Relacion de los treinta reales
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íy. derto ,Señores ,que habla con toda formalidad hecho proposito firme, yaun hice voto cabial, fuese la función que fuese. ’i'• .*Vr rt. ’ de nunca representar, por ircs cosas: la primera, par mi poca habilidad, mi poco conocimiento, yno saberme explicar, mi espíritu que es taq tierno, como se muestra mi edad, que todos son veinte añospoco menos ,poco mas; la segunda porque me háffo donde' hay tanta habilidad, tanta dama inteligente, tanto discreto galan, en la música mil sales, en la gracia, en el danzar, primores en ío jocoso, . yen lo serio mucho mas; en lina casa tan noble donde no rey na el pesar, donde ia envidia no cabe, donde es fuerza prbnunciar, que el non plus se queda áraya, yque se qúedan atras los Parnasos, ylas Musas, qnc aqui cifrados están: la tercera ,porque es fuerza, que jamas han de faltar en semeja tes conciertos alguna Danta ,óGalán, que censa e,óque murmure si hace bien ,ódice mal 4I*V V» ¿.-ll
el que por obedeceros se pone á"representar: supuestos estos principios, yque roe detengo ya en hacer )o que roe mandan, voy con gusto ácomenzar, contaré átodos el lance roas terrible ‘y roas fatal, que te ha sucedido áun hombre en toda la eternidad. Atención que va comienzo: Saliendome ápasear no Domingo por la tarde descoso de encontr r dbnde divertirme Un rato, distante de la Ciudad, j/ íj vuelvo advertido la cara, porque sentí cecear, cuando ví yo áuna Señora, que con mucha magostad, ycon la mano derecha iue estaba haciendo señal, que me llegase hacia ella, llegué, ycon urbanidad la dije: Señora mía, qué tiene ust» dque mandar áquien .desea servil 1^ ^ Ysin ^chistar, ni mirar me hizo seña la siguiese* jeguíJa ,yo hasta llegar aun sitio bien escusado, donde se me paró áhablar* yempezó de aquesta suerte: geñor mió ,estrañará usted la llaneza ,que,, una mnger .principal .( como ;yo, *cs fuerza se oculte; donde .Ja puedan nqtan, supuesto .esto ,le. digo,, que soy hija de Duu Juan, mi Madre Doña Anastasia* mi Abuela Dqii.a Gertii^tJ* ymi Abuelo Cfciji Gerundio* tengo un !Tío Capitao, un primo en Inglaterra, úii befróano.* en Amsteirdai», • tres’ primos en el Perft, yotro allá en el Preste Juan uiv bermanitp Estudiante xn cierta Universidad, *,a .,'F t,v' tengo ini Tio Sacerdote, si se llegare áordenar, yuna .hermana de mi Madre* qoe.ya may-i presto será Monja siendo Dio9 servido de Santa Maiia Alcalá, que es un bello Monasterio, otros el titulo dan vde las' Madres Recoletas, esto es con ingenuidad; ypues mi genealogía, vtoda mi calidad |. *v.*;!'.\ . ya la tiene usted en el cuerpo, oyga mi importunidad: Hoy se me ofrecen ,Señor, por cierta necesidad treinta reales ,que os ofrezco, hablando toda verdad, J*4.» jV'. ; **•?" volvéroslos cuanto antes, pues ya muy presto vendrán un09 dineros que espero" i. •^*Knéi .. qe .unmi pariente que est& : siendo fi.ijr.bero de hunot allá en la India Oriental: u**-•«. i*;?%. para aquesto os he llamado, ycon tanta cortedad 08 l<» he; dicho ,que el Señor, testigo es irle la verda l. ' Atento estuve escuchando aquella ora< ion* vocal ^
•f í de aquella ,que en itií concieucia fue la culpa original; ** ycon graU(ii«iitio énojo, fin pidef dUimüIar, due mi natural clemencia so convirúó »n 'rcjtlgar, * la dije :Scñoía ,óDiablo, imiger pecado mortal, Demonio injerto en muger, efigie de Barrabas, Serpiente ,Aspid ,ó•Harpía, que con tanta necedad en el cuerpo me .has soplado teda tu virginidad: treinta reales 4no pobrete, cuando ini necesidad publica ávoces mi ‘rostro ? Treinta reales? Satanas r te lléve primero el alma, pues la i¿¿ia perdió ya la memoria, ente ndimiento, Vtambién la tilintad: 4^ treinta rea‘e3 me has ptdidó, que vienen luego áimportar doscientas cincuenta' ycinco cuartos,' que hay pata comprar, ydar limosna ápobfes treinta cahict sdé jan f Treinta reale» necesitas, que hacen por cuenta cabal quinientos y*diez ochavos, con que £e puede fundar un Convento para ti, \ ypara tu fia, yma*? " Treinta reales tu me pides, que hacen por cuenta fontal "mil veinte maravedís, que vienen ácompletar d6mil ycuarenta blancas, si los pretendo doblar, con lo cual es suficiente » para poder rescatar cüantos Cautivos Cristiano» . lloran su cautividad de un Polo hasta el itro Polo, por la tierra, ypor la mar? Treinta reales?. Yo rebiei/to, yestoy por desesperar: tieinta reales tu me pides &mi, que por no pasar de un cuarto mi mayorazgo, no roe he podido casar: treinta reales áun pobrete, que no hay día que no está por lo limpio del bolsillo para hacerse familiar? Treinta reales ?Tieinta arroba» de veneno, yrejal gar te comas, pará que luego no hagas roas que rebeutan treinta reales necesitas? No era mejor un puñal ¡ara cortarte la lengua* que no pudieras hablar: treinta reales, áun pobrete, que toda su vida está aguardando que amanezca para salir iganar desempedrando las calle» del Obispo un medio pan ? Treinta reales? Treirta Diablos te lleven sin dilatar áles profundos Infiernos, que pava ti1es buen lugar: si tu treinta reales quieres, puedes ir áTetuam, que allí tienen buen despachó con poco óningún afan todas aquellas que son de tu misma calidad;
retí rafe' cnanto ?* por oirapaite ábuscar quieit te tlé esos treinta reales, ; qoe ámi itW lian dejaba ya jprenadi) de treinta meíjes, ' yya estoy para abortar un diablo de treinta años, vade retf6,Sitanas, , exi foras ,nV3lcdicte, que me lias venrdo átentar, ? jm lieudome tteinta reales con esa boe iinfernal, ycon tn cara maldita, pues al ver tn fealdad, pareces ser descendiente del Gibante Fierabrás, í quédate Yqne yo me voy, 5• pues ya no puedo aguantar con tola tú cali iad, yvolviendo las espaldas me vide hacia la Ciudad im’diciendo mi fortuna, volviendo la cara atrjs para ver si m* seguía aInella furia infernal, derecho me fui ámi casa, al punto me fui áacostar, ppra ver si con el sueño se ine puede sosegar este accidente tan malo; mas creció la enfermedad <íe tal stteite que Mego pues se convirtió en locura, ?, empecé ádisparatar hablandoá -tontas, y&¡ locas,, vine con mi cnefpo 3dar - cu la .Plaza ,ylos muchacho* me empiezan á.apedrear,. >v yyo átirarles áellos.' tronchos, lodo, ysucieJuJ;.. . pasep ustedes ahora áver el fin de mi mal, ,>. yes que' estando en mi presencia vi por una calle entrar. tréintasayonas ,;que ah punto? roe llevan al Hospital, ,<? .j allí estuve treinta meses curando mi enfermedad, . me echaron treinta geringas sin po ler oremediar . me etpbocarOn treinta purgas, sin dejar, y» de., gritar: 1 treinta reales, treinta reales, treintv reales, yoigo hablar detras de mi. que decian: si este enfermo ha de sanar, es preciso ,que le ,demos treintv azQt.es sin cesar, pues lo misma fue oir yo, que me querían azotar, que al instante quedé bueno < de toda mi enfermedad: esto ámi me ha sucedido, - yesta es. .la pura verdad, . suplico que me perdonen, si me quieren perdonar. , al estado mas fatal Córdoba :Imprenta de D. Fausto Garcia Tena ,calle de la Librería -/: : -Núm. a. •. i'‘ TL.. t** ;ri!l l!,*í iT t. •{. «; * * v