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Obras de Don Juan Donoso Cortes

Donoso Cortés, Juan, marqués de Valdegamas, (1809-1853)

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OBRAS DE DM JUAN NIVOSO CORTES, MARQUES DE VALDEGAMAS, ORDENADAS Y PRECEDIDAS DE UNA NOTICIA -BIOGRÁFICA p()n DON GAVINO TEJADO. TOMO TERCERO MADRID : IMPRENTA DE TEJADO, EDITOR. 4851 CURSO DE HISTORIA DE LA CIVILIZACION DE ESPAÑA, POR D. FERMIN GONZALO MORON. (JUICIO CRÍTICO PUBLICADO EN LA REVISTA DE MADRID, DE 1843). LA íday la ci ilizacion , hablándose de los pueblos , son una mis- ma c9.9. ; po es a azon , ci iliza se y i i son palab as sinóni- mas , cuando se aplican á la humanidad , en el lenguaje de la iloso- ía. Los esc i o es an iguos , al esc ibi la elacion de las ba allas y de las acciones de los p íncipes , ecomendaban á la pos e idad sus elaciones con el solo nomb e de His o ia; í ulo bello po su sencillez , y magní ico po la idea de lo uni e sal y de lo absolu o que o ece á la imaginacion , y que despie a en el en endimien o. Los esc i o es de nues os días , al aba ca en sus in es igaciones la ida en e a de las sociedades , han dado á sus ob as el nomb e de His o ia de la ci ilizacion ; í ulo despojado de aquel ca ac e augus o de uni e salidad , an p opio del genio a ís ico de los an- - 6 -- i ;u0s esc i o es, y de aquella belleza sencilla cuyos esplando es celes iales y se enos an apagándose en el mundo. His o ia de la solamen e ci ilizacion ! pues qué ¿la ci ilizacion es , po en u a , una de las muchas cosas que caen debajo del dominio de los his- o iado es ? pues qué  de el que escode á la ci ilizacion po asun o *os igaciones his ó icas , deja ue a del cí culo que se p opone slubsa in ca , alguna cosa que pueda se i de asun o á las in es igacio- nes humanas? Si yo hubie a de de ini á la ci ilizacion, la de ini ía co no Séneca al Dios de los es ólicos : Dios , dice Séneca , es odo que i e, odo lo que se mue e. No, eso no es Dios ; pe o es la lo ci ilizacion , que se dila a has a donde se dila a el mo imien o , y que se ex iende has a donde se ex iende la ida. Se concibe muy bien, que á la elacion de los acon ecimien os polí icos de un pue- blo se le dé el nomb e de his o ia polí ica : que á la elacion de las icisi udes de su li e a u a se le dé el nomb e de his o ia li e- a ia; pe o lo que no se concibe es , que á la elacion de odos los enómenos de su ida se le dé el nomb e de his o ia de su ci iliza- cion ; po que si esa no es su his o ia po excelencia , ¿cuál es su his o ia? Al hace es as obse aciones , no ha sido mi ánimo esc ibi con- a el seño Mo on un capí ulo de culpas ; co no quie a que , al adop a de la mano de o os esc i o es el í ulo de su ob a, no ha caido en ningun e o que le sea p opio , con en ándose en su mo- des ia con segui las pisadas de los que le han ido delan e. El in á que es as obse aciones se encaminan , es hace , en es a ocasion, isible y como de bul o , la dis ancia que hay, conside adas bajo el pun o de is a a ís ico , en e la ci ilizacion an igua y la mode na. En los iempos an iguos , la idea complexa de la ci ilizacion no cabía en el en endimien o del homb e ; y sin emba go , lo que esa idea con iene en sí de uni e sal y de bello , los an iguos lo ence - a on en una sola palab a : la his o ia. En los iempos aho a p e- sen es, la idea de la ci ilizacion es ya de dominio coman • y sin emba go , hemos desechado esa mane a an igua de exp esa es a idea no ísima , igno ando el a e de conse a , en los í ulos que las ponemos, lo que hay de bello , de  • uni e sal , de absolu o en - 7 -- nues as ob as. Nadie di ía sino que la ci ilizacion an igua se dis- ingue po su enca go de encon a nomb es pa a odas las cosas, o mas pa a odos los concep os , exp esiones pa a odas las ideas ; y la mode na , po el de encon a ideas pa a aquellas exp esiones, concep os pa a aquellas o mas , cosas pa a aquellos nomb es. Nues- o es el p incipado de las ciencias : de la an igüedad , el de las a es : los an iguos aplacaban su sed en las uen es cla as de la belleza ; noso os en las ecóndi as de la sabidu ía. Noso os somos más sábios ; los an iguos más cul os : has a los í ulos de las ob as an decla ando, á un iempo mismo , nues a ci ilizacion y nues a udeza , su igno ancia y su cul u a. De es a mane a, la belleza y la e dad , que son una misma cosa pa a el en endimien o di ino , son pa a el humano dos cosas de odo pun o di e en es. Viniendo ya al lib o del seño Mo on , comenza é po asegu a dos cosas : la p ime a , que ha comp endido con admi able sagaci- dad odas las ideas que con iene en si la palab a ci ilizacion : y la segunda , que ha hecho los es udios necesa ios pa a esc ibi la his- o ia de la ci ilizacion española : cosa digna de g ande admi acion, y p opia , no ya de nues os dias , sino de aquellos iempos he ói-- cos en que los sábios no c eian habe ap endido nada si no habian es udiado de sol á sol ; con encidos como es aban , de que el hom- b e no podia llega á se pa icione o de la ciencia sino con el su- do de su en e. P epa ado á la g ande emp esa que echó sob e sus homb os con aquellos as os es udios que e an de odo pun o necesa ios pa a lle a la á su dichoso ema e , el seño Mo on ha comenzado su ob a, pasando como en e is a á los p íncipes en e los his o iado es , así an iguos como mode nos , así, p opios como ex años. En la p ime a de sus lecciones , an pasando , uno des- pues de o o , como en p ocesion glo iosa , en e los g iegos : He- odo o , el hijo in elec ual de Ho ne o , en quien se con unden oda ía el his o iado y el poe a ; Tucidides , que esc ibe la his o ia como un asun o de Es ado ; Jeno on e , el discípulo que ido de Sóc a es, que esc ibe una e i ada épica como una leyenda sencilla : en e los la inos , Salus io , el homb e de cla o ingenio y de es agadas cos- umb es, que iene magní icos colo es pa a pin a la i ud y pa a - 8 e a a el icio ; que sabe de la misma mane a lo que piensa el buen epúblico , y lo que sueña el ambicioso ; en quien se he ma- la insensibilidad del co azon y la sensibilidad de los ne ios : y nan Táci o , consumado en el a e de condensa las idas , y hábil como Shakespea e en ulmina inol idables sa casmos; que pin a en el pa- pel , como Ra ael en el lienzo ; y cuyo enca go p o idencial y e- mendo ue,se el acusado elecuen ísi mo de los i anos en el ibu- de la his o ia , y su implacable pe seguido en la ie a. Échase nal de menos en es a e is a á Ti o Li io , que cuen a con un es ilo inimi able acciones que no han sido imi adas, y el más g ande his- o iado del pueblo que ha dado mayo asun o á la his o ia ; y á Césa , el mas co ec o, el más pu o de los his o iado es la inos, que esc ibe en e ba alla y ba alla pa a en e ene el ocio , y nadie di ía sino que esc ibe pa a conquis a la glo ia ; que en la elocuencia compi e con Cice on , en las i udes mili a es con Bonapa e y con Anibal , en la ambicion con Alejand o , en la sagacidad con Augus- o, en la con inencia con Scipion , en los icios con Ca ilina , en la sob iedad con el soldado de sus legiones , y en la magni icencia con los sá apas o ien ales , y con los eyes abulosos de Babilonia y de Nini e : pudiendo a i ma se de él que ha sido el homb e más comple amen e g ande en e odos los homb es. Pasando de los iempos an iguos á los mode nos , sin oca en la edad media, iene el p ime o de odos Maquiabelo , poe a , his o iado , ilóso o , hom- b e de Es ado , que puso la eligion al se icio de la polí ica , y el sace docio al se icio del impe io , y el impe io al se icio del p íncipe , y el p íncipe al se icio de sus anas an ojos : iene des- pues Bacon , el concusiona io , e o mado de la iloso íay co up- o de las cos umb es , homb e de cla o pe o no agigan ado inge- nio , supe io en mé i o á cuasi odos sus con empo áneos , solo in e io á Desca es y á su ama : en seguida iene Bossue , el p ime sace do e de la c is iandad , el úl imopad e de 1 . I l a g esia, e homb e que ha hablado más dignamen e de Dios á los o os hom- b es,, y á Dios de la agilidad de los eyes ; el que, pensando en la P o idencia, hubie a d escubie o la iloso ía de la his o ia si no la hubie a d escubie o muchos siglos an es San Agus in , an o cha de 9 la Iglesia de Jesuc is o , p odigio del A ica , ma a illa del mundo. Despues de Bossue , iene Vico , nacido en la pa ia de Pi ágo as, he ede o de su genio in es igado , melancólico y p o undo , de quien hablan hoy has a los igno an es , habiendo mue o desconoci- do has a de los sábios ; maes o de Alemania , eno ado de los es udios his ó icos en Eu opa. Despues de Vico , que suje ó la his- o ia á las leyes , iene Mon esquieu , que odo lo explica po la his o ia ; y Vol ai e que la alsi ica ; y Rousseau que la desp ecia ; y Robe son , compilado elegan e de la escuela ol e iana ; y Hume, el mas g ande his o iado de Ingla e a ; y Gibbon, homb e de p o- digiosa y escogida e udicion, que ha dejado en pos de sí un monu- men o g andioso que hubie a sido inmo al , si el que le ab icó con sus manos , no hubie a alcanzado á e lo odo menos á Dios en el c ecimien o de las ci ilizaciones , y en la declinacion y uina de los impe ios. Vienen , po in , á comple a el núme o de es a glo iosa dinas ía de his o iado es inmo ales Hegel y su discípulo Gans , que hacen p ocede la his o ia de la azon humana , suje án- dola á ó mulas in lexibles ; Niebuh y Sa igny, , que explican la an igüedad po sus eliquias , y la humanidad po las adiciones; Guizo , que hace p ocede la polí ica de la his o ia , la his o ia de la iloso ía , y la iloso ía del buen sen ido ; y inalmen e Cha eau- b iand , el úl imo y el más g ande de odos , que ce ando es e ciclo inmenso, dá una mano á los que le comienzan , y o a á los que le ema an , con e sando amilia men e , á un iempo mismo, con los his o iado es ilóso os y con los his o iado es poe as, con los sábios alemanes y con Moisés, con He odo o y con Ho ne o. Po es a e is a, se echa á ácilmen e de e la ex ension de los conocimien os gene ales del seiío Mo on ; an es de acome e su emp esa , ha que ido da se cuen a á sí mismo del es ado ac ual de las ciencias his ó icas ; y pa a consegui su obje o cumplidamen e, ha eco ido uno po uno odos los g andes his o iado es, así de nues os dias como de las pasadas edades : su juicio sob e ellos no siemp e es con o me con el del au o de es e a ículo ; pe o en nin- guna ocasion deja de se a endible , po que siemp e es medi ado. De la misma mane a que , an es de esc ibi sob e la his o ia , — 10 eco ido odos los g andes his o iado es del mundo ; an es de es- c ibi sob e la ci ilizacion de España, obje o especial de sus a eas, ha pasado e is a á odos los his o iado es españoles. No le segui é yo en es a segunda pa e de su leccion p elimina como le he y seguido en lap ime a, ya po no se p olijo , ya ambien po que me duele en el almap esen a en e á en e nues os esc i o es p o- pios, y los que oscu ece ían su glo ia con sus esplando es inmo a- les. Bas a á, pa a mi p opósi o, a i ma que el seño Mo on ha be- bido la e udicion en susp opias uen es ; y que conside ada su ob a bajo es e pun o de is a, es supe io á odo elogio y á odo enca e- cimien o. Pa a el seño Mo on la ci ilizacion comp ende , po una pa e, la ac i idad ísica , mo al é in elec ual del homb e ; y po o a , la ac i idad ma e ial , mo al é in elec ual del géne o humano. En en- dida de es a mane a comp ensi a y as a la ci ilizacion, es cla o á odas luces que la his o ia de la ci ilizacion de la humanidad solo pod ía se dic ada po Dios , y esc i a po sus p o e as. La his o ia de la ci ilizacion de un pueblo pa icula , si bien no es una de aquellas emp esas que exceden las ue zas del homb e , es sin duda ninguna una de las que exigen su en e a aplicacion pa a se lle ada á buen é mino y ema e. No ha desconocido es a e - dad el seño Mo on ; y po eso , consag a con un celo admi able odas sus po encias á la cons uccion del g an edi icio de la ci ili- zacion española. Es a ci ilizacion iene algo que la es exclusi amen e p opio , y algo que la es comun con las o as ci ilizaciones nacidas del C is- ianismo. Conside ada bajo el pun o de is a de susp opiedades especiales , es española : conside ada bajo el aspec o de lasp opie - dades que iene en comun con las o as ci ilizaciones con empo á- neas , es eu opea. Cuan o se dice de España , iene su aplica- cion á la Eu opa. La Eu opa en su ci ilizacion iene ambien algo que la es exclusi amen e p opio ;y algo que iene en comun con las c i ilizaciones an iguas. Conside ada bajo el p ime pun o de is a , es eu opea ; conside ada bajo el segundo aspec o , es huma- na. Así , odos los enómenos del mundo in elec ual y mo al an — i — encadenados los unos con los o os, desde que comenza on los iem- pos has a la consumacion de los siglos. La humanidad en e a es una po su o ígen, una po su na u aleza , una po su in. Véase po qué el aleman Schlégel comienza su iloso ía de la his o ia en el Pa aiso, con ando como el p ime o de los hechos his ó icos la desobediencia del p ime homb e ; y po qué San Agus in en e los pad es de la Iglesia , y el ba on Gui od en e los ilóso os c is ianos , subiendo más a iba oda ía , p ocu an explica la na u aleza humana po la angélica , la p e a icacion del p ime homb e po la del ángel, el d ama de la humanidad po el del Pa aiso , el del Pa aiso po el del Cielo. De la misma mane a que , pa a explica á la humanidad, es necesa io emon a se has a el p ime homb e , y de es e has a el p ime ángel , y de es e has a Dios ; pa a explica comple a- men e una ci ilizacion pa icula , es necesa io emon a se de ci i- lizacion en ci ilizacion has a llega á la ci ilizacion p imi i a del géne o humano. Todo lo que es p imi i o , es o ien al : así lo dicen la geología , la iloso ía , y la oz de las adiciones. Las al ísimas cumb es de los mon es asiá icos ue on el asilo de los pocos que se sal a on de aquel ca aclismo uni e sal con que Dios cas igó los c ímenes y los desó denes del mundo , cuando ab ió , pa a anega la ie a, las ca a a as del Cielo. Es e g an ca aclismo e eló á aque- llas is es eliquias de la humanidad la g andeza de Dios y la pe- queñez del géne o humano , sume gido en las olas : po es a azon pa a el homb e del O ien e , el homb e no ué nada ; Dios lo ué odo. El espan o ué causa de que c eye a e á Dios en el ho o de la empes ad , sen ado en un ono de nubes ; de que c eye a oi su oz en el mugido de los ma es : desde en onces , con undiendo á la di inidad con las ue zas de la na u aleza , Dios no ué o a cosa pa a él sino la empes ad que b ama , la ma que muge , el o be- llino que a eba a los á boles co pulen os , el hu acan que a es e- meciendo los mon es : y de aquí el Pan eismo , que es el ca ac e undamen al de odas las eligiones del. O ien e. No siendo Dios o a cosa sino la na u aleza , ni la na u aleza o a cosa sino Dios , nada de lo que exis e , es á suje o á la ley de la pe ec ibilidad ni á la de la eno acio i ; po que odo lo que exis e , es Dios ; y Dios es - 12 — siemp e uno , siemp e idén ico á sí mismo , sie np e pe ec o, siem- p•e inmu able : y de es e p incipio , dos consecuenc ias , á sabe : que la ley del mundo es la inmo ilidad , y la del homb e la con- emplacion y el eposo. La ma e ializacion de la di inidad , la apo.- d e la ma e ia , la inmo ilidad de las ins i uciones , el eposo eosis como el es ado na u al del alma , el éx asis como el es ado na u al del espí i u : es as son las p opiedades esenciales de la ci ilizacion del O ien e ,y sob e odo , de la ci ilizacion indos ánica. En su paso desde la India á la Pe sia , la ci ilizacion comienza á ans o - ma se : la unidad e ible de Dios se ompe : el Dios , p incipio del bien , y el Dios, p incipio del mal , ienen á las manos ; la lucha y el mo imien o comienzan : el p incipio del bien no es oda ía un espí i u pu o ; pe o es ya una ma e ia su il , ennoblecida , espi i ua lizada : es la luz cuasi inco pó ea , opues a al p incipio del mal, e- p esen ado po odo lo que es co po al , g ose o é inmundo : el homb e en la Pe sia no enuncia el comba e , po que agua da la ic o ia : si un Dios pelea con a él , o o Dios comba e á su lado. El indio es escla o : el pe sa es ya lib e. La libe ad , hija del Cielo, en a en lucha con el a alismo , ob a del homb e ; en la Pe sia, en nomb e del p incipio del bien ; en el Egip o ,.en nomb e del dogma de la inmo alidad del alma ; en la India , en nomb e de un Dios que es un espí i u pu o , seño de odas las cosas , y c iado de o- das las c ia u as sin con undi se con ellas. Es a lucha en que o- man pa e , unos despues de o os , odos los pueblos , y unas des- pues de o as , odas las gene aciones, comienza en el O ien e , y se e mina en el Occiden e : nace en el Asia, y acaba en la Eu opa. La Eu opa , ep esen an e del p incipio de la libe ad , es á e- p esen ada á su ez po dos g andes pueblos elg iego y el o- mano. La G ecia comenzó á ci iliza se cuando la humanidad labia ya uel o en sí de aquel p o undo es upo que sob ecogió á las gen- es cuando sob e ino la inundacion de las aguas. Homb es ue on los que la enseña on el a e de cul i a la ie a y de desci a la esc i u a : á la humanidad pe enecian Hé cules el encedo de las se pien es; Aquiles , el domado de Ilion ; Edipo , , el iun ado de la es inge ; :e seo el pe seguido de los mons uos. El O ien e no 19-- de las ci ilizaciones, an iguas, y los elemen os en que pueden' esol- e se las a ias ci ilizaciones de Eu opa , el seño Mo on en a de lleno , y con paso epo ado , en el exámen de la ci ilizacion es a- ñola. No es mi ánimo segui le en sus e udi isimas in es i in es igaciones, no solo po que es a emp esa no puede lle a se á cabo en un a í- culo de e is a, sino ambien po que , no llegando el seño Mo on en su his o ia sino has a el siglo onceno, no ha hecho oda ía más que comenza la áb ica del edi icio que le an a pa a nues o p o echo y su glo ia. Mué eme ambien á abandona la idea de segui le en odos sus pasos , la conside acion pa a mi pode osa , de que no Po- d ía lle a adelan e ese p opósi o sin a ea , más de lo que la lle o a eada , la es uc u a a ís ica de es e a ículo, consag ado exclusi- amen e á pone como de bul o aquellas líneas undamen ales que cons i uyen la o iginalidad y la índole p opia de la isonomía pa i- cula de cada una de las ci ilizaciones que an pasando á nues a is a. Así , pues , ese ándome pa a en a de lleno , cuando su emp esa es é más adelan ada , en el exámen de cada uno de los g andes p oblemas his ó icos que susci a en el ánimo la lec u a de nues os oscu os anales , me con en a é po hoy con segui al seño Mo on en el ápido análisis de los p incipios cons i u i os de la ci- ilizacion española. Poco ó nada se sabe de España con ce eza has a el iempo de los Seipiones ; la no icia de sus p ime os poblado es y habi an es no ha llegado has a noso os , sino oscu ecida con ábulas y leyendas : solo se puede a i ma , sin emo de que lo con adigan los hechos , que su gobie no ué siemp e moná quico ; y la sociedad, democ á ica. Da es imonio de lo p ime o el hecho no able y a e iguado de ha- be sido gobe nada po di e en es caudillos , que dis ibuian la jus- icia du an e la paz , y se ponian á la cabeza de los comba ien es en iempo de gue a : dedúcese lo segundo de aquella al i ez jun a con aquella indolencia , de aquellos es ue zos gigan escos y es é iles á la ez, de que dió mues a siemp e que ino a las manos con los pueblos ex anj e os , pa a de ende su independencia y sus hoga– es :p opiedades odas , que dis inguen á las sociedades democ á- icas de las a is oc á icas , las cuales con es ue zos menos glo iosos 20 - alcanza má  n s p o echosos esul ados., po su cons ancia e suelen g andes p opós i os y su pe se e anc ia en los al os designios. los men e se enseño ea on de la Península ó de una buena pa e Vana de ella , unos des .pues de o os , enicios , g iegos , ca agineses y omanos: España conse ó siemp e en odas sus icisi udes su pa- sion po la democ acia , y su amo á la mona quía. Roma no consi- guió asen a su dominacion en undamen os sólidos y es ables , sino con el es ablecimien o de aquellos amosos municipios , que cons- i uye on de una mane a adecuada á su na u al p opensión la , de- moc acia española. Cuando Scipion ino á da aquí mues a de lo que habia de se más adelan e , los españoles , asomb ados de su alo y de su pe icia , le p oclama on ey en el campo de ba alla. Con el impe io decaye on los municipios ; pe o ya en onces la e- ligion c is iana echaba aquí los undamen os de la Iglesia , y los go- dos comenza on el la go camino de sus pe eg inaciones. El es able- cimien o de la Iglesia ué la es au acion de la democ acia : el de los godos , la es au acion de la mona quía. A p incipios del siglo i , se celeb ó en España el concilio de Ilibe i, p ime o del mundo : y á p incipios del y , se es ableció aquella g an mona quía que los godos unda on , y que ué ambien la p ime a de la Eu opa. Desde en onces acá , la nacion española ha sido siemp e, en oda la p olon- gacion de los iempos, una mona quía eligiosa y democ á ica : pe o la es echa union en e la Iglesia el pueblo y el ey no comienza sino con la con e sion de Reea edo ; con e sion que ué un ac o polí ico, al mismo iempo que un ac o eligioso y al mismo iempo que un asun o de conciencia , un negocio de Es ado. Desde aquella subli- me econciliacion en e la mona quía , la de iloc aciay la Iglesia, DO se ha u bado la paz en e esas es g andespo es ades , sino cuando han enido los iempos , p eñados de disco diasy a ales pa a el mundo, de las e oluciones. La mani es acion más cumplida de la ci ilizacion goda ué aquel magní ico código que aun hoy ella ensalzan los e udi os, y admi an los sábios : bajo el aspec o polí i- co , el código isigodo es una e dade a cons i ución ,y la mejo sin duda nin g una en e cuan as exis ian á la sazon en las o as na- ciones eu opeas bajo su aspec o penal , ci il I y eligioso , saca 21-- inmensas en ajas á odos los códigos de los pueblos sep en iona- les : las mismas que lle a en pun o á ci ilizacion el pueblo godo á odos los que in adie on el impe io , po su mayo come cio y a o con la ci ilizacion omana. Y ¿ qué di emos á is a de aquellos g a es concilios an mesu-, ados y p uden es , y de aquella pompa y mages ad que ci cundaba á los p íncipes, y de aquellos í ulos cesá eos con que los apellida- han los pueblos , cuando el es o de la Eu opa do mia el sueño de la ba ba ie , sino que la ci ilizacion de España e a á la sazon la más adelan ada en e odas las ci ilizaciones del mundo c is iano ? En onces sucedió lo que debia de sucede ; que un in desas osa se siguió luego á es a ci ilizacion P ema u a , en obedecimien o de aquella ley sup ema , segun la cuál , lo que ápidamen e c ece, á- pidamen e decae ; como si el iempo se nega a á consag a odo lo que, siendo ob a de la imp o isacion , no es ob a suya. A poca de es e esplendo de la mona quía goda, comenza on á ad e i se anuncios cie os de g a ísimos desas es. La disco dia se in odujo á la callada en el aposen o de los eyes : la ambicion puso las a mas en las manos de los nobles : la doc ina del E angelio cayó en p o- undo ol ido , aun en e los p elados de la Iglesia : las i udes mi- li a es se pe die on con el ocio ; las cos umb es aus e as , con el aus o. En e an o , los judíos , pa e conside able de la nacion, a eso aban con a sus implacables e dugos , insaciables enganzas y encendidos enco es. Po es e iempo , en in , la pa e sep en io- nal del Á ica se es emeció con aquella amosa inundacion de las ibus indomables que, ab iéndose paso con la espada po el mundo, iban p edicando á las gen es la supe s icion de Mahoma. De es a ma- ne a, al iempo mismo que la mona quía goda declinaba, o o pueblo encendido con el a do de las conquis as se di isaba al o o lado del es echo , como agua dando en ademan impacien e á que lle- gase su dia , y á que sonase su ho a. Todas es as cosas eunidas, y la que pa a mí es de peso más g a e , á sabe , que la sociedad es- pañola e a esencialmen e democ á ica , y que odas las de su espe- cie c ecen y declinan sin que haya más que los é minos de un dia en e su declinacion y su c ecimien o , si en pa a explica cum- - 22 -- plidamen e aquella sang ien a ca ás o e que nues os his o iado es olemnizan con lág imas , y Al onso el Sábio con la elocuencia de s Isaías : odo acabó allí : la Iglesia y los sace do es : el pueblo y el soldado : la mona quía y el mona ca • Todo pasó, como aquellas i- siones esplandecien es que la ímaginacion inje en sueños , si se ala ga pa a coge las la mano del do mido. Tal ué la jo nada de Guadale e ; jo nada, pa a españoles y godos, is e y llo osa. La in asion sa acéniCa se es endió po odas pa es. Pa a po-. ne se al ab igo de aquella g ande inundacion , las eliquias de los godos se ecogie on en los mon es : y en sus inaccesibles cumb es acome ie on la abulosa emp esa de econquis a el e i o io he- encia de sus he manos , de es au a la eligion pa imonio de sus pad es , y de da asien o á aquella g ande y pode osa mona quía que con sus glo ias habia de a en a á la pasada. No sé que haya en la his o ia o o ejemplo de un p opósi o an magnánimo , de in designio an gigan esco , y de una emp esa an a iesgada, seguida de an dichoso ema e. En ninguna o a época de nues os anales se descub e ampoco , con an a cla idad como en la que amos e- i iendo , el ca ac e dis in i o de la sociedad española. Jun os los pocos que se sal a on del nau agio , de e mina on conce a se so- b e la mane a y o ma con que habian de se gobe nadosy egidos: y con solo el hecho de jun a se pa a p o idencias sob e ang a e ma e ia , decla a on que e an lo que habian sido an es : una *socie- dad democ á ica. Despues de habe se conce ado, eligie on un ey, con lo cual se cons i uye on en mona quía ; y le an a on una Igle- sia , con lo cual die on bien á en ende que pensaban comba i y ence en nomb e de su Dios , el Dios de sus mayo es. A que  quellos pocos q allí se jun a on, e an el pueblo español : aquella es echa mona quía e a la mona quía española : aquella  • pob e Iglesia , la Iglesia de España. Hecho es o , comenza on á camina odos jun os como he manos, de No e á Mediodia, y dije on : « lleguemos has a el Guadale e , y más allá oda ía , si es posible ; que allí yacen sin s epul u a los huesos de nues os pad es : » y llega on ; y pasa on de allí • y llega on d esalen ados y pol o osos has a las pue as de G anada , su ie a de p omision y en a on  • en la ciudad, y co - 23 --- i ie on sus mezqui as en emplos , y ele a on en sus almenas el es anda e de la c uz : y se eposa on luego de aquella jo nada, que habla du ado ocho siglos. Hay algunos pueblos he óicos : el español es un pueblo épico : cuando apa ando los ojos , humedeci- dos con lág imas , de sus mise ias p esen es , los ija nos en los iempos de su pasada g andeza , un san o y espe uoso pa o se pone en nues os co azones , y humillando nues as en es, al e le pasa decimos : « Aquel qu e pasa po allí , dejando de ás un su co an luminoso , es el pueblo de quien noso os enimos : es el noble pueblo español , an amoso po sus pasadas glo ias como po sus p esen es in o unios. » Las cosas de los á abes ue on en c ecida, y las de los c is ianos en baja o una , desde que se consumó la ín asion has a que co- mienza el siglo xi ; es deci , cabalmen e du an e la p olongacion del pe iodo que el seño Mo on aba ca en las lecciones que ha pu- blicado has a aho a. En es a época oscu ísima de nues os anales, los conquis ado es , apa ándose de la obediencia de los cali as de Damasco , hicie on de Có doba la silla de su impe io ; y se dila a on .po nues as p o incias del Mediodia , sobe bios y pujan es. Maes- os en el a e de pin a los a ec os del alma con encendidísimos colo es , le an a on en donde quie a emplos á las musas : amosos en el a e de cul i a la ie a , semb a on nues o suelo de ja di- nes : olup uosos y es agados, aje on á España odos los delei es o ien ales alien es en las lides , gene osos en su a o , escla os de su palab a cumplidos caballe os en ma e ia de pundono es , y endidos galanes en sus zamb as y sa aos , plan a on en nues o suelo , pa a aclima a la despues en oda la Eu opa , la lo de la ca- balle ía , lo an delicada que solo pudo c ece aca iciada po las sua es b isas del O ien e. E an ambien los á abes p o undos co- nocedo es de las mís icasy apo osas elucub aciones de los ilóso- os alejand inos , con las que des igu a on odos los sis emas ilosó- icos del O ien e y de la G ecia. Si á es o se ag egan sus p o undos conocimien os en las i udes ocul as de las ye bas medicinales, se pod á o ma el lec o una idea , si no cabal , ap oximada de la ci- ilizacion que nos ino del o o lado del es echo. 24 — Es o en cuan o á los á abes : en cuan o á los c is ianos , igno a- ban de odo pun o las a es de la ci ilizacion , a en ajándose solo las a es de la gue a : pob es , desposeidos has a de sus p opios en hon es , pe eg inos en su pa ia , sus únicos eso os e an la é que ;an a los llanos y abaja los mon es , y la con s ancia que a iga á le an a la o una. Sób ios , es o zados y obus os , luchaban á un iempo mismo con sus enemigos y con sus áspe as mon añas : con los p i- me os,pa a desposee los de sus campos ; con las segundas , pa a obliga las á p oduci en e las ocas b a ías el necesa io sus en o. Es a pob eza y es a igno ancia e an , sin emba go , ecundas ; así como la cul u a e inada y el ma a illoso explendo del impe io á abe e an de odo pun o es é iles. Ni podía se de o a mane a, si se ad ie e que los c is ianos gua daban en su pob eza dos inmen- sos eso os : la e dade a no icia de Dios , y la doc ina del E an- gelio ; mien as que los á abes lle aban en sí mismos los dos es o - bos mayo es pa a adelan a se en el camino de la ci ilizacion; una no icia alsa de la di inidad , y una doc ina absu da : el a alismo. Po eso , los p ime os alcanza on la ic o ia , y se solaza on ocho siglos despues en los cá menes de G anada : po eso , los úl imos. ue on elegados al in al o o lado del es echo su alsa ci ilizacion no e a en ealidad sino la ba ba ie. El seño Mo on ha ace ado á pone de bul o es as cosas y o as muchas que es necesa io omi i pa a no p olonga demasiado es e a ículo : su e udicion es muy g ande : su juicio, casi siemp e ace - ado , siemp e a endible : en e las lecciones que han llamado más mi a encion , no pasa é en silencio la que se e ie e al es ableci- mien o del eudalismo en España , en los iempos que siguie on in- media amen e á la in asion sa ace'nica ,y la que iene po obje o eje la his o ia de las ó denes monás icas. Unay o a son dignas de la más sé ia medi acion po pa e de los e udi osy de los ilóso os e sados en es as g a es ma e ias. A ean el es ilo algunas inco - ecciones : le al a colo algunas eces ,y o as ne io ; impe ec- ciones lige ísimas y áciles dequi a , sob e las que llamo la a en- ilus ada del seño Mo on , po que es digno de la c í ica , y po que es oy segu o de que no consen i áque su ob a  • , hecha pa a 25 la pos e idad , lle e al ibunal que la agua da , esos pequeños lu- na es. En e an o , no puedo menos de ecomenda enca ecida- men ela lec u a de una ob a que me ece un al o luga en e las pocas g a es publicadas en lo que a co iendo de es e siglo. APUNTES SOBRE LOS REINADOS DE MENOR EDAD; P ecedidos del DISCURSO p onunciado en el Cong eso el 6 de No iemb e de 1843, SOBRE DECLARACION DE LA MAYORÍA DE DOÑA ISABEL II. DISCURSO. SE1ORES seño Obeje o se opone al dic ámen de la comision, po que o ee la decla acion de mayo ía cosa pelig osa , cosa con a ia á la Cons i ucion del Es ado. Nacen los pelig os , segun S. S. , de la co a edad que alcanza nues a Reina doña Isabel II : es con a ia la decla acion á la Cons i ucion del Es ado , po que la Cons i ucion del Es ado p e ija los ca o ce años pa a la mayo edad del mona ca. Con a los pelig os de que ha hablado S. S. , engo que hace dos obse aciones. La p ime a ; que odo cuan o S. S. ha dicho ace ca de los pelig os que hay con la decla acion de mayo edad á los ece años , se aplica á los ca o ce ; po que an niña es S. M. doña Isabel II á los ca o ce años como á los ece. Si alguna conse- cuencia se ha de saca de lo que el seño Obeje o dice , la conse- 30 legi ima se ia que no se decla e la mayo ía , ni cuando la cuencia Con4i ucion dice , ni cuando la comision p opone. Segunda obse acion ; y es , que si hemos de juzga de lo u u o o lo pasado , y es a es la única mane a que enemos pa a juzga P de las cosas enide as los que no es amos do ados de espí i u .de p o ecía , sucede á odo al e y es de lo que el seño Obeje o se igu– a. Po que , seño es , hay un enómeno no able , no abilísimo en la his o ia. En odos los einados de meno edad en que se ha encon- ado elpais , se ha apelado al medio de decla a mayo de edad al mona ca , an es del iempo p esc ip o po las leyes ; y an p on o como es o ha sucedido , han cesado de odo pun o nues as disco - dias domés icas. Es e enómeno , que pa ece á singula ísimo á los homb es supe iciales , pa ece á na u al á los homb es pensado es ; po que los Es ados no se gobie nan á ue za de a ios , sino á ue za (le p es igio ; y odos los p es igios se eunen pa a eng andece le en la pe sona del mona ca.  • El Rey es el ep esen an e , po excelencia, de la nacion. La unidad nacional es á ep esen ada en su pe sona ; la pe pe uidad de la nacion , en su amilia. El Rey es el símbolo de la ue za ; po eso lle a la espada : es el símbolo de la mages ad ; po eso lle a la co ona : es el símbolo de las glo ias nacionales ; po eso lle a man o de pú pu a : es el g an jus icia del pueblo : po eso el pueblo pide en su nomb e jus icia. Yo no c eo en el de echo di ino de los eyes ; pe o c eo que en la mages ad sup ema, conside ada en abs ac o , hay algo de di ino ; y c eo que la pe sona que la eje ce, llámese ey, p esiden e, empe- ado ó cónsul , es sag ada. Así lo c eye on los an iguos , cuando ponian á los magis ados sup emos de sus amosas epúblicas bajo la p o eccion esecial de p los dioses. Así lo econoce la Iglesia , cuandopide odos los dias po la ida de los p íncipes. Así lo pensó elpueblo más ie o , el pueblo más alien e , el pueblo más lib e del mundo , elpueblo omano, cuando llamó á la au o idad de sus sup emos magis ados sac o- sanc a po es as. Es o en cuan o á los pelig os. Pues qué , seño es , en doña APUNTES SOBRE LOS. REINADOS DE MENOR EDAD. EN el discu soque u e la hon a de p onuncia en el Cong eso, con mo i o de la discusion que se p omo ió sob e la decla acion de la mayo ía de nues a eina Doña Isabel II , ci é algunos ejemplos de einados de meno edad, que me pa ecie on á p opósi o pa a inclina el ánimo de los ep esen an es de la nacion á adop a una p o idencia sal ado a y en consonancia con lo ob ado en es os ei- nos en casos semejan es, y en ci cuns ancias análogas á las que nos odean ; pe o, po una pá e, solo ci é algunos de aquellos einados de meno edad en que habia sido decla ada la mayo ía de nues os p íncipes an es del iempo compe en e ; y po o a, solo dije ace ca de los ejemplos aidos á discusion lo que me pa eció absolu amen e necesa io ; eme oso de a iga la a encion y de cansa la bene o- lencia de aquellos á quienes se di igía mi discu so. Hoy me p o- 38 pongo llena la laguna que dejé en aquella ocasion solemnisima, diciendo odo lo que sé, así de aquellos einados de meno edad en que nues os p íncipes oma on en sus manos las udas del go– ie no an es de la época señalada po la ley , como de los o os en b que la u bacion de los iempos no ué an g ande , que exigiese de Vues os mayo es aquella p o idencia he óica, con la que consiguie- on sal a en muchas ocasiones el Es ado. Losp ime os einados de meno edad de que engo no icia, : en los einos de Leon y O iedo , el de D. Rami o III , de ue on quien se sabe que en ó á eina á los cinco años, siendo su u o a su mad e la eina Doña Te esa ; y el de D. Alonso el V , ey á los mismos años, el cual u o po u o es al conde D. Melendo Gonza- lez y á su muje la condesa Doña Mayo , seño es del Vie o. En Cas illa , ue el p ime einado de . meno edad el del ey D. Alonso Ramon , hijo del p ime ma imonio de la in an a Doña U aca , y de D. Ramon de Bo goña, conde de Galicia. Cuen an los más á es e Alonso po el VII de Cas illa, y ue ungido y co onado ey en el año del Seño 1110 , y á los cinco de su edad , en la Iglesia Compos e- lana , es ando debajo de la cus odia del conde D. Ped o de T aba, su ayo, y del obispo D. Diego Gelminez su maes o. D. Al onso VIII, el de las Na as de Tolosa, que ue el p ime o en Cas illa que comenzó á gobe na sus einos an es de la edad compe en e, ue hijo del ey D. Sancho el Deseado , y de la eina Doña Blanca, y nie o de D. Alonso el III el empe ado , y de la empe a iz Doña Be enguela su p ime a muje . Nació en No iem- b e del año de g acia II SS , habiendoquedado hué ano de su pa- d e , de su mad e y de su abuelo, á los cua o de su edad. Fué su u o es amen a io D. Gu ie e Fe nandez de Cas o, ico–homb e de Cas illa, pues o muy de an iguo al se ício de su pad e, y me– ecedo de oda su con ianza. Una de las cláusulas del es amen o de D. Sauc i llo disponía , que losque es aban enca gados de enen- cias de ciudades y cas illos , las conse asen has a que su hijo a- yase en los quince años. Reinaba en Leo e  es e iempo D . nando , ío del ey niño, he mano de su pad e ,po habe pa ido en e ambos el empe ado D. Alonso sus einos , dando en he en- - 39 cia á D. Sancho su hijo mayo , Cas illa, Toledo y Náje a ; y á don Fe nando, Leon , Galicia y As u ias. Andando jun as en aquellos iempos las dos u elas polí ica y ci il , D. Gu ie e Fe nande2 de Cas o en ó á gobe na el eino como u o del ey niño. Tu ié onlo á mal los nobles , que lle aban con impaciencia , en aquellos iempos aná quicos , has a la au o i- dad de su legí imo mona ca. Señalá onse , en e odos , los La as , seño es á la sazon pode osísimos , los cuales nega on la obediencia al u o dado en es amen o. Los La y as e an es : el conde D. Man- ique , D. Al a o , y D. Nu lo. Unióse con ellos un he mano suyo po pa e de pad e nomb ado el conde D. Ga cía de Aza. Tales u baciones le an a on los La y as en el eino , que el D. Gu ie e u o que da se á pa ido , cediendo la u ela po ansaccion al de Aza el cual , conociendo su p opia inep i ud , la pasó á manos del conde D. Man ique , cabeza p incipal de odos es os dis u bios. Enca gado de la u ela , dice de él la c ónica que comenzó á gobe - na el eino más como dueño que como u o . No sa is echo con habe o o el es amen o del ey en lo ela i o á la u ela , supo- niéndole o o en lo denlas , exigió de los Cas os , que le en egasen las ciudades y cas illos que enían en enencia po D. Sancho : con cuyo mo i o , Cas os y La as inie on á las manos con es épi o, anegando con sang e los campos de Cas illa. En e an o, D. Fe - nando el de Leon , con p e ension de que , o o el es amen o del ey, le co espondia á él la u ela , en ó en ie a de Cas illa con ejé ci o pode oso , iéndose obligado el conde á hace le en ega de las en as eales po doce años , y á hace le la p omesa de pone en su pode al ey niño , de quien dice Ramos del Manzano , que co no quisie an lle á sele pa a en ega le á su io , p o umpió en llan o , como si conocie a su des en u a. Sal óle en es a ocasion un noble caballe o , de losque siemp e hubo en Cas illa , llamado don Ped o Nuñez , de Fuen e Almeji , el cual cub iéndole con su man- o , le pasó á su alcaldía de San Es eban de Go maz, y de allí, pa a pone le ue a del alcance de los Man iques , á A ienza ; has a que, po úl imo , log ó me e le en la ciudad (le Á ila del Rey , llamada así po habe gua dado la niñez dcl ey 1). Al onso Vil ; y que se- 10 ñalada con es a segunda gua da , omó desde en onces el glo ioso lason de Á ila de los Leales. D. Alonso hizo su en ada en Á ila á b los cinco años de edad , y se hizo allí ue e has a los once acom- pañado y asis ido de sus g andes.  * Es os seis años ue on señalados con g andes calamidades y des en u as. D. Fe nando el de Leon ne ia á ba a o oda la ie a; • apode aba , unas despues de o as , de las más opulen o ciuda- des, y se llamaba ey de Cas illa. El ey D. Sancho de Na a a, llamado el Fue e p e es ando an iguos de echos sob e las p o in- cias de la Rioja y la Bu e a , en ó en ellas , y se apode ó de Lo- g oño , B ibiesca y o as plazas : po . úl imo , los mo os del Anda- lucía omando ocasion de es os dis u bios , ala ga on sus on e as po odas pa es , señalándose en e odos Juse , ey de Se illa, que ecob ó de los c is ianos las ciudades de Alme ía , Guadix y Anduja . Siendo es e el es ado de las cosas , el ey D. Alonso, ap o echando la ocasion de la mue e de su u o el conde D.*Man- ique en la ba alla de Hue e , de e min6 gobe na sus einos po sí solo , aunque su edad no pasaba á la sazon de doce años. Su oma de posesion del gobie no ue ap obada poco. despues en las có es de Bu gos. Hagamos una b e e es acion aquí, pa a compa a el einado de meno edad de D. Alonso el VIII con el de Doña Isabel II. En uno como en o o , hay despojo de la u ela polí ica y de la ci il , dadas en es amen o : en uno y en o o , el usu pado oomienza á gobe - na el eino , más como dueño que como u o . En uno y en o o, hay un io po pa e de pad e , que eclamapa a sí la u ela del ey niño : en uno y en o o , los pa ciales del u o es amen a io ( C is- inos y Cas os) ienen á las manos con los pa ciales del de en ado de la u ela (Espa e is as y La as) , llenando de lu oy sang e á Cas illa. En uno y en o o , en in , el usu pado sale de la escena ágicamen e. El conde D. Man ique , mu iendo como caballe o .en el campo de ba alla ; el conde de Luchana , huyendo como coba de del e i o io español. Sucedió en el eino á D. Alonso el de las Na as su hijo D. En i- que el I , cuando ayaba apenas en los once años de edad : y como - 41 alleciese po aquellos mismos días su mad e Doña 'Leono quedó , encomendado á la gua da y consejo de su he mana mayo la eina Doña Be enguela , apa ada algunos años an es de D. Alonso , ey de Leon , de quien habla enido po hijos á D. Fe nando y D. Alon- so. E a Doña Be enguela muje cumplidísima y p incesa insig- ne , siendo como hono y ejempla de las ma onas cas ellanas. La his o ia no ha encon ado en ella más de ec o que su al a de am- bicion, y su despego de los negocios. Gobe nó po sí, sin emba go, los p ime os meses del einado de su he mano D. En ique con an g ande acie o y con an cali icada p udencia , que bas ó po sí sola pa a man ene le el Es ado con a la ambicion de sus nobles bullicio- sos. T ascu idos es os p ime os meses de su gobie no, llega on á log a sus ines los condes D. Al a o , don Gonzalo y D. He nando de La a, hijos del conde D. Nuño, y sob inos del amoso D. Man i- que ; los cuáles , desde la mue e de D. Alonso el VIII , aspi a on al mando del eino , co no á he edamien o de su amilia. Consiguie- on jo que in en aban , de es a mane a : habiendo ganado á algunos del se icio de la eina , log a on que la insinua an cuán o con en- d ía á su eposo deja el eje cicio de la u ela y del gobie no, y con- ia ambos cuidados á algun seño pode oso , ese ándose pa a sí solamen e la sup ema au o idad y el sumo de echo. Co no es e sen- i e a an con o me á la inclínacion de la „ eina, aunque no se a e- ió á acep a le po sí, esol ió consul a lo con las có es. Las có es pa a es e e ec o eunidas , se pusie on al se icio de los La as ; y aco da on que la u ela y c ianza del ey uesen de cuen a del conde D. Al a o. La eina ejecu ó es e acue do , no sin obliga , an- es de su ejecucion , al conde con ju amen o y homenaje , á que no qui á a ie a sino es po juicio de có e , ni echa a pechos , ni en- á a en gue as sin ó den de la eina. Así se o o gó y ju ó; pe o apenas se hubo apode ado el conde de la pe sona del ey, cuando comenzó á des e a á los p ime os homb es del eino á usu pa las e cias de los diezmos que pe enecían á las áb icas de las Iglesias, y los pa onazgos an iguos á los legos ; y á despoja á los icos- homb es de o icio , he edamien os y ie as. Y po que la eina , á quien acudie on en queja los ag a iados , le eco dó con p udencia - 42 --- c is iana su obligacion , ompió más abie amen e con odos ; y en ó es que eunió en Valladolid, compues as de sus pa ciales , log ó c e i su po es ad en i anía. En onces ué cuando desa en ado con y loco , ciñó al ey niño de gua das , pa a que ninguno pudie a e le sin su licencia : en onces, cuando mons uo de ing a i ud, de- e minó que la eina saliese de es os einos , y en egase sus pue- blos y cas illos : en onces , en in , cuando p osc ibió á los Gi ones, y á los Meneses , y á los Diaz de Ha o de Vizcaya y de los Ca ne- , y á odos los nobilísim os a ones pues os al se ici o de la eina. os Fué la úl ima y la mas g ande de odas sus demasías el casamien o del ey niño con Doña Ma alda , hija de D. Sancho I de Po ugal , y pa ien a del ey, en g ado que en onces aun con los eyes no se dis- pensaba ; mo i o po el cual el papa Inocencio III le decla ó nulo, más adelan e. Acabó es e u bulen ísimo einado de meno edad con la mue e del ey en 1217, cuando aun no habia cumplido ca- o ce años. La semejanza de es e einado de meno edad con el de la yeina Doña Isabel II no es menos no able,que la que obse amos ya en el einado de D. Alonso el de las Na as de Tolosa. En iempo de D. En ique , como en el de Doña Isabel , se p esen a en p ime é - mino del cuad o la isonomía noble y augus a de una muge insig- ne, único escudo de 1A, ho andad sin ampa o. Doña Be enguela saca iun an e al ey de las acciones : Doña Ma ía C is ina de Bo - bon saca á sal o la cuna de su hija del oleaje de las accionesy del emba e de las gue as ci iles. Doña Be enguela pone al conde D. Al a o en las g adas mismas del ono. Doña Ma ía C is ina de Bo bon subió an al o al conde de Luchana , que con su sable1:yudo alcanza á la co ona de los eyes. El conde D. Al a o des ie a á Doña Be enguela del eino , y p osc ibe á .sus ieles se ido es • el conde de Luchana a oja á Doña Ma ía C is ina de supa ia y de su hoga , y hace oda en el suelo las cabezas de suspa ciales. Las dos einas ue on amosas po sus al as p endas y po sus g andes i udes : á la una y á la o a al ó la ambicion pa a se modelo de p íncipes. Los dos usu pado espusie on en p isiones á sus eyes ; ambos ue on implacables ,y los dos ue on ing a os. 43 Mue o él ey, ué ecibida y ju ada po eina Doña Be enguela, su he mana , p ime o en An illo, despues en Palencia , y po úl i- mo en Valladolid, habiéndolo sido ya an es dos eces en ida de su pad e D. Alonso , pa a el caso en que alleciese sin deja hijos a- ones. Acabadas es as solemnidades y pompas , Doña Be enguela hizo dejación del ce o en a o de su hijo D. Fe nando , que ué aclamado luego y ju ado en la Iglesia de San a Ma ía la Mayo con el apa a o y a uendo de cos umb e , á la edad , segun unos, de quince, segun o os , de diez y ocho años. Los La as se opusie on con las a mas á su co onacion ; y descon iando de sus p opias ue - zas , pidie on soco os al ey D. Alonso de [mon, que como ma ido de Doña Be enguela , in en aba eina en Cas illa , y á Luis VIII, p imogéni o del ey Felipe Augus o de F ancia , que p e endia lo mismo en nomb e y ep esen acion de su muje Doña Blanca, he - mana meno de Doña Be enguela. A su pad e enció el ey D. Fe - nando con lap udencia y el espe o , y á los La as  la ue za. Po lo que hace á los anceses, se con en a on con amenaza , po que no en a on nunca. Seis siglos despues, los que i imos aho a, hemos is o al de en ado de la u ela polí ica de su eina apela , des- pues de encido , á las a mas de sus pa ciales , pa a impedi el ac o solemne que han consumado las có es. Seis siglos despues, los que i imos aho a , hemos is o á un usu pado pidiendo soco o á una nacion ex aña pa a alza se locamen e con la po es ad sup ema. Co iendo el año de 1208 , nació D. Jaime I de A agon : ué hijo de! ey D. Ped o el II y de la eina Doña Ma ía, seño a del es- ado de Mompelle , y nie a de Manuel Commeno , empe ado de Cons an inopla. Pasó su p ime a niñez debajo de la gua da del a- moso conde Si non de Mon o e , espada á la sazon de la Iglesia con a los albigenses , en cuyo pode es u o , has a cine mue o el ey D. Ped o , y á ins ancia de los icos-homb es de A agon , el mismo conde les en egó el in an e, que ué ju ado po ey en las có es de Lé ida , á la edad de seis años ; suceso no abilísi no , po se es e el p ime ejemplo cine se encuen a en la his o ia , de un ju amen o de idelidad p es ado po los ca alanes y los a agoneses á .isp íncipes. Enca góse en aquellas có es la gua da del - 44 — niño á D. Guillen de Mon edon , maes e de la ó den del Temple ; l gobie no y cuidado de la mona quía á D. Sancho , conde de el Rosellony de la P o enza, con el í ulo de luga enien e de la co- ona. Es e einado de meno edad ué aza ososo y u bulen ísimo. El conde D. Sancho , io del ey y he mano de D. Alonso II, su abuelo , sacando á laplaza la nulidad del ma imonio del ey Don Ped o con la eina Doña Ma ía , comenzó á pone mala oz en la legi imidad de D. Jaime , decla ándose al in p e endien e de la co- ona. Su in luencia como gobe nado del Es ado e a g ande , y la empleó oda en e o za su pa ido con c ecido núme o de icos- homb es y caballe os , y con muchos pueblos de A agon y Ca alu- ña. El in an e D. He nando , io ambien del ey y he mano de Don Ped o , su pad e , se mos ó ambien p e endien e , haciendo ale el mismo mo i o , y ademas la p oximidad de su pa en esco con el úl imo mona ca. El eino se pa ió en bandos , siendo cuasi igual el séqui o de ambos p e endien es en la nobleza y los comunes. Así D. Sancho como D. He nando pa a mejo a su causa , pensa on en apode a se de la pe sona del ey : usu pa on , pa a man ene su gen e de gue a , las en as eales ; u ba on el sosiego del eino, y come ie on desa ue os y escándalos. Aun no enia diez años cum- plidos el ey, cuando iendo el mal es ado de las cosas públicas, de e mina on los de su se icio que salie a á isi a sus einos en pe sona. Salió en e ec o D. Jaime del cas illo de Monzon , a mado de una co a de malla lige a , y ocó á las pue as de Huesca y de Za agoza , que se ab ie on como de suyo en p esencia de su ey : poco despues , se enca gó el ey niño del gobie no, con au o iza- cion de las có es de Ta agona y de Lé ida. Casó D. Jaime con la in an a Doña Leono , he mana de D. Fe nando el San o , no enien- do mas que doce años. El mismo dia de la boda se a mó caballe o, y se ciñó con su p opia mano la espada que es aba sob e el al a : con ella edujo á la obediencia á los nobles u bulen os, y conquis ó el eino de Mallo ca al o o lado de los ma es. Vol iendo á las cosas de Cas illa , á D. Fe nando elSan o su- cedió en el ono D. Alonso el Sábio , su hijo. En ida de D. Alon- so , alleció su hijo mayo D. Fe nando , llamado el de la Ce dá. 4111114e 45 - dejando en ie na edad á dos hijos a ones . á pesa del de echo de ep esen acion que á es os asis ía ué ju ado y decla adopo in- an e p ime * he ede o de D. Alonso , en las co es de Sego ia, Don Sancho , he mano segundo de D. Fe nando , iniendo en ello su pad e. En ó D. Sancho, despues de D. Alonso, en el í ulo de ey ; y habiendo allecido en Toledo , dejó po su suceso á su hijo D. Fe nando el IV, llamado el Emplazado , que ué ju ado y acla- mado po ey en 1295 , en edad de poco más de nue e años. Don Sanchó nomb ó en su es amen o u o a de su hijo y gobe nado a del eino á su muje la escla ecida eina Doña Ma ía de Molina, habiendo enca gado bajo plei o homenaje poco an es de mo i , á D. Juan Nuñez de La a , ¿ ue asis iese con su consejo y p udencia á la iuda y al hué ano. No a da on en le an a se en el eino ho - ibles o bellinos y g andes u baciones. El in an e D. En ique, he mano de D. Alonso el Sabio , comenzó á hace se pa ido , y á desac edi a el gobie no de la eina. El in an e D. Juan , he mano del ey D. Sancho , comenzó á llama ey de Cas illa , ayudado del ey D. Dionisio de Po ugal , y de los mo os. D. Diego de Ha o, en in , e i ado en A agon desde que el ey D. Sancho dió la mue e á D. Lope de Ha o su he mano , seño de Vizcaya , en ó en aquel seño ío , con el in en o de apode a se de él po las a mas. No igno aba la eina cuán o habia de cos a la ence an g andes es o bos; y como en endida y p uden e , al mismo iempo que se ganó al pueblo con la guezas , hizo llamamien o de có es pa a Va- lladolid , con el p opósi o de asegu a más la co ona en las sienes del ey niño , con acep acion y ju a de los einos. Reunié onse las có es ; los p ocu ado es , eme osos de que la eina in en á a op i- mi los , segun lo habian oido de boca del in an e D. En ique , le ce a on l pue as de la ciudad ; y solo la consin ie on despues, que se p esen a a con su hijo sin gua dias que ampa asen sus pe - sonas. A ínose la eina á cuan o los p ocu ado es deseaban , y llegó has a admi i la compañía del in an e D. En ique en el gobie no, con la condicion de que habia de ese a pa a sí la gua da y c ian- za del ey niño. No bas a on es os concie os pa a calma las em- pes ades; po que luego que llegó á no icia de los o os p e endien es -- 46 — la de e minacion de las có es ela i a á D. En ique , acudie on á la , -; a mas pa a consegui con ellas sali adelan e con sus ambiciosos in en os. Los Ha os y los La as , con undiendo sus p e ensiones , se apode a on de odo el seño ío de Vizcaya, menos de Balmaseda y O duña. El in an e D. Juan, ayudado del ey D. Dionisio , se apo- de ó de Alcán a a , y de algunas o as ciudades de las que caen há- cia aquellas on e as : y pasando más adelan e en su p opósi o, á coi es los einos, , como si ue a su sobe ano legí imo. La llamó eina log ó ambien es a ez deshace con su p udencia aquellos g andes nublados. De allí á poco , se le an a on bo ascas más e .-- ibles, y se o ma on ligas más o midables. Llamábase' ey de_Cas- illa D. Alonso de la Ce da , como hijo j ayo del in an e D. Pe - nando ; y se conce ó pa a conquis a la co ona con el ey Don Jaime II de A agon , con el in an e D. Juan , con la eina Doña Vio- an e , abuela slel ey D. Fe nando y de D. Alonso de la Ce da , y con los eyes de Po ugal , G anada y Na a a. No pudiendo esis- i el eino á an pode osos emba es, cayó en ie a hecho pedazos. El in an e D. Juan unido con los a agoneses , se apode ó de Leon, y se hizo aclama ey de aquel eino , y de los de Galicia y Se illa. En Sahagun se alza on pendones po D. Alonso de la Ce da, con í-- ulo de ey de Cas illa , Toledo , Jaen y Có doba. Ambos ejé ci os belige an es saquea on y ocupa on muchas illas, en ie a de Cam- pos. En e an o , el ey de A agon se habia apode ado de Mu cia y de la mayo pa e de su eino. El de Po ugal ompió po ie a de Ciudad-Rod igo y Salamanca , y llegó has a Simancas, á dos le- guas de Valladolid , pa a ce ca al ey D. Fe nando que es aba den- o de sus mu os : po úl imo , D. Felipe el I , ey de Na a a, in adió la Rioja con su gen e ; y el mo o de G anada , omando ocasion de es os dis u bios „lla gó po odas pa es suó on e as. En aba Po mucho en es as ligas , man eniendo a os dobles con los e ol osos , el in an e D. En ique , gobe nado del einoy u o del ey D. Fe nando. De mane a , que la eina e a sola pa a hace con as e á an os y an pode osos enemigos. Aun asíy odo , al- canzó sob e los conju ados la más señalada ic o ia no debida á la ue za de las a mas a mas, sino á su g an sagacidad y á su consumada mo se hubiese en endido - que la mue e habia sido o denada po el duque de Bena en e , se encendie on los ánimos de mane a ,que ninguno quiso da se á pa ido , y odos enuncia on al asien o o- nado en có es á consecuencia de una discusion solemnísima. Reu- nidos los p ocu ado es de có es en el cas illo de Bu gos pa a oma alguna p o idencia sob e suceso an escandaloso , conocie on el daño que había en a ma con la po es ad de u o al que e a ya de- masiado pode oso y a e ido de suyo : po lo cual , en o os po esc i o que se halla on con o mes, se halló e ocado el acue do po el que se habian aumen ado los u o es en núme o de cua o ; y pa a e i a nue as disco dias, se aco dó seguidamen e que el es amen o del ey uese gua dado y cumplido en odas sus cláusulas. Au o izó es e acue do el ey D. En ique , aunque no habia cumplido aun Ca-- o ce años. Vis os es os dis u bios , de e minó el ey , po Agos o de 1393, cuando aun le al aban pa a cumpli ca o ce años dos meses , go- be na los einos po sí solo sin la asis encia de u o es : pa a lo cual jun ó en el con en o eal de las Huelgas de Bu gos á sus u o es y á los g andes que le asis ian, y en p esencia de odos mani es ó su olun ad , que ué ecibida con p o undo aca amien o y e e encia : allí mismo de e minó llama có es pa a Mad id , en las cuales, luego que es u ie on cong egadas , a i icó su olun ad , y anunció su ma imonio con Doña Ca alina , hija del duque Juan de Guiena , he mano de Rica do , ey de Ingla e a , y de Doña Cons anza de Lancas e , hija del ey D. Ped o de Cas illa. Sucedió á D. En ique el III D. Juan el I1 , en edad aun no d© dos. a ios : omó las iendas del gobie no á los ca o ce , y las u o en sus débiles manos has a los cua en a y nue e, en que pe dió la co- ona y la ida : di igió las cosas públicas en su nomb e y con su oz su p i ado D. Al a o de Luna , ejemplo e ible del ai en do los iempos y de las mudanzas de la sue e. Los que aen á cuen o es e einado desas oso pa a demos a que del adelan amien o de la capacidad de los p íncipes pa a egi sus einos no puede espe- a se cosa buena , anclan descaminados , y ue cen , sin que ellos mismos lo ad ie an , el sen ido de la his o ia : en p ime luga , J4 es e ejemplo no in alida el de D. Alonso VIII , aquel a on insigne, aquel a o unado gue e o, que en la siemp e céleb e ba alla de las Na as de Tolosa humilló la al i ez de las hues es aga enas : ni aquel o o de D. Fe nando el III , p íncipe a o ecido de Dios , delicia de. sus asallos , e o de sus enemigos, ale oso en las lides, p uden- ísimo en los consejos , san o en la ida y san o en la mue e , que echó los undamen os de es a sociedad ca ólica, y ele ó el es an- da e de la c uz en las almenas de Se illa : ni el de D. Jaime I, aquel niñop odigioso que á los diez años de su edad salió á eco e sus einos , es ido de una co a lige a de malla, diciendo á sus asallos: « enid á mí , que soy ues o ey , caballe os a agoneses, » de aquel niño sublime , que á los ein e años de edad , despues de ha- be educido á sus asallos á la obediencia , ganó po la espada el eino de Mallo ca , al o o lado de los ma es : ni po úl imo, el de D. Alonso el XI que , como el Hé cules an iguo, so ocó con su mano las se pien es que ue on como las ajas de su cuna , dejando á la pos e idad un glo ioso ecue do ; el del Salado y el de las Algeci as. En segundo luga , los que es o sien an, no ad ie en que en el ei- nado de D. Juan el II hubo causas especiales , de odos conocidas, pa a que las cosas del Es ado andu iesen en baja o una : pasó el. ey D. Juan °Hl su P ime a niñez en el conocimien o y a o exclu- si o de sus donceles : su c ianza ue, algo más adelan e , exclusi- amen e li e a ia , siendo absolu o el apa amien o en que le u ie- on de los negocios del Es ado. Se íanle los aposen os de su casa como de igno adas p isiones : pasó la mocedad en baños y delei es, sin se isi ado de su nobleza ni de los g andes de sus einos : así ue que, cuando se enca gó á los ca o ce años de edad del cuidado de la mona quía , no pudo esis i an g a epeso en sus homb os, y le dejó cae en los de aquel amoso doncelque habia alcanzado su p i anza. Es os úl imos einados de meno edad no o ecen menos analo- gías que los p ime os con el de la eina Doña Isabel II , si bien mi deseo de ema a es e a ículo , unido á la p ecipi acion conque le , oy esc ibiendo ue on causa de que abandonase mi p opósi o de d e ene me en ca da uno al gun an o , pa a pone como de bul o -- 55 — aquellas g andes semejanzas. En odos ellos ha habido , como en el de Doña Isabel , disco dias domés icas y gue as ci iles : en odos, p e endien es á la u ela y la co ona, p o unda co upcion y desapo- de adas ambiciones : en odos , una suspension comple a y más menos la ga de oda especie de gobie no : en odos andu ie o n suel as las pasiones y calla on las leyes : en odos hubo ue zas, des- manes, escándalos : en odos, con usion : en odos, ana quía : a que llegados los p íncipes á su mayo edad, ó adelan ada es a po aquel pode oso ins in o de conse acion que sal a muchas eces á las sociedades humanas , ol ie on á alcanza las leyes su pode ío , y la jus icia su impe io. Mis in es igaciones no alcanzan sino has a el ein, ido de D. Juan el II ; po que de a4ui en adelan e , la his o ia es más conocida de odos. Los cu iosos que deseen sabe más sob e los einados que han sido asun o de es e a ículo , pueden acudi á sus c ónicas es- pec i as , y á Ramos del Manzano en la ob a que in i uló Reinados de meno edad y de g andes eyes. DICTAMEN Y DISCURSO SOBRE EL PROYECTO DE REFORMA DE LA CONSTITUCION DE 1837. ADVERTENCIA DEL EDITOR. ..1....M.■■•••■■••••■• El dic ámen sob e e o ma cons i ucional, que á con inuacion inse amos, no debie a en igo con a se en e las ob as de DONOSO, pues más bien que suya, debe epu a se como de la Comision á que él pe eneció como Sec e a- io. Hános mo ido, sin emba go, á inse a aquí es e documen o la conside- acion pode osa de que al cabo DONOSO ué su edac o ; como, po o a pa e, lo mues an cla amen e la índole misma de los concep os, y más aun , las calidades li e a ias de aquel esc i o. En cuan o al Discu so que le sigue, bas a á ad e i , pa a su cabal in e- ligencia, que ecayó sob e una enmienda p esen ada po el ma qués de J'Ion- e í gen , cuyo p ime o y capi al a ículo es aba concebido así— «Los Sena- do es se án he edi a ios de dignidad, y i alicios» — 4./.  '7■1111.M.......1111.111» .1111•1.1.■ * DICTAMEN DE LA COMISION SOBRE LA REFORMA DE LA CONSTITITION DE 1837. (5 de No iemb e de 1844). CCICST.45-4`...> La comision enca gada de da su dic ámen sob e el p oyec o de e o ma de la Cons i ucion ,' p esen ado po el Gobie no , iene la hon a de some e al Cong eso de Dipu ados el u o de sus n.edi a- ciones. Es as han sido g a es y eposadas , como lo pechan á un iempo mismo la mages ad de es a asamblea y la g andeza del ne- gocio , digno po cie o de cae en manos mas expe imen adas , y debajo de la ju isdiccion de a ones eminen es. La comision di ide su dic ámen en dos pa es, de las cuales la p ime a se á consag ada á demos a la legalidad , la opo unidad y la u gencia de la e o - ma ; y la segunda á demos a la con eniencia de la que la comision p opone. LEGALIDAD 7 OPORTUNIDA D Y URGENCIA DE LA REFORMA. La e o ma cuen a po ad e sa ios á los que no econocen en las Có es con el ey la po es ad de hace en las cons i uciones polí- icas aquellas mudanzas y co ecciones que aconsejan á eces la a iedad de los iempos y el bien del Es ado , y á los que econo- ciendo aquella sup ema po es ad , en ienden que no son aho a de sazon es as co ecciones y mudanzas. Los ad e sa ios de la e o ma po el p ime o de es os capí ulos son de dos especies : la de aquellos que hacen eni del Cielo la so- be anía y la asien an en el ono, y la de los que la hacen eni del pueblo , y la asien an en una cong egacion de sus ep esen an es. No e a cosa p opia de la comision , ni lo es de las asambleas polí i- cas en a en con ienda sob e me a ísica cons i ucional, ni lle a la luz de la discusion á an escondidas y lób egas egiones. Pa ecióla sin emba go que la e dade a doc ina huye de es os ex emos; que pa a descub i las uen es de la sobe anía no e a necesa io ba- ja an o , ni subi á an inconmensu ables al u as ; y ayudándose de la his o ia , lib o de pe pé ua enseñanza pa a los homb es de Es ado , descub ió que allí donde han p e alecido es as máximas, se ha con e ido siemp e la po es ad en i anía. Bas aba es a consi- de acion po sí sola pa a que la comision condena a unos p incipios, que si han llegado á se el undamen o del de echo público en al- gunas edades y de algunas naciones, no podian se lo en la p esen e edad ni de los pueblos lib es. Ag egóse á es a o a conside ación de no le epeso ni de escasa impo ancia , sacada del buen sen ido , que es como la he encia uni e sal de odos los homb es y el pa imonio comun delgéne o humano. Los pueblos se esis i án siemp e á econoce la po es ad - 63 — en la inaccion , y la legi imidad en una ue za des uc o a ; y esas po es ades ociosas á un iempo mismo y e ibles , no se mues an á las naciones sino como implacables i anos , ni ponen é mino á sus i anías sino pa a en a en un eposo absolu o y en una ociosi- dad indolen e. Sólo aquella po es ad que eje ce una accion bené ica y con ínua , y que gobie na los pueblos con un impe io emplado, es pode osa pa a hace blanda su obediencia , pa a cau i a sus o- lun ades y pa a gana se sus a iciones. Los pueblos mi an como cosa sencilla y na u al`que las e o mas polí icas p ocedan de aquella su- p ema au o idad de donde odo p ocede como de un manan ial ecundísi no , así las leyes p o ec o as de los ciudadanos , como las que gua dan los impe ios , así los consejos de la paz como los con- sejos de la gue a. La po es ad cons i uyen e no eside sino en la po es ad cons i uida , ni es a es o a en nues a España sino las Có - es con el Rey. Lex i consensu populi e Cons i u ione Regis : es a máxima de nues os pad es , sublime po su misma sencillez , ha llegado has a noso os ' encedo a de los iempos y de las e olu- ciones. La comision la ha acep ado , y la p oclama aquí con un p o- undo aca amien o. Las Có es con el Rey son la uen e de las cosas legi imas : su po es ad alcanza á odo , menos á aquellas leyes p i- mo diales con a las cuales nada puede in en a se que no sea nulo de oda nulidad, po que son como los undamen os de las socieda- des humanas : po ellas , despues de Dios, i en pe pé uamen e los pueblos ; con su calo y ab igo se eng andecen las naciones , y de- bajo de su ampa o einan los eyes. La comision en iende , po las azones expues as , que las Có - es con el Rey ienen la au o idad necesa ia pa a e o ma la ley polí ica del Es ado. Al p opio iempo ha sido de pa ece que no po- dia escoge se momen o mas opo uno pa a acome e es a emp esa: como quie a que nunca es mas de sazon la e o ma de las leyes hechas en iempos bo ascosos , que cuando ienen los bonanci- bles. Hallábase la nacion española cuando las Có es cons i uyen es pusie on i me y ale osa mano en la Cons i ucion de '1812 , a li- 64 — - ida con g andes mise ias y cas igada con imponde ables ibula- ; . iones. Sob e ella liaban enido de ímpe u y á la ez odas las ca- lamidades. Gue as ci iles sob e la sucesion de es os einos ; con- iendas sob e la mane a y o ma en que la nacion habia de se cons i uida y gobe nada ; o nas y saqueos de ciudades populosas; a en as hechas á la Mages ad ; le an amien os popula es. n aquellos días, sin emba go, cuyo ecue do se á pa a España E pe pé ua ma e ia de dolo , ue cuando las Có es pusie on sus ma- nos y su en endimien o en aquella emp esa glo iosa , que á pesa de los ugidos del mo in y del clamo de la gue a lle a on á en- u oso ema e. La Cons i ucion de 1837 pa ece hecha de p opio in- en o pa a con as a con el es ado de . 1a nacion, cuando la ana quía se habia dila ado ya po odos sus ámbi os. Las Có es consag a on los g andes p incipios del ó den social al iempo mismo en que odo e a en la sociedad desmanes y desa ue os : le an a on el ono á una egion al ísima al iempo mismo en que manos o pes é i e e- en es le bajaban de su al u a ; y po úl imo , cuando la nacion , con ul aje de su mages ad, doblaba su cuello an e las insu ecciones, ellas ab ie on las zanjas y echa on los cimien os de la libe ad es- pañola. A is a de es o no pa ece á ex año el júbilo uni e sal con que aquella Cons i ucion ué ecibida po odos los pa idos. A icionóse á ella el encedo po que e a suya , y el encido po qub io con asomb o consignados en aquel código undamen al algunos de los g andes p incipios en cuyo nomb e y po cuya glo ia habla peleado y pe dido an g andes ba allas. No signi icaba es o que la Cons i u- cion no u iese aquí y allí luna es que a eaban su he mosu a : ha- llábanse en ella p incipios quo no hablan sido hechospa a es a jun os , y que, más bien que pa es ajus adas en e sí de un com- pues o egula , e an piezas pe didas de di e sas cons i uciones, pues as allí po el legislado cap ichosamen e y al acaso. Nipodi se de o a mane a, si se a iende á la g ande aunque insensible in- lu encia:que lene siemp e el es adopoli ico y social de una nacion en el ánimo de sus legislado es. No hay en endimien o an le an a- do , ni olun ad an i me , ni alma an esgua dada y dueña de sí, - (15 que no deje lib e alguna pue a po donde se ab anpaso las cosas que es án en o os en endimien os, en o as olun ades y en odas las almas. Cómo , pues, habian de esplandece en la Cons i ucion de 1837 los p incipios de la libe ad y del ó den con oda su lim- pieza , cuando la sociedad es aba en egada á la ana quía ? Lo que habian an e is o los ingenios más eminen es, lo echa on de e , aca- bada la ob a, los homb es más en endidos , y despues de plan eada la Cons i ucion, has a los ingenios más udos. Aun así y odo, la mi a on con eligiosa e e encia los homb es de buena olun ad ocio el iempo que du ó el es épi o de las a - mas, que ue la go , y el incendio de nues as disco dias , que lejos de aplaca se y ex ingui se , iba emb a eciéndose po ins an es. Los escándalos se siguie on unos á o os con una apidez pa o osa, has a que despues de odos ino aquel g an le an amien o que , dando al as e con el des anecido dic ado , mos ó á las gen es cuán limi ados son los é minos de la o una. Siguióse despues la decla acion de la mayo edad de nues a Reina , y con es o se deshicie on aquellos nublados y se apagó len- amen e el uego de aquellas disco dias : hoy dia el cielo es á lim- pio, y la sociedad has a cie o pun o en eposo, y sin emba go, es e es ado de cosas no puede du a la go iempo , como quie a que es de odo pun o incompa ible con la dominacion de cie os p incipios consag ados en nues a ley polí ica la anquilidad pe manen e del Es ado. La sociedad no puede es a bien egida y gobe nada cuando los pueblos es án gobe nados y egidos po co po aciones popula- es ; y allí donde un ejé ci o nume osísimo es á debajo de la mano de los que obedecen , no pueden cumpli su enca go los que man- dan. Ye an g andemen e los que c een que la inobse ancia de la Cons i ucion ha sido debida po una pa e á la al a de aquellas leyes que son su indispensable complemen o , y po o a, á nues as g an- des disco dias y á nues as uidosas al e aciones ; los que son de es e sen i , caen en el e o de con undi los e ec os con las causas. Si la nacion no ha sido gobe nada dignamen e, consis e es o en que no pueden se lo las naciones en donde la insu eccion es un de- s TOMO 111. 72 de des en u as ienen el indispu able de echo de que los gobie - nos pon g an en ellas sus ojos pa a mi iga sus dolencias , no le ie - , nen p a a alza se con el gobie no de las sociedades humanas. Solo en endida de es a mane a la idea de la a e nidad de odos los hom- b es ,puede se bené ica , ci ilizado a y ecunda. Los g andes es- emecimien osque de ez en cuando padece la Ingla e a , las dos e oluciones de F ancia , nues os g andes alzamien os y nues os e gonzosos mo ines , no signi ican o a cosa sino aquel es ado pe - manen e de lucha en que es án los que ponen el Gobie no en las clases acomodadas con la condicion de ende una mano llena de soco o á los menes e osos , y los que en ienden que la idea de la a e nidad exige que aya á pa a á manos de una demo- c acia u bulen a el gobie no de las naciones. Al p opio iempo que es as g andes ideas de igualdad , de a e nidad y de de echo co- mun an ganando e eno en odas pa es, las ins i uciones a is o- c á icas an desapa eciendo de la ie a. En F ancia no . exis en, en Aus ia no son o a cosa sino un glo ioso ecue do , y en Ingla- e a no ba allan po la ic o ia , sino po la ida. Pa a encon a una a is oc acia igo osa, es menes e oca con la mano al polo. Po lo que hace á nues a España , aqui los ilus es descendien- es de aquellos a ones insignes que lle a on la ama del pue- blo español has a los úl imos ema es del mundo , nada piden de su iquísima he encia , sino la glo ia y la obligacion en que es án de deja bien pues o el nomb e de sus mayo es. Guiada po es os p incipios , en ó de lleno la comision en el examen de las cues iones ela i as á la cons . i ucion del Senado. P opusié onse po algunos de sus indi iduos a ias combinaciones más ó menos ingeniosas : la comision empe o , ín imamen e pe sua- dida de que en negocios de an g a e ascendencia no hay no e- dad que no o ezca su pelig o , esol ió .ce a la pue a á odas las no edades. En es o no hizo o a cosa sino segui los ins in os pode osos pues os po Dios en las sociedades humanas pa a que se si an de ellos como de un o ísimo escudo con a a enidas de opiniones ex- a agan es y nue as. Me ced á es os ins in os sal ado es , la e - 73 dad no es pa a las sociedades sino lo que pu i ica la discusiony lo que sanciona el iempo. En e los sis emas ensayados has a aho a con di e en es sucesos en la o ganizacion de los Senados conse ado es , hay dosp inci- palísi nos , cada uno de los cuales lle a en uel os g andes incon- enien es con g andes en ajas. El Cong eso conoce á que se a a del -sis ema elec i o y del he edi a io el úl imo da po esul ado la independencia, la es abilidad, la g andeza en las concepciones , la pe se e ancia en los designios. A uel a de es as en ajas iene muy g a es incon enien es : la in lexibilidad , cosa con a ia al o icio pa a que los Senados conse ado es han sido in en ados; el exce- si o apego á las adiciones, causa de g andes ompimien os con las opiniones einan es ; y po úl imo , el egoismo amilia y de cas a, que da en os o á los pueblos. Es o conside ado en sí mismo , conside ándole en su elacion con el p incipio undamen al del gobie no , es de odo pun o impo- sible allí donde el p incipio democ á ico , omada es a palab a en su signi icacion e dade a , es el que i i ica las ins i uciones; y más imposible oda ía donde es e p incipio añade á la legi imidad que ecibe de la ley la que le iene de echamen e de la his o ia. Es o cabalmen e sucede en nues a España , donde las clases acomo- dadas ienen en su mano el gobie no de la nacion po bene icio de la ley, y donde el pueblo ué siemp e el más moná quico de la ie - a, po que la mona quía ha sido en oda la p olongacion de los iem- pos la más democ á ica del mundo. Es as conside aciones han mo- ido el ánimo de los indi iduos de la coinision á desecha de odo pun o el p incipio he edi a io en cualquie a ins i ucion que no sea la mona quía. Desechado de ini i amen e el he edi a io , e a o zoso eni á pa a al elec i o. Conside ado es e sis ema en gene al, iene la en- aja de se consonan e con el p incipio que es el cimien o sob e que se unda y le an a en las sociedades mode nas odo el edi icio cons- i ucional de lospueblos lib es. No igno a la comision cuán diN idi- dos andan los pa ece es sob e la bondad in ínseca de es e sis ema de eleccion , aplicado como un emedio uni e s al á odas las osas; y si su enca go ue a deci lo que sob e él en iende , no es a ía le- jos de pone se del lado de los que c een que lejos de mi iga , ag a a muchas eces las dolencias del Es ado. La comision empe o, espondiendo solamen e á aquello sob e que ha sido p egun ada, escinde de odo pun o del p incipio conside ado en sí , y se limi a P á consigna como un hecho e iden e, que aplicado á la o ganiza cion de la asamblea conse ado a , la pone en consonancia con las o as ins i uciones. El Senado puede se elec i o de dos di e en es mane as, segun que la eleccion, iene del pueblo ó p ocede del ey. La comision no po ia acila un solo ins an e en e es as dos elecciones , como quie a que la eal saca á la popula g andes y conocidas en ajas, po cuan o con la unidad que dimana, del p incipio es ablece en e el Senado y el Cong eso la di e sidad que p ocede de su o igen. P oponiendo , como el Gobie no de S. M. , que sea ilimi ado el nú- me o de Senado es , la comision dá al Senado la lexibilidad que necesi a en el cu so a io de los sucesos ; exigiendo cie as cua- lidades y ci cuns ancias en el que ha de se nomb ado Senado , y que el ca go que se le con ia a sea de po ida , ha p ocu ado que alcance es a ins i ucion la con enien e independencia. A pesa de odo, la comision ecela que un Senado elec i o ha de ca ece siem- p e de aquella independencia absolu a que es an de desea en esas in i uciones, que son como las mediane as en e los eyes y los pue- blos. Es e incon enien e g a e de suyo es sin emba go menos g a e en España que en o as naciones. La eo ía de la independencia de las es g andes ins i uciones en cuyo consensos eside la sobe anía, y que jun as son la po es ad sup ema del Es ado, descansa en la su- posicion de que cada una de ellas es á do ada de una ue za in e io igual á la de las o as, que la i i ica y man iene. Es a suposicion no es alede a en nues a España , en donde acabamos de sali de un einado de mino ía, en e los u bulen os u bulen ísimoy desas- oso aun en e los que nos señalan las his o ias como llenos de des- en u as y desas es. En es os casos el ono no puede se indepen- dien e sin una ins i ucion que le si a co no de a imo , y que es é ••••••••■■•• 75 - has a cie o pun o debajo de su mano : solo así puede con as a con su laqueza á las asambleas popula es an llenas, despues de las disco dias ci iles , de sobe bia y de pujanza. La comision ha c eido , como el Gobie no de S. M. ,que debia e es i al Senado de a ibuciones judiciales, no solo pa a el caso p e is o po la Cons i ucion de que los minis os sean acusados po el Cong eso , sino ambien pa a en el que los Senado es delincan , y pa a en el que se come an en la sociedad deli os g a es con a la pe sona y la dignidad del ey ó con a la segu idad del Es ado. En es e úl imo caso se de i a su ju isdiccion de la na u aleza de los deli os, y en los o os de la calidad de las pe solias. La comision ha c eído que deli os an g a es y pe sonas cons i uidas en an al a dignidad no podian some e se al juicio de un ibunal menos cali i- cado, sin g a ísimos incon enien es pa a la cosa pública. Asi lo en- ienden los publicis as de más no a , y lo ac edi a el suceso en o as naciones. La calidad de juez na u al de los Senado es con que el Senado se halla e es ido en el p oyec o del gobie no, ha obligado á la co- mision á hace una modi icacion necesa ia en el a ículo 4 de la Cons i ucion de /1837 ; p e iénese en él que los Senado es y Dipu- ados no puedan se p ocesados y a es ados du an e las sesiones sin pe miso del espec i o cue po colegislado , á no se hallados in a- gan i. La comision ha sido depa ece que la palab a pe miso, ade- cuada a ándose del Cong eso, no podia se lo de la misma mane a cuando se a a del Senado, que en calidad de juez na u al de los Senado es no debe pe mi i , sino manda que se lle e á cabo su p ocesamien o y a es o. Con o me la comision con las a ias ca ego ías de donde han de sali los Senado es segun el p oyec o del gobie no , no lo es á con la úl ima, que comp ende á los que po se icios señalados ha- yan me ecido una ecompensa nacional dec e ada po una ley. Esas ecompensas hechas en nomb e de la nacion , en iempo,s como los nues os , bande izos, no iene la comision en g ande es ima, como quie a que no pocas eces sucede que son a mas pelig osas pues- as en manos de las pa cialidades iun an es. - 76 -- La comision ha c eido ambien debe e o ma el p oyec o del gobie no en lo ela i o á los a ículos 4.° y 37 de la Cons i ucion po el 1.° se manda que unos mismos códigos ijan en oda la mo- na quía , y que en ellos no se es ablezca más que un solo ue o pa a odos los españoles en los juicios comunes , ci iles y c iminales : po el 2.° se p e iene que las leyes sob e con ibuciones y c édi o público se p esen en p ime o al Cong eso, y que si en el Senado su- ie en alguna al e acion que aquel no admi a despues , pase á la sancion eal lo que los dipu ados ap oba en de ini i amen e. En el p oyec o del gobie no se e o ma el a ículo 4.° , añadiéndole la cláusula siguien e : «Los eclesiás icos y mili a es segui án dis u- » ando de su ue o especial en los é minos que las leyes de e mi- » nen ó en adelan e de e mina en.» Y el 37 se sup ime. La comision , despues de un de enido exámen , p opone que se sup ima la adicion hecha po el gobie no al a ículo 4.°, y aun aquella pa e del a ículo mismo en que se p e iene que no haya más que un solo ue o, conse ando solamen e la cláusula p ime a, po la que se manda que unos mismos códigos ijan en oda la mo- na quía. El ánimo de la comision al p opone es a e o ma no ha sido p i a á los eclesiás icos y mili a es del ue o de que hoy go- zan po las leyes comunes, sino solo deja in ac a es a ma e ia de ue os , agena de las cons i uciones polí icas, á la esolucion de los códigos. Mo ida de es as azones, aconseja igualmen e la sup esion de aquella pa e del a ículo cons i ucional en que se manda que no haya más que un solo ue o , conse ando solamen e la cláusula que lle a dicha como una p oclamacion solemne del p incipio de la unidad de legislacion , an hondamen e g abado en las sociedades mode nas. Po lo que hace á la sup esion del a ículo 37, la comision la iene po innecesa ia con espec o á aquella pa e del a ículo en que sep e- iene que las leyes sob e con ibuciones y c édi o público se p esen- en p ime o al Cong eso de los dipu ados. La comision en iendeque no hay azon bas an e pode osa pa a p i a al Cong eso de es ap e- oga i a, que no es con a ia á los p incipios que igen en la ma e- ia, y que es á abonada po la p ác ica cons an e de o as naciones. --- 7 7.- Res a solo á la comision habla de dos pun os de g andísima impo ancia ; del ma imonio del ey y de la egencia del eino : la comision ha pedido al gobie no de S. M. ace ca del p ime o las ex- plicaciones con enien es ; y con encida co no es á de que el gobie - no no se ha mo ido á hace la e o ma que p opone, sino po aque- llas conside aciones al ísimas de con eniencia y de deco o que p o- hiben ae á pública discusion las pe sonas de los p íncipes , la acep a y la some e á la ap obacion del Cong eso ; segu a de que los dipu ados de la nacion la ha án suya , mos ando así el mi a- mien o y la e e encia con que a an las cosas de que pueda ecibi menoscabo la dignidad augus a de sus eyes. La adicion que la comision p opone al inal del a ículo ela i o al ma imonio del ey, es á mo i ada po el deseo de pone en los que son análogos la debida consonancia, la cual no exis ía en e es e a ículo del ma imonio y o os que se ponen en los í ulos 7.° y 8,°, que a an de la egencia del eino y de la sucesion á la co- ona. Sob e la egencia hubo en la comision g a es discusiones, cuyo esul ado ué la ap obacion de cuan o ace ca de es e asun o p o- pone el gobie no. La comision no podía acep a la egencia es a- men a ia , cuyo undamen o consis e en el p incipio, abandonado ya de las gen es y con a io á la índole y esencia de las mona quías cons i ucionales, de que los p íncipes pueden dispone en su es- amen o, como de cosa p opia, del gobie no de las naciones ; no po- día esigna se á admi i la elec i a , sino como una necesidad dolo- osa en ances apu ados. Decidióse , pues , po la I( gí ima del pad e ó de la mad e; y en su de ec o, po la del pa ien e más p óxi- mo á sucede en la co ona. La comision se ha limi ado á p opo- ne una adicion , que consis e en que la egencia enga luga , no solo en el caso de la meno edad del ey, sino ambien en el de que se imposibili e po cualquie a causa de a ende á la gobe nación de es os einos; caso que es aba p e is o en la Cons i ucion de 1837. Tales son las e o mas que la comision es ima necesa ias en la le undamen al del Es ado : con ellas, siendo ap obadas, la Cons- aucion de la mona quía española descansa á sob e cimien os i mi- — 78 simos , como ob a en que han pues o sus manos , en p esencia de las naciones , las dos g andes po es ades de la ie a , el ono y el pueblo. Dios bendeci á sin duda esos a os de paz, y pe mi i á que esplandezcan días más se enos y apacibles en nues os . magní icos ho izon es. (Sigue el p oyec o de e o ma de la Cons i ucion.) DISCURSO PRONUNCIADO EN EL CONGRESO EL 16 DE NOVIEMBRE DE 1844. SEÑORES: Yo enia un p opósi o i mísimo de no oma pa e ninguna , de oma la muy escasa en las discusiones del Cong eso en la p esen e legisla u a, siendo la causa de es a de e minacion azones que me son pe sonalísimas. Si hoy al o á mi p opósi o , es po la g a edad del asun o, asun o que ha comenzado á se g a e desde que el Seño Tejada le puso , digámoslo así, á discusion con su discu so : asun o cuya g a edad se aumen a odos los dias, y asun o que debe se de ini i amen e esuel o po el Cong eso. Yo c eo , seño es, que debe se esuel o en con a del p i ncipio he edi a io , po que el p incipio he edi a io no es hoy dia un p incipio español , ni un p incipio eu opeo. Po consiguien e, es un p incipio que con nin, gun í ulo puede ene en ada en las cons i uciones de los pueblos lib es, y p incipalmen e en cie as naciones. — so España, seño es, ha sido siemp e una mona quía ; esa mona - quía en oda la p olongacion de los iempos ha sido una mona quía eligiosa ; esa mona quía en oda la p olongacion de los siglos ha sido una mona quía democ á ica. ¡ La mona quía 1 Ved ahí pa a no- so os la e dad polí ica. ¡ El ca olicismo ! Ved ahí pa a noso os, pa a odos , pe o pa a noso os especialmen e , la e dad eligiosa. La democ acia! lié ahí pa a noso os la e dad social. El ca olicis- mo , la mona quía , la democ acia , ed ahí po comple o la e dad española. Explica é lo que en iendo po mona quía democ á ica. Cla o es á, seño es, que en cuan o á la mona quía y á la eligion, como elemen os cons i u i os de la ci ilizacion española, no nece- si o explica me , po que mis ideas no son impugnadas po nadie y son conocidas de odos. Cuando yo hablo de la mona quía democ á- ica , de gobie no democ á ico, no hablo de la mona quía de las u - bas. La mona quía democ á ica es aquella en que p e aleced los in e eses comunes sob e los in e eses p i ilegiados , los in e eses gene ales sob e los in e eses a is oc á icos. Es a es la mona quía democ á ica. Yo no necesi o demos a , seño es, que España ha sido siemp e una mona quía , siemp e una mona quía eligiosa. Nada , pues, engo que deci ace ca de la e dad polí ica ; nada ace ca de la e - dad eligiosa ; engo que deci algo sob e la e dad social, po que es lo que se pone en duda. La mona quía española nació en As u ias. Yo no eo allí, seño- es, ni un as o de a is oc acia. Yo eo allí un ey que ep esen a la mona quía , eo sace do es que ep esen an la Iglesia , eo sol- dados que ep esen an el pueblo. La a is oc acia ino despues; ino cuando debla eni , ino con la gue a y po la gue a , po que donde hay gue e os hay a is óc a as. En onces, seño es , se le- an ó el cas illo eudal , símbolo de la a is oc acia, y no se puso al lado del ono , se puso en en e. De modo que el ono,pa a de- ende se con a sus enemigos, acudió á sus aliados, y al lado del cas illo eudal le an ó un monas e io, símbolo de la Iglesia,y un mu- nicipio , símbolo del pueblo. Asi , seño es, hubo dos o me as al mis- mo iempo en España , una gue a ex ange a y una gue a ci il. -- si — La gue a ex ange a e a en e españolesy á abe . s , en e el ca o- licismo y e mahome ismo ; la gue a ci il e a en e la a is oc acia po una pa e , y la democ acia , la mona quía y la Iglesia po o a. Lo más singula , seño es , de es as dos gue as, lo más singula , y es e es un espec áculo singula ísimo en nues a his o ia, es que es as dos gue as empezadas al mismo iempo acaba on , puede deci se , casi en un mismo dia, en iempo de los Reyes Ca ólicos, Re y es glo- . iosos , elicísimos , que en un mismo dia acaba on con lague a ci il allanando po ie a los cas illos eudales, y la gue a ex an- ge a cla ando el es anda e de la C uz en los mu os de G anada. No es ex año , seño es , que siendo es e el espí i u, el e da- de o espí i u de nues a his o ia an igua, se haya ob ado en España un enómeno singula ísimo ambien , que es, que el amo del pue- blo hácia sus eyes ha llegado has a el enesí, y 'el amo de los e- . yes hácia sus pueblos has a la locu a. T es g andes nau agios ha co ido la mona quía, uno en iempo de los godos, cuando la i upcion sa acena ; o o en iempo de Na- poleon , cuando la in asion quiso acaba con la dinas ía de los Bo - bo nes, y o o inalmen e en nues os dias , cuando quiso alza se con el pode sobe ano un soldado de o una. Pues bien : en es os es nau agios, despues de Dios, quien ha sal ado la mona quía es el pueblo. En Guadale e se pe dió una mona quía , y el pueblo le an- ó dos en los mon es de Can áb ia ; la de Iñigo A is a , y la de Pe- layo. La in asion Napoleónica , pa a acaba con nues a dinas ía , edujo al ey á p isiones ; y el pueblo dijo : ¿ el ey es á p eso ? «Vi a el ey,» y cla ó el es anda e nacional en las mu allas de Cádiz. Qué ha sucedido en la úl ima época`? Ha sucedido que Dios abandonó al que se que ía alza con el pode sobe ano , y le en- egó á la jus icia del pueblo , y el pueblo ha hecho inexo able jus icia. Hay más , seño es : el pueblo se ha hecho iaje o pa a iaja con nues os eyes ; se ha hecho conquis ado pa a da les sus con- quis as. Con nues os eyes y po nues os eyes en amos en Po - ugal y nos hicimos seño es de Lisboa : pasamos el Es echo , y nos de amamos po las playas a icanas : isi amos la I alia , la F an- TOMO 111.  (i ADVERTENCIA DEL EDITOR. En nues a NOTICIA BIOGRÁFICA hemos indicado el obje o y endencias del discu so inse o á con inuacion.  Aquí nos pa ece bas an e ad e i , que ue p onunciado en apoyo de una adicion p esen ada po el o ado y algunos o os dipu ados al a ículo p ime o del p oyec o de ley de do acion del cul o y del cle o. El a ículo decía así:— «Se dec e an 159 millones de eales pa a la do acion del cul o y man enimien o del cle o en el año de 1845. »—La adicion p esen ada y apoyada po DONOSO e a la siguien e:— «El gobie no 3 de S. M. p esen a á á las Cá es, an es de anscu ido es e plazo , un p o- yec o de ley de ini i o sob e es e asun o, en el cual se a ende á, á un iempo mismo, á la manu encion del cle o, y á la jus a independencia de la Igle- ›sia. DISCURSO SOBRE DOTACION DEL CULTO Y CLERO. SEÑORES EN la adicion que he enido la hon a' de i ma con o os seño es dipu ados, hay dos cosas ; hay unplazo , y hay un p incipio : en cuan o al plazo , no engo incon enien e en en a desde luego en ansacciones : no siendo yo minis o, no puedo sabe á pun o ijo cuando es el iempo opo uno de p esen a es a ley de ini i a : en cuan o al p incipio, es oy esuel o á hace odo lo posible po que p e alezca en es a discusion ; y cuando digo que es oy p on o á hace odo lo posible po que p e alezca en es a discusion, no quie o deci que es é dispues o á hace que pase como adicion de la ley, sino que salga de la discusion ic o ioso : de mane a, que si el mi- nis e io ' me diese algunas explicaciones sa is ac o ias, no end ía incon enien e en e i a mi enmienda ; si no me sa is aciese , la de- ja ia co e despues de habe la de endido. 92 Ab azando mí adicion los dos pun os de subsis encia del cle o y (le independencia de la Iglesia, dicho se es á , seño es , que no soy o de los que c een que es a es una cues ion pu amen e económica; más bien me inclino á c ee con el S . Fe nandez Neg e e que es una cues ion polí ica y eligiosa. No se en ienda po es o , seño es, que yo siga las máximas y doc inas del S . Fe nandez Neg e e , y en es o me pa ece que debo se anco y explíci o. Hay dos g andes escuelas en la Eu opa, y en el mundo, se puede deci ; la una que condena absolu amen e las e oluciones , cali i- cándolas con una exp esion que es un an o a ec ada y un an o am- biciosa , pe o que no es mia , cali icándolas de una ob a sa ánica ; la o a escuela , con a ia de odo pun o á la an e io , cali ica á las e oluciones de san as , p o idenciales , y has a di inas. Seño- es , la e dad es á en es as p oposiciones jun as ; el e o es á en es as p oposiciones sepa adas ; po que cada una de es as p oposi- ciones sepa adas es una e dad incomple a. Me explica é necesi o explica me , y explica me con oda cla idad en es e asun o. Toda e olucion , cualquie a que ella sea , es una ebeldía con a la le- gí ima au o idad ; y una ebeldía con a la legí ima au o idad no es solamen e un c ímen , es el mayo de odos los c ímenes, y no solo el mayo de odos los c ímenes , sino el c ímen po excelencia. Conside adas bajo es e pun o de is a las e oluciones , no epugna á la azon llama las una ob a sa ánica ; pe o al mismo iempo , se- ño es , en las e oluciones hay que conside a o as cosas ; hay e- sul ados gene ales y pe manen es , esul ados que en an á o ma pa e esencial de la ci ilizacion de los siglos, esul ados que son un medio de que los designios de la P o idencia se cumplan en el gé- ne o humano: y conside adas bajo es e pun o de is a, las e olucio- nes son una ob a p o idencial. Recó ase , seño es , si no la his o ia ; bó ense del mundo las e oluciones : i y qué se á lo que hab emos sup imido ? Dos cosas ; la ci ilizacion y los c ímenes ; es deci , una ob a p o idenCial y una ob a sa ánica : luego las e oluciones, que lle an en sil seno es- as dos cosas, son ambas cosas á un iempo. Y qué ex año es que sean es o las e oluciones , cuando es o mismo es el homb e 9 • No 11> — 93 -- es el homb e una con adiccion pe manen e ? La misma azon en- i ía , hablando del homb e, quien dije a que e a el más débil, que quien dije a que e a el más g ande de odos los sé es c eados. Y si no , seño es, ed un niño que nace , y un animal que nace am- bien : ponedlos jun os ; si el uno es de o ado , el de o ado es el niño ; ed aquí po . qué es e dad que el homb e es el más débil de odos los sé es c eados ; pe o dejad c ece ese niño , al ez se lla- ma Pla on, al ez se llama New on , y con su memo ia aba ca odo los iempos pasados, y con su espe anza odos los u u os , y con su in eligencia comp ende á Dios y mide el cu so de los as os ; hé • aquí cómo el homb e , al mismo iempo que el más débil, es el más g ande de odos los sé es c eados. Todo lo que puede deci se de las e oluciones , puede deci se ambien del homb e ; no nos ap esu- emos ni á condena las , ni á san i ica las de una mane a abso- lu a ; nada de es o absolu amen e es e dad ; en la ie a odo es á con undido ; las e oluciones son, como el homb e, una mezcla de bien y de mal , de g andeza y de pequeñez , de debilidad y de pujanza , de luz y de inieblas. Voy aho a á la cues ion p incipal. Decia , seño es , que en es a cues ion habia complicada una cues ion económica con una cues ion polí ica y con una cues ion eligiosa ; complicacion que no exis i ía si no se a a a del cle o español y del gobie no de España. En e ec- o , seño es : supongamos que no se a a a sino de man ene una clase cualquie a de unciona ios públicos : la cues ion, aunque g a e po sé de hacienda, se ia ela i amen e sencilla , es a ia educida á es ablece segun los buenos p incipios económicos una con ibu- cion nue a, ó á aumen a la cuo a de las exis en es. Supongamos ambien que se a ase del cle o en una nácion donde los gobie nos son indi e en es á odas las eligiones : la cues ion se ia ambien sencilla , po que se conside a ian los minis os del al a como un- ciona ios públicos. Pe o no se a a de eso , seño es ; se a a del cle o y del gobie no ca ólico de España ; y es a si uacion es g a í- sima ; ella es el o igen de g andes de echos pa a el cle o , así como pa a el gobie no lo es de g andes obligaciones. Sé , seño es , que ha y quien sos enga , y es necesa io c ee gu % - 91 -- de muy buena é, cosa que yo supongo en odas las opiniones, que solo el homb e debe se eligioso, que el Es ado . debe se a eo. Se- ño es , el a eismo en ningun caso le concibo yo como uno eo ía ; en odos los casos es una blas emia, así en la sociedad como en el hom- b e , así en el Es ado como en la amilia. La au o idad pública, conside ada en gene al, conside ada en abs- ac o, iene de Dios ; en su nomb e se eje ce la domés ica del pa- d e, en su nomb e la eligiosa del sace do e, en su nomb e la po- lí ica de los gobe nado es de los pueblos ; y el Es ado, me encuen o au o izado pa a deci lo lógicamen e, debe se an eligioso como el homb e ; pe o puede se lo de di e en es mane as ; y de di e en es mane as , seño es , lo ha sido en la his o ia. En los siglos que pueden llama se eoc á icos, la eligion lo do- minaba odo, odo lo abso bia , odo lo legi imaba ; la eligion ungia á los eyes como bendecia á los capi anes. En onces , puede deci se que la milicia y el Es ado es aban den o de la Iglesia. A los siglos eoc á icos , que suelen se los siglos p imi i os , suceden los siglos bá ba os. La escena cambia en onces absolu amen e : la milicia es odo, lo abso be odo, lo domina odo ; la Iglesia y el. Es ado es án en los campamen os. Pe o despues de los siglos eoc á icos y de los siglos bá ba os ienen los siglos de la ci ilizacion. En los siglos de la ci ilizacion la Iglesia es independien e , la milicia es á en el Es- ado. Hoy dia, seño es, el Es ado es lo que debe se , lo que no pue- de menos de se , lo que es necesa io que sea , una pe sona ci il y una pe sona segla ; los que quie an con e i le en una pe sona ' ecle- siás ica ó en una pe sona mili a , son campeones de la ba ba ie. Pe o cuen a , seño es #, .que lo segla se opone á lo eclesiás ico, no se opone á lo eligioso. Cuando yo digo que el Es ado debe se segla , ó es segla , lo único que quie o deci es que el Es ado, en lo empo al, es sobe ano, es absolu amen e independien e ; lo único que quie o deci es que la sup ema po es ad eclesiás ica, en lo em- po al, no iene accion ninguna ni di ec a ni indi ec a sob e la su- p ema po es ad ci il ; así como la sup ema po es ad ci il no iene accion ninguna, en lo espi i ual, ni di ec a ni indi ec a en lapo es ad sup ema eclesiás ica, en la Iglesia , que es ambien , a su mane a y 95 en su es e a, sobe ana é independien e. Pues bien , la eligiosidad del Es ado consis e , seño es , en econoce es a independencia , en acep a es a sobe anía.  - Se ha dicho po algunos seño es que la Iglesia no debe se in- dependien e , - undándose en que no puede habe una sociedad den- o de o a sociedad. Seño es, el p incipio es cie o, el p incipio es e iden e cuando se aplica á sociedades de una misma na u aleza ; pe o no cuando se aplica á sociedades de na u aleza di e en e. El p incipio es cie o cuando con él se quie e deci que den o de la sociedad polí ica no debe habe o a sociedad polí ica; éase aquí el undamen o po que en oda sociedad bien o ganizada es án p o- hibidas las sociedades sec e as, po que las sociedades sec e as son sociedades polí icas den o de o a sociedad polí ica. El p incipio es cie o Cuando se quie e deci que no puede habe una sociedad eligiosa den o de o a sociedad eligiosa; éase aquí, seño es , el undamen o po qué la Iglesia a oja de su seno á los he esia cas, po que ienden á es ablece una iglesia den o de o a iglesia , una sociedad eligiosa den o de o a sociedad eligiosa. Pe o el p incipio es also , el p incipio es absu do cuando se a a de sociedades de na u aleza dis in a. Digo más , seño es : ese p incipio no ha enido aplicacion ninguna jamás en e las gen es; el homb e ha pe enecido siemp e , ha sido siemp e miemb o de dos sociedades ; de una sociedad ci il y de o a sociedad eligiosa; y digo más , que ha pe enecido p ime o á la eligiosa que á la ci- il ; que el p ime homb e es u o an es en sociedad con Dios que con el segundo homb e. Y no se c ea que es e es un dogma del C is ianismo solamen e ; es e es un dogma de la iloso ía de odos los siglos. Cice on lo ha dicho ambien : p ima hominis cum Deo a io- nis socie as. (Risas en algunos lacios del Cong eso.) Quién se ia , se íe de Cice on. El Es ado , pues , seño es , siendo eligioso, y la sociedad de la Iglesia siendo independien e , el Es ado debe espe a an e odo la independencia absolu a en lo espi i ual ele la Iglesia , y debe espe- a la del mismo modo , en los mismos g ados , has a el mismo pun o que la Iglesia debe espe a la independencia del Es ado ; po que --- 96 sus de echos y sus obligaciones son iguales ; y po que son iguales, son ecíp ocos. La Iglesia aspasa ia sus acul ades, no solamen e usu pando la po es ad empo al , sino ambien a acándola de una mane a indi ec a ; el Es ado , pues , al a á á sus debe es , no sola- men e cuando a aque de una mane a di ec a , sino ambien cuando a aque de una mane a indi ec a la independencia de la Iglesia. Aho a bien , seño es : la mane a indi ec a más e icaz de a aca la independencia de la Iglesia es obliga á sus minis os á que acu.-: dan á ecibi su sus en o de las au o idades ci iles : así no se a aca di ec amen e la ins i ucion , se la a aca indi ec amen e po medio de sus minis os ; a acando al sace docio es como se a aca á la Igle- sia. Aho a bien , nadie puede a aca la independencia de la Iglesia sin des ui la , y des ui la en nadie se ia mayo c ímen que en el ueblo español ; eso se ia , seño es , enuncia un ca go especial, P á un ca go augus o que el pueblo español ha ecibido del cielo. Yo c eo , seño es , y lo c eo con en anecimien o , que ha habido en la ie a dos pueblos que han sido elegidos y p edes inados ; el pueblo judío y el pueblo español. Los que no c ean la e dad de lo que di- go , c ee án las p uebas que oy á da . El pueblo judío ue el ep esen an e , el solo ep esen an e en la an igüedad de es a idea eligiosa , de la unidad , de la espi i ualidad de Dios en e los cie nas pueblos idóla as y ma e ialis as ; el pueblo español ha sido el ep esen an e del ca olicismo en e los pueblos p o- es an es. El pueblo judío de amó su sang e po su é en el Asia, y el pueblo español en las egiones de Eu opa y en el con inen e ame i- cano. Véase si la semejanza no es cabal, si la semejanza no es cum- plida , si la semejanza no es hon osa. Pues bien : yo pido al Pueblo español lo que hizo el pueblo judío ; el pueblo judío ha conse ado in ac a su é á pesa de su dispe sion , de su cau i e io; y yo pido que el pueblo español conse e in ac a su é á pesa de las e oluciones. Ya es án expues as las azones en las cuales apoyo mi enmienda ó mi adicion ; es deci , que en la ley de ini i a se a ienda á un iempo mismo á la independencia de la Iglesia y á la subsis encia del cle o ; pe o cuál ha . de se es a ley de ini i a ? • Ccosis i á po • en u a en el es ablecimien o de la p es acion decimal ? ¿Consis i á - 97 — po en u a en hace al cle o p opie a io? En cualquie a de es os dos casos c eo i memen e que sald ia á sal o la independencia de la Iglesia , y sin emba go á uno y o o me opongo, como absu dos hoy dia , y como de odo pun o imposibles. Con a uno y o o medio engo una conside acion gene al qué hace , y con a cada uno de ellos hay algunas conside aciones especiales. La conside acion ge- ne al es, que la sup esion de la p es acion decimal y la en a de los bienes nacionales son de aquellos hechos de que al p incipio de mi discu so dije que o maban pa e de la ci ilizacion gene al , y que e an indes uc ibles. Ademas, con a la p es acion en u os hay una azon pode osísima , y es que an absu da como ué su ex in- cion , an absu do se ia su es ablecimien o, po azones análogas. Aho a es án con a el es ablecimien o odas las azones económi- cas , y en onces es u o con a su ex incion una azon que es la más pode osa en pun o de con ibuciones , su exis encia. En pun o á hace al cle o p opie a io , c eo , seño es , que no consegui ian su in en o los que p e enden po es e medio da al cle o la g an impo ancia que . an es u o. Me explica é , po que la obse acion que oy á hace , no la he is o usada po nadie. En cada época social hay una especie de iqueza que iene una i ud especí ica, la i ud de comunica á sus poseedo es la mayo impo ancia en el Es ado. Es a i ud especí ica de comunica la impo ancia en el Es ado , la u o en los siglos medios la ie a ; y es e es el o igen , ó el p incipal o igen á lo menos , de la g ande impo ancia que alcanza on los ba ones eudales. Pe o nació el co- me cio , nació la indus ia , y en onces se e i ica on las e olucio- nes coe áneas, una como p incipio , y o a como consecuencia ; una e olucion social , y o a e olucion polí ica. La e olucion social consis ió en que esa i ud especí ica que comunicaba la impo ancia á sus poseedo es, pasó de la ie a 1 la indus ia y al come cio. La e olucion polí ica consis ió en que la impo ancia social pasó de los ba ones eu(laie á los couieuian es y á los homb es indus iosos. Así , pues, los que quiel en Lacee' al cle o p opie a io pa a que enga la impo ancia que u o en o o iempo , lo ye an g andemen e , po que :s(x_ . iLin_ el p eni (I' TOMO II I. — 9s — pe diendo de impo ancia le o al po eni de una iqueza que a iodos los dias. Ha y o a azon pode osísima con a que el cle o sea p opie a- io, Yo no en a é, seño es , en la cues ion de amo izacion ó des- amo izacion. Sé que es a puede se excesi a, y en España cie a- men e no lo es ; pe o aun cuando lo ue a, no es de es e momen o examina lo : lo que sí es del momen o, es que el cle o siendo p o- pie a io iene un in e es i al en que la amo izacion con inúe , y el Es ado iene siemp e un in e es pe manen e en que la desamo iza- cion se e i ique. Aho a bien , seño es : es os in e eses es ablecen una pugna , una gue a ine i able en e el cle o y el Es ado ,y yo que soy amigo del cle o, po que le juzgo el más_ débil , no quie o que haya esa gue a ; quie o que haya unidad de accion y no con a ie- dad de in e eses. Pe o des uidos los medios que labia has a aquí, cuál queda ? Uno ; el mejo de odos en mi opinion , que es el de hace al cle o p opie a io de en a pe pé ua del Es ado. En onces y solo en onces el cle o end á asegu ada su independencia ; po que en onces y solo en onces pond á al . Gobie no en la necesidad de paga eligiosamen e los in e eses ó de hace la in ame banca o a. En onces y solo en onces se á independien e, po que se p esen a án sus minis os al Gobie no como ac eedo es ejecu i os y no como ac eedo es asala iados. En onces, y solo en onces end á el cle o la impo ancia social debida, po que impo ancia polí ica no la quie o pa a él ; po que en onces y solo en onces end á su po eni unido al po eni de una iqueza que a c eciendo en impo ancia, como a menguando la de la ie a. En onces y solo _en onces el in e es del cle o y el del Es ado no solamen e no se án cosas con a ias , sino que no se án ni aun cosas dis in as , pues se án una misma cosa : es o se ia la pe eccion , seño es. Es as son las azones que enia que expone en a o de la adi- cion que he p esen ado. Aho a, si el Cong eso me lo pe mi e , di é alguna cosa sob e mis p opias doc inas , sob e mi p opia opinion. Tan Pocas son las eces que hablo en es e ecin o ,que yo espe o que el Cong eso se á conmigo bené olo. Seño es , yo he de endido hoy con calo , con odo el calo que me esposible , los in e eses 99 eligiosos , como de ende la mañana , si se o eciese , los in e eses moná quicos ; como de endí dias pasados, en una ocasion solemne los in e eses popula es. En aquella ocasion se es imó, no aquí, sino, ue a de es e ecin o , po que aquí no e a posible , que yo e a e- oluciona io. A los que lo hayan dicho de mala é, no engo que da les más que una con es acion y es , Seño es , que po más que las ele en . poniéndolas unas sob e o as , mi desp ecio es á aun más al o que sus calumnias. A los que hablan de buena é , á losque sean homb es. de buena é y en endidos , solo les di é que mi en lo que dicen ; po que saliendo yo , seño es , á la de ensa de los in e- eses popula es , no hago o a cosa sino sali á la de ensa de aquello que cons an emen e de endie on nues os eyes al sali á la de- ensa de los in e eses moná quicos , no hago o a cosa más que sali á la de ensa de lo que cons an emen e hicie on los pueblos de Espa- ña ; y al sali á la de ensa de los in e eses eligiosos, no hago o a cosa sino de ende lo que de endie on siemp e en. España los pue- blos y los eyes. A los homb es en endidos en la his o ia les di é ambién que ecapaci en que el cle o ó la Iglesia , el ono y el pueblo ha sido siemp e en España nues a inidad polí ica ; que siemp e que uno de es os p incipios ha sido a acado , luego al pun o han salido los o os dos , has a con uña especie de enesí , á su de ensa. Pa a no habla de los denlas, y sí solo del p incipio eligioso de que se a- a , yo eco da é que el p incipio eligioso en España ha enido ¿s- . - os enemigos : el islamismo , el juclaismo y el p o es an ismo. Pues bien, seño es : los eyes y los pueblos se auna on pa a sali á la de- ensa del p incipio eligioso, y ahoga on en sang e es as doc inas, aliéndose pa a ello has a e e medios a oces, de medios sob e los cuales , lo decla o aquí con anqueza , cae en e a mi condenacion, como ha caido ya en e a la condenacion de la his o ia; pe o es os me- dios p ueban indudablemen e la union indisoluble , la alianza pe - pana en e esos es p incipios. Po lo denlas , seño es, no se c ea que es a es una cues ion his ó ica solamen e , que es una cues ion de es udian es , no : es una cues ion his ó ica , pe o sob e odo es una cues ion polí ica , una cues ion de ac ualidad , una cues ion (le ADVERTENCIA DEL EDITOR. Sea cual ue e la impo ancia que el lec o a ibuya á los hechos y cues- iones sob e que e sa el siguien e discu so de DONOSO, como quie a que su con ex o es una polémica susci ada po el que en la misma sesion p onunció el S . D. NICOMEDES PASTOR DIAZ, hemos c eido necesa io inse a aquí una y o a pe o acion, como pa es in eg an es y en cie o modo insepa ables de un mismo deba e. Po lo (lemas, no sin place sa is acemos es a necesidad de euni p o- ducciones de dos pe sonas, que si bien disco da on algunas eces en la mane a de ap ecia las cues iones polí icas, han es ado pe pe uamen e ligados po ín- culos de mú ua y a ec uosísima cslimacion. DISCURSO DEL SEÑOR PASTOR DIAZ. SEÑORES : POSICIONES hay, seño es, muy di íciles, días muy c í icos en la ida de los homb es públicos ; po la ac i ud del Cong eso , po la es- pec acion pública , po la na u aleza del documen o que se acaba de lee (1), po el celo , po las espe anzas , po la ansiedad pú- blica de es e ecin o y ue a de es e ecin o, y de oda la mona quía, se comp ende la di icul ad inmensa de la cues ion que hoy se abo - da, y de la posicion en que es á el dipu ado que ha pedido la palab a en con a. Es a di icul ad la conozco y la sien o , po deci lo así, y se e ela p o undamen e en la ansiedad de aquellos seño es que (1) La exposieiou p esen ada en aquella época al Cong eso po el s i o Maui(' O , En ique Ma ia de Po•Lon. (N ol(1 (14 li:(1i1(;).) — 110 — quisie an que no hubiese discusion, que es a cues ion se concluye a p on o , que es a di icul ad pasa a. Si , seño es , una cosa que pesa es p eciso deja la. Los seño es que ienen es e deseo se hacen ilu- sion sob e lo que los mue e á ene le , lo conozco ; c een qué es al ez un exceso ó un en usiasmo de mona quismo que no enemos los demas ; c een que es un ex emó de leal ad. Yo, seño es, en iendo el mona quismo muy de o a mane a : yo, seño es, soy moná quico ambien has a la idola ía ; mis c eencias moná quicas son más o- bus as ; los mu os del edi icio moná quico en España son demasiado ue es , demasiados sólidos pa a que la palab a de un dipu ado, aunque ue a un ibuno , los conmue a , cuan o más la oz de suyo débil y aho a mucho más en laquecida del dipu ado que iene la hon a de di igi se al Cong eso. Soy moná quico de o a mane a; doy mucha impo ancia á aquellas cues iones que de algun modo pueden a ec a ins i uciones an al as, pa a que se dejen pasa de lige o , pa a que no se a en con el de enimien o que co esponde al al o Cue po en que es amos cong egados. Seño es, es a cues ion ha a dado ue a de es e e . cin o en deli- be a se cua o años , y no quie o * yo que haya más que cua o Bias den o de es os mu os. Lo que ha a dado cua o años en ae se á es e ecin o, pa a el dipu ado que habla, hace ein e y cua o ho as que es á sob e la mesa. Es e dad que an es podía habe medi ado sob e es e asun o conocido de odos : es e dad que he medi ado como odos los españoles sob e un acon ecimien o an anunciado, an p e is o ; pe o la solucion que yo habia encon ado en mis me- di aciones, y que a o unadamen e coincide con la solucion misma del mensaje en la pa e más in e esan e , no me -habia dado nunca mo i o pa a pensa en que hubie a discusion en es e Pa lamen o. La solucion á mis ojos debia se unánime cuando inie a ese men- saje á las Có es ; nues a con es acion pudie a habe sido un a e- ba o de en usiasmo. Pe o es a cues ion no iene sola ,; es a cues ion despues de no eni ín eg a como se habia p ome ido , iene com pleja , iene complicada ; es a cues ion son dos cues iones , ópo mejo deci , iene una cosa que no es cues ion , y o a cosa que lo es muy al a. 111 — Seño es , el seño minis o de Es ado acaba de deci una e dad de que engo que oma es imonio en es e mismo momen o • que po muy al a , po excelsa y ele ada que sea una pe sona, es á siemp e debajo del ono co no súbdi a de S. M. ; es a decla acion que ha hecho el seño minis o de Es ado, es un a gumen o con a la o ma con que se p esen a el mensaje al Cong eso. En una misma página, en una misma comunicacion, en un mismo mensaje , en una misma decla acion se p esen a el anuncio de dos enlaces de dos pe sonas an dis an es en e sí como S. M. la eina doña Isabel II y S. A. R. la se enísima seño a doña Luisa Fe nanda ; como si es os dos enlaces ue an una misma cosa ; como si con inie an á unas mis- mas pe sonas ; como si ep esen a an unos mismos in e eses ; como si pudie an llega á un mismo g ado de popula idad y asen imien- o ; como si la una no ue a una esolucion, y la o a una au o iza- cion ; como si la una no ue a el enlace con un p íncipe español, y la o a o o enlace con un _p íncipe ex ange o. Pe o , seño es , yo no epa o en es e ayun amien o , en es a amalgama ; es a es la ob a del Gobie no ; es a es la ob a de los minis os ; y yo que en es a cues ion no pienso di igi me á los mi- nis os , que pienso a a la po encima de los minis os , oy al mensaje , que no se di ige al minis e io , que se di ige al ono, an e el cual me p os e no , cuya esolucion aca o humildemen e. Pe o debajo de ese ono , aunque sea en sus g adas , po mejo deci de as de ese ono , hay una cosa que no es el Gobie no ni el ono - , y an e la cual no puedo p os e na me an humildemen e. Y eso que es á más al o que el Gobie no y no es el ono , es sin em- ba go el po eni del ono. Pe o , seño es , el po eni del ono pe enece á los cálculos de la p e ision de la polí ica , como el pa- sado del ono pe enece al exáme y al juicio de la his o ia. Todos noso os hablamos c eido , á lo menos y o po mi pa e así lo c eía , que no se a aba más que del po eni de S. M. , de asegu a po aho a su legí ima descendencia , su elicidad , su en- u a. En es o sen ido digo que nada enia que deci al mensaje ; el enlace de S. M. sa is acia cumplidamen e mis humildes deseos , co- mo e e:a que sa is iicia la opinion nacional. Du an e es e enlace, en - 112 — las condiciones de es e enlace , en la ida p eciosa de S. M. , en el caso deque su descendencia es é asegu ada , es a cues ion no es. cues ion. En es a pa e del mensaje epi o que me adhie o con odo mi co azon , con júbilo , con aleg ía , con since idad , con leal ad, conpa io ismo : pe o cuando se a a de la e en ualidad del po - eni del pais , ¿ enemos la misma segu idad, seño es ? ¿Es amos noso os con encidos de que se ha log ado esa dicha , esa en u a, esas condiciones de es abilidad , de glo ia y de en u a pa a nues a pa ia , de que se hace mé i o en el mensajb ? ¿Es a nos segu os de que no legamos á la pos e idad ningun gé men de disco dia; ninguna e en ualidad de pelig o , ningun elemen o de e olucion ? Si dos- cien os ciudadanos españoles y doscien os dipu ados , con la mano sob e su co azon y con la since idad de buenos españoles, me dicen que no ienen duda de es e con encimien o , desde aho a dejo es e si io. Pe o sí hay duda , si hay ince idumb e , si hay p obabilidad de que puede se de o a mane a, mis debe es son o os. En ano el Gobie no pa ece que no nos pide más que adhesion ; en ano á los dipu ados no se les consul a ; en ano las cues iones es án e- suel as ; despues del Gobie no y despues del ono oda ía los dipu- ados enemos debe es , enemos obligaciones pa a con el pais que puede pedi nos cuen a de nues os o os; enemos una obligacion más ín ima , y es , que cuando amos á delibe a , necesi amos ilus a - nos la azon y la conciencia , siquie a sea con e o es , siquie a sea con isiones , siquie a sea con inexac i udes, pe o con buen deseo. Yo he buscado , seño es , es a con iccion ín ima; la he buscado con since idad; la he buscado en el po eni de mi pa ia; la he buscado en las cues iones que es án pendien es ; la he buscado en. el po eni diplomá ico ; la he buscado en la esolucion de cues iones an e io es ; la he buscado en las condiciones de la paz ; la he bus- cado en las e en ualidades de la gue a , la he buscado en las con- diciones del Gobie no ; la he buscado en los pelig os de la e olu- cion ; y esa e en ualidad , seño es , esa alianza en que se unda la pa e del mensaje á que no puedo adhe i me , no ne da  na ga an ía , ninguna segu idad , ninguna ce idumb e ace ca del ne- buloso po eni que se p esen a delan e de nues os ojos. 113 Sé muy bien que en el ánimo de algunos seño es dipu ados, sé que en el ánimo de g an pa e de la nacion , iene po el con a io es a alianza un g an signi icado diplomá ico. Yo quisie a que es e signi icado ue a pa a mí de an buen agüe o , ue a an a o able en mis c eencias ; pe o esa in luencia diplomá ica que p esen a es a alianza, es á lejos de sa is ace me pa a lo u u o, como es á lejos de ene me sa is echo cuando examinamos los iempos pasados. El Cong eso me pe mi i á que haga una lige a dig esion, aunque pa ezca imp opia de es e luga , á las ci cuns ancias diplomá icas de nues o pais con elacion á la F ancia. No es un capí ulo de his- o ia ; no soy e udi o , no he ap endido la his o ia en los a chi os : la he p ocu ado más bien es udia en los hechos y en las ci cuns- ancias ; pe o no es a á de más, pues que de ellos engo que saca algunas consecuencias , que examinemos de qué ha se ido en los iempos pasados la alianza de la F ancia al Gobie no español, y más que al Gobie no á la sociedad española. Yo no habla é de aquellos iempos an iguos que co esponden á nues a supe io idad , á nues a dominacion ; á aquel pe iodo de ocho siglos en que empezando po poco la nacionalidad española, aba có acaso el mundo en e o ; aquel pe iodo de p eponde ancia y dominacion no es á a ec ado po ninguna dinas ía ex ange a ; la España mandó como supe io , y las demas le e an hos iles po no pode su i su supe io idad. En onces la F ancia iene un pe iodo que empieza en nues as leyendas y acaba en nues a his o ia de aye ; que empieza en Ronces alles y concluye en San Quin in ; em- pieza en Ca lomagno y acaba en F ancisco I : lo mismo e a en onces la F ancia que las demas naciones ; los eyes de F ancia habian e- nido aquí como p isione os ó como de o ados ; los eyes de Ingla- e a habian buscado alianzas hon osas , habian sen ido la supe io- idad de España. Cá los S ua do ino á busca esposa á Mad id : hay más , seño es : una eina de Escocia se enia po muy con en a en ene po esposo (y no pudo ob ene le) á un bas a do de España. Cuando inie on - o os sobe anos , inie on pa a se empe ado es al oca la dies a de una in an a de Cas illa , pudie on ala ga la si- nies a al globo impe ial de los Césa es. TONTO III. 114 - Pe o, seño es, en aquel pe iodo de ida lozana, obus a, jó en, a en u e a , en aquel pe iodo de p edes inacion en que lle aba la eligion á odas las pa es del mundo, en que la mona quía española e a an as a como el ca olicismo ; en aquel pe iodo se semb aban los gé menes que habian despues de b o a an malhadadamen e pa a o o pe iodo que se puede llama de expiacion polí ica, de de- cadencia. La p eponde ancia española pe eció, co no odas las cosas en el mundo , po la misma causa que odos los pode es, odos los p incipios , odas las e oluciones , odos los despo ismos pe ecen; po su exage acion. La p eponde ancia de la mona quía española susci ó una liga eu opea ; la Ingla e a de C omwel y de Isabel , los descendien es de Lo e o y de Mau icio de Sajonia sabían mejo que nues os c onis as é his o iado es los sec e os * de es a liga. Dios ha- bia pe mi ido que echá amos los á abes al Á ica ; pe o no quiso que dié amos á la Eu opa la Inquisicion , y la Eu opa en e a se su- ble ó con a el ana ismo y la eoc acia monacal. En aquella liga , seño es , cupo á Luis XIV el papel que ep e- sen ó la F ancia en 1823 , de se ins umen o de la liga de Eu opa con a la España. Fl se ap o echó de aquella gue a pa a pode en- di al leon en laquecido y a anca le sus ga as ; en onces se inau- gu ó esa polí ica que pesa sob e nues os días; que pesa sob e nos- o os y ha de pesa aun sob e nues os descendien es. Esos a ados que la Eu opa i mó pa a es ablece el equilib io eu opeo, ue on en nomb e de la Eu opa con a noso os ; pe o más oda ía con a nos- o os ue la in e encion de las dos naciones nues as ecinas , que eludie on los a ados. Los a ados ue on con a noso os ; pe o la F ancia eludiendo los a ados , supo domina nos ; y en onces la In- gla e a , que habia sido nues a enemiga como i al y supe io , ue nues a enemiga y con inuó siéndolo co no lo mani ies an los hechos de nues a his o ia , en el concep o de aliados de los an- ceses. No necesi o aquí eco da la polí ica en e a de la casa de Bo bon en los siglos pasados ; si noso os no uimos en e amen e anceses en el siglo pasado , ue po que la polí ica de la casa de Bo bon ni en F ancia ue anca , no ue nacional; ue polí ica de amilia ; e a una 115 dinas ía decaden e , no iden i icada con los in e eses de la nacion que gobe naba : y no se a e gonzaban los minis os de algunos e- yes en llama á los a ados pac os de amilia. Sabida es , seño es , la lás imosa polí ica seguida en España, auxiliando á los insu gen es de Amé ica , decla ando la gue a á los ingleses , comp ome iendo nues o bienes a y la p ospe idad de nues as colonias. En e an o los ingleses enian á Gib al a y á Mahon , saquea- ban nues os buques , alaban nues as cos as , a asaban nues os pue os , hundian nues os galeones , y es o e a jus i icándolo en nomb e del a ado de U ech , el mismo que hoy se in oca en nom- b e del equilib io eu opeo ; se podía deci que con a la España nn enian azon , pe o con a la union de la España y de la F ancia e- nian azon que des sob aba. Es a polí ica , seño es , no cesó con la e olucion ancesa. N i- poieon emb iagado , eno gullecido , señalado ya con el dedo de Dios pa a cae en el dia de su ambicion , ese mismo Napoleon se c eyó he ede o de la polí ica de Luis XIV : ¿ y qué sucedió , seño- es ? Que que iendo se sus aliados , los aliados de la F ancia y de Napoleon , pe ecimos ambien. T a alga es la úl ima página san- g ien a de esa unes a alianza. Los desg aciados hé oes de aquel in aus o suceso son hé oes españoles po la glo ia , po el alo , po el es ue zo ; pe o no son hé oes de la causa de la pa ia , sino hé- oes de una causa ex ange a. ¿ Y qué mucho , seño es , que G a- ina y Chu uca y Galiano hubie an pe dido sus na íos al in lujo de ose pode , si el ey Cá los IV pe dió su ono ? En aquellos iempos en que nues os pad es (digo nues os pad es , seño es, po que yo no habia nacido en onces) , en aquellos iempos en que e a un cul o el que inspi aba la mona quía , en aquellos iem- pos en que du aban las adiciones y c eencias del de echo di- ino , pues a en pugna la nacionalidad con la mona quía , la mo- na quía sucumbió : y es o es , seño es, po que la polí ica ancesa no habia sido una polí ica nacional. La nacion no se habia nunca asociado á la polí ica de sus homb es de Es ado , á la polí ica de sus eyes, á la de su gabine e. Qué encon ó aquí Napoleon ? En- con ó una España_ qque no e a la de los Bo bones, ni de Cá los TV, n(I La nacionalidad no p a ia sido hechizada con Cá los II , no abia sido encida en Villa iciosa ; la nacionalidad la haba he edado el único he ede o de la nacionalidad, la nacion ; y, seño es , en aque- llas ci cuns ancias la nacion eligió un ey ; Fe nando VII ue un ey e oluciona io , ue un ey como Luis Felipe. El ey Fe nando VII, ey en ida de su pad e , ue un ey debido á la polí ica eacciona- ia de la F ancia , en nomb e de esa nacionalidad y de ese abo - ecimien o subió al ono. Y con es e ejempla , seño es , nos he- mos des e ado la gene acion p esen e. El pac o de amilia no es o bó en onces que se die an las manos los ingleses y los españoles sob e es e e eno pa a de ende la na- cionalidad ; y sin emba go , seño es , qué conseguimos ? Nos des- ang amos es é ilmen e con an as jo nadas y an os comba es habi- dos du an e an os años : aquella polí ica que debe de ecob a nues o e i o io , ese in debe se el in len o y sucesi o, pe o pe- enne, de odos los Gobie nos españoles ; pe o ese p incipio, legado po Fe nan-Gonzalez y San Fe nando y po los descendien es de Pelayo, hubo en onces una magní ica ocasion de ealiza le y es a ocasion se despe dició, y no se consiguió nada ; y queda on en ma- nos agenas las bocas obadas de nues os íos, aquellas cos as que son como el echo de nues a i ienda , como el si io de nues a almohada. La in eg idad de nues o suelo quedó en pode de los ex ange os , y noso os no u imos compensacion ninguna en el a ado de Pa ís ; no u imos ninguna indemnizacion en el Con- g eso de Viena. ¿ Po qué , seño es , po qué uimos los más des a- lidos en aquel Cong eso después de habe sido los más eme a ios, los más denodados , los más ue es ? Po que an o he oísmo no es- aba exen o de la abnegacion de la nacionalidad ; po que noso os habiamos es ado demasiado ep esen ados po los ingleses en la gue a de la Independencia ; po que sus gene ales habian sido los mismos de Wa e loo ; po que en el Cong eso de Viena no es u ie on los encedo es de San Ma cial y de Bailen. Inmedia amen e que se p esen ó la es au acion de la casa de Bo bon, in undimos el mismo ecelo ; noso os empezamos á e e- sen a pa a la Ingla e a el papel del pelig o , de la e en ualidad, 117 — del po eni , de se de nue o aliados de la F ancia. Noso os 110 é amos bas an e ue es pa a se neu ales , y la debilidad nos hizo se más míse os , mas débiles oda ía ; y en e ec o , seño es , las p e isiones y las endencias e an undadas , y poco habia de a da en ocu i en la in asion ancesa de 1823 ; y la in asion ex ange a se debia conside a como un equi alen e en ese lib o de cuen a abie a en e las dos naciones , la pé dida de nues as colonias , el manejo de los ingleses pa a hace nos pe de pa a siemp e sin in- demnizacion ninguna el con inen e ame icano. Seño es , puede se que es as e lexiones apa ezcan in empes i- as ; yo las habia hecho p esen es al Cong eso como p elimina es de las espe anzas que yo habia concebido al inaugu a se la nue a e a cons i ucional : es as ins i uciones , que al sen i de algunos debili- an la ue za de las naciones , á mi modo de e debian ab i en España una nue a e a diplomá ica ; debian inaugu a un nue o pe- iodo de alianza y de nacionalidad, que nos hicie an bas an e ue - es pa a se neu ales , y bas an e neu ales pa a que no hubie a pelig o nunca que pudie a impedi que nues o e i o io se edon- dea a. La in e encion del Pa lamen o en el gobie no del pais de- bia hace p opende los consejos del Gobie no español á una polí- ica di e en e. á los ojos de Eu opa , de esos enlaces de amilia de que habíamos sido íc imas, y que nos die a en ada anca en el de echo comun, en los caminos de la libe ad y de la indus ia, con el ompimien o de los ene os y minas de p ospe idad que al ab igo de las ins i uciones libe ales debian desen ol e bas an es elemen- os de ue za pa a que lleguemos á consegui alguna ez esa nacio- nalidad á que an os siglos hace aspi amos. Todo concu ía á es o; las an ipa ías mismas , los ecue dos is es que habian dejado las dominaciones ex ange as , e an un pode oso elemen o de nacio- nalidad. La Eu opa es aba in e esada g andemen e en que la España no ue a pa imonio de la F ancia ni de la Ingla e a , y las disiden- cias mismas de es as dos naciones, aunque encubie as bajo la á- gil ela de la diplomacia que se llama la in eligencia co dial , con- ibui ian pode osamen e á es e esul ado : la no in e encion en la gue a que a o unadamen e se habia decla ado en a o de la pa- 121 nie elici e con el mismo y con el seño Pas o Diaz de que á lo me- nos enpun o al enlace de S. M. es amos odos unánimes. En es e enlace , seño es , S. M. la augus a Reina Doña Isabel II ha mani es- ado la al a sabidu ía y la consumada p udencia de que es á ado - nada. En e mil causas , seño es , que ue a ocioso indica , la p in- cipal es po habe elegido pa a esposo un p íncipe que es á bajo los auspicios de la nacion y no bajo los auspicios de ningun pa ido; ni encido , ni ic o ioso. S. M. ha comp endido en su al a sabidu- ía que lo que es indisoluble no se puede pone bajo los auspicios de lo que es e íme o, y que lo que es pe pé uo no se puede pone bajo los auspicios de lo que es pasage o , y nada hay más pasage o ni más ins able que la ic o ia y la o una. Una cosa, seño es, ha ex añado el seño Pas o Diaz undándose en unas palab as p onunciadas po el seño P esiden e del Consejo de Minis os. Mani es ó el seño Pas o Diaz que no podia concebi cómo ienen en un mismo documen o los casamien os de dos au- gus as pe sonas , an di e en es y an dis an es en e . sí ; y yo no puedo menos de hace obse a á S. S. que si la In an a de España es la que con ae ma imonio , la Reina de España es la que lo ap ueba y la que lo consien e ; de consiguien e, la Reina de España le hace suyo. Se lamen a el seño Pas o Diaz de que en es e se- gundo pun o del dic ámen no haya en el Cong eso y en la nacion la misma unanimidad que en el p ime o : sin duda S. S. no ha que- ido aludi á esa unanimidad absolu a que indica la union de odos los pa ece es en uno solo. Eso es imposible ; indi iduos ha habido siemp e , y los hab á, que se opongan á odos los ma imonios posi- bles. Sin duda ha que ido aludi á es a oposicion colec i a que aho a se le an a • yo ambien hubie a deseado que es a oposicion colec- i a no se hubie a le an ado; y ya que de es o se a a, di é, seño- es, que no sé ni de dónde ha nacido, ni de dónde iene. Yo conozco indi iduos , y uno de ellos el seño Pas o Diaz, que ha es ado siem- p e opues o á es e enlace ; pe o oposicion colec i a no se ha o mado has a aho a. Aho a bien : es a cues ion no exis e ya hace más de es años ? Las azones en que se undan los que á es e ma imonio se oponen ¿ no exis ian an es como exis en aho a ? Pues si las. azo- - 125 — nes exis ían an es , ¿ cómo no exis ió an es la oposicion ? Y si no exis ió an es , po qué exis e aho a ? Seño es , las azones de in- dependencia nacional, las azones que se sacan del lib o de la Cons- i ucion , el a ado de U ech que se ci a , odo exis ia an es. ¿ Po qué , pues , la oposicion no ha exis ido has a aho a? El seño Pas o Diaz c ee que hay algunos dipu ados que emen que lle ándose muy adelan e es a cues ion , puedan conmo e se has a los cimien os de la mona quía ; y S. S. ha p o es ado con a eso. No necesi aba el Cong eso , ni necesi aba yo de es a p o es a , po que es oy i me- men e pe suadido y con encido de que la oposicion que aho a se le- an a , no pasa á como los hu acanes haciendo es agos, sino como el ien o su il, sin hace uido. El seño Pas o Diaz, en el p og eso de su discu so, ha mani es- ado que conside aba la enuncia del a ado de U ech con los co- men a ios que á ella se han hecho, como una obligacion pe manen e po la cual la Ingla e a se c ee á siemp e ue e en el de echo de gen es con a la alianza de España y de F ancia , pudiendo es o da luga á eclamaciones , y que ya se habian hecho algunas ; y S. S. ha mani es ado emo de u u as in e enciones pa a es ablece el equilib io eu opeo. Todos los emo es del seño Pas o Diaz nacen, en mi modo de e , de no habe conside ado bas an emen e el a- ado de U ech en su ondo y en su o ma , y de no habe comp en- dido bas an e bien las a iaciones que ha su ido el de echo público eu opeo. Resuel o como es oy á a a ampliamen e es a cues ion, espe o que el Cong eso me disimula á que en e en algunos po - meno es ela i os á ella. An es del a ado de U ech ha habido en Eu opa y en España dos enuncias idén icas á la hecha po la amilia de O leans , y es as dos enuncias ue on hechas po dos in an as de España que casa on con Luis XIII y Luis XIV. Es as enuncias edac adas en los mismos é minos , en la misma o ma que la enuncia de la casa de O leans, han ecibido es in e p e aciones : han ecibido la in e p e acion del ey de España Ca los II, la in e p e acion de la nacion española, y la in e p e acion de Eu opa. Y cómo se han in e p e ado ? De la mane a siguien e : 1). Ca los II, cuando es aba p óximo á espi a , - 126 — ( b on él po desg acia la mona quía española , llamó po su es a- men o á la he encia de es os einos al duque de Anjou , despues Felipe V : le llamó 1 pesa de la enuncia de su mad e y de su abuela , enuncia que hicie on po sí y sus descendien es á la co ona de España : y cómo in e p e ó la enuncia ? c eyó que el obje o undamen al, el espí i u de la enuncia e a que las dos co onas no se unie an , y que po lo an o la enuncia signi icaba un de echo de opcion , pudiendo el duque de Anjou p e e i á la e en ualidad de la sucesion ancesa la co ona de España. Es a ué la in e p e acion que se dió á la enuncia po el ey, y es a ué la in e p e acion que se dió ambien po la nacion española ; po que en ninguna época de nues a his o ia , sin habe en onces ep esen acion nacional , se mani es ó la olun ad de la nacion an unánime con la olun ad del ey, pudiendo a i ma se, sin emo de se desmen ido po la his o ia, que la nacion hizo suya la olun ad del mona ca. Se e i icó des- pues el a ado de U ech : ¿y qué es ese a ado ? Un a ado en i ud del cual se econoce la mona quía de Felipe V; la mona quía de aquel cuya mad e y abuela habian enunciado el onó de Es- paña. Es deci , que la Eu opa dió á esa enuncia la misma in e - p e acion que Ca los II y que la nacion española : es deci , que la enuncia no e a más que el de echo de op a , pa a que no se eu- nie an las dos co onas. Hay, pues, la in e p e acion del ey, la in- e p e acion de la nacion y la in e p e acion de la Eu opa y es as in e p e aciones o man pa e del a ado que se ci a : de consi - guien e, ese a ado no se puede ci a sin ci a la in e p e acion de que o ma pa e. Aho a bien : siendo la enuncia de - la casa de O - leans igual á la o a de las in an as de España , y habiendo sido es a úl ima in e p e ada po Eu opa de la mane a que acaba de oi el Cong eso , desde que el a ado de U ech se hizo,. se le dió pa a lo u u o una in e p e acion igual espec o á la enuncia hecha po la casa de O leans. Así pues, el a ado de U ech, que se in oca con-- a la legalidad de es e ma imonio, debe in oca se pa a p oba su legalidad. En cues iones an g a es como la en que nos ocupamos, es nece- sa io hace se ca go de odos los a g umen os que se p esen an, aun- - 127 que no se hagan en es e si io. Se han undado algunos , pa a opo- ne se á es a boda, en un a ículo cons i ucional, y han dicho : no puede se ma ido de la eina el que es é excluido del ono ; la a- milia de O leans es á excluida , luego es e -ma imonio no puede hace se. El a ículo á que me e ie o , que es el. 47 de la Cons i u- cion, dice así : «El ey, an es de con ae ma imonio, lo pond á en »conocimien o de las Có es , á cuya ap obacion se some e án las »es ipulaciones y con a os ma imoniales que deban se obje o de »una ley. Lo mismo se obse a á espec o del ma imonio del in- »media o suceso á la co ona.» «Ni el ey ni el inmedia o suceso pueden ~ ae ma imonio » con pe sonas que po la ley es én excluidas de la sucesion de la »co ona.» Aquí ad e i é , seño es , una cosa , y es que la exclusion su- pone o zosamen e llamamien o ; y que no puede se excluido quien no es llamado. Es o supues o , pa a sabe quiénes pueden se ex- cluidos, eamos quiénes son los llamados ; y es o en ninguna pa e lo sab emos mejo que en la Cons i ucion , po que con ella se han abolido odas las leyes que ienen elacion con es o. La Cons i ucion en su a iculo 5/ , dice lo siguien e ; y suplico á los seño es aquí- g a os pongan ín eg os en mi discu so los a ículos que lea, po que es a cues ion es sumamen e g a e , es de in e és nacional , es de in- e es eu opeo , y bueno y jus o es que se sepa la e dad en an im- po an e ma e ia. A ículo 51 de la Cons i ucion : « Ex inguidas las »líneas de los descendien es legí imos de Doña Isabel II de Bo bon, »sucede án po el ó den que queda es ablecido su he mana y los » ios he manos de su pad e , así a ones como hemb as, y sus le- » o l imos descendien es si no es u iesen excluidos.» Aho a bien : si no pueden se excluidos los que no han sido lla- mados ; si no han sido llamados sino los que la Cons i ucion llama, y es os son los que acaba de oi el Cong eso , á es os solos y no á o os ningunos puede aplica se la ley de la exclusion. ¿ Cómo se dice que es á excluida la casa de O leans ? Seño es , no solamen e en el espí i u de la Cons i ucion , sino en su le a es á quiénes son los llamados y quiénes son los excluidos. Más adelan e nos dice la 128 Cons i ucion cuáles son las causas pa a la exclusion. A . 5/1 « Las »pe sonas que sean incapaces pa a gobe na , ó hayan hecho cosa »po que me ezcan pe de el de echo á la co ona , se án excluidas »de la sucesion po una ley.» Es deci , seño es , que los casos de exclusion no pueden e- i ica se sino en los comp endidos en el llamamien o , y es os casos son po incapacidad ó po causa que me ezca pena de exclusion. Véase, seño es, si hay o a amilia á quien es o pueda aplica se sino á una amilia que no nomb a é po espe o á su in o unio. Queda , pues , demos ado que odo cuan o se ha dicho del a- ado de U ech iene abajo con las obse aciones que acabo de ha- ce ; pe o hay oda ía o a cues ion que es, no solo de in e és nacio- nal, sino de in e és eu opeo , y es a es, a e igua has a que pun o es á igen e ese a ado. El seño Pas o Diaz, hablando de la diplo- macia eu opea , ha hablado del equilib io , ha eco ido la his o ia, se ha ocupado de las icisi udes , de los pueblos, de los a ados que se han hecho , y de las conquis as y gue as que han enido luga . En es a cues ion es necesa io aba ca odo el conjun o de los hechos pa a e los con la mayo cla idad posible. La Eu opa, en los dis in os pe iodos de su his o ia, ha es ado go- be nada po a ios p incipios de de echo público , no solamen e di e en es sino con a ios en e sí has a cie o pun o. La Eu opa es- u o p ime o gobe nada po el p incipio ca ólico y eudal , que e a un p incipio de unidad y de ge a quía. Despues es u o gobe nada po el p incipio de conquis a, que no es más sino la san i icacion de la ue za. La Eu opa ha es ado gobe nada despues po el p incipio de equilib io, que es el único que ha conside ado el seño Pas o Diaz, y que consis e en la omnipo encia de la in e encion di loma- ica. Po úl imo, la Eu opa es a gobe nada hoy po el p incipio de la no in e encion , que no es o a cosa sino el p incipio mismo de la libe ad asladado de las naciones al mundo. Asi se comp enden los hechos, clasi icándolos. Di é ápidamen e lo que ca ac e iza es os pe iodos , y el Cong eso e á cuán g andemen e iene á mi p opó - si o y á la cues ion de que nos ocupamos. Cuando la Eu opa es aba gobe nada ca ólica y eudalmen e , la - l 9 9 - Eu opa e a una especie de coleccion de Es ados que o maban una epública con dos p esiden es , el Empe ado y el Pon í ice. Si no se pueden llama Es ados sobe anos sino los que ienep absolu a in- dependencia , en es a p ime a época de la his o ia no habia Es ado ninguno sobe ano , po que ninguno e a independien e ; odos de- pendian más ó menos dol Empe ado ó del Pon í ice. Del Empe ado y del Pon í ice habia la misma dis ancia á los eyes, que de los eyes á los ba ones eudales , y de los eyes á los ba ones eudales la mis- ma que de los ba ones á sus asallos. Y qué esul a de aquí, se- ño es ? Una cosa que no se 'labia e i icado an es ni se ha uel o á epe i despues , que la Eu opa no es aba di idida en naciones sino en clases ; y aunque en las c ónicas se encuen a la palab a naciones no signi icaba es a palab a como aho a unas asociaciones polí icas, mo ales y eligiosas en e amen e dis in as en e sí ; en onces no signi icaba más que cie as dema caciones geog á icas. En onces habia en el mundo , seño es , un as ísimo impe io y una pode osí- sima nacion , que se llamaba la Eu opa. Es e es ado de cosas du ó has a el siglo x i. En es e siglo , en que en a el segundo pe iodo que me p opongo explica , hubo dos insu ecciones simul áneas , una insu eccion con a la unidad e- ligiosa, o a insu eccion con a la unidad polí ica del impe io, di- igidas ambas á su desmemb acion absolu a ; esa desmemb acion ué en a ios pun os semejan e á la p ime a del impe io omano de Occiden e : como quie a que en la p ime a , como en la úl ima , el g ande impe io occiden al ió queb an ada su unidad e i o ial, su unidad polí ica y su unidad eligiosa : los españoles y los anceses del siglo x i, como los godos del , lle a on sus dominios has a el alcance de su espada. De es o esul ó una cosa que habia de esul a o zosamen e ; aniquilada la au o idad del impe io y del pon i icado, que con enia á los pode osos y p o egia á los débiles , los débiles ue on íc imas de los pode osos, y se o ma on esas g andes asocia- ciones de impe ios . que dominaban á o as más educidas : y es a es la época del impe io de Ca los V, en que el p incipio de Eu opa es el p incipio de la ue za. A is a de es os escándalos , y de la o macion de naciones in -- Tomo ]I . 130 — I ensa , > y de e i o io ex ensísimo , pensó el mundo en la necesi- d de acudi á o o p incipio que el de la ue za , y es e p incipio ué el del equilib io ; el del equilib io , seño es , al cual es debido el a ado de U ech. Pe o ese p incipio de equilib io , conside ado en sí , no es o a cosa sino la ue za misma : po que á qué se e- duce el p incipio de equilib io sino á o ganiza cie as ue zas e- sis en es con a cie as ue zas in aso as ? Qué o a cosa iene á se sino la ue za ? Yo p egun a é en i ud de q « ué p incipio sino el de la ue za se hicie on las enuncias de U ech en i ud de qué p incipio sino el de la ue za se nos despojó de los Paises-Bajos, de Nápoies, de Milan , de pa e de la Toscana pa a el empe ado de Ale- mania, de Gib al a pa a los ingleses, de Ce deña pa a el elec o de Ba ie a, de Sicilia pa a el duque de Sa oya. En i ud de qué p in- cipio sino el de la ue za, que habia einado en el pe iodo an e io ? A egados en U ech los asun os de Eu opa, es ablecido ese equi- lib io a i icial, que consis e en la olun ad de los diplomá icos con- g egado3, y no en el epa imien o espon áneo de las ue zas i as de las sociedades, po medio del ajus e de cie os ma imonios , de cie as enuncias o zadas, po medio de seg egaciones y ag egáciones a bi a ias de algunos e i o ios, c eyó la Eu opa que habia asegu- ado la paz del mundo y el equilib io de odas las ue zas sociales, y ol ió á en a en su eposo. Pe o la ob a de la ue za es siemp e es é il y de co a du acion. Aun no habia pasado un siglo desde el a eglo de U ech, cuando la a monía de la Eu opa se, des empla, el equilib io se ompe, y el es épi o de las a mas suena po odas pa es. Qué es lo que ha sucedido? ¿ Ha uel o á la ida el g an empe ado Ca los V? Ha esuci ado F ancisco I? ¿ Ha uel o á i- i Luis XIV? ¿ El a ado de U ech ha sido queb an ado ¿ Las e- nuncias han sido o as ? Se han uel o á uni las co onas de F an- cia y España? Todo lo con a io , seño es. Hubo un pueblo que en ez de que e dos co onas echó al lodo la única que enia esepue- blo ué la F ancia • la F ancia que le an ó un es anda e y, le lle ó en p ocesion po el mundo. Hé aquí lo que 'labia des emplado la a monía , y des uido ese equilib io a i icial en que se c eía un- dada la anquilidad de Eu opa. — 131 — Bossue , seño es , de quien engo pa a mí que es uno de los homb es más p o undos, de los ingenios , más al os que ha enido la Eu opa , y el que más dignamen e ha hablado de Dios á los demas homb es , iene en una de sus ob as , no ecue do en cual , una ex- p esion p o undísima : á sabe : que la p udencia del homb e más p uden e láquea siemp e po alguna pa e. Pues bien , seño es : la p udencia de Eu opa en U ech laqueó po pensa en lo que im- po aba poco, en o ma un equilib io a i icial y e íme o, po me- dio de enuncias , seg egaciones y ag egaciones de e i o ios , y no pensó en lo que impo aba mucho, en un agen e de la F' o i- dencia que habia de eni , cuyos gé menes se ecundaban ya en la ie a: en la expulsion ápida , ins an ánea, p o idencial de las e oluciones. Sí , seño es ; el p incipio de equilib io quedó desde en onces pa a los homb es pensado es con encido de inmo ali- dad , po que e a el de la ue za ; y con encido de impo encia, po - que no habia sido pode oso pa a man ene el equilib io de la Eu- opa. Pe o pa a que sean p o echosas las expe iencias es necesa io, po desg acia , que sean muy epe idas , así pa a las ilaciones como pa a los pa icula es. Vencida la e olucion ancesa en Eu opa, ol ió la Eu opa á euni se en Viena, ol ió á acep a el p incipio adicional de equilib io , y ob ó en consecuencia de él : y si yo no hubie a demos ado e iden emen e que el p incipio de equilib io es un p incipio de ue za y nada más , el a ado de Viena se i ia pa a p oba lo. El Cong eso de Viena, ob ando como ob an los conquis- ado es , desmemb ó impe ios, qui ó impe ios y puso impe ios ; la Polonia ué desmemb ada o a ez y epa idos sus despojos en e la Rusia , la P usia y el Aus ia ; la Finlandia se ag egó á la Rusia, seg egándola de la Suecia, á la cual se dió la No uega, qui ándosela á Dinama ca ; la P usia se eng andeció con la Sajonia ; se e un- dió o almen e la o ganizacion eudal de los can ones hel é icos ; la F ancia ué ocupada po los ejé ci os de Eu opa, y se le an ó á sus in ue as, de imp o iso y como o mado po la olun ad, el nue o eo P de los Paises-Bajos. Qué di e encia hay, seño es , en e la ue za empleada po la epública y po Napoleon, y la ue za empleada po - 132 — ( I I Cong eso de Viena ? Yo obse o los mismos enómenos y el mis- 1110 p incipio. La epública dice : La Eu opa debe se una pa a que ,;ea una es necesa io que haya una olun ad con pode cons i uyen e, yo soy y esa olun ad. Napoleon dice : La Eu opa debe se una ; pa a que lo sea debe habe una olun ad cons i uyen e , y esa o- lun ad soy yo , empe ado de los anceses. El Cong eso de Viena dice : La Eu opa debe se una ; pa a ello es menes e que haya una olun ad que la cons i uya , y yo soy su olun ad cons i uyen e. Hay, pues , el mismo p incipio ; el de una olun ad con un de e- cho cons i uyen e sob e la Eu opa ; hay el empleo de los mismos medios que en los es casos ; es el empleo de una ue za i esis- ible : hay en la epública , en el empe ado y en el Cong eso el mismo in , la dominacion absolu a. Seño es, es a ha sido la his o ia de los p incipios cons i u i os del de echo público de Eu opa, desde que empieza su his o ia has a la e olucion de julio : en el p ime pe iodo es á gobe nada po el p incipio ca ólico y eudal, que no endia al equilib io po que no le necesi aba , po que la a iedad necesi a del equilib io , la unidad no necesi a de él ; la segunda época comienza en el siglo x i, en que la unidad eligiosa se ompe, en que la unidad del impe io se ompe ambien , y en que no habiendo pau a de de echo, p e alece o o p incipio , que es el de la ue za , cuya exp esion es la con- quis a ; la e ce a época comienza despues del siglo x i, en que asus- ada Eu opa á la is a de la ue za b u al , an e la cual e ocede siemp e el en endimien o humano, quiso in en a un p incipio que ue a un de echo, é in en ó el de equilib io, que no es o o que el de la ue za dis azada; ue za que no es la ge mánica, es deci , la bá ba a, sino la cul a ; es deci , la g iega. He llegado , seño es , has a el a ado de Viena. Pa ece que la P o idencia en ia los esca mien os y las expe iencias cada ez con una apidez más asomb osa : ein e años habian pasado apenas des- de que el a ado de Viena habia sido i mado , cuando una nue a usu pacion y dos nue as e oluciones die on al as e con el Con- g eso de Viena : la e olucion de julio echó á una dinas ía de e- yes que la Eu opa habia pa ocinado y po cuyos es ue zos habla - 133 - uel o á F ancia ; la e olucion de Bélgica concluyó yo con el eino que habia le an ado el Cong eso de Viena ; la pa e de Poloniaque po es e Cong eso habia quedado independien e, ué p esa de la o- acidad de los usos ; el Cong eso de Viena ué , pues , desde en- onces, y es aho a en muchas de sus es ipulaciones esenciales u i nomb e ano. Cuál es , pues, la si uacion en que se ha encon ado la Eu opa despues de la e olucion de julio ? Se ha encon ado en la si uacion mo al siguien e : la Eu opa no quie e , la Eu opa no puede , la Eu opa no debe es ablece el p incipio exclusi o de la au o idad pon i icia ni el de la au o idad impe ial : es as ins i ucio- nes mu ie on. La Eu opa no ha que ido es ablece el p incipio de la ue za, ni el p incipio de la conquis a , po que iene ho o á la conquis a y á la ue za ; la Eu opa no ha que ido es ablece el p incipio del equilib io, po que la Eu opa ha is o en dos expe iencias cos osí- simas que el equilib io no es o a cosa sino la ue za , y que es a ue za ademas es impo en e. Sin emba go , seño es , algun p incipio ha sido necesa io p o- clama ; algun de echo ha sido necesa io econoce en es a uina de odos los p incipios , en es a ex incion de odos los de echos. Y cuál es el p incipio que ha econocido la Eu opa despues de la e olucion de julio? El p incipio que ha p oclamado la e olucion de julio y que ha acep ado la Eu opa , es el de la san idad , el de la in iolabilidad de las nacionalidades : lo cual quie e deci , que una nacion pequeña ó g ande , dila ada ó educida , es una nacion igualmen e independien e y sobe ana, que se pe enece á sí misma ; es o quie e deci que oda nacion po se lo iene en sí la suma de odos los de echos posibles , sin que ninguno de esos de echos haya quedado ue a ; de donde se sigue es a consecuencia o zosa : que esidiendo en las naciones la suma de odos sus de echos , ninguna iene el de echo de in e eni en los asun os de o a en nomb e de ningun de echo. Ved aquí, seño es , eco ida la his o ia del de echo público eu- opeo desde su p incipio has a hoy; de lo que esul a, que á es pue- den educi se sus p incipios, á sabe : al de la au o idad , al de la — 140 — hiendo que exis a , qué hab iamos ganado con cambia de amis a- des ? qué hab iamos ganado . con cambia de enemis ades ? ¿Ha pensado el seño Pas o Diaz que una esolucion como la que algu- nos desean nos ae la al ez á un p íncipe que no nomb o del pais Vasco-na a o, y que se pond ian al ez áb icas de insu eccion en Pe piñan y en Bayona ? Hab iamos ganado mucho! Yo hago es a p egun a : que se me con es e : ¿Qué queda , pues? Des ui- dos los a gumen os que se han hecho en es a cues ion , qué es lo que queda, seño es? Queda un p íncipe ilus e po la sang e , un p íncipe escla ecido po la educacion , un p íncipe amaman ado los ecundísimos pechos de la libe ad de su pa ia : queda un p ín- cipe hijo de un pad e glo iosísim o, ey pací ico y clemen e, que sal ando las ins i uciones , ha asegu ado el eposo de la F ancia , y con el eposo de la F ancia el p og eso de la Eu opa , y con el p o- g eso de la Eu opa la ci ilizacion del mundo ; que sabe como se con ienen en sus jus os lími es las e oluciones, cómo se a i ma la libe ad, y cómo se asien an los impe ios. Es o es lo que queda , y es o que queda, bas a pa a hace la en u a de la augus a hija de nues os eyes , y pa a que lo o en sin ningun esc úpulo, seño es, sino con- júbilo g ande las có es de la nacion española. DISCURSO ACERCA DE LAS RELACIONES DE ESPAÑA CON OTRAS POTENCIAS, PRONUNCIADO EN EL CONGRESO DE DIPUTADOS EL 4 DE NOVIEMBRE DE 1847. ADVERTENCIA DEL EDITOR. Discu íase el pá a o 3.° del p oyec o de con es acion al discu so de la Co ona , concebido así: «El Cong eso , al sabe que no ha habido al e acion »no able en las elaciones polí icas con o as po encias, desea que se man en- gan y se es iendan en cuan o lo pe mi an la dignidad y el deco o de la na- »cion.» DONOSO , en union con o os dipu ados, p esen ó la adicion siguien e: « y »con ia en que el gobie no de V. M. p ocu a á con esquini a é incansable so- » lici ud saca á sal o de odos los con lic os los in e eses pe manen es de Es- »paña.»— El discu so , que á con inuacion inse amos, iné p onunciado en de ensa de es a adicion.—Las aco aciones que an en e pa én esis, es án omadas en pa e del DIARIO DE LAS SESIONES DE CORTES s y las demas de los p incipales pe iódicos (le aquella época. DISCURSO SOBRE RELACIONES DE ESPAÑA CON OTRAS POTENCIAS. SENORES : NUNCA ha sido mi si uacion an emba azosa como hoy al di igi la palab a á es e Cong eso. (Mo imien o gene al de cu iosidad : p o- unda a encion.) Yo oy á p onuncia un discu so de dimensiones exíguas , si puede deci se así , an e una asamblea acos umb ada á oi discu sos, unos colosales , y ul acolosales o os ; an e una asam- blea acos umb ada á oi discu sos sob e las eo ías que á odos DOS di iden : yo oy á p onuncia un discu so sob e in e eses que sol] comunes á odos : yo oy, seño es , á discu i an e una asamblea más acos umb ada á ba allas que á discusiones : yo oy á p esen- a en nomb e de la nacion el memo ial de sus necesidades y de sus deseos an e una asamblea, an e la cual han p esen ado o os en nomb e de los pa idos el memo ial de sus ag a ios. TOMO I II.  10 116 — Y an es de odo , seño es , me con iene hace una p o es a. La adicion que he esen ado, no es ni un o o de descon ianza di ec o p ni indi ec o hácia el minis e io ac ual , ni un o o de censu a di ec o ni indi ec o hácia el minis e io pasado. Al minis e io pasado le de- endí con leal ad ; con leal ad pienso de ende al minis e io p esen- e;y es o po una azon muy sencilla, po que po las explicaciones dadas po los seño es Minis os eo que la polí ica es la misma en sus pun os undamen ales, si bien modi icada has a cie o pun o, se- gun las ci cuns ancias lo ayan exigiendo. Y esa polí ica que , con- side ada co no polí ica de ini i a, es mala y muy mala, conside ada como polí ica de ci cuns ancias, es buena , seño es , y muy buena. Po que no hay que ol ida que en odos los pueblos , en oda la du- acion de la ida de los pueblos , hay siemp e es épocas que son de odo pun o necesa ias y de odo pun o di e en es. Hay la época e oluciona ia ; es a época es aquella en que el pode cae de ibado po el suelo al impulso y empuje de las acciones. Hay la época no - mal , y es a es aquella época en que el pode , ecob ando odo su p es igio, puede lle a á sus des inos á la sociedad en e a. Hay o a época que si e de ansicion á es as dos que he explicado, y es aquella época en que la ana quía y el ó den , en que el pode y la e olucion se equilib an en ue zas , y es a es una época ansi o ia. Cada una de es as épocas exige gobie nos de odo pun o di e en es. La época e oluciona ia es siemp e la época de los minis e ios nu- los, nulos po ue za, po ue za jugue e de las acciones. La época no mal es la época de los minis e ios que yo debo llama gobe - nan es , si puede deci se así ; de los minis e ios comple amen e le- gales. Las épocas ansi o ias , es deci , aquellas en que la au o idad ha ecob ado ya algo de su an iguo pode ío , pe o no odo , pa a domina la sociedad sin dispu a de ningun géne o , pa a domina sin que nadie la con a es e ; y es as son las épocas de los minis e- ios esis en es, de los minis e ios ba allado es. La p ime a época , seño es , du ó en e noso os desde el p in- cipio de nues a e olucion has a la mayo ía de S. M. la eina Doña Isabel II, La segunda época , la época de ansicion , empezó en- onces y du a oda ía. La época no mal aun no ha enido , aun no - 147 — ha enido , y lo sien o pio undamen e en mi alma. En esas épocas quisie a yo mo i ; en esas épocas quisie a habe nacido : pe o , se- ño es, esas épocas no ienen cuando noso os las llamamos, ienen cuando los acon ecimien os las madu an y cuando Dios las en ía. Es as es épocas, que son necesa ias en la ida de los pueblos, son una ley del inundo his ó ico , como es una ley del mundo ísico la o acion de las es aciones ; y como es as ienen su sancion, ienen su pena pa a los que las queb an an : y así como no puede queb an- a se la ley de las es aciones sin que á su queb an amien o se sigan las en e medades y la mue e, así, seño es , no se puede gobe na en una de es as épocas como se gobe na ia en las o as , sin que engan ambien pa a el cue po social las en e medades y la mue e. Hecha , seño es , es a p o esion de é, oy á en a en la cues ion de las elaciones ex e io es. Seño es , yo c eo que , sin que sea culpa de los homb es, sin que sea culpa de los minis e ios que se han sucedido en España, sino de las di e sas ci cuns ancias po que hemos a a esado, la España no ha enído desde mucho iempo acá una polí ica ex e io p opia- men e dicha. Y no se ex añe es o ; es o es una cosa muy comun ; y an comun , que hay muy pocas naciones que engan una polí ica ex e io p opiamen e dicha. Si po polí ica ex e io se en iende un sis ema calculado de alianzas ; si po polí ica ex e io se en iende di igi la ac i idad nacional en sus elaciones con las po encias ex- ange as hacia un in glo ioso ; si po polí ica ex e io se en iende ene un conocimien o p o undo de los in e eses ex ange os que nos son con a ios , un conocimien o p o undo de los que nos son a ines , esa polí ica , seño es , no exis e hoy día en el globo ; no la ienen'sino es naciones , una en Amé ica , dos en Eu opa ; la In- gla e a, la Rusia, y los Es ados-Unidos. La Ingla e a iene un p in- cipio único , de e minan e de odas sus alianzas ; ese p incipio es conse a sus ac uales me cados y ab i se me cados nue os. La Rusia iene un p incipio único de e minan e de odas sus alianzas ; ese p incipio de e minan e y único es asegu a sus an iguas con- quis as y p epa a se pa a conquis as nue as. Po úl imo , los Es a- dos-Unidos ienen dos p incipios de e minan es pa a sus alianzas ; - 14S — es os p incipios son : uno consag a , hace que en e , que o me pa e del de echo de las gen es el p incipio de la libe ad de los ma es ; o o in oduci ambien en es e de echo 'de las gen es el p incipio de que la Amé ica se pe enece á sí misma , y que la Eu- opa no iene de echo de in e eni en los negocios de aquella. Es e enómeno , seño es, de que solo es naciones en el mundo engan una polí ica ex e io p opiamen e dicha, se explica muy á- cilmen e. Se explica , seño es , po que esas son las únicas naciones que no doblan su yugo á in luencias di ec as ni indi ec as del ex- ange o, ni gas an sus ue zas i ales en discusiones es é iles , y lo que es peo , en doma á las acciones. Todas las demas naciones de Eu opa se encuen an en alguno de es os casos, y po eso ninguna de ellas iene polí ica ex e io , desemba azada y lib e. La I alia es á bajo el p o ec o ado del Aus ia ; la P usia bajo el p o ec o ado del Aus ia , al mismo iempo que hie e en discusiones domés icas. La Bélgica bajo el p o ec o ado de Eu opa ; los pueblos alemanes es- án bajo el in lujo de la Con ede acion ; la Con ede acion ecibe el impulso de los gabine es de Be lin y Viena ; los gabine es de Be - lin y Viena eciben el impulso del g ande impe io que pesa sob e ellos , el g ande impe io de Rusia. La F ancia no es á ni en las ca- ego ías de las naciones que ienen una polí ica ex e io p opiamen e dicha, ni en la ca ego ía ampoco de las que no ienen ninguna ; de F ancia no puede deci se que la iene, ni puede deci se que no la puede ene ; de F ancia puede deci se que la busca. En cuan o á nues a España , seño es , decaida de su an iguo es- plendo , elegada á los úl imos lími es del Occiden e, sin escuad as que eco an los ma es , sin ejé ci os que eco an las ie as , es á como apa ada del mundo , ue a de aquel g an o bellino que a - eba a á las naciones. España no es á en con ac o sino con dos im- pe ios pode osos , el impe io ances y el impe io b i ánico. Es a si- uacion puede cambia algun an o cuando se e i ique el econo- cimien o de Doña Isabel II po odas las po encias del No e • pe o , p no hay que hace nos ilusiones , ese econocimien o an deseado de la nacion, de mí an ape ecido, no al e a á undamen al ni esencial- men e la si uacion de España en el mundo ; no al e a á su si ua- - 149 — cion polí ica, po que no puede al e a ni mucho ni poco su si uacion geog á ica. Es a si uacion , hablo de la geog á ica , no es an buena como ue a de desea : hay, sin emba go , muchas que son peo es. Suponed, seño es, á España colocada en el cen o de la Eu opa; suponedla odeada de naciones pequeñas , de pueblos educidos; suponedla sepa ada de odos los g andes impe ios : en es a si ua- cion España end ía medios de aumen a su pode , en los iempos de paz, po medio de su in luencia ; y los end ía, en iempos de gue a, po medio de sus conquis as. Es a poco más ó menos es la si uacion de F ancia , y es p eciso econoce que es mucho mejo que la nues a. Sin emba go, hab ia muchísimas que se ian peo es. Suponed , po ejemplo que , como quie en algunos de nues os i- bunos , los mon es Pi ineos se as o man en mu o ; suponed que ese mu o es de g ani o ; suponed que ese mu o de g ani o oca al cielo : qué sucede ia ? Sucede ia que cae íamos i emisiblemen e sin nin- , gun géne o de lucha bajó el pode de la Ingla e a. Suponed lo con- a io , suponed que el pode de Ingla e a se e ugia en su isla ; que pie de el ce o de su dominacion , y que deja desie os los ma- es : qué sucede ía en onces`? Sucede ía que la F ancia no llega- ía desde el Rhin á los Pi ineos , sino que llega ía desde el Rhin las columnas de Hé cules. Suponed, y es a es la úl ima suposicion, que á un mismo iempo desapa eciesen esas dos naciones pode osas, y es e es el bello ideal de algunos de nues os publicis as; suponed que es amos comple amen e sepa ados de odos : en onces indu- dablemen e queda íamos lib es é independien es ; pe o es a si ua- cion nos o ece la una cosa muy di e en e, y es que el A ica , en ez de llega al es echo de Gib a a , llega ia has a los mon es Pi- ineos , y los españoles hab íamos enido el hono de deja de se españoles pa a llega á se a icanos. Así pues , seño es , desp eciad como desp ecio yo , es deci con el más sobe ano desp ecio , esas declamaciones es é iles y anas con a dos pode osísimas naciones que , odo bien conside ado , son ambas jun as la ianza más g ande de Ja libe ad, de la independen- ciay de la ci ilizacion española. Yo no segui é, seño es, el camino de esas dedunaciones. Yo me p opongo  n nen e  '(U - 150 - cues ion de las alianzas bajo el pun o de is a español ; pa a que el Cong eso de mi pais, pa a que mi pais mismo, pa a que el gobie no de mi pais pueda esol e las cues iones in e nacionales y da les una esolucion española. Yo di é odo lo que enemos que espe a , odo lo que enemos que eme de esas dos naciones pode osas en las c ecien es complicaciones eu opeas. Seño es, si supues a la ne- cesidad de habe de es a España odeada de dos pode osos impe- ios , se me dejá a á mí la eleccion pa a que designá a cuáles ha- blan de se , yo designa ía cabalmen e esos mismos con quienes la P o idencia nos ha pues o en con ac o ; y es o po una azon muy sencilla ; po que la mayo glo ia , la mayo o una de un pueblo es es a colocado en la con luencia , si puede deci se así, de las dos únicas g andes ci ilizaciones posibles. Po que no hay más que dos en odas las épocas de la his o ia ; en odas ellas apa ece siemp e un pueblo cuyo enca go es asimila se , e undi , popula iza odas las ci ilizaciones exis en es ; y o o pueblo cuyo enca go es lle a de nacion en nacion una ci ilizacion pa icula suya , y que en nin- guna o a pa e ha nacido ni puede nace , do ando así de esa ci i- lizacion especial á odo el géne o humano. No hay más que es as dos clases de ci ilizaciones. En la an igüedad clásica, pa a no emon a nos más a iba, e- mos esas dos ci ilizaciones ep esen adas po dos g andes pueblos, po el pueblo g iego , po el pueblo omano. Cuál ué el enca go del pueblo g iego ? No ué o o que asimila , elabo a , e undi las ci ilizaciones en onces exis en es , es deci , odas las ci ilizaciones o ien ales. Cuál ué el enca go del pueblo omano? El enca go del pueblo omano ué lle a de nacion en nacion á odo el inundo co- nocido aquellas ideas y aquella ci ilizacion pa icula que él solo poseía ; es deci , seño es , la idea de la unidad de dominacion y la idea del de echo. Cuál es el enca go especial en los iempos mo- de nos , de la F ancia ? El enca go especial , del pueblo ancés es asimila se , e undi , popula iza odas las ci ilizaciones exis en es. ¿ Cuál es el enca go especial del pueblo inglés ? El enca go especial del pueblo inglés es i lle ando de nacion en nacion las ideas de su ci ilizacion especial, como po ejemplo , el gobie no cons i ucional - 151 en su úl imo pun o de pe eccion, cie as ideas económicas y cie - as ideas de la indus ia. Esos dos son los únicos pueblos ci iliza- do es po esencia ; esas dos son las únicas ci ilizaciones posibles. Tales son , seño es , las dos naciones con quienes la P o idencia nos ha pues o en con ac o. Como he dicho an es , la g an en aja de es e con ac o consis e en la ci ilizacion más comple a posible ; po que no hay ninguna ci ilizacion más comple a posible, que aque- lla que haya de esul a de la con luencia de las dos únicas ci iliza- ciones. Pe o , seño es , pa a un pueblo ci iliza se lo es odo : en- g andece se es an o como ci iliza se ; y aquí en a lo que enemos que eme , lo que podemos eme de esas dos naciones pode osas, de esas dos naciones que son necesa ias pa a nues a ci ilizacion, y que son incompa ibles has a cie o pun o con nues o eng andeci- mien o. Noso os no podemos se una g an nacion con inen al, po - que la F ancia iene gua dadas las pue as del con inen e. Noso os no pode nos se una g an nacion ma í ima, po que los buques b i á- nicos es án á i o de cañon de nues os pue os. Es o es en gene al lo que enemos que espe a , y es o es en gene al lo que enemos que eme de es as dos naciones pode osas. Aho a , seño es , descen- diendo de es as gene alidades , p o undizemos más en el asun o , y e á el Cong eso cuán g ande y desmesu adamen e c ece es a cues- ion en impo ancia. He dicho an es que es as dos naciones pode osas impedían has a cie o pun o nues o eng andecimien o. Dije has a cie o pun o y nada más , po que no le impide absolu amen e : y no le impide ab- solu amen e , po que si la F ancia gua da las pue as del con inen e eu opeo , no hay quien gua de , seño es , el con inen e a icano, que ambien es á á nues as pue as. Nues a polí ica consis e en ex ende po allí nues a dominacion : esa ha sido la polí ica his- ó ica de España ; esa ha sido la polí ica nacional ; esa ha sido la Polí ica abonada po la adicion y po la his o ia ; esa ha sido la polí ica de los eyes ca ólicos ; esa ha sido la polí ica del ca denal Cisne os , y esa ha sido bas a cie o pun o la polí ica (le Ca los V. Esa es la polí ica española. ,  Cong eso , bien Y aquí llamo la a encio del Con eso Aho a 15S los cuales se á en ano que dispu emos , en ano se á ambien es- o za nos po saca es e pais del Es ado en que se encuen a ; po - que sin la solucion de es as cues iones no hay p ospe idad ni en- g andecimien o pa a España. Yo bien sé , seño es , que pa a saca adelan e es os dos g andes in e eses se á necesa io cede mucho, se á necesa io ansigi mucho sin duda ; sin duda , seño es , es o no lo podia duda como no ue a insensa o ; pe o no impo a ; an- sigid , ceded cuan o sea necesa io , ceded cuan o sea posible , y. yo os asegu o , seño es , que po mucho que cedais , po mucho que ansijais , la balanza se inclina á á ues o a o ; consegui éis no a a con los anceses en Á ica, sino en Pa ís ; no a a con los ingleses en Lisboa , sino en Lónd es. (Muchos seño es dipu ados : es e dad, es e dad.) Seño es , ¿ c ee á la Ingla e a , c ee á la F an- cia , c ee á la Eu opa que es mucho pedi lo que noso os pedi- mos? ¿ C ee án que es mucho pedi , pedi una in luencia en unas cos as bá ba as que ocamos con las manos , y en una nacion que o ma , digámoslo así , pa e de nues o e i o io ? Se ia es o mu- cho pedi pa a los descendien es de aquellos que oca on los dos po- los con su espada, y humilla on con sus pies las co onas de los dos mundos ? ¡ Ah, seño es, cuán menguadas son nues as p e ensiones de hoy compa adas con las de aye , cuando el sol mismo caminaba asomb ado al e en la española una in luencia an dila ada como la suya!!! Seño es , noso os al pedi la in luencia que nos co esponde en Po ugal y en el Á ica , no pedimos sino lo menos que se puede pe- di , no pedimos sino la exis encia ; suponed , seño es , á Po ugal en manos de la Ingla e a; suponed en manos de la F ancia el Á i- ca, ¿ qué sucede á en onces , seño es ? Voy á pone de bul o , como en elie e , lo que sucede á en onces necesa iamen e. Sucede á que end emos á un mismo iempo dos concu encias insopo a- bles ; la concu encia de los cul i ado es anceses, que a uina án nues a ag icul u a , y la concu encia de los ab ican es ingleses, que des ui án nues a indus ia; sucede á que end emos á un mis- mo iempo la in e encion de es as dos naciones pode osas , que acaba án con las eliquias de nues a independencia ; que end e- - 159 -- mos la e olucion que nos end á del Occiden e ; que end emos las eacciones que nos end án del Ilediodia ; que end emos la mise ia que nos end á de odas pa es. No se diga , pues, seño es , que segui esa polí ica que he p o- clamado aquí como polí ica de in e eses pe manen es , y po consi- guien e como polí ica eminen emen e nacional , cos a á sac i icios eno mes , á quién le ha ocu ido deci que po no hace sac i icios eno mes con iene mo i se? ¿Quién: ha imaginado que con iene mo- i se , po no causa desplace á dos g andes naciones ? Es o se ía, y pe mí ame el Cong eso la exp esion , lo sublime de lo absu do. He p obado que es as dos cues iones p o undizadas , ahonda- das , no son pa a noso os cues iones de eng andecimien o , sino cues iones de po eni , de exis encia. La cues ion de Po ugal al- canza más gigan escas p opo ciones en is a de lo que en aquel des- . g aciado pais emos que es á pasando : allí , seño es , la e olucion ha ena bolado los colo es de un i ano, y hace bien; po que esos son sus p opios colo es. El ono de Doña Ma ía de la Glo ia co e ies- go , y como el Seño Ma inez de la Rosa nos dijo muy bien el o o dia , nada que concie na á ese ono augus o, puede se indi e en e pa a o o ono augus o , que no nomb o pd espe o. La manco- munidad de los in e eses po ugueses y españoles es un hecho no o- io que no necesi a p uebas ; es un hecho píiblico en Eu opa ; un hecho que nadie puede con adeci ni echaza . Pues bien , esa mancomunidad de in e eses en e dos naciones , ambas indepen- dien es, ambas sobe anas, puede pone nos en el caso de hace con- enciones que e minen en una in e encion , y si esa in e encion uese pedida , ademas de se legí ima , se ia necesa ia , se ia con- enien e á los in e eses españoles. Es e asun o, seño es, es an g a e y sob e odo an delicado, que no me a e o á a a le más despacio, y á da le mayo ex ension. Sin emba go , di é una cosa , y es que el minis e io es á en el caso de p onuncia aquí una palab a que nos a anque de ese sob esal o y de esa ala ma en que es amos; es necesa io que el gobie no p onuncie esa palab a , y diga que en Mil.- u un caso cae á el ono de Doña Ma ía de la Glo ia. No p egun o los medios , pe o quie o los ines ; quie o que esa palab a se p o- 160 nuncio en es e Cong eso an e la Eu opa y an e la naeion española. Aquí no puedo p escindi de h ace me ca go de lo que el seño Ma inez de la Rosa nos dijo el o o dia ace ca de la in e encion en Po ugal el año 31 , y del a ado de la cuád uple alianza. Si no me equi oco , S. S. dió á es os dos hechos el ca ac e de hechos aná- logos , que se de i aban de un mismo p incipio y se di ígian á un mismo in : pues yo digo que son hechos con adic o ios , y an con- adic o ios , que el uno signi ica el iun o de la polí ica española sob e la polí ica inglesa , y el o o el iun o de la polí ica inglesa sob e la polí ica española. ¿Qué ue la in e encion, en los é minos mismos en que la ha explicado S. S. ? Un ac o de emancipacion de la nacion española ion espec o á la nacion inglesa ; in e inimos po que cumplia á nues os deseos , po que lo exigian nues os in e- eses ; y esa in e encion, conside ada de es a mane a , no es solo un hecho , es un p incipio ; no es solo un p incipio , es un * a máxima ; no es solo una máxima, es una ic o ia. Y qué signi ica el a ado de la cuád uple alianza ? El seño Ma inez de la Rosa nos lo dijo ambien. Lo d Palme s on, cuando ió que se habia consumado es e hecho de la in e encion , no que iendo que se asen a a el p ece- den e de que ninguna nacion in e enia en el Po ugal sin asen i- mien o de la Ingla e a , hizo ese a ado pa a da el colo de una cosa aco dada de an emano , pa a da la apa iencia de un pe miso á lo que ya se habia e i icado. Hé ahí po qué el a ado de la cuá- d uple alianza ué un iun o de la polí ica inglesa sob e la polí ica española , así como la in e encion ué el iun o de la polí ica espa- ñola sob e la polí ica inglesa. Pe o ese a ado , seño es , no me bas a conside a le en sí mis-. mo , sino que debo hace Cambien mencion de las adiciones. Ese a ado que, conside ado en sí mismo, es de es able, po los a ículos adicionales no solo es acep able sino glo ioso , pues los a ículos adicionales ue on causa de los gene osos auxilios que ecibimos de esas po encias. Resul a , pues , que el seño Ma inez de la Rosa es, ó yo quie o que sea , au o de la in e encion y de los a ículos adicionales , pe o que no es, ó yo no quie o que sea, au o del a- ado. 161 Una cues ion , seño es , puede p omo e se aho a con mo i o de los acon ecimien os de Po ugal. Es á igen e el a ado de la cuá- d uple alianza ? La opinion de homb es muy cali icados , de hom- b es á quienes yo espe o mucho , es á po que el a ado subsis e - yo no engo incon enien e en deci que en mi juicio no subsis e , que de que no subsis a, me aleg o. No subsis e, po que un a ado hecho pa a un obje o especial , pleno ju e deja de exis i el dia si- guien e á aquel en que se alcanza su obje o ; y una ez enecido, no puede enace sin la olun ad explíci a , e minan e , solemne de las pa es que le o ma on. Pe o se dice : « las ci cuns ancias son hoy en Po ugal las mismas que cuando se hizo ese a ado.» Es e dad ; pe o no son las mismas las ci cuns ancias de F ancia , de Ingla e a y de España ; y pa a que las ci cuns ancias con espec o al a ado pueda deci se que son las mismas , es p eciso que sean idén icas en odas las naciones con a an es. El a ado , pues , no exis e. Con- iene o ma un nue o a ado ? No. Yo aconseja é ue emen e al gobie no que no le o me , que conse e su libe ad de accion ín e- g a y sin menoscabo , y que el dia que Doña Ma ía de la Glo ia ne- cesi e ayuda, España se la dé , po que asi cumple á los in e eses es- pañoles y á la dignidad y á la hon a de España. Ved ahí, seño es, el segundo in e és que yo llamo pe manen e, que no pasa con los años , que subsis e an o como subsis a la mo- na quía ; el in e és de in lui noso os , ó po lo menos de impedi que haya in luencia exclusi a , que no sea la nues a , en los nego- cios de Po ugal. De o o in e és pe manen e pensaba Cambien habla , y pensaba habla aun más la gamen e que lo he hecho de los o os ; pe o no lo ha é po que espe o el cansancio del Cong eso con mo i o de o- das las cues iones pasadas.... Algunos seño es me dicen que me ex- ienda ; pe o cuando sepan de lo que pensaba habla , se án los p i- me os á que e que sea an b e e como me sea posible. El in e és pe manen e á que aludo, es la in eg idad, con a odas las naciones ex añas, de nues as le es undamen ales , y p incipalmen e en lo que iene elacion con la sucesion á la Co ona de es os einos , con odas las exclusiones y odos sus llamamien os. Es o e a , como TOM() TTI.  11 - 162 — el Cong eso, en a de lleno en la cues ion de los ma imonios , que si cues iones an ele adas pudie an causa has ío , es a debie a ha- be le causado ya. No en a é , pues , de lleno en ella ; pe o sí di é dos palab as : y la p ime a se á pa a p o es a con a la mane a con que esos deba es han sido conducidos y lle ados aquí po algunos seño es dipu ados, aunque con las mas pu as in enciones , lo eco- nozco, en los pasados deba es. Se ha a ado como una cues ion pen- dien e una cues ion esuel a y concluida ; ¿ p esumen acaso los se- ño es dipu ados que cues iones de esa g andeza , de esa magni ud, una ez que es án concluidas, puede a a se de ellas como si es u- ie an pendien es , sin al a in olun a iamen e al espe o debido á los al os pode es del Es ado , á la mages ad de un p íncipe , á la de una eina , y á la de las Có es españolas ? Se ha llegado á deci aquí has a que la eina no ha enido libe ad..... (Rumo es en el Cong e- so - a ios dipu ados exclaman : que hable , que hable. ) EL SEÑOR VICE–PRESIDENTE ARTETA : seño MUCHOS SEÑORES DIPUTADOS : que hable , que hable. EL SEÑOR VICE-PRESIDENTE : Decia á V. S que DO podia menos de llama le á la cues ion. V. S. mani es ó que únicamen e di ía dos pa- o as  EL SEÑOR MARQUÉS DE VALDEGAMAS : I ie que ido deci con eso únicamen e que se ía muy b e e al a a de esa cues ion. (Nue os y más ue es umo es.) MUCHOS SEÑORES DIPUTADOS : que hable , que hable.. EL SEÑOR MARQUÉS DE VALDEGAMAS : Pido que se me oiga si se me oye , odo es o conclui á. Seno p esiden e, V. S. me pe mi i á que le diga, con odo el espe o debido á su al a au o idad y á su ele ado ca ac e , que no ecue da que yo no es oy hablando sob e el pá a o 3.°, sino sob e una adicion que he enido el hono de p opone le; y lo que ella con- iene, solo yo puedo juzga lo.... EL SEÑOR VICE-PRESIDENTE ARTETA : La adicion de Y. S. a ec a al pá a o 3.°, y po consiguien e solo puede a a de las ma e ias á que se e ie e el mismo. (Muchos dipu ados : que hable , que ha- ble.) 163 — EL SEÑOR MARQUÉS DE VALDEGAMAS : En el pá a o 3.° no es án los in e eses pe manen es , y yo digo que uno de ellos es ese ; pe o yo no espe aba qué pudiendo en a de lleno en es a cues ion , po - que yo solo soy dueño de ija la lími es ; yo no espe aba ; digo, que cuando pudiendo en a de lleno en la cues ion me limi aba á deci unas pocas palab as , es a gene osidad de mi pa e me pe judica- se  EL SEÑOR VICE-PRESIDENTE ARTETA : V. S. conoce bien que la in- dulgencia que yo pueda ene con S. S. la eclama án á su ez los demas seño es dipu ados ; po lo mismo no puedo menos de supli- ca nue amen e á S. S. .que se ciña lo mas que pueda al obje o de su enmienda. EL SEÑOR MARQUÉS DE VALDEGAMAS : Seño es, yo oy á conclui mi discu so , y en el uso de mis de echos se á an pa co como mi p udencia me lo aconseje. Decia , seño es , que el a a como cues iones pendien es cues- iones ya concluidas , cuando son de an a magni ud como esa , no puede hace se sin al a al espe o á esas g andes y augus as mages- ades. Seño es , yo c eo que así como deci que una sen encia es injus a , cuando esa sen encia ha pasado en au o idad de cosa juz- gada , es una blas emia judicial , deci que no ha habido libe ad en un ma imonio concluido po los pode es públicos es una blas emia pa lamen a ia. Y no se me p egun e , seño es , cuál es la ley que li- mi a nues a libe ad , po que yo esponde é á eso : cuál es la ley? Vues a p udencia ; la p udencia , seño es , que nos suje a á odos : ¡ has a el mismo Dios encuen a lími es á su libe ad en su p uden- cia in ini a! Seño es , si en es as pocas palab as que he dicho me he is o en la dolo osa necesidad de ene que p o es a , bien á pesa mio, con a algunas exp esiones salidas de los seño es que se sien an en los bancos de en en e , (señalando ác, los de la osicion), aho a con un place indecible engo que elici a les, no po una cosa que han dicho , sino po un silencio que han gua dado , silencio que es (lo_ cuen ísimo é impo an e. Quede consignado aquí que en el Cong eso español , seño e s, 164 no se ha le an ado una sola oz pa a habla del a ado de U ech , como condena o io de las bodas españolas : quede consignado es e hecho. Es o p ueba el pa io ismo , el ac o delicado y exquisi o de los seño es que se sien an en aquellos bancos; es o p ueba que sa- ben lo que es el a ado de U ech , un a ado e gonzoso, que ué la desmemb acion de la nacion española : a ado , seño es , que apenas es aba concluido, apenas es aba a i icado, cuando, gobe - nando la mona quía el seño ey D. Felipe V, y siendo el minis o que gobe naba en su nomb e el g an ca denal Albe oni , ese hom- b e céleb e de Es ado quiso encende la gue a o a ez en la Eu- opa , p e i iendo los aza es de la gue a . á una paz y á un a ado e gonzoso. En onces , seño es , se p oclamó po Albe oni y po odos los ju isconsul os de España el p incipio de que los eyes de- ben se conside ados co no meno es siemp e que dañan los in e e- ses de sus naciones; y que los a ados que ellos i man en pe jui- cio de esos in e eses, no deben se econocidos po las naciones,- ni decla ados álidos nunca. Es o se decia po Albe oni y los ju isconsul os españoles. Yo espec o á los a ados no oy an allá ; pe o digo que si pecado hubo aqui , ue pecado de pa io ismo (Sensacion) : los seño es que se sien an en aquellos bancos, no han que ido , y han hecho bien, que se es ablecie a aquí una compa acion que les se ia muy des a- o able si hubie an hablado de es o ; se hubie a dicho que e an menos ba allado es que un ca denal, y menos españoles que un i a- liano.. (Fue es y p olongados aplausos en el Cong eso y en las ga- le ías). Hecha p ime o es a p o es a, y despues es a elici acion, seño es, oy á deci una palab a nada más ( y el seño P esiden e e á éó- mo cumplo mi palab a ) no sob e la cues ion pasada , que pa a mí es una cosa concluida , sino sob e su es ado p esen e y sob e su es ado u u o. Segun pa ece , seño es , lo que aho a se solici a po la Ingla- e a, es la enuncia de la seño a In an a en su nomb e y en el de sus descendien es. Yo p escindo , seño es , del a gumen o que se puede hace á la Ingla e a , y dcl dilema que se le puede pone , 165 del cual no alcanzo cómo pueda sali ; po que , ó no ha habido de- echo pa a e ec ua el ma imonio , y no hay de echos en los hijos pa a he eda el ono en su caso , ó no hay esos de echos , epi o, po el a ado de U ech, y en es e caso no se necesi a la enuncia; ó hay de echos , y en onces la enuncia no puede apoya se en es e a ado. Es e es un dilema , uel o á deci , al cual no sé como pueda con es a se; pe o p escindiendo de es o , digo que la enun- cia se ia inú il , y ademas de inú il , imposible. La enuncia de la seño a in an a no pod ia nunca ene más alo que la que hizo la in an a de España que casó con Luis XIV : pues esa enuncia no im- pidió que po los de echos de esa In an a misma inie a á eina en España el ey D. Felipe V, econocido despues po la Ingla e a : luego si aquella no ue ascenden al á sus he ede os, ampoco es a pod ia se lo. Ademas de inú il , seño es , se ia de odo pun o imposible. El ono es un mayo azgo ; no se ecibe de manos del es ado ; se ecibe po bene icio de la ley ; y la seño a In an a enunciando no puede enuncia po sus he ede os y suceso es ; eso no puede ha- ce se sino excluyendo á quien la Cons i ucion llama , y es o no puede hace se po ningun ex ange o ; es menes e que se haga po un Pa lamen o español ; y eso no se ha á, seño es, no se ha á : noso os no deshe eda emos á la hija de nues os eyes, mien as haya caballe os en las Có es , cas ellanos en Cas illa , y españoles en España. (Aplausos es epi osos). Seño es , oy á conclui : an es de e i ica lo oy á hace me ca go de una opinion aquí mani es ada en su magni ico discu so, como odos los que salen de sus labios, po el seño Pidal, con quien en es o no me hallo de acue do : y lo sien o en el alma. El seño Pidal nos dijo que la polí ica de España e a la neu a- lidad, abundando en las doc inas ya enunciadas an es po el seño Co ina y o os seño es de aquellos bancos. Seño es , las alianzas no son un in , las alianzas son medios de consegui el in que se ape- ece ; el in consis e en los in e eses pe manen es de la nacion : las alianzas debenp opo ciona es e in. Así , pues , yo no ap uebo ni condeno la neu alidad de una mane a absolu a ; la neu alidad pu- -- 1(3 ) h a culi  Si con ella sacamos más pa ido en la cues ion di icana , en la cues ion po uguesa y en la cues ion que se oza con nues as le es undamen ales : si siendo más amigos de la Ingla- ie a que de la F ancia enemos más disposicion de saca á sal o (s os sa g ados obje os , en ese caso - yo soy amigo exclusi o de la In o la e a ; si pa a esos mismos obje os podemos saca más con la amis ad exclusi a de la F ancia, en ese caso yo se ia amigo de es a nacion ; po que epi o , seño es , el obje o de la polí ica es sola- men e mi a po los in e eses de la nacion ; es a , y no o a , debe se la polí ica de España ; las demas son polí icas de bande ía, son polí icas de pa idos. (B a o : muy bien). Tiempo es y a , seño es , de aplica la polí ica que yo de iendo á los negocios del Es ado : g andes sucesos se p epa an; el mundo camina ó hácia la celeb acion de un Cong eso gene al , ó hácia la u e a ; los a ados de Viena han sido o os ; las naciones, seño es, a as an lu os po una nacion he óica , po una nacion que sal ó á Viena de la ba ba ie musulmana , po la Polonia , seño es : cua o eces ha su ido el ma i io de la desmemb acion , cua o eces la o u a de la conquis a , ¡ ya ha espi ado , seño es ! (Sensacion p o- undísima , seguida de ue es aplausos en los bancos' de los Dipu a- dos y en las ibunas) , en su sepulc o es á una cosa oda ía , si cabe , más impo an e : es á la ley in e nacional , es á la jus icia de las naciones. ¿ Qué se án , seño es , las naciones sin jus icia ? Al mismo iempo o os bá ba os más emibles que los bá ba os mu- sulmanes se le an an en el No e : un impe io el más colosal de cuan os exis en en la ie a se di ige en odas di ecciones á la con- quis a del globo; medio asiá ico , medio eu opeo , aspi a á la con- quis a del Asia , aspi a á la conquis a de Eu opa : el impe io uso, seño es , o ece es e enómeno singula , es e enómeno ala man e; es e es el único impe io en que se ha is o el espec áculo de un gobie no con odos los e inamien os de la ci ilizacion, mandando á sesen a millones de bá ba os. Aho a bien , seño es : ¿sabe el Con- g eso , sabe la Eu opa á lo que alcanzan sesen a millones de bá ba- os di igidos po una sola in eligencia ? Ye an g andemen e , lo digo con dolo , los que ienen una é p o unda en lapaz : yo - emo — 167 --- que la época de ansicion a á pasa , y que ocamos ya la época de los desenlaces. Pues bien , pa a es os desenlaces es menes e que es emos p e enidos : un desenlace ué el 'Cong eso de Viena, y en el Cong eso de Viena ue on desa endidos malamen e los in e- eses españoles. Yo espe o que de hoy más no sucede á eso; yo espe o que nues os minis os es a án p epa ados pa a saca nos iun an es de los Cong esos y de las con lag aciones. ( Aplausos es epi osos, y con uso umo de oces : bien , muy bien : los Dipu a- dos odean y ab azan al o ado : muchos espec ado es de las ibunas le saludan , agi ando pañuelos y somb e os : la sesion queda la go a o in e umpida. Seguidamen e oma la palab a el seño Ma inez de la Rosa , y p onuncia en espues a al an e io un discu so no able e minado el cual , ec i ica el seño DO- YOSO en los é minos siguien es) : Comenza é po ec i ica dos ó es hechos del seño Ma inez de la Rosa. S. S. ha supues o que yo habia dicho que la nacion es- pañola no podia se una nacion ma í ima. No es exac o ; yo -he di- cho que la España no puede se hoy dia una g an nacion ma í ima: es o he dicho, y es o es e dad. Que no lo es y que no puede se lo hoy dia , es cosa e iden e. Ha dicho el seño Ma inez de la Rosa : no lo ha sido an es , po qué no despues ? Sin duda ; pe o despues no es aho a. Ademas , si an es lo habia sido , cuando España lo ué, no e a seño a de los ma es o a nacion , la inglesa ; y S. S. puede es a segu o de que en la Ingla e a encon a iamos un obs áculo pode oso á nues o eng andecimien o ma í imo , y an g ande que no alcanza iamos á ence le. Po eso he c eido yo que ese eng an- decimien o no debemos busca le hoy po ese camino; que es ece- sa io ija los ojos en Po ugal y en el Á ica ; en Po ugal buscando una in luencia mo al, en Á ica una in luencia ma e ial. El dia que la nacion se edondee , po deci lo así , el dia que la nacion sea se- ño a de sí misma , ese dia es a nacion pod á se pode osa , una de las más pode osas de la ie a. El seño Ma inez de la Rosa ha dicho que yo había indicado que la España no pocha ene un g an pode . Es al con a io , seño e s á mi ca a emi í á V. algunos discu sos y esc i os mies con el in de mos a le nues a con o midad en muchos pun os. — Cuando uel a V. de Be lin á Mad id , espe o que á su paso po Pa ís, en- d é el hono de conoce le pe sonalmen e , y en onces le mani es- a é de i a oz la al a y espe uosa conside acion que le p o eso ; epi iéndome en e an o su a ec ísimo y a en o se ido . EL. CONDE DE MONTA LEMBERT SEÑOR MARQUES DE VALDEGAMAS, Be lín, 26 de mayo de 1849. SEÑOR CONDE : pues o que V. en iende el español , me omo la libe ad de con es a á su ap eciabilísima ca a del 7 en mi p opia lengua , no siéndome posible esp esa mis pensamien os con la cla- idad y con la sol u a con enien es en una lengua ex aña. Cuando V. u o la bondad de esc ibi me , iban á comenza las elecciones ; es a conside acion y el deseo de no dis ae su a encion en aquellos momen os solemnes , me e ajo de con es a á V., co- mo lo hago aho a, ap o echando el in é alo que media en e las úl- imas ope aciones elec o ales y las p ime as discusiones de la Asam- blea legisla i a. Las simpa ías de un homb e como V. son la mas p ella ecom- pensa e es e de mis hon ados es ue zos po le an a á su mayo al u a el p incipio ca ólico, conse ado y i i icado de las socie- dades humanas. Po lo denlas , yo no co esponde ía dignamen e á las simpa ías bené olas de que soy obje o po pa e de V., sino me p esen á a á sus ojos al como soy, ó como c eo se , con la e dad en la boca y con el co azon en la mano. Es o es an o más necesa io, cuan o que no he enido ocasion has a aho a de de il• odo lo que pienso ace ca de los g a ísimos p oblemas que wo pa O hoy á los in;L; eminen es ingenios. — 278 — 11 des ino de la humanidad es un mis e io p o undo, que ha eci- bido dos explicaciones con a ias : la del ca olicismo y la de la ilo- so ía : el conjun o de cada una de esas explicaciones cons i uye una ci ilizacion comple a : en e esas dos ci ilizaciones hay un abis- mo insondable , un an agonismo absolu o las en a i as di igidas á una ansaccion en e ellas han sido , son y se án pe pé uamen e anas. La una es el e o , la o a es la e dad : la una es el mal, la o a es el bien : en e ellas es necesa io elegi con una sup ema eleccion , y p oclama en odas sus pa es la una , y condena en odas sus pa es la o a , despues de habe elegido : los que luc úan en e ambas , los que de la una acep an los p incipios y de la o a las consecuencias, los ecléc icos, en in, es án odos ue a de la ca- ego ía de las g andes in eligencias , y es án condenados i emisi- blemen e al absu do. Yo c eo que la ci ilizacion ca ólica con iene el bien sin mezcla de mal ; y que la iloso ía con iene el mal sin mezcla de bien al- olmo. La ci ilizacion ca ólica enseña que la na u aleza del homb e es á en e ma y caida; caida y en e ma, de una mane a adical, en esen- cia y en odos los elemen os que la cons i uyen. Es ando en e mo el en endimien o humano , no puede in en a la e dad ni descu- b i la , sino e la cuando se la ponen po delan e : es ando en e ma la olun ad , no puede que e el bien ni ob a le sino ayudada , y no lo se á sino es ando suje a y ep imida. Siendo es o así , es cosa cla a que la libe ad de discusion conduce l lecesa iamen e al e o , como la libe ad de accion conduce necesa iamen e al mal. La a- zon humana no puede e la e dad , si no se la mues a una au o- idad in alible y enseñan e : la olun ad humana no puede que e el bien ni ob a le, si no es á ep imida po el emo de Dios. Cuando la olun ad se emancipa de Dios , la azon de la Iglesia , el e o y el mal einan sin con apeso en el mundo. La ci ilizacion ilosó ica enseña que la na u aleza del homb e es una na u aleza en e a y sana ; sana y en e a dh una mane a adical, en su esencia y en los elemen os que la cons i uyen. Es ando sano el en endimien o del homb e, puede e la e dad , descub i la é in- 279 -- en a la : es ando sana la olun ad, quie e el bien,y ob a el bien na u almen e. Es o supues o, es cosa cla a que la azon llega á á co- noce la e dad, oda la e dad, abandonada á sí misma ; y que la olun ad, abandonada á sí p opia, ealiza á o zosamen e el bien ab- solu o. Siendo es o así, es cosa cla a que la solucion del g an p oble- ma social es á en ompe odas las ligadu as que comp imen y suje- an la azon humana y el lib e albed ío del homb e : el mal no es á en es e lib e albed ío ni en esa azon, sino en aquellas ligadu as. Si el mal consis e en ene ligadu as, y el bien en no ene las, la pe - eccion consis i á en no ene ninguna de ninguna especie. Si es o es así , la humanidad se á pe ec a cuando niegue á Dios , que es su ligadu a di ina ; y cuando niegue el gobie no , que es su liga- du a polí ica . ; y cuando niegue la p opiedad, que es su ligadu a so- cial ; y cuando niegue la amilia , que es su ligadu a domés ica. Todo el que no acep e odas y cada una de es as conclusiones , se pone ue a de la ci ilizacion ilosó ica : y odo el que, poniéndose ue a de es a ci ilizacion , no en e en el g emio ca ólico , anda po los desie os del acío. Del p oblema eó ico pasemos al p ác ico. A cuál de es as dos ci ilizaciones es á p ome ida, en el iempo, la ic o ia? Yo espondo á es a p egun a , sin que mi pluma acile , sin que se op ima mi co azon , y sin que mi azon se u be, que el iun o, en el iempo, se á i emisiblemen e de la ci ilizacion ilosó ica. lla que ido el homb e se lib e ? Lo se á. — Abo ece las ligadu as? Todas cae- an á sus pies hechas pedazos. Un dia hubo en que, pa a oma el pulso á su libe ad , quiso ma a á su Dios, no lo hizo ?  no le puso en una c uz y en e dos lad ones ?—¿ baja on po en u a los ángeles del cielo pa a de ende al jus o que agonizaba en la ie a? ¿pues po qué baja ían aho a, cuando no se a a de la c uci ixion de Dios , sino de la c uci ixion del homb e po el homb e? — po qué descende ían aho a , cuando nues a conciencia nos es á di- ciendo á oces , que en es a g an agedia ningunos me ecen su in e encion , ni los que han de se las íc imas, ni los que han de se los e dugos ? Aquí se a a de una cucs ion muy g a e se a a de a e igua 2S0 nada menos cuál es el e dade o espí i u del ca olicismo ace ca de las icisi udes de esa lucha gigan esca en e el mal y el bien; ó como San Agus in di ía , en e la ciudad de Dios, y la ciudad del mundo. Yo engo pa a mí po cosa p obada y e iden e, que el mal acaba siem- p e po iun a del bien acá abajo : y que el iun o sob e el mal es una cosa ese ada á Dios , si pudie a deci se así , pe sonalmen e. Po es a azon no hay pe iodo his ó ico que no aya á pa a á una g an ca ás o e. El p ime pe iodo his ó ico comienza en la c eacion , y a á pa a al Dilu io. Y qué signi ica el Dilu io ? El Dilu io signi ica dos cosas : signi ica el iun o na u al del mal so- b e el bien, y el iun o sob ena u al de Dios sob e el mal, po me- dio de una accion di ec a , pe sonal y sobe ana. Empapados oda ía los homb es en las aguas del Dilu io, la mis- ma lucha comienza o a ez : las inieblas se an aglome ando en odos los ho izon es ; á la enida del Seño , odos es ában neg os ; las nieblas e an nieblas palpables : el Seño sube á la c uz, y uel e el dia pa a el mundo. Qué signi ica esa g an ca ás o e ? Signi ica dos cosas : signi ica el iun o na u al del mal sob e el bien , y el iun o sob ena u al de Dios sob e el mal , po medio de una accion di ec a , pe sonal y sobe ana. Es a es pa a mí la iloso ía , oda la iloso ía de la his o ia. Vico es u o á pun o de e la e dad ; y si la hubie a is o , la hubie a expues o mejo que yo ; pe o pe diendo muy p on o el sulco lumi- noso , se ió odeado de inieblas : en la a iedad in ini a de los su- cesos humanos c eyó descub i siemp e un cie o y es ingido nú- me o de o mas polí icas y sociales pa a demos a su e o bas a acudi á los Es ados-Unidos que no se ajus an á ninguna de esas o mas : si hubie a en ado más hondamen e en los mis e ios ca ó- licos , hubie a is o que la e dad es á en esa misma p oposicion uel a al e es: la e dad es á en la iden idad sus ancial de los suce- sos, elada y como escondida po la a iedad in ini a de las o mas. Siendo es a mi c eencia , dejo á la conside acion de V. adi ina mi opinion sob e el esul ado de la lucha qué hoy es á abada en el mundo. Y no se me diga, que si el encimien o es segu o, la lucha es ex- - 281 — cusada : po que , en p ime luga , la lucha puede aplaza la ca ás- o e ; y, en segundo luga , la lucha es un debe y no una especu- lacion pa a los que nos p eciamos de ca ólicos. Demos g acias á Dios de habe nos o o gado el comba e ; y no pidamos sob e la g a- cia del comba e la g acia del iun o á aquel que en su bondad in i- ni a ese a á los que comba en bien po su causa una ecompensa mayo que la ic o ia. En cuan o á la mane a de comba i , no encuen o más que una que pueda- da hoy dia p o echosos esul ados : el comba e po me- dio de la imp en a pe iódica. Hoy dia es menes e que la e dad dé en él ímpano del oido , y que esuene en él monó onay pe pé- uamen e , si sus ecos han de llega has a el ecóndi o san ua io en donde las almas yacen ene adas y do midas. Los comba es de i- buna si en poco : los discu sos , siendo ecuen es , no cau i an ; siendo a os , no dejan huella en la memo ia ; los aplausos que a - ancan, no son iun os , po que se di igen al a is a , no se di igen aLc is iano. En e odos los pe iódicos que hoy en la luz pública en F an- cia, el Uni e s es el que me pa ece que ha eje cido , sob e odo en es os úl imos iempos , la in luencia más saludable y p o echosa  En es a especie de con esion gene al que hago en p esencia de V., debo decla a aquí ingénuamen e que mis ideas polí icas y eligiosas de hoy no se pa ecen á mis ideas polí icas y eligiosas de o os iempos. Mi con e sion á los buenos p incipios se debe , en p ime luga , á la mise ico dia di ina ; y despues , al es udio p o- undo de las e oluciones. Las e oluciones son los anales de la P o idencia y de la his o ia : los que han enido la o una ó la des- g acia de i i y mo i en iempos sosegados y apacibles , puede deci se que han a a esado la ida, y que han llegado á la mue e, sin sali de la in ancia. Solo los que , como noso os, i en en me- dio de las o men as , pueden es i se la oga (le la i ilidad, y deci de sí p opios , que son homb es. Las e oluciones son , bajo cie o aspec o y has a cie o pun o, buenas co no las he egías, po que con i man en la é , y la escla- ecen. Yo no habla comp endido nunca l I ebeldía gigan esca k 282 Luzbel, has a que he is o con mis p opios ojos el o gullo insensa o de P oudhon : la ceguedad humana casi ha dejado de se un mis e- io , á is a de la ceguedad incu able y sob ena u al de las clases acomodadas. En cuan o al dogma de la pe e sion ingéni a de la na u aleza humana y de su inclinacion hácia el mal, quién la pon- d á hoy en duda , si pone los ojos en las alanges socialis as? Tiempo es ya de pone é mino á es a ca a , que no exige con- es acion , no siendo , como no es , sino el desahogo de un homb e ocioso , di igido á un homb e ocupado. Cuando enga él gus o de e á V., nos ocupa emos más de enidamen e de es os g andes p o- blemas : en onces end é el place de ecoge de manos de V., la coleccion de sus elocuen ísimos discu sos , don p ecioso pa a quien como yo es ima el noble ca ac e de V. y admi a la ele acion de su escla ecido alen o. En e an o queda de Y. su a en o , segu o se ido Q. B. S. M. EL MARQUES DE VALDEGAMAS. SEÑOR CONDE DE MONTALEMBERT. Pa is, 1.° de junio de 1849. SEÑOR MARQUÉS : Doy á V. un n'ilion de g acias po la ca a que se ha se ido esc ibi me con echa 26 del pasado mayo, y que ha esci ado has a el más al o pun o mi simpa ía y mi in e és. Del p opio modo que lo hizo Y., en su admi able discu so de es e in ie no, eo que siemp e se a al ondo de las cosas, y que despues de habe sondado los abismos, sabe V. ele a se con el pen- samien o á una al u a donde nadie habia subido an es de V. A g an dicha engo es a de acue do con V. en odo ó casi odo. C eo , como V., que e ec i amen e la ci ilizacion ilosó ica ep e- sen a el mal sin ninguna mezcla de bien. Pe o no an absolu amen e admi o que la ci ilizacion ca ólica ( la cual no ha sido ins i uida di- ec amen e po Dios, como la Iglesia ), con enga el bien sin mezcla alguna de mal: po que los homb es mezclan siemp e el Dial en odo lo que ellos hacen. Po o a pa e, ¿ cuál época señala emos, como la en que haya exis ido la ci ilizacion , ó sea la sociedad ca ólica po excelencia? Pa a mí, es indudable que es a época ué la edad media en el pe- iodo desde el siglo VIII has a el m ; pe o no es menos e iden e que aquella ci ilizacion ha expe imen ado al e acion en su o ma y en su ue za, an es de se encida y eemplazada po el acionalismo de- - 2S4 moc á ico. La F ancia de San Luis no se pa ece po cie o á la F an- cia de Luis XIV, sin emba go de se ambas ca ólicas ; así como la España de San Fe nando no ha sido cie amen e idén ica á la España de Felipe Y. Pe o ya discu i emos es os pun os secunda ios , cuando enga- mos el gus o de e nos. En e an o, pe mí ame V. pedi le en nom- b e de los edac o es del Uni e s, á quienes he comunicado su ca a, la au o izacion pa a publica la en aquel pe iódico , ya sea con la i ma de V. (que es lo que más es ima ian aquellos) ya como un emi ido anónimo. Mien as de su amabilidad ob engo es e a o , con el mayo place me epi o su a en o, espe uoso y segu o se - ido . EL CONDE DE MONTALEMBERT. SEÑOR MARQUES DE VA PEGAMAS. Be lin, 4 de junio ch► 1S49. SEÑOR CONDE : Acabo de ecibi hoy mismo la muy ap eciable de V. del 1.° de junio en con es acion á la que u e la hon a de esc ibi le en 26 de mayo. La con o midad de nues as ideas es una de las cosas que más podian lisonjea me, y que más me lisonjean. La amis ad y la simpa ía de Y. son cosas de ines imable alo . yo sé a ecia las en odo lo que alen. Nues a con o midad a más allá, y es más absolu a de lo que á V. le pa ece. La ci ilizacion ca ólica puede se conside ada de dos mane as di e en es ó en sí misma, como un Cie o conjun o de p incipios eligiosos y sociales ; ó en su ealidad his ó ica, en la cual esos p incipios se combinan con la libe ad humana. Conside- ada bajo el p ime pun o de is a , la ci ilizacion ca ólica es pe - ec a  conside ada bajo el segundo pun o de is a, la ci ilizacion ca ólica, en su desa ollo en el iempo y en su es ension en el es- pacio , se ha suje ado á las impe ecciones y á las icisi udes de odo lo que se es iende en el espacio y se p olonga en el iempo. En mi ca a no conside é yo esa ci ilizacion sino bajo el p ime pun o de is a. Conside ándola aho a bajo su pun o de is a se- londo , es deci en su ealidad his ó ica, di é que habiendo nacido sus impe ecciones únicamen e, de su co nbinacion con la libe ad — 293 11.... ‘cilí. hay dos g andes e o es : el uno ela i o á mi opinion -, el o eo ela i o á la mision del Sal ado del géne o humano. . Es an lejos dQ se cie o que yo c ea el iun o del mal i e- misible que he_ dicho esp esamen e lo con a io. Con el dilu io iun ó el bien del mal: con la enida del Seño iun ó el bien del mal : con el juicio inal iun a á el bien del mal : y su iun o no end á in , po que los iempos se hab án acabado; y la e e nidad no le iene. Lo que he dicho es , que el mal iun a na u almen e del bien. Y es o , ademas de se una cosa pues a ue a de oda duda , es una cosa con o me á la doc ina ca ólica. El ca olicismo no dice que el homb e sea pode oso pa a iun a del mal : dice lo con a io esp esamen e : po que enseña que las sociedades no pue- den iun a del mal sino ayudadas po el b azo de Dios, ni el hom- b e sino con la ayuda de su g acia. Luego , a i mando yo , po una pa e , el iun o na u al del mal sob e el bien , y po o a, el iun- o sob ena u al de Dios sob e el mal , no hago o a cosa sino edu- ci á una ó mula b e e y comp ensi a los g andes p incipios del ca olicismo , undado odo él en la omnipo encia di ina y en la la- queza humana. Pasando ahó a al e o ela i o á la mision de Nues o Seño Jesuc is o , di é que Jesuc is o no se llama y 110 es Sal ado , po - que haya sal ado á odos los homb es : se llama y es Sal ado , po - que an es de su enida no po ia sal a se ninguno ; y despues de su enida , si quie en , pueden sal a se odos. En cuan o á lo p i- me o , sabido es que los jus os de la an igua ley es aban agua dán- do e en el seno de Ab aham , y que no salie on de allí pa a emon- a se á los cielos sino esca ados po su p eciosísima sang e. Po lo que hace á lo segundo , el es o del e angelis a es e minan e: u p op ia eni e sui eum non ecepe un . Quo quo a le a ecepe- un eum, dedi eis po es a em ilios Dei ie a , bis qui c ednn /11 nomine ejes: qui non ex sanguinibus , neque ex oiun a e (•a nIs , pe- que ex olun a e i a,, sed ex Deo mili sun . ( san Juan , c. 1.", - . 11 , 12 , 13.) En una palab a, y pa a que es a doc ina quede an cla a como el sol que nos alumb a , el mis e io de nues a edencion se educe 9,) — p incipalmen e al es ablecimien o, Po los mé i os del Sal ado y po su g acia, del dichoso equilib io de la libe ad humana, o o po el pecado. T es han sido los a ios es ados del homb e . en el p ime o e a comple amen e lib e , y su libe ad consis ía en la po es ad que le ué dada de escoge cu e sal a se y pe de se. El homb e, en uso de su libe ad ,quiso pe de se, y se pe dió. Pe diéndose , en ó en el segundo es ado. Lo que p incipalmen e le dis ingue del p ime o, es, que , en ez de una libe ad cumplida , solo u o en él una li- be ad amenguada. El homb e no pudo sal a se , aunque pudo pe - de se : su libe ad cayó en el mismo abismo en que 'labia caido su inocencia. Con la enida del Seño pasó al e ce es ado , en el cual ecob ó oda su libeaad p iln i i a po medio de la g acia , la cual ué dada al homb e en. g ado su icien e, po los mé i os de Nues o Seño Jesuc is o , cuya p eciosísima sang e la ó la mancha del pe- cado: Ubi abunda i delic um , ibi g a ia su abunda i . Con la g a- cia ecob ó su en e a libe ad : y con su en e a libe ad , la po es- ad de escoge en e pe de se y sal a se. El homb e puede echa po cualquie a de es os dos caminos; y puede echa po el de la pe dicion , sin que en su pe dicion de ini- i a enga de echo pa a le an a se con a Dios , como Adan no le u o pa a le an a se con a él en la pe dicion p ime a. El homb e es lib e , sobe anamen e lib e en p esencia de su Dios, que e e- encia la libe ad humana, como ence ando el mas p o undo de sus designios , y como siendo la más sublime de sus ob as. El lib e al- bed ío es una cosa an in iolable , an san a , que ni Dios ni el homb e pueden impedi al homb e los dos ac os más g andiosos y al p opio iempo más e ibles de esa libé ad emenda : el ac o po medio del cual el homb e ma a su cue po, y el ac o po medio del cual pie de su alma : el suicidio y el pecado. No hay ninguna libe ad que no haya sido ó que no pueda se con iscada po alguna i anía ; sal o la libe ad po excelencia , la cual es á pues a ue a de la ju isdiccion de los i anos. Todo lo pueden con a mí , odo, menos obliga me á i i si abo ezco la ida, y lle a me po ue za á pue o de sal acion si no quie o sal a me. - 295 Y éase cómo la cues ion del po eni de las sociedades hu- manas puede a a se anchamen e, sin que sea con a ia al ca oli- cismo ninguna de las soluciones posibles. La cues ion es una cues- ion de libe ad. Se a a de a e igua solamen e, si las sociedades humanas, po el camino que lib emen e lle an , an á pa a á la pe eccion, ó an á pa a á la mue e. Vds. ienen la dicha de es- a con encidos de lo p ime o : yo engo la desg acia de es a pe - suadido de lo segundo. Digo más oda ía : digo que mi solucion , sin es a acep ada y de inida po la Iglesia , sin es a o malmen e a iculada en las di inas Esc i u as , y sin habe sido esp esamen e sus en ada po los doc o es , es , sin emba go, la que gua da más g ande con- sonancia con el espí i u di undido in e io men e en la eligion ca ólica. Sigan Vds. conmigo los pasos del Sal ado has a que mue e en la c uz , desde que nace en el peseb e. Qué signi ica esa nube de is eza que cub e pe pé uamen e su sac a ísimo os o ? Las gen es de Galilea le ie on llo a : la amilia de Láza o le ió llo a : sus discípulos le ie on llo a : Je usalen le ió inundado de lág imas. Todos , odos ie on las lág imas en sus ojos. ¿guié ió la isa en sus lábios? ¿Y qué e a lo que ejan an u bados aquellos ojos, en cuya p esencia es aban odas las cosas, las p esen es como las pasa- das, las pasadas como las enide as ? Veían po en u a al géne o humano na egando po un ma sin ajíos y en plácida bonanza ? No, no. Velan á Je usalen cayendo sob e su Dios ; á los omanos cayendo sob e Je usalen ; á los bá ba os cayendo sob e los oma- nos ; al p o es an ismo cayendo sob e la Iglesia : á las e oluciones, amaman adas á los pechos del p o es an ismo, cayendo sob e las so- ciedades ; á los socialis as cayendo sob e las ci ilizaciones ; y al Dios e ible y jus icie o cayendo sob e odos. „ Es o eian , y po eso sus ojos es u ie on llo osos has a que ce a on , y su alma is e has a la mue e. Veamos aho a lo que decia. Qué decia á sus discípulos , y en sus discípulos á su Iglesia , y en su Iglesia á odos los c is ianos , y en odos los c is ianos á odos los que ep esen aban el bien en la 296 — e a `? Les p ome ia , po en u a , biena en u anza Y ic o ia, i ca ás o es y ibulaciones ? Ecce ego mul o os sicu o y es in medio lupo um... ca e e au em ab hominibus. T adeul enim os in conciliis , e in sinagogas suis lage- llabun os , e ad p wsides el ad e ges ducemini p op e me in es i- nonium illis e gen ibus. (S. Ma ., c. 10, . 16, 17, 18.) Y más  T ade au em a e a em in mo em , e pa e ilium : e insu gen il2i iiz pa en es e ?no e eos a icien : e e i is odio omnibus p op e nomen meum.—(S. Ma . c. 10, . 21, 22.) Si el des ino de la humanidad es pe ecciona se y subi , es cosa cla a que nunca se á más pe ec a ni es a á más subida , que al in de los iempos : pues ean us edes aho a algo de lo que se á ese in. El es da um  ( á la bes ia, enca nacicn del mal ) belluin a- ce e cum sanclis , el ince e eos. E dala es illi po es as in omnein ibum , e populum , e linguam , e gen em. E ado a e un eam om- nes qui inhabi an e am, quo um non sun sc ip a nomina in lib o i- ce agni , qui occisos es ab o igine mundi.—(Apoc. c. 13, . 7, 8.) E id i angelum descenden ein de ccelo , haben em cla em abyssi e ca enam magnam in manu sud : e app ehendi d aconem, se pe em axi iquum , qui es diabolus e Sa anas, e liga i eum pe asnos mine, e missi eum in abyssum, e clausi , el signa i supe illum, u non seduca ampliils gen es. — (Apoc. c. 20 , . 1, 2, 3.) De es os es os esul a , que las olas del ma inunda án la ie a y subi án á lo al o : que se án pocos los que se sal en de aquella emenda a enida : que los san os se án encidos : que odo se á, en la g ey del Seño , ibulacion y llan o , en acion y ba alla ; po úl imo , que odos sucumbi ian , si el b azo del Dios ue e no encadená a á los móns uos. Toda mi doc ina es á aquí : el iun o na u al del mal sob e el bien , y el iun o sob ena u al de Dios sob e el mal. Aquí 'es á la condenacion de odos los sis emas p og esis as y pe eccionis as con que los mode nos ilóso os, embaucado es de p o esion , han in en- ado ado mece á los pueblos , esos niños inmo ales.. Y no se me diga que es amos lejos del in : po que es o ¿quién > lo pod á deci , y quién lo sabe . ? Lo que yo se , es que esos g andes - 297 c ecimien os del mal no pueden ealiza se sino de dos mane as : ó de súbi o y po un milag o , ó p og esi a y len amen e , segun la ley na u al de las causas y de los e ec os. La p ime a mane a es imposible ; po que de ella esul a ía que el mal iene de Dios y no de la libe ad del homb e ; y po consiguien e, que Dios es el mal, y que Dios es el diablo , segun la blas emia p oudhoniana. Si es im- posible acep a la p ime a mane a , acep a la segunda es una cosa ine i able. Aho a bien ( y aquí llamo la a encion de us edes) es necesa io supone que el mal iene desa ollándose y c eciendo muy de an iguo y de muy lejos : de donde se sigue que, pa a de- mos a me que mis obse aciones no ienen aplicacion á la época p esen e, no bas a la demos acion imposible de que es amos lejos del in , sino que es necesa io, sob e esa, o a más imposible la de que es amos lejos del p incipio. Po lo demas , yo no doy es a úl ima azon sino po lo• que ale en calidad de una azon subsidia ia. El úl imo dia , ecino de la e e nidad , solo el que es e e no le conoce y le sabe. Fue a de él, odos le igno an en el cielo y en la ie a. Pe o no se ía p uden e ol- ida que a ya pa a seis mil años que el géne o humano pe eg ina po el mudo : que su en e , bañada de pol o y de sudo , es á llena de canas : que ese pe iodo de los seis mil años es un pe iodo bíblico emendo : que San Vicen e Fe e pasa po el ángel apo- calíp ico : que se han consumado en la Eu opa las más g andes apos- asías : que la luz e angélica ha pene ado en las más emo as e- giones : que muchas de las p o ecías , anunciado as del in , se han cumplido ya sin ningun géne o de duda , y que las lemas se i án cumpliendo. Po lo denlas , y sea de es o lo que quie a , siemp e esul a án es as dos cosas , de cuan o lle amos espues o : que el mal iun i siemp e del bien na u almen e, y que Dios iun a siemp e del mal po un ac o de su olun ad sobe ana : que es o sucedió en el pe- iodo que comienza en la c eacion y acaba en el dilu io : que es o sucedió en el pe iodo que comienza en el dilu io y acaba con la e- nida de Nues o Seño Jesuc is o : y que eso misnio sucede á, se- gun el es imonio de las Esc i u as , en el pe iodo que co e y se — 99s — p olonga desde la enida de Nues o seño , como Sal ado de los homb es , has a su enida en glo ia y mages ad , como juez del géne o humano. Aho a bien , una ley que se cumple en odos, I siemp e y en odas pa es ; una ley que apa ece en el p incipio, en el medio y en el in de los iempos , es una ley di ina , que iene bajo su impe io á la ie a : es una ley que p eside al des- a ollo de la humanidad , y que esplandece en la his o ia. Yo no la he in en ado , la he is o. Yo no he hecho o a cosa sino mos- á sela á los demas , es ida de una ó mula. Como se é , el ca olicismo es á muy lejos de conside a la ida social y la ida humana po un p isma de icos y ab illan ados co- lo es. Consis e es o en que á sus ojos la ida es una expiacion, y la ie a un alle de lág imas. Lo que se llama mal en e los homb es, y lo que lo es en ealidad, conside ándolo en su o igen, que es el pecado, se con ie e en bien en la mano de Dios po sus e ec os; como quie a que , aho a si a de cas igo , aho a de expiacion , es siemp e un ins umen o, en los ép obos de su jus icia en los san- os de su mise ico dia. Es os dos pun os de is a , el di ino y el humano , si en pa a esplica la pasmosa con adiccion que se ad ie e en e les juicios y las palab as de Nues o Seño , y los juicios y las palab as de los homb es. Biena en u ados los que llo an ! decia el Sal ado desde la mon aña. ¿Y á quién se lo decia ? Decíaselo al mundo , que u o siemp e las lág imas po señal de des en u a. Biena en u ados los« pob es de espí i u Es o decia á las gen es , y á los pueblos , y á las naciones , ocupadas pe pé uamen e en dei ica la sobe bia. Los pe seguidos injus amen e e an pa a el mundo asun o de com- pasion ; y llamándolos biena en u ados en p esencia del mundo, los hizo dignos de en idia. El inundo habia elegido á la c uz po símbolo de in amia : el Seño la escogió po símbolo d e ic o ia. El mundo llamaba g andes á los sobe bios : el Seño llamó g andes á los humildes. El mundo san i icaba los place es : el Seño san i icó las ibulaciones. Po eso , al iempo de espi a , y siendo el Seño absolu o de odas las cosas, no halló en las a cas de la e e nidad, pa a da en he encia á su San ísima Mad e y á sus após oles san os, - 299 — joyas de más al o p ecio que la c uz , las lág imas y el ma i io. Si , la ida es una expiacion : la ie a un alle de lág imas. De nada si e ebela se con a la P o idencia , con a la azony con a la his o ia. Si no que eis alza la is a á los cielos , ponedla en la cuna del niño sin pecado ; allí , como ' en odas pa es , lee eis una leccion que es e ible. ¿Veis aquel niño que acaba de nace , que no iene olun ad , que no iene en endimien o , que no iene ue zas, que nada puede , que nada sabe , que nada iene ? Pues en su es- ema laqueza, y en su ex ema igno ancia solo una cosa puede y sabe : solo puede y sabe llo a : solo pa a de ama lág imas no necesi a maes o. E nunc in elligi e. Mis opiniones, se dice, son con a ias á la iloso ia y á la azon; y yo p egun o : á cuál azon y á cuál iloso ía son mis opiniones con a ias? po que la azon, al co no lia salido de las manos de Dios; y la iloso ía , al co no ha salido de la eligion ca ólica, que es su mad e , son pa a mí cosas ene ables y san as. Si po azon se en- iende la acul ad que ha dado Dios al homb e de ecibi y com- p ende lo que le e ela, y de saca consecuencias p o echosas pa a la ida y pa a la sociedad , de lo que le ha sido e elado, yo aca o y ene o, como una de las ob as maes as de Dios , á la azon hu- mana. Si po azon se en iende la acul ad de in en a la e dad, ó la de descub i aquellas e dades undamen ales que son mad es de odas las o as , sin el auxilio de la e elacion di ina , en onces, no solamen e no la ene o y no la aca o , sino que la niego esuel- amen e. Sus ado ado es ado an una somb a, menos que una som- b a eal , una somb a soñada. En e las ideas undamen ales de odas las ciencias y la azon , hay la misma elacion que en e los obje os es e io es y la pupila del ojo : su elacion no es una ela- cion de causalidad, sino una elacion de coexis encia. Si po iloso ía se en iende la ciencia que consis e en educi ;' sis ema y á mé odo las e dades undamen ales , de es e ó (le aquel géne o , que nos han sido e eladas; en o dena las en e sí de ma- ne a que o men un a mónico y luminoso conjun o ; en señala las elaciones en que es án las unas con espec o á las o as: y en saca de su ecundísimo seno o as e dades secunda ias que pueden se - 300 — i de enseñanza á la sociedad y al homb e , aca o y ene o la ilo- so ía, co no una cosa que hon a y enal ece al géne o humano. Es o ue la iloso ía en manos de los doc o es ca ólicos : eso ue en manos de San Agus in , á quien nadie excede, ni quizás iguala , en lo agu- do , en lo sagaz , en lo pene an e del ingenio : eso ue en manos de San o Tomás, que en ingenio sólido, as o y p o undo no iene compe ido es. No e a po cie o es a clase de iloso ía la que yo e- nia en mi men e cuando condenaba la iloso ía en mis ca as. Pe o si po iloso ía se en iende la ciencia que consis e en conoce á Dios sin el auxilio de Dios , al homb e sin el auxilio del que le ha o ma- do , y á la sociedad sin el auxilio del que calladamen e la gobie na; si po iloso ía se en iende la ciencia que consis e en una iple c ea- cion , la c eacion di ina , la c eacion social y la c eacion humana, yo niego esuel amen e esa c eacion, esa ciencia y esa iloso ía. Eso y no o a cosa es lo que niego : lo cual quie e deci que niego odos los sis emas acionalis as , los cuales descansan en es e p incipio absu do, á sabe : que la azon es independien e de Dios, y es com- pe en e pa a odo. Si se me p egun ase mi opinion pa icula sob e el eclec icismo, di ía que el eclec icismo no exis e. No exis e : lo p ime o , po que si consis e en escoge ciegamen e cie os p incipios soli a ios en e los a ios sis emas ilosó icos , el eclec icismo es lo que se ia el ino- cen e ec eo del que , deshojando los poemas homé icos, echase las hojas suel as á ola pa a e el cap ichoso sen ido de las que se jun aban en el ai e : lo segundo , po que si consis e en escoge con c i e io, la iloso ía no es á en la eleccion , sino en el p incipio que si e de conduc o al que escoge ; en cuyo caso la unidad del c i e- io, la unidad del p incipio , la unidad del conduc o en el labe in o ecléc ico , con ie en al eclec icismo en un sis ema absolu o. Hay mas oda ía la al eleccion no exis e nunca : en el p ime o de es os casos, po que el que se abandona á la casualidad, no escoge : en el segundo , po que el que comienza po asen a un c i e io (le elec- cion , no iene libe ad de escoge , siendo escla o de su c i e io. Sea de es o , empe o , lo que quie a , el eclec icismo no pod ía se conside ado en ningun caso sino como una ama pálida y deslio- 301 - jada del. g an á bol acionalis a , pues o en medio de la sociedad como aquel á bol pa adis . aico que ajo al mundo la mue e. Del a- cionalismo han salido el spinosismo , el ol e ianismo , el kan ismo, el. hegelianismo y el eousinismo , doc inas odas de pe dicion , que, en el O den polí ico , eligioso y social , son pa a la Eu opa lo que en el ó den ísico es pa a el celes e impe io el opio de los ingleses. Sí : la sociedad eu opea se mue e : sus ex emidades es án ias; su có azon lo es a á den o de poco. Y sabeis po qué se mue e ? Se mue e , po que es á en enenada. Se mue e , po que la sociedad halda sido hecha po Dios pa a alimen a se de la sus ancia ca ólica, y médicos empí icos lá han dado po alimen o la sus ancia acio- nalis a, Se mue e , po que así como el homb e no i e solamen e de pan , sino de oda palab a que sale de la boca de Dios, así am- bien las sociedades no mue en solamen e po el hie o, sino po oda palab a an i-ca ólica , salida de la boca de los ilóso os. Se mue e, po que el e o ma a ; y es a sociedad es á undada en e o es. Sa- bed que odo lo que eneis po inconcuso , es also. La ue za i al de la e dad es an g ande , que si es u ié ais en posesion de una e dad, de una sola, esa e dad pod ia sal a os. Pe o ues a calda es an honda, ues a decadencia an adical, ues a ceguedad an comple a , ues a desnudez an absolu a , ues o in o unio an sin ejemplo , que esa sola e dad no la eneis. Po eso, la ca ás o e que ha de eni , se á la ca ás o e po excelencia de la his o ia. Los indi iduos pueden sal a se oda ía , po que pueden sal a se siem p e ; pe o la sociedad es á pe dida. Y es o , no po que enga una imposibilidad adical de sal a se , sino po que pa a mí es á is o que no quie e sal a se. No hay sal acion pa a la sociedad ; po que no que emos hace c is ianos á nues os hijos, y po que noso os no somos e dade os c is ianos. No hay sal acion pa a la sociedad; po que el espí i u ca ólico , único espí i u de ida , no lo i i ica odo la enseñanza , los gobie nos , las ins i uciones, las leyes y las cos umb es. To ce el cu so (le las cosas, en el es ado que hoy ie- nen , no se me ocul a que se ia una emp esa de gigan es. No hay pode en la ie a que po sí solo pueda lle a la á cabo ; y apenas pod ia se lle ada á é mino dichoso si ob a an con concie o o(h) - 302 — jun os. Yo dejo al cuidado de us edes a e igua si es e concie o posible, y has a qué pun o lo es; y decidi si, aun en el - caso que sea posible, la sal acion de la sociedad no se ia de odos modos mi e - dade o milag o. Tiempo es ya de pone é mino á es a ca a , que oba á us e- des el espacio que necesi an pa a en ila o as cues iones. Al con- clui , me pe mi i án us edes que haga una obse acion impo an e . De odas las po es ades nacidas de la nue a o ganizacion de las so- ciedades eu opeas , ninguna es an colosal, an exo bi an e , como la po es ad concedida á odos de pone su palab a en los oidos del pueblo. Las sociedades mode nas han con e ido á odos la po es ad de se pe iodis as ; y á los que lo son , el emendo enca go de 'en- seña á las gen es que Jesuc is o con ió á sus após oles. No me oca á mí p onuncia un allo en es e momen o sob e es a ins i ucion; cúmpleme solo señala á us edes su g andeza : la p o esion de us- edes es á la ez una especie de sace docio ci il y una milicia. El ins umen o que manejan us edes , puede se lo de sal acion ó de mue e. La palab a es más co an e que la espada , más p on a que el ayo , más des uc o a que la gue a. Minis os de la palab a so- cial , no ol iden us edes nunca que la esponsabilidad más e ible acompaña siemp e á ese e ible minis e io : que no hay sino en la e e nidad penas bas an es pa a cas iga á los que ponen la palab a, ese don di ino , al se icio del e o ; así co no no hay gala dones bas an es sino en la e e nidad pa a los que consag an su palab a y sus alen os al se icio de Dios y de los homb es. En la segu idad de que us edes son de los úl imos, iene la hon a de saluda les su amigo y S. Q. B. SS. MM. J UAN DONOSO CORTÉS. - a o a aco el e o allí donde le encuen o , le a aca é donde le he n- con ado. Ved aquí los es que ca ac e izo de e o es , y que com- ba o. P ime amen e : las cues iones económicas son de suyo las más impo an es. Segundo e o : ha llegado el iempo de que en Es- paña se dé á esas cues iones la impo ancia que en sí ienen. Te ce e o : las e o mas económicas son coses no solamen e posibles , sino áciles. En es os es e o es han incu ido odos ; yo me he le- an ado aqui únicamen e pa a comba i á odos en es e e eno, pa a comba i con a es os e o es. En apoyo de la p ime a de es as es p oposiciones , se ha acu- dido aquí á la au o idad de los homb es (le Es ado. Si se habla de los homb es de Es ado que aho a se es ilan , no lo niego ; pe o si se ha- bla de aquellos homb es de colosal es a u a que , con el nomb e de undado es de impe ios , de ci ilizado es de mona quías , de ci ili- zado es de pueblos , han ecibido un enca go p o idencial con di- e sos í ulos , en di e sas épocas y con di e sos ines ; si se a a de esos homb es inmo ales , que son co no el pa imonio y la glo ia de las gene aciones humanas ; si se a a, po deci lo de una ez, de esa dinas ía magní ica , cuya línea a anca en Moisés y acaba en Napoleon , pasando po Ca lo-Magno ; si se a a de esos homb es inmo ales , yo lo niego absolu amen e ; yo lo niego. Yingun hom- b e que ha alcanzado la inmo alidad , ha undado su glo ia en la e dad económica ; odos han undado las naciones sob e la base de la e dad social , sob e la base de la e dad eligiosa. Y es o no es deci ( pues yo p e eo los a gumen os y salgo delan e de ellos) no es deci que yo c ea que los gobie nos hayan de descuida la cues- ion económica ; que yo c eo que los pueblos hayan de se mal ad- minis ados. Seño es ¿ an al o es oy de azon e , an al o de co a- zon , que pueda deja me lle a de semejan e es a ío ? No digo eso; pe o digo que cada cues ion debe es a en su luga , y el lu- ga de es as cues iones es el e ce o ó cua o , no el p ime o : eso digo. Se ha dicho que ae aqui esas cues iones , e a el medio de ence al socialismo. j Ah , seño es , el medio de ence al socia- lismo! ¿ Pues qué es el socialismo , sino una sec a económica ? El :311 — scicialismo es hijo de la economía polí ica , como el ibo ezno es hijo de la íbo a , que, nacido apenas , de o a á su p opia mad e. En ad en esas cues iones económicas, ponedlas en p ime é mino; y yo os anuncio que an es de dos años end eis odas las cues iones socialis as en el pa lamen o y en las calles. Se quie e comba i al socialismo ? Al socialismo no se le comba e ; y es a opinion , de que an es se hubie an eído los espí i us ue es , no causa isa ya en la Eu opa ni en el inundo : si se quie e comba i al socialismo , es p eciso acudi á aquella eligion que enseña la ca idad á los icos, los pob es la paciencia; que enseña á los pob es á se esignados, y á los icos á se mise ico diosos. (Aplausos ; bien , bien.) Voy, seño es , al segundo e o , que consis e en a i ma que ha llegado ya el dia pa a noso os de a a esas cues iones con oda la impo ancia que en sí ienen. Seño es ; es a idea nació en el e- ano úl imo. Vencida la e olucion social en las calles de Mad id, esuel a la cues ion dinás ica en los campos ca alanes , la opinion pública, ciega en onces, po que es ciega casi siemp e ; ciega aquí, po que es ciega en odas pa es , la opinion pública c eyó que es á-- bamos an segu os de la ida , que podiamos cuida exclusi amen e de la hacienda. Se equi ocó g andemen e. En onces el e o sin emba go e a disculpable ; hoy no lo es ni en la opinion pública , ni en el gobie no , ni en la oposicion conse ado a. ¿Quién se a e e hoy á deci que es amos segu os ? ¿Quién no e el nublado en e! oscu o ho izon e ? Aho a bien : si es amos an acilan es hoy, ¿cómo es posible que es u ié amos aye an i mes ? Y si aye es ábamos i mes, ¿cómo es que es a nos hoy au acilan es'? La e dad , seño es , yo la di é. La e dad es que no es amos hoy an i mes , po que no lo i nos aye ; y que no lo es u imos aye , po que desde la e olucion de eb e o no lo hemos es ado nunca. Desde esa e oluciou de e- co dacion emenda nada hay i me nada hay se:u o en Fumpa. España es la más i me , seño es , y ya eis lo que es E- l)  ; esw cong eso es el mejo ,  a y ek lo que us cH ‘  iis( .s. España , seño es , es en l`u op¿i lo que un O SH en el desie o (11, Saha a. Yo lie  con  s 1)105 ; y '(' (.11111 1"") ale en ;I2 'las ci cuns ancias la sabidu ía : he con e sado con los alien es; y sé cuán poco ale en es as ci cuns ancias el alo : he con- e sado con los homb es p uden ísimos ; y sé cuán laca es en es- os momen os la p udencia. Ved , seño es, el es ado de la Eu opa. Todos los homb es de Es ado 110 pa ece sino que han pe dido el don del consejo; la azon humana padece eclipses ; las ins i ucio- nes , ai enes ; y las naciones , g andes y súbi as decadencias : ended , seño es, ended conmigo la is a po la Eu opa desde Po- lonia has a Po ugal ; decidme, con la mano pues a sob e el co- azon , decidme de buena é si encona ais una sola sociedad que pueda deci : es oy i me en mis cimien os ; decidme si encon- ais un solo cimien o que pueda deci : es oy i me sob e mí MISMO. Y no se diga, seño es, que la e olucion ha sido encida en Es- paña , que ha sido encida en I alia , que ha sido encida en F an- cia , y que ha sido encida en Hung ía ; no , seño es , es o no es la e dad. La e dad es, que econcen adas odas las ue zas sociales con una sup ema concen acion ; que exal adas con una exal acion sup ema, han bas ado apenas, y no han hecho más que bas a ape- nas pa a con ene el móns uo. Desde aquí no se conocen los p og esos del socialismo sino en F ancia. Pues bien, sabed que el socialismo iene es g andes ea- os. En la F ancia es án los discípulos , y nada mas que los discí- pulos ; en la I alia es án los seides, y nada mas que los seides ; en la Alemania es án los pon í ices y los maes os. La e dad es , se- ño es , que á pesa de esas ic o ias , que nada ienen de ic o ias sino el nomb e , la pa o osa es inge es á delan e de ues os ojos, sin que haya habido has a aho a un Edipo que sea desci a ese p enigma. La e dad es que el emendo p oblema es á en pie , y la Eu opa no sabe ni puede esol e le. Es a es la e dad. Todo anun- cia , odo , pa a el homb e que iene buena azon , buen sen ido é ingenio pene an e , odo anuncia , seño es , u ia c isis p óxima y unes a ; odo anuncia un ca aclismo como no le han is o los hom- b es. Y sino , seño es , pensad en es os sín omas que no se p esen- an nunca , y sob e odo , que no se p esen an nunca eunidos, sin - 313 - que de ás engan pa o osas ca ás o es. Hoy dia , seño es , en Eu opa odos los caminos , has a los mas opues os , conducen á la pe dicion. Unos se pie den po cede , o os se pie den po e- sis i . Donde la debilidad ha de se la mue e , allí hay p íncipes débiles ; donde la ambicion ha de causa la uina , allí hay p ín- cipes ambiciosos donde el alen o mismo, seño es, ha de se causa de pe dicion , allí pone Dios p íncipes en endidos. Y lo que sucede con los p íncipes , sucede con las ideas. Todas las ideas , las mas asque osas como las mas magní icas , p oducen los mismos esul ados. Y sino , seño es , poned los ojos en Pa ís y ponedlos en Venecia : y ed el esul ado de la . idea demagógica y de la idea magní ica de la independencia i aliana. Y lo que sucede con los p íncipes y lo que sucede con las ideas , eso sucede con los homb es. Seño es , donde un solo homb e bas a ia pa a sal a á la so- ciedad , es e homb e no exis e ; y si exis e , Dios disuel e pa a él un poco de eneno en los ai es. Po el con a io , cuando un solo homb e puede pe de la sociedad , ese homb e se p esen a , ese homb e es lle ado en las Palmas de las gen es , ese homb e en- cuen a llanos odos los caminos. Si que eis e , seño es , el con- as e , poned los ojos en la umba del ma iscal Bugeaud y en el ono de Mazzini. Y lo que sucede con los p íncipes y lo que sucede con las ideas, y lo que sucede con los homb es , eso sucede con lo, - ; pa idos. Y aquí , seño es, po que es o- iene una aplicacion mas inme- dia a á noso os , llamo ues a a encion. En donde la . sak acion de la sociedad consis e en la disolucion de odos los pa idos an iguos y en la o macion de uno nue o, compues o de odos los denlas, allí , seño es, los pa idos se empe ian en no (isolN e -e, y no disuel en. Eso es lo que sucede en F ancia : la sl-s-ak i(di de la 1 ¿:11- cia , seño es 9 se ia la disolucion del pa ido hoiwpzali 1 / 4 -la , la di--- lucion del pa ido legi llllls a , la diolucion (k 1 p i(lo Guleaiiis ;;, la o macion de un solo pa ido moná quico. Pues hiel), allí, don- (le la disolucion de los pa idos p oduce la X111 acion de (a socie(:ad, los bonapa is as piensan en Bonapa e , los o leanis as en el conde --- al e és , en donde la , los lei imis as en En ique V.; y sal acio► de la sociedad consis i la en que los pa idos conse a an EN an iguas bande as, en que no desga a an su seno, pa a que o- dos sus indi iduos pudie an comba i jun os en g andes y nobles comba es , en donde es o e a necesa io pa a la sal acion de la so- ciedad , como en España , aquí seño es , los pa idos se disuel en. Y, seño es, pa a es e mal no son emedio esencial las e o mas económicas ; no es emedio la caida de un gobie no y la suplan a- cion de o o .1.;o►ie no. El e o undamen al en es a ma e ia consis e en c ee que los males que Eu opa padece, nacen de los gobie - nos. Yo no nega é la in luencia del gobie no sob e los gobe nados: ¿cómo la he de nega ? quién la ha negado nunca? Pe o el mal es mucho mas hondo , el mal es mucho mas g a e. El mal no es á en los gobie nos el mal es á en los gobe nados ; el mal es á en que los gobe nados, han llegado á se ingobe nables. (Risas.- bien, bien.) •  Seño es , la e dade a causa del mal hondo y p o undo que aqueja á la Eu opa , es á en que ha desapa ecido la idea de la au o- idad di ina y de la au o idad humana. Ese es el mal que aqueja á la Eu opa , ese es el mal que aqueja á la sociedad , ese es el mal que aqueja al mundo : y po eso , seño es , son los pueblos ingobe - nables. Es o si e pa a esplica un enómeno que no he, oido espli- ca á nadie , y que, sin emba go , iene una esplicacion sa is ac- o ia.  • Todos los que han‹ iajado po F ancia , con ienen en deci que no se encuen a un ancés que sea epublicano. Yo mismo puedo da es imonio de es a e dad , po que he a a esado la F ancia. Pe o se p egun a : no hay en F ancia epublicanos : ¿cómo es que la epública subsis e ? Y nadie (11'1 la azon: yo la da é. La epública subsis e en F ancia , y R digo mas , la epública subsis i á en F ancia ; po que la epública es la o ma necesa ia de gobie no en los pueblos que son ingobe nables. En los pueblos que son ingobe nables , el gobie no oma nece- sa iamen e las o mas epublicanas. Hé ahí po qué la epública subsis e y subsis i á en F ancia. Impo a poco que es é , como lo es á , comba ida po las olun ades de los homb es , si es á sos e- - 315 — nida , como lo es á , po la ue za misma de las cosas. Es a es la es- plicacion de la diPPacion de la epública ancesa. Al oi me habla , á un iempo mismo , de la au o idad di ina y de la au o idad humana , se me di á acaso : qué ienen que e las cues iones polí icas con las cues iones eligiosas? Seño es, yo no sé si hay aquí a Igun seño dipu ado que no c ea que hay elacion en e las cosas eligiosas y las polí icas ; pe o si hay alguno, oy á demos a su elacion necesa ia , de una mane a a , que la ea po sus p opios ojos , y que la oque con sus p opias manos. (Mo imien o de a encion. ) Seño es , la ci ilizacion iene dos ases ; una que yo llama é a i ma i a ; po que en ella la ci ilizacion descansa en a i maciones; que yo llama é ambién de p og eso , po que esas a i maciones en que descansa , son e dades ; y inalmen e , que yo llama é ca óli- ca , po que el ca olicismo es el que aba ca en oda su pleni ud odas esas e dades y « odas esas a i maciones. Al con a io , hay o a az de la ci ilizacion , que yo llama é nega i a , po que eposa esclu- si amen e en negaciones ; que yo llama é decadencia , po que esas negaciones son e o es; y que yo llama é e oluciona ia, po que esos e o es se con ie en al in en e oluciones que as o man los Es ados. Pues bien, seño es : cuáles son las es a i maciones de es a ci- ilizacion, que yo llamo a i ma i as , de p og eso y ca ólicas? Las es a i maciones son las siguien es : en el ó den eligioso, se a i - ma que exis e un Dios pe sonal. (Rumo es y isas en la ibuna y en la izquie da. La mayo ía indignada eclama el ó den.) EL SEÑOR PRESIDENTE : O den, seño es. EL SEÑOR MARQUÉS DE VALDEGAMAS: Hay es a i maciones Cid 1'C o as. P ime a a i macion : exis e un Dios, y ese Dios es á en oda; pa es. Segunda a i macion ese Dios pe sonal ,  es á en odas pa es, eina en el cielo y en la ie a. Te ce a a innacion: es e Dios, que eina en el cielo y en la ie a, gobie na absolu amen las sas di inas y humanas. Pues bien , seño es: (-11 donde hay es as es a !naciones  el ó den eli i p so, hay anibien es as o as es ali mlIcione c ,..; en el - 316 -- den polí ico : hay un ey que es á en odas pa es po medio de sus agen es ese ey, que es á en odas pa es , eln sob e sus súbdi- os ; y ese ey, que eina sob e sus súbdi os , gobie na á sus súb- di os. De modo que la a i macion polí ica no es más que la conse- cuencia de la a i macion eligiosa. Las ins i uciones polí icas en que se simbolizan es as es a i maciones, son dos: las mona quías ab- solu as ; y las mona quías cons i ucionales, como las en ienden los mode ados de odos los paises, po que ningun pa ido mode ado ha negado nunca al ey ni la exis encia, ni el einado, ni la gobe na- cion. Po consiguien e , la mona quía cons i ucional en a con los mismos í ulos que la mona quía absolu a á simboliza esas es a i - maciones polí icas, que son el eco , digámoslo así , de las es a i - . mociones eligiosas. Seño es, en es as es a i maciones concluye el pe iodo de la , que yo he llamado a i ma i o, que yo he llamado de p og eso, que yo he llamado ca ólico. Aho a en amos, seño es, en el segundo pe iodo, que yo he llamado nega i o, que yo he llamado e oluciona io. En ese segundo pe iodo hay es negaciones, co - espondien es á las es a i maciones p ime as. P ime a negacion; ó como yo la llama é , negacion de p ime g ado , en el ó den e- ligioso : Dios exis e , Dios eina ; pe o Dios es á an al o , que no puede gobe na las cosas humanas. Es a es la p ime a negacion, la negacion de p ime g ado, en es e pe iodo nega i o de la ci iliza- cion; y á es a negacion de la p o idencia de Dios, qué co esponde en el ó den polí ico? En el ó den polí ico, sale el pa ido p og esis a espondiendo al deis a , que niega la P o idencia , y dice : el ey exis e , el ey eina ; pe o no gobie na. Así, seño es, la mona quía cons i ucional p og esi a pe enece á la ci ilizacion nega i a en p ime g ado. Segunda negacion : el deis a niega la P o idencia; los pa ida- ios de la mona quía cons i ucional , segun los p og esis as la en- ienden, niegan la gobe nacion ; pues aho a iene, en el ó den eli- gioso, el pan eis a y dice : Dios exis e ; pe o Dios no iene exis encia pe sonal ; Dios no es pe sona , Y como no es pe sona , ni gobie na ni eina ; Dios es odo lo que e nos ; ni es odo lo que i e, es odo - 3 1 7 — lo qiie se mue e: Dios es la humanidad. Es o dice el pan eis a; de mane a que el pan eis a niega la exis encia pe sonal, aunque no la exis encia absolu a ; niega el einado y la P o idencia. En seguida, seño es, - iene el epublicano y dice : el pode exis e; pe o el pode no es pe sona , ni eina ni gobie na ; el pode es odo lo que i e , odo lo que exis e , odo lo que se mue e; luego és la muchedumb e, luego Lo hay I ás medio de gobie no que el su agio uni e sal, ni más gobie no que la epública. Así, seño es, al pan eismo en el O den eligioso co esponde el epublicanismo en el O den polí ico. Despues iene o a negacion, que es la úl ima : en pun o á negaciones no hay más allá. De ás del deis a, de ás del pan eis a iene el a eo y dice : Dios ni eina ni gobie na , ni es pe sona, ni es muchedumb e ; no exis e. Y sale P oudhon , seño es , y dice : no hay gobie no. (Risas y aplausos., Así , seño es , una negacion llama á o a negacion, como un abismo llama á o o abismo. Mas allá de esa negacion , que es el abis- mo , no hay nada , no hay nada sino inieblas, y inieblas palpa- bles. Aho a bien , seño es ; sabeis cuál es el es ado de Eu opa? Toda Eu opa a en ando en la segunda negacion, y camina liácia la e - ce a, que es la úl ima : no lo ol ideis. Si se quie e que conc e e algo más es a cues ion de los pelig os que co en las sociedades, la con- c e a é , aunque con cie a p udencia. Todos saben cuál es mi posi- cion o icial ; yo no puedo habla de la Eu opa sin habla de la Ale- mania : no puedo habla de la Alemania sin habla de la P usia, que la ep esen a ; no puedo habla de la P usia sin habla de su ey, á quien , seño es, sea dicho de paso , puede llama se po sus cualidades eminen es el augus o ge mánico. El Cong eso me pe do- na á que al en a en es a cues ion, po lo que oca á EU opa, gua _ de cie a ese a , y po lo que oca á P usia gua de una ese a casi absolu a ; pe o di é, sin emba go, lo bas an e pa a niani es a cuáles son mis ideas conc e as sob e los pelig os conc e os am►ien que amenazan á la Eu opa. Seño es, aquí se ha hablado del pelig o que co e la Eu opa po pa e de la Rusia; y o que c eo po aho a y po mucho iempo puedo — 318 anquiliza al Cong eso, asegu ándole que Po pa e de la Rusia no puede eme el meno pelig o. Seño es, la in luencia que la Rusia * eja en Eu opa, la eje cia po medio de la con ede acion ge mánica. La con ede acion alema- na se hizo en con a de Pa ís, que e a la ciudad e oluciona ia, la ciudad maldi a, y en a o de Pe e sbu go, que e a en onces la ciu- dad san a, la ciudad del gobie no, la ciudad de las adiciones es- au ado as. ¿Qué esul ó de aquí ? Que la con ede acion no ué un impe io como pudo se lo en onces : y no ué un impe io, po que á l _i Rusia no le pocha acomoda nunca ene en en e de sí un impe- io ale nan y ene eunidas á odas las azas alemanas; asi es que la con ede acion se compuso de p incipados mic oscópicos y de dos g andes mona quías. ¿, Qué e a lo que le con enia en el caso de una gue a con la F ancia ? Lo que le con enia á la Rusia, e a que es as mona quías uesen absolu as : y es as dos mona quías ue on abso- lu as. Y éase, seño es, cómo sucedió que la in luencia de la Rusia,, desde la con ede acion Alemana has a la e olucion de eb e o , se ha es endido desde Pe e sbu go has a Pa ís. Pe o , seño es, desde la e olucion de eb e o odas las cosas han mudado de semblan e , el hu acan e oluciona io ha echado abajo los onos , ha empol- ado las co onas, ha humillado á los eyes : la con ede acion ge má- nica no exis e : la Alemania hoy dia no es más que un caos. Es de- ci , seño es , que á la in luencia de la Rusia, que se es eudia, como dije , desde Pe e sbu go á Pa ís, ha sucedido aho a la in luencia demagógica de Pa ís, que se es iende has a la Polonia. Pues ed aquí la di e encia : la Rusia con aba con dos aliados pode osos,. el Aus ia y la P usia ; hoy es sabido que. no puede con- a mas que con el Aus ia ; pe o el Aus ia iene que lucha y elu- da odos los Bias con a el espí i u demagógico, que exis e allí como en odas pa es; con a el espí i u de aza, que exis e allí mas que en o a pa e alguna; y inalmen e, iene que ese a odas sus ue zas pa a una lucha posible con la P usia. Resul a, pues, seño es, que neu alizada el Aus ia , no con ando la Rusia con la con ede- acion ge mánica , no puede _con a en el dia mas que con sus p o- pias ue zas. ¿ y sabe el Cong eso cuán as-son las ue zas de que ha — 319 dispues o la Rusia pa a las gue as o ensi as ? Nunca ha llegado á am000 homb es. ¿Y sabe el Cong eso con quiénes ienen que lucha esos 300,000 homb es ? Tienen que lucha con odas las a- zas alemanas, ep esen adas po la P usia ; ienen que lucha con odas las azas la inas, ep esen adas po la F ancia; ienen que lu- cha con la nobilísima y pode osísima aza anglo-sajona, ep esen- ada po la Ingla e a. Esa lúcha , seño es , se ia insensa a; se ia absu da po pa e de la Rusia ; en el caso de una gue a gene al, el esul ado cie o , in alible se ia que la Rusia dejase de se una po encia eu opea, pa a no se mas que una po encia asiá ica. Y éa- se aquí po qué la Rusia ehuye la gue a ; y éase aquí po qué la Ingla e a quie e la gue a ; y la gue a , seño es , hubie a es alla- do si no hubie a sido po la debilidad c ónica de la F ancia , que no quiso segui en es o á la Ingla e a ; si no hubiese sido po la p udencia aus iaca ; y si no hubiese sido po la sagacísima p u- dencia de la diplomacia usa. Po es o , seño es; po que la Rusia no ha que ido , po que no ha podido que e la gue a , es po lo que la gue a no ha es allado con mo i o de la cues ion de los e ugiados en Tu quía. No se c ea po es o , sin emba go , que yo soy de opinion que nada iene que eme la Eu opa de la Rusia ; c eo odo lo con a- io ; pe o c eo que, pa a que la Rusia acep e una gue a gene al; que, pa a que la Rusia se apode e de la Eu opa, son necesa ios an es es os es acon ecimien os que oy á deci , odos los cuales , ad- ié ase es o, seño es, son no solo posibles, sino ambien p obables. Se necesi a : p ime o , que la e oluciona , después de habe di- suel o la sociedad , disuel a á los ejé ci os pe manen es : segundo, que el socialismo , despojando á los p opie a ios , es inga el pa io- ismo ; po que un p opie a io despojado no es pa io a , no puede se lo; cuando la cues ion iene plan eada de esa mane a sup ema y congojosa, no hay pa io ismo en el homb e: e ce o, el acabamien- o de la emp esa de la con ede acion pode osa de odos los pueblos eselawones bajo la in luencia y el p o ec o ado de la.Rusia. Las na- ciones eselawonas cuen an , seño es , 80.000, 000 de habi an es. ikho a bien, cuando en la En; opa no haya ejé ci os pe manen es, 1111- DISCURSO SOBRE LA SITUACION DE ESPAÑA , PRONUNCIADO EN EL CONGRESO EL 30 DE DICIEMBRE DE 1850 , al discu i se el p oyec o de au o izacion al Gobie no pa a plan ea los p esupues os del siguien e a io. ADVERTENCIA DEL EDITOR. En e los apun es de DONOSO se hallan bajo una sola ca pe a nada me- nos que es di e en es p oyec os de es e úl imo de los discu sos que p onun- ció en el Cong eso. — Único manusc i o de su especie que hemos encon ado en e los papeles de nues o amigo , desde luego que llegó á nues as manos, o mamos in encion de publica lo in eg o : pe o bien p on o nos ocu ie on conside aciones ha o pode osas pa a hace nos cambia de idea; y en onces esol imos hace lo que aho a hacemos; es o es: publica in eg o el discu so, al como su au o le p onunció, pe o in e polando, en el luga y o ma que nos han pa ecido con enien es , algunos pasages de los p oyec os menciona- dos, y señalándolos con comillas ma ginales pa a la debida dis incion.— DISCURSO* SOBRE LA SITUACION DE ESPAÑA. .....•■•■•■■4  SEÑORES Los dipu ados que ecue den los a ios discu sos que he enido la hon a de p onuncia en los cong esos an e io es, saben muy bien que, á pesa de que mis doc inas han sido en algunos pun os con a- ias, en muchos más , di e en es de las que sos ienen los seño es minis os, he o ado con una cons ancia sin ejemplo con el minis- e io. Es a conduc a ni ia, seño es, ha es ado undada en solidísi►as azones. En p ime luga , mis doc inas no se han pues o nunca á y o- acion ; y no o ándose mis doc inas, he enido que o a las del mi- nis e io, menos dis an es aun de las mias que las de las oposiciones. En segundo luga , yo soy un homb e de gobie no, un homb e de gobie no an e odo y sob e odo ; y homb e de gobie no, o o siem- p e con el gobie no, en caso de duda. En e ce o y úl imo luga , y( - :132 — c eía que po(11 ía hace más en p o echo y bene icio de mis p opias doc inas, siendo amigo del minis e io, que siendo su ad e sa io. Hoy las cosas han cambiado en e amen e de az. El minis e io ha exaje ado has a al pun o su sis ema, que en su exage acion c eo unes o, que es oy en la si uacion de elegi en e mi conciencia y mi amis ad , en e mis p opias doc inas y el minis e io. El ance, seño es , es muy du o ; pe o la eleccion no puede se dudosa ; yo ha é calla á mi amis ad, pa a oi solo á mi conciencia ; yo me ale- ja é un an o del minis e io , pa a queda me con mis doc inas. Yo me p opongo, seño es, delinea á g andes asgos el is ísi- mo cuad o que o ece la nacion , bajo los siguien es aspec os : el mo al , el polí ico, el en ís ico y el económico ; y pa a que odos lo sepan sin necesidad de ene lo yo que epe i á cada paso, oy á anuncia desde aho a has a qué pun o c eo que el minis e io es es- ponsable de es a is e y dolo osa si uacion en que nos emos. A ella hemos enido po a ias causas. La si uacion ac ual, po una pa e, es un e ec o de los pasados as o nos ; po o a, la si uacion ac ual , es e ec o y esul ado del sis ema - e ado de los an e io es minis e ios ; po o a pa e , en in , la si uacion ac ual es el esul- ado del e ado y unes o sis ema del minis e io que hoy p eside los des inos de la nacion española. Yo no puedo acusa á los as o nos; po que la e olucion me esponde á. « T as o nando hago mi o icio. » Yo no puedo acu- sa de es a si uacion á los minis e ios pasados , po que pod ian es- ponde me : « Noso os hemos es ado bajo la p esion e oluciona- ia : » Pe o puedo acusa y acuso 'al minis e io p esen e, po que él solo es, en e odos los que han exis ido desde 18311 acá , el dueño absolu o y sobe ano de sus p opias acciones. Yo no puedo acusa , yo no acuso al minis e io de habe c eado la si uacion ac ual , cómo podia acusa le de eso`? ella exis ia an es de que él exis iese ; pe o le acuso po que la conse a ; pe o le acuso ambien po que la empeo a. Pa a espone es as cosas, aunque b e emen e po lo a anzado de la ho a, he pedido lapalab a. La he pedi do ambien con o o obje o: yo debo hace aqui mi p o esion de é poli ica, aunque es 333 conocida de odos en ma e ia de au o izaciones. Yo c eo , seño es, que el minis e io puede pe de el de echo de i i ; pe o no c eo que pie da nunca el de echo y el debe , que son un debe y un de echo imp esc ip ibles, de cob a las con ibuciones. Yo c eo que el-Cong eso de los seño es dipu ados iene el de e- cho de ma a , ó con ibui á que mue a un minis e io po un o o de censu a ; pe o no iene el de echo de nega le las con ibucio- nes, po la azon de que no iene el de echo de ma a al Es ado. Es o supues o, seño es, cla o es á que mi o o con a la au o i- zacion no signi ica que el minis e io no cob e los impues os , que el minis e io no ecaude ni dis ibuya las con ibuciones. • Pe o sucede amenudo que los o os del pa lamen o necesi- an un comen a io : aquí a a ez sucede que un seño dipu ado o e lo que quie e , y es más a o oda ía que quie a lo que o a : po qué ? Po que los o os son complejos ; po que 19s o os signi- ican cosas muy di e en es, y á eces de odo pun o con a ias. Es a au o izacion es algo más de lo que suena ; es mucho más de lo que suena ; pa icipa de la na u aleza p opia de odas las au o izaciones; es un o o de con ianza ; lo se ia de odos modos ; lo ha sido aquí y en o os paises , sin necesidad de que lo decla e el minis e io ; pe o hoy dia lo es mucho más ; y lo saben los seño es dipu ados, despues que así lo ha decla ado el minis e io. Pues bien : al da yo mi o o nega i o á es a au o izacion, no me opongo á que el go- bie no cob e los impues os ; digo solo que el minis e io, (no el mi- nis e io, que se compone de amigos mios) el sis ema del minis e io no iene mi con ianza. Seño es , ¿ en dónde es á la disidencia capi al (po que yo no puedo habla sino de disidencias capi ales) la disidencia capi al en- e el sis ema del minis e io y mis doc inas? Voy á deci lo : consis e cabalmen e en aquello en que el minis e io unda su í ulo de glo- ia. Consis e en que es un minis e io que se p oclama y que es mi- nis e io de ó den ma e ial-, minis e io de in e eses ma e iales. Y cuen a , seño es , que yo no me opongo á los in e eses ma e- iales ni al O den ma e ial : el ó den ma e ial es una pa e cons i u- i a , aunque la meno del á den e dade o ; el ó den e dade a 3:3 l ` á en la union de las in eligencias en lo que es e dad, en la unión de las olun ades en lo que es hones o en la union de los espí i us en I( ) que es jus o. El O den e dade o consis e en que se p oclamen, se sus en en y se de iendan los e dade os p incipios polí icos , los e dade os p i nci pios eligiosos , los e dade os p incipios sociales. Los in e ese s ~ e iales , seño es , se án sin duda y lo son una i w o no po eso los in e eses ma e iales son cosa buena , escelen e ; los in e eses sup emos de la sociedad humana : el in e és sup emo de la sociedad humana consis e en que p e alezcan en ella esos mismos p incipios eligiosos , polí icos ' y sociales. Seño es , la salud no consis e solo en la salud del cue po ; consis e a nbien en la salud del alma : mens sana in co po e sano. Ese equilib io en e el ó den ma e ial y el ó den mo al, ese equilib io en e los in e eses mo ales y los ma e iales, ese equilib io en e la salud del alma y del cue po es lo que conís i uye la pleni ud de la salud en la sociedad como en . el liwnb e. A ese equilib io 4, 4 debió , seño es , que el siglo de Luis XIV uese llamado G an siglo, y que Luis XIV uese llamado El G ande; y g ande e a en e dad el p íncipe dichoso que einaba sob e Bossue , aquel ey de las in eligencias , y sob e Colbe , ey de la indus ia. Cuando es e equilib io se ompe , los impe ios comienzan á de- clina has a que desapa ecen del odo. Yo quisie a , .seño es , ija en ues os co azones, en ues a memo ia es os p incipios ; po que in e esan demasiado á ues a pa ia. Dos g andes dinas ías hay en Eu opa ; la dinas ía bo bónica y la dinas ía aus iaca. La dinas ía aus iaca conse ó i os en e no- so os los e dade os p incipios polí icos , eligiosos y sociales ; y al mismo iempo que hizo es o , u o la desg acia de deja en ol- ido y abandono los p incipios económicos , los p incipios admi- nis a i os , los in e eses ma e iales. Pues bien , seño es , es o nos explica su ida y su mue e. Pocos ejemplos nos o ece la his o ia de una ida más glo iosa y de una mue e más mise able. ¿Que eis sabe has a dónde pueden llega los impe ios -cuando p e alecen en ellos los e dade os p incipios sociales , polí icos y eligiosos? Po- ned los ojos en Cá los V. el g an empe ado , en aquella águila im- 335 pedal , de quien ha dicho el más g ande de nues os poe as que, en su uelo sin segundo , debajo , de sus alas u o al mundo. Que eis e cómo concluyen las azas y las dinas ías, cuando ponen en ol- ido los in e eses ma e iales ? Poned la is a en el úl imo ás ago de esa dinas ía gene osa ; poned la is a en Cá los II, el ey mel b -i- digo , el Augús ulo de su aza. Vol ed aho a la is a á la aza bo bónica. En ique 1V comienza po se p o es an e y po halaga á los ca ólicos , y acaba po se ca ólico y halaga á los p o es an es. Es deci , seño es , que la eli- gion e a pa a él un ins umen o de dominacion, ins umen u n egni ; ed ahí el modelo de un ey espí i u ue e. Seguidle despues en su ida y en su his o ia, y le e eis siemp e en egado á la idea exclusi a de hace p ospe a ma e ialmen e á la F ancia , de es a- blece una buena y sábia adminis acion , de acalla las di e encias de los pa idos po medio de ansacciones ; ocupa se , en una pa- lab a , solamen e de la o ganizacion adminis a i a y de los in e e- ses ma e iales. Pues bien , seño es , En ique IV no es un homb e solo , es la pe soni icacion de oda su aza , es la aza bo bónica ; aza que ha enido al mundo pa a dos cosas , pa a hace á los pue- blos indus iosos y icos , y pa a mo i á manos de las e oluciones. ¿Quien no admi a , seño es , es as g andes , es as magní icas consonancias de la his o ia ? Ved ahí dos azas más enemigas oda- ía en el campo de las ideas , que en los campos de ba alla : la aza aus iaca pone en ol ido los in e eses ma e iales ; y mue e de ham- b e : la aza bo bónica , los más de sus p íncipes po lo menos , a lojan en la conse acion in ac a y pu a de los p incipios eligiosos sociales y polí icos, pa a con e i se en e o mis as é indus iales; y opiezan con el espec o de la e olucion , que los agua da pa a de o a los unos despues de o os , pues o en el lími e de sus indos_ ias y de sus e o mas. Pues bien , minis os de Isabel II , yo engo á pedi os que apa - eis de ues a eina y mi eina la especie de maldicion que pesa sob e su aza. El iempo u ge , seño es ; el iempo u ge , po que iempos más calami osos de los que pensais se ace can. Po (le p on o aho a mis- - 336 -- nio , si es e dad que el á bol se conoce po el u o , poi el u o habeis de conoce el á bol que habeis plan ado : su u o es u o de mue e. La polí ica de los in e eses ma e iales ha llegado aquí á la úl ima y más emenda de odas sus e oluciones : á aquella e o- lucion , en i ud de la cual odos dejan de habla de in e eses pa a habla del sup emo in e és de los pueblos decaden es , del in e és que se cima en los goces ma e iales. Es o explica las ambiciones im- pacien es de que se ha hablado aquí con sob ada azon. Nadie es á bien donde es á : odos aspi an á subi , y á subi , no pa a subi , sino pa a goza . No hay español ninguno que no c ea oi aquella oz a ídica que oia Macbe y le decia «Macbe , Mac- be , se ás ey.» El que es elec o , oye una oz que le dice : «elec o se ás dipu ado.» El dipu ado , oye una oz que le dice : «dipu ado, se ás minis o.» El minis o , oye una oz que le dice : «se ás  yo no sé qué , seño es. ¿A ogo en qué ha de pa a an o anhela y subi ; ú po se Guadalqui i ; - Guadalqui i po se ma ? Yo sé , seño es , adonde es o a á pa a , ó po mejo deci , adonde ha ido á pa a ; ha ido á pa a á la co upcion espan osa que odos p esenciamos , que emos odos ; po que el hecho hoy dominan e en la sociedad española es esa co upcion que es á en la médula de nues os huesos. «Co upcion que no se cu a con indus- • ias ni con e o mas : se cu a con la es au acion de las g andes »ins i uciones ca ólicas , que la e olucion ha echado po el suelo, » y que os oca le an a á oso os. El pe sonage más co ompido y »más co up o de es a sociedad es la clase media que noso os e_ »p esen amos , seño es : en es a clase hay oces de alabanza pa a » odos los ue es : de ahí salie on aquellas g andes oces que de- ), cian á la Milicia Nacional ; e es benemé i a ; y despues á la Cons- » i ucion de Cádiz : e es sac osan a; y luego al duque de la Vic o ia: »e es he oico , y aho a al duque de Valencia : e es in ic o. La ido- >Inda pa ece se la eligion na u al de odas las muchedumb es, -- 337 » señaladamen e de aquellas que han sido co ompidas po las e o- »luciones : en España lo han sido an o, seño es , yo apelo á ues- » as conciencias, que» — la co upcion es á en odas pa es; nos en a po odos los po os ; es á en la almós e a que nos en uel e ; es á en el ai e que espi amos. Los agen es más pode osos de la co upcion han sido siemp e los agen es p ime os del gobie no : en las p o incias es os han sido los agen es más ac i os de la co up- cion , los comp ado es y endedo es de las conciencias. Quién no ha is o lo que ha pasado en España, desde que es alló la e olucion bas a hoy ? Cuando los gobie nos han sido débiles , sus p incipales agen es se han pasado en opel has a los eales (le la insu eccion ic o iosa; cuando los gobie nos son ue es, ó cuando se c ee que lo son , en onces pa a saca ai oso al gobie no a opellan odo cuan o se les pone po delan e. Reco dad sino , seño es, los pasados p onunciamien os. Toda ía me igu o e pasa delan e de mis ojos aquella p ocesion de gene- ales y ge es polí icos con las manos llenas de incienso pa a que- ma lo en los al a es de las jun as e oluciona ias. Pues ol ed los ojos hácia lo que pasa aho a. Pensád en algunos de los escándalos, que son públicos y no o ios, ocu idos en las úl imas elecciones. No los c eais á unos ni á o os cuando se llamen enemigos : no son ene- migos , son he manos los de las elecciones y los (le los p onuncia- mien os : Dios ha pues o en odos las mismas inclinaciones y has a la misma isonomía : odos han hecho el ju amen o he óico de sa- c i ica se po el encedo ! odos han hecho pac o con la o una : odos son amigos de la ic o ia : odos son ado ado es del sol : odos mi an al O ien e. »Tan is e es , seño es, y an as o el cuad o de es a co up- » cion uni e sal. Si que eis subi conmigo has a el o ígen mis e ioso » de es e sín oma de mue e, le halla eis , po una pa e , cal la deca- » dencia del p incipio eligioso ; y po o a, en el desa ollo del p in- cipio elec i o. El p incipio elec i o es cosa de suyo an co up o a, » que odas las sociedades ci iles , así an iguas como mode nas , en »que ha p e alecido, han mue o gang enadas el p incipio eligio- »so es po el con a io un an ipú ido an escelen e , que no hay TOMO lI. »co upcion que esis a á su con ac o : po eso no hay no icia de »que haya mue o po co upcion ninguna sociedad e dade ainen- ) e ca ólica. La i ud con adic o ia de uno y de o o p incipio en » ninguna pa e se echa mas Je e que en los ins i u os monás icos: »la ue za co up o a del p incipio elec i o es an pode osa, que » aun en aquellas san as cong egaciones in odujo cábalas é in igas: » la i ud del p incipio eligioso es an sobe ana, que aun aquellos » ins i u os gobe nados po el p incipio elec i o se conse a on mas »pu os y mas sanos que odas las sociedades ci iles. Todos oso os liab eis oido habla de la co upcion monás ica : odos oso os la »habeis c eido al ez. Pues bien : sabed que la his o ia que os han »enseñado , es una conspi acion pe manen e con a la e dad , y » la san i icacion de la calumnia. Sin duda , seño es , los ins i u os » monás icos han enido sus épocas de c ecimien os y sus épocas »de decadencia , como odas las ins i uciones que ienen algo de »humanas : pe o sabed que aun en sus épocas de decadencia po- » dian se i de modelo á las sociedades ci iles mas escla ecidas y »escelen es. »Es o supues o , el g an p oblema de gobie no que los minis os »han debido esol e , es el siguien e : da ales c ecimien os al »p incipio eligioso, que quede neu alizada la ue za co up o a del » p incipio elec i o. P oblema es es e, que no solo no ha sido esuel- » o , pe o que ni ha sido plan eado siquie a po los minis os de la » co ona : digo mas: aho a mismo c eo lee en su pensamien o : es- » oy segu o de que sino emie an in e i mpi ne , me p egun a ian » odos á la ez : qué iene que e la eligión con las elecciones? »¿, Qué iene que e ? Tiene que e an o , que las elecciones nos » ma a án, si la eligion no pu i ica las elecciones ; iene que e an- » o , que si dejan á un lado el p incipio eligioso , no pod án ni a a- »ja ni cu a la co upcion que engend a el p incipio elec i o, sino »con el cau e io y con la sang e. No a ibuyais , seño es , á ano » an ojo es o de ae la eligion en odas las cues iones polí icas : no »soy yo el que la aigo ; es élla la que se iene : no me acuseis » á mí ; acusad mas bien á la na u aleza misma de las cosas. Soy » yo po en u a la causa de que oda cues ion poli ica se esuel a, - 345 — cabalmen e ese es mi ' ue e ; ahí eneis 300 millones de dé ici .» Así , Seño es , es e minis e io luc úa en e inclinaciones di e - sas ; es e minis e io es como la péndola del eloj, que oscila, pe o no anda. ¿Y qué di é del ino que el minis e io iene en es o de gas a y en es o de aho a ? Pa a pin a su ino, debo deci lo que se ha dicho ya , pe o que *es necesa io epe i , po que es la e dad.¿ Qué se ha de deci de un gobie no que c ee que debe gas a en un ea- o, y que c ee que debe aho a en lo que se debe al cul o y al cle o? ¡Al cul o y al cle o, seño es! Po cuan o hay en el mundo , no hu- bie a que ido se yo el homb e que hubie a i mado esa economía, que hubie a sancionado esa ebaja. El cle o, que se mue e de ham- b e: el cul o, que es á sin esplendo ; los semina ios, que no es án nacidos siquie a : los emplos, que se a uinan; ¿qué es es o ? ¿ en dónde es amos, seño es ? Se en aña á al ez que uel a á habla del ea o ; se es a- ña á , y se es aña has a con azon que es e nomb e enga an á menudo á los lábios de los dipu ados. Los mismos que lo p onun- cian , no saben quizá po qué : yo, lo sé , y oy á deci lo. Se p o- nuncia an o la palab a ea o , seño es , po que el ea o que el minis e io ha le an ado, y la si uacion á que el minis e io nos ha aido , son una misma cosa ; po que no puede habla se del ea o sin pensa en la si uacion , ni habla se de la si uacion sin pensa en el ea o. Y es o ambien iene una esplicacion , y una esplica- cion que con ence á á odos los que me escuchan. Seño es , no hay pe iódo his ó ico ninguno, que no es é, digámoslo así, simbolizado en un monumen o. Si no emie a engol a me en iempos an iguos, eco da ia aquí la his o ia de muchos impe ios , y p oba ia es o, seño es , como la luz del medio dia. Pe o me has a solo habla de nues a España , y eco da aquí la dinas ía aus iaca , de que liabl( al p incipia mi discu so. ¿ Cuál es el p ime pe iodo de es a dinas- ía ? En el p ime pe iodo , la mona quía lo eclipsa odo , y has a el p incipio eligioso, á pesa de que e a an pode oso en aquel iempo en España. ¿Y cuál se ia el monumen o que simboliza a mas esa si uacion? Cie amen e, seño es, que se ia un palacio. —En el pe iodo de los Felipes , en ese pe iodo en que el undamen o del '3 4 6 p incipio eligioso se ele a has a sob e el p incipio moná quico, con se an pode oso en España ese p incipio, ¿ cómo se simboli- za•ía el pensamien o dominan e de la mona quía española ? Se sim- boliza ía en un con en o. —¿ Cómo se simboliza ía es a misma mo- na quía , en iempo de Cá los II ? ¿qué e a el T ono? ¿qué e a Es- paña? un sepulc o.—Pues bien, seño es, odas es as es cosas es án simbolizadas en el Esco ial ; el Esco ial es , á un iempo mismo, un palacio , un sepulc o y un con en o. El Esco ial es la his o ia , es- c i a con pied a de g ani o , de la mona quía aus iaca. Pues bien , nues a his o ia, ac ual, nues a si uacíon ac ual es- án simbolizadas en el ea o de O ien e : en ese monumen o ele a- do solo pa a los goces ma e iales. Seño es : yo quie o supone po un momen o que el gobie no es an dichoso como lo ape ece, y como ape ezco yo mismo , en o- das sus emp esas ; yo supongo que el gobie no ha le an ado es a nacion ya al pode y la glo ia que an o le son ie ; yo le doy odo lo que ambiciona pa a España ; yo supongo que iene odos los ejé - ci os del au óc a a de las Rusias y odas las escuad as de la G an- B e aña ; yo le doy ademas , pa a man ene an al o nomb e y an al a glo ia y an g andes escuad as y an pode osos ejé ci os , odo el o o que c ian las a enas del Pe ú y las de  Cali o nias. Pues bien , seño es : despues de ene odo eso., oda ía yo a i mo y ase- gu o que odo su pode end á al suelo es epi osamen e , si es a nacion sigue co ompida en sus sen imien os y pe e ida en sus ideas ; oda ía digo que es a sociedad an opulen a, an esplendo- osa, an g ande, se á en egada al es e minio: que nunca han al- ado , pa a los pueblos co ompidos , ángeles es e minado es. Seño es , no hay que hace nos ilusiones ; el po eni es is e, y has a cie o pun o pa o oso ; yo puedo , sin es a do ado de es- pí i u de p o ecía , luce os e ues o po eni en una his o ia pasada. Hubo un ey en una nacion que , no sé si pa a nues a o una 15 pa a nues o esca mien o, Dios ha hecho nues a ecina. Ese buen ey e a , seño es , po su p udencia y su sabidu ía, como el Ulises de las dinas ías eu opeas. El mundo, en una edad mas sencilla, - 347 — dichosa ,  hubie a llamado Luis Felipe el Bueno , el Pací ico , el Clemen e. Los homb es de la F ancia ,poniendo en él sus p opios Vicios , le llama on el egois a , el a a o. Ese ey subió al pode po una g ande e olucion , que abia enido de ás de o as muchas e oluciones y as o nos , que habian conmo ido oda aquella so- ciedad hondamen e, y habian pe e ido sus sen imien os, sus ideas y sus.cos umb es. Sin iéndose laco , po que no e a legí imo, pa a pone un dique á es a co upcion uni e sal, y pa a le an a un mu o con a aquel dilu io de e o es , acome ió emp esas que le pa ecie on mas áciles. La emp esa que acome ió, ué la de es a- blece el ó den ma e ial , y la de da impulso á los in e eses ma e- iales. Ningun p íncipe , seño es , ha sido mas dichoso en sus em- p esas: á los pocos años , e a ey pací ico de F ancia , sin que u base su sueño el mas impe cep ible umo de las pasadas y . ya encidas insu ecciones. Pocos años despues, el come cio, la indus- ia , odos los in e eses ma e iales u ie on c ecimien os inaudi os. En e an o , seño es , su gobie no e a un gobie no que enia oda la con ianza de la co ona , que enia la adhesion de los elec o es, enia el apoyo de las cáma as , enia la obediencia de la ue za pú- blica, enía, po in, la simpa ía y la amis ad de odos los gabine es de Eu opa. Pe o , seño es , al p opio iempo que odas es as cosas pasaban en el ó den ma e ial , pa alelamen e á es e mo imien o iba c e- ciendo , le an ándose, di undiéndose po odas pa es el desó den mo al , la co upcion que odo lo disuel e , y el e o que odo lo en enena. Un dia hubo en que es as dos ue zas con a ias llega on á la ez á su apogeo. En onces , seño es , se plan eó po sí misma, sin que la plan ea a nadie como la plan eo yo aquí, se plan eó, digo, po sí misma esa g an cues ion, siemp e an igua, y siemp e nue a, que consis e en a e igua si la sociedad es á más segu a y más ue e cuando se apo y a en el ó den ma e ial O en el ó den mo al, en la i ud ó en la indus ia. La F ancia , seño es , en mala ho a, esol ió es e p oblema en el sen ido de la indus ia y en el sen ido del ó den en las calles : cada paso que daba en es a senda , e a un paso que daba lejos de su Dios y cada paso que daba lejos (le 31S su Dios, e a un paso que daba hácia la boca del abismo. Dios la alclinzó cuando llegaba á su boca; Dios la alcanzó el 24 de eb e o, el dia de la g ande liquidacion , el dia de los g andes ana emas. Qué sucedió en onces , seño es ? Qué sucedió ? Que ese pueblo des anecido con su pode , emb iagado con su iqueza , loco con su indus ia , ió abisma se jun amen e su indus ia, su pode , y su iqueza en el g an dilu io epublicano. Todo , seño es, odo acabó allí ; el g an pueblo y el g an ey : el ob e o y su ob a. Vea el Cong eso á donde an á pa a las cosas cuando an solo se mi a á los in e eses ma e iales ; los pueblos que les inden cul o, se quedan , seño es , en la indigencia ; se quedan sin nada ; sin los mo ales , po que los echaza on ; sin los ma e iales , po que la e- olucion se los qui ó. Pues bien , seño es , ol ed los ojos á es a nacion sin en u a, ed los ances po donde ha pasado , el ance en que es á y el ance que la agua da. La Reina legí ima de España ( y cuen a , seño es , con es a pa- lab a , po que es a palab a á á se i de acusacion al minis e io) la eina de España ué decla ada mayo de edad , despees de un g an le an amien o que había sucedido á g andes as o nos y á g andes e uel as : desde en onces acá , casi unos mismos homb es han gobe nado es a nacion ; es os se c eye on lacos , á pesa de que ob aban en nomb e de la legalidad, se c eye on lacos pa a a a- ca de en e la co upcion y la pe e sion de las ideas, u o ama go de las e oluciones.. Qué se p opusie on los minis os de la eina legí ima de España ? Descon ia on de sí , como si no ob a an en nomb e del al o y pode oso p es ijio de una eina legí ima ; descon- ia on de sí , y no se p opusie on o a cosa , sino saca á sal o del nau agio uni e sal el ó den ma e ial y los in e eses ma e iales. Y ue za es con esa que en es o ue on a►bien dichosos á su ma- ne a : en poco iempo encie on cua o insu ecciones o midables: la de Galicia , la de Mad id , la de Se illa , y la de Ca aluña. Vencida la insu eccion aquí como allá , una ieb e indus ial y me can il incendió nues a sáng e que , an o como española , es sang e a icana ; el minis e io, en ez de comba i es e a aque de 319 --- ieb e iolen a , se dejó domina él mismo po la u iosa calen u a; y al iempo mismo que ecibía , p opagaba el con agio. En e an o la co upcion y el e o ue on c eciendo y p opagándose len a y calladamen e. Hoy dia , seño es , odas esas cosas , co upcion, e - o , ieb e indus ial han llegado á su apogeo. Aho a p egun o yo ; ¿cuál se á el desenlace? ¿Cuál se á el in? Yo no lo di é : que me al a el co azon y el ánimo pa a ello ; pe o ya lo adi inan sin duda con pa o los seño es dipu ados. Una ob- jeccion, sin emba go , puede opone se. En F ancia , se di á, habla de ás del ono alanges socialis as, y en España no las hay. ¿Y qué di iais, seño es, si os asegu á a yo ; ( y ojalá sea desmen ido po la espe iencia! ) que el pais del socialismo no es la F ancia, sino Es- paña ? No ol idemos, seño es, que aquí, cuando manda un pa ido, no pa ece sino que él solo i e , y que á ninguno de los denlas se le encuen a po la calle ; y sin emba go , cuando el pa ido en- cido sube al pode , pa ece que lo llena odo , que lo ocupa odo, que él solo i e en España ; así no es es año que no eamos á los socialis as : pe o escuchad , y medi ad sob e lo que oy á de- ci os. El socialismo debe su exis encia á un p oblema , humanamen e hablando, insoluble. Se a a de a e igua cuál es el medio (le e- gula iza en la sociedad la dis ibucion mas equi a i a de la i- queza. Es e es el p oblema que no ha esuel o ningun sis ema de economía polí ica. El sis ema de los economis as polí icos an iguos iba á pa a a monopolio po medio de las es icciones. El sis e- ma de los economis as polí icos libe ales a á pa a al mismo mo- nopolio po el camino de la. libe ad , po el camino de la lib e concu encia , que p oduce a al é ine i ablemen e ese mismo mo- nopolio. Po -úl imo, el sis ema comunis a a á pa a al mismo mo- nopolio po medio de la con iscacion uni e sal , deposi ando oda la iqueza pública en manos del Es ado. Es e p oblema, sin emba - go, ha sido esuel o po el ca olicismo. El ca olicismo ha encon ado su solucion en la limosna. En ano se cansan los ilóso os : en ano se a anan los socialis as : sin la limosna , sin la ca idad no hay, no puede habe dis ibucion equi a i a de la iqueza. Solo Dios e a 350 no de esol e ese p oblema, que es el p oblema de la humanidad y de la his o ia. Despues de la e olucion de eb e o , los comunis as que se eunían en el Luxembu go á las ó denes de Luis Blanc, con un ins- in o segu o, como lo ienen odos los pa idos cuando se a a de sus negocios , pidie on un minis e io especial, que esol ie a es e p oblema inmenso : po que decian, y en es o no andaban e ados; «Un p oblema an g ande necesi a ene un minis e io especial que le esuel a.» Su e o , empe o, consis ió en c ee que ese minis e- io no exis ia: y ese minis e io no es aba acan e : ese minis e io enia desempeñándose, diez y nue e siglos ha, po la Iglesia ca- ólica. La Iglesia , seño es , es admi able pa a odo ; pe o lo es p inci- palmen e pa a se i de mediane a en e los pob es y los icos, po pa icipa de la na u aleza de los unos y. de los o os: pa icipa de la na u aleza de los pob es, po que no iene nada suyo, y odo lo ecibe po amo de Dios; pa icipa de la na u aleza de los icos, po que los icos , en o as edades , po amo de Dios se lo die on odo. ¿Y qué cuen a ha dado la Iglesia de ese san o, de ese inco- municable minis e io ? Juzgadlo oso os po oso os mismos, se- ño es. En la g an clase menes e osa, hay uña zona supe io , una zona media y una zona ín ima; como en las clases supe io es, hay una a is oc acia, hay una clase media, hay una plebe; la a is oc a- cia de la mise ia es á compues a de colonos ; la clase media, de ob e os ; la plebe , de mendigos. Pues bien , la Iglesia dió á cada una lo que cada una necesi aba : á los colonos les dió ie as , y los hizo p opie a ios; pa a los ob e os semb ó de monumen os la Eu- opa ; pa a los mendigos u o pan , y á ninguno dejó mo i so de hamb e. En donde más esplandeció la ca idad de la Iglesia, ué, seño- es, en España. España ha sido una nacion hecha po la Iglesia, o - mada po la Iglesia pa a los pob es: los pob es han sido en España eyes. Los que e an colonos, enian ie as pe pé uamen e con un censo ín imo, y e an en ealidad p opie a ios.. Todas las undacio- nes piadosas que había en España , e an pa a los pob es. Los jo - - 351 -- nale os enian con que da pan á sus hijos con los jo nales que ga- naban en los glo iosos y espléndidos monumen os de que es á llena la España. ¿' , Qué mendigo nó enia un pedazo de pan, es ando abie - lo un con en o? Pues bien , seño es: la e olucion ha enido á as o na odas las cosas : con el despojo de la Iglesia subió la en a de la ie a; con la sup esion del diezmo hubo una nue a y más ala man e subida. De es a mane a, el mo imien o de ascension que imp imió el ca o- licismo á las clases menes e osas, ha sido con e ido po la e olu- cion en un mo imien o con a io , en un mo imien o descenden e: los colonos op imidos po la en a eno me que pagan , pasan en opel, de la clase á que pe enecen ,  la clase media de los ob e- os. Los ob e os á su ez, con el g an alu ion de colonos que les iene, an pasando con ínuamen e á la plebe, compues a de men- digos : los mendigos, po úl imo , acaban sus dias de mise ia y de hamb e. Ved ahí, seño es, po un lado, la ob a de la e olucion ; po o o ,_ la ob a de la Iglesia! Las cosas en e noso os han enido hoy á pun o, que la socie- dad , an es unida en union san a y dichosa , es á di idida en dos clases, de las cuales la una puede llama se encida, y la o a en- cedo a ; aquella que ha sido a o ecida po la sue e , iene po di- isa y po lema : «Todo pa a los icos. » ¿Cómo que eis, seño es, que es a ésis no engend e su an í esis , y que la clase encida no esclame á su ez en son de gue a; «Todo pa a los pob es! » Hay, pues, seño es , en e las clases de la sociedad (y el gobie no ni lo sospecha siquie a , ni lo ha es udiado siquie a, aunque iene obliga- cion de es udia lo y sabe lo) hay, digo, en e odas las clases de la sociedad una gue a la en e, que en el es ado con agioso que ienen cie as ideas de Eu opa , llega á á se á la p ime a ocasion una gue a decla ada. Yo, seño es , á pesa de mi amis ad , que es ín ima , hácia minis os de S. M., no he podido menos (le decla a me en disiden- cia con ellos ; po que , seño es, al pun o de exage acion á que es án lle ando su sis ema de ó den ma e ial y de in e eses ma e iales, engo pa a mí que se ha hecho ine i able una ca ás o e, que ha de 352 -- N elIk iiwzosamen e , si es que no al an aquí po p ime a ez las le es e e nas de la his o ia. Yo no sé ni cómo end á ni cuando end á ; pe o sé que Dios ha hecho la gang ena pa a la ca ne pod ida , y el cau e io pa a 14 ca ne gang enada. El minis e io se encuen a oda ía en iempo de elegi en e dos caminos. Puede segui el camino que has a aquí, y en onces nada engo que deci le : ó el que acabo de indica le. Si acep a es e úl imo , po su o una y la nues a, es necesa io que haga odo lo que has a aquí ha dejado de hace , y que no haga odo lo que ha hecho ; es necesa io que se esuel a á opone se con odas sus ue zas á la co upcion ; que la comba a y que la enza , ó que sucumba ; es necesa io qué no edi ique ea os , siquie a has a que ponga pun ales á los emplos que se desploman : es necesa io que ponga ó den y concie o en las en as públicas. Pe o es necesa io Cambien que el minis e io en ienda que no bas a eso ; que es nece- sa io sob e odo pone un eno á los ape i os , pone un eno á las concupiscencias. Es necesa io que si quie e la dic adu a , la p oclame y la pida; po que la dic adu a, en ci cuns ancias dadas, es un gobie no bueno, es un gobie no escelen e, es un gobie no acep able; pe o, seño es, que se pida , que se p oclame ; po que sino , es a emos en e dos gobie nos á la ez : end emos un gobie no de hecho , que se á la dic adu a , y o o de de echo , que se á la libe ad ; si uacion , se- ño es , la más in ole able de odas ; po que la libe ad en ez de se i de escudo , si e en onces de celada. • «Y no se diga , seño es , que pido mucho : bien sé que es cosa »du a exigi de un minis e io que , cuando la codicia se le an a y »le dice:—« co np ame , que me endo » -- esponda-- « no e co– » nozco » --que cuando el espí i u de pandillage y de in iga le dice: -- «sígueme; que el pode es á en mis manos» --quede inmo il, ce - » ando sus oidos al can o de la si ena : que cuando el miedo le di- » ce :— « asus ame , y me e ás á us plan as»--no caiga en la en- acion de da un sus o al med oso : que cuando odas las malas »pasiones, po poco que sea complacien e, le-o ecen la dominacion » y el impe io, qui e su impe io y su dominacion á odas las malas pa- - 353 »siones. Sin duda, seño es, es o se ía mucho exigi si se exigie a al »que ha nacido pa a obedece , y es á con en o con no hace sino » aquello pa a que ha nacido : pe o no es mucho exigi cuando se » exige de los que aspi an á la hon a al a, pe o pelig osa de se go- »be nado es de lospueblos : la ca ga se p opo ciona á la hon a ; y » cuando es a es al ísima, jus o es que aquella sea no solo pelig osa, » sino g a e: lo demas se ía , seño es , el mundo al e y es. El Minis- » e io público no es una sinecu a : su nomb e lo dice ; es un se - » icio, y un se icio penoso. Gobe na no es se se ido ; es se - » i : no es goza ; es ema , y i i y mo i , pues a la mano en el emo. A ese p ecio lo ha de se el que quie a se minis o, y solo » los que lo son á ese p ecio , lo son e dade amen e. Cuán os mi- » nis os c eeis que ha habido en es a época en España?—La GACETA »dice que muchos; y yo sos engo que ninguno : po que se .e da- » de amen e minis o , no es solo, ecibi de la ley es a denomina- » cion; es ademas y sob e odo, se acep ado como minis o po la » his o ia. Pues bien ; yó os digo que ninguno de los que lo han «sido has a aquí , se á acep ado po la his o ia sin p o es a. «Uno c eí yo que habia nacido pa a mas al o in po sus g an - »des calidades ; y po que lo c eí , puse en él odas mis espe anzas » y odas mis ilusiones ; ilusiones y espe anzas, que se han lle ado » los ien os. Todos adi inais , sin duda , que hablo del duque de » Valencia. Voy á habla de es e pe sonage , seño es , que bien »lo me ece , en ues a p esencia , con la ese a de un con em- po áneo, pe o con la impa cialidad de la his o ia. El duque de Va- » lencia es un g an soldado y un homb e de g ande en endimien o, » se ido unas eces , y o as mandado po g andes pasiones. El »duque de Valencia alcanza á ue za de inspi acion y (IQ genio lo » que los o os no alcanzan á ue za de es udio : es o es an cie o, » seño es, que dudando yo muchas eces (pe donad , seño es, í un » homb e que es es udian e oda la ida) dudando , digo , muchas » eces si oso os me en endeis , no se me ha ocu ido nunca du- » da si me ha en endido el duque de Valencia. Y sin emba go, se- » ño es , siendo an g ande como es su en endimien o , es mucho » mayo su ac i idad oda ia ; el duque de Valencia es un homb e TOMO III.  23 - :354 — »que en iende; pe o, sob e odo, es un homb e que ob a ¿qué digo, que ob a? es un homb e que no deja de ob a en ningun iempo, » ni cuando ela , ni cuando due me : po un enómeno menos es- » ao dina io de lo que á p ime a is a pudie a pa ece os , esa ac- » i idad , que es la que acele a su mue e , es la que le conse a la » ida. Teniendo que anda su en endimien o al compás de su ac i- » idad , el duque le iene p ohibido que se pa e, es deci , que e- » lexione ; y le iene mandado que imp o ise : el duque es , po »consiguien e, un imp o isado uni e sal ; y odo el que le ín e - » umpe y le hace pe de el hilo de su imp o isacion , es su enemi- » go. Po es o , su mayo enemigo es el iempo . que esis e de una » mane a pe sis en e y enaz á odas sus imp o isaciones. El duque » dice, po ejemplo: «que haya Ma ina» ; y el iempo dice: » pa a eso » necesi as de mí ; po que necesi as que haya Hacienda : pa a que »haya Hacienda , es menes e que la iqueza se aumen e ; y pa a »que es o se e i ique , es menes e deja me ob a á mí , que soy »minis o de Dios , se ido po o os minis os mas pode osos que » los de los Reyes , que lle an po nomb e los años. » El duque e- » plica ; « aho a lo e emos » y manda á la Ma ina que sea y la Ma- » ina es. Pe o la cues ion consis e en a e igua con qué se ha de man- » ene esa Ma ina , siendo e iden e que nos hemos de queda sin »duque , sin Ma ina y sin Hacienda. En o a ocasion , poniendo los »ojos en un suje o que nadie conoce , pe o que le si e admi able- » men e po cálculo ó po celo , se dice á sí p opio « ¿ Po qué no »ba ia yo de es e suje o un g an pe sonage ?»—el iempo le espon- » de— «po una azon muy sencilla: po que pa a eso, como pa a odo, »necesi as de mi; po que del que ú quie es hace un pe sonage, »no he hecho yo mas que un suje o , sin habe me a e ido oda ía »á hace de él una pe sona. » --El duque , sin emba go , no e o- » cede ; oma á su suje o , y le hace , digo mal , le is e de pe sona- » ge. La cues ion, sin emba go, lejos de es a con es o esuel a, no » es á ni siquie a iniciada , po que en onces sucede , que los que son » pe sonages po ob a de Dios , y no po ob a del duque , se quejan »de que les ha obado sus opas pa a es i á . su suje o ; mien as '» que odos los suje os de la nacion acuden á él diciéndole : « si so- - :363 se gobie nan las sociedades , pusie on elaciones a bi a ias en e las cosas cambia on á su an ojo las que unen con lazada es echa al C iado con la c ia u a , que iendo se á mane a de Dios, que sa- có con una sola palab a la luz, de las inieblas ; y el ó den, del caos. La his o ia en onces dejó de se lo que habia sido en manos de los doc o es ca ólicos , la na acion sencilla y mages uosa de los he- chos ; y se con i ió en la esposicion dogmá ica de una eo ía ilo- só ica ó social , de suyo in ole an e é in lexible. Le an á onse ilóso- os con a ilóso os , eo ías con a eo ías , sis emas con a sis emas; y de al sue e se con undie on y mezcla on en e sí , en aquella e uel a ba alla , que los homb es es u ie on á pun o de no pode dis ingui la e dad del e o ; y de no sabe qué pensa ace ca de Dios , del homb e , y del géne o humano. Segun unos , la humanidad camina en un p og eso inde inido y en línea pe pé uamen e de echa : segun o os , es á condenada á eje y des eje la ela de su ida , caminando en líneas pe pé ua- men e ci cula es. Filóso os hay que no han is o en la his o ia sino la lucha de la a alidad , ep esen ada po la na u aleza , y de la libe ad ep esen ada po el homb e. O os han is o an os p in- cipios dominan es , como egiones iene el mundo : la inmo ili- dad absolu a iene su impe io en el Asia : la mo ilidad pe pé ua iene su asien o en la G ecia : la inmo ilidad y la mo ilidad comba- en en Roma po la dominacion , siendo sus adalides, po una pa e el Senado , y po o a el pueblo ; po una pa e la nobleza , y po o a la plebe. Esos mismos p incipios que comba en en Roma , se aban y se limi an , y hacen paces en e sí en las egiones ge má- nicas. De es a mane a , el Asia es el símbolo del despo ismo; la G ecia es el de la libe ad ; Roma el del comba e; la Alemania el de la a monía. Quién conside a á la humanidad do ada de un mo i- mien o espon áneo, y quién la conside a mo ida po un Dios ciego, o do é implacable, como el Des ino de las sociedades paganas. Dejando á un lado es as anas especulaciones , y es as es é iles con o e sias, espond emos aquí b e e y suma iamen e el pun o de is a ca ólico de la his o ia, con la ayuda de cla as y sencillas de- iniciones. - 364 — La his o ia, conside ada en gene al , es la biog a ía del géne o humano. Es a biog a ía comp ende la elacion de odos los sucesos que in e esan á la humanidad; y la esposicion de sus causas. Las causas de los sucesos son gene ales ó pa icula es. Bajo el pun o de is a ca ólico, no hay más que una causa ge- ne al de odos los sucesos humanos , y esa es la P o idencia Di- ina. La P o idencia Di ina, conside ada como causa gene al de odo lo que sucede , ob a de una mane a na u al ó sob ena u al. Ob a de una mane a na u al , cuando deja desemba azada la accion de las causas segundas. Ob a de una mane a sob ena u al , cuan- do p o oca los acon ecimien os di ec a , inmedia a y milag osa- men e. La P o idencia no es o a cosa sino aquella al a sabidu ía con que Dios señaló á cada cosa un in , y lle a á su in á cada cosa, unas eces po medio de la accion de las causas segundas, y o as po medio de su in e encion di ec a y sobe ana. Las causas pa icula es ó segundas de los sucesos, así en el ó - den ísico como en el mo al, no es án suje as á peso, cálculo ni me- dida. En el ó den mo al, sin emba go , es la p ime a po su im- po ancia la libe ad del homb e. La libe ad del homb e no consis e en la acul ad sobe ana de elegi el in , sino en la omnímoda de escoje uno de los caminos que más ó menos de echamen e an á pa a á ese in necesa io. La libe ad y sabidu ía de Dios esplandecen en el señalamien o del é mino. La libe ad del homb e se pone de mani ies o en la eleccion de la senda. De es a mane a, el homb e ob a de consuno con Dios en la c eacion de las ma a illas de la his o ia. Si despues de odo lo espues o se nos exigie a una de inicio n de la his o ia , que comp endiese los a ios elemen os de nues a doc ina, la de i i ianios de la mane a siguien e : La his o ia, con- side ada en gene al, es la na acion de los acon ecimien os que ma- ni ies an los designios de Dios sob e la humanidad, y su ealizacion en el iempo, ya po medio de su in e encion di ec a y milag osa , ya po medio de la libe ad del homb e. La his o ia se di ide en : His o ia an igua, la cual comp ende 365 el conjun o de los sucesos que mani ies an los designios de Dios sob e el pueblo heb eo y sob e los pueblos idóla as, desde la c ea- cion has a la enida de nues o Seño Jesuc is o : y en His o ia mo- de na, la cual comp ende el conjun o de los sucesos que mani ies- an los designios de Dios sob e el pueblo judío, sob e el c is iano y sob e los o os pueblos de la ie a , desde el nacimien o del Sal a- do has a nues os dias. Así la mode na co no la an igua se subdi iden po azon de la ma e ia, y po la azon de los iempos. La an igua se subdi ide, po azon' de la ma e ia, en sag ada y p o ana. La His o ia sag ada com- p ende el conjun o de los sucesos que mani ies an los designios de Dios sob e el pueblo heb eo , en calidad de somb a y igu a de nues o Seño Jesuc is o y de su Iglesia. La His o ia p o ana com- p ende el conjun o de los sucesos que mani ies an los designios de la P o idencia sob e los impe ios y la naciones; y la mane a en que • concu en odas , igno ándolo, á quo> se cumplan los dec e os de Dios sob e su pueblo y sob e la Iglesia de Jesuc is o. Po azon de los iempos , se subdi ide en : His o ia de los iempos p imi i os, que comp ende el conjun o de los sucesos que mani ies an los de- signios de la P o idencia sob e el géne o humano en los iempos que co ie on desde la CREACION has a el Di u io; y en His o ia de los iempos pos -dilu ianos, que comp ende el conjun o de los su- cesos que mani ies an los designios de la P o idencia sob e el gé- ne o humano , desde el Dilu io has a el ad enimien o de nues o Seño Jesuc is o. Los p incipales sucesos de la His o ia de los iempos p imi i os son : La C eacion. La ins i ucion del ma imonio y de la sociedad domés ica. La oma de posesion del Pa aiso po el homb e y po la mugp . La p ime culpa. ó la desobediencia. Elp ime cas igo,  la co upcion (le la na u aleza humana , el des ie o. La p ime a p omesa del Sal ado . La ins i ueion de la sociedad ci il V dp1 cul o. 366 -- El p ime deli o del he mano con a el he mano, ó Cain y Abel. La p ime a ansg esion de las leyes del ma imonio , ó la po- ligamia. La p ime a di ision en e las azas , ó los hijos de los homb es y los hijos de Dios. La con usion del bien y del mal, simbolizada en la con usion de los hijos de Dios con los de los homb es. La co upcion uni e sal. El Dilu io. Los p incipales sucesos de la His o ia de los iempos pos -dilu- ianos, son : La con usion de las lenguas. La dispe sion de las gen es. El ol ido de la adicion eligiosa. La ocacion de Ab aham. La unclacion de los p ime os impe ios. La dei icacion idolá ica de sus undado es. Moises, ó el esca e : y la ley esc i a del pueblo de Dios. República heb ea , ó los Jueces. Mona quía heb ea y la conclusion del emplo : ó Da id y Sa- lomon. Declinacion de la mona quía : iempos de se idumb e : Nabu- codonoso . Tiempo del esca e : Ci o. Vicisi udes de los g andes impe ios . del Asi io , del Chino, del Egipcio , del Pé sico. La G ecia sus mona quías , sus epúblicas , sus a es y sus glo- ias. El impe io Macedónico. El Romano. El naciniien o de nues o Seño Jesúc is o. • La his o ia mode na se subdi ide , po azon de la ma e ia , en eclesiás ica y p o ana. La eclesiás ica comp ende. el conjun o de los sucesos que mani ies an los designios de Dios en la ins i ucion, con- se acion  • y dila acion de su Iglesia. La p o ana comp ende el con- jun o de los sucesos que mani ies an los designios de Dios sob e los 3C7 impe ios y las naciones , a en as odas á la enseñanza del c is ia- nismo , p omulgada po la Iglesia 'ca ólica. Po azon de los iempos, se subdi ide en : His o ia del Impe io Romano y de los p ime os si- glos de la Iglesia, que comp ende el conjun o de los sucesos que ma_ ni ies an los designios de la P o idencia en la declinacion y lamen- able uina del impe io de los Césa es, en la milag osa p opagacion del c is ianismo, y en su ascension al Capi olio : en His o ia de la edad media, que comp ende el conjun o de los sucesos que mani ies- an los designios de la P o idencia sob e los bá ba os del No e, que el c is ianismo se inco po a , sob e la an igua sociedad hecha peda- zos, que el c is ianismo egene a ; sob e los nue os es ados que á su oz se cons i uyen y se le an an ; y sob e la Iglesia Ca ólica , que ocando á sus úl imos c ecimien os, de ama po el mundo la e i- lísima semilla de odas las e dades : y po úl imo, en His o ia de descomposicion y del accionamien o de la epública C is iana, que comp ende el conjun o de los sucesos que mani ies an los de- signios de la P o idencia en la g ande Apos asía p o ocada po la e o ma de Lu e o , y en las g andes ca ás o es que han enido despues sob e los pueblos y los eyes. Los p incipales sucesos de La his o ia del impe io Romano y de los p ime os siglos de la Iglesia, son : La p edicacion de los após oles. La co upcion , la ex a agancia y la insensa ez de los Césa es. La decadencia ísica , in elec ual , mo al y eligiosa de la sociedad omana. Su egene acion po la p opagacion silenciosa y ápida del C i s - ianismo. Pe secuciones de la Iglesia. Sus apologis as Y doc o es. Los p ime os ins i u os eligiosos. Los p ime os Concilios. Paz y iun o de la Iglesia ; aslacion á Bizancio de la Silla del Impe io en iempo de Cons an ino. Los p incipales sucesos de La his o ia de lec( '/(1(l  1 e ( 1 ( u e ia, son La in asion de los pueblos bá ba os. La eaida del impe io de (le(id(In e. - 368 — Los di e sos seño ios, undados po los conquis ado es. La Iglesia pe seguida po los bá ba os, y conquis ado a de sus pe seguido es. Los c ecimien os de la Iglesia y de los Pon í ices de Roma. El Islamismo. Sus conquis as. La es au acion del impe io de Occiden e en la pe sona de Ca - lo-Magno. El eudalismo. El desmemb amien o del Impe io de Ca lo-Magno. El Impe io ge mánico. La gue a en e el sace docio y el Impe io. Las C uzadas. Po en osos descub imien os. La caida de Cons an inopla en pode de los Tu cos. Los p incipales sucesos de la His o ia de la descomposicion y del accionamien o de la epública C is iana son : La e o ma in en ada, y lle ada á cabo po Lu e o, Zwingle y Cal ino. Su p opagacion en Suiza , en Suecia, en Dinama ca , P usia y en las Islas B i ánicas. El Concilio de T en o. P opagacion de la é en Ásia , en Á ica y en Amé ica. Ins i u o de los Jesui as. Gue as de Religion : gue a de ein a años. Paz de Wes alia. Consuinacion de la apos asía. La con e sion de las mona quías eudales en absolu as. Gue as polí icas pa a a ianza el equilib io eu opeo. Decadencia del pode empo al del Pon i icado. Doc inas ilosó icas. Suble acion de los Paises-Bajos. Re olucion de Ingla e a. Gue a de la independencia de Amé ica. Expulsion de los Jesui as. Re olucion ancesa. Tales me pa ecen se los g andes sucesos de la his o ia , consi- de ada bajo su pun o de is a más gene al. 2. O • LA. CREACION. 4 NINGUN espec áculo escode en magni icencia al del Uni e so sino el de su c eacion , ni al de su c eacion sino el de su C iado , á quien magni ican los as os y los mundos, los angeles y los hom- b es , los cielos y la ie a. Ese se sin p incipio, y en quien odas las cosas ienen p inci- pio; sin in, y en quien odas las cosas ienen su in; que es g ande sob e odas las g andezas , y al ísimo sob e odas las al u as , es el Dios que ado a on p os e nados en el pol o Ab aha n en sil ienda , Moises en el Sinaí , y Salomon en el Templo : el Dios ( ue los gen iles igno a on, y á quien hecho homb e die on mue e a en- osa los Judios : el Dios que los Judios han de ado a , y á quien los Gen iles ado an, segun Él mismo lo habia anunciado á las na- ciones po la oz de sus p o e as. T01110 III.  94 - 370 - No ca ecie on los pueblos gen iles de sis emas comogónicos : an es bien de ellos es an llenas sus ábulas: en e sus sis emas, em- pe o , y la enseñanza de Moises hay la misma inconmensu able dis ancia que en e la ábula y la his o ia : la misma que en e los Dioses homé icos , in en ados po los homb es y ol idados de las gen es, y el Dios Bíblico , conocido de los Heb eos y ado ado po los C is ianos. Todos aquellos sis emas comogónicos , á uel a de g andes di- e encias , ienen en e sí una g ande semejanza : consis e es a en que en odos ellos hay una desp opo cioi in ini a en e el p incipio, el medio y el in : en e el agen e , la accion y la ob a ; en e el C iado , el ac o , su c eacion y la c ia u a. En odos ellos el Uni- e so , que , conside ado como in , es el é mino del medio y del p incipio ; que , conside ado como ob a , es el é mino de la accion y del agen e ; y que , conside ado como c ia u a , es el é mino de la c eacion y del C iado , es sin emba go supe io en dignidad y en belleza al C iado que le c ió con su olun ad, al agen e de quien ué ob a, y al p incipio que le lle aba en su seno. Cosa que no cau- sa á ma a illa, si se conside a que el Uni e so es hechu a de Dios; mien as que su C iado , en odos los sis emas comogónicos , e a hechu a de los homb es Qué mucho , pues , si la ob a del C ia- do e a supe io á la ob a de la c ia u a ; si los Dioses que in en ó el ingenio humano, e an in e io es en belleza á la noble áb ica del Uni e so , cuya plan a y es uc u a es u o siemp e p esen e en el en endimien o di ino ? Todo el que acome a la hazaña de con a á los homb es el ac o ma a illoso de la c eacion , es á obligado á mos a les un Dios más g ande que el Uni e so , y un C iado más g ande que la c ia u a. Y dónde se encon a á el homb e que , siendo pa e del Uni e so, pueda acome e la hazaña de idea un Dios más g ande que el Uni- e so , de que o ma pa e , sino es á inspi ado de Dios? • Quien puede se ese Dios, sino la ma a illa de odas las ma a illas, el ipo e e no, incomp ensible de odas las bellezas , el ejempla magní- ico de odas las pe ecciones? ¿Quien puede se ese homb e , sino Moises ? ¿, Quien puede se ese Dios , sino el Dios de los C is ianos ? 371 La e e nidad es suya , y Él es la e e nidad : la exis encia es su- ya, y Él es la exis encia : la jus icia es suya , y Él es la jus icia : clemencia es suya, y Él es la clemencia : la luz es suya,y Él es la luz : la e dad es suya, y Él es la e dad : el p incipio, el medio y el in de odas las cosas es án en Él, y Él es el p incipio, el medio y el in de odas las cosas : Él es el g an con enido y el g an con i- nen e. El es el que es , -y lo que es ; y es po que .es. En el p incipio c ió el cielo de los cielos con odos los espí i us pu os , y la ie a con odas las sus ancias co pó eas , y aquel p in- cipio mismo que es el iempo , el cual á su ez u o p incipio y end á in cuando odas las cosas c eadas. Y no sacó las cosas de sí mismo , po que solo p ocede de Él el VERBO, que es p ocedencia del Pad e; ni de la ma e ia p eexis en- e , po que nada p exis e á la c eacion sino el Pad e que exis e e e namen e po sí mismo, y el Hijo que es engend ado e e namen e del Pad e , y el Espí i u san o que p ocede e e namen e de los dos , y que compone con ambos el Dios e dade o , uno en la sus- ancia y ino en las pe sonas. Las sacó de la nada po un ac o de su in ini a sabidu ía , de su amo in ini o , y de su olun ad omni- po en e. Y la ie a que sacó de la nada , es u o in o me y desnuda (inanis e acua) siendo asi á mane a de un medio en e la nada de donde salió, y la exis encia del que la dió el se ; po cuan o enia, de la nada, la ca encia absolu a de oda o ma a ual; y de la exis- encia , la sus ancia , asien o de odas las o mas posibles. Y la ie a , asi desnuda é in o me , e a el caos eneb oso en donde odas las cosas es aban ue a de su luga , y en donde no la- bia luga pa a ninguna cosa. Y la ie a es aba en uel a en las aguas : y el Espí i u san o es aba sob e odo , pa a ecunda con sus alas las aguas y las inie- blas. Y dijo Dios : que la luz sea ; y la luz ué : y sepa ó (le las i- nieblas la luz ; y hubo dia y hubo noche : y di idió las aguas en supe io es é in e io es , y puso en e ellas las bó edas del Cielo :y jun ó las aguas in e io es en un inmenso ecep áculo , y le llamó - 372 — mío : y á las pa es á idas , que descub ie on las aguas al jun a se, las llamó ie a. Así Dios hizo ecundo el caos , sacando de él odas las o mas , co no 'labia ecundado la nada , cuando sacó de ella o- das las sus ancias ine es. Y dijo Dios á la ie a que se is ie a de gala ; y se is ió de !an as y de á boles y de lo es y de apacible e du a : y pa a que odas es as cosas se eno asen en ella , llenó su seno de e ilísimas semi ll as. Y quiso que el iempo se suge a a á medida ; y encendió lumi- na ias en el cielo ; y salpicó con es ellas lucien es sus bó edas azules. Y quiso que po los abismos del ma , y po los ho izon es de la ie a ci cula an se es llenos de ida : y c ió odos los peces del ma y odas las a es del cielo : y pobló los ho izon es y los abismos: y despues que los c ió , los bendijo diciendo : C eced y mul ipli- caos : y les dió la Po es ad gene ado a. Y dijo á la ie a, que de sus an es es é iles y aho a ecundas en añas saca a odas la especies de animales y de b u os : y se po- bla on de b u os y de animales odas las zonas y odas las egiones. Y cuando odas es as cosas es u ie on hechas; y cuando una ida pode osa ci culó po el cielo y po el ambien e y po la ie a y po el ma ; y cuando las aguas die on es imonio de su exis en- cia con sus incansables umul os ; y cuando b o ó de la ie a una eje acion pode osa ; y cuando los móns uos acuá icos y los e es- es discu ie on po los espacios anchu osos y po los hondos abis- mos, ájiles , suel os y lib es ; y cuando las a es sol a on sus can os a moniosos y cuando endie on sus alas despidiendo mil is osos cambian es ; y cuando , pa a alumb a odos es os p odigios, se en- cendie on de súbi o en lo al o millones de lámpa as e ulgen es, Dios quiso pone un Rey en es e palacio espléndido , pa a que go- be na a dichosamen e es e Reino dichosísimo ; y dijo : Hagamos al homb e á nues a imagen y semejanza , y que domine sob e los pe- ces del ma , y sob e las a es del cielo, y sob e los animales, y sob e oda la ie a , y sob e odos los ep iles que en ella se mue en. Y como lo dijo , asi ue : y c ió al homb e á su' imagen , y le c ió á imagen de Dios , y los c ió a an y liemí) a. 379 — de la in eligencia humana : que odos los es ue zos del en endi- mien o y oda . la g andeza de la azon no son bas an espa a pene- a en el ecóndi o é insondable mis e io de la o macion de las co- sas. El ac o gene al de la c eacion comp ende es g andes c ea- ciones , la del mundo , la del homb e y la de la muje : á ninguna de ellas asis ió el homb e : no asis ió á la del mundo , po que ué an e io á la suya : no asis ió á la suya , po que an es de acabada, él no exis ía; y cuando exis ió, se habia acabado : no asis ió á la de la muje , po que du an e su c eacion , es u o su in eligencia ap i- sionada en las p insiones del sueño. Po lo demas, no es cosa di icil encon a la azon de lo que ese ac o iene en sí de ecóndi o y de inaccesible : pene a en él se ía pene a en la na u aleza ín ima del p incipio de las cosas : siendo el p incipio de las cosas y Dios una cosa misma, se ía pene- a en la esencia de Dios : pene a en la esencia de Dios es se Dios has a cie o pun o ; y el homb e no puede se Dios en cie a mane a y has a cie o pun o, sino cuando haya sido dei icado en su ida ul a-mundana. Solo en onces se á á mane a de Dios y en su ision bea í ica end á la de los p incipios de las cosas. Ni se con en ó Dios con cons i ui al homb e seño de la ie a; sino que, pasando más adelan e en su muni icencia y en sus dones, o o gándole la libe ad, le o o gó el seño ío de sí p opio , y le dijo: «No come ás del á bol de la ciencia del bien y del mal y si de él gus a es, e suje a ás á la mue e.» En es a sen encia admil'able decla a cuál sea la na u aleza de la sobe anía de Dios ; cuál la de la sobe anía del homb e ; cuál la índole p opia de la libe ad huma- na; y cuáles las leyes de la amilia. La sobe anía de Dios es la única en que se jun an y combinan a moniosamen e el de echo absolu o y la ue za suma. Lo cual quie- e deci que con a Dios y ue a de Dios no hay de ec h o ; que con- a Dios y ue a de Dios no hay esis encia. Lláml se eillad al ob- je o pe pé uo de su in eligencia , jus icia al obje o pp péi uo de su olun ad, belleza á la ealizaeion pe pe ua de sus manda os: y su in eligencia y la e dad, y su olun ad y la jus icia, y su manda o y la belleza ; y la belleza, la jus icia y la e dad , po una pa e, [Document text truncated for crawler view.]