Revisión histórica de la concordancia en español
Full text
-VISION HISTORICA DE LA CONCORDANCIA EN ESPA~OL En el tema que nos ha tocado tratar no se han encontrado cuantiosas lineas de investigacibn en la tradicibn; pero a1 tener que ampliar nuestro marco de investigacion a otros apartados ajenos al objeto de nuestro trabajo, comprobamos que desde la Antigiiedad este aspecto gramatical que tanto nos preocupa e interesa ha sido considerado de diversas maneras, asi como tambibn se ha visto dividido en diferentes partes de la oraci6n. Tras nn recorrido por todas las gramaticas espafiolas desde el siglo XV hasta el siglo XX, elegimos las nueve obras mas significativas para este trabajo de concordancia. Sin duda se trata de: 1. La obra maestra del siglo XV del ilustre Nebrija; 2. Dos gamaticas del siglo XVI como las de Villalon y la del anonimo de Lovaina; 3. Dos correspondientes a1 siglo XVII: Jimenez Pat611 y Correas; 4. Otras dos del siglo XVIII que corresponden a San Pedro y la Real Academia Espafiola; 5. Y por ultimo, dos del siglo XIX -aunque tambibn incluye el siglo XX- como las de Salvi y Bello. En este paseo historiogafico por el campo de la gamatica, veremos numerosas y variadas teorias sobre la concordancia, asi como pautas de organization atingentes a la morfologia y a la sintaxis. Esto se debe a las cuantiosas divisiones hechas en la gramatica para distinguir sus partes, como si de cajones estancos se tratase, sin advertir que solo puede someterse a division para una mera asimilacion mental; claro esti, ello Cnicamente es posible desde una perspectiva alejada y unificadora de ese elemento e instrumento de comunicacion que es la lengua: ((La concordancia natural, conforme a la razon, se da en todas las lenguas, las otras son diferentes y muchas, y dan lugar a solecismos y barbarismos)) (Nebrija 1492: 3). Dicho concepto de unidad se observa perfectamente en el apartado de la concordancia, porque, aunque todas las granlaticas estudiadas y las obras complementarias que hemos utilizado mantienen tal termino con una definicion -o a1 menos concepci6n- mas o menos precisa, pudimos comprobar que en todas se incluye cn 10s apartados destinados a1 sustantivo, adjetivo, pronombre (ya que se
suelen incluir dentro de una misina categoria gramatical), per0 tambien en 10s capitulos reservados para el verbo, al distinguir sus clases y a1 hablar de las desinencias verbales que requieren dicha concordancia con la persona referida. Asi apuntan algunos autores: ((La annoilia de las diversas terminaciones de las palabras declinables dan lugar a la concordancia: correspondencia que guardan entre si 10s nombres concertando en genero y nhero, o bien 10s nombres con 10s verbos, en numero y persona)) (Salvi 1830: 138). Es cierto que dicha concordancia podria obtenerse como resultado de un analisis puramente sintactico y gramatical; per0 tambien es cierto que algunos autores dejaron constancia de ocasiones en que tambit-n influyen, y de manera no menos importante, otros factores: ((La concordancia va determinada, casi siempre, por el sentido mb que por la forman (Bello 1847-1865: 213). Sin embargo, mas que un extenso tratado sobre la concordancia a lo largo de toda la tradicion gramatical, tenderemos, mis bien, hacia una sinopsis visualizada de forma general con algunas incidencias en determinados momentos ylo autores a 10s qne creimos necesaria cierta mention especial y mas detenida. 1. Tratado de la concordancia So10 con un repaso que no entre a fondo en ninguna de las cuestiones que podrian encontrarse en toda obra gramatical, observaremos un espacio reservado para tratar de este concepto de concordancia tan importante en cualquier lengua. Pero es desde el siglo XVII cuando se toma como parte de la gramitica, o a1 menos como un apartado independiente, except0 en el caso de Salva, ya qne la recoge dentro de la sintaxis y solo como tal aparece en su indice, aunque no por ello ofrezca una de las mejores definiciones del tbrmino y que hemos seleccionado como la definicion mas general y aceptada en este trabajo. 1.1. Definicidn del concepto Como no queremos limitamos a nna mera aglutinaci6n de la infonnaci6n obtenida en 10s autores que hemos manejado, ofreceremos -a modo de ejemnplolas caracterizaciones mL destacadas que pudit-ramos encontrar en las obras de dichos autores. Con ellas comprobaremos que no es exclusive, ni siquiera tratandose de definiciones en obras lingiiisticas, el criterio puramente lingiiistico para intentar ofrecer una definicion lo mas adecuada y breve posible, que ademis se adapte a las necesidades y expectativas de 10s usuarios: 1) ((La concordancia es la armonia que deben guardar las diversas tenninaciones de las palabras declinables, aunque suele guiarse mas por el sentido que por la formax (Bello 1847-1865: 213). 2) ((La concordancia es parte de la constrncci6n natural: concordancia mb regimen; por tanto es la naturaleza la que se ocupa de su cuidado y concierto)) (Real Academia Espaiiola 1771: 270).
D:VISION FIISTORICA DE LA CONCORDANCIA EN ESPA~JOL 445 3) ((La concordancia es la correspondencia qne guardan entre sf 10s nombres concertando en gt-nero y numero, o bien 10s nombres y 10s verbos, en gt-ne- ro y numero)) (Salva 1830: 138). Como podrelnos comprobar, solamente cuando este concept0 de concordancia se toma con un cierto grado de independencia dentro de la yramatica -a pesar de que en la mayoria siga siendo un subapartad* se tiene conciencia de la necesidad de su definicion lingiiistica, que va mas alla de las menciones a tal definicion en las gramiticas anteriores. De manera general y siguiendo 10s comentarios de nuestros autores escogidos, podremos distinguir, principalmente, dos tipos de concordancia: 1. Natural, o tambien denominada concordancia intrinseca en algunas obras de nuestra selection. Este tipo de concordancia (o concierto, termino preferido por muchos de nuestros autores) procede de la sintaxis regular, que a su vez sigue un orden natural y, por tanto, es igual para todas las lenguas, porque se rige por la natnraleza y la raz6n. Hemos de advertir que de t-sta se pueden observar tres clases' diferentes de concordancia: 1. Nombre y Adjetivo: en todas las obras hay acuerdo en que la concordancia de estos dos elementos ha de ser de gdnero y numero. Recordemos que no incluimos aqui la concordancia en caso porque no queda consensuado par la totalidad de las obras, coma ya comentamos en la ultima nota. 2. Verbo y Nombre: han de concertar en numero y persona. 3. Relativo y antecedente: deben mantener el concierto en gtnero y numero. En este ultimo tipo de concordancia natural, en el que coinciden todos 10s autores, de igual manera, deberemos referimos a1 comentario sobre la concordancia de caso del primer tipo. Deheremos hacer una obsenracihn a esta clasificaci6n de los diversos tipos de concordancia natural; ya que, aunque en todas las ohras aparece de forma implicita la concordancia que ha de haher entre Articulo y Nombre, en Ins apartados correspondientes a ambos elementos, solamente se incluira -ya explicitamente- en la Real Academia. Hay otras concordaucias que de igual modo aparecen iinicamente comentadas y lhgicamente supuestas para cualquier hahlante nativo de esta lengua en las demas obras gramaticales; nos referimos con ello a las concordancias entre Prononlbre y Nombrc-Verbo y, Relativo mh Participio-Verbo. Ademas, la signiente cita nos scnriri tambikn para comprobar la exclusion del caso que propone la Academia para el resto de las concordancias, ya que en algunas de las ahora citadas huhiera aparecido, coma ocurre en las demas obras. Asi queda reflejado en la obra academics: ((Articulo y Nombre han de concertar en genero y nimero, excepto 10s nombres que empiezan por vocal y son femeninos, que lo harin con articulo maculino poi un rnejor sonido,). (Pronombre y Nombre-Verbo han de concordal- en numero y persona)). i<Rclativo y Particlpio-Verbo guardan el cancierto en genero y nlimero)~.
2. Figurada: es aquella en la que difieren todas las lenguas porque se ntiliza coma recurso lingiiistico para crear ficcion, no una realidad natural como ocurria con la anterior-; por tanto, se origina a partir de la sintaxis figurada (aquilla que no sigue el orden logic0 de la oracihn y, por consiguiente, tampoco de la concordancia). En esta concordancia figurada es en la que se incluyen, desde Correas2 y de forma casi general, los fen6menos de silepsis, solecismos, barbarismos, asi como algunos tipos de cortesia, por ejemplo. 1.3. Evolucidn del caracter en lus dferentes Grumdticas empleadas Siempre centrandonos en el apartado de la concordancia, que es nuestro obje- to de investigacion, habria que colnentar la poca diferenciacion, a lo largo de la tradition gramatical, que encontramos en las obras seleccionadas, ya que entre el caracter pedag6gico de 10s siglos XV y XVII, el prescriptivo del siglo XVIII o, el descriptivo que se impone en el desde el siglo XIX, la presentaci6n de 10s diferentes tipos de concordancia tanto se describen como se prescriben sobresaliendo uno u oko segun el caricter que prevalezca en la obra-. Lo unico que destacariamos, en cuanto alas diferencias halladas en las obras, es la alta preocupacion par dejar manifiestos 10s ejemplos, reglas y excepciones -coma influencia del caracter prescriptiv* asi como el deseo de enmendar 10s errores anhelo procedente de la linea pedag6gica-: 1) ctLos adjetivos aquelotro y esohv no llevan articulo, aunque si otro)) (Correas 1626: 58). 2) ((Si el adjetivo se refiere a muchos noinbres de varios gineros, se pondri en masculine por ser el ginero mas noble; per0 si el adjetivo esta inmcdia- to a1 menos noble, se concertara con el en genera y en singular)). ~Los verbos impersonales van siempre en singular, aunque el nombre sea plural)) (San Pedro 1769: 102-105). 3) ~Dos sustantivos en plural y un solo adjetivo, este concierta con el ultimo en ginero y numerojj. El relativo y su antecedente conciertan en ginero y numero poniendole articulos o no, si son invariables como que o qualn (Real Academia Espafiola 1771: 270). En esta ocasion decidimos no incluir las citas de las fuentes directas ya que no se trata de oraciones o segmentos de texlo en 10s que dicha idea quede totalmente explicita, sino que la podelnos encontrar distribuida a lo largo de 10s capitulos en 10s qne, indirectamente, se trata la concordancia, asi coino en 10s titulos de 10s apartados reflejados en el indice. Poi supuesto, nos referimos a cada una de las obras que hemos seleccionado, porque en todas pudimos observar dicha idea patente.
Pudimos observar, tras el estudio de las nueve obras gramaticales trabajadas, que nada en la lengua es independiente. Es decir, que ningh aspecto gramatical, ya sea morfolbgico, sintactico o prosodico, puede estudiarse aisladamente de 10s demas aspectos. Pero sobre todo no debe hacerse si se trata de aspectos tan conectados e interrelacionados coma son 10s que incluye el analisis de una lengua. La lengua es un todo indivisible cuyos ele~nentos se relacionan y condicionan reciprocamente, un todo unitario en el que se puede intentar estudiar cada uno de sus componentes par separado, aunque sin una conclusion fuerte que sf nos ofrecera el estudio de todos como conjunto. Recordemos, para ello, que ya en la introduceion de este trabajo hicimos referencia a la necesidad de investigar en otros apartados que quedaban fuera de nuestro objeto de estudio. Tal busqueda nos permitio llegar a establecellas distintas divisiones y clasificaciones como las generales, aunque en sefialadas ocasiones hemos citado 10s autores u obras que no coincidian con ellas. De igual modo, colno sefialabamos anteriormente en el apartado destinado a la evoluci6n del caracter gramatical de las obras, no veiamos una distincion absoluta y tajante entre el caracter pedagogic0 y el descriptivo porque toda descripcibn precisa de cierta prescription impuesta desde el momento en que el gram& tico decide dejar el criteria descriptivo patente en su obraasi coma todas prescripcion necesita la descripcion para manifestar su caricter prescriptivista. Tras ordenar y seleccionar las notas recogidas de las obras que decidimos elegir para este trabajo, y a mod0 de curiosidad, haremos una llamada de atencion: a1 principio result6 poco creible que el aspecto morfolbgico se viera tan detenninado par la coordinacion sintactica de 10s elementos que componen una oracion, y viceversa. Pero mayor fue la sorpresa cuando, a1 tenninar, nos dimos cuenta de que el aspecto prosodico de un enunciado, asi como su sentido y finalidad, son 10s que mb determinan la forma y coordinacion final de un segment0 oracional. Y es ese elemento prosodic0 que influye en gran medida el que ocasiona la mptura de [as concordancias naturales favoreciendo la concordancia figurada, que llega a ser igual de comprendida y admitida por 10s hablantes de una lengua como la lbgica, ya que lo que prima es el sentido, no la forma. Como 10s filblogos y lingiiistas solo resultan certeros y cientificos, a 10s ojos de aquellos que no lo son, si argumentan y proporcionan ejemplos de citas y textos que corroboren sus opiniones, qnisieramos acabar este trabajo con dos segmentos que dejan patente la interrelacion y dependencia de unos aspectos gramaticales con otros, e incluso con factores no tan puramente Iingiiisticos como pudria parecer 10s pragmaticos: 1) ((En la concordancia figurada se rompe la concordancia natural por la sylepsis porque concuerda mas con el sentido que con el valor que tienen,) (Real Academia 1771 : 270).
2) ((La concordancia va determinada, casi siempre, por el sentido mas que por la formax (Bello 1847-1865: 213). REFERENCIAS BIBLIOGRAPICAS BELLO, Andres, 1847.1865, Gramitica de la lengua casfellana destinada a1 uso de 10s aniericanos. Caracas: V. Espinal, 1859 [Consulta a (raves de Gomez Asencio (ed.) (2001)l. CORREAS, Gonzalo, 1903[1626], Arte grmde de la lengua castellaia. Madrid: s.n. [Consulta a travb de Gomez Asencio (ed.) (2001)]. S.A. 1559. Gralnitica dela lengua vulgar de EspaEa. Lovaina: Bartholome Gravio [Consultado a travCs de Ghmez Asencio (ed.) (2001)]. GOMEZ ASENCIO, JOSB J. (cd.), 2001, Antiguas Gramaticas del Castellano. Madrid: Fundacion Histhrica Tavera (Clasicos Tavera, Serie vin: Lingiiistica y antecedentcs literarios de la Peninsula Iberica, 1, n.' 63) [CD-ROM]. JIM~NEZ PATON, Baltolom6, 1614, Institvciones de la gramitica espaEola. Baeza: Pedro de la Cuesta [Consulta a traves de G6mez Asencio (ed.), (2001 )I. NEBRIJA, Elio Antonio de, 1492, Gramatica de la lengua cstellana. s.1.: s. n. [Consulta a traves de Gomer Ascncio (ed.) (2001)]. REAL ACADEMIA, 1771, Graniitica de la lenguas castellma. Madrid: loachin de Ibarra. [Consulta a travks de G6mez Asencio (ed.) (2001)l. SALVA, Vicente, 1852[1830], Gramitica de la Iengua castellana sedn ahora se habla. Paris- Mtjica: Gamier Hermanos [Consulta a traves de Gomez Asencio (ed.) (2001)l. SAN PEDRO, Benito de, 1769, Arte del romance castellano, 2 vols. Valencia: Benito Montfolt. [Consulta n traves de G6mer Asencio (ed.) (2001)l. VILLALON, Cristobai de, 1558, Gramatica castellma. Alte breue y compendiosa para saber hablar y escrevir en la lengua castellma congrua y deqentemente. Amberes: Guillenno Simo. jCousulta a traves de Ghmez Asencio (ed.) (2001)). BIBLIOGRAF~A COMPLEMENTARIA ALARCOS LLORACH, Ernilio, 1994, Granitica de la lengua espariola. Madrid: Espasa-Calpe [Coleccion Nebrija y Bello, Real Academia Espafiola]. GJLI GAYA, Samuel, 1998, Curso superior de sintaxis espaEola. Barcelona: Vox. IND~D~ PONS, Jordi (ed) y Jaurne COLAS GIL (coord.), 1997, Gran Vox, Diccionaio enciclopidico. Sabadell (Barcelona): Biblograf. LAPESA, Rafael, 1981, Historia de la lengua espafiola. Madrid: Gredos [Biblioteca Rominica Hispanica]