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Espondaicos epigráficos

Carande Herrero, Rocío

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Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 ISSN: 1135-9560 Espondaicos epigráficos1 Rocío Carande Herrero Universidad de Sevilla A. Son bien conocidas las peculiaridades métricas de la poesía epigráfica dactílica. Desde el punto de vista puramente métrico, la más frecuente es la combinación variable de hexámetros y pentámetros, que a veces no se sujetan a la estrofa dística.2 En cuanto a la prosodia, los poemas epigráficos muestran un panorama variadísimo, pues, al tiempo que recogen las licencias de la poesía clásica aprendidas en la escuela, sus autores escapan a menudo del corsé escolástico, y por ello reflejan de modo transparente las variaciones que estaba sufriendo la lengua de su tiempo. Desde los primeros siglos de la epigrafía,3 hasta la pérdida de la cantidad como distinción prosódica,4 los carmina epigraphica muestran con claridad la evolución de la lengua latina. Ello ocurre, naturalmente, no sólo en los hexámetros, sino en todos los versos de la epigrafía; sin embargo, frente a los yambotrocaicos, cuyos avatares históricos son más afortunados dada la cercanía de su ritmo al de la prorsa oratio y, en gran parte por ello, se adaptan con mayor facilidad a la métrica acentual, los hexámetros –y más aún los pentámetros– se ven expuestos, con el cambio prosódico, 1 Este trabajo se enmarca en el Proyecto de Investigación I+D+I HUM 2005-00588 del MEC. 2 Sobre esto, en relación con las características del pentámetro epigráfico, he de volver al final. 3 M. Massaro ha revisado los carmina más antiguos, tanto en versos saturnios como en yámbicos y dactílicos, en Epigrafia metrica latina di età repubblicana, Bari, 1992, pp. 51-58, 362 y 248 respectivamente. 4 Cf. R. Carande, «De la cantidad al acento: transformación métrica en los CLE hispanos», en J. del Hoyo - J. Gómez Pallarès (eds.), Asta ac pellege. 50 años de la publicación de ‘Inscripciones Hispanas en Verso’ de S. Mariner, Madrid,2002. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 2 Rocío caRande HeRReRo a una paulatina desintegración, que dará como resultado un verso basado en premisas muy distintas;5 ello se percibe, a lo largo del proceso, en la inseguridad de su versificación. Los escasos versos líricos de sílabas contadas, cuya cercanía a los modelos literarios suele ser perceptible, apenas manifiestan esta evolución prosódica; y naturalmente los saturnios, que desaparecieron pronto, no llegaron a atisbar la evolución. En lo que se refiere específicamente a la métrica, en los hexámetros epigráficos se advierte con cierta frecuencia la admisión de un espondeo en el 5º pie. Esta irregularidad suele provocar confusión a la hora de interpretar los versos, muy especialmente en lo que se refiere a las propuestas de restitución, que a menudo no tienen en cuenta el carácter excepcional del hexámetro espondaico. Agustín García Calvo6 explica la rareza del 5º pie condensado por el papel determinante de dicho pie como marca del ritmo dactílico a final de verso, dado que el 6º es siempre bisilábico; en caso de que ocurra tal condensación, se procura, en la mayoría de los casos y tanto en griego como en latín, que el 4º pie mantenga el esquema dactílico primario. Aun siendo el hexámetro espondaico una excepción a la norma, hay espondaicos en la poesía griega desde Homero y Hesíodo, y están presentes en la que consideramos primera obra latina en hexámetros, los Anales de Ennio; en los fragmentos del padre de la épica romana se conservan 8 versos de este tipo, según la edición de Skutsch:7 31 Olli respondit rex Albai Longai 157 Ciues Romani tunc facti sunt Campani 179 Arbustum fremitu siluai frondosai 190 Dono - ducite - doque - uolentibus cum magnis dis 371 Hannibal audaci cum pectore de me hortatur 498 Flentes plorantes lacrimantes optestantes 621 Olli creterris ex auratis hauserunt dub. 9 Introducuntur legati Minturnenses 5 Sobre este problema, es certera la visión de D. Norberg en Introduction à l’étude de la versification latine médiévale, Stockholm 1958, pp. 101- 106; cf. además A. García Calvo, Tratado de rítmica y prosodia y de métrica y versificación, Zamora, 2006, p. 325. 6 Tratado..., pp. 380-385. 7 The Annals of Q. Ennius, ed., introd. y com. de O. Skutsch, Oxford, 1986. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 3Espondaicos epigráficos Además, parecen contener cláusulas espondaicas los siguientes fragmentos: 116 Volturnalem 201 sed ego hic animo lamentor 566 tanto sublatae sunt8 De los 8 espondaicos completos, hay 4 (131, 157, 621 y dub. 9) que son además holoespondaicos, lo que resulta completamente excepcional en la poesía latina; para Mueller, semejante abuso de espondeos es explicable por tratarse del primer poeta dactílico latino, carminis necessitatis uictus.9 De los poetas posteriores, sólo Catulo se atrevió a componer un verso semejante, en un epigrama donde criticaba a un mal poeta: 116, 3 qui te lenirem nobis, neu conarere. Al margen de los tanteos dactílicos de Ennio y de esta excentricidad catuliana, hay que tener en cuenta que, en comparación con el modelo griego, el hexámetro latino en su conjunto presenta una vigésima parte del número de espondaicos griegos.10 La drástica reducción de la cláusula espondaica pone de relieve que los poetas latinos no la consideraron como uno más de los finales posibles del hexámetro, sino como un final de verso excepcional y sólo admitido en determinadas circunstancias. Los versos de Lucrecio, formalmente muy próximos al modelo enniano, acogerán igualmente el espondaico en cláusulas de resonancias misteriosas, cf. 1,616 corpora constabunt ex partibus infinitis; pero son relativamente pocos los espondaicos11 en los cerca de 7500 versos de Lucrecio. Contemporáneamente aunque por distintas razones, Catulo gusta de intercalar hexámetros espondaicos en sus hexámetros en tirada y –menos frecuentemente– en los dísticos;12 y no sólo Catulo, sino también el resto de los neotéricos 8 En este último caso, la sucesión de tres espondeos en la segunda mitad -que no hemistiquiodel verso, con probable ausencia de cesura, hace dudar de que la colometría sea correcta. 9 Cf. L. Mueller, De re metrica poetarum Latinorum praeter Plautum et Terentium libri septem, Hildesheim, 1967 (reimp.). 10 Cf. J. Soubiran, «Les hexamètres spondaïques à quadrisyllabe final», GIF 21 (1969), p. 334 n. 17. 11 Según G. E. Duckworth, «Studies in Latin Hexameter Poetry», TAPhA 95 (1966), p. 111. 12 43 versos espondaicos en los 796 hexámetros de Catulo según A. García Calvo, Tratado..., p. 384, 25 de ellos en el carmen 64. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 4 Rocío caRande HeRReRo debieron de utilizar con largueza esta afectación alejandrina, como prueban los escasos fragmentos de Cinna13 y Varrón Atacino.14 Sobre este tic de los poetae noui, es célebre la burla de Cicerón en una carta a Ático:15 Cic. Att. 7, 2, 1 Brundisius uenimus VII Falend. Decembr. usi tua felicitate nauigandi, ita belle nobis ‘flauit ab Epiro lenissimus Onchesmites’. hunc spondeiavzonta si cui uoles tw`n newtevrwn pro tuo uendito... A pesar de este sarcástico unicum forjado por Cicerón –el arpinate es el primer poeta clásico en el que las cláusulas canónicas alcanzan el porcentaje del 92,7%–16 él mismo admitió excepcionalmente en su juvenil traducción de los Phaenomena de Arato un hexámetro espondaico: en la edición de Soubiran, Arat. frg. 3: Chelae, tum pectus quod cernitur Orionis. Habiendo llegado el hexámetro dactílico a su madurez en el siglo I d. C., no está de más revisar los hexámetros espondaicos de Virgilio, el poeta que más influyó en la poesía epigráfica latina. Los 32 casos –en más de 15200 hexámetros– según Duckworth,17 son los siguientes: Tres en las Églogas: 4,49 cara deum suboles, magnum Iouis incrementu 5,38 pro molli uiola, pro purpureo narcisso 7,53 stant et iuniperi et castaneae hirsutae. Cinco en las Geórgicas: 1,221 ante tibi Eoae Atlantides abscondantur 2,5 muneribus, tibi pampineo grauidus autumno 3, 276 saxa per et scopulos et depressas conuallis 4,270 cecropiumque thymum et graue olentia centaurea 463 atque Getae atque Hebrus et Actias Orithyia. 13 Cf. frg. 4 Blänsdorf, atque imitatat niues lucens legitur crystallus. 14 Cf. frg. 5,2 hortantes ‘o Phoebe’ et ‘ieie’ conclamarunt; frg. 7 huic similis curis experdita lamentatur. 15 Frg. 12a, indebidamente editado por Blänsdorf en De consulatu suo, como señaló la reseña de E. Courtney a la edición de Blänsdorf en BM- CRev 7 (1996), pp. 227-229. 16 Cf. J. Soubiran, Cicerón. Aratea. Fragments poétiques, Paris, 1972, p. 103. 17 Cf. G. E. Duckworth, «Variety and repetition in Vergil’s Hexameters», TAPhA 95 (1964), pp. 9-65. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 5Espondaicos epigráficos Veinticuatro en la Eneida: 1,617 tune ille Aeneas quem Dardanio Anchisae 2,68 constitit atque oculis Phrygia agmina circumspexit 3,12 cum socii natoque penatibus et magnis dis 74 Nereidum matri et Neptuno Aegaeo 517 armatumque auro circumspicit Oriona 549 cornua uelatarum obuertimus antemnarum 5,320 proximus huic, longo sed proximus interuallo 761 ac lucus late sacer additus Anchiseo 7,631 Ardea Crustumerique et turrigerae Antemnae 634 aut leuis ocreas lento ducunt argento 8,54 Pallantis proaui de nomine Pallanteum 167 discedens chlamydemque auro dedit intertextam 341 Aeneadas magnos et nobile Pallanteum 345 nec non et sacri monstrat nemus Argileti 402 quod fieri ferro liquidoue potest electro 679 cum patribus populoque, penatibus et magnis dis 9,9 sceptra Palatini sedemque petit Euandri 196 posse uiam ad muros et moenia Pallantea 241 quaesitum Aenean et moenia Pallantea 647 antiquum in Buten. hic Dardanio Anchisae 11,31 seruabat senior, qui Parrhasio Euandro 659 quales Threiciae cum flumina Thermodontis 12,83 pilumno quos ipsa decus dedit Orithyia 863 quae quondam in bustis aut culminibus desertis. Estos finales espondaicos –de los cuales sólo tres, ecl. 3, 276, Aen. 3, 74 y 7, 634, tienen además un espondeo en el 4º– pueden clasificarse en: - Diecisiete tetrasílabos, diez de ellos con inicial vocálica; - trece trisílabos, ocho de ellos precedidos de una licencia prosódica (hiato en ecl. 7, 53; Aen. 1, 617; 3, 74; 7, 631; 9, 647 y 11, 31; breuis in longo en georg. 2,5 y Aen. 9,9). - dos cláusulas monosilábicas cum magnis dis. Hay que señalar además que en la mitad de los casos la cláusula contiene un nombre propio (cosa que también encontraremos en la epigrafía), con algunas repeticiones, como Pallanteum/Pallantea). Los 28 hexámetros espondaicos de las Metamorfosis de Ovidio (que contienen unos 12000 versos en total) representan una proporción similar a la de Virgilio, por lo que no creo necesario trascribirlos aquí. En lo que concierne a la poesía elegíaca, los espon- Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 6 Rocío caRande HeRReRo daicos son mucho más raros: solamente 6 casos en las Elegías de Propercio según Platnauer:18 I.13,31 illa sit Inachiis et blandior heroinis, 19.13 illic formosae ueniant chorus heroinae, 2.2.9 qualis et Ischomache Lapithae genus heroine, 28.49 sunt apud infernos tot milia formosarum: 3.7.13 sed thyio thalamo aut Oricia terebintho 4.4.71 illa ruit, qualis celerem prope Thermodonta. Más tarde, el severo Persio llegará a criticar los ampulosos versos de un poeta contemporáneo, entre ellos un espondaico: I, 95 sic ‘costam longo subduximus Appennino’.19 En resumen, el hexámetro espondaico, debido según Mueller a ambitiosa iactantia eruditionis et cupidine uersuum molliculorum,20 fue a partir de Ennio una excepción en la poesía latina, un rasgo pretencioso mirado con desconfianza por los poetas clásicos y siempre utilizado con sumo comedimiento. B. Pasemos ahora a la epigrafía. El repertorio de los carmina epigraphica dactílicos es inacabable, y ha sido recogido en distintas colecciones, siendo la más tradicional los CLE de Bücheler y Lommatzsch. He revisado los epígrafes en versos dactílicos de esta colección, que forman el grupo más numeroso: 783 carmina compuestos en hexámetros estíquicos más 668 en dísticos elegíacos, aunque también voy a referirme a los espondaicos recogidos en recientes trabajos de P. Cugusi,21 y a los que aparecen en carmina hispánicos. Sin afán de exhaustividad, aunque procurando proporcionar una muestra suficientemente significativa de los espondaicos en la epigrafía latina, dejo a un lado aquellos epígrafes que, por su fragmentariedad, planteen dudas sobre la colometría; es el caso 18 Cf. M. Platnauer, Latin Elegiac Verse: a Study of the Metrical Usages of Tibullus, Propertius, and Ovid, Hamden, 1971, p. 31. 19 Sobre este verso y otros de cláusula polisilábica, cf. Qvint. 9, 4, 65. 20 L. Mueller, De re metrica..., p. 153. 21 Cf. P. Cugusi, Aspetti letterari dei Carmina Latina Epigraphica, Bolonia, 1996 (en adelante Aspetti); P. Cugusi - M. T. Sblendorio Cugusi, Studi sui carmi epigrafici. Carmina Latina Epigraphica Pannonica, Bologna 2007 (en adelante CLEPann); y P. Cugusi, app. M. T. Sblendorio Cugusi, Per un nuovo corpus dei Carmina latina epigraphica: materiali e discussioni, Roma 2007 (en adelante Nuovo corpus). Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 7Espondaicos epigráficos de CLE 383, 9 (de Ortona, Lacio); CLEPann nº 13,1, de Sopron (Scarbantia, Hungría); Zarker 67, de Zuglio (Iulium Carnicum, Friuli Venecia Julia), con abundantes faltas prosódicas. Tampoco voy a detenerme en aquellos que se han considerado erróneamente como versos espondaicos en epígrafes dactílicos, caso de IRC 4, 258, de Barcelona,22 o incluso en epígrafes prosaicos: cf. Mayer 1999, pp. 504-505 (de Calahorra).23 En cuanto a CLE 1309,5 = CIL V,6134, de Milán, ya Mommsen en CIL V,6134 y Bücheler ad. loc. advirtieron de que el manuscrito había pasado por las manos de Andrea Alciato, probable autor del espondaico. Me ciño, en cambio, a aquellos cuyo texto es suficiente como para constatar claramente la presencia de una cláusula espondaica, según la clasificación siguiente: I. Espondaicos al modo clásico: 1. CLE 882 = CIL II, 4284 = Gómez Pallarès 2002, p. 121, nº 11. De Tarragona, siglo II d.C. Si nitidus uiuas, eccum domus exornata est. Si sordes, patior -sed {pud}ethospitium. La construcción del hexámetro24 es similar a la de los virgilianos: el final de verso está constituido por un tetrasílabo exornata, con la misma estructura métrica que Verg. ecl. 4,49 cara deum suboles, magnum Iouis incrementum. 2. CLE 890 = CIL VIII, 2729. De Lambesis (Argelia), finales del s. III/principios del IV: Moenia quisq(ue) dolet noua condere successori, inculto maneat liuidus hospitio. En este caso, la secuencia métrica es similar a la de uno de las Geórgicas: 4,270 cecropiumque thymum et graue olentia centaurea, y otro de la Eneida: 2,68 constitit atque oculis Phrygia agmina circumspexit. 22 P. Cugusi, Nuovo corpus, p. 53, entiende en cambio que se trata de septenarios yámbicos. 23 Aceptado por Cugusi, Nuovo corpus, pp. 65-66. 24 Citado por E. Courtney, Musa lapidaria: a Selection of Latin Verse Inscriptions, Atlanta, 1995, p. 72. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 8 Rocío caRande HeRReRo 3. CLE 1127, 7 = CIL VI, 22251. De Roma, luego en Oxford. Si pietate aliquem redimi fatale fuisset, Marsidia Stabilis prima redempta forem, quamuis mater eram natarum prole decora, nam geminas habui karus eratque nepos. 5 septuaginta super messes natalibus egi, summa senectutis praemia passa cremor. quod si non cineres Agathemeris immatura auxisset nostros, mater et ipsa foret. tunc ego nobilior cunctarum sorte [---] 10 quippe superstitibus ponere[r ---]. El v. 2 consigue introducir el nombre de la difunta con la final de Marsidia correctamente alargada por sigmatismo en tiempo fuerte; en v. 5, septuaginta tiene la -a breve, tal como en CLE 1164,8 septuaginta forent, ni miseros cuperet.25 En cuanto al espondaico tetrasilábico, puede decirse una vez más que se aproxima a los modelos de Virgilio. Frecuentemente, la cláusula espondaica contiene un nombre propio: 4. CLE 426,4 = CIL VI, 1372. De Roma. Ille ego qui quondam prae[tor], paucisque diebus praetextatus agri iudex finisque regendi, iustitiam colui matremq[ue] aequaliter ambas. hic sum quem cernis nunc Cassius Agrippinus. Es éste un carmen de resonancias virgilianas (cf. v. 1 Ille ego qui quondam Verg. Aen. I.1, del proemio espurio de la Eneida). El espondaico se debe a la necesidad de encajar el cognomen Agrippinus, del que no encuentro otra aparición en los CLE, aunque sí, también en cláusula espondaica, en Juvenal, sát. 6,620 insanum. minus ergo nocens erit Agrippinae/ boletus. 5. CLE 734,2 = CIL VI, 32000 = ICVR 1, 307 = ILCV, 60. De Roma, cristiana. Consul in egregiis bis senis fascibus auctus, magnus ab Insteiis gens inclyta Pompeianus, istic terrenos terrenis sedibus artus reddidit, inque sinus summi genitoris apertum 25 Sobre la abreviación de la -a, frecuente en la poesía culta a partir del s. IV, cf. J. Soubiran, «Prosodie et métrique des Bella Parisiacae Vrbis d’Abbon», JS 1965,1, p. 218; este carmen parece ser algo anterior. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 9Espondaicos epigráficos 5 aethera peruolitans leuibus se sustulit alis, caeloq(ue) et terris placida sic pace repostus felix luce noua saeclorum in saecula gaudet. femineo sed uicta animo et miserabile dulci germano diuulsa dolens fratremq(ue) requirens 10 Paula soror tumulum dedit et solatia magni parua tulit luctus, tristiq(ue) heu pectore ‘salue perpetuumq(ue) uale, frater carissime’ dixit. Un pulcro epitafio cuyo v. 2 contiene el único caso de Pompeianus en esta posición, aunque la estructura métrica es igual a la de Virgilio, Eneida 11, 659 quales Threiciae cum flumina Thermodontis. 6. CLE 2046 =D 08987 = CLEPann 55. Cerca de Magyarbóly (Sopianae, Hungría). Finales del s. IV/ principios del V. Ius ad iustitiam reuocare aequ(u)mque tueri Dalmatio lex est, quam dedit alma fides. bis sex scripta tenet; praetorisque omne uolumen doctus et a sanctis condita principibus. 5 hic idem interpres legum legumque minister, quam prudens callet tam bonus exequitur. multis pro meritis, Valeri, iustissime rector, multis pro meritis haec stat imago tibi. quam positi longe, testantes publica uota, 10 usque procul patriae mittimus in gremium. hinc praefecturae summos uen(e)ramur honores, hoc te gaudentes omine prosequimur. quisquis scire uolet quorum celebreris amore, ille hoc indicium sum(p)serit ex titulo: 15 Dalmatio posuit prouincia Lugdunensis tertia patrono grata clienta suo. Este epígrafe que canta los méritos del gobernador Dalmacio, de perfecta versificación, contiene un hexámetro espondaico –el v. 15– que responde a las mismas premisas que hemos visto hasta ahora. II. Espondaicos por adaptación formular: 1. CLE 1192,6 = CIL XII, 861. De Arles (Galia Narbonense). Siglo II d. C. Debita coniugio Apelles pia carmina scribit, quam rapuit mors inimica uiro. haec debent memores postrema in morte referre: o requiem gratam quam pia cura dicat! 5 coniugis officium testatur carmine paruo Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 16 Rocío caRande HeRReRo Esta inscripción tardía ha perdido buena parte del texto, entre cuatro y cinco elementos al final de cada verso. Le Roux editó y comentó el epígrafe,33 proponiendo las siguientes restituciones: Militias nobis et praemia [Caesar iunxit] accepi gemini bis praem[ia torquis turmae] armigerae primum comes al[terum excubiarum?] palatinarum custos datu[s ita nostras] 5 auxit fortunas ut auuncu[li Constantini] olim sacrato de nomin[e nos decorarat] Ya en HEp 5 (1995) nº 37, Alicia Canto expresó sus dudas acerca de algunas de las restituciones, aunque sin entrar en el aspecto métrico, que es el que aquí nos interesa. Los editores siguientes no parecen haber reparado en los extraños versos resultantes, aunque Hernández 2001, pp. 210-211, manifestó acertadamente que éstas «no siempre se ajustan al esquema del hexámetro». También Javier del Hoyo ha señalado recientemente en HEp 2008, nº 1, que «las restituciones rompen sistemáticamente el ritmo dactílico propio del final de un hexámetro». En efecto, si bien en el verso 6 la restitución de Le Roux es métricamente correcta, el resto de los versos ha sido completado con tres hexámetros espondaicos (vv. 1, 2 y 5, este último con un crético en 4º pie) y dos cláusulas defectuosas: la del v. 3, con hiato entre los pies 4º y 5º, y la del 4, con breuis in longo tras el 9º elemento. Dado que todo el texto que ha sobrevivido está correctamente compuesto (con una excepción: en el v. 4, la sílaba inicial de Palatinarum, que es breve, ocupa el primer tiempo fuerte), parece imposible que su autor pudiera haber compuesto las cláusulas del modo que propone Le Roux. 4. Hernández - Gómez 2000. Probablemente de la Bética, finales del s. I/principios del II d. C. Flebilibus maestis mater solac[ia] manibu(s) addit, et nata(m) paruo condit in elogio, aetas quam no(n)dum bima(m)se[r]uar{t}at in annos, occidit en quare uita sit inuidia<e> . 5 hunc sortita locu(m) misera<e> sunt ossa puella<e>. sed[i]bus aeternis no(n) laesa quies[cas n]ata. 33 Cf. P. Le Roux, «Domesticus et poète: le cursus versifié d’Abla (Almería)», en M.Christol et alii, Institutions, société et vie politique dans l’empire romain au IV siècle ap. J.C. Actes de la Table Ronde autour de l’oeuvre d’André Chastagnol, Roma, 1992, pp.265- 275 (pl.XIII, fig.1). Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 17Espondaicos epigráficos El carmen, que consta de dos dísticos más dos hexámetros, tiene defectos gráficos, con muchas omisiones en final de palabra. El primer hexámetro tiene un pie de más, lo que es frecuente en la poesía epigráfica. En cuanto a los vv. 5 y 6, los editores muestran que fueron tomados de la inscripción cordobesa Zarker 92 = CIL II2/7, 3 hunc sortita locum miserae sunt ossa puella y 5 sedibus aeternis, Agele, non laesa quiescas, sustituyendo Agele por otro vocativo, nata. Parece claro que así fue, y dado que había que adecuar el verso a otra difunta, el autor del epígrafe podría haber conservado el orden y escribir sedibus aeternis, nata, non laesa quiescas, lo que hubiera supuesto una breuis in longo ante heptemímeres. En cuanto a la cláusula restituida, quizá podría haberse pensado en otras posibilidades, antes de aceptar sin más el espondeo en 5º pie;34 la hipótesis de que se tratar de quies[cis] y no quies[cas] requeriría a continuación una palabra +<< de inicial vocálica, tal vez el nombre de la difunta (que por otra parte, como dicen los editores, se supone desaparecido en el praescriptum que falta en el soporte), o bien quies[cis hum]ata, cf. 1302,2 hic iacet aeterna Sabis humata domu. O quizá quies[ce, cf. 737,10 iam uale perpetuo dulcis et in pace quiesce; 2180,4, etc., seguido asimismo de una secuencia +<<, aunque en ese caso de inicial consonántica; por ejemplo, beata, cf. 474,1 cum pietate tua ipso terra leue, nobis fortuna beata. Sin embargo, la secuencia non laesum quiescere no aparece más que en el carmen cordobés de Ágele. Ante un caso como éste, cabe la duda de si debe aceptarse sin más una restitución espondaica, o si es preferible evitarla; en esa duda prefiero, honestamente, mantenerme. Pentámetros espondaicos Capítulo especial merece el pentámetro espondaico. Inexistente en la poesía latina clásica y cristiana, Mueller35 ya apuntó que inuenitur in lapidibus inscriptis. En efecto, es innegable que el pentámetro epigráfico admite, si bien en algunas ocasiones el final espondaico, entendiendo por tal la condensación de uno de los dos 34 HEp 10 (2000), 669 y Cugusi 2007, pp. 60-61 no hacen objeción alguna. 35 Cf. De re metrica..., p. 156. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 18 Rocío caRande HeRReRo pies completos del segundo hemistiquio.36 Omito, una vez más, los textos demasiado fragmentarios, como es el caso de CLE 955 n., 2, de Pompeya; y los que tienen graves defectos métricos, cf. CLE 1331 = AE 1894, 90, de Cartago (Túnez). Los ejemplos claros pueden clasificarse en las siguientes categorías: I. En inscripciones compuestas al modo clásico: 1. CLE 1225,6 = CIL VI,27852. De Roma (perdida), siglos I/II d. C. Gaius Tutilius Rufinus nominor ille, annos qui uitae linquo nouem atque decem. heu scelus, heu crudele nefas facinusque tremendum cum fatiare uides quam miser est genitor, 5 qui me conspexit moribundum, qui mea clausit lumina diuersis aetatis uicibus. quos non ille prius, qua non ego uoce rogaui infelix superos? nec ualuere preces, sed uis maior agit mortis. iam iamque parens aut 10 mecum semper eris, aut dolor una obiet. El carmen no tiene ningún defecto métrico, a no ser que el pentámetro 6 presenta condensación en el primer pie del 2º hemistiquio. 2. CLE 1184, 10 = CIL VI,18385. De Roma (perdida), primera mitad del siglo II d. C. [Si quis forte mor]ae patiens uis scire uiator [paruolus hic a]tris titulis quid noster aratus [reddat ager lacrim]as, paulum consiste, docebo. [haec Aeli Steph]ani quondam carissima coniux 5 [dum uixit fuerat], Flauia Nicopolis. [nec uiuet non ca]ra mihi cum uita manebit, [delectat iam nulla] quies nisi mortis imago; [in somnis teneo quam r]apuere dei. [semper ego ut Manes possint] audire iterabo, 10 Flauia Nicopolis, nomen dulce tuum, et tumulo spargam saepe meas lacrimas. o mihi si superi uellent praestare roganti ut tuo de tumulo flos ego cernam nouum, crescere uel uiridi ramo uel flore amaranti, 15 uel roseo uel purpureo uiolaeque nitore, ut qui praeteriens, gressu tardante, uiator 36 Sobre el tema, cf. P. Kessel, De Pentametro Inscriptionum Latinarum, Diss. inaug., Bonn, 1908, citado por E. Courtney, Musa..., p. 27, y al que no he tenido acceso. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 19Espondaicos epigráficos uiderit hos flores, titulum legat et sibi dicat: ‘hoc flos est corpus Flauiae Nicopolis’. Las restituciones de Bücheler en CLE, distintas de las que él mismo había propuesto en CIL VI, 18385, no afectan a la métrica del carmen. La inscripción tiene algún problema prosódico: en el v. 13, consonantización en tuo y la final de cernam ocupando el lugar de una breve; por otra parte, la alternancia de hexámetros y pentámetros no es regular. En lo que se refiere a los pentámetros, el v. 10 tiene una condensación en el 2º hemistiquio: si, en cambio, se hubieran invertido los hemistiquios, el verso hubiera resultado perfectamente clásico. 3. CLE 2137,2 = CIL VI,35386 = Engström 302. De Roma. Te, lapis, optestor, le[uiter super] ossa residas, ne n[ostro officio] condita laedatur. [Hoc ego dilectae] feci coniunx m[onumentum], [quae] uixit mecum pl[us duo lustra simul]. Se trata de un texto muy fragmentario, cuyos dos últimos versos restituyó Lommatzsch; el pentámetro 2, cuya cláusula sí se conserva, presenta un espondeo en el último pie completo. Como en el caso de los hexámetros espondaicos, a veces el pentámetro espondaico suele ser debido a la introducción de un nombre propio: 4. CLE 1147,2 = CIL III,6383. De Solin (Salonae, Croacia), siglo II d. C.; de transmisión manuscrita. Pieris hunc titulum posuit matercula nato erepto a fato finibus Maezeis: nunc, siqu(i)d Manes sapiunt, in mollibus umbris conprecor ut matris sit tibi gratus honos. El segundo hemistiquio del pentámetro 2 resulta perturbado por la referencia a la región Mecea, en Dalmacia: finibus vale por un dáctilo a pesar de ir seguido de consonante (tal como en 2121.6, subleua me abiectum a finibus Tartariís; secuencias correctas, en cambio, en CLE 982, 5 finibus Italiae) y el último pie completo está condensado. 5. CLE1142, 6 = CIL VI 25427. Roma, siglos I-II d. C. Si quis forte uelit tumuli cognoscere fatum et quorum maestus contegat ossa lapis, Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 20 Rocío caRande HeRReRo accipiat paucis, ne sit mora longior aequo, si tumulus teneat quem uocat ipsa uia. 5 hic situs est, annis plenus uitaque beatus et laetus omni morte, Rhodanthion. nec sit mirum quod comis quod dulcis amoenus in uita fuerit: nomine floris erat. hunc coniunx talem nimio dilexit amore 10 inque diem uitae una fide coluit. et postquam fatis morientia lumina soluit supremisque suis reddidit obsequium, inuita hoc munus coniunx Victoria fecit, quodque uirum uicit aegra dolore fuit. 15 sed quoniam fatis nulli est obstare potestas quin teneant cursum quem statuere semel, quod solum licuit coniunx fidissima fecit: post illum nulli fas uiolare toros, seruatamque diu uitam habitamque pudice 20 post mortis casum pertulit ad tumulum. namque simul posita est fatoque tenetur eodem, quodque modo potuit morte secuta uirum. haec est sancta fides, haec sunt felicia uota, amplexus uitai reddere post obitum. 25 fortunati ambo, si qua est ea gloria mortis, quos iungit tumulus iunxerat ut thalamus. El carmen37 tiene algunas rarezas prosódicas: en v. 10, hiato en juntura del pentámetro; en 14, breuis in longo en igual posición. El hexámetro 19 presenta ambos fenómenos ante heptemímeres. En cuanto al pentámetro 6, el nombre propio griego Rhodanthion ha forzado la condensación del último pie completo del pentámetro. II. Espondaicos por adaptación formular: 1. CLE 1004,2= CIL V 3403. De Verona, siglo II d. C. qui uix(i)t ann(os) XXV d(ies) XXV sine crimine uitae, florentes annos mors ipsa eripuit. uiuite felices, moneo, mors omnib(us)instat: exsemplum a nobis discite qui legitis. El primer verso de este carmen, que contiene la notación de la edad, parte apenas de la heptemímeres; en cuanto al pentámetro 2, contiene una variante de la fórmula mors subita/o eripuit, cf. CLE 2140 Florentes annos mors subita eripuit, 485,3 mors subito eripuit,38 con un ipsa que realmente no tiene sentido alguno. 37 Sobre su relación con la poesía epigramática griega, cf. Hernández 2001, pp. 54-55. 38 Cf. Hernández 2001, pp. 139-140. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 21Espondaicos epigráficos 2. CLE 1017,4 = CIL. VI 14831. Alrededores de Roma, de transmisión manuscrita. hoc Epios tumulo Cinir(a) est cum fratre sepultus, ante suos annos quos tegit atra cinis. his tumulum paruom mater cum carmine fecit, ingenio quorum terram optate leuem. Inscripción compuesta de fórmulas esterotipadas, la última de las cuales procede de la más tópica de todas, sit tibi terra leuis.39 III. Espondaicos entre irregularidades métricas. 1. Chelotti, 3. De Canosa (Apulia), siglos III-IV d. C. En dea, en praesens semper comitata tribunal adsistit Pallas numine sacrato, effigiem cuius simulacro adoremus in isto, orantes iura et mage dicentes. Situado en una base de estatua, este carmen elegíaco tiene algunas faltas prosódicas: - en v. 1, hiato tras los pies 2º y 3º; en v. 3, la 2º sílaba de adoremus ocupa el lugar de una breve; cf. Draconcio (s. V), laud. Dei 2, 204 y 3, 529; en v. 4, hiato con breuis in longo ante la juntura del pentámetro.40 Por otra parte, el v. 2 presenta condensación en el 2º pie del 2º hemistiquio. 2. CLE 1058, 9 = CIL VI,7898 = Cholodniak 390. De Roma. Hic sum Bassa sita, pia fi[lia], uirgo pudica, excedens cunctas ingenio aequalis. cum mihi bis quinos annos mea fata dedissent, undecumum me non licuit perducere annum, 5 cumque pater materque deos pro me adularent, at saeuos Pluto rapuit me ad infera templa. opside me Parcae finem fecisse uidentur, cum ante alios uernas tres rapuere mihi. si quis forte mea gaudet de morte iniqua, 10 huic sit iniqua Ceres perficiatque fame. Desde el punto de vista prosódico, además de la breuis in longo ante la pentemímeres del v. 1, se observa una acusada tendencia al hiato: en v. 4, entre los dos últimos pies; tras me en tiempo fuer- 39 Sobre las variaciones de esta fórmula, cf. Hernández 2001, pp. 242- 243. 40 Todos los precedentes literarios de semejante fenómeno han sido corregidos, cf. Cat. 67,44; 76, 10; 97,2; MaRt. III,3,4. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 22 Rocío caRande HeRReRo te en v. 5 y con abreviación en v. 6; en v. 9, entre las dos breves del 5º pie. La estructura métrica rompe el dístico, tal como en CLE 1192, 1184, etc., además de presentar condensación en el último pie completo del pentámetro 2. 3. CLE 1331 = AE 1894, 90. De Cartago (Túnez), Nomen non dico nec quod uixerit annis Ne dolor in mentem cum legimus maneat. Infans dulcis eras, sed tempore paruo. Mors uitam uicit ne libertatem teneres. 5 H..., non dolor est ut quem amas pereat: Nunc mors perpetua libertatem dedit. Son numerosos los problemas métricos de este carmen africano, cuyo único verso correcto es el pentámetro 2: en v.1 falta una sílaba, en el 3 un pie entero, en el 4 la final de libertatem ocupa el lugar de una breve.; dudosa la lectura del v. 5, aunque es claro el hiato en el segundo hemistiquio del pentámetro. Y el último pentámetro, v.6, presenta una breuis in longo ante juntura, además de condensación en el primer pie tras la juntura. C. Tras revisar los hexámetros y pentámetros espondaicos de la epigrafía latina, es posible deducir las siguientes conclusiones: - En la poesía latina clásica, el hexámetro espondaico es un rasgo de estilo; - en la epigráfica también lo es, y se tiende a emplearlo según los modelos clásicos, a menos que se deba a la inclusión de nombres propios o fórmulas esterotipadas, que suelen perturbar la medida en cualquier parte del verso; - dada la rareza de los hexámetros espondaicos que no responden a las anteriores premisas, parece razonable no restituir hexámetros espondaicos en inscripciones que no presenten otras irregularidades métricas; - a diferencia de la poesía literaria, la epigráfica da cabida, en ocasiones, al pentámetro espondaico. Según García Calvo41, en su segunda mitad está rigurosamente prohibida la condensación en espondeo. Esta peculiaridad, que afecta al ritmo del dístico elegíaco, podría estar relacionada con la ruptura de la estrofa dística, que tiende a emplearse como una combinación 41 Cf. G. García Calvo, Tratado..., p. 419. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 23Espondaicos epigráficos irregular de hexámetros y pentámetros. A este respecto, Luque42 afirma que, «una vez constituido el dístico..., el segundo colon del segundo período (el pentámetro) ... funciona como cláusula no sólo de dicho período sino también, y sobre todo, de la estrofa. Y esto lleva a potenciar su carácter de cláusula manteniendo nítida su entidad rítmica, el ritmo dactílico del conjunto». En la epigrafía, el pentámetro suele aparecer, se diría, independizado del hexámetro, subordinado en cambio al propósito de expresar un contenido propio de la epigrafía –las virtudes, los sucesos de la vida del dedicatario– o a la capacidad compositiva del autor, no siempre suficiente. La escasa pericia versificatoria y la necesidad de dar cabida a un contenido predeterminado, que tantas veces se aprecian en la epigrafía en verso, son suficientes para producir esta peculiaridad, mucho más frecuente, por otra parte, que el propio pentámetro espondaico. Abreviaturas bibliográficas adamik 1999 = T. Adamik, «Standard ind Susbtandard im Wortschatz der Grabinschrift von Pannonien (CLE 555), en Latin vulgaire-latin tardif. V. Actes du Ve Colloque international sur le latin vulgaire et tardif, Heidelberg, 5-8 septembre 1997, eds. H. Petersmann - R. Kettemann, Heidelberg, 1999, p. 157-168, con foto. cHelotti = M. Chelotti et al, Le epigrafi romane di Canosa Bari, 1990. cHolodniak = J. Cholodniak, Carmina sepulcralia Latina, Petropoli 19042. CIL = Corpus inscriptionum Latinarum I-XVI. Berlín, 1863-. CILA 4 = Corpus de inscripciones latinas de Andalucía, vol.IV, Granada, ed. M. Pastor Muñoz, Sevilla, 2002. CLE = Carmina Latina epigraphica, Anthologia Latina II 1-2, ed. F. Bücheler, Leipzig 1895-1897 (=Stuttgart, 1982); II 3: Supplementum, ed. E. Lommatzsch, Leipzig 1926 (=Stuttgart, 1982). CSIR D 2,5 = Corpus Signorum Imperii Romani. 2: Deutschland. 5: W. Boppert, Militärische Grabdenkmäler aus Mainz und Umgebung, Bonn 1992. D = H. Dessau, Inscriptiones Latinae Selectae, Berlin 1892-1916. 42 Cf. J. Luque, El dístico elegíaco. Lecciones de métrica latina, Madrid 1994, p. 41. Studia Philologica Valentina Vol. 11, n.s. 8 (2008) 1-25 24 Rocío caRande HeRReRo engstRöm = E. Engström, Carmina Latina epigraphica post editam collectionem Buechelerianam in lucem prolata, Göteborg, 1911. gómez PallaRès 2002 = J. Gómez Pallarès, Poesia Epigràfica Llatina als Països Catalans. Edició i Comentari, Barcelona, 2002. HeRnández 2001 = R. Hernández Pérez, Poesía latina sepulcral de la Hispania romana: estudio de los tópicos y sus formulaciones, Valencia, 2001. HeRnández - gómez = R. Hernández Pérez y X. Gómez Font, «Un nuevo carmen epigraphicum hispano. 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RESUMEN En el contexto de los estudios sobre la poesía epigráfica latina, este trabajo ofrece una visión crítica de la aparente tendencia de la poesía epigráfica al empleo de hexámetros espondaicos. Una vez expuestas las condiciones en que tales versos aparecen en la poesía culta, se analizan los casos correspondientes en la epigráfica, explicando los factores que pudieron influir en su utilización. PalabRas clave: Métrica latina, epigrafía, hexámetro. RÉSUMÉ Dans le contexte des études sur la poésie épigraphique latine, cet article propose une vision critique sur la (soi-disant) tendance épigraphique à employer des hexamètres spondaïques. Une fois examinés les cas où l’on trouve de tels vers dans la poésie littèraire latine, on en analyse les occurrences épigraphiques, en essayant de trouver les facteurs qui ont pu en provoquer l’emploi. mots clefs: métrique latine, épigraphie, hexamètre.