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Asesoramiento y evaluación de las actuaciones de los programas y servicios de educación e intervención familiar del sistema público de servicios sociales de Cantabria: Memoria de actuaciones desarrolladas

Hidalgo García, María Victoria; Jiménez García, Lucía; Pérez Padilla, Javier; Herrera Collado, Ester

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MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 1 ©2021 Autoría técnica Victoria Hidalgo - Universidad de Sevilla. Lucía Jiménez - Universidad de Sevilla. Javier Pérez - Universidad de Jaén. Ester Herrera - Universidad de Sevilla. Entidad Promotora: Consejería de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno de Cantabria. Documento elaborado en el marco del Contrato de Servicio de asistencia técnica para el asesoramiento y evaluación de las actuaciones de los “Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar” del sistema público de servicios sociales de Cantabria, suscrito entre el Gobierno de Cantabria y la Asociación para el Estudio y Apoyo a las Familias (ESAFAM). INDICE 1 PRESENTACIÓN. 5 2 MÉTODO. 9 2.1 Participantes. 9 2.2 Instrumentos. 10 2.3 Procedimiento. 12 6 CONCLUSIONES GENERALES Y RETOS PENDIENTES. 81 7 REFERENCIAS. 86 5 PILOTAJE DE LA PROPUESTA INICIAL Y CAMBIOS PARA LA PROPUESTA DEFINITIVA. 60 5.1 Características de las familias participantes en el pilotaje. 60 5.2 Valoración de la propuesta inicial de implementación y evaluación. 64 5.3 Conclusiones. 77 5.4 Modificaciones a realizar de cara a la propuesta definitiva. 79 3 ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN DE LOS PROGRAMAS Y SERVICIOS DE EDUCACIÓN E INTERVENCIÓN FAMILIAR. 15 3.1 Características generales de los programas. 15 3.2 Características de los profesionales implicados. 20 3.3 Características de la implementación de los programas. 21 3.4 Herramientas para la evaluación y la implementación. 32 3.5 Valoración de la intervención por parte de los y las profesionales. 41 3.6 Conclusiones. 47 4 4.1 Objetivos y contenidos de intervención. 50 4.2 Esquema general del desarrollo del PIF. 52 4.3 Documentos para la implementación del PIF. 53 4.4 Diseño y protocolos para la evaluación del PIF. 55 PROPUESTA INICIAL PARA LA IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN DEL PROGRAMA DE INTERVENCIÓN FAMILIAR (PIF). 50 MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 5 La visión actual sobre la infancia y la familia sitúa el interés de niños y niñas en objetivo prioritario de las políticas sociales y otorga a los gobiernos la responsabilidad de apoyar a padres y madres en el ejercicio de sus funciones parentales para promover el bienestar infantil (Consejo de Europa, 2006; 2011). En este sentido, tanto el marco legislativo como los planteamientos teóricos actuales destacan la necesidad de las actuaciones de apoyo para familias en situación de dificultad, vulnerabilidad o riesgo psicosocial realizadas desde el enfoque de la preservación familiar y los principios de la parentalidad positiva (Daly, 2007; Rodrigo et al., 2008; Rodrigo et al., 2015). Especialmente, hay un amplio consenso acerca de la utilidad y pertinencia de los programas de apoyo familiar y promoción de competencias parentales, ya que existen datos empíricos de la efectividad de este tipo de intervenciones para promover el bienestar infantil y familiar en las situaciones de riesgo y/o vulnerabilidad (Hidalgo et al., 2009). De acuerdo con estos planteamientos, en las últimas décadas hemos asistido a una apuesta decidida de los responsables de las políticas sociales por poner en marcha distintas iniciativas de apoyo y formación para familias en situación de riesgo que constituyen intervenciones de prevención secundaria que se llevan a cabo desde el Sistema Público de Servicios Sociales. En esta línea, las regulaciones en materia de protección de la infancia y la adolescencia actualmente vigentes en la Comunidad Autónoma de Cantabria también contemplan este tipo de actuaciones y, concretamente, establecen que los casos de riesgo de desprotección y de desprotección moderada serán atendidos por los Servicios Sociales de Atención Primaria (SSAP), dependientes de las administraciones locales. En concreto, los SSAP tienen que desarrollar servicios con dos finalidades: (1) evitar la aparición de situaciones de riesgo de desprotección infantil con programas de prevención secundaria de apoyo, formación y/o capacitación parental y (2) prevenir la separación de los niños, niñas o adolescentes de sus familias en casos de desprotección moderada mediante servicios de intervención familiar para que estos reciban la atención que necesitan dentro de su familia. 1 PRESENTACIÓN MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 6 Según el Manual Cantabria de actuación en situaciones de desprotección infantil, estos programas y servicios de educación e intervención familiar serán de carácter socioeducativo, se desarrollarán en el domicilio familiar y podrán tener dos finalidades: la capacitación parental o el complemento familiar. (Gobierno de Cantabria, 2011) A partir de estas regulaciones básicas, distintos municipios y mancomunidades de Cantabria han ido poniendo en marcha en los últimos años tanto programas de apoyo, formación y/o capacitación parental como servicios de intervención familiar que, aunque con importantes diferencias, tienen en común dos aspectos: los destinatarios -familias con niños, niñas y adolescentes en situaciones de riesgo de desprotección y desprotección moderada-, y la modalidad de intervención, que en todos los casos es mediante apoyo domiciliario. Ante la expansión de este tipo de iniciativas, el compromiso de la Dirección General de Políticas Sociales del Gobierno de Cantabria con el movimiento basado en evidencia y la mejora de la calidad de los servicios de apoyo familiar ha impulsado el establecimiento de un contrato que tiene por objeto disponer de un servicio de asistencia técnica para el asesoramiento y evaluación de las actuaciones que se vienen desarrollando al amparo de estos programas y servicios de educación e intervención familiar dentro del Sistema Público de Servicios Sociales de Cantabria. En este contexto se enmarca el proyecto cuya memoria de actuaciones se presenta en este informe y que, como objetivo general, ha tratado de homogenizar y sistematizar las actuaciones de los programas y servicios de educación e intervención familiar, así como incorporar un diseño de evaluación que permita obtener evidencias de la efectividad de estas intervenciones. En concreto, los objetivos específicos establecidos en el contrato son: • El estudio y análisis de los programas y servicios de estas características que, financiados por el Gobierno de Cantabria, actualmente se están desarrollando en la comunidad autónoma, para conocer en detalle las características de la implementación y en qué medida se ajustan a las necesidades de la población. • La elaboración de una propuesta que permita homogenizar y sistematizar la implementación y evaluación de las intervenciones desarrolladas por los y las profesionales de estos servicios. • El asesoramiento y la formación de los y las profesionales implicados en estos servicios para poner en marcha la propuesta sistematizada de Implementación y Evaluación de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar. • La elaboración de un Manual Técnico para la Implementación y Evaluación de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar. Para dar respuesta a estos objetivos se ha llevado a cabo un plan de trabajo que comenzó con la realización de un análisis de la situación para explorar en profundidad las característi- MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 7 cas de las experiencias desarrolladas por las distintas mancomunidades y municipios que tenían en marcha este tipo de servicios, dando voz a todas y todos los profesionales y técnicas/ os implicados para conocer sus opiniones y necesidades percibidas. A partir de ese estudio inicial, elaboramos una propuesta que siendo respetuosa con las regulaciones establecidas en el proyecto marco existente, por un lado, recoge e integra todas las buenas prácticas que estaban siendo utilizadas por los distintos equipos profesionales y, por otro, incorpora los criterios de calidad fundamentales en relación con la implementación y evaluación de las intervenciones. En tercer lugar y tras llevar a cabo la pertinente formación de los/as técnicas implicados/as en la aplicación de estas intervenciones, se realizó el testeo de la aplicabilidad de la propuesta elaborada. La información obtenida en este proceso de pilotaje ha permitido comprobar la utilidad y adecuación de la propuesta elaborada a la práctica y al contexto real de las actuaciones, conllevando inevitablemente cambios y modificaciones. Una vez realizados esos ajustes, se ha procedido a elaborar el Manual Técnico para la Implementación y Evaluación del Programa de Intervención Familiar (PIF), recurso fundamental para asegurar la sistematización y homogenización de las actuaciones de los distintos equipos implicados en estos servicios, ya que ha quedado establecida la hoja de ruta que permite que todos los y las profesionales tengan directrices claras en cuanto a las fases y estructuración temporal de la intervención, dispongan de los documentos necesarios para recoger de forma sistemática todo el desarrollo de sus actuaciones y cuenten con un diseño y protocolos de evaluación que especifica qué hay que evaluar, en qué momento y con qué instrumentos. A lo largo de las páginas siguientes se describen con detalle todas las actuaciones realizadas. A continuación de esta presentación, en el segundo apartado, se describe el método seguido en las distintas fases del proyecto. En el tercer apartado se presentan los resultados del análisis de la situación realizado y, a partir de las conclusiones obtenidas en ese estudio, en el cuarto apartado se describe la propuesta inicial para la implementación y evaluación del Programa de Intervención Familiar. En el quinto apartado se analizan los resultados del pilotaje y se detallan las modificaciones realizadas para obtener la versión definitiva de la propuesta que, de forma íntegra, se presenta en el Manual Técnico que acompaña a este Informe. Finalmente, se presentan las principales conclusiones que se desprenden de la realización de este proyecto, así como los retos pendientes. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 9 Este apartado está dirigido a describir la metodología empleada para llevar a cabo, por un lado, el análisis de la situación relativa a la aplicación los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar y, por otro lado, el análisis del pilotaje de la nueva propuesta de implementación y evaluación del PIF. En primer lugar, se muestran los datos relativos a los y las participantes de los que se recogió información para ambos análisis. En segundo lugar, se describen los instrumentos empleados para la obtención de la información. En último lugar, se detalla el procedimiento de la investigación, esto es, el proceso de recogida de datos, el cumplimiento de los aspectos éticos y el plan de análisis. 2.1 PARTICIPANTES En este subapartado se expone la información relacionada con las personas participantes con las que se ha realizado la recogida de datos para la elaboración de ambos análisis. En primer lugar, se van a describir los datos pertenecientes a los y las informantes que aportaron los datos para el análisis de la situación de los programas de intervención familiar. En total, un conjunto de 26 profesionales fueron los encargados de cumplimentar los cuestionarios. De ese conjunto, 13 pertenecían al personal técnico, contando con que en el momento de la recogida de datos los programas contaban con 14 técnicos y técnicas. La otra parte de los informantes estaba formada por coordinadores y coordinadoras. Para ser más exactos, 13 de las 16 personas encargadas de las labores de coordinación devolvieron el cuestionario cumplimentado. En el subapartado 3.2 se pueden encontrar los datos sociodemográficos de estos y estas profesionales. En segundo lugar, se procede a exponer los datos relativos a las familias a las que se aplicaron los nuevos protocolos de evaluación, con los que se han redactado el análisis del pilotaje. En total, 12 familias fueron evaluadas utilizando la nueva propuesta. Estas familias fueron la población total de casos que fueron incorporados a los programas de intervención familiar en el periodo que duró el pilotaje, desde finales de 2 MÉTODO MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 16 En la tabla que se presenta a continuación se puede ver el desglose de poblaciones en las que se han aplicado estos programas y el número de habitantes que tiene cada una diferenciando por SSAP. Como se puede observar en dicha tabla, en la Comunidad de Cantabria, estas intervenciones familiares se han implantado en un territorio en el que vivían 120.529 habitantes (Instituto Nacional de Estadística; INE, 2019), el 20.68% de la población total de esta comunidad autónoma. Áreas de la Comunidad de Cantabria en las que se aplicaban los programas de intervención familiar. SSAP 3 SSAP 16 SSAP 7 SSAP 18 SSAP 11 SSAP 21 SSAP 28 SSAP 25 MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 17 SSAP POBLACIONES HABITANTES SSAP 3 Potes 1343 Camaleño 936 Vega de Liébana 736 Pesaguero 292 Cillorigo 1305 Peñarrubia 319 Tresviso 62 Cabezón de Liébana 592 SUBTOTAL 5585 SSAP 7 Mazcuerras 2105 Ruente 1016 Cabuérniga 1000 Los Tojos 387 SUBTOTAL 4508 SSAP 11 Camargo 30260 SUBTOTAL 30260 SSAP 16 Saro 504 Sta. María de Cayón 9159 Castañeda 2914 Penagos 2142 SUBTOTAL 14719 SSAP 18 Noja 2556 Escalante 779 Meruelo 2028 Bareyo 1950 Argoños 1748 Arnuero 2103 SUBTOTAL 11164 SSAP 21 Entrambasaguas 5163 Medio Cudeyo 7556 Liérganes 2379 Riotuerto 1601 SUBTOTAL 16699 SSAP 28 Villafufre 1003 Villacarriedo 1612 Selaya 1891 S. Roque de Riomiera 356 Miera 380 SUBTOTAL 5242 SSAP 25 Castro Urdiales 32069 Valle de Villaverde 283 SUBTOTAL 32352 TOTAL 120529 Tabla 1. Poblaciones y número de habitantes por SSAP en la que se aplicaba la intervención. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 18 En la tabla que se presenta a continuación se indican las fechas de comienzo de aplicación de los programas en los distintos SSAP. Como puede observarse en dicha tabla, el primer SSAP que empezó a trabajar con programas familiares fue el SSAP 28, en 2005. Después, en 2011, le siguió el SSAP 3. A partir del 2016 se comenzó a aplicar en otros SSAP, siendo el tiempo medio de aplicación de estos programas en estos otros SSAP de 33.33 meses (DT = 12.24) (tiempo medio calculado sin contar con el SSAP 28 ni el SSAP 3 por llevar un periodo más largo desde que comenzaron a implementar estos programas). Tabla 2. Fecha de comienzo de los programas en cada SSAP. En cada SSAP estaba establecido un equipo que gestionaba e implementaba los programas, compuesto por coordinadores y coordinadoras, así como por técnicos y técnicas. En algunos SSAP los coordinadores y coordinadoras se incluían en estos grupos de trabajo al preguntarles por los componentes del equipo de los programas, como en el SSAP 3, pero en otros, como en el SSAP 28, solo se consideraban miembros del equipo de los programas a los profesionales técnicos, aunque las personas coordinadoras desarrollaban igualmente su labor en estas intervenciones. Con respecto a la coordinación de los programas, el territorio en el que se han aplicado las intervenciones familiares contaba con un total de 17 personas coordinadoras (en el SSAP 11 había una coordinadora y 2 técnicas que supervisaban casos y hacían las derivaciones de los usuarios, pero no visitaban familias, y otra técnica que hacía las visitas domiciliarias, así que se ha considerado que contaba con 3 personas realizando la labor de coordinación y una técnica). Estos profesionales tenían asignados un SSAP, habiendo un rango de entre 1 y 3 coordinadores/as por zona. En la figura siguiente se presenta la distribución porcentual de SSAP según el número de coordinadores/as con los que contaba. En dicha figura se observa que en la mayoría de los casos los SSAP contaban con 2 ó 3 personas coordinadoras. Distribución porcentual de SSAP en relación al número de coordinadores/as. Además de los coordinadores y coordinadoras, los equipos que aplicaban estos programas estaban compuestos por un total de 14 técnicos y técnicas que realizaban las intervenciones domiciliarias. En cada SSAP trabajaba entre 1 y 2 técnicos y técnicas. La figura que se encuentra a continuación muestra la distribución porcentual de SSAP según el número de técnicos/as de los que disponía. En la mayoría de los casos, cada SSAP contaba con 2 profesionales técnicos. Distribución porcentual de SSAP en relación al número de técnicos/as. SSAP FECHA COMIENZO SSAP 3 2011 SSAP 7 05/2018 SSAP 11 04/2016 SSAP 16 09/2016 SSAP 18 08/2018 SSAP 21 07/2018 SSAP 28 2005 SSAP 25 04/2018 37,50% 25,00% 37,50% 1 coordinador/a 2 coordinador/a 3 coordinadores/as 75,00% 25,00% 1 técnico/a 2 técnicos/as MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 19 En la tabla siguiente se muestran el número de coordinadores/as y de técnicos/as por SSAP y la ratio de profesionales por habitantes y de horas de visitas por habitantes. Como se observa en esta tabla, la ratio de habitantes en cada SSAP por profesional variaba entre 1747.33 habitantes/coordinador del SSAP 28 y 16176.00 habitantes/coordinador del SSAP 25 (M = 7287.29 y DT = 4600.81) y entre 2254.00 del SSAP 7 y 32352.00 habitantes/técnico del SSAP 25 (M = 11653.00 y DT = 12453.07). El tiempo medio que un/a técnico/a dedicaba a su trabajo de intervención familiar era de 25.82 horas/ semanales (DT = 7.79), variando entre un rango de 10.00 y 38.50 horas/semanales. La ratio entre el número de habitantes en cada SSAP y las horas que los técnicos de esa zona dedicaban a visitar familias (fórmula = nº habitantes/(nº técnicos x nº semanales trabajadas por técnico)) variaba entre 90.16 del SSAP 7 y 864.57 del SSAP 11 (M = 373.70 y DT = 309.89). SSAP Nº COORDINADORES RATIO HAB./ Nº COORDINADORES Nº TÉCNICOS RATIO HAB./ Nº TÉCNICOS HORAS SEMANALES DE VISITAS TOTALES RATIO HAB./ HORAS VISITAS SSAP 3 1 4993.00 2 2496.50 20 249.65 SSAP 7 1 4508.00 2 2254.00 50 90.16 SSAP 11 3 10086.67 1 30260.00 35 864.57 SSAP 16 3 4906.33 2 7359.50 54 272.57 SSAP 18 2 5582.00 2 5582.00 60 186.07 SSAP 21 2 10299.00 2 10299.00 54 381.44 SSAP 28 3 1747.33 2 2621.00 50 104.84 SSAP 25 2 16176.00 1 32352.00 38.50 840.31 TOTAL 17 7739.78 14 8255.70 361.50 342.59 Tabla 3. Número de coordinadores/as y técnicos/as por SSAP y ratio habitantes/profesional. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 20 3.2 CARACTERÍSTICAS DE LOS PROFESIONALES IMPLICADOS En este apartado se describe el perfil de los y las profesionales que llevaban a cabo los programas durante el transcurso de esta investigación, diferenciando entre coordinadores/as, por un lado, y técnicos/as, por otro. 3.2.1. Coordinadores y coordinadoras Este subapartado está centrado en el perfil de los coordinadores y las coordinadoras de los programas. En el momento de la recogida de datos, este servicio contaba con un total de 16 personas realizando labores de coordinación, de las cuales 13 cumplimentaron el Cuestionario para coordinadores/as de los programas. En la siguiente figura se puede contemplar la distribución de hombres y mujeres desempeñando labores de coordinación. Como se puede ver en dicha figura, en su mayoría eran mujeres. Distribución porcentual de profesionales coordinadores en función del sexo. Con respecto a la formación académica de estos profesionales, se puede ver en la figura que se presenta a continuación la distribución porcentual de coordinadores/as en relación a su titulación académica. Como se muestra en esta figura, más de la mitad de estos profesionales había estudiado Educación Social. Distribución porcentual de profesionales coordinadores en función de su formación académica. En cuanto a la experiencia profesional de los coordinadores y coordinadoras, el tiempo de antigüedad en el puesto de coordinación promedio fue de 12.75 años (DT = 9.26), y el tiempo medio trabajado en puestos similares fue de 9.10 años (DT = 7.85). 3.2.2 Técnicos y técnicas Este subapartado contiene información sociodemográfica de los técnicos y las técnicas que trabajaban en las intervenciones familiares. En los programas había un total de 14 técnicos y técnicas realizando las visitas domiciliarias en el momento en que se llevó a cabo esta investigación. De este grupo de profesionales se ha podido recoger información sociodemográfica de 13 de ellos. Distribución porcentual de técnicos/as en función del sexo. La figura que se encuentra a continuación presenta la distribución porcentual de los técnicos y las técnicas según sus titulaciones académicas. En dicha figura se puede observar que la formación académica que más 92,31% 7,69% Hombres Mujeres Psicología Educación Social Trabajo Social 23,08% 7,69% 69,23% 76,92% 23,08% Hombres Mujeres MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 21 predominaba en este grupo de profesionales era Técnico Superior de Integración Social. Distribución porcentual de técnicos/as en función de su formación académica. En cuanto a su edad, estos profesionales tenían de media 34.33 años (DT = 6.03, rango 26.00 - 47.00). Respecto a su experiencia profesional, el tiempo de antigüedad promedio de los técnicos y las técnicas en estos programas era de 19.80 meses (DT = 11.94, rango 8.00 - 48.00) y el tiempo de experiencia en intervención familiar promedio era de 21.25 meses (DT = 11.19, rango 9.00 - 48.00). 3.3 CARACTERÍSTICAS DE LA IMPLEMENTACIÓN DE LOS PROGRAMAS En este apartado se ofrece información sobre las características relativas a la implementación de los programas. Así, se ofrecen datos sobre el número de familias atendidas, las finalidades de intervención, las modalidades de trabajo, los objetivos de la intervención y diversas características de las intervenciones de apoyo domiciliario. 3.3.1 Familias atendidas y finalidad de intervención En el momento de la recogida de datos un total de 76 familias se beneficiaban de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar. La finalidad por la que las familias fueron derivadas a estos programas diferían entre unos casos y otros. En la siguiente figura se muestran las 5 finalidades de intervención y la distribución porcentual de familias participantes distinguiéndolas según dicha finalidad. Se puede observar en dicha figura que en su mayoría las familias participaban en los programas bajo la finalidad de preservación familiar: capacitación familiar1. Distribución porcentual de las familias participantes en función de la finalidad de la intervención. En la siguiente tabla se presenta la frecuencia de familias según la finalidad de intervención por SSAP. Como se puede ver en dicha tabla, había SSAP con notable variabilidad de 1. En el SSAP 16 seguían trabajando de forma puntual con 4 familias que ya habían finalizado su intervención en estos programas con la finalidad de acompañamiento, seguimiento y/o control situación del menor, y estos casos no han sido incluidos en el análisis de la situación que se realiza en este informe. Educación Social Trabajo Social Técnico Superior Integración Social TAFAD Educación Social y TS Integración Social Psicología y TS Integración Social Trabajo Social y TS Integración Social 23,08% 7,69%7,69% 7,69% 7,69% 7,69% 38,46% Preservación familiar: capacitación parental Preservación familiar: complemento familiar Apoyo específico al menor Evaluación en intervención Acompañamiento, seguimiento y/o control de la situación del menor 6,58% 10,53% 13,16% 5,26% 64,47% MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 22 finalidades en sus casos (como en el SSAP 7), y otras fundamentalmente dirigidas a la finalidad de preservación familiar: capacitación familiar (como en el SSAP 16). SSAP Nº FAMILIAS CON VISITAS DOMICILIARIAS PRESERVACIÓN FAMILIAR: CAPACITACIÓN FAMILIAR PRESERVACIÓN FAMILIAR: COMPLEMENTO FAMILIAR APOYO ESPECÍFICO AL MENOR EVALUACIÓN EN INTERVENCIÓN ACOMPAÑAMIENTO, SEGUIMIENTO Y/O CONTROL SITUACIÓN DEL MENOR SSAP 3 5 3 2 0 0 0 SSAP 7 10 1 2 2 2 3 SSAP 11 6 5 0 0 1 0 SSAP 16 12 11 0 1 0 0 SSAP 18 9 7 0 2 0 0 SSAP 21 12 12 0 0 0 0 SSAP 28 14 8 4 2 0 0 SSAP 25 8 2 2 1 2 1 TOTAL 76 49 10 8 5 4 Tabla 4. Número de familias atendidas en función de la finalidad de la intervención por SSAP. 3.3.2 Modalidades de intervención Las familias que participaban en los programas no solo eran beneficiarias de las intervenciones de apoyo domiciliario. En algunos SSAP también existían servicio de ludoteca, grupos de jóvenes y talleres grupales de padres y madres. En la figura siguiente se puede ver la distribución porcentual de las familias según la modalidad de intervención que recibían. Como puede observarse en la figura, en su mayoría estas familias solo eran participantes de la modalidad de intervenciones de apoyo domiciliario2. 2. Distribución porcentual de familias en función de la modalidad de intervención. Intervenciones de apoyo domiciliario Ludoteca Grupo de jóvenes Intervenciones de apoyo domiciliario y grupo de jóvenes Intervenciones de apoyo domiciliario y sesiones grupales 5,26% 2,63% 2,63% 5,26% 84,21% MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 23 En la tabla 5, que se presenta a continuación, se desglosan los datos de las familias atendidas según la modalidad de intervención por SSAP. En el SSAP 25, 4 de esas familias que participaban en intervenciones de apoyo domiciliario también asistían a talleres grupales y otra familia más contaba con un hijo en el taller para adolescentes. El SSAP 7 ofrecía también los servicios de ludoteca y de grupos de jóvenes. Entre los participantes del grupo de jóvenes se encontraban los hijos de 3 de estas familias que recibían apoyo domiciliario y de 2 familias más de los programas pero que no eran usuarias de las intervenciones domiciliarias. En las mismas circunstancias se encontraban otras dos familias de este SSAP, que participaban en los programas pero se intervenía con ellas solo desde la ludoteca. En la tabla 6 se pueden observar los datos sobre las familias atendidas en la modalidad de intervención de apoyo domiciliario por SSAP y la proporción entre número de familia, profesionales que las atienden y horas de trabajo de estos profesionales. En el momento en que se llevó a cabo el estudio, en la modalidad de intervención de apoyo domiciliario se atendía una media de 9.00 familias por SSAP (DT = 3.34), 5.40 familias/ técnico (DT = 1.90) y cada familia disponía como promedio de 5.25 horas con su técnico/a (DT = 1.92). En el SSAP 7, el personal técnico también se encargaba de la ludoteca y de los grupos de adolescentes en su jornada laboral, y en el SSAP 16, los técnicos llevaban, además de las intervenciones de apoyo domiciliario, las sesiones grupales de familias que se hacían esporádicamente. Sin embargo, en el SSAP 25, la técnica no es la que realizaba las sesiones grupales, si no personal externo de otra empresa. 3.3.3 Objetivos de la intervención En el Plan de intervención de los casos se planteaban una serie de objetivos a alcanzar mediante el desarrollo de los programas. Estos objetivos se establecían según la información que se recogía en la evaluación que se le hacía a las familias. En la siguiente SSAP Nº FAMILIAS CON INTERVENCIÓN DE APOYO DOMICILIARIO SOLO Nº FAMILIAS CON INTERVENCIÓN DE APOYO DOMICILIARIO Y TALLERES GRUPALES Nº FAMILIAS CON INTERVENCIÓN DE APOYO DOMICILIARIO Y GRUPO DE JÓVENES Nº FAMILIAS SOLO CON LUDOTECA Nº FAMILIAS SOLO CON GRUPO DE JÓVENES SSAP 3 5 0 0 0 0 SSAP 7 3 0 3 2 2 SSAP 11 6 0 0 0 0 SSAP 16 12 0 0 0 0 SSAP 18 9 0 0 0 0 SSAP 21 12 0 0 0 0 SSAP 28 14 0 0 0 0 SSAP 25 3 4 1 0 0 TOTAL 64 4 4 2 2 Tabla 5. Número de familias atendidas en función de la modalidad de intervención por SSAP. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 24 figura se pueden observar los objetivos que los técnicos y técnicas planteaban en el Plan de intervención. En cuanto a los técnicos que indicaban trabajar otros objetivos, todos los conceptos que añadieron eran susceptibles de ser incluidos en las categorías ya indicadas. Por ejemplo, un objetivo extra que fue descrito fue la elaboración del presupuesto doméstico, que pertenecería a la categoría de organización de la casa, o prevención en consumo de drogas, que pertenecería a la categoría educación en ámbitos saludables. En la tabla 7 se puede ver la información de los objetivos que proponían los técnicos y técnicas en el Plan de intervención diferenciando por SSAP. Cabe resaltar cómo hay casi unanimidad de resultados. Solo un profesional del SSAP 28 indicó no trabajar el cuidado emocional. Como ya se indicó anteriormente, aunque la mitad SSAP Nº FAMILIAS CON INTERVENCIÓN DE APOYO DOMICILIARIO Nº TÉCNICOS/AS HORAS SEMANALES DE TÉCNICOS TOTALES RATIO FAMILIAS/ PROFESIONAL TÉCNICO RATIO HORAS SEMANALES TÉCNICOS/ FAMILIAS SSAP 3 5 2 20 2.50 4.00 SSAP 7 6 2 50 3 8.33 SSAP 11 6 1 35 6 5.83 SSAP 16 12 2 54 6 4.50 SSAP 18 9 2 60 4.50 6.67 SSAP 21 12 2 54 6 4.50 SSAP 28 14 2 50 7 3.57 SSAP 25 8 1 38.50 8 4.81 TOTAL 72 12 341.50 M = 5.40 DT = 1.90 M = 5.25 DT = 1.92 Tabla 6. Número de familias atendidas en la modalidad de intervención de apoyo domiciliario por SSAP y relación numérica con profesionales y horas de trabajo. Porcentaje de técnicos/as que planteaban cada objetivo en el Plan de intervención. ORGANIZACIÓN DE LA CASA EDUCACIÓN EN ÁMBITOS SALUDABLES FORMACIÓN/EDUCACIÓN RELACIÓN ENTORNO SOCIAL APOYO SOCIAL CUIDADO EMOCIONAL OTROS 100,00% 100,00% 100,00% 100,00% 100,00% 92,31% 53,85% 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 25 de los técnicos y las técnicas indicaron trabajar otros objetivos, todos los que mencionaron pertenecían a las categorías ofrecidas. 3.3.4 Características de las intervenciones de apoyo domiciliario Este subapartado se centra en la modalidad de intervenciones de apoyo domiciliario. Así, se ofrece información acerca de los participantes de los programas en esta modalidad, el tipo de atención recibida, las actuaciones que se desarrollaban en estas sesiones y la metodología que utilizaban, la duración e intensidad de las intervenciones y la coordinación del equipo. 3.3.4.1 Participantes En la modalidad de intervenciones de apoyo domiciliario, el personal técnico trabajaba con diferentes miembros de la familia. En la siguiente figura se puede ver el porcentaje de técnicos y técnicas que indicaba trabajar con cada miembro de la familia. Así, se observa que todos los técnicos y técnicas trabajaban con la madre, el padre y los/as hijos/as, ya fueran estos niños/as pequeños/as o adolescentes. Tabla 7. Planteamiento de cada objetivo en el Plan de intervención por SSAP. SSAP ORGANIZACIÓN DE LA CASA EDUCACIÓN EN HÁBITOS SALUDABLES FORMACIÓN/ EDUCACIÓN RELACIÓN ENTORNO SOCIAL APOYO SOCIAL CUIDADO EMOCIONAL OTROS SSAP 3 Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 7 Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 11 Sí Sí Sí Sí Sí Sí No SSAP 16 Sí Sí Sí Sí Sí Sí No SSAP 18 Sí Sí Sí Sí Sí Sí T1: Sí T2: No SSAP 21 Sí Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 28 Sí Sí Sí Sí Sí T1: Sí T2: No No SSAP 25 Sí Sí Sí Sí Sí Sí No Porcentaje Sí (%) 100 100 100 100 100 92.31 53.85 Nota: T1: Técnico/a 1; T2: Técnico/a 2. Porcentaje de técnicos/as que incluían a cada familiar en las intervenciones de apoyo domiciliario. MADRE PADRE NIÑOS/AS ADOLESCENTES ABUELOS/AS OTROS 100,00% 100,00% 100,00% 100,00% 84,61% 53,85% 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 32 En la tabla que se presenta a continuación se puede ver la frecuencia con la que se llevaban a cabo las reuniones de equipo por SSAP. Como se puede observar en dicha tabla, en todos los SSAP estaba establecida la periodicidad de las reuniones de coordinación, a excepción de en el SSAP 3, que la frecuencia de las reuniones dependía de las circunstancias. SSAP FRECUENCIA DE REUNIONES DE EQUIPO SSAP 3 Según las circunstancias SSAP 7 Semanales SSAP 11 Semanales SSAP 16 Semanales SSAP 18 Quincenales SSAP 21 Semanales SSAP 28 Semanales SSAP 25 Semanales El objetivo de estas reuniones era principalmente el seguimiento de cada caso, y, por tanto, se trataban temas como el estado de los menores y las familias, las dificultades que se encontraban en las intervenciones, las técnicas y dinámicas desarrolladas, los objetivos que se iban cumpliendo, la necesidad de modificar el Plan de intervención y la coordinación con otros profesionales. En estas reuniones también se presentaban nuevos casos. Además de estas reuniones de equipo, los profesionales a veces se reunían con personal de otros servicios, como con el coordinador/a del centro de día, o profesionales del centro educativo al que asistían los menores de las familias que participaban en la intervención. 3.4 HERRAMIENTAS PARA LA EVALUACIÓN Y LA IMPLEMENTACIÓN En este apartado se presenta información relativa a las herramientas de evaluación e implementación empleadas durante las sesiones de la modalidad de intervenciones de apoyo domiciliario. Dentro de esta información se encuentran las técnicas y herramientas de evaluación utilizadas en la primera fase de las intervenciones según los coordinadores y las coordinadoras, las técnicas y herramientas de evaluación distinguiendo por fases según el personal técnico, los cuestionarios de los que se servían en los distintos SSAP y los documentos utilizados según ambas categorías de profesionales. Se termina el apartado con la valoración del personal técnico sobre los documentos que utilizaban. Se indagó sobre las técnicas herramientas de evaluación empleados durante la fase de vinculación-observación, según los coordinadores y las coordinadoras. En la figura siguiente se presentan los datos recogidos con respecto a esta cuestión. Como se puede ver en dicha figura, para evaluar se usaban mayormente los cuestionarios, la entrevista y la observación. Tabla 14. Periodicidad de las reuniones de equipo por SSAP. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 33 En la siguiente tabla se presentan las técnicas y herramientas de evaluación que los coordinadores y las coordinadoras indicaron que se usaban en la fase de vinculación - observación por SSAP. En dicha tabla se puede observar cómo hay SSAP que se sirven de varias estrategias para evaluar (como el SSAP 16 y el SSAP 21), y otras que cuentan con un conjunto de herramientas y técnicas más reducido (como el SSAP 28 y el SSAP 25). De forma complementaria, se recogió información de los técnicos y técnicas acerca de la misma cuestión: las técnicas y herramientas que utilizaban para evaluar; si bien esta vez no solo se les preguntó por la fase de vinculación – observación, sino por cada fase por separado. Distribución porcentual de SSAP según las técnicas y herramientas de evaluación empleadas en la fase de vinculación - observación según los coordinadores/as. CUESTIONARIOS 75,00% OBSERVACIÓN 50,00% REUNIONES DE COORDINACIÓN 25,00% ENTREVISTA 50,00% INFORMES Y ANÁLISIS DOCUMENTAL 37,50% JUEGOS Y DINÁMICAS 25,00% REGISTROS 12,50% DIARIOS DE CAMPO 12,50% 0 10 20 30 40 50 60 70 9080 100 SSAP CUESTIONARIO ENTREVISTA OBSERVACIÓN INFORMES Y ANÁLISIS DOCUMENTAL REUNIONES DE COORDINACIÓN JUEGOS Y DINÁMICAS REGISTROS DIARIOS DE CAMPO SSAP 3 Sí Sí Sí No Sí No No No SSAP 7 - - - - - - - - SSAP 11 Sí Sí No No No Sí No No SSAP 16 Sí Sí Sí Sí Sí No No No SSAP 18 Sí Sí Sí No No No No No SSAP 21 Sí No Sí No No Sí Sí Sí SSAP 28 Sí No No Sí No No No No SSAP 25 No No No Sí Sí No No No Porcentaje Sí (%) 75.00 50.00 50.00 37.50 25.00 25.00 12.50 12.50 Tabla 15. Técnicas y herramientas de evaluación empleadas en la fase de vinculación - observación por SSAP según los coordinadores/as MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 34 Concretamente, en la siguiente figura se pueden observar las técnicas y herramientas que los técnicos y las técnicas indicaban emplear en la fase de vinculación - observación. Como se observa en esta figura, hay concordancia con la información ofrecida por la coordinación con respecto al uso más extendido de la entrevista y la observación. Sin embargo, los cuestionarios aquí ocuparon un lugar más bajo en la lista, usándose con menor frecuencia. En la siguiente tabla se presentan los datos por SSAP y profesional sobre las herramientas y técnicas de evaluación empleadas en la fase de vinculación - observación. Como se puede ver en dicha tabla, no todos los profesionales del mismo SSAP coincidían necesariamente en esta cuestión. OBSERVACIÓN 76,92% 46,15% REUNIONES DE COORDINACIÓN CUESTIONARIOS 15,38% ENTREVISTA 46,15% INFORMES Y ANÁLISIS DOCUMENTAL 23,07% 15,38% REGISTROS 7,69% DIARIOS DE CAMPO 0 10 20 30 40 50 60 70 9080 100 Distribución porcentual de SSAP según las técnicas y herramientas de evaluación empleadas por los técnicos en la fase de vinculación - observación Tabla 16. Técnicas y herramientas de evaluación empleadas por los técnicos/as en la fase de vinculación - observación por SSAP SSAP OBSERVACIÓN ENTREVISTA INFORMES Y ANÁLISIS DOCUMENTAL DIARIOS DE CAMPO CUESTIONARIOS REUNIONES DE COORDINACIÓN REGISTROS SSAP 3 Sí T1: No T2: Sí No T1: No T2: Sí No No No SSAP 7 Sí Sí Sí No No No No SSAP 11 Sí Sí Sí No Sí Sí Sí SSAP 16 No No No Sí No No No SSAP 18 T1: No T2: Sí T1: No T2: Sí Sí No T1: No T2: Sí T1: Sí T2: No No SSAP 21 T1: Sí T2: No No No Sí No No No SSAP 28 No Sí No No No No No SSAP 25 Sí Sí Sí No No No No Porcentaje Sí (%) 79.92 46.15 46.15 23.07 15.38 15.38 7.69 Nota: T1: Técnico/a 1; T2: Técnico/a 2. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 35 En la figura que se presenta a continuación se muestran las técnicas y herramientas de evaluación que el personal técnico utilizaba en la fase de tratamiento. Como se puede ver en dicha figura, el documento más utilizado para evaluar en esta fase fue el informe de evolución. En la siguiente tabla se pueden ver las herramientas y técnicas que el personal técnico indicó utilizar en la fase de tratamiento por SSAP. De nuevo, los técnicos y técnicas del mismo SSAP no siempre coincidían en sus respuestas. INFORME DE EVOLUCIÓN 61,54% REUNIONES DE COORDINACIÓN ENTREVISTA CUESTIONARIOS OBSERVACIÓN 38,46% 38,46% 38,46% 30,77% 30,77% 15,38% GRUPOS DE DISCUSIÓN DIARIOS DE CAMPO INFORMES Y ANÁLISIS DOCUMENTAL REVISIÓN DEL PLAN DE CASO 7,69% 7,69% 7,69% REGISTROS 0 10 20 30 40 50 60 70 9080 100 Distribución porcentual de SSAP según las técnicas y herramientas de evaluación empleadas por los técnicos/as en la fase de tratamiento Tabla 17. Técnicas y herramientas de evaluación empleadas por los técnicos/as en la fase de vinculación - observación por SSAP SSAP INFORME DE EVOLUCIÓN CUESTIONARIOS OBSERVACIÓN REGISTROS ENTREVISTA REUNIONES DE COORDINACIÓN GRUPOS DE DISCUSIÓN DIARIOS DE CAMPO INFORMES Y ANÁLISIS DOCUMENTAL REVISIÓN DEL PLAN DE CASO MODELADO SSAP 3 No No T1: No T2: Sí No No No No No No No No SSAP 7 Sí Sí T1: No T2: Sí Sí Sí Sí Sí No No No No SSAP 11 No No No Sí No Sí No No No Sí Sí SSAP 16 Sí No No No No No No No No No No SSAP 18 T1: Sí T2: No T1: Sí T2: No T1: No T2: Sí No T1: No T2: Sí T1: Sí T2: No No No No No No SSAP 21 T1: Sí T2: No No No Sí No No No T1: No T2: Sí No No No SSAP 28 T1: Sí T2: No Sí Sí No No No No No T1: No T2: Sí No No SSAP 25 Sí No No No No No No No No No No Porcentaje Sí (%) 61.54 38.46 38.46 38.46 30.77 30.77 15.38 7.69 7.69 7.69 7.69 Nota: T1: Técnico/a 1; T2: Técnico/a 2. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 36 En la siguiente figura se presentan las herramientas y técnicas de evaluación empleadas por los técnicos y las técnicas en la fase de desvinculación. En dicha figura se puede comprobar cómo la revisión del plan de caso ha sido la técnica más utilizada para evaluar en esta fase, seguida muy de cerca por la elaboración del informe final. En la tabla siguiente se pueden observar las técnicas y herramientas para evaluar a la familia empleadas por los técnicos/as en la fase de desvinculación, distinguiendo por SSAP. En esta fase se observó un uso más reducido de estrategias de evaluación en todos los SSAP. REVISIÓN DEL PLAN DE CASO 61,53% 30,77% OBSERVACIÓN CUESTIONARIOS INFORME FINAL 53,85% ENTREVISTA 15,38% NINGUNA 7,69% 7,69% 7,69% NO HA LLEGADO NUNCA A ESA FASE 0 10 20 30 40 50 60 70 9080 100 Distribución porcentual de SSAP según las técnicas y herramientas de evaluación empleadas por los técnicos/as en la fase de desvinculación Tabla 18. Técnicas y herramientas de evaluación empleadas por los técnicos/as en la fase de desvinculación por SSAP. SSAP REVISIÓN DEL PLAN DE CASO INFORME FINAL ENTREVISTA NO HA LLEGADO NUNCA A ESTA FASE CUESTIONARIOS OBSERVACIÓN NINGUNA SSAP 3 Sí T1: No T2: Sí No No No No No SSAP 7 No T1: Sí T2: No T1: Sí T2: No T1: No T2: Sí No No No SSAP 11 Sí Sí No No Sí No No SSAP 16 Sí No No No No No No SSAP 18 Sí T1: Sí T2: No T1: No T2: Sí No No T1: No T2: Sí No SSAP 21 Sí Sí Sí No No No No SSAP 28 No No No T1: Sí T2: No No No T1: No T2: Sí SSAP 25 No Sí No No No No No Porcentaje Sí (%) 61.54 53.85 30.77 15.38 7.69 7.69 7.69 Nota: T1: Técnico/a 1; T2: Técnico/a 2. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 37 Con respecto a los cuestionarios para evaluar a las familias, el Manual de actuación en situaciones de desprotección infantil de la Comunidad de Cantabria establecía una serie de instrumentos. En este manual se proponían los siguientes cuestionarios para la evaluación individual de adultos: GHQ, 16 PF - 15, MMPI - 2 y CAP. Para la evaluación de niños, niñas y adolescentes el manual indicaba: Battelle, BASC, TAMAI y 16PF - APQ. Por último, el manual sugería los siguientes instrumentos para evaluar los aspectos familiares: CWBS, FES y ESFA. Sin embargo, según la información facilitada por los coordinadores y las coordinadoras, no se utilizaban ninguno de estos instrumentos. Solo el SSAP 11 afirmó utilizar el cuestionario Battelle para la evaluación de los menores y solo en el SSAP 25 y en el SSAP 3 se utilizaba el instrumento CWBS. Por otro lado, en el documento Proyecto Marco PIF se establece que se usará el instrumento BALORA para la valoración del nivel de cuidados recibidos por el niño, niña o adolescente en el entorno familiar y así, todos los SSAP nos confirmaron su uso. A pesar de que los coordinadores y las coordinadoras indicaron apenas usar los instrumentos indicados en el manual, algunos SSAP sí se servían de otros cuestionarios validados. Por ejemplo, tanto en el SSAP 18 como en el SSAP 21 y el SSAP 11 se utilizaba un cuestionario de evaluación de competencias parentales. En este último, en el SSAP 11, también se hacía uso de otros instrumentos: CCH, CDI, Cuestionario de Autoestima para niños, Escala de Función Reflexiva, Entrevista de Apego adulto y Tarta de competencias parentales. Con respecto a los documentos en los que recogían información del caso, en la figura siguiente se puede ver, a partir de la información aportada por los coordinadores/ as de cada SSAP, los documentos empleados. Es interesante destacar que todos los encuestados indicaron que no utilizaban el informe de intervención de urgencia y, por el contrario, todos usaban el plan de caso. PLAN DE CASO 100,00% 100,00% PLAN DE INTERVENCIÓN REGISTRO DE DATOS PARA MEMORIA ANUAL CUESTIONARIOS VALIDADOS REGISTRO DE ACTIVIDAD 75,00% 87,50% 87,50% 87,50% 75,00% INFORME INICIAL, DE EVOLUCIÓN Y DE FINALIZACIÓN DERIVACIÓN DE CASOS DE SSAP AL PIF REGISTRO DE DEMANDAS RECIBIDAS INFORME INTERVENCIÓN DE URGENCIA INFORMACIÓN A INCLUIR EN MEMORIA ANUAL DE EVALUACIÓN 37,50% 62,50% 0,00% 25,00% ACEPTACIÓN DE LA INTERVENCIÓN 0 10 20 30 40 50 60 70 9080 100 Porcentaje de SSAP que utilizaban los distintos documento según los/as coordinadores/as MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 38 En la tabla que sigue se reflejan los datos sobre los documentos que se utilizaban en cada SSAP según los coordinadores y las coordinadoras. En esta tabla se puede ver cómo en el SSAP 3 se utilizaban casi todos los documentos, y, sin embargo, en el SSAP 21 no se estaban utilizando ni el 50% de ellos. Tabla 19. Documentos utilizados por SSAP según los/as coordinadores/as. SSAP PLAN DE CASO CUESTIONARIO VALIDADOS ACEPTACIÓN INTERVENCIÓN REGISTRO MEMORIA ANUAL REGISTRO ACTIVIDAD PLAN DE INTERVENCIÓN SSAP 3 Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 7 Sí Sí No Sí Sí Sí SSAP 11 Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 16 Sí Sí Sí No No Sí SSAP 18 Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 21 Sí Sí Sí Sí Sí No SSAP 28 Sí Sí Sí Sí Sí Sí SSAP 25 Sí Sí Sí Sí Sí No Porcentaje Sí (%) 100.00 100.00 87.50 87.50 87.50 75.00 SSAP GUIONES INFORME INICIAL, DE SEGUIMIENTO Y DE FINALIZACIÓN DERIVACIÓN DE CASO REGISTRO DEMANDAS RECIBIDAS INFORMACIÓN MEMORIA ANUAL EVALUACIÓN INFORME INTERVENCIÓN URGENCIAS SSAP 3 Sí Sí Sí Sí No SSAP 7 Sí Sí No SSAP 11 Sí Sí Sí Sí No SSAP 16 Sí Sí No No No SSAP 18 Sí Sí No No No SSAP 21 No No No No No SSAP 28 No No Sí No No SSAP 25 Sí Sí No No No Porcentaje Sí (%) 75.00 62.50 37.50 25.00 0.00 Nota: T1: Técnico/a 1; T2: Técnico/a 2. Una vez obtenida la información por parte de los coordinadores y las coordinadoras sobre los documentos utilizados, se hizo un cribado seleccionando los que realmente se estaban usando en las intervenciones familiares, y tras eliminar aquellos que no estaban siendo útiles, se les preguntó a los profesionales que realizaban labores de técnico. En la figura que se encuentra a continuación se muestran los datos porcentuales de los técnicos y las técnicas que usaban cada instrumento. Los documentos que más profesionales utilizaban eran el Acuerdo de participación, el Plan de intervención y el Registro de actividad. Sin embargo, el uso del informe inicial no estaba tan extendido. En el apartado de otros, la técnica del SSAP 11 indicó que utilizaba el cuestionario BALORA y, los técnicos del SSAP 7, los documentos de registro de unidad familiar y de registro de coordinaciones internas y externas. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 39 En la tabla siguiente se desglosan los datos de utilización de los documentos por parte de los técnicos y las técnicas por SSAP. Cabe destacar que en esta pregunta muchos técnicos y técnicas del mismo SSAP contestaron de forma diferente. Tabla 20. Documentos utilizados por el personal técnico por SSAP. SSAP ACUERDO PARTICIPACIÓN PLAN DE INTERVENCIÓN REGISTRO DE ACTIVIDAD INFORME CIERRE INFORME SEGUIMIENTO INFORME INICIAL OTROS SSAP 3 Sí Sí T1: Sí T2: No Sí Sí T1: Sí T2: No No SSAP 7 Sí Sí Sí T1: Sí T2: No Sí No Sí SSAP 11 No Sí Sí Sí No No Sí SSAP 16 Sí Sí Sí Sí Sí Sí No SSAP 18 Sí T1: Sí T2: No Sí Sí T1: Sí T2: No T1: Sí T2: No No SSAP 21 Sí Sí Sí Sí Sí Sí No SSAP 28 Sí Sí T1: Sí T2: No T1: Sí T2: No T1: Sí T2: No Sí No SSAP 25 Sí Sí Sí Sí Sí Sí No Porcentaje Sí (%) 92.30 92.30 84.61 84.61 76.92 61.53 23.07 Nota: T1: Técnico/a 1; T2: Técnico/a 2. Con objeto de conocer la opinión de los y las profesionales, en la siguiente figura se representa la media del nivel de utilidad de estos documentos según los técnicos y las técnicas. Esta valoración se realizó en un rango entre 1 (nada útil) y 4 (muy útil). En general todos los documentos recibieron puntuaciones considerablemente altas, superiores al nivel 3 (bastante útil), menos el documento de Acuerdo de participación que, sin ser valorado muy negativamente, no alcanzó dicho nivel. Sin embargo, este documento es el que estaba más ampliamente utilizado entre los SSAP. Con respecto a los documentos incluidos en el apartado otros, la técnica del SSAP 11 puntuó el cuestionario BALORA con una satisfacción ACUERDO DE PARTICIPACIÓN INFORME INICIAL INFORME DE SEGUIMIENTO PLAN DE INTERVENCIÓN REGISTRO DE ACTIVIDAD OTROS INFORME DE CIERRE 0 10 20 30 40 50 60 70 9080 100 Distribución porcentual de utilización de documentos por el personal técnico MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 40 de 3 (Bastante útil). Por su parte, en el SSAP 7 el documento de registro de unidad familiar obtuvo una valoración media por sus técnicos de 2.50 (entre Algo útil y Bastante útil) y el documento de registro de coordinaciones internas y externas una valoración media de 3 (Bastante útil). A continuación se presentan diversas figuras que recogen la distribución porcentual de las valoraciones de los técnicos y técnicas para cada documento. Cabe destacar cómo todos los documentos fueron valorados como muy útiles por al menos la mitad de los técnicos, siendo el Acuerdo de participación el documento que recibió valoraciones más bajas. Distribución porcentual en términos de satisfacción con los documentos por el personal técnico. Medias y desviaciones típicas de la valoración de los documentos según el personal técnico. INFORME INICIAL ACUERDO DE PARTICIPACIÓN REGISTRO DE ACTIVIDAD INFORME DE CIERRE INFORME DE SEGUIMIENTO PLAN DE INTERVENCIÓN 1 1,5 2 2,5 3 3,5 4 M=3.63; DT=0.52 M=3.55; DT=0.93 M=3.50; DT=0.97 M=3.42; DT=1.00 M=3.36; DT=0.92 M=2.83; DT=1.27 Nada útil Algo útil Bastante útil Muy útil 10,00% 0,00% INFORME DE SEGUIMIENTO 9,09% Nada útil Algo útil Bastante útil Muy útil PLAN DE INTERVENCIÓN 9,09% Nada útil Algo útil Bastante útil Muy útil INFORME INICIAL 0,00% 62,50% 37,50% 0,00% Nada útil Algo útil Bastante útil Muy útil INFORME DE CIERRE 9,09% 72,73% 18,18% 72,73% 9,09% 70,00% 20,00% MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 41 3.5 VALORACIÓN DE LA INTERVENCIÓN POR PARTE DE LOS Y LAS PROFESIONALES En este apartado se recoge información sobre la valoración de los y las profesionales sobre varios aspectos de la intervención. Concretamente, se describe su satisfacción general con la intervención, así como relativa a distintos aspectos específicos. También se ofrece información acerca de las necesidades percibidas por el personal técnico en relación a distintos aspectos de los programas. Además, se presenta una valoración general desde su perspectiva acerca de las fortalezas, las debilidades y las propuestas de mejora sugeridas por estos profesionales acerca de los programas. Finalmente, se detallan las observaciones indicadas por las personas responsables de la coordinación. Se consultó a los profesionales su valoración acerca de los programas. Concretamente, los técnicos y las técnicas fueron invitados a informar de su satisfacción general en una escala de 0 a 10. Tal y como muestra la siguiente figura, los técnicos y las técnicas informaron de una satisfacción general de notable. SATISFACCIÓN GENERAL 0 2 4 6 8 10 M=7.77; DT=1.69 Para obtener una idea más concreta sobre la satisfacción del personal técnico en relación a distintos aspectos de la intervención, se les preguntó sobre las siguientes cuestiones: la coordinación, la supervisión de los casos, la formación recibida tanto en evaluación como en intervención familiar y los instrumentos de evaluación de los que disponían. En la siguiente figura se observa la satisfacción promedio de los técnicos y técnicas sobre estos aspectos específicos, medida en un rango de 0 a 10. Como puede observarse en esta figura, el personal técnico mostró los mayores niveles de satisfacción en la supervisión de los casos y la coordinación. Sin embargo, con lo que menos satisfechos se sentían fue con la formación recibida en materia de evaluación. Media y desviación típica del grado de satisfacción general del personal técnico con los programas. Nada útil Algo útil Bastante útil Muy útil REGISTRO DE ACTIVIDAD 9,09% 0,00% Nada útil Algo útil Bastante útil Muy útil ACUERDO DE PARTICIPACIÓN 16,67% 50,00% 33,33% 0,00% 72,73% 18,18% MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 48 tratamiento y cierre el uso de herramientas y técnicas se reducía considerablemente con respecto a la fase de vinculación – observación. Atendiendo específicamente a la fase de vinculación – observación, si bien alrededor del 75% del personal técnico y de coordinación indicó usar cuestionarios para evaluar en la fase de vinculación, existía variabilidad en las herramientas empleadas, y estos cuestionarios no se volvían a utilizar en la fase de cierre para valorar el cambio. La satisfacción de los y las profesionales con las técnicas y herramientas de evaluación resultó moderada. La satisfacción global de los técnicos y las técnicas con los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar obtuvo una puntuación notable. Atendiendo a aspectos específicos, tanto los procesos de coordinación como la supervisión de casos también obtuvieron puntuaciones notables. La satisfacción relativa a la formación recibida tanto en materia de intervención como de evaluación fue más moderada. La información de naturaleza cualitativa nos ha permitido conocer las necesidades percibidas por los profesionales, las fortalezas y las debilidades observadas en los programas de intervención, así como algunas propuestas de mejora. Respecto a las necesidades, el personal técnico indicó necesitar mejores instrumentos de evaluación, más formación y realizar evaluaciones con mayor frecuencia. Además, consideraban importante contar con más dedicación a la supervisión de los casos, más tiempo de despacho para labores de gestión documental y planificación y más estabilidad laboral con mejores condiciones laborales. A su vez, los técnicos y las técnicas resaltaron entre las fortalezas de los programas: los beneficios de esta intervención para los usuarios del servicio, la coordinación tanto entre el personal de los programas como entre estos y otros profesionales, el equipo que conforman tanto técnicos y técnicas como el personal de coordinación, la relación cercana y cálida con las familias y los recursos disponibles. Los y las profesionales también hicieron mención de ciertas debilidades en el proceso de intervención, tales como la falta de tiempo, la falta de estabilidad del personal, la dependencia de los usuarios hacia el recurso, la burocratización, la falta de recursos materiales, la formación insuficiente, la falta de sistematización y las distancias geográficas entre domicilios. Finalmente, los y las profesionales realizaron algunas propuestas de mejora, tales como la ampliación y mejora de la formación de los y las profesionales, la disposición de un horario laboral más extenso, disponer de más recursos materiales, la mejora de las condiciones de trabajo y la sistematización de los procedimientos. En definitiva, el análisis de la situación de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar nos ha ofrecido información muy valiosa, destacando la implicación de los y las profesionales responsables de la intervención, el ajuste de sus estrategias de intervención en función del caso, su satisfacción percibida, los beneficios percibidos de este tipo de intervención, y la utilidad de los documentos de implementación de la intervención, pero también señalando que existe cierto margen para la mejora. Entre los aspectos susceptibles de mejorar, cabe destacar la necesidad de una mayor sistematización en las intervenciones, de disponer de un diseño de evaluación MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 49 compartido y de homogeneizar (y en algunos casos también simplificar) los documentos de implementación de la intervención. Tomando en consideración estas cuestiones, el equipo de investigación realiza las siguientes propuestas: • Continuar con la implementación de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar, con la modalidad de intervención domiciliaria como una estrategia prioritaria. • Establecer plazos para cada fase de intervención respetuosos con la realidad analizada y a su vez que permitan disfrutar de un marco compartido por los distintos SSAP. • Mantener la recogida de información que los y las profesionales utilizan en su práctica habitual, ofreciendo un conjunto de documentos de implementación compartidos y útiles, simplificando también el número de documentos que hay que cumplimentar. • Unificar el informe inicial, el de evolución y el de cierre en un único Informe de caso, donde se recoja información relativa a todo el proceso de intervención de forma más eficiente. • Partir de los objetivos de intervención informados por los y las profesionales y de su experiencia con distintas herramientas de evaluación para realizar una propuesta de protocolos de evaluación compartidos, así como adaptados a cada finalidad, a cada informante y a cada momento de la intervención. • Desarrollar una hoja de ruta que especifique tanto los plazos para cada fase de intervención como los documentos de implementación y los instrumentos de evaluación a utilizar. • Ofrecer una formación especializada que permita a los y las profesionales integrar estas propuestas en su práctica cotidiana. • Elevar a los servicios centrales las propuestas de mejora realizadas por los y las profesionales responsables de la intervención que exceden el ámbito de actuación del equipo de investigación. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 50 A partir de las conclusiones extraídas del Análisis de la situación descritas en el apartado anterior, se ha elaborado una propuesta para homogenizar la implementación y evaluación de los programas y servicios de educación e intervención familiar del Sistema Público de Servicios Sociales de Cantabria. Se trata de una propuesta que, por un lado, recoge e integra todas las buenas prácticas que estaban siendo utilizadas por los distintos SSAP que tienen en marcha actuaciones de este tipo y, por otro, incorpora los criterios de calidad fundamentales en relación con la implementación y evaluación de las intervenciones. Así, siguiendo tanto las recomendaciones en materia de sistematización de programas como el marco normativo establecido en el Manual Cantabria que regula estas intervenciones (Gobierno de Cantabria, 2011), la propuesta elaborada contempla: (1) la definición de los objetivos y contenidos que deben tener estas intervenciones; (2) la estructuración del proceso de intervención en tres fases diferenciadas: fase de vinculación, fase de tratamiento y fase de desvinculación; (3) los períodos de tiempo previstos para cada una de las fases; (4) los documentos que hay que utilizar en las distintas fases del proceso de implementación; (5) el diseño de la estrategia de evaluación que permite la valoración inicial de la situación familiar, el seguimiento del proceso de implementación y la evaluación de la efectividad de la intervención; y (6) los protocolos necesarios para la evaluación inicial, intermedia y final. A continuación se describen todos estos aspectos que integran la propuesta desarrollada. 4.1 OBJETIVOS Y CONTENIDOS DE INTERVENCIÓN De acuerdo con lo establecido en el Manual Cantabria, el objetivo final del Programa de Intervención Familiar (PIF) es “garantizar el bienestar de los niños, niñas y adolescentes, es decir, garantizar la cobertura de sus necesidades básicas” (Gobierno de Cantabria, 2011, p. 217). Para alcanzar este objetivo, en cada plan de caso se concretarán las acciones necesarias a desarrollar según las características de cada familia y, en la mayoría de los casos, con tres posibles finalidades: (1) preservación familiar – 4 PROPUESTA INICIAL PARA LA IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN DEL PROGRAMA DE INTERVENCIÓN FAMILIAR (PIF) MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 51 capacitación familiar, (2) preservación familiar – complemento familiar, y (3) apoyo específico al menor. Tal y como se establece en el Proyecto Marco, los objetivos específicos de las actuaciones que se desarrollan en el PIF van dirigidos a proporcionar apoyo familiar que permitan promover cambios tanto a nivel individual (de las figuras parentales y de los hijos e hijas) como a nivel familiar y social. En concreto, se trata de intervenciones dirigidas a dotar a las figuras parentales de las competencias necesarias para satisfacer adecuadamente las necesidades de sus hijos e hijas, así como de responder adecuadamente a las conductas de éstos; proporcionar a los niños, niñas y adolescentes de estrategias para que sean capaces de satisfacer sus necesidades de forma autónoma; promover unas relaciones más saludables entre los miembros de la familia; y mejorar la integración de la familia en su entorno. Acorde con estos objetivos, se establecen como contenidos de intervención los cuatro bloques que se recogen en la tabla que se presenta a continuación. 1. FORTALECIMIENTO DE LAS COMPETENCIAS PARENTALES PARA UN EJERCICIO POSITIVO DE LA PARENTALIDAD Estimulación del desarrollo y estructuración de la vida cotidiana Establecimiento de tiempo compartido en familia, con la inclusión de hábitos saludables Implicación y co-responsabilidad entre figuras parentales Creencias y expectativas adecuadas sobre el desarrollo infantil y adolescente Afecto y comunicación Implicación en el desempeño escolar Establecimiento de normas y supervisión Auto-regulación emocional Percepción adecuada del rol parental Afrontamiento de situaciones estresantes Apoyo social Gestión doméstica y económica 2. PROMOCIÓN Y ESTIMULACIÓN DE UN DESARROLLO INFANTIL Y ADOLESCENTE SALUDABLE Habilidades sociales, especialmente habilidades comunicativas Estrategias de afrontamiento Bienestar emocional y estrategias de auto-regulación Adaptación al contexto escolar Desarrollo de la autonomía 3. OPTIMIZACIÓN DEL FUNCIONAMIENTO Y BIENESTAR FAMILIAR Clima familiar positivo mediante vínculos afectivos saludables y una distribución de roles y funciones adecuadas Afrontamiento y resolución de situaciones conflictivas Mejora de la calidad de las relaciones interpersonales en los distintos subsistemas familiares: conyugal, parento-filial y fraternal 4. MEJORA DE LA INTEGRACIÓN DE LA FAMILIA EN SU ENTORNO SOCIAL Y COMUNITARIO Conocimiento/utilización de recursos comunitarios Afianzamiento y/o incorporación de las figuras parentales al mundo laboral Mejora de la calidad de las relaciones sociales Fortalecimiento de los lazos con la familia extensa Reforzamiento de los sistemas de apoyo social Tabla 29. Bloques de contenidos de intervención. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 52 4.2 ESQUEMA GENERAL DEL DESARROLLO DEL PIF La figura que se incluye a continuación representa la hoja de ruta propuesta para el desarrollo del PIF. DERIVACIÓN A PIF • Acuerdo de participación • Apertura del Informe de Caso • Aplicación de Protocolos de Evaluación Intermedia • Supervisión y Coordinación • Revisión del Plan de Intervención FASE DE TRATAMIENTO Evaluación intermedia 6 MESES • Aplicación de Protocolos de Evaluación Final • Toma de decisiones sobre finalización/derivación FASE DE DESVINCULACIÓN Evaluación final 6 MESES • Conclusión del Informe de Caso • Seguimiento a los 3 meses FINALIZACIÓN Cierre del caso • Registro de Actividades • Supervisión y Coordinación • Revisión del Plan de Intervención FASE DE TRATAMIENTO Evaluación de proceso 1 MES • Aplicación Protocolos Evaluación Inicial • Diseño del Plan de Intervención FASE DE VINCULACIÓN Evaluación inicial Hoja de ruta de la propuesta inicial. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 53 Tal y como se muestra en este esquema, el comienzo de la intervención se inicia con el proceso de derivación y finaliza con el seguimiento que tendrá lugar unos 3 meses después del cierre del caso. Entre estos dos momentos se establecen tres fases que estructuran todo el proceso de intervención: fase de vinculación – observación, de tratamiento y de intervención. La derivación de una familia al PIF desde el SSAP debe ir acompañada de la firma del Acuerdo de participación y de la apertura del Informe de caso, documentos que se describen en el apartado siguiente. En el proceso de derivación se comunicarán por parte del coordinador/a del SSAP al/la técnico/a que va a llevar a cabo la aplicación del PIF tanto la finalidad como los objetivos generales de la intervención, aunque los contenidos concretos de la intervención no tendrán que ser definidos de forma detallada hasta después de realizar la evaluación inicial. Tras el proceso de derivación y la aceptación de la familia para participar en el PIF se inicia la fase de vinculación – observación, que tiene como principal finalidad el establecimiento de una vinculación positiva y de colaboración con los distintos miembros de la familia. Como se señalaba, durante esta fase se llevará a cabo la evaluación inicial de la familia con los protocolos establecidos según la finalidad de la intervención. Los resultados obtenidos en la evaluación permitirán la elaboración del Plan de intervención. Tanto la información obtenida en la evaluación inicial como los contenidos de intervención deberán quedar incluidos en el Informe de caso, documento que va cumplimentándose progresivamente durante todo el desarrollo del PIF. El tiempo estimado para esta fase es de aproximadamente un mes. En la fase de tratamiento se deben abordar los contenidos establecidos en el Plan de intervención y con la temporalización acordada. Durante todo el periodo de tratamiento se llevará a cabo una evaluación de proceso mediante el Registro de actividad, documento que permite recoger información de todas las sesiones de intervención que se llevan a cabo. Puesto que la duración promedio de la intervención del PIF es de unos 12 meses, se procederá a realizar una evaluación intermedia a los 6 meses de iniciar la fase de tratamiento. Los datos de esta evaluación intermedia permitirán decidir si se continúa o se concluye la intervención. Las actuaciones de coordinación que se realicen durante toda la fase de tratamiento, así como las posibles revisiones del Plan de intervención, quedarán recogidas en el Informe de caso. Para finalizar la intervención se llevará a cabo una fase de desvinculación, en la que se llevará a cabo la evaluación final y se irán reduciendo progresivamente la frecuencia de las visitas al hogar. Los resultados obtenidos en la evaluación final permitirán la toma de decisiones sobre si la familia necesita ser derivada a algún otro servicio de apoyo. En esta fase debe completarse el Informe de caso y planificarse el seguimiento del caso, previsto para los 3 meses después de la finalización de la intervención. 4.3 DOCUMENTOS PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL PIF Para llevar a cabo la implementación del PIF de forma sistematizada es necesario contar con una serie de documentos homogéneos que sean utilizados por todos los/as técnicos/ as y profesionales de los SSAP implicados en la puesta en marcha y desarrollo de este programa. En concreto, en la tabla que se presenta a continuación se recogen los cuatro documentos propuesto para ser aplicados en el desarrollo del PIF, así como el momento temporal previsto para llevar a cabo su cumplimentación. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 54 Los cuatro documentos deben ser cumplimentados por los/as técnicos/as del PIF para cada una de las familias que participen en el mismo, independientemente de la finalidad por la que hayan accedido al programa. A continuación se describe cada uno de los documentos necesarios para la implementación del PIF, especificando cuándo está prevista su cumplimentación, qué información contienen y cuáles son las vías para obtener dicha información. En el apartado final de Apéndices se recogen los documentos completos. El Acuerdo de participación (ver Apéndice V) es un documento que debe cumplimentarse y firmarse tras el proceso de derivación de la familia del SSAP al PIF, antes de comenzar la fase de vinculación – observación. En este documento se recoge información básica relativa al proceso de intervención (objetivos, temporalización y periodicidad previstos), se consigna el compromiso de participación de la familia y las condiciones de la intervención, se informa sobre la protección de datos de los/as participantes y se formaliza el consentimiento informado. El/la técnico/a del PIF cumplimenta este Acuerdo de participación en coordinación con el/a profesional del SSAP, a partir de la información del proceso de derivación. Los padres o tutores, los hijos y las hijas de 12 años en adelante y los/as profesionales responsables del caso (coordinador/a del SAAP y técnico/a del PIF) firman este documento. El Plan de intervención (PI) (ver Apéndice VI) es un documento que debe cumplimentarse tras la evaluación inicial, durante la fase de vinculación – observación y por tanto antes de comenzar la fase de tratamiento. El Plan de intervención permite formalizar la propuesta de trabajo prevista con cada familia. En este documento se recoge información administrativa del caso, los datos de contacto de la familia, la finalidad de la intervención, los contenidos del PIF que se van a trabajar, los miembros de la familia con los que se intervendrá y las actuaciones previstas para ello, la temporalización esperada, otras actuaciones y/o recursos complementarios, la coordinación prevista, el pronóstico esperado y otras observaciones de interés. En tales observaciones está previsto un espacio para especificar si se prevé trabajar otros objetivos no relativos al PIF. El/la técnico/a del PIF cumplimenta el Plan de intervención a partir de la información del proceso de derivación y la obtenida en la evaluación inicial, de forma conjunta con el/a profesional del SSAP. Tanto el/la técnico/a del PIF como el/la coordinador/a del SAAP firman este documento. El Informe de caso (IC) (ver Apéndice VII) es un documento que incluye toda la información sobre la intervención desarrollada con cada familia. Este documento comienza a cumplimentarse durante el proceso de derivación de la familia al PIF, se va completando con la información que se va recopilando durante todo el proceso de intervención y se termina de cumplimentar una vez realizado el cierre del Tabla 30. Tipo de documento y momento de cumplimentación. DOCUMENTO CUMPLIMENTACIÓN ACUERDO DE PARTICIPACIÓN Antes de iniciar la fase de fase de vinculación – observación. PLAN DE INTERVENCIÓN (PI) Durante la fase de vinculación – observación, antes de la fase de tratamiento. INFORME DE CASO (IC) A lo largo de todas las fases de la intervención. REGISTRO DE ACTIVIDAD En cada sesión, a lo largo de la fase de tratamiento. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 55 caso. Es decir, se trata de un documento vivo que irá cumplimentándose progresivamente a lo largo de todas las fases de la intervención. En el Informe de caso se incluye información administrativa del caso, los datos de contac- to de la familia, el perfil sociodemográfico de la familia, un resumen de los antecedentes y del proceso de derivación, las expectativas y el pronóstico del profesional. Además, este documento incluye un resumen la intervención desarrollada, con una valoración acerca de la intervención y de los procesos de coordinación. Se registran los datos de la evaluación inicial, intermedia y final. Se consignan datos relativos al cierre del caso, incorporando una previsión de la fecha de seguimiento del caso. El/la técnico/a del PIF cumplimenta el Informe de caso a partir de información obtenida durante el proceso de derivación, de las distintas evaluaciones, del Plan de Intervención y de los Registros de actividad. Tanto el/la técnico/a del PIF como el/la coordinador/a del SAAP firman este documento. Al final del Informe de caso se ofrecen instrucciones específicas para facilitar su cumplimentación. El Registro de actividad (ver Apéndice VIII) es un documento que se cumplimenta en cada sesión del PIF, a lo largo de todas las fases de tratamiento con la familia y que permite conocer en detalle y llevar a cabo la evaluación del proceso de implementación del programa. En este documento se registra de forma sistematizada la información relevante acerca del proceso de intervención: datos generales de la sesión, miembros de la familia que participan y su actitud, contenidos del PIF trabajados, actuaciones desarrolladas, avances y logros identificados, contenidos a trabajar en la siguiente sesión y una breve descripción del desarrollo de la sesión. El/la técnico/a del PIF cumplimenta el Registro de actividad a partir de lo trabajado en la sesión en relación al Plan de intervención. Al final del Registro de actividad se ofrecen instrucciones específicas dirigidas a facilitar su cumplimentación. 4.4 DISEÑO Y PROTOCOLOS PARA LA EVALUACIÓN DEL PIF Tal y como puede observarse en la figura que se presenta a continuación, para llevar a cabo la evaluación de las actuaciones desarrolladas en el marco del PIF se propone un diseño que contempla tanto la evaluación de resultados como la evaluación del proceso. Por un lado, la evaluación de resultados tiene la finalidad de analizar el grado de consecución de los objetivos planteados en el PIF y se llevará a cabo mediante la comparación pretest-postest de las puntuaciones obtenidas en las diferentes dimensiones que son objeto de intervención. Por otro lado, la evaluación de proceso consiste en analizar con detalle el proceso de implementación del programa; para ello, se debe llevar a cabo un registro detallado y sistemático de todas las actividades que se llevan a cabo en las sesiones de intervención. Diseño del proceso de evaluación INTERMEDIA /FINAL Familias Profesionales INICIAL Familias Profesionales PROCESO Registro de actividad sesión a sesión INTERVENCIÓN MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 56 Para dar respuesta a esta doble finalidad, la evaluación propuesta para el PIF contempla un diseño pretest-postest con enfoque metodológico multi-método y multi-informan- te, recabando información tanto de las y los profesionales implicados como de las familias participantes. Como puede observarse en la figura anterior, el diseño propuesto prevé tres momentos diferentes de evaluación: inicial, intermedia y final. La evaluación inicial se realiza al inicio de la intervención, concretamente en la fase de vinculación – observación. En esta evaluación inicial se recaba información de una serie de medidas individuales, interpersonales y familiares de los y las participantes, actuando como informantes tanto los/as técnicos/as como los diferentes miembros de la familia. Fundamentalmente, la evaluación que se propone en este momento es de carácter cuantitativo y mediante la utilización de instrumentos estandarizados cuyas propiedades psicométricas han sido adecuadamente probadas en anteriores estudios. Esta evaluación inicial cumple principalmente una doble función, por un lado, permite realizar un análisis de las necesidades experimentadas por las familias para establecer los objetivos específicos de la intervención, y por otro lado, permite conocer con precisión la situación de la que parte cada familia. La evaluación intermedia se llevará a cabo transcurridos 6 meses después del comienzo del tratamiento y la evaluación final en el momento de la finalización de la intervención. En estos dos momentos las familias son evaluadas en las mismas dimensiones y con los mismos instrumentos utilizados en la evaluación inicial, además de recoger información sobre la satisfacción de las familias con la intervención. La comparación de los resultados obtenidos en la evaluación inicial y final permitirá obtener información relevante sobre el cambio experimentado por las personas participantes en las distintas dimensiones y, consecuentemente, sobre el impacto de la intervención desarrollada en los cuatro bloques de contenidos que se trabajan en el PIF. En conjunto, el diseño de evaluación de evaluación propuesto permite obtener información relevante sobre las necesidades de los participantes, el proceso de implementación, el grado de cobertura e impacto del programa, así como la satisfacción tanto de los y las participantes como de los y las profesionales implicados en su aplicación y coordinación. Dado que el PIF contempla diferentes finalidades de intervención, las dimensiones obje- to de evaluación varían en función de que el objetivo central tenga que ver con la capacitación parental o se trate de una intervención de apoyo específico al menor. Además, puesto que la evaluación adopta un enfoque multi-in- formante, existen instrumentos que recaban información de los y las participantes mientras que otros deben ser cumplimentados por el/la técnico/a responsable de la intervención. Tal y como se muestra en la tabla que se presenta a continuación, la combinación de la finalidad, el informante y el momento de evaluación da lugar a ocho protocolos de evaluación diferentes, que aparecen recogidos en el Manual Técnico elaborado. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 57 A continuación, se presentan tres tablas en las que se indican los instrumentos que forman parte de los protocolos de evaluación del PIF. En ellas se ofrece información resumida sobre cada cuestionario y su administración. Se presenta una tabla según el informante (figuras parentales, adolescentes o profesionales) y, cuando procede, en cada tabla se especifica tanto el momento de evaluación como la finalidad de intervención. Los protocolos de evaluación se pueden encontrar en los Apéndices IX, X, XI, XII, XIII, XIV, XV y XVI. Tabla 31. Protocolos de evaluación según finalidad, informante y momento. Tabla 32. FINALIDAD INFORMANTE MOMENTO PRESERVACIÓN FAMILIAR: CAPACITACIÓN PARENTAL PRESERVACIÓN FAMILIAR: COMPLEMENTO FAMILIAR EVALUACIÓN EN INTERVENCIÓN ACOMPAÑAMIENTO, SEGUIMIENTO Y/O CONTROL DE LA SITUACIÓN Profesional Figuras parentales Inicial Intermedia/Final APOYO ESPECÍFICO AL MENOR Profesional Adolescente Inicial Intermedia/Final INSTRUMENTOS CUMPLIMENTADOS POR LAS FIGURAS PARENTALES (a rellenar por familias cuya finalidad de intervención NO es la de Apoyo específico al menor) Autoría Dimensión/es evaluada/as ¿Sobre quién /qué? ¿En qué momento de la evaluación? GOODMAN (1997) • Puntuación total de dificultades. • Síntomas emocionales. • Problemas de conducta. • Hiperactividad. • Problemas con compañeros. • Conducta prosocial. Hijos/as de 3-18 años Inicial Final STRATTON, BLAND, JANES Y LASK (2010) VALIDACIÓN EN ESPAÑOL RIVAS Y PEREIRA (S.F.) • Puntuación total de funcionamiento familiar. • Fortalezas y capacidad de adaptación. • Preocupados o Angustiados. • Dificultad para comunicarse. Familia Inicial Final ADAPTACIÓN DE ZABRISKIE Y MCCORMICK (2003) A PARTIR DE DIENER, EMMONS, LARSEN Y GRIFFIN (1985) • Satisfacción con la vida familiar. Familia Inicial Final AD HOC • Competencias parentales. • Bienestar familiar. • Integración social. Intervención Inicial AD HOC • Competencias parentales. • Bienestar familiar. • Integración social. Intervención Final LARSEN, ATTKISSON, HARGREAVES Y NGUYEN (1979) VALIDACIÓN EN ESPAÑOL ROBERTS Y ATTKISSON (1983) • Satisfacción con la intervención. Intervención MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 64 5.2 VALORACIÓN DE LA PROPUESTA INICIAL DE IMPLEMENTACIÓN Y EVALUACIÓN En este apartado se presentan datos acerca de la valoración que han realizado los y las profesionales una vez terminada la fase de pilotaje, tras haber utilizado los documentos y protocolos de la propuesta inicial de implementación y evaluación del PIF. En primer lugar, se presentan los datos acerca de la valoración en general con respecto a la propuesta. En segundo lugar, se desarrollan los resultados sobre los documentos de implementación. En tercer lugar, se muestra la valoración de estos profesionales con respecto al diseño y los instrumentos de evaluación. Y, por último, se desarrollan las necesidades y propuestas de mejoras que tanto el personal técnico como los coordinadores y las coordinadoras han mencionado. En los tres primeros apartados, se presenta, por un lado, la valoración cuantitativa recogida mediante cuestionarios, y, por otro lado, la narrativa obtenida en los grupos de discusión y en los apartados abiertos de los cuestionarios que se cumplimentaron después del pilotaje. 5.2.1 Valoración general de la propuesta En este subapartado se recoge la opinión general de los y las profesionales en cuanto a la propuesta de implementación y evaluación y el proceso de incorporarlo a su rutina laboral (formación, materiales, etc.). Los cuestionarios cumplimentados por los y las profesionales, tanto técnicos/as como coordinadores/as, incluían la valoración de los siguientes aspectos: 1. La utilidad de unificar y homogenizar la documentación entre los distintos equipos. 2. La utilidad de incluir una evaluación sistemática. 3. El grado en que las dimensiones de evaluación se ajustaban a los contenidos trabajados en el PIF. 4. La facilidad de la aplicación de la propuesta. 5. El grado de satisfacción con los materiales explicativos (tutoriales, manual…). 6. El nivel de satisfacción con la formación y el asesoramiento. 7. La valoración global de la propuesta de implementación y evaluación. En la siguiente figura se presentan los resultados de estas valoraciones, distinguiendo por categoría de profesionales. Cabe destacar que el ítem más valorado por ambos colectivos fue la utilidad de incluir una evaluación sistemática y el ítem con una valoración más baja fue el relativo a la facilidad de la aplicación. Valores medios y desviaciones típicas de ajuste de los y las menores CONDUCTA PROSOCIAL PROBLEMAS DE CONDUCTA SÍNTOMAS EMOCIONALES HIPERACTIVIDAD PROBLEMAS CON COMPAÑEROS PUNTUACIÓN TOTAL DE DIFICULTADES 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 1,2 1,4 1,6 1,8 2 M=1.61; DT=0.35 M=1.01; DT=0.43 M=0.69; DT=0.31 M=0.69; DT=0.26 M=0.62; DT=0.46 M=0.42; DT=0.32 MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 65 Tanto en los grupos de discusión como en los cuestionarios, los técnicos y las técnicas coincidieron en la valoración positiva de la nueva propuesta. Se resaltaron los beneficios de tener una visión global de los casos, gracias a la completa información que se obtiene en la evaluación. Estos y estas profesionales también indicaron a su vez la necesidad de disponer de más tiempo de despacho para abordar todo el procedimiento que propone la nueva metodología de trabajo y otras dificultades como la complejidad que conlleva. En la tabla 33, que se presenta a continuación, se muestra la narrativa desarrollada con respecto a este asunto, clasificada por categorías. A su vez, los coordinadores y las coordinadoras también coincidieron con sus colegas técnicos en los beneficios que ofrecían los nuevos protocolos y documentos. A continuación, se pueden encontrar los comentarios que realizaron estos profesionales en cuanto a la valoración general de la nueva propuesta. Valores medios y desviaciones típicas de ajuste de los y las menores 0 2 4 6 8 10 1. UTILIDAD UNIFICAR M=8.42; DT=1.56 M=9.17; DT=0.98 2. UTILIDAD SISTEMATIZACIÓN M=8.91; DT=1.14 M=9.17; DT=0.41 3. AJUSTE DIMENSIONES M=8.17; DT=1.90 M=7.50; DT=1.98 4. FACILIDAD APLICACIÓN M=6.33; DT=1.67 M=5.50; DT=2.35 5. SATISFACCIÓN MATERIALES M=6.33; DT=1.67 M=5.50; DT=2.35 6. SATISFACCIÓN FORMACIÓN M=7.92; DT=1.00 M=7.17; DT=1.94 7. VALORACIÓN GLOBAL M=7.50; DT=1.00 M=7.33; DT=1.03 Técnicos/as Coordinadores/as MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 66 5.2.2 Valoración de los documentos de implementación En este subapartado se describe la valoración que los y las profesionales han expresado en cuanto a los documentos de implementación, es decir, los documentos de Acuerdo de participación, Informe de caso (IC), Plan de intervención (PI) y Registro de actividad. VISIÓN GLOBAL POSITIVA «Mi valoración sobre la nueva propuesta es muy positiva» «Es muy positiva» «Está muy bien sistematizar y evaluar» HOMOGENIZACIÓN «Unificar es útil y una buena idea» «Está bien porque así todos hablan en el mismo lenguaje» «El objetivo de dar una visión global del caso y de que la información esté recogida con las evoluciones de los objetivos propuestos, es muy interesante ya que te da una visión global del caso y eso ayuda mucho en la intervención» SISTEMATIZACIÓN «Formaliza la intervención lo que es beneficioso. Antes el primer día ya empezaba la intervención, pero ahora parece más profesional, con documentos formales y así también la familia se ubica mejor en qué trabajar. Repasan los cuestionarios con ellos ya sí focalizan en lo que se va a trabajar con ellos» «Se ahorra tiempo, es fácil de rellenar. Ha sido una buena idea sistematizarlo. El trabajo es más objetivo» UTILIDAD «Es de gran utilidad» «Útil» «Con el paso del tiempo, a la larga, con la nueva propuesta llevará menos tiempo el proceso recogida de datos con respecto a lo que hacían antes (aunque ahora lleve más)» AMPLIACIÓN DE LA INFORMACIÓN «Aporta una visión muy realista de la familia en general, no sólo se queda con la visión de los menores» «Está bien porque da mucha información» «Recopila mucha información» COMPLEJIDAD «Me parece complicado tanto papeleo, complejo» «Es complejo utilizar la nueva propuesta, es muy densa» «Va poco con mi forma de ser y de trabajar. Pero debería ser yo quien me pusiera a adaptarme a la propuesta» PILOTAJE CORTO «Ha habido poco tiempo de prueba, ya que tuvimos un parón del contrato de trabajo. Necesitaría 3 o 4 meses para probar la nueva propuesta» «El tiempo de pilotaje ha sido muy corto» «Me ha faltado tiempo para familiarizarse con los documentos de pilotaje» NECESIDAD DE TIEMPO DE DESPACHO «La jornada laboral son 5/6 horas al día y esta propuesta lleva mucho tiempo» «Tenemos poco tiempo de despacho y nos cuesta mucho por la falta de tiempo» «Nos falta tiempo de oficina» FORMACIÓN DEL PERSONAL ENTRANTE «Hay mucho cambio de personal y enseñar a los nuevos es muy difícil» NO ADAPTADA PARA MODALIDAD GRUPAL «No sé cómo usar la nueva documentación con talleres grupales (adultos y adolescentes)» Tabla 33. Valoración general de la propuesta por parte del personal técnico (categorías y narrativa). MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 67 Comenzando por el Acuerdo de participación, en la figura que se presenta a continuación, se pueden observar la opinión que tanto los técnicos y las técnicas como las personas que realizaban labores de coordinación mostraron en cuanto a este documento. Como se puede observar en la figura, este documento obtuvo unas valoraciones muy altas, siendo mejores las de los y las coordinadores/as que las del personal técnico. Sin embargo, una técnica expresó lo siguiente: «En cuanto al Acuerdo de participación no sé si es necesario hacerlo por duplicado ya que al menos en mi SSAP los coordinadores de los expedientes ya tienen un Acuerdo de participación propio donde se enuncian los objetivos y los compromisos a los que se une la familia. Por lo que no considero necesario que haya dos documentos». Tabla 34. Valoración general de la propuesta por parte del personal de coordinación (categorías y narrativa) VISIÓN GLOBAL POSITIVA «La nueva propuesta me parece muy positiva» «Lo valoramos bien. Queda todo más concentrado» «Los documentos nos han parecido muy válidos» «Era necesario» «Me parece una propuesta súper completa en todos los sentidos, no tenga nada que añadir» HOMOGENIZACIÓN «Trabajar todas con lo mismo les ha ayudado» «Es muy útil contar con instrumentos y herramientas para unificar y estandarizar el trabajo» SISTEMATIZACIÓN «Se prioriza más la intervención familiar» UTILIDAD «Produce un incremento de trabajo extra, pero a la larga va a mejorar intervenciones y rentabilidad del tiempo» «Les quita el tener que hacer tantos informes» COMPLEJIDAD «Aunque coincidimos en la utilidad de los instrumentos, en general son muy tediosos de cumplimentar, exigen formación previa y restan horas de la atención directa» «Las familias que han tenido que rellenar ciertos documentos, se han quejado tanto de la densidad de información personal que hay que volcar en ellos como de lo intrusivos que resultan» NECESIDAD DE TIEMPO DE DESPACHO «Supone más carga de trabajo que se llevan a casa» «Se pierde la proporción de horas entre despacho y domicilio. Exigen gran cantidad de tiempo para rellenarlos, por lo que quedan menos horas de atención directa en domicilio y por tanto hay que limitar el número de casos y horas de atención» FORMACIÓN DEL PERSONAL ENTRANTE «Si existe cambios en el personal del PIF, es muy difícil dar continuidad a los instrumentos ya que hay que formar a los técnicos en la administración de los protocolos, dificultando dar continuidad al trabajo realizado» MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 68 Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el Acuerdo de participación. En relación al Informe de caso, en la figura que se muestra a continuación se presenta su valoración por ambos grupos profesionales. Tal y como se observa en esta figura, el IC obtuvo unas valoraciones entre moderadas y altas, habiendo bastante acuerdo entre todas las voces. Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el IC. Tanto en el grupo de discusión de técnicos y técnicas como en los cuestionarios que rellenaron, se mencionó, además, en relación al IC, la utilidad de ver la evolución de los resultados de las evaluaciones en un solo vistazo, las ventajas de unificar varios informes en un único documento y la disminución de la dificultad de cumplimentación a medida que se utiliza. Por otro lado, se comentaron las siguientes dificultades: la complejidad del documento, la inversión de tiempo que necesita su cumplimentación y la posibilidad de prescindir de ciertos apartados. En la tabla siguiente se pueden ver las palabras textuales que usaron estos profesionales. Tabla 35. Valoración acerca del IC del personal técnico (categorías y narrativa). Continuando con el Plan de intervención, en la siguiente figura se muestran los datos acerca de la valoración que los y las profesionales dieron de este documento. En dicha figura se puede observar cómo de nuevo tanto técnicos y técnicas como coordinadores y coordinadoras valoran este documento con puntuaciones entre moderadas y altas. A pesar de estas buenas puntuaciones, una técnica mencionó en el cuestionario que «el documento del Plan de intervención no me ha aportado mucha claridad ya que los objetivos que se van marcando y el plazo es algo que se recoge en la coordinación cuando se deriva el caso, y se vuelve a acudir a ello en la evaluación mensual». FACILIDAD UTILIDAD SATISFACCIÓN 0 2 4 6 8 10 M=9.25; DT=1.14 M=9.83; DT=0.41 M=8.08; DT=2.47 M=10.00; DT=0.00 M=8.25; DT=2.14 M=9.67; DT=0.52 Técnicos/as Coordinadores/as Técnicos/as Coordinadores/as FACILIDAD UTILIDAD SATISFACCIÓN 0 2 4 6 8 10 M=7.00; DT=2.17 M=7.83; DT=1.72 M=8.33; DT=2.06 M=8.67; DT=1.21 M=7.50; DT=2.20 M=8.33; DT=1.86 UTILIDAD Y FACILIDAD «Me parece de gran utilidad, ayuda a tener una visión global del caso, y sobre todo a ver la evolución mediante las escalas pasadas en los momentos iniciales, intermedios o finales» «Cuánto más los usa, más fácil es» UNIFICACIÓN DE INFORMES «Positivo no tener varios informes, si no todo en uno, en el IC» COMPLEJIDAD «El IC es el más difícil y complicado: calcular ítems, sumarlos, si hay varios menores peor)» «El IC lleva mucho tiempo» DUDAS SOBRE CONTENIDOS «El IC es el más difícil y complicado: calcular ítems, sumarlos, si hay varios menores peor)» «El IC lleva mucho tiempo» MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 69 Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el PI. Por último, la figura que se encuentra a continuación recoge la valoración que el personal técnico y de coordinación hicieron acerca del Registro de actividad. En esta figura se puede ver cómo los técnicos y las técnicas valoraron este registro con puntuaciones algo más bajas que el resto de documentos, quedando la valoración media como moderada; sin embargo, los coordinadores y las coordinadoras mantuvieron su puntuación moderada tendiendo a alta. Con respecto a este documento, una técnica mencionó lo siguiente: «El Registro de actividad cuesta. Le falta la coordinación con otros recursos. Teníamos antes un documento donde se anotaba en cada línea cada visita o actuación. Las coordinaciones con salud, ¿dónde las recoge? Si las tiene todas seguidas una debajo de otra puede ver cómo van sucediendo las cosas». Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el Registro de actividad. En el grupo de discusión, las coordinadoras y el coordinador comentaron la satisfacción con los documentos de implementación y lo que facilitan la labor, como se puede ver en la tabla siguiente. Tabla 36. Valoración de los documentos de implementación del personal de coordinación (categorías y narrativa). 5.2.3 Valoración de los instrumentos de evaluación Este subapartado está centrado en presentar los datos de valoración de los y las profesionales acerca de los instrumentos propuestos para la evaluación del PIF. En primer lugar, se muestran los datos sobre el protocolo que cumplimentan las figuras parentales. A continuación, se presenta la valoración del personal técnico y de coordinación con respecto al protocolo que corresponde a los y las adolescentes. Seguidamente, se encuentra la opinión que los y las profesionales tienen acerca del protocolo que cumplimentan ellos/ as mismos/as. Se finaliza con una visión más global del personal técnico y de coordinación en cuanto a los cuestionarios utilizados. La figura que sigue recoge la opinión que tienen tanto los técnicos y las técnicas como los/as profesionales coordinadores/as en relación a los instrumentos de evaluación Técnicos/as Coordinadores/as FACILIDAD UTILIDAD SATISFACCIÓN 0 2 4 6 8 10 M=8.08; DT=1.62 M=7.83; DT=1.47 M=8.25; DT=1.66 M=8.17; DT=0.75 M=8.00; DT=1.65 M=7.83; DT=1.47 Técnicos/as Coordinadores/as FACILIDAD UTILIDAD SATISFACCIÓN 0 2 4 6 8 10 M=6.92; DT=3.12 M=8.83; DT=0.75 M=7.17; DT=2.73 M=8.17; DT=1.72 M=6.75; DT=3.02 M=8.00; DT=1.90 VALORACIÓN POSITIVA «El Plan de intervención está muy bien» «El Informe de caso está bien» «El Registro de actividad ha costado más, pero bien» UTILIDAD «Los técnicos dicen que les facilita el trabajo. Facilita a que no se les olvide nada o que la familia no les lleve de un lado a otro, aunque yo no he trabajado con ellos» «El Registro de actividad hace que sean más ágiles las reuniones de coordinación, porque ya se han visto esos registros» MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 70 que componen el protocolo de progenitores/ as. Los y las profesionales valoraron tanto la facilidad con la que cada instrumento se cumplimenta, la utilidad de la información que recogen y la satisfacción con cada cuestionario. En general, todas las opiniones coinciden en valorar de forma moderada – alta todos los instrumentos que constituyen este protocolo, siendo la valoración de los y las coordinadores/ as ligeramente más alta que las del personal técnico en casi todos los cuestionarios. Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el protocolo de progenitores 0 2 4 6 8 10 SDQ FACILIDAD M=7.00; DT=2.19 M=6.60; DT=1.95 SDQ UTILIDAD M=7.00; DT=2.49 M=8.20; DT=1.10 SDQ SATISFACCIÓN M=6.82; DT=2.36 M=7.60; DT=1.52 SCORE FACILIDAD M=6.64; DT=2.20 M=6.40; DT=1.67 SCORE UTILIDAD M=7.18; DT=2.40 M=8.20; DT=1.10 SCORE SATISFACCIÓN M=6.91; DT=2.34 M=7.60; DT=1.52 SWFLS FACILIDAD M=7.00; DT=2.41 M=8.00; DT=2.45 SWFLS UTILIDAD M=7.09; DT=2.43 M=8.20; DT=1.10 SWFLS SATISFACCIÓN M=7.00; DT=2.55 M=8.60; DT=2.19 EXPECTATIVAS FACILIDAD M=7.55; DT=2.30 M=8.20; DT=1.05 EXPECTATIVAS UTILIDAD M=7.55; DT=2.51 M=8.20; DT=1.10 EXPECTATIVAS SATISFACCIÓN M=7.64; DT=2.66 M=8.40; DT=2.61 Técnicos/as Coordinadores/as MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 71 Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el protocolo de adolescentes SCORE FACILIDAD M=7.00; DT=2.83 M=6.00; DT=2.83 SCORE UTILIDAD M=7.00; DT=2.76 M=8.33; DT=1.53 SCORE SATISFACCIÓN M=6.67; DT=2.66 M=7.67; DT=2.52 SWFLS FACILIDAD M=6.83; DT=2.71 M=6.00; DT=2.83 SWFLS UTILIDAD M=6.83; DT=2.79 M=7.50; DT=0.70 SWFLS SATISFACCIÓN M=6.50; DT=2.67 M=6.00; DT=2.83 EXPECTATIVAS FACILIDAD M=7.00; DT=2.76 M=6.00; DT=2.83 EXPECTATIVAS UTILIDAD M=6.83; DT=3.25 M=7.50; DT=0.70 EXPECTATIVAS SATISFACCIÓN M=6.67; DT=3.27 M=7.00; DT=1.41 0 2 4 6 8 10 Técnicos/as Coordinadores/as Dando paso ahora al protocolo que es cumplimentado por los y las profesionales, se puede ver en la figura que sigue que el ajuste escolar es el mejor valorado, aunque en general, todas las puntuaciones son moderadas – altas y la diferencia con el resto de instrumentos es muy ligera. Con respecto al protocolo que cumplimentan los hijos y las hijas adolescentes, a continuación se presentan los datos del personal técnico y de coordinación. Al analizar estos datos se observa que los técnicos y las técnicas valoran estos instrumentos como más fáciles que el personal de coordinación, y estos últimos profesionales valoran con puntuaciones más altas que los técnicos y las técnicas la utilidad de los mismos. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 72 Valores medios y desviaciones típicas de la valoración sobre el protocolo de profesionales. 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 INTEGRACIÓN SOCIAL SATISFACCIÓN M=7.00; DT=2.19 M=6.60; DT=1.95 SDQ FACILIDAD M=7.00; DT=2.49 M=8.20; DT=1.10 SDQ UTILIDAD M=6.82; DT=2.36 M=7.60; DT=1.52 SDQ SATISFACCIÓN M=6.64; DT=2.20 M=6.40; DT=1.67 AJUSTE ESCOLAR FACILIDAD M=7.18; DT=2.40 M=8.20; DT=1.10 AJUSTE ESCOLAR UTILIDAD M=6.91; DT=2.34 M=7.60; DT=1.52 AJUSTE ESCOLAR SATISFACCIÓN M=7.00; DT=2.41 M=8.00; DT=2.45 KIDSCREEN FACILIDAD M=7.09; DT=2.43 M=8.20; DT=1.10 KIDSCREEN UTILIDAD M=7.00; DT=2.55 M=8.60; DT=2.19 KIDSCREEN SATISFACCIÓN M=7.55; DT=2.30 M=8.20; DT=1.05 ECP-12 FACILIDAD M=7.55; DT=2.51 M=8.20; DT=1.10 ECP-12 UTILIDAD M=7.64; DT=2.66 M=8.40; DT=2.61 ECP-12 SATISFACCIÓN M=7.64; DT=2.66 M=8.40; DT=2.61 LSI FACILIDAD M=7.64; DT=2.66 M=8.40; DT=2.61 LSI UTILIDAD M=7.64; DT=2.66 M=8.40; DT=2.61 LSI SATISFACCIÓN M=7.64; DT=2.66 M=8.40; DT=2.61 Técnicos/as Coordinadores/as MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 73 En cuanto a las fortalezas que se destacaron de los protocolos de evaluación, el personal técnico afirmó que la nueva propuesta realizaba un abordaje completo y ajustado de los contenidos de la intervención. Por utilizar las mismas palabras que usaron, se indicó que «la evaluación es muy completa y está muy relacionada con lo que se trabaja. Pero abre más el campo, le prestas atención a cosas que quizás se hubieran quedado olvidadas» y también que «la ECP – 12 me parece una herramienta muy útil como orientación de las informaciones que necesitamos saber». Además, tanto técnicos/ as como coordinadores/as expresaron las dificultades que se encontraron utilizando estos instrumentos de evaluación, como la importancia de adecuarse bien al perfil familiar a la hora de administrar los cuestionarios y su complejidad. En la tabla que se presenta a continuación se puede profundizar más en esta información. Tabla 37. Dificultades encontradas en los protocolos de evaluación (categorías y narrativa). TÉCNICOS/AS COORDINADORES/AS ADECUACIÓN AL PERFIL FAMILIAR EXTENSIÓN «Los cuestionarios son intrusivos para las familias» «Están bien, pero los cuestionarios a las familias son un poco intrusivos. No todas las familias les reciben igual. P. e. el ECP - 12 les hace cuestionarse a ellos mismos, muchas preguntas. Cuesta mucho entrar en las casas» «Con algunas familias no se puede utilizar por el nivel cognitivo o hay que esperar primero un tiempo antes de intervención. Tienen problemas con familias con nivel educativo más bajo, no lo entienden bien» «A las familias les ha asustado las preguntas porque los cuestionarios son muy extensos» PERTINENCIA DE LOS MOMENTOS DE EVALUACIÓN PERTINENCIA DE LOS MOMENTOS DE EVALUACIÓN «Si implementas en las primeras sesiones la ECP – 12 creo que se pierde la naturalidad de los primeros encuentros, y las familias de esta manera no te ven como un rol tan normativo como si llegas el primer día y les realizas la entrevista completa» «Resulta complicado cuando estás vinculando con la familia después que el coordinador haya trabajado meses el compromiso en el PIF y lo vean como un apoyo, el pasar los instrumentos estandarizados, da rechazo» «El cuestionario de competencias es frío; sugieren empezar primero con intervención para ganárselos» «El cuestionario que tiene que rellenar la familia puede provocar rechazo. En los casos nuevos hay familias con las que tenemos poco contacto, por lo que los test han generado desconfianza. Al principio de la intervención es fundamental trabajar la alianza y la confianza mutua» COMPLEJIDAD DE LA CORRECCIÓN COMPLEJIDAD EN LA INTERPRETACIÓN «Calcular el resultado de los test que tienen valores invertidos y varias subescalas puede dar lugar a errores» «En la ECP – 12 demasiadas operaciones hasta obtener el resultado» «Les ha costado entender las puntuaciones de los test» DESEABILIDAD «No son anónimos y eso hace que no sean totalmente sinceros» MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 80 evaluación el cambio observado en la familia tras la intervención. Por otro lado y en relación con el formato, se plantean mejoras para diferenciar los datos relativos a la evaluación de cada uno de los hijos/as. A partir de las sugerencias de los y las profesionales, se considera la necesidad de proponer nuevos documentos para la implementación del PIF. En concreto, se plantean tres nuevos documentos no incluidos en la propuesta inicial: • Registro de actuaciones. Se trata de un documento para recoger de forma sintética todas las actuaciones que se van llevando a cabo en cada caso. Así, en este documento quedaría recogido, además de las sesiones de trabajo con la familia, las actuaciones relacionadas con la coordinación con otros servicios, la gestión documental, la realización de talleres grupales, etc. • Informe de cierre. Se trata de un documento para entregar a la familia en la sesión de devolución al término de la intervención. En este documento se recogerán los principales logros alcanzados y aquellos aspectos que deben seguir trabajándose. • Informe de derivación. Se trata de un documento que recoge la información más relevante del caso para transmitir a otros/as profesionales cuando una familia tiene que ser derivada a otro servicio. Todas estas modificaciones respecto a la propuesta inicial han quedado incluidas en la propuesta definitiva para la implementación y evaluación del PIF que se presenta en el Manual Técnico que acompaña a este informe. Asimismo, debe señalarse que algunas de las conclusiones extraídas del pilotaje realizado han puesto de manifiesto la necesidad de llevar a cabo actividades de formación relacionadas tanto con pautas para la administración de instrumentos estandarizados como con orientaciones para la intervención, aspectos que serán incluidos en el desarrollo de las actuaciones realizadas al amparo del presente contrato de asesoramiento. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 81 Tal y como se ha expuesto en la presentación, la finalidad última del proyecto desarrollado era homogenizar y sistematizar las actuaciones que se llevan a cabo en el marco de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar del Sistema Público de Servicios Sociales de Cantabria, incorporando además un diseño de evaluación que permita obtener evidencias de la efectividad de estas intervenciones. Contemplando criterios tanto científicos como respetuosos con la práctica profesional, para dar respuesta a estos objetivos se ha seguido un plan de trabajo que ha partido de la experiencia y de las necesidades reales que tienen los y las profesionales implicados en estos servicios de intervención familiar, identificando todas las buenas prácticas ya en marcha, y devolviendo como resultado del proyecto una propuesta sistematizada de implementación y evaluación del PIF que, aportando rigor científico a las fortalezas existentes, aspira a ser una aportación relevante y sostenible en el contexto profesional real de los SSAP. En este sentido, la primera fase del desarrollo del proyecto consistió en llevar a cabo un análisis en profundidad de la situación desde un enfoque participativo de investigación-acción, contando con la participación activa de los y las profesionales en la generación de propuestas y soluciones. La principal conclusión que puede extraerse de este estudio inicial llevado a cabo es una apuesta decidida por el mantenimiento y expansión de estas actuaciones de apoyo familiar: los programas de intervención familiar en marcha son necesarios y beneficiosos para atender a las familias en situación de riesgo de desprotección o desprotección moderada. De hecho, los y las profesionales de los SSAP están convencidos de su utilidad y cuentan con la experiencia y el bagaje profesional necesarios para desarrollar este tipo de intervenciones. El estudio y análisis de las características de los programas que se estaban desarrollando en los 8 SSAP que tenían en marcha actuaciones de este tipo puso de manifiesto bastantes fortalezas y una importante diversidad en las formas de aplicación. En primer lugar, hay que destacar como fortaleza el uso del apoyo domiciliario como modalidad central de la inter- 6 CONCLUSIONES GENERALES Y RETOS PENDIENTES MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 82 vención, estrategia muy adecuada cuando el objetivo principal de la intervención es la capacitación parental y, especialmente, para el perfil y necesidades que presentan las familias en situación de riesgo. En segundo lugar, hay que destacar también como fortaleza que en la mayoría de los casos estas intervenciones adopten un enfoque integral de intervención, trabajando tanto con los diferentes miembros de la familia de forma individual como con la familia como sistema. En tercer lugar, deben también destacarse los procesos de coordinación entre los/as profesionales de los SSAP y los/as técnicos/as que se encargan de llevar a cabo las intervenciones domiciliarias, aspecto clave para asegurar la adherencia de las familias al programa. En cuanto a la variabilidad observada entre los programas puestos en marcha desde los distintos SSPA, los resultados obtenidos en el análisis de la situación pusieron de manifiesto que las diferencias afectaban tanto a las características de la implementación como a la evaluación. De hecho, era unánime la opinión de los y las profesionales acerca de la necesidad de disponer de un marco de actuación compartido en términos de plazos, documentos e instrumentos de evaluación. En concreto, en relación con los documentos, se constató que en la mayoría de los casos los protocolos oficiales no estaban siendo de utilidad para los y las profesionales, que percibían que era necesario modificarlos y, sobre todo, homogenizarlos y simplificarlos, convirtiéndolos en instrumentos útiles que permitieran sistematizar el desarrollo del programa. En relación con la evaluación, también se encontró un importante consenso en destacar la necesidad de contar con herramientas de evaluación validadas ajustadas a los objetivos de la intervención, aspecto en el que la mayoría de los/as coordinadores/as y técnicos/as señalaban importantes necesidades de formación y asesoramiento. De forma más general, se constató un claro consenso en torno a la necesidad de mejorar las condiciones laborales de los y las profesionales implicados en el PIF. Los y las profesionales acerca de la necesidad de disponer de un marco de actuación compartido en términos de plazos, documentos e instrumentos de evaluación. Tiendo en cuenta toda la información obtenida en el análisis de la situación realizado, se procedió a elaborar una propuesta para la implementación y evaluación del PIF que, por un lado, recoge e integra todas las buenas prácticas que estaban siendo utilizadas por los distintos equipos profesionales de los SSAP y, por otro, incorpora los criterios de calidad fundamentales en relación con la implementación y evaluación de las intervenciones. Tal y como los y las profesionales habían sugerido, la propuesta elaborada plantea una hoja de ruta que permite que todos los equipos profesionales que vayan a poner en marcha el PIF tengan directrices claras en cuanto a las fases y estructuración temporal de la intervención, dispongan de los documentos necesarios para recoger de forma sistemática todo el desarrollo de sus actuaciones y cuenten con un diseño y protocolos de evaluación que les permita obtener evidencias rigurosas del impac- to de las actuaciones que llevan a cabo. Dos principios centrales han guiado el proceso de elaboración de la propuesta: homogenización y sistematización; junto a ellos, la utilidad y la viabilidad han sido también aspectos claves a tener en cuenta. A la hora de plantear los do- MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 83 cumentos necesarios para la implementación del programa, han primado los criterios técnicos, de forma que la información aportada por los y las profesionales ha sido clave a la hora de revisar y diseñar dichos documentos. En el caso del diseño de la evaluación, se han utilizado fundamentalmente criterios científicos a la hora de seleccionar la estrategia más adecuada para obtener evidencias de la efectividad de la intervención, pero sin olvidar las características específicas tanto de las familias destinatarias como de los/as técnicos/as que tienen que llevar a cabo ese proceso de evaluación. Una fase fundamental en el desarrollo del proyecto ha sido la realización del estudio que ha permitido pilotar la adecuación y viabilidad de la propuesta diseñada. Para llevar a cabo este testeo, se realizó una formación previa de los/as técnicos/as que iban a aplicar tanto los documentos como los protocolos de evaluación diseñados. Tras esa formación, los/las técnicos/as de las distintas mancomunidades y municipios participantes en el estudio de pilotaje aplicaron tanto los documentos como los protocolos de evaluación inicial con 12 familias que, mayoritariamente, ingresaron en el PIF con la finalidad de capacitación familiar y por encontrarse en situación de riesgo de desprotección. De forma muy mayoritaria, tras su aplicación, tanto los/as técnicos/as como los/ as coordinadores/as destacaron la utilidad y adecuación de la propuesta elaborada. En términos generales, los y las profesionales valoraron positivamente los documentos y protocolos propuestos porque permiten homogenizar y sistematizar la implementación y evaluación del PIF. Concretamente, respecto a los documentos propuestos para el seguimiento de la implementación, los y las profesionales destacaron que simplificaba algunos de los documentos anteriores al tiempo que facilitaba la integración en un único documento de toda la información del caso, ofreciendo una visión más global de todo el proceso de intervención con cada familia. A pesar de su utilidad general, el pilotaje permitió identificar ciertas modificaciones y ajustes que era necesario realizar en distintos documentos para que la propuesta definitiva tuviera la máxima utilidad. En relación con la propuesta de evaluación, las valoraciones de los y las profesionales fueron también positivas destacando que permitía obtener una información muy completa de las necesidades de intervención de las familias, aportando información rigurosa de las distintas dimensiones que son objeto de intervención desde este programa. No obstante, fue unánime el reconocimiento de los/as técnicos/ as acerca de la necesidad de un mayor asesoramiento y formación específica tanto para la aplicación y corrección de los instrumentos de evaluación, como para la interpretación de los resultados obtenidos. Finalmente, quedó patente la necesidad de disponer de más tiempo de despacho para realizar tareas de gestión documental y de planificación, sobre todo para poder incorporar y llevar a cabo adecuadamente la nueva propuesta sistematizada de implementación y evaluación del PIF. En conjunto, creemos que las actuaciones desarrolladas y descritas en el presente informe han permitido dar respuesta a los objetivos planteados permitiendo, en primer lugar, obtener información relevante sobre las características de los Programas y Servicios de Educación e Intervención Familiar que se estaban desarrollando en la Comunidad de Cantabria y, en segundo lugar y a partir de la información obtenida, elaborar de una propuesta que permitiera homogenizar y sistematizar estas actuaciones. Para facilitar la incorporación de la propuesta de Implementación y Evaluación del PIF desarrollada se han llevado a cabo distintas actividades de asesoramiento y formación de los y las profesionales implicados en estos servicios y, además, se ha elaborado y puesto a su disposición un Manual Técnico con información detallada sobre todos los do- MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 84 cumentos y protocolos que hay que utilizar en la aplicación de este programa. A pesar de los avances conseguidos, especialmente a nivel de dotar al PIF de los criterios de calidad de los programas de apoyo familiar basados en evidencias, hay que señalar todavía importantes retos pendientes: • Existen importantes necesidades de formación en relación con las estrategias de evaluación familiar de los/as técnicos/ as implicados en la aplicación del PIF. En concreto, estos y estas profesionales requieren apoyo tanto en aspectos generales de cómo realizar evaluaciones de las diferentes dimensiones implicadas en el funcionamiento familiar, como en aspectos específicos de la corrección e interpretación de los resultados obtenidos con los instrumentos de evaluación propuestos. • Es necesario llevar a cabo la evaluación de la implementación del PIF con los documentos diseñados. En concreto, es necesario analizar la información que se obtenga con los Registros de actividad para poder analizar en profundidad las características metodológicas de las intervenciones que se llevan a cabo: actuaciones desarrolladas, contenidos abordados, técnicas utilizadas, etcétera. • Es necesario aportar una mayor sistematización en las actuaciones que se llevan a cabo; para ello, habría que completar el Manual Técnico elaborado con estrategias y orientaciones para la intervención, así como ofrecer a los y las profesionales formación especializada en este aspecto. • Una vez que se consigan datos suficientes con la aplicación del diseño de evaluación propuesto, es necesario llevar a cabo una evaluación de la efectividad del PIF que permita conocer de forma rigurosa el impacto real de esta intervención en las familias participantes. En conclusión, creemos que acorde con los objetivos propuestos, las actuaciones desarrolladas han logrado sistematizar las actuaciones de los programas y servicios de educación e intervención familiar que se llevaban a cabo en distintas mancomunidades y municipios, dotando a los y las profesionales de estos equipos tanto de un marco de actuación común, como de un protocolo de evaluación que permite obtener evidencias de la efectividad de estas intervenciones. En este sentido, aunque todavía quedan retos pendientes para convertir al PIF en un programa basado en evidencias, se ha dado ya un primer paso importante para mejorar la calidad de las actuaciones de apoyo y atención a las familias en situación de riesgo de la Comunidad de Cantabria. MEMORIA DE ACTUACIONES DESARROLLADAS 86 Braun, V. y Clarke, V. (2006). Using thematic analysis in psychology. Qualitative Research in Psychology, 3(2), 77-101. http://dx.doi.org/10.1191/1478088706qp063oa Consejo de Europa (2006). 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