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Año cristiano, ó ejercicios devotos para todos los días del año ...Mayo

Croiset, Jean (S.I.) (1656-1738); Fernandez de Rojas, Juan (1750-1819); Centeno, Pedro (O.S.A.)

Abstract

Enero -- Febrero -- Marzo -- Abril -- Mayo -- Junio -- Julio -- Agosto -- Septiembre -- Octubre -- Noviembre -- Diciembre

Full text

AÑO CRISTIANO 0) EXERCICIOS DEVOTOS PARA TODOS LOS DIAS DEL AÑO. MAYO. OMITE LO ova lo E 0 US , ; - e COFÓVES 203540 14% 7 CORA 148 esa 891 200OY ¿ENT OTAM, pd A AÑO CRISTIANO Ó EXERCICIOS DEVOTOS PARA TODOS LOS DIAS DEL AÑO, CONTIENE la explicacion del misterio; la vida del santo correspondiente á cada dia; algunas reflexiones sobre la epístola; una medita- cion despues del evangelio de la misa, y algunos exercicios prácticos de devocion , ó propósitos adaptables á todo género de personas. ESCRITO EN FRANCES POR EL PADRE JUAN CROISSET, de la Compañía de Jesus; TRADUCIDO AL CASTELLANO POR EL PADRE JOSE FRANCISCO DE ISLA, de la misma Compañía, Y ADICIONADO con las vidas y festividades de los santos nacionales y extrangeros, que celebra la Iglesia de España , puestas en sus respectivos lugares » y la traduccion de las epís- tolas y evangelios , que suprimió el P. Isla, por los RR. PP. Fr. Pedro Centeno y Fr. Juan Fernandez de Roxas , del orden de san Agustin , presentados en sagrada teología , BC, MAYO. MADRID MDCCCXVII. IMPRENTA DE LA REAL COMPAÑÍA, POR SU REGENTE D. JUAN JOSÉ SIGUENZA Y VERA, A slo ; aúopa ta A ¿cial s£ ol Tsusiro be qe € dedibe togisógoro .0, . auDarah al Qi sa E > sed a onodz obof £ , TOA AT ea DRADRA ARO A IACRETIN a01 ¿dara |, geo so on d O A sa OIR arde ana da nos AMOO) peer al sh OFAmDraIca Y 3 MIVIDODGM CIACIEM y AÉSMOO CIAT AL 30 ATAATTMA abla E A IUEIDES del MA ULA TELDE SE OL FAZ Ay ELN LED SEN LENA NL AER DIA PRIMERO., Los santos apóstoles san Felipe y Santiago. Ses á quien se le dió el nombre del Menor, por=" que fue'al apostolado despues de Santiago, hijo del Zebe- deo y hermano de san Juan, fue hijo de Alfeo y de Ma- ría, hija de Cleofas, prima hermana de la santísima Vír- gen; por cuyo estrecho parentesco se llama tambien her- mana de esta Señora, segun el estilo de los judíos, que acostumbran llamar hermanos y hermanas á los parientes muy cercanos; y por la misma razon es llamado nuestro Santo en el evangelio hermano de Cristo, aunque en reali- dad no era mas que primo snyo. Nació Santiago algunos años antes que el mismo Cris- to', y segun Hegesípo, fue santo desde el vientre de su madre; quiere decir, que sus padres le consagraron al Se= ñor antes de nacer, destinándole desde entonces á seguir toda la vida la regla de los nazareos , como lo desempeñó con fidelidad hasta la muerte, Su vida, dice san Gerónimo, fue un perpétuo ayuno; desde niño se prohibió enteramente el uso del vino y de toda carne; siempre andaba con los pies descalzos; y en h, era tanta su penitencia, que, como afirma san Cri- sóstomo, mas pareceria esqueleto que hombre vivo. Á la penitencia exterior del cuerpo correspondia el fervor inte- rior del espíritu; pues teniendo presente la especialidad con que estaba dedicado al servicio de Dios, casi desde la cuna se puso perpétuo entredicho á todos los gustos y diversiones de la vida. Parecia que la oracion era su Úni- co empleo, pues á todas horas se le encontraba en el tem- plo, pidiendo á Dios perdon por el pueblo; y clamando Contínuamente por su salvacion, de cuyo exercicio de orar de rodillas y sin arrimo, llegó 4 críar en éllas unos callos tan duros como los de un camello, Supo grangearse A 8 AÑO CRISTIANO: que pudiese. Con efecto, poco despues, como bubiese encontrado Felipe 4 Natanael, le dixo que habia tenido la dicha de hallar á aquél de quien tanto había hablado Moyses en los libros de la ley, y 4 quien habian -re- tratado los profetas; y diciendo y haciendo, le: conduxo al Salvador. Asegura san Clemente Alexandrino, como cosa inconcusa , que ninguno ponia en duda que: fue san Felipe aquel mancebo, que habiendo pedido licen- cia á Cristo para ir á enterrar á su padre, el Señor le respondió: Dewa á los muertos que entierren ó: sus muertos. ; Desde entonces siguió Felipe á Cristo tan de veras, queno se volvió. 4 separar de su compañía. El año si= guiente fue escogido para el apostolado, y contado entre los doce, nombrándole el evangelio inmediatamente des- pues de san Juan. Acredita bien la especialidad con que el Salvador amaba á san Felipe, la distincion que hacia de él. Cuando quiso hacer el milagro de la multiplicacion de. los al preguntó para sondearle, dónde ha- llarian pan para tanta muchedumbre. En cierta ocasion, “queriendo unos forasteros ver á Cristo, se valieron de san Felipe 'para que se lo facilitase, persuadidos 4 que era. el quemas privaba con.el Salvador. Cuando éste, en aquel. gran sermon que hizo á sus; apóstoles despues de la última cena , les habló de su Padre; san Felipe tuvo la confianza de suplicarle que: se: sirviese de hacérsele yer 4 todos, porque todos lo deseaban mucho: á lo que el Señor le respondió: Felipe, el queme ve 4 mé, ve 4 mi Padre. ' , Despues de la Ascension de Cristo á los cielos y de la “venida del Espíritu santo, cuando los apóstoles se divi- dieron por todo el mundo para llevar 4 todo él la luz del evangelio, san Felipe fué á predicar la fe á la provincia de Frigia, donde convirtió muchas almas, y obró muchos milagros. Habiendo llegado 4 Hierápolis , se compadeció mucho, viendo que aquel pobre y ciego pueblo adoraba por Dios á una monstruosa vívora; y lleno de una santa indignacion y fogoso zelo la hizo pedazos. Abrió los ojos 4 aquella pobre gente, hízola visible la grosería de sus errores, y convirtiendo á la fe á toda la ciudad, fun- dó en élla una floreciente iglesia. Pero no le dexó en paz MAYO: DIAL: e) la cólera del denionio; porque irritados los sacerdotes de los ídolos y los magistrados á: vista de los maravillosos progresos que hacia el cristianismo, resolvieron quitar la vida al santo Apóstol. Echaron mano de él, y despues de haberle tenido preso algunos dias, le despedazaron con crueles azotes, y amarrándole á una cruz, comenzaron á apedrearle. Sobrevino un furioso terremoto, que atemo= tizando á los gentiles, y poniéndolos en precipitada fuga, dió lugar á los cristianos para que baxasen de la cruz á san Felipe; mas:conociendo el Santo que ya le queda- ban pocos:instantes:de «vida, les rogó que le dexasen aca- barla en-la:cruz 4: exemplo: del Salvador; y habiéndole concedido este consuelo, espiró en élla poco tiempo des- pues, encomendando á Dios su alma y su pueblo. Suce- dió esta preciosa muerte el primer dia de mayo del año de 54, segun Baronio; ó hácia el año de go, €n opinion de los que dan 4:san Felipe-87 años. Lleváronse á Constanti- nopla ¡parte de sus sagradas reliquias, y Otra parte de éllas sewveneran en Roma en la iglesia: de los santos após- toles , que comenzó el papa Pelagio I., y acabó Juan HL. su Sucesor, La misa es en honra de los Santos, y la oracion es la que sigue, Deus, qui nos anmua aposto- O Dios, que cada año nos: ale- dorum tuorum' Philippi er Jacobi gras con la solemne festividad de solemnitate letificas 5 Presta, tus apóstoles Felipe y Santiago; quesumus , ut, quorum gaude= concédenos queimitemos los exem» mus meritis, instruamur exem-— plos de aquéllos, de cuyos mereci», plis: Per Dominum nostrum Je- mientos nos regocijamos: Por nues- sum Christutma tro Señor Jesucristo... La epístola es del cap, 5. del libro de la Sabiduría. Stabunt justi in magna cons Estarán los justos con grande áni- tantia adversus eos qui se an- mo contra los que les afligieron y gustiaverunt, et quí abstulerunt les quitaron el fruto de sus traba= labores eorum. Videntes turba-= jos. Los malos á su vista se lena— buntur timore horribili, ex mi- rán de temor y de horrible espan= rabuntur in subiratione inspera- “to; y estarán sorprendidos del sus- de salutis, dicentes intra. ses: to, viendo al instante contra su Penitentiam agentes, et pre esperanza á los justos salvos y con 10 AÑO' CRISTIANO. angustia spiritus gementes; Hi sunt, quos- habuimus.. aliguando in derisum, et. ¿n similitudinem improperii. Nos insensati vitam ¿llorum, estimabemus insaniam,,. et finem ¿llorum sine honore: ec ce quomodo computati sunt inter filios Dei, et inter sanctos sors illorum esto otantagloria y diciendo entre sí-pe= netrados de un, vivo, sentimiento, y arrancando gemidos de su cora= zon angustiado ; Estos son los que en. otros tiempos fueron ,el objeto de nuestras burlas, y los que po= níamos por 'exemplo de personas dignas de todó oprobio. Nosotros, insensatos , veputábámos “su vida por necedad,-y su muerte por des- honra; no'obstante, miradlos ele= vadosentre los hijos:de Dios;¡y.que tienen: sussuerteentre:los:samtose::] VOTA. % “ Habiendo representado Salomon en los capítulos pre- »cedentes el lamentable .estado en que se hallarán los ré= »probos al fin de su:mala vida, y loque sentirán:en aque- » lla fatal hora, que ha de decidir su suerteveterna; hace »Ccontraposicion en este capítulo de la gloria, y ¡por decir: - »lo así, del triunfo de los justos despues de su muerte y »por toda la eternidad.” REFLEXIONES. Whentras están en esta vida los buenos, que son injus- tamente perseguidos, la paciencia y la humildad, insepa= rables de la verdadera virtud, los cierra la:boca, los hace como mudos, y casi como si fueran insensibles, impi- diéndolos levantar el grito contra aquellos que los opri= men, quelos sofocan, y que hacen cuanto “pueden para arrancarlos el fruto de sus trabajos. Pero cuando se acabe este puñado de dias; cuando se llegue el alegre fin de este triste destierro; cuando juntamente con él cese la injusta persecucion; cuando estos dichosos escogidos en= tren en el gozo de su Dios, y tomen posesion de la gloria eterna; ¡qué no tendrán que decir, y cuánto avergon- zarán á los que trataron tan indignamente á la virtud y á la religion! ¡y qué sentirán entonces , qué despecho será el de:aquellos que exercitaron:tanto'su: paciencia! Que persigan-4:la virtud aquellos que son impíos de MAYO. DIA 1. II profesion, adelante; ningúnodebe extrañar que:losenc- migos declarados hagan: la guerra. Pero que las mas «du- Tas, las mas sensibles persecuciones que tienen que pa- decer los buenos, "vengan muy, ordinariamente de aque- llos mismos que debieran protegerlos ; que la indiges- tion, el mal humor, y talvez la durísima aspereza de aquellas. mismas personas que hacen profesion de vir- tuosas,, sean la prueba mas terrible de una virtud tier- na, visoña: y recien nacida, esto es lo que apenas se pudiera creer; y con todo, esto es lo que se ve muy frecuentemente, z z Abre un jóven los. ojos , y. comienza su corazon 4 imbuirse-en las máximas cristianas; danle en rOStIO y y llénanle de tédio las diversiones del mundo 5 da prin- cipio á la reforma de su vida; ¿cuánto tiene el pobre que padecer de aquellos mismos que debieran ser los primeros en aplaudir su resolucion » Y €n celebrar el par- tido que ha tomado ?- Pero aún. crece mucho mas la ad- miracion: cuando en aquellas mismas comunidades reli- giosas, que debieran: ser el ásilo de la virtud, el sagrado donde estuviese 4 cubierto de todo insulto la mas rígida observancia, la perfeccion mas severa, se halla tal vez esta misma virtud y perfeccion expuesta á mil moles- tas. contradicciones , censurada, fisgada , condenada por aquellos quedebieran ser sus panegiristas. Desagrada mu- cho todo lo que suena á reforma de costumbres , espe= cialmente cuando está sostenido de una vida: mas exem- plar de lo: que quisieran los que no se matan por la reputacion de hombres mas regulares. Á la exáctitud edificativa se-la da el odioso nombre de desdeñosa singu- laridad; 4:la.modestia se la califica de afectada; la cir- cunspeccion se dice que es una gravedad violenta y fastidiosa; finalmente, hasta la misma humanidad se cen= . Sura y se condena. No puede haber persecucion mas peli- grosa ni mas tentadora para una virtud tierna y en mantillas; pocas hay que no se rindan, ó 4 lo menos que no titubeen á esta prueba. ¡Pero valgame Dios! ¿de qué principio nacerá esta maligna aspereza, esta acri- monía contra un sugeto que solo se distingue de los de- Mas en ser mas exácto en el cumplimiento de sus obliga- Clones? No nace ciertamente ni de zelo ni deamor por 12 $ AÑO CRISTIANO. la observancia: comun ; nace de: zelos , nace: de emula= ción, nace de¡un'secreto orgullo; La vida: exemplar y edificativa. de aquel particular es una' tácita censura., es una muda, pero muy dolorosa reprension de la vida y del porte de muchos. Sienten éstos: nosé qué interior despe- cho de que el ótro los haga sombra ; temen que: la-refor= may de aquél no haga visible la necesidad que tienen de reformarse los'ótros. Un anciano'se avergiienza de que un jóven, y tal vezcún niño , haya hecho tantos progresos en dos dias; el jóven que no tiene espíritu: ni valor para ser tan virtuoso, se llena de emulacion»y: de envidia, viendo que el ótro, quees mejor, se acredita de mas cuerdo. Estas son aquellas persecuciones, estas: aquellas terribles pruebas que excitan las pasiones. Introdúzcase la relaxacion; nunca se irritan, nunca se les revuelve la cólera 4.los tibios; pero el fervor, da exáctitud, una observancia algo mas estrecha: que hasta aquí, luego pone de. mal humor á los:indevotos. Mas al fin, tiempo vendrá en-que estos injustos censores, estos perseguidores disimulados, estos enemigos domésticos sean confundidos, Tiempo vendrá: en que se vean precisados á confesar, 4 detestar sus errores, 4 reconocer su. malignidad, y á hacer justicia á la cordura y á la virtud del justo; porque la estimacion y la veneracion es un tributo. que tarde 'ó temprano pagan siempre: los-impíios'á la virtud. El evangelio es: del cap, 14. de san Juan. In ¡llo rempore dixit: Jesus dis- «cipulis suis: Non turbetur cor wwestrum. Creditis in Deum, eb in me credite. In domo Patris =mei mansiones. multe sunt. Si quo minus dixissem vobis, Quia vado parare vobis locum, Et si 'abisro et preparavero vobis lo- “cúm , drerúm venio, er dcci- piam vos ad meipsum, ut ubi sum ego, es vos sitis. Er quo ego vado scitis , et viam scitis, Dicit'ei Thomas: Domine,-nes- En aquel tiehnpo dixo Jesus á sus discípulos: Nose 'turbe' vuestro corazon. Creeis en Dios, creed tambien en mí. En la casa de mi Padre hay muchas mansiones. Si no fuese así, os lo hubiera dicho. Voy á preparar el lugar para yos- otros. Y cuando me hubiere ido, y hubiere preparado 'lugar para vosotros, vendré otra vez, y 0S to- maté conmigo, para que en donde estoy yo, esteis vosotros tambien. Y adonde voy lo sabeis, y sabeis MAYO. DIA 1 13 cimus quo vadis: es: quoomodo :'elcaminos Dixole Tomas : Señor, Possumus viam scire?' Dicit ez no sabemos adónde yas: ¿CÓmMO, esus ; Ego sum via, veritas pues, podemos saber el camino? et vita. Nemo veni ad Patrem Respondió Jesus: Yo/Soy camino, misi per me. Si cogmovissetis me, verdad y vida: Ninguno va al Pa- es Patrem meum utique cogno= dre sino por mí. Si me hubiérais Vissétis ; er amado cognoscetis conocido á mí, hubiérais conocido eum., et vidistis“eum. Dicit ei tambien á mi Padre: y desde aho- Philippus: Dimine, ostende no- — ra le conocereis, y le habeis visto. bis Putrem, er sufficir nobis. Díxole Felipe: Señor, muéstranos Dicis ei Jesus: Tanto tenpore al Padre, y nos basta. Le dixo Je- -wobiscum sum, et nión cogmovis- "sus: Tanto tiempo ha que estoy tisime?: Philippe, quiovidet me, Con vosotros, ¿y no me habeis wider er :Patrem, ¿Quomodo +u conocido? Felipe,;el que me ve á dicis, ostende; mobis. Patrem? mí, ve tambien al Padre. ¿Cómo Non creditis quia ego ¿n.Patre, dices tú muéstranos al Padre? ¿no es Pater in; me est?, Verba, creeis que yo estoy en el Padre, y que ego loquor vobis, 4 me ipso el Padre está en mí? Las palabras mon loquor. Pater autem 1h me .que yo os hablo, no las hablo por manens, ipse facit opera. Non ' mí mismo; sino que el Padre que ereditis quia ego in Patre, es' [está en mi, él es el que obra. ¿No Pater in me est? Alioquin' prop- creeis que yo estoy en el Padre, y ter opera ¿psa credite, Amen, — el Padre está en mí? Si no creedio amen dico vobis: Qui credit in por las mismas obras. De verdad, me, opera que ego facio, et ipse de verdad os digo: El que cree en facier, er majora horum facietz mí harátambien las obras que yo quia;'ego ad Patrem vado, Es hago, y las hará mayores que/és- quodcumque petieritis Patrem. in tas; porque yo voy al Padre. Y momine meo, hoc faciam, cualquiera cosa que pidiéreis al Padre en mi nombre, la haré, 'MEDITACION. Del conocimiento y amor de muestro Señor Jesucristo. PUNTO PRIMERO. Considera que la verdadera felicidad y la verdadera, Vida consiste en conocer bien 4 Jesucristo. Todos los de- mas descubrimiéntos, todas las demas luces del entendi- Miénto humano son fuegos fátuos » brillanteces aparentes, LA ANO CRISTIANO. nubes iluminadas que alumbran poco, y suélen descubrir no mas que aquellos anehurosos caminos que guian:4 la perdicion, Jesucristo es el camino que se debe seguir; la verdad que se debe creer, la vida inseparable de la supre- ma felicidad. ¿Pero es muy frecuentado este camino? ¿es muy abrazada esta verdad? ¿es muy solicitada esta vida, en la cual consiste la bienaventuranza eterna? ¿es cono- cido Jesucristo de aquellas almas carnales que solo, viven la vida de los sentidos, á quienes ciegan lastimosamente las pasiones? ¿es conocido Jesucristo de aquellos disolu= tos que le persiguen; de aquellos mundanos-que le despre- cian; de aquellos medios cristianos que le «desacrediran con su vida; ni aun de aquellas personas que hacen *pro- «fesion de virtuosas, y le'deshonran con sus costumbres poco regulares? ¿es conocido este soberano Dueño de aquellos, que estando dedicados á su servicio, le sirven tan indignamente ? cn ¿Conocemos lo que es, lo que puede, y lo que hace? ¿mirámosle como á soberano Dueño de todas las cosas, como á único árbitro de nuestra suerte, como á supremo Juez de todos los hombres? Siendo Soberano, esencialmente feliz por sí mismo desde toda la eternidad, quiso: hacerse hombreen tiempo para morir por los hombres; y voluntariamente se entre- gó él propio á la muerte, y muerte de cruz para redimir- los. ¿Se conoce bien este grande beneficio? ¿se compren- den estos misterios? Y si nuestra fe produce este conoci- miento; ¿qué respeto, qué amor, qué gratitud profesamos á nuestro divino Salvador? ¿Puedo lisonjearme de que mis efectos den testimonio de quere conozco? Y si mi co- nocimiento es el que debe ser, ¿cómo es posible que hon- re tan poco, y sirva tan mal á Jesucristo? Tin él están es- condidos todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia de Dios; en él habita corporalmente la plenitud de la di- vinidad; en él tenemos plenamente todas las cosas;.él es la cabeza de los principados y dé las potestades; él es el que borró la cédula, la sentencia de condenación que estaba pronunciada contra nosotros; él la anuló clavándola consigo mismo en la cruz. ¿Reconocemos bien todas estas prerogativas , todas estas eminentes cualida- des, todos estos dones, todos estos beneficios que debe- MAYO. DIA 1. 15 mos á Jesucristo? ¿pues dónde está nuestra veneración, huestro profundo respeto ,. «nuestra ternura , para que con la distancia Ó con la ausencia no se entibiase nues- tra, fe 2 El mismo se nos acercó y y se vino á vivir entre nOSOtros»:. Y. porque nuestros . ojos «débiles no podrian soportar el resplandor desu Magestad., le escondió., le ocultó con.el velo. de los accidentes del pan en el ado- rable sacramento de la Eucaristía. Allí está realmente; ¿pero reflexionamos nosotros. .que está allí? Consul- temos.nuestra modestia en el templo; nuestra ánsia por visitarles nuestra, frecuencia en hacerle córte ; nuestra hambre por recibirle; nuestra devocion », Nuestro respeto en su presencia. ¡Ah, y cuánta verdad. es que no cono- cemos al. que está en medio de nosotros! ¡cuánta verdad es que está en el mundo, y que el mundo no le conoce! ¡que vino, á vivir entre: los suyos, y. que los suyos no le recibieron! ¡ pero' infelices de aquellos que le des- conocen !..- LiWd sr Cosa que sí es la mayor de todas las desdichas no conocer á Jesucristo, no es menos funesta, conociéndole, no. amarle, F Los demonios creen:todas las verdades de nuestra reli- gion; las creen, y se-estremecen. Ellos mismos exclaman: Lil. eres el Hijo, de Dios; saben muy bien que es Cristo; . ¿pues de dónde nace su desdicha? De que con una fe tan comprensiva y tan patente, y con todo este estéril y especu- lativo conocimiento no le aman. ¿Y no habrá algunos cristianos en el mundo, 4 quienes se les pueda reconvenir con lo mismo? Debiera ser muy sensible , amor á Jesucristo; porque tod diendo, le. están solicitando, est mosura sín par, bondad sin semejante, beneficios sin Aumero, sin precio. Amónos con exceso 5 y al presen- te no nos ama ni con menos liberalidad, ni con me- nos ternura. Toda la correspondencia que nos pide , es Ruestro corazon. Como si le pareciera poco ser nuestro Ador, nuestro redentor y nuestra guía, quiere tambien PUNTO SEGUNDO. muy palpable el tierno as las cosas le están pi- án clamando por él; her- 16 : ANO CRISTIANO. ser nuestro sustento, y quiere él mismo: ser nuestro pres: mio. ¿Parécete que ha hecho poco para merecer nues- tra ternura? ¿pero todo eso que ha hecho, basta por ventura para que le dmemos? ¿basta ¡para movernos, para ganar nuestro corazon? ¿ese Corazón, que cor tanta facilidad, tan pródigamente entregamos por una palabra de cariño que nos digan, por un cortobeneficio que nos hagan ? Todos desean agradar y ser queridos; en amando mucho «nada se niega. ¿Pero nos matamos por agradar á nuestro divino-Salvador? Antes bien” ¿qué no hace= mos para disgustarle? Profáninse 'escandalosamente sus . sagrados templos; atrévese la impiedad y la irreligion hasta el pie de los altares; no hay irreverencia que no se haga aun en su misma presencia. ¿Acaso tiene- límites en nuestros tiempos la indevocion “y el: descaro ? ¿qué caso se hace de la doctrina de Cristo ? Se desprecian sus mandamientos; se hace burla de los que le“sirven, y falta poco para que se condene el moral del evan- gelio. Esos jóvenes disolutos, esas mugeres del gran mun- do, esos hombres de negocios, esos idólatras de los pla- ceres y de las diversiones , esas: personas consagradas á Dios, pero tan poco religiosas, ¿todos éstos aan mu- cho á Jesucristo? Y luego nos admirarémos de la ca- lamidad de los años, de las necesidades y miserias úblicas que todo lo desuelan, todo lo arrasan, y todo lo llenan de llanto y de dolor. Pues qué, ¿ ignoramos por ventura que todas las criaturas se arman justamente para vengar nuestra portentosa ingratitud con un Señor tan benéfico? Con mucha razon clama san Pablo: Si quis non ama? Dominum nostrum Fesum Christum, ana! hema sit: Si algu- no es tan insensible queno ame 4 nuestro Señor Jesucris- to, sea anatematizado. ¿Puede haber mayor ingratitud, mayor malicia, mayor impiedad que no amar 4 Jesu- eristo? 1 ¡Ab, divino y amable Salvador. mio! ¿podré yo li- sonjearme de que Os conozco? Y si es tanta mi dicha, ue pueda decir con vuestro Apóstol: Tú eres Hijo de ios vivo; ¿hallaré acaso en todo mi porte ni en to- da mi conducta un testimonio práctico de que verdade- MAYO. DIAL. Ed tamente os amo? Cubierto de confusion, lleno de dolor, Pero al mismo tiempo de una grande confianza en vuestra divina gracia, me atrevo á prometeros, Ó Salvador mio amabilísimo, que os amaré, y que ya comienzo desde este mismo punto á conoceros, y amaros. JACULATORIAS. Dilizámn te, Domine, fortitudo mea... refugium meum, et fi- berator meus. Salm. 17. z : Sí, yo os amaré de aquí adelante, mi Señor, mi fortaleza, mi refugio, y mi amable libertador. Et si oportuerit me simul commori tibi, non te negabo, Marc. 14. No, mi dulce Jesus; aunque sea menester morir contigo, por ti, no te negaré, no dexaré de amarte. / PROPOSITOS. E vida eterna, decia el Salvador del mundo á su Padre, es conocerte á ti por verdadero Dios, y al que enviaste Fe- sucristo, hijo tuyo. La mayor desdicha que puede suce= der á un hombre; es no conocer 4 Jesucristo: pero no es menos que ésta, conocerle, y no amarle. Todos los cris= tianos tenemos la dicha de conocerle; ninguno hay que no se honre, que no se gloríe de ser discípulo suyo. ¿Pero podemos decir con verdad que le amamos ? Bien sabes tú quién es : ¿pero le tratas con el respeto que merece? Y cuando eres tan delicado, tan zeloso de que se te trate 4 ti con la atencion que, á tu parecer, se te debe, ¿con qué devoción, con qué modestia, con qué veneracion te po- nes en su presencia? Exámina aqui el fervor, y la pun- tualidad con que cumples con las obligaciones de cristia- NO», y exámina tambien la compostura y el respeto con ds te presentas en la iglesia. Es el evangelio la palabra de esucristo; ¿qué veneracion profesas, qué estimacion haces de esta divina palabra? No ignoras los preceptos ni las máximas de Jesucristo; ¿qué caso haces de aqué- Os y de éstas? Consulta tus máximas y tu porte. Ha a verdad muchos cristianos; ¿ pero hay muchos verda- 24 ¿AÑO CRISTIANO. se habia escondido, le habian hecho esconder, y habiens do sido. presentado ante los jueces vivo. y sano, con las dos manos en su lugar, quedó descubierto, y confundido, pe- ro no escarmentado:, el embuste de: los arrianos: y ide los melecianos. DEI IAS 19 Verdad es que por algun tiempo» hizo su'efecto la vergiienza, y dexaron en paz á nuestro Santo: que se aprovechó de este paréntesis para visitar las iglesias de su Obispado, que por mas distante, oian menos veces la voz de su pastor. En esta visita vió la primera vez el célebre: monasterio de 'Pabéna, ¡ú de Tabénas ,íde que era abad san Pacómio; quien le salió á recibir. 4:1la fren- te de sus monges, cuyo, número era de muchos milla- res, los que distribuidos en veinte y cuatro clases, ó-coros, le conduxeron como en triunfo, cantando:salmos;, al mo- nasterio. la : Mientras tanto nose; descuidaban los arrianos ni me= lecianos; y desesperando de poder alterar la fe, ú doblar el tesón de san Atanasio, discurrieron nuevas trazas para desacreditarle en el concepto del Emperador. Obtuvieron su permiso para convocar un concilio en Cesaréa de Pa- lestina:; y considerando Atanasio que este conciliábulo:se eomponia únicamente de sus enemigos, se negó á:concu= rrir á él. Eusebio de Nicomedia, gefe de la: conspiracion de los arrianos , y los demas prelados desafectos 4 nues- tro Santo, supieron pintar esta fesistencia al Emperador con tan feoscolores, que desde entonces quedó imbuido en tan fuertes: y tan: malignas especies. contrael Pa= triarca,' qué nunca. fue posible: despues: desimpresionarle de éllas» Mandó: que el: año “siguiente «se: convocase un concilio en la ciudad de Tiro, dando:orden á san Ata= nasio de que sin falta asistiese 4:Él;:y:el Santo se vió pre- cisado 4 obedecer: 15 Cuando entró en el concilio le ordenaron los presiden- tes que se estuviese en pie” :como: lo” está un reo delante de sus jueces; lo que llenó de tan santa indignacion al san- to obispo Palemón, insigne confesor' de Cristo , que sin poder contenerse, dirigiendo la palabra 4 Eusebio de Ce- saréa, uno de los presidentes del conciliábulo, le dixo:con zeloso ardimiento: 4Acuerdáte de la cobardía:que mostras- 3e en la última persecución. ; Pues. cdmo. tienes valor ni MAYO. DIA IL 25 verglenza para estarte tú sentado mientrás está en pie Atanasio, hombre de vida irreprensible? Abrieron enton= ces los ojos muchos santos prelados'; y conociendo que los habian engañado , siguieron á san Pafnuco, que tomando dela mano á: san Máximo, obispo de Jerusalen, se salió de la asamblea. No por eso desistieron los arrianos de su: empresa, ormósele la causa revivieron las antiguas calumnias; y fue de nuevo preguntado el presbítero Macario. Ya se habia dado comision para ir á hacer nuevas probanzas sobre el supuesto asesinato de Arsenio, cuando éste se presentó delante: del conciliábulo vivo, sano, y sin que le faltase miembro alguno de su cuerpo. Sobornaron á una mala muger, para que compareciendo ante los jueces, acu- sase al santo Prelado de que la habia quitado su honra con violencia. h 4 Movido entonces Atanasio de uno de aquellos extraor- dinarios rasgos de prudencia que inspira el Espíritu santo en los mayores aprietos, entró en el concilio acompaña= do de uno de sus presbíteros, llamado Timoteo; y fin giendo éste que era el santo Patriarca, preguntó á la des- Carada muger con resolucion: y con despejo: ¿ Dime, smu= er, soy yo el que te violenté? ¿soy yo el que te quité tu dei A lo que élla respondió con increible descaro, mal disimulado en fingido sentimiento; Sf, tu mismo, tú mismo eres el que me violentaste; y afectando deshacerse en lá- “grimas clamaba al concilio por justicia y por venganza. charon con oprobrio del concilio á la muger como mere-. cia; perose i:ritaron, se enfurecieron tanto los arrianog viendo tan vergonzosamente descubierto aquel tropel de calumnias y de imposturas, que hubieran hecho pedazos á Atanasio á no haberse escapado de la ciudad secreta= mente la siguiente noche. Pero no por eso cesaron los hereges, ni se acobardaron e no forjar cada dia nuevas acusaciones. Sabiendo en: lo: mucho que sentia el Emperador todo lo que tocase á su nueva ciudad de Constantinopla, le asegu= raron descaradamente que Atanasio prohibia la extracw cion de los granos que se acostumbraban sacar de Ale- xandría, para el abasto de la córte. Irritóse tanto el Em=- Perador , que sin querer dar oidos 4 la evidencia con 26 AÑO CRISTIANO. que ofreció Atanasio hacerle ver la falsedad de aque- lla quimérica acusacion, le desterró 4 Tréveris. Obe- deció, aunque era tan visible su inocencia; y despues de muchas fatigas, llegó al lugar de su destierro, cuyo obispo., que era á la sazon san Máximo, le recibió con el mayor respeto, venerándole siempre como á: invenci- ble defenser de la fe, y confesor ilustre de la divini- dad: de cios Muerto el emperador Constantino, su hijo Constantino el menor, que era emperador de Occidente, despues de dos años de destierro, le resti- tuyó á su iglesia de Alexandría , con cartas de recomen- dacion muy honoríficas, en que apellidándole oráculo de la ley divina, decia que su padre Constantino le habia enviado á las Gálias por algun tiempo. solo por ponerle á cubierto contra el furor de los malignos que ha- bian conspirado en su ruina. Imperaba en el Oriente Cons- tancio, y aunque se habia declarado fautor de la heregía arríana, no se atrevió á oponerse á esta resolucion de su hermano. Fue recibido el santo Patriarca, así del pueblo, co- mo del clero, con aquellas extraordinarias demostracio- nes de gozo en que prorumpen naturalmente los cora- zones cuando vuelven triunfantes los que han sido per- seguidos por la fe y por la religion; pero duró poco la calma. Los mismos que le habian condenado én el conciliábulo de Tiro, convocaron ótro en Antioquía el año de 341, en que consagraron por patriarca de Ale- xandría á Gregorio de Capadocia. Entró en la ciudad de mano armada el pseudo-patriarca; y apoderándose de todas las iglesias, cometió tantas violencias, tantas profanaciones y tantos sacrilegios , que Atanasio se vió precisado á huir, y á refugiarse á toma» Recibióle con veneracion el papa Julio, y escribió á los: obispos de Oriente, ordenándolos que concurriesen 4 Roma para terminar estas diferencias. Celebróse este concilio el año de 342, en el cual se justificó Atanasio plenamente; fue aprobada y aplaudida la pureza de su fe, no menos que el valor de su constancia ; y el Papa se prendó tan= to de su rara sabiduría y virtud, que le detuvo en Ro- ma otros tres años. Opusiéronse con el mayor esfuerzo á que fuese restituido á su iglesia los arrianos , protegi- MAYO. DIA IL 27 dos del emperador Constancio. Fue preciso convocar : Otro concilio en Sárdica el año de 347; en el cual fue re- conocida con admiracion y con elógio la inocencia de muestro Santo : el intruso Gregorio fue excomulgado y depuesto, y Atanasio restituido 4 su silla. Los obispos arrianos, que se habian retirado del concilio, se juntaron tumultuariamente en Filípoli, y tuvieron la insolencia de egxcomulgar á los padres del concilio sardicense, y al mis- mo papa Julio, porque habia comunicado con Atanasio. En fin, fue necesaria toda la autoridad del emperador Constante para que nuestro Santo se viese restablecido en su iglesia, y Irritó furiosamente á los arrianos la pompa y los re- gocijos públicos con que le recibieron en Alexandría; y su virtud, su zelo, y la valerosa intrepidez con que pro- seguia en defender la divinidad de Jesucristo, suscitaron contra él otra nueva persecución. Habiendo pasado Ata- nasio á la córte de Antioquía á besar la mano al Empe- rador, persuadieron los arrianos á este Príncipe, que con esta ocasion pidiese al Patriarca una iglesia en Alexandría para los que hacian profesion de su secta. Señor, le res- Pondió Atanasio, vengo en ello con tal que /. M. me con- ceda otra en Antioquía para los que profesan la religion catolica. Halláronse muy embarazados los arrianos con una respuesta que no habian prevenido, y se retiraron de su pretensión, teniendo por menor inconveniente carecer éllos de una iglesia en Alexandría, que conceder ótra á los católicos dentro de la córte. Volvió á florecer en Alexandría la disciplina y la vir- tud con la vuelta de nuestro Santo 5 pero fue de corta du- racion la tranquilidad. Habiendo muerto por este tiempo el emperador Constante, y no cesando Atanasio de escri- bir y de predicar contra la impiedad arriana, se vió com- batido de nuevas increspadas olas. Celebráronse contra él los conciliábulos de Arlés, Aquileya, y Milan; y porque san Eusebio obispo de Vercéli, san Dionisio de Milan, san Lucifero de Caller, el célebre Osio, obispo de Córdoba, y el papa Liberio, no quisieron firmar la condenación de tanasio, todos fueron desterrados, y el Santo lo fue tam- len de su iglesia de Alexandría. Pero no pudiendo resol- Verse 4 abandonar del todo á su querido rebaño, estuvo 08 AÑO CRISTIANO. escondido por algun tiempo, hasta que ensangrentada, y enfurecida mas la persecucion, se vió precisado á retirarse al desierto; en cuyo tiempo los arrianos colocaron en la silla patriarcal de Alexandría á Jorge, hijo de un tintore- ro de Capadocia; siendo tan horribles, como inexplicables los sacrilegios y las maldades que cometieron los hereges en esta ocasion. í í Mientras Atanasio estaba en el desierto, tuvo el consuelo de heredar el pobre, pero preciosísimo manto que san Antonio le habia dexado como en testamento á la hora de la muerte, sucedida en aquel mismo año; del que hacia tanta estimacion , que lo restante de su vida usaba de él los dias de las mayores festividades, co- mo de una inestimable gala. Ni pasó ociosamente el tiempo que logró en la soledad, porque á ella debemos mucha parte de sus escritos; como la Apología que diri- gió al Emperador, y el tratado de los Sínodos, que com- puso con ocasion de loque sucedió en los concilios de Se- léucia, y de Rímini. Muerto en este tiempo el emperador Constancio, y habiéndole sucedido en el imperio Juliano Apóstata, le- vantó el destierro á todos los obispos desterrados; y á favor de este decreto volvió Atanasio á su iglesia. Po- co antes habia sido muerto en un motin popular Jor- ge el usurpador; y por esta casualidad logró el santo Pa- triarca de algun reposo, que empleó útilmente en refor- mar las costumbres, y en restablecer la disciplina ecle- siástica. Pero el que era tan aborrecido de los hereges, por recision no lo habia de set menos de los gentiles. Sa= iendo el Apóstata Juliano la grande reputacion en que estaba nuestro Santo, envió órden para que le quitasen la vida. Dieron aviso al patriarca, y porque no fuese maltratado su pueblo, que estaba resuelto á exponer las suyas por defender la de su santo Pastor, se metió pron= tamente en un barco, y subiendo por el Nilo, hizo vela ácia la Tebáida. El que se habia encargado de matarle, noticioso de su fuga, se embarcó tras de él, y. se dió tanta priesa, que infaliblemente le hubiera alcanzado luego, si el Santo no hubiera eludido el golpe por un rasgo de sagacidad verdaderamente superior. Mandó, MAYO. DIA 1. 29 “pues, que su barco volviese prontamente la proa hácia Ale- xandría , encontrándose presto con el ótro en “que nave- gaba el oficial; éste preguntó á los pasageros si iba lejos la embarcacion de Atanasio; y como éllos le respondiesen que no estaba muy distante, el oficial, sin detenerse á mas, mandó hacer fuerza de remo para alcanzarla , y pasó ade- lante. Con esto volvió el Santo á la ciudad, donde estuvo Oculto hasta la muerte de Juliano, que sueedió seis meses despues. Ascendió al imperio Joviano, principe muy cató- lico, que dedicando toda su aplicacion á que triunfase el concilio de Nicea, llamó 4 Atanasio 4 pntiogcias y quiso saber de su misma boca todo lo que habia padecido por la religion. 8 No se acomodaba el Santo con hacer larga mansion en la córte; y llamado de su obligacion y solicitud pastoral, volvió cuanto antes á cuidar de su diócesi, y 4 emprender la visita; mas parecia que el Señor habia determinado:san- tificarle por medio de las tribulaciones. La temprana muer- te del piadoso emperador Joviano volvió:4 encender el fu- tor y la malignidad de los hereges. Sucedióle Valente, que favorecia á los arrianos; y la primera gracia que los con- cedió, fue que echasen 3 Atanasio de su silla. Fue general la consternacion en Alexandría; y haciendo el Santo jui- cio que era prudencia ceder á la tempestad, se escondió en la misma sepultura de su padre, donde estuvo por espacio de cuatro meses; siendo ésta la cuarta vez que el Santo se habia ocultado. por evitar las funestas desgracias que ordi- nariamente traen consigo los motines populares » Que se Suscitarian si diese lugar 4 que le prendiesen.. Pero tambien parecia que el Señor disponia estas tem- Poradas de retiro, para darle tiempo á que hiciese en éllas mas importantes, por mas permanentes, servicios 4 la Igle- sia. Porque no contentándose su zelo con combatir contra Os arrianos, no era menos ardiente en reprimir á los de- mas hereges. Defendió la divinidad del Espíritu santo con- tra los macedonianos, como habia defendido. contra los arrianos la divinidad del Verbo; y los últimos años de su vida escribió en defensa del misterio de la Encarnacion Contra los apolinaristas. lentras tanto, no pudiendo el pueblo de Alexandría lMevar en paciencia la ausencia de su santo Pastor , Comen- 30 AÑO CRISTIANO. zó á levantar el grito, tan sin reparo, que llegaron sus sen- tidas quejas á los oidos de Valente; quien, temiendo algu= na sedicion, dió órden para que se dexase á Atanasio vi- vir en paz en su iglesia. Mantúvose en élla hasta la muer= te, empleando lo que le restó de vida en conservar la fe en toda su pureza, y la disciplina de las costumbres en todo su vigor. En fin, á los cuarenta y seis años de obispo, con- sumido al fuego de la mas turbulenta, mas tenaz y mas viva persecución, murió lleno de merecimientos el segun- do dia de mayo del año 373. Las honras que se hicieron despues de muerto fueron correspondientes á la estimacion y á la veneracion que le profesaban cuando vivo, y en sus funerales se dexó ver to= da la pompa y toda la magestad de un verdadero triunfo. En el octavo siglo fueron trasladadas sus preciosas reli- quías á Constantinopla; en cuya ocasion san German, que era á la sazon patriarca de aquella córte, compuso un ofi- cio nuevo en honra de nuestro Santo. Se asegura como co= sa cierta que con el tiempo fueron secretamente «robadas, y conducidas á Venecia, donde son guardadas con la ma- yor vigilancia. Merecieron siempre tan alta estimacion los escritos de san Atanasio, que solia decir el abad Como, que si se ha= llase algun opúsculo suyo, y faltase papel para copiarle, se debia trasladar y bordar sobreel propio vestido. Final- mente san Gregorio Nacianzeno da principio á una ora- cion fúnebre en elogio de nuestro Santo, diciendo que ala- bar á Atanasio y alabar á la virtud, era una misma cosa. La misa es en honra del Sañto, y la oracion la siguiente. » Exaudi, quesumus, Domine, pre- ces nostras, quas in B. Athanasii confessoris tul, atque pontificis solemnitate deferimus: et qui ti bi digne meruit famulari , ejus intercedentibus meritis, ab omni- bus nos absolve peccatis : Per Do- minum nostrum FJesum Chris. UM. Rogámoste, Señor, que oigas be- nigno las súplicas que te hacemos en la solemne fiesta de tu bien= aventurado confesor. y pontífice Atanasio, y que nos libres de to- dos nuestros pecados, por los mé- ritos de aquel que te sirvió con tanta fidelidad: Por nuestro Señor Jesucristo... rán MAYO. DIA IL 31 La epístola es del cap. 4. de la segunda del apóstol san Pablo a álos corintios. Eratres: Non nosmelipsos pre= dicamus , sed fesum Christum Dominum nostrum : nos autem Servos vestros per Ffesum:; quo= miem Deus, qui dixis de tenebris lucem splendescere , ipse iuxit in cordibus nostris ad illumina- tionem scientic claritatis Del, in facie Christi Jesu. Habemus au- tem thesaurum istum invasis fic- tilibus ut sublimitas sit virtutis Dei, et non ex nobis. In omni- bus tribularionem patimur, sed non angustiamur: aporiamur, sed mon destituimur: .persecutionem patimur, sed non derelinquimur; dejicimur, sed non perimus: sem- Per mortificationem Jesu in cor- Pore" nostro cincumferentes , ut eb vita Jesu manifestetur in cor- Poribus nostris. Semper enim nos , quí vivimus, in mortem tradimur propter Jesum: ut et vita Jesu manifestetur in car- ne mostra mortali. Ergo mors in nobis operatur., vita autem. in nobis, Habentes autem eumdem Spiritum fidei , sicut scriptum est: Credid:, propter quod lo- cutus sum: et nos credimus, propter quod et loquimur: scien= tes quoniam qui suscitavit fe- sum, et nos cum Jesu suscita= vit, et constituer vobiscum. Hermanos: No nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucristo nuestro Señor; á nosotros, Pues, como siervos vuestros por Jesus: porque Dios, el cual dixo que res- plandeciese la luz de entre las ti- nieblas, él mismo resplandeció en nuestros corazones, para que se hiciese clara la ciencia de la glo= ria de Dios en el semblante de Je- sucristo. Pero este tesoro le tene- mos en vasos de barro, para que la superioridad sea de la virtud de Dios, y no de nosotros. Por todas partes padecemos tribulacion, pe= ro no decaemos de ánimo: somos angustiados, pero no nos desespe- ramos: padecemos persecucion, pe= ro no somos abandonados: somos abatidos, mas no perecemos, llevan- dosiempre portodas partesenmues= tro cuerpo la mortificacion de Jesu= cristo, para que tambien la vida de Jesus se manifieste en nuestros cuerpos.Porque continuamente nos- Otros, que viyimos, somos entre gados á la muerte por amor de Je- sus, para que tambieu la vida de Jesus se manifieste en nuestra car- ne mortal. Triunfa , pues, la muer- te en nosotros, y en vosotros la vi- da, Pero teniendo el mismo espíri- tu de fe, segun está escrito: Creí, por lo cual hablé: y nosotros cree- mos, porlo cual tambien hablamos: sabiendo que aquel que resucitó á Jesus, nos resucitará tambien á no- sotros con Jesus, y nos colocará en- tre VOSOtrOS, 32 AÑO CRISTIANO. NOTA: ; » Escribió san Pablo esta segunda epístola movido de: ; »1a adhesion que mostraban los conrintios á la doctrina »que les habia predicado, y del empeño que hacian al- »gunos falsos. apóstoles para desacreditarle en el con- » cepto de aquellos fieles. Todo el asunto del capítulo cuar- ¡»to de donde se sacó la epístola de la misa, es persuadir- »les, que aunque los ministros del evangelio estén sujetos »4 muchas tribulaciones, y se hallen cada dia expuestos á » mil hnmillaciones, no por eso deben los verdaderos fie= » les escandalizarse, REFLEXIONES. E No nos predicamos á nosotros mismos, sino á Jesucris- to nuestro Señor. Von nosmetipsos predicamus , sed. Fesum Christum Dominum nostrum. Solo pueden decir esto con verdad los ministros fieles del evangelio. ¡Pero ah, y cuán- tos infieles ministros hay! Muchos predican á Jesucristo solo por predicarse á sí mismos; el principal fin de sus ser= mones es su propia estimacion, concepto y fama. De aquí : proviene aquel eterno hablar, y alabarse de sus trabajos, - de sus aplausos, de su séquito y de sus maravillas; de aquí aquel fastidio universal, aquel desdeñoso menosprecio con que tratan todo lo que produce otro terreno; en sus ojos no hay frutos preciosos, sino los que son de su cosecha; pe- ro el espíritu de Dios tiene otras máximas, habla otro len- guage; los hombres verdaderamente apostólicos se estiman poco, y se alaban menos. In omnib$s tribulationem patimur, sed non angustiamur: es cierto que en todas partes nos salen al encuentro las trí- bulaciones, mas no por eso desmayamos, ni aun nos afli- gimos. ¡Oh, y qué diferencia tan grande hay entre las mor- tificaciones que se padecen en el servicio de Dios, y las es pinas que se hallan en el servicio del mundo! Aquéllas pun- zan poco, son fecundas, producen un fruto de incompara- | ble delicia; éstas siempre estériles, siempre penetrantes, Y tan ponzoñosas que su herida no tiene Cura. Ello es preciso confesarlo que las adversidades soM OMAYO: DIAJILA 33 fenta de todas das estaciones, macen:enstodos: los terrenos; no hay clima queng'stw eliprópio! syoi; pero+las¡adver= sidades que envia Dios á los buenos son de especie muy distinta de.aquellas quespadecen losimundanos. Siempre acompañan á los trabajos que añligen á estas tristes víctiz mas de la ambicion'Jas: amarguras"interiores; los remor= dimientos mortales; despeohos que los despédazan, y una desesperacion que" 19s! devora. Pero” ¿y: que, recurso, qué consuelo tienén en'sts miserias? Nosotros, grita el Após- tol, dejicimur , sed non perímus , tambien tenemos mucho que padecer ;, Pero, no, nos; desesperamos ;. tampoco nos faltan aflicciones, pero tambien.nos sobran consuelos. El mayor de. tados:es-la, consideracion de la mano que siems bra, estas«chuces, y.que reparte.estas amarguras. Sabemos bien que el:mismo sol que eleva los vapores, tiene virtud para disiparlos; nos consuela mucho considerar que tiene contados todos los cabellos*de nuestra cabeza; y que no ha:de permitir que perezca ni uno solo; nos sirve del má- «yor alivio estár múy pérsuadidos 4 qué tendremos por re- munerador al mismo que tuvimos por modelo, y que ha de ser nuestro juez: es gran gloria para nosotros caminar por las mismas huellas que nos dexó estampadas el Salva- dor., y, acabar de cumplir; el que faltó.4 los tormentos de Jesucristo, haciendo gala de su. librea. Por.eso.no es de admirar:que el.mismo «Apóstol «exclaine en otra parte: Estoy lleno de consuelo; rebósamevelegózo y: la alegría en medio. de mis tribulaciones y de mis trabajos. ¿Qué hom- bre del mundo pudo pedir jamás otro tanto? Hay en el mundo trabajos , hay tribulaciones, hay persecuciones; ¿pero hay los mismos consuelos? ¿hay las mismas dulzu- ras? ¿cuál es el premio, cuál la recompensa de lo que se padece en el mundo? Persecutionem patimur , prosigue el Apóstol, sed non derelinquimur: somos perseguidos , mas no somos aban- donados. Aquel mismo Dios Salvador'que san' Esteban vió en pie á la diestra de Dios Padre, está todavía presente á los combates:que sostienen cón valor-los:que-le sirven. Es Cierto que siempre habrá enemigos que persigan á la re- I$10n ; pero tambien lo es:que siempre hallará élla den- To de sí misma: armas para: defenderse, y poi los auxi- A AÑO CRISTIANO. plandeciente cruz, mas brillante que el mismo sol, or- leada de una inscripcion en caracteres de luz, que decia así: In hoc signo vinces: vencerás en virtud de esta se- ñal. Aquella misma noche se apareció Cristo 4 Constan= | tino con el mismo sagrado símbolo que se le habia descu- bierto en el cielo, y le mandó que haciendo copiarle, se sirviese de él en los combates. Obedeció el Emperador; y dando órden para que viniesen á su tienda los mas hábi- les lapidarios y plateros, les explicó la figura de la insig- nía que queria fabricasen , ordenándolos que la hiciesen de oro, y la esmaltasen con las mas preciosas piedras. Dieronse priesa 4 la obra, y. la concluyeron presto, Era una cruz de oro, de la altura de una pica, enri- quecida de preciosísimas piedras, cuya parte superior ter minaba en una cifra, ó monográma, que explicaba el nom- bre de Jesucristo, acompañado de la primera y última le- tra del alfabeto griego , para significar que Cristo es prin- * cipio y fin de todas las cosas. Pendia de lo ancho de la cruz un pequeño cuadrado de riquísima tela , color roxo de la púrpura mas fina, bordado de oro, y cargado de piedras inestimables, en cuya parte superior é inferior estaban bordados con hilo de oro los bustos del Empe- rador y' de sus hijos. A este nuevo estandarte se le dió el nombre de Lábaro, y le llevaban delante del mismo Emperador los oficiales mas valientes, y mas piadosos de sus guardias. Mandó Constantino que se hiciesen otros muchos semejantes , repartiendo uno á cada legion de de sus tropas: y haciendo esculpir en su morrion el mo- nográma del nombre del Salvador del mundo, ordenó que se esculpiese tambien en los broqueles de todos sus soldados. Despues hizo venir á su presencia á algunos obispos, y habiéndose instruido en los principios de nues- tra religion , resolvió no sufrir ótra en toda la extension de su. imperio. Mientras tanto salió Maxencio de Roma con su formi- dable exército , compuesto de mas de ciento y ochenta mil combatientes. Derrotóle Constantino, lleno de con- fianza en la cruz de Jesucristo ; anegóse el tirano en las ondas del Tiber, sin que hasta entonces hubiese vis- to el mundo victoria mas completa. Abrió Roma sus puertas al vencedor; y para eternizar éste el testimonio | MAYO. DIA TIL. 4L de que habja debido la victoria 4 la virtud de la santa cruz, mandó hacer una estátua suya en la misma Roma, con el trofeo/de huestra redencion en su imperial ma- Ro, y con una inscripcion que acreditaba su fe y su re= conocimiento. Despues que derrotó tambien 4 Licinio, emperador del Oriente, viéndose Constantino único y ubsoluto se- ñor de los dos imperios, aplicó todos sus desvelos á que foreciese en éllos la religion verdadera, y á desterrar, si pudiese, hasta las miserables reliquias del paganismo. Habian hecho todo lo posible los gentiles para profa= nar los santos Lugares de Jerusalen, y especialmente pa- Ta que no quedase memoria de la triunfante Resufreccion de nuestro Salvador. Con este fin habian terraplenado la gruta del santo sepulcro; y enlosado con grandes piedras el pavimento, habian levantado en el mismo sitio un tem- plo en honor de la diosa Venus, donde ofrecian: á esta sucia deidad los mas abominables sacrificios ; medio ef- cacísimo para que jamás se dexasen ver en aquel lugar los cristianos, Dió órden Constantino para que se demo- liese aquel infame monumento de la impiedad , y para que allí mismo se edificase un templo tan magnífico, que hizo grandes excesos á los mas soberbios edificios, que se admiraban en otras ciudades ; y escribiendo en este asunto á Macario, obispo de Jerusalen, le decia estas palabras. He dado drden 4 Draciliano , Vicario de los pre= fectos y gobernador de la provincia, para que arreglán= dose á tus órdenes, emplée los obreros necesarios para le vantar las paredes. Avísame qué mármoles preciosos, cuán- tas, y qué especie de columnas te parece que se coloquen Para dar providencia -de que se te envien. Tambien me alegraré saber si tienes por conveniente que la boveda se adorne con algun artesonado , 0 qué adorno te parece que se ponga; y en caso de elegir el artesonado, se Pudiera cubrir de oro, Santa Elena, madre del Emperador, quiso tomar de su cargo el cuidado de esta grande obra. Era á la sazon de ochenta años, y habia muchos que solo se empleaba en obras de caridad, en exercicios de devocion » y en todo lo que podia contribuir á la mayor gloria de la re- ligion y de la Iglesia. El Emperador la habia. hecho 42 AÑO CRISTIANO. declarar Augusta, queriendo que fuese reconocida por emperatriz , y dándola facultad para que dispusiese á su arbitrio de sus rentas y tesoro imperial. Era esta Prin= cesa enemiga de todo fausto; modestísima en su vestido, que era llano y humilde; pero al mismo tiempo tan mag- nífica y tán bizarra en todo lo que tocaba al culto divino, que no perdonaba á los mayores gastos para enriquecer, y para adornar hasta los mas pequeños oratorios de los lugares mas cortos. . En medio de su grande ancianidad pasó á Jerusalen la piadosa Emperatriz. Subió al monte Gólgota, y abra- sada en ardientísimos deseos de encontrar el sagrado ma- dero donde se obró nuestra redención, venció todas las dificultades que podian acobardarla, y aun hacerla des- esperar de la empresa. Eran verdaderamente grandes; porque, como ya llevamos dicho, siguiendo á Sozomé- no ; los gentiles en odio del nombre cristiano, habian he-- cho todo lo posible para borrar hasta el nombre del santo sepulcro. Sobre haberle colmado de tierra y de piedras, tanto que se habia elevado considerablemente el terreno antiguo , habian edificado en él un templo á la diosa Ve- nus, y en el mismo sitio donde estaba el sepulcro habian colocado la estatua de Júpiter. z Dió principio 4 la obra, mandando demoler el tem- «plo y el ídolo; hizo sacar toda la tierra; y guiándose por la tradicion antigua , mandó cavar tan adelante, que al fin se descubrió el santo sepulcro, y junto á él tres cru- ces del mismo tamaño, y de la misma figura, sin que se pudiese distinguir cuál era la del Salvador , porque el tí- tulo que Pilatos habia mandado poner sobre élla, Fesus nazareno, rey de los Ffudíos, estaba separado, y en me- dio de las tres cruces; y aunque ésta parecia bastante prueba, de que una de las tres era la que se buscaba; pe- ro imposible saber á punto fixo cuál de las tres era. Viéndose la santa Emperatriz con este embarazo, consultó con san Macario lo que se debia hacer; y el santo Obispo fue de parecer que se aplicasen todas tres cruces á algun enfermo, no dudando que Dios declara- ría con algun milagro cuál de éllas era la verdadera cruz del Salvador. Aprobóse este expediente , y habiéndose aplicado las dos á una señora de distincion que estaba «tre la muchedumbre, no solo no decr —Imultiplicaban. -Que la milagr ¿MAYO. DIA TIL 43 agonizando, nose -vjó efecto alguno, pero apenas use la aplicó la tercera , cuando! quedó repentinamente sana, á vista de innumerable gentío que fue testigo de esta mara- viila. Aún se hizo despues otra:prueba, Tendiéronse sobre las tres cruces tres talas resucitó el: que se tendió sobre aquella, cuyo'contacto* abia: sanado á la enferma agonizante; y con ésta experiencia se comenzó desde luego rendir: al. trofeo. de nuestra redencion el Culto que se le debia, DNS Mandó la piadosa Emperatriz que se edificase una sun- tuosa iglesia en el mismo sitio donde se habia hallado: la Santa cruz; y dexando en élla la mitad «del 'sagrado ma- . dero , engastado;.en- pretiosísimas; piedras, llevó la otra mitad :4:subijo Constantino »¡que:le recibió con singular veneracion. Persuadido este grande Emperador á queno podia enriquecer su: nueva ciudad de Constantinopla con 'Suya que se:dexa= sobre una magnífi- » con uña manzana de oro en la ta inscripcion en el pedestal : Cris- omiendo esta ciudad: Lo restante de la:isagrada.cruz fue enviado á: Roma por el: mismo «Emperador, yoecolocado encla suntuosa: iglesia que' hizo edificar expresamente: á este ¿fin con el título des santa Sruz:en' Jerusalen. ¡ + San Cirilo, obispo de esta ci de san Macario, testifica, que en de. ver, y de adorar el instrumen-= , que repartidos en- an Paulino, que forecia por los años de 400, dice Osa virtud Con que aquel leño muerto se re- AS 2% AÑO CRISTIANO. producia como si estuviera vivo, era efecto del contacto de aquella carne divina, que habiendo padecido muerte en el mismo madero, venció 4 la muerte con su gloriosa resurrección : C/ux ín materia insensata vim vivam te- nens y ¿ta ex'illo témpore innumeris pene hominum votis Lig= num sunt commodavit: ut detrimenta nomsentiret, et qua= si intacta permaneret quotidie dividuam sumentibus eb semper totam venerantibus: sed istam'impartibilem virtu= tem. et indetribilem soliditatem, de ¿llius carnis sanguine bibit , que passasmortem, non: vidit corruptionem. Así habla san Paulino de:este milagro della santa Cruz en su -epístola Lx á Severo... 9 OBAGXIA.: 5 Siendo costumbre; de los judíos enterrar 4 los ajusti= ciados con 'todos los instrumentos con que lo habián- siz do fuera del título, se hallaron tambien los clavos, y probablemente la corona de espinas; la cual en: tiempo de Gregorio Turonense ,que yivió en el sexto “siglo, se conservaba todavía: tan verde, que: parecia reverdecer todos: los los. días. Ignórase qué hizo santa Elena del tíz tulo de la cruz; pero de los clayos hizo: toda: la estima cion que merecía tan preciosa reliquia. Aseguran san Ame brosio, san Gregorio Nacianzeno, Nicéforo. y Zonáras, «que solo encontró: tres.clavos, la piadosa: Emperatriz:; los que facilmente serdistinguieronde los ótros,, porque estos estaban todos roidos y. cubiertos de:orin,, pero los del'Sal- vador se conservaban milagrosamente enteros, lustrosos y limpios, como si acabaran de salir del yunque. Uno de éllos mandó la Emperatriz se engastase en el bocado ó tascafreno del caballo que servia 4 Constantino ; otro diz ce san Ambrosio que le hizo engastar en la misma dia= dema imperial, y el tercero le arrojó en el mar Adriá= tico para sosegar una furiosa tempestad. Dícese que no por eso se perdió este clavo, antes bien vino nadando so- bre el agua como en otro tiempo la hacha del profeta Eliseo; y que apreciándole mas que á los ótros santa Ele- na por este milagro, se le regaló á la iglesia de Tréveris, siendo su arzobispo:san Agricio, á quien la Emperatriz pro- fesaba singular veneracion; poco despues presentó á la igle- sia de san Juan de Letran el que habia colocado en la diade- ma del Emperador; y finalmente regaló á la de Milan con el que habia servido de bocado al caballo de este Príncipe» «MAYO. DIA TIL 45 Siendo tan gloriosa 4: toda, la Iglesia la invención SS este sagrado-trofeo y se celebró:en élla su fiesta.con muc 12 solemnidad. Ya se celebraba en Erancia en la primera lí- nea de sus reyes, encontrándose su:oficio en los antiguos misales de Ja litnrgia, galicanas El rey Envigio,, que 1ey= naba en “España: en el siglo séptimo , expidió un: decreto quese halla en el código. de las» leyes de los visogodos, Por el cual manda á los judíos establecidos en sus domi- nios , que, celebren la fiesta dela invención de la santa Cruz, del mismo modo que los obligaban á celebrar la de: :laAnunciacion y: Natividad, Epifanía, Circuncision, Pascua y Ascension; a p . ; 3 El finde 'haber:señalado el dia tercero de mayo para celebrar'esta fiesta, fue por acercarla todo lo posible 4 la memoria de la pasion del Salvador, y á la adoracion de la' cruz, que se baceen el Viernes Santo. Por eso se señaló el primer día libre despues de Y solemnidad de la Pascua , que nunca, puede pasar del segundo dia de mayo. Consérvansé, y se adoran en muchas iglesias partes muy. considerables de la verdadera Cruz. Fuera dela que se adora en Roma, hay otras en Francia, Italia, Ale- mania, «España y. “Portugal. Justino IL, «emperador de Constantinopla ,envió una porcion «de-éllas:4.santa Ra= degundis,, muger de Clotario Íque: enriqueció «con: élla su real monasterio de-sánta Cruz de Poitiers; y con'es= ta ocasión * Fortunato, que seguia la corte dela" santa Reyna, y fue después obispo de dicha ciudad , compuso los dos Célebres “hinrinó de que aún'usa"el día de hoy la santa Iglésia 6h el oficio de la' Pasión > y ide la*Cruz; que comienzan : Vexilla Regis prodeunt » Y. Pange linz gua gloriosi lauream certaminis. San ¡Gregorio envió una parte de la verdadera Cruz 4 Recaredo, rey: de los go= dos:en España , como un riquísimo «presente, San. Luis consiguió, delos veneciaños: la. porcion «de-.Gruz que: ha- biarquédado:en: Constantinopla 3 y larhizowtrasládar 4 Francta:ellaño de 1241 y icolocándola. en'la:santa capilla que edificó el de! 12421; julitamente con la"corona de'es- Pinas, que dos años a, Mes le habian “regalado los mis- MOS venecianos. 0. 0 a j a y 46 AÑO CRISTIANO. Apéndice del Traductor, “En este colegio y noviciado de Villagarcía de Cam- »pos, donde esto se escribe, se venera un lignum cru- »cís , como de una pulgada de largo y media de grueso, »con que el santo papa Pio V. regaló. aly señor don Juan »de Austria despues de la famosa batalla de Lepanto; » y su Alteza se le presentó á la excelentísima señora »doña Magdalena Ulloa, nuestra insigne fundadora, que »habia criado al señor don Juan-en esta villa. La misa es en honra de la santa Cruz, y la oracion la:que sigue s0) Deus , qui in preclara salurife= Te crucis inventione passionis tu miracula suscitasti: concede: ut vitalis ligni pretio eterne vi- te-sufragia consequamur : Per Dominum NOstrUMa. , O Dios, que en la invención de la saludable cruz renoyaste los milagros de tu pasion; concéde= nos,que por el valor del vital ma- dero consigamos auxilios eficaces para lograr la vida eterna: Por “nuestro Señor Jesuctisto..e La epístola es del cap. 2. del apóstol san Pablo á los filipenses. Fratres: Hoo 'enim sentite inwo- bis", quod: er in: Christo Jesu: quí. cúmin forma Dei esset mon rapinam. arbitratus éstresse se equalem Deo : sed. semetipsum exinanivit, formam servi acci- piens , ¿n similitudinem hominum facts, , es habita inventus ¡ut homo. Humiliavit semetipsum- factus obediens usque ad mor- tem, mortem antem crucis. Prop- ter quod er Deus exaltavit ¿l- lum., et donavit-iNi nomen , quod esk super omne momen : ut in no- mine: fesu ¡omne: gena flectatur célestium.,'terrestrium ,.eb n= fernorum., et .omnis lingua con fiteatur y: quía Dominus. fesus Christus in gloria est Dei Pa- tris. ¿Hormanos: Tened entre vosotros los mismos sentimientos que (fue= ron) en Cristo Jesus: el cual sien= do;Dios:en la' substancia , no juz= gó usurpacion el que su ser fuese igual 4 Dios: Sino que se anona= dó á sí mismo, tomando la forma de siervo; hecho semejante á los hombres, y reconocido por hom-= bre en la condicion, se humilló 4 sí mismo , hecho obediente hasta la muerte , y muerte de cruz. Por loícual tambien Diosle ensalzó, y le dió un/¡nombre que es sobre ¡to= do nombre: para: que en el nombré de Jesus se doble todá. rodilla.en el cielo, en la tierra y sen el..in- fierno: y toda lengua confiese que el Señor Jesucristo está en la glos ria de Dios Padié. +... 4 MAYO. DIA HI. 47 NOTA. »Los cristianos de Filipos en Macedonia , que en mu- »chas ocasiones habian dado á san Pablo pruebas prác- »ticas del amor que le tenian, doblaron su caritativa li- »beralidad cuando supieron que estaba preso en Roma »por la fe de Jesucristo; y con este motivo los escribió »el Apóstol esta admirable epístola el año de 62. > REFLEXIONES. ¿Ningona cosa debe humillarnos tanto como nuestra mis- ma vanidad » Y Como nuestro mismo orgullo. Juzgarse úño superior á ótro; engréirse, estimarse sobre los de- mas porque encuentran el nombre de su familia en per- gaminos viejos, 6 porque tuvo un bisabuelo hombre de mérito ¿ embriagarse, por decirlo: así, con elvalto cont cepto de sí mismo, querer ser distinguido , pretender que todo el mundo le doble la rodilla; ¿por qué? porque ocu= pa un empleo que le hace mas visible que á sus iguales; Porque es dueño de una posesion, á que están agrega= das estimables heredades:; porque es un poco mas' tico que los ótros. Al descubrir el verdadero orígen , y el motivo verdadero de nuestro orgullo, valga la verdad, ¿puédele haber mayor para humillarnos? Y si fuera me- nos comun esta enferiedea » ¿se la daria otro nombre que locura? ¡Oh pobreza de corazon! ¡oh apocamiento del 'es- píritu humano! Pocos gustan de vivir al nivel de sus igua- les ; [pero son mucho menos aquellos 4 quienes no se les anda la cabeza siempre que se ven un gradito mas arriba. Esto dicta la simple razon natural : ¿pero que re- flexiones, qué máximas inspira nuestra religion en órden al orgullo? Avergonzarse , tener horror 4 la obscuridad de su humilde nacimiento, buir de la humillacion, y del me- nosprecio, como de un gran mal; no suspirar por otra Cosa que por honras, por empleos. y por estimacion; gustar únicamente de la distincion y de la singulari- dad; querer sobresalir en todo ; aspirar con ambicion ¿48 AÑO CRISTIANO. al fausto, y 4 los primeros cargos; ¡y todo esto 4 vista de un Dios , que se anonadó 4/sí mismo, que tomó la figura de siervo, que se humilló, y se abatió hasta mo- tir, y morir en una cruz! ¡y engreirse, ensoberbecerse los que adoran á un Dios humillado de esta «manera! La vanidad , el amor de la gloria yla ambicion són. la: pa= sion: dominante de la mayor parte de los cristianos. Aque- lla 'muger del mundo, cuyo fausto y cuya vanidad serian reprensibles aunen medio del gentilismo , y que se fa= brica un ídolo de su aparente hermosura , se postra de- lante de una cruz, adora á. Jesucristo humillado » Y pre- tende no tener otra religion que la de este Señor, Aquel hombre, cuya ambicion no reconoce, límites, se llama discípulo de Cristo, quiere-morir:con un crucifixo en las manos, cree los misterios de su: religion ,y hace profe= sion de seguir su doctrina. ¿Cuántas cosas pasan en el mundo por extravagancia, que no. son tan: opuestas á la ra- zon como esta conducta?¡Y á vista de todo, nosadmirámos de.que el error haga tantos progresos! La heregía-es hija del orgullo; la fe se cria con la humildad ;.en- estas al- mas orgullosas siempre está la religion debil, flaca, des- mayada y casi muerta. Que el error esté en el entendi- miento., ó que esté en la voluntad ; que se desacierte en lo quese. crees 6,en lo quese obra. importa poco; y no es menos digno de compasion, ; sp El evangelio es del cap. 3. de san Juan. La illo tempore > Erat. homo ex En aquel tiempo: Habia un hom- Phariscis , Nicodemus nomine, princeps Ffudeorum, Hic venis ad Ffesum mocte y et dixit el: Rabbi, scimus quie a Deo ve- nisti, Magister, nemo enim po- test hac signa facere, que tu facis , nisi fueris Deus cum eo: Respondit Jesus, es dixit el. Amen , amen dico tibi , nisi quis renatus fuerit denuo, non. po= test videre regnum Dei. Di- cit ad cum Nicodemus ; Quomo- bre de la secta de los fariseos, lla mado Nicodemus , de los principa- les entre los judíos. Este vino 4 Je- sus de noche, y le dixo: Maestro, sabemos que has sido enviado de Dios á enseñar: porque ninguno puede hacer estos milagros que tú haces á no ser que esté Dios con él. Respondió Jesus, y le dixo: De verdad te digo, el que no vuelva á nacer otra vez,no puede ver.el rey= no de Diós, Díxole-Nicodemusz z ¿o MAYO. DIA IN. do potest homo nasci, cóm sit se- nex ? Numquid .potest in ven-= irem matris sue iterato introire, et renasci? Respondir Jesus: Amen, amen dico tibi y Nisi quis renatus fuerit. ex aqua, er Spiz; riu sancio', non potest introire' 11 regnum, De. Quod natum est ex carne, caro est et quod'na= tum est ex spirituy spiritus est. Non + mireris quia disi'tibi,, Oportes vos nasci idenud , spirix tus ubi ult spirat: et vocem ejus dudis ,' sed nescis undé-ve- piat, aus quo vadat 3 sic est omnis., qui natus; esó ex spiri- tu, Respondis Nicodemus , et diz: it ei: Quomodo possun Juec fie- ri? Respondir fesús, et dixit ei: Pu es magister in Israel; er hec ignoras ? Amen, amen dico tib1, quia quod scimus loquimur; eb quod vidimus testamur , eb testimoniúm nostrum non. accipi- tis. Silterrena dixi vobis, er mon creditis: quomodo si dixero wobis celestia crederis? Er nemo ascendit in colum, misi qui des- cendit de colo ,: Filius hominis, qui est in celo. Er exaltavit serpentem in deserto, ita exaltari oporter Filium ho= minis: ut omnis', qui credit in ¿psum ,' non perear, sed habeas vitam:eternam, icut Moyses * 49 ¿cómo puede nacer el hombre sien- do viejo? ¿por ventura puede en trar otra vez en el vientre-de su madre, y.¡yolvef á nacer? Res- pondió Jesus: De verdad , de ver- ¡dad te digo,que el gue no renazca por medio del agua y del Espíritu santo, no puede entrar en el rey- no de Dios. Lo que es engendrado de la carne, es carne; y lo que es engendrado del espírimu:, Les espi= , rim. No: te 'admires porque te. he ¿ dicho, , Es: menester «que «vosotros +volvaisá nacer, El espíritusespira donde quiere: y oyes la voz , pero no sabes de donde venga, ni adon- de vaya; así es todo aquel que es engendrado del “espíritu. Respon= pondió Nicodemms, y le di ¿Cómo pueden 'hacerse estas co= sas? Respondió Jesus, y le dixo: ¿Tú eres maestro en Israel, y lo ignoras? De verdad, de verdad te digo, que hablamos aquello que sabemos, y testificamos lo que ha= bemos visto, y vosotros no.recibis nuestra deposicion. Si os he habla- do. de; cosas terrenas , y nome ómo creeréis si os habla= re de cosas del cielo? Ninguno, pues , sube al cielo, sino el que axó del cielo, el Hijo del hom= "bre, que está en el cielo: Y así co- mo Moyses levantó en el desierto la serpiente , de la misma: manera conviene que:sea levantado el Hi- jo'del hombre: para:que todo :á= quel que cree en él no perezca; si- no que tenga vida eterna, 56 _AÑO CRISTIANO. la torpeza de:aquel vicio, que:desde el! mismo instarité hi- zo propósito: de no volver:á probar el. vino ; y: que así lo había cumplido hasta entonces: al ) 1 El buen: entendimiento: y el buen modo deshúestra.Mó: nica, su juicio, su! cómpostura ;) su"modestia oy: su virtud la hacian: cada día mas amable! y :mas'amada de: sus pa= dres; y viéndola éstos ya. en edad: para! casarse”, ocontans do mas con su:virtud que:con las:otras prendas naturales; la dieron por marido á un rico ciudadano de: Tagaste, en la. provincia de Numidia amado Patricio', porque, aun= que era» todavía gentil y esperaban que:la cordura: y la virtud «de:su hija:le:convertirian ápla religiónscristiana. Al entrar Mónica en el nuevo estado, se hizo cargo así de sus obligaciones como de sus trabajos. Su primer cuidado fue estudiar bien el genio, la inclinacion y el hu- mor de su marido. Eran las pasiones dominantes de éste la cólera y una incontinencia desenfrenada ; dedicóse Mó- nica 4 templar la *úna con' su-modestia,+apacibilidad y sufrimiento; ¿ á corregir la ótra con su amor, paciencia y disimulo. Cuando Patricio estaba mas colérico y mas arrebatado, en'aquelimpetu: jamás Jer tesistia. su múger, ni le respondia la menor palabra; prevenia sus gustos, sd se adelantaba á todo cuanto podia complacerle. TÁ ¿Como tn dia sé :quejasen::confiadamiénte:en presencia de Mónica: otras amigas-suyas deisu:misniaedadode lo mucho que tenian que padecer con susamaridos., las dixo la Santa con tanta: dulzura como prudencia: Mirad bien si acaso'tengisi vosotras la:culpa:Para: echar un jarro de agua:al fuegode' lascolera, y para domesticar el genio fez roz y mas extravagantesde un marido; no hay medio mas efi= caz que. el- silencio respetoso., el modo mas: humilde y serez mo, y la paciencia dulce y constante de una muger ; el ren= dimiento y la sumision que debemos. 4 nuestros maridos no nos permite hacerles frentez el contrato matrimonial es con= trato oneroso que nos impone:la.obligacion de sufrir sus de= feotos' con paciencia. Si vosotras sabeis callar, ahorrareis muchas pesadumbres y muchos sinsabores. * > - Asus máximas y á sus consejos correspondia su porte; Aunque Patricio era hombre bárbaro , arrebatado y :bru- tal, élla le desarmaba con su paciencia y le ganaba con' su dulzura. Siempre atenta á sus obligaciones, no pensa- —a MAYO. DIA: IV. 57 ba'mas que en el gobierno de su casa: Todo el Pta se le llevaban sus devociones y el cuidado de su familia, con cuyos medios tuvo el'consuelo de ver reynar en una familia, casi toda élla gentil, un espíritu verdaderamente cristiano. ¡05 b La suegra de Mónica, echizada de su virtud y de su Prudencia, queria tanto á su nuera que la idolatraba. En reve tiempo fue Mónica la admiracion de toda la ciu- dad; donde apenas se hablaba de: otro asunto que de la paz que reynaba en su casa , y de la exemplar educacion que daba:á su familia ; elogios que la merecieron tanto concepto, y tan general estimacion ,que en habiendo al= gunas diferencias ó disensiones “en las casas particulares, todos acudian 4 Mónica para que las compusiese; siendo élla como la árbitra y universal pacificadora de toda la : ciudad. e 4 lba creciendo mientras tanto su virtud, y singularmen: te la tierna devoción que profesaba á la santísima Virgen; á quien todos los dias encomendaba su familia; pidiéndo- la sobre todo con incesantes instancias y ruegos la Con= version de su marido. Consiguióla en fin; porque hacien- do Patricio reflexion á la dulzura”, 4 la apacibilidad,'al sufrimiento, 4 la prudencia y ¿todas las demas 'virtudes que reconocia y admiraba en su muger, como era hom= bre capaz; infirió que no podía dexar de ser verdadera la religion que las enseñaba 3 conoció sus errores, detestólos, instruyóse bien en la religion cristiana, y recibió el bau- tismo. ¿Quién podria explicar el gozo. de nuestra Santa cuando vió ad á su marido? Con la mudanza de religion mu ó tambien las costumbres ; aquellos grandes exemplos de virtud que por tanto tiempo habia observaz do en su muger, produxeron todo'su efecto. Ya no era aquel Patricio colérico , altivo, furioso , disoluto , sino otro enteramente contrario, pacífico, humilde, modesto; casto'; temeroso de Dios;"pudiéndose llamar á ésta la pri mera: conquista de nuestra Santa. Pero 'el Señor la tenia reservada á otra mucho mas'ventajosa á toda la Iglesia, que era la de su primogénito hijo Agustino , cuya conver- sion costó á la santa madre muchas lágrimas. Era Agustino de poca edad cuando murió su padre; y viéndose viuda nuestra Mónica, solo pensó en adquirir to- 88 AÑO CRISTIANO. das aquellas. virtudes. que:pidé san Pablo'4 las-de:su esta= do. Retirada, mortificada, recogida y. casi invisible 4:las demas criaturas, tenia repartido el tiempo «en susexer= cicios espirituales, en obras de misericordia, en el gobier= no de su familia y en la educacion de sus hijos. Habia te» nido, tres: dos:hijos.y uha:hija,, siendo ¡el mayor de :tódos Agustino , que la «costó tantos cuidados, tantos suspiros y tantas Oraciones. í Viendo la buena madre aquella viveza y fogosidad ex traordinaria de su genio, comenzó. á temer las mas funese tas resultas; especialmente cuando: ni con:sus consejos ; ni con ;sus reprensiones podía contener:la impetuosidad:de aquel natural , ni moderar la violenta pasion que le arras» traba hácia la sensualidad. Tuvo:el dolor de verle preci- pitarse en los errores de los. maniquéos, porque favore- cian la torpeza y la disolucion; mas no por eso desistió ni-desconfió de su,enmienda:; antes doblando; las ¡Oracio- nes ,:los ¡ayunos, las lágrimas, las limosnas y, todo' génes ro de buenas obras: para conseguir de Dios la salvacion de su hijo, no.cesaba de advertirle, de reprenderle y de exhortarle á que se apartase del camino de la perdicion, Pero Agustino no daba oidos mas que 4. sus pasiones: en» ternecíanle las lágrimas de tan buena madre; mas rio apa- gaban el fuego de aquel corazon, inflamado:con el ardor de una juventud desordenada. Derramábalas Mónica no= che y día enla presencia del Señor para moyer su mi- sericordia ; y acompañaba. las oraciones con ¿grandes pe= nitencias ; cuando , compadecido el mismo Señor., quiso alentar su esperanza cohw¡algun consuelo. Tuvo un sueño en; que:se la dió 4 entender que:al cabo se convertiria su hijo, y que:se reduciria al gremio de la santa Iglesia, ¿No la permitia su amor perderle.de vista ; y ¿así le sis guió 4 Cartágo , donde pasó á sus estudios. Cuando! mas se desviaba.de:Dios Agustino con sus desórdenes mas, se acercaba á su Magestad la santa: Madre'con:sus gemidos, solicitando inclinar la divina misericordia con: lásrimas y con oraciones. Consiguió enfin lo. que, deseaba con: tan fervorosas ánsias ; y el: mismo san Agustin reconoce que su conversion , segun la profecía de un-santo obispo., ha- bia.sido fruto de las lágrimas de su santa Madre. ] ¡En qué abismo estaba yo metido! exclama en el capí- MAYO. DIA-IV. 59 tuloonce de sus Confesiones 39 VOS, Dios mio, extendís- teis desde el cielo hácia'mí vuestra mano misericordiosa pa- 7a sacarme de aquellas profundas tinieblas en que estaba sepultado. Llorábame mientras tanto mi buena madre con mas vivo dolor que otras madres lloran dá sus hijos cuando ven que los lleyan á enterrar ; porque me veia verdadera- mente muerto delante de vos »y lo veía con los ojos de la <>J con aquella luz que vos la habíais comunicado. Así, los mio, escuchásteis vos sus ánsias, y no despreciásteis aquellas lágrimas que derramaba á torrentes en vuestra presencia, siempre, y en todos los lugares que os ofrecia su oracion. Desde entonces la ofsteis benignamente, y en cierta manera la asegurásteis por aquel sueño, que sin duda la enviásteis' vos, y la sirvió de tanto consuelo , no menos que lo que la dixo aquel santo obispo, que no era Posible que se perdiese para siempre un hijo que la costaba lágrimas, Pero aún no era llegado este tiempo. Aunque Agusti- no profesaba tierno y filial amor 4 su madre, hacia poco caso-de'su llanto ni de sus amonestaciones. Desazonado con la insolencia y mala crianza de los discípulos que le oian en Cartágo , donde enseñaba retórica, resolvió em- barcarse, y pasar á Roma, con esperanza de que sería allí - mas estimado, Tuvo noticia de esto santa Mónica, y fue grande su dolor, temiéndose que aquel viage habia de di- latar mucho la conversion de Agustino , de la cual con- cebia cada dia mayores esperanzas ; hizo cuanto pudo pa- ra estorbarle ; pero Agustino se escapó secretamente, ha- ciéndose á la vela una ñoche mientras su santa Madre es- taba haciendo oracion en la capilla de san Cipriano. Es- ta separacion costó 4 Mónica una 8 ran pesadumbre; gi- mió en lo mas íntimo de su corazon » y redobló con Dios su amorosa solicitud, ruegos Y Oraciones. Apenas llegó á Roma Águstino, cuando e vemente enfermo, que estuvo'á los umbral te. Confiesa él'mismo que debió su curacio nes- desu virtuosa Madre. “Llegó 4 noticia de ésta que su hijo habia dexado'á Roma por irá: enseñar la retórica en Milán, y al instante tomó la resolucion de pasar el mar , solo por estar con él. Levantóse una tempestad tan brava y tan furiosa, que todos se daban por perdidos, siendo Ta'mélancólica y silenciosa: consternacion que rey ayó tan gra- es de la muer- ná las oracio- 60 AÑO CRISTIANO. naba en los semblantes el mas fiel testimonio de lo: que asustaba á todos el peligro; pero Mónica alentaba. á la misma tripulación , y todos se persuadieron á que debian á sus oraciones el haber escapado del naufragio. Luego que entró en Milán supo la conversion de su hijo. Fue indecible su alegría cuando vió que ya no era maniquéo ; mas faltábala para ser cabal el verle buen ca- tólico. Cuando logró esto , exclamó sir poderse: contener, llena del mas gozoso profundo reconocimiento: 4hora sí, Señor , que moriré en paz, pues os habeis dignado oir las - oraciones de vuestra indigna sierva. Seais por siempre ben- dito, Dios de misericordia, y dignáos de perfeccionar vues- tra obra en la conversion de mi hijo, Aprovechó mucho su espíritu con las santas pláticas que tuvo con san-Ambrosio mientras se detuvo en Milán. Usaba la Santa ciertas devociones ó exercicios espiritua- les que se estilaban en Africa, y san Ambrosio habia pro- hibido en su obispado; apenas llegó á noticia de Mónica la prohibicion del Obispo, cuando, al instante: las: dexó; mostrando que en sus devociones no se dexaba llevar de la inclinacion ni de la costumbre, y mucho menos del apego á su propia voluntad. , , Habiendo resuelto restituirse 4 Africa, partió de Mi- lán con san Agustin; y llegando al puerto de Ostia, se de- tuvieron en él para descansar de las fatigas del camino, esperando tambien tiempo oportuno para embarcarse. Un día que estaban solos madre y hijo, tuvieron una lar- ga conversacion sobre la caduca y perecedera vanidad de los bienes de esta vida, y sobre la eterna felicidad que gozan los santos en el cielo. Mientras hablamos de aque- lla dichosa vida, dice san Agustin, aspirando á élla. con ardientes ánsias, nos elevamos en cierta manera hasta sen- tirla , y hasta gustarla por medio de un lanzamiento de es- píritu y vuelo del corazon ; pero santa Mónica no tardó mucho en ir á gozarla. Cinco ó seis dias despues cayó en- ferma, y durante la enfermedad padeció una especie. de desmayo ó deliquio , que la, enagenó por algun tiempo de los sentidos. Vuelta en sí, dixo á san Agustin y á su her- mano Navigio : ¿Dónde he estado yo? Habiéndolos obser- vado muy tristes, llorosos y doloridos, añadió: Hijos mios, qqué enterraréis dá vuestra madre. Y como Navigio, ] . “os:pido es ¿MAYO. DIA IV 6r Su hijo menor; mostraseideseará lo “menos: el consuelo de que:muriesé en! su pais ,prosiguió: la discreta Santa : ¿No veisilo que: deseo, y lo uquesdice?. qué impoftarámas que mi cuerpo esté aquí 6 allá despues de muerto e Lo único que quesen cualquiera parte donde esteis 05 acordeis demá-en el. altar: del Señor, Y como, la hubiésemos pre= guntado y ditelsan Agustin, sino: la. daba alguna :pena ¿el Ser enterrada endugar tan distante de su.tierra, respondió: n'ningun: lugar delo mundo estamos' tan<lejos: de. Diós 55 no le costará trabajo ninguno hallar mi cuerpo para resuz citarle con todos los Anas De esta manera, continúa san Agustin, fue, separada «desu cuerpo aquella alma tan. lle= na de religion y tan santa y al noveno:día de su enfermedad, ú.los cincuenta y seis años de:su edad:, y14 Los treinta y tres dela mia. us Ye LOTO ES 19.19 Ads ' 199... 51 Luego que rindió el espíritu en manos «del Criador, un jóven de Tagaste, llamado Evodio, amigo de san Agus- tin, rezó sobre el cadáver el salmo centésimo. Es indeci- ble.el sentimiento de Agustino por: est. que la consideracion de la reprimia las lágrimas, Habiendo sido llevado e sepultura , se celebró el nCÍON. y. cOmO: se acostum- pa mtos > Muerte de mi madre nada habia que mereciese llorarse, vida; de. esto es- costumbres , por la sinceridad de su fe y por la regularidad de toda su vi- da. Et si quis peccatum invenerit , Mlevisse me matrem meam exigua parte hore; y si d algúno le pareciere mal que yo hubiese llorado por algunos instantes duna madre que acababa de espirar delante de mis ojos, á una madre que me habia llorado tantos años por la ardentísima ónsia que tenia de verme vivir delante de los ejos de Dios; non. Irrideat: disculpe mi ternura, y lore él mismo Por mis pe- cados si tiene alguna caridad. AÑO CRISTIANO. Aunque estaba muy persuadido sans Agustin: 4«que el Señor habia concedido: 4. su santa Madre. la gloria que:le pedia incesantemente en sus fervorosas oraciones, fñunca dexó de ofrecer por élla el santo sacrificio de la-misa, como la misma Santa se lo habia encargado:á la ho- ra de la muerte, y del cual habia, sido.tan devota:«du= rante su vida, que todos los dias asistia 4: él con la mas tierna devocion; y no contento con:esto:, «pidió: á: to= dos los sacerdotes amigos.y conocidos suyos que se acor- dasen en el altar, así de Mónica como de su padre Pa=* tricio, - Desde que murió esta Santa se hizo memoria de élla con singular veneracion en toda la. Iglesia. Consérvan- se algunas. reliquias suyas en la abadía de Arovaisa: en Roma, como tambien en otras partes, y en todas con particular devocion. tores 62 == La misa es en honor de la Santa , y la:oracion la: siguiente, Deus > Meerentium consolator, O Dios , consuelo de los afigidos et in te sperantium salus , qui y salud de los que en ti esperan, beste Monice pias lacrymas in conversione filiz sui Augustini misericorditer suscepisti: da no- bis utriusque interventu peccata mostra deplorare , et gratie tue ¿ndulgentiam invenire: Per Do- minum nostrum fesum Chris- EUMine que atendiste misericordiosamente á las piadosas lágrimas de la bien- aventurada Mónica en la conver= sion de su hijo Agustino, concéde- nos por la intercesion de entram= bos que lloremos nuestros pecados, y que hallemos el perdon de éllos en tu gracia; Por nuestro Señor Jesucristo.» ¿MAYO: DIA IV. 63 La epistola es de la primera del apóstol sán Pablo 4 Timoteo, , capítulo 5. : re _Charissime: Viduas honora, que Carísimo Honra 4 las viudas veré vidue: sunt. Si qua autem que son verdaderamente viudas. vidua flios » Gut mepotes haber, Was si alguna viuda tiene hijos Ó discar Primúm domum suam re- sobrinos » Aprenda primero á go= 8€re, etomutúuam vicem reddere bernar 'Su casa y pagar lo que de-= parentibus; hoc enim acceptum be á sus padres ; porque esto es est corám Deo. Que autem ve= acepto delante de Dios. Aquella ra vidua est, et desolata, spe- quees verdaderamente viuda, des- ret in Deum, et inster obsecra- “amparada y abandonada , espere tionibus , er orationibus nocte ac en Dios, é inste con plegarias y die, Nam que in deliciis est, vi-- oraciones dia y noche. Porque la mens mortua est, Es hoc praci- quevive en delicias, viviendo está Pe, ut irreprehensibiles sint. Si muerta, Y mándalas esto, para que quis autem suorum., et maxi- sean irreprensibles. Y: si alguno no me domesticorum caram non ha- cuida de los suyos, especialmente ber , fidem negavit, et est infi- de los que son de su casa , negó la deli deterior. Vidua eligatur non fe, y es peor que un infiel, Elíja= minus sexaginta annorum » que sela viuda de no menos que sesen- Juerir unias viri uxor » Ín ope- ta años, que haya sido muger de ribus- bonis testimonium habens, un solo marido , y Que testifique si filios educavit, si hospitio rez con las. buenas obras si ha educas cepir y si sanctorum pedes lavir, - do á los hijos, si ha exercitado la si tribulationem parientibus sub= hospitalidad, si ha lavado los pies Ministravit, si omne opus bonum ¿los santos, si ha socorrido á los Subsecuta esta. ; que padecian tribulacion , si se ha : ,; «Ocupado en toda obra buena, NOTA » Escribió san Pablo. su primera epístola á Timoteo desde Macedonia:, cuando volvió 4 élla despues de su primera prision:en Roma; y dice:san Crisóstomo que fue »€n los últimos años de su vida ; esto es, hácia el 64 de » Cristo, Está! llena está carta de saludables instrucciones » para los ministros de la Iglesia; y por eso encarga san » Agustin que la lean todos los que estan dedicados al mi- »nisterio de los altares, p 64 AÑO/CRISTIANO. ORÍBAFMEE XX OUN E Sic oda Es error buscar fuera del estado de cada uno el cami? ho dé 12 perfeccion: El apetito 4 frutas"extrángeras es) cuando menos, extravagancia del paladar, y délicadeza perniciosa. De tal manera ha ordenado Dios todos los es- tados, que todos estan en el camino real de la vida cris- tiana. Quien la ya 4 buscar, á otra parte,.se desvia del ca= mino, carretero ,.y, el que. se desvia, de este,camino,. anda cerca'de perderser boo cop haojas sable e Si qua vidua, dice el Apóstol, filios aut nepotes habet, discat primim domum. suam. regere: si alguna viuda tiene hijos ó nietos; ante todas cosas dedíquese'á educarlos bien, 4 cuidar de'su familia No dice que*ante todas cosas se esté todo el dia en 14 iglesia”, que seande de hospital eñ hospital, ni que gaste el tiempo en novenás ni efi devocio= nes; sino que ante todas cosas cuide de sus hijos, los crie en el santo temor de Dios, y atienda al gobierno de' su casa. ¿Siguen este consejo del Apóstol aquellas 'beatas de profesion, aquellas madres de familia que con el especioso pretexto de una: falsa devocion,.dexan:.su. recogimiento, andan contínuamente fuera de casa, se hallan en:todos.los concursos, demasiadamente expuestas á los peligros del bullicio y del tumulto? No es mi'ánimo., ni permita Dios que lo sea, desaprobar, ni'mucho menos censurar la exem- blar devocion de aquellas matronas y señoras cristianas que sirven de tanto consuelo y alivio á los pobres enfer- mos y encarcelados, renovando en nuestros tiempos el primitivo espíritu del cristianismo: Hablo solo de aquellas devociones fuera de su lugar, fruto ordinario del amor propio, y de no sé qué secreto orgullo. o” ] El cuidado de uha familia cansa y: la contínua vigi- lancia osobre los hijos«y. sobre !los+ domésticos fatiga ; el retiro, “el guardar siempre la casa se hace: tedioso:,- y melancoliza; el amor propio suspira por el desahogo, busca algun pretexto para dispensarse en aquellas oblí- gaciones que se juzgan esenciales. Luego nos ofrece es- te bello pretexto una falsa idea que se forma de deyocion. Se ha de asistir á todas las Salves; no se ha de perder algun sermon; se ha de concurrir á todas las fiestas, A A A e .MAYO. DIA 1V. 65 á todas las fiúnciones de: iglesia. Ocupaciones: santas: pleo del tiempo, muy: loable:en todos aquellos que no tienen obligaciones incompatibles con esa piadosa ocio- sidad. Perossi: mientras una madre de familias se está muy devotamente en la iglesia, sus hijos ,, y, sus criados viven oh una licencia” scandalosa y* si mientras. se OCu= pa'en componér, en restituit la paz 4 otra. familia, rey- ná en la suya la desunion, la parcialidad y la mala in- teligencia; si mientras consuela 4 los. afligidos,, irrita y desazona 4 su marido por. su. piadosa holgazanería a por sus: imprudentes. abstinencias; finalmente, si mientras élla gasta-el tiempo, allásensus devociones, se:están. sus ijos,sin educacion y. sin'crianza, ¿4 «merced de unos: cria: dos viciosos 6 negligentés:, sin oir quizá mas que conver- saciones torpes, y sin ver mas que escandalosos exem-= plosi; ¿la “agradecerá mucho Dios aquel ardiente zelo'que muéstra por los extraños? ¿hará mucho casó de un zelo tan poco prudente y tán mal ordenado? ¿serán del agra= do de su Magestad unas devociones tan fuera de su lugar, y tan incompatibles con las obligaciones de su estado? ¿llegarán á los oidos del Señor sus oraciones entre los gri- tos de sus hijos, las quejas:de .su marido; y las Iurmu- raciones de su familia? ¡Cosa xara! No. podia Dios faci- litar-mas: la virtud , ni hácerla:mas suave, ni mas acce- sible 4:todo el iñúndo, que poniéndosela á cadauno en las mismas obligaciones de su estado. Con todo' eso son huy raros los que la buscan enél) 6/4 o menos apenas se halla gusto en la virtud , que es propia del estado de cada uno. No se estima la:que. nace en el. terreno propio: los mas súspiran por l: que produce el ageno, sin ad- vertir que los árboles trasplantados á distinto clima , Or- dinariamente pierden mucho. Los ayres naturales son los mas saludables. Santifíquense en sus casas las madres de familias y no busquen fuera:lo que tienendentro de éllas. Si desean: practicar las virtudes, de humildad:, caridad, mortificacion , 8tc.; si quieren exercitar su zelo, abundan= te materia encontrarán en sus Casas; será mas pura su virtud y cuanto menos expuesta “esté á la vanagloria. Dios no: las pides mas que el que cumplan' con: sus “obligacios nes En fimy:los padres y madres: dé familias tengan'siem- presen. la imemoria “este oráculo: del apóstol san Pablo. 1 72 AÑO/ CRISTIANO. San P j ; «ildo E, santo pap mbre, fue dela: noble fa= :milia de los Gisleris.ó Gisler y ofiginaria de: Bolonia, yy nació «el año de: 1504;'en :el Bosco, poblacion: corta: 4 «dos leguas de Alexandría:de:la: Palla, enrell obispado de Tortona¡oElamáronle'¡Miguebén el bautismo; y.vel (pri= merscuidadoode sus Vírtuosos padres fuesdarleruna «edus cacion cristiana , en la que'los dexó poco «que; hacer eb de: voto natural del niño propenso por sísmismo á la virtud. Era apacible, modestodócil y; amigo de complacer:á todos. Casi: desde la::cuna ¿profesóvuna: tierna: «y ferviente devoción á lassantísima eS fue parte de suidis- tintivoó de su caráctero y:pocos ciervos de-resta: Señora le excedieron en el: fervor «yy«envel. zelo por :todo¡:lo que tocaba:á la Soberanaoreynal 141" ; ¿Crecia: Miguel en «edad 1 en-juicio «y: en'sprudencia, cuando sus padres, poco-favorecidos:de los bienes de for= “tuna ¿¡pénsaron:en: que' aprendiese ¡algún*oficiocon que poder mantenerse; pero eran muy distintos los intentos de la divina Providencia cerca: de aquella grande 'alma, Apenas conocia Miguelal mundo; y ya pensaba. dexarle; pues-4 los doce años de::suredad resolvió hacerse: religio= so, para lo cual le facilitó los medios la misma divina Providencia. Habiendo pasado por el lugar de Bosco dos religio- sos de santo Domingo, tuvieron precision de detenerse al- gunos dias. Hablólos nuestro Miguel; y prendados del an- ticipado juicio , prudencia y capacidad del niño, é infor- mados de sus piadosos deseos, se ofrecieron á llevarle con- sigo al convento de Voghere, y á darle estudios, si se inclinaba á abrazar su instituto. No podian hacerle ofer- ta que fuese mas conforme á su devota inclinacion; y arrojándose á sus pies, les pidió con lágrimas que le cum-. pliesen la palabra, y le hiciesen aquella caridad, Con el MAYO. DIA V. 73 consentimiento de sus padres partió en compañía de aques 3 llos religiosos ,los Jules conocierón: desde Juego que ci destinaba para alguna cosa grande á su pequeñito abijas do. Hizo tan asombrosos progresos en las letras humanas enla virtud, que cuanto antes se dieron priesa á vestir le el santo'habito. Recibióle 41os. quince años de su edad; le enviaron; al.convento de, Vigevano á:tener.el noviciado. Alvista del fervor: y: de la perfeccion con,que,se' portó. en él, todos esperaron que la. religion habia: de tener com el tiempo en fray Miguel:un, insigne santo , y. que sería sin. duda. uno: de los mas' brillantes ornamentos de la Órdeh.: 20b ¿£0k0201 bo b besidevosi e BUEICO na 1 OL Y 9yr1 9D Oqal M4 1! No:tardó en «verificarse:en-parte este vaticinio;:pues pudieron pasar por:cierta especie de verificacion los rápt- dos: progresos' que: hizo :en la' virtud y.:en':las: ciencias. Apenas acabó los: estudios, cuando le dedicaron al:ma= isterio , que desempeñócon los mayores créditos; y ha= jéndole hecho prior de/los.conventos de Vigevyano,, Sán- cino !y Alba! noshiereció: menos, reputacion. su insigne talento «de Sobietno:: Emtodas: partes restauró: la discipli- na religiosa, y. en todas; resucitó, el primitivo espíritu: de su santo Patriarca. En la felicidad con que promovió la observancia, tenian mas' parte sus exemplos, que sus, pa= labras. Era el primero enbelcoro, y en todos los:actos de comunidad, siñ pérsuadirse que sus estudios,;-suvma- gisterio , él zélo con que) atendia á-la salvacion de¡los próximos;.eran títulos suficientes para eximirse de la dis- ciplina regular. Humilde,, pobre y. grandemente mortifi- cado, representaba en /su' persona una viva copia de los Pacomios:, delos Hilariones yude-los otros maestros de perfeccion monástica: ie oh ob obiceido La: famayde tantas y tán eminentes «virtudes le sacó presto de su amado retiro. Nombráronle por inquisidor de Como para el Milanes y toda la Lombardía; en cuz yo:importante empleo se señaló mucho su zelo,'su pru- dencia yy su virtud. Pero donde: se hizo mas visible el fruto de sus sermones, y donde “principalmente sobresa= lió su vigilancia , fue en'la Valtélina yen el condado de Chavánes ,: por ser allí donde estaba: mas extendido el veneno de la heregía. Fueron tantos los hereges que se Conyirtieron , que en poco tiempo:mudó de «semblante 74 AÑO/ CRISTIANO. todo taquel' pais. La: farinadevestos! sueesós movió 4+que 16nombrasen por: comisario generál:de-da.Inquisicion el año 'I551;-y'cuatró años despues por vicario; del inquib sidor general, No'es facil explicar, ni lo:mucho'que hizo, nilo. mucho que padeció en este empleo. Apenas se:de- elaró: por azote: de los hereges , cuando fuer elcblanco: de sul ódio/; de-susitas y de“sús/ persecuciones!s pero nunca le'acobardaton'ni los lazós.que bart ¡blosi+pelí» gros á que estaba expuestalsu vida eb zelo y la ocaridad mantenían su intrepidez; y el fruto que hacia le alentaba, | Bien informado “desu "mérito eb ipapacPaulo 1V ,cle hizo obispo de Nepi y de Sutri en Toscana, dos iglesias. que:gobernaba: un “solo +obispoz4oípesar de sur humildad y ide:su resistencia, fue necesario cobedecer:::Aúnm:brilló mas su virtudoen'la' dignidad «de obispo: que:en'eliretiro del claustro; y luego que el Papa le trató un poco mas de:cerca le creó cardenal: Viéndose en: esta elevada dig= nidad., se:considefócon mayor obligacion de-ser ias" ve= ligioso:, mas mortificado y:mas humildes:Llamóseel car» dénal-Alexandriño, por sersAltexandría de la: Palla la: ciu- dad mas inmediata; al: obscuro y desconocido lugar de su nacimiento; y el esplendor de la púrpura solo contri= buyó 4 que se hiciese mas visible:su modestia!, y:.brilla> sen'imas todas las otras virtudes. vol lo 0% enidal - 5: Muerto Paulo TV, :su»sucesor: Pio LY, do: tiizomenos estimacion' de nuestro: santo; Cardenal. «Confirmóle en- ia suprema dignidad de inquisidor “general ; que le: habia conferido su predecesor; sirvióse de él en los negocios mas importantes de la Iglesia';idióle todos losvtestimontos posibles. de lamas estrecha confianza) yole tiransfiriósdel obispado de Nepi y de Sutri al de-Mondoví eniel/Pia- monte, que tenia-granmecesidad de un obispo: cómo éste. 1 Eternecióse:á vista del lastimoso estado en que encon- tró su diócesi; era un espeso erial 5 mas ¡4 poco tiempo restauró, la disciplina, y con la refofmacion:de:«costum=- bres introduxo la virtud. Tantas conversiones hacian su .exemplo:, y su dulcísima suavidad ,:como-sus: palabras; no habia resistencia: 4 lá modestia 4 la vida: éxemplát y penitente de «un: obispo: tan'grande,de un. inquisidor general, y deiun cardenal tan santo. y AY El año de 1565 murió. el papa Pio IV, y fue colocado MAYO: DIA(V: +. 75 nuestro¡Santo.en la sillade sanPedro 4csolicitud: de sar Cárlos Borromeo, Apenas seshabia vistoeni la Iglesia: de: Dios papa mas universalmente aplaudido. El: clero, el pueblo romano, y” todos los príncipes de;la cristiandad se prometierón: desde Juegolas"mayores bendiciones del - cielo en'su pontificado: Dió «principio :4:su gobierno arres slando/4:su familia y para que sirviese de exentplo:4:to= ala cortevromana ; y «habiendo persuadido' 4 los car= denales á que executasen lo mismo, serintroduxo'la re- forma. tan visiblemente:en toda la ciudad , que en! pocos dias parecia ótra. Obligó 4 los obispos4-que: residiesen; 6:á que: renunciasen sus obispados: Restitiyó:él:cultó di- vino:á' toda: su magestady hizo reflorecer en todas las.co= munidades religiosas larobservancia y: el. fervor; desterró los desórdenes que se cometian en las tabernas, y en los figones : prohibió casi todosilos espectáculos públicos; do= tó las doncellas pobres para librarlas. de los peligros ,11y sacó! 4:muchas de éllas de su mala vida; restableció. la exáctitud , y la integridad en la policía, y en:la adminis> tracion de la justicia; y publicó otros muchos reglamen- tos muy saludables para todo el clero secular y regular, No se limitaba su solicitud pastoral: 4 los términos del estado' eclesiástico; toda las cristiandad experimentó los efectos del zelo y de la:vigilancia de su: santo Pastor: Animada y orgullosa la heregía con la rapidez de sus: pro> gresos, y sostenida por la licencia de los grandes, y por la ignorancia de los pueblos , hacia lastimosos estragos en Alemania , en Francia yen los Paises, Baxos. No perdonó el santo; Papa 4 desve os, cuidados , fatigas, arbitrios diligencias para contenerlos... Envió legados 4 todas las córtes: despachó zelosos misioneros 4 todas las iglesias afligidas; y expendió todo el patrimonio de san Pedro en socorrer á los príncipes, y en ayudarlos á reprimir. los enemigos dela religion y del estado. A la vigilancia y 4 la solicitud:de estesanto Pontífice deben la ciudad de Aviñon y el condado de Venesin el haber sido preserva= dos de la heregía ; y así la Francia como los Paises Baxos no a e menores efectos de su vigilancia pas= toral. Reconociendo Cárlos IX, que debia no menos á las Sraciones del santo Papa, que á las tropasy dinero con 76 AÑO/ CRISTIANO. . ue le habia socotrido., las dos famosas victoriasique con- siguió de los hugonotes en la batalla de Jarnac y en la de Moncontour, le envió muchos estandartes, El duque de Alba confesó que se le debia la conservacion de Flandes; y. en Alemania apenas:se mantuvo la religion sino 4 costa del zelo, y dela inmensa inagotable caridad de es= te gran Santo. Ni ésta se apuró dentro de la Europa so- la ; extendióse hasta la América, hasta las Indias, hasta los últimos confines del Japon , donde así los misioneros, como los neófitos, se mantuvieron algun tiempo á expen- sas del heróico Pontífice: No es facil imaginar zéld mas ardiente, mas puro , ni mas universal; no habia hombre apostólico 4 quien «no animase con sus exemplos, á quien no mantuviese con sus oraciones, 4 quien no alentase con sus socorros. Perfec- tamente instruido de la santidad y de la utilidad de la nueva Compañía de Jesus, no solo se declaró su: protec= tor, sino padre suyo. Admiraba su instituto ; exáltaba continuamente los gloriosos trabajos de sus hijos; colmó= la de favores, de gracias y de privilegios por cuatro bu= las, que comprenden el mas noble elogio que se puede hacer de la Compañía. Mas al mismo tiempo que'trabajaba tan infatigable- mente en conservar la fe dentro de Europa, y. en exten= derla por el Nuevo mundo, no perdonaba á diligencia al- guna para atajar los progresos que iba haciendo el ene- migo comun del nombre cristiano. Luego que ascendió al sumo pontificado, envió cuantiosos socorros á la isla de Malta, para que se reparase de lo que habia padecido en el sitio que defendió tan gloriosamente contra Soli- man II. emperador de los turcos. Habiendo su hijo el Sul- tan Selim 1Í. roto el tratado que se habia hecho con los venecianos , y apoderándose de la isla de Chipre, ame- nazaba 4 Malta, Venecia, Sicilia y 4 toda la cristiandad. Llenóse toda de terror, sin descubrir otro mayor consue= lo ni esperanza que la que fundaba en lo mucho que po- dian con Dios las oraciones del «santo Papa. No fue vana esta confianza de los fieles; porque habiendo juntado el Pontífice sus fuerzas con las de los príncipes cristianos, agotó, por decirlo así, el tesoro de la Iglesia para tan gloriosa empresa, La armada otomana , compuesta de MAYO. DÍA: V.. 77 ñ has i 'bergan= doscientas galeras, y de casi setenta fragatas. y tines , había echado:el áncora en el golfo: a persuadida 4: que la esquadra cristiana no tendria valor para salir de los puertos; pero engañóse ; porque ER necer del dia 7 de octubre comenzó áventrar en el gol- fo. El señor don Juan de Austria, que la mandaba, y Marco:Antonio Colona , general«de las tropas de la Igle- - ¡siay viendo que lharmada turca venia á toda vela hácia éllos «dieron la señal de acometer ,enarbolando el estan: darte que habia recibido de mano de su Santidad. Apenas se desarrolló la imágen de un crucifixo, que se registraba bordada en medio del estandarte , cuando postrada toda: la esquadra «cristiana, la adoró: profunda- Mente. saludándola con. graudes gritos de alegría; y hecha una breve, pero fervorosa oracion, se vino á las ma- nos. El viento que favorecia 4 la armada otomana, se -mudó de repente, y desde el principio del combate se de- claró en favor delos cristianos, Mientras el santo Papa, ¡como otro: Moyses , levantaba las manos al cielo , las ar= mas cristianas estaban consiguiendo la mas completa y lamas gloriosa victoria que jamas:se habia visto. Fue es- te glorioso dia el 7 de octubre de 1571. Perdieron los tur- cos mas de treinta mil hombres , con su general ó almi- rante Ali-baxá, y mas de:trescientos vasos entre galeras y otras embarcaciones. Hiciéronse cinco mil prisioneros; y cobraron libertad cerca de veinte mil cautivos cristia- nos ; fue inmenso el botin; y el fiero enemigo del nombre cristiano quedó consternado y abatido. Despues de Dios se atribuyó toda la gloria de esté famoso dia al santo pon- tífice Pio, que desde que salió de Roma el almirante Co- lona.para hacerse á la vela, no habia cesado de afligir con nuevas penitencias su ya estenuado cuerpo al rigor de las enfermedades y de las: mortificaciones, orando «continuamente, y. disponiendo que todos orasen en pú- blicas rogativas porel buemsuceso «de las:armas eristia -has; y mientras el santo Papa: de dia y-dermoche'derra= «maba torrentes de lágrimas en la; presencia del Señor, en el mismo- punto en que los; cristianos triunfabarisde los turcos, le reveló ,el cielo en una especie de éxtasis aque- lla grande victoria. Estaba hablando su Santidad con algunos prelados en 78 AÑO CRISTIANO. el palacio, del Vaticano; y 4 lo mejor de la conversacion dexólos de repente; abrió una: ventana; fixó los ojos. enel cielo; estuvo: inmovil un gran rato; volvió:en sí de aque= lla suspension, y convirtiéndose á los prelados , les dixo: No es tiempo de hablar de negocios , id luego á dar gra- cias á- Dios por la célebre victoria que nuestra armada maval acaba. de conseguir" de los: turcos; y postrándose el santo Papa á los pies. de un'crucifixo, pasó. en oracion: lo restante de aquel dia..Hasta: catorce dias despues no pu= do llegarla posta; y sus pliegos acreditaron la verdad de la revelacion, y la puntualidad con que el cielo le habia, anticipado la noticia. Entre las oraciones públicas que mandó hacer en ac- cion de gracias, la tierna devoción :que profesaba 4 la santísima Vírgen, le movió 4 instituir una festa: parti2 cular el día 7 de octubre con el título de nuestra señora de la Victoria, en reconocimiento de la que esta sobe- rana Reyna habia alcanzado de su Hijo en favor de los cristianos. Gregorio XIII, su sucesor, fixó esta fiesta al primer domingo del mismo: mes, con el título de nuestra señora de la Victoria, y del santo Rosario; cuya fiesta se celebraba ya antes con mucha devocion y solemnidad el dia 25 de marzo. No sobrevivió mucho tiempo el santísimo Pontífice 4 esta célebre victoria , que tanto abatió el poder y el or- gullo del imperio otomano , y llenó de tanto gozo á to- da la iglesia católica. Oprimido con la fatiga de sus apos- tólicos trabajos , extenuado al rigor de sus ayunos y ex- cesivas penitencias, y consumido con los ardores de su zelo, tuvo algun presentimiento de su cercana muerte. Por el «mes de marzo se le avivarón extraordinariamente los do- lores de piedra, que le atormentaban muchos años habia; reconociendo que se iba acercando su fin, dobló tam- bien su fervor. Quiso visitar por la última vez las siete iglesias de Roma, y lo hizo con singularísima ternura y devoción. Anque se sentia tan malo, y padecia vivísi- mos y contínuos dolores no hubo forma de dispensarse en la abstinencia , ni en el ayuno de la Cuaresma. Du- rante su enfermedad se reconcilió todos los dias; y cele- bró el santo sacrificio de la misa, hasta queya no pudo hacerlo. Mandó que le administrasen la santa Uncion, Y A ¿MAYO: DIA V: 79 se le oja repetir muchas veces: Letatus sum in his que dicta sum mihiz in domum Domini ¿bimus. Estoy lleno de alegría, sabiendo que presto hemos de ir 4 da «casa del Señor. En fin, despues de una breye agonía, que' pu- do parecer especie de oración esté gran Papa murió con la muerte de los justos el día primero de mayo de 1572, en el sexto de su pontificado , y á los setenta y «ocho de su edad. 4 Fue ¡universal la añiccion y sentimiento , no solo en oma , sino. en todala cristiandad. No hubo pontífice mas tierno, ni mas generalmente llorado. Tanto cOmO se afligieron-Jos «cristianos con su mueite , tanto la:celebra- ron losturcos, porque le miraban como .el mas terrible enemigo de la potencia otomana. Estuvo expuesto 'su santo “cuerpo en la iglesia «de san Pedro por:espacio de cuatro «dias', en los cuales ¡fue inmenso el concurso «del pueblo que :acudió 4 reverenciarle; y fue “acompañada su devoción con muchos milagros. Diez y seis años despues de su muerte > el papa Six- to V. hizo levantar un magnífico mausoléo en la lglesia de Santa María la mayor, y fueron trasladadas 4 él con grande solemnidad “sus preciosas reliquias, Los muchos, y grandes milagros que en vida y muerte ¿ha :obrado el Señor por intercesion de este gran siervo suyo, movie- ron:al papa Clemente X. á beatificarle solemnemente el dia primero de mayo del año de 1672,; y finalmente, la “santidad de Clemente XI. le puso en «el catálogo de los santos por 'bula desu cánonizacion > que expidió:en .4 de agosto de 1711;:acreditando bien la magnificencia con que en todas partes se celebró esta fiesta, la singular devocion y veneración que todos los fieles profesan á este gran Santo, ga: AÑO CRISTIANO. La.misa es en honor del Santo , y la oracion la que sigues A Deus, qui ad conterendos Eccle- siz tue hostes , eb ad divinum cultum reparandum, beatum Pium Quintum pontificem Maximum eligere dignatus es: fac nos ip= sius defendi presidiis, et ita tuis inherere obseguiis; ut omnium hostium'superatis insidiis, per=- perua pace“ letemur; Per Domi- mum DOSTTUM, 4 La epístola es del capítulo Ecce sacerdos magnus, qui in diebus suis. placuit Deo, et ¿n= wventus est justus , et in tempore iracundia factus est reconcilia= tio, Non est inventus similis ¿li quí. conservaret_ legem Excelsi. 1deo jurejurando fecis ¿llum Do- minus crescere in plebem suam. Benedictionem omnium gentium dedit illi , et testamentum-. suum ¡confirmavit super caput ejus. ÁAg- novit eum in benedictionibus suls: conservavit ¿lli- misericordiam suam, et invenit gratiam coram oculis Domini. Magnificavit cum in conspectu regum ; et dedit ¿ll coronam gloria. Statuit ¿lli tes- tamentum eternum, est dedis ¿ll sacerdotium magnum, et beatifi- cavit illum in gloria. Fungi sa- cerdotio, es habere laudem in no mine ipsius: er offerre ¿lli incen- sum dignum , in odorem suavi— tatis. O Dios, que te dignaste .elegir, por pontífice - máximo al. bien=, aventurado Pio V, para. destruir; á los enemigos de tu Iglesia, y. para reparar el culto divino; haz que seamos defendidos con su ¿proteccion , y que-de tal -manera nos dediquemos á tu servicio, que librándonos dé las asechanzas de todos nuestros enemigos, gocemos de una perpétua paz; Por nuestro Señor Jesucristo.» í 44. y 45. de la'Sabidurfa, o He aquí un sacerdote grande que en sus dias agradó á Dios, y fue hallado justo , y en el tiempo de la cólera se hizo la reconciliacion. No se halló semejante á él en la observancia de la. ley del Altísiz mo, Por eso el Señor con juramen- to le hizo célebre en su pueblo. Dióle la bendicion de todas 'las gentes, y confirmó en su cabeza su testamento. Le reconoció por sus” bendiciones , y le conservó su: mi= sericordia , y halló gracia en.los ojos del Señor. Engrandecióle en presencia de los reyes, y le dió la corona de la gloria. Hizo, con él una alianza eterna, y le dió el sumo sacerdocio: y le colmó de gloria para que exerciese el sacer= docio, y fuese alabado su nombre, y le ofreciese incienso digno de él, en olor de suavidad. A A MAYO. DIA V. 81 NOTA. » El libro del Eclesiástico, de donde se sacó esta epís- »tola, se llama indiferentemente /ibro de la Sabiduría, » porque Contiene instrucciones y exhortaciones muy opor= »tunas para adquirirla. Los griegos le llaman Panaretos, »”que significa compendio ó tesoro de todas las virtudes, »6 libro que da preceptos para el exercicio de todas éllas, »con admirables instrucciones para todos los estados de la vida. : ¡ > REELEXIONES. Í nventt sratiam coram:oculis Domini: halló gracia en los ojos del Señor, El favor de los grandes del mundo no ex- Cluye el mérito, pero tampoco le supone, ni mucho me- nos le da. Puede lograrse sin merecerse ; mas supongamos que se merezca, ¿qué provecho, qué ventaja sólida y permanente se saca de estar en su gracia? Ya es como destino de los favorecidos no conservar el favor hasta el fin5ó6 Porque los príncipes se cansan de éllos despues de haberles dado todo cuanto pueden darles; ó porque éllos se cansan de los príncipes cuando no tienen más que esperar, Pero demos que se conserven en la gracia del príncipe hasta la muerte; de todos sús favores, ¿qué provision les Podrá ser útil para la otra vida? A un favorecido que se condenó, ¿le ml de gran consuelo haber sido objeto de envidia en la Desde que quiero estar en gracia suya , lo estoy; y cuando dexo. de estarlo, siempre es por culpa: mia. Este favor no causa zelos; cuanto mas estrechamente se logra, con mayores ánsias se desea que se aumente el número de los favorecidos ; el tesoro de las gracias es infinito; Por mas que se repartan y se distribuyan, nada se pier- de; finalmente , hablando en rigor, sola la amistad de ios da verdadero mérito, El nacimiento, los bienes de Ortuna, un empleo honorífico, un mérito UE ex- 88 AÑO CRISTIANO. nes, la modestia , la circunspeccion , la observancia de las reglas mas menudas , son como aquellas obras avan- zadas que detienen al enemigo desviado de la plaza, El que jamás se dispensa en la oracion de la mañana, en la leccion espiritual, en la frecuencia de sacramentos, en ciertas obligacioncillas de:su estado, en ciertas re- glas que parecen: de poca importancia», no es capaz de faltar á las obligaciones esenciales; pero cuando se aban- donan estos puestos avanzados, cuando no estan bien de- fendidas estas entradas, presto nos coge el enemigo por sorpresa. Desengañémonos, que no está lejos de romper con un amigo ó con un: amo el que repara poco en dis- gustarle á menudo. Exámínate escrupulosamente acerca de este artículo; mira si te dispensas ligeramente en el cumplimiento de ciertas obligaciones que parecen de po- ca monta; si has dexado ciertas devociones que á los principios de tu conversion practicabas con tanto pro-= vecho tuyo; nota: y enmienda loque te hubieres relaxa- do en este punto: geo b: eos 2 Hazun firme propósito, é imponte una como ley de no dexar en toda tu vida ciertas devociones, cier= tos exercicios de religion muy saludables y muy úti- les , cuyo valor «ignoran muchos: Por exemplo;. persíg= nate, Ó haz siempre. la señal dela cruz como cristia- no; esto es, con decencia, conodevocion' y. con Tesper to, formándola perfectamente ;y+sin garabatos; con re= poso, con religion y con sosiego, como:nos lo enseña= ron los apóstoles, llevando la mano derecha á la fren- te, desde la frente al pecho, desde el hombro izquier= do hasta él derecho, y diciendocon:devota «pausa: Ig nomine Patris , et Filii, et Spiritus sancti ;; haz-esto' á menudo , porque es, como se ha dicho, una profesion de fe en compendio; y el dia de hoy parece que mu= chos no tienen valor, ó tienen vergúenza de hacerla. ¿Quién dirá que hacen la señal de la cruz:muchas per- sonas, al observar cómo la: hacen? Mas: parece: burla, irreligion y desprecio. Segundo : Nunca dexes: dé: to- mar agua bendita al entrar y salir de la iglesia. Hay algunos que tienen por devocion popular una. costum= bre tan cristiana, tan santa y tan antigua , y pensa-= rian qne se hacian vulgares si tomasen agua bendita «y. pp MAYO. DIA. Vi 89 la: llévasem ola frente ;casí. se va debilitando: poco:á po= cola fe de los- cristianospor unas!megligencias suma- mente «perjudiciales! ás laspiedad. Tercero": Tambien: es una devoción de grande provecho, y no: menor: exem= plo, tener siempre agua bendita: en el cuarto , tomar- la al entrar «y al:salir de él, y rociar con élla la ca- ma al tiempo de-acostarse. Cuarta: Nunca:omitas la ben- dicion y las gracias antes:«y despues de la comida: Em todos tiempos fueron muy exáctos; y religiosos: los.Cris+ tianos en esta santa costumbre. ¡Pero ah, y cuántos el dia de hoy se sientan y se leyantan de la: mesa como pudieran hacerlo unos gentiles! A. vista de esto, poco nos:agraviaria el que nos preguntasen si entre los cristia=" nos de nuestros tiempos se encontraban muchos «verda= yl ! deros, fielesog auypk, 914 ; IIA STA SAL 9191919 sOnidesh. sl (Gore BLALETN CO: 1 sw! La. conversion de. san Agustin, SINS 102-910 1100 263:82, 29151 0 19 0199 181,011-0481 orlosdoa. obusi2 j D;: conversiones celebra la Iglesia sumamente pareci- das 'por los sugetos convertidos, por la circunstancias de su conversión y porel copioso fruto: que de éilas resultó: á-la religion cristiana ; que son la:del apóstol de las gen= tesi san Pablo, yola del gran padre» sano Agustin. Gozo- sa: nuestra: Madre por la adquisicion de estos dos héroes que'tanto la han honrado con sus obras ,'con'su :santi= dad y con su doctrina, quiere proponerla á los fieles sus:hijos:, para queen élla vean un exemplo práctico de las: miserias. 4: que nos expone nuestra: flaca naturaleza, y los gloriosos triunfos que: consigue de éllas el po- der soberano +y celestial de la gracia. «Nose contenta con presentarnos tantos mártires esforzados de uno y Otro sexó que: despreciaron valerosamente los tormen- tos mas'horrorosos y la misma: muerte por Cristo : tantos go AÑO' CRISTIANO. confesores , ariacorétas!, penitentes; y!wirpees quer viviez! ron. en carne mortal: con lacnisma pureza! y 'sañtifica= cion qué;si carecieseñí de los:cestímulos' dela concupis= cencia. rebelde; y. últimamente, no se:contenta:con pro- ponernos las santísimass vidas de Jesus y:sú.Madre co= mo: regla. de:muestras acciones «y modelo de muestral «vi= da, sino: que::para: consolar á los pecadores y. avivar: sus: esperanzas; quieré estay Madre amorosaque veamos co% mo loscque-han ¡sido; pecadores,, y: seovieron «sumergidos: en delitos, han legado. despues 2, er «vasos «de» santifica=; cion y columnas las mas firmes de su doctrina. Esto :se, manifiesta claramente en la-conversion prodigiosa de Agus: tino., cuya. historiw, sacada fielmente de $us. mismas :con= fesiones ¿es'como!isersiguezo 9% 209-1911 someone ob uvod Aguistino ,, nacido en Tagaste, lugar pequeño: de:1a Numidia en Africa , por los años de 354, tuvo la des- gracia de que su padre era gentil cuando necesitaba de sy direccion y “consejos para que su educación fuese' de cristiano. En recompensa le destinó el cielo una madre llena de piedad y-de-virtudes., que bastó. á ablandarcon sus lágrimas, no solamente el corázon de su marido ¡Pas tricio., que al fin murió católico, sino el.de su mismo hi- jo, que endurecido con una yida licenciosa , y entumeci-" do con.uná vana sabiduría, se Hacia. masvinsensible á los consejos y persuasiones santas con que su madre le com- batia. Siendo muchacho tuyo un tan recio dolor defes tómago ,- que: le- puso en” términos, de perderla: ovida. (Lib. 1. Confes.. c. 11.) Deseó, entonces, y pidió ardien> temente. el bautismo; pero habiéndose:mejorado, juzgó su piadosaimadre mas acertado -dilatársele ¡¿ porque preveia: que el genio vivo:y»demasiadamente fogoso..de 'Agustino no tardavia en ponerle:en términos:de manchar su alma; ¡de arrastrarle á vicios feos, que afrentarian' el augusto carácter de cristiano. Así:sucedió; “ pues á los diez y seis »años, levantándose: los vapores del «cenagal de su-concus »piscencia (Lib. 24 Confes.: 'cap.:2.), de tal modo:obscurez »»cieron su espíritu, que) sin discernir entre ¿la' dulzura »del amor casto y: y» el.desasosiéego. del impuro , arreba= »»taron su edad flaca, precipitándola en mil:deseos desor= »denados, y en un:piélago de inmundicias: Procuraba el » Señor apartarle de éllas: misericordiosamente,:acibarans <¿MAYO. DIAOV./. gr »doyttodos sus ilícitos: gustos para que! q cia »cumplidos sin mezcla de amargura; pero:sordo con e »ruido de la cadena de su inmortalidad que llevaba siem- »pre arrastrándo , dexó: quetomase: entero: dominio de su »:alma,la ¡concupiscencia + findiéndose sins reserva á sus »fragilidades ido 200 00 y siSiugiz oñ 15-250 A esto:se legó que' habiendo interrumpido los estu- dios que hacia «en Madaura , estuvo ocioso; y. como la ociosidad:esinadre de todos los! vicios, crecieron éstos en el corazon de'¡Agustino', fómentados de las malas "compar ñas desotroSojóvenes que le incitaban'al mal; y á quie- nes por mera vanidad queria competir en los desórdenes. * Avergonzábase. Agustino de no ser tan desvergonzado »Ccomo otros amigos suyos; porque cuando éstos se jacta- »ban!de'!sus- maldades”, y. con tanta: mas gloria: cuanto amas féas y abominables eran, sentia no haberlas hecho »¡él tambien; para recibir entré aquellos jóvenes disolu= »»tos elogios y alabanzas. Sucedia por esto, que cuando »'Agustinono'tenia :algun delito verdadero con que po- »der igualarse á otros compañeros, suyos mucho mas vi= »ciosos', fingia haberle cometido s deseando que no le tu2 »viesen'en menos por'su'inocencia, ni le juzgasen por des. »preciable y abatido por: serrmas 'casto (Lib 2. Confes. »cap; 3)”. Creciéron tanto las: espinas de'su incontinen= cia", que llegaron enteramente á.poseer su corazon. Patriz cio:, que á la sazon no era mas que 'catecúmeno;; y tenia: en órdencá su hijo miras demasiadamente carnales > pasaba Por'todos: sus :defectos; pero Mónica sentia íntimamente Sus 'extravíos , como que los contemplaba por lOs: mayo= res impedimentos que podia tener su hijo para.conseguir: la verdad. Por tanto le llamaba 4 solas , le hablaba al cos razon, le hacia conocer:sus errados: pasos, le persuádia:á. enmendarlos, y' acompañaba la solidez de sus razoramien:, tos cón (la fuerza imponderable' de' sus lágrimas. Todo esto éra en aquel tiempo para Agustino un ruido estéril, un trabajo sin fruto 5 porque/ademas de que las pasiones mandaban despóticamente:en'su almaz miraba las persuaz siones y-consejos/de su'inadre como:faltos de todo'éb apo- yo' que: la:especiosa sabiduría impone 4 los preoeupidos Con:su autoridad ,/mas que con sólidos raciocinios ¿y des- Preciaba las: amonestacionesderuria madre: cariñosa, dis 92 AÑO! CRISTIANO. ereta y piadosísima , solamente porque'erán amonestacio= nes de una muger (Lib. 2, Confes. cap. 3.). Siendo de diez y siete años le enviaron: sus padres: que continuaselos estudios en Cartago, en donde al mis- mo tiempo continuó tambien ' los :extravíos:de sus: costum= bres; pues al año siguiente trabó una comunicacion tan estrecha Y vergonzosa con una muger, que de élla tuvo un hijo llamado Adeodato , cuyo ingenio alaba el Santo con expresiones encarecidas. Adormecido algun tanto el vicio de la incontinencia con la hartura que: lograba en la amistad ilícita , tomaron el ascendiente sobre sw cora= zon otras pasiones tal vez mas peligrosas. Era: Agustino de un ingenio sumamente vivo y penetrante. Nada se resistia á su comprension; y lo vasto: de su talento, juntamente con una aplicacion infatigable , le hacian dueño fácilmen= te de cuantas facultades emprendia. Pero lo que:le habia de estimular á reconocer los dones de Dios, y:á darle hu= mildes gracias, eso mismo fue lo que él'convirtió en mo- tivo de vanidad y de soberbia. Vestíase con elegancia, pi- cándose de parecer galan y cortesano (Lib. 3.0. 1.). Fre- cuentaba los; teatros, en donde veia las imágenes de sus miserias representadas al vivo, y aunque fingidas, unas veces le sacaban las lágrimas á los ojos, y Ótras encen= dian mas el fuego libidinoso en que estaba miserablemen= te ardiendo (Zib. 3.-cap. 2.) En este estado quiso Dios dar algunas aldabadas á:las puertas de su alma por medio de los mismos libros y estudios en que «Agustino bebia su vanidad. Leyó el Hortensio de Ciceron, en donde'encon= tró aquel saludable aviso que da san Pablo 4 los colosen= ses (Colos.:2.Y. 8.), diciendo: Estad en vela para. que ninguno os engañe por la filosofía vana y falaz, fundada en doctrina de hombres, apoyada en-los principios del mundo, yuno segun Cristo., en' quien habita: corporalmente toda la plenitud de la divinidad (Lib. 3» ¡Confes.:cap. 4.): Este »libro trocó todos sus afectos, y le trocó de:manera, que »le hizo pedir 4 Dios ardientemente que infundiese en su »alma diversos deseos de los que antes la poseian, Des= »»preció las esperanzas que antes le atormentaban, y solo »ánhelaba su corazon por conseguir la sabiduría-inmortal. » Comenzó Agustino 4 levantarse para. Volver al Señor; » porque no leia aquel libro para:exercicio dela elocuencia, | MAYO. DIA V. 93 »sino para aficionarse y seguir, las buenas qpéstenas 2Es » enseñaba: Lo: que más: encendia ;el ardor de :susdes 4 »era que allí nose le exhortaba :4 seguir esta O aquella »secta de filósofos , sino á buscar y amar la sabiduría co- »»mo élla es en sí misma. Sola una cosa le desagradó en »aquel libro, y templó aquellos deseos felices, y. fue el no >encontrar en él:el nombre de, Jesucristo que habia ma-= »mado con la leche , y conservaba íntimamente ¡grabado »en su corazon desde su infancia , en tanto grado, que to- »do. lo que estuviese escrito sin este nombre le causaba » desagrado, aunque tuviese todos los atractivos de la eru- »dicion, de la elocuencia, y.aun de la verdad.” Bara. perfeccionar la obra comenzada por el. Horten= sio , determino Agustino' dedicarse 4-leer: las. sagradas Es- crituras , y ver, qué cosa eran; pero este-afecto de curio- sidad incompatible con el espíritu humilde 4 que está re- servada la inteligencia de aquellos divinos escritos, puso un velo 4 su entendimiento; y. así no solamente; se quedó sin entender los soberanos misterios que llevan 4, la yi= da'bienaventurada; sino que. la humildad. de su estilo, que juzgaba sumamente inferior al de Ciceron, le causó fastidio. Por otra parte habia llegado 4 apoderarse de su alma una vanidad y soberbia tan finas en materia de li- teratura ¿que no podia concebir que fuesen escritos apre- ciables y. sublimes aquellos.que no. se sujetaban-á su inte- ligencia (Láb; 3. cap. 5:)- Encesta turbación y. revolucion de afectos tuvo la desgracia de encontrar con los mani- queos , gente locuaz, carnal, hipócrita y extravagante, quienes le convidaron con la consecucion de la verdad, y le arrastraron; á la profesion de su doctrina. Enseñaban. que habia dos principios, de donde se originaban todas las cosas, uno bueno y otro malo: que la luna y el sol eran dos naves en que volvian á su principio las partícu- las de substancia que se purificaban por medio de la con- trariedad de elementos; que las virtudes habitaban en es- tos dos astros transformadas en varones ; aborrecian el matrimonio , pero en su lugar ¡usaban de comercios ilíci- tos nefandos, en que abusaban torpemente de las cosas Mas sagradas. Negaban que Cristo hubiese tomado carne Verdadera, y que hubiese venido para hacer con su re- Surreccion que nuestros cuerpos fuesen alguna yez glorifi- > AÑO CRISTIANO. cados. En cada hombre ponian dos almas, una buena y otra mala; una de“donde nacian los actos.virtuosos, y otra de donde tomaban su origen los vicios; pero ám= bas enseñaban que se volvian á resolver en materia. al tiempo de la muerte. A este tenor multiplicaban los ma= niqueos sus dogmas y sus delirios; pero:sus promesas eran 'especiosisimas, capaces de engañar á- cualquiera; mucho mas á un joven que deseaba la verdad (4ue: De utilitate cred. cap. 1.). Se jactaban de ser éllos solos en donde se podia encontrar esta preciosa joya , lo cual persuadian con grande aparato de elocuencia y de pa= labras. Y como ño se les caia de la boca el nombre de la verdad', y'en' sus lenguas ocultaban los lazos del de- mionio' (Lib, 3: Confes» cap. 6.),'basxo de unas palabras en que ponian una liga confeccionada con el nombre de Fesu- cristo y del Espíritu santo, no solamente lograron que Agustino fuese sectario de sus errores , sino que hizo caer en'éllos á su protector Romaniano, y 4 sus amigos Honorato y Alipio: ¡Luego que santa Mónica supo que su'hijo 'se habia hecho maniqueo, se entristeció de manera , que no habia pa élla consuelo en todo lo criado. Lloraba inconsola= le dia y noche, pidiendo á Dios la conversion de Agus- tino, y esto con tanta copia de lágrimas, queen donde uiera que se ponia 4 hacer oracion, dexaba humedeci- a con éllas la tierra (Z3b. 3. Conf. cap.:11.). No consen= tia que su hijo viviese con élla en su casa, ni que se sen= tase á su mesa, detestando hasta este punto los errores y blasfemias que nuevamente habia adoptado, y esta de- mostracion de desamor la duró hasta que tuvo un sueño maravilloso en que la manifestó Dios que su hijo se con- vertiria. El sueño sucedió de esta manera: soñó que esta- ba puesta de pies sobre una regla de madera (Zib. 3. Conf. cap. 11.), y que un jóven muy gallardo, viéndola tan afli- gida, la preguntó cuál era la causa de su afliccion y de las lágrimas que derramaba. La Santa le respondió ; que la perdicion de su hijo Agustino. Entonces el jóven: la mandó mirar con atencion la regla, y reflexionar que donde estaba élla, tambien estaba Agustino. Miró la pia- dosa madre, y vió que en la misma regla estaba élla, y junto á élla tambien su hijo. Consolada con esta vision, MAYO. DIA V. 95 fue 4 contársela 4 Agustino, esperando que causaria en él el efecto deseado; pero el ingenioso Mancebo 7 pretó la vision muy al contrario, diciendo: que a e queria. decir ,:que: donde: él estaba, allí estaria su madre haciéndose maniquea. Miucho pesar recibió Mónica con €s- ta respuesta ilusoria ; pero oponiendo ingenio á ingenio, y sutileza á4:sutileza , le replicó: Nox, hijo mio, no es eso do que significa la vision, sino lo: contrario ; porque d mí no seme ha dicho: donde él está, allh estarás tú; sino donde tú estásyidlls estará:el. Esta respuesta viva é ingeniosa hizomas mella en Agustino que la vision misma; pero sin embargo perseveró todavía en sus errores por espacio de nueve años, revolcándose en sus tinieblas , al paso que su Madre mas alegre con las esperanzas infundidas por la celestial vision, no cesaba de pedir á Dios su conver= sion, derramando contínuas lágrimas en sus fervorosas oraciones (Lib. 3. Conf. cap. 11.). En este intermedio tuvo santa Mónica otra respuesta y misterioso aviso de que su hijo habia de adjurar la sec= ta maniquea. Solicitó la Santa de un venerable obispo que disputase con Agustino hasta convencerle de sus errores; pero el prudente prelado la disuadió , asegurándola que estaba todavía incapaz de admitir la doctrina: católica: que le dexase en su error por algun tiempo, sin hacer mas diligencias que rogar á Dios por él; pues estaba seguro de que continuando en estudiar y leer, llegaria d persuadirse Por sí mismo de la enormidad de ¡os errores maniqueos. onfirmó esto mismo consu exemplo , pues siendo niño, su madre, á quien los maniqueos habian engañado, le hi- zO participante de sus impiedades y desvaríos: habia es= tudiado todos sus libros , y aun los habia copiado de pro- pia mano; pero creciendo con la edad y el estudio sus re= flexiones, llegó 4 conocer por sí mismo cuán abominable era aquella secta , y así la habia abandonado. No se aquietó con todo eso Mónica; ántes bien, confiando que nadie mejor podria disuadir á su hijo que aquel que tan íntimamente conocia la falsedad de la secta maniquea, le instó con súplicas, y rogó con lágrimas que dispu= tase con él, y le convenciese.- Cansado entonces el obis= o de sus importunaciones, la dixo: Déxame, muger , ast los te salve; que es imposible que un hijo de esas lá- 96 AÑO: CRISTIANO. grimas se pierda. Estas palabras fueron para Mónica: co: mo un oráculo venido del cielo, y de allí adelante mez- claba: ya sus lágrimas, con la consolacion de aquella pro= fecía, que para éllaen:este concépto. eran. tenidas “las. palabras de aquel venerable «obispo (Lib. 3: Coifi cas pit. 12.) 19700197 ; SOLITO. “Desde los diez y nueve-años. hasta los veinte:y »ocho vivió Agustino engañado, y' engañando á:.ótros, »ya enseñando las artes liberales, y.ya: baxo el pre= »texto de religion, siendo unas “veses soberbio;:vÓtras; msupersticioso y y siempre -vanó:Por una:!iparte: seguia! »el humo del aura popular , pretendiendo llevarse siem »pre la gloria respecto de sus competidores, ya en los »versos que hacia para los teatros, ya:en las locuras »de. los. espectáculos , y ya en la destemplaniza:de los »apetitos. Por ótra, queriendo purificarse:de:todos estas » manchas , llevaba de comer á los que entre los manis »queos se llamaban escogidos , para que en la oficina de »sus estómagos le fabricasen ángeles y dioses que: le »librasen de sus pecados (Lib. 4. cap. 1.),” Sumergido Agustino en un piélago de miserias ,:quiso Dios darle otro aviso, y alargarle nuevamente su mano misericor= diosa para que saliese de éllas. Explicando- retórica en Tagaste, trabó , ó por mejor decir , confirmó la amistad que desde muy niño habia tenido con un jóven paisano suyo. Este, todavía catecúmeno, seguia la verdadera fe de Jesucristo; pero pudieron tanto con él la amistad y las persuasiones de Agustino, que le obligó 4 abandonar- lo y hacerse maniqueo. Sobrevínole una enfermedad pe- ligrosa , de la cual murió; Agustino todo consternado de sentimiento, no se apartaba de su cabecera , consolándo- le con su conversacion y con su presencia. En un para= sismo que le acometió , acompañado de un sudor mortal, le administraron el sacramento del bautismo. Luego que volvió en sí comenzó Agustino á hablarle, burlándose del bautismo que le habian dado 4 su amigo, y espe= rando que le serian gratas sus burlas; pero sucedió muy al contrario; pues el enfermo le manifestó tanto ho- rror como si fuese su mayor enemigo, y le amonestó, que si queria ser amigo suyo no le hablase de aquella manera indigna de una cosa tan sagrada. Quedó Agus-= j ¿MAYO. DIA VW, BA tino túrbado con esta respuesta, y.Mmuchó:mas:con la 10 peñtina mutacion y persuasion de donde se originaba: q suasion y mutacion que le valieron á aquel hombre ventu- roso:una eternidad de gloria, habiendo muerto á muy po- co tiempo de haber sido reengendrado en Jesucristo (£1b, 4. Conf. cap. 4.) . B “La pérdida de este amigo llenó 4 Agustin el corazon »de tinieblas, en tanto grado, que en cuanto miraban sus »ojos no veían sino la misma muerte. Su patria le ser= »via de suplicio, y la casa de sus padres de una morada »de infelicidad y desventura: (Lib. 4. cap. 4.). Traía su »alma como despedazada, ensangrentada é impaciente de »habitar ya en el cuerpo. No encontraba descanso en los »bosques amenos, ni en los juegos y cánticos, ni en »los jardines olorosos, ni en los espléndidos banquetes, »ni en Jos lechos floridos rodeados del amor y sus deley- »tesy ni últimamente en los libros y poesía, que era el » manjar. mas sabroso para su alma. Todo le causaba »horror hasta la misma luz; y así determinó volver 4 » Cartago,.como lo hizo.” (Lib. 4. confes. cap. 7.) Con la compañía: de. nuevos amigos, y la asistencia 4 los teatros olvidó ¡facilmente «aquella muerte, que tanto dolor le habia causado. Pudo ya con tranquilidad dedicarse á los estudios, y así escribió los libros delo hermoso y convc= niente, que dedicó á un famoso orador romano » Mamado Hierio , 4 quien únicamente conocia por su fama. Siendo ya de veinte y nueve años sucedió que vino á Cartago un: obispo. maniqueo , llamado Fausto, que engañaba á muchos con la suavidad de sus palabras. Hablaba en público, teniendo á todos suspensos, aun al mismo Agus- tino , que como los demas alababa y admiraba su: elo- cuencia. Como este Obispo, era uno de los mas sábios que tenia la secta de los: maniqueos, pensó nuestro Jó- ven que en él hallaria la luz de la verdad porquetanto anhelaba su corazon, Oía atentamente sus discursos, pero en éllos no encontraba mas que un gran follage de pala- bras y ninguna sustancia de verdades. Acercóse mas 4 él, tratóle de materias científicas , propúsole sus dudas; pero encontró con. un hombre yacío enteramente de las cien= cias, que pretendia soberbiamente que se le creyese sobre su palabra como á un Espíritu santo; y Mmamente , in- 10% AÑO CRISTIANO. »senadores; que por la excelencia de su sabidutía mere- » ció que'se le erigiese una, estátua enla plaza pública »de Roma, que es lo mas glorioso que hay para los ciu- »»dadanos de este mundo, que hasta aquella edad tan »avanzada habia adorado y venerado: á los ídolos, sin:ex- » ceptuar los, monstruos que Roma-habia-tomado: de Egip- »to; que finalmente:, tantos. años «habia defendido «estas »¡idolatrías con su elocuencia y consu fama, no se aver »gonzó en su ancianidad de humillarse como:in párvulo, »para recibir el sello de siervo de Jesucristo, Y. renacer »con el bautismo:, sujetando su cuello al yugo del evan- »gelio, ysellando su frente con la eruz.que antes tenia, »por oprobio.” (Záb. 8.:cap. 2+) és y En Esta relacion de Simpliciano hizo »en' Agustino'todo el efecto que se habia propuesto. Admiró el esfuerzo con que un hombre de sus circunstancias habia atropellado por todos los obstáculos del mundo , abandonando su reputacion, sus amigos, que eran muchos y poderosos, y hasta: su profesion; pues el emperador Juliano> pro- hibió que los eristianos enseñasen letras humanas y. re- tórica. Encendióse en deseos de hacer lo mismo: que habia hecho Victorino; pero las fuerzas no eran igua- les , y por esto atribuia á fortuna de aquel Filósofo la convérsion que tanto ruido habia hecho, mas que:á fortaleza y virtud-del convertido. La verdad era, que “ Agustino estaba atado con cadenas mas fuertes que de »hierro. El comun enemigo dominaba despóticamente »en su voluntad, de la cual habia hecho una cadena »con que le tenia preso. Porque pervertida la voluntad »nació el apetito desordenado: éste-produxo con la con- »tinuacion la costumbre; y la costumbre sin freno pasó »á necesidad y naturaleza. De estos eslabones se for- »maba la cadena que tenia Ú Agustino en una dura >»servidumbre. Las verdades del evangelio, la vida cris- »tiana y las divinas promesas le agradaban ; pero sin » acabar de vencerle: y los gustos de la carne y san- »gre le deleytaban de modo que le ataban, sin dexarle > libertad bastante para acabar de abandonarlos.” (Lib. 8 cap. 5») Parecíale que Dios hablaba interiormente 4 su al- ma diciéndole aquello del Apóstol (Epfes. 5. 14.) 30 Le- wántate de ese profundo sueño: sal de entre los muertos, Y AA o oo MAYO. DIA V. 105 te ¿iluminará Cristo; pero tibio y: perezoso le yibonaia: Ahora: de aquí ú un instante; déxame otro casitas pas bras que denotaban lo asida que estaba su alma al sueño peligroso de la culpable vida. ¡ Al paso: que se multiplicaban los golpes con que la gracia de Dios combatia el corazon endurecido de Agus- tino , :crecian em éste las congojas , los suspiros y los deseos de acabar de resolverse: y cuando apenas ha- bia acabado de sufrir un golpe, ya Dios le tenia ótro preparado; porque le queria hacer su siervo y colum- na de su Iglesia. Un dia que estaba en su casa con Ali- pio, vino 4 visitarle un paisano suyo llamado Ponticia- no, hombre muy principal, empleado en el palacio del emperador. Vió' por casualidad sobre una mesa de jue- go las epístolas de san Pablo: sorprendióse de ver un tal libro en poder de Agustino, y como era fiel y ver- dadero cristiano , le dió la enhorabuena. Despues co- menzó á hablarles de san Antonio y de su admirable vida: de los muchos monges que vivian virtuosamente recogidos en monasterios, y de otros mas penitentes y retirados que habitaban en los desiertos. Ademas de esto les contó la maravillosa conversion de dos amigos su- yos, que se hicieron anacoretas en Tréveris, dexando el palacio del emperador á quien: servian, y dos ama- bles doncellas, con quienes tenian contraidos esponsales, por seguir 4 Jesucristo, y servirle retirados en un de- sierto. Y últimamente, les dixo el valor con que las dos esposas, oyendo la resolucion de sus esposos, imitaron su exemplo, y consagraron á Dios su virginidad (Lib. 8. cap. 6.) Todas estas cosas hicieron en Agustino una sen= sacion vivísima, y cada una de éllas le era un espejo en que veía su flaqueza para horrorizarse de sí mismo. Despachó Ponticiano el negocio á que habia venido, y se despidió , dexando anegado á su amigo en un mar de congojas, , Entonces todo turbado y fuera de sí, se volvió há- cia Alipio, y con una especie de descompostura enérgica exclamó, diciendo: ¿Qué es esto que pasa por nosotros? ¿qué es lo que nos sucede? Zevántanse los ignorantes, * JD se apoderan del cielo; ¿y nosotros con nuestras doctri- nas sir juicio mi cordura nos estamos revolcando en el 106 AÑO CRISTIANO. cieno dela: carne y sangre? ¿acaso tenemos vergilenza de seguirlos porque van delante de nosotros. y no tendré- mos vergienza siquiera de no seguirlos? Dixo otras cosas semejantes arrebatado de la interior congoja de su alma; Alipio, le miraba silencioso, advirtiendo en el color en- cendido. de sus mexillas, en lo exáltado de los ojos: y en el tono irregular de la voz, la furiosa tormenta que sucedía dentro de su corazon. En este-estado retiróse Agustino á un huerto que habia en su casa, y -Alipio le siguió, sin hablarle jamás una palabra. Sentáronse en lomas retirado, y Agustino. bramaba enfurecido é irritado contra sí mismo, reprendiéndose la tardanza en ir á abrazarse con Dios. Arrancábase los cabellos; dá= base palmadas en la frente; cruzaba las manos, y se apretaba las rodillas, y hacia otros extremos y contor- siones con todos los miembros de su cuerpo, que cau- saban á un mismo tiempo admiracion , horror y lástima, Decia en su interior: Ea, hágase al instante ; ahora mis= mo se han de romper estos lazos. Iba ya á executarlo; pero sus amistades antiguas se le representaban de pron- to, y como tirándole de la ropa, parece que le decian en voz baxa: Pues qué, Agustino, ¿nos quieres abandonar? ¿que de este instante no estarémos ya contigo para siem- pre jamás? ¿que desde este instante no te será ya lícito esto y aquello para siempre jamás? ; piensas que te será posible vivir sin estas cosas en que tanto deleyte tiene tu alma? Luego se le representaba la amable continencia con un rostro sereno, magestuoso y alegre, y le halagaba honestamente, convidándole á que se llegase adonde esta= ba, y, desechase los temores que le detenian. Extendíale sus piadosos brazos para recibirle en su seno, lleno de multitud de continentes, con cuyo exemplo le alentaba. AMí le manifestaba innumerables personas de todas eda- des, sexós y condiciones: allí habia multitud de mozos y de doncellas; de jóvenes y de ancianos; de viudas vene- rables y de vírgenes delicadas. Y la continencia con'una graciosa sonrisa , como que le decia: Pues qué, ¿no po- drás tú lo que pueden todos éstos y estas? ¿por ventura lo que éstos y éstas pueden, lo pueden por sus propias fuerzas., 0 por las que la gracia de su Dios y: Señor ei MAYO, DIA V. 107 les ha comunicador Su Dios y Señor les dió la continen- cia; pues yo soy dádiva suya. ¿Para qué confías en tus propias fuerzas, sí esas no pueden sostenerte , ni darte firmeza alguna? Arrójate con confianza en los brazos del “Señor, y no.temas, queno:se apartará de ti para dexarte ener. Arrojate seguro. y confiado , que: él>te recibirá en sus brazos, y te sanará de todas tus llagas. Avergonzá- base 'Agustino oyendo estas reconvenciones, de que le tuviesen preso todavía los lazos débiles de los deleytes antiguos, y entonces la continencia volvió á decirle: Hazte sordo 4 las voces inmundas de tu concupiscencia, que de.ese modo quedará amortiguada :. y. sí. te promete deleytes , sabe que no pueden compararse con los que ha= llarás en la ley de tu Dios y Señor. Alipio veía en Agus- tino unos movimientos extraños, una inquietud que parecia frenética; pero aunque adivinaba la lucha in- terior que pasaba en su espíritu » NO quiso interrum- -pirla, sino esperar su fin con paciencia y silencio (Lib. 8; CAP. TL. )a Con estas profundas reflexiones se conmovió hasta lo mas oculto y escondido que habia en el fondo del corazon, del vacilante Jóven; y junta toda: su miseria, se elevó como si fuera: una múbe espesa, y se le puso delante de: los ojos de'su alma: sentia en lo. interior úna :amargura que le comprimia el corazon , y como: si fuera una gran lluvia, querian salir las lágrimas por los ojos. Para derramarlas Eines y dar rienda suelta á su dolor, se levantó. de donde estaba ahogando su voz los sollozos y 'gemidos. Conoció: Alipio que queria estar solo para poder llorar con libertad , y así le dexó ir:solo adonde quisiese, Fué Agustino anegado: en amargura, y se echó debaxo de una higuera sin saber de qué mane- ra ni en qué postura. Allí comenzó á derramar gran co- pia: de lágrimas , que parecian: dos rios: que salian de sus' ojos , y hablando con Dios, con razones interrum- pidas, le decia: Y'wos, Señor, ¿hasta cuándo, hasta cuándo habeis de mostraros enojado? No os -acordeis, Señor, de mis maldades antiguas. Conocia Agustino que eran sus pecados. los que le tenian preso, y así con lastimosas, yoces decia 4 gritos: ¿Hasta cuándo, hasta cuándo ha de durar el que yo diga mañana, mañana? ¿por 108 AÑO CRISTIANO. qué no ha de ser ahora desde este mismo instante el poner fin á todas mis maldades? Al decir esto lloraba Agustino inconsolablemente con amarguísima contricion de su 'al- ma, cuando en medio de sus sollozos he aquí que llega á sus oidos una voz delicada como de un niño ó niña, que * cantaba y repetia muchas veces estas palabras: Toma y lee, toma y lee, Turbóse mas Agustino; mudó de semblante; la ad- miracion y el cuidado tomaron el lugar que antes te- nian las lágrimas y la amargura. Púsose á considerar si tenian los. muchachos algun juego , enel cual usasen de «aquellas voces, y no acordándose haberlas oido ¡ja- más, se levantó de donde estaba , firmemente persua- dido á que aquella voz habia sido voz del cielo, en que se le mandaba que tomase las epístolas de san Pablo, y leyese lo primero que se le presentase. Volvió al sitio donde habia dexado 4 Alipio, porque allí habia dexado tambien las epístolas de san Pablo; tomó en sus ma-= nos el libro; le abrió , y leyó lo primero que se pre- sentó á' sus ojos, que eran estas palabras: Vo en ban- quetes ni en embriagueces; no en disolucion y deshones- tidades; no: en contiendas : y emulaciones , :sino: revestíos de nuestro Señor Ffesucristo;:y no os cuideis de satisfa- «cer los apetitos: del cuerpo (Paul..ad Rom. 13»). No: qui- so Agustino leer.mas, ni fue necesario; pues luego que acabó de leer esta sentencia del Apóstol; se disiparon to- das las nubes y dudas que ofuscaban su alma por medio de un rayo de luz clarísima, que la llenó de celestiales resplandores. Convirtióse, pues, Agustino 4>su Dios: comunicó su determinacion 4 Alipio,-que aunque algo dé- bil todavía en la: fe, se unió á su resolucion y buen pro- pósito; y ambos juntos se entraron en el cuarto de santa Mónica , quien oyendo por menor las misericordias que el Señor habia derramado sobre «su Hijo, no cabia: en sí de gozo; enviaba afectuosísimas bendiciones al cielo, derramando. ahora mas lágrimas de: alegría, que solia antes de amargura por la conversion desu Hijo (.£zb. 8. Cap.,12.). Este, entregado ya todo 4- Dios, no: pensaba ni en matrimonio, ni en riquezas, ni en honores; ni-en cosa alguna de este mundo. Renunció: la. cátedra de retórica, k ¿MAYO. DIA V. 109 y en compañía de su Madre, de Adeodato y de Alipio se retiró 4 una quinta de un amigo suyo llamado Ve- remundo, en el campo de Casiciaco, á prepararse para tecibir el bautismo. Allí se ocupó en fervorosa contem- placion de los bienes eternos, y del que Dios acababa de hacerle, sacándole de las tinieblas de sus errores. Leía las santas Escrituras, y comenzó á escribir contra los académicos y otros libros , entre éllos los dos pri meros de los soliloquios , que están llenos de los afectos de su fragrantísima caridad (Lib. 9. cap. 3- Y 4»). Avisó 4 san Ambrosio de su,conversion, y de como queria reci- bir el sagrado bautismo; y habiendo vuelto á Milán, fue bautizado (Lib. 9..cap. 6.) por el santo Obispo, en com- pañía de Alipio y Adeodato, en 24 de abril (Pag. al año 388. n. 9.) del año de ARO de edad de treinta y tres años. Es tradicion de bastante autoridad, que en el acto del bautismo comenzó san Ambrosio, estimulado de la interior alegría que le causaba la conversion de Agustino , el himno Te Deum laudamus ; respondiendo el recien bautizado : Te Domíinum, confitemur : y prosi- guiendo alternativamente hasta concluir un himno tan su- blime y tan devoto, que la Iglesia le ha colocado entre los de su mayor aprecio, para manifestar 4 Dios sus afec- tos, y darle gracias por los beneficios grandes y señala- dos, que misericordiosamente nos dispensa. Celebra esta festividad toda la iglesia de España por solicitacion de la serenísima reyna doña Isabel Farnesio, que quiso que á imi- tacion de la religion agustiniana, que ya celebraba la con- version de su Patriarca desde el año de 1388, celebrase tambien su reyno la gloria de una conversion , que dió un maestro de la. doctrina verdadera al orbe. cristiano: un padre y protector á la Iglesia católica: un martillo á los hereges para su confusion y exterminio: una antorcha brillante 4 los concilios: una luz copiosa á todos los sá- bios: un vaso de eleccion, y un exemplo de santidad he- róica á todos los fieles de todos los estados en que está re- partido el mundo. > IO AÑO. CRISTIANO. La misa'es propia de la festividad, y: la oracion la siguientes Deus, quí hodiernam diem bea ti Augustini confessoris tui at- que pontificis mirabili conver- sione decorasti: presta, quesu= mus , ub sicut Ecclesiam tuam propulsis erroribus protegit, ita corda nostra precibus suis con= tra malignos spiritus tua gratia irrigante , defendat: Per Do- minum. nOSTTUM... (0) Dios, que ennobleciste este dia con la conversion admirable de tu bienayenturado confesor y pontífice Agustino ¿ concédenos, que así como protege tu Iglesia desterrando los errores, así tam= bien defienda nuestros corazones de los espíritus malignos , alcan= zándonos vuestra gracia por su in» tercesion y sus ruegos; Por nues- tro Señor: La epístola es del cap. 13. de la que escribió san Pablo á los romanos, y contiene las palabras que leyó Agustino avisado de la voz del cielo, con las cuales se convirtió perfectamente á Dios. Nox pracessit., dies autem ap- propinquavit, Abjiciamus ergo opera tencbrarum, ei induamur arma lucis. Sicut in. die honeste ambulemus ; non in comessatio= nibus et ebrietatibus, non in cu- bilibus et impudicitiis , non in' contentione et emulatiqne; sed in- duimini Dominum fesum Chris- tum, Hermanos: Precedió la noche, y se acercó el dia. Echemos , pues, de nosuttos las obras de las tinie= blas, y vistámonos las armas de la Inz. Caminemos honestamente co- mo que es de dia; no en comidas y embriagueces , no en deleytes y deshonestidades, no en contiendas y emulaciones; sino revestíos de nuestro Señor Jesucristo, REFLEXIONES. Paz excitar 4 la conversion á una alma' que no haya abandonado la razon en medio de las densas nieblas de los vicios, con dificultad se pueden proponer motivos mas poderosos que los que alega san Pablo escribiendo 4 los romanos, y sirvieron tan oportunamente á la conversion del grande Agustino. Propone primeramente para indicar el estado feliz de los cristianos, que pasó ya la noche-obs- cura, ó de las vanas esperanzas, ó de las figuras, ó mas bien de las cosas de este mundo transitorias y perecede- ras; y que en lugar de la noche nos amaneció la luz de la verdad, la luz de la ley de gracia, la luz de una sa= - E MAYO. DIA V:: 111 biduría eterna, la luz que ilumina á todo hombre que viene á este mundo, la luz en fin, que luce en las tinie- blas, y que las tinieblas no obscurecieron de modo algu- no.-:Á' esto parece una consecuencia forzosa añadir , que supuesto que logramos la ventura de vivir entre luces tan brillantes, abandonemos las tenebrosas obras de los vt- cios, dexando los banquetes, las deshonestidades, las con- tiendas y todo lo terreno , y siguiendo la doctrina de Je- sucristo, Esta misma doctrina se está continuamente n= culcando desde las cátedras del Espíritu santo por boca de los ministros del evangelio. Todos sus discursos se di- rigen principalmente á este importante objeto, porque conocen que mientras los hombres no se aparten: de los atractivos de la carne y sangre, de los embelesos del mun- «do, y de obedecer á las sugestiones del enemigo comun, no pueden ser: participantes del reyno de Jesucristo ni. de sus eternas promesas. 1 Conversion , conversion, es la voz:mas comunmente: repetida: conversion clama la conciencia de cada. uno, oprimida con un peso insoportable de delitos; y. con- version ños dicta la razon misma casi en todoslos instan- tes de nuestra vida. En medio de los mas vivos: placeres, cuando los sentidos están embelesados con. los objetos mas lisonjeros, no dexa de hacerse lugar, y buscar un momento favorable la gracia para decirnos interiormente, que todo cuanto ofrece este mundo no sácia nuestro cora= zon”, que todo es aparente y falso, y que sus mayores feli- cidades y delicias, no son mas que unas apariencias. escé- nicas, que entretienen los ojos por un instante , y se des- vanecen con la misma facilidad que se forman. La solidez. de la verdad no se puede eludir, sus acusaciones: son cier- tas é ineluctables :. sus «propuestas razonables: y: justas: nuestro corazon se da por sentido: nuestrasalma conoce la necesidad que tiene de convertirse por su mismo: interes y provecho; pero con todo eso, ¿cuántos son los que oyen los clamores de su concieneia , y procu-= Tan tranquilizarla ? ¿Cuántos son los: que oyen el true- no. con que amedrentan los promulgadores de- la divi- na Justicia ,' y conciben un miedo. saludable y eficaz para salir de sus delitos? ¿cuántos los que á las re- prensiones interiores de la gracia no responden como: 112 AÑO' CRISTIANO. a Agustino, Mañana, mañana me convertiré? Si los bienes de este mundo, aunque tan baxos y despreciables para un ente espiritual como es el alma, fueran eternos; si llegaran 4 saciar nuestros apetitos, y darnos tranquilidad en nuestros deseos; si viéramos algu= -no que disfrutando riquezas , honores, fama, delicias, y cuanto tiene el mundo de apetecible, estaba exénto de te= mores y disgustos , y poseía aquella paz y vida bienaven= “turada que todos desean, ya parece que habia alguna ex- cusa para retardar la conversion á Dios con la esperanza de mejorar la suerte de esta vida. Pero si vemos todo lo contrario; si los honores cargan de ¡nuevos sinsabores 4 los que los logran ; si las riquezas traen consigo el afan de adquirirlas, el cuidado de mantenerlas, y el dolor de ha= berlas de dexar3 silos deleytes no son mas que un poco de imaginacion exáltada , que no tienen otra realidad que el arrepentimiento que dexan de haberse entregado ¿4 éllos”, ¿qué locura es la de los hombres en no resolverse 4 abandonarlo todo para hallar la verdadera paz, la verda- dera felicidad que está en seguir á Jesucristo? Alma re- -dimida con la sangre preciosa del Unigénito de Dios: tú, ue al leer estas razones sientes interiormente la mocion del Espíritu santo, que te convida con las misericordiosas efusiones de su gracia: tú, que ahora mismo estás oyen= do los latidos de tu conciencia, que pide que te con- viertas 4 Dios, y dexes ese estado infeliz en que te hallas, no te hagas sorda: no temas dexar los torci- dos y escabrosos caminos del vicio: arrójate en los bra- zos de tu Redentor con confianza ; resuélvete y muda de vida”, cortando de una vez los lazos que te tienen atado, despreciando, como dice san Pablo, todos los deleytes de la carne, y todos los gritos con: que te llaman sus torpes apetitos, El evangelio es del cap. 19. de san Mateo, In illo tempore dixit Petrus ad En aquel tiempo dixo Pedro á - Fesum: Ecce nos reliquimus om- > Jesus : He aquí que nosotros lo nia, et secuti sumus tez quid hemos abandonado todo, y te he= ergo eris mobis? Jesús autem di- mos seguido: ¿qué premio, pues, sit illis: Amen dico vobis, quod recibirémos? Pero Jesus les res MAYO. vos, qui; secuti estis me, ¿n regeneratione ¿cum sederit. Filius hominis in sede majestatis sue, sedebitis et vos super sedes duodecim , judicantes: duodecim tribus Israel, Et omnis quí re- liquerit domum , vel fratres, aut sorores , aut patrem, aut matrem, aut uxorem, aut filios, 4ut agros, propter nomem meum, centuplum accipiet , el vitam eter- nam possidebit. DIA V: pondió: En verdad os digo, que vosotros que me habeis seguido, en la regeneracion, cuando el Hi- jo del hombre se sentare en el tro= no de su gloria, os sentaréis tam= bien' vosotros em doce tronos, y 113 'juzgaréis '4 las doce tribus de Is= rael. Y todo aquel que dexare ó su casa, Ó sus hermanos, ó herma- nas, Ó á su padre Ó madre, ó á su muger ó: hijos, Ó sus posesio= nes por causa de mi nombre, re- cibirá ciento, por uno, y poseerá la vida eterna. MEDITACION. lo-sispstegás De los frívolos pretextos que-se oponen á la pronta conversion de los pecadores. PUNTO PRIMERO. Condes que aunque es verdad de fe que Dios no des- ampara á ningun no le ayuda con su pecador que se convierte con sencillez, é implora su misericordia, tambien es verdad de fe, que hingun pecador puede convertirse á Dios si el mismo Dios gracia, y: que ésta no está en la mano del hombre, sino que pende únicamente de la divina cle- mencia, Podemos nosotros mismos caer en el pecado, dice san Agustin; pero no podemos levantarnos si Dios no nos ex-. tiende su mano benéfica. La contricion verdadera , el arre- piel de los d pecados, debe nacer de un principio so- renatural para que sea provechoso, y logre el fin desea- 0; y así nadie puede arrepentirse si Dios liberalmente no se lo concede, dándole gracia para salir de la culpa. Sien- O esto así, considera ahora si merecerá que Dios le haga el eneficio de darle esta gracia á aquel cristiano, que sabien- dola bondad de Dios , lo mucho que le ha sufrido, los anos que le ha esperado, y las veces quele AS librado mi- 120 AÑO/'CRISTIANO. teria y ni mucho menos +comprendiatr: loque «el Salvador les decia. Gustaban todavía de las honras, y solo pensaba cada uno en el modo de cómo habia de sobreponerse 4 los ótros. Con este espíritu los hijos: del Zebedeó, Santiago y san Juan, se valieron de su madre, paraoqueicomo parienta de la santísima Vírgen, y como tia del mismo Cristo, le” pidiese para! éllos algún puesto” distinguidó en su reyno. Bien instruida la buena madre de sus dos hi= jos, y llevándolos consigo, se presentó ante el Señor; adoróle con respeto, y dice el 'evangelio que le pidió “licencia para hacerle una súplica. Obtenida benigna- mente, como: lo acosumbraba, el Salvador.y añadió? Pues, Señor, y maestro mio, con toda-cónfianza , y con to- da ingenuidad os suplico que mireis con particular ca= riño'4' estos dos Hijos mios, y: que prefiriéndolos 4 todos los. demas discípulos; les concedais las dos primerás:sillas en vuestra-ploríaur ia obosleoñ el eric odo 19:04 +90 No- le: pareció: conveniente. 4 Jesucristo” responder en derechura' 4 la madre puesto que :eran los hijos los que hablaban por su boca; y así dirigiéndose inmedia= tamente á los dos hermanos, sin reprenderles por en= tonces la ambicion; se contentó..con hacerles “visible su ignorancia y grosería.!sNo-sabeis!, es:dixo lopque'pe- dis;'y se conoce" bien que hasta +ahora'nmo habeis como prendido qué cosa es ser.grande en mi reyno , cuáles son las primeras sillas de él, qué méritos, y con qué grados se ha de ascender á éllas; no habiendo ótros que la humillaz cion, “las adversidades y-los trabajos. Decidme, ¿tendreis valor para beber el amargo cáliz que yo'he de beber «priz mero, y para ser bautizados en! vuestra sangre; como yo lo he de ser en lá mia? En medio de ser todavía-los*dos apóstoles tan imperfectos, y tan groseros como se reco nocia por su misma peticion, el amor que profesaban á'su divino Maestro les dió aliento para. responder con toda re- solucion, que estaban prontos á padecer todo cuanto se ofre- ciese, á su exemplo, y por su servicio; ne no tenia: mas que hacer la experiencia, y vería hasta dónde llegaban sus * deseos de sacrificarse por su amor, Agradó tanto al Salvador esta animosa Tespuesta, que desde luego les prometió la corona que está preparada pa- ra todos'los que tienen parte en su cruz y en sus trabajos. MAYO. DIA: VL 121 Sí, les dixo. vosotros bebercis¡mi'cáliz, y: seréis e dos con elrmismo bautismo:con que yo lo he de ser. Pero en órdená esas:primeras sillas á que aspirals, una d éste, y ótra 4 aquel lado de; mi:trono, debo deciros, E AS mirais puramente como hombre, ni,me corresponde dá roslas; ni aunque hubiera yo:de:conferirlas, tendría aten= cion al favor,:al;parentesco, al empeño , ni á algun otro bu mano respeto;+esos premios están reservados á aquellos 4 uienes mi Padre los destina, y 4 mí solo me toca poner= los en la posesion: de los que. éste les señala segun su vir= tud y merecimientos. SÍ01 ML 19 VERISONS No será viólento¡decír:que san<Juan aquel: discípulo tan favorecido, tan tiernamente amado del Señor, y que tan fervorosamente'le:amaba, tardó poco en verificar lo que le habia anunciado su divino" Maestro, de:que beberia. su:cálizz porque verdaderamente gustó. toda la. amargura de él, habiendo padecido su: amante!corazon todos;los do= lores del:Salyvador, de cuyo lado-no:se apartó ni un solo momento hasta la muerte. gsi y Pero aún debia cumplirsemas á la letra la profecía del Señor en órden á san Juan. No bastaba que el Dis> cípulo ¡amado padeciese' interiormente:el martirio del co= razon ¿ Siendo testigo de:los tormentos y:de la: afren= tosa: muerte «de su: celestial Maestros era: menester que tuviese parte en élla mas visiblemente: y hablando en propiedad , hasta despues de la venida del Espíritu san= to no le hizo el Salvador participante de su cáliz. Inme= diatamente,.ó no mucho tiempo despues, padeció san Juan en compañía de san Pedro cárceles , azotes y Oprobios en la persecucion quer levantaron los judíos contra los após= toles despues de la muerte de san Esteban. Pero aun esto * no fue mas que.como un preludio de lo que habia de pade- cer, andando el tiempo, baxo «el poder y tiranía de los príncipes gentiles.: Habiendo sucedido Domiciano en el imperio á:su hier- mano Tito el año 81 del nacimiento de Cristo, fue el se= gundo emperador que empleó todo 'su poder en procu= rar destruir el reyno del mismo Cristo, y en borrar del inundo, si pudiese, hasta la memoria del nombre cris- tano; «y «como. no era inferior en la crueldad: del «ge= nio 4 la: del mismo Neron, aún fue mas sangrienta que 122 AÑO CRISTIANO. la primera esta: segunda persecucion que:excitó coptrá la Iglesia. Hallábase-4 la sazon nuestro san Juan en Efe= so, donde habia fixado su residencia, por la comodidad de atender mas facilmente al gobierno, y á las necesidades de las iglesias de Asia, que habia fundado el mismo. Apóstol. Ya habia padecido: muchos malos tratamientos:de los gen= tiles: y aunque era grandela veneracion que generalmen= te profesaban todos á supersona, no por eso le eximió de la persecucion. Fue desterrado de Efeso, y poco tiempo despues conducido á Roma, donde cargado de prisiones y encerrado en un horrible calabozo, rebosaba de“alegría viéndose en vísperas de dar su sangre y su vida por su ama- do y dulcísimo Maestro. Informado el Emperador de las circunstancias y ca- rácter de este cristiano Héroe, quiso verle, y san Juan se presentó ante el trono del tirano con aquella magestuosa modestia, y con aquel ayre de agrado, de santidad y de dulzura, que se habia:siempre admirado:en nuestro; Após- tol. Conspiraba tambien su avanzada edad en hacerle mas respetable; y el Emperador quedó como sorprendido á la vista de aquel venerable anciano. Preguntóle acerca de su religion; y las respuestas que le dió, aún le hicieron admi- rar mas la intrepidez y la magnanimidad de aquella gran- de alma. Con todo eso, le dixo Domiciano, es necesa= rio que renuncies una religion, cuya doctrina es enemiga de los placeres y deleytes de los sentidos, cuyos dogmas son incomprensibles por misteriosos, y que te pases á la nuestra, donde acabarás en paz tus dilatados dias. Horro- rizado el Apóstol al oir semejante proposicion, lleno de una¡santa indignación, y animado de aquel generoso zelo que avivaba, y encendia cada dia mas y mas el tierno amor que profesabaá Jesucristo: No creas, ó Emperador, le respondió, que tus promesas, ni tus amenazas me hagan titubear; no hay mas que un solo Dios, y ese es aquel á quien yo sirvo y adoro; mi mayor dicha será derramar toda mi sangre por él, y ha mucho tiempo que suspiro por este glorioso sacrificio. Quedó el Emperador por un rato como cortado y suspenso al ver la entereza, y la noble osadía de 'aquel «venerable anciano: pero duró poco este paréntesis; Ó:sus- pension de su crueldad; porque volviendo luego env sí, AAA > MAYO. DIA VI. 123 mandó que al instante fuese arrojado el O pa e ja de aceyte hirviendo, para que perdiese la vida en E nto. >> Escogidi para teatro una gran plaza cerca añ A puerta Latina , llamada así, porque se salia por El los pueblos de Lacio, ó país latino, que hoy. se dice la campaña de Roma. En medio de: élla se colocó una gran caldera, ó tinajon lleno de aceyte, que se asentó sobre una inflamada hoguera. Concurrió el senado y la mayor parte de la ciudad á la fama de este espectácu= lo, movidos todos aun mas de las grandes noticias que tenian de la veneracion, ancianidad y grandeza de co-= razon de nuestro Santo. Fue ante todas .cosas despojado, y cruelmente azotado el Apóstol, segun las leyes delos romanos, que ordenaba este suplicio 4 todos los conde- nados á muerte. Cuando el santo cuerpo estuvo todo rasgado y todo ensangrentado al rigor de aquella espe- sa lluvia de golpes, le metieron en el tinajon,, ó caldera deaceyte hirviendo; pero el Señor, que solo queria darle la gloria del martirio, como se lo habia prevenido, pero no queria permitir que los hombres cortásen una vida tan pre- ciosa, y de que todavía tenia necesidad su santa Iglesia, renovó en favor de su amado discípulo el milagro de los tres niños en el horno de Babilonia; porque el aceyte hirviendo se convirtió en un baño dulce y benéfico que le refrigeró , cerró y cauterizó sus heridas, y las llamas se volvieron contra los ministros que las atizaban, fo-= mentándolas con sucesivos materiales. Este milagro tan evidente y tan sensible no podia dexar de producir su efecto. Quedaron atónitos todos los circunstantes ; y no lo quedó menos el Emperador cuando le refirieron el prodigio, contentándose con enviar desterrado á nuestro victorioso Apóstol 4 la isla de Páthmos en el mar Egéo, llamado hoy Potina , 6. Palmosa , donde estuvo hasta la muerte de Domiciano; y en élla fue donde Dios le re= veló los admirables y:escondidos «misterios del Apocalip- si. Así se cumplió la profecía de Cristo, de que bebería el cáliz de su pasion; Y. por eso los antiguos, con toda la Iglesia, le dan el título de mártir, pudiendo decirse de él con san Agustin: “No faltó Juan al martirio, sino »el martirio le faltó 4 Juan. No padeció hasta morir; 124 AÑO CRISTIANO. » pero. Dios que tenía bien comprendido el temple de su co: »razon, conoció que era:capaz de mucho mas, y toda la >» tierra lo conoció tambien. Los tres mancebos fueron arro- »jados en el horno para que fuesen reducidos á ceniza, y »salieron del horno vivos; ¿ diríase por eso que no fueron »» mártires + Si consideramos las llamas, no fueron consu= »»midos; pero:si consideramos sus corazones y:sus: volun= »tades, fueron coronados.” Sucedió este milagro por los años de gr del Señor; y queriendo los cristianos honrar la memoria del martirio y triunfo de san Juan, edificaron desde los primeros si- glos una bella iglesia con su misma advocacion en el pro= pio. sitio donde fue echado en el aceyte hirviendo, la que es visitada con gran concurso de llos fieles el dia 6 de ma- yo., en el cual, como se ha dicho, celebra la Iglesia la me- moria de su martirio. Por mucho tiempo fue de precepto esta fiesta en varias iglesias de Francia, y tambien lo fue en Inglaterra desde el siglo doce hasta el. cisma : despues delienal. se contentaron- los ingleses con: hacer memoria de élla en el kalendario de su [nueva litúrgia., tristes reliquias de su antiguo catolicismo , hoy enteramente ex- tinguido , que debieran abrirles los ojos para advertir sus errores, y para desengañarse de su funesto. y. lasti- ¿moso descamino. j , / e) 191 La misa es en honor de este Santo, y la oracion de. élla la siguiente, Deus , quí conspicis quia nos undique mala nostra perturbant: presta, quesumus; ut beati Joan- pis apostoli, er evangelista tui Entercessio gloriosa nos protegat: Per Dominum_nostrum fesum Christum.. á (0) Dios, que estás viendo nuestra turbacion por las calamidades que detodas partes nos rodean; suplicá> moste nos concedas qué seamos de- fendidos de éllas por la gloriosa pro- tección de tu apóstol y evangelista san Juan: Por nuestro Señor Jesu- CriSlO.% + La epístola es del cap. 5. de la Sabiduría, y la misma gue el dia 1, fol. 9. NOTA. “No obstante que á todos los libros de Salomon, Y »aun del Eclesiástico, se les da el.nombre de libros 'sa= MAYO. DIA VÍ. 125 »pienciales, con todo eso al que“ contiene la cabra » presente, siempre se le llamó: por excelencia e A 70 »de la Sabiduría, porque:está lleno de máximas ds en- »»tes y santas, no solo para los grandes del mundo, á » quienes principalmente dirige su discurso el autor, sino » para toda suerte de personas. *” REFLEXIONES. Ar ver la seguridad con que se vive en el mundo, la ale- gría que brilla en todas sus diversiones, y estas diversio- “nes como sembradas y esparcidas por todas las edades de. la vida; al ver aquella ostentacion, aquel fausto, a uella profanidad que así confunde todas las clases y condicio= hes: al oir las conversaciones y los discursos mas ordina- rios de las gentes poco devotas; y de esas mugeres del si- elo; ¿diríase por ventura que todas estas personas creen co- mo infalibles las verdades mas espantosas del cristianismo? ¿Se las haria mucho agravio en preguntarlas si eran cris- tianas?. Aquella licencia que se toman, ó por mejor decir, aquella descarada impiedad con quese divierten en hacer burla de la devocion y de los devotos; en hacer ridículos los exercicios, los actos de religion mas respetables; en cons- tituirse censores de las leyes mas santas; en hacerse maes- tros de las máximas mas corrompidas: del vicio y dela liz, bertad; en tratar de simples y de mentecatos á los que vi- * ven cristianamente; aquella licenciosa osadía, aquella es- candalosa desvergijenza, aquel tóno altanero, aquel ayre pagano acobarda á los buenos; cede, digámoslo así, la vir= tud se corta, se esconde, se humilla á vista de aquella fie- ra y atrevida avilantez; pero no dura largo tiempo la tira- nía. La muerte hace siempre justicia á la virtud; nunca prescribe la iniquidad contra el verdadero mérito. Los di- solutos y los devotos, las mugeres profanas y las piado- sas, tarde ó temprano, todas y todos, se rinden á este tri- bunal: todos y todas comparecen ante el soberano! Juez: Tunc stabunt justi in magna cónstantia. Miudóse entonces en- teramente él teatro; Tepreséntanse nuevas escenas; no se admiten allí títulos, ni dictados pomposos; equipages, tren y muebles preciosos, no pasan; todo el mundo comparece delante de los ojos de Dios sin máscara y sin disfraz. ¡Qué 126 AÑO CRISTIANO. alegría: entonces! ¡qué confianza la del justo! Erguiráse en-:- tonces , dice el Sábio, con grande valor contra los que tanto le maltrataron. ¡Pero qué turbacion ! ¡qué horrible estu= por para los malos! ¡Cuál será su asombro cuando vean que el justo se salvó contra toda. su esperanza ! Ef mira- buntur in subitatione insperatez salutis. Entonces se disipan las ilusiones, cáese la mascarilla, y se ven las pasiones apagadas ¡Mas qué remordimientos tan estériles! ¡qué a- rrepentimientos tan infecundos! Entonces aquellos hom- bres sin religion, aquellos ídolos del mundo, aquellos im= píos ya desenmascarados se dirán los únos á los Ótros a- rrancando profundos suspiros de aquellos sus oprimidos co- razones: Hi sunt quos kabuimus aliquando in derisum: és- tos son aquellos que en algun tiempo eran el objeto de nues- tras zumbas, de nuestros desprecios, de nuestros escarnios. Éstos son aquellos que nosotros mirábamos con una espe- cie de maligna compasion: Nos ¿nsensati; los necios, los simples, los insensatos éramos nosotros, que teníamos su vida por locura, y reputábamos su-muerte por inglorio- sa. Ecce quomodo computati sunt inter filios Dei y y aho- ra veislos allí elevados 4 la dignidad de hijos de Dios, y veísnos aquí á nosotros infelices, condenados , répro- bos, y objeto funesto de su terrible 'indignacion. A éllos les ha tocado por herencia ser contados en el-número de los santos: á nosotros se nos ha destinado «por ha- bitacion y por legítima en el infierno. Mortales di- vertidos, hombres sin religion, disolutos, libertinos, mu- geres idólatras de la profanidad ; así habeis de discurrir algun dia, así habeis de hablar; así habeis de sentir con un arrepentimiento tanto mas eruel, y tanto mas amargo, cuanto mas inútil. En el mundo se represen- ta una comedia, se rie, se alegra, se Campa, se triun= fa; pero un poco de paciencia , la muerte, el juicio, la eternidad harán justicia á todos, y pondrán las cosas en su lugar. El evangelio es del cap. 20. de san Mateo, In illo tempore: Accessit ad Je En aquel tiempo: Se acercó á Je- sum mater filiorum Zebedei cum sus la madre de los hijos del Zebe- filiis suis , adorans es petens deo con sus hijos, adorándole , Y MAYO. aliquid'ab eo. Qui dixit eb: Quid wis? Aivilliz Dic ur sedeant hi duo filii mei, unus ad dex- teram tua, eb unus ad sinis-p tramo, in regno tuo. Respondens.- autem Jesus, dixit: Nescitis, quid petatis. Potestis bibere e licem, quem ego bibiturus sume Dicunt ei: Póssumus. Ait illis: Calicem quidem meum dibetis: sedere autem ad dexteram meam wel sinisiram , non est meum dare vobis , sed quibus paratum DIA VL 127 pidiéndole alguna cosa. El cual la dixo: ¿Qué es lo que quieres? Res- pondió élla; Manda que estos dos hijos.mios se sienten úno á tu dies- tra, y Ótro á tu siniestra en tu rey- no. Respondiendo, pues, Jesus) di= xo: No sabeis lo que pedis. ¿Podeis beber el cáliz que he de beber yo? Les respondieron: Podemos. Díxo- les: Bebereis, sí, mi cáliz; pero el sentarse á mi diestra ó siniestra, no me' pertenece á mí el concederlo á vosotros, sino á aquellos á quienes estra Patre meo, está preparado por mi Padre. MEDITACION. Que el despeño en los mayores desórdenes, y en los precipicios mas fuméstos, nace frecuentemente del desprecio de las cosas pequeñas. PUNTO PRIMERO. mada que ninguna cosa dispone tanto para la caida en los pecados mas graves, como el descuido en evitar los mas leves. Aquella negligencia habitual en cumplir con las obligaciones mas menudas: aquella frecuente infelici- dad en ciertas cosillas que'se representan de poca impor- tancia, van debilitando al alma. Los auxilios se comuni- can en menos abundancia; las pasiones se hacenmas vi- vas; la confianza mas tibia, y el tentador mas osado y animoso. No hay edificio, dice el Sábio, tan fuerte, 'ni tan bien edificado, que al cabo no le arruine una gotera de que no se hace caso; y la pereza, añade el mismo, será ocasion, ó causa de que se venga al suelo la techumbre. Va el agua poco'á poco pudriendo las maderas, cala las paredes, pe- netra hasta el cimiento, y minándole, de tal manera le so- caba, que toda la casa da en tierra. ¿Y esto por qué? Por no haber hecho á los principios algunos cortos reparos, por 128 AÑO CRISTIANO. no haber registrado los tejados,'se vino 4 arruinar todo el edificio. Lo mismo'sucede en el edificio espiritual, dice Ca- siano; cierto espíritu de relaxacion; no sé qué tibieza, á cuyo favor se hace poco caso en defectillos ligeros, se van insinuando poco á poco dentro del alma, van haciendo titubear la firmeza de los mas santos propósitos, y debili- tan en fin de tal manera el cimiento de nuestra devocion, que al cabo se viene al suelo todo el edificio espiritual. Al principio hubiera sido fácil remediarlo; la causa del mal tenia muy poca fuerza; ese torrente, que todo lo llevó de- lante de sí, en su origen era un arroyuelo despreciable. No pocas veces una rendija mal calafeteada, por donde se introduxo el agua en el navío, es causa del mas funesto naufragio. Desengañiémonos, que hay pocas de esas gran- des caidas que se ven en órden á las costumbres, que no hubiesen tenido un principio ligero, y al parecer despre- ciable. ¡O buen Dios, cuántos condenados hubieran evita- do el yerse precipitados en los infiernos, si hubiesen enten- dido y practicado esta doctrina. Sucede en las enfermedades del 'alma lo que en -las del cuerpo. Muy fácilmente se pudo evitar aquel desor- den total de los humores, aquella inflamacion interna, aquella fiebre maligna, aquel catarro pestilente , todas esas mortales dolencias en su principio eran casi nada; con haberse abstenido de aquella fruta, con no haber hecho aquel exceso ; con un poco de régimen, y de die- ta, una ligera medicina nos hubiera librado de tan gran mal. Pero despues que los humores malignos inunda= ron é inficionaron toda la masa; despues que la flu- xion tomó su curso; despues que se, estancó esa gran- de porcion de pituita y de atrabilis, inutilmente se acude 4 los remedios. Ya llega tarde el auxilio, cuando prevaleció la enfermedad. Las muertes repentinas no re- conocen otras causas. Discurramos del mismo modo en las dolencias del alma, porque la analogía no puede ser mas cabal, ¡Mi Dios, y á qué paradero suelen conducir las faltas pequeñas tratadas con desprecio! ¡y cómo hu- biera prevenido estas funestas caidas un poco demas delicadeza de conciencia en el cumplimiento de cien menudas obligaciones! un poco de mas Circunspeccion, un poco de mas regularidad, un poco de mas mortifi- MAYO. DIA VI. é 129) cacion! Esto hizo decir 4: los santos, que en pena ma- nera son mas peligrosas las faltas pequeñas, que las ma- yores; porque éstas, cuanto mas facilmente Es E mas cuidadosamente se procuran evitar, y en llegan A á caer, prontamente se solicita levantarse de éllas; pero las ótras cuanto mas se conocen , menos se evitan. Un vio- lento acceso de calentura sobresalta tanto, que al punto se acude al remedio; pero una fiebre lenta y casi im- perceptible da poco cuidado; se domestica con el enfer- mo, hasta que poco á poco da con él en la sepultura. ¡Ah, Dios mio! E á qué he atribuido yo hasta aquí mis mayores caidas? PUNTO SEGUNDO. Cana los muchos y tristes exemplos que nos hacen demostracion de esta verdad. Tertuliano , aquel ilustre defensor de la fe, aquel cé- lebre apologista de la doctrina que enseña nuestra reli- gion, al cabo se pervirtió; no fue mejor fin el que tuvo Orígenes; ¿y quién no se estremece con solo acordarse de la caida de Salomon, y del desastrado fin del infeliz Apóstol? No hay que buscar la causa de estas funestas resoluciones en la violencia de la persecucion, ni en los artificios del tentador, ni en el torrente de los malos exemplos. 4bscissusest lapis, er percussit statuam(Dan.2.). Una china echó por tier ra , hizo pedazos esos colosos. Introdúxose en el corazon de Tertuliano cierta secre- ta aversion á los clerigos de la iglesia romana, por pare- cerle- que le habian hecho algunos desayres; no acudió con tiempo al remedio, fuéla fomentando mas y Mas; y esa fue la china que le derribó. Orígenes, lleno de estimacion propia, y mas satisfe- cho de sí mismo de lo que debiera, se entregó ciega= mente á su propio dictamen; y un poco de vanidad con= sentida, no despreciada 4 los principios, y alimentada despues, perdió en fin 4 este grande hombre: Abscissus est lapis. Salomon, el mas religioso entre todos los príncipes, el mas sabio entre todos los hombres, despues de haber edificado al verdadero Dios un templo magnífico , ca 136 AÑO CRISTIANO. jamás se evacuaba de afligidos y de necesitados. Pocos dias se pasaban sin que fuese personalmente á visitar á algunos pobres enfermos , y ninguno sin que diese pruebas de su gran zelo y de su ardiente caridad. Pero sobre todo, su vigilancia y su atencion parti- cular era sobre los clérigos, especialmente: sobrelos sa= cerdotes. No le parecia bastante que su vida no fuese es- candalosa; queria que fuese exemplar, y que correspon- diese en todo á la santidad del estado. Ganaba á todos con su dulce trato; y su apacibilidad desarmaba á los mas obstinados. Léjos de que la sublime dignidad de obispo. le sirviese de pretexto para templar algo la penitente austeridad de su vida, la estrechó mas luego: que se vió con la mitra. Sus ayunos eran contínuos, sus penitencias excesivas, ei- ñéndose un áspero cilicio, que no quitó del cuerpo. hasta la muerte ; de manera, que apenas era conocido por otro nombre , que por el del santo Obispo, y toda Polonia le - veneraba con admiracion y con respeto, Reynaba entonces en Polonia Boleslao H., cuya des- ordenada vida lloraban los buenos, y escandalizaba á to- do el reyno. No habia prelado que se atreviese á repre= sentarle el borron que echaba á la gloria de su nombre, el peligro á que exponia la salvacion de sá alma ; solo Eountlas tuvo valor para hacerle una representacion, llena del mayor respeto, suplicándole que considerase el grande escándalo que daba á los señores dela córte y á todo el pueblo y arrojándose de rodillas á sus pies le suplicó con muchas lágrimas que aplacase la:ira del cielo por medio de una conversion pronta y sincéra. Aunque irritó al Rey la libertad con que le habló, reprimió por entonces su indignacion, contenida del res» peto á la eminente virtud del santo Obispo, y. aun fingió rendirse á sus saludables consejos. Pero apenas: le per- dió: de vista, cuando encendida de «nuevo la cólera, se quejó, en presencia de sus cortesanos , de*la- liber= tad atrevida del Obispo; y ereció su resentimiento al paso que iban creciendo sus desórdenes. Poco tiempo des- pues arrebató el Rey por fuerza de la casa:, y del po- der de su marido 4 una de las mas vVirtuosas- señoras del palatinado de Sirard, llamada Cristina. Este ruido=! MAYO. DIA VI 137 so atentado irritó á la nobleza, y excitó la indignacion de todo el clero; pero ni el arzobispo de Gnesnes , aun- que primado, ni los prelados que se hallaban en la cor- te, osaron hablar palabra al Rey , por no experimentar los efectos de su cólera. Solo Estanislao , altamente con- movido de tan pernicioso escándalo, y posponiendo su preciosa vida al cumplimiento de su obligacion, como otro san Juan Bautista, tuvo espíritu para decir al Rey, con todo el respeto y con toda la vyeneracion debida á la magestad, que no le era lícito tener la muger de ÓtrO. z Furiosamente irritado Boleslao, le volvió las espaldas con enojo y con desprecio, resolviendo en su corazon vengarse del obispo de Cracóvia hasta perderle. Pero co- mo la exemplar vida de Estanislao, y su notoria virtud universalmente reconocida de todos , no podian ofrecer motivo verdadero, ni aun pretexto aparente para hacerle causa, se tomó el partido de recurrir á la calumnia. Habia comprado Estanislao á un caballero, llamado Pedro, el territorio de Piotravin en el palatinado de Lu- blin , pagándole el precio en presencia de testigos; habíale unido á su iglesia; y el mismo Rey habia infeudado el con= trato ; por lo que el Santo se hallaba despues de tres años en pacífica posesion de aquella tierra. El deseo de moles- tar al Obispo encontró modo en este contrato para susci- tarle un pleyto. Mandó decir el Rey 4 los herederos de Pe- dro, que si querian recobrar aquella tierra, no tenian mas que citar al Obispo en justicia , y ponerle la demanda an- te el mismo Rey; los herederos, sobrinos del difunto, con: la codicia y con la ansia de recobrar lo que habia sido. de su tio, citaron al obispo de Cracóvia para que com- pareciese ante el Rey en el día de la conyocacion, que se: lamaba el coloquio, Compareció el Santo, y las partes contrarias deman= daron ser reintegradas en la posesion de aquel terreno, alegando haber sido usurpado. Defendióse Estanislao di- ciendo', que la tierra habia sido comprada, y bien pa= gada en vida de su legítimo.dueño. Negaron el hecho los contrarios : el Obispo: produxo: sus testigos ; pero como: á éstos los habian amenazado con la muerte si decian la verdad, ninguno se atrevió á deponerla , y todos fue- 138 AÑO CRISTIANO. ron perjuros. Ya estaba para ser condenado Estanislao,» cuando volviéndose 4 Dios, y lleno de una santa con= fianza en su proteccion , dixo al Rey en presencia de aquella numerosa junta, que si se le concedia el tér= mino de solos tres dias , dentro de éllos produciria un testigo, á quien todos se verian obligados 4: creer, por= que seria el mismo Pedro , muerto tres años habia. Al oir una proposicion tan extraordinaria como:asom= brosa , todos la admitieron, y el Rey concedió el:tér- mino de los tres dias , que pasó Estanislao en ayunos y oraciones. Llegado el dia señalado , celebró el Santo misa , y vestido de pontifical, seguido de un inmenso pueblo , se enderezó á la sepultura de Pedro; mandó- le abrir, y se halló el cuerpo convertido en polvo. Hi- zo el Santo una fervorosa oracion á Dios, acompaña- da de muchas lágrimas, y tocando aquel polvo , le man= dó en nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu: san= to, que reviviese, y resucitase para dar testimonio de la verdad. Al punto el polvo se configuró en cuerpo humano , resucitó el muerto , y salió de la sepultura. A vista de tan gran milagro rompieron todos los presen- tes en grandes gritos de admiracion y de alegría. Tomó el Santo de la mano al muerto: resucitado , y condu=: ciéndole primero delante del altar mayor para ren= dir gracias á Dios, le llevó despues, acompañado de un increible gentío, á la presencia del Rey y de to-= da la junta general, para destruir la calumnia. Asom= bróse tanto así el Príncipe , como todos los de la junta, al yer aquel espectáculo, que ninguno tuvo aliento pa= ra decir ni una sola palabra. Entoncés, volviéndose al Rey el santo Obispo, le dixo: Señor , aquí está el tes- tigo incontestable que ofrecí presentar ; de él podrá sa= ber la verdad V. M. si fuere servido. Sí, Señor, con= tinuó el resucitado difunto, es cierto que Vendí::al obis- po Estanislao mi tierra de Piotravin , y que me pagó» el precio en que nos concertamos;, por lo:que mis: sox: brinos no tienen razon para inquietarle :en' este punto: Dixo esto con voz tan clara y tan esforzada, que 'lo oyó todo el concurso; en el cual se levantó úna' es-. pecie de murmullo, que mostró bien la indignacion que: todos habian concebido por la injusticia que se le: ha= MAYO. DIA VIL 139 cia al Santo:El Rey quedó espantado , y al mismo tiempo irritado dentro de su corazon con cierta oculta rabia; pero como la justificacion era tan evidente, sin haber arbitrio para contestarla, confirmó al Obispo en la po- sesion de la tierra; y Estanislao , acompañado de los principales miembros de la junta general, volvió á conducir tranquilamente al resucitado Pedro á su sepul- tura , donde entró , se acomodó , y volvió 4 morir, ha- biéndose hecho despues muchos sufragios por su alma. El concilio de Basiléa produce este famoso milagro con- tra el artículo cuarto de los husitas, que defendian no E la Iglesia tener rentas , ni poseer bienes tempo- rales. A. vista de tan gran prodigio se suspendió por algun tiempo la cólera del Rey contra el Obispo; pero no duró mucho la bonanza. Gemian todos los estados del reyno baxo la intolerable tiranía del Príncipe mas di- soluto que se habia visto en el trono; y no hallándose siquiera uno que se atreviese á hacerle una humilde re- presentacion , se recurrió al generoso Estanislao , que tercera vez fue á representarle cuánto debia temer la indignacion de Dios, justamente irritado contra tantos delitos como habia cometido. Hízolo con tanto respeto y con tantas lágrimas, que Boleslao se mostró algo en- ternecido ; pero como el Santo le estrechase 4 que se convirtiese, no quiso darle: oidos ; y se entregó mas que nunca al abismo de sus desórdenes. . Gemia Estanislao dia y noche en la presencia de Jos, no cesando de pedir la conversion del Rey, y añadiendo nuevas penitencias á sus oraciones y á sus lágrimas. Pero viendo que nada aprovechaban estos re- medios, juzgó que debia echar mano de la severidad de las censuras; y habiéndole separado de la comunion de los fieles, le interdixo la: entrada en la iglesia. En- furecióse Boleslao , y resolvió librarse de una vez del santo Obispo. Supo que se habia retirado 4 la capilla de san Miguel, poco distante de la ciudad, y le si- guió para poner su intento en execucion: dixeron al Rey que estaba celebrando el santo sacrificio de la misa, y mandó á sus guardias que le matasen en el mismo altar. O se espantó el Santo á vista de los asesinos, porque 140 AÑO CRISTIANO. habia mucho tiempo que se consideraba como: víctima destinada al sacrificio ; pero los asesinos se atemori= -zaron tanto á vista del Santo, que poseídos de un pavo- roso respeto, se salieron de la iglesia; lo que visto por el desdichado Rey, lleno de un rabioso furor, él mismo to- mó un sable , y descargó sobre la cabeza de Estanislao tan terrible golpe, que le tendió muerto sobre el mismo altar en que estaba celebrando, habiendo sucedido esto el dia 8 de mayo del año 1079. 5 Enfurecido mas y mas el impío Rey con el horrible delito que acababa de cometer , mandó que sacasen de la iglesia el santo cuerpo, y que haciéndole pedazos, los arrojasen en el campo para que sirviese de presa £-las aves de rapiña. Pero tomó Dios de su cuenta la de- fensa de aquellas sagradas reliquias ; porque envió una águila, que haciéndolas centinela dia y noche, espantó 4 todas las bestias carniceras, hasta que juntando los canó- nigos los esparcidos miembros del santo cuerpo, le en- terraron secretamente delante de la iglesia de san Mi- guel, donde no tardó el Señor en manifestar la gloria del santo Obispo, Llegó á los oidos del papa Gregorio VII. la noticia de este sacrílego parricidio, y al punto fulminó excomu= nion contra el rey Boleslao , y contra todos sus cómpli- ces , dando órden al arzobispo de Gnesnes , y á todos los obispos de Polonia , para que los denunciasen pública= mente , y cerrasen todas las iglesias. A los principios mos- tró el Rey hacer poco caso, y aun burlarse de la excomu- nion y del entredicho ; pero no dexó Dios por largo tiem- po sin castigo este desprecio. Vióse aquel desventurado Príncipe objeto infeliz del ódio y de la exécracion de to- dos sus pueblos; acometiéronle 4 un tiempo todas las des- gracias; perdió en menos de seis meses cuantas conquistas habia hecho á sus enemigos; encendióse la guerra civil; y trastornadas despues las estaciones del año, acabaron de arruinar á todo el reyno. , -Pero ninguna de estas desgracias le causaba tanto dolor y tanta rabia , como la noticia de las maravillas que cada dia obraba Dios en el sepulcro del Santo. Qui- so informarse por sí mismo si era verdad que por la noche se iluminaba el sepulero con una claridad mila- MAYO. DIA: VIL o 1AI grosa. Y habiendo subido al castillo de Caso. ul go que descubrió aquella claridad , quedó S ES e pasmo , que casi perdió el juicio. La inquietud y turt as cion de su conciencia crecía al paso de las desgracias; y dexando á Polonia, se refugió en el reyno de Hungría á la proteccion del rey Ladislao ; pero siguiéndole en to- das partes la justicia de Dios, acabó de perder el juicio; errante por los campos y por los bosques, murió mise= rablemente, siendo las fieras sepultura de su cuerpo, Duraron las milagrosas luces sobre la de nuestro San- to por espacio de diez años, esto es, hasta que su cuerpo fue trasladado con grande solemnidad á la catedral de Cracovia, y colocado en-un magnífico sepulcro donde le honró Dios con tanto número de milagros, que hicieron su nombre célebre en todo el Universo, y obligaron á la silla apostólica á declararle por insigne mártir, La misa es en honra del Santo , y la oracion es la siguiente. Deus > Pro cujus 'honóre glo- riósus pontifex” Stanislaus gla- diis impiorum occúbuit : presta, quesumus , ut omnes ejus implo- rant auxilium , petitionis sue salutarem conseguantur effectum: Per Dominum nostrum Jesum Christum,.. (0) Dios ,.por cuya honra ¡mu- rió el glorioso pontífice Estanis- lao á violencia de las espadas de los impíos; suplicámoste nos con= cedas que todos los que imploran su amparo , consigan el saludable efecto de su peticion: Por nuestro Señor Jesucristo.e La epístola es del cap. 5. del libro de la Sabiduría, y la misma que el dia L, fel. 9. NOTA. » Así algunos escritores modernos , como tambien al- »gunos padres antiguos, han dudado si este libro es ver= »daderamente de Salomon; bien que todos convienen »que es del Espíritu santo. Pero fuera de atribuírsele »á Salomon san Cipriano , san Agustin, Orígenes, 8c. »no hay mas que leer los versículos 7 y 8 del capítu- »lo-9, para quedar plenamente convencido de que no »fue otro su autor, 142 AÑO CRISTIANO. REFLEXIONES, Í asensatos de nosotros , que calificábamos su vida de lo» cura, y se muerte de ¿ngloriosa : ¡y ahora los vemos allí elevados á la dignidad de los hijos de Dios! Es cierto; las ilusiones alucinan durante la vida; pero su engaño no pasa los límites de la muerte ; nuestras preocupaciones du- ran lo que duran nuestros dias. ¡ Pero qué cosa tan triste es no conocer el error hasta que ya se tiene á cuestas la pe- na! Terrible arrepentimiento aquel que jamás se ha de acabar, y ya no tiene remedio. No todas las ilusiones son del entendimiento ; tambien el corazon , tambien la voluntad padecen las suyas; y es- tas son verdaderas enfermedades, las mas incurables; nin- guna que no sea voluntaria , y todas siempre molestas, siempre peligrosas. Nunca se descamina á medias el que se descamina por inclinacion. - El amor propio es el manantial mas fecundo de las ilu- siones del corazon. Nunca se desconfia de éllas, porque siempre son gratas á los sentidos ; apenas reynan en el al- ma, cuando la razon, digámoslo así , pierde su libertad. El entendimiento , el genio, la educacion , todo sigue ciega- mente la impresion que hacen; todo cede á éllas. Ni las pasiones hacen progresos, ni causan daños sino á favor de las nieblas que las ilusiones levantan. Hasta los errores del entendimiento no tienen otro principio. Es menester curar el corazon si se quiere cegar el manantial mas or- dinario de estos errores. > Son pocas las personas que se pueden reputar exéntas de estos engaños de la voluntad; ¿ y son menos las que se defienden de éllos?¿ Qué condicion, qué estado puede ha- Jlarse tan feliz que sea impenetrable á estos errores ? Los grandes por lo comun nacen tan llenos de tales preocupa- ciones á favor. de su grandeza , que Tara vez se desenga- ñan de éllas; el pueblo se alimenta con el mayor gusto de todo aquello que le lisonjea; el mundo es verdadera- mente el pais propio y nativo de las ilusiones del corazon; pocos mundanos hay que no estén preocupados de estas ilusiones. ¿Pero qué imperio no logran éstas sobre un áni- mo, sobre un corazon que forma de éllas la regla de su devocion, de su conducta , y aun de su religion * MAYO. DIA VIL 143 Los efectos ordinarios de estas ilusiones son una ambi- cion insaciable , un fondo sin suelo de avaricia, una obsti- nacion invencible en el error, una adhesion tenaz y ca- prichosa al partido que se sigue, una aversion de por vi- da, un ódio invencible , una hipocresía de profesion , un precipitarse sin remordimiento , y un querer perderse con resolucion de jamás arrepentirse. No hay vicio 4 quien “estas ilusiones no lísonjeen; pocos que no pretendan ha- cer plausibles, y que no adopten. Y aquella artificiosa seguridad con que viven muchas personas , cuya con- ciencia tiene tantos motivos para estar sobresaltada, no nace de otro principio mas natural y mas comnn que de estas ilusiones voluntatias. s Nos insensáti!¡ Ah, qué insensatos hemos sido! ¿Qué tiempo es de abrir los ojos cuando ya todo es tinieblas pa- ra nosotros ? ¿qué tiempo es de conocer y de confesar. el error cuando ya nos hallamos en el precipicio? Debié- ramos haber desconfiado con tiempo de nuestro propio dictámen , que sirvió de juguete y de burla 4 nuestro co- razon : debiéramos haber escuchado sin preocupacion los consejos saludables de aquellos á quienes habia escogido Dios para que nos dirigiesen; debiéramos haber.dado oi- dos á la Iglesia, y no habernos hecho esclavos de la pa- sion, de la vanidad: y de nuestro propio juicio. ¡ Insensatos de nosotros ! ¡insensatos de nosotros | Esta será la cantine- la de los disolutos y de los hereges en la otra vida : Vos insensati! Confesion sin provecho; confesion muy inútil. Debieras haberla hecho; debieras haberlo creido cuando te lo decian », cuando te hallabas en estado de enmendarte y de corregirte. El evangelio es del capítulo 15. de san Juan, Ln illo tempore dixit Jesus dis- En aquel tiempo dixo Jesus á cipulis suis: Ego sum vitis ve- sus discípulos : Yo soy vid ver- sa, eb Pater meus agricola est. dadera, y mi Padre es el culti- Omnem Palmitem in me non fe= vador, Todo sarmiento que no lle= Tentem frucium , tolles eum: er ve fruto en mí, le quitará; y to- Omnem, qui fert fructum, pur= do aquel que lleya fruto , le mon- 8abis eum , ut fructum plus affe= dará para que lleve mas. Vosotros Tat. fam vos mundi estis propier estais ya limpios en virtud de la Sermonem. quem locutus sum vo- palabra que os he anunciado, Per- 144 bis. Manete in me, et ego in vo- bis. Sicut palmes non potest ferre fructum d semetipso y visi man- serit in vite: sic nec vos, nisi ¿in me manseritis. Ego sum vi- fis, vos palmites , quí manel in me, et ego ineo, hic fert fruc= zum multum , quia. sine me ni- hil. potestis facere. Si quis in me non manserit , mittetur fo- rás sicut palmes, et arescet , et colligent eum ,et in ignem mit- tent, er arder. Si manseritis in me, eb verba mea in vobis man- serint , quodcumque volueritis, petetis, eb fier vobis. AÑO CRISTIANO. maneced en mí, y yo en vosotros. Así como el sarmiento no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; de la mis- ma manera tampoco vosotros , si no permaneciéreis en mí. Yo soy la vid , vosotros los sarmientos: el que está en mí, y yoen él, éste lleva mucho fruto , porque sin mí no podeis hacer cosa al- guna. Si alguno no permanecie- re en mí, será arrojado fuera co= mo el sarmiento , y se secará, y le cogerán, y echarán en el fuego, y arderá. Si permanecié- reis en mí, y mis palabras se conservaren en vosotros , pedireis lo que quisiereis , y 0s será con= cedido. MEDITACION. La desdicha de una vida ociosa é inútil. PUNTO PRIMERO. Considera el sentido de estas palabras: Omnem palmi- tem in me non ferentem fructum. , tollet eum: todo bástago inxerto en mí, que no lleváre fruto, mi Padre le arran- cará. No basta que la rama esté unida al tronco, es me- “nester que dé fruto; cuando no le da, se la corta con todas sus hojas; arrójase en el fuego, y arde. Esto es justamen- te en lo que pára una vida ociosa. ¿Pues qué suerte han de esperar aquellas personas que encanecen en una vida ociosa y regalona, cuyos dias . vacíos son , por decirlo así , como dias de invierno estéri- les y helados? ¿ De qué utilidad puede ser para el cielo una vida enteramente pagana de aquellas gentes del mun- do, que ignoran hasta los primeros principios de la re- ligion, ó si están instruidos en éllos, viven sin practi- carlos ? MAYO. DIA VII: 145 Ciertamente, al ver en que se ocupa ordinariamente el dia de hoy la mayor parte de la gente del uado y se pudiera preguntar si bastaba el nombre y la profesion de cristiano para no hacer en todo el dia.cosa de provecho; Ósi la inaccion y la inutilidad se reputan por vida, cris> tiana entre los cristianos. ¿Cuántos se hallan tan ociosos, que fastidiados de su misma ociosidad no encuentran tiem- po, Ó por mejor decir, no tienen paciencia para asistir al santo sacrificio de la misa? En cierta manera se pudiera decir, que en fuerza de querer parecer poco devotos Y aun poco! cristianos, dexan de serlo. Concursos de ocio= sidad, visitas inútiles, partidos de juego, entretenimientos sin substancia, diversiones frívolas , espectáculos y holga- zanería ; en esto.se pasa toda la vida, por lo menos has- ta que un: reves de fortuna, ó una edad avanzada ya, y disgustada de todo, condenan á un hombre al retiro; y aun entonces su vida se reduce /á una ociosidad enfadosa y haragana, que entra á suceder á la divertida y rega- lona. Los últimos dias de la- vida son mas inquietos , pero no son menos ociosos. Entonces se hace un hombre ocio= so por necesidad , despues de haberlo sido por gusto... Parece que basta ser una persona rica, ser.de distin- cion, ser jóven ó tener empleo, para juzgarse con derecho de perder el tiempo; sin que de ordinario tenga otra ocu- pacion que la inquietud que la causa el saber cómo ha de perderle. Una muger, casada con un marido cuya for- tuna suple la obscuridad de su nacimiento, se. persuade que la. tendrian «por una muger ordinaria y por plebe; ya:si la viesen :trabajar , y dexa el cuidado de su Gata 4 una ama de llaves, ó á criados. y criadas asalariadas. Las visitas, los cortejos, el tocador, el paseo , los es- pectáculos y el juego la consumen todo el tiempo; con asistir. superficialmente á la iglesia por costumbre ,. por moda , ó de pura ceremonia ; con hacer ciertas monadas Ó ciertas exterioridades de devocion, Juzga que ya no ha Menester mas para acallar los remordimientos de aquella conciencia justamente sobresaltada. Este es el plan de vi- da de muchas personas que hacen profesion de cristianas; ésto es, que siguen una, religion, en la cual se condena hasta la mas mínima palabra ociosa, y que indispensable- Mente pide de todos sus secuaces una diga, pia » laborio- 248 AÑO CRISTIANO. gozo y de admiracion, corrió á la celda del Santo, y abrazándole con' ternura y con respeto, Padre,-le dixo, vengo d quejarme de-que me hayas ocultado quién eres; y ahora lo ignoraria si Dios no me lo hubiera revelado. No pudo Juan disimular su sentimiento de verse descubierto; y habiendo dado á entender que pensaba en retirarse á otra parte , san Sabas le conjuró que no se moviese dán- dole palabra delante de Dios'de no “descubrir á persona alguna quién era; Con esta promesa se aquietó', y habién- dose encerrado en su celda, estuvo en élla cuatro años sin hablar palabra. No salió de élla sino para asistir á la consagracion de la iglesía dedicada á la santísima Vír- gen, que habia edificado san Sabas, y vino 4 consagrar sán Elías, patriarca de Jerusalen, el cual quiso verá nuestro Juan ¿y no quedó menos admirado desu humil= dad, que de su raro mérito. Habiéndose introducido en la nueva Laura el espíritu de division y de parcialidad , se retiró de élla san Sabas; y Juan, á la sazon:de cincuenta años, no queriendo tener comercio con los sediciosos , la abandonó tambien: “y se fue al desierto de Ruba; donde vivió nueve años sin haz blar con persona alguna, sustentándose de la fruta y rai- cer silvestres que él mismo iba á coger en aquella vasta soledad. : s h Hicieron en élla una incursion los sarracenos, condu- cidos de Alamundar'; llenando de sobresalto y de turba= cion á aquel santo desierto; pero asegurado Juan en la confianza del Señor, no pensó en refugiarse á otra parte. Prometiósela Dios enviándole un leon que no se apartaba de sulado, y ponia en fuga á los bárbaros. Sosegadas las turbaciones de la Laura, volvió á élla san Sabas, y ansioso de ver á nuestro Santo, le fue 4 bus- car, y le cónduxo á su primera celda, donde estuvo cua- renta años sin hablar con nadie sino con Dios, poniendo todo su cuidado en hacerse invisible y desconocido á los hombres. No dexó el Señor de manifestar la santidad de su Siervo con muchas maravillas. Vino á visitar los santos lugares de Jerusalen un arzobispo del Asia, llamado Athe- ro, hombre de gran virtud; y estando en oracion , tuvo una vision en la que se le dió á entender era voluntad de MAYO. DIA XUL 249 Dios que visitase la Laura de san'Sabas, para admirar en élla un vaso de elección 'en la persona del solitario Juan, que siendo obispo'se habia “hecho simple religioso; y ca- si invisible 4 los hombres mortales, pasaba la. vida en pe- nitencia y soledad, meditando dia y noche las verdades eternas. No perdió Athero un instante de tiempo; voló al desierto, y arrojándose; :á-los «pies del Santo, publicó en presencia de san Sabas y de todos los monges las mara- villas que Juan les habia: ocultado. : Muerto san Sabas, se apareció 4. nuestro Santo, y le dixo que aunque'era:tan ardiente su deseo de ver y go- zar de Dios, queria su Magestad detenerle en la: tierra por algun tiempo pata:que consolase y fortaleciese en la fé á sus hermanos durante una cruel persecucion que ha= bianide mover los heregeso 00001009 so: ¡ORIO e : Con efecto, no se puede decir'ló mucho que tuvieron que padecer aquellos monges en defensa de la verdad, contra los que seguian los dogmas de Orígenes y de Teo- doro de Mopsuesta; péro nutica pudo! penetrar el error en una comunidad de anacoretas de-que era tenidopor guia y pór cabeza nuestro: Santo. En váno fue persegui- do; declaróse abiertamente contta' el error: y sufrió la mas dura persecucion: por defender los decretos de la Igle- sia. En fin, colmado de dias y de merecimientos, siendo de edad de ciento y :cuatro:añós:, sin haber: perdido mi el vigor del espíriti , ni aquella dulzura que conservó ' siempre inalterable, despues «de haber pasado setenta y seis años en el desierto, y casi todo este tiempo:en una “elevada contemplacion , en una asombrosa penitencia y un contínuo silencio, murió con la: muerte de los santos el año 558, y muy presto fue el objeto de-la veneracion del pueblo, ñ La, misa. es del Comun de: confesores pontífices , y la oracion! la, siglientes 3 2 £ $ í JOE D ¿ 15601 4); Li O Sip 2, quesumus , OmnIPotens Suplicámoste , 6 Dios omnipoten- “Deus, ut qui beati foanmis con- te, nos'concedas que la yenera- essoris tui veneranda solemhi- ble solemnidad del bieríaventurado *1as, et dewotionem nobis augeat, Juan, tu confesor/y pontífice, au- 250 AÑO CRISTIANO. etosalutem ; Per Dominum'nos= mente en nosotros la devocion y'el ÍTUM o 5 deseo de nuestra salvacion: Por nuestro Señor... : La epístola es del cap. 44. y 45. de la Sabiduría y la misma que el dia I, folio 80. ? a NOTA. >El libro intitulado el Eclesiástico, que algunos in= »tulan en griego libro de toda virtud, fue compuesto en »hebreo como se advierte en su prólogo por. un judío, »llamado Jesus, hijo de Sirach, y traducido en griego » por un nieto del autor en tiempo'de Ptolomeo Physcon, ».ciento yy. cuarenta y cinco ¡años antes de la venida de » Cristo, Declaróse por libro canónico en el concilio de » Roma en tiempo: del papa Gelasio ; despues por un ».decreto de Eugenio, y últimamente en el concilio de %Trento. REFLEXIONES. ÑN. o se halló quien guardase como él la ley del Atisimo. El verdadero mérito del hombre depende de su perfecta sujecion á la ley de Dios. El que no es buen cristiano no puede ser hombre de bien; pues hablando en rigor, so= lamente es hombre de bien el buen cristiano. El naci- miento , la complexion., el genio , la educacion; el co- metcio del mundo, el estudio, la reflexion, y hasta las mismas pasiones pueden hacer á un hombre oficioso, ser- vicial y cultivado; pero la verdadera honradez solo pue- de ser fruto de la virtud cristiana. Sin éllapuede un hom- bre'ser obsequióso por inclinacion, grato por interes ó por orgullo, apacible, atento, bizarro por artificio ; pe- To estas son apariencias, representaciones y meras exte- riofidades. Cuídase poco en el mundo de ser hombre de bien en realidad ; todo el empeño es parecerlo. Puéden- se muy bien saber todas las ceremonias exteriores, y practicarlas ni mas ni menos como un comediante re- presenta el papel de rey €n el teatro. La que se llama , honradez ú hombría de bien en el mundo consiste en “un modo de portarse arreglado, atento, cortesano, ob- «sequioso y cultivado. El. mundo no pide mas; pero todo ¿MAYO: DIA XUL 28r esto 'pliede serrúna monada 'ó un puroraparatol, y acabó- se. Con efecto, «ese finigido hombre:de bien, tan bizarro, tan atento , tan servicial y tan magnífico, allá detras de cortina frecuentemente no viene á seromas que un trapa- cero., un vicioso, un hombre brutal. La verdadera hom- bría de bien' cuesta. mucho al corazon. Es preciso supurar sus hinchazones y endulzar sus, amarguras, allanar sus des: igualdades , reprimir sus ímpetus. Éste vencimiento solo. puede ser obra de la virtud. Las pasiones, tan contrarias á la verdadera hombría de:bien no reconocen otro due- ño que las sujete. El estudio, el entendimiento, la polí= tica y el uso del mundo pueden contenerlas por algun tiempo; pero presto se librarán de: la: opresion, y reco= brarán su libertad con usuras. De aquí nace que comun- mente el hombre de bien del mundo lo es solo. por ku- mor-, por interes y por capricho; el serlo por reglas y por principios se reserva únicamente á la virtud. Esta es la as enseña 4 ser hombre de“bien' para ótros y para sí. El hombre de bien nunca es desigual; su mérito es real y su honradez verdadera. Debe conocer todos los res- poo y todas las atenciones que pide-la sociedad. y de- € practicarlas. La: fidelidad en desempeñar las obligacio- nes. de su estado es:uno:de: los inas bellos rasgos de su retrato. El és buen padre», buen' pariente, buen amo y: buen amigo. Como:su'honradez no depende del capricho, del interes ni de las circunstancias de las personas, nunca se desmiente. Su rectitud nunca se envejece, su cortesanía siempre es nueva. Superior á las alteraciones de la vida y dueño:de sus pasiones, no descompone el órden y. eco= nomía de sus operaciones , porque solo tiene 4 la vista su obligacion y la ley santa de Dios, única regla de toda su conducta, Qué te parece ahora, ¿bastará únicamente la buena crianza , el comercio del mundo, una capacidad despejada y un buen;juicio para hacer una obra de este carácter y de este valor? ¿sin' virtud se. podrá conseguir aquella rectitud inalterable, aquella apacibilidad siem- pre uniforme ; aquella honradez constante, sin ficcion y sin artificio? Es hombre de bien un'mundano; tiene pun- donor, espíritu, capacidad , esplendor, unas modales gra- tas y: caballerosas ; su: despejo' cautiva, y su oficiosidad encanta. Pero si son estragadas sus costumbres , si es de= 252 AÑO CRISTIANO. bil: su fe; sisse reconoce en él:pocoó nada de religion, ¿merecerá grande estimacion su postiza y superficial hon- radez? ¿se podrá hacer gran caudal de aquella máscara, de aquel fantasmon de hombría de bien? ¿habrá quien deba fiarse de aquella artificiosa, de aquella afectada bon- dad? El que solo es hombre ¡de bien:por artificio ó. por genio, no: lo''será: siempre , ni:en todas partes, ni por largo tiempo. 210 124 El evangelio es del cap. 25: de S. Mateo , 9 el misma que el dia Y”, folio0B2. 02 0000 La ; 3 bany oba la 'MEDITACION. * “De las obligaciones del estado de cada uno, PUNTO PRIMERO. Contes que todos tienen.en su estado cuanto han me- nester para salvarse y para ser santos, Es error grosero, y con todo eso es muy.comun pensar que se encontrarán menos estorbos., y se hallarán- mas medios:para:salvarse en cualquiera otra condicion, qué:en la. que ha abrazado cada uno; delirio de imaginacion enferma, que se figura conducirá mucho para recobrar la salud el mudar de ca=, ma; pero esta inquietud es efecto del mal, que está 'en la sangre. Si te hallas ya. establecido en,el:mundo.,-34 qué fin suspiras por la mayor facilidad para: ser»santo¡que; hay. en:el estado religioso?¿4; qué:fin, aun dentro de- la: misma religion, envidias en: los religiosos de. otra profe= sion ciertos'medios: que te parecen.mas ventajosos ¡para ser perfectos? Deseos inútiles, proyectos frívolos que so- lo sirven para engañarnos, y para que cada dia seamos mas imperfectos ,«siendo'menos regulares y menos-obser- vantes. ; pe 2d 111308215] Efecto es del extravagante genio ¡de los hombres no apreciar sino lo que:nace muy distante, y'ho hacer caso de lo que tenemos delante de los ojos, y estiman los ex- trangeros. Esta extravagancia.del gusto trasciende hasta: el espíritu y corazon cristiano,:¿ A.qué: fin hacer depen- MAYO. DIA XHI. 253 diente de la condicion lo que únicamente depende de la fidelidad de la persona? No hay estado que no tenga sus obligaciones ¿ cumple exáctamente con las del tuyo, y nada tendrás que envidiar á los mas fervorosos. Cuanto mas ligeras Ó mas menudas son estas obligaciones, mas se merece en cumplirlas. Nada se-le niega á Dios cuan- dose le ama mucho. El amor ¡atiende poco á la impor= tancia, 6. 4 la calidad del servicio;:solo se considera la voluntad y el gusto del dueño á' quien se le hace. Este es todo el secreto de la mas sublime perfeccion ; esta es la verdadera virtud. , y Tu estado te impone ciertas obligaciones ; en cumplir= las consiste la devocion, el mérito. y. el fervor. La obscu= ridad de la, obligacion no disminuye el resplandor: de la virtud, antes le realza. Aquel Dios que, por decirlo: así, es el único que valora el precio y el Iérko: con su apro- bacion; este Dios, vuelvo á decir, no pide de aquel pa= dre ni de aquella madre de familias que asistan contínua= mente á los oficios divinos, que esten perpétuamente en la iglesia, que no falten á exercicio ó acto alguno de de- vocion que:se practique en el pueblo ;'pídeles que cuiden muy particularmente de la educacion de sus hijos. y de edificarlos con buenos exemplos; pídeles que velen sobre su familia, puesto que algun día le han de dar estrecha cuen- ta, de élla, Pide Dios 4 aquel magistrado; que procure hacerse mas y mas hábil cada dia por su estudio y aplicacion; pi= de á aquel militar, que sirva á Dios y á su rey con valor y con fidelidad; pide-4 aquel eclesiástico, que desempeñe las inmensas obligaciones de su estado, y sostenga en todo la eminente santidad de su sagrado carácter; pide á aquel religioso, que jamás se dispense en la observancia de sus reglas; pide en fin á todos, que cumplan con los deberes de su estado. Esto es negociar cada cual con sus talentos; con esto se contenta Dios ,.no nos pide mas; pero nos pi= de todo esto, j ¡O mi Dios, y cuánto me. acusa esta importante ver= dad! ¡y: qué de remordimientos, qué de tristes reflexiones ho me obligan á hacer esta acusacion! * 254 AÑO (CRISTIANO: PUNTO SEGUNDO. Ordo que no hay en la vida condicion; no hay es tado que no tenga sus obligaciones particulares. ¿Estás consagrado á los'altares? ¿abrazaste el estado eclesiástic co2 ¡Qué pureza de-costumbres mas exácta Mi qué regul láridad de porte mas;exemplar!o¡ qué reforma'“mas indis= pensable! Obligacion de buenas'obras ; obligacion del Ofic cio divino; obligacion de distribuir bien las rentas. Las diversiones puramente seculares se prohiben ;'las concú- rrencias profanas se proscriben: El estudio propio del es- tadojola ciencia. necesaria para desempeñar dignamente el ministerio, estas-son'las obligaciones de'un eclesiástico; ¿Y serán para olvidadas estas obligaciones? ] ¿Vives en el mundo? ¡O mi Dios, de cuántas obli= gaciones de conciencia estás sitiado, que debes conside- rar como otras tantas cargas que te impone la religion! ¡qué rectitud , qué buena fe en el comercio! ¡qué hom bre de bien en todo tu porte! ¡cuánta multitud de obli- gaciones respecto de tus hijos y de tus criados! ¡qué pre- cision de darles buen exemplo! ¡cuántas reglas de com- postura, que tambien son obligatorias! Es el mundo la re- gion de las pasiones, y debiera ser el cadahalso de su suplicio. ¿En qué otro lugar hay mayor precision de combatirlas 'y de vencerlas? El mundo, respecto de la salvación , es un pais enemigo en que es necesario estar siempre con las armas en la mano. ¿Pedirá por ventura este estado almas ociosas , Ó espíritus cobardes? En fin, ¿logras la dicha de haber abrazado el esta- do. religioso + ¿ qué obligaciones mas estrechas ni mas-de- licadás “que: las que 'te imponen tus sagrados votos? ; y será razon que reputes todas tus reglas: por' unos me- ros consejos * En tus constituciones y en tu Instituto se contienen muchas obligaciones que no puedes ignorar- las. Por estos documentos se ha de sentenciar definitiz vamente el proceso decisivo' de'tu suerte 'éterna: ¡O mi Dios, y qué digúo de"lástima es un religioso” inobser= vante y tibio! ¿Quién podrá asegurarle 4 la hora de la muerte , cuando se le representen todas sus obliga- ciones? (MAYO: DIA XUL 235 No hay. estado quenó.las tenga ; y en el. cumplimiento de éllas, consiste todo. el: mérito. Cualquiera otra deyo- cion es error; y, esto mismo hace evidencia de.que la san- tidad está»en-la mano de:todos. Nunca nos faltan los-au- xilios.necesarios proporcionados: á. 10; que hemos, menes- ter; lo.ique nos falta muchas veces:.es la fiel y debida co- rrespondencia á estos auxilios. is ; y Uno de éllos, Señor, es la gracia que me dispensais para hacer estas reflexiones; pero'muy desgraciado seré sihago inútil esta gracia. No lo permítais , Señor, pues ya he tomado'mi partido. De-hoy.en adelante toda mi aplicacion y«todo mi estudio será , mediante vuestra divi- na gracia, comprender bien mis obligaciones, y dedicar- me á cumplirlas. vopovsl ¡JACULATORIAS, ire obagim ls, 19% Paratus::sum, et non.sum turbatus : ut custodiam mandata tua. Salm, 118. Pronto estoy Señor , 4 cumplir con las obligaciones de mi estado, sin que nada sea capaz de hacerme titubear en esta resolucion, .005. iio In eternum non obliviscar justificationes tuas: quia in ipsis vivificasti me. Salm. 118. / No » Dios: mio, jamás me olvidaré del cumplimiento de mis obligaciones, pues en esto cumplo vuestra ley , que es la queme vivifica,-'. - PROPOSITOS. . H. aquí un asunto muy copioso para el exámen y pa- ra la confusion de toda suerte de personas. La virtud mas elevada consiste en que cada uno cumpla fiel y constan= temente con las obligaciones de su estado. Ninguno. las ignora ; todas éllas estan en la mano de cada uno; ningu- na hay que no sea conveniente; ¿pues quién podrá dis- culpar su negligencia «si no es santo? Si estamos en el mundo , no hay que ir á los cláustros con nuestros qui- Mméricos proyectos, ni con nuestros vanos deseos, ni es menester ir con éllos á la Tebayda si nos hallamos en la 235 AÑO/'CRISTIANO. religion. En la vida mitigada del: religioso institúto que hemos abrazado, no tenemos que envidiar á los que eliz gieron otro mas austéro. El estado en que nos hallamos, la: condición en que vivimos tiene susiobligaciones ; este religioso instituto tiene sus reglas. Dios no te pide mas que el exácto cumplimiento:de esas obligaciones , la pun= tual observancia de esas reglas. El tesoro de la felicidad eterna está, digámoslo así, en tu heredad ; él es teso- ro escondido para muchos, que no quieren hacerse san= tos:sino donde esten; pretendiendo que el terreno que pi- san solo puede producir espinas. Cultívenle bien, y ve- rán como fructifica 4 proporcion del cultivo. Convénce- te hoy á esta verdad llena de consuelo, y no pienses en hacerte santo sino en el estado fixo en que te hallas, cum= pliendo con las obligaciones de él. 2 Conviene que hagas desde luego ún breve apunta- miento de estas obligaciones. Si estás en el mundo, mira cuáles son las obligaciones de tu estado, cuidados perso= nales de la familia y de los domésticos, atencion á sus costumbres, vigilancia sobre su porte, respeto y modestia religiosa en el templo, frecuencia de sacramentos , devo- ciones de la mañana y de la noche, buenos exemplos, 8zc. Recorre todos estos deberes, y forma la resolucion «de cumplirlos. Si eres religioso, tienes reglas, Y toda tu perfeccion consiste en observarlas. Exámina cuáles son las que menos cuidas, y las que Quebrantas mas frecuente- mente. Acuérdate de que aunque no obligan debaxo de pecado, algun día sabrás que de su observancia depende no solo la perfeccion, sino en cierta manera la salvacion de las personas religiosas. Es muy dificultoso quebrantar habitualmente la mayor parte de las reglas, y guardar los votos. No te confies ni te lisonjees con frívolas distincio- nes. En el tribunal de Jesucristo no se hace caso de éllas, Comienza desde hoy 4 cumplir con tus obligaciones, y á observar aquellas reglas que has quebrantado hasta « Aquí, MAYO. DIA XIII, 257 Joao ION OA oo 83 DIA TRECE. San Segundo, obispo y patron de Ávila. Ll de los santos varones apostólicos, que por los años del Señor de 63 ú 64 vinieron á España á sacarla de sus errores, fue san Segundo, de cuya vida, padres, patria, nada mas se sabe que lo que el oficio muzárabe, el leccio= nario Complutense, y otros instrumentos, que se guardan en la biblioteca del Escorial, refieren sucintamente. Segun éllos, san Segundo, siendo ya de edad proporcionada para el ministerio evangélico, fue ordenado por san Pedro en Roma poco antes de la primera persecución sangrienta que movió Neron contra la Iglesia de Jesucristo. Instrui- do por los santos apóstoles san Pedro y san Pablo de las altas obligaciones del ministerio que le habian confiado, se embarcó con los demas compañeros suyos, ansioso de po- ner en execucion tan grande ministerio. En aquel tiempo era Tarragona la provincia mas floreciente que tenian los romanos en España. A élla se dirigian sus pretores , y en élla, como en la capital de:todos sus dominios, residia su legislacion y su grandeza. Era muy natural en esta supo= sicion dirigirse á élla, como á sitio en donde seguramente podria lograr su predicacion con considerables ventajas. Pero los consejos de Dios son muy diferentes de las consi- deraciones baxas y rateras de los hombres. El, que era el que regia la nave, dispuso que llegasen 4 tomar puerto á un sitio muy cercano del que ocupaba hoy la ciudad de Al- mería. Y si es lícito conjeturar, parece muy probable que sería el puerto llamado Urci, 6 el que se dice Puerto mag- no. Apenas pusieron los pies en tierra , tendieron su vista sobre una inmensidad de campos escabrosos , que su zelo, y predicacion habian de hacer fértiles para Jesucristo. Re- presentóseles el gran trabajo que les esperaba; pero alentó Su corazon lo justo de la causa que trataban, y el premio «-Prometido á sus fatigas. Era España á la sazon un teatro So de- los Mi 264 AÑO CRISTIANO. iglesia de santa Lucía era de suyo pobre y pequeñas carecia de todas aquellas comodidades que” desean los fieles en las novenas y vigilias que hacen á los santos, Por esto mismo se resfriaba fácilmente la devocion pri- mera que en la invencion del sepulcro habian los fie- les. concebido: la iglesia estaba situada en el parage mas indecente é «incómodo de la ciudad , adonde con dificultad se podian conducir los sacerdotes necesarios para el culto; y por el contrario, era sumamente fá-, cil que experimentase los contratiempos de ladrones y otras gentes perdidas. Todas estas razones, y Otras muchas no- pudieron ablandar la tenacidad de «unos hombres encaprichados , que querian hacer-un: parti- cular misterio de lo que era una pura casualidad , y atribuir erradamente virtudes imaginarias á la mate= rialidad de los sitios. En el año de 1517, fue promovi- do al obispado de Avila fray francisco Ruiz ,.del órden de san Francisco, hombre de espíritu, que al lado del cardenal Cisneros habia aprendido á no acobardarse- en presencia de las dificultades, y á vencer de cualquier manera los estorbos que se opusiesen á sus justos intentos. Informáronle luego del estado que tenian las pretensiones del. cabildo en órden al cuerpo de san Segundo, y. de que fuese trasladado adonde :recibiese mayor veneracion. Persuadióse á que semejante nego- cio necesitaba tratarse con viva fuerza, y á que sola una autoridad superior sería capaz de hacer calmar las hablillas del Puebla y las divisiones de los que: civil- mente -le gobernaban, Recurrio, pues,al papa Leon X, que á la sazon regía la. Iglesia , exponiendo to- das las razones que asistian al cabildo, para que se les concediese colocar con decoro y magnificencia en su propia catedral el cuerpo de su primer obispo y de su primer maestro en la fe, que gloriosamente ha- bia sellado con su sangre. El santo Padre no: pudo me- nos de conocer la solidez y eficacia de razones tan po= derosas, y así expidió una bula en 25 de febrero de 1520, en que mandaba que se le entregase al Obispo el cuerpo de san Segundo, para que cuidase de colo- carle. en el lugar que habia prometido construir con suntuosidad y aparato, Notificóse esta bula á: los in- MAYO. DIA*XIL - 265 teresados.,' y «comenzóse la fábrica de un Stgo magnt- fico; pero habiendo sido: Dios servido de llevarse para sí al zeloso Obispo á los principios de O rd quedó ésta suspensa, y el cuerpo de san Segun 4 la misma arca, sepulcro, é- iglesia en que antes se ha= llaba. Entretanto,:se extendia «por toda España la fama de su:santidad, que Dios confirmaba contínuamente con los prodigiosos milagros que hacian glorioso el sepul= cro de su Siervo. Los fieles manifestaban su gratitud con abundantes limosnas , que sirvieron para formar una pequeña capilla, y colocar sobre el sepulcro del Santo una estátua ¡de piedra: que ¡le representaba de obispo. Pero. siempre permanecian: las! mismas razones para procurar su:translacion 4 un lugar tan decente cómodo como era la catedral. Quiso finalmente la di- vina bondad enriquecerá esta santa iglesia con el pre- cioso tesoro de.las reliquias de su primer Prelado, ha- ciendo que viniese á presidirla desde la silla de Carta-= gena don Gerórimo Manrique de Lara, hombre piado- SO, y «Acostumbrado: á superar grandes dificultades. A: la fuerza de su espíritu añadieron vigor los estímulos de la gratitud ;. pues: hallándose este venerable Obispo acosado de una enfermedad que habia contraido siguien= do: la. armada de, Don Juan de Austria, recibió una salud milagrosa por intercesion de san Segundo. Redu- cíase su dolencia á unas palpitaciones tan: violentas del Corazon, que le ponian frecuentemente'en el extremo de perder la vida. En efecto, en el dia 9 de septiembre del año de 1593. llegó á debilitarle de tal manera esta enfermedad , que:tuvo: que recibir los «Sacramentos. Los médicos llegaron:á desconfiar enteramente de su vida, á temer justamente la iglesia de Avila la pérdida de un digno esposo ¡y «pastor. El capítulo de la catedral en este conflicto determinó recurrir á la poderosa interce- sión de san Segundo, Instituyó. rogativas , hizo vigilias al sepulcro del Santo, y apenas comenzaron estas pia- dosas diligencias de caridad y de fervor, cuando inme- diatamente se halló el. Obispo libre de su dolencia con Una restauracion tan radical, que no sintió mas aquella violenta enfermedad en toda su vida. Reconocido á los fa- vores del Santo, y contemplando que solo una fuerza su- 266 ' AÑO CRISTIANO. perior era capaz de levar 4 debido:efecto sel. proyectó de translacion tantas veces intentado; solicitó eficazmente con el rey Felipe TL. que la protegiese con todo: el po- der de su real autoridad. Este católico. Monarca vió coti mucho gusto desu alma una solicitacion en que la piedad y la prudencia se hermanaban amistosaménte:con la autoridad: y con la justicia. Advirtió! los 'efugios -y fruslerías con que se habia frustrado hasta «entonces la determinacion del vicario de Jesucristo. Juzgó que debia emplear su poder en favor de la causa de la piedad: ex- pidió sus cartas en debida forma.' mandando executar las letras pontificias , previniendo 'á los magistrados dé la ciudad, y á todos aquellos que hasta entónces se habian manifestado interesados, que incurririan en su justa indig= nacion, si ponian el menor óbice“á la 'execucion manda= da. Este movimiento acalló todas las' quejas y pretensio= nes, y facilitó una operacion que de otro:modo hubiera sido imposible. si 719 :8, sasiniv oln9i Juntáronse los magistrados ,sel cabildo-y” el Obispo para determinar el dia, y las circunstanscias de la trans= lacion deseada. Conviniéronse en ciertas condiciones; en- viaron emisarios al católico Monarca ,, para quese dig- nase autorizar con su presencia una funcion tan magní- fica; y se determinaron todos los demas requisitos ne= cesarios para la pompa, adornos y festejos que en celebridades tan suntuosas suelen: manifestar la piedad de los fieles. Aunque el Rey no dexó de dar :algunas esperanzas de que asistiria para el dia proyectado, se excusó en tiempo con la atencion que requerianmas gra- ves negocios; y así encargó al- Obispo, que: se hicie= se la translacion sin costosos dispendios, y que al tiem- po de hacerla, separase una reliquia insigne del Santo para transladarla al monasterio del Escorial. El dia 9 de septiembre del año de 1594,'el Obispo con grande acom= pañamiento de eclesiásticos y seglares de la mayor dig- nidad y nobleza, se conduxo á la iglesia de santa Lu- cía, y habiendo primeramente implorado el auxilio diz vino, cantando las letanías, abrió el sepulcro del San- to, y sacando Con Sus propias manos una á una las re- liquias, que se conservaban en la antigua caxa, ofrecién= dolas á la veneracion del pueblo numeroso, que asistia MAYO: DIA: XI: 267 con'vélas: encendidas en las: manos , lleno de ternura y de devocion, las fue colocando en una caxa da de nogal, ricamente labrada con preciosos adornos de ida ta y oro. Cerróla, y la colocó en el 'altar mayor de aquella iglesia hasta el dia destinado para la procesion solemnísima. Este fue el domingo dia 11 de septiem- bre, en el cual, habiendo celebrado el dean de la ca- tedral solemne misa del Santo, se formó una procesion magnífica, por el número de personas que la Ccompo- nían , por los muchos grandes y nobles que la autori- zaban, y por los.multiplicados adornos que con rique- za y esmero habian puesto los vecinos de Avila en to- das las: calles por donde habia de pasar. Llegaron á la iglesia de san Segundo, y habiendo celebrado el Obis- po misa pontifical, tomó la caxa de las sagradas reli- quias, y la entregó á los eclesiásticos de mayor dig- nidad, y á los nobles de mayor geratquía ; quienes sobre sus hombros, y baxo de un pálio riquísimo'la conduxeron á la iglesia catedral. Las demostraciones de regocijo y ale- gría que manifestó todo el pueblo en un acto tan solemne y piadoso, compitieron con la ternura y las lágrimas que corrian por sus rostros, en testimonio de la consolación que recibian sus piadosos corazones. Al dia siguiente se celebró misa solemne en accion de gracias al Todopodero- so. Se apartaron las reliquias que se enviaron al Rey, y si- guieron por ocho dias contínuos los exercicios de piedad, y los júbilos del pueblo. Inmediatamente cuidó el Obispo de construir una suntuosa capilla, en la cual puso él la pri- mera piedra, hecho ya inquisidor general, en el dia 23 de abril de 1595. Concluida, se transladaron á ¿lla las sagra- das cenizas de san Segundo, en donde hasta estos tiem- pos ha manifestado Dios con contínuos milagros. que des- cansa allí un amado siervo suyo, uno de los primeros maestros de nuestra fe, y el protector y patrono de la noble ciudad de Avila, La misa es en honor del Santo, y del Comun de mártir pontífice: la oracion la siguiente. Infrmitatem nostram respice, Omnipotente Dios, mirad nues- omnipotens Deus: es quia pondus tra flaqueza, y haced que ya que 268 AÑO' CRISTIANO: Pproprics actionis gravat , beatí noses tan pesada lacarga'de-nues= Secundi martyris tui atque pon- tra miseria, experimentemos la pro= tificisintercessio gloriosanos pro- teccion gloriosa del bienaventura= tegat: Per Dominum nostrum Ffe-. do san Segundo , vuestro mártir y sum Christumin. pontífice: Por nuestro Señor: Fesu- ; CriStO... La epístola es del cap. 5. del libro de la Sabiduría, y la misma que el día 1, fol. 9. REFLEXIONES. Nada mueve tan poderosamente el corazon de los hom= bres como el escarmiento que ven en la cabeza: agena, en órden á los delitos de que éllos mismos se conocen man- chados. El ver frustradas sus esperanzas, el sentir el castigo de unas acciones que éllos tenian por gloriosas, y ver por otra parte coronadas aquellas obras que miraron con des- den y con desprecio, excita los. mas vivos sentimientos de dolor y de penitencia; pero despues de concluido el tiem- po concedido para merecer, este mismo dolor se.conver- tirá lastimosamente en tormento irremediable, y en rabiosa desesperacion. ¡Qué ufanos, qué alegres, y qué satisfechos quedaban los tiranos despues de haber regado la tierra con la inocente sangre de los mártires , vertida por Jesucristo! Ya se lisonjeaban de que su poder y:su crueldad habian llegado 4 exterminar de la tierra unos hombres que éllos tenian en el concepto de fanáticos é infelices. Miraban su profesion como una locura supersticiosa,.y:su constancia y alegría en medio de las mayores cruéldades como una Insensatez. Sus ojos ofuscados con la espesa niebla: de sus pasiones, no veian mas felicidad ni mas gloria que gozar completamente de los bienes de la tierra. ¡Pero qué dolor el suyo, cuando corrido con la muerte aquel velo funesto que les impedia ver la verdad ,:se hallaron engañados! ¡qué desesperacion se apoderaria de sus corazones, al ver conta- dos entre los hijos de Dios aquellos mismos á quienes éllos reputaban por desgraciados é infelices! Semejante engaño tiene su principio en la poca re- flexion que emplean los hombres en la verdad de otra vida : engaño. que por nuestra desgracia oprime á la MAYO. DIA XII. 269 mayor parte de aquellas gentes cristianas que tienen contínuamente en la boca los nombres de gloria, de in- fierno, de Dios y de eternidad. ¿Se vería si no mirar con tanto desprecio la pobreza de los miserables, y la desgracia de los enfermos y desvalidos? ¿Podria un po- deroso “sumergir su corazon en. los deleytes del mundo, viendo á su lado á un hermano suyo anegado en lágri- mas, que sacan de sus ojos la mendiguez, la peste y la miseria? ¿Se tendrian los hospitales y las cárceles por unos lugares de horror y de espanto: se escasearian tan- to los medios de socorrer á los miserables que yacen opri- midos entre la escasez, la peste y todo el conjunto de. horrores que trae consigo la desolacion , si se fixasen por un momento los ojos de la fe en una vida eterna, y en el castigo ó premio que la ha de acompañar? La verdad no nos permite dudar de la respuesta. Si fuera posible trasladar á un poderoso desde el seno de sus delicias, en donde mira con ojos desdeñosos los pobres que le rodean, á aquel tribunal de verdad y de justicia en donde se presentan las cosas segun son en sí mismas , juntamente con aquellos mismos pobres se llenaria de confusion al ver qué distinto aprecio :merecian éstos: del justo Juez, del que él se habia conciliado «porsu: soberbia: y suside= litos. Con razon exclama el Espíritu santo por boca de su Profeta, diciendo: La tierra está desolada, porque no hay ninguno que reflexíone. Hombre cristiano, á quien la divina gracia ilumina en esta: hora por medio de estas consideraciones , no seas pródigo de un «bien*tan: ce- lestial y divino. Lo mismo. que nos dice el Espíritu santo que sucedió 4 los inicuos perseguidores delos mártires de Jesucristo, te ha de suceder 4 ti. La vida es breve: tu espíritu es inmortal: la fe y la razon te enseñan. que muy presto. comparecerás en un tribu= nal, endonde serán exáminadas tus: obras. Sabes que ¡Dios tiene dicho que no es aceptador de personas, y quelo: que: se executa: con: el mas pequeñuelo y mise= rableo lo toma: en cuenta para la: recompensa ó el cas- tigo, como si.con el mismo Señor hubiera sido exe- cutado, Da, pues, en tu corazon lugar,á la justa esti- macion que exigen de ti tus hermanos. Venera en cada uno de éllos, por pobre-que sea, la. persona del mismo Je- 270 AÑO CRISTIANO. - sucristo, y «procura en esta vida perecedera preca= ver con obras de caridad la confusion y horror, que de otra manera te será indispensable sufrir en la vi= da interminable, > El Ro es del cap. 1 S de san Yan, el mismo que el dia VII, fól..143. spas z E A MEDITACION. Sobre las conversaciones, sus utilidades 6 peligros. PUNTO PRIMERO. ones que la conversacion de los cristianos, como de unos hombres destinados á“gozar eternamente de la com-= pañía de los ángeles, dice san Pablo que debe ser de co- sas del cielo. Esto quiere decir, que nuestras conversaciones se han de emplear en asuntos que conduzcan á nuestra bienaven- turanza, y no en aquellos inútiles ó perniciosos que nos estravian de nuestro último fin. Nada mas frecuente entre los hombres que tomarse á su cargo la discusion de nego- cios que Dios no ha fiado á su inspeccion, y murmurar de la buena ó mala direccion que les dan aquellos 4 quien los ha encargado su divina: providencia. Frecuentemente se censura la conducta de los demas ciudadanos: se exámina y ioteja ebmodo de obrar de los príncipes, ide los magis- trados y de los ministros. Las pasiones representan cada operacion teñida de aquel color que mas prevalece en nues= tro amor propio. De aquí se origina ensangrentarse cruel- mente, teprobando:sus acciones, y muchas veces sus res- petables providencias. El calor de la, conversacion nos haz ce olvidar de los preceptos éinsinuaciones de la caridad y y nos ciegan los ojos para que en nuestros superiores no vea= mos unos representantesdelsoberano poder, á quienes debe- mos venerar y obedecer, no solamente por temor del cas- tigo, sino tambien para no manchar nuestras conciencias con delitos exécrables. Aquellos mismos que acompañan MAYO. DIA XIII. : 271 y fomentan nuestras conversaciones, son un lazo cubierto de una funesta liga, que nos pega insensiblemente los ma- los resabios de su torcido corazon. Por eso dice el Espíri-. tu santo: .4partáos de los tabernáculos de los hombres im-. píos, y no toqueis siquiera las cosas que les pertenecen, no sea que os enredeis en sus pecados. Y en los Proverbios se dice: No seas amigo del hombre iracundo, ni te juntes con el furioso , mo. sea que aprendas su mado: de obrar, y se:es= candalice tu alma. Somos naturalmente inclinados á imitar mas presto los vicios y perversas cualidades de aquellos con quienes tratamos, que sus virtudes y santas Operaciones: y siendo cierto quela conversacion contínua hace semejan= tes á los que conversan; por tanto, conviene siempre tener presente lo que dice san Pablo á:los corintios; que-Zas con= versaciones malas corrompen las costumbres y, no de otra. ma- mera que las buenas causan el efecto contrario. pers Es necesario hacerse cargo que á todos nos tiraniza un deseo de complacer á aquellos. con: quienes vivimos, y de hacer y aprobar'lo que éllos. hacen. San Agustin no cesó de llorar en toda: su vida esta: criminal. complacencia. ¡O enemiga amistad, exclamaba, 0. incomprensible error del al= ma! por mero deseo de complacer á aquellos con quienes con- versaba, sin tener provecho alguno, ni malicia para execu= tarlo, llegué d ser vicioso, y á pretender alabanza. y fama por: el mismo vicio..Cuando se junta una tropa de jóvenes: li= cenciosos , y dicen: Vamos , HAGAMOS ESTO, casi se ha= ce necesario caer en el precipicio; da vergilenza entonces, el no ser desvergonzado. Si. queremos, pues, vivir una vi- da cual conviene á los cristianos, que viven en este mun= do como en un valle de lágrimas, ó en un penoso destiérro; esto es, una vida:espiritual, y que solotrate de lo:quecon= duce á nuestro último. fin, debemos amar:mas presto la so- ledad y el retiro que la compañía y conversacion de las gentes. Y esta es una regla dada or los:santos padres, quie- nes en su propia experiencia habian aprendido cuán ver- dadera es la sentencia del Espíritu santo,, que dice: En la Meño conversacion dificultosamente podrá dexar de haber elito, , 1912 5 Y 272 É* AÑO CRISTIANO. “PUNTO SEGUNDO. Considera la profesion que tomaste cuando recibiste el bautismo, y de consiguiente, cuáles son los negocios mas interesantes de que debes tratar, y en qué deben ocuparse tus coloquios y conversaciones. La experiencia nos acredita, que cada uno habla de aquellos negocios que mas le interesan; el conquistador ha- bla de guerras y de batallas: el mercader de ganancias, de tráficos y de pérdidas: el labrador habla del campo; y el artesano de las obras é instrumentos que son propios de su oficio. Supuesto esto, ¿cuál deberá ser la conversacion de un cristiano ? Sus intereses responden, que no:debe ser ótra que la.que trate de la.vida , pasion, y muerte de Je- sucristo: «delos frutos admirables de su divina redencion: de aquellas espirituales medicinas en que dexó vinculado todo el precio de su sangre, para que nos librase de nues- tras dolencias: en una palabra, debe emplearse la conver= sacion» del ¿cristiano en los exercicios. de caridad para con Dios y. con-el: próximo. Aquel que ama. verdade- ramente á Dios, lo manifiesta por unos dones que re- cibe del cielo, que se echan de ver en su conversacion y en sus palabras : estos son dirigir 4 Dios sus coloquios: oirlo que Dios:se digna hablarle interiormente al co- razon; y últimamente, tener delicia. y - complacencia en'tratar=con' sus próximos de las. cosas celestiales divinas. Si te-causa- disgustoel hablar de tu Salvador, ¿cómo será posible que tu corazon no esté muy lejos de amarle: con un'amor «verdadero ? ¿Acaso atostumbratr los: labios :4:producir otra cosa que los sentimientos del corazon *¿ Noves natural á los hombres: complacerse. y engolfarse enla: conversacion que trata de las cosas que aman, ó: de aquellas personas 4 quienes son muy aficionados? San: Agustin refiere, que de resultas de ha= ber estado «tratando con' su. madre de la felicidad de que gozan los bienaventurados., fue tanta la alegría que inun= dó. su: .alma en aquel: coloquio: ,.que «despues. Je -pare= cian baxas y despreciables todas las diversiones , todas las alegrías y delicias que se pueden disfrutar en esta vida. Jesucristo mismo nos enseñó muchas veces con su exemplo á regular nuestras conversaciones por las MAYO.-DIA XIITA 273: lidades que resultan 4 favor de aquel oficio 6 profesion que nos ha sido encargado pot el 'cielo. Cuando le mani- festó su madre algun género de queja, cuando se perdió en Jerusalen, la'respondió :-¿.4V0 sabíais, Señora, que dez bo'ocuparme:en el ministerio: queyhe recibido: demi Padre? Y 4:los discípulos que iban 4: Emaus les tomartambien:re- sidencia de la conversacion en que iban entreténidos.::1 El exemplo y autoridad de un maestro como Jesu- cristo son supériores: 4:todas las razones y á:tódos:1o5 exemplos. Tú, pues, debes considerar contínúamente que eresicristianó:,+y quespor lo mismo tus conversaciones no deben ser-de:las-cosas terreñasyohabiendo:dicho «el Salva- dor 4:sus discípulos: Vosotros no:perteneccis deste mundo. El cristiano tiene su orígen en el cielo, tiene sus intereses en el cielo, debe caminar á él como á su patria: el cielo debe ser el norte 4 qué se dirijan todas. sus Operaciones; luego su conversacion no debe tratar jamás de cosas de-la tierra. Y si esto incluye; en'sí:taritá verdad; respecto "de todos los cristianos, tú, que erés religioso 6-religiosa:, que renunciaste al mundo, y pusiste tus' intereses Únicamente en la casa de Dios ; que no tienes mas patrimonio: que la pobreza, ni mas alegría que las lágrimas, ni mas digniz dad que la humillacion,, ¿con cuánta mas razon deberás ceñir tus conversaciones, no:solamente 4 lá profesion de cristiano... sino'á la profesion en que te constituyen: tus votos? Tú, sacerdote, que consagras diariamente el cuer- po y sangre de Jesucristo, que tienes por óficio el llevar sobre tu alma todo el peso de los pecados del pueblo que: Dios te'ha encargado, que debes con tus palabras y: com tus exemplos' estar contínuamente ganando las almas de tus hermanos ; que:no:debeshablar, finalmente, sino para edificacion de tus próximos,.Óó para ensalzar las miseri- cordias del Señor; reflexiona si las conversaciones en que frecuentemente te ocupas corresponde á la. dignidad y al- teza:de tu sagrado) ministerio. ¡O- Dios eterno!.Si los hombres «reflexionasen : contínuamente estas verdades, ¿cuán diferentes serían sus conversaciones ? ' . 280 AÑO CRISTIANO. carria; pero bien. fuese porque: los padres claustrales de Toledo reclamasen aquel sitio como suyo, Ó por:otra causa, Villacreces le dexó, y tuvo que buscar en otra parte sitio oportuno á sus intentos. Ya Dios le habia determinado señalándole con luces milagrosas cerca de Aguilera en el obispado de Osma, cuyo obispo, dicen, era. pariente del santo Villacreces, y por tanto: pro= penso á favorecer los evangélicos designios que ¡maáni- festaba, Entabló, pues, con el obispo la pretension de que le cediese aquel eremitorio de Aguilera, en donde habia edificado una iglesia, y puesto un sacerdote con un ministro que le ayudase 4 misa. El prudente: obis= po. que estaba bien informado, no. solamente dela sabiduría «y sólida virtud del reformador, sino de lo necesario y. conducente de la reforma , no tuvo difi- cultad alguna en ceder generosamente el eremitorio y. la iglesia, ofreciendo ademas su proteccion y auto- ridad para. llevar 4 debido efecto la empresa. Tanto puede conseguir la virtud, cuando «se manifiesta en su trage sencillo, y libre de los resábios de la ambicion ó- el interes. Entretanto que se trataba este negocio. vivía san Pedro en Valladolid, empleado en fervorosos. exerci= cios; pero anhelando «siempre. por vidamas. semejante á la de su penitente Patriarca.'Á esta: sazon se presen: tó. en aquella ciudad el santo Villacreces, cuya vista llenó de terror y de edificacion á cuantos le vieron. Iba vestido de un sayal sumamente: tosco. descalzo. de pie y pierna , consumido: de-penitencias, y-predicando: con su. mismo .exemplo, la reforma que deseaba establecer. Habia entre los mismos: claustrales muchos religiosos, que llevaban á mal la relaxacion que se habia intro= ducido., y no apetecian mas que, una ocasion favorable para declararse 4, favor. de la reforma. Uno de éllos era san Pedro , el.cual, aunque habia poco que habia profe- sado, con el fervor de su grande espíritu, se habia adelantado á los demas. Luego que entendió las faculta= des que tenia del general el padre Villacreces para ad- mitir al nuevo método de vida á todos los que quisie- sen profesarla , se fué 4 él, le comunicó sus intentos, y 4 le pidió ardientemente que le llevase consigo: 4. aquel MAYO. DIA. XUL 281 eremitorio' adonde: caminaba. El reformador: viendo la excelente:índole de aquel Jóven, sus :adelantamientos en la virtud, y las grandes esperanzas que ofrecia de ma- yores medras, le admitió: con mucho gusto como un don que el cielo: le ofrecia para cimentar sobre sóli- das virtudes el: edificio de su «reforma. Regalado, por su. parte , quedó: igualmente consolado, mirando 4 Vi= lacreces. cómo á un:ángeloque: Dios le: habia enviado para satisfaccion: de su espíritu y santificación: de su alma. Habiendo llegado al eremitorio, se desnudó del hábito de claustral, y.se vistió el. saco«de la nueva reforma, profesando en manos de su bendito Maestro todo: el rigor de'la 'observancia segun: la regla primitiva de san Francisco. Once años permaneció: en este lugar: el- Santo, dedicado á todos los exercicios de virtudes, y empleado en las mayores austeridades. Su pobreza era suma, pues algunas veces llegó hasta: faltar aceyte con que cebar la lámpara que ardia delante del Santísimo sacramentado, Su comida se reducia á unas legumbres,«pocas en can= tidad , y: mal. condimentadas. ¿La otacion: era: contínua; los ayunos- sin interrupcion , y las«penitencias- ásperas y multiplicadas., Observó. por muchos años las. nueve euaresmas ,: que llaman de: san Francisco, en que. se comprendia la mayor parte,:ó por mejór decir casi todo el-año::=y.de-los'«dias! que, le quedaban libres desti- naba muchos al ayunosde pan y agua, sin que jamás se: permitiese la condescendencia de aliviar por la noche con alguna ligera colacion el rigor abstinente que se ha- bia prescrito. nictén Con la continuacion en orar llegó 4 tan alto gra> do de contemplacion', queens élla era alimentado su espíritu con; extraños segalos. del «cielo.: Padecia fre- euentemente- raptos Ó éxtasis, y eran tan vehementes;, que le vieron muchas.veces levantado en el ayre, siguien- do. 1ó. terreno-de:su' cuerpo la: misma direccion que dle- vaba su espíritu. Á- estos Éxtasis acompañaba una' cir= cunstancia maravillosa, que-al mismo:tiempo que mani- festaba la elevacion de su alma, servia de edificación; de exemplo, yde una santa admiracion de las. mara- villas que Dios obraba con sus siervos. Rodeábale: un resplandor :tan «claro. y luciente.,. que aunque «fuese de 282 AÑO CRISTIANO: noche, parecia que era de dia: y :los:que'estaban' lejos Hegaron á juzgar alguna vez que :ardia el convento de Abrojos, y fuéron atropelladamente cargados de agua é instrumentos para apagar: el incendio que habian ima- ginado. En medio de tanta sublimidad de espíritu , no dexaba de atender: á las cosas mas baxas y menudas, como que en ¿éllas se cimentaba su humildad. para: re= montarse despues con mayor seguridad y firmeza á la consideracion de los divinos «atributos. No habia: ocu= pacion humilde, ni exercicio: trabajoso y despreciable en que no fuese el primero; y tan risueño se veía su semblante cuando barria el convento: :ó: andaba de puerta en puerta solicitando de la piedad de los fieles el alimento para: sus hermanos, como cuando embebi- do todo en Dios disfrutaba en la oracion sus soberanos favores. Ardia su pecho en caridad por la salvacion de sus próximos, y conociendo que para lograrla mejor sería conducente el sacerdocio, halló entre sus contí- nuos exercicios de piedad tiempo: oportuno para estu= diar la ciencia de Dios en toda extension, hasta ha= cerse capaz, no solamente de arse de sacerdote, sino de hacer admirable fruto e) Imas por el mi- nisterio de la palabra. En: úno tia indecibles delicias su espíritu: la alegría Y ba en la con= version de los pecadores, y la tial dulzura que sentia su: alma al consagrar el*tuerpo y sangre de Jesucristo , y alimentarse con tan divino manjar, ma= nifestaban claramente, que aunque Pedro vivia en carne mortal, estaba por su fervor transformado en ciudadano del* cielo. Así pasaba una vida angelical y maravillosa, en= tregado enteramente al fervor que habia apetecldo. Su alma tranquila en la posesion de las mas sublimes vir= tudes se regocijaba en el exercicio de todas éllas, se= gun se le proporcionaban las ocasiones y las cirtuns= tancias. Mirábase en cierta manera seguro de este ce- lestial reposo, porque hasta entonces habia siempre ca- minado en brazos de la obediencia. Pero siendo Dios servido de coronar los grandes merecimientos del san- to Villacreces, llevándole á gozar de su gloria, se tur= bó algun tanto la serenidad que hasta aquel punto ha- MAYO. DIA XII. 283 bia disfrutado el fervoroso Pedro. Su conocida: virtud, su admirable prudencia, la severidad con que guarda- ba el rigor del instituto, y el conjunto de prendas ne- cesario para seguir la grande obra comenzada en la reforma , hicieron que todos pusiesen en él los ojos para hacerle sucesor del padre Villacreces. En efecto, ha- biéndose juntado los religiosos de los dos eremitorios, el de Aguilera y el de los Abrojos, para elegir vica= rio , todos de comun consentimiento eligieron 4. san Pedro, que brillaba entre los demas por sus virtudes como:el sol entre las estrellas. Aceptó el gobierno como una carga que Dios ponia sobre sus hombros para que la llevase en beneficio de la religion y de sus herma= nos; no como una honra peligrosa con que se envane- ce:el corazon y se fomenta la soberbia. Así rigió como un padre benigno que ama á sus hijos, aun cuando la justicia y el mismo amor que les tiene le obligan á co- rregir_ sus defectos por medio del castigo. Era manso, dulce y benigno con los humildes y apocados; y duro, severo é inexórable con los soberbios y. contumaces; tanto mas que entre cuantos vicios suelen corromper el corazon humanc penetran hasta los mas sagrados retiros, sino locaba. ni excitaba mas sus. justos enojos que el vicio de la soberbia. Iba delante de todos con su exemplo, para que á ninguno le fuese pesado el rigor de la observancia. Jamás caminó sino. 4 pie y descalzo, sin: omitir por esto los ayunos acostumbra- dos ¿ni dispensarse dela oracion , largos rezos y mul- tiplicadas fatigas. Defendió con teson y Constancia los. derechos . de «la nueva: reforma , ¡acometida desde sus principios por muchos emisarios del comun enemigo que procuraba su destruccion, rezeloso de los grandes per- juicios que con el tiempo: le habia de causar. Con es- te''motivo- padeció: deshenras, calumnias y persecucio- nes lassmas sangrientas ; pero cimentado bien en la hu- mildad, y siguiendo €l exemplo de aquél que dió su vida en una cruz por sus Ovejas , lo toleró todo con suma pa- ciencia, y prevaleció su constancia contra las astucias del dragon infernal. En medio de los peligrosos cuidados de la prelacía, no desatendió un punto el principal de su propia san- E 284 ANO' CRISTIANO! tificacion¿ “bien“cierto, que de nada” lé> setviria ganar! todo el mundo si padecia el menor detrimento su alma. Fortaleció. ésta con: el escudo inexpugnable de todas. las virtudes ¿pero “en las que mas sobresaliasw' agigantado espíritu eran las: tres teologales, como vasa: y. sfunda- mento de todas las demas. Su fe era tan viva, que jamás llegó 4 persuadirse que “podia accidente alguno dela tierra turbar la série de tantas operaciones , que se ha-= bia establecido para continuar y propagar la: santa ob= servancia. Dios;mismo la premió diferentes veces Con repetidos milagros , haciendo que en el:«bréve “espacio de una hora pudiese andar en ayunas, á: pie y des= calzo catorce leguas para cumplir en:diversos lugares con' las obligaciones de su ministerio. Su: confianza en Dios.era firme, y cual podia prometerse desu viva» fe; y así sucedió, que impeliéndole la necesidad de::pasar del eremitorio de Abrojos 4 alguno sitio. vecino:*para, exercitar la piedad, no: dudó de extender su capa so= bre las aguas del Duero, y pasar sobre élla al otro la= do, como si fuese embarcado en un seguro y fuerte ba= xel. Pero en: lo que mas resplandeció este gran Siervo de Dios ,'fue en' la sublime via dla caridad para con Dios y sus próximos. . Las» obras maravillosas que con éstos executaba, manifiestan claramente el incen= dio que ardía en su pecho. En cualquiera parte que en- contrase á algun' necesitado le abrazaba, le consolaba, y no le dexaba ir hasta haber remediado enteramente su miseria. Si por casualidad encontraba» algun: pobre enfermo en el camino; le levantaba. con sumo-agasajo; le ayudaba:, y -sostenia; y si no podia andar , le ponia sobre sus hombros, y le llevaba al convento. Allí le disponia toda suerte de medicinas y regalos hasta que recobraba la salud, y se daba por muy contento y sa; tisfecho con besar los pies y abrazar muchas yeces:carita> tivamente á aquel pobre que tan vivamente le represen= taba al mismo Jesucristo. Compadecíase en extremo! de los leprosos , 4 quienes asistia y curaba con. mas esmero; besaba sus asquerosas llagas, y. muchas veces premió el cielo este fervor de su ardentísima caridad , sanando:mi- lagrosamente á aquellos infelices. Pero semejantes mara- villas se habian ya visto patentemente por todos, en con- MAYO. DIA XIII: ' 08% firmacion delo gratas que eran á Dios las limosnas: y:ob- sequios queséste:santo:Varon:empleaba:en el sócorro de los. menesterosos. ! Ñ pl Estaba el Santo empleado en el oficio de portero 'en el convento de Abrojos; y como: su corazon compasivo no:podia ver una necesidad sin. procurar: inmediatamente remediarla, era.tanto lo: que daba:de limosna que; llega- ton los religiosos á murmurarlo ,. y. solicitar:del guardian que pusiese oportuno remedio. Entre los muchos pobres, se señalaba por su.desolacion y su miseria una pobre viúda desamparada de todo «auxilio humano, y con la carga de tres hijos pequeñuelos, que aumentaban su dolor y suimiseria, Un dia vino esta pobre: á: pedir: limosna á la hora de comer: advirtieron todos los religiosos que estaban en el refectorio, que Regalado tomó con grande precipitacion muchos pedazos de pan y de carne, y echándolos en la falda: del hábito iba á salir hácia la portería. Entonces el prelado le mandó detener delante de' todos, y le dixo: Gran priesa llevais ; fray “Pedro; ¿qué es eso que teneis enla falda? Turbóse el Santo algun poco, conociendo el principio de donde nacia la pregun- ta; pero vuelto en sí, respondió: Padre, llevo rosas para darlas á una pobrecita que tiene de éllas necesidad. Mos= tradlas al «punto,, replicó el: guardian. Entonces el bend? to Religioso ,: Meno de un santo pudor y abrió la falda; y vieron tódos con admitacion convertidos en rosas los pedazos de carne y pan que éllos mismos habian' visto antes con sus ojos. Admiraron la bondad de Dios; que tan maravilloso se manifiesta en sus siervos : le dieron infini= tas gracias por un hecho tan milagroso, y vuelto'á él el prelado:, le dixo: 1d, Padre, enel: nombre. del Señor, y dad esas rosas á la pobre que las necesita; y no so= Zamente eso, sino dad cuanto fuere vuestra voluntad » que Para: eso nos lo concede liberalmente la «divina benef- cencid. . Una de las muchas gracias con: que le :adornó «el cielo en premio de su santa vida, fue: el donde pro- fecía , con el cuad decia de antemano los sucesos futu- Tos, y veía las cosas que estaban muy distantes de su presencia. Una noche estaba con sus religiosos can- tando los maytines, y concluidos mandó qne se vis- 286 AÑO CRISTIANO. tiésen;algunos¡ ¡ministros las:sagradas vestiduras, 1 pre2 cedidos de la cruz y el acetre. losollevó :4:1a> ribera: del rio Duero, que pasaba por alli cerca.: Admiraban los religiososuna determinacion tan extraña” por todas sus circunstancias; pero 4 poco de haber: llegado:4 la orilla del: rio.,¡cesaron sus dudas ,ry-creció su admiracion viendo venir | por el. rio:, ¡y -hácia la: parte en'que estaban,:el cadáver: de 'una muger/,. que por defender su castidad se habia precipitado en las aguas. Sacáronle , y le die= ron honrada «sepultura, alabando 4 Dios que tales cosas habia revelado :4:susSiervo ,.pues:el caso. era:imposible saberse - por'sningun; medio. humano. En. otra ocasion mandó ¡tocar: 4: comer, y que fuesen los religiosos al refectorio, no obstante que: el dispensero le habia certi= ficado de que ni un bocado de pan, ni de otra alguna vianda habia en el convento para aquel día. Pero apenas se sentaron , despues de bendecir: la mesa, cuando +lla= marón á:la portería, acudió el portero, y encontró 'una mula cargada de pan y.de otros comestibles; y habiéndo= los: conducido «al» refectorio , quiso. recogerla caballería para cuidarla; mas fue en vano, porque por varias dili- gencias que practicó para hallarla, jamás pudo encontrar rastro alguno, del camino que habia llevado, ni del que habia: traido. Sería cosa muy «prolixa .referir todos los porténtos «qué: obró:la divina Omnipotencia en: reco+ mendacion de la gran virtud de este Santo. Basta saber que ¡llegó 4 extenderse tanto su fama, que aun en las partes mas remotas se encomendaban las personas pias dosas 4. sus oraciones len los mayores conflictos, sin ue dexasen las mas veces de 'consegúir un éxito feliz. Fieno ya. de virtudes y merecimientos; macerado su cuerpo con indecibles penitencias; enriquecido: su 'es= píritu con los dones del Espíritu santo; hecho habi- tacion Y, templo de la gracia; habiendo gobernado con admirable rectitud y prudencia, y llevado hasta un esta- do de robustez y firmeza la reforma coménzada, quiso Dios llevarle á: gozar el premio debido á trabajos tan úti- les y gloriosos. ¿ E En el año de 1456, al principio de la Cuaresma, cayó en una enfermedad peligrosa, de la cual luego en= tendió que habia de morir. Contristíbanse sumamente MAYO.: DIA XII... 287: los religiosos por la pérdida: de un tan exemplar y. tam santo padre; solo: él estaba con-el rostro alegre, con= solándolos en'su justo dolor, y exhortándolos contínua: mente á la constancia en el rigor comenzado. «Uno de los accidentes:de:$u' enfermedad. era un hastío: á todo género de comida, «que le era:casi imposible tomar alí- mento. Deseoso el médico ; por elvamor y. veneración que le tenia, de encontrar alguna vianda que le fuese'gra- ta, le preguntó un dia si comeria una codorniz. Res- pondió el Santo que: sí; pero esta respuesta contristó mas.á todos, porque en aquel tiempo, era poco menos que imposible poder satisfacer «su apetito. Pero «Dios, que queria glorificar 4 su Siervo de diversas maneras, hizo que al salir el médico del convento se le: viniese á la mano úna, á quien acosaba el milano. Cogióla, y vino muy contento al Santo, lisonjeándose de que ya habia encontrado con que satisfacer su apetito, y pro- longar su vida. San Pedro tomó la: codorniz, y hacién- dola: muchas caricias, y componiéndola- las» plumillas que tenia empeluzadas, dixo: Preciosa avecita, Dios te ba librado de las uñas crueles de tu enemigo, “¿y será Tazon que mueras ahora en las:mias? no, de ninguna'ma= nera; anda, y alaba á aquél que te crió, y quete libró de la muerte; y-diciendo esto la echó 4 volar, admirando todos la dulzura de:su genio, y aquella generosidad: con que preferia la vida de una ave á su propia conveniencia. ntretanto. la enfermedad se iba agravando. de :modo, que conoció que estaba'su muerte muy cercana. Dispúe sose para élla' con el santo sacramento de la confesion, pidiendo perdon á'sus hermanos con muchas lágrimas de los defectos: que les pudiesen haber servido de escándalo Óó de: molestia. Despues recibió con suma devocion el santísimo: sacramento de la Eucaristía ; y queriendo los religiosos: administarle el de la Extrema Uncion ,.el San- to, que veía'con iguales ojos:lo presente quelo futuro, les mandó que esperasen á que viniese el obispo de Pa= lencia, que á la sazon era don Pedro de Castilla, so- rino del rey don: Pedro, 4 quien Dios habia movido Para que viniese á hacerle este último honor. El suceso acreditó. la verdad de la profecía; pues de allí 4 poco llegó el Obispo , y le administró la Extrema Un- 288 AÑO CRISTIANO: cion. Hecho: esto , mandó” á: sus religiosos que rodeasen la pobre cama en que yacía, y: rezasen: las: oraciones y salmos que para este fin tiene la Iglesia; y mientras éllos, anegados en fervor y lágrimas, recomendaban el alma á su sarito: Padre, éste levantó :las:¡manos. al» cielo, y diciendo : En tus:manos,, Señor, encomiendo mi espí= ritú y le entregó en manos de su Criador con suma tran= quilidad. Murió dia:g0.de marzo en el año dicho, y 4 los sesenta y seis de su edad; y. su cuerpo fue sepultado en el entierro comun de los demas religiosos , como: él lo habia pedido. con muchas ánsias antes de morir ,.re= celoso de que los religiosos quisiesen hacerle alguna dis. tincion. - , Pero Dios, 4 cuyo cargo está el cuidar de que sean honrados y venerados sus siervos, le ensalzó con tan- tos y tan estupendos milagros, que por su multitud. no permiten referirse aquí. Muchos que habian muerto vio= lentamente. ó de enfermedad, recibieron vida ¡poniendo sus cadáveres sobre su sepulcro. .Iguales beneficios reci- bieron ' coxos, mancos, ciegos, tullidos, apestados, he-= ridos, y enfermos de cualquiera peligrosa dolencia; de manera , que ninguno llegaba á implorar su proteccion:4 su sepiilcro, que se fuese-desconsolado. Un dia llegó: un pobre á pedir limosna al portero, el cual le dixo e no tenia' que darle. Fuese el pobre al sepulcro de san Pedro; oró así: ¡O santo Varon! Si tú vivieras Roy día, no saldria yo de aquí desconsolado y sin limosna. para morir= me-de hambre. Al decir esto, :¡ó misericordia de Dios! se abrió el sepulcro: y alargando el Santo la'mano:, «dió un pan á is PE que fué por todas partes prego- nando la maravilla. Á- este tenor eran tantas las que Dios obraba por su Siervo, que solamente en los seis meses primeros despues: de su muerte, se justificaron ciento y veinte y ocho milagros por deposicion de: las personas que fueron:á dar gracias, ó presentar sus votos por los be- neficios recibidos. Treinta y seis años permaneció el cuerpo de san Pe- dro en el lugar humilde en que habia sido enterrado; pero glorificado con gran copia de "milagros , por el gran concurso de gentes de todas gerarquías que con- currian á implorar su' patrocinio, y. Venerar sus reli- MAYO. DIA XTIL ogg vias. Reyes, príncipes, prelados, pueblos enteros se veian ER EA inblicando la santidad de san Pedro, y clamando porque su cuerpo fuese trasladado 4 mas de- cente sepulcro. Pero esto no se verificó hasta el año de 1492, dia 15 de mayo, en que habiéndose construido un magnífico sepulcro de alabastro, de órden de la reyna Isabel, en la capilla mayor, al lado del evangelio se desenterró el sagrado cadáver, y se trasladó allí con gran pompa y aparato , concurriendo á la procesion la misma Reyna, muchos obispos y grandes, y el clero y religio- sos de los lugares circunvecinos. Al tiempo de hacer la exhumacion, se hallaba presente la reyna Isabel, que á este efecto habia venido desde Granada despues de su conquista, dexando allá al Rey cuidando de la ciudad mientras élla daba gracias á Dios por la victoria. Sin em- bargo de que el lugar en que estaba sepultado era extre- mamente húmedo, hallaron el cuerpo entero é incorru p- to, en tanto grado, que se quedaron todos admirados. Y no solamente esto, sino que estaba blando y flexible, ex- halando un olor fragrantísimo que se difundió por el con- vento, y aun por los campos vecinos. Admirada la Rey- na de aquella maravilla, y deseosa de que el Rey su ma- rido la viese y alabase 4 Dios en sus santos, mandó que le cortasen una mano para enviársela por reliquia á su esposo. Executóse así, y salió la sangre tan fresca y en- carnada como si estuviera vivo; recogiéndola en lienzos que empaparon en élla, y que se conservan en el con= vento de Aguilera entre las mas preciosas reliquias. Con estos portentos creció la fama de su santidad tanto », Que hasta los reyes, príncipes, arzobispos, nuncios a postólicos, y. el rey Felipe 111. con su esposa Margarita de Austria, y el Príncipe heredero, fueron á visitar al Santo , € implo- Tar su favor en los sucesos calamitosos , Tecibiendo siem= pre los premios debidos 4 su fe y á tan piadosos actos de religion. No omitieron los religiosos diligencia alguna para justificar en la forma debida , tanto la veneración culto que tributaban los fieles 4 este gran Siervo de Dios, como los innumerables prodigios y milagros que por su intercesion hacia Dios cada dia; y hallando el santo padre Urbano VIII. que úno y Ótro correspondia á la informa cion quese hizo de sus heróicas virtudes, da declaró San= 296 AÑO CRISTIANO: mientos de su conciencia, proponiéndole una familia: deso: lada por los excesos de su criminal diversion. A esto se llega, que entre los jugadores nunca: dexa de haber rabia y desesperacion, y de consiguiente todos los desórdenes que á éllas se siguen. Las palabras: obscenas suelen pasar con el nombre de chistes y gracias: las blas- femias y maldiciones se tienen por desahogos tolerables en aquel que pierde: la buena fe padece: sus heridas cuan= . do se declara la suerte en favor de la avaricia: el temor, la esperanza , y mil afectos contrarios despedazan el cora= zon y envuelven el alma en un abismo de confusion y de delitos. Si pierdes, disipas los bienes que te. concedió el cielo para honesta manutencion de tu familia: reduces tal vez á tu inocente muger, y 4 tus tiernos hijos:á:una:es- trechez y miseria vergonzosa: descuidas entretanto de su educacion ,, y de la de tus criados: te pones en peligro e cometer mil ruindades y bastardías; y te quedas con el eterno pesar de haber aventurado á un ciego golpe de fortuna lo que ganaste con tantos cuidados. sudores y. fa- tigas. Si ganas, eres ocasion de producir en otra familia estos mismos males: luego de cualquiera manera, el jue- go en que aventures sumas considerables, no solamente es peligroso , sino que es ilícito, es injusto, es extcrable. Igual juicio se puede hacer, sin peligro de .engañarse mucho, de aquellas diversiones conocidas con el nombre de festines. ¡ Dios inmortal, cuántos desórdenes, cuántos ex- cesos , cuántas abominaciones y delitos en lo que se repu- ta por una diversion! ¿Acaso pretenderás engañarte di- ciendo que tú no vas allí por ningun fin torcido , y que la caridad te enseña que debes juzgar lo mismo de tu próxi mo? Pero esto no es otra cosa que una ilusion especiosa con que se procuran dorar los excesos de las pasiones, Atiende sino á las obras de cada uno , y juzga despues de los fines que pudieron proponerse antes de executarlas, ¿No procura toda muger presentarse con los adornos que mas hagan resaltar su natural hermosura ? ¿ no se emplean con profusion caudales, tiempo, artificios, y cuanto tiene la naturaleza de precioso para lograr este efecto ? ¿Log hombres, por su parte, no se previenen solícitos de todos los atractivos que conocen pueden hacer impresion en los corazones débiles ? ¿Cada persona no es un objeto: de es- MAYO. DIA XIL* 207 cándalo , que se tiene por inútil cuando no ha logrado en- redar en sus lazos alguna dé: las. almas EN tuvieron la desgracia de asistir á tan inicua asamblea ? ¿ no se ve pal- pablemente andar por toda -la sala del festin la” palabra obscena, la vista provocativa, la accion: torpe , el movi- miento, lúbrico,, larisa descompuesta , la chanza: licencio- sa , la solicitacion , la muriuracion, la deshonestidad , y todos los monstruos del abismo? No se puede negar esto, ni que el festin es el medio mas Oportuno de que se vale el comun enemigo para dar en tierra con aquella virtud que no pudo: derribar de. otro modo. En esta materia sa- be que obran de.concierto com:él todos los cristianos: Úúnos ensanchando el evangelio. para hacer que permita un gé- nero de divertimientos, en que peligran las almas; ótros persuadiéndose neciamente á que los consejos de los pa- dres espirituales, y las amenazas de los ministros de Dios, nacen mas de la:severidad de su genio, que de los pre- ceptos de la moral: Ótros :excitando , Ótros solicitando, ótros consintiendo que la matrona: honrada > y-lalinex- perta doncella vayan á poner su inocencia en un mani- fiesto peligro: y todos, finalmente, contemporizando con los designios de aquel infernal dragon, qúe segun la ex= presion de san Pedro, anda continuamente al rededor de Rosotros con deseos de devorarnos. En vista de estos da- ños tan atroces ,!¿ podrá: un: cristiano aventurar en tales diversiones un alma que le costó á Jesucristo verter toda Su sangre, y morir en una cruz el redimirla ? JACULATORIAS. Letabor et exultabo inte, psallam nómini tuo , Altissime. Salm. 9. E ; ¡O altísimo y amabilísimo Dios mio! mis complacencias y regocijos serán siempre en ti, y en ensalzar tu santo nombre. Non sedi in concilio Judentium, quoniam: comminatione ye= Plesti me. Jerem. 15. Movidó , Señor, de tus justas amenazas , ni me senté, ni me sentaré jamás á la mesa de los que. consumen en jue- gos ilícitos el tiempo destinado por vos 4 labrar la'co- TOna de la bienayenturanza, 298 AÑO: CRISTIANO: OSaSB9 IU TO susi -PROPOSITOS. Las honestas y moderadas recreaciones “no están pro= hibidasimi por: el evangelio /inioporcninguna' otra>ley divina, nt humana.. No: hay: teólogo ¡tan severo, queno admita: la:viritud Manada enla: filosofía. moral entrapes lia, la cualo conserva un medio: éntreola vida demasiaz damente triste y. austéra yy «aquella: queno es otra.co- sa que una contínua sucesion «de diversiones y alegrías; de manera , que el oficio de esta virtud eso arreglar -los " divertimientos: y recreaciones. «según: las »reglas “de la honestidad , «y los: dictámenes de la razon. Dios: muestro Señor, que conoce perfectamente muestra flaqueza , como que es una de las penas que impuso 4 la primera trans- gresion, sabe queno somos: capaces de estar siempre en un no interrumpido trabajo. Su misericordia se apiadó de nuestra miseria, concediéndonos algun tiempo para em= plearle en desahogarnos del:pasado trabajo: , reparar las fuerzas perdidas., y cobrar nuevo: vigor para los exerci- cios futuros. De aquí nace la consecuencia de que las ho- nestas recreaciones nos son lícitas por la ley de la necesiz dad, que es la suprema:entre todas las leyes. 00000010 Pero de esto mismo:se deduce tambien, que :el:mole, el ocioso, el que sigue continuamente: los: usos: y 'cos- tumbres del mundo, ya estando ¡perpétuamente en una vergonzosa inacción, ó ya empleando su: vida en: jue- gos, festines y espectáculos, no puede lícitamente con- sumir tiempo alguno en divertirse; /y de consiguiente, cada diversion para éste, aunque élla' por sí sea inocen= te , es pecaminosa. La razon es manifiesta; pues siendo las diversiones , segun santo Tomas, una especie de me- dicina concedida únicamente para reparar las fuerzas pers didas con el trabajo, es claro que no puede, ni debe tomarla el que de ninguna manera puede reputarse por enfermo de esta clase, puesto que siempre está ocioso. Y así, aun el uso de las diversiones lícitas le es noci- vo é ilícito, “por causa de que su intencion está contíz nuamente dañada. Se infiere igualmente, que las diver- siones peligrosas aunque ¡puedan reparar las fuerzas real- mente perdidas en el trabajo., no son-lícitas. vorauepo- MAYO: DIA XII 299 uemen peligro: la salud: del «almas que:debe preferirse: á la ¡misma vida. Ultimamente,,se infiére que toda: diver= sion que es. contraria á su fin, Ó por su naturaleza ,'Ó por sus circunstancias; esto es, que está prohibida por las leyes ,. como los juegos de embite-, Úú otros seme- jantes, Ó que, por. el exceso: de la ¡cantidad que se aven= tura, por bin pérdida de tiempo , por: el descuido de las obligaciones, por los, peligros:ó escándalos, llega 4 ser frecuentemente nociva á la conciencia , no es de ningu= na manera lícita. j Padres y madres de familias, que no contentos con la ruina que causais en vosotros mismos, y con descui- dar de la “educacion santa de wuestros hijos y criados, exponeis la inocencia y suerte de unas jóvenes inexper- tas, conduciéndolas á los festines á que sean el cebo de las ¡insolentes miradas; y. 4 que, por su parte sientan en el tierno pecho todo»el fuego de la vanidad y dela :oncupiscencia, volved sobre vosotros. mismos; y ya que -10 tengais ¡piedad de «vuestras almas, tenedla 4 lo me- a0s «de aquellas inocentes, «que perecen las mas “veces; no'tanto poz exceso de malicia, como por defecto de instruccion y de experiencia. Todos los hijos se persuaden á que caminan seguros siguiendo los consejos y. exemplos decsus padres: por tanto, éstos serán responsables de sus - Nicios y. deslices:; las: madres de familia habrán de dar cuenta á Dios , no solo de los escándalos que ocasionaron <con la: vanidad propia , sino de los que causan sus hijas, «de quienes son-directoras y maestras, OSB9vET9 5h >b.Y come 151 j FIRARASA CARTA DIA CATORCE. ss ess E San Bonifacio , mártir. Ha. el fin del tercer siglo en el imperio de Gale- Tio Máximo se:admiró. en la Iglesia una de aquellas ex- 300 AÑO CRISTIANO. traordinárias conversiones/qle obrá algunas veces la ma- no poderosa del Señor para animar la confianza delos pecadores , y para descubrir al mismo tiempo 4 los hom= bres los tesoros de sus misericordias. Habia en Roma una dama jóven ,- noble, rica y poderosa, llamada Aglae , hija de Acacio, que habia si do proconsul, 'y de familia'senatoria, tan entregada al fausto y á la vanidad, que solia dar al pueblo juegos públicos, cuyos gastos costeaba. élla misma. Era 4 la verdad cristiana , pero desacreditaba el nombre y la profesion con «su desreglada vida. Ocupada «toda del espíritu del mundo, se entregaba: totalmente á las diver= siones , hasta tocar la raya) de la disolucion ,con grande escándalo de todos los fieles. Tenía cometcio ilícito con su mismo mayordomo ,.jó= ven de bella disposicion, pero dado al vino y. 4 todos los demas desórdenes. Llamábase Bonifacio, y /aunque era tambien: cristiano , lo era solo de nombre y deshonran- do la profesion, igualmente que-su ama, por la disolu- cion de sus costumbres. En medio de estos defectos ;:se notaban en él tres buenas prendas: compasion de los mi= serables , caridad con los pobres, y hospitalidad con los extrangeros. ] 18 99 E Habia mucho tiempo que traia:una vida tan desor= denada , cuando el Dios'de las misericordias' mudó su corazon con la conversion de la misma que le: habia pervertido. Movida Aglae deuna. poderosa gracia 'inte= rior, abrió los ojos. pata. conocer «sus desórdenes, y es- pantada con la vista del número y de la gravedad de sus pecados , despedazado-el corazon.de dolor, resolvió aplacar la ira de Dios con sus limosnas, y con una pron= ta penitencia, By ir A la conversion de Aglae se siguió inmediatamente la de Bonifacio , y ambos repararon con ventajas el escán- dalo que habian dado 4 los fieles, con la mudanza de su vida y con: sus grandes exemplos., Comenzó Aglae haciendo á Dios un generoso sacrificio de todas sus ga= las y sus joyas; prohibióse todo género de diversiones, y se retiró para siempre de todas las concurrencias mun- danas. A las antiguas diversiones ilícitas sucedió: el ayu- no»,.la oracion ,: el cilicio y otras muchas «penitencias; / MAYO. DIA -XHI. Sor y procurando rescatar suspecados'con sus limosnas, se sepultó en un profundo retiro , determinada á pasar lo restante de su vida entre gemidos y llantos. Por su par= te Bonifacio mo omitia medio alguno para: ser fiel 4 la gracia, dando cada dia nuevas pruebas de la sinceridad de su conversion. A Noticiosa: Aglae de que el emperador Galerio Má- ximo continuaba en el Oriente la persecucion contra los cristianos , que habia cesado en Roma: despues de al- gunos años , y «que cada dia sellaba la fe con su sangre algun generososconfesor de Jesucristo, llamó: á Boni- facio , y le dixo con lágrimas en los ojos: Bien- sabes la necesidad que tú y yo tenemos de solicitar la protec= cion de los santos mártires, tan poderosa con el Señor. He oido decir, que todos los que sirven d los santos que com- baten por Jesucristo, merecen que los mismos santos ¡n= tercedan por éllos en el tribunal del supremo Juez; la per= secucion es cada dia mas furiosa en el Oriente; todos los dias se hacen nuevos mártires; vé, pues, y tráeme algunas reliquias; haz cuanto puedas para conducirme el cuerpo de algun mártir, que yo le recibiré con veneración, y fabri- caré en su'honor: un oratorio, Muy gustoso Bonifacio con semejante comision , dis- puso un magnifico tren para partir á desempeñarla: tomó Una gran cantidad de dinero, así para comprar los Cuerpos de los mártires , como para socorrer á los sier- vos de Dios que estaban en las cárceles, y para hacer cuantiosas limosnas á los pobres. Prevenidos , pues, do- ce caballos, tres literas , y diversos aromas para embal- samar los santos cuerpos , partió para la Cilicia. Al des- pedirse de su ama, la dixo coma por chanza : Señora, vos me enviais d que os trayga el=cuerpo de. algun már- tir + si Dios me hiciera la. gracia:de:que diese mi vida por la fe, y os traxeran mi cuerpo, 3 le:tendríais por reliquia? Bonifacio, le respondió Aglae, ya no es tiempo de gracias; la corona del martirio no se hizo para:tan grandes pecado- Tes; procura no desmerecer traerme el santo depósito que te encargo, y hacerte digno de la proteccion del santo, cu- Yas reliquias me conduxeres, ! Hicieron estas palabras grande impresion en nuestro Santo. Prohibióse la carne-y el: vino por todo el tiem= 3o2 ¿AÑOS CRISTIANO, po del viage; y juntando £:esta abstinencia la:contínua oracion que hacia á Dios, y á las dolorosas lágrimas de contricion que derramaba , ¡se iba disponiendo para la co= rona del martirio. ES OLLSm sbImo 6h : Luego que llegó 4'Tarso-de Cilicia despachó, al: me- son el equipage y. los criados, él se fue en busca de algunos «Cristianós dela ciudad. para: saber lo que: en élla pasaba. Muy. presto le informaron sus mismos ojos; porque habiendo llegado á una gran plaza,>vió en élla atormentar, 4 los:santos mártires, que eran, en número de veinte. Unos estaban colgados «cabezayabaxo, inmedia= tos á una hoguera encendida; ótros extendidos en cua= tro palos, y horriblemente despedazados; éstos descuar= tizados ; aquéllos enclavados , aserrados, empalados.'azo= tados., casi espirando 4 la violencia de los golpes, y.tan cruelmente atormentados, que causaban horror 4 los cir= cunstantes, aunque por: la. mayor parte erán paganos. Encendido Bonifacio, 4 vistade este espectáculo, en un nuevo deseo del martirio, y animado de mayor alien= to, lleno de confianza enla misericordia de aquel Se- for que le daba tanto. espíritu , rompe por la muchedum- bre, se acerca á los santos mártires, les abraza, besa tier= namente sus heridas, y grita con esfuerzo fervoroso: Gran- de es el Dios de los cristianos; poderoso.es el Dios 4 quien adoran estos santos mártires, y por cuya gloria tienen la dicha de derramar su sangre. Siervos de Dios , héroes cris- tianos yyo'05 suplico que rogueis d Fesucristo por mí, y me consigais Ta. gracia, aunque soy tan grande pecador , de que tenga parte en vuestros combates yen vuestro triun= fo. Arrojándose despues 4: los pies de los generosos con- fesores , besaba sus cadenas; y levantando la voz, los decia : Buen ánimo , mártires de fesucristo, combatid por aquel que combate-con vosotros; confundid 4 todo *el: ina ferno con'vuestra fe y con.vuestra constancia; pocos mo= mentos 05 restan que «padecer; el combate es. corto, el pre- mio es inmenso , es eterno. El gobernador Simplicio , que estaba presente, habien= do advertido loque pasaba, dió órden para que le tra= xesen á su tribunal, y le preguntó quién era, y. qué ueria decir aquella especie de entusiasmo. Yo soy eris- tiano, respondió Bonifacio con tono intrépido y firme, MAYO. DIA: XT. 303 y tengo'envidia á:los bienaventurados mártires que: lo- gran la fortuna de derramar su sangre por un Dios, que hecho hombre ¿para redimirnos , dió primero su sangre y su vida por nosotros. Admirado el aa de aquella intrepidez, le preguntó: ¿Cómo te llamas? Ya te:lo he dicho ,: respondió ¿el Santo: llámome- cristia= no; pero si quieres saber mi nombre vulgar ,mellamo Bonifacio. Muy 'osado- eres, replicó el Gobernador, pues me vienes 4 insultar al pie de mi tribunal, y á: vista de los suplicios. Ahí tienes un altar, para que aquéllos de tu religion que quisieren librarse de éllos,, sacrifi- quen á los dioses. Sacrifica tú al instante al gran Júpi- ter , ¡porque sino, voy 4 dar órden: para que seas ator- mentado de mil maneras. Puedes hacer de mí lo que quisieres, respondió el Santo ; pues ya te he dicho re- petidas veces que soy cristiano, y no tengo de: ofrecer sacrificio: 4 los infames demonios. Irritado furiosamente el Gobernador con esta respuesta, le mandó apalear has- ta que moliesen los huesos, y haciendo aguzar unas pe- queñas' estácas , :ordenó! quese las 'hincasen entre las uñas. Era el dolor vivo: y agudo, pero el Santo le to- leró con'un semblante risueño. Juzgando Simplicio que le insultaba con: aquella alegre sérenidad , diá órden para que levechasen entlai boca plomo derretido. Persuadido Bonifacio: 4: quer este tormento: le quitaría sel: uso' de la léngua, quiso. prevenirle para consagrar:á Dios el últi- mo exercicio deélla; y levantando los ojos al cielo, hizo esta devota oracion. : Yo. te doy gracias, Señor mio Jesucristo, porque te dignaste aceptar el sacrificio que te hice" de mi vida: ven, Señor, en: socorro de tu siervo, perdónale todas: sus malda- des; seanpurgadas con: su sangres:y strvame la muerte en lugar de penitencia. Fortificame con tu gracia, y no per= mitas que me venzan los tormentos. Acabada esta oracion, se volvió 4 los ótros: mártires , y. con yoz alta los dixo: Yo os. suplico, siervos de Jesucristo , que rogueis á Dios por mí. Todos' los santos mártires se encomendaron tam- bien en sus oraciones. Enternecióse el pueblo á vista de este espectáculo , y Bonifacio comenzó á'clámar á voz en grito: ¡0 qué grande es el Dios de los cristianos! No hay otro Dios; el Dios de los mártires es el único Dios ver- 304 AÑO CRISTIANO. dadero. Fesucristo, Hijo de Dios, salvadnos; todos: oreoz mos en vos ; tened misericordia de nosotros. A este tiempo el pueblo echó por tierra el altar, y comenzó á arrojar piedras contra el Gobernador, que se vió precisado á reti- rarse y 4 esconderse hasta que se apaciguase la sedicion. El Santo fue conducido á la cárcel, y el dia siguiente, «hallándole el juez-tan firme y tan intrépido como «el antecedente, mandó que le echasen en una' caldera de pez y aceyte hirviendo. Hizo el santo Mártir la señal de la cruz sobre élla, y reventando la' caldera por todas pues » Salieron torrentes de pez derretida, que abrasa- an á los circunstantes. Espantado el Gobernador del po- der de Jesucristo, mandó que le cortasen la cabeza. Así purgó Bonifacio las culpas de su vida pasada, derraman- do su sangre por Jesucristo. A su muerte, que sucedió el dia 14:de mayo, se siguió inmediatamente un gran temblor de tierra, que atemorizó á los gentiles, y: mu- chos se convirtieron, En este tiempo los compañeros y. criados de Boni- facio, ignorantes de lo que habia pasado, inquietos y cuidadosos, viendo que despues de dos dias no habia parecido en la posada , le andaban buscando por todas partes; y aun algunos se adelantaron á juzgar que es- taria sin duda en alguna casa de juego, Ó quizá en otra peor. Como andaban preguntando por un extrangero , re- cien venido de Roma, de mediano talle, robusto, de pelo blondo y rizado, con una capa roxa , encontraron con el hermano del carcelero, que por las señas, le dixo era sin duda úno que habian preso por cristiano, y dos dias antes le habian cortado la cabeza. ¿ No nos harás gusto de enseñarnos el cuerpo ? le dixeron éllos. Y-él los respondió : No teneis mas que seguirme, pues en el are- nal le hallarémos. Apénas le reconocieron, cuando llenos de admira- cion, de gozo y de arrepentimiento de los malos jui- cios que habian hecho, se arrojaron á sus pies , des- haciéndose en lágrimas. Entónces- la cabeza del santo Mártir, con un prodigio verdaderamente extraordina- rio, abrió los ojos, mirándolos á todos con una hala- giieña sonrisa, los llenó de compuncion y de consue- lo, Despues de haber cumplido con su devocion , pidie- .MAYO DÍA XIV, 805 ron ial oficial que los dexase: llevar: el santo cuerpo; y lo consiguieron mediante quinientos escudos de oro que le dieron por él. Embalsamáronle , y envolviéronle en ricas preciosas telas , y metiéndole eh una litera , tomaron la vuelta de Roma, io cesando de alabar :4 Diós por el di- choso'fin del santo Mártir 20 y. e ods -“Aveste tiempo, hallándose Aglae en oracion, oyó una voz del cielo, que la dixo: El que antes:era criado tuyo, Ja es hermano nuestro ; recíbele como á tu Señor y colo> cale dignamente, porque singularmente dá su tntercesion. de- berás que Dios te perdone tus pecados: Levantóse pronta= mente ,-y saltando:su corazon de:alegría , rindió mil gra= cias á Dios por la misericordia que habia hecho con su siervo. Rogó á algunos clérigos que la acompañasen, y sa- lió á recibir las santas reliquias, cantando devotas Ora- ciones:«por el camino, todos.con velas en lás manos y con prevencion: de:aromas. Apenas habjan-andado un cuarto de legua, cuando llegó:el cuerpo, del santo. Mártir. No se' puede explicar:la yeneracion y las lágrimas de gozo con que fue recibido. Enterráronle en un:terreno que era posesion:de: Aglae, y allí mismo ésta hizo ¡levantar un magníficos sepulcro, y algunos años despues mandó: fa= bricarsun oratorio; Renunció: enteramente al mundo , rez partió'sustbienes entre los pobres ,, dió libertad 4'sus es- clavos; y no teniendo consigo mas que algunas doscellas que laservian,. dispuso que la hiciesen una ermita junto á:laicapilla:del:santo Mártir, donde vivió todavía: trece años entregada á los:mas exemplares exercicios de deva- cion', y: murió santamente, declarando el Señor la ,Santi= dad de su'Sierva con: muchos milagros. | -103_9 4 Ñ d La misa es en honra del Santo, y la oracion la que sigue, Day quesumus , Omnipotens Cóoncédenos, 6 Dios omn'potente, "Deus, ur quí 'beatt Bonifacii” que los que celebramos la fest vi- mariyris tuz solemnia' cólimus, dad de'tu bienaventurado mártir ejús apud te intercessionibus ad- Bon'facio , Seamos ayudados con juvemur : Per Dominum nostrum sw intercesion; Por nuestro Señor Fesum Christums. Jesucristo... 312 AÑO CRISTIANO. (Joarn. 15.). Es precisorprodúcir:mas: que: flotes:y hójasj no basta esto,.es: menester que hasta: los mismos frutos vengan¡en sazon, Tiénese la. fe; ¿pero laférsin'óbrás:de qué sirve? Estas son las quese llamahofíttos; ¿Has) negós ciado:al «doble con los talentos: ue: has crecibido?:¿ has llevado frutos dignos de peniteniciati¿son tus dias verdade: ramente llenos? Has sido prevenido:«con inil «bendiciones; teha socorrido Dios con grandesáuxilios), has recibido.de ' su liberalidad singulares gracias ;:3qué fruto:ha produci- do tódo esto? ¿qué reforma;de. costumbres? ¡¿quél aumento: de:fervor?, Ep ternura de devocion?..Acuérdate:que: fue castigado aquel siervo que: no: negoció: con; el taleáto, sin valerle el haberle conservado'intacto. Una vida infructúo: sa:é inútil siempre:es digna de:reptension.:: Ich Lib: . 4 2. Hay: frutos de diferentes especies; 0 bay varias cali dades de¡frutos. Unos siempre estan:werdes, y:jamás maz duran; ótros son ásperos y :de gusto desabrido;otfosléstan roidos 6)carcomidos; y “algunos hay: queno; tienerirmas que un lindo color; una bella apariencia. Ten presénte que las obras de mayor edificacion se.corrompen muchas veces por:un motivo bastardo. El secreto:orgullo'suelesserua gu- sano' que:roe la mayor parte de das buenas obras; Son n= geniosas:las pasiones, y saben disfrazafse con mucho rar= te. Suélese tener por zelo lo que muchas veces noes: mas que viveza ó vivacidad de genio; 6 una actividad natural en que tíene mucha parte la vanidad', aunque parezca seri virla de motivo la mayor gloria de Dios, y el deseo de la salvacion de las almas. Es menester: que: nuestros ftutos sean de sazon para estar maduros'jquiero.decir:; que:las virtudes que practicamos sean propias de nuestro estado. Una muger casada, y madre de familia, que todo el dia quisiera estarse en la iglesia , desagradatía, mucho. 4 «Dios, al mismo tiempo que le agrada mucho una religiosa.que qe pasa en élla la mayor parte' de la vida, Considera bieñí e qué calidad son las buenas obras.que practicas; cuáles los motivos, y cuáles los frutos, nosea; que tus devociones te hagan mas enfadoso y mas intratable. Personas hay que nunca se muestran de peor humor, que cúando han estado largas horas:en la iglesia. ¿Y.cuántas haypqueosplo trabas jan por bién:parecer/al mundo? Su: vida es laboriosa, pero infructuosa para la eternidad, ¿Eres tú de esté carácter? 0 MAYO. DIA XV. 813 O E 0 DIA QUINCE. San Isidro ,. labrador. tas, que por:su condicion fue un pobre labra= dor, y por su santidad ya es patrono de la corte de Ma- drid, «y ¡protector de toda España , nació hácia el fin del siglo undécimo. Su nacimiento fue en Madrid, de padres humildes, pero temerosos de Dios, que pusieron al niño el nombre de Isidro ó Isidoro, por la devocion que tenian con san Isidoro, arzobispo de:Sevilla. La:humildad de su familia nos. ha ocultado el conocimiento de las particula= ridades de su niñez. Todo lo que sabemos de élla es, que casi desde la cuna fue prevenido con las mas dulces ben- diciones: del Señor, tan inclinado desde luego á la virtud, que jamás perdió el candor de la primera inocencia. Enseñado del Espíritu santo, aun mas que de los-hom= bres!; formó. tan' elevado y. tan claro concepto de la san tidad :de ¡nuestra religion; tomó tal gusto;á'sus verdades, y practicó todas sus máximas con tanta exáctitud , que sú vida fue modelo de perfeccion cristiana 4:todos los es- tados, «y. su virtud enla condicion-humilde de labrador admitó4-la: villa de Madrid. 90:00: sl - ¡Habiéndose casado con una virtuosa doncella, que se llamaba María, le inspiró desde luego su misma devocion y. sus piadosas máximas; haciendo ésta tantos progresos en la virtud, que tambien es venerada como santa, El úni- co'hijo que tuvieron por fruto del matrimonio, imitó la piedad:de sus santos padres, que le dexaron por herencia la: posesión de sus admirables exemplos. -- Reconociendo san Isidro las virtuosas inclinaciones de su santa muger, la propuso que en adelante habian de vi- vir.como:hermano y hermana, 4 lo que se obligaron ¡con voto; ¡yo desde entonces: fueron «cada dia' mas a undantes los-favores qué recibieron del cielo aquellos dos castos es- PosOsii cla ¿810 139 , ; dd 314 ANO CRISTIANO. Como se vió precisado 4 mantenerse á sí y á su corta familia con el trabajo de sus manos, entró '¿ servircon un vecino de Madrid, llamado Iban de Vargas, obligán- dose á cultivarle_las tierras (y las Hergdades, mediarte el salario en que se PONCE La nueva obligacion no le estorbó para gastar el tiempo que antes en sus diarias de- vociones. Madrugaba' por las mañanas mucho antes de la hora destinada para salir al campo; visitaba algunas igle- sias , y particularmente la de nuestra señora de Atocha; donde oia misa cada dia, y haciacon fervor sus'acostuna bradas!oraciones,9b onownq eo 0 brbitose 02108 1.10 : No faltaron muchos 'que, censuraron sudevocion.. Co+ mo estaba asalariado, hubo:algunos quele:acusaron 4 su amo de que en lugar de ffse al campo muy de mañana; como era de su obligacion.,.se andaba visitando iglesias; dexando la tierra 'sin cultivo; y que así estaba manteniendo ¿un hipócrita 'ó:4 un simple. Exáminó Iban de Vargas lo que le decian, y hallándose ser cierto: que su criado:iba todos los dias 4 hacer oracion á muchas iglesias, se persua= dió 4 que sus tierras no podian menos de padecer detri- mento, por una devocion imprudente que quitaba:á las laboreslas mejores horas del dia. Teniendo por-seguro el sorprenderle, fue'una mañana al campo, lleno de cólera; po uedó admirado cuando á bastante distancia descu= rió dos pares de bueyes, extraordinariamente blancosí ue estaban arando á los dos lados de su criado. El ánsia e saber lo que era'le 'hizo acelerar el paso; ¡pero «luego que se acercó, desaparecierón los bueyes. Ya: se le habia templado la cólera con lo:que habia visto ; pero'efetien- do el deseo de saber lo que era, saludó 4 su buen ériado con mucho cariño, y le dixo con el mayor agrado : £si- dro, dime con ingenuidad, ¿quiénes eran los dos que estaa ban arando contigo, y desaparecieron luego que yo me acer= qué? Yo, Señor , respondió el Santo, no: sé que me ayude otro que Dios, á quien invoco cuando me pongo al trabajo, y no le pierdo de vista en todo el día. Comprendió enton- ces Iban lo que significaba la vision; y conociendo tam= bien la'santidad de su criado , le exhortó: 4:que prosiguies seen sus diarias devociones , y. mas cuando réconocióque en' todo el término no habia tierras mejores laboreadas/que las suyas, ni que prometiesen cosecha mas abundante, MAYO. DIA XV. 315 Habia recibido. Isidro un don de oracion tan: elevado, que su ofacion era ¡una contínua: contemplación. Estando unidia en la iglesia de la Magdalena , le vinieron á decir que acudiese prontamente á socorrer á su jumentillo, por- que le:iba siguiendo: un lobo; prosiguió tranquilamente en su.oracion;+y salierido despues dela iglesia, balló al ju- mentó paciendo enel prado, y al lobo. muerto 4 sus pies. La devocion que profesaba á-la santísima Virgen, pa= recia habersé-anticipado al uso de la razon. El:4ve Ma- ría era la oracion de su cariño, y cuando hablaba de la Madre de Dios parecia enagenarse, mostrando bien los tér= minos en que se explicaba lo tierno y lo encendido de su amor. 38] Su caridad con los pobres era extrema, teniéndose 4 milagro las muchas limosnas que hacia ; y con efecto hi- zo Dios muchos prodigios para acreditar su liberalidad y su confianza. Habiendo distribuido un dia á los pobres to- do lo'que habia:en casa, llegó despues úno, á quien no le sufriael corazon:á Isidro el dexar de darle limosna. Buscóla su santa muger con la:mayor diligencia, y no ha= biéndola hallado , declaró á sú marido que era imposible socorrer aquel pobre. No tienes confianza, la dixo el San- to, anda, vuelve á4 buscar con mas fe, y encontrarás que dar. El suceso acreditó la: profecía; porque de repente se halló la¡casa lNena:de una milagrosa abundancia: Concu- Brió un!grani¡número de pobres, y la santa: muger cono=- ps la virtud quetiene la caridad para hacer eficaz la con- anza. y : Norsolo autorizaba Dios la: caridad de Isidro con los pobres: tambien:hacia: milagros para acreditar su compa= sion con los animales. Yendo un dia 4 moler trigo, y 'es- tando:el campo cubierto de nieve, reparó en un/árbol gran multitud de páxaros que se estaban muriendo de ham- bre; compadecióse de éllos, y apartando la nieve con sus manos, descubrió un buen pedazo de tierra, y echó en élla una gran porcion de trigo , diciendo con su acostum= brada sencillez y apacibilidad: Paxaritos , comed, que pa- raitodos'da Dios: abundantemente. Un amigo suyo que le acompañaba hizo burla de su simplicidad , y le tuvo por un: tonto, pero salió presto de su error; pues llegando al molino, 'vió que los costales de Isidro estaban mas llenos 316 AÑO CRISTIANO. que antes-de haberlos. derramado, y: el! mismo maligno censor fue despues el:pregonero: de testa maravilla. : , La buena' economía con que gobernaba su: casa, 'jun= to con la frugalidad y templanza con que vivia, no solo le pusieron en estado de no padecer necesidad, sino! que le dieron con que hacer limosna á:1los pobres: todos los dias. Nunca dexó:de socorrerlos por miedo de que le fal- tase; y habiendo inspirado 4 su muger: la misma confian- za en Dios, el. mismo:amor á los pobres.,'y el mismo: des= asimiento de los bienes y conveniencias de la vida , la hi- zo compañera de sus buenas obras, y perfecta imitadora de sus heróicas virtudes. 21: Así vivia Isidro en aquella humilde obscuridad ,des= conocido de los grandes del mundo, confundido con: los pobres labradores, y contado en el número de los:que 'se llaman desgraciados de la fortuna , cuando quiso Dios: re= compensar la inocencia , la devocion y la caridad de su Siervo, y confundir el fausto y el aparente esplendor de las grandezas humanas con los honores que le 'tenia pre= venidos para despues:de su muerte: Sintiéndose acometido de una grave enfermedad , co: noció anticipadamente el dichoso dia en que Dios queria terminar la carrera de sus trabajos. Preparóse con nue= vo fervor para:aquella última hora; su semblante siem= pre apacible y risueño, su devocion mas tierna que nún ca, su apacibilidad y su paciencia daban nuevo lustre; 4 su santidad. Recibió los sacramentos con tanta devocion, que admiró y sacó lágrimas de ternura á todos los.que le asistieron en la última agonía; en fin, abrasado del amor de Dios, lleno de virtudes y colmado de: merecimientos, murió el dia: 15 de mayo:del año 1130,de edad:de casí cincuenta y cinco años, como quieren ¡únos, Ó de 'sesénta; como afirman ótros. : . im Luego que espiró manifestó Dios la gloria de su Sier= vo con gran número de milagros, que hicieron glorio- so y célebre su sepulcro por toda España. Con:todo eso, por espacio de cuarenta años estuvo enterrado el santó cuerpo sin alguna distincion en el cementerio de la parro- uía de san Ándres de Madrid, hasta-que creciendo cada dia el número de los que venian á implorar su «interce- sion , quiso: Dios glorificarle, sacándolede aquella hu= MAYO. DIA XV. 317 milde sepultura , y haciéndole despues glorioso por toda! la imonarquía.i0 > ES! : Aparecióse en sueños. san Isidro 4/un conocido suyo, y le dixo que hiciese sacar su cuerpo del cementerio de san Andres, y que se colocase en lugar mas decente den= tro de la misma iglesia. Habiéndose descuidado éste en hacerlo 6. por timidez Ó por desconfianza, al punto fue castigado con una:grave enfermedad, de que no sanó has- ta el mismo dia en que se hizo la translacion del santa cuerpo. Aparecióse el Santo á una virtuosa señora, y és- ta fue mas obediente. Dió cuenta al clero y á la justicia; hízose una procesion al cementerio,y al primer golpe de azadon se tocaron por sí mismas las.campanas de san An- dres , sin dexar de, tocarse/hasta que se acabó la ceremo- nia. A este milagro, de que fue testigo toda la villa, se siguió la vista de ótro no menos admirable , que subsiste aun el dia de hoy. Habiendo estado el santo cuerpo ente- rrado/en el cementerio por espacio de cuarenta años, se halló tan entero y tan fresco: como si.estuviera vivo. Ex- halaba una suavísima fragrancia , que se dexó percibir de todos los asistentes, y no. pudieron reprimir las lágrimas causadas. de la ternura y de la devocion. Envolvióse el santo cuerpo.en: preciosas telas, y encerrado en una caxa nueva, fue solemnemente trasladado:4 la iglesia de san Andres, donde, despues de mas de. 580 años se conserva tan flexible, tan-entero , y con el color tan natural como el mismo-djia en que se id esta preciosa reliquia. El tiempo que ha pasado desde aquella translacion hasta ahora'ha sido una contínua série de milagros que ha obrado el Señor por: la intercesion de san Isidro; lo que obligó: al papa Paulo V. despues de las informacio-= nes y solemnidades acostumbradas, á publicar la bula de su beatificacion el año de 1619; permitiendo se celebrase todos los años la fiesta del Santo en los dominios del rey de España Felipe HI., que solicitaba con el mayor esfuer- zo se:abreviase cuanto antes esta beatificacion , y recibió prontamente el premio: de su zelo. Volviendo de Lisboa cayótan peligrosamente enfermo en Casarrubios del Mon- te, que los médicos llegaron á desconfiar de su vida. Ex- perimentándose inútiles todos los remedios ,;se recurrió á la. intercesion de san Isidro labrador. Estábase celebrando 318 AÑO CRISTIANO. la misa en honra del Santo enla iglesia de san Andres, con asistencia de toda la clerecía de Madrid, cuando lle= gó un correo con la triste noticia de que el Rey quedaba á los últimos, perdido ya del todo el conocimiento. Fue general la consternacion; pero la confianza en el Santo moderó las lágrimas; sobre todo cuando se divulgó en la villa que á instancia de los magistrados se habia de lle- var la caxa del “santo cuerpo al cuarto del Rey en- fermo. Hízose esta ceremonia eclesiástica con la mayor pom- pa y solemnidad, tanto, que mas parecia triunfo que pro- cesion. Colocóse la caxa sobre una especie de carro triun- fal, magníficamente adornado; iba á caballo toda la no= bleza y todo el clero con hachas encendidas en las mas nos; seguíase una prodigiosa multitud de coches y carro= zas con muchos coros de música, y un inmenso pueblo au- mentaba contínuamente el acompañamiento. Media legua antes de llegar 4 la casa real, se incorporaron mas de seis mil'personas', así eclesiásticas, como religiosas y se- culares que habian concurrido procesionalmente de los pueblos circunvecinos. El Príncipe heredero salió 4 reci- bir la santa reliquia con toda la corte hasta la entrada del parque, y la acompañó hasta el cuarto del Rey su padre, donde estaba toda la casa real: La caxa , condu- cida en hombros de los cuatro eclesiásticos mas autoriza- dos de la iglesia de Madrid , se colocó en una especie de trono debaxo de un magnífico dosél. El Rey, que se ha= bia limpiado de calentura desde que la caxa salió de la iglesia: de san Andres, se halló enteramente bueno luego que entró en su cuarto la reliquia. Restituyóse ésta 4 Ma- drid con igual triunfo; acompañábanla mas de seis mil personas á caballo con hachas en las manos, y entró en la villa entre el estruendo de la artillería y el repi- que general de todas las campanas. Á ningun monarca se le hizo jamás recibimiento mas solemne que á aquel pobre Labrador; tanto se hace respetar de todos la santidad. El año siguiente se colocó el santo cuerpo:en otra icaxa mas suntuosa de plata, que costó mas de diez seis mil pesos de oro; y ttodo'el año se pasó en la corte de Madrid en fiestas públicas con extraordinaria magnificencia, así en el adorno de las calles, como en el de los templos, Final- MAYO. DIA. XV, 319 l papa Gregorio XV., 4 instancias del rey Feli- eS mUEaE CER uo los ansiosos deseos de toda Es- paña, procedió: solemnemente á su canonizacion el dia 22 de marzo del año de 1622; y no.se puede explicar la ale-= gría: y la magnificencia de los pueblos en celebrar la fies- ta de este santo Patron de la villa y corte de Madrid, y protector especial de todo el reyno.. La misa es del Comun de confesor no: pontífice, y la oracion: la siguiente, Deus > qui nos beati Isidori O Dios, que cada año nos alegras confessoris tui annua solemmita- con la festividad del bienaventura- te letificas ; concede propitius, do lÍsidro, tu fiel confesor; danos ut cujus naralitia colimus, etíam- gracia para que celebrando la nue- actiones imitemur: Per Dominum va vida que: recibió. en el cielo, DUSIFUM,¿ 0 y 1 ''imitemos las acciones que executó ont enla tierra; Por nuestro Señor.i. La epístola es del cap. 31. de la Sabiduría, y la misma: que el día XUL, Folio 234: bi NOTA » Jesus, nieto de Jesus, hijo. de Sirach, autor del' » Eclesiástico, traduxo este. libro de hebreo en griego en »tiempo de: Ptolomeo. Evergétes, Porlo que toca á la ira- »duccion latina no se sabe, hablando en rigor, ni el .au- »»tor , ni el tiempo. en que se: hizo.. Lo cierto es que es »muy antigua , y hecha en los primeros siglos de la Igle- »sia;: pues la citan los primeros padres en la misma con- »formidad en que la vemos hoy.. REFLEXIONES, Pancroraadod: y es virtud innegable que la condicion de los ricos no-es:la mas envidiable ni la mas feliz. Sin hablar delos cuidados , de las pesadumbres, de los so- resaltos que traen consigo las riquezas, ¿ Cuántos estor= bos, cuántos: tropiezos. se atraviesan.con éllas enel cami-- no.de la salvacion? 320 AÑO /CRISTIANO. Lógrasésúun empleo, un título, una renta que nos diss tingue del comun; rara vez resulta en favor de la yir= tud esta distincion. Levántanos del polvo una rica he- rencia., un suceso afortunado ; al instante nos olvidamos delo:que fuimos. El amor «propio siempre hace fortuna con 'la persona. Se ve raras veces que el orgullo, la deli- cadeza y la diversion se separen de la prosperidad. Pa= rece que el regalo, la indevocion y la ociosidad son el dia de hoy las mejores pruebas de nobleza, singularmente en las" mugeres' del mundo. El abuso es intolerable, no se puede negar; ¿pero dexa por-éso de ser menos autoriza- do por la muchedumbre? ¡Obh, y con cuánta razon gradúa el Sábio por una especie de prodigio á un hombre que conserya su inocencia en medio del esplendor y de la abun- dancia ! Desengañémonos , todo es de temer cuando todo nos halaga.. E ; «En la prosperidad del mundo todo es tentacion, to- do. peligro. La «autoridad disfraza el delito, la suntuosi- dad le llama, la adulacion le domestíca y la abundan- cia le sustenta. En medio de esta region de gusto y de placeres , ¿se podrá prudentemente esperar una pron- ta conversion hácia el dolor y hácia la penitencia? Es menester que un hombre rico y. pecador dexe de vivir como rico, ha de vivir como penitente. ¿Y se hallan el dia de hoy 'muchas conversiones de' éstas? Segun el es- píritu del: evangelio, cuanto mas rico es. un cristiano; mas ¿mortificado. debe ser ; esto es, cuanto mayor es su” abundancia, y mas facilidad tiene: de lograr todos sus gustos, mayor debe ser su esmero en cercenari las con: veniencias de la vida. El pobre ino tiene tantos sacrifi2 cios que hacer; pero el rico no puede ser discípulo de Jesucristo sino con esta precisa condicion. ¿Esta doctri- na será del gusto de muchos? ¿pero dexará por eso de ser doctrina de Jesucristo? Todas aquellas grandes má- ximas de renunciacion, de despojo, de mortificacion, ¿serán por ventura únicametite para los pobres que ya por su mismo estado se ven despojados de estas preciosas superfluidades? Y los ricos, á quienes principalmente se dirigen estos oráculos;' ¿se podrá creer que los tienen por artículos de fe, cuando no hay forma de poner lími- tes á su codicia; cuando en su mesa no hay delicade- MAYO. DIA XV. 321 za que los satisfaga, en sus muebles no.hay magnificencia que los contente, en su tren y en su profanidad no hay ostentacion que del todo los llene?-¿ quién no dirá que la delicadeza , la ociosidad , el regalo, la 'irreligion y la li cericia deben crecer 4 proporcion de los bienes que se po= seen? Lo cierto es', que por lo comun no tienen otra me- dida ni otra regla. ¡Pee qui opulenti estis in Sion, et confi- ditis ¿11 monte Samaric ! ¡ Ay de vosotros los que en Sion lograis la abundancia de todo, y por-eso colocais toda vuestra confianza en el monte de Samaria! Vamos claros; una vida deliciosa nunca fue vida cristiana. Los gustos de este mundo son en parte el carácter de los réprobos. Fe vobis divitibus | dice el Salvador: ¡ Ay de vosotros ricos, pues ya habeis recibido vuestro premio !¡cosa extraña ! no hay condicion enel mundo donde haya mayores. peli- gros dela salvacion, mas wiolentas, tentaciones , mas po= derosos estorbos , precipicios:portodas partes, nuevas di- ficultadesá cada paso, y casi 4 cada paso una caida. Con todo-eso, no hay condicion en la vida donde se viva con mayor tranquilidad y ninguna:mas envidiada ; de suerte, que hoy mas que nunca nos vemos obligados á decir: Biena aventurado aquel queno corrió'tras del oro, ni puso su con= fanza'enel dinero, 1i¿.en los tesoros de las riquezas. ¿Quién es éste, y le alabarémos? porque verdaderamente es un pro- digio. ¿ Prueba esto que tienen fe, y que se salvarán mu- chos.ricos? ¿ 01 El: evangelio es del cap. 12: de: san' Lucas » y el mis- mo que el día XII, fólio 236.01 MEDITACION. ¿Qué frutos espera Diós de nosotros. ui PUNTO PRIMERO. Eonia que por los frutos que espera Dios de-nos- Otros , no se entienden ciertas (devociones secas y esté- riles, ciertas exterioridades de virtud que por lo regu- lar solo' sirven para: tener” entretenidas 4 las personas imperfectas, manteniéndolas en una vida da , en la cual 328 AÑO CRISTIANO. constancia de los ministros del evangelio, Muy poco mas de trece leguas habrian caminado, cuando se les presentó á la vista la ciudad de Guadix , en la cual determinó san Torcuato derramar la primera semilla de la fe de Jesucris- to. Detuviéronse algun tanto fuera de la ciudad, en un sitio que distaba de élla cosa de un cuarto de legua; y como los ardientes deseos de evangelizar y convertir al= mas para Jesucristo no les hicieron lugar para pro- veerse de los alimentos que traian en la embarcacion, les fue necesario enviar algunos que los comprasen en:la ciudad. En aquel dia celebraban los gentiles una solemnísi- ma fiesta á sus deidades, que segun el Cerratense «eran Júpiter y Mercurio, y segun ótros la diosa Juno. Si es lícito conjeturar el haber sido celebrados estos santos por la iglesia de España en los tiempos antiguos en el primer dia de mayo, arguye que en este dia fue su fe- liz arribo á la ciudad de Guadix, no siendo verisimil que todos siete Apostólicos padeciesen en un mismo dia martirio. Se sabe por Ovidio que el primer dia de ma- yo le tenian dedicado los gentiles á la fiesta de los Lares Prestites , númenes que tenian á su cuidado las casas y domicilios de los gentiles. Es creible que és- tos se hallasen en la solemnidad de estas deidades cuan- do llegaron á buscar alimento los enviados por san Tor- cuato: su aspecto extraño y severo, su modo de: ves- tir pobre, y que denotaba distinta profesion; ó lo que es mas cierto, el trastorno de la razon que habia cau= sado en aquellos hombres ciegos la borrachera, la gu= la y la inmoderada alegría , que eran los principales ri- tos con que honraban á sus dioses , los sacó de tino, y los hizo enfurecer contra los Santos. Acaso éstos vien= do ocasion oportuna de comenzar á esparcir las luces del evangelio, y: enardecidos con el zelo de la honra de Dios, al ver tributar al demonio adoraciones,. sola= mente debidas al Hacedor de todas las cosas, se ex- plicarian con vebemencia contra aquellos ritos profa= nos. Como quiera que sea, Dios, baxo de cuya pro= videncia se contienen los buenos y malos sucesos, iba ordenando un feliz principio á la primera plantificacion de la fe en España por medio de un asombroso mila- [Document text truncated for crawler view.]