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Arquitectura y transparencia: Correspondencias literarias recientes

Parra Bañón, José Joaquín

Abstract

En los últimos años se han publicado en castellano no pocos libros, ensayos o novelas, crónicas o breviarios, que directa o indirectamente se han ocupado de las circunstancias de la transparencia y sus injerencias en la arquitectura contemporánea. De entre las novedades literarias, en este texto se indaga en algunas de las hipótesis que acerca de las relaciones entre el concepto de transparencia y la noción de arquitectura están presentes en, entre otros: El gran misterio (Aira); Ventana a la nada (Cioran) y Cada día es un árbol que cae (Wittkop), además de en Arquitectura de rayos X (Colomina) y Escritos sobre la invisibilidad (Muñoz). De su análisis pormenorizado y comparatista se deduce que el interés por estudiar los vínculos íntimos entre la fenomenología de la arquitectura y las condiciones de lo transparente no solo no ha perdido vigencia sino que está en pleno auge, y que es un asunto cuya resolución y abordaje disciplinar aún está pendiente de ser llevado a cabo por la teoría arquitectónica.

Full text

201ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd ARQUITECTURA Y TRANSPARENCIA. CORRESPONDENCIAS LITERARIAS RECIENTES ARCHITECTURE AND TRANSPARENCY. RECENT LITERARY CORRESPONDENCE José Joaquín Pa a-Bañón1 Recibido: 25/11/2021 · Acep ado: 06/07/2022 DOI: h ps://doi.o g/10.5944/e ii.10.2022.32294 Resumen En los úl imos años se han publicado en cas ellano no pocos lib os, ensayos o no elas, c ónicas o b e ia ios, que di ec a o indi ec amen e se han ocupado de las ci cuns ancias de la anspa encia y sus inje encias en la a qui ec u a con empo ánea. De en e las no edades li e a ias, en es e ex o se indaga en algunas de las hipó esis que ace ca de las elaciones en e el concep o de anspa encia y la noción de a qui ec u a es án p esen es en, en e o os: El g an mis e io (Ai a); Ven ana a la nada (Cio an) y Cada día es un á bol que cae (Wi kop), además de en A qui ec u a de ayos X (Colomina) y Esc i os sob e la in isibilidad (Muñoz). De su análisis po meno izado y compa a is a se deduce que el in e és po es udia los ínculos ín imos en e la enomenología de la a qui ec u a y las condiciones de lo anspa en e no solo no ha pe dido igencia sino que es á en pleno auge, y que es un asun o cuya esolución y abo daje disciplina aún es á pendien e de se lle ado a cabo po la eo ía a qui ec ónica. Palab as cla e A qui ec u a mode na; li e a u a con empo ánea; anspa encia; opacidad; p i acidad; in imidad; o og a ía Abs ac In ecen yea s, no a ew books, essays o no els, ch onicles o b e ia ies ha e been published in Spanish, which di ec ly o indi ec ly ha e deal wi h he ci cums ances o anspa ency and i s in e e ence in con empo a y a chi ec u e. Among he li e a y no el ies, his ex in es iga es some o he hypo heses ha abou he ela ionships be ween he concep o anspa ency and he no ion o a chi ec u e a e p esen in, among o he s: El g an mis e io (Ai a); Fenê e su le Rien (Cio an) and Chaque jou es un a b e qui ombe (Wi kop), in addi ion o X-Ray A chi ec u e (Colomina) 1. Uni e sidad de Se illa. C. e.: [email p o ec ed]; ORCID: <h ps://o cid.o g/0000-0002-2147-0306> ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd202 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón and Esc i os sob e la in isibilidad (Muñoz). F om hei de ailed and compa a i e analysis i is deduced ha he in e es in s udying he in ima e links be ween he phenomenology o a chi ec u e and he condi ions o he anspa en ha e no only no los alidi y bu a e in ull swing, and ha i is a ma e whose esolu ion and disciplina y app oach is s ill pending o be ca ied ou by a chi ec u al heo y. Keywo ds Mode n a chi ec u e; con empo a y li e a u e; anspa ency; opaci y; p i acy; in imacy; pho og aphy ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 203ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd INTRODUCCIÓN: EL TRASTORNO DEL MISTERIO DE LAS ESTANCIAS La inmedia a y, a menudo, i e lexi a asociación de la palab a anspa encia con la palab a e dad, o la au omá ica iden i icación de la idea de e dade o con la noción de anspa en e es, con ecuencia, nega i a en amplios e i o ios de la es é ica. Tal ez sea ú il en la ísica y en la polí ica, en la óp ica y en sociología, pe o no, en cuan o a cualidad, en los ámbi os del a e, en la a qui ec u a o en la li e a u a y en sus é iles egiones in e medias. En su Nue a enciclopedia, Albe o Sa inio, en la de inición que p opuso pa a su pa icula consumo in e no de la palab a «D ama» dijo: en la es ancia cúbica y p o is a de pequeñas ape u as, el d ama ismo se a incaba y hacía su nido, pe o, en cambio, esbala sob e las pa edes cu as y sob e los echos cónca os, huye po las en anas ho izon ales de g andes dimensiones y po las pue as de c is al que « as o nan el mis e io de la es ancia». los a qui ec os acionalis as no se imaginan siquie a la pa e de culpa que ienen en la mue e del d ama ismo2. Y añade un pá a o después, e i iéndose a la innecesa ia aniquilación de lo d amá ico en el eje cicio de la a qui ec u a: en la solución del d ama ismo ha coope ado ambién la o ma de los muebles. es aba aye en la casa de mi amigo F., el ingenie o de a iación… mi aba yo los muebles del salón: e an odos anspa en es. y en o os iempos, me decía yo, e a posible esconde se de ás de un mueble, y, siendo niño, me o ganizaba « oda una ida sec e a» de ás de una cómoda o un so á3. El lamen o de Sa inio po la sup esión del d ama escenog á ico, po la me ma que ha padecido la a qui ec u a al habe sido iolen amen e p i ada del d ama ismo que de i a de lo sec e o, es ambién una queja po la ic o ia o unda y po la empob ecedo a hegemonía de la anspa encia en el ámbi o domés ico. La casa anspa en e no es casa sino i ina. Es u na, cus odia, escapa a e, ampolla, bo ella diá ana acía de líquido, le e ombicuboc aed o medio inundado en La lección de geome ía de F a Luca Pacioli. Son 50 cen ili os de ai e de Pa ís encapsulado po Duchamp (Figu a 1). El d ama ismo que anidaba en las es ancias cúbicas y pa camen e iluminadas, p edijo el esc i o que ambién pin aba uinas y ciudades desla azadas, aho a huye po las g andes en anas ho izon ales. Quizá lo esc ibió mien as pensaba en la Villa Tugendha (1930) o en la Villa Saboye (1929), en B no o en Poissy, en Lilly Reich y Mies an de Rohe bien a enidos, o en Le Co busie imaginando cla idades. Huye po las en anas y po las pue as de c is al que impiden que el mis e io y los enigmas se acomoden en las es ancias en egadas a la cu a, con echos y pa edes edondeadas en las que, po esbaladizas, po demasiado sa inadas, po excesi amen e ungidas con el lub ican e de la ce a, no es posible aga a se. 2. Sa inio, Albe o: Nue a enciclopedia. Ba celona, Seix Ba al, 1977, p. 145. 3. Idem, pp. 145-146. ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd204 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón Los a qui ec os acionalis as, a i ma Sa inio, son los culpables del asesina o de los escond ijos, de las mad igue as y las gua idas. Sus edi icios c is alog á icos y sus muebles anspa en es p ohíben esconde se, eje ce idas he mé icas, come e pecados eniales. Las co inas, como aquellas de e ciopelo cá deno p e is as pa a el Pabellón alemán en la Exposición In e nacional de 1929 en Ba celona, po su p o isionalidad, no esuel en el p oblema: son incapaces de ges iona con e icacia la necesidad, isce al y psiquiá ica, adicalmen e humana, de in imidad. ¿A qué se debió el desa o ado én asis que el acionalismo cons uc i o puso en la anulación de enigmas? ¿Acaso se debió a que sus a í ices p incipales p o enían de egiones umb ías? ¿O ue on los aumas, bélicos o amilia es, los que impulsa on la anspa encia como mé odo pa a desci a ealidades? O más que ealidades o que an asías, imágenes, pues la anspa encia es una cualidad no de las cosas sino de sus imágenes. Se aplica on occiden almen e en la p oducción de imágenes que documen aban la anspa encia, la i ud de no in e pone se en e lo que queda a cada lado. ¿Po qué an o in e és de la a qui ec u a en anspa en a se, po omen a el oye ismo, po ac is ala el espacio p o anándolo? O ue on o os in e eses los que la empuja on hacia aquella desnudez sin e o ismo que has a en onces le es u o ese ada a la sección, al dibujo qui ú gico que la ebanaba pa a expone sus en añas. Acaso la economía, el e o de la écnica, la a acción po los e lejos que e lejan dis o siones, la en ación o az de los espejos, el place mas u ba o io de exhibi se des en ado, el gus o ju enil po des es i se o po juga a a es i se, a en ol e se en los plás icos impe meables que conduci án, decenios después, al Palacio de Cong esos y Audi o io en Plasencia p oyec ado po Selgascano en 2017 (o a e idencia, jun o al Palacio de Cong esos de Badajoz y a la Fáb ica de Mo imien o Ju enil de Mé ida, de su decisión ex emeña de plas i ica edi icios públicos) y que, en 2021, han lle ado a la ensa in e sección de pompas jabonosas ancladas en la e aza de un edi icio londinense en Tobacco Dock (un sin omá ico apa camien o de ehículos como podio), ideada po Smiljan Radić, cons uida pa a FIGURA 1. COMPOSICIÓn dEl AUTOR A PARTIR dE: MARCEl dUChAMP, AIRE DE PARÍS, 1919, Y lE CORBUSIER, COCINA DE LA VILLA STEIN, 1928. Fuen es: h ps://www.cen epompidou. /es/ essou ces/oeu e/cbLy77k; Boesige , Willy. Le Co busie - Oeu e complè e: 1910-1929, ol 1. Zú ich: Bi khäuse , 1995 ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 205ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd ealiza den o de ella un des ile ci cula de modelos que caminan mos ando la colección 2022 de Alexande McQuenn. Bu buja, nube, ampolla celes ial, cúpula bulbosa, es uc u a anspa en e abo edada, son algunos de los é minos u ilizados po los p opagandis as del obje o e íme o y desin lable. Bolsas de plás ico, anspa- en es o medio anspa en es, aslúcidas o diá anas, de las que Gab ielle Wi kop decía en Cada día es un á bol que cae que den o de ellas «cualquie cosa pa ece un amasijo de de i us as una memb ana»4. Flo escencia, luminiscencia, e anescencia, anspa encia, son aho a palab as he manas, cua illizas. Aunque el c is al, el id io, la luz y la anspa encia sean concep os a ines, y a pesa de que es én a qui ec ónicamen e elacionados a a és de la idea de anspa encia, un ema es el c is al (Simón Ma chán: La me á o a del c is al en las a es y la a qui ec u a), o o di e en e es el del id io (Rosana Rubio: El id io: on e as y másca as) y o o, aunque los hil ane a odos, la luz (Elías To es: Luz ceni al). CORRESPONDENCIAS LITERARIAS RECIENTES (COMO GALEATO) En es e a ículo, como pone en e idencia su í ulo, se analiza cómo una escue a se ie de ob as li e a ias publicadas en los úl imos años (no ensayos disciplina es de la a qui ec u a, ni es udios más o menos cien í icos, ni siquie a úl imas esis doc o ales) se han ocupado del asun o de la anspa encia en la a qui ec u a, aunque no solo en la con empo ánea o en la más ecien e. El ex o se ha es uc u ado y cons uido más como un ensayo especula i o (an es a ín a Ra ael Sánchez Fe losio en su Al os es udios eclesiás icos que a Michel de Mon aigne) que como un documen o di ícilmen e cien í ico. No es una in ención del au o abo da el asun o básico del con lic o en e la anspa encia y la a qui ec u a mode na y la más ac ual, sino plan ea cómo cie a li e a u a con empo ánea se ocupa de la a qui ec u a anspa en e. Tampoco es á en e sus p opósi os el a a el asun o de cómo algunas publicaciones disciplina es de la a qui ec u a se han ocupado de la aspa encia, ya que ese es un ema su icien e y ex ensamen e a ado po o os expe os, algunos de los cuales se ci an e e encial y, po bien conocidos, quizá innecesa iamen e, en es e a ículo. A qui ec u a y anspa encia. Co espondencias li e a ias ecien es aspi a a elaciona unidi eccionalmen e, en un camino de ida, a la li e a u a con la a qui ec u a, y no, o solo en segundo é mino, a la a qui ec u a con la li e a u a: a des ela qué aspec os de la anspa encia en la a qui ec u a les han esul ado signi ica i os a los au o es y a las au o as de las ob as li e a ias in es igadas; a disce ni cuál es el concep o de anspa encia que se pos ula en las ob as na a i as seleccionadas pa a el análisis: qué han dicho y cómo lo han exp esado; cómo comunican aspec os de la a qui- ec u a. Los emas, po an o, los sugie en los ex os li e a ios, y los agmen os a qui ec ónicos, e bales o g á icos, son complemen a ios. Las hipó esis las susci an, además de Albe o Sa inio, Césa Ai a en El g an mis e io o en Lugones; Emil Cio an 4. Wi kop, Gab ielle: Cada día es un á bol que cae. Mad id: Caba e Vol ai e, 2021, p. 83. ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd206 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón en Ven ana a la nada y Gab ielle Wi kop en Cada día es un á bol que cae, quienes, al igual que Ca los Fuen es, Ve ónica Ge be o C is ina Ri e a Ga za en algunas ocasiones se han ocupado de esc ibi li e a iamen e, no écnicamen e, ace ca de las co espondencias en e lo anspa en e y lo a qui ec ónico. Bea iz Colomina con X-Ray A chi ec u e y Ma ía Te esa Muñoz con sus Esc i os sob e la in isibilidad son pun os de apoyo. ARQUITECTURA X, O ¡HE VISTO MI MUERTE! Bea iz Colomina publicó o iginalmen e, en 2019, en la edi o ial La s Mülle de Zú ich, el ensayo que i uló X-Ray A chi ec u e. T aducido po C is ina Zelich, con el í ulo A qui ec u a de ayos X, ha sido publicado en 2021 en Ba celona. Su lib o a a an o sob e las co espondencias e in e e encias en e la a qui ec u a y la medicina en las pos ime ías del siglo XIX, y en las p ime as décadas del XX, como ace ca de algunas de las elaciones más ecundas en e la o og a ía y la adiog a ía, en cuan o a medios, o a écnicas inno ado as pa a egis a y documen a las o mas ocul as de cie as ob as pione as y ei indica i as del Mo imien o Mode no. Subdi idido en cua o capí ulos, denominados sucesi amen e «Salud y a qui- ec u a»; «Tube culosis»; «In imidad adiog á ica» y «Visiones bo osas», y ampa ados po una in oducción explica i a y po un epílogo «Hipe público», con iene una luida se ie de ex os que p oceden de un conjun o de a ículos di e sos que la au o a ue publicando en p es igiosas e is as disciplina es, en an ologías y en compendios más o menos académicos. Si en la «In oducción» ci a a Susan Son ag, en el p ime capí ulo la in es igado a le da audiencia a Le Co busie boxeando, casi esquelé ico, en la playa, así como a alguna de sus ob as adian es; y a Wal e G opius y Ma cel B eue mien as do an a la a qui ec u a esidencial de gimnasios; a Adol Loos con sus padecimien os de es ómago y a F ede ick Kiesle p oponiendo, pa a se i de mad igue as, en añas bo ánicas y ien es; a Rudol M. Schindle desnudo jun o a o os p opagandis as del nudismo e apéu ico y a Richa d Neu a a la e a de las cajas o gásmicas de Wilhelm Reich, así como a algunos o os higienis as que an ecedie on al ma imonio Eames en sus p opues as de ins alaciones sani a ias y sanado as. El capí ulo inal es á dedicado a e lexiona sob e la anspa encia en la ob a de Mies an de Rohe y a des aca la e lexi a y especula in e ención de Kazuyo Sejima y Ryue Nishizawa en el Pabellón de Alemania en la Exposición de Ba celona de 1929. Que concluya con SANAA (en el epílogo la ensayis a abo da el TAC, el FLIR, el PMI y o as écnicas de omog a ía educidas a sus siglas) y no con la a qui ec u a plás ica de los in e nade os que han p oli e ado, po ejemplo, en el ponien e alme iense y en las inmediaciones del pa que na u al de Cabo de Ga a, no es sin omá ico. Una ca ac e ís ica ísica es la anspa encia y o a la aslu- cidez, una la ansmisión de la luz y de la imagen cla a y o a la de la luz acuosa y, si acaso, de la imagen bo osa (lo b umoso, no lo anspa en e, se á ca ac e ís ico en el u u o de las a es isuales según lo plan eado po Ve ónica Ge be en 2021 en el compendio de ensayos En una o illa b umosa). La co ina ac ílica, el elo políme o o el de polica bona o, se impone cul u almen e al di uso polie ileno con aminan e, y ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 207ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd el pabellón exposi i o ence al émpano ag ícola en el que madu an las ho alizas. La espi al o ien al que los a qui ec os inc us an, apenas de ec able, en e los incones ca esianos del pabellón, que comba e los ied os aniquilando empo almen e al ec ángulo alemán, de alúa al pa alelepípedo del con enedo ege al que imi a más a los p ismas de hielo que al Glass Pa ilion del Museo de A e de Toledo (Ohio). Bea iz Colomina esc ibe na a i amen e, con con inuidad a gumen al e indudable sol encia es ilís ica, de la anspa encia y de la p i acidad5, de las p ime as placas de pla inocianu o de ba io (o pan allas Rön gen) que in o ma on sob e las es uc u as óseas de los o ganismos y de su conni encia con los id ios que des ela on c uelmen e la in imidad, cuya de ensa (la del celo hoga eño, la de los a canos amilia es) has a en onces había sido una compe encia básica de la a qui ec u a. Y habla opo unamen e, en las páginas inales, de la a qui ec u a como uen e de nue as en e medades y de la igen e ale gia de los consumido es a los edi icios hegemónicos que come cian con las en anas de suelo a echo, y de una a o a pa ed, pa a conclui , como si de un augu io se a a a, diciendo que: «P obablemen e haya que diseña cue pos nue os, y p obablemen e apa ece á una nue a eo ía de la a qui ec u a»6. Un nue o cue po y una nue a eo ía: un nue o cue po eó ico en el que la a qui ec u a es un conjun o de o ganismos, y el cue po un sis ema es uc u al. Una ealidad en la que la libido de luz anglosajona o lamenca, sueca o canadiense, no se aduzca en secuencias de supe icies de id io que obliguen a los in e io es, a las ísce as y a los sub e áneos de la a qui ec u a, a compo a se como escapa a es. En el espacio «hipe público» y «supe publici a io» del que p e iene al u u o Bea iz Colomina, y del que ya o ma pa e an o la plaza u bana como el cua o de baño del ho el, así el ae opue o como el incón que hay bajo la cama ecluida en el úl imo só ano en el que se esconde el niño a emo izado, ya no es posible ni la disc eción ni el sec e o. La anspa encia ha sido dec e ada en los bole ines o iciales, po odos los gobie nos au o i a ios, como una ci cuns ancia obliga o ia pa a odos los luga es: es uni e salmen e exigida po los ges o es de la segu idad ajena, po los igilan es que an o emía en 1975 Michel Foucaul . La que el ilóso o ca ego izó como «a qui ec u a anspa en e» ya había sido aplicada, y con inuaba siendo implemen ada en los que llamó «edi icios anspa en es»7, a los que se e ie e en el capí ulo i ulado «El panop ismo», donde p opone que: «El iejo esquema simple del encie o y de la clausu a –del mu o g ueso, de la pue a sólida que impiden en a o sali –, comienza a se sus i uido po el cálculo de las abe u as, de los plenos y de los acíos, de los pasos y de las anspa encias»8. Ya, hoy en día, nada se in e pone a una buena cáma a óp ica o é mica, a los in ini os sis emas de de ección que hu gan has a en el con enido de los in es inos. Y la a qui ec u a dócil, sumisa, espe ada po conduc os e ins alaciones, ma i izada po la ingenie ía, 5. Asun o del que la au o a ya se había ocupado en: Colomina, Bea iz: P i acidad y publicidad. La a qui ec u a mode na como medio de comunicación de masas. Mu cia, CenDeAC, 2010. 6. Colomina, Bea iz: A qui ec u a de ayos X. Ba celona, Puen e edi o es, 2021, p. 198. 7. Foucaul , Michel: Vigila y cas iga . Nacimien o de la p isión. Mad id, Siglo XXI, 2019, p. 230. 8. Idem, p. 159. ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd208 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón in il ada po la química, se humilla y se desca na sin o ece esis encia, some ida al me cado, anspa en ándose comple amen e, impúdicamen e. Lo que anspa en an los id ios, o su ausencia, en los huecos de la a qui ec u a exposi i a, es la o ma de los in e io es y la disposición de las es uc u as. En la di ección con a ia, de ue a hacia den o, inco po an a las es ancias deslumb adas paisajes que, po ei e a i os, acaban po abu i a los espec ado es, así se a e de ho izon es en los que p oli e an los á boles o los ascacielos, is as espec acula es de Los Ángeles o pano ámicas de océanos o men osos. La anspa encia con em- po ánea no es solo ma e ial: es ilosó ica. A qui ec u a de ayos X se suma, desde la óp ica a qui ec ónica y no desde la médica o la e nológica, a los es udios ace ca de las elaciones ca nales en e la a qui ec u a y la en e medad, cuyo u u o es, a eno de los ecien es acon eci- mien os pandémicos, muy p ome edo , y demasiado desalen ado . En el capí ulo dedicado a la ube culosis, además de a Thomas Mann y a Robe Musil, la elocuen e p o eso a ci a a Thomas Be nha d, quizá conscien e de que quienes han adiog a- iado a la a qui ec u a, los que la han e e ido desde den o y desde ue a, quienes la han desollado y des azado, quienes la han expues o a la in empe ie, han sido los g andes esc i o es: la buena li e a u a que es á a en a a los luga es. En A qui ec u a y en e medad en la ob a de Thomas Be nha d su au o , el a qui ec o Juan An onio Espinosa, analiza cómo la pa ología pulmona de un c eado obsesionado con sus dolencias acaba epe cu iendo sus males en los escena ios de sus ob as, y es udia de qué modo es a condiciona sus elaciones con la a qui ec u a que p oyec a an o pa a que i an sus pe sonajes como con aquella que él elige y acondiciona pa a sob e i i , an o en la Aus ia alpina como en la Cos a del Sol u ís ica. En El g an mis e io, el a gen ino Césa Ai a se ocupó no elescamen e de un b e e pe iodo de la incómoda exis encia e enal del descub ido de los Rayos X du an e los úl imos años del siglo XIX: de aquel Wilhelm Con ad Rön gen con el que la in es igado a española iniciaba su ensayo. El esc i o , aunque se de iene a po meno iza el luga oscu o en el que el ma ido insa is echo expe imen a, aunque se demo a en la a qui ec u a que lo ampa a y p ese a de las mi adas ex añas, nunca lo llama po su nomb e, no así a Be a, su solíci a esposa. A Anna Be ha Rön gen, que cuando io su p opia mano anspa en ada en una placa debido a los ayos incogni os a los que su esposo la some ió, dicen los es igos y los c onis as que g i ó: «¡He is o mi mue e!». La mue e no es, sin emba go, anspa en e: es la anspa encia, sospecha Anna Be ha, lo que anuncia el acío de la mue e. Es el emblema del ángel de la mue e. La mue e lo hace, lo uel e odo anspa en e. La mue e anspa en a. La mue e a as a lo anslúcido y ae, no la oscu idad sino la más pu a e impe cep ible anspa encia. La pud ición, la desma e ialización po desin eg ación, la e apo ación gaseosa, ambién aca ean la anspa encia indeseada (Figu a 2). ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 209ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd RÖNTGEN SE TRANSPARENTA El g an mis e io es, biog á ica y li e a iamen e, miemb o de la amilia de no elas en las que Jean Echenoz se ocupó del pianis a Mau ice Ra el (en Ra el), del a le a Emil Zá opek (en Co e ) y, en Relámpagos, del ingenie o Nikola Tesla. Es a, aus al, a iende a la genialidad de Rön gen. En el epílogo de su b e e y adian e no ela Ai a le hace pensa a su pe sonaje: «No quie o ag a a mis p oblemas de espacio in e io »9, poniendo en e idencia que son p oblemas espaciales los que se abo dan en las lúcidas cáma as de es e ela o sin inal: que son los asun os elacionados con el espacio humano los que inquie aban a quien, en es a his o ia in ospec i a, se llama a sí mismo Genio. El descub imien o aza oso de la anspa encia, de la ene gía que hace anspa en e a lo opaco des elando la o ma de su con enido, se enma ca á en es e con ex o, en el que la a qui ec u a es solo el escena io mudo de los acon ecimien os. La a qui ec u a es el «só ano» en el que «de uno de los ubos en los que se apagaban las somb as osadas de algún gas, escapó un haz de ayos que ilumina on el in e io (no ya el ex e io ) de una pila de opa y zapa os que se habían ido acumulando en un incón», y es la pa ed en la que eposa la a aña hacia la que él 9. Ai a, Césa : El g an mis e io. Buenos Ai es, Bla & Ríos, 2019, p. 76. FIGURA 2. COMPOSICIÓn dEl AUTOR A PARTIR dE: OMBlIGO dE lA VICTORIA dE SAMOTRACIA Y RAdIOGRAFÍA dE lA MAnO dE AnnA BERThA lUdWIG POR WIlhElM COnRAd RÖnTGEn En 1895. Fuen e: h ps://www. pano amadela .com/ ic oi e-samo h ace; h ps://his o ia-a e.com/ob as/mano-con-anillo ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd216 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón las a as que mue e el baila ín Manda on K eibig, in e p e ando las Danza de las duelas, o og a iado po Theodo e Lucas Feininge en 1928. La X que no es c uz de san And és ni a ios amien o es uc u al ni ma ca azada en una pue a pa a que los secuaces de He odes sepan dónde due men los niños. La equis inexp esi a, inexpe a, exhaus a, ex anje a, in eg ada en la as ixia. «Ningún á bol me esul a más conmo edo que mi esquele o desnudo, en su ex ema in imidad», a i ma Gab ielle Wi kop en la página 54 de su adiog a ía. La esc i o a ancesa, además de hace lo de Al ed Kubin y de Sa pedón sos enido en un aso Eu onio po Hipnos y po Tána os, de los columpios y de Venecia a la luz de Vi o e Ca paccio, habla ambién de sus adiog a ías a pa i de la a qui ec u a, al hilo de sus e lexiones ace ca de la C ip a de los Capuchinos en Roma, de ese «cua o as e o de la Mue e donde, cuales úneb es ma ione as, unos esquele os monacales o almen e encapuchados es án adosados a las pa edes»28, de los que dice, en su ex ema desnudez, en su mo al anspa encia, a opados po los sayales aídos, que son mucho menos elocuen es que: la adiog a ía de mi c áneo, de mis espondilos, in ini amen e menos es emecedo que esa hoja aslúcida elada de blondas neg as y de la gos c epés, que me e ela oda una pa e de mí misma, que me deja hundi la mi ada has a mis más p o undas médulas29. VENTANAS ABIERTAS A LA NADA La anspa encia es el es ado an e io o pos e io a lo aslúcido. Quizá las páginas más lúcidas ace ca de los con lic os en e la a qui ec u a y la anspa- encia se encuen en despe digados en los ex os de la mís ica, en los esc i os en la ex ema soledad de las celdas y en la oquedad de las e mi as. Y en la poesía. No en ano la anspa encia es un don p i ilegio de los dioses plenipo encia ios. En la mís ica que aspi a a en a en con ac o con la nada: con «la nada que se anaglo ia de su soledad en la nada», como dice Emil Cio an en Ven ana a la nada30. Ven ana a la nada, que no es ensayo ni no ela ni es poema, apa en a se un compendio de ano aciones, ambién publicadas pós umamen e, en las que la a qui ec u a iene una p esencia an asmal. Una anspa encia an asmagó ica que, no obs an e, se anuncia en el í ulo a a és del componen e a qui ec ónico que es la en ana. La en ana le pone lími es a lo anspa en e: la en ana es el lími e pe cep ible de la anspa encia co idiana. La abolición de la en ana como o i icio, como discon inuidad pun ual de la ma e ia, acon ece cuando oda la achada, de ex emo a ex emo, po a iba y po abajo, es conside ada una en ana con ansias de in ini o. En onces el ce amien o 28. Idem, p. 146. 29. Idem, p. 147. 30. Cio an, emil: Ven ana a la nada. Ba celona, usque s, 2021, p. 28. ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 217ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd deja de se ce amien o y se homogeneiza y se ans o ma en ina lence ía de espon- jados encajes, en media de nylon o en su il impe meable pa a la llu ia pe sis- en e. Los, así imp opiamen e llamados, mu os co ina, e is en de indi e encia a los edi icios y los empujan a la mono onía y a la apa ía. El ce amien o mu a en en ol en e y el en ol o io con ie e a la a qui ec u a en en ase. La a qui ec u a se e leja en la a qui ec u a ecina: eplica, ace ada, mine al, su o ma en la o ma que ella misma duplica. La a qui ec u a en la ciudad e ical se obceca, se consume y se ago a en la epe ición disuaso ia. Se sup imen los ojos y las bocas y cuan as analogías o gánicas se aplicaban a la apa iencia, a la másca a de los edi icios, odas ellas suplan adas, des e adas po esa con inuidad supe icial a la que banalmen e los comen a is as de la a qui ec u a con inie on en llama piel. La cos a, la co eza, la cásca a id iosa que se ex iende po oda la supe icie empaque ando el olumen, po que ca ece de sensibilidad, po que no eacciona a la ca icia, no es una piel. La a qui ec u a, aunque se le apliquen c emas co ec o as y se maquille, no iene piel. Deambulando po los cen os de negocios de las me ópolis ges o as, po los ba ios adminis a i os en is ecidos debido a la excesi a densidad de o icinas apiladas y mal encajadas, los e á icos echamos de menos al a qui ec o Pie o da Co ona, las ablas ana ómicas que dibujó, en las que una doncella había de ab i se el ien e, sin abandona la son isa, pa a mos a el e o que albe gaba en e los labios de su he ida desmedida, o en las que un a le a de espaldas suje aba an e él un espejo edondo pa a que ambién pudié amos e , al mismo iempo que sus nalgas, su en e pa cialmen e desollada, o su c áneo diseccionado, ebanado en dos mi ades cónca as. Y a Vesalio en De humani co po is ab ica, enuen e a oda anspa encia imp ecisa, pa ida io del despellejamien o analí ico e ins uc i o: las igu as de Vesalio, a i ma Gab ielle Wi kop en Cada día es un á bol que cae, «son mucho más e dade as que la ealidad de esa muje se osa y cance osa en la que el pa ólogo busca las me ás asis con una a ención de ex e minado de piojos»31. Vesalio, añade, p esen a: Unos desollados con poses de baila ines cuya piel cae en pé alos edondeados, en co olas, en o ejas de conejo, en colas de cang ejo de ío –y algunos lle an incluso su p opia piel colgada del b azo, como un ab igo– […] Sin emba go, nos econocemos en esos obje os, iden i icamos nues as p opias es uc u as, adi inamos nues a piel en esa guan e ía ba oca que cuelga has a el suelo, en esos eco es que balancea el ien o32. Las imágenes de Vesalio son mucho más e dade as que o as ealidades comple amen e anspa en es, incluso que La egión más anspa en e cons uida en México po Ca los Fuen es. Los iesgos de en ende la a qui ec u a como qui ó ano e imológico (como la habi ación, p opone C is óbal Pe a en Un dicciona io ilosó ico de la ci ugía, que posibili a que desde ue a, a a és de sus on e as diá anas, se ea con oda cla idad lo que unas manos hábiles hacen den o), conlle a al pelig o de concebi el do mi o io como sala de disección y la casa como luga asép ico en el 31. Idem, p. 114. 32. Idem, pp. 114-115. ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd218 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón que no iene cabida la pu e acción de la mue e, en el que no es posible imp imi las huellas de la ida a las que se e i ió Wal e Benjamin. En la que sucede el es emecimien o que es posible en lo disc e o y que le es á e ado a la indisc eción. La anspa encia, en ocasiones, es e iliza la a qui ec u a: ex i pa algunos come idos p ima ios de la a qui ec u a. La an as eces p oyec ada «casa de c is al», po ejemplo, cas a la idea ances al de hoga y la ans o ma en un ecipien e incapaci ado pa a el e ugio, aunque sea ú il pa a la exhibición y la p opaganda: en una pece a, en un acua io o en un e a io. Philipp Johnson, con su Glass House en Connec icu (1949), lo puso en e idencia du an e sus ies as umul uosas, du an e las sesiones o og á icas en o no al cilind o de la chimenea ce ámica a las que, coque o, se obligaba. Muchos au o es siguen buscando, y en escasas ocasiones alcanzando, la ascendencia a a és de la anspa encia g a ui a, en las esidencias inje adas en bosques opicales o en acan ilados sep en ionales, en climas ex emos o en pano amas e o í icos. Median e ella, usada a des ajo, sin comedimien o, la bondad laica y el bienes a se dis azan de an ima e ia y se p ecipi an en el acío. P omo ida, alen ada po la mo al monógama, inhabili a las delicias ca nales, el consuelo noc u no de los adolescen es, la lasci ia lub ican e de los aman es y la bene iciosa, y aún necesa ia pa a el po eni de la a qui ec u a, idea del in ie no dan esco o pessoano. Guille mo de To e, el ul aís a poe a ipog á ico, en un poema de Hélices i ulado «Paisaje plás ico» (el plás ico es pa a la a qui ec u a, en los albo es del XXI, lo que ue el id io en el p ime e cio del XX), se p egun aba, omi iendo el p ime in e ogan e «Quién ha bo ado odas las somb as?» 33 . La anspa encia es enemiga de las somb as: las somb as aman, se egocijan en lo opaco. INVOCACIÓN A LO TRANSPARENTE La a qui ec a Ma ía Te esa Muñoz en sus Esc i os sob e la in isibilidad. A qui ec u a y ocul ación a a ace ca de la anspa encia en el capí ulo i ulado «T anspa encias y enmasca amien os». Lo hace a p opósi o de algunas ideas de Wal e Benjamin sob e es e luido asun o, quien es aído a colación al hilo de sus comen a ios ace ca de Saul S einbe g, sob e sus Másca as, du an e las pe o mances o og a- iadas en e 1950 y 1960 po Inge Mo a h. Se a a de enmasca amien os, en los que muje es y homb es, aisladas o en g upo, posaban con las cabezas embu idas en bolsas de papel, o pa ape adas as ca e as de ca ón, en las cuales el a is a había dibujado esquemá icamen e sus acciones. No se a a, po an o, de e a os, pues las pe sonas no mues an su os o ca nal sino una ca a pin ada en la achada de una habi ación escue a que les se ía de somb e o y de dis az, que las ans o maba en pe sonajes. Posan en cua os domés icos y en e azas, en plazas y en la playa, de pie y sen ados, en pa eja y en amilia, siemp e con enien emen e es idos. En el capí ulo i ulado «Capas de in isibilidad» Ma ía Te esa Muñoz ambién habla 33. De o e, Guille mo: Hélices. Poemas (1918-1922). Mad id, Cá ed a, 2021, p. 171. ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 219ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd de la anspa encia y la a qui ec u a. Dice ahí, po ejemplo: «Toda ob a de a qui- ec u a, po muy anspa en e que p e enda se , lle a implíci a la u ilización de un dis az, un enmasca amien o, ya sea a a és de los medios écnicos, los elemen os na u ales o el p opio lenguaje a qui ec ónico» 34 . En odo edi icio, asegu a después: « ienen luga simul áneamen e ambos p ocesos, la anspa encia y el enmasca a- mien o»35 y, condicionalmen e, añade: en p incipio, la anspa encia y el enmasca amien o han de se conside ados como an i é icos, po que la p ime a pe mi e la isión de aquello que es á de ás, mien as que el segundo a a de hace lo in isible colocando delan e un elemen o opaco e impene able36. En ocasiones, como ya cons a a a Lucas C anach en sus mi ologías, la anspa encia es lo menos pene able. Ya que odo en la a qui ec u a es impu o, que nunca es monógamo, y ni siquie a bina io, siemp e múl iple y en emezclado, los p ocesos con a ios en ella son, o pueden se simul áneos, con i ien es la anspa encia y la ocul ación, el disimulo y exal ación de la ca ne. Aunque lo an agónico de la anspa encia no sea exac amen e el enmasca amien o sino la opacidad, pues el enmasca amien o, al in y al cabo, no es más que una o ma disc e a de anspa encia, una de sus a ian es e ó icas. El sec e o, el ocul amien o, la clausu a o el he me ismo son más an i é icos de la anspa encia que el camu laje y que la másca a. Benjamin, a i ma la au o a, al con a io que el ilóso o E ns Bloch: «conside aba la anspa encia y la in e p e ación espacial como los asgos más ca ac e ís icos de la mode nidad a qui ec ónica», y pensaba que: «la noción de habi ación ligada a las ideas de eclusión y segu idad debe ía se sus i uida po unas nue as condiciones de ida más elacionadas con la ansi o iedad e ines abilidad» 37 . Cla o que, inculada a la mode nidad a qui ec ónica, po anspa encia hay que en ende ac is alamien o, pe meabilidad isual, ma e ial é mica y acús icamen e aislan e al iempo que pe cep i amen e inap eciable. Hay que en ende es anda ización, se iación, ex e io ización, aciamien o, abs acción, exhibición y ex añamien o como unas o mas ías y mudas con las que es di ícil man ene , como ya p opuso Luis Ce nuda en Ocnos, elaciones a ec i as. Ya que la anspa encia así en endida, la con iada al ac is alamien o y al ace o, no la de i ada de la ausencia sino la con iada a la desma e ialización audulen a, es ca a, es a no pudo gene aliza se y ue exclusi a de las clases más adine adas. El eli ismo de la anspa encia, así en las i iendas uni amilia es que bo dean el desie o de Palm Sp ings como en los bloques de apa amen os en Chicago, an o en la al a lence ía como en el escapa a ismo de las calles come cialmen e más p eciadas, es mani ies o. La anspa encia, hija de la es é ica, es escasa en los ba ios ma ginales y es á excluida en los polígonos indus iales. La anspa encia na u al es g a ui a; la ingida es, po el con a io, muy cos osa. 34. Muñoz, Ma ía .: Esc i os sob e la in isibilidad. A qui ec u a y ocul ación. Mad id, Abada, 2018, p. 60. 35. Idem, p. 92. 36. Idem, p. 94. 37. Idem, p. 87. ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd220 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón La anspa encia ansiada po la mode nidad a qui ec ónica, a la que se e ie en en sus in es igaciones y sus eo ías las p o eso as Colomina y Muñoz, siemp e ue hipo é ica, ela i a, sin ga an ías, on al y supues a. Las o og a ías que omó A nold Newman de la Glass House de Johnson así lo cons a an (Figu a 5). La igen e, basada en la mul iplicación de capas í eas, sepa adas po cáma as o adhe idas po pegamen os in isibles, supe a a la p e ia en cuan o a que sup ime los e lejos e inc emen a su capacidad de enca celamien o. La única anspa encia comple a, casi absolu a, es la que es sinónima de o al desnudez. Que es a sea imposible (es an ológica la opacidad de la Venus de U bino, y la clausu a de la Olympia de Mane ) demues a la imposibi- lidad de aquella. La anspa encia pu a es, en el ondo, al igual que la elicidad pe sonal, una en elequia. La anspa encia, o la desapa ición, no es an o un deseo del pensamien o cuan o una ambición de los sen idos: pa a un in iden e es sinónimo de pe meabilidad o al, de ausencia absolu a de obs áculos e in e e encias. Es un é mino sinónimo de silencio, sin uido alguno de ondo, y de acío. Los es echos ínculos de la anspa encia con la sensualidad, con los que se eje la es imen a ec ónica, pueden se i pa a e idencia es a eo ía p o isional. El ombligo de la Vic o ia de Samo acia, hundido as el peplo, más que un ca álogo noc u no de Vic o ia’s Sec e , pod ía ilus a la. Median e la anspa encia impues a la a qui ec u a p e ende deja de se a qui ec u a y ansía ans o ma se en o a cosa más enigmá ica, en inco po a le mis e io, en suma le ánimo a la apa ía o gánica de su con ingencia. S einbe g enmasca a, apa, disimula, pa a llama la a ención. En 1945 Man Ray emboza a su esposa con una media de nylon y la sien a pa a e a a la sin dis ingui la; en o a ocasión, en la década de 1950, is e a es a conyugal Julie B owne con his o iadas medias de ejilla, con pan ys neg os calados que le suben po encima del ien e, y la hace posa ocul ándole la cabeza, ecupe ando la e imología ex il de la palab a lence ía. An es, hacia 1930, ha o og a iado a modelos que po encian su desnudez anspa en ándola as e es imien os de ilig ana de hilo, FIGURA 5. COMPOSICIÓn dEl AUTOR A PARTIR dE: ARnOld nEWMAn, PhIlIP jOhnSOn En lA GlASS hOUSE, 1950, Y ARnOld nEWMAn, MARCOS En PAlM BEACh, 1941. Fuen es: AV Monog a ías, 117-118 (2006), p. 275; h ps://www.howa dg eenbe g.com/exhibi ions/a nold-newman- he-ea ly-wo k-1938-1942? iew=slide #25 ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 221ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd y ha es ido un o so de Venus con un co sé asimé ico de cue das y, en o a ocasión, ha cubie o su cabeza de capi ada con una ed que deja en e e , embelleciéndolos aún más, sus asgos pe ec os (Figu a 6). La anspa encia, pa a que sea ú il en la a qui ec u a, es p eciso con ina la, delimi- a la, impone le un ma co pe cep i o. Que pone la en e pa én esis, acen uándola, aislándola, concen ándola. Con i iéndola en un acon ecimien o. Así, es mayo la anspa encia de la Casa Malapa e, que inco po a los acan ilados ci cundan es a su salón, que la de las casas de Richa d Neu a, que exponen al ex e io su ígido con o : mayo la del hoga de la chimenea de Pun a Massullo en Cap i, cuya hogue a alumb a al ma , que la de la Casa Kau man, que puede e se, esco ada, desde las umbonas alineadas en su piscina. «Tan o la anspa encia como la másca a», pos ula Muñoz aludiendo a S einbe g y no a Pie e Koenig, «exigen una isión on al y ija del espec- ado con espec o al obje o que obse a»38. En qué medida el p og ama Case S udy Houses p omo ido po John En enza en e 1945 y 1966 iene más elación con la másca a que con la anspa encia, con la o og a ía especula i a que con la cons ucción, aún es á pendien e de se some ida a un análisis exhaus i o. La anspa encia es, al in y al cabo, un asun o que emana del núcleo p oble- má ico de lo que en la con empo aneidad se en iende po imagen. En la a qui ec u a inculada al Mo imien o Mode no y en la publici ada po la a qui ec u a de la su ileza y de la le edad o ien al ( éase la casa NA de Sou Fujimo o en Tokio, 2010, o og a- iada po Iwan Baan), es un sín oma de la sumisión de la a qui ec u a a la imagen, de la acep ación de la c uda i anía de la imagen. Ve acidad, e osimili ud, since idad, pu eza, alsedad, son, de un modo u o o, si es án mal dosi icados, é minos lesi os pa a la a qui ec u a. 38. Idem, p. 87. FIGURA 6. COMPOSICIÓn dEl AUTOR A PARTIR dE: MAn RAY. NUDE, h. 1930, Y dE MAn RAY, VENUS, 1937. Fuen e: El País, 27-11-2021; «la colección de o og a ía Ann enenbaum y homas H. lee»: h ps://elpais. com/elpais/2020/11/26/album/1606406104_035914.h ml# o o_gal_1 ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd222 JOSé JOAqUín PARRA-BAñón CONCLUSIONES La anspa encia iene, en de ini i a, más que e con la ince idumb e que con la ce eza. Que es una cues ión pendien e; que en la a qui ec u a pe sis e la inquie ud ace ca de su pe inencia o impe inencia; que no es án aún cla as cuáles son sus elaciones con la obscenidad (en cuan o a asun o de la posición que ocupan los ac os en el espacio); o cuáles son sus a adu as con la ep esen ación, la comunicación y los lími es de la imagen; si ue impues a po la indus ia no eame icana de la cons ucción o exigida po los minis e ios de segu idad pública y sus sis emas de igilancia; si es o no con a ia a la in imidad o p omo o a de la po nog a ía, o cuán os son sus débi os y dependencias del impe io de la o og a ía publici a ia, lo demues a la abundan e y he e ogénea bibliog a ía que en la más ecien e ac ualidad edi o ial se ocupa de e lexiona ace ca de ella, más amplia en el ámbi o de la li e a u a que en el de las disciplinas a qui ec ónicas. Denis Dide o de endió en el siglo XVIII la anspa encia en la sociedad, en el espacio común y en la ida pública, en el escena io de la ciudad: la anspa encia enemiga de lo co up o, aman e de lo ní ido, encedo a del pudo . Ma cel Duchamp compuso su G an id io y lo abandonó pa a que se empol a a. Una pa e de la a qui- ec u a mode na apos ó po obliga a sus clien es a i i en la anspa encia: unas eces anspa en ó sus o icinas y sus mo adas ac is alando sus lími es, haciendo in isibles sus on e as con la excusa de lle a la luz has a su seno, y o as in odujo cáma as espías en los incones. La «po no opía» es udiada po Paul B. P eciado ya enía el campo abie o. Hoy la anspa encia ma izada, esilien e, se ha con iado al plás ico en sus in ini as e siones y al limbo de las pan allas, a la cáma a indisc e a que odo lo p o ana (que lo lle a hacia la luz, que lo ilumina con a su deseo), y al holog ama. La a qui ec u a anspa en e se anuncia como un po eni indiscu ible cons uido con las más cla as imágenes del pasado. ARqUI eC URA y RAnSPARenCIA. CORReSPOnDenCIAS lI eRARIAS ReCIen eS 223ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE VII · hISTORIA dEl ARTE (n. éPOCA) 10 · 2022 · 201–224 ISSn 1130-4715 · E-ISSn 2340-1478 UnEd REFERENCIAS Ai a, Césa : El g an mis e io. Buenos Ai es, Bla & Ríos, 2019. Ai a, Césa : Lugones. Buenos Ai es, Bla & Ríos, 2020. Bo ges, Jo ge Luis: «La biblio eca de Babel», en Ficciones. Buenos Ai es, Emecé, 1944. Ce nuda, Luis: Ocnos. Se illa, Renacimien o, 2014. Cio an, Emil: Ven ana a la nada ( ad. M. Lahoz). Ba celona, Tusque s, 2021. Colomina, Bea iz: A qui ec u a de ayos X. T ad. C. Zelich. Ba celona, Puen e edi o es, 2021. Colomina, Bea iz: P i acidad y publicidad. La a qui ec u a mode na como medio de comunicación de masas. Mu cia, CENDEAC, 2010. De To e, Guille mo: Hélices. Poemas (1918-1922). Mad id, Cá ed a, 2021. Eco, Umbe o: El nomb e de la osa ( ad. R. Poch a ). 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