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Corrupción y escándalo político: el papel de ABC en las elecciones autonómicas gallegas de 2009

Presas Mata, Javier; Román Portas, Mercedes

Abstract

La importancia de la imagen en el desarrollo de las sociedades modernas ha determinado el enfoque dado por los medios a la hora de desplegar las diferentes coberturas informativas. Más, si cabe, en el caso de las campañas electorales, donde la reputación del candidato adquiere dimensiones considerables. Este estudio atenderá de modo concreto al concepto de news icon sugerido por Bennet. Por tanto no nos referimos a la imagen fotográfica, sino a las imágenes mentales consecuencia de informaciones repetidas que perduran en la mente del lector. Así, a través de un análisis tanto cualitativo como cuantitativo, se estudiará la presencia de la noticia icono en la campaña electoral gallega, especialmente en el diario ABC como protagonista de estas informaciones, aunque también nos referiremos a otros periódicos de referencia. El estudio pretende dar respuesta al poder que puede llegar a alcanzar los medios de comunicación durante la cobertura informativa de una campaña electoral, destacando la fuerza que adquieren determinadas imágenes en contraposición a la labor informativa clásica. El análisis permitirá demostrar que el poder de los escándalos destapados por ABC durante la campaña electoral radica en el marco interpretativo en el que se asientan, y no tanto en el poder del periodismo de investigación. Dicho de otro modo, la fuerza de los medios se deriva, en gran medida, del contexto en el que se producen las noticias, y no tanto de los distintos grados de gravedad que puedan ostentar las mismas.

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7/1/2013 Corrupción y escándalo político: el papel de ABC en las elecciones autonómicas gallegas de 2009 institucional.us.es/ambitos/ Javier Presas Mata Universidad de Vigo [email protected] Mercedes Román Portas Universidad de Vigo [email protected] Resumen La importancia de la imagen en el desarrollo de las sociedades modernas ha determinado el enfoque dado por los medios a la hora de desplegar las diferentes coberturas informativas. Más, si cabe, en el caso de las campañas electorales, donde la reputación del candidato adquiere dimensiones considerables. Este estudio atenderá de modo concreto al concepto de news icon sugerido por Bennet. Por tanto no nos referimos a la imagen fotográfica, sino a las imágenes mentales consecuencia de informaciones repetidas que perduran en la mente del lector. Así, a través de un análisis tanto cualitativo como cuantitativo, se estudiará la presencia de la noticia icono en la campaña electoral gallega, especialmente en el diario ABC como protagonista de estas informaciones, aunque también nos referiremos a otros periódicos de referencia. El estudio pretende dar respuesta al poder que puede llegar a alcanzar los medios de comunicación durante la cobertura informativa de una campaña electoral, destacando la fuerza que adquieren determinadas imágenes en contraposición a la labor informativa clásica. El análisis permitirá demostrar que el poder de los escándalos destapados por ABC durante la campaña electoral radica en el marco interpretativo en el que se asientan, y no tanto en el poder del periodismo de investigación. Dicho de otro modo, la fuerza de los medios se deriva, en gran medida, del contexto en el que se producen las noticias, y no tanto de los distintos grados de gravedad que puedan ostentar las mismas. Palabras clave Comunicación política, escándalo político, periodismo político, campañas electorales, papel de los medios Abstract The importance of image in the development of modern societies has formed the approach taken by the media when deploying the various news coverage. This statement becomes even clearer, if possible, in the case of political campaigns where the candidate’s reputation grows far more significant. This communication will focus concretely on the concept of “news icon” suggested by Bennet. Thus, through a content analysis, both qualitative and quantitative, will the presence of the news icon in the Galician campaign, especially in the ABC newspaper, be studied. The study will give response to the power that the media can reach in the coverage of an election, highlighting the strength that certain images gain in contrast to the work of classical information. The analysis will show that the strength of the scandals uncovered by ABC during the campaign lies in the interpretive framework in which they settle, and not so much on the power of investigative journalism. In other words, the power of media is derived mostly from the context in which news occur rather than the depth of importance they show. Keywords Political communication, political scandals, political journalism, electoral campaigns, media role 1/24 1. INTRODUCCIÓN La relación entre política y medios de comunicación es un tema recurrente en el conjunto de la investigación científica, configurándose como un área de conocimiento propia que ha dado en llamarse comunicación política. Esta expresión (Canel, M. J., 2005: 15) designa un campo de reciente y creciente desarrollo en el entorno académico científico en el que quedan numerosos factores por aclarar debido al rápido desarrollo de los medios de comunicación. A pesar de que en la actualidad ya está consolidado el paradigma de comunicación 2.0, queremos destacar la importancia que continúan teniendo los medios tradicionales y su estudio. Por el momento su influencia es más profunda y duradera aunque compite con otros medios en una creciente sociedad de la información. Consideramos la política como la actividad por la que se adoptan y aplican las decisiones en y para la comunidad. Y la comunicación incide sustancialmente en esa actividad de adopción y aplicación de decisiones. Como explica Castells (1998: 343-345), la política, en las sociedades modernas, pasa a jugarse en la arena de los medios, significando esto no que los medios ostenten un poder decisivo sobre la toma de decisiones, sino que son el único lugar posible en el que desarrollar los diferentes programas. Se establece una relación decisiva entre la comunicación y la política. Es el campo de estudio que comprende la actividad de determinadas personas e instituciones (políticos, comunicadores, periodistas y ciudadanos) en la que se produce un intercambio de información, ideas y actitudes en torno a los asuntos públicos. Siendo esto así, parece evidente que uno de los momentos culminantes de dicha Comunicación Política son las campañas electorales. Bajo este marco, el presente estudio analizará el papel desempeñado por el diario ABC en los comicios celebrados en Galicia en el año 2009, tratando de demostrar su posible influencia no desde una concepción resultadista sino desde sus posibilidades de crear percepciones colectivas. 2. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA El presente trabajo se dividirá en dos partes. La primera de ellas, general, profundizará, de inicio, en el concepto de comunicación política y su relación con las campañas electorales. En este contexto, se estudiará la cultura política, tratando de establecer las bases que delimitan la percepción del escándalo en las sociedades modernas. Para ello, se atenderá al desarrollo de los medios de comunicación, que permiten referirse a un escándalo como mediático, y que condicionan el ejercicio de la política encuadrándola en el contexto de los medios. Esta delimitación confiere una especial importancia a términos como los de visibilidad y reputación, al tiempo que incrementa tanto las ventajas como los riesgos de una acción política que se encuadra, mayoritariamente, en la arena mediática. Sobre esta base, se hará un recorrido histórico a través de distintos textos académicos que permiten introducir y comprender el concepto desarrollado por Bennet de news icon. Como se verá, la noción aparece ligada a otra serie de factores decisivos como el encuadre o frame, o el poder simbólico. Este acercamiento conceptual dará paso a una segunda parte del trabajo, de carácter práctico, en la que, a través de un análisis de contenido cuantitativo y otro cualitativo, se estudiará la presencia de la noticia icono en la campaña electoral gallega –del 13 al 18 de febrero-, especialmente en el diario ABC. El análisis persigue demostrar que la capacidad de influencia de los medios durante una campaña no reside tanto en el empleo de las fórmulas clásicas del periodismo de investigación, y su supuesta posibilidad de mover el voto, sino, más bien, en el poder de los medios para crear imágenes de gran contenido simbólico, capaces de permanecer en la memoria reproduciéndose con posterioridad en diferentes épocas y lugares. Para complementar esta parte práctica, se procederá al estudio de las noticias de El País durante esos quinces días. La elección del diario del Grupo Prisa se debe, fundamentalmente, a dos factores: de un lado, su tradicional oposición ideológica al diario ABC; de otro, el hecho de ser, junto con su competidor, el único diario capitalino que cuenta, también, con edición gallega, factor que favorece el análisis final de los datos situándolos 2/24 en un contexto más global. 3. LA CULTURA POLÍTICA 3.1. Una delimitación conceptual Analizaremos, en un primer momento, el concepto de cultura política, un término que parece surgir, hoy en día, ligado al de democracia, y sobre el que han escrito multitud de académicos durante las últimas décadas. Podemos considerar, como punto de partida (Almond y Bingham Powell, 1966: 50) que la cultura política se configura como el patrón de las actitudes individuales y de las orientaciones hacia los políticos entre los miembros de un mismo sistema. O lo que el propio Almond y Verba (1989: 32) definen como “la conexión entre la micropolítica y la macropolítica”. Esta aproximación de Almond y Verba focaliza el interés en la importancia del estudio de las actitudes políticas y de los valores para entender los diferentes sistemas políticos y sus instituciones. Sin embargo Welch (1993: 71) se pregunta sobre las posibilidades de entender la cultura política como un factor separable de la propia historia de un país. O, en palabras de Taylor (1971: 34): ¿Cómo podemos estar seguros de que no estamos simplemente interpretando otras sociedades con las categorías de las nuestras? Geertz (1973: 5) responde considerando la cultura no como un sistema de actitudes, valores y conocimientos, sino como un tejido de significado que nosotros mismos hemos ido elaborando. De este modo, la cultura política se asentaría sobre unos criterios de verosimilitud más que en estándares empíricos demostrables. El objetivo es establecer el significado que determinadas acciones sociales tienen para sus actores y enunciar lo que ese conocimiento muestra sobre la sociedad a la que se refiere. Y dando un paso más, resulta sencillo introducir entre esos actores a políticos y periodistas, (Canel, M. J., Sanders, K., 2006: 4-5), por lo que los investigadores deberán tener un profundo conocimiento del universo en el que habitan, estando inmersos en la cultura, entendiendo el lenguaje, y conociendo la historia del ambiente que estudian. 3.2. La cultura política y el escándalo La importancia del escándalo en el conjunto de la cultura política vendría determinada por lo que Canel y Sanders (2006: 5) definen como un punto de entrada útil en la exploración de las diferencias y similitudes culturales. Es decir, a través de la cobertura informativa de un escándalo pueden determinarse las formas de actuar de una sociedad. O, en palabras de Gunther y Mughan (2000: 402), la naturaleza del impacto político en los medios estará fuertemente condicionada por la interacción de un número de macro y micro variables, y esta interacción puede tener distintas formas en distintos países. Sí que parece lógico establecer un determinado vínculo entre cultura política y nación, y escándalo, aún sin profundizar en la naturaleza y dimensión de la misma. Y también parece obvio, como se verá más adelante, que dicha relación viene marcada por una serie de factores que influyen en la vinculación entre políticos, medios y sociedad. Concretamente, en la campaña electoral gallega de 2009, la grave crisis económica que encuadró toda la producción informativa del diario ABC. 4. EL ESCÁNDALO POLÍTICO. Diferencias entre escándalo y corrupción Trataremos de esclarecer el concepto de escándalo político, reconociendo, en un primer momento, la difícil distinción entre éste y la corrupción política. Unos autores consideran estos conceptos plenamente incompatibles, y otros aprecian una frontera muy difusa entre los dos. Nieto (1997: 56-57) afirma la imposibilidad de sinonimia entre el escándalo y la corrupción al señalar que ambos “son fenómenos muy distintos que sólo ocasionalmente se emparejan”. La corrupción únicamente se equipara con el escándalo cuando provoca una determinada curiosidad o irritación social en gracia a su gravedad cuantitativa o cualitativa. Es decir, el escándalo sería más un fenómeno social, y como tal, “no surge espontáneamente sino que es provocado por burdas maniobras de manipulación”, resultando mucho más frecuente en épocas electorales. 3/24 Pudiendo tenerse en cuenta esta consideración, que convierte al escándalo en instrumento capaz de destruir políticamente a un personaje (Nieto, 1997: 58), la distinción más clara entre corrupción y escándalo, para gran parte de la doctrina (Garzón, 1997: 42; Laporta, 1997: 42; Álvarez, 1997: 42), reside en el sistema normativo. La corrupción política aparece inexorablemente unida a la transgresión de la ley, algo que no necesariamente ha de ser así con el escándalo. La alusión al cohecho y a la autoridad sitúa a la corrupción en el ámbito de lo público y, de lo político, descartando otro tipo de acciones corruptas que se dan en la vida privada. No obstante, esta distinción es rechazada por parte de la doctrina (Nieto, 1997; Rose-Ackerman, 2001), considerando la corrupción como un fenómeno tanto público como privado. Dicha distinción, sin embargo, carece de sentido al referirse directamente a la corrupción política, que se da (Laporta, 1997: 20) cuando “quienes detentan el poder o una responsabilidad estatal son inducidos, mediante recompensas monetarias o de otro tipo, a realizar acciones que favorecen a quien ofrece la recompensa y, en consecuencia, dañan al grupo e institución al que el funcionario pertenece o representa. Lo relevante es el hecho de que la ganancia privada es asegurada a expensas de lo público”. Sin embargo, existe un sentido más amplio de corrupción política que la relaciona no sólo con el incumplimiento de unas normas legales, sino también con la ética política. Así, Thompson (2001: 51) considera dos elementos clave dentro del concepto de corrupción: – El quebrantamiento de las normas, convenciones o leyes relacionadas con el fin de alcanzar objetivos de beneficio privado, pecuniario o personal. – Y la perversión o la socava de las normas de integridad vinculadas con la vida pública. No obstante, y al margen de estas clasificaciones, lo que realmente interesa de los dos elementos clave enunciados por Thompson es esa alusión a la integridad que funciona, como antónimo de la corrupción. En este sentido, podría decirse (Diego Bautista, 2009: 61) que la corrupción pasa a ser un fenómeno cultural que aleja los valores éticos y hábitos de educación de la conducta ciudadana, incorpora actitudes perversas en el actuar diario del individuo alterando los valores sociales y de convivencia humana, lo que a su vez origina que se altere la cultura de un país modificando sus miembros el comportamiento. Las actividades corruptas sólo podrán convertirse en foco de un escándalo si salen a la luz pública. Además, hace falta que aquellos a los que Thompson define como ‘no participantes’ tengan conocimiento de los actos corruptos. Asimismo, y al margen de las leyes incumplidas, el escándalo posee una fuerza moral vinculante. Y, por último, para que la corrupción se convierta en escándalo será necesaria la articulación de un ‘discurso infamante’. Podemos definir el escándalo político como “una reacción de indignación del público contra un agente político al que se adscribe una conducta que es percibida como un abuso de poder o como una deslealtad hacia las reglas que regulan el cargo que ejerce” (Malem, 1997: 84). En este sentido, el significado de esa conducta dependerá de cómo interpretan la acción los distintos sectores sociales, dándose un intento de estigmatizar ese acto. Se trata, en definitiva, del juicio de la audiencia acerca del significado del drama moral del escándalo (Sherman, 1989: 86). Cabe considerar la corrupción y el escándalo como términos que se entremezclan siendo posible buscar una expresión que recoja ambos conceptos. Canel y Sanders (2006: 33-35) encuentran esta agrupación en el ‘vicio público’ (public vice), que englobaría la corrupción, el escándalo y la voz inglesa sleaze. 5. EL ESCÁNDALO EN LOS MEDIOS 5.1. El papel de los medios en el desarrollo del escándalo: hacia una definición de escándalo mediático Señala Thompson (2001: 55) que los escándalos no son algo novedoso, propio de las sociedades modernas. La diferencia, hoy en día, es que el desarrollo de estas sociedades ha llevado implícito un ingente incremento tecnológico en el que se incluyen los medios de comunicación social, y que vincula, de modo permanente, los 4/24 escándalos a las formas de ‘comunicación mediata’. Este tipo de comunicación representa una de las tres opciones de interacción propuestas por Thompson (1997: 116 y ss.) tras el surgimiento y desarrollo de los medios: 1. Interacción cara a cara. Tiene lugar en un contexto de co-presencia, es decir, los participantes se encuentran uno frente al otro compartiendo un idéntico sistema espacio-temporal. 2. Interacción mediática. Se encuadran aquí las conversaciones telefónicas o las cartas escritas. Implica un modelo de comunicación a través de medios técnicos que permiten transmitir información hallándose los individuos en coordenadas espacio-temporales diferentes. 3. Casi-interacción mediática. Son las relaciones establecidas a través de los medios de comunicación, diferenciándose, fundamentalmente, de las anteriores en el hecho de que aquí el mensaje es producido para un número indeterminado de receptores (Volveremos sobre ella más adelante a la hora de analizar la influencia del poder simbólico). Esta vinculación entre forma de comunicación y desarrollo del escándalo es también defendida, de un modo similar, por Lull y Hinerman (1997: 1-33) ¿Por qué los medios de comunicación juegan un papel decisivo en la cobertura informativa del escándalo? Thompson (1997: 39) sugiere tres razones: 1. El escándalo vende, por lo que su seguimiento permitirá que los medios incrementen su audiencia durante el período de duración del mismo. 2. El segundo factor reside en la capacidad que tienen los medios de fijar contenido simbólico. Las técnicas empleadas por los medios les permiten fijar de forma duradera este contenido. 3. Por último, hay que considerar las nuevas formas de visibilidad que otorgan los medios, que suponen nuevas oportunidades y nuevos riesgos para los líderes políticos. Este tercer factor cobra una especial relevancia en las sociedades modernas, dado que dicha visibilidad se une, de forma inseparable, a otro concepto fundamental: el de reputación. 5.2. La importancia de la visibilidad La noción de visibilidad de un líder político se encuentra en estrecha relación con aquello que necesita para lograr el apoyo de sus seguidores. Y este apoyo se basa, principalmente, en la credibilidad. Ser un líder requiere conservar la reputación, para lo cual es importante ser conocido, escuchado y visto. Entra aquí en juego la visibilidad, que se ha configurado como uno de los atributos a los que más atención han prestado los académicos. Así, Neustadt (1960: 101-125) fue uno de los primeros en explorar el poder presidencial en términos de características personales, entendiendo éste como la capacidad que el presidente tiene de influir en sus iguales. Cobra especial interés la aproximación de Kernell (1986/1993) a la visibilidad del líder político al tratarse de uno de los primeros académicos en identificar las consecuencias negativas de la misma. El presidente es el único que puede ganar seguidores, y es ahí donde necesita establecer su popularidad. De esta forma, el presidente debe ceñirse a la acertada frase de Kernell: Going public. En este contexto, Blumenthal (1980: 7) alude a la ‘campaña permanente’ –“ideología política de nuestra era”- que combina la creación de la imagen con los cálculos estratégicos. En ella, los partidos se han debilitado en contraposición al poder adquirido por los medios. Y de este modo, el líder político se convierte en el líder de una estrategia basada en los medios de comunicación. Éstos son el único escenario posible para ganar o perder apoyos. (Castells, 1998; Kernell, 1997; Iyengar and Reeves, 1997). 5.3. La visibilidad mediática 5/24 De esta forma, la visibilidad pasa a ser mediática, y se convierte en un arma de doble filo (Thompson, 1998: 187): en la misma medida que los medios de comunicación han creado un espacio apropiado para la gestión de la visibilidad, permitiendo a los políticos aparecer ante sus electores de un modo que antes era inimaginable, en esa misma medida han creado e incrementado los riesgos. En este contexto, Thompson identifica cuatro ‘fuentes de fragilidad’: Indiscreciones y los arrebatos, el tiro por la culata, la filtración y el escándalo. La filtración resulta más restrictiva que el escándalo al tratarse de la revelación de información por parte de una persona que opta por sacar a la luz algo que debería quedar invisible. La revelación puede convertirse en un escándalo, pero sólo en la medida en que el secreto se haga visible a través de los media. 6. EL FRAME EN LAS NARRACIONES DE LOS MEDIOS 6.1. El encuadre: una aproximación La teoría del frame o del encuadre ha ido incrementando, paulatinamente, el interés de los académicos durante los últimos treinta años. Pese a ello, y como nos recuerda Sádaba (2001: 144), no existe un acuerdo sobre qué es el framing o cómo se hace operativo en los medios. Tal vez lo más sencillo sea establecer que, desde una visión meramente periodística, “el frame es el encuadre que los comunicadores adoptan al crear sus noticias” (Sádaba, 2004: 66). Goffman, sugiere que las “definiciones de una situación se construyen de acuerdo con principios organizativos que gobiernan los acontecimientos, al menos los sociales, y nuestra implicación en ellos. Frame es la palabra que uso para referirme a esos elementos” (1986: 10). Podemos establecer una conexión entre contenido manifiesto y contenido latente, como apunta Entman (1991: 7) al señalar que los frames son construidos “desde e insertos en las metáforas, conceptos, símbolos, palabras clave, e imágenes visuales enfatizadas en las noticias”, empleando imágenes y palabras que tienden a ser coherentes “con una serie de ideas asociadas que forman el modo de razonar acerca de un tema”. Sobre esta idea, la teoría del frame llega a los medios en las décadas de los setenta y de los ochenta, en una época en la que se están realizando diferentes estudios entre los que destaca el de la Agenda-Setting. Sin embargo, la auténtica novedad en este campo la introduce Gaye Tuchman. Tuchman (1978:1) recoge, de nuevo, el concepto de Goffman con su ya clásica metáfora de la noticia como una ventana a través de la cual se observan los acontecimientos. No obstante, la visión viene determinada por las particularidades del observador, que establece un marco concreto condicionando, así, la percepción de la realidad. 6.2. Dimensiones del frame Tras lo expuesto en el punto anterior, acudimos ahora a la definición de frame acercada por Canel y Sanders (2006: 59): “Contenido manifiesto (que incluye elementos simbólicos) que puede evocar contenido ausente y que, haciendo uso de resonancias culturales, ayudan a hacer más comprensible el mundo social a la vez que implican un juicio sobre el mismo”. Entman analiza los marcos en términos de importancia: es decir, con base en una mayor o menor presencia de determinadas palabras o imágenes visuales. Esto supone, como veremos, el pilar sobre el que se asienta un encuadre más específico –a través de las news icon y sobre el que girará nuestro análisis de contenido. Antes, veamos brevemente las cuatro dimensiones del frame –además de la importancia comentada anteriormentepropuestas por Entman, que ayudan a conferir un marco interpretativo más concreto a la parte práctica del presente estudio: 1. Identificación de personajes. Son muchos los personajes que intervienen en una noticia escandalosa. Sin embargo, su encuadre supone dividirlos, de una forma primaria, en buenos o malos, en víctimas o en villanos: los ‘otros’ y ‘sus malas acciones’ y ‘nosotros’ y ‘nuestras buenas acciones’ (Van Dijk, 1998: 33- 35). Esta delimitación se verá claramente al considerar, más adelante, el número de noticias positivas y 6/24 negativas, publicadas tanto por ABC como por El País, de los líderes del PSOE, del PP y del BNG durante la campaña. 2. Agency (agencia o acción). En palabras de Entman (1991: 11): “Agency answers the question of exactly who did it”. En los escándalos políticos la acción permite localizar la culpa o la responsabilidad de los hechos. 3. Categorizaciones. Una vez identificados los personajes y la acción, los periodistas escogen las palabras que consideran más adecuadas para introducirlos en la historia. 4. Generalizaciones. Esto se refiere a las conexiones que los periodistas buscan hacer con grandes temas –en el caso que nos ocupa, como veremos, la situación de crisis económica adquiere una especial relevancia-. Es decir, todos los encuadres anteriores pueden buscar establecer un vínculo mental entre el escándalo y otra situación más general, reforzando, así, la moralización del frame. 6.3. La delimitación de un encuadre específico Para complementar este apartado, debemos considerar los llamados encuadres genéricos y los encuadres específicos. Los primeros hacen referencia a distintos tópicos en diferentes contextos culturales, mientras que los segundos se centran en hechos concretos. De este modo, resulta interesante analizar estos encuadres para determinar la apuesta de ABC a la hora de abordar el tratamiento informativo de la campaña electoral. En este sentido, conviene recordar que para identificar los patrones de un estilo informativo resulta tan importante el propio contenido textual como los marcos contextuales que delimitan dicha información. Para clasificar las posibilidades del encuadre genérico, seguiremos a Semetko y Valkenburg (2000: 95-97), quienes establecen cinco tipos de frames: – De conflicto. Este marco realza los choques entre individuos, grupos o instituciones como medio para captar el interés de la audiencia. En este apartado, los propios autores ponen como ejemplo las noticias sobre campañas electorales presidenciales. – De interés humano. Se saca a relucir una cara humana o un ángulo emocional para presentar un evento, tema o problema. – De consecuencias económicas. Este frame presenta un evento, un tema o un problema con base en las consecuencias económicas que tendrá para un individuo, un grupo o una institución. – De moralidad. Sitúa el tema o problema en un contexto de prescripciones morales. Para Semetko y Valkenburg, el periodista con frecuencia hace referencia, indirectamente, a este encuadre debido a las normas de objetividad. – De responsabilidad. Presenta un tema o un problema de tal manera que atribuye la responsabilidad para su solución al gobierno o a individuos en particular. No obstante, y en el caso que nos ocupa, nos centraremos en el segundo apartado de los frames expuesto con anterioridad, los encuadres específicos. Éstos se extraen de un análisis detallado del tema en cuestión, delimitando, así, un enfoque concreto para el tema. En este contexto, interesa de modo muy especial el encuadre que Zamora y Marín Albadalejo (2010) denominan como de ‘personificación’. En dicho frame, un personaje encarna toda la historia o el escándalo, factor que, efectivamente, llama la atención en la cobertura informativa de ABC durante la campaña electoral de 2009. 7. UN MARCO ESPECÍFICO: LAS NEWS ICON 7.1. El poder simbólico a través de la noticia icono Recordando la definición de frame dada por Canel y Sanders (2006: 59), los marcos representan “contenido manifiesto (que incluye elementos simbólicos) que puede evocar contenido ausente y que, haciendo uso de resonancias culturales, ayudan a hacer más comprensible el mundo social a la vez que implican un juicio sobre el mismo”. 7/24 Cobra aquí especial importancia el concepto de news icon sugerido por Bennet y Lawrence (1995: 22) como poderosa imagen condensada, derivada de un hecho noticioso y que evoca temas culturales primarios. Una definición que surge en numerosos textos periodísticos hoy en día configurando las campañas como un espectáculo político donde prima la imagen y la fama, o sus negativos, por encima de otro tipo de valores. Hecho que adquiere especial relevancia si consideramos, siguiendo a Castells (1998: 341-345), que la política, en general, y las campañas, en particular, se desarrollan casi exclusivamente en el ámbito de los medios de comunicación gracias al espectacular desarrollo de los nuevos medios. La comunicación y la información política han quedados atrapados en el espacio de los mismos. “Fuera de su esfera sólo hay marginalidad política” (Castells, 1998; 344). De ahí el poder especial que pueden llegar a contener las imágenes simbólicas introducidas en la opinión pública, que llevan asociados conceptos más amplios y que, en muchos casos, permanecen en el tiempo más allá del motivo puntual por el que surgieron. 7.2. El poder simbólico en la base de la construcción del escándalo político Sobre la base de lo explicado anteriormente, y antes de analizar el tratamiento dado por ABC a los posibles escándalos políticos durante las elecciones gallegas de 2009, debemos considerar, para una correcta perspectiva, ese poder simbólico, definido, en un primer momento, por Bourdieu (2000: 65-73). Si bien el concepto de Bordieu presenta un enfoque claramente cultural, Thompson (1998: 30-36) acierta a encuadrarlo en la esfera de los medios. Así, distingue cuatro tipos de poder: económico, político, coercitivo y simbólico. Este último es determinante en la esfera política. Es el poder entendido como “capacidad para intervenir en el curso de los acontecimientos, influir en las acciones y creencias de otras personas y de hecho poder crear así, mediante la producción y transmisión de formas simbólicas, ciertos tipos de acontecimientos”. Sobre esta base, el escándalo cobra fuerza como “representación simbólica de los actos moralmente causantes de indignación” (Lull, J., Hinerman, S., 1997: 2). Unos actos que deben alcanzar, finalmente, a la opinión pública. 7.3. El riesgo de la mala fama Numerosos académicos (Arroyo, 1997; Jiménez Sánchez, 1997; Thompson, 1998; Canel, M. J., Sanders, K., 2006) coinciden al extraer, entre los rasgos comunes del escándalo político su representación simbólica y la repercusión social que tiene para el implicado como consecuencia del intercambio de acusaciones y reacciones que se produce. Un intercambio en el que juegan un papel fundamental los medios de comunicación, especialmente en lo que a la reputación se refiere. Los escándalos son luchas por la obtención del poder simbólico en las que están en juego la reputación y la confianza”. Bajo esta perspectiva, establece Thompson dos tipos de reputación: la reputación ligada a la habilidad y la reputación ligada al carácter, siendo esta última la que se ve especialmente afectada en el desarrollo de un escándalo político. Así, la pérdida de reputación implica la pérdida del capital simbólico sobre el que construye su legitimidad. De hecho, un político con mala fama está perdido toda vez que carece de la confianza de sus ciudadanos. Un político necesita del poder simbólico para persuadir, confrontar e influir en las acciones y en las creencias. Para explicar la influencia de este poder simbólico, Thompson se apoya, una vez más, en la casi interacción mediática, establecida a través de los medios, entre el político y su público. Ésta implica que los políticos, en la mayoría de sus intervenciones públicas, no observan a sus interlocutores ni pueden atender a las reacciones que sus palabras suscitan en ellos. Así, por ejemplo, si atendemos a alguno de los casos que analizaremos más adelante en el contexto de las elecciones gallegas, los ciudadanos pudieron ver al presidente de la Comunidad Autónoma, Emilio Pérez Touriño, desplazándose a los mítines electorales en un Audi A8 blindado cuyo coste superaba, con creces, al adecuado en un contexto de graves dificultades económicas. En este marco al seguirlo a través de la televisión o de la radio, el ciudadano está como monitorizando las diversas situaciones del político, que en nada puede controlar la reacción de sus interlocutores. Los ciudadanos lo ven, pero él no puede verlos. 8/24 7.4. El encuadre (frame) en relación con las news icon Para identificar los encuadres sobre un escándalo de corrupción política caben diferentes patrones de análisis ya que, una vez que la historia comienza, se desencadena todo un proceso de comunicación que cuenta con buenos y malos, con acciones correctas o incorrectas, morales o inmorales, y que se encuadran en función del marco interpretativo dado por el periodista. En este caso, atenderemos a la noticia icono como “un excepcional tipo de marco que tiene una función periodística” (Canel, M. J., Sanders, K., 2006: 144). Una news icon surge, según Bennet y Dahl (1996: 46), cuando “una historia completa, una narración o un conflicto se asocia y representa por un suceso único que, a su vez, cristaliza en una imagen que domina la narración originaria y modifica el enfoque de noticias posteriores”. Sobre esta base, y para poder analizar si en la cobertura dada por ABC a las elecciones gallegas de 2009 hay algo que se ajuste a este concepto, conviene exponer previamente cuáles son los rasgos específicos de este tipo de enfoque, condensados por Canel y Sanders (2005: 167) en siete puntos concretos: – Una noticia icono tiene su origen en un hecho noticioso. – En la introducción de la noticia icono en la cobertura tiene algo que ver la labor de reporterismo del periodista (hay un periodista allí cubriendo el acto) – Cuando aparece por primera vez en un medio, tiene la forma de imagen o palabra vívida. – La imagen es reproducida extensamente por todos los medios – Una noticia icono no queda restringida al evento específico que la originó, sino que comienza a establecer lazos con otros eventos, con lo cual gana duración en el tiempo. Esto significa que se introduce en el enfoque de otras noticias derribando los límites narrativos. De esta forma se pueden establecer lazos entre historias que, de otro modo, hubiesen quedado aisladas. – Pero, y todavía más importante, la noticia icono no sólo liga sucesos sino que además realiza conexiones temáticas mediante referencias interpretativas. De esta forma, los periodistas simbolizan valores, contradicciones o cambios. – Finalmente, como recordatorios de problemas que son, las noticias icono pueden llegar a mantener ciertos temas en la prensa aún cuando ya no se producen hechos noticiosos sobre los mismos. Así, por ejemplo, aplicando esta información a un caso particular, el del famoso coche oficial de Touriño –más adelante profundizaremos en todos los que se dieron durante la campaña electoral en las páginas de ABC– observamos cómo, efectivamente, existe un primer hecho noticioso recogido por los periodistas el 20 de octubre de 2008: “Touriño desafía la crisis con la compra de un coche de 480.000 euros” (1). Hecho que, a su vez, se recoge en todos los periódicos de cobertura autonómica y en los nacionales con edición local. Al mismo tiempo, tiene la forma de imagen vívida –la del Audi A8- que acompañará, como veremos, a otros eventos relacionados con gestión económica de la crisis y los gastos del Gobierno gallego en aquella época. De esta forma consigue derribar los límites narrativos estableciendo lazos entre historias –sillas de 4.000 euros (2), muebles de diseño de más de 200.000 euros (3)- que, de otro modo, hubiesen quedado aisladas, al tiempo que establece conexiones temáticas con el ‘derroche’, la ‘austeridad’ o el ‘despilfarro’. Por último, y como puede verse, mantiene el tema y sus relaciones en plena campaña electoral aún cuando la noticia del coche surge cinco meses antes del comienzo oficial de la campaña electoral. 8. UN CASO PRÁCTICO: ABC Y LAS ELECCIONES GALLEGAS DE 2009 8.1. Introducción Expuesto este primer apartado del estudio, profundizaremos en lo dicho hasta el momento a través de un 9/24 Estas fotografías y mensajes contrastan con los dedicados a Feijóo, que surge una vez más como el gran beneficiado de esa política informativa. Así, el líder popular es el que cuenta con más fotografías de su imagen en las portadas: tres. Y las tres dan sensación de triunfo y de apoyo masivo a su figura. El día 15 se puede leer “Baño de masas de Alberto Núñez Feijóo y Mariano Rajoy en Pontevedra” sobre una fotografía en la que el político gallego imparte un mitin en una abarrotada plaza de toros. Los días 23 y 28 las imágenes muestran a Feijóo con los pulgares en alto, en señal de victoria: en la primera acompañado por María Dolores de Cospedal y en la segunda por Mariano Rajoy. Por su parte, El País se mostró durante esos días más ecuánime en el empleo de sus portadas en lo que a número de apariciones de los líderes se refiere. Así, por ejemplo, contrastan las seis fotografías dedicadas a la figura de Touriño frente a las 5 concedidas a Feijóo y las 3 de Anxo Quintana. Si bien es cierto que en algunos de estos casos, como el día 15, la fotografía contradice la idea recogida después en el titular. Ese domingo la imagen era una panorámica de la plaza de toros de Pontevedra en lo que el propio periódico califica como ‘un multitudinario mitin’, mientras que el titular de portada recoge un sugerente “Quintana dice que Feijóo arroja Galicia a ‘los pies de la extrema derecha’”. Algo similar sucede el jueves 26, cuando la fotografía de portada corresponde a una entrevista personal a Feijóo (42) y, en la misma página, puede leerse: ”El PP ataca a Anxo Quintana con una campaña de insinuaciones personales. El BNG acusa a Feijóo de sabotearle un acto con la falsa noticia de un accidente”. En esta misma línea, cabe resaltar la defensa de los líderes del bipartito ante los temas revelados por ABC. Así, en relación al ‘secuestro’ de mayores realizado por Quintana, El País titula “Quintana se disculpa” (43) acompañado de una foto del líder nacionalista atendiendo amablemente a un discapacitado que acudió al mitin de A Coruña. Además, también en relación a Quintana cabe destacar que el diario de PRISA apenas menciona el tema del yate destapado por ABC en una breve noticia que señala que “Quintana acusa al PP de enviar fotógrafos para espiarle” (44). Sí que defiende, sin embargo, a Touriño ante los ataques de despilfarro que llegan desde las páginas de ABC. Así, el día 21, después de la acusación del diario de Vocento relativa a los muebles del despacho del líder socialista, El País recuerda que “Fraga compró muebles de lujo que Touriño no encontró en Monte Pío. El PSdeG devuelve al PP las acusaciones de despilfarro en gastos suntuarios”. Al mismo tiempo, el periódico de PRISA trata de incriminar al Partido Popular actuaciones corruptas: “Empresas recién creadas facturaron 10,5 millones del Xacobeo de Fraga. Las sociedades cesaron su actividad cuando el PP abandonó el Gobierno” (45). En cualquier caso, lo que conviene destacar es que, como puede apreciarse, El País entra al juego informativo de ABC ayudando a configurar recuerdos imperecederos en forma de noticias icono que, como veremos en el último apartado de este trabajo, poseen todavía una gran fuerza simbólica en estos momentos. 8.3. Análisis cualitativo 8.3.1. La imagen de Touriño y de su Gobierno Desglosada esta primera parte del análisis, pasamos ahora a analizar la presencia de news icon durante el transcurso de la campaña, teniendo presente, como explican Bennet y Lawrence (1995: 25), que los periodistas recurren a las mismas para “simbolizar temas más amplios”. En otras palabras, existen una serie de términos que se adhieren a significados simbólicos y evocan conceptos vastos. Antes de nada, conviene señalar que nos centraremos aquí en el ABC y en el tratamiento informativo dado a los líderes políticos del bipartito, toda vez que, como ha quedado explicado, la mayoría de la información negativa se refiere a sus personas. En el caso de El País, yal margen del seguimiento mediático de los principales temas sacados por ABC señalados en el punto anterior, el periódico de PRISA apenas recurre a términos o imágenes cargadas de contenido simbólico, que se repitan con frecuencia, y que sean capaces de configurar las llamadas noticias icono en el sentido que expondremos en las siguientes páginas. 16/24 Si acaso, cabe mencionar dos casos: el intento de vinculación del caso Gürtel con el Partido Popular de Galicia, y las acusaciones realizadas contra el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar. La trama de Correa ocupó durante la mayoría de esos días la portada de la edición nacional de El País, y en algunos casos trató de vincularse al PPdeG y a Feijóo en las páginas gallegas. Así, el primer día de campaña el diario señala que “Feijóo se parapeta contra los escándalos de corrupción del PP” (46), recogiendo diez días después las palabras de Zapatero en el mitin de Vigo: “’Los que se llevan el dinero a las Islas Caimán, no pueden gobernar’” (47), o titulando el 25 de febrero que “Touriño explota la mala imagen del PP. El PSdeG llama a votar contra ‘el partido de Aguirre y Camps’” (48). Por su parte, Baltar saltó a la luz pública en campaña tras unas desafortunadas declaraciones en las que llamaba “maricón, miserable y sinvergüenza” al consejero Vázquez, motivo que fue aprovechado por El País para recordar que “El PP de Ourense organiza mítines utilizando medios públicos” (49). Esta batalla, no en vano, ya se había establecido al comienzo de la contienda electoral, cuando El País recordaba que Baltar colocó“en dos años a 22 personas como porteros de un edificio público de la capital de la provincia” (50). Ninguno de los dos casos, no obstante, ha perdurado en el tiempo, cosa que no ha sucedido con las noticias de ABC. Unas noticias en las que analizaremos, en este apartado, el primer nivel de lectura –título, subtítulo, ladillos-, al que sumamos, también, las portadas, para obtener un total de 18 piezas en las que destacan, por encima de todo, tres palabras: despilfarro, derroche y austeridad. Apariciones Despilfarro 3 Derroche 3 Austeridad 4 Junto a estos, aparecen también otros términos como ‘desigualdad’, ‘poder’, ‘divergencia’, ‘lujo’, ‘corrupción’ o ‘dispendio’. En definitiva, todas estas palabras pertenecen a un mismo universo simbólico que pretende alejar al Gobierno de Touriño de una realidad claramente marcada por la crisis económica. Y este distanciamiento entre los lujos del Gobierno y la difícil coyuntura económica se marca desde el primer día dando por supuesto una serie de gastos por los que “Emilio Pérez Touriño no pide disculpas ni explica el despilfarro de la Xunta” (51). Al mismo tiempo, durante estos días se alude, también, a noticias anteriores, como la del famoso coche presidencial, señalándose que Touriño, “sin bajarse del A8, recordó a los que ‘un día debieron largarse’” (52), o que “para evitar que le recuerden sus derroches, el PSOE ‘tunea’ los actos callejeros de Touriño rodeándolo de gente afín, asiduos de sus mítines, que no se hartan de aplaudirle” (53). La propia defensa de Touriño, apelando “a la seguridad, la era Fraga, la supuesta corrupción en el PP y el vehículo de Feijóo” (54) refuerza todavía más esta imagen. Asimismo, se desvelan otro tipo de news icons con gran significación simbólica dentro de este contexto de crisis que venimos señalando, como “los muebles de diseño del despacho de Touriño”, cuyo coste supera los 200.000 euros y fueron diseñados por la “exclusiva firma catalana Tresserra. El mobiliario es más caro que un ‘apartamento, reformado, para entrar’, situado en la calle Goya” (55). E incluso se pone en entredicho la forma de actuar del presidente con titulares que sugieren duda dentro de su propio partido: “Fernández de la Vega ‘imagina’ que el despilfarro del presidente gallego es ‘razonable’ y hay que ‘contextualizarlo’” (56). Por su parte, la aparición dentro de este universo de grandes significaciones simbólicas del vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, no se produce hasta el día 25 de febrero, con la ya mencionada foto “en el yate del constructor Jacinto Rey, que meses después recibió de la Xunta un contrato eólico de 14 millones anuales” (57). Esta imagen, cedida por lanacion.es, implica, para ABC, un claro síntoma de corrupción al desvelar la 17/24 connivencia del líder del BNG y el receptor de parte del millonario negocio eólico (58). Y, sin duda, supone una de las news icon más influyentes del conjunto de la campaña atendiendo a aquellas características de las mismas desglosadas anteriormente: tiene la forma de imagen o palabra vívida, y la estampa es reproducida extensamente por todos los medios. En este sentido, cabe resaltar que la fotografía de Quintana en el yate se publicó al día siguiente en los dos diarios gallegos de mayor tirada. Así, La Voz de Galicia titulaba “Touriño dice que a él no lo verán en fotos con compañías peligrosas” (59), mientras que el Faro apuntaba que la foto“incendia la campaña. El PP pide la destitución de Quintana tras acudir al yate del empresario Jacinto Rey” (60). Asimismo, otros diarios regionales de menor tirada, como el Ideal Gallego o el Atlántico, también reproducían la imagen con sendos titulares sobre la misma: “Feijóo exige explicaciones a Quintana por la foto con Jacinto Rey en un yate” (61). “El líder del PPdG pide a Quintana que explique la foto de su paseo en yate con un empresario” (62). E incluso El País, como hemos visto, aludió al tema, aunque brevemente y desde la óptica contraria, al señalar que “Quintana acusa al PP de enviar a fotógrafos para espiarle” (63). En definitiva, puede comprobarse cómo, durante los quince días de campaña, el ABC acude una y otra a vez a diferentes imágenes con un alto contenido simbólico, que repercuten en la visión negativa de los líderes del Gobierno no sólo por su fuerza descriptiva o por lo escandaloso de unos hallazgos rara vez debidos a un gran periodismo de investigación, sino por el marco de crisis económica en el que se desarrolla la contienda electoral, que choca claramente con los dispendios que pretende reflejar el diario madrileño. Para ello, no dudan en emplear todos los medios a su alcance, recurriendo, incluso, a la tira cómica, como la que encabeza la información electoral del día 21. En ella, dos personas pasean mientras que una le comenta a la otra: “Josiño, ¿y tú qué piensas cuándo la Xunta dice todavía que la austeridad es su eje?” (64). La noticia, que habla sobre las ‘justificaciones’ del PSOE para los ‘dispendios de Touriño’, se cierra con una reseña que supone toda una declaración de intenciones: “Cómo tunear su despacho en abc.es” (65). 8.3.2. Un recuerdo imperecedero Como se ha podido comprobar hasta aquí, la noticia icono se presenta durante la campaña electoral como una imagen vívida que condensa importantes significados asociados a la misma: derroche, dispendio, falta de austeridad, corrupción. Así, se encapsula una historia llegando a convertirla en algo emblemático de toda una etapa política. La mención de lujosos yates o de costosos coches oficiales despiertan, todavía, en Galicia recuerdos de una etapa no tan lejana -la que concluyó el 1 de marzo de 2009 con la victoria electoral de Alberto Núñez Feijóo en las elecciones autonómicas- e implicaciones asociadas a la misma. Será difícil resolver si, en este resultado, influyó de un modo determinante la apuesta editorial del diario ABC, pero parece claro que su modo de informar logró crear un mundo de significados simbólicos que, todavía hoy, permanecen en el panorama político gallego. Un rápido vistazo a las hemerotecas de los dos últimos años lo demuestra: “La Xunta cambiará los tres Audi blindados del parque móvil oficial por doce vehículos para fines sociales y subastará otros veinte” (66); “Feijóo vende los Audi de Fraga” (67); “Feijóo se gasta seis millones en coches en nueve meses” (68); “Rueda dice que los Audi saldrán del parque móvil de la Xunta en los próximos días” (69); “La Xunta rechaza que se usen coches de su parque móvil para usos particulares” (70); “El PSdeG denuncia el ‘despilfarro’ de la Xunta, que almacena vehículos que no usa” (71). Y esto se alcanza, más que a través de un desmesurado esfuerzo de investigación, mediante un marco interpretativo que confiere a la información todo su valor hasta el punto de llegar a hacer de una fotografía un recuerdo imperecedero sobre el que debatir, durante años, de temas tan trascendentes como la corrupción o el dispendio del dinero público gallego. 9. CONCLUSIONES El escándalo político, y su representación simbólica, se hace mucho más visible a través de los medios de comunicación, generando una serie de repercusiones sociales para el implicado como consecuencia del proceso de acciones y reacciones que se produce. En este contexto, el poder simbólico cobra especial 18/24 importancia, residiendo en él una de las principales características de los medios: la capacidad de generar informaciones con gran contenido simbólico que puedan perdurar en la memoria colectiva más allá del espacio temporal en el que se producen El encuadre o frame resulta fundamental dentro de esta representación simbólica de las realidades de cara a establecer una conexión entre contenido manifiesto y contenido latente. Dentro de estos encuadres, se puede establecer un primer frame en la contienda electoral gallega que denominamos de personificación, que atribuye la importancia de la cobertura informativa a los líderes. Este frame de personificación contribuye a centrar la falta de austeridad del Gobierno gallego en la persona de Emilio Pérez Touriño. Otra de las formas de encuadre más destacables dentro de la representación simbólica de la realidad es el concepto de news icon (Bennet, 1995), que funciona como imagen poderosa, derivada de un hecho noticioso, que alude a temas culturales más profundos relacionados con la misma. Las noticias icono funcionan como recuerdos imperecederos que siguen apareciendo en las páginas de los periódicos semanas, meses o años después de su primera publicación, confiriendo un poder permanente a la representación simbólica del escándalo político. Durante la campaña electoral gallega, el diario ABC recurre en numerosas ocasiones a las news icon como imágenes con gran significación simbólica que se relacionan con conceptos más amplios. Frente a los intentos de El País de inculpar al Partido Popular Gallego en la trama Gürtel o de acusar de corrupción al popular José Luis Baltar, presidente de la Diputación de Ourense, que en ningún caso perduraron en las páginas de los periódicos, los temas sugeridos por ABC durante la campaña –falta de austeridad por la compra de un A8, derroche en los muebles del despacho o corrupción en el otorgamiento del concurso eólico entre otrossiguen ocupando páginas en distintos diarios hoy en día. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ALMOND, G. A. & BINGHAM POWELL (1966) Comparative politics: a developmental approach. Boston and Toronto. Little Brown and Company ALMOND, G. A. & VERBA, S (1989) The civic culture: political attitudes and democracy in five nations. Princenton University Press ARROYO MARTÍNEZ, Luis (1997) “Fábulas y fabuladores. El escándalo político como fenómeno de los medios de comunicación”, en LAPORTA, Francisco J.; Álvarez Silvina (eds.). La corrupción política. 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Es la coordinadora del Doctorado y del Máster en Investigación en Comunicación desde el año 2009 y directora de la sección departamental de Comunicación de la Universidad de Vigo. Javier Presas Mata: Licenciado en periodismo por la Universidad de Navarra (2006) y en Derecho Económico por la Universidad de Vigo (2009), cursó el Máster en Investigación en Comunicación (Universidad de Vigo: campus Pontevedra) durante el curso académico 2010-2011. En la actualidad se encuentra realizando el 21/24 Doctorado. Actualmente ejerce como jefe de prensa en el Instituto Energético de Galicia (Inega), organismo dependiente de la Consellería de Economía e Industria. (1) ABC, 20.10.2008 (2) ABC, 14.03.2009 (3) ABC, 20.03.2009 (4) El País, 22.2.2009, portada (5) ABC, 22.02.2009, p. 14 (6) ABC, 13.02.2009, portada (7) ABC, 13.02.2009, p. 20 (8) El País, 13.02.2009, p. 2 (Galicia) (9) ABC, 14.02.2009, p. 38 (10) ABC, 17.02.2009, p. 42 (11) ABC, 18.02.2009, p. 43 (12) ABC, 15.02.2009, portada (13) ABC, 17.02.2009, portada (14) ABC, 23.02.2009, portada. Este fue, junto el tema del yate que comentaremos más adelante, uno de los escándalos con mayor repercusión mediática durante la campaña electoral gallega. Al parecer, el líder nacionalista protagonizó un mitin electoral en el municipio de Oia al desviar, por sorpresa, una excursión de mayores que creía ir a Portugal. (15) ABC, 16.02.2009, 27.02.09, portadas (16) ABC, 20.02.2009, portada (17) ABC, 23.02.2009, portada (18) ABC, 26.02.2009, portada (19) Actualmente, Manuel Pachi Vázquez es el líder del Partido Socialista gallego. (20) ABC, 13.02.2009, portada (21) ABC, 28.02.2009, portada (22) ABC, 21.02.2009, portada (23) ABC, 25.02.2009, portada (24) BARRERA, C., Estrategias de acoso y derribo de un Gobierno: las portadas del diario ABC en 1995 (25) El País,16.02.2009, portada Galicia (26) El País,16.02.2009, p. 3 (Galicia) (27) El País 17.02.2009, p. 13. El debate televisivo se configuró como una de las grandes apuestas informativas del diario durante la campaña, propiciado por la falta de acuerdos entre los tres líderes para fijar un formato 22/24 adecuado. Mientras que El País culpaba continuamente a Feijóo del desencuentro, ABC afirmaba, desde un primer momento, que Feijóo evita la encerrona del debate (13.02.2009, p.42), responsabilizando a los líderes del bipartito de esta supuesta falta de entendimiento. (28) El País,15.02.2009, portada Galicia (29) El País,17.02.2009, p.2 (Galicia) (30) El País,22.02.2009, p.2 (31) El País,21.02.2009, p.2 (32) El País,17.02.2009, p.3 (33) El País, 14.02.2009, portada(Galicia) (34) El País, 19.02.2009, p. 2 (Galicia) (35) Si se suman las cifras del número de noticias de los dos cuadros, se observa que difieren del registro total facilitado al comienzo de la parte práctica del presente estudio, que ascendía hasta las 114 piezas. La diferencia estriba en el hecho de que hay 21 noticias que no encajan en ningún partido ni hacen referencia a los líderes. Se trata de informaciones generales que hacen balance de la legislatura o rememoran la evolución del voto en las distintas zonas de Galicia. (36) Al igual que en el caso de El País, la cifra del número de noticias tampoco coincide aquí con las 68 dadas al comienzo de la presente parte del estudio. En este caso, el total ascendería a 82, residiendo la diferencia de 14 en el hecho de que se trata de piezas que titulan a la vez con Touriño y Quintana -13- o que se refieren a los tres partidos -1-, y que, a la hora del análisis, han sido contabilizadas de forma individual tanto en los partidos como en sus líderes. Como contrapartida, el ABC no recoge noticias del bipartito como tal, citando siembre a los líderes de forma expresa. (37) Conviene precisar en este caso que El País cuenta con más apariciones porque su cuadernillo de la edición gallega posee portada propia, mientras que en el caso de ABC las referencias de portada se hacen en perjuicio de otros temas que la ocupaban en la edición nacional, por lo que algunas jornadas no salen en portada ninguna referencia explícita a las elecciones gallegas. (38) Una vez más, el bipartito sí que presenta alusiones directas en las portadas de El País, cosa que no pasa en el de ABC, que opta por citar de forma conjunta a Touriño y a Quintana. (39) ABC, 16.02.2009, portada (40) ABC, 23.02.2009, portada (41) ABC, 28.02.2009, portada (42) Conviene señalar, también, que El País entrevistó a los tres líderes mientras que el ABC sólo lo hizo con Feijóo, si bien en el caso de Touriño el propio diario explicó siempre que era el propio presidente de la Xunta quien se negaba a recibirlos. (43) El País, 21.02.2009, portada (Galicia) (44) El País, 26.02.2009, p. 5 (Galicia) (45) El País, 17.02.2009, portada (Galicia) (46) El País, 13.02.2009, portada (Galicia) (47) El País, 22.02.2009, p.2 (Galicia) 23/24 (48) El País, 25.02.2009, p. 15 (49) El País, 27.02.2009, p. 4 (Galicia) (50) El País, 14.02.2009, p. 12 (51) ABC, 13.02.2009, portada (52) ABC, 16.02.2009, p. 34 (53) ABC, 17.02.2009, p. 22 (54) ABC, 20.02.2009, p. 41 (55) Idem (56) ABC, 21.03.2009, p. 18 (57) ABC, 25.02.2009, portada (58) ABC, 25.02.2009, p. 17 (59) La Voz de Galicia, 26.02.2009, p. 2 (60) Faro de Vigo, 26.02.2009, p. 25 (61) El Ideal Gallego, 26.02.2009, p 30 (62) Atlántico, 26.02.2009, p. 2 (63) El País, 26.02.3009, p. 5 (Galicia) (64) ABC. 21.02.2009, p. 18 (65) Recordemos que el día anterior el diario descubría el coste de los muebles del despacho de Emilio Pérez Touriño, que ascendían hasta los 200.000 euros. (66) Galicia Dixital, 01.07.2009, http://www.galiciadigital.com/noticia.4448.php (67) Diario Público, 01.07.2009 (68) Diario Público, 28.01.2010 (69) Atlántico, 04.01.2010 (70) La Voz de Galicia, 18.03.2011 (71) El Mundo, 26.03.2011 Ámbitos. Revista Internacional de Comunicación, n.22, año 2013, primer semestre. 24/24