Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812)
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Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 529 MARTÍNEZ LLAMAS, David. De reconquistadores a traidores a la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812). Castelló de la Plana, Publicaciones de la Universidad Jaume I, 2021. El último volumen de la prestigiosa colección América de la Universidad Jaume I corresponde al joven historiador David Martínez Llamas, quien presenta los resultados de su tesis doctoral, dedicada a estudiar el papel jugado por los catalanes en el proceso de independencia rioplatense, desde las invasiones inglesas de 1806 hasta la conspiración contrarrevolucionaria de 1812. De reconquistadores a traidores a la patria analiza la participación política y militar de los cuerpos de voluntarios catalanes organizados en milicias (Miñones; Caballería de Migueletes; Urbanos Voluntarios de Cataluña; y Patriotas de la Unión) y de seis miembros de la comunidad catalana de Montevideo y Buenos Aires (Rafael de Bofarull, Josep Grau, Gerard Esteve y Llach, Felipe de Sentenach, Juan Larrea y Domingo Matheu), con el objetivo de analizar su evolución política, grupal e individual, a lo largo de un período considerado como “bisagra, entre la normalidad imperial y la Revolución”. De este modo, al estudiar una parte específica de la “masa de americanos en armas”, Martínez Llamas combate las posiciones historiográficas que homogenizaron a las milicias, relegando y simplificando el papel jugado por los no criollos. El reducido estado de la cuestión da cuenta de lo exiguo de las investigaciones precedentes, justificando la importancia de su estudio, el que desarrolla apelando a diversas fuentes editas (fundamentalmente, actas capitulares, documentos judiciales, periodísticos y memorias) e inéditas, provenientes de archivos españoles y rioplatenses. En términos teóricos, se entiende lo político como una relación entre grupos sociales e instituciones, atendiendo a tres niveles (imperial, local y personal) de conflictividades interconectadas, imbricando lo general y lo particular. El libro comienza con un prólogo, una introducción y una sección de agradecimientos personales que no sólo habla de afectos, sino que también permiten ubicarlo en la tradición historiográfica catalana dedicada a las independencias americanas, en general, y al Río de la
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 530 Plata, en particular, como resultado del programa impulsado por la querida Gabriela Dalla- Corte Caballero, Ricardo Piqueras y Cielo Zaidenwerg. Luego de ello, se suceden cinco capítulos que desarrollan el proceso en términos cronológicos. El primero de ellos, “El Virreinato del Río de la Plata y los catalanes”, presenta el contexto general que dio lugar a su creación, explicando la coyuntura que permitió el “salto” de los comerciantes catalanes a América. Retomando los estudios clásicos sobre el tema, el autor repone el papel central jugado por los comerciantes radicados en el Río de la Plata, así como las debilidades defensivas de la región, en el marco del ciclo de guerras iniciado a fines del XVIII. Asimismo, analiza el vínculo entre Cataluña, los catalanes y el territorio rioplatense, resumiendo las características del crecimiento económico que fundamenta la consolidación de una relación directa que, superando la mediación de Cádiz, permitió el establecimiento de agentes en sus principales puertos. En este sentido, siguiendo las tesis de Carlos Martínez Shaw, José M. Oliva, Josep M. Delgado y Pierre Vilar, el autor señala que Cataluña desarrolló un sistema económico que no se fundaba en la tradicional economía imperial de reexportación de mercancías extranjeras e importación de metales preciosos. Siguiendo esta lógica, se asegura que esta estructura moderna dio lugar a una incipiente burguesía que impulsó el desarrollo económico de la región, vinculando las necesidades regionales con los flujos internacionales de capital. Es así como, siguiendo a Pedro Navarro Floria, Germán Tjarks y Arturo Bentancur, el comportamiento particular de los comerciantes catalanes, que tuvo características burguesas más delineadas, se asienta en una estructura económico-social particular, que en América cristalizó en una mayor presencia en la plaza de Montevideo. Al momento de analizar el “salto americano” de los comerciantes catalanes, se cuantifica la importancia del Río de la Plata respecto de Lima (180 comerciantes frente a 5, respectivamente), dando cuenta que se trató de un movimiento que acompañó las reformas mercantiles y fue orgánico al establecimiento y desarrollo del nuevo virreinato. El segundo capítulo es dedicado al año 1806, teniendo como eje central el papel jugado por los catalanes en la reconquista de Buenos Aires, luego de la primera invasión británica. Se concentra en la acción del cuerpo de Miñones, cuya instauración fue iniciativa de los comerciantes Esteban Benet, Magín Baltasar, Benito Vidal y Tomás Rius, y cuya
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 531 composición constó de 120 voluntarios no sólo catalanes, sino también aragoneses, valencianos y de las islas Baleares, encabezados por los oficiales Rafael de Bofarull y José Grau. Martínez Llamas señala que se trató de una compañía de guerrilla que poseía amplios márgenes de acción, caracterizándose por el derecho a beneficiarse de las pertenencias enemigas ocupadas (lo que suponía un incentivo económico para algunos de sus miembros) y libertad de acción para el cuerpo. Asimismo, advierte que su composición social era de pequeños y medianos comerciantes que previamente se habían desenvuelto como milicianos, y vieron en el comercio la única salida para la subsistencia. De este modo, presenta la división central al interior del cuerpo, entre quienes se ofrecieron a servir sin sueldo (porque poseían ingresos suficientes, generalmente, comerciantes) y quienes solicitaron el mismo prest que los soldados del ejército (quienes dependían de su trabajo para vivir). También se atiende al financiamiento del cuerpo, que corrió por cuenta de los comerciantes (como Juan Nonell), los propios milicianos y el gobierno. Junto con estos elementos analíticos, el desarrollo cronológico le permite al autor sostener la hipótesis de que la respuesta local tras la invasión fue más veloz y efectiva que las acciones de las instituciones virreinales, lo que condujo a quebrar la relación entre la población y el gobierno, colocando a quienes dirigieron la reconquista en el centro de la escena política. Por su parte, la actuación de los Miñones de Buenos Aires es analizada desde el establecimiento de la Junta de los Catalanes, impulsada por José Fornaguera y los comerciantes Felipe de Sentenach y Geraldo Esteve y Llach. Al explicar su formación, muestra que tanto los lazos de paisanaje como los creados por las actividades económicas (“casi de clase”) promovieron los vínculos que organizaron la resistencia contra los británicos. El avance de los acontecimientos le permite al autor mostrar la evolución de la organización de los catalanes, que pasó de la conspiración (construcción de túneles para volar la Ranchería, donde se apostaban las fuerzas británicas) a la constitución de un cuerpo de artillería. En este derrotero, se prueba la gran implicación de los sectores comerciales, tanto en el financiamiento como en la propia acción militar. Tras la primera victoria contra los ingleses, se analiza el proceso de institucionalización de las milicias, describiendo cómo la Junta de los Catalanes consolidó su milicia como un grupo de artilleros que, en tanto reunía a peninsulares y criollos, se
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 532 nombrarían de “la unión”. Lejos de cualquier simplificación, se destaca que, en la formación del cuerpo, los líderes de la Junta se guardaron los puestos de comandancia, mientras que el resto de miembros destacados se posicionaron como oficiales. De este modo, los comerciantes catalanes de Buenos Aires solicitaron la formación de los Patriotas de la Unión, una milicia a sueldo completo que, por su financiamiento y orientación, estuvo directamente vinculada al Cabildo y a Martín de Álzaga. Continuando el desarrollo cronológico, el tercer capítulo pasa a la defensa de Buenos Aires frente a la segunda oleada de invasión británica, en 1807. Ella impulsó no sólo el reagrupamiento de los Miñones de Montevideo, sino también la creación del Cuerpo de Urbanos Voluntarios de Cataluña (o Miñones de Buenos Aires), impulsados por los comerciantes catalanes Jaime Nadal y Guarda, Jaime Llavallol, Juan Larrea y Olaguer Reynals. Como señala Martínez Llamas, su formación se adelantó a la propuesta general realizada por Liniers para crear milicias provinciales, lo que mostraría su carácter pionero, así como la disposición de los comerciantes catalanes para intervenir en la defensa. Atendiendo a sus especificidades, se advierte que este nuevo grupo de infantería ligera (que tampoco estuvo exclusivamente formado por catalanes) fue comandado por grandes comerciantes, en quienes recaía el reclutamiento de soldados y su financiamiento. No obstante, el autor asegura que sólo la nueva generación de mercaderes participó de las milicias, mostrando como ejemplo la aversión que sentía hacia la tarea el catalán Jaime Alsina y Verjés, de acuerdo al estudio de Gabriela Dalla-Corte Caballero. Entre las formas distintivas de organización, se destaca que los comandantes fueron nombrados por el mismo cuerpo; que no recibirían sueldo ni raciones de comida pagados por el Real Erario -solicitando al gobierno sólo ciertos aprovisionamientos-; y la ausencia de la cláusula de presas de guerra (presente en los Miñones de Montevideo). Según Martínez, la elección de la oficialidad no implicó el ascenso de los sectores “más desfavorecidos” a los altos cargos, dado que los comandantes y oficiales “fueron miembros de la gente decente, que reflejaron su ascendiente social en la elección”. El carácter de la organización voluntaria, y sus notables divergencias con las tropas tradicionales al servicio del rey, se manifestó en el campo de batalla. El autor muestra que los desafíos presentados por las tropas a los oficiales virreinales representaban una reacción a la claudicación y derrotismo de las
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 533 autoridades, así como su predisposición a la lucha. En este marco, se avanza en el análisis de los Patriotas de la Unión, presentando la tesis de que sus líderes divergieron al calor del desarrollo de la conflictividad política, enfrentándose como parte de los bandos dirigidos por Álzaga y Liniers. De este modo, las batallas políticas también se expresaron judicialmente. El capítulo 4 analiza el desarrollo de estas luchas por el poder al interior del virreinato hasta 1809. Atendiendo al complejo contexto europeo, el crecimiento del Juntismo, el papel jugado por la corte portuguesa y la presencia británica en América del sur, el autor se explaya en la profesionalización miliciana, caracterizándolo como “un nuevo estatus social en auge”, coincidiendo con Alejandro Rabinovich al afirmar que muchos americanos y peninsulares pobres veían la milicia como una forma de trabajo. De allí la división clasista entre aquellos cuerpos que buscaban permanecer sobre las armas (remunerados) y los que deseaban el cese, para volver a sus actividades comerciales (como los Miñones). Para estos últimos, la presencia armada de las clases populares en la capital implicaba, de hecho, un peligro para el sostenimiento del orden, por lo que colocaron al defensor de este sistema militar, Liniers, en el centro de sus ataques. La agudización de los enfrentamientos sociales también se expresó al interior de los propios cuerpos, con enfrentamientos entre la tropa y los oficiales y entre la propia oficialidad. Al caracterizarlos, Martínez señala que la tradicional línea de separación entre españoles peninsulares (asociados a las instituciones coloniales y al monopolio comercial) y americanos (librecambistas y vinculados a la producción agraria) no estuvo claramente definida. Desde su perspectiva, los enfrentamientos de 1809 no muestran aun un programa independentista, sino a sectores criollos que buscaban equiparar su situación a la de los peninsulares. En este sentido, siguiendo a Pedro Navarro Floria, el que Larrea haya promovido la apertura mercantil por sobre la restricción, no implica colocarlo como partidario de una ruptura con la metrópoli. Por su parte, Domingo Matheu se mostraba preocupado por el crecimiento del contrabando y la ruptura del sistema monopolista, culpabilizando por ello a la despreocupación de la corona y de sus delegados. Como futuros miembros de la junta revolucionaria, sus casos toman fuerza como observables de aquella indefinición política. Al momento de conceptualizar este desarrollo, Martínez sigue la tesis de François- Xavier Guerra, según la cual estamos frente a una progresiva transformación del sistema
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 534 corporativo de relaciones, típico del Antiguo Régimen, en uno moderno con el individuo como centro. No obstante, este planteo se diferencia del relato construido en los primeros capítulos, que señalan el peso decisivo de la posición social de estos grupos e individuos en su derrotero subjetivo, desde las divisiones clasistas al interior de los cuerpos (entre milicianos voluntarios y a sueldo; o entre la oficialidad y la tropa), hasta el financiamiento de los cuerpos como disputa por su influencia, tal como ocurrió en los Patriotas de la Unión, que abandonaron su fidelidad al Cabildo cuando Liniers decretó que la Tesorería General del Ejército y de la Real Hacienda se haría cargo del pago de todos los cuerpos. A este argumento se suman los largos expedientes en torno al pago de salarios y a la restitución de gastos de los cuerpos, que dan cuenta del papel predominante de la existencia social. Asimismo, al momento de analizar la asonada de Álzaga de 1809 como un punto de inflexión, el autor señala que las fuerzas milicianas no vinculadas al comercio monopolista (tanto criollas como peninsulares) siguieron la orden de Saavedra de sostener a Liniers debido a que era éste quien defendía sus intereses. Y como contracara, el autor plantea que la represión no sólo quiso terminar con la oposición política a Liniers, sino también atacar a los comerciantes privilegiados rioplatenses, en tanto muchos de los milicianos de aquellos cuerpos “tenían intereses en el manteamiento del sistema monopolista”. Su eliminación implicaba, siguiendo a Garavaglia, la posibilidad de desarrollar un comercio que superara el estrecho margen peninsular. Es en este contexto de derrota y represión que se explica el fin de los Miñones y el reposicionamiento de sus dirigentes, luego de que se descabezara a los tercios de vascos, gallegos y catalanes, base social de la asonada. El último capítulo, titulado “Nuevos proyectos y derrotas políticas”, examina la evolución política de un conjunto de individuos seleccionados, en el marco del proceso revolucionario rioplatense. Desde su perspectiva, la revolución de 1810 tuvo un amplio apoyo social tanto de criollos como de peninsulares “alejados de su lugar acostumbrado”, como los catalanes Matheu, Larrea, Esteve y Llach y Cerviño. Por su parte, también hubo catalanes que se opusieron al nuevo gobierno, como Juan Nadal y Guardia (hermano de Jaime, miembro de los Miñones de Buenos Aires y del Cabildo), que en Salta votó en contra de la adhesión a la Junta de Buenos Aires. O Fornaguera, que abandonó la ciudad en agosto para dirigirse a la corte a pedir refuerzos de tropas militares.
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 535 Este cambio en el observable, que pasa del análisis de los cuerpos milicianos a un conjunto de “protagonistas-ejemplo” expresa, en el plano de la metodología, el sostenimiento de la tesis ya señalada de Guerra. Asegurándose que ya no puede hablarse de una comunidad catalana -ni siquiera en el ámbito comercial-, los derroteros políticos ya no se adscriben a elementos corporativos ni sociales, sino a decisiones individuales que ejemplificarían posiciones diversas frente a la crisis imperial. No obstante, o probablemente debido a esta tesis, Martínez Llamas no presenta una explicación para el derrotero político de algunos de estos personajes. En el caso de Domingo Matheu y Juan Larrea, ambos integrantes de la Primera Junta revolucionaria, asegura que “no existe una teoría clara de por qué la elección de estos personajes, más allá (…) de sus fortunas, contactos y prestigio dentro de los sectores que apoyaron al nuevo Gobierno”. En el primer caso, dado que el autor privilegia una conceptualización generacional, no encuentra una explicación para que Matheu, a sus 44 años, decida sumarse a la revolución, pese a haber estado toda su vida (supuestamente) ligado al sistema monopolístico. Pero, como muestra el caso de Miguel Fernández de Agüero, que a los 45 años siguió siendo el más férreo defensor de los intereses gaditanos, la edad en sí, desgajada de las relaciones sociales construidas, no parecen ofrecernos la clave de las decisiones políticas. Por su parte, en el caso de Larrea, el autor asegura que su evolución política en 1810 seguía siendo un “misterio”, debido a la falta de escritos propios y de fuentes sobre su descollante actuación política. Aunque se señala el voluminoso tráfico comercial con puertos británicos y norteamericanos durante 1810, se relega que, antes de mayo de 1810, Larrea fue consignatario de buques extranjeros (tres ingleses y uno norteamericano), vinculando el Río de la Plata con puertos no españoles. 1 No se avanza en estas actividades comerciales previas, que podrían ayudarnos a comprender la radicalización de su lucha por romper las barreras del monopolio. La falta de fuentes también impediría explicar, para el autor, la relación de Sentenach con la revolución, quien pasó de miliciano a director de la primera Escuela Militar de Matemáticas y, de allí, a ser ajusticiado por el Triunvirato por su participación en la 1 Silva, Hernán A. (Dir.) Historia económica del Cono Sur de América. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. La era de las revoluciones y la Independencia, México, Instituto Panamericano de Geografía e Historia, 2010, 2° Vol.
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 536 conspiración contrarrevolucionaria de 1812. Para Martínez Llamas, su caso ilustraría a quienes buscaron reformar y modernizar el territorio, pero sin vincularse a un programa secesionista. Por su parte, el apoyo de Gerardo Esteve y Llach a Saavedra en mayo de 1810 mostraría que no hubo una estricta dicotomía peninsulares-criollos en el proceso de desestructuración virreinal. Su caso sería el de quienes buscaron sumarse al proceso de cambio, fundado en su actuación como jefe militar desde las invasiones y su posterior profesionalización. Finalmente, en el caso de Bofarull, que llegó al Río de la Plata como comerciante y luego desarrolló una carrera militar vinculada al servicio miliciano, se resume el proceso que lo condujo a plegarse a la resistencia realista en Montevideo, reorganizando el cuerpo de catalanes luego del inicio de la guerra con Buenos Aires. Este derrotero individual concluye con el análisis de la asonada de 1812, que cerraría el proceso iniciado en 1806 al terminar con el peligro contrarrevolucionario interno. Para el autor, la celeridad y solemnidad del juicio muestra que las autoridades buscaron reafirmar sus posicionamientos de forma simbólica, mostrando lo que les ocurriría a los opositores. No obstante, asegura que la represión no habría eliminado la influencia española en Buenos Aires, debido a que las élites estarían ligadas por matrimonio, negocios e intereses. Es decir que las medidas represivas del gobierno revolucionario habrían afectado a los pequeños y medianos comerciantes, y no a las grandes familias, dado que “las élites criollas las protegieron no por su condición de peninsulares sino por ser miembros de la misma clase”. Es decir que, siguiendo a Tulio Halperín Donghi, se asegura que las grandes familias de la Revolución estaban ligadas de alguna forma a las élites peninsulares. Esta unidad social fundamenta la tesis que explica las rupturas en términos políticos e individuales. Aparece, una vez más, una contradicción con los planteos previos, que explicaban las particularidades de la burguesía comercial catalana en relación a las estructuras económico-sociales. Ello implica que no se equiparaba al capital mercantil (catalán, vasco o criollo) ni se lo subsumía en categorías más amplias (como élites o grandes familias). Considero que esta ambigüedad surge de combinar teorías sin clarificar sus diferencias: mientras que en la primera parte del libro se muestra la centralidad de las relaciones de paisanaje, corporativas y de clase; en la segunda el individuo toma la posta, apareciendo
Mariano M. Schlez Reseña al libro de Davis Martínez Llamas, De reconquistadores a traidores de la patria. Milicias de catalanes, invasiones inglesas y el proceso de independencia rioplatense (1806-1812) . Número 48, junio 2022, pp. 529-537 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2022.i48.26 537 como un sujeto libre de toda determinación, o subsumido en lógicas corporativas (familiares, políticas o militares) desgajadas de la naturaleza de su reproducción social. Más allá de este señalamiento, el estudio de Martínez Llamas, que se coloca en la tradición progresista del americanismo, ofrece una mirada renovadora que permite modificar antiguas tesis que relegaban y simplificaban el papel jugado por los catalanes en el comercio y la política rioplatense durante la crisis de principios del siglo XIX. Su investigación constituye, entonces, un nuevo paso en el conocimiento del proceso revolucionario independentista sudamericano, actualizando antiguos debates y abriendo nuevos interrogantes que merecen ser retomados en investigaciones futuras. Mariano M. Schlez Orcid: 0000-0002-5904-8098