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El divorcio feliz, ó La marquesita: comedia, en quatro actos

Cruz, Ramón de la (1731-1794); Marmontel, Jean-François (1723-1799)

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el pge y ” o A A A IA IAEA A AAA COMEDIA. EL DIVORCIO FELIZ, Y Ó LA MARQUESITA, EN QUATRO ACTOS. SACADA DE UNA DE LAS NOVELAS DE MR. DE MARMONTEL, CON EL PROPIO TITULO. A A Xx - EN ESTA FABULA INTENTA PERSUADIRNOS EL AUTOR ¡ QUÁNTO DESTRUYE UN CAPRICHO, Y VALE UNA REFLEXION! | ama y x CON LICENCIA EN MADRÍD: Año DE 1796. Se hallará en la Librería de Quiroga, calle de la Concepcion Geronima, ACTORES, El Marques de +*k La Marquesa , su esposa. Don Quintin, E El Baron de San Telmo. $ Petimetrs El Conde del Rollo. DS q Amigas de la Marquesa. Don Leonardo, Amigo del Marques. Lutsa , Criada de la Marquesa. Anselmo , Criado antiguo del Marques. Un Page, y dos Lacayos. Otros Criados y y Criadas. => La Escena es en Madrid, y en casa de los Marqueses. NE AN IN AN a It + ACTO PRIMERO. El teatro representa salon de casa ricamente mueblada , con sillas doradas , Cor= nucopias , una araña de cristal, doc. : dos puertas á los lados, cortinas de damasco corridas. Al frente habrá un balcon al puertas de madera cerradas, y cortinas de damasco corrid: pues , y dexá ver las puertas vidrieras, por donde entra la luz don de un jardin que se ve al foro : sobre una silla ñ cerradas y. com ] natural con las us 3 este se abre desque recibe el saabrá una rica bata desdobla- a: .en otra una bandeja con adornos de cabeza, brazos y énélby de señora. dos lados del balcon dos mesas doradas y espejos. En la %. E ed de lí ¿zquier da estará la Marquesa leyendo ,en-desavillé blanco desprendido, toda despevnada y enfadosa: la buxia estará al fin, y Luisa, sentada en el suel>, y reclinada en un 4 _ a . 7S . Paja decente, estará dormida al lado derecho. El teatro está casi obscuro. Marquesa tiene su libro en la mano lee, tuerce el pávilo de la vela , vue a silla de La lve 4 leer, tc. Todo esto levantando la cortina ántes de acabar la obertura; y finalmente suspira y se conmueve y dice: Dirquesa. ¡Qué noche! ¡qué cruel noche! ¡qué agitacion | ¡qué desvelo! Jamas me ví de tan mala _,* humor como el que ahoratengo. ¿Y noes con causa ? ¡ Dormir. mientras se están divirtiendo mis amigas en el bayle 7 No'és sin cólera. Luisa, Luisa::o ¿Dedicár á un largo sueño, ú al ocio, por complacencia, los mas preciosos momentos debidos solo á los dulces | ratos del placer? ¿Son estos. los encantos del amor ? : ¿Son estas, sí bien me acuerdo, del matrimonio las bellas ideas que seduxéron ! Mi imaginacion? ¿A los. diez y nueve años que cuento «de mi: edad., abandonarme | sin 'esperanza en €lseno de una helada indiferencia de acciones y pensamientos ? ¡Ab comel fámilia ! Por tí en Cate caso me veo. Tú me elegiste un marido (no puedo negarlo) honesto, — rico y noble; ¡pero qué se levantas presente tan lisongero! E fácil pensar.en ello... Aburrirse baxo el yugo de un hombre inflexibie , seriO, pacíficO..... y aburrirse por toda la vida... esto es muy duro. ¡Luisa , Luisa! -Impaciente, dándola con el pié - Lutsas Señora: ¡Jesus qué sueño! ¿Es hora ya de acostarnos ? Se vuelve 4 recostar. - Marquesa. Muchacha. Ya me impaciento. Dala un pellizco. * - Luisa. ¡Ay! Poco á poco, Señora. Marquesa. Pues despierta. Enisa.Si no puedo. pi Marquesa. Dos horas ha que te llamo» Luisa. ¿Pues que hora será ? Marquesa. Yo creo o que ya habrá salido el sol. Abre esa ventana luego. Abre el balcon, y aclara el fextró. Luisa. ¿El sol? Y 4 fé que es verdad. Señora... Yo no lo enticudo. ¿ Os ha sucedido algo? Marquesa. No. Luisa. ¿ Qué? ¿os habeis indispuesto ? Marquesa. Yampoco, Nada me duele: quita esos trastos de enmedio, ú échalos por la ventana, y apaga esa luz. Luisa. Callemos. Quita todo, lo entra, y apaga , (sc. Marquesa. En la yida me amará o Y E. lo que disimular, ni pueden reconvenirme. Es muy cierto, ':: que otra se aproyecharia 0 0005 de mi libertad “viviendo ya, como yo divorciada : - del Marques.Cond. ¿Eso tenémos? -! se levanta alegre. Yoos doy mil enhorabuenas, Marquesa mia. Bien hecho; ya. 0s lotenia yo dicho, se sienta, que el Marques era muy bueno; mas para sacar partido de su muger., era lerdo el infeliz. ¿Con que os dexa á vuestras anchuras ? Eso es admirable, Marquesa. Sí , Conde; pero no juzgueis que piénso, 3 por mirarme independiente, / abandonarme á cortejos “+. : ¿mequetrefes , ni que hallo : tampoco y entre los que tengo tratados, alguno digno S de mi eleccion, á este efectos Cond. Eso es ser muy rigurosa, señora : Luis, por exemplo, es amable, aúñque es verdad. que es hablador y embustero. 50, a: Son un bello par de gracias. Cona. Vaya el Baron de ¡San Telmo, que es buen mozo; aunque el carácte tiene mucho de grotesco, ' y necesita ántes ser S disciplinado algun tiempo + por una imuger mayor...” p Marquesa. Al contrario, es muy modesto y agradable , circunstancias»: que alguna vez me le hiciéron distinguir de los demas. - Cond. ¿Distinguir? ¡Jesus, qué yerrol; Vaya nole conoceis: «* *” Ns ¿y el Vizconde? Marquesa.Es unsugeto . muy juicioso, Cond: Sí 5 aquel juicio muy parecido en extremo al del borrico cansado. ; ? + ¡Y el Cadetico Manchego? Marquesa. Ese es un niño de escuela: Cond. Teneis razon ; todos ellos. nQ 05 convienen. Pero yamos -4S e ElDivorcio feliz, ahora formales: ¿qué empleo pensais dar á esa preciosa | libertad? Marquesa Darla el aprecio que merece , y disfrutarla. Cond. ¡Falta de conocimiento, y niñada! Nadie goza los hechizos alhagijeños, de la dulce libertad, sino en el propio momento que la renuncia : y la debe solo reservar el cuerdo con ánimo de perderla á propósito, y átiempo. Marquesa. Estais entendido : emplearla desde luego en vos. sonribndose» Cond. Es cierto: se yo era lo que os convenia, á no estar como me. vea sitiado por todas partes: ¿mas qué recurso, qué medio - habrá para desprenderme? E Marquesa. Ninguno , ni os lo aconsejo, amigo , pues aunqueno .. E me asombrára á mí otro riesgo - que el de las iras de Justa, renunciára mis derechos. Cond. ¡La Justa! ¡buena muger! aunque de poco despejo. La Justa... ¡qué chiste! ¿Ya han venido con el cuento? ¿Y qué? Sí, señora: ayer me convidó con empeño - á cenar enuna casa que ha tomado hoy en Pozuelo de Arabaca , á mis expensas. Llevé cinco ú seis sugetos de buen gusto, amigos mios: ella, otros tantos portentos femeninos , con quehubo ¿unos ratos estupendos, 0110. GA y se cenó á toda ley: | bebimos como tudescos: yo dixe mil cosas buenas, porque estaba para ello . á noche : 4 eso de las dos en sus coches se volviéron:: todos: y yo me quedé aun allá á tomar el fresco CO ES 0 la Marquesita. | A cosa de media hora mas. vi Sesientas Í 5: it arquesa. No.es propio de un caballero, la corte de buena fé. 000. Conde , ese modo de hablar: +: Marquesa. Sois gracioso ; y Muy discreto y la opinion y el respeto | en vuestras declaraciones. - | de una Dama, en vuestra boca Cond. Si no anduve por rodeos y 416 que están bien expuestos. yos lo disimulareis, a: Conde. La opinion de una Madama... que noes por falta de ingenio; el agravio que podemos : sino porque esla primera 0. hacerlas que las desluzca, ¿que en toda mi vida he hecho, «.. solo es plantarlas ; poreso * Hasta aquí siempre me habian Y9 Jamás planto á niaguna: ahorrado aun el corto empeño | me hago plantar, y las dexo de ser yo el. que me insinuase. | 4 ellas toda la gloria > Marquesa. Yo os perdono este pequeño y honores del vencimiento. * l «¿primer ensayo, y Os Juro Ya veis, Marquesita mia, que no puede, ni por pienso, que hay en mí unos verdaderos disgustarme. Cond, ¿De verdad? —PIlacipios.* : y ¿Con que aprobais (esto es bueno) arquesa. Y bien fundados; - que os idolatre ? Decidme; | pero yo no.los apruebo. ¿y vos con igual afecto | ond. De veras que yo quisiera, - me idolatrareis á mí? | solo por interes vuestro, Marquesa. Eso es otra cosa: el tiempo - €ncontraseis con un hombre burlándose. como “yo. Marquesa. Me lisonjeo - dirá si lo mereceis. | de que estaria alojada - Cond. Mirad este ayre , este cuerpo, | Como Justa , y á lo ménos se levanta. > vivirla sin el susto y sobre todo mi pico, | de verme: plantada. Cond. Esto os dirán si lo merezco. | ha sido todo una chanza. Marquesa. Ya he visto esas perfecciones, Lo que hay que pensar mas serio, y nobles ideas ; pero quí entre los dos , es que no bastan á merecer no perdais el mejor tiempo mi confianza , ni debo de la vida , disipando determinar al instante vuestras gracias sin provecho. mi inclinacion. Cond. Pues yo creo arquesa. Mi ánimo por ahota es que pudiera sobrar mucho, no incurrir en tal exceso. : En fin , señora , abreviemos: Cond. Por ahí no se vé otra cosa, yo estoy harto de seguir 27quesa, No lo ignoro; y porlo mesmo la moda : busco un objeto, Siempre seré muy dificil : l: en que fixarme : le hallé, en la eleccion, si resuelvo y ya de él nome desprendo; hacer alguna. Cond. ¿Pues qué —. pero no ha de ser en valde: 4 vuestra edad , y con vuestros t - por lo que mira al propuesto méritos seriais constante? 1 término , que necesario si yo llegara á creerlo ES juzgais para resolyeros, fuera capaz de hacer una : por único y perentorio, locura. se levanta, sin exemplar, os concedo Marquesa. Tened sosiego; | veinte y quatro horas 5 y á fé, y decidme , ¿qué locura? que se conoce que os quiero, Cond, De tener juicio, y haceros porque nunca he dado tanto. 2 12 Marquesa. Lo.creo así; mas yo tengo muy lenta la reflexion, >» y vos sois , 4 lo que veo, muy vivo, para que en este asunto nos acordemos. * levántanse. Cond. ¿Pero no es un disparate malograr la edad , y el tiempo en consultar si amareis, Ó noamareis? Marquesa. Caballero, * ni sé si amaré, nilo séria. que tardaré en resolverlo; pero no es tiempo perdido, el que ahorra el sentimiento de haber elegido mal, séria, quando no tenga remedio, Conde. Yo os admiro , Marquesita, os admiro ; mas no tengo el honor de haber nacido de casta de Caballeros andantes , ni vine aquí á hacer coplas : y supuesto que sois de reflexion tarda, en la soledad os dexo, + y me retiro por no AN turbar vuestro entendimiento. Ella se lo pierde z vaya, que la muger es un leño. 4p Vast. Marquesa. Apénas puedo alentar del asombro con que quedo. ¿Esto es un hombre á la moda? ¿El hombre que llama el Pueblo amable por excelencia? él me hace el favor supremo, de decirme que soy linda: ¿y si juzgára mi genio capaz de constancia , hiciera la locura y el exceso de amarme ? Para que yo resuelva ser su cortejo, : me da veinte y quatro horas... despues se va tan sereno... ¿De esta manera se abaten las damas, contribuyendo ásu desayre, y los hombres las sujetan á su Imperio con tanta facilidad? Detras de aquel -alhagieño, de aquel seductor semblante, Pie ¿El Divorcio feliz, (que si la verdad confieso era agradable á mis ojos,) ¡ qué presunción , qué desprecio de todo, si no de sí, se encubrian! Ahora veo, : que la desgracia mayor, y que el mayor vilipendio de qualquier Dama, es dexarse cortejar de un majadero. ACTO SEGUNDO. Sale el Page. ¿Si estará por ahí Luisita, para que me diga el cuento de la riña que los amos han tenido , con sus pelos y señales? porque fucra en un criado defecto reprehensible no saberle, para referirle luego á quantos se lo pregunten, Ó no pregunten. Sale la Criada 1. ¿ Don Diego? Pag. ¿Qué hay, Teresita de mi alma? Criada 1. Ahora sí que ya podremos hablarnos algunas yeces. : Paz. ¿Con que hay divorcio en efecto ? Criada 1. Y para siempre. Pag, Mejor: oyes ¿ qué hace elama?. 000 Criada 1. Adentro tomando está chocolate, Pag. ¿Y Luisa? | Criada 1.Está previniendo los-trastos para vestirla. Pag. ¿ Y sabes bien por extenso la camorra, los motiyes, y cosas que se dixéron? -Criada 1. Bien no 5 pero ántes que acabe el dia de hoy lo sabremos. ¿Y la guitarra? Pag. Debaxo de aquella silla la tengo: pero , ¿por qué lo preguntas? Criada 1. Anda, sácala, que quiero repasar las seguidillas de á noche. Pas. Yo no me atreyo, porque están de mal humor. Criada 1.Será en el departamento baxo, que por acá arriba | to- 9 la Marquesifa. "todo es risas y bureor. La Marquesa dixo ahora, que ínterin están comiendo, se repasen las tonadas y juguetes que sabemos, y compongamos las ropas que requieren.Pag. ¿Con qué intento? Criada 7. Con el de hacer una folla, y divertir al sereno del jardin 4 la tertulia, Por ser cortas para juego las noches, y calurosas. 45. ¡ Magnífico pensamiento! Cómo rabiará el Marques. Criada r. ¿Y qué se nos da aquí de eso? ¿ Sacas la guitarra , ó no? Pag. Aquí la tienes , lucero de la casa. Criada 1. Toca, sol del Rodrigon emisferio. Pag. Pues canta tú , camarista de los retretes de Venus. Criada 1. Vayan las de á duo. Pag. Vayan. : Criada 1. Pues no perdamos el tiempo, Cantan seguidillas de gusto. Sale Luisa. ¡Bueno! Teresa, ¿nO sabes que el ama se está vistiendo? Criada 1.No. 1154. Pues por tí ha preguntado. Criada 1.¡Triste de mí! voy corriendo.vas. Luisa. Y tú, holgazan... Pag. No hay tal , que bastante trabajo tengo €n tratar con quatro mozas bonitas , y de mal genio. uisa. ¿Y con quál te casarás? Paz, Con ninguna; pero creo campanilla. que viene el ama, y llamáron. : A Dios, chusca. Vase, Luisa. A Dios, mostrenco. | Sale la Marquesa. ¿Qué haces aquí ? Luisa. Estoy quitando las motas, Marquesa. ¿Y qué hace Diego, que no responde? Luisa. Yo juzgo que ya la vuerta han abierto. Sale unPage. Señora, la Capitana. Marquesa. ¿ Por qué la detienes , necio? 45 Sale la Capitana Doña Jacinta. Doña Jacin. ¡ Vindita mia! Permite que te abraze , y dé cien besos en albricias de que ya desde hoy te gozaremos tus amigas. Marquesa. ¿Qué, ya sabes lo que ha pasado? po Doña Jacin. Al momento que pasó me lo contáron en casa ni mas ni ménos. ... Marquesa. Pues me ha costado bastante resolverme. Doña Jacinta. Yo lo creo. - Pues aunque el amor y chistes de mi Capitan , me acuerdo que me cansaban bastante, jamas me habria resuelto á separarme de él; mas dichosamente me hiciéron los Ingleses este gusto, ú este pesar: lo que es cierto, que me, costó algunos llantos. Marquesa. Pero se secáron presto. Doña Jacin. El primer amigo, que me consoló, fué el espejo. Bicn temprano al otro día delante del Peluquero, me declaró , que aun podia mi pesar tener remedio. Marquesa. Y como tú eres tan dócil, creiste tan buen consejo. Doña Jacin. La experiencia me mostró que habia sido verdadero; pues aun sin cumplir el mes fué tomando un incremento tan brillante mi tertulia, empeñada en mi consuelo... 1. Pero volvamos á tí. E ¿Querida , y ahora qué haremos? . Tú has de pensar que hoy empiezas á vivir, en el supuesto de la libertad que go0zas. No conoces tú el concepto de decirse una muger, qualquiera... Yo no dependo sino de mi voluntad. Yo soy toda mia , y puedo hacer de mi capa un sayo. ¡ Ab Marquesa ! ¡Qué perfecto es- 14 | El Divorcio feliz, estado! Verás floridos desde hoy todos los terrenos que pises : todo será para tí fiestas y juegos: tendrás á bandadas los suspirantes Caballeros al rededor de tu oido; pero cuidado entre ellos con la eleccion , porque de esta pende tu gusto , el sosiego “de tu corazon , y la vanagloriía del acierto, Marquesa. Jacinta, ¡ qué loca eres! Me crees de tan poco seso, que por verme líbre, abuse:::- Doña Jacin.Sí + yo seré loca ; pero fundada en las experiencias, tengo tambien mis accesos >> de razon, que te podrán servir de mucho provecho. Verbi gratia : estás peynada hoy con un ayre tan nuevo, tan elegante, que al punto declara tus pensamientos. ? de pretension. Vaya, dime, ¿hay algo? Marquesa. Será un efecto de casualidad; pues nunca > en el tocador me he puesto tan distraida. Doña Jacin.¡ Ola, ola! ¿Distraida ? Para eso de distracciones , mo hay quien. tenga mas conocimiento que yo, hija, por las muchas que cada día padezco; y apostarla:m= Dent. Doña Laur. ¿Está en casa? . Marquesa. Ahí está Laura. Doña Jácin. Tendremos buen rato, porque vendrá con Don Quintin de cortejo en cierne, y es un almíbar para Jos ojos el verlos. Sale Doña Laura, y DoniQuintin hablan -2- do aparte. Doña Laur. El caso es escandaloso, y ciertamente que siento haya pasado en mi casa. Doña Jacin. Ya: bién dicen quelo bueno » se debe hacer desear. Dos horas ha que te espero, Marquesa, Seas muy bien venida, Laura. Doña Laur. Bastante impaciente yengo; pero acabo de tener ¿E una ayentura , por cierto bien desagradable, que me detuvo. Marquesa. Con efecto, - parece que vienes triste: 3 se puede saber? Don Quin. Todo ello es nada : es una miseria, que no importará dos bledos. Doña Laur. Si yo no me interesara deveras por todoaquello 4/4 Marquesa. que respeta á tu opinion, lo sintiera mucho ménos. 20. Don Quin. Señora, repareusted ap. 4 ella. la importancia del secreto, : Marquesa. ¿ A mí me Interesa ?. Doña Laur. Sí. = E Marquesa. En qué cuidado me has puesto, muger! Habla. Doña Jacint. ¿Lara qué, si dice este Caballero : «lo una bagatela ? Ao que es? Algun cuento de tu marido, ó alguna majadería que ha hecho. Doña Laur. No estás en el caso, Marquesa. Hija, ' que melo digas te ruego. - Sale el Page. Del Señor Conde del Rollo trae un Lacayo este pliego. Marquesa. ¿De quién? Doña Laur. ; Del Conde ? Don Quin. A Dios 5 todo vá á descubrirse al momento. Marquesa. ¿Y aguarda respuesta ? Pas. No TEARS Señora: se fué corriendo, porque dixo que su amo estaba no sé si muerto, ú Como, : Marquesa. ¿ Qué dices, hombre? Mas del papel lo sabremos. Lec. “En fin, bella heroina del siglo, ya »»0s he hallado un Caballero sirviente. » El Baron y yo hemos tenido en casa »de Doña Laura unas palabras -.en quan= ” | ola Marquesitas A s»»quantoá vmd. , de que ha resultado Mien te.el pícaro.D. Quint.Bien saben »quedar yo ménos ayroso ; pero no todos que es un embustero. »”»ménos su amigo: y como él es discre- Hallíbase por ventura >»to y reservado, yo he querido instrui- “allí el Baron de San Telmo, >»ros , porque sentiria mucho que el que tiene ménos prudencia >» Baron perdiese el fruto de su yieque yo; y le dió un verdadero . toria.” | testimonio de que no Edd Rolo. creia nada, de aquello: Repres. ¿Qué es lo que acabo de leer? picóse : saliéron juntos, ¿Qué aventura es esta, Cielos ? y aunque los seguí á lo léjOS; 0203 ¿El Conde pudo llevar no pude quitarle un par... su indiscrecion 4 éste exceso, ' de estocadas en el cuerpo: y añade la impertinencia al tal Conde. Marquesa. ¿ Y el Baron? de escribírmelo? No creo . D. Quint. Sacó un piquete ligero que puede haber en Madrid enla mano. Lleyé al Conde otro tonto mas perfecto. á su casa , y muy contento, Don Quin. No teneis de que asustaros; ínterin queel cirujano porque esta aventura , léjos y venia , pidió el tintero, de estaros mal, os hará - sin duda para escribiros . mucho honor en todo el pueblo, ese papel tan discreto. arquesa..Pero ¿qué es? Dexéle , y me volví á casa Don Quin. La historia es corta; de Madama : esté es el hecho. y como testigo puedo. -' Marquesa. Sin duda soy desgraciada, contarla al pie de la letra. Dña. Jacin.¿Con que hoy no letendremost Desde aquí se fué «derecho. dd: LD. Quint. ¿Hoy? Ya tiene que rascarse , el Conde 4 ver 4 esta Dama, | tres semanas por lo ménos. como disgustado y serio: Doña Jacin. Y le teniamos citado e Preguntámosle el motivo," a para escoger. unos juegos ar y al puntorespondió , vengá . de hebillas de gusto, y cintas de dial á la Marquesita, ] de moda , que para esto que ayer en los Recoletos ; solo tiene habilidad: me citó para hoy temprano: 2 pero las tres nos ¡remos | fuime : comenzó 4 hacer gestos -— con.el señor Don Quintin. «(ro y chistes de Señorita: | Marquesa. No estoy de ese humor, y quie- “Anto , que me puso presto... hablar al Baron, si viene, PE en precision de escurrirme,, porque el lance sofoquemos Porque ya me tenia seco -——ántes que llegue al Marques: _ COM Sus “si eS... MOz5 Pues Yare o: á cuyo fin voy adentro: todo está dicho:con esto; 2.07 á dar una órden precisa. + por fin la dexé plantada. : EL, Perdonad que al punto vuelvo. Vase. “Y por remate del cuento, D. Quin. La Marquesita ha tomado añadió , si yo me hubiera... ps el asunto muy á pechos. tomado por pasatiempo : Doña Jacint. Falta de uso: es una niña;. ú extravagancia, la pena ¿ ¡pero ya la formarémos, de fingirme como.suelo DD. Quín. Si.el Baron quiere encargarse el amante apasionado... -—deese cuidado , ahora es.tiempo. : la pobrecilla:.. Doña. Laur.:D. Quintin, usté es unloco, Marquesa. ¡Ab-perverso! impaciente, ú se excede en suponernos . | tan A 16 tan fáciles á las Damas. -D. Quin. ¡Ay, señora! que yo yéo que una muger se defiende muy mal de aquel Caballero, que la defiende muy bien; y mas:sl.el tal es sugeto que agrada , y que no incomoda. Doña Lau. Decid, ¿pues qué fundamento tencis para persuadiros . que pueda agradar San Telmo á la Marquesa? D. Quin. Bien claro está. Doña Laur. Pues yo nolo entiendo. Doña Jacin. A fé que tiene razon; y algun oculto misterio podrá haber entre los dos, que nosotras no sabemos. Sale la Marquesa. Marquesa. ¿De qué se trata , señoras? Doña Jacin. Amiga , estámos haciendo el elogio del Baron. Marquesa. Que me ha obligado confiesa con la generosidad» de su buen procedimiento. D. Quin. ¿Qué dixe yo? ¿Ven ustedes como soy buen agorero? ap. á las otras. Marquesa. Aunque me ha picado, que anduviese tan ligero. ¿D. Quin. Señora , un hombre de bien, en mediando los respetos de una Señora , se clega. Marquesa. Pudiera cegarse ménos. + Hijas”, si tencis que hacer no es mi ánimo detencros, que yo tambien necesito media hora de sosiego; pero os aguardo á comer. Doña Jacin. Eso se da por supuesto, Marquesa. Y no solteis al Señor. Dña. Jacin.Alinstante volveremos.46742. Doña Laur. A Dios , hija. Marquesa. ¿Para qué, si al instante hemos de verhos:? Don Quín. ¡No es fineza:; esla costumbre del. abracito y el beso.!.. vanseslas 7. Marquesa. En fin, ya estoy enterada de todo, y no sési debo El Divorcio feliz, PP A — SSP agradecer al Baron el interes y el esfuerzo; ó reprehenderle que tan fácilmente me haya expuesto á ser asuntoen Madrid de tertulias y paseos. Lo que importa prevenir sobre todo es el secreto, y á este fin le hice llamar, aunque su venida temo; pues si quien le dió el impulso fué su amor... ho sé...¿Qué eseso? Sale el Page. Este papel. Marquesa. ¿ De quién es? . Hoy todo me asusta. Leo. Lec. Prima de mi vida : El pintor que »hizo tu retrato , acertó de modo, »que quiero que haga el mio. Un año »»ha que mi marido me atormenta por » quese le dé para una sortija , y al »fin me he resuelto á dársele para sus »dias 5: pero no quiero que lo sepa, amadie mas que los tres. A este fin »»iremos á las cinco de la tarde á tu cawsa de incógnito: él me asegura que no necesita mas de una hora para ntomar el ayre del rostro , y lo demas del tiempo lo pasará contigo para »darte gracias tu prima de corazon.» Petra Hipólita. El sobrescrito al Page, y vase. Repres. Estoy.yo para aventuras por hoy ciertamente ; pero ella para no salir me serviráde pretexto. : ' Dent. Bar. ¿Está en casa esta Señorá? Marquesa.Dí que está bien, que laespero. Baron 3 por qué no entra Usia? Acércalé aquí un asiento.al Pag.y vas. Bar. Aguardaba la licencia. 401 Marquesa. Sois deeste quarto muy dueño. Bar. Aquí me teneis á todo : quanto ceda en vuestro obsequio. Marquesa. ¿Cómo estais ?. | E Bar. Bueno , Señora... se sientan. Marquesa. Hablad formalmente. ¿Bueno? Bar. ¿Por qué me lo preguntais segunda yez? No lo entiendo, : Mar» 0 la Marquesita. Marquesa. Yo lo sé todo , Baron: que Don Quintin de Acevedo, que ha sido testigo, me lo ha contado por extenso, y 0s llamo para deciros mi justo resentimiento. Bar. Pues supuesto ya, Señora; que él os reveló un secreto, que pensaba. por mi yida sepultar en el silencio no condentis mi conducta B 7 Sin escucharme primero. arquesa.Dudo que encontrels disculpa, y €Stoy:::- Bar. ¿Pude yo hacer ménos, Señora ? ; Quál es el hombre . de forma , que aun no teniendo Interés por una Dama, en qualquiera lance de estos HO Se acalora , y defiende Su Opinion y sus respetos ? Ved qué hará el que sea testigo de que un fatuo está ofendiendo el honor de la persona mas digna en el universo de aplauso, y que mas estima A propio que lo está oyendo. ES Conozco vuestra grandeza € ánimo; pero no puedo aprobar vuestra conducta, ni perdonar que un sugeto, e la importancia que vos, Ine compronieta en el riesgo E de ser fíbula de todos. Bar. Yo solo hice lo que debo; Otro ea mi lugar haria mas quizá , y con mas estruendo. a ¿Y qué mas pudiera hacer? A, ya pasó 5 yo cuento COn vuestro juicio y prudencia y la gratitud no niego. que debo á vuestro valor. Mas no tendré que deberos si me faltaseis:::- Bar. Señora, ¿y de mí podreis creerlo? arquesa. No, que para dudar de vuestro pundonor os creo amigo muy generoso, y amigo no de estos tiempos, ? 17 Bar. Ese título y señora, me lisonjea ¿; y contento de haberle logrado, 4 él Jimitára mis anhelos, si mis cuidados y finas ansias no me hubieran pueste en precision de esperar aun mas de lo que merezco. Sí , Marquesita , yo 05 210, vos lo sabeis , y me tengo por el mas infeliz hombre de todo el mundo, si vuestra corazon no corresponde al mio, como apetezco. Marquesa. Esa confesion tan clara - ” da sobrado fundamento á sorprenderme; y siyo os estimara algo imménos, solo os respondiera para no volver jamas á vernos. Conozco que pretendeis - exigir muy pronto el premie : del peligro á que por mí E | poco há os habeis expuesto. Bar. Señora , eso es confundirme. ¿Me teneis en el concepto. de tan cobarde? Marquesa. No, yo | os hagojusticia , y esto | de las ansias y cuidados ra que ahora declarais os cuesto, dias há pude advertirlo, si no pude agradecerlo. Bar. ¿Y por qué? er Marquesa. Porque ligada 1 yo con los lazos perpetuo é indisolubles , las leyes solo del honor atiendo, : y es fuerza sea insensible á la voz de otros afectos. Bar. ¿Ahora citais esas leyes? Si hicieran todas lo mesmo, fuera la vida insufrible. Marquesa. Ese es un moral muy nuevo para mi oido , que nunca supe, ni saberle quiero. Yo soy muchacha , y no soy insensible, lo confieso; mas mi sensibilidad, - C si 18 mi edad , y algun mal consejo, munca podrán distraer mis errados pensamientos. Bar. La confesion de mi amor os. irrita, ya lo veo, señora , y por mi desgracia me aborreceis, Marquesa. No por cierto, señor Baron, y estoy tan distante de aborreceros, - que os estimo; y mas diré, que si alguna vez mi pecho lega á inclinarse , serán las muchas pruebas , el tiempo, y una habitual confianza de la intencion del sugeto, las que la eleccion disculpen, ya que no puedan el yerro. Bar. Bella Matilde , me dais la vida, pues á.lo ménos me queda alguna esperanza; - permitid que á los pies vuestros rendido:::- de rodillas. Marquesa. ¿Qué eslo que haceis? Se levanta enfadada. Ved que con tales extremos... solo podreis conseguir - desde hoy mi aborrecimiento. Bar. Antes de exponerme á él diera mil vidas. Marquesa. Yo creo que os he dicho mucho mas que era razon ; y callemos, pues mirg que vuelven ya las amigas. ? Salen Doña. Jacinta, Doña Laura, y Don Quintin. ' Los tres. ¡Bueno , bueno! Doña Jacín. ¡Losdos mano á mano, lindo! el Baron está suspenso, TOS ¿Le has regañado? Doña Lan. Silo mereció , bien hecho... D. Quént. El se sabrá disculpar; no hay por qué compadecerlo. Doña Jacin.Venimos de hacer, Marquesa, los mas bonitos empleos. del mundo; y aunque de prisa, allí escogidas te dexo tres batas de los colores El Divorcio feliz, de última moda, y muy bellos, Marquesa. ¿Qué colores son? Doña Jacin. La una es de color de escremento de ánade ; la otra color de calabacin relleno; y otra mezcla de puzó, verdolaga , y caramelo, Doña Lan. Ayer legáron de Francia, D. Quin. Se chupará usted los dedos al verlas, Doña facin. Ya heprevenido que te las trayga un mancebo. Doña Lau. Yo he tomado los iguales con tener ménos dinero quests : Doña Jacin. Madama Chonchon es la única que tenemos aquí de buenos surtidos. D. Quin. Y barata, en conociendo. que la han de dar lo que pida. "Doña Jacin.Noes cara; mira en seiscientos reales qué hebillas , y tienen de plata mas de tres pesos, Sale un Criado. con una servilleta al E hombre. Criado. La comida está servida, - señora. Marquesa. Al instante irémos. Doña Jacin. Quantoántes, porque yo tengo un hambre que me pelo. D. Quin. ¿Teneis duendes en los cascos, Baron? Hoy no es dia de eso, hombre. Doña Jacin. Viyala alegría. ¿Qué falta nos hace el necio del Conde? Y tú, mi Marquesa, pierde de una vez el miedo, y haz quanto te dé la gana, como las demas hacemos. D. Quin. Niva ese corazonazo: * nuestra capitana á ellos. Doña Jacin. A fe de muger de honor, me hallo de tan placentero humor: hoy , que soy capaz de embromar al universo: vamos, niña, que es preciso, celebrar con vino y versos el dia feliz , que vuelves á salir del cautiverio. Bar. dla Marquesita: 19 Bar. Vamos señora. Entranse de tropel. Marquesa. Id entrando, - que ya os sigo. ¿Justos Cielos! " refiextoa y ap. nada deseaba mas que la libertad ; y advierto, que en ella mi corazon está mucho mas inquieto. ACTO TERCERO. Sin acabar la música del entre-acto sale el Marques gensativo , y se tira en una silla de brazos. Poco despues sale Anselmo como temeroso; luego que le ve se levanta el Marques ,cesala música, y le dice; Marg. ¿Dónde éstá Matilde? ¿Qué hace? <nsel. Señor , aun está en la mesa con algunas gentes. Marg. ¿Dónde están comiendo? Ansel. En la pieza del norte , que está al jardin. arg. Basta. Una silla me acerca, A se sienta. y aguárdate. Bien lo habia yo previsto en mis ideas, que tendria una muger , Somo muchas. No me queda ¿ya recurso, ni aun la duda de ser mi desgracia cierta. Yo me veo combatido de cien pasiones diversas. ¿Serán aborrecimiento, que ya tengo á la Marquesa? Eso no; porque la amaba - mucho para aborrecerla. ¿erán zelos? No: conozco * demasiado su entereza y honestidad , para que tan fácilmente la ofenda... ¡En qué confusion estoy! Dadme, Cielos, resistencia. «Ansel, ¡Ay , señor amado ! ¿Quién habrá que no os compadezca? ¿Si supierais el desórden que en toda la casa reyna desde esta mañana! Los criados que sé reserva mi señora, con los vuestros, por todo riñen y altercan. — Unos gritan , otros lloran, otros callan, y desprecian la comida ; otros la cogen sin servir, y se la llevan. ¡Qué destrozo de viandas, de postres, y de botellas! Aun á mí propio , porque iba á tomar de la mesa del repuesto dos perdices, que habian sobrado enteras, un lacayo de mi ama me dió en la mano derecha con el corte de un cuchillo, diciendo con desvergúenza: Suelte usted, y con las sobras del ama nunca eche cuentas. ¡Qué confusion ! ¡Qué desórden! Marq. ¡Pues aun es una ligera imágen de la que tengo dentro de mí! Ten paciencia, que yo mandaré mañana 4 todos que te obedezcan, y respeten como es justo. ¡Ah , Matilde! Tú que eras tan digna de ser dichosa, ¿por qué quieres indiscreta - que unidos no lo seamos? Yo creí que una fineza constante, que una amistad viva, y una complacencia cariñosa , y sinexceso, hiciesen feliz y eterna nuestra union. ¡ Vanos proyectos! ¡Ah! ¡qué fácilmente yerra el hombre en sus prevenciones, si el Cielo no las gobierna! Ansel. Don Leonardo viene. Sale D. Leonardo de vestido serio dea cente, y el Marques se levanta , y arro= ja en sus brazos. Anselmo seretira. Marg. Amigo, ya tienes en tu presencia al hombre mas desgraciado, que has yisto sobre la tierra, y aun el mas inconsolable. Ca D. Ya mn A A NA E e de cs E dad ! 26 | la dulce libertad vuestra. Ml Marquesa. Pero , señor, si sintieseis h de amor la llama violenta por mí, como asegurais, y es dificil que yo.crea, ya estuviera hecho el prodigio; 1% que amor , por su virtud mesma, os habria dado cordura. D. Quin. Pero no, señora. Es fuerza ser Justo. Yo por el vuestro me aparto sin resistencia de todos los corazones que hasta ahora he rendido: pierda. Ó gane , esta es “una suerte F del juego , y quiero exponerla. + Pero hay un cambio que hacer, señora; porque en conciencia m0 no me podeis obligar 0 á una renuncia A í de las diversiones , al abandono de uds cosas, á que acostumbrado estoy por naturaleza. Marquesa!;Crecis,, por "haceros cuerdo, . que habia yo de ser necia? ¿Y habeis pensado igualmente - lo queá una muger estrechan. sus mismas obligaciones, el hónor, y latremenda. >. - E cony ugal? ¿Sabeis lo que es el honor? Es una gran friolera para mí, y para otros muchos que son de mi propia escuela. Marquesa. ¡Y se sufren unos hombres, admirada. ue así hablan y aconsejan! Señor D. Quintin, yo empiezo 4 dudar mucho de nuestra semejanza en los humores; y conozco por la bella «difinicion que os he oido, que pasaríamos penas. insufribles los dos para combinar nuestras ideas; Ñ y si para corregiros 3 el juicio no hay mas receta, D. Quin.¡Oh, qué esérúpulos, Marquesa! El Divorcio feliz, la cura es muy arriesgada, : y y yo no me encargo:de ella, a Sale Luisa. Señora, un hombre decsnig con. una capa de seda, y que debaxo del brazo A trae una caxa encubicrta, pretende veros: le he dicho diez veces , que ahora no era” ocasion ; pero él insiste en que ha de hablaros por fuerza... Marquesa. Sin duda este esel pintor, 4p de que ya me avisó Petra. Hipólita. Voy á verle, y á conducirle á la pieza mas reservada, No os vals, ada? A Don Quintín. Pe pronto daré la vuelta. D. Quin. ¿Os sigo , señora? Marques 2. No, que el caso pide reserva. Vase. Luisa. En esto hay algun misterio, que no quieren que yo sepas. y él es el pintor que hizo á mí ama, segun las señas, - el retrato, habrá seis meses; pues yo tengo la sospecha de que va á hacer otro, y esto me va ya oliendo á canela, tes? D.Quin. ¿Qué estás hablando entre dien- Luisa. Ni entré dientes , ni entre muelas hablo: se equivoca Usía.. iS abi, ¿Ac mí te vienes con esas? a isterios conmigo, he? na edad de'primavera, y com €sos OJOS”, yO - - te permito que los tengas. : Luisa. ¿Se burla Usía de mí? D. Quin. No por mi honor,hechicera. Y es preciso ser tu ama, -: 59 ó muy vana, ó muy modesta, para teuer á su lado una criada tan bella. Luisa. Usía quiere reírse: un ratico á mis Expensas, segun yo veo; pues vamos, prosiga la cantinela. D. Quin. Te juro que no; tu ama es bonita y petimetra; eS ¿Pero tiene élla esc'ayre tan fino, esa gentileza, €sa:estatura de dixe, ES ni esos ojazos de guerra? Eso solo habia de estar destinado á la nobleza, Luisa. Reservad para mi ama Caballero , esas finez: : po) . ZAS, y advertid que vendrá pronto. D. Quin. Puede ser que sedetenga. tra, Luisita, sistodas las criadas de aquí fueran como tú, todas Jas amas de Madrid se caian muertas. Luisa. ¡Ay, señor! Esas dulzuras no están á mi cuerpo hechas, : regáleselas Usía a Otra que mejor le vengan. «Quin. Te vuelvo á jurar que no, Luisa. Caballero , Usía no piensa en que mi ama puede oirlo, —. “y diria: D. Quin. Calla , necia. - Al paño la Marquesa. Esta es mucha confianza: 0. : Va dá salis 3 yA se cdetiene. o1gamos, sin que me vean. + Quént. ¡Bueno! Si tu ama lo Oyese " TFablaria , y me riñera oq ána mucho; “pero ¿qué me'importa? *: Esa muger no me peta de modo alguno y asii Y se me da muy poco de ella. Demas, tiene unos caprichos aforrados entristeza Y CXtravagancia, capaces e aburrir á quantos tengan el mal gusto de tratarlas. Como tomarse la pena € apartarse del marido, para vivir con prudencia y estimacion en el mundo... - pero abora estamos de priesa, Para esta noche te chtoyl£ querida:Luisa, á la puerta del Jardin, que yo vendré á eso de lus doce y media. Luisa. (¡Gran pícaro!) ¿Y qué seria de mí, Señor , si nos vieran 014 Marquesita. 27 hablar tan tarde 2. 0 D. Quin. Támbien ¿0 00.200 " lo ha previsto mi cautela; y puedes tranquilizarte; pues todas las contingencias que ocurriesen se pondrian á cargo de la Marquesa. Luisa. ¿ Y la opinion de mi ama? D. Quin. Muger , no tienes cabeza. ¡ La opinion de:tu amal Che: toma , se pondria tan hueca de que el mundo la aplicára - “un sugeto de mis prendas BLAS por cortejo. ¿MBR q 0 Sale la Marquesa. No:, Señor. No quiero deberos esa 01 / ¿+obligacion en mivida. 99 Luisa.¡Ay desdichada! gritando, y confusa. Marquesa. Y sintiera. 04 tomaseis tantos cuidados por.la“dificil empresa. 10 de establecer en el mundo: 0: mi opinion de calavera. D. Quin. Señora. si... pues... Marquesa“ Yajes mas. que osadía, desvergiienza replicarme. 1d noramala, y agradecedme que os vuelva la espalda , por evitaros no el rubor, sino la afrenta de ver mi rostro , despues de oiros tantas baxezas. D. Quin. La confusion me embaraza los pasos. tartaléando. Marquesa. Pon en la puerta á ese Caballero, Luisa. ; Luisa. Por aquí... todo me tiembla. torpe. Marquesa. Vete allá adentro. Luisa. Señoras. gs: Marquesa. ¿No te vas? Luisa. La hicimos buena. Vase. La Marquesa sola, paseándose ; y dete- : *smiéndose como asombrada. Marquesa. Dios mio, ¿es este el mundo, y estaslas gentes que por ahí celebrani Yo he visto en solo un dia > todo lo mas amable que de él cuentan, ¿ Y qué es lo que he encontrado ? Da Si P CREA IBER TAN AV E IL A CI A AMA Sis z 28 El Divorcio feliz, Sí la memoria mal no me lo aueda E dos locos, un zeloso, : y dos mugeres locas y altaneras. Quando yo imaginaba las cosas que veía tan diversas, hallaba á mi marido Demo en el trato, y las finezas; ¿ pero quánto mas vale . el insipidez. , que sales tan A Le tenia por simple; ¿pero quánto mas vale su simpleza, que del Conde atrevido, y el falso Don Quintin las agudezas? Me pareció tranquilo; pero pobre de mí, si acaso fuera zeloso y temerario. como el Baron, sin causa, ni evidencia, Al fin me amaba poco; pero á pesar de toda su tibieza, me dmaba lo bastante para vivir dichosa y placentera. ¡Qué insensata que he sido! ¿Y será tiempo aun deque yo pueda, conociendo mis yerros, destruirlos ? ¡Inútiles ideas! quando tengo perdidas : la amistad de mi esposo, y la terneza, quizá su confianza, y al fin su estimacion tan verdadera, Aunque, gracias al Cielo, solo de una imprudente ligereza, tolerable á mis años, puede reconvenirme la conciencia. ¿Corazon, qué me dices? Sí, tú tienes razon: bien me aconsejas, Mi marido es muy bueno; y no puedo dudar , quando me yea confesar el delito, que mi arrepentimiento, le SMtcEnezca, Y ahora ¿de qué medio podré valerme para que le sepa? ¿Llegaré'4 los amigos? ¿Y en el mundo hay alguno que lo seal AS , que esmuy duro - EX confiar de las gentes mas discretas, y de mas tonfianza, aquello que una mísma se reprueba. Un Popol, ¿Y qué puedo decir en él que su razon convenza? Irme yo en derechura á sus brazos... tampoco. Voy expuesta. ¿Qué haré?*Cruel ahogo... Mas ya veo una luz que las tinieblas de mi discurso alumbra: quiera el Cielo que no semeobscurezca. Yo me acuerdo que Anselmo me dixo, que cl Marques la vista tierna fixaba en mi retrato. Un pintor, por' extraña contingencia, - tengo en mi gabinete: pues hagamos que en él pongalas señas de mi arrepentimiento, y el dolor que marchita mi i belleza, Si todavía me quiere, será preciso que se compadezca; y si mas declarado su rigor Esperanza no me dexa, evitaré 1á lo ménos del desayre á mis'ojos la yergiienza.. Ya estoy determinada; (mensa ¡gran Dios, que ves desde la E 1n- de tu brillante solio de mis nuevos afectos la pureza, mis delirios perdona, y haz quemis reflexiones permanezcan, influyendo á mi esposo j la compasión: y á mí la fortaleza! ACTO QUARTO. » Durante el intermedio ,- y sin cesar la orquesta, pasa Luisa de un lado 4 otr 0, y salen esta y la Marquesa por . diferentes partes cool Marquesa. ¿Está en casa, Anselmo?! Luisa. Sí, | 1) señora, ya le he útddo, Marquesa. Pues vuélvete al gabinete, donde se,está retratando Petra Hipóbita : repite la órden á los, criados a de queme nieguen á todos; en y sobrestodo te encargo el secreto, Luísa. Bien está. De lindo. susto escapamos. 4fP. y VAse: Sale Ans, ¿Señora , qué me mandais? con 9 la Marquesita. a con agrado. Marquesa. Dí ¡me harás un agasajo, Anselmo? Ans. Señora , nada deseo como agradaros y serviros: oxalá que igualmente que yo os, amo, os amaseis mi amo y vos, y por quienes, ignorando quál de los dos es injusto, tiernas lágrimas derramo: arquesa. Quizá todo es culpa mias, Mas no.sin remedio el daño. Oye ahora lo que te digo. Ya sabes que mi traslado de medio cuerpo está en el gabinete de tu amo. M5. Y bien que lo sé, señora: como que €s de sus quebrantos presentes único alivio: en él los ojos clavados siempre; suspira de modo. que da compasion mirarlo; y bien se conoce que mas quisiera enamorado decir al original sus pasiones, que al retrato, arquesa. Yodo quanto dices,¿me es' de sumo consuelo , Amado Anselmo, vuelve , descuelga sin que te vean el quadro de mi retrato alinstante. y llevámele á mi quarto. ps. ¿Yo, señora ? ¿pues habia yo de privar á miamo e la cosa que en el mundo hay mas digna de su agrado, y Sú amor ? Pedidme ántes 2 vida, Marquesa. Suspende el llanto y la voz, que mi designio .€s quizá bien al contrario: trácle , y dentro de una hora puedes volver 4 buscarlo, para colocarle donde estaba : solo te mando guardes secreto'con mi marido, y con sus criados. dis. Sea enhorabuena, señora: voy á buscarle , que estando «yuestro noble corazon de virtudes tan dotado, no habiais de querer darme, al fin de mis tristes años, la pesadumbre de ser el verdugo de mi amo. Vase. Marquesa: Fíate de mí... ¡Quizá yo me lisonjeo en vanol... Bien que algun presentimiento dichoso , me está anunciando que he de salir victoriosa de miempresa. No perdamos : el tiempo que es tan precioso;- y yo tengo tan escaso para un proyecto, de. que ademas de mi descanso),, miopinion, y mis venturas, penden muchos desengaños de mugeres imprudentes, y maridos insensatos. vASse. Vuelve 4 salir Anselmo con un retrato de la Marquesa grande en la mano. 456 Quiero obedecerla, bien que la obedezco temblando. Como mi amo volviera. en este corto intervalo estaba perdido. Pero «sin un corazon de mármol ¿quién negára á la Marquesa quanto le pida ? ¡ Qué encanto de hermosura y de virtud en otro tiempo! No extraño que pierda el juicio por ella mi señor! ¡ Qué dulce agrado manifiesta su semblante! | mirando al retrato. AN El día que se casáron SS así estaba. Me parece, loyy que aun los estoy mirando los dos , 4 qual mas contento, y á quál mas embelesado... Pero este tiempo pasó... voy que me estará esperando, : Vase por donae entró la Marquesa, y por el otro lado sale.el Marques. Marg. ¿Si estará por aquí Anselmo, que en parte alguna le hallo? Al fin me pude escapar, ” y podré, léjos de tantos testigos , SUSpirar libre. Jamas el día tan largo me ha parecido, ni tan molesto el género humano. Huyamos de él, y busquemos la soledad de mi quarto, que en ella solo estoy bien. Pero Anselmo, que ha quitado la llave á la puerta, ¿dónde estará? Si no me engaño, sale Anselmo. ya viene. Daca mi llave. Ans. Yo... señor... (¡Soy desgraciado!) ap. Marg. Daca mi llave , te digo. Ans. Señor y si yO... Marg. ¿Qué apostamos á que la dexaste puesta, - y la tomó algun Lacayo? Ans. No señor.. Marg. Dámela, pues. Ans. Señor , puede ser que acaso la tomaseis... Marq. ¿La pidiera yo si la tuviese? Vamos... ¿No me la das?... ¿La has perdido? Ans. No creo... Yo no la'hallo, señor. Marq. Pues búscala, hombre, que me estás Impacientando. Ans. Sin duda yo la perdí. Marg. ¡Qué mas descuido! ¡De quando acá los tienes tú? Ags. YO... + Marq.¿Por dónde entraré en mi quarto? Ans. Yo nosé. Marg. Rompe la puerta, Ans. Son muy débiles mis brazos para eso. Marg. Pues que llamen á un cerragero volando, y descerrage. As. Señor. Marg. ¿Qué dices? Ans. Que Don Leandro alegre, vuelve. Marg. ¡Dios mio, esto mas! sin duda siguió mis pasos. Sale Don Leonardo alterado , y Anselmo se retira al-fondo del teatro, observando siempre rezeloso. D.Leon.¿Marques, de este modo cumples tus palibras ? ¡Pues estamos grandemente |! Vamos juntos, por esparcifte, á pascarnos, y te cansas: COn venimos en Ir á yer otro rato 30 - El Divorcio feliz, la comedia nueva, y miéntras á preguntarme adelanto e5% si hay asientos de luneta, ch la pegas , y quando salgo me encuentro sin tí: te busco, y al fin me veo burlado. Bien conocí donde luego te hallaria, *y sin dudarlo te seguí. Marg. Querido amigo, perdona ¿pero son vanos mis esfuerzos , y las gentes aumentan mis sobresaltos, pareciéndome testigos de la turbacion que paso interiormente, y publican los ojos, si no los labios. D. Leon. Yo te greo 5 mas con todo, amigo, me causa enfado ie que de este modo me burles; y es un testimonio claro >; tu conducta de que vives aun de mí desconfiado. - Marq. Leonardo mio, tú eres: el único de quien hallo tolerable la presencia; mas mi-corazon turbado é inquieto no ve en tí mas . que un amigo 3 y su conato, - sus pasibhes, Otra Cosa, que no encuentran, van buscando. D. Leon. Dime, ¿quál es?.. S Marg. Mi muger: 4; es todo mi sobresalto. ' ¡Ay! Sí: quizá en este propio. instante que de ella hablamos, alguno de esos pulidos corrompedores malvados, que son adorno y desgracia de Madrid, está ocupado en seducir su Inocencia; y no se obstina en lograrlo, sino por vanagloriarse de su triunfo en. los teatros y tertulias... D. Leon. ¿Es posible que te veas dominado - de reflexiones tan falsas, y juicios tan temerarios? Ella tiene armas, amigo, ” muy o la Marquesita, sde muy seguras en su amparo y defensa. Marg. ¿Quáles armas? D. Leon. Sus costumbres. Marz. ¡Ay , Leonardo! tú me tranquilizas ; ¿pero he de estar ya deshaucíado de viyir mas con aquella que estuve unido con lazo tan premioso , que la muerte podia sola desatarlo? Culpa es mia. Yo debí OPonerme con los sanos Consejos que su imprudencia ya Otras veces sujetáron; y yo con abandonarla soy el que la ha asesinado. D. Leon. No, mi Marques, te equivocas. Si hubiescis en aquel acto querido oponerte á ella, la habrias acrecentado, el deseo de cumplir el proyecto , que forxando estaba en su fantasías. Y €stariamos en un caso : QUIZÁ peor. Marg. Pero, amigo, :. yo, del Cielo destinado para dueño, y para guardia desus peligrosos años, solamente las ideas: de su gusto he consultado, y los usos. ¿Mas qué importa? Solo he conseguido en pago hacerme odioso á sú vista, y el concepto de tirano. «Leon. Eso hubiera sucedido,, sI te hubieses empeñado: .' En Contrariar sus ideas; Entónces, degenerando €N aversion sus disgustos, se habrian precipitado hasta el seno del rencor: donde hubiera sido el daño irremediable y eterno, Marg. Mas viviera consolado con poseerla á lo ménos, y mas que esté abominando e mí; yo siento que no Puedo vivir sín su trato, -D. Leon. ¿Qué haces? determinado. deteniéndole. ¿Verla ahora? Ni imaginarlo. Esa debilidad fuera un perjuicio declarado. Sila Marquesa te estima, como debemos persarlo, ella buscará los medios de reconciliarse; y quando lo consiga , lo tendrá por ventura. Y al contrario, si te aborrece y olvida, mas engreido y ufano. 4 con tu humildad su amor propio, haria mas obstinado, mas soberbio su dictámen: finalmente , hablemos claro: la habitual separacion, y la idea del agravio que hace á tu amor, te tracrán. á un práctico desengaño, que te conforme , aunque vivas: siempre de ella separado. Marq. Tú. me haces temblar... D. Leon. Creeme. Ten paciencia algunos quantos dias, y haz por dominarte. Marg. ¿Discurres que está en mi mano? D. Leon. Vamos. Marg. Permite á lo ménos que baxe áver su retrato. Ans. ¡ Triste de mil. ap. apresurado. * D. Leon. Será inútil; ni lograrás con mirarlo mas que acrecer tus pasiones; y por lo mismo me hallo en precision de apartarte del camino de tu estrago Vámonos. ? $e Marq. Déxame, amigo. pes Leon. Eso no 5 y ántes,te hago un solemne voto de no dexarte:abandonado á tí mismo eu la 1ufeliz situación que nos hallamos. Marg.¿Lo quieres asi? D. Leon.Es preciso. Marq. Pues si tú lo mandas, vamos; que por la última yez Yo quiero verla. quie- ¡E Al di Ñ E El Divorcio feliz, “quiero seguir tus mandatos, “Solo me queda un partido que tomar para descanso : mio.D.Leoz. ¿Quál: Marg.Ya le sabrás despues quele haya tomado. Vans. los 2. Ansel. No he salido de mal susto, Felizmente Don Leonardo . se llevó al Marques; si no al fin me hubiera obligado á llamar al cerragero; y al hallarse con el chasco, ¿ qué hubiera sido de mí? Todavía estoy temblando del susto. Vamos corriendo Ln Trayendo el retrato, como dirá luego. Sale Luisa. D. Anselmo , este quadro os envia mi Señora, Anseln. ¿Cómo? Este no es mi retrato, Luisa. Ya se ve que no es el vuestro; ni yo por tal os le traygo, sino:por el de mi ama. Ansel. Este noes el que la he dado poco há. Luisa. Ya lo. sé; pero el que me manda entregaros es ese mismismo. En todo lo demas ni entro, ni salgo. Ansel. Wi ama tenia un rostro risueño, adornaba un Mayo de varias flores su pelo; z este otro está desgreñado, y los ojos y el sembiante sumergidos en el llanto. Yo no quiero esta pintura; vuelve á llevarla. Mi amo está ya bastante triste, y es ocioso le pongamos imágenes lastimosas á la vista. Veá llevarlo 4 donde estaba ese mueble, y vuélveme mi retrato. Luisa. Que obedezcais y calleis solamente es lo que os mando en nombre de mi Señora. - Ansel. No mintiéron los presagios de mi corazon. Al fin, si es forzoso conformarnos con las desgracias del dia, callemos y obedezcamos. Vas. Sale la Marquesa desgreñada, descolo rida , llorosa , y sin adornos, igualmente que se ha visto desfigurada en el retrato Marquesa. ¿Se le llevó $ Luisa.Sí Señora, despues de estar áltercando si era ó no era. ] Marquesa. Esperemos aquí , pesares amargos, la sentencia de mi muerte, ó vida... ¡ Dios soberano! ¡Quántas lágrimas me cuesta un capricho momentáneo! Luisa. Pero, señora, ¿no puedo saber qué dolor tan raro - os alige? Marquesa. Dame un libro, y déxame en paz. Luisa. El Diablo anda hoy suelto. | ¿Quereis este? Marquesa. ¿Qué libro es? Luisa. Aquel tan guapo de novelas extrangeras, y tan bien enquadernado, que segun veces diversas os escuché celebrarlo, “es el que mas os divierte. Y conforme en el estado que hoy os veo, me parece que os será el mas necesario. Marquesa, Dí peligroso , y quizá causa de todos mis daños. Vase Luisa confusas Vete adentro. Estos son los traydores disimulados, / y cuyas fábulas , lenas de ponzoña , cautivando mi discurso , corrompian mi corazon. Libros falsos, 5 que seducen, y no enseñan sino delirios y engaños. Le tira. Pero aun no viene el Marques... ¡ Ay | Quizá le espero en vano. En medio de sus amigos, sin duda estará inventando los medios de aborrecerme... ¿Mas qué es lo que he pronunciado? No, su amistad , su cariño, ap. dla Marg uesita. 83 y lo fino de su trato . eran muy sólidos , para en solo un dia olvidarlos. ¡Ay, querido esposo mio, sl fucras testigo acaso E de las lágrimas amargas que arrepentida derramo, yo sé que fueras sensible!... Mas parece que ha: parado un coche á la puerta... Sí. to me engaño, no me engaño... Si sube... No será él... El es : con su sobresalto el corazon me lo ANUNCIA... Parece se va acercando alguno? Sí... Dentro Marques, Que estén prontas AS en alta voz. las cosas y los caballos z para dentro de una hora. arquesa. Esta es su vOZ... ¿91 depaso entrará aquí?... ¿Mas se aleja?... Sin duda se entró en su quarto. Esto es hecho : mi destino ya á declararse... ¿Qué pasmo de mí se apodera ?... ¡Qué turbacion ! Urbacion : Yo me desmayo: ¡Ay ! Mi retrato , en lugar si estais sola... y segun dice, ' por la última vez. Marquesa. ¡Dios santo! - ¿por la última vez, amigo? trémulas Ans. Sí, señora. Entró mandando que al instante le traxcsen de la posta dos caballos, y á mí que me previniera á seguirle, preparando nada mas que una maleta, y algun dinero, entretanto que él recogía susjoyas, y papeles reservados... Al fin se va, y yole sigo: E llorando con añog0. mirad si me mandais algo. -' (crete Marquesa. ¡Qué he oido! Ya está el dede mi muerte pronunciado. Se apoya sobre una mesa ó silla, la cabeza entre las manos. Ans Voy állevar la respuesta... Pero aquí está ya mi amo. Anselmo estará situado de modo, que al entrar el Marques no vea dá su muger. Marg. Los cabellos esparcidos, los bellos ojos bañados en lágrimas, sin adornos... ¡qué significa este cambio! ¿de moyerle y. de templarlo, ¿Anselmo , puedo yo yer le pareció despreciable. ¿4 mimuger? Discurso , todo lo erramos, : Ans. ¿Qué reparo No señor : yo por lo ménos puede haber ? Ahí la teneis. debia haberme arrojado Marq. Dios, ¡qué eslo que estoy mirando! , . a Sus pies, y con el Auxo a - Déxanos solos. Matilde... de mis ojos inundarios. EN da - Vase Anselmo. Síx vamos corriendo... Anselmo, Aquí una gran pausa. Sale Anselmo, Marquesa. No ignoro, señor , el fallo d : tú... ¿por qué vienes llorado? , de mi suerte , que venís 1... ¿quién te envia? á pronunciar... El recado Aus. Señora, Vuelve Á su posicion. vengo de parte de mi amo... de Anselmo... No puedo mas. Marquesa. ¿De mi marido? ¿Qué manda? Marg. Sí, señora, contemplando Dilo... (ansiosa. que ya 0she perdido , voy Ans. Ni:me dexa el llanto, sollozando. al sitio mas solitario, nl yO me atrevo á decirlo. donde oculte mis pesares Med uesa. ¿De qué nace tan extraño de todo el género humano. (ranza 4p. dolor : Habla: yo estoy muerta. Marquesa. No hay imedio: ni otra espe- «ds, Mi señor pretende hablaros, que la de morir aguardo, E Margo 4 e ¿Vivid , y vivid dichosa, “Marquesa. Por mas que hago, ap. no es fácil. E Marquesa. ¿Y podré serlo ap. Z yo sin él? Marq. Lleno de encantos está el mundo, que podrán resarciros de los daños que han hecho á vuestra belleza mi ignorancia y desagrado. Marquesa. Dexad, Marques, esas chanzas importunas ¿ que no estamos en ocasion, ni querais irritar mas con burlaros . demi error, el sentimiento «del que meestá devorando. Marg. ¿El sentimiento ? ¿Qué escucho ? Marquesa. Sí. No teneis que dudarlo, Señor. No os pongo delante por convenceros mi llanto: que en las mugeres no es prueba de un afecto acrisolado; pero creed que mi muerte, y su fúnebre aparato entrarán aquí al instante que vos AS y caballo, para salir de Madrid. Yo he perdido, he malogrado vuestra estimacion, y debo sollozando. dexar de vivir... Marg. No tanto... * Si es verdad... ¡ Cielo piadoso! ¿Podré mirar á mis brazos otra vez restituida con ansia. mi esposa? e Arrojándose Áá ellos , y sorprendidos de - S0Z0» Marquesa. Sí, esposo amado; si la encuentras digna de ellos todavía. Marg. ¿Quándo , quándo lo pudo dexar de ser?... Me lisonjeo, y me aplaudo de conocer tu carácter, bija , y este voluntario regreso es la mayor prueba, el testimonio mas claro de las prendas y virtudes aquí pausa. El Divorcio feliz, con que el Señor te ha dotado. Marquesa. No tengo , gracias 4 él, que tener el mas escaso rubor de un mal pensamiento; una imprudencia , y los malos exemplos han sido todos mis delitos. , Marg. A dudarlo : yo , amada Matilde mia, - ¿te volviera á dar los brazos ? Sale Añsel. Todo está pronto, Señor, Se sorprende. ¿Pero qué veo? ¿Me engaño? Marg. No ; querido Anselmo, llegas y si como buen criado : tuviste parte cn mis males, tambien en mis agasajos y bienes debes tenerlos. le abraza, Marquesa. Niaun con esto le pagamos su buena ley. : le abraza. Ansel. Ama mia... : | Señor... me está embarazando las voces el regocijo. - Por siempre seais alabado, Dios mio. Luisa , Don Diego, venid. Yo voy á avisarlos á todos, y coger las - albricias de Don Leonardo. Vase. Marquesa: ¿Me perdonarás , bien mio, las penas que te he causado ?- Marg. ¿Site las perdono? Antes las bendigo , pues aguardo que ellas sean el orígen de los gustos, el descanso y la paz, que harán felices desde hoy los dias de entreambos. Salen Don Eeonardo por la derecha , y la familia por É izquierda: D. Leon. Sea mit veces para bien. ¿Ve usted como mi astrolabio le 4br4z4. no mintió ? : BR Mar¿. No me es posible —pagarte con quanto valgo. D. Leon. Ni con quanto tiene el mundo, quedára mejor pagado *yo , que con ver una dama tan rara, que aprovechando la reflexion de un instante, en dla Marquesita. | Ep en su cast ha eternizado Marquesa. Yo no te hablo a religion, la abundancia, palabra 5 escarmienta , calla, el buen exemplo , el recato, y vive con mas cuidado. su felicidad, y la Mary. ¿ Todavía lloras Anselmo? de su esposo, y sus criados, Ansel. ¡ Ay Señor! ¡ Qué dulce llanto M á la Marquesa, | es el dei placer! MES , qe amigos hay pocos, Marq. Pues , hijos, del e O lo creo ; y me delato É ya que el Cielo ha serenado ICIMpo , que por ser bueno al obscurecer , un dia le miraba con enfado. : ue amaneció tan amargo Marg. ¿Y ahora? A Ar OU : / para esta casa , gocemos quesa. Le admiro, y de esta la noche regocijados. maner: ? nera le satisfago, Marquesa. Yo que soy la venturosa, , / Ñ ] D.I le abr aza, Y él se enternece. la he de tomar á mi cargo, :« Leon. ; Te ha dado zelos? E como publicar que á veces Marg. Sí: mira, las locuras y trabajos E e voy ávengarlos. le abraza. son útiles , si producen 1152. ¿ Y yo quedo perdonada, enmiendas y desengaños, Señora? FIN ERE a Le Librería de Quiroga, calle de la Concepcion Gerónima, modos O-NUevo; en la misma se hallan todas las Comedias y Tragedias NAS y Comedias antiguas, Autos , Saynetes y Entremeses: por docenas ¡ á precios equitativos.