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Mis encuentros con Vico: el historicismo, la epistemología y el paradigma estético de las ciencias humanas

Guido, Humberto

Abstract

Presento en esta memoria mis encuentros con Vico y las sucesivas etapas de mis estudios hasta alcanzar la grandeza de Vico.

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MIS ENCUENTROS CON VICO: EL HISTORICISMO, LA EPISTEMOLOGÍA Y EL PARADIGMA ESTÉTICO PARA LAS CIENCIAS HUMANAS Humberto Guido1 (Universidad de Uberlândia, MG) Para Moacir Bortolozo In memoriam RESUMEN: Presento en esta memoria mis encuentros con Vico y las sucesivas etapas de mis estudios hasta alcanzar la grandeza de Vico. PALABRAS CLAVE: Vico, 350º Aniversario, Epistemología, Arte, Filosofía, H. Guido. My meetings with Vico: historicism, epistemology and the aesthetic paradigm of human sciences ABSTRACT: I present in this memory my encounters with Vico and the successive stages of my studies until reaching the greatness of Vico. KEYWORDS: Vico, 350th Anniversary, Epistemology, Art, Philosophy, H. Guido. I miei incontri con Vico: lo storicismo, l’epistemologia e il paradigma estetico delle scienze umane RIASSUNTO: Presento in questa memoria i miei incontri con Vico e le fasi successive dei miei studi fino a raggiungere la grandezza di Vico. PAROLE CHIAVE: Vico, 350º anniversario, Epistemologia, Arte, Filosofia, H. Guido. n 1986 leí una selección de textos de la Scienza nuova 1744 traducidos por Antônio Lázaro de Almeida Prado,2por tres décadas y media esta fue la única obra de Vico disponible en lengua portuguesa; actualmente están disponibles tres traducciones integrales de la Scienza nuova del ‘44, dos ediciones brasileñas y una edición portuguesa. Mi primer encuentro con Vico ocurrió gracias a la indica- Especial 350º Aniversario de Giambattista Vico (1668-2018) Este artículo responde a una invitación expresa por parte de la Dirección de la Revista para este volumen especial por el 350º Aniversario del nacimiento de G. Vico, habiendo superado los criterios de valoración y del proceso de aceptación. E E © Cuadernos sobre Vico 32 (2018) Sevilla (España, UE). ISSN 1130-7498 D.O.I. http://dx.doi.org/10.12795/Vico.2018.i32.21 © Humberto Guido © de la trad. Raquel Tibery-Espir 147 1. Profesor Titular del Instituto de Filosofía de la Universidad Federal de Uberlândia, Brasil; ha publicado dos docenas de artículos dedicados a Vico; autor del libro Giambattista Vico, a filosofía e a educação da humanidade, Editora Vozes, Petrópolis RJ, 2004 y organizador, junto con José M. Sevilla y Sertorio de Amorim e Silva Neto, de la colección Embates da razão, mito e filosofia na obra de Giambattista Vico, Editora da Universidade Federal de Uberlândia, Uberlândia/MG, 2012. 2. G. VICO, Princípios de (uma) Ciência Nova acerca da natureza comum das nações, en: Giambattista Vico, traducción de Antônio Lázaro de Almeida Prado, Abril Cultural, São Paulo, 1974. 3. G. VICO, Opere, a cargo de Fausto Nicolini, Ricardo Ricciardi ed., Milán-Nápoles, 1953; G. VICO, Tutte le Opere, Arnoldo Mondadori, Milán, 1957. 4. G. VICO, Principes de la Philosophie de l’Histoire, traduits de la Scienza Nuova, Armand Colin, París, 1963. 5. R. MONDOLFO, Il verum factum prima da Vico, Guida, Nápoles, 1969. Humberto Guido ción de un maestro y amigo, el profesor Moacir Bortolozo, en aquel momento docente del Instituto de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Campinas, y posteriormente mi compañero en el antiguo Departamento de Filosofía de la Universidad Federal de Uberlândia. Mis estudios, desde entonces, se pueden dividir en tres períodos distintos: de 1986 a 1990, el historicismo de Vico; de 1991 a 1999, la epistemología constructivista de Vico; y a partir de 2000 la estética viquiana y las nuevas perspectivas para las ciencias del hombre y de la sociedad en el pensamiento contemporáneo. Al principio, mi intento era el estudio de la filosofía de la historia de Vico. Todavía me encontraba bajo la influencia juvenil de la filosofía marxiana, mi país estaba saliendo del último ciclo dictatorial que le había consumido dos décadas (1964-1985), era inevitable asociar la lectura de los dos grandes filósofos: Vico me instruía acerca de los riesgos de la barbarie recurrente, Marx era la referencia necesaria para la redemocratización de la sociedad brasileña. Esta primera etapa fue agraciada con el acceso a los libros de un gran historiador brasileño, Sérgio Buarque de Holanda, fallecido en 1982 y cuya biblioteca fue, entonces, adquirida por la Universidad Estadual de Campinas al año siguiente. El acervo contenía 19 libros: 3 volúmenes de Vico (dos ediciones italianas de sus obras3y la traducción francesa de la SN44 de Michelet4) y 16 volúmenes de la crítica viquiana, en mayor número de las décadas de 1930 a 1940, avanzando hasta el Verum factum prima da Vico.5A pesar del acervo numeroso y valioso, con varios libros –e, incluso, con trechos señalados y apuntes al margen o en las páginas al final de los volúmenes de tales obras–, Sérgio Buarque de Holanda no mencionó a Vico en ninguno de sus escritos, que componen una extensa producción de libros y artículos de importancia capital para la cultura brasileña. Esta omisión hasta hoy me sorprende, debo escribir algo al respecto de ello (he estado retrasando tal comentario crítico desde hace más de tres décadas). La constatación de la ausencia de siquiera una nota acerca de la filosofía de Vico en la obra del historiador brasileño confirma una situación de omisión al nombre y a los escritos de Vico por buena parte de los filósofos, los científicos sociales y los literatos del siglo XX, que expresan ideas muy cercanas a las que están, sobre 148 Cuadernos sobre Vico 32 (2018) 350º Aniversario de G. Vico 6. R. BARTHES, Sade, Fourier, Loyola, trad. de Mário Laranjeira, Martins Fontes, São Paulo, 2005, p. 60. 7. G. TAGLIACOZZO (COMPILADOR), Vico y Marx, afinidades y contrastes, Fondo de Cultura Económica, México D.F., 1990 [primera edición en inglés: 1983]. 8. Casi todos, porque el último capítulo es de autoría del intelectual y diplomático brasileño José Guilherme Merquior (1941-1991), ex alumno de Claude Lévi-Strauss, con quien pudo conocer a Vico. Mis encuentros con Vico todo, en la SN44. R. Barthes aludió, brevemente, a la importancia de la tópica sensible de Vico y, al hacerlo, le hizo el siguiente comentario: «y se puede decir que, incluso después de su muerte, muchos discursos le prolongan el procedimiento sin asumirle el nombre»;6sin duda, la imagen forjada por muchos viquianos acerca del oscurantismo y del olvido de Vico contribuyen a que su nombre sea omitido en la proposición de algunas innovaciones en la teoría y en la metodología de las ciencias humanas del siglo XX. El período inicial de mi estudio terminó cuando llegó a mis manos en su traducción española el libro organizado por G. Tagliacozzo: Vico y Marx: afinidades y contrastes.7La antología parecía venir para reforzar el paralelo que había intuido durante los primeros años de investigación; sin embargo, el efecto de la lectura de esta obra me hizo abandonar la tarea interpretativa en la que había sido entrenado durante los años de licenciatura. Los ensayos del libro revelaron al Vico epistemólogo, cuyas ideas solo podían ser evaluadas en el trascurso de los sucesos del presente, en la tarea impostergable de fundamentación de las ciencias humanas. Este episodio tiene otro aspecto, quizá más importante para la evolución de mis estudios. En la antología aludida encontrábamos solamente dos autores radicados en Italia: Paolo Cristofolini y Emanuele Riverso, este último un estudioso de la filosofía analítica y, por lo tanto, en sintonía con los demás autores de la compilación, casi todos8oriundos de la tradición anglosajona y representantes de la filosofía analítica, por consiguiente, inmunes a la historia de la filosofía. Los textos de estos autores no remitieron a Vico al pasado de sus libros, al contrario, traían sus libros para aquel momento en el que se celebraba los cien años de la muerte de Marx, los textos discutían los rumbos de la filosofía y de las ciencias humanas a finales del siglo XX, estos trabajos evaluaban el legado de dos filósofos originales que hicieron avanzar la epistemología contemporánea. Coincidentemente celebramos en este año de 2018 el 350º aniversario del nacimiento de Vico y el segundo centenario del nacimiento de Marx. La selección de ensayos Vico y Marx aportó autonomía a mis estudios. Muy pronto, y gracias a los autores reunidos por Tagliacozzo, Vico dejó de ser un discurso, para ser interpretado. Precozmente pude contemplar en Vico un pensamiento original que orienta la práctica filosófica y el ejercicio de las ciencias humanas. La mejor forma de valorar a Vico es experimentar el alcance de sus ideas para las cuestiones del presente, es decir, permitir que su pensamiento sea un instrumento de intervención en las discusiones contemporáneas concernientes a las ciencias huma- 149Cuadernos sobre Vico 32 (2018) 350º Aniversario de G. Vico 9. La filosofía política, Vico dio este destino a la SN44 al afirmar que la práctica de la Ciencia nueva [dalla scuola di questa Scienza]: «vi ammette i filosofi politici». G. VICO, Princìpi di Scienza Nuova d’intorno alla comune natura delle nazioni [SN44], § 130, en: Opere, ed. a cargo de A. BATTISTINI, Arnoldo Mondadori Ed., Milán, 2007, p. 496. 10. Paolo Rossi recomendaba a los estudiosos de Vico la toma de conocimiento de la ciencia y de los escritos de los sabios del tiempo de Vico, sin ello no es posible sostener la imagen del precursor solitario y de sus innovaciones divinatorias. Cfr. P. ROSSI,Os sinais do tempo. História da terra e história das nações de Hooke a Vico, traducción de Julia Mainardi, Companhia das Letras, São Paulo, 1992, p. 12. 11. SN44, § 6, p. 418. 12. SN44, 340, p. 547. 13. SN44, § 330, p. 541. Humberto Guido nas, a las artes y a la filosofía política.9Extraje de la lectura de Vico y Marx el estilo y la orientación para la investigación viquiana, pasé a priorizar el enfrentamiento de Vico con la ciencia de su tiempo,10 lo que potencializa la investigación y la hace intervenir en el panorama sociocultural, es decir, intervenir filosóficamente en el mundo de la vida. Desde entonces, me interesan los ensayos, pero muy poco las monografías, porque creo que Vico es un clásico del pensamiento occidental, la actualidad del pensamiento de Vico no está en el círculo hermenéutico, la vitalidad de su pensamiento impulsa las ciencias y a los científicos en la ejecución de nuevas prácticas sociales destinadas al constante perfeccionamiento del mundo civil. Desde el momento en el que adopté la lectura epistemológica de Vico, en 1991, abandoné el trabajo de erudición y de interpretación, y a partir de entonces escribo y pronuncio cursos universitarios que versan sobre las obras de Vico para la ejecución de la sociedad democrática. Tras el término de la licenciatura en Filosofía y motivado por el descubrimiento facilitado por la lectura de los ensayos reunidos por Tagliacozzo, busqué explorar el programa epistemológico de Vico para las ciencias del hombre y de la sociedad. Iniciaba una nueva lectura de la SN44, era mi segundo encuentro con Vico. Esta etapa ocupó los años de posgrado: en el máster defendí una memoria de investigación titulada A linguagem poética em Vico: a construção do conhecimen- to (1994), y enseguida presenté mi tesis de doctorado, A infância e as ciências humanas na filosofia social de Giambattista Vico (1999), trabajos académicos que fueron producidos bajo alguna influencia de la arqueología del saber de Michel Foucault, ya que me encontraba muy influenciado por el libro de 1966 del pensador francés, Les mots et les choses, une archéologie des sciences humaines. En mi lectura yo identificaba en el instrumento arqueológico algo similar a la metodología de Vico cuando reiteradamente pedía a su lector que experimentase el descenso hasta el primer pensamiento humano, propio de hombres feroces, «todos robustísimos sentidos y vastísimas fantasías»,11 movidos por «violentísimas pasiones».12 El primer pensamiento no fue un hecho científico, porque los primeros hombres fueron poetas y hablaron por medio de caracteres poéticos, por eso lo que Vico buscaba podía ser experimentado por la mente humana y era tan fuerte que la desplazaría hacia «lugares de confusa memoria», allí son forjadas «todas las imágenes de mal regulada fantasía, y ninguna siendo parto del entendimiento».13 Así, más intuyendo 150 Cuadernos sobre Vico 32 (2018) 350º Aniversario de G. Vico 14. G. VICO, Autobiografía de Giambattista Vico [Vita], trad. y ed. de MOISÉS GONZÁLEZ GARCÍA y JOSEP MARTINEZ BISBAL, Siglo XXI, Madrid, 1998, pp. 91 y ss. 15. SN44, § 345, p. 550. Mis encuentros con Vico que discerniendo, percibía que la arqueología de los saberes y la genealogía del poder emprendidos por Foucault estaban muy cerca de la metodología viquiana, que partió de los poemas de Homero (el análisis arqueológico) para llegar lo más cerca posible de los tiempos no históricos, el oscuro y el fabuloso (experimentación genealógica). Es necesario repetir que este segundo período me mantenía atado a la ciencia moderna, tejía la figura del Vico reformador de la filosofía de Descartes y promotor de las ciencias humanas avant la lettre. Quizá haya cometido algún anacronismo en esos trabajos de la década de 1990, pero mantengo la autoría de la memoria y de la tesis, ya que fueron importantes, también, para difundir las obras de Vico en la universidad brasileña, osando insistir en la actualidad del pensamiento de Vico para el enfrentamiento de los problemas de la modernidad, que en cierta medida repercuten en que el Occidente regrese periódicamente a las diferentes formas de barbarie. El periodo intermedio, de 1991 a 1999, fue también de clausura, pues había decidido evitar el círculo hermenéutico, igualmente reduje la lectura de los ensayos provenientes de la filosofía anglosajona; hacía así algo parecido al mito de Vico: el aislamiento en Vatolla en el Cilento.14 Mi aislamiento fue la oportunidad de profundizar el estudio de sus primeros escritos filosóficos: Del método de estudios de nuestro tiempo (1709) y La antiquísima sabiduría de los italianos (1710), tomaba a esos escritos como remisiones de la SN44, alguna vez consultaba las ediciones de 1725 y de 1730 de tal obra. Pocos autores me interesaban, leí a Paolo Rossi, a Paolo Cristofolini, a Enzo Paci, a Ernesto Grassi y el libro de Benedetto Croce publicado en el lejano 1911. Mi tercer, y definitivo, encuentro con Vico comenzó en la década de 2000. Me he estado deteniendo en la belleza estilística de la escritura de la SN44, lo que no limita mi lectura a un hecho estético, trato de entender la experimentación del pensamiento que Vico produjo en la Sn44, dando oportunidad al lector de realizar, él mismo, el descenso hasta la mente salvaje de los primeros hombres de la gentilidad.15 La grandeza del Vico filósofo coincide con la grandeza del literato. Es innegable que Vico pertenece a un pequeño número de filósofos que lograron hacer de la actividad de pensar una obra de arte; cuando medito acerca de la importancia del descubrimiento de Vico –los nuevos principios de la sabiduría poética– es inevitable recurrir a la segunda consideración intempestiva de Nietzsche, cuando afirmaba: «El verdadero historiador debe tener la fuerza de trasformar una verdad común en un descubrimiento inaudito y de enunciar generalidades en forma tan simple y profunda, que la profundi- 151Cuadernos sobre Vico 32 (2018) 350º Aniversario de G. Vico 16. F. NIETZSCHE, De la utilité et des inconvenients de l’histoire pour la vie, trad. francesa por Pierre Rusch, Gallimard, París, 2007, p. 134. 17. Ibid., p. 133. 18. SN44, § 1106, p. 967. Humberto Guido dad hace olvidar la simplicidad y la simplicidad la profundidad. No se puede ser al mismo tiempo un gran historiador, un artista, y una cabeza vacía».16 Antes del pasaje anterior, Nietzsche había empleado la expresión «potencia artística»17 equivalente a la «facultad poética» viquiana–, es decir, el poder creador que equipara el historiador y el filósofo al artista. Encontré en Nietzsche y en los pensadores franceses G. Deleuze y F. Guattari la mejor orientación para mis estudios dedicados a Vico. Con estos pensadores, finalmente dejé el círculo hermenéutico que creía haber abandonado al comienzo de los años de posgrado, pero lo que yo hacía con la figura del Vico epistemólogo era limitar su pensamiento aplicándole el formalismo de la historia de la filosofía. La vía epistemológica estuvo impregnada por el racionalismo del siglo XVII, en mis primeros escritos yo refutaba el supuesto anti-cartesianismo de Vico, más aún, insistía en asociar el filósofo napolitano a Spinoza y a Leibniz, todos como reformadores del racionalismo. No podría haber logrado más que esto, si la referencia a mi “originalidad” en aquel período era la epistemología de Foucault. Nietzsche, Deleuze y Guattari educaron mi sensibilidad hacia un nuevo abordaje de la obra de Vico, encontré en la SN44 un paradigma estético que no se limita a la interpretación de la obra de arte, lo que destaco en la composición viquiana es la potencia artística que se acerca lo más que puede al acto original de la vida y del pensamiento. ¿Dónde se puede ver esta potencia, este impulso para la vida? Es Vico quien lo indica: en los niños, en el hombre común, en los salvajes del nuevo mundo; antes de la antropología estructuralista Vico ya practicaba un pensamiento multicultural; ¿cómo no entender la crítica de Vico al ambiente de las Luces, impregnado de barbarie de la reflexión (SN, § 1106)?18 Menciono a Nietzsche, a Deleuze y a Guattari porque fueron decisivos para que abandonara la ilusión perversa de la objetividad de la ciencia moderna, la crítica al reduccionismo científico ya estaba en la SN44, necesitaba convencerme de ello, y los tres autores nombrados fueron valiosos para que identificara una alteridad auténtica en las páginas de la obra magna de Vico. El paradigma estético aquí aludido es un pensamiento en elaboración, no es un resultado y está lejos de haberse terminado, ya que es el estadio definitivo de mi experimentación y de mi convivencia con Vico. Lo que puedo decir ahora mismo es que la grandeza de Vico no está en la objetividad científica del historicismo, tampoco su epistemología funciona alejada de las artes. Desde el lugar en el que me encuentro, estoy seguro de haber abandonado la obsesión por la ciencia del hombre 152 Cuadernos sobre Vico 32 (2018) 350º Aniversario de G. Vico y de la sociedad, porque abandoné el paradigma mecanicista-positivista de la ciencia moderna; en suma, abandoné la objetividad transparente-impersonal por las pruebas filológicas con las que Vico compuso el bello ensayo sobre Homero que ocupa el tercer libro de la SN44. Estoy interesado en las pruebas filológicas de mi época, el estudio de Vico viene acompañado de las lecturas del universo literario: James Joyce, Samuel Beckett, Dostoievski, Kafka, Virginia Woolf, Thomas Mann, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges; en la literatura brasileña: João Guimarães Rosa, Hilda Hilst, Pedro Nava. Con este intento, no quiero reproducir el ensayo homérico de Vico utilizando a otros autores, sería la peor retribución al maestro –recordando a Nietzsche cuando se refería a Schopenhauer: el ideal que educa–, incluso porque Vico, en De ratione, había advertido a su lector que evitara la imitación, para ello evocaba la sentencia proferida por Tiziano: «el concedido a los imitadores es menor que mediocre».19 Por esto, jamás he escrito una monografía atreviéndome a interpretar a Vico, como ya he manifestado: Vico no es un discurso para ser interpretado, él indirectamente afirmó la imposibilidad de la interpretación del genio creador, cuando destacaba la grandiosidad de la fantasía de los primeros hombres, que fueron poetas:20 «[...] così ora ci è naturalmente niegato di poter entrare nella vasta immaginativa di que’ primi uomini, le menti de’ quali di nulla erano astratte, di nulla erano assottigliate, di nulla spiritualezzate, perch’ erano tutte immerse ne’ sensi, tutte rintuzzate dalle passio- ni, tutte seppellite ne’ corpi: onde dicemmo sopra ch’or appena intender si può, affatto immaginar non si può, come pensassero i primi uomini che fondarono l’ umanità gentilesca».21 En filosofía le debo todo a Vico, los descubrimientos subsiguientes resultaron de la convivencia con sus escritos, mis intercesores –que vinieron después– contribuyeron a que no sea un viquiano. A ejemplo de Tiziano, «yo he emprendido un camino muy distinto [...] por el proporcionar a mi nombre alguna celebridad»;22 quiero ser un pensador que le saca a la filosofía de Vico un pensamiento capaz de vencer la barbarie, un pensamiento que a diario me lleva a romper con mi etnocentrismo. [Traducción del portugués por Raquel Tibery-Espir] ef 19. G. VICO, Del método de los estudios de nuestro tiempo [De ratione], en: Obras. Oraciones inaugurales. La antiquísima sabiduría de los italianos, trad. del latín y ed. por F.J. NAVARRO GÓMEZ, Anthropos, Barcelona, 2002, p. 119. 20. Foucault habría dicho en la defensa de su tesis doctoral algo similar respecto a la locura: «para hablar de la locura es necesario tener el talento de un poeta». R. MACHADo, Impressões de Michel Foucault, N-1 Ediçoes, São Paulo, 2017, p. 158. 21. SN44, § 378, p. 572. 22. G. VICO, Del método de los estudios de nuestro tiempo, cit., p. 119. Mis encuentros con Vico 153Cuadernos sobre Vico 32 (2018) 350º Aniversario de G. Vico