Servir a buenos : comedia
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las Qri hez ,cé A//ISO Pág. 35• / SERVIR ABUENOS 0 X\'- A COMEDIA DE LOPE DE PEGA CARPIO. Hablan en ella las personas sigMÍentes. l\ Rey de Francla. Cesar. El Conde Arnaldo. Carlos. Carlos, niño, Lisarda. Celia ,criada,' Fénix. * # Silvio ,:üillam, Laura ,villana, Dionís. ACTO PRIMERd, t I laUn.el Kcy hudovico yQ^sar; Rey. Xor eso del alma sale, Cesar ,ála^ lengua amor. • Ces. No hay pena ,invicto señor, que,con la de amoc-sc;; igualeiconsuelo en su tristezja, como .un amigo fiel; - para amor. ,.•j- Ces. Hablando en éj :./ fdescansará' vuestra Alteza. .. {.Quanto os dixere ,/guardadlo con llave en el corazón,^ -» es de mi mal la ocasión,, ."j su hija del Conde Arnaldo. Ces. Hermosa dama. ' ,.i Yo pienso, - que estudió naturaleza ( H^^stampa de su belleza,Ej; uo por instru mentó, j’inme.n^o de aquel poder ^soberano; Juas hablando ánuestro modo, porque parece que en todo ípusoouidado su mano. Ces, \^estra Alteza se rindió justamente ála mas bella dama^de París. Key. Si en ella ^ el alma depositl^ mis potencias ysentidos, justos fueron sus despojos, , pues el gusto de mis ojos m^robaron mis oidos. Para amar yno sentir, ^hermosura puede haber-, mas como es engaño el ver, os desengaño el oir. Esto, Cesar, asegura mi elección ypensamiento, pues quiso su entendimiento, ^competir con su hermosura.,. Yson ios dos tan iguales, , que en la perfección que viéron, su nombre áFénix pusieron los pinceles celestiales. ¡ Mi pena,es ver que su estado no* ;^é ^si dará lugar áque pudiese intentar lo que tengo imaginado. /
-- Pienso que Fénix, que tiene este nombre con razón, conoce ya mi pasión; s tanto ádeclararse viene. Yos ¡uro que solicito mi resistencia de forma, que lo que la vista informa, aun apenas le permito. Pero en llegando ámirar, es amor tan bachiller, que lo que piensa esconder^ eso viene ádeclarar. , No sé si haberme entendido, áFénix causa le ha dado para haberse retirado, por dicha mi engaño ha sido, áuna aldea donde tiene hacienda el Conde. O’j. No hará, ^ que el tiempo ocasión le da, " Jlej'» Aveces el Conde viene áParís ,yle pregunto como se halla, ymuy gustoso alaba un monte famoso, yásu verde falda junto un rio ,donde se mira vanaglorioso de sí, yque se entretiene allíj pesca en uno ,en otro tira. Yaun me convida también ápasar allí algún dia, ' lo que hoy aceptar querría; que si mis ojos nó ven '' áFénix ,no hay qiié pensar, que tenga ePalma sosiego. - Ces, Pues ,señor ,partamos luego con la ocasiOn de cazarj ^ donde sin ser entendido la puedas hablar yver; > JReyySi,pero como ha de ser? porque pienso que ha tenido Lisarda, áquien yo servia, zelos de Fénix. ^‘-i íI; Lisarda' '•*Jvr' .7'j1 olvidada te acobarda? 7 Rey. Amor, Cesar, la tenía, '' que Lisarda le merece; *- vi áFénix, mudóse amor de donde tuvo favor, .adond^. sin él padece. Salen Lisarda dama yyCelií^ criada. Lis. No me dexan sosegar, Celia, los zelos. CeL Advierte, *que está aquí el Rey. „' Jley. De qué suerte puede venirse ácausar, que en nombrando una persona, se ofrezca ála vista luego. Lis, Ménos satisfecha llego después que el Rey se apasiona tanto hablando en Fénix. Cel, Creo, que la debe de querer. Lis. Así de amor suele ser, Celia ,inconstante el deseo. Señor? Rey, Plablaros quería, •Condesa ,ypienso que ha sido mi amor el que os ha traído. Lis, No fué sino dicha mia, el venir en ocasión que vuestra Alteza me mande en que le sirva. Rey. Es tan grande <‘para mí fa obligación •en que me póne, Lisarda, • r'Vüeístro'fav'or ;que aun por bre ausencia amor no se atreve> yvuestra licencia aguarda. Voy ácazar áuna aldea, yque Arnaldo me ha convidado •-á'linimGñte’, áun amenoque'uiVrio humilde pasea con'pies de cristal ,áquien guarnece de varias flores, cuyas distintas colores en sus espejos se ven. Yo porllevar mis tristezas, adonde' huyendo de mí,^ ^me olvide de que nací; ' sujeto ásus asperezas, *h^Yoy áno ser ló que soy álgiin diaV en que descanse. í; /
tí i//. 0^^ vuestra Alteza :fe canse, culpa álos cuidados doy. Que el peso de su pesar, aunque estriva en su grandeza puede obligarle átristeza. J^r/.Voy en fin, ádescansar, con divertirme Lisarda,' 'léjos desta confusión. ; lis. Hacéis muy justa elección, gran señor ,si el Conde aguarda, que es caballero entendido, yese rio, monte yprado, 'para que ageno cuidado • ponga su vista en olvido, porque el cetro ,aunque es gigante el hombro de un Rey francés, el inundo de Hércules es, que ha menester un AtlantCi El cielo os guarde. lis» yávos os dé lo que deseáis, si esta adonde ahora vais. Ccs. Zelosa queda por Dios. No importa que ya le den ae mi mudanza rezelos, porque nadie estima zelos, adonde no quiere bien. vansc. Lis. Declaróse mi desdicha^ . pero ásufrirla me^ayudaV ver que quien ya tiene tantas, no puede tener ninguna., Zelos son unas sospechas, que con temerosas, dudas, niuestran del mal que &e teme algunas luces confusas. Pero en llegando ámostrar la verdad en que se fundan, ^ mudan el nombre en agravios, desengañan ,yno turban. . Aun no ¡han llegado los, mios/*^ átransformarse en injurias, _/^ conservan^ nombre de zelos,^. que los desengaños buscan. . Estos solicita el alma qTT-vtrqsj no vi.ye, segura^ ^ del amor del Rey ,si bien i^ppri» me. culpa forque amor^gs, ioqura,, 'í'.n.vl- 73 que mas se auiucnta miéntras mas se cura. Iré disfrazada áver, si de Fénix la hermosura lleva al Rey donde me matc^ porque no le valga excusa. \ ,Quiero que mis propios ojos con mi pensamiento cumplan, que amor quando está perdido quanto no mira disculpa. Quedaré desengañada, yno en dudosa fortuna, que miéntras no hay desengañó, anda la razón áobscuras. Si bien es remedio áveces, que aunque el amor le procura, es luz de noche que lejos ciega mucho ,ypoco alumbra. Mejor fuera hacer ausencia, •-que no hay rigor que no sufra esta; mata amor sin ver, ver ylos desengaños nunca. Porque amor es locura, que mas se aumenta ,miéntras mas se cura. Vase ,rsahjt Fénix yCarlos* Cari. Gran ocasión ofrece, hermosa Fénix mia, Vla retirada vida de la aldea, .áquien gozar merece tu dulce compañía, ni teme ,ni pretende ni desea cosa que ver no sea, esos ojos hermosos Jibres de los cuidados, que pueden dar mirados de tiranos amantes poderosos, .porque Jas voluntades .tiéneíi inénos defensa en las ciudades. Yo merecí.^ señora, por años de quererte, tus brazos con palabra yfe segura, que, vuelvo ádarte agora . mas firme hasta la muerte, que el largo tiempo que en sí mis- -t ,mo dura; 1' /
3» rindiose tu hermosura ’ al nombre de marido, lio méritos ,efeto de un amor tan secreto, ' que“ qiiándo le' imagino divertido, yo mismo estoy duduso si siendo tu criado ,soy tu esposo. Verdad es que me ha dado calidad diferente, que ámi buena fortuna lo atribuyo el haberme criado tan amorosamente el Conde mi señor, ypadre tuyo, de que también arguyo, haberle sido ingrato con estas des lealtades; pero qué voluntades seguras estarán de un largo trato? qué ocasión yhermosura obligan átraición la fe mas puráf Yo, Carlos, áculparte vy como puedo atreverme, ,Vsi en el mismo delito fui culpada? Verte', hablarte, tratarte, bastantes ávencerme, .si fuera nieve yo ,si piedra helada,. yel ser también amada, me sirvan de disculpa de tu valor ,pues creo, que’ no hubiera deseo que se librara de la misma culpa, que tus. merecimientos la dieron ámis nobles pensamientos. Supuesto que el secreto ^ ha sido tan dichoso, , ^ ya no temo la vida ni la muerte, el.^ Conde tiene un nieto, . ' lín niño tan hermoso, '^ 'que del remedio de los doS.níé advierte, '" yél te quiere, de suerte' por haberte criado,* '‘ que pienso que me abone; ' yque mi error perdone, mas quando ni tu amor le dé cui- >"dado, '' “ni el inid le resísta,* " del aiño bastará' la dulcoista. la vida de esta aldea -^ ; solo ha sido mi vida* ay í que áquien solo desea* gozarte ,yatrevida por estas selvas bárbaras se escondí no hay ,Carlos inio ,adonde ’ pueda con mas secreto 'qué quien de veras ama, la Ocupación desama donde á' la envidia púede estar sn. jetpi / que amor ,si él bien alcanza busca la posesión ,no la esperanza Sale Silvio ,villano^ Sil, Pienso que os habéis de’holgar de aquestas nuevas los dos, no menos qu eel Rey ,por Dios,* dicen que viene al lugar. Iba ápreguntar áqué ymil perros de trahilb, como' Toces de capilla, agarrándome del pie, respondiéroir, que ácazar, como algunos que murmuran, quemiéntras morder procuran no se cansan de ladrar. Hoy nuestro monte desuella. Cari. Luego adelante no pasat Sil, No pasa de vuestra casa, pues ha de posar en ella. ' Fen, Aquí el Rey? Sil, Como io cuento, sino lo queréis creer; el Condeviene áponer diligencia en su aposento. i^ Sale el Conde Arnaldo. ' C^Á¿/.-‘Bilen huésped nos ha venido, ya no 'hay mas que desear, CV^r/i 'Silvio acaba de contar la ventura que has tenido*, ' , aunque tii la perdonaras. Cond, No lÍ2i''á'nochfe ePRey V ,,7.>{ Jff'* ‘' •*'’] *^Sal'e FrduY'Fi villa'ritf* \ ^ Lai/r, EhRc¡y * C// laura ,sí* lo que tuere Cd ^‘1' C0l Carlos Vanse , )’ ? Ifiir. Ala fe , tu piensas n« Sil Pues? no tengo b( Ijur- No ves que es cosa que diz que se turban h su Mirarelej con que pi< Que* mirar es ver al se si no es á< porque aur Díxome ar que vino d que es sob mirarlos dí Porqueeo de Dios ,i los Reyes con humil Laur. Tie Sil. Yo n voto a sin peí laur. A con él, Sil. No ] atrevic Í >oco ahun hoy c no salí Salen el K(y. M yW( que rueg; me ha‘ ‘p Como á
39 C(7, laura ,sí. > C0Í reparas? fí«. Voy señor iprevenir lo que' fuere menester. Cari. .Y yo qué tengo de hacer? C,n.l Carlos irle árecibir.' .. Yanse ,/queden los villanos, l^ur, Ala te ,Silvio, gran cosartu piensas hablarle? Sil Pues ?’ no tengo boca ? Uur.^o ves '•, que es cosa muy fecultosa, •. que diz que qaantos le ven / se turban luego ,yél no? ^ Sil Mirarele álos pies yo, con que pienso hablarle bien. Que* mirar áun Rey los ojos €s ver al sol que deslumbra, si no es áquien lo acostumbra, ' porque aunque es luz' causa enojos. Dhome antiyer Benito, que vino de la Ciudad, que es soberbia, ynecedad mirarlos de en hito en -hito. ’> Porqué-como son retrato de Dios ,^uien va ánegociar,' los Reyes ha de mirar con humildad yrecato. Tienes tú qué hablar con él? Sil Yo no ,•mas si se ofreciese , voto al sol que me atreviese sin poner la vista en él. ' latir, Ala fé que has topetado con él, si hablarle deseas. ^ Sil. No hayas miedo que me veas atrevido ni turbado, , Í )oco ágrandezas me IncJina .u ahumildad demueso' trato; hoy como ha. de haber gran prato, no salgo ^de' la cocina, -'’ v'vanse. 'i’ - Salen elRey^ Cesar^el CondeyCarlos. Muy buena casa teneis, ytóída dquresta* campaña,’ que ri^á' eslíe manso rio,, nfi[> lue ha :^arecidb estremada.i ' Como ála naturaleza ^nunca el artiíicio iguala, mas que los jardines cultos estas malezas agradan. Píoy os he dado disculpa de hacer en la Corre falta: ha mucho que .estáis aquí? . 'teneis .aquí vuestra casa? Cond. Habrá, un mes ,6poco inénos, que á' Fénix por alegrarla truxe ,señor ,de París: aquí vive yaquí pasa en exercicios del campo • las tardes ylas mañanas. ;, Carlos? í. Car. Señor?'- ^ Cond. Llama áFénix. Rey. Cesar, ya se alegra el alma, ajy. '/ ya -se previenen ios ojos '*como quando sale el alva .^ abriendo la puerta al dia en celages de oro ynácar; . las aves que del' ausencia \. " del sol quejosas estaban, quegorgeando en los nidos, lo que han de cantar ensayan: ycomo los arroyuelos I. qüaxádo cristal desatan, .v* 'yal nuevo calor del dia .. . discurren líquida plata; así la lengua suspensa, noche de ausencia tan larga, al salir el sol de Fénix el silencio desenlaza; .^ Sale. Fénix. Ten. Demé los pies vuestra Alteza. Rey. Hermosa Fénix ,qué clara ap. se me ve el alma en los ojos! temo^que ala lengua salga. Gomo os ihallais en eLcampo? es posible que os -agrada esta soledad? Fen. Señor, aunque parece que es tanta, no falta en que se entretengan como allá las esperanzas, aquí todos los. sentidos, los ojos en flores varias, cuyos aromas no envidian .
Yalas orientales plantas. Los oídos en las aves, ycl gusto en alegre caza, de que hay tantas diferencias por estas verdes montañas. Son aqüí ios dias mayores .^ que en París ,con que es mas larga la vida ,corta en ia Corte. Rey, Para poco tiempo alalban los sabios el campo ,Fénix; pero ya vuestra alabanza me obliga áquererle ver:. quédese aquí comenzada esta qüestion ,que después que vuelva quiero acabarla. - Dios os guarde ,ydé la dicha que mereceis. .^. Yen, Vuestras armas ^ respete el sol donde nace, » ycomo señor de Francia lo seáis del Polo opuesto. Rey, Ay Cesar, de sola Arabia, donde ha nacido tal Fénix! Ces, Tú quieres con justa causa laí qüe por única puede . ser el Fénix de supatriai;: >^ Todos se van con el Rey, Latir, Ala fe ,señora mía, que tu condición me espanta: toda esta grandeza dexas por un monte yquatro casas? Dichosa quien vivir |)uede en las Cortes. '^> Yen, Mira ,Laura, pues sola tú de mi vida. "T fuiste yeres Secretaria. Tú que sabes mis desdichas, si permite amor llamarlas vt con este ‘nombreVen agravia’) de Carlos que fué la* causado Tú que del Angel que fué de mis amorosas ansias ... fruto yconsuelo ,has tenido' el secreto yla crianza. . No creas, que hay para míj ‘ Cortes ,fiestas joyas ,-galas*' fuera de ‘Carlos, que Garios > es 'centro donde descansa Calma como en su esfera el fuego ,el a\:e en las alas del viento ;sin esto aquí tengo el lugar que me falta en París .de hablarle yverle ysin la pensión que. paga ^ amor álos zelos ,donde < hay tanta copia de damas. Latir, No te espante, Fénix bella que una grosera villana se dexe llevar los ojos •. de un Rey donde el cielo estampa la imagen de su hermosura, , que para disculpa basta. Ya sé yo que tus dos Carlos padre yhijo se adelantan áquanto puede el deseo de las grandezas humanas. '-Sale Silvia.. Sil, Está aquí Fénix?. .Yen, Qué hay, Silvio? como te has quedado en casa, yno fuiste.áver el Rey? Sil, Pardiez ,Fénix, como entraba tanto aparato de cosas de mas gusto que la caza, lúze caza la* cocina, .. donde sus ministros andan con instrumentos diversos previniendo cosas varias para la mesa del Rey, unos caJentando el agua, yotros en el patio haciendo oficio de cortesanas.' .• Yen, Cdmo ? Sil, Pelan. .,¿ Yen, Tú lo sabes? Sil> Oigo decir que ála traza que estos pollos ygallinas,. ' ^ ,.ellas con dulces. palabras tlas bohas yJas cabezas; ' pero advierte que una dama vvA ..que Llego én.una carroza con las cortinas cerradas, bravo sombrerotcié plumas, < dondeiuna:tDca de pfatai 6"^ sirve también dé cortina,.! por quien una mano blanca .
para preguntar por n sumiller de la cara, quiere verte con secreto. Ako me dexas turbada: ¿¡k que entre. Sil. Entrad ,señora.^ fgtu Linda presencia. Uuu Gallarda. SJe Lisarda con un sombrero ,y ferreruelo ,run velo» i/V. Juzgareis Aatrevimiento el haber venido ansi. -• fen. Si os descubrís ,será en mi merced yagradecimiento. Lis, Pienso que estos labradores será gente sin sospecha. Fg.n, Podéis estar satisfecha, yaun para cosas mayores. Lis, Mi rostro es este. fen. Podré decir que al aurora vi, pues ella amanece ansi. Lis. Por iágrimas lo seré. \ Fen- No sino por los jazmines, ylas rosas de la cara, ‘ donde el sol áver se para tan celestiales jardines. Lis, Avos os viniera bien, Fénix ,si la nieve pura ' viera de vuestra hermosura, -" Fen, Quién sois? * I/K Presto sabréis' quien, ^^ que como os habéis criado ^ en tanto recogimiento, - no me habréis visto, mi intento os debe de dar cuidado. Soy la Condesa Lisarda. - Féni, Señora, pues vos ansi? i/j. Traigo una tristeza en rní, '^ que acabar mi vida aguarda. - Despacio quiero contaros la causa en mas soledad, .-que como es de .voluntad ‘•’ no sale ácielos tan claros. ’Tüve un alto pensamiento, \ que no me ha salido bien, yo os diré después por quien. Fen, No sé si es atrevimiento, pero viendo al Rey aquí, yvuestro disfraz, Condesa, será dueño de esta empresa: es esto ansi ? Lis. Fénix ^5Í. Huéspeda vuestra he de ser esta noche. Fen, Respondiera, que átal sol es corta esfera casa que queréis hacer Indias aunque Occidentales, pues aquí de noche estáis; pero quando amanezcáis, las volvereis Orientales. Lis, Fénix, donde vos salís al sol no le aconsejara. Fen, No mas que es lisonja clara, pero venis de París. . L/V. 'Daisme palabra en efeto de guardar secreto ? Fen, Aquí me suelo guardar de mí; lo naismo ávos os prometo. •Aposento voy áhacer donde esteis ,ydonde hablemos. Lis, El vuestro las dos tendremos: hacedme, Fénix, placer, . que merezca vuestra cama. Fen. Esa os daré, mas sin mí, 'queden estando el Conde <aqiu ásuáposento meUlama. Entrad, no deis ocasión / áque os vean. Lis. En vos lió, Fénix ,el remedio mió. :: Entrase Lisarda con Silvio, L^í/r. Qué es esto? . .i^ew.'Zelitos son,, rque ánadie guardaron ley. Laur, Conocesla? Fen. Como ámí, no la conocer fingí. Laur. De quién los tiene?, Fen. Del Rey que me ha mirado en París, solicitado yhablado; yCesar me dio vm recado y
*4.i> de su parte en San Dionís. Causa de haberle pedido al Conde que me truxese áesta aldea, porque fuese , causa de mas breve olvido. Que tengo por cosa llana, si no es que olvidada estoy, que señores quieren hoy, yno se acuerdan mañana. Mayormente el que es supremo. L.aur\ Pues ,qué pensó esta señora? Fen, Reyna r. ..•1 Latir, Tanto el Rey la adora ? pero lo que fuere sea; yo la debo regalar. Latir. La Corte se ha de mudar poco ápoco ánuestra aldea. •Rey yReyna están aquí,- si esta sale con la empresa.< ’ Fen. Ni la envidio ni me’pesa; Carlos es Rey para mí. Vanse ,ydicen dentro. Cond, Extraño caso. Ces, Ylamentable fuera áno haberle este hidalgo socorrido. A. •-X Sale el Rey descompuestb^ Carlos' con un venablo ,yel CondeyCesar. Cond, Herido va el caballo. Ces, La carrera <'^.. ’ ... *cOmo las aves por eLayre ha sido. Cari, Siente algo vuestra lAlteza? Rey, Que sintiera <íí; Í la escura noche del eterno olvido, es sin duda, mancebo generoso, áno ser por tu brazo, valeroso. Gracias á-Dios no tengo mal ninguno. •VV;jr:cnv.ví Cari. Pues yo voy 'á'^^avisar áVues- »Tra "gencej.’ porque no parta con la nueva alguno, que necio alborotar la Corte intente» i'* ••/!> :v*í ,Vasá. Rey, No ha llegado' favor'tan.ópor- »'-tuno- £-1 -> en tanta confusión como el presente, sino es por él, el Javalí mata. Bravo v'alor.^ Rey. Un Hércules retrata. Quién es este mancebo, CondeV Cond, Un hombre, que tengo como, áhijo, yLu -criado .^^ desde niño ,. señor. ,; Rey, Cómo es su nombre? \ Cond, Carlos como mi hermano se L llamado. Rey. Pues qué es la causa de que así se* .nombre? .^q Cond. No hay causa mas de habérme^ íle dexado quando Ricardo Ingles puso la .planta ' , en hconquista de la tierra santa. Rey. No volvió mas ? Cond. .Es fama que cautivo quedó en Damasco ,yotros dicea muerto. Rey. Qué gallardo mancebo! Ces. Por lo altivo parece que valor tiene encuWerfo. Rey,. No ha de quedar el bien ^ue del recibo •> . * sin, premio, Conde. Cond. Pues tened por cierto, que es digno de qualquiera uierceJ vuestra. ,, Rey. Dícelo él rostro ,yel valor lo muestra. Vanse ysalen Carlos y"Fénix» Fen. Qué dices, arlos, que tanalti suerte " ' te ha sucedido? Cari. Fénix de mis ojos, sino.es por este brazo*, yada.muerW pusiera su^corona^en sus despojos- Fen, Pues cómo sucedió ?j ; •^ Cari, Mí bien advierte, si el no te hablar; en mi te caüsi 1>de enojos ;... quando el tiempo me da lug^^ hablarte * Fen. No .basta que hables tu e,»-/. Adelante el fuerte Ludovto jiefosof valo po;tanci3 ¿fon ie s' ytu.pad'"® ¿as ^ ,ciera_ ^ ¿Francia \ Síguela pe apenas abzan espí jii oortand se pudlero pero al eni de murtas sintió el ve volvio fer< has media vuelve espuma y punta del diestrí ypor el i Aherirle vuelve, aunque ai pero la fi aplica an; Asomóse parte de yderribí ^huida pasó de Yo viene al Rey , patrones ine opo diente Al bote dexande mete; yo COI osade tabioso tluando fiasta el yvertii
.gneroso mancebo, Rey de Francia, que su valor al de Hércules aplico, uo fueron nuestros ruegos de iinpo;tancia: si. bien le sigue el Conde. Federico, ytu, padre también corta distancia, tfas una llera, que por. dicha hi- ,cíera .» ¿Francia Venus, si él Adonis fuera. Síguela por un prado ,en quien apenas i atazan español doblo las flores,'* i ' jii cortando -cristales las arenas se pudieron quejar de sus rigores? pero al entrar por unas selvas llenas de murtas ylaureles vencedores, sintió el venablo el javalí, yayrado volvió feroz, del hierro provocado, las medias lunas de la boca envuelve ^• «•' -^ espuma ysangre, ycoala ardiente punta del diestro lado ,rígido revuelve, ypor el mismo al alazán se junta. Aherirle el Rey con el .venablo vuelve, ‘^^j aunque animoso ,la color difunta, pero la fiera el encendido hueso aplica ansí ,que le levanta en peso. Asomóse álo roto de la* herida parte de los ocultos intestinos, yderribando al Rey, con presta thuida ,...'í pasó de los laureles álos pinas. Yo viendo en tal peligro de la';vida al Rey ,inyoco Fénix los divinos patrones de París ,ydiligenteme opon20 Marte al animal ardiente. .. Al bote del venablo vuelve ayrado, dexando al Rey ,yfiero me>aconiete; .^ yo coiv izquierdo pie le espero osado, '\ rabioso la ivictoria sepromete, quando por el acero ensangrentado, hasta el rebelde corazón se mete, yvertiendo el espíritu espumoso, I•••^'T la tierra estampa .cóir.gr uñir quejoso. •;! Un cuchillo de monte que pendía de la pretina, saco velozmente de una vayna de tigre, que tenía acero ymarca de oficial valiente: yal tiempo que los filos discurría por ef 'cerdoso cuello, de su gente llegó gran copia ,que dexé envidiosa del valor que me das ,Fénix hermosa. .V Fen. Ventura' notable ha sido, ydigna 'de tu valor::;! * yo me voy ;que este rumor es de que el Rey ha venido. : Ya anochece, si pudiere esta noche te hablaré. C^r/. Paga mi cuidado. /r;?. En .qué^ •;* '' Cari, En que poco tiempo esperé. • Fen, En estando recogidos, . que presto será ,mi bien, vase» Cari. Plegue álos cielos que esten como cansados dormidos. Esparcen la suave voz al viento ' sonoros ruiseñores junto al nido ^ que de pajas yplumas han texido, sirviéndoles los picos de instrumento. Quando á^la mira el cazador atento dispara con horrísono ruido, en círculo de plomo dividido, muerte veloz con breve sentimiento. ; Así Fénix yyo con voz suave, cantamos libres de que el nido acierte quien tiene obligación áhonor tarín,, .grave. Pero> temiendo de la misma suerte que si el secreto nido el Conde sabe, tendrá tan dulce vida ,amarga muerte. iSale .Silvio, Sil. Esta si que es linda vida, pesia al campo ysu labranza, G
5P Laura ámi esposa quisiera traer por joya en mi cuello, porque desde el pie al cabello en cifra el í^lma le viera. Mas quién sino amor pudiera hacer con estrechos lasaos, que dándole mil abrazos, yde mil diamantes hecho, sirva de joya ámi pecho, yde cadena ámis brazos? TLaur, Dios sabe con el terhor .que átu casa le he traído, -^ ‘ que como es tan parecido, temo que diga tu amor. Pero cómo puede ser puesto que el Conde le vea, que nuestro rezelo crea que le pueda conocer? - Que la justa contianza, que tiene de tu valor, asegurando el temor deshace la semejanza. . Que si yo te sirvo aquv disculpa también ha sido, haber áCarlos traído; mas si te parece átí, -mudémosle el nombre áCarlos; que Carlos ,yparecido áCarlos ,verá que ha sido Carlos retrato de Cárlos. Fen, Cómo le quiéres llamar? Laur, Lauro por Laura es mejor. Fen, Cárlos? ' Nin- Señora? ' Fejt. Mi amor, el nombre os quiero quitar, .Lauro os llamáis ,entendéis? mirad que sois Lauro ya. señora, claro está, '. llamaclme yvos lo vereis. Fen. Cárlos? Laiir. No responde agora. Fen, Lauro? Fin. Señora? . ’ Fén, Oqué bien! Qbién es vuestra madre? Jim. Quién? Laura es mi madre ,señora. Fen. Con esto al temor restauro confianza de que puedo tenerle aquí. Fin. No haya miedo, que yeri^;; el papel dé Lauro. J^en, Lauro, tan bien lo decís que viviréis desde agora ^ conmigo. Jim. Diga ,señora, no meriendan en París? Fck* Si ,Lauro ,tiene razón, llévale Laura, yadvierte, . que le enseñes de tal suerte, • que no olvide la lición. 'Laur, Segura de ‘Lauro estoy. •” Fen, Con él cesan mis enojos. Latir, Vamos, Cárlos de mis ojos. .Jim. No Cárlos, que Lauro soy. i;. Fen, Amó la hermosa Reyna del Egipto un caballo veloz ,con que tuvieron iinfamias las hazañas que pudiéron \dexar su nombre en bronce eterno escrito^ Pásife un toro amó, con Infinito deshonor que las fábulas lediéton, no porque fue verdad ,pero quisiéron decir ,que amar indignos es delito. Yo amé, yo erré, qué error tan disculpado el de quererte yo, Cárlos, pues erej del cielo. copia ,del amor traslado! Tú me disculpa de mi error si quieres, que amar lo que merece ser amado, hace menor el yerro en las mugeros* -Sale Carlos. ^ Cari. Cuidados míos, muy aprisa ífltema *un agraviado amor perder la vida, tan triste ,tan cobarde, tan •dida, que apenas un cabello la sustenta. Alos agravios la venganza alienta, yen mí no quiere amor que yo ^ pida, que aunque la causa del amor s olvida, flOflca pe son los del paes Si int .sab qüé non -N después víg fin. Cari de lam que ent inuesr: Que cc gozé en sintiera estar un ALaur queden mudanc tus dulí Porque el bello que en Í or nuc íudéle porque no dies quande Como es posi el semi te ven Ay mi porque con tal que esi pendie bahía , C^r/. Nc que te para j aliento ^para r Fen. N( Cárlo hablai .'N
nonca olvida del honor la afrenta. Como infiernos de amor, en que amor pena, son los zelos que salen álos labios, del fuego de que el alma vive llena, pues si infiernos de amor ,los llaman .sabios, qué nombre tiene amor para su pena después que se averiguan los agravios? ftn. Carlos mío ,darme albricias de la mejor nueva puedes, que entre favores ce entrambos, ánuesrra fortuna debes.- Que como aquel ángel tuyo gozé en la aldea dos meses, sintiera agora en París estar un hora sin verle. ALaura le osé pedir, que, en la ciudad me sirviese, mudando el traje ,que tanto tus dulces prendas me vencen. Porque con esta ocasión el bello niño truxese; que en forma de labrador Í or nuestra casa le tiene. . íudéle el Carlos en Lauro, - porque como te parece, — no diese al Conde ocasión quando tan cerca le viese. Como es esto ,señor mió? es posible que me muestres ' el semblante triste’, quando : te vengo áhablarían alegre? <• Ay mi bien! qué ha sucedido? porque no"sin causa vienes > con tal tristeza ámatarme, ' ^ue está-mi: vida ó> mi /míierte pendiente de tu alegría, >. Habla ,6mátame. ij w/. No intentes ::' fine te hable ,qUe aun no tengo para poder^responderte íillento, Fénix ,ni aun ojos para mirarte.- ..-‘í’" sueles, .•' ^ Carlos ,por causa ninguna ' tibiarme tu desta suerte. Si sé cansó la fortuna, mi bien, de favorecerme, A si ya mi padre ha sabido que Ic infamé por quererte, díine presto ,quién ocomo pudo ámatarme’ atreverse; ysi yo soy la ocasión, mira que estoy inocente. Mira que no es justo ,Carlos, que sutra yo tus desdenes, porque es hacerme el agravio de las comunes mujeres. ira que en nrmeza eterna, soy el peñasco mas fuerte, que ha combatido la mar quando mas soberbia cr^pe. Habla ,señor. CarL Qué palabras me darán ,ingrata Fénix, agravios de amor yhonor? F^w. De amor yhonor? Cari. Quando excede, Fénix ,ála lengua el alma, que uno dice yQtro siente. Mas lo que puedo decirte es, que no puedo quererte, cosa que juzgué imposible, aunque mi vida pudiese • ser inmortal como el alma, de donde quiero que pienses, que he de sacarte 6matarme, ytodo será breve, que no pasarán, dos dias, qué de tus ojos^me ausente, yesto ,Fénix ,porque al Conde es justo que le respete, yque para tanta ausencia le dé causas suficientes, > ' queporití desde aquel punto que pude en los brazos verte de otro hombre, ólengua ,qué has dicho? ólengua,, qué fácilmente í'esvalas !pero qué mucho, que mis agravios dixeses! y- A iEl entendimiento humano es. un relox, áquien mueve la memoria yvoluntad,
5» •^ cjiie son las ruedas que tiene. Es la lengua la campana,! por cuya causa acontece, que desconcertadas ellas, la lengua se desconcierte. Ya lo he dicho, ymis agravios otra vez ádecir vuelven, que hasofendido mi amor, pues amante me aborreces. Ymi honor como marido, pues-á querer te resuelves otro* hombre ,si bien mejo'r, disculpa que no mereces.. Pues^amoi’íy honor se quejan . de que su lealtad ofendes,* que para sentir agravios, también son hombres los Reyes. Que en efecto, los agravios sean,,Fénix ,de quien fueren, son én lini,' como las :alma5, ni son hombres, ni mugeres. « Fen. Cáríos, aunque yo. te he dado licencia .para quererme, por .mi estrella ami desdicha, no para hablarme insolente. . Que en llegando álibertades;, tan indignas ,de quien puede igualar del Rey la sangre, >. pues de -la suya desciende; diré que eres mi criado; '’ porque si aquí no «procedes, conmigo., como; quien so,y,' ycomo dueñofíte aftreves, .. haréte quTitarfrlaj'tijya, c. .'..'aunque, l'a vida me .cueste. Pues *qinéresme 'tu negar : loqué mis ojos;.." , J^en, Detente,' d;? ar;- ló qüe.te despeñan ibs ojos,i.jun que)tal’ vez coinb rjueées,jci ;p ^faifas, in fprrrfaciolnes, íjó dan sentencias diferentes, 4 de lo que.' fueran ¡sabiendo, v > la verdad; !.sí'. Car/. Quando’tñ niegues * que-no' fué el’Rey íes un libmbre dqué- en tu aposento aleve, • entro aquella..,misma noche.' ..y ’j'a |<!' Ü .4- Eso es> vérdad.' C^r/.d^ues qué quieres? F¿’7!,^ Que sepas que la Condesa .Eisarda ,que vino áverle, .quiso averiguar sus zelos, -.V- queyoporque no hiciese tuerza el poder ámi honor, que determinado esfuerte, ‘ fui cómplice en el engaño^ Car/^El engaño bien se entiende, que es el que rñe hás hecho ingrata,! ni pudovsin que laiviesen , ,venir la Condesa aquí, ni ya que vino volverse. Mientras estaba cazando.jí'i llegó aquí secretamente, ycon el al va salió; pero agora me parece j por el sentimiento injusto, con que mhfirmeza ofendes^ que no son los zelos míos los agravios que encareces. Ya entiendo lo que ignoraba, . “vínola Condesa áverte, <' > poniendo la culpa, al Rey; > tú viendo que el Rey la quiere) e^tús muy desatinado;. l pues, Carlos yquando previenes ausencia por. otras damas, es bien que de mí te quejes, < yque. me pongas la culpa > si prendas' del íRey pretendes^ Dexarmi Jionori que me.cuestas mucho', pa‘ra! nb tenerme *el respeto de'.criado, que ádo mando uñe' pierdes.' Si quieres irte zeloso -'^ ddyRey yquién puede tenerte^ Cárlo^^ tengo aunque te no hayas miedo* que me queje de no tener prenda, tuya, •/ .'como rei'rqueiaba ausente ^EIisa Didode Eneas, y*quando no Je tuviese, espada no ha de faltarme,,!' aunque para darme muerte. ^ basta* acordarme epe fui muger ,que pude atreverme
áquerer homí>re tan vil, ww^^« que ha pensado bajamente, que merece que le ofendan, yque yo pude ofenderle. ' Cir/. Fénix Fénix yamor mió; señora niia. F^n, No piensesengañarme con palabras, quando con obras me ofendes, v» Uri ^lágrimas de amor ,dulce vio-, lencia, y* -ó llanto poderoso ,ofuerte encanto, ,.. óSirena fingida; ácuyo canto calla el rigor ,yduerme la jprudencia. Contigo no hay valor ,poder ,ní ciencia, .• que puede tanto un amoroso llanto, que el cielo con poder ysaber tanto, no tiene para-^ llanto resistencia. Pues siendo dennuger, zeUsy enojos, ni aun agravios sabrán mover eí labio, sino darle mil almas por despojos. No se fie el mas cuerdo ,honrado y sabio, #' poraue si espera ver llorar sus ojos, perdonará después qualquier agravió. Vase ,ysale Silvio ,de camino, íi/. Esta ,señor pensamiento, es la Corte de París, .i . aquí :labrador-^ venís -q.> áser cortesano atento.' *'> No ,Corte ,porque yo quiera que esto meiagradezcascya, ^\ vínose me etafma ácá, *qúe á‘ fe que ‘yo.inbííviníerawO»'’ ^liuyose Xauradmí, :ri or. p que con aquesta mudanzap '• supo bien tomarovenganza' - de haberle negado un sí.^ Como sino <fuese nada ^ el sí para->un 'cásamiénto, tv• siendo ebmas' fuerte' instruméuto, que dexa el aíma obligada; ( Oescritura liüque-qdíspues Mace arrepentir á’ tantosj' pues diciendo sepan quantos, ninguno sabe lo qile es. ” Mucho me debes -amor,- pues ála Corte he venido, • naciéndome prevenido los^ avisos de ün temor. Dicen que hay cosas aquí, oh París! yque en tí caben, que aborrecen los que saben vivir ymorir en tí. Aquí diz que la verdad ,I, anda siempre rebozada, ./ la memoria-declarada, yfalsa la voluntad. Dicen que mueren de necios dos que' son mas entendidos,- por no sufrir atrevidos, ‘- ypor no escuchar desprecios. Que con el pobre es cruel la soberbia yla codicia, que nunca alcanza justicia, yque ella le alcanza áél. Que tiene el que es mas leal cara de pocos amigos, yque hay muchos enemigos para hacer ydecir mal. OLaura ,grande poder .el de tu hermosura ha sido, pues áParís me ha traído donde me tema perder. Aquí tengo de callar, •' sufrir ,engañar ,fingir, '> con quien se rie; reír, •’ con quien llorare ,'llorar. - Alabar al cuerdo', al loco, al idiota,-‘al incapaz^ ‘-1 que importavivir en paz, sufrir -mucho yhablár<poeo.* 'vase. i' .i... :iJl .o •* 1i:>t ;iC' Sale haura en hábito de dama^ / Dionis ,(fiado: - Dion. Después Laura, que, has mu- •dado •'^ el traje, tan linda estás, «o i que áqi^antos temiran das v con tu déscuidoj cuidado. • Yo estoy pérdido por tí. H2
<4 Latir, Pues pregónate ,queyodel ald¿a truxe un no, ; " que en su aspereza aprendí. El hábito cortesano •^.• ‘j*, . no n^da la condición. ? JDlon, raga, Laura jmi afición. Latir, Quedo ,ysin tocar la mano, yvete: con Dio? ,Dionis: jiiirj que, Carlos te espera. Dion, Esto poquito te altera? áqué veniste.á París? :, Latir, ^no’ ver como en mi aldea asnos ,y, hay muchps acá; . ; yete que te aguarda ya. .J Dioa. Que tal tu aspereza^sea? \oyme ála Corte, ydexo el cuidado de ablandarte, .vase, Laur, No será la Corte parte, si con mi honor me aconsejo. Sale Silvio, Sil, Todos estamos’ acá, , ’'* señora Laura. L,wr. Quién es? Sil, Silvio ,Laura ,no me yes? d'desconocesme ya? :. Latir, Silvio? Sil. Después *que dexaste 'la aldea'eii que te has criado, hasta el hábito has mudado, mas*qué mucho si mudaste el alma con él también, . • ' yla has puesto en el criado o., de Carlos? Laur, No has e$cuchado, Silvio ,^mCrespuesta bien. Pero áque .vienes acá, i, ^,.* ádecirme’ desvarios, ‘ con unos zelos tan fríos? .; Sil, Pensé que ípudlera. alia .- vivir'.sin tí, engaño fue,! fr ?, .%t'a?pues«no íhay álamo en el pr^o sin letras de mi cuidado, uparía crezca -mi Te. .A''.V jAjamas abalva.salí, -rf que hallase en toda^ sus flores, de tu rostro las colores, • ni majisQ'arroyueloiVÍ, ..r> que como tú se.riese, aunque ásuipuro cristal diesel la margen coral, , I r.i yperlas la arena diese.' Todo fue tristeza yluto dexándomé tu rigor, ni planta miré con flor, ni |l(5r que esperase fruto. >’- En todo hallé soledad, ycomo, en nada te hallé, ’detérminéme ála fe, .ávenir ala ciudad. Vesme aquí, Laura, qué piensas iihacendé mí? Laur, Bien pudiera agora ,si yo quisiera, vengarmede. tus ofensas. /’ Pe.ro, quiero proceder como muger cortesana, v que no. quiero ser villana, , aunque lo pudiera ser. .^YovSoy todavía privanza ..de Fénix ,yo haré que estés, en su casa ,6prueba un mes hasta entender la mudanza, i. Que aquí, podremos tratar lo que nos esté mejor, mas no' has de ser labrador., \5//._Ya sé qué no hay que labrar • en los campos ék la Corte 'siempre estériles ,mas di, q\ié puedo yo hacer aquí, Sue para vivir me importe? |ué oficio tendré en su casa .í del Conde ?Laur, Si has de servir áQárlos ,npihay que pedir '' oficio miéptfas'se casa. ’. Mas ,pueSíá.la Corte vienes, entra con mucha humildad, .. Iganando Ja volu«ntad, - I* Si i \io ,pues ingenio tienes. ’ *p Que te quieran bien procura,' pojii'bierivhabjado ;; ybien visto», que hacerse, un houlbre malquisto, es necedad ylocura* r Cou degir de todos bien, hay coi’respohdencia igu^h .- porque si tú dices mal, <O de tí, ie. dirán .también*:. ; ,n]:iAcompaúate; can buelBOf,^' '>* ytúílojpdreceris;. )c/ob src respeta^ al que saber, mas, r> (
^alienta al que' .cabeménos. No te »^etas en tu vida ibachiller ,porque es cosa notabivmeiue enfadosa, ,c cansada yaborrecida. >/ ' Nadie en efecto te argiiya -.L aunqne estén de infamias UenaS| . ée mirar casas abenas, ^L’> sino de guardar la tuya; honrar imigeres codicia, • jio lo desigual igualas,< sdecortesía álas malas, i’ 'i /i '‘ yálas buenas de justicia.ir, ,QüC'Con estos documentos -jí ). segura vida tendrás. -> 5/7. Tienes que decirme mas? t{tos laur. Que aquestos seis manda mieucifran, dos. SiL Atento esíO}&, r que me debe de importar, q laur, Norfi^r ni porfiar. ,> i. ;? é//. Esa palabra te doy. j^ Vase ,salen el Rey ^Lisarda y ^Cesar, i írr. Siempre ,Lisardá ,í:he spenpdo ,en tü remedio. Lis, JLo creo, t gran señor,, de tu .deseo,,. i de tu amor ytu 'cuidado. : Rey, Condesa, yo te .he casado para sosegar mejor álos qué hablan en tu honor, porqpe mirar ’por la fama de lo que .quiere: quien aína / es el' verdadero amor. .(J Pienso conocerás •-.'ib el dueño que darte quiero, 7 ri.que .es.Cárloí!t:;iii^^ caballero ,‘. .5 r . que ':no hay.quei>ddcirtgCína^* •A tü' ’ejSrtacío i; añadirásu -i*?' h <í!tréftquá^;íyo£,^UJéro d-anté," .fD pOJCi/pagai^ld r,r.y spohpagárte ^ dos grandes».pl:iligácioDes.ó Lis, Eií‘émuchas ,;íeñor me pones de y\ d?e alabarteü .l Ko es-,e^ :Cá'rJbs criado ofi 't Lisarda., n©; es criadolelnque sir^^ió/i <'-n i? pero nO el que se^ha criado. I5y Su humano al Conde le ha dado por padre en su larga ausencia, mira tu si hay diferencia, ysi esta verdad abona t en su 4gallarda, persona ,• aquella ilustre presencia, ^ Débole.i Carlos la vida,;-, ^, débele Francia su Reyt.-j j‘1 mira tú si es justa ley .^ pagar deuda tan debida. . Si mi amor no se te olvida, tainbie‘n; obligada estás, •j ydel mí conocerás^ ? estimo este caballero, » que, eiii darle lo que mas quiero ' no puedo pagarle mas. De Alexandro se alabo, que<di6 .su-amada Cainpaspe, * con que en bronce ,en oro ,en fjaspe ;i í^:r:A esta hazaña 'eternizo.* Lo mismo quiero hacer yo para ganar mayor palma, puesto que me dexa ,en calma perderte' ,(iy^ ser, .>mi homicida, pues áquien me, .dio la vida, no le.^ doyo menos* que el alma. Lis. Pues ha dicho, vuestra Alteza su razón,..será razón que. yo le diga la mía: esté ;ate.nto. Atento estoy. Lis. Conózco'que fuy culpada en dexar. queisú afición t. < ipudiesecojbligar laania; »' 'mas fué /disculpado error. jPo.rquetengOí pensamientos / de ,tan)m0'ble presunción, ulO imaginai?me Re}m2, .ao:>estuíiára su valor.* Con esto ,’¿y'^que vuestra Alteza ,70 'al guñas ,veces me •di6,* ^sino esperanzas ,engaños, , creció mi ^atisfacion. 'u En medio* -pues destas cosas, que no quie^*o ,gran >señor, t tr^rlas .á la nlemoria ^:j^ para ,mayor .confusión; ’•^ porqqc 'palabras yplumas
r 5^.. ... siéiT^pre’el viento ’las llc^<5j jy requiebros ypapeles pienso que lo mismo son; " áFénix vio vuestra AltezaV yen Fehix su' nombre” vio, *- concepto que tráe -consigó' •papara qualquiera dcásío^.- Enamoróse ,y'confiesó,- - que muy bien sé enamoró,' que no’ tiene ley el 'gustó, ? ni fuerza la inclinaciott;^- nr; Llegó luego *ánoticia/*'- I que no bay> Cósamas t^elóz < 'que una' mala^ nueva ‘aluduéaó, ‘yaun la avisa éf ^coVazon., i» IDebe el avisado albricias - del mal áquien le *avisó, porque un daño prevenido'-' -es quando llega''ménor.5i(i re ' Supe también que áuna; aldea '^de temor se* retiró,' i. 'y adonde fue vuestra Alteza en fórma de cazador. ’ ' ; Por averiguar mis zelos,- '• { del amor fuerte pensión, I’*' 1 mas no quándó son agravios,; •'que soninfamia •de xamor en^bna carroza ipáko;- .r; ^digo áFénix mi pasión, <r* dióme sii aposento Fénix, r:; dónde vuestra* Alteza erttra¿-''-^ Ló que 'pasó yaolo* sabe, > yántesr que saliese/ el-sol r,: vuelvo íá’París jt ydconml^^ ,, mi desengaño volvió, Cuesta muchoc un deseiugañd, ylo que aquel -mCíXíostó, -ü* •quieu ama yrlos ha^ terádjo, sabrá el^e^tado* en-"que ’estoy. Esto pasara" en sflencityt;' re J mi amor -por su -jpropiorhbtior, que. quien dice sus despreciós, afrenta su estimación, i^> Pero llegado el -engañoni :1 á,.tau "estraño<figór| •' que vuestrá'iAltezaí naecGasói ísabiendo París ^quíencsoy,r coii-uA'cnado de otr es táft-gi^ándé sinrazón/ que dará lengua álas piedra, ' yala*' mas cuerda furor. Si Carlos mató la -ficta,* que ávuestra Alteza sacó- ^ del cabajl'ó rpague- Fenijc '^ ! ló -quc' fu'é' sü-' obligación. * Qué culpa 'tiene Lisarda í * si por Fénix sucedió? porque yo ála* misma Fénix tendría pordeshonor recibirla ..por criada, ) no siendo su dueño vos; Que en'sangre, en talle, en ingenio, yo pienso qiie soy mejor, >no siendo vos el juez, 'í-^ que* teneis mucha 'pasión. lY/eon esto os deséngaño, i porque primero que 'yo sea de Carlos ,ni Francia > juntos nos halle álos dos, ^ • tendrán los quatro elementos ‘paz en. su disforme unión,' quietud las -aguas del mar, •I piedad la envidia feroz, - la ambición descanso ygusto, buena -fortuna el tenior, amor 'paciencia agraviado, y-Ios zelos discreción. Cuse vuestra Alteza áCárlos^ •con Fénix que yo. le doy palabra que calle Curios, ’ yque* ella ino diga no. Que con "esto ysu licencia desengañada me voyj ysi ’iio manda otra cosa, .. mil añós" le guarde^ Dios, vasr^ int pacienci^'ímé espanto, el ser mugér* me-d-ficúlpa. A Ces. Vuestras AÍt(|zaQtíen^'cidpít' de’ haberlas eseuchado^tanto* Peropues tiebél 'poder/ > .porqué se ha de resistir? •• jRrv. Esto, Cesar ,Xesí' decir, yno íes -el' decir hacer;- ^ ¿o'Claró esta que ha de ser fuerza, sino fuéreuvoluntadt’t''' ’ C^s/lEÁ parecer liviandad*
i ‘ique íJe queje Jal esfuerza.* , ‘pero pues que zelos son .] ae Fénix, oye ,yverás ^ como entre los dos pondrás ; tan notable confusión, ^. que si algún amor habla' j•,.* '• cese para siempre en ellos. '• Sj ofendellos, •.i notable industria seria. ^ » Sal^n Carlos ,Dionis ^ySilvio,V€.Sr tido lacayo.' ''t .3 to/. El Rey ‘mé envía áilaftiar>3 yllevo ncxvtable: pena. -_'j ? Dmu Pues.no pases desta sate,?* i que ahí está hablando con^Cesar. C/?r/. Como ,Silvio ,entraste aquí? 5;7. Señor ,por ver la grandeza j .del Palacio que .ámi Rey ,^yale he visto en nuestra aldea.\ fo. Allí esíá Carlos',' señor,. -. 'y ttj. Carlos? . Cir/. Déme vuestra Alteza Jos pies. Yo te debo ,Carlos, Ja vida ;pagarte 'intenta.. .j Jn iob1igacion , rh Mi húlmildad .levantareis dé^Ja t;ierra.,w ¡a j tratado’ con Arnaldoi ,?*. . casarte con la -Condesa *. 'i Lisarda ,ycomo señora, '..i por humilde :té desprecia. •j. Yo quiero que la enamores^ ,'' y porque no hayauas dulce fuerz^ ' ‘jde conquistar noluntades, (»ñy porque yo sé de tus prendas, ‘ que Tciidiránqualquier d-ania^ por mucho que se defienda. .U Cesar MÍe dará, dineros,, .,j -.. jp joy^:,‘caballos ,libreas, T no quiero,tnas de que pongas;, tu persona ytu prudencia. . '\ E^to ha de ser^Siñí decir, que ypte mando que emprendas servirla, ‘que sj..ló.. dices, perderá$ ,Cárfps ,, .coñ iella ' 'mi gracia ,y, quizá, Ja vida;., ^ de día' galaii pasea su^calle, yde noche armado ronda supnerta>y ‘SUS rexas. * Hasme entendido ?Q'arl Señor! ld.cy. No repliques :áqué guerra te envío yo ,áqué peligro, . áqué dificil .empresa? j • ,^ Aqué mar ll<pv^as ansiada y para poner m'is -yanderas , en las. mas remotas playas? "' Cari. Pluguiera áDios que eso fuera, que yo lo supiera hacer. • Rey. Carlos, Carlos, esto .es fuerza, hacer lo. que manda el Rey , es ley eje naturaleza. . ’i Venid con .Cesar", tu luego, '' sin-que en Palacio se entienda, le darás diez mil escudos, vase. Ces. Ven ,Cárlos. C^r/. El Rey ordena ..i mi muerte ,Eenix la causa, al poder 410 Jiáy resistencia, 'vase. Sil. Qué lleva Cárlos 'i Dion. No sé. Sil. Con el Rey lleva tristeza, válgame^ Dios ,quién pensara que en .los Palacios, la hubiera? ACTO- tercero!: c, ' Salen^ Lisarda \^Carlos ,Celia^ ^‘ySilvio. . *. Lis. Quise enviarte államar, perdona hajberte apeado, í .Carlos,;^ qué -me ,das cuidado, */ para hablartq^y descansar, y' Para quién., Carlos ,te armas', para quién la bizarría detantas galas de día, de noche de tantas armas? , causa el rdia te" doyj que nurKaresta.calle^dexa??. Qué les:dic«s ámis rexas quaiido -yo durmiendo estoy? Qiié motivo puede haber? ya has 'dado bien que decir, Cárlos, yo te. quiero* oir, pues 'que ‘tú .me, quieras yer.;-> Grandezas has 'deWub/iér.tqíi^ que d,ap áentender yalbr,^ eres algún gran señor, ^
5« (. . que anda en !a Corte encubierto? Declara tu oculto nombre, , ya es Ignorancia callar, que tanto andar sin hablar, Carlos ,no es efecto de hombre. Como átodos sospechoso, puesto me has en confusión, • po.rque es tanta ostentación digna de un Rey poderoso. ^ Si es encogimiento ,advierte, que ya me tienes aquí; .. ' porque reparando' en tí, ya no me pesa de verte. Habla, licencia te dan mi calidad ymi fama, porque estás, Carlos, tan dama, ' que vengo áser el galan. Cari. Señora, no sé que os diga, ' solo sabed ,que mí intentó es un nuevo pensamiento, que* álo que decís me obliga. No sé yo qual'de los dos está mas confuso aquí, Vos preguntándome ámí, yo respondiéndoos ávos. Mirad en tah contingencia ' qué podéis imaginar, "porque yo no os puedo hablar, '‘ aunque vos me deis licencia. Yasí la tomo de irme por no poder détenerme, que hay áquien pesa de verme, quando •vos gustáis Oírme, t Está gala, este paseo* tiene tal competidor, ' i que es amor ,yno es amor, es deseo ,yno* es deseo. Es violencia ,yno ^'violenciá, es rigor ,‘y es amistad; '‘ es fuerza, yes voluntad, ' es licencia ,yno es licencia, Tiene el provecho en el daño, yeí remedio en el temor, es favor ,yno es favor, es-éhgaño ,;y no es engaño. Coíi-que no sabréis jamás 'la causa ,de mí álo in¿nos, porque habéis de saber meaos mientras os dijere mk I-W. Vos quei'eisme bien',? Cítr/.Nosí Ím.Pues qué pretendeis?C4r/.Serviros Cari. No sé qué deolreá. iíi'.Pues por qué ?-’‘ Carl.']!Ío sé por qué... Lis. Si s2.bés. Cari. No puedo hablar. Lis. La razón ? Cari. Porque no puedo... Lis. Descortes sois. Cari. Tengo miedo. Lis. Aquién? Cari. Mandóme callan Lis. Qué necedad !Cari. Es por vos. Lis. No me sirváis. Cari. Yo quisiera, 'Lis. No me miréis. Cari. Quién pudiera? ' Lú. Pues idos. C¿ír/. Quedad con Dios. vase. Lis. kh. gentil hombre. Sil. Soy ya Lis. Oídme. Sil. Yo ,para qué? ^ Lis. Servís áCarlos ?Sil. No sé. Lis. Sabéis lo que es esto? Sil. No.^ fLis. Pues con él no éntrastesí Sil* Sí. Lis. Donde estáis? ^'Sil. En su posada. Lis. Algo sabréis.' 5//. Nosé nada. ^ Lis. De quién os temeis ?5//. De mi. Lis. Qué necios estáis! Sil. Por vos. Lii. No pensáis hablar? Sil* Soy firme. Lis. Qué asuardais? • Sil. Licencia de irme. Lis. Y^o os la doy. Sil. Quedad con Dios. LiSi Ay Celia! quién entendiera k)'qüe éste Carlos pretende! Cel. Bien fácilmente se entiende, que éste* hablara si pudiera. Teme «I gran competidor, ; que. tiene en el Rey/ Lis. Ñb sé, puesto que el Rey no me ve de que procede el temor. Si su ingratitud ha sido ^ causa que de aquella historia ya no haya en mi amor memon » Que no la sepulte olvido. Reparando en Carlos bien, de ama yel R* |¿SiP^ 'yCárh qiie, 1^^ iffí. Sefií^ SI pienso. ^íinse .Va ftf. N» pues y ir Fénix sin esti Mi .a mas t< .s« que n 1 que s I Cario masn ini yo estan< un re aser pensí Coui. ( de
/X zyo //SO Sis. M. lo... and ^OiTiecal^ Jef» Vano fué mi remedio. •• Yo ’ fá¡(, Sil. Sojrp qoí •//. M xoí Siik istci'MSí osé di, Sil Di d W. Por ñ ’l, Sojíkiiif. hombfé digno me parece de amarle. C^s. Bien lo merece, yel Rey tu olvido también. lis. Si por el no se declara, yCirios tiene el valor qu© muestra, tendréle amor. Ces. Señora ,la causa es clara, yque el no hablarte es por él. lis. Es ya su valor tan grande, que aunque el Rey no me lo mande, pienso, casarme con éU Vanse^^ salen el Rey yCesar* índíera ndel kndSf jr,: •vi >r/i . ie0O¡ih Ccs. No niuy vano, pues ya te mira con semblante humano Fénix que se mostraba tan ayrada, y(p.arece que Carlos no le agrada; sin esto^, la Condesa áCarlos mira. Kef. Mi sptfrimiento con los dos me .admira, . mas tengo aquel servicio tan .pre- ,sente, que no, hay, remedio que mi amor intente, ,, que siendo contra Carlos le* permita, Carlos ála Condesa solicita, mas no por eso Fénix le desprecia, iqi voluntad; eu porfiar tan necia, ,estando aquesí^; noche desvelado, un remedio tneha dadoqiie ha lie- ?gado ,;i^, como el enfermo que no duer- .«le, .^ ‘. pensando en los remedios que he de hacerme. ,..-f Yquéremedio ha 'sido? /> uiddo que le digo ,yme responde. Sale el Conde* - Qué es ,señor ,lo que manda •^vuestra. Alteza?. - Conde ,la^con^iia^a en.ía no- ./•bleza ..r *1 •i/ ¿tnt «^.vuestra sangre ,• ádaros uu cuidado, en que me va la vida, me ha obligado. Cond. La vida, gran señor ?guárdeos el cielo, mi sangre sabe Francia ,y'vos mí 'zelo. Rey. Poned la mano, Conde, en vuestra espada. No estaba en otra edad mal enseñada Rey. Turad por ella de guardar secreto. Cana. Ycon pleito homenage os lo prometo. Rey. Yo caso áCarlos, el que habéis criado, .del servido que vistes obligado, fáltale calidad ,que darle quiero, diciendo vos, como de vos lo espero, Vque es vuestro hip, habido en otros años, ‘.‘ quando de amor se suFen los engaños, yesto áFénix ,yáél para que puedan decirlo átodos ,• pues .hermanos :quedan. Cond. Cosa tan justa ,justamente obliga, que ser hermanos álos dos ,les diga, •para que áCarlos calidad le sobre, que si vos le casais ,no será pobre, que en verle pasear ála Condesa Lisarda ,que de ,verle no lepep, con tantas galas ,bien imaginaba, que vuestra Alteza la ocasión le ,daba, al, pagado servicio agradecido,, Rer. Esto, con el. secreto ,Conde ,os Cond.V^-py iserviros ,, yádecirle á Fénix lo que ha de serle -dé tan grande •gusto, yyo llevo, señor, el que es tan justo ,^ de ver de vos áCarlos tan honrado, ••» mi, hijo es Carlos, pues que íe he criado. vase. f‘
Biai 3el mundo, la itiejor, ' ti7 Bien me estaba labrador! \ iDios, Laura,' áD'ios París, '•> YanseyX salen Ces.ir yel R^y de noche, ' Ces. Prospero suceso ha sido. * Jfí’j. Resultaron dos efectos, '^ Cesar, notables entrambos;; o p C(S» Como de tu claró ingeniol Jiey tisarda 'desengañada p’ oq de mi voluntad ,ha puesto^í^' '> los ojos en Carlos ,Fénix > ha mudado el pensamiento. * Os, Claro eítá ,que si Lisarda ^ tiene de Carlos por cierto^ i^ que es hijo*' del Conde ArnaUoj tratará su casamiento. '*"i‘ Porque tiene-prendas Carlos, ' para poner su deseo, -•- 1 como con' Fénix las tuvo '- para abrasarte de zelos. ^' ]iey, Díxome'el Conde ,que estaban tan admirados^ yatentos, >•• q .í^ueupénas mostráfoñj^sto -r' de saber gue ;hernianos fueron¿'- Yes qué como no sospechaf* lo que ce Feriix sospecho, •piensa que esta’admifaciou ui sacio del mismo suceso, -vo A Por ío ménós yo he*'paga<Jo '> áCarLos ¡lo* qué le deboy- ;‘-» casándole oon íJísarday -u y^llBfe dé ¿elos puedo 'Seguir la -enapresa de Fénix, eu.í ^ que eis eltultimo remedio;-'^ - Ésta esi«4Í?casa del- Cpfídey como grave amante-vengof Oti donde no puedo de dial J Ces, G^nde'esf bi aiíior^^nr^ <>y ^cy. E^Jnmenso^ ^j.b . qué^liOfa será? óse' Fas once. •Rry. Que ie sirva de* c'ollSüdo \ •4^13 níámadte3e4'verdete nrK:he ’p dé sU'‘d''tí-eíio?i ^es. Como' asiste él aíliba en el, descansa itíás asistiendo ' Hias cereay señor ,dél alma. oo, Rey, "Notabfe desasosiego ’ en •lie Jter mosura de F'enix v/ padece mi entendimiento.- • Yo pienso que si llegase «''VI ásaber lo *qUé‘Jpadezco, 'oi que de otra suerte pusiese / ámis ciíidadoS-rcmedio.’-‘ -d ; No vivo, Cesar, no viVo, f» y’té 'CÓnfiéso’ qué siento, que^siendo quien soyy-me tenga en un estado'tan necio ^ terrible pasión-' de amor. '" Ces. Oyé^,' señori qué han abierto la puerta de aquel jardín, ,... ^ ^qüe sale^ al patioprimero. -• Rey. Muger ^parece quien sale. Ces. No esc^sin ‘causa.^ d)?. (. ; Rey. Avérlk'" llegó. <5 a >ÍTM Sale ñiñó dé la mhno. F^7t. Sola mi-' fortuna pudo ’ obligarme a'lo que 'vengo; pero perdiendo la vida, '^•• q«ü'é iítiayérl fortuna téiho? ^ -Allí-e-vStatvCárlós yiSiWiOj'p Cárlo^'ñííó y41ega ^-estov ?^* porqueiio es* posibíé^ hábla’ftey sabe Dios lo* que l-o-isrénto.i-> El Conde -me está-' esperando, ( qué 4a fe ser tu -esposo obligó mi atrevimiento. / Soy tu hermanaq^asílo jdice .núéstrOpaáre ,as*}" lo creó, 'Cárlos yCvüé|ti‘ 0‘pa/dKe es; Oários; dadme los últimos besos, y'íHísfojó’S'J^á Dios--i''-'í Cárlgs ,qué me voy muriendo. ^ Wmi: kdónde ’ine dexa ,mádre,A que hace escuro ,ytengo miedo? Feti . »C¿n vuestro pa-d re yhijo mio; áDios^y Gárlos ,que bien veo que nó mé puedes'.h^blar. Entrase Fénix. Rey. Qué es esto, Cesar, que es esto? C^j.-^Dcxame llegar al lúño,-^
no llore. Rey. 'Estvzñeí suceso! C(^s. Venid conmigo ,mis<:)ojos« , Nina. Es-él mi padre? .- Rey. No creo ’! .. . j ^.>7 lo que estoy viendo, *v‘ ^’f. ^es. Señor^ •. >* ¿.“.f ^ji> no ha tenido buen efe.to ,7^, \ lo q^e'^habemos. intentado^ , ' Rey. Antes un milagro ha hecho»' que.ha.isido ,Cesar, abrinmCó/í. del alma los ojos ciegos^? rjü í; ^ Pensaba.•.yo’.que, queria^ ;^í .Fénix áCarlos;, ha^l^''^4^vO j para que no le quisiese i Hi venciones».que me .haa:,'íi^aertp; pues he venido átsaber,, -^ no solo que.seiquisiéron^ ^ mas que según» el ltestjgp.y A se casaron de secreto, i- 0.qué ocasión de:venganí^'á *7 '¿ me habla: ofrecido éb cielo, ;VvSd sino fuera youquien,soyj,vdo ydebiér.ajá' vCárlos -méno^ y-: Carlosr, Cesar ^me ha- ^xido^- , ya que 'hC'filegadoia estar: alertó de que^Ecaix .es.t^o á»úya, i-D ayudar'i': Gáflós quiero.* ip-> Toma.ése ^mueha^o. en brazosi y,el deseogañQ Uevemós jM de mi^mor,^jaí;.^p mwpa Ces^ C'árlo^i venld.oii/:::- . Niño. Nbpno, seáorjcaballerOíi ¡ que Lauro mciáíaíjde.llaina^ni yno Cáríosiir/v .ín. :aid » Ces. Aqué; efeto?^* rn *í-t v.-.?. Niño. Parque si mcj ílaipst Carlos» ;iiic..conocctó:miragüelo^,^c::¿C> - ^OCíihi-J ?)Í Vanse 'f .yi mten^\Cárlo^ zy^SUpio ':[i 'de noches. ,.:. Í'íj^v> Cari. Silvio ,en lajGorte has estado» aunque en aldea nacido, ’ ¡pienso ique habrisj aprendido." di álo que estás, objigado, >* 1; sabes siis precepjtjos bien?.i ‘),- i SiL Ya sé que se Lan de encerrar en ver ,oir ycallar, •' O. Carlos, yea sufrir .también., i S/'cfLt:'"’’”''’"'' No te has de espántár •. ‘ ^de quanto vieres pasar, porque á; I(»-.discreto' midas, 'r los sucesos de* las 'Cosas * multitud que encierra/' o//. Yas.é yo que nunca yerra ^ quien sus fábulas* hermosas . mica sin admiración, ^ porque es querer ignorancia ..a cifra»- en corta distancia, cosas ique'tan grandes son.; .i Si viese eñ París ,señor, la cosa' mas imposible, ; la Juzgarla posible ^; * á'laldicha yal favor.,- ir; *, Aunque villano me. coge^, f y^ ser cortesano emprendo, •>7 las repúblicas entiendo,i>i. »r que son comodos reloxcs. ; *' )Que el mismo gobierno corre ; rde. las mismas ruedas hecho para el que, se trae ál pecho, que para.eLque está en la torre.' Sólo, .está la di ferencia, í: ^. en que cuesta mas cuidado ' el grande que el limitado, ' mas gobierno ,ynías prudencia Cari. Segun.eso ,y. que ha lucido en esécbuea ñaturaLn* . i ¡'J la Corté,. á.ocásiQíi igual,'. . mi crédjto.te •ha traidor. r. » Laura un muchacho ha criádo, que Lás^visto.. no, siaimaljc¡a,.\>; Sil. Zelosí íme diéron codicia .•» de ^.^eriguar;.SU: traslado, *. í </Á. no tepespantes.r/ i; sr¿ .rrO'> C^r/. Nifcíéra. just<>,i;q ;ioi.> yo vengo ,por él ,.qne su padre ,ytú desde hoy </< .v.su ay^. 5w.: De' serlo gusto, , yde. estar j> desengañado, .í’ * que. .Laura: en fiUjte^íha q.U®*'*d^’ Cari. De.Lajúra, este mñodia-sidio, ypomo tal le ha cfiadi>.iO..\*^^'' Sil. Ah, Laura, íqué.bien.íse vía, que., el Palacio tej agradaba! •
WiSii^ nire«^áa^V ‘’ patrimonio queriaf -•<: drl. oóiao admirarte quieres? no es io haoen. ¡jl. Dos cosas desde que nacen saben todas fas inogereSe ,| r Yson ?I SiL yengañar. (afL >contra los precetoi tablas ,K» tra mas decretos ter ,oír ,ycallar. Tá no lo dixiste ansí? Sil. Sí dixe. Cari. Pues oye ycaifa. Salm un Capitón ydos soldados can arcabuces. Cap. Aqoí dicen que han de estar. Sil Gente Tiene. Cark Aquí te aparta. G/. Qod gente? Cari. Criados somc» del Cónde. C», Aestas horas andan tiiera de casa? WL Qué importa, des la puerta de su casa? Cap. Es Carlos? Cari. El mismo soy. Cap. Pues dadme, fcárlos, las aarmas, que os manda prender .él Rey. Cari. Amí ?,Cap. Asros. Cari. Por qu« ? No »mandan ', los Reyes dar da «taoti porque prenden.' •, ' Cm. Cosa .exnraña! . Eivtra Sitóio ,ydíle al Goade, quCfel Gapitan de la guarda ; por orden del -Rey me prendé. Wi Si .has -hecho .cosa t^an mala, * que te cueste>Ida* y. honra; :^ íaquetnos ,Carlos^ la espada# que es mejor honrosa muerte, que la.TÍ^ con infamia, w/. Estoy inocente ^i Siltio. ^l* Pues yo diré ioj que. pasa. > C'sri $pta ei^aiÍ^^h]pílxal4l>t P1i pues mé^a ^áis, que coa quien ellate sirve, '' > no pienso yo que le agravia. Cap. Elfo me ha manoado el Rey; vamos. Cari. Sin duda es la causa háber sabido que FeniK es mi muger ymi licrmana. VafísCy ysalen el Rey ,hisíurda y Cesar. Rey. Mudho me agrada ,Condesa, tu intento ,pero no creo que podrá ya tu deseo salir con tan -justa empresa. Lis. De -haberte dicho me pesa, que pagando su añeion he tenido inclinación áCarlos para casarme, •viendo que quieres negarme cosa tan puesta en razón. No es Cárlos hijo del Conde ' Arnaldo ?Luego es mi igual, porque con s®r natural ásu valor corresponde. De aquí imagino que donde hubo fiaego como en tí, aun hay reliquias, que aquí, -lo que es justo concediei’as, si envidia del no tuvieras, yagora zelos de mí. Rey. Engañada estás, Lisarda, ypésame que átu boca, salga presunción tan loca. X^/V:Tues qué es lo que te acerbarda para no casarme? Rey. Aguarda, que muy presto lo sabras. Ces. SeñoraTengañada estás, -porque si posible fuera, el Rey áCárlos ite diera, • aunque tú mereces mas. '^ >,’i ''' '> Salen él Capitán ,Soldados y : '^Carlos. ' Cap. Aquí \señor ,be traído de dónde' mandaste preso ^ ^ojá^Cátlosi K reamadla, ty
a /68 Rey, Qué allí le ‘hallaste? •;r* Cíip, Si señor. ,r Lis, Preso ,qué es esto? Cari, Aquí vengo ,gran señor, preso ,aunque inocente vengo. ^Rey, Inocente \^Carl, Ya .sé yo, j que e'^tan los hombres sujetofs átestimonios ,áenvidias j de enemigos, yaun de deudos. 'Algo te han dicho de mí, •que si me escuchas primero. JÍ9.No, Carlos, no quiero oirte, yo sé la causa que tengo. Lis, Quiere decirmeja ámí •, vuestra ‘Alteza-? esto le ruego, por todo el amor pasado. ,• . * Lisarda ,es cierto secreto que he de decir ásu padre, ^yCarlos yyo sabemos. C/í/7. Dónde manda vuestra Alteza que lleve áCárlos? ; Cari, Hoy llego -< de mi vida al postrer punto. \ Rey, -Esté por agora puesto ,.^ ' en la torre de Palacio. .; \ *i Salen el Conde ^’^enix yLaura' y ,criados, ^' •Fen. Quando esto parezca extremo de amor-, ser padre es disculpa. Cond, Fenix^, temeroso llego. Supe la. prisión de Cárlos, > yávuestra Alteza confieso, . •' que fué milagro en mis años - f^' ..no quedarme entonces muerto^’ X Cárlos preso á. átales horas? Fen, Señor ,como hermana puedo, decir ,que en toda mi vida tuve mayor sentimiento, .i Rey, yqomo Fénix, quien dada que io habréis sentido Cond, Creo,- ..í; c: rr» .’ que estáis, señor ,olvidado ;condbs cuidados, del Reyno, . no del servicio de Cárlos, sino, de. nues|tr,Q, conciertoAJ) Sabéis lo.- que me -u Rey, Sí, Conde ,todo loiéutiímíío, sé qupCarlos -me ha hervido yque la vida le debo, r .sé que os dixe que gustaba ' para cierto pensamiento, de que dixesedes, Conde, que era Garlos hijo vuestro. . Cond, Señor ,aunque no es ihi hijoj que sepaIs-y'es,.justo quiero* r que-ipqr hijo de mi hermarfo, >9:^ en tal opinión le tengo. •! Mi amor es notable áCarlos;, pero pues vos-le habéis preso,; confesando que la vida v.j .le debeis j-yo^me .Tesuelvo ) áser su^mismo verdugo.. v'Réf, El delito ,yo os confieso, -que tiene.algtfna disculpa, .pero, ya sabéis que debo hacer justicia ,soy? Rey. Cond, Señor ,si acaso .merezco .. .4 por canas ypor.servicios .^ ávuestros padres yabuelos saber lo que es ,os suplico xne loídigais. Antes picn50 , haceros ,Conde *juez. Cond, íues si lo soy ,os prometa quemo, tenga el padre Alcalde, pues no lo soy.: Rey, Oídme atento. '' Aquí,se quejan qué Cárlos > desleal ,yde amor ciego, con la hija de un amigo ha casado desecreto. . Yque tiene della un hijo* ^ que fué’tesftigo’tan cierto, que le he examinado yo; pareceos qué* es bien con esto, ,qiie porquebne dió da vida, - ylo .sabe todo el Reyno, * .dexe yo'dehacer^justicia? Coud., SQfíov ;siendo':^''ós manee juzgáis delitos de amor »' con tanto desabrimiento, rí«Jise rigor ,esa furia ^ 'dexadia para los viejos, ' ^ que. ya edn helada ssngré ^ na saben que nó 'ló fuéron* ^ puede '$er ofendido (
^¡^/lo .n el honor, que ádesprecio len^a ^Carlos pii sobrino yvuestro deudo: que sabéis que yo lo soy? Eso sí que es ser juez recto? ^ ínas parecéis abogado. ConJ- Pues ,señor ,quando yo temo que ha sido Carlos traidor, oque áalgún Príncipe ha muerto, veo un delito de amor^ qué he de hacera Rí-y. Cesar, traed luego el testigo. Cfs. Voy por el. ConJ^ Qué testigo !que os prometo que yo en cosas naturales del primer bozo me acuerdo, nunca juzgo por las canas. Sale Ccs-tr con el ninóy Crr. Aquí está el testigo. Q^ond. El cielo le guarde, qué buen testigo! yo álo menos ya estoy tierno, 69 ycasi de verle lloro, es posible que su abuelo pide justicia de Carlos, mirando un ángel tan bello? i?c*y. Perdonaradesle vos, buen Conde ,si fuera vuestro? Qo'rid, Ypienso echarme álos pies del ofendido soberbio. Key, Mirad lo que decis ,Conde, . que es el niño nieto vuestro. Qond, Pues ,señor ,lo dicho dicho, en los brazos me le llevo. Cárlos ,vos sois Condestable de Francia, áLisarda ruego ^que trueque áCarlos por Cesar. SiL Pues yo con Laura me quedo, ya que el niño tiene padre. 'Lis, Lo que es tu gusto obedezco. QarL Quién podrá alabar ,señor, tu valor yentendimiento? Yen, Quien supiere quanta dicha fué siempre servir ábuenos, con que la comedia acaba, senado ,áservicio vuestro. / FIN. /