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¿Una educación de referencia femenina?

Flecha García, Consuelo

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UMA EDUCAÇÃO DE REFERÊNCIA FEMENINA? Consuelo Flecha Ga cía* Uni e sidad de Se illa (España) RESUMO: A educação das mulhe es em so ido uma ans o ma- ção em seus obje i os e no alcance de suas des ina á ias; isso acon- eceu em pouco mais de um século. São p opo cionadas a elas no as opo unidades de ida e de a uação; mas, ao mesmo empo, é exigido que enunciem a sabe es e p á icas impo an es das quais as mulhe es e am p o agonis as; con ibuições que ap esen am elemen os undamen ais à ida amilia e social. Um no o modo de comp eende a aplicação do p incípio da igualdade e do concei- o de gêne o como ca ego ia de análise nos le a, hoje, a epensa o p oje o escola pa a que a di e ença sexual eminina não desapa- eça den o desse e e en e uni e sal que é o masculino. PALAVRAS-CHAVE: Educação; Mulhe es; Di e ença Sexual; Gêne o; Igualdade; Genealogia Feminina; Co-educação ¿UNA EDUCACIÓN DE REFERENCIA FEMENINA? RESUMEN La educación de las muje es ha expe imen ado una ans o ma- ción en sus obje i os y en la ampli ud de sus des ina a ias; ha suce- dido en poco más de un siglo. Les ha p opo cionado nue as opo - unidades de ida y de ac i idad; pe o, al mismo iempo, les ha exigido enuncia a sabe es y p ác icas impo an es de las que ellas e an p o agonis as; con ibuciones que apo an elemen os unda- men ales a la ida amilia y social. Un nue o modo de en ende la aplicación del p incipio de igualdad y del concep o géne o como ca ego ía de análisis, lle a hoy a epensa el p oyec o escola pa a que la di e encia sexual emenina no desapa ezca den o de ese e e en e uni e sal que es masculino. PALABRAS-CLAVE: Educación; Muje es; Di e encia Sexual; Géne o; Igualdad; Genealogía Femenina; Coeducación Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 81 *Doc o a en Ciencias de la Educación,Ca ed á ica de His o ia de la Educación de las Muje es. E-mail: c [email protected] ? FALTA TITLE ABSTRACT: The educa ion o he women has expe ienced a ans o ma ion in i s objec i es and he ex en o i s add esses; i has happened in li le mo e han one cen u y. I has p o ided o hem new oppo uni ies o li e and ac i i y; bu , a he same ime, i has demanded o hem o esign o impo an knowledge and p ac ices o which hey we e p o agonis s. These con ibu ions gua an ee undamen al elemen s o he amily and social li e. A new way o unde s and he applica ion o he equali y p inciple and o he concep gen e as ca ego y o analysis leads oday o e hink he scholas ic p ojec so ha he eminine sexual di e ence does no disappea inside his uni e sal modal ha is masculine. KEYWORDS: Educa ion; Women; Sexual Di e ence; Gen e Equali y; Feminine Genealogy; Coeduca ion El ema de la educación de las muje es ha llenado muchas pági- nas y ha sos enido muchos deba es, especialmen e en el siglo XIX y p i- me a mi ad del XX. En los inicios y desa ollo del p oceso de escola iza- ción en el que los gobie nos de muchos países es u ie on in e esados, como demues an an as decla aciones bien in encionadas, aunque ue an escasas las ealizaciones, lo que había que p e e pa a la educación de las niñas no ue una p io idad polí ica. Sin emba go, educado es, médicos, li e a os, clé igos, y ambién muje es, se ocupa on de o mula lo que e a con enien e pa a las des inadas a cumpli una unción de inida e imp es- cindible en el espacio domés ico y en el en o no social. De ahí que con- emos con di e en es p opues as educa i as eó icas y p ác icas, de las que las niñas pa icipaban según el g upo social de pe enencia y el deseo de las p opias amilias. La o ien ación de es os discu sos enían que e con la modali- dad especí ica que los p ocesos educa i os habían de espe a con el obje- i o de o alece la condición emenina asignada, en un con ex o en el que los niños e an educados ambién pa a las unciones p opias de su se masculino. Unas y o os en espacios sepa ados, con ma e ias especí icas y con manuales escola es adap ados en azón del sexo de quienes iban a es udia los. Es e dad que no siemp e se ma e ializó así, po las mismas di icul ades que añadía el duplica las escuelas, y las maes as y maes os, en muchos luga es con escasos medios pa a inancia las, no po que las decisiones que se omaban en ese sen ido ue an el e lejo de una men a- lidad dis in a. Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 82 En es os úl imos cincuen a años, la exigencia de una escola iza- ción gene alizada de oda la población en edad escola , el es ablecimien o de unos conocimien os básicos y gene ales de ap endizaje, y la ecomen- dación de que se ealice en escuelas y aulas mix as, ha sacado del ámbi o de la educación o mal cualquie a ención a modalidades seg egadas en azón del sexo. De ahí que las úl imas gene aciones hayan i ido una expe iencia de ins ucción que les ha hecho pe cibi la igualdad compa - ida de muje es y homb es en lo que la enseñanza les o ecía1, aunque ue a de la escuela y más a de, en su ida adul a, comp oba an que en demasiadas si uaciones no se daban las opo unidades pa a la igualdad. Han pasado po unos sis emas educa i os que se pos ulan como neu os y uni e sales, es deci , igualmen e álidos pa a alumnos y pa a alumnas, cuando as e e encias de lo que asmi en son mayo i a iamen e masculinas. Es e dad que las ci cuns ancias en las que hoy, siglo XXI, se mue en las jó enes, a o ecen el que puedan p oyec a su ida con mayo- es posibilidades de elección en el p esen e y de ca a al u u o; pe o eniendo que asumi de nue o, aunque aho a de una mane a muy dis in- a, que su na u aleza biológica, el es a sexuadas en emenino, condiciona el ipo de p esencias que ienen de echo a p o agoniza en ámbi os públi- cos, y los modos de es a en los p i ados. Encuen an abie as más pue - as, pe o no han cambiado las condiciones eque idas pa a aspasa las, las que han podido cumpli siemp e los homb es. Es deci , an e no pocas de las opo unidades que ienen an e ellas, se encuen an en la disyun i a de p escindi , como condición de posibilidad, de su na u aleza y condición emeni- na, pues in e ie e con la cul u a del abajo p o esional y de la ges ión polí ica elabo ada a pa i de quienes han sido has a hace poco sus únicos des ina a ios: homb es que apo aban unos de e minados ecu sos de dis- ponibilidad de iempo, de u ilización de es ilos de abajo y de elaciones, de acep ación de no mas, y de p oyección de alo es. Una cues ión que se analiza en las páginas siguien es. En la endencia c ecien e de mayo cuali icación académica emenina en é minos absolu os –hay cada ez más muje es con una o - mación de excelencia-, y ela i os –compa ados con los masculinos-, han in e enido múl iples ac o es. Unos que ienen su o igen a ios siglos a ás, cuando muje es en desacue do con las di icul ades que encon aban pa a ins ui se, deja on po esc i o sus quejas y sus eclamaciones; y o os, más ce canos a la ac ualidad, que pe mi ie on i dando pasos, pequeños y con len i ud pe o hacia delan e, como u o de un deseo pe seguido, de una olun ad i me y de una cons ancia pe se e an e po pa e de a ias Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 83 gene aciones de muje es que desoyendo el uido de los impedimen os y de los incon enien es in e pues os, in oduje on un co e de sen ido ans o mado en sus idas2. Con amos con es imonios de las sa is ac- ciones pe sonales y colec i as que han desencadenado los log os y, al mismo iempo, obse amos en las idas de muchas muje es el p ecio que se las es á haciendo paga po el buscado ho izon e de libe ad en el que se han si uado. PONER EN VALOR LA GENEALOGÍA La elec u a de las uen es his ó icas que se a haciendo en el con ex o de los Es udios de las Muje es desde la his o ia, la li e a u a, la edu- cación y o as ciencias, es á ayudando a descub i lo que an es no se había conside ado ele an e en e los da os que ecogen los a chi os; odo lo que es os cus odian ace ca de la ida de las muje es y de los sabe es y ac i idades emeninas en cada g upo humano, en cada cul u a, en cada época3. Vol e a ellas es á pe mi iendo conoce lo que ocul aba el silencio, in encionado en unos casos, y en o os, u o de no habe de enido la mi ada en su p esencia. Es a memo ia ecob ada saca a la luz una genealogía emenina de deseos, de palab as, de apo aciones, de ebeldías y de cambios que explican cómo ha sido el camino eco ido pa a llega has a donde hoy se encuen a un núme o c ecien e de muje es. No odas, ni siquie a la mayo ía que aún padece si uaciones indignas, pe o sí con- scien es de la injus icia que supone el que an as no puedan dis u a de lo que les co esponde como pe sonas y como muje es; odo ese conjun o de opo unidades que las sociedades mode nas han ido o eciendo a la población masculina y que sólo con condiciones, se econocen a una pa e de la emenina. Da os que se añaden a ese p oceso de asignación, la go y no del odo concluido, de es e eo ipos y de c eencias in e esadas, que o o gaba meno alo a la ida de las muje es, que les negaba la capacidad de con- ciencia p opia, que dudaba de su in eligencia, que impedía el eco-nocimien- o de p es igio social o de au o idad, que de endía que no enían de echo a la ins ucción en odos sus g ados po no se les necesa ia, al eje cicio p o- esional si no mediaba necesidad económica amilia , al o o pues no sabían oma decisiones po sí mismas, y an os o os juicios p e ios y des a o - ables que e lejaban una imagen de las muje es muy di e en e de lo que, cuando les ha sido posible mani es a lo, han demos ado que e an. Cen ándonos en la educación, es necesa io a ende con de eni- mien o a aspec os hoy su icien emen e conocidos que odean la expe ien- Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 84 cia escola de las niñas y de las jó enes, con la inalidad de elabo a un diagnós ico e lexi o. Esos indicado es que nos in o man de su escola i- zación en aulas mix as, compa iendo espacios y cu ículo de es udios en los que p e alecen ac i udes y conocimien os aliosos desde una isión masculina de la ida y de la sociedad; de que, en un núme o c ecien e de países, son mayo ía en odos los ni eles de enseñanza, obliga o ios y no obliga o ios; de que pe manecen, po lo an o, du an e más iempo den- o del sis ema escola , eco iendo las sucesi as e apas que es e o ece; de que la media de sus esul ados académicos, de las cali icaciones en las dis- ciplinas de es udio, es á demos ando que es supe io a la de los chicos en la escuela p ima ia, en la secunda ia y en la uni e sidad; o unas es adís i- cas que apun an en la di ección de que las alumnas pa ecen necesi a menos años que sus compañe os pa a inaliza an o la enseñanza obliga- o ia como las ca e as uni e si a ias en las que se ma iculan. Las niñas y las jó enes quie en ap o echa el iempo, in uyen que an a necesi a una mejo o mación que sus compañe os, y han c eado un clima en las aulas del que se bene ician las que cada año se an inco po ando a ellas. Pe o cuando el pano ama que obse amos en elación con las muje es, y la e e encia que p oyec an en las que oda ía no pueden expe- imen a lo en sus p opias idas, es alen ado ; cuando ni las no ma i as legales, ni la men alidad social o amilia , impiden en la ac ualidad la p e- sencia de alumnas en los cen os educa i os, se ab en nue as pe spec i as de análisis a pa i del diagnós ico que oda ealidad dinámica, y muy espe- cialmen e los p ocesos educa i os, equie en con inuamen e. En e los in e ogan es más e iden es que exp esan dudas sob e algunos de los e ec os de es a, en p incipio, buena si uación, nos podemos de ene en los que se p egun an si en ese ex enso iempo de escola idad, las alumnas encuen an den o de los con enidos de enseñanza algunos que hablan de las apo aciones emeninas a la cul u a con la que se expli- ca y se da sen ido al mundo: po ejemplo, a la con inuidad de la ida, a la dinámica de elaciones in e pe sonales ce canas y sociales, a la cons uc- ción de una ci ilidad que no pasa po el pode , pe o sí po la au o idad. Si se pa e de que las muje es ienen las mismas capacidades, ac i udes y des- ezas que pueden ene los homb es; si alumnas y alumnos eciben una o mación en la que se inco po a el legado de expe iencias y sabe es que dan calidad a los en o nos i ales, pe sonales, amilia es y sociales. Y es os in e ogan es su gen ambién a pa i de la sensación que expe imen an las jó enes cuando inalizan los es udios; cuando caen en la cuen a de que no les esul a ácil llena las expec a i as que se habían c eado pa a sí mis- Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 85 mas como consecuencia de la o mación que es aban adqui iendo, ya que los luga es en donde pod ían se e icaces an siendo ocupados po hom- b es, aunque se hayan p epa ado menos que ellas. Cons a a es a ealidad puede se i de pun o de pa ida pa a ol e una ez más sob e el signi icado de lo que se es á haciendo hoy en las aulas escola es, y pa a e isa lo desde los obje i os ma cados po los mo imien os de muje es en o no al eminismo, que no sólo es án en o i- gen del log o de una ins ucción emenina amplia y gene alizada, sino que siguen alen ando desde ins ancias eno adas la e olución que equie e lo que se sigue impulsando. Con es a e e encia hay que alo a su pa icipa- ción en el sis ema educa i o, el cual ha con ibuido al desa ollo de ap i- udes y a la ges ión de ecu sos que pe mi en a las jó enes pensa su ida con mayo libe ad, aunque al mismo iempo, eniendo que in isibiliza , po que ac úa como un incon enien e, de la di e encia que apo a lo eme- nino a la ho a de inco po a se a un mundo en que solo la di e encia mas- culina iene sen ido y alo de in e cambio. Las nue as gene aciones cuen an con una expe iencia acumula- da que debe ayuda las a pensa en lo que ealmen e quie en ene . Los des- plazamien os en la ida de las muje es, en buena pa e e ec o de su mejo ins ucción, han sido sin duda decisi os no sólo pa a la población eme- nina que los ha p o agonizado, sino ambién pa a el conjun o de la socie- dad; pe o aho a necesi amos de ene nos en aspec os de calidad, ya que los cuan i a i os an c eciendo con una cadencia ascenden e. ¿EDUCAR EN IGUALDAD? El deseo de mayo jus icia, conc e ada en igualdad de opo u- nidades, no sólo pa a las muje es sino pa a odas las pe sonas y g upos de cada sociedad, ha lle ado a la educación a implica se en el comp omiso de uni e saliza posibilidades idén icas den o de la escuela, independien e- men e del sexo, clase social y aza. Igualdad de opo unidades4que se con- c e ó, como se ha señalado más a iba, en la gene alización de los con- enidos, de la o ganización, del lenguaje, de los alo es y de las elaciones, que la escuela enía p opo cionando a los chicos de algunos g upos sociales des inados a unciones de e minadas, jó enes de las clases medias; es uc u a a la que las chicas u ie on que adap a se pa a pode acoge se y dis u a de una dimensión de la jus icia eje cida a a és de la educación. Igualdad de opo unidades más que opo unidades pa a la igualdad, plan eamien o que hubie a di igido el p oceso de muy dis in a mane a. Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 86 Es e p oceso ha enido acompañado po un concep o y po una ca ego ía que la oma de conciencia emenina de los años sesen a del siglo XX ue p ecisando y de iniendo. El géne o, una palab a an igua, pe o un concep o nue o5que ayudó a p oyec a una mi ada c í ica a las elaciones sociales en e homb es y muje es en gene al y a la educación en pa icu- la . Su e icacia ha sido an e iden e que incluso ha p opiciado una ans- e encia lingüís ica, po la que géne o se u iliza como sus i u i o del de sexo, o de muje /muje es, en algunos ambien es, buscando quizás un lenguaje más neu al y obje i o, y ambién que iendo suge i que cualquie in o mación sob e las muje es lo es ambién sob e los homb es6. Pe mi ía hace explíci as y en ende mejo las condiciones en que había discu ido una ida i ida en emenino; lo que supuso un es ímulo en ado po su ecep i idad a a gumen os nacidos de la expe iencia, en pa icula desde que la p o eso a no eame icana Joan W. Sco ace ó a o mula su capacidad desc ip i a y explica i a en elación con la his o ia7. La dis inción descubie a en e sexo y géne o en la p opia expe iencia y en la de o as muje es, libe aba a la población emenina del peso de una adi- ción pa ia cal que la inculaba con p oyec os de ida dependien es siem- p e de un homb e. Y demos aba la cons ucción sociocul u al de que se había odeado lo emenino y lo masculino; se con i maba la uen e de an- os es e eo ipos que dis o sionaban la pe sonalidad p opia, po lo que debían desenmasca a se y exigi su abandono. Un plan eamien o c í ico e elado de muchas si uaciones injus as, imp escindible sin duda, pe o que no lo solucionaba odo pues o que, como esc ibió hace años la his o- iado a Ma ía-Milag os Ri e a, “el concep o de géne o nos ayudó a desnuda nos, pe o de alguna mane a nos dejó desnudas (lo cual no se esis e du an e mucho iempo, o no se esis e sin pena)”8. En el campo de la educación ab ió la posibilidad de in oduci nue as pe spec i as en los p ocesos de ap endizaje de alumnas y de alumnos, con mayo epe cusión en las chicas; p ác icas que con ibuy- e an a su igualdad con los chicos. Los análisis de la ealidad de las muje es se hacían u ilizando la ca ego ía géne o, si bien no únicamen e po que con i ía con o as no menos lúcidas, como la de igualdad, pa i- a cado, las del eminismo ma xis a y de o as ideologías, o la de la di e - encia sexual, que a o ecie on p opues as di e si icadas y no siemp e con apues as. Cada una, desde mi adas especí icas del pensamien o eminis a, ha o mulado a gumen os y mo ido olun ades pa a comp o- misos y p ác icas de cambio en las aulas que da como esul ado una plu- alidad de en oques. Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 87 Algunas de es as lec u as de la condición emenina eclamaban “no sólo queb a ine cias y sali de la ho ma dada”9, sino algo más cos- oso, aunque es e p ecio no sea e iden e en odas: el deja en la andadu a necesa ia lo que puede se alioso pa a cada una, an e la expe iencia de que de o a o ma no se ía posible ansi a po muchos de los espacios sociales en los que se desea es a . P ecio que no hace ácil o ece , espe- cialmen e en la educación, po ejemplo e e en es de conocimien os y de ac uaciones emeninas en los que las alumnas y las p o eso as puedan econoce se; que obliga a enuncias impo an es pa a acoge ese modelo que se les p esen a como el único alioso. Además, la u ilización del concep o géne o no ha dejado de encon a se con di icul ades, en e ellas la polémica ace ca de la p io idad de la clase social, y no del sexo, como o igen de la desigualdad; o po la sospecha del pos mode nismo espec o de la complicidad de la ca ego ía géne o con esis esencialis as espec o de lo emenino y lo masculino10.La dis inción en e iden idad de géne o y sexo biológico, la dico omía sexo/géne o, y la es a i icación a que es e análisis dis ibu i o había dado luga , son mo i o de deba e en di e en es cí culos. La con i encia ce cana con el mul icul u alismo ha lle ado ambién a epensa ca ac e ís icas y consecuencias que se a ibuían a pe sonas y a si uaciones, dando cabida a una isión más amplia que pe mi a aplica el concep o géne o en é mi- nos de plu alidad y de di e sidad11. Segu amen e nos hemos cen ado demasiado en la que en en- demos como incues ionable dis ancia en e na u aleza y cul u a, en e sexo y géne o. Disyun i a alimen ada po una lec u a di igida a cla i ica cómo ha uncionado el pa ia cado12, y a cómo eníamos que eacciona an e su concepción del mundo; pe o sin llega a p escindi de lo masculi- no como pau a de compa ación. No hace mucho la ilóso a e his o iado- a ancesa Gene iè e F aisse se hacía unas p egun as que animan a segui en es a cues ión. Algunos de los in e ogan es o mulados po ella son los siguien es: “¿La oposición biológico/social es pe inen e? ¿La c í ica que ecu e al ‘géne o’no encie a en sí misma su p opia solución, ya que, al u iliza o denuncia la oposición, la legi ima? ¿La oposición na u aleza/ cul u a, como cons ucción concep ual mode na, es el único esquema de in eligibilidad posible? ¿El pensamien o alimen ado po los in e ogan es y la acción emi- nis a no debe ía in en a un nue o ma co, una nue a p oblemá ica, pa a la cues ión de la di e encia en e los sexos? ¿La oposición en e lo biológico y lo social (en o ma de sexo en e a géne o an o como de géne o e sus sexo) no equie e o a espues a que la que apo a un dualismo mal echo?”13. Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 88 Po consiguien e, sin deja de econoce que el géne o es un e - elado ma co de e e encia, una a iable de análisis impo an e que nos ayuda a comp ende algunas de las modalidades que ca ac e izan las isiones del mundo y las elaciones en e homb es y muje es, ambién hemos comp obado que sus conclusiones no nos ace can a oda la eali- dad, po que – omando palab as de Sil ia Tube pa a o o a gumen o- “las muje es son demasiado di e en es en e sí en cuan o a sus expec a i- as y subje i idades como pa a gene a un único ma co de e e encia cog- ni i o”14. Nada jus i ica conside a a las muje es como un g upo homogé- neo, en el que se p esupone una iden idad de géne o común y uni o me en odas. Lo que ha ido despe ando la u gencia de epensa el sen ido y la modalidad de lo que se es á haciendo en la educación. P ecisamen e esas condiciones de la escuela en la que el hecho de compa i espacios y elaciones implica habi ualmen e no di e encia obje i os, p ocedimien- os, ecu sos y dinámicas en las a eas que ealiza pa a despe a el deseo de o mación en los chicos y en las chicas, en de ini i a; que desoye el hecho y el signi icado de la di e encia sexual. Encon amos p o eso as, jun o a o as muje es sensibles a las p opues as educa i as que se o ecen a las nue as gene aciones, que no se sien en cómodas con un modelo de o mación uni o me que silencia la pa e del mundo que ep esen a lo emenino. Y po eso ale an y con- ibuyen a que se ome conciencia de la necesidad de a o ece un ambi- en e escola en el que se enga en cuen a a las niñas y a las muje es que llenan las aulas, como alumnas y como p o eso as; de pone en ma cha una dinámica di igida a gene a cambios cuali a i os an o en las ela- ciones in e pe sonales, como en el modo de selecciona , de eelabo a y de ansmi i los conocimien os cul u ales y cien í icos. Sólo el de ene se con a ención en el i ine a io seguido pa a gen- e aliza la p esencia en el sis ema escola , en las ci cuns ancias que han hecho posible esa mayo ía emenina en las aulas, en los esul ados que se obse an y, más conc e amen e, en la expe iencia que se desp ende de lo ealizado en los p ocesos de enseñanza-ap endizaje, pe mi e apun a algu- nas conclusiones espec o de lo que ha pasado, no sólo po la aplicación de las no ma i as igen es en cada país, sino ambién po algunas de las medidas implemen adas desde el obje i o de consegui una educación no sexis a. Pues el sexismo se man enía den o de las aulas como e lejo del que se p oducía en la sociedad; se apoyaba en la in e io idad de lo emeni- Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 89 ela os his ó icos, polí icos, eligiosos, médicos o psicológicos, que expo- nen eo ías gene alizado as, pe o que en e dad son el u o de azona- mien os y deducciones sexuadas, and océn icas. Du an e a ias décadas las in es igaciones ealizadas desde la pe spec i a de la igualdad han documen ado la cons an e oposición a que las muje es se inco po a on, p ime o a una ins ucción, después a unos í ulos académicos, y más a de a unos abajos p o esionales, des inados a homb es de capacidades y si uaciones sociales simila es a los de ellas. Han que ido sub aya que en los di e en es pe iodos de la his o ia queda on excluidas de los con enidos que de inían lo cul o pues únicamen e el sabe de los e udi os e a conside ado como al; posición que suponía en la p ác ica, que únicamen e lo que conce nía y a ec aba a los homb es se con e ía en imagen ep esen a i a de la cul u a humana y, en consecuencia, jus i icaba que las acciones y los sabe es de las muje es se elega an a luga es sin as- cendencia social, al conside a los u o del ins in o, de la na u aleza. Sabemos sin emba go que no sólo la educación ha sido unda- men al pa a que ue a c eciendo en las muje es un sen ido más lib e de sí mismas, pa a i cambiando su imagen social, pa a que pusie an palab as a an as inquie udes e enidas o la en es den o de ellas, sino que ambién en la escuela de hoy nos encon amos con educado as que p opo cionan a las niñas y a las jó enes un es ilo de elaciones educa i as y de ace - camien o al sabe que les pe mi a c ece en esas capacidades pe sonales que hacen posible mo e se en el mundo con libe ad. Y se es á empezan- do a pensa , igualmen e, una educación pa a los homb es que les o ien e y anime a desa olla un modo nue o de e el mundo, de espe a y de compa i odas las posibilidades a su alcance. ABRIR ESPACIOS DE LIBERTAD La mejo p opues a pa a la educación hoy es i más allá de una igualdad en endida como iguali a ismo, como uni o midad, despe ando deseos, y ab iendo espacios de libe ad y de sabe , sexuados, no neu os; pe sonalizados, no uni e sales24. Con amos ya con una ayec o ia su i- cien e en un ipo de p ác icas de in e ención pa a consegui la igualdad que hacen desapa ece lo emenino mien as exigen acoge lo masculino; que aspi an y p omue en un uni e salismo homologado . Expe iencia que pone de mani ies o a dónde ealmen e se es á lle ando a las chicas, y en dónde se sigue man eniendo a los chicos. Que nos a isa de que ha lle- gado el momen o de supe a un concep o de enseñanza y de educación que pase exclusi amen e po la olun ad de iguala a las niñas con los Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 96 niños, como única modalidad pa a pode asumi las p esencias y espon- sabilidades que se deseen; po que és e es un discu so y una me a que edu- ce lo plu al a una sola oz. Los deba es que hoy es án plan eados en o no a la condición emenina, y ambién masculina, ienen indiscu ibles epe cusiones en el hace educa i o. No pueden queda ue a de las e lexiones y medidas sob e las que cada docen e y cada cen o escola abajan en las aulas. FUENTES BIBLIOGRÁFÍCAS ALCÁNTARA, Mª Dolo es-Gómez; Mª Blanca (Eds.) De muje es sob e muje es y educación. Málaga: Se . Publs. Dipu ación. BLANCO GARCÍA, Nie es (Coo d.) Educa en emenino y en masculino. Mad id: Akal, 2001. BLANCO GARCÍA, Nie es. El sabe de las muje es en la educación. XXI. Re is a de Educación, n. 6, p. 43-54, 2004. BORDERÍAS, C is ina (Ed.) Joan Sco y las polí icas de la his o ia. Ba celona: Ica ia, 2006. FERNÁNDEZ VALENCIA, An onia. Educación pa a la igualdad de opo unidades de homb es y muje es. En: MONCLÚS ESTELLA, An onio (Coo d.) Las pe spec i as de la educación ac ual, 2005. p. 425-440. FLECHA GARCÍA, Consuelo. Las muje es, del géne o a la di e encia. Re is a Documen ación Social, Mad id, n. 105, p. 73-92, oc ub e-diciemb e, 1996. FLECHA GARCÍA, Consuelo. 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NOTAS 1Las medidas en es a línea omadas en casi odos los países del mundo, han dibujado un nue o ma co pa a la educación de las muje es. muchas publicaciones desc iben los p o- cesos de cambio expe imen ados. En elación con los países ibe oame icanos puede con- sul a se: VV.AA. Educación de muje es y niñas en Ibe oame ica Mad id, Minis e io de Educación, 2007. p. 382. 2C . So ías. Escuela y Educación ¿hacia dónde a la libe ad emenina? Mad id: ho as y Ho as, 2002. p. 36. 3Las in es igaciones ealizadas sob e di e en es pe iodos his ó icos lo ponen así de mani ies o. De ellas dan cuen a publicaciones como: G aña Cid, Mª del Ma (Ed.) Las sabias muje es. educación, sabe y au o ía (siglos III-XVII). Mad id: Al-Mudayna, 1994. 323 p.; Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 98 Ri e a Ga e as, Mª Milag os: La di e encia sexual en la his o ia, Valencia: PUV. 199 p.; Flecha, Consuelo-Núñez; Ma ina-Rebollo, Mª José (Di s.) Muje es y educación. 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Sco en el año 1986, en el a ículo: “Gende : A Use ul Ca ego y o His o ical Analysis”. En The Ame ican His o ical Re iew, . 91, n. 5, p. 1056. 7En la e lexión y publicaciones de es a au o a el concep o y su aplicación ha ido e o- lucionando desde su p ime a o mulación. C . Bo de ías, C is ina (Ed.). Joan scou y las polí icas de la his o ia. Ba celona: Ica ia, 2006. 294 p. 8Ri e a Ga e as, Ma ía-Milag os. Nomb a el mundo en emenino: pensamien o de las muje es y eo ía eminis a. Ba celona: Ica ia, 1994. p. 153. 9En unos momen os más ígida y en o as menos, como emos en el abajo de Rebollo Espinosa, Mª José y Núñez Gil, Ma ina. “La ho ma cede: e olución de los modelos edu- ca i os emeninos en la p ensa española desa ollis a”. En: Muje es y Educación. Sabe es, P ác icas y Discu sos en la His o ia. Se illa: Miño y Dá ila Edi o es-Dipu ación de Se illa, 2005. 10 C . Flecha Ga cía, Consuelo. “La ca ego ía géne o en los es udios eminis as”. En: To es Ramí ez, Isabel (Coo d.). Mi adas desde la pe spec i a de géne o. Es udios de las muje es. Mad id: Na cea, 2005. p. 36-40. 11 A es a dimensión se e i ió Mª José Gue a en un a ículo sob e la con o e sia ace ca de la ca ego ía géne o. C . Gue a Palme o, Mª José. “Géne o: deba es eminis as en o no a una ca ego ía”. En: A enal. Re is a de His o ia de las Muje es, . 7, n. 1, p. 220-222, ene o-junio, 2000. 12 Pa ia cado en cuan o sis ema de o ganización social que e leja la ins i ucionalización de la au o idad masculina como base de un o den social je á quico que de e mina las posiciones de las pe sonas en unción de su sexo, al ma gen de sus capacidades pe sona- les. Gobie no y pode pe enecen y es án ges ionados po homb es. La na u aleza bioló- gica se ele a a ca ego ía polí ica y económica. Y “pa ia cado y géne o es án abados de mane a que se e ue zan en e sí”. Molina, C is ina. “Géne o y pode desde sus me á o- as. Apun es pa a una opog a ía del pa ia cado”. En: Tube , Sil ia (Ed.). Del sexo a géne- o. Los equí ocos de un concep o. Mad id: C í ica, 2003. p. 156. 13 F aisse, Gene iè e. “Gen e”. En: Cassin, Ba ba a (Di .). Vocabulai e eu opéen des philoso- phies. T aducción de Isabel Ca ajal. Pa is: Seuil/Le Robe m, 2004. 14 Tube , Sil ia. Deseo y ep esen ación. Con e gencia de psicoanálisis y eo ía eminis a. Mad id: Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 99 Sín esis, 2001. p. 118. 15 F aisse, Gene iè e. “El concep o ilosó ico de géne o”. En: Tube , Sil ia (Ed.). Del sexo al géne o: los equí ocos de un concep o. Mad id: Cá ed a, 2003. p. 45. 16 En el sen ido de ac ua en la p ác ica educa i a no eniendo en cuen a las di e encias na u ales que han jus i icado la desigualdad de opo unidades. Buscando que las alumnas engan como e e encia pa a su o mación y sus aspi aciones lo que an e io men e es a- ba des inado sólo a los alumnos; y p escindiendo de los ap endizajes de inidos como especí icamen e emeninos. 17 C . Piussi, Anna Ma ia. “La pedagogía de la di e encia sexual. Nue as pe spec i as en I alia”. En: Ma isa Belaus eguigoi ia-A aceli Mingo (Eds.). Géne os p ó ugos. México: Paidós, 1999. p. 275. 18 Lib e ía de Muje es de Milán. El inal del pa ia cado. Ba celona: Llib . P oleg, 1996. p. 28. 19 Sánchez Muñoz, C is ina. “Deba e eó ico: La di ícil alianza en e ciudadanía y géne- o”. En: Pé ez Can ó, Pila (Ed.). También somos ciudadanas. Mad id: Ed. Uni e sidad Au ónoma de Mad id, 2006. p. 6. 20 Piussi, Anna Ma ía. “Da clase: el co e de la di e encia sexual”. En: Blanco, Nie es (Coo d.). Educa en Femenino y en Masculino. Mad id: Akal, 2001. p. 159. 21 C . Mañe u Méndez, Ana. “Lo que yo puedo hace en la elación educa i a”. En: XXI. Re is a de Educación, n. 6, p. 13-20, 2004. 22 Zamb ano, Ma ía. El homb e y lo di ino. Mad id: Si uela, 1991. p. 217. 23 C . Blanco Ga cía, Nie es. “El sabe de las muje es en la educación”. En: XXI. Re is a de Educación, n. 6, p. 43-54, 2004. 24 C . So ias. op. ci , 2002. Recebido: 04/08/07 Ap o ado: 16/04/08 Con a o: Uni e sidad de Se illa Facul ad Ciencias de la Educación Camilo José Cela s/n 41018 Se illa España E-mail: c [email protected] Educação em Re is a | Belo Ho izon e | n. 48 | p. 81-100 | dez. 2008 100