Octubre 2014 ¿ACTITUDES HOMOFÓBICAS EN ADOLESCENTES DE ANDALUCÍA? ESTUDIO DE UN CASO F. Javier Borja Gil 1 [email protected] Trinidad Núñez Domínguez 2
[email protected] Resumen El presente trabajo estudia las distintas actitudes que tienen una muestra de adolescentes del Instituto Llanes de Sevilla (España) hacia el colectivo homosexual, partiendo de la pregunta: ¿los y las adolescentes son homófobos? Se entiende la homofobia como “actitud negativa de cariz prejuicioso hacia un individuo debido a su orientación sexual, desde la visión de superioridad moral y de deshumanización de quien lo comete”. Los resultados demostraron que la edad y el sexo eran las variables que más influían, por lo que los chicos eran más homófobos que las chicas y los estudiantes de menor edad tenían actitudes más negativas hacia las personas homosexuales. Se presenta también un programa intervención multicomponente que pretende corregir estas creencias y actitudes negativas hacia el colectivo gay. Palabras clave: Homosexualidad-Homofobia-Actitudes-Prejuicios-Discriminación-Estudiantes. 1 Máster Universitario en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas (Especialidad en Formación y Orientación Laboral) que oferta la Universidad de Sevilla 2 Profesora Titular de la Universidad de Sevilla adscrita al área de Psicología Social, con docencia en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Sevilla y en el Máster citado.
1 Summary The present work studies the different attitudes that have a sample of teenagers of the Institute Llanes of Seville (Spain) towards the homosexual group, departing from the question: them and are teenagers homophobic? The homophobia is understood as "negative attitude of appearance prejuicioso towards an individual due to his sexual orientation, from the vision of moral superiority and of deshumanización of whom it commits it ". The results demonstrated that the age and the sex were the variables that more were influencing, for what the boys were more homophobic than the girls and the students of minor age had more negative attitudes towards the homosexual persons. One presents also a program intervention multicomponent that tries to correct these beliefs and negative attitudes towards the group-gay Key words: Homosexuality-Homophobia-Attitudes-Prejudice-Discrimination-Students INTRODUCCIÓN Según el estudio realizado por Ceballos (2013), existe un alto grado de rechazo por parte de los adolescentes hacia la homosexualidad. La muestra seleccionada por esta autora estaba formada por estudiantes varones de cuarto de la ESO y la metodología utilizada fue el grupo de discusión. Los resultados obtenidos fueron bastante desalentadores. Muchos de estos chicos consideraban la homosexualidad como algo fuera de lo normal, y los que no tenían una actitud negativa manifiesta consideraban que se les debería tratar de manera diferente por estar “enfermos”. Se da en esta investigación el fenómeno de la correlación ilusoria por el cual los chicos entrevistados consideran que los homosexuales siempre son aquellos que se muestran afeminados, no valorando, por ejemplo, la posibilidad de la existencia de chicos gays que no se muestran femeninos. El presente trabajo pretende, por tanto, hacer un estudio piloto que mida las actitudes que presentan los adolescentes sevillanos de un centro educativo de secundaria sobre la homosexualidad. Se analizan las distintas actitudes que tienen una muestra de adolescentes del Instituto Llanes de Sevilla hacia el colectivo homosexual. Se quiere conocer si los y las adolescentes son homófobos, entendiendo la homofobia como “actitud negativa de cariz prejuicioso hacia un individuo debido a su orientación sexual, desde la visión de superioridad moral y de deshumanización de quien lo comete”. Los resultados demostraron que la edad y el sexo eran las variables que más influían, por lo que los chicos eran más homófobos que las chicas y los estudiantes de menor edad tenían actitudes más negativas hacia las personas homosexuales. Se presenta también un programa intervención multicomponente que pretende corregir estas creencias y actitudes negativas hacia el colectivo gay. 1.1. Antecedentes histórico-normativos Según el informe «The Global Divide on Homosexuality» (División global sobre la homosexualidad) publicado en 2013, un 88% de los españoles cree que la homosexualidad debe ser aceptada como algo natural. Este índice deja a nuestro país como el primero de los 39 que aparecen en el estudio, incrementándose esta aceptación en seis puntos con respecto a los datos de 2007. Sabemos que en Francia aunque de entrada parecía un tema que no era trascendente por normalizado, la reciente propuesta de aprobación del matrimonio homosexual originó protestas no propias de un país formado. Polonia y Rusia plantean explícitos rechazos. Hace veinte años que la Organización Mundial de la Salud dejó de considerar la homosexualidad como enfermedad. Sin embargo, a pesar de la retirada, no ha sido difícil encontrar a personas que siguen manteniendo en su imaginario que la homosexualidad a una
2 rareza de comportamiento y, por tanto, es objeto de rehabilitación. Por ese motivo, a pesar de la igualdad legal en nuestro país, se debe seguir trabajando por la igualdad real. En Andalucía se ha ido dando pasos normativos. En junio de 2014 ha sido presentado en Andalucía un protocolo de identidad de género que recoge la posibilidad de que el alumnado transexual pueda elegir el nombre con el que se identifican, el uniforme en caso de que el centro escolar lo tuviera y el acceso a los aseos. Se trata del primero de este tipo que se elabora en el territorio nacional y se incorporará a la orden de 2011 que regula la convivencia de los centros andaluces y estará vigente para el próximo curso escolar en todos los centros sostenidos con fondos públicos. El texto establece que el centro se dirigirá al alumno o alumna con el nombre que acuerde la familia con la dirección del centro y que se adecuarán las listas de clase, el boletín de clasificaciones o el carné de estudiante a su identidad de género. Otra de las medidas previstas en el documento es que se eviten realizar actividades diferenciadas por sexo en los colegios, y en los casos en que el centro no disponga de aseos o vestuarios unisex, se garantizará que el alumnado transexual tenga acceso a los aseos que les corresponda según su identidad de género. Esta iniciativa, que es fruto de la Ley de Transexualidad aprobada en el Parlamento andaluz, persigue acabar con la discriminación que se ha detectado respecto a los alumnos transexuales. Y no se trata tanto de ampliar derechos sino de garantizar que la diversidad de género no es una traba para participar de una manera activa en los centros educativos evitando, por supuesto, el maltrato escolar que no puede tener amparo estructural o institucional. En los últimos años se han producido hechos que han dado la voz de alarma al ser “contados” por los medios de comunicación. Por ejemplo, el caso del colegio San Patricio de Málaga, que impide a una alumna transexual de seis años vestir con uniforme femenino o usar el baño de niñas. Dicha situación deja al descubierto un vacío legal. Como dato a tener en cuenta que la transexualidad se suele manifestar a los 4 o 5 años y la homosexualidad en torno a los 12 o 14 años. Se deben ofrecer más datos. El 26 de junio de 2014 aparecía en la prensa (que publica Europa Press) la siguiente declaración de la Unidad de Igualdad de la Universidad de Extremadura: La Oficina para la Igualdad de la Universidad de Extremadura (UEx) ha indicado que ha iniciado las "indagaciones pertinentes" para aclarar un presunto caso de "contenidos homófobos" impartidos en una asignatura correspondiente a uno de los estudios de grado de la institución. Según ha dicho, tras las "indagaciones" se adoptarán, en su caso, "las medidas adecuadas" que "siempre pasarán por eliminar de raíz cualquier tipo de discriminación por razón de orientación sexual en la UEx y por el reconocimiento y defensa de los derechos fundamentales de las personas". En nota de prensa, la Oficina para la Igualdad traslada igualmente a la comunidad universitaria y a la sociedad extremeña la posición de "rechazo frontal" del equipo de gobierno de la UEx "ante actitudes homófobas y lesbófobas", y su "compromiso" por "combatirlas". Finalmente, subraya que, en cualquier caso y de confirmarse los hechos, estas actitudes "responden a posiciones individuales que no representan a ningún área de conocimiento, departamento o centro y constituyen una excepción en la universidad (UEx)". 1.2. Marco teórico El presente trabajo debe sustentarse en las aportaciones teóricas relacionadas con estereotipos, prejuicios y discriminación dado que aborda la posible homofobia en los Centros
3 Educativos. Igualmente debe sustentarse con la consideración de homofobia y sus implicaciones psicosociales. Entendemos por estereotipo aquellas creencias populares sobre los atributos que caracterizan a un grupo social (Mackie, 1973; Sell y Imas, 2014). Los estereotipos clasifican y tipifican, poseyendo un carácter fijo e invariante (Fernández-Llebrez, 2004). Es un concepto que está bastante ligado a los conceptos de prejuicio y discriminación. Así, el término prejuicio se definiría como el conjunto de creencias, actitudes y juicios con connotaciones negativas que se realizan con relación a un grupo social determinado. Por tanto, podemos afirmar que el estereotipo es el componente cognitivo del prejuicio, siendo la discriminación el elemento conductual. (González, 1999). Aclarar también que detrás de una conducta discriminatoria hay siempre una actitud prejuiciosa, pero no siempre ésta precede un comportamiento de trato improcedente (Allport, 1962). Entre las funciones que se le otorga al fenómeno de la estereotipia destaca su capacidad para simplificar la realidad y de ayudarnos a predecir cuando nos encontramos en situaciones novedosas repletas de incertidumbre. Esta facilitación conlleva un ahorro de nuestros recursos cognitivos, respondiendo a la finalidad del proceso de categorización (González, 1999). Morales y Huici (1994) la entienden como el “proceso mediante el cual se unifican objetos y acontecimientos sociales en grupos que resultan equivalentes con respecto a las acciones, intenciones y sistema de creencias de un individuo”. Otra de las funciones destacada de los estereotipos relacionada con la anterior es la de ayudar a construir la identidad social y la pertenencia, es decir, la integración a un grupo. La aceptación de las cogniciones y actitudes de un grupo dominante es una manera de pertenecer al mismo (González, 1999). Hay que hacer distinción, por ello, entre endogrupo y exogrupo. El primero estaría conformado por el conjunto de individuos que comparten una identidad social con características similares definitorias. El segundo está relacionado con el primero en tanto que lo constituyen aquellos individuos que no forman parte del mismo, no compartiendo dichas propiedades definitorias. Se da por tanto el llamado sesgo de favoritismo endogrupal, por el que un individuo que pertenece a una categoría tenderá a valorar de manera más positiva a un miembro de la propia categoría cuando se lo compara con los de otra. (Tajfel, 1970) Lagarde (1996) considera que los estereotipos se adquieren en la infancia y tienen un carácter fundante. Uno de los más estudiados a lo largo de la historia es, junto al racial, el de género. Entendemos por género la “representación cultural, que contiene ideas, prejuicios, valores, interpretaciones, normas, deberes, mandatos y prohibiciones sobre la vida de las mujeres y de los hombres” (Colás, 2007). Estos estereotipos generan una percepción de género interiorizada en el individuo, que orienta la representación que construyen de la realidad así como sus acciones, pensamientos y conductas (Jiménez, 2005). Siguiendo a Colás (2007), supone una representación cultural en la que se considera que los hombres y mujeres no son iguales y del que se espera un comportamiento distinto en cada caso. Así por tanto, el ideal histórico desarrollado entiende a la mujer como “dulce, tierna, cotilla y astuta, preocupada por lo concreto, incapaz de interesarse por cuestiones universales, sentimental, intuitiva, irreflexiva y visceral” (Fisas, 1998). En cambio, el ideal del hombre ha sido construido en base al éxito, la competitividad, el estatus, la razón, la masculinidad, la resistencia y autosuficiencia, el riesgo y la fuerza (Bonino, 2000; Guarinos, 2013). Hay que tener en cuenta que la identidad masculina tradicional se construye sobre actitudes prejuiciosas como son la misoginia y la homofobia (Rodríguez-Castro, 2013). La interiorización del género va a tener consecuencias significativas a lo largo del ciclo vital. Así por ejemplo, si un niño juega con muñecas se le considerará alejado del modelo de masculinidad imperante aceptado socialmente, lo que puede llevar a discriminación y perjuicios en el desarrollo de la personalidad del individuo. Dicha posible transgresión del estereotipo de género, culturalmente aceptado, suele traer consigo que a los niños se les etiquete como afeminados y a las niñas como masculinas. A
4 partir de dicho incumplimiento de lo que espera la sociedad de nosotros como hombres y mujeres, aparecerán actitudes negativas de los demás hacia dicho individuo transgresor. Por ello, chicos y chicas que no tienen una orientación homosexual pueden ser víctimas de homofobia por alejarse del estereotipo tradicional impuesto para su género. Así por tanto, se habla de la existencia de una homofobia cultural caracterizada por la superioridad moral de la heterosexualidad frente a la homosexualidad (Maroto, 2006). Es importante destacar la presencia de sesgos que dan lugar a estereotipos negativos, como es el de la correlación ilusoria por el que se suele pensar que dos eventos se darán simultáneamente sin tener en cuenta su probabilidad (Chapman & Chapman, 1967). Así por ejemplo, aquellos niños que no juegan al fútbol o que muestran cierto afeminamiento, se les considerará homosexuales. George Weinberg (1960) fue el primero que usó el término de homofobia, caracterizándolo como el “rechazo y el desprecio que las personas, principalmente heterosexuales, sienten hacia los que se definen como gays o lesbianas”. Es, por tanto, una actitud negativa de cariz prejuicioso hacia un individuo debido a su orientación sexual, desde la visión de superioridad moral y de deshumanización de quien lo comete (Viñueles, 2002). No obstante, no sólo debemos considerar la homofobia desde un punto de vista actitudinal, sino que dicho concepto posee elementos cognitivos y conductuales, debiéndose tratar como un concepto multidimensional (Soriano, 2004). Como indica la psicóloga Platero (2009), la homofobia y el sexismo se construyen mutuamente: se acosa y se veja a los chicos y chicas más vulnerables. Hay que tener en cuenta también que la sociedad les recuerda a los individuos no heterosexuales que tienen que ocultar su orientación, ya que si no lo hacen pueden ser objeto de aislamiento social. En cuanto al trato que la psicología le dio a la homosexualidad, destacar que no fue hasta 1973 cuando la Asociación Americana de Psicología (APA) decidió eliminarlo del Manual diagnóstico y estadístico de trastornos mentales (DSM) y dejarlo de considerar como una enfermedad mental. El estudio de las actitudes homófobas ha seguido la senda de investigaciones centradas en sexismo y racismo. Así por tanto, al igual que se aplica en estos dos casos, haríamos distinción entre homofobia manifiesta u hostil y homofobia sutil, latente o implícita. La primera de ellas se refiere a las manifestaciones de agresión y violencia hacia algún individuo del colectivo homosexual, ya sea verbal, física o psicológica. La homofobia sutil se refiere a aquellas actitudes que de manera indirecta imposibilitan que dichos individuos puedan sentirse integrados en la sociedad (Lizárraga, 2005). Más concretamente, la homofobia manifiesta y en menor medida la sutil dará lugar al denominado bullying homofóbico. A través de este acoso, el individuo “diferente” sufrirá un proceso de victimización por el cual será descalificado y deshumanizado (Platero, 2009). Siguiendo a esta psicóloga, la intimidación que el acosador lleva a cabo con su víctima no solo tiene que ser física, sino también verbal o relacional. La acción continuada puede provocar en el acosado una situación de desamparo, así como efectos negativos en su autoestima, llegando a desembocar en trastornos emocionales. 1.3. Contexto del Centro El Instituto Llanes está ubicado en el barrio de la Macarena (Sevilla). El nivel socioeducativo de esta zona es medio, medio-bajo. Más de la mitad de las familias de esta zona no tienen estudios básicos, y sólo un 23% consiguió acabar la EGB. En el área de Nervión, barrio limítrofe, aun siendo también de clase media, sus habitantes tienen un nivel académico superior alcanzado. Sólo el 41% no llegaron a terminar sus estudios básicos. Cuenta con un total de 1.135 alumnos y alumnas inscritos, procedentes en su mayoría de los colegios adscritos de la zona: Pinoflores, Alfonso Groso, Mariana Pineda y Valdés Leal.
5 El centro destaca por ser multicultural en cuanto a la procedencia de sus estudiantes. En total confluyen de 16 países distintos. El 4,6 % de los alumnos es de nacionalidad extranjera, siendo el 43% del Sur de América y el 26% de China. No obstante, el número de foráneos en este instituto está por debajo de la media española (12,5%). En cuanto al alumnado con necesidades especiales, forman parte de este centro un total de 34, de los cuales 11 padecen discapacidad leve, 8 forman parte del programa de educación compensatoria, 10 padecen de dislexia, 2 de ellos TDAH, otros 2 Trastorno Negativista Desafiante y 1 sufre lesión medular. El equipo directivo del centro ha intentado siempre desde el primer momento la inclusión plena de estos alumnos. Se debe destacar, también, el talante solidario y tolerante que el Instituto lleva desarrollando los últimos años mediante jornadas dedicadas a la violencia de género, a días en contra de la homofobia, o celebraciones como el día de la mujer trabajadora o el día de la paz. Este centro se caracteriza por ser muy dinámico y activo en cuanto a temática transversal, promoviendo en lo posible valores cívicos e igualitarios. Resulta interesante mencionar cómo desde la Dirección y Jefatura de Estudios facilitaron la realización del presente estudio, considerándolo bastante interesante por seguir la línea ética que el Instituto lleva siguiendo los últimos años. 2. OBJETIVOS Mediante la realización de esta investigación se pretende analizar las actitudes que los estudiantes de un Instituto de Sevilla tienen hacia los homosexuales. Según el informe del Euro-barómetro (2008) en torno al 30% de los estudiantes encuestados habían participado en acciones de carácter homófobo tales como agredir verbalmente. Dicho documento arroja también que más del 60% de los chicos homosexuales habían sufrido insultos y un 30% trato discriminatorio. Por ello, se hace necesario conocer qué actitud tienen a día de hoy los jóvenes mediante este estudio piloto. En el presente trabajo se han planteado distintas hipótesis: - Existencia de diferencias significativas en cuanto a actitudes hacia los homosexuales por parte de chicos y chicas. - Existencia de diferencias significativas en cuanto a actitudes hacia los homosexuales según la edad. - Existencia de diferencias significativas en cuanto a actitudes hacia los homosexuales según su expediente académico. Si bien se producen actitudes de acoso y discriminación ante chicas homosexuales, la investigación se ha enfocado exclusivamente en chicos. 3. METODOLOGÍA 3.1. La muestra Se le administró el cuestionario de “Escala moderna de Homofobia masculina” (Raja y Stokes, 1998) así como preguntas referentes a edad, sexo y otras variables (ver anexo) a una muestra de alumnos de distintos cursos del Instituto de Secundaria Obligatoria Llanes, ubicado en la ciudad de Sevilla. Dicho centro está localizado en un barrio de clase media, media-baja, perteneciente a la zona que separa el distrito Macarena del Macarena-Norte. El diseño muestral corresponde a un ex post facto comparativocausal en el que se pretende demostrar si variables como el sexo, la edad o el curso están relacionados con actitudes homófobas.
6 La muestra está compuesta por 115 individuos con edades comprendidas entre los 13 y los 50 años. Se le facilitó el cuestionario a dos grupos de cada ciclo educativo y a un curso de Grado Superior. La elección de los grupos no fue aleatoria, si bien fue facilitada por la Jefa de Estudios del centro educativo según disponibilidad de horarios de los grupos. La distribución de los individuos por curso quedaría conformada en la tabla 1. Tabla 1: Número de alumnos y porcentajes. Curso Número de individuos % del total % por nivel del total 2ºB 18 15,7% 33,1% 2ºD 20 17,4% 4ºA 12 10,4% 10,4% 1ºA 21 18,3% 37,4% 1ºD 22 19,1% 1ºFP 22 19,1% 19,1% Un total de 67 sujetos son chicas (58,3%) y 48 son chicos (41,7%). En cuanto al porcentaje de repetidores sólo un 18,3% afirma haber repetido en alguna ocasión a lo largo de su vida académica. El número de asignaturas suspensas en el trimestre anterior promedio ronda las 2, siendo la moda tenerlas todas aprobadas. La edad media se sitúa en 16 años, siendo la varianza bastante elevada debido a que en el curso de Formación profesional las edades no son homogéneas. 3.2. Instrumento Como se indica en el apartado anterior, se ha utilizado la “Escala Moderna de Homofobia” en su versión masculina desarrollada por Raja y Stokes (1998) y validada por Rodríguez-Castro (2013) para la población española (Ver Anexos). Dicho cuestionario cuenta con un total de 22 ítems que versan sobre las actitudes hacia los homosexuales. La valoración sigue una escala tipo Likert de 1 a 5, en la que algunos de los elementos están puntuados de forma inversa debido a la forma negativa en la que está redactado. Así, la mínima puntuación obtenida por un individuo considerado no homófobo sería igual a 22 puntos, siendo la máxima de 110. No obstante, para simplificar se han utilizado valores promedios, por lo que a menor puntuación menos actitudes homófobas. La escala está estructurada en tres bloques. El primero de ellos está compuesto por los 9 primeros ítems, conformando la dimensión Malestar personal (mp) caracterizada por actitudes de incomodidad o evitación del contacto personal con homosexuales así como creencias de que la homosexualidad es una enfermedad. La segunda dimensión se denomina Desviación / cambiabilidad (dc) y engloba los ítems 10 al 13. Se relaciona con la creencia de que la homosexualidad es una elección por lo que las personas gays pueden cambiarla si se lo proponen. En cuanto a la última dimensión, denominada Homofobia Institucional (hi), hace referencia a las prácticas sistemáticas de exclusión de las personas homosexuales, midiendo el grado en que las personas creen que las políticas institucionales deben estar libres de sesgos referidos a la orientación sexual. Engloba los ítems 14 al 22. 3.3. Análisis estadístico Se ha llevado a cabo un análisis descriptivo de las distintas variables, así como análisis correlacional de Pearson con el fin de comprobar si podría haber variables relacionadas entre sí. También se ha realizado comparación de medias y ANOVA. Se han utilizado también pruebas no paramétricas para determinadas variables, por no cumplir el supuesto de homocedasticidad (Prueba de U de Mann-Whitney). El nivel de confianza usado en todos los casos es del 95%.
7 4. RESULTADOS Y ANÁLISIS DE LOS MISMOS A continuación se detallan los estadísticos descriptivos con referencia a la muestra. En la tabla 2 aparecen los datos referentes a las características de la misma así como de las tres variables codificadas mp, dc y hi. Tabla 2: Resultados descriptivos de la muestra Estadísticos descriptivos N Mínimo Máximo Media Desviación estándar Varianza Edad 115 13 50 17,14 5,437 29,559 Curso 115 1,1 4,0 1,808 ,8716 ,760 Sexo 115 1 2 1,58 ,495 ,245 Repetidor 115 1 2 1,82 ,388 ,151 AsigSusp 115 0 10 2,23 2,744 7,527 Pmp 115 1,00 5,00 1,6473 ,76021 ,578 Pdc 115 1,00 4,50 1,5739 ,74632 ,557 Phi 115 1,00 3,89 1,7932 ,69776 ,487 N válido (por lista) 115 Como podemos observar, la desviación estándar de edad es bastante elevada debido a que en el grupo de Formación Profesional las edades de los integrantes son bastante heterogéneas. En cuanto a la influencia que tiene el sexo de los individuos sobre las respuestas dadas en las tres dimensiones, obtenemos los resultados de la tabla 3. Tabla 3: Medias según sexo Sexo Pmp Pdc Phi Chico Media 2,0347 1,9531 2,0625 N 48 48 48 Desviación estándar ,91025 ,91334 ,78731 Chica Media 1,3698 1,3022 1,6003 N 67 67 67 Desviación estándar ,46997 ,43419 ,55591 Total Media 1,6473 1,5739 1,7932 N 115 115 115 Desviación estándar ,76021 ,74632 ,69776 Así podemos observar cómo los chicos obtienen puntuaciones superiores a los 2 puntos y las chicas cercanas al 1. Si bien es cierto que no se considera actitud homófoba hasta 2,5, es orientativo de posibles diferencias entre sexos. Se realizó el test de Levene y al ver que no se cumple el criterio de homocedasticidad, se llevó a cabo una prueba no paramétrica equivalente al ANOVA (Prueba U de Mann-Whitney). Esta prueba nos indica que existen diferencias significativas entre las respuestas de chicos y chicas (tabla 4): Tabla 4: Prueba U de Mann-Whitney.
8 En cuanto a las diferencias que pudieran existir entre distintos cursos, se puede observar en el siguiente gráfico (tabla 5) cómo las puntuaciones van disminuyendo conforme aumenta el curso académico. Se debe destacar especialmente las diferencias que se observan entre el curso de FP y las de 2ºD, viendo cómo las puntuaciones del primero están cercanas a 1 y superando el 2 en el segundo caso. Tabla 5: Medias para distintos cursos. Curso Pmp Pdc Phi 1B Media 1,4921 1,4405 1,6243 N 21 21 21 Desviación estándar ,53353 ,67502 ,47203 1D Media 1,3788 1,3182 1,5707 N 22 22 22 Desviación estándar ,56724 ,48906 ,57918 1FP Media 1,2879 1,1705 1,6263 N 22 22 22 Desviación estándar ,39791 ,32170 ,60426 2B Media 2,0185 2,0278 2,0617 N 18 18 18 Desviación estándar ,98592 1,02142 ,93680 2D Media 2,2444 2,0375 2,2667 N 20 20 20 Desviación estándar ,89660 ,84789 ,72941 4A Media 1,5185 1,5625 1,6111 N 12 12 12 Desviación estándar ,56919 ,46619 ,50697 Total Media 1,6473 1,5739 1,7932 N 115 115 115 Desviación estándar ,76021 ,74632 ,69776
15 Méndez, R. P. (2008): “La homofobia como elemento clave del acoso escolar homofóbico. Algunas voces desde Rivas Vaciamadrid”. En Informació psicológica, 94, p. 71-83. Novo, Jorge Eduardo. (2010): “Educar juntos”. MV Ediciones S.R.L, Buenos Aires O’Flaherty, M., Fisher, J. (2008): “Sexual orientation, gender identity and international human rights law: Contextualising the Yogyakarta Principles”. En Human Rights Law Review, 8 (2), p. 207-248. Quiles Del Castillo, M. N., Betancor Rodríguez, V., Rodríguez Torres, R., Rodríguez Pérez, A., & Coello Martel, E. (2003): “La medida de la homofobia manifiesta y sutil”. En Psicothema, 15 (2), p. 197-204. Santos, M. R. (1990): “Psicología cognitiva y conocimiento científico”. En Revista de psicología general y aplicada: Revista de la Federación Española de Asociaciones de Psicología, 43 (4), p. 433-442. Zubieta, E., & Fernández Liporace, M. (2004): El "efecto oveja negra" en jóvenes estudiantes de psicología. En Psicodebate: Psicología, Cultura y Sociedad Nº 5 p. 41-51
16 Anexo Edad: Sexo: Curso: Repetidor/a: Nº suspensas: Marca con una X la opción que consideres para cada una de las siguientes 22 afirmaciones: Estoy muy de acuerdo Estoy de acuerdo Ni acuerdo Ni desacuerdo Estoy en desacuerdo Estoy muy en desacuerdo 1. Estoy abierto/a a nuevos amigos homosexuales 2. No dudaría en invitar a la pareja de mi amigo homosexual a mi fiesta 3. No creo que afectase negativamente a nuestra relación si supiera que uno de mis familiares más cercanos es gay 4. No me incomoda pensar en dos chicos que mantengan una relación afectiva. 5. No me importaría ir a una fiesta a la que asistan chicos homosexuales 6. No me importaría trabajar con un chico homosexual 7. No estoy dispuesto a tener trato con un chico homosexual por miedo a coger el SIDA. 8. Si tuviese hijos/as y me enterase de que su profesor es homosexual los quitaría de clase. 9. No me importa ver a dos chicos cogidos de la mano 10. La homosexualidad masculina es una enfermedad psicológica 11. Los profesionales de la medicina y la psicología deberían esforzarse para encontrar una cura para la homosexualidad masculina. 12. Los gays deberían recibir terapia para cambiar su orientación sexual 13. Los chicos homosexuales podrían ser heterosexuales si realmente quisieran 14. No me importa que las empresas usen homosexuales famosos para anunciar sus productos. 15. No votaría por un candidato político que se declare abiertamente homosexual 16. Los hospitales no deberían contratar a médicos homosexuales 17. No se debe permitir a los chicos homosexuales incorporarse al ejército 18. Las películas que aprueban la homosexualidad masculina me molestan 19. No se debería permitir que los hombres homosexuales fuesen líderes en organizaciones religiosas 20. Creo que los matrimonios entre dos hombres deben ser legales 21. Estoy harto/a de oír hablar de los problemas de los gays 22. Los hombres homosexuales piden demasiados derechos. GRACIAS POR TU PARTICIPACIÓN
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