Relacion de Muger : El maestro de Alexandro
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DE ALEXANDRO. Escúcheme areotsmenre, Pficcipe, ySeñor, querer confiatzas, yíoípiras referiros, que os adoro, que os idoiatfo, que irií^o eo fe del amor que os tengo, que os debo dulces cariños, que sntepcneis ála vida los fieígos, yios peligros, ftrá cicüíado, lupuefto, ihAi qa Iquier encarecimiento es hv’perbolc íucinto. Dvxo áparte las finezas, paffo por los peregrinos favores coo que me honraú, fupoDgo los aivedrios en íola una voluntad, DO alabo ios fiempie vivos afi'íiüs de noeñro amor, que oo es rirmpo dueño rnto,"^ de traer áli memetia fundooores tan divinos, quar.doeftá ej honor pidiendo remedio contra el peligro. Hvrá íeii horas feñor, coD que pelares lo digo 1 Coa qué dolores lo fíeoto í Ycoo qué penas lo exo/ico! Que el Capitán de la GuardÍ3j de parte dei ReiFnipo vueftro Padre, iquiso los Dioíes concedan de vida un figlo, •liego ámi quatto coo feís Capitanes eícogidos de la Gjardia Macedonia, ycon íecreto me d=xo, tie ctKrafls en una Careza, ue me efpetaba en el circo, fío que dielTe de mí aulencia, ni de mi partida indicio, Obedecile turbada, nin poder daros avifo, por eftat todos ios pafibs cerrados coo los Miniftros. Entré en la Carroza, ydando con el fecreto debido el Capitán áía gente todo el orden por eícrito. "Los Prgafos voladores, ligero parto de! Nilo, en menes de media hora ála puerta de un Cafiillo me puilerco, rodeada dfe
de cien Soldados Geünos. Por eifasrte Miaíeolo cctíé cuyo oblcuro fitio, ai baxir un caracol, de la muerte retorcido, entendí, que roe llevaban ailepuícrodelabiímo. Salfá unaquadra, feñor, cuyo dorico edificio con un trono auccrizaba la magefiad de íu fitio. Sentados en él eftaban Numancio. Fabio, yLifipo, Sarrapas de Macedonia, yáíu lado Federico, de la cafa de tni Padre íangriento, yvil enemigo. Aquí (dixo en altas voces j »iene Ociivia, de Utelioo Duqueía, yde Macedonia herroofíisimo prodigio, fegunda Elena de Grecia, pues tiene al Principe invjfto AlexinJTo^y lucéflor de nueftro facto Fílipo, tan prendado, que defprecia. ti fugeto peregrino de Julia, hermofa Priocefa de los Imperios de EgyptOt Ladcfigusldad es grande, yfi-Cl Principe vencido de íu belleza, fe cafa, (que es ignoraBcia el decirlo ) cor- Qíl iv’3, nueftro Imperio íerá c.'csodalo nocivo de las gentes, yel remedio masefie zyprecifo es que muera Odavia aquí, ylos Jueces vengativos ire ordenaron, que d fi eñaba por vos rendido mi corazón, 6Gvos vi. lenta biis mi alvedrio. Yo ctitonces squi, ícñor¿ osprctendo agradecido, os invjoco gencrofo,* '^ yos aclamo compafsivo Yo entonces digo llevada de lo mocho que os efiimo, dixe: Strapas de Grecia, yde íu Imperio Miníftros, no folG quiero, idolatro, adoro, pretendo, figo, firme amante, enamorada áAkxandro; pero digo, que los tormentos de Tebas, las prifipnes de Cavilo, los cautiverios de Petfia, las penas de los Affyrio?, los incendiOiS de Caldea, yde Grecia ios martyrios, no fetán todos b áfacar del pecbo roio al Príncipe, áqden venero por amante, por berign®, por eípefó, ypor íeñor de potencias, yfentidos. No fauve formado, feñor, el ulrímo acento fino, quando falió de una quadra un ligorofo Miniftro cpn un aifsnge en ja mano, cubierto el reftro atrevido; Execu ta, dixo Fabio, Ptefidecte vengativo de aquel tyrano Confejo, nueftro decreto en los figíos, no quede memoria, no.
de efte hermofo bafiíifco. Ea eUc dolor, en cde totb Jino íe turbo todo eftc organizado vidrio, l^íófOD istercadeocias . el oiatirial edificio,. Acclipfe toco la vida, átuina ios fentidos, ¿delirios las potencias, ylos delirios ájuicio. Adonde eftás Aiexjndro h Dixe con tiernos íuípifos, por ti muero, dulce daeño, por ti me matan, bien mió,, 7en las aras de tu amor el alma te factifíco. AquiJlegaba mi afeftb, qaaodo deun culto retírós íaiio, que cubfeito efiaba le UQ roxo bolante Syrio,, i.el Monarca mayor, , _ vueftctpadte, áquien el Orbe. aclamail fufiofilipo.^ 'Eotre.teero, yfisdolo, entre jaficieroyuio, afiendomed- . .. (fJvq^,qu^an^ oel uplicio >? ^aqueftasteevesrazoes coQíoftrogtavenjef^o; -DuqaefáíCffc borróle .mago ^ -delltnueite, quelsvmyiao. es de .®i yde vueftra taina aifo. La Prirreeía Julia, ^ofa es del Píiocipemi,n>, ves eftoívais eftas p^as _ coaita mi®, Et ámor que le tencis es conocido delirio, el que os tiene, vanidad de ¡a juventud, yel vicio. Toftiad eftado. Duquefa, ávueftra langre debido, yo os:date.eípcro tan noble, que iguale a! blaíbn antiguo de vueftra Cafa. Aiíxmdro í de Juiia ha Se fer marido, Cpretendéis el laárréi, fi no cefla elle cariño,- fi a! Principe no olvidáis, íLd^is á ía amor oídos, efta íer tencia.efte horror,; eñe arrago, cftécaftigo que íolo tira ala carmiendi,, yno executa el fuplicio, por vida de miCorona,- yde AlcxandrorCn quien mir.o^ la fuccfsion de efte Imperio, que feaen vós un prodigio dTtníy^^ráTa ¿u^iglo, fepukando vueftra caíaj vidai eftado, yíeñorio enias íoffibras de la muerte,, beoios rayos-de! olvido. Efto dixo, ycon e! orden, fecreto, guarda, yícftylo, que me llevaron, volví áPalacio ádar avifo ávueftraJViteza, íeibt, por quien muero.ypote Yfiípuc ftbf quedos hades, (oquien no huviera nacido, para articaiar ahíBía efte.rigorcío arbitrio 1 ) íupqeSo, digo, que e! Cielo
(no sé, mi bien, lo goe digo !) que Jos ¡roaiortales Diofcs deía Solio peregrino ordenan, quieren, decretan, «nandan (tiemblo de decirlo) que os goce Julia (^ué horror !) que os pierda yo (qué tnsrtyriol) que rae dexeis (qué peíar !) que rae olvidéis (qué delirio ! ) Viva la jfoz en cí pecho, ymaerto en el alma el brío, os pido os fupjico, os ruego, ucon vos han merecido tintos años de finesas. Cantos dias de Caí iño, que améis áJuisa, fefior, que os rindáis áíasíveirío, quefij bellesi adorein vueflio amor es como el lyíio, que tenace, por fer ^e las flores ei martirio. Juiú merece, íeñor,; Juííi nació para amaros, uo deis diígufto áFslipo vueftro Padre, ni aiteteis aquefios Reinos un-dr»* dichoía^ yyo desdichada, ^gUfá, yyo ton pe'igtOí «le gracia en vueflros ojos yyoiin ios vueiíros fcíiroi \ «lia prive, ycayga yo, , .filia reÍ3c fin olvido, «liaos goce, yyo lo llore, aafic premio, yyo cafligo, ? e!F.ivonio Jos ruípiros, eí Zfirp los requiebros, yel olvido los cariños. Mí bieo mikñor, mi amante,- todo €{'tieo3po Jo hí vencido caíaos con Julia, ítñor, '* que yo fola fio alivio, -fin Vida, fin alma, muerta, fin amparo, fin auxilio, pcííegoida de dcseichas, antes que og vea, bien mío, ariuliac en otros brazos, afsíflireo otro nido, vivir de.otra voluntad, yfegair de otro deñino, para que digan los GpL'^ para que pubííqge el oJe para que fiíntael aby/í*) * ia mis laftjiz/rsged/a «i aiíscünpy prodiefa r%05r ^IN. Con L(ic€ncÍ3* i-orooba en Caa de Don Jun de Medina Plazuela de las Caña. **