López Martínez, Antonio Luis (2002): Ganaderías de lidia y ganaderos. Historia y economía de los toros de lidia en España, Sevilla, Fundación Real Maestranza de Caballería de Sevilla - Universidad de Sevilla - Fundación de Estudios Taurinos, 459 págs. [Reseña]
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Revista de Estudios Taurinos Nª 17, Sevilla, 2003, págs. 207-212 Antonio Luis López Martínez GANADERÍAS DE LIDIA y GANADEROS Historia y economía de los toros de lidia en España Fig. ri.º 72.- López Martfuez, Antonio-Luis (2002): Ganaderías de lidia y ganaderos. Historia y economía de los toros de lidia en España, Sevilla, Fundación Real Maestranza de Caballería de SevillaUniversidad de Sevilla-Fundación de Estudios Taurinos,459 págs.
208 Antonio Migue/ Be rna/ No es este, en principio, un libro de toros al uso para afieionados. Al menos para aquellos taurinos de ocasión que arrastran sobre la fiesta, y en particular sobre los toros de lidia , una serie de tópicos y lugares comunes, producto entreverado a partes iguales de supina ignorancia y de invenciones sin fundamento; pura retórica. No es, pues, un libro cuya lectura se pueda recomendar sin más, al menos sin atraer sus iras, al taurófilo convencido de saberlo ya todo sobre los toros por haberlo leído en el Cossío. Está tan arraigado entre esos aficionados a la violeta, cuando hablan de toros y ganaderías, una especie de repertorio y ceremonial de linajes, capas, hierros, castas, cruces y demás anécdotas, etc., que cualquier otro tipo de planteamiento de acercase a los toros de lidia -en pluralque no sea el ya manido les puede resultar, además de chocante, desdeñoso. Un desdén que incluso llegará a menosprecio cuando, tras la lectura de las primeras páginas del libro que nos ocupa, se entere de que el autor, sin cortarse, declara con rotundidad no haber asistido jamás a una corrida de toros. !Menuda osadía¡ Pero si el lector, atento, armado más que de paciencia de valor cual maestro en la ejecución de la suerte suprema, continua la lectura podrá comprobar que el atrevimiento del autor no pasa de ser sino señuelo y que tiene entre sus manos, probablemente, el libro más inteligente, original y bien documentado que se haya escrito sobre los toros de lidia en España, ajeno a tanta adulteración y embaucamiento con que se acompañan los relatos sobre ganaderías y ganaderos. Al final de su lectura, el taurino inicíado incluso agradecerá el desasosiego inicial; leerlo habrá merecido la pena. El libro está dividido en tres partes, cada una de ellas con enfoques novedosos, que tratan respectivamente del desarrollo histórico de la ganadería de lidia como actividad económica y empresarial, de las principales áreas ganaderas en España y, por
Recensiones de libros 209 último, de los ganaderos de reses bravas. La originalidad de los aspectos analizados en cada una de ellas se sustenta en una espléndida documentación novedosa conseguida a partir de las búsquedas llevadas a cabo en más de cuarenta archivos de índole diversa: desde el de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla a otros archivos nacionales, nobiliarios, municipales, provinciales, catedralicios etc. El autor, un aventajado historiador profesional especializado en los temas socio-económicos relacionados con el mundo rural, comenzó a interesarse por el tema hace ya más de veinticinco años, tiempo en el que ha cuajado una investigación tan sólida como innovadora sobre ganaderías y toros de lidia, algunos de cuyos planteamientos más sobresalientes habían sido ya dados a conocer parcialmente y sometidos a la crítica en artículos diversos, entre ellos el publicado en esta misma Revista de Estudios Taurinos (n.º 3, 1996:79-106). Para empezar, ridiculizadas las evocaciones sobre los orígenes míticos del toro bravo a las que son tan dados los eruditos de ocasión, fundamenta el autor un relato verosímil y muy bien documentado sobre el origen de los toros de lidia, su cambiante geografía en el solar hispano y el desarrollo de las ganaderías en función de los aprovechamientos del suelo y de las actividades agropecuarias. A destacar, pues, los intereses económicos y empresariales que históricamente vinieran impuestos por las necesidades del mercado en función de la demanda de toros para la lidia. Un origen prosaico, a la par que modesto, sin la aureola de prestigio y pretensiones de nobleza con que suelen adobarse los orígenes de las castas ganaderas por nostálgicos fabuladores. Será el afán de optimizar las explotaciones, acorde a modernos comportamientos empresariales, el que destaque en el origen ganadero de reses bravas por la mayor rentabilidad económica del toro de lidia sobre los vacunos de carne y de labor, por su característica de producto· marginal durante siglos y por la ere-
210 Antonio Miguel Berna! ciente demanda impuesta por el auge de la fiesta en la época moderna. El proceso de formación de ganaderías bravas no tuvo un único foco originario. Tres son las principales áreas geográficas que se perfilan en España -sin contar con las ganaderías de Portugal, en el ámbito casi uniforme de la Península Ibérica-. Cada una de ellas motivadas por circunstancias distintas: la zona de la canal del Ebro donde la formación de ganaderías bravas parece que vino determinada por la mayoritaria presencia del dominio y uso público de la tierra; la zona centro --configurada por la meseta castellana y dehesas salmantinasque tuvo su principal acicate en la demanda creciente de toros de lidia por la Corte -Madridy, por último, el área bajo andaluza donde ganadería brava y latifundios agrícolas y ganaderos --cortijos y dehesasse confunden en unos orígenes y destino común. Razón, quizá, por la que los antitaurinos indocumentados colgaron el sambenito y mala fama de antisocial a los latifundios andaluces; nada más lejos de la realidad aunque para demostrarlo haya habido que esperar a tiempos presentes donde los valores conservacionistas de paisajes y ecosistemas han reconocido lo que de positivo han tenido en este sentido las explotaciones ganaderas de lidia. Un proceso histórico sujeto a una continua movilidad y transformación según épocas y circunstancias económicas y sociales a las que no serían ajenas las grandes transformaciones que afectaron a la propiedad y explotaciones de la tierra a causa de las roturaciones, las ventas de baldíos, composiciones y repartos de tierras con - cejiles, desamortizaciones, cerramientos de fincas etc. durante los siglos XV al XVIll. De ahí, la oportunidad de la perspectiva histó - rica y económica adoptada por López Martínez al mostrar en toda su complejidad la formación ganadera de toros de lidia desde época bajo medieval hasta fines del antiguo régimen así como su adaptación y supervivencia en pleno apogeo de la modernización agrícola en los siglos XIX y XX.
Recensiones de libros 211 Sin duda, la parte más atractiva y novedosa es la dedicada a los ganaderos de reses bravas; también, donde la información aportada alcanza su máximo valor. Esta tercera parte del libro será la que los estudiosos taurinos de corte clásico reconocerán como más próxima y acorde con sus puntos de vista preestablecidos. Craso error. Poco tiene que ver lo que en ella se dice con los caminos trillados -genealogías, entronques, castas, familias, prosapia social etc.- que suelen frecuentar los que cultivan la historia hagiográfica de las ganaderías bravas. Por ello, pese a que lleguen a reconocer el valor intrínseco de las páginas que el autor dedica al tema no siempre habrán de sentir complacencia por las tesis que en ellas se sustentan, al menos en lo que al caso andaluz se refiere al analizar bajo crítica descamada los paralelismos entre nobleza y propietarios de ganaderías de toros de lidia y el sinfín de infundios que se han tejido en tomo a dicha cuestión. O la manera en qu~ se aborda la superchería tan interesadamente reiterada sobre las castas fundacionales -Vistahermosa, Vázquez y Cabrera-, algo así como las cabezas jupiterinas de donde hubieran salido, a través de entronques inmaculados, las ganaderías actualmente existentes. En este punto, la argumentación y documentadón aportada es, sin comparación, demoledora y habrán de pensárselo muy mucho quienes intenten rebatirlas con algo más que hueca retórica. Un libro llamado a provocar sentimientos encontrados entre quienes se interesen por los temas de la fiesta y, en particular, por el mundo de los toros de lidia, ganaderías y ganaderos. Quizás, por ello, tal vez sea un libro a silenciar aunque no a ignorar; un libro, que de momento será poco citado aunque su información será vilmente saqueada por cuantos hacen gala de erudición prestada en tertulias, pregones y textos divulgativos. Con el tiempo, sin embargo, será un clásico; por una vez, en un coto tan cerrado como el de la literatura taurina, hace acto de
212 Antonio Miguel Berna! presencia una obra donde se aúnan el rigor investigador, una sólida documentación muy contrastada y una originalidad teórica, sin precedente, sobre el mundo de las ganaderías, ganaderos y toros de lidia. Publicarlo ha sido un acierto de altos vuelos. Antonio Miguel Bernal Universidad de Sevilla.