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Aproximación a las comunidades de carófitos que existieron en la albufera de valencia a partir del estudio de las oósporas del sedimento

Rodrigo Alacreu, María Antonia; Alonso Guillén, José Luis; Cirujano Bracamonte, Santos; Soulié Märsche, Ingeborg

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Aproximación a las comunidades de carófitos que existieron en la Albufera de Valencia a partir del estudio de las oósporas del sedimento por María A. Rodrigo1, José Luis Alonso-Guillén1, Santos Cirujano2& Ingeborg Soulié-Märsche3 1Laboratorio de Ecología Integrativa, Institut Cavanilles de Biodiversitat i Biologia Evolutiva, Universitat de València, Apartado Oficial 2085, E-46071 Valencia, España. [email protected], [email protected] 2Real Jardín Botánico, CSIC. Plaza de Murillo 2, E-28014 Madrid, España. [email protected] 3Institut des Sciences de l’Evolution, Paleoenvironments, Université Montpellier II, C.P. 061, Place E. Bataillon, F-34095 Montpellier-Cedex 5, Francia. [email protected] Resumen Rodrigo, M.A., Alonso-Guillén, J.L., Cirujano, S. & Soulié-Märs- che, I. 2009. Aproximación a las comunidades de carófitos que exis tieron en la Albufera de Valencia a partir del estudio de las oósporas del sedimento. Anales Jard. Bot. Madrid 66(2): 195-208. Las oósporas de carófitos y sus características (tamaño, forma, color, ornamentación de la pared, etc.) pueden persistir en los bancos de semillas del sedimento de ecosistemas acuáticos, y pueden ser utilizadas para identificar los diferentes táxones y obtener de este modo una aproximación a la composición florística de las comunidades de carófitos que colonizaron ambientes acuáticos en los que actualmente no existe vegetación acuática o se encuentra muy alterada. La Albufera de Valencia perdió hace muchos años las praderas de carófitos que cubrían sus fondos sin tener un estudio detallado de las mismas. Se han extraído diversos testigos de sedimento en tres puntos de esta laguna, se han caracterizado las oósporas y girogonitos encontrados y se ha estimado la densidad de oósporas-girogonitos en diferentes profundidades del sedimento. En total se han identificado 10 táxones, que corresponden: 6 al género Chara [Ch. vulgaris, Ch. hispida var. major, Ch. fragilis (Ch. globularis), Ch. hispida var. baltica, Ch. aspera y Ch. tomentosa]; una especie de Nitella (N. hyalina); 2 de Tolypella (T. glomerata y T. hispanica), y una de Lamprothamnium (L. papulosum). Esta última, indicadora de la época en la que la laguna poseía una mayor salinidad, se encontró en las capas más profundas del sedimento. Se ha observado un aumento del número y de la diversidad de oósporas en capas más profundas del sedimento, lo que indica, por un lado, que la laguna atravesó distintas fases ecológicas (con importantes cambios de salinidad principalmente) y, por otro, que el proceso de eutrofización que padece la laguna durante al menos los últimos 45 años afectó progresivamente a la abundancia y diversidad de carófitos. Palabras clave: Carófitos, oósporas, la Albufera, Valencia, España, Chara, Nitella, Tolypella, Lamprothamnium. Abstract Rodrigo, M.A., Alonso-Guillén, J.L., Cirujano, S. & Soulié-Märs- che, I. 2009. Former charophyte communities in l’Albufera de València revealed by a study of the sediment bank oospores. Anales Jard. Bot. Madrid 66 (2): 195-208 (in Spanish). Charophyte oospores and their features (size, shape, colour, outer wall ornamentation, etc.) are able to persist in seed banks of aquatic ecosystems. Thus, these characteristics can be used for taxonomic species identification, thereby providing knowledge about the specific composition of the charophyte community in a habitat that currently lacks, or has greatly altered, submerged vegetation. Several years ago, l’Albufera de València lost the charophyte meadows that covered the lake bottom in the past, which had never been studied in detail. Several sediment cores were extracted from the lagoon at three sites and the oospores and gyrogonites were isolated and characterized. The oospore/gyrogonite densities in the sediment layers were estimated. Ten different taxa have been identified: six belonging to genus Chara [Ch. vulgaris, Ch. hispida var. major, Ch. fragilis (Ch. globularis), Ch. hispida var. baltica, Ch. aspera, Ch. tomentosa]; one Nitella species (N. hyalina), two Tolypella species (T. glomerata and T. hispanica) and one Lamprothamnium species (L. papulosum). The latter, which indicates the period when water salinity was high in the lagoon, was found in the deepest sediment layers. An increase in the oospore abundance and diversity was observed in line with sediment depth. This indicates, on the one hand, that the lagoon went through different ecological stages (with important changes in salinity, mainly) and, on the other hand, the eutrophication process that the lagoon has been undergoing for at least the last 45 years, has progressively affected the abundance and diversity of the charophyte community. Keywords: Charophyte, Oospores, l’Albufera, València, Spain, Chara, Nitella, Tolypella, Lamprothamnium. Anales del Jardín Botánico de Madrid Vol. 66(2): 195-208 julio-diciembre 2009 ISSN: 0211-1322 doi: 10.3989/ajbm.2214 Introducción Los carófitos son algas verdes evolucionadas que colonizan ambientes acuáticos distribuidos por todo el mundo (Van de Berg & al., 1998). Estos organismos son abundantes y frecuentes en los ecosistemas con aguas limpias, pero cuando aumenta la eutrofia son sustituidos por diversas plantas vasculares (Blindow, 1992; Van de Berg & al., 1998), para finalmente extinguirse cuando la contaminación es elevada (Kufel & Kufel, 2002) y el desarrollo de los florecimientos de fitoplancton impide la penetración de la luz hacia los fondos de las masas acuáticas. La Albufera de Valencia es una laguna litoral cuyos fondos, en el pasado, estuvieron cubiertos en su mayor parte por compactas praderas de macrófitos acuáticos, esencialmente de los géneros Chara, Potamogeton, Myriophyllum y Ceratophyllum (Prósper, 1910; Arévalo, 1916; Pardo, 1942). Hacia los años sesenta del siglo XX empezó un proceso de eutrofización que no ha cesado hasta nuestros días (Dafauce, 1975). Hasta la década de 1990, se vertían directamente a la laguna efluentes urbanos e industriales sin depurar a través de acequias y canales de riego, lo que suponía aproximadamente un 17% de las entradas anuales, y un 67% del agua procedía, cargada de nutrientes inorgánicos, de los arrozales próximos (Soria & Vicente, 2002). Por ello, la Albufera de Valencia pasó, en pocos años, de ser un sistema acuático de aguas limpias y transparentes al actual sistema hipereutrófico y turbio dominado por el fitoplancton (Romo & al., 2005). Este proceso de eutrofización hizo que la vegetación subacuática desapareciera por completo sin haber sido estudiada con detalle, y solamente disponemos de algunas referencias de los carófitos que colonizaron la laguna (Prósper, 1910; Corillion, 1962; Guerlesquin, 1963; Boira & Carretero, 1985). Los estudios realizados con testigos de sedimento permiten reconstruir la historia biológica de los ecosistemas acuáticos a partir de los restos de los organismos que un día los habitaron (Julià & al., 1998). En los sedimentos recientes se encuentran formas de resistencia de algunos organismos, como huevos de rotíferos (García-Rocher & al., 2006), de cladóceros (Vandekerkhove & al., 2005), semillas y otros propágulos vegetales (Combroux & al., 2001), entre ellos los girogonitos y esporas de carófitos (Van den Berg & al., 2001; Bonis & Grillas, 2002; De Winton & al., 2004). Algunas características morfológicas de las esporas de los carófitos (tamaño, color, ornamentación de la pared, etc.) se conservan durante largos periodos de tiempo en los sedimentos, y permiten identificar los diferentes táxones y obtener de este modo una aproximación a las formaciones vegetales que colonizaron M.A. Rodrigo & al. un determinado ecosistema acuático (De Winton & al., 2000). Por otro lado, las propágulos sexuales de los carófitos han sido reconocidos como una nueva categoría de bioindicadores acuáticos, ya que reflejan las condiciones ambientales en el momento y lugar de su crecimiento, así como las variaciones en las mismas (Soulié-Märsche, 1991; 1998; 2008). El objetivo principal de este trabajo ha sido la descripción de la comunidad de carófitos que en tiempos pasados albergó la Albufera de Valencia a partir del estudio de las oósporas y girogonitos (oósporas calcificadas) del sedimento de la laguna. Para ello se extrajeron diversos testigos de sedimento y se aislaron, recontaron y caracterizaron las oósporas y girogonitos de los carófitos que antaño cubrían los fondos de la laguna. Material y métodos Área de estudio La Albufera de Valencia es una laguna litoral somera (1,2 m de profundidad media), actualmente oligohalina (salinidad aproximada 1-2‰) (Soria & al., 1987; Romo & al., 2005), con una superficie de 23,2 km2, siendo por tanto la laguna litoral más grande del Estado Español. Desde el siglo XVII se cultiva arroz en las inmediaciones de la laguna (pero la verdadera expansión arrocera comienza en el siglo XVIII y su máximo desarrollo tuvo lugar en el siglo XIX; Sanchis-Ibor, 2001), por lo que el nivel de sus aguas se regula de forma artificial. Este humedal está incluido en la lista de la Convención de Ramsar, creada en esa ciudad de Irán en 1971, es considerada zona ZEPA por su interesante y valiosa fauna ornítica y, tanto la laguna como los arrozales, la restinga arenosa y otros ambientes acuáticos y terrestres quedaron incluidos en el año 1986 dentro del Parc Natural de L’Albufera de València. Como resultado de su evolución histórica asociada a los usos humanos (Sanchis-Ibor, 2001), la Albufera ha experimentado grandes cambios en la salinidad del agua, pasando de poseer aguas más o menos saladas o salobres hasta los valores actuales de salinidad. Por otro lado, y como cita textualmente Dafauce (1975) en su estudio piloto sobre la Albufera de Valencia: “La Albufera se encuentra inmediatamente amenazada por la creciente eutrofización de sus aguas, ocasionada por el aporte de materia orgánica de origen urbano, agrícola e industrial… Estas impurificaciones empezaron a acusarse hacia 1955, se acentuaron sobre 1965 y en la actualidad [años setenta] alcanzan caracteres alarmantes”. Así, las concentraciones de clorofila aen las aguas de la Albufera pasaron de valores medios de 15 µg/L en 1972 (Dafauce, 1975; ya era por entonces una laguna mesoeutrófica) a 341 µg/L (Soria, 196 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 1997; hipereutrófica) en el periodo de 1985 a 1988, pasando por máximos de 800 µg/L (Serra & al., 1984) a principios de los años ochenta (Tabla 1). Toma de los testigos de sedimento y procesado En septiembre de 2007 se tomaron tres testigos de sedimento de 55-65 cm de profundidad con la ayuda de un tubo de metacrilato transparente de 5,5 cm de diámetro en tres puntos de la laguna (Fig. 1). El criterio de elección de los puntos estuvo basado en la documentación oral de la mayor abundancia de vegetación subacuática en dichas zonas. La primera estación de muestreo (punto 1) estaba localizada en la zona NE, en un área conocida como El Brossar (UTM 30S 0727874 4359410); el segundo testigo (punto 2) se recogió cerca de la mata de Sant Roc (UTM 30S 0726291 4357903), y el tercero (punto 3) se tomó al W de la mata Manseguerota (UTM 30S 0728307 4356722). Posteriormente, en octubre de 2007, se extrajo un nuevo testigo del punto 1 (de 45 cm de profundidad), el cual se fraccionó en capas de 3-4 cm, las cuales se guardaron y procesaron separadamente. Finalmente, el 21 de enero de 2008 se tomó un nuevo testigo del punto 1, esta vez de 87 cm de profundidad, con un muestreador de sedimentos tipo Beeker (Eijkelkamp) y se seccionó en fracciones de 2 cm de espesor. La muestras de sedimento se guardaron en oscuridad y refrigeradas hasta el momento de su procesado. Cada sección de 2 cm de sedimento se homogenizó con una espátula, y una alícuota sirvió para determinar el peso seco tras secado a 70 °C durante 24 horas. El resto del sedimento se tamizó secuencialmente utilizando varios tamices con mallas de distinto tamaño de poro (1000, 500, 250 y 200 µm). Carófitos en la Albufera de Valencia Aislamiento, identificación y cuantificación de las oósporas-girogonitos del sedimento Las oósporas y girogonitos de los carófitos se aislaron con ayuda de unas pinzas y/o un pincel fino y de un estereomicroscopio Olympus SZ40. De cada oóspora y/o girogonito se tenía en cuenta su tamaño (longitud y anchura), color, forma y ornamentación (número de crestas, estrías de las oósporas y distancia de separación entre ellas, presencia o ausencia de hombro, detalle de la placa basal, forma de la roseta apical [ápex], presencia o ausencia de columna basal, etc.), que son caracteres taxonómicos de diferente valor taxonómico (Haas, 1994). La columna basal es una elongación de longitud variable y de sección pentagonal a cilíndrica localizada en la base de las oósporas y girogonitos. El ápex es la parte, de forma cónica a hemisférica, presente en la zona apical de las oósporas y girogonitos, donde convergen las espiras. Se habla de ápex cóncavo, convexo o plano cuando el espacio presente entre las espiras es cóncavo, convexo o plano, respectivamente. El hombro es una pequeña depresión en la vista lateral de la zona apical, justo bajo el ápex, presente tanto en oósporas como en girogonitos (Haas, 1994). Se calculó el índice de isopolaridad (ISI) (Horn af Rantzien, 1956) así como la relación longitud/anchura × 100 para cada oóspora. En función de las características citadas se asignaron las oósporas-girogonitos a distintas especies y variedades. De cada especie-variedad encontrada se tomaron varios ejemplares para su observación con microscopía electrónica de barrido, a partir de la cual pudo examinarse la ornamentación de la pared de las oósporas. Se utilizó el equipo Hitachi mod. S-4100 del 197 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Periodo Clorofila aReferencia (µg/L) 1972 15 Dafauce, 1975 1973 35 Dafauce, 1975 1974 53 Dafauce, 1975 1981 800* Serra & al., 1984 1983 700* Miracle & al., 1987 1985-1986 341 Soria, 1997 Datos de la Confederación 1995-1996 142 Hidrográfica del Júcar y Conselleria de Medi Ambient, en Soria, 1997 2008 146 Datos propios Tabla 1. Valores medios (y algunos máximos*) de clorofila a en las aguas de la Albufera de Valencia en diferentes periodos. Fig. 1. Ubicación de los puntos de muestreo del sedimento en la Albufera de Valencia. M.A. Rodrigo & al.198 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Tabla 2. Características de las oósporas (y girogonitos) encontradas en el sedimento de la Albufera de Valencia. Los datos de tamaño que se muestran indican el rango encontrado en la longitud (L) y la anchura (A). ISI= índice de isopolaridad (longitud/anchura x 100 ± desviación típica). Morfótipo Sección Tamaño de la oóspora ISI N.º de estrías Tamaño del girogonito Color de la oóspora Presencia transversal L x A (mm) L x A (mm) de hombro Chara vulgaris circular 495-627 x 231-380 190 ± 23 11 ± 1 512-759 x 363-545 marrón-negro no Chara hispida var. major circular 693-1073 x 330-528 190 ± 18 12 ± 1 825-1155 x 495-743 negro sí Chara aspera circular 363-660 x 149-264 275 ± 75 13 ± 1 512-710 x 198-429 marrón oscuro-negro no Chara hispida var. baltica circular 660-990 x 528-660 138 ± 15 12 ± 0 743-1007 x 512-743 marrón oscuro-negro sí Chara tomentosa circular 850-995 x 500-600 164 ± 11 14 ± 1 908-1007 x 528-660 marrón rojizo transparente no Chara fragilis (Ch. globularis) circular 495-578 x 314-380 154 ± 14 11 ± 1 825-1040 x 512-660 marrón oscuro-negro sí Lamprothamnium papulosum circular 479-792 x 149-495 203 ± 46 10 ± 1 479-842 x 347-644 negro no Nitella hyalina oval 330-366 x 182-287 150 ± 29 7 ± 1 – marrón rojizo no Tolypella glomerata circular 238-303 x 191-228 128 ± 6 7 ± 1 – marrón grisáceo no Tolypella hispanica circular 396-445 x 100-115 391 ± 47 7 ± 0 – marrón rojizo oscuro no Servicio Central de Soporte a la Investigación Experimental de la Universitat de València. Las oósporas se lavaron previamente con una disolución de agua y jabón al 1% y se mantuvieron en una solución de ácido clorhídrico diluido durante una noche para retirar los restos de carbonato cálcico depositados sobre la pared. Para la identificación de las oósporas-girogonitos se recurrió a las claves de Haas (1994), Krause (1997) y Vedder (2004), se consultó la bibliografía de Cirujano y Medina (2002) y Cirujano & al., (2007, 2008), y se compararon los ejemplares obtenidos con los de la colección de la Dra. Ingeborg Soulié-Märsche (Univ. Montpellier II) y las imágenes de Soulié-Märsche (1989). Finalmente, se cuantificó el número de oósporasgirogonitos por peso de sedimento en las diferentes capas de los testigos de sedimento. Resultados Táxones identificados Basándonos en las oósporas-girogonitos procedentes de los sedimentos de la Albufera de Valencia se han identificado 10 táxones que corresponden a los siguientes géneros (Figs. 2-5, Tabla 2): Género Chara 1. Chara vulgaris (Fig. 3A) Fue la especie de este género más abundante en el sedimento (6,6 oósporas-girogonitos/gPS, de abundancia máxima). Las oósporas aparecen por primera vez a los 38-40 cm y alcanzan los 86 cm de profundidad. Se trata de oósporas de pequeño tamaño (559 × 297 µm en promedio), color negro, con 11 espiras en promedio. La mayor parte de las oósporas estudiadas presentan columna en la base. El ápex es cóncavo y no poseen hombro. 2. Chara hispida var. major (Fig. 3B) Abundancia máxima de 3,4 oósporas-girogoni- tos/gPS sedimento. Sus esporas se encontraron desde los 14-16 cm de profundidad del sedimento hasta los 76-78 cm. Se trata de oósporas de gran tamaño (881 × 464 µm en promedio), con 12 espiras de media, con la pared desprovista de ornamentación. Color marrón oscuro a negro brillante. Posee columna en la base y el ápex es fuertemente cóncavo y con hombro. 3. Chara aspera (Fig. 4A) Su abundancia máxima fue de 2,5 oósporas-girogo- nitos/gPS sedimento. Las oósporas aparecen a partir de los 36-38 cm de profundidad y se distribuyen hasta los 87 cm finales. Las oósporas son de pequeño ta- Carófitos en la Albufera de Valencia maño (549 × 207 µm en promedio), el número de estrías es de 13. Presentan el índice de isopolaridad más alto de todos los táxones del género Chara encontrados en la Albufera (ISI = 275). Color negro. No presentan columna en la base y el ápex varía de plano a cóncavo y sin hombro. 4. Chara hispida var. baltica (Fig. 4B) La abundancia máxima de sus oósporas fue de 1,4 oósporas-girogonitos/gPS sedimento. Aparecen desde los 36-38 cm de profundidad hasta el final. Las oósporas son de gran tamaño (660 × 413 µm en promedio), con 12 espiras en promedio. Su color varía de marrón oscuro a negro. Pueden presentar columna en la base pero poco aparente y el ápex fuertemente cóncavo, con hombro. El ISI es más bajo (160) que en la var. major (190). 5. Chara tomentosa (Fig. 4C) Su abundancia fue de 0,8 oósporas-girogo ni - tos/gPS sedimento. Las oósporas se detectan a partir de los 36-38 cm de profundidad y llegan prácticamente hasta el final. Posee oósporas grandes (941 × 575 µm en promedio), con 14 espiras de promedio, poco evidentes. De color marrón rojizo, con la pared transparente. Sin columna, con el ápex plano y no poseen hombro. 6. Chara fragilis (Ch. globularis) (Fig. 4D) Su abundancia fue baja, 0,2 oósporas-girogoni- tos/gPS. Aparecen en niveles más profundos, desde 56-58 cm hasta 82-84 cm. Oóspora de tamaño medio (545 × 355 µm en promedio), con 11 espiras de media. Color marrón, marrón negruzco o negro. No presenta columna en la base y el ápex es convexo con hombro y la roseta redondeada. Género Lamprothamnium 7. Lamprothamnium papulosum (Fig. 5A) Fue la especie que presentó mayor número de oósporas en el sedimento, con 35,4 oósporas-girogoni- tos/gPS. Apareció principalmente a partir de los 50 cm de profundidad y su distribución alcanzó el final del testigo. Oóspora de tamaño variable (628 × 323 µm en promedio), de 8 a 11 espiras. La pared de la oóspora presenta una ornamentación que varía desde papilas bastante prominentes a gránulos, con orificios centrales y redondos en ellos. En las estrías se aprecian pequeñas uñas. Color negro. No presentan columna ni hombro. Todos los girogonitos observados carecían de ápex. 199 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Género Nitella 8. Nitella hyalina (Fig. 5B) Especie poco representada con 0,4 oósporas/gPS. Las oósporas se detectaron a partir de los 12-14 cm y se extendieron hasta los 64-66 cm. Posee oósporas redondeadas, de sección oval y tamaño pequeño (346 × 238 µm), con 7 espiras, con crestas poco aparentes, no aladas. Color marrón rojizo. Ornamentación de la pared finamente punteada. No forma girogonitos. Género Tolypella 9. Tolypella glomerata La abundancia de esta especie fue baja, 0,5 oósporas/gPS. Las oósporas aparecieron a partir de los 16-18 cm y llegaron hasta los 24-26 cm. Oósporas globulares, de sección circular, pequeñas (268 × 209 µm), con 7 espiras. Color marrón grisáceo. No forma girogonitos. 10. Tolypella hispanica Especie muy poco representada, con 0,04 oósporas/gPS. Se encontró a una profundidad de 78-80 cm. M.A. Rodrigo & al. Sus oósporas son más alargadas que las de la especie anterior, de sección circular y pequeñas (445 × 100 µm), con 7 espiras y velo en las estrías prominentes. Color marrón rojizo oscuro. No forma girogonitos. Por último, se identificó un tipo de oóspora bastante abundante, 6 oósporas-girogonitos/gPS sedimento a partir los 50 cm de profundidad del sedimento, cuyas características no corresponden con ninguno de los descritos en la bibliografía, y que en nuestra opinión podría tratarse de una variedad de Chara vulgaris o de Ch. aspera. Al realizar el estudio morfométrico de 180 oósporas-girogonitos y representar la relación longitud/anchura (Fig. 6A) se separaron claramente las de gran tamaño, que corresponden a Chara hispida var. major y var. baltica y Ch. tomentosa. Otras esporas quedan más solapadas en cuanto a sus características morfométricas, a excepción de las de los géneros Nitella y Tolypella, que se distinguen de las restantes por su menor tamaño como se ha indicado anteriormente. Para las oósporas y girogonitos de las especies más abundantes se han estudiado las relaciones alométricas entre la longitud y la anchura (Fig. 6B). Tanto las oósporas 200 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Fig. 2. Microfotografías al microscopio electrónico de barrido (1-6) y con estereomicroscopio (7) de girogonitos del sedimento de la Albufera de Valencia: 1, girogonito de Chara vulgaris fragmentado donde se observa la oóspora en su interior; 2, 3, girogonitos de Ch. hispida var. major; 4, girogonitos de Ch. vulgaris; 5, detalle de la pared de una oóspora; 6, girogonito de Lamprothamnium papulosum. 1234 567 100 µm 10 µm 100 µm 1000 µm 250 µm 250 µm 250 µm como los girogonitos de Chara hispida var. major y de L. papulosum presentaron relaciones alométricas estadísticamente significativas, así como los girogonitos de Ch. hispida var. baltica. En cambio, ni las oósporas ni los girogonitos de Chara vulgaris presentaron tipo alguno de relación entre la longitud y la anchura. Carófitos en la Albufera de Valencia Oósporas-girogonitos en el perfil vertical del sedimento Las oósporas y girogonitos se empezaron a detectar en cierta cantidad a partir de los 14 cm de profundidad del sedimento (Fig. 7), aunque en los 2-4 cm superiores ya aparecieron algunas oósporas aisladas, lo 201 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Fig. 3. Microfotografías al microscopio electrónico de barrido correspondientes a fructificaciones de diferentes especies de carófitos encontradas en el sedimento de la Albufera de Valencia. A, Chara vulgaris: 1, vista lateral de un girogonito; 2, vista lateral de una oóspora; 3, vista apical de un girogonito; 4, vista basal de un girogonito. B, Ch. hispida var. major: 1, vista lateral de un girogonito; 2, vista lateral de una oóspora; 3, vista apical de una oóspora; 4, vista basal de un girogonito. A B 1 1 2 2 3 4 4 3 200 µm 200 µm 200 µm 70 µm 300 µm 250 µm 100 µm 200 µm M.A. Rodrigo & al.202 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Fig. 4. Microfotografías al microscopio electrónico de barrido correspondientes a fructificaciones de diferentes especies de carófitos encontradas en el sedimento de la Albufera de Valencia. A, girogonito de Chara aspera: 1, vista lateral; 2, vista apical de una oóspora; 3, vista basal de una oóspora. B, girogonito de Ch. hispida var. baltica: 1, vista lateral; 2, vista apical; 3, vista basal. C, girogonito de Ch. tomentosa: 1, vista lateral; 2, vista apical. D, girogonitos de Ch. globularis: 1, vista lateral; 2, vista apical. A B C D 1 23 23 1 2 1 2 1 100 µm 70 µm 70 µm 200 µm 200 µm 200 µm 200 µm 200 µm 100 µm 200 µm Carófitos en la Albufera de Valencia 203 Anales del Jardín Botánico de Madrid 66(2): 195-208, julio-diciembre 2009. ISSN: 0211-1322. doi: 10.3989/ajbm. 2214 Fig. 5. Microfotografías al microscopio electrónico de barrido correspondientes a fructificaciones de diferentes especies de carófitos encontradas en el sedimento de la Albufera de Valencia. A, oósporas de Lamprothamnium papulosum: 1, vista lateral de una oóspora; 2, 5, detalles de la pared de la oóspora y de las uñas de las estrías. B, oósporas de Nitella hyalina: 1, vistas con estereomicroscopio; 2, 3, vista lateral de dos oósporas; 4, detalle de la ornamentación de la pared de la oóspora; 5, vista basal; 6, vista apical. A B 1 1 23 4 5 2 4 5 6 3 500 µm 10 µm 60 µm 70 µm 100 µm 100 µm 250 µm 25 µm 5 µm 50 µm 5 µm