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El Narangestan, un Jardín de Naranjos Antesala del Palacio del Gobernador

Juan y Seva San Martín, Alberto

Abstract

En Irán, muy cerca de las antiguas ciudades persas del Imperio Aquemerida, Pasargadae (Ciro El Grande 599 a C.) y Persépolis (Darío Ι 518 a C.), en plena cordillera de los Montes Zagnos y próxima al Golfo Pérsico, encontramos en una verde llanura, a los pies de la montaña Allah-oAkbar y bañada por el río Khoshk, la ciudad de Shiraz, capital de la provincia de Fars. Su estratégica ubicación la dota de un clima agradable, con primaveras y otoños deliciosamente suaves, veranos moderadamente calurosos e inviernos cortos y sin fríos extremos, lo cual le permite gozar de una increíble vegetación.

Full text

En Irán, muy cerca de las antiguas ciudades persas del Imperio Aquemerida, Pasargadae (Ciro El Grande 599 a C.) y Persépolis (Darío Ι518 a C.), en plena cordillera de los Montes Zagnos y próxima al Golfo Pérsico, encontramos en una verde llanura, a los pies de la montaña Allah-oAkbar y bañada por el río Khoshk, la ciudad de Shiraz, capital de la provincia de Fars. Su estratégica ubicación la dota de un clima agradable, con primaveras y otoños deliciosamente suaves, veranos moderadamente calurosos e inviernos cortos y sin fríos extremos, lo cual le permite gozar de una increíble vegetación. ALBERTO JUAN Y SEVA SAN MARTÍN EL NARANJESTAN UN JARDÍN DE NARANJOS, ANTESALA DEL PALACIO DEL GOBERNADOR El origen de su emplazamiento actual data de la dinastía Sasánida (224 d C.). Durante su larga historia, esta ciudad ha sabido mantener, con astucia y sabiduría, su integridad ante los diversos avatares. Así, durante la invasión mogola de Gengis-Kan (1206 d C.), gracias a la diplomacia de sus gobernantes se evitó que las hordas del mongol arrasaran la cuidad. Durante la invasión de Tamerlan (1380 d C.), una boda entre la nieta del monarca del Shiraz y el nieto de Tamerlan no sólo evitó la destrucción de la ciudad sino que además hizo que se dedicaran muchos esfuerzos en embellecerla, llegando a ser considerada uno de los referentes en todo el mundo árabe. Los reyes de Fotos, de arriba a abajo: 1.-Eje longitudinal del jardín, donde todos los elementos constitutivos acequia, caminos, palmeras, naranjos… dirigen la perspectiva hacia el pórtico del pabellón principal. 2.-Camino del eje longitudinal, elevado sobre el terreno de plantación que comunica el edificio de entrada con el pabellón principal entre flores y naranjos. 3.-Estanque que, bajo el pabellón principal, suministra agua a la acequia del eje longitudinal y refleja la fantasía del pabellón. 4.-Parte central del pabellón principal, con el pórtico columnado y dos escaleras laterales de acceso al mismo. En esta imagen las cortinas de lona, protectoras del sol, están recogidas. 5.-Pórtico columnado del pabellón principal, centro inmaterial del jardín, donde la mayor parte del techo y las paredes están constituidas por mosaicos de espejo. 6.-Vista, desde la habitación, en la parte posterior del patio porticado, donde se sentaba el gobernador y desde donde parecía que nacía la luz que reflejaba el mosaico de cristal. 1 2 3 4 5 6 ARTÍCULO30 la dinastía Safavida (1502 d C.) continúan edificando palacios y mezquitas. En el año 1766, Karin Kan, de la dinastía Zand, convierte a Shiraz en la capital del Imperio. Durante ese periodo se levantaron majestuosos palacios y jardines. Con la llegada de la dinastía Qajar (1779), la capital se traslada a Teherán y Shiraz pierde parte de su hegemonía, aunque continúa siendo una de las más bellas e importantes ciudades de Irán. En la actualidad es conocida como la ciudad de las flores y los poetas, tanto por sus hermosos jardines como porque dos de los más famosos poetas iraníes vivieron y murieron allí: Sa’di (S.XII) y Hafez (S.XIV). En pleno centro de esta ciudad, a la que en la actualidad se podría calificar de urbe moderna, abierta y cultural, de gentes comunicativas y amables, ciudad habitable y centro universitario, encontramos el Jardín del Naranjestan. El jardín, conocido como Naranjestan por sus naranjos, fue construido alrededor de 1880, formando parte del complejo Ghavan. Este complejo, que fue la sede de la corte del gobernador de Fars durante el periodo Qajar, estaba compuesto por dos estancias: una privada destinada sólo a la familia y otra, la que ahora nos ocupa, pública, utilizada para atender asuntos oficiales y recibir a aquellos que no pertenecían al círculo familiar. Además de estas dos estancias principales, el complejo contaba también con baños privados, baños públicos, edificio para ceremonias religiosas, cárcel, establo… Todo el conjunto constituía la residencia y el jardín urbano de la familia Ghavan. Al Naranjestan, estancia oficial del gobernador, se accede directamente desde la calle, a través de un edificio de entrada mediante un único paso que se divide, frente a la pared donde se ubicaba la guardia, a izquierda y derecha formando un ángulo recto, e impidiendo ver desde el exterior lo que se guarda en el interior. Ambas bifurcaciones del acceso de la calle nos conducen directamente al eje principal del jardín, desde donde se vislumbra, al fondo de un acequia con distintos juegos de agua, entre multitud de flores y enmarcado por alineaciones de naranjos (Citrus sinensis) y palmeras datileras (Phoenix dactilifera), el pabellón principal. A ambos lados del edificio de entrada se disponen varios despachos y oficinas en sendos pabellones porticados con agradables vistas al jardín, donde los súbditos solicitaban sus requerimientos. El jardín situado a continuación de estos pabellones, consti - tuía el vestíbulo de recepción, donde paseaban entre naranjos mientras esperaban ser recibidos por el gobernador. El jardín, antesala del palacio del gobernador, posee una forma rectangular y orientación noroeste, con un trazado regular y simétrico longitudinalmente, está constituido en varios planos con diferentes alturas y cerrado totalmente al exterior con altos muros. La estructura cruciforme del jardín se establece mediante dos ejes principales. El eje longitudinal, que partiendo del edificio de entrada llega hasta un estanque situado delante del pabellón principal, está formado por una acequia, que desde el estanque del pabellón recorre todo el jardín entre diferentes surtidores. Toda la acequia esta bordeada por gran numero de flores, situadas en un plano inferior a los caminos y formando diversos dibujos que realzan el valor de la misma. A ambos lados de la alfombra florida, dos caminos que discurren paralelos a la acequia comunican la entrada con el pabellón principal, junto a los caminos y enmarcado por un seto bajo, huertos de naranjos, en cota inferior, en cuyos centros se proyectan hacia el cielo dos alineaciones de magníficas palmeras, dirigen la bella perspectiva del eje longitudinal desde el edificio de entrada al pabellón principal y viceversa. El eje transversal cruza el jardín desde los caminos perimetrales, situados entre los huertos de naranjos y los muros que cierran el jardín. Este eje, al contrario que el eje longitudinal remarcado y realzado, aparece camuflado y disimulado perdiendo así toda su relevancia. Al final del eje longitudinal, y bajo el pabellón principal, el gran estanque que suministra el caudal de la acequia, custodiado en sus laterales por dos parterres octogonales de lados diferentes, refleja la fantasía de dicho pabellón, con su pórtico columnado y engalanado con un mosaico de espejo, todo envuelto en cortinas de lona que sombrean el interior del edificio en las horas más calidas de los largos meses del estío. El pórtico del pabellón principal, donde termina la perspectiva del eje longitudinal, constituye el centro inmaterial del jardín, concebido para anunciar y ensalzar la autoridad. El pórtico era en sí mismo una luz de cristal. La mayor parte del techo y las paredes estaban constituidas por mosaicos de espejos, de tal forma que de día fuera iluminado por el sol y de noche, cuando tres hileras de candiles estuvieran encendidas, el recién llegado visitante que atravesara el jardín, veía en el fondo de una larga perspectiva una gran explosión de luz. El Ghavan Al Molk, el dueño, el proveedor, la mayor encarnación de toda esta luz, se sentaba en una pequeña habitación en la parte posterior del talar. Esta habitación estaba enteramente trabajada en mosaico de espejo, dando así la impresión de ver nacer la luz del interior de una enorme joya. El Naranjestan crea alrededor de sí mismo una particular calma íntima, cuya concepción fue cuidadosamente planificada para constituir la antesala del palacio del gobernador. En la actualidad, con un buen estado de conservación, pertenece a la universidad de Shiraz y supone, al igual que todo el complejo Ghavan, un significativo representante del tradicional concepto residencial iraní. Alberto Juan y Seva San Martín. Ingeniero Técnico Agrícola. Fotos. Página de la izquierda (de arriba a abajo): -Vista, desde el pórtico columnado del pabellón principal, del eje longitudinal del jardín, con el estanque en primer plano y el edificio de entrada al fondo. -Acequia y camino del eje longitudinal, edificio de entrada y huerto de naranjos. -Pabellón porticado con vistas al jardín que, a la derecha del edificio de entrada, dispone de varias habitaciones dedicadas en su origen a despachos y oficinas. -Pabellón porticado a la izquierda del edificio de entrada, simétrico al situado al otro lado del mismo. Foto en esta página: -Eje longitudinal del jardín y edificio de entrada, al fondo. ARTÍCULO 31