Discursos populistas en la política española actual: el caso de Podemos y Ciudadanos
Abstract
En España se ha llegado a una nueva era política, calificada por los medios como del cambio. Esta se inicia con la aparición de los llamados “partidos emergentes”, que nacen en la situación de crisis económica y política que ha estado sufriendo el ciudadano, y que ha estado marcada por los casos de corrupción que afectan a los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE. A ello, se une un hecho histórico: la tentativa de indepen-dencia de Cataluña a iniciativa del gobierno catalán.Partidos como Ciudadanos (centro) o Podemos1(izquierdas) se eri-gen a sí mismos en regeneradores de una situación “catastrófica” para el ciudadano, con un discurso que recuerda mucho a los de conocidos líderes populistas europeos e hispanoamericano
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Discursos populistas en la política española actual : el caso de Podemos y Ciudadanos Esperanza R. Alcaide Lara Universidad de Sevilla 1. Introducción En España se ha llegado a una nueva era política, calificada por los medios como del cambio. Esta se inicia con la aparición de los llamados “partidos emergentes”, que nacen en la situación de crisis económica y política que ha estado sufriendo el ciudadano, y que ha estado marcada por los casos de corrupción que afectan a los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE. A ello, se une un hecho histórico: la tentativa de independencia de Cataluña a iniciativa del gobierno catalán. Partidos como Ciudadanos (centro) o Podemos1 (izquierdas) se erigen a sí mismos en regeneradores de una situación “catastrófica” para el ciudadano, con un discurso que recuerda mucho a los de conocidos líderes populistas europeos e hispanoamericanos2. 1 El lector advertirá que a lo largo del texto utilizo la denominación Podemos, aunque en las tablas de análisis aparecen Unidos Podemos o las siglas U.P. Esto es debido a que diferenciamos el partido al que pertenece el agente político analizado (Podemos) de la coalición en nombre de la que actúa siendo diputado (Unidos Podemos, constituida por Podemos y sus llamadas Confluencias). 2 El hecho de incluir a ambos dirigentes, y por ende a sus partidos, en la etiqueta “populista” se debe a que, en la sociedad en general, ambos han sido igualados en este sentido: “Xavier Casals afirma que las formaciones de reciente formación tienen un componente populista porque sus discursos son esencialmente anti-establish- ment y las nuevas denominaciones son ‘inclusivas y transversales’ (Ciutadans, Foro Asturias Ciudadano), con ‘valores’ (Unión Progreso y Democracia, Compromís) o con imperativos (Podemos, Ganemos), de tal forma que ‘el enunciado es el programa’” (Carretero, 2014). Cómo citar este capítulo: Alcaide Lara, E. R. 2019. “Discursos populistas en la política española actual: el case de Podemos y Ciudadanos”. In: Françoise Sullet-Nylander, María Bernal, Christophe Premat & Malin Roitman (eds.). Political Discourses at the Extremes. Expressions of Populism in Romance-Speaking Countries. Stockholm Studies in Romance Languages. Stockholm: Stockholm University Press, pp. 83–104. DOI: https://doi.org/10.16993/ bax.e. License: CC-BY
84 Political Discourses at the Extremes En este trabajo mi objetivo es analizar discursos de los dirigentes de ambos partidos, Albert Rivera y Pablo Iglesias, hoy con amplia representación en las Cortes Españolas, para delimitar si se ajustan a las características que Charaudeau (2009), entre otros, adjudicó a los discursos políticos populistas. Haremos un contraste entre las estructuras discursivas empleadas por ambos políticos, que tan buenos resultados electorales les han supuesto en las últimas campañas. Metodológicamente, partimos de la siguiente afirmación de Charaudeau (2009: 260–261), que enclavamos en el Análisis de Discurso: el sentido que transmite un discurso depende del efecto que produce, dado que, en toda situación de comunicación, éste resulta del encuentro entre un sujeto hablante y un sujeto interpretante. [...]) El poder del lenguaje no está solamente en lo que dice, sino en lo que transmite. Es el fenómeno de la significancia. El corpus manejado está constituido básicamente por las intervenciones de Iglesias y Rivera recogidas en el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados nº 4 de la XII Legislatura de las Cortes Españolas, perteneciente a la sesión de debate para la investidura de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno de España. 2. El marco del discurso político y populista Según Charaudeau (2009), en el discurso político, el poder persuasivo de las palabras reside tanto en la fuerza del proyecto de idealidad social, el proyecto ideal que tiene en mente el político, del que son portadoras, como en su repercusión en la esperanza de los ciudadanos, sensibles a los valores, al carisma de las personalidades políticas y a la emoción situacional. Estas toman sentido a través de su enunciación, lo que hace que enfrentarse a un discurso político, y además juzgarlo como populista, obligue a analizarlo en el contexto socio-histórico en que aparece y en la situación de comunicación que genera cierto proceso enunciativo. Para entender la relevancia de los actos persuasivos y sus efectos en la imagen del político, hemos de tener en cuenta las instancias comunicativas partícipes en el espacio público y, más concretamente, en el político. Siguiendo a Charaudeau (2009: 261), la palabra proferida en el espacio público se mueve entre tres instancias: una de producción, una de recepción y una de mediación, y su sentido depende del juego que se establece entre ellas.
Discursos populistas en la política española actual 85 La instancia de producción tiene carácter colectivo, pues, aunque esté encarnada por una sola persona, esta actúa siempre como representante de un grupo más o menos homogéneo (una institución, un partido, un sindicato, una asociación, una entidad informativa o comercial, etc.). Por lo tanto está legitimada por una especie de contrato social de comunicación, ya sea en su derecho de elogiar un proyecto político (para hacer votar o defender lo propuesto), en su derecho de justificar o defender una idea (para hacer adherir la opinión pública), en su “derecho de informar” (para alimentar la opinión ciudadana), o bien en su derecho de elogiar un producto (para hacer comprar) (Charaudeau 2009: 261). Su actuación es absolutamente voluntaria, y su reto es su credibilidad y su capacidad de persuasión. La instancia de recepción, dependiendo del tipo discursivo, en mi opinión, se presenta bajo diversas configuraciones, siendo, habitualmente, un público más o menos heterogéneo3. Según Charaudeau (2009), se erige en “destinatario-blanco” de una palabra que supuestamente lo implica según los objetivos que esta se marque: será beneficiario de un bien futuro de carácter político, social o comercial, o individuo amenazado por un peligro del que ha de protegerse. En ambos casos, «la instancia-blanco está ubicada en posición de deber creer que puede ser el agente de una búsqueda que le resultará beneficiosa» (Charaudeau 2009: 262). En el espacio político, según este autor, la de recepción es una instancia ciudadana, con responsabilidad consciente en su papel de delegación de poder, y el derecho de observación de la acción política. En mi opinión, esta instancia está en la mente de todo político, incluso cuando parece que su destinatario es el partido adversario, pues el político está seguro de que sus adversarios físicos en el hemiciclo solo son los alocutarios4 de un espacio teatralizado, el parlamento. A quien ha de llegar el enunciado, en las circunstancias de los discursos aquí analizados, es 3 La heterogeneidad de esa instancia de recepción, que supone dirigirse a individuos con diversos niveles de instrucción, hace que la palabra que se desarrolla en el espacio público, según Charaudeau, haya de presentarse bajo el ropaje de la simplicidad, tanto en la sintaxis y el léxico, como en las estructuras argumentativas, “lo que conduce al orador a abandonar el rigor de la razón en favor de la fuerza de verdad de lo que está enunciando, diciendo no tanto lo que es verdadero, sino lo que él cree verdadero y que el otro debe creer verdadero” (2009: 262). Se trata no de la verdad, sino de la veracidad. 4 Para los conceptos de locutor/alocutario y enunciador/destinatario, cf. Ducrot (1986: 193–217).
86 Political Discourses at the Extremes al ciudadano (la gente que diría Iglesias, líder de Podemos), a quien el político no pierde de vista, sobre todo en un parlamento que parece en ese momento abocado a unas nuevas elecciones: 1. Este debate no va a cambiar lo que vamos a votar las 350 personas que ocupamos estos escaños, pero puede que lo escuche la gente verdaderamente importante, la que está afuera. (Iglesias, 215) 2. Hay muchas familias que nos están viendo, en las que el padre, la madre, en definitiva, el núcleo familiar, está en el paro, y no tiene ingresos. [...] Otra novedad que muchos padres y madres que nos estén viendo seguro que querrán que se ponga en marcha en esta legislatura, la baja por maternidad [...]. (Rivera, 42) Entre las instancias ya citadas, y con la función de ponerlas en contacto, se encuentra la de mediación: es instancia de producción de una escenificación y construye por consiguiente una instancia destinataria que no coincide necesariamente con la precedente. Además, debe ser legitimada en su papel de transmisor de información, lo cual genera ciertas exigencias de responsabilidad (Charaudeau 2009: 262). En el espacio político y, en concreto en el parlamentario, los medios de comunicación desempeñan un papel fundamental. Podemos hablar incluso de que actualmente tienen un gran peso social como aparato de (re)producción ideológica. Dentro del espacio público, el político presenta una peculiaridad: a la instancia de producción, de recepción y de mediación, se le une la instancia adversa, el adversario político, que, en el debate parlamentario, desempeña el rol discursivo fundamental de alocutario, que rivaliza con la primera (instancia política de producción). Ambas desarrollan un juego de poder. La siguiente imagen (Alcaide Lara, 2017) representa gráficamente lo que hemos expuesto: 5 Los números que encontramos junto al nombre del locutor del fragmento discursivo corresponden a la página en que lo encontramos en la versión escrita del Diario de Sesiones anteriormente citado, al que pertenecen las intervenciones analizadas en este trabajo.
Discursos populistas en la política española actual 87 En este entramado, el político, para persuadir al ciudadano, debe poner en práctica estrategias comunicativas de imagen6, incidiendo en la veracidad, credibilidad y atractivo de su discurso, y buscando conmoverlo para lograr su adhesión7. 3. El discurso populista No podemos ocuparnos en este momento del concepto de populismo en sí mismo. Es notable, y de ello dan buena cuenta los investigadores8, la confusión que rodea a este término. Nos atendremos a las definiciones más comunes de este. El populismo es, según el Dictionnaire Larousse, la «idéologie politique de certains mouvements de libération nationale visant à libérer lepeuple sans recourir à la lutte des clases»9. En español, el término populismo entra en el Diccionario Manual de la Lengua Española de 6 Cf. Hernández Flores (2013) y Alcaide Lara (2014). 7 Este escenario triádico (instancias política, adversa y ciudadana) se compone de tres momentos discursivos, a juicio de Charaudeau (2009: 263): «1) probar que la sociedad se encuentra en una situación social juzgada de desastrosa de la que el ciudadano es la primera víctima; 2) determinar la fuente del mal y su responsable (adversario); 3) anunciar finalmente qué solución puede ser aportada y quién puede ser su portador». 8 Cf. Aboy Carlés, (2001). 9 Populisme (2017): http://www.larousse.fr/dictionnaires/francais/populisme/ 62624?q=populisme#61919 [consultado 25/ 03/2017]. Somos conscientes de que no son las acepciones de los diccionarios las mejores fuentes para definir de forma científica lo que actualmente significa populismo, pero nuestra intención es ofrecer una definición cercana a la que maneja el ciudadano cuando los distintos políticos se acusan unos a otros de populistas. Es decir, la que forma parte de su acervo cotidiano. Figura 1. Representación del esquema comunicativo del discurso parlamentario. Copyright: Esperanza R. Alcaide Lara. License: CC BY /ŶƐƚĂŶĐŝĂƉŽůşƚŝĐĂ ;ŝŶƐƚĂŶĐŝĂĚĞ ƉƌŽĚƵĐĐŝſŶͿ /ŶƐƚĂŶĐŝĂĐŝƵĚĂĚĂŶĂ ;ŝŶƐƚĂŶĐŝĂĚĞƌĞĐĞƉĐŝſŶͿ /ŶƐƚĂŶĐŝĂĚĞ ŵĞĚŝĂĐŝſŶ /ŶƐƚĂŶĐŝĂĂĚǀĞƌƐĂ ;ŽƉŽƐŝĐŝſŶͿ
88 Political Discourses at the Extremes la Real Academia Española en 1985 como “doctrina política que pretende defender los intereses y aspiraciones del pueblo” (s.v. populismo). Actualmente, el Diccionario de la Lengua Española lo define como «tendencia política que pretende atraerse a las clases populares» (s.v. populismo, http://dle.rae.es/?id=TfyMi6t [consultado 25/03/2017]. El populismo es una forma de hacer política que busca alcanzar o influir en el poder y que, además, no es ajeno a la democracia10. Se ponen en práctica una serie de estrategias de conquista o ejercicio del poder en un marco democrático, pero de una manera exacerbada que da paso a la fascinación por un ideal. No obstante, tiene un halo de ilicitud. Más que un sustantivo que nombra una ideología o una forma de hacer política, populismo es una etiqueta que, incluso entre aquellos que, siendo expertos analistas como es Iglesias (politólogo), toma un valor insultante: 3) Solo mencionan a la Unión Europea y a la OTAN y apuestan por una errática y torpe estrategia de lucha contra el terrorismo basada en el populismo punitivo y en las intervenciones militares, que se han demostrado ineficaces. (Iglesias, 24) Iglesias ataca a su adversario (el Sr. Rajoy, candidato a la Presidencia del Gobierno de España), tachándole de “populista” en algunas de sus actuaciones. Algo que debemos tener muy en cuenta a la hora de estudiar el discurso populista es la relación que, como en todo discurso, existe entre la palabra y la acción. Puede ocurrir que un discurso tildado de populista pueda esconder actos que no lo son, y actos que sí lo son podrían ocultarse en palabras no susceptibles de este calificativo. Sería interesante, pues, constatar si hay una correspondencia absoluta entre ambos. En nuestro caso, solo podremos constatar el grado de populismo en los discursos de ambos dirigentes, y observar si sus movimientos y actos discursivos se corresponden con los usos y prácticas lingüísticas reconocidas como propias del discurso populista por los especialistas (vid. Bolívar 2009 y 2013, o Charaudeau 2009, entre otros). A pesar de los numerosos “apellidos” que los movimientos populistas han tenido a lo largo de su historia (nacionalistas, clasistas, neoliberales, etnicistas, etc.), estos tienen puntos en común, que comprobaremos si son compartidos por los partidos que centran este trabajo: 10 Laclau (1978), Dorna (2006), Charaudeau (2009), entre otros, defienden que el populismo es parte de la democracia, a pesar de que se asocie habitualmente a las dictaduras tanto de izquierdas como de derechas (de hecho, a manera de insulto en España, los políticos del PP acusan manifiestamente de populista a Podemos por su conexión con el gobierno de Chávez en Venezuela, para el que han trabajado sus dirigentes).
Discursos populistas en la política española actual 89 1. Nacen siempre en una situación de crisis social (económica, identitaria y moral, de cambio de régimen político). Es el caso de Podemos11 y Ciudadanos12. 2. Presencia de un líder carismático fuerte, sin un programa político propiamente dicho, sino que promete romper con las prácticas del pasado y terminar con la corrupción y devolver su poder al pueblo. Salvo el aspecto del programa político, que sí tienen, al menos formalmente, ambos partidos, el resto de las características sí se da en Iglesias y Rivera. Iglesias es un ejemplo de ello a través de su discurso: 4) Llegamos aquí empujados por la gente, diciendo verdades como puños, y hoy constituimos un espacio político más amplio que reconoce la diversidad y la plurinacionalidad de nuestra patria y que, tarde o temprano, gobernará. Me enorgullece haber contribuido a hacerlo posible [...]. (Iglesias, 25) 11 Podemos, partido político español de izquierdas, fundado en enero de 2014 y liderado por Pablo Iglesias. Nace del Movimiento 15M, movimiento ciudadanoformado a raíz de la manifestación del 15 de mayo de 2011, convocada por diversos colectivos. Después de esta, unas cuarenta personas decidieron acampar en laPuerta del Solde Madrid espontáneamente, como forma de protesta pacífica, con la intención de promover una democracia más participativa alejada delbipartidismoPSOE-PPy del dominio de bancos y corporaciones, así como una «auténtica división de poderes» con la intención de mejorar el sistema democrático. Cuatro meses después de su formación, participó en laselecciones europeas de 2014, logrando cinco escaños (de 54) con el 7,98% de los votos. Se convirtió en el cuarto partido más votado de España. En los primeros veinte días de inscripción, reunió más de 100000 miembros, convirtiéndose en el tercer partido en número de afiliados, y en octubre ostentaba ya el segundo lugar, con más de 200000.También llegó a aparecer como el primer partido del país en intención directa de voto, según las encuestas. En laselecciones generales(20 de diciembre de 2015), Podemos es la tercera fuerza política en el Parlamento. 12 Ciudadanos (C’s) nació de la plataforma cívicaCiutadans de Catalunya, creada el7 de juniode2005en Barcelona por un grupo de quince intelectuales, profesores universitarios y profesionales de diversos campos.En su manifiesto tituladoPor la creación de un nuevo partido político en Cataluña, se declararon opuestos a lo que consideraban como la imposición delnacionalismo catalándesde diversos ámbitos del poder enCataluña, lo que calificaron como «nacionalismo obligatorio». El nuevo partido decidió denominarseCiudadanos-Partido de la Ciudadanía, en castellano, con el fin de reafirmar que su ámbito de actuación es el de todaEspaña,si bien en lascomunidades autónomascon más de una lengua oficial se usa indistintamente el nombre en ambos idiomas oficiales. Con posterioridad, Albert Rivera, su líder, afirmó que escogieron la palabra «ciudadanos» como nombre del partido porque les gustaría ser «ciudadanos del mundo».
90 Political Discourses at the Extremes Rivera se presenta como jefe de partido. Los folletos de su campaña lo erigen en líder carismático, al que se le atribuyen incluso frases de carácter sentencioso: Imagen 1. Campaña electoral de Ciudadanos, Elecciones Generales Españolas 2016. Copyright: Ciudadanos. Licence: CC BY-NC-ND 3. El populismo no es ideológicamente homogéneo. En el propio Podemos, no hay una línea ideológica uniforme: a veces se han definido como marxistas, otras socialistas, o simplemente de izquierdas13. Ciudadanos está próximo a la derecha por lo que respecta a la economía (liberalismo, cercanía con el mundo empresarial), pero cercano a la izquierda en los valores sociales (aborto,matrimonio entre personas del mismo sexo, etc.). La siguiente tabla resume lo anteriormente dicho: 13 Entre sus filas tenemos a representantes más radicalizados (Pablo Iglesias mismo), izquierdistas más moderados (Íñigo Errejón), antiguos miembros de la coalición Izquierda Unida, ideólogos poco definidos (Juan Carlos Monedero), militares (como independientes, el caso de José J. Rodríguez, que, por instancias del Ministerio de Defensa, pasa a la situación de “retiro” del Ejército por comparecer a las elecciones en las filas de Podemos), y antiguos dirigentes de la extinta Alianza Popular −germen del actual PP, fundada por Manuel Fraga Iribarne, ministro de Francisco Franco− como Jorge Verstrynge. Tabla 1. Rasgos comunes de actuación. Copyright: Esperanza R. Alcaide Lara. License: CC BY Rasgos de actuación Iglesias(UP) Rivera (C’s) Nace en una situación de crisis social + + Presencia de un líder carismático fuerte + + No homogéneo ideológicamente + +
Discursos populistas en la política española actual 91 4. Características del discurso populista Tanto en el populismo de izquierdas como en el de derechas, el discurso tiene un denominador común: una retórica simplista y esencialista, con fuerte base y contenido emocional en torno a temas como la inmigración, la violencia, la inseguridad, el paro en las familias, etc. Igual que cualquier discurso, el populista utiliza estrategias persuasivas con el objetivo de captar al destinatario, pero valiéndose de factores simbólicos que afectan más a la emoción14 que a la razón. En este sentido, uno de sus recursos más peculiares, el exceso de carácter emocional (quizás el que le separe del discurso político general), consigue atrapar al pueblo sin que este sospeche15. Tanto Podemos como Ciudadanos hacen uso de este recurso. Iglesias a través de sus discursos y la escenificación de estos. Sin ir más lejos en la Sesión de Investidura (fallida) para la Presidencia del Gobierno Español, celebrada en el Congreso de los Diputados español el 2 de marzo de 2016, cuyo candidato era el socialista Pedro Sánchez, Iglesias protagonizó dos episodios que pueden ejemplificar este aspecto: tras acabar su intervención, levanta el puño izquierdo, como los dirigentes y militantes de la izquierda en sus actos de partido, lo que no es normal en la cámara16. Y, tras este gesto, Iglesias y Domenech (portavoz de En Comú Podem, confluencia de Podemos en el Congreso español) emulan, tras terminar su intervención el segundo, el “beso” que, en 1979, protagonizan dos líderes comunistas en el aniversario de la fundación de Alemania del Este como estado comunista: Breznev (URSS) y Honecker (RDA)17. Rivera, más comedido, escenifica el “exceso emocional” a través de sus palabras: 5) [...] la verdad es que es un orgullo subir a esta tribuna y representar a tres millones y medio de españoles. Es un honor estar aquí, en esta casa donde han pasado tantas cosas de la historia de España, donde se han sentado 14 Lo emocional es esencial para entender el éxito de la comunicación en la política de determinados líderes, así como de los regímenes populistas, algo ya señalado desde la retórica aristotélica hasta nuestros días (cf. Kienpointner 2008). 15 Al respecto de la emoción en el discurso, Charaudeau afirma: «Recurrir a efectos emocionales es constitutivo de todo discurso político, pero toma un carácter particularmente exacerbado en el discurso populista» (Charaudeau 2011: 12). 16 Puede visionarse esta imagen en el siguiente enlace https://www.elperiodico.com/es/ politica/20160302/discurso-iglesias-investidura-sanchez-4942600 17 La imagen la tenemos en el siguiente enlace del diario El País: https://elpais.com/ elpais/2016/03/02/tentaciones/1456916488_017972.html
98 Political Discourses at the Extremes 26) En la última legislatura el Partido Popular indultó, por ejemplo, a los corruptos del caso Treball, de Unió, y nosotros no estamos de acuerdo con esa política. Por eso obligamos también al Partido Popular a firmar y acabar con los indultos, porque habían indultado también por corrupción política. También con los aforamientos del Gobierno y del Legislativo. En definitiva, los privilegios ante la justicia no los queremos ni para nosotros. Por eso lo hemos firmado y queremos que todo el mundo vaya al juez natural y no tenga privilegios ante la justicia. (Rivera, 44) Gráficamente: Tabla 3. Proceso del discurso del “líder”. Copyright: Esperanza R. Alcaide Lara. License: CC BY Estigmatización de un mal Purificación Milagro: transformación inmediata de la realidad social En la última legislatura el Partido Popular indultó, por ejemplo, a los corruptos del caso Treball, de Unió, y nosotros no estamos de acuerdo con esa política. Por eso obligamos también al Partido Popular a firmar y acabar con los indultos, porque habían indultado también por corrupción política. También con los aforamientos del Gobierno y del Legislativo. En definitiva, los privilegios ante la justicia no los queremos ni para nosotros. Por eso lo hemos firmado y queremos que todo el mundo vaya al juez natural y no tenga privilegios ante la justicia. 4.5. Resultados Lo dicho se refleja gráficamente en la siguiente tabla: Tabla 4. Escenarios compartidos por los dos agentes. Copyright: Esperanza R. Alcaide Lara. License: CC BY Escenarios del discurso populista Iglesias (UP) Rivera (C’s) Situación de crisis y victimización + + Causa del mal y culpables + + Exaltación de valores propios + + Denostación de la falta de valores del adversario + + El líder: “el representante del pueblo”. + +
Discursos populistas en la política española actual 99 5. La retórica populista Podemos resumir las características más generales de la retórica populista encaminada a conmover, mediante el empleo de fórmulas destinadas a captar al ciudadano en los siguientes puntos: • Registro sencillo y comprensible. • Estilo no estereotipado, con marcas originales. • Uso y abuso de las nominalizaciones. • Modalidades que expresan evidencia. • Palabras que remiten al miedo, la decadencia, la desesperación o a la esperanza. • Argumentaciones reducidas a la relación causa efecto. • Práctica de la amalgama en la descripción de los actos de agresión mezclando actos mayores y actos menores, las causas con las desgracias. • Recurrencia a cifras y porcentajes para respaldar sus palabras sin posibilidad de verificación. Ejemplos de esto los tenemos en la forma en la que Iglesias nombra al pueblo (la gente, la calle), cómo se dirige a sus adversarios20, o el léxico popular empleado (casi vulgar, poco adecuado para el escenario en que se mueve)21. Las intervenciones con tintes humorísticos son también frecuentes en ambos políticos: 27) Este hombre le decía a mi amigo periodista que si los de Unidos Podemos queríamos ganar en respetabilidad, deberíamos facilitar su investidura, señor Rajoy. No se alboroce usted, no vamos a seguir la recomendación de este hombre. (Iglesias, 21–22) 20 A Ciudadanos los llama la naranja mecánica; con Rajoy, candidato a la presidencia, utiliza formas de tratamiento peyorativas e ironizantes: “la política no es solamente eso, señor Mariano Rajoy” (Iglesias, 21). Con bastante frecuencia cae incluso en el insulto, lo que empobrece el diálogo democrático. Sobre este aspecto dice Bolívar (2009: 32): «toda transformación o cambio es posible en gran parte gracias a la palabra que, en el diálogo democrático, debe ser respetuosa del otro, de su imagen personal, política y cultural. La lucha por el poder pasa por el discurso y los modelos políticos, dominantes o no, se construyen con la palabra» Sobre el insulto en el discurso político, cf. Fairclough (2000), Martín Rojo (2000), Ilie (2001) y Bolívar (2009 y 2013). 21 «Espero de corazón que su cabreo no fuera una sobreactuación» (22) o «y además no recogen medidas para evitar las muertes en el tajo» (23).
100 Political Discourses at the Extremes 28) Yo sé que usted es más partidario de hombres de Estado como Otegi22, pero yo soy mucho más partidario de hombres de Estado como Suárez23 y González (Aplausos). (Rivera, 44) Otro aspecto es el posicionamiento del orador populista: la imagen proyectada de un Yo que se afirma potente, voluntario y comprometido, representado a menudo por un Nosotros que incluye al líder y a su partido y partidarios. A veces prefiere referirse a sí mismo bajo la tercera persona de “teatralización”, autodesignándose como el protagonista de una acción salvadora: 29) (Señor Sánchez) no sé si recuerda usted que desde esta tribuna le advertí de los peligros de la “hipoteca naranja”24 (Rumores). Supongo que estará de acuerdo conmigo en que no han sido los socios más fiables ni más leales a la vista de lo que estamos viendo hoy. (Iglesias, 25) 30) Usted sabe que vamos a votar contra su candidatura y sabe que nos va a tener enfrente siempre, pero hoy quiero recordarle por qué. Ayer se atrevió usted a reivindicar la soberanía y el constitucionalismo; usted, que representa a un partido fundado por ministros de una dictadura cuya fundación de pensamiento se llamó durante años Cánovas del Castillo (Rumores), una respetable figura que despreciaba el sufragio universal. Usted, líder de la tradición conservadora que arranca en el ¡Vivan las caenas!, habló ayer de 1812. Usted no es de la Pepa25, señor Rajoy, ni de ninguna Constitución. Usted es más de la carta otorgada, otorgada por la señora Merkel (Aplausos). (Iglesias, 22) 31) Me indignó escucharle decir ayer que hace falta un Gobierno que tranquilice a los inversores y a los socios europeos. Lo que hace falta es un Gobierno que dé la cara por la gente, señor Mariano Rajoy. (Aplausos) (Iglesias, 24) 22 Arnaldo Otegi, conocido dirigente de Herri Batasuna, brazo político de la banda terrorista ETA. 23 Adolfo Suárez, expresidente del Gobierno de España, considerado el gestor de la transición española de la dictadura franquista a la actual democracia. 24 Con “hipoteca naranja”, Iglesias hace un juego de palabras, utilizando el nombre del producto ofertado por la entidad ING Direct, el concepto hipoteca y el color naranja que identifica a la formación política Ciudadanos, para hacer referencia a las cargas que le supondría a Sánchez, candidato a la presidencia del Gobierno de España, el apoyo de Rivera (Ciudadanos). 25 Así se nombra a la Constitución de 1812, aprobada en Cádiz el 19 de marzo de ese año. Este día se celebra la festividad de San José, cuyo diminutivo es el masculino Pepe y el femenino Pepa. De ahí que se nombre como la Pepa.
Discursos populistas en la política española actual 101 32) Por eso, señorías, no subo a esta tribuna, como otros, para hacer de comentaristas de la realidad, de comentaristas del verano. Este verano algunos han estado comentando la realidad –a pesar de ser ya diputados y no solo activistas– y otros nos hemos dedicado a trabajar [...]. (Rivera, 38) Se hace uso de fórmulas contrastivas, para señalar las diferencias entre nosotros y los adversarios, la idea No somos iguales: 33) Algunos de nosotros irrumpimos en la política española sin estar en esta Cámara y quizás por eso comprendemos que lo verdaderamente importante está ahí fuera (la gente)26. (Iglesias, 21) 34) Esa es la diferencia entre los gurús que venden humo y los que somos capaces de proponer políticas sociales que se pueden pagar. (Rivera, 40) El populista es desmesurado incluso en la producción corporal, vocal y gestual, que casi se puede calificar de barricada: 35) A muchos de ustedes les ofendió que alguno de nosotros levantáramos el puño en esta Cámara, que por tanto tiempo fue sumisa a la corrupción, a la mentira y a la cobardía. Hay símbolos que para ustedes son viejos. Yo pienso, como Carlo Levi, que el futuro tiene el corazón antiguo y que hay gestos que rinden homenaje a lo mejor de nuestra historia, de nuestra patria y de nuestros pueblos. Ayer se conmemoraba el Día Internacional de los Desaparecidos, y España encabeza el siniestro ranquin europeo en número de fosas comunes; en el mundo solo nos supera Camboya. Que no triunfe nunca el olvido: porque fueron somos, porque somos serán (El señor Iglesias Turión levanta el brazo derecho con el puño cerrado.- Aplausos de las señoras y los señores diputados del Grupo Parlamentario Confederal de Unidos Podemos- En Comú Podem – En Marea, puestos en pie). (Iglesias, 25) Lo observado en nuestro corpus nos lleva a los siguientes resultados: Tabla 5. Rasgos lingüísticos presentes en los discursos de Iglesias y Rivera. Copyright: Esperanza R. Alcaide Lara. License: CC BY Rasgos lingüísticos Iglesias (UP) Rivera (C’s) Registro sencillo y comprensible + + Estilo no estereotipado + + 26 “Una estrategia muy productiva del discurso populista es la de presentar al líder como un político poderoso cuya fuerza proviene del pueblo hasta el punto de fundirse en una sola ‘alma’” (Bolívar 2013: 145).
102 Political Discourses at the Extremes Rasgos lingüísticos Iglesias (UP) Rivera (C’s) Uso abusivo de las nominalizaciones + - Modalidades que expresan evidencia + + Palabras que remiten a emociones + - Registro familiar (vulgar) + - Argumentaciones reducidas a causa efecto +/- +/- Práctica de la amalgama en la descripción + + Recurrencia a cifras y porcentajes sin verificación - - Posicionamiento del orador (líder potente) + + Producción corporal, vocal y gestual de mitin + - 6. Conclusiones Ni la escenificación ni los escenarios de ambos oradores españoles distan mucho en la práctica discursiva de Podemos y Ciudadanos, los dos nuevos partidos, o partidos emergentes en España. En este sentido, si Iglesias se muestra más identificado con el pueblo, la gente, la “idealidad social (yo y el pueblo), y recurre más a la historia para defender actitudes puras, Rivera hace más hincapié en su misión de político que va a velar por el bien, que va a conseguir erradicar la corrupción, y que va a restablecer el bienestar social. De ahí que, según estos datos, si el discurso de uno es populista, el del otro, por tanto, también, y viceversa. Pero habrá que preguntarse si estos rasgos no son comunes al discurso político general actual, al menos en España. Sí se diferencian en los rasgos que hemos dado en llamar “más puramente lingüísticos”. No en vano, Rivera, abogado de profesión, y maestro en la Oratoria, ha sido reconocido como el político español actual que mejor comunica. Su estilo es tranquilo, pausado y correcto, a la vez que cercano. En cambio, Iglesias, polítologo, profesor de Universidad, hace gala de unos usos lingüísticos más cercanos a lo electoralista o propagandístico que a lo parlamentario. En este sentido, volvemos a las palabras del principio: El poder del lenguaje no está solamente en lo que dice, sino en lo que transmite (Charaudeau 2009). Según esto, ambos políticos comparten un trasfondo discursivo populista, pero Iglesias lo evidencia más en sus formas, mucho más exacerbadas y excesivas, que Rivera, más distanciado como comunicador en su rol de político. Rivera proyecta una imagen de político que trabaja para el
Discursos populistas en la política española actual 103 ciudadano y por el ciudadano; Iglesias quiere ser el pueblo que trabaja para el pueblo. Esto es lo que nos dicen (transmiten) sus palabras. Referencias Aboy Carlés, G. (2001). “Repensando el populismo” XXIII Congreso Internacional Latin American Studies Association, Washington D.C., 6 al 8 de septiembre de 2001. http://lasa.international.pitt.edu/Lasa2001/ AboyCarlesGerardo.pdf Alcaide Lara, E. R. (2014). “La relación argumentación-(des)cortesía en el discurso persuasivo”. Sociocultural Pragmatics 2 (2), 223–261. Alcaide Lara, E. R. (2017). “’Invitar’ en el discurso parlamentario: la atenuación como ‘trampa’”. Lingüística Española Actual 39 (2), 177–197. Bolívar, A. (2009). “’Cachorro del imperio’ versus ‘Cachorro de Fidel’: los insultos en la política latinoamericana”. Discurso & Sociedad 2(1), 1–38. Bolívar, A. (2013). “La construcción discursiva de la revolución bolivariana. Polarización y manipulación en la campaña electoral de 2012”. Temas de Coyuntura 67, 131–163. Carretero, R. (2014). “¿Qué es el populismo y quién es populista en España?” (http://www.huffingtonpost.es/2014/09/21/populismos_n_5809776.html) [consultado 14 /05/2016]. Charaudeau, P. (2009). “Reflexiones para el análisis del discurso populista”. Discurso y Sociedad 3(2), 253–279. Charaudeau, P. (2011). “Las emociones como efectos del discurso”. Versión 26, 97–118. Chumaceiro, I. (2006). “Bolívar en el discurso de toma de posesión de tres presidentes venezolanos”, en M. Sedano, A. Bolívar & M. Shiro (comps.), Hacer lingüística. Homenaje a Paola Bentivoglio. Caracas: Universidad Central de Venezuela, 645–655. Dictionnarie Larousse: http://www.larousse.com/es/diccionarios/frances [consultado 25/03/ 2017]. Dorna A. (2006). Médiatiques 38, Bulletin d’information de l’Observatoir du récit médiatique, Louvain-la-Neuve. Ducrot, O. (1986). El decir y lo dicho. Polifonía de la enunciación. I. Agoff (tr.) Buenos Aires: Paidós. Fairclough, N. (2000). “Dialogue in the public sphere”, en S. Sarangi & M.Coulthard (eds.), Discourse and Social Life. London: Longman, 170- 184.
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