scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

"Madrugada", de Antonio Buero Vallejo o las tinieblas de la aurora: del escenario a la pantalla

García-Abad García, María Teresa

Abstract

El artículo propone un recorrido desde una metodología comparativa y recepcional de Madrugada, uno de los dramas buerianos más desatendidos de su fértil trayectoria teatral. que despertó, sin embargo, el interés de la pantalla para su adaptación. A través de nuevos documentos y perspectivas críticas, se reconstruye una operación de relectura que, más allá de los juicios de valor enquistados en escudriñar los diferentes grados de fidelidad de los textos al original, permite adentrarse en claves desconocidas del proceso creativo o en las condiciones pragmáticas de su representación, para reparar los diversos modos de apropiación y los desplazamientos que han tenido lugar como consecuencia de ello.

Full text

MADRUGADA, DE ANTONIO BUERO VALLEJO, O LAS TINIEBLAS DE LA AURORA: DEL ESCENARIO A LA PANTALLA Ma TERESA GARCÍA-ABAD GARCÍA CSIC, MADRID (ESPAÑA) Resumen: El artículo propone un recorrido desde una metodología comparativa y recepcional de Madrugada, uno de los dramas buerianos más desatendidos de su fértil trayectoria teatral, que despertó, sin embargo, el interés de la pantalla para su adaptación. A través de nuevos documentos y perspectivas críticas, se reconstruye una operación de relectura que, más allá de los juicios de valor enquistados en escudriñar los diferentes grados de fidelidad de los textos al original, permite adentrarse en claves desconocidas del proceso creativo o en las condiciones pragmáticas de su representación, para reparar los diversos modos de apropiación y los desplazamientos que han tenido lugar como consecuencia de ello. Palabras clave: Teatro, cine, Buero Vallejo, Madrugada. Abstract: The article proposes a tour around Madrugada from a comparative and receptional methodology. The play is one of the more unknown plays of Buero Vallejo in his fertile theatrical path, which, nevertheless, attrack the interest of the screen for its adaptation. Across new documents and critical perspectives, there is reconstructed an operation of rereading that, beyond the judgments of valué sealed off in investigating the different degrees of loyalty of the texts to the original, allows to enter new perspectives of the creative process or the pragmatic conditions of his representation, to repair diverse ways of appropriation and the displacements that have taken place as consequence of it. Key words: Theater, cinema, Buero Vallejo, Madrugada. Resume: L'article propose un parcours depuis une méthodologie comparative et recepcional a l'aube, l'un des drames buerianos plus unconnus de sa fertile trajectoire théátrale, qui a réveillé, cependant, l'intérét de l'écran pour son adaptation. A travers de nouveaux documents et perspectives critiques, on reconstruit une operation de relecture qui, audelá des jugements de valeur enkystés dans fouiller du regard différents degrés de fidélité des textes á l'original, permet de s'enfoncer dans des clés inconnues du processus créateur ou dans les conditions pragmatiques de sa representation, pour réparer les diverses manieres d'appropriation et les déplacements qu'ils ont eus lieu comme consequence de cela. Mots-cles: Théátre, cinema, Buero Vallejo, Madrugada. CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007I pp. 75-96. Recibido: Nov. 2006. Aceptado: Mar, 2007. 75 CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD En el ser humano, como se sabe, anda la luz escondida en las tinieblas, siendo ella, la luz, lo inicial. Y así la Aurora es no el comienzo, sino el centro del día en medio de la noche, el día-noche, la luz, tinieblas que luego se separan sin perderse la una en la otra. La vida misma, pues. Y en esta conjunción surge el tiempo. El tiempo primero que solamente en la luz no se daría ni en las tinieblas solas. El tiempo que aparece con la luz cuando se la ve llegar, viene saliendo de las tinieblas sin acabar de abolirías. El tiempo nocturno y luminoso dado en ese punto, en ese solo intersticio impar (Zambrano, 2004: 76). Cuando Buero Vallejo estrena Madrugada en el teatro Alcázar en los últimos días del año 1953 es un autor suficientemente conocido y respetado en el mundo de la escena. Tras el rotundo éxito de su presentación con Historia de una escalera, el dramaturgo no deja temporada sin asomarse a las tablas; en 1950 con el estreno de En la ardiente oscuridad, en 1952 con La tejedora de sueños y La señal que se espera, y en el año del estreno de Madrugada, con Casi un cuento de hadas. La expectación despertada por su obra se constata desde las mismas crónicas del ensayo general, que transmiten el clima de "entusiasmo y nervios sin límites" {El Alcázar, 9-XII-1953) vividos entre el público, un selecto grupo de espectadores del que sobresalen algunos nombres: los marqueses de Luca de Tena, Fernando Rey, Víctor Ruiz Iriarte, Alfonso Paso y Evangelina Jardiel Poncela, Luis Calvo, Adolfo Prego de Oliver, José López Rubio, Sebastián Luca de Tena...; periodistas conocidos, escritores, un solo director, Pérez Puig, y ningún fotógrafo: A las 11 de la noche íbamos llegando los espectadores. Algunos intérpretes estaban dentro ya. Diez minutos más tarde Antonio Buero Vallejo y Cayetano Luca de Tena. Vienen hablando de la obra, de su montaje..., naturalmente. A media luz en la sala y el telón caído. Es cuando nos enteramos del próximo estreno de Ruiz Iriarte que será probablemente en Barcelona y a cargo de La Máscara. La obra se llama La cena de los tres reyes. Alfonso Paso nos dice que estrena la semana próxima en el Infanta Isabel. Primera frase de ensayo que recogemos del autor. Dice a Paso: El teatro es como una novia; te llena de ilusiones, de proyectos... Después, aunque no haya quien la aguante, ya no hay forma posible de dejarla. Esto nos pasa a nosotros. ¿Contenta con la obra, Maruja? (El Alcázar, 9-XII-1953). A los habituales de estas solemnidades se añadía alguno no tan conocido y la constatación de una cierta predisposición a la "polémica" que el desarrollo de la obra se encargaría de hacer desaparecer. La crónica de Olano relata la 76CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... falta de puntualidad del público que no dejó de acceder a la sala hasta media hora más tarde y lejos de quedarse en la puerta entraba ruidosamente saludando a los conocidos, "y hasta preguntando cómo está Manolita después del gripazo": "Después hablan de la lluvia... Pero tan lamentable como esta actitud -¿por qué no se cierran las puertas tan pronto como se levanta el telón?- es la de ciertos acomodadores, que a taconazo limpio, haciendo ruido al correr las cortinas y de otras maneras, perturban la marcha de las obras. Pero seguirán los rezagados llegando cada día más tarde y después permitiéndose comentarios como el que vio la obra completa" (Olano, 1953: 2). Hacia el primer descanso, los "amigos de la polémica", los que tosían, los que llegaban tarde, fueron vencidos por el entusiasmo y las ovaciones que hicieron levantarse el telón una y otra vez y obligaron a Buero Vallejo a salir a saludar entre el clamor de los espectadores.1 El sorprendente giro que se experimenta en la sala, la extraña percepción de que un avieso destino haya sido conjurado, conduce a Torrente a escribir para el diario Arriba una "versión objetiva de los hechos", para que cada cual juzgue lo conveniente, en función de la experiencia: "Una representación que empieza bastante esquinada, tropezando con el "¡no se oye!", y el taconeo de los retrasados y las toses de los acatarrados, que se oyen demasiado. Un final de primer acto con muchos aplausos. Un segundo acto con varios silencios, que los espectadores aprovechan para decirse algo, y un final con grandes ovaciones y petición de que el autor hable al público. El autor habla al público, y quienes no se han emocionado con la comedia se emocionan con las palabras torponas y conmovidas del autor. En resumen, una pieza dramática que se impone contra viento y marea, contra más marea que viento, por las virtudes de la obra en sí y por la calidad del espectáculo" (Torrente, 1953: 2). 1 La crónica de Olano ofrece la opinión de diversos compañeros, representantes de la escena y del público que acudieron al acto: "Miguel Utrillo: "-La obra estrenada anoche por Buero es teatro y del bueno. El gran error de ciertos autores españoles es creer que hacen teatro cuando hacen todo lo contrario. Ayer Buero demostró que es uno de los primeros dramaturgos y que Madrugada es teatro./ Ernesto Vilches que no se pierde un estreno dice: "La obra es extraordinaria; tiene un gran concepto de la medida, graduación perfectamente compuesta./ Vizcaíno Casas va de un lado a otro haciendo preguntas para publicarlas en "Triunfo"./ Una espectadora: -"Un primer acto perfecto en el que se demuestra que Buero Vallejo es el primer autor dramático español y también que el teatro es mejor cuanto más alejado está del cine"./ (...) Edgar Neville está satisfecho con la alegría de quien sabe valorar el triunfo de los demás como el suyo propio: "Esta es la mejor comedia dramática escrita desde hace muchísimos años. Pensé en estrenarla con mi compañía". CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD A estas alturas, la osadía de ningún crítico se atreve a cuestionar la trayectoria dramática bueriana y su atinado oficio como dramaturgo, un "autor potente" (Prego, 1953: 7), dotado con un "profundo sentido del teatro" (N.G.R., 1953: 6): "Aun en sus fracasos, que los tuvo, como todo el mundo, siempre quedó a salvo la impresión de que nos encontrábamos ante un dramaturgo nato, de los que pueden equivocarse, pero sin resoltar vencidos. Para mí, aunque Madrugada hubiese ido al foso, Buero seguiría siendo un nombre valioso y una esperanza segura. No se escriben dos obras como Historia de una escalera y La ardiente oscuridad por chiripa. La chiripa actúa en la mesa del billar, pero no en la literatura ni en el arte" (Prego, 1953: 7). Buero podía vanagloriarse ya de ser considerado la más importante realidad del teatro español contemporáneo por el conjunto de su obra pese a que solo estos dos títulos consiguieran recabar un éxito clamoroso: "Buero Vallejo es un autor de cuerpo y espíritu enteros. Sus posibilidades literarias sirven solo a una total entrega al teatro. No hay en su obra desvíos de la absoluta ruta dramática que Buero recorre con armas incomparables: lenguaje justo y noble, técnica de gran clase y, en suma, un aliento teatral ambicioso y pujante que no desdeña empeños arduos ni se duerme en fáciles hallazgos que amaneren su presencia en los escenarios" (Serna y Répide, 1953: 2). Ángel Laborda en Informaciones confirmaba la vinculación de la expectación despertada por el estreno con la figura de su autor y ofrecía en su crónica una reveladora entrevista anterior al estreno de Madrugada: Pocos autores hay en estos momentos en España que tengan una personalidad tan acusada como Buero Vallejo. El ha iniciado con su Historia de una escalera un teatro de caracteres trágicos, sostenido con una personalidad indiscutible. Buero Vallejo es un autor recio, sincero, que cuando madura una idea la lleva a la escena con entusiasmo insobornable, aun a trueque de perder popularidad en el arriesgado empeño. Estamos hoy ante el estreno de una nueva obra suya. Vamos a ofrecer a nuestros lectores el diálogo que con Buero hemos sostenido unas horas antes del estreno de Madrugada. - Una vez dijiste, admirado Antonio, que tú no te desviarías nunca de tu concepto trágico del teatro. Según esto, Madrugada, ¿es también una tragedia? - No, querido Ángel, yo no dije eso, salvo cuando el sentido simplifícador de algún periodista -no tú, naturalmente-, me lo ha hecho decir. Y es que la gente se forma de nosotros una idea que es la caricatura de nosotros mismos. Yo dije varias veces -y digoque la tragedia es el género teatral que prefiero, pero también dije varias veces -y digoque no me reducía ni pensaba reducirme al cultivo de ese único género. 78CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... Madrugada no es una tragedia, aunque tenga algún factor trágico; como no es un melodrama -respetabilísimo género, entre paréntesisaunque tenga algún perfil melodramático; ni una comedia de intriga, aunque a veces lo parezca. Yo creo que es, simplemente, un drama. "Episodio dramático", le he llamado. - ¿Por qué episodio? - Porque se trata de una situación prácticamente única de una acción continuada y rápida que se plantea y se desenlaza en dos horas escasas. Es, como si dijéramos, un drama en un acto: un acto prolongado con unos minutos intermedios de descanso. - ¿Tienes confianza en el éxito de Madrugada? - Quisiera tocar, si se me permite la puerilidad, todas las maderas que se encuentren en este momento a mi alcance. - ¿Tiene tu nueva obra algún entronque con tus obras anteriores? - Creo que le pasa lo que a las otras. Por fuera, son todas entre sí bastante dispares; por dentro, bastante semejantes. Esta, como las otras, lleva dentro intenciones éticas, interés por la realidad íntima del ser humano y de su lucha por la felicidad; amén de una preocupación permanente por el oficio. Lo que no puedo saber es si ha resultado más o menos lograda que otras anteriores. Pero, ¡no comparemos! "Toda comparación es odiosa". - ¿El autor moderno a quien más admiras? - Acaba de morir Eugenio O'Neill, a quien repetidas veces cité entre los vivos, como a la mayor figura dramática de nuestro tiempo. La veleidosa moda parecía empezar a desdeñarlo últimamente, como a un autor "pasado": una de sus obras maestras, el Deseo bajo los sótanos2, se ha estrenado ahora en París con escaso éxito. Yo quisiera rendirle aquí mi modestísimo homenaje. Diputarle, ya muerto, por el fecundador máximo de la escena de nuestros días: un verdadero genio que quedará por encima de sus desigualdades técnicas. - ¿Qué otras obras tienes preparadas para su próximo estreno? - Para su próximo estreno, ninguna. Pensé por algún tiempo en estrenar en el Beatriz Aventura en lo gris, pero la empresa y yo hemos acordado amistosamente abandonar la idea. - ¿Por qué? - Sería largo de explicar, y no tiene interés. Quizá es comedia cuyo estreno me asusta demasiado. - Tú mismo has dicho que el reciente estreno de Thierry Maulnier en París, La maison de la nuit tiene ciertos puntos de contacto con tu antigua comedia Aventura en lo gris, ¿quieres aclarar algo de esto? - Es una historia molesta, de la que mi compañero francés no tiene la culpa ni yo tampoco. Aventura en lo gris está escrita hace cuatro años. Muchas significadas personas de nuestro teatro la conocen desde hace tiempo. Pero es obra difícil, acaso no buena, 2 El título de la obra de O'Neill es El deseo bajo los olmos. CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didácticu, n" 30, 2007. I y CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD cuyo estreno no se hacía viable. Entre unas y otras cosas, han pasado los arlos sin darla a conocer. Hasta que, claro, un autor francés estrena algo relativamente semejante. La gente suele no creer en las coincidencias teatrales y las atribuye siempre al plagio. Ignora que las probabilidades de que se den son mayores que las matemáticas, porque están determinadas por las tendencias unitarias del pensamiento humano. "Las ideas están en el aire", como quien dice. Y los temas. Y las situaciones. Las posibilidades de coincidir son sorprendentes: hasta en un nombre propio, hasta en frases concretas. Si uno, ya situado, tiene la suerte de estrenar enseguida sus cosas, bien. Incluso en los casos en los que Madrugada resulta disminuida en su apreciación, no deja de reconocerse el triunfo de su autor, un "maestro en el arte de sujetar la expectación de un auditorio", conclusión reveladora de un tribu- to necesario que, a duras penas, consigue contener un malestar vertido en claras acusaciones de falsedad y artificio, de debilidad de un conflicto dramático inane aunque con un desarrollo fogoso y, hasta en cierta medida arrebatador: "Quien como firmante, no ha conocido los grandes éxitos de don José Echegaray, pero sí los de don Manuel Linares Rivas, podía anoche correr, no una, sino diversas comparaciones: el entusiasmo público desbordado, la nadería del conflicto dramático, la tensión sostenida por medio de escenas que eran, en realidad, como sumandos patéticos que no se acumulaban luego en una suma; el brioso viento largo que sacudía a la nave coincidiendo con su rumbo; el linaje, el timbre, el estilo de los comediantes... No me atrevería a decir que todo aquello era falso. Había, naturalmente, muchas falsas situaciones, y el punto mismo de arranque era artificioso e intelectualmente elaborado. Quiero decir: sin emociones humanas, sin emociones comunicativas, efusivas, trascendentes, universales, claras" {ABC, 10-XII-1953). Queda fuera de duda la ambición de Buero al plantearse el desarrollo y el conflicto de Madrugada como ejercicio experimental. La mayoría de la crítica así lo reconoce, incluso en quienes se muestran reticentes a ir más allá del puro oficio. Madrugada en este sentido se mostraba admirable por cuanto allí había de virtuosismo en el contrapeso y equilibrio de las escenas, en el vigor y precisión del lenguaje o en el desarrollo ascendente del conflicto.3 Una escrupulosa edificación al servicio de no se sabe bien qué propósito que convierte a Madrugada en una "obra trampa", a juicio de algunos. "-¿A qué viene todo esto?", se preguntaba el crítico de ABC, trasladando una cuestión latente en muchos espectadores arrastrados por el aplauso y el torbellino de la acción.4 80CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... La paráfrasis en clave paródica del argumento de Madrugada, en palabras de Fernández Asís, de Pueblo, abunda en el desconcierto sobre la recepción de la obra representada que, a juzgar por el desenfado de la crónica, más pareciera corresponder a un vodevil, comedia asainetada, o farsa bufonesca: Mauricio, pintor ilustre, ha tenido una modelo, Amalia, convertida posteriormente en amante y después transformada en esposa, según esa especie de carrera de tres cursos que tantas modelos inician, aunque no todas terminan. Muchas dejan los estudios en el segundo año. Algunas, como esta de Mauricio, llegan a la licenciatura porque el hombre raras veces sabe resistir a la femenina constante, vehemente y diurna y nocturna presión para "arreglar las cosas". Los últimos meses de esta pareja fueron acelajados porque alguien, pariente o amigo, deslizó en el oído de Mauricio ciertas venenosas insinuaciones respecto a la fidelidad de su modelo. Y he aquí que Mauricio enferma súbitamente y muere a las tres y cuarto de la madrugada, "arregladas las cosas" e incluso otorgado testamento a favor de su flamante mujer, que es una de las cosas que más gustan de arreglar las mujeres en tan luctuosas circunstancias. Con el cadáver en la alcoba, deshecha en lágrimas Amalia, como cumple a una esposa sincera y profundamente enamorada, y sin pensar que el luto le cae bien (pequeña compensación buscada a la muerte por otras viudas), urde una intriga para averiguar qué fue lo que le contaron a Mauricio.5 De esta suerte sabrá si Mauricio se casó con ella como quien paga una merced de arriendo de servicios, o si verdaderamente la amaba. Al efecto, telefonea urgentemente a los hermanos 3 Lejos de la valoración unánime, el anónimo crítico de ABC no se privó de manifestar su malestar, entre otros, por el desacertado lenguaje empleado en el drama: "(En cuanto al lenguaje diré, sin embargo, que no era correcto cuando debiera serlo y que el querido amigo y cada día más admirado autor se olvida excesivamente del empleo de la conjunción copulativa "que". No me gustaba, por ejemplo, oír de labios de una señora desgarrada frases como ésta: "Dices quererme". Ninguna chulapa de tronío emplea esos giros de abogado y de periodista.)". 4 "Toda una familia de hampones mesocráticos acude una madrugada al filo de las cinco, a esperar la muerte del pariente rico comatoso: hermanos, cuñados, tíos y sobrinos que se agrupan como mezquina caterva, en la hipócrita reprobación de un supuesto amancebamiento del moribundo con cierta señorita de antecedentes dudosos. Sabemos, enseguida, que no se trata de un moribundo, sino de un cadáver. Lo sabemos nosotros, los espectadores; no lo saben ellos, los deudos-buitres, que acuden a la caza de una herencia que puede arrebatarles la intrusa. Y es ésta, la intrusa, quien, sabiendo que todo aquello debería ser un velatorio en lugar de una triste despedida, es ella quien los somete, uno por uno a fiscalización minuciosa y dramática" (ABC, 10-XII-1953). 5 El crítico deja caer en su comentario una influencia expresamente reconocida por Buero, la de Eugéne O'Neill y su tragedia A Electra le sienta bien el luto. El subrayado de la indumentaria de Amalia, la viuda de Madrugada, puede responderá un juego especular con ecos en dicha tradición dramática: "(AMALIA aparece poco a poco, con los párpados enrojecidos y la faz descompuesta. Es una hermosa mujer, de gran presencia y poderosa mirada. Lleva un traje negro, lujoso, aunque sobrio, que sugiere ostentación antes que luto. Se ha peinado cuidadosamente y adornado con gargantilla y pendientes de brillantes. El contraste que todo ello forma con el dolor de su expresión hace aún más impresionante su aspecto." (10). Más adelante Amalia explica a Sabina: "Daría la vida por saber que él también me oye. Antes, cuando me ponía estas joyas y... este disfraz, me desplomé sobre él, lloré y lo besé muchas veces..., preguntándole si comprendía que solo quería impresionarlos con una falsa apariencia de dureza; si veía, al fin, cuánto le he querido..." (13). CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30. 2007. 81 CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCÍA-ABAD del difunto. Ha de advertirse que ellos ignoran: a) Que Mauricio ha expirado; b) que se ha casado con Amalia, y c) que ha testado a favor de ella. Una vez todos reunidos les dice: a) Que Mauricio se halla muy enfermo y no vivirá más de veinticuatro horas; b) que está dormido o privado de sentido; c) que ella dispone de unas inyecciones para despertarlo cuando quiera; d) que apenas lo pinche o jeringue, Mauricio testará a favor de ella y quedará en la miseria su famélica parentela; e) que si prefieren dejarlo dormir hasta la muerte para que por "ab intestato" hereden sus hermanos, han de confesar las circunstancias de lo que le dijeron y quién se lo dijo". A la traducción paródica del conflicto cabe añadir la insistencia generalizada de gran parte de la crítica en presentar Madrugada como un mero ejercicio experimental, consideración que invierte la jerarquía del propósito del mismo Buero, según declaraciones correspondientes a la "Autocrítica", publicada un día antes del estreno en el ABC. Con ser cierto que el autor reputa su obra de "episodio concreto y rápido", no parece menor su intención de ofrecer una peripecia a través de la cual se propone presentar, siquiera en esbozo, algunas de las pasiones, nobles o impuras, que a todos nos mueven. En ningún caso se desprende de sus palabras indicio alguno que permita situar la intención experimental por encima del propósito humano.6 Efectivamente, la obra envuelve, "de manera secundaria", una tentativa que pudiéramos llamar técnica, "un cierto ejercicio de teatro que los autores abordan a veces". El de Buero en Madrugada pasaba por extremar las limitaciones narrativas de la escena, ya de por sí desafiantes, para situar al espectador y, antes, a su propia pluma, frente a una acción continua, desarrollada en una absoluta unidad de tiempo, "pues los minutos del único entreacto de la obra se cuentan también tras el telón",7 que obliga a mantener la atención de la acción mediante el recurso a los procedimientos propios de las novelas de intriga. Buero vuelve a la preceptiva clásica más rigorista y somete la acción a un escrupuloso respeto de las unidades aristotélicas, planteamiento con el que logra la aprobación de críticos como el de Ya, quien entiende la fórmula como una de las más decisivas y pene- 6 Parece que, con el tiempo, el mismo Buero parece haber claudicado con la corriente predominante de la recepción del momento y cuando rescata del recuerdo a Madrugada se refiriere a ella como obra de alcance menor: "es una obra que hoy no estimo demasiado, aunque no la desprecio" (Iglesias Feijoo, 1982: 133); un "puro ejercicio de estilo" (Paco, 2002: 97). 7 Este procedimiento estilístico por el cual el tiempo de la representación se muestra equivalente al discurrir temporal de los espectadores ofrece un agudo efecto de inmersión de los que Buero gusta incluir en sus obras. 82CAUCE, Revista internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... trantes del teatro contemporáneo cuando era capaz de vencer las tremendas dificultades que a sí misma se imponía: "Tómese la acción -veníamos a decir- en un momento culminante, cuando el desenlace se aproxima y se ignora: del mismo diálogo irán brotando los antecedentes, y así la intriga dramática, conducida apretadamente y paso a paso hasta el final, logrará el hermoso efecto de eso que llamamos teatro. Hay otras maneras, ya lo sabemos. Para nosotros, sin embargo, la gran fórmula dramática es la que el señor Buero Vallejo hizo triunfar anoche" (N.G.R, 1953: 6). La técnica con la que la acción es conducida, su concentración, su limitación de tiempo y espacio a un tiempo real y algunos aspectos del argumento contribuyen a crear un clima que acerca el drama al género policíaco, un "supremo alarde teatral", con parentescos "leves" con algún teatro inglés contemporáneo, aunque, en rigor, el asunto se desenvuelva sin la intervención de policías o delincuentes, según observa Torrente en su crónica. Tras el apunte de modelos posibles de inspiración para Madrugada en la dramaturgia inglesa, algunos críticos se aventuran en la precisión de su diagnóstico y señalan a Priestley en el horizonte de referencia más próximo pese a que en este "el amor nace muerto o muere asesinado por la dureza implacable de la vida y en Madrugada sabemos desde el principio que el amor quiere luchar y dar señales de una existencia vigorosa y apasionada solo por mostrarse ufano de sí mismo, digno de respetarse y de ser respetado" (N.G.R, 1953: 6).8 Llama un inspector es la obra del dramaturgo inglés que motiva una filiación más que estrecha, pese a la tibia mención de la crítica.9 Estrenada en Londres en 1946 narra la visita de un inspector de policía que investiga y desenreda, en un magistral ejercicio de tensión escénica, la responsabilidad de una acomodada familia de la aristocracia 8 "Y, sobre todo, estoy impresionado, no ya sólo por el brío dramático con que el autor nos condujo anoche a su campo (que es ajeno a mis gustos), planteando su problema con cierta técnica "priestieyana", sino por la bulliciosa, la entusiasta, la excepcional acogida que la comedia tuvo por parte del público. Uno es espectador, y ninguna cosa de los espectadores puede serle ajena" (ABC, 10-XI1-1953: 47). 9 Luis Calvo es el único crítico que traza un perfil del dramaturgo inglés en los términos siguientes: "La crítica de Londres le fue, sin embargo, tan adversa que el famoso y brillante escritor, echando por la tremenda, replicó en términos de insolencia poco frecuentes allí. Es hombre pugnaz y voltario, periodista político de soflamas, novelista excelente -"The Good Companions lo probó- , orador cáustico y, sobre todo, dramaturgo popular. Empezó siendo secretario de la Melba y acabó pregonando, de frac, por los teatros londinenses, un socialismo agresivo. Debe de andar por los sesenta". (Calvo, 1951: 29). CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. 83 CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD su parte, Antonio Román cuenta para entonces con casi una veintena de películas en su haber de las que llama la atención la presencia de un denominador común: su apoyo en mimbres literarios, bien en la inspiración de argumentos y conflictos, en la adaptación más o menos fiel de textos literarios a la pantalla o en la intervención de profesionales del medio literario en el planteamiento y la redacción de los guiones. Desde una de sus propuestas más tempranas, Intriga (1943), basada en Un cadáver en el comedor, de Wenceslao Fernández Flórez, con diálogos de Miguel Mihura, la nómina de textos y autores incluidos en los créditos de sus películas remiten a los citados Miguel Mihura, como argumentista de El pasado amenaza (1950) y Fernández Flórez para la base argumental y los diálogos de La casa de la lluvia (1943), a textos de Lope de Vega (Fuenteovejuna, 1947), Enrique Alfonso Bascones, Sánchez Campoy y Enrique Llovet (Los últimos de Filipinas, 1945), Bartolomé Soler (La vida encadenada, 1948), Carmen de Icaza (La fuente enterrada, 1950), Rafael López de Haro (La Forastera, 1951), Shakespeare (Lafierecílla domada, 1955) o las colaboraciones en diferentes cometidos de José Ma Pemán, Francisco Bonmatí de Codecido, Gregorio Martínez Sierra o Natividad Zaro, por citar solo algunos de los asiduos, anteriores al estreno de Madrugada. En las crónicas del estreno, y pese a que el drama de Buero Vallejo no estuvo exento de una recepción polémica, se habla de trasplantar a la pantalla en buena técnica fílmica un éxito teatral, con ZuUy Moreno de protagonista y se desempolva el tópico crítico de la adaptación de textos literarios al cine. Gómez Mesa niega tal operación al resultado de la cinta de Román en virtud de los cambios que el mismo concepto de adaptación conlleva. Efectivamente, salvo en una escena prólogo del comienzo en la que hay un desarrollo de las llamadas telefónicas de la vieja sirvienta Sabina, fundamental para la presentación de los personajes antes de su eventual confluencia en la casa, el resto de la acción sigue lo esencial la pauta del texto original: "lo demás es la obra misma, con su tema apasionante, con su atmósfera densísima y con el reloj implacable que preside el plazo concedido" (Fernández Cuenca, 1957: 6).25 25 Las pocas licencias sobre el texto de Buero que Antonio Román se permite no tienen buena acogida en la opinión de Gómez Mesa quien afirma en su columna de crítica de Arriba: "Y es frecuente, en aplicación de este vulgar criterio, estropear en su traslado a la pantalla estimables obras escénicas. De aquí la verdad de la irónica frase benaventina: "Cobro por daños y perjuicios...". 90 CA UCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" ¡0, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... Todo ello volvía a poner sobre el tapete la debatida cuestión de las relaciones mutuas entre el teatro y el cine, sus radicales diferencias y la necesidad de ponderar los tópicos nacidos de tales maridajes que Carlos Fernández Cuenca trata de equilibrar a propósito de Madrugada: Pero conviene recordar que el sambenito de "teatro fotografiado" o "teatro en conserva" solo cuadra bien a las trasposiciones de comedia discursivas en las que la conversación lo es todo. En cambio, en Madrugada, la palabra es uno de los elementos de la acción, de una acción trepidante, cargada de violencia, de inquietud, de drama verdadero. Y puesto que el cine es, ante todo y sobre todo, acción -que no es lo mismo que movimiento, aunque algunos todavía se empeñan en confundir cosas tan distintas-, encontramos perfecta la limitación del escenario que la agilidad de la cámara, solo posible en el cine, compensa de sobra. Sea como fuere, lo que parece concitar la unanimidad de la crítica es el desafío de la propuesta en la trayectoria de su director tanto como en la industria cinematográfica española de finales de los cincuenta, un cine dispuesto a desperezarse de inercias para afrontar retos: "Con Madrugada ha cumplido felizmente Antonio Román una de las tareas más ambiciosas y difíciles de su historial cinematográfico en el que tantos aciertos se cuentan. Hablamos de ambición y dificultad, pero conviene aludir también al peligro de la empresa y a la sensibilidad y el dominio que los superaron" (Fernández Cuenca, 1957: 6). La experimentación formal abordada por Buero en Madrugada, el acercamiento al género policíaco, de éxito tanto en las tablas como en el cine, se inscribe en una estrategia de difusión comercial y de acceso a un mayor espectro de público, sin renunciar a exigencias de calidad, interés en el que confluyen las trayectorias de autor y director. Con Intriga (1943), Antonio Román había inaugurado una de las tendencias más reconocidas de su filmografía. En ella ponía de manifiesto su destreza e ingenio en la construcción fílmica de ficciones de crimen y misterio, si bien la crítica señaló alguna torpeza derivada de una excesiva fidelidad al modelo literario (Fernández Cuenca, 1952: s.p). La inspiración para la práctica del género le venía al director gallego de su condición de espectador gozoso de películas de misterio más que de sus lecturas, afición que le sirvió para ir perfeccionando la dosificación impecable del conflicto y un desarrollo certero de la intriga en Pacto de silencio (1949). En pocos años cae en sus manos el guión de Armando Ossorio, Han matado a una gitana, origen de Último día (1952), CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. 91 CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD película policíaca en la que se trata de resolver el asesinato de una cantante de zarzuela -en el guión original, estrella de la canción folklórica andaluza- y con ello la posibilidad de desarrollo de un género policíaco netamente español o la traslación a las pantallas de los cines patrios de éxitos como El crimen del Vanities, donde se relataba un misterioso asesinato en plena representación de una revista teatral:26 "Fue por aquellos días precisamente cuando Antonio Román asistió a una representación de la obra postuma del llorado maestro Jacinto Guerrero. Y en El canastillo de fresas, vio y oyó cantar por primera vez a Pilar Lorengar. Admiró su voz prodigiosa, esa voz que le ha valido el premio nacional de canto; pero admiró también su juventud, su belleza, la finura y elegancia de su silueta, la gracia de sus movimientos. Salió del teatro convencido de haber hallado la protagonista ideal para su nuevo film" (Fernández Cuenca, 1952: s.p.).27 En Madrugada, la ambición de Román es de mayor alcance pues se enfrenta con la dificultad de transposición a los ámbitos del cine de una trama teatral desarrollada en un solo decorado, con una duración equivalente al conflicto: "La acción -reducida, limitada en la movilidadha de corresponder a una intensidad dramática, expresada en actitudes y palabras de tonos distintos y también en silencios" (Gómez Mesa, 1957: 35). El espacio de la acción, íntimamente unido al desarrollo del conflicto, no permitía licencias y expansiones frecuentes en este tipo de operaciones derivadas de una equivocada interpretación de "lo cinematográfico". La limitación del escenario había de ser suplida con habilidad técnica y una acertada planificación de los encuadres capaz de absorber y poner de manifiesto la sensibilidad y multiplicidad de matices encerrados en los corazones de los personajes, sus caracteres, sus virtudes y lacras que van aflorando acuciadas en unos casos por el egoísmo, en otros por el odio, por la envidia, la ambición y, en definitiva, por la deter- 26 En tanto que se practicaban las indagaciones pertinentes, continuaba la función, con la orquesta de Duke Ellington y las melodías de Arthur Johnston, del mismo modo que en El último día donde el misterio se plantea en un teatro durante la función con música y chicas guapas. 27 "Último día es una película policíaca española hecha totalmente por españoles y con un sentido reciamente español en todos los aspectos. Y con una brillantísima partitura española: el pasodoble de "La Calesera", del maestro Alonso; la polonesa de "En Sevilla está el amor", de Jerónimo Jiménez; la petenera de La marchenera y el dúo del pañuelito de "La chulapona" de Moreno Torraba, y un pasodoble madrileñísimo, Carmen de Chamberí, compuesto expresamente por Juan Quintero" (Fernández Cuenca, 1952: s.p.). 28 La cartelera madrileña estrena en 1955 dos obras cumbre del maestro del suspense en la pantalla, Crimen perfecto y La ventana indiscreta. 92CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n"30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... minación de Amalia de rescatar su propio yo para ofrecerlo como regalo postumo al amor de su esposo mancillado por la murmuración de los familiares de éste. Madrugada es acción, pura acción sin respiro, pues cualquier aflojamiento de la tensión puede dar al traste con la clave del conflicto; su magistral crescendo, su cadencia, constituye una de las virtudes más encomiables de la película: "Antonio Román, este su mayor acierto entre los muchos, ha sabido crear este clima dramático para ir apretándolo a medida que la acción acelera su intensidad. Es una difícil lección de ritmo, que solo consiguen directores en plena madurez. Clima y ritmo permiten que Madrugada interese y emocione al espectador hasta el apasionamiento" (Sánchez, 1957: 9). Así pues, Madrugada parece haber desvelado a Antonio Román otra vía de experimentación para el género partiendo de modelos literarios de tradición española capaces de proyectarse en afamados éxitos de alcance internacional, es decir, poder llegar a Alfred Hitchcok, Robert Aldrich o Elia Kazan a través, de Buero Vallejo: "Pues... en cine es una película en ese estilo que antes se llamaba "teatro fotografiado", pero ennoblecido después al perfeccionarse como una nueva elocución cinematográfica, de la que quizá sea la última muestra importante The big kife {El gran cuchillo) de Robert Aldrich, que he visto en Italia, y es una película estupenda. Y antes Crimen perfecto, de Hitchcok. (...) Sin sofisma; ese estilo de cine tiene la virtud de traducir a un nuevo concepto visual un elemento dramático, más estático en la escena teatral. De este cine es ejemplo Un tranvía llamado deseo, la comedia de Tenessee William, hecha buen cine por Elia Kazan" (Barreira, 1957: s.p.).28 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ANÓNIMO (1951): "A telón corrido. Se repone a petición del público, Llama un inspector", en Informaciones, 21 de noviembre, p.4. (1957): "Cea Distribución. Lope de Vega. 3a semana de éxito triunfal. La crítica ha dicho de Madrugada", en Primer Plano n° 876 , 28 de julio, s.p. (1953): "En el Teatro Alcázar se estrenó anoche la comedia dramática de Antonio Buero Vallejo, Madrugada", en ABC, 10 de diciembre, p.47. - (1953): "Teatro. Entusiasmo y nervios sin límites en el ensayo general de Madrugada, de Buero Vallejo, que se estrena (hoy) en el Alcázar", en El Alcázar, 9 de diciembre, p.2. ACORDE (1951): "Novedades teatrales de la semana. Gran éxito de una comedia de Priestley en el Español", en Hoja Oficial del Lunes, 28 de mayo, p.2. CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. 93 CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD ANOUILH, Jean (1959): Teatro. Buenos Aires, Losada. BARREIRA (1957): "Con quince preguntas basta. Contesta Antonio Román", en Primer Plano n° 864, 5 de mayo, s.p. BAYONA, José Antonio (1951): "La escena animada. Estreno en el Español de Llama un inspector, de Priestley, versión de Félix Ros", en Pueblo, 26 de mayo, p.2. BESÓ PORTALES, César (2003): "Madrugada. Una propuesta de comentario", en Espéculo. Revista de Estudios Literarios, n° 24 (http://www.ucm.es). BUERO VALLEJO, Antonio (1960): Madrugada. Madrid, Alfil. (1953): "Esta noche se estrenará en el Alcázar la comedia de Buero Vallejo, Madrugada. Su autor dice", en ABC de Madrid, 9 de diciembre, p.43. CALVO, Luis (1951): "Informaciones y noticias teatrales y cinematográficas. Anoche fue estrenada en el Español la comedia de Priestley, versión castellana de Félix Ros, Llama un inspector", en ABC, 26 de mayo, p.29. CASTRO, Cristóbal de (1951): "Autores y escenarios. Español: Estreno de Llama un inspector, comedia dramática en tres actos, de J. B. Priestley, versión española de Félix Ros", en Madrid, 26 de mayo, p.10. CORIFEO (1951): "Teatro. Autocríticas de autor e intérpretes. Es una obra policíaca con tesis cristianizadota, dice Félix Ros", en Ya, 25 de mayo, p.2. CUEVA, Jorge de la (1951): "Teatro. Español. Estreno de Llama un inspector, comedia dramática de J. B. Priestley, traducción de Félix Ros", en Ya, 26 de mayo, p.6. DIXON, Víctor (1994): "La irremediable soledad humana en el teatro de Buero Vallejo", en PACO, Mariano de y DIEZ DE REVENGA, Feo. Javier (Ed.), pp.39-49. DONALD (1957): "Estreno en el Lope de Vega de la película Madrugada", en ABC, 16 de julio, p.57. FERNÁNDEZ ASÍS, V. (1953): "Alcázar: Madrugada, episodio dramático, de Buero Vallejo", en Pueblo, 10 de diciembre, s.p. (1954): "María Guerrero. El deseo bajo los olmos, de O' Neill", en Pueblo, 4 de febrero, s.p. FERNÁNDEZ CUENCA, Carlos (1957): "El mundo de la pantalla. Buen ejemplo de concentración dramática. Lope de Vega, Madrugada", en Ya, 16 de julio, p.6. (1952): "Último día. Cine policíaco", en Primer Plano n° 619, 24 de agosto, s.p. GARCÍA DE LA PUERTA, (1957): "Cine. Los estrenos. Lope de Vega, Madrugada", en Pueblo, 16 de julio, s.p. GÓMEZ MESA, Luis (1957): "Cine. Lope de Vega: Estreno de la película española Madrugada", en Arriba, 16 de julio, p.35. GÓMEZ PICAZO, E. (1954): "Autores y escenarios. María Guerrero. El deseo bajo los olmos", en Madrid, 4 de febrero, p. 11. GÓMEZ TELLO (1957): "La crítica es libre. Madrugada", en Primer Plano n° 876, 21 de julio. HALSEY, Martha T. (2001): "Espacio abierto y visión dialéctica en el teatro de Buero Vallejo", en PACO, Mariano de y DÍEZ DE REVENGA, Feo. Javier (Ed.), pp.51-70. 94CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... MADRUGADA, DE ANTONIO BUENO VALLEJO... HARO TECGLEN, Eduardo (1951): "Informaciones Teatrales. Llama un inspector. El teatro español estrenó anoche una comedia dramática de J. B. Priestley", en Informaciones, 26 de mayo, p.5. IGLESIAS FEIJOO, Luis (1982): La trayectoria dramática de Antonio Buero Vallejo. Santiago de Compostela, Universidad. LABORDA, Ángel (1953): "Proscenio de Informaciones. Madrugada se estrena hoy. Su autor, Buero Vallejo, nos dice que se trata de un episodio dramático", en Informaciones, 9 de dieciembre, p.8. LEYRA, Ana Ma (Coord.) (1998): Antonio Buero Vallejo. Literatura y Filosofía. Madrid: Universidad Complutense. L. de A. (1954): "El deseo bajo los olmos, representado por el Teatro de Cámara en el María Guerrero", en ABC, 4 de febrero, p.29. LLOVET, Enrique (1951): "Teatro. El crítico escribe: Llama un inspector, de J. B. Priestley", en El Alcázar, 26 de mayo, p.4. MORALES DE ACEVEDO, E. (1951): "Proscenio. Estreno de una comedia de Priestley en el Español", en Marca, 26 de mayo, p.6. N.GR. (1953): "Teatro. Gran éxito de Madrugada en el Alcázar", en Ya, 10 de diciembre, p.6. OLANO, Antonio D. (1953): "Teatro. Un éxito enorme fue el estreno de Madrugada por la compañía La Máscara", en El Alcázar, 10 de diciembre, p.2. O'NEILL, Eugéne (1963): Teatro escogido. Madrid, Aguilar. PACO, Mariano de (1994): De re bueriana. Sobre el autor y las obras. Murcia, Universidad. (2002): "Buero Vallejo y el cine", en ROMERA CASTILLO, José (Ed.), pp.91-106. y Diez de Revenga, Francisco J. (Ed.) (2001): Antonio Buero Vallejo dramaturgo universal. Murcia, Cajamurcia. PAULINO, José (1998): "El compromiso moral como juicio dramático en el teatro de Antonio Buero Vallejo", en LEYRA, Ana Ma (Coord.), pp.93-108. (1998): "El encerramiento, núcleo dramático en el teatro de Antonio Buero Vallejo", en TORRES MARTÍNEZ, José Carlos de y GARCÍA ANTÓN, Cecilia (Coord.), pp.674-681. PÉREZ NAVARRO, Pau (2001): "El sueño creador de María Zambrano: Filosofía, tiempo y tragedia", en Atenea Digital, n° 0 (http://www.uab.es). PREGO, Adolfo (1953): "Crítica: Madrugada, de Buero Vallejo, en el Alcázar", en Informaciones, 10 de diciembre, p.7. PRIESTLEY, J. B. (1951): Llama un inspector. Madrid, Ediciones Alfil. ROMERA CASTILLO, José (Ed.) (2002): Del teatro al cine y la televisión en la segunda mitad del siglo XX. Madrid, Visor. SÁNCHEZ, Alfonso (1957): "Crítica de Cine. Admirable versión de una gran comedia: Madrugada", en Informaciones, 17 de julio, p.9. SANTIAGO BOLAÑOS, Ma Fernanda (2004): La palabra detenida. Una lectura del símbolo en el teatro de Antonio Buero Vallejo. Murcia, Universidad de Murcia. CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. 95 CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ... TERESA GARCIA-ABAD SANZ VILLANUEVA, Santos (1998): "Conversación pública de Antonio Buero Vallejo con Santos Sanz Villanueva", en LEYRA, Ana Ma (Coord.), pp.37-50. SERNA Y RÉPIDE, Víctor de la (1953): "Teatro. Un éxito enorme fue el estreno de Madrugada por la compañía La Máscara", en Alcázar, 10 de diciembre, p.2. (1954): "El deseo bajo los olmos", Alcázar, 4 de febrero, p.2. STAIGER, E. (1966): Conceptos fundamentales de poética. Madrid, Rialp. TORRENTE (1953): "Teatro. Buero Vallejo estrena en el Alcázar Madrugada", en Arriba, 10 de diciembre, p.14. (1951): "Teatro. Español: estreno de Llama un inspector", en Arriba, 26 de mayo, p. 16. TORRES MARTÍNEZ, José Carlos de y GARCÍA ANTÓN, Cecilia (Coord.) (1998): Estudios de literatura española de los siglos XIXy XX. Madrid, CSIC. ZAMBRANO, María (2004): De la aurora. Madrid, Tabla Rasa. 96CAUCE, Revista Internacional de Filología y su Didáctica, n" 30, 2007. CAUCE. Núm. 30. GARCÍA-ABAD GARCÍA, M.ª Teresa. "Madrugada", de Antonio Buero ...