Hacia una antropología negativa benjaminiana
Abstract
Este trabajo establece una relación crítica entre los conceptos de memoria y experiencia en la obra de Walter Benjamin, como paso previo para exponer la filosofía negativa de la historia del mismo autor –concebida en términos de rememoración y redención–. Este referente conceptual es la base para una antropología negativa benjaminiana que rechaza la universalidad antropológica formal y el esfuerzo por imponer un ideal de ser humano que debe alcanzarse por todos los hombres.
Full text
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
Towa ds a Benjaminian Nega i e An h opology
Alexánde Hincapié Ga cía1
Uni e sidad de San Buena en u a Medellín (Colombia)
ORCID: h ps://o cid.o g/0000-0001-6828-2786
Juan Da id Piñe es Sus2
Uni e sidad de An ioquia (Colombia)
ORCID: h ps://o cid.o g/0000-0003-1870-4113
Recibido: 12-04-2020
Acep ado: 22-06-2020
Resumen
Es e abajo es ablece una elación c í ica en e los concep os de memo ia
y expe iencia en la ob a de Wal e Benjamin, como paso p e io pa a expone
la iloso ía nega i a de la his o ia del mismo au o –concebida en é minos
de ememo ación y edención–. Es e e e en e concep ual es la base pa a una
an opología nega i a benjaminiana que echaza la uni e salidad an opológica
o mal y el es ue zo po impone un ideal de se humano que debe alcanza se po
odos los homb es.
Palab as-cla e: Benjamin, memo ia, expe iencia, iloso ía nega i a,
an opología nega i a.
1 (alexande [email p o ec ed]) Docen e in es igado . En e sus ecien es publicaciones se
des acan los a ículos: Los de echos humanos y el p oblema de la cá cel en Colombia: Una pe spec i a
de lec u a genealógica. CES De echo. y Cons ucción de paz y ciudadanía. En e la indi e encia y la
memo ia. Pe sei as. También edi ó jun o a Emmauel Taub el lib o De Benjamin a Ma cuse. Lec u as
en o no a Pa a una c í ica de la iolencia de Wal e Benjamin (Fondo Edi o ial Bona en u iano).
2 ([email p o ec ed]) Docen e in es igado . En e sus ecien es publicaciones se des acan
los a ículos: Pe suasión mo al en el ma co del poscon lic o en Colombia: un es udio sob e la calidad
de los a gumen os y la expe icia de la uen e. Ac a Colombiana de Psicología y Ci ilización, cul o
y esc i u a en el desa ollo de la men e. Re is a de Psicología Uni e sidad de An ioquia. También
con ibuyó con un capí ulo pa a el lib o De Benjamin a Ma cuse. Lec u as en o no a Pa a una c í ica
de la iolencia de Wal e Benjamin (Fondo Edi o ial Bona en u iano).
58 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
Abs ac
This pape es ablishes a c i ical ela ionship be ween he concep s o
memo y and expe ience in he w i ings o Wal e Benjamin, as a p elimina y
s ep o expose he nega i e philosophy o he same au ho –concei ed
in e ms o ememb ance and edemp ion. This concep ual amewo k is
necessa y o p opose a Benjaminian nega i e an h opology ha ejec s
o mal an h opological uni e sali y and he e o o impose a human ideal
ha mus be achie ed by all human beings.
Keywo ds: Benjamin, memo y, expe ience, nega i e philosophy, nega i e
an h opology.
¿Qué es el iempo? […] El iempo es ac i o,
posee una na u aleza e bal, es “p oduc i o”.
¿Y qué p oduce? P oduce el cambio.
(La Mon aña Mágica, Thomas Mann, 2013 [1924], p. 498)
In oducción
“El o igen es la me a”. Con es e enigmá ico epíg a e sacado de Wo e in
Ve sen I de Ka l K aus, Benjamin (2009a) in oduce la esis XIV del ensayo Sob e
el concep o de his o ia. Löwy (2005) señala que es e epíg a e iene un doble
sen ido, an o eológico como polí ico. El sen ido eológico se elaciona con el
pa aíso como o igen. La edención –E lösung– es un e o no. Pe o, el o igen al que
denominamos, el pa aíso, no es o a cosa que la sociedad sin clases conocida po
la humanidad. El sen ido polí ico indica que la e olución mi a al pasado; es deci ,
la polí ica iene una ci a con los mue os, po que la jus icia que eclamamos pa a
noso os, no puede se ajena a la jus icia que se debe a los homb es sac i icados
en el pasado y que se siguen sac i icando al no queb a ciclo epe i i o del ol ido.
Pod ía deci se que la an opología nega i a p opues a a pa i de Benjamin,
eje ce una c í ica adical a odo ipo de amnis ía his ó ica po la cual se decla a
que el pasado es á supe ado y que, po lo mismo, la a monía en e los homb es
iene que se la ac ualidad de nues o p esen e. En nomb e de un supues o
ideal de humanidad, se sac i ica in inidad de idas que se juzgan ex e io es a
dicho ideal. Es po es o que la an opología nega i a exige la ememo ación
–Eigendenken– y la edención de la humanidad en e a. No solo echaza el
uni e salismo an opológico o mal con el que se p esc ibe qué es el homb e
y cuál es el ipo de humanidad que le co esponde, sino que ambién ele a la
ememo ación y la edención como c i e ios no ma i os sin los cuales oda
é ica es á condenada a la uina.
59
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
El mé odo de in es igación u ilizado en es e abajo es ilosó ico; así,
la exposición misma a e elando el cómo se o ganizan los a gumen os en
unción del p oblema plan eado en e los concep os ex aídos de la iloso ía
de Benjamin y la an opología nega i a que de ella de i a. Aho a bien, que el
mé odo de la iloso ía sea la exposición, necesi a una compa ación impo an e.
Mien as que en la o ma como habi ualmen e se ep esen a la elación en e
el mé odo y el obje o, el mé odo es el camino a a és del cual se busca y el
obje o es, en cie a medida, engend ado po la misma olun ad de búsqueda
po posee lo, la e dad, como la concibe Benjamin, no es engend ada po el
mé odo y ampoco es una posesión. La e dad es exposición de sí misma y,
de es e modo, al ez podamos deci que el mé odo es á en la exposición de la
e dad que pe enece a las ideas. No puede se una enaza aplicada desde a ue a
pa a que la e dad se e ele po la ue za –el mé odo si e a la e dad en su
exposición y no al con a io–.
La exposición de nues os a gumen os se conc e a en es pa es. La p ime a se
i ula Memo ia y expe iencia: una exposición c í ica, aquí plan eamos que solo la
memo ia en endida como ue za inculan e en e los homb es, puede ac ua en e
a la pé dida p og esi a de posibilidades pa a la expe iencia. En la segunda pa e,
La iloso ía nega i a de la his o ia: ememo ación y edención, se es ablecen los
é minos de la iloso ía nega i a de Benjamin, a pa i de la necesidad ans o ma
nues a elación con el pasado. Si el his o iado asegu a que es e es obje o de la
ciencia, el c í ico inspi ado en el ma e ialismo his ó ico de Benjamin, sabe que el
pasado es más que una acumulación de da os “o denados”. Es e con iene los índices
sec e os que ac ualizan las deudas del homb e con el homb e. La e ce a pa e
i ulada: La an opología nega i a como c í ica al uni e salismo an opológico
o mal, pe mi e sos ene que de es e uni e salismo no se de i a ninguna co ección
de las deudas his ó icas con la humanidad en e a. Al con a io, el uni e salismo
an opológico o mal es una amnis ía his ó ica con la cual se decla a que odas las
deudas es án saldadas y que el po eni de la humanidad no puede se o o que la
a monía en e los homb es. Pa a inaliza , se concluye esal ando la impo ancia de
la an opología nega i a de Ul ich Sonnemann y su posible conco dancia con una
an opología nega i a benjaminiana. Sin emba go, an es de Sonnemann, Benjamin
ha demos ado que el busca lo humano en el ideal, po ue za, de i a en el empuje
po co egi lo o sac i ica lo.
Memo ia y expe iencia: una exposición c í ica
En su ob a À la eche che du emps pe du, P ous in oduce un elemen o
que, según Benjamin (2001), con iene una c í ica inmanen e a la eo ía de la
memo ia de Hen i Be gson, pa a quien enca a la ac ualización in ui i a del
60 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
lujo i al es un asun o de lib e elección –en p incipio, dígase que los ecue dos
son el núcleo de lo que Be gson denomina lujo i al–. Al espec o, cí ese al
au o : “L’in é ê d’un ê e i an es de saisi dans une si ua ion p ésen e ce qui
essemble à une si ua ion an é ieu e, puis d’en appoche ce qui a p écédé e
su ou ce qui a sui i, a in de p o i e de son expé ience passée” (Be gson, 1949,
p. 272-273)3. P ous di ie e del én asis de Be gson en la libe ad pa a elegi
sob e los ecue dos y, de o ma pa alela, ealiza una p ecisión e minológica
al con e i la memo ia pu a –mémoi e pu e– de la eo ía be gsoniana en
memo ia in olun a ia –mémoi e in olon ai e–. Asimismo, P ous con on a
es as dos clases de memo ia. Acla emos a qué se e ie en la una y la o a. La
memo ia olun a ia se halla de mane a a bi a ia a disposición del in elec o,
en consecuencia, es á dispues a a esponde al llamado del homb e –o del se
i ien e, como di á Be gson–; ella es idén ica al “[…] ecue do olun a io, del
cual se puede deci que las in o maciones que nos p opo ciona sob e el pasado
no conse an nada de és e” (Benjamin, 2001, p. 9)4. Pa a P ous , el in elec o es
inú il pa a una e dade a e ocación del pasado; es o signi ica, ni más ni menos,
que del aza depende la conquis a de una imagen de sí mismo imp egnada
del pasado. Es e no es á al alcance del se humano de mane a in encional. Al
con a io, P ous ad ie e que odo ecue do así p oducido, es deci , e ocado
in encionalmen e, no gua da elación con el pasado. Dicho de o o modo, si la
expe iencia signi ica la ac ualización del pasado, pa a P ous , solo po medio
del aza es posible dicha ac ualización.
Benjamin, po su pa e, no conside a na u al la dependencia del aza
pa a que el pasado se insc iba en la expe iencia; es o se ía acep a que los
llamados in e eses in e nos del homb e ienen un ca ác e p i ado y que
solo a él pe enecen. Po el con a io, Benjamin in oduce uno de los emas
cen ales de su ensayo Sob e algunos emas en Baudelai e, po no deci su esis
cen al, y que puede lee se como un diagnós ico de la mode nidad: el que se
conside e que los in e eses in e nos del homb e solo ienen un ca ác e p i ado,
exp esa la des ucción de las posibilidades pa a que los hechos ex e nos –la
memo ia colec i a, po ejemplo–, pa icipen de la expe iencia –E ah ung–5.
3 “El in e és de un se i ien e es el de cap a en una si uación p esen e lo semejan e a una
si uación an e io , pa a luego ecupe a lo que le ha p ecedido y en especial lo que le ha seguido, pa a
bene icia se de su expe iencia pasada” ( aducción p opues a).
4 Es a ci a esul a cla e pa a el a gumen o, en la medida en que señala que lo que sepa a la
memo ia in olun a ia de la olun a ia es la a bi a iedad con la que es a úl ima dispone del ecue do.
A con inuación, se elaciona en alemán: “[…] willkü liche E inne ung, und on ih gil , daß die
In o ma ionen, welche sie übe das Ve lossene e eil , nich s on ihm au behal en” (Benjamin, 1974,
p. 610).
5
¿A qué hace e e encia Benjamin con es o de que los in e eses in e nos del homb e, en la o ma
de in e eses p i ados, y la expe iencia au én ica di ie en? Es amos acos umb ados a pensa en la
i encia ―E lebnis― como expe iencia ―E ah ung―. ‘Mi i encia es lo que me hace único’,
pa ecen deci , po ejemplo, dis in as o mas de la Lebensphilosophie y, ac ualmen e, los de enso es de
la llamada in es igación cuali a i a. Con a io a ello, Benjamin sugie e que la expe iencia au én ica,
61
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
Es deci , conside a que los in e eses in e nos del homb e pe enecen, de
mane a exclusi a, a su subje i idad, signi ica una educción ca as ó ica de las
posibilidades de la expe iencia. Es a imp esión se á sos enida po Benjamin a
lo la go de su ob a. De hecho, si lo conside amos como la úl ima ins an ánea de
sus he e ogéneas inquie udes in elec uales, en el Lib o de los pasajes Benjamin
(2016) sos iene que la uina del homb e mode no es su p og esi o hundimien o
en la subje i idad. Pa a p ecisa lo de una ez, el homb e que se hunde en su
subje i idad, lo hace disminuyendo o, incluso, sac i icando las posibilidades de
la expe iencia. Es o no puede in e p e a se de o a mane a di e en e al de un
acele ado p oceso de ca ás o e.
Los signos de la pé dida mode na de expe iencia pueden e i ica se. Como
se mues a en El na ado , Benjamin (2011) iene en men e a la p ensa. Es a
no p ocede con el obje i o de que los lec o es ap opien los acon ecimien os
in o mados de modo al que se in eg en a la expe iencia indi idual y colec i a.
Al con a io, la p ensa excluye la posibilidad de que los acon ecimien os ac úen
sob e el lec o . La bo asca in o ma i a, la sucesión ené ica de no icias sin
elabo ación alguna, ac úa es ingiendo la expe iencia. La in o mación no
pene a en la adición, no lo log a cons i ui se en con enido pa a la expe iencia
y ampoco es emece los cue pos. Con sus g andes i ajes, la p ensa comunica,
pe o no pe mi e que, en pa icula , de los acon ecimien os in o mados lo ezcan
na aciones desde la ida en común de los se es humanos, menos aún pe mi e
ea i a la expe iencia indi idual y colec i a. Dicho de modo axa i o, la
na ación –o el ela o imp egnado de adición– se sus i uye po in o mación y,
a su ez, la sus i ución de es a úl ima po la sensación e leja de la in o mación
es “[…] la a o ia p og esi a de la expe iencia” (Benjamin, 2011, p. 10).
En e o as cosas, la a o ia mode na de la expe iencia es á al lado de la
pé dida de la posibilidad de na a . A di e encia de la p ensa, y en gene al de los
medios écnicos de ep oducción in o ma i a, la na ación no busca comunica
el en sí de lo sucedido, sino que ella enca na la ida misma del na ado . Es e
úl imo se na a a sí mismo y na a la comunidad que hace posible la expe iencia.
Al modo de la huella de la mano sob e la asija de a cilla, en lo na ado queda
el signo del na ado . Usando la e minología p ous iana, debemos deci que la
memo ia in olun a ia conse a las huellas de la si uación en la que se p odujo,
po an o, “Donde hay expe iencia en el sen ido p opio del é mino, cie os
con enidos del pasado indi idual en an en conjunción en la memo ia con
aunque ambién es indi idual y subje i a, no es p i a i a de cada quien ―es a se ía más bien una
idea ca ac e ís ica del pensamien o bu gués indi idualis a―. La expe iencia au én ica hunde sus
aíces en la adición y en los ela os que la na an. En es e pun o, y pa a cap a la exposición del
a gumen o, es impo an e en onces e ene la di e encia en e es os dos concep os. De mane a pun ual,
la i encia ―E lebnis― es suma o ia, discu e como el día a día sin que se ap ecie con de alle mayo
di e encia. En e an o, la expe iencia ―E ah ung― es lo que in e umpe la con inuidad y el día
a día, al elaciona lo indi idual con lo colec i o, es deci , al ac ualiza las ue zas inculan es y
c eado as de la adición.
62 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
elemen os del pasado colec i o” (Benjamin, 2001, p. 10). Es o signi ica que la
memo ia indi idual conse a la huella de la memo ia colec i a. La sepa ación
en e lo in e no y lo ex e no, o en e lo p i ado y lo colec i o, no ep esen a una
necesidad ine i able del conocimien o, sino una elección his ó ica bu guesa,
pa a sal agua da una p oblemá ica idea de ida p i ada y ida pública, al
se icio de una sepa ación asép ica de las dis in as es e as de la ida.
De lo an e io se desp ende que la memo ia in olun a ia, cuya exp esión
se hace e iden e en la a ea del na ado , di ie e de la i encia. Benjamin se
apoya en la eo ía psicoanalí ica, aunque más especí icamen e en el abajo
de Reik que en el de F eud. Reik man iene una dis inción en e eminiscencia
in olun a ia y eminiscencia olun a ia. Su pun o de is a sugie e que la
memo ia iene po unción p o ege las imp esiones y, con ellas, la expe iencia,
mien as que el ecue do busca disol e las. La memo ia conse a mien as el
ecue do des uye. U ilizando o o modo p edica i o, el in en o de elabo a la
expe iencia median e un ecue do conscien e cons i uye su des ucción. La
memo ia in olun a ia no debe se compa ada con aquel p oceso median e el
cual odo shock que asal a la consciencia se supe a al p ecio de la uina de
la expe iencia. Las palab as de Benjamin ezan: “T aducido a la e minología
p ous iana: sólo puede llega a se pa e in eg an e de la mémoi e in olon ai e
aquello que no ha sido i ido exp esa y conscien emen e, en suma, aquello que
no ha sido una 'expe iencia i ida' ” (Benjamin, 2001, p. 11). Cuando el shock
es de enido po la consciencia, y elabo ado a a és de un in elec o en enado
pa a ab ica e lexiones, el acon ecimien o que lo ocasiona adquie e el ca ác e
de me a i encia. De o ma simul ánea, y g acias a su inco po ación inmedia a
al egis o conscien e del ecue do, el acon ecimien o queda es e ilizado pa a
oda expe iencia posible.
Insís ase en la elación en e e lexión y i encia. Cuan o menos pene an
los es ímulos en la expe iencia an o más co esponden al concep o de i encia.
La peculia unción e lexi a de de ensa espec o del shock es de inida po
Benjamin como la a ea de asigna al acon ecimien o un pues o empo al
exac o en la consciencia, pe o a cos a de su p opio con enido de expe iencia.
Un pues o empo al exac o es jus o el p incipal esul ado de la e lexión; po su
in e medio, el acon ecimien o se con ie e en una me a i encia, un ecue do
disponible a olun ad. Po el con a io, cuando la e lexión alla en la de ensa
con a el shock in olun a io, es o es, con a las sensaciones e imp esiones que
conlle an el sen imien o de so p esa, se p oduce el espan o. Benjamin comen a
que Baudelai e ija el elemen o del espan o en una imagen c uda, a sabe :
“Habla de un duelo en el cual el a is a, an es de sucumbi , g i a de espan o. Tal
duelo es el p oceso mismo de la c eación. Po lo an o, Baudelai e ha pues o
la expe iencia del shock en el cen o de su a ea a ís ica” (Benjamin, 2001,
p. 13). Pod ía deci se que el espan o e a a el os o del alegó ico; siguiendo
63
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
a Buck-Mo ss (2001), en la imagen de la “inquie ud pe i icada” se halla la
cla e de la posición polí ica del poe a lí ico. En dicha imagen, que exp esa un
desasosiego incapaz de desa olla se, se mues a una in e sión con espec o a
la época ba oca. La alego ía mi a al cadá e únicamen e desde a ue a; pe o,
Baudelai e, po su pa e, se a iesga a mi a lo desde aden o. La posición del
poe a que mi a desde aden o pod ía lee se como una cualidad que Benjamin
quie e gana pa a la c í ica del ma e ialismo his ó ico. A di e encia de Hegel,
Engels y Poe, la mi ada de Baudelai e es á comp ome ida con lo que e. Mi a
a las masas ciudadanas –la o ma ca ac e ís ica de la exis encia del homb e
mode no–, desde aden o y no desde a ue a.
El espan o exp esa muy bien la posición pa adójica asumida po
Baudelai e en e a su p opia época; de un lado, no queda duda de que es un
homb e mode no; del o o, su sensibilidad es é ica se alimen a de la ausencia
de expe iencia senso ial ca ac e ís ica de la ciudad mode na. En o as palab as,
la mode nidad es un es ado de espan o, pe o pa ece que no hay opciones pa a
abandona lo. También esul a pa adójico el incomp ensible éxi o de la poesía
de Baudelai e en una época en la cual la lí ica ha dejado de se impo an e.
Mejo dicho, en su ob a emos la usión en e pasado y p esen e. Po es a
azón, Benjamin lo in e p e a como una especie de de ec i e in olun a io y
sec e amen e insa is echo con la bu guesía –clase social a la que pe enece–;
las palab as de Benjamin ci adas po Buck-Mo ss (2001, p. 204) ad ie en:
“[…] al da le o ma alegó ica a lo mode no, exp esaba aquello que los obje os
de su mundo habían de enido aun cuando és a no ue a su in ención conscien e,
e incluso sin comp ende los o ígenes obje i os de su ango alegó ico”.
Tal como es elabo ada po Benjamin, de es a igu a ambigua podemos
esca a una ca ac e ís ica del c í ico, a sabe , él pe enece a la época hacia la
cual di ige su a senal. En el poe a hallamos una ín ima elación en e el shock y
el con ac o con las g andes masas ciudadanas, que no o man ni una clase, ni un
cue po colec i o a iculado y es uc u ado. Las masas son la mul i ud amo a
cons i uida po los que deambulan y eco en las calles. A pesa de que no si e
de modelo pa a sus ob as, la mul i ud se encuen a insc i a en la c eación del
poe a en calidad de igu a sec e a. Benjamin es en á ico en a i ma que, con
la ayuda de la imagen del esg imis a, en especí ico con los golpes que ases a,
Baudelai e se ab e camino en e la mul i ud. Así, el c í ico es un esg imis a
melancólico que di ige sus golpes en con a de la mul i ud que, g acias a su
p opio i mo acele ado, ha pe dido la expe iencia de la adición6. En an o que
6
En e 1921 y 1922, Benjamin edac a una p esen ación de la e is a Angelus No us; allí de ine
la c í ica como aquello que cuida de los umb ales. Unos años más a de, en El o igen del T aue spiel
alemán, la de ine como la o u a de la ob a de a e. Es e mo imien o del concep o, indica que su
ca ác e no puede ija se de una ez y pa a siemp e. P obablemen e, como el esg imis a, la c í ica
signi ica la oma es a égica de posición pa a p o ege las bases que es necesa io sal a y pa a obse a
mejo desde dónde ac ualiza el sal o del ig e sob e el enemigo, po u iliza la misma exp esión de
Benjamin.
64 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
mode no, él ambién es pa e de la mul i ud –o, po necesidad, debe mo e se
en ella–; aho a bien, en el caso de Baudelai e ambién hablamos de “[…] la
mul i ud espi i ual de las palab as, de los agmen os, de los comienzos de
e sos con los cuales el poe a lib a en las calles abandonadas su lucha po la
p esa poé ica” (Benjamin, 2001, p. 15). El espan o cap ado po el poe a, no es
el p eámbulo a una nue a expe iencia lo ecien e, a la in e sa, es la isión de
la p og esi a mue e de la expe iencia en la mode nidad. Las masas ciudadanas
–la mul i ud con la que comba e el esg imis a melancólico–, es án acías de
expe iencia.
En es e pun o es in e esan e ecupe a una in e p e ación sob e el concep o
de expe iencia. Molano (2014) sos iene que dicho concep o posee en Benjamin,
al menos, es ec o es. El p ime o es á di igido hacia la ecupe ación de la ida
senso ial capaz de disol e la con lic i a di isión en e suje o y obje o. No
hay conocimien o sin expe iencia a gumen a Kan ; sin emba go, el apo e del
ilóso o de Königsbe g coincide y con i ma la expe iencia de la ciencia mode na,
es deci , p i a i a y limi ada en su empo alidad. Es deci , la expe iencia de la
ciencia no se ocupa de las acuciosas p egun as que el homb e le plan ea, sino
del aumen o del conocimien o. Su igo asép ico e ade que puedan o mula se
p egun as pa a las que no hay un a isbo de espues a. Po eso mismo, la ciencia
expulsa la eología y la me a ísica –incluso al a e–, allende sus on e as.
Como señala el mismo Benjamin (2010a) en Sob e el p og ama de la iloso ía
enide a, necesi amos o a expe iencia, una que ac úe ans o mando nues as
elaciones con el conocimien o. El segundo ec o iene elación con el
po encial mnémico y cogni i o de la expe iencia, en la medida en que es a
dispone de ue zas capaces de incula la memo ia y el conocimien o como
ape u a a la adición. Finalmen e, el e ce ec o baliza la e lexión en o no
a las dis in as o mas de expe iencias sedimen adas y el con lic o en e ellas.
Pa a noso os, más impo an e que las expe iencias sedimen adas, son aquellas
que el cu so de la his o ia han sido us adas y, con ello, la espe anza de la
elicidad que albe gaban.
En suma, la expe iencia eclamada po Benjamin es una que, en su
condición agmen a ia, es un shock. Pa a ilus a es a a i mación apelemos
a F anz Ka ka. En una ca a de 1907 di igida a Oska Pollak, Ka ka (2018)
esc ibe que necesi amos lib os que nos es emezcan como un golpe en la ca a;
lib os que sean el hacha que es alla en pedazos el gélido ma en noso os. En
o as palab as, los lib os que hacen expe iencia no son los que o ecen un
sen ido e lexi o de la ida, sino aquellos que lo desga an. En con as e, an
a anosamen e buscada po las iloso ías de la ida, la i encia se acomoda
ápidamen e a los i mos cambian es de la mode nidad y, po cie o, a su lógica
de p oducción y u ilidad. Ella no es más que la pan alla que, con ayuda de
una dudosa e lexión, se de iende le an ando sus mu os en con a del shock
65
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
p oducido po la ida mode na y po el a ance de su p opia ca ás o e, es o
es, la ins alación au omá ica de la economía de me cado, pe o ambién la cada
ez más isible con e sión del se humano mode no en máquina. En palab as
de Benjamin: “La unción peculia de de ensa espec o a los shocks puede
de ini se en de ini i a como la a ea de asigna al acon ecimien o, a cos a de la
in eg idad de su con enido, un exac o pues o empo al en la conciencia. Tal se ía
el esul ado úl imo y mayo de la e lexión. Es a con e i ía al acon ecimien o
en una 'expe iencia i ida' ” (Benjamin, 2001, p. 13).
Debemos e ene la imagen del shock o, más bien, señala po qué es an
impo an e pa a el ipo de c í ica que Benjamin dibuja a a és de Baudelai e.
Ese súbi o espan o man iene inde ensos a los homb es mode nos en e al i mo
ené ico de la ida en la ciudad. Aunque ambién los man iene alejados de la
alsa concepción según la cual ellos pueden con ola acionalmen e la memo ia
y la expe iencia. Es deci , siguiendo lo ya dicho, la memo ia es una ue za
inculan e en e los homb es y no solo una posesión subje i a. Asimismo, la
expe iencia au én ica solo puede exp esa se en un ca ác e agmen a io. Has a
aquí, la p egun a po la necesidad de una iloso ía nega i a de la his o ia ha
sido plan eada. El homb e mode no, al de ini se solo a a és de sus in e eses
in e nos, iene ob u ado el ínculo con la memo ia. A su ez, no puede comunica
expe iencias po que jus o la expe iencia es lo que la mode nidad le niega. No
solo es á ado mecido po la ené ica y acele ada pe cepción del iempo que
escamo ea la memo ia y desecha la expe iencia, ambién su capacidad de
espues a c í ica es á debili ada en e las ans o maciones senso iales que la
mode nidad ha in oducido en los cue pos.
La iloso ía nega i a de la his o ia: ememo ación y edención
Pa a Benjamin (2016, p. 473), “La exposición ma e ialis a de la his o ia
lle a al pasado a coloca al p esen e en una si uación c í ica”. Es o signi ica, al
menos, dos cosas: la eo ía del conocimien o es, po necesidad his ó ica, c í ica
del p og eso. A su ez, la comp ensión his ó ica debe oma se como e idencia
pós uma de lo comp endido, es o es, de la acumulación de las uinas que
es imonian el ien o a asado del p og eso. De o ma implíci a hemos ci ado
el concep o de dialéc ica en suspenso, undamen al pa a la iloso ía nega i a de
la his o ia. Vale acla a que solo las imágenes dialéc icas son au én icamen e
his ó icas, ello es, no son a caicas. En o as palab as, en la imagen lo que ha sido
se une al aho a como un elámpago en una cons elación. No es que lo pasado
a oje luz sob e lo p esen e o que lo p esen e a oje luz sob e lo pasado, sino
que en la imagen dialéc ica –aquella que debe se conquis ada po la c í ica–, la
elación en e lo que ha sido y el aho a se exp esa en su condición dialéc ica; es
72 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
los pueblos (pos )coloniales se man ienen a sí mismos en una condición de
simples de e minaciones pa icula es y aisladas, que, ya sea po su incapacidad
cons i u i a o po su olun ad débil, no han podido sali de su es ado de a aso
his ó ico. Díaz Se ano (2010) sos iene que la Conquis a económica, polí ica
y espi i ual de Amé ica, po ejemplo, exige que el ho o dejado a su paso
se con ie a en e. “Así, la impe ección de la con e sión ame icana ue en
ealidad la mani es ación de la dinámica de dominación de la Mona quía
Hispánica, he e ogénea y cambian e, a pesa de su susc ipción al ideal de la
uni e salización” (Díaz Se ano, 2010, p. 98).
Expues o de es e modo, la Conquis a de Amé ica unge como el con a-
ejemplo del acaso de la uni e salidad de la sociedad occiden al: “¡ninguna
o ma de humanidad dis in a a la nues a!” p oclama el yo eu opeo en el a án
de ele a a uni e sales sus p opias o mas de ida. La his o ia ejempla de la
Conquis a de Amé ica (Todo o , 2005) hace isible el acaso de oda elación
colonial. El én asis unila e al del descub imien o se e i ica en la o mación
del yo del colonizado , incapaz de descub i se en la al e idad. Su p opia eo ía
ace ca del O o sugie e, en p incipio, un doble mo imien o que, después, a
a da en la negación absolu a de la humanidad del colonizado: o bien piensa
en el o o –en ese caso en el indio del nue o mundo– como un se humano
idén ico, y po an o p oyec a sus p opios alo es sob e él mien as le exige que
los asimile; o bien lo a a inmedia amen e como in e io , negando no solo su
di e encia sino, peo aún, sus ayendo su humanidad. En ambos mo imien os
la humanidad del indio es negada. En el p ime o, po que solo se econoce
su exis encia o mal, siemp e y cuando abandone a los suyos y asuma como
p opios los alo es eu opeos; en el segundo, po que es pe cibido de o ma
inmedia a como un se in e io , cuya exis encia acila en e lo humano y lo
animal. An es de Todo o , Albe Memmi (1969) obse a que el colonizado
elabo a copiosas ep esen aciones deg adadas de los colonizados po que
solamen e de ese modo sus acciones escandalosas pueden pasa inad e idas.
La apa en e econciliación del yo eu opeo y del yo colonial solo se ealiza en
una uni e salidad an opológica o mal, ca en e de ealidad sus an i a; como
di ía Benjamin, se hunde en su p opia uina mo al al no econoce el alo de
los p oyec os us ados y el de echo a la elicidad de los encidos.
Ma e (2013) cap a muy bien la deuda his ó ica de Eu opa no solo con los
judíos –desde la expulsión en 1492 has a su aniquilación en los campos de
concen ación y de ex e minio–, sino ambién con los pueblos (pos)coloniales.
A pesa de que su p opues a es incisi a, la in e p e ación del singula gi o
de Fe nández Liesa (2020, p. 28), donde se sos iene, sin epa o y con cando , que, a a és de los
de echos humanos, Eu opa no solo debe ilumina se a sí misma, ambién debe “ ecupe a su ol de a o
humanis a que ilumina al es o del mundo”. No deben pasa desape cibidas las me á o as de a o y
es o, pues o que caen en la es e a de lo que Ado no denomina la je ga de la peculia idad al se icio
del ocul amien o de los pasados uinosos.
73
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
an opológico que lee en Benjamin puede amplia se. Como se ha dicho, plan ea
elaciones inas en e uni e salidad y edención del su imien o humano. Con
el p opósi o de comp ende la no edad que, como en el caso de la p axis del
c onis a desc i o en la esis III, se encuen a en una concepción de uni e salidad
que iene en cuen a lo “g ande” y lo “pequeño”, Ma e e isa la di e encia en e
las igu as del p ole a iado, con emplada en la adición ma xis a, y la del pob e,
que apa ece en la adición bíblico- eológica. Sin emba go, y sin desconoce la
cla idad analí ica de su a gumen o, abandona muy ápido su plan eamien o en
o no a las elaciones en e la uni e salidad o mal y el con enido an opológico
ideal que impone. Ve big acia, desocul a las consecuencias de que el Espí i u
del mundo hegeliano iene su cen o en Eu opa; no siendo su icien e, se da
cuen a de que, pa a Hegel, como pa a o os pensado es mode nos, el des ino
de Amé ica es su occiden alización o bien su exclusión de la uni e salidad,
median e su ijación en la p e-his o ia. Pe o, no a anza su a gumen o has a
plan ea la necesidad de disol e cualquie ideal an opológico.
El concep o de uni e salidad que ex aemos de Benjamin nos dice que,
sin impo a las di e encias que la his o ia ha in oducido en e los homb es,
incluyendo las c eencias eligiosas, odos compa en una común humanidad,
no como se es inacabados –según di á la an opología ilosó ica–, sino po que
es jus a la aspi ación de odos a da o ma a una ida log ada. Has a el menos
isible de los homb es pa icipa de la comunidad humana ampliada; p eciso
po ello su su imien o debe impo a an o como el de los o os. Incluso el
su imien o del encido es más impo an e pa a la p axis ma e ialis a de la
his o ia al conside a su dimensión mo al. Si los encedo es he edan in ac a
su adición y sus o mas de ida –incluyendo la aspi ación a ecupe a el
ol de a o del es o del mundo–, nues o debe de memo ia se di ige a la
ememo ación de los encidos, pues su adición es la que siemp e es á en
iesgo de desapa ece 8. Es o ambién supone que si nues o comp omiso es
mo almen e no ma i o y uni e sal, p eciso po ello debemos echaza odo
concep o p esc ip i o en o no a la p egun a qué es el homb e y la aspi ación a
con e i se en el a o que ilumina la espues a.
Es a úl ima se ía p ecisamen e la p opues a de una an opología nega i a
benjaminiana; se a a de una mi ada c í ica incapaz de comp ome e se con
algún concep o sob e aquello que debe se lo humano, pues comp ende que, en
un comp omiso al, la humanidad es obligada a se aquello que se señala como
un ipo de exis encia co ec a pa a ella. Así como la uni e salidad co egida
8 De hecho, no podemos acep a esa di isión maniquea en e idas “g andes” y “pequeñas”
p omulgada po las dis in as o mas de humanismo y de esencialismo an opológico. Tampoco el
eje cicio polí ico con empo áneo que denuncia cie os ipos de iolencia, po ejemplo, la iolencia
acial o la de géne o, gua dando silencio en e al se icio mili a obliga o io, la iolencia de Es ado o
en e a la iolencia del capi alismo. Bu le (2010) cues iona los mo imien os sociales que negocian
p i ilegios con la igu a del Es ado sin en a a cues iona la ine i abilidad con la que es e se p esen a
como el a bi io mo almen e más al o de las elaciones sociales.
74 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
hace a un lado las icciones que sepa an la his o ia en acon ecimien os –o
indi iduos– “g andes” y “pequeños”, la an opología nega i a desca a no
solo los concep os p esc ip i os sob e lo que debe se lo humano, sino la
consiguien e di isión de los homb es y las comunidades en e más y menos
ce canos a un ideal de humanidad.
Conclusiones
En en amos dos ipos de uni e salidad. La uni e salidad de los encedo es,
y sus adiciones con inuamen e ac ualizadas, jun o con las eo ías ilosó icas
e his ó icas que si en pa a undamen a la concepción de un iempo lineal,
homogéneo y acío cuyo élos es el p og eso, ca ac e izada po Ma e (2009, p.
90) –glosando a Benjamin– como una uni e salidad “(…) eacciona ia po que
u iliza odos los medios pa a impone se a los demás, en nomb e de su p e endido
in e és uni e sal”. Se a a ambién de una uni e salidad o ali a ia incapaz de
econoce las di e encias pues, po su p opia cons i ución, sac i ica el des ino
indi idual apelando a supues os bienes comunes y uni e sales. De mane a
pa adójica, es a uni e salidad excluye las o mas pa icula es de exis encia.
Dicho de o o modo, es e ipo de uni e salidad se a inca en el p incipio de
econs ucción, es o es, la empa ía en e el pasado y el p esen e p omo ida po
aquellas in e p e aciones de la his o ia que, ya sean de inspi ación ilosó ica o
p opiamen e his o iog á ica, solo se ían eacciona iamen e de las adiciones
que inculan odo p esen e con el pasado pa a ans o ma lo en una he encia
que es au a la dominación.
Po su pa e, el ipo de uni e salidad p opues o po Benjamin se encuen a
muy lejos de se eacciona io. G acias a su p incipio cons uc i o, aquí la
uni e salidad es capaz de e al odo en cada una de las pa es. Ningún ipo de
uni e salidad puede ale si iene como cos o la elicidad, así sea la de un solo
indi iduo. Ma e es en á ico en que, en oposición a sus e siones ilus adas,
la e dade a his o ia uni e sal alo a como absolu o la ida de la humanidad
en e a y exige has a el econocimien o de la injus icia pasada come ida en con a
del más “insigni ican e” de los homb es. En úl imas, la an opología nega i a
que de i amos de Benjamin, mo almen e iene que opone se a la uni e salidad
an opológica o mal pues o que, al exclui las o mas de ida de los encidos,
ele a las de los encedo es como los ideales desde donde se juzga el es o
de la humanidad. Asimismo, es a an opología nega i a, en é minos polí icos,
echaza cualquie o ma de amnis ía his ó ica donde el pasado se decla a ya
supe ado, sin ningún es ue zo eal po epa a el su imien o de los encidos.
Llegados has a aquí, cabe señala que en 1969 se publica el impo an e
lib o de Ul ich Sonnemann, i ulado: Nega i e An h opologie. Sonneman
75
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
(1969), en iende po an opología nega i a un p og ama sis emá ico de
in es igación que cues iona cualquie asunción de e minis a sob e lo que de ine
el se o el debe se de lo humano. La an opología nega i a no desconoce
que se desa ollan in es igaciones sob e los se es humanos que indagan en sus
cons an es an opológicas; sin emba go, Sonnemann sos iene que de es o no
puede deduci se ningún uni e sal que acla e qué es el homb e. An opología
nega i a signi ica que lo humano es pu a negación y ausencia. Es o puede
signi ica que de los se es humanos puede sabe se solo en la negación del
uni e salismo o mal an opológico y a a és de lo que ha sido dejado po
ue a de dicho uni e sal. Como puede pe cibi se, la pe spec i a de Sonnemann
es consonan e con la de Benjamin, pues o que, pa a ei e a , la an opología
nega i a benjaminiana se en iende como el echazo a oda o ma de menoscabo
de las di e encias en e los homb es; es un es ue zo po adicaliza la c í ica
de las an opologías no ma i as y de los in en os po jus i ica , en nomb e del
p og eso o de la a monía en e los pueblos, amnis ías pa a los pasados nunca
edimidos. En o as palab as, de la an opología nega i a benjaminiana se
in ie e que la imposición de una uni e salidad an opológica o mal es opues a
a la p axis c í ica del ma e ialismo an opológico en el que esuena el eco de
Ma x y los p o e as.
Bibliog a ía
Ado no, Theodo . (2003). El ensayo como o ma. En Ob a comple a 11. No as
sob e li e a u a. Mad id: Akal, pp. 11-34.
Ado no, Theodo . (2005). Dialéc ica nega i a. Ob a comple a 6. Mad id: Akal.
Albe ini, F ancesca. (2005). His o ia, edención y mesianismo. En F.
Rosenzweig (Au .). El nue o pensamien o, 127-162. Buenos Ai es:
Ad iana Hidalgo, pp. 127-162.
Benjamin, Wal e . (1974). Übe einige Mo i e bei Baudelai e. En Gesammel e
Sch i en I-I. F ank u am Main: Suh kamp, pp. 605-653
Benjamin, Wal e . (2001). Sob e algunos emas en Baudelai e. En Ensayos
escogidos. México: Ediciones Coyoacán, pp. 7-41.
Benjamin, Wal e . (2009a). Sob e el concep o de his o ia. En Es é ica y polí ica,
135-158. Mad id: Akal, pp. 459-490.Buenos Ai es: Las Cua en a, pp. 135-
158.
Benjamin, Wal e . (2010a). Sob e el p og ama de la iloso ía enide a. En
Ob as. Lib o II/ ol. 1. Mad id: Abada, pp. 162-175.
Benjamin, Wal e . (2010b). Ka l K aus. En Ob as. Lib o II/ ol. 1. Mad id:
Abada, pp. 341-376.
76 Alexánde Hincapié Ga cía y Juan Da id Piñe es Sus
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
Benjamin, Wal e . (2011). El na ado . En Iluminaciones IV. Pa a una c í ica
de la iolencia y o os ensayos. U uguay: Aguila , 2011, pp. 125-152.
Benjamin, Wal e . (2016). Lib o de los pasajes. Mad id: Akal.
Buck-Mo ss, Susan. (2001). Dialéc ica de la mi ada. Wal e Benjamin y el
p oyec o de los pasajes. Mad id: La balsa de Medusa.
Buck-Mo ss, Susan. (2013). O igen de la dialéc ica nega i a. Theodo W.
Ado no, Wal e Benjamin y el Ins i u o de F ank u . A gen ina: E e na
Cadencia.
Be gson, Hen i. (1949). Ma iè e e mémoi e. Pa is: P esses Uni e si ai es de
F ance.
Bu le , Judi h. (2006). Vida p eca ia. El pode del duelo y la iolencia. Buenos
Ai es: Paidós.
Bu le , Judi h. (2010). Violencia de Es ado, gue a, esis encia. Po una nue a
polí ica de la izquie da. Buenos Ai es: Ka z.
Díaz Se ano, Ana. (2010). Polí icas de la con e sión. Memo ia, es imonio
y ma e ialidad de la hispanización en la Nue a España (siglo XVI).
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y
Relaciones In e nacionales, año 12, n. 24, pp. 79-98.
Fe nández Liesa, Ca los. (2020). Reconquis a los de echos humanos po la
Unión Eu opea. A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica,
Humanidades y Relaciones in e nacionales, año 22, n. 45, pp. 27-50.
Ga cía, Luis Ignacio. (2015). Wal e Benjamin: la cu a ma ana. En A.
Sucasas y E. Taub (Eds.). Pensamien o judío con empo áneo. Buenos
Ai es: Lilmod – P ome eo, pp. 29-272.
Hincapié Ga cía, Alexánde . (2019). La iolencia educado a de Wal e
Benjamin. En A. Hincapié y E. Taub (Eds.). De Benjamin a Ma cuse.
Lec u as en o no a Pa a una c í ica de la iolencia de Wal e Benjamin.
Medellín: Edi o ial Bona en u iana, pp. 133-151.
Ka ka, F anz. (2018). Ca as. 1900-1914. Ba celona: Galaxia Gu embe g.
Löwy, Michael. (1997). Redención y u opía. El judaísmo libe a io en Eu opa
cen al. Un es udio de a inidad elec i a. Buenos Ai es: El cielo po asal o.
Löwy, Michael. (2005). Wal e Benjamin: a iso de incendio. Buenos Ai es:
Fondo de Cul u a Económica.
Ma x, Ka l. (1980). Manusc i os: economía y iloso ía. Mad id: Alianza.
Ma e, Manuel Reyes. (2009), Medianoche en la his o ia. Comen a ios a las
esis de Wal e Benjamin “Sob e el concep o de his o ia”. Mad id: T o a.
Ma e, Manuel Reyes. (2013). La pied a desechada. Mad id; T o a.
Memmi, Albe . (1969). Re a o del colonizado p ecedido po e a o del
colonizado . Buenos Ai es: Ediciones de la lo .
Molano, Ma io Alejand o. (2014). Wal e Benjamin: his o ia, expe iencia y
mode nidad. Ideas y Valo es, ol. 63, n. 154, pp. 165-190.
77
Hacia una an opología nega i a benjaminiana
A auca ia. Re is a Ibe oame icana de Filoso ía, Polí ica, Humanidades y Relaciones In e nacionales, año 23, nº 48.
Te ce cua imes e de 2021. Pp. 57-77. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 h ps://dx.doi.o g/10.12795/a auca ia.2021.i48.03
Piñe es Sus, Juan Da id (2016). An opología e idealidad. Algunas e lexiones
sob e c ueldad y supe luidad. En B. Escoba y A. Hincapié (Comp.).
Mode nidad y polí ica. Sob e la p egun a an opológica. Medellín:
Unaula, pp. 19-42.
Simay, Philippe. (2005). T adi ion as injunc ion: Benjamin and he c i ique o
his o icisms. En A. Benjamin (Ed.). Wal e Benjamin and His o y. New
Yo k: Con inuum, pp. 137-155.
Sonnemann, Ul ich. (1969). Nega i e An h opologie. Vo s udien zu Sabo age
des Schicksals. Hambu g: Rowohl .
Taub, Emmanuel. (2013). Mesianismo y edención. P olegómenos pa a una
eología polí ica judía. A gen ina: Miño Dá ila.
Todo o , Tz e an. (2005). El descub imien o de Amé ica. El p oblema del o o.
México: Siglo XXI.
Wellme , Alb ech . (1993). Sob e la dialéc ica de mode nidad y posmode nidad.
La c í ica de la azón después de Ado no. Mad id: Edi o ial Viso .