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Communication Papers Media Literacy & Gender Studies COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 57 Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital Sources and political information in press and new mass media Dra. Marián ALONSO GONZÁLEZ http://orcid.org/0000-0003-2676-0449 Profesor asociado Departamento de Periodismo II. Facultad de Comunicación. Universidad de Sevilla. España. Avda. Américo Vespucio, s/n. 41092-Sevilla. 647851286 [email protected] LinkedIn, Sisius, Scholar Google, ResearchGate, Academia.Edu RESUMEN La evaluación de las fuentes informativas es esencial para medir la calidad del trabajo periodístico. Las noticias políticas en España son un banco de pruebas idóneo para analizar las características, procedencia e iniciativa de las fuentes, es por ello que este estudio se centra en el compromiso del informador con el rigor y la precisión de las noticias a fin de garantizar una transparencia en la producción. Para ello, proponemos un estudio cuantitativo de las noticias publicadas en dos medios impresos, El País y El Mundo, así como en otros dos nativos digitales, Eldiario.es y Elconfidencial.com, con el fin de analizar la calidad de las informaciones con mediciones concretas y ver la forma en que estos cuatro diarios abordan los mismos asuntos. Entre los principales resultados se extrae que los diarios que pertenecen a grandes grupos mediáticos son los que disponen de los medios necesarios para llevar a cabo complejas investigaciones, mientras que la prensa nativa digital, independiente de los poderes políticos y económicos, presenta un excelente nivel de iniciativa periodística, lo que permite recuperar el papel fiscalizador y de cuarto poder del periodismo. Palabras clave Información política; fuentes informativas; transparencia; prensa; medios nativos digitales; periodismo de investigación ABSTRACT The evaluation of sources of information is essential to measure the quality of journalistic work. Political news in Spain becomes the most valid sample to know the real incidence the sources of information have in the quality in journalism according to their number, typology, origin and own initiative. This article shows the results of a quantitative study on the news published in the print edition of Spanish local reference newspapers, El País and El Mundo, and two new mass media, Eldiario.es and Elconfidencial. com, in order to analyse how the four newspapers report on the same news. The main results indicate that the newspapers that belong to large media groups have the necessary resources to develop complex investigations. Meanwhile, digital native press, independent of political and economic power, presents an excellent level of journalistic initiative, which allows to recover the oversight role and fourth power of journalism. Key Words Political news; sources; transparency; press; new mass media; Investigative journalism CP, 2016, Vol.5 – No9, pp 57-74. ISSN 2014-6752. Girona (Catalunya). Universitat de Girona. ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital en España. Recibido: 30/06/2016 - Aceptado: 20/07/2016
58COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital 1. INTRODUCCIÓN Los medios son la principal fuente de información sobre la política y el principal canal de comunicación entre los actores políticos y los ciudadanos (Strömbäck, 2008). En las sociedades democráticas avanzadas, políticos y ciudadanos se comunican esencialmente a través de los medios de comunicación, de modo que como afirma Castells (2009) si bien estos no ostentan directamente el poder, se han convertido en un espacio donde se decide la política. El periodismo posee una irrenunciable naturaleza política, una afirmación que hunde sus raíces en la concepción misma de la profesión periodística, la cual surge con un triple cometido que Casero-Ripollés (2012) identifica como vigilancia de la vida pública, dar a los ciudadanos información sobre sus intereses y problemas comunes, así como proporcionar plataformas de discusión sobre los asuntos que afectan al conjunto de la sociedad. En esta misma línea, dice Dader (2012) que sus profesionales son los encargados de construir tanto la realidad política como el capital social compartido, lo que convierte al periodismo en una institución central en las sociedades actuales y un agente vertebrador que permite expresar y mantener el vínculo que interrelaciona a los ciudadanos en la comunidad social y política. El compromiso del informador con el rigor y la precisión de las noticias es consustancial para la democracia y, en este sentido, cobra especial importancia la labor de los medios como cuarto poder, es decir, como organizaciones orientadas a cumplir una función de vigilancia (Norris, 2001). Sin embargo, el cambio tecnológico, como afirma Vallespín (2015), ha provocado una reorganización profunda del mundo de la política y, en concreto, de la democracia, de forma que su efecto más inmediato ha consistido en producir una verdadera convulsión en el espacio público tradicional, constituido hasta hace poco por los medios de comunicación convencionales a los que se ha superpuesto lugares de debate y comunicación política de carácter electrónico. La caída en picado de las ventas de ejemplares y de los ingresos por publicidad ha abierto un periodo convulso y de inestabilidad en las redacciones que algunos analistas vinculan con el auge de la prensa digital y el rescate directo a las empresas editoras protagonizado por parte del poder político. Según datos extraídos del Libro Blanco de la Prensa (Aede, 2015), la crisis económica y la revolución tecnológica que han sufrido los medios de comunicación en los últimos años han provocado que el lector de periódicos se haya reducido a la mitad en la última década (del 38,3% al 20,9%). En este sentido, afirma Arranz (2015) que el ritmo de caída no sólo no ha descendido, sino que se ha acentuado, y prueba de ello es que, según los resultados del OJD de diciembre de 2015 El País perdió 18.200 lectores diarios; El Mundo, casi 20.000; Abc, 15.000 y La Razón, 8.011 (Ver Gráfico 1). Gràfico 1. Difusión de la prensa escrita entre 2008 y 2015 Fuente:OJD
COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 59 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital A nivel europeo, España ocupa uno de los últimos puestos en cuanto venta de prensa, “92 diarios por cada 1.000 habitantes, mientras que la media de Europa, es de 175” (Sáez i Casas, 2012:114). En el punto contrario, encontramos que el lector exclusivo de prensa a través de Internet ha pasado del 1,1% al 13,7%. Según el 18º Estudio de Navegantes en la Red, elaborado por la Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC, 2016), el 89% de los usuarios de internet en España consume noticias, de forma que el 46% de los internautas reconoce que accede a la prensa a través del sitio web y el 53% lo hace mediante la aplicación del medio en cuestión. De igual forma, el 28,8% de los encuestados reconoció haber leído un periódico en papel en el último día frente a 72,1% que lo hizo en Internet. Por otra parte, el proceso de cambio que está sufriendo el periodismo está estrechamente vinculado a una apuesta decidida por nuevos perfiles profesionales y el mantenimiento de la independencia de los poderes políticos a fin de contribuir a un periodismo más riguroso, de mayor calidad, y que se adapte a las exigencias informativas de una nueva ciudadanía que demanda “un mayor nivel de transparencia, un mayor compromiso por parte de los medios, mejores recursos y una nueva forma de explicar las cosas” (Gaibar, 2015:99). La transparencia mediática “ayuda a incrementar la calidad del periodismo y facilita una relación de confianza con la audiencia, creando un mejor diálogo entre el público y los medios de comunicación” (Campos-Do- mínguez y Redondo-García, 2015:192), de modo que debe ser un elemento consustancial al desarrollo de un periodismo de calidad y su inexcusable obligación de verificación ya que “la única manera práctica de explicar al público lo que sabemos es mostrar nuestros métodos y fuentes en el grado máximo que sea posible” (Kovach y Ronsenstiel, 2003:126). En este sentido, afirma Freundt–Thurne (2005:13) que cada vez se requieren más mecanismos que faciliten que el público comprenda la elaboración del producto periodístico: Cómo se seleccionan los hechos que pasarán a formar parte del menú informativo a partir del cual nos nutriremos o desnutriremos; las razones por las que hechos diversos se incorporan o se dejan de lado en la agenda temática de cada medio […] las razones para optar por campos y géneros periodísticos determinados a la hora de narrar un suceso; las implicancias de las fuentes de primera, segunda y tercera mano, el on y el off the record; la cómplice ausencia textual de algunos actores; el significado de la edición, y la presencia de las ilustraciones y la elocuencia del diseño. Dentro de los mecanismos de transparencia que permiten al medio explicar públicamente el trabajo periodístico y sirven de mecanismo de control de los medios se encuentra lo que Groenhart y Bardoel (2012) denominan “production transparency”, o transparencia en la producción, que hace referencia a cómo se obtienen y elaboran las noticias y que incluiría la información sobre fuentes consultadas, un ámbito que nos resulta de especial interés por ser un elemento importante dentro de la calidad del periodismo y que constituye el eje central de esta investigación. En este sentido, el objetivo de este estudio es conocer qué tipo de fuentes informativas utilizan los medios de comunicación convencionales y la prensa electrónica a la hora de elaborar sus noticias de corte político. Para ello nos centraremos en conocer con precisión la relación de la fuente con el periodista, identificar la naturaleza de las fuentes informativas, diferenciando entre personales y documentales; así como delimitar y clasificar la tipología de las fuentes informativas, así como su atribución.
60COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital El análisis empírico será realizado en los dos principales periódicos españoles impresos, en cuanto a número de lectores, El País y El Mundo; y otros dos nativos digitales, independientes de los poderes políticos y del amparo de las grandes empresas: Elconfidencial.com y Eldiario.es. Teniendo presente la importancia del periodista como mediador en la elaboración de noticias y su influencia como generador de opinión, este estudio ofrece evidencias significativas que demuestran el compromiso de los medios con el rigor y la precisión de las noticias que tratan sobre temas políticos, verifica que el periodismo aún funciona como resorte fiscalizador del poder y que esta función es desempeñada mejor por los medios tradicionales, aunque la prensa nativa digital, pese a su escasez de recursos, presenta un buen nivel de iniciativa periodística. 1.1. Periodismo, fuentes informativas y política Decía Lippmann que la labor del periodista consiste en “contar a la gente lo que le pasa a la gente” (1965:280), y en esta labor de poner en conocimiento del ciudadano lo que ocurre es donde las fuentes cobran especial importancia y se convierten en la sustancia del periodismo. La gestión de las fuentes informativas constituye la función central del trabajo periodístico. Cuando hablamos de un periodismo de calidad hacemos referencia a la exigencia de veracidad, de comprobación, de contexto, de pluralismo, de interés público, rasgos todos ellos esenciales, pero que precisan un desarrollo más concreto a fin de satisfacer a la audiencia a la que se dirige. Es por ello que las señas de identidad del buen periodismo se encuentran en: Su capacidad de contextualizar las informaciones, aportar datos, generales y particulares comparativos y evolutivos, cuanto dé sentido y significado y permita la comprensión del tema y lo aproxime al lector como ciudadano. Y todo ello está relacionado con las fuentes (Rodríguez et al., 2015:88). Las fuentes constituyen un componente básico del discurso mediático, con una potente capacidad de determinar el contenido y la orientación temática de la cobertura informativa, al tiempo que el desarrollo de esta función constituye un criterio objetivo para analizar la calidad y el rigor profesional de la producción periodística. En este sentido, afirman Fontcuberta y Borrat (2006) que ante un acontecimiento, cuanto mayor sea el número, la calidad y el pluralismo de las fuentes mayor será su credibilidad y, por tanto, su influencia. Por ello, ambos autores apuestan por disponer de varias fuentes contrastadas que eviten que la narración del acontecimiento se convierta en una transcripción o reproducción de una sola. Se pone pues en evidencia que el profesional de la información tendrá que: Contactar con los protagonistas o los testigos de los hechos que merecen contarse, hallar confidentes dispuestos a poner al descubierto lo que intereses inconfesables o lícitos pretenden ocultar; conseguir interlocutores, documentos capaces de proporcionar la información completa sobre hechos reales que el ciudadano necesita saber (Bezunartea et al., 1998:78). Las fuentes son recursos imprescindibles para construir el relato, contar la noticia y conferir credibilidad tanto a la información como al propio procedimiento usado para elaborarla y emitirla (Diezhandino, 2007), es por ello que “las fuentes hacen las noticias, ya que no solo serán quienes protagonizan la noticia, sino que serán también quienes darán la versión de lo que ocurre” (Sigal, 1986:93).
COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 61 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital Cuanta más cantidad y calidad de fuentes, más credibilidad se le da a la pieza periodística. Pero las fuentes también se consideran un elemento de jerarquización de la información y una variable que permite al lector descifrar la importancia que el medio otorga a la noticia publicada. Las fuentes no son un simple recurso en el periodismo, sino que son el material básico del trabajo informativo y se relacionan directamente con la calidad del producto periodístico. Para ello, deben las idóneas y “no se considera válida una información construida con una fuente o sin fuentes” (Diezhandino, 2009:112), pues la noticia de una sola fuente no alcanza a completar la historia, sino que “pasa por alto puntos de vista alternativos y perspectivas relevantes para los lectores (O´Neill y O´Connor, 2008: 492). La investigación científica es abundante en la tipificación de fuentes desde el punto de vista de la relación emisor-receptor y desde el papel activo que juega el comunicador, que se materializa en el proceso de atribuir el origen de la misma. Según Borrat (2003) las fuentes pueden ser de tres tipos: identificadas o de atribución directa, veladas, aquellas relacionadas con una atribución con reservas, y las omitidas. Más allá de las clasificaciones de atribución, tanto Borrat como Fontcuberta (1999) coinciden en que el producto periodístico goza de mayor veracidad y credibilidad cuando ofrece un gran número de fuentes atribuidas de forma directa. Aunque, bien es cierto que, en ocasiones, la fuente no puede ser citada y se justifica la apelación al secreto profesional del periodista. Respecto a este tema, Borrat (2003) plantea que el uso de fuentes veladas pone en evidencia la dificultad de realizar una lectura crítica de la información, ya que deja en el aire cuestiones como qué ocultan los velos, quién los ha puesto, cuáles son los motivos de los mismos e, incluso, si los velos podrían enmascarar la inexistencia de fuentes o responder a una filtración simulada para cumplir los intereses de determinados colectivos. Es por ello que Bezunartea et al. (2013) abogan por lo que denominan el modo más directo de respetar la inteligencia de los receptores: revelar las fuentes y el método de obtención de datos, así como identificar a la fuente interesada, ya que este gesto permitirá al lector saber que se encuentra ante una versión sesgada. La gestión de fuentes se configura como un parámetro relevante de la calidad periodística, pues hace referencia directa al control de la calidad de la actividad profesional periodística, y para evaluar su excelencia Casero y López (2013) apuestan por establecer un conjunto de patrones que tiene que ver con el proceso de producción informativa (transparencia y relevancia), pero también con los efectos sociales de la información (credibilidad, pluralismo y participación). Otro aspecto interesante es el relacionado con el uso de las fuentes institucionales, que apunta a que el informador no ha desarrollado la noticia desde otras perspectivas, con otras fuentes, olvidándose de “interactuar con el ciudadano y descubrir otra actualidad no menos trascendental” (Gaibar 2015:99). Según Concha Edo (2009) el uso excesivo de fuentes institucionales, con un acceso más sencillo, se relaciona con un pobre trabajo de investigación, al tiempo que apunta a una cierta dependencia de los medios de comunicación respecto de las instituciones, por cuestiones económicas o políticas. En esta misma línea, apuntan Casero y López (2012) que su preponderancia en la información periodística demuestra que son un importante mecanismo al servicio del mantenimiento del statu quo social y político. Esta dependencia impide que el periodismo desarrolle con total libertad las cuatro gran-
62 COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital des funciones normativas que cumple en el ámbito democrático y que según McNair (2009) son: • Mantener a la ciudadanía informada mediante el periodismo político para sustentar la democracia. • Ejercer una tarea de escrutinio crítico sobre las élites políticas y económicas de la sociedad y alertar de los posibles abusos de éstas. • Funcionar como mediador entre la ciudadanía y los actores políticos. • Ser abogado de determinadas causas, favorables a los principios de la sociedad democrática. Si desde una perspectiva profesional el estudio de fuentes representa un aspecto central dentro el proceso de producción informativa que remite directamente a la credibilidad y calidad; desde el punto de vista político adquiere una notable relevancia en las sociedades democráticas actuales, puesto que afecta a cuestiones claves como la legitimidad del sistema, la distribución del poder, la construcción de consensos, la influencia en la toma de decisiones y la percepción social de la realidad política (Grossi, 2007). La imagen de las instituciones políticas “se forma y depende de los medios de comunicación” (Uriarte, 2001:49) y la comunicación política tiene siempre una intencionalidad. Debido a esta intencionalidad, la comunicación política despierta desconfianza y recelo (Yanes, 2009), ya que los efectos del mensaje se relacionan con la búsqueda de información política por parte del ciudadano y la influencia de los medios en los procesos de formación de la opinión pública de los mismos (Canel, 2006). Debido a su incidencia social, las crisis políticas necesitan enfrentar el conflicto y para ello es necesario activar un proceso de reexplicitación que absorba los nuevos significados y que: Se realiza a partir de las interacciones de periodistas y políticos, desde un plano simbólico, en el que ambos intentan imponer sus estructuras de plausabilidad y sistema de valores, y activar procesos de legitimación o deslegitimación. La intención final del político es aumentar la capacidad de influencia para redefinir la realidad tras la crisis (Casero, 2009:309). De una parte, los políticos necesitan a los periodistas para conseguir una visibilidad mediática favorable, al tiempo que los periodistas necesitan a los políticos para mantener la credibilidad que otorga una fuente institucional, dándose entre ambos colectivos una “dependencia mutua” (Canel, 2006:153) y una negociación constante (Casero, 2009). Esta interdependencia entre políticos y medios puede condicionar la práctica informativa hasta el punto de comprometer el adecuado comportamiento de la esfera pública (Martínez y Humanes, 2012). De hecho, esta relación se identifica como una de las causas de la crisis que actualmente afecta al periodismo y que, junto con otros factores, es responsable de la pérdida de credibilidad mediática (Almirón, 2006). Casero y López (2012) también detectan con preocupación la notable influencia de las actividades de relaciones públicas de los gabinetes de prensa que dificultan el acceso directo a las fuentes primarias y sirven como potente mecanismo de desinformación al servicio de poder político y económico (García-Santamaría, 2010). En esta peligrosa mezcla de información, comunicación y publicidad parece que el quinto poder de las relaciones públicas está ganando terreno al cuarto poder periodístico (Lewis et al., 2008). La crisis profesional y el exceso de lazos con el poder produce una dependencia estructural respecto a las fuentes informativas institucionales (Petley, 2011) que, como consecuencia final, empo-
COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 63 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital brece de forma notable la calidad del discurso periodístico y debilita su posición social y profesional (Davies, 2008). De igual forma, en la relación singular que política y periodismo poseen se impone el modelo mercantilista que determina la estructura empresarial a la que pertenece el medio de comunicación, de forma que “la situación financiera de la empresa marcará la pauta de los trabajadores, y el periodista no se podrá quedar al margen” (Labio, 2001:87). La prensa ya no es el cuarto poder, sino que se ha convertido en parte del primero al relacionarse directamente con cuestiones económicas y políticas y, en este sentido, la independencia del profesional de la información se sustituye por una clara adhesión a la ideología del medio para el que trabaja (Alonso, 2015). La información periodística juega un papel clave en la formación de la opinión pública, “su control se convierte en un aspecto fundamental para desplegar su influencia social” (Casero, 2009:354). Existe una conexión entre los centros de poder y los emisores de la comunicación, de forma que “la identificación del discurso informativo con el poder viene tanto de los gobiernos como de las empresas privadas” (Quirós, 1991:74). Poder, control y clase dominante son conceptos interrelacionados entre sí y, en este sentido, afirma Castells (2009:354) que: El poder no se localiza en una esfera o institución social concreta, sino que está repartido en todo el ámbito de la acción humana. Sin embargo, hay manifestaciones concentradas de relaciones de poder en ciertas formas sociales que condicionan y enmarcan la práctica del poder en la sociedad en general imponiendo la dominación. El poder es relacional, la dominación es institucional. Los medios tienen un papel relevante como fijadores de la agenda pública, ya que influencian de manera significativa la percepción que los ciudadanos tienen sobre qué asuntos son importantes (McCombs, 2004). Sin embargo, los medios digitales están cambiando las instituciones, la práctica profesional del periodismo y la propia naturaleza de la democracia, ya que como afirma Rheingold (2011:7) la democracia requiere que los ciudadanos “estén bien informados sobre las actividades del Estado, que sean suficientemente libres para expresar y debatir sus opiniones”. El crecimiento explosivo de los medios digitales y las redes sociales ha permitido que la gente transforme las herramientas, las instituciones y la forma de hacer periodismo, de forma que el periodismo ciudadano contribuye a crear “una mayor diversidad de criterios y opiniones. Ayuda a generar mayor transparencia en los medios y los gobiernos. Se convierte en un quinto poder, en un nuevo vigilante de los poderes políticos” (Espiritusanto y Paula Gonzalo, 2011:20). De igual forma, los medios nativos digitales, independientes de los poderes políticos y del amparo de las grandes empresas, poseen mayor libertad para hacer públicas informaciones incómodas para las altas esferas de la política y la economía, de forma que “contribuyen al retorno del periodismo como ‘Cuarto poder’ y centran sus esfuerzos en recuperar su función de ‘perro guardián’ o watchdog de la democracia” (Gaibar, 2015:93). 2. METODOLOGÍA El método de trabajo elegido para realizar una aproximación al problema de investigación planteado, y en correspondencia con la naturaleza del objeto a investigar, es empírico, utilizando para ello una metodología cuantitativa que nos permite una acumulación ordenada y estructurada de datos, lo que facilita la extracción
64COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital de inferencias de interés para los objetivos de esta investigación. El estudio cuantitativo nos ofrece una medición de la eficacia de las piezas comunicativas en función del número final de destinatarios y de las respuestas obtenidas. De hecho, y de acuerdo con diferentes autores como Bardin (2002) y Wimmer y Dominick (1996), el análisis de contenido es un método que nos permite estudiar la comunicación de forma sistemática, objetiva y cuantitativa, midiendo determinadas variables. Para ello proponemos una ficha de análisis que ahonda en el uso que hacen de las fuentes los medios digitales en la elaboración de los textos periodísticos (Ver Anexo 1). La ficha de análisis se divide en dos grandes apartados. El primero sirve para localizar la unidad de análisis dentro de la muestra, e incluye el nombre del diario, la fecha de publicación y el número de noticias publicadas en las secciones de Nacional y Política. El segundo bloque se corresponde con el estudio de las fuentes atendiendo a cinco variables principales y sus respectivos valores asociados: • Número de fuentes (0, 1, 2, 3, más de 3). Entendemos como fuentes diferentes aquellas que, pese a proceder del mismo origen, corresponden a actores distintos. • Relación de la fuente con el periodista. Pretende determinar el origen de la iniciativa de ir a buscar la información y su relación con la temática de los textos publicados, por ello diferenciamos entre las noticias que responden a la iniciativa del periodista y aquellas que proceden de agencia. • Tipo de atribución: atribuidas y sin atribuir. Una fuente se considera atribuida cuando, pese a no citar directamente el nombre, sí atribuye el sector de donde procede, por ejemplo, “fuentes de la investigación”; y no atribuida cuando no detalla el sector del que procede, tal es el caso de “fuentes cercanas al caso”. • Naturaleza: clasificación en base a su origen, que puede ser personal o documental. • Tipología: Institucionales, no institucionales y confidenciales. Entendemos como fuente confidencial aquella no identificada nominalmente o con el cargo de ocupa. En el siguiente cuadro puede observarse la clasificación realizada en torno a las fuentes oficiales y no oficiales (Ver Tabla 1). Para llevar a cabo nuestro estudio hemos seleccionado los diarios impresos El País y El Mundo, por ser los diarios generalistas de ámbito nacional con un número de lectores, según el Estudio General de Medios (2015). En cuanto a los nativos digitales, hemos escogido Elconfidencial.com y Eldiario. es atendiendo al puesto que ocupan dentro del ranking de relevancia “Top 100” del medidor independiente de audiencias Alexa. com. De igual forma, han sido objeto de análisis todas las noticias que sobre política en España han sido publicadas en las secciones de Política y Nacional entre los días 1 y 15 de febrero de 2016, por considerar que el plazo de una quincena es un periodo idóneo para poder desarrollar un correcto estudio longitudinal y a fin de que los datos obtenidos fueran de total actualidad.
COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 65 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital Tabla 1. Tipología y clasificación de las fuentes INSTITUCIONALES NO INSTITUCIONALES Portavoces o gabinetes de comunicación Personales Casa Real Empresas Afectados Gobierno y Ministerios Sindicatos Implicados Gobiernos autonómicos Partidos Políticos Testigos Ayuntamientos ONGs Ciudadanos Delegaciones y Subdelegaciones del Gobierno Organizaciones culturales y religiosas Profesionales Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado Asociaciones ciudadanas Expertos Jueces y fiscalía Fuentes allegadas Analistas Organismos oficiales Empresas públicas estatales Fuente: Elaboración propia. 3. RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN El trabajo de campo desarrollado ha consistido en el análisis de un total de 351 noticias que en su mayoría han tratado sobre pactos electorales (59%) y corrupción política en España (41%). La mayor parte de las informaciones corresponden a El Mundo (95). Le sigue El País (892), Elconfidencial.com (89) y Eldiario.es (75). 3.1. Número de fuentes Un factor clave para medir la calidad del trabajo periodístico es conocer el número de fuentes utilizadas por el redactor en cada noticia, por ello, este estudio no considerará al propio periodista como fuente. Los medios digitales son los que utilizan en mayor medida una única fuente (63,9%), una práctica que se relaciona con la ausencia de contraste para complementar la noticia. Por su parte, los tradicionales son los que mayor riqueza presentan a la hora de citar más de tres fuentes (24,3%), pese a registrar casi un 5% de noticias sin citar fuen te alguna, una rutina de trabajo en muchos casos reñida con la calidad y el deber de transparencia informativa (Ver Gráfico 2). Un análisis detallado por medios nos muestra que El País es el que menos informaciones aporta con una sola fuente (38,2%), aunque también es el medio que más informaciones aporta sin fuentes (7,8%). Por su parte, El Mundo es el que más fuentes cita en sus artículos (30,8%) frente al escaso 1,5% de Eldiario.es (Ver Tabla 2).
72 COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital Por una parte, llama la atención la evidente ausencia de fuentes procedentes de la sociedad civil, sobre todo en un contexto en el que el activismo ciudadano ha logrado un espacio informativo consolidado y, en ocasiones, creciente, pues se preocupa de la autenticidad de la información; y por el otro, que casi el 20% del total de las noticias presenten fuentes veladas. Es por todo ello que mejorar ambos aspectos supone un reto para la consecución de un periodismo que roce la excelencia y nos fortalezca como ciudadanos libres y responsables. 6. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS • Aede (2015). Libro Blanco de la Prensa 2015. Madrid: Asociación de Editores de Diarios Españoles. • AIMC (2016). “18º Navegantes en la Red”. Disponible en http://www.aimc.es/-Na- vegantes-en-la-Red-.html • Almirón, N. (2006). Los valores del periodismo en la convergencia digital: civicjournalism y quinto poder”. Revista Latina de Comunicación Social, 61. • Alonso, M. (2015). Political and business influences in the Spanish press. Change of direction in the newspaper El País. Revista de Comunicación de la SEECI. Año XIX (38), 253-273. • Arranz, R. (2015). “Un 2015 desolador para la prensa: su difusión diaria cayó en 60.700 ejemplares. Disponible en http://vozpopuli.com/economia-y-fi- nanzas/73738-un-2015-desolador-pa- ra-la-prensa-su-difusion-diaria-cayo- en-60-700-ejemplares • Bardin, L. (2002). Análisis de contenido. Madrid: Akal. • Bezunartea, O., García, M. y Rodríguez, I. (2013). El Valor Agregado Periodístico, herramienta para el periodismo de calidad. En Gómez, J. L.; Gutiérrez, J. F. y Palau, D. (Eds). La Calidad Periodística. Teorías, Investigaciones y Sugerencias Profesionales. UAM: Colecció Aldea Global. • Borrat, H. (2003). Narradores en interacción. IC Revista Científica de Información y Comunicación. 1, 59-84. • Bezunartea, O. (1998). 21 Lecciones de reporterismo. Bilbao: Servicio Editorial UPVEHU. • Campos-Domínguez, E. y Redondo-Gar- cía, M. (2015). Meta periodismo y transparencia informativa en el periodismo del Siglo XXI. OBETS. Revista de Ciencias Sociales, Vol. 10 (1), 185-209. • Canel, M.J. (2006). Comunicación Política. Una guía para su estudio y práctica. Madrid: Tecnos. • Casero-Ripollés, A. (2006). La crisis política como fenómeno comunicativo: la emergencia del ‘caso crítico’. Sphera Pública. Revista de Ciencia Sociales y de la comunicación, 6, 179-191. • - (2009). El control político de la información periodística. Revista Latina de Comunicación Social, 64, 354-366. http:// dx.doi.org/10.4185/RLCS-64-2009-828- 354-366 • - (2012). El periodismo político en España: algunas características definitorias. En Periodismo político en España: concepciones, tensiones y elecciones. Cuadernos artesanos de La Latina. Universidad de La Laguna, Tenerife, Sociedad Latina de Comunicación Social. 19-46. • - (2015). Estrategias y prácticas comunicativas del activismo. Historia y Comunicación Social, 247, vol. 20. 245-260. • Casero-Ripollés, A. y López, P. (2012): La evolución del uso de las fuentes informativas en el periodismo español. En Actas III Congreso Internacional “Comunicación y Riesgo”. Tarragona: Universitat Rovira i Virgili. Disponible en http:// www.aeic2012tarragona.org/comunicacions_cd/ok/311.pdf • - (2013). La gestión de fuentes informativas como criterio de calidad profesional. En Gómez-Mompart, J. L.; Gutiérrez, J. F.; Palau, D. (2013). La calidad periodística. Teorías, investigaciones y sugerencias profesionales. Barcelona: Aldea Global. • Castell, M. (2009). Comunicación y poder. Barcelona: Alianza. • CIS (2016). Avance de resultados del Es-
COMMUNICATION PAPERS –MEDIA LITERACY & GENDER STUDIES– Vol.5 - No9 | 2016 | REVISTA | ISSN: 2014-6752 73 ALONSO GONZÁLEZ, M.: Información política y fuentes periodísticas en la prensa impresa y en la nativa digital tudio 3128 del Barómetro de Febrero de 2016. Disponible en: http://www.cis.es/ cis/opencms/ES/NoticiasNovedades/ InfoCIS/2016/Documentacion_3128. html • Dader, J. L. (2012). Periodismo político y política del periodismo: imaginando un futuro digno y sostenible. En Berrocal Gonzalo, S. y Campos Domínguez, E. (Eds). La investigación en periodismo político en el entorno de los nuevos medios. Madrid: SEP. • Davies, N. (2008). Flat Earth News; An Award-Winning reporter exposes falsehood, distortion, and propaganda in the global media. London: Chatto and Windus. • Diezhandino, P. (2007). Periodismo en la era de internet. Barcelona: Ariel. • - (2009). Criterio Noticioso: El quehacer periodístico ante el desafío digital. Madrid: Pearson. • Edo, C. (2009). Periodismo informativo e interpretativo. El impacto de Internet en la noticia, las fuentes y los géneros. Sevilla: Comunicación Social. • EGM (2016). “Audiencia diarios y suplementos por Comunidades. Tercera ola 2015. Octubre-Noviembre 2015”. Disponible en http://www.prisabs.com/pbs/ egm/completo.pdf • Espiritusanto, O. y Gonzalo P. (2011). “El valor de la participación y el periodismo ciudadano”. En Espiritusanto, O. y Gonzalo P. (Coor). Periodismo Ciudadano. Evolución positiva de la Comunicación. Madrid: Ariel. • Fontcuberta, M. (1999). Pauta y calidad informativa. Cuadernos de Información, 13, 61-69. • Fontcuberta, M. y Borrat, H., (2006). Periódicos: sistemas complejos, narradores en interacción. Buenos Aires: La Crujía Ediciones. • Freundt-Thurne, U. (2005). Periodismo y visibilidad. El laberinto de la transparencia. Cuadernos de información, 18, 12-21. • Gaibar, L. (2015). Periodismo de investigación política en nuevos medios: Lista Falciani, Tarjetas Black y Caso Tarajal. Miguel Hernández Communication Journal, 6, 91-128. • García-Santamaría, J.V. (2010). Crisis del periodismo de fuentes. Las prácticas del periodismo en España en el accidente de Spanair. Revista Latina de Comunicación Social, 65, 516-537. • Groenhart, H. y Bardoel, J. (2012). Conceiving the transparency of journalism; towards a new media accountability currency. Studies in Communications Sciences, 12, vol. I, 6-11. • Grossi, G. (2007). La opinión pública. Madrid: CIS. • Kovach, B. y Rosenstiel, T. (2003). Los elementos del periodismo. Madrid: Aguilar. • Labio, A. (2001). La profesión periodística ante los intereses de la estructura informativa. Una aproximación al tema. Ámbitos, Revista Andaluza de Comunicación, 6, 81-94. • Lewis, J.; Williams, A.y Franklin, B. (2008): A Compromised Fourth Estate?: UK News Journalism, Public Relations and News Sources. Journalism Studies, 9 (1), pp. 1-20. • Lippmann, W. (1965). Public Opinion. New York: Free Press. • MacCombs, M. (2004). Setting the Agenda: The Mass Media and Public Opinion. Cambridge: Polity Press. • Martínez, M. y Humanes, M.L. (2012). Culturas profesionales del periodismo político en España. El discurso de los periodistas sobre la política y las funciones políticas de los medios. Periodismo político en España. Concepciones, tensiones y elecciones. Cuadernos Artesanos de Latina, 33. • Mcnair, B. (2009). Journalism and Democracy. En Allan, S. (ed.). The Routledge companion to news and journalism. London y New York: Routledge. • Mosco, V. (2009): The Political Economy of Communication. Londres: SAGE. • Norris, P. (2001). ¿Un círculo virtuoso? El impacto de las comunicaciones políticas en las democracias postindustriales. Revista Española de Ciencia Política, 4 (1), 7-33.
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