Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 5 EDUCAR LA MIRADA Los museos como herramienta didáctica en la formación universitaria Resumen: Frente a las exposiciones permanentes, que suelen simbolizar las joyas de la corona de los museos de artes visuales, constituyendo un vínculo entre el visitante y las colecciones que se exhiben, estas instituciones culturales asisten ante las exposiciones de carácter temporal o itinerantes, a la oportunidad de profundizar sobre temáticas novedosas que suponen un auténtico reclamo para el público que visita el museo. En este artículo se aborda el potencial educativo museístico en la formación universitaria, tomando como referente el contexto del Museo de las Murallas Reales de Ceuta, que alberga en su interior actualmente la exposición temporal Bertuchi. Un pintor en la memoria. Para ello, se ha programado una intervención docente en colaboración con la Facultad de Educación de Ceuta (Universidad de Granada). El diseño de estrategias didácticas para educar la mirada ha posibilitado canalizar el pensamiento visual en un proceso de descubrimiento estético dentro del espacio museístico. Palab ras cla ve: M u seo d e C eu ta, Edu cación , M ar ian o B er tu ch i, A rte, p ensamien to v isu al. EDUCATE THE LOOK Museums as a didactic tool in university education Abstract: In front of the permanent exhibitions, which usually symbolize the crown jewels of the visual arts museums, constituting a link between the visitor and the collections that are exhibited, these cultural institutions assist with temporary or itinerant exhibitions, to the opportunity to deepen on novel themes that represent a real attraction for the public that visits the museum. This article addresses the educational potential of museums in university education, taking as a reference the context of the Museum of the Royal Walls of Ceuta, which currently houses the temporary exhibition Bertuchi. A painter in memory. For this, a teaching intervention has been programmed in collaboration with the Faculty of Education of Ceuta (University of Granada). The design of didactic strategies to educate the gaze has made it possible to channel visual thought into a process of aesthetic discovery within the museum space . Keywords: Museum of Ceuta, Education, Mariano Bertuchi, Art, visual thinking. Belén Abad de los Santos 1 1 Profesora Substituta Interina de la Universidad de Sevilla (España) Licenciada en Bellas Artes y doctora en Educación por la Universidad de Sevilla (
[email protected]) Recebido: 11-01-2018 Aprovado: 15-02-2018 / Publicado: 28-02-2018 DOI: https://doi.org/10.23882/OM08-1-2018-D
6 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 INTRODUCCIÓN La proliferación de museos de artes visuales en toda España, surgida a partir de los años 80 del pasado siglo hasta la actualidad, ha sido uno de los fenómenos culturales más sugerentes de las últimas décadas. Las causas de esta eclosión, sugiere Jiménez (2010), podrían oscilar desde la pretensión de colmar de contenido las transferencias en materia de cultura a las Comunidades Autónomas, hasta el interés de instituciones públicas y privadas por promover la apreciación de las artes visuales y plásticas. Resulta evidente que la realidad museística presente, dista considerablemente del concepto de entidad preservadora de la memoria que le caracterizó en tiempos pretéritos, donde se depositaban y exponían obras y objetos de valor para la delectación de una sección elitista de la sociedad ilustrada. Al contemplar desde una perspectiva panorámica, hoy en día, la contemporaneidad de los museos se ha de constatar lo lejana de esa concepción. Las nuevas instituciones museísticas han asumido el papel, al que hace referencia Álvarez (2009), de espacios, principalmente, “culturales” que, del mismo modo, también participan en la vida educativa del ciudadano apostándose, en consecuencia, por un museo vivo con manifiesta competencia pedagógica. Si bien, no será hasta la década de los años 70 del siglo XX cuando comience a desarrollarse esa sensibilidad creciente hacia la función didáctica del museo. Uno de sus posibles motivos hemos de hallarlos, particularmente, en las distintas reformas educativas que habrían de ofrecer la apertura de los centros educativos al entorno social en la búsqueda de métodos de enseñanza-aprendizaje activos, y la llamada democratización de la cultura . Circunstancias que posibilitaron la transformación de dichos espacios museísticos, “en perfectos lugares de aprendizaje, continuadores de la tarea curricular y escolar” (2009), creándose así, una relación de interdependencia entre museo e instituciones educacionales. Cuando el devenir de los museos de artes visuales públicos y privados no cesa de reformularse, resulta incuestionable la dimensión didáctica que estas entidades han llegado a adquirir en el panorama actual museístico, tanto a nivel nacional como internacional. En este sentido, no hay que obviar que el museo, y en especial los públicos, además de albergar elementos patrimoniales de carácter material e inmaterial, puede concebirse como un idóneo enclave generador de conocimiento y por lo tanto, “un instrumento de acción educadora, donde además de aprender, se disfruta” (2009). Este hecho no sólo ha suscitado que el acento haya recaído, especialmente, sobre la educación artística en el ámbito de su aprendizaje en museos, instituciones y espacios culturales, sino que también, ha contribuido a la estrecha coparticipación e interacción entre sus gabinetes pedagógicos y esta área de conocimiento vinculada a las facultades de Ciencias de la Educación e instituciones educativas escolares. En efecto, la organización de encuentros, visitas guiadas, diseño de itinerarios, y proyectos editoriales didácticos destinados a centros de educación infantil, primaria, secundaria, formación profesional y universidades ocupan gran parte de las actividades programadas habituales en la gestión de los museos, facilitando de este modo, la comunicación entre ambas entidades. A través de este sucinto estudio, trataremos de abordar el potencial educativo museístico en la formación del docente de Primaria, tomando como referente el contexto del Museo de las Murallas Reales de Ceuta, que alberga en sus salas actualmente la exposición cuatrienal Bertuchi. Un pintor en la memoria . Para ello, intentaremos visibilizar mediante una experiencia didáctica cómo las salas del museo pueden llegar a convertirse en lugares propicios de aprendizaje para los alumnos de educación, futuros docentes, pudiendo ofrecer de manera prolongada, “un servicio educativo formal, no formal e informal, que comprenda los procesos de enseñanza-aprendizaje como un desarrollo vital que facilite la
7 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 ampliación de horizontes culturales y educativos” (2009). Razón por la que se ha efectuado esta investigación, contextualizada entre la Universidad de Granada y la Universidad de Sevilla, gracias a la colaboración de ambas instituciones y dentro del marco de una estancia de investigación en la Facultad de Educación de Ceuta de la UGR, habiendo sido formalizada en el año 2017. 1. APROXIMACIÓN AL CONTEXTO MUSEÍSTICO DE CEUTA En una breve aproximación al contexto museístico ceutí se ha de constatar que los Museos de Ceuta 3 , dependientes de la Consejería de Educación, Cultura y Mujer, no sólo se caracterizan, coincidiendo con Gómez Barceló (2008), por ser espacios de depósito, almacenamiento y exposición, sino que, además, enfocan parte de su labor hacia la investigación y acrecentamiento del patrimonio de la ciudad. En relación a las Bellas Artes, y con carácter anual, el Museo de las Murallas Reales 4 ofrece grandes exposiciones de artistas consagrados, muestras antológicas o temáticas de las que, habitualmente, la Consejería adquiere obras para su colección local. Aunque la formación de la colección pictórica custodiada en el Museo 5 se remonta a finales del siglo XIX, cuando comienzan a atesorarse obras pictóricas propiedad de la ciudad para su conservación y disfrute, y a pesar de que durante la década de los años 80 del siglo pasado se prestase especial atención a la misma con la inauguración de la Pinacoteca Municipal 6 , Lería e Hita (2008) apuntan que no será hasta 1995 cuando esta colección tome suficiente entidad bajo la denominación Sección de Bellas Artes. Un notable punto de inflexión en la singladura de esta Sección lo constituyó la inauguración de la sede del Revellín de San Ignacio, en abril de 1999. Dos cuestiones de suma importancia se han de señalar en este sentido. Por una parte, la mejora cualitativa y cuantitativa de las instalaciones, a las que Hita (1998) hace mención, posibilitó la celebración de exposiciones de cierta envergadura vedadas hasta ese momento al Museo. Y por otra, la política de adquisiciones habría de ser modificada en pos de una mayor rigurosidad en las adquisiciones artísticas bajo unos criterios adecuados a los objetivos de la colección, que no son otros, en palabras de Lería e Hita (2008), “que el de llegar a convertirse en el centro de referencia para la documentación y custodia de la obra de los artistas plásticos relacionados con Ceuta y su entorno”. La Sección de Bellas Artes acoge, hoy en día, cerca de trescientas obras de 3 La ciudad de Ceuta consta de cuatro relevantes enclaves museísticos: el Museo del Revellín, cuyas instalaciones están dedicadas a la exposición permanente de la Sección de Arqueología, y dos salas destinadas a exposiciones temporales; La Basílica Tardorromana, tratándose de unos de los escasos testimonios del Cristianismo y de recintos basilicales en el extremo occidental norteafricano, siendo declarada como Bien de Interés Cultural en 1991 con la categoría de Zona Arqueológica; la Sala de exposiciones El Ángulo, nuevo espacio expositivo en el Conjunto Monumental de las Murallas Reales de Ceuta que reúne obras contemporáneas, siendo articuladas en tres áreas principales basadas en el origen de los artistas: Ceuta, vinculados a la Ciudad y Escuela de Tetuán; y el Conjunto Monumental de las Murallas Reales, que desde el año 1999 acoge la Sección de Bellas Artes del Museo y las exposiciones de carácter temporales. 4 Véase por su interés la obra de Garrido Parilla, J. J. (2001). El Conjunto Monumental de las Murallas Reales de Ceuta . Serie minor, 3. Estudios y ensayos. Ceuta: Consejería de Educación y Cultura. 5 El Museo de Ceuta organiza sus colecciones en dos secciones, la Sección de Arqueología, la de mayor peso específico por su volumen e importancia, y la Sección de Bellas Artes, heredera de la desaparecida Pinacoteca Municipal de la ciudad ceutí. 6 La Pinacoteca fue inaugurada en el remodelado teatro Apolo el 23 de mayo de 1985 con una amplia exposición dedicada al pintor africanista Mariano Bertuchi, que tuvo gran repercusión mediática a nivel local. Con anterioridad a la misma, en 1979 se exhibieron en el Salón del Trono del Palacio Municipal más de un centenar de obras en una exposición que constituyó el germen de lo que habría de ser la mencionada Pinacoteca.
8 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 muy diversas temáticas y técnicas artísticas. En líneas generales, especifican Hita y Villada (1998), se trata de una colección joven, en la que predomina la obra posterior a 1950, caracterizada estéticamente por el eclecticismo de sus creaciones, y reflejando un amplio abanico de tendencias artísticas que fluctúan desde la influencia romántica hasta la abstracción, pasando por la huella impresionista o el hiperrealismo. No obstante, en este recorrido de implementación patrimonial, es oportuno hacer especial hincapié en la trascendencia que tuvo la citada Pinacoteca Municipal en 1985, con la que se consumaban las aspiraciones culturales en Ceuta mediante la creación de un espacio destinado a la exposición permanente de los fondos artísticos del Ayuntamiento. Por lo tanto, resulta obvio que la Pinacoteca estaba llamada a convertirse en un factor de dinamización en la vida artística local, siendo la muestra expositiva en torno al artista granadino Mariano Bertuchi 7 (1884-1955), inaugurada en el año mencionado, un hito que marca la ruptura con la vida cultural inerte ceutí. Diversos factores han propiciado que, precisamente, en la actualidad las obras del pintor africanista regresen al Baluarte de San Ignacio de las Murallas Reales ceutíes, patrimonio histórico y monumental, con una magna exposición temporal 8 que permanecerá durante cuatro años en Ceuta, y que fue inaugurada el 24 de abril de 2017. Un auténtico acontecimiento cultural, que marca el final de unas negociaciones entre el heredero del pintor, su nieto Mariano Bertuchi Alcaide, y la Asamblea institucional de la ciudad. Esta muestra dedicada al pintor se encuadra dentro de una nueva corriente historiográfica que propone efectuar una aproximación más imparcial a una de las personalidades más inexploradas en el ámbito artístico del siglo XX, así como a sus comunicaciones plásticas y su trayectoria artística (Abad, 2017). La singular colección está integrada por un selecto repertorio que reúne parte de sus mejores obras pictóricas, en donde se incluyen óleos y acuarelas, y de una muestra significativa de sus creaciones gráficas, así como la recreación de su taller junto a un valioso legado documental. De esta manera, las manifestaciones estéticas de Bertuchi han tornado de nuevo a la ciudad donde vivió toda una década, de 1918 a 1928, antes de que iniciara su aventura africana como funcionario del Protectorado español en Marruecos en la década de los treinta del siglo XX y desarrollase, en palabras de M. Abad (2017), “lo que ya tenía más que aprendido: ser pintor. Un excelente pintor, albacea de los grandes postimpresionistas españoles y de los costumbristas andaluces”. Con el propósito de responder a la invitación que podría sugerir el estudio de esta institución, aprovechamos la coyuntura de la exposición Bertuchi. Un pintor en la memoria , para transformar las salas del Museo de Ceuta, en foro de reflexión sobre el papel que estos espacios culturales aportan a la sociedad y a los centros de formación docente universitaria a través de sus áreas de didáctica asociadas a las artes visuales. 7 Véase en relación al pintor los siguientes títulos que abordan el estudio tanto de su biografía como de su trayectoria artística: Pleguezuelos, J.M. (2013). Mariano Bertuchi, los colores de la luz. Ceuta: Archivo General. V.V.A.A. (2000). Mariano Bertuchi, pintor de Marruecos . Barcelona: Lunwerg Ed. 8 Con motivo de esta muestra y con el objetivo de proyectar la repercusión de la misma, se desarrolló una ponencia en el VI Congreso Internacional de Educación Artística y Visual. Arte, Educación y Patrimonio en el Siglo XXI celebrado en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura, el día 22 de abril de 2017, bajo el título Museo Colección Bertuchi: Las huellas visuales de un pintor en la memoria.
9 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 2. LA EXPOSICIÓN BERTUCHI. UN PINTOR EN LA MEMORIA COMO RECURSO DIDÁCTICO La experiencia educativa a la que se hacía referencia en la introducción y cuyo análisis conforma el corpus de este artículo, se encuadra dentro de una estancia de investigación efectuada en el Departamento de Didáctica de la Expresión Musical, Plástica y Corporal de la Facultad de Educación de Ceuta (Universidad de Granada) desde el Área vinculada a la Didáctica de las Artes Visuales y Plásticas. La investigación llevada a cabo durante el curso académico 2016/2017 y principios del curso 2017/2018, habría de versar primordialmente sobre la didáctica museística como herramienta en la formación universitaria en educación. Dicho estudio investigador apunta a dos líneas estratégicas: su función didáctica y la necesidad de incidir en los hábitos culturales de los alumnos del Grado en Educación, futuros docentes de Primaria. En términos generales, este proyecto pretender abordar, desde la práctica, los elementos básicos para introducir en las claves del arte al público universitario a través de una visita programada a la exposición temporal, Bertuchi. Un pintor en la memoria , desde una perspectiva alejada de la convencional visita a un museo, que logre modificar los rígidos modos mediante los que el observador se relaciona con la obra de arte. Con el fin de descubrir el espíritu vivo de los museos, percibidos con asiduidad en su “papel inamovible de simples contenedores de obras de arte” (Confalone, 2002), nuestra planificación didáctica sentará sus bases en proporcionar una visión opuesta a la monótona lectura estilística y estética de las manifestaciones artísticas. En el momento en el que se asume el rol como “mediadores didácticos en patrimonio” (Fernández, 2003), con capacidad suficiente para transformar el Museo de las Murallas Reales de Ceuta, en un centro dinámico y con manifiesta competencia pedagógica, se habría de sugerir una aproximación al objeto artístico desde un enfoque interdisciplinar y sensorial como estrategia de acercamiento al patrimonio, que fomente la creatividad e identificación de la obra entre los participantes universitarios. Dentro de la programación de las exposiciones temporales del Museo de Ceuta, otras muestras celebradas han estado encaminadas a exponer fondos de la Colección pertenecientes a la Sección de Bellas Artes no exhibidos habitualmente, alternándose con muestras de arte de vanguardia o de la posmodernidad más actual y otras exhibiciones de artistas con un estilo más concreto. Sin embargo, con esta exhibición dedicada a Bertuchi en este espacio museístico se pretende proporcionar, tanto una experiencia novedosa, como la visualización de una muestra irrepetible portadora de un alto valor cultural. Creemos firmemente que los museos tienen una labor esencial como “mediadores entre el público y la obra de arte” (Jiménez, 2010), motivo por el cual esta experiencia investigadora se propone cumplir un doble objetivo: por una parte, aproximar el arte y las exposiciones temporales del Museo de Ceuta al alumno universitario y, por otra, divulgar el legado artístico de Mariano Bertuchi, ofreciendo una perspectiva global sobre su figura y sus manifestaciones plásticas. La exhibición se divide en tres bloques principales distribuidos en dos plantas: la planta baja sobre la que gira el eje central, destinada a su obra pictórica (óleos y acuarelas) organizada en varios ámbitos temáticos (los inicios; la composición; la iconografía; la luz; la figura humana; otros temas, otros lugares; la medina) y el dibujo; y la primera planta, sala complementaria, que reúne su obra gráfica (diseño editorial y filatélico, cartelería, postales y grabados). De esta manera, las diferentes facetas creativas que desarrolló el pintor granadino ordenan la mirada del espectador, en el amplio universo visual de un artista tan heterogéneo como fue Bertuchi.
10 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 Cuando las obras del pintor granadino, expuestas en esta ocasión son consideradas al unísono, se descubre que configuran una especie de “caja de resonancia plástica” de enorme riqueza visual y, también, de gran interés artístico. En esta muestra expositiva, genuino escenario para la mirada, conviven, entre óleos, acuarelas, dibujos, bocetos, publicaciones, carteles, sellos, postales, grabados, fotografías y objetos personales, casi dos centenares de obras del insigne pintor realizadas entre 1892 y 1955. Así, este conjunto de obras, no sólo conforma verdaderos “hilos de la memoria” colonial, sino que también, contextualizan adecuadamente su vida y su labor artística y constituyen una de las colecciones más relevantes de la iconografía del norte de Marruecos, poniendo de manifiesto el lugar decididamente único que el pintor africanista ocupa en la historiografía artística de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX. No cabe duda, que la exposición Bertuchi. Un pintor en la memoria se presenta como una oportunidad única, al alcance de todo el público, para visualizar los logros artísticos de un pintor, injusta y escasamente reconocido a nivel historiográfico. Si anticipábamos en el párrafo precedente que esta exhibición eventual constaba de un considerable número de obras, las cuales compilan parte del prolífico itinerario estético del pintor marroquista, indudablemente, varias son las cuestiones que en un primer momento habrían de surgir como punto de partida en esta intervención didáctica programada en las salas expositivas del Museo de Ceuta: ¿qué obras podrían plasmar los aspectos más relevantes de su trayectoria artística? ¿Respondería este repertorio al reflejo de una visión lo más acertada posible, sobre el artista y su lenguaje visual? ¿Ofrecería este itinerario una idea generalizada, aunque sea inevitablemente parcial, mediante una oportuna selección de las obras principales de esta colección artística? ¿Bajo qué criterios se efectuaría la meticulosa selección de las mismas? ¿Qué obras secuenciaremos en nuestro recorrido para ir construyendo el tema o la idea, que queremos trabajar? ¿Cuál sería el método más idóneo para acercar el arte universal de un pintor del siglo pasado a los alumnos universitarios del siglo XXI? Para ello, y en la necesidad fundamental de difundir el legado plástico de Bertuchi de la manera más sintética y didáctica posible, se habría de concretar una concisa selección de obras emblemáticas del artista, que no sólo revelarán la maestría de sus pinceles, sino también manifestarán los valores estéticos de sus pinturas, acuarelas y dibujos, que en realidad trascienden el plano de lo meramente visual, transportando al espectador a la escena original que inspiró la propia obra: Marruecos. Y esto es posible gracias a las inimitables cualidades de Bertuchi: su capacidad de organización estética y sus habilidades técnicas, su percepción ante el espectáculo aprehendido por su mirada, su facultad para recrear el espacio a través de la vibración lumínica y atmosférica, y su inigualable visión cromática. Frente a lo que podría definirse como didáctica tradicional y alejados del clásico esquema de visita al museo bajo la consigna “de visualizar todo e inmediatamente” (Confalone, 2002, p.163), se opta por una “didáctica de autor” (Fontal, 2011), planificándose una intervención docente más compleja y estructurada dirigida en particular al ámbito universitario. Esta acción educativa se fundamentará en la elaboración de un cuaderno didáctico 9 como guía de orientación para la interpretación de la obra de Bertuchi, enfocada al alumno universitario, futuro docente de Educación Primaria y, que al mismo tiempo, pueda ser empleado por nosotros, como soporte para diseñar las estrategias metodológicas que se aplicarán en la visita al Museo con el alumnado participante. Así, el itinerario se habría de articular en 9 Este cuaderno didáctico al que se hace referencia, se materializará a principios del año 2018 con la edición de su publicación dirigida a una franja de edad comprendida de 8 a 12 años, con la que efectuar una visita a las salas del Museo de las Murallas Reales de Ceuta con motivo de la exposición dedicada a Bertuchi, llevando por título, Bertuchi para niñ@s: un pintor en el aula .
11 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 función de unos criterios concretos, circunscritos a un argumento principal como hilo conductor: la visión artística de Marruecos a través de la mirada del pintor Mariano Bertuchi, y en concreto, su percepción plástica de Tetuán. Esta ciudad marroquí se convirtió para el artista no sólo en un lugar donde habría de vivir durante casi tres décadas, sino también en el escenario idóneo para comunicar sus vivencias por medio de distintas disciplinas artísticas. A su vez, las visiones estéticas compiladas en este recorrido girarán en torno a dos temas clave: los escenarios, tanto privados como públicos, sobre los que plasmó la vida cotidiana de los tetuaníes; y los personajes, tanto anónimos como oficiales, protagonistas de las escenas de los diversos decorados pictóricos. Para ofrecer una muestra global de las diferentes técnicas expresivas que cultivó Bertuchi exhibidas en la planta baja de la exposición -siendo ésta en la que específicamente nos vamos a centrar-, los dibujos y las acuarelas, se incluyen como parte del circuito completando el contenido de la visita guiada y atendiendo, de esta forma, a una división sobre la base de la tipología procedimental -pinturas al óleo, acuarelas y dibujos-. Por lo tanto, la visita a esta colección museística centrará la identificación de las obras artísticas en los siguientes componentes: temática y tipología. La elección de estos criterios responde, ante todo, al propósito de ofrecer esta visita eventual al Museo de Ceuta, mediante un itinerario didáctico gradual donde se analizarán las diversas obras de arte seleccionadas en sus diversos comportamientos más allá de sus valores estéticos y emocionales. Dicha actividad pretende modificar el concepto de museo como espacio arcaico, caduco y distante, presente en el imaginario juvenil, que suele estar asociado con la idea de experiencia tediosa carente de sentido, siendo apreciada de forma pasiva y caracterizada por una conducta de rechazo en torno a las obras artísticas. Ante la necesidad de guiar al alumnado hacia el descubrimiento del sugerente universo visual de Bertuchi, y de suministrarle los instrumentos válidos para su apreciación plantearemos una experiencia didáctica museística -como parte integrante de la propia formación de alumnado-, desde una óptica interdisciplinar para acercar el patrimonio artístico y potenciar la percepción del arte entre los participantes universitarios. 3. PLANIFICACIÓN Y ESTRATEGIAS PARA EDUCAR LA MIRADA La efectividad de una intervención didáctica que está enmarcada dentro de una visita a un museo, generalmente, no depende tanto, del contexto museístico donde se va a llevar a cabo, ni del contenido de las colecciones artísticas exhibidas o de los propios educandos, sino más bien, de acuerdo con Fontal (2011), del papel desempeñado por el docente en relación a la planificación, actuación y reflexión sobre la misma. Por tanto, el educador podría representar uno de los factores implicados que más condiciona todo el proceso del diseño de estrategias didácticas contempladas en este espacio conciso. Sin embargo, no se ha de concebir al mediador educacional, genéricamente, como un “simple ejecutor de estrategias didácticas” (2011). Opuestamente a esta noción, hemos de considerar su figura, coincidiendo con la autora citada, “en términos formativos, académicos, situacionales, vivenciales, emocionales, identitarios…”, teniendo en cuenta no sólo los criterios de actuación que puede ser capaz de concretar: “observar en profundidad las actitudes de su público y tomar conciencia de ellas; actuar con respeto, empatía, escucha activa, aceptación de la diferencia…”; sino también, las pautas establecidas en el diseño didáctico entendido como parte de un proceso individualizado “de creación, proyección, toma de decisiones, remodelación constante desde la acción pensada, que varía constantemente en función de la contextualización pedagógica en la que nos hallemos” (2011). Además, resulta imprescindible que el educador desarrolle estrategias transmisivas mediante las cuales poder motivar al estudiantado de
12 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 referencia dentro del contexto museístico, por medio de habilidades comunicativas, que oscilen desde lo verbal hasta lo emocional. Enunciados estos aspectos preliminares, se distinguen los ejes esencialmente específicos en el proceso de creación y planificación de la intervención educativa programada en el Museo de Ceuta, habiendo sido necesarias tres sesiones para su materialización, articuladas en los seis meses de duración de la estancia de investigación y con una serie precisa de encuentros que se detallan a continuación: 3.1. Encuentros de planificación didáctica en el ámbito universitario . Se establece un número determinado de contactos y reuniones con el profesor colaborador en la estancia de investigación en la Facultad de Educación de Ceuta (UGR) con el objeto de entablar un diálogo directo con el docente para conocer sus proyectos de trabajo, los temas que va a tratar durante el curso y las características de los dos grupos participantes del Grado en Educación Primaria. En este instante se origina la colaboración profesor-educadora, esencial no sólo para el óptimo desarrollo de la investigación, sino también para alcanzar el enfoque formativo y poder integrar adecuadamente la intervención didáctica en el Museo de Ceuta dentro de su programación docente. Se determinan las conexiones curriculares y personales ajustadas a las necesidades de los grupos desde la asignatura de Educación de las Artes Visuales y Plásticas, así como la gestión, entre ambas partes, de los contenidos a tratar y las fechas de las diferentes sesiones de trabajo. 3.2. Previsita al contexto museístico . Presentación del encuentro con el museo y el tema acordado, centrándonos en la exposición temporal Bertuchi. Un pintor en la memoria . Esta segunda sesión se desarrolla en el espacio museístico in situ , efectuando un recorrido por sus salas para estudiar en profundidad el contenido de la exhibición. Esta fase consiste de manera generalizada en una introducción a la programación del museo, metodología y temática proyectada en la investigación. Igualmente, se contará con la presencia y aportaciones de la Directora del Museo. De esta forma, se favorece la generación de conocimiento conjuntamente. 3.3. Visita al Museo . La tercera sesión se desarrolla en las salas del museo. Esta experiencia se desarrolló bajo un formato de itinerario práctico-teórico donde se tuvo la posibilidad de debatir sobre las manifestaciones estéticas del artista Mariano Bertuchi, y, sobre todo, la puesta en práctica de estrategias para alcanzar ese sentimiento de complicidad y conexión entre los participantes y el entorno museístico. Se disponen de dos horas de duración para efectuar la visita (una por cada grupo). En los primeros 45 minutos se realiza un recorrido guiado por las salas, donde la secuenciación de las obras seleccionadas construye el tema anticipado en el aula universitaria por parte del profesor colaborador. Los 15 minutos restantes se destinan a que el alumnado descubra por sí solo el universo visual del pintor en relación a su obra gráfica. Los interrogantes que se plantean, en este instante, se expanden más allá de las obras visualizadas explorando la producción gráfica del artista, con el propósito de identificar similitudes y diferencias entre las obras seleccionadas en cuestión dentro del itinerario y otras efectuadas por el pintor, formando parte del mismo proceso de valoración estética. Dentro de las múltiples posibilidades que permite el aprendizaje de la cultura visual, la metodología por la que se ha de optar en las salas del museo se basa en tres acciones generativas o macroconceptos (Berrocal, 2005): observación, diálogo y
13 Omnia vol. 8(1), fevereiro 2018 • e-ISSN: 2183-4008 • ISSN: 2183-8720 • Páginas 05-16 reflexión en torno al arte, originando espacios interdisciplinares que se relacionen entre sí, con el objetivo de educar la mirada y el pensamiento visual. Por una parte, cabe destacar que en la búsqueda de paralelismos y nexos comunes entre el arte y la cotidianeidad visual del alumnado, se ha pretendido ahondar en la percepción del contenido expositivo museístico haciendo uso de los sentidos, incluyendo también percepciones de tipo emocional. Y por otra, como punto de partida de los temas se ha intentado motivar a partir de la formulación de preguntas que fomentaran el proceso de expresión y compresión oral, generando en el alumnado el respeto hacia las ideas ajenas. Partiendo de las claves establecidas por Fontal (2011), en las que plantea el diseño de estrategias didácticas en las salas de los museos de arte a nivel nacional, al ejercer el rol como mediadores educacionales de patrimonio, hemos de cuestionarnos inicialmente, una serie de argumentos significativos que orienten nuestra intervención docente. Por lo tanto, concebir una acción didáctica en este espacio museográfico habría de partir, en primera instancia, de una premisa esencial: “que el arte sea accesible” (Émond, 2006, p.2). En función de esta evidencia, podríamos formularnos: ¿sobre qué contenidos quiero trabajar?, ¿a qué público se conduce la didáctica?, ¿qué conocimientos poseen en torno al arte?, ¿qué le aportará mi actividad al desarrollo integral del sujeto/alumn@ que aprende?, ¿cuánto tiempo tengo? Esta actividad, ¿está diseñada con relación a otras?, ¿para qué programamos?, ¿hacia dónde se dirige toda nuestra planificación y acción educativas? En definitiva, ¿para qué educa el museo? Quizá, ¿para ampliar la cultura de los ciudadanos sobre el arte? O, tal vez, ¿para ayudar a disfrutar del arte?, ¿para formar ciudadanos?, ¿para ayudar a las personas a entenderse?, ¿para formar conciencias críticas?, ¿para configurar comunidades activas? (S. Bosch, 2000 citado en Fontal, 2011). No cabe duda, que un número considerable de las réplicas a estas preguntas habrían de trazar las directrices de nuestra intervención docente en las salas del Museo de Ceuta, estableciendo desde el perfil específico del visitante y la selección de los contenidos a tratar hasta las herramientas necesarias para observar e interpretar el arte de Bertuchi. Igualmente, parte de estas cuestiones han originado nuestro planteamiento primordial, que se podría sintetizar en transmitir al estudiantado participante, la percepción de no estar acudiendo a “una visita” al museo, sino a un espacio público, desde donde se genera, produce y comparte conocimiento. Cuando se proyecta una acción educativa, nuestra atención lógicamente se dirige al estudiante. En nuestro caso, al ser la figura clave el alumnado en educación, futuro maestro, se ha tenido muy presente no sólo cómo trabajar con él desde su propia formación y qué podríamos ofrecerle desde el museo a través de la exposición dedicada a Bertuchi, sino también, cómo desarrollar estrategias sencillas para que, con perspectiva de futuro, pueda incorporar de forma natural el museo en la práctica de su docencia. Al emplear el museo como herramienta, más que enfocar nuestra didáctica en transmitir conocimientos, se encauza en posibilitar situaciones de aprendizaje abiertas donde poder fomentar el pensamiento crítico. Además, la visita al Museo se presenta como una ocasión única para acercar a los alumnos universitarios a las obras de arte de Bertuchi, in situ , y experimentar “el placer de mirar” (E. Boch, 1998). Conviene destacar que la visita a esta exposición se habría de plantear como un itinerario, donde ha prevalecido, la contemplación de las obras de arte y el diálogo como elementos favorecedores de la apreciación estética, y complementariamente, su análisis e interpretación, aproximándonos a la obra musealizada en clave dialéctica a partir de una selección sobre la base de la tipología procedimental -pinturas al óleo, acuarelas y dibujos-, para posteriormente, afrontar la de los temas. En el transcurso del recorrido por las salas expositivas se pretende implicar a los estudiantes, para que logren apreciar las