Análisis arqueometalúrgico de yacimiento calcolítico de “La Pijotilla” (Badajoz)
Abstract
Los restos de carácter metalúrgico del yacimiento de La Pijotilla han sido so metidos a distintos métodos analíticos (XRF, Microsonda, Metalografías, Isóto pos de Plomo) para la caracterización de la tecnología metalúrgica Calcolítica, evaluar los procesos que se llevaban a cabo en el yacimiento y establecer pau tas en el aprovisionamiento de materias primas y/o objetos elaborados.
Full text
ANÁLISIS ARQUEOMETALÚRGICO DEL YACIMIENTO CALCGLÍTICG DE "LA PUGTILLA" (BADAJOZ) Mark A. Himf" y Víctor Hurtado^'^ Resumen Los restos de carácter metalúrgico del yacimiento de La Pijotilla han sido so metidos a distintos métodos analíticos (XRF, Microsonda, Metalografías, Isóto pos de Plomo) para la caracterización de la tecnología metalúrgica Calcolítica, evaluar los procesos que se llevaban a cabo en el yacimiento y establecer pau tas en el aprovisionamiento de materias primas y/o objetos elaborados. Palabras clave: Calcolítico, La Pijotilla, análisis elementales, tecnología me talúrgica, isótopos de plomo, procedencia. 1. INTRODUCCIÓN El yacimiento de La Pijotilla se encuentra en la provincia y término de Badajoz. Se trata de un asentamiento de grandes dimensiones, casi un kilómetro de diámetro, delimitado por un foso de forma circular. Localizado a fi nes de los años setenta, las investigaciones arqueológicas tuvieron lugar en dos fases, una hasta 1982 y la segunda entre 1990 y 1996 [1]. Previamente los propietarios del terreno recogieron gran parte del material que empezó a aflorar a la superficie con motivo del cambio de cultivo y las labores agrícolas. De ese mate rial destaca las numerosas piezas metálicas que debieran corresponder a los niveles más modernos del asentamiento. Por otra parte, a pesar de lo dicho, los objetos me tálicos procedentes de las varias campañas de excavación arqueológica llevadas a cabo, es decir, de contextos bien definidos, se reduce considerablemente. Costa de la Luz. 11 Bajo B. 41005 Sevilla. Dpto. Prehistoria y Arqueología. Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Sevilla. C/ M" de Padilla, s/n. 41004 Sevilla.
468 Mahk a. Ht st y Vtcrou Hi riado Esta circunstancia, de momento supone una limitación para el estudio arqueometalúrgico del yacimiento, sobre todo a la hora de evaluar la importancia de esta acti vidad y el desarrollo de la misma en las diversas fases de la vida de este asentamiento. Las intervenciones arqueológicas muestran la existencia de tres grandes fa.ses de ocupación continuada, que cronológicamente abarcan desde el c. 2500 hasta el c. 1700 a.C. (en fechas no calibradas), casi 700 años, que ocupan la mayor parte del período Calcolítico, es decir, desde la denominada fase Calcolítico Pleno hasta los inicios de la Edad del Bronce. Correspondientes a estas diferentes fases se han localizado di versas estructuras de habitación; las más numerosas se refieren a cabanas de ramaje y adobe, silos de almacén, y estructuras funerarias de carácter colectivo, tales como hi pogeos con cámaras abovedadas, tumbas circulares y enterramientos individuales en silos. Como ya se ha mencionado, la presencia de productos metalúrgicos en estos con textos resulta escasísima. En el caso de las viviendas, la mayor parte de las piezas me tálicas halladas se encuentran muy fragmentadas, sin que se identifique su función, o corresponden a pedazos deformes de metal. Tan sólo en una tumba, la denominada T3 que albergaba 300 inhumaciones, se halló un puñal completo de cobre formando parte del ajuar de un enterramiento, en cuyo ritual también se empleó el ocre. Pero la valoración de los artefactos metálicos en el yacimiento de La Pijotilla se pone de relieve si tenemos en cuenta la totalidad de los mismos en la comunidad ex tremeña. Sobre un conjunto de 200 piezas pertenecientes al III y II milenio a.C. ha lladas hasta ahora en Extremadura, el 50% procede de La Pijotilla [2] y esta propor ción se incrementa considerablemente si sólo se considera la comarca de Tierra de Barros, en la que se encuentra el yacimiento. Por otra parte conviene tener en cuenta que el yacimiento se encuentra situado en los terrenos arcillosos típicos de la Tierra de Barros, sin depósitos minerales en sus inmediaciones. Por otra parte, al S y O y E de la Pijotilla, a unas decenas de kilóme tros afloran los distintos dominios de la Zona de Ossa-Morena, una zona geológica que es considerada, globalmente, como un área de alta densidad y gran diversidad de depósitos minerales [3]. Las mineralizaciones más próximas se encuentran a una distancia superior a 30 km en linea recta si consideramos la situada en Villalba de los Barros, que contiene carbonatos de cobre [4] o la de Berrocal, en Mérida, donde se han hallado restos [5], aun que el mayor número de minas de cobre se encuentra al sur de la provincia de Ba dajoz [6]. 2. RESTOS DE CARÁCTER METALÚRGICO La referencia a las mineralizaciones de la región se debe a la aparición en el ya cimiento de varios ejemplares de minerales de hierro y de cobre, que sin duda tuvo que recorrer hasta llegar a este poblado una distancia considerable. III CoNCiRiuSo Nacionai. ni-; ARgui-oMirmfA 469 Junto a los elementos metálicos y a los minerales, en la Pijotilla se han detectado fragmentos de los denominados crisoles de fondo plano y también goterones de co bre. Esta relación de elementos, con presencia de minerales, hace en principio pensar que en este yacimiento se llevaron a cabo tanto actividades metalúrgicas extractivas como de elaboración de objetos. Sin embargo, la ausencia, hasta el momento, de es corias o indicios de hornos u otro tipo de hallazgos relacionados con la fundición de minerales parece indicar que esa actividad sería muy limitada. Respecto los artefactos metálicos sorprende la diversidad de tipos de objetos ma nufacturados que se encuentran en el yacimiento. La mayor parte corresponde a he rramientas de trabajo, como hoces, sierras, cinceles, cuchillos o hachas, mientras que las armas, tales como puñales, puntas de fl echa y jabalinas, propias de la fase fi nal del Calcolítico, se contabilizan en menor número. Más escasos son los objetos de adorno en cobre, limitados a un anillo. Hay que mencionar que también se han localizado varias láminas de oro, cinco de ellas formando parte de un mismo conjunto y decoradas con motivos geométricos. 3. MUESTRAS ESTUDIADAS Así, en base al análisis de una selección de muestras recuperadas en La Pijotilla y con la limitación que supone la ausencia de contexto preciso para gran número de ellas, el objetivo principal que aquí se propone es la caracterización, de una forma ge neral, de la tecnología metalúrgica de base cobre practicada en este yacimiento du rante el Calcolítico. Los métodos analíticos aplicados han sido fundamentalmente elementales (XRF [8], Microsonda), aunque también se llevó a cabo el estudio metalográfíco de algunos ele mentos metálicos y, en nueve de esos objetos, análisis de Isótopos de Plomo. En este último caso, se pretendía conocer, una vez que se habían caracterizado diversos de pósitos minerales de las regiones geológicas cercanas, las posibles fuentes de abaste cimiento (poder determinar si estas fueron usadas de manera sincrónica o no) de los minerales o, más bien, de los objetos elaborados. Las muestras de la Pijotilla, al ser gran parte de ellas procedentes de la Colección Domínguez, fueron denominadas CD, seguidas de su correspondiente número. En el caso de los análisis de isótopos de plomo, esta signatura, CD, fue cambiada por la de P, seguida por el mismo número. La inspección de visu de los minerales mostró que existía bastante variedad, con ejemplares nodulares de mineral de hierro, rojizo al exterior y el interior con oligisto (CD-1), junto con otros ejemplares con predominio de la calcopirita con lixiviaciones de carbonates de cobre y óxidos de hierro al exterior (CD-3 y CD-8), o con predo minio de malaquita y óxidos de hierro (CD-2, CD-9) o con sólo malaquita (con óxi dos de Fe habitualmente) como lixiviación de fragmentos en los que predominaba la ganga de cuarzo (CD-4; CD-6) o de pizarra (CD-7) o ambos (CD-5). Además se re-
470 Mahk a. Hunt y VírroR Hurtado visaron tres ejemplares de lo que parecía mineral cuprífero, con muy abundantes pin tas de tonos verdosos en una matriz marrón oscura (Inv. 75, 76 y 77). Los análisis realizados por medio de XRF (RLAHA y PA) a las muestras minera les mostraron que existían dos grupos, ambos con abundante Fe, con composiciones bien diversas: uno menos numeroso (muestras CD-3 y Inv. 75) caracterizado por la presencia de altas proporciones de Pb y Zn, y otro grupo en que estos elementos es tán ausentes o en muy baja proporción. En sólo un ejemplar de este segundo grupo se detectó As en cantidades significativas (CD-8). Los resultados, en % de ejemplares representativos CD-3a(PA7236A) y CD- 8c(PA7275C) son: Muestra Fe Ni Cu Zn As Ag Sn Sb Pb CD-3a 4,89 nd 83,12 0,45 nd 0,018 tr 0,02 7,48 CD-8c 12,8 nd 86,01 nd 0,59 0,03 nd 0,5 nd Respecto al ocre, sólo es posible apuntar que los restos analizados mediante XRF (PA) de la Tumba 3 (P95, T'3, CTr4, 19 -suelo- y P95, T'3, BTILl, 19) tenían una composición básicamente de hierro, por lo que se deduce que fue el óxido de hierro, preparado, la materia utilizada para el ritual funerario, probablemente obtenida de la zona gossanificada de un depósito mineral. Mediante XRF y Microsonda Electrónica de Barrido fueron analizados 21 objetos metálicos de distinta tipología. La gran mayoría son cobres arsenicales, con propor ciones de hasta 4,4% As, existiendo cuatro ejemplares que pueden ser denominados como cobres, al tener < 1% As, el límite convencional para denominarlos cobres o co bres arsenicales. Otra característica de estos metales es su bajo contenido en Fe, menor siempre al 0,03%. Por ser uno de los pocos objetos elaborados extraído de un contexto arqueo lógico preciso se reproduce los resultados del análisis del puñal excavado en la T-3 (sin detectar Zn, Sn y Pb): Puñal T3 (PA7203) Fe Ni Cu As Ag Sb 0,03 0,08 98,5 1,07 0,15 0,1 También fueron analizados por XRF (PA) los tres goterones (Inv. 71; Inv. 72; Inv. 73) de considerable tamaño y peso (13, 17 y 46 g respectivamente), de los que se ha de destacar, por un lado, su relativamente alto contenido en Fe (1,85%, 0,36% y 0,38%) y bajo en As (tr, 0,19% y 0,66%) si se comparan con las composiciones de los objetos. III CoNORF_s(i Nac ional dk Arqukometría 471 •_ L «Ti • U- <y»'-"' ' . i i'. .•'6'. j- - ■' -y 0 . . . . V ' ■*. Z'V p ' '' ' ' I ^ \ f íS-*- / ' • : v ..'- i' ■ 'W-l- ■ ''V- II' V ^ { ,4/- /¡h- :h. A- i /. Já. .'V.' Figura. 1. Metalografía de la muestra CD 20. Atacada, x 500. 4. METALOGRAFIAS Una serie de muestras fueron estudiadas por medio de metalografías para determi nar los métodos de elaboración de los objetos. Es general el empleo del trabajo me cánico y del recocido. El trabajo en frío es especialmente intenso en puntos concretos de algunos tipos funcionales y planos, que ha llegado a deformar hasta las inclusio nes. En ese estado final eran dejado las partes cortantes de los útiles. Como modelo se comenta uno de los objetos metalografíados, una sección trans versal de la hoja de sierra CD-20 (figura 1). Aunque la metalografía se realizó sobre la sección transversal completa de la sie rra, problemas con su montaje sólo permitió el estudio de tres áreas aisladas. La corrosión no la ha afectado mucho y el metal se muestra en buena condición. Se presentan numerosas inclusiones pequeñas de óxidos. El ataque mostró la existen cia de una estructura de granos recristalizados equiaxiales con maclas de recocido, así como bandas de deslizamiento muy acusadas en algunas áreas (atacada, x 500), lo que indica un grado variable de deformación, desde las zonas no afectadas a un trabajo en frío de sobre el 40% (Dr. P. Northover, comunicación personal). 5. ISÓTOPOS DE PLOMO Los análisis realizados por medio de isótopos de plomo se centraron en nueve mues tras extraídas de objetos metálicos, siendo los resultados: Para la comparación de las composiciones isotópicas de los objetos de la Pijotilla con las mineralizaciones de la región (para detalles sobre el método de isótopos de plomo aplicado a la Arqueología véase [8]) se cuenta con la limitación que supone la gran escasez de análisis de depósitos minerales de los dominios geológicos de la Zona de Ossa-Morena más próximos al área de la Pijotilla, contándose con datos de las mi-
472 Mahk a. Hust > Víctor Hcrtado La Pijotilla MUESTRA TIPO Pb 208/206 Ph 207/206 Ph 206/204 PIO Fragmento 2,08963 ,85080 18,415 P15 Lingote? 2,08602 ,84750 18,474 P19 Chapa 2,09471 ,85299 18,290 P20 Hoz/Sierra 2,09544 ,85048 18,439 P21 Frag. amorfo 2,03046 .82634 19,008 P25 Frag. amorfo 2,08821 ,85063 18,352 P26 Chapa 2,09851 ,85638 18,310 P28 Punzón 2,10346 ,85982 18,225 P29 Chapa 2,09937 ,85672 18,232 ñas de Cala y Teuler y La Sultana (Cala, Huelva), de Alanís (Sevilla), Santa Bárbara (Posadas, Córdoba) y Mina La Dehesa (Berlanga, Badajoz). De cualquier forma, tam bién se han tenido en cuenta los datos de otras zonas geológicas algo más alejadas, como la Surportuguesa. Para evitar una acumulación enorme de gráficos isotópicos negativos y dar mayor agilidad a la exposición se presentarán sólo las confrontaciones finales, descartando directamente las mineralizaciones no consistentes con las composiciones de los obje tos de La Pijotilla. La distribución de todas las muestras analizadas de este yacimiento muestra en los dos gráficos bivariables que hay cierto agrupamiento, aunque bastante extenso, de to das las muestras salvo la P21, que se encuentra en una posición isotópica muy alejada del resto. Después de la ubicación de las muestras de La Pijotilla respecto a todas las muestras de las mineralizaciones consideradas y focalizando el estudio en las mineralizaciones que presentan mayor similitud, se aprecia que el grupo central se sitúa en la zona iso tópica que ocupan las mineralizaciones de la Zona Surportuguesa, y las de Ossa-Mo- rena de Cala y La Sultana, mientras que la muestra P21 queda en una posición isotó pica muy alejada de todas las mineralizaciones consideradas, incluso las mediterráneas. Así, de momento se puede concluir que la muestra P21 no es consistente con nin guna de las mineralizaciones consideradas. Centrando el estudio en el conjunto principal de muestras de la Pijotilla y los cam pos isotópicos de Aznalcóllar, Riotinto, Monte Romero, Paterna y La Sultana la si tuación en los dos gráficos bivariables es la siguiente; la P28 es consistente con el campo isotópico de Aznalcóllar, la P29 lo es con el campo de Paterna y mientras la P26 se sitúa fuera de los campos representados, las demás muestras, salvo la P20, son consistentes con el campo de La Sultana. En la razón 208/206 (figura 2) la muestra P28 se sitúa dentro de los campos iso tópicos de Riotinto y Aznalcóllar, mientras las muestras P29 y P26 lo hacen en el de III C()NCiRK.s() Nac ional di-, ARcjnuoMirrRÍA 473 Paterna. Los demás, salvo P20, entran en el campo de La Sultana. En la razón 206/204 (figura 2) sólo entra en el campo de Aznalcóllar la muestra P28, en el campo de Pa terna la P29 y la P26 se sitúan fuera de los campos representados. Todas las otras muestras son consistentes con La Sultana. Si también se considera el campo isotópico de Cala, la situación respecto a los úti les metálicos analizados mediante isótopos de plomo de la Pijotilla, cabe decir que se aprecian varias procedencias. La muestra P21 está alejada isotópicamente de las mi neralizaciones consideradas. Hay algunas muestras con composiciones consistentes con campos de la Zona Surportuguesa, como la P28, que lo es con Aznalcóllar y la P29 que lo es con Paterna. La P26, aunque cercana a esa posición, no sería consistente con las mineralizaciones del Suroeste de las que se disponen de datos isotópicos. El grupo de muestras restante es consistente con el campo de La Sultana, salvo la muestra P20, que en la razón 208/206 muestra una posición cercana, en el exterior, de ese campo. De estas muestras, las P15, P20 y PIO son consistentes, también, con el campo isotópico de Cala. 6. CONCLUSIONES La Pijotilla puede considerarse un yacimiento con no muy abundantes evidencias de procesos metalúrgicos extractivos o de elaboración de objetos, aunque algunas exis ten: para la primera fase, en principio, los minerales, y en relación con la segunda, quizás el crisol (un tipo específico con una distribución amplia en el Calcolítico) y los goterones de cobre. El mineral hallado en el yacimiento es muy impuro, con mucha ganga, apareciendo dos grupos con composiciones (y probablemente origen) claramente diferenciadas. Uno 2.111S V- cuiFos AtniL.II.Tiata.H.IIowro.ralern) ii U Sallui ■ 1 1 I « t n A 0 a n Piltrai *HnlííÜli» n R8* H.mnero pS' A K U Sal Uní P18 c. Pía P23 P15 Pl 207/2» jj ;,i Pijotill» D. cwos »ml..il.lii><o.W.>eiitro.?<ttnn » 1» Sallm 18.S4e la.iii 18.434 18.388 18.323 18.274 18.228 18.187 18.113 P28 F18 P2( PattK» M.RoMra Ainllwlltr \ ;^%Ío Íint_>28 .84133 .84348 .84384 .84778 .84893 .83218 .83428 .83841 .83838 .88872 .88287 18.888 .84134 .84348 .84384 .84780 .84883 .83218 .83428 .83841 .83837 .88072 .88287 Figura 2. La Pijotilla frente a campos Aznalcóllar, Riotinto, M. Romero, Paterna v La Sultana.
474 Mark a. Hvst y Víctor Hurtado de ellos sin duda procedería de un depósito polimetálico de Fe/Pb/Zn/Cu. La presen cia mayoritaria de sulfuros (pirita/calcopirita) en algunos de esos minerales indicaría la práctica de una minería de cierta profundidad (no necesariamente más de unos po cos metros). La utilización para su fundición de un mineral como el hallado en este yacimiento sin duda produciría escorias, que no han sido detectadas aún. De cualquier forma, para asegurar que es un elemento ausente se piensa introducir el cribado siste mático de las tierras en las próximas intervenciones, una práctica muy efectiva para la detección de escorias de pequeño tamaño. Es destacable la escasez de As en los minerales más aún si se compara con los contenidos de los objetos metálicos. En general, predominan con mucho los objetos que son cobres arsenicales (sólo cuatro ejemplares son clasificables como cobres), teniendo el conjunto de objetos ana lizados una media de 2,3% As, similar a yacimientos calcolíticos de otras regiones, donde se aboga por la no intencionalidad en la producción de esta aleación [8]. Para la elaboración de los objetos se usan técnicas de forja habituales en este pe ríodo, con un uso intenso de trabajo en frío, estado en el que se dejan las partes úti les, junto con el recocido. Respecto a los resultados isotópicos, con las limitaciones expuestas y los datos dis ponibles, da la impresión que La Pijotilla se abastece de materia prima (o de objetos ya elaborados) en una amplia pero definida zona que incluye diversos depósitos mi nerales tanto de la Zona Surportuguesa como de la de Ossa-Morena, aunque oca sionalmente aparezcan objetos con composiciones, como el P21, que no siguen la tendencia compositiva de las zonas mencionadas y de cuyo posible origen no se tie ne idea. En general. La Pijotilla se puede interpretar como un yacimiento plenamente inte grado en la tecnología metalúrgica calcolítica, con relaciones que parecen muy abier tas y de cierta amplitud geográfica. 7. BIBLIOGRAFÍA [ 1 ] Hurtado, V., 1995, Interpretación sobre la dinámica cultural en la Cuenca Media del Gua diana (IV-II milenio ane.), Homenaje a la Dra. Milagros Gil-Mascarell. Extremadura Ar queológica V, 53-80. [2] Hurtado, V. y Hunt, M., 1999, Extremadura, en Lms primeras etapas metalúrgicas en la Península Ibérica. //. Estudios regionales (coords. Delibes, G. y Montero, I.) 241-274. Fundación J. Ortega y Gasset, Madrid. f3] Locutura, J., Tomos, R, Florido, P. y Baeza, L., 1990, Metallogeny, en Pre-Mesozoic Geology of Iberia (eds. Dallmeyer, R.D. y Martínez García, E.) 321-330. Springer-Ver- lag. 14) Domergue, C., 1987, Catalogue des mines et des fonderies antiques de la Peninsule Iberique, en Publications de la Casa de Velázquez. Serie Archeologique VIII, Madrid. III CoNCiRi-so Nac ional ol; ARgiii;oMt-TRÍA 475 15] Meridelh, C.. 1998, An Archaeometallurgical Surveyfor Ancient Tin Mines and Smelting Sites in Spain and Portugal. Mid-Central Western Iberian Geographical Región, BAR Intemational Series, 714. Oxford. [6] Hunt, M., 1998, Minería y Metalurgia Prehistóricas en Andalucía Occidental,Tesis Doc toral. Universidad de Sevilla. [71 Revira, S., Montero. I. y Consuegra. S., 1997, Las primeras etapas metalúrgicas en la Península Ibérica. I. Análisis de materiales, Inst. Univers. Ortega y Gasset, Madrid. 18] Hunt, M., 1998, Análisis de Isótopos de Plomo aplicados a la Arqueología, en Arqueometalurgia del Bronce. Introducción a la Metodología de Trabajo (eds. Fernández Man zano, J. y Sarabia Herrero, FJ.), Studia Archaeologica 86, 45-68. [9] Montero Ruiz, 1., 1999, Sureste, en Las primeras etapas metalúrgicas en la Pentnsida Ibérica. II. Estudios regionales (coords. Delibes, G. y Montero, 1.) 333-357. Fundación J. Ortega y Gasset, Madrid.