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Biblioteca de religión o sea Colección de obras contra la incredulidad y errores de estos últimos tiempos. Tomo XXV

Carrasco Hernando, Basilio Antonio (O. de M.), (1785-1852), rec.; Díaz Merino, Juan Antonio (O.P.), (1772-1844), rec.

Abstract

Contiene: T.I 1826 (XLVI, 34 4p.) -- t.II 1826 (392 p.) -- t.III 1827 (VIII, 224 [i.e. 324] p.) -- t.IV 1827 (388 p.) -- t.V 1827 (230 [i.e. 330] p.) -- t.VI 1827 (352 p.) -- t.VII 1827 (400 p.) -- t.VIII 1827 (332 p.) -- t.IX 1827 (318 p.) -- t.X 1827 (XVI, 322 p.) -- t.XI 1827 (330 p.) -- t.XII 1828 (X, 350 p.) -- t.XIII 1828 (374 p.) -- t.XIV 1828 (IV, 327 p.) -- t.XV 1828 (XXIV, 637 [i.e. 376] p.) -- t.XVI 1828 (415 p.) -- t.XVII 1828 (VII, 388 p.) -- t.XVIII 1828 (380 p.) -- t.XIX 1828 (375 p.) -- t.XX 1820 (404 p.) -- t.XXI 1829 (XXXII, [1], 349 p.) -- t.XXII 1829 (410 p.) -- t.XXIII 1829 (350 p.) -- t.XXIV 1829 (371 p.) -- t.XXV 1829 (VII, 267 p.)

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BIBLIOTECA eligiot, , o Je Colección de obras contra la ec? | lalola d gp errores de estos uleanos tiempos. Comede volumen istud, et vadens loquere. EZECH. 11. V. 1. a. TOMO XXV., Fon órden Seas. MADRID: ImpPrENTA DE D. E. Acuano, Impresor DB LA REAL CASA» 1829, A Ag E a ii rc A . ADVERTENCIA. Vamos 4 concluir nuestros trabajos, y antes de cerrarlos enteramente no podemos menos de llamar la atencion de nuestros lectores sobre el resultado que ofrecen todas nuestras investigaciones. En la serie de las diversas Obras que se han insertado en la Biblioteca se habrá advertido palpablemente que el germen y principio de todos los errores, asi re— ligiosos como políticos, que hoy agitan el mundo, es el orgullo de la razon individual, que todo lo quiere. arrastrar á sí, y sujetar á su exámen; un espíritu de rebeldía á toda autoridad; una ansia de indepen— dencia que no reconozca superior alguno; de modo que cada hombre se forme á sí mismo su creencia, su fé, su Religion, y tambien su gobierno y aun la sociedad, Las tres clases de error que hoy dividen la Europa y el mundo, y que hemos combatido, á saber , Filósofos (mezcla de Deistas, Incrédulos Ateistas ), Protestantes y Jansenístas, nos lo han hecho percibir sin que puedan negarlo, sig negarse á sí mismos. Tolerancia, igualdad, independencia, resistencia á toda autoridad, desprecio de todo supe— rior, exámen individual, este es su grito comun, la divisa de sus enseñas, el nombre de guerra bajo que combaten, la base y fundamento de su doctrina, Dése una ojeada sobre cuanto se lleva dicho: hemos vis- to á los Filósofos, rebeldes á la luz de la fé, cor rompiéndose en lo mismo que conocian naturalmente, robusteciéndose contra el Omnipotente, y diciendo con aire desdeñoso, no queremos la ciencia Ak 11 de tus caminos, llegar en su orgullo insensato hasta querer hacér de las ciencias un instrumento contra Dios, y del estudio de la naturaleza é historia de las antigiiedades erigir argumentos contra la Religion. Las generaciones futuras no querrán creer, ni se podrian acaso persuadir de la verdad de lo que nosotros hemos esperimentado , si los libros, tristes monumentos de la impiedad, no viniesen á precisar sia asenso. ¡Qué libros! libros llenos de falsas im _ vestigaciones para arrojar á Dios, si les fuera po— sible, de la tierra y de: los cielos; una astronomía atea, una física materialista. ¡Qué espediciones, re-: sultado de aquellas lecturas! Espediciones de sabios (sabios en sus ojos, y vada mas) navegando á paises lejanos para bascar alli, entre mil privaciones, testimonios contra los santos libros; afanados en escabar la tierra, recoger ya los restos de un templo antiguo, ya una piedra grabada, un zodiaco, y aca—= bar, si les fuera dable, por tales autoridades la memoria profunda y venerable de la Creacion. Diríanse un nuevo egército de Faraones, persiguiendo al ueblo escogido, para acabar con la generacion santa de los adoradores de Dios. Pero 'no hay consejo contra el Señor: sus delirios insensatos han hecho avergonzar á la humanidad; y ¡oh y qué caras no han costado á las naciones que mas las fomentaron estas teorías! En rios de sangre han lavado la man cha impura de su apatía religiosa, y el no haber opues- to á tiempo un dique oportuno á tanta blasfemia sistemática. : El Protestantismo rodeado de ruinas, y salpica— do aún de la sangre que su espíritu privado hizo der= ramar desde los principios en las regiones del Nor= te, dividido en millares de sectas capitaneadas por dos monstruos, sacrilegos profanadores de la casti- 4 IES RAP AR A A Dra ER LOOSE DA AR di Sion tampoco á los tro Mmúldemente el pie -Cribir, 11 dad cien veces solemnemente prometida, manchados con toda la hediondez del vicio impuro, marcado el uno en las espaldas conel hierro de la ignominia, y, alzando el otro ferozmente su vista y, mano conira el cielo, reclamando en su frenesí su libertad para escribir, pues quería (*), nos ha ofrecido el mismo caracter; y mientras por una parte le hemos visto evocando á la via.de exámen todos los dog mas, correr sucesivamente de error en error hasta precipitarse en un declarado Deismo, por la otra le hemos observado presentando. 4 las naciones sedu— cidas en la copa dorada de la Independencia de la Razon individual la Soberanía del Pueblo ,socabar los tronos, lrastornar los estados, y preparar la ruina. de los imperios, A hi El Jansenismo, hi rísimo, el Calvinismo, «que se cubria, ha ve fraternizando con ello, ces lastimeras con q Jo impuro de un padre impu—- rasgando el yelo hipócrita con nido :Á sentarse á su lado, y S, y haciendo suceder á las vo ue plañia Jos males de la Iglesia el grito feroz de los perseguidores , los Aristó- Cratas á la lanterne, ha demostrado que donde no hay obediencia 4 la Iglesia no hay verdadera sumi- 510S, y que el que no besa hual Papa, no bajará su cabeza rendido á sus Soberanos. ; s er la mano; forcejea por es- 3 ¡osiste tercera vez, y ler de nuevo, vuelta la caray la mano al ng0 libertad ó no , dice Entonces corre la plum Su consejo, ¿Pudiera el Señ Sintiéndose deter cielo, 6 e 3557 la tengo, quiero escri bir, 2, y Dios le deja en manos de or justificar mejor su causa ? (4) La historia de las sociedades secretas se divide en tres grandes épocas : las asociaciones misteriosas de la antiguedad, las de la edad medía, y en fin las de, los tiempos modernos. Aunque las sociedades secretas de la antigúuedad no sean para nosotros mas que un objeto de erudicion, haremos: sin embargo sobre ellas algunas ligeras observaciones, porque pueden subministrarnos muchas luces útiles sobre la organizacion é influencia de las Asociaciones ocultas en general; y creemos que nuestras investigaciones serán tan- to mas apreciables, cuanto estan tomadas de obras poco conocidas, aunque muchas de ellas merecian serlo. En general los eruditos que han tratado de la Masonería y del lluminismo, se han ocupado mucho en hablarnos de los misterios del Egipto, de Eleuxis y de Samotracia; de las iniciaciones de los Brachmanes en la India, y de los Druidas en las Galias; pero debe observarse que sus obras comprenden dos partes muy distintas; una realmente histórica, que se compone de documentos tomados en los historiadores de la antigúedad, y cuya reunion no deja de prestar luz sobre estas misteriosas tinieblas; y la otra casi enteramente sistemática, que tira (5) á probar que las asociaciones modernas suben directamente hasta las iniciaciones de la antigúedad, que se habian perpetuado bajo diferentes formas en la serie de los siglos. Los sistemas que por este medio se han esforzado á acreditar los gefes de la Franemasonería tienen su fin. Persuadiendo así á los Adeptos de buena fé que las asociaciones actuales han existido siempre, y en todos los pueblos, les es mas facil hacerles ercer que no podrian ser foco de una conspiracion contra las instituciones del pais; y por otra parte tusensiblemente se les inspira una pro-= funda veneracion hácia estas sociedades, haciéndoles creer que su origen se pierde en la noche de los tiempos. Ásí es que se encuentran algunas veces Adeptos inocentes, ó mas bien simples, que apostarian con su cabeza á que la Francmasonería se remonta hasta el siglo de Hermes Trimegisto, sin querer bajar un:solo dia, y jurarian como de ciencia. cierta que los obreros que trabajaron en el templo de Salomón fueron recibidos de Aprendices, de Compañeros y Maestros por el Venerable Adoniram. Las sociedades secretas de la edad media en interesarnos mas, á causa de sus re= Ones con las asociaciones modernas. Es deb laci (6) ] indudable' ya que en el periodo de tiempo que se estiende desde los principios del Maniqueismo hasta los del Protestantismo, se formarou sociedades secretas que ban dado margeu ú origen á la Franc-masonería. Casi todos los sabios estan de acuerdo en este pun- to: á nosotros nos basta recordar la confesion de Coudorcet, que en su obra Esquisse sur les progres de Uesprit human, nos habla de estas sociedades secretas formadas en los siglos de la ignorancia, destinadas á perpetuar secrelamente y sin peligro entre un pequeño número de Adeptos un corto número" de ver= dades simples, como preservativos Seguros contra las preocupaciones dominantes. En efecto, bajo el velo del secreto, sa= liendo algunas colonias de Maniqueos del Oriente, vinieron á depositar en Europa las primeras semillas de la doble rebelion reliz giosa y política que se han desarrollado despues; y estas asociaciones secretas de la edad media, fueron precisamente las que dieron lugar al establecimiento de la Inquisicion; la cual por lo mismo fue y debió ser secreta en su policía para penetrar y descubrir mas fa= cilimente las conspiraciones de la impiedad y rebelion ; y por otra parte una institucion legal revestida «del poder: y:autoridad pública 3. para reprimirlas. La Inquisicion no era sola: mente un tribunal, era tambien y sobre todo una contra-mina; punto de vista bajo el cual no se la ha considerado, y que nos esplica perfectamente la causa del odio que la han jurado las sociedades secretas que conspiran contra la Religion y contra el Estado. Bossuet en su Historia de las variaciones (lib. 9) describe las asociaciones de la edad media, transformadas en sociedades secretas, y hace sobre este punto una reflexion aun mas notable para nosotros que lo podia ser para él. Despues de haber hecho obser= var que el Maniqueismo, cuya continuacion eran aquellas asociaciones, es: la única heregia que haya sido predicha con sus caracteres particulares (1. ad Tim. c. 4. v. 4.23. 45.), añade: “¿Por qué entre tantas here- »gías no ha querido el Espíritu Santo carac- »terizar -espresamente sino:esta? Los santos » Padres se han admirado de ello, y dieron » las razones. que podian ensus siglos; pero »el tiempo, fiel Intérprete de las profecías, »nos ha descubierto la causa profunda de »esta singularidad, y no se.admirará ya que »el Espíritu Santo haya: tenido: un cuidado »tan particular. de: prevenirnos y precavernos »contra. esta secta,; despues,que::se' ha visto $e (8) »que ella es la que por mas tiempo y mas » peligrosamente ha intestado el Cristianismo: » mas tiempo, es decir, por tantos siglos co- » mo se la ha visto ocuparle: mas peligrosa: » mente, porque sin romper abiertamente co- »mo las demas, se ha ocultado cuanto le ha »sido posible en la Iglesia misma..... Desde » Marcion y Manés esta secta detestable ha » tenido siempre secuaces funestos..... Es parti: »cularmente la heregía de los últimos tiema » pos, y el verdadero misterio de imiquidad, »como le-lama san Pablo. Cuando se esten- »dió en todo: el Occidente, se ve llegar el » término fatal del desencadenamiento de Sas » tanás..... Los restos de] Maniqueismo, muy » bien conservados en Oriente, 'se derraman »sobre la Iglesia: latina... Una centella en »ciende un grande fuego, y el incendio se »estiende casi por Zoda la tierra” < ¿Y no podemos por nuestra parte pres guntar tambien por qué entre tantas heregías no ha querido el Espírita Santo caracterizar espresamente sino el Maniqueismo? Bossuet se admiró de ello, y dió las razones que po= día en su tiempo; pero el tiempo, fiel in= térprete de: las» profecías , ha venido á enses Ñiarnos que este Maniqueismo;; qué no es en substancia -mas;que' el Ateismo , tiene siema MA (9) pre sus secuaces funestos. Él es el que por medio de las sectas de la edad medía ha producido estas asociaciones secretas, que desarrollándose y desenvolviéndose, han envuel- to al mundo entero en sus redes satánicas. En nuestros dias sobre todo es donde se descubre la causa profunda que hizo predecir de un modo especial este misterio de iniquidad; y nosotros hemos visto salir de él el in. cendiío de toda la tierra. j Así que las sociedades secretas modernas, que ordinariamente se designan con el nombre comun de Francmasonería, serán el objeto particular de nuestras investigaciones. Pero debemos esplicar á nuestros lectores antes cómo hemos podido ponernos en estado de comunicarles sobre este objeto luces preciosas. Todos saben que las sociedades secretas hacen circular entre sus Adeptos obras . relativas á los trabajos de estas sociedades, Estas obras deben distinguirse en dos cla= ses; unas, que únicamente contienen el ceremonial, digámoslo así, de las Logias, y el Catecismo de los Recipiendarios ó Escogidos, y nada nos enseñan: se les da álos simples de espíritu, que se contentan con ellas, El que estudiase la Francmasonería en estos libros se asemejaria á un hombre que creye> (40) se penetrar los secretos del Estado leyendo el Manual para el uso de los Alcaldes rura. les. Pero hay: otra clase de obras mmasónicas, que ordinariamente no estan sino en manos de los verdaderos Iniciados, y son las que contienen la policía de la Orden. Sucede á veces que una librería masónica de esta especie cae, por la muerte de su poseedor, en manos pro= fanas; y si. el que la adquiere tiene genio para pensar, valor para decidirse, y mano para escribir, nada impide que adopte la divisa: ) Fas mihi Graiorum sacrata resolvere jura, = . . . . . GÍque omnia ferre per auras, AEneid. lib, 2, Séame permitido El desatar los griegos juramentos, Público haciendo lo hasta aquí escondido. Tr Consideraciones preliminares sobre las socie dades secretas de Francia. Hemos anunciado en el parágrafo ante= rior el plan general de nuestras investigacio: nes sobre las sociedades secretas. Si nos propusiésemos escribir su historia, deberíamos comenzar por las asociaciones de la. antigúe- (41) dad para descender despues á las de la edad media, y luego á las de los liempos modernos; pero como las sociedades actuales, que egercen tan terrible influencia, deben ser el objeto principal de nuestras investigaciones, y es necesario apresurarse á atacarlas claramente, porque ellas se apresuran á realizar sus funestos designios, debemos, desde un principio, fijar sobre ellas la atencion pública. Cuando demos cuenta de las obras escritas por sus Adeptos acerca del origen € historia de estas sociedades ocultas, tendremos ocasion de abrazar en nuestro trabajo las de los siglos precedentes; pero ellas son para nosotros mas bien un objeto de curiosidad que motivo de espanto; y cuando el fuego está ya á nuestras puertas, no se debe perder el tiempo en describir los incendios a pagados por nuestros mayores, Daremos, pues, primeramente una ojeada sobre las Sociedades establecidas en Francia, porque aquel pais encierra en su seno el foco del volcan, y es, por decirlo así, la capital de todas estas repúblicas subterráneas (4). Ni podia“suceder de otra manera: RA A cr ys (1) Véase lo que se dice en la Adyertenciá Preliminar, (12) la Francia, que se gloría de reiná de la' ej vilizacion cristiana, es sin contradicion bajo otro aspecto la reina de la revolucion europea. Ella fue la primera que enarboló su estandarte, la primera que empuñó su cetro, y lo conservará largo tiempo en sus manos. No hay hoy en Europa un hombre ilustrado que no sepa que el movimiento revolucionario, impreso estos años pasados en España, en el reino de Nápoles, en el Piamonte, salió de la Francia. En la época que precedió inmediatamente Á estas revoluciones simultáneas, se vieron reunir en París Diputados enviados por las sociedades que conspiraban en el seno de estas tres monarquías, Novicios aun en la ciencia de destruir, venian á tomar 10s- trucciones de los hijos primogénitos de la anarquía; y en la víspera de su primer combate querian, para afirmar su audacia, fra= ternizar con los veteranos de la revolucion, Se les hicieron en las Sublimes Logías de París recepciones brillantes; se les inició en los mas profundos misterios; se les puso en relacion con los Dictadores invisibles; no se omitió medio para acabar su educacion revolucionaria; y para no citar mas que un solo egemplo, ¿quién no sabe las sociedades en que el heróco Mina fue á buscar, durante (13) su mansion en París, las máximas de Robespierre, y el cuchillo de Atila? De este modo se formó en la capital de la Francia un Congreso de Conspiradores de diversas nacio: nes, para contrabalancear los Congresos de la Santa- Alianza (4). Cada uno dió las noticlas necesarias sobre el pais que representaba; se calcularon las probabilidades del suceso, y se deliberó sobre los medios de ataque. En fin, la Direccion suprema decretó el plan definitivo; se dió la órden, las instrucciones fueron redactadas; se convino en la época, y al punto los emisarios de cada pais partieron para ir á llevar la señal de las revoluciones. Estallaron éstas, y las sociedades secretas, investidas del poder, vinieron á ser en algun modo la sociedad pública. Los presidentes de las Ventas ó Chozas de los Carbonarios se transformaron Venerables de las Logi bernadores en Generales ; los as masónicas en Goó Gefes: Políticos, y trocaron su burlesco mandil por las insignias de la magistratura. Así que las elecciones de los nue: A (1) Una obra masónica, impresa hace algunos años, nos dice que en la época de que hablamos, po- Co mas Ó menos, se reunieron en París diputados de todas las Logias de las cuatro partes del mundo: fueron las Córtes generales de la anarquía, (20) pre nuevas, y que sin cesar se' suceden. Pero no por eso debemos alucinarnos; aunque divididas por disensiones intestinas,, estan siempre reunidas contra su enemigo comun: no convienen, es verdad, en los medios de destruccion; pero todas se convienen: en destruir. La máxima fundamental. de su. política es servirse de todas las opiniones, de todos los intereses por opuestos que sean entre sí, con tal que sean, bajo algun respec- to, hostiles contra la Religion y la sociedad, Así, por egemplo, aunque haya una grande diferencia entre un Jansenista y un jacobino de profesion, ellas acogerán al prime: ro como al segundo, solo porque el jansenista tiene un espíritu de oposicion á la autoridad religiosa; y aunque va menos apresuradamente, al fin camina no obstante 4 él, y esto basta. Así es que eu Francia, donde el espíritu de impiedad está estendido en las últimas clases de la sociedad, favorecen los intereses democráticos; y en España , donde encuentran en el pueblo una fé iumoble, y en las clases medias estendido el espíritu filosófico., apoyan el interes de éstas contra los cuerpos monárquicos. Sigase su política en todas sus operaciones, y en todas partes se hallará el mismo proceder: no hay una opis a A AA (21) nion falsa de que no procuren aprovecharse; un pensamiento de insubordinacion que no acojan; un odio“que nose esfuércen á atraer y colocar bajo su bandera; en una palabra, bajo el punto de vista mas general, no son Otra cosa que la liga de todos los errores y de todas las pasiones, A Tales son las consideraciones prelimina: res que debíamos indicar desde luego para preparar á los hechos que vamos á esponer. Examinaremos ahora circunstanciadamente la constitucion de estas sociedades, su régimen, sus grados; calcularemos sus fucrzas, y publicaremos sus misterios, ¿Quién se atreverá á replicar cuando con sus libros en la mado cilemos sus estatutos, sus iniciaciones, los discursos de sus oradores, y las con= fesiones formales de sus Adeptos? En el estado en que estan las cosas, el tiempo de callar ha pasado; el silencio sería un crimen. Estas sociedades tenebrosas no serán vencidas sino cuando sean descubiertas a] público; y ellas temen menos las bayonctas que la luz, | (22) S. IL Del Grande-Oriente. Como las Logias masónicas del rito mo derno estan gobernadas en Francia por. el. Grande-Oriente de París (1), es necesario dar una idea del mismo Grande-Oriente, Subamos hasta su origen, : La Francmasonería parece haber sido introducida en Francia hácia el año 1794 por Milord Derwenwater, el caballero Mas= kelyne, Mr, d'Heguetty, y algunos ingleses. de distincion, quienes establecieron una Logía en casa de un fondista llamado Huré, cale del Matadero ó de las Carnicerías, Esta. Logia, que obtuvo desde luego una grande reputacion, atrajo quiuientos ó seiscientos her= manos á la Masouería en el espacio de diez, años (2), y trabajaba bajo los' auspicios. de. (1) Entre las Logias sometidas al Grande- Oriente, muchas han obtenido de él autorizacion para seguir el rito escocés antiguo y aceptado, y aun un rito menos comun , cual es el de Héredon:; -pe= ro en general las Logias dirigidas por el Grande— Oriente estan. constituidas segun el rito moderno, Véanse los Calendarios masónicos. (2) Hist, de la fond, du Grand-Orient de Fran= £e, p. 10, ¡ puna (23) la grande Logia de Londres. Las francesas no tardaron en multiplicarse: en 1742 se con. taban veinte y dos en París, y mas de doscientas en el reino (4); y bácia el 1743. se puede referir la existencia legal y aulén: tica de la Logia-madre de París, que se intituló Grande-Logía inglesa de Francia; título que conservó hasta el 1756, en cuya época se declaró independiente (2). En fin, el 1772 se formó otra nueva gran Logia nacional, que tomó el nombre de Grande-Orjen. te de Francia (3). Aunque la antigua Logia grande haya combatido por largo tiempo la dominacion de] Grande-Oriente, y no se reuniese á él hasta el 22 de junio de 1799, no obstante hácia el fin del siglo XVIIL habia adquirido una grande preponderancia, y muchas Logias reconocian su autoridad. Algunos años antes de la revolucion el Duque de Orleans fue elegido Gran-Maestre. Si la Francmasonería no hubiese sido en sí Mis. ma. una vasta conspiracion contra el Trono (1) De la Lande, Mem. hist. sur la fr. mason, (2) Acta Latomorum, 6 sea Chronologie de 1'hist. e la fr. mason, francaise et étrangere. Paris 1815. t, Tr, P. 53. (3) vid, P- 102. et Hist. de la fond. du Grand- Orient , p..33, (24) y el Altar, no hubiera sufrido ser gobernada por el gefe mismo de los conspiradores, y habria pronunciado su destitucion, Pero lejos ela de repelerle, él fue por el contrario quien abdicó, cuando se vió obligado por los revo= Jucionarios (4 quienes habia por tanto tiempo protegido) á renunciar*á todo lo que podia hacer temer de su parte alguna influencia, Y así el 22 de febrero de 1793 hizo insertar en el Journal de París una carta en la cual se espresaba así: “Como nosé el modo con que el Grande-Oriente está compuesto, y por » otra parte pienso que no debe haber ningun » misterio en una república , sobre todo en el » principio de su establecimiento, no quiero de » hoy mas mezclarme en las cosas del Grande- » Oriente, ui de las asambleas de los frane- » masones (1), El Gran-Maestrazgo, pues, se declaró vacante. El 1795 se le ofreció á un mason antiguo, que lo rehusó y aceptó únicamente el título de Gran-Venerable. Al fin, el 1805 fue elegido Gran-Maestre Jo= sé Buonaparte (2); pero parece que no tomó parte en los trabajos del Orden, Como el título de Gran-Maestre es vitalicio, José Buo- _ _ _—_ _—_—_———— (1) Hist. de la fond. du Grand-Orient , p. 76. (2) Acta Latomorum, t. x, pág. 225, (25) naparte no ha sido aún reemplazado; y solamente se ha suprimido su nombre en los calendarios masónicos que el Grande- Oriente envia cada año á las Logias de su obediencia, Previos estos conocimientos, examinemos ala organizacion actual del Grande-Orien- te. Hé aquí cómo se define él mismo en sus calendarios oficiales. “La reunion libre y vo- »luntaria de los talleres regulares del reino »de Francia, representados por sus diputa- »dos, á quienes ellos han dado el poder de » regir el Orden y juzgar sus diferencias, es »lo que constituye la dieta masónica. Así que »cada uno de estos talleres hace parte del » Grande-Oriente, y todos juntos formando »su constitucion fundamental, lo han hecho »el depositario y conservador de sus regla- > Mcutos.: Reune, pues, todos los poderes; y »á el solo Pertenece y toca constituir Logias, » Capítulos, y Consejos particulares, espidién- » doles al intento cartas análogas á sus cono- » cimientos y á su rito (43.2 Segun este pasage se creería que la Masonvería está regida por un gobierno repre- Sentativo; pero no tiene de ello ma ahor $ que ua > (1) Calendrier masoníque du Grand-Orient de Par ; , . . arce pour l?an de la praie lumiere 5822, GUI ll POrd á Pan y 822 de l Ere chireliene, (26) simulacro, pues-no pudiendo enviar las diz ferentes Logias cada año sus diputados al Grande-Oriente, éste está obligado á escogerlos en su seno mismo. Así que el gobierno masónico no es mas que una aristocrácia despótica, puesto que reune todos los poderes. El Grande-Orjente se compone: 4.” de los grandes dignidades:*-9.? de las comisiones administrativas: 3.2 de los diputados de las Logias, escogidos casi todos, como acabamos de decir, entre los miembros del Grande- Oriente... En cuanto á los dignidades, se sabe que hace mucho tiempo que los verdaderos getes de la Francmasonería, es decir, los que han sido iniciados en todos los. misterios, acostumbran conferir títulos puramente honorílicos á grandes personages para poner sus trabajos bajo. su proteccion. Estos nombres distinguidos, adornando el frontispicio de los calendarios que se distribuyen:á todas las Logias, contribuyen á persuadir á los seducidos que la Masonería nada incluye que sea contrario á la Religion ni al Estado. Las comisiones administrativas son: 14, una gran Logía de administracion: 9.2 una gran Logía simbólica: 3.2 un Conse Jo supre= mo de ritos, en otro tiempo llamado el Gran CTA y ACTA IA cr A td o (AT) Capítulo:4.2 ana gran Logia de consejo y de apelación: 5.2 una gran Logia de los gran: des Espertos, ; “La Logia grande de administracion »conoce de todo lo que es relativo á la cor- » respondencia, á los sellos y á las rentas. La » Logia simbólica tiene á su cargo dar las » cartas constitucionales y certificados de ma- »son regular, tanto dentro como de fuera »de Francia; conoce. tambien de los. asuntos » contenciosos que pueden suscitarse.en las » Logias, y de todos los objetos que les in-: » leresan, A “El supremo Consejo de ritos, amado »en otro tiempo el Gran Capítulo , conoce de »todos los puntos contenciosos dogmáticos, »de las demandas de cartas capitulares, de' > patentes constitucionales y diplomas supe- » riores al tercer grado; así. en- Jo interior do- »mo endo esterior dela Francia , y deter- » mina igualmente sobre los asuntos conten- »ciosos. suscitados en las Logias de perfec- » cion, Capítulos, Colegios, Tribunales y Con- »sejos masónicos, y sobre todos los objetos » que les interesan ó tienen relacion á ellos. » Las decisiones son egecutadas, salva la ape- »lacion á la Logia grande de Consejo.” “La gran Logía de consejo y apelacion (28) . s . Fa. r 4 »examina los asuntos ¿generales antes de que »se presenten ea -el Grande-Oriente. Conoce »ademas de todo lo que concierne á los dog- »mas de cada uno de los ritos, y se ocupa »de las ciencias sublimes del arte: masónico, »Á este electo está en correspondeucia' con »las “Logias, Capítulos y Consejos, ” La Logia de los grandes Espertos co+ »noce de las faltas cometidas en: el Grande= » Oriente, relativas á su administracion.” Segun el calendario masónico de 1899, las: Logias en pleno egercicio sometidas al Grande-Oriente de París, eran doscientas ochenta y nueve en Erancia, dos en la Isla de Borbon, cinco enla Martinica, unas veinte en los paises estrangeros, y ademas las Logias militares. Dos Hay ademas otro grande número, cuyos trabajos no estan en vigor. . Cada Logia envia todos los años una con: tribacion al Grande-Oriente: los estatutos masónicos son formales en esta parte. “Ca- » da Logia, dicen, pagará un tributo anual »á título de don gratuito, que no bajará ja- » mas de tres francos por cada miembro esen- »cial de la Logia.” = “Las Logias que de- » Jasen pasar nueye meses despues de con- »chuido el año porel que debia darse el don a a A A ca A !] , | ! 7 | Ral Ca in rc dt diia a o (29) » gratuito sia haber complido esta Carga, no »recibirán la correspondencia, ni serán pre- »sentadas sobre la mesa h »Lagan (14). ” q ím Sobre el uso que hace el Grande-Oriente de estos fondos, es punto sobre el cual no juzga conveniente dar ilustraciones. No deja jamas de recordar en sus calendarios los estatutos que autorizan sus ¿NSTeso te siempre el artículo de gastos: hay cargo, pero no data. En el interin, aconsejaríamos á los masones que para mayor seguridad estableciesen la responsabilidad de sus tesore. TOS, y la especificación ó especialidad del cré. dito en sus listas, asta que la satis- S, pero omit- S. IV. Del Grande-Oriente, por respecto ú la Religion, Tenemos á la vista un libro intitulado: El Orador Francmason, 6 sea Coleccion de discursos pronunciados en las solemnidades de la Masonería, relativos al dogma, á la historia de la Orden, y á la moral enseñada (1) Calendrier MAasoníque , extrait des statuts Síieraux de VPordre; 5 Ch. 14. sect. g: (36) verdadera, dice el orador Kadosch que citas: mos al principio de este artículo, nada enseña misterioso mi sobrenatural; y mira como engaño y mentira todo lo que no es conforme á la razon, al buen sentido, y á las leyes invariables de la naturaleza (págiz nas 305, 306). Comentario. Esto quiere decir que para los masones el Cris- . Bianismo' no es la réligion verdadera, pues que contiene misterios, y supone la accion sobrenatural de Dios; y como los hechos milagrosos sobre que se apoya, y que han probado la divinidad de su Au= tor ,'son contrarios á lo que se llaman aquí leyes invariables de la naturaleza , deben por consiguiente mirarse como olras tanlas mentiras (1). Recór— ranse estos Discursos , y apenas se hallará uno en que el Cristianismo no. sea atacado en su origen, en sus dogmas, en su culto y en sus ministros. En una parte se dice: “Que la Masonería es la depo— »sitaria de aquella revelacion sagrada que la Re- »ligion romana pretende haber bajado del cielo pa- »ra ella sola, y sobre la cual hace reposar el dog- (1) El Orador que citamos aquí es el mismo que antes nos ha declarado que Dios podia no ser otra cosa que la «Naturaleza toda entera. Su ateismo no es mas que una consecuencia rigurosa del principio que aquí espresa; pues si se desecha el Cristianismo porque supone una accion sobrenatural, y contiene misterios, por el hecho mismo se debe desechar la creacion, que es la accion mas sobrenatural, y á Dios que es en sí el mayor misterio, A A PP nn AA TRA A A LS ci (37) »ma de su creencia (1). En otra (y es un elogio del mas furioso enemigo del Cristianismo) : “Que la »rozon de Voltaire desechaba un culto de inoencion »humana (2). Otro orador, indicando los escritos depositarios de la verdadera moral, se guarda bien “de nombrar al Evangelio, y no contento Con este silencio, que él solo es una apostasía , se atreve en un paralelo del Cristianismo y del Paganismo á echar de menos los Dioses de la augusta antigúc— dad (3). Y para coronar dignamente tantas locu= ras otro insensato, arrastrándose por las huellas de Dupuis, sostiene. que Jesucristo no es mas que un emblema del sol (4). He aquí las doctrinas que propaga el Grande- Oriente, y las lecciones que da á sus Adeptos. Vén— -gannos ahora los masones á alabar su veneracion al Cristianismo. ¿Creen acaso que algunas frases Ó _espresiones respetuosas » entremezcladas de tiempo en tiempo en los Discursos de sus oradores, pueden alucinar ya sobre el espíritu que los anima? El tiem- -po de las ilusiones ha pasado; la conciencia pública, demasiado ilustrada ya sobre el objeto y fines de las sociedades secretas, mo se dejará alucinar por prolestaciones hipócritas, y la cristiandad toda entera, conmovida por sus conspiraciones, invoca Con= tra ellas el brazo de la política europea. nn (1) Discours sur la Massonnerje, Pág. 392. (2) Discours a la Loge des Trinosophes en 5821 (1821), pág. 406. Ñ (3) Discours prononcé ú la Loge de la Fidelité, pág. 255. (4) Discours prononcé dans la Loge de la Trinité, par le F,*, Ler..... €n 5818 (1818), PÁg. 319) 321» Ñ (38) S. Y. Sublimes-Maestros-Per fectos. El 1824 se publicó en Módena un documento oficial relativo á los Francmasones, del mayor interes para el público, pues que descorre á sus ojos el velo que ocultaba hace tanto tiempo el verdadero fin de esta dema- -siado dañosa secta, y prueba por una pieza incoutestable que ella es el centro único de todas las sectas revolucionarias que en estos últimos tiempos se han esforzado á volver á sumir á la Europa en el abismo de la anarquía. Todos saben ya que hay Francmasones: los que han leido los papcles públicos se acordarán tambien de las pesquisas y procedimientos á que dieron ocasion el juicio de los conspiradores de Milan y la causa del general Berton; pero cuál es precisamente el fin y objeto de tantos individuos, tan estrechamente unidos entre sí en tod as las partes del globo ; cuál es el gran secreto que ocultan con tanto cuidado , esto es de lo que el público no está aún perfectamente instruido, ni han podido dar á conocer las indicaciones vagas de algunos Diarios, que atreviéndose á repetir entre dientes el nom- (39) bre formidable de la secta, no tuvieron todo el valor, ó los datos necesarios, para Mmauifestar claramente la verdad. Esto es lo que hacemos ahora con esta pieza y docuimento oficial, que contiene los Estatutos de lA sec= ta, por fortuna aprehendidos por el gober= nador de aquella ciudad. Publicóse este documento junto con el decreto de Erancisco 1V, Duque de Múdena, y las consideraciones en que se apoya som demasiado interesantes para que no las indiquemos. ln ellos dice: “Que por el conocimiento profun- »do que se ha llegado á adquirir con estas » pesquisas sobre el origen, ramificaciones, » manejos € intrigas de las sectas que han » iufestado la Italia y tantos otros paises, re- »sulta evidentemente que todas ellas se dez, »rivan y dimanan de la sociedad preexisten- »te de los Francmasones, cuyo fin es el tras- » torno de toda autoridad eclesiástica y civil; » que habiendo sido sorprendidas por la jus- “»ticia en estos últimos tiempos, y en diver- »sos paises, las ramas de esta sociedad, co- » nocidas con el nombre de Carbonarios, Adel- » fos, Maestros- Sublimes- Perfectos, Escogt- '» dos, £c., la sectamadre-masónica se apre- »suró á cortar todos los vínculos que la »unian con las sectas afiliadas, y á desapro- (40) » barlas en el -público..... pero que sin em- » bargo esta secta-madre continúa hoy, y con ».mas pertinacia, en procurar la egecucion de »sus planes, y en aumentar el número de » sus prosélitos:....”. Escusamos añadir por nuestra parte reflexion alguna á estas consi= deraciones: ellas hablan bastantemente claro á los Gobiernos, si quieren oir mos nosotros, es un Príncipe que habla 4 toda la Europa, y con los documentos mis- Ios cogidos en las manos de los m segun que se hallan registrados en ] misinas del proceso: léanse, y júz pues por todo hombre sensato, las: no so- ASONES, as actas guese des- Estracto de las Instrucciones y Estatutos de la secta de los Sublimes- Maestros Perfectos, Artículos que prueban que est los Francmasones, que está asociada con la de los , Adellos, y que ambas á dos dependen del centro comun, llamado Gran-F irmamento, a secta se deriva de la de —— PRELIMINARES «DE Las INICIACIONES, Art. 1.=De la Presentacion, Cada miembro de una (3) (Iglesia) tiene derecho de proponer Neofitos. Estos son escogidos en- A | (41) tre los MMI.:. (Masones) decorados Con el tercer grado simbólico. A fin de conocer perfectamente á los MML-. (Masones) , los SS.*. MM.-. PP.:. (Sublimes- Maestros-Perfectos ) estan obligados á frecuentar las (7 (Logias), y especialmente aquella á que está aneja su (+-) (Lglesia). —— — En el caso en que el ciego (Neofito) sea desechado, será escluido para siempre del Orden, y su nombre será transmitido por el S.-, (Sabio) al Ge”. (3) «. (Gran-Firmamen- to), á fin de que no sea admitido en parte alguna. S, IV. APERTURA DE LOS TRABAJOS, A 1d Formulario de la Apertura, El S.:. (Sabio) dice: Los trabajos de los S5.:. MM.:. PP.:. (Sublimes-Maestros-Perfectos ) estan abiertos en la (:-) (Iglesia) de NN. , bajo los aus— picios del G.*. (2) -- (Gran- Firmamento). S. V. De LA RECEPCION. Formulario de la Iniciacion, En virtud de los poderes conferidos 4 esta au= gusta (E) Uglesia) por e G- (E) -- (Gran-Fir— mamento) , y de los que esta (+) (Iglesia) me ha revestido, nombro á N. N. S.”. Mo: P.”. (Sublime Maestro-Perfecto). SS. MM.:. PP.:. (Sublimes-Maestros-Perfectos). Art. 16. Las [(J(Logias) establecidas cerca de las (2)(%) Ueglesias) tendrán cuidado de hacerse constituir por el G.*, O., (Grande-Oriente) del pais (42) en que estan en actividad, y mo seguirán otro rito que el que está fijado porel ritual del G.-. O.-. (Grande-Oriente) de Francia, Art. 19. La palabra de reconocimiento se en via al S,:, (Sabio) de cada (5) (Iglesia) en los equis noccios de, primavera y otoño. Art. 20. Esta palabra emana del G.: (3) (Gran. Firmamento). Art. 34. Las dos terceras partes de los fondos de cada (2) (Uglesia) se pondrán constantemente 4 disposicion del (G.-, (3) (Gran-Firmamento), abi debe estar informado del estado de la caja de cada Suna de ellas antes de. enviarles la palabra de re- Conocimiento, : : Ál pie de los Estatutos, DADES (Sa y (Decreto del Gran-Firmamento). Art. 2. Las sociedades de los AA... y Ph... (Adelfos y Philadelfos) estan reunidas 4 la Orden. Art. 3. Todos los AA», y Ph.:. (Adelfos y Philadelfos) que no fuesen M.., (Masones) recibirán los tres primeros grados simbólicos sin mas gastos que los indispensables para su recepcion Artículos que prueban el fin de la secta, y los medios de que ella se. sirva para obtenerlo, Forma y ornato de una (E) Iglesia, Se levantan en el polo dos columnas; sobre la del Oriente está grabada la 1% (Usosteis 6 Igualdad), (43) y sobre la del Occidente la letra E* (Eleutheria '$ Libertad. (1). Delante del altar se ve una figura cuadrada que en lo alto representa un rayo fla mígero de luz que alumbra cl firmamento y al sistema planelario colocado debajo. Á la derecha del fir— mamento está la letra R.3 (Religion), á la izquierda la letra N,* (Natural). | S. UL PRELIMINARES DE LAS ÍNICIACIONES, Art. 1.2 Pruebas. = Yodos los FF.:, eb Fr¿res, Hermanos) estan obligados á no perder de vista y seguir los pasos del recipiendario , é informarse de las circunstancias mas pequeñas de su vida pasada, de sus costumbres, opiniones M.:. (masónicas), mo— do de pensar relativamente á las ciencias que son propias del Orden (2) de los SS.:, MIM.:, PP... (Sublimes-Maestros- Perfectos), no menos que de sus fa— cultades intelectuales y medios pecuniarios. Cuando el Consejo hiciere una relacion favorable al candidato, debe — — — presentar — — — 4.2 la declaracion del candidato, y firmada de él, de consentir en prestar un juramento análogo al del grado» Nan (1) Las famosas palabras Igualdad y Libertad, hacen un estrañio contraste cou todo el conteuido de estos estatutos que someten la secta, y se esfuerzan á someter por ella á la humanidad entera á la autoridad de este Gran-Firma-= » mento, cuyo despotismo dicta desde sus guaridas tenebrosas las leyes mas inicuas, impone arbitrariamente contribuciones, y lisonjea el orgullo y debilidad de sus esclavos con Palabras que escriben en letras grandes sobre las paredes. (2) Es cosa graciosa que esta secta, cuyo único fin es el esceso del desórden, haya tratado en estos últimos tiem- Pos darse el nombre de Orden. (44) DE Ia PrePARACION, Las iniciaciones se hacen de noche, — En el dia determinado por la (2) (Iglesia) , el E... (Frere, Hermano) á quien el candidato hubiese manifesta— do su deseo de ser admitido en la sociedad de los SS.:. MM.:. PP... (Sublimes-Maestros-Perfectos) (sobre cuyo grado no se le deben dar sino nociones im» perfectas, atento á que él debe absolutamente ignorar el nombre), conduce al candidato á un lugar apardado, le persuade que se deje vendar los ojos, y despues por variosrodeos le lleva al sitio de la ini- "siación. — — — El hermáno que hace las funcio nes del Anciano, y la Col.-. (Columna 6 Portero), tendrán cuidado de disfrazarse de manera que no puedan ser conocidos, Despues de un largo rato de silenció, durante el cual el Anciano observa con atencion los movimientos y Continente ó firmeza del candidato, procurando descubrir el interior de su corazon, le habla así: -____tu En estos luga- »res místicos se da un culto sublime al G.+. A.-, »(Grande Astro), erigiendo altares á la verdad »á la virtud. 2 En el caso en que la (+) (Uglesia) decida que el candidato no sea admitido, la Col.:. (Columna 6 Portero) le declara que su sen= lencia depende de él, y que debe quedar preso basta nueva órden, á menos que no jure sobre el objeto mas sagrado del culto. que profesa (1) no hablar Í A A A (t) Se herizan los cabellos de horror siendo el objeto mas sagrado del culto e mo Sacramento de la Eucaristía ta exija de sus miembros católi to execrable sobre el Santísimo al reflexionar que atólico el Santísiz > €s de presumir que la sec- COS que presten el juramen- Sacramento: y aun es muy (45) á' persona nacida de lo que ha visto Ú oido , somez tiéndose á la pena de muerte en caso de violar su juramento, S. V. De La RECEPCION, Este interrogatorio tiene por único fin obligar al candidato á descubrir su corazon, declarar sus principios y opiniones, y confesar sus pasiones y defectos. —=— — Yo no puedo hacerte participe de nuestra dicha, si no me das una prenda inconles— table de tu discrecion y de tu obediencia á las leyes que nos hemos impuesto: ella está contenida en la obligacion que te voy á leer, y á la cual debes conformarte si quieres ser admitido 4 tomar parle en nuestros misterios; héla aquí: “Yo juro á presen- »eia del G.:. A. D.*. U,. (Grande Arquitecto del »Universo), y sobre mi honor, de guardar el mas »inviolable secreto acerca de todo lo que he visto »desde el principio de mi presente recepcion, como »tambieu de todo lo que vea, oiga ó entienda en »lo sucesivo. Juro ademas no hablar sobre esto ja- »mas á persona alguna que no sea del mismo gra- »do á que yo voy á ser admitido; juro no escribir »jamas una palabra: sobre lo que concierne 4. los »misterios de la Orden, sin tener antes permiso »del gefe de la (+) (Iglesia) de que yo sea parle: »juro anteponer á todas las cosas (1) el interes de AN NN probable que cuiden de tenerentre los sectarios sacerdotes católicos para hacerlés celebrar en las Logias mismas los augustos misterios de la Religion católica cuando h:ya alguna recepcion. (1) El juramento de anteponer d todas las cosas el interes de la sociedad está espresado en términos tan concisos, que no puede tener mas que un solo sentido, y este es de (32) á fin de que cada uno estienda entre los profanos sus principios , su egemplo , y la palabra de verdad. Investigar las verdades morales , penetrarse de ellas por una discusion y un trabajo profundo, son las primeras obligaciones de un M.-, : | El carácter de las verdades es ser inmutable, Los principios, pues, de la verdadera moral deben apoyarse, no sobre opiniones cuyas formas varían segun los individuos, sino sobre bases fijas é incontrastables, Las ideas metafísicas son opiniones esplicativas de los fenómenos de la naturaleza: no hay una que no'sufra contradiccion. Las religiones son ideas metafísicas formuladas por dogmas y un culto, y va= rían segun las naciones y los siglos. Asíla E. M.-. prescribe la tolerancia de todas. La moral, al contrario, no depende de tiempos, ni de lugares, ni de individuos. Toca y per=" tenece á todo el género humano, porque dadme un hombre solo en el mundo, y ya no hay actos morales ó inmorales, La moral es la ley de las relaciones entre los hombres; y siendo la única cosa en todo lo que es humano que no varía, el hombre mismo, ó por otros lérminos, Su organizacion , esta organizacion debe ser la base de la moral, De la organizacion, así física como moral, re= DS mismo tenor, y tambien de jóvenes, descubiertas en los últimos tiempos en Alemania, nos hacen pensar con mucho fundamento que se habrán estendido en los demas paises. Es tal el trastorno que se advierte en esté punto en la juventud, principalmente en la dedicada á los estudios, que llega casi 4 una certeza moral. Véanse ahora los principios en que en ellas se les imbuye, (53) sultan facultades, las cuales todas queriendo ser sa tisfechas, se resuelven en necesidades. Las necesidades son invariables en su esencia; son absolutas, no varían mas que en la aplicacion, Cada hombre, respecto de los otros, tiene de= recho á satisfacer sus necesidades. Así que, Pvir, egercer una industria, domiciliarse , casarse » viajar, poseer , comunicar su pensamiento , instruirse , defen= derse , son derechos naturales. Pues que cada uno posee los mismos derechos, resulta que ninguno tiene derecho á impedir á su semejante, y que tados son absolutamente iguales. Sin la igualdad, los derechos serian como si no fuesen. La igualdad entera en cada individuo comienza , respecto de la sociedad , en el momento en que llega á $u perfecta organizacion, Sin embargo, ninguno tiene derecho á dañar la aptitud de otro, es decir, de alentar á su organizacion , para destruir las facultades que se desarro= llarán en él. El hombre es justo siempre que respeta la ¡gualdad; es libre cuando goza del pleno egercicio de todos sus derechos, : La sociedad es el resultado de la impulsion de las facultades naturales; y, para todos, es el medio de egercer sus derechos. Hay dos especies de relaciones en la sociedad; las relaciones voluntarias, Ó las de los intereses im— dividuales; y las relaciones reconocidas , Ó las de los intereses comunes. Las relaciones entre los intereses particulares Ó individuales estan en el egercicio de los derechos naturales. De este número son las relaciones de amistad , de familia , de parentesco, cambio , Ótc. 10 Las relaciones que constituyen los intereses co» munes consisten en el goce de las cosas no divididas, como en el goce ó disfrute de las propiedades y trabajos de la comunidad , en su independen-» cia y en su gobierno, de donde resulta que cada “uno tiene derecho á gobernar, y por consiguiente á delegar. : Las comunidades tienen, unas respecto de las otras 3 los mismos derechos que tienen entre sí, Las leyes positivas no pueden ser mas que medios de seguridad ó garanlía. La ley penal positiva castiga los atentados contra los derechos de losindividuo y de las comunidades, : ! Toda penalidad consiste en la privacion de uno ó de muchos derechos. No es útil sino como medio preventivo: debe pues ser siempre proporcionada á la necesidad de garantía ó seguridad de cada uno; y la sociedad al establecer las penas, no debe pasar de este límite, : Cualquiera otra ley positiva no puede tener otro fin que-el justificar ó probar, y por el hecho asegurar las convenciones hechas por los individuos ó comunidades en el egercicio de sus derechos. El deber dimana del derecho, porque siempre que un hombre no tiene derecho de impedir, tie= ne deber de respetar, Todo sacrificio de una porcion cualquiera de su existencia á las cosas públicas, ó á un interes Comun, es un obsequio ó servicio (devouement ). Todo servicio es consecuencia necesaria de pactos ó convenciones,-ó espresas ó tácitas, resultantes de los intereses comunes, : AN En consecuencia de los principios enunciados, todo F.*. M.:., y todo hombre, debe por el inte- (55) res de la especie humana , por el de la sociedad , el de su felicidad propia, de su vida y de su gloria, respetar los derechos de sus semejantes , lener para con ellos la indulgencia y tolerancia que reclama para sí, honrar á los que le han sido ó le son úliles , concurrir á los esfuerzos comunes de defensa, no olvidar jamas que hay siempre alguna cosa entre él y otro hombre, y perseguir con su desprecio y su odio toda inmoralidad , de cualquiera parte que proceda. Adoptada para presentarse en la Logia por los F.-, M.-.= Siguen las fumas. El año de la V.*. L.:. 5823 (1823). e Aunque los priacipios de esta profesion de fé masónica pudieran dar lugar á largos comentarios, nos limitaremos á hacer algunas reflexiones sobre ella, las bastantes para que se pueda formar el debido concepto. Desde sus primeras palabras resulta: 4.2 que la Masonería tiene por objeto for= mar Apóstoles y Mistoneros que puedan essender entre los profanos: la palabra de la verdad. Así que, cuando el Grande-Oriente dice que la Masonería francesa no pretende egercer accion alguna en lo esterior, y que se contiene toda entera en lo interior de sus: templos, se burla de los pueblos. En seguún= do lugar, la sociedad de los Amigos de la, verdad mos enseña que las ideas metafísicas (36) no son mas que opiniones, de las cuales no hay una que no sufra contradicción ; y como, segun ellos, las religiones no son otra cosa sino ideas metafísicas formuladas por dogmas, síguese que no es necesario admitir ninguna, y que solo el ateismo es racional. Así su declaracion escluye toda idea de la Divinidad; es la moral del sístema de la naturaleza. - En efecto, nos dicen que la organiza= cion del hombre debe ser la base de la moral. No llegó á tanto Robespierre : éste á lo menos habia hecho declarar como base de la moral la existencia del Sér supremo, y la inmortalidad del alma. Se ve que las luces han hecho muchos progresos despues de él, y los amigos de la verdad han adelantado bastantemente, y si llegasen á formar un dia una nueva convencion, decretarian solamente que el pueblo francés reconocía la organizacion del hombre, Declaran en seguida que de la organización, sea física, sea moral, resultan facultades, que todas, queriendo ser satisfechas, se resuelven en necesidades. Hé aquí preci samente los principios de Babeuf, proponiendo la ley agraria. Debiendo las necesidades de seres iguales ser igualmente satisfechas, la desigualdad de las condiciones es Opuesta (57) : 4 la naturaleza; y los amigos de la virdad, intérpretes y ministros de la naturaleza, deben trabajar en reducir las condiciones al nivel de la igualdad, Es cierto que el ensayo que se lizo hace treinta años no tuvo el mejor éxito; pero los amigos de la verdad de entonces se ocupaban demasiado de sus facultades, que todas deseaban ser satisfechas, y cuidaron poco de las necesidades de los otros: mo obstante, debe principiarse otra vez de nuevo, porque estas ver= dades son inmutables. | En fin, no olvidemos que la consecuencia, formalmente espresada, de esta declaracion de moral es, que cada uno tiene derecho á gobernar, y por consiguiente, á delegar. Hé aquí el fin del negoció? una consecuencia tan feliz ha debido por sí sola bastar para probar á la asamblea la verdad de estos principios: ¿cómo habria podido la sociedad de los amigos de la verdad poner en duda una moral que llama á todos sus miembros 4 gobernar? El corazon se estremece cuando se reflexiona que la incauta juventud va á aprender en las Logias masónicas la teoría completa del desórden, para propagarla despues en el seno de las familias. De aquí esa 13m (58) piedad, esa demagogia sistemática que caracteriza una parte de la juventud, ya no es solo el corazon el viciado, lo es el entendimiento mismo, que presenta en apoyo un principio á cada delito, un raciocinio á cada pasion. Velen los padres de familias sobre sus hijos, y al salir de su casa á terminar sus estudios ó. comenzar su carrera, conjú- “=renlos, antes de partir de la casa paterna, que no se dejarán jamas arrastrar á estas asociaciones tenebrosas; si no les mueve á ello el amor de la Religion y de la sociedad, muévales siquiera el honor de sus familias, y el amor de la paz de sus últimos dias, S. VIL De las sociedades secretas en España. La España defendida por el cátolicismo de sus habitantes, y protegida por.un tribunal zeloso y activo, habia repelido por largo ticrmpo aun las ideas del filosofismo, cuyas funestas consecuencias habia esperimentado la Francia á los fines del siglo anterior; y las sociedades secretas, tan favorables á la propagacion de las ideas de los novadores, no habrian penetrado en esta nacion privi- (59) legiada, que no conocia los furores de Jas revoluciones, si la Providencia, para castigo del género humano, no hubiese suscitado un hombre, que no solo nos hizo una guerta terrible, sino que introdujo tambien. entre nosotros la peste moral que ha costado tanta sangre á nuestros vecinos y á nuestros aliados. : En efecto, hasta la invasion francesa la España apenas podia contar algunos de sus hijos iniciados en los misterios de la Masonería, y éstos lo habian sido Jejos de al tria en los paises estrangeros (3), désconocida entre nosotros, y aun por muchos creida como imaginaria. Cuando de hecho estinguieron la Inquisicion, no se hallaron en los archivos del Santo Oficio sino un Muy corto número de procesos relativos á la Masonería; y aun los documentos ofrecian tanta confusion y circunstancias tan vagas Y dis- (1) Sin embargo, por aviso del Embajador de España en Viena se hizo entender á nuestra corte, que el 1749 se habia hallado en una Logia alemana allí descubierta un manuscrito intitulado : Antorcha resplandeciente , en el cual entre otras Logias' cor= respondientes se contaban las de Cadiz, y filiados en ellas Soo masones. Véase el Hervas y Panduro» Causas morales de la revolucion francesa. (60) cordantes, que la Inquisicion parecia no ess tar versada en las causas relativas 4 ella. Mas aún, cuando en toda la España se abrieron las prisiones del Santo Oficio, no se hallaron en ellas sino tres ó cuatro personas detenidas como masones; de donde se debe con. cluir que hasta el 1808 los franc-masones no existian aqui como sociedad , porque en otro caso dificilmente hubieran podido escapar á la vigilancia de la Inquisicion. Los Apóstoles, 6 si se quiere los primeros propagadores de esta secta en la penín= sula, fueron muchos militares al servicio de Napoleon, entre los cuales los generales L... y Mo. se hicieron notar por su espíritu de proselitismo. El primero propagó la Masonería en la Andalucía, y el segundo en la provincia de Soria. Otros militares trabajaron al mismo tiempo, y consiguieron establecerla en Madrid al lado del trono efímero y usurpado de José: y ó bien fuese atractivo de la novedad, ó necesidad de reunirse y estrechar los lazos de la amistad para con unos hombres que habian seguido el mismo partido, se vió correr á las Logias á los ministros del Rey intruso, á sus consejeros de Estado, escritores políticos, en fin, todos los primeros personages .entre los que habian (61) abrazado la causa de la nueva dinastía; y el Grande-Oriente se estableció ea Madrid bajo la denominacion de santa Julia. Desde esta época hasta la que precedió inmediatamente á la revolucion de 1820, la historia de la Masonería ofrece poco interés é importancia, porque no se le permitió 10- fluencia alguna en los acontecimientos políticos; pero el 1815 y 1816 la secta tomó un nuevo carácter. Los mal contentos, los liberales y muchos oficiales prisioneros de vuelta á su patria, ayudados por muchos de los getes de los afrancesados, organizaron Logias independientes, que reconocieron 1D mediatamente la supremacía de un Grande- Oriente liberal instituido en Madrid, mientras que el de santa Julia ó santa Bárbara perdió el cetro de la Masonería española. Este último se sostuyo sin poder y sin in=- fluencia, y desapareció con los anilleros, de que hablaremos despues. El espíritu revolucionario creó el nuevo Grande- Oriente, que trabajó por largo tiempo en el secreto de sus tinieblas: las Logias se multiplicaron, y la grande revolucion de la isla de Leon no tardó en estallar, Esta obra de la Masonería, preparada bacia muehos años, meditada y sostenida en las Lo- (68) de bien, que ni aun quejarse podian sin es ponerse á sufrir Un cadahalso,: gobernaban, ó mas bien trastornaban despóticamente toda la Península, que habia venido á ser su patrimonio; y disputáudose entre sí el cetro de hierro que tenian empuñado, é invocando la Libertad, á cada contienda suya hacian derramar al pueblo torrentes de lágrimas, y se= pultaban en la desolacion á las familias, Estas luchas y divisiones esplican las va= riaciones que se observaban en los destinos públicos, segun que la una ó la otra secta dominaba en la capital ó en las provincias: los masones sin embargo tenian casi siempre la ventaja en este choque de ambiciones opuestas; y así si no se viene á apoderarse de sus archivos (*), no se podrá jamas conocer con exactitud la historia secreta de la revolucion española; y un hombre instruido que llegase á registrarlos, podria hacer un grande servicio á la humanidad y á los Tro- (+*) Se aprehendieron en el año 1823 muchos cajones de papeles descubiertos por Riego en su prision: en Baviera, luego que se cogieron los de los Iluminados, se dieron al público para desengaño preservativo de todos ; lo mismo hemos visto practicado en los procesos de Milan : nosotros somos mas reservados, y (69) nos descubriendo á la Europa “todas las tras * mas derestárfaccioóno pipa rom 109b* lr Las dos sociedades rivales continuaban combatiendo sobre las ruinas del imperio es: pañol, cuando algunos hombres, acaso memos ambiciosos, reflexionando sobre los males que inevitablemente iban :4:seguirse , Y que necesariamente debian arrastrarlos tambien á ellos en la ruina de su patria, idea» ron oponer un dique á tantas desolaciones, y se reunieron para formar un partido en sentido contrario. Esta nueva asociacion re= cibió el nombre, ó mas bien el sobrenom-= bre de Anilleros. Se vieron correr á ella. multitud de masones y de comuneros, que no esperando progresar, ni aun subsistir segun el método adoptado en sus clubs respectivos, los abandonaron en parte para refugiarse en esta nueva sociedad, que miraban como una tabla que podia salvarlos del naufragio. Su objeto era reformar la Constitucion, convencidos de que estaba llena de vicios esencia= les, y de que era enteramente democrática; pero desengañados muy tarde, su proyecto fue vano, porque el edificio no podia restablecerse sino se substituian bases sólidas á las falsas sobre que estaba apoyado, y no habia para esto otro medio que el de derri- (70) barlo. Pero el odio:de los: partidos habia les gado á su colmo: nadie queria ceder un dedo del terreno quelscreia haber. ganado, y los anilleros en :sú inútil proyecto vinieron á ser la befa de Jos:comuneros. y: de los masones, que los llenaron de injurias en sus periódicos, hasta la época fatal del 7 de'julio de 14899, en que los «primeros se vieron obligados á abandonar el campo. dl Entonces :se les atribuyeron 4 los aníleros los proyectos «de la Guardia Real, y los movimientos de: las -provincias: se les proclamó enemigos de las libertades públin cas , y bajo de“todos respectos se les hizo el objeto de la indignacion general. Los nuevos proscriptos, viéndose obligados á dispersarse y 4 huir para evitar la persecucion, por la mayor parte. se refugiaron cobardemente en las filas de-sus contrarios, y se hicieron masones Ó comuneros, La Carbonería, proscripta en su pais natal, vino tambien á pagar su tributo al genio de la revolucion española. Apenas esta secta era conocida 'en España antes de la lle. gada de los italianos y emigrados piamonteses; pero estos trataron muy luego de: estas blecerla en Barcelona, y en otros muchos puntos de la Cataluña, adonde habian llega. » (74) do, Los primeros apóstoles de esta secta fues ron los nombrados Pachiarotl y D'Atelly sal. gunos otros procuraron estenderla en Valen= cia y en Málaga, y aun ensayaron fundarla en Madrid, en lo que principalmente traba-= jó un tal Pecchio, ] Los masones y los comuneros desconfiaron- bien pronto de los carbonarios, y los trataron con poca consideracion ; se negaron á prestarles apoyo, y así hicieron pocos progresos. Sin embargo los gefes de la nueva secta no confirieron los grados superiores sino á un corto número de neófitos, y los otros trabajaron únicamente en los primeros y Ses gundos grados. Pero habiendo. ocasionado las elecciones de 1823 en diferentes provincias, especialmente en Cataluña, una contienda muy. seria entre masones y comuntros, los primeros invocaron el auxilio de los carbonarios, que los sirvieron efectivamente. En reconocimiento de este servicio, los carbonarios fueron admitidos en un número ¡igual á las otras sociedades para la formacion de una Junta-mixta, que debia tratar de los asuntos mas graves y del mayor interes. Ésta junta tenia privilegios inmensos: ella elegía por sí los jueces; presentaba los candidatos para las comisiones de vigilancia y para Ja (72) formacion del consejo de guerra, los gefes políticos, comandantes militares, Xc., Xc. Entonces, Y Únicamente entonces , fue cuando los carbonarios fueron iniciados en los negocios políticos ; pero bien pronto se hicieron nuevos tratados y acomodamientos entre los masones y comuneros ; y estos úl. timos, que no habian olvidado ni su derros ta, ni los que la habian causado, exigieron la destruccion de los. carbonarios. Los masones cousintieron en ella, sacrificaron á-sus propios auxiliares, y para destruirlos se yalieron del socorro de los Europeos, de quienes debemos dar ahora idea, - Ademas de las sociedades puramente españolas, ó bien sea naturalizadas, de que hemos hecho ya mencion, la Península , que habia venido á ser el refugio de los revolucionarios de todos los paises, vió reproducirse en su seno otras asociaciones exóticas, enteramente compuestas de estrangeros, de las que se servian los Gobernantes para obtener el fin que se habian propuesto. En la primera clase de estas asociaciones es necesario colocar la pretendida Sociedad Europea, 6 mas bien, la Sociedad de la regeneración de la Europa. | El general Pepé, huyendo de Nápoles, | (73) Hegó á Barcelona, y presentó inmediatamente al Grande-Oriente liberal un plan, para regenerar la Europa. La discusion de este proyecto ocupó muchas sesiones. El Grande- Oriente parecia aprobar sus bases; pero habiendo echado en cara al General algunos Diarios que habia abandonado cobardemente la posicion de Antrodoco, y aceptado algu=- nas gracias del Príncipe Regente, el Grande- Oriente temió comprometerse, y abandonó á Pepé y á su proyecto. Éste, desesperando de obtener en España lo que deseaba, trató de tentar fortuna en otra parte, y partió á Lisboa y á Londres con la esperanza de ser allí mejor acogido. Mas aunque abandonó su primer asilo, Pepé dejó no obstante en él compañeros de su fortuna y principios con la mision especial de propagar sus ideas, y de establecer en España la Sociedad Europea. Los afiliados en esta última secta tenian una €secie de afeccion para con los comuntros, por el hecho solo de que Pepé y sus partidarios habian sido desechados por los maso: nes; lo que les bastó para obtener en Cataluñía la proteccion de los primeros, y para que D. M. y M. G., gefes principales de los comuneros, fuesen sus apologistas. Bajo sus auspicios echaron los Europeos (74) en Barcelona los fundamentos de su existen= cia; y su sociedad llegó á ser MUY NUMmero» sa, reforzándose: con; todos los italianos re- «fugiados, que habian abandonado el. carbo- DArismo, Su gefe manifiesto era, el abogado piamontés Prina, á quien se reunieron todos los generales de la misma nacion. Pero los Europeos fueron, siempre desde el prin- - cipio como tropas mercenarias, que marchaban en pos de las dos sociedades dominan= tes, segun el grado de favor de que gozaban con cada una de ellas, . : ¿Cuando todas las sectas se reunieron para destruir á los carbonarios, se confió esta co. mision delicada á los italianos, que la desempeñaron con toda su sagacidad característica, Empezaron corrompiendo con dinero á los gefes que gozaban mas influencia entre ellos (los carbonarios), escitaron despues la discordia entre los otros, miembros, é hicieron tanto que la secta fue disuelta; de suerte que Sus miembros fueron á reforzar las filas de las otras sociedades, - La asociacion europea trabajaba aun en el mes de agosto de 1823; y en la misma época se sabe que habia tambien en Barcelona otro club italiano dirigido por el ex-mayor napolitano Horacio D'Atellis. Este, habituado (75) ¿la intriga, astuto y sagaz en estremo, eseritor por otra parte elocuente, era á la verdad mas temible que todos los europeos juntos. Enemigo declarado desde los principios del general Pepé, lo ridiculizó en mil folletos, y lo desacreditó enteramente publicando el Ottimestre 6 historia de la revolucion de Nápoles, obra infame y llena de veneno republicano. D'Atellis, á la cabeza de su logia, se puso en comunicacion con las socie= dades de Génova, de Ginebra, de Londres y de Edimbourg, y esta logia hubiera llegado á ser la mas peligrosa de todas “las de España, si hubiese podido lograr el ser reconocida porel Grande:Oriente. Viendo D'Atellis inútiles todos sus esfuerzos, cargado de deudas y de delitos, se hizo el agente de la Masonería y del carbonarismo, y últimamente fue arrojado de Barcelona por comun consentimiento de las dos sectas. La Asociacion francesa se formó en Madrid bajo los auspicios del Grande- Oriente español. No se saben los nombres de todos sus miembros; se veian, sí, inscritas todas las personas que habian perdido el honor, el crédito y la fortuna, ó que hallándose perseguidas y amenazadas por la espada de la ley en su pais, le habian abandonado y re- (76) fugiádose en España para=hacer desde ella una guerra cruel á su patria, El ministerio constitucional español se servia de ellos para prevenir los ataques de los que los amena= zaban. Entre estos conspiradores se hallaba un tal Ch..... que hizo imprimir en los periódicos liberales de entonces las calumnias mas. atroces contra la augusta familia de los Borbones de Francia, El grotesco destacamento que, se presentó en el Bidasoa tan luego como se supo que el egército aliado iba á en- «trar en la Península, se componia en gran parte de individuos de esta asociacion. Pero hacia ya mucho tiempo que el Club central de estos traidores se hallaba en Bilbao, protegido por la autoridad superior constitucional, quien habia recibido la órden de facis litarle y procurarle la mayor estension. La asociacion dirigida por un ex-Coro- nel, conocido con el nombre supuesto de Legras, tenia numerosas relaciones en Francia, de donde sacaba sumas considerables, y de donde hizo venir uniformes para un escuadron de cazadores. Se cree que esta asociacion se entendia directamente con un co. misario regulador en París, y que mantenía relaciones marítimas en las costas de Nor= (77) : Y mandía, Tenia tambien en Barcelona un agente nombrado M. R....., ex-oficial de marina. Este último estaba reputado alli como un empleado de la policía francesa; pero se le dió bien pronto toda confianza, porque el Grande-Oriente liberal habia ordenado que se le ayudase en todas sus operaciones. El patriarca de la Masonería, uno de los primeros revolucionarios españoles, se lis sonjeaba de obtener el triunfo mas completo para la causa de los conspiradores, por la facilidad que tenia de arrojar la tea de la discordia en el mediodia de la Francia; y estableció para esto clubs de correspondencia con las principales ciudades de la frontera. Todos estos manejos hubieran podido traer los mas deplorables resultados, si la divina Providencia no los hubiese herido con el golpe mas terrible... La simple lectura de estos pormenores basta para descubrir las intenciones de los novadores, quienes jamas hubieran podido, como tantos necios ó seducidos creian, hacer la felicidad de la patria: se ve bien que no pensaban en otra cosa que en satisfacer su ambicion desmedida, soltar la rienda á todos los vicios, y vengar sus resentimientos particulares. Para convencer á todo el mundo (84) Decid mas bien que ninguna Religion los conserva, anles sí que todas quedan allí aniquiladas, Se= guramente sería dificil de comprender cómo creen= cias diametralmente opuestas, y por consecuencia las miras y acciones que les son consiguientes, puedan conciliarse y reubirse bajo un mismo estandar— te sin separarse del de su secta, es decir, de un estandarte contrario, Cómo el Cristiano que adora á Jesucristo como Dios é Hijo de Dios, y el Judío, que, en su blasfemia, le considera como un hom= bre digno del último suplicio; el Católico que crea una Iglesia católica universal, y el Protestante que la desecha y no quiere mas que conventículos' parti= culares; el que reconoce una autoridad superior, y el que se rebela contra ella porque no reconoce mas que la suya propia; los que obedecen y estan unidos al Papa porque le reverencian como Cabeza y gefe de la Iglesia, y los que se afanan y tra= bajan en destruirle porque le tratan de Antecristo; los que erigen altares y consagran imágenes por= que las estiman esenciales á su culto, y los que las rompen y ultrajan porque no ven en ellas sino idolatría y supersticion; los Católicos que miran el lazo y vínculo del Matrimonio como indisoluble, y los Protestantes que mudan de muger y de marido como de camisa; los sectarios de Mahoma que admiten la poligamia, y los Cristianos que la proscriben; los otros cultos que autorizan y prescriben los sacrificios humanos, y los que aborrecen y detestan tales sacrificios y los han abolido; to— dos estos vivirán, podrán vivir en la mejor armonía, nunca habrá entre ellos choque alguno para realizar su doctrina, seguirán el mismo estandarte sin separarse del de su secta, Otro tanto valdria de= cir que el Jacobino que conspira contra los Re-= (85) es porque los trata de usurpadores y Uranos» y el Realista que los ama y los respeta porque re conoce en ellos un padre, un bienhechor y una autoridad tutelar; que el súbdito fiel por senti miento de su deber, y el que se rebela por opimion contraria; el bandido que mira las propieda= des como una institucion abusiva, y el hombre de bien que las respeta como un derecho natural y legítimo , serán los mejores amigos del mundo y practicarán los mismos deberes á pesar de sus teo= rías diversas. No hay inepcia mas ridícula, ni necedad mas consumada, que la que ha osado sosle= mer en nuestros dias que la moral puede ser in= dependiente de los dogmas; como si los hombres no obrasen por lo comun conforme á su creencia, ó las acciones fuesen otra cosa que el dogma rea= lizado, y los principios puestos en práctica. ¿Es posible que cuando en política se insiste tanto sobre el rigor de los principios de donde se originan las consecuencias, en materia de Religion, al contrario, en donde se trata de las mociones mas eleva— das sobre el bien y el mal, sobre las relaciones del hombre con Dios y con sus semejantes, se afecten despreciar los dogmas y se imagine que las consecuencias podrán ser las mismas á pesar de la diversidad y oposicion formal de los principios? ¿Mas de dónde viene esta mezcla monstruosa, esta fusion antinatural del bien y del mal, de lo verdadero y de lo falso en una sola y misma sociedad? Por poco que se reflexione sobre ello se verá que el protestantismo, sin quererlo tal vez, es sin embargo la única causa. Él fue en efecto el que rompió el magnífico vínculo moral y espiritual que hacia del género humano una misma familia, y reunia á todos los pueblos en una patria comun, El ha pro- (86) ducido ese sistema de separacion, de egoismo , de exclusion y de hostilidad perpetua, que no 'puede satisfacer á un corazon grande, ni á un espíritu elevado y estenso. Se ha sentido el vacio; pero en lugar de volverá la antigua fé comun, único prin= cipio de union, se ha querido ver el origen y fuen= te del mal, no en la diversidad de religiones, sibo en la Religion misma; se ha pretendido substituir al lazo y vínculo de los espíritus y de los corazo= nes, por una sociedad fundada sobre la indiferen= cia y desprecio de todos los dogmas y de todos los «cultos religiosos; como si la union pudiese salir de la discordia, y la paz de un: principio de guerras y de divisiones, De aquí esas Sociedades secretas esparcidas sobre la faz del mundo, que no obstante quieren reimedar en todo á la Iglesia católica > y promeler fastuosamente resultados que ésta sola puede producir, Sus miembros, á pesar de la especiosa apariencia de su fraternidad, no-estan unidos sino por un odio:comun; y falta mucho para que la paz reine en su propio seno: dejadles llegar á ser los que dominen, y los vereis destruirse unos á otros. En el entretanto, permitasenos hacer un cotejo, si es que puede haberlo entre-cosas tan distantes; permítasenos comparar estas-dos sociedades, á sa= ber, la Iglesia católica y' la Masonería; ambas á dos quieren instruir y guiar los hombres y produ= cir obras conformes á'su doctrina;La una está fun= dada sobre la obediencia á una ley divina, la otra sobre la:independencia; la una sobre el orgullo soberbia, la otra sobre la humildad; la una sobre el egoismo, la otra sobre la abnegacion personal y sobre los servicios recíprocos; una sobre el amor de Dios; y: por consiguiente el de los hombres, la otra sobre: el amor de sí mismo, y el odio de (87) Dios; la primera es una fuente, un venero, un manantial de verdad y de amor, la segunda un principio de error y de odio: aquélla une y junta los hombres; ésta los aisla y dispersa ; la una edifica, la otra destruye; la una deja á cada uno lo suyo, la otra se lo quita y arrebata; la una es jus-' ta y compasiva, la otra dura é implacable ; en fin, la una es pública, la otra secreta; la una eslá investida de un título incontestable, la otra no tie= ne mision alguna; la una cuenla superiores Cono= cidos, la otra tiranos ocultos. Príncipes y pueblos de la tierra, escoged , porque de grado ó por fuerza servireis 4 una ó á otra de estas sociedades; y obedecereis ó á la autoridad legítima, ó á una au= toridad usurpadora. = El Católico y el Protestante, el Judío, el Mahometano y todos los cultos y cuales quiera que sean, deben reunirse bajo el mismo estandarte, sin separarse del de su secta. = Nótese bien esta palabra Secta aplicada á todas las religiones en general, y cualesquiera que sean, cuando hasta aquí significaba la fraccion de un todo, una parle separada de su conjunto. Sin duda que entre los Masones todo es particular y local, menos la Maso— nería El Príncipe ni el Magistrado no deben perder allí nada de los homenages de que cada súbdito les es aún deudor y tributario. Les es aún, es decir, provisionalmente , hasta que se pueda deshacer de estos Reyes para hacer la paz y el reposo mas durable y mas universal. La esperiencia nos ha enseñado á conocer este género de paz y de reposo bajo el reinado de la Convencion (88) dicha nacional, pero que en la realidad era mas bien una Convencion masónica, como las últimas Cor-= tes de Portugal, de Nápoles y de España. De allí no se destierra sino la discordia y la disension, cuyo fuego se ve estinguir en un justante; y el principio de union y de sociedad, de que cada uno de los hermanos está penetrado, viene á ser el de la paz, de la tranquilidad y reposo, que conservan sin alteración alguna hasta el dia en que no debe turbarla sino para hacerla mas duradera y universal. =Profundicemos bien esta doctrina sublime para penetrarnos igualmente de esta ciencia maravillosa y tan profunda que reune el arte encantador, y la potestad inconcebible de reunir en una misma secta los secuaces de una infinidad de Otras, y que debe llegar á ser el lazo milagroso y universal que las reunirá á todas sin perjuicio de nioguna.=La Igualdad y la Libertad, estas prerogativas preciosas son: las que han de agotar las fuentes emponzoñadas de donde dimanan todos los males de los: hombres, y por las cuales debemos hacer desaparecer ton da idea importuna y humillante de superior, y que el hombre vuelva á entrar en sus primeros derechos, y no conozca ya ni clase ng dignidad cuya vista ofenda sus miradas Y, o (89) choque á su amor propio. La subordinacion. es una quimera, cuyo origen no está en los sabios decretos de la Providencia, sino en los caprichos de la suerte, y en las estravagancias del orgullo, que quiere que todo se doblegue bajo de él, y no mira á las criaturas que componen el mundo sino como se. res viles y despreciables condenados á servirle. ¡ Cuántos errores en pocas palabras! ¿Y por qué la idea de un Superior, es decir, de un bienhechor, de un protector, de una preponderancia de medios, que corresponde á nuestras necesidades , se ha de mirar como importuna y humillante? ¿Qué mayor absurdo , ni mas contrario á la evidencia, que el decir que la libertad y la igualdad son la primera condicion del hombre? Al contrario, él nace en la dependencia mas absoluta , en la sujecion mas completa, y no adquiere gradualmente libertad sino á medida que sus fuerzas fisicas y morales se aumen= tan y desarrollan; pero nunca es ni puede ser enteramente independiente de Dios y de sus semejan=. tes: en este sentido, los. mismos Reyes no lo son, porque mada hay solo ni aislado sobre la tierra, y los hombres siempre tienen necesidad unos de otros, Digase' lo quese quiera del orgullo, no lo es po= seer una superioridad , puesto que ésta es un don delamaturaleza;:pero sí lo hay muy grande y muy estúpido en nos poder: sufrir superioridad alguna) pues es tanto como desechar los beneficios y vol=' verse contra el sol que nos alumbra, ó contra el campo fértil que nos alimenta. Xin esta deplorable ceguera de mirar á todo su=" (90) perior y á toda potestad humana como hostil, maléica y opresiva, está el origen de todos los errores impíos y revolucionarios. ¿Puede darse doctri= na mas insensata y que lleye en sí mas impreso el sello y marca del infierno que la que representa el mutuo cambio de los beneficios como un atentado contra la humanidad, y hace, pasar á los amigos naturales por enemigos mutuos que opone los hijos á sus padres, los siervos y discípulos á sus amos y maestros, los soldados á su capitan, los hombres, en fin, á Dios, su autor y conservador? Otro tan=. toyaldria decir que el pecho de la madre que da de mamar á su niño, la guia ó lazarillo de un cie=' g0, el apoyo de un paralítico, el médico que asis= te y cura nuestras enfermedades, son tambien ene= migos y tiranos; porque al fin en su clase son su= periores. Admitid por el contrario, aunque no sea mas que por, un instante y como simple hipótesis, que todo poder superior, toda sobreabundancia de facultades y de medios es un don del cielo, por su naturaleza útil, saludable y aun indispensable, notanto á los que la poseen como á.los que carecen de ellas; que ademas de los padres de familia, que por sí no lo pueden todo, la naturaleza ha hecho ricos para alimentar á los pobres, fuertes para pro=' teger á los débiles , sabios para dirigir é instruir á:; los ignorantes; que lejos de arrancar ú oprimir la! 4 libertad: de los pequeños, la aumentan, pues les co-: munican las fuerzas y los medios necesarios para. usar de ella. Deducid de este principio las COnse=', cuencias que de él necesariamente se originan ;; es. tableced que en-todas partes la potestad superior; debe ser útil y. jamas nociva, y todo tomará á vues=, tros ojos una nueva luz; y aun me atrevo á pres decir que el hombre sensato y fiel quedará encan= | (94) tado de sus resultados, admirado acaso de no haz berlos descubierto antes, y sorprendido de ver que quitadas algunas escepciones, las cosas estan de acuerdo con estos principios, La Igualdad debe producir aquella paz deliciosa, y confianza tan dulce y envidiable, pero tan incompatible con la avaricia, cuyos designios trastorna restituyendo al hombre los bienes y riquezas comunes, cuya posesion le cuestan tantos cuidados, y su pérdi= da tantos remordimientos. La igualdad, que puede muy bien existir cn= “ tre algunos, pero jamas entre todos, es por lo comun un manantial perenne de discordias y de choques perpetuos; porque hombres iguales no tienen sino derechos (verdaderos ó imaginarios ) que de— fender, y no servicios que hacer; y rara vez estan en el caso de servirse. Esto se ve palpablemente en las relaciones privadas entre iguales , y sobre to= do en las repúblicas; en ninguna parte hay menos union y Concordia. Una paz duradera no exis te sino entre potencias desiguales ó diversas), y que por consiguiente Se necesitan unas á otras; y he ahí por.que esta desigualdad es el estado ordinario y habitual de las Cosas. Tal es la fuerza de nuestra doctrina; pero cuidemos mucho de no esponerla jamas de un golpe, ni en términos tan formales á todo aspirante. Un espíritu delicado- y: sutil po- (99) dria inferir de ella consecuencias muy fu-= nestas á las intenciones que oculta en sí, y así apenas se hayan hecho oir al aspirante las dos palabras sagradas de Libertad 6 Igualdad iumediatamente se debe preventr, 0 á lo menos detener el curso de sus reflexiones, empleaudo al intento nuestros emblemas y geroglíficos, que son un remedio ciertísimo para distraer su atencion con la variedad de objetos que ofrecen; que es el recurso admirable, fruto de la finísima (refinada diría mas bien) política de nuestro célebre fundador, demasiadamente versado en el conocimiento del corazon humano para no haber preparado con toda la sagacidad imaginable la copa misteriosa y encantadora que debemos presentará todo hermano, y hacerla pasar á su alma; pero siempre encubierta y disimuladamente, y bajo una forma al parecer inocente, que oculte su verdadero sentido. ¿A qué es esta precancion que se recomienda casi á cada línea? la verdad no teme la luz. El Evangelio, que tenia tantos enemigos que combatir desde el principio, se predicó desde los techos , es de. . cir , públicamente, Así es como debemos proporcionar en nuestro orden, verdaderamente sublime, el - (93) dogma 4 la capacidad de los sugetos; y para facilitar todo lo posible sus mas rápidos progresos, y hacer conocer mas Óó menos toda su importancia, distribuimos esta capacidad en tres clases diferentes, y bien distintas, á saber: una de espíritus penetrantes y profundos: otra de genios activos € inquietos; y la tercera de crédulos y supersticiosos. A cada una de ellas se le debe enterar en la misma doctrina, pero no comunicarla á todas á un mismo tiempo ni del mismo modo, El sentido verdadero no tarda mucho en dejarse sentir de la primera clase, cuyos miembros ilustrados disipando al punto la nube que la rodea, no necesitan mas que de una ojeada para percibirla: por lo mismo en éstos se debe al punto por todos medios escitar y for= tificar el entusiasmo con toda la sagacidad posible, haciéndoles ver este astro brillante de la luz como una primera columna, y el principal apoyo de nuestra sociedad. He aquí, en la sublime Masonería , 4 pesar de la igualdad, diversas clases, y como veremos bien presto, á pesar de la razon y de la libertad decantada, una creencia y una sumision ciega. Tal es la fuerza de las cosas, cuando son dictadas por la naturaleza. La libertad de los Masones, pues » consiste en seguir ciegamente y sin reserva á gefes que no conocen, pero que se dicen los únicos ilustra= (100) puede ser asf; porque reinar y obedecer son para ellos dos cosas igualmente viciosas , criminales y atentatorias contra la dignidad del hombre.... Si han de ser consiguientes renuncien á todos los destinos que ocupan, á los oficios de corte, á las plazas de Ministros y Generales; salgan de nuestros tribuna= les y administraciones, y sobre todo de nuestras escuelas y universidades; dejen nuestros egércitos y armadas, nuestras casas de contratacion y de comercio, nuestras fábricas y talleres: un hermano Mason de hoy mas no se empeñe en el servicio de otro hombre, ni trate de buscar su vida como empleado civil mi militar, ni oficial jornalero, ó criado de clase alguna: abandonen hasta la casa paterna, y esto sin buscar en olra parte otro padre que les proparcione alimento , habitacion y vestido: de este modo. y solamente así se substraerán de toda . autoridad y poder: por nuestra parte mo les impe= diremos que usen de esta libertad. Si por acaso fue sen ricos (lo que sin embargo no habria podido verificarse sino por efecto de un poder y de una dependencia anterior), que despidan y licencien á todos sus criados y dependientes, á sus cocheros, ayudas de cámara, lacayos «c.; porque deben ha-— cer partícipes á sus iguales de esa felicidad de que ellos gozan, y exentarlos de toda autoridad y dependencia: en una palabra, váyanse á vivir á los bosques , si hallan algunos que no tengan dueño, y les proporcionen el alimento necesario; porque sl se suponen ya tierras labrantías, ó que les viniese á la imaginacion el apoderarse de las nuestras, entonces nada habrian adelantado , pues que estas tierras nada producen, ó no producen lo bastante sin el trabajo, y cultivo, y auxilio de otros hombres, y no podrian lograr este auxilio sin establecer de nue- (101) vo las detestables relaciones de autoridad y dependen» cia. No permita Dios que nosotros queramos forzar á los Masones á abjurar sus principios ; lejos de eso, los exhortamos á que los pongan en práctica para sí, y nos den el egemplo de esta nueva especie de civilizacion » empezándola los primeros; que despues , si vemos que les va bien, los imitaremos, La edad de oro es aquella época feliz, aquellos siglos afortunados en que los cora-. zones, exentos de pasiones, ignoraban hasta el mas pequeño movimiento de envidia; aque: los dias felices en que el orgullo, la avaricia y demas vicios eran desconocidos á todos los hombres iguales y libres, que se movian por solas las leyes de la naturaleza, sin admitir mas distinciones que las que esta Sa= bia madre habia puesto entre ellos. | ¿Luego , por confesion de los Masones , la na— turaleza, esta sabia madre, ha establecido distinciones, que consienten generosamente en respetar 4 lo menos teóricamente? ¿mas qué sería, venerables Hermanos, si probásemos que hoy no existen otras que éstas? y en efecto, todas las distinciones, Su—= perioridades Ó privilegios , como las llamais, se fundan ó sobre los derechos naturales del hombre, ó sobre derechos adquiridos , que son una consecuencia de los naturales, y resultado necesario y legítimo de su egercicio. | > rL* Pero como para una mutación tan súbi- (402) ta y repentina sería necesario poco menos que un milagro, y Una egecucion muy precipitada sería peligrosa, debemos usar dé la mayor circunspeccion y astucia hasta que ellos se vayan desprendiendo de esos comunes y viejos principios que debilitan y alarman 4 los espíritus simples, y los sumergen en esa Jarga multitud de: errores, y los someten á las pasiones de esos tirarios imperiosos devorados de ambicion y de avaricia. En otro tiempo se creía que los principios antiguos y comunes, es decir, antiguos y universales, eran necesariamente verdaderos , porque á no ser así no hubieran llegado á ser antiguos ni comunes á todo el mundo. Pero los Francmasones recono cen al contrario que sus principios son nuevos é individuales, y á pesar de eso nos los venden siem= pre por universales. Para obviar á todo incidente que pudiera comprometer los designios de nuestro orden y sistema, ademas de que debemos obligar siempre á todo recipiendario por juramento al secreto y sigilo mas inviolable, por el temor de los suplicios mas secretos y ter= ribles, no obstante se debe siempre, por medio de nuestras alegorías, disimular ó disfrazar el fondo de nuestra doctrina, y con arreglo á los talentos de cada uno reflexionar (103) bien la parte de moral que conviene manifestarles, y nunca Jamas colocarlos indiferentemente en cualquiera clase, sino en el grado que convenga á la capacidad y disposicio: nes que hayan ya decididamente demostrado. Para obligar: 4 juramentos y al secreto, para imponer penas y saplicios, parece sin embargo que es necesario autoridad , de modo que los hermanos Masones no estan substraidos de todo poder. Estos hombres libres por excelencia no tienen derecho de hablar, y con mayor razon ni de escribir contra sus maestros ni sus iguales; ni aun les es permitido publicar las obras de estos Supremos ó Sobe= ranos señores: en esta parte toda traicion, deser= cion, progreso de luces, comunicacion de ideas y de conocimientos adquiridos es castigada severamente. Ademas los Sublimes-Maestros gustan tambien de los suplicios secretos y terribles , es decir, prontos, espantosos, atroces, eficaces; no se embarazan de Jas formalidades de los. procesos para los crímenes de lesa-masonería ; ni admiten la publicidad de Jos debates, ni juri, mi defensores oficiales. ¿Será que estas sublimes instituciones, admirable salvaguar— dia, no de la inocencia sino del crímen», no ha-= yan sido inventadas y ensalzadas por los Prancmasones sino para salvarse á sí mismos, si por casualidad alguno de sus hermanos tuviese la desgracia de caer en manos de los profanos? A lo menos es claro que no las reclaman sino para sí, y jamas las -conceden á sus enemigos. Reyes y Príncipes de la tierra, aprended algo de vuestros enemigos, que en yerdad pueden enscñaros mucho, (104) Nuestra política debe ofrecerse siempre al aspirante con bastante ambigiiedad para poder limitarnos á no presentarle esta libertad é igualdad sino como un puro goce, una - felicidad esclusiva y privativa de nuestro orden, sín perder de vista nuestro verdadero designio, de fomentarla en él incesantemente, y de perpetuarla allí sin interrupcion hasta que nuestra sociedad, luego que esté afirmada suficientemente, pueda reunir bajo sus banderas al universo entero. Hasta entonces no se le debe hacer mirar nuestra sociedad sino como una familia escogida que, exenta de pasiones y de los cuidados roedores de que el hombre es víctima, pára en el seno de esta bella naturaleza, dias propios de la edad de oro desde donde contemplamos con compasion ese largo monton de errores en que los hombres yacen sumergidos. A Verdadero designio que , como hemos visto ya, y Veremos aún, es exterminar todos los Reyes, destruir todas las superioridades naturales ó adquiridas, substraer á los hombres de toda autoridad y poder, excepto el de los Sublimes-Maestros-Masones, t No debemos perder jamas de vista, sien= do inalterables sobre este principio sagrado de nuestro orden, que todos los hermanos (105) Masones no deben jamas ser mas que nues= tros soldados y oficiales, ú obreros, cuyos ge= fes y grandes arquitectos somos para edificar en libertad el grande edificio; es decir, la reformacion del género humano esterminando los Reyes, que son su azote. Ln cualquiera grado, por elevado que sea, no podemos jamas conceder á nuestros hermanos Masones la entrada de este templo de luz, sino despues de años de prueba, y que hayan obtenido los votos de todos los miembros iluminados bajo la presidencia de nuestro Gran- Maestre. Esto se llama hablar con claridad , y creemos bien que así será efectivamente; sin embargo las relaciones de gefes á soldados , de arquitectos á obreros ú oficiales pasaban hasta ahora por relaciones de autoridad y de dependencia: ¿cómo pues se concilia este principio sagrado con aquel otro principio masónico y no menos sagrado que desecha to= da autoridad y toda dependencia? Venerables hermanos Masones, vosotros sereis soldados y obreros, ro de un género particular; es decir, soldados sin sueldo , obreros sin estipendio ni salario, antes bien obligados por el contrario á sostener, alimentar y pagar geles y Maestros que no conoceis, y que os tratan y apellidan imbéciles y necios. Fuera de esto nunca sereis sino meros obreros ó viles inslrumen= tos; jamas sercis libres; Jamas participareis del po= der; para vosotros no hay elevación en grado ni adelantamiento. Este principio es sagrado para los (406) Sublimes- Maestros, y. no le perderán jamas de vista, y serán inalterables en sostenerle, no lo duda mos; pero es dificil! creer que será igualmente sagrado para los hermanos Masones, á menos que, segun el dicho de sus: maestros, no sean todos unos imbéciles y necios, pa En cnanto al edificio masónico vemos que el templo de Salomon; la reformacion del género huma= no y no es otra cosa que el esterminio de todos los Reyes. No olvidaremos esta confesion , y deseamos que los Reyes no la olviden tampoco para su gobierno; y ojalá observen que no se valen de solo un medío: para levar á cabo“este espantoso esterminio, Desde luego el acabárse: los Reyes á sí mismos, les es mas cómodo; ninguno de ellos corre entonces peligro , ni tiene responsabilidad alguna: una Constitucion, una simple firma basta para esto. Sobre todo nótese que no es tanto al individno Ó persona particular que lleva la corona, á menos que no opongá alguna resistencia , Sino al Rey, al trono, contra lo que tiran. Porque al fin, dejar á los Reyes el tí tulo y esterioridades , pero no la realidad; despo— jarlos de sus bienes , declarándolos nacionales ; quitarles toda su autoridad y todo poder real y efectivo bajo pretesto de elevarlos mas», hasta el grado de una divinidad inviolable, á quien nada pueda alfanzar , Ó por mejor decir , que ella misma á nada alcance; retirarlos, mediante una pension ó Lista civil, que será su único peculio; en una palabra, hacer de ellos unos idolos mudos é impotentes, sier— vos de los mismos de quienes eran antes señores, primeros Ciudadanos , y para servirnos de la espresion del dia, el poder egecutivo, sea de una logia, sea de un directorio masónico , ¿no es Jo mismo que destruirlos y esterminarlos? Por lo pronto 'no (407) se pueden contentar con esto, tanto mas; cuanto que esta forma suave no es mas que provisional. De cuarenta años á esta parte la Europa ha hecho demasiados progresos en esta especie de esterminio, Es verdad que en caso semejante otros se apoderarán de la autoridad, que antes se llamaba Real. Habrá un Rey colectivo; ¿pero no se sabe que un Rey colectivo se llama una república, ya se Com= ponga, que esto importa poco, de tres, de cinco, de quinientas, ó mil y doscientas cabezas; y que bajo una república el hombre siempre es libre, aun= que se halle bajo el martillo de una mayoría feroz é implacable, y de los que obedecen, una mitad esté en prisiones para ser llevada al cadalso, y la otra sea arrancada por la fuerza de sus casas, perseguida por los bosques, y arrastrada al matadero como carne de cañon; todo para la mayor gloria de los Sublimes-Maestros-Masones? de suerte que el comercio de negros, abolido por la filantropía moderna, es un juego, una diversion, una partida de recreo en comparacion del tráfico 6 comercio de los ciudadanos. ¡Feliz Europa, ilustrada por la sabiduría masónica, cuánta razon tienes en ensalzar los progresos de tus luces, y de querer servir de mo- + delo á las naciones bárbaras y estúpidas! Por lo demas, este último pasage parece anunciar que los Iluminados y Francmasones no son en un todo lo mismo; que los primeros solos forman la clase de los Sublimes-Maestros; que como ver— daderos aristócratas, se reclutan á sí mismos sin eleccion popular. Para trabajar sin cesar y llegar á nuestro grande y sublime designio, uno de los (108) mas poderosos medios que debemos á nuestro célebre fundador es la l¿bertad y la igual. _dad, simbolizadas bajo el nombre del Templo de Salomon. El Templo de Salomon puede considerarse como figura del órden del universo, ó de aquella verdadera sabiduría, que reconoce en él leyes, las observa, revela y manifiesta á los hombres para hacerlas amar y respetar, Ahora bien, este admirable órden social, establecido por la mano del Señor del universo , donde todo es subordinacion, union y enlace mutuo, exigido hasta por las necesidades mismas de las criaturas, es el que los Masones se proponen destruir, turbar y arrasar en un todo, para substituirle, baja el símbolo de aquel templo, otro imaginario , compuesto, digámoslo asi, de materiales esparcidos, sueltos y todos iguales, sin órden, union ni trabazon alguna, sin armonía ni apoyo mutuo; una sociedad que por su naturaleza misma Constituiria sobre la tierra un estado de guerra perpetua, en que los hombres siempre opuestos los unos á los otros , se chocarian sin cesar por pretensiones rivales, y no podrian hacerse el mas pequeño servicio; una liga orgullosa y estúpida, que mire á toda Potestad saludable, toda superioridad de medios, como una tiranía; toda prestacion ó conmutacion de beneficios, como un yugo ¡gnomin10so; que hollando todo lo que es grande, subli_. me y protector, no sabe mas que destruir, dividir, dispersar, y pretende hacer del odio y de la envidia un principio de union y de concordia. En verdad que si esta es arquitectura, los Sublimes-Maestros- Masones son singulares arquitectos. (109) - Es de la mayor importancia para el buen éxito de nuestro sublime proyecto, y para facilitar y asegurar mejor su egecucion, no omitir medio alguno para atraer á nuestro orden personas notables del Clero, de las autoridades civiles y militares, los ayos de la juventud, sin esceptuar á los Reyes y Príncipes, Y especialmente á sus hijos, consejeros y ministros; en fo á todos aquellos cuyos intereses estarian en oposicion con nues- «ira doctrina. Es necesario introducir con la mayor sagacidad en su educacion, y bajo las formas mas seductoras, el germen de nuestros dogmas, y acostumbrarlos insensiblemente por este medio, y sin que lo piensen ni imaginen, al golpe que debe acabarlos y destruirlos. Por medio de autores célebres, cuya moral se conforme con nuestros designios, paralizaremos y trastornaremos la autoridad y poder, que han usurpado sobre sus seme: jantes. Es preciso tambien sembrar en el co-= razon de los súbditos é inferiores un grani- to de ambicion y de envidia para con sus superiores, inspirarles desprecio y aun odio de los que la casualidad ha colocado sobre ellos, y conducirlos insensiblemente á la insubor= dinacion, persuadiéndoles con destreza que la sumision y la fidelidad mo son mas que » (116) tifuir-al Universo uta dignidad que no conocia des= pues de sesenta: siglos. Verosímilmente que los cons— criptos, los encarcelados, los deportados, los gui lotinados, y aquella muchedumbre que á centenares se arcabuceaban, y sobre los queen masa se disparaba la artillería, y se les anegaba sin mise= ricordia en barcos agujereados, ó atados de dos en dos en los formidables matrimonios republicanos (0, no estaban sometidos á otra autoridad y poder que al suyo: propio. En fin, que hagan los Francmasones por sí mismos la esperiencia de si se puede habitar la tierra y gozar de sus riquezas, sin depender de sus 'semejantes, es decir, sin auxilios ni servicios recíprocos, que no les coartaremos esta libertad. En vano la superioridad de talentos y sublimidad de genio en unos parece haber pedido en los otros este tributo de respeto y de veneración. Todas estas ventajas reunidas en sus semejantes en un grado mas eminente que en ellos, no justifican en manera alguna su impiedad. El Dios zeloso que los ha formado no quiere particion, y su incienso es impuro á sus ojos, luego que se queman algunos granos sobre el altar de estos ídolos frágiles y perecederos, que mo merecen qué 'se les sacrifiquen víctimas tan nobles; en úna palabra, es degradar la naturaleza, en- A NR 2) ERE 2 de esta Biblioteca, po 190, nota, (ANT) vilecer su dignidad , perder todo:su precio el reconocer en otro hombre, cualquiera que él sea, algo mas que un igual. Nosotros tambien admitimos este principio de que la superioridad de los talentos y de genio no da derecho alguno á reinar sobre sus semejantes) á menos que este poder ó autoridad no sea á estos necesaria» y que ellos voluntariamente, la. busquen soliciten. Y así, pues que podemos pasar sin los talentos y pretendida elevacion de genio de los Sublimes-Maestros, no lleven á mal que mos substraigamos de'sa autoridad: por su parte renuncien ellos tambien:á la pretension de gobernar á sus hermanos inquictos é imbéciles; pues que su incien - so es efectivamente impuro, y acaso acaso ellos serán menos turbulentos y necios no obedeciéndolos. Si el hombre ha visto desaparecer sus privilegios; sicha decaido de este estado glovioso de independencia, si hoy se ve subordinado y marcado con ignominia, la ambicion y la avaricia de sus semejantes, Ó el olvido de su: propio interes,-son los que le han sumido en este abismo abierto por el orgullo y la ambicion; 4-.¿l.Je. toca, pues, salir de él; en su mano está levantar en fin el estandarte de la independencia y de la igualdad, arrancado por sus tiranos, y €harbolarle sobre las ruinas de estos monstruos implacables que han abierto su ruina; Ó si (118) él-mismo es el artífice desu desgracia, si su abatimiento es obra de sus. manos, que abra al fin los ojos sobre-las cadenas á que se ha condenado á sí mismo, y acepte los socorros de esta mano que le alárgamos para romperlas » Y cargar de ellas á sus tiranos «crueles. Á nuestros. hermanos solos está reservado verificar este milagro; reunir en un cuerpo universal todas esas familias diferentes, que á medida que se han alejado desu origen comun, aunque no formasen mas que un todo, han venido ádesconocerse en términos de querer componer por sí este todo de que np eran mas que las partes. =En fin, á nosotros, hermanos mios, toca estinguir esas llamas de discordia que consumen el universo, y reanimar aquella cuya fecundidad debe reproducir nuestra especie mas pura y mas perfecta. Nuevos Moisés, bien pronto libertaremos á los pueblos que gimen; en breve los tiranos y sus poderes caerán á la vista de los nuevos prodigios que van á obrarse por la fuerza y la justicia de nuestra perseverancia. ¿Puede darse una provocación mas abierta Á la rebelion general? Nótese siempre fija la misma ¡dea, la misma locura de una independencia primitiva y comun que se ha arrancado al hombre; cuando (419) todo hombre que nace, todo niño que viene al mundo es el sér mas dependiente que se conoce sobre la tierra, y que solo gradualmente llega á mas libertad á proporcion y segun el aumento de sus Medios. Por lo demas, no se sabe á qué propósito se mezcla aquí la avaricia entre las causas del pretendido abatimiento de los hombres. Hasta ahora no habíamos oido decir que un hombre avaro haya reinado por su avaricia; al contrario, como decia Ciceron, se reina por grandes liberalidades, y por la grandeza de beneficios. ¿Pero qué importan algunos absurdos mas á los Masones? Obsérvese en fin que segun el sistema masónico se deben quebrar, no solo las cadenas impuestas por la fuerza, sino tambien las que se ha formado el hombre á sí mismo por un acto libre de su propia voluntad , y que por consiguiente no se miraban como cadenas, sino Como lazos y vínculos suaves y útiles. ¿Qué es en fin esa reunion de todas las familias diferentes, es decir, de todos los Estados, de todas las casas Soberanas , Ó de todos los individuos diseminados sobre la tierra, en un solo y Único cuerpo sometido á un centro comun, sino la República universal de Anacharsis- Cloots, ó para hablar mas claro, el prospecto de la Masonería Universal, que no mira los “diversos Estados sino como provincias de su imperio, y que procurando apoderarse á un tiempo de la potestad espiritual y de la temporal, pretende ser el único Soberano y la única autoridad docente sobre la tierra? Ciertamente, si hay Príncipes ambiciosos y conquistadores, es preciso á lo menos convenir en que su ambicion y Sus conquistas han sido y son muy mezquinas y modestas en comparacion de las de los Sublimes-Maestros-Masones. (120) La Libertad € Igualdad son las prerogativas preciosas, dadas en propiedad al hombre por el grande Arquitecto del Universo, sin las cuales debemos incesantemente per- —suadir á nuestros hermanos, que el hombre no puede estar sino en un estado de violencia, de opresion y de humillaciones perpetuas; que despues de haberlas perdido por la fuerza, se debe con sentimiento soportar su privacion; que no solo la violencia ha sido el principal resorte de que se ha hecho uso para despojarle de ellas, sino que se ha empleado tambien la ignorancia para fascinar sus ojos, y conservar los bienes que se le habian usurpado; que los Reyes, estos afortunados tiranos, estableciendo sus tronos sobre sus ruinas para afirmarlos mas, han sabido insinuar astutamente que la Religion y el culto mas agradable á Dios era una sumision y deferencia ciega á todos los Príncipes de la tierra, y que los hombres, sin ser sacrilegos, no podian faltar á la fidelidad que. les es debida; en fin, que ésta ha sido la red y lazo mas doloso que se ha tendido á los hombres, el secreto maravilloso de que se han servido para cebarlos y atraerlos, haciéndoles gustar una máxima, erigida en principio falso, que acallando las murmuraciones y ador. (191) meciendo su razon, les impide hacer una distincion exacta y reflexionada entre el derecho - divino y el derecho natural, mirando la mutacion de condicion no solo como una Cosa absolutamente imposible, sino tambien como una profanacion de los derechos mas sa=- grados, No era necesario advertir que las vociferaciones masónicas contra los Reyes y los Príncipes serian seguidas de otras contra la Religion y los Sacerdotes , porque unas y Olras caminan siempre al igual. Y así como, segun los Sublimes-Maestros— - Masones, toda superioridad natural ó adquirida es una usurpacion, toda dependencia y servicio vO- luntario un yugo ignomivioso, de la misma manenera tambien todo hombre que cree aun á una verdad palpable, sensible, y universalmente reconocida, en una palabra, la existencia de una potestad de una ley suprema, ó que en conciencia se cree obligado á respetar esta ley, á dar á cada uno lo que es suyo, y á guardar la fé de los pactos y promesas, en fin, que cumple fielmente sus deberes para con Dios y sus semejantes, este no puede ser mas que un ignorante y un supersticioso. Es necesario en efecto que los Reyes y los tiranos hayan sido bien astutos para ¡osinuar por todas partes y de comun acuerdo una doctrina, que aunque pudiera traer ventajas, no deja de atarlos á ellos mismos, y de imponerles de tiempo en tiempo leyes de que á veces querrian verse libres, Pero lo mas admirable y asombroso aún es que hayan consumado esta obra de profunda política sin pensarlo y sin saberlo, sin €s- (129) fuerzo ni trabajo alguno, y sin mezclarse en manera alguna en la enseñanza, de tal suerte, que esta creencia tan saludable para ellos se ha hallado he= cha aun antes de que ellos hubiesen subido al tro=. no. En fin, su sagacidad ha llegado hasta tal pun- to, que cuando á veces se eleva un Rey generoso y filósofo , que quiere libertar á sus pueblos de seme- Jante superstición , que persigue, procura y trata de esterminar á los Pontrfices y Ministros de una Religion que se dice haber sido inventada solo por el interes de solos los tiranos, los pueblos no obstante se adhieren á ella con obstinacion, la defienden con perseverancia contra los"Reyes mismos, y la invocan como la única salvaguardia de sus derechos y de su libertad. Seguramente es necesario ser mu sagaz para obrar tales prodigios. No hubiéramos creido que los Francmasones, enemigos por confesion propia de los Reyes, les hubiesen atribuido una sabiduría tan sobrehumana, Una vez dirigida y presentada con sagacidad y prudencia esta doctrina, no resta mas que aprovecharse de ella, y hacer ver claramente que nada es dificil al que tiene valor y osadía para emprender; que un coutrario se debe destruir por su contrario; que la rebelion debe suceder á la obediencia, el resentimiento á la debilidad, y que es necesa: rio oponer fuerza á la fuerza y traslornar el imperio de la supersticion para levantar el de la Religion natural, única verdadera, y disipar el error y la ignorancia que tienen á (193) los hombres sumidos en la esclavitud , para seguir únicamente la luz de la naturaleza; que Dios mismo es el que ha grabado esta luz en el corazon del hombre, y la ha colocado allí como una antorcha eterna que debe alumbrar é iluminar sus acciones, COMO un oráculo seguro que debe inspirarle, como una guia juvariable que le debe dirigir; que el Señor del mundo, indiferente por otra parte á las acciones de sus criaturas, no atiende ni se cura sino de sus homenages; que el único culto que exige de ellas es un simple reconocimiento de sus beneficios, y una memoria tierna de sus dones; pero que respecto á esta dependencia vergonzosa, acreditada hace tanto tiempo por la ceguedad y preocupaciones, es necesario disipar su prestigio, y borrar un espectáculo tan injurioso á la Divinidad, quebrar los ídolos de esos tiranos que osan disputarle el incienso, Y CO- mo libre que es por su naturaleza, hacer enirar obra vez al hombre en posesion de sus privilegios, que son su propiedad sagrada. Esta libertad, esta igualdad, sin las cuales no puede ser feliz, y cuya recuperacion total debe ser por toda especie de medios el objeto de nuestros trabajos, planes y designios, deben llevarse al cabo con una fir- (124) meza y perseverancia imperturbables, bien persuadidos de que todo crimen cometido por el bien general, por el hecho mismo viene á ser un acto de virtud y de valor, que tarde ó temprano debe asegurarnos un éxito feliz. Es en cierto modo verdad que es necesario oponer la fuerza á la fuerza, y que un contrario debe destruirse por otro contrario; y esto es lo que nos mueve á creer que la Revolucion ó la Masonería triunfante, no podrá ser destruida sino de este modo. Con todo eso, en otro tiempo se distinguia entre la fuerza justa é injusta, entre una autoridad y poder útil y nocivo, entre la que hace y produce el bien y la que produce y causa daño 6 mal; de suerte que se creía era á un tiempo un delito y un absurdo el oponerse á la: primera. Pero confundir y destruir toda fuerza, cualquiera que sea, precisamente porque es fuerza ;-proscri- bir de la misma manera la mano que se abre para dar, que la que se cierra para. herir, es una perfeccion que debemos sin duda tambien al progreso de las luces modernas. Por lo demas, los Masones no han querido decirnos cuál es la Religion natural cuyo imperio quieren restablecer, porque cada uno da este título á la religion que él se forja á sí mismo (1); no obstante, el pensamiento de los Su= blimes-Maestros se trasluce algumas líneas des pues: su Religion natural es la que enseña que el MA o (1) Véase en el t. 1 de esta Biblioteca los Capítulos IV y Y. (195) - dueño y Señor del mundo es indiferente á las accio nes de sus criaturas, que mo se muestra celoso sino de sus homenages estériles, y que todo delito 6 crimen cometido por el bien general, es decir, por el de la Masonería , por el hecho mismo viene á ser un acto de virtud; religion seguramente muy cómoda para los Franemasones, pero del todo nueva, pues que de este modo no hay necesidad de observar ley alguna, ni de examinar qué es bueno y qué es malo , justo ó injusto. Ya el Dios de los Francmaso—- mes no es el Señor, sino únicamente el Arquitecto del Universo, cuya propiedad y gobierno pertene— ce esclasivamente á los Masones. El nuevo Dios nada tiene que decir nique ver en la casa que ha edificado; no pide ni quiere obediencia alguna de sus criaturas; mo es su padre, ni su legislador , ni juez, Y pues que se reduce al Rey del Cielo á no ser mas que un ídolo débil sin fuerzas, indiferente, y lleno únicamente de vañidad , ¿por qué nuestros pu= blicistas modernos no habian de hacer de sus representantes en la tierra, es decir, de los Reyes, otras divinidades semejantes? Estan, dicen, colocados tan alto á fin de que nada pueda tocar ni alcanzar á aquellos; pero tampoco ellos tocan ni alcanzan á cosa alguna en su reino. No exigen respelo ni sumision de sus súbditos; indiferentes al bien y al mal, les importa poco que se les ultrage , se les insulte , se mofen de sus mandatos; no tienen aun órdenes que dar ; NO pueden ni quieren recompensar ni Casligar; para agradarles basta de tiempo en tiempo, y por simple civilidad ó decencia gritar: Viva el Rey, bajo la reserva de que les dé esclusivamente los des— tinos y pensiones, los títulos y honores. Protesta= ciones esteriores, una simple memoria de sus be= neficios son-el único homenage segun los Masones, ($32). se bien sobre cada uno de estos obstáculos; añádas se, si se quiere , pues no debemos avergonzarnos , que los Editores se han arrojado á una empresa tan costosa sin otros fondos, aunque contra todá esperanza, que sus buenos deseos; y que á fuerza de trabajos y privaciones han dado al Público veinte y cinco tomos, no de veinte pliegos como ofrecieron, sino hasta de veinte y cuatro, velute y seis y aun veinte y siete, haciendo eleccion de aquellas Obras mas útiles € interesantes en las circunstancias del dia, y tomando en consideracion la diversa clase de personas á quienes puede convenir con especialidad la lectura de esta Biblioteca. Todo esto quisiéramos hubiesen tenido presente algunos sabios y celosos españoles que nos han honz vado con sus advertencias, y cuyos buenos deseos han merecido todo nuestro aprecio; pero no nos ha sido posible complacer á todos: sirvan de egemplo las siguientes. Se' nos quejan unos por haber incluido en la Biblioteca el libro 3.2 de la obra titulada, de Fundamentis Religionis del celebre Valsechi, se= ñalando por causa ser muy comun entre los sabios; otros que no debería insertarse la obra del Conde . Maistre, titulada Del Papa é Iglesia Galicana por haberse publicado en Valencia en el año de 24 tra-- ducida á nuestra lengua. Creemos que despues de las razones generales ya insinuadas, para los primeros es una contestacion adecuada la sentencia de San Pablo: Sapientibus, et insipientibus debitor sum: No todos tienen la obra del Valsechi, ni todos los que la tienen acaso la entienden; y el objeto de los Editores es vulgarizar las ideas sanas, y ponerlas al alcance, si fuese posible, de toda clase de personas: á los otros dehemos decir que la no bien ponderada obra de Maistre , sobre no estar tra- (433) ducida con la perfeccion. que deseábamos (es fácil cotejarlas), y ser hecha aquella traduccion por la edicion primera del original, á la que le faltan las correcciones que el autor puso á la segunda ; aun así no se halla bastante estendida en todas las clases que deberian tenerla; pues. que la mayoria de sus: eritores (entre todos componen como unos trescientos) son de aquel Reino: ¿el quid sunt heec inter tantos? ¿Es poca ventaja haber mejorado su 1ra- duccion, aumentándola con algunos capitulos , y vA- rias Notas, y haberla estendido á mas de otras mil personas? ¿Y no es otra acaso mayor haberla pues- to ciertos Correctivos, con los que se halla fuera del alcance de la Delacion hecha, sea cual fuese la causa, contra la impresa en Y alencia ?—Otros desean ver en esta Biblioteca algunos Mas Opúsculos * “contra el Jansenismo, y en particular contra la mal titulada Iglesia de Utrecht. Confesamos desde luego que estas mismas ideas entraron desde un principio en nuestro plan: pero las indicadas causas en unton de la principal , la falta de numerario en la mayoría de suscritores , y no ser fácil la eleccion de una Obra que reuna la: brevedad, con el número ca- si infinito de noticias tan necesarias para formar una ¡justa idea del Laberinto Jansenístico , nos han privado de esta satisfaccion : sin embargo, creemos que las Obritas incluidas en los tomos 18, 19 Y 29 puedan dar á nuestros lectores una idea , si no completa, 4: lo menos algun. tanto. mas espresiva, que ex ungue leonem; pues que en ellas se tocan los principales resortes , las arterías y maqui; naciones y, las contraseñas , los frutos envenenados, y los libros en que con una mañosidad e. hipocres sía tan propia de esta secta y como casi escéntrica al hombre, se dá á conocer en todos los paises del v (134) mundo. Ya estaba preparada Y corregida, amen de otras, la graciosa Carta del Cura de la Aldea * al Obispo de Pistoya, Ricoz, que sirviese de continuacion úá la obra de Gustá; preparada, corregida y anotada estaba tambien la Historia Com= pendiosa del Cisma de la hueva Iglesia de Utrecht, impresa en Madrid en la imprenta de Lopez Barco, año de 1791, y se han suspendido Por lo dicho , con. tentándonos con la sucinta idea que de este foco $ arsenal del Jansenismo se da, por lo que hace á Pisa toya, en el tomo 20, y respecto á Utrecht en el 18 P98- 57, y algun tanto mas estensa en el tomo 19 P18. 271 en la nota; sí "bien pudiéramos haber espresado en ella los Breves Pontificios , y los decretos de la congregacion de Propaganda, emanados desde el. año de 1702 hasta nuestros dias , en que se declara Cismática la indicada reunion de Jansenistas , ó Iglesia de Utrecht, que es una misma cosa. | . j y Otros, y otros por fin echan menos en esta Bibliotéca una impugnacion del Citador y de otros de esta misma calaña, el Poema de la Religion de Racine, y aun sevestienden sus deseos verdaderamente españoles á que se hubiesen dado á luz"otras 'Obrás de pluma española, ESo. E%c. Creemos haber ya insinuado la contestacion á sus Justos deseos: sín embargo. añadiremos que es bien vonocida la escetente impugnacion del Citador ,'que' el: P. Laso de la Vega: ha dado á luz, y otra del Sr. Marin, aquella bastante estensa , Y ésta mas abreviada : pero "si hemos de manifestar nuestro dictámen en es. ta parte, no podemos decidir sobré su utilidad en Jengua vulgar: el mismo P. Laso confiesa el peli gro de leer las horribles blasfemias que encierran tales folletos, y para impugnarlas' se necesita: es- (435) cribirlas. No todos poseen un gran fondo de Religion, de piedad y de ciencia, cual es necesario para leen repetidas veces las imposturas blas emas de tales papeluchos : los oidos y el corazon religioso se resienten de solo el sonido, y el que no esté dotado de una sensibilidad religiosa, jamas sentirá la fuerza dela razon, y será víctima de la impiedad y de la irreligion. El fango estancado daña á pocos, Cuan= do removido estiende á largas distancias su fetidez y corrupcion. Esta misma razon nos ha movido paya no insertar unas Cartas en nombre de un español á un americano sobre y contra los Diálogos Ar. gelinos , trabajadas por uno de los Editores (1), no obstante haber sido vistas, examinadas y apro= hadas por personas de cuyo mérito literario € ima parcialidad no. podiamos dudar. Acaso de semejantes folletos se verifique el dicho de Ciceron: Opinionum commenta delet dies. El Poema de la Religion de Racine se halla traducido á nuestra lengua, y sin duda, atendidas las relaciones de su autor, sería de desear se hubiese conservado en su lengua nativa. A todos es notorio que en el Prospec- to de la Biblioteca invitamos á todos los españoles, pues lo somos de corazon y de convencimiento , á que nos comunicasen las obras españolas , principal-= mente inéditas, sobre materias de Religion: las dos únicas que en tiempo oportuno han llegado á nues- ¿ras manos las hemos publicado, y ojalá los sa- A , (1) Esteesel R. P.M. Fr. Juan Antonio Diaz Merino cuya delicadeza no hemos podido vencer en esta parte, y aun nos ha sido necesario cautelarnos de su humildad para añadir estas breves líneas. Nota de su compañero en la edicion de la Biblioreca: Sua nomina cuique. 1d (136) bios de nuestra Nacion, los hay , perdiesen la 'timidez característica de su clase, y los que pueden, y acaso deben, cooperasen al lustre de la Nacion y del talento, 6 poco conocido , ó desconocido por:interés ó poF. capricho. No hemos olvidado la recomendacion que nos hicieron algunos señores Obis- Pos, y aun otras personas literatas, del Paralelo de las revoluciones, escrito en francés por el Abate Mr. Guillon, que derramó su sangre por la Fé en las matanzas de París en el setiembre de 1792; pero su traduccion, que tenemos empezada , necesitaba mas espacio que el que permitia la premura del tiempo señalado para la publicacion de los tomos de la Biblioteca; y mas debiéndole añadir la Historia de aquella Iglesia Constitucional para su complemento : la conclulremos, y no defraudaremos la esperanza de nuestros lectores. Por úl. timo si Mr. La-Mennais publica el tomo que tien ne ofrecido para prueba de que la Religion Católica Apostólica Romana es la única verdadera , lo daremos á luz para complemento de nuestros deseos, Por, lo mismo suplicamos á My. La-Mennais , Que aunque leemos todos sus trabajos, y conocemos. sta utilidad en las circunstancias del dia , hoec oportet facere et illa non omittere, ÍNDICE de las Obras de que consta la Br blioteca de Religion, sus Autores, Notas biográficas, y tomos en que se hallan. AA —— Augusti (P. Miguel): de la propiedad de los Bienes del Clero: tomo 14, página 185; su Nota biográfica, 1bid. Bolgeni (Abate Juan Vicente): Problema sobre si los Jansenistas son ó no Jacobinos: - tom. 18, pág. 265; y tom. 49, pág. 1;s Nota biográfica, 1bid. ado Carta de un Obispo español á un amigo, sobre si los Obispos pueden por sí dispensar en los impedimentos dirimentes del Matrimonio: tom. 24, pág. 283. Chapelle: véase Josefina. Congregacion del Indice: Algunas de sus prohibiciones de libros de mala doctrina: tomo 9, pág. 142 y sig. Feller (Francisco Javier): Catecismo filosós fico: tom. 3,4, 5 y 6; su Nota biográfica, tom. 3, pág. 141. Gustá (Abáte don Francisco): El Sinodo de (138) Pistoya como es en sí: tom; 20, pág. 91; su Nota biográfica, ibid. Haller (Cárlos Luis): Carta sobre su con= - Version: tom.-13, pág. 959; su Nota bio= gráfica, ibid. - Inquisicion de España : Se copian algunos de sus Edictos en que prohibe la lectura de libros perniciosos: tom. 9, pág. 164 y sig. Josefina (Joux de la Chapelle): Carta sobre su conversion: tom. 13, pág. 299; su Wota biográfica, idid. ] hs Hurriaga (Abate don Manuel): Carta á Monseñor Juan Bautista Pergen sobre la exen= cion de los Regulares de la jurisdiccion de los. Obispos, y de la Autoridad de és. tos en las dispeusas de los impedimentos dirímentes del Matrimonio: tom. 94, pág. 169; su Vota biográfica, ibid. Latour (Mr. Pablo): Su retractacion : to=- mo 13, pág. 2/8. | Laval, ex-Ministro Protestante: Carta sobre -Su conversion: tom. 13, pig. 189. Maistre (El Conde José de): Del Papa: tomos 15 y 16. age De la Iglesia Galicana: tom. 47; su Nota biográfica, tom. 15, pág. XxIL ] Martínez (Fr. José Ventura): Cuestiones sobre la prohibicion de libros de mala doc. (139) trina, € Índice de algunos: tom. 9, página 131; su Nota biográfica, tom. q 1g. IX. Memorial Católico de Francia: Artículos So: bre las Sociedades secretas: 101. SS Mennais (Mr. La): Ensayo sobre la Indiferencia en materia de Religion: tomos 11 9,10 y 11. Un Fragmento sobre la Fe: tom. 6, pág. 989; su Nota biográfica, tom. 10, pág. VIH. Minler (Juan, Obispo de Castabala): JLscelencia de la Religion católica :: tomos 12 y 13; su Nota biográfica y. 101. 19, página VIIL | Molle (Condesa de): Contestacion á la Marquesa de Rochefort:sobre su obediencia Y sumision á la Bula Unigenitus: tom. 20, pág. 84. : | “ Mondelli (Erancisco Antonio): Geografía del Jansenismo: tom. 19, pág: 185; su Nota biográfica, tom. 419, pág. E Mozzi (Luis): Proyectos de los Incrédulos: 1om. 14; su Nota biográfica, ibid. Pastorales de los señores Obispos de Espa- Ma en que prohiben la lectura de libros de doctrina perniciosa : tom. 9. Arzobispo de Toledo (Emmo. Señor Inguan- 30): tom, 9, páginas 75 y 2580 (140) Cabildo de Toledo, Sede Vacante, t. 9, p. 234. Arzobispo de Sevilla (Emmo. Señor Cienfuegos): tom. 9, pág. 248. Obispo de Cuenca (Excmo. é Illmo. Señor Falcon): tom. 9, pág. 251. Obispo de Oviedo (Excmo. é limo. Señor Ceruclo): tom. 9, pág. 238. Obispo de Plasbaeia (Llmo. Señor Varela): tom. 9; pág. 955. Obispo de Barcelona. (lllmo. Señor Sichar): tom. 9, pág. 257 y sig. Gobernadores del Obispado de Palencia: to= mo 9, pág. 241. Prebendado: Disertacion sobre los errores del Jansenismo por un Prebendado de la catedral de Toledo: tom. 18. Rochefort (Marquesa de): Carta sobre su sumision á la Bula Unigenitus:tom.20, pág. 1. Sieyes: Estracto de un discurso suyo sobre ' los Bienes eclesiásticos, y su propiedad: tom. 14, pág. 314. Valsechi (Fr. Antonio): Fuentes de la impiedad: tom. 7, 8 y 9; su Nota biográfica, tom. 7, pág. XIL Zafrilla (don Felipe Lesmes): Cartas contra don Roque Leal, ó don Lorenzo Vi. lanueva: tom. 21,22, 23 y 24; su Nota biográfica, tom. 21, pág. XUL, ÍNDICE GENERAL, EN FORMA DE DICCIONARIO , SA S de las materias contenidas en la Biblioteca de Religion. NIN A Á bbewille (Jóvenes impíos de) castigados en Amiens, y justamente en pluma del mismo Federico 11, 2o- mo 14, página 66. — Abejas: Cómo ó en qué manera puede decirse que na ' cen del cuerpo ó del escremento de los bueyes, 20=- mo 3, P0g- 135- Acaso (El): No ha hecho el mundo, 20m. 3, PAE» 11 sig. Culto que los Ateos, si Son consiguientes, deben darle, ¿b. pag. 87- Acciones esteriores: Tres órdenes de ellas , 20m. 23, pag. 148: cómo ayudan al orden interior, ¿b. pag. 27* pertenecen á la gracia de dos modos, ¿b. pag. 88: la Religion dicta leyes al interior y al esterior; pero ambas las dicta esteriormente, ¿b. pag- 89 Y sig. Acéfalos: Especie imaginaria de hombres en África, tom. 3), PAg- 113: Adan: No fue engañado por la serpiente , 20M. 4., páina 238: á pesar de su sabiduría pudo sucumbir á - la tentacion , +0» . Adriano 1Y : Falsedad curiosa impresa contra él , 20- mo 16, pag. ÓL. Aguas sobre el Firmamento, 20M. 4, PIE- 360. En la naturaleza hay las bastantes para formar un diluvio universal, tom. 4) P0g8- 394 (244) Regulares: No se deben despreciar los de Europa por ensalzar los de la Thebaida, tom. 6, pag. 118: buen suceso de sus estudios, 26. Pag. 121: su utilidad, ¿b, pag. 122, 189: Sus servicios á la Religion y al Estado, tom. 2, P0g8. 298, su Exencion de la jurisdiccion de los Obispos no la pueden abolir los Príncipes, tom. 24, PAg. 210, 219: ni los Obispos volver á entrar tampoco en el egercicio de ella puramente por su mandado, ¿b. pag. 211: por qué es causa es- ' piritual, y en las cosas espirituales los Príncipes no tienen autoridad, ¿b. pag. 245: Ó al menos esto constituiria á los Obispos inferiores en las cosas espirituales á ellos, ¿b. pag. 241: Ó haria creer que los Príncipes. tuviesen la suprema autoridad en la Iglesiaz ni uno ni otro puede decirse, ¿b. pag. 247: ni importa que sean Soberanos en sus reinos: su soberanía es civil y política, no eclesiástica; y si por ser Soberanos les hubiesen de obedecer en esto los Obispos , siéndolo tambien los Príncipes: gentiles y mahometanos en sus reinos, deberian obedecerles en ello igualmente, que es un absurdo, ¿b. pag. 232. (Véase Exencion de Regulares: Monges). Reino (Mi) ng es de este mundo: Explícase esta sentencia del Salvador, 20M. 17, Pag. 152. Religion: Necesidad de una Religion en general, 2o- mo 4, Pag. 137 y sig.: como base y fundamento que es de toda sociedad , 20m. 1, Pag. 70, tom. 2, pag. 109, 219; 10m. 3, Pag. 278; 20M. 4, PAg. 141: noes posible fundar un Estado sin ella, 20M. 1, Pag. 1055 som, 2, Pag. 3 y sig.; y asi todos los pueblos tienen una, 20m. $, Pag. 143 y Sig.: mas no por eso se debe tener por una institucion política, tom. 1, Página 71, 237: pues es anterior al establecimiento de las Sociedades Civiles, tom. 3, Pag. 202 Y Sig: y se ha observado que en los pueblos donde se miró pura - mente como tal, se han visto turbaciones y persecuciones, tom, 1, Pag. 90: No es tampoco, ni puede ser un sistema ó invención humana , 10m, 1, pag. 106, EEE O (945) 125: ni como quiera es necesaria al pueblo, sino tambien á los sabios y á los gefes, 20. 1, Pag. 114: ni el Fonor, ni la Educacion, ni las Leyes Civiles pueden substituirla, equivaler á ella, ni reemplazarla, 20m. 3, Pag. 307 y sig. Religion: La Religion y la Sociedad es el estado natuyal del hombre , 10M, 1, Pag. 107: pues asi como es «social, es tambien naturalmente religioso, 20M. 22, P08. 343 y Sig., 346. Sin Religion no hay obligacion moral, 20m. 1, Pag. 112, 10m. 2, pag. 3 Y sig.: debe anteponerse á las ciencias, tom. 5, página 109 y sig,: y es la fuente, la regla y la conser- .vadora de las verdaderas luces y conocimientos, fom0 4, Pag. 222; tom. 5, pag. 169, 184: es un error intolerable creer que cada uno puede salvarse en la Religion de su pais, sea cual sea, 20m. 1, página 131, 150: obligacion de buscar la verdadera, ZOM. 4, Pag. 198: hallada, ya no debe variar de Religion, sino seguirla 5 asi como si está en una fal. sa, debe salir de ella, tom. 13, Pag. 248, 313: no es necesario examinarlas todas para conocer cuál es la verdadera, tom. $, pag. 233: esta no es mas que una, é indisputablemente lo es la Católica, 20m. 4, Pag. 213. ) : Religion Católica: Su influjo y fuerza moral en.la sociedad , tom. 1, Disc. prel. y pag. 47, 98: en ella todo está enlazado, todo es grande y admirable, Zo- M0 2, pag. 3 y sig. 10m. 4, pag. 176: no puede por lo mismo ser indiferente al hombre, 20m. 2, página 36: ella ordena sus pensamientos, ¿b. pag. 332, . arregla sus afectos, ¿b. pag. 330: y sus acciones, ¿b. Pag. 359: y abraza todas las leyes á que el hombre - debe obedecer, ¿b. pag. 330: su importancia con , Fespecto á Dios, ¿b. pag. 317: con respecto Ad Mismo, ¿b. pag. 38 y sig: y con respecto á la So- - Ciedad, ¿b, ES] os Beneficios de, la Religion, ¿D. Pag. 296: es el origen de la felicidad de los pueblos, 20m. 1, Pag. Xv5 10m, 2, PIg. 2193 243, (246) | 268. (Véase Cristianismo y Papa): Ha civilizado las naciones, ¿b..Pag. 244 y sig.: ha mudado felizmente su legislacion, 2b. pag. 267, 284: contraste - de su moral con la filosófica, ¿b. pag. 267 : diversas clases de ataques contra ella inventados por los hereges é impíos, 20M. 1, Disc. prel. pag. xx y sigas sus principales enemigos Lutero, Rousseau y Vol- -—taire, ¿b.:1os Jansenistas son no menos temibles por mas sólapados, ¿b. pag. xxr1: triunfo de todos ellos, ¿b. pag. xxxtv, 24 y sig.: persecucion de los sofismas y de los sentidos contra ella, 20m. 1, Pag. 27) 20M. 2, y página 4: testimonios de los impíos á favor de la : católica, tom. 2, Pag. 2473 tom. 12, Pag. 318, nota: 4 solo ella puede resistir la prueba de la ciencia, 70- mo'16, pag. 288: ningun gobierno tiene autoridad -—para prohibirla, ni mandar la Heregía, Deismo y -Ateismo, tom. 22, pag. 372: ni derogar 'el culto “Jegitimo, 2b.: ni los Príncipes: para disponer en élla á su placer, tom. 23, Pag. 19L. 00% Religion natural: Es insuficientes 20m.'4, Pag. 143, 183: en ella los dogmas son-arbitrarios, 20m. 1, Página 215; é innumerables sus variaciones, ib. págima 236 y sig. (Véase Rousseau). Su símbolo cuál es, ¿b. pag. 192: en sentido cristiano qué se entiende por Religion natural , tom. 22; pag. 347, 392: di= “yersas verdades que comprende, ¿b. pag: 348: aun- - que Sola nunca existió, ¿b. y asi no fue la Religion de los Patriarcas; ni lo es hoy la de los letrados chinos, tom. 4, pag. 135 y sig.: vi puede llegar á «ser la de los pueblos, ¿b. pag. 167: las :objeciones de los filósofos contra la Religion revelada atacan tambien á la Religion natural, Zom, y, página 263: - por qué permite Dios que algunos hombres de talen- "to impuanen la Religion:, tom. 6, Pag. 268 y sig, (Véase Religion en el Indice del tom. vr.) . Religiones ú Ordenes religiosos: Pueden. establecerse tambien ad militandión, 10M. 24, pag. 93: Reprobacion: Dios "no reprueba ú los. hombres sino á UN su pesar, 2om. 3, pag. 239: los gentiles no son'rez probados por no haber recibido la.verdadera fé, 2b, «pag. 237,246: los héroes dela gentilidad fue ronre- -s:probados, ¿b. pag. 246.2 00:00 30b Reputacion: No puede ser causa y motivo de las virtudes, tom.'4, pag. 114. (Véase Fama). Reservas: Origen falso que les da el autor de la de Salamanca, tom: 18, pag. 229, 1014. aha Resurrección: La.de un muerto no puede ser obra sino de Dios, tom. y, pag: 7: certeza de la de [esucristo, -¿b. pag. 40 y sig. : relacion de la resurreccion de los muertos , con los demas artículos de la fé cristiana, ¿om. 6, pag. 93; diferentes Símbolos de la resurreccion, tom. 6, pag: 73: objeciones: de los incrédulos contra ella, 2b.- pag. 54 y sig.: respuesta general á ellas, ¿b. pag. $9. : E ; Revelacion: Qué es, tom. 23, pag: 46::su objeto, ¿b, pag. 48: no es lo. mismo ser una cosa revelada, que ser de institucion divina, ib. pag. 32. Sa posibilidad, tom. 4., pag. 168, nota: su necesidad, ¿b. pag. 168 y síg.: ella forma la base de la Religion en todos los pueblos, ¿b. pag. 133, 170: su existencia está demostrada, ¿b. pag. 168, nota: esto mismo demuestra la existencia delos libros que la contienen, ¿b. página 228 y sig. Dios reveló al hombre todo cuanto era. necesario para conseguir su último fin 201.2, página 321,326: pudo muy bien, si hubiera querido, haberlo hecho 4 cada uno en particular; pero convenientísimamente escogió: algunos que las comunicasen á los demas, 20m. 23, pag. 35. Las revelaciones rticulares, ¿qué autoridad tienen, qué autenticidad? tom. 6, pag. 247. Revoluciones: Siempre sus autores “son sus. víctimas, 10M.-1g , Pag: 22. rr Maire mo Revolucion francesa : Fue obra del Filosofismo coligado con el Jansenismo, tom. 18, pag. 293. Viva pintura de sus desórdenes, 2om. 2, pag. 199 y sig. Cálculo de las víctimas que causó, ¿b. pag. 224, 10l4- > Carta y (9/8) Revolucionarios franceses: Sus crueldades:, 20m, 2 , página 190, nota, (Véase Carrier). Ricci (Scipion de): Idea de este Obispo de Pistoya seducido, tom. 20, Pag. 228 y sig. Sistema de anarquía y subversion eclesiástica entablado por él, tomo 18, pag. 227 Y $2g8., 247: apoya con una Memoria y Voto espreso su adhesion á la Constitucion civil del Clero de Francia, y á los revolucionarios, 10M. 19, Pag. 1475 0M. 20, pag. 220 y SiS. ; y se declara revolucionario él tambien al eotrar los republicanos franceses en Italia, tom, 20, pag. 230. Pinturas que tenia en su quinta, ¿b. pag. 293. (Véase Pistoya, Analistasflorentinos, Tamburinz). Richerismo: Establece en la Iglesia un gobierno democrático, y es adoptado por los Jansenistas, tom. 18, Pag. 349. (Véase Fansenismo y Villanueva). tos: Por qué:su curso no-es recto, 20m. 4,pag. 280. Rito mozárabe: Ocurrencia sobre el subsistir ó no, tomo 14, pag. 100, nota. Robespierre: Véase Carrier, Roma gentil: Diversidad de sus gobiernos y de sus.costumbres en ellos, 20m, 2, pag. 140. Sus atrocidades en tiempo de su democracia, 2b, pag. 143. Su nuevo aspecto bajo el imperio de la Religion, ¿b. pag. 146. Roma cristiana: Ha venido á ser lá Jerusalen del Cristianismo, y por qué, tom. $, pag. 272. Es el centro de la Iglesia universal, Yom. 6 , Pag. 135 y sig. Rousseau (Juan Jacobo): Se señala la causa del odio que Je profesaron D*Alembert'y Diderot, tom. 1, pági- 14 132, nota. Sus contradicciones sobre la verdadera Religion, ¿b. pag. 136, 144: su prueba ridícula para conocer si estaba ó no predestinado, ¿b. página 144, nota. Es un verdadero copista de Tomas Chub en su indiferencia religiosa, 2b. pag. 148: pe= ro su método artificioso y falaz ha seducido á mu= chos, ¿b. pag. 166. Se demuestran y combaten sus contradicciones y etrores sobre la Religion, ¿b. página 131: su sistema las destruye todas, y toda vir- (249) tud, ¿b. pag. 163; y es un puro Deismo, zb. página 171. Diálogo entre Rousseau y un Filósofo ó Ateo, ¿b. pag. 202. En vano quiere negar la obligacion de seguir una: sola Religion; si no hay, como él mismo conviene, mas que una verdadera, ¿ hemos de seguir las falsas? tom. 8, pag. 147: para él toda Religion es buena, y sin embargo no se aquieta en ninguna, ¿b. pag. 138, 165: bajo una aparente modestia destruye (en su Discurso sobre la desigualdad de los hombres) todas las ideas que nos dan de Dios la fé y la razon, 20m. 9,P08. 15: Calumnioso delirio suyo * sobre el sentir de los Padres acerca de la eternidad de la materia, ¿b. pag. 37, 95. La verdad arranca á su conciencia un brillante testimonio en favor del Evangelio, ib. pag. 16; y otro sobre la moral de los filósofos, tom. 10, pag. 231. (Véase Fesucristo). Desvanécense sus sofismas contra las Profecías, tom. 11, pag. 85 y sobre los Milagros, ¿b. Pag. 102,112, 116: por sus mismas confesiones se le convence que los de Jesucristo tienen todos los caracteres de verdaderos, ¿b. pag. 1735 y que el establecimiento del Cristianismo no pudo hacerse naturalmente, ¿b. página 282. Rousseau (J. Jacobo): Aunque Protestante de' nacimiento confiesa que los ministros Protestantes no _ saben lo que creen ni lo que no creen, 20m. 13) página 333; tom. 16, pag. 212. Su vaticinio de la intolerancia perseguidora de los Jansenistas, 20%, 20, pag. 296: es perseguido por ellos porque no quiso escribir contra los Jesuitas, ¿b. pag. 308, nota. Sus principios revolucionarios, *0m. 9, Pag. 287. Buo= naparte no se sentia con fuerzas para gobernar un pueblo que leyese á este sofista, 2D. pag. 294. Dicho de Luis XVI al ver en el Temple un retrato suyo, ¿b. pag. 280. ó Ruinas de Palmira: Es uno de los libros mas impíos y mas revolucionarios que se han publicado durante la época filosófica, tom. 9, Pag. 301: nótanse algunos (250) absurdos de esta obra; 20m. 22, pag. 206, 210, (Véase Volney). Ea y Ga | ivgpasÑ Sabiduría, Sabios: A quiénes se debe aplicar este dictado, 20m. 21 , PA8: 119, 141 y sig. Cuán pocos son éstos, y las dificultades que hay para serlo, 2b. página 270 y sig.: ¿debe atribuirse al sistema de los novadores? 2b. pag. 119 y sig., 276. ys Sacerdotes Cristianos: Su pintura y sus servicios, 2om, 2, Pag. 299, 305. Sacramentos: Santifican todas las épocas y actos importantes de la vida humana,.20m. 10, Pag. 238: son medios de santidad, tom. 12, pag. 304 y sig.: los Protestantes apenas conservan ya uno, ¿b. pag. 307. Justicia en negarlos á los Apelantes obstinados , 20- MAS POB Ele Pa A Y PR Sacrificio: Siempre ha sido conocida la necesidad de un sacrificio, 20m. 10, pag. 94 y sig.: el de la misa substituye á todos los figurativos, ¿b. pag. 233. Sacy (Luis Antonio): Su traduccion de la Biblia cauté legenda, tom. 21, pag. 237. : ' Salmos: Las imprecaciones que contienen cómo deben - enténderse, tbm. 4, pag. 319. Belleza y profundidad de los salmos, ¿b. pag.321 y sig., nota. Errores de una nueva traduccion española, 2h. pag..323 ; tomo 19, pag. 262 y sig. (Véase Virués). Salomon: Cómo pudo separar al Sacerdote Abiatar del ministerio, sin que esto autorice á la potestad civil á hacer otro tanto, 20.23, Pag. 307. Salvages: Conocen á Dios, tom. 3) Pag: 210 y sig.: razones de Su insensibilidad y apatía, ¿b. pag. 216; 20M.4., Pag. 43: no forman prueba contra la espiritualidad del alma, aun dado caso que algunos no la creyesen, om. 4, pag. 30. Los hombres no lo fueron en un principio, ¿b. pag.37: noticia de algunos que se dicen tales, ¿b. pag. 41. (véase Chalons). Cómo procederá Dios con ellos si son incapaces de co- (9251) * nocerlo, tom. 4, pag. 261. (Véase esta palabra 'en el Indice del ¿0m. v1). yd AA ad Sanchoniaton ; Los fragmentos que quedan de este es- : eritor son sospechosos, 20m. 45 P08: 249 Y Si8+ Sanciran: Noticia de este novador, 10M. 19, Pag. 209. Sus delirios, tom. 18 , pag. 1845 10M. 19, P08. 13 Y sig., nota , 23; tom. 20, pag. 99* reglas que él daba para entender su conducta: 20M. 19 , POg- 23: «Santidad :Es uno de los caracteres que ha de tener. la verdadera Religion, tom. 10, pag. 218; y le conviene á la Iglesia católica, 20M. 12, pag. 292. Testimonios divinos de la santidad , 20m. 13, pag. 12. Medios para adquirirla , 10m. 12, Pag. 303- a 26 Santos: Todos han vivido en el gremio dela Iglesia católica, 2om. 12, pag. 325. Por qué han procurado . «siempre ocultar los dones con que los honraba Dios, tom, 13, pag. 49, nota: sus oraciones atraen la bendicion de Dios sobre los Estados , 20m. 5, pag- 1965 zom..6, pag. 189. La Iglesia universal nunca ha honrado santos imaginarios, 2om. 6, pag. 241: ni les atribuye lo que solo conviene á Dios, 2b. pag. 245. Satélites de Júpiter : De cuánto sirven en la geografía, 20m. 34 Pag. 18% $ pe Sátiro: Se cree sea el Orang-outang , 20M. 3, Pag. 122. Scepticismo: Descríbese patéticamente , y Se descubren los. males que proceden de él, 29m. 21, pag. 39 Y sig. 47 y129 y sig. Cómo ha podido dilatar tanto-sus conquistas) ¿b. pag. 264 Y S/9-5,0M.227 P0B-43 Y sig.: confándese al Scepticismo filosófico, 10m. 21, , pag. 129 desvanécense los enredos del teológico, 20- mo 22, P0g:39 Y Sig.) 184. Sectas: Todas son tolerantes en fuerza de sus principios; 20M, 1 y Pag. 322 Y sig. : casi todas niegan el culto esterior 5 ¿b.pag. 328 Y Sig. A Sede, Sedente: Distincion ridícula entre la Sede y la Persona, tom. 117 , Pag» 150. O Semanario erudito. de 1787 impregnado en ideas JAnse= místicas , $02. 18 , pag, 248 y NOA» OY, (259) Sentido: Ta oposicion de los sentidos contra el alma ha sido siempre la causa de los errores y estravíos del hombre, tom. 1,:Pag. 16: el que se deja dominar. de ellos se hace miserable en todo sentido, 2om. 2, pag:Ór. : Sentido moral: Su estincion en estos últimos siglos ha sido la causa de todos los errores, tom. '1 >, PAg. 31. Sentido acomodaticio de la Escritura: Cuál es su utilidad, 20m. 4, pag. 342: el figurado en qué se funda, ¿b. pag. 341. : Ser: Diferencia entre Ser y Persona, tom. 3, Pag. 298, (Véase Substancia). Ser Supremo: El Eterno: afectación de los impíos en usar de estos nombres en vez del de Dios, 20m. 14, Pag. 192, nota, | Seres: Pueblos convertidos en los primeros siglos de la Iglesia, tom. y, pag. 83. Se cree fuesen los chinos, ¿b. nota.. Serpiente: Por qué la maldijo Dios despues de la caida de Adan, tom. 4, pag. 263. ¿Es cierto que se dejan encantar ? ¿b. pag. 371. Serrao: Conducta y doctrina de este Catequista, 2o0- m0 19, pag. 256, Serviles: Diversas acepciones en que se puede tomar este nombre: en cuál y cómo lo tomaban los así llamados en España, 20m. 24, pag. 66 y sig.: en manera alguna merecian las acriminaciones que Villanueva y sus clientes les prodigaban, ¿b. pag. 82. Conducta moderada que usaron el año 14, ¿b. ¿b. Justicia de su conducta en arrostrarlo todo por salvar val Rey de mano de los rebeldes, ¿b, pag. 97. k Sevigne (Madama de): Testimonios confidenciales que da del Jansenismo y Port=royal, tom. 17, PAS. 23, $4. Shatesbury: Quién fue, t0m.7, pag. 38. Sieyes: Sus folletos sediciosos, tom. 9, Pag. 305: sus. Observaciones sobre la injusticia de la usurpacion de Jos bienes eclesiásticos, y secularización de los diez= MOS, 20. 14, pag. 314 Y Sig, (953) Siglos bárbaros: Estado de la Religion en ellos, fo. 1, POgL ar pa Siguenza: Su fidelidad á toda prueba, 20m. 21, 4dvert, pog. xxv1: hombres ilustres que han salido de su Seminario Conciliar ,. ¿b. pag. x11: instruccion sólida que se daba en él á sus alumnos, 20. Pag. 177. Símbolos:de los Ateos, tom. 3, pag. 52. Símbolos de los Deistas, 20m. 1, pag. 192 y sig, Sirenas: Son pescados marinos, 20m. 3, Pag: 120. Sistemas de los tres grandes errores que hay en el mun: do, 20m. 1, Pag: 41 y sig. 5 10m. 2, pag. 3417. Sistemáticos: Dictamen de Voltaire y de Rousseau Sobre ellos, 20M. 3, Pag. 1913 184. si Soberanía: Necesidad de ella en la sociedad : el hombre ó no ha de ser social, ó ha de haber quien gobierne, om. 15, pag. 262: resulta necesariamente de la naturaleza humana; por consiguiente los Sobe- - ranos no existen por gracia de los pueblos, nila soberanía es obra de un pacto, ¿b. pag268 ; tom. 22, pag. 297, 300', 318. Creer que viene del pueblo es uno de los principios mas desastrosos para las sociedades, tom. 2, Pag. 135: estragos que ha causado la idea de la soberanía del pueblo, 2b. pag. 143 y sig.: principios sediciosos de los reformados sobre ella, tom. 12, pag. 293. Qué intentan los novadores en decir que reside esencialmente en la nacion, tom. 18, Pag. 301. ; Soberanos: No son árbitros de la Religion, 20m. 1, Página 88 (véase Potestad civil): persecución de algunos contra ella, 20m. 16, pag. 366. Soberanía de la razon: Origen de todos los trastornos religiosos y políticos, tom. 1, Pag. 43)52,86; y es el dogma fundamental del Protestantismo, y fundamento del Deismo, ¿b. pag. 190. Soberbia: La soberanía de la razon individual toma su origen de ella, y ella es el principio de todos los errores y de todos los males, 20m. 2, Pag. 31,55 Y M8- Social: El hombre naturalmente lo es, ¿0m. 22 , P4g?- (260) un código de Deismo, tom. 1, Pag. 182; tom. 18, ag. . Tradicion: Las principales verdades religiosas se han conservado por ella, +0m. 10, Pag. 197 Y Sig., 211, 248. ¿Y cómo? 10M. 22, Pag. 385 y sig.; tom. 23» pag 7, 182 y Sig. : : Tradicion. Con la santa Escritura es la Regla de fé, tom. 12, pag. 138. En todos tiempos se la ha tenido el mismo respeto que á la Escritura, ¿b. página 149; y fue antes que ella, ¿b. pag. 182: yá ella conduce, 26. pag. 190. Interin se conserve esta Regla de fé, con el derecho vivo en la Iglesia de esplicarla, no puede haber heregía ni cisma entre los verdaderos cristianos, ¿b. pag. 161. Los protestantes mismos se ven obligados á reclamar muchas veces su autoridad como único medio de asegurarse de la verdad, ¿b. pag. 166. Dificultad grande en viciarla cuando es universal, ¿b. pag. 184 y Sig. 190. Diversas clases de tradiciones, ¿b. pag. 209. (Véase Regla de fé, Santos PP.) Trustorno 6 descabellamiento de la Razon: Segunda fuente de impiedad, tom, 8, Pag. 3 y sig. Trento (Concilio de): Por qué el Papa se opuso en él á la denominacion, Universalem Ecclesiam represen- Zans , HOM. 21, pag. 253. Tribunal vivo y permanente en la Religion: Es de necesidad, tom. 21, pag. 63, tom. 23, pag. 30. La necesidad del tribunal no nace de Ja Ley, sino de las limitadas luces ó siniestras intencioves de aquellos á quienes se dirige , tom. 21, pag. 70: ¿cuál es? ib. pag. 252 y sig. Trigo: Por qué no se halla agreste en parte alguna, 10M. 3, Pag. 129, nota. Se pudre para la produccion de la nueva planta, 20m, 4, pag. 3773 y he ahí un símbolo de la resurrección, 20m. 6, Pag. 73. Trinidad: Este mistério no envuelve contradicción alguna, 20m. $, pag. 293 y sig.: ni es contrario á la Simplicidad de Dios, ¿b. pag. 296, 306:"ni á las (261) reglas de la Dialéctica, ¿b. pag. 298. Siempre” ha sido creido en la Iglesia, ¿b. pag. 303. Por qué este misterio ha sido revelado á los cristianos, 2b. página 307. Errores filosóficos nacidos, de la ignorancia de la Trinidad, 2b. pag. 308. Turcos: Absurdos de su culto, 20M. 4 , Pag. 204. (Véase Koran): son mejores que los chinos, 20m. 5, pag. 149. Qué se debe pensar de las acciones vir= tuosas que se refieren de ellos, ¿b.: reconocen el pecado original, 20m. 6, Pag. 41: y el Purgatorio, ¿b. pag. 103. yA Turgor: Ministro de Luis XVI; sosten de los incrédulos, 20M. 14) Pag. 73» ES v, Vampirismo: Enfermedad del cerebro, al presente desterrada ú olvidada en las provincias en que antes habia hecho mas ruido, f0m. 5, Pag. 16. Vanini: Su impiedad y estravagancias , 20m. 7, página 213: su muerte correspondiente á su vida, ¿b. página 224. Vejez de la Iglesia: Espresion favorita, por no decir | dogma, de los Jansenistas, y fórmula casi comun de todos sus amigos, tom. 14, pag. 20. La Iglesia en cierto sentido no tiene edad ; y la Religion cristiana no admite vejez ó decadencia, como que es divina, 20m. 1%, pag. 66. Venner: Gefe de los sectarios conocidos con el dicta= do de Hombres de la quinta monarquía , 10m, 12, pá: gina 58. : Verceil: Milagro obrado en esta ciudad, testificado por san Gerónimo , 20M. 5, Pag. 54. ; Verdad: Toda verdad dimana de Dios, tom. 2, Página 89: no puede haber felicidad sino en el 'conocimiento de ella, ¿b. pag. go. Una verdad bien esta= blecida no pierde su seguridad ni pasa á sex incierta (969) porque se ofrezcan algunos argumentos en contrario, tom. 3, pag. 226. Uso que hacen los filósofos de la palabra verdad, t0M. 4, pag. 165. La verdad no puede ser nociva al hombre, ¿b. Las verdades geométricas son de diversa naturaleza que las de la fé, tomo 5, pag. 227. Los errores se desvanecen, la ver= dad es eterna, 201.6, Pag. 144. (Véase Verdad en el Indice del 20%. vi). Verdades fundamentales, t0m. 21, Pag. $05 tom. 23, pag. 38. Las verdades prácticas suponen las especulativas , es decir, un conocimiento ó doctrina en que __Se funden, 20m. 23, pag. 43. Verguenza: Véase Pudor. Via: de examen: Absurdos que de ella se siguen, to» mo 12, 4 dv. pag. vit. Establecer este medio como único para conocer la verdad, es condenar á la mayor parte de los hombres 4 no conocerla, tom. 13, pag. 201; y por consiguiente destruir el Cristianismo y Religion, que siendo necesaria á todos deben conocerla todos, 2b. pag. 202. (Vease Duda metódica, Scepticismo, Regla de Fé). Vicente 4 Paul (San): Contraste de este Santo con Marat , 20M, 2, pag. 7, nota, Vicios horribles que dimanan del Pacto social y Ateismo, tom. 2, pag. 179. (Véase Ateos, Pacto social). Vico (Juan Bautista): Estravagancias de este escritor sobre la sociedad conyugal, tom. 22, pag. 75 y $8. Vida: Es un beneficio de Dios, tom. 3, pag. 268. Vigorio (Simon): Concede voto á los Párrocos en los Concilios, 20m.-19, Pag. 44. Villanueva (D. Joaquin Lorenzo): Lleno de hiel contra todos los que no pensaban como €l, injuria en sus Cartas eclesiásticas á los teólogos españoles, diciendo que no habian leido siquiera la Bula Unigenitus, ¿om. 18, pag. 2: su fraudulencia en dicha obra sobre el silencio respecto al Jansenismo-(el lobo no quisiera que ladrasen jamas los perros), 20. pag. 21: se vale para apoyar sus dictámenes del testimonio del Ga- (263) cetero eclesiástico Jansenista, ¿b. pag. 84. En las Cana - 2as á Gregoire subordina las leyes de la Iglesia á los Príncipes, y establece el Richerismo, 2b. pag. 199, nota: modo doloso de espresarse sobre la Bula Unigenitus, ib. pag, 209. Sus Fuentes-4Angélicas no tienen de angélico mas que el nombre, 20m. 19, página 260. Empeño de este hombre en sostener las determinaciones irreligiosas de las Cortes revolucionarias, tom. 21, Adv. pag. vir: su connivencia con los impíos, tom. 23, Pag. 226: su acriminacion dolosa contra el señor Arzobispo de Valencia, tom. 21, Página 9, 12: idem cóntra el Abate Hervás y Panduro, tom, 19, pag. 279: idem contra el Excmo. P. Velez, tom, 21, "pag. 9, nota. Desvanécense sus invectivas “sangrientas contra el Clero español, ¿b. pag. 19 y sig.: reconviénesele por ponerse de parte de los impíos, sin contradecirles viendo correr sus obras, 2h. -pag. 16,82; tom, 22, pag. 333; 10m. 23, Pag. 2265 y levantando el grito contra las esposiciones de los Prelados, 20m. 23, pag. 206. Método en escribir sus obras, 10m. 21, pag. 205 y sig. Descríbese, sin citarle, pero casi con sus mismas palabras, el orden ue ha tenido en hilvanar las Cartas tituladas de don oque Leal, tom. 23, Pag. 187; tom. 24, Pag. 104 y sig. Descifrase un pasage doloso suyo de las Cartas á Gregoire, tóm. 23, Pag. 264 y sig. se ponen á la vista sus enmascarados errores , y se le conven= ce de sacrilegio y heregía en su doctrina sobre la autoridad de los Príncipes sobre las cosas de la Iglesia, 20m. 23, pag. 300: Caracter de sus diálogos, 2o- mo 24, pag. 6 y sig.; y de las Cartas Lealinas, ib, pag. 78: en medio de esto no se desdeñaba de que lo llamasen en su misma cara el santo y sabio de la nacion, ¿b, pag. 81: en qué hubiera parado esta si hubiera abrazado sus ideas y doctrina, ¿b. pag. 162. Villete (Cárlos): Revolucionario que pidió premio para las jóvenes que se prostituyesen, 20m. 2, Pag. 216, nota; y propuso no solo el divorcio, sino la indepen. (264) déncia de la muger al marido, ¿b. pag. 218, nota. Violencia: Qué es, y si puede la voluntad padecerla, £0- mo 22, pag. 213 y Sig. Virginidad : Estimacion y honor en que ha sido tenida . entodos los pueblos, 20. 16, pag. 138, (Véase Continencia, Celibato). ' Virtud: Idea que de ella nos dan Bayle, Rousseau, Espinosa, 8tc., 20m. 2, pag. 172. La del Ateo es una quimera, 20M. 3, pag. 281: en el sistema del aniquilamiento despues de la muerte no hay virtud, ¿b, Pag. 279; 10m. 4., pag. 112, Virtudes de los filósofos, 20M. 3 ,P0g. 299; tom. y, pag. 215,221: las de los Cristianos no han podido bastar para persuadir los dogmas de su fé, ¿om. y, pag. 87: las de los héroes de la gentilidad han sido muy exageradas por sus panegiristas , 20M. 3, Pag. 247 y sig.: las acompañaban mil vicios, 82c., ¿b. ¿b.: la de Epicuro, ¿en qué consistia? tom. 3, pag. 285, 294. (Véase Virtud en el Indice del 20m. v1). Virués: Su traduccion de los Salmos está impregnada _de todos los errores del Quesnelismo ó Jansenismo moderno, 20m. 4, P0g. 323 y Sig.5 10M. 19, página 263 y sig. Vitt: Jansenista frenético que preferia el .4gustinus de Iprés al san Agustin de Hippona, £0m. 18, Pag. 33: su osadía contra la Bula Vineam Domini, 2b. pag. 61. Viudez: Despues de la Virginidad es el estado que se ha merecido mas respeto entre los hombres, 20m, 16, pag. 161. Volcanes: Qué debemos pensar de su antigiiedad, zom0 4, Pag. 291 y Sig. Volney: Noticia de este impío , 20m. 9 , Pag. 97, 3015 10m. 21, pag. 125, rota: delirios suyos sobre la /¿- bertad del hombre, tom. 22, pag. 206 : niega la eficacia de las leyes morales y religiosas porque no alcanzan á moderar las digestiones , Ó variar el curso de las estaciones , ¿b. pag. 210: sus absurdos frenéticos en esplicar los dogmas de la Religion por los as: (965) tros, ¿b. pag. 333, 386: sus blasfemias contra Dios porque es justo, zb. pag. 368: contra Moisés, to= mo 23, pag. 208 y síg.: su: ignorancia en la historia y lenguas, ¿b. pag. 211 y sig. Voltaire: Su nombre verdadero, 20M. 14, Pag. 3. Paralelo con Lutero y Rousseau, tom. 1, Disc. prelim, pag. XXI y sig. Describese su furor contra Jesucris- to y la Religion, 20m. 1,P4g8.183; 10.15, Pági- Na 1V 5 y su muerte espantosa, 20m, 7 , pag. 78; 0- M0 -14., Pag..35. Su caracter, 2071. 9, pag. 31: infame conducta suya contra su favorecedor Federico H.,' 20M. 14, pag. 1g0: fue el precursor de la revolucion francesa, tom. 9, pag. 2805 20M. 14, Pag. 27, 30, 79, 143: el mismo Bonaparte confesaba de sí que no se sentia con fuerzas para gobernar un pueblo que leyese á Voltaire y á Rousseau, 20m. 9, Pag, 275. Su arrojo en propalar errores, 20M. 9, PAS. 27; 20M. 14, pag. 66: copiando 4 Espinosa llega á negar: la posis bilidad de los milagros, t0m..11 , pag. 104: por no dejar nada que herir invectiva contra san Gregorio VIT, 20m. 15, pag. 350: contra el gobierno feudal, 2b, pag. 1333 y declama contra la Bula Unigenitus, tom. 18, pag. 187: sin embargo no puede me- «nos de confesar la decencia y decoro de los Ritos católicos, y la autoridad del Papa, tom. 16, págin4 16, 21,37: multitud de impresiones de sus obras, 20M. 1, Pag. 118, nota; 10m. 9, Pag. 179. Voluptuosidad: Véase Deleite. 2 : Unidad: Es el caracter primero de la verdadera Reljgion, 20m. 10, Pag. 775 y principio de su autoridad, 2b, pag. 80. Lo es tambien de la verdadera Iglesia, tom. Ó, Pag. 107 Y Sig.; 10m. 12, pag. 233, 254. “Unidad sin centro no la hay; debe pues haberlo en la Iglesia, tom, 21 , página. 255 (véase Cristianismo, Iglesia). La unidad de la Iglesia católica contrasta con las divisiones de los Protestantes, 2omo 6, página 106 (véase Protestantismo y Reformadores'; y con las de los filósofos, tom. 6, página 140 y si- (266 ) « guientes ( Véase Unidad en el Indice del tom. v1). Unigenitus (Bula): Es un juicio dogmático de la Iglesia, tom. 18, pag. 202 y sig.: atribuirla los disturbios sucedidos por los refractarios, sería lo mismo que imputar al Concilio Niceno las turbulencias cau= sadas por los Arrianos, ¿b. pag. 203, nota. Conducta de los Jansenistas sobre su aceptacion, 20m, 19, pag. 48, 65. Sarcasmos de estos sectarios contra ella, ¿b. pag. 233: motivos de todo Católico para su sumision en aceptarla y seguirla, 20m. 20, Pag. 45 y sig. Universalidad: Segundo caracter de la Religion verdadera, tom. 10, pag. 8. La Religion primitiva lo fue con toda verdad, ¿b. pag. 178 y sig. (véase .4n- geles, Cristianismo, Dios, Pecado, Purgatorio, Redentor , Esc.) Es caracter tambien de la Iglesia, zomo 13, pag. 65: pero de la Iglesia romana, y de sólo ella, 2b. pag. 72 y sig. (Véase Católica). Urquijo (Ministro español): Su decreto de y de septiembre de 1799, aplaudido por todos los enemigos de la Iglesia, 20m. 24, pag. 166: sus ideas y conducta religiosa, ¿b. pag. 335. Utrech: Asilo de los Jansenistas, tom. 18, pag 37: no” ticia sobre esta Iglesia Cismática , 20m. 19, pag. 271. Warburton: Fanático inglés que fundó una cátedra para que se esplicase y persuadiese que el Papa era el Ante-Cristo, tom, 16, pag. 204: sus invectivas contra el Celibato, ¿b. pag. 221. Wesley: Gefe de los Cuákaros ó Cuakeros. (Véase esta palabra. Z Zinmerman: Sostiene la tolerancia con los impíos, 20- mo 7, pag. 380. Zafrilla: Su nota biográfica, tom. 21 4d. Su profesion de fé política, tom. 22 , pag. 136. Zelo: Diversas clases de zelo, cuál era el que atribuía Villanueva al señor Arzobispo de Valencia, y cual (967) el que en verdad animaba su Representacion, tomo 24, Pag. 100 y sig. Zoroastro: Personage fabuloso, libros que se le atribuyen, tom. 4, P08. 251 y MOLA. - Ñ Hec et omnia cedant (fawit Deus ) in Beatissimo semper Virgims Maris, sub cujus protectione sunt, laudem, Jesu Curisti Domini nostri honorem, animarumque suo incestimabiki cruore redemptarum sa— lutem, S. C..S. R. E > ERRATAS DEL TOMO XXV. Mx 7 Pagina. Linea. Dices na es Léase. ¡q_5;i MMMM» Y "3230 1521. . SNE” 68 pen. somos fuimos. 1710. 19 . . teólogos geólogos. -380 35 pag. (faltan) pág. 79 > * ib3155*36 77 pág. 83- ) db. pen. tom. pag. tom. 5. pág. 80 183 10 en una en una línea ETS eterno' . Jesterno 210 2 interesante intolerante IDEM DEL TOMO XIL a. Pdgina 265, línea 26; donde dice 4 los Mahometanos léase algunos Mahometanos. = Como la proposición ¿ndef?= mida equivale á una universal, conservando el primer artí= culo no sería verdadera; pues no es generalmente recibida por los Mahometanos la divinidad de Jesucristo, sino únicamente por los mas sabios entre ellos. Certum est, dice el doctísimo Marraci ¿n Prodromo ad refutationem Alcoranz (part. 3. cap. 18. pág. s9. edit. Patav. an. 1698.), Mahometanos universaliter Christi divinitatem negare; nonnull? ¿amen sapientiores inter eos, qui rem attentius considera verunt, eam asserere non dubitarunt 5 y para nuestrointen= to alli bastaba decir que algunos la admitian. ASA