“La buena inteligencia”: Brasil y la independencia de América del sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820)
Abstract
La documentación diplomática austríaca muestra cómo el establecimiento de la corte lusa en Brasil significó su apertura al comercio libre internacional y el surgimiento de un mercado bélico en la región rioplatense. Los conflictos entre Madrid y Lisboa por la Banda Oriental llevaron, además, al cierre de los puertos lusos para España, lo que le imposibilitó el envío de expediciones a la costa del Pacífico, influyendo así, en las guerras independentistas.
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Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 493 “LA BUENA INTELIGENCIA”: BRASIL Y LA INDEPENDENCIA DE AMÉRICA DEL SUR EN LOS INFORMES DIPLOMÁTICOS AUSTRÍACOS (1816-1820) “THE GOOD INTELLIGENCE”: BRAZIL AND THE INDEPENDENCE OF SOUTH AMERICA IN THE AUSTRIAN DIPLOMATIC REPORTS (1816-1820) Milagros Martínez-Flener CIHAL/UJI Orcid: 0000-0002-7216-6769 Resumen La documentación diplomática austríaca muestra cómo el establecimiento de la corte lusa en Brasil significó su apertura al comercio libre internacional y el surgimiento de un mercado bélico en la región rioplatense. Los conflictos entre Madrid y Lisboa por la Banda Oriental llevaron, además, al cierre de los puertos lusos para España, lo que le imposibilitó el envío de expediciones a la costa del Pacífico, influyendo así, en las guerras independentistas. Palabras clave: Portugal, España, Austria, Independencia sudamericana, Banda Oriental. Abstract The Austrian diplomatic documentation shows how the establishment of the Portuguese court in Brazil meant its opening to free international trade and the emergence of a war market in the River Plate region. The conflicts between Madrid and Lisbon over the Banda Oriental led to the closure of Portuguese ports to Spain, which made it impossible for the latter to send expeditions to the Pacific coast, thus influencing the independence war. Key Words: Portugal, Spain, Austria, South American independence, Oriental Band. Recibido: 02/09/2022 Aceptado: 30/10/2023
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 494 En recuerdo de Beatriz Garland No hay duda de que el establecimiento de la corte lusa en Brasil despertó en el Río de la Plata ciertos miedos, debido a los conflictos que ya había enfrentado a las monarquías ibéricas a lo largo del siglo XVIII por cuestiones fronterizas, 1 y por la intervención en Montevideo en 1806. Tampoco la hay sobre los intentos de Carlota Joaquina de asumir la Regencia de la corona española durante la ausencia de su hermano Fernando VII y lo que hubiera podido significar para América. 2 No obstante, la mayoría de las investigaciones que relacionan Brasil con los territorios hispanoamericanos se han centrado, ante todo, en los conflictos fronterizos con Buenos Aires, en el comercio interimperial trasatlántico que unió Rio de Janeiro-Montevideo-Buenos Aires, así como en la ocupación de la Banda Oriental desde 1816 hasta bien entrada la década siguiente. 3 Sobre * Quisiera agradecer aquí a Ascensión Martínez Riaza, Wilson Maske y Susana Aldana Rivera por los comentarios, sugerencias y correcciones que hicieron. 1 Noemí Goldman, “Buenos Aires, 1810: la «revolución» y el dilema de la legitimidad y de las representaciones de la soberanía del pueblo”, Historia y política: Ideas, procesos y movimientos sociales, num. 24, (2010), pp. 47-69, 50. Sobre los conflictos entre ambas monarquías véase Jorge Cordero Casquero, La espada en la frontera. Repercusiones de las guerras entre España y Portugal en los confines de sus imperios en América (1700-1801), (Cáceres, Universidad de Extremadura, 2020). 2 Sobre los intentos de Carlota Joaquina de ser reconocida por las autoridades de la Península española como Regenta y sobre su visión en América véase Oliveira Lima, Dom João VI no Brasil (1808-1821), (Brasília, FUNAG, 2019 [1908], Vol. 2, Edição fac-similar), capítulos VI y VII. Marcela Ternavasio, Candidata a la Corona: La infanta Carlota Joaquina en el laberinto de las revoluciones hispanoamericanas, (Buenos Aires, Siglo XXI, 2015). 3 Aquellas investigaciones que relacionan el Brasil imperial con la América meridional española suelen concentrarse en temas de índole político, Andrea Slemian, “¿Un imperio entre repúblicas? Independencia y construcción de una legitimidad para la monarquía constitucional en el Brasil (1822-1834)”, Espacio, tiempo y forma, Serie V, Historia contemporánea, núm. 22, (2010), pp. 43-66. Ternavasio, Candidata a la Corona; João Paulo Pimenta, La independencia de Brasil y la experiencia Hispanoamericana (1808-1822), (Santiago de Chile, Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos; Centro de Investigaciones Diego Barros Arana, 2017). Andrea Slemian y João Pimenta, Naissance politique du Brésil: Origines de l'Etat et de la nation (1808-1825), (París, Editions L'Harmattan, 2019). Sobre los aspectos referentes a la apertura de los puertos brasileños y al comercio sudatlántico véase Renato de Mattos, “Política e negócios em São Paulo: da abertura dos portos à Independência (1808/1822)”, (Tesis doctoral inédita Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias Humanas, Universidad de São Paulo, 2015). Renato de Mattos, “Versões e interpretações: revisitando a historiografia sobre a abertura dos portos brasileiros (1808)”, HiSTOReLo. Revista de historia regional y local, Vol. 9, num.. 17, (2017), pp. 471-506. Richard Blaas, “Die Anfänge des österreichischen Brasilienhandels”, Mitteilungen des Österreichischen Staatsarchivs, Vol. 17./18. (1964/65), pp. 209-285. Hernán Asdrúbal Silva, “Comercio sudatlántico y revolución. Del aperturismo al cambio de dependencia imperial” en Francisco Morales Padrón (coord.), XIX Coloquio de Historia Canario-Americana, (2010), (Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo de Gran Canaria, 2012), pp. 2.034-2.049. Fabricio Prado, “Comércio trans-imperial e monarquismo no Rio da Prata revolucionário: Montevidéu e a Província Cisplatina (18081822)”, Almanack, num. 24, (2020). Para el aspecto político-militar, especialmente en lo que atañe a la ocupación de la Banda Oriental véase Ana Frega, “La mediación británica en la guerra entre las Provincias
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 495 las repercusiones del conflicto entre las Monarquías Ibéricas en las guerras insurgentes, especialmente en Chile y Perú, y sobre el significativo rol que Brasil desempeñó en la independencia de los territorios hispanoamericanos, no se encuentran mayores investigaciones. La hipótesis central del presente artículo es que los conflictos militares surgidos en torno a la Banda Oriental fueron, de un lado consecuencia de la ausencia de tropas españolas en la región, lo que, junto con el comercio libre practicado en Brasil, habría permitido la creación de un mercado bélico en la región; de otro lado, también habrían sido resultado de desavenencias políticas entre las coronas española y portuguesa, producto de la estrategia militar española en América del Sur. Dichos conflictos, así como la amenaza de Madrid de recuperar sus territorios por la vía de las armas, habrían llevado al rey portugués a imponer una estrategia de defensa que finalmente afectaría la capacidad de la respuesta militar de España frente a los insurgentes americanos, contribuyendo de esta manera, y sin premeditación, con los movimientos independentistas de los territorios españoles sudamericanos. El presente artículo abordará el tema desde la perspectiva de Austria, una monarquía de la periferia europea 4 Para ello se utilizarán los informes que los diplomáticos austríacos destinados en Río de Janeiro mandaron a Viena a partir de 1818, año en el que se estableció la embajada tras el matrimonio de Pedro, el príncipe heredero luso, con la archiduquesa Leopoldina, hija del emperador austríaco Francisco I. Las observaciones personales de los acontecimientos fueron plasmadas en los despachos Unidas y el Imperio de Brasil (1826-1828): una mirada desde Montevideo”, Estudios Ibero-Americanos, Vol. XXXIV núm. 1, (2008), pp. 36-64. Disponible en: www.redalyc.org/articulo.oa?id=134612638003. Consultado el 23 de noviembre de 2021. Elsa Caula, “Diplomacia y política. La legación española en Río de Janeiro ante la invasión portuguesa a la Provincia Oriental (1817-1820)”, Mélanges de la Casa de Velázquez [Online], núm. 49, (2), (2019). Disponible en https://doi.org/10.4000/mcv.11525. Consultado el 28 de noviembre de 2021. Pedro Diniz Rocha, “A questão territorial cisplatina durante o período colonial (14801821): uma análise geo-histórica do conflito entre Portugal e Espanha pela Banda Oriental do Rio da Prata”, Revista de Estudos Internacionais, Vol. 9, num. 3, (2018), pp. 132-150. Laura Martínez Renau, “¿Independencia o unión? Proyectos políticos para la Banda Oriental: el congreso cisplatino de 1821”, El tribunal de la soberanía. El poder legislativo en la conformación de los Estados: América Latina, siglo XIX, Marta Irurozqui (coord.), (Madrid, Marcel Pons, 2020), pp. 23-47. Sobre la influencia que el accionar del Imperio de Brasil tuvo sobre los planes bélicos de España y los movimientos independentistas en el Río de la Plata, pero sobre todo de Perú y Chile, no se encuentra mayor información. 4 Al respecto véase Milagros Martínez-Flener, “Fuentes austríacas sobre la independencia hispanoamericana”, Revista del Archivo General de la Nación, núm. 36, (2021), pp. 189-202.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 496 remitidos a Viena y donde se informó sobre algunas de las medidas tomadas por Río, sus alcances y decisivas influencias en las luchas de la corona española por mantener sus posesiones americanas. La primera parte presentará, concisamente, el contexto del establecimiento de la corte lusa en Brasil. En la segunda analizará cómo la apertura de los puertos brasileños y el comercio inter-imperial con Buenos Aires y Montevideo posibilitaron la creación de un mercado bélico que permitió a los insurgentes americanos acceder a los pertrechos de guerra necesarios para enfrentar a las tropas realistas. La tercera parte recogerá los análisis que hicieron los diplomáticos austríacos en Río sobre el conflicto surgió entre Portugal y España tras la ocupación de la Banda Oriental; sobre la supuesta “buena inteligencia” existente entre Río de Janeiro y Buenos Aires; sobre la planificación española de expediciones contra Río y Buenos Aires, y sobre la manera como la respuesta lusa afectaría los planes y la estrategia militar de Madrid en sus intentos por someter a los insurgentes. Antecedentes Las relaciones entre Portugal y España en América se caracterizaron durante gran parte del periodo colonial por los litigios fronterizos en la región del Río de la Plata que se intentaron zanjar con el Tratado de Madrid de 1750. Conflictos posteriores, llevaron a firmar otros tratados más, 5 pero no significaron el fin de ellos. Durante el siglo XVIII este territorio adquirió importancia en términos geopolíticos y económicos que incrementaron las tensiones entre españoles y portugueses. 6 La creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776 y la promulgación en 1778 del Reglamento y Aranceles Reales para el comercio libre entre España y sus colonias, influyeron en la estructura económica de la región y contribuyeron a fomentar 5 Entre ellos resaltan las guerras guaraníticas, Félix Becker, “La guerra guaranítica desde una nueva perspectiva: historia, ficción e historiografía”, Boletín americanista, núm. 32, (1982), pp. 7-37. Sobre el conflicto por la posesión de la colonia de Sacramento, Marcela Viviana Tejerina, “La lucha entre España y Portugal por la ocupación del espacio: una valoración alternativa del tratado de San Ildefonso de 1777”, Revista de Historia, núm. 135, (segundo semestre 1996), pp. 31-39. Cordero Casquero, óp. cit. 6 Tejerina, op. cit. 32. Silva, op. cit., p. 2.038.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 497 tanto el intercambio comercial inter-imperial, como aquel con otras regiones americanas y europeas, incluyendo el Imperio Otomano, 7 además de África e India. 8 A comienzos del siglo XIX Brasil era una colonia portuguesa sometida a un duro régimen de monopolio comercial semejante al español. 9 Esta política, que también afectaba a su gran aliada, Gran Bretaña, cambiaría en 1808, cuando la invasión francesa obligó a la corte lusa a abandonar Lisboa con dirección a Brasil. Los intentos de Napoleón de sojuzgar a los británicos lo llevaron a planear junto con España, primero una campaña naval que terminó en 1805 con la derrota en Trafalgar, y más adelante, en 1808, la invasión de Portugal. 10 Advertido de ello, el rey Joâo VI decidió trasladar la corte a América lo que significó un cambio radical en la política hacia Brasil, la transformación de éste en la sede del imperio, y en 1815 en el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve, la única monarquía que se establecería en la América del Sur. El traslado de la corte traería consigo la supresión del monopolio comercial y la apertura de los puertos brasileños a las naciones amigas, lo que beneficiaría sobre todo a Inglaterra. Los sucesos en la Península Ibérica y el posterior inicio de la eclosión juntera llevó a la Corte lusa a tomar medidas que le permitieron sobrevivir económica, política y militarmente, pero que repercutirían directamente en la lucha de la corona española por recuperar sus territorios americanos. Las que más afectarían serían la apertura de los puertos brasileños y la ocupación de la Banda Oriental en 1816. La apertura de los puertos brasileños El bloqueo continental impuesto por Napoleón le supuso a la corte de João VI, tras su llegada a Río de Janeiro en 1808, un completo aislamiento que el decreto real del 28 de enero levantaría. Este implicaba la abolición de restricciones y la concesión de amplias libertades comerciales frente a todas las naciones extranjeras amigas, además del 7 Ibid., pp. 2.037, 2.042. 8 Jesús Bohorquez, “Rio de Janeiro and the silver mining economy of Potosi: trans-imperial, global, and contractual approaches to South Atlantic markets (18th century)” Almanack, 2 num. 4, (2020), pp. 14-15. Disponible en http://doi.org/10.1590/2236-463324ed00419. Consultado el 7 de enero de 2022. 9 Blaas, óp. cit., p. 210. 10 Manuel Chust e Ivana Frasquet, Las independencias de América, (Madrid, Los libros de la Catarata, 2009), pp. 21-23.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 498 permiso de introducir todo tipo de géneros y mercaderías transportadas en barcos de países que no fueran enemigos. Ya en 1807 Gran Bretaña, previendo las acciones de Napoleón, había firmado con el rey luso un tratado secreto que vinculaba un posible traslado de la corte a Brasil con beneficios comerciales, 11 cuya ratificación en 1810 aseguró a los británicos la supremacía comercial en los territorios portugueses de América durante los siguientes años. 12 En vista de ello, la corte lusa intentaría poner en práctica una política económica liberal y dar un giro a su política exterior con la esperanza de retomar las relaciones comerciales que solía tener con las naciones mediterráneas antes de su traslado a la América del Sur. 13 Solo el fin del bloqueo continental en 1814, además de la elevación de Brasil a la categoría de Reino en 1815 y la apertura de su comercio a todas las naciones, le permitiría fortalecer su posición. Los informes de los diplomáticos austríacos en Brasil dan cuenta de todo esto. Los primeros llegarían en 1817, tras el matrimonio de la princesa Leopoldina con el príncipe Dom Pedro. No se puede descartar que para Metternich dicho arreglo, además de una unión dinástica, también hubiera tenido un objetivo comercial en Sudamérica. 14 Si bien este último no se concretó, el traslado de Leopoldina a Brasil en 1817 significó el establecimiento de la primera embajada austríaca en América del Sur y la posibilidad de informar directamente a Austria sobre los acontecimientos que tenían lugar no solo en Brasil, sino también en la América española meridional. 15 Los despachos austríacos informarían, entre otros, sobre la presencia militar de diversas potencias en Brasil. La proclamada neutralidad brasileña ante los movimientos insurgentes de las colonias españolas, no impidió que barcos de guerra de diferentes países –salvo españoles– atracaran en los puertos brasileños, y tampoco que establecieran 11 Luiz Norton, A Côrte de Portugal no Brasil, (São Paulo, Companhia Editora Nacional, 1938), 44. Amado Luiz Cervo y Clodoaldo Bueno, História da Política Exterior do Brasil (Brasília, Editora Universidade de Brasília, 2008), pp. 38-39. 12 Grégoire Bron, “Il mediterraneo dei portoghesi all'inizio del XIX secolo: diplomazia e internazionalismo liberale, 1808-1835”, Dedalus num. 5, (2014), pp. 121-144, 122. Blaas, op. cit. 210-211, 214. El tratado impuesto por los ingleses les aseguró derechos de aduana preferenciales en detrimento del mercado portugués, Según Blaas estos derechos de aduana representaban para Inglaterra el 15%, mientras que los otros países, incluyendo Austria, tenían que pagar el 24%. 13 Bron, op. cit., pp. 123, 125. 14 Blaas, op. cit., p. 210. 15 La correspondencia enviada por los diplomáticos austríacos era, por lo general, transportada por paquebotes ingleses. Solía enviarse al embajador en Londres, quien la reenviaba a Viena.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 499 bases navales. Una de las particularidades que se desprende de dichos despachos es la importancia geopolítica de los puertos brasileños para los movimientos insurgentes, lo que se vio constatado entre 1817 y 1820 cuando se informó a Metternich, sobre el movimiento de barcos de guerra extranjeros, como sobre su presencia, a partir de Brasil, en Buenos Aires, Chile y Perú. Ejemplo de ello es la mención hecha en 1817 de la división inglesa anclada en la “estación de Brasil”, que se dirigía a la “estación en Río de la Plata” para reemplazar a la que estaba estacionada allí, 16 y que estaba compuesta de cinco fragatas y dos bergantines. 17 Aun cuando el argumento central inglés era el de proteger los intereses y el comercio de sus ciudadanos, 18 su organización naval en Sudamérica no permite descartar intereses militares y otras acciones, aunque no de carácter netamente bélico. En este contexto resaltaba la llegada a Río del comodoro William Bowles, comandante de las fuerzas navales británicas de la América del Sur. De acuerdo con Eltz, el embajador extraordinario austríaco 19 , el militar había pasado varios meses en Chile, de donde partió a Lima para mediar entre las autoridades reales y los insurgentes sobre un intercambio de prisioneros, lo que el virrey Pezuela habría rechazado categóricamente. En marzo de 1818 Bowles ordenaría a la fragata “Andrómaca”, tras varias semanas anclada en Rio de Janeiro, que partiera a Chile, donde se concentraba el llamado escuadrón del Pacífico, formado un año atrás y que tendría su base en Valparaíso. 20 El mismo Bowles volvería varias veces a Lima a bordo de diferentes barcos, algunos 16 Österreichisches Staatsarchiv, Haus-, Hofund Staatsarchiv, Staatskanzlei (en adelante ATOeStA/HHStA StK) Brasilien, pp. 1-4. Eltz a Metternich, R. N. 2. A, Rio de Janeiro, 6 de diciembre de 1817, fol. 1v/66v-2/67. 17 Entre las fragatas se nombraba la “Andromeda” y “The Blossom”. AT-OeStA/HHStA StK Brasilien, 21. Eltz a Metternich, N. 7 A, Rio de Janeiro, 11 de febrero de 1818, fol. 2v/43v/81v. 18 En octubre de 1819 el duque de San Carlos, embajador español en Londres, envió una lista de los diez navíos que componían la escuadra de la América del Sur y el número de sus cañones: “El Soberbio”, “El Vengador”, “La Criolla”, “La Andrómaca”, “La Hyperion”, “El Blossom”, “El Favorito”, “El Staney”, “El Layne”, “El Icaro”. Archivo General de Indias (en adelante ES.41091.AGI) 23//ESTADO,89, N.30. El duque de San Carlos al duque de San Fernando, núm. 625, Londres, 22 de octubre de 1819, fol. 3. 19 Emmerich Josef, conde de Eltz, fue embajador extraordinario del Imperio de Austria en Brasil. Partió con destino a Río de Janeiro en 1817 acompañando a la princesa Leopoldina en su viaje trasatlántico. En 1819, tras las bodas reales, regresó a Europa. No hay información de su carrera posterior. 20 Jorge Ortiz Sotelo, La Real Armada en el Pacífico Sur. El apostadero naval del Callao (1746-1824), (México, Bonilla Artigas editores, UNAM, Instituto de Investigaciones Históricas, 2015), p. 392.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 500 pertenecientes al escuadrón de Río de la Plata. 21 En los meses siguientes se mencionarían otros navíos ingleses como p. ej. el bergantín “Icarus” –también perteneciente a la estación de Río de la Plata; la fragata “Hyacinthe”, y al paquebote “Lord Horbart”, de quien no se conocía el destino, pero que traía noticias de una expedición española reunida en Tenerife, noticia que sumada a la que unos meses más tarde dio a conocer el paquebote “Salisbury”, 22 repercutiría más adelante en las luchas por la Banda Oriental y en la planificación de la llamada Gran Expedición. La presencia francesa en Brasil tampoco pasó desapercibida. El fin de las guerras napoleónicas, la reducción del ejército francés, la relativa paz reinante en Europa, la Restauración y la desmovilización militar general en Europa llevaron a que un alto número de exsoldados se ofreciesen como voluntarios en los ejércitos insurgentes. 23 En este marco, hacia fines de agosto de 1817 Wilhelm de Neveu, secretario de embajada en Río, citando al rey João VI, se refirió al espíritu revolucionario existente en las posesiones españolas “continuamente alimentado por el gran número de refugiados franceses”. 24 Pocos meses después Viena, haciendo referencia a aquellos que se encontraban en Brasil “y cuyo número aumenta cada día más”, instruyó al embajador Eltz sobre la necesidad de ponerlos bajo vigilancia severa ya que: “estamos informados que sus compatriotas, que han obtenido un asilo en los Estados Unidos de América, han entrado en relación directa con los insurgentes de las provincias españolas en la América Meridional y que están dispuestos a hacer causa común con ellos”. 21 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Kast a Metternich, num. 8 A, Río, 7 de junio de 1819, fol. 7/134. 22 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 2-1. Eltz a Metternich, num. 10 A, Río, 6 de abril de 1818, fol. 7/1347v/134v. AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 3-1. Eltz a Metternich, num. 5 A, Río, 24 de julio de 1818, fol. 1v/37v, 3/39; Eltz a Metternich, num. 7 A, Río, 20 de agosto de 1818, fol. 2/70; Neveu a Metternich, num. 7 B, Río, 20 de agosto de 1818, fol. 1/73. Sobre la presencia de barcos ingleses y norteamericanos en las costas pacíficas durante 1816 y 1824 véase el capítulo “La pérdida del control del mar” de Ortiz Sotelo, óp. cit. 23 Rafe Blaufarb, “Arms for Revolutions: Military Demobilization after the Napoleonic Wars and Latin American Independence” en Alan Forrest; Karen Hagemann; Michael Rowe (eds), War, demobilization and memory: the legacy of war in the era of Atlantic revolutions, (New York, Palgrave Macmillan, 2016), pp. 100–116, 101-102. 24 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 1-4. Neveu a Metternich, num. 17 A, Río, 2 de agosto de 1817, fol. 1v/5v.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 501 En vista de ello y del temor de lo que podría significar para Europa una revuelta de grandes dimensiones en América, se instruyó a Eltz para que llamara la atención del ministro de Su Majestad Fidelísima sobre estos hechos, subrayando indirectamente la obligación que tenía la corona portuguesa de tomar medidas por haber accedido al tratado de la Santa Alianza. 25 A pesar de ello, Portugal “continuó siendo un aliado débil, pero sobre todo, internamente amenazado”, 26 lo que se vio reflejado en la revolución de Pernambuco, cuyo fin era instaurar una república. De acuerdo con Neveu, en agosto de 1818 ya se encontraban soldados franceses en Buenos Aires, donde habían caído en descrédito “por el espíritu de dominación que los caracteriza”, así como en Chile, donde “[e]l general Brayer y muchos oficiales de su nación, han abandonado el ejército” y esto en la víspera de la batalla de Maipú, 27 la que aseguraría la independencia de Chile. Estados Unidos, tras el fin de la Guerra de 1812, que lo había enfrentado con Inglaterra, y tras la derrota de Napoleón en 1814, habían volcado su atención hacia la América Meridional al punto que en 1816 era la tercera nación con el mayor número de barcos en costas brasileñas. 28 En los informes austríacos se encuentran referencias a su accionar en el Atlántico sudamericano, el de febrero de 1818, incluso acompañado de una sobria crítica al gobierno norteamericano. Eltz notificó a Metternich sobre un escrito del presidente de los Estados Unidos, James Monroe, apuntando que a pesar de que en él aseguraba su estricta neutralidad ante la luchas de las colonias españolas con su metrópoli, se observaba “las trazas de una predilección por la causa de los insurgentes; que el gobierno americano encara esta lucha, no como una insurrección o revolución ordinaria, 25 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 2-1. Eltz a Metternich, num. 3, Viena, 21 de enero de.1818, fol. 1/66/1v/66v. 26 Blaas, op. cit., p. 211. Sobre el tema véanse, además, Luiz Carlos Villalta, “Pernambuco, 1817, “encruzilhada de desencontros” do Império luso-brasileiro. Notas sobre as idéias de pátria, país e nação” Revista USP, num. 58, (Brasil Império), (2003), pp. 58-91. Gonçalo de Barros Carvalho Mello Mourão, A Revolução de 1817 e a História do Brasil um estudo de história diplomática, (Brasília, Fundação Alexandre de Gusmão, 2009). 27 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 3-1. Eltz a Metternich, num. 7 A, Rio, 20 de agosto de.1818, fol. 2v/70v. 28 Gabriel Di Meglio, “Un brindis por “el gran Washington”. Miradas sobre los Estados Unidos en el Río de la Plata, 1810-1835”, Revista Co-herencia Vol. 13, num. 25, (2016), pp. 61-88, 72. Cervo y Bueno, op. cit. p. 48.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 508 Los conflictos entre ambas monarquías en 1816 se remontaba a los enfrentamientos entre José Gervasio Artigas, líder del movimiento de base rural y popular que propugnaba un proyecto federal, 58 y la Junta de Buenos Aires. Estas pugnas habían despertado en 1814 temor en la monarquía lusa, 59 razón por la que João VI ordenó en 1816 la invasión de la Banda Oriental y la ocupación de Montevideo, puerto que articulaba esta región con el mercado mundial, y que se convertiría en pieza clave de la política internacional. 60 Si bien Andrés Villalba había informado a Madrid en mayo de 1817 sobre las incursiones de grupos de insurgentes en el espacio brasileño, 61 la ocupación fue entendida por el gobierno español como un intento de los portugueses de conquistar territorios a su costa, afirmaciones que fueron rechazadas por el embajador luso, José Luís de Souza. Este argumentó que en mayo de 1815 Su Majestad Fidelísima había dado órdenes de exponer detalladamente ante la corte de Madrid la situación reinante en las provincias de Río de la Plata, la necesidad de pacificarlas y la determinación de trasladar tropas portuguesas a Brasil con este fin. Fernando VII, añadió, había planeado enviar una expedición a Buenos Aires al mando del general Morillo, y a fin de realizar las coordinaciones necesarias para acoger al ejército español se mandó a Río de Janeiro al brigadier Salazar. João VI, satisfecho con la noticia, ordenó a todos los puertos de Brasil proveer a la expedición española con todo lo que necesitara a su arribo, no obstante, señaló Souza, el gobierno español había decidido en último momento cambiar el destino de la expedición sin avisar ni ofrecer explicaciones al gobierno portugués. En vista de ello, de las incursiones de Artigas en territorio brasileño, de la instigación de indios y negros a la revuelta “[y a que] especuladores extranjeros, súbditos de naciones amigas se dedican a introducir armas y munición a los puertos de Río de la respecto véase por ejemplo Francisca Nogueira de Azevedo, Carlota Joaquina na Corte do Brasil, (Rio de Janeiro, Civilização Brasileira, 2003) y Carlota Joaquina: cartas inéditas, (Rio de Janeiro, Casa da Palabra, 2007). Pedro Soares Martinez, História Diplomática de Portugal, (Coimbra, Almedina, 2010). 58 Marcela Ternavasio, Los juegos de la política. Las independencias hispanoamericanas frente a la contrarrevolución, (Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, Siglo XXI, 2021), 51. Véase también el artículo de M. Blanca París de Oddone, “Presencia de Artigas en la revolución del Rio de la Plata (1810 – 1820)”, Nuevas miradas en torno al Artiguismo, coords. Ana Frega, Ariadna Islas, (Montevideo, 2001), pp. 65-85. 59 Pimenta, “Tempos e espaços” 28-29. Según el autor este miedo brasileño a los insurgentes hispanoamericanos ha sido subestimado por la historiografía. Rocha, op. cit. p. 147. 60 Pimenta, “¿A quién debería pertenecerle”, posición 9. Martínez Renau, óp. cit. p. 24. 61 ES.41091.AGI/23//ESTADO,99, N.75. Villalba a Pizarro, núm. 468, Río, 3 de mayo de 1817, fol. 1.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 509 Plata, y que las fuerzas revolucionarias adquieren una consistencia inquietante”, 62 João VI había comunicado oficialmente a Madrid su resolución de trasladar a Brasil una división del ejército portugués a fin de asegurar sus fronteras con Río de la Plata “contra los intentos de los insurgentes, todos dirigidos a amenazar la tranquilidad de sus posesiones americanas”. 63 Ante “la ausencia total y prolongada durante varios años de una autoridad legítima y de las fuerzas militares españolas necesarias para someter este país bajo la autoridad de su soberano”, y de los informes que le llegaban sobre la crítica situación económica y militar por la que pasaba la corona española, 64 el rey portugués pensaba que ésta se encontraba incapacitada de asumir su defensa. El rey portugués le confío a Neveu en una audiencia privada, que consideraba que España era débil, y que le sería imposible recuperar los territorios que habían estado bajo su dominio. 65 Si bien el gobierno portugués argumentaba oficialmente que la ocupación de la Banda Oriental se debía al temor que los movimientos independentistas de la América española le despertaban, no pueden olvidarse los rencores, el odio y la antipatía que el rey portugués abrigaba hacia España y Fernando VII, ni tampoco la crónica desavenencia existente entre João y Carlota Joaquina desde 1793 a raíz de sus intentos de vacar al rey y hacerse nombrar reina de Portugal, hecho que la llevó a sabotear planes, a veces a favor de España. 66 Menciones sobre esta antipatía se encuentran en los despachos del embajador extraordinario de Portugal en Austria, José Luís de Marialva, y en los del secretario de la legación austríaca en Río de Janeiro, Philipp Mareschal. Mientras el primero se refirió a la anexión hecha por España de la localidad de Olivenza, en la 62 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-10. Marialva a Metternich, S/N, Viena, 30 de junio de 1817, fol. 3v/114v. 63 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz, 148-10. S/N, Traducción de una nota del 3 de febrero de 1817 del embajador portugués Souza a las potencias mediadoras, fol. 3/131-5v/133v. Cervo y Bueno, indican que el proyecto americano del rey portugués preveía tanto la incorporación de Buenos Aires, como la de Montevideo op. cit. p. 44. Véase también Marcela Ternavasio, “1816: el Atlántico Sur entre Europa y América”, Bibliographica Americana. Revista Interdisciplinaria de Estudios Coloniales, num. 12, (2016), pp. 28-31. 64 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 149-3. S/N, Copia de una nota de Palmella a Vincent, Londres 18 de octubre de 1817, fol. 3/716. Para un análisis sobre la situación de España véase Milagros Martínez-Flener, ¿Independencia Inevitable? La América española en los informes de los diplomáticos austríacos en España (1808-1825), (Madrid, CSIC, 2022). 65 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 1-4. Neveu a Metternich, P.S.1ad num 18. Rio, 9 de septiembre de 1817, fol. 3/62-3v/62v. 66 Lima, pp. cit. véase el capítulo VI.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 510 provincia de Badajoz, tras la llamada “Guerra de las Naranjas”, y a la firma del Tratado de Fontainebleau que avaló la invasión francesa de Portugal; el segundo señaló que la animadversión de Joâo VI hacia España le hacía difícil mantener su palabra ante los acuerdos de la Santa Alianza, a pesar de querer cumplirla. Estos sentimientos probablemente tenían connotaciones más bien personales. Isabel de Braganza, la hija del rey portugués, casada con Fernando VII, había fallecido en diciembre de 1818 y en junio de 1819, Fernando VII pidió la mano de la princesa María Josefa de Sajonia. Este hecho acongojó al rey portugués al extremo de que, en una audiencia con el secretario de embajada austríaco, Kast, declararía “cómo amó a mi hija, que a penas muerta ya puede casarse nuevamente”. 67 Mientras que en Europa la Santa Alianza intentaba –sin éxito– negociar una solución diplomática de los problemas de las cortes ibéricas, 68 los rumores de que España preparaba una respuesta militar para recuperar sus territorios se expandían. En vista de ello y ante el temor a que el ataque fuera también en su contra, la corte lusa decidió tomar medidas para protegerse. Una de las primeras medidas fue el cierre de los puertos lusos para todo barco español, tanto en Brasil como en cualquier otro puerto ultramarino, incluyendo el de Montevideo, además del bloqueo de la ribera occidental del Río de la Plata. 69 En las últimas décadas del siglo XVIII Montevideo había ganado reputación como puerto natural con mejores condiciones estructurales que Buenos Aires, lo que representaba para esta una fuerte competencia mercantil. El cierre de los puertos brasileños y la pérdida de Montevideo significaba para España, en primer lugar, verse privada de un puerto de llegada donde avituallarse y hacer descansar a sus tropas; 70 en segundo lugar significó un serio golpe en sus perspectivas 67 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-10. Marialva al gabinete austríaco, S/N, S/F, fol. 3/138. AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Mareschal a Metternich, num. 6 D, Río, 20 de noviembre de 1819, fol. 2v/107v-3/108; Kast a Metternich, num. 13 C, Río, 27 de julio de 1819, fol. 1v/252v. 68 Acerca de la conferencia de Paris sobre la Banda Oriental véase Sanz, óp. cit. 69 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 3-1. Neveu a Metternich, num. 3 B, Río, 4 de julio de 1818, fol. 1v/8v. AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-9. S/N, Palmella y Marialva, a Metternich, Paris 8 de octubre de 1818, fol. 3/7-3v/7v. 70 Marcela Ternavasio, Los juegos de la política, p. 84.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 511 geopolíticas y en sus planes estratégico-militares en vista de la expedición que planeaba contra Buenos Aires, especialmente después de la pérdida de Talcahuano. En marzo de 1819 el encargado de negocios austríaco en Madrid, Lazzaro Brunetti resumió tales dificultades haciendo hincapié, sobre todo, en la falta de un punto de apoyo para las operaciones militares contra Buenos Aires, 71 hecho que desde 1817 había imposibilitado el envío de tropas a esta región, siendo esta la causa de la pérdida definitiva de Buenos Aires. 72 La clausura de los puertos dificultó enormemente los planes españoles de enviar soldados a las costas del Pacífico, ya que obligaba a los barcos a navegar de Cádiz directamente a la costa chilena o la del virreinato peruano doblando por el Cabo de Hornos. Wilhelm von Lebzeltern, embajador austríaco en Rusia, indicó que tras una navegación de 100 a 120 días, las tropas llegarían tan cansadas, que sin reposo no estarían en las más mínimas condiciones de poder actuar, razón por la que calificó el envío directo de soldados a destinos lejanos como “un paso riesgoso, sino imprudente”. 73 A ello se sumaba el peligro que implicaba el pasaje del Cabo de Hornos, lo que quedó demostrado con el hundimiento del navío de línea “San Telmo” en setiembre de 1819 a causa de los fuertes temporales, 74 y poco después con la falta de noticias de un barco de línea y e duna fragata española que también se dirigían al Pacífico. 75 Lo certero del análisis de Lebzeltern quedó confirmado en una serie de despachos enviados a Viena desde Madrid y San Petersburgo en 1819. En vista del avance del movimiento insurgente en la América del Sur, y de las derrotas de los ejércitos reales en Chile, el gobierno español había logrado financiar la expedición que Pezuela había estado 71 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-2. Lebzeltern a Metternich, Particulère, Madrid, 18 de marzo de 1819, fol. 2v/7v; Brunetti a Metternich, num. 10, Madrid, 18 de abril de 1819, fol. 2v/29v/78; Brunetti a Metternich, num. 8, Madrid, 31 de marzo de 1819, fol. 2v/23v/88. 72 La falta de una plaza estratégica en Brasil o Montevideo era determinante para la planificación de un ataque a Buenos Aires, lo que se vería confirmado por el duque de la Palmella quien afirmaría que la posesión de Montevideo servía de trampolín para hacerse de Buenos Aires. Sanz, op. cit., p.126. 73 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-5. Lebzeltern a Metternich, Particulière, Lisboa, 7 de mayo de 1819, fol. 2/25/164; Lebzeltern a Metternich, Particulière/C, Madrid, 28 de mayo de 1819, fol.2v/21v. 74 Véase Juan José Mazzeo, “El viaje del navío San Telmo y sus posibles restos en Base Artigas”, ponencia presentada, en la II Reunión de Historia Antártica Iberoamericana, (Lima 20 al 22 de julio de 1994). 75 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Mareschal a Metternich, num. 6 V, Río, 20 de noviembre de 1819, fol. 1/104.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 512 demandado desde hacía casi un año. 76 En mayo de 1818 zarpó de Cádiz dirigiéndose al Pacífico a través del Cabo de Hornos. Lebzeltern notificó que durante el viaje tanto la tripulación, como las tropas habían sido diezmadas por las enfermedades, y que aquellos que desembarcaron en Chile estaban en un deplorable estado de salud; 77 Brunetti, por su parte indicó que de los 194 hombres de dos de los barcos de escolta del “María Isabel” que habían llegado al Callao, tan solo 32 pudieron ir al hospital sin ser transportados, encontrándose el resto en muy mal estado de salud. 78 El duque de San Carlos sería más preciso en su informe al notificar “la triste noticia de la desgraciada suerte de la expedición militar salida de Cádiz para Lima”. El parte del general de la escuadra de Chile indicaba que de los 606 hombres embarcados en la “María Isabel” y en otros tres transportes, 213 habían muerto durante la navegación, 277 se encontraban enfermos y muy pocos estaban sanos, pero moribundos por la necesidad. 79 Lebzeltern opinaba que si España tuviera una escuadra más fuerte, hubiera podido hacerse respetar por los portugueses, bloquear Montevideo, defender el desembarco de las tropas en otro punto del Río de la Plata y conquistar algún puerto de avituallamiento, lo que habría permitido prescindir de Montevideo. 80 Un año antes Provost, encargado de negocios austríaco en Madrid, ya había resumido que para tener una marina respetable, a España no le faltaban los barcos, sino los medios necesarios para ponerlos en condiciones de servir. 81 La situación del erario y el desarrollo de los acontecimientos en la Península a lo largo de 1819 y 1820 82 terminarían por hacer imposible el envío de esa Gran Expedición pensada por Fernando VII, dejando a los ejércitos realistas en Chile y Perú sin refuerzos significativos. 76 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-2. Brunetti a Matternich, num. 3, Madrid, 8 de marzo de 1819, fol. 1/8/101-1v/8v/102. 77 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-2. Brunetti a Metternich, num. 8, Madrid 31 de marzo de 1819, fol. 3/24/89. 78 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-5. Brunetti a Metternich, num. 9, Madrid 1 de abril de 1819, fol. 1v/26v/82/152v. 79 ES.41091.AGI/23/ESTADO,103, N.27. Duque de San Carlos al marqués de Casa Irujo, Nº 461, Londres 23 de febrero de 1819, fol. 1, 4. 80 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-5. Lebzeltern a Metternich, Particulière/C, Madrid, 28 de mayyo de 1819, fol. 2/21. 81 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 147-1. Provost a Metternich, num. 57, Madrid, 9 de noviembre de 1818, fol. 224/261. 82 En julio de 1819 hubo un conato de levantamiento de las tropas en El Palmar (Cádiz), mientras que en enero de 1820 tuvo lugar la de Rafael del Riego, que daría inicio al Trienio Liberal.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 513 La buena inteligencia A las dificultades estratégicas, España enfrentaría otras de carácter más bien político. Hacia 1817 tanto americanos como españoles sospechaban que existían presuntos acuerdos secretos entre Río de Janeiro y Madrid, o en su defecto entre Río de Janeiro y Buenos Aires. El duque de la Palmella, embajador portugués, resaltó la imposibilidad de devolver la Banda Oriental sin que los insurgentes americanos vieran en ello una alianza entre España y Portugal, 83 aun cuando las medidas tomadas por Portugal contra España podrían haber ayudado a mitigar las sospechas por parte de los americanos. Neveu, por su lado, abrigaba fuertes sospechas de un acuerdo entre Río y Buenos Aires y citaba: “como pruebas de esta aseveración, hechos que son realmente indiscutibles [como] la buena inteligencia que existe entre las tropas respectivas, la libertad de comercio en el Río de la Plata, la devolución por parte de las autoridades de Buenos Aires de prisioneros portugueses hechos por el Gnal. Artigas, y, sobre todo, la residencia en Río-Janeiro de estas mismas autoridades”. 84 El que Buenos Aires hubiese proveído de trigo a las tropas de ocupación brasileñas “que hubieran muerto de hambre en Montevideo”, apuntalaba las sospechas de la existencia del tratado mediante el cual João VI se comprometía a reconocer por lo bajo la independencia de la nueva república, e incluso “a impedir todo desembarco de tropas españolas, a cambio de lo cual, el gobernador de Buenos Aires ha consentido en la ocupación provisional de la Banda Oriental y de todo el territorio entre el Paraguai (sic), el Uruguay y el Paraná.” Palmella había desmentido este presunto reconocimiento en 1817, apuntando que Su Majestad Fidelísima mantenía con sus vecinos relaciones 83 Sanz, op. cit. p.126. 84 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 1-4. Neveu a Metternich, num. 17 B, Neveu a Metternich, Río, 2 de agosto de 1817, fol. 1/18-2v/18v.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 514 distantes pero pacíficas por cuestiones de defensa propia. 85 A pesar de estas declaraciones, Francisco Zea Bermúdez, el representante español en San Petersburgo, informó al gobierno ruso en marzo de 1818 que algunos mensajes interceptados probaban la inteligencia y el acuerdo reinante entre el gobierno de Brasil y las autoridades insurgentes desde antes de la ocupación portuguesa de la Banda Oriental, lo cual confirmaría, según Zea, las verdaderas intenciones de la corte de Brasil. 86 Aun cuando no hay evidencias de un tratado con Buenos Aires, los planes de evacuación de las tropas brasileñas, debido al anuncio de la supuesta llegada de la Gran Expedición, llevaron a Mareschal a hacer alusión a la promesa hecha por Brasil al Cabildo de Montevideo “de jamás entregar la plaza a España”, 87 lo que evidencia al menos la existencia de cierto tipo de acuerdos entre el gobierno brasileño y los insurgentes americanos. Algunos meses después Neveu mencionaría un supuesto nuevo arreglo secreto entre Brasil y Buenos Aires mediante el cual el primero habría renunciado a la ocupación de Entre Ríos, concertando con el general portugués Lecor en su lugar, la expedición enviada por Pueyrredón a dicha provincia. A pesar de que ciertas dificultades impidieron el ataque, Neveu no dudaba de que “continúa existiendo una buena inteligencia entre Brasil y Buenos Aires”, cuya prueba era el envío que hizo Pueyrredón de seis barcos cargados de granos para el aprovisionamiento de la capital brasileña. 88 Para julio de 1819 las sospechas no habían disminuido. Kast informaría a Viena que había llegado una goleta de Buenos Aires con dos agentes secretos del gobierno, quienes se habrían presentado ante el ministerio del rey para informar sobre los cambios en el Directorio Supremo, y solo un mes después agregaría que una carta de Rondeau a Lecor aparecida en La Gaceta 85 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 149-3. Palmella a los representantes plenipotenciarios de Austria, Francia, Gran Bretaña, Prusia y Rusia; adjunto al num. 180 A, Paris, 29 de octubre de 1817, fol. 6/719. 86 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 149-1. Lebzeltern a Metternich, num. 19, Litt. C, St. Petersburgo 12 de abril/31 de marzo de 1818, fol. 1/470. 87 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Mareschal a Metternich, num. 4 B, Río, 28 de octubre de 1819, fol. 1v/62v. 88 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 1-4. Neveu a Metternich, P.S.1ad Num. 18, Río, 9 de setiembre de 1817, fol. 3v/62v-4/63. AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 3-1. Neveu a Metternich, num. 3 B, Río, 4 de julio de 1818, fol. 2v/9v.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 515 Extraordinaria de Buenos Aires dejaba entrever las relaciones secretas e íntimas que parecían existir entre Buenos Aires y Río. 89 La Gran Expedición Los movimientos insurgentes en la América del Sur se habían expandido por casi todo el continente, arrastrando consigo a territorios que se pensaban indubitablemente fieles a la Corona. Uno de los intentos de someter dicha rebeldía fue la expedición de cerca de 12.000 hombres que se envió en 1815 a Tierra Firma al mando del general Morillo, a la que algún tiempo después debía seguirle, de acuerdo con los deseos de Fernando VII, la Gran Expedición de 20.000 hombres con destino a Buenos Aires al mando de Enrique José O’Donnell. Con este fin España intentó en 1819 llegar a un arreglo con Brasil, arreglo que según Neveu, era contrario a los deseos del rey portugués, quien le confió estar “decidido a conservar mis relaciones de amistad con Buenos Aires. Es muy a pesar mío, pero los intereses de mi corona y la seguridad de mis estados lo exigen”, 90 lo que sugiere la necesidad del rey de acomodarse a las circunstancias americanas del momento con el fin de proteger su reino y su corona, y más aún si se toma en cuenta que en 1817 ya había estallado en Pernambuco una revolución que buscaba establecer una república. La actitud portuguesa, que indirectamente favorecía a Buenos Aires, se veía alimentada por las noticias recibidas desde Europa acerca de la discordia entre las cortes aliadas y del pésimo estado económico y militar de España, 91 pero también por los repetidos anuncios del envío de una nueva expedición militar desde Cádiz contra Buenos Aires para recuperar a la fuerza los territorios ocupados por los lusos. Estas noticias que ya circulaban desde 1817, 92 fueron confirmadas en abril de 1819. Ante la pregunta que 89 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Kast a Metternich, num. 13 B, Río, 27 de julio de 1819, fol. 3/250; Kast a Metternich, 15 B, 21 de agosto de 1819, fol. 1v/269v. 90 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-1. Neveu a Metternich, num. 3 F, Río, 20 de Febrero de 1819, fol. 1/54. 91 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 3-1. Neveu a Metternich, num. 7 C, Río, 20 de agosto de 1818, fol. 2/77. 92 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 147-2. Provost a Metternich, num. 24, Madrid, 25 de mayo de 1818, fol. 2v/10/102v. AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 149-1. Floret a Esterházy, num. 1, Viena, 6 de diciembre de 1817, fol. 3v/384v.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 516 Henry Wellesley le hizo a Casa Irujo sobre en qué fundaba su esperanza de éxito al no contar con Montevideo, este último le contestó “en nuestros cables y en nuestras anclas”. Ante tal respuesta el representante austríaco indicó que no había duda de que la expedición no tendría siquiera un abrigo en caso de tempestad. 93 A comienzos de 1819 el conde dos Arcos, último virrey de Brasil envió a Río de Janeiro una detallada descripción de la flota española destinada a la América del Sur, en la que incluía una lista de todos los barcos, su tripulación y las tropas. No obstante, señaló Neveu “mucha gente duda de la autenticidad de esta noticia”. 94 Quizás por ello el anuncio de julio de 1818 sobre tres presuntos barcos de guerra españoles avistados en Cabo Frío, a unos 150 kilómetros al norte de Río, causó cierto revuelo, aun cuando la noticia no fuera confirmada. Poco después el paquebote inglés “Salisbury” notificó haber visto en Tenerife una expedición española compuesta de dos barcos de línea, cuatro fragatas y quince transportes con unos 4.000 a 5.000 hombres. Se especulaba que su destino podía ser Caracas, Río de la Plata o Lima. 95 El miedo a la Gran Expedición se hacía evidente, razón por la cual el gobierno portugués tomó medidas de protección y defensa desde mayo de 1819: fortificó puertos, arregló fuertes y trasladó al ejército y la munición. 96 El gobierno de Buenos Aires, añadió Kast, había invitado a sus habitantes a hacer todos los esfuerzos posibles “para enfrentar a esta fuerza formidable que se debe estar preparando en Cádiz, y a defender a toda costa la querida libertad de la Patria”. Según el austríaco los personajes bonaerenses más importantes habían señalado que preferirán someterse a la protección de la Corte de Brasil aantes que rendirse a los españoles, preguntándose asimismo, si el resto de la población estaría de acuerdo con ello. 97 93 AT-OeStA/HHStA StAbt Spanien Diplomatische Korrespondenz 148-2. Brunetti a Metternich, num. 10, Madrid, 18 de abril de 1819, fol. 2/29/77. 94 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Kast a Metternich, num. 10 B, Río, 29 de mayo de 1819, fol. 1v/214v. 95 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 3-1. Neveu a Metternich, num. 3 A, Río, 4 de julio de 1818, fol. 2. Estos navíos no formaban parte de la Gran Expedición, sino que del convoy escoltado por la “Santa Isabel”, que en su camino a Chile y Lima había sido asaltado por insurgentes rioplatenses, sin destruirlo del todo. 96 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Kast a Metternich, num. 11 B, Río, 23 de junio de 1819, fol. 1v/227v. 97 Ibid., Kast a Metternich, num. 13 B, Río, 27 de julio de 1819, fol. 2/249-2v/249v.
Milagros Martínez-Flener "La Buena Inteligencia“: Brasil y la independencia de América del Sur en los informes diplomáticos austríacos (1816-1820) Número 51, diciembre 2023, pp. 493-518 DOI: https://dx.doi.org/10.12795/Temas-Americanistas.2023.i51.20 517 Si bien algunos negababn la posibilidad de una expedición tan grande, 98 la alarma no cesó, menos aún después de la llegada en octubre de 1819 de noticias que ponían en claro que tal expedición amenazaba por igual a Brasil y al Río de la Plata. Mareschal consideraba que un ataque español, sin tener una base de llegada o un refugio donde retraerse en caso de derrota, sería muy imprudente, sobre todo porque atacar Montevideo y caer en manos de las tropas portuguesas o de los gobiernos revolucionarios, solo beneficiaría a los insurgentes. 99 La tensión ante la inminente llegada de la flota española finalmente cedería en diciembre de 1819, cuando Río de Janeiro recibió noticias de la completa disolución de la anunciada Gran Expedición en Cádiz a causa de la fiebre amarilla. 100 Este hecho llama un tanto la atención dado que el levantamiento de Rafael del Riego en enero de 1820 suele ser considerado como el que marcó el fin de los planes bélicos de la corona española, y da que pensar sobre el impacto real que la revolución liberal tuvo, al menos en sus comienzos, en los territorios americanos. Conclusiones El traslado de la corte portuguesa trajo cambios significativos tanto a nivel político, como comercial que influirían en los movimientos independentistas americanos. El conflicto que estalló en 1816 como consecuencia de la ocupación de la Banda Oriental por tropas portuguesas -arguyéndose las incursiones en territorio brasileño de insurgentes rioplatenses-, fue decisivo en el destino de dicho territorio, e influyó en la estrategia militar española para recuperar las posesiones americanas. Los informes de los diplomáticos austríacos dejan entrever cómo la apertura de los puertos brasileños al comercio internacional, el comercio libre ya practicado por Buenos Aires, así como la ausencia de un ejército español, permitió establecer en la región comprendida entre Río de Janeiro y Buenos Aires un centro en el que se recolectaban y transmitían noticias concernientes a los planes militares bosquejados en Madrid contra América, así como 98 Ibid., fol. 3/250. 99 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-1. Mareschal a Metternich, num. 2 B, Río, 13 de octubre de 1819, fol. 1/23-3v/25v. 100 AT-OeStA/HHStA StK Brasilien 4-2. Mareschal a Metternich, num. 8 C, Río, 22 de diciembre de 1819, fol. 1/120; num. 8 D, Río, 22 de diciembre de 1819, fol. 2/135.