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Laboratorio COEDPA: un espacio de confluencia y co-creación desde la comunicación, educación y participación

Puertas Cristóbal, Esther; Alcántara Rubio, Lucía; Díaz Rodríguez, Mercedes

Abstract

En el mundo interconectado en el que vivimos, las respuestas y propuestas parciales han dejado de ser efectivas; necesitamos nuevos espacios que favorezcan la correponsabilidad social y ambiental del conjunto de la sociedad. En este contexto se sitúa la propuesta que hoy presentamos: la creación y puesta en marcha de un laboratorio social universitario. El laboratorio COEDPA, se trata de un espacio experiencial compartido (desde el que generar y accionar propuestas de cambio bajo un enfoque crítico), que involucre la participación e implicación de diferentes sectores y agentes sociales (encaminados hacia la construcción de sociedades más resilientes y seguras), mediante herramientas básicas como la Comunicación- Educación y Participación. Para su puesta en marcha, estamos empleando la metodología triangular (Reto- Intención, Recursos-Personas y Dirección Estratégica-Sitémico) propuesta por Hassan (2014), articulándola con la metodología en espiral (Orientación-Definición, Diseño, Acción, Evolución) y los principios rectores, propuestos por Rodrigues, Cubista y Simonsen (2014). En referencia a los resultados, actualmente nos situamos en la fase de orientación-reto, en el cual se ha definido como eje principal la denominada sociedad del riesgo y las distintas amenazas que coexisten, y cuatro ámbitos fundamentales de trabajo que se convierten en los pilares básicos del Laboratorio: 1. Reflexión y participación social; 2. Investigación – acción; 3, Comunicación y 4. Educación/formación. De la misma forma cabe resaltar, los grandes bloques temáticos que se han determinado, en los que tenemos una cierta trayectoria y que se interrelacionan entre si a partir de la vinculación y armonización del entorno con el medio ambiente y el desarrollo humano sostenible: 1) La comunicación para la gestión de crisis y la reducción del riesgo 2) Migraciones y codesarrollo y 3) Educación ecosocial.

Full text

— 187 — CAPÍTULO IX LABORATORIO COEDPA: UN ESPACIO DE CONFLUENCIA Y CO-CREACIÓN DESDE LA COMUNICACIÓN, EDUCACIÓNY PARTICIPACIÓN Dra. Esther Puertas Cristóbal Universidad de Cádiz, España Lucía Alcantara Rubio Universidad de Sevilla, España Dra. Mercedes Díaz Rodríguez Universidad de Cádiz, España Resumen En el mundo interconectado en el que vivimos, las respuestas y propuestas parciales han dejado de ser efectivas; necesitamos nuevos espacios que favorezcan la correponsabilidad social y ambiental del conjunto de la sociedad. En este contexto se sitúa la propuesta que hoy presentamos: la creación y puesta en marcha de un laboratorio social universitario. El laboratorio COEDPA, se trata de un espacio experiencial compartido (desde el que generar y accionar propuestas de cambio bajo un enfoque crítico), que involucre la participación e implicación de diferentes sectores y agentes sociales (encaminados hacia la construcción de sociedades más resilientes y seguras), mediante herramientas básicas como la Comunicación- Educación y Participación. Para su puesta en marcha, estamos empleando la metodología triangular (Reto- Intención, Recursos-Personas y Dirección Estratégica-Sitémico) propuesta por Hassan (2014), articulándola con la metodología en espiral (Orientación-Definición, Diseño, Acción, Evolución) y los principios rectores, propuestos por Rodrigues, Cubista y Simonsen (2014). En referencia a los resultados, actualmente nos situamos en la fase de orientación-reto, en el cual se ha definido como eje principal la denominada sociedad del riesgo y las distintas amenazas que coexisten, y cuatro ámbitos fundamentales de trabajo que se convierten en los pilares básicos del Laboratorio: 1. Reflexión y participación social; 2. Investigación – acción; 3, Comunicación y 4. Educación/formación. De la misma forma cabe resaltar, los grandes bloques temáticos que se han determinado, en los que tenemos una cierta trayectoria y que se interrelacionan entre si a partir de la vinculación y armonización del entorno con el medio ambiente y el desarrollo humano sostenible: 1) La comunicación para la gestión de crisis y la reducción del riesgo 2) Migraciones y codesarrollo y 3) Educación ecosocial. Palabras clave Laboratorio social, comunicación para la reducción del riesgo, migraciones y codesarrollo, educación ecosocial, sociedades resilientes, glocal — 188 — — 189 — 1. Introducción "La humanidad tiene que unirse para hacer un gran esfuerzo juntos, Todo el planeta tiene que convertirse en un gran laboratorio”. - Michael Ben-Eli No cabe duda que la preocupación por el futuro de la sociedad humana y el planeta cada vez va en aumento. Científicos, profesionales, activistas y la ciudadanía en general, señalamos la urgente necesidad de dar respuesta al gran desafío que asistimos como humanidad: la crisis civilizatoria. Una crisis de naturaleza multicausal, compleja, sistémica en la que se interrelacionan los graves problemas sociales, económicos y ambientales a los que enfrentamos, y para la que necesitamos formas, respuestas y soluciones completamente nuevas. En un mundo interconectado como el que asistimos, las respuestas y propuestas parciales han dejado de ser efectivas; no podemos resolver los problemas de la misma manera ni con el mismo nivel de pensamiento que los creamos. Necesitamos nuevos espacios y procederes que inherentemente partan de un enfoque sistémico y transdisciplinar que favorezca la correponsabilidad social y ambiental de todos los sectores, disciplinas y agentes en la búsqueda de mejoras. El reto de la sociedad actual, pasa por la necesidad de generar cambios transformadores, necesariamente creativos, colaborativos, traspasando las barreras disciplinarias que nos permitan asegurar un desarrollo social y ambiental justo, solidario y sostenible. Sin embargo, las instituciones y agentes que actualmente tienen la tarea de abordar los complejos desafíos sociales, entre las que sin duda se encuentra la Universidad, están fallando. Los campos disciplinarios tradicionales de la ciencia, así como los enfoques de enseñanza, investigación y comunicación han desempeñado un papel fragmentado y limitado a la hora de dar respuestas (Morín, 2010), lo que revela la urgente necesidad de reconcebirlos y reintegrarlos. Como señala Hassan (2014), la planificación estratégica no funciona y necesitamos nuevas formas de abordar los retos multicausales a los hacemos frente. Esto conlleva que, de manera urgente, pongamos nuestros esfuerzos en dos direcciones: por un lado, en la necesidad de generar propuestas de cambio desde un abordajecrítico y más allá de las disciplinas, que nos ayude a analizar, comprender y gestionar las actuales crisis humanitarias que se revelan como emergencias complejas en las que interactúan múltiples causas, actores y cotextos. Y, por otro lado, se hace necesario diseñar y establecer pautas y acciones que fomenten la prevención, reducción y mitigación del riesgo y — 190 — de situaciones de desastres, tanto de carácter natural como de origen antrópico. Los temas como la pobreza, el conflicto étnico y el cambio climático sonproblemas planetarias que requieren de un abordaje desde estas mismas características, que como venimos señalando, permita comprender la relación entre los diferentes factores, actores y circunstancias desde un enfoque más integral. Los laboratorios sociales se presentan como escenarios flexibles que pueden sar respuesta a estos reclamos. El concepto de laboratorio se ha centrado tradicionalmente en los dominios de la ciencia y seguimos relacionándolos con lugares donde se encuentran personas en bata blanca; sin embargo, ahora se están creando laboratorios dedicados a la transición ecosocial en diversos campos. Como sostiene Hassan (2014), autor de "Social Labs Revolution, New Approach to Solving our Most Complex Challenges", estamos vivenciando un auge de este tipo de escenarios que han ido gestándose con mayor intensidad a lo largo de las dos últimas décadas. La reciente literatura al respecto, enfatiza el fuerte potencial que sostiene la idea de laboratorio social, al tratarse de un espacio creativo, colaborativo y participativo que parte de la comprensión de los contextos concretos desde una mirada sistémica y compartida, para trabajar de manera conjunta en la generación de soluciones estratégicas más efectivas. Los laboratorios sociales se presentan como escenarios holísticos con fuerte pontencial para abrir nuevas posibilidades de pensamiento y acción que permitan dar respuestas las problemáticas ecosociales actuales (Evans, et al., 2015). En este sentido, los laboratorios sociales son espacios creados para abordar retos, y presentan tres rasgos fundamentales: - Su carácter social, concentrando personas con distintas características, habilidades y enfoques para trabajar de forma colaborativa. - Su carácter sistemíco y complejo, al abordar la realidad desde distintos primas que se interrelacionan. - Su carácter experimental, en tanto que se trata de procesos de Romero-Frías y Robinson-García (2017), creación continúo para accionar respuestas estratégicas. De este modo, las universidades, como actores principales en la investigación, la construcción y difusión del conocimiento y responsables de la formación profesional, deben iniciar cuanto antes procesos de apertura de este tipo de espacios. Y es aquí donde situamos el potencial de los laboratorios sociales universitarios, al configurarse como un espacio vivo, abierto y participativo de in- — 191 — vestigación y experimentación que por su singularidad permite dar respuesta al creciente “estancamiento” de la acción colectiva y a la hiperespecialización disciplinar. Como señala Andrés Fonseca: El laboratorio rompe con las escisiones entre el saber experto y el saber cotidiano (…) se centra en la consolidación de propuestas de acción social directa, de ejercicio ciudadano (…) El asunto, en lo que compete al laboratorio, no es tanto la construcción de saberes para ser transmitidos, sino saberes para ser ejercidos ciudadanamente. Su objetivo no está solo en producir contenidos como en remezclarcontextos sociales (Fonseca, 2012, p. 61). De acuerdo con Salinas y Vásques (2015), estaríamos refiriéndonos a una inteligencia compartida, en tanto que nos permite pensar lo colectivo desde una perspectiva en la que diferentes actores sociales participan y actúan en conjunto. Los laboratorios sociales son espacios en los que la lógica que opera se fundamenta sobre relaciones horizontales, donde todos los puntos de vistas, expectativas y conocimientos son tenidos en cuenta del mismo modo, creando sinergias y convergiendo sectores, ámbitos, personas y disciplinas para alcanzar la generación de respuestas y acciones estratégicas de valor superior. Partimos de la premisa que un grupo reunido sabe más que cada uno de sus miembros por separado. El todo vale más la suma de sus partes. En definitiva, este tipo de espacios recupera la acción colectiva, integrando y relacionando los diversos actores, sectores y contextos para abordar los retos ecosociales, favoreciendo el desarrollo de aprendizajes transdisciplinarios y acciones ecosociales y ciudadanas transformadoras. Se trata de un escenario de co-creación y participación (Wong y Partridge, 2016), cuyo propósito es germinar, cultivar y accionar semillas más sanas, más resilientes para realidades ecosociales más justas y solidarias. — 192 — Figura 1: elementos de laboratorio social universitario Fuente: Elaboración propia En este contexto se sitúa nuestra propuesta.La comunicación que aquí se presenta se centra, fundamentalmente, en la creación y puesta en marcha de un laboratorio social universitario: laboratorio socialCOEDPA: un espacio de confluencia y cocreación desde la Comunicación, Educación y Participación. Se trata, en esencia, deun intento de abrir y flexibilizar espacios de aprendizaje-participación y acción social, ambiental y ciudadana desde la Universidad de Cádiz, integrando los diferentes ámbitos y sectores que configuran nuestro contexto glocal: investigadores, profesionales, profesorado, alumnado, tejido asociativo, y ciudadanía en general, contribuyendo ala combinación de saberes, disciplinas, técnicas, tecnologías y formas de comunicaciónorientados a la transformación y mejora de las delicadas realidades ecosociales que asistimos. En el momento presente nos situamos en la fase de orientación-reto, siendo los resultados de esta fase los quepresentamos. 2. Objetivos En la propuesta que planteamos se encuentran los siguientes objetivos: - Poner de manifiesto la necesidad y urgencia de abrir espacios universitarios transdisciplinarios, abiertos y flexibles desde los que crear respuestas estratégicas a los complejos desafíos ecosociales locales y globales. Co-creación Co-diseño Experimentación Acciones transformadoras Universi dad Enfoque Glocal Innovaci ón EcoSoci al y Tecnológ ica Participa ciónacción Social y Ciudada na — 193 — - Presentar los resultados de la primera fase del proceso de diseño y puesta en marcha del laboratorio social universitario COEDPA de la Universidad de Cadiz. 2.1. Justificación Cabe reconocer que son escasos los centros de trabajo e investigación, que poseen infraestructuras adecuadas para desarrollar nuevos proyectos abiertos al tejido social y ciudadano. En la mayoría de ocasiones no encontramos espacios y circunstancias que contribuyan a ello. Ademas, la estructura de los actuales centros universitarios y de investigacion hace muy dificil formar grupos interdisciplinares e hibridos que fomenten el trabajo en equipo. A esto se añade una falta de comunicación e interacción entre los distintos equipos de investigación, que no comparten informacion sobre sus herramientas, recursos, proyectos (González-Blanco, 2016). Como respuesta a tales barreras, de acuerdo con González-Blanco (2016:85): El laboratorio pretende dar un nuevo enfoque a la investigación, convirtiendola en colaborativa y en equipo, interdisciplinar, sin barreras, no jerárquica, y basada en la innovacion y el intercambio de ideas como fuente de enriquecimiento mediante un sistema flexible y adaptable a las necesidades de las personas y del momento. Encontramos de este modo, que los laboratorios sociales universitarios sirven de nexo entre la sociedad y la universidad, convirtiéndose en un espacio de cocreación y colaboración ciudadana (Romero-Frías y Robinson-García 2017), estableciendo relaciones horizontales y circulares. Asimismo, destaca su carácter investigativo, siendo motor de innovación educativa, social y ambiental. Por último, encontramos su carácter formativo y divulgador, al servir de canal bidireccional a través del cual gobierno, profesionales, investigadores, tejido asociativo, ONGs y ciudadanía en general se influyen mutuamente y comparten conocimientos para acciones de cambio y mejora. Se trata de transformar la cultura y formas de hacerde los centros tradicionales (…) en espacios de diálogo, en ecosistemas creativos, simultáneamente dedicados a la reflexión y al debate, a la investigación y la producción, a la formación y a la socialización” (Ruiz-Martín y Alcalá-Mellado, 2016, p.15). La Unión europea también insiste en la necesidad de generar esta transformación y promover la apertura de este tipo de espacios como estrategia para alcanzar los retos propuestos para el 2020(european Commission, 2013). Los laboratorios sociales universitarios activan la participación ciudadana en el desarrollo de soluciones compartidas (Phills, Deiglmeier y Miller, 2008), situando a la universidad como un actor más en un entorno en el — 194 — que el conocimiento está distribuido. En este nuevo contexto, ya no solo participan en la toma de decisones y en la creación de respuestas aquellos considerados como los "expertos", sino que se trata de un proceso de participación compartido. Figura 4: Actores participantes en Laboratorio Social Universitario Fuente: modificado de UNICEF (2012) Tal y como se aprecia en la figura 4 son muchos los actores que pueden participar en los laboratorios sociales: - El gobierno puede colaborar con los laboratorios sociales universitarios en la ejecución de iniciativas nacionales y locales, compartiendo sus datos, experiencia o recursos. - El sector académicoproporciona conocimiento teórico y técnico, capacidad de investigación y entusiasmo. - Las ONGS y el tejido asociativo. Un laboratorio es una oportunidad de beneficiarse de la red existente y la experiencia especializada de ONG locales y tejido asociativo.“El tipo de conocimiento especializado que una ONG colaboradora puede aportar al laboratorio de innovación incluye comunicación con los jóvenes, una comunidad tecnológica abierta y un modo de trabajar en el sector de desarrollo que se fusiona con el propio enfoque del laboratorio” (UNICEF, 2012, p.21). Gobierno Sector privado Sector académico Ciudadanía ONGs Tejido asociativo Espacio de colaboración — 195 — - El sector privado puede contribuir al beneficio mutuo. Por ejemplo, una empresa podría frecer espacio o equipos a cambio de un servicio prestado. - La ciudadanía se beneficia de tener un laboratorio en su comunidad. Además, de la contribución de su participación para dirigir su práctica. Laciudadanía aporta ideas, proyectos, energía y optimismo, lo que lleva a un proceso creativo, constructivo y participativo, dentro de la comunidad. Un laboratorio salva la brecha física y cultural entre las instituciones y los individuos que desean expresar sus preocupaciones sobre sus propias comunidades. Los jóvenes se transforman en colaboradores más activos en su propia sociedad, lo que conduce a una mayor comprensión y a una resolución focalizada de problemas (UNICEF, 2012, p. 21). De este modo, los laboratorios sociales universitarios, contribuyen, por tanto, al desarrollo de una epistemología social compartida y colectiva (Surowiecki, 2005, citado en Romero-Frías y Robinson-García 2017) más ágil y flexible con la incorporación de los diversos actores sociales; aprovechando la potencialidad de la inteligencia grupal y diversa, yla creatividad social. La propuesta que sostiene el laboratorio social supone un giro a los modos de hacer actuales, contribuyendo a la generación de nuevas interacciones y colaboraciones transdisciplinarias, estructurales y metodológicas, coherentes con las realidades complejas que asistimos y con capacidades diversas para crear respuestas a los desafíos ecosociales con los que nos enfrentamos. Tratando de sintetizar lo expuesto hasta el momento, presentamos a continuación, en forma de listado, las contribuciones más destacables que emergen de los laboratorios sociales universitarios: - Constituyen espacios de movimiento y cambio. - Favorecen nuevas colaboraciones creativas para estimular ideas y proyectos para la transformación ecosocial. - Integran la participación social y ciudadana en el desarrollo de soluciones compartidas, reuniendo la experiencia multisectorial. - Dan respuesta al “estancamiento disciplinario”, proporcionando una dirección sistémica para abordar los retos sociales y ambientales complejos. - Proporcionan nuevas alternativas de comunicación, educación y participación que ejercen una innegable influencia en el modo de — 202 — escenarios. Se hace indispensable una educación que se sacuda de la inercia del sometimiento y ponga en el centro la crítica de los modos de producción y de consumo que están contribuyendo a que la catástrofe ecológica y social se reproduzca. Para ello, la innovación educativa y la formación de los docentes son elementos fundamentales. Para ello planteamos los siguientes objetivos: - Generar recursos y herramientas desde un enfoque crítico y sistémico al servicio de la problemática social y ambiental en los diferentes ámbitos y niveles educativos, que ayude a la búsqueda y construcción de prácticas educativas comprometidas. - Diseñar y poner en práctica modelos formativos transdiciplinarios que promuevan la sostenibilidad en su sentido complejo. De la misma forma cabe resaltar, los grandes bloques temáticos que se han determinado, en los que tenemos una cierta trayectoria y que se interrelacionan entre si a partir de la vinculación y armonización del entorno con el medio ambiente y el desarrollo humano sostenible: 1) La comunicación para la gestión de crisis y la reducción del riesgo 2) Migraciones y codesarrollo y 3) Educación ecosocial. Los principios que hemos consencuado mantener en las propuesta y proyectos que se vayan iniciando, teniendo presente su carácter flexible y modificable, son los siguientes: 1. Responder a una problemática y/o necesidad específica, centrando su práctica en ella. 2. Adoptar una práctica transdisciplinaria 3. Experimentar con pedagogías abiertas, participativas, lúdicas, cosntructivistas y críticas 4. Tener en cuenta los afectos y sentimientos 5. Relaciones y entornos no jerárquicos, inclusivos que contribuya a la interacción social, creación conjunta y retroalimentación. 6. Contribuir a la democratización de las prácticas y de las relaciones, al fomentar la participación de personas con diversos intereses, conjuntos de habilidades y conocimientos. 7. Cultivar y el sentido de entusiasmo y favorecer las relaciones interterpersonales entre los participantes, contribuyendo a una visión, atención y práctica colaborativa. 8. Apoyar la producción de subjetividades colectivas. Las ideas y propuestas surgen de la interacción de las subjetividades, donde se fomentar una intensificación de la atención, la empatía, el — 203 — pensamiento crítico, la expresión artística y el compromiso político. 9. Situar la investigación en la práctica 10. Favorecer espacios y tiempos para la reflexión compleja, significativa para estimular la discusión y el debate sobre las implicaciones sociales, culturales, ambientales y políticas de los temas propuestos a investigar. 5. Conclusiones Por todo lo comentado hasta el momento, podemos referirnos al laboratorio COEDPA como una unidad universitaria, social y ciudadana desde la que se pretende promover la conexión entre el ámbito académico, profesional, social e investigador. Se presenta como un espacio abierto, reflexivo y compartido, donde las personas desde los diversos sectores, ámbitos y contextos puedan reunirse para compartir y crear recursos y conocimientos en torno a un desafío sociambientalespecífico al que dar respuestas. Se pretende que sea un lugar desde el que poner en marcha estrategias creativas y prácticas colectivas basadas en la reflexión, la estimulación de ideas y creación de proyectospara dar respuestas a las problemáticas sociales y ambientales, desde un enfoque crítico y constructivista y con un enfoque local y planetario. Por último, destacar el potencial que mantiene un laboratorio social universitario, en tanto que no sólo enriquece a la comunidad academica,sino que contribuye a un empoderamiento de la ciudadanía, favoreciendo la participación activa y cívica y el desarrollo urbanoy comunitario, con un enfoque y sentido de sostenibilidad y justicia sociallocal y planetaria. — 204 — Referencias bibliográficas Collados-Alcaide, A. (2015). Laboratorios artísticos colaborativos. Espacios transfronterizos de producción cultural. Arte, Individuo y Sociedad, 27 (1), 45-64. http://dx.doi.org/10.5209/rev_ARIS.2015.v27.n1.43648 Evans, J., Jones, R., Karvonen, A., Millard, L. y Wendler, J. (2015). Living laboratories and co-production: university campuses as platforms for the science of sustainability. Current Opinion in Environmental Sustainability, 16, 1-6. https://doi.org/10.1016/j.cosust.2015.06.005 González-Blanco, E. (2016). 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