Año cristiano, ó ejercicios devotos para todos los días del año ...Mayo
Abstract
Enero -- Febrero -- Marzo -- Abril -- Mayo -- Junio -- Julio -- Agosto -- Septiembre -- Octubre -- Noviembre -- Diciembre
Full text
AÑO
CRISTIANO
0)
EXERCICIOS
DEVOTOS
PARA
TODOS
LOS
DIAS
DEL
AÑO.
MAYO.
OMITE
LO
ova
lo
E
0
US
,
;
-
e
COFÓVES
203540
14%
7
CORA
148
esa
891
200OY
¿ENT
OTAM,
pd
A
AÑO
CRISTIANO
Ó
EXERCICIOS
DEVOTOS
PARA
TODOS
LOS
DIAS
DEL
AÑO,
CONTIENE
la
explicacion
del
misterio;
la
vida
del
santo
correspondiente
á
cada
dia;
algunas
reflexiones
sobre
la
epístola;
una
medita-
cion
despues
del
evangelio
de
la
misa,
y
algunos
exercicios
prácticos
de
devocion
,
ó
propósitos
adaptables
á
todo
género
de
personas.
ESCRITO
EN
FRANCES
POR
EL
PADRE
JUAN
CROISSET,
de
la
Compañía
de
Jesus;
TRADUCIDO
AL
CASTELLANO
POR
EL
PADRE
JOSE
FRANCISCO
DE
ISLA,
de
la
misma
Compañía,
Y
ADICIONADO
con
las
vidas
y
festividades
de
los
santos
nacionales
y
extrangeros,
que
celebra
la
Iglesia
de
España
,
puestas
en
sus
respectivos
lugares
»
y
la
traduccion
de
las
epís-
tolas
y
evangelios
,
que
suprimió
el
P.
Isla,
por
los
RR.
PP.
Fr.
Pedro
Centeno
y
Fr.
Juan
Fernandez
de
Roxas
,
del
orden
de
san
Agustin
,
presentados
en
sagrada
teología
,
BC,
MAYO.
MADRID
MDCCCXVII.
IMPRENTA
DE
LA
REAL
COMPAÑÍA,
POR
SU
REGENTE
D.
JUAN
JOSÉ
SIGUENZA
Y
VERA,
A
slo
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SE
OL
FAZ
Ay
ELN
LED
SEN
LENA
NL
AER
DIA
PRIMERO.,
Los
santos
apóstoles
san
Felipe
y
Santiago.
Ses
á
quien
se
le
dió
el
nombre
del
Menor,
por="
que
fue'al
apostolado
despues
de
Santiago,
hijo
del
Zebe-
deo
y
hermano
de
san
Juan,
fue
hijo
de
Alfeo
y
de
Ma-
ría,
hija
de
Cleofas,
prima
hermana
de
la
santísima
Vír-
gen;
por
cuyo
estrecho
parentesco
se
llama
tambien
her-
mana
de
esta
Señora,
segun
el
estilo
de
los
judíos,
que
acostumbran
llamar
hermanos
y
hermanas
á
los
parientes
muy
cercanos;
y
por
la
misma
razon
es
llamado
nuestro
Santo
en
el
evangelio
hermano
de
Cristo,
aunque
en
reali-
dad
no
era
mas
que
primo
snyo.
Nació
Santiago
algunos
años
antes
que
el
mismo
Cris-
to',
y
segun
Hegesípo,
fue
santo
desde
el
vientre
de
su
madre;
quiere
decir,
que
sus
padres
le
consagraron
al
Se=
ñor
antes
de
nacer,
destinándole
desde
entonces
á
seguir
toda
la
vida
la
regla
de
los
nazareos
,
como
lo
desempeñó
con
fidelidad
hasta
la
muerte,
Su
vida,
dice
san
Gerónimo,
fue
un
perpétuo
ayuno;
desde
niño
se
prohibió
enteramente
el
uso
del
vino
y
de
toda
carne;
siempre
andaba
con
los
pies
descalzos;
y
en
h,
era
tanta
su
penitencia,
que,
como
afirma
san
Cri-
sóstomo,
mas
pareceria
esqueleto
que
hombre
vivo.
Á
la
penitencia
exterior
del
cuerpo
correspondia
el
fervor
inte-
rior
del
espíritu;
pues
teniendo
presente
la
especialidad
con
que
estaba
dedicado
al
servicio
de
Dios,
casi
desde
la
cuna
se
puso
perpétuo
entredicho
á
todos
los
gustos
y
diversiones
de
la
vida.
Parecia
que
la
oracion
era
su
Úni-
co
empleo,
pues
á
todas
horas
se
le
encontraba
en
el
tem-
plo,
pidiendo
á
Dios
perdon
por
el
pueblo;
y
clamando
Contínuamente
por
su
salvacion,
de
cuyo
exercicio
de
orar
de
rodillas
y
sin
arrimo,
llegó
4
críar
en
éllas
unos
callos
tan
duros
como
los
de
un
camello,
Supo
grangearse
A
8
AÑO
CRISTIANO:
que
pudiese.
Con
efecto,
poco
despues,
como
bubiese
encontrado
Felipe
4
Natanael,
le
dixo
que
habia
tenido
la
dicha
de
hallar
á
aquél
de
quien
tanto
había
hablado
Moyses
en
los
libros
de
la
ley,
y
4
quien
habian
-re-
tratado
los
profetas;
y
diciendo
y
haciendo,
le:
conduxo
al
Salvador.
Asegura
san
Clemente
Alexandrino,
como
cosa
inconcusa
,
que
ninguno
ponia
en
duda
que:
fue
san
Felipe
aquel
mancebo,
que
habiendo
pedido
licen-
cia
á
Cristo
para
ir
á
enterrar
á
su
padre,
el
Señor
le
respondió:
Dewa
á
los
muertos
que
entierren
ó:
sus
muertos.
;
Desde
entonces
siguió
Felipe
á
Cristo
tan
de
veras,
queno
se
volvió.
4
separar
de
su
compañía.
El
año
si=
guiente
fue
escogido
para
el
apostolado,
y
contado
entre
los
doce,
nombrándole
el
evangelio
inmediatamente
des-
pues
de
san
Juan.
Acredita
bien
la
especialidad
con
que
el
Salvador
amaba
á
san
Felipe,
la
distincion
que
hacia
de
él.
Cuando
quiso
hacer
el
milagro
de
la
multiplicacion
de.
los
al
preguntó
para
sondearle,
dónde
ha-
llarian
pan
para
tanta
muchedumbre.
En
cierta
ocasion,
“queriendo
unos
forasteros
ver
á
Cristo,
se
valieron
de
san
Felipe
'para
que
se
lo
facilitase,
persuadidos
4
que
era.
el
quemas
privaba
con.el
Salvador.
Cuando
éste,
en
aquel.
gran
sermon
que
hizo
á
sus;
apóstoles
despues
de
la
última
cena
,
les
habló
de
su
Padre;
san
Felipe
tuvo
la
confianza
de
suplicarle
que:
se:
sirviese
de
hacérsele
yer
4
todos,
porque
todos
lo
deseaban
mucho:
á
lo
que
el
Señor
le
respondió:
Felipe,
el
queme
ve
4
mé,
ve
4
mi
Padre.
'
,
Despues
de
la
Ascension
de
Cristo
á
los
cielos
y
de
la
“venida
del
Espíritu
santo,
cuando
los
apóstoles
se
divi-
dieron
por
todo
el
mundo
para
llevar
4
todo
él
la
luz
del
evangelio,
san
Felipe
fué
á
predicar
la
fe
á
la
provincia
de
Frigia,
donde
convirtió
muchas
almas,
y
obró
muchos
milagros.
Habiendo
llegado
4
Hierápolis
,
se
compadeció
mucho,
viendo
que
aquel
pobre
y
ciego
pueblo
adoraba
por
Dios
á
una
monstruosa
vívora;
y
lleno
de
una
santa
indignacion
y
fogoso
zelo
la
hizo
pedazos.
Abrió
los
ojos
4
aquella
pobre
gente,
hízola
visible
la
grosería
de
sus
errores,
y
convirtiendo
á
la
fe
á
toda
la
ciudad,
fun-
dó
en
élla
una
floreciente
iglesia.
Pero
no
le
dexó
en
paz
MAYO:
DIAL:
e)
la
cólera
del
denionio;
porque
irritados
los
sacerdotes
de
los
ídolos
y
los
magistrados
á:
vista
de
los
maravillosos
progresos
que
hacia
el
cristianismo,
resolvieron
quitar
la
vida
al
santo
Apóstol.
Echaron
mano
de
él,
y
despues
de
haberle
tenido
preso
algunos
dias,
le
despedazaron
con
crueles
azotes,
y
amarrándole
á
una
cruz,
comenzaron
á
apedrearle.
Sobrevino
un
furioso
terremoto,
que
atemo=
tizando
á
los
gentiles,
y
poniéndolos
en
precipitada
fuga,
dió
lugar
á
los
cristianos
para
que
baxasen
de
la
cruz
á
san
Felipe;
mas:conociendo
el
Santo
que
ya
le
queda-
ban
pocos:instantes:de
«vida,
les
rogó
que
le
dexasen
aca-
barla
en-la:cruz
4:
exemplo:
del
Salvador;
y
habiéndole
concedido
este
consuelo,
espiró
en
élla
poco
tiempo
des-
pues,
encomendando
á
Dios
su
alma
y
su
pueblo.
Suce-
dió
esta
preciosa
muerte
el
primer
dia
de
mayo
del
año
de
54,
segun
Baronio;
ó
hácia
el
año
de
go,
€n
opinion
de
los
que
dan
4:san
Felipe-87
años.
Lleváronse
á
Constanti-
nopla
¡parte
de
sus
sagradas
reliquias,
y
Otra
parte
de
éllas
sewveneran
en
Roma
en la
iglesia:
de
los
santos
após-
toles
,
que
comenzó
el
papa
Pelagio
I.,
y
acabó
Juan
HL.
su
Sucesor,
La
misa
es
en
honra
de
los
Santos,
y
la
oracion
es
la
que
sigue,
Deus,
qui
nos
anmua
aposto-
O
Dios,
que
cada
año
nos:
ale-
dorum
tuorum'
Philippi
er
Jacobi
gras
con
la
solemne
festividad
de
solemnitate
letificas
5
Presta,
tus
apóstoles
Felipe
y
Santiago;
quesumus
,
ut,
quorum
gaude=
concédenos
queimitemos
los
exem»
mus
meritis,
instruamur
exem-—
plos
de
aquéllos,
de
cuyos
mereci»,
plis:
Per
Dominum
nostrum
Je-
mientos
nos
regocijamos:
Por
nues-
sum
Christutma
tro
Señor
Jesucristo...
La
epístola
es
del
cap,
5.
del
libro
de
la
Sabiduría.
Stabunt
justi
in
magna
cons
Estarán
los
justos
con
grande
áni-
tantia
adversus
eos
qui
se
an-
mo
contra
los
que
les
afligieron
y
gustiaverunt,
et
quí
abstulerunt
les
quitaron
el
fruto
de
sus
traba=
labores
eorum.
Videntes
turba-=
jos.
Los
malos
á
su
vista
se
lena—
buntur
timore
horribili,
ex
mi-
rán
de
temor
y
de
horrible
espan=
rabuntur
in
subiratione
inspera-
“to;
y
estarán
sorprendidos
del
sus-
de
salutis,
dicentes
intra.
ses:
to,
viendo
al
instante
contra
su
Penitentiam
agentes,
et
pre
esperanza
á
los
justos
salvos
y
con
10
AÑO'
CRISTIANO.
angustia
spiritus
gementes;
Hi
sunt,
quos-
habuimus..
aliguando
in
derisum,
et.
¿n
similitudinem
improperii.
Nos
insensati
vitam
¿llorum,
estimabemus
insaniam,,.
et
finem
¿llorum
sine
honore:
ec
ce
quomodo
computati
sunt
inter
filios
Dei,
et
inter
sanctos
sors
illorum
esto
otantagloria
y
diciendo
entre
sí-pe=
netrados
de
un,
vivo,
sentimiento,
y
arrancando
gemidos
de
su
cora=
zon
angustiado
;
Estos
son
los
que
en.
otros
tiempos
fueron
,el
objeto
de
nuestras
burlas,
y
los
que
po=
níamos
por
'exemplo
de
personas
dignas
de
todó
oprobio.
Nosotros,
insensatos
,
veputábámos
“su
vida
por
necedad,-y
su
muerte
por
des-
honra;
no'obstante,
miradlos
ele=
vadosentre
los
hijos:de
Dios;¡y.que
tienen:
sussuerteentre:los:samtose::]
VOTA.
%
“
Habiendo
representado
Salomon
en
los
capítulos
pre-
»cedentes
el
lamentable
.estado
en
que
se
hallarán
los
ré=
»probos
al
fin
de
su:mala
vida,
y
loque
sentirán:en
aque-
»
lla
fatal
hora,
que
ha
de
decidir
su
suerteveterna;
hace
»Ccontraposicion
en
este
capítulo
de
la
gloria,
y
¡por
decir:
-
»lo
así,
del
triunfo
de
los
justos
despues
de
su
muerte
y
»por
toda
la
eternidad.”
REFLEXIONES.
Whentras
están
en
esta
vida
los
buenos,
que
son
injus-
tamente
perseguidos,
la
paciencia
y
la
humildad,
insepa=
rables
de
la
verdadera
virtud,
los
cierra
la:boca,
los
hace
como
mudos,
y
casi
como
si
fueran
insensibles,
impi-
diéndolos
levantar
el
grito
contra
aquellos
que
los
opri=
men,
quelos
sofocan,
y
que
hacen
cuanto
“pueden
para
arrancarlos
el
fruto
de
sus
trabajos.
Pero
cuando
se
acabe
este
puñado
de
dias;
cuando
se
llegue
el
alegre
fin
de
este
triste
destierro;
cuando
juntamente
con
él
cese
la
injusta
persecucion;
cuando
estos
dichosos
escogidos
en=
tren
en
el
gozo
de
su
Dios,
y
tomen
posesion
de
la
gloria
eterna;
¡qué
no
tendrán
que
decir,
y
cuánto
avergon-
zarán
á
los
que
trataron
tan
indignamente
á
la
virtud
y
á
la
religion!
¡y
qué
sentirán
entonces
,
qué
despecho
será
el
de:aquellos
que
exercitaron:tanto'su:
paciencia!
Que
persigan-4:la
virtud
aquellos
que
son
impíos
de
MAYO.
DIA
1.
II
profesion,
adelante;
ningúnodebe
extrañar
que:losenc-
migos
declarados
hagan:
la
guerra.
Pero
que
las
mas
«du-
Tas,
las
mas
sensibles
persecuciones
que
tienen
que
pa-
decer
los
buenos,
"vengan
muy,
ordinariamente
de
aque-
llos
mismos
que
debieran
protegerlos
;
que
la
indiges-
tion,
el
mal
humor,
y
talvez
la
durísima
aspereza
de
aquellas.
mismas
personas
que
hacen
profesion
de
vir-
tuosas,,
sean
la
prueba
mas
terrible
de
una
virtud
tier-
na,
visoña:
y
recien
nacida,
esto
es
lo
que
apenas
se
pudiera
creer;
y
con
todo,
esto
es
lo
que
se
ve
muy
frecuentemente,
z
z
Abre
un
jóven
los.
ojos
,
y.
comienza
su
corazon
4
imbuirse-en
las
máximas
cristianas;
danle
en
rOStIO
y
y
llénanle
de
tédio
las
diversiones
del
mundo
5
da
prin-
cipio
á
la
reforma
de
su
vida;
¿cuánto
tiene
el
pobre
que
padecer
de aquellos
mismos
que
debieran
ser
los
primeros
en
aplaudir
su
resolucion
»
Y
€n
celebrar
el
par-
tido
que
ha
tomado
?-
Pero
aún.
crece
mucho
mas
la
ad-
miracion:
cuando
en
aquellas
mismas
comunidades
reli-
giosas,
que
debieran:
ser
el
ásilo
de
la
virtud,
el
sagrado
donde
estuviese
4
cubierto
de
todo
insulto
la
mas
rígida
observancia,
la
perfeccion
mas
severa,
se
halla
tal
vez
esta
misma
virtud
y
perfeccion
expuesta
á
mil
moles-
tas.
contradicciones
,
censurada,
fisgada
,
condenada
por
aquellos
quedebieran
ser
sus
panegiristas.
Desagrada
mu-
cho
todo
lo
que
suena
á
reforma
de
costumbres
,
espe=
cialmente
cuando
está
sostenido
de
una
vida:
mas
exem-
plar
de
lo:
que
quisieran
los
que
no
se
matan
por
la
reputacion
de
hombres
mas
regulares.
Á
la
exáctitud
edificativa
se-la
da
el
odioso
nombre
de
desdeñosa
singu-
laridad;
4:la.modestia
se
la
califica
de
afectada;
la
cir-
cunspeccion
se
dice
que
es
una
gravedad
violenta
y
fastidiosa;
finalmente,
hasta
la
misma
humanidad
se
cen=
.
Sura
y
se
condena.
No
puede
haber
persecucion
mas
peli-
grosa
ni
mas
tentadora
para
una
virtud
tierna
y
en
mantillas;
pocas
hay
que
no
se
rindan,
ó
4
lo
menos
que
no
titubeen
á
esta
prueba.
¡Pero
valgame
Dios!
¿de
qué
principio
nacerá
esta
maligna
aspereza,
esta
acri-
monía
contra
un
sugeto
que
solo
se
distingue
de
los
de-
Mas
en
ser
mas
exácto
en
el
cumplimiento
de
sus
obliga-
Clones?
No
nace
ciertamente
ni
de
zelo
ni
deamor
por
12
$
AÑO
CRISTIANO.
la
observancia:
comun
;
nace
de:
zelos
,
nace:
de
emula=
ción,
nace
de¡un'secreto
orgullo;
La
vida:
exemplar
y
edificativa.
de
aquel
particular
es
una'
tácita
censura.,
es
una
muda,
pero
muy
dolorosa
reprension
de
la
vida
y
del
porte
de
muchos.
Sienten
éstos:
nosé
qué
interior
despe-
cho
de
que
el
ótro
los
haga
sombra
;
temen
que:
la-refor=
may
de
aquél
no
haga
visible
la
necesidad
que
tienen
de
reformarse
los'ótros.
Un
anciano'se
avergiienza
de
que
un
jóven,
y
tal
vezcún
niño
,
haya
hecho
tantos
progresos
en
dos
dias;
el
jóven
que
no
tiene
espíritu:
ni
valor
para
ser
tan
virtuoso,
se
llena
de
emulacion»y:
de
envidia,
viendo
que
el
ótro,
quees
mejor,
se
acredita
de
mas
cuerdo.
Estas
son
aquellas
persecuciones,
estas:
aquellas
terribles
pruebas
que
excitan
las
pasiones.
Introdúzcase
la
relaxacion;
nunca
se
irritan,
nunca
se
les
revuelve
la
cólera
4.los
tibios;
pero
el
fervor,
da
exáctitud,
una
observancia
algo
mas
estrecha:
que
hasta
aquí,
luego
pone
de.
mal
humor
á
los:indevotos.
Mas
al
fin,
tiempo
vendrá
en-que
estos
injustos
censores,
estos
perseguidores
disimulados,
estos
enemigos
domésticos
sean
confundidos,
Tiempo
vendrá:
en
que
se
vean
precisados
á
confesar,
4
detestar
sus
errores,
4
reconocer
su.
malignidad,
y
á
hacer
justicia
á
la
cordura
y
á
la
virtud
del
justo;
porque
la
estimacion
y
la
veneracion
es
un
tributo.
que
tarde
'ó
temprano
pagan
siempre:
los-impíios'á
la
virtud.
El
evangelio
es:
del
cap,
14.
de
san
Juan.
In
¡llo
rempore
dixit:
Jesus
dis-
«cipulis
suis:
Non
turbetur
cor
wwestrum.
Creditis
in
Deum,
eb
in
me
credite.
In
domo
Patris
=mei
mansiones.
multe
sunt.
Si
quo
minus
dixissem
vobis,
Quia
vado
parare
vobis
locum,
Et
si
'abisro
et
preparavero
vobis
lo-
“cúm
,
drerúm
venio,
er
dcci-
piam
vos
ad
meipsum,
ut
ubi
sum
ego,
es
vos
sitis.
Er
quo
ego
vado
scitis
,
et
viam
scitis,
Dicit'ei
Thomas:
Domine,-nes-
En
aquel
tiehnpo
dixo
Jesus
á
sus
discípulos:
Nose
'turbe'
vuestro
corazon.
Creeis
en
Dios,
creed
tambien
en
mí.
En
la
casa
de
mi
Padre
hay
muchas
mansiones.
Si
no
fuese
así,
os
lo
hubiera
dicho.
Voy
á
preparar
el
lugar
para
yos-
otros.
Y
cuando
me
hubiere
ido,
y
hubiere
preparado
'lugar
para
vosotros,
vendré
otra
vez,
y
0S
to-
maté
conmigo,
para
que
en
donde
estoy
yo,
esteis
vosotros
tambien.
Y
adonde
voy
lo
sabeis,
y
sabeis
MAYO.
DIA
1
13
cimus
quo
vadis:
es:
quoomodo
:'elcaminos
Dixole
Tomas
:
Señor,
Possumus
viam
scire?'
Dicit
ez
no
sabemos
adónde
yas:
¿CÓmMO,
esus
;
Ego
sum
via,
veritas
pues,
podemos
saber
el
camino?
et
vita.
Nemo
veni
ad
Patrem
Respondió
Jesus:
Yo/Soy
camino,
misi
per
me.
Si
cogmovissetis
me,
verdad
y
vida:
Ninguno
va
al
Pa-
es
Patrem
meum
utique
cogno=
dre
sino
por
mí.
Si
me
hubiérais
Vissétis
;
er
amado
cognoscetis
conocido
á
mí,
hubiérais
conocido
eum.,
et
vidistis“eum.
Dicit
ei
tambien
á
mi
Padre:
y
desde
aho-
Philippus:
Dimine,
ostende
no-
—
ra
le
conocereis,
y
le
habeis
visto.
bis
Putrem,
er
sufficir
nobis.
Díxole
Felipe:
Señor,
muéstranos
Dicis
ei
Jesus:
Tanto
tenpore
al
Padre,
y
nos
basta.
Le
dixo
Je-
-wobiscum
sum,
et
nión
cogmovis-
"sus:
Tanto
tiempo
ha
que
estoy
tisime?:
Philippe,
quiovidet
me,
Con
vosotros,
¿y
no
me
habeis
wider
er
:Patrem,
¿Quomodo
+u
conocido?
Felipe,;el
que
me
ve
á
dicis,
ostende;
mobis.
Patrem?
mí,
ve
tambien
al
Padre.
¿Cómo
Non
creditis
quia
ego
¿n.Patre,
dices
tú
muéstranos
al
Padre?
¿no
es
Pater
in;
me
est?,
Verba,
creeis
que
yo
estoy
en
el
Padre,
y
que
ego
loquor
vobis,
4
me
ipso
el
Padre
está
en
mí?
Las
palabras
mon
loquor.
Pater
autem
1h
me
.que
yo
os
hablo,
no
las
hablo
por
manens,
ipse
facit
opera.
Non
'
mí
mismo;
sino
que
el
Padre
que
ereditis
quia
ego
in
Patre,
es'
[está
en
mi,
él
es
el
que
obra.
¿No
Pater
in
me
est?
Alioquin'
prop-
creeis
que
yo
estoy
en
el
Padre,
y
ter
opera
¿psa
credite,
Amen,
—
el
Padre
está
en
mí?
Si
no
creedio
amen
dico
vobis:
Qui
credit
in
por
las
mismas
obras.
De
verdad,
me,
opera
que
ego
facio,
et
ipse
de
verdad
os
digo:
El
que
cree
en
facier,
er
majora
horum
facietz
mí
harátambien
las
obras
que
yo
quia;'ego
ad
Patrem
vado,
Es
hago,
y
las
hará
mayores
que/és-
quodcumque
petieritis
Patrem.
in
tas;
porque
yo
voy
al
Padre.
Y
momine
meo,
hoc
faciam,
cualquiera
cosa
que
pidiéreis
al
Padre
en
mi
nombre,
la
haré,
'MEDITACION.
Del
conocimiento
y
amor
de
muestro
Señor
Jesucristo.
PUNTO
PRIMERO.
Considera
que
la
verdadera
felicidad
y
la
verdadera,
Vida
consiste
en
conocer
bien
4
Jesucristo.
Todos
los
de-
mas
descubrimiéntos,
todas
las
demas
luces
del
entendi-
Miénto
humano
son
fuegos
fátuos
»
brillanteces
aparentes,
LA
ANO
CRISTIANO.
nubes
iluminadas
que
alumbran
poco,
y
suélen
descubrir
no
mas
que
aquellos
anehurosos
caminos
que
guian:4
la
perdicion,
Jesucristo
es
el
camino
que
se
debe
seguir;
la
verdad
que
se
debe
creer,
la
vida
inseparable
de
la
supre-
ma
felicidad.
¿Pero
es
muy
frecuentado
este
camino?
¿es
muy
abrazada
esta
verdad?
¿es
muy
solicitada
esta
vida,
en
la
cual
consiste
la
bienaventuranza
eterna?
¿es
cono-
cido
Jesucristo
de
aquellas
almas
carnales
que
solo,
viven
la
vida
de
los
sentidos,
á
quienes
ciegan
lastimosamente
las
pasiones?
¿es
conocido
Jesucristo
de
aquellos
disolu=
tos
que
le
persiguen;
de
aquellos
mundanos-que
le
despre-
cian;
de
aquellos
medios
cristianos
que
le
«desacrediran
con
su
vida;
ni
aun
de
aquellas
personas
que
hacen
*pro-
«fesion
de
virtuosas,
y
le'deshonran
con
sus
costumbres
poco
regulares?
¿es
conocido
este
soberano
Dueño
de
aquellos,
que
estando
dedicados
á
su
servicio,
le
sirven
tan
indignamente
?
cn
¿Conocemos
lo
que
es,
lo
que
puede,
y
lo
que
hace?
¿mirámosle
como
á
soberano
Dueño
de
todas
las
cosas,
como
á
único
árbitro
de
nuestra
suerte,
como
á
supremo
Juez
de
todos
los
hombres?
Siendo
Soberano,
esencialmente
feliz
por
sí
mismo
desde
toda
la
eternidad,
quiso:
hacerse
hombreen
tiempo
para
morir
por
los
hombres;
y
voluntariamente
se
entre-
gó
él
propio
á
la
muerte,
y
muerte
de
cruz
para
redimir-
los.
¿Se
conoce
bien
este
grande
beneficio?
¿se
compren-
den
estos
misterios?
Y
si
nuestra
fe
produce
este
conoci-
miento;
¿qué
respeto,
qué
amor,
qué
gratitud
profesamos
á
nuestro
divino
Salvador?
¿Puedo
lisonjearme
de
que
mis
efectos
den
testimonio
de
quere
conozco?
Y
si
mi
co-
nocimiento
es
el
que
debe
ser,
¿cómo
es
posible
que
hon-
re
tan
poco,
y
sirva
tan
mal
á
Jesucristo?
Tin
él
están
es-
condidos
todos
los
tesoros
de
la
sabiduría
y
de
la
ciencia
de
Dios;
en
él
habita
corporalmente
la
plenitud
de
la
di-
vinidad;
en
él
tenemos
plenamente
todas
las
cosas;.él
es
la
cabeza
de
los
principados
y
dé
las
potestades;
él
es
el
que
borró
la
cédula,
la
sentencia
de
condenación
que
estaba
pronunciada
contra
nosotros;
él
la
anuló
clavándola
consigo
mismo
en
la
cruz.
¿Reconocemos
bien
todas
estas
prerogativas
,
todas
estas
eminentes
cualida-
des,
todos
estos
dones,
todos
estos
beneficios
que
debe-
MAYO.
DIA
1.
15
mos
á
Jesucristo?
¿pues
dónde
está
nuestra
veneración,
huestro
profundo
respeto
,.
«nuestra
ternura
,
para
que
con
la
distancia
Ó
con
la
ausencia
no
se
entibiase
nues-
tra,
fe
2
El
mismo
se
nos
acercó
y
y
se
vino
á
vivir
entre
nOSOtros»:.
Y.
porque
nuestros
.
ojos
«débiles
no
podrian
soportar
el
resplandor
desu
Magestad.,
le
escondió.,
le
ocultó
con.el
velo.
de
los
accidentes
del
pan
en
el
ado-
rable
sacramento
de
la
Eucaristía.
Allí
está
realmente;
¿pero
reflexionamos
nosotros.
.que
está
allí?
Consul-
temos.nuestra
modestia
en
el
templo;
nuestra
ánsia
por
visitarles
nuestra,
frecuencia
en
hacerle
córte
;
nuestra
hambre
por
recibirle;
nuestra
devocion
»,
Nuestro
respeto
en
su
presencia.
¡Ah,
y
cuánta
verdad.
es
que
no
cono-
cemos
al.
que
está
en
medio
de
nosotros!
¡cuánta
verdad
es
que
está
en
el
mundo,
y
que
el
mundo
no
le
conoce!
¡que
vino,
á
vivir
entre:
los
suyos,
y.
que
los
suyos
no
le
recibieron!
¡
pero'
infelices
de
aquellos
que
le
des-
conocen
!..-
LiWd
sr
Cosa
que
sí
es
la
mayor
de
todas
las
desdichas
no
conocer
á
Jesucristo,
no
es
menos
funesta,
conociéndole,
no.
amarle,
F
Los
demonios
creen:todas
las
verdades
de
nuestra
reli-
gion;
las
creen,
y
se-estremecen.
Ellos
mismos
exclaman:
Lil.
eres
el
Hijo,
de
Dios;
saben
muy
bien
que
es
Cristo;
.
¿pues
de
dónde
nace
su
desdicha?
De
que
con
una
fe
tan
comprensiva
y
tan
patente,
y
con
todo
este
estéril
y
especu-
lativo
conocimiento
no
le
aman.
¿Y
no
habrá
algunos
cristianos
en
el
mundo,
4
quienes
se
les
pueda
reconvenir
con
lo
mismo?
Debiera
ser
muy
sensible
,
amor
á
Jesucristo;
porque
tod
diendo,
le.
están
solicitando,
est
mosura
sín
par,
bondad
sin
semejante,
beneficios
sin
Aumero,
sin
precio.
Amónos
con
exceso
5
y
al
presen-
te
no
nos
ama
ni
con
menos
liberalidad,
ni
con
me-
nos
ternura.
Toda
la
correspondencia
que
nos
pide
,
es
Ruestro
corazon.
Como
si
le
pareciera
poco
ser
nuestro
Ador,
nuestro
redentor
y
nuestra
guía,
quiere
tambien
PUNTO
SEGUNDO.
muy
palpable
el
tierno
as
las
cosas
le
están
pi-
án
clamando
por
él;
her-
16
:
ANO
CRISTIANO.
ser
nuestro
sustento,
y
quiere
él
mismo:
ser
nuestro
pres:
mio.
¿Parécete
que
ha
hecho
poco
para
merecer
nues-
tra
ternura?
¿pero
todo
eso
que
ha
hecho,
basta
por
ventura
para
que
le
dmemos?
¿basta
¡para
movernos,
para
ganar
nuestro
corazon?
¿ese
Corazón,
que
cor
tanta
facilidad,
tan
pródigamente
entregamos
por
una
palabra
de
cariño
que
nos
digan,
por
un
cortobeneficio
que
nos
hagan
?
Todos
desean
agradar
y
ser
queridos;
en
amando
mucho
«nada
se
niega.
¿Pero
nos
matamos
por
agradar
á
nuestro
divino-Salvador?
Antes
bien”
¿qué
no
hace=
mos
para
disgustarle?
Profáninse
'escandalosamente
sus
.
sagrados
templos;
atrévese
la
impiedad
y
la
irreligion
hasta
el
pie
de
los
altares;
no
hay
irreverencia
que
no
se
haga
aun
en
su
misma
presencia.
¿Acaso
tiene-
límites
en
nuestros
tiempos
la
indevocion
“y
el:
descaro
?
¿qué
caso
se
hace
de
la
doctrina
de
Cristo
?
Se
desprecian
sus
mandamientos;
se
hace
burla
de
los
que
le“sirven,
y
falta
poco
para
que
se
condene
el
moral
del
evan-
gelio.
Esos
jóvenes
disolutos,
esas
mugeres
del
gran
mun-
do,
esos
hombres
de
negocios,
esos
idólatras
de
los
pla-
ceres
y
de
las
diversiones
,
esas:
personas
consagradas
á
Dios,
pero
tan
poco
religiosas,
¿todos
éstos
aan
mu-
cho
á
Jesucristo?
Y
luego
nos
admirarémos
de
la
ca-
lamidad
de
los
años,
de
las
necesidades
y
miserias
úblicas
que
todo
lo
desuelan,
todo
lo
arrasan,
y
todo
lo
llenan
de
llanto
y
de
dolor.
Pues
qué,
¿
ignoramos
por
ventura
que
todas
las
criaturas
se
arman
justamente
para
vengar
nuestra
portentosa
ingratitud
con
un
Señor
tan
benéfico?
Con
mucha
razon
clama
san
Pablo:
Si
quis
non
ama?
Dominum
nostrum
Fesum
Christum,
ana!
hema
sit:
Si
algu-
no
es
tan
insensible
queno
ame
4
nuestro
Señor
Jesucris-
to,
sea
anatematizado.
¿Puede
haber
mayor
ingratitud,
mayor
malicia,
mayor
impiedad
que
no
amar
4
Jesu-
eristo?
1
¡Ab,
divino
y
amable
Salvador.
mio!
¿podré
yo
li-
sonjearme
de
que
Os
conozco?
Y
si
es
tanta
mi
dicha,
ue
pueda
decir
con
vuestro
Apóstol:
Tú
eres
Hijo
de
ios
vivo;
¿hallaré
acaso
en
todo
mi
porte
ni
en
to-
da
mi
conducta
un
testimonio
práctico
de
que
verdade-
MAYO.
DIAL.
Ed
tamente
os
amo?
Cubierto
de
confusion,
lleno
de
dolor,
Pero
al
mismo
tiempo
de
una
grande
confianza
en
vuestra
divina
gracia,
me
atrevo
á
prometeros,
Ó
Salvador
mio
amabilísimo,
que
os
amaré,
y
que
ya
comienzo
desde
este
mismo
punto
á
conoceros,
y
amaros.
JACULATORIAS.
Dilizámn
te,
Domine,
fortitudo
mea...
refugium
meum,
et
fi-
berator
meus.
Salm.
17.
z :
Sí,
yo
os
amaré
de
aquí
adelante,
mi
Señor,
mi
fortaleza,
mi
refugio,
y
mi
amable
libertador.
Et
si
oportuerit
me
simul
commori
tibi,
non
te
negabo,
Marc.
14.
No,
mi
dulce
Jesus;
aunque
sea
menester
morir
contigo,
por
ti,
no
te
negaré,
no
dexaré
de
amarte.
/
PROPOSITOS.
E
vida
eterna,
decia
el
Salvador
del
mundo
á
su
Padre,
es
conocerte
á
ti
por
verdadero
Dios,
y
al
que
enviaste
Fe-
sucristo,
hijo
tuyo.
La
mayor
desdicha
que
puede
suce=
der
á
un
hombre;
es
no
conocer
4
Jesucristo:
pero
no
es
menos
que
ésta,
conocerle,
y
no
amarle.
Todos
los
cris=
tianos
tenemos
la
dicha
de
conocerle;
ninguno
hay
que
no
se
honre,
que
no
se
gloríe
de
ser
discípulo
suyo.
¿Pero
podemos
decir
con
verdad
que
le
amamos
?
Bien
sabes
tú
quién
es
:
¿pero
le
tratas
con
el
respeto
que
merece?
Y
cuando
eres
tan
delicado,
tan
zeloso
de
que
se
te
trate
4
ti
con
la
atencion
que,
á
tu
parecer,
se
te
debe,
¿con
qué
devoción,
con
qué
modestia,
con
qué
veneracion
te
po-
nes
en
su
presencia?
Exámina
aqui
el
fervor,
y
la
pun-
tualidad
con
que
cumples
con
las
obligaciones
de
cristia-
NO»,
y
exámina
tambien
la
compostura
y
el
respeto
con
ds
te
presentas
en
la
iglesia.
Es
el
evangelio
la
palabra
de
esucristo;
¿qué
veneracion
profesas,
qué
estimacion
haces
de
esta
divina
palabra?
No
ignoras
los
preceptos
ni
las
máximas
de
Jesucristo;
¿qué
caso
haces
de
aqué-
Os
y
de
éstas?
Consulta
tus
máximas
y
tu
porte.
Ha
a
verdad
muchos
cristianos;
¿
pero
hay
muchos
verda-
24
¿AÑO
CRISTIANO.
se
habia
escondido,
le
habian
hecho
esconder,
y
habiens
do
sido.
presentado
ante
los
jueces
vivo.
y
sano,
con
las
dos
manos
en
su
lugar,
quedó
descubierto,
y
confundido,
pe-
ro
no
escarmentado:,
el
embuste
de:
los
arrianos:
y
ide
los
melecianos.
DEI
IAS
19
Verdad
es
que
por
algun
tiempo»
hizo
su'efecto
la
vergiienza,
y
dexaron
en
paz
á
nuestro
Santo:
que
se
aprovechó
de
este
paréntesis
para
visitar
las
iglesias
de
su
Obispado,
que
por
mas
distante,
oian
menos
veces
la
voz
de
su
pastor.
En
esta
visita
vió
la
primera
vez
el
célebre:
monasterio
de
'Pabéna,
¡ú
de
Tabénas
,íde
que
era
abad
san
Pacómio;
quien
le
salió
á
recibir.
4:1la
fren-
te
de
sus
monges,
cuyo,
número
era
de
muchos
milla-
res,
los
que
distribuidos
en
veinte
y
cuatro
clases,
ó-coros,
le
conduxeron
como
en
triunfo,
cantando:salmos;,
al
mo-
nasterio.
la
:
Mientras
tanto
nose;
descuidaban
los
arrianos
ni
me=
lecianos;
y
desesperando
de
poder
alterar
la
fe,
ú
doblar
el
tesón
de
san
Atanasio,
discurrieron
nuevas
trazas
para
desacreditarle
en
el
concepto
del
Emperador.
Obtuvieron
su
permiso
para
convocar
un
concilio
en
Cesaréa
de
Pa-
lestina:;
y
considerando
Atanasio
que
este
conciliábulo:se
eomponia
únicamente
de
sus
enemigos,
se
negó
á:concu=
rrir
á
él.
Eusebio
de
Nicomedia,
gefe
de
la:
conspiracion
de
los
arrianos
,
y
los
demas
prelados
desafectos
4
nues-
tro
Santo,
supieron
pintar
esta
fesistencia
al
Emperador
con
tan
feoscolores,
que
desde
entonces
quedó
imbuido
en
tan
fuertes:
y
tan:
malignas
especies.
contrael
Pa=
triarca,'
qué
nunca.
fue
posible:
despues:
desimpresionarle
de
éllas»
Mandó:
que
el:
año
“siguiente
«se:
convocase
un
concilio
en
la
ciudad
de
Tiro,
dando:orden
á
san
Ata=
nasio
de
que
sin
falta
asistiese
4:Él;:y:el
Santo
se
vió
pre-
cisado
4
obedecer:
15
Cuando
entró
en
el
concilio
le
ordenaron
los
presiden-
tes
que
se
estuviese
en
pie”
:como:
lo”
está
un
reo
delante
de
sus
jueces;
lo
que
llenó
de
tan
santa
indignacion
al
san-
to
obispo
Palemón,
insigne
confesor'
de
Cristo
,
que
sin
poder
contenerse,
dirigiendo
la
palabra
4
Eusebio
de
Ce-
saréa,
uno
de
los
presidentes
del
conciliábulo,
le
dixo:con
zeloso
ardimiento:
4Acuerdáte
de
la
cobardía:que
mostras-
3e
en
la
última
persecución.
;
Pues.
cdmo.
tienes
valor
ni
MAYO.
DIA
IL
25
verglenza
para
estarte
tú
sentado
mientrás
está
en
pie
Atanasio,
hombre
de
vida
irreprensible?
Abrieron
enton=
ces
los
ojos
muchos
santos
prelados';
y
conociendo
que
los
habian
engañado
,
siguieron
á
san
Pafnuco,
que
tomando
dela
mano
á:
san
Máximo,
obispo
de
Jerusalen,
se
salió
de
la
asamblea.
No
por
eso
desistieron
los
arrianos
de
su:
empresa,
ormósele
la
causa
revivieron
las
antiguas
calumnias;
y
fue
de
nuevo
preguntado
el
presbítero
Macario.
Ya
se
habia
dado
comision
para
ir
á
hacer
nuevas
probanzas
sobre
el
supuesto
asesinato
de
Arsenio,
cuando
éste
se
presentó
delante:
del
conciliábulo
vivo,
sano,
y
sin
que
le
faltase
miembro
alguno
de
su
cuerpo.
Sobornaron
á
una
mala
muger,
para
que
compareciendo
ante
los
jueces,
acu-
sase
al
santo
Prelado
de
que
la
habia
quitado
su
honra
con
violencia.
h
4
Movido
entonces
Atanasio
de
uno
de
aquellos
extraor-
dinarios
rasgos
de
prudencia
que
inspira
el
Espíritu
santo
en
los
mayores
aprietos,
entró
en
el
concilio
acompaña=
do
de
uno
de
sus
presbíteros,
llamado
Timoteo;
y
fin
giendo
éste
que
era
el
santo
Patriarca,
preguntó
á
la
des-
Carada
muger
con
resolucion:
y
con
despejo:
¿
Dime,
smu=
er,
soy
yo
el
que
te
violenté?
¿soy
yo
el
que
te
quité
tu
dei
A
lo
que
élla
respondió
con
increible
descaro,
mal
disimulado
en
fingido
sentimiento;
Sf,
tu
mismo,
tú
mismo
eres
el
que
me
violentaste;
y
afectando
deshacerse
en
lá-
“grimas
clamaba
al
concilio
por
justicia
y
por
venganza.
charon
con
oprobrio
del
concilio
á
la
muger
como
mere-.
cia;
perose
i:ritaron,
se
enfurecieron
tanto
los
arrianog
viendo
tan
vergonzosamente
descubierto
aquel
tropel
de
calumnias
y
de
imposturas,
que
hubieran
hecho
pedazos
á
Atanasio
á
no
haberse
escapado
de
la
ciudad
secreta=
mente
la
siguiente
noche.
Pero
no
por
eso
cesaron
los
hereges,
ni
se
acobardaron
e
no
forjar
cada
dia
nuevas
acusaciones.
Sabiendo
en:
lo:
mucho
que
sentia
el
Emperador
todo
lo
que
tocase
á
su
nueva
ciudad
de
Constantinopla,
le
asegu=
raron
descaradamente
que
Atanasio
prohibia
la
extracw
cion
de
los
granos
que
se
acostumbraban
sacar
de
Ale-
xandría,
para
el
abasto
de
la
córte.
Irritóse
tanto
el
Em=-
Perador
,
que
sin
querer
dar
oidos
4
la
evidencia
con
26
AÑO
CRISTIANO.
que
ofreció
Atanasio
hacerle
ver
la
falsedad
de
aque-
lla
quimérica
acusacion,
le
desterró
4
Tréveris.
Obe-
deció,
aunque
era
tan
visible
su
inocencia;
y
despues
de
muchas
fatigas,
llegó
al
lugar
de
su
destierro,
cuyo
obispo.,
que
era
á
la
sazon
san
Máximo,
le
recibió
con
el
mayor
respeto,
venerándole
siempre
como
á:
invenci-
ble
defenser
de
la
fe,
y
confesor
ilustre
de
la
divini-
dad:
de
cios
Muerto
el
emperador
Constantino,
su
hijo
Constantino
el
menor,
que
era
emperador
de
Occidente,
despues
de
dos
años
de
destierro,
le
resti-
tuyó
á
su
iglesia
de
Alexandría
,
con
cartas
de
recomen-
dacion
muy
honoríficas,
en
que
apellidándole
oráculo
de
la
ley
divina,
decia
que
su
padre
Constantino
le
habia
enviado
á
las
Gálias
por
algun
tiempo.
solo
por
ponerle
á
cubierto
contra
el
furor
de
los
malignos
que
ha-
bian
conspirado
en
su
ruina.
Imperaba
en
el
Oriente
Cons-
tancio,
y
aunque
se
habia
declarado
fautor
de
la
heregía
arríana,
no
se
atrevió
á
oponerse
á
esta
resolucion
de
su
hermano.
Fue
recibido
el
santo
Patriarca,
así
del
pueblo,
co-
mo
del
clero,
con
aquellas
extraordinarias
demostracio-
nes
de
gozo
en
que
prorumpen
naturalmente
los
cora-
zones
cuando
vuelven
triunfantes
los
que
han
sido
per-
seguidos
por
la
fe
y
por
la
religion;
pero
duró
poco
la
calma.
Los
mismos
que
le
habian
condenado
én
el
conciliábulo
de
Tiro,
convocaron
ótro
en
Antioquía
el
año
de
341,
en
que
consagraron
por
patriarca
de
Ale-
xandría
á
Gregorio
de
Capadocia.
Entró
en
la
ciudad
de
mano
armada
el
pseudo-patriarca;
y
apoderándose
de
todas
las
iglesias,
cometió
tantas
violencias,
tantas
profanaciones
y
tantos
sacrilegios
,
que
Atanasio
se
vió
precisado
á
huir,
y
á
refugiarse
á
toma»
Recibióle
con
veneracion
el
papa
Julio,
y
escribió
á
los:
obispos
de
Oriente,
ordenándolos
que
concurriesen
4
Roma
para
terminar
estas
diferencias.
Celebróse
este
concilio
el
año
de
342,
en
el
cual
se
justificó
Atanasio
plenamente;
fue
aprobada
y
aplaudida
la
pureza
de
su
fe,
no
menos
que
el
valor
de
su
constancia
;
y
el
Papa
se
prendó
tan=
to
de
su
rara
sabiduría
y
virtud,
que
le
detuvo
en
Ro-
ma
otros
tres
años.
Opusiéronse
con
el
mayor
esfuerzo
á
que
fuese
restituido
á
su
iglesia
los
arrianos
,
protegi-
MAYO.
DIA
IL
27
dos
del
emperador
Constancio.
Fue
preciso
convocar
:
Otro
concilio
en
Sárdica
el
año
de
347;
en
el
cual
fue
re-
conocida
con
admiracion
y
con
elógio
la
inocencia
de
muestro
Santo
:
el
intruso
Gregorio
fue
excomulgado
y
depuesto,
y
Atanasio
restituido
4
su
silla.
Los
obispos
arrianos,
que
se
habian
retirado
del
concilio,
se
juntaron
tumultuariamente
en
Filípoli,
y
tuvieron
la
insolencia
de
egxcomulgar
á
los
padres
del
concilio
sardicense,
y
al
mis-
mo
papa
Julio,
porque
habia
comunicado
con
Atanasio.
En
fin,
fue
necesaria
toda
la
autoridad
del
emperador
Constante
para
que
nuestro
Santo
se
viese
restablecido
en
su
iglesia,
y
Irritó
furiosamente
á
los
arrianos
la
pompa
y
los
re-
gocijos
públicos
con
que
le
recibieron
en
Alexandría;
y
su
virtud,
su
zelo,
y
la
valerosa
intrepidez
con
que
pro-
seguia
en
defender
la
divinidad
de
Jesucristo,
suscitaron
contra
él
otra
nueva
persecución.
Habiendo
pasado
Ata-
nasio
á
la
córte
de
Antioquía
á
besar
la
mano
al
Empe-
rador,
persuadieron
los
arrianos
á
este
Príncipe,
que
con
esta
ocasion
pidiese
al
Patriarca
una
iglesia
en
Alexandría
para
los
que
hacian
profesion
de
su
secta.
Señor,
le
res-
Pondió
Atanasio,
vengo
en
ello
con
tal
que
/.
M.
me
con-
ceda
otra
en
Antioquía
para
los
que
profesan
la
religion
catolica.
Halláronse
muy
embarazados
los
arrianos
con
una
respuesta
que
no
habian
prevenido,
y
se
retiraron
de
su
pretensión,
teniendo
por
menor
inconveniente
carecer
éllos
de
una
iglesia
en
Alexandría,
que
conceder
ótra
á
los
católicos
dentro
de
la
córte.
Volvió
á
florecer
en
Alexandría
la
disciplina
y
la
vir-
tud
con
la
vuelta
de
nuestro
Santo
5
pero
fue
de
corta
du-
racion
la
tranquilidad.
Habiendo
muerto
por
este
tiempo
el
emperador
Constante,
y
no
cesando
Atanasio
de
escri-
bir
y
de
predicar
contra
la
impiedad
arriana,
se
vió
com-
batido
de
nuevas
increspadas
olas.
Celebráronse
contra
él
los
conciliábulos
de
Arlés,
Aquileya,
y
Milan;
y
porque
san
Eusebio
obispo
de
Vercéli,
san
Dionisio
de
Milan,
san
Lucifero
de
Caller,
el
célebre
Osio,
obispo
de
Córdoba,
y
el
papa
Liberio,
no
quisieron
firmar
la
condenación
de
tanasio,
todos
fueron
desterrados,
y
el
Santo
lo
fue
tam-
len
de
su
iglesia
de
Alexandría.
Pero
no
pudiendo
resol-
Verse
4
abandonar
del
todo
á
su
querido
rebaño,
estuvo
08
AÑO
CRISTIANO.
escondido
por
algun
tiempo,
hasta
que
ensangrentada,
y
enfurecida
mas
la
persecucion,
se
vió
precisado
á
retirarse
al
desierto;
en
cuyo
tiempo
los
arrianos
colocaron
en
la
silla
patriarcal
de
Alexandría
á
Jorge,
hijo
de
un
tintore-
ro
de
Capadocia;
siendo
tan
horribles,
como
inexplicables
los
sacrilegios
y
las
maldades
que
cometieron
los
hereges
en
esta
ocasion.
í
í
Mientras
Atanasio
estaba
en
el
desierto,
tuvo
el
consuelo
de
heredar
el
pobre,
pero
preciosísimo
manto
que
san
Antonio
le
habia
dexado
como
en
testamento
á
la
hora
de
la
muerte,
sucedida
en
aquel
mismo
año;
del
que
hacia
tanta
estimacion
,
que
lo
restante
de
su
vida
usaba
de
él
los
dias
de
las
mayores
festividades,
co-
mo
de
una
inestimable
gala.
Ni
pasó
ociosamente
el
tiempo
que
logró
en
la
soledad,
porque
á
ella
debemos
mucha
parte
de
sus
escritos;
como
la
Apología
que
diri-
gió
al
Emperador,
y
el
tratado
de
los
Sínodos,
que
com-
puso
con
ocasion
de
loque
sucedió
en
los
concilios
de
Se-
léucia,
y
de
Rímini.
Muerto
en
este
tiempo
el
emperador
Constancio,
y
habiéndole
sucedido
en
el
imperio
Juliano
Apóstata,
le-
vantó
el
destierro
á
todos
los
obispos
desterrados;
y
á
favor
de
este
decreto
volvió
Atanasio
á
su
iglesia.
Po-
co
antes
habia
sido
muerto
en
un
motin
popular
Jor-
ge
el
usurpador;
y
por
esta
casualidad
logró
el
santo
Pa-
triarca
de
algun
reposo,
que
empleó
útilmente
en
refor-
mar
las
costumbres,
y
en
restablecer
la
disciplina
ecle-
siástica.
Pero
el
que
era
tan
aborrecido
de
los
hereges,
por
recision
no
lo
habia
de
set
menos
de
los
gentiles.
Sa=
iendo
el
Apóstata
Juliano
la
grande
reputacion
en
que
estaba
nuestro
Santo,
envió
órden
para
que
le
quitasen
la
vida.
Dieron
aviso
al
patriarca,
y
porque
no
fuese
maltratado
su
pueblo,
que
estaba
resuelto
á
exponer
las
suyas
por
defender
la
de
su
santo
Pastor,
se
metió
pron=
tamente
en
un
barco,
y
subiendo
por
el
Nilo,
hizo
vela
ácia
la
Tebáida.
El
que
se
habia
encargado
de
matarle,
noticioso
de
su
fuga,
se
embarcó
tras
de
él,
y.
se
dió
tanta
priesa,
que
infaliblemente
le
hubiera
alcanzado
luego,
si
el
Santo
no
hubiera
eludido
el
golpe
por
un
rasgo
de
sagacidad
verdaderamente
superior.
Mandó,
MAYO.
DIA
1.
29
“pues,
que
su
barco
volviese
prontamente
la
proa
hácia
Ale-
xandría
,
encontrándose
presto
con
el
ótro
en
“que
nave-
gaba
el
oficial;
éste
preguntó
á
los
pasageros
si
iba
lejos
la
embarcacion
de
Atanasio;
y
como
éllos
le
respondiesen
que
no
estaba
muy
distante,
el
oficial,
sin
detenerse
á
mas,
mandó
hacer
fuerza
de
remo
para
alcanzarla
,
y
pasó
ade-
lante.
Con
esto
volvió
el
Santo
á
la
ciudad,
donde
estuvo
Oculto
hasta
la
muerte
de
Juliano,
que
sueedió
seis
meses
despues.
Ascendió
al
imperio
Joviano, principe
muy
cató-
lico,
que
dedicando
toda
su
aplicacion
á
que
triunfase
el
concilio
de
Nicea,
llamó
4
Atanasio
4
pntiogcias
y
quiso
saber
de
su
misma
boca
todo
lo
que
habia
padecido
por
la
religion.
8
No
se
acomodaba
el
Santo
con
hacer
larga
mansion
en
la
córte;
y
llamado
de
su
obligacion
y
solicitud
pastoral,
volvió
cuanto
antes
á
cuidar
de
su
diócesi,
y
4
emprender
la
visita;
mas
parecia
que
el
Señor
habia
determinado:san-
tificarle
por
medio
de
las
tribulaciones.
La
temprana
muer-
te
del
piadoso
emperador
Joviano
volvió:4
encender
el
fu-
tor
y
la
malignidad
de
los
hereges.
Sucedióle
Valente,
que
favorecia
á
los
arrianos;
y
la
primera
gracia
que
los
con-
cedió,
fue
que
echasen
3
Atanasio
de
su
silla.
Fue
general
la
consternacion
en
Alexandría;
y
haciendo
el
Santo
jui-
cio
que
era
prudencia
ceder
á
la
tempestad,
se
escondió
en
la
misma
sepultura
de
su
padre,
donde
estuvo
por
espacio
de
cuatro
meses;
siendo
ésta
la
cuarta
vez
que
el
Santo
se
habia
ocultado.
por
evitar
las
funestas
desgracias
que
ordi-
nariamente
traen
consigo
los
motines
populares
»
Que
se
Suscitarian
si
diese
lugar
4
que
le
prendiesen..
Pero
tambien
parecia
que
el
Señor
disponia
estas
tem-
Poradas
de
retiro,
para
darle
tiempo
á
que
hiciese
en
éllas
mas
importantes,
por
mas
permanentes,
servicios
4
la
Igle-
sia.
Porque
no
contentándose
su
zelo
con
combatir
contra
Os
arrianos,
no
era
menos
ardiente
en
reprimir
á
los
de-
mas
hereges.
Defendió
la
divinidad
del
Espíritu
santo
con-
tra
los
macedonianos,
como
habia
defendido.
contra
los
arrianos
la
divinidad
del
Verbo;
y
los
últimos
años
de
su
vida
escribió
en
defensa
del
misterio
de
la
Encarnacion
Contra
los
apolinaristas.
lentras
tanto,
no
pudiendo
el
pueblo
de
Alexandría
lMevar
en
paciencia
la
ausencia
de
su
santo
Pastor
,
Comen-
30
AÑO
CRISTIANO.
zó
á
levantar
el
grito,
tan
sin
reparo,
que
llegaron
sus
sen-
tidas
quejas
á
los
oidos
de
Valente;
quien,
temiendo
algu=
na
sedicion,
dió
órden
para
que
se
dexase
á
Atanasio
vi-
vir
en
paz
en
su
iglesia.
Mantúvose
en
élla
hasta
la
muer=
te,
empleando
lo
que
le
restó
de
vida
en
conservar
la fe
en
toda
su
pureza,
y
la
disciplina
de
las
costumbres
en
todo
su
vigor.
En
fin,
á
los
cuarenta
y
seis
años
de
obispo,
con-
sumido
al
fuego
de
la
mas
turbulenta,
mas
tenaz
y
mas
viva
persecución,
murió
lleno
de
merecimientos
el
segun-
do
dia
de
mayo
del
año
373.
Las
honras
que
se
hicieron
despues
de
muerto
fueron
correspondientes
á
la
estimacion
y
á
la
veneracion
que
le
profesaban
cuando
vivo,
y
en
sus
funerales
se
dexó
ver
to=
da
la
pompa
y
toda
la
magestad
de
un
verdadero
triunfo.
En
el
octavo
siglo
fueron
trasladadas
sus
preciosas
reli-
quías
á
Constantinopla;
en
cuya
ocasion
san
German,
que
era
á
la
sazon
patriarca
de
aquella
córte,
compuso
un
ofi-
cio
nuevo
en
honra
de
nuestro
Santo.
Se
asegura
como
co=
sa
cierta
que
con
el
tiempo
fueron
secretamente
«robadas,
y
conducidas
á
Venecia,
donde
son
guardadas
con
la
ma-
yor
vigilancia.
Merecieron
siempre
tan
alta
estimacion
los
escritos
de
san
Atanasio,
que
solia
decir
el
abad
Como,
que
si
se
ha=
llase
algun
opúsculo
suyo,
y
faltase
papel
para
copiarle,
se
debia
trasladar
y
bordar
sobreel
propio
vestido.
Final-
mente
san
Gregorio
Nacianzeno
da
principio
á
una
ora-
cion
fúnebre
en
elogio
de
nuestro
Santo,
diciendo
que
ala-
bar
á
Atanasio
y
alabar
á
la
virtud,
era
una
misma
cosa.
La
misa
es
en
honra
del
Sañto,
y
la
oracion
la
siguiente.
»
Exaudi,
quesumus,
Domine,
pre-
ces
nostras,
quas
in
B.
Athanasii
confessoris
tul,
atque
pontificis
solemnitate
deferimus:
et
qui
ti
bi
digne
meruit
famulari
,
ejus
intercedentibus
meritis,
ab
omni-
bus
nos
absolve
peccatis
:
Per
Do-
minum
nostrum
FJesum
Chris.
UM.
Rogámoste,
Señor,
que
oigas
be-
nigno
las
súplicas
que
te
hacemos
en
la
solemne
fiesta
de
tu
bien=
aventurado
confesor.
y
pontífice
Atanasio,
y
que
nos
libres
de
to-
dos
nuestros
pecados,
por
los
mé-
ritos
de
aquel
que
te
sirvió
con
tanta
fidelidad:
Por
nuestro
Señor
Jesucristo...
rán
MAYO.
DIA
IL
31
La
epístola
es
del
cap.
4.
de
la
segunda
del
apóstol
san
Pablo
a
álos
corintios.
Eratres:
Non
nosmelipsos
pre=
dicamus
,
sed
fesum
Christum
Dominum
nostrum
:
nos
autem
Servos
vestros
per
Ffesum:;
quo=
miem
Deus,
qui
dixis
de
tenebris
lucem
splendescere
,
ipse
iuxit
in
cordibus
nostris
ad
illumina-
tionem
scientic
claritatis
Del,
in
facie
Christi
Jesu.
Habemus
au-
tem
thesaurum
istum
invasis
fic-
tilibus
ut
sublimitas
sit
virtutis
Dei,
et
non
ex
nobis.
In
omni-
bus
tribularionem
patimur,
sed
non
angustiamur:
aporiamur,
sed
mon
destituimur:
.persecutionem
patimur,
sed
non
derelinquimur;
dejicimur,
sed
non
perimus:
sem-
Per
mortificationem
Jesu
in
cor-
Pore"
nostro
cincumferentes
,
ut
eb
vita
Jesu
manifestetur
in
cor-
Poribus
nostris.
Semper
enim
nos
,
quí
vivimus,
in
mortem
tradimur
propter
Jesum:
ut
et
vita
Jesu
manifestetur
in
car-
ne
mostra
mortali.
Ergo
mors
in
nobis
operatur.,
vita
autem.
in
nobis,
Habentes
autem
eumdem
Spiritum
fidei
,
sicut
scriptum
est:
Credid:,
propter
quod
lo-
cutus
sum:
et
nos
credimus,
propter
quod
et
loquimur:
scien=
tes
quoniam
qui
suscitavit
fe-
sum,
et
nos
cum
Jesu
suscita=
vit,
et
constituer
vobiscum.
Hermanos:
No
nos
predicamos
á
nosotros
mismos,
sino
á
Jesucristo
nuestro
Señor;
á
nosotros,
Pues,
como
siervos
vuestros
por
Jesus:
porque
Dios,
el
cual
dixo
que
res-
plandeciese
la
luz
de
entre
las ti-
nieblas,
él
mismo
resplandeció
en
nuestros
corazones,
para
que
se
hiciese
clara
la
ciencia
de
la
glo=
ria
de
Dios
en
el
semblante
de
Je-
sucristo.
Pero
este
tesoro
le
tene-
mos
en
vasos
de
barro,
para
que
la
superioridad
sea
de
la
virtud
de
Dios,
y
no
de
nosotros.
Por
todas
partes
padecemos
tribulacion,
pe=
ro
no
decaemos
de
ánimo:
somos
angustiados,
pero
no
nos
desespe-
ramos:
padecemos
persecucion,
pe=
ro
no
somos
abandonados:
somos
abatidos,
mas
no
perecemos,
llevan-
dosiempre
portodas
partesenmues=
tro
cuerpo
la
mortificacion
de
Jesu=
cristo,
para
que
tambien
la
vida
de
Jesus
se
manifieste
en
nuestros
cuerpos.Porque
continuamente
nos-
Otros,
que
viyimos,
somos
entre
gados
á
la
muerte
por
amor
de
Je-
sus,
para
que
tambieu
la
vida
de
Jesus
se
manifieste
en
nuestra
car-
ne
mortal.
Triunfa
,
pues,
la
muer-
te
en
nosotros,
y
en
vosotros
la
vi-
da,
Pero
teniendo
el
mismo
espíri-
tu
de
fe,
segun
está
escrito:
Creí,
por
lo
cual
hablé:
y
nosotros
cree-
mos,
porlo
cual
tambien
hablamos:
sabiendo
que
aquel
que
resucitó
á
Jesus,
nos
resucitará
tambien
á
no-
sotros
con
Jesus,
y
nos
colocará
en-
tre
VOSOtrOS,
32
AÑO
CRISTIANO.
NOTA:
;
»
Escribió
san
Pablo
esta
segunda
epístola
movido
de:
;
»1a
adhesion
que
mostraban
los
conrintios
á
la
doctrina
»que
les
habia
predicado,
y
del
empeño
que
hacian
al-
»gunos
falsos.
apóstoles
para
desacreditarle
en
el
con-
»
cepto
de
aquellos
fieles.
Todo
el
asunto
del
capítulo
cuar-
¡»to
de
donde
se
sacó
la
epístola
de
la
misa,
es
persuadir-
»les,
que
aunque
los
ministros
del
evangelio
estén
sujetos
»4
muchas
tribulaciones,
y
se
hallen
cada
dia
expuestos
á
»
mil
hnmillaciones,
no
por
eso
deben
los
verdaderos
fie=
»
les
escandalizarse,
REFLEXIONES.
E
No
nos
predicamos
á
nosotros
mismos,
sino
á
Jesucris-
to
nuestro
Señor.
Von
nosmetipsos
predicamus
,
sed.
Fesum
Christum
Dominum
nostrum.
Solo
pueden
decir
esto
con
verdad
los
ministros
fieles
del
evangelio.
¡Pero
ah,
y
cuán-
tos
infieles
ministros
hay!
Muchos
predican
á
Jesucristo
solo
por
predicarse
á
sí
mismos;
el
principal
fin
de
sus
ser=
mones
es
su
propia
estimacion,
concepto
y
fama.
De
aquí
:
proviene
aquel
eterno
hablar,
y
alabarse
de
sus
trabajos,
-
de
sus
aplausos,
de
su
séquito
y
de
sus
maravillas;
de
aquí
aquel
fastidio
universal,
aquel
desdeñoso
menosprecio
con
que
tratan
todo
lo
que
produce
otro
terreno;
en
sus
ojos
no
hay
frutos
preciosos,
sino
los
que
son
de
su
cosecha;
pe-
ro
el
espíritu
de
Dios
tiene
otras
máximas,
habla
otro
len-
guage;
los
hombres
verdaderamente
apostólicos
se
estiman
poco,
y
se
alaban
menos.
In
omnib$s
tribulationem
patimur,
sed
non
angustiamur:
es
cierto
que
en
todas
partes
nos
salen
al
encuentro
las
trí-
bulaciones,
mas
no
por
eso
desmayamos,
ni
aun
nos
afli-
gimos.
¡Oh,
y
qué
diferencia
tan
grande
hay
entre
las
mor-
tificaciones
que
se
padecen
en
el
servicio
de
Dios,
y
las
es
pinas
que
se
hallan
en
el
servicio
del
mundo!
Aquéllas
pun-
zan
poco,
son
fecundas,
producen
un
fruto
de
incompara-
|
ble
delicia;
éstas
siempre
estériles,
siempre
penetrantes,
Y
tan
ponzoñosas
que
su
herida
no
tiene
Cura.
Ello
es
preciso
confesarlo
que
las
adversidades
soM
OMAYO:
DIAJILA
33
fenta
de
todas
das
estaciones,
macen:enstodos:
los
terrenos;
no
hay
clima
queng'stw
eliprópio!
syoi;
pero+las¡adver=
sidades
que
envia
Dios
á
los
buenos
son
de
especie
muy
distinta
de.aquellas
quespadecen
losimundanos.
Siempre
acompañan
á
los
trabajos
que
añligen
á
estas
tristes
víctiz
mas
de
la
ambicion'Jas:
amarguras"interiores;
los
remor=
dimientos
mortales;
despeohos
que
los
despédazan,
y
una
desesperacion
que"
19s!
devora.
Pero”
¿y:
que,
recurso,
qué
consuelo
tienén
en'sts
miserias?
Nosotros,
grita
el
Após-
tol,
dejicimur
,
sed
non
perímus
,
tambien
tenemos
mucho
que
padecer
;,
Pero,
no,
nos;
desesperamos
;.
tampoco
nos
faltan
aflicciones,
pero
tambien.nos
sobran
consuelos.
El
mayor
de.
tados:es-la,
consideracion
de
la
mano
que
siems
bra,
estas«chuces,
y.que
reparte.estas
amarguras.
Sabemos
bien
que
el:mismo
sol
que
eleva
los
vapores,
tiene
virtud
para
disiparlos;
nos
consuela
mucho
considerar
que
tiene
contados
todos
los
cabellos*de
nuestra
cabeza;
y
que
no
ha:de
permitir
que
perezca
ni
uno
solo;
nos
sirve
del
má-
«yor
alivio
estár
múy
pérsuadidos
4
qué
tendremos
por
re-
munerador
al
mismo
que
tuvimos
por
modelo,
y
que
ha
de
ser
nuestro
juez:
es
gran
gloria
para
nosotros
caminar
por
las
mismas
huellas
que
nos
dexó
estampadas
el
Salva-
dor.,
y,
acabar
de
cumplir;
el
que
faltó.4
los
tormentos
de
Jesucristo,
haciendo
gala
de
su.
librea.
Por.eso.no
es
de
admirar:que
el.mismo
«Apóstol
«exclaine
en
otra
parte:
Estoy
lleno
de
consuelo;
rebósamevelegózo
y:
la
alegría
en
medio.
de
mis
tribulaciones
y
de
mis
trabajos.
¿Qué
hom-
bre
del
mundo
pudo
pedir
jamás
otro
tanto?
Hay
en
el
mundo
trabajos
,
hay
tribulaciones,
hay
persecuciones;
¿pero
hay
los
mismos
consuelos?
¿hay
las
mismas
dulzu-
ras?
¿cuál
es
el
premio,
cuál
la
recompensa
de
lo
que
se
padece
en
el
mundo?
Persecutionem
patimur
,
prosigue
el
Apóstol,
sed
non
derelinquimur:
somos
perseguidos
,
mas
no
somos
aban-
donados.
Aquel
mismo
Dios
Salvador'que
san'
Esteban
vió
en
pie
á
la
diestra
de
Dios
Padre,
está
todavía
presente
á
los
combates:que
sostienen
cón
valor-los:que-le
sirven.
Es
Cierto
que
siempre
habrá
enemigos
que
persigan
á
la
re-
I$10n
;
pero
tambien
lo
es:que
siempre
hallará
élla
den-
To
de
sí
misma:
armas
para:
defenderse,
y
poi
los
auxi-
A
AÑO
CRISTIANO.
plandeciente
cruz,
mas
brillante
que
el
mismo
sol,
or-
leada
de
una
inscripcion
en
caracteres
de
luz,
que
decia
así:
In
hoc
signo
vinces:
vencerás
en
virtud
de
esta
se-
ñal.
Aquella
misma
noche
se
apareció
Cristo
4
Constan=
|
tino
con
el
mismo
sagrado
símbolo
que
se
le
habia
descu-
bierto
en
el
cielo,
y
le
mandó
que
haciendo
copiarle,
se
sirviese
de
él
en
los
combates.
Obedeció
el
Emperador;
y
dando
órden
para
que
viniesen
á
su
tienda
los
mas
hábi-
les
lapidarios
y
plateros,
les
explicó
la
figura
de
la
insig-
nía
que
queria
fabricasen
,
ordenándolos
que
la
hiciesen
de
oro,
y
la
esmaltasen
con
las
mas
preciosas
piedras.
Dieronse
priesa
4
la
obra,
y.
la
concluyeron
presto,
Era
una
cruz
de
oro,
de
la
altura
de
una
pica,
enri-
quecida
de
preciosísimas
piedras,
cuya
parte
superior
ter
minaba
en
una
cifra,
ó
monográma,
que
explicaba
el
nom-
bre
de
Jesucristo,
acompañado
de
la
primera
y
última
le-
tra
del
alfabeto
griego
,
para
significar
que
Cristo
es
prin-
*
cipio
y
fin
de
todas
las
cosas.
Pendia
de
lo
ancho
de
la
cruz
un
pequeño
cuadrado
de
riquísima
tela
,
color
roxo
de
la
púrpura
mas
fina,
bordado
de
oro,
y
cargado
de
piedras
inestimables,
en
cuya
parte
superior
é
inferior
estaban
bordados
con
hilo
de
oro
los
bustos
del
Empe-
rador
y'
de
sus
hijos.
A
este
nuevo
estandarte
se
le
dió
el
nombre
de
Lábaro,
y
le
llevaban
delante
del
mismo
Emperador
los
oficiales
mas
valientes,
y
mas
piadosos
de
sus
guardias.
Mandó
Constantino
que
se
hiciesen
otros
muchos
semejantes
,
repartiendo
uno
á
cada
legion
de
de
sus
tropas:
y
haciendo
esculpir
en
su
morrion
el
mo-
nográma
del
nombre
del
Salvador
del
mundo,
ordenó
que
se
esculpiese
tambien
en
los
broqueles
de
todos
sus
soldados.
Despues
hizo
venir
á
su
presencia
á
algunos
obispos,
y
habiéndose
instruido
en
los
principios
de
nues-
tra
religion
,
resolvió
no
sufrir
ótra
en
toda
la
extension
de
su.
imperio.
Mientras
tanto
salió
Maxencio
de
Roma
con
su
formi-
dable
exército
,
compuesto
de
mas
de
ciento
y
ochenta
mil
combatientes.
Derrotóle
Constantino,
lleno
de
con-
fianza
en
la
cruz
de
Jesucristo
;
anegóse
el
tirano
en
las
ondas
del
Tiber,
sin
que
hasta
entonces
hubiese
vis-
to
el
mundo
victoria
mas
completa.
Abrió
Roma
sus
puertas
al
vencedor;
y
para
eternizar
éste
el
testimonio
|
MAYO.
DIA
TIL.
4L
de
que
habja
debido
la
victoria
4
la
virtud
de
la
santa
cruz,
mandó
hacer
una
estátua
suya
en
la
misma
Roma,
con
el
trofeo/de
huestra
redencion
en
su
imperial
ma-
Ro,
y
con
una
inscripcion
que
acreditaba
su
fe
y
su
re=
conocimiento.
Despues
que
derrotó
tambien
4
Licinio,
emperador
del
Oriente,
viéndose
Constantino
único
y
ubsoluto
se-
ñor
de
los
dos
imperios,
aplicó
todos
sus
desvelos
á
que
foreciese
en
éllos
la
religion
verdadera,
y
á
desterrar,
si
pudiese,
hasta
las
miserables
reliquias
del
paganismo.
Habian
hecho
todo
lo
posible
los
gentiles
para
profa=
nar
los
santos
Lugares
de
Jerusalen,
y
especialmente
pa-
Ta
que
no
quedase
memoria
de
la
triunfante
Resufreccion
de
nuestro
Salvador.
Con
este
fin
habian
terraplenado
la
gruta
del
santo
sepulcro;
y
enlosado
con
grandes
piedras
el
pavimento,
habian
levantado
en
el
mismo
sitio
un
tem-
plo
en
honor
de
la
diosa
Venus,
donde
ofrecian:
á
esta
sucia
deidad
los
mas
abominables
sacrificios
;
medio
ef-
cacísimo
para
que
jamás
se
dexasen
ver
en
aquel
lugar
los
cristianos,
Dió
órden
Constantino
para
que
se
demo-
liese
aquel
infame
monumento
de
la
impiedad
,
y
para
que
allí
mismo
se
edificase
un
templo
tan
magnífico,
que
hizo
grandes
excesos
á
los
mas
soberbios
edificios,
que
se
admiraban
en
otras
ciudades
;
y
escribiendo
en
este
asunto
á
Macario,
obispo
de
Jerusalen,
le
decia
estas
palabras.
He
dado
drden
4
Draciliano
,
Vicario
de
los
pre=
fectos
y
gobernador
de
la
provincia,
para
que
arreglán=
dose
á
tus
órdenes,
emplée
los
obreros
necesarios
para
le
vantar
las
paredes.
Avísame
qué
mármoles
preciosos,
cuán-
tas,
y
qué
especie
de
columnas
te
parece
que
se
coloquen
Para
dar
providencia
-de
que
se
te
envien.
Tambien
me
alegraré
saber
si
tienes
por
conveniente
que
la
boveda
se
adorne
con
algun
artesonado
,
0
qué
adorno
te
parece
que
se
ponga;
y
en
caso
de
elegir
el
artesonado,
se
Pudiera
cubrir
de
oro,
Santa
Elena,
madre
del
Emperador,
quiso
tomar
de
su
cargo
el
cuidado
de
esta
grande
obra.
Era
á
la
sazon
de
ochenta
años,
y
habia
muchos
que
solo
se
empleaba
en
obras
de
caridad,
en
exercicios
de
devocion
»
y
en
todo
lo
que
podia
contribuir
á
la
mayor
gloria
de
la
re-
ligion
y
de
la
Iglesia.
El
Emperador
la
habia.
hecho
42
AÑO
CRISTIANO.
declarar
Augusta,
queriendo
que
fuese
reconocida
por
emperatriz
,
y
dándola
facultad
para
que
dispusiese
á
su
arbitrio
de
sus
rentas
y
tesoro
imperial.
Era
esta
Prin=
cesa
enemiga
de
todo
fausto;
modestísima
en
su
vestido,
que
era
llano
y
humilde;
pero
al
mismo
tiempo
tan
mag-
nífica
y
tán
bizarra
en
todo
lo
que
tocaba
al
culto
divino,
que
no
perdonaba
á
los
mayores
gastos
para
enriquecer,
y
para
adornar
hasta
los
mas
pequeños
oratorios
de
los
lugares
mas
cortos.
.
En
medio
de
su
grande
ancianidad
pasó
á
Jerusalen
la
piadosa
Emperatriz.
Subió
al
monte
Gólgota,
y
abra-
sada
en
ardientísimos
deseos
de
encontrar
el
sagrado
ma-
dero
donde
se
obró
nuestra
redención,
venció
todas
las
dificultades
que
podian
acobardarla,
y
aun
hacerla
des-
esperar
de
la
empresa.
Eran
verdaderamente
grandes;
porque,
como
ya
llevamos
dicho,
siguiendo
á
Sozomé-
no
;
los
gentiles
en
odio
del
nombre
cristiano,
habian
he--
cho
todo
lo
posible
para
borrar
hasta
el
nombre
del
santo
sepulcro.
Sobre
haberle
colmado
de
tierra
y
de
piedras,
tanto
que
se
habia
elevado
considerablemente
el
terreno
antiguo
,
habian
edificado
en
él
un
templo
á
la
diosa
Ve-
nus,
y
en
el
mismo
sitio
donde
estaba
el
sepulcro
habian
colocado
la
estatua
de
Júpiter.
z
Dió
principio
4
la
obra,
mandando
demoler
el
tem-
«plo
y
el
ídolo;
hizo
sacar
toda
la
tierra;
y
guiándose
por
la
tradicion
antigua
,
mandó
cavar
tan
adelante,
que
al
fin
se
descubrió
el
santo
sepulcro,
y
junto
á
él
tres
cru-
ces
del
mismo
tamaño,
y
de
la
misma
figura,
sin
que
se
pudiese
distinguir
cuál
era
la
del
Salvador
,
porque
el
tí-
tulo
que
Pilatos
habia
mandado
poner
sobre
élla,
Fesus
nazareno,
rey
de
los
Ffudíos,
estaba
separado,
y
en
me-
dio
de
las
tres
cruces;
y
aunque
ésta
parecia
bastante
prueba,
de
que
una
de
las
tres
era
la
que
se
buscaba;
pe-
ro
imposible
saber
á
punto
fixo
cuál
de
las
tres
era.
Viéndose
la
santa
Emperatriz
con
este
embarazo,
consultó
con
san
Macario
lo
que
se
debia
hacer;
y
el
santo
Obispo
fue
de
parecer
que
se
aplicasen
todas
tres
cruces
á
algun
enfermo,
no
dudando
que
Dios
declara-
ría
con
algun
milagro
cuál
de
éllas
era
la
verdadera
cruz
del
Salvador.
Aprobóse
este
expediente
,
y
habiéndose
aplicado
las
dos
á
una
señora
de
distincion
que
estaba
«tre
la
muchedumbre,
no
solo
no
decr
—Imultiplicaban.
-Que
la
milagr
¿MAYO.
DIA
TIL
43
agonizando,
nose
-vjó
efecto
alguno,
pero
apenas
use
la
aplicó
la
tercera
,
cuando!
quedó
repentinamente
sana,
á
vista
de
innumerable
gentío
que
fue
testigo
de
esta
mara-
viila.
Aún
se
hizo
despues
otra:prueba,
Tendiéronse
sobre
las
tres
cruces
tres
talas
resucitó
el:
que
se
tendió
sobre
aquella,
cuyo'contacto*
abia:
sanado
á
la
enferma
agonizante;
y
con
ésta
experiencia
se
comenzó
desde luego
rendir:
al.
trofeo.
de
nuestra
redencion
el
Culto
que
se
le
debia,
DNS
Mandó
la
piadosa
Emperatriz
que
se
edificase
una
sun-
tuosa
iglesia
en
el
mismo
sitio
donde
se
habia
hallado:
la
Santa
cruz;
y
dexando
en
élla
la
mitad
«del
'sagrado
ma-
.
dero
,
engastado;.en-
pretiosísimas;
piedras,
llevó
la
otra
mitad
:4:subijo
Constantino
»¡que:le
recibió
con
singular
veneracion.
Persuadido
este
grande
Emperador
á
queno
podia
enriquecer
su:
nueva
ciudad
de
Constantinopla
con
'Suya
que
se:dexa=
sobre
una
magnífi-
»
con
uña
manzana
de
oro
en
la
ta
inscripcion
en
el
pedestal
:
Cris-
omiendo
esta
ciudad:
Lo
restante
de
la:isagrada.cruz
fue
enviado
á:
Roma
por
el:
mismo
«Emperador,
yoecolocado
encla
suntuosa:
iglesia
que'
hizo
edificar
expresamente:
á
este
¿fin
con
el
título
des
santa
Sruz:en'
Jerusalen.
¡
+
San
Cirilo,
obispo
de
esta
ci
de
san
Macario,
testifica,
que
en
de.
ver,
y
de
adorar
el
instrumen-=
,
que
repartidos
en-
an
Paulino,
que
forecia
por
los
años
de
400,
dice
Osa
virtud
Con
que
aquel
leño
muerto
se
re-
AS
2%
AÑO
CRISTIANO.
producia
como
si
estuviera
vivo,
era
efecto
del
contacto
de
aquella
carne
divina,
que
habiendo
padecido
muerte
en
el
mismo
madero,
venció
4
la
muerte
con
su
gloriosa
resurrección
:
C/ux
ín
materia
insensata
vim
vivam
te-
nens
y
¿ta
ex'illo
témpore
innumeris
pene
hominum
votis
Lig=
num
sunt
commodavit:
ut
detrimenta
nomsentiret,
et
qua=
si
intacta
permaneret
quotidie
dividuam
sumentibus
eb
semper
totam
venerantibus:
sed
istam'impartibilem
virtu=
tem.
et
indetribilem
soliditatem,
de
¿llius
carnis
sanguine
bibit
,
que
passasmortem,
non:
vidit
corruptionem.
Así
habla
san
Paulino
de:este
milagro
della
santa
Cruz
en
su
-epístola
Lx
á
Severo...
9
OBAGXIA.:
5
Siendo
costumbre;
de
los
judíos
enterrar
4
los
ajusti=
ciados
con
'todos
los
instrumentos
con
que
lo
habián-
siz
do
fuera
del
título,
se
hallaron
tambien
los
clavos,
y
probablemente
la
corona
de
espinas;
la
cual
en:
tiempo
de
Gregorio
Turonense
,que
yivió
en
el
sexto
“siglo,
se
conservaba
todavía:
tan
verde,
que:
parecia
reverdecer
todos:
los
los.
días.
Ignórase
qué
hizo
santa
Elena
del
tíz
tulo
de
la
cruz;
pero
de
los
clayos
hizo:
toda:
la
estima
cion
que
merecía
tan
preciosa
reliquia.
Aseguran
san
Ame
brosio,
san
Gregorio
Nacianzeno,
Nicéforo.
y
Zonáras,
«que
solo
encontró:
tres.clavos,
la
piadosa:
Emperatriz:;
los
que
facilmente
serdistinguieronde
los
ótros,,
porque
estos
estaban
todos
roidos
y.
cubiertos
de:orin,,
pero
los
del'Sal-
vador
se
conservaban
milagrosamente
enteros,
lustrosos
y
limpios,
como
si
acabaran
de
salir
del
yunque.
Uno
de
éllos
mandó
la
Emperatriz
se
engastase
en
el
bocado
ó
tascafreno
del
caballo
que
servia
4
Constantino
;
otro
diz
ce
san
Ambrosio
que
le
hizo
engastar
en
la
misma
dia=
dema
imperial,
y
el
tercero
le
arrojó
en
el
mar
Adriá=
tico
para
sosegar
una
furiosa
tempestad.
Dícese
que
no
por
eso
se
perdió
este
clavo,
antes
bien
vino
nadando
so-
bre
el
agua
como
en
otro
tiempo
la
hacha
del
profeta
Eliseo;
y
que
apreciándole
mas
que
á
los
ótros
santa
Ele-
na
por
este
milagro,
se
le
regaló
á
la
iglesia
de
Tréveris,
siendo
su
arzobispo:san
Agricio,
á
quien
la
Emperatriz
pro-
fesaba
singular
veneracion;
poco
despues
presentó
á
la
igle-
sia
de
san
Juan
de
Letran
el
que
habia
colocado
en
la
diade-
ma
del
Emperador;
y
finalmente
regaló
á
la
de
Milan
con
el
que
habia
servido
de
bocado
al
caballo
de
este
Príncipe»
«MAYO.
DIA
TIL
45
Siendo
tan
gloriosa
4:
toda,
la
Iglesia
la
invención
SS
este
sagrado-trofeo
y
se
celebró:en
élla
su
fiesta.con
muc
12
solemnidad.
Ya
se
celebraba
en
Erancia
en
la
primera
lí-
nea
de
sus
reyes,
encontrándose
su:oficio
en
los
antiguos
misales
de
Ja
litnrgia,
galicanas
El
rey
Envigio,,
que
1ey=
naba
en
“España:
en
el
siglo
séptimo
,
expidió
un:
decreto
quese
halla
en
el
código.
de
las»
leyes
de
los
visogodos,
Por
el
cual
manda
á
los
judíos
establecidos
en
sus
domi-
nios
,
que,
celebren
la
fiesta
dela
invención
de
la
santa
Cruz,
del
mismo
modo
que
los
obligaban
á
celebrar
la
de:
:laAnunciacion
y:
Natividad,
Epifanía,
Circuncision,
Pascua
y
Ascension;
a
p
.
;
3
El
finde
'haber:señalado
el
dia
tercero
de
mayo
para
celebrar'esta
fiesta,
fue
por
acercarla
todo
lo
posible
4
la
memoria
de
la
pasion
del
Salvador,
y
á
la
adoracion
de
la'
cruz,
que
se
baceen
el
Viernes
Santo.
Por
eso
se
señaló
el
primer
día
libre
despues
de
Y
solemnidad
de
la
Pascua
,
que
nunca,
puede
pasar
del
segundo
dia
de
mayo.
Consérvansé,
y
se
adoran
en
muchas
iglesias
partes
muy.
considerables
de
la
verdadera
Cruz.
Fuera
dela
que
se
adora
en
Roma,
hay
otras
en
Francia,
Italia,
Ale-
mania,
«España
y.
“Portugal.
Justino
IL,
«emperador
de
Constantinopla
,envió
una
porcion
«de-éllas:4.santa
Ra=
degundis,,
muger
de
Clotario
Íque:
enriqueció
«con:
élla
su
real
monasterio
de-sánta
Cruz
de
Poitiers;
y
con'es=
ta
ocasión
*
Fortunato,
que
seguia
la
corte
dela"
santa
Reyna,
y
fue
después
obispo
de
dicha
ciudad
,
compuso
los
dos
Célebres
“hinrinó
de
que
aún'usa"el
día
de
hoy
la
santa
Iglésia
6h
el
oficio
de
la'
Pasión
>
y
ide
la*Cruz;
que
comienzan
:
Vexilla
Regis
prodeunt
»
Y.
Pange
linz
gua
gloriosi
lauream
certaminis.
San
¡Gregorio
envió
una
parte
de
la
verdadera
Cruz
4
Recaredo,
rey:
de
los
go=
dos:en
España
,
como
un
riquísimo
«presente,
San.
Luis
consiguió,
delos
veneciaños:
la.
porcion
«de-.Gruz
que:
ha-
biarquédado:en:
Constantinopla
3
y
larhizowtrasládar
4
Francta:ellaño
de
1241
y
icolocándola.
en'la:santa
capilla
que
edificó
el
de!
12421;
julitamente
con
la"corona
de'es-
Pinas,
que
dos
años
a,
Mes
le
habian
“regalado
los
mis-
MOS
venecianos.
0.
0
a
j
a
y
46
AÑO
CRISTIANO.
Apéndice
del
Traductor,
“En
este
colegio
y
noviciado
de
Villagarcía
de
Cam-
»pos,
donde
esto
se
escribe,
se
venera
un
lignum
cru-
»cís
,
como
de
una
pulgada
de
largo
y
media
de
grueso,
»con
que
el
santo
papa
Pio
V.
regaló.
aly
señor
don
Juan
»de
Austria
despues de
la
famosa
batalla
de
Lepanto;
»
y
su
Alteza
se
le
presentó
á
la
excelentísima
señora
»doña
Magdalena
Ulloa,
nuestra
insigne
fundadora,
que
»habia
criado
al
señor
don
Juan-en
esta
villa.
La
misa
es
en
honra
de
la
santa
Cruz,
y
la
oracion
la:que
sigue
s0)
Deus
,
qui
in
preclara
salurife=
Te
crucis
inventione
passionis
tu
miracula
suscitasti:
concede:
ut
vitalis
ligni
pretio
eterne
vi-
te-sufragia
consequamur
:
Per
Dominum
NOstrUMa.
,
O
Dios,
que
en
la
invención
de
la
saludable
cruz
renoyaste
los
milagros
de
tu
pasion;
concéde=
nos,que
por
el
valor
del
vital
ma-
dero
consigamos
auxilios
eficaces
para
lograr
la
vida
eterna:
Por
“nuestro
Señor
Jesuctisto..e
La
epístola
es
del
cap.
2.
del
apóstol
san
Pablo
á
los
filipenses.
Fratres:
Hoo
'enim
sentite
inwo-
bis",
quod:
er
in:
Christo
Jesu:
quí.
cúmin
forma
Dei
esset
mon
rapinam.
arbitratus
éstresse
se
equalem
Deo
:
sed.
semetipsum
exinanivit,
formam
servi
acci-
piens
,
¿n
similitudinem
hominum
facts,
,
es
habita
inventus
¡ut
homo.
Humiliavit
semetipsum-
factus
obediens
usque
ad
mor-
tem,
mortem
antem
crucis.
Prop-
ter
quod
er
Deus
exaltavit
¿l-
lum.,
et
donavit-iNi
nomen
,
quod
esk
super
omne
momen
:
ut
in
no-
mine:
fesu
¡omne:
gena
flectatur
célestium.,'terrestrium
,.eb
n=
fernorum.,
et
.omnis
lingua
con
fiteatur
y:
quía
Dominus.
fesus
Christus
in
gloria
est
Dei
Pa-
tris.
¿Hormanos:
Tened
entre
vosotros
los
mismos
sentimientos
que
(fue=
ron)
en
Cristo
Jesus:
el
cual
sien=
do;Dios:en
la'
substancia
,
no
juz=
gó
usurpacion
el
que
su
ser
fuese
igual
4
Dios:
Sino
que
se
anona=
dó
á
sí
mismo,
tomando
la
forma
de
siervo;
hecho
semejante
á
los
hombres,
y
reconocido
por
hom-=
bre
en
la
condicion,
se
humilló
4
sí
mismo
,
hecho
obediente
hasta
la
muerte
,
y
muerte
de
cruz.
Por
loícual
tambien
Diosle
ensalzó,
y
le
dió
un/¡nombre
que
es
sobre
¡to=
do
nombre:
para:
que
en
el
nombré
de
Jesus
se
doble
todá.
rodilla.en
el
cielo,
en
la
tierra
y
sen
el..in-
fierno:
y
toda
lengua
confiese
que
el
Señor
Jesucristo
está
en
la
glos
ria
de
Dios
Padié.
+...
4
MAYO.
DIA
HI.
47
NOTA.
»Los
cristianos
de
Filipos
en
Macedonia
,
que
en
mu-
»chas
ocasiones
habian
dado
á
san
Pablo
pruebas
prác-
»ticas
del
amor
que
le
tenian,
doblaron
su
caritativa
li-
»beralidad
cuando
supieron
que
estaba
preso
en
Roma
»por
la
fe
de
Jesucristo;
y
con
este
motivo
los
escribió
»el
Apóstol
esta
admirable
epístola
el
año
de
62.
>
REFLEXIONES.
¿Ningona
cosa
debe
humillarnos
tanto
como
nuestra
mis-
ma
vanidad
»
Y
Como
nuestro
mismo
orgullo.
Juzgarse
úño
superior
á
ótro;
engréirse,
estimarse
sobre
los
de-
mas
porque
encuentran
el
nombre
de
su
familia
en
per-
gaminos
viejos,
6
porque
tuvo
un
bisabuelo
hombre
de
mérito
¿
embriagarse,
por
decirlo:
así,
con
elvalto
cont
cepto
de
sí
mismo,
querer
ser
distinguido
,
pretender
que
todo
el
mundo
le
doble
la
rodilla;
¿por
qué?
porque
ocu=
pa
un
empleo
que
le
hace
mas
visible
que
á
sus
iguales;
Porque
es
dueño
de
una
posesion,
á
que
están
agrega=
das
estimables
heredades:;
porque
es
un
poco
mas'
tico
que
los
ótros.
Al
descubrir
el
verdadero
orígen
,
y
el
motivo
verdadero
de
nuestro
orgullo,
valga
la
verdad,
¿puédele
haber
mayor
para
humillarnos?
Y
si
fuera
me-
nos
comun
esta
enferiedea
»
¿se
la
daria
otro
nombre
que
locura?
¡Oh
pobreza
de
corazon!
¡oh
apocamiento
del
'es-
píritu
humano!
Pocos
gustan
de
vivir
al
nivel
de
sus
igua-
les
;
[pero
son
mucho
menos
aquellos
4
quienes
no
se
les
anda
la
cabeza
siempre
que
se
ven
un
gradito
mas
arriba.
Esto
dicta
la
simple
razon
natural
:
¿pero
que
re-
flexiones,
qué
máximas
inspira
nuestra
religion
en
órden
al
orgullo?
Avergonzarse
,
tener
horror
4
la
obscuridad
de
su
humilde
nacimiento,
buir
de
la
humillacion,
y
del
me-
nosprecio,
como
de
un
gran
mal;
no
suspirar
por
otra
Cosa
que
por
honras,
por
empleos.
y
por
estimacion;
gustar
únicamente
de
la
distincion
y
de
la
singulari-
dad;
querer
sobresalir
en
todo
;
aspirar
con
ambicion
¿48
AÑO
CRISTIANO.
al
fausto,
y
4
los
primeros
cargos;
¡y
todo
esto
4
vista
de
un
Dios
,
que
se
anonadó
4/sí
mismo,
que
tomó
la
figura
de
siervo,
que
se
humilló,
y
se
abatió
hasta
mo-
tir,
y
morir
en
una
cruz!
¡y
engreirse,
ensoberbecerse
los
que
adoran
á
un
Dios
humillado
de
esta
«manera!
La
vanidad
,
el
amor
de
la
gloria
yla
ambicion
són.
la:
pa=
sion:
dominante
de
la
mayor
parte
de
los
cristianos.
Aque-
lla
'muger
del
mundo,
cuyo
fausto
y
cuya
vanidad
serian
reprensibles
aunen
medio
del
gentilismo
,
y
que
se
fa=
brica
un
ídolo
de
su
aparente
hermosura
,
se
postra
de-
lante
de
una
cruz,
adora
á.
Jesucristo
humillado
»
Y
pre-
tende
no
tener
otra
religion
que
la
de
este
Señor,
Aquel
hombre,
cuya
ambicion
no
reconoce,
límites,
se
llama
discípulo
de
Cristo,
quiere-morir:con
un
crucifixo
en
las
manos,
cree
los
misterios
de
su:
religion
,y
hace
profe=
sion
de
seguir
su
doctrina.
¿Cuántas
cosas
pasan
en
el
mundo
por
extravagancia,
que
no.
son
tan:
opuestas
á
la
ra-
zon
como
esta
conducta?¡Y
á
vista
de
todo,
nosadmirámos
de.que
el
error
haga
tantos
progresos!
La
heregía-es
hija
del
orgullo;
la
fe
se
cria
con
la
humildad
;.en-
estas
al-
mas
orgullosas
siempre
está
la
religion
debil,
flaca,
des-
mayada
y
casi
muerta.
Que
el
error
esté
en
el
entendi-
miento.,
ó
que
esté
en
la
voluntad
;
que
se
desacierte
en
lo
quese.
crees
6,en
lo
quese
obra.
importa
poco;
y
no
es
menos
digno
de
compasion,
;
sp
El
evangelio
es
del
cap.
3.
de
san
Juan.
La
illo
tempore
>
Erat.
homo
ex
En
aquel
tiempo:
Habia
un
hom-
Phariscis
,
Nicodemus
nomine,
princeps
Ffudeorum,
Hic
venis
ad
Ffesum
mocte
y
et
dixit
el:
Rabbi,
scimus
quie
a
Deo
ve-
nisti,
Magister,
nemo
enim
po-
test
hac
signa
facere,
que
tu
facis
,
nisi
fueris
Deus
cum
eo:
Respondit
Jesus,
es
dixit
el.
Amen
,
amen
dico
tibi
,
nisi
quis
renatus
fuerit
denuo,
non.
po=
test
videre
regnum
Dei.
Di-
cit
ad
cum
Nicodemus
;
Quomo-
bre
de
la
secta
de
los
fariseos,
lla
mado
Nicodemus
,
de
los
principa-
les
entre
los
judíos.
Este
vino
4
Je-
sus
de
noche,
y
le
dixo:
Maestro,
sabemos
que
has
sido
enviado
de
Dios
á
enseñar:
porque
ninguno
puede
hacer
estos
milagros
que
tú
haces
á
no
ser
que
esté
Dios
con
él.
Respondió
Jesus,
y
le
dixo:
De
verdad
te
digo,
el
que
no
vuelva
á
nacer
otra
vez,no
puede
ver.el
rey=
no
de
Diós,
Díxole-Nicodemusz
z
¿o
MAYO.
DIA
IN.
do
potest
homo
nasci,
cóm
sit
se-
nex
?
Numquid
.potest
in
ven-=
irem
matris
sue
iterato
introire,
et
renasci?
Respondir
Jesus:
Amen,
amen
dico
tibi
y
Nisi
quis
renatus
fuerit.
ex
aqua,
er
Spiz;
riu
sancio',
non
potest
introire'
11
regnum,
De.
Quod
natum
est
ex
carne,
caro
est
et
quod'na=
tum
est
ex
spirituy
spiritus
est.
Non
+
mireris
quia
disi'tibi,,
Oportes
vos
nasci
idenud
,
spirix
tus
ubi
ult
spirat:
et
vocem
ejus
dudis
,'
sed
nescis
undé-ve-
piat,
aus
quo
vadat
3
sic
est
omnis.,
qui
natus;
esó
ex
spiri-
tu,
Respondis
Nicodemus
,
et
diz:
it
ei:
Quomodo
possun
Juec
fie-
ri?
Respondir
fesús,
et
dixit
ei:
Pu
es
magister
in
Israel;
er
hec
ignoras
?
Amen,
amen
dico
tib1,
quia
quod
scimus
loquimur;
eb
quod
vidimus
testamur
,
eb
testimoniúm
nostrum
non.
accipi-
tis.
Silterrena
dixi
vobis,
er
mon
creditis:
quomodo
si
dixero
wobis
celestia
crederis?
Er
nemo
ascendit
in
colum,
misi
qui
des-
cendit
de
colo
,:
Filius
hominis,
qui
est
in
celo.
Er
exaltavit
serpentem
in
deserto,
ita
exaltari
oporter
Filium
ho=
minis:
ut
omnis',
qui
credit
in
¿psum
,'
non
perear,
sed
habeas
vitam:eternam,
icut
Moyses
*
49
¿cómo
puede
nacer
el
hombre
sien-
do
viejo?
¿por
ventura
puede
en
trar
otra
vez
en
el
vientre-de
su
madre,
y.¡yolvef
á
nacer?
Res-
pondió
Jesus:
De
verdad
,
de
ver-
¡dad
te
digo,que
el
gue
no
renazca
por
medio
del
agua
y
del
Espíritu
santo,
no
puede
entrar
en
el
rey-
no
de
Dios.
Lo
que
es
engendrado
de
la
carne,
es
carne;
y
lo
que
es
engendrado
del
espírimu:,
Les
espi=
,
rim.
No:
te
'admires
porque
te.
he
¿
dicho,
,
Es:
menester
«que
«vosotros
+volvaisá
nacer,
El
espíritusespira
donde
quiere:
y
oyes
la
voz
,
pero
no
sabes
de
donde
venga,
ni
adon-
de
vaya;
así
es
todo
aquel
que
es
engendrado
del
“espíritu.
Respon=
pondió
Nicodemms,
y
le
di
¿Cómo
pueden
'hacerse
estas
co=
sas?
Respondió
Jesus,
y
le
dixo:
¿Tú
eres
maestro
en
Israel,
y
lo
ignoras?
De
verdad,
de
verdad
te
digo,
que
hablamos
aquello
que
sabemos,
y
testificamos
lo
que
ha=
bemos
visto,
y
vosotros
no.recibis
nuestra
deposicion.
Si
os
he
habla-
do.
de;
cosas
terrenas
,
y
nome
ómo
creeréis
si
os
habla=
re
de
cosas
del
cielo?
Ninguno,
pues
,
sube
al
cielo,
sino
el
que
axó
del
cielo,
el
Hijo
del
hom=
"bre,
que
está
en
el
cielo:
Y
así
co-
mo
Moyses
levantó
en
el
desierto
la
serpiente
,
de
la
misma:
manera
conviene
que:sea
levantado
el
Hi-
jo'del
hombre:
para:que
todo
:á=
quel
que
cree
en
él
no
perezca;
si-
no
que
tenga
vida
eterna,
56
_AÑO
CRISTIANO.
la
torpeza
de:aquel
vicio,
que:desde
el!
mismo
instarité
hi-
zo
propósito:
de
no
volver:á
probar
el.
vino
;
y:
que
así
lo
había
cumplido
hasta
entonces:
al
) 1
El
buen:
entendimiento:
y
el
buen
modo
deshúestra.Mó:
nica,
su
juicio,
su!
cómpostura
;)
su"modestia
oy:
su
virtud
la
hacian:
cada
día
mas
amable!
y
:mas'amada
de:
sus
pa=
dres;
y
viéndola
éstos
ya.
en
edad:
para!
casarse”,
ocontans
do
mas
con
su:virtud
que:con
las:otras
prendas
naturales;
la
dieron
por
marido
á
un
rico
ciudadano
de:
Tagaste,
en
la.
provincia
de
Numidia
amado
Patricio',
porque,
aun=
que
era»
todavía
gentil
y
esperaban
que:la
cordura:
y
la
virtud
«de:su
hija:le:convertirian
ápla
religiónscristiana.
Al
entrar
Mónica
en
el
nuevo
estado,
se
hizo
cargo
así
de
sus
obligaciones
como
de
sus
trabajos.
Su
primer
cuidado
fue
estudiar
bien
el
genio,
la
inclinacion
y
el
hu-
mor
de
su
marido.
Eran
las
pasiones
dominantes
de
éste
la
cólera
y
una
incontinencia
desenfrenada
;
dedicóse
Mó-
nica
4
templar
la
*úna
con'
su-modestia,+apacibilidad
y
sufrimiento;
¿
á
corregir
la
ótra
con
su
amor,
paciencia
y
disimulo.
Cuando
Patricio
estaba
mas
colérico
y
mas
arrebatado,
en'aquelimpetu:
jamás
Jer
tesistia.
su
múger,
ni
le
respondia
la
menor
palabra;
prevenia
sus
gustos,
sd
se
adelantaba
á
todo
cuanto
podia
complacerle.
TÁ
¿Como
tn
dia
sé
:quejasen::confiadamiénte:en
presencia
de
Mónica:
otras
amigas-suyas
deisu:misniaedadode
lo
mucho
que
tenian
que
padecer
con
susamaridos.,
las
dixo
la
Santa
con
tanta:
dulzura
como
prudencia:
Mirad
bien
si
acaso'tengisi
vosotras
la:culpa:Para:
echar
un
jarro
de
agua:al
fuegode'
lascolera,
y
para
domesticar
el
genio
fez
roz
y
mas
extravagantesde
un
marido;
no
hay
medio
mas
efi=
caz
que.
el-
silencio
respetoso.,
el
modo
mas:
humilde
y
serez
mo,
y
la
paciencia
dulce
y
constante
de
una
muger
;
el
ren=
dimiento
y
la
sumision
que
debemos.
4
nuestros
maridos
no
nos
permite
hacerles
frentez
el
contrato
matrimonial
es
con=
trato
oneroso
que
nos
impone:la.obligacion
de
sufrir
sus
de=
feotos'
con
paciencia.
Si
vosotras
sabeis
callar,
ahorrareis
muchas
pesadumbres
y
muchos
sinsabores.
*
>
-
Asus
máximas
y
á
sus
consejos
correspondia
su
porte;
Aunque
Patricio
era
hombre
bárbaro
,
arrebatado
y
:bru-
tal,
élla
le
desarmaba
con
su
paciencia
y
le
ganaba
con'
su
dulzura.
Siempre
atenta
á
sus
obligaciones,
no
pensa-
—a
MAYO.
DIA:
IV.
57
ba'mas
que
en
el
gobierno
de
su
casa:
Todo
el
Pta
se
le
llevaban
sus
devociones
y
el
cuidado
de
su
familia,
con
cuyos
medios
tuvo
el'consuelo
de
ver
reynar
en
una
familia,
casi
toda
élla
gentil,
un
espíritu
verdaderamente
cristiano.
¡05
b
La
suegra
de
Mónica,
echizada
de
su
virtud
y
de
su
Prudencia,
queria
tanto
á
su
nuera
que
la
idolatraba.
En
reve
tiempo
fue
Mónica
la
admiracion
de
toda
la
ciu-
dad;
donde
apenas
se
hablaba
de:
otro
asunto
que
de
la
paz
que
reynaba
en
su
casa
,
y
de
la
exemplar
educacion
que
daba:á
su
familia
;
elogios
que
la
merecieron
tanto
concepto,
y
tan
general
estimacion
,que
en
habiendo
al=
gunas
diferencias
ó
disensiones
“en
las
casas
particulares,
todos
acudian
4
Mónica
para
que
las
compusiese;
siendo
élla
como
la
árbitra
y
universal
pacificadora
de
toda
la
:
ciudad.
e
4
lba
creciendo
mientras
tanto
su
virtud,
y
singularmen:
te
la
tierna
devoción
que
profesaba
á
la
santísima
Virgen;
á
quien
todos
los
dias
encomendaba
su
familia;
pidiéndo-
la
sobre
todo
con
incesantes
instancias
y
ruegos
la
Con=
version
de
su
marido.
Consiguióla
en
fin;
porque
hacien-
do
Patricio
reflexion
á
la
dulzura”,
4
la
apacibilidad,'al
sufrimiento,
4
la
prudencia
y
¿todas
las
demas
'virtudes
que
reconocia
y
admiraba
en
su
muger,
como
era
hom=
bre
capaz;
infirió
que
no
podía
dexar
de
ser
verdadera
la
religion
que
las
enseñaba
3
conoció
sus
errores,
detestólos,
instruyóse
bien
en
la
religion
cristiana,
y
recibió
el
bau-
tismo.
¿Quién
podria
explicar
el
gozo.
de
nuestra
Santa
cuando
vió
ad
á
su
marido?
Con
la
mudanza
de
religion
mu
ó
tambien
las
costumbres
;
aquellos
grandes
exemplos
de
virtud
que
por
tanto
tiempo
habia
observaz
do
en
su
muger,
produxeron
todo'su
efecto.
Ya
no
era
aquel
Patricio
colérico
,
altivo,
furioso
,
disoluto
,
sino
otro
enteramente
contrario,
pacífico,
humilde,
modesto;
casto';
temeroso
de
Dios;"pudiéndose
llamar
á
ésta
la
pri
mera:
conquista
de
nuestra
Santa.
Pero
'el
Señor
la
tenia
reservada
á
otra
mucho
mas'ventajosa
á
toda
la
Iglesia,
que
era
la
de
su
primogénito
hijo
Agustino
,
cuya
conver-
sion
costó
á
la
santa
madre
muchas
lágrimas.
Era
Agustino
de
poca
edad
cuando
murió
su
padre;
y
viéndose
viuda
nuestra
Mónica,
solo
pensó
en
adquirir
to-
88
AÑO
CRISTIANO.
das
aquellas.
virtudes.
que:pidé
san
Pablo'4
las-de:su
esta=
do.
Retirada,
mortificada,
recogida
y.
casi
invisible
4:las
demas
criaturas,
tenia
repartido
el
tiempo
«en
susexer=
cicios
espirituales,
en
obras
de
misericordia,
en
el
gobier=
no
de
su
familia
y
en
la
educacion
de
sus
hijos.
Habia
te»
nido,
tres:
dos:hijos.y
uha:hija,,
siendo
¡el
mayor
de
:tódos
Agustino
,
que
la
«costó
tantos
cuidados,
tantos
suspiros
y
tantas
Oraciones.
í
Viendo
la
buena
madre
aquella
viveza
y
fogosidad
ex
traordinaria
de
su
genio,
comenzó.
á
temer
las
mas
funese
tas
resultas;
especialmente
cuando:
ni
con:sus
consejos
;
ni
con
;sus
reprensiones
podía
contener:la
impetuosidad:de
aquel
natural
,
ni
moderar
la
violenta
pasion
que
le
arras»
traba
hácia
la
sensualidad.
Tuvo:el
dolor
de
verle
preci-
pitarse
en
los
errores
de
los.
maniquéos,
porque
favore-
cian
la
torpeza
y
la
disolucion;
mas
no
por
eso
desistió
ni-desconfió
de
su,enmienda:;
antes
doblando;
las
¡Oracio-
nes
,:los
¡ayunos,
las
lágrimas,
las
limosnas
y,
todo'
génes
ro
de
buenas
obras:
para
conseguir
de
Dios
la
salvacion
de
su
hijo,
no.cesaba
de
advertirle,
de
reprenderle
y
de
exhortarle
á
que
se
apartase
del
camino
de
la
perdicion,
Pero
Agustino
no
daba
oidos
mas
que
4.
sus
pasiones:
en»
ternecíanle
las
lágrimas
de
tan
buena
madre;
mas
rio
apa-
gaban
el
fuego
de
aquel
corazon,
inflamado:con
el
ardor
de
una
juventud
desordenada.
Derramábalas
Mónica
no=
che
y
día
enla
presencia
del
Señor
para
moyer
su
mi-
sericordia
;
y
acompañaba.
las
oraciones
con
¿grandes
pe=
nitencias
;
cuando
,
compadecido
el
mismo
Señor.,
quiso
alentar
su
esperanza
cohw¡algun
consuelo.
Tuvo
un
sueño
en;
que:se
la
dió
4
entender
que:al
cabo
se
convertiria
su
hijo,
y
que:se
reduciria
al
gremio
de
la
santa
Iglesia,
¿No
la
permitia
su
amor
perderle.de
vista
;
y
¿así
le
sis
guió
4
Cartágo
,
donde
pasó
á
sus
estudios.
Cuando!
mas
se
desviaba.de:Dios
Agustino
con
sus
desórdenes
mas,
se
acercaba
á
su
Magestad
la
santa:
Madre'con:sus
gemidos,
solicitando
inclinar
la
divina
misericordia
con:
lásrimas
y
con
oraciones.
Consiguió
enfin
lo.
que,
deseaba
con:
tan
fervorosas
ánsias
;
y
el:
mismo
san
Agustin
reconoce
que
su
conversion
,
segun
la
profecía
de
un-santo
obispo.,
ha-
bia.sido
fruto
de
las
lágrimas
de
su
santa
Madre.
]
¡En
qué
abismo
estaba
yo
metido!
exclama
en
el
capí-
MAYO.
DIA-IV.
59
tuloonce
de
sus
Confesiones
39
VOS,
Dios
mio,
extendís-
teis
desde
el
cielo
hácia'mí
vuestra
mano
misericordiosa
pa-
7a
sacarme
de
aquellas
profundas
tinieblas
en
que
estaba
sepultado.
Llorábame
mientras
tanto
mi
buena
madre
con
mas
vivo
dolor
que
otras
madres
lloran
dá
sus
hijos
cuando
ven
que
los
lleyan
á
enterrar
;
porque
me
veia
verdadera-
mente
muerto
delante
de
vos
»y
lo
veía
con
los
ojos
de
la
<>J
con
aquella
luz
que
vos
la
habíais
comunicado.
Así,
los
mio,
escuchásteis
vos
sus
ánsias,
y
no
despreciásteis
aquellas
lágrimas
que
derramaba
á
torrentes
en
vuestra
presencia,
siempre,
y
en
todos
los
lugares
que
os
ofrecia
su
oracion.
Desde
entonces
la
ofsteis
benignamente,
y
en
cierta
manera
la
asegurásteis
por
aquel
sueño,
que
sin
duda
la
enviásteis'
vos,
y
la
sirvió
de
tanto
consuelo
,
no
menos
que
lo
que
la
dixo
aquel
santo
obispo,
que
no
era
Posible
que
se
perdiese
para
siempre
un
hijo
que
la
costaba
lágrimas,
Pero
aún
no
era
llegado
este
tiempo.
Aunque
Agusti-
no
profesaba
tierno
y
filial
amor
4
su
madre,
hacia
poco
caso-de'su
llanto
ni
de
sus
amonestaciones.
Desazonado
con
la
insolencia
y
mala
crianza
de
los
discípulos
que
le
oian
en
Cartágo
,
donde
enseñaba
retórica,
resolvió
em-
barcarse,
y
pasar
á
Roma,
con
esperanza
de
que
sería
allí
-
mas
estimado,
Tuvo
noticia
de
esto
santa
Mónica,
y
fue
grande
su
dolor,
temiéndose
que
aquel
viage
habia
de
di-
latar
mucho
la
conversion
de
Agustino
,
de
la
cual
con-
cebia
cada
dia
mayores
esperanzas
;
hizo
cuanto
pudo
pa-
ra
estorbarle
;
pero
Agustino
se
escapó
secretamente,
ha-
ciéndose
á
la
vela
una
ñoche
mientras
su
santa
Madre
es-
taba
haciendo
oracion
en
la
capilla
de
san
Cipriano.
Es-
ta
separacion
costó
4
Mónica
una
8
ran
pesadumbre;
gi-
mió
en
lo
mas
íntimo
de
su
corazon
»
y
redobló
con
Dios
su
amorosa
solicitud,
ruegos
Y
Oraciones.
Apenas
llegó
á
Roma
Águstino,
cuando
e
vemente
enfermo,
que
estuvo'á
los
umbral
te.
Confiesa
él'mismo
que
debió
su
curacio
nes-
desu
virtuosa
Madre.
“Llegó
4
noticia
de
ésta
que
su
hijo
habia
dexado'á
Roma
por
irá:
enseñar
la
retórica
en
Milán,
y
al
instante
tomó
la
resolucion
de
pasar
el
mar
,
solo
por
estar
con
él.
Levantóse
una
tempestad
tan
brava
y
tan
furiosa,
que
todos
se
daban
por
perdidos,
siendo
Ta'mélancólica
y
silenciosa:
consternacion
que
rey
ayó
tan
gra-
es
de
la
muer-
ná
las
oracio-
60
AÑO
CRISTIANO.
naba
en
los
semblantes
el
mas
fiel
testimonio
de
lo:
que
asustaba
á
todos
el
peligro;
pero
Mónica
alentaba.
á
la
misma
tripulación
,
y
todos
se
persuadieron
á
que
debian
á
sus
oraciones
el
haber
escapado
del
naufragio.
Luego
que
entró
en
Milán
supo
la
conversion
de
su
hijo.
Fue
indecible
su
alegría
cuando
vió
que
ya
no
era
maniquéo
;
mas
faltábala
para
ser
cabal
el
verle
buen
ca-
tólico.
Cuando
logró
esto
,
exclamó
sir
poderse:
contener,
llena
del
mas
gozoso
profundo
reconocimiento:
4hora
sí,
Señor
,
que
moriré
en
paz,
pues
os
habeis
dignado
oir
las
-
oraciones
de
vuestra
indigna
sierva.
Seais
por
siempre
ben-
dito,
Dios
de
misericordia,
y
dignáos
de
perfeccionar
vues-
tra
obra
en
la
conversion
de
mi
hijo,
Aprovechó
mucho
su
espíritu
con
las
santas
pláticas
que
tuvo
con
san-Ambrosio
mientras
se
detuvo
en
Milán.
Usaba
la
Santa
ciertas
devociones
ó
exercicios
espiritua-
les
que
se
estilaban
en
Africa,
y
san
Ambrosio
habia
pro-
hibido
en
su
obispado;
apenas
llegó
á
noticia
de
Mónica
la
prohibicion
del
Obispo,
cuando,
al
instante:
las:
dexó;
mostrando
que
en
sus
devociones
no
se
dexaba
llevar
de
la
inclinacion
ni
de
la
costumbre,
y
mucho
menos
del
apego
á
su
propia
voluntad.
,
,
Habiendo
resuelto
restituirse
4
Africa,
partió
de
Mi-
lán
con
san
Agustin;
y
llegando
al
puerto
de
Ostia,
se
de-
tuvieron
en
él
para
descansar
de
las
fatigas
del
camino,
esperando
tambien
tiempo
oportuno
para
embarcarse.
Un
día
que
estaban
solos
madre
y
hijo,
tuvieron
una
lar-
ga
conversacion
sobre
la
caduca
y
perecedera
vanidad
de
los
bienes
de
esta
vida,
y
sobre
la
eterna
felicidad
que
gozan
los
santos
en
el
cielo.
Mientras
hablamos
de
aque-
lla
dichosa
vida,
dice
san
Agustin,
aspirando
á
élla.
con
ardientes
ánsias,
nos
elevamos
en
cierta
manera
hasta
sen-
tirla
,
y
hasta
gustarla
por
medio
de
un
lanzamiento
de
es-
píritu
y
vuelo
del
corazon
;
pero
santa
Mónica
no
tardó
mucho
en
ir
á
gozarla.
Cinco
ó
seis
dias
despues
cayó
en-
ferma,
y
durante
la
enfermedad
padeció
una
especie.
de
desmayo
ó
deliquio
,
que
la,
enagenó
por
algun
tiempo
de
los
sentidos.
Vuelta
en
sí,
dixo
á
san
Agustin
y
á
su
her-
mano
Navigio
:
¿Dónde
he
estado
yo?
Habiéndolos
obser-
vado
muy
tristes,
llorosos
y
doloridos,
añadió:
Hijos
mios,
qqué
enterraréis
dá
vuestra
madre.
Y
como
Navigio,
]
.
“os:pido
es
¿MAYO.
DIA
IV
6r
Su
hijo
menor;
mostraseideseará
lo
“menos:
el
consuelo
de
que:muriesé
en!
su
pais
,prosiguió:
la
discreta
Santa
:
¿No
veisilo
que:
deseo,
y
lo
uquesdice?.
qué
impoftarámas
que
mi
cuerpo
esté
aquí
6
allá
despues
de
muerto
e
Lo
único
que
quesen
cualquiera
parte
donde
esteis
05
acordeis
demá-en
el.
altar:
del
Señor,
Y
como,
la
hubiésemos
pre=
guntado
y
ditelsan
Agustin,
sino:
la.
daba
alguna
:pena
¿el
Ser
enterrada
endugar
tan
distante
de
su.tierra,
respondió:
n'ningun:
lugar
delo
mundo
estamos'
tan<lejos:
de.
Diós
55
no
le
costará
trabajo
ninguno
hallar
mi
cuerpo
para
resuz
citarle
con
todos
los
Anas
De
esta
manera,
continúa
san
Agustin,
fue,
separada
«desu
cuerpo
aquella
alma
tan.
lle=
na
de
religion
y
tan
santa
y
al
noveno:día
de
su
enfermedad,
ú.los
cincuenta
y
seis
años
de:su
edad:,
y14
Los
treinta
y
tres
dela
mia.
us
Ye
LOTO
ES
19.19
Ads
'
199...
51
Luego
que
rindió
el
espíritu
en
manos
«del
Criador,
un
jóven
de
Tagaste,
llamado
Evodio,
amigo
de
san
Agus-
tin,
rezó
sobre
el
cadáver
el
salmo
centésimo.
Es
indeci-
ble.el
sentimiento
de
Agustino
por:
est.
que
la
consideracion
de
la
reprimia
las
lágrimas,
Habiendo
sido
llevado
e
sepultura
,
se
celebró
el
nCÍON.
y.
cOmO:
se
acostum-
pa
mtos
>
Muerte
de
mi
madre
nada
habia
que
mereciese
llorarse,
vida;
de.
esto
es-
costumbres
,
por
la
sinceridad
de
su
fe
y
por
la
regularidad
de
toda
su
vi-
da.
Et
si
quis
peccatum
invenerit
,
Mlevisse
me
matrem
meam
exigua
parte
hore;
y
si
d
algúno
le
pareciere
mal
que
yo
hubiese
llorado
por
algunos
instantes
duna
madre
que
acababa
de
espirar
delante
de
mis
ojos,
á
una
madre
que
me
habia
llorado
tantos
años
por
la
ardentísima
ónsia
que
tenia
de
verme
vivir
delante
de
los
ejos
de
Dios;
non.
Irrideat:
disculpe
mi
ternura,
y
lore
él
mismo
Por
mis
pe-
cados
si
tiene
alguna
caridad.
AÑO
CRISTIANO.
Aunque
estaba
muy
persuadido
sans
Agustin:
4«que
el
Señor
habia
concedido:
4.
su
santa
Madre.
la
gloria
que:le
pedia
incesantemente
en
sus
fervorosas
oraciones,
fñunca
dexó
de
ofrecer
por
élla
el
santo
sacrificio
de
la-misa,
como
la
misma
Santa
se
lo
habia
encargado:á
la
ho-
ra
de
la
muerte,
y
del
cual
habia,
sido.tan
devota:«du=
rante
su
vida,
que
todos
los
dias
asistia
4:
él
con
la
mas
tierna
devocion;
y
no
contento
con:esto:,
«pidió:
á:
to=
dos
los
sacerdotes
amigos.y
conocidos
suyos
que
se
acor-
dasen
en
el
altar,
así
de
Mónica
como
de
su
padre
Pa=*
tricio,
-
Desde
que
murió
esta
Santa
se
hizo
memoria
de
élla
con
singular
veneracion
en
toda
la.
Iglesia.
Consérvan-
se
algunas.
reliquias
suyas
en
la
abadía
de
Arovaisa:
en
Roma,
como
tambien
en
otras
partes,
y
en
todas
con
particular
devocion.
tores
62
==
La
misa
es
en
honor
de
la
Santa
,
y
la:oracion
la:
siguiente,
Deus
>
Meerentium
consolator,
O
Dios
,
consuelo
de
los
afigidos
et
in
te
sperantium
salus
,
qui
y
salud
de
los
que
en
ti
esperan,
beste
Monice
pias
lacrymas
in
conversione
filiz
sui
Augustini
misericorditer
suscepisti:
da
no-
bis
utriusque
interventu
peccata
mostra
deplorare
,
et
gratie
tue
¿ndulgentiam
invenire:
Per
Do-
minum
nostrum
fesum
Chris-
EUMine
que
atendiste
misericordiosamente
á
las
piadosas lágrimas
de
la
bien-
aventurada
Mónica
en
la
conver=
sion
de
su
hijo
Agustino,
concéde-
nos
por
la
intercesion
de
entram=
bos
que
lloremos
nuestros
pecados,
y
que
hallemos
el
perdon
de
éllos
en
tu
gracia;
Por
nuestro
Señor
Jesucristo.»
¿MAYO:
DIA
IV.
63
La
epistola
es
de
la
primera
del
apóstol
sán
Pablo
4
Timoteo,
,
capítulo
5.
:
re
_Charissime:
Viduas
honora,
que
Carísimo
Honra
4
las
viudas
veré
vidue:
sunt.
Si
qua
autem
que
son
verdaderamente
viudas.
vidua
flios
»
Gut
mepotes
haber,
Was
si
alguna
viuda
tiene
hijos
Ó
discar
Primúm
domum
suam
re-
sobrinos
»
Aprenda
primero
á
go=
8€re,
etomutúuam
vicem
reddere
bernar
'Su
casa
y
pagar
lo
que
de-=
parentibus;
hoc
enim
acceptum
be
á
sus
padres
;
porque
esto
es
est
corám
Deo.
Que
autem
ve=
acepto
delante
de
Dios.
Aquella
ra
vidua
est,
et
desolata,
spe-
quees
verdaderamente
viuda,
des-
ret
in
Deum,
et
inster
obsecra-
“amparada
y
abandonada
,
espere
tionibus
,
er
orationibus
nocte
ac
en
Dios,
é
inste
con
plegarias
y
die,
Nam
que
in
deliciis
est,
vi--
oraciones
dia
y
noche.
Porque
la
mens
mortua
est,
Es
hoc
praci-
quevive
en
delicias,
viviendo
está
Pe,
ut
irreprehensibiles
sint.
Si
muerta,
Y
mándalas
esto,
para
que
quis
autem
suorum.,
et
maxi-
sean
irreprensibles.
Y:
si
alguno
no
me
domesticorum
caram
non
ha-
cuida
de
los
suyos,
especialmente
ber
,
fidem
negavit,
et
est
infi-
de
los
que
son
de
su
casa
,
negó
la
deli
deterior.
Vidua
eligatur
non
fe,
y
es
peor
que
un
infiel,
Elíja=
minus
sexaginta
annorum
»
que
sela
viuda
de
no
menos
que
sesen-
Juerir
unias
viri
uxor
»
Ín
ope-
ta
años,
que
haya
sido
muger
de
ribus-
bonis
testimonium
habens,
un
solo
marido
,
y
Que
testifique
si
filios
educavit,
si
hospitio
rez
con
las.
buenas
obras
si
ha
educas
cepir
y
si
sanctorum
pedes
lavir,
-
do
á
los
hijos,
si
ha
exercitado
la
si
tribulationem
parientibus
sub=
hospitalidad,
si
ha
lavado
los
pies
Ministravit,
si
omne
opus
bonum
¿los
santos,
si
ha
socorrido
á
los
Subsecuta
esta.
;
que
padecian
tribulacion
,
si
se
ha
:
,;
«Ocupado
en
toda
obra
buena,
NOTA
»
Escribió
san
Pablo.
su
primera
epístola
á
Timoteo
desde
Macedonia:,
cuando
volvió
4
élla
despues
de
su
primera
prision:en
Roma;
y
dice:san
Crisóstomo
que
fue
»€n
los
últimos
años
de
su
vida
;
esto
es,
hácia
el
64
de
»
Cristo,
Está!
llena
está
carta
de
saludables
instrucciones
»
para
los
ministros
de
la
Iglesia;
y
por
eso
encarga
san
»
Agustin
que
la
lean
todos
los
que
estan
dedicados
al
mi-
»nisterio
de
los
altares,
p
64
AÑO/CRISTIANO.
ORÍBAFMEE
XX
OUN
E
Sic
oda
Es
error
buscar
fuera
del
estado
de
cada
uno
el
cami?
ho
dé
12
perfeccion:
El
apetito
4
frutas"extrángeras
es)
cuando
menos,
extravagancia
del
paladar,
y
délicadeza
perniciosa.
De
tal
manera
ha
ordenado
Dios
todos
los
es-
tados,
que
todos
estan
en
el
camino
real
de
la
vida
cris-
tiana.
Quien
la
ya
4
buscar,
á
otra
parte,.se
desvia
del
ca=
mino,
carretero
,.y,
el
que.
se
desvia,
de
este,camino,.
anda
cerca'de
perderser
boo
cop
haojas
sable
e
Si
qua
vidua,
dice
el
Apóstol,
filios
aut
nepotes
habet,
discat
primim
domum.
suam.
regere:
si
alguna
viuda
tiene
hijos
ó
nietos;
ante
todas
cosas
dedíquese'á
educarlos
bien,
4
cuidar
de'su
familia
No
dice
que*ante
todas
cosas
se
esté
todo
el
dia
en
14
iglesia”,
que
seande
de
hospital
eñ
hospital,
ni
que
gaste
el
tiempo
en
novenás
ni
efi
devocio=
nes;
sino
que
ante
todas
cosas
cuide
de
sus
hijos,
los
crie
en
el
santo
temor
de
Dios,
y
atienda
al
gobierno
de'
su
casa.
¿Siguen
este
consejo
del
Apóstol
aquellas
'beatas
de
profesion,
aquellas
madres
de
familia
que
con
el
especioso
pretexto
de
una:
falsa
devocion,.dexan:.su.
recogimiento,
andan
contínuamente
fuera
de
casa,
se
hallan
en:todos.los
concursos,
demasiadamente
expuestas
á
los
peligros
del
bullicio
y
del
tumulto?
No
es
mi'ánimo.,
ni
permita
Dios
que
lo
sea,
desaprobar,
ni'mucho
menos
censurar
la
exem-
blar
devocion
de
aquellas
matronas
y
señoras
cristianas
que
sirven
de
tanto
consuelo
y
alivio
á
los
pobres
enfer-
mos
y
encarcelados,
renovando
en
nuestros
tiempos
el
primitivo
espíritu
del
cristianismo:
Hablo
solo
de
aquellas
devociones
fuera
de
su
lugar,
fruto
ordinario
del
amor
propio,
y
de
no
sé
qué
secreto
orgullo.
o”
]
El
cuidado
de
uha
familia
cansa
y:
la
contínua
vigi-
lancia
osobre
los
hijos«y.
sobre
!los+
domésticos
fatiga
;
el
retiro,
“el
guardar
siempre
la
casa
se
hace:
tedioso:,-
y
melancoliza;
el
amor
propio
suspira
por
el
desahogo,
busca
algun
pretexto
para
dispensarse
en
aquellas
oblí-
gaciones
que
se
juzgan
esenciales.
Luego
nos
ofrece
es-
te
bello
pretexto
una
falsa
idea
que
se
forma
de
deyocion.
Se
ha
de
asistir
á
todas
las
Salves;
no
se
ha
de
perder
algun
sermon;
se
ha
de
concurrir
á
todas
las
fiestas,
A
A
A
e
.MAYO.
DIA
1V.
65
á
todas
las
fiúnciones
de:
iglesia.
Ocupaciones:
santas:
pleo
del
tiempo,
muy:
loable:en
todos
aquellos
que
no
tienen
obligaciones
incompatibles
con
esa
piadosa
ocio-
sidad.
Perossi:
mientras
una
madre
de
familias
se
está
muy
devotamente
en
la
iglesia,
sus
hijos
,,
y,
sus
criados
viven
oh
una
licencia”
scandalosa
y*
si
mientras.
se
OCu=
pa'en
componér,
en
restituit
la
paz
4
otra.
familia,
rey-
ná
en
la
suya
la
desunion,
la
parcialidad
y
la
mala
in-
teligencia;
si
mientras
consuela
4
los.
afligidos,,
irrita
y
desazona
4
su
marido
por.
su.
piadosa
holgazanería
a
por
sus:
imprudentes.
abstinencias;
finalmente,
si
mientras
élla
gasta-el
tiempo,
allásensus
devociones,
se:están.
sus
ijos,sin
educacion
y.
sin'crianza,
¿4
«merced
de
unos:
cria:
dos
viciosos
6
negligentés:,
sin
oir
quizá
mas
que
conver-
saciones
torpes,
y
sin
ver
mas
que
escandalosos
exem-=
plosi;
¿la
“agradecerá
mucho
Dios
aquel
ardiente
zelo'que
muéstra
por
los
extraños?
¿hará
mucho
casó
de
un
zelo
tan
poco
prudente
y
tán
mal
ordenado?
¿serán
del
agra=
do
de
su
Magestad
unas
devociones
tan
fuera
de
su
lugar,
y
tan
incompatibles
con
las
obligaciones
de
su
estado?
¿llegarán
á
los
oidos
del
Señor
sus
oraciones
entre
los
gri-
tos
de
sus
hijos,
las
quejas:de
.su
marido;
y
las
Iurmu-
raciones
de
su
familia?
¡Cosa
xara!
No.
podia
Dios
faci-
litar-mas:
la
virtud
,
ni
hácerla:mas
suave,
ni
mas
acce-
sible
4:todo
el
iñúndo,
que
poniéndosela
á
cadauno
en
las
mismas
obligaciones
de
su
estado.
Con
todo'
eso
son
huy
raros
los
que
la
buscan
enél)
6/4
o
menos
apenas
se
halla
gusto
en
la
virtud
,
que
es
propia
del
estado
de
cada
uno.
No
se
estima
la:que.
nace
en
el.
terreno
propio:
los
mas
súspiran
por
l:
que
produce
el
ageno,
sin
ad-
vertir
que
los
árboles
trasplantados
á
distinto
clima
,
Or-
dinariamente
pierden
mucho.
Los
ayres
naturales
son
los
mas
saludables.
Santifíquense
en
sus
casas
las
madres
de
familias
y
no
busquen
fuera:lo
que
tienendentro
de
éllas.
Si
desean:
practicar
las
virtudes,
de
humildad:,
caridad,
mortificacion
,
8tc.;
si
quieren
exercitar
su
zelo,
abundan=
te
materia
encontrarán
en
sus
Casas;
será
mas
pura
su
virtud
y
cuanto
menos
expuesta
“esté
á
la
vanagloria.
Dios
no:
las
pides
mas
que
el
que
cumplan'
con:
sus
“obligacios
nes
En
fimy:los
padres
y
madres:
dé
familias
tengan'siem-
presen.
la
imemoria
“este
oráculo:
del
apóstol
san
Pablo.
1
72
AÑO/
CRISTIANO.
San
P
j
;
«ildo
E,
santo
pap
mbre,
fue
dela:
noble
fa=
:milia
de
los
Gisleris.ó
Gisler
y
ofiginaria
de:
Bolonia,
yy
nació
«el
año
de:
1504;'en
:el
Bosco,
poblacion:
corta:
4
«dos
leguas
de
Alexandría:de:la:
Palla,
enrell
obispado
de
Tortona¡oElamáronle'¡Miguebén
el
bautismo;
y.vel
(pri=
merscuidadoode
sus
Vírtuosos
padres
fuesdarleruna
«edus
cacion
cristiana
,
en
la
que'los
dexó
poco
«que;
hacer
eb
de:
voto
natural
del
niño
propenso
por
sísmismo
á
la
virtud.
Era
apacible,
modestodócil
y;
amigo
de
complacer:á
todos.
Casi:
desde
la::cuna
¿profesóvuna:
tierna:
«y
ferviente
devoción
á
lassantísima
eS
fue
parte
de
suidis-
tintivoó
de
su
caráctero
y:pocos
ciervos
de-resta:
Señora
le
excedieron
en
el:
fervor
«yy«envel.
zelo
por
:todo¡:lo
que
tocaba:á
la
Soberanaoreynal
141"
;
¿Crecia:
Miguel
en
«edad
1
en-juicio
«y:
en'sprudencia,
cuando
sus
padres,
poco-favorecidos:de
los
bienes
de
for=
“tuna
¿¡pénsaron:en:
que'
aprendiese
¡algún*oficiocon
que
poder
mantenerse;
pero
eran
muy
distintos
los
intentos
de
la
divina
Providencia
cerca:
de
aquella
grande
'alma,
Apenas
conocia
Miguelal
mundo;
y
ya
pensaba.
dexarle;
pues-4
los
doce
años
de::suredad
resolvió
hacerse:
religio=
so,
para
lo
cual
le
facilitó
los
medios
la
misma
divina
Providencia.
Habiendo
pasado
por
el
lugar
de
Bosco
dos
religio-
sos
de
santo
Domingo,
tuvieron
precision
de
detenerse
al-
gunos
dias.
Hablólos
nuestro
Miguel;
y
prendados
del
an-
ticipado
juicio
,
prudencia
y
capacidad
del
niño,
é
infor-
mados
de
sus
piadosos
deseos,
se
ofrecieron
á
llevarle
con-
sigo
al
convento
de
Voghere,
y
á
darle
estudios,
si
se
inclinaba
á
abrazar
su
instituto.
No
podian
hacerle
ofer-
ta
que
fuese
mas
conforme
á
su
devota
inclinacion;
y
arrojándose
á
sus
pies,
les
pidió
con
lágrimas
que
le
cum-.
pliesen
la
palabra,
y
le
hiciesen
aquella
caridad,
Con
el
MAYO.
DIA
V.
73
consentimiento
de
sus
padres
partió
en
compañía
de
aques
3
llos
religiosos
,los
Jules
conocierón:
desde
Juego
que
ci
destinaba
para
alguna
cosa
grande
á
su
pequeñito
abijas
do.
Hizo
tan
asombrosos
progresos
en
las
letras
humanas
enla
virtud,
que
cuanto
antes
se
dieron
priesa
á
vestir
le
el
santo'habito.
Recibióle
41os.
quince
años
de
su
edad;
le
enviaron;
al.convento
de,
Vigevano
á:tener.el
noviciado.
Alvista
del
fervor:
y: de
la
perfeccion
con,que,se'
portó.
en
él,
todos
esperaron
que
la.
religion
habia:
de
tener
com
el
tiempo
en
fray
Miguel:un,
insigne
santo
,
y.
que
sería
sin.
duda.
uno:
de
los
mas'
brillantes
ornamentos
de
la
Órdeh.:
20b
¿£0k0201
bo
b
besidevosi
e
BUEICO
na
1
OL
Y
9yr1
9D
Oqal
M4
1!
No:tardó
en
«verificarse:en-parte
este
vaticinio;:pues
pudieron
pasar
por:cierta
especie
de
verificacion
los
rápt-
dos:
progresos'
que:
hizo
:en
la'
virtud
y.:en':las:
ciencias.
Apenas
acabó
los:
estudios,
cuando
le
dedicaron
al:ma=
isterio
,
que
desempeñócon
los
mayores
créditos;
y
ha=
jéndole
hecho
prior
de/los.conventos
de
Vigevyano,,
Sán-
cino
!y
Alba!
noshiereció:
menos,
reputacion.
su
insigne
talento
«de
Sobietno::
Emtodas:
partes
restauró:
la
discipli-
na
religiosa,
y.
en
todas;
resucitó,
el
primitivo
espíritu:
de
su
santo
Patriarca.
En
la
felicidad
con
que
promovió
la
observancia,
tenian
mas'
parte
sus
exemplos,
que
sus,
pa=
labras.
Era
el
primero
enbelcoro,
y
en
todos
los:actos
de
comunidad,
siñ
pérsuadirse
que
sus
estudios,;-suvma-
gisterio
,
él
zélo
con
que)
atendia
á-la
salvacion
de¡los
próximos;.eran
títulos
suficientes
para
eximirse
de
la
dis-
ciplina
regular.
Humilde,,
pobre
y.
grandemente
mortifi-
cado,
representaba
en
/su'
persona
una
viva
copia
de
los
Pacomios:,
delos
Hilariones
yude-los
otros
maestros
de
perfeccion
monástica:
ie
oh
ob
obiceido
La:
famayde
tantas
y
tán
eminentes
«virtudes
le
sacó
presto
de
su
amado
retiro.
Nombráronle
por
inquisidor
de
Como
para
el
Milanes
y
toda
la
Lombardía;
en
cuz
yo:importante
empleo
se
señaló
mucho
su
zelo,'su
pru-
dencia
yy
su
virtud.
Pero
donde:
se
hizo
mas
visible
el
fruto
de
sus
sermones,
y
donde
“principalmente
sobresa=
lió
su
vigilancia
,
fue
en'la
Valtélina
yen
el
condado
de
Chavánes
,:
por
ser
allí
donde
estaba:
mas
extendido
el
veneno
de
la
heregía.
Fueron
tantos
los
hereges
que
se
Conyirtieron
,
que
en
poco
tiempo:mudó
de
«semblante
74
AÑO/
CRISTIANO.
todo
taquel'
pais.
La:
farinadevestos!
sueesós
movió
4+que
16nombrasen
por:
comisario
generál:de-da.Inquisicion
el
año
'I551;-y'cuatró
años
despues
por
vicario;
del
inquib
sidor
general,
No'es
facil
explicar,
ni
lo:mucho'que
hizo,
nilo.
mucho
que
padeció
en
este
empleo.
Apenas
se:de-
elaró:
por
azote:
de
los
hereges
,
cuando
fuer
elcblanco:
de
sul
ódio/;
de-susitas
y
de“sús/
persecuciones!s
pero
nunca
le'acobardaton'ni
los
lazós.que
bart
¡blosi+pelí»
gros
á
que
estaba
expuestalsu
vida
eb
zelo
y
la
ocaridad
mantenían
su
intrepidez;
y
el
fruto
que
hacia
le
alentaba,
|
Bien
informado
“desu
"mérito
eb
ipapacPaulo
1V
,cle
hizo
obispo
de
Nepi
y
de
Sutri
en
Toscana,
dos
iglesias.
que:gobernaba:
un
“solo
+obispoz4oípesar
de
sur
humildad
y
ide:su
resistencia,
fue
necesario
cobedecer:::Aúnm:brilló
mas
su
virtudoen'la'
dignidad
«de
obispo:
que:en'eliretiro
del
claustro;
y
luego
que
el
Papa
le
trató
un
poco
mas
de:cerca
le
creó
cardenal:
Viéndose
en:
esta
elevada
dig=
nidad.,
se:considefócon
mayor
obligacion
de-ser
ias"
ve=
ligioso:,
mas
mortificado
y:mas
humildes:Llamóseel
car»
dénal-Alexandriño,
por
sersAltexandría
de
la:
Palla
la:
ciu-
dad
mas
inmediata;
al:
obscuro
y
desconocido
lugar
de
su
nacimiento;
y
el
esplendor
de
la
púrpura
solo
contri=
buyó
4
que
se
hiciese
mas
visible:su
modestia!,
y:.brilla>
sen'imas
todas
las
otras
virtudes.
vol
lo
0%
enidal
-
5:
Muerto
Paulo
TV,
:su»sucesor:
Pio
LY,
do:
tiizomenos
estimacion'
de
nuestro:
santo;
Cardenal.
«Confirmóle
en-
ia
suprema
dignidad
de
inquisidor
“general
;
que
le:
habia
conferido
su
predecesor;
sirvióse
de
él
en
los
negocios
mas
importantes
de
la
Iglesia';idióle
todos
losvtestimontos
posibles.
de
lamas
estrecha
confianza)
yole
tiransfiriósdel
obispado
de
Nepi
y
de
Sutri
al
de-Mondoví
eniel/Pia-
monte,
que
tenia-granmecesidad
de
un
obispo:
cómo
éste.
1
Eternecióse:á
vista
del
lastimoso
estado
en
que
encon-
tró
su
diócesi;
era
un
espeso
erial
5
mas
¡4
poco
tiempo
restauró,
la
disciplina,
y
con
la
refofmacion:de:«costum=-
bres
introduxo
la
virtud.
Tantas
conversiones
hacian
su
.exemplo:,
y
su
dulcísima
suavidad
,:como-sus:
palabras;
no
habia
resistencia:
4
lá
modestia
4
la
vida:
éxemplát
y
penitente
de
«un:
obispo:
tan'grande,de
un.
inquisidor
general,
y
deiun
cardenal
tan
santo.
y
AY
El
año
de
1565
murió.
el
papa
Pio
IV,
y
fue
colocado
MAYO:
DIA(V:
+.
75
nuestro¡Santo.en
la
sillade
sanPedro
4csolicitud:
de
sar
Cárlos
Borromeo,
Apenas
seshabia
vistoeni
la
Iglesia:
de:
Dios
papa
mas
universalmente
aplaudido.
El:
clero,
el
pueblo
romano,
y”
todos
los
príncipes
de;la
cristiandad
se
prometierón:
desde
Juegolas"mayores
bendiciones
del
-
cielo
en'su
pontificado:
Dió
«principio
:4:su
gobierno
arres
slando/4:su
familia
y
para
que
sirviese
de
exentplo:4:to=
ala
cortevromana
;
y
«habiendo
persuadido'
4
los
car=
denales
á
que
executasen
lo
mismo,
serintroduxo'la
re-
forma.
tan
visiblemente:en
toda
la
ciudad
,
que
en!
pocos
dias
parecia
ótra.
Obligó
4
los
obispos4-que:
residiesen;
6:á
que:
renunciasen
sus
obispados:
Restitiyó:él:cultó
di-
vino:á'
toda:
su
magestady
hizo
reflorecer
en
todas
las.co=
munidades
religiosas
larobservancia
y:
el.
fervor;
desterró
los
desórdenes
que
se
cometian
en
las
tabernas,
y
en
los
figones
:
prohibió
casi
todosilos
espectáculos
públicos;
do=
tó
las
doncellas
pobres
para
librarlas.
de
los
peligros
,11y
sacó!
4:muchas
de
éllas
de
su
mala
vida;
restableció.
la
exáctitud
,
y
la
integridad
en
la
policía,
y
en:la
adminis>
tracion
de
la
justicia;
y
publicó
otros
muchos
reglamen-
tos
muy
saludables
para
todo
el
clero
secular
y
regular,
No
se
limitaba
su
solicitud
pastoral:
4
los
términos
del
estado'
eclesiástico;
toda
las
cristiandad
experimentó
los
efectos
del
zelo
y
de
la:vigilancia
de
su:
santo
Pastor:
Animada
y
orgullosa
la
heregía
con
la
rapidez
de
sus:
pro>
gresos,
y
sostenida
por
la
licencia
de
los
grandes,
y
por
la
ignorancia
de
los
pueblos
,
hacia
lastimosos
estragos
en
Alemania
,
en
Francia
yen
los
Paises,
Baxos.
No
perdonó
el
santo;
Papa
4
desve
os,
cuidados
,
fatigas,
arbitrios
diligencias
para
contenerlos...
Envió
legados
4
todas
las
córtes:
despachó
zelosos
misioneros
4
todas
las
iglesias
afligidas;
y
expendió
todo
el
patrimonio
de
san
Pedro
en
socorrer
á
los
príncipes,
y
en
ayudarlos
á
reprimir.
los
enemigos
dela
religion
y
del
estado.
A
la
vigilancia
y
4
la
solicitud:de
estesanto
Pontífice
deben
la
ciudad
de
Aviñon
y
el
condado
de
Venesin
el
haber
sido
preserva=
dos
de
la
heregía
;
y
así
la
Francia
como
los
Paises
Baxos
no
a
e
menores
efectos
de
su
vigilancia
pas=
toral.
Reconociendo
Cárlos
IX,
que
debia
no
menos
á
las
Sraciones
del
santo
Papa,
que
á
las
tropasy
dinero
con
76
AÑO/
CRISTIANO.
.
ue
le
habia
socotrido.,
las
dos
famosas
victoriasique
con-
siguió
de
los
hugonotes
en
la
batalla
de
Jarnac
y
en
la
de
Moncontour,
le
envió
muchos
estandartes,
El
duque
de
Alba
confesó
que
se
le
debia
la
conservacion
de
Flandes;
y.
en
Alemania
apenas:se
mantuvo
la
religion
sino
4
costa
del
zelo,
y
dela
inmensa
inagotable
caridad
de
es=
te
gran
Santo.
Ni
ésta
se
apuró
dentro
de
la
Europa
so-
la
;
extendióse
hasta
la
América,
hasta
las
Indias,
hasta
los
últimos
confines
del
Japon
,
donde
así
los
misioneros,
como
los
neófitos,
se
mantuvieron
algun
tiempo
á
expen-
sas
del
heróico
Pontífice:
No
es
facil
imaginar
zéld
mas
ardiente,
mas
puro
,
ni
mas
universal;
no
habia
hombre
apostólico
4
quien
«no
animase
con
sus
exemplos,
á
quien
no
mantuviese
con
sus
oraciones,
4
quien
no
alentase
con
sus
socorros.
Perfec-
tamente
instruido
de
la
santidad
y
de
la
utilidad
de
la
nueva
Compañía
de
Jesus,
no
solo
se
declaró
su:
protec=
tor,
sino
padre
suyo.
Admiraba
su
instituto
;
exáltaba
continuamente
los
gloriosos
trabajos
de
sus
hijos;
colmó=
la
de
favores,
de
gracias
y
de
privilegios
por
cuatro
bu=
las,
que
comprenden
el
mas
noble
elogio
que
se
puede
hacer
de
la
Compañía.
Mas
al
mismo
tiempo
que'trabajaba
tan
infatigable-
mente
en
conservar
la fe
dentro
de
Europa,
y.
en
exten=
derla
por
el
Nuevo
mundo,
no
perdonaba
á
diligencia
al-
guna
para
atajar
los
progresos
que
iba
haciendo
el
ene-
migo
comun
del
nombre
cristiano.
Luego
que
ascendió
al
sumo
pontificado,
envió
cuantiosos
socorros
á
la
isla
de
Malta,
para
que
se
reparase
de
lo
que
habia
padecido
en
el
sitio
que
defendió
tan
gloriosamente
contra
Soli-
man
II.
emperador
de
los
turcos.
Habiendo
su
hijo
el
Sul-
tan
Selim
1Í.
roto
el
tratado
que
se
habia
hecho
con
los
venecianos
,
y
apoderándose
de
la
isla
de
Chipre,
ame-
nazaba
4
Malta,
Venecia,
Sicilia
y
4
toda
la
cristiandad.
Llenóse
toda
de
terror,
sin
descubrir
otro
mayor
consue=
lo
ni
esperanza
que
la
que
fundaba
en
lo
mucho
que
po-
dian
con
Dios
las
oraciones
del
«santo
Papa.
No
fue
vana
esta
confianza
de
los
fieles;
porque
habiendo
juntado
el
Pontífice
sus
fuerzas
con
las
de
los
príncipes
cristianos,
agotó,
por
decirlo
así,
el
tesoro
de
la
Iglesia
para
tan
gloriosa
empresa,
La
armada
otomana
,
compuesta
de
MAYO.
DÍA:
V..
77
ñ
has
i
'bergan=
doscientas
galeras,
y
de
casi
setenta
fragatas.
y
tines
,
había
echado:el
áncora
en
el
golfo:
a
persuadida
4:
que
la
esquadra
cristiana
no
tendria
valor
para
salir
de
los
puertos;
pero
engañóse
;
porque
ER
necer
del
dia
7
de
octubre
comenzó
áventrar
en
el
gol-
fo.
El
señor
don
Juan
de
Austria,
que
la
mandaba,
y
Marco:Antonio
Colona
,
general«de
las
tropas
de
la
Igle-
-
¡siay
viendo
que
lharmada
turca
venia
á
toda
vela
hácia
éllos
«dieron
la
señal
de
acometer
,enarbolando
el
estan:
darte
que
habia
recibido
de
mano
de
su
Santidad.
Apenas
se
desarrolló
la
imágen
de
un
crucifixo,
que
se
registraba
bordada
en
medio
del
estandarte
,
cuando
postrada
toda:
la
esquadra
«cristiana,
la
adoró:
profunda-
Mente.
saludándola
con.
graudes
gritos
de
alegría;
y
hecha
una
breve,
pero
fervorosa
oracion,
se
vino
á
las
ma-
nos.
El
viento
que
favorecia
4
la
armada
otomana,
se
-mudó
de
repente,
y
desde
el
principio
del
combate
se
de-
claró
en
favor
delos
cristianos,
Mientras
el
santo
Papa,
¡como
otro:
Moyses
,
levantaba
las
manos
al
cielo
,
las
ar=
mas
cristianas
estaban
consiguiendo
la
mas
completa
y
lamas
gloriosa
victoria
que
jamas:se
habia
visto.
Fue
es-
te
glorioso
dia
el
7
de
octubre
de
1571.
Perdieron
los
tur-
cos
mas
de
treinta
mil
hombres
,
con
su
general
ó
almi-
rante
Ali-baxá,
y
mas
de:trescientos
vasos
entre
galeras
y
otras
embarcaciones.
Hiciéronse
cinco
mil
prisioneros;
y
cobraron
libertad
cerca
de
veinte
mil
cautivos
cristia-
nos
;
fue
inmenso
el
botin;
y
el
fiero
enemigo
del
nombre
cristiano
quedó
consternado
y
abatido.
Despues
de
Dios
se
atribuyó
toda
la
gloria
de
esté
famoso
dia
al
santo
pon-
tífice
Pio,
que
desde
que
salió
de
Roma
el
almirante
Co-
lona.para
hacerse
á
la
vela,
no
habia
cesado
de
afligir
con
nuevas
penitencias
su
ya
estenuado
cuerpo
al
rigor
de
las
enfermedades
y
de
las:
mortificaciones,
orando
«continuamente,
y.
disponiendo
que
todos
orasen
en
pú-
blicas
rogativas
porel
buemsuceso
«de
las:armas
eristia
-has;
y
mientras
el
santo
Papa:
de
dia
y-dermoche'derra=
«maba
torrentes
de
lágrimas
en
la;
presencia
del
Señor,
en
el
mismo-
punto
en
que
los;
cristianos
triunfabarisde
los
turcos,
le
reveló
,el
cielo
en
una
especie
de
éxtasis
aque-
lla
grande
victoria.
Estaba
hablando
su
Santidad
con
algunos
prelados
en
78
AÑO
CRISTIANO.
el
palacio,
del
Vaticano;
y
4
lo
mejor
de
la
conversacion
dexólos
de
repente;
abrió
una:
ventana;
fixó
los
ojos.
enel
cielo;
estuvo:
inmovil
un
gran
rato;
volvió:en
sí
de
aque=
lla
suspension,
y
convirtiéndose
á
los
prelados
,
les
dixo:
No
es
tiempo
de
hablar
de
negocios
,
id
luego
á
dar
gra-
cias
á-
Dios
por
la
célebre
victoria
que
nuestra
armada
maval
acaba.
de
conseguir"
de
los:
turcos;
y
postrándose
el
santo
Papa
á
los
pies.
de
un'crucifixo,
pasó.
en
oracion:
lo
restante
de
aquel
dia..Hasta:
catorce
dias
despues
no
pu=
do
llegarla
posta;
y
sus
pliegos
acreditaron
la
verdad
de
la
revelacion,
y
la
puntualidad
con
que
el
cielo
le
habia,
anticipado
la
noticia.
Entre
las
oraciones
públicas
que
mandó
hacer
en
ac-
cion
de
gracias,
la
tierna
devoción
:que
profesaba
4
la
santísima
Vírgen,
le
movió
4
instituir
una
festa:
parti2
cular
el
día
7
de
octubre
con
el
título
de
nuestra
señora
de
la
Victoria,
en
reconocimiento
de
la
que
esta
sobe-
rana
Reyna
habia
alcanzado
de
su
Hijo
en
favor
de
los
cristianos.
Gregorio
XIII,
su
sucesor,
fixó
esta
fiesta
al
primer
domingo
del
mismo:
mes,
con
el
título
de
nuestra
señora
de
la
Victoria,
y
del
santo
Rosario;
cuya
fiesta
se
celebraba
ya
antes
con
mucha
devocion
y
solemnidad
el
dia
25
de
marzo.
No
sobrevivió
mucho
tiempo
el
santísimo
Pontífice
4
esta
célebre
victoria
,
que
tanto
abatió
el
poder
y
el
or-
gullo
del
imperio
otomano
,
y
llenó
de
tanto
gozo
á
to-
da
la
iglesia
católica.
Oprimido
con
la
fatiga
de
sus
apos-
tólicos
trabajos
,
extenuado
al
rigor
de
sus
ayunos
y
ex-
cesivas
penitencias,
y
consumido
con
los
ardores
de
su
zelo,
tuvo
algun
presentimiento
de
su
cercana
muerte.
Por
el
«mes
de
marzo
se
le
avivarón
extraordinariamente
los
do-
lores
de
piedra,
que
le
atormentaban
muchos
años
habia;
reconociendo
que
se
iba
acercando
su
fin,
dobló
tam-
bien
su
fervor.
Quiso
visitar
por
la
última
vez
las
siete
iglesias
de
Roma,
y
lo
hizo
con
singularísima
ternura
y
devoción.
Anque
se
sentia
tan
malo,
y
padecia
vivísi-
mos
y
contínuos
dolores
no
hubo
forma
de
dispensarse
en
la
abstinencia
,
ni
en
el
ayuno
de
la
Cuaresma.
Du-
rante
su
enfermedad
se
reconcilió
todos
los
dias;
y
cele-
bró
el
santo
sacrificio
de
la
misa,
hasta
queya
no
pudo
hacerlo.
Mandó
que
le
administrasen
la
santa
Uncion,
Y
A
¿MAYO:
DIA
V:
79
se
le
oja
repetir
muchas
veces:
Letatus
sum
in
his
que
dicta
sum
mihiz
in
domum
Domini
¿bimus.
Estoy
lleno
de
alegría,
sabiendo
que
presto
hemos
de
ir
4
da
«casa
del
Señor.
En
fin,
despues
de
una
breye
agonía,
que'
pu-
do
parecer
especie
de
oración
esté
gran
Papa
murió
con
la
muerte
de
los
justos
el
día
primero
de
mayo
de
1572,
en
el
sexto
de
su
pontificado
,
y
á
los
setenta
y
«ocho
de
su
edad.
4
Fue
¡universal
la
añiccion
y
sentimiento
,
no
solo
en
oma
,
sino.
en
todala
cristiandad.
No
hubo
pontífice
mas
tierno,
ni
mas
generalmente
llorado.
Tanto
cOmO
se
afligieron-Jos
«cristianos
con
su
mueite
,
tanto
la:celebra-
ron
losturcos,
porque
le
miraban
como
.el
mas
terrible
enemigo
de
la
potencia
otomana.
Estuvo
expuesto
'su
santo
“cuerpo
en
la
iglesia
«de
san
Pedro
por:espacio
de
cuatro
«dias',
en
los
cuales
¡fue
inmenso
el
concurso
«del
pueblo
que
:acudió
4
reverenciarle;
y
fue
“acompañada
su
devoción
con
muchos
milagros.
Diez
y
seis
años
despues
de
su
muerte
>
el
papa
Six-
to
V.
hizo
levantar
un
magnífico
mausoléo
en
la
lglesia
de
Santa
María
la
mayor,
y
fueron
trasladadas
4
él
con
grande
solemnidad
“sus
preciosas
reliquias,
Los
muchos,
y
grandes
milagros
que
en
vida
y
muerte
¿ha
:obrado
el
Señor
por
intercesion
de
este
gran
siervo
suyo,
movie-
ron:al
papa
Clemente
X.
á
beatificarle
solemnemente
el
dia
primero
de
mayo
del
año
de
1672,;
y
finalmente,
la
“santidad
de
Clemente
XI.
le
puso
en
«el
catálogo
de
los
santos
por
'bula
desu
cánonizacion
>
que
expidió:en
.4
de
agosto
de
1711;:acreditando
bien
la
magnificencia
con
que
en
todas
partes
se
celebró
esta
fiesta,
la
singular
devocion
y
veneración
que
todos
los
fieles
profesan
á
este
gran
Santo,
ga:
AÑO
CRISTIANO.
La.misa
es
en
honor
del
Santo
,
y
la
oracion
la
que
sigues
A
Deus,
qui
ad
conterendos
Eccle-
siz
tue
hostes
,
eb
ad
divinum
cultum
reparandum,
beatum
Pium
Quintum
pontificem
Maximum
eligere
dignatus
es:
fac
nos
ip=
sius
defendi
presidiis,
et
ita
tuis
inherere
obseguiis;
ut
omnium
hostium'superatis
insidiis,
per=-
perua
pace“
letemur;
Per
Domi-
mum
DOSTTUM,
4
La
epístola
es
del
capítulo
Ecce
sacerdos
magnus,
qui
in
diebus
suis.
placuit
Deo,
et
¿n=
wventus
est
justus
,
et
in
tempore
iracundia
factus
est
reconcilia=
tio,
Non
est
inventus
similis
¿li
quí.
conservaret_
legem
Excelsi.
1deo
jurejurando
fecis
¿llum
Do-
minus
crescere
in
plebem
suam.
Benedictionem
omnium
gentium
dedit
illi
,
et
testamentum-.
suum
¡confirmavit
super
caput
ejus.
ÁAg-
novit
eum
in
benedictionibus
suls:
conservavit
¿lli-
misericordiam
suam,
et
invenit
gratiam
coram
oculis
Domini.
Magnificavit
cum
in
conspectu
regum
;
et
dedit
¿ll
coronam
gloria.
Statuit
¿lli
tes-
tamentum
eternum,
est
dedis
¿ll
sacerdotium
magnum,
et
beatifi-
cavit
illum
in
gloria.
Fungi
sa-
cerdotio,
es
habere
laudem
in
no
mine
ipsius:
er
offerre
¿lli
incen-
sum
dignum
,
in
odorem
suavi—
tatis.
O
Dios,
que
te
dignaste
.elegir,
por
pontífice
-
máximo
al.
bien=,
aventurado
Pio
V,
para.
destruir;
á
los
enemigos
de
tu
Iglesia,
y.
para
reparar
el
culto
divino;
haz
que
seamos
defendidos
con
su
¿proteccion
,
y
que-de
tal
-manera
nos
dediquemos
á
tu
servicio,
que
librándonos
dé
las
asechanzas
de
todos
nuestros
enemigos,
gocemos
de
una
perpétua
paz;
Por
nuestro
Señor
Jesucristo.»
í
44.
y
45.
de
la'Sabidurfa,
o
He
aquí
un
sacerdote
grande
que
en
sus
dias
agradó
á
Dios,
y
fue
hallado
justo
,
y
en
el
tiempo
de
la
cólera
se
hizo
la
reconciliacion.
No
se
halló
semejante
á
él
en
la
observancia
de
la.
ley
del
Altísiz
mo,
Por
eso
el
Señor
con
juramen-
to
le
hizo
célebre
en
su
pueblo.
Dióle
la
bendicion
de
todas
'las
gentes,
y
confirmó
en
su
cabeza
su
testamento.
Le
reconoció
por
sus”
bendiciones
,
y
le
conservó
su:
mi=
sericordia
,
y
halló
gracia
en.los
ojos
del
Señor.
Engrandecióle
en
presencia
de
los
reyes,
y
le
dió
la
corona
de
la
gloria.
Hizo,
con
él
una
alianza
eterna,
y
le
dió
el
sumo
sacerdocio:
y
le
colmó
de
gloria
para
que
exerciese
el
sacer=
docio,
y
fuese
alabado
su
nombre,
y
le
ofreciese
incienso
digno
de
él,
en
olor
de
suavidad.
A
A
MAYO.
DIA
V.
81
NOTA.
»
El
libro
del
Eclesiástico,
de
donde
se
sacó
esta
epís-
»tola,
se
llama
indiferentemente
/ibro
de
la
Sabiduría,
»
porque
Contiene
instrucciones
y
exhortaciones
muy
opor=
»tunas
para
adquirirla.
Los
griegos
le
llaman
Panaretos,
»”que
significa
compendio
ó
tesoro
de
todas
las
virtudes,
»6
libro
que
da
preceptos
para
el
exercicio
de
todas
éllas,
»con
admirables
instrucciones
para
todos
los
estados
de
la
vida.
:
¡
>
REELEXIONES.
Í
nventt
sratiam
coram:oculis
Domini:
halló
gracia
en
los
ojos
del
Señor,
El
favor
de
los
grandes
del
mundo
no
ex-
Cluye
el
mérito,
pero
tampoco
le
supone,
ni
mucho
me-
nos
le
da.
Puede
lograrse
sin
merecerse
;
mas
supongamos
que
se
merezca,
¿qué
provecho,
qué
ventaja
sólida
y
permanente
se
saca
de
estar
en
su
gracia?
Ya
es
como
destino
de
los
favorecidos
no
conservar
el
favor
hasta
el
fin5ó6
Porque
los
príncipes
se
cansan
de
éllos
despues
de
haberles
dado
todo
cuanto
pueden
darles;
ó
porque
éllos
se
cansan
de
los
príncipes
cuando
no
tienen
más
que
esperar,
Pero
demos
que
se
conserven
en
la
gracia
del
príncipe
hasta
la
muerte;
de
todos
sús
favores,
¿qué
provision
les
Podrá
ser
útil
para
la
otra
vida?
A
un
favorecido
que
se
condenó,
¿le
ml
de
gran
consuelo
haber
sido
objeto
de
envidia
en
la
Desde
que
quiero
estar
en
gracia
suya
,
lo
estoy;
y
cuando
dexo.
de
estarlo,
siempre
es
por
culpa:
mia.
Este
favor
no
causa
zelos;
cuanto
mas
estrechamente
se
logra,
con
mayores
ánsias
se
desea
que
se
aumente
el
número
de
los
favorecidos
;
el
tesoro
de
las
gracias
es
infinito;
Por
mas
que
se
repartan
y
se
distribuyan,
nada
se
pier-
de;
finalmente
,
hablando
en
rigor,
sola
la
amistad
de
ios
da
verdadero
mérito,
El
nacimiento,
los
bienes
de
Ortuna,
un
empleo
honorífico,
un
mérito
UE
ex-
88
AÑO
CRISTIANO.
nes,
la
modestia
,
la
circunspeccion
,
la
observancia
de
las
reglas
mas
menudas
,
son
como
aquellas
obras
avan-
zadas
que
detienen
al
enemigo
desviado
de
la
plaza,
El
que
jamás
se
dispensa
en
la
oracion
de
la
mañana,
en
la
leccion
espiritual,
en
la
frecuencia
de
sacramentos,
en
ciertas
obligacioncillas
de:su
estado,
en
ciertas
re-
glas
que
parecen:
de
poca
importancia»,
no
es
capaz
de
faltar
á
las
obligaciones
esenciales;
pero
cuando
se
aban-
donan
estos
puestos
avanzados,
cuando
no
estan
bien
de-
fendidas
estas
entradas,
presto
nos
coge
el
enemigo
por
sorpresa.
Desengañémonos,
que
no
está
lejos
de
romper
con
un
amigo
ó
con
un:
amo
el
que
repara
poco
en
dis-
gustarle
á
menudo.
Exámínate
escrupulosamente
acerca
de
este
artículo;
mira
si
te
dispensas
ligeramente
en
el
cumplimiento
de
ciertas
obligaciones
que
parecen
de
po-
ca
monta;
si
has
dexado
ciertas
devociones
que
á
los
principios
de
tu
conversion
practicabas
con
tanto
pro-=
vecho
tuyo;
nota:
y
enmienda
loque
te
hubieres
relaxa-
do
en
este
punto:
geo
b:
eos
2
Hazun
firme
propósito,
é
imponte
una
como
ley
de
no
dexar
en
toda
tu
vida
ciertas
devociones,
cier=
tos
exercicios
de
religion
muy
saludables
y
muy
úti-
les
,
cuyo
valor
«ignoran
muchos:
Por
exemplo;.
persíg=
nate,
Ó
haz
siempre.
la
señal
dela
cruz
como
cristia-
no;
esto
es,
con
decencia,
conodevocion'
y.
con
Tesper
to,
formándola
perfectamente
;y+sin
garabatos;
con
re=
poso,
con
religion
y
con
sosiego,
como:nos
lo
enseña=
ron
los
apóstoles,
llevando
la
mano
derecha
á
la
fren-
te,
desde
la
frente
al
pecho,
desde
el
hombro
izquier=
do
hasta
él
derecho,
y
diciendocon:devota
«pausa:
Ig
nomine
Patris
,
et
Filii,
et
Spiritus
sancti
;;
haz-esto'
á
menudo
,
porque
es,
como
se
ha
dicho,
una
profesion
de
fe en
compendio;
y
el
dia
de
hoy
parece
que
mu=
chos
no
tienen
valor,
ó
tienen
vergúenza
de
hacerla.
¿Quién
dirá
que
hacen
la
señal
de
la
cruz:muchas
per-
sonas,
al
observar
cómo
la:
hacen?
Mas:
parece:
burla,
irreligion
y
desprecio.
Segundo
:
Nunca
dexes:
dé:
to-
mar
agua
bendita
al
entrar
y
salir
de
la
iglesia.
Hay
algunos
que
tienen
por
devocion
popular
una.
costum=
bre
tan
cristiana,
tan
santa
y
tan
antigua
,
y
pensa-=
rian
qne
se
hacian
vulgares
si
tomasen
agua
bendita
«y.
pp
MAYO.
DIA.
Vi
89
la:
llévasem
ola
frente
;casí.
se
va
debilitando:
poco:á
po=
cola
fe
de
los-
cristianospor
unas!megligencias
suma-
mente
«perjudiciales!
ás
laspiedad.
Tercero":
Tambien:
es
una
devoción
de
grande
provecho,
y
no:
menor:
exem=
plo,
tener
siempre
agua
bendita:
en
el
cuarto
,
tomar-
la
al
entrar
«y
al:salir
de
él,
y
rociar
con
élla
la
ca-
ma
al
tiempo
de-acostarse.
Cuarta:
Nunca:omitas
la
ben-
dicion
y
las
gracias
antes:«y
despues
de
la
comida:
Em
todos
tiempos
fueron
muy
exáctos;
y
religiosos:
los.Cris+
tianos
en
esta
santa
costumbre.
¡Pero
ah,
y
cuántos
el
dia
de
hoy
se
sientan
y
se
leyantan
de
la:
mesa
como
pudieran
hacerlo
unos
gentiles!
A.
vista
de
esto,
poco
nos:agraviaria
el
que
nos
preguntasen
si
entre
los
cristia="
nos
de
nuestros
tiempos
se
encontraban
muchos
«verda=
yl
!
deros,
fielesog
auypk,
914
;
IIA
STA
SAL
9191919
sOnidesh.
sl
(Gore
BLALETN
CO:
1
sw!
La.
conversion
de.
san
Agustin,
SINS
102-910
1100
263:82,
29151
0
19
0199
181,011-0481
orlosdoa.
obusi2
j
D;:
conversiones
celebra
la
Iglesia
sumamente
pareci-
das
'por
los
sugetos
convertidos,
por
la
circunstancias
de
su
conversión
y
porel
copioso
fruto:
que
de
éilas
resultó:
á-la
religion
cristiana
;
que
son
la:del
apóstol
de
las
gen=
tesi
san
Pablo,
yola
del
gran
padre»
sano
Agustin.
Gozo-
sa:
nuestra:
Madre
por
la
adquisicion
de
estos
dos
héroes
que'tanto
la
han
honrado
con
sus
obras
,'con'su
:santi=
dad
y
con
su
doctrina,
quiere
proponerla
á
los
fieles
sus:hijos:,
para
queen
élla
vean
un
exemplo
práctico
de
las:
miserias.
4:
que
nos
expone
nuestra:
flaca
naturaleza,
y
los
gloriosos
triunfos
que:
consigue
de
éllas
el
po-
der
soberano
+y
celestial
de
la
gracia.
«Nose
contenta
con
presentarnos
tantos
mártires
esforzados
de
uno
y
Otro
sexó
que:
despreciaron
valerosamente
los
tormen-
tos
mas'horrorosos
y
la
misma:
muerte
por
Cristo
:
tantos
go
AÑO'
CRISTIANO.
confesores
,
ariacorétas!,
penitentes;
y!wirpees
quer
viviez!
ron.
en
carne
mortal:
con
lacnisma
pureza!
y
'sañtifica=
cion
qué;si
carecieseñí
de
los:cestímulos'
dela
concupis=
cencia.
rebelde;
y.
últimamente,
no
se:contenta:con
pro-
ponernos
las
santísimass
vidas
de
Jesus
y:sú.Madre
co=
mo:
regla.
de:muestras
acciones
«y
modelo
de
muestral
«vi=
da,
sino:
que::para:
consolar
á
los
pecadores
y.
avivar:
sus:
esperanzas;
quieré
estay
Madre
amorosaque
veamos
co%
mo
loscque-han
¡sido;
pecadores,,
y:
seovieron
«sumergidos:
en
delitos,
han
legado.
despues
2,
er
«vasos
«de»
santifica=;
cion
y
columnas
las
mas
firmes
de
su
doctrina.
Esto
:se,
manifiesta
claramente
en
la-conversion
prodigiosa
de
Agus:
tino.,
cuya.
historiw,
sacada
fielmente
de
$us.
mismas
:con=
fesiones
¿es'como!isersiguezo
9%
209-1911
someone
ob
uvod
Aguistino
,,
nacido
en
Tagaste,
lugar
pequeño:
de:1a
Numidia
en
Africa
,
por
los
años
de
354,
tuvo
la
des-
gracia
de
que
su
padre
era
gentil
cuando
necesitaba
de
sy
direccion
y
“consejos
para
que
su
educación
fuese'
de
cristiano.
En
recompensa
le
destinó
el
cielo
una
madre
llena
de
piedad
y-de-virtudes.,
que
bastó.
á
ablandarcon
sus
lágrimas,
no
solamente
el
corázon
de
su
marido
¡Pas
tricio.,
que
al
fin
murió
católico,
sino
el.de
su
mismo
hi-
jo,
que
endurecido
con
una
yida
licenciosa
,
y
entumeci-"
do
con.uná
vana
sabiduría,
se
Hacia.
masvinsensible
á
los
consejos
y
persuasiones
santas
con
que
su
madre
le
com-
batia.
Siendo
muchacho
tuyo
un
tan
recio
dolor
defes
tómago
,-
que:
le-
puso
en”
términos,
de
perderla:
ovida.
(Lib.
1.
Confes..
c.
11.)
Deseó,
entonces,
y
pidió
ardien>
temente.
el
bautismo;
pero
habiéndose:mejorado,
juzgó
su
piadosaimadre
mas
acertado
-dilatársele
¡¿
porque
preveia:
que
el
genio
vivo:y»demasiadamente
fogoso..de
'Agustino
no
tardavia
en
ponerle:en
términos:de
manchar
su
alma;
¡de
arrastrarle
á
vicios
feos,
que
afrentarian'
el
augusto
carácter
de
cristiano.
Así:sucedió;
“
pues
á
los
diez
y
seis
»años,
levantándose:
los
vapores
del
«cenagal
de
su-concus
»piscencia
(Lib.
24
Confes.:
'cap.:2.),
de
tal
modo:obscurez
»»cieron
su
espíritu,
que)
sin
discernir
entre
¿la'
dulzura
»del
amor
casto
y:
y»
el.desasosiéego.
del
impuro
,
arreba=
»»taron
su
edad
flaca,
precipitándola
en
mil:deseos
desor=
»denados,
y
en
un:piélago
de
inmundicias:
Procuraba
el
»
Señor
apartarle
de
éllas:
misericordiosamente,:acibarans
<¿MAYO.
DIAOV./.
gr
»doyttodos
sus
ilícitos:
gustos
para
que!
q
cia
»cumplidos
sin
mezcla
de
amargura;
pero:sordo
con
e
»ruido
de
la
cadena
de
su
inmortalidad
que
llevaba
siem-
»pre
arrastrándo
,
dexó:
quetomase:
entero:
dominio
de
su
»:alma,la
¡concupiscencia
+
findiéndose
sins
reserva
á
sus
»fragilidades
ido
200
00
y
siSiugiz
oñ
15-250
A
esto:se
legó
que'
habiendo
interrumpido
los
estu-
dios
que
hacia
«en
Madaura
,
estuvo
ocioso;
y.
como
la
ociosidad:esinadre
de
todos
los!
vicios,
crecieron
éstos
en
el
corazon
de'¡Agustino',
fómentados
de
las
malas
"compar
ñas
desotroSojóvenes
que
le
incitaban'al
mal;
y
á
quie-
nes
por
mera
vanidad
queria
competir
en
los
desórdenes.
*
Avergonzábase.
Agustino
de
no
ser
tan
desvergonzado
»Ccomo
otros
amigos
suyos; porque
cuando
éstos
se
jacta-
»ban!de'!sus-
maldades”,
y.
con
tanta:
mas
gloria:
cuanto
amas
féas
y
abominables
eran,
sentia
no
haberlas
hecho
»¡él
tambien;
para
recibir
entré
aquellos
jóvenes
disolu=
»»tos
elogios
y
alabanzas.
Sucedia
por
esto,
que
cuando
»'Agustinono'tenia
:algun
delito
verdadero
con
que po-
»der
igualarse
á
otros
compañeros,
suyos
mucho
mas
vi=
»ciosos',
fingia
haberle
cometido
s
deseando
que
no
le
tu2
»viesen'en
menos
por'su'inocencia,
ni
le
juzgasen
por
des.
»preciable
y
abatido
por:
serrmas
'casto
(Lib
2.
Confes.
»cap;
3)”.
Creciéron
tanto
las:
espinas
de'su
incontinen=
cia",
que
llegaron
enteramente
á.poseer
su
corazon.
Patriz
cio:,
que
á
la
sazon
no
era
mas
que
'catecúmeno;;
y
tenia:
en
órdencá
su
hijo
miras
demasiadamente
carnales
>
pasaba
Por'todos:
sus
:defectos;
pero
Mónica
sentia
íntimamente
Sus
'extravíos
,
como
que
los
contemplaba
por
lOs:
mayo=
res
impedimentos
que
podia
tener
su
hijo
para.conseguir:
la
verdad.
Por
tanto
le
llamaba
4
solas
,
le
hablaba
al
cos
razon,
le
hacia
conocer:sus
errados:
pasos,
le
persuádia:á.
enmendarlos,
y'
acompañaba
la
solidez
de
sus
razoramien:,
tos
cón
(la
fuerza
imponderable'
de'
sus
lágrimas.
Todo
esto
éra
en
aquel
tiempo
para
Agustino
un
ruido
estéril,
un
trabajo
sin
fruto
5
porque/ademas
de
que
las
pasiones
mandaban
despóticamente:en'su
almaz
miraba
las
persuaz
siones
y-consejos/de
su'inadre
como:faltos
de
todo'éb
apo-
yo'
que:
la:especiosa
sabiduría
impone
4
los
preoeupidos
Con:su
autoridad
,/mas
que
con
sólidos
raciocinios
¿y
des-
Preciaba
las:
amonestacionesderuria
madre:
cariñosa,
dis
92
AÑO!
CRISTIANO.
ereta
y
piadosísima
,
solamente
porque'erán
amonestacio=
nes
de
una
muger
(Lib.
2,
Confes.
cap.
3.).
Siendo
de
diez
y
siete
años
le
enviaron:
sus
padres:
que
continuaselos
estudios
en
Cartago,
en
donde
al
mis-
mo
tiempo
continuó
tambien
'
los
:extravíos:de
sus:
costum=
bres;
pues
al
año
siguiente
trabó
una
comunicacion
tan
estrecha
Y
vergonzosa
con
una
muger,
que
de
élla
tuvo
un
hijo
llamado
Adeodato
,
cuyo
ingenio
alaba
el
Santo
con
expresiones
encarecidas.
Adormecido
algun
tanto
el
vicio
de
la
incontinencia
con
la
hartura
que:
lograba
en
la
amistad
ilícita
,
tomaron
el
ascendiente
sobre
sw
cora=
zon
otras
pasiones
tal
vez
mas
peligrosas.
Era:
Agustino
de
un
ingenio
sumamente
vivo
y
penetrante.
Nada
se
resistia
á
su
comprension;
y
lo
vasto:
de
su
talento,
juntamente
con
una
aplicacion
infatigable
,
le
hacian
dueño
fácilmen=
te
de
cuantas
facultades
emprendia.
Pero
lo
que:le
habia
de
estimular
á
reconocer
los
dones
de
Dios,
y:á
darle
hu=
mildes
gracias,
eso
mismo
fue
lo
que
él'convirtió
en
mo-
tivo
de
vanidad
y
de
soberbia.
Vestíase
con
elegancia,
pi-
cándose
de
parecer
galan
y
cortesano
(Lib.
3.0.
1.).
Fre-
cuentaba
los;
teatros,
en
donde
veia
las
imágenes
de
sus
miserias
representadas
al
vivo,
y
aunque
fingidas,
unas
veces
le
sacaban
las
lágrimas
á
los
ojos,
y
Ótras
encen=
dian
mas
el
fuego
libidinoso
en
que
estaba
miserablemen=
te
ardiendo
(Zib.
3.-cap.
2.)
En
este
estado
quiso
Dios
dar
algunas
aldabadas
á:las
puertas
de
su
alma
por
medio
de
los
mismos
libros
y
estudios
en
que
«Agustino
bebia
su
vanidad.
Leyó
el
Hortensio
de
Ciceron,
en
donde'encon=
tró
aquel
saludable
aviso
que
da
san
Pablo
4
los
colosen=
ses
(Colos.:2.Y.
8.),
diciendo:
Estad
en
vela
para.
que
ninguno
os
engañe
por
la
filosofía
vana
y
falaz,
fundada
en
doctrina
de
hombres,
apoyada
en-los
principios
del
mundo,
yuno
segun
Cristo.,
en'
quien
habita:
corporalmente
toda
la
plenitud
de
la
divinidad
(Lib.
3»
¡Confes.:cap.
4.):
Este
»libro
trocó
todos
sus
afectos,
y
le
trocó
de:manera,
que
»le
hizo
pedir
4
Dios
ardientemente
que
infundiese
en su
»alma
diversos
deseos
de
los
que
antes
la
poseian,
Des=
»»preció
las
esperanzas
que
antes
le
atormentaban,
y
solo
ȇnhelaba
su
corazon
por
conseguir
la
sabiduría-inmortal.
»
Comenzó
Agustino
4
levantarse
para.
Volver
al
Señor;
»
porque
no
leia
aquel
libro
para:exercicio
dela
elocuencia,
|
MAYO.
DIA
V.
93
»sino
para
aficionarse
y
seguir,
las
buenas
qpéstenas
2Es
»
enseñaba:
Lo:
que
más:
encendia
;el
ardor
de
:susdes
4
»era
que
allí
nose
le
exhortaba
:4
seguir
esta
O
aquella
»secta
de
filósofos
,
sino
á
buscar
y
amar
la
sabiduría
co-
»»mo
élla
es
en
sí
misma.
Sola
una
cosa
le
desagradó
en
»aquel
libro,
y
templó
aquellos
deseos
felices,
y.
fue
el
no
>encontrar
en
él:el
nombre
de,
Jesucristo
que
habia
ma-=
»mado
con
la
leche
,
y
conservaba
íntimamente
¡grabado
»en
su
corazon
desde
su
infancia
,
en
tanto
grado,
que
to-
»do.
lo
que
estuviese
escrito
sin
este
nombre
le
causaba
»
desagrado,
aunque
tuviese
todos
los
atractivos
de
la
eru-
»dicion,
de
la
elocuencia,
y.aun
de
la
verdad.”
Bara.
perfeccionar
la
obra
comenzada
por
el.
Horten=
sio
,
determino
Agustino'
dedicarse
4-leer:
las.
sagradas
Es-
crituras
,
y
ver,
qué
cosa
eran;
pero
este-afecto
de
curio-
sidad
incompatible
con
el
espíritu
humilde
4
que
está
re-
servada
la
inteligencia
de
aquellos
divinos
escritos,
puso
un
velo
4
su
entendimiento;
y.
así
no
solamente;
se
quedó
sin
entender
los
soberanos
misterios
que
llevan
4,
la
yi=
da'bienaventurada;
sino
que.
la
humildad.
de
su
estilo,
que
juzgaba
sumamente
inferior
al
de
Ciceron,
le
causó
fastidio.
Por
otra
parte
habia
llegado
4
apoderarse
de
su
alma
una
vanidad
y
soberbia
tan
finas
en
materia
de
li-
teratura
¿que
no
podia
concebir
que
fuesen
escritos
apre-
ciables
y.
sublimes
aquellos.que
no.
se
sujetaban-á
su
inte-
ligencia
(Láb;
3.
cap.
5:)-
Encesta
turbación
y.
revolucion
de
afectos
tuvo
la
desgracia
de
encontrar
con
los
mani-
queos
,
gente
locuaz,
carnal,
hipócrita
y
extravagante,
quienes
le
convidaron
con
la
consecucion
de
la
verdad,
y
le
arrastraron;
á
la
profesion
de
su
doctrina.
Enseñaban.
que
habia
dos
principios,
de
donde
se
originaban
todas
las
cosas,
uno
bueno
y
otro
malo:
que
la
luna
y
el
sol
eran
dos
naves
en
que
volvian
á
su
principio
las
partícu-
las
de
substancia
que
se
purificaban
por
medio
de
la
con-
trariedad
de
elementos;
que
las
virtudes
habitaban
en
es-
tos
dos
astros
transformadas
en
varones
;
aborrecian
el
matrimonio
,
pero
en
su
lugar
¡usaban
de
comercios
ilíci-
tos
nefandos,
en
que
abusaban
torpemente
de
las
cosas
Mas
sagradas.
Negaban
que
Cristo
hubiese
tomado
carne
Verdadera,
y
que
hubiese
venido
para
hacer
con
su
re-
Surreccion
que
nuestros
cuerpos
fuesen
alguna
yez
glorifi-
>
AÑO
CRISTIANO.
cados.
En
cada
hombre
ponian
dos
almas,
una
buena
y
otra
mala;
una
de“donde
nacian
los
actos.virtuosos,
y
otra
de
donde
tomaban
su
origen
los
vicios;
pero
ám=
bas
enseñaban
que
se
volvian
á
resolver
en
materia.
al
tiempo
de
la
muerte.
A
este
tenor
multiplicaban
los
ma=
niqueos
sus
dogmas
y
sus
delirios;
pero:sus
promesas
eran
'especiosisimas,
capaces
de
engañar
á-
cualquiera;
mucho
mas
á
un
joven
que
deseaba
la
verdad
(4ue:
De
utilitate
cred.
cap.
1.).
Se
jactaban
de
ser
éllos
solos
en
donde
se
podia
encontrar
esta
preciosa
joya
,
lo
cual
persuadian
con
grande
aparato
de
elocuencia
y
de
pa=
labras.
Y
como
ño
se
les
caia
de
la
boca
el
nombre
de
la
verdad',
y'en'
sus
lenguas
ocultaban
los
lazos
del
de-
mionio'
(Lib,
3:
Confes»
cap.
6.),'basxo
de
unas
palabras
en
que
ponian
una
liga
confeccionada
con
el
nombre
de
Fesu-
cristo
y
del
Espíritu
santo,
no
solamente
lograron
que
Agustino
fuese
sectario
de
sus
errores
,
sino
que
hizo
caer
en'éllos
á
su
protector
Romaniano,
y
4
sus
amigos
Honorato
y
Alipio:
¡Luego
que
santa
Mónica
supo
que
su'hijo
'se
habia
hecho
maniqueo,
se
entristeció
de
manera
,
que
no
habia
pa
élla
consuelo
en
todo
lo
criado.
Lloraba
inconsola=
le
dia
y
noche,
pidiendo
á
Dios
la
conversion
de
Agus-
tino,
y
esto
con
tanta
copia
de
lágrimas,
queen
donde
uiera
que
se
ponia
4
hacer
oracion,
dexaba
humedeci-
a
con
éllas
la
tierra
(Z3b.
3.
Conf.
cap.:11.).
No
consen=
tia
que
su
hijo
viviese
con
élla
en
su
casa,
ni
que
se
sen=
tase
á
su
mesa,
detestando
hasta
este
punto
los
errores
y
blasfemias
que
nuevamente
habia
adoptado,
y
esta
de-
mostracion
de
desamor
la
duró
hasta
que
tuvo
un
sueño
maravilloso
en
que
la
manifestó
Dios
que
su
hijo
se
con-
vertiria.
El
sueño
sucedió
de
esta
manera:
soñó
que
esta-
ba
puesta
de
pies
sobre
una
regla
de
madera
(Zib.
3.
Conf.
cap.
11.),
y
que
un
jóven
muy
gallardo,
viéndola
tan
afli-
gida,
la
preguntó
cuál
era
la
causa
de
su
afliccion
y
de
las
lágrimas
que
derramaba.
La
Santa
le
respondió
;
que
la
perdicion
de
su
hijo
Agustino.
Entonces
el
jóven:
la
mandó
mirar
con
atencion
la
regla,
y
reflexionar
que
donde
estaba
élla,
tambien
estaba
Agustino.
Miró
la
pia-
dosa
madre,
y
vió
que
en
la
misma
regla
estaba
élla,
y
junto
á
élla
tambien
su
hijo.
Consolada
con
esta
vision,
MAYO.
DIA
V.
95
fue
4
contársela
4
Agustino,
esperando
que
causaria
en
él
el
efecto
deseado;
pero
el
ingenioso
Mancebo
7
pretó
la
vision
muy
al
contrario,
diciendo:
que
a
e
queria.
decir
,:que:
donde:
él
estaba,
allí
estaria
su
madre
haciéndose
maniquea.
Miucho
pesar
recibió
Mónica
con
€s-
ta
respuesta
ilusoria
;
pero
oponiendo
ingenio
á
ingenio,
y
sutileza
á4:sutileza
,
le
replicó:
Nox,
hijo
mio,
no
es
eso
do
que
significa
la
vision,
sino
lo:
contrario
;
porque
d
mí
no
seme
ha
dicho:
donde
él
está,
allh
estarás
tú;
sino
donde
tú
estásyidlls
estará:el.
Esta
respuesta
viva
é
ingeniosa
hizomas
mella
en
Agustino
que
la
vision
misma;
pero
sin
embargo
perseveró
todavía
en
sus
errores
por
espacio
de
nueve
años,
revolcándose
en
sus
tinieblas
,
al
paso
que
su
Madre
mas
alegre
con
las
esperanzas
infundidas
por
la
celestial
vision,
no
cesaba
de
pedir
á
Dios
su
conver=
sion,
derramando
contínuas
lágrimas
en
sus
fervorosas
oraciones
(Lib.
3.
Conf.
cap.
11.).
En
este
intermedio
tuvo
santa
Mónica
otra
respuesta
y
misterioso
aviso
de
que
su
hijo
habia
de
adjurar
la
sec=
ta
maniquea.
Solicitó
la
Santa
de
un
venerable
obispo
que
disputase
con
Agustino
hasta
convencerle
de
sus
errores;
pero
el
prudente
prelado
la
disuadió
,
asegurándola
que
estaba
todavía
incapaz
de
admitir
la
doctrina:
católica:
que
le
dexase
en
su
error
por
algun
tiempo,
sin
hacer
mas
diligencias
que
rogar
á
Dios
por
él;
pues
estaba
seguro
de
que
continuando
en
estudiar
y
leer,
llegaria
d
persuadirse
Por
sí
mismo
de
la
enormidad
de
¡os
errores
maniqueos.
onfirmó
esto
mismo
consu
exemplo
,
pues
siendo
niño,
su
madre,
á
quien
los
maniqueos
habian
engañado,
le
hi-
zO
participante
de
sus
impiedades
y
desvaríos:
habia
es=
tudiado
todos
sus
libros
,
y
aun
los
habia
copiado
de
pro-
pia
mano;
pero
creciendo
con
la
edad
y
el
estudio
sus
re=
flexiones,
llegó
4
conocer
por
sí
mismo
cuán
abominable
era
aquella
secta
,
y
así
la
habia
abandonado.
No
se
aquietó
con
todo
eso
Mónica;
ántes
bien,
confiando
que
nadie
mejor
podria
disuadir
á
su
hijo
que
aquel
que
tan
íntimamente
conocia
la
falsedad
de
la
secta
maniquea,
le
instó
con
súplicas,
y
rogó
con
lágrimas
que
dispu=
tase
con
él,
y
le
convenciese.-
Cansado
entonces
el
obis=
o
de
sus
importunaciones,
la
dixo:
Déxame,
muger
,
ast
los
te
salve;
que
es
imposible
que
un
hijo
de
esas
lá-
96
AÑO:
CRISTIANO.
grimas
se
pierda.
Estas
palabras
fueron
para
Mónica:
co:
mo
un
oráculo
venido
del
cielo,
y
de
allí
adelante
mez-
claba:
ya
sus
lágrimas,
con
la
consolacion
de
aquella
pro=
fecía,
que
para
éllaen:este
concépto.
eran.
tenidas
“las.
palabras
de
aquel
venerable
«obispo
(Lib.
3:
Coifi
cas
pit.
12.)
19700197
;
SOLITO.
“Desde
los
diez
y
nueve-años.
hasta
los
veinte:y
»ocho
vivió
Agustino
engañado,
y'
engañando
á:.ótros,
»ya
enseñando
las
artes
liberales,
y.ya:
baxo
el
pre=
»texto
de
religion,
siendo
unas
“veses
soberbio;:vÓtras;
msupersticioso
y
y
siempre
-vanó:Por
una:!iparte:
seguia!
»el
humo
del
aura
popular
,
pretendiendo
llevarse
siem
»pre
la
gloria
respecto
de
sus
competidores,
ya
en
los
»versos
que
hacia
para
los
teatros,
ya:en
las
locuras
»de.
los.
espectáculos
,
y
ya
en
la
destemplaniza:de
los
»apetitos.
Por
ótra,
queriendo
purificarse:de:todos
estas
»
manchas
,
llevaba
de
comer
á
los
que
entre
los
manis
»queos
se
llamaban
escogidos
,
para
que
en
la
oficina
de
»sus
estómagos
le
fabricasen
ángeles
y
dioses
que:
le
»librasen
de
sus
pecados
(Lib.
4.
cap.
1.),”
Sumergido
Agustino
en
un
piélago
de
miserias
,:quiso
Dios
darle
otro
aviso,
y
alargarle
nuevamente
su
mano
misericor=
diosa
para
que
saliese
de
éllas.
Explicando-
retórica
en
Tagaste,
trabó
,
ó
por
mejor
decir
,
confirmó
la
amistad
que
desde
muy
niño
habia
tenido
con
un
jóven
paisano
suyo.
Este,
todavía
catecúmeno,
seguia
la
verdadera
fe
de
Jesucristo;
pero
pudieron
tanto
con
él la
amistad
y
las
persuasiones
de
Agustino,
que
le
obligó
4
abandonar-
lo
y
hacerse
maniqueo.
Sobrevínole
una
enfermedad
pe-
ligrosa
,
de
la
cual
murió;
Agustino
todo
consternado
de
sentimiento,
no
se
apartaba
de
su
cabecera
,
consolándo-
le
con
su
conversacion
y
con
su
presencia.
En
un
para=
sismo
que
le
acometió
,
acompañado
de
un
sudor
mortal,
le
administraron
el
sacramento
del
bautismo.
Luego
que
volvió
en
sí
comenzó
Agustino
á
hablarle,
burlándose
del
bautismo
que
le
habian
dado
4
su
amigo,
y
espe=
rando
que
le
serian
gratas
sus
burlas;
pero
sucedió
muy
al
contrario;
pues
el
enfermo
le
manifestó
tanto
ho-
rror
como
si
fuese
su
mayor
enemigo,
y
le
amonestó,
que
si
queria
ser
amigo
suyo
no
le
hablase
de
aquella
manera
indigna
de
una
cosa
tan
sagrada.
Quedó
Agus-=
j
¿MAYO.
DIA
VW,
BA
tino
túrbado
con
esta
respuesta,
y.Mmuchó:mas:con
la
10
peñtina
mutacion
y
persuasion
de
donde
se
originaba:
q
suasion
y
mutacion
que
le
valieron
á
aquel
hombre
ventu-
roso:una
eternidad
de
gloria,
habiendo
muerto
á
muy
po-
co
tiempo
de
haber
sido
reengendrado
en
Jesucristo
(£1b,
4.
Conf.
cap.
4.)
.
B
“La
pérdida
de
este
amigo
llenó
4
Agustin
el
corazon
»de
tinieblas,
en
tanto
grado,
que
en
cuanto
miraban
sus
»ojos
no
veían
sino
la
misma
muerte.
Su
patria
le
ser=
»via
de
suplicio,
y
la
casa
de
sus
padres
de
una
morada
»de
infelicidad
y
desventura:
(Lib.
4.
cap.
4.).
Traía
su
»alma
como
despedazada,
ensangrentada
é
impaciente
de
»habitar
ya
en
el
cuerpo.
No
encontraba
descanso
en
los
»bosques
amenos,
ni
en
los
juegos
y
cánticos,
ni
en
»los
jardines
olorosos,
ni
en
los
espléndidos
banquetes,
»ni
en
Jos
lechos
floridos
rodeados
del
amor
y
sus
deley-
»tesy
ni
últimamente
en
los
libros
y
poesía,
que
era
el
»
manjar.
mas
sabroso
para
su
alma.
Todo
le
causaba
»horror
hasta
la
misma
luz;
y
así
determinó
volver
4
»
Cartago,.como
lo
hizo.”
(Lib.
4.
confes.
cap.
7.)
Con
la
compañía:
de.
nuevos
amigos,
y
la
asistencia
4
los
teatros
olvidó
¡facilmente
«aquella
muerte,
que
tanto
dolor
le
habia
causado.
Pudo
ya
con
tranquilidad
dedicarse
á
los
estudios,
y
así
escribió
los
libros
delo
hermoso
y
convc=
niente,
que
dedicó
á
un
famoso
orador
romano
»
Mamado
Hierio
,
4
quien
únicamente
conocia
por
su
fama.
Siendo
ya
de
veinte
y
nueve
años
sucedió
que
vino
á
Cartago
un:
obispo.
maniqueo
,
llamado
Fausto,
que
engañaba
á
muchos
con
la
suavidad
de
sus
palabras.
Hablaba
en
público,
teniendo
á
todos
suspensos,
aun
al
mismo
Agus-
tino
,
que
como
los
demas
alababa
y
admiraba
su:
elo-
cuencia.
Como
este
Obispo,
era
uno
de
los
mas
sábios
que
tenia
la
secta
de
los:
maniqueos,
pensó
nuestro
Jó-
ven
que
en
él
hallaria
la
luz
de
la
verdad
porquetanto
anhelaba
su
corazon,
Oía
atentamente
sus
discursos,
pero
en
éllos
no
encontraba
mas
que
un
gran
follage
de
pala-
bras
y
ninguna
sustancia
de
verdades.
Acercóse
mas
4
él,
tratóle
de
materias
científicas
,
propúsole
sus
dudas;
pero
encontró
con.
un
hombre
yacío
enteramente
de
las
cien=
cias,
que
pretendia
soberbiamente
que
se
le
creyese
sobre
su
palabra
como
á
un
Espíritu
santo;
y
Mmamente
,
in-
10%
AÑO
CRISTIANO.
»senadores;
que
por
la
excelencia
de
su
sabidutía
mere-
»
ció
que'se
le
erigiese
una,
estátua
enla
plaza
pública
»de
Roma,
que
es
lo
mas
glorioso
que
hay
para
los
ciu-
»»dadanos
de
este
mundo,
que
hasta
aquella
edad
tan
»avanzada
habia
adorado
y
venerado:
á
los
ídolos,
sin:ex-
»
ceptuar
los,
monstruos
que
Roma-habia-tomado:
de
Egip-
»to;
que
finalmente:,
tantos.
años
«habia
defendido
«estas
»¡idolatrías
con
su
elocuencia
y
consu
fama,
no
se
aver
»gonzó
en
su
ancianidad
de
humillarse
como:in
párvulo,
»para
recibir
el
sello
de
siervo
de
Jesucristo,
Y.
renacer
»con
el
bautismo:,
sujetando
su
cuello
al
yugo
del
evan-
»gelio,
ysellando
su
frente
con
la
eruz.que
antes
tenia,
»por
oprobio.”
(Záb.
8.:cap.
2+)
és
y
En
Esta
relacion
de
Simpliciano
hizo
»en'
Agustino'todo
el
efecto
que
se
habia
propuesto.
Admiró
el
esfuerzo
con
que
un
hombre
de
sus
circunstancias
habia
atropellado
por
todos
los
obstáculos
del
mundo
,
abandonando
su
reputacion,
sus
amigos,
que
eran
muchos
y
poderosos,
y
hasta:
su
profesion;
pues
el
emperador
Juliano>
pro-
hibió
que
los
eristianos
enseñasen
letras
humanas
y.
re-
tórica.
Encendióse
en
deseos
de
hacer
lo
mismo:
que
habia
hecho
Victorino;
pero
las
fuerzas
no
eran
igua-
les
,
y
por
esto
atribuia
á
fortuna
de
aquel
Filósofo
la
convérsion
que
tanto
ruido
habia
hecho,
mas
que:á
fortaleza
y
virtud-del
convertido.
La
verdad
era,
que
“
Agustino
estaba
atado
con
cadenas
mas
fuertes
que
de
»hierro.
El
comun
enemigo
dominaba
despóticamente
»en
su
voluntad,
de
la
cual
habia
hecho
una
cadena
»con
que
le
tenia
preso.
Porque
pervertida
la
voluntad
»nació
el
apetito
desordenado:
éste-produxo
con
la
con-
»tinuacion
la
costumbre;
y
la
costumbre
sin
freno
pasó
ȇ
necesidad
y
naturaleza.
De
estos
eslabones
se
for-
»maba
la
cadena
que
tenia
Ú
Agustino
en
una
dura
>»servidumbre.
Las
verdades
del
evangelio,
la
vida
cris-
»tiana
y
las
divinas
promesas
le
agradaban
;
pero
sin
»
acabar
de
vencerle:
y
los
gustos
de
la
carne
y
san-
»gre
le
deleytaban
de
modo
que
le
ataban,
sin
dexarle
>
libertad
bastante
para
acabar
de
abandonarlos.”
(Lib.
8
cap.
5»)
Parecíale
que
Dios
hablaba
interiormente
4
su
al-
ma
diciéndole
aquello
del
Apóstol
(Epfes.
5.
14.)
30
Le-
wántate
de
ese
profundo
sueño:
sal
de
entre
los
muertos,
Y
AA
o
oo
MAYO.
DIA
V.
105
te
¿iluminará
Cristo;
pero
tibio
y:
perezoso
le
yibonaia:
Ahora:
de
aquí
ú
un
instante;
déxame
otro
casitas
pas
bras
que
denotaban
lo
asida
que
estaba
su
alma
al
sueño
peligroso
de
la
culpable
vida.
¡
Al
paso:
que
se
multiplicaban
los
golpes
con
que
la
gracia
de
Dios
combatia
el
corazon
endurecido
de
Agus-
tino
,
:crecian
em
éste
las
congojas
,
los
suspiros
y
los
deseos
de
acabar
de
resolverse:
y
cuando
apenas
ha-
bia
acabado
de
sufrir
un
golpe,
ya
Dios
le
tenia
ótro
preparado;
porque
le
queria
hacer
su
siervo
y
colum-
na
de
su
Iglesia.
Un
dia
que
estaba
en
su
casa
con
Ali-
pio,
vino
4
visitarle
un
paisano
suyo
llamado
Ponticia-
no,
hombre
muy
principal,
empleado
en
el
palacio
del
emperador.
Vió'
por
casualidad
sobre
una
mesa
de
jue-
go
las
epístolas
de
san
Pablo:
sorprendióse
de
ver
un
tal
libro
en
poder
de
Agustino,
y
como
era
fiel
y
ver-
dadero
cristiano
,
le
dió
la
enhorabuena.
Despues
co-
menzó
á
hablarles
de
san
Antonio
y
de
su
admirable
vida:
de
los
muchos
monges
que
vivian
virtuosamente
recogidos
en
monasterios,
y
de
otros
mas
penitentes
y
retirados
que
habitaban
en
los
desiertos.
Ademas
de
esto
les
contó
la
maravillosa
conversion
de
dos
amigos
su-
yos,
que
se
hicieron
anacoretas
en
Tréveris,
dexando
el
palacio
del
emperador
á
quien:
servian,
y
dos
ama-
bles
doncellas,
con
quienes
tenian
contraidos
esponsales,
por
seguir
4
Jesucristo,
y
servirle
retirados
en
un
de-
sierto.
Y
últimamente,
les
dixo
el
valor
con
que
las
dos
esposas,
oyendo
la
resolucion
de
sus
esposos,
imitaron
su
exemplo,
y
consagraron
á
Dios
su
virginidad
(Lib.
8.
cap.
6.)
Todas
estas
cosas
hicieron
en
Agustino
una
sen=
sacion
vivísima,
y
cada
una
de
éllas
le
era
un
espejo
en
que
veía
su
flaqueza
para
horrorizarse
de
sí
mismo.
Despachó
Ponticiano
el
negocio
á
que
habia
venido,
y
se
despidió
,
dexando
anegado
á
su
amigo
en
un
mar
de
congojas,
,
Entonces
todo
turbado
y
fuera
de
sí,
se
volvió
há-
cia
Alipio,
y
con
una
especie
de
descompostura
enérgica
exclamó,
diciendo:
¿Qué
es
esto
que
pasa
por
nosotros?
¿qué
es
lo
que
nos
sucede?
Zevántanse
los
ignorantes,
*
JD
se
apoderan
del
cielo;
¿y
nosotros
con
nuestras
doctri-
nas
sir
juicio
mi
cordura
nos
estamos
revolcando
en
el
106
AÑO
CRISTIANO.
cieno
dela:
carne
y
sangre?
¿acaso
tenemos
vergilenza
de
seguirlos
porque
van
delante
de
nosotros.
y
no
tendré-
mos
vergienza
siquiera
de
no
seguirlos?
Dixo
otras
cosas
semejantes
arrebatado
de
la
interior
congoja
de
su
alma;
Alipio,
le
miraba
silencioso,
advirtiendo
en
el
color
en-
cendido.
de
sus
mexillas,
en
lo
exáltado
de
los
ojos:
y
en
el
tono
irregular
de
la
voz,
la
furiosa
tormenta
que
sucedía
dentro
de
su
corazon.
En
este-estado
retiróse
Agustino
á
un
huerto
que
habia
en
su
casa,
y
-Alipio
le
siguió,
sin
hablarle
jamás
una
palabra.
Sentáronse
en
lomas
retirado,
y
Agustino.
bramaba
enfurecido
é
irritado
contra
sí
mismo,
reprendiéndose
la
tardanza
en
ir
á
abrazarse
con
Dios.
Arrancábase
los
cabellos;
dá=
base
palmadas
en
la
frente;
cruzaba
las
manos,
y
se
apretaba
las
rodillas,
y
hacia
otros
extremos
y
contor-
siones
con
todos
los
miembros
de
su
cuerpo,
que
cau-
saban
á
un
mismo
tiempo
admiracion
,
horror
y
lástima,
Decia
en
su
interior:
Ea,
hágase
al
instante
;
ahora
mis=
mo
se
han
de
romper
estos
lazos.
Iba
ya
á
executarlo;
pero
sus
amistades
antiguas
se
le
representaban
de
pron-
to,
y
como
tirándole
de
la
ropa,
parece
que
le
decian
en
voz
baxa:
Pues
qué,
Agustino,
¿nos
quieres
abandonar?
¿que
de
este
instante
no
estarémos
ya
contigo
para
siem-
pre
jamás?
¿que
desde
este
instante
no
te
será
ya
lícito
esto
y
aquello
para
siempre
jamás?
;
piensas
que
te
será
posible
vivir
sin
estas
cosas
en
que
tanto
deleyte
tiene
tu
alma?
Luego
se
le
representaba
la
amable
continencia
con
un
rostro
sereno,
magestuoso
y
alegre,
y
le
halagaba
honestamente,
convidándole
á
que
se
llegase
adonde
esta=
ba,
y,
desechase
los
temores
que
le
detenian.
Extendíale
sus
piadosos
brazos
para
recibirle
en
su
seno,
lleno
de
multitud
de
continentes,
con
cuyo
exemplo
le
alentaba.
AMí
le
manifestaba
innumerables
personas
de
todas
eda-
des,
sexós
y
condiciones:
allí
habia
multitud
de
mozos
y
de
doncellas;
de
jóvenes
y
de
ancianos;
de
viudas
vene-
rables
y
de
vírgenes
delicadas.
Y
la
continencia
con'una
graciosa
sonrisa
,
como
que
le
decia:
Pues
qué,
¿no
po-
drás
tú
lo
que
pueden
todos
éstos
y
estas?
¿por
ventura
lo
que
éstos
y
éstas
pueden,
lo
pueden
por
sus
propias
fuerzas.,
0
por
las
que
la
gracia
de
su
Dios
y:
Señor
ei
MAYO,
DIA
V.
107
les
ha
comunicador
Su
Dios
y
Señor
les
dió
la
continen-
cia;
pues
yo
soy
dádiva
suya.
¿Para
qué
confías
en
tus
propias
fuerzas,
sí
esas
no
pueden
sostenerte
,
ni
darte
firmeza
alguna?
Arrójate
con
confianza
en
los
brazos
del
“Señor,
y
no.temas,
queno:se
apartará
de
ti
para
dexarte
ener.
Arrojate
seguro.
y
confiado
,
que:
él>te
recibirá
en
sus
brazos,
y
te
sanará
de
todas
tus
llagas.
Avergonzá-
base
'Agustino
oyendo
estas
reconvenciones,
de
que
le
tuviesen
preso
todavía
los
lazos
débiles
de
los
deleytes
antiguos,
y
entonces
la
continencia
volvió
á
decirle:
Hazte
sordo
4
las
voces
inmundas
de
tu
concupiscencia,
que
de.ese
modo
quedará
amortiguada
:.
y.
sí.
te
promete
deleytes
,
sabe
que
no
pueden
compararse
con
los
que
ha=
llarás
en
la
ley
de
tu
Dios
y
Señor.
Alipio
veía
en
Agus-
tino
unos
movimientos
extraños,
una
inquietud
que
parecia
frenética;
pero
aunque
adivinaba
la
lucha
in-
terior
que
pasaba
en
su
espíritu
»
NO
quiso
interrum-
-pirla,
sino
esperar
su
fin
con
paciencia
y
silencio
(Lib.
8;
CAP.
TL.
)a
Con
estas
profundas
reflexiones
se
conmovió
hasta
lo
mas
oculto
y
escondido
que
habia
en
el
fondo
del
corazon,
del
vacilante
Jóven;
y
junta
toda:
su
miseria,
se
elevó
como
si
fuera:
una
múbe
espesa,
y
se
le
puso
delante
de:
los
ojos
de'su
alma:
sentia
en
lo.
interior
úna
:amargura
que
le
comprimia
el
corazon
,
y
como:
si
fuera
una
gran
lluvia,
querian
salir
las
lágrimas
por
los
ojos.
Para
derramarlas
Eines
y
dar
rienda
suelta
á
su
dolor,
se
levantó.
de
donde
estaba
ahogando
su
voz
los
sollozos
y
'gemidos.
Conoció:
Alipio
que
queria
estar
solo
para
poder
llorar
con
libertad
,
y
así
le
dexó
ir:solo
adonde
quisiese,
Fué
Agustino
anegado:
en
amargura,
y
se
echó
debaxo
de
una
higuera
sin
saber
de
qué
mane-
ra
ni
en
qué
postura.
Allí
comenzó
á
derramar
gran
co-
pia:
de
lágrimas
,
que
parecian:
dos
rios:
que
salian
de
sus'
ojos
,
y
hablando
con
Dios,
con
razones
interrum-
pidas,
le
decia:
Y'wos,
Señor,
¿hasta
cuándo,
hasta
cuándo
habeis
de
mostraros
enojado?
No
os
-acordeis,
Señor,
de
mis
maldades
antiguas.
Conocia
Agustino
que
eran
sus
pecados.
los
que
le
tenian
preso,
y
así
con
lastimosas,
yoces
decia
4
gritos:
¿Hasta
cuándo,
hasta
cuándo
ha
de
durar
el
que
yo
diga
mañana,
mañana?
¿por
108
AÑO
CRISTIANO.
qué
no
ha
de
ser
ahora
desde
este
mismo
instante
el
poner
fin
á
todas
mis
maldades?
Al
decir
esto
lloraba
Agustino
inconsolablemente
con
amarguísima
contricion
de
su
'al-
ma,
cuando
en
medio
de
sus
sollozos
he
aquí
que
llega
á
sus
oidos
una
voz
delicada
como
de
un
niño
ó
niña,
que
*
cantaba
y
repetia
muchas
veces
estas
palabras:
Toma
y
lee,
toma
y
lee,
Turbóse
mas
Agustino;
mudó
de
semblante;
la
ad-
miracion
y
el
cuidado
tomaron
el
lugar
que
antes
te-
nian
las
lágrimas
y
la
amargura.
Púsose
á
considerar
si
tenian
los.
muchachos
algun juego
,
enel
cual
usasen
de
«aquellas
voces,
y
no
acordándose
haberlas
oido
¡ja-
más,
se
levantó
de
donde
estaba
,
firmemente
persua-
dido
á
que
aquella
voz
habia
sido
voz
del
cielo,
en
que
se
le
mandaba
que
tomase
las
epístolas
de
san
Pablo,
y
leyese
lo
primero
que
se
le
presentase.
Volvió
al
sitio
donde
habia
dexado
4
Alipio,
porque
allí
habia
dexado
tambien
las
epístolas
de
san
Pablo;
tomó
en
sus
ma-=
nos
el
libro;
le
abrió
,
y
leyó
lo
primero
que
se
pre-
sentó
á'
sus
ojos,
que
eran
estas
palabras:
Vo
en
ban-
quetes
ni
en
embriagueces;
no
en
disolucion
y
deshones-
tidades;
no:
en
contiendas
:
y
emulaciones
,
:sino:
revestíos
de
nuestro
Señor
Ffesucristo;:y
no
os
cuideis
de
satisfa-
«cer
los
apetitos:
del
cuerpo
(Paul..ad
Rom.
13»).
No:
qui-
so
Agustino
leer.mas,
ni
fue
necesario;
pues
luego
que
acabó
de
leer
esta
sentencia
del
Apóstol;
se
disiparon
to-
das
las
nubes
y
dudas
que
ofuscaban
su
alma
por
medio
de
un
rayo
de
luz
clarísima,
que
la
llenó
de
celestiales
resplandores.
Convirtióse,
pues,
Agustino
4>su
Dios:
comunicó
su
determinacion
4
Alipio,-que
aunque
algo
dé-
bil
todavía
en
la:
fe,
se
unió
á
su
resolucion
y
buen
pro-
pósito;
y
ambos
juntos
se
entraron
en
el
cuarto
de
santa
Mónica
,
quien
oyendo
por
menor
las
misericordias
que
el
Señor
habia
derramado
sobre
«su
Hijo,
no
cabia:
en
sí
de
gozo;
enviaba
afectuosísimas
bendiciones
al
cielo,
derramando.
ahora
mas
lágrimas
de:
alegría,
que
solia
antes
de
amargura
por
la
conversion
desu
Hijo
(.£zb.
8.
Cap.,12.).
Este,
entregado
ya
todo
4-
Dios,
no:
pensaba
ni
en
matrimonio,
ni
en
riquezas,
ni
en
honores;
ni-en
cosa
alguna
de
este
mundo.
Renunció:
la.
cátedra
de
retórica,
k
¿MAYO.
DIA
V.
109
y
en
compañía
de
su
Madre,
de
Adeodato
y
de
Alipio
se
retiró
4
una
quinta
de
un
amigo
suyo
llamado
Ve-
remundo,
en
el
campo
de
Casiciaco,
á
prepararse
para
tecibir
el
bautismo.
Allí
se
ocupó
en
fervorosa
contem-
placion
de
los
bienes
eternos,
y
del
que
Dios
acababa
de
hacerle,
sacándole
de
las
tinieblas
de
sus
errores.
Leía
las
santas
Escrituras,
y
comenzó
á
escribir
contra
los
académicos
y
otros
libros
,
entre
éllos
los
dos
pri
meros
de
los
soliloquios
,
que
están
llenos
de
los
afectos
de
su
fragrantísima
caridad
(Lib.
9.
cap.
3-
Y
4»).
Avisó
4
san
Ambrosio
de
su,conversion,
y
de
como
queria
reci-
bir
el
sagrado
bautismo;
y
habiendo
vuelto
á
Milán,
fue
bautizado
(Lib.
9..cap.
6.)
por
el
santo
Obispo,
en
com-
pañía
de
Alipio
y
Adeodato,
en
24 de
abril
(Pag.
al
año
388.
n.
9.)
del
año
de
ARO
de
edad
de
treinta
y
tres
años.
Es
tradicion
de
bastante
autoridad,
que
en el
acto
del
bautismo
comenzó
san
Ambrosio,
estimulado
de
la
interior
alegría
que
le
causaba
la
conversion
de
Agustino
,
el
himno
Te
Deum
laudamus
;
respondiendo
el
recien
bautizado
:
Te
Domíinum,
confitemur
:
y
prosi-
guiendo
alternativamente
hasta
concluir
un
himno
tan
su-
blime
y
tan
devoto,
que
la
Iglesia
le
ha
colocado
entre
los
de
su
mayor
aprecio,
para
manifestar
4
Dios
sus
afec-
tos,
y
darle
gracias
por
los
beneficios
grandes
y
señala-
dos,
que
misericordiosamente
nos
dispensa.
Celebra
esta
festividad
toda
la
iglesia
de
España
por
solicitacion
de
la
serenísima
reyna
doña
Isabel
Farnesio,
que
quiso
que
á
imi-
tacion
de
la
religion
agustiniana,
que
ya
celebraba
la
con-
version
de
su
Patriarca
desde
el
año
de
1388,
celebrase
tambien
su
reyno
la
gloria
de
una
conversion
,
que
dió
un
maestro
de
la.
doctrina
verdadera
al
orbe.
cristiano:
un
padre
y
protector
á
la
Iglesia
católica:
un
martillo
á
los
hereges
para
su
confusion
y
exterminio:
una
antorcha
brillante
4
los
concilios:
una
luz
copiosa
á
todos
los
sá-
bios:
un
vaso
de
eleccion,
y
un
exemplo
de
santidad
he-
róica
á
todos
los
fieles
de
todos
los
estados
en
que
está
re-
partido
el
mundo.
>
IO
AÑO.
CRISTIANO.
La
misa'es
propia
de
la
festividad,
y:
la
oracion
la
siguientes
Deus,
quí
hodiernam
diem
bea
ti
Augustini
confessoris
tui
at-
que
pontificis
mirabili
conver-
sione
decorasti:
presta,
quesu=
mus
,
ub
sicut
Ecclesiam
tuam
propulsis
erroribus
protegit,
ita
corda
nostra
precibus
suis
con=
tra
malignos
spiritus
tua
gratia
irrigante
,
defendat:
Per
Do-
minum.
nOSTTUM...
(0)
Dios,
que
ennobleciste
este
dia
con
la
conversion
admirable
de
tu
bienayenturado
confesor
y
pontífice
Agustino
¿
concédenos,
que
así
como
protege
tu
Iglesia
desterrando
los
errores,
así
tam=
bien
defienda
nuestros
corazones
de
los
espíritus
malignos
,
alcan=
zándonos
vuestra
gracia
por
su
in»
tercesion
y
sus
ruegos;
Por
nues-
tro
Señor:
La
epístola
es
del
cap.
13.
de
la
que
escribió
san
Pablo
á
los
romanos,
y
contiene
las
palabras
que
leyó
Agustino
avisado
de
la
voz
del
cielo,
con
las
cuales
se
convirtió
perfectamente
á
Dios.
Nox
pracessit.,
dies
autem
ap-
propinquavit,
Abjiciamus
ergo
opera
tencbrarum,
ei
induamur
arma
lucis.
Sicut
in.
die
honeste
ambulemus
;
non
in
comessatio=
nibus
et
ebrietatibus,
non
in
cu-
bilibus
et
impudicitiis
,
non
in'
contentione
et
emulatiqne;
sed
in-
duimini
Dominum
fesum
Chris-
tum,
Hermanos:
Precedió
la
noche,
y
se
acercó
el
dia.
Echemos
,
pues,
de
nosuttos
las
obras
de
las
tinie=
blas,
y
vistámonos
las
armas
de
la
Inz.
Caminemos
honestamente
co-
mo
que
es
de
dia;
no
en
comidas
y
embriagueces
,
no
en
deleytes
y
deshonestidades,
no
en
contiendas
y
emulaciones;
sino
revestíos
de
nuestro
Señor
Jesucristo,
REFLEXIONES.
Paz
excitar
4
la
conversion
á
una
alma'
que
no
haya
abandonado
la
razon
en
medio
de
las
densas
nieblas
de
los
vicios,
con
dificultad
se
pueden
proponer
motivos
mas
poderosos
que
los
que
alega
san
Pablo
escribiendo
4
los
romanos,
y
sirvieron
tan
oportunamente
á
la
conversion
del
grande
Agustino.
Propone
primeramente
para
indicar
el
estado
feliz
de
los
cristianos,
que
pasó
ya
la
noche-obs-
cura,
ó
de
las
vanas
esperanzas,
ó
de
las
figuras,
ó
mas
bien
de
las
cosas
de
este
mundo
transitorias
y
perecede-
ras;
y
que
en
lugar
de
la
noche
nos
amaneció
la
luz
de
la
verdad,
la
luz
de
la
ley
de
gracia,
la
luz
de
una
sa=
-
E
MAYO.
DIA
V::
111
biduría
eterna,
la
luz
que
ilumina
á
todo
hombre
que
viene
á
este
mundo,
la
luz
en
fin,
que
luce
en
las
tinie-
blas,
y
que
las
tinieblas
no
obscurecieron
de
modo
algu-
no.-:Á'
esto
parece
una
consecuencia
forzosa
añadir
,
que
supuesto
que
logramos
la
ventura
de
vivir
entre
luces
tan
brillantes,
abandonemos
las
tenebrosas
obras
de
los
vt-
cios,
dexando
los
banquetes,
las
deshonestidades,
las
con-
tiendas
y
todo
lo
terreno
,
y
siguiendo
la
doctrina
de
Je-
sucristo,
Esta
misma
doctrina
se
está
continuamente
n=
culcando
desde
las
cátedras
del
Espíritu
santo
por
boca
de
los
ministros
del
evangelio.
Todos
sus
discursos
se
di-
rigen
principalmente
á
este
importante
objeto,
porque
conocen
que
mientras
los
hombres
no
se
aparten:
de
los
atractivos
de
la
carne
y
sangre,
de
los
embelesos
del
mun-
«do,
y
de
obedecer
á
las
sugestiones
del
enemigo
comun,
no
pueden
ser:
participantes
del
reyno
de
Jesucristo
ni.
de
sus
eternas
promesas.
1
Conversion
,
conversion,
es
la
voz:mas
comunmente:
repetida:
conversion
clama
la
conciencia
de
cada.
uno,
oprimida
con
un
peso
insoportable
de
delitos;
y.
con-
version
ños
dicta
la
razon
misma
casi
en
todoslos
instan-
tes
de
nuestra
vida.
En
medio
de
los
mas
vivos:
placeres,
cuando
los
sentidos
están
embelesados
con.
los
objetos
mas
lisonjeros,
no
dexa
de
hacerse
lugar,
y
buscar
un
momento
favorable
la
gracia
para
decirnos
interiormente,
que
todo
cuanto
ofrece
este
mundo
no
sácia
nuestro
cora=
zon”,
que
todo
es
aparente
y
falso,
y
que
sus
mayores
feli-
cidades
y
delicias,
no
son
mas
que
unas
apariencias.
escé-
nicas,
que
entretienen
los
ojos
por
un
instante
,
y
se
des-
vanecen
con
la
misma
facilidad
que
se
forman.
La
solidez.
de
la
verdad
no
se
puede
eludir,
sus
acusaciones:
son
cier-
tas
é
ineluctables
:.
sus
«propuestas
razonables:
y:
justas:
nuestro
corazon
se
da
por
sentido:
nuestrasalma
conoce
la
necesidad
que
tiene
de
convertirse
por
su
mismo:
interes
y
provecho;
pero
con
todo
eso,
¿cuántos
son
los
que
oyen
los
clamores
de
su
concieneia
,
y
procu-=
Tan
tranquilizarla
?
¿Cuántos
son
los:
que
oyen
el
true-
no.
con
que
amedrentan
los
promulgadores
de-
la
divi-
na
Justicia
,'
y
conciben
un
miedo.
saludable
y
eficaz
para
salir
de
sus
delitos?
¿cuántos
los
que
á
las
re-
prensiones
interiores
de
la
gracia
no
responden
como:
112
AÑO'
CRISTIANO.
a
Agustino,
Mañana,
mañana
me
convertiré?
Si
los
bienes
de
este
mundo,
aunque
tan
baxos
y
despreciables
para
un
ente
espiritual
como
es
el
alma,
fueran
eternos;
si
llegaran
4
saciar
nuestros
apetitos,
y
darnos
tranquilidad
en
nuestros
deseos;
si
viéramos
algu=
-no
que
disfrutando
riquezas
,
honores,
fama,
delicias,
y
cuanto
tiene
el
mundo
de
apetecible,
estaba
exénto
de
te=
mores
y
disgustos
,
y
poseía
aquella
paz
y
vida
bienaven=
“turada
que
todos
desean,
ya
parece
que
habia
alguna
ex-
cusa
para
retardar
la
conversion
á
Dios
con
la
esperanza
de
mejorar
la
suerte
de
esta
vida.
Pero
si
vemos
todo
lo
contrario;
si
los
honores
cargan
de
¡nuevos
sinsabores
4
los
que
los
logran
;
si
las
riquezas
traen
consigo
el
afan
de
adquirirlas,
el
cuidado
de
mantenerlas,
y
el
dolor
de
ha=
berlas
de
dexar3
silos
deleytes
no
son
mas
que
un
poco
de
imaginacion
exáltada
,
que
no
tienen
otra
realidad
que
el
arrepentimiento
que
dexan
de
haberse
entregado
¿4
éllos”,
¿qué
locura
es
la
de
los
hombres
en
no
resolverse
4
abandonarlo
todo
para
hallar
la
verdadera
paz,
la
verda-
dera
felicidad
que
está
en
seguir
á
Jesucristo?
Alma
re-
-dimida
con
la
sangre
preciosa
del
Unigénito
de
Dios:
tú,
ue al
leer
estas
razones
sientes
interiormente
la
mocion
del
Espíritu
santo,
que
te
convida
con
las
misericordiosas
efusiones
de
su
gracia:
tú,
que
ahora
mismo
estás
oyen=
do
los
latidos
de
tu
conciencia,
que
pide
que
te
con-
viertas
4
Dios,
y
dexes
ese
estado
infeliz
en
que
te
hallas,
no
te
hagas
sorda:
no
temas
dexar
los
torci-
dos
y
escabrosos
caminos
del
vicio:
arrójate
en
los
bra-
zos
de
tu
Redentor
con
confianza
;
resuélvete
y
muda
de
vida”,
cortando
de
una
vez
los
lazos
que
te
tienen
atado,
despreciando,
como
dice
san
Pablo,
todos
los
deleytes
de
la
carne,
y
todos
los
gritos
con:
que
te
llaman
sus
torpes
apetitos,
El
evangelio
es
del
cap.
19.
de
san
Mateo,
In
illo
tempore
dixit
Petrus
ad
En
aquel
tiempo
dixo
Pedro
á
-
Fesum:
Ecce
nos
reliquimus
om-
>
Jesus
:
He
aquí
que
nosotros
lo
nia,
et
secuti
sumus
tez
quid
hemos
abandonado
todo,
y
te
he=
ergo
eris
mobis?
Jesús
autem
di-
mos
seguido:
¿qué
premio,
pues,
sit
illis:
Amen
dico
vobis,
quod
recibirémos?
Pero
Jesus
les
res
MAYO.
vos,
qui;
secuti
estis
me,
¿n
regeneratione
¿cum
sederit.
Filius
hominis
in
sede
majestatis
sue,
sedebitis
et
vos
super
sedes
duodecim
,
judicantes:
duodecim
tribus
Israel,
Et
omnis
quí
re-
liquerit
domum
,
vel
fratres,
aut
sorores
,
aut
patrem,
aut
matrem,
aut
uxorem,
aut
filios,
4ut
agros,
propter
nomem
meum,
centuplum
accipiet
,
el
vitam
eter-
nam
possidebit.
DIA
V:
pondió:
En
verdad
os
digo,
que
vosotros
que
me
habeis
seguido,
en
la
regeneracion,
cuando
el
Hi-
jo
del
hombre
se
sentare
en
el
tro=
no
de
su
gloria,
os
sentaréis
tam=
bien'
vosotros
em
doce
tronos,
y
113
'juzgaréis
'4
las
doce
tribus
de
Is=
rael.
Y
todo
aquel
que
dexare
ó
su
casa,
Ó
sus
hermanos,
ó
herma-
nas,
Ó
á
su
padre
Ó
madre,
ó
á
su
muger
ó:
hijos,
Ó
sus
posesio=
nes
por
causa
de
mi
nombre,
re-
cibirá
ciento,
por
uno,
y
poseerá
la
vida
eterna.
MEDITACION.
lo-sispstegás
De
los
frívolos
pretextos
que-se
oponen
á
la
pronta
conversion
de
los
pecadores.
PUNTO
PRIMERO.
Condes
que
aunque
es
verdad
de
fe
que
Dios
no
des-
ampara
á
ningun
no
le
ayuda
con
su
pecador
que
se
convierte
con
sencillez,
é
implora
su
misericordia,
tambien
es
verdad
de
fe,
que
hingun
pecador
puede
convertirse
á
Dios
si
el
mismo
Dios
gracia,
y:
que
ésta
no
está
en
la
mano
del
hombre,
sino
que
pende
únicamente
de
la
divina
cle-
mencia,
Podemos
nosotros
mismos
caer
en
el
pecado,
dice
san
Agustin;
pero
no
podemos
levantarnos
si
Dios
no
nos
ex-.
tiende
su
mano
benéfica.
La
contricion
verdadera
,
el
arre-
piel
de
los
d
pecados,
debe
nacer
de
un
principio
so-
renatural
para
que
sea
provechoso,
y
logre
el
fin
desea-
0;
y
así
nadie
puede
arrepentirse
si
Dios
liberalmente
no
se
lo
concede,
dándole
gracia
para
salir
de
la
culpa.
Sien-
O
esto
así,
considera
ahora
si
merecerá
que
Dios
le
haga
el
eneficio
de
darle
esta
gracia
á
aquel
cristiano,
que
sabien-
dola
bondad
de
Dios
,
lo
mucho
que
le
ha
sufrido,
los
anos
que
le
ha
esperado,
y
las
veces
quele
AS
librado
mi-
120
AÑO/'CRISTIANO.
teria
y
ni
mucho
menos
+comprendiatr:
loque
«el
Salvador
les
decia.
Gustaban
todavía
de
las
honras,
y
solo
pensaba
cada
uno
en
el
modo
de
cómo
habia
de
sobreponerse
4
los
ótros.
Con
este
espíritu
los
hijos:
del
Zebedeó,
Santiago
y
san
Juan,
se
valieron
de
su
madre,
paraoqueicomo
parienta
de
la
santísima
Vírgen,
y
como
tia
del
mismo
Cristo,
le”
pidiese
para!
éllos
algún
puesto”
distinguidó
en
su
reyno.
Bien
instruida
la
buena
madre
de
sus
dos
hi=
jos,
y
llevándolos
consigo,
se
presentó
ante
el
Señor;
adoróle
con
respeto,
y
dice
el
'evangelio
que
le
pidió
“licencia
para
hacerle
una
súplica.
Obtenida
benigna-
mente,
como:
lo
acosumbraba,
el
Salvador.y
añadió?
Pues,
Señor,
y
maestro
mio,
con
toda-cónfianza
,
y
con
to-
da
ingenuidad
os
suplico
que
mireis
con
particular
ca=
riño'4'
estos
dos
Hijos
mios,
y:
que
prefiriéndolos
4
todos
los.
demas
discípulos;
les
concedais
las
dos
primerás:sillas
en
vuestra-ploríaur
ia
obosleoñ
el
eric
odo
19:04
+90
No-
le:
pareció:
conveniente.
4
Jesucristo”
responder
en
derechura'
4
la
madre
puesto
que
:eran
los
hijos
los
que
hablaban
por
su
boca;
y
así
dirigiéndose
inmedia=
tamente
á
los
dos
hermanos,
sin
reprenderles
por
en=
tonces
la
ambicion;
se
contentó..con
hacerles
“visible
su
ignorancia
y
grosería.!sNo-sabeis!,
es:dixo
lopque'pe-
dis;'y
se
conoce"
bien
que
hasta
+ahora'nmo
habeis
como
prendido
qué
cosa
es
ser.grande
en
mi
reyno
,
cuáles
son
las
primeras
sillas
de
él,
qué
méritos,
y
con
qué
grados
se
ha
de
ascender
á
éllas;
no
habiendo
ótros
que
la
humillaz
cion,
“las
adversidades
y-los
trabajos.
Decidme,
¿tendreis
valor
para
beber
el
amargo
cáliz
que
yo'he
de
beber
«priz
mero,
y
para
ser
bautizados
en!
vuestra
sangre;
como
yo
lo
he
de
ser
en
lá
mia?
En
medio
de
ser
todavía-los*dos
apóstoles
tan
imperfectos,
y
tan
groseros
como
se
reco
nocia
por
su
misma
peticion,
el
amor
que
profesaban
á'su
divino
Maestro
les
dió
aliento
para.
responder
con
toda
re-
solucion,
que
estaban
prontos
á
padecer
todo
cuanto
se
ofre-
ciese,
á
su
exemplo,
y
por
su
servicio;
ne
no
tenia:
mas
que
hacer
la
experiencia,
y
vería
hasta
dónde
llegaban
sus
*
deseos
de
sacrificarse
por
su
amor,
Agradó
tanto
al
Salvador
esta
animosa
Tespuesta,
que
desde
luego
les
prometió
la
corona
que
está
preparada
pa-
ra
todos'los
que
tienen
parte
en
su
cruz
y
en
sus
trabajos.
MAYO.
DIA:
VL
121
Sí,
les
dixo.
vosotros
bebercis¡mi'cáliz,
y:
seréis
e
dos
con
elrmismo
bautismo:con
que
yo
lo
he
de
ser.
Pero
en
órdená
esas:primeras
sillas
á
que
aspirals,
una
d
éste,
y
ótra
4
aquel
lado
de;
mi:trono,
debo
deciros,
E
AS
mirais
puramente
como
hombre,
ni,me
corresponde
dá
roslas;
ni
aunque
hubiera
yo:de:conferirlas,
tendría
aten=
cion
al
favor,:al;parentesco,
al
empeño
,
ni
á
algun
otro
bu
mano
respeto;+esos
premios
están
reservados
á
aquellos
4
uienes
mi
Padre
los
destina,
y
4
mí
solo
me
toca
poner=
los
en
la
posesion:
de
los
que.
éste
les
señala
segun
su
vir=
tud
y
merecimientos.
SÍ01
ML
19
VERISONS
No
será
viólento¡decír:que
san<Juan
aquel:
discípulo
tan
favorecido,
tan
tiernamente
amado
del
Señor,
y
que
tan
fervorosamente'le:amaba,
tardó
poco
en
verificar
lo
que
le
habia
anunciado
su
divino"
Maestro,
de:que
beberia.
su:cálizz
porque
verdaderamente
gustó.
toda
la.
amargura
de
él,
habiendo
padecido
su:
amante!corazon
todos;los
do=
lores
del:Salyvador,
de
cuyo
lado-no:se
apartó
ni
un
solo
momento
hasta
la
muerte.
gsi
y
Pero
aún
debia
cumplirsemas
á
la
letra
la
profecía
del
Señor
en
órden
á
san
Juan.
No
bastaba
que
el
Dis>
cípulo
¡amado
padeciese'
interiormente:el
martirio
del
co=
razon
¿
Siendo
testigo
de:los
tormentos
y:de
la:
afren=
tosa:
muerte
«de
su:
celestial
Maestros
era:
menester
que
tuviese
parte
en
élla
mas
visiblemente:
y
hablando
en
propiedad
,
hasta
despues
de
la
venida
del
Espíritu
san=
to
no
le
hizo
el
Salvador
participante
de
su
cáliz.
Inme=
diatamente,.ó
no
mucho
tiempo
despues,
padeció
san
Juan
en
compañía
de
san
Pedro
cárceles
,
azotes
y
Oprobios
en
la
persecucion
quer
levantaron
los
judíos
contra
los
após=
toles
despues
de
la
muerte
de
san
Esteban.
Pero
aun
esto
*
no
fue
mas
que.como
un
preludio
de
lo
que
habia
de
pade-
cer,
andando
el
tiempo,
baxo
«el
poder
y
tiranía
de
los
príncipes
gentiles.:
Habiendo
sucedido
Domiciano
en
el
imperio
á:su
hier-
mano
Tito
el
año
81
del
nacimiento
de
Cristo,
fue
el
se=
gundo
emperador
que
empleó
todo
'su
poder
en
procu=
rar
destruir
el
reyno
del
mismo
Cristo,
y
en
borrar
del
inundo,
si
pudiese,
hasta
la
memoria
del
nombre
cris-
tano;
«y
«como.
no
era
inferior
en
la
crueldad:
del
«ge=
nio
4
la:
del
mismo
Neron,
aún
fue
mas
sangrienta
que
122
AÑO
CRISTIANO.
la
primera
esta:
segunda
persecucion
que:excitó
coptrá
la
Iglesia.
Hallábase-4
la
sazon
nuestro
san
Juan
en
Efe=
so,
donde
habia
fixado
su
residencia,
por
la
comodidad
de
atender
mas
facilmente
al
gobierno,
y
á
las
necesidades
de
las
iglesias
de
Asia,
que
habia
fundado
el
mismo.
Apóstol.
Ya
habia
padecido:
muchos
malos
tratamientos:de
los
gen=
tiles:
y
aunque
era
grandela
veneracion
que
generalmen=
te
profesaban
todos
á
supersona,
no
por
eso
le
eximió
de
la
persecucion.
Fue
desterrado
de
Efeso,
y
poco
tiempo
despues
conducido
á
Roma,
donde
cargado
de
prisiones
y
encerrado
en
un
horrible
calabozo,
rebosaba
de“alegría
viéndose
en
vísperas
de
dar
su
sangre
y
su
vida
por
su
ama-
do
y
dulcísimo
Maestro.
Informado
el
Emperador
de
las
circunstancias
y
ca-
rácter
de
este
cristiano
Héroe,
quiso
verle,
y
san
Juan
se
presentó
ante
el
trono
del
tirano
con
aquella
magestuosa
modestia,
y
con
aquel
ayre
de
agrado,
de
santidad
y
de
dulzura,
que
se
habia:siempre
admirado:en
nuestro;
Após-
tol.
Conspiraba
tambien
su
avanzada
edad
en
hacerle
mas
respetable;
y
el
Emperador
quedó
como
sorprendido
á
la
vista
de
aquel
venerable
anciano.
Preguntóle
acerca
de
su
religion;
y
las
respuestas
que
le
dió,
aún
le
hicieron
admi-
rar
mas
la
intrepidez
y
la
magnanimidad
de
aquella
gran-
de
alma.
Con
todo
eso,
le
dixo
Domiciano,
es
necesa=
rio
que
renuncies
una
religion,
cuya
doctrina
es
enemiga
de
los
placeres
y
deleytes
de
los
sentidos,
cuyos
dogmas
son
incomprensibles
por
misteriosos,
y
que
te
pases
á
la
nuestra,
donde
acabarás
en
paz
tus
dilatados
dias.
Horro-
rizado
el
Apóstol
al
oir
semejante
proposicion,
lleno
de
una¡santa
indignación,
y
animado
de
aquel
generoso
zelo
que
avivaba,
y
encendia
cada
dia
mas
y
mas
el
tierno
amor
que
profesabaá
Jesucristo:
No
creas,
ó
Emperador,
le
respondió,
que
tus
promesas,
ni
tus
amenazas
me
hagan
titubear;
no
hay
mas
que
un
solo
Dios,
y
ese
es
aquel
á
quien
yo
sirvo
y
adoro;
mi
mayor
dicha
será
derramar
toda
mi
sangre
por
él,
y
ha
mucho
tiempo
que
suspiro
por
este
glorioso
sacrificio.
Quedó
el
Emperador
por
un
rato
como
cortado
y
suspenso
al
ver
la
entereza,
y
la
noble
osadía
de
'aquel
«venerable
anciano:
pero
duró
poco
este
paréntesis;
Ó:sus-
pension
de
su
crueldad;
porque
volviendo
luego
env
sí,
AAA
>
MAYO.
DIA
VI.
123
mandó
que
al
instante
fuese
arrojado
el
O
pa
e
ja
de
aceyte
hirviendo,
para
que
perdiese
la
vida
en
E
nto.
>>
Escogidi
para
teatro
una
gran
plaza
cerca
añ
A
puerta
Latina
,
llamada
así,
porque
se
salia
por
El
los
pueblos
de
Lacio,
ó
país
latino,
que
hoy.
se
dice
la
campaña
de
Roma.
En
medio
de:
élla
se
colocó
una
gran
caldera,
ó
tinajon
lleno
de
aceyte,
que
se
asentó
sobre
una
inflamada
hoguera.
Concurrió
el
senado
y
la
mayor
parte
de
la
ciudad
á
la
fama
de
este
espectácu=
lo,
movidos
todos
aun
mas
de
las
grandes
noticias
que
tenian
de
la
veneracion,
ancianidad
y
grandeza
de
co-=
razon
de
nuestro
Santo.
Fue
ante
todas
.cosas
despojado,
y
cruelmente
azotado
el
Apóstol,
segun
las
leyes
delos
romanos,
que
ordenaba
este
suplicio
4
todos
los
conde-
nados
á
muerte.
Cuando
el
santo
cuerpo
estuvo
todo
rasgado
y
todo
ensangrentado
al
rigor
de
aquella
espe-
sa
lluvia
de
golpes,
le
metieron
en
el
tinajon,,
ó
caldera
deaceyte
hirviendo;
pero
el
Señor,
que
solo
queria
darle
la
gloria
del
martirio,
como
se
lo
habia
prevenido,
pero
no
queria
permitir
que
los
hombres
cortásen
una
vida
tan
pre-
ciosa,
y
de
que
todavía
tenia
necesidad
su
santa
Iglesia,
renovó
en
favor
de
su
amado
discípulo
el
milagro
de
los
tres
niños
en
el
horno
de
Babilonia;
porque
el
aceyte
hirviendo
se
convirtió
en
un
baño
dulce
y
benéfico
que
le
refrigeró
,
cerró
y
cauterizó
sus
heridas,
y
las
llamas
se
volvieron
contra
los
ministros
que
las
atizaban,
fo-=
mentándolas
con
sucesivos
materiales.
Este
milagro
tan
evidente
y
tan
sensible
no
podia
dexar
de
producir
su
efecto.
Quedaron
atónitos
todos
los
circunstantes
;
y
no
lo
quedó
menos
el
Emperador
cuando
le
refirieron
el
prodigio,
contentándose
con
enviar
desterrado
á
nuestro
victorioso
Apóstol
4
la
isla
de
Páthmos
en
el
mar
Egéo,
llamado
hoy
Potina
,
6.
Palmosa
,
donde
estuvo
hasta
la
muerte
de
Domiciano;
y
en
élla
fue
donde
Dios
le
re=
veló
los
admirables
y:escondidos
«misterios
del
Apocalip-
si.
Así
se
cumplió
la
profecía
de
Cristo,
de
que
bebería
el
cáliz
de
su
pasion;
Y.
por
eso
los
antiguos,
con
toda
la
Iglesia,
le
dan
el
título
de
mártir,
pudiendo
decirse
de
él
con
san
Agustin:
“No
faltó
Juan
al
martirio,
sino
»el
martirio
le
faltó
4
Juan.
No
padeció
hasta
morir;
124
AÑO
CRISTIANO.
»
pero.
Dios
que
tenía
bien
comprendido
el
temple
de
su
co:
»razon,
conoció
que
era:capaz
de
mucho
mas,
y
toda
la
>»
tierra
lo
conoció
tambien.
Los
tres
mancebos
fueron
arro-
»jados
en
el
horno
para
que
fuesen
reducidos
á
ceniza,
y
»salieron
del
horno
vivos;
¿
diríase
por
eso
que
no
fueron
»»
mártires
+
Si
consideramos
las
llamas,
no
fueron
consu=
»»midos;
pero:si
consideramos
sus
corazones
y:sus:
volun=
»tades,
fueron
coronados.”
Sucedió
este
milagro
por
los
años
de
gr
del
Señor;
y
queriendo
los
cristianos
honrar
la
memoria
del
martirio
y
triunfo
de
san
Juan,
edificaron
desde
los
primeros
si-
glos
una
bella
iglesia
con
su
misma
advocacion
en
el
pro=
pio.
sitio
donde
fue
echado
en
el
aceyte
hirviendo,
la
que
es
visitada
con
gran
concurso
de
llos
fieles
el
dia
6
de
ma-
yo.,
en
el
cual,
como
se
ha
dicho,
celebra
la
Iglesia
la
me-
moria
de
su
martirio.
Por
mucho
tiempo
fue
de
precepto
esta
fiesta
en
varias
iglesias
de
Francia,
y
tambien
lo
fue
en
Inglaterra
desde
el
siglo
doce
hasta
el.
cisma
:
despues
delienal.
se
contentaron-
los
ingleses
con:
hacer
memoria
de
élla
en
el
kalendario
de
su
[nueva
litúrgia.,
tristes
reliquias
de
su
antiguo
catolicismo
,
hoy
enteramente
ex-
tinguido
,
que
debieran
abrirles
los
ojos
para
advertir
sus
errores,
y
para
desengañarse
de
su
funesto.
y.
lasti-
¿moso
descamino.
j
,
/
e)
191
La
misa
es
en
honor
de
este
Santo,
y
la
oracion
de.
élla
la
siguiente,
Deus
,
quí
conspicis
quia
nos
undique
mala
nostra
perturbant:
presta,
quesumus;
ut
beati
Joan-
pis
apostoli,
er
evangelista
tui
Entercessio
gloriosa
nos
protegat:
Per
Dominum_nostrum
fesum
Christum..
á
(0)
Dios,
que
estás
viendo
nuestra
turbacion
por
las
calamidades
que
detodas
partes
nos
rodean;
suplicá>
moste
nos
concedas
qué
seamos
de-
fendidos
de
éllas
por
la
gloriosa
pro-
tección
de
tu
apóstol
y
evangelista
san
Juan:
Por
nuestro
Señor
Jesu-
CriSlO.%
+
La
epístola
es
del
cap.
5.
de
la
Sabiduría,
y
la
misma
gue
el
dia
1,
fol.
9.
NOTA.
“No
obstante
que
á
todos
los
libros
de
Salomon,
Y
»aun
del
Eclesiástico,
se
les
da
el.nombre
de
libros
'sa=
MAYO.
DIA
VÍ.
125
»pienciales,
con
todo
eso
al
que“
contiene
la
cabra
»
presente,
siempre
se
le
llamó:
por
excelencia
e
A
70
»de
la
Sabiduría,
porque:está
lleno
de
máximas
ds
en-
»»tes
y
santas,
no
solo
para
los
grandes
del
mundo,
á
»
quienes
principalmente
dirige
su
discurso
el
autor,
sino
»
para
toda
suerte
de
personas.
*”
REFLEXIONES.
Ar
ver
la
seguridad
con
que
se
vive
en
el
mundo,
la
ale-
gría
que
brilla
en
todas
sus
diversiones,
y
estas
diversio-
“nes
como
sembradas
y
esparcidas
por
todas
las
edades
de.
la
vida;
al
ver
aquella
ostentacion,
aquel
fausto,
a
uella
profanidad
que
así
confunde
todas
las
clases
y
condicio=
hes:
al
oir
las
conversaciones
y
los
discursos
mas
ordina-
rios
de
las
gentes
poco
devotas;
y
de
esas
mugeres
del
si-
elo;
¿diríase
por
ventura
que
todas
estas
personas
creen
co-
mo
infalibles
las
verdades
mas
espantosas
del
cristianismo?
¿Se
las
haria
mucho
agravio
en
preguntarlas
si
eran
cris-
tianas?.
Aquella
licencia
que
se
toman,
ó
por
mejor
decir,
aquella
descarada
impiedad
con
quese
divierten
en
hacer
burla
de
la
devocion
y
de
los
devotos;
en
hacer
ridículos
los
exercicios,
los
actos
de
religion
mas
respetables;
en
cons-
tituirse
censores
de
las
leyes
mas
santas;
en
hacerse
maes-
tros
de
las
máximas
mas
corrompidas:
del
vicio
y
dela
liz,
bertad;
en
tratar
de
simples
y
de
mentecatos
á
los
que
vi-
*
ven
cristianamente;
aquella
licenciosa
osadía,
aquella
es-
candalosa
desvergijenza,
aquel
tóno
altanero,
aquel
ayre
pagano
acobarda
á
los
buenos;
cede,
digámoslo
así,
la
vir=
tud
se
corta,
se
esconde,
se
humilla
á
vista
de
aquella
fie-
ra
y
atrevida
avilantez;
pero
no
dura
largo
tiempo
la
tira-
nía.
La
muerte
hace
siempre
justicia
á
la
virtud;
nunca
prescribe
la
iniquidad
contra
el
verdadero
mérito.
Los
di-
solutos
y
los
devotos,
las
mugeres
profanas
y
las
piado-
sas,
tarde
ó
temprano,
todas
y
todos,
se
rinden
á
este
tri-
bunal:
todos
y
todas
comparecen
ante
el
soberano!
Juez:
Tunc
stabunt
justi
in
magna
cónstantia.
Miudóse
entonces
en-
teramente
él
teatro;
Tepreséntanse
nuevas
escenas;
no
se
admiten
allí
títulos,
ni
dictados
pomposos;
equipages,
tren
y
muebles
preciosos,
no
pasan;
todo
el
mundo
comparece
delante
de
los
ojos
de
Dios
sin
máscara
y
sin
disfraz.
¡Qué
126
AÑO
CRISTIANO.
alegría:
entonces!
¡qué
confianza
la
del
justo!
Erguiráse
en-:-
tonces
,
dice
el
Sábio,
con
grande
valor
contra
los
que
tanto
le
maltrataron.
¡Pero
qué
turbacion
!
¡qué
horrible
estu=
por
para
los
malos!
¡Cuál
será
su
asombro
cuando
vean
que
el
justo
se
salvó
contra
toda.
su
esperanza
!
Ef
mira-
buntur
in
subitatione
insperatez
salutis.
Entonces
se
disipan
las
ilusiones,
cáese
la
mascarilla,
y
se
ven
las
pasiones
apagadas
¡Mas
qué
remordimientos
tan
estériles!
¡qué
a-
rrepentimientos
tan
infecundos!
Entonces
aquellos
hom-
bres
sin
religion,
aquellos
ídolos
del
mundo,
aquellos
im=
píos
ya
desenmascarados
se
dirán
los
únos
á
los
Ótros
a-
rrancando
profundos
suspiros
de
aquellos
sus
oprimidos
co-
razones:
Hi
sunt
quos
kabuimus
aliquando
in
derisum:
és-
tos
son
aquellos
que
en
algun
tiempo
eran
el
objeto
de
nues-
tras
zumbas,
de
nuestros
desprecios,
de
nuestros
escarnios.
Éstos
son
aquellos
que
nosotros
mirábamos
con
una
espe-
cie
de
maligna
compasion:
Nos
¿nsensati;
los
necios,
los
simples,
los
insensatos
éramos
nosotros,
que
teníamos
su
vida
por
locura,
y
reputábamos
su-muerte
por
inglorio-
sa.
Ecce
quomodo
computati
sunt
inter
filios
Dei
y
y
aho-
ra
veislos
allí
elevados
4
la
dignidad
de
hijos
de
Dios,
y
veísnos
aquí
á
nosotros
infelices,
condenados
,
répro-
bos,
y
objeto
funesto
de
su
terrible
'indignacion.
A
éllos
les
ha
tocado
por
herencia
ser
contados
en
el-número
de
los
santos:
á
nosotros
se
nos
ha
destinado
«por
ha-
bitacion
y
por
legítima
en
el
infierno.
Mortales
di-
vertidos,
hombres
sin
religion,
disolutos,
libertinos,
mu-
geres
idólatras
de
la
profanidad
;
así
habeis
de
discurrir
algun
dia,
así
habeis
de
hablar;
así
habeis
de
sentir
con
un
arrepentimiento
tanto
mas
eruel,
y
tanto
mas
amargo,
cuanto
mas
inútil.
En
el
mundo
se
represen-
ta
una
comedia,
se
rie,
se
alegra,
se
Campa,
se
triun=
fa;
pero
un
poco
de
paciencia
,
la
muerte,
el
juicio,
la
eternidad
harán
justicia
á
todos,
y
pondrán
las
cosas
en
su
lugar.
El
evangelio
es
del
cap.
20.
de
san
Mateo,
In
illo
tempore:
Accessit
ad
Je
En
aquel
tiempo:
Se
acercó
á
Je-
sum
mater
filiorum
Zebedei
cum
sus
la
madre
de
los
hijos
del
Zebe-
filiis
suis
,
adorans
es
petens
deo
con
sus
hijos,
adorándole
,
Y
MAYO.
aliquid'ab
eo.
Qui
dixit
eb:
Quid
wis?
Aivilliz
Dic
ur
sedeant
hi
duo
filii
mei,
unus
ad
dex-
teram
tua,
eb
unus
ad
sinis-p
tramo,
in
regno
tuo.
Respondens.-
autem
Jesus,
dixit:
Nescitis,
quid
petatis.
Potestis
bibere
e
licem,
quem
ego
bibiturus
sume
Dicunt
ei:
Póssumus.
Ait
illis:
Calicem
quidem
meum
dibetis:
sedere
autem
ad
dexteram
meam
wel
sinisiram
,
non
est
meum
dare
vobis
,
sed
quibus
paratum
DIA
VL
127
pidiéndole
alguna
cosa.
El
cual
la
dixo:
¿Qué
es
lo
que
quieres?
Res-
pondió
élla;
Manda
que
estos
dos
hijos.mios
se
sienten
úno
á
tu
dies-
tra,
y
Ótro
á
tu
siniestra
en
tu
rey-
no.
Respondiendo,
pues,
Jesus)
di=
xo:
No
sabeis
lo
que
pedis.
¿Podeis
beber
el
cáliz
que
he
de
beber
yo?
Les
respondieron:
Podemos.
Díxo-
les:
Bebereis,
sí,
mi
cáliz;
pero
el
sentarse
á
mi
diestra
ó
siniestra,
no
me'
pertenece
á
mí
el
concederlo
á
vosotros,
sino
á
aquellos
á
quienes
estra
Patre
meo,
está
preparado
por
mi
Padre.
MEDITACION.
Que
el
despeño
en
los
mayores
desórdenes,
y
en
los
precipicios
mas
fuméstos,
nace
frecuentemente
del
desprecio
de
las
cosas
pequeñas.
PUNTO
PRIMERO.
mada
que
ninguna
cosa
dispone
tanto
para
la
caida
en
los
pecados
mas
graves,
como
el
descuido
en
evitar
los
mas
leves.
Aquella
negligencia
habitual
en
cumplir
con
las
obligaciones
mas
menudas:
aquella
frecuente
infelici-
dad
en
ciertas
cosillas
que'se
representan
de
poca
impor-
tancia,
van
debilitando
al
alma.
Los
auxilios
se
comuni-
can
en
menos
abundancia;
las
pasiones
se
hacenmas
vi-
vas;
la
confianza
mas
tibia,
y
el
tentador
mas
osado
y
animoso.
No
hay
edificio,
dice
el
Sábio,
tan
fuerte,
'ni
tan
bien
edificado,
que
al
cabo
no
le
arruine
una
gotera
de
que
no
se
hace
caso;
y
la
pereza,
añade
el
mismo,
será
ocasion,
ó
causa
de
que
se
venga
al
suelo
la
techumbre.
Va
el
agua
poco'á
poco
pudriendo
las
maderas,
cala
las
paredes,
pe-
netra
hasta
el
cimiento,
y
minándole,
de
tal
manera
le
so-
caba,
que
toda
la
casa
da
en
tierra.
¿Y
esto
por
qué?
Por
no
haber
hecho
á
los
principios
algunos
cortos
reparos,
por
128
AÑO
CRISTIANO.
no
haber
registrado
los
tejados,'se
vino
4
arruinar
todo
el
edificio.
Lo
mismo'sucede
en
el
edificio
espiritual,
dice
Ca-
siano;
cierto
espíritu
de
relaxacion;
no
sé
qué
tibieza,
á
cuyo
favor
se
hace
poco
caso
en
defectillos
ligeros,
se
van
insinuando
poco
á
poco
dentro
del
alma,
van
haciendo
titubear
la
firmeza
de
los
mas
santos
propósitos,
y
debili-
tan
en
fin
de
tal
manera
el
cimiento
de
nuestra
devocion,
que
al
cabo
se
viene
al
suelo
todo
el
edificio
espiritual.
Al
principio
hubiera
sido
fácil
remediarlo;
la
causa
del
mal
tenia
muy
poca
fuerza;
ese
torrente,
que
todo
lo
llevó
de-
lante
de
sí,
en
su
origen
era
un
arroyuelo
despreciable.
No
pocas
veces
una
rendija
mal
calafeteada,
por
donde
se
introduxo
el
agua
en
el
navío,
es
causa
del
mas
funesto
naufragio.
Desengañiémonos,
que
hay
pocas
de
esas
gran-
des
caidas
que
se
ven
en
órden
á
las
costumbres,
que
no
hubiesen
tenido
un
principio
ligero,
y
al
parecer
despre-
ciable.
¡O
buen
Dios,
cuántos
condenados
hubieran
evita-
do
el
yerse
precipitados
en
los
infiernos,
si
hubiesen
enten-
dido
y
practicado
esta
doctrina.
Sucede
en
las
enfermedades
del
'alma
lo
que
en
-las
del
cuerpo.
Muy
fácilmente
se
pudo
evitar
aquel
desor-
den
total
de
los
humores,
aquella
inflamacion
interna,
aquella
fiebre
maligna,
aquel
catarro
pestilente
,
todas
esas
mortales
dolencias
en
su
principio
eran
casi
nada;
con
haberse
abstenido
de
aquella
fruta,
con
no
haber
hecho
aquel
exceso
;
con
un
poco
de
régimen,
y
de
die-
ta,
una
ligera
medicina
nos
hubiera
librado
de
tan
gran
mal.
Pero
despues
que
los
humores
malignos
inunda=
ron
é
inficionaron
toda
la
masa;
despues
que
la
flu-
xion
tomó
su
curso;
despues
que
se,
estancó
esa
gran-
de
porcion
de
pituita
y
de
atrabilis,
inutilmente
se
acude
4
los
remedios.
Ya
llega
tarde
el
auxilio,
cuando
prevaleció
la
enfermedad.
Las
muertes
repentinas
no
re-
conocen
otras
causas.
Discurramos
del
mismo
modo
en
las
dolencias
del
alma,
porque
la
analogía
no
puede
ser
mas
cabal,
¡Mi
Dios,
y
á
qué
paradero
suelen
conducir
las
faltas
pequeñas
tratadas
con
desprecio!
¡y
cómo
hu-
biera
prevenido
estas
funestas
caidas
un
poco
demas
delicadeza
de
conciencia
en
el
cumplimiento
de
cien
menudas
obligaciones!
un
poco
de
mas
Circunspeccion,
un
poco
de
mas
regularidad,
un
poco
de
mas
mortifi-
MAYO.
DIA
VI.
é
129)
cacion!
Esto
hizo
decir
4:
los
santos,
que
en
pena
ma-
nera
son
mas
peligrosas
las
faltas
pequeñas,
que
las
ma-
yores;
porque
éstas,
cuanto
mas
facilmente
Es
E
mas
cuidadosamente
se
procuran
evitar,
y
en
llegan
A
á
caer,
prontamente
se
solicita
levantarse
de
éllas;
pero
las
ótras
cuanto
mas
se
conocen
,
menos
se
evitan.
Un
vio-
lento
acceso
de
calentura
sobresalta
tanto,
que
al
punto
se
acude
al
remedio;
pero
una
fiebre
lenta
y
casi
im-
perceptible
da
poco
cuidado;
se
domestica
con
el
enfer-
mo,
hasta
que
poco
á
poco
da
con
él
en
la
sepultura.
¡Ah,
Dios
mio!
E
á
qué
he
atribuido
yo
hasta
aquí
mis
mayores
caidas?
PUNTO
SEGUNDO.
Cana
los
muchos
y
tristes
exemplos
que
nos
hacen
demostracion
de
esta
verdad.
Tertuliano
,
aquel
ilustre
defensor
de
la
fe,
aquel
cé-
lebre
apologista
de
la
doctrina
que
enseña
nuestra
reli-
gion,
al
cabo
se
pervirtió;
no
fue
mejor
fin
el
que
tuvo
Orígenes;
¿y
quién
no
se
estremece
con
solo
acordarse
de
la
caida
de
Salomon,
y
del
desastrado
fin
del
infeliz
Apóstol?
No
hay
que
buscar
la
causa
de
estas
funestas
resoluciones
en
la
violencia
de
la
persecucion,
ni
en
los
artificios
del
tentador,
ni
en
el
torrente
de
los
malos
exemplos.
4bscissusest
lapis,
er
percussit
statuam(Dan.2.).
Una
china
echó
por
tier
ra
,
hizo
pedazos
esos
colosos.
Introdúxose
en
el
corazon
de
Tertuliano
cierta
secre-
ta
aversion
á
los
clerigos
de
la
iglesia
romana,
por
pare-
cerle-
que
le
habian
hecho
algunos
desayres;
no
acudió
con
tiempo
al
remedio,
fuéla
fomentando
mas
y
Mas;
y
esa
fue
la
china
que
le
derribó.
Orígenes,
lleno
de
estimacion
propia,
y
mas
satisfe-
cho
de
sí
mismo
de
lo
que
debiera,
se
entregó
ciega=
mente
á
su
propio
dictamen;
y
un
poco
de
vanidad
con=
sentida,
no
despreciada
4
los
principios,
y
alimentada
despues,
perdió
en
fin
4
este
grande
hombre:
Abscissus
est
lapis.
Salomon,
el
mas
religioso
entre
todos
los
príncipes,
el
mas
sabio
entre
todos
los
hombres,
despues
de
haber
edificado
al
verdadero
Dios
un
templo
magnífico
,
ca
136
AÑO
CRISTIANO.
jamás
se
evacuaba
de
afligidos
y
de
necesitados.
Pocos
dias
se
pasaban
sin
que
fuese
personalmente
á
visitar
á
algunos
pobres
enfermos
,
y
ninguno
sin
que
diese
pruebas
de
su
gran
zelo
y
de
su
ardiente caridad.
Pero
sobre
todo,
su
vigilancia
y
su
atencion
parti-
cular
era
sobre
los
clérigos,
especialmente:
sobrelos
sa=
cerdotes.
No
le
parecia
bastante
que
su
vida
no
fuese
es-
candalosa;
queria
que
fuese
exemplar,
y
que
correspon-
diese
en
todo
á
la
santidad
del
estado.
Ganaba
á
todos
con
su
dulce
trato;
y
su
apacibilidad
desarmaba
á
los
mas
obstinados.
Léjos
de
que
la
sublime
dignidad
de
obispo.
le
sirviese
de
pretexto
para
templar
algo
la
penitente
austeridad
de
su
vida,
la
estrechó
mas
luego:
que
se
vió
con
la
mitra.
Sus
ayunos
eran
contínuos,
sus
penitencias
excesivas,
ei-
ñéndose
un
áspero
cilicio,
que
no
quitó
del
cuerpo.
hasta
la
muerte
;
de
manera,
que
apenas
era
conocido
por
otro
nombre
,
que
por
el
del
santo
Obispo,
y
toda
Polonia
le
-
veneraba
con
admiracion
y
con
respeto,
Reynaba
entonces
en
Polonia
Boleslao
H.,
cuya
des-
ordenada
vida
lloraban
los
buenos,
y
escandalizaba
á
to-
do
el
reyno.
No
habia
prelado
que
se
atreviese
á
repre=
sentarle
el
borron
que
echaba
á
la
gloria
de
su
nombre,
el
peligro
á
que
exponia
la
salvacion
de
sá
alma
;
solo
Eountlas
tuvo
valor
para
hacerle
una
representacion,
llena
del
mayor
respeto,
suplicándole
que
considerase
el
grande
escándalo
que
daba
á
los
señores
dela
córte
y
á
todo
el
pueblo
y
arrojándose
de
rodillas
á
sus
pies
le
suplicó
con
muchas
lágrimas
que
aplacase
la:ira
del
cielo
por
medio
de
una
conversion
pronta
y
sincéra.
Aunque
irritó
al
Rey
la
libertad
con
que
le
habló,
reprimió
por
entonces
su
indignacion,
contenida
del
res»
peto
á
la
eminente
virtud
del
santo
Obispo,
y.
aun
fingió
rendirse
á
sus
saludables
consejos.
Pero
apenas:
le
per-
dió:
de
vista,
cuando
encendida
de
«nuevo
la
cólera,
se
quejó,
en
presencia
de
sus
cortesanos
,
de*la-
liber=
tad
atrevida
del
Obispo;
y
ereció
su
resentimiento
al
paso
que
iban
creciendo
sus
desórdenes.
Poco
tiempo
des-
pues
arrebató
el
Rey
por
fuerza
de
la
casa:,
y
del
po-
der
de
su
marido
4
una
de
las
mas
vVirtuosas-
señoras
del
palatinado
de
Sirard,
llamada
Cristina.
Este
ruido=!
MAYO.
DIA
VI
137
so
atentado
irritó
á
la
nobleza,
y
excitó
la
indignacion
de
todo
el
clero;
pero
ni
el
arzobispo
de
Gnesnes
,
aun-
que
primado,
ni
los
prelados
que
se
hallaban
en
la
cor-
te,
osaron
hablar
palabra
al
Rey
,
por
no
experimentar
los
efectos
de
su
cólera.
Solo
Estanislao
,
altamente
con-
movido
de
tan
pernicioso
escándalo,
y
posponiendo
su
preciosa
vida
al
cumplimiento
de
su
obligacion,
como
otro
san
Juan
Bautista,
tuvo
espíritu
para
decir
al
Rey,
con
todo
el
respeto
y
con
toda
la
vyeneracion
debida
á
la
magestad,
que
no
le
era
lícito
tener
la
muger
de
ÓtrO.
z
Furiosamente
irritado
Boleslao,
le
volvió
las
espaldas
con
enojo
y
con
desprecio,
resolviendo
en
su
corazon
vengarse
del
obispo
de
Cracóvia
hasta
perderle.
Pero
co-
mo
la
exemplar
vida
de
Estanislao,
y
su
notoria
virtud
universalmente
reconocida
de
todos
,
no
podian
ofrecer
motivo
verdadero,
ni
aun
pretexto
aparente
para
hacerle
causa,
se
tomó
el
partido
de
recurrir
á
la
calumnia.
Habia
comprado
Estanislao
á
un
caballero,
llamado
Pedro,
el
territorio
de
Piotravin
en
el
palatinado
de
Lu-
blin
,
pagándole
el
precio
en
presencia
de
testigos;
habíale
unido
á
su
iglesia;
y
el
mismo
Rey
habia
infeudado
el
con=
trato
;
por
lo
que
el
Santo
se
hallaba
despues
de
tres
años
en
pacífica
posesion
de
aquella
tierra.
El
deseo
de
moles-
tar
al
Obispo
encontró
modo
en
este
contrato
para
susci-
tarle
un
pleyto.
Mandó
decir
el
Rey
4
los
herederos
de
Pe-
dro,
que
si
querian
recobrar
aquella
tierra,
no
tenian
mas
que
citar
al
Obispo
en
justicia
,
y
ponerle
la
demanda
an-
te
el
mismo
Rey;
los
herederos,
sobrinos
del
difunto,
con:
la
codicia
y
con
la
ansia
de
recobrar
lo
que
habia
sido.
de
su
tio,
citaron
al
obispo
de
Cracóvia
para
que
com-
pareciese
ante
el
Rey
en
el
día
de
la
conyocacion,
que
se:
lamaba
el
coloquio,
Compareció
el
Santo,
y
las
partes
contrarias
deman=
daron
ser
reintegradas
en la
posesion
de
aquel
terreno,
alegando
haber
sido
usurpado.
Defendióse
Estanislao
di-
ciendo',
que
la
tierra
habia
sido
comprada,
y
bien
pa=
gada
en
vida
de
su
legítimo.dueño.
Negaron
el
hecho
los
contrarios
:
el
Obispo:
produxo:
sus
testigos
;
pero
como:
á
éstos
los
habian
amenazado
con
la
muerte
si
decian
la
verdad,
ninguno
se
atrevió
á
deponerla
,
y
todos
fue-
138
AÑO
CRISTIANO.
ron
perjuros.
Ya
estaba
para
ser
condenado
Estanislao,»
cuando
volviéndose
4
Dios,
y
lleno
de
una
santa
con=
fianza
en
su
proteccion
,
dixo
al
Rey
en
presencia
de
aquella
numerosa
junta,
que
si
se
le
concedia
el
tér=
mino
de
solos
tres
dias
,
dentro
de
éllos
produciria
un
testigo,
á
quien
todos
se
verian
obligados
4:
creer,
por=
que
seria
el
mismo
Pedro
,
muerto
tres
años
habia.
Al
oir
una
proposicion
tan
extraordinaria
como:asom=
brosa
,
todos
la
admitieron,
y
el
Rey
concedió
el:tér-
mino
de
los
tres
dias
,
que
pasó
Estanislao
en
ayunos
y
oraciones.
Llegado
el
dia
señalado
,
celebró
el
Santo
misa
,
y
vestido
de
pontifical,
seguido
de
un
inmenso
pueblo
,
se
enderezó
á
la
sepultura
de
Pedro;
mandó-
le
abrir,
y
se
halló
el
cuerpo
convertido
en
polvo.
Hi-
zo
el
Santo
una
fervorosa
oracion
á
Dios,
acompaña-
da
de
muchas
lágrimas,
y
tocando
aquel
polvo
,
le
man=
dó
en
nombre
del
Padre,
del
Hijo,
y
del
Espíritu:
san=
to,
que
reviviese,
y
resucitase
para
dar
testimonio
de
la
verdad.
Al
punto
el
polvo
se
configuró
en
cuerpo
humano
,
resucitó
el
muerto
,
y
salió
de
la
sepultura.
A
vista
de
tan
gran
milagro
rompieron
todos
los
presen-
tes
en
grandes
gritos
de
admiracion
y
de
alegría.
Tomó
el
Santo
de
la
mano
al
muerto:
resucitado
,
y
condu=:
ciéndole
primero
delante
del
altar
mayor
para
ren=
dir
gracias
á
Dios,
le
llevó
despues,
acompañado
de
un
increible
gentío,
á
la
presencia
del
Rey
y
de
to-=
da
la
junta
general,
para
destruir
la
calumnia.
Asom=
bróse
tanto
así
el
Príncipe
,
como
todos
los
de
la
junta,
al
yer
aquel
espectáculo,
que
ninguno
tuvo
aliento
pa=
ra
decir
ni
una
sola
palabra.
Entoncés,
volviéndose
al
Rey
el
santo
Obispo,
le
dixo:
Señor
,
aquí
está
el
tes-
tigo
incontestable
que
ofrecí
presentar
;
de
él
podrá
sa=
ber
la
verdad
V.
M.
si
fuere
servido.
Sí,
Señor,
con=
tinuó
el
resucitado
difunto,
es
cierto
que
Vendí::al
obis-
po
Estanislao
mi
tierra
de
Piotravin
,
y
que
me
pagó»
el
precio
en
que
nos
concertamos;,
por
lo:que
mis:
sox:
brinos
no
tienen
razon
para
inquietarle
:en'
este
punto:
Dixo
esto
con
voz
tan
clara
y
tan
esforzada,
que
'lo
oyó
todo
el
concurso;
en
el
cual
se
levantó
úna'
es-.
pecie
de
murmullo,
que
mostró
bien
la
indignacion
que:
todos
habian
concebido
por
la
injusticia
que
se
le:
ha=
MAYO.
DIA
VIL
139
cia
al
Santo:El
Rey
quedó
espantado
,
y
al
mismo
tiempo
irritado
dentro
de
su
corazon
con
cierta
oculta
rabia;
pero
como
la
justificacion
era
tan
evidente,
sin
haber
arbitrio
para
contestarla,
confirmó
al
Obispo
en
la
po-
sesion
de
la
tierra;
y
Estanislao
,
acompañado
de
los
principales
miembros
de
la
junta
general,
volvió
á
conducir
tranquilamente
al
resucitado
Pedro
á
su
sepul-
tura
,
donde
entró
,
se
acomodó
,
y
volvió
4
morir,
ha-
biéndose
hecho
despues
muchos
sufragios
por
su
alma.
El
concilio
de
Basiléa
produce
este
famoso
milagro
con-
tra
el
artículo
cuarto
de
los
husitas,
que
defendian
no
E
la
Iglesia
tener
rentas
,
ni
poseer
bienes
tempo-
rales.
A.
vista
de
tan
gran
prodigio
se
suspendió
por
algun
tiempo
la
cólera
del
Rey
contra
el
Obispo;
pero
no
duró
mucho
la
bonanza.
Gemian
todos
los
estados
del
reyno
baxo
la
intolerable
tiranía
del
Príncipe
mas
di-
soluto
que
se
habia
visto
en
el
trono;
y
no
hallándose
siquiera
uno
que
se
atreviese
á
hacerle
una
humilde
re-
presentacion
,
se
recurrió
al
generoso
Estanislao
,
que
tercera
vez
fue
á
representarle
cuánto
debia
temer
la
indignacion
de
Dios,
justamente
irritado
contra
tantos
delitos
como
habia
cometido.
Hízolo
con
tanto
respeto
y
con
tantas
lágrimas,
que
Boleslao
se
mostró
algo
en-
ternecido
;
pero
como
el
Santo
le
estrechase
4
que
se
convirtiese,
no
quiso
darle:
oidos
;
y
se
entregó
mas
que
nunca
al
abismo
de
sus
desórdenes.
.
Gemia
Estanislao
dia
y
noche
en
la
presencia
de
Jos,
no
cesando
de
pedir
la
conversion
del
Rey,
y
añadiendo
nuevas
penitencias
á
sus
oraciones
y
á
sus
lágrimas.
Pero
viendo
que
nada
aprovechaban
estos
re-
medios,
juzgó
que
debia
echar
mano
de
la
severidad
de
las
censuras;
y
habiéndole
separado
de
la
comunion
de
los
fieles,
le
interdixo
la:
entrada
en
la
iglesia.
En-
furecióse
Boleslao
,
y
resolvió
librarse
de
una
vez
del
santo
Obispo.
Supo
que
se
habia
retirado
4
la
capilla
de
san
Miguel,
poco
distante
de
la
ciudad,
y
le
si-
guió
para
poner
su
intento
en
execucion:
dixeron
al
Rey
que
estaba
celebrando
el
santo
sacrificio
de
la
misa,
y
mandó
á
sus
guardias
que
le
matasen
en
el
mismo
altar.
O
se
espantó
el
Santo
á
vista
de
los
asesinos,
porque
140
AÑO
CRISTIANO.
habia
mucho
tiempo
que
se
consideraba
como:
víctima
destinada
al
sacrificio
;
pero
los
asesinos
se
atemori=
-zaron
tanto
á
vista
del
Santo,
que
poseídos
de
un
pavo-
roso
respeto,
se
salieron
de
la
iglesia;
lo
que
visto
por
el
desdichado
Rey,
lleno
de
un
rabioso
furor,
él
mismo
to-
mó
un
sable
,
y
descargó
sobre
la
cabeza
de
Estanislao
tan
terrible
golpe,
que
le
tendió
muerto
sobre
el
mismo
altar
en
que
estaba
celebrando,
habiendo
sucedido
esto
el
dia
8
de
mayo
del
año
1079.
5
Enfurecido
mas
y
mas
el
impío
Rey
con
el
horrible
delito
que
acababa
de
cometer
,
mandó
que
sacasen
de
la
iglesia
el
santo
cuerpo,
y
que
haciéndole
pedazos,
los
arrojasen
en
el
campo
para
que
sirviese
de
presa
£-las
aves
de
rapiña.
Pero
tomó
Dios
de
su
cuenta
la
de-
fensa
de
aquellas
sagradas
reliquias
;
porque
envió
una
águila,
que
haciéndolas
centinela
dia
y
noche,
espantó
4
todas
las
bestias
carniceras,
hasta
que
juntando
los
canó-
nigos
los
esparcidos
miembros
del
santo
cuerpo,
le
en-
terraron
secretamente
delante
de
la
iglesia
de
san
Mi-
guel,
donde
no
tardó
el
Señor
en
manifestar
la
gloria
del
santo
Obispo,
Llegó
á
los
oidos
del
papa
Gregorio
VII.
la
noticia
de
este
sacrílego
parricidio,
y
al
punto
fulminó
excomu=
nion
contra
el
rey
Boleslao
,
y
contra
todos
sus
cómpli-
ces
,
dando
órden
al
arzobispo
de
Gnesnes
,
y
á
todos
los
obispos
de
Polonia
,
para
que
los
denunciasen
pública=
mente
,
y
cerrasen
todas
las
iglesias.
A
los
principios
mos-
tró
el
Rey
hacer
poco
caso,
y
aun
burlarse
de
la
excomu-
nion
y
del
entredicho
;
pero
no
dexó
Dios
por
largo
tiem-
po
sin
castigo
este
desprecio.
Vióse
aquel
desventurado
Príncipe
objeto
infeliz
del
ódio
y
de
la
exécracion
de
to-
dos
sus
pueblos;
acometiéronle
4
un
tiempo
todas
las
des-
gracias;
perdió
en
menos
de
seis
meses
cuantas
conquistas
habia
hecho
á
sus
enemigos;
encendióse
la
guerra
civil;
y
trastornadas
despues
las
estaciones
del
año,
acabaron
de
arruinar
á
todo
el
reyno.
,
-Pero
ninguna
de
estas
desgracias
le
causaba
tanto
dolor
y
tanta
rabia
,
como
la
noticia
de
las
maravillas
que
cada
dia
obraba
Dios
en
el
sepulcro
del
Santo.
Qui-
so
informarse
por
sí
mismo
si
era
verdad
que
por
la
noche
se
iluminaba
el
sepulero
con
una
claridad
mila-
MAYO.
DIA:
VIL
o
1AI
grosa.
Y
habiendo
subido
al
castillo
de
Caso.
ul
go
que
descubrió
aquella
claridad
,
quedó
S
ES
e
pasmo
,
que
casi
perdió
el
juicio.
La
inquietud
y
turt
as
cion
de
su
conciencia
crecía
al
paso
de
las
desgracias;
y
dexando
á
Polonia,
se
refugió
en
el
reyno
de
Hungría
á
la
proteccion
del
rey
Ladislao
;
pero
siguiéndole
en
to-
das
partes
la
justicia
de
Dios,
acabó
de
perder
el
juicio;
errante
por
los
campos
y
por
los
bosques,
murió
mise=
rablemente,
siendo
las
fieras
sepultura
de
su
cuerpo,
Duraron
las
milagrosas
luces
sobre
la
de
nuestro
San-
to
por
espacio
de
diez
años,
esto
es,
hasta
que
su
cuerpo
fue
trasladado
con
grande
solemnidad
á
la
catedral
de
Cracovia,
y
colocado
en-un
magnífico
sepulcro
donde
le
honró
Dios
con
tanto
número
de
milagros,
que
hicieron
su
nombre
célebre
en
todo
el
Universo,
y
obligaron
á
la
silla
apostólica
á
declararle
por
insigne
mártir,
La
misa
es
en
honra
del
Santo
,
y
la
oracion
es
la
siguiente.
Deus
>
Pro
cujus
'honóre
glo-
riósus
pontifex”
Stanislaus
gla-
diis
impiorum
occúbuit
:
presta,
quesumus
,
ut
omnes
ejus
implo-
rant
auxilium
,
petitionis
sue
salutarem
conseguantur
effectum:
Per
Dominum
nostrum
Jesum
Christum,..
(0)
Dios
,.por
cuya
honra
¡mu-
rió
el
glorioso
pontífice
Estanis-
lao
á
violencia
de
las
espadas
de
los
impíos;
suplicámoste
nos
con=
cedas
que
todos
los
que
imploran
su
amparo
,
consigan
el
saludable
efecto
de
su
peticion:
Por
nuestro
Señor
Jesucristo.e
La
epístola
es
del
cap.
5.
del
libro
de
la
Sabiduría,
y
la
misma
que
el
dia
L,
fel.
9.
NOTA.
»
Así
algunos
escritores
modernos
,
como
tambien
al-
»gunos
padres
antiguos,
han
dudado
si
este
libro
es
ver=
»daderamente
de
Salomon;
bien
que
todos
convienen
»que
es
del
Espíritu
santo.
Pero
fuera
de
atribuírsele
ȇ
Salomon
san
Cipriano
,
san
Agustin,
Orígenes,
8c.
»no
hay
mas
que
leer
los
versículos
7
y
8
del
capítu-
»lo-9,
para
quedar
plenamente
convencido
de
que
no
»fue
otro
su
autor,
142
AÑO
CRISTIANO.
REFLEXIONES,
Í
asensatos
de
nosotros
,
que
calificábamos
su
vida
de
lo»
cura,
y
se
muerte
de
¿ngloriosa
:
¡y
ahora
los
vemos
allí
elevados
á
la
dignidad
de
los
hijos
de
Dios!
Es
cierto;
las
ilusiones
alucinan
durante
la
vida;
pero
su
engaño
no
pasa
los
límites
de
la
muerte
;
nuestras
preocupaciones
du-
ran
lo
que
duran
nuestros
dias.
¡
Pero
qué
cosa
tan
triste
es
no
conocer
el
error
hasta
que
ya
se
tiene
á
cuestas
la
pe-
na!
Terrible
arrepentimiento
aquel
que
jamás
se
ha
de
acabar,
y
ya
no
tiene
remedio.
No
todas
las
ilusiones
son
del
entendimiento
;
tambien
el
corazon
,
tambien
la
voluntad
padecen
las
suyas;
y
es-
tas
son
verdaderas
enfermedades,
las
mas
incurables;
nin-
guna
que
no
sea
voluntaria
,
y
todas
siempre
molestas,
siempre
peligrosas.
Nunca
se
descamina
á
medias
el
que
se
descamina
por
inclinacion.
-
El
amor
propio
es
el
manantial
mas
fecundo
de
las
ilu-
siones
del
corazon.
Nunca
se
desconfia
de
éllas,
porque
siempre
son
gratas
á
los
sentidos
;
apenas
reynan
en
el
al-
ma,
cuando
la
razon,
digámoslo
así
,
pierde
su
libertad.
El
entendimiento
,
el
genio,
la
educacion
,
todo
sigue
ciega-
mente
la
impresion
que
hacen;
todo cede
á
éllas.
Ni
las
pasiones
hacen
progresos,
ni
causan
daños
sino
á
favor
de
las
nieblas
que
las
ilusiones
levantan.
Hasta
los
errores
del
entendimiento
no
tienen
otro
principio.
Es
menester
curar
el
corazon
si
se
quiere
cegar
el
manantial
mas
or-
dinario
de
estos
errores.
>
Son
pocas
las
personas
que
se
pueden
reputar
exéntas
de
estos
engaños
de
la
voluntad;
¿
y
son
menos
las
que
se
defienden
de
éllos?¿
Qué
condicion,
qué
estado
puede
ha-
Jlarse
tan
feliz
que
sea
impenetrable
á
estos
errores
?
Los
grandes
por
lo
comun
nacen
tan
llenos
de
tales
preocupa-
ciones
á
favor.
de
su
grandeza
,
que
Tara
vez
se
desenga-
ñan
de
éllas;
el
pueblo
se
alimenta
con
el
mayor
gusto
de
todo
aquello
que
le
lisonjea;
el
mundo
es
verdadera-
mente
el
pais
propio
y
nativo
de
las
ilusiones
del
corazon;
pocos
mundanos
hay
que
no
estén
preocupados
de
estas
ilusiones.
¿Pero
qué
imperio
no
logran
éstas
sobre
un
áni-
mo,
sobre
un
corazon
que
forma
de
éllas
la
regla
de
su
devocion,
de
su
conducta
,
y
aun
de
su
religion
*
MAYO.
DIA
VIL
143
Los
efectos
ordinarios
de
estas
ilusiones
son
una
ambi-
cion
insaciable
,
un
fondo
sin
suelo
de
avaricia,
una
obsti-
nacion
invencible
en
el
error,
una
adhesion
tenaz
y
ca-
prichosa
al
partido
que
se
sigue,
una
aversion
de
por
vi-
da,
un
ódio
invencible
,
una
hipocresía
de
profesion
,
un
precipitarse
sin
remordimiento
,
y
un
querer
perderse
con
resolucion
de
jamás
arrepentirse.
No
hay
vicio
4
quien
“estas
ilusiones
no
lísonjeen;
pocos
que
no
pretendan
ha-
cer
plausibles,
y
que
no
adopten.
Y
aquella
artificiosa
seguridad
con
que
viven
muchas
personas
,
cuya
con-
ciencia
tiene
tantos
motivos
para
estar
sobresaltada,
no
nace
de
otro
principio
mas
natural
y
mas
comnn
que
de
estas
ilusiones
voluntatias.
s
Nos
insensáti!¡
Ah,
qué
insensatos
hemos
sido!
¿Qué
tiempo
es
de
abrir
los
ojos
cuando
ya
todo
es
tinieblas
pa-
ra
nosotros
?
¿qué
tiempo
es
de
conocer
y
de
confesar.
el
error
cuando
ya
nos
hallamos
en
el
precipicio?
Debié-
ramos
haber
desconfiado
con
tiempo
de
nuestro
propio
dictámen
,
que
sirvió
de
juguete
y
de
burla
4
nuestro
co-
razon
:
debiéramos
haber
escuchado
sin
preocupacion
los
consejos
saludables
de
aquellos
á
quienes
habia
escogido
Dios
para
que
nos
dirigiesen;
debiéramos
haber.dado
oi-
dos
á
la
Iglesia,
y
no
habernos
hecho
esclavos
de
la
pa-
sion,
de
la
vanidad:
y
de
nuestro
propio
juicio.
¡
Insensatos
de
nosotros
!
¡insensatos
de
nosotros
|
Esta
será
la
cantine-
la
de
los
disolutos
y
de
los
hereges
en
la
otra
vida
:
Vos
insensati!
Confesion
sin
provecho;
confesion
muy
inútil.
Debieras
haberla
hecho;
debieras
haberlo
creido
cuando
te
lo
decian
»,
cuando
te
hallabas
en
estado
de
enmendarte
y
de
corregirte.
El
evangelio
es
del
capítulo
15.
de
san
Juan,
Ln
illo
tempore
dixit
Jesus
dis-
En
aquel
tiempo
dixo
Jesus
á
cipulis
suis:
Ego
sum
vitis
ve-
sus
discípulos
:
Yo
soy vid
ver-
sa,
eb
Pater
meus
agricola
est.
dadera,
y
mi
Padre
es
el
culti-
Omnem
Palmitem
in
me
non
fe=
vador,
Todo
sarmiento
que
no
lle=
Tentem
frucium
,
tolles
eum:
er
ve
fruto
en
mí,
le
quitará;
y
to-
Omnem,
qui
fert
fructum,
pur=
do
aquel
que
lleya
fruto
,
le
mon-
8abis
eum
,
ut
fructum
plus
affe=
dará
para
que
lleve
mas.
Vosotros
Tat.
fam
vos
mundi
estis
propier
estais
ya
limpios
en
virtud
de
la
Sermonem.
quem
locutus
sum
vo-
palabra
que
os
he
anunciado,
Per-
144
bis.
Manete
in
me,
et
ego
in
vo-
bis.
Sicut
palmes
non
potest
ferre
fructum
d
semetipso
y
visi
man-
serit
in
vite:
sic
nec
vos,
nisi
¿in
me
manseritis.
Ego
sum
vi-
fis,
vos
palmites
,
quí
manel
in
me,
et
ego
ineo,
hic
fert
fruc=
zum
multum
,
quia.
sine
me
ni-
hil.
potestis
facere.
Si
quis
in
me
non
manserit
,
mittetur
fo-
rás
sicut
palmes,
et
arescet
,
et
colligent
eum
,et
in
ignem
mit-
tent,
er
arder.
Si
manseritis
in
me,
eb
verba
mea
in
vobis
man-
serint
,
quodcumque
volueritis,
petetis,
eb
fier
vobis.
AÑO
CRISTIANO.
maneced
en
mí,
y
yo
en
vosotros.
Así
como
el
sarmiento
no
puede
llevar
fruto
por
sí
mismo,
si
no
permanece
en
la
vid;
de
la
mis-
ma
manera
tampoco
vosotros
,
si
no
permaneciéreis
en
mí.
Yo
soy
la
vid
,
vosotros
los
sarmientos:
el
que
está
en
mí,
y
yoen
él,
éste
lleva
mucho
fruto
,
porque
sin
mí
no
podeis
hacer
cosa
al-
guna.
Si
alguno
no
permanecie-
re
en
mí,
será
arrojado
fuera
co=
mo
el
sarmiento
,
y
se
secará,
y
le
cogerán,
y
echarán
en
el
fuego,
y
arderá.
Si
permanecié-
reis
en
mí,
y
mis
palabras
se
conservaren
en
vosotros
,
pedireis
lo
que
quisiereis
,
y
0s
será
con=
cedido.
MEDITACION.
La
desdicha
de
una
vida
ociosa
é
inútil.
PUNTO
PRIMERO.
Considera
el
sentido
de
estas
palabras:
Omnem
palmi-
tem
in
me
non
ferentem
fructum.
,
tollet
eum:
todo
bástago
inxerto
en
mí,
que
no
lleváre
fruto,
mi
Padre
le
arran-
cará.
No
basta
que
la
rama
esté
unida
al
tronco,
es
me-
“nester
que
dé
fruto;
cuando
no
le
da,
se
la
corta
con
todas
sus
hojas;
arrójase
en
el
fuego,
y
arde.
Esto
es
justamen-
te
en
lo
que
pára
una
vida
ociosa.
¿Pues
qué
suerte
han
de
esperar
aquellas
personas
que
encanecen
en
una
vida
ociosa
y
regalona,
cuyos
dias
.
vacíos
son
,
por
decirlo
así
,
como
dias
de
invierno
estéri-
les
y
helados?
¿
De
qué
utilidad
puede
ser
para
el
cielo
una
vida
enteramente
pagana
de
aquellas
gentes
del
mun-
do,
que
ignoran
hasta
los
primeros
principios
de
la
re-
ligion,
ó
si
están
instruidos
en
éllos,
viven
sin
practi-
carlos
?
MAYO.
DIA
VII:
145
Ciertamente,
al
ver
en
que
se
ocupa
ordinariamente
el
dia
de
hoy
la
mayor
parte
de
la
gente
del
uado
y
se
pudiera
preguntar
si
bastaba
el
nombre
y
la
profesion
de
cristiano
para
no
hacer
en
todo
el
dia.cosa
de
provecho;
Ósi
la
inaccion
y
la
inutilidad
se
reputan
por
vida,
cris>
tiana
entre
los
cristianos.
¿Cuántos
se
hallan
tan
ociosos,
que
fastidiados
de
su
misma
ociosidad
no
encuentran
tiem-
po,
Ó
por
mejor
decir,
no
tienen
paciencia
para
asistir
al
santo
sacrificio
de
la
misa?
En
cierta
manera
se
pudiera
decir,
que
en
fuerza
de
querer
parecer
poco
devotos
Y
aun
poco!
cristianos,
dexan
de
serlo.
Concursos
de
ocio=
sidad,
visitas
inútiles,
partidos
de
juego,
entretenimientos
sin
substancia,
diversiones
frívolas
,
espectáculos
y
holga-
zanería
;
en
esto.se
pasa toda
la
vida,
por
lo
menos
has-
ta
que
un:
reves
de
fortuna,
ó
una
edad
avanzada
ya,
y
disgustada
de
todo,
condenan
á
un
hombre
al
retiro;
y
aun
entonces
su
vida
se
reduce
/á
una
ociosidad
enfadosa
y
haragana,
que
entra
á
suceder
á
la
divertida
y
rega-
lona.
Los
últimos
dias
de
la-
vida
son
mas
inquietos
,
pero
no
son
menos
ociosos.
Entonces
se
hace
un
hombre
ocio=
so
por
necesidad
,
despues
de
haberlo
sido
por
gusto...
Parece
que
basta
ser
una
persona
rica,
ser.de
distin-
cion,
ser
jóven
ó
tener
empleo,
para
juzgarse
con
derecho
de
perder
el
tiempo;
sin
que
de
ordinario
tenga
otra
ocu-
pacion
que
la
inquietud
que
la
causa
el
saber
cómo
ha
de
perderle.
Una
muger,
casada
con
un
marido
cuya
for-
tuna
suple
la
obscuridad
de
su
nacimiento,
se.
persuade
que
la.
tendrian
«por
una
muger
ordinaria
y
por
plebe;
ya:si
la
viesen
:trabajar
,
y
dexa
el
cuidado
de
su
Gata
4
una
ama
de
llaves,
ó
á
criados.
y
criadas
asalariadas.
Las
visitas,
los
cortejos,
el
tocador,
el
paseo
,
los
es-
pectáculos
y
el
juego
la
consumen
todo
el
tiempo;
con
asistir.
superficialmente
á
la
iglesia
por
costumbre
,.
por
moda
,
ó
de
pura
ceremonia
;
con
hacer
ciertas
monadas
Ó
ciertas
exterioridades
de
devocion,
Juzga
que
ya
no
ha
Menester
mas
para
acallar
los
remordimientos
de
aquella
conciencia
justamente
sobresaltada.
Este
es
el
plan
de
vi-
da de
muchas
personas
que
hacen
profesion
de
cristianas;
ésto
es,
que
siguen
una,
religion,
en
la
cual
se
condena
hasta
la
mas
mínima
palabra
ociosa,
y
que
indispensable-
Mente
pide
de
todos
sus
secuaces
una
diga,
pia
»
laborio-
248
AÑO
CRISTIANO.
gozo
y
de
admiracion,
corrió
á
la
celda
del
Santo,
y
abrazándole
con'
ternura
y
con
respeto,
Padre,-le
dixo,
vengo
d
quejarme
de-que
me
hayas
ocultado
quién
eres;
y
ahora
lo
ignoraria
si
Dios
no
me
lo
hubiera
revelado.
No
pudo
Juan
disimular
su
sentimiento
de
verse
descubierto;
y
habiendo
dado
á
entender
que
pensaba
en
retirarse
á
otra
parte
,
san
Sabas
le
conjuró
que
no
se
moviese
dán-
dole
palabra
delante
de
Dios'de
no
“descubrir
á
persona
alguna
quién
era;
Con
esta
promesa
se
aquietó',
y
habién-
dose
encerrado
en
su
celda,
estuvo
en
élla
cuatro
años
sin
hablar
palabra.
No
salió
de
élla
sino
para
asistir
á
la
consagracion
de
la
iglesía
dedicada
á
la
santísima
Vír-
gen,
que
habia
edificado
san
Sabas,
y
vino
4
consagrar
sán
Elías,
patriarca
de
Jerusalen,
el
cual
quiso
verá
nuestro
Juan
¿y
no
quedó
menos
admirado
desu
humil=
dad,
que
de
su
raro
mérito.
Habiéndose
introducido
en
la
nueva
Laura
el
espíritu
de
division
y
de
parcialidad
,
se
retiró
de
élla
san
Sabas;
y
Juan,
á
la
sazon:de
cincuenta
años,
no
queriendo
tener
comercio
con
los
sediciosos
,
la
abandonó
tambien:
“y
se
fue
al
desierto
de
Ruba;
donde
vivió
nueve
años
sin
haz
blar
con
persona
alguna,
sustentándose
de
la
fruta
y
rai-
cer
silvestres
que
él
mismo
iba
á
coger
en
aquella
vasta
soledad.
: s h
Hicieron
en
élla
una
incursion
los
sarracenos,
condu-
cidos
de
Alamundar';
llenando
de
sobresalto
y
de
turba=
cion
á
aquel
santo
desierto;
pero
asegurado
Juan
en
la
confianza
del
Señor,
no
pensó
en
refugiarse
á
otra
parte.
Prometiósela
Dios
enviándole
un
leon
que
no
se
apartaba
de
sulado,
y
ponia
en
fuga
á
los
bárbaros.
Sosegadas
las
turbaciones
de
la
Laura,
volvió
á
élla
san
Sabas,
y
ansioso
de
ver
á
nuestro
Santo,
le
fue
4
bus-
car,
y
le
cónduxo
á
su
primera
celda,
donde
estuvo
cua-
renta
años
sin
hablar
con
nadie
sino
con
Dios,
poniendo
todo
su
cuidado
en
hacerse
invisible
y
desconocido
á
los
hombres.
No
dexó
el
Señor
de
manifestar
la
santidad
de
su
Siervo
con
muchas
maravillas.
Vino
á
visitar
los
santos
lugares
de
Jerusalen
un
arzobispo
del
Asia,
llamado
Athe-
ro,
hombre
de
gran
virtud;
y
estando
en
oracion
,
tuvo
una
vision
en
la
que
se
le
dió
á
entender
era
voluntad
de
MAYO.
DIA
XUL
249
Dios
que
visitase
la
Laura
de
san'Sabas,
para
admirar
en
élla
un
vaso
de elección
'en
la
persona
del
solitario
Juan,
que
siendo
obispo'se
habia
“hecho
simple
religioso;
y
ca-
si
invisible
4
los
hombres
mortales,
pasaba
la.
vida
en
pe-
nitencia
y
soledad,
meditando
dia
y
noche
las
verdades
eternas.
No
perdió
Athero
un
instante
de
tiempo;
voló
al
desierto,
y
arrojándose;
:á-los
«pies
del
Santo,
publicó
en
presencia
de
san
Sabas
y
de
todos
los
monges
las
mara-
villas
que
Juan
les
habia:
ocultado.
:
Muerto
san
Sabas,
se
apareció
4.
nuestro
Santo,
y
le
dixo
que
aunque'era:tan
ardiente
su
deseo
de
ver
y
go-
zar
de
Dios,
queria
su
Magestad
detenerle
en
la:
tierra
por
algun
tiempo
pata:que
consolase
y
fortaleciese
en
la
fé
á
sus
hermanos
durante
una
cruel
persecucion
que
ha=
bianide
mover
los
heregeso
00001009
so:
¡ORIO
e
:
Con
efecto,
no
se
puede
decir'ló
mucho
que
tuvieron
que
padecer
aquellos
monges
en
defensa
de
la
verdad,
contra
los
que
seguian
los
dogmas
de
Orígenes
y
de
Teo-
doro
de
Mopsuesta;
péro
nutica
pudo!
penetrar
el
error
en
una
comunidad
de
anacoretas
de-que
era
tenidopor
guia
y
pór
cabeza
nuestro:
Santo.
En
váno
fue
persegui-
do;
declaróse
abiertamente
contta'
el
error:
y
sufrió
la
mas
dura
persecucion:
por
defender
los
decretos
de
la
Igle-
sia.
En
fin,
colmado
de
dias
y
de
merecimientos,
siendo
de
edad
de
ciento
y
:cuatro:añós:,
sin
haber:
perdido
mi
el
vigor
del
espíriti
,
ni
aquella
dulzura
que
conservó
'
siempre
inalterable,
despues
«de
haber
pasado
setenta
y
seis
años
en
el
desierto,
y
casi
todo
este
tiempo:en
una
“elevada
contemplacion
,
en
una
asombrosa
penitencia
y
un
contínuo
silencio,
murió
con
la:
muerte
de
los
santos
el
año
558,
y
muy
presto
fue
el
objeto
de-la
veneracion
del
pueblo,
ñ
La,
misa.
es
del
Comun
de:
confesores
pontífices
,
y
la
oracion!
la,
siglientes
3
2
£
$
í
JOE
D
¿
15601
4);
Li
O
Sip
2,
quesumus
,
OmnIPotens
Suplicámoste
,
6
Dios
omnipoten-
“Deus,
ut
qui
beati
foanmis
con-
te,
nos'concedas
que
la
yenera-
essoris
tui
veneranda
solemhi-
ble
solemnidad
del
bieríaventurado
*1as,
et
dewotionem
nobis
augeat,
Juan,
tu
confesor/y
pontífice,
au-
250
AÑO
CRISTIANO.
etosalutem
;
Per
Dominum'nos=
mente
en
nosotros
la
devocion
y'el
ÍTUM
o
5
deseo
de
nuestra
salvacion:
Por
nuestro
Señor...
:
La
epístola
es
del
cap.
44.
y
45.
de
la
Sabiduría
y
la
misma
que
el
dia
I,
folio
80.
?
a
NOTA.
>El
libro
intitulado
el
Eclesiástico,
que
algunos
in=
»tulan
en
griego
libro
de
toda
virtud,
fue
compuesto
en
»hebreo
como
se
advierte
en
su
prólogo
por.
un
judío,
»llamado
Jesus,
hijo
de
Sirach,
y
traducido
en
griego
»
por
un
nieto
del
autor
en
tiempo'de
Ptolomeo
Physcon,
».ciento
yy.
cuarenta
y
cinco
¡años
antes
de
la
venida
de
»
Cristo,
Declaróse
por
libro
canónico
en
el
concilio
de
»
Roma
en
tiempo:
del
papa
Gelasio
;
despues
por
un
».decreto
de
Eugenio,
y
últimamente
en
el
concilio
de
%Trento.
REFLEXIONES.
ÑN.
o
se
halló
quien
guardase
como
él
la
ley
del
Atisimo.
El
verdadero
mérito
del
hombre
depende
de
su
perfecta
sujecion
á
la
ley
de
Dios.
El
que
no
es
buen
cristiano
no
puede
ser
hombre
de
bien;
pues
hablando
en
rigor,
so=
lamente
es
hombre
de
bien
el
buen
cristiano.
El
naci-
miento
,
la
complexion.,
el
genio
,
la
educacion;
el
co-
metcio
del
mundo,
el
estudio,
la
reflexion,
y
hasta
las
mismas
pasiones
pueden
hacer
á
un
hombre
oficioso,
ser-
vicial
y
cultivado;
pero
la
verdadera
honradez
solo
pue-
de
ser
fruto
de
la
virtud
cristiana.
Sin
éllapuede
un
hom-
bre'ser
obsequióso
por
inclinacion,
grato
por
interes
ó
por
orgullo,
apacible,
atento,
bizarro
por
artificio
;
pe-
To
estas
son
apariencias,
representaciones
y
meras
exte-
riofidades.
Cuídase
poco
en
el
mundo
de
ser
hombre
de
bien
en
realidad
;
todo
el
empeño
es
parecerlo.
Puéden-
se
muy
bien
saber
todas
las
ceremonias
exteriores,
y
practicarlas
ni
mas
ni
menos
como
un
comediante
re-
presenta
el
papel
de
rey
€n
el
teatro.
La
que
se
llama
,
honradez
ú
hombría
de
bien
en
el
mundo
consiste
en
“un
modo
de
portarse
arreglado,
atento,
cortesano,
ob-
«sequioso
y
cultivado.
El.
mundo
no
pide
mas;
pero
todo
¿MAYO:
DIA
XUL
28r
esto
'pliede
serrúna
monada
'ó
un
puroraparatol,
y
acabó-
se.
Con
efecto,
«ese
finigido
hombre:de
bien,
tan
bizarro,
tan
atento
,
tan
servicial
y
tan
magnífico,
allá
detras
de
cortina
frecuentemente
no
viene
á
seromas
que
un
trapa-
cero.,
un
vicioso,
un
hombre
brutal.
La
verdadera
hom-
bría
de
bien'
cuesta.
mucho
al
corazon.
Es
preciso
supurar
sus
hinchazones
y
endulzar
sus,
amarguras,
allanar
sus
des:
igualdades
,
reprimir
sus
ímpetus.
Éste
vencimiento
solo.
puede
ser
obra
de
la
virtud.
Las
pasiones,
tan
contrarias
á
la
verdadera
hombría
de:bien
no
reconocen
otro
due-
ño
que
las
sujete.
El
estudio,
el
entendimiento,
la
polí=
tica
y
el
uso
del
mundo
pueden
contenerlas
por
algun
tiempo;
pero
presto
se
librarán
de:
la:
opresion,
y
reco=
brarán
su
libertad
con
usuras.
De
aquí
nace
que
comun-
mente
el
hombre
de
bien
del
mundo
lo
es
solo.
por
ku-
mor-,
por
interes
y
por
capricho;
el
serlo
por
reglas
y
por
principios
se
reserva
únicamente
á
la
virtud.
Esta
es
la
as
enseña
4
ser
hombre
de“bien'
para
ótros
y
para
sí.
El
hombre
de
bien
nunca
es
desigual;
su
mérito
es
real
y
su
honradez
verdadera.
Debe
conocer
todos
los
res-
poo
y
todas
las
atenciones
que
pide-la
sociedad.
y
de-
€
practicarlas.
La:
fidelidad
en
desempeñar
las
obligacio-
nes.
de
su
estado
es:uno:de:
los
inas
bellos
rasgos
de
su
retrato.
El
és
buen
padre»,
buen'
pariente,
buen
amo
y:
buen
amigo.
Como:su'honradez
no
depende
del
capricho,
del
interes
ni
de
las
circunstancias
de
las
personas,
nunca
se
desmiente.
Su
rectitud
nunca
se
envejece,
su
cortesanía
siempre
es
nueva.
Superior
á
las
alteraciones
de
la
vida
y
dueño:de
sus
pasiones,
no
descompone
el
órden
y.
eco=
nomía
de
sus
operaciones
,
porque
solo
tiene
4
la
vista
su
obligacion
y
la
ley
santa
de
Dios,
única
regla
de
toda
su
conducta,
Qué
te
parece
ahora,
¿bastará
únicamente
la
buena
crianza
,
el
comercio
del
mundo,
una
capacidad
despejada
y
un
buen;juicio
para
hacer
una
obra
de
este
carácter
y
de
este
valor?
¿sin'
virtud
se.
podrá
conseguir
aquella
rectitud
inalterable,
aquella
apacibilidad
siem-
pre
uniforme
;
aquella
honradez
constante,
sin
ficcion
y
sin
artificio?
Es
hombre
de
bien
un'mundano;
tiene
pun-
donor,
espíritu,
capacidad
,
esplendor,
unas
modales
gra-
tas
y:
caballerosas
;
su:
despejo'
cautiva,
y
su
oficiosidad
encanta.
Pero
si
son
estragadas
sus
costumbres
,
si
es
de=
252
AÑO
CRISTIANO.
bil:
su
fe;
sisse
reconoce
en
él:pocoó
nada
de
religion,
¿merecerá
grande
estimacion
su
postiza
y
superficial
hon-
radez?
¿se
podrá
hacer
gran
caudal
de
aquella
máscara,
de
aquel
fantasmon
de
hombría
de
bien?
¿habrá
quien
deba
fiarse
de
aquella
artificiosa,
de
aquella
afectada
bon-
dad?
El
que
solo
es
hombre
¡de
bien:por
artificio
ó.
por
genio,
no:
lo''será:
siempre
,
ni:en
todas
partes,
ni
por
largo
tiempo.
210
124
El
evangelio
es
del
cap.
25:
de
S.
Mateo
,
9
el
misma
que
el
dia
Y”,
folio0B2.
02
0000
La
;
3
bany
oba
la
'MEDITACION.
*
“De
las
obligaciones
del
estado
de
cada
uno,
PUNTO
PRIMERO.
Contes
que
todos
tienen.en
su
estado
cuanto
han
me-
nester
para
salvarse
y
para
ser
santos,
Es
error
grosero,
y
con
todo
eso
es
muy.comun
pensar
que
se
encontrarán
menos
estorbos.,
y
se
hallarán-
mas
medios:para:salvarse
en
cualquiera
otra
condicion,
qué:en
la.
que
ha
abrazado
cada
uno;
delirio
de
imaginacion
enferma,
que
se
figura
conducirá
mucho
para
recobrar
la
salud
el
mudar
de
ca=,
ma;
pero
esta
inquietud
es
efecto
del
mal,
que
está
'en
la
sangre.
Si
te
hallas
ya.
establecido
en,el:mundo.,-34
qué
fin
suspiras
por
la
mayor
facilidad
para:
ser»santo¡que;
hay.
en:el
estado
religioso?¿4;
qué:fin,
aun
dentro
de-
la:
misma
religion,
envidias
en:
los
religiosos
de.
otra
profe=
sion
ciertos'medios:
que
te
parecen.mas
ventajosos
¡para
ser
perfectos?
Deseos
inútiles,
proyectos
frívolos
que
so-
lo
sirven
para
engañarnos,
y
para
que
cada
dia
seamos
mas
imperfectos
,«siendo'menos
regulares
y
menos-obser-
vantes.
;
pe
2d
111308215]
Efecto
es
del
extravagante
genio
¡de
los
hombres
no
apreciar
sino
lo
que:nace
muy
distante,
y'ho
hacer
caso
de
lo
que
tenemos
delante
de
los
ojos,
y
estiman
los
ex-
trangeros.
Esta
extravagancia.del
gusto
trasciende
hasta:
el
espíritu
y
corazon
cristiano,:¿
A.qué:
fin
hacer
depen-
MAYO.
DIA
XHI.
253
diente
de
la
condicion
lo
que
únicamente
depende
de
la
fidelidad
de
la
persona?
No
hay
estado
que
no
tenga
sus
obligaciones
¿
cumple
exáctamente
con
las
del
tuyo,
y
nada
tendrás
que
envidiar
á
los
mas
fervorosos.
Cuanto
mas
ligeras
Ó
mas
menudas
son
estas
obligaciones,
mas
se
merece
en
cumplirlas.
Nada
se-le
niega
á
Dios
cuan-
dose
le
ama
mucho.
El
amor
¡atiende
poco
á
la
impor=
tancia,
6.
4
la
calidad
del
servicio;:solo
se
considera
la
voluntad
y
el
gusto
del
dueño
á'
quien
se
le
hace.
Este
es
todo
el
secreto
de
la
mas
sublime
perfeccion
;
esta
es
la
verdadera
virtud.
,
y
Tu
estado
te
impone
ciertas
obligaciones
;
en
cumplir=
las
consiste
la
devocion,
el
mérito.
y.
el
fervor.
La
obscu=
ridad
de
la,
obligacion
no
disminuye
el
resplandor:
de
la
virtud,
antes
le
realza.
Aquel
Dios
que,
por
decirlo:
así,
es
el
único
que
valora
el
precio
y
el
Iérko:
con
su
apro-
bacion;
este
Dios,
vuelvo
á
decir,
no
pide
de
aquel
pa=
dre
ni
de
aquella
madre
de
familias
que
asistan
contínua=
mente
á
los
oficios
divinos,
que
esten
perpétuamente
en
la
iglesia,
que
no
falten
á
exercicio
ó
acto
alguno
de
de-
vocion
que:se
practique
en
el
pueblo
;'pídeles
que
cuiden
muy
particularmente
de
la
educacion
de
sus
hijos.
y
de
edificarlos
con
buenos
exemplos;
pídeles
que
velen
sobre
su
familia,
puesto
que
algun
día
le
han
de
dar
estrecha
cuen-
ta,
de
élla,
Pide
Dios
4
aquel
magistrado;
que
procure
hacerse
mas
y
mas
hábil
cada
dia
por
su
estudio
y
aplicacion;
pi=
de
á
aquel
militar,
que
sirva
á
Dios
y
á
su
rey
con
valor
y
con
fidelidad;
pide-4
aquel
eclesiástico,
que
desempeñe
las
inmensas
obligaciones
de
su
estado,
y
sostenga
en
todo
la
eminente
santidad
de
su
sagrado
carácter;
pide
á
aquel
religioso,
que
jamás
se
dispense
en
la
observancia
de
sus
reglas;
pide
en
fin
á
todos,
que
cumplan
con
los
deberes
de
su
estado.
Esto
es
negociar
cada
cual
con
sus
talentos;
con
esto
se
contenta
Dios
,.no
nos
pide
mas;
pero
nos
pi=
de
todo
esto,
j
¡O
mi
Dios,
y
cuánto
me.
acusa
esta
importante
ver=
dad!
¡y:
qué
de
remordimientos,
qué
de
tristes
reflexiones
ho
me
obligan
á
hacer
esta
acusacion!
*
254
AÑO
(CRISTIANO:
PUNTO
SEGUNDO.
Ordo
que
no
hay
en
la
vida
condicion;
no
hay
es
tado
que
no
tenga
sus
obligaciones
particulares.
¿Estás
consagrado
á
los'altares?
¿abrazaste
el
estado
eclesiástic
co2
¡Qué
pureza
de-costumbres
mas
exácta
Mi
qué
regul
láridad
de
porte
mas;exemplar!o¡
qué
reforma'“mas
indis=
pensable!
Obligacion
de
buenas'obras
;
obligacion
del
Ofic
cio
divino;
obligacion
de
distribuir
bien
las
rentas.
Las
diversiones
puramente
seculares
se
prohiben
;'las
concú-
rrencias
profanas
se
proscriben:
El
estudio
propio
del
es-
tadojola
ciencia.
necesaria
para
desempeñar
dignamente
el
ministerio,
estas-son'las
obligaciones
de'un
eclesiástico;
¿Y
serán
para
olvidadas
estas
obligaciones?
]
¿Vives
en
el
mundo?
¡O
mi
Dios,
de
cuántas
obli=
gaciones
de
conciencia
estás
sitiado,
que
debes
conside-
rar
como
otras
tantas
cargas
que
te
impone
la
religion!
¡qué
rectitud
,
qué
buena
fe
en
el
comercio!
¡qué
hom
bre
de
bien
en
todo
tu
porte!
¡cuánta
multitud
de
obli-
gaciones
respecto
de
tus
hijos
y
de
tus
criados!
¡qué
pre-
cision
de
darles
buen
exemplo!
¡cuántas
reglas
de
com-
postura,
que
tambien
son
obligatorias!
Es
el
mundo
la
re-
gion
de
las
pasiones,
y
debiera
ser
el
cadahalso
de
su
suplicio.
¿En
qué
otro
lugar
hay
mayor
precision
de
combatirlas
'y
de
vencerlas?
El
mundo,
respecto
de
la
salvación
,
es
un
pais
enemigo
en
que
es
necesario
estar
siempre
con
las
armas
en
la
mano.
¿Pedirá
por
ventura
este
estado
almas
ociosas
,
Ó
espíritus
cobardes?
En
fin,
¿logras
la
dicha
de
haber
abrazado
el
esta-
do.
religioso
+
¿
qué
obligaciones
mas
estrechas
ni
mas-de-
licadás
“que:
las
que
'te
imponen
tus
sagrados
votos?
;
y
será
razon
que
reputes
todas
tus
reglas:
por'
unos
me-
ros
consejos
*
En
tus
constituciones
y
en
tu
Instituto
se
contienen
muchas
obligaciones
que
no
puedes
ignorar-
las.
Por
estos
documentos
se
ha
de
sentenciar
definitiz
vamente
el
proceso
decisivo'
de'tu
suerte
'éterna:
¡O
mi
Dios,
y
qué
digúo
de"lástima
es
un
religioso”
inobser=
vante
y
tibio!
¿Quién
podrá
asegurarle
4
la
hora
de
la
muerte
,
cuando
se
le
representen
todas
sus
obliga-
ciones?
(MAYO:
DIA
XUL
235
No
hay.
estado
quenó.las
tenga
;
y
en
el.
cumplimiento
de
éllas,
consiste
todo.
el:
mérito.
Cualquiera
otra
deyo-
cion
es
error;
y,
esto
mismo
hace
evidencia
de.que
la
san-
tidad
está»en-la
mano
de:todos.
Nunca
nos
faltan
los-au-
xilios.necesarios
proporcionados:
á.
10;
que
hemos,
menes-
ter;
lo.ique
nos
falta
muchas
veces:.es
la
fiel
y
debida
co-
rrespondencia
á
estos
auxilios.
is
;
y
Uno
de
éllos,
Señor,
es
la
gracia
que
me
dispensais
para
hacer
estas
reflexiones;
pero'muy
desgraciado
seré
sihago
inútil
esta
gracia.
No
lo
permítais
,
Señor,
pues
ya
he
tomado'mi
partido.
De-hoy.en
adelante
toda
mi
aplicacion
y«todo
mi
estudio
será
,
mediante
vuestra
divi-
na
gracia,
comprender
bien
mis
obligaciones,
y
dedicar-
me
á
cumplirlas.
vopovsl
¡JACULATORIAS,
ire
obagim
ls,
19%
Paratus::sum,
et
non.sum
turbatus
:
ut
custodiam
mandata
tua.
Salm,
118.
Pronto
estoy
Señor
,
4
cumplir
con
las
obligaciones
de
mi
estado,
sin
que
nada
sea
capaz
de
hacerme
titubear
en
esta
resolucion,
.005.
iio
In
eternum
non
obliviscar
justificationes
tuas:
quia
in
ipsis
vivificasti
me.
Salm.
118.
/
No
»
Dios:
mio,
jamás
me
olvidaré
del
cumplimiento
de
mis
obligaciones,
pues
en
esto
cumplo
vuestra
ley
,
que
es
la
queme
vivifica,-'.
-
PROPOSITOS.
.
H.
aquí
un
asunto
muy
copioso
para
el
exámen
y
pa-
ra
la
confusion
de
toda
suerte
de
personas.
La
virtud
mas
elevada
consiste
en
que
cada
uno
cumpla
fiel
y
constan=
temente
con
las
obligaciones
de
su
estado.
Ninguno.
las
ignora
;
todas
éllas
estan
en
la
mano
de
cada
uno;
ningu-
na
hay
que
no
sea
conveniente;
¿pues
quién
podrá
dis-
culpar
su
negligencia
«si
no
es
santo?
Si
estamos
en
el
mundo
,
no
hay
que
ir
á
los
cláustros
con
nuestros
qui-
Mméricos
proyectos,
ni
con
nuestros
vanos
deseos,
ni
es
menester
ir
con
éllos
á
la
Tebayda
si
nos
hallamos
en
la
235
AÑO/'CRISTIANO.
religion.
En
la
vida
mitigada
del:
religioso
institúto
que
hemos
abrazado,
no
tenemos
que
envidiar
á
los
que
eliz
gieron
otro
mas
austéro.
El
estado
en
que
nos
hallamos,
la:
condición
en
que
vivimos
tiene
susiobligaciones
;
este
religioso
instituto
tiene
sus
reglas.
Dios
no
te
pide
mas
que
el
exácto
cumplimiento:de
esas
obligaciones
,
la
pun=
tual
observancia
de
esas
reglas.
El
tesoro
de
la
felicidad
eterna
está,
digámoslo
así,
en
tu
heredad
;
él
es
teso-
ro
escondido
para
muchos,
que
no
quieren
hacerse
san=
tos:sino
donde
esten;
pretendiendo
que
el
terreno
que
pi-
san
solo
puede
producir
espinas.
Cultívenle
bien,
y
ve-
rán
como
fructifica
4
proporcion
del
cultivo.
Convénce-
te
hoy
á
esta
verdad
llena
de
consuelo,
y
no
pienses
en
hacerte
santo
sino
en
el
estado
fixo
en
que
te
hallas,
cum=
pliendo
con
las
obligaciones
de
él.
2
Conviene
que
hagas
desde
luego
ún
breve
apunta-
miento
de
estas
obligaciones.
Si
estás
en
el
mundo,
mira
cuáles
son
las
obligaciones
de
tu
estado,
cuidados
perso=
nales
de
la
familia
y
de
los
domésticos,
atencion
á
sus
costumbres,
vigilancia
sobre
su
porte,
respeto
y
modestia
religiosa
en
el
templo,
frecuencia
de
sacramentos
,
devo-
ciones
de
la
mañana
y
de
la
noche,
buenos
exemplos,
8zc.
Recorre
todos
estos
deberes,
y
forma
la
resolucion
«de
cumplirlos.
Si
eres
religioso,
tienes
reglas,
Y
toda
tu
perfeccion
consiste
en
observarlas.
Exámina
cuáles
son
las
que
menos
cuidas,
y
las
que
Quebrantas
mas
frecuente-
mente.
Acuérdate
de
que
aunque
no
obligan
debaxo
de
pecado,
algun
día
sabrás
que
de
su
observancia
depende
no
solo
la
perfeccion,
sino
en
cierta
manera
la
salvacion
de
las
personas
religiosas.
Es
muy
dificultoso
quebrantar
habitualmente
la
mayor
parte
de
las
reglas,
y
guardar
los
votos.
No
te
confies
ni
te
lisonjees
con
frívolas
distincio-
nes.
En
el
tribunal
de
Jesucristo
no
se
hace
caso
de
éllas,
Comienza
desde
hoy
4
cumplir
con
tus
obligaciones,
y
á
observar
aquellas
reglas
que
has
quebrantado
hasta
«
Aquí,
MAYO.
DIA
XIII,
257
Joao
ION
OA
oo
83
DIA
TRECE.
San
Segundo,
obispo
y
patron
de
Ávila.
Ll
de
los
santos
varones
apostólicos,
que
por
los
años
del
Señor
de
63
ú
64
vinieron
á
España
á
sacarla
de
sus
errores,
fue
san
Segundo,
de
cuya
vida,
padres,
patria,
nada
mas
se
sabe
que
lo
que
el
oficio
muzárabe,
el
leccio=
nario
Complutense,
y
otros
instrumentos,
que
se
guardan
en
la
biblioteca
del
Escorial,
refieren
sucintamente.
Segun
éllos,
san
Segundo,
siendo
ya
de
edad
proporcionada
para
el
ministerio
evangélico,
fue
ordenado
por
san
Pedro
en
Roma
poco
antes
de
la
primera
persecución
sangrienta
que
movió
Neron
contra
la
Iglesia
de
Jesucristo.
Instrui-
do
por
los
santos
apóstoles
san
Pedro
y
san
Pablo
de
las
altas
obligaciones
del
ministerio
que
le
habian
confiado,
se
embarcó
con
los
demas
compañeros
suyos,
ansioso
de
po-
ner
en
execucion
tan
grande
ministerio.
En
aquel
tiempo
era
Tarragona
la
provincia
mas
floreciente
que
tenian
los
romanos
en
España.
A
élla
se
dirigian
sus
pretores
,
y
en
élla,
como
en
la
capital
de:todos
sus
dominios,
residia
su
legislacion
y
su
grandeza.
Era
muy
natural
en
esta
supo=
sicion
dirigirse
á
élla,
como
á
sitio
en
donde
seguramente
podria
lograr
su
predicacion
con
considerables
ventajas.
Pero
los
consejos
de
Dios
son
muy
diferentes
de
las
consi-
deraciones
baxas
y
rateras
de
los
hombres.
El,
que
era
el
que
regia
la
nave,
dispuso
que
llegasen
4
tomar
puerto
á
un
sitio
muy
cercano
del
que
ocupaba
hoy
la
ciudad
de
Al-
mería.
Y
si
es
lícito
conjeturar,
parece
muy
probable
que
sería
el
puerto
llamado
Urci,
6
el
que
se
dice
Puerto
mag-
no.
Apenas
pusieron
los
pies
en
tierra
,
tendieron
su
vista
sobre
una
inmensidad
de
campos
escabrosos
,
que
su
zelo,
y
predicacion
habian
de
hacer
fértiles
para
Jesucristo.
Re-
presentóseles
el
gran
trabajo
que
les
esperaba;
pero
alentó
Su
corazon
lo
justo
de
la
causa
que
trataban,
y
el
premio
«-Prometido
á
sus
fatigas.
Era
España
á
la
sazon
un
teatro
So
de-
los
Mi
264
AÑO
CRISTIANO.
iglesia
de
santa
Lucía
era
de
suyo
pobre
y
pequeñas
carecia
de
todas
aquellas
comodidades
que”
desean
los
fieles
en
las
novenas
y
vigilias
que
hacen
á
los
santos,
Por
esto
mismo
se
resfriaba
fácilmente
la
devocion
pri-
mera
que
en
la
invencion
del
sepulcro
habian
los
fie-
les.
concebido:
la
iglesia
estaba
situada
en
el
parage
mas
indecente
é
«incómodo
de
la
ciudad
,
adonde
con
dificultad
se
podian
conducir
los
sacerdotes
necesarios
para
el
culto;
y
por
el
contrario,
era
sumamente
fá-,
cil
que
experimentase
los
contratiempos
de
ladrones
y
otras
gentes
perdidas.
Todas
estas
razones,
y
Otras
muchas
no-
pudieron
ablandar
la
tenacidad
de
«unos
hombres
encaprichados
,
que
querian
hacer-un:
parti-
cular
misterio
de
lo
que
era
una
pura
casualidad
,
y
atribuir
erradamente
virtudes
imaginarias
á
la
mate=
rialidad
de
los
sitios.
En
el
año
de
1517,
fue
promovi-
do
al
obispado
de
Avila
fray
francisco
Ruiz
,.del
órden
de
san
Francisco,
hombre
de
espíritu,
que
al
lado
del
cardenal
Cisneros
habia
aprendido
á
no
acobardarse-
en
presencia
de
las
dificultades,
y
á
vencer
de
cualquier
manera
los
estorbos
que
se
opusiesen
á
sus
justos
intentos.
Informáronle
luego
del
estado
que
tenian
las
pretensiones
del.
cabildo
en
órden
al
cuerpo
de
san
Segundo,
y.
de
que
fuese
trasladado
adonde
:recibiese
mayor
veneracion.
Persuadióse
á
que
semejante
nego-
cio
necesitaba
tratarse
con
viva
fuerza,
y
á
que
sola
una
autoridad
superior
sería
capaz
de
hacer
calmar
las
hablillas
del
Puebla
y
las
divisiones
de
los
que:
civil-
mente
-le
gobernaban,
Recurrio,
pues,al
papa
Leon
X,
que
á
la
sazon
regía
la.
Iglesia
,
exponiendo
to-
das
las
razones
que
asistian
al
cabildo,
para
que
se
les
concediese
colocar
con
decoro
y
magnificencia
en
su
propia
catedral
el
cuerpo
de
su
primer
obispo
y
de
su
primer
maestro
en
la
fe,
que
gloriosamente
ha-
bia
sellado
con
su
sangre.
El
santo
Padre
no:
pudo
me-
nos
de
conocer
la
solidez
y
eficacia
de
razones
tan
po=
derosas,
y
así
expidió
una
bula
en
25
de
febrero
de
1520,
en
que
mandaba
que
se
le
entregase
al
Obispo
el
cuerpo
de
san
Segundo,
para
que
cuidase
de
colo-
carle.
en
el
lugar
que
habia
prometido
construir
con
suntuosidad
y
aparato,
Notificóse
esta
bula
á:
los
in-
MAYO.
DIA*XIL
-
265
teresados.,'
y
«comenzóse
la
fábrica
de
un
Stgo
magnt-
fico;
pero
habiendo
sido:
Dios
servido
de
llevarse
para
sí
al
zeloso
Obispo
á
los
principios
de
O
rd
quedó
ésta
suspensa,
y
el
cuerpo
de
san
Segun
4
la
misma
arca,
sepulcro,
é-
iglesia
en
que
antes
se
ha=
llaba.
Entretanto,:se
extendia
«por
toda
España
la
fama
de
su:santidad,
que
Dios
confirmaba
contínuamente
con
los
prodigiosos
milagros
que
hacian
glorioso
el
sepul=
cro
de
su
Siervo.
Los
fieles
manifestaban
su
gratitud
con
abundantes
limosnas
,
que
sirvieron
para
formar
una
pequeña
capilla,
y
colocar
sobre
el
sepulcro
del
Santo
una
estátua
¡de
piedra:
que
¡le
representaba
de
obispo.
Pero.
siempre
permanecian:
las!
mismas
razones
para
procurar
su:translacion
4
un
lugar
tan
decente
cómodo
como
era
la
catedral.
Quiso
finalmente
la
di-
vina
bondad
enriquecerá
esta
santa
iglesia
con
el
pre-
cioso
tesoro
de.las
reliquias
de
su
primer
Prelado,
ha-
ciendo
que
viniese
á
presidirla
desde
la
silla
de
Carta-=
gena
don
Gerórimo
Manrique
de
Lara,
hombre
piado-
SO,
y
«Acostumbrado:
á
superar
grandes
dificultades.
A:
la
fuerza
de
su
espíritu
añadieron
vigor
los
estímulos
de
la
gratitud
;.
pues:
hallándose
este
venerable
Obispo
acosado
de
una
enfermedad
que
habia
contraido
siguien=
do:
la.
armada
de,
Don
Juan
de
Austria,
recibió
una
salud
milagrosa
por
intercesion
de
san
Segundo.
Redu-
cíase
su
dolencia
á
unas
palpitaciones
tan:
violentas
del
Corazon,
que
le
ponian
frecuentemente'en
el
extremo
de
perder
la
vida.
En
efecto,
en
el
dia
9
de
septiembre
del
año
de
1593.
llegó
á
debilitarle
de
tal
manera
esta
enfermedad
,
que:tuvo:
que
recibir
los
«Sacramentos.
Los
médicos
llegaron:á
desconfiar
enteramente
de
su
vida,
á
temer
justamente
la
iglesia
de
Avila
la
pérdida
de
un
digno
esposo
¡y
«pastor.
El
capítulo
de
la
catedral
en
este
conflicto
determinó
recurrir
á
la
poderosa
interce-
sión
de
san
Segundo,
Instituyó.
rogativas
,
hizo
vigilias
al
sepulcro
del
Santo,
y
apenas
comenzaron
estas
pia-
dosas
diligencias
de
caridad
y
de
fervor,
cuando
inme-
diatamente
se
halló
el.
Obispo
libre
de
su
dolencia
con
Una
restauracion
tan
radical,
que
no
sintió
mas
aquella
violenta
enfermedad
en
toda
su
vida.
Reconocido
á
los
fa-
vores
del
Santo,
y
contemplando
que
solo
una
fuerza
su-
266
'
AÑO
CRISTIANO.
perior
era
capaz
de
levar
4
debido:efecto
sel.
proyectó
de
translacion
tantas
veces
intentado;
solicitó
eficazmente
con
el
rey
Felipe
TL.
que
la
protegiese
con
todo:
el
po-
der
de
su
real
autoridad.
Este
católico.
Monarca
vió
coti
mucho
gusto
desu
alma
una
solicitacion
en
que
la
piedad
y
la
prudencia
se
hermanaban
amistosaménte:con
la
autoridad:
y
con
la
justicia.
Advirtió!
los
'efugios
-y
fruslerías
con
que
se
habia
frustrado
hasta
«entonces
la
determinacion
del
vicario
de
Jesucristo.
Juzgó
que
debia
emplear
su
poder
en
favor
de
la
causa
de
la
piedad:
ex-
pidió
sus
cartas
en
debida
forma.'
mandando
executar
las
letras
pontificias
,
previniendo
'á
los
magistrados
dé
la
ciudad,
y
á
todos
aquellos
que
hasta
entónces
se
habian
manifestado
interesados,
que
incurririan
en
su
justa
indig=
nacion,
si
ponian
el
menor
óbice“á
la
'execucion
manda=
da.
Este
movimiento
acalló
todas
las'
quejas
y
pretensio=
nes,
y
facilitó
una
operacion
que
de
otro:modo
hubiera
sido
imposible.
si
719
:8,
sasiniv
oln9i
Juntáronse
los
magistrados
,sel
cabildo-y”
el
Obispo
para
determinar
el
dia,
y
las
circunstanscias
de
la
trans=
lacion
deseada.
Conviniéronse
en
ciertas
condiciones;
en-
viaron
emisarios
al
católico
Monarca
,,
para
quese
dig-
nase
autorizar
con
su
presencia
una
funcion
tan
magní-
fica;
y
se
determinaron
todos
los
demas
requisitos
ne=
cesarios
para
la
pompa,
adornos
y
festejos
que
en
celebridades
tan
suntuosas
suelen:
manifestar
la
piedad
de
los
fieles.
Aunque
el
Rey
no
dexó
de
dar
:algunas
esperanzas
de
que
asistiria
para
el
dia
proyectado,
se
excusó
en
tiempo
con
la
atencion
que
requerianmas
gra-
ves
negocios;
y
así
encargó
al-
Obispo,
que:
se
hicie=
se
la
translacion
sin
costosos
dispendios,
y
que
al
tiem-
po
de
hacerla,
separase
una
reliquia
insigne
del
Santo
para
transladarla
al
monasterio
del
Escorial.
El
dia
9
de
septiembre
del
año
de
1594,'el
Obispo
con
grande
acom=
pañamiento
de
eclesiásticos
y
seglares
de
la
mayor
dig-
nidad
y
nobleza,
se
conduxo
á
la
iglesia
de
santa
Lu-
cía,
y
habiendo
primeramente
implorado
el
auxilio
diz
vino,
cantando
las
letanías,
abrió
el
sepulcro
del
San-
to,
y
sacando
Con
Sus
propias
manos
una
á
una
las
re-
liquias,
que
se
conservaban
en
la
antigua
caxa,
ofrecién=
dolas
á
la
veneracion
del
pueblo
numeroso,
que
asistia
MAYO:
DIA:
XI:
267
con'vélas:
encendidas
en
las:
manos
,
lleno
de
ternura
y
de
devocion,
las
fue
colocando
en
una
caxa
da
de
nogal,
ricamente
labrada
con
preciosos
adornos
de
ida
ta
y
oro.
Cerróla,
y
la
colocó
en
el
'altar
mayor
de
aquella
iglesia
hasta
el
dia
destinado
para
la
procesion
solemnísima.
Este
fue
el
domingo
dia
11
de
septiem-
bre,
en
el
cual,
habiendo
celebrado
el
dean
de
la
ca-
tedral
solemne
misa
del
Santo,
se
formó
una
procesion
magnífica,
por
el
número
de
personas
que
la
Ccompo-
nían
,
por
los
muchos
grandes
y
nobles
que
la
autori-
zaban,
y
por
los.multiplicados
adornos
que
con
rique-
za
y
esmero
habian
puesto
los
vecinos
de
Avila
en
to-
das
las:
calles
por
donde
habia
de
pasar.
Llegaron
á
la
iglesia
de
san
Segundo,
y
habiendo
celebrado
el
Obis-
po
misa
pontifical,
tomó
la
caxa
de
las
sagradas
reli-
quias,
y
la
entregó
á
los
eclesiásticos
de
mayor
dig-
nidad,
y
á
los
nobles
de
mayor
geratquía
;
quienes
sobre
sus
hombros,
y
baxo
de
un
pálio
riquísimo'la
conduxeron
á
la
iglesia
catedral.
Las
demostraciones
de
regocijo
y
ale-
gría
que
manifestó
todo
el
pueblo
en
un
acto
tan
solemne
y
piadoso,
compitieron
con
la
ternura
y
las
lágrimas
que
corrian
por
sus
rostros,
en
testimonio
de
la
consolación
que
recibian
sus
piadosos
corazones.
Al
dia
siguiente
se
celebró
misa
solemne
en
accion
de
gracias
al
Todopodero-
so.
Se
apartaron
las
reliquias
que
se
enviaron
al
Rey,
y
si-
guieron
por
ocho
dias
contínuos
los
exercicios
de
piedad,
y
los
júbilos
del
pueblo.
Inmediatamente
cuidó
el
Obispo
de
construir
una
suntuosa
capilla,
en
la
cual
puso
él
la
pri-
mera
piedra,
hecho
ya
inquisidor
general,
en
el
dia
23
de
abril
de
1595.
Concluida,
se
transladaron
á
¿lla
las
sagra-
das
cenizas
de
san
Segundo,
en
donde
hasta
estos
tiem-
pos
ha
manifestado
Dios
con
contínuos
milagros.
que
des-
cansa
allí
un
amado
siervo
suyo,
uno
de
los
primeros
maestros
de
nuestra
fe,
y
el
protector
y
patrono
de
la
noble
ciudad
de
Avila,
La
misa
es
en
honor
del
Santo,
y
del
Comun
de
mártir
pontífice:
la
oracion
la
siguiente.
Infrmitatem
nostram
respice,
Omnipotente
Dios,
mirad
nues-
omnipotens
Deus:
es
quia
pondus
tra
flaqueza,
y
haced
que
ya
que
268
AÑO'
CRISTIANO:
Pproprics
actionis
gravat
,
beatí
noses
tan
pesada
lacarga'de-nues=
Secundi
martyris
tui
atque
pon-
tra
miseria,
experimentemos
la
pro=
tificisintercessio
gloriosanos
pro-
teccion
gloriosa
del
bienaventura=
tegat:
Per
Dominum
nostrum
Ffe-.
do
san
Segundo
,
vuestro
mártir
y
sum
Christumin.
pontífice:
Por
nuestro
Señor:
Fesu-
;
CriStO...
La
epístola
es
del
cap.
5.
del
libro
de
la
Sabiduría,
y
la
misma
que
el
día
1,
fol.
9.
REFLEXIONES.
Nada
mueve
tan
poderosamente
el
corazon
de
los
hom=
bres
como
el
escarmiento
que
ven
en
la
cabeza:
agena,
en
órden
á
los
delitos
de
que
éllos
mismos
se
conocen
man-
chados.
El
ver
frustradas
sus
esperanzas,
el
sentir
el
castigo
de
unas
acciones
que
éllos
tenian
por
gloriosas,
y
ver
por
otra
parte
coronadas
aquellas
obras
que
miraron
con
des-
den
y
con
desprecio,
excita
los.
mas
vivos
sentimientos
de
dolor
y
de
penitencia;
pero
despues
de
concluido
el
tiem-
po
concedido
para
merecer,
este
mismo
dolor
se.conver-
tirá
lastimosamente
en
tormento
irremediable,
y
en
rabiosa
desesperacion.
¡Qué
ufanos,
qué
alegres,
y
qué
satisfechos
quedaban
los
tiranos
despues
de
haber
regado
la
tierra
con
la
inocente
sangre
de
los
mártires
,
vertida
por
Jesucristo!
Ya
se
lisonjeaban
de
que
su
poder
y:su
crueldad
habian
llegado
4
exterminar
de
la
tierra
unos
hombres
que
éllos
tenian
en
el
concepto
de
fanáticos
é
infelices.
Miraban
su
profesion
como
una
locura
supersticiosa,.y:su
constancia
y
alegría
en
medio
de
las
mayores
cruéldades
como
una
Insensatez.
Sus
ojos
ofuscados
con
la
espesa
niebla:
de
sus
pasiones,
no
veian
mas
felicidad
ni
mas
gloria
que
gozar
completamente
de
los
bienes
de
la
tierra.
¡Pero
qué
dolor
el
suyo,
cuando
corrido
con
la
muerte
aquel
velo
funesto
que
les
impedia
ver
la
verdad
,:se
hallaron
engañados!
¡qué
desesperacion
se
apoderaria
de
sus
corazones,
al
ver
conta-
dos
entre
los
hijos
de
Dios
aquellos
mismos
á
quienes
éllos
reputaban
por
desgraciados
é
infelices!
Semejante
engaño
tiene
su
principio
en
la
poca
re-
flexion
que
emplean
los
hombres
en
la
verdad
de
otra
vida
:
engaño.
que
por
nuestra
desgracia
oprime
á
la
MAYO.
DIA
XII.
269
mayor
parte
de
aquellas
gentes
cristianas
que
tienen
contínuamente
en
la
boca
los
nombres
de
gloria,
de
in-
fierno,
de
Dios
y
de
eternidad.
¿Se
vería
si
no
mirar
con
tanto
desprecio
la
pobreza
de
los
miserables,
y
la
desgracia
de
los
enfermos
y
desvalidos?
¿Podria
un
po-
deroso
“sumergir
su
corazon
en.
los
deleytes
del
mundo,
viendo
á
su
lado
á
un
hermano
suyo
anegado
en
lágri-
mas,
que
sacan
de
sus
ojos
la
mendiguez,
la
peste
y
la
miseria?
¿Se
tendrian
los
hospitales
y
las
cárceles
por
unos
lugares
de
horror
y
de
espanto:
se
escasearian
tan-
to
los
medios
de
socorrer
á
los
miserables
que
yacen
opri-
midos
entre
la
escasez,
la
peste
y
todo
el
conjunto
de.
horrores
que
trae
consigo
la
desolacion
,
si
se
fixasen
por
un
momento
los
ojos
de
la
fe
en
una
vida
eterna,
y
en
el
castigo
ó
premio
que
la
ha de
acompañar?
La
verdad
no
nos
permite
dudar
de
la
respuesta.
Si
fuera
posible
trasladar
á
un
poderoso
desde
el
seno
de
sus
delicias,
en
donde
mira
con
ojos
desdeñosos
los
pobres
que
le
rodean,
á
aquel
tribunal
de
verdad
y
de
justicia
en
donde
se
presentan
las
cosas
segun
son
en
sí
mismas
,
juntamente
con
aquellos
mismos
pobres
se
llenaria
de
confusion
al
ver
qué
distinto
aprecio
:merecian
éstos:
del
justo
Juez,
del
que
él
se
habia
conciliado
«porsu:
soberbia:
y
suside=
litos.
Con
razon
exclama
el
Espíritu
santo
por
boca
de
su
Profeta,
diciendo:
La
tierra
está
desolada,
porque
no
hay
ninguno
que
reflexíone.
Hombre
cristiano,
á
quien
la
divina
gracia
ilumina
en
esta:
hora
por
medio
de
estas
consideraciones
,
no
seas
pródigo
de
un
«bien*tan:
ce-
lestial
y
divino.
Lo
mismo.
que
nos
dice
el
Espíritu
santo
que
sucedió
4
los
inicuos
perseguidores
delos
mártires
de
Jesucristo,
te
ha
de
suceder
4
ti.
La
vida
es
breve:
tu
espíritu
es
inmortal:
la
fe
y
la
razon
te
enseñan.
que
muy
presto.
comparecerás
en
un
tribu=
nal,
endonde
serán
exáminadas
tus:
obras.
Sabes
que
¡Dios
tiene
dicho
que
no
es
aceptador
de
personas,
y
quelo:
que:
se
executa:
con:
el
mas
pequeñuelo
y
mise=
rableo
lo
toma:
en
cuenta
para
la:
recompensa
ó
el
cas-
tigo,
como
si.con
el
mismo
Señor
hubiera
sido
exe-
cutado,
Da,
pues,
en
tu
corazon
lugar,á
la
justa
esti-
macion
que
exigen
de
ti
tus
hermanos.
Venera
en
cada
uno
de
éllos,
por
pobre-que
sea,
la.
persona
del
mismo
Je-
270
AÑO
CRISTIANO.
-
sucristo,
y
«procura
en
esta
vida
perecedera
preca=
ver
con
obras
de
caridad
la
confusion
y
horror,
que
de
otra
manera
te
será
indispensable
sufrir
en
la
vi=
da
interminable,
>
El
Ro
es
del
cap.
1
S
de
san
Yan,
el
mismo
que
el
dia
VII,
fól..143.
spas
z
E
A
MEDITACION.
Sobre
las
conversaciones,
sus
utilidades
6
peligros.
PUNTO
PRIMERO.
ones
que
la
conversacion
de
los
cristianos,
como
de
unos
hombres
destinados
á“gozar
eternamente
de
la
com-=
pañía
de
los
ángeles,
dice
san
Pablo
que
debe
ser
de
co-
sas
del
cielo.
Esto
quiere
decir,
que
nuestras
conversaciones
se
han
de
emplear
en
asuntos
que
conduzcan
á
nuestra
bienaven-
turanza,
y
no
en
aquellos
inútiles
ó
perniciosos
que
nos
estravian
de
nuestro
último
fin.
Nada
mas
frecuente
entre
los
hombres
que
tomarse
á
su
cargo
la
discusion
de
nego-
cios
que
Dios
no
ha
fiado
á
su
inspeccion,
y
murmurar
de
la
buena
ó
mala
direccion
que
les
dan
aquellos
4
quien
los
ha
encargado
su
divina:
providencia.
Frecuentemente
se
censura
la
conducta
de
los
demas
ciudadanos:
se
exámina
y
ioteja
ebmodo
de
obrar
de
los
príncipes,
ide
los
magis-
trados
y
de
los
ministros.
Las
pasiones
representan
cada
operacion
teñida
de
aquel
color
que
mas
prevalece
en
nues=
tro
amor
propio.
De
aquí
se
origina
ensangrentarse
cruel-
mente,
teprobando:sus
acciones,
y
muchas
veces
sus
res-
petables
providencias.
El
calor
de
la,
conversacion
nos
haz
ce
olvidar
de
los
preceptos
éinsinuaciones
de
la
caridad
y
y
nos
ciegan
los
ojos
para
que
en
nuestros
superiores
no
vea=
mos
unos
representantesdelsoberano
poder,
á
quienes
debe-
mos
venerar
y
obedecer,
no
solamente
por
temor
del
cas-
tigo,
sino
tambien
para
no
manchar
nuestras
conciencias
con
delitos
exécrables.
Aquellos
mismos
que
acompañan
MAYO.
DIA
XIII.
:
271
y
fomentan
nuestras
conversaciones,
son
un
lazo
cubierto
de
una
funesta
liga,
que
nos
pega
insensiblemente
los
ma-
los
resabios
de
su
torcido
corazon.
Por
eso
dice
el
Espíri-.
tu
santo:
.4partáos
de
los
tabernáculos
de
los
hombres
im-.
píos,
y
no
toqueis
siquiera
las
cosas
que
les
pertenecen,
no
sea
que
os
enredeis
en
sus
pecados.
Y
en
los
Proverbios
se
dice:
No
seas
amigo
del
hombre
iracundo,
ni
te
juntes
con
el
furioso
,
mo.
sea
que
aprendas
su
mado:
de
obrar,
y
se:es=
candalice
tu
alma.
Somos
naturalmente
inclinados
á
imitar
mas
presto
los
vicios
y
perversas
cualidades
de
aquellos
con
quienes
tratamos,
que
sus
virtudes
y
santas
Operaciones:
y
siendo
cierto
quela
conversacion
contínua
hace
semejan=
tes
á
los
que
conversan;
por
tanto,
conviene
siempre
tener
presente
lo
que
dice
san
Pablo
á:los
corintios;
que-Zas
con=
versaciones
malas
corrompen
las
costumbres
y,
no
de
otra.
ma-
mera
que
las
buenas
causan
el
efecto
contrario.
pers
Es
necesario
hacerse
cargo
que
á
todos
nos
tiraniza
un
deseo
de
complacer
á
aquellos.
con:
quienes
vivimos,
y
de
hacer
y
aprobar'lo
que
éllos.
hacen.
San
Agustin
no
cesó
de
llorar
en
toda:
su
vida
esta:
criminal.
complacencia.
¡O
enemiga
amistad,
exclamaba,
0.
incomprensible
error
del
al=
ma!
por
mero
deseo
de
complacer
á
aquellos
con
quienes
con-
versaba,
sin
tener
provecho
alguno,
ni
malicia
para
execu=
tarlo,
llegué
d
ser
vicioso,
y
á
pretender
alabanza.
y
fama
por:
el
mismo
vicio..Cuando
se
junta
una
tropa
de
jóvenes:
li=
cenciosos
,
y
dicen:
Vamos
,
HAGAMOS
ESTO,
casi
se
ha=
ce
necesario
caer
en
el
precipicio;
da
vergilenza
entonces,
el
no
ser
desvergonzado.
Si.
queremos,
pues,
vivir
una
vi-
da
cual
conviene
á
los
cristianos,
que
viven
en
este
mun=
do
como
en
un
valle
de
lágrimas,
ó
en
un
penoso
destiérro;
esto
es,
una
vida:espiritual,
y
que
solotrate
de
lo:quecon=
duce
á
nuestro
último.
fin,
debemos
amar:mas
presto
la
so-
ledad
y
el
retiro
que
la
compañía
y
conversacion
de
las
gentes.
Y
esta
es
una
regla
dada
or
los:santos
padres,
quie-
nes
en
su
propia
experiencia
habian
aprendido
cuán
ver-
dadera
es
la
sentencia
del
Espíritu
santo,,
que
dice:
En
la
Meño
conversacion
dificultosamente
podrá
dexar
de
haber
elito,
,
1912
5
Y
272
É*
AÑO
CRISTIANO.
“PUNTO
SEGUNDO.
Considera
la
profesion
que
tomaste
cuando
recibiste
el
bautismo,
y
de
consiguiente,
cuáles
son
los
negocios
mas
interesantes
de
que
debes
tratar,
y
en
qué
deben
ocuparse
tus
coloquios
y
conversaciones.
La
experiencia
nos
acredita,
que
cada
uno
habla
de
aquellos
negocios
que
mas
le
interesan;
el
conquistador
ha-
bla
de
guerras
y
de
batallas:
el
mercader
de
ganancias,
de
tráficos
y
de
pérdidas:
el
labrador
habla
del
campo;
y
el
artesano
de
las
obras
é
instrumentos
que
son
propios
de
su
oficio.
Supuesto
esto,
¿cuál
deberá
ser
la
conversacion
de
un
cristiano
?
Sus
intereses
responden,
que
no:debe
ser
ótra
que
la.que
trate
de
la.vida
,
pasion,
y
muerte
de
Je-
sucristo:
«delos
frutos
admirables
de
su
divina
redencion:
de
aquellas
espirituales
medicinas
en
que
dexó
vinculado
todo
el
precio
de
su
sangre,
para
que
nos
librase
de
nues-
tras
dolencias:
en
una
palabra,
debe
emplearse
la
conver=
sacion»
del
¿cristiano
en
los
exercicios.
de
caridad
para
con
Dios
y.
con-el:
próximo.
Aquel
que
ama.
verdade-
ramente
á
Dios,
lo
manifiesta
por
unos
dones
que
re-
cibe
del
cielo,
que
se
echan
de
ver
en
su
conversacion
y
en
sus
palabras
:
estos
son
dirigir
4
Dios
sus
coloquios:
oirlo
que
Dios:se
digna
hablarle
interiormente
al
co-
razon;
y
últimamente,
tener
delicia.
y
-
complacencia
en'tratar=con'
sus
próximos
de
las.
cosas
celestiales
divinas.
Si
te-causa-
disgustoel
hablar
de
tu
Salvador,
¿cómo
será
posible
que
tu
corazon
no
esté
muy
lejos
de
amarle:
con
un'amor
«verdadero
?
¿Acaso
atostumbratr
los:
labios
:4:producir
otra
cosa
que
los
sentimientos
del
corazon
*¿
Noves
natural
á
los
hombres:
complacerse.
y
engolfarse
enla:
conversacion
que
trata
de
las
cosas
que
aman,
ó:
de
aquellas
personas
4
quienes
son
muy
aficionados?
San:
Agustin
refiere,
que
de
resultas
de
ha=
ber
estado
«tratando
con'
su.
madre
de
la
felicidad
de
que
gozan
los
bienaventurados.,
fue
tanta
la
alegría
que
inun=
dó.
su:
.alma
en
aquel:
coloquio:
,.que
«despues.
Je
-pare=
cian
baxas
y
despreciables
todas
las
diversiones
,
todas
las
alegrías
y
delicias
que
se
pueden
disfrutar
en
esta
vida.
Jesucristo
mismo
nos
enseñó
muchas
veces
con
su
exemplo
á
regular
nuestras
conversaciones
por
las
MAYO.-DIA
XIITA
273:
lidades
que
resultan
4
favor
de
aquel
oficio
6
profesion
que
nos
ha
sido
encargado
pot
el
'cielo.
Cuando
le
mani-
festó
su
madre
algun
género
de
queja,
cuando
se
perdió
en
Jerusalen,
la'respondió
:-¿.4V0
sabíais,
Señora,
que
dez
bo'ocuparme:en
el
ministerio:
queyhe
recibido:
demi
Padre?
Y
4:los
discípulos
que
iban
4:
Emaus
les
tomartambien:re-
sidencia
de
la
conversacion
en
que
iban
entreténidos.::1
El
exemplo
y
autoridad
de
un
maestro
como
Jesu-
cristo
son
supériores:
4:todas
las
razones
y
á:tódos:1o5
exemplos.
Tú,
pues,
debes
considerar
contínúamente
que
eresicristianó:,+y
quespor
lo
mismo
tus
conversaciones
no
deben
ser-de:las-cosas
terreñasyohabiendo:dicho
«el
Salva-
dor
4:sus
discípulos:
Vosotros
no:perteneccis
deste
mundo.
El
cristiano
tiene
su
orígen
en
el
cielo,
tiene
sus
intereses
en
el
cielo,
debe
caminar
á
él
como
á
su
patria:
el
cielo
debe
ser
el
norte
4
qué
se
dirijan
todas.
sus
Operaciones;
luego
su
conversacion
no
debe
tratar
jamás
de
cosas
de-la
tierra.
Y
si
esto
incluye;
en'sí:taritá
verdad;
respecto
"de
todos
los
cristianos,
tú,
que
erés
religioso
6-religiosa:,
que
renunciaste
al
mundo,
y
pusiste
tus'
intereses
Únicamente
en
la
casa
de
Dios
;
que
no
tienes
mas
patrimonio:
que
la
pobreza,
ni
mas
alegría
que
las
lágrimas,
ni
mas
digniz
dad
que
la
humillacion,,
¿con
cuánta
mas
razon
deberás
ceñir
tus
conversaciones,
no:solamente
4
lá
profesion
de
cristiano...
sino'á
la
profesion
en
que
te
constituyen:
tus
votos?
Tú,
sacerdote,
que
consagras
diariamente
el
cuer-
po
y
sangre
de
Jesucristo,
que
tienes
por
óficio
el
llevar
sobre
tu
alma
todo
el
peso
de
los
pecados
del
pueblo
que:
Dios
te'ha
encargado,
que
debes
con
tus
palabras
y:
com
tus
exemplos'
estar
contínuamente
ganando
las
almas
de
tus
hermanos
;
que:no:debeshablar,
finalmente,
sino
para
edificacion
de
tus
próximos,.Óó
para
ensalzar
las
miseri-
cordias
del
Señor;
reflexiona
si
las
conversaciones
en
que
frecuentemente
te
ocupas
corresponde
á
la.
dignidad
y
al-
teza:de
tu
sagrado)
ministerio.
¡O-
Dios
eterno!.Si
los
hombres
«reflexionasen
:
contínuamente
estas
verdades,
¿cuán
diferentes
serían
sus
conversaciones
?
'
.
280
AÑO
CRISTIANO.
carria;
pero
bien.
fuese
porque:
los
padres
claustrales
de
Toledo
reclamasen
aquel
sitio
como
suyo,
Ó
por:otra
causa,
Villacreces
le
dexó,
y
tuvo
que
buscar
en
otra
parte
sitio
oportuno
á
sus
intentos.
Ya
Dios
le
habia
determinado
señalándole
con
luces
milagrosas
cerca
de
Aguilera
en
el
obispado
de
Osma,
cuyo
obispo,
dicen,
era.
pariente
del
santo
Villacreces,
y
por
tanto:
pro=
penso
á
favorecer
los
evangélicos
designios
que
¡maáni-
festaba,
Entabló,
pues,
con
el
obispo
la
pretension
de
que
le
cediese
aquel
eremitorio
de
Aguilera,
en
donde
habia
edificado
una
iglesia,
y
puesto
un
sacerdote
con
un
ministro
que
le
ayudase
4
misa.
El
prudente:
obis=
po.
que
estaba
bien
informado,
no.
solamente
dela
sabiduría
«y
sólida
virtud
del
reformador,
sino
de
lo
necesario
y.
conducente
de
la
reforma
,
no
tuvo
difi-
cultad
alguna
en
ceder
generosamente
el
eremitorio
y.
la
iglesia,
ofreciendo
ademas
su
proteccion
y
auto-
ridad
para.
llevar
4
debido
efecto
la
empresa.
Tanto
puede
conseguir
la
virtud,
cuando
«se
manifiesta
en
su
trage
sencillo,
y
libre
de
los
resábios
de
la
ambicion
ó-
el
interes.
Entretanto
que
se
trataba
este
negocio.
vivía
san
Pedro
en
Valladolid,
empleado
en
fervorosos.
exerci=
cios;
pero
anhelando
«siempre.
por
vidamas.
semejante
á
la
de
su
penitente
Patriarca.'Á
esta:
sazon
se
presen:
tó.
en
aquella
ciudad
el
santo
Villacreces,
cuya
vista
llenó
de
terror
y
de
edificacion
á
cuantos
le
vieron.
Iba
vestido
de
un
sayal
sumamente:
tosco.
descalzo.
de
pie
y
pierna
,
consumido:
de-penitencias,
y-predicando:
con
su.
mismo
.exemplo,
la
reforma
que
deseaba
establecer.
Habia
entre
los
mismos:
claustrales
muchos
religiosos,
que
llevaban
á
mal
la
relaxacion
que
se
habia
intro=
ducido.,
y
no
apetecian
mas
que,
una
ocasion
favorable
para
declararse
4,
favor.
de
la
reforma.
Uno
de
éllos
era
san
Pedro
,
el.cual,
aunque
habia
poco
que
habia
profe-
sado,
con
el
fervor
de
su
grande
espíritu,
se
habia
adelantado
á
los
demas.
Luego
que
entendió
las
faculta=
des
que
tenia
del
general
el
padre
Villacreces
para
ad-
mitir
al
nuevo
método
de
vida
á
todos
los
que
quisie-
sen
profesarla
,
se
fué
4
él,
le
comunicó
sus
intentos,
y
4
le
pidió
ardientemente
que
le
llevase
consigo:
4.
aquel
MAYO.
DIA.
XUL
281
eremitorio'
adonde:
caminaba.
El
reformador:
viendo
la
excelente:índole
de
aquel
Jóven,
sus
:adelantamientos
en
la
virtud,
y
las
grandes
esperanzas
que
ofrecia
de
ma-
yores
medras,
le
admitió:
con
mucho
gusto
como
un
don
que
el
cielo:
le
ofrecia
para
cimentar
sobre
sóli-
das
virtudes
el:
edificio
de
su
«reforma.
Regalado,
por
su.
parte
,
quedó:
igualmente
consolado,
mirando
4
Vi=
lacreces.
cómo
á
un:ángeloque:
Dios
le:
habia
enviado
para
satisfaccion:
de
su
espíritu
y
santificación:
de
su
alma.
Habiendo
llegado
al
eremitorio,
se
desnudó
del
hábito
de
claustral,
y.se
vistió
el.
saco«de
la
nueva
reforma,
profesando
en
manos
de
su
bendito
Maestro
todo:
el
rigor
de'la
'observancia
segun:
la
regla
primitiva
de
san
Francisco.
Once
años
permaneció:
en
este
lugar:
el-
Santo,
dedicado
á
todos
los
exercicios
de
virtudes,
y
empleado
en
las
mayores
austeridades.
Su
pobreza
era
suma,
pues
algunas
veces
llegó
hasta:
faltar
aceyte
con
que
cebar
la
lámpara
que
ardia
delante
del
Santísimo
sacramentado,
Su
comida
se
reducia
á
unas
legumbres,«pocas
en
can=
tidad
,
y:
mal.
condimentadas.
¿La
otacion:
era:
contínua;
los
ayunos-
sin
interrupcion
,
y
las«penitencias-
ásperas
y
multiplicadas.,
Observó.
por
muchos
años
las.
nueve
euaresmas
,:
que
llaman
de:
san
Francisco,
en
que.
se
comprendia
la
mayor
parte,:ó
por
mejór
decir
casi
todo
el-año::=y.de-los'«dias!
que,
le
quedaban
libres
desti-
naba
muchos
al
ayunosde
pan
y
agua,
sin
que
jamás
se:
permitiese
la
condescendencia
de
aliviar
por
la
noche
con
alguna
ligera
colacion
el
rigor
abstinente
que
se
ha-
bia
prescrito.
nictén
Con
la
continuacion
en
orar
llegó
4
tan
alto gra>
do
de
contemplacion',
queens
élla
era
alimentado
su
espíritu
con;
extraños
segalos.
del
«cielo.:
Padecia
fre-
euentemente-
raptos
Ó
éxtasis,
y
eran
tan
vehementes;,
que
le
vieron
muchas.veces
levantado
en
el
ayre,
siguien-
do.
1ó.
terreno-de:su'
cuerpo
la:
misma
direccion
que
dle-
vaba
su
espíritu.
Á-
estos
Éxtasis
acompañaba
una'
cir=
cunstancia
maravillosa,
que-al
mismo:tiempo
que
mani-
festaba
la
elevacion
de
su
alma,
servia
de
edificación;
de
exemplo,
yde
una
santa
admiracion
de
las.
mara-
villas
que
Dios
obraba
con
sus
siervos.
Rodeábale:
un
resplandor
:tan
«claro.
y
luciente.,.
que
aunque
«fuese
de
282
AÑO
CRISTIANO:
noche,
parecia
que
era
de
dia:
y
:los:que'estaban'
lejos
Hegaron
á
juzgar
alguna
vez
que
:ardia
el
convento
de
Abrojos,
y
fuéron
atropelladamente
cargados
de
agua
é
instrumentos
para
apagar:
el
incendio
que
habian
ima-
ginado.
En
medio
de
tanta
sublimidad
de
espíritu
,
no
dexaba
de
atender:
á
las
cosas
mas
baxas
y
menudas,
como
que
en
¿éllas
se
cimentaba
su
humildad.
para:
re=
montarse
despues
con
mayor
seguridad
y
firmeza
á
la
consideracion
de
los
divinos
«atributos.
No
habia:
ocu=
pacion
humilde,
ni
exercicio:
trabajoso
y
despreciable
en
que
no
fuese
el
primero;
y
tan
risueño
se
veía
su
semblante
cuando
barria
el
convento:
:ó:
andaba
de
puerta
en
puerta
solicitando
de
la
piedad
de
los
fieles
el
alimento
para:
sus
hermanos,
como
cuando
embebi-
do
todo
en
Dios
disfrutaba
en
la
oracion
sus
soberanos
favores.
Ardia
su
pecho
en
caridad
por
la
salvacion
de
sus
próximos,
y
conociendo
que
para
lograrla
mejor
sería
conducente
el
sacerdocio,
halló
entre
sus
contí-
nuos
exercicios
de
piedad
tiempo:
oportuno
para
estu=
diar
la
ciencia
de
Dios
en
toda
extension,
hasta
ha=
cerse
capaz,
no
solamente
de
arse
de
sacerdote,
sino
de
hacer
admirable
fruto
e)
Imas
por
el
mi-
nisterio
de
la
palabra.
En:
úno
tia
indecibles
delicias
su
espíritu:
la
alegría
Y
ba
en
la
con=
version
de
los
pecadores,
y
la
tial
dulzura
que
sentia
su:
alma
al
consagrar
el*tuerpo
y
sangre
de
Jesucristo
,
y
alimentarse
con
tan
divino
manjar,
ma=
nifestaban
claramente,
que
aunque
Pedro
vivia
en
carne
mortal,
estaba
por
su
fervor
transformado
en
ciudadano
del*
cielo.
Así
pasaba
una
vida
angelical
y
maravillosa,
en=
tregado
enteramente
al
fervor
que
habia
apetecldo.
Su
alma
tranquila
en
la
posesion
de
las
mas
sublimes
vir=
tudes
se
regocijaba
en
el
exercicio
de
todas
éllas,
se=
gun
se
le
proporcionaban
las
ocasiones
y
las
cirtuns=
tancias.
Mirábase
en
cierta
manera
seguro
de
este
ce-
lestial
reposo,
porque
hasta
entonces
habia
siempre
ca-
minado
en
brazos
de
la
obediencia.
Pero
siendo
Dios
servido
de
coronar
los
grandes
merecimientos
del
san-
to
Villacreces,
llevándole
á
gozar
de
su
gloria,
se
tur=
bó
algun
tanto
la
serenidad
que
hasta
aquel
punto
ha-
MAYO.
DIA
XII.
283
bia
disfrutado
el
fervoroso
Pedro.
Su
conocida:
virtud,
su
admirable
prudencia,
la
severidad
con
que
guarda-
ba
el
rigor
del
instituto,
y
el
conjunto
de
prendas
ne-
cesario
para
seguir
la
grande
obra
comenzada
en
la
reforma
,
hicieron
que
todos
pusiesen
en
él
los
ojos
para
hacerle
sucesor
del
padre
Villacreces.
En
efecto,
ha-
biéndose
juntado
los
religiosos
de
los
dos
eremitorios,
el
de
Aguilera
y
el
de
los
Abrojos,
para
elegir
vica=
rio
,
todos
de
comun
consentimiento
eligieron
4.
san
Pedro,
que
brillaba
entre
los
demas
por
sus
virtudes
como:el
sol
entre
las
estrellas.
Aceptó
el
gobierno
como
una
carga
que
Dios
ponia
sobre
sus
hombros
para
que
la
llevase
en
beneficio
de
la
religion
y
de
sus
herma=
nos;
no
como
una
honra
peligrosa
con
que
se
envane-
ce:el
corazon
y
se
fomenta
la
soberbia.
Así
rigió
como
un
padre
benigno
que
ama
á
sus
hijos,
aun
cuando
la
justicia
y
el
mismo
amor
que
les
tiene
le
obligan
á
co-
rregir_
sus
defectos
por
medio
del
castigo.
Era
manso,
dulce
y
benigno
con
los
humildes
y
apocados;
y
duro,
severo
é
inexórable
con
los
soberbios
y.
contumaces;
tanto
mas
que
entre
cuantos
vicios
suelen
corromper
el
corazon
humanc
penetran
hasta
los
mas
sagrados
retiros,
sino
locaba.
ni
excitaba
mas
sus.
justos
enojos
que
el
vicio
de
la
soberbia.
Iba
delante
de
todos
con
su
exemplo,
para
que
á
ninguno
le
fuese
pesado
el
rigor
de
la
observancia.
Jamás
caminó
sino.
4
pie
y
descalzo,
sin:
omitir
por
esto
los
ayunos
acostumbra-
dos
¿ni
dispensarse
dela
oracion
,
largos
rezos
y
mul-
tiplicadas
fatigas.
Defendió
con
teson
y
Constancia
los.
derechos
.
de
«la
nueva:
reforma
,
¡acometida
desde
sus
principios
por
muchos
emisarios
del
comun
enemigo
que
procuraba
su
destruccion,
rezeloso
de
los
grandes
per-
juicios
que
con
el
tiempo:
le
habia
de
causar.
Con
es-
te''motivo-
padeció:
deshenras,
calumnias
y
persecucio-
nes
lassmas
sangrientas
;
pero
cimentado
bien
en
la
hu-
mildad,
y
siguiendo
€l
exemplo
de
aquél
que
dió
su
vida
en
una
cruz
por
sus
Ovejas
,
lo
toleró
todo
con
suma
pa-
ciencia,
y
prevaleció
su
constancia
contra
las
astucias
del
dragon
infernal.
En
medio
de
los
peligrosos
cuidados
de
la
prelacía,
no
desatendió
un
punto
el
principal
de
su
propia
san-
E
284
ANO'
CRISTIANO!
tificacion¿
“bien“cierto,
que
de
nada”
lé>
setviria
ganar!
todo
el
mundo
si
padecia
el
menor
detrimento
su
alma.
Fortaleció.
ésta
con:
el
escudo
inexpugnable
de
todas.
las
virtudes
¿pero
“en
las
que
mas
sobresaliasw'
agigantado
espíritu
eran
las:
tres
teologales,
como
vasa:
y.
sfunda-
mento
de
todas
las
demas.
Su
fe
era
tan
viva,
que
jamás
llegó
4
persuadirse
que
“podia
accidente
alguno
dela
tierra
turbar
la
série
de
tantas
operaciones
,
que
se
ha-=
bia
establecido
para
continuar
y
propagar
la:
santa
ob=
servancia.
Dios;mismo
la
premió
diferentes
veces
Con
repetidos
milagros
,
haciendo
que
en
el:«bréve
“espacio
de
una
hora
pudiese
andar
en
ayunas,
á:
pie
y
des=
calzo
catorce
leguas
para
cumplir
en:diversos
lugares
con'
las
obligaciones
de
su
ministerio.
Su:
confianza
en
Dios.era
firme,
y
cual
podia
prometerse
desu
viva»
fe;
y
así
sucedió,
que
impeliéndole
la
necesidad
de::pasar
del
eremitorio
de
Abrojos
4
alguno
sitio.
vecino:*para,
exercitar
la
piedad,
no:
dudó
de
extender
su
capa
so=
bre
las
aguas
del
Duero,
y
pasar
sobre
élla
al
otro
la=
do,
como
si
fuese
embarcado
en
un
seguro
y
fuerte
ba=
xel.
Pero
en:
lo
que
mas
resplandeció
este
gran
Siervo
de
Dios
,'fue
en'
la
sublime
via
dla
caridad
para
con
Dios
y
sus
próximos.
.
Las»
obras
maravillosas
que
con
éstos
executaba,
manifiestan
claramente
el
incen=
dio
que
ardía
en
su
pecho.
En
cualquiera
parte
que
en-
contrase
á
algun'
necesitado
le
abrazaba,
le
consolaba,
y
no
le
dexaba
ir
hasta
haber
remediado
enteramente
su
miseria.
Si
por
casualidad
encontraba»
algun:
pobre
enfermo
en
el
camino;
le
levantaba.
con
sumo-agasajo;
le
ayudaba:,
y
-sostenia;
y
si
no
podia
andar
,
le
ponia
sobre
sus
hombros,
y
le
llevaba
al
convento.
Allí
le
disponia
toda
suerte
de
medicinas
y
regalos
hasta
que
recobraba
la
salud,
y
se
daba
por
muy
contento
y
sa;
tisfecho
con
besar
los
pies
y
abrazar
muchas
yeces:carita>
tivamente
á
aquel
pobre
que
tan
vivamente
le
represen=
taba
al
mismo
Jesucristo.
Compadecíase
en
extremo!
de
los
leprosos
,
4
quienes
asistia
y
curaba
con.
mas
esmero;
besaba
sus
asquerosas
llagas,
y.
muchas
veces
premió
el
cielo
este
fervor
de
su
ardentísima
caridad
,
sanando:mi-
lagrosamente
á
aquellos
infelices.
Pero
semejantes
mara-
villas
se
habian
ya
visto
patentemente
por
todos,
en
con-
MAYO.
DIA
XIII:
'
08%
firmacion
delo
gratas
que
eran
á
Dios
las
limosnas:
y:ob-
sequios
queséste:santo:Varon:empleaba:en
el
sócorro
de
los.
menesterosos.
!
Ñ
pl
Estaba
el
Santo
empleado
en
el
oficio
de
portero
'en
el
convento
de
Abrojos;
y
como:
su
corazon
compasivo
no:podia
ver
una
necesidad
sin.
procurar:
inmediatamente
remediarla,
era.tanto
lo:
que
daba:de
limosna
que;
llega-
ton
los
religiosos
á
murmurarlo
,.
y.
solicitar:del
guardian
que
pusiese
oportuno
remedio.
Entre
los
muchos
pobres,
se
señalaba
por
su.desolacion
y
su
miseria
una
pobre
viúda
desamparada
de
todo
«auxilio
humano,
y
con
la
carga
de
tres
hijos
pequeñuelos,
que
aumentaban
su
dolor
y
suimiseria,
Un
dia
vino
esta
pobre:
á:
pedir:
limosna
á
la
hora
de
comer:
advirtieron
todos
los
religiosos
que
estaban
en
el
refectorio,
que
Regalado
tomó
con
grande
precipitacion
muchos
pedazos
de
pan
y
de
carne,
y
echándolos
en
la
falda:
del
hábito
iba
á
salir
hácia
la
portería.
Entonces
el
prelado
le
mandó
detener
delante
de'
todos,
y
le
dixo:
Gran
priesa
llevais
;
fray
“Pedro;
¿qué
es
eso
que
teneis
enla
falda?
Turbóse
el
Santo
algun
poco,
conociendo
el
principio
de
donde
nacia
la
pregun-
ta;
pero
vuelto
en
sí,
respondió:
Padre,
llevo
rosas
para
darlas
á
una
pobrecita
que
tiene
de
éllas
necesidad.
Mos=
tradlas
al
«punto,,
replicó
el:
guardian.
Entonces
el
bend?
to
Religioso
,:
Meno
de
un
santo
pudor
y
abrió
la
falda;
y
vieron
tódos
con
admitacion
convertidos
en
rosas
los
pedazos
de
carne
y
pan
que
éllos
mismos
habian'
visto
antes
con
sus
ojos.
Admiraron
la
bondad
de
Dios;
que
tan
maravilloso
se
manifiesta
en
sus
siervos
:
le
dieron
infini=
tas
gracias
por
un
hecho
tan
milagroso,
y
vuelto'á
él
el
prelado:,
le
dixo:
1d,
Padre,
enel:
nombre.
del
Señor,
y
dad
esas
rosas
á
la
pobre
que
las
necesita;
y
no
so=
Zamente
eso,
sino
dad
cuanto
fuere
vuestra
voluntad
»
que
Para:
eso
nos
lo
concede
liberalmente
la
«divina
benef-
cencid.
.
Una
de
las
muchas
gracias
con:
que
le
:adornó
«el
cielo
en
premio
de
su
santa
vida,
fue:
el
donde
pro-
fecía
,
con
el
cuad
decia
de
antemano
los
sucesos
futu-
Tos,
y
veía
las
cosas
que
estaban
muy
distantes
de
su
presencia.
Una
noche
estaba
con
sus
religiosos
can-
tando
los
maytines,
y
concluidos
mandó
qne
se
vis-
286
AÑO
CRISTIANO.
tiésen;algunos¡
¡ministros
las:sagradas
vestiduras,
1
pre2
cedidos
de
la
cruz
y
el
acetre.
losollevó
:4:1a>
ribera:
del
rio
Duero,
que
pasaba
por
alli
cerca.:
Admiraban
los
religiososuna
determinacion
tan
extraña”
por
todas
sus
circunstancias;
pero
4
poco
de
haber:
llegado:4
la
orilla
del:
rio.,¡cesaron
sus
dudas
,ry-creció
su
admiracion
viendo
venir
|
por
el.
rio:,
¡y
-hácia
la:
parte
en'que
estaban,:el
cadáver:
de
'una
muger/,.
que
por
defender
su
castidad
se
habia
precipitado
en
las
aguas.
Sacáronle
,
y
le
die=
ron
honrada
«sepultura,
alabando
4
Dios
que
tales
cosas
habia
revelado
:4:susSiervo
,.pues:el
caso.
era:imposible
saberse
-
por'sningun;
medio.
humano.
En.
otra
ocasion
mandó
¡tocar:
4:
comer,
y
que
fuesen
los
religiosos
al
refectorio,
no
obstante
que:
el
dispensero
le
habia
certi=
ficado
de
que
ni
un
bocado
de
pan,
ni
de
otra
alguna
vianda
habia
en
el
convento
para
aquel
día.
Pero
apenas
se
sentaron
,
despues
de
bendecir:
la
mesa,
cuando
+lla=
marón
á:la
portería,
acudió
el
portero,
y
encontró
'una
mula
cargada
de
pan
y.de
otros
comestibles;
y
habiéndo=
los:
conducido
«al»
refectorio
,
quiso.
recogerla
caballería
para
cuidarla;
mas
fue
en
vano,
porque
por
varias
dili-
gencias
que
practicó
para
hallarla,
jamás
pudo
encontrar
rastro
alguno,
del
camino
que
habia
llevado,
ni
del
que
habia:
traido.
Sería
cosa
muy
«prolixa
.referir
todos
los
porténtos
«qué:
obró:la
divina
Omnipotencia
en:
reco+
mendacion
de
la
gran
virtud
de
este
Santo.
Basta
saber
que
¡llegó
4
extenderse
tanto
su
fama,
que
aun
en
las
partes
mas
remotas
se
encomendaban
las
personas
pias
dosas
4.
sus
oraciones
len
los
mayores
conflictos,
sin
ue
dexasen
las
mas
veces
de
'consegúir
un
éxito
feliz.
Fieno
ya.
de
virtudes
y
merecimientos;
macerado
su
cuerpo
con
indecibles
penitencias;
enriquecido:
su
'es=
píritu
con
los
dones
del
Espíritu
santo;
hecho
habi-
tacion
Y,
templo
de
la
gracia;
habiendo
gobernado
con
admirable
rectitud
y
prudencia,
y
llevado
hasta
un
esta-
do
de
robustez
y
firmeza
la
reforma
coménzada,
quiso
Dios
llevarle
á:
gozar
el
premio
debido
á
trabajos
tan
úti-
les
y
gloriosos.
¿
E
En
el
año
de
1456,
al
principio
de
la
Cuaresma,
cayó
en
una
enfermedad
peligrosa,
de
la
cual
luego
en=
tendió
que
habia
de
morir.
Contristíbanse
sumamente
MAYO.:
DIA
XII...
287:
los
religiosos
por
la
pérdida:
de
un
tan
exemplar
y.
tam
santo
padre;
solo:
él
estaba
con-el
rostro
alegre,
con=
solándolos
en'su
justo
dolor,
y
exhortándolos
contínua:
mente
á
la
constancia
en
el
rigor
comenzado.
«Uno
de
los
accidentes:de:$u'
enfermedad.
era
un
hastío:
á
todo
género
de
comida,
«que
le
era:casi
imposible
tomar
alí-
mento.
Deseoso
el
médico
;
por
elvamor
y.
veneración
que
le
tenia,
de
encontrar
alguna
vianda
que
le
fuese'gra-
ta,
le
preguntó
un
dia
si
comeria
una
codorniz.
Res-
pondió
el
Santo
que:
sí;
pero
esta
respuesta
contristó
mas.á
todos,
porque
en
aquel
tiempo,
era
poco
menos
que
imposible
poder
satisfacer
«su
apetito.
Pero
«Dios,
que
queria
glorificar
4
su
Siervo
de
diversas
maneras,
hizo
que
al
salir
el
médico
del
convento
se
le:
viniese
á
la
mano
úna,
á
quien
acosaba
el
milano.
Cogióla,
y
vino
muy
contento
al
Santo,
lisonjeándose
de
que
ya
habia
encontrado
con
que
satisfacer
su
apetito,
y
pro-
longar
su
vida.
San
Pedro
tomó
la:
codorniz,
y
hacién-
dola:
muchas
caricias,
y
componiéndola-
las»
plumillas
que
tenia
empeluzadas,
dixo:
Preciosa
avecita,
Dios
te
ba
librado
de
las
uñas
crueles
de
tu
enemigo,
“¿y
será
Tazon
que
mueras
ahora
en
las:mias?
no,
de
ninguna'ma=
nera;
anda,
y
alaba
á
aquél
que
te
crió,
y
quete
libró
de
la
muerte;
y-diciendo
esto
la
echó
4
volar,
admirando
todos
la
dulzura
de:su
genio,
y
aquella
generosidad:
con
que
preferia
la
vida
de
una
ave
á
su
propia
conveniencia.
ntretanto.
la
enfermedad
se
iba
agravando.
de
:modo,
que
conoció
que
estaba'su
muerte
muy
cercana.
Dispúe
sose
para
élla'
con
el
santo
sacramento
de
la
confesion,
pidiendo
perdon
á'sus
hermanos
con
muchas
lágrimas
de
los
defectos:
que
les
pudiesen
haber
servido
de
escándalo
Óó
de:
molestia.
Despues
recibió
con
suma
devocion
el
santísimo:
sacramento
de
la
Eucaristía
;
y
queriendo
los
religiosos:
administarle
el
de
la
Extrema
Uncion
,.el
San-
to,
que
veía'con
iguales
ojos:lo
presente
quelo
futuro,
les
mandó
que
esperasen
á
que
viniese
el
obispo
de
Pa=
lencia,
que
á
la
sazon
era
don
Pedro
de
Castilla,
so-
rino
del
rey
don:
Pedro,
4
quien
Dios
habia
movido
Para
que
viniese
á
hacerle
este
último
honor.
El
suceso
acreditó.
la
verdad
de
la
profecía;
pues
de
allí
4
poco
llegó
el
Obispo
,
y
le
administró
la
Extrema
Un-
288
AÑO
CRISTIANO:
cion.
Hecho:
esto
,
mandó”
á:
sus
religiosos
que
rodeasen
la
pobre
cama
en
que
yacía,
y:
rezasen:
las:
oraciones
y
salmos
que
para
este
fin
tiene
la
Iglesia;
y
mientras
éllos,
anegados
en
fervor
y
lágrimas,
recomendaban
el
alma
á
su
sarito:
Padre,
éste
levantó
:las:¡manos.
al»
cielo,
y
diciendo
:
En
tus:manos,,
Señor,
encomiendo
mi
espí=
ritú
y
le
entregó
en
manos
de
su
Criador
con
suma
tran=
quilidad.
Murió
dia:g0.de
marzo
en
el
año
dicho,
y
4
los
sesenta
y
seis
de
su
edad;
y.
su
cuerpo
fue
sepultado
en
el
entierro
comun
de
los
demas
religiosos
,
como:
él
lo
habia
pedido.
con
muchas
ánsias
antes
de
morir
,.re=
celoso
de
que
los
religiosos
quisiesen
hacerle
alguna
dis.
tincion.
-
,
Pero
Dios,
4
cuyo
cargo
está
el
cuidar
de
que
sean
honrados
y
venerados
sus
siervos,
le
ensalzó
con
tan-
tos
y
tan
estupendos
milagros,
que
por
su
multitud.
no
permiten
referirse
aquí.
Muchos
que
habian
muerto
vio=
lentamente.
ó
de
enfermedad,
recibieron
vida
¡poniendo
sus
cadáveres
sobre
su
sepulcro.
.Iguales
beneficios
reci-
bieron
'
coxos,
mancos,
ciegos,
tullidos,
apestados,
he-=
ridos,
y
enfermos
de
cualquiera
peligrosa
dolencia;
de
manera
,
que
ninguno
llegaba
á
implorar
su
proteccion:4
su
sepiilcro,
que
se
fuese-desconsolado.
Un
dia
llegó:
un
pobre
á
pedir
limosna
al
portero,
el
cual
le
dixo
e
no
tenia'
que
darle.
Fuese
el
pobre
al
sepulcro
de
san
Pedro;
oró
así:
¡O
santo
Varon!
Si
tú
vivieras
Roy
día,
no
saldria
yo
de
aquí
desconsolado
y
sin
limosna.
para
morir=
me-de
hambre.
Al
decir
esto,
:¡ó
misericordia
de
Dios!
se
abrió
el
sepulcro:
y
alargando
el
Santo
la'mano:,
«dió
un
pan
á
is
PE
que
fué
por
todas
partes
prego-
nando
la
maravilla.
Á-
este
tenor
eran
tantas
las
que
Dios
obraba
por
su
Siervo,
que
solamente
en
los
seis
meses
primeros
despues:
de
su
muerte,
se
justificaron
ciento
y
veinte
y
ocho
milagros
por
deposicion
de:
las
personas
que
fueron:á
dar
gracias,
ó
presentar
sus
votos
por
los
be-
neficios
recibidos.
Treinta
y
seis
años
permaneció
el
cuerpo
de
san
Pe-
dro
en
el
lugar
humilde
en
que
habia
sido
enterrado;
pero
glorificado
con
gran
copia
de
"milagros
,
por
el
gran
concurso
de
gentes
de
todas
gerarquías
que
con-
currian
á
implorar
su'
patrocinio,
y.
Venerar
sus
reli-
MAYO.
DIA
XTIL
ogg
vias.
Reyes,
príncipes,
prelados,
pueblos
enteros
se
veian
ER
EA
inblicando
la
santidad
de
san
Pedro,
y
clamando
porque
su
cuerpo
fuese
trasladado
4
mas
de-
cente
sepulcro.
Pero
esto
no
se
verificó
hasta
el
año
de
1492,
dia
15
de
mayo,
en
que
habiéndose
construido
un
magnífico
sepulcro
de
alabastro,
de
órden
de
la
reyna
Isabel,
en
la
capilla
mayor,
al
lado
del
evangelio
se
desenterró
el
sagrado
cadáver,
y
se
trasladó
allí
con
gran
pompa
y
aparato
,
concurriendo
á
la
procesion
la
misma
Reyna,
muchos
obispos
y
grandes,
y
el
clero
y
religio-
sos
de
los
lugares
circunvecinos.
Al
tiempo
de
hacer
la
exhumacion,
se
hallaba
presente
la
reyna
Isabel,
que
á
este
efecto
habia
venido
desde
Granada
despues
de
su
conquista,
dexando
allá
al
Rey
cuidando
de
la
ciudad
mientras
élla
daba
gracias
á
Dios
por
la
victoria.
Sin
em-
bargo
de
que
el
lugar
en
que
estaba
sepultado
era
extre-
mamente
húmedo,
hallaron
el
cuerpo
entero
é
incorru
p-
to,
en
tanto
grado,
que
se
quedaron
todos
admirados.
Y
no
solamente
esto,
sino
que
estaba
blando
y
flexible,
ex-
halando
un
olor
fragrantísimo
que
se
difundió
por
el
con-
vento,
y
aun
por
los
campos
vecinos.
Admirada
la
Rey-
na
de
aquella
maravilla,
y
deseosa
de
que
el
Rey
su
ma-
rido
la
viese
y
alabase
4
Dios
en
sus
santos,
mandó
que
le
cortasen
una
mano
para
enviársela
por
reliquia
á
su
esposo.
Executóse
así,
y
salió
la
sangre
tan
fresca
y
en-
carnada
como
si
estuviera
vivo;
recogiéndola
en
lienzos
que
empaparon
en
élla,
y
que
se
conservan
en
el
con=
vento
de
Aguilera
entre
las
mas
preciosas
reliquias.
Con
estos
portentos
creció
la
fama
de
su
santidad
tanto
»,
Que
hasta
los
reyes,
príncipes,
arzobispos,
nuncios
a
postólicos,
y.
el
rey
Felipe
111.
con
su
esposa
Margarita
de
Austria,
y
el
Príncipe
heredero,
fueron
á
visitar
al
Santo
,
€
implo-
Tar
su
favor
en
los
sucesos
calamitosos
,
Tecibiendo
siem=
pre
los
premios
debidos
4
su
fe
y
á
tan
piadosos
actos
de
religion.
No
omitieron
los
religiosos
diligencia
alguna
para
justificar
en
la
forma
debida
,
tanto
la
veneración
culto
que
tributaban
los
fieles
4
este
gran
Siervo
de
Dios,
como
los
innumerables
prodigios
y
milagros
que
por
su
intercesion
hacia
Dios
cada
dia;
y
hallando
el
santo
padre
Urbano
VIII.
que
úno
y
Ótro
correspondia
á
la
informa
cion
quese
hizo
de
sus
heróicas
virtudes,
da
declaró
San=
296
AÑO
CRISTIANO:
mientos
de
su
conciencia,
proponiéndole
una
familia:
deso:
lada
por
los
excesos
de
su
criminal
diversion.
A
esto
se
llega,
que
entre
los
jugadores
nunca:
dexa
de
haber
rabia
y
desesperacion,
y
de
consiguiente
todos
los
desórdenes
que
á
éllas
se
siguen.
Las
palabras:
obscenas
suelen
pasar
con
el
nombre
de
chistes
y
gracias:
las
blas-
femias
y
maldiciones
se
tienen
por
desahogos
tolerables
en
aquel
que
pierde:
la
buena
fe
padece:
sus
heridas
cuan=
.
do
se
declara
la
suerte
en
favor
de
la
avaricia:
el
temor,
la
esperanza
,
y
mil
afectos
contrarios
despedazan
el
cora=
zon
y
envuelven
el
alma
en
un
abismo
de
confusion
y
de
delitos.
Si
pierdes,
disipas
los
bienes
que
te.
concedió
el
cielo
para
honesta
manutencion
de
tu
familia:
reduces
tal
vez
á
tu
inocente
muger,
y
4
tus
tiernos
hijos:á:una:es-
trechez
y
miseria
vergonzosa:
descuidas
entretanto
de
su
educacion
,,
y
de
la
de
tus
criados:
te
pones
en
peligro
e
cometer
mil
ruindades
y
bastardías;
y
te
quedas
con
el
eterno
pesar
de
haber
aventurado
á
un
ciego
golpe
de
fortuna
lo
que
ganaste
con
tantos
cuidados.
sudores
y.
fa-
tigas.
Si
ganas,
eres
ocasion
de
producir
en
otra
familia
estos
mismos
males:
luego
de
cualquiera
manera,
el
jue-
go
en
que
aventures
sumas
considerables,
no
solamente
es
peligroso
,
sino
que
es
ilícito,
es
injusto,
es
extcrable.
Igual
juicio
se
puede
hacer,
sin
peligro
de
.engañarse
mucho,
de
aquellas
diversiones
conocidas
con
el
nombre
de
festines.
¡
Dios
inmortal,
cuántos
desórdenes,
cuántos
ex-
cesos
,
cuántas
abominaciones
y
delitos
en
lo
que
se
repu-
ta
por
una
diversion!
¿Acaso
pretenderás
engañarte
di-
ciendo
que
tú
no
vas
allí
por
ningun
fin
torcido
,
y
que
la
caridad
te
enseña
que
debes
juzgar
lo
mismo
de
tu
próxi
mo?
Pero
esto
no
es
otra
cosa
que
una
ilusion
especiosa
con
que
se
procuran
dorar
los
excesos
de
las
pasiones,
Atiende
sino
á
las
obras
de
cada
uno
,
y
juzga
despues
de
los
fines
que
pudieron
proponerse
antes
de
executarlas,
¿No
procura
toda
muger
presentarse
con
los
adornos
que
mas
hagan
resaltar
su
natural
hermosura
?
¿
no
se
emplean
con
profusion
caudales,
tiempo,
artificios,
y
cuanto
tiene
la
naturaleza
de
precioso
para
lograr
este
efecto
?
¿Log
hombres,
por
su
parte,
no
se
previenen
solícitos
de
todos
los
atractivos
que
conocen
pueden
hacer
impresion
en
los
corazones
débiles
?
¿Cada
persona
no
es
un
objeto:
de
es-
MAYO.
DIA
XIL*
207
cándalo
,
que
se
tiene
por
inútil
cuando
no
ha
logrado
en-
redar
en
sus
lazos
alguna
dé:
las.
almas
EN
tuvieron
la
desgracia
de
asistir
á
tan
inicua
asamblea
?
¿
no
se
ve
pal-
pablemente
andar
por
toda
-la
sala
del
festin
la”
palabra
obscena,
la
vista
provocativa,
la
accion:
torpe
,
el
movi-
miento,
lúbrico,,
larisa
descompuesta
,
la
chanza:
licencio-
sa
,
la
solicitacion
,
la
muriuracion,
la
deshonestidad
,
y
todos
los
monstruos
del
abismo?
No
se
puede
negar
esto,
ni
que
el
festin
es
el
medio
mas
Oportuno
de
que
se
vale
el
comun
enemigo
para
dar
en
tierra
con
aquella
virtud
que
no
pudo:
derribar
de.
otro
modo.
En
esta
materia
sa-
be
que
obran
de.concierto
com:él
todos
los
cristianos:
Úúnos
ensanchando
el
evangelio.
para
hacer
que
permita
un
gé-
nero
de
divertimientos,
en
que
peligran
las
almas;
ótros
persuadiéndose
neciamente
á
que
los
consejos
de
los
pa-
dres
espirituales,
y
las
amenazas
de
los
ministros
de
Dios,
nacen
mas
de
la:severidad
de
su
genio,
que
de
los
pre-
ceptos
de
la
moral:
Ótros
:excitando
,
Ótros
solicitando,
ótros
consintiendo
que
la
matrona:
honrada
>
y-lalinex-
perta
doncella
vayan
á
poner
su
inocencia
en
un
mani-
fiesto
peligro:
y
todos,
finalmente,
contemporizando
con
los
designios
de
aquel
infernal
dragon,
qúe
segun
la
ex=
presion
de
san
Pedro,
anda
continuamente
al
rededor
de
Rosotros
con
deseos
de
devorarnos.
En
vista
de
estos
da-
ños
tan
atroces
,!¿
podrá:
un:
cristiano
aventurar
en
tales
diversiones
un
alma
que
le
costó
á
Jesucristo
verter
toda
Su
sangre,
y
morir
en
una
cruz
el
redimirla
?
JACULATORIAS.
Letabor
et
exultabo
inte,
psallam
nómini
tuo
,
Altissime.
Salm.
9.
E
;
¡O
altísimo
y
amabilísimo
Dios
mio!
mis
complacencias
y
regocijos
serán
siempre
en
ti,
y
en
ensalzar
tu
santo
nombre.
Non
sedi
in
concilio
Judentium,
quoniam:
comminatione
ye=
Plesti
me.
Jerem.
15.
Movidó
,
Señor,
de
tus
justas
amenazas
,
ni
me
senté,
ni
me
sentaré
jamás
á
la
mesa
de
los
que.
consumen
en
jue-
gos
ilícitos
el
tiempo
destinado
por
vos
4
labrar
la'co-
TOna
de
la
bienayenturanza,
298
AÑO:
CRISTIANO:
OSaSB9
IU
TO
susi
-PROPOSITOS.
Las
honestas
y
moderadas
recreaciones
“no
están
pro=
hibidasimi
por:
el
evangelio
/inioporcninguna'
otra>ley
divina,
nt
humana..
No:
hay:
teólogo
¡tan
severo,
queno
admita:
la:viritud
Manada
enla:
filosofía.
moral
entrapes
lia,
la
cualo
conserva
un
medio:
éntreola
vida
demasiaz
damente
triste
y.
austéra
yy
«aquella:
queno
es
otra.co-
sa
que
una
contínua
sucesion
«de
diversiones
y
alegrías;
de
manera
,
que
el
oficio
de
esta
virtud
eso
arreglar
-los
"
divertimientos:
y
recreaciones.
«según:
las
»reglas
“de
la
honestidad
,
«y
los:
dictámenes
de
la
razon.
Dios:
muestro
Señor,
que
conoce
perfectamente
muestra
flaqueza
,
como
que
es
una
de
las
penas
que
impuso
4
la
primera
trans-
gresion,
sabe
queno
somos:
capaces
de
estar
siempre
en
un
no
interrumpido
trabajo.
Su
misericordia
se
apiadó
de
nuestra
miseria,
concediéndonos
algun
tiempo
para
em=
plearle
en
desahogarnos
del:pasado
trabajo:
,
reparar
las
fuerzas
perdidas.,
y
cobrar
nuevo:
vigor
para
los
exerci-
cios
futuros.
De
aquí
nace
la
consecuencia
de
que
las
ho-
nestas
recreaciones
nos
son
lícitas
por
la
ley
de
la
necesiz
dad,
que
es
la
suprema:entre
todas
las
leyes.
00000010
Pero
de
esto
mismo:se
deduce
tambien,
que
:el:mole,
el
ocioso,
el
que
sigue
continuamente:
los:
usos:
y
'cos-
tumbres
del
mundo,
ya
estando
¡perpétuamente
en
una
vergonzosa
inacción,
ó
ya
empleando
su:
vida
en:
jue-
gos,
festines
y
espectáculos,
no
puede
lícitamente
con-
sumir
tiempo
alguno
en
divertirse;
/y
de
consiguiente,
cada
diversion
para
éste,
aunque
élla'
por
sí
sea
inocen=
te
,
es
pecaminosa.
La
razon
es
manifiesta;
pues
siendo
las
diversiones
,
segun
santo
Tomas,
una
especie
de
me-
dicina
concedida
únicamente
para
reparar
las
fuerzas
pers
didas
con
el
trabajo,
es
claro
que
no
puede,
ni
debe
tomarla
el
que
de
ninguna
manera
puede
reputarse
por
enfermo
de
esta
clase,
puesto
que
siempre
está
ocioso.
Y
así,
aun
el
uso
de
las
diversiones
lícitas
le
es
noci-
vo
é
ilícito,
“por
causa
de
que
su
intencion
está
contíz
nuamente
dañada.
Se
infiere
igualmente,
que
las
diver-
siones
peligrosas
aunque
¡puedan
reparar
las
fuerzas
real-
mente
perdidas
en
el
trabajo.,
no
son-lícitas.
vorauepo-
MAYO:
DIA
XII
299
uemen
peligro:
la
salud:
del
«almas
que:debe
preferirse:
á
la
¡misma
vida.
Ultimamente,,se
infiére
que
toda:
diver=
sion
que
es.
contraria
á
su
fin,
Ó
por
su
naturaleza
,'Ó
por
sus
circunstancias;
esto
es,
que
está
prohibida
por
las
leyes
,.
como
los
juegos
de
embite-,
Úú
otros
seme-
jantes,
Ó
que,
por.
el
exceso:
de
la
¡cantidad
que
se
aven=
tura,
por
bin
pérdida
de
tiempo
,
por:
el
descuido
de
las
obligaciones,
por
los,
peligros:ó
escándalos,
llega
4
ser
frecuentemente
nociva
á
la
conciencia
,
no
es
de
ningu=
na
manera
lícita.
j
Padres
y
madres
de
familias,
que
no
contentos
con
la
ruina
que
causais
en
vosotros
mismos,
y
con
descui-
dar
de
la
“educacion
santa
de
wuestros
hijos
y
criados,
exponeis
la
inocencia
y
suerte
de
unas
jóvenes
inexper-
tas,
conduciéndolas
á
los
festines
á
que
sean
el
cebo
de
las
¡insolentes
miradas;
y.
4
que,
por
su
parte
sientan
en
el
tierno
pecho
todo»el
fuego
de
la
vanidad
y
dela
:oncupiscencia,
volved
sobre
vosotros.
mismos;
y
ya
que
-10
tengais
¡piedad
de
«vuestras
almas,
tenedla
4
lo
me-
a0s
«de
aquellas
inocentes,
«que
perecen
las
mas
“veces;
no'tanto
poz
exceso
de
malicia,
como
por
defecto
de
instruccion
y
de
experiencia.
Todos
los
hijos
se
persuaden
á
que
caminan
seguros
siguiendo
los
consejos
y.
exemplos
decsus
padres:
por
tanto,
éstos
serán
responsables
de
sus
-
Nicios
y.
deslices:;
las:
madres
de
familia
habrán
de
dar
cuenta
á
Dios
,
no
solo
de
los
escándalos
que
ocasionaron
<con
la:
vanidad
propia
,
sino
de
los
que
causan
sus
hijas,
«de
quienes
son-directoras
y
maestras,
OSB9vET9
5h
>b.Y
come
151
j
FIRARASA
CARTA
DIA
CATORCE.
ss
ess
E
San
Bonifacio
,
mártir.
Ha.
el
fin
del
tercer
siglo
en
el
imperio
de
Gale-
Tio
Máximo
se:admiró.
en
la
Iglesia
una
de
aquellas
ex-
300
AÑO
CRISTIANO.
traordinárias
conversiones/qle
obrá
algunas
veces
la
ma-
no
poderosa
del
Señor
para
animar
la
confianza
delos
pecadores
,
y
para
descubrir
al
mismo
tiempo
4
los
hom=
bres
los
tesoros
de
sus
misericordias.
Habia
en
Roma
una
dama
jóven
,-
noble,
rica
y
poderosa,
llamada
Aglae
,
hija
de
Acacio,
que
habia
si
do
proconsul,
'y
de
familia'senatoria,
tan
entregada
al
fausto
y
á
la
vanidad,
que
solia
dar
al
pueblo
juegos
públicos,
cuyos
gastos
costeaba.
élla
misma.
Era
4
la
verdad
cristiana
,
pero
desacreditaba
el
nombre
y
la
profesion
con
«su
desreglada
vida.
Ocupada
«toda
del
espíritu
del
mundo,
se
entregaba:
totalmente
á
las
diver=
siones
,
hasta
tocar
la
raya)
de
la
disolucion
,con
grande
escándalo
de
todos
los
fieles.
Tenía
cometcio
ilícito
con
su
mismo
mayordomo
,.jó=
ven
de
bella
disposicion,
pero
dado
al
vino
y.
4
todos
los
demas
desórdenes.
Llamábase
Bonifacio,
y
/aunque
era
tambien:
cristiano
,
lo
era
solo
de
nombre
y
deshonran-
do
la
profesion,
igualmente
que-su
ama,
por
la
disolu-
cion
de
sus
costumbres.
En
medio
de
estos
defectos
;:se
notaban
en
él
tres
buenas
prendas:
compasion
de
los
mi=
serables
,
caridad
con
los
pobres,
y
hospitalidad
con
los
extrangeros.
]
18
99
E
Habia
mucho
tiempo
que
traia:una
vida
tan
desor=
denada
,
cuando
el
Dios'de
las
misericordias'
mudó
su
corazon
con
la
conversion
de
la
misma
que
le:
habia
pervertido.
Movida
Aglae
deuna.
poderosa
gracia
'inte=
rior,
abrió
los
ojos.
pata.
conocer
«sus
desórdenes,
y
es-
pantada
con
la
vista
del
número
y
de
la
gravedad
de
sus
pecados
,
despedazado-el
corazon.de
dolor,
resolvió
aplacar
la
ira
de
Dios
con
sus
limosnas,
y
con
una
pron=
ta
penitencia,
By
ir
A
la
conversion
de
Aglae
se
siguió
inmediatamente
la
de
Bonifacio
,
y
ambos
repararon
con
ventajas
el
escán-
dalo
que
habian
dado
4
los
fieles,
con
la
mudanza
de
su
vida
y
con:
sus
grandes
exemplos.,
Comenzó
Aglae
haciendo
á
Dios
un
generoso
sacrificio
de
todas
sus
ga=
las
y
sus
joyas;
prohibióse
todo
género
de
diversiones,
y
se
retiró
para
siempre
de
todas
las
concurrencias
mun-
danas.
A
las
antiguas
diversiones
ilícitas
sucedió:
el
ayu-
no»,.la
oracion
,:
el
cilicio
y
otras
muchas
«penitencias;
/
MAYO.
DIA
-XHI.
Sor
y
procurando
rescatar
suspecados'con
sus
limosnas,
se
sepultó
en
un
profundo
retiro
,
determinada
á
pasar
lo
restante
de
su
vida
entre
gemidos
y
llantos.
Por
su
par=
te
Bonifacio
mo
omitia
medio
alguno
para:
ser
fiel
4
la
gracia,
dando
cada
dia
nuevas
pruebas
de
la
sinceridad
de
su
conversion.
A
Noticiosa:
Aglae
de
que
el
emperador
Galerio
Má-
ximo
continuaba
en
el
Oriente
la
persecucion
contra
los
cristianos
,
que
habia
cesado
en
Roma:
despues
de
al-
gunos
años
,
y
«que
cada
dia
sellaba
la
fe
con
su
sangre
algun
generososconfesor
de
Jesucristo,
llamó:
á
Boni-
facio
,
y
le
dixo
con
lágrimas
en
los
ojos:
Bien-
sabes
la
necesidad
que
tú
y
yo
tenemos
de
solicitar
la
protec=
cion
de
los
santos
mártires,
tan
poderosa
con
el
Señor.
He
oido
decir,
que
todos
los
que
sirven
d
los
santos
que
com-
baten
por
Jesucristo,
merecen
que
los
mismos
santos
¡n=
tercedan
por
éllos
en
el
tribunal
del
supremo
Juez;
la
per=
secucion
es
cada
dia
mas
furiosa
en
el
Oriente;
todos
los
dias
se
hacen
nuevos
mártires;
vé,
pues,
y
tráeme
algunas
reliquias;
haz
cuanto
puedas
para
conducirme
el
cuerpo
de
algun
mártir,
que
yo
le
recibiré
con
veneración,
y
fabri-
caré
en
su'honor:
un
oratorio,
Muy
gustoso
Bonifacio
con
semejante
comision
,
dis-
puso
un
magnifico
tren
para
partir
á
desempeñarla:
tomó
Una
gran
cantidad
de
dinero,
así
para
comprar
los
Cuerpos
de
los
mártires
,
como
para
socorrer
á
los
sier-
vos
de
Dios
que
estaban
en
las
cárceles,
y
para
hacer
cuantiosas
limosnas
á
los
pobres.
Prevenidos
,
pues,
do-
ce
caballos,
tres
literas
,
y
diversos
aromas
para
embal-
samar
los
santos
cuerpos
,
partió
para
la
Cilicia.
Al
des-
pedirse
de
su
ama,
la
dixo
coma
por
chanza
:
Señora,
vos
me
enviais
d
que
os
trayga
el=cuerpo
de.
algun
már-
tir
+
si
Dios
me
hiciera
la.
gracia:de:que
diese
mi
vida
por
la
fe,
y
os
traxeran
mi
cuerpo,
3
le:tendríais
por
reliquia?
Bonifacio,
le
respondió
Aglae,
ya
no
es
tiempo
de
gracias;
la
corona
del
martirio
no
se
hizo
para:tan
grandes
pecado-
Tes;
procura
no
desmerecer
traerme
el
santo
depósito
que
te
encargo,
y
hacerte
digno
de
la
proteccion
del
santo,
cu-
Yas
reliquias
me
conduxeres,
!
Hicieron
estas
palabras
grande
impresion
en
nuestro
Santo.
Prohibióse
la
carne-y
el:
vino
por
todo
el
tiem=
3o2
¿AÑOS
CRISTIANO,
po
del
viage;
y
juntando
£:esta
abstinencia
la:contínua
oracion
que
hacia
á
Dios,
y
á
las
dolorosas
lágrimas
de
contricion
que
derramaba
,
¡se
iba
disponiendo
para
la
co=
rona
del
martirio.
ES
OLLSm
sbImo
6h
:
Luego
que
llegó
4'Tarso-de
Cilicia
despachó,
al:
me-
son
el
equipage
y.
los
criados,
él
se
fue
en
busca
de
algunos
«Cristianós
dela
ciudad.
para:
saber
lo
que:
en
élla
pasaba.
Muy.
presto
le
informaron
sus
mismos
ojos;
porque
habiendo
llegado
á
una
gran
plaza,>vió
en
élla
atormentar,
4
los:santos
mártires,
que
eran,
en
número
de
veinte.
Unos
estaban
colgados
«cabezayabaxo,
inmedia=
tos
á
una
hoguera
encendida;
ótros
extendidos
en
cua=
tro
palos,
y
horriblemente
despedazados;
éstos
descuar=
tizados
;
aquéllos
enclavados
,
aserrados,
empalados.'azo=
tados.,
casi
espirando
4
la
violencia
de
los
golpes,
y.tan
cruelmente
atormentados,
que
causaban
horror
4
los
cir=
cunstantes,
aunque
por:
la.
mayor
parte
erán
paganos.
Encendido
Bonifacio,
4
vistade
este
espectáculo,
en
un
nuevo
deseo
del
martirio,
y
animado
de
mayor
alien=
to,
lleno
de
confianza
enla
misericordia
de
aquel
Se-
for
que
le
daba
tanto.
espíritu
,
rompe
por
la
muchedum-
bre,
se
acerca
á
los
santos
mártires,
les
abraza,
besa
tier=
namente
sus
heridas,
y
grita
con
esfuerzo
fervoroso:
Gran-
de
es
el
Dios
de
los
cristianos;
poderoso.es
el
Dios
4
quien
adoran
estos
santos
mártires,
y
por
cuya
gloria
tienen
la
dicha
de
derramar
su
sangre.
Siervos
de
Dios
,
héroes
cris-
tianos
yyo'05
suplico
que
rogueis
d
Fesucristo
por
mí,
y
me
consigais
Ta.
gracia,
aunque
soy
tan
grande
pecador
,
de
que
tenga
parte
en
vuestros
combates
yen
vuestro
triun=
fo.
Arrojándose
despues
4:
los
pies
de
los
generosos
con-
fesores
,
besaba
sus
cadenas;
y
levantando
la
voz,
los
decia
:
Buen
ánimo
,
mártires
de
fesucristo,
combatid
por
aquel
que
combate-con
vosotros;
confundid
4
todo
*el:
ina
ferno
con'vuestra
fe
y
con.vuestra
constancia;
pocos
mo=
mentos
05
restan
que
«padecer;
el
combate
es.
corto,
el
pre-
mio
es
inmenso
,
es
eterno.
El
gobernador
Simplicio
,
que
estaba
presente,
habien=
do
advertido
loque
pasaba,
dió
órden
para
que
le
tra=
xesen
á
su
tribunal,
y
le
preguntó
quién
era,
y.
qué
ueria
decir
aquella
especie
de
entusiasmo.
Yo
soy
eris-
tiano,
respondió
Bonifacio
con
tono
intrépido
y
firme,
MAYO.
DIA:
XT.
303
y
tengo'envidia
á:los
bienaventurados
mártires
que:
lo-
gran
la
fortuna
de
derramar
su
sangre
por
un
Dios,
que
hecho
hombre
¿para
redimirnos
,
dió
primero
su
sangre
y
su
vida
por
nosotros.
Admirado
el
aa
de
aquella
intrepidez,
le
preguntó:
¿Cómo
te
llamas?
Ya
te:lo
he
dicho
,:
respondió
¿el
Santo:
llámome-
cristia=
no;
pero
si
quieres
saber
mi
nombre
vulgar
,mellamo
Bonifacio.
Muy
'osado-
eres,
replicó
el
Gobernador,
pues
me
vienes
4
insultar
al
pie
de
mi
tribunal,
y
á:
vista
de
los
suplicios.
Ahí
tienes
un
altar,
para
que
aquéllos
de
tu
religion
que
quisieren
librarse
de
éllos,,
sacrifi-
quen
á
los
dioses.
Sacrifica
tú
al
instante
al
gran
Júpi-
ter
,
¡porque
sino,
voy
4
dar
órden:
para
que
seas
ator-
mentado
de
mil
maneras.
Puedes
hacer
de
mí
lo
que
quisieres,
respondió
el
Santo
;
pues
ya
te
he
dicho
re-
petidas
veces
que
soy
cristiano,
y
no
tengo
de:
ofrecer
sacrificio:
4
los
infames
demonios.
Irritado
furiosamente
el
Gobernador
con
esta
respuesta,
le
mandó
apalear
has-
ta
que
moliesen
los
huesos,
y
haciendo
aguzar
unas
pe-
queñas'
estácas
,
:ordenó!
quese
las
'hincasen
entre
las
uñas.
Era
el
dolor
vivo:
y
agudo,
pero
el
Santo
le
to-
leró
con'un
semblante
risueño.
Juzgando
Simplicio
que
le
insultaba
con:
aquella
alegre
sérenidad
,
diá
órden
para
que
levechasen
entlai
boca
plomo
derretido.
Persuadido
Bonifacio:
4:
quer
este
tormento:
le
quitaría
sel:
uso'
de
la
léngua,
quiso.
prevenirle
para
consagrar:á
Dios
el
últi-
mo
exercicio
deélla;
y
levantando
los
ojos
al
cielo,
hizo
esta
devota
oracion.
:
Yo.
te
doy
gracias,
Señor
mio
Jesucristo,
porque
te
dignaste
aceptar
el
sacrificio
que
te
hice"
de
mi
vida:
ven,
Señor,
en:
socorro
de
tu
siervo,
perdónale
todas:
sus
malda-
des;
seanpurgadas
con:
su
sangres:y
strvame
la
muerte
en
lugar
de
penitencia.
Fortificame
con
tu
gracia,
y
no
per=
mitas
que
me
venzan
los
tormentos.
Acabada
esta
oracion,
se
volvió
4
los
ótros:
mártires
,
y.
con yoz
alta
los
dixo:
Yo
os.
suplico,
siervos
de
Jesucristo
,
que
rogueis
á
Dios
por
mí.
Todos'
los
santos
mártires
se
encomendaron
tam-
bien
en
sus
oraciones.
Enternecióse
el
pueblo
á
vista
de
este
espectáculo
,
y
Bonifacio
comenzó
á'clámar
á
voz
en
grito:
¡0
qué
grande
es
el
Dios
de
los
cristianos!
No
hay
otro
Dios;
el
Dios
de
los
mártires
es
el
único
Dios
ver-
304
AÑO
CRISTIANO.
dadero.
Fesucristo,
Hijo
de
Dios,
salvadnos;
todos:
oreoz
mos
en
vos
;
tened
misericordia
de
nosotros.
A
este
tiempo
el
pueblo
echó
por
tierra
el
altar,
y
comenzó
á
arrojar
piedras
contra
el
Gobernador,
que
se
vió
precisado
á
reti-
rarse
y
4
esconderse
hasta
que
se
apaciguase
la
sedicion.
El
Santo
fue
conducido
á
la
cárcel,
y
el
dia
siguiente,
«hallándole
el
juez-tan
firme
y
tan
intrépido
como
«el
antecedente,
mandó
que
le
echasen
en
una'
caldera
de
pez
y
aceyte
hirviendo.
Hizo
el
santo
Mártir
la
señal
de
la
cruz
sobre
élla,
y
reventando
la'
caldera
por
todas
pues
»
Salieron
torrentes
de
pez
derretida,
que
abrasa-
an
á
los
circunstantes.
Espantado
el
Gobernador
del
po-
der
de
Jesucristo,
mandó
que
le
cortasen
la
cabeza.
Así
purgó
Bonifacio
las
culpas
de
su
vida
pasada,
derraman-
do
su
sangre
por
Jesucristo.
A
su
muerte,
que
sucedió
el
dia
14:de
mayo,
se
siguió
inmediatamente
un
gran
temblor
de
tierra,
que
atemorizó
á
los
gentiles,
y:
mu-
chos
se
convirtieron,
En
este
tiempo
los
compañeros
y.
criados
de
Boni-
facio,
ignorantes
de
lo
que
habia
pasado,
inquietos
y
cuidadosos,
viendo
que
despues
de
dos
dias
no
habia
parecido
en
la
posada
,
le
andaban
buscando
por
todas
partes;
y
aun
algunos
se
adelantaron
á
juzgar
que
es-
taria
sin
duda
en
alguna
casa
de
juego,
Ó
quizá
en
otra
peor.
Como
andaban
preguntando
por
un
extrangero
,
re-
cien
venido
de
Roma,
de
mediano
talle,
robusto,
de
pelo
blondo
y
rizado,
con
una
capa
roxa
,
encontraron
con
el
hermano
del
carcelero,
que
por
las
señas,
le
dixo
era
sin
duda
úno
que
habian
preso
por
cristiano,
y
dos
dias
antes
le
habian
cortado
la
cabeza.
¿
No
nos
harás
gusto
de
enseñarnos
el
cuerpo
?
le
dixeron
éllos.
Y-él
los
respondió
:
No
teneis
mas
que
seguirme,
pues
en
el
are-
nal
le
hallarémos.
Apénas
le
reconocieron,
cuando
llenos
de
admira-
cion,
de
gozo
y
de
arrepentimiento
de
los
malos
jui-
cios
que
habian
hecho,
se
arrojaron
á
sus
pies
,
des-
haciéndose
en
lágrimas.
Entónces-
la
cabeza
del
santo
Mártir,
con
un
prodigio
verdaderamente
extraordina-
rio,
abrió
los
ojos,
mirándolos
á
todos
con
una
hala-
giieña
sonrisa,
los
llenó
de
compuncion
y
de
consue-
lo,
Despues
de
haber
cumplido
con
su
devocion
,
pidie-
.MAYO
DÍA
XIV,
805
ron
ial
oficial
que
los
dexase:
llevar:
el
santo
cuerpo;
y
lo
consiguieron
mediante
quinientos
escudos
de
oro
que
le
dieron
por
él.
Embalsamáronle
,
y
envolviéronle
en
ricas
preciosas
telas
,
y
metiéndole
eh
una
litera
,
tomaron
la
vuelta
de
Roma,
io
cesando
de
alabar
:4
Diós
por
el
di-
choso'fin
del
santo
Mártir
20
y.
e
ods
-“Aveste
tiempo,
hallándose
Aglae
en
oracion,
oyó
una
voz
del
cielo,
que
la
dixo:
El
que
antes:era
criado
tuyo,
Ja
es
hermano
nuestro
;
recíbele
como
á
tu
Señor
y
colo>
cale
dignamente,
porque
singularmente
dá
su
tntercesion.
de-
berás
que
Dios
te
perdone
tus
pecados:
Levantóse
pronta=
mente
,-y
saltando:su
corazon
de:alegría
,
rindió
mil
gra=
cias
á
Dios
por
la
misericordia
que
habia
hecho
con
su
siervo.
Rogó
á
algunos
clérigos
que
la
acompañasen,
y
sa-
lió
á
recibir
las
santas
reliquias,
cantando
devotas
Ora-
ciones:«por
el
camino,
todos.con
velas
en
lás
manos
y
con
prevencion:
de:aromas.
Apenas
habjan-andado
un
cuarto
de
legua,
cuando
llegó:el
cuerpo,
del
santo.
Mártir.
No
se'
puede
explicar:la
yeneracion
y
las
lágrimas
de
gozo
con
que
fue
recibido.
Enterráronle
en
un:terreno
que
era
posesion:de:
Aglae,
y
allí
mismo
ésta
hizo
¡levantar
un
magníficos
sepulcro,
y
algunos
años
despues
mandó:
fa=
bricarsun
oratorio;
Renunció:
enteramente
al
mundo
,
rez
partió'sustbienes
entre
los
pobres
,,
dió
libertad
4'sus
es-
clavos;
y
no
teniendo
consigo
mas
que
algunas
doscellas
que
laservian,.
dispuso
que
la
hiciesen
una
ermita
junto
á:laicapilla:del:santo
Mártir,
donde
vivió
todavía:
trece
años
entregada
á
los:mas
exemplares
exercicios
de
deva-
cion',
y:
murió
santamente,
declarando
el
Señor
la
,Santi=
dad
de
su'Sierva
con:
muchos
milagros.
|
-103_9
4
Ñ
d
La
misa
es
en
honra
del
Santo,
y
la
oracion
la
que
sigue,
Day
quesumus
,
Omnipotens
Cóoncédenos,
6
Dios
omn'potente,
"Deus,
ur
quí
'beatt
Bonifacii”
que
los
que
celebramos
la
fest
vi-
mariyris
tuz
solemnia'
cólimus,
dad
de'tu
bienaventurado
mártir
ejús
apud
te
intercessionibus
ad-
Bon'facio
,
Seamos
ayudados
con
juvemur
:
Per
Dominum
nostrum
sw
intercesion;
Por
nuestro
Señor
Fesum
Christums.
Jesucristo...
312
AÑO
CRISTIANO.
(Joarn.
15.).
Es
precisorprodúcir:mas:
que:
flotes:y
hójasj
no
basta
esto,.es:
menester
que
hasta:
los
mismos
frutos
vengan¡en
sazon,
Tiénese
la.
fe;
¿pero
laférsin'óbrás:de
qué
sirve?
Estas
son
las
quese
llamahofíttos;
¿Has)
negós
ciado:al
«doble
con
los
talentos:
ue:
has
crecibido?:¿
has
llevado
frutos
dignos
de
peniteniciati¿son
tus
dias
verdade:
ramente
llenos?
Has
sido
prevenido:«con
inil
«bendiciones;
teha
socorrido
Dios
con
grandesáuxilios),
has
recibido.de
'
su
liberalidad
singulares
gracias
;:3qué
fruto:ha
produci-
do
tódo
esto?
¿qué
reforma;de.
costumbres?
¡¿quél
aumento:
de:fervor?,
Ep
ternura
de
devocion?..Acuérdate:que:
fue
castigado
aquel
siervo
que:
no:
negoció:
con;
el
taleáto,
sin
valerle
el
haberle
conservado'intacto.
Una
vida
infructúo:
sa:é
inútil
siempre:es
digna
de:reptension.::
Ich
Lib:
.
4
2.
Hay:
frutos
de
diferentes
especies;
0
bay
varias
cali
dades
de¡frutos.
Unos
siempre
estan:werdes,
y:jamás
maz
duran;
ótros
son
ásperos
y
:de
gusto
desabrido;otfosléstan
roidos
6)carcomidos;
y
“algunos
hay:
queno;
tienerirmas
que
un
lindo
color;
una
bella
apariencia.
Ten
presénte
que
las
obras
de
mayor
edificacion
se.corrompen
muchas
veces
por:un
motivo
bastardo.
El
secreto:orgullo'suelesserua
gu-
sano'
que:roe
la
mayor
parte
de
das
buenas
obras;
Son
n=
geniosas:las
pasiones,
y
saben
disfrazafse
con
mucho
rar=
te.
Suélese
tener
por
zelo
lo
que
muchas
veces
noes:
mas
que
viveza
ó
vivacidad
de
genio;
6
una
actividad
natural
en
que
tíene
mucha
parte
la
vanidad',
aunque
parezca
seri
virla
de
motivo
la
mayor
gloria
de
Dios,
y
el
deseo
de
la
salvacion
de
las
almas.
Es
menester:
que:
nuestros
ftutos
sean
de
sazon
para
estar
maduros'jquiero.decir:;
que:las
virtudes
que
practicamos
sean
propias
de
nuestro
estado.
Una
muger
casada,
y
madre
de
familia,
que
todo
el
dia
quisiera
estarse
en
la
iglesia
,
desagradatía,
mucho.
4
«Dios,
al
mismo
tiempo
que
le
agrada
mucho
una
religiosa.que
qe
pasa
en
élla
la
mayor
parte'
de
la
vida,
Considera
bieñí
e
qué
calidad
son
las
buenas
obras.que
practicas;
cuáles
los
motivos,
y
cuáles
los
frutos,
nosea;
que
tus
devociones
te
hagan
mas
enfadoso
y
mas
intratable.
Personas
hay
que
nunca
se
muestran
de
peor
humor,
que
cúando
han
estado
largas
horas:en
la
iglesia.
¿Y.cuántas
haypqueosplo
trabas
jan
por
bién:parecer/al
mundo?
Su:
vida
es
laboriosa,
pero
infructuosa
para
la
eternidad,
¿Eres
tú
de
esté
carácter?
0
MAYO.
DIA
XV.
813
O
E
0
DIA
QUINCE.
San
Isidro
,.
labrador.
tas,
que
por:su
condicion
fue
un
pobre
labra=
dor,
y
por
su
santidad
ya
es
patrono
de
la
corte
de
Ma-
drid,
«y
¡protector
de
toda
España
,
nació
hácia
el
fin
del
siglo
undécimo.
Su
nacimiento
fue
en
Madrid,
de
padres
humildes,
pero
temerosos
de
Dios,
que
pusieron
al
niño
el
nombre
de
Isidro
ó
Isidoro,
por
la
devocion
que
tenian
con
san
Isidoro,
arzobispo
de:Sevilla.
La:humildad
de
su
familia
nos.
ha
ocultado
el
conocimiento
de
las
particula=
ridades
de
su
niñez.
Todo
lo
que
sabemos
de
élla
es,
que
casi
desde
la
cuna
fue
prevenido
con
las
mas
dulces
ben-
diciones:
del
Señor,
tan
inclinado
desde
luego
á
la
virtud,
que
jamás
perdió
el
candor
de
la
primera
inocencia.
Enseñado
del
Espíritu
santo,
aun
mas
que
de
los-hom=
bres!;
formó.
tan'
elevado
y.
tan
claro
concepto
de
la
san
tidad
:de
¡nuestra
religion;
tomó
tal
gusto;á'sus
verdades,
y
practicó
todas
sus
máximas
con
tanta
exáctitud
,
que
sú
vida
fue
modelo
de
perfeccion
cristiana
4:todos
los
es-
tados,
«y.
su
virtud
enla
condicion-humilde
de
labrador
admitó4-la:
villa
de
Madrid.
90:00:
sl
-
¡Habiéndose
casado
con
una
virtuosa
doncella,
que
se
llamaba
María,
le
inspiró
desde
luego
su
misma
devocion
y.
sus
piadosas
máximas;
haciendo
ésta
tantos
progresos
en
la
virtud,
que
tambien
es
venerada
como
santa,
El
úni-
co'hijo
que
tuvieron
por
fruto
del
matrimonio,
imitó
la
piedad:de
sus
santos
padres,
que
le
dexaron
por
herencia
la:
posesión
de
sus
admirables
exemplos.
--
Reconociendo
san
Isidro
las
virtuosas
inclinaciones
de
su
santa
muger,
la
propuso
que
en
adelante
habian
de
vi-
vir.como:hermano
y
hermana,
4
lo
que
se
obligaron
¡con
voto;
¡yo
desde
entonces:
fueron
«cada
dia'
mas
a
undantes
los-favores
qué
recibieron
del
cielo
aquellos
dos
castos
es-
PosOsii
cla
¿810
139
, ;
dd
314
ANO
CRISTIANO.
Como
se
vió
precisado
4
mantenerse
á
sí
y
á
su
corta
familia
con
el
trabajo
de
sus
manos,
entró
'¿
servircon
un
vecino
de
Madrid,
llamado
Iban
de
Vargas,
obligán-
dose
á
cultivarle_las
tierras
(y
las
Hergdades,
mediarte
el
salario
en
que
se
PONCE
La
nueva
obligacion
no
le
estorbó
para
gastar
el
tiempo
que
antes
en
sus
diarias
de-
vociones.
Madrugaba'
por
las
mañanas
mucho
antes
de
la
hora
destinada
para
salir
al
campo;
visitaba
algunas
igle-
sias
,
y
particularmente
la
de
nuestra
señora
de
Atocha;
donde
oia
misa
cada
dia,
y
haciacon
fervor
sus'acostuna
bradas!oraciones,9b
onownq
eo
0
brbitose
02108
1.10
:
No
faltaron
muchos
'que,
censuraron
sudevocion..
Co+
mo
estaba
asalariado,
hubo:algunos
quele:acusaron
4
su
amo
de
que
en
lugar
de
ffse
al
campo
muy
de
mañana;
como
era
de
su
obligacion.,.se
andaba
visitando
iglesias;
dexando
la
tierra
'sin
cultivo;
y
que
así
estaba
manteniendo
¿un
hipócrita
'ó:4
un
simple.
Exáminó
Iban
de
Vargas
lo
que
le
decian,
y
hallándose
ser
cierto:
que
su
criado:iba
todos
los
dias
4
hacer
oracion
á
muchas
iglesias,
se
persua=
dió
4
que
sus
tierras
no
podian
menos
de
padecer
detri-
mento,
por
una
devocion
imprudente
que
quitaba:á
las
laboreslas
mejores
horas
del
dia.
Teniendo
por-seguro
el
sorprenderle,
fue'una
mañana
al
campo,
lleno
de
cólera;
po
uedó
admirado
cuando
á
bastante
distancia
descu=
rió
dos
pares
de
bueyes,
extraordinariamente
blancosí
ue
estaban
arando
á
los
dos
lados
de
su
criado.
El
ánsia
e
saber
lo
que
era'le
'hizo
acelerar
el
paso;
¡pero
«luego
que
se
acercó,
desaparecierón
los
bueyes.
Ya:
se
le
habia
templado
la
cólera
con
lo:que
habia
visto
;
pero'efetien-
do
el
deseo
de
saber
lo
que
era,
saludó
4
su
buen
ériado
con
mucho
cariño,
y
le
dixo
con
el
mayor
agrado
:
£si-
dro,
dime
con
ingenuidad,
¿quiénes
eran
los
dos
que
estaa
ban
arando
contigo,
y
desaparecieron
luego
que
yo
me
acer=
qué?
Yo,
Señor
,
respondió
el
Santo,
no:
sé
que
me
ayude
otro
que
Dios,
á
quien
invoco
cuando
me
pongo
al
trabajo,
y
no
le
pierdo
de
vista
en
todo
el
día.
Comprendió
enton-
ces
Iban
lo
que
significaba
la
vision;
y
conociendo
tam=
bien
la'santidad
de
su
criado
,
le
exhortó:
4:que
prosiguies
seen
sus
diarias
devociones
,
y.
mas
cuando
réconocióque
en'
todo
el
término
no
habia
tierras
mejores
laboreadas/que
las
suyas,
ni
que
prometiesen
cosecha
mas
abundante,
MAYO.
DIA
XV.
315
Habia
recibido.
Isidro
un
don
de
oracion
tan:
elevado,
que
su
ofacion
era
¡una
contínua:
contemplación.
Estando
unidia
en
la
iglesia
de
la
Magdalena
,
le
vinieron
á
decir
que
acudiese
prontamente
á
socorrer
á
su
jumentillo,
por-
que
le:iba
siguiendo:
un
lobo;
prosiguió
tranquilamente
en
su.oracion;+y
salierido
despues
dela
iglesia,
balló
al
ju-
mentó
paciendo
enel
prado,
y
al
lobo.
muerto
4
sus
pies.
La
devocion
que
profesaba
á-la
santísima
Virgen,
pa=
recia
habersé-anticipado
al
uso
de
la
razon.
El:4ve
Ma-
ría
era
la
oracion
de
su
cariño,
y
cuando
hablaba
de
la
Madre
de
Dios
parecia
enagenarse,
mostrando
bien
los
tér=
minos
en
que
se
explicaba
lo
tierno
y
lo
encendido
de
su
amor.
38]
Su
caridad
con
los
pobres
era
extrema,
teniéndose
4
milagro
las
muchas
limosnas
que
hacia
;
y
con
efecto
hi-
zo
Dios
muchos
prodigios
para
acreditar
su
liberalidad
y
su
confianza.
Habiendo
distribuido
un
dia
á
los
pobres
to-
do
lo'que
habia:en
casa,
llegó
despues
úno,
á
quien
no
le
sufriael
corazon:á
Isidro
el
dexar
de
darle
limosna.
Buscóla
su
santa
muger
con
la:mayor
diligencia,
y
no
ha=
biéndola
hallado
,
declaró
á
sú
marido
que
era
imposible
socorrer
aquel
pobre.
No
tienes
confianza,
la
dixo
el
San-
to,
anda,
vuelve
á4
buscar
con
mas
fe,
y
encontrarás
que
dar.
El
suceso
acreditó
la:
profecía;
porque
de
repente
se
halló
la¡casa
lNena:de
una
milagrosa
abundancia:
Concu-
Brió
un!grani¡número
de
pobres,
y
la
santa:
muger
cono=-
ps
la
virtud
quetiene
la
caridad
para
hacer
eficaz
la
con-
anza.
y
:
Norsolo
autorizaba
Dios
la:
caridad
de
Isidro
con
los
pobres:
tambien:hacia:
milagros
para
acreditar
su
compa=
sion
con
los
animales.
Yendo
un
dia
4
moler
trigo,
y
'es-
tando:el
campo
cubierto
de
nieve,
reparó
en
un/árbol
gran
multitud
de
páxaros
que
se
estaban
muriendo
de
ham-
bre;
compadecióse
de
éllos,
y
apartando
la
nieve
con
sus
manos,
descubrió
un
buen
pedazo
de
tierra,
y
echó
en
élla
una
gran
porcion
de
trigo
,
diciendo
con
su
acostum=
brada
sencillez
y
apacibilidad:
Paxaritos
,
comed,
que
pa-
raitodos'da
Dios:
abundantemente.
Un
amigo
suyo
que
le
acompañaba
hizo
burla
de
su
simplicidad
,
y
le
tuvo
por
un:
tonto,
pero
salió
presto
de
su
error;
pues
llegando
al
molino,
'vió
que
los
costales
de
Isidro
estaban
mas
llenos
316
AÑO
CRISTIANO.
que
antes-de
haberlos.
derramado,
y:
el!
mismo
maligno
censor
fue
despues
el:pregonero:
de
testa
maravilla.
:
,
La
buena'
economía
con
que
gobernaba
su:
casa,
'jun=
to
con
la
frugalidad
y
templanza
con
que
vivia,
no
solo
le
pusieron
en
estado
de
no
padecer
necesidad,
sino!
que
le
dieron
con
que
hacer
limosna
á:1los
pobres:
todos
los
dias.
Nunca
dexó:de
socorrerlos
por
miedo
de
que
le
fal-
tase;
y
habiendo
inspirado
4
su
muger:
la
misma
confian-
za
en
Dios,
el.
mismo:amor
á
los
pobres.,'y
el
mismo:
des=
asimiento
de
los
bienes
y
conveniencias
de
la
vida
,
la
hi-
zo
compañera
de
sus
buenas
obras,
y
perfecta
imitadora
de
sus
heróicas
virtudes.
21:
Así
vivia
Isidro
en
aquella
humilde
obscuridad
,des=
conocido
de
los
grandes
del
mundo,
confundido
con:
los
pobres
labradores,
y
contado
en
el
número
de
los:que
'se
llaman
desgraciados
de
la
fortuna
,
cuando
quiso
Dios:
re=
compensar
la
inocencia
,
la
devocion
y
la
caridad
de
su
Siervo,
y
confundir
el
fausto
y
el
aparente
esplendor
de
las
grandezas
humanas
con
los
honores
que
le
'tenia
pre=
venidos
para
despues:de
su
muerte:
Sintiéndose
acometido
de
una
grave
enfermedad
,
co:
noció
anticipadamente
el
dichoso
dia
en
que
Dios
queria
terminar
la
carrera
de
sus
trabajos.
Preparóse
con
nue=
vo
fervor
para:aquella
última
hora;
su
semblante
siem=
pre
apacible
y
risueño,
su
devocion
mas
tierna
que
nún
ca,
su
apacibilidad
y
su
paciencia
daban
nuevo
lustre;
4
su
santidad.
Recibió
los
sacramentos
con
tanta
devocion,
que
admiró
y
sacó
lágrimas
de
ternura
á
todos
los.que
le
asistieron
en
la
última
agonía;
en
fin,
abrasado
del
amor
de
Dios,
lleno
de
virtudes
y
colmado
de:
merecimientos,
murió
el
dia:
15
de
mayo:del
año
1130,de
edad:de
casí
cincuenta
y
cinco
años,
como
quieren
¡únos,
Ó
de
'sesénta;
como
afirman
ótros.
:
.
im
Luego
que
espiró
manifestó
Dios
la
gloria
de
su
Sier=
vo
con
gran
número
de
milagros,
que
hicieron
glorio-
so
y
célebre
su
sepulcro
por
toda
España.
Con:todo
eso,
por
espacio
de
cuarenta
años
estuvo
enterrado
el
santó
cuerpo
sin
alguna
distincion
en
el
cementerio
de
la
parro-
uía
de
san
Ándres
de
Madrid,
hasta-que
creciendo
cada
dia
el
número
de
los
que
venian
á
implorar
su
«interce-
sion
,
quiso:
Dios
glorificarle,
sacándolede
aquella
hu=
MAYO.
DIA
XV.
317
milde
sepultura
,
y
haciéndole
despues
glorioso
por
toda!
la
imonarquía.i0
>
ES!
:
Aparecióse
en
sueños.
san
Isidro
4/un
conocido
suyo,
y
le
dixo
que
hiciese
sacar
su
cuerpo
del
cementerio
de
san
Andres,
y
que
se
colocase
en
lugar
mas
decente
den=
tro
de
la
misma
iglesia.
Habiéndose
descuidado
éste
en
hacerlo
6.
por
timidez
Ó
por
desconfianza,
al
punto
fue
castigado
con
una:grave
enfermedad,
de
que
no
sanó
has-
ta
el
mismo
dia
en
que
se
hizo
la
translacion
del
santa
cuerpo.
Aparecióse
el
Santo
á
una
virtuosa
señora,
y
és-
ta
fue
mas
obediente.
Dió
cuenta
al
clero
y
á
la
justicia;
hízose
una
procesion
al
cementerio,y
al
primer
golpe
de
azadon
se
tocaron
por
sí
mismas
las.campanas
de
san
An-
dres
,
sin
dexar
de,
tocarse/hasta
que
se
acabó
la
ceremo-
nia.
A
este
milagro,
de
que
fue
testigo
toda
la
villa,
se
siguió
la
vista
de
ótro
no
menos
admirable
,
que
subsiste
aun
el
dia
de
hoy.
Habiendo
estado
el
santo
cuerpo
ente-
rrado/en
el
cementerio
por
espacio
de
cuarenta
años,
se
halló
tan
entero
y
tan
fresco:
como
si.estuviera
vivo.
Ex-
halaba
una
suavísima
fragrancia
,
que
se
dexó
percibir
de
todos
los
asistentes,
y
no.
pudieron
reprimir
las
lágrimas
causadas.
de
la
ternura
y
de
la
devocion.
Envolvióse
el
santo
cuerpo.en:
preciosas
telas,
y
encerrado
en
una
caxa
nueva,
fue
solemnemente
trasladado:4
la
iglesia
de
san
Andres,
donde,
despues
de
mas
de.
580
años
se
conserva
tan
flexible,
tan-entero
,
y
con
el
color
tan
natural
como
el
mismo-djia
en
que
se
id
esta
preciosa
reliquia.
El
tiempo
que
ha
pasado
desde
aquella
translacion
hasta
ahora'ha
sido
una
contínua
série
de
milagros
que
ha
obrado
el
Señor
por:
la
intercesion
de
san
Isidro;
lo
que
obligó:
al
papa
Paulo
V.
despues
de
las
informacio-=
nes
y
solemnidades
acostumbradas,
á
publicar
la
bula
de
su
beatificacion
el
año
de
1619;
permitiendo
se
celebrase
todos
los
años
la
fiesta
del
Santo
en
los
dominios
del
rey
de
España
Felipe
HI.,
que
solicitaba
con
el
mayor
esfuer-
zo
se:abreviase
cuanto
antes
esta
beatificacion
,
y
recibió
prontamente
el
premio:
de
su
zelo.
Volviendo
de
Lisboa
cayótan
peligrosamente
enfermo
en
Casarrubios
del
Mon-
te,
que
los
médicos
llegaron
á
desconfiar
de
su
vida.
Ex-
perimentándose
inútiles
todos
los
remedios
,;se
recurrió
á
la.
intercesion
de
san
Isidro
labrador.
Estábase
celebrando
318
AÑO
CRISTIANO.
la
misa
en
honra
del
Santo
enla
iglesia
de
san
Andres,
con
asistencia
de
toda
la
clerecía
de
Madrid,
cuando
lle=
gó
un
correo
con
la
triste
noticia
de
que
el
Rey
quedaba
á
los
últimos,
perdido
ya
del
todo
el
conocimiento.
Fue
general
la
consternacion;
pero
la
confianza
en
el
Santo
moderó
las
lágrimas;
sobre
todo
cuando
se
divulgó
en
la
villa
que
á
instancia
de
los
magistrados
se
habia
de
lle-
var
la
caxa
del
“santo
cuerpo
al
cuarto
del
Rey
en-
fermo.
Hízose
esta
ceremonia
eclesiástica
con
la
mayor
pom-
pa
y
solemnidad,
tanto,
que
mas
parecia
triunfo
que
pro-
cesion.
Colocóse
la
caxa
sobre
una
especie
de
carro
triun-
fal,
magníficamente
adornado;
iba
á
caballo
toda
la
no=
bleza
y
todo
el
clero
con
hachas
encendidas
en
las
mas
nos;
seguíase
una
prodigiosa
multitud
de
coches
y
carro=
zas
con
muchos
coros
de
música,
y
un
inmenso
pueblo
au-
mentaba
contínuamente
el
acompañamiento.
Media
legua
antes
de
llegar
4
la
casa
real,
se
incorporaron
mas
de
seis
mil'personas',
así
eclesiásticas,
como
religiosas
y
se-
culares
que
habian
concurrido
procesionalmente
de
los
pueblos
circunvecinos.
El
Príncipe
heredero
salió
4
reci-
bir
la
santa
reliquia
con
toda
la
corte
hasta
la
entrada
del
parque,
y
la
acompañó
hasta
el
cuarto
del
Rey
su
padre,
donde
estaba
toda
la
casa
real:
La
caxa
,
condu-
cida
en
hombros
de
los
cuatro
eclesiásticos
mas
autoriza-
dos
de
la
iglesia
de
Madrid
,
se
colocó
en
una
especie
de
trono
debaxo
de
un
magnífico
dosél.
El
Rey,
que
se
ha=
bia
limpiado
de
calentura
desde
que
la
caxa
salió
de
la
iglesia:
de
san
Andres,
se
halló
enteramente
bueno
luego
que
entró
en
su
cuarto
la
reliquia.
Restituyóse
ésta
4
Ma-
drid
con
igual
triunfo;
acompañábanla
mas
de
seis
mil
personas
á
caballo
con
hachas
en
las
manos,
y
entró
en
la
villa
entre
el
estruendo
de
la
artillería
y
el
repi-
que
general
de
todas
las
campanas.
Á
ningun
monarca
se
le
hizo
jamás
recibimiento
mas
solemne
que
á
aquel
pobre
Labrador;
tanto
se
hace
respetar
de
todos
la
santidad.
El
año
siguiente
se
colocó
el
santo
cuerpo:en
otra
icaxa
mas
suntuosa
de
plata,
que
costó
mas
de
diez
seis
mil
pesos
de
oro;
y
ttodo'el
año
se
pasó
en la
corte
de
Madrid
en
fiestas
públicas
con
extraordinaria
magnificencia,
así
en
el
adorno
de
las
calles,
como
en
el
de
los
templos,
Final-
MAYO.
DIA.
XV,
319
l
papa
Gregorio
XV.,
4
instancias
del
rey
Feli-
eS
mUEaE
CER
uo
los
ansiosos
deseos
de
toda
Es-
paña,
procedió:
solemnemente
á
su
canonizacion
el
dia
22
de
marzo
del
año
de
1622;
y
no.se
puede
explicar
la
ale-=
gría:
y
la
magnificencia
de
los
pueblos
en
celebrar
la
fies-
ta
de
este
santo
Patron
de
la
villa
y
corte
de
Madrid,
y
protector
especial
de
todo
el
reyno..
La
misa
es
del
Comun
de
confesor
no:
pontífice,
y
la
oracion:
la
siguiente,
Deus
>
qui
nos
beati
Isidori
O
Dios,
que
cada
año
nos
alegras
confessoris
tui
annua
solemmita-
con
la
festividad
del
bienaventura-
te
letificas
;
concede
propitius,
do
lÍsidro,
tu
fiel
confesor;
danos
ut
cujus
naralitia
colimus,
etíam-
gracia
para
que
celebrando
la
nue-
actiones
imitemur:
Per
Dominum
va
vida
que:
recibió.
en
el
cielo,
DUSIFUM,¿
0
y
1
''imitemos
las
acciones
que
executó
ont
enla
tierra;
Por
nuestro
Señor.i.
La
epístola
es
del
cap.
31.
de
la
Sabiduría,
y
la
misma:
que
el
día
XUL,
Folio
234:
bi
NOTA
»
Jesus,
nieto
de
Jesus,
hijo.
de
Sirach,
autor
del'
»
Eclesiástico,
traduxo
este.
libro
de
hebreo
en
griego
en
»tiempo
de:
Ptolomeo.
Evergétes,
Porlo
que
toca
á
la
ira-
»duccion
latina
no
se
sabe,
hablando
en
rigor,
ni
el
.au-
»»tor
,
ni
el
tiempo.
en
que
se:
hizo..
Lo
cierto
es
que
es
»muy
antigua
,
y
hecha
en
los
primeros
siglos
de
la
Igle-
»sia;:
pues
la
citan
los
primeros
padres
en
la
misma
con-
»formidad
en
que
la
vemos
hoy..
REFLEXIONES,
Pancroraadod:
y
es
virtud
innegable
que
la
condicion
de
los
ricos
no-es:la
mas
envidiable
ni
la
mas
feliz.
Sin
hablar
delos
cuidados
,
de
las
pesadumbres,
de
los
so-
resaltos
que
traen
consigo
las
riquezas,
¿
Cuántos
estor=
bos,
cuántos:
tropiezos.
se
atraviesan.con
éllas
enel
cami--
no.de
la
salvacion?
320
AÑO
/CRISTIANO.
Lógrasésúun
empleo,
un
título,
una
renta
que
nos
diss
tingue
del
comun;
rara
vez
resulta
en
favor
de
la
yir=
tud
esta
distincion.
Levántanos
del
polvo
una
rica
he-
rencia.,
un
suceso
afortunado
;
al
instante
nos
olvidamos
delo:que
fuimos.
El
amor
«propio
siempre
hace
fortuna
con
'la
persona.
Se
ve
raras
veces
que
el
orgullo,
la
deli-
cadeza
y
la
diversion
se
separen
de
la
prosperidad.
Pa=
rece
que
el
regalo,
la
indevocion
y
la
ociosidad
son
el
dia
de
hoy
las
mejores
pruebas
de
nobleza,
singularmente
en
las"
mugeres'
del
mundo.
El
abuso
es
intolerable,
no
se
puede
negar;
¿pero
dexa
por-éso
de
ser
menos
autoriza-
do
por
la
muchedumbre?
¡Obh,
y
con
cuánta
razon
gradúa
el
Sábio
por
una
especie
de
prodigio
á
un
hombre
que
conserya
su
inocencia
en
medio
del
esplendor
y
de
la
abun-
dancia
!
Desengañémonos
,
todo
es
de
temer
cuando
todo
nos
halaga..
E ;
«En
la
prosperidad
del
mundo
todo
es
tentacion,
to-
do.
peligro.
La
«autoridad
disfraza
el
delito,
la
suntuosi-
dad
le
llama,
la
adulacion
le
domestíca
y
la
abundan-
cia
le
sustenta.
En
medio
de
esta
region
de
gusto
y
de
placeres
,
¿se
podrá
prudentemente
esperar
una
pron-
ta
conversion
hácia
el
dolor
y
hácia
la
penitencia?
Es
menester
que
un
hombre
rico
y.
pecador
dexe
de
vivir
como
rico,
ha
de
vivir
como
penitente.
¿Y
se
hallan
el
dia
de
hoy
'muchas
conversiones
de'
éstas?
Segun
el
es-
píritu
del:
evangelio,
cuanto
mas
rico
es.
un
cristiano;
mas
¿mortificado.
debe
ser
;
esto
es,
cuanto
mayor
es
su”
abundancia,
y
mas
facilidad
tiene:
de
lograr
todos
sus
gustos,
mayor
debe
ser
su
esmero
en
cercenari
las
con:
veniencias
de
la
vida.
El
pobre
ino
tiene
tantos
sacrifi2
cios
que
hacer;
pero
el
rico
no
puede
ser
discípulo
de
Jesucristo
sino
con
esta
precisa
condicion.
¿Esta
doctri-
na
será
del
gusto
de
muchos?
¿pero
dexará
por
eso
de
ser
doctrina
de
Jesucristo?
Todas
aquellas
grandes
má-
ximas
de
renunciacion,
de
despojo,
de
mortificacion,
¿serán
por
ventura
únicametite
para
los
pobres
que
ya
por
su
mismo
estado
se
ven
despojados
de
estas
preciosas
superfluidades?
Y
los
ricos,
á
quienes
principalmente
se
dirigen
estos
oráculos;'
¿se
podrá
creer
que
los
tienen
por
artículos
de
fe,
cuando
no
hay
forma
de
poner
lími-
tes
á
su
codicia;
cuando
en
su
mesa
no
hay
delicade-
MAYO.
DIA
XV.
321
za
que
los
satisfaga,
en
sus
muebles
no.hay
magnificencia
que
los
contente,
en
su
tren
y
en
su
profanidad
no
hay
ostentacion
que
del
todo
los
llene?-¿
quién
no
dirá
que
la
delicadeza
,
la
ociosidad
,
el
regalo,
la
'irreligion
y
la
li
cericia
deben
crecer
4
proporcion
de
los
bienes
que
se
po=
seen?
Lo
cierto
es',
que
por
lo
comun
no
tienen
otra
me-
dida
ni
otra
regla.
¡Pee
qui
opulenti
estis
in
Sion,
et
confi-
ditis
¿11
monte
Samaric
!
¡
Ay
de
vosotros
los
que
en
Sion
lograis
la
abundancia
de
todo,
y
por-eso
colocais
toda
vuestra
confianza
en
el
monte
de
Samaria!
Vamos
claros;
una
vida
deliciosa
nunca
fue
vida
cristiana.
Los
gustos
de
este
mundo
son
en
parte
el
carácter
de
los
réprobos.
Fe
vobis
divitibus
|
dice
el
Salvador:
¡
Ay
de
vosotros
ricos,
pues
ya
habeis
recibido
vuestro
premio
!¡cosa
extraña
!
no
hay
condicion
enel
mundo
donde
haya
mayores.
peli-
gros
dela
salvacion,
mas
wiolentas,
tentaciones
,
mas
po=
derosos
estorbos
,
precipicios:portodas
partes,
nuevas
di-
ficultadesá
cada
paso,
y
casi
4
cada
paso
una
caida.
Con
todo-eso,
no
hay
condicion
en
la
vida
donde
se
viva
con
mayor
tranquilidad
y
ninguna:mas
envidiada
;
de
suerte,
que
hoy
mas
que
nunca
nos
vemos
obligados
á
decir:
Biena
aventurado
aquel
queno
corrió'tras
del
oro,
ni
puso
su
con=
fanza'enel
dinero,
1i¿.en
los
tesoros
de
las
riquezas.
¿Quién
es
éste,
y
le
alabarémos?
porque
verdaderamente
es
un
pro-
digio.
¿
Prueba
esto
que
tienen
fe,
y
que
se
salvarán
mu-
chos.ricos?
¿
01
El:
evangelio
es
del
cap.
12:
de:
san'
Lucas
»
y
el
mis-
mo
que
el
día
XII,
fólio
236.01
MEDITACION.
¿Qué
frutos
espera
Diós
de
nosotros.
ui
PUNTO
PRIMERO.
Eonia
que
por
los
frutos
que
espera
Dios
de-nos-
Otros
,
no
se
entienden
ciertas
(devociones
secas
y
esté-
riles,
ciertas
exterioridades
de
virtud
que
por
lo
regu-
lar
solo'
sirven
para:
tener”
entretenidas
4
las
personas
imperfectas,
manteniéndolas
en
una
vida
da
,
en
la
cual
328
AÑO
CRISTIANO.
constancia
de
los
ministros
del
evangelio,
Muy
poco
mas
de
trece
leguas
habrian
caminado,
cuando
se
les
presentó
á
la
vista
la
ciudad
de
Guadix
,
en
la
cual
determinó
san
Torcuato
derramar
la
primera
semilla
de
la
fe
de
Jesucris-
to.
Detuviéronse
algun
tanto
fuera
de
la
ciudad,
en
un
sitio
que
distaba
de
élla
cosa
de
un
cuarto
de
legua;
y
como
los
ardientes
deseos
de
evangelizar
y
convertir
al=
mas
para
Jesucristo
no
les
hicieron
lugar
para
pro-
veerse
de
los
alimentos
que
traian
en
la
embarcacion,
les
fue
necesario
enviar
algunos
que
los
comprasen
en:la
ciudad.
En
aquel
dia
celebraban
los
gentiles
una
solemnísi-
ma
fiesta
á
sus
deidades,
que
segun
el
Cerratense
«eran
Júpiter
y
Mercurio,
y
segun
ótros
la
diosa
Juno.
Si
es
lícito
conjeturar
el
haber
sido
celebrados
estos
santos
por
la
iglesia
de
España
en
los
tiempos
antiguos
en
el
primer
dia
de
mayo,
arguye
que
en
este
dia
fue
su
fe-
liz
arribo
á
la
ciudad
de
Guadix,
no
siendo
verisimil
que
todos
siete
Apostólicos
padeciesen
en
un
mismo
dia
martirio.
Se
sabe
por
Ovidio
que
el
primer
dia
de
ma-
yo
le
tenian
dedicado
los
gentiles
á
la
fiesta
de
los
Lares
Prestites
,
númenes
que
tenian
á
su
cuidado
las
casas
y
domicilios
de
los
gentiles.
Es
creible
que
és-
tos
se
hallasen
en
la
solemnidad
de
estas
deidades
cuan-
do
llegaron
á
buscar
alimento
los
enviados
por
san
Tor-
cuato:
su
aspecto
extraño
y
severo,
su
modo
de:
ves-
tir
pobre,
y
que
denotaba
distinta
profesion;
ó
lo
que
es
mas
cierto,
el
trastorno
de
la
razon
que
habia
cau=
sado
en
aquellos
hombres
ciegos
la
borrachera,
la
gu=
la
y
la
inmoderada
alegría
,
que
eran
los
principales
ri-
tos
con
que
honraban
á
sus
dioses
,
los
sacó
de
tino,
y
los
hizo
enfurecer
contra
los
Santos.
Acaso
éstos
vien=
do
ocasion
oportuna
de
comenzar
á
esparcir
las
luces
del
evangelio,
y:
enardecidos
con
el
zelo
de
la
honra
de
Dios,
al
ver
tributar
al
demonio
adoraciones,.
sola=
mente
debidas
al
Hacedor
de
todas
las
cosas,
se
ex-
plicarian
con
vebemencia
contra
aquellos
ritos
profa=
nos.
Como
quiera
que
sea,
Dios,
baxo
de
cuya
pro=
videncia
se
contienen
los
buenos
y
malos
sucesos,
iba
ordenando
un
feliz
principio
á
la
primera
plantificacion
de
la fe
en
España
por
medio
de
un
asombroso
mila-
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