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UNIVERSIDAD DE SEVILLA FACULTAD DE ODONTOLOGÍA DOCTORADO DE CIENCIAS DE LA SALUD SITUACIÓN DE LA PRÁCTICA IMPLANTOLÓGICA EN ESPAÑA DURANTE LA PANDEMIA DE COVID-19 Tesis Doctoral DANIEL FERNÁNDEZ CERERO Sevilla, 2023
Sevilla, marzo de 2023 EUGENIO VELASCO ORTEGA, Catedrático de Odontología Integrada de Adultos y Gerodontología de la Facultad de Odontología y Director del Máster de Implantología Oral de la Universidad de Sevilla. ANGEL-ORIÓN SALGADO PERALVO, Doctor en Odontología y Profesor Asociado del Departamento de Especialidades Clínicas Odontológicas de la Universidad Complutense de Madrid. CERTIFICAN: Que D. DANIEL FERNÁNDEZ CERERO, Graduado en Odontología por la Universidad de Sevilla e inscrito en el programa de Doctorado de Ciencias de la Salud de la Universidad de Sevilla, ha realizado bajo su tutela y dirección el trabajo de investigación titulado Situación de la práctica implantológica en España durante la pandemia de COVID-19, que consideramos satisfactorio para optar al título de Doctor en Odontología. Prof. Eugenio Velasco Ortega. Prof. ANGEL-ORIÓN SALGADO PERALVO.
AGRADECIMIENTOS A los Profesores EUGENIO VELASCO ORTEGA de la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla y ANGEL-ORIÓN SALGADO PERALVO de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, por dirigirme y guiarme con sus conocimientos y revisiones en la investigación doctoral. A todos los profesores del Máster de Implantología Oral, que compartieron sus conocimientos, permitiéndome ser mejor profesional y adentrarme en una especialidad maravillosa, y del Máster en Odontología Familiar y Comunitaria, en especial, a los profesores ANTONIO CASTAÑO SEIQUER y JOSE ANTONIO COELLO SUANZES, por permitirme iniciarme en la profesión odontológica y en la investigación. No puedo olvidarme de mi compañero LUIS EL KHOURY MORENO, por su apoyo constante y dedicación, en todos los aspectos. Finalmente, sin restarle importancia, me gustaría agradecer su apoyo a toda mi familia, en especial, a mis padres, mis referentes en la vida, José Mª y Mª Carmen, y a mi hermano José. Asimismo, gracias también a mis amigos, compañeros de batallas en todas las situaciones que presenta la vida, buenas y malas. A todos ellos/as, gracias.
INDICE Pág INTRODUCCIÓN 1 1. LOS CORONAVIRUS 3 1.1. Origen del virus SARS-CoV-2 1.2.Transmisión del SARS-CoV-2 1.3. Patogenia 1.4. Manifestaciones clínicas 1.5. Métodos diagnósticos 1.6. Medidas preventivas 4 5 5 5 7 7 2. LAS CLÍNICAS DENTALES DURANTE LA PANDEMIA 8 2.1.Tratamientos dentales 9 2.1.1. Tratamientos de emergencia 2.1.2. Tratamientos urgentes 2.1.3. Tratamientos electivos/rutinarios 2.2. Protocolo de atención dental 2.2.1. Consideraciones antes de la atención dental 2.2.2. Medidas de protección durante el tratamiento 2.3. Implantología Oral 2.3.1. Complicaciones intraoperatorias 2.3.2. Complicaciones postoperatorias 9 9 9 9 10 10 10 11 11 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 13 MATERIAL Y MÉTODOS 19 1. DISEÑO DEL ESTUDIO 20
2. DISEÑO DE LA ENCUESTA DE RECOGIDA DE INFORMACIÓN 3. PARTICIPANTES 4. ANÁLISIS ESTADÍSTICO 20 25 25 RESULTADOS 28 1. CARACTERÍSTICAS DE LOS PROFESIONALES ENCUESTADOS. 29 1.1. Características demográficas 1.2.Características profesionales 1.2.1. Experiencia colocando implantes dentales (IDs) (en años) 1.2.2. Práctica en exclusividad en tratamientos de IDs 1.2.3. Número de medio de IDs colocados al año 1.2.4. Nivel de formación en Implantología Oral 1.2.5. Práctica diaria 1.2.6. Ámbito laboral 1.2.7. Alguien cercano al encuestado sufrió las consecuencias del COVID-19 de forma grave 29 29 29 30 30 30 31 31 32 2. VARIABLES RELACIONADAS CON LA PREOCUPACIÓN POR EL COVID-19 Y SUS CONSECUENCIAS LABORALES 32 2.1.Respuesta inicial a la pandemia de COVID-19 2.2. Recuperación de la práctica después del inicio de la pandemia 2.3. Información a los pacientes de forma previa a sus citas dentales sobre el riesgo de contraer COVID-19 2.4. Medidas de prevención implementadas antes de una cita 2.5. Opinión general de los pacientes respecto a las medidas de prevención 2.6. Preocupación por el contagio durante su práctica clínica 2.6.1. Mayor motivo de preocupación 2.6.2. Cambio en la preocupación por contraer COVID-19 2.7. Mi lugar de trabajo ha tomado acciones adecuadas para prevenir el riesgo de exposición frente al COVID-19 2.8. ¿Ha afectado la situación de pandemia al personal de su centro? 2.9. Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 meses de pandemia 33 33 33 34 34 35 35 35 36 36 36 37
2.10. Variación en el uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 meses de pandemia 2.11. Pacientes que acuden de urgencia (por motivos implantológicos o implantoprotésicos) en los primeros 9 meses de pandemia 2.12. Realización de cirugías implantológicas 2.12.1. Durante los primeros 9 meses de pandemia 2.12.2. Durante los siguientes 9 meses de pandemia 2.13. Medidas adicionales para la disminución de aerosoles 2.14. Tratamientos no esenciales implantológicos en los primeros 9 meses de pandemia 37 37 38 38 38 38 3. INFLUENCIA DE LOS DATOS DE LOS SUJETOS EN EL RESTO DE LAS VARIABLES DEL ESTUDIO 39 3.1. Sexo 3.2. Edad 3.3. Experiencia en tratamientos de IDs 3.4. Práctica en exclusividad en tratamientos de IDs 3.5. Número medio e IDs colocados al año 3.6. Nivel de formación en Implantología Oral 3.7. Práctica diaria 3.8. Lugar de trabajo 3.9. Afectación por COVID-19 de forma grave 40 42 50 53 56 61 65 69 72 DISCUSIÓN 77 1. CARACTERÍSTICAS DE LOS PROFESIONALES ENCUESTADOS 78 1.1. Características demográficas 1.2. Exclusividad en la práctica clínica, experiencia en tratamientos de IDs y número medio colocados al año 1.3. Nivel de formación universitaria 1.4. Práctica diaria 1.5. Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 de 78 79 79 80
manera grave 2. PREOCUPACIÓN POR EL COVID-19 Y SUS CONSECUENCIAS LABORALES 80 80 2.1. Respuesta inicial a la pandemia COVID-19 2.2. Preocupación por el contagio durante su práctica clínica 2.3. Tratamientos durante la pandemia 2.4. Medidas de prevención implementadas 3. LIMITACIONES DEL ESTUDIO 80 81 82 82 87 CONCLUSIONES 88 REFERENCIAS 90
INTRODUCCIÓN 1 INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN 2 En la historia del ser humano las plagas y las pandemias siempre nos han acompañado, produciendo graves problemas allí donde se daban y un gran perjuicio para la sociedad en todos sus ámbitos. En la era moderna, la globalización ha supuesto un gran avance en muchos sentidos, no obstante, incrementa el riesgo de difusión de infecciones y enfermedades que antiguamente eran endémicas de determinadas zonas. Ello provoca que, desde inicios del siglo XXI, los problemas sanitarios se hayan incrementado a consecuencia del aumento de las resistencias antimicrobianas, las enfermedades oncológicas, y la irrupción de nuevas enfermedades infecciosas, entre otros 1. En este sentido, en diciembre de 2019 se identificaron en Wuhan (China) una serie de casos de neumonía de origen desconocido 2. La presentación clínica de esta entidad incluía fiebre, tos seca e imágenes radiológicas de tórax diferentes a las provocadas por una neumonía bacteriana común, lo que hizo que las autoridades sanitarias chinas alertaran a la Organización mundial de la Salud (OMS) de este hallazgo 3. El análisis de los pacientes afectados posibilitó, mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), descubrir un nuevo tipo de coronavirus que inicialmente se denominó 2019- nCoV y, posteriormente, SARS-CoV2 por sus siglas en inglés (severe acute respiratory syndrome coronavirus) y la enfermedad fue bautizada como COVID-19. El número de casos en China fueron incrementándose de forma progresiva hasta que, el 13 de enero de 2020, se detectó el primer caso fuera de sus fronteras – concretamente en Tailandia – y, no sería hasta el 31 de enero, cuando se registró el primer caso en España. A partir de entonces, la escalada de infectados se aceleró de forma exponencial en todas las partes del mundo, ocasionando una gran cantidad de fallecidos. Por este motivo, el 11 de marzo de 2020, la OMS declaró el COVID- 19 como una pandemia y, tres días más tarde, se decretó el Estado de Alarma en España, con el objetivo de reducir el impacto de la pandemia en nuestro país (Fig. 1) 4’5.
INTRODUCCIÓN 9 dispersión y el contagio del virus 45. Por ello, se realizó un triaje, tratando únicamente los tratamientos dentales de carácter urgente. 2.1. Tratamientos dentales Según la American Dental Association 46 (ADA), los tratamientos dentales se dividen según su prioridad de atención en: 2.1.1. Tratamientos de emergencia: son todos aquellos que necesitan atención inmediata ya que está en juego la vida de la persona. Se basan en detener la hemorragia, aliviar el dolor intenso y tratar infecciones. Estos supuestos son: Sangrado que no puede ser controlado. Celulitis e infección bacteriana con inflamación que pueden comprometer la vía aérea. Traumatismos faciales con compromiso de la vía aérea. 2.1.2. Tratamientos urgentes: aquellos que necesitan atención ya que producen un dolor severo: Pulpitis, pericoronaritis e impactación del cordal. Osteitis postoperatoria y alveolitis seca. Abceso o infección bacteriana local. Traumatismo dental: fractura, avulsión o luxación dental. Procedimientos médicos que requieren tratamiento dental previo. Biopsias de lesiones sospechosas. Urgencias en portadores de prótesis. Urgencias en portadores de ortodoncia. 2.1.3. Tratamientos electivos/rutinarios: aquellos no incluidos anteriormente: Exámenes rutinarios y revisiones. Tartrectomías y tratamientos preventivos. Tratamientos restauradores. Extracción de dientes asintomáticos. Procedimientos ortodóncicos que pudieran producir complicaciones. 2.2. Protocolo de atención dental Esta nueva situación derivó en la necesidad de realizar un protocolo para la atención de las urgencias dentales con el fin de lograr la mayor protección frente al contagio y difusión del COVID-19:
INTRODUCCIÓN 10 2.2.1. Consideraciones antes de la atención dental Evaluación del equipo sanitario: se recomienda que todos los trabajadores del centro tengan administrada la vacuna frente al SARS-CoV-2. Aquellos con sospecha de padecer la enfermedad no deberán acudir a trabajar. Asimismo, se debe proteger a los trabajadores con mayor riesgo de contraer la enfermedad 47. Necesidad de atención dental: Mediante llamada telefónica o videollamada previa a la consulta presencial del paciente se hará un cribaje determinando el carácter urgente de la visita, evitando de este modo visitas innecesarias 48. Evaluación del paciente: Se realizará un test de salud, haciendo hincapié en el historial y posibles antecedentes de contactos, y una toma de la temperatura corporal 49. En la sala de espera: respetar la distancia social de un metro, mascarilla siempre puesta, reducir el número de personas presentes y posibilitar su ventilación. Los pacientes deben acudir solos al centro, y se deben retirar todos los elementos que no sean indispensables. Además, deben lavarse las manos con desinfectante antes y después de la atención recibida 50. 2.2.2. Medidas de protección durante el tratamiento Lavado de manos: tanto el personal sanitario como el paciente, con agua y jabón o desinfectante 44. Desinfección de superficies e instrumental: el material utilizado durante la atención y las superficies del gabinete deben ser desinfectadas antes y entre pacientes, de este modo, se evita la persistencia del virus. El instrumental se desinfectará con etanol 62 – 71º, hipoclorito al 0.10% o peróxido de hidrógeno al 0.50% durante, al menos, un minuto 51. Barreras de protección: se debe utilizar material de protección, como mascarillas, gafas protectoras, batas desechables, guantes, gorros y cobertor de calzado desechable, debiéndose desinfectar entre pacientes. La ropa clínica y el calzado deben ser diferentes a la vestimenta exterior 49. Colutorios: Estudios han demostrado que colutorios a base de peróxido de hidrogeno al 1% o povidona al 0.20% durante 15 segundos reducen la carga viral salivar y, en consecuencia, de los aerosoles que se puedan generar 52. 2.3. Implantología Oral Los tratamientos relacionados con la Implantología Oral se consideran de carácter invasivo, cuestionándose su realización en la situación de pandemia. A pesar de que en sí no son tratamientos que generen aerosoles, sí que pueden ocasionar complicaciones intra- o
INTRODUCCIÓN 11 postoperatorias, además de asumirse un riesgo innecesario de contagio en un tratamiento electivo y, por tanto, que puede posponerse 53. 2.3.1. Complicaciones intraoperatorias: las complicaciones que pueden suceder durante el procedimiento implantológico son: Hemorragias: a consecuencia de la laceración de un vaso sanguíneo, durante la incisión de los tejidos blandos o el fresado óseo. Pueden ser intra- o postoperatorias, variando su gravedad, pudiendo llegar incluso a comprometer la vida del paciente 54. Daño a estructuras vecinas: como nervios, accidentes anatómicos o dientes vecinos. Son ocasionadas frecuentemente por un desconocimiento anatómico del operador y/o una inadecuada/insuficiente planificación del tratamiento, así como un fresado inadecuado evitable mediante la comprobación con radiografías periapicales intraoperatorias 55. Las más frecuentes son (1) la penetración en el canal del nervio dentario inferior (NDI) y (2) en el seno maxilar. El daño al NDI puede ocasionar dolor agudo y parestesia, temporal o permanente. Para evitarlo se debe mantener un margen de seguridad de 2 mm con la parte superior del canal nervioso 56. La penetración en el seno maxilar no suele originar grandes complicaciones ya que la membrana de Schneider se regenera en 2 – 3 meses, sin embargo, en algunos casos se puede producir mucoceles, sinusitis, y/o hemosenos, entre otros 57. 2.3.2. Complicaciones postoperatorias. En función de cuando se producen en relación con el procedimiento quirúrgico, pueden ser complicaciones mediatas o tardías: Mediatas: o Hemorragias: la hemorragia postoperatoria más común se produce en el suelo de boca, debido a la perforación de la arteria sublingual, apareciendo al día siguiente de la cirugía. Se trata de una complicación severa ya que se puede ocasionar la protrusión lingual y obstrucción de vías aéreas superiores, pudiendo comprometer la vida del paciente 56. o Parestesia: a consecuencia del trauma quirúrgico, por compresión o distensión nerviosa (del NDI o del mentoniano), pudiendo producir parestesia, generalmente reversible. También puede provocar dolor 56. o Inflamación y hematoma: complicación menor asociada directamente con un mayor trauma quirúrgico e intervenciones de larga duración 56. o Infección: suele producirse por no llevar a cabo medidas adecuadas de asepsia, lo que favorece la contaminación intraoperatoria del lecho quirúrgico, o por no
INTRODUCCIÓN 12 haber realizado un control local de las patologías bucales previas del paciente, o sistémico como, por ejemplo, diabetes mellitus 58. Tardías: o Sinusitis: se observan en cirugías de elevación sinusal en las que se han empleado materiales de regeneración. Su resolución suele ser sinuosa y larga 57. o Infecciones y abscesos: suele asociarse en mayor medida a implantes inmediatos (postextracción) donde la preparación del lecho puede reactivar algún foco bacteriano previo que puede ocasionar el fracaso temprano del implante 58. o Complicaciones prostodónticas: acontecen tras la carga funcional de los implantes. Las principales son: Fractura del implante: generalmente por un mal diseño de la prótesis, exceso de fuerzas o mal estado/baja calidad del implante 59. Fractura de la prótesis, y/o aflojamiento o rotura de tornillos protésicos: principalmente por la fatiga del metal a la hora de elaborar la prótesis, por una sobrecarga funcional, y/o un exceso de torque al tornillo 59.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 15 PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 16 El COVID-19 es una enfermedad causada por un virus denominado coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2), el cual fue descubierto en diciembre del 2019 en Wuhan, China. Se trata de un virus altamente contagioso que se extendió globalmente de un modo muy rápido 60, afectando a más de 494 millones de personas, de las cuales, causó la muerte a más de 6.17 millones hasta abril de 2022 61. La situación cambió para la población mundial el 11 de marzo de 2020, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el COVID-19 como una pandemia 62. Para prevenir la propagación de la enfermedad, la mayor parte de países implementaron medidas de contención sin parangón hasta el momento, como el cierre de colegios, restaurantes y tiendas, restringiendo viajes nacionales e internacionales, e implementando medidas de distanciamiento social, evitando las relaciones interpersonales 6. En España se declaró el Estado de Alarma el 14 de marzo de 2020 y, el 29 de marzo, se prohibió la libertad de desplazamientos y se impuso un confinamiento generalizado domiciliario a todos los trabajadores no esenciales 7. No obstante, el cierre de clínicas dentales no fue obligatorio al considerarse centros sanitarios 63. A pesar de ello, ante la gran incertidumbre sufrida durante el inicio de la pandemia, la mayoría de dentistas pospusieron los tratamientos dentales electivos, únicamente proporcionando asistencia odontológica de emergencia, de acuerdo con las recomendaciones del Consejo General de Dentistas de España 64. Estas recomendaciones se basaron en las guías publicadas por la Asociación Dental Americana (ADA) 65, quienes definieron las directrices para discernir los tratamientos considerados emergencias odontológicas. Los consultorios dentales tuvieron que implementar medidas de seguridad costosas y complicadas en un periodo corto de tiempo, principalmente cambiando la forma en la que los pacientes accedían a los centros dentales y ajustando las estrategias para brindar una atención de calidad. Durante los primeros meses existió una falta de stock de los equipos de protección individual (EPIs), y muchos centros dentales lucharon por adquirir suficiente cantidad para sus equipos de trabajo 66,67. El 4 de mayo de 2020 se retiraron las limitaciones para atender tratamientos no urgentes 7, por lo que aquellos relacionados con la inserción de implantes pudieron retomarse. Sin embargo, debido a la ausencia de EPIs y al miedo existente por parte de los pacientes y de los profesionales dentales 68, el número de estos procedimientos se vio afectado. Los dentistas son considerados uno de los grupos de riesgo de infección de COVID-19 dada su proximidad con el paciente y la frecuente generación de aerosoles derivado de los tratamientos dentales,
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 17 lo que puede haber contribuído a la decisión de muchas clínicas dentales de cerrar durante este periodo 69. Durante muchas décadas, la Odontología ha trabajado para establecer protocolos y pautas de bioseguridad dado al estrecho contacto entre profesional y paciente a la hora de realizar los tratamientos y el frecuente contacto tanto con saliva y sangre, pudiendo estar contaminadas por diversos patógenos 70. Numerosas infecciones como el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), la hepatitis, o la tuberculosis, han sido caballos de batalla para los dentistas, habiéndose controlado el riesgo de transmisión con éxito. No obstante, la irrupción del SARS-CoV-2 y la actuación del gobierno e instituciones sanitarias han exigido la implementación de más protocolos y medidas de protección frente al contagio, afectando especialmente en el inicio de la pandemia a los tratamientos que se podían realizar 71. Por tanto, los dentistas, como profesionales sanitarios, se vieron afectados de forma directa tanto en la prevención y propagación de la infección, como en la forma en la que se brindaba la atención a sus pacientes. En este sentido, se produjo un descenso del 38% en el número de pacientes que solicitaron atención odontológica en comparación con el mismo periodo de manera anterior al brote de COVID-19 72. Más concretamente, la Implantología Oral fue una de las “especialidades” más afectadas, dada la combinación de tratamientos quirúrgicos y protésicos 73. Teniendo en cuenta la situación vivida durante el peor momento de la pandemia y durante los meses posteriores en las clínicas dentales y, en especial, en relación con los tratamientos relacionados implantológicos dado su carácter no urgente, el presente estudio de investigación doctoral presenta los siguientes objetivos: Objetivo principal: o Conocer la situación de la práctica de la Implantología Oral en España 18 meses después del inicio de la pandemia de COVID-19 y compararla con los primeros meses. Objetivos secundarios: Conocer cómo ha afectado la pandemia de COVID-19 sobre factores laborales como: o Los tratamientos relacionados con la Implantología Oral realizados durante dicho periodo. o Preocupación por contraer la enfermedad en el ambiente laboral.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 18 o Grado de recuperación de la práctica laboral. o La capacidad de retención del personal de la clínica dental. Medidas de prevención y de control de la transmisión de la infección frente al COVID-19 implementadas durante los primeros 18 meses de pandemia: o Tipos de medidas implementadas. o Opinión de los pacientes y del personal odontológico sobre estas medidas.
MATERIAL Y MÉTODOS 19 MATERIAL Y MÉTODOS
MATERIAL Y MÉTODOS 20 1. DISEÑO DEL ESTUDIO El presente es un estudio observacional transversal fue confeccionado siguiendo las directrices STROBE (por sus siglas en inglés, Strengthening the Reporting of Observational Studies in Epidemiology) 74. Se basó en la información recogida a través de una encuesta anónima contestada por miembros de la Sociedad Española de Implantes (SEI), por tanto, con dedicación a la Implantología Oral. Al tratarse de una encuesta no ha sido necesaria su aprobación por parte de un comité de ética de la Universidad de Sevilla. Esta encuesta fue realizada a través de Google Drive y difundida mediante correo electrónico por la secretaría de la sociedad científica a sus socios, proporcionando el enlace de acceso a la misma. El cuestionario estuvo abierto desde diciembre de 2021 hasta enero de 2022, periodo durante el cual se enviaron tres recordatorios para que aquellos socios que no hubieran contestado hasta el momento tuvieran la posibilidad de hacerlo. Los participantes fueron voluntarios y anónimos, evitando con ello la trazabilidad de los encuestados. Asimismo, no se les proporcionaron incentivos por la contestación de la encuesta. 2. DISEÑO DE LA ENCUESTA DE RECOGIDA DE INFORMACIÓN Dada la originalidad del tema, el cuestionario se diseñó íntegramente mediante un panel de expertos con el fin de evaluar el impacto de la pandemia de COVID-19 sobre la práctica implantológica en España. Dicho cuestionario se compuso de 26 preguntas cerradas agrupadas en tres bloques. El primer bloque, compuesto por 9 preguntas, investigó datos de carácter general relativos a los profesionales encuestados, como datos demográficos, profesionales, formación académica específica relacionada con la Implantología Oral, y personales, en concreto, si alguien cercano al encuestado sufrió las consecuencias del COVID-19 de forma grave. El segundo bloque se compuso de 11 preguntas relacionadas con la preocupación de los encuestados de sufrir la enfermedad y las consecuencias laborales derivadas de la situación de crisis sanitaria. Por último, el tercer bloque se compuso de 6 preguntas, dos de ellas de opción múltiple, que investigaron las medidas preventivas de control de la transmisión frente al COVID-19, así como su aceptación por parte de los pacientes. Todas las preguntas del cuestionario fueron obligatorias para los encuestados ya que, sin contestar completamente una pregunta, no se podría avanzar a la siguiente.
RESULTADOS 28 RESULTADOS
RESULTADOS 29 Se obtuvieron 237 respuestas de un total de 1.661 participantes, lo que representa una tasa de respuesta del 14,3%. Todos los participantes contestaron a todas las cuestiones de la encuesta ya que se establecieron todas las preguntas como obligatorias, es decir, en el supuesto de no contestar a una pregunta no se podía avanzar a la siguiente. 1. CARACTERÍSTICAS DE LOS PROFESIONALES ENCUESTADOS 1.1. Características demográficas: De las 237 personas entrevistadas, 165 eran hombres (69,6%) y 72 mujeres (30,4%). Respecto a la edad de los mismos, se distribuyeron en 5 grupos: ≤ 30 años (n= 34; 14,3%); de 31 a 40 años, el cual fue el más prevalente (n= 58; 24,5%); de 41 a 50 años (n= 43; 18,1%), de 51 a 60 años (n= 46; 19,4%) y > 60 años (n= 56; 23,6%). No fue posible calcular la edad media de los participantes ya que los encuestados seleccionaban las categorías de edad a la que pertenecían. 1.2. Características profesionales: 1.2.1. Experiencia colocando implantes dentales (IDs) (en años): La muestra se dividió en 4 grupos: el primero englobó a profesionales con ≤ de 5 años de experiencia (n= 62; 26,2%), el segundo, con 6 a 15 años (n= 68; 28,7%), el tercero, de 16 a 20 años (n= 45; 19%) y, el cuarto, con > de 20 años (n= 62; 26,2%). 14,3% 24,5% 18,1% 19,4% 23,6% 0 10 20 30 40 50 60 70 ≤ 30 años 31-40 años 41-50 años 51-60 años >60 años 26,2% 28,7% 19% 26,2% 0 10 20 30 40 50 60 70 80 < 5 años 6-15 años 16-20 años > 20 años
RESULTADOS 30 1.2.2. Práctica en exclusividad en tratamientos de IDs: De los 237 encuestados, sólo 38 (16%) ejercen la Implantología en exclusiva, mientras que los 199 restantes (84%), tienen una práctica clínica más diversificada. 1.2.3. Número medio de IDs colocados al año: La mayoría de los encuestados colocaron > 100 IDs (n= 110; 46,4%), seguido de los que colocaron 51–100 IDs (n= 70; 29,5%) y, < 50 IDs (n= 57; 24,1%). 1.2.4. Nivel de formación en Implantología Oral: Más de la mitad de los encuestados disponían de un máster relacionado con la Implantología Oral (n=132; 55,7%) o estaban cursándolo (n= 12; 5,1%), seguido de aquellos que disponían de un curso de especialización (n= 58; 24,5%). En menor medida cursaron cursos de formación continuada (n= 27; 11,4%), o no disponían de una formación específica (n= 8; 3,4%). 16% 84% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% Exclusividad Sin exclusividad 24,1% 29,5% 46,4% 0 20 40 60 80 100 120 < 50 IDs 51-100 IDs > 100 IDs
RESULTADOS 31 1.2.5. Práctica diaria: La práctica laboral más extendida fue en el sector privado (n=187; 78,9%), seguida del hospitalario (n= 31; 13,1%), universitario (n= 10; 4,2%) y estudiantes de máster (n= 9; 3,8%). Ningún encuestado no se encontraba practicando la Odontología en el momento de la realización de la encuesta. 1.2.6. Ámbito laboral: La mayoría de los encuestados trabajaban en el ámbito urbano (n= 202; 85,2%), frente a un 14,8% (n= 35) en el rural. 55,70% 5,10% 24,50% 11,40% 3,40% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Máster Estudiante máster Curso de especializacion Curso de formacion continuada Sin formacion específica 78,90% 13,10% 4,20% 3,80% 0 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% Práctica privada Práctica hospitalaria Profesor universitario Estudiante máster Sin practica
RESULTADOS 32 1.2.7. Alguien cercano al encuestado sufrió las consecuencias del COVID-19 de manera grave: La mayoría de los participantes no conocía a nadie cercano que padeciera la enfermedad de forma grave (n= 116; 48,9%), mientras que en torno a un cuarto de los encuestados conocían a compañeros de trabajo y/o amigos (n= 61; 25,7%) o a algún familiar (n= 53; 22,4%). Tan sólo un 3% de los encuestados lo sufrieron ellos mismos (n= 7). 2. VARIABLES RELACIONADAS CON LA PREOCUPACIÓN POR EL COVID-19 Y SUS CONSECUENCIAS LABORALES 2.1. Respuesta inicial a la pandemia COVID-19: Tras el inicio de la pandemia se analizó la respuesta de los encuestados. La más frecuente fue el cierre total de las clínicas (n= 82; 34,6%), seguido de la apertura parcial, es decir, 14,80% 85,20% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Rural Urbano 22,4% 3% 25,7% 48,9% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Familiar cercano El mismo profesional Compañero de trabajos o amigos Nadie
RESULTADOS 33 una asistencia basada únicamente en tratamientos de urgencia (n= 144; 60,8%). Tan sólo un 4,6% continuaron su labor con total normalidad (n= 11). 2.2. Recuperación de la práctica después del inicio de la pandemia: Tras el estado de alarma se recuperó la actividad de forma variable: La mayoría lo hicieron en su totalidad (n= 152; 64,1%) o parcialmente (n= 82; 34,6%). Tan sólo 2 profesionales la mantuvieron suspendida (0,8%), y sólo uno se jubiló en este periodo (0,4%). 2.3. Información a los pacientes de forma previa a sus citas dentales sobre el riesgo de contraer COVID-19: Más de la mitad de los encuestados (n=169; 71,3%) no informó a los pacientes del riesgo de contraer COVID-19 antes de sus citas dentales y, entre aquellos que sí lo hicieron, el medio de elección preferente fue el verbal, ya fuera vía telefónica o en persona el día de la cita (n=95; 40,1%). El medio menos popular para transmitir dicha información fueron las redes sociales y/o páginas web (n=26; 11%). 34,60% 60,80% 4,60% 0% 20% 40% 60% 80% Cierre total Tratamientos de urgencia Normalidad 64,1% 34,6% 0,8% 0,4% 0 10 20 30 40 50 60 70 Recuperación total Recuperación parcial Actividad suspendida Jubilación
RESULTADOS 34 2.4. Medidas de prevención implementadas antes de una cita: Las medidas de prevención más populares implementadas de manera previa a una cita fueron la toma de la temperatura corporal (n=169; 71,3%) y el cuestionario de riesgo de exposición reciente (n=121; 51,1%). Sólo un 3,8% (n=9) no implementaron medidas específicas de acuerdo con el estado excepcional que se estaba viviendo. 2.5. Opinión general de los pacientes respecto a las medidas de prevención: Las medidas adoptadas por las clínicas dentales fueron comprendidas y aceptadas por la mayoría de los pacientes (n=192; 81%). 40,1% 39,7% 11,0% 28,7% 59,9% 60,3% 89,0% 71,3% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90%100% Verbalmente Incluido en el consentimiento informado A través de redes sociales y/o página web No se informa No Sí 71,3% 51,1% 1,7% 3,0% 37,1% 3,8% 28,7% 48,9% 98,3% 97,0% 62,9% 96,2% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Toma temperatura corporal Cuestionario de riesgo de exposición reciente Test PCR en los últimos 3 - 7 días Test de antígenos en los últimos 3 - 7 días Otras medidas Las mismas medidas que antes de la pandemia No Sí
RESULTADOS 35 2.6. Preocupación por el contagio durante su práctica clínica: A más de la mitad de los dentistas les preocupaba contagiarse trabajando (n= 120; 50,6%). En cambio, a un 31,6% les causaba indiferencia (n= 75) y al 17,7% no les preocupaba (n= 42). 2.6.1. Mayor motivo de preocupación: En general, el mayor motivo de preocupación de los encuestados fue el miedo a contagiar a su familia (n=68; 50%), por delante incluso de su propia salud (n=32; 23,5%). 2.6.2. Cambio en la preocupación por contraer COVID-19: La mayoría de los encuestados, tras los primeros 9 meses de pandemia disminuyeron su preocupación por contraer COVID-19 (n=159; 67,1%). 81,0% 18,1% 0,8% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% Son necesarias Indiferente No son necesarias 50,6% 31,6% 17,7% 0 20 40 60 Preocupados Indiferencia Sin preocupación 23,5% 50,0% 14,0% 12,5% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Mi salud La salud de mi familia Contagiar a pacientes y/o compañeros/as Otras razones
RESULTADOS 36 2.7. Mi lugar de trabajo ha tomado acciones adecuadas para prevenir el riesgo de exposición frente al COVID-19 La inmensa mayoría de los encuestados considera que sus centros de trabajo implementaron medidas adecuadas de prevención y transmisión del virus (n=215; 90,7%). Tan sólo dos encuestados tuvieron una opinión negativa (0,8%). 2.8. ¿Ha afectado la situación de pandemia al personal de su centro (dentistas, higienistas, auxiliares, etc)? A pesar de la complicada situación vivida, en el 71,7% de las clínicas dentales no se redujo ni el número de horas del personal ni el número de trabajadores. 2.9. Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 meses de pandemia: Las respuestas respecto a la recuperación del flujo de pacientes tras el periodo inicial de la pandemia están muy polarizadas. La mayoría de los dentistas tuvieron más pacientes que al inicio (n=99; 41,8%), sin embargo, el 30% (n=71) tuvo los mismos, e incluso un 28.3% (n=67) tuvo menos pacientes que en los peores momentos. 67,1% 30,0% 3,0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% Ha bajado Sigue igual Ha aumentado 90,7% 8,4% 0,8% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Sí No estoy seguro/a No 20,3% 8,0% 71,7% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% Se ha reducido el número de horas Se ha despedido a personal o han dejado el trabajo No ha habido reducción
RESULTADOS 37 2.10. Variación en el uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 meses de pandemia La gran parte de los encuestados emplearon menos EPIs tras los primeros 9 meses de pandemia (n= 150; 63,3%) o la misma cantidad (n= 80; 33,8%). Tan solo el 3% (n= 7) utilizan más que durante los peores meses. 2.11. Pacientes que acuden de emergencia (por motivos implantológicos o implantoprotésicos) en los primeros 9 meses de pandemia: Un poco más de la mitad de los encuestados atendió tratamientos de emergencia durante el periodo inicial de la pandemia (n= 138; 58,2%), mientras que el 41,8% no (n= 99). 2.12. Realización de cirugías implantológicas: 2.12.1. Durante los primeros 9 meses de pandemia: 28,3% 30,0% 41,8% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% Menos pacientes Aproximadamente los mismos Más pacientes 63,3% 33,8% 3,0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Ahora se usan menos Se usa la misma cantidad Ahora se usan más 58,2% 41,8% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Sí No
RESULTADOS 44 Exclusividad en la práctica clínica Sí 5/ 14,7 13/ 22,4 8/ 18,6 9/ 19,6 3/ 5,4 No 29/ 85,3 45/ 77,6 35/ 81,4 37/ 80,4 53/ 94,6 Nº medio de IDs insertados al año ≤ 50 IDs 22/ 64,7*5 18/ 31,0 5/ 11,6*1 7/ 15,2 5/ 8,9*2 <0,00001 51 a 100 IDs 5/ 14,7*1 19/ 32,8 12/ 27,9 11/ 23,9 23/ 41,1*1 > 100 IDs 7/ 20,6*3 21/ 36,2 26/ 60,5*1 28/ 60,9*1 28/ 50,0 Nivel de formación en implantología Máster 21/ 61,8 43/ 74,1*3 24/ 55,8 25/ 54,3 19/ 33,9*3 <0,00001 Estudiante de Máster 8/ 23,5*5 2/ 3,4 1/ 2,3 0/ 0,0 1/ 1,8 Curso de especialización 3/ 8,8*1 9/ 15,5 13/ 30,2 13/ 28,3 20/ 35,7*1 Cursos de formación continuada 1/ 2,9 2/ 3,4*1 4/ 9,3 8/ 17,4 12/ 21,4*2 Ninguna de las anteriores 1/ 2,9 2/ 3,4 1/ 2,3 0/ 0,0 4/ 7,1 Ámbito laboral Práctica privada (solo) 17/ 50,0*5 46/ 79,3 33/ 76,7 42/ 91,3*1 49/ 87,5 <0,00001 Hospitalaria/ Clínica 9/ 26,5*1 11/ 19,0 6/ 14,0 2/ 4,3*1 3/ 5,4*1 Profesor de universidad 1/ 2,9 0/ 0,0 3/ 7,0 2/ 4,3 4/ 7,1 Estudiante en máster 7/ 20,6*5 1/ 1,7 1/ 2,3 0/ 0,0 0/ 0,0 Lugar de trabajo Rural 4/ 11,8 11/ 19,0 6/ 14,0 11/ 23,9 3/ 5,4 cuasi Urbano 30/ 88,2 47/ 81,0 37/ 86,0 35/ 76,1 53/ 94,6 Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 de manera grave Un familiar cercano 6/ 17,6 8/ 13,8 7/ 16,3 13/ 28,3 19/ 33,9 Yo mismo/a 1/ 2,9 1/ 1,7 1/ 2,3 1/ 2,2 3/ 5,4 Compañeros/as de trabajo y/o amigos/as 6/ 17,6 14/ 24,1 13/ 30,2 11/ 23,9 17/ 30,4 Nadie cercano y/o conocido 21/ 61,8 35/ 60,3 22/ 51,2 21/ 45,7 17/ 30,4 También se hallaron diferencias en la influencia de la edad sobre las medidas preventivas implantadas. En concreto, en el grupo de 41 a 50 años, 5 profesionales (11,6%;
RESULTADOS 45 p<0,01) llevaron a cabo las mismas medidas que antes de la pandemia, frente a 38 (88,4%; p<0,01) que no. El motivo principal de preocupación fue un posible contagio a familiares en aquellos de 41 a 50 años (n= 17; 73,9%; p<0,05), en comparación a aquellos de 51 a 60 años (n= 8; 26,7%; p<0,05). Por otro lado, el 82,4% de profesionales ≤ 30 años redujeron su preocupación por contraer COVID-19 (n= 28; p<0,01) frente al 44,6% (n= 25; p<0,01) de los > 60 años. El 14,5% de profesionales ≤ 30 años estabilizaron su preocupación por la enfermedad (n= 5; p<0,01) frente al 48,2% (n= 27; p<0,01) > de 60 años, quienes son el grupo más numeroso, así como en los que más se incrementó dicha preocupación (n= 4; 7,1%; p<0,01). Conforme a la idoneidad de las medidas preventivas implementadas en el centro de trabajo, un significativo mayor número de ≤ de 30 años refirieron que fueron adecuadas (n= 26; 76,5%; p<0,01), frente a quienes dudan en su respuesta (n= 8; 23,5%; p<0,001) (Tabla 4). Tabla 4. Variables específicas objeto de estudio, según la edad (Tx., tratamientos; N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías N/ % Sign. ≤ 30 años 31 a 40 años 41 a 50 años 51 a 60 años > 60 años Respuesta inicial ante la pandemia por COVID-19 Cierre total 13/ 38,2 18/ 31,0 18/ 41,9 17/ 37,0 16/ 28,6 Solo Tx de emergencia 20/ 58,8 40/ 69,0 24/ 55,8 26/ 56,5 34/ 60,7 Sin cambios 1/ 2,9 0/ 0,0 1/ 2,3 3/ 6,5 6/ 10,7 Ha recuperado su práctica desde la pandemia por COVID-19 Totalmente recuperada 24/ 70,6 42/ 72,4 29/ 67,4 28/ 60,9 29/ 51,8 Parcialmente recuperada 10/ 29,4 15/ 25,9 13/ 30,2 18/ 39,1 26/ 46,4 Aún suspendida 0/ 0,0 1/ 1,7 1/ 2,3 0/ 0,0 0/ 0,0 Jubilado durante la pandemia 0/ 0,0 0/ 0,0 0/ 0,0 0/ 0,0 1/ 1,8 Información a los pacientes del riesgo de contraer COVID-19 antes de sus citas dentales Verbalmente Sí 10/ 29,4 23/ 39,7 17/ 39,5 23/ 50,0 22/ 39,3 No 24/ 70,6 35/ 60,3 26/ 60,5 23/ 50,0 34/ 60,7 Incluido en el consentimiento informado Sí 14/ 41,2 25/ 43,1 19/ 44,2 20/ 43,5 16/ 28,6 No 20/ 58,8 33/ 56,9 24/ 55,8 26/ 56,5 40/ 71,4 A través de redes sociales y/o página web Sí 3/ 8,8 7/ 12,1 3/ 7,0 5/ 10,9 8/ 14,3 No 31/ 91,2 51/ 87,9 40/ 93,0 41/ 89,1 48/ 85,7
RESULTADOS 46 Variable Categorías N/ % Sign. ≤ 30 años 31 a 40 años 41 a 50 años 51 a 60 años > 60 años No se da información Sí 11/ 32,4 14/ 24,1 14/ 32,6 9/ 19,6 20/ 35,7 No 23/ 67,6 44/ 75,9 29/ 67,4 37/ 80,4 36/ 64,3 Medidas de prevención implementadas antes de una cita Toma de temperatura corporal Sí 28/ 82,4 43/ 74,1 28/ 65,1 34/ 73,9 36/ 64,3 No 6/ 17,6 15/ 25,9 15/ 34,9 12/ 26,1 20/ 35,7 Cuestionario de riesgo de exposición reciente Sí 18/ 52,9 26/ 44,8 23/ 53,5 25/ 54,3 29/ 51,8 No 16/ 47,1 32/ 55,2 20/ 46,5 21/ 45,7 27/ 48,2 Test PCR en los últimos 3–7 días Sí 0/ 0,0 1/ 1,7 0/ 0,0 2/ 4,3 1/ 1,8 No 34/ 100 57/ 98,3 43/ 100 44/ 95,7 55/ 98,2 Test de antígenos en los últimos 3–7 días Sí 0/ 0,0 1/ 1,7 1/ 2,3 2/ 4,3 3/ 5,4 No 34/ 100 57/ 98,3 42/ 97,7 44/ 95,7 53/ 94,6 Otras medidas Sí 10/ 29,4 20/ 34,5 17/ 39,5 14/ 30,4 27/ 48,2 No 24/ 70,6 38/ 65,5 26/ 60,5 32/ 69,6 29/ 51,8 Las mismas medidas que antes de la pandemia Sí 0/ 0,0 4/ 6,9 5/ 11,6*2 0/ 0,0 0/ 0,0 <0,01 No 34/ 100 54/ 93,1 38/ 88,4*2 46/ 100 56/ 100 Opinión general de los pacientes respecto a las medidas de prevención Son necesarias 28/ 82,4 44/ 75,9 34/ 79,1 38/ 82,6 48/ 85,7 Indiferente 6/ 17,6 14/ 24,1 7/ 16,3 8/ 17,4 8/ 14,3 No son necesarias 0/ 0,0 0/ 0,0 2/ 4,7 0/ 0,0 0/ 0,0 Preocupación por contraer COVID-19 en la práctica como dentista Sí me preocupa 15/ 44,1 24/ 41,4 21/ 48,8 26/ 56,5 34/ 60,7 Indiferente 11/ 32,4 23/ 39,7 14/ 32,6 15/ 32,6 12/ 21,4 No me preocupa 8/ 23,5 11/ 19,0 8/ 18,6 5/ 10,9 10/ 17,9 Mayor motivo de preocupación Mi salud 3/ 17,6 4/ 13,3 4/ 17,4 10/ 33,3 11/ 30,6 <0,05 La de mi familia 10/ 58,8 18/ 60,0 17/ 73,9*1 8/ 26,7*2 15/ 41,7 Contagiar pacientes o compañeros 3/ 17,6 2/ 6,7 2/ 8,7 5/ 16,7 7/ 19,4 Otras razones 1/ 5,9 6/ 20,0 0/ 0,0*1 7/ 23,3*1 3/ 8,3 Cambio en la preocupación de contraer COVID-19 Sí, ha bajado 28/ 82,4*1 43/ 74,1 33/ 76,7 30/ 65,2 25/ 44,6*4 <0,01 Sigue igual 5/ 14,7*1 14/ 24,1 10/ 23,3 15/ 32,6 27/ 48,2*3 No, ha aumentado 1/ 2,9 1/ 1,7 0/ 0,0 1/ 2,2 4/ 7,1*1
RESULTADOS 47 Variable Categorías N/ % Sign. ≤ 30 años 31 a 40 años 41 a 50 años 51 a 60 años > 60 años Mi lugar de trabajo ha tomado acciones preventivas adecuadas Sí 26/ 76,5*2 50/ 86,2 40/ 93,0 45/ 97,8 54/ 96,4 <0,05 No estoy seguro/a 8/ 23,5*3 7/ 12,1 2/ 4,7 1/ 2,2 2/ 3,6 No 0/ 0,0 1/ 1,7 1/ 2,3 0/ 0,0 0/ 0,0 Otras variables especificas donde se observan diferencias son la variación de pacientes entre los últimos y los primeros 9 de pandemia (p<0,01), siendo el grupo de entre 41 a 50 años (n= 24; 55,8%; p<0,01) el que refiere un mayor incremento frente al de > 60 años, quienes mostraron un menor incremento (n= 10; 17,9%; p<0,01). Respecto a los pacientes de emergencia, en los primeros 9 meses se encuentran diferencias (p<0,01) en el grupo ≤ 30 años, donde 12 (35,3%; p<0,01) refiere que sí, frente 22 (64,7%; p<0,01) que no. Otro grupo con diferencias es el de 41 a 50 años, destacando los 31 (72,1%; p<0,05) profesionales que sí tuvieron pacientes de urgencias, frente a 12 que no (27,9%; p<0,05). En cuanto a la realización de cirugías durante los últimos 9 meses, los encuestados ≤ 30 años, 29 (85,3%; p<0,05) sí las realizaron frente a 5 (14,7%; p<0,05) que no. Prácticamente la totalidad de los profesionales pertenecientes al resto de los grupos sí las realizaron. Otra variable con diferencias significativas es el empleo de medidas adicionales para la prevención de aerosoles desde que comenzó la pandemia, destacando el grupo > 60 años como el más numeroso ya que 40 (71,4%; p<0,001) las han usado y siguen usándolas, frente a 5 (8,9%; p<0,001) que ya no (Tabla 5). Tabla 5. Variables específicas objeto de estudio, según la edad (EPIs., equipos de protección individual; N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías N/ % Sign. ≤ 30 años 31 a 40 años 41 a 50 años 51 a 60 años > 60 años Ha afectado al personal de su centro Se ha reducido el nº de horas 5/ 14,7 15/ 25,9 9/ 20,9 10/ 21,7 9/ 16,1 Se ha despedido a personal 7/ 20,6 3/ 5,2 4/ 9,3 1/ 2,2 4/ 7,1 No ha habido reducción 22/ 64,7 40/ 69,0 30/ 69,8 35/ 76,1 43/ 76,8 Menos pacientes 7/ 20,6 12/ 20,7 9/ 20,9 12/ 26,1 27/ 48,2*3 <0,01
RESULTADOS 48 Variable Categorías N/ % Sign. ≤ 30 años 31 a 40 años 41 a 50 años 51 a 60 años > 60 años Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de la pandemia Aproximadamente los mismos 15/ 44,1 22/ 37,9 10/ 23,3 14/ 30,4 10/ 17,9*1 Más pacientes 12/ 35,3 24/ 41,4 24/ 55,8*1 20/ 43,5 19/ 33,9 Variación del uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de pandemia Ahora usa menos 21/ 61,8 42/ 72,4 27/ 62,8 29/ 63,0 31/ 55,4 Usa los mismos 11/ 32,4 15/ 25,9 15/ 34,9 16/ 34,8 23/ 41,1 Ahora usa más 2/ 5,9 1/ 1,7 1/ 2,3 1/ 2,2 2/ 3,6 Paciente de emergencia (implantológico o implantoprotésico) en los primeros 9 meses de pandemia Sí 12/ 35,3*2 32/ 55,2 31/ 72,1*1 30/ 65,2 33/ 58,9 <0,05 No 22/ 64,7*2 26/ 44,8 12/ 27,9*1 16/ 34,8 23/ 41,1 Cirugía implantológica durante los primeros 9 meses de pandemia Sí 19/ 55,9*2 46/ 79,3 33/ 76,7 38/ 82,6 47/ 83,9 <0,05 No 15/ 44,1*2 12/ 20,7 10/ 23,3 8/ 17,4 9/ 16,1 Cirugía implantológica durante los últimos 9 meses Sí 29/ 85,3*3 56/ 96,6 42/ 97,7 45/ 97,8 55/ 98,2 <0,05 No 5/ 14,7*3 2/ 3,4 1/ 2,3 1/ 2,2 1/ 1,8 Medidas adicionales para la prevención de aerosoles al comenzar la pandemia Sí, y se siguen usando 10/ 29,4*2 21/ 36,2*1 24/ 55,8 23/ 50,0 40/ 71,4*3 <0,01 Sí, pero ya no se usan 14/ 41,2 20/ 34,5 12/ 27,9 15/ 32,6 5/ 8,9*3 No 10/ 29,4 17/ 29,3 7/ 16,3 8/ 17,4 11/ 19,6 Tratamientos no esenciales implantológicos los primeros 9 meses de pandemia Sí 20/ 58,8 47/ 81,0 31/ 72,1 37/ 80,4 44/ 78,6 No 14/ 41,2 11/ 19,0 12/ 27,9 9/ 19,6 12/ 21,4 3.3. Experiencia en tratamientos de IDs Se analiza la influencia de la experiencia colocando IDs en las variables de carácter general. A este respecto, encuestados con una experiencia ≤ 5 años representan la mayoría (66,1%; p<0,00001) de aquellos que colocan ≤ 50 IDs/año, siendo a la vez, el grupo menos
RESULTADOS 49 representado dentro de los que colocan > 100 IDs/año (12,9%; p<0,00001). Por otro lado, el grupo con > 20 años de experiencia son los profesionales que más colocan > 100 IDs/año (66,1%; p<0,00001) y los que, a su vez, menos de < 50 IDs/año colocan (8,1%; p<0,001). En cuanto al nivel de formación en Implantología, destaca que aquellos con > 20 años de experiencia son los que menos disponen de un máster (41,9%; p<0,05), y los que más se han formado con cursos de formación continuada (21,0%; p<0,01). El grupo con ≤ 5 años de experiencia son los que en mayor proporción están cursando un máster (17,7%; p<0,00001) y los que menos cursos de especialización poseen (11,3%; p<0,01). Respecto a la práctica diaria, el grupo de profesionales con ≤ 5 años de experiencia son los que menos trabajan de forma exclusiva en el ámbito privado (58,1%; p<0,00001), los que más se realizan una actividad privada y hospitalaria simultánea (24,2%; p<0,01), y los únicos que están cursando un máster (14,5%; p<0,00001) (Tabla 6). Tabla 6. Variables de carácter general relativas a la persona encuestada, según la experiencia colocando IDs (N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías N/% Sign. ≤ 5 años 6 a 15 años 16 a 20 años > 20 años Práctica en exclusiva en Implantología Sí 14,5 22,1 15,6 11,3 No 85,5 77,9 84,4 88,7 Nº medio de IDs insertados al año ≤ 50 IDs 66,1*5 8,8*3 11,1*1 8,1*3 <0,00001 51 a 100 DIs 21,0 36,8 35,6 25,8 > 100 IDs 12,9*5 54,4 53,3 66,1*3 Nivel de formación en Implantología Máster 61,3 64,7 53,3 41,9*1 <0,00001 Estudiante de Máster 17,7*5 0,0*1 0,0 1,6 Curso de especialización 11,3*2 26,5 33,3 29,0 Cursos de formación continuada 4,8 7,4 13,3 21,0*2 Ninguna de las anteriores 4,8 1,5 0,0 6,5 Práctica diaria principal Práctica privada (sólo). 58,1*5 86,8 84,4 87,1 <0,00001 Hospitalaria/ Clínica 24,2*2 11,8 8,9 6,5 Profesor de universidad 3,2 1,5 6,7 6,5 Estudiante en máster 14,5*5 0,0 0,0 0,0 Hábitat de trabajo Rural 17,7 17,6 15,6 8,1
RESULTADOS 50 Urbano 82,3 82,4 84,4 91,9 Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 de manera grave Un familiar cercano 17,7 13,2*1 24,4 35,5*2 <0,05 Yo mismo/a 3,2 1,5 4,4 3,2 Compañeros/as de trabajo y/o amigos/as 22,6 20,6 31,1 30,6 Nadie cercano y/o conocido 56,5 64,7*2 40,0 30,6*3 Las variables especificas demostraron diferencias respecto a la información a los pacientes del riesgo de contraer COVID-19 antes de sus citas. Concretamente, el grupo de 16 a 20 años presenta la mayor proporción de profesionales (97,8%; p<0,05) que no informó a sus pacientes a través de redes sociales, mientras que aquellos de > 20 años fueron los que más usaron este medio (22,6%; p<0,001). Respecto a las medidas de prevención implementadas antes de una cita, destaca la toma de temperatura corporal, donde el grupo que más la usó fue el de 6 a 15 años de experiencia (82,4%; p<0,05), mientras que el grupo que menos el de > 20 años (61,3%; p<0,05). La cumplimentación de un cuestionario con el riesgo de exposición reciente fue utilizado en mayor medida por los profesionales con > 20 años de experiencia (66,1%; p<0,05), y el que menos, el de 16 a 20 años de experiencia (64,4%; p<0,05) (Tabla 7). Tabla 7. Variables específicas objeto de estudio, según la experiencia colocando IDs (PCR., reacción en cadena de la polimerasa; Tx., tratamientos; N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías N/% Sign. ≤ 5 años 6 a 15 años 16 a 20 años > 20 años Respuesta inicial ante la pandemia de COVID-19 Cierre total 38,7 36,8 40,0 24,2 cuasi Solo Tx de emergencia 59,7 61,8 48,9 69,4 Sin cambios 1,6 1,5 11,1 6,5 Ha recuperado su práctica desde la pandemia por COVID-19 Totalmente recuperada 61,3 73,5 60,0 59,7 Parcialmente recuperada 37,1 25,0 40,0 38,7 Aún está suspendida 1,6 1,5 0,0 0,0 Jubilado durante la pandemia 0,0 0,0 0,0 1,6 Información a los pacientes del riesgo de contraer COVID-19 antes de sus citas dentales
RESULTADOS 51 Verbalmente Sí 35,5 36,8 42,2 46,8 No 64,5 63,2 57,8 53,2 Incluido en el consentimiento informado Sí 40,3 42,6 40,0 35,5 No 59,7 57,4 60,0 64,5 A través de redes sociales y/o página web Sí 11,3 5,9 2,2*1 22,6*3 <0,01 No 88,7 94,1 97,8*1 77,4*3 No se da información Sí 25,8 33,8 26,7 27,4 No 74,2 66,2 73,3 72,6 Medidas de prevención implementadas antes de una cita Toma de temperatura corporal Sí 75,8 82,4*1 62,2 61,3*1 <0,05 No 24,2 17,6*1 37,8 38,7*1 Cuestionario de riesgo de exposición reciente Sí 38,7*1 58,8 35,6*1 66,1*2 <0,01 No 61,3*1 41,2 64,4*1 33,9*2 Test PCR en los últimos 3– 7 días Sí 0,0 1,5 2,2 3,2 No 100,0 98,5 97,8 96,8 Test de antígenos en los últimos 3–7 días Sí 1,6 1,5 4,4 4,8 No 98,4 98,5 95,6 95,2 Otras medidas Sí 32,3 30,9 37,8 48,4 No 67,7 69,1 62,2 51,6 Las mismas medidas que antes de la pandemia Sí 4,8 2,9 6,7 1,6 No 95,2 97,1 93,3 98,4 Opinión general de los pacientes respecto a las medidas de prevención Son necesarias 82,3 77,9 82,2 82,3 Indiferente 17,7 22,1 13,3 17,7 No son necesarias 0,0 0,0 4,4 0,0 Preocupación por contraer COVID-19 en la práctica como dentista Sí me preocupa 46,8 48,5 60,0 50,0 Indiferente 33,9 33,8 22,2 33,9 No me preocupa 19,4 17,6 17,8 16,1 Mayor motivo de preocupación Mi salud 16,1 19,5 27,6 31,4 La de mi familia 67,7 56,1 34,5 40,0 Contagiar pacientes o compañeros 9,7 9,8 20,7 17,1 Otras razones 6,5 14,6 17,2 11,4
RESULTADOS 52 El grupo con ≤ 5 años de experiencia fue el que menos pacientes de emergencia atendió en los primeros 9 meses de pandemia (61,3%; p<0,001) y el que menos cirugías realizaron en el mismo periodo (41,9%; p<0,0001), mientras que el grupo con ≥ 20 años de experiencia fue el que más realizó (87,1%; p<0,05). Igualmente, durante los últimos 9 meses, los profesionales con ≤ 5 años de experiencia fueron quienes menos cirugías realizaron (88,7%; p<0,01). El grupo con ≥ 20 años de experiencia es el grupo en el que más profesionales emplearon (y lo siguen haciendo) medidas adicionales frente a la generación de aerosoles (75,8%; p<0,00001), en comparación al grupo con ≤ 5 años (25,8%; p<0,00001), quienes, a pesar de haberlas empleado en su momento, actualmente son los que en mayor medida han dejado de emplearlas (40,3%; p<0,01) frente a los de ≥ 20 años (8,1%; p<0,0001) (Tabla 8) Tabla 8. Variables específicas objeto de estudio, según la experiencia colocando implantes (EPIs., equipos de protección individual; N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías N/% Sign. ≤ 5 años 6 a 15 años 16 a 20 años ≥ 20 años Ha afectado al personal de su centro Se ha reducido el nº de horas 22,6 25,0 20,0 12,9 Se ha despedido a personal 14,5 5,9 4,4 6,5 No ha habido reducción 62,9 69,1 75,6 80,6 Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de la pandemia Menos pacientes 25,8 17,6 28,9 41,9 cuasi Aproximadamente los mismos 35,5 27,9 28,9 27,4 Más pacientes 38,7 54,4 42,2 30,6 Variación del uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de pandemia Ahora usa menos 67,7 67,6 55,6 59,7 Usa los mismos 27,4 30,9 44,4 35,5 Ahora usa más 4,8 1,5 0,0 4,8 Cambio en la preocupación de contraer COVID-19 Sí, ha bajado 79,0*1 72,1 64,4 51,6*2 <0,05 Sigue igual 17,7*1 27,9 28,9 45,2*2 No, ha aumentado 3,2 0,0 6,7 3,2 Mi lugar de trabajo ha tomado acciones adecuadas para prevenir el riesgo de exposición al COVID-19 Sí 74,2*5 97,1*1 97,8 95,2 <0,0001 No estoy seguro/a 24,2*5 1,5*1 2,2 4,8 No 1,6 1,5 0,0 0,0
RESULTADOS 53 Paciente de emergencia (implantológico o implantoprotésico) en los primeros 9 meses de pandemia Sí 38,7*3 67,6 60,0 66,1 <0,01 No 61,3*3 32,4 40,0 33,9 Cirugía implantológica durante los primeros 9 meses de pandemia Sí 58,1*4 83,8 80,0 87,1*1 <0,001 No 41,9*4 16,2 20,0 12,9*1 Cirugía implantológica durante los últimos 9 meses Sí 88,7*2 98,5 97,8 98,4 <0,05 No 11,3*2 1,5 2,2 1,6 Medidas adicionales para la prevención de aerosoles al comenzar la pandemia Sí y se siguen usando 25,8*5 45,6 53,3 75,8*5 <0,00001 Sí pero ya no se usan 40,3*2 35,3 26,7 8,1*4 No 33,9*1 19,1 20,0 16,1 Tratamientos no esenciales implantológicos los primeros 9 meses de pandemia Sí 64,5 83,8 77,8 75,8 cuasi No 35,5 16,2 22,2 24,2 3.4. Práctica en exclusividad en tratamientos de IDs La mayor parte de los profesionales con una práctica en exclusiva en tratamientos de IDs colocan > 100 IDs/año (n= 31; 81,6%; p<0,00001) mientras que, quienes combinan su práctica clínica realizando varias especialidades muestran una distribución más homogénea colocando el 39,7% ≥ 100 IDs/año (n= 79; p<0,00001) y el 34,2% entre 51 a 100 IDs/año (n= 68; p<0,001) (Tabla 8). Tabla 8. Variables de carácter general relativas a la persona encuestada, según el ejercicio clínico en exclusiva colocando IDs (N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías Sí No Sign. N % N % Nº medio de IDs insertados al año ≤ 50 IDs 5 13,2 52 26,1 <0,0001 51 a 100 IDs 2 5,3*3 68 34,2*3 > de 100 IDs 31 81,6*5 79 39,7*5 Nivel de formación en implantología Máster 26 68,4 106 53,3 Estudiante de Máster 2 5,3 10 5,0 Curso de especialización 6 15,8 52 26,1 Cursos de formación continuada 2 5,3 25 12,6
RESULTADOS 60 Asimismo, respecto a los tratamientos de emergencia durante los primeros 9 meses, los profesionales que menos las atendieron fueron quienes colocan ≤ 50 IDs/ año (66,7%; p<0,00001), al contrario que los que insertan > 100 IDs (65,5%; p<0,05). Estos datos se mantienen en las cirugías implantológicas realizadas durante los primeros 9 meses (52,6%; p<0.00001; y 88,2%; p<0,001, respectivamente). Tras los primeros 9 meses, prácticamente la totalidad de los grupos recuperó su actividad, a excepción de quienes colocan ≤ 50 IDs/año (84,2%; p<0,00001), con un porcentaje significativo de ellos que aún seguía sin realizarlas (15,8%; p<0,00001). Destacan, además, los tratamientos implantológicos no esenciales realizados los primeros 9 meses de pandemia en el grupo que coloca entre 51 y 100 IDs/año (84,3%; p<0,05), a diferencia de quienes colocan ≤ 50 IDs/año, ya que son los que menos los realizaron (42,1%; p<0,001) (Tabla 13). Tabla 13. Variables específicas objeto de estudio (2 de 2), según el número medio de IDs insertados al año (%., porcentaje; Tx., tratamiento; EPIs., equipos de protección individual; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías % Sign. ≤ 50 IDs 51 a 100 IDs > 100 IDs Ha afectado al personal de su centro Se ha reducido el nº de horas 22,8 22,9 17,3 Se ha despedido a personal 12,3 4,3 8,2 No ha habido reducción 64,9 72,9 74,5 Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de la pandemia Menos pacientes 40,4 31,4 20,0 cuasi Aproximadamente los mismos 28,1 24,3 34,5 Más pacientes 31,6 44,3 45,5 Variación del uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de pandemia Ahora usa menos 57,9 68,6 62,7 Usa los mismos 35,1 31,4 34,5 Ahora usa más 7,0 0,0 2,7 Paciente de emergencia (implantológico o implantoprotésico) en los primeros 9 meses de pandemia Sí 33,3*5 67,1 65,5*1 <0,0001 No 66,7*5 32,9 34,5*1 Cirugía implantológica durante los primeros 9 meses de pandemia Sí 47,4*5 84,3 88,2*3 <0,00001 No 52,6*5 15,7 11,8*3 Sí 84,2*5 100,0 99,1*1 <0,00001
RESULTADOS 61 Cirugía implantológica durante los últimos 9 meses No 15,8*5 0,0 0,9*1 Medidas adicionales para la prevención de aerosoles al comenzar la pandemia Sí y se siguen usando 31,6*2 42,9 63,6*4 <0,001 Sí pero ya no se usan 29,8 37,1 20,9 No 38,6*3 20,0 15,5*1 Tx no esenciales implantológicos los primeros 9 meses de pandemia Sí 57,9*3 84,3*1 79,1 <0,01 No 42,1*3 15,7*1 20,9 3.6. Nivel de formación en Implantología Oral Los profesores universitarios son los que menos formación específica presentaron (25,0%; p<0,01). Otro dato relevante es que los profesionales que refirieron que amigos o compañeros de trabajo sufrieron la enfermedad de forma grave son los que en mayor medida no presentaban una formación específica en Implantología Oral (62,5%; p<0,05) (Tabla 14). Tabla 14. Variables de carácter general relativas a la persona encuestada, según el nivel de formación en Implantología Oral (%., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías % Sign. Máster Estudiante de Máster Curso de especialización Cursos de formación continuada Ninguna de ellas Práctica diaria principal Práctica privada (sólo). 81,1 16,7*5 81,0 92,6 75,0 <0,00001 Hospitalaria/ Clínica 15,2 8,3 13,8 7,4 0,0 Profesor de universidad 3,8 0,0 5,2 0,0 25,0*2 Estudiante en Máster 0,0*3 75,0*5 0,0 0,0 0,0 Hábitat de trabajo Rural 17,4 16,7 10,3 14,8 0,0 Urbano 82,6 83,3 89,7 85,2 100,0 Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 Un familiar cercano 20,5 16,7 27,6 22,2 25,0 <0,01 Yo mismo/a 1,5 8,3 0,0 14,8*4 0,0 Compañeros/as de trabajo y/o amigos/as 26,5 16,7 19,0 29,6 62,5*1
RESULTADOS 62 de manera grave Nadie cercano y/o conocido 51,5 58,3 53,4 33,3 12,5*1 Respecto a las variables específicas, los entrevistados que antes recuperaron su práctica clínica desde el inicio de la pandemia fueron los que disponían de un título de máster (72,0%; p<0,01), frente a los que únicamente cuentan con cursos de especialización (43,1%; p<0,001). Por otro lado, los profesionales que no disponen de formación específica son los que en mayor proporción aún mantienen su actividad suspendida (25,0%; p<0,00001). Este grupo, además, fue el que más emplearon test PCR en los últimos 3–7 días (25%; p<0,0001), así como test de antígenos (50%; p<0,00001) (Tabla 15). Tabla 15. Variables específicas objeto de estudio, según el nivel de formación en implantología (%., porcentaje; Tx., tratamiento; PCR., reacción en cadena de la polimerasa; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías % Sign. Máster Estudiante de Máster Curso de especialización Cursos de formación continua Ninguna de ellas Respuesta inicial ante la pandemia por COVID-19 Cierre total 30,3 50,0 43,1 25,9 50,0 Solo Tx de emergencia 65,9 50,0 50,0 66,7 50,0 Sin cambios 3,8 0,0 6,9 7,4 0,0 Ha recuperado su práctica desde la pandemia por COVID-19 Totalmente recuperada 72,0*2 66,7 43,1*3 74,1 50,0 <0,00001 Parcialmente recuperada 28,0*1 33,3 56,9*4 25,9 12,5 Aún está suspendida 0,0 0,0 0,0 0,0 25,0*5 Jubilado durante la pandemia 0,0 0,0 0,0 0,0 12,5*5 Información a los pacientes del riesgo de contraer COVID-19 antes de sus citas dentales Verbalmente Sí 41,7 33,3 34,5 40,7 62,5 No 58,3 66,7 65,5 59,3 37,5 Incluido en el consentimiento informado Sí 36,4 58,3 46,6 25,9 62,5 No 63,6 41,7 53,4 74,1 37,5
RESULTADOS 63 A través de redes sociales y/o página web Sí 10,6 8,3 12,1 11,1 12,5 No 89,4 91,7 87,9 88,9 87,5 No se da información Sí 30,3 8,3 27,6 40,7 0,0 No 69,7 91,7 72,4 59,3 100,0 Medidas de prevención implementadas antes de una cita Toma de temperatura corporal Sí 75,0 83,3 62,1 63,0 87,5 No 25,0 16,7 37,9 37,0 12,5 Cuestionario de riesgo de exposición reciente Sí 54,5 50,0 46,6 40,7 62,5 No 45,5 50,0 53,4 59,3 37,5 Test PCR en los últimos 3- 7 días Sí 0,8 0,0 1,7 0,0 25,0*5 <0,0001 No 99,2 100,0 98,3 100,0 75,0*5 Test de antígenos en los últimos 3–7 días Sí 1,5 0,0 1,7 0,0 50,0*5 <0,00001 No 98,5 100,0 98,3 100,0 50,0*5 Otras medidas Sí 36,4 25,0 32,8 55,6 37,5 No 63,6 75,0 67,2 44,4 62,5 Las mismas medidas que antes de la pandemia Sí 3,8 0,0 5,2 3,7 0,0 No 96,2 100,0 94,8 96,3 100,0 Opinión general de los pacientes respecto a las medidas de prevención Son necesarias 78,8 100,0 87,9 66,7 87,5 Indiferente 20,5 0,0 10,3 33,3 12,5 No son necesarias 0,8 0,0 1,7 0,0 0,0 Preocupación por contraer COVID-19 en la práctica como dentista Sí me preocupa 43,9 66,7 56,9 51,9 87,5 Indiferente 38,6 16,7 24,1 29,6 0,0 No me preocupa 17,4 16,7 19,0 18,5 12,5 Mayor motivo de preocupación Mi salud 15,7 12,5 31,4 40,0 37,5 La de mi familia 47,1 62,5 51,4 46,7 62,5 Contagiar pacientes o compañeros 17,1 25,0 11,4 6,7 0,0 Otras razones 20,0 0,0 5,7 6,7 0,0 Cambio en la preocupación de contraer COVID-19 Sí, ha bajado 72,7 50,0 60,3 66,7 50,0 Sigue igual 25,8 41,7 34,5 29,6 50,0 No, ha aumentado 1,5 8,3 5,2 3,7 0,0 Sí 89,4 83,3 93,1 92,6 100,0
RESULTADOS 64 Mi lugar de trabajo ha tomado acciones adecuadas para prevenir el riesgo de exposición al COVID-19 No estoy seguro/a 9,8 16,7 5,2 7,4 0,0 No 0,8 0,0 1,7 0,0 0,0 Los profesionales sin formación específica fueron los que refirieron una menor cantidad de pacientes entre los últimos y los primeros 9 meses (87,5%; p<0,001), así como una menor cantidad de urgencias en los primeros 9 meses (12,5%; p<0,001), mientras que quienes disponen de un máster son los menos que menos variación refirieron (21,2%; p<0,01). Respecto a las cirugías implantológicas, los profesionales sin formación (37,5%; p<0,01) y los estudiantes de máster (25%; p<0,00001) fueron los que menos las realizaron durante los primeros 9 meses, a diferencia de quienes disponían de un máster (83,3%; p<0,05). Esta tendencia continúa extendiéndose a los últimos 9 meses (50,0 %; p<0,00001; 83,3%; p<0,05; y 98,5%; p<0,05, respectivamente). De igual manera, los encuestados sin formación y los estudiantes de máster fueron quienes realizaron menos tratamientos implantológicos no esenciales durante los primeros 9 meses (25,0%; p<0,001; y 50,0%; p<0,05, respectivamente) (Tabla 16). Tabla 16. Variables específicas objeto de estudio, según el nivel de formación en implantología (%., porcentaje; Tx., tratamiento; EPIs., equipos de protección individual; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías % Sign. Máster Estudiante de Máster Curso de especialización Cursos de formación continuada Ning. de ellas Ha afectado al personal de su centro Se ha reducido el nº de horas 17,4 25,0 20,7 25,9 37,5 Se ha despedido a personal 6,8 25,0 6,9 7,4 12,5 No ha habido reducción 75,8 50,0 72,4 66,7 50,0 Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de la pandemia Menos pacientes 21,2*2 33,3 39,7*1 18,5 87,5*3 <0,0001 Aproximadamente los mismos 37,9*2 50,0 12,1*3 29,6 0,0 Más pacientes 40,9 16,7 48,3 51,9 12,5 Ahora usa menos 62,9 58,3 69,0 63,0 37,5 <0,05
RESULTADOS 65 Variación del uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de pandemia Usa los mismos 35,6 41,7 25,9 37,0 37,5 Ahora usa más 1,5 0,0 5,2 0,0 25,0*3 Paciente de emergencia (implantológico o implanto-protésico) en los primeros 9 meses Sí 60,6 25,0*1 67,2 55,6 12,5*2 <0,01 No 39,4 75,0*1 32,8 44,4 87,5*2 Cirugía implantológica durante los primeros 9 meses de pandemia Sí 83,3*1 25,0*5 82,8 70,4 37,5*2 <0,00001 No 16,7*1 75,0*5 17,2 29,6 62,5*2 Cirugía implantológica durante los últimos 9 meses Sí 98,5*1 83,3*1 98,3 96,3 50,0*5 <0,00001 No 1,5*1 16,7*1 1,7 3,7 50,0*5 Medidas adicionales para la prevención de aerosoles al comenzar la pandemia Sí y se siguen usando 50,8 16,7 50,0 48,1 87,5 cuasi Sí pero ya no se usan 25,8 33,3 34,5 29,6 0,0 No 23,5 50,0 15,5 22,2 12,5 Tx no esenciales implantológicos los primeros 9 meses de pandemia Sí 78,8 50,0*1 79,3 77,8 25,0*3 <0,01 No 21,2 50,0*1 20,7 22,2 75,0*3 3.7. Práctica diaria Se estudiaron las variables generales respecto a la práctica diaria, no observando diferencias (Tabla 17). Tabla 17. Variables de carácter general relativas a la persona encuestada, según la práctica diaria principal (%., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías % Sign. Sólo Privada Hosp./ Clínica Prof. Univer. Estud. Máster Lugar de trabajo Rural 13,9 19,4 10,0 22,2 Urbano 86,1 80,6 90,0 77,8 Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 de manera grave Un familiar cercano 24,6 12,9 20,0 11,1 Yo mismo/a 2,7 3,2 0,0 11,1 Compañeros/as de trabajo y/o amigos/as 24,6 25,8 60,0 11,1 Nadie cercano y/o conocido 48,1 58,1 20,0 66,7
RESULTADOS 66 Respecto a las variables específicas, se observa que la mayoría de quienes desarrollan su práctica laboral en el ámbito exclusivamente privado no incluyeron en el consentimiento informado previo a su tratamiento dental el posible riesgo de infección (64,7%; p<0,001). Además, los profesores universitarios fueron los únicos que realizaron test de antígenos en los últimos 3-7 días previos a una cita (20%; p<0,01), y que el grupo hospitalario fue el que menos medidas complementarias introdujo (83,9%; p<0,05), en contraposición a los dentistas con practica privada que fueron los que en mayor porcentaje las emplearon (40,6%; p<0,05) (Tabla 18). Tabla 18. Variables específicas objeto de estudio, según la práctica diaria principal (%., porcentaje; Tx., tratamiento; PCR., reacción en cadena de la polimerasa; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías Porcentajes Sign. Sólo Privada Hosp./ Clínica Prof. Univer. Estud. Máster Respuesta inicial ante la pandemia por COVID-19 Cierre total 36,9 19,4 20,0 55,6 Solo Tx de emergencia 57,8 80,6 70,0 44,4 Sin cambios 5,3 0,0 10,0 0,0 Ha recuperado su práctica desde la pandemia por COVID-19 Totalmente recuperada 67,4 51,6 50,0 55,6 cuasi Parcialmente recuperada 31,6 48,4 40,0 44,4 Aún está suspendida 0,5 0,0 10,0 0,0 Jubilado durante la pandemia 0,5 0,0 0,0 0,0 Información a los pacientes del riesgo de contraer COVID-19 antes de sus citas dentales Verbalmente Sí 40,1 32,3 70,0 33,3 No 59,9 67,7 30,0 66,7 Incluido en el consentimiento informado Sí 35,3*2 67,7*3 10,0 66,7 <0,001 No 64,7*2 32,3*3 90,0 33,3 A través de redes sociales y/o página web Sí 11,8 6,5 10,0 11,1 No 88,2 93,5 90,0 88,9 No se da información Sí 31,6 22,6 20,0 0,0 No 68,4 77,4 80,0 100,0 Medidas de prevención implementadas antes de una cita Sí 70,1 83,9 50,0 77,8
RESULTADOS 67 Toma de temperatura corporal No 29,9 16,1 50,0 22,2 Cuestionario de riesgo de exposición reciente Sí 52,4 41,9 50,0 55,6 No 47,6 58,1 50,0 44,4 Test PCR en los últimos 3-7 días Sí 1,6 0,0 10,0 0,0 No 98,4 100,0 90,0 100,0 Test de antígenos en los últimos 3-7 días Sí 2,7 0,0 20,0*3 0,0 <0,01 No 97,3 100,0 80,0*3 100,0 Otras medidas Sí 40,6 16,1 40,0 33,3 cuasi No 59,4 83,9 60,0 66,7 Las mismas medidas que antes de la pandemia Sí 3,7 3,2 10,0 0,0 No 96,3 96,8 90,0 100,0 Opinión general de los pacientes respecto a las medidas de prevención Son necesarias 79,1 80,6 100,0 100,0 Indiferente 19,8 19,4 0,0 0,0 No son necesarias 1,1 0,0 0,0 0,0 Preocupación por contraer COVID-19 en la práctica como dentista Sí me preocupa 51,9 41,9 40,0 66,7 Indiferente 30,5 45,2 20,0 22,2 No me preocupa 17,6 12,9 40,0 11,1 Mayor motivo de preocupación Mi salud 25,5 0,0 60,0 16,7 cuasi La de mi familia 46,4 80,0 20,0 66,7 Contagiar pacientes o compañeros 13,6 20,0 0,0 16,7 Otras razones 14,5 0,0 20,0 0,0 Cambio en la preocupación de contraer COVID-19 Sí, ha bajado 66,8 80,6 40,0 55,6 Sigue igual 31,0 16,1 50,0 33,3 No, ha aumentado 2,1 3,2 10,0 11,1 Mi lugar de trabajo ha tomado acciones adecuadas para prevenir el riesgo de exposición al COVID-19 Sí 92,5 80,6 90,0 88,9 No estoy seguro/a 6,4 19,4 10,0 11,1 No 1,1 0,0 0,0 0,0 Los profesores universitarios fueron los que tuvieron una menor cantidad de pacientes comparando los últimos y los primeros 9 meses de pandemia (60,0%; p<0,05), justo a la inversa que los profesionales que desempeñan su actividad en el ámbito hospitalario (64,5%; p<0,01).
RESULTADOS 68 Respecto al uso de EPIs, a nivel hospitalario se emplean menos (80,6%; p<0,05) que durante los primeros 9 meses mientras que, a nivel universitario, más (30,0%; p<0,00001). Respecto a las cirugías implantológica en los primeros 9 meses, los profesionales con practica privada fueron los que más las realizaron (80,2%; p<0,05), a diferencia de los estudiantes de máster (77,8%; p<0,0001). A partir de los 9 meses siguientes, los estudiantes de máster continuaron siendo los que menos cirugías realizaron (80,0%; p<0,05), seguido de los profesores universitarios (22,2%; p<0,01). Asimismo, en la universidad es donde menos tratamientos no esenciales implantológicos se realizaron durante el inicio de pandemia (70,0%; p<0,001), seguidos de los estudiantes de máster (66,7%; p<0,01). En el medio hospitalario es donde más medidas adicionales para la prevención de aerosoles se emplearon al comenzar la pandemia, pero actualmente ya no (58,1%; p<0,0001) (Tabla 19). Tabla 19. Variables específicas objeto de estudio, según la práctica diaria principal (%., porcentaje; Tx., tratamiento; EPIs., equipos de protección individual; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías % Sign. Sólo Privada Hosp./ Clínica Prof. Univer. Estud. Máster Ha afectado al personal de su centro Se ha reducido el nº de horas 17,1 32,3 30,0 33,3 Se ha despedido a personal 7,0 9,7 10,0 22,2 No ha habido reducción 75,9 58,1 60,0 44,4 Variación de pacientes entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de la pandemia Menos pacientes 29,4 6,5*2 60,0*1 44,4 <0,01 Aproximadamente los mismos 30,5 29,0 10,0 44,4 Más pacientes 40,1 64,5*2 30,0 11,1 Variación del uso de EPIs entre los últimos 9 meses y los primeros 9 de pandemia Ahora usa menos 63,6 80,6*1 20,0*2 44,4 <0,00001 Usa los mismos 34,2 19,4 50,0 55,6 Ahora usa más 2,1 0,0 30,0*5 0,0 Paciente de emergencia (implantológico o implantoprotésico) en los primeros 9 meses de pandemia Sí 61,0 58,1 40,0 22,2 cuasi No 39,0 41,9 60,0 77,8 Cirugía implantológica durante los primeros 9 meses de pandemia Sí 80,2*1 77,4 70,0 22,2*4 <0,001 No 19,8*1 22,6 30,0 77,8*4 Sí 96,8 100,0 80,0*1 77,8*2 <0,01
RESULTADOS 69 Cirugía implantológica durante los últimos 9 meses No 3,2 0,0 20,0*1 22,2*2 Medidas adicionales para la prevención de aerosoles al comenzar la pandemia Sí y se siguen usando 51,9 38,7 70,0 22,2 <0,001 Sí pero ya no se usan 23,0*2 58,1*4 20,0 33,3 No 25,1*1 3,2*2 10,0 44,4 Tx no esenciales implantologicos los primeros 9 meses de pandemia Sí 78,1 87,1 30,0*3 33,3*2 <0,0001 No 21,9 12,9 70,0*3 66,7*2 3.8. Lugar de trabajo En relación con el lugar de trabajo se observaron diferencias significativas ya que un 77,1% de profesionales del ámbito rural no conocían a nadie que sufriera el COVID-19 (n= 27; p<0,001), frente al 44,1% que sí del ámbito urbano (n= 89; p<0,001). La misma tendencia se observó respecto a la afectación de algún familiar (n= 2; 5,7%; p<0,01; y n= 51; 25,2%; p<0,01, respectivamente) (Tabla 20). Tabla 20. Variables de carácter general relativas a la persona encuestada, según el lugar de trabajo (N., frecuencia; %., porcentaje; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías Rural Urbano Sign. N % N % Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 de manera grave Un familiar cercano 2 5,7*2 51 25,2*2 <0,01 Yo mismo/a 0 0,0 7 3,5 Compañeros/as de trabajo y/o amigos/as 6 17,1 55 27,2 Nadie cercano y/o conocido 27 77,1*3 89 44,1*3 Otra diferencia es que en el ámbito rural se implementaron menos medidas adicionales de prevención antes de una cita (n= 2; 80,0%; p<0,05) en contraposición al ámbito urbano (n= 81; 40,1%; p<0,05) (Tabla 21). Tabla 21. Variables específicas objeto de estudio, según el lugar de trabajo (N., frecuencia; %., porcentaje; PCR., reacción en cadena de la polimerasa; Tx., tratamiento; *1: p<0,05; *2: p<0,01; *3: p<0,001, *4: p<0,0001; *5: p<0,00001). Variable Categorías Rural Urbano Sign. N % N % Respuesta inicial ante la pandemia por COVID-19 Cierre total 11 31,4 71 35,1 Solo Tx de emergencia 23 65,7 121 59,9
RESULTADOS 76 Cirugía implantológica durante los últimos 9 meses No 1,7 9,8*1 2,6 Medidas adicionales para la prevención de aerosoles al comenzar la pandemia Sí y se siguen usando 55,0 52,5 45,7 Sí pero ya no se usan 23,3 29,5 29,3 No 21,7 18,0 25,0 Tratamientos no esenciales implantológicos los primeros 9 meses de pandemia Sí 80,0 68,9 76,7 No 20,0 31,1 23,3
DISCUSIÓN 77 DISCUSIÓN
DISCUSIÓN 78 La profesión dental no ha dispuesto de medidas universales sobre cómo actuar frente al virus, a pesar de ser uno de los colectivos sanitarios más expuestos 75–77. En España, especialmente durante el pico de la pandemia, muchos pacientes no pudieron recibir sus tratamientos programados ya que la actividad estaba limitada a tratamientos de emergencia por mandato del gobierno 78. Posteriormente, fueron diversas las investigaciones que indagaron sobre cómo afectó la pandemia de COVID-19 al ámbito dental, siendo estas muy heterogéneas entre sí. La originalidad de nuestra investigación reside en que se trata de la primera dirigida a analizar a profesionales con dedicación a la Implantología Oral en España. A continuación, se analizan los resultados obtenidos en la presente investigación doctoral y se comparan con aquellos publicados en encuestas similares. Es importante puntualizar que el hecho de que exista una diferencia estadísticamente significativa entre grupos comparados no denota que la variación entre los grupos sea grande o importante, sino que dicha disparidad no ha sucedido por casualidad, por lo que, el criterio de si un hallazgo estadísticamente significativo también lo es a nivel clínico, queda a criterio del lector 79. 1. CARACTERISTICAS DE LOS PROFESIONALES ENCUESTADOS 1.1. Características demográficas: El número de hombres encuestados fue un 39,2% más elevado que el de mujeres (69,6% y 30,4%, respectivamente). El acceso de la mujer a la universidad española se reguló en 1910. Desde este momento su presencia ha ido aumentando gradualmente. En este sentido, en los estudios de Medicina, la presencia femenina pasó de ser del 5,5% en el curso 1940/41 al 20,2% en el curso 1969/70 80. En el último cuarto del siglo XX, coincidiendo con el período democrático, se produce un cambio sustancial de la mujer en el ámbito universitario 81. Datos publicados por el Ministerio de Educación 82 muestran que, durante el curso 2008/09, el porcentaje de mujeres matriculadas en las universidades de nuestro país fue del 54,4% frente a un 45,6% de hombres. En el curso 2017/18 y, para el nivel educativo de Grado, la tasa de mujeres matriculadas fue de 52,3% frente a un 33,8% de hombres. En el curso 2019/20 la representación de mujeres en la rama de Ciencias de la Salud fue del 70,8% 83. Estos datos están en consonancia con los obtenidos en este estudio al cruzar el sexo con la edad, observando un claro predominio femenino en edades < 40 años, equiparándose con el sexo masculino en la categoría de edad de 41 a 50 años, y aumentando de manera notable la representación masculina a partir de los 51 años.
DISCUSIÓN 79 La menor proporción de mujeres se explica por una menor preferencia de este colectivo hacia las especialidades quirúrgicas (entre las que se incluye la Implantología Oral 84) seguramente porque, en general, los hombres valoran más la retribución económica y las habilidades de destreza manual a la hora de elegir su “especialización”, mientras que la motivación de las mujeres se centra en la retribución personal 85,86, siendo más atractivas otras especialidades como la Ortodoncia y/o la Odontopediatría. 1.2. Exclusividad en la práctica clínica, experiencia en tratamientos de implantes dentales (IDs) y número medio colocados al año: Estos factores se analizan de forma conjunta debido a que se encuentran muy relacionados entre sí. Los profesionales que ejercen su práctica clínica en exclusiva realizando estos tratamientos es muy bajo (16%), lo que quiere decir que un 84%, además de procedimientos implantológicos también realiza otro tipo de tratamientos. Este es un dato positivo ya que ofrece al clínico una visión global de las necesidades restauradoras y preventivas del paciente. Se observó una relación directamente proporcional con el número de IDs insertados al año de modo que, a más IDs insertados al año, mayor probabilidad de que dicho profesional ejerza en exclusiva la práctica de la Implantología Oral. Por otro lado, la experiencia (en años) colocando IDs se reparte de un modo muy homogéneo entre todas las franjas de edad, relacionándose de forma directamente proporcional con la edad, de modo que, a más edad, más años de experiencia en estos tratamientos. Respecto al número de IDs colocados al año, casi la mitad de los encuestados (46,4%) colocan más de 100 IDs y, además, estos presentan una mayor experiencia y formación. Asimismo, se ha comprobado que, quienes colocan más IDs al año es más probable que tengan una práctica en exclusiva. 1.3. Nivel de formación universitaria: Casi dos tercios de los encuestados disponía de un título de Máster relacionado con la Implantología Oral o estaba estudiándolo (60,8%). Teniendo en cuenta que esta encuesta fue realizada a través de la Sociedad Española de Implantes, es razonable suponer que se trata de un colectivo que desarrolla su práctica clínica basada en la inserción de IDs y, del mismo modo, una formación amplia en este campo.
DISCUSIÓN 80 Por otro lado, conforme se incrementa la edad de los encuestados aumenta la probabilidad de haber realizado un curso de capacitación o un postgrado relacionado con la Implantología Oral. De esta forma, mayores de 51 años se forman frecuentemente con este tipo de formación que difiere a la de los másteres seguramente debido a que (1) el auge de los másteres es relativamente reciente, (2) existe una relación directa entre una mayor edad y disponer de clínica dental propia, por lo que estos tienden a ser más prácticos a la hora de formarse, es decir, no precisan de la realización de un máster para tener más facilidad para encontrar trabajo, y (3) habitualmente los másteres suelen ocupar un mayor tiempo por lo que, como se ha demostrado, suelen cursarlo en mayor medida jóvenes con menos responsabilidades vitales y/o con un mayor apoyo económico de sus familias. 1.4. Práctica diaria: Casi la totalidad de los encuestados realiza su práctica diaria en el ámbito privado (78,9%), siendo una minoría los que realizan su actividad profesional en el ámbito hospitalario (13,1%). Esto puede ser debido a que el tratamiento implantológico no está cubierto por la sanidad pública, salvo en casos muy circunscritos de tumoraciones orales o grandes traumatismos faciales, entre otros 87, por lo que casi en exclusiva se realizan en clínicas dentales privadas. 1.5. Alguien cercano a usted sufrió las consecuencias del COVID-19 de manera grave: Llama la atención que casi la mitad de los encuestados no conocen a nadie cercano que haya padecido la enfermedad (48,9%), siendo una minoría los que la han padecido ellos mismos (3,0%). Este último dato, podría explicarse por las estrictas medidas de prevención llevadas a cabo durante los tratamientos dentales realizados durante la pandemia, así como en medidas de higiene a nivel personal fuera del centro de trabajo 88. En este sentido, el Consejo General de Dentistas de España cifró los contagios de los profesionales odontológicos en España entre el 1,3 al 3,9%, siendo uno de los grupos con menos contagios, probándose con ello la efectividad de los protocolos y medidas que los profesionales y centros de trabajo fueron implementando durante el transcurso de la pandemia, así como la formación específica sobre el COVID-19 que llevaron a cabo los odontólogos 89. Asimismo, otro estudio llevado a cabo por Muiño et al.90 detalla el alto porcentaje de profesionales no afectados por el COVID-19 (90,8%). 2. PREOCUPACIÓN POR EL COVID-19 Y SUS CONSECUENCIAS LABORALES 2.1. Respuesta inicial a la pandemia COVID-19:
DISCUSIÓN 81 Un tercio de los encuestados (34,6%) llevó a cabo el cierre total de su actividad, mientras que algo más de la mitad de los encuestados (60,8%) realizaron únicamente tratamientos de urgencia en las clínicas dentales. Esto fue debido al Estado de Alarma y al gran desconocimiento e incertidumbre que se generó tras el inicio de la pandemia, al miedo a contagiarse de una enfermedad nueva y desconocida y, probablemente, al desabastecimiento de material sanitario, como EPI’s y mascarillas 91. Tan solo una minoría (4,6%) siguió realizando su actividad con normalidad a pesar de la situación. Otros estudios 90’89’92’93 mostraron también una disminución de la actividad de los encuestados tras el estallido de la pandemia, mediante el cese de su actividad o mediante la atención únicamente de urgencias. Zaheer et al.94 destacan una diferencia entre odontólogos generales y especialistas, siendo estos últimos (39,4%) los que realizaron, en mayor proporción una suspensión parcial de la actividad (26,9%), frente a los primeros (26,9%). Respecto a la recuperación de la actividad tras el inicio de la pandemia, más de la mitad de los encuestados (61,8%) la recuperaron totalmente, mientras que una minoría (1,2%) aún la mantenían suspendida. El resto de los autores no indagaron sobre la recuperación de la actividad. 2.2. Preocupación por el contagio durante su práctica clínica: El grueso de la atención de las urgencias implantológicas la soportaron los profesionales de 41 a 50 años, lo que se relacionó con que este mismo intervalo de edad tuviera una significativa mayor preocupación por contagiar a sus familiares (73,9%; p<0,05). No obstante, en general, la preocupación por contraer la enfermedad fue baja, ya que le preocupaba a la mitad de los encuestados (50,6%), datos similares a los publicados por otras encuestas realizadas en Australia (58,7%) 95 o en Italia (50,5%) 96. Asimismo, se ha observado que dicha preocupación es inversamente proporcional a la edad (p<0,001), como también sucedió en otro estudio realizado en Texas (EE. UU.), en la que la edad de corte fueron los 55 años (Odds Ratio [OR]= 1,55; p=0,043) 97. Estos datos probablemente fueron motivados por la alta incidencia y mortalidad por COVID-19 en personas de edad avanzada (con condicionantes médicos preexistentes), con una edad media entre los 51 98 a los 78 99 años. Esto generó una mayor preocupación en los dentistas > 60 años. Por otro lado, una mayor proporción de pacientes jóvenes no conocían a nadie cercano que sufriera la enfermedad de forma severa, sobre todo en el intervalo de 31 a 40 años (60,3%; p<0,05), lo que pudo hacer que relativizaran el riesgo a ser contagiados y fueran una vía de transmisión de la enfermedad a su entorno.
DISCUSIÓN 82 2.3. Tratamientos durante la pandemia: Uno de los grandes problemas durante la pandemia fue la selección de las urgencias dentales para su atención presencial. En este sentido, según la American Dental Association (ADA) 65, los procedimientos urgentes relacionados con la Implantología Oral incluían: (1) el sangrado no controlado, (2) retirada de puntos de sutura, y/o (3) ajuste de prótesis cuando esta impidiera la función masticatoria. Además, la American Association of Implant Dentistry (AAIP) 73 publicó un libro blanco con recomendaciones sobre los tratamientos implantológicos durante la pandemia de COVID-19. Estas incluían la pérdida o fractura de la restauración protésica, la infección de los tejidos periimplantarios y la movilidad del ID. El motivo es que estos escenarios pueden llevar a la pérdida del ID, lo que acarrea costes funcionales, económicos y emocionales. En el presente estudio, el 60,8% de los profesionales encuestados refiere haber atendido únicamente urgencias implantológicas, datos bastante más elevados que los descritos por una encuesta internacional, con una representación de 2.318 dentistas españoles, de los cuales, tan sólo el 39,5% refiere haberlos realizado 100. En otros países estos datos fueron menores 101. Un dato curioso es que el 14,2% de los dentistas australianos que sólo atendieron urgencias evitaron contárselo a otras personas por miedo a recibir reacciones negativas, y el 10% consideró que sus familiares o amigos evitaron el contacto con ellos 95. Como cabe esperar, cuantos más tratamientos se realicen, mayor es el riesgo de complicaciones. De esta manera, el 65,5% de los profesionales que colocan más de 100 IDs/año tuvieron complicaciones en los 9 primeros meses (p<0.05) frente al 33.3% de los que colocan hasta 50 IDs/año (p<0,00001). Estas cifras también están asociadas a que el 88,2% (p<0,001) de los profesionales que colocan más de 100 IDs/año realizaron estas cirugías también durante el periodo inicial de la pandemia, lo cual iba en contra de las recomendaciones dadas en ese momento. Más aún, el 75,5% de todos los profesionales encuestados afirmaron haber realizado tratamientos no esenciales. 2.4. Medidas de prevención implementadas: Uno de los aspectos más importantes durante la pandemia y la vuelta a la actividad fueron las medidas de prevención implementadas en los centros de trabajo. Destacamos que un pequeño porcentaje de profesionales (14,2%), reconoce o considera que su centro de trabajo tomó acciones adecuadas para prevenir la exposición al COVID-19. Estos datos están en consonancia con los descritos en Brasil. Por su parte, Moraes et al.93 declaran que un porcentaje mayor de dentistas en Latinoamérica consideraron apropiadas las medidas implementadas en
DISCUSIÓN 83 sus centros de trabajo (24,3%), mientras que en Brasil, el porcentaje de dentistas insatisfechos fue el más elevado (68,4%) 102. Las medidas de prevención más populares llevadas a cabo fueron la información a los pacientes de forma previa a la cita odontológica, la realización de un cuestionario de riesgo de exposición reciente (49,2%) y la toma de la temperatura corporal (68,7%). En cambio, la realización de test PCR o de antígenos en los últimos 3–7 días apenas fue realizado por el 1,62% y el 2,84% de los encuestados, respectivamente. Otro estudio realizado en España arrojó cifras similares, ya que el 81,2% realizaban un cribado previo mediante un cuestionario de riesgo de exposición reciente, y el 48,2% tomaban la temperatura corporal del paciente al llegar a su cita, sin aportarnos datos sobre la solicitud de tests específicos 89. El resto de los autores no aportan datos específicos sobre las medidas preventivas ya que sus estudios se centran más en el material empleado como barrera para prevenir el contagio, independientemente si el paciente se encontraba infectado o no. Esto seguramente sea debido a la dificultad, en muchos casos, de no poder identificar adecuadamente los síntomas COVID-19, además del periodo asintomático que presenta, que aún sin manifestarse, puede contagiarse. Moraes et al.93 en su estudio a una muestra lationamericana, muestra que el 41,6% de sus encuestados solo usaba mascarillas FFP2 como material de protección. Por su parte, en Nepal 92, el 60% de los profesionales y en Brasil 102 el 73,9% no disponían de material de prevención adecuado. La pandemia ha sido un periodo difícil a nivel sanitario y emocional, como indican algunas encuestas que cifran en más del 80% el porcentaje de profesionales que psicológicamente se han visto afectados. Más concretamente, un 67,6% de cirujanos maxilofaciales han mostrado trastornos psicológicos y un 78,2% de dentistas generales. Asimismo, aumentó de manera directamente proporcional conforme se incrementaba el conocimiento acerca del COVID-19 103. Estas alteraciones emocionales también se debieron a la incertidumbre acerca de las consecuencias para su futuro profesional, y sobre el fin de la situación de emergencia 96. Otras consecuencias graves fueron las de carácter económico 104. Una encuesta llevada a cabo en Europa reflejó que, antes de la pandemia, la mayoría de los dentistas atendía de 6 a 15 pacientes al día, mientras que, durante el periodo crítico de la misma, este número era de 0 a 5 pacientes a la semana. Asimismo, tres de cada 4 dentistas en Italia han confesado que el periodo pandémico les ha afectado de un modo extremadamente negativo 96. Por suerte, el 71,7% de las clínicas dentales no despidieron a trabajadores. Un peso importante
DISCUSIÓN 84 en este hecho lo desempeñaron los Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs), una medida de flexibilización laboral que habilita a la empresa a reducir o suspender los contratos de trabajo de sus empleados. A 31 de diciembre de 2020, esta medida afectó a 755.613 trabajadores en España 105. En Italia, donde también se desarrollaron medidas económicas para aplacar el impacto de la crisis sanitaria, repercutió en que el 45% de los dentistas atendieran solo emergencias, mientras que el 55% fueron ayudados por un solo asistente 96. En España, teniendo en cuenta que el 90% de los dentistas tienen un régimen laboral por cuenta propia 106, estas cifras podrían haber sido mayores. El perfil de profesional que antes ha recuperado su práctica clínica es la de aquel que estudió un Máster relacionado con Implantología Oral, es decir, de Implantología Oral per se, de Cirugía Bucal, Periodoncia y/o combinaciones (72%; p<0,01), quizás debido a que el 83,3% realizaron cirugías de IDs durante el periodo inicial de la pandemia (p<0,05). La realización de dichos tratamientos no esenciales también se asoció al ejercicio en el ámbito privado de manera exclusiva (80,2%; p<0,01), posiblemente con el fin de paliar las consecuencias económicas. Por otro lado, los profesionales que no conocían a nadie cercano que sufriera consecuencias médicas graves derivadas del COVID-19 fueron los que experimentaron un mayor incremento de pacientes tras dejar atrás el pico de la pandemia (49,1%; p<0,05), seguramente a causa de que normalizaron antes esta situación. Esto puede extraerse entre otros datos, de que el 71,6% de estos profesionales usaron un significativo menor número de equipos de protección individual (EPIs) a partir de los 9 meses de pandemia en comparación con el inicio de la misma (p<0,01). En cambio, los profesionales que continúan teniendo menos pacientes son aquellos que no tienen una formación de postgrado específica, lo que sugiere que, aquellos menos preparados se podrían haber visto abocados al cierre de sus clínicas dentales o a la pérdida de sus trabajos. El mayor porcentaje de este grupo lo representan los mayores de 60 años (7,1%; p>0,05), aunque esto no se tradujo en una mayor cantidad de jubilaciones (n= 1; 0,4%). Teniendo en cuenta que los profesionales dentales (dentistas, higienistas y auxiliares dentales) fueron considerados como la categoría de mayor riesgo de exposición al SARS-CoV- 2 de acuerdo con la Agencia Americana de Administración de Salud y Seguridad Ocupacional 77, tan sólo un 3% de los dentistas padeció las consecuencias del COVID-19 de manera grave, datos acordes con los expuestos por la COVIDental Collaboration Group 100, en los que la tasa de positividad de los dentistas españoles fue del 3,2%, frente al 4,1% cifrado en la población general española. Datos de estudios similares llevados a cabo en Europa y EE. UU. han mostrado igualmente unas tasas de prevalencia y positividad bajas entre profesionales
DISCUSIÓN 85 dentales, lo que sugiere que las recomendaciones actuales de control de la transmisión de COVID-19 podrían ser las adecuadas 96,107–109. En esta misma línea, desde la aparición del VIH/SIDA y el aumento por la preocupación por la hepatitis B y C en los años ´90, la profesión dental adoptó medidas estrictas de control de las infecciones, por tanto, los dentistas tienen una “cultura” de control de la infección muy arraigada 110. De esta manera, al igual que se atiende a cualquier paciente como si presentara una enfermedad infecciosa, actualmente se atienden como si fueran COVID-19 positivos. Se recomendó la implementación de medidas efectivas de control de infecciones para prevenir la infección nosocomial por coronavirus 111. En este sentido, la regresión logística multinominal ordinal mostró que solo el uso de mascarillas N95/FFP2 redujo significativamente la probabilidad de manifestar signos/síntomas de COVID-19 112. A este respecto, se ha especulado que los profesionales dentales que utilizan mascarillas N95 en el trabajo son más propensos a usarlas también en su vida cotidiana, reduciendo el riesgo de transmisión comunitaria. Estas menores tasas de transmisión en el personal dental se han asociado directamente con el Ingreso Nacional Bruto per cápita (INB), observándose menores tasas en países con INB elevadas. En este sentido, en 8 de los países analizados por una encuesta realizada a nivel mundial (Pakistán, Rusia, Arabia Saudí, Túnez, Países Bajos, Lituania, Malasia y China), la tasa de autoinforme de COVID-19 de los profesionales dentales fue más alta que la de la población general 100. Al principio de la pandemia existieron muchas dificultades para encontrar EPIs, incluso los tiempos de entrega se alargaron sobremanera 96, no obstante, más del 90% de los dentistas considera que en su lugar de trabajo se adoptaron medidas adecuadas para prevenir el riesgo de exposición y contagio al COVID-19, suerte que no tuvieron en otros países como Turquía, donde tan sólo el 12,36% de los dentistas tuvieron acceso a mascarillas N95 y otros medios de protección 103. Ahora se confirma que el COVID-19 se transmite a través del contacto humano y en forma de gotitas (concretamente, gotitas de Flügge), pero no se ha descartado la transmisión por el aire 72,113. El uso de dique de goma y eyectores potentes de saliva minimizan la generación de aerosoles durante los tratamientos dentales. Otras herramientas, como pantallas faciales y/o gafas de protección también son de gran ayuda, evitando las salpicaduras de sangre, saliva y agua 114. En el presente estudio, un porcentaje muy alto de los dentistas emplearon este tipo de medidas 77,6%, sin embargo, el 27,8% dejaron de utilizarlas a partir de los 9 meses.
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