MARÍA DOLORES JIMÉNEZ LÓPEZ (coord., ed.), Sintaxis del griego antiguo. Manuales y Anejos de Emérita, 54. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2020, 1150 pp., 2 vols., €57,69, ISBN 978-84-00-10723-9 [Reseña]
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ExClass 25, 2021, 499-505 ISSN 1699-3225 María Dolores JiMénez lópez, coord., ed., Sintaxis del griego antiguo, Manuales y Anejos de Emérita 54, Madrid: Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2020, 1150 pp., 2 vols., €57,69, ISBN 978-84- 00-10723-9. Los estudios de sintaxis griega no han dejado de proliferar en los últimos años y este continúa siendo uno de los campos de mayor proyección internacional en el mundo de la Filología Griega. Ello se debe no tanto a la necesidad de identificar y describir las estructuras sintácticas del griego antiguo como a la de afinar su comprensión, especialmente gracias a la aplicación de nuevos marcos teóricos como son el Funcionalismo de Simon H. Dick (The Theory of Functional Grammar, Berlin-New York 1989- 1997, 2 vols.) y el Cognitivismo de Ronald W. Langacker (Foundations of Cognitive Grammar, Standford 1987-1991, 2 vols.), que, precisamente, inspiran una buena parte de los análisis que podemos encontrar en los dos volúmenes objeto de reseña. Esta vitalidad se refleja, asimismo, en la aparición de manuales como el que nos ocupa. En los últimos años, podemos destacar la publicación de la Sintaxis del griego clásico de Emilio Crespo, Luz Conti y Helena Maquieira (Madrid 2003), con un claro enfoque funcionalista, así como la parte dedicada a la sintaxis de la Cambridge Grammar of Classical Greek, (E. van Emde Boas, M. de Bakker, A. Rijksbaron, L. Huitink, The Cambridge Grammar of Classical Greek, Cambridge 2016) con un enfoque menos definido, pero que también refleja los últimos avances en la disciplina. La Sintaxis del griego antiguo es el resultado del trabajo conjunto de algunos de los mayores especialistas españoles, que además gozan de un merecido reconocimiento internacional. En realidad, los dos volúmenes de que se compone beben, a su vez, de los temas que estos especialistas habían publicado previamente en el Portal de Humanidades E-Excellence de Liceus, cuya finalidad era proporcionar a los estudiantes universitarios una descripción accesible y actualizada de la materia que en cada uno de ellos se trataba. Los dos volúmenes que nos ocupan son, hasta cierto punto, una agrupación de esos temas tras una profunda reelaboración, debida no solo a la necesidad de dotar a la obra de unidad, sino también a la de incorporar nuevas referencias y pulir diversas cuestiones. El resultado es un libro de más de mil páginas con vocación de manual en el que se cubren todos los aspectos relevantes de la sintaxis del griego antiguo desde una perspectiva actual, con enfoques fundamentalmente funcionalistas, pero también tipológicos y cognitivistas. No se trata de un remedo de las
María Dolores JiMénez lópez, coord., ed., Sintaxis del griego... 500 ExClass 25, 2021, 499-505 http://dx.doi.org/10.33776/ec.v25i0.5588 descripciones monumentales de finales del siglo XIX y la primera mitad del XX, en las que se recogían largos repertorios de ejemplos con pocas explicaciones y con una marcada inclinación hacia las irregularidades. Su principal aporte con respecto a otras obras inmediatamente anteriores es su exhaustividad, pues las distintas características sintácticas del griego antiguo se tratan por extenso, sin escatimar en explicaciones y con un nutrido número de ejemplos que las ilustra. A pesar del título, Sintaxis del griego antiguo, se debe advertir que los ejemplos son fundamentalmente de obras de autores áticos de época clásica, de la Historia de Heródoto y de los poemas homéricos. Ocasionalmente se incluyen ejemplos de autores de otras épocas, pero dada la extensión de la obra hubiera sido deseable ampliar un poco más el campo. El primer volumen está dedicado a la sintaxis nominal, las preposiciones, los adverbios y las partículas. Se compone de quince capítulos, de los que los dos primeros (“La sintaxis griega: concepto, objetivos y métodos de análisis” y “La oración: concepto, estructura, constituyentes y niveles. Tipos”) son introductorios y en ellos se establecen una serie de presupuestos teóricos que, en general, se asumen en el resto de capítulos. Siguen dos capítulos sobre las categorías nominales de género, número y caso (capítulo 3) y sobre la concordancia nominal (cap. 4), para abordar, en los siguientes cinco capítulos (cap. 5-9), la sintaxis de los casos (nominativo, vocativo, acusativo, genitivo y dativo) desde una perspectiva funcional-cognitiva, salvo el dedicado al dativo, que tiene un marcado sesgo funcionalista. Se debe señalar que en el capítulo dedicado al nominativo se abordan también la concordancia verbal y diversos fenómenos relativos a la construcción del sujeto de verbos transitivos, intransitivos e impersonales, lo que recuerda a la costumbre de algunas de las obras más conocidas, como el segundo volumen de la Ausfürliche Grammatik der griechischen Sprache de Raphaël Kühner y Bernhard Gerth (R. Kühner, B. Gerth, Ausführliche Grammatik der griechischen Sprache. Zweiter Teil: Satzlehre, Hannover-Leipzig 1998-1904, 2 vols.) o la Greek Grammar for Colleges de Herbert W. Smyth (New York 1920), de mezclar el tratamiento de la sintaxis del caso nominativo con la concordancia verbal y la construcción del sujeto con su predicado. A los capítulos sobre la sintaxis de los casos sigue el dedicado a las preposiciones (cap. 10) y, a continuación, los capítulos dedicados a la sintaxis del adjetivo (cap. 11), de los pronombres y demostrativos (cap. 12), del artículo (cap. 13) y de los cuantificadores, indefinidos y numerales (14). Este volumen termina con un largo capítulo, que podría haber sido mucho más extenso, sobre los adverbios, partículas e interjecciones (cap. 15), es decir, los elementos que la morfosintaxis tradicional denomina inflexibilia, pero excluidas las preposiciones. El segundo volumen está dedicado a la sintaxis verbal y de la oración compleja, con un último capítulo dedicado al orden de palabras. En este
501 ExClass 25, 2021, 499-505 Reseñas / Reviews http://dx.doi.org/10.33776/ec.v25i0.5588 caso, son trece los capítulos de que se compone. Los cuatro primeros están dedicados a las categorías verbales de persona, número y voz (cap. 16), tiempo y aspecto (cap. 17), modo y modalidad (cap. 18) y las formas nominales (cap. 19), esto es, infinitivo, participio y adjetivos verbales. Los enfoques son bastante diferentes, por ejemplo, el tratamiento de la voz en el primero de los cuatro capítulos tiene un enfoque eminentemente sintáctico, en virtud del cual se toma la transitividad del verbo como el principal índice para diferenciar los distintos tipos de media (sobre el eje de la distinción entre media reflexiva directa y reflexiva indirecta), mientras que los dos siguientes tienen un enfoque mucho más semántico, pero el dedicado al tiempo y al aspecto parte de las formas – de los valores de los distintos temas temporal-aspectuales –, mientras que el dedicado al modo y la modalidad parte de las funciones – de cómo se codifican lingüísticamente los distintos actos de habla. Muy interesante resulta la introducción del tiempo relativo como categoría expresada por el verbo griego, cuestión polémica, aunque, desde un punto de vista tipológico, el que una lengua exprese tiempo relativo a partir de sus oposiciones aspectuales en determinados contextos no debe llamar la atención. Se introduce, tras estos capítulos, uno sobre la negación (cap. 20) en el que se tratan los usos de μή y οὐ por extenso y con gran claridad. A partir de aquí se aborda la sintaxis de la oración compleja, en primer lugar, un capítulo más o menos teórico en el que se tratan la coordinación, la subordinación y el asíndeton (cap. 21), y en el que se incluyen los usos de las partículas coordinantes, que se distinguen de otras partículas por su capacidad de relacionar todo tipo de elementos, desde palabras a sintagmas, oraciones o enunciados independientes. Siguen los capítulos dedicados a las oraciones subordinadas, completivas (cap. 22), de relativo (cap. 23), temporales y causales (cap. 24), finales y consecutivas (cap. 25), comparativas (cap. 26), condicionales y concesivas (cap. 27). La labor de unificación es especialmente perceptible en estos capítulos, que tienen una estructura muy similar, pero llama la atención el dedicado a la sintaxis de las oraciones comparativas, pues en él se establecen postulados muy innovadores, que esperamos encuentren acogida en el debate científico. El último capítulo es el dedicado al orden de palabras (cap. 28), donde se sigue adoptando la distinción entre orden marcado y no marcado de carácter eminentemente sintáctico, a pesar de que, como se reconoce en el propio capítulo, el griego es una lengua no configuracional – sobre el concepto de configuracionalidad aplicado a la descripción sintáctica véase K. Hale, “Warlpiri and the grammar of non-configurational languages”, Natural Language & Linguistic Theory 1, 1983, 5-47 – en la que los criterios que rigen el orden de palabras son fundamentalmente pragmáticos. Termina el libro con varios índices, bibliográfico, de materias, de voces griegas y de pasajes citados.
María Dolores JiMénez lópez, coord., ed., Sintaxis del griego... 502 ExClass 25, 2021, 499-505 http://dx.doi.org/10.33776/ec.v25i0.5588 El orden de los capítulos que acabamos de ver es más o menos convencional, pero llama la atención, por ejemplo, que las preposiciones se traten antes que los adjetivos y pronombres y de forma independiente de los adverbios y partículas. La justificación que se da para este orden en la introducción es que las preposiciones perfilan la función de las formas nominales. Sin embargo, adjetivos y pronombres tienen caso, al igual que los sustantivos, por lo que se suelen tratar antes de los casos, y por otra parte las preposiciones no solo son inflexibilia, sino que proceden, originalmente, de antiguos adverbios, hasta el punto de que aún se pueden encontrar ejemplos de su uso adverbial, especialmente en griego arcaico, así como también podemos encontrar adverbios que se construyen con caso, evolucionando en ocasiones a preposiciones impropias. En este sentido, la agrupación de adverbios y partículas es muy lógica, dado que la mayor parte de los elementos que se adscriben a esta última categoría tiene características adverbiales. Más difícil es la agrupación de las interjecciones, que aparecen aquí por ser inflexibilia, y resulta un poco confusa la separación de la descripción de los usos de las partículas que se consideran conjunciones en el capítulo dedicado a la coordinación, dado que este tipo de distinción no siempre está claro, hasta el punto de que una partícula claramente conjuntiva como δέ también presenta usos adverbiales, véase A. Rijksbaron, “Adverb or Connector? The Case of καί … δέ”, en A. Rijksbaron, ed., New Approaches to Greek Particles, Amsterdam 1997, 187-208, y no está claro que pueda coordinar constituyentes inferiores al enunciado. Es loable el esfuerzo realizado para dotar de unidad a una obra con diez autores que, a su vez, han redactado distintos capítulos de forma individual – en algún caso son dos los autores del capítulo, pero cada uno se han encargado de partes distintas –. En este sentido, son constantes las referencias cruzadas y, en general, se han utilizado las mismas convenciones, con alguna excepción. Sin embargo, hay cuestiones que se repiten en diversos capítulos y los enfoques no siempre son concordantes, como ya hemos mencionado. Un par de ejemplos llamativos de repetición son el tratamiento de los casos que se usan para codificar el objeto de los verbos transitivos, que se aborda en el capítulo dedicado a la sintaxis del acusativo de forma global y de nuevo en los dedicados al genitivo y al dativo cuando el objeto se construye en esos dos casos, así como el de la concordancia verbal, que aparece tanto en el capítulo dedicado a la sintaxis del nominativo como en el que trata de la persona, el número y la voz en el verbo. En una obra de tamaña envergadura es fácil para el lector encontrar puntos de discordancia. En el caso de quien escribe estas líneas se echan especialmente de menos algunas referencias al griego micénico, a pesar de que, como se explica en la introducción general a la obra, esas referencias
503 ExClass 25, 2021, 499-505 Reseñas / Reviews http://dx.doi.org/10.33776/ec.v25i0.5588 deban ser accesorias y ocasionales. Por ejemplo, habría sido interesante comentar, en el capítulo dedicado al orden de palabras, que la preposición ἕνεκα ya se documenta en micénico (e-ne-ka) en siete ocasiones, pero que en todas ellas precede a su régimen, por lo que el anástrofe que caracteriza a esta preposición debe de haber surgido con posterioridad a la época de las tablillas. Asimismo, se echa en falta señalar que algunas de las preposiciones que se construyen con genitivo para expresar procedencia se construyen en arcado-chipriota con dativo, construcción que podría documentarse ya en griego micénico, donde pa-ro (= παρά, cf. πάρο, Alc. 130a.12 Voigt) también rige dativo en sintagmas en los que podría expresar origen, caso de pa-ro da-mo para hacer referencia a usufructos que proceden del demo (da-mo en micénico, cuyo genitivo es da-mo-jo). Una categoría de interpretación especialmente compleja son las partículas. Más allá de que la categoría en sí constituye un verdadero cajón de sastre, pues engloba elementos de muy diverso tipo, desde adverbios propiamente dichos a conjunciones subordinantes y coordinantes, generalmente caracterizados por su brevedad (particula significa ‘parte pequeña’), los valores de una buena parte de sus miembros son difíciles de establecer por su abstracción. Todo ello multiplica las posibilidades de desencuentro, aunque es justo decir de antemano que el tratamiento que aquí reciben es de los más claros que se puedan encontrar, por lo que es muy aconsejable consultarlo y tenerlo en cuenta. Dos partículas sobre las que ha trabajado quien escribe estas líneas son αὖ y που. La primera de ellas se clasifica aquí como un elemento topicalizador que introduce un subtópico y que lo conecta, al tiempo, con el subtópico anterior con un valor copulativo o adversativo. Sin embargo, la posición de Wackernagel propia de ella no justifica que se asocie, semánticamente, con el elemento que le precede, que suele ser el tópico de su oración, aunque no necesariamente. Con respecto a su valor copulativo o adversativo, se trata de una implicatura que no terminó por gramaticalizarse (o pragmaticalizarse). La partícula se trata, en realidad, de un elemento que se emplea para explicitar una estructura paralela, por lo que su traducción más ajustada en español es ‘a su vez’. Con respecto a που, esta partícula está formada sobre el tema interrogativoindefinido indoeuropeo *kuo/eh2- con valor local (‘en alguna parte’) y desarrolló valores discursivos relacionados con su indefinitud. En este sentido, su consideración como una partícula que expresa incertidumbre epistémica choca con su empleo en proposiciones cuya veracidad no se puede poner en cuestión, (véase E. Koier, Interpreting particles in dead and living languages: aconstruction grammar approach to the semantics of Dutch ergens and Ancient Greek pou, Tesis Doctoral de la Universidad de Leiden, 2013) por lo que es preferible interpretarla como un elemento que sirve para mitigar la fuerza ilocutiva de su enunciado equivalente a de alguna manera, de alguna forma cuando
María Dolores JiMénez lópez, coord., ed., Sintaxis del griego... 504 ExClass 25, 2021, 499-505 http://dx.doi.org/10.33776/ec.v25i0.5588 se emplean en contextos similares. También llama la atención la variedad de traducciones que se pueden encontrar para la partícula γάρ a lo largo de los dos volúmenes, no solo ‘pues’ – aunque en el capítulo dedicado a la coordinación se rechaza que pueda tratarse de una conjunción coordinante causal -, sino también ‘en efecto’ y ‘es que’ – sobre el valor en español de estos elementos consúltese C. Fuentes, Diccionario de conectores y operadores del español, Madrid 2009 y el DPDE (A. Briz, S. Pons, J. Portolés, coords., Diccionario de partículas discursivas del español, en línea: www.dpde.es). La impresión es que los distintos autores han elegido la traducción que les parecía más conveniente y que solo algunos de ellos han adoptado la idea de que dicha partícula introduce, generalmente, una confirmación o justificación de la unidad discursiva que precede. Una última cuestión de las que han llamado la atención de quien escribe estas líneas es la interpretación temporal del tema de perfecto, en concreto, cuando se usa en estructuras en las que se tiende a expresar tiempo relativo. En esta obra se entiende que, dado el valor aspectual de estado alcanzado del perfecto griego, cuando expresa tiempo relativo lo hace con una doble vertiente, por un lado, expresa simultaneidad por efecto de su valor estativo, pero, por otro, anterioridad, dado que dicho estado es resultado de un evento previo. Sin embargo, desde un punto de vista estrictamente temporal, el tema de perfecto expresa tiempo presente, por lo que, independientemente de su valor aspectual, debemos considerar que expresa simultaneidad en esas estructuras, dado que el evento primario es el que se corresponde con el estado alcanzado. Se debe observar que, a pesar de los esfuerzos de corrección que, según se cuenta en el prólogo, han hecho los autores sobre el texto, las erratas no son infrecuentes. Como botón de muestra podemos señalar έμοί por ἐμοί (p. 37), κυνδίνῳ por κινδύνῳ (p. 46), la traducción de γναφεῖον por ‘herrería’ en lugar de por ‘batán’ (p. 117), Tegetas por tegeetas (p. 131), Leocório por Leocorio (p. 161), Bakchis, Amathous, Esmictión por Báquide, Amatunte y Esmicitión (p. 262), etc. No me gustaría terminar esta reseña sin enumerar algunas de las virtudes de este libro, que va a convertirse, sin duda, en un título de referencia. Se trata de un manual en el que los estudiantes universitarios y todos aquellos que estén interesados en conocer los entresijos de la lengua griega pueden encontrar una exposición clara y organizada de sus características sintácticas, ilustrada con numerosos ejemplos traducidos al español. Pero también tiene vocación de convertirse en una obra de consulta obligada para el investigador, en la que encontrará una descripción de esas características fundamentada sobre los últimos avances y la explicación sintáctica de un buen número de pasajes de Homero, Heródoto y los principales autores áticos. Por último, no está de más advertir que, a pesar de su envergadura,
505 ExClass 25, 2021, 499-505 Reseñas / Reviews http://dx.doi.org/10.33776/ec.v25i0.5588 se trata de una obra mucho más manejable de lo que pudiera parecer a simple vista gracias a sus índices. José Miguel JiMénez DelgaDo Universidad de Sevilla [email protected]s