Los herederos de Artabazo: la satrapía de Dascilio en la tradición de la dinastía Mitridátida
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Luis Ballesteros Pastor (Universidad de Sevilla) Los herederos de Artabazo. La satrapía de Dascilio en la tradición de la dinastía Mitridátida * I. Incertidumbres sobre la genealogía de los Mitridátidas Desde los trabajos de Von Gutschmid, Meyer y Reinach en el siglo XIX, la genealogía de los Mitridátidas ha sido una de las muchas facetas enigmáticas de la historia de esta dinastía. 1 Siguiendo a las fuentes antiguas, se tenía por cierto el parentesco de la casa real póntica con los dinastas persas establecidos en Cío, en la Propóntide: el último de éstos habría huido de Antígono hacia Paflagonia fundando un dominio independiente que sería el origen del reino Mitridátida. 2 Sin embargo, cuando los investigadores pretendían ir más hacia atrás en el tiempo, comenzaban a surgir dudas de todo tipo, que llevaron incluso a considerar que la genealogía de los reyes pónticos recogida en las fuentes antiguas sería en buena medida el resultado de reconstrucciones ficticias, realizadas a posteriori durante el reinado de Mitrídates Eupátor con una intención propagandística. 3 Estudios más recientes han propuesto diversas hipótesis sobre el linaje de esta casa real que confirman a los mencionados dinastas de Cío como una rama de la familia de los sátrapas de Dascilio. 4 Sin embargo, aún no se tiene una idea clara acerca del papel que el recuerdo de estos señores persas tuvo en la propaganda dinástica de la casa real póntica. La mayor parte de las referencias antiguas que conservamos acerca de la genealogía de los Mitridátidas están centradas en la relación de los monarcas pónticos con la dinastía Aqueménida o con los nobles que conspiraron para asesinar a Gaumata, mientras que * Este trabajo ha sido elaborado dentro del Proyecto FFI 2011–25506 financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. 1A. von Gutschmid, Untersuchungen über die Geschichte des Pontischen Reichs, en: Kleine Schriften. Vol. 3, herausgegeben von F. Rühl, Leipzig 1892, 480–561, 493–535; E. Meyer, Geschichte des Königreichs Pontos, Leipzig 1879, 31–37; T. Reinach, Mithridate Eupator, roi de Pont, París 1890, 3–6, 35. 2Sobre la llamada „Dinastía de Cío“, véase Von Gutschmid (n. 1) 520–535; Meyer (n. 1) 34–38; Reinach (n. 1) 1–8; E. Olshausen, s. v. Pontos, en: RE suppl. XV, 1978, 396–442, 397–402; B. C. McGing, The Kings of Pontus. Some Problems of Identity and Date, RhM 129, 1986, 248–259; P. Debord, L’Asie Mineure au IVe siècle av. J.-C. Pouvoirs et jeux politiques, Bordeaux 1999, 96–104; L. Ballesteros Pastor, Nullis umquam regibus nisi domesticis. Cappadocia, Pontus and the Resistance to the Diadochi in Asia Minor, en: V. Alonso/E. M. Anson (eds.), The Time of the Diadochi (en prensa). Véase también infra n. 4. 3Así, Meyer (n. 1) 33; Reinach (n. 1) 3–4, 36; M. I. Rostovtzeff/H. A. Ormerod, Pontus and its Neighbours: The First Mithridatic War, en: CAH IX, 1933, 211–260, 216. La vinculación de los dinastas de Cío con el fundador de la dinastía póntica aparece explícitamente en Diod. 20.111.4, e implícitamente en Plut. Demet. 4, mor. 183a; App. Mithr. 9, 112; Tert. De anima 46. 4B. C. McGing, The Foreign Policy of Mithridates VI Eupator, King of Pontus (Mnemosyne suppl. 89), Leiden 1986, 14–15; P. Panitschek, Zu den genealogischen Konstruktionen der Dynastien von Pontos und Kappadokien, RSA 17–18, 1987, 73–95; A. B. Bosworth/P. V. Wheatley, On the Origins of the Pontic House, JHS 118, 1998, 155–164; Debord (n. 2) 91–104. KLIO 94 2012 2 366–379
parece como si los sátrapas que gobernaban sobre el Helesponto hubieran representado simplemente una especie de transición, un factor secundario en la transmisión del linaje persa desde los grandes reyes del pasado hasta los soberanos de la dinastía que acabó por dominar casi todo el Mar Negro. 5 Sin embargo, como veremos en este trabajo, los reyes Mitridátidas tuvieron bien presentes a sus ancestros que gobernaron la Frigia Helespontina. Mitrídates Eupátor no fue el primero de los monarcas pónticos en resaltar los orígenes de su familia, pero es del que poseemos mayor número de evidencias relativas a esta cuestión. Sin duda este soberano pretendía exaltar a su reino y considerarlo grande, importante, con una proyección que alcanzaba más allá del restringido ámbito de un rincón en el norte anatólico, y para ello los antiguos sátrapas de Dascilio se convirtieron en un elemento de referencia obligada. II. Artabazo y la genealogía de la casa real póntica El primer aspecto en el que vamos a centrarnos será obviamente la genealogía. Como observó acertadamente Panitschek, las fuentes antiguas no ofrecen una idea unánime acerca de los ancestros de la casa real póntica, y al parecer en la propia época de Mitrídates Eupátor aún no existía una versión canónica sobre la historia de la dinastía. 6 Polibio (5.43.2) habla de Mitrídates II como descendiente de uno de los „Siete Persas“que conspiraron contra Gaumata, igual que diría también Diodoro (19.40.2) respecto a Mitrídates I Ctistés, tomando esta información de una fuente que no podemos precisar. 7 Por su parte, Floro (epit. 1.40.1) y Salustio (hist.fr.2.73MapudAmpel.30.5),mencionana Artabazo como ancestro de los reyes del Ponto. Se tiende a identificar a este personaje con uno de los generales del ejército de Jerjes, que se destacó en Platea y fue puesto al frente de la satrapía de Dascilio. 8 Floro especifica que Artabazo era descendiente de uno de los siete conjurados contra el mago, y por ello nada impide que ambas reconstrucciones del linaje de Mitrídates Eupátor pudieran ser ciertas. 9 Pero el propio Salustio introdujo otro elemento de debate respecto a la genealogía de la casa real póntica, al mencionar a Darío el Grande como ancestro de los Mitridátidas, según recogen también Apiano y Justino. 10 Bosworth y Wheatley propusieron un doble vínculo de Artabazo con Darío. Por un lado, plantearon que el padre de este sátrapa habría sido Farnaces, hijo de Arsames y por tanto tío del Gran Rey. Que Farnaces hubiera tomado una esposa perteneciente a la familia de uno de los Siete conjurados no es improbable, y ello podría dar credibilidad a las diferentes versiones sobre los orígenes de 5La pertenencia de los Mitridátidas al linaje real persa aparece expresamente en Sall. hist. fr. 2.73M; App. Mithr. 9, 112, 115; Iust. 38.7.1; Tac. ann. 12.18.2. Respecto a los „Siete Persas“, véase Pol. 5.43.2; Diod. 19.40.2; Flor. epit. 1.40.1; Ps. Aur. Vict. Vir. Ill. 76.1. 6Panitschek (n. 4) 79–80. 7No está suficientemente claro que Diodoro tomara esta noticia de Jerónimo de Cardia, véase Ballesteros Pastor (n. 2). 8Hdt. 7.66.2, 8.126–9, 9.41–42; Thuk. 1.129.1, 132.5; Diod. 11.31.3–33.1, 11.44.4, cf. 12.3.2–4.5; M. A. Dandamayev, s. v. Artabazus (1), en: EncIr II, 1987, 650–651. 9Sobre esta posible identificación, véase Panitschek (n. 4) 79; Bosworth/Wheatley (n. 4) 159–160; M. Weiskopf, s. v. Dascylion, en: EncIr VII, 1996, 85–90. 10 Sall. hist. fr. 2.73M apud Ampel. 30.5; App. Mithr. 9, 112, 115; Iust. 38.7.1. Justino se remonta también a Ciro, mientras que en Tácito (ann. 12.18.2) se habla directamente de Aquemenes. Von Gutschmid (n. 1) 493–505, distinguió entre una genealogía falsa (la que deriva de Artabazo) y otra verdadera (la que deriva de Darío), y esta perspectiva fue seguida por F. W. Walbank, A Historical Commentary on Polybius. Vol. I, Oxford 1957, 573–574. KLIO 94 (2012) 2 367
la dinastía póntica. Por otro lado, estos autores propusieron que Artabazo se podría haber casado con una nieta de Darío, que habría sido hija de Gobrias. 11 Esta reconstrucción es factible, pero además existe otro enlace más claramente comprobable entre la casa real persa y los gobernadores de Dascilio: a principios del siglo IV a. C., el sátrapa Farnabazo se casó con Apame, hija de Artajerjes II. 12 El hijo de ambos se llamó Artabazo, lo que no parece casual: sería como una alusión a la renovación de la gloria del fundador de este linaje de dinastas persas. 13 Por lo tanto, independientemente de la genealogía del sátrapa del Helesponto nombrado por Jerjes, la vinculación de los señores de Dascilio con la dinastía Aqueménida está fuera de duda. III. La Satrapía Tayaiy drayahyā: el País del Mar Otro aspecto del recuerdo de la satrapía de Dascilio entre la dinastía Mitridátida sería sin duda la proyección hacia la costa occidental del Mar Negro. Diversas evidencias muestran cómo los persas calificaron a estos territorios como „País del Mar“o„País de más allá del Mar“, y como demostró Schmitt, la satrapía que tenía jurisdicción sobre toda esa zona costera, recogida en las inscripciones como Tayaiy drayahyā, sería en realidad la de Dascilio. 14 Ello muestra hasta qué punto los persas nunca dejaron de plantearse aspiraciones sobre esta zona del Mar Negro, que entre otras cosas confirmaban el dominio del Gran Rey sobre las dos partes del mundo. 15 Por lo tanto, los descendientes de estos sátrapas eran en teoría los gobernantes de esa región. A los testimonios epigráficos aqueménidas que aluden a este País del Mar, habría que unir también las referencias que pueden hallarse en las fuentes literarias: es cierto, como advirtió Meyer, que tanto Heródoto como Jenofonte emplearon en ocasiones la palabra „Ponto“para referirse en general a todo el Mar Negro. 16 Pero el propio sabio alemán también reconoció que el término „Ponto“fue aplicado en especial a la región septentrional de este mar, según había planteado también Von Gutschmid. Ejemplos de ello pueden verse claramente en el mismo Heródoto, en particular a partir del libro IV. En 4.46, este autor especifica que el Ponto Euxino era la región contra la que Darío se aprestaba a entrar en campaña, lo cual habría de ir referido necesariamente al oeste del Mar Negro, ya que la costa meridional aparece en todo momento como una zona en poder del Gran Rey. También se especifica que Otanes fue nombrado por el rey general de los „hombres del mar“(5.25.1), en contraste con Megabizo, „general en Tracia“(5.14.1). 17 Del mismo 11 Bosworth/Wheatley (n. 4) 159. 12 Plut. Art. 27.4, Alex. 21.9; Xen. Ag. 3.3; cf. hell. 5.1.28; Weiskopf (n. 9). 13 Sobre este sátrapa, véase M. Dandamayev, s. v. Artabazus (2), en: EncIr II, 1987, 651; W. Heckel, Who is who in the Age of Alexander the Great: Prosopography of Alexander’s Empire, Oxford 2005, 55, s. v. Artabazus. 14 Sobre esta denominación véase sobre todo R. Schmitt, Die achämenidische Satrapie Tayaiy drayahyā, Historia 21, 1972, 522–527. Sobre esta satrapía, véase además A. Fol/N. G. L. Hammond, Persia in Europe, apart from Greece, en: CAH2IV, 1988, 234–253, 246–247; P. Briant, Historie de l’Empire Perse. De Cyrus à Alexandre, Paris 1996, 931; Debord (n. 2) 70; C. Tuplin, Revisiting Dareios’Scythian Expedition, en: J. Nieling/E. Rehm (eds.), Achaemenid Impact in the Black Sea. Communication of Powers, Aarhus 2010, 281–312, 295–298. 15 Tuplin (n. 14) 296. Sobre la extensión de los dominios persas en Europa, véase además N. G. L. Hammond, The Extent of Persian Occupation in Thrace, Chiron 10, 1980, 53–61. 16 Hdt. 7.9; Xen. an. 5.6.15, 7.1.1; Meyer (n. 1) 1; Von Gutschmid (n. 1) 483. Este significado aparece además en Hdt. 1.6.1, 72.3, 76.1, 110.2; 2.33.4, 34.2. 17 Hammond (n. 15) 59; cf. Briant (n. 14) 156–158. Hay otros pasajes en los que implícitamente Heródoto emplea esta acepción del término „Ponto“: en 4.24, hablando de esta región septentrional, menciona a los 368 L. Ballesteros Pastor, Los herederos de Artabazo
modo, podríamos encontrar alusiones a este „País del Mar“en Tucídides (1.129.1), cuando dice que Jerjes envía a Artabazo „al mar“para hacerse cargo de la satrapía de Dascilio. Unos términos similares aparecen recogidos en la llamada „Carta de Temístocles“. 18 El uso del término „Ponto“para aludir a una región del Mar Negro situada al norte de Tracia aparecería referido a etapas posteriores: Zopirión, el lugarteniente de Alejandro que ataca Olbia, fue calificado por Justino como praefectus Ponti, mientras que los Prólogos a Pompeyo Trogo hablan de su campaña in Ponto. 19 Justino (13.4.16) también afirma que aLisímacolefueronasignadasjuntoaTracia„las regiones del mar Póntico“(regiones Pontici maris), y éstas bien podían recibir el nombre de „Ponto“(cf. Oros. 3.23.9). Del mismo modo, quizás las „tribus vecinas de Tracia que habitan cerca del mar póntico“ descritas por Diodoro (19.3.2) para referirse a los dominios de Lisímaco, podrían haber sido pueblos llamados „Pónticos“, de un modo general. 20 En este mismo sentido, Porfirio menciona la huida de Casandro „hacia el Ponto“, para encontrarse con Lisímaco. 21 griegos de Borístenes y „de los demás emporios del Ponto“. Este autor dice igualmente que oyó contar la historia del geta Salmoxis „a los griegos del Ponto“(4.95.1). 18 Themist. Ep. p. 755 Hercher 36–37; Schmitt (n. 14) 524–525; Debord (n. 2) 93. Ctesias (FGrH 688, F 13.22) cuenta que Datis „retornó desde el Ponto“con una flota para devastar el Egeo y la Hélade, y podríamos considerar que se trata de la costa occidental del Euxino, puesto que este general persa había servido en la campaña de Escitia: sobre este pasaje, aunque considerando el término „Ponto“como referencia genérica al Mar Negro, cf. S. Cagnazzi, Tradizioni su Dati, comandante persiano a Maratona, Chiron 29, 1999, 371–393, 372; L. Scott, Historical Commentary on Herodotus Book 6, Leiden/Boston 2005, 337–338 ad 6.94.2. 19 Iust. 12.2.16; Pomp. Trog. Prol. 13; Oros. 3.18.2, 4; Von Gutschmid (n. 1) 483; Meyer (n. 1) 1 n. 2. El ataque a Olbia aparece recogido por Macrobio (Sat. 1.11.33). Zopirión es calificado por Curcio (10.1.44) como Thraciae praepositus, pero ello simplemente puede significar que fuera un oficial subordinado a la autoridad del gobernador de Tracia, o que Curcio tratara de evitar una confusión con el Ponto anatólico: véase J. C. Yardley/J. R. Atkinson, Curtius Rufus’Histories of Alexander the Great Book 10, Oxford 2009, 103–104. J. Yardley/W. Heckel, Justin. Epitome of the Philippic History of Pompeius Trogus, Vol. I Books 11–12: Alexander the Great, Oxford 1997, 197, afirman que Zopirión habría sido en realidad general de Tracia, y que Trogo debió haber escrito „gobernador de Tracia y Ponto“, cuyo territorio habría abarcado la costa del Mar Negro hasta Salmideso basándose en Arr. succ. 1.7. Sin embargo, el pasaje de Arriano se refiere a Lisímaco (véase infra n. 20), y además esa interpretación no explica las operaciones en Olbia, que estaba más al norte. Sobre la campaña de Zopirión, véase además J. G. Vinogradov, Eine neue Quelle zum Zopyrion-Zug, en: id./H. Heinen (eds.), Pontische Studien. Kleine Schriften zur Geschichte und Epigraphik des nördlichen Schwarzmeerraumes, Mainz 1997, 323–335; A. Avram/J. Hind/G. T. Tsetskhladze, The Black Sea Area, en: M. H. Hansen (ed.), An Inventory of Archaic and Classical Poleis, Oxford 2004, 924–973, 935–936, s. v. Nikonion; cf. las reticencias de H. Heinen, Sklaverei im nördlichen Schwarzmeerraum. Zum Stand der Forschung, en: id., Vom hellenistischen Osten zum römischen Westen. Ausgewählte Schriften zur Alten Geschichte (Historia Einzelschriften 191), Stuttgart 2006, 520–538, 533 n. 39. 20 H. Klinkott, Die Satrapienregister der Alexander- und Diadochenzeit (Historia Einzelschriften 145), Stuttgart 2000, 32, considera que esta mención del Ponto entre los territorios asignados a Lisímaco sería un error. H. E. Lund, Lysimachus. A Study in Early Hellenistic Kingship, London/New York, 1992, 21, planteó que el territorio asignado a Lisímaco era bastante limitado, y que quizás los autores que hablan de una zona mayor se refieren simplemente a las aspiraciones de dominio macedonio en la región. Para más precisión, véase F. Landucci Gattinoni, Lisimaco di Tracia. Un sovrano nella prospettiva del primo ellenismo, Milano 1992, 99–101. La mayor parte de los relatos sobre los acuerdos en Babilonia tras la muerte de Alejandro aluden a una serie de territorios vecinos a Tracia que estuvieron añadidos a la satrapía de aquella región: Diod. 18.3.2; Iust. 13.4.16; Oros. 3.23.9. Algunas fuentes bizantinas mencionan una satrapía del Ponto: véase Klinkott, op. cit., 32–35. 21 Porph. fr. 3.3 (FHG III, p. 695) apud Synk. 504; P. Delev, Lysimachus, the Getae and Archaeology, CQ 50, 2000, 384–401, 391. KLIO 94 (2012) 2 369
Respecto al reinado de Mitrídates Eupátor, tanto los Prólogos aTrogocomoelEpítome de Justino dicen que el rey sometió el Ponto inmediatamente después de llegar al poder. Aunque Reinach propuso que la frase aludiría en general a toda la costa del Mar Negro, la opinión mayoritaria es que se trata de Crimea y la costa occidental del Euxino. 22 En efecto, Justino relata las campañas de Eupátor contra los escitas al inicio del reinado de éste, y las describe como bella Pontica. Mientras tanto, el Epítome no menciona para nada la adquisición de la Cólquide. 23 Probablemente esta acepción del término „Ponto“que estamos comentando habría sido evitada por la mayoría de los historiadores antiguos que escribieron a partir de la época de Augusto, puesto que detectaron el equívoco que podía darse entre la ribera del Euxino Occidental y el nombre que se aplicó a los dominios de Eupátor en Anatolia, a los que se acabó denominando país del Ponto. 24 Un ejemplo de esta confusión entre las dos zonas del Mar Negro podría estar de nuevo en Justino, cuando nos dice que Filipo II invadió Capadocia. 25 Es posible que algún copista, o el propio epitomador, hubieran encontrado en la obra de Trogo una alusión a las campañas del rey macedonio en el país del Ponto, esto es, en el Euxino Occidental, y consideraron por error que se trataría de una alusión a la Capadocia Póntica, que era la región costera del Euxino meridional situada al este del Halis. 26 Todos estos equívocos en la toponimia podrían venir resumidos por Amiano (27.4.2), quien, escribiendo en el siglo IV d. C., decía no comprender las descripciones de Tracia en los autores antiguos porque eran completamente divergentes entre sí. IV. El Ponto, país del Norte Posiblemente la más clara descripción de la ubicación del país póntico venga del Epítome de Floro, que sitúa los dominios de Eupátor „al norte hacia la izquierda“. Según este autor, la Guerra Mitridática fue una tempestad que cayó desde el norte, pues Eupátor aglutinó al Oriente y al Norte contra Roma. 27 Ello concuerda con un fragmento atribuido 22 Pomp. Trog. Prol. 37: ingressus ille regnum subegit Pontum et Paphlagoniam; Iust. 37.3.3: Auctus igitur viribus Pontum quoque ac deinceps Cappadociam occupavit. Reinach (n. 1) 66–80; cf. en contra Meyer (n. 1) 1 n. 2; Olshausen (n. 2) 420; McGing (n. 4) 46; F. de Callataÿ, L’Histoire des Guerres Mithridatiques vue par les monnaies, Louvain-la-Neuve 1997, 245. Para otra lectura alternativa de este pasaje, véase L. Ballesteros Pastor, Observaciones sobre la biografía de Mitrídates Eupátor en el Epítome de Justino (37.1.6–38.8.1), Habis 27, 1996, 73–82, 75. Se ha propuesto que Justino o un copista habrían escrito por error Pontus en vez de Bosporum: Meyer (n. 1) 89 n. 2; D. Shackleton-Bailey, Textual Notes in Justin (Trogus), Phoenix 34, 1980, 227–236, 234–235. 23 Iust. 37.3.1: ad regni deinde administratinem cum accessisset statim non de regendo sed de augendo regno cogitavit. Itaque Scythas perdomuit. Sobre el término bella Pontica en Justino (38.7.4), véase L. Ballesteros Pastor, El discurso de Mitrídates en el „Epítome de las Historias Filípicas“de Pompeyo Trogo (Iust. XXXVIII 4–7): un estudio sobre las fuentes, MediterrAnt 9, 2006, 581–596, 589 n. 36. La Cólquide es mencionada por Justino (38.7.10) como un reino heredado por Eupátor. 24 Sobre esta cuestión, véase L. Ballesteros Pastor, Del reino Mitridátida al reino del Ponto: orígenes de un término geográfico y un concepto político, OTerr 9, 2003–2007, 3–10. 25 Iust. 8.3.6: (Philippus) in Cappadociam traicit, ubi bello pari perfidia gesto captisque per dolum et occisis finitimis regibus universam provinciam imperio Macedoniae adiungit; cf. Oros. 3.12.18. 26 Es frecuente que Justino adapte la denominación de los diferentes territorios a los nombres de las correspondientes provincias romanas: J. C. Yardley, Justin. Epitome of the Philippic History of Pompeius Trogus, with introduction and notes by R. Develin, Atlanta 1994, 123; Ballesteros Pastor (n. 23) 583 n. 11. 27 Flor. epit. 1.40.1: Ponticae gentes a septentrione in sinistrum iacent;5:subitus turbo Pontici belli ab ultima veluti specula septentrionis erupit, 20: (Mithridates)totum paene orientem ac septentrionem ruina sua involvit. 370 L. Ballesteros Pastor, Los herederos de Artabazo
a Diodoro y Plutarco en el que se presagian invasiones desde el norte en el año 89/88 a. C., justo cuando estalla la primera Guerra Mitridática. 28 Floro habla además de Eetes como primer rey del Ponto, y no podemos olvidar que este personaje mítico es descrito en diversos autores como soberano de toda la región del Euxino que habría ido desde el país de las amazonas en el Termodonte hasta más allá de la laguna Meótide. 29 En la representación arcaica del Mar Negro, reflejada en autores como Píndaro y Esquilo, el Cáucaso y el Fasis quedaban situados al norte, y Eetes aparece por tanto como rey del extremo norte, opuesto al extremo sur, que sería el país de los etíopes. 30 Del mismo modo, según Heródoto (2.34.2) el Euxino estaría dividido por una línea que iría desde la desembocadura del Istro hasta Sinope, y por tanto tiene sentido describir a Eetes como soberano de toda la región que se considera situada al norte, habitada por pueblos fabulosos, y en general considerada como parte de Escitia. Según la perspectiva de Floro (1.40.1), al reinado mítico de Eetes habría sucedido el histórico de Artabazo hasta llegar a Mitrídates Eupátor. Los títulos „rey del Ponto“o„tirano del Ponto“fueron empleados por vez primera por los reyes Espartócidas del Bósforo, según atestiguan algunos discursos de oradores áticos del siglo IV a. C., así como ciertos pasajes de Diodoro y Polieno. 31 Con toda probabilidad, los reyes bosforanos no pretendían atribuirse el dominio de todo el Mar Negro, sino aparecer como los soberanos de una región costera incluida en lo que genéricamente los persas habían llamado País del Mar. 32 Así pues, Mitrídates Eupátor, en tanto que heredero de los sátrapas de Dascilio y dueño del Euxino Occidental y el reino del Bósforo, adoptó el título de „rey del Ponto“. Antes del reinado de este monarca, sólo 28 FGH IV p. 562 = Diod. fr. 15 Loeb. Sobre este pasaje, véase F. R. Walton, A Neglected Historical Text, Historia 14, 1965, 236–251; L. Zusi, L’Età Mariano-Sillana in Giovanni Antiocheno, Roma 1989, 100–101; L. Ballesteros Pastor, L’an 88 av. J.-C.: présages apocalyptiques et propagande idéologique, DHA 25, 1999, 83–90, 86–87; U. Roberto, Ioannis Antiocheni Fragmenta ex Historica Chronica, Berlin/New York, 2005, CXXXV. 29 Harum gentium (sc. Ponticorum)atque regionum rex antiquissimus Aeetas, post Artabaxes, a septem persis oriundus, inde Mithridates, omnium longe maximus. Sobre esta concepción del reino de Eetes, véase además A. Baccarin, Il Mare Ospitale. L’Arcaica conzecione greca del Ponto Eusino nella stratificazione delle tradizione antiche, DHA 23, 1997, 89–118, 105–106. 30 Pind. I. 2.41–42. Hdt. 4.36–37; Aischyl. Prom. 415–425; A. Ballabriga, Le Soleil et le Tartare. L’image mythique du monde dans la Grèce Archaïque, Paris 1986, 153, 176–180, 238–239; id., Les fictions d’Homère. L’invention mythologique et cosmographique dans l’Odyseée, Paris 1998, 128; S. Romm, The Edges of the Earth in Ancient Tought: Geography, Exploration and Fiction, Princeton 1994, 129–130; L. Ballesteros Pastor/A. Álvarez Ossorio, Las fronteras de la Cólquide: espacio mítico y realidad geográfica en el sur del Ponto Euxino, OTerr 7, 2001, 3–11, 11; A. Dan, De Rome à Tomes au début de notre ére: réflections historiques, poétiques et géographiques sur le premier périple du Pont-Euxin (Ovide, Tristia 1.10), Eirene 43, 2007, 88–105. Para más fuentes y detalles véase D. Asheri/A. Lloyd/A. Corcella, A Commentary on Herodotus Books I–IV, vol. II, Oxford 2007, 608–609. Floro (epit. 1.40.28) sitúa en el norte a los colcos, albanos e iberos del Cáucaso. 31 Deinarch. 1.43; Lys. 16.4; Isokr. or. 17 passim; Diod. 16.52.10; Polyain. 7.37; cf. Plut. Lyc.1 2.13; Meyer (n. 1) 1 n. 2; Ballesteros Pastor (n. 24) 9–10. Hay que resaltar que los Espartócidas eran de origen tracio: V. F. Gajducevic, Das Bosporanische Reich, Berlin/Amsterdam 21971, 66–69. 32 Se ha planteado que el rey bosforano Eumelo habría pretendido unificar todo el Euxino, anticipando lo que después sería la política de Mitrídates Eupátor: M. I. Rostovtzeff, The Bosporan Kingdom, en: CAH VIII, 1930, 561–589, 578; D. B. Shelov, The Ancient Idea of a Unified Pontic State, VDI 176, 1986, 36–42 (ruso, resumen en inglés); id., Le royaume pontique de Mithridate Eupator, JS, 1982, 243–266, 246. Sin embargo, resulta difícil creer que Diodoro (20.25.2) al decir que Eumelo „habría podido unificar el Ponto“ se estuviera refiriendo a la unión de todo el Mar Negro. En cualquier caso, el tono de este pasaje de Diodoro resulta evidentemente exagerado en las alabanzas al rey del Bósforo. KLIO 94 (2012) 2 371
contamos con el relato de Polibio que habla del gobierno Mitridátida sobre la „Capadocia Marítima“ 33 . V. El Euxino Occidental como dominio hereditario de los Mitridátidas No hay muchas noticias acerca de la política desarrollada en el Euxino Occidental por los reyes Mitridátidas anteriores a Eupátor. Respecto a Farnaces I, conocemos no sólo su tratado con la colonia griega de Quersoneso (IOSPE I2402), sino también algunos otros indicios como una inscripción de Odeso que refleja las relaciones entre la ciudad y este soberano. 34 En el tratado que puso fin a la guerra de Farnaces con sus vecinos anatólicos tomaron parte las ciudades de Mesembria y Quersoneso, así como el rey sármata Gátalo (Pol. 25.2.13), lo cual podría interpretarse como una evidencia de la repercusión que la política de Farnaces podía tener en esta parte del Mar Negro. 35 En época de Eupátor, la proyección de la dinastía Mitridátida hacia esa zona del Euxino se hará aún más evidente, de modo que se suele considerar que el gran rey del Ponto se hace con el control de todo ese territorio costero, según lo atestiguan múltiples indicios literarios, epigráficos y numismáticos. 36 33 Es frecuente que los súbditos de Mitrídates y el propio rey aparezcan descritos como „capadocios“: Syll.3 742; Poseid. FGrH 169, F 36 apud Athen. 5.212a, 215b, F 38 apud Athen. 6.266f; App. Mithr. 30, 61; Diod. 37.28; Plut. Sull. 22.4, 23.2, Luc. 14.4, Cras. 18.4; Cic. Flacc. 61; Lucan. 2.592; Strab. 11.8.4, 14.1.38. Sobre el término „pónticos“véase sobre todo S. Mitchell, In Search of the Pontic Community in Antiquity, PBA 114, 2002, 35–64. No podemos confirmar el uso de este título por los antecesores de Eupátor. Justino habla de Mitrídates Evérgetes como rex Ponti (37.1.2; cf. Oros. 5.10.2), pero no sabemos si el título aparece por analogía con su hijo Eupátor. Cuando Plinio (nat. 33.151) dice que Farnaces I fue qui Primus regnavit in Ponto, probablemente se refiera al Ponto anatólico, aunque Von Gutschmid (n. 1) 496 relacionó este pasaje con Farnaces, padre de Artabazo I. 34 Inscriptiones Graecae in Bulgaria Reperatae (= IGB) I240; C. M. Danov, Philippopolis, Serdica, Odessos. Zur Geschichte und Kultur der bedeutendsten Städte Thrakiens von Alexander d. Gr. bis Justinian, en: ANRW II 7.1, 1979, 242–300, 283. No queda claro en el texto conservado si es Odeso la que pide ayuda a Farnaces o se trata del caso inverso: véase C. Michels, Kulturtransfer und monarchischer „Philhellenismus“, Göttingen 2009, 96–97 (con bibliografía). Sobre la inscripción de Quersoneso, véanse, entre otros, S. M. Burstein, The Aftermath of the Peace of Apamea. Rome and the Pontic War, AJAH 5, 1980, 1–12; J. M. Højte, The Date of the Alliance between Chersonesos and Pharnaces (IOSPE I2, 402) and its Implications, en: V. F. Stolba/L. Hannestad (eds.), Chronologies of the Black Sea Area in the Period c. 400–100 B. C., Aarhus 2005, 137–149; H. Heinen, Die Anfänge der Beziehungen Roms zum nördlichen Schwarzmeerraum. Die Romfreundschaft der Chersonesiten (IOSPE I2402), en: A. Coskun (ed.), Roms auswärtige Freunde in der späten Republik und im frühen Prinzipat, Göttingen 2005, 31–54. 35 Sobre ese tratado véase Burstein (n. 34); A. Primo, Il ruolo di Roma nella guerra pontico pergamena del 183–179: Giustino XXVIII 6, 1, en: B. Virgilio (a c. d.), Studi Ellenistici 19, 2006, 617–628. Para F. W. Walbank, A Historical Commentary on Polybius. Vol. III, Oxford 1979, 273, es evidente la participación de todos ellos en la guerra en el bando de Farnaces; véase además É. Will, Histoire Politique du Monde Hellénistique, 323–30 av. J.-C., Nancy 1967, vol. II, 242–245. 36 En general, sobre la política de Mitrídates en la costa del Euxino, véanse entre otros D. B. Shelov, Le royaume pontique (n. 32); McGing (n. 4) 43–66; L. Ballesteros Pastor, Mitrídates Eupátor, rey del Ponto, Granada 1996, 43–55, 349–364; S. Y. Saprykin, The Unification of Pontos. The Bronze Coins of Mithridates VI Eupator as Evidence for Commerce in the Euxine, en: V. Gabrielsen/J. Lund (eds.), The Black Sea in Antiquity. Regional and Interregional Economic Exchanges, Aarhus 2007, 195–208. Hay nuevos epígrafes sobre el dominio póntico en la zona: V. Krapivina/P. Diatroptov, An Inscription of Mithradates VI Eupator’s Governor from Olbia, en: Ancient Civilizations from Scythia to Siberia 11, 2005, 167–180; A. Avram/O. Bounegrou, Mithridates VI. Eupator und die griechischen Städte an der Westküste des Pontos Euxeinos, en: S. Conrad, et al. (eds.), Pontos Euxeinos. Beiträge zur Archäologie und Geschichte des antiken Schwarzmeer- und Balkanraumes, Langenweißbach 2006, 397–413; I. Makarov, L’épitaphe d’un commandant des archers de Chersonèse Taurique, ZPE 155, 2006, 150–160. 372 L. Ballesteros Pastor, Los herederos de Artabazo
Pero lo interesante para nosotros es percibir cómo los reyes pónticos, y en particular Mitrídates VI, pretendieron mostrar que la costa del Euxino Occidental había pertenecido a los dominios ancestrales de su familia. Son diversas las referencias a esta idea en las fuentes antiguas: Apiano y Veleyo dicen que Sila dejó a Mitrídates gobernar sobre las posesiones heredadas de sus antepasados, que implícitamente serían tanto los territorios anatólicos como el resto de los dominios del rey que circundaban el Mar Negro. 37 Justino afirma que Mitrídates murió en su reino ancestral (in avito regno),ycomosabemosesto ocurrió en Panticapeo, antigua capital del reino del Bósforo. 38 Por su parte, Plutarco (Sull. 11.2) describe las misiones que el rey encarga a sus hijos en el 88 a. C. desde su corte en Pérgamo: uno ha de marchar por Tracia, mientras que otro ha de gobernar por sus „antiguos dominios“(τὴν παλαιὰνἄρχι) en el Ponto y el Bósforo que se extendían hasta más allá de la laguna Meótide. Aquí la palabra „Ponto“no debe aludir a los territorios anatólicos, que siempre estuvieron gobernados directamente por el rey, sino a los del Euxino septentrional, más cercanos al Bósforo Cimerio y la Meótide. 39 Podríamos considerar que estas referencias fueran errores o manipulaciones de la realidad histórica realizadas con el fin de dar una imagen de grandeza y antigüedad del linaje del rey póntico, pero estas alusiones concuerdan con otras evidencias: uno de los más claros ejemplos de la vinculación del Euxino Occidental con la satrapía de Dascilio, y a partir de ahí con la propia dinastía Mitridátida, fue el nombre que tomó el reino sobre el que ésta gobernaba. Tradicionalmente se ha pensado que el término „Reino del Ponto“ es empleado por Mitrídates cuando se hace con el dominio sobre la mayor parte de la costa del Mar Negro. De este modo, Reinach planteó que, al terminar las campañas contra las tribus del Euxino, Mitrídates VI habría pasado de ser „rey de los capadocios“a „rey del Mar“. 40 Por extensión, los territorios anatólicos de Eupátor habrían empezado a llamarse „Ponto“a lo largo del reinado de este monarca, y este topónimo pasaría a consagrarse definitivamente bajo la dominación romana. 41 Pero en un principio el término „Reino del Ponto“no se había referido a una soberanía sobre la totalidad del Mar Negro, sino sobre una región específica del mismo que habría abarcado la costa occidental de ese mar, aunque sus límites no se concretan en las fuentes. Las raíces de tal denomina- 37 App. Mith. 55, 58, 106, 107, 112; App. civ. 1.76; Vell. 2.22.3. Sobre estas y otras referencias, véase L. Ballesteros Pastor, Pharnaces I of Pontus and the Kingdom of Pergamum, Talanta 22–23, 2000–2001, 61–66, 65. 38 Iust. 37.1.9. El lugar de la muerte del rey está claramente en el reino del Bósforo, y aparece explícitamente citado en Cass. Dio 37.12.3. Sobre estos acontecimientos, véase Ballesteros Pastor (n. 36) 277–282; id., Some Aspects of Pharnaces II’s Image in Ancient Literature, Antiquitas Aeterna 1, 2005, 211–217 (ruso, resumen en inglés). 39 Este príncipe podría ser Macares, que fue designado virrey del Bósforo, ya que el joven príncipe Mitrídates permanecería en aquel momento junto a su padre en Asia Menor (Memn. FGH 434, F1 34; Frontin. strat. 3.17.5; Oros. 6.2.10; cf. App. Mithr. 52). Aunque Apiano (Mithr. 67) describe el nombramiento de Macares con posterioridad a la paz de Dárdano, quizás este príncipe podría haber estado cumpliendo antes funciones como delegado real. Sobre Macares, véase además App. Mithr. 78, 83, 101–102, 113; Plut. Luc. 24.1; Cass. Dio 36.50.2; Liv. Per. 98; J. J. Portanova, The Associates of Mithridates VI Eupator, (Thesis) Ann Arbor 1988, 316–319; Ballesteros Pastor (n. 36) 322. 40 Reinach (n. 1) 80, 251. Sobre esta idea véase además, entre otros, Meyer (n. 1) 2; B. Niese, Straboniana VI. Die Erwerbung der Küsten des Pontus durch Mithridates VI., RhM 43, 1887, 559–574, 572–573; McGing (n. 4) 13; Ballesteros Pastor (n. 36) 19. 41 Ballesteros Pastor (n. 24). Véase asimismo Mitchell (n. 33) quien defiende que el concepto de Ponto anatólico es posterior a la muerte de Mitrídates VI. KLIO 94 (2012) 2 373
ción habrían de buscarse de nuevo en el periodo Aqueménida: como hemos dicho, el Imperio Persa no logró dominar la totalidad de esa región costera, pero empleó para designarla el término „País del Mar“, que los griegos habrían adaptado posteriormente como „País del Ponto“. Además, habría que tener en cuenta la más que probable procedencia persa del término „Ponto Euxino“que acabaría sirviendo para designar a todo el Mar Negro. 42 VI. Los derechos de Mitrídates VI sobre la provincia de Asia El sentimiento de ser heredero de los sátrapas de Dascilio no sólo sirvió a Mitrídates Eupátor para justificar su dominio sobre la costa occidental del Euxino, sino también sobre el territorio de la provincia romana de Asia, en donde se hallaba precisamente la región gobernada por Artabazo y sus descendientes. En la arenga recogida por Justino, Mitrídates Eupátor dice que se dirige hacia el Asia romana no para conquistarla, sino para tomar posesión de ella: esto es, se trata de adquirir una tierra que por derecho le corresponde. 43 Esta idea podría estar reflejada en una frase del célebre decreto efesio sobre las deudas (Syll.3742) promulgado durante la primera Guerra Mitridática, en el que se especifica que Mitrídates aspira a dominar sobre un territorio „que no le pertenece en absolu- to“. 44 Por consiguiente, la vinculación de la dinastía Mitridátida con los antiguos sátrapas de Dascilio se convirtió en un elemento de legitimación de las aspiraciones imperialistas de Mitrídates Eupátor. Un indicio de la importancia que para la casa real póntica habían tenido sus ancestros de la Frigia Helespontina vendría representado por las circunstancias de Cío tras el final delasGuerrasMitridáticas:conservamosmonedas emitidas en la ciudad por una reina llamada Orsobaris. 45 Esta enigmática dinasta ha sido identificada con una de las hijas de Mitrídates llamada Orsabaris, que fue exhibida por Pompeyo en su desfile triunfal tras volver de Oriente. 46 De estas monedas se deduce que con posterioridad esta princesa póntica habría sido puesta por la República al mando de la ciudad. De ser cierta la hipótesis sobre la identidad de esta dinasta, ello demostraría que los romanos mostraron cier- to respeto al antiguo linaje de los Mitridátidas, y tuvieron en consideración la relevancia queparaestadinastíatuvoelterritorio que habían dominado sus antepasados. 47 42 Schmitt (n. 14); id., s. v. Black Sea, en: EncIr IV, 1989, 310–313. Para ésta y otras hipótesis, véase además C. M. Danov, s. v. Pontos Euxeinos, en: RE Suppl. IX, 1962, 866–1176, 950–955; Baccarin (n. 29). 43 Iust. 38.7.8: proximas regni Attalici opes aut veteres Lydiae Ioniaeque audivere, quas no expugnatum eant, sed possessum; Ballesteros Pastor (n. 37) 65; cf. S. Y. Saprykin, Die Propaganda von Mithridates Eupator und die Grenzfrage im Pontischen Reich, en: E. Olshausen/H. Sonnabend (eds.), Stuttgarter Colloquium zur historischen Geographie des Altertums 1990, Amsterdam 1994, 83–94, 86. 44 ll. 5–6: τῆς μηϑὲνἐαυτῶι προ[σηκούσης χώρα]ς. 45 B. V. Head, Historia Numorum, Oxford 19112, 513. Existen controversias sobre la lectura de la leyenda de la moneda, pues el nombre de la dinasta pudo ser doble „Musa Orsabaris“yno„Musa hija de Orsabaris“, como había sugerido Head: véase H. Schmidt, s. v. Orsabaris, en: RE Suppl. IX, 1962, 468–469; Portanova (n. 39) 513 n. 758 (con más bibliografía); O. L. Gabelko, The Dynastic History of the Hellenistic Monarchies of Asia Minor according to the Chronography of George Synkellos, en: J. M. Højte (ed.), Mithridates VI and the Pontic Kingdom, Aarhus 2009, 47–61, 49. 46 App. Mithr. 117, cf. 108; Portanova (n. 39) 329. 47 R. Syme, Anatolica. Studies in Strabo, Oxford 1995, 174; Gabelko (n. 45) 49–50. 374 L. Ballesteros Pastor, Los herederos de Artabazo