo a la sostenibilidad. Se trata de retroceder en los límites transgredidos para restablecer el equilibrio de la biosfera, de evitar cruzar más umbrales de no retorno, o minimizar los efectos de los umbrales traspasados, que permita a las nuevas generaciones y el resto de las especies poder disfrutar del sistema Tierra lo menos trastocado posible con respecto a los últimos miles de años. Consideramos que se precisa de una desaceleración, un decrecimiento material y energético para crecer en humanidad, aceptando los límites del crecimiento, realidad compleja en cuanto a la distribución de los recursos disponibles y a la responsabilidad de la situación actual.12 El V Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, 2013- 2014) de la ONU, confirma una serie de conclusiones referidas a la realidad del cambio climático, sus causas, sus consecuencias y sus soluciones: a) “El calentamiento del sistema climático es inequívoco” (IPCC, 2013, p. 4); b) “La influencia humana en el sistema climático es clara” (IPCC, 2013, p. 15); c) “En las últimas décadas, los cambios en el clima han causado impactos en los sistemas naturales y humanos en todos los continentes y océanos” (IPCC, 2014ª, p. 4); d) “Las sociedad mundial tendrá que mitigar y adaptarse al cambio climático si quiere evitar con eficacia los impactos climáticos dañinos” (IPCC, 2014b, p. 50). La Cumbre del Clima (COP21) de París en diciembre de 2015 contó, de manera inaudita, con la presencia de 150 jefes de Estado, lo que muestra el nivel de reconocimiento del desafío. El evento vino precedido de una amplia movilización ciudadana y declaraciones de líderes de distintos ámbitos alertando de la dimensión del problema. También estuvo limitada por fuertes intereses políticos y económicos, en un marco de crecimiento económico incuestionado. Las negociaciones rebajaron la ambición del texto inicial, para incluir requerimientos de países como EEUU o China con fuertes intereses en la venta de petróleo y carbón. Para ello se pasó de la figura de Protocolo a la de Acuerdo, que rebajó la fuerza legal internacional del texto (Fernández- Reyes, 2016ª, p.102). El Acuerdo de París (2015), en su artículo 2, punto 1 a, declara perseguir el objetivo climático de: “Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2° C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5° C”. ¿Qué supondría que todos los Estados cumplieran sus promesas y atendieran a los compromisos aportados en París? Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC13, remitió a 2,7° C como cifra que RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 780 acompañaría al cumplimiento de las promesas nacionales (UNFCCC, 2015). Pero si se tienen en cuenta otros estudios de contribuciones determinadas a nivel nacional (INDCs)14, el resultado es de una horquilla entre 2,7 y 3,7° C. Es preciso tener en cuenta que el incremento medio de temperatura tiene un efecto multiplicador distinto en las diferentes regiones. En 2015 se ha superado el incremento de 1° C con respecto a los niveles preindustriales. 15 En España aproximadamente dobla al global, pero ese número varía entre las diferentes estaciones (sobre todo invierno y verano) y muestra diferentes alcances temporales. Por lo tanto, si la justicia16 o el Senado estadounidense no tumba las pretensiones de Obama, Europa cumple, y China y la India no retrasan su pico máximo, y se logra que los compromisos de contribuciones en París se cumplan, en España podríamos incrementar la temperatura en algunas zonas y estaciones entre 5,4 y 7,4° C aproximadamente en 2100.17 Si los compromisos no se cumplen, las temperaturas serán mayores. Si se cumplen los objetivos, así como revisiones al alza, el incremento será menor (Fernández-Reyes, 2016a). Para hacernos una idea de lo que supone un incremento de una media de 6,4° C, sumemos esta cifra a la media de temperaturas de distintas ciudades para ver cómo quedaría: Helsinki (con 5,4° C de media actual) pasaría a tener una media aproximada a la que tiene París (hoy de 11,5° C), París pasaría a tener cercana a la de Sevilla (hoy de 18,6° C) y Sevilla a la de Dakar (hoy de 24,9° C).18 ¿Qué probabilidades hay de quedarnos en un incremento de la media global de “1,5° C” o “muy por debajo de 2° C”? Desde el ámbito científico se considera que si no hay un drástico recorte cuantificado de emisiones para el 2050, los objetivos de aumentos de temperatura “por debajo de 2° C” ó “1,5° C” es un ejercicio de voluntarismo.19 ¡Habría que llegar al pico de emisión en 2020 para lograr que el aumento no supere los “1,5° C”! Ante estos objetivos climáticos, ¿qué tipo de cambio es preciso? Un cambio transformacional y sistémico En el artículo “Reflexión sobre un periodismo en transición” (Fernández-Reyes, 2013a)20 se aborda, desde la teoría de sistemas, la obra Cambio (Watzlawick et al, 1995), la cual plantea la persistencia y cambio de los problemas humanos. Ante el cambio climático21 podemos considerar tres tipos de cambio: a) el Cambio 0, esto es, la postura que niega su existencia o su importancia, por tanto considera que no hay que modificar nada; b) Cambio 1, que trata de un modelo de cambio que no trasciende de un determinado sistema, esto es, se producen dentro del sistema, por lo tanto permanece inmodificado; y c) Cambio 2, en la que el cambio implica un nivel inmediatamente superior, por lo tanto fuera del sistema, esto es, cambios en cuanto a las reglas que gobiernan su estructura o su orden interno. RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 781 ¿Qué respuesta humana requiere el cambio climático? Entre los considerados principales motores del cambio climático se encuentran el aumento de la población, el modelo energético y el modelo de producción y consumo. Todos ellos están aposentados en el paradigma del crecimiento. 22 Estos motores no se abordan suficientemente o se abordan con una estructura invariable, sin conseguir generar desde su propio interior las condiciones para su propio cambio. Si se admite que no se pueden producir las normas para el cambio a partir de sus propias normas,23 supone considerar que las iniciativas de Cambio 1 pueden ser útiles, pero no suficientes.24 En el campo de las investigaciones científicas de la adaptación al cambio climático se alude a cambio transformacional o sistémico de manera parecida a lo que sería un Cambio 2. El término transformacional es un término bastante usado por el Grupo de Trabajo II del V Informe del IPCC (Fernández-Reyes, 2016a). En su glosario, define transformación como “un cambio en los atributos fundamentales de los sistemas naturales y humanos” (IPCC, 2014ª, p. 1774). Dicho grupo diferencia entre “adaptación progresiva”, que trata de las medidas de adaptación cuyo objetivo principal es mantener la esencia y la integridad de un sistema o proceso a una escala dada, y “adaptación transformacional”, que es la adaptación que cambia los atributos fundamentales de un sistema en respuesta al clima y sus efectos.25 Lástima que el IPCC no abordara la “mitigación transformacional” y la “restauración26 transformacional”. Hubiera aportado elementos de reflexión y de estudio interesantes. Un cambio transformacional puede ser impulsado para superar los límites de los paradigmas existentes, aun poniendo en peligro el statu quo (IPCC, 2014ª, p. 839) y puede ser considerado un medio de reducir el riesgo y la vulnerabilidad, “no sólo mediante la adaptación a los impactos del cambio climático, sino también al desafiar los sistemas y estructuras, económica y social las relaciones, y las creencias y comportamientos que contribuyen al cambio climático y la vulnerabilidad social” (IPCC, 2014ª, p.1122). En este ensayo se considera que la dimensión de la realidad está requiriendo que prevalezca27 una adaptación28, una mitigación y una restauración transformacional para poder lograr los objetivos del aumento de temperatura del Acuerdo de París. Con ello nos sumamos a la hipótesis de que es preciso un cambio de modelo civilizatorio29 a través de una transición, esto es, perseguir que prevalezca un cambio de sistema, un cambio transformacional, un Cambio 2, apoyándonos, cuando sea oportuno, en la experiencia de un Cambio 1. El freno y retroceso en la concentración de CO2-eq en la atmósfera y en el aumento de la temperatura son elementos claves en una nueva cultura con la sostenibilidad como eje de referencia.30 Cambio cultural y periodismo Tylor definió la palabra cultura, en 1871, como: “aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 782 de la sociedad”. Autores posteriores, como Franz Boas (1964), defendieron que era más apropiado hablar de culturas en plural. Hay tantas visiones de la cultura como escuelas, multiplicado por un buen número de autores de cada una de ellas. No vamos a profundizar en ello, aunque nos decantamos por las percepciones de la cultura desde una perspectiva holística e interdiscipinaria capaz de relacionar las ciencias sociales y las ciencias naturales. Según Tylor, “la principal tendencia de la cultura desde los orígenes a los tiempos modernos ha ido del salvajismo hacia la civilización” (en Kahn, 1995, p. 43). Hoy cabría decir que una de las tendencias deseables de la civilización occidental, desde la modernidad al futuro inmediato, es pasar de una cultura confrontada con su entorno a una cultura integrada en el entorno, esto es, una cultura de la sostenibilidad, baja en carbono. Pero más allá de la civilización occidental, existen culturas que no precisan un cambio cultural porque tienen integrados elementos de sostenibilidad. Si medimos las diferentes culturas con la capacidad de mantenerse en equilibrio con su entorno, nos encontramos con que la “vara” de medir su desarrollo es distinta de la que estamos acostumbrados. En la actualidad el índice de desarrollo humano mide el promedio del progreso basándose en tres dimensiones: una vida larga y saludable (índice de esperanza de vida), una educación básica (índice de analfabetismo), nivel de vida digno (índice del PIB). ¿Qué ocurriría si se incluyera la huella ecológica y la huella de carbono como una dimensión importante del desarrollo humano? Pues, paradójicamente, algunas de las culturas que hoy consideramos más desarrolladas podrían denominarse “en vías de desarrollo” y algunas de las que nombramos como “no desarrolladas” o “en vías de desarrollo” subirían puestos en la lista de los territorios analizados por la ONU. Numerosas culturas disponen de una experiencia milenaria en el respeto al entorno natural que pueden ser, en algunos puntos, modelos para los que nos consideramos “desarrollados”. Como expone Jim Merkel, quizás no se trate de copiar estos testigos de la sensatez ecológica, “pero sí dejar que su ejemplo inspire nuestros experimentos mientras examinamos en profundidad otros modos de vida también sensatos aquí mismo, en el mundo occidental” (2005, p. 175). Si nos situamos en el marco del pensamiento complejo (Morin, 2011), el cambio cultural que entendemos que se requiere para que el aumento de temperatura no sea superior a 1,5° C con respecto a los niveles preindustriales es posible que se cueza con una dialéctica entre posturas diferenciadas, unas veces complementarias y otras antagónicas: economía ecológica o economía verde, propuestas ecologistas o ambientalistas (Dobson, 1997, p. 13), perspectiva holística o fragmentaria, ética biocentrista moderada o antropocentrismo.31 Una nueva etapa del periodismo En el presente, el ejercicio periodístico no deja de transformarse y actualizarse. Las nuevas tecnologías en la era de la información (Castells, 2001) están abriendo un gran abanico de nuevas posibilidades periodísticas. En este contexto, ¿hasta qué punto RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 783 es importante la extralimitación humana en la biosfera en la agenda temática de la profesión? En la evolución histórica del periodismo se reconocen varias etapas que se han sucedido o que han coexistido. Guillamet señala tres fases diferenciadas: periodismo antiguo o artesano (1609-1789), periodismo moderno o liberal (1789-último cuarto del siglo XIX), y periodismo contemporáneo o industrial (último cuarto de siglo XIX- último cuarto del siglo XX) (2003, pp. 35 - 36). Angel Benito se refería a tres periodos bien definidos desde 1850: periodismo ideológico, periodismo informativo y periodismo de explicación. Esta clasificación “se funda en la consideración de los fines que en cada uno de estos tres períodos se han propuesto los profesionales de la información” (1973, p. 71). Desde este criterio, existe una finalidad propositiva desde la profesión. Además del periodismo ideológico, el periodismo informativo, y el periodismo de explicación o de profundidad, otros autores añaden una cuarta etapa como la de periodismo de servicios, o la del periodismo global. Casasús y Ladevéze se refieren al periodismo social como una nueva etapa (1991, pp. 22 - 23).32 Otra fase diferenciada puede ser la del periodismo digital, en la que Internet asume un especial protagonismo, dando lugar a una nueva etapa de mayor interacción con la ciudadanía y una mayor velocidad de transmisión. Si asumimos que la sostenibilidad será el motivo de cambio cultural generado por el cambio global, sobre todo por el cambio climático, el ethos de un cambio de la estructura del sistema, y si asumimos que la sostenibilidad comprende una revolución tan profunda como las revoluciones agrícola e industrial (Meadows et al, 1992), es previsible que la sostenibilidad conforme una nueva etapa del periodismo o sea un factor nuclear del ejercicio periodístico (Fernández-Reyes, 2010a). Cabe esperar que el periodismo general se impregne de ella en su agenda, como un tema horizontal y trasversal, y se vea afectado en su estructura y dinámica. Criterios sostenibles han existido siempre, y por tanto también se ha generado información sobre la sostenibilidad. Pero en la actualidad, la información sobre la sostenibilidad tiene la novedad de su dimensión global.33 El cambio climático está catalizando la atención mediática como principal factor crítico de los límites del crecimiento (Fernández-Reyes, 2015b), y es posible que acapare gran parte -si no la mayordel cuestionamiento social sobre la relación del ser humano para con su entorno, originando una apuesta por la sostenibilidad que repercutirá en el sistema mediático.34 A mayor cambio climático cabe esperar una mayor atención mediática hacia un cambio cultural y mayor reacción proactiva mediática; a menor cambio climático es previsible menor intensidad de cambio cultural y menor reacción proactiva mediática. Los medios de comunicación son unos cronistas y unos protagonistas (Rojo y Maestre, 2005) que pueden reproducir modelos y hábitos que fomentan la extralimitación ambiental y, por el contrario, pueden jugar un importante papel RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 784 facilitando la resolución de los retos que genera la extralimitación (Fernández, 2010ª, p.15). Una de las funciones del ejercicio periodístico, por tanto, es la de colaborar en la emergencia de toda una nueva cultura basada en la sostenibilidad. Funciones y disfunciones del periodismo en torno a la sostenibilidad Hay una gran diversidad de maneras de percibir un cambio cultural y el ejercicio periodístico. Cada periodista tiene una propia, basada en su experiencia, intuición y contexto en el que ejerza. Exponer que el ejercicio periodístico ha de ser de una manera determinada tiene un limitado recorrido. Cada mirada aporta algo específico a la gran sinfonía del periodismo. Pero sí se pueden advertir funciones y disfunciones en el ejercicio periodístico atendiendo a la cultura en la que se vive y a los valores que se persiguen. Rojo y Maestre (2005) efectúan una propuesta de análisis empírico para identificar ejemplos del cambio social en las prácticas cotidianas de los medios de comunicación. Nos apoyamos en su cuadro de síntesis para encajar nuestra mirada específica, buscadora de un periodismo en transición. ¿Qué funciones y disfunciones cabría investigar en el ejercicio periodístico desde el prisma de la sostenibilidad? La base del análisis se encuentra en la alternativa de los medios de comunicación de favorecer la función social de la reducción del impacto del cambio climático, o por el contrario contribuir a la disfunción social que supone el aumento o sostenimiento de dicho impacto. En esta ocasión se fija la atención en el objetivo climático acordado en la Cumbre de París. Desde la Sociología se pueden diferenciar distintos análisis de un cambio social. Entre ellos se encuentra el cambio por consenso, por conflicto, por la movilidad de las elites, por adaptación social y por interacción. Numerosos autores han contribuido, desde la Sociología de la Comunicación, a señalar una serie de funciones y disfunciones que cumplen los medios de comunicación en el cambio social. En este ensayo se cambiará el término cambio social por cambio cultural, considerando que se trata de un cambio más amplio. Los medios pueden ejercer una función de cohesión y consenso favoreciendo el debate de las soluciones al reto del cambio climático,35 así como del objetivo del bien común, de la ecoalfabetización,36 de la concienciación y formación ambiental, del planteamiento y aceptación de los límites del crecimiento, del cambio de modelo energético, del abordaje del debate del crecimiento demográfico y de la modificación del modelo de producción y consumo, entre otros. Como disfunción de la cohesión puede ser interesante favorecer debates en torno a la uniformización cultural del consumismo y al economicismo como patrones socioeconómicos apenas cuestionados, situados por encima del bien común, así como el abordaje del porqué de la claudicación del debate sobre el crecimiento demográfico. La función social de los medios de comunicación en el conflicto como factor de cambio cultural puede ser de especial interés en el debate sobre el fomento de la RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 791 productores de petróleo. Al final, el Acuerdo de París derivó en el término “equilibrio”, que abre la puerta a los mecanismos de secuestro y almacenamiento de carbono.46 De esta manera la posibilidad de confiar en un uso masivo de los sumideros de carbono (reforestación, usos del suelo, captura y almacenamiento de CO2 de las térmicas, geoingeniería) permite seguir “justificando” la quema de combustibles fósiles. La resta entre lo emitido y lo que se atrapa “no conlleva” que la economía tenga que descarbonizarse. Por otro lado, las medidas para el transporte marítimo y aéreo se eliminaron de los borradores del Acuerdo. Se trata de dos de los sectores que más emisiones generan (10 % de las emisiones mundiales). Ante ello consideramos que es preciso el uso y la práctica del término “descarbonización” para lograr el objetivo de temperatura acordado en París. Una cultura baja en carbono está confrontada irremediablemente con los intereses empresariales, políticos y sociales en torno a los combustibles fósiles. También con los hábitos de vida consumistas. Y es irrenunciable introducir el debate sobre las medidas para el transporte marítimo y aéreo. Favorecer el debate sobre el cambio en tres motores: Si consideramos que entre los principales motores del cambio climático se encuentran el crecimiento de la población, el modelo de producción y consumo, y el modelo energético es importante el debate en la transformación de cada uno. • Crecimiento de la población: El informe de la ONU “Proyecciones poblacionales de las Naciones Unidas” indica que la población superará los 11 mil millones en 2100. La población mundial pasará de los actuales 7,3 mil millones de personas a 9,7 mil millones en 2050 y 11,2 mil millones a finales de siglo.47 Históricamente ha existido un debate a la hora de proponer soluciones a los problemas ambientales enfrentando el control de natalidad a las tecnologías menos nocivas48. Motivos ideológicos y religiosos han tenido un peso fuerte en la claudicación o la poca atención a este motor. En un conjunto de factores dentro de un sistema, éste es uno más y sería importante abordarlo como debate. • Modelo de producción y consumo: los medios pueden incentivar un patrón cultural de producción y consumo sin límites o bien otro que lo cuestione y promueva la sostenibilidad. En la actualidad, en un ambiente donde el consumo es un reclamo clave del sistema financiero internacional para salir de la crisis financiera que el mismo sistema ha generado, los medios de comunicación, ¿están afianzando o desafiando el estatus quo del sistema de producción y consumo?, ¿están facilitando u obstaculizando una nueva cultura con el eje de la sostenibilidad? Según el Worldwatch Institute, la inmensa mayoría de los medios de comunicación refuerzan actualmente un patrón cultural consumista -a través de la publicidad49, la venta de productos y gran parte de sus contenidos50- , aunque se están realizando esfuerzos en todo el mundo para aprovechar su extraordinario alcance y potencial para promover culturas sostenibles (2010, p. RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 792 285). Es preciso abordar el debate de la reducción, así como el de otros modelos de producción y consumo bajos en carbono, y el de otros modelos económicos (el actual es casi incuestionado). Otro debate interesante puede ser el que se plantea si los mercados de carbono son compatibles o no con la reducción requerida. • Modelo energético: Los combustibles fósiles y los procesos industriales han sido los principales contribuyentes al crecimiento de las emisiones totales de GEI, con un 78 % del aumento total de emisiones GEI desde 1970 a 2010, con una contribución promedio similar para el periodo 2000-2010 (IPCC, 2014b, p. 6), siendo el sector de suministro energético el mayor contribuyente de emisiones de gas invernadero a nivel global en 2010 (IPCC, 2014b, p.7).51 Es sobre este motor sobre el que se ha centrado el mayor interés en el Acuerdo de París. De hecho, entre las conclusiones que se han valorado se encuentran las señales que se le han mandado al mercado sobre la apuesta por otro modelo. Es importante facilitar el debate sobre un nuevo modelo energético. Si bien, no es la única pata en un cambio cultural.52 Verificar la sintonía o no entre los objetivos planteados y las contribuciones comprometidas del Acuerdo de París Es preciso analizar el nivel de responsabilidad/vaguedad de los compromisos nacionales, políticos, económicos y sociales, así como el acierto o no del calendario marcado y las revisiones. Dado el cariz que está tomando el riesgo asociado del cambio climático, está justificada la recuperación de la función periodística de “perros guardianes” del bien común. Nos hemos acostumbrado a los perros guardianes de los grandes intereses, inmiscuidos dentro de las grandes estructuras mediáticas. Estructuras que, como expone el profesor Reig53, mientras más fuertes son, más limitan a los medios de comunicación por presiones que reciben y por las autocensuras que se imponen a tenor de los intereses que guardan en su parte trasera, invisible para casi todos.54 En la sociedad del gran espectáculo la invitación es a conectarse y consumir (Berenguer, 2002, p. 7-8). Mientras, países pobres pagan ya un precio brutal por el cambio climático.55 Es por ello por lo que adquiere valor el debate sobre el bien común, sobre los elementos éticos en la comunicación del cambio climático. No hay que olvidar que al final son naciones y ciudadanos con baja producción de emisiones, los que sufren y sufrirán, junto a las nuevas generaciones y demás especies y ecosistemas, el impacto producido por naciones y ciudadanos responsables de emisiones altas. El movimiento climático ha adquirido una dimensión notable. Ha sido impulsor decisivo de que el objetivo climático se rebaje a 1,5° C56. Es un “perro guardián” excelente para denunciar la inconsistencia de los compromisos adquiridos a día de hoy y se mantendrá señalando lo heroico o lo villano en las iniciativas de acción o inacción climática. Dicho movimiento climático está liberado de los intereses políticos que tiene cada país, así como de los intereses empresariales, por lo que sus reclamaciones por el RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 793 bien común tienen un peso ético más depurado que el de otras voces. Junto al ámbito científico es un marco o encuadre muy atractivo para los medios de comunicación. Priorizar la atención sobre la mitigación El IPCC considera las respuestas de la mitigación y la adaptación, claudicando hasta el momento en la restauración. Para lograr los objetivos planteados en el Acuerdo consideramos que se precisa priorizar la mitigación sobre la adaptación,57 debido a que presenta un potencial particularmente mayor. El Artículo 7.4 del Acuerdo expone: “Las Partes reconocen que la necesidad actual de adaptación es considerable, que un incremento de los niveles de mitigación puede reducir la necesidad de esfuerzos adicionales de adaptación”. Cuanto antes se hagan los esfuerzos de mitigación más posibilidades habrá de lograr mantener el incremento de temperatura “muy por debajo de los 2° C” o en “1,5° C”58 y menos adaptación será necesaria. Consideramos la mitigación como “la madre del cordero”,59 esto es, la reducción, decrecer material y energéticamente para crecer en humanidad. Esta es la tecla principal del nuevo debate. Sin embargo, la mitigación tiene menos protagonismo que la adaptación. En el Acuerdo de París “mitigación” aparece en 49 ocasiones, mientras que “adaptación” aparece 88. Esta proporción de menor presencia de la mitigación se mantiene también en el análisis mediático de la presencia de estos términos en prensa, con una relación de 25 a 74 (Fernández-Reyes, 2014a). Hay un riesgo de predominio de la adaptación en cuanto permite seguir con el modelo de producción y consumo, mientras que la mitigación lo traba. Puede ser oportuno estar atento a un posible desplazamiento del negacionismo y del escepticismo hacia el adaptacionismo. 60 Por otro lado, consideramos incluir en el debate una tecla olvidada para recuperar el terreno excedido: la restauración. Esto es, las detracciones de CO2 equivalentes de la atmósfera, no para mantener un equilibrio tal como está planteado en el Acuerdo de París, sino para reducir las concentraciones de emisiones con el objeto de restablecer las capacidades de absorción de los sumideros hoy desbordados.61 Favorecer el debate del cambio de modelo civilizatorio Numerosos estudios sobre la cobertura del cambio climático en España muestran la prevalencia de un desequilibrio entre la información de los impactos, la de atribución de responsabilidades y las soluciones (Aguila, 2013; Blanco, Quesada y Teruel, 2013; Cáceres, Sánchez y Morales, 2012; Fernández-Reyes, Piñuel-Raigada y Vicente- Mariño, 2015; Gaitán, Piñuel y Lozano, 2015; León y Erviti, 2015; León y Lara, 2013; Lopera y Moreno, 2014; Lozano, 2013; Piñuel, Gaitán y Lozano, 2012; Teso y Piñuel, 2012, entre otros trabajos), siendo mayor la atención a los impactos que a los otros dos vectores. Si nos centramos en las soluciones creemos oportuno el debate sobre la necesidad de un cambio de modelo cultural: pasar de la sociedad de consumo creciente e ilimitado a una sociedad con la sostenibilidad como eje. Si es así, este debate apenas RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 794 está presente en la estructura de los medios de comunicación y en su discurso hegemónico. Y el reto es impresionante (Fernández-Reyes, Teso y Piñuel, 2013). Los contenidos más sugestivos del Acuerdo de París se encuentran en el preámbulo, que carece de fuerza legal. Aquí se reconoce que el cambio climático es “una amenaza apremiante y con efectos potencialmente irreversibles para las sociedades humanas y el planeta”, que “requerirá fuertes reducciones de las emisiones mundiales” y la “urgencia” de hacerles frente. También alude a “los beneficios duraderos de una acción pronta y ambiciosa” y “observa con preocupación que los niveles estimados no son compatibles con los escenarios de 2º C”. Sin embargo, no hay planteamiento de un cambio sustancial (Fernández-Reyes, 2016ª, p. 112). Para el IPCC, “el comportamiento, el estilo de vida y la cultura tienen una influencia considerable en el uso de energía y las emisiones asociadas, con alto potencial de mitigación en algunos sectores, en particular complementando el cambio tecnológico y estructural” (IPCC, 2014b, p. 20). Pero afirma que las mejoras en la eficiencia y los cambios de comportamiento, con el fin de reducir la demanda de energía, “sin comprometer el desarrollo”, son una estrategia clave en la mitigación de los escenarios que alcanzan concentraciones atmosféricas de CO2eq alrededor de 450 ó 500 ppm en 2100 (IPCC, 2014b, p. 20). ¿Es posible un cambio urgente en la política climática sin comprometer el desarrollo? 62 Entendemos que el desarrollo ha de satisfacer las necesidades sociales dentro de los límites que impone la biosfera. El considerar que la biosfera ha de satisfacer las necesidades del ser humano dentro de los límites que impone el desarrollo forma parte de una limitada actitud antropocentrista excluyente y corto-placista, que acaba volviéndose en contra de su legítima aspiración.63 Por otro lado, nos planteamos reflexionar sobre trascender -que no renunciarlos límites ideológicos para avanzar en el bien común. La vertiente inclusiva se complementa con la dialéctica (la cual entendemos con los vectores cambio reformista y cambio transformacional, y no los ejes tradicionales izquierda-derecha) (Fernández- Reyes, 2010b, p. 12). El cuidado de la Tierra no vendrá por la imposición de unas ideologías sobre otras. Como dice el proverbio africano: “cuando dos elefantes luchan es la hierba la que sufre…” Existen investigaciones sobre el diálogo en torno al cambio climático con la ciudadanía de perfil conservador muy interesantes 64 para evitar identificar el reto como perteneciente al “gueto” de la izquierda o del ecologismo. Ante el cambio climático hay mucho que conservar y mucho que cambiar. Aunque, sin duda, en esta actitud inclusiva, la ecología política tiene un plus que ofrecer por estar centrado en el abordaje de los retos ambientales. Conclusión y discusión La ciencia tiene unas conclusiones nítidas sobre el cambio climático. El V Informe del IPCC (2014) confirma que el calentamiento del sistema climático es claro, inequívoco, que ha generado ya impactos en todos los continentes y océanos, y que hará falta mitigar y adaptarse para evitar impactos climáticos dañinos. RAZÓN Y PALABRA Primera Revista Electrónica en Iberoamérica Especializada en Comunicación http://www.revistarazonypalabra.org ! Varia | Número 93 | Abril – Junio 2016 | Issn: 1605-4806 | Pp. 776-806 795 En la Cumbre de París (2015), un total de 188 países presentaron propuestas nacionales de contribuciones climáticas, lo que representaba más del 95% de las emisiones. Si los Estados cumplen sus compromisos, el resultado supondría el incremento de temperatura de una horquilla entre 2,7 y 3,7° C. Y dado que esta cifra en España se multiplica por dos en algunas regiones y estaciones, se trataría de un impacto muy elevado, además de irreversible. Se reconoce, pues, una inconsistencia entre los objetivos y los compromisos planteados en la capital francesa. A la par, el ritmo del impacto humano no cesa de aumentar en el sistema climático.65 Ante esta difícil realidad se impone una reacción. Frenar el cambio climático, con otro cambio se convierte, entonces, en uno de los principales retos de la especie humana en este contexto histórico.66 La extralimitación y la posibilidad de colapso ambiental en el horizonte, visto desde el análisis sistémico, requieren un reajuste que se puede traducir en un cambio cultural.67 Nos embarcamos en la mayor amenaza de la especie humana. Estamos viviendo un momento histórico decisivo, un desafío colosal no solo para la civilización actual sino para la especie humana y el resto de especies “compañeras de viaje”. Hay que modificar la curva de emisiones en un plazo de tiempo muy corto. Como exponía una pancarta en la Torre Eiffel “No hay un planeta B”. Ello justifica la indagación de un periodismo en transición como función social de los medios de comunicación y como requerimiento legítimo de la sociedad.68 La búsqueda de un periodismo en transición aspira a tomar forma en multitud de escenarios distintos, motivando una continua y creativa reelaboración de conceptos y de prácticas, con un abordaje multisectorial y multiescala sobre el cambio climático. Aun así, no es nada nuevo. De hecho, se viene fraguando desde hace tiempo en ciertas prácticas comunicativas, más factibles en medios de comunicación públicos. Si hay algo nuevo bajo el sol es el grado de emergencia planetaria que nos señalan los procesos de extralimitación del cambio climático, los cuales motivan a que esté más justificado avanzar por este tipo de ejercicio periodístico.69 Es por lo que consideramos que la búsqueda de un periodismo en transición es una de las claves de la investigación y del ejercicio periodístico de nuestro tiempo para atender el objetivo climático de París y los riesgos del cambio climático de los que está alertando la ciencia. Bibliografía Aguila Coghlan, J. L. El framing en las noticias sobre las cumbres del cambio climático en la televisión española. En Piñuel, J.L. (Coord.) (2013). Disertaciones 6 1. Universidad de los Andes y Universidad Complutense. Andersen, R. & Miller, P. Alfabetización mediática, compromiso ciudadano y sostenibilidad. En Worldwatch Institute (2010). La situación del mundo 2010: Cambio cultural. Del consumismo hacia la sostenibilidad. Barcelona: Icaria. 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