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El fallo pragmático en la traducción al español de "Time and the Conways" y "Look back in Anger"

Fernández Amaya, Lucía

Abstract

Some bilingual people, although able to use two or more languages and speak correctly grammatically, sometimes use the language inappropriately. Thus, for instance, when a speaker mentions something taboo, the hearer, who has not heard anything ungrammatical, does not interpret the utterance as a mistake but rather as impolite. As can be seen, these mistakes, called by Thomas (1983) pragmatic failures, are very important because they can cause a breakdown in communication. Thomas defines pragmalinguistic failure as “...the inability to understand ‘what is meant by what is said’” (1983: 91). This author argues that a speaker’s linguistic competence is made up of grammatical competence – abstract or decontextualized knowledge of syntax, semantics, etc. – and pragmatic competence – the capacity to use language effectively to achieve a given goal and to understand language in context. Therefore, a bilingual person’s linguistic knowledge must consist of both types of competence. However, this is not always the case, and when pragmatic competence is not present, the result is pragmatic failure. In order to show the kind of pragmatic errors that a bilingual person can make, I will analyze some examples taken from the English plays Look Back in Anger and Time and the Conways and their translations into Spanish.

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ELIA 2, 2001 171 EL FALLO PRAGMÁTICO EN LA TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL DE TIME AND THE CONWAYS Y LOOK BACK IN ANGER Lucía Fernández Amaya Universidad de Sevilla Some bilingual people, although able to use two or more languages and speak correctly grammatically, sometimes use the language inappropriately. Thus, for instance, when a speaker mentions something taboo, the hearer, who has not heard anything ungrammatical, does not interpret the utterance as a mistake but rather as impolite. As can be seen, these mistakes, called by Thomas (1983) pragmatic failures, are very important because they can cause a breakdown in communication. Thomas defines pragmalinguistic failure as “...the inability to understand ‘what is meant by what is said’” (1983: 91). This author argues that a speaker’s linguistic competence is made up of grammatical competence – abstract or decontextualized knowledge of syntax, semantics, etc. – and pragmatic competence – the capacity to use language effectively to achieve a given goal and to understand language in context. Therefore, a bilingual person’s linguistic knowledge must consist of both types of competence. However, this is not always the case, and when pragmatic competence is not present, the result is pragmatic failure. In order to show the kind of pragmatic errors that a bilingual person can make, I will analyze some examples taken from the English plays Look Back in Anger and Time and the Conways and their translations into Spanish. 1. Introducción Algunas personas bilingües, aún siendo capaces de usar dos o más lenguas, cometen errores que no podrían ser clasificados como gramaticales. Así, cuando un hablante menciona algo que es tabú en la cultura del oyente, éste, al ver el perfecto dominio gramatical que posee de la lengua, no interpreta que está cometiendo un error sino que está siendo descortés. Como se puede ver, estos errores, a los que Thomas (1983) asigna el nombre de fallo pragmático, son muy importantes ya que pueden romper la L. Fernández Amaya 172 comunicación. Esta autora define el fallo pragmático como “...the inability to understand ´what is meant by what is said´” (Thomas, 1983: 91) y considera que la competencia lingüística de un hablante está compuesta de competencia gramatical - conocimiento "abstracto" o descontextualizado de entonación, fonología, sintaxis, semántica, etc. - y competencia pragmática - la capacidad de usar una lengua eficazmente para conseguir un propósito determinado y entender la lengua en contexto. Por lo tanto, el conocimiento lingüístico de una persona bilingüe debe estar compuesto de ambas competencias. Pero esto no siempre es así, y el desconocimiento de la competencia pragmática da lugar a fallos pragmáticos. Thomas prefiere usar el término "fallo pragmático" al de "error pragmático", porque piensa que un error gramatical puede explicarse mediante reglas prescriptivas, mientras que la naturaleza de la ambivalencia pragmática es tal, que no podemos decir que la fuerza pragmática de una frase sea incorrecta, sino que no ha conseguido alcanzar el propósito comunicativo del hablante. El oyente puede identificar con facilidad un error gramatical, pero no podemos decir lo mismo de un fallo pragmático. Si un hablante no nativo habla con fluidez, un nativo atribuirá su aparente descortesía u hostilidad, no a ninguna deficiencia lingüística, sino a que está siendo grosero, como he mencionado anteriormente. Por este motivo, el fallo pragmático es una fuente importante del fracaso de la comunicación intercultural. A pesar de ello, los profesores y los escritores de los libros de texto para la enseñanza de L2 han ignorado las cuestiones pragmáticas. En este sentido, Davies ve una clara diferencia entre los procesos de aprendizaje en la L1 y la L2: The difference between the FL [Foreign Language] learner and the child acquiring a first language seems to be that while FL teachers tend to view lapses of politeness as matters of secondary importance which will resolve themselves in time, parents are not usually prepared to wait patiently for their children to acquire polite language behaviour the natural way (Davies, 1986: 118). ELIA 2, 2001 173 Thomas piensa que el dejar de lado a la pragmática en la enseñanza de la L2 se debe a dos motivos: a) la descripción pragmática no ha obtenido todavía el nivel de precisión que ha alcanzado la gramática, describiendo la competencia lingüística; b) la pragmática - la lengua en uso - es un área delicada y aún no está muy claro cómo puede ser enseñada. A pesar de esto, Thomas aboga por la enseñanza de la pragmática. Afirma que, aunque algunas gramáticas están empezando a hacer referencia a la pragmática, aún no se ha definido con claridad el concepto en propiedad. El fallo pragmático no se nota en la estructura superficial de los enunciados, sino que se hace patente al analizar con el oyente qué fuerza pretendía expresar. Son este tipo de discusiones las que se deben realizar en la enseñanza de la L2, pero para llevarlas a cabo Thomas considera que a los alumnos primero se les deben proporcionar las herramientas necesarias: los profesores deben desarrollar en los estudiantes una capacidad metapragmática - la capacidad de analizar una lengua de forma consciente. Para esto es esencial hacer una distinción entre dos tipos de fallo pragmático: el pragmalingüístico y el sociopragmático. El fallo pragmalingüístico es aquel que ocurre cuando la fuerza pragmática asignada por el hablante a una estructura lingüística determinada es diferente de la fuerza que le asignan normalmente los hablantes nativos de la lengua meta. Éste puede surgir de: a) Errores inducidos por la enseñanza: Complete sentence responses violate the textual pragmatic "principle of economy" (see Leech 1983: 67-8) and it is easy to see how they can create an unfortunate impresssion. To answer the question "Have you brought your coat?" with "Yes, I have brought my coat!", sounds petulant or positively testy! (Thomas, 1983: 102). b) Transferencia pragmalingüística: cuando las estrategias de los actos de habla son transferidas de forma inapropiada de la L1 a la L2, por ejemplo, usar "Can you pass the salt?" en ruso para hacer una petición, ya L. Fernández Amaya 174 que esto sería interpretado como una pregunta para saber si el oyente tiene la habilidad física de pasar la sal. El fallo sociopragmático tiene su origen en las diferentes percepciones interculturales de lo que constituye un comportamiento lingüístico apropiado. Las decisiones sociopragmáticas son sociales más que lingüísticas y los estudiantes extranjeros son más sensibles a que se ponga en tela de juicio su opinión social (o incluso política, religiosa o moral). Algunos ejemplos de fallo sociopragmático son: a) El alcance de la imposición: por ejemplo, lo que una persona considera un bien gratuito (es decir, aquellos que cualquiera puede usar sin pedir permiso, como por ejemplo la hora) varía dependiendo de las relaciones y la situación. b) Hacer referencia en la L2 a algo que es tabú en esa cultura, aunque se pueda hablar cortésmente de este tema en la L1. c) Valoraciones del poder y la distancia social que varían interculturalmente, por ejemplo, en algunas culturas los profesores tienen un mayor poder sobre los estudiantes que en otras. A continuación pondré un ejemplo de fallo sociopragmático tomado de mi propia experiencia personal. Este verano en Londres estuve viviendo en casa de un señor argelino que alquilaba habitaciones. Uno de los otros inquilinos era un chico italiano con el que charlábamos tranquilamente una tarde. La conversación trataba sobre los teléfonos móviles y el chico italiano dijo que el suyo tenía poca cobertura, soltando un taco para describirlo. La cara del señor argelino cambió de repente y le dijo al italiano que me pidiera disculpas. Yo estaba muy sorprendida por lo que estaba ocurriendo, y es que, acostumbrada a escuchar ese tipo de expresiones, apenas si le presté atención. Le dije al señor argelino que no tenía importancia, lo que empeoró las cosas aún más: nos dijo que en su país nadie soltaba palabrotas delante de una mujer y esas normas se respetaban en su casa o nos tendríamos que marchar. A pesar de lo abochornados que nos sentimos, nos quedamos y nunca más se volvió a oír ese tipo de expresiones delante del dueño de la casa. Este señor a los ojos del italiano quedó como un fanático machista, mientras que yo, al tener un conocimiento pragmático, fui capaz de analizar lo ocurrido sin prejuzgar a ELIA 2, 2001 175 nadie. Como podemos ver los fallos pragmáticos no sólo afectan a la producción de una lengua sino también a su comprensión. Un hablante no nativo puede interpretar las conversaciones en la lengua extranjera siguiendo sus propias normas culturales, y creerá de forma errónea que los hablantes nativos están siendo groseros en situaciones donde están actuando apropiadamente de acuerdo con las normas de su comunidad lingüística. El problema que plantea es saber qué tipo de normas socioculturales se va a seguir en este tipo de interacciones, en las que personas de distintos países hablan en inglés: yo pensaba que el de la lengua que se estaba hablando. Pero como se puede ver por el ejemplo, el señor argelino hablaba en inglés pero respetaba sus costumbres y es que no porque se hable otro idioma se debe ser otra persona. Se debe incitar al alumno de la L2 a observar y aprender las normas culturales de la lengua que estudia, pero sin que dejen de ser ellos mismos. Sin embargo, debemos hacerles saber que este tipo de situaciones puede ocurrir para que lo comprendan y la comunicación no se rompa. 2. Análisis A continuación mostraré algunos fallos pragmáticos que, a excepción del primero, han sido producidos por personas bilingües: traductores. Los ejemplos, que han sido analizados siguiendo el modelo de Brown y Levinson (1987), están tomados de las obras Look Back in Anger (LBA) de J. Osborne y Time and the Conways (T&C) de J. B. Priestley y de sus correspondientes traducciones al español. 1) KAY [with tremendous irony]: I say! You three must have been terribly good in the charade, weren’t you? ALAN: No, we weren’t very amusing (T&C, 27). Este es un ejemplo que demuestra que el fallo pragmático también puede ocurrir entre hablantes nativos, y es que como afirman Blum-Kulka y Olshtain, este tipo de fallos sucede “... whenever two speakers fail to understand each other’s intentions” (Blum-Kulka y Olshtain, 1986: 166). Pero este tipo de errores suelen ser rápidamente identificados como tales por el hablante y no suelen ser mal interpretados, como podría suceder entre un hablante nativo y uno no nativo. Como se puede ver, Kay critica la actuación de su hermano Alan en la charada que acaban de representar. Esto es lo que L. Fernández Amaya 176 Brown y Levinson (1987) denominan Face Threatening Act (FTA) y que yo siguiendo a Garcés (1995) traduzco por Acto Contra la Imagen (ACI). Este ACI amenaza la imagen positiva de Alan, ya que el hablante al indicar que no le ha gustado un acto que ha llevado a cabo el oyente, pone en peligro su deseo de ser apreciado y aprobado por los demás. Para mitigar la amenaza que conlleva realizar este acto Kay utiliza una estrategia sin constancia: la ironía. Mediante esta estrategia Kay da a entender lo contrario de lo que dice, pero Alan no es capaz de reconocer la intención de su hermana e interpreta que le está dedicando un cumplido. Por lo tanto, se produce un fallo pragmático. 2) MRS C: Really, Madge, you are absurd. (T&C, 56) SRA. CONWAY: Realmente, Marta, eres absurda. (60) En este ejemplo la Sra. Conway está criticando a su hija Madge. Como se dijo anteriormente, esta crítica amenaza la imagen positiva del oyente, y por lo tanto, el hablante utiliza una estrategia de cortesía negativa para reducir dicha amenaza: la partícula mitigadora really. En la traducción, aparece el mismo uso de cortesía negativa: realmente. 3) JIMMY: There’s hardly a moment when I’m not – watching and wanting you. (LBA, 33) JIMMY: No hay casi momento en que no me lo pase observándote, necesitándote. (39) En este ejemplo, Jimmy está confesándole sus sentimientos a su esposa y de esta forma amenaza su propia imagen positiva: al revelarle a su mujer ciertas partes de su intimidad, el hablante se arriesga a que ella no guarde la debida discreción y su confesión llegue a terceras personas con quienes Jimmy no deseaba compartirla y esto le perjudique. El hablante utiliza una estrategia de cortesía negativa para mitigar la amenaza que conlleva la realización del ACI: la partícula mitigadora de la máxima de cantidad hardly, con la que Jimmy especifica que la información no es tan precisa como se esperaba. En el texto meta, el traductor utiliza la misma estrategia: casi. ELIA 2, 2001 177 4) JIMMY: ... For twelve months, I watched my father dying – when I was ten years old. He’d come back from the war in Spain, you see. And certain god-fearing gentlemen there had made such a mess of him, he didn’t have long left to live. Everyone knew it – even I knew it. But, you see, I was the only one who cared. (LBA, 57) JIMMY: ... Durante doce meses, yo he visto morir a mi padre... cuando tenía sólo diez años. Él volvía de la guerra de España ¿entiende? Cierto piadoso caballero lo había dejado maltrecho y no le quedaba mucho tiempo de vida. Todos lo sabían. Hasta yo lo sabía. Pero, comprende, yo era el único a quien le importaba. (70) En este ejemplo, Jimmy nuevamente está confesándole al oyente sus vivencias íntimas, ACI que como se indicó anteriormente amenaza su propia imagen positiva. Esta amenaza está mitigada mediante una estrategia de cortesía negativa: la expresión mitigadora de la máxima de modo you see. En la traducción se vuelve a usar la cortesía negativa: ¿entiende?, comprende. Como se puede ver en los ejemplos 2, 3 y 4, en inglés se produce un gran uso de expresiones mitigadoras que modifican el grado de pertenencia de un predicado en un grupo y que afirman que esta pertenencia es más verdadera y completa de lo que podría esperarse. La traducción al español es muy literal y mantiene el uso de estas expresiones, lo que hace que el discurso suene poco natural y muy recargado. La explicación es que el español es una lengua de cortesía positiva donde el nivel general de la seriedad es bajo, es decir, las imposiciones se consideran mínimas, la distancia social no supone una barrera insuperable para la interacción, y el poder relativo no es muy grande. Por lo tanto tales mitigaciones no son necesarias. Sin embargo, el inglés es una lengua de cortesía negativa donde todos estos valores se mantienen altos y por lo tanto el uso de expresiones mitigadoras es imprescindible. El significado pragmático de las codificaciones lingüísticas está convencionalizado de forma diferente en las distintas culturas. Se ha traducido de forma literal en los tres ejemplos y aunque se ha buscado la equivalencia con relación al contenido proposicional, se ha dejado a un lado la equivalencia de la fuerza ilocutiva. El traductor no ha elegido formas que sean equivalentes pragmáticos en la lengua de llegada, lo que hace que todos los efectos contextuales se pierdan L. Fernández Amaya 178 y se produzcan fallos pragmáticos. 3. Conclusión Thomas concluye su artículo indicando que, al hacerle ver al estudiante la diferencia entre los fallos pragmalingüísticos y sociopragmáticos, el profesor le permite tomar decisiones pragmáticas para que pueda saltarse las reglas si así lo desea. Davies apoya esta idea al indicar: "Rather than being taught to be polite, learners should be given the possibility of choosing to be either polite or impolite". (Davies, 1986: 121) De este modo, para Thomas "hablar bien en inglés" no significa necesariamente seguir las reglas culturales. Esta autora considera que la tarea de los profesores es asegurarse de que los alumnos saben lo que están diciendo. Estas mismas conclusiones se pueden aplicar a los ejemplos comentados anteriormente. Como se ha podido comprobar, en todos los casos se producen fallos pragmalingüísticos que se podrían haber evitado si el traductor hubiese dispuesto de una capacidad metapragmática que le hubiese permitido realizar un análisis discursivo dejando a un lado la traducción literal y llevando a cabo una traducción en la que hubiese tenido en cuenta los aspectos pragmáticos y no sólo los formales. Referencias bibliográficas Brown, P. & Levinson, S. 1987. Politeness: Some Universals in Language Use. Cambridge: Cambridge University Press. Blum-Kulka, S. & Olshtain, E. 1986. “Too Many Words: Length of Utterance and Pragmatic Failure”. Studies in Second Language Acquisition 165-180. Davies, E. 1986. "Politeness and the Foreign Language Learner". Anglo- American Studies 6: 117-130. Garcés, P. 1993. "Revisión crítica de algunos de los postulados de la teoría de la cortesía lingüística propugnada por Brown y Levinson". ELIA 2, 2001 179 Quaderns de Filologia: Estudis Lingüístics I: 43-61. Grice, H.P. 1975. "Logic and Conversation" in P. Cole & J.L. Morgan (eds.) Syntax and Semantics 3: Speech Acts. New York: Academic Press: 41-58. Leech, G.N. 1983. Principles of Pragmatics. London: Longman. Osborne, J. 1957. Look Back in Anger. London: Faber and Faber. Osborne, J. 1960. Recordando con ira, trad. Victoria Campo. Buenos Aires: Editorial Sur, S.R.L. Priestley, J.B. 1987. Time and the Conways and other Plays. Middle Esex: Penguin Harmonthsworth. Priestley, J.B. 1983. La herida del tiempo, trad. Luis Escobar. Madrid: Ediciones M.K. Thomas, J. 1983. "Cross-Cultural Pragmatic Failure". Applied Linguistics 4: 91-112.