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Amenazas para el medio ambiente

Aguilar Alba, Mónica

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Capítulo 5 Amenazas para el medio ambiente MEDIO NATURAL Y DESARROLLO 02  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 2 MEDIO NATURAL Y DESARROLLO Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 5.1. Planteamientos iniciales 5.2. Las emisiones de gases de efecto invernadero Dentro del ámbito de las amenazas al medio ambiente se han seleccionado cinco problemas ambientales de gran calado. Los dos primeros están ligados a la envoltura atmosférica y en ellos se contemplan dos escalas de actuación muy diferentes: la escala global, que se aborda a través de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), y la escala local, para cuya consideración se analizan los problemas de calidad del aire derivados de la contaminación atmosférica en los entornos industriales y urbanos. El tercer problema considerado es el de la calidad de las aguas –a la cual la Directiva marco del agua concede una importancia capital-, y en cuarto y último lugar se analizan los problemas derivados de la generación de residuos, los cuales en las sociedades desarrolladas tienen un volumen continuamente creciente y, en consecuencia, constituyen un problema mayor. En 2006 las emisiones de Gases de Efecto Invernadero en Andalucía ascendieron a 66.026,7 kt de CO2 equivalente, lo que supuso el 15,23% del total emitido por España (Consejería de Medio Ambiente, 2009b; Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, 2008c). Teniendo en cuenta el volumen poblacional de la región estas emisiones se tradujeron en una media de 8 t/hab, lo que constituye un valor ligeramente inferior al registrado por el conjunto de España, que ascendió a 9,59 t/hab (Nieto y Santamarta, 2003), siendo ambos a su vez inferiores al existente en la Unión Europea. La composición por gases, como es clásico en la estructura emisora de Andalucía y en la del conjunto de España, presentó un predominio claro de las emisiones de CO2; le siguieron a considerable distancia el CH4 y el N2O, y fueron prácticamente irrelevantes los restantes gases (figura 5.1). La evolución experimentada por las emisiones es de un crecimiento constante y alarmante, sólo interrumpido por el débil descenso registrado en 2006 en relación con 2005 (figura 5.2). Respecto a 1990, fecha de referencia para los acuerdos establecidos en el Protocolo de Kyoto, el aumen- to ha sido del 76,6%, alcanzando el valor del 23,6%1 si se hace la comparación respecto a 2000, fecha de análisis en el Segundo Informe. Estos aumentos han sido significativamente superiores a los registrados en España, que eran respectivamente del 49% y del 11,5%, lo que refleja las mayores tasas de crecimiento económico que también ha experimentado la región en este período. Hay que señalar, no obstante, que las tasas de aumento de las emisiones son superiores a las de crecimiento económico, lo que conduciría a Andalucía a unos valores de intensidad emisora muy superiores a los del conjunto del país. Todos los gases, a excepción del N2O, aumentan en este período 1. Conviene recordar en este sentido que España (en el seno de la Unión Europea) asumió el compromiso de no aumentar sus emisiones en el período 2008-2012 en más de un 15% de las emisiones realizadas en 1990. Figura 5.1. Composición por gases de las emisiones de GEI en Andalucía, 2006. Fuente: Elaboración propia a partir del Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2MEDIO NATURAL Y DESARROLLO (figura 5.3), siendo especialmente intensos los aumentos experimentados por los HFC, los PFC y el SF6, y, aunque es cierto que estos gases son aún muy reducidos en la región, no lo es menos que su potencial de calentamiento global es muy elevado, lo que los dota de una alta peligrosidad. La dimensión territorial de las emisiones totales se plasma en el mapa 5.1, que refleja a su vez con gran fidelidad las emisiones de CO2, el gas con mayor contribución al conjunto. En consonancia con los mecanismos fundamentales de génesis de las emisiones, los mayores valores se sitúan en las áreas industriales y urbanas de la región, a las que se suman también los grandes ejes de comunicación viaria. Carboneras constituye el enclave de emisiones máximas (7.215,53 kt de CO2 equivalente) por su importante central termoeléctrica. Le suceden San Roque y Los Barrios, en el polo industrial del Campo de Gibraltar que, en este caso, a la central térmica añaden las importantes emisiones del sector petroquímico, y Palos de la Frontera, en el polo industrial de Huelva, con emisiones procedentes esencialmente de las industrias química, petroquímica y papelera. Arcos de la Frontera y Jerez, en el norte de la provincia de Cádiz, Sevilla y su área metropolitana, Málaga, Córdoba y Espiel, Jaén, Granada y algunos enclaves de Almería completan el conjunto de puntos especialmente destacables dentro del mapa. Un mapa en el que el valle del Guadalquivir dibuja una franja de emisiones medias, derivada en buena parte de la red viaria que lo recorre y también de las fuertes emisiones de N2O que aquí genera la agricultura. Con los niveles más bajos de emisiones se encuentran la mayor parte de las zonas serranas de la región, en las cuales los procesos urbanos e industriales son muy reducidos, siendo sólo importantes en algunos casos las emisiones de CH4 derivadas de la ganadería o la implantación de plantas de tratamiento de residuos. En las emisiones por habitante destacan también algunos de estos enclaves, tales como Carboneras, Espiel, Palos de la Frontera, San Roque, Los Barrios..., con fuertes implantaciones industriales y un volumen de población no muy elevado. Pero el hecho más distintivo es que ahora las áreas serranas, especialmente las del ámbito norte de la región, adquieren mayor relevancia dentro del mapa por su escasa población, en tanto que la pierden las grandes ciudades, el valle del Guadalquivir y los ámbitos costeros (mapa 5.2). En cuanto a la evolución registrada por este parámetro desde 2000 (mapa 5.3), merece destacarse que el aumento es generalizado en la región, con la excepción de muchos núcleos pertenecientes a los ámbitos serranos y algunos de la costa mediterránea, en los que se registra una disminución. Los aumentos mayores son atribuibles a las instalaciones industriales de nueva creación, como las recientes centrales termoeléctricas de ciclo combinado de Arcos de la Frontera y San Roque, así como a la actividad de la industria cerámica, muy importante en municipios como Alhabia, Jun y Castilleja del Campo. Tales incrementos hacen que se alcancen valores extremos de emisión en municipios como el gaditano Arcos de la Frontera o Jun, en la Vega de Granada, así como en Alhabia, Chucena y Castilleja del Campo, donde las emisiones se multiplicaron por un factor cercano a 7 respecto a 2000. Importantes aumentos se registran también en la costa occidental de Huelva y en torno al polo químico onubense, en el sector suroccidental de Sevilla, en la Sierra Morena de Jaén, o en el eje que va desde la almeriense Vélez-Rubio hasta el norte de la vega de Granada. Figura 5.2. Evolución de las emisiones de GEI en Andalucía, 1990-2006. Fuente: Elaboración propia a partir del Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente. Figura 5.3. Evolución, por gases, de las emisiones de GEI en Andalucía, 1990-2006. Fuente: Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2 MEDIO NATURAL Y DESARROLLO La calidad del aire en Andalucía en las escalas locales se controla mediante la Red de vigilancia y control de la calidad del aire, creada a partir de la Ley 38/1972 de protección del ambiente atmosférico y heredera de las directivas europeas relacionadas con este tema, básicamente, la Directiva de la calidad del aire y la Directiva de prevención y control integrados de la contaminación (IPPC). Dado que su objetivo es realizar controles periódicos de la contaminación en los entornos industriales y urbanos más amenazados y dado que la realidad socioeconómica y ambiental de los territorios es muy cambiante, la red evoluciona en paralelo tratando de adaptarse a estas nuevas realidades que se configuran. En ese sentido, la red andaluza ha experimentado un aumento sustancial desde 2002, fecha de referencia consignada en el Segundo IDTA. El número de estaciones de observación se ha incrementado en 38 unidades, pasando de 63 a 101 (figura 5.4). Este aumento se realiza, en primer lugar, a partir del aumento de las estaciones existentes en núcleos que ya estaban integrados en la red, destacando en este aspecto esencialmente los núcleos industriales (San Roque, Huelva, Níjar, Carboneras) sobre los urbanos. Además, el aumento se realiza a partir de la instalación de observatorios en nuevos núcleos, que pasan a ser un total de 47 frente a los 44 existentes en 2002. Estas implantaciones incorporan nuevos ámbitos a la observación, como es el caso de las sierras de Cádiz, Sevilla, Jaén o Córdoba, pero destacan especialmente las que prolongan por sus periferias los grandes centros urbanos o industriales (ver Sevilla o Huelva, por ejemplo), dado que es en estas periferias donde suelen producirse las mayores concentraciones de algunos de los contaminantes más peligrosos en Andalucía, como el ozono. En el mapa 5.4 se recogen los días con calidad del aire mala o muy mala registrados en cada uno de los núcleos dotados de observatorio. En 10 de ellos los días con problemas superaron el número de 100, alcanzándose un valor superior a 50 en 22 de los 44 municipios analizados. Individualmente el caso de Níjar es el más sobresaliente, con 203 días con problemas, pero resulta también destacable todo el ámbito de contaminación almeriense que se origina cuando a este núcleo se unen los de Almería, El Ejido y Cuevas de Almanzora, todos ellos próximos y con más de 100 días con problemas en cada caso. Son también destacables los conjuntos de Sevilla y su área metro- 5.3. La calidad del aire urbano Fuente: Elaboración propia a partir de Informes de Medio Ambiente en Andalucía, 2002 y 2008, Consejería de Medio Ambiente. Figura 5.4. Evolución de la red de vigilancia y control de la calidad del aire en Andalucía, 2002-2008.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2MEDIO NATURAL Y DESARROLLO politana, la ciudad y el polo químico de Huelva, y la provincia de Cádiz, en la cual la capital no es especialmente problemática (de hecho, es la única capital de provincia en la que él número de días con mala calidad del aire es inferior a 50), pero sí lo son los municipios del Campo de Gibraltar y una orla de núcleos situados al norte de la provincia, como Jerez de la Frontera, Prado del Rey y Arcos de la Frontera, todos ellos con más de 50 días de contaminación importante. Cuando los días con calidad del aire mala o muy mala de cada núcleo se multiplican por la población que reside en él, se obtiene el grado de afectación de la población por problemas de contaminación (mapa 5.5). En este caso los núcleos eminentemente industriales pierden relevancia frente a las grandes ciudades, en las cuales los volúmenes de población sometidos a los problemas de contaminación son mucho mayores, lo que los hace especialmente peligrosos. En relación con la evolución experimentada por este parámetro desde la fecha de elaboración del Segundo IDTA, merece destacarse que de los 27 núcleos con información en las dos fechas, 18 empeoraron su situación, uno se mantuvo estable y solo ocho disminuyeron sus días con problemas de contaminación (cuadro 5.1 y mapa 5.6).  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2 MEDIO NATURAL Y DESARROLLO Municipios Nº días con calidad regular, mala o muy mala en 2000 Nº días con calidad mala o muy mala en 2008 Evolución (2000-2008) Municipios Nº días con calidad regular, mala o muy mala en 2000 Nº días con calidad mala o muy mala en 2008 Evolución (2000-2008) Níjar 36 203 167 San Roque 36 29 -7 Cuevas del Almanzora 0 115 115 Huelva 83 71 -12 Almería 22 132 110 Alcalá de Guadaíra 96 68 -28 Barrios (Los) 1 85 84 Córdoba 126 96 -30 Línea de la Concepción (La) 42 121 79 Cádiz 91 43 -48 Ejido (El) 61 119 58 Puerto Real 110 19 -91 Niebla 5 63 58 Granada 280 133 -147 Málaga 58 114 56 Mairena del Aljarafe — 104 — Palos de la Frontera 1 55 54 Prado del Rey — 94 — Jaén 65 116 51 Arcos de la Frontera — 93 — Bailén 41 87 46 Dos Hermanas — 46 — Moguer 0 45 45 Villanueva del Arzobispo — 39 — Jerez de la Frontera 47 86 39 Marbella — 36 — Carboneras 0 37 37 San Nicolás del Puerto — 36 — Algeciras 2 35 33 San Fernando — 32 — Punta Umbría 2 21 19 Valverde del Camino — 28 — San Juan del Puerto 2 7 5 Benahadux — 28 — Sevilla 145 148 3 Cartaya — 23 — Garrucha 1 — — Guillena — 23 — Linares 0 — — Algar — 23 — Villanueva del Río y Minas 0 — — Almonte — 21 — Espiel 0 0 0 Torredonjimeno — 9 — Motril 11 10 -1 Villaviciosa de Córdoba — 8 — Fuente: Informes de Medio Ambiente en Andalucía, 2001 y 2008, Consejería de Medio Ambiente. Verde = Disminución del nº de días con problemas; Amarillo = Aumento del nº de días con problemas. Cuadro 5.1. Evolución de los días con problemas de contaminación atmosférica en las estaciones de la red de vigilancia y control de la calidad del aire en Andalucía, 2000-2008.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2MEDIO NATURAL Y DESARROLLO La información que se presenta en este apartado refleja el profundo cambio de orientación de la gestión del agua y, consiguientemente, de las categorías e indicadores manejados, inducido por la implementación de la Directiva marco del agua. Las limitaciones de esta información y la provisionalidad de sus conclusiones expresan también la situación muy inicial e incompleta de esta nueva trayectoria de gestión. Para la cuenca del Guadalquivir, se ha podido obtener el mapa de evaluación del estado ecológico, clasificado en 5 rangos, elaborado a partir de criterios físico-químicos, biológicos y morfodinámicos. Es un primer resultado de la nueva metodología de evaluación del estado de las aguas, referida a la red hidrográfica incluida en la categoría ríos y a las masas de agua de transición (estuarios, marismas, deltas). La red hidrográfica identificada está condicionada por criterios de cuenca vertiente (>10 km2) y caudal modular (>100 l/s) adoptados para su identificación, que deja fuera, sobre todo en la Andalucía más árida, gran parte de la red fluvial temporal. Para las demarcaciones andaluzas, la información disponible ha sido la referida a la evaluación del riesgo de incumplimiento de los objetivos de la Directiva marco del agua, clasificada en tres rangos. Se trata de una información correspondiente a la etapa inicial del proceso de planificación (Informes del art. 5º), de peor calidad que la disponible para la demarcación del Guadalquivir, para la que se ha contado con la evaluación del estado ecológico contenida en el Esquema de Temas Importantes (ETI) de 2009. Con el objetivo de municipalizar y homogeneizar esta información a escala de toda Andalucía, se ha realizado una operación de fusión de indicadores y de extrapolación espacial de la red fluvial a los territorios municipales. En primer lugar, para aunar indicadores, se asimilaron los estados ecológicos muy bueno/ bueno al riesgo nulo, los estados muy malo/malo al riesgo seguro, y el estado moderado al riesgo de mismo nombre. Luego, la atribución de una escala numérica de valores (0-1) a las masas de agua, de acuerdo a su caracterización en términos de estado ecológico y riesgo de incumplimiento, sirvió como paso previo a la integración a nivel municipal. La asignación final de un valor u otro a un municipio resultó del promedio ponderado de los valores de las masas de agua que le afectan, teniendo un peso superior en esta media los valores de aquellas masas de agua con mayor superficie en el municipio. El resultado ha sido un mapa sintético de evaluación del estado ecológico y riesgo de incumplimiento (mapa 5.7). En él se muestra la existencia de un grupo reducido de municipios con buen estado/riesgo nulo, localizados en la cabecera del Guadalquivir (sierras de Cazorla, Segura y Sagra); cabeceras de los afluentes de la margen derecha (Sierra Morena de Jaén, Córdoba, Sevilla y Huelva); algunas manchas menores de buen estado/riesgo nulo en las cabeceras del Genil (Sierra Nevada) y Guadalfeo (Sierra Harana) y, más puntualmente, en la sierra Colomera, comarca de Guadalteba y Sierra Sur de Sevilla. La presencia de color verde en algunos enclaves de la costa gaditana (bahía de Cádiz, Barbate), se debe al peso del buen estado de las aguas de transición (marismas gaditanas) en la ponderación de la clasificación de estos municipios. El mal estado/riesgo seguro predomina en todo el valle del Guadalquivir, las campiñas cordobesas, sevillanas y gaditanas, las hoyas intrabéticas, las cuencas del Guadalete-Bar- bate, el sector noroccidental de la provincia de Córdoba (río Zújar, en la cuenca del Guadiana) y el litoral, con las excepciones mencionadas. El principal problema de contaminación difusa en los ríos Tinto y Odiel es el causado por los drenajes ácidos de minas, asociados a la explotación del cinturón pirítico ibérico, que afecta a 240 km de cauce en la cuenca del Odiel y 77 km de la cuenca del Tinto. El estado moderado se extiende por el resto de Sierra Morena, algunos enclaves de las Subbéticas de Jaén, Granada y Sevilla (no así del Subbético cordobés, todo él en mal estado ecológico) y pequeñas áreas litorales de Huelva y Cádiz. Es de destacar, por último, la amplia proporción del territorio andaluz en estudio o sin datos, lo que se debe al retraso de los estudios adaptados a las nuevas metodologías, sobre todo en la demarcación mediterránea andaluza y en sectores septentrionales de la provincia de Córdoba y occidentales de la de Huelva pertenecientes a la demarcación del Guadiana. La caracterización de las aguas superficiales se complementa con la información sobre la concentración de nitratos en las aguas subterráneas, debida sobre todo a la actividad agropecuaria localizada en zonas permeables, especialmente la agricultura de regadío, en la que se utilizan fertilizantes nitrogenados en dosis excesivas (mapa 5.8). La correlación entre altos niveles de nitratos en los acuíferos y mal estado/riesgo de incumplimiento de las aguas superficiales es muy elevada, salvando algunos casos (como bahía de Cádiz) donde otros factores (buen estado de las aguas de transición) modulan esta correlación. Las zonas más afectadas por este problema se sitúan sobre terrenos de naturaleza predominantemente detrítica, en general llanas y aptas para la práctica agrícola, como son: ejes de los ríos Guadalquivir y Genil, la parte más occidental de 5.4. La calidad del agua  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2 MEDIO NATURAL Y DESARROLLO Almonte-Marismas, las campiñas (sobre todo las de Sevilla y Córdoba), la depresión de Granada y la comarca de La Loma en Jaén. En las montañas calizas de la mitad oriental de la cuenca del Guadalquivir, el problema es más limitado, aunque en las zonas de mayor presión agrícola hay valores elevados, como en el acuífero Huéscar-Puebla de Don Fadrique (Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, 2009b). En la cuenca mediterránea los principales impactos se detectan en Carchuna-Castell de Ferro, con un valor medio que supera ampliamente el umbral establecido para designar una masa como en riesgo (50 mg/l); Río Vélez; Llanos de Antequera- Vega de Archidona y Fuente de Piedra, declaradas zonas vulnerables por la Junta de Andalucía (Decreto 36/2008, de 5 de febrero, por el que se designan las zonas vulnerables y se establecen medidas contra la contaminación por nitratos de origen agrario). Otra masa calificada en riesgo por afectar especialmente a captaciones para abastecimiento urbano es el acuífero Guadiaro-Genal-Hozgarganta. Por su parte, los altos contenidos de nitratos en el aluvial del río Guadiaro desde su inicio hasta San Martín del Tesorillo no quedan suficientemente reflejados en los datos analíticos, pero han obligado a clausurar captaciones de abastecimiento urbano de San Pablo Buceite (Agencia Andaluza del Agua, 2009a). En las cuencas Atlánticas andaluzas, las masas de agua subterránea más afectadas por contaminación difusa agraria son las de Lepe, Cartaya, Condado y Niebla, en Huelva, y las correspondientes al litoral noroccidental y central de la provincia, en Cádiz. Por lo que se refiere a los indicadores de calidad en aguas litorales -que, en coherencia con los nuevos criterios de la Directiva marco del agua, se utilizan por primera vez en este Tercer Informe-, destacan dos datos fundamentales: en primer lugar, los altos niveles del índice de contenido metálico en el estuario del Tinto y Odiel; y, en segundo lugar, la alta concentración de sólidos en suspensión en el estuario del Guadalquivir (mapa 5.9). Estas dos situaciones están relacionadas con dos problemas territoriales importantes de Andalucía: por una parte, los efectos de la actividad minera, actual y pasada, en la franja pirítica, anteriormente mencionada, unida a la actividad de la industria química metalúrgica pesada de Huelva (polígonos industriales de Punta del Sebo, Nuevo Puerto y Tartessos); por otra, la fuerte y creciente erosión que se produce en la cuenca del Guadalquivir, acrecentada en los últimos años por la intensificación agraria y los cambios en los sistemas de cultivo, especialmente en el olivar. La situación y evolución de la depuración de aguas residuales es el principal indicador de que se dispone, en el marco temporal y en la escala espacial, para valorar las respuestas que se están aplicando a las presiones e impactos anteriormente presentados (mapa 5.10). En la actualidad, en la demarcación hidrográfica del Guadalquivir, existen 288 aglomeraciones urbanas con más de 2.000 habitantes equivalentes, que totalizan una carga de 6.213.894 habitantes-equivalentes (h-e). De las aglomeraciones urbanas identificadas, 210 cuentan con estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), de desigual grado de eficacia en su funcionamiento. Efectivamente, de estas 210 aglomeraciones con EDAR, 187 (159 entre 2.000 y 15.000 h-e, y 28 mayores de 15.000 h-e) no tienen un nivel de depuración adecuado, con el consiguiente riesgo de contaminación de aguas superficiales y subterráneas. Otras 78 aglomeraciones urbanas aún no disponen de EDAR, con una carga contaminante total estimada de 411.261 h-e. La mayor parte de estas aglomeraciones se encuentran en las provincias de Jaén (26 aglomeraciones urbanas sin EDAR) y Granada (16), seguidas de Córdoba (12) Sevilla (10), Málaga (4) y Cádiz (1) (Consejería de Medio Ambiente, 2009b). En la demarcación del Mediterráneo existen todavía importantes aglomeraciones de población sin instalaciones de depuración de sus aguas residuales. Es destacable el caso de Algeciras, el quinto núcleo en tamaño de la demarcación, con más de 100.000 habitantes, que aún está construyendo en estos momentos su EDAR. También con más de 15.000 habitantes siguen sin depuradora las poblaciones de Nerja, Coín, Alhaurín el Grande o Cártama, mientras que Alhaurín de la Torre está conectado a la EDAR del Guadalhorce (junto a Málaga y Torremolinos). Por su parte, Coín junto con Alora y Pizarra se conectarán a una nueva EDAR a construir en este último término municipal, completándose de esta manera el sistema de depuración de los municipios de esta área. Finalmente, dentro del grupo de los mayores núcleos de población, se encuentra actualmente en construcción la segunda EDAR de Torrox (Málaga) para completar el saneamiento integral en la comarca de la Axarquía. También los pequeños núcleos de población sin instalaciones de depuración pueden generar importantes afecciones al medio, en particular cuando se concentran en espacios pequeños, como ocurre en la cabecera del río Genal, donde hasta 15 municipios distintos de menos de 1.000 habitantes equivalentes vierten en un tramo de unos 25 km de río correspondientes a la misma masa de agua. La contaminación puntual, por su parte, sigue siendo un problema en el ámbito de los ríos Tinto, Odiel, Piedras, Guadalete y Barbarte, debido principalmente a la falta de depuración en algún núcleo y al deficiente funcionamiento de varias depuradoras existentes. Tampoco aquí se cumple la Directiva 91/271/CEE en lo relativo a que todas las aglomeraciones urbanas superiores a 2.000 habitantes cuenten con depuración, y además el deficiente funcionamiento de alguna de las depuradoras existentes hace que la contaminación de origen puntual sea un problema importante. Otro problema añadido a éste es la gestión y el destino final de los lodos de las depuradoras.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2MEDIO NATURAL Y DESARROLLO Fuente: Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente. 5.9. ÍNDICE DE CONTENIDO METÁLICO EN AGUAS LITORALES, 2008.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2 MEDIO NATURAL Y DESARROLLO Fuente: Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente. 5.10. ESTACIONES DE DEPURACIÓN DE AGUAS RESIDUALES, 2008.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2MEDIO NATURAL Y DESARROLLO Fuente: Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente. 5.11. INSTALACIONES DE TRATAMIENTO, ÁMBITOS DE GESTIÓN SEGÚN DESTINO Y GENERACIÓN DE RESIDUOS, 2007.  TERCER INFORME DE DESARROLLO TERRITORIAL DE ANDALUCÍA 2010 Capítulo 5. Amenazas para el medio ambiente 2 MEDIO NATURAL Y DESARROLLO 5.13. RESIDUOS PELIGROSOS DECLARADOS, 2007.5.12. RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS GENERADOS, 2007. Fuente: Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente.Fuente: Informe de Medio Ambiente en Andalucía 2008, Consejería de Medio Ambiente.