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Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644. Los Apuntamientos para la Historia General de Fray Agustín de la Madre de Dios y su aportación a la temática

Tlacxani Segura, Gonzalo

Abstract

El presente texto analiza el culto y devoción hacia la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario que los carmelitas descalzos propagaron en la Nueva España entre los siglos XVI y XVII, a partir de la imagen del purgatorio. Como resultado del descubrimiento de la primera versión de la crónica Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano, se presenta por primera vez en este trabajo material inédito sobre la temática.

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6 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. DEVOCIÓN Y FERVOR A NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y SU SANTÍSIMO ESCAPULARIO EN LA NUEVA ESPAÑA, 1585-1644. LOS APUNTAMIENTOS PARA LA HISTORIA GENERAL DE FRAY AGUSTÍN DE LA MADRE DE DIOS Y SU APORTACIÓN A LA TEMÁTICA DEVOTION AND FERVOR TO OUR LADY OF CARMEN AND HER HOLY SCAPULAR IN THE NEW SPAIN, 1585-1644. THE APUNTAMIENTOS PARA LA HISTORIA GENERAL OF FRAY AGUSTÍN DE LA MADRE DE DIOS AND HIS CONTRIBUTION TO THE TOPIC Gonzalo Tlacxani Segura El Colegio de México Resumen: El presente texto analiza el culto y devoción hacia la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario que los carmelitas descalzos propagaron en la Nueva España entre los siglos XVI y XVII, a partir de la imagen del purgatorio. Como resultado del descubrimiento de la primera versión de la crónica Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano, se presenta por primera vez en este trabajo material inédito sobre la temática. Palabras clave: espiritualidad novohispana, purgatorio, Virgen del Carmen. Abstract: The present text analyzes the cult and devotion to the Virgin of Carmen and her Holy Scapular that the Discalced Carmelites spread in the New Spain between the sixteenth and seventeenth centuries, from the image of purgatory. As a result of the discovery of the first version of the chronicle Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano, I present for first time in this work unpublished material on the subject. Keywords: novohispanic spirituality, purgatory, Virgin of Carmen. 7 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. […] A la mañana la abrió [una cajita de costura] y vio estampada en la tapa una mano de mujer, por la parte que caía hacia adentro, y estaba tan señalada y honda como si con una mano de hierro ardiendo la hubieran esculpido; y luego entendió que era aquella la señal que el alma la había prometido dar para que la creyesen. La cual volvió a hablarla otra noche y la preguntó si había visto lo que estaba en aquella cajita y respondiendo que sí, la declaró lo mucho que se padecía en el purgatorio y cuánto agradaban a nuestro Señor los que rogaban a su majestad por las afligidas almas que están en aquellas penas y la encargó de nuevo la encomendase a Dios y pidiese lo mismo a los padres y madres carmelitas, certificándola otra vez que alcanzaban mucho de Dios sus oraciones. Díjola también que manifestase esta señal para edificación y provecho de los prójimos y para que se aumentase la devoción con las ánimas del purgatorio y ofreciesen por ella oraciones y sufragios y que la cajuela se la entregase a los padres carmelitas porque ellos la guardarían con veneración […]. 1 Testimonio anónimo de una mujer sobre las apariciones de las almas del purgatorio en su casa, Puebla de los Ángeles, 1627. In Memoriam Dionisio Victoria Moreno (1930-2017) Introducción La religiosidad cristiana en la Nueva España no podría ser comprendida sin la presencia de la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario, protectora de los afligidos ante la desgracia y salvadora de las almas del purgatorio; espacio este último localizado entre el cielo y el infierno que otorga sentido a los actos extraordinarios de la madre de Cristo realizados por medio de su escapulario. La devoción a esta figura religiosa como la de otras tantas advocaciones marianas se popularizó rápidamente desde la llegada de los 1 Agustín de la Madre de Dios, Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano. Mina rica de exemplos y virtudes en la historia de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de la Nueva España, lib. segundo, cap. XII, n. 5, p. 202. Actualmente el Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano es resguardado en la Latin American Library of Tulane University (New Orleans), bajo la catalogación R.B.R.L. 972 (271-73) A-923. Debido a un ejercicio analítico que me encuentro realizando actualmente de cotejar algunos pasajes de la segunda versión (o versión definitiva) de la crónica que fray Agustín se encontraba terminando de escribir en 1653, con los apuntamientos y material documental que integran la carpeta de la primera versión, es que recurro a citar la fuente primaria a lo largo de este trabajo en lugar de citar cualquiera de las dos ediciones impresas en la década de 1980. 8 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. carmelitas descalzos en la América Septentrional en 1585, 2 aspecto dentro del cual no es posible determinar si ellos fueron los introductores de este culto desde ese año o ya existía cierto fervor desde su llegada a las Indias. A pesar de no conocerse con certeza este dato secundario, que poco o nada podría repercutir en el desarrollo del contexto cultural indiano, los “milagros” concedidos por la Virgen María en su advocación carmelitana fueron muchos y variados durante las primeras cinco décadas de vida de la Provincia de San Alberto de la Nueva España. Los testimonios sobre estos actos prodigiosos fueron rescatados en buena parte por el P. Fr. Agustín de la Madre de Dios en los manuscritos de la primera versión que daría forma a su crónica Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano. 3 2 Para poder entender el desarrollo de esta devoción carmelitana dentro del mapa devocional novohispano, véase: Pierre Ragon, Les Saints et les images du Mexique (XVIe-XVIIIesiècle) (París: L´Harmattan, 2003), pp. 203-235. 3 Fray Agustín de la Madre de Dios escribió su crónica entre 1646 y 1653, periodo en el que recopiló una serie de testimonios e informes sobre la historia de la Provincia de San Alberto que le permitieron redactar algunos borradores de los capítulos tentativos que darían forma a la versión final de su obra. Borradores que presentó, junto al material archivístico que tenía reunido, para su revisión al definitorio provincial en 1647 y que deben ser considerados la primera versión de la crónica inconclusa que vio la luz de la imprenta hasta 1984. Es importante señalar que la versión definitiva –pero inconclusa– de la crónica se publicó por primera vez en 1984, a cargo de Manuel Ramos Medina, y 1986, a cargo de Eduardo Báez Macías. Ambas obras no se diferencian en lo absoluto en la transcripción paleográfica, salvo una palabra del título de la obra. La razón de que ambas ediciones hayan salido de la imprenta con la mínima diferencia de un año y meses se debió a los tiempos que cada uno de estos historiadores dedicó a preparar su edición de la obra, de acuerdo con lo que comentan fray José de Jesús Orozco OCD y Eduardo Báez. Las ediciones: Agustín de la Madre de Dios, Tesoro Escondido en el Santo Carmelo mexicano…, introd., notas y versión paleográfica de Manuel Ramos Medina, presentación de Elías Trabulse Atala (México: Probursa/Universidad Iberoamericana, Departamento de Historia, 1984) y Agustín de la Madre de Dios, Tesoro Escondido en el monte Carmelo mexicano…, introd., notas y versión paleográfica de Eduardo Báez Macías (México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Estéticas, 1986). El grupo de siete manuscritos que he denominado la primera versión del Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano, los cuales en su conjunto suman poco más de 300 fojas, están organizados dentro del Fondo Eulalia Guzmán del AHINAH bajo la catalogación siguiente: «De las cosas tocantes al origen y fundación de la provincia de San Alberto de carmelitas descalzos y de sus conventos y religiosas en el reyno de la Nueva España» (1647), «Noticia de varios religiosos de México (Carmen) para la historia general» (1647), «Dichos y testimonios de los Condes de Santiago y otras personas acerca del P. Fray Juan de Jesús María, fundador de la Provincia de San Alberto» (1648), «Testimonio en relación con fray Juan de Jesús María» (incluye las cartas de nombramiento y cuestionario para que el cronista lleve a cabo la recolección de información; 1646), «Apuntamientos para la historia general de los carmelitas. Convento de los Remedios de la Puebla» (¿1631?), «Origen y principio de la fundación de la Provincia de San Alberto, sus primeros religiosos y relación de las apariciones que han visto algunos carmelitas» (1646) y «Apuntamientos para la historia general de la orden carmelita» (1647). Los temas que aborda en general dicho grupo de manuscritos inéditos son los siguientes: vidas y testimonios de religiosos ejemplares; fundaciones de México, Puebla, Atlixco, Valladolid, Celaya, San Ángel, Querétaro y Salvatierra; sobre los primeros 11 frailes de 1585; sobre las fundaciones y la vida de las monjas descalzas del Carmen; milagros y devoción del Santo Escapulario; información sobre los primeros capítulos provinciales, entre otros temas. Es importante señalar, que existe la posibilidad de encontrar en el fondo Eulalia Guzmán 9 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. En lo que refiere a la cuestión carmelitana de estudio, este ensayo se ha dividido en dos breves secciones. En el primer apartado se analiza el origen del culto y devoción al escapulario carmelitano, ubicado en la Inglaterra bajomedieval, hasta su introducción en el virreinato de la Nueva España entre los siglos XVI y XVII, proceso que buscó entenderse dentro de un marco histórico referencial integrado por dos engranajes culturales importantes: el nacimiento y difusión de la imagen del purgatorio en la Edad Media, y el desarrollo que tuvo la espiritualidad española desde este último periodo histórico hasta el de la modernidad. Este proceso cultural de promoción religiosa adquiere su ejemplificación en el segundo apartado, en el que se estudia y comprende la relación entre el purgatorio y la devoción al escapulario –desde el ámbito novohispano– a partir de la información testimonial que recopiló fray Agustín de la Madre de Dios durante sus viajes por los conventos de la provincia carmelitana en la primera mitad del siglo XVII. 4 Por esta última razón, la investigación que se presenta a continuación se enmarca en el proceso de rescate documental que me encuentro realizando actualmente de la primera versión y papeles que fue reuniendo el primer y único cronista provincial carmelitano entre 1646 y 1653. Este material que fue objeto de búsqueda por parte de distintos historiadores, como Dionisio Victoria Moreno y Eduardo Báez Macías, desde la segunda mitad del siglo XX y que hoy por hoy se mantiene inédito bajo un estado de conservación dudoso, 5 se más manuscritos que posiblemente integraron la primera versión de la crónica carmelita; afirmación que sostengo al encontrarse traspapelados varios manuscritos dentro de esta colección. 4 Entre 1585 y 1644 existían diez de los dieciséis conventos que los carmelitas descalzos fundaron en la Nueva España, lo cuales fueron México (San Sebastián, 1586), Puebla (Ntra. Señora de los Remedios, 1586), Atlixco (Ntra. Señora del Carmen, 1589), Valladolid (Ntra. Señora del Carmen,1593), Guadalajara (Ntra. Señora de la Concepción, 1593 *primera fundación), Celaya (Ntra. Señora del Carmen, 1597), Querétaro (Ntra. Señora del Carmen, 1601), Santo Desierto de Cuajimalpa (Ntra. Señora del Carmen, 1606), Coyoacán (Santo Ángel, 1614) y Salvatierra (Santo Ángel, 1644). Fueron estos los conventos que visitó el padre cronista en busca de información histórica, la cual obtuvo relativa al periodo de la llegada de los primeros carmelitas al territorio novohispano hasta la última fundación carmelitana realizada; por esta razón, en el título de este trabajo se puso la temporalidad ya consignada. Para más información sobre el proceso fundacional y el desarrollo de la Provincia de San Alberto de la Nueva España, se recomienda revisar: Jessica Ramírez Méndez, Los carmelitas descalzos en la Nueva España. Del activismo misional al apostolado urbano, 15851614 (México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2015). 5 Estos documentos pertenecen al Fondo Eulalia Guzmán del Archivo Histórico del Instituto Nacional de Antropología e Historia, los cuales desde hace algunas décadas solamente se pueden consultar en versión de microfilm. Sobre la existencia e historia de la primera versión del Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano de fray Agustín de la Madre de Dios y el estado físico en que se encuentra actualmente el manuscrito: Gonzalo Tlacxani Segura, “Instrucciones y cuestionario para la escritura de la historia general de la Orden del Carmen Descalzo en la Nueva España, siglo XVII”, Estudios de Historia Novohispana, Vol. 10 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. espera que pronto pueda ver la luz gracias al interés que mostró por esta documentación el “Proyecto de Estudios Indianos” de la Universidad del Pacífico (Perú) mediante el Dr. Elio Vélez Marquina. Por estas y otras razones confío en poder contribuir con este trabajo en la limitada producción historiográfica que se ha escrito sobre el escapulario carmelitano en la Nueva España. 6 Culto y devoción al escapulario carmelitano: de Inglaterra a la Nueva España 7 esde su llegada a la Nueva España en el último tercio del siglo XVI, los carmelitas descalzos adquirieron una singular fama entre la sociedad española por su espiritualidad contemplativa, cuyas expresiones podrían observarse al interior como al exterior del convento, 8 rasgo que al poco tiempo los diferenció del resto de las órdenes establecidas en el virreinato americano. Sobre este proceder religioso, fray Agustín de la Madre de Dios, cronista de la Provincia de San Alberto, se encargó de escribir una obra panegírica titulada Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano en la que exaltó y acreditó las virtudes de su orden, ejemplificadas en la vida de admirables varones y religiosas con el propósito de despertar el deseo de emular su modus vivendi. Una serie de relatos extraordinarios que el cronista integró a su narración ofrecen un claro testimonio del fervor y admiración que la feligresía novohispana tuvo hacia los hijos de la Madre Teresa de Jesús, como lo fueron “milagros” o “casos prodigiosos” que la divinidad concedía a través de personajes particulares. Dentro de este contexto cultural, la Orden del Carmen Descalzo, como cualquier LVII, julio-diciembre 2017, Ciudad de México, pp. 97-110. 6 Los dos únicos autores que en México han realizado un artículo o capítulo exclusivo sobre la temática han sido Manuel Ramos Medina y Marcela Rocío García Hernández, cuyos estudios se mencionarán más adelante. 7 Referente a las cuatro imágenes que aparecen a lo largo de este trabajo, es importante señalar que pertenecen a los fondos de la Biblioteca Nacional de España y que fueron descargadas del portal electrónico de la Biblioteca Digital Hispánica por medio de la licencia de Reconocimiento-No-Comercial-Compartir Igual 4.0 Internacional de Creative Commons. 8 Fray Agustín refiere un caso extraordinario de dos carmelitas descalzos que salieron de la clausura del convento de San Sebastián de México para recolectar limosna con la intención de enviarla a España para la reconstrucción del santo desierto de Bolarque que se había quemado. La impresión que generó en la sociedad novohispana ver a los hijos de la Madre de Teresa de Jesús entrando a las casas de seglares, lo cual no era de verse todos los días al estar permanentemente retraídos en el silencio de sus conventos, fue tal que el propio cronista decidió rescatar dicho suceso en su historia de la Provincia de San Alberto. Agustín de la Madre de Dios, Tesoro Escondido en el Monte Carmelo Mexicano. Mina rica de exemplos y virtudes en la historia de los Carmelitas Descalzos de la Provincia de la Nueva España, lib. primero, cap. XV, n. 4, pp. 92-93. 11 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. otra corporación religiosa establecida en las Indias en el marco del proceso de la conquista espiritual, se caracterizó por la promoción de sus devociones particulares entre sus fieles, entre las que ocupaba un espacio privilegiado la de la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario. El escapulario carmelita era –y sigue siendo actualmente– el distintivo que inmediatamente hacía referencia a los hijos e hijas de la Madre Teresa de Jesús, prenda o amuleto que, dentro de la espiritualidad barroca iberoamericana en particular, portaban los devotos para esperar las promesas de la Virgen del Carmen de sacarlos de los terribles castigos temporales del purgatorio. 9 El nacimiento de esta devoción religiosa, popularizada por el atractivo social de la promesa de tener un tránsito efímero en el purgatorio después de la muerte, tiene su origen en la Baja Edad Media europea. De acuerdo con la historiografía carmelita, el domingo 16 de julio de 1251, en la turbulenta Inglaterra cristiana de Enrique III de Winchester, a fray Simón Stock se le apareció la Virgen María –en medio de un momento de oración– dándole un escapulario como símbolo de la confraternidad que existiría a partir de ese momento entre los carmelitas y la madre de Cristo, y como promesa de salvación para aquellas almas que se enfrentasen a cualquier peligro en algún momento de su vida. El relato, por espectacular que parezca dentro de la mentalidad cristiana, ha sido considerado como meramente popular o ficticio dentro de la literatura medieval. Fue hasta 1642 que la historia sobre la mariofania presenciada por el sexto general de los carmelitas apareció de forma 9 Manuel Ramos Medina, El Carmelo novohispano (México: Centro de Estudios de Historia de México Carso, 2008), p. 262. 12 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. “exacta” y documentada. 10 Como se mencionó líneas arriba, el culto y devoción a la Virgen María (con el nombre de la advocación de El Carmen vistiendo los colores del sayal pardo y blanco del religioso de esta orden) y su Santísimo Escapulario se popularizaron en los tiempos de la creación y difusión de la imagen del purgatorio entre los siglos XII y XIII. 11 El fenómeno sociocultural en el que se insertó el escapulario no podría comprenderse sin tomar en cuenta la transformación que tuvo la regla de vida carmelita durante estos siglos, dejando el espíritu eremita, practicado en el Monte Carmelo, por el de mendicante, cuando los ermitaños emigraron a Europa tras el avance del Islam en la región del Oriente Próximo con la intención de establecerse en los principales núcleos urbanos para la atención de las almas cristianas. 12 Dicho proceso –en palabras de Manuel Ramos Medina– fue sumamente importante y desató serios conflictos con dominicos y franciscanos, quienes se pronunciaron contra la disposición papal que afectaba la exclusividad de estas órdenes de vivir de limosnas. 13 Fue en este inestable escenario que los carmelitas buscaron afianzar su legitimidad y antigüedad ante las órdenes que les atacaban, situación que les permitió consolidar un santoral y crear devociones particulares, entre las que se encontraba la del propio escapulario dado por la Virgen María a Simón Stock. Esta maniobra político-religiosa permitió a la Orden del Carmen presentarse ante la Europa cristiana como una corporación religiosa con igual o mayor prestigio que las órdenes fundadas por San Francisco de Asís o Santo Domingo de Guzmán, teniendo como elemento en común con algunas de éstas el poseer un objeto dado por la madre de Jesucristo a uno de sus miembros: el escapulario para los carmelitas y el rosario a los dominicos. En el mundo cristiano, la existencia de una prenda con la composición física de ser 10 Cfr. José Carlos Martínez de la Hoz, La virgen y la misericordia (Madrid: Ediciones Palabra, 2016). Sobre la espiritualidad carmelitana durante el periodo medieval y moderno, véanse los siguientes trabajos producidos por religiosos: Steven Payne, The carmelite tradition (Minnesota: Liturgical Press, 2011), pp. 171. y Paul-Marie of the Cross, Carmelite spirituality in the teresian tradition, translated by Kathryn Sullivan, revised and edited with a preface by Steven Payne (Washington: ICS Publications, 1997). 11 Jacques Le Goff, El nacimiento del purgatorio (Madrid: Taurus Ediciones, 1989), p. 209. 12 Cfr. Ildefonso Moriones, El Carmelo teresiano. Páginas de su historia (Vitoria: El Carmen, 1978), pp. 1289. 13 Manuel Ramos Medina, op. cit., p. 264 13 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. un pedazo de tela con abertura en el centro para introducir por ella la cabeza, quedando cada lado sobre el pecho y la espalda respectivamente, fue adoptada con el tiempo por otras corporaciones religiosas que introdujeron sus propios colores y símbolos distintivos en las caras de la prenda, como lo hicieron carmelitas, mercedarios y agustinos. 14 Con el paso del tiempo el escapulario pasó por un proceso de adaptación de sus proporciones físicas, al disminuir el tamaño de cuerpo completo al de una versión pequeña –del tamaño de la palma de una mano– para que los feligreses pudiesen portarlo. 15 La creación de esta versión minimizada de la prenda religiosa (hecha de estameña), en el caso particular de la Orden del Carmen, permitió que la corporación religiosa estrechase y afianzare sus lazos espirituales con su comunidad de devotos, aspecto que dio origen a la aparición de la figura de las cofradías, 16 en la que sus miembros seglares tenían el compromiso de acudir a los servicios religiosos prestados por los carmelitas en sus conventos y de portar in perpetuum debajo de sus ropas el escapulario carmelita. Esta práctica cultural ha sido llamada por Manuel Ramos como la de portar “un hábito reducido”, 17 pero la adquisición de este compromiso religioso en el escenario de la Iglesia pretridentina no era menor, al ser el símbolo indiscutible de la promesa de salvación hecha por la Virgen María para sacar del purgatorio a aquellos devotos que en vida hubiesen portado el escapulario. Dicha promesa reducía a unos cuantos días la estancia del alma de la presencia de las llamas y del padecimiento de los tormentos del llamado “tercer lugar”, pues de acuerdo con la Bula Sabatina del papa Juan XXIII, 18 promulgada el 3 de marzo de 1322, el alma de los religiosos y cofrades de esta orden era sacada por la Virgen, el sábado siguiente de su muerte, del estado de purificación para llevarla al goce de la gloriam 14 En el caso de los agustinos nos comenta fray Diego Basalenque que su corporación religiosa también creó un escapulario propio que se integró con lo que traían vestido, que era una túnica y hábito con el calzado. Diego Basalenque, Historia de la Provincia de San Nicolás Tolentino de Michoacán, introd. Gerardo Sánchez Díaz (Morelia, Michoacán: Balsal Editores, 1989), p. 342. 15 Manuel Ramos Medina, op. cit., p. 263 16 Un estudio bastante completo y reciente sobre el proceso de fundación y desarrollo funcional de la figura de la cofradía de la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, es el de Teresa Serrano. Esta investigación vino a llenar un gran vacío historiográfico referente a la historia de los carmelitas descalzos en el periodo colonial, vid. Teresa Eleazar Serrano Espinosa, La cofradía de Nuestra Señora del Carmen y su Santo Escapulario. Culto y prácticas religiosas en la época colonial (México: Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2012), pp. 61-158. 17 Manuel Ramos Medina, op. cit., p. 262-263. 18 Juan XXIII (1365-1419), fue el cuarto antipapa durante el Cisma de Occidente (1410-1415). 14 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. eternam. 19 Distintos mecanismos, como los sufragios e indulgencias de los que se hará mención más adelante, la creación de capellanías o la portación de amuletos y escapularios religiosos existieron dentro de la espiritualidad cristiana moderna para que los creyentes pudiesen evitar los tormentos del purgatorio que la Iglesia había reafirmado durante el Concilio de Trento (1545-1563), considerándolo un espacio necesario y a la vez mediador después de la muerte. 20 Alcanzado el siglo XVII, después de que el Imperio español atravesase la encrucijada religiosa de combatir el surgimiento de los confesionalismos protestantes por sus distintas posesiones de Europa central, la noción y la imagen del purgatorio al interior de una sociedad eminentemente católica como lo era la española, fue creciendo y preocupando a cada uno de sus miembros al sentir cada vez más cercana la hora de su muerte como resultado de las distintas epidemias y guerras que asolaban a la caótica región. Personajes como Sebastián de Covarrubias, en su obra Tesoro de la Lengua Castellana de 1611, expresaron el sentir de una sociedad que día a día se debatía entre la vida y la muerte; todo ello al definir la imagen que tenían del purgatorio: “lugar en las partes infernas, donde están las almas de los fieles que murieron en gracia, purgando lo penal de sus pecados, las quales son ayudadas con los sacrificios y sufragios de 19 Vid. Antonio Ruíz Molina, “La bula sabatina, origen de culto a los difuntos de la Orden del Carmen”, en Francisco Javier Campos y Fernández de Sevilla (coords.), El mundo de los difuntos: culto, cofradías y tradiciones, (Madrid: Ediciones Escurialenses, 2014), pp. 21-42. 20 Cfr. Gisela von Wobeser, Cielo, infierno y purgatorio durante el virreinato de la Nueva España (México, Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, Estampa Artes Gráficas, Editorial de Otro Tipo, 2015), pp. 151-155. 21 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. El padre fray Juan de Jesús María siendo provincial me dixo que andando visitando la provincia le comunicó un religioso este caso, y fue que estando estudiando un sermón entre diez y once de la noche llamaron a la puerta de su zelda, salió con la candela encendida a ver quién llamaba, y vio un horrible mastín que le habló y dijo, padre fray fulano, yo soy el padre fray fulano predicador difunto que padesco mucho en el purgatorio por no haver ladrado como debiera en la heredad de Dios, encomiéndeme a Dios y aga con nuestro padre haga lo mesmo y desaparezio. 39 Este testimonio que llegó a los oídos de fray Diego de la Madre de Dios por parte del padre provincial, personaje quién lo obtuvo directamente del religioso implicado, “certifica” la presencia de las ánimas del purgatorio en el plano terrenal en busca de alguna súplica u oración que pueda permitir la disminución de su penitencia. La veracidad de este testimonio, como de los otros que se analizarán a continuación, vista desde los ojos de la modernidad, es cuestionable debido a que tenía como principal función discursiva la de atraer la aceptación de los fieles hacia la existencia de este espacio del más allá y, en segundo plano, la de generar la conmiseración de los vivos hacia las almas penitentes pudiéndolos ayudar en su desgracia mediante un donativo económico piadoso para disminuir su tiempo en aquel sitio. En lo que atañe a los milagros realizados por la Virgen del Carmen mediante su escapulario, otorgando una protección especial contra todos los peligros para aquellos cristianos que usaran en el interior de sus ropas dicho amuleto, fray Diego transmite al cronista provincial algunos casos que bien podrían oscilar entre la realidad y la fantasía desde nuestra perspectiva: Diego Bernal, vezino del pueblo Cox, depusso, como testigo de vista, que a saeteando a un hombre por mal hecho en la jurizdiccion de las minas de Tlalpujagua, siendo alcalde mayor el capitán Antonio Chayde, le lanzaron los flechadores cantidad de flechas enderezándolas todas al pecho donde tenía el 39 AHINAH, Fondo Eulalia Guzmán, leg. 74, doc. 5, “Apuntamientos de lo que se va averiguando acerca de la historia”, s.l, 1647 fol. 1v. Se modificó la acentuación. 22 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. escapulario, porque aviendole quitado el jubón le dejaron con el escapulario solamente y fue notado de todos los presentes. Y tomado por fe y testimonio delante del escribano, que cuando yvan a hazer golpe en las tacas en el sagrado escapulario se levantava en alto, como si con la mano le cogiesen, y daba lugar a que hiriesen las flechas en el pecho, sin que tocasen a la insignia de la Virgen, y así vino a quedar cubriéndolas todas con admirazion del pueblo. 40 La desgracia que pudo haber sufrido aquel hombre descrito por Diego Bernal –de cuyo nombre no se hace mención– fue “claramente” impedida por la intercesión de la Virgen del Carmen por medio de su escapulario, situación que no sólo “presenció” el propio Diego Bernal en el pueblo de Cox, como lo deja claro este otro relato que recuperó fray Diego de la Madre de Dios cuando el cronista lo entrevistó: Y también afirmó como testigo también de vista que en una estancia de ganado mayor un baquero se descomedio con un mayordomo hombre de grandes fuerzas el qual sacando la espada le dio tan grande estocada de firme a firme que dio con él en tierra haziendole dar tras pie un buen trecho, y por averle azertado en el santo escapulario que solamente traya por defensa fue lo mismo dar en él que en una cota de malla, y asi no recivio el paziente mal ninguno. 41 Distintos testimonios de “actos prodigiosos” concedidos por la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario abundaron entre la sociedad novohispana con la intención de ver en esta prenda una característica meramente sagrada que los carmelitas descalzos aceptaron y difundieron entre sus fieles. 42 Otro ejemplo de los milagros concedidos por el escapulario como “escudo en el mundo terrenal” contra los peligros físicos que podría obrar el mal es el siguiente que fray Diego escuchó decir de fray Jacinto de San Hilarión, sacerdote y subprior del convento de la ciudad de Valladolid (la actual Morelia): 40 Ibid., fol. 2r-2v. 41 Ibid., fol. 2v. 42 Manuel Ramos, op. cit., p. 267-268. 23 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. […] que vinieron dos hombres a confesarse con el dicho padre de fuera de la ciudad a los quales avia susedido el casso siguiente: Y fue que el uno dellos era cassado, y el otro andava en mal trato con su mujer, lo qual savia el marido y desieoso de vengar la injuria los halló juntos una vez y sacando el puñal les dio amanteniente algunas puñaladas con que se persuadió los dejava muertos, y con esto se fue a retraer a la Yglesia, de la qual enbio diferentes personas a que supiesen que passava en su casa, persuadido que seria llantos y que tratarían de enterrar los muertos, que por tales los dejo, y todos respondían que no avia cossa de alboroto en su casa sino que toda estaba quieta, con lo qual se salió de la Yglesia y se volvió a su casa hallándola a su mujer buena y sana, a la qual la perdonó la injuria que havia hecho; y buscando al complice hizo lo mismo, diciéndoles a entranbos que pues la Virgen los avia librado de sus manos por medio de su escapulario que siempre lo traían consigo el los perdonava, quedando tan amigos los dos unanimes y conformes se vinieron a confesar y refirieron el dicho casso al dicho padre fray Juan de San Juan Hilarion y pidieron muchos escapularios para sí, y para todos los de su Casa. 43 Este eminente caso de adulterio en el contexto novohispano debería haber sido denunciado por el marido ante un tribunal eclesiástico, o por lo menos comentado a su confesor para reprender el acto, todo ello al ser una falta de moral cristiana; pero el personaje aludido decidió, mediante un arranque “apasionado”, dar muerte por igual tanto a su mujer como al que andaba en “mal trato con ella”. Sin embargo, el que haya hecho justicia el marido por su propia mano parecería una solución sencilla para finiquitar de tajo el mal cometido, pero al adquirir conciencia de las repercusiones socio-jurídicas que tendría su acto, decidió retraerse en una iglesia para evitar que lo aprendiera la Justicia, de llegar a demostrarse su participación en el crimen pasional. 44 El cambio de una actitud valentonada y temeraria por una de absoluta cobardía se vio demostrada al enviar a diferentes personas a 43 AHINAH, Fondo Eulalia Guzmán, leg. 74, doc. 5, “Apuntamientos de lo que se va averiguando acerca de la historia”, s.l, 1647, fol. 3r-3v. 44 Vid. Teresa Lozano Armendares, No codiciarás a la mujer ajena. El adulterio en las comunidades domésticas novohispanas. Ciudad de México, siglo XVIII (México: Universidad Nacional Autónoma de México, Instituto de Investigaciones Históricas, 2005), pp. 143-192. 24 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. que averiguasen “que pasaba en su casa”, pero ¡vaya sorpresa se llevó al saber que las almas de aquellos “pecadores” seguían entre los vivos! Resulta sorprendente, dentro del contexto espiritual de la época, que el marido perdonase tan grave falta cometida por su esposa y el amante, al grado de ir con este último a testificar el “milagro” que había obrado la Virgen del Carmen mediante su escapulario protegiendo a estos pobres infelices que por poco veían la muerte. Consideraciones finales La espiritualidad hispánica de los siglos XVI y XVII se caracterizó por la reafirmación que en ella se hizo de los valores y dogmas cristianos, al ser la propia España –campeona de la fe y caballero de la Iglesia de Cristo en la encrucijada contra el turco– la principal promotora de la regulación y vigilancia del andamiaje cultural religioso que el Concilio de Trento había construido para las sociedades de la modernidad. 45 Dentro de este panorama cultural, el virreinato de la Nueva España buscó mantenerse al margen de los procesos transformadores que buena parte de Europa sufrió desde la Reforma Protestante hasta el movimiento de la Ilustración, insertándose dentro de esas “mentalidades históricas [que] no cambian en años, ni a veces en siglos, porque son realidades de larga duración”. 46 Por esta y otras razones, las concepciones de la fe católica que regían –mediante sus tratadísticas y eclesiásticos– cada uno de los pasos del devenir humano, lograron crecer y mantenerse “inmóviles” e “incuestionables” durante varias décadas en el Nuevo Mundo. El Imperio español buscó evitar a toda costa que entraran ideas extrañas y ajenas a su universalidad 45 Cfr. José C. Nieto, El Renacimiento y la otra España. Visión cultural socioespiritual (Genève: Librairie Droz, 1997), pp. 129-150, 461-491. 46 Daniel de Pablo Maroto, op. cit., p. 313. Por su parte, Irving A. Leonard señala que en el siglo XVII la sociedad se disputó entre una forma católica de vivir y la herencia recibida del medievo y del renacimiento, vid. Irving A. Leonard, La época barroca en el México colonial (México: Fondo de Cultura Económica, 1976), pp. 47-49. 25 Número 40, junio 2018, pp.6-25 Gonzalo Tlacxani Segura Devoción y fervor a Nuestra Señora del Carmen y su Santísimo Escapulario en la Nueva España, 1585-1644 Dossier Instantáneas de las Indias en época de los Austrias: religiosidad, imaginario de lo profano y corte. ideológica establecida en sus dominios de ultramar, objetivo logrado con cierto éxito mediante la injerencia y la regulación del Tribunal de la Inquisición para evitar que se cuestionasen de esta manera la ritualidad y las creencias que regían la vida cotidiana de los habitantes indianos, representada en la educación en la fe que por base tenía a la literatura, las bellas artes, la retórica y la arquitectura, principalmente. De esta manera, las imágenes del purgatorio y la parafernalia que en torno a ella se construyó para evitar sus tormentos y pesares estuvieron siempre vigentes, situación de la que la Iglesia obtuvo grandes remuneraciones económicas por la venta de sufragios, indulgencias, misas, escapularios y la adquisición “gratuita” de propiedades urbanas y rurales como resultado de obras pías. Por esta razón, los milagros de la Virgen del Carmen y su Santísimo Escapulario atraían cada vez más a un mayor número de fieles ante la “existencia” cada vez más “comprobada” (mediante narraciones realizadas por religiosos) de las personas que se habían salvado de algún mal o recuperado en salud por portarlo, aspecto que tiene su vínculo inmediato con la promesa mariana de sacar las almas de aquellos difuntos penitentes en el purgatorio cada sábado. Sin el entendimiento de este panorama religioso que se mantuvo con pocas variantes entre la población novohispana durante tres siglos, no podríamos comprender la tradición católica tan arraigada en el espíritu de un importante sector de la sociedad mexicana en la realización de algunas prácticas en la fe como la de portar actualmente el escapulario carmelitano, teniendo o no conciencia del trasfondo histórico religioso que hay detrás de esta prenda que a veces se usa como un simple accesorio dentro de la vestimenta común. Sólo restaría agregar, a manera de comentario personal, que todavía falta mucho por explorar dentro de este campo devocional de estudio, como el análisis de los sermones y obras pictóricas –producidas tanto al interior como al exterior de la Orden del Carmen Descalzo– alusivas al escapulario carmelita en su vínculo con el purgatorio; el proceso de confección o importación de escapularios y los costos de su venta entre los feligreses del Carmen; las distintas obras impresas y manuscritas que se produjeron para promover la imagen del purgatorio; un estudio de cómo se trasladaron los principios del purgatorio establecidos en el Concilio de Trento al Imperio español, en particular a la Nueva España, y como fueron asimilados por el tercer concilio provincial mexicano, entre otros tantos aspectos que no pudieron ser trabajados en este ensayo.