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Las interjecciones en la enseñanza de ELE: significados expresivos de la interjección oh

Edeso Natalías, Verónica

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LAS INTERJECCIONES EN LA ENSEÑANZA DE ELE: SIGNIFICADOS EXPRESIVOS DE LA INTERJECCIÓN OH Verónica Edeso Natalias 1 INTRODUCCIÓN Tras la consulta de una serie de manuales empleados en la enseñanza del español como segunda lengua1, hemos observado que el estudio de las interjecciones no aparece reflejado en ninguno de ellos. No ocurre, sin embargo, lo mismo, en los diccionarios que, independientemente de su fecha de edición, sí se ocupan de los distintos significados que presentan las interjecciones. Es probable que en el estudio del español como lengua extranjera, las interjecciones ocupen un puesto equivalente al de los gestos en la comunicación. No obstante, no por ello deja de ser importante su valor comunicativo2. Lo mismo que sucede con los gestos, las interjecciones varían en las distintas lenguas3. De este modo, las interjecciones codifican significados diferentes en cada lengua, significados que resultan esenciales en el intercambio comunicativo. Lo que pretendemos en esta contribución es señalar los significados que proponen los diccionarios para la interjección oh, dado que su estudio no aparece en los manuales de enseñanza del español como segunda lengua, para, a continuación, hacer una propuesta de los distintos significados de carácter expresivo que, a nuestro juicio, puede presentar oh, propuesta que coincide, sólo en parte, con la expuesta en los diccionarios. Por último, proponemos algunos ejercicios que pueden ser útiles como materiales para trabajar con los alumnos en las clases de ELE. 2 LA INTERJECCIÓN OH 2.1 VALORES EXPRESIVOS DE LA INTERJECCIÓN OH La interjección oh que, según el Diccionario de Autoridades (1726), se pronuncia «(...) abriendo la boca y formando con los labios su misma figura»4, se documenta desde el siglo XIV hasta nuestros días, apareciendo en diferentes obras literarias desde Juan Ruiz (1451), pasando por Nebrija (1492) hasta Fernández de Moratín (1806), entre otros5. Para estudiar los valores expresivos que el hablante puede manifestar a través del empleo de la interjección oh, nos hemos basado en la consulta de diez diccionarios que consideramos especialmente significativos en el estudio del español. Nos referimos a los siguientes: Tesoro de la Lengua Castellana o Española (Covarrubias, 1611); Diccionario de Autoridades (1726); Diccionario Castellano con las Voces de Ciencias y Artes (Terreros y Pando, 1786); Diccionario Crítico Etimológico de la Lengua Castellana (Coraminas, 1954); Enciclopedia del Idioma (Martín Alonso, 1958); Diccionario de Uso del Español (María Moliner, 1966)6; Gran Diccionario Usual de la Lengua Española (1998); Diccionario del Español Actual (AAW, 1999)7; Diccionario de la Lengua Española (RAE, 2001)8; Diccionario de la Lengua Española Lema (2001)9. 1 Tales como Progresos, curso intermedio de español (1991, Borrego, ]./ Gómez, J. J./ Prieto, E.) o Asi es el español básico (1991, Borrego, J./ Gómez, J. J7 Prieto, E./ Mancho, M. J./ Marcos, M. M.). 2 De hecho, ya señalan la importancia de los gestos M* José Gelabert y Emma Martinell en el seminario «Aprender una lengua es también aprender sus gestos», en las Actas de las Primeras Jornadas Pedagógicas y del Primer Congreso Nacional de Ásele, 297-307. 3 Respecto de los gestos, estos no presentan el mismo significado en función de la cultura. Por ejemplo, los mismos gestos son entendidos positiva y negativamente en una comunidad afroamericana y en una angloamericana. De este modo, mirar directamente a los ojos durante el intercambio comunicativo o mostrar emociones es aceptado en una, mientras que en la otra se entiende de forma negativa. 4 Asi se señala en el Diccionario Critico Etimológico de la Lengua Castellana (Corominas, 1954) y en la Enciclopedia del Idioma (Martín Alonso, 1958). 5 En este devenir, la interjección oh no siempre se ha escrito como la conocemos hoy (Corominas, 1954). Su grafía original era sin A y de este modo aparece en el Tesoro de Covarrubias (1611), en el Diccionario de Autoridades (1726) y en el de la RAE hasta su edición de 1817. 6 A partir de aquí aludiremos al Diccionario de Uso del Español como DUE. 7 A partir de aquí nos referimos al Diccionario del Español Actual bajo las siglas DEA. ' A partir de aquí nos referimos al Diccionario de la lengua española de la RAE, 2001 como DRAE. 9 Para facilitar la lectura, nos referimos al Diccionario de la Lengua Española Lema simplemente como Lema. 326 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña... ACTAS DEL XV CONGRESO INTERNACIONAL DE ÁSELE En lo que sigue, vamos a señalar los distintos valores expresivos que se han asignado a la interjección oh basándonos en los diccionarios antes mencionados. Nos vamos a limitar a hacer una breve reseña de estos valores adjuntando, si aparece, algún ejemplo propuesto en el diccionario al que nos referimos. Comenzamos por exponer los sentidos que más frecuentemente se asocian con la interjección oh - asombro, admiración, sorpresa, pena, dolor, alegría- para, en último lugar, dar cabida a los valores a los que se alude menos habitualmente -escarnio, indignación, rechazo, etc.-. 2.1.1 ASOMBRO Es este uno de los valores que más se repite a la hora de deñnir la interjección oh. Así, aparece en la Enciclopedia del Idioma (Martín Alonso, 1958), en el DUE (Moliner,1966); en el Gran Diccionario Usual de la Lengua Española (1998) y, por último, en el DRAE (2001). No obstante, en ninguno de ellos se ejemplifica esta actitud. 2.1.2 ADMIRACIÓN También se considera que la interjección oh puede manifestar admiración. Esta actitud aparece en el Tesoro de la Lengua Castellana o Española (Covarrubias, 1611), en el Diccionario de Autoridades (1726); en el DUE (Moliner, 1966) y en el Lema (2001). Algunos ejemplos en los que aparece esta actitud son los siguientes: (1) ¡O qué hermoso templo! (ej. del Diccionario de Autoridades, 1726) 2.1.3 SORPRESA Un significado señalado en algunos diccionarios y, a nuestro juicio, estrechamente vinculado con los dos anteriores es el de sorpresa. Son tres los diccionarios que consideran que el hablante puede manifestar sorpresa a través de la enunciación de oh, el DUE (Moliner, 1966), el DEA (1999) y el Lema (2001): (2) - ¿De verdad estáis asustados? - ¡A ver! -¡Oh! (ej. del DEA, 1999) 2.1.4 PENA Un valor que se aleja de los demás es el que se relaciona con la expresión de la pena. Esta posibilidad aparece en la Enciclopedia del Idioma (Martín Alonso, 1958) y, curiosamente, sólo vuelve a aparecer en los diccionarios más actuales, tales como el Gran Diccionario Usual de la Lengua Española (1998), el Lema (2001) y el DRAE (2001). Este valor al que nos referimos aparece en ejemplos como (3) ¡Oh!, ¿por qué estos equívocos? (ej. del Lema, 2001) 2.1.5 DOLOR Se considera, asimismo, que la interjección oh puede expresar dolor. Así se observa en el Tesoro de Covarrubias (1611), en el Diccionario de Autoridades (1726) y en el DUE (1966). Curiosamente, sucede aquí lo contrario que en el caso anterior. Así, la actitud de dolor se señala en los diccionarios más antiguos hasta el de María Moliner (1966), fecha tras la que ya no se menciona esta posibilidad. Encontramos el ejemplo siguiente: (4) ¡O, qué gran lástima! (ej. de Covarrubias, 1611) 2.1.6 ALEGRÍA Un significado totalmente contrario al que acabamos de señalar es el de alegría. Este significado aparece tan sólo en tres diccionarios, en la Enciclopedia del idioma (Martín Alonso, 1958); en el DUE (Moliner, 1611) y en el DRAE (2001), pero en ninguno de ellos encontramos ejemplos. 327 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña... LAS GRAMÁTICAS Y LOS DICCIONARIOS EN LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL COMO SEGUNDA LENGUA: DESEO Y REALIDAD 2.1.7 ESCARNIO La interjección oh presenta este sentido según dos de los diccionarios más antiguos. Así, aparece esta posibilidad en el Tesoro de la Lengua Castellana o Española de Covarrubias (1611) y en el Diccionario de Autoridades (1726). Este sentido de burla se produce cuando la interjección oh se emplea irónicamente: (5) ¡O qué lindo! (ej. de Covarrubias, 1611) 2.1.8 INDIGNACIÓN Es, asimismo, en los dos diccionarios antes mencionados -Tesoro de la Lengua Castellana o Española de Covarrubias (1611) y Diccionario de Autoridades (1726)- donde se señala que la interjección oh puede emplearse para manifestar indignación: (6) ¡O vellaco! (ej. de Covarrubias, 1611) Además de estos ocho sentidos, en los diccionarios mencionados se señalan seis valores más de la interjección oh que nos vamos a limitar a señalar de forma rápida, dado que sólo se mencionan de forma aislada. Estos valores son los siguientes: - Rechazo {DEA, 1999) - Deseo {Tesoro de la Lengua Castellana o Española, Covarrubias, 1611) - Compasión {Diccionario de Autoridades, 1726) - Interés {DUE, Moliner, 1966) - Desilusión y desdén {Gran Diccionario Usual de la Lengua Española, 1998) Por último, queremos señalar que, según aparece mencionado en el Tesoro de la Lengua Castellana o Española (Covarrubias, 1611) y en el Diccionario de Autoridades (1726), la interjección oh sirve para manifestar exclamación: (7) ¡O, gran Dios! (ej. de Covarrubias, 1611) En esta misma línea se sitúa el Diccionario Castellano con las Voces de Ciencias y Artes (1786: 699), idea que aparece de forma más clara en los diccionarios más actuales, donde se observa que la interjección oh puede preceder a un vocativo para enfatizarlo -DEA (1999) y Lema (2001)-. Son, por tanto, quince los valores que se han atribuido a la interjección oh en los diccionarios consultados. A nuestro juicio, son muchos menos los sentidos que el hablante puede expresar a través de la enunciación de oh. Por otro lado, creemos que esta interjección puede manifestar otros sentidos que no han sido señalados. 2.2 VALORES QUE EXPRESA OH Antes de pasar a estudiar los valores que expresa la interjección oh creemos necesario señalar aquellos valores que los diccionarios asignan a esta interjección pero que, a nuestro juicio, no expresa realmente. De los quince sentidos anteriormente señalados, creemos que la interjección oh no expresa indignación, rechazo, compasión, deseo, interés y desilusión. Consideramos que la interjección oh no puede manifestar tales actitudes porque no basta ella sola para evidenciarlas, es decir, para que se entiendan tales sentidos no basta con la simple enunciación de oh, sino que ésta ha de acompañar a otro enunciado lingüístico. Cuando esto sucede, es el enunciado lingüístico en sí el que aporta los sentidos señalados, de manera que la interjección sólo funciona como enfatizador del mismo10. Por el contrario, consideramos que la interjección oh manifiesta las actitudes de asombro, admiración, sorpresa, pena, dolor, alegría y escarnio. Además de estos sentidos señalados por los diccionarios, creemos que la interjección oh puede manifestar dos actitudes más: percepción agradable e intuición de problemas. Observamos estas actitudes a través de ejemplos obtenidos de EUarama (Rafael Sánchez Ferlosio, 1956), del Corpus de Referencia del Español Actual (CREA) y de nuestra competencia lingüística como hablantes de lengua española11. 10 Lamentablemente no podemos detenernos más en este aspecto por cuestiones de espacio. Baste como muestra un botón. En uno de los ejemplos antes señalados -¡O vellaco!-, se asignaba a la interjección un sentido de indignación, sentido que se mantiene si suprimimos la interjección en cuestión -¡ Vellaco'.-. Esto nos lleva a considerar que el valor de indignación no proviene de la interjección, sino que realmente lo que se consigue mediante su empleo es una enfatización del mismo. Podemos observar que es esto mismo lo que sucede con la expresión de deseo, desilusión, interés, compasión y rechazo. 11 Cuando el ejemplo está tomado de EUarama, lo citamos como J, acompañado de la página en la que aparece, con CREA identificamos los ejemplos que proceden del Corpus de Referencia del Español Actual y, finalmente, los ejemplos cuyo origen no se indica corresponden a aquellos que proceden de nuestra competencia lingüística. 328 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña... ACTAS DEL XV CONGRESO INTERNACIONAL DE ÁSELE A nuestro juicio, la interjección oh puede manifestar las actitudes que señalamos a continuación porque basta su sola presencia para expresarlas, es decir, el hablante puede manifestarlas a través de la sola enunciación de oh. Nos centramos en estos sentidos a continuación. 2.2.1 ASOMBRO / SORPRESA Uno de los principales sentidos de la interjección oh es el de asombro. Consideramos, no obstante, que la expresión del asombro está estrechamente vinculada a la manifestación de sorpresa. A nuestro juicio, estamos ante dos actitudes muy vinculadas, de modo que resulta difícil determinar qué expresa el hablante con la enunciación de oh, por eso las consideramos semánticamente conectadas. Podemos observar la expresión del asombro y de la sorpresa en los siguientes ejemplos: (8) Menos mal que tenéis buen humor. ¡Eso es sano! ¡Oh, ésta es célebre, ¿sabes?!- exclamaba la cuñada-. ¡Es célebre! (J: 137) (9) Llena de fe en su poder, el ordenador se apaga, "y -oh milagro de lo inorgánicosu reposo fue indefinido " (CREA, prensa, Espéculo, 2003) (10) Lo cierto es que tras Kieffer vino Jason Patrie; y tras él, ¡oh! sorpresa, Lyle Lovett (...) (CREA, Comunidad, Anthony de Mello, 1998) Tal vez la diferencia entre el significado de asombro y el de sorpresa radique en una cuestión de intensidad: el asombro parece ser más enfático que la sorpresa. No obstante y pese a que es posible diferenciar ambas actitudes mediante el contexto, estamos ante dos sentidos muy próximos y, la mayor parte de las veces, intercambiables. 2.2.2 ADMIRACIÓN El hablante puede manifestar admiración a través de la enunciación de oh: (11) Niñeta se admiró: ¡Oh, la luna, Sergio! ¡Qué es bonita! ¡Qué es grande!... (J: 243) Creemos que este sentido se relaciona con los dos anteriores -asombro / sorpresa-. Observamos que el sentimiento de admiración puede expresarse con la sola enunciación de oh: (12) [El hablante pasea por un museo y ve un cuadro precioso, ante el que enuncia admirado] A: Oh Esta actitud puede confundirse con la de asombro o con la de sorpresa, siendo en este caso los rasgos suprasegmentales y el contexto los que permitirán discernir qué actitud manifiesta el hablante mediante su enunciación. 2.2.3 ALEGRÍA La interjección oh puede, asimismo, manifestar la alegría del interlocutor. Tenemos aquí un sentido claramente diferenciado de los tres anteriores -asombro, sorpresa y admiración-: (13) Alzó los ojos. Entraban en la cocina Carmelo y Don Marcial: Buenas tardes Schneider se volvió en la silla, hacia la puerta: Oh, estos amigos míos. Yo me alegro mucho. ¿Están bien? ¿Están bien? (J: 169) (14) Hace años fui el último; y el año pasado, fui el primero de mi centro... oh ¡qué ilusión, elprimero! Asimismo, y como sucedía en los casos anteriores, el hablante puede manifestar esta actitud de alegría con la sola enunciación de oh: (15) [Al hablante lo seleccionan para un puesto de trabajo y al enterarse exclama]: ¡Ohh! A pesar de que creemos que uno de los sentidos de la interjección oh es el de alegría, es más habitual el empleo de otras interjecciones para manifestar este sentimiento, como es el caso, por ejemplo de ah. 2.2.4 PENA Aunque la interjección oh puede manifestar alegría, también puede expresar la actitud contraria, es decir, pena: 329 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña... LAS GRAMÁTICAS Y LOS DICCIONARIOS EN LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL COMO SEGUNDA LENGUA: DESEO Y REALIDAD (16) Pomporé y lánguido Barga. "Correr es de cobardes". Lapidaria frase de Rexach, que lapida su autoridad y crédito. El Corufta, oh. Fofo y fifiriche, también, últimamente. (CREA, prensa, La Razón, 2001) La actitud de pena puede adquirir, en ocasiones, tintes de decepción: (17) A: Pues nada, al final no le han dado la beca B: Oh, con la ilusión que le hacía irse juera. Así como de desilusión: (18) [Cuando un futbolista va a meter un gol y lo falla, todos gritan]: ¡Ohhhl Igualmente este sentimiento de pena puede contundirse, en ocasiones, con la idea de dolor. A nuestro juicio, no es habitual manifestar dolor a través de la enunciación de oh, ya que se prefiere el empleo de otras interjecciones, tales como ah y ay, que son las más frecuentes para expresar esta actitud. No obstante, la interjección oh sí se emplea para indicar pena, decepción y desilusión, como hemos visto, sentimientos próximos a la idea de dolor. 2.2.5 ESCARNIO La actitud de escarnio que presenta la interjección oh ya aparece en algunos diccionarios. Nosotros tomamos este nombre para aludir a una actitud irónica o burlesca por parte del emisor: (19) ¿No encuentra que es una magnífica idea? -le preguntó Helen aproximando a la de él su cabeza. - Oh, sí, oh, sírespondió Carlos Torres con sorna. (CREA Los invitados al jardín, Antonio Gala, 2002) En muchas ocasiones, con su empleo se indica la incredulidad ante un comportamiento del receptor: (20) (...), ¿en dónde tiene un paño? ¡Oh, la Diosa de San Fernando, que viene a coger unpañito! (J: 259-260) En este caso, la interjección oh indica burla, debido a que la persona que pide el paño no debe de limpiar frecuentemente. La interjección oh en estos casos puede utilizarse también para manifestar un sentimiento contrario al de pena, concretamente una actitud irónica o burlesca por parte del emisor ante un comportamiento o unas palabras de la persona hacia la que se dirige su enunciación. Creemos que esto se debe a que la interjección oh se asocia automáticamente a una actitud de pena, desilusión o decepción, de manera que, al emplearla en una situación contraria, se crea un efecto irónico: (21) [A tiene un examen y no ha estudiado. Cuando le dan las notas comprueba que ha suspendido. Mantiene con un amigo la siguiente conversación]: A: Al final he suspendido lengua A lo que B, consciente de que su amigo no ha estudiado nada, le responde irónicamente: B: ohh Obsérvese que, en otras circunstancias -por ejemplo si A hubiera estudiado mucho-, ese oh sería de pena, no obstante, el tono de voz y el contexto son los que determinan el sentido contrario -escarnio-, en este caso. 2.2.6 PERCEPCIÓN AGRADABLE A los sentidos que los diccionarios han asignado a la interjección oh hay que añadir, a nuestro juicio, dos: percepción agradable e intuición de problemas por parte del emisor. Nos centramos, a continuación en el primero de ellos. El hablante puede manifestar la percepción de una sensación agradable a través de la enunciación de oh: (22) [El hablante llega a su casa cansado de caminar y se quita los zapatos, ante lo que exclama] A: Ohh Generalmente la sensación que se manifiesta a través de la enunciación de oh viene provocada por algo que se percibe a través de cualquiera de los cinco sentidos: vista, oído, gusto, tac- to y olfato: (23) ¡Oh!, ¡cómo me gusta el café! Es más agradable que mil besos, más dulce que el vino moscatel. Café, café, te necesito; y si alguien quiere confortarme, ¡oh!, ¡que me sirva un café! (CREA, Cantata del café, 1998) 330 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña... ACTAS DEL XV CONGRESO INTERNACIONAL DE ÁSELE 2.2.7 INTUICIÓN DE PROBLEMAS El último sentido que atribuimos a la interjección oh es el de intuición de problemas por parte del hablante. A nuestro juicio, el hablante enuncia esta interjección de forma reduplicada -oh, ohpara manifestar que se encuentra en una situación problemática: (24) A: Creo que han cortado el agua B:Oh,oh Asimismo, se emplea cuando el hablante quiere manifestar que algo va a salir mal o que alguna circunstancia va a contrariar sus planes: (25) [A observa que el cielo se cubre de nubes negras, y él pretendía ir a la playa, ante lo que exclama] A: Oh, oh La enunciación de oh, oh, se da siempre que el hablante intuye una situación problemática para él o con la que no había contado. Este empleo de la interjección oh se diferencia del resto porque la interjección ha de aparecer, necesariamente, reduplicada, y acompañada, generalmente, de un tonema de suspensión. Consideramos, por tanto, que son siete los sentidos que presenta la interjección oh: asombro, admiración, alegría, pena, escarnio, percepción agradable e intuición de problemas. La interjección puede manifestar estos siete sentidos porque el hablante no necesita de ningún otro elemento lingüístico para transmitirlos. En cambio, de los quince sentidos que le atribuyen los diccionarios que hemos consultado, no creemos que manifiesta desilusión, interés, compasión, rechazo y dolor. Asimismo y, como hemos señalado antes, la interjección oh puede aparecer como elemento enfático, generalmente acompañando a vocativos e imprecaciones: (26) El genial Miguel Ángel se debatía entre las dos vertientes de la belleza cuando suplicaba en plena crisis creadora: "Dime, oh Dios, si mis ojos miran realmente la fiel verdad de la belleza, o si es que la belleza está en mi mente, y mis ojos la ven por doquier". (CREA, prensa, Telva, 1998) No obstante, hemos de señalar que, como enfatizador que es, la interjección oh puede acompañar a cualquier elemento lingüístico—nombres, adjetivos, oraciones, sintagmas, frases, etc.— de manera que, además de manifestar siete actitudes diferentes, la interjección oh puede utilizarse en el discurso para enfatizar determinados elementos del mismo. Tras observar los valores de la interjección oh, nos centramos, a continuación, en su aplicación al estudio de ELE. 3. LA INTERJECCIÓN OH: PROPUESTA PARA SU ESTUDIO EN LA CLASE DE ELE Una breve ojeada por los manuales de ELE muestra que no se presta especial atención al estudio de la interjección, lo cual resulta lógico, ya que la complejidad que conlleva el estudio y explicación de una lengua provoca que el docente tienda a relegar ciertos aspectos de la misma que puedan resultar, en cierto modo, superfluos. No obstante, consideramos que el estudio de la interjección es necesario, ya que las interjecciones presentan, como hemos podido comprobar en el caso de oh, un contenido semántico determinado, lo cual explica que no puedan ser sustituidas unas por otras en cualquier contexto. Por otro lado, a pesar de que las interjecciones parecen presentar semejanzas en todos los idiomas, y que por ello se considera que no es necesario estudiarlas, esto no siempre es así12. El estudio de la interjección que proponemos podría encuadrarse en los últimos cursos del estudio de ELE, momento en el que podría introducirse también, por ejemplo, el estudio de los gestos13 o todo lo relacionado con la cortesía verbal. Se trata de aspectos que se integrarían en el concepto de competencia comunicativa acuñado por Hymes (1972)14. A continuación proponemos un grupo de ejercicios para la clase de ELE, ejercicios que podrían utilizarse para que los estudiantes asimilaran el empleo de la interjección oh. 12 Asi, por ejemplo, señala Wierzbicka (1992) que, en inglés, cuando se percibe un mal olor se dice Pooh!, en alemán Ptui! y en polaco Fu!, empleando, de este modo, una interjección semejante pero que dista mucho en su pronunciación. Esto nos lleva a pensar que las interjecciones no son intercambiables en las distintas lenguas y, aunque lo fueran, su pronunciación diferente, integrada en el sistema lingüístico de la lengua en cuestión, haría imposible que una interjección de un idioma fuera entendida por un hablante de otra lengua. 13 Puede consultarse a este respecto el articulo de M* José Gelabert y Emma MaronsU .«Aprender una lengua es también aprender sus gestos», op. cil. 14 Con respecto a la enseñanza de otros idiomas hemos de señalar que en las Escuelas Oficiales de Idiomas -que dividen la enseñanza de un idioma en cinco cursos-, ya en cuarto se estudian determinadas frases exclamativas de carácter puramente expresivo con las que se muestran determinadas actitudes del hablante y en cuya pronunciación se hace especial hincapié en la curva entonativa. Así, en el caso del ingles, por ejemplo, se aprenden frases exclamativas del tipo How annoying!, Reálly? é, incluso, interjecciones, como Wow!, empleada para «reacting to good news» (Vid. Englishfile, upper.mtermediate student's book, Clive Oxendeny Christina Latham-Koening, 2002:42). 331 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña... LAS GRAMÁTICAS Y LOS DICCIONARIOS EN LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL COMO SEGUNDA LENGUA: DESEO Y REALIDAD 3.1 UNA PROPUESTA PARA LA CLASE DE ELE Consideramos necesario que los estudiantes se familiaricen con las interjecciones y sepan emplearlas en el transcurso de una conversación dotándola, de este modo, de mayor expresividad. Nuestra propuesta para asimilar los sentidos de oh y aprender a emplear esta interjección está constituida por tres ejercicios que se ordenan de menor a mayor dificultad para el alumno. Asimismo, hemos de señalar que estos ejercicios están planteados para un nivel superior de la enseñanza-de español. 3.1.1 LECTURA TEATRALIZADA Proporcionamos ocho breves intercambios comunicativos en los que participan dos interlocutores. En cada uno de esos intercambios aparece la interjección oh, presentando uno de los sentidos que previamente hemos explicado a nuestros alumnos. Los alumnos, agrupados por parejas, deben leer los textos, comprender el significado de la interjección que estudiamos, y dotar su pronunciación de la entonación adecuada. 3.1.2 FASE COMPARATIVA Volvemos a trabajar con los textos anteriores pero, en este caso, suprimimos la interjección oh. Se repite la lectura expresiva, en voz alta, de los textos. Establecemos un debate para que sean los alumnos los que, intuitivamente, observen si existen diferencias entre los primeros textos -en los que aparece la interjección oh-, y los segundos -en los que hemos suprimido la interjección-. 3.1.3 CONVERSACIÓN Por último y, una vez que los estudiantes se han familiarizado con todos los sentidos de la interjección oh y los han utilizado de forma dirigida, proponemos una práctica de conversación. Agrupados de dos en dos, los alumnos inventarán ocho situaciones cortas en las que aparezca cada uno de los sentidos que presenta la interjección oh. Con estos tres ejercicios, el estudiante de ELE observa la expresividad que la interjección aporta en un intercambio comunicativo. Asimismo, se familiariza con los sentidos de esta interjección, y con su empleo en la conversación. Además, los alumnos observan que, con la presencia de interjecciones, sus intercambios se aproximan más al uso que los hablantes nativos hacen de la lengua que están estudiando. 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Journal ofPragmatics 18,159-192. 333 ASELE. Actas XV (2004). VERÓNICA EDESO NATALÍAS. Las interjecciones en la enseña...