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TRABAJO DE FIN DE GRADO ¿LA IGUALDAD ES REAL EN EL DEPORTE? Análisis de la práctica físico-deportiva desde una perspectiva de género AUTORA: María del Rocío López Álvarez TUTOR: Antonio Manuel Sánchez López. Grado en Educación Primaria – Mención de Educación Física. Facultad de Ciencias de la Educación – Universidad de Sevilla AÑO ACADÉMICO: 2018/2019.
1 RESUMEN El presente estudio tiene como objetivo realizar un análisis que establezca las diferencias que existen en el ámbito deportivo desde una perspectiva de género. Para ello, el lector/a será informado de la evolución de la mujer en el deporte, del intento de la ley por fomentar la igualdad de género y del concepto “coeducación”. Asimismo, se realiza un cuestionario a alumnos y alumnas de Educación Primaria, Educación Secundaria y Bachillerato; y a personas que comprendan las edades de 18 y 35 años. De esta forma, se comparan los resultados obtenidos con los de otras fuentes consultadas y correspondientes a años anteriores para entender que hay un progreso evidente. No obstante, aún se siguen percibiendo actitudes muy discriminatorias y diferencias muy significativas si se atiende a la variable del sexo del encuestado/a. Por último, se desea sensibilizar a la sociedad acerca de la desigualdad existente entre hombres y mujeres dentro de un marco deportivo y, como consecuencia, de las diferentes causas que la ocasionan. Palabras clave: desigualdad, género, mujer, análisis, deporte, práctica físico-deportiva. ABSTRACT The present study aims to perform an analysis that establishes the differences that exist in the sports field from a gender perspective. For this, the reader will be informed of the evolution of women in sports, of the attempt of the law to promote gender equality and the concept of "coeducation". Likewise, a questionnaire is made to students of Primary Education, Secondary Education and Bachillerato; and to people who understand the ages of 18 and 35 years. In this way, the results obtained are compared with those of other sources consulted and corresponding to previous years to understand that there is evident progress. Nonetheless, very discriminatory attitudes and very significant differences are still perceived if the respondent's sex variable is considered. Finally, we want to sensitize society about the inequality between men and women within a sporting framework and, as a consequence, the different causes that cause it. Keywords: inequality, gender, women, analysis, sport, physical-sports practice.
2 ÍNDICE 1. Introducción………………………………………………………………….......5 1.1.Justificación………………………………………………………………….5 2. Marco teórico………………………………………………………………...5-33 2.1. La evolución de la mujer en el deporte…………………………………...5-8 2.2. Evolución del marco legal en materia de género………………………..8-10 2.3. La coeducación como herramienta…………………………………......10-12 2.4. Los agentes de socialización..………………………………………….12-21 2.5. Estudios similares………………………………………………………21-33 3. Objetivos e hipótesis……………………………………………………………33 4. Metodología………………………………………………………………...33-36 4.1. Participantes……………………………………………………………….34 4.2. Instrumentos……………………………………………………………34-35 4.3. Procedimiento………………………………………………………….35-36 5. Resultados.………………………………………………………………….36-97 5.1. Resultados obtenidos en Educación Primaria………………………….36-53 5.2. Resultados obtenidos en Educación Secundaria……………………….53-69 5.3. Resultados obtenidos en Bachillerato………………………………….69-85 5.4. Resultados obtenidos en mayores de 18 años………………………….85-97 6. Discusión……………………………………………………………………97-98 7. Conclusiones……………………………………………………………....99-100 8. Bibliografía………………………………………………………………101-104 9. ANEXO I………………………………………………………………...105-107 10. ANEXO II………………………………………………………………..108-134 10.1. Ilustraciones 1-6. ………………………………………………..109-110 10.2. Ilustraciones 7-12..……………………………………………….111-112 10.3. Ilustraciones 13-18………………………………………………113-114 10.4. Ilustraciones 19-20………………………………………………........115 10.5. Ilustraciones 21- 23…………………………………………………...116 10.6. Ilustraciones 24-25……………………………………………………117 10.7. Ilustraciones 26-31………………………………………………118-119 10.8. Ilustraciones 32-33…………………………………………………...120 10.9. Ilustraciones 34-39………………………………………………121-122
3 10.10. Ilustraciones 40-44……………………………………………….123-124 10.11. Ilustraciones 45-49………………………………………………..125-126 10.12. Ilustraciones 50-54…………………………………………….….127-128 10.13. Ilustraciones 55-59……………………………………………….129-130 10.14. Ilustraciones 60-64……………………………………………….131-132 10.15. Ilustraciones 65-69………………………………………………..133-134 11. ANEXO III……………………………………………………………….135-165 11.1. Ilustraciones 70-71……………………………………………………136 11.2. Ilustraciones 72-75………………………………………………..137-138 11.3. Ilustraciones 76-79……………………………………………..…139-140 11.4. Ilustraciones 80-83………………………………………………..141-142 11.5. Ilustraciones 84-87……………………………………………….143-144 11.6. Ilustraciones 88-89…………………………………………………….145 11.7. Ilustraciones 90-93……………………………………………….146-147 11.8. Ilustraciones 94-95…………………………………………………....148 11.9. Ilustraciones 96-99………………………………………...……..149-150 11.10. Ilustraciones 100-101………………………………………………....151 11.11. Ilustraciones 102-105………………………………………….....152-153 11.12. Ilustraciones 106-109…………………………………………….154-155 11.13. Ilustraciones 110-113…………………………………………….156-157 11.14. Ilustraciones 114-117…………………………………………….158-159 11.15. Ilustraciones 118-121……………………………………………..160-161 11.16. Ilustraciones 122-125…………………………………………..…162-163 11.17. Ilustraciones 126-129…………………………………………......164-165 12. ANEXO IV……………………………………………………………….166-183 12.1. Ilustraciones 130-131……………………………………………..…..167 12.2. Ilustraciones 132-133………………………………………………….168 12.3. Ilustraciones 134-135………………………………………………….169 12.4. Ilustraciones 136-137………………………………………………….170 12.5. Ilustraciones 138-139………………………………………………….171 12.6. Ilustraciones 140-141………………………………………………….172 12.7. Ilustraciones 142-143………………………………………………….173 12.8. Ilustraciones 144……………………………………………………....174 12.9. Ilustraciones 145-146………………………………………………….175
4 12.10. Ilustraciones 147-148………………………………………………….176 12.11. Ilustraciones 149-150……………………………………………….…177 12.12. Ilustraciones 151-152………………………………………………….178 12.13. Ilustraciones 153-154……………………………………………….....179 12.14. Ilustraciones 155-156………………………………………………….180 12.15. Ilustraciones 157-158………………………………………………….181 12.16. Ilustraciones 159-160………………………………………………….182 12.17. Ilustraciones 161-162………………………………………………….183
5 1. INTRODUCCIÓN. 1.1. Justificación. El estudio expuesto en el siguiente trabajo sobre el nivel de actividad física reparando en la variable de género se debe a un interés personal como mujer y como futura maestra de Educación Primaria en la mención de Educación Física. De esta forma, pretendo convertirme en una profesional que incluya la equidad, la justicia, la empatía y la coeducación en sus clases como valores fundamentales que deben adquirir los discentes a lo largo de su proceso educativo y académico. Otro motivo primordial para el desarrollo de esta investigación son todos los docentes que a día de hoy y en un futuro, ya sea más o menos cercano, vayan a ejercer la profesión que tanto nos apasiona… Todas las horas de trabajo implícitas en estas líneas van dedicadas a maestros y maestras; y a que entiendan que deben formar a pequeños ciudadanos y ciudadanas con el fin de que apoyen y luchen por un mundo justo. La colaboración de todos es esencial para que la educación sea testigo del cambio que tanto necesita. Como es tan difícil abarcar todos los contextos que se alimentan del patriarcado (es decir, todos) y a causa de ser especialistas en la rama de Educación Física, vamos a dedicarnos al mundo físico y deportivo a lo largo de este estudio. Las conclusiones que se expongan más adelante servirán (a los profesores/as) de referencia para lograr un proceso de enseñanza-aprendizaje repleto de oportunidades. Os recuerdo, compañeros y compañeras leyentes, que la educación es el mecanismo que tenemos los seres humanos para renovar un planeta que hay que mimar y cuidar. “La educación es la llave para abrir la puerta de oro a la libertad.”. (George Washington Carver) 2. MARCO TEÓRICO. 2.1. La evolución de la mujer en el deporte. Las trabas que encuentran las mujeres a la hora de introducirnos en el reino del deporte no vienen dadas sin un motivo. Para entender el porqué de dichas dificultades debemos, por tanto, adentrarnos en un pasado discriminatorio donde las mujeres quedaban
6 relegadas a un segundo plano mientras que los hombres eran los líderes dentro del ámbito deportivo. Remontándonos a la Grecia clásica, donde la práctica físico-deportiva gozaba de vital relevancia, tuvieron lugar los Juegos Regionales Helénicos. Dichos juegos se celebraron desde el año 884 a.C. hasta 394 d.C. cada cuatro años; siendo los precursores de lo que hoy conocemos como Juegos Olímpicos. No obstante, en estos principios no se contaba con las mismas condiciones con las que se cuentan actualmente; y es aquí donde comienzan a presentarse las desigualdades de las que anteriormente hablábamos. Los participantes de los Juegos Regionales Helénicos tenían que reunir una serie de requisitos: ser libre, tener pura sangre griega y; por supuesto, ser hombre. (Cachon Zagalaz, Castro López, Valdivia Moral y Zurita Ortega, 2013). La importancia de la actividad física se integraría, de manera similar, en la cultura grecorromana hasta la llegada del periodo oscuro: La Edad Media. (Domínguez, 2011). Durante esta, la danza cortesana era el único ejercicio físico al que podían optar las mujeres. François de Salignac (1697) escribió un Tratado de Educación de las Jóvenes, donde detallaba que “las mujeres son menos fuertes, pero conviene endurecer su cuerpo y su espíritu con ejercicios moderados”. Dicho endurecimiento del cuerpo estaba justificado por la idea de que determinados ejercicios, siempre suaves y delicados, ayudarían a la mujer a concebir hijos. Íntimamente relacionado con esto y pegando un salto a los finales del siglo XVIII, nos encontramos con las Escuelas gimnásticas. Aquí, el creador de la Escuela Sueca, Piére Henry Ling, incide en que las actividades dignas de una dama son el ballet y el uso de ejercicios respiratorios. Por otro lado, a raíz de la aparición de la Escuela Inglesa donde el deporte cobraba un papel fundamental dentro de la educación masculina, Barón Pierre de Coubertin introduce los primeros Juegos Olímpicos Modernos en Atenas en el año 1896. Como bien concluiréis, las mujeres no serían bienvenidas en esta competición: “la presencia de las mujeres en el estadio resulta antiestético, poco interesante e incorrecto”, declaraba el pedagogo francés responsable de la no participación femenina en los Juegos Olímpicos. Para Coubertin, el deporte estaba definido por la “iniciativa, perseverancia, intensidad, búsqueda del perfeccionamiento y menosprecio del peligro”. Estos requisitos, como consecuencia, serían antinaturales para las mujeres en aquella época. Fueron los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de 1928 los que incluirían por primera vez la participación de la mujer en tres pruebas de atletismo. Sin embargo, dos de las deportistas sufrieron un colapso durante la prueba de 800 metros
7 y esto hizo que la misma se suspendiera hasta el año 1960. (Cachon Zagalaz, Castro López, Valdivia Moral y Zurita Ortega, 2013). Atendiendo a las investigaciones de Vicente-Pedraz y Brozas-Polo (2014), cabe destacar que han existido contribuciones orientadas al ejercicio en la educación femenina, tales como el Discurso sobre la educación física y moral de las mujeres (1790) de Josefa Amar y Borbón. La autora tanteaba una igualdad moderada entre hombres y mujeres - de clase alta -, siempre y cuando estas no olvidaran sus quehaceres domésticos. “La labor y el gobierno doméstico es un empleo preciso; pero sin faltar a él se pueden hallar varios huecos, que si no se ocupan útilmente se hacen enfadosos, y se procura buscar la distracción a cualquier precio.”. (Amar y Borbón, 1790, p.167). Aunque, como bien se ha adelantado previamente, la práctica física femenina estaría dirigida a la consecución de los intereses del estado y no a la de la propia mujer. El nacimiento de niños sanos y fuertes sería el fin mayor del ejercicio físico en las mujeres; y este hecho se extrapolaría a la educación de la época franquista. (Vicente-Pedraz y Brozas-Polo, 2014). La participación femenina en deportes a principios del siglo XX era muy carente, siendo los más frecuentes el golf, la equitación, el tenis y el tiro con arco en mujeres de clase privilegiada. Desde el ámbito científico se instaba a las mujeres a realizar ejercicios que mejoraran su capacidad pelviana, su flexibilidad y su fortaleza abdominal para lograr el objetivo por el que se las educaba: la reproducción y, como consecuencia, la maternidad. Las propias mujeres correspondían estas ideas porque, como bien apuntaban Cachon Zagalaz et al. (2013): “La mujer, a fuerza de oír el peligro que presenta el deporte para su condición femenina, acaba por convencerse de ello”. Como se ha podido comprobar, durante gran parte de la historia, las mujeres han quedado supeditadas a un segundo plano donde su objetivo era beneficiar a un sistema patriarcal otorgándole hijos sanos y robustos. Los hombres, quienes han estado caracterizados por su fuerza y valentía, eran los únicos que podían ejercitar su cuerpo realizando ejercicios que requirieran de esfuerzo físico y riesgos. Las mujeres, en cambio, que eran distinguidas por su sumisión y delicadeza; no podían optar a realizar más que prácticas suaves y orientadas a su maternidad. Estos estereotipos han estado tan arraigados en nuestra
8 sociedad que, aún a día de hoy y a pesar de las diferentes leyes en pro de la igualdad de género, se pueden encontrar disparidades más o menos sutiles en el contexto deportivo. Para cerrar este apartado que hace un recorrido por los hechos más significativos del rol de la mujer en la práctica físico-deportiva, señalamos las siguientes palabras del pensador Julián Marías (1980): “El hombre podía hacer cualquier cosa que no estuviese prohibida; la mujer, en cambio, no podía hacer más que las expresamente autorizadas… Cuando las mujeres fueron a matricularse en las Universidades europeas resultó que no estaba prohibido; ni siquiera estaba prohibido, porque no se les había ocurrido que lo fueran a hacer.” 2.2. Evolución del marco legal en materia de género. Según Castro (2007), en 1975 las Naciones Unidas establecieron tres objetivos que eludieran las diferencias de género: - Igualdad total y supresión de la discriminación. - Integración y participación total de las féminas en cualquier ámbito. - Contribución de las mujeres a la paz mundial. Bien es cierto que desde el año 1975 hasta el día de hoy han pasado décadas y se puede afirmar que se han impulsado cambios gracias a la implantación de leyes en pro de la libertad de la mujer. No obstante, ellas siguen encontrándose muchas dificultades cuando desean acceder a determinados contextos; tales como el laboral, el social o el que alude a nuestro objeto de estudio: el deportivo. Por este motivo, queremos hacer un breve análisis de la evolución del marco legal en España; y más en concreto en Andalucía, para observar si la igualdad que este propone es tan solo legal o, lo que sería ideal, real. Las políticas de igualdad toman relevancia y se incluyen en el Estatuto de Autonomía, donde Andalucía se compromete a favorecer la igualdad de género para que la mujer pueda participar en todos los contextos sin observar ningún tipo de discriminación. A este hecho le sigue el “I Plan de Igualdad de Oportunidades de las Mujeres” (1990-1992), donde se estableció un total de 200 acciones que influían en multitud de ámbitos donde la mujer, originalmente, quedaba relegada por su sexo. Aludiendo al deporte y a la Educación Física, la Ley del Deporte (10/1990), aprobada por el Parlamento Español, decreta que la actividad físico-deportiva es imprescindible para la salud. Por ello, privar a la mitad de la población (a las mujeres) del deporte y, como
15 masculino y al género femenino. Aquel, en cambio, se reproduce desde los niveles próximos a la socialización, los cuales también reiteran los estereotipos de desigualdad: - La familia: La familia se trata del primer agente de socialización primario para el ser humano. Por ello, la familia es la principal emisora de conductas, culturas, hábitos, valores… Y de ello no se libra la práctica físico-deportiva. Los infantes tienen a personas adultas en casa con las que se pueden sentir identificados e imitar sus comportamientos y aficiones, lo que puede conllevar la consecución (consciente o inconsciente) de la discriminación hacia la mujer en diversos contextos. (Castro Lemus, 2007). Según un estudio realizado por López (1992), los patrones establecidos en el hogar pueden incidir en la práctica físico-deportiva de la persona a lo largo de su vida. Así, casi dos tercios de la población femenina se ocupan de las labores domésticas, lo que priva a las mujeres de una vida de ocio donde el deporte sea una de sus aficiones. No es raro encontrarse a los niños jugando dinámicamente por todo el patio mientras que las niñas se ponen a jugar a las casitas o a ser mamás. Este ejemplo es una clara consecuencia de lo que observan en sus casas. Mientras tanto, el feedback que recibe la criatura en su hogar es variable en función del sexo al que pertenezca. Normalmente, si el sexo del niño es masculino, las expectativas y exigencias en el contexto deportivo son mucho mayores si el sexo fuera femenino. A ellos se les insta a ser fuertes, curiosos y líderes; mientras que a ellas, en cambio, se las pretende delicadas, cuidadosas y sumisas. Por ello, los niños tienden a participar en actividades físico-deportivas que impliquen fuerza, contacto y agresividad. En cambio, las niñas se inclinan por colaborar en deportes más armoniosos, estéticos e individuales. Al recibir esta retroalimentación tan estereotipada, los niños sienten el poder de tener autoridad a la hora de ocupar los espacios más centrales y amplios para sus juegos; mientras que las niñas se conforman con irse a los espacios más periféricos, ya que sus actividades no precisan de tanto dinamismo en comparación con las actividades de sus compañeros. Esta situación de desigualdad resulta muy perjudicial para el desarrollo íntegro de las féminas, pues no pueden desenvolverse físicamente con plenitud y eso conlleva un retroceso en su desarrollo motor. - La escuela: Los infantes extrapolan sus conductas adquiridas en casa al contexto educativo, por lo que extienden sus comportamientos estereotipados al que es su segundo agente de socialización: la escuela. La escuela es una pequeña comunidad donde alumnado, profesorado, familias y otro personal tiene cabida, por lo que las actitudes de
16 todos/as ellos/as van a repercutir en la formación o no formación de una pequeña sociedad feminista. Asimismo, otros factores tales como la programación y todos sus componentes (objetivos, contenidos, metodología…) pueden influir verdaderamente en dicha configuración (Castro Lemus, 2007). Objetivos: Se puede encontrar cómo en los centros se le otorga más importancia a aquellos objetivos del currículo del área de Educación Física orientados al deporte que a los propios ligados a la salud y a la motricidad, la cual toma como vía la expresión corporal. Esta última, a priori, es un contenido en el que las féminas muestran mayor interés; mientras que los varones tienden a experimentar mayor placer por el contenido deportivo. Este hecho ya es, de por sí, discriminatorio para ellas y beneficioso para ellos. (López Estévez, 2012). Contenidos: Los contenidos que encontramos en el área de Educación Física son: Bloque 1: El cuerpo y sus habilidades perceptivo motrices. Bloque 2: La Educación Física como favorecedora de la salud. Bloque 3: La Expresión corporal: Expresión y creación artística motriz. Bloque 4: El juego y el deporte escolar. A pesar de que haya un equilibrio de contenidos en los que la práctica deportiva y la expresión toman el mismo valor, no es extraño observar cómo se le concede más importancia al cuarto bloque que al resto. Tal y como comentamos anteriormente, la legislación ha ido evolucionando y pretende ser lo más igualitaria posible conforme avanzamos; sin embargo, dicha igualdad no es real en la mayoría de los casos. Como ya manifestamos, la educación mixta es tan solo una aclimatación que tienen que realizar las niñas para interiorizar un modelo deportivo puramente masculino. (Castro Lemus, 2007; López Estévez, 2012). En un análisis que realizó González Pascual (2005) de los libros de texto de Educación Física, observó que las diferencias estereotipadas de las que venimos charlando durante todo el apartado se afianzan. La autora realiza un detenido estudio de los libros de las editoriales Almadraba, Anaya, Del Serval, Gymnos, Kip Edicic., McGrawHill, Santillana y Teide; abarcando los cursos de 1º a 4º de la Educación Secundaria Obligatoria. En dichos ejemplares se puede observar que la mayoría de los contenidos que en ellos aparecen resalta la importancia de la condición física, los juegos y los deportes; siendo minoritaria la presencia de los contenidos dirigidos a la expresión corporal. Asimismo, dentro de los contenidos de juegos y deportes se puede percibir un mayor hincapié en
17 aquellos que son colectivos y típicamente asociados al sexo masculino; tales como el fútbol y el baloncesto. Con respecto al lenguaje, catorce de los diecisiete libros examinados hacen uso del masculino genérico. Esta circunstancia, al observarla el alumnado, perpetúa los roles de género donde las mujeres son consideradas menos relevantes en el ámbito de la práctica física y deportiva. (González Pascual, 2005). Por último, González Pascual (2005) hace un examen de las ilustraciones que aparecen en las editoriales mencionadas. Siete de los libros del total muestran un porcentaje mayor al 70% donde los personajes de las ilustraciones son hombres. El resto de las editoriales optan por ilustrar situaciones mixtas, pero ninguna de ellas representa a una mayoría de personajes femeninos. Metodología: Entendemos como metodología todas aquellas actuaciones que se realizan dentro de un proceso; en nuestro caso, del proceso de enseñanza-aprendizaje. Por ello, la distribución de espacios, la organización de materiales y del alumnado son elementos que se integran dentro de este apartado. Es común que, en ocasiones, el profesorado deje en libertad al alumnado. Dicha improvisación provoca un reparto desigual de recursos, siendo los varones los que se apropian del espacio central y de los materiales que están en mejores condiciones. Esta situación propicia el androcentrismo e impide a las féminas a desarrollarse de forma íntegra correctamente, pues al poseer menos espacio se limitan más sus movimientos y su capacidad de exploración. Asimismo, si se deja en libre albedrío la organización de grupos, no es extraño ver que; si la actividad es competitiva, los capitanes eligen primero a los niños más hábiles motrizmente, seguidos de los menos motrices y dejando a las niñas como última elección. De esta manera, es lógico que ellas piensen que son menos capaces de realizar actividad física que sus compañeros. Es tarea del buen maestro/a organizar equitativamente su clase, de forma que niños y niñas posean los mismos privilegios para que su desarrollo físico sea óptimo, independientemente de su sexo. Como respuesta a las situaciones desiguales, es ideal que el docente integre en su clase una metodología coeducativa. (Castro Lemus, 2007; López Estévez, 2012). Criterios de evaluación: Los discentes presentan multitud de procesos madurativos a lo largo de la etapa de Primaria, sobre todo en los últimos cursos. Esta situación puede ocasionar que el progreso de cada alumno/a sea diferente, por lo que los docentes
18 tienen que ser conscientes de ello y ser capaces de evaluar la evolución de cada criatura en función de sus características individuales. Encontramos diferencias mayores de maduración entre sexos, por lo que es de vital relevancia no caer en actitudes discriminatorias en la valoración de los resultados. (López Estévez, 2012). Profesorado: Todos los aspectos citados anteriormente se tratan de elementos que configuran la programación curricular, por lo que esta debe adoptar un planteamiento flexible desligado a la desigualdad. No obstante, quien supone un verdadero modelo de conductas para el alumnado es el docente. Los estudiantes, además de adoptar los comportamientos recreados en el hogar, interiorizan todas aquellas pautas que el maestro/a exterioriza; ya sea de manera consciente o a nivel de currículo oculto. Pero, ¿qué es el currículo oculto? El currículo oculto se entiende como “el conjunto de normas, costumbres, creencias, lenguajes y símbolos que se manifiestan en la estructura y el funcionamiento de una institución (…). Es todo aquello que sí se ve y que sí se oye, pero que se transmite y se recibe de manera inconsciente, al menos sin una intencionalidad reconocida.” (Acevedo Huerta, 2010). Por este motivo, los docentes son partícipes de la construcción de género entre sus alumnos y alumnas en función de su propio comportamiento y del trato diferenciado (o no diferenciado) hacia ellos y ellas según su sexualidad. Muchos estudios desvelan que, en las clases de Educación Física, a los alumnos se les propone competir, ser agresivos y líderes; mientras que las alumnas tienen el objetivo de realizar una actividad física delicada que conlleve realzar su figura femenina, la cual debe ser agradable a vistas del varón (Devís Devís, Fuentes Miguel y Sparkes, 2005). Según los diferentes artículos citados, son muchos los maestros y maestras de Educación Física los que acentúan dicha desigualdad patriarcal en sus propias clases, pues son ellos/as mismos/as los que dan un trato distintivo a su alumnado en función del sexo al que pertenezcan. Soler (2010) nos cuenta a modo de biografía cómo fue su experiencia jugando a un deporte tradicionalmente considerado para hombres, el fútbol. Susanna Soler, profesora de Educación Física y jugadora de fútbol sala, no entendía que este deporte fuera de lo más discriminatorio hasta que un día, un miembro del equipo médico de su equipo en el Campeonato de 1998, le dijo: “¡Felicidades! ¡Has jugado como un hombre!”. Este comentario tenía una intención puramente positiva, pero Soler comprendió que se trataban de palabras machistas. El ideal de futbolista, sin duda, tenía un sexo; y ese sexo era el masculino… ¿Debía Susanna enorgullecerse por “jugar
19 como un hombre”? El comentario, sin duda, desprestigiaba y subestimaba la tarea de la mujer en el deporte (y más en concreto, en el fútbol); y eso es algo que reproduce el profesorado de Educación Física aunque sea de forma inintencionada, al igual que seguramente la intención del médico no era realizar un comentario despectivo. Tras relatar la anécdota de Susanna, sería preciso empezar a hablar del lenguaje. El lenguaje que utilizan los docentes de Educación Física suele ser sexista. El uso del masculino genérico es el que predomina a pesar de que, en algunas ocasiones, sean la mayoría féminas. El uso imperante, además, acostumbra a dirigirse al alumno; mientras que a ellas se les habla con más apacibilidad. Así, cuando un niño se cae y llora es fácil escuchar en un docente decir: “venga, campeón, hay que seguir” o “los hombres no lloran”. En cambio, si la situación se torna a que es una niña quien se cae y llora, el maestro/a le dice “venga, princesa, ve a echarte un poquito de agua” o “venga, siéntate y descansa”. Igualmente, el profesorado suele brindar más refuerzos positivos a ellas que a ellos, lo que acarrea que a los niños se les exija más y, por consiguiente, estén más motivados por superarse y dar de sí lo que el docente espera de ellos. Y de aquí deriva, también, la realidad de algunos educadores que otorgan más importancia al resultado que al propio progreso. Si el docente evalúa el resultado y hay más niños que niñas que corren más rápido, que tienen más fuerza, que son más habilidosos, etc., hará que ellas observen que sus compañeros obtienen calificaciones más altas aun habiendo realizado el mismo esfuerzo. Esto provocará que ellas se sientan menos motivadas y menos complacidas por realizar ejercicio físico y, asimismo, se creerán menos capaces motrizmente; lo que hará, a su vez, que su autoestima disminuya. De igual forma, existen profesores/as que piensan que los alumnos y las alumnas son diferentes por pura esencia y; a raíz de ello, establecen objetivos distinguidos según el sexo. Esta situación realza la reproducción de los estereotipos sexistas en las clases de Educación Física y, como tal, pasará a formar parte del currículo oculto del que anteriormente estuvimos hablando. (Castro Lemus, 2007). Por otra parte, no solo es el trato hacia el alumnado lo que influye en su construcción de género; sino que el sexo del propio profesorado incide de forma representativa en la misma. Sáenz-López, Sicilia Camacho y Manzano Moreno (2010) realizaron un estudio donde analizaban la práctica docente tomando como referencia la actitud de los mismos ante los contenidos, los objetivos, la metodología y la evaluación atendiendo a la variable de género. Para ello, los autores hicieron uso de una escala
20 tipo Likert en las que ofrecían diferentes ítems a puntuar en una escala del 1 al 5. Los resultados apuntan que en los contenidos y en los objetivos es donde se pueden apreciar más diferencias en función del sexo del docente. En los contenidos, son las maestras de Educación Física las que integran más la expresión corporal con respecto a sus compañeros maestros (un 2.90 y un 2.61, respectivamente). En el ámbito de los objetivos se puede observar cómo las maestras son las que puntúan más aquellos aspectos relacionados con la afectividad (4.66 en mujeres frente a 4.54 en hombres), la capacidad expresiva (3.96 en mujeres frente a 3.77 en hombres) y la adquisición de hábitos higiénicos y saludables (4.63 en mujeres frente a 4.55 en hombres). Asimismo, ¿por qué encontramos en los niños un espíritu más competitivo que en las niñas? Según Cervelló, Fernando del Villar, Ruth Jiménez, Luis Ramos y Florentino Blázquez (2003), el clima motivacional del aula se ve directamente influido por la decisión del docente en valorar las habilidades de los discentes como éxito o fracaso. Así, dicha valoración puede venir dada por la comparación entre el alumnado (orientación al ego) o por el dominio que muestra un determinado alumno/a al realizar una tarea dada (orientación a la tarea). Los autores mencionados realizaron un estudio donde tomaron como muestra a un total de 100 discentes de 10 a 16 años para valorar cuál de los criterios de éxito anteriormente citados son los que más se acusan en la clase de Educación Física. Se entiende que el clima motivacional orientado al ego implica una mayor discriminación en cuanto al género; a diferencia del clima motivacional orientado a la tarea, que apuesta por un trato igualitario entre niños y niñas. No obstante, los investigadores realizan también un cuestionario donde queden reflejadas las actitudes discriminatorias o igualitarias en función del género del alumnado en las clases de Educación Física. Una vez realizados los estudios se llega a la conclusión de que la forma que tiene el profesor/a de Educación Física de apreciar las habilidades de su alumnado incide en ellos de manera relevante, de forma que un docente que fomenta un clima motivacional orientado al ego provoca que los discentes adopten unos criterios de éxito dirigidos al ego; o un docente que fomenta un clima motivacional orientado a la tarea provoca que los discentes adopten unos criterios de éxito dirigidos a la tarea. En el primero se puede observar cómo el trato en función de género es más discriminatorio, mientras que en el segundo se puede apreciar cómo la equidad cobra relevancia. Una vez conocido esto, se puede dar respuesta a la pregunta que hicimos anteriormente: los docentes que orientan sus clases al ego establecen una comparativa
21 entre aquellos alumnos/as más aventajados y aquellos más rezagados, proporcionándoles un trato más afectivo a los primeros que a los segundos. Esto, seguido de que los varones normalmente muestran una actitud más abierta a la actividad física debido a los factores mencionados en este mismo apartado y la consecuente discriminación de las mujeres en el ámbito deportivo, provoca que los maestros/as que establecen comparaciones tengan más en cuenta a los alumnos que a las alumnas. Como consecuencia, los alumnos incorporan casi inconscientemente una competitividad más crónica que las alumnas y; además, estas, inmersas en el clima orientado al ego, se sienten inferiores o menos competentes en el deporte con respecto a sus compañeros hombres. Tal cual se observa, todo esto acarrea una producción de estereotipos. Por este motivo es importante que en las clases de Educación Física se introduzca la coeducación, la cual propicia un clima motivacional orientado a la tarea donde el docente valora el progreso personal de cada estudiante. Otro estudio que revela la actitud que ejerce el profesorado sobre el alumnado en función del género es el realizado por Piedra, García-Pérez, Fernández-García y Rebollo (2014). En él se realiza una encuesta a un total de 526 docentes de la Comunidad de Madrid y de Andalucía, donde se establecen tres tipos de profesores/as desde un ámbito sociocultural, relacional y personal. De esta forma, el profesorado puede adquirir tres actitudes en sus clases de Educación Física: actitud bloqueadora, actitud adaptativa y actitud coeducativa. Es de vital relevancia resaltar que es el colectivo femenino el que se siente más identificado con una actitud coeducativa; mientras que el colectivo masculino opta por una actitud más adaptativa. Por este motivo es imprescindible la formación de los maestros en materia de igualdad ya que tras este estudio se puede corroborar que son ellos los que poseen más comportamientos discriminatorios en sus clases que ellas. La existencia de un porcentaje mayor de profesores de Educación Física con respecto a profesoras repercute en el aula, lo que puede conllevar a la reproducción de estereotipos sexistas si aquellos no atienden cuidadosamente al currículum oculto y al establecimiento de una programación igualitaria. 2.5. Estudios similares. Todas las sociedades, a medida que evolucionan, van integrando diferentes estereotipos (asociados a la etnia, al género, a la edad…). Durante los años 90, varios estudios
22 afirmaban que las alumnas se sentían insatisfechas con las clases de Educación Física ya que les resultaban muy insulsas y poco motivantes. Sin embargo, con el paso del tiempo las estudiantes han empezado a valorar dicha área de forma más significativa. A pesar de ello, se pueden encontrar diferencias muy reveladoras en función del sexo del practicante: ellas abandonan más que ellos su práctica físico-deportiva, son más reacias a la competición, buscan objetivos a largo plazo (tales como la salud o la estética corporal), practican menos deporte fuera de las horas lectivas… (Moreno Murcia, Martínez Galindo y Alonso Villodre, 2006). La investigación realizada por Myriam Alvariñas Villaverde, Mª de los Ángeles Fernández Villarino y Cristina López Villar (2009) se centra en el nivel de participación en actividades físico-deportivas de una muestra de 263 discentes, de los cuales 125 son chicos y 138 son chicas. Una vez realizado el cuestionario, los resultados desvelan que tan solo el 64% de los estudiantes hacen ejercicio en horas extraescolares. No obstante, los datos realmente impactantes se dan cuando se establece una comparativa por sexos. Ellas presentan un menor índice de participación que ellos, además de menor frecuencia en los entrenamientos y menor duración en la práctica. Asimismo, los motivos por lo que practican ejercicio físico son bien diferentes: en ellos destaca el ítem “ser bueno/a en el deporte”; y en ellas, “estar delgado/a”. Asimismo, uno de los estudios más actuales es el elaborado por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía (2017). En él se pueden observar diferentes aspectos a considerar en el ámbito deportivo andaluz en función de la variable de género. Uno de los ítems más positivos es la aproximación de la práctica físico-deportiva del colectivo femenino al de la práctica físico-deportiva del colectivo masculino desde el año
23 2002 al año 2017, reduciendo en la mitad la brecha de género. Figura 1. Evolución de la tasa de práctica deportiva anual según género. Una de las diferencias más significativas atendiendo al género son las modalidades deportivas, donde los hombres optan por practicar fútbol (27,6%) o ciclismo (21,3%); y las mujeres, gimnasia de mantenimiento/aeróbic (59,1%) o natación (12,2%). Figura 2. Deportes más frecuentes entre la población andaluza según género. Por otro lado, las opciones disponibles para las causas por las que se practica actividad física son variadas entre hombres y mujeres. Los primeros presentan motivos en los que el gusto por el deporte es lo más importante, mientras que las segundas apuestan por motivos orientados a la salud y el estado físico.
24 Figura 3. Motivos para practicar deporte según género. El perfil de hombre que ronda los 26 y 45 años es el que realiza más práctica físicodeportiva; frente al perfil de mujer que ronda los 46 y 65 años de edad, que es la que realiza menos. A continuación presentamos una tabla que resume todos los ítems recogidos en el estudio realizado por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía (2017), donde además se ilustran los porcentajes diversificados por género:
31 Figura 16. Ránking de actividades físico-deportivas más practicadas según sexo. Con respecto a las modalidades deportivas, de nuevo, el colectivo de hombres disfrutan practicando fútbol (33%), fútbol sala (11%) y baloncesto (9%); mientras que el colectivo de las mujeres optan por realizar danza (22%) y natación (12%) en mayor medida. Tal y como comentamos en el análisis de los datos obtenidos en las encuestas de García Ferrando, ellos tienen favoritismo por aquellos ejercicios colectivos que implican contacto. Ellas, en cambio, mantienen preferencia por aquellos que acarrean delicadeza y belleza en su ejecución.
32 Figura 17. Motivos práctica físico-deportiva según sexo. La desemejanza en función del sexo practicante no la encontramos, para terminar, en las causas por las que se realiza actividad físico-deportiva. En este caso, el ítem “porque me gusta la actividad” es el más solicitado entre los niños y las niñas (con un 54% y un 53%, respectivamente). Cabe destacar positivamente que los porcentajes en prácticamente todas las opciones son muy similares, lejos de la desigualdad que se ha repetido en otros aspectos anteriormente. Figura 18. Motivos de no práctica de actividad físico-deportiva según sexo.
33 Lo mismo ocurre entre los estudiantes sedentarios: no existen diferencias significativas de género en lo referente a los motivos por los que no se practica ejercicio físico, siendo “porque no tengo tiempo” el más recurrente entre chicos y chicas (22% y 26%, respectivamente). 3. OBJETIVOS E HIPÓTESIS. Con este trabajo se pretenden englobar los siguientes objetivos: - Sensibilizar a la sociedad acerca de la desigualdad existente entre hombres y mujeres dentro de un contexto deportivo. - Realizar un análisis de las diferencias que se presentan desde una perspectiva de género en la práctica físico-deportiva. - Comparar los resultados obtenidos con los de otras fuentes consultadas, estableciendo así cuál ha sido la evolución feminista a lo largo del tiempo. - Estudiar las diversas causas que pueden derivar en la desigualdad mencionada. De acuerdo con los objetivos enunciados, se detalla la siguiente hipótesis para dar comienzo a nuestra investigación: - De acuerdo con las fuentes estudiadas, las mujeres practican menos actividad física que los hombres. Asimismo, la práctica físico-deportiva va disminuyendo conforme se avanza en edad, siendo este hecho más común entre féminas que entre varones. 4. METODOLOGÍA. La investigación expuesta a continuación se trata de un estudio de cohorte prospectivo; pudiendo enmarcarse, además, dentro de un enfoque transversal y analítico. Como el propósito del presente trabajo es explorar las posibles desigualdades existentes en el ámbito físico-deportivo atendiendo al género y a la madurez de los encuestados/as, nuestro análisis se amplía a las etapas de Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato; además de a una reducida población que comprende las edades de 18 y 35 años. Es necesario, por este motivo, aclarar que el presente estudio se ha realizado en diferentes localizaciones. En primer lugar, el centro escogido como objeto de estudio para la etapa de Educación Primaria es el C.E.I.P. Juan de Mairena de Sevilla, ubicado en la Avenida Mujer Trabajadora (Distrito Norte). Muy cerca se encuentra el I.E.S. Pino Montano, el instituto
34 que ha colaborado en nuestra investigación con las etapas de Educación Secundaria y Bachillerato. En ambos centros encontramos a discentes procedentes de los barrios de alrededor: Pino Montano, Las Almenas, Parqueflores y San Diego; todos barrios obreros de nivel socio-económico medio-bajo. Por otro lado, la procedencia de las personas que tienen entre 18 y 35 años es diversa. Dicha situación se debe a que han podido acceder a la encuesta desde diferentes redes sociales, tales como WhatsApp, Facebook, Twitter e Instagram. 4.1. Participantes. La muestra del presente estudio comprende un total de 543 personas, de las cuales 178 son hombres y 365 son mujeres. Es preciso para esta investigación, también, conocer el número de individuos para cada rango de edad. De esta manera, contamos con un total de 136 participantes para la etapa de Educación Primaria (71 hombres y 65 mujeres); 99 para la etapa de Educación Secundaria (44 hombres y 55 mujeres); 42 para la etapa de Bachillerato (16 hombres y 26 mujeres); y 266 (47 hombres y 219 mujeres) que comprenden las edades de 18 y 35 años. Cabe señalar que en Educación Primaria han contribuido al estudio todos los niveles educativos, de 1º a 6º; al igual que en Educación Secundaria, de 1º a 4º de ESO; y en Bachillerato, 1º y 2º. 4.2. Instrumentos. Para medir el grado de práctica físico-deportiva de los encuestados/as y sus percepciones sobre desigualdad en el ámbito deportivo, se utilizó una encuesta (ANEXO I) de elaboración propia. No obstante, en la misma se recogen ideas de la Encuesta de Hábitos Deportivos en España diseñada por Manuel García Ferrando (2015) y de la encuesta Hábitos y actitudes de la población andaluza ante el deporte elaborada por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía (2017). Nuestra encuesta consta de un total de cuatro bloques: - Bloque I: Integrado por dos preguntas, las cuales responden a las variables de sexo y edad del participante.
35 - Bloque II: Formada por una pregunta, la cual se subdivide en otras en función de la casilla marcada. En esta dimensión se cuestiona al individuo si es activo o no físicamente. Si la respuesta es afirmativa, la persona que realiza ejercicio físico deberá responder a cuatro preguntas más. Si, por el contrario, la respuesta es negativa, la persona sedentaria tendrá que responder a dos preguntas. - Bloque III: Constituido por cuatro preguntas, donde una de ellas se subdivide en otra en función de la casilla seleccionada. Este bloque va dirigido a todos los encuestados/as, indiferentemente de si realizan o no actividad física. - Bloque IV: Consta de seis afirmaciones a puntuar en una Escala Likert que va del 1 (Muy en desacuerdo) al 5 (Muy de acuerdo). Dichas afirmaciones se tratan de estereotipos ligados al género en el contexto deportivo. Cabe señalar que el curso de 1º de Educación Primaria no completó este último bloque debido a la complejidad que puede provocarles una tabla de doble entrada. 4.3. Procedimiento. La encuesta fue administrada durante el curso 2018/2019 a un total de 543 personas. Como comentamos en uno de los apartados anteriores, en nuestra investigación participaron dos centros: el colegio público C.E.I.P. Juan de Mairena y el instituto público I.E.S. Pino Montano. En un primer momento, contactamos con el director del colegio y con el jefe de estudios del instituto; a quienes dimos información detallada sobre nuestra meta a alcanzar. El director del colegio, que también imparte clases de Educación Física en el mismo, informó a su compañero de área para que también estuviese al corriente de que se iban a pasar unas encuestas en horario lectivo de Educación Física para todos los niveles educativos. Mientras tanto, el jefe de estudios del instituto contactó con la orientadora del mismo para que fuera ella quien, en horario de tutorías, pasase el formulario en todos los niveles educativos de Educación Secundaria y Bachillerato. Una vez informados los centros de la situación, les hicimos llegar las encuestas en formato papel para que se realizaran cuanto antes. Para la etapa de Educación Primaria, servidora fue quien pasó clase por clase durante las horas de Educación Física explicando al alumnado el porqué de la visita y el cómo realizar
36 las encuestas. Ante todo, se les explicaba a los discentes que las encuestas eran totalmente anónimas y que, por tanto, nadie iba a juzgar sus respuestas. En este caso, el tiempo que se tardó en completar las encuestas en todos los años académicos fue de dos mañanas. El tiempo que les ha tomado a los estudiantes de Educación Primaria realizar dichas encuestas no ha superado los 15 minutos, contando con la explicación previa de las cuestiones que la conforman. Para la etapa de Educación Secundaria y Bachillerato, en cambio, fue la orientadora del instituto quien se encargó de hacer llegar al alumnado las encuestas y de explicarles cómo se rellenaban. Aquí, el tiempo que se precisó para completar las encuestas durante los horarios de tutorías fue de aproximadamente una semana. Por otro lado, las personas cuyas edades comprenden los 18 y 35 años rellenaron las mismas encuestas en formato digital a través de la plataforma Google Forms. Tal y como se ha mencionado, la procedencia de estos individuos es diversa ya que la encuesta fue publicada en distintas redes sociales (WhatsApp, Twitter, Facebook e Instagram) para que las realizara con total libertad quien quisiera. 5. RESULTADOS. En esta sección plantearemos los resultados obtenidos tras haber elaborado las encuestas orientadas al conocimiento del nivel de práctica físico-deportiva en las distintas etapas educativas, estableciendo así las posibles diferencias existentes en los rangos de género y edad. 5.1. Resultados obtenidos en Educación Primaria. En la etapa de Educación Primaria participaron un total de 136 personas, de las cuales 71 eran niños; y 65, niñas. Además, la media de edad para este subgrupo es de 8,9 años 9 años. Atendiendo a la primera pregunta de la encuesta ¿Practicas algún tipo de actividad física actualmente?, tan solo un 5% del total responde negativamente. En lo correspondiente al género, no se establecen diferencias significativas en los porcentajes de la práctica (93% en los chicos frente a un 97% en las chicas).
37 Figura 19. Grado de actividad física en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma: Figura 20. Grado de actividad física por cursos. Figura 21. Grado de inactividad física por cursos. 95% 5% 93% 7% 97% 3% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Sí No Actividad física Total Hombres Mujeres 79% 100% 100% 91% 96% 100% 73% 100% 100% 92% 91% 100% 87% 100% 100% 90% 100% 100% 0% 50% 100% 150% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5º Primaria 6º Primaria Sí practican Total Hombre Mujer 21% 0% 0% 9% 4% 0% 27% 0% 0% 8% 9% 0% 13% 0% 0% 10% 0% 0% 0% 10% 20% 30% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5º Primaria 6º Primaria No practican Total Hombre Mujer
38 Como se ha comentado anteriormente, no se observan diferencias relevantes en la variable de género. Sin embargo, se puede apreciar que son más los hombres que no practican ningún tipo de actividad física frente a las mujeres en los cursos de 1º y 5º de Primaria, siendo en el primer nivel educativo la diferencia casi equivalente a un 15%. En la siguiente cuestión dirigida al conjunto de discentes que realizan ejercicio físico, ¿Qué actividad practica con más frecuencia?, el deporte es la respuesta más recurrente (con un 86%), seguido de caminar (con un 12%). En este caso, sí se analiza una desigualdad evidente en función del sexo del practicante, ya que los varones eligen el deporte como su actividad física habitual con un 94% frente a un 78% de las féminas. Aunque en ambos colectivos es dicha respuesta la que predomina sobre el resto, la desproporción supera el 15%. Asimismo, caminar tiene mayor aceptación entre las mujeres (con un 17%) que entre los hombres (con un 6%). Figura 22. Tipo de actividad realizada en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma: 86% 12% 2% 94% 6% 0% 78% 17% 5% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Deporte Andar o pasear Otro Tipo de actividad Total Hombres Mujeres
39 Figura 23. Opción "deporte" por cursos. Figura 24. Opción "andar o pasear" por cursos Examinando los datos desglosados de los distintos cursos de la etapa de Educación Primaria, es el sexo masculino el que supera al femenino en la práctica de modalidades deportivas durante todos los niveles educativos. Además, tan solo en 5º y 6º de Primaria encontramos a varones que elijan el pasear como actividad física recurrente; mientras que las féminas optan por dicha opción en todos los años académicos. La siguiente pregunta, también dirigida al conjunto de personas físicamente activas, tiene que ver con las causas que incitan a la práctica: ¿Con qué motivo la practica? Dando respuesta a la misma, las opciones que tienen más aceptación entre el alumnado son “Diversión o entretenimiento” (38%), “Le gusta el deporte” (33%) y “Estar en forma y/o motivos de salud” (17%). A tenor de los resultados expuestos, no existen diferencias significativas entre el colectivo masculino y femenino. El dato más dispar corresponde a la opción “Le gusta el deporte”, con un 36% entre los hombres y un 25% entre las mujeres. 93% 90% 92% 90% 78% 76% 100% 100% 100% 100% 80% 86% 86% 82% 83% 78% 77% 64% 0% 50% 100% 150% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5º Primaria 6º Primaria Deporte Total Hombre Mujer 7% 10% 8% 5% 22% 16% 0% 0% 0% 0% 20% 14% 14% 18% 17% 11% 23% 18% 0% 10% 20% 30% 1º Primaria2º Primaria3º Primaria4º Primaria5º Primaria6º Primaria Andar o pasear Total Hombre Mujer
40 Figura 25. Motivos de actividad física en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 1-6 del ANEXO II): Durante todos los niveles educativos, la opción a la que se le otorga el broche de motivo mayor por el que se practica actividad física es la de “Diversión o entretenimiento”, exceptuando 1º y 2º de Primaria que optan por la de “Le gusta el deporte”. Atendiendo a la variable de género, no se perciben desigualdades muy relevantes a lo largo de la etapa de Educación Primaria. Sin embargo, cabe destacar que el ítem “Relajarse” es seleccionado únicamente por las féminas. La cuestión que sigue es ¿Con qué frecuencia la practica? Dicha pregunta va orientada de nuevo a los estudiantes que realizan ejercicio físico actualmente. En este caso, cuando se atiende a la variable de género se hallan disimilitudes muy evidentes en las respuestas: un 59% de los varones practican actividad físico-deportiva “3-5 días a la semana” frente a un 29% de las féminas, lo que corresponde a un abismal 30% de diferencia. Como consecuencia, la frecuencia de práctica en ellas se sitúa con un 63% en “1-2 días a la semana”, mientras que en ellos esta opción se reduce a un 38%. 17% 38% 3% 33% 1% 7% 1% 15% 41% 0% 36% 2% 6% 0% 16% 45% 6% 25% 0% 6% 2% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% Motivos de actividad Total Hombres Mujeres
47 Figura 32. Opinión sobre la desigualdad de género en los medios de comunicación en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 32-33 del ANEXO II): Se observa que la opción “No” es la más solicitada durante toda la etapa educativa, a excepción del primer curso que obtiene porcentajes superiores para el “Sí”. En cuanto a la variable de género, las mujeres superan a los hombres en el porcentaje correspondiente al “No” en todos los años académicos, sobre todo en 1º y 4º de Primaria. A pesar de ello, las diferencias que se analizan no son muy relevantes. Por último en el bloque de preguntas de una sola opción posible, la muestra de Educación Primaria debe responder a ¿Ha ido a algún espectáculo de deporte en el último año? A tenor de los datos obtenidos, se observa que en la cabeza se sitúa “A un deporte masculino” con un 49%, mientras que “A un deporte femenino” se sitúa en la cola con un 8%. De nuevo, se establece una clara desigualdad entre los porcentajes del conjunto masculino y del conjunto femenino. El orden para ellos es, en primer lugar, “A un evento masculino” (68%); seguido de “A ambos eventos” (20%), “No” (11%) y “A un deporte femenino” (1%). El orden para ellas, en cambio, comienza con el “No” (34%) y le sigue “A un deporte masculino” (28%), “A ambos eventos” (23%) y “A un evento femenino” (15%). Aunque entre ambos colectivos tan solo se altere el orden de manera insignificante, la diferencia de los porcentajes en función del sexo en todas las categorías es muy reveladora. 30% 70% 35% 65% 25% 75% 0% 20% 40% 60% 80% Sí No Medios de comunicación Total Hombres Mujeres
48 Figura 33. Asistencia a eventos deportivos en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 34-39 del ANEXO II): Como se ha comentado anteriormente, los porcentajes en todos los ítems son muy desiguales si se atiende al sexo del encuestado/a. Esta circunstancia también puede observarse en el transcurso de los niveles educativos, sobre todo en la opción “A un evento femenino”. Esta respuesta es seleccionada por las féminas durante todos los años académicos, mientras que los varones tan solo recurren a ella en 5º de Primaria y con un porcentaje mediocre. Asimismo, la respuesta “No” es más común para ellas que para ellos durante toda la etapa educativa. Finalmente, damos paso al bloque en el que se tiene que dar respuesta a una Escala Likert valorada del 1 (muy en desacuerdo) al 5 (muy de acuerdo). En ella se citarán una serie de estereotipos relacionados al género en el ámbito físico y deportivo. Cabe mencionar que este bloque no ha sido rellenado por el alumnado de 1º de Primaria debido a la dificultad del mismo, por lo que solo contamos con los datos del resto de cursos. Por otro lado, las gráficas no muestran porcentajes, sino el número de respuestas dadas a cada opción por hombres y por mujeres. Por ejemplo, en el gráfico que se muestra a continuación se puede observar que 48 hombres y 43 mujeres han seleccionado la categoría “5: Muy de acuerdo”. 49% 8% 21% 22% 68% 1% 20% 11% 28% 15% 23% 34% 0% 20% 40% 60% 80% Evento masculino Evento femenino Ambos eventos No Asistencia a eventos deportivos Total Hombres Mujeres
49 El primero de ellos es Los/as profesores/as de Educación Física tratan igual a los niños que a las niñas. En este caso, “5: Muy de acuerdo” presenta la puntuación más alta y las diferencias en cuanto a género no son destacables. Figura 34. Puntuaciones para el primer estereotipo en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 40-44 del ANEXO II): En todos los niveles educativos se observa cómo la puntuación correspondiente a “5: Muy de acuerdo” es la más recurrente, tanto en hombres como en mujeres. Como consecuencia, no se establecen diferencias significativas en lo correspondiente al sexo del encuestado/a. La segunda afirmación de la Escala Likert es En los colegios o institutos, los niños ocupan más espacio que las niñas en las horas de recreo. Esta vez, las puntuaciones se reparten en los cinco niveles y se puede observar diferencias entre lo que contestan los hombres y lo que contestan las mujeres. Ellos, por su parte, manifiestan una gran polarización en sus respuestas; dando mayor relevancia a las opciones “1: Muy en desacuerdo” y “5: Muy de acuerdo”. Ellas, en cambio, marcan una tendencia creciente hacia los niveles “5: Muy de acuerdo” y “4: De acuerdo”. 31 1 7 48 2 2 5 5 43 0 10 20 30 40 50 60 1 2 3 4 5 Número de articipantes Educación Primaria Hombres Mujeres
50 Figura 35. Puntuaciones para el segundo estereotipo en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 45-49 del ANEXO II): Ante la afirmación a la que queremos dar respuesta, ellos se sienten más contrariados que ellas en todos los cursos académicos y; como consecuencia, seleccionan las puntuaciones más bajas que exponen el desacuerdo con la misma. No obstante, en 5º de Primaria se observa cómo dicha situación se ve algo más equilibrada al mostrar la mayoría de ellos consentimiento ante la enunciación. La siguiente declaración es Conozco a más deportistas masculinos que femeninos. Atendiendo a la variable de género, esta vez, se puede percibir que ellos son conocedores de más deportistas masculinos que ellas; quienes aunque también opten por el nivel “5: Muy de acuerdo”, dosifican sus puntuaciones entre “3: Ni de acuerdo ni en desacuerdo” y “4: De acuerdo”. 18 1 11 14 18 7 3 9 12 21 0 5 10 15 20 25 1 2 3 4 5 Número de paricipantes Educación Primaria Hombres Mujeres
51 Figura 36. Puntuaciones para el tercer estereotipo en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 50-54 del ANEXO II): Tal y como afirmamos anteriormente, los hombres han sido más rotundos en sus respuestas que ellas. Dicha situación se observa de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. Las chicas que hacen ejercicios de fuerza son menos femeninas que el resto de las niñas es el próximo estereotipo que se presenta en la encuesta. Dando respuesta al mismo, el alumnado se muestra tajante en sus puntuaciones; siendo el nivel “1: Muy en desacuerdo” el que se sitúa en primer lugar. El género de los discentes, esta vez, no es determinante en el análisis de las respuestas. Figura 37. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en Educación Primaria. 3 1 8 12 36 5 2 15 11 24 0 5 10 15 20 25 30 35 40 1 2 3 4 5 Número de particpantes Educación Primaria Hombres Mujeres 42 9305 39 7 6 1 4 0 10 20 30 40 50 12345 Número de participantes Título del eje Educación Primaria Hombres Mujeres
52 Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 55-59 del ANEXO II): Tal y como afirmamos anteriormente, el nivel “1: Muy en desacuerdo” es el más puntuado tanto por los alumnos como por las alumnas. Dicha situación se observa de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. La afirmación que sigue con nuestro objeto de estudio es Los chicos que hacen teatro, gimnasia rítmica o danza son más sensibles que el resto de los niños. De nuevo, la puntuación correspondiente a “1: Muy en desacuerdo” es la más recurrente entre el colectivo masculino y femenino; a priori sin ningún tipo de diferencia significativa. Figura 38. Puntuaciones para el quinto estereotipo en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 60-64 del ANEXO II): Tal y como afirmamos anteriormente, el nivel “1: Muy en desacuerdo” es el más puntuado tanto por los alumnos como por las alumnas. Sin embargo, dicha situación se ve alterada en algunos cursos académicos. Para empezar, en 2º de Primaria el nivel “4: De acuerdo” es el mayor calificado por parte de las alumnas. Asimismo, en 3º de Primaria se puede observar cómo los alumnos dan respuestas muy repartidas para todos los niveles; siendo el de mayor puntuación “5: Muy de acuerdo”. 35 2986 30 10 7 6 4 0 5 10 15 20 25 30 35 40 1 2 3 4 5 Número de particpantes Educación Primaria Hombres Mujeres
53 Por último, analizamos la afirmación Los chicos son más competentes que las chicas en cualquier tipo de deporte. Observando los datos obtenidos, se concluye que entre las chicas las respuestas son más rotundas que entre los chicos. Ellas otorgan mayor puntuación al nivel “1: Muy en desacuerdo”; mientras que ellos, aunque también lo hacen, presentan una tendencia creciente hacia el nivel “3: Ni de acuerdo ni en desacuerdo”. Figura 39. Puntuaciones para el sexto estereotipo en Educación Primaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 6º de Primaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 65-69 del ANEXO II): Al desglosar los resultados en los distintos niveles educativos se analizan situaciones muy relevantes para nuestro estudio. Así, se puede observar que en 2º y 3º de Primaria, el colectivo femenino opta por la categoría “1: Muy en desacuerdo” sin dilación. No obstante, este resultado varía de manera creciente durante los años académicos: en 4º de Primaria se manifiesta una tendencia en la categoría “3: Ni de acuerdo ni en desacuerdo”; y en 6º, en la categoría “5: Muy de acuerdo”. El colectivo masculino, por su parte, distribuye sus respuestas entre todos los niveles de forma aleatoria, sin ningún tipo de tendencia creciente o decreciente a lo largo de los mismos. 5.2. Resultados obtenidos en Educación Secundaria Obligatoria. En la etapa de Educación Secundaria participaron un total de 99 personas, de las cuales 44 eran hombres; y 55, mujeres. Además, la media de edad para este subgrupo es de 13,9 años 14 años. 24 5 17 4 10 32 685 5 0 5 10 15 20 25 30 35 1 2 3 4 5 Número de participantes Educación Primaria Hombres Mujeres
54 Atendiendo a la primera pregunta de la encuesta ¿Practicas algún tipo de actividad física actualmente?, un 14% del total responde negativamente. En lo correspondiente al género, se establecen diferencias significativas en los porcentajes de la práctica: 93% en los chicos frente a un 80% en las chicas; es decir, una desigualdad del 13% Figura 40. Actividad física en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 70-71 del ANEXO III): Como se ha comentado anteriormente, se observan diferencias relevantes en la variable de género. Si estudiamos detalladamente las gráficas, se aprecia que la práctica físicodeportiva entre las féminas disminuye bruscamente a partir del tercer curso (de un 92% a un 77%); y más aún en el último curso de la Educación Secundaria Obligatoria, donde disminuye hasta un 67%. Los hombres, al contrario, presentan un equilibrio constante durante toda la etapa educativa; nunca bajando del 92% de actividad. En la siguiente cuestión dirigida al conjunto de discentes que realizan ejercicio físico, ¿Qué actividad practica con más frecuencia?, el deporte es la respuesta más recurrente (con un 81%), seguido de caminar (con un 12%). De nuevo, se puede analizar una desigualdad evidente en función del sexo del practicante, ya que los varones eligen el deporte como su actividad física habitual con un 90% frente a un 72% de las féminas. Aunque en ambos colectivos es dicha respuesta la que predomina sobre el resto, la desproporción supera el 15%. Asimismo, caminar tiene mayor aceptación entre las mujeres (con un 18%) que entre los hombres (con un 5%). 86% 14% 93% 7% 80% 20% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Sí No Actividad física Total Hombres Mujeres
55 Figura 41. Tipo de actividad física en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 72-75 del ANEXO III): Examinando los datos desglosados de los distintos cursos de la etapa de Educación Secundaria, es el sexo masculino el que supera al femenino en la práctica de modalidades deportivas durante todos los niveles educativos. Además, tan solo en 2º y 3º de Secundaria encontramos a varones que elijan el pasear como actividad física recurrente; mientras que las féminas optan por dicha opción en todos los años académicos. Lo mismo ocurre con la opción “Gimnasio”, donde las mujeres la introducen a partir del tercer curso. La siguiente pregunta, también dirigida al conjunto de personas físicamente activas, tiene que ver con las causas que incitan a la práctica: ¿Con qué motivo la practica? Dando respuesta a la misma, las opciones que tienen más aceptación entre el alumnado son “Le gusta el deporte” (31%), “Diversión o entretenimiento” (25%) y “Estar en forma y/o motivos de salud” (23%). A tenor de los resultados expuestos, no existen diferencias significativas en los motivos que llevan al alumnado a realizar práctica físico-deportiva; a excepción del ítem “Le gusta el deporte”, puntuado con un 41% para ellos y con un 29% para ellas. 81% 12% 2% 5% 90% 5% 0% 5% 72% 18% 5% 5% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Deporte Andar o pasear Gimnasio Otro Tipo de actividad Total Hombres Mujeres
56 Figura 42. Motivos de actividad física en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 76-79 del ANEXO III): Durante todos los niveles educativos, la opción a la que se le otorga el broche de motivo mayor por el que se practica actividad física en el colectivo masculino es la de “Le gusta el deporte”, exceptuando 3º de Secundaria que opta por la de “Diversión o entretenimiento”. El colectivo femenino, sin embargo, alterna sus respuestas de manera azarosa entre las tres primeras posibilidades. Asimismo, cabe destacar que la opción “Estar en forma y/o motivos de salud” va cobrando importancia para ellas en los dos últimos cursos; a la vez que para ellos, pierde. La cuestión que sigue es ¿Con qué frecuencia la practica? Dicha pregunta va orientada de nuevo a los estudiantes que realizan ejercicio físico actualmente. En este caso, cuando se atiende a la variable de género se hallan disimilitudes muy evidentes en las respuestas: un 80% de los varones practican actividad físico-deportiva “3-5 días a la semana” frente a un 56% de las féminas, lo que corresponde a casi un 30% de diferencia. Como consecuencia, la frecuencia de práctica en ellas se sitúa con un 44% en “1-2 días a la semana”, mientras que en ellos esta opción se reduce a un 20%. 23% 25% 6% 31% 2% 11% 2% 20% 20% 2% 41% 0% 17% 0% 27% 29% 9% 22% 5% 4% 4% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% Motivos de actividad Total Hombres Mujeres
63 Figura 49. Opinión sobre la desigualdad de género en los medios de comunicación en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 100- 101 del ANEXO III): Se observa que la opción “No” es la más solicitada durante toda la etapa educativa, a excepción del primer curso que obtiene porcentajes iguales para el “Sí” entre el colectivo femenino. En cuanto a la variable de género, los hombres superan a las mujeres en el porcentaje correspondiente al “No” en todos los años académicos; a excepción de 2º, donde las mujeres superan a los hombres; y de 3º, donde los porcentajes son iguales para ellos y para ellas. Aun así, las diferencias que se analizan no son muy relevantes. Por último en el bloque de preguntas de una sola opción posible, la muestra de Educación Secundaria debe responder a ¿Ha ido a algún espectáculo de deporte en el último año? A tenor de los datos obtenidos, se observa que en la cabeza se sitúa “A un deporte masculino” con un 37%, mientras que “A un deporte femenino” se sitúa en la cola con un 1%. De nuevo, se establece una clara desigualdad entre los porcentajes del conjunto masculino y del conjunto femenino. El orden para ellos es, en primer lugar, “A un evento masculino” (50%); seguido de “A ambos eventos” (25%) y “No” (25%). Además, “A un evento femenino” siquiera aparece. El orden para ellas, en cambio, comienza con “A ambos eventos” (41%) y le sigue “No” (30%), “A un evento masculino” (27%) y “A un evento femenino” (2%). 10% 90% 7% 93% 12% 88% 0% 20% 40% 60% 80% 100% Sí No Medios de comunicación Total Hombres Mujeres
64 Figura 50. Asistencia a eventos deportivos en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 102- 105 del ANEXO III): Como se ha comentado anteriormente, los porcentajes en todos los ítems son muy desiguales si se atiende al sexo del encuestado/a. De esta manera, la opción favorita entre los varones es “A un evento masculino” en todos los cursos; y las de ellas, “A ambos” y “No”. Además, cabe mencionar la situación en la que se encuentra la categoría “A un evento femenino”, la cual solo se requiere en 3º de Secundaria por un ínfimo porcentaje de las alumnas. Finalmente, damos paso al bloque en el que se tiene que dar respuesta a una Escala Likert valorada del 1 (muy en desacuerdo) al 5 (muy de acuerdo). En ella se citarán una serie de estereotipos relacionados al género en el ámbito físico y deportivo. Cabe mencionar que las gráficas no muestran porcentajes, sino el número de respuestas dadas a cada opción por hombres y por mujeres. El primero de ellos es Los/as profesores/as de Educación Física tratan igual a los niños que a las niñas. En este caso, “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo” presenta la puntuación más alta entre los alumnos; y “2: En desacuerdo”, entre las alumnas. 37% 1% 34% 28% 50% 0% 25% 25% 27% 2% 41% 30% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Evento masculino Evento femenino Ambos eventos No Asistencia a eventos deportivos Total Hombres Mujeres
65 Figura 51. Puntuaciones para el primer estereotipo en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 106- 109 del ANEXO III): Si se observa detalladamente las gráficas, se puede apreciar que la tendencia de la puntuación en el colectivo femenino es decreciente; empezando por una mayoría en el nivel “5: Muy de acuerdo” y terminando con la misma en el “1: Muy en desacuerdo”. El colectivo masculino, en cambio, normalmente selecciona el nivel “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo”, a excepción de 4º de Secundaria donde opta por el “5: Muy de acuerdo”. La segunda afirmación de la Escala Likert es En los colegios o institutos, los niños ocupan más espacio que las niñas en las horas de recreo. Esta vez, las puntuaciones se reparten en los cinco niveles sin disimilitudes significativas en función del sexo del encuestado/a. A pesar de ello, el nivel “5: Muy de acuerdo” manifiesta mucha mayor aceptación entre las mujeres que entre los hombres. Así, la opción más recurrente tanto para ellos como para ellas es la “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo”. 45 15 7 13 8 16 12 10 9 0 5 10 15 20 1 2 3 4 5 Número de participantes Educación Secundaria Hombres Mujeres
66 Figura 52. Puntuaciones para el segundo estereotipo en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 110- 113 del ANEXO III): Ante la afirmación a la que queremos dar respuesta, ellos se sienten normalmente más contrariados que ellas en todos los cursos académicos y; como consecuencia, seleccionan las puntuaciones más bajas que exponen el desacuerdo con la misma. La siguiente declaración es Conozco a más deportistas masculinos que femeninos. Atendiendo a la variable de género, de nuevo, no entendemos que haya ningún tipo de diferencia significativa ya que ambos conjuntos se sitúan en la opción “5: Muy de acuerdo” de forma muy contundente. Figura 53. Puntuaciones para el tercer estereotipo en Educación Secundaria. 10 10 16 53 11 7 15 10 13 0 5 10 15 20 1 2 3 4 5 Número de participantes EDUCACIÓN SECUNDARIA Hombres Mujeres 1 1 7 13 22 61 11 15 23 0 5 10 15 20 25 1 2 3 4 5 Número de participantes EDUCACIÓN SECUNDARIA Hombres Mujeres
67 Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 114- 117 del ANEXO III): Tal y como afirmamos anteriormente, los hombres y las mujeres han sido rotundos en sus respuestas. Dicha situación se puede observar de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. Las chicas que hacen ejercicios de fuerza son menos femeninas que el resto de las niñas es el próximo estereotipo que se presenta en la encuesta. Dando respuesta al mismo, el alumnado se muestra tajante en sus puntuaciones; siendo el nivel “1: Muy en desacuerdo” el que se sitúa en primer lugar. El género de los discentes, esta vez, no es determinante en el análisis de las respuestas. Figura 54. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 118- 121 del ANEXO III): Tal y como afirmamos anteriormente, el nivel “1: Muy en desacuerdo” es el más puntuado tanto por los alumnos como por las alumnas. Dicha situación se puede observar de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. La afirmación que sigue con nuestro objeto de estudio es Los chicos que hacen teatro, gimnasia rítmica o danza son más sensibles que el resto de los niños. De nuevo, la 30 10 2 1 1 48 6 1 0 1 0 10 20 30 40 50 60 1 2 3 4 5 Número de participantes EDUCACIÓN SECUNDARIA Hombres Mujeres
68 puntuación correspondiente a “1: Muy en desacuerdo” es la más recurrente entre el colectivo masculino y femenino; a priori sin ningún tipo de diferencia significativa. Figura 55. Puntuaciones para el quinto estereotipo en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 122- 125 del ANEXO III): Tal y como afirmamos anteriormente, el nivel “1: Muy en desacuerdo” es el más puntuado tanto por los alumnos como por las alumnas. Sin embargo, las féminas son más proclives que los hombres a seleccionar dicha puntuación. Por último, analizamos la afirmación Los chicos son más competentes que las chicas en cualquier tipo de deporte. Observando los datos obtenidos, se puede concluir que entre las chicas las respuestas son más rotundas que entre los chicos. Ambos otorgan la mayor puntuación a la categoría “1: Muy en desacuerdo”, pero ellos distribuyen sus puntuaciones entre los niveles restantes en mayor medida que ellas. 28 7 6 0 2 49 5 1 1 0 0 10 20 30 40 50 60 1 2 3 4 5 Número de participantes EDUCACIÓN SECUNDARIA Hombres Mujeres
69 Figura 56. Puntuaciones para el sexto estereotipo en Educación Secundaria. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Secundaria, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 126- 129 del ANEXO III): Al desglosar los resultados en los distintos niveles educativos se puede analizar situaciones muy relevantes para nuestro estudio. Así, se puede observar que el colectivo femenino opta por la categoría “1: Muy en desacuerdo” sin dilación durante todos los años académicos. En cambio, este resultado varía en el colectivo masculino, el cual se presenta dubitativo en su selección. 5.3. Resultados obtenidos en Bachillerato. En la etapa de Bachillerato participaron un total de 42 personas, de las cuales 16 eran hombres; y 26, mujeres. Además, la media de edad para este subgrupo es de 17,1 años 17 años. Atendiendo a la primera pregunta de la encuesta ¿Practicas algún tipo de actividad física actualmente?, un 36% del total responde negativamente. En lo correspondiente al género, se establecen diferencias significativas en los porcentajes de la práctica: 81% en los chicos frente a un 46% en las chicas; es decir, una desigualdad del 35%. 15 10 11 6 2 37 592 3 0 5 10 15 20 25 30 35 40 1 2 3 4 5 Número de partiipantes EDUCACIÓN SECUNDARIA Hombres Mujeres
70 Figura 57. Actividad física en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 130- 131 del ANEXO IV): Como se ha comentado anteriormente, se observan diferencias relevantes en la variable de género. Si estudiamos detalladamente las gráficas, se puede apreciar que la práctica físico-deportiva entre las féminas es muy similar en los dos años correspondientes a esta etapa educativa de carácter voluntario (de un 57% a un 53%). Los hombres, al contrario, presentan un brusco descenso de la actividad física de 1º (100%) a 2º de Bachillerato (67%). En la siguiente cuestión dirigida al conjunto de discentes que realizan ejercicio físico, ¿Qué actividad practica con más frecuencia?, el deporte es la respuesta más recurrente (con un 44%), seguido de caminar (con un 30%) y de gimnasio (19%). De nuevo, sí se puede analizar una desigualdad evidente en función del sexo del practicante, ya que los varones eligen el deporte como su actividad física habitual con un 69% frente a un 22% de las féminas. Asimismo, se puede observar también que la opción “Andar o caminar” es la favorita entre las mujeres con un 50%; mientras que para ellos dicha opción ocupa el tercer lugar con un insignificante 8%. 64% 36% 81% 19% 54% 46% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% Sí No Actividad física Total Hombres Mujeres
71 Figura 58. Tipo de actividad física en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 132- 133 del ANEXO IV): Examinando los datos desglosados de los distintos cursos de la etapa de Bachillerato, es el sexo masculino el que supera al femenino en la práctica de modalidades deportivas durante todos los niveles educativos. Además, “Andar o pasear” siquiera está entre las opciones de ellos durante el segundo curso a la vez que para ellas es el más recurrente en ambos. Por otro lado, cabe destacar la tendencia positiva de la respuesta “Gimnasio” entre los hombres, pues en 1º tiene una popularidad del 0%; y en 2º, del 50%. La siguiente pregunta, también dirigida al conjunto de personas físicamente activas, tiene que ver con las causas que incitan a la práctica: ¿Con qué motivo la practica? Dando respuesta a la misma, las opciones que tienen más aceptación entre el alumnado son “Estar en forma y/o motivos de salud” (56%) y “Le gusta el deporte” (15%). A tenor de los resultados expuestos, existen diferencias muy significativas entre los motivos que llevan al alumnado a realizar ejercicio físico dependiendo de su sexo. De esta forma, el colectivo masculino reparte sus preferencias entre las opciones “Estar en forma y/o motivos de salud” (25%), “Le gusta el deporte” (25%), “Le gusta competir” (15%) y “Profesión” (15%); mientras que el colectivo femenino opta claramente por “Estar en forma y/o motivos de salud” con un alto porcentaje (86%). 44% 30% 19% 7% 69% 8% 23% 0% 22% 50% 14% 14% 0% 20% 40% 60% 80% Deporte Andar o pasear Gimnasio Otro Tipo de actividad Total Hombres Mujeres
72 Figura 59. Motivos de actividad física en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 134- 135 del ANEXO IV): Durante todos los niveles educativos, la opción a la que se le otorga el broche de motivo mayor por el que se practica actividad física en el colectivo femenino es la de “Estar en forma y/o motivos de salud”. El colectivo masculino, sin embargo, se inclina por “Le gusta el deporte” en el primer curso; y por “Estar en forma y/o motivos de salud”, en el segundo. La cuestión que sigue es ¿Con qué frecuencia la practica? Dicha pregunta va orientada de nuevo a los estudiantes que realizan ejercicio físico actualmente. En este caso, cuando se atiende a la variable de género se puede hallar disimilitudes muy evidentes en las respuestas: un 77% de los varones practican actividad físico-deportiva “3-5 días a la semana” frente a un 50% de las féminas, lo que corresponde a casi un 30% de diferencia. Como consecuencia, la frecuencia de práctica en ellas se sitúa con un 43% en “1-2 días a la semana”, mientras que en ellos esta opción se reduce a un 23%. Igualmente, la frecuencia de “Menos de 1 vez” a la semana únicamente aparece entre las alumnas con un 7%. 56% 4% 15% 4% 7% 7% 7% 23% 8% 23% 8% 15% 15% 8% 86% 0% 7% 0% 0% 0% 7% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% Estar en forma y/o motivos de salud Relajarse Le gusta el deporte Forma de relacionarse Le gusta competir Profesión Otro Motivos de actividad Total Hombres Mujeres
79 Figura 66. Opinión acerca de la desigualdad de género en los medios de comunicación en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 147- 148 del ANEXO IV): Se puede observar que la opción “No” es la más solicitada durante toda la etapa educativa. Aunque no existan desigualdades relevantes en las respuestas de los encuestados y de las encuestadas, son ellos los que responden “Sí” en mayor medida que ellas en todos los cursos correspondientes al Bachillerato. Por último en el bloque de preguntas de una sola opción posible, la muestra de Bachillerato debe responder a ¿Ha ido a algún espectáculo de deporte en el último año? A tenor de los datos obtenidos, se observa que en la cabeza se sitúa “No” con un 48%, mientras que “A un deporte femenino” se sitúa en la cola con un 5%. De nuevo, se establece una clara desigualdad entre los porcentajes del conjunto masculino y del conjunto femenino. El orden para ellos es, en primer lugar, “A un evento masculino” (44%); seguido de “A ambos eventos” (25%), “No” (25%) y “A un evento femenino” (6%). El orden para ellas, en cambio, comienza con “No” (69%) y le sigue “A un evento masculino” (19%), “A ambos eventos” (15%) y “A un evento femenino” (4%). 7% 93% 12% 88% 4% 96% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Sí No Medios de comunicación Total Hombres Mujeres
80 Figura 67. Asistencia a eventos deportivos en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 149- 150 del ANEXO IV): Como se ha comentado anteriormente, los porcentajes en todos los ítems son muy desiguales si se atiende al sexo del encuestado/a. Mientras que más de la mitad de ellos acuden a eventos deportivos en todos los años académicos, ellas no superan el 50% en 1º de Bachillerato. Finalmente, damos paso al bloque en el que se tiene que dar respuesta a una Escala Likert valorada del 1 (muy en desacuerdo) al 5 (muy de acuerdo). En ella se citarán una serie de estereotipos relacionados al género en el ámbito físico y deportivo. Cabe mencionar que las gráficas no muestran porcentajes, sino el número de respuestas dadas a cada opción por hombres y por mujeres. El primero de ellos es Los/as profesores/as de Educación Física tratan igual a los niños que a las niñas. En este caso, los alumnos se decantan por los niveles “2: En desacuerdo” y “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo”; mientras que “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo” presenta la puntuación más alta entre las alumnas. 28% 5% 19% 48% 44% 6% 25% 25% 19% 4% 15% 62% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Evento masculino Evento femenino Ambos eventos No Asistencia a eventos deportivos Total Hombres Mujeres
81 Figura 68. Puntuaciones para el primer estereotipo en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 151- 152 del ANEXO IV): Si se observa detalladamente las gráficas, se puede apreciar que la tendencia de la puntuación en el colectivo femenino es creciente, siendo “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo” la opción favorita en 1º de Bachillerato y; esta sumada a “4: De acuerdo”, la favorita en 2º. El colectivo masculino, en cambio, manifiesta una tendencia decreciente ya que los primeros tres niveles son los mejores puntuados por ellos. La segunda afirmación de la Escala Likert es En los colegios o institutos, los niños ocupan más espacio que las niñas en las horas de recreo. Esta vez, el nivel “5: Muy de acuerdo” manifiesta mucha mayor aceptación entre las mujeres que entre los hombres; quienes optan por las categorías “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo” y “4: De acuerdo”. Figura 69. Puntuaciones para el segundo estereotipo en Bachillerato. 3 5 5 300 5 12 7 2 0 2 4 6 8 10 12 14 1 2 3 4 5 Número de participantes Bachillerato Hombres Mujeres 1 1 6 6 22 0 4 6 14 0 5 10 15 1 2 3 4 5 Número de participantes Bachillerato Hombres Mujeres
82 Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 153- 154 del ANEXO IV): Ante la afirmación a la que queremos dar respuesta, ellos se sienten normalmente más contrariados que ellas en todos los cursos académicos y; como consecuencia, seleccionan las puntuaciones que rondan el “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo” y “4: De acuerdo” en ambos cursos. El colectivo femenino, por su parte, revela una tendencia positiva de 1º a 2º de Bachillerato. La siguiente declaración es Conozco a más deportistas masculinos que femeninos. Atendiendo a la variable de género, no entendemos que haya ningún tipo de diferencia significativa ya que ambos conjuntos se sitúan en la opción “5: Muy de acuerdo”. Figura 70. Puntuaciones para el tercer estereotipo en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 4º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 155- 156 del ANEXO IV): Tal y como afirmamos anteriormente, se puede observar que la selección de las opciones “4: De acuerdo” y “5: Muy de acuerdo” son las más frecuentes de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. Las chicas que hacen ejercicios de fuerza son menos femeninas que el resto de las niñas es el próximo estereotipo que se presenta en la encuesta. Dando respuesta al mismo, el alumnado se muestra tajante en sus puntuaciones; siendo el nivel “1: Muy en desacuerdo” 0 0 1 6 9 1 2 45 14 0 2 4 6 8 10 12 14 16 1 2 3 4 5 Número de participantes Bachillerato Hombres Mujeres
83 el que se sitúa en primer lugar. El género de los discentes, de nuevo, no es determinante en el análisis de las respuestas. Figura 71. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 157- 158 del ANEXO IV): Tal y como afirmamos anteriormente, el nivel “1: Muy en desacuerdo” es el más puntuado tanto por los alumnos como por las alumnas. Dicha situación se puede observar de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. La afirmación que sigue con nuestro objeto de estudio es Los chicos que hacen teatro, gimnasia rítmica o danza son más sensibles que el resto de los niños. De nuevo, la puntuación correspondiente a “1: Muy en desacuerdo” es la más recurrente entre el colectivo masculino y femenino; a priori sin ningún tipo de diferencia significativa. 12 2 2 0 0 20 1 4 1 0 0 5 10 15 20 25 1 2 3 4 5 Número de participantes Bachillerato Hombres Mujeres
84 Figura 72. Puntuaciones para el quinto estereotipo en Bachillerato. Si se desglosan dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 159- 160 del ANEXO IV): Tal y como afirmamos anteriormente, el nivel “1: Muy en desacuerdo” es el más puntuado tanto por los alumnos como por las alumnas. Dicha situación se observa de manera reiterada durante el transcurso de todos los años académicos, sin diferencias relevantes entre ellos. Por último, analizamos la afirmación Los chicos son más competentes que las chicas en cualquier tipo de deporte. Observando los datos obtenidos, se puede concluir que las respuestas son algo más vacilantes. Ambos conjuntos otorgan la mayor puntuación a la categoría “1: Muy en desacuerdo”, pero tanto ellos como ellas distribuyen sus puntuaciones en los tres niveles siguientes; sobre todo en el “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo”. 11 2 3 0 0 20 3 3 0 0 0 5 10 15 20 25 1 2 3 4 5 Número de participantes Bachillerato Hombres Mujeres
85 Figura 73. Puntuaciones para el sexto estereotipo en Bachillerato. Si se desglosa dichos resultados en los distintos niveles educativos, que van de 1º a 2º de Bachillerato, las proporciones quedan de la siguiente forma (véase Ilustraciones 161-162 del ANEXO IV): Al desglosar los resultados en los distintos niveles educativos se puede analizar situaciones muy relevantes para nuestro estudio. Así, se puede observar que el colectivo femenino primero tiende a elegir la respuesta “3: Ni de acuerdo ni desacuerdo”, para luego optar por la categoría “1: Muy en desacuerdo”. Entretanto, ellos siempre se deciden por el nivel “1: Muy en desacuerdo”. 5.4. Resultados obtenidos en mayores de 18 años. Queriendo abarcar más edades, hicimos llegar nuestra encuesta a personas que rondan los 18 y 35 años, pudiendo estar matriculados o no en una carrera universitaria. Así, dentro de este rango, fueron 266 personas (47 hombres y 219 mujeres) las que participaron. La media de edad para este subgrupo es de 21,9 años 22 años. Atendiendo a la primera pregunta de la encuesta ¿Practicas algún tipo de actividad física actualmente?, un 56% del total responde negativamente. En lo correspondiente al género, se establecen diferencias mínimas (aunque significativas) en los porcentajes de la práctica: 68% en los chicos frente a un 54% en las chicas; es decir, una desigualdad del 14%. 9 241 0 13 4 7 2 0 0 5 10 15 1 2 3 4 5 Número de participantes Título del eje Bachillerato Hombres Mujeres
86 Figura 74. Personas adultas que practican actividad física. Figura 75. Personas adultas que no practican actividad física. En la siguiente cuestión dirigida al conjunto de discentes que realizan ejercicio físico, ¿Qué actividad practica con más frecuencia?, el deporte es la respuesta más recurrente (con un 50%), seguido de gimnasio (con un 23%) y de andar o pasear (19%). De nuevo, sí se puede analizar una desigualdad evidente en función del sexo del practicante, ya que los varones eligen el deporte como su actividad física habitual con un 79% frente a un 42% de las féminas. También, se puede observar que las opciones “Gimnasia” y “Andar 44% 68% 54% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% Mayores de 18 años Sí practican Total Hombre Mujer 56% 32% 46% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Mayores de 18 años No practican Total Hombre Mujer
87 o pasear” suponen un alto porcentaje para ellas (28% y 20%, respectivamente) y un bajo porcentaje para ellos (6% en ambas). Figura 76. Tipo de actividad física en personas adultas. La siguiente pregunta, también dirigida al conjunto de personas físicamente activas, tiene que ver con las causas que incitan a la práctica: ¿Con qué motivo la practica? Dando respuesta a la misma, las opciones que tienen más aceptación entre la muestra mayor de 18 años son “Estar en forma y/o motivos de salud” (51%), “Le gusta el deporte” (19%) y “Diversión o entretenimiento” (17%). A tenor de los resultados expuestos, existen diferencias muy significativas entre los motivos que llevan a los encuestados/as a realizar ejercicio físico dependiendo de su sexo. De esta forma, el colectivo masculino reparte sus preferencias entre las opciones “Diversión o entretenimiento” (35%), “Estar en forma y/o motivos de salud” (23%), “Le gusta el deporte” (19%); mientras que el colectivo femenino opta claramente por “Estar en forma y/o motivos de salud” con un alto porcentaje (58%). 50% 17% 23% 10% 79% 6% 6% 9% 42% 20% 28% 10% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% Deporte Andar o pasear Gimnasio Otro Mayores de 18 años Total Hombre Mujer
88 Figura 77. Causas de actividad física en personas adultas. La cuestión que sigue es ¿Con qué frecuencia la practica? Dicha pregunta va orientada de nuevo a las personas que realizan ejercicio físico actualmente. En este caso, cuando se atiende a la variable de género no hallamos disimilitudes en las respuestas: un 72% de los hombres y un 73% de las mujeres practican actividad físicodeportiva “3-5 días a la semana”, mientras que el resto lo hacen con una frecuencia de “1- 2 días a la semana”. Figura 78. Frecuencia de actividad física en personas adultas. La última pregunta dirigida a los individuos físicamente activos es ¿Tiene algún familiar cercano que practique actividad física? Dando contestación a la misma, se observa que 51% 17% 6% 19% 3% 1% 3% 23% 35% 3% 19% 10% 0% 10% 58% 13% 7% 18% 1% 1% 2% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Mayores de 18 años Total Hombre Mujer 73% 27% 0% 72% 28% 0% 73% 27% 0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana Menos de 1 vez a la semana Mayores de 18 años Total Hombre Mujer
95 Figura 87. Puntuaciones para el primer estereotipo en personas adultas. La segunda afirmación de la Escala Likert es En los colegios o institutos, los niños ocupan más espacio que las niñas en las horas de recreo. Esta vez, el nivel “5: Muy de acuerdo” manifiesta mucha mayor aceptación entre las mujeres que entre los hombres; aunque también estos lo ponen en primer lugar. Figura 88. Puntuaciones para el segundo estereotipo en personas adultas. La siguiente declaración es Conozco a más deportistas masculinos que femeninos. Atendiendo a la variable de género, no entendemos que haya ningún tipo de diferencia significativa ya que ambos conjuntos se sitúan en la opción “5: Muy de acuerdo”. 513 13 7 9 25 59 69 46 20 0 20 40 60 80 12345 Número de participantes ADULTOS Hombres Mujeres 7 4 6 12 1813 916 83 98 0 20 40 60 80 100 120 1 2 3 4 5 Número de participantes ADULTOS Hombres Mujeres
96 Figura 89. Puntuaciones para el tercer estereotipo en personas adultas. Las chicas que hacen ejercicios de fuerza son menos femeninas que el resto de las niñas es el próximo estereotipo que se presenta en la encuesta. Dando respuesta al mismo, el alumnado se muestra tajante en sus puntuaciones; siendo el nivel “1: Muy en desacuerdo” el que se sitúa en primer lugar. El género de los discentes, de nuevo, no es determinante en el análisis de las respuestas. Figura 90. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en personas adultas. La afirmación que sigue con nuestro objeto de estudio es Los chicos que hacen teatro, gimnasia rítmica o danza son más sensibles que el resto de los niños. De nuevo, la puntuación correspondiente a “1: Muy en desacuerdo” es la más recurrente entre el colectivo masculino y femenino; sin ningún tipo de diferencia significativa. 1 5 3 12 264 9 30 60 116 0 20 40 60 80 100 120 140 1 2 3 4 5 Número de participantes ADULTOS Hombres Mujeres 38 6 2 1 0 177 21 14 5 2 0 50 100 150 200 12345 Número de participantes ADULTOS Hombres Mujeres
97 Figura 91. Puntuaciones para el quinto estereotipo en personas adultas. Por último, analizamos la afirmación Los chicos son más competentes que las chicas en cualquier tipo de deporte. Observando los datos obtenidos, se puede analizar que ambos conjuntos otorgan la mayor puntuación a la categoría “1: Muy en desacuerdo”. Figura 92. Puntuaciones para el sexto estereotipo en personas adultas. 6. DISCUSIÓN. Recordando los objetivos principales de nuestro estudio mencionados en la sección “Introducción”, se propone como fin mayor el de concienciar a los leyentes acerca de la desigualdad existente en el ámbito físico-deportivo. Para ello, se ha llevado a cabo un análisis de los datos obtenidos en las encuestas realizadas para compararlos con otras investigaciones anteriores; las cuales fueron citadas y estudiadas en el subapartado “Estudios similares” de la sección “Marco teórico”. 38 6 3 0 0 185 20 7 4 3 0 50 100 150 200 12345 Número de participantes ADULTOS Hombres Mujeres 30 9 5 3 0 166 24 21 7 1 0 50 100 150 200 12345 Número de participantes ADULTOS Hombres Mujeres
98 Por este motivo, se ha querido elaborar una gráfica que exponga la evolución en el tiempo del nivel de actividad física entre los individuos encuestados. En ella, aparecen las referencias de la investigación desempeñada por Manuel García Ferrando con la Encuesta de Hábitos Deportivos (2015) y la encuesta de Hábitos y actitudes de la población andaluza ante el deporte elaborado por la Consejería de Turismo y Deporte de la Junta de Andalucía (2017). Si bien se ha indagado en el conocimiento de la participación femenina a lo largo de la Historia y se ha averiguado que esta era muy reducida en el siglo XX (Cachon Zagalaz et al., 2013), aún se puede atisbar diferencias muy significativas si contemplamos el sexo de la persona físicamente activa. Actualmente, aún se puede observar cómo los varones superan en porcentaje a las féminas en cuanto a frecuencia de práctica e interés por el deporte; y esto es, una vez más, causa de una sociedad alimentada por el patriarcado. Como consecuencia, también se ha podido comprobar (véase la sección “Resultados”) que los hombres son más proclives a realizar ejercicio físico con más regularidad que las mujeres; al igual que también apuntaban en su investigación Myriam Alvariñas Villaverde, Mª de los Ángeles Fernández Villarino y Cristina López Villar (2009). Igualmente, citando a dichos autores y coincidiendo con nuestros resultados, los hombres manifiestan una evidente preferencia por aquellas modalidades deportivas que implican contacto físico; mientras que las mujeres optan por realizar un ejercicio físico más delicado y estético. En esta comparación, además, es preciso incluir las causas que propulsan a ambos conjuntos a ser activos físicamente: el conjunto masculino presenta motivos más lúdicos y competitivos; y el femenino, motivos relacionados con el buen estado físico y la salud. 60% 49% 85% 48% 39% 75% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 2015 2017 2019 EVO LUCIÓN DE LA PRÁCTICA FÍSICO-DEPORTIVA Hombres Mujeres Figura 93. Evolución de la práctica deportiva. Años 2015, 2017 y 2019.
99 7. CONCLUSIONES. Habiendo llegado a este punto, respondo a la pregunta que encabeza el título del presente trabajo ¿La igualdad es real en el deporte? Mi respuesta es, rotundamente, no. Dejando a un lado los estudios que nos han ayudado a establecer comparaciones que acarreasen una mayor riqueza a nuestra investigación, pasamos a finalizar nuestro trabajo con las conclusiones extraídas más relevantes de la toma de datos de nuestras encuestas. Para ello, vamos a analizar los resultados obtenidos en los bloques II, III y IV. - Bloque II: Respondiendo a la cuestión ¿Practica algún tipo de actividad física actualmente? se puede establecer diferencias muy significativas si se atiende a la variable de género. Gracias a la contestación a dicha pregunta, se ha podido comprobar que las mujeres son menos activas físicamente. Asimismo, son ellas las que practican deporte con menos asiduidad y las que orientan sus causas de ejercicio al mantenimiento de la figura y la salud. Aquellas féminas que practican deporte tienen, normalmente, modelos seguir ya que cuentan con familiares cercanos femeninos que tienen como hábito la práctica físico-deportiva. - Bloque III: Como bien se ha comentado en el “Marco teórico”, los medios de comunicación son uno de los principales agentes de socialización para el ser humano (Bandura, A., 1984). Si esto es así y analizamos, además, los resultados obtenidos en la respuesta ¿Cree que los medios de comunicación (telediarios, periódicos, redes sociales…) dan la misma importancia a los deportes femeninos que a los deportes femeninos?, se puede deducir que este es uno de los principales impedimentos para llegar a una sociedad feminista que sustente la igualdad de género. Un porcentaje superior al 90% contesta negativamente a dicha pregunta en todos los rangos de edad, lo que nos ofrece una visión muy cruda de la realidad: si los ciudadanos y ciudadanas, desde tan pequeños, ven que son los hombres los que aparecen en un 100% de las noticias deportivas frente a un mediocre 5% de mujeres, acaban integrando esta situación como algo normal y tolerable. - Bloque IV: Por fortuna, los resultados de la Escala Likert de nuestro estudio nos han proporcionado alivio pues la mayoría de los estereotipos son rechazados con contundencia. No obstante, se puede encontrar una desigualdad relevante entre las puntuaciones de los hombres y de las mujeres en la afirmación En los colegios o institutos, los niños ocupan más espacio que las niñas en las horas de recreo. En ella, los varones se encuentran reacios a aceptar dicha realidad. Las féminas, por
100 el contrario y a medida que van adquiriendo madurez, entienden que es una circunstancia muy común en la mayoría de centros. El hecho de que ellos no sean capaces de entender que tienen el espacio dominado puede acarrear una mayor dificultad si las instituciones educativas se proponen implantar patios que realmente fomenten la equidad. A pesar de que la mujer haya conseguido ir haciéndose paso entre los hombres en el mundo deportivo, aún se encuentra con muchos obstáculos que debe superar. Para concluir, se ha de señalar que la satisfacción de los encuestados/as con el profesorado de Educación Física es bastante alta. Aunque bien es cierto que dicho placer decrece con la madurez del individuo; sobre todo entre el sexo femenino, se puede observar que los datos obtenidos coinciden positivamente con el realizado por Hernández-Álvarez, López Crespo, Martínez-Gorroño, López Rodríguez y Álvarez Barrio (2010). A pesar de los resultados obtenidos, mi opinión personal se corresponde con las de Devís Devís, Fuentes Miguel, Sparkes (2005); quienes afirman que gran parte de los docentes de Educación Física reproducen constantemente los estereotipos de género que nos gustaría erradicar. Como bien indicamos en la “Introducción” (subapartado “Justificación”), una de las motivaciones que nos ha llevado a realizar este estudio es la ambición por conseguir un cambio en la educación, de forma que esta promueva la igualdad como valor esencial. Así, creemos conveniente introducir la coeducación en todos los centros, independientemente de su nivel socio-cultural y económico. De esta manera, los maestros y maestras (en este caso, de Educación Física) podremos contribuir en una cuestión que está a la orden del día. Esta labor, sin embargo, no es nada sencilla: es muy común toparse con docentes que consideran un tema tabú la igualdad de género y el feminismo; por lo que es de vital importancia, si nos encontramos con ellos/as, intentar informarles detalladamente de todos aquellos conceptos que puedan resultarles difusos y abrirles la mente. Por suerte o por desgracia, esto no se consigue de un día para otro… Se trata un proceso constante que necesita de la colaboración de todos los sujetos que componen la comunidad educativa. No me gustaría finalizar este trabajo sin daros las gracias por llegar a este punto de la lectura. Si queréis darme un motivo para ser un poco más feliz, haced todo lo posible para que en vuestras clases crezcan niños y niñas implicadas con la sociedad y la mejora de la misma. Haced de vuestros alumnos y alumnas, buenas personas… Aún estamos a tiempo de hacerlo bien.
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111 9.2. Ilustraciones 7-12. ¿Con qué frecuencia practica actividad física? Ilustración 7. Frecuencia en 1º de Primaria. Ilustración 8. Frecuencia en 2º de Primaria. Ilustración 9. Frecuencia en 3º de Primaria. 53% 27% 20% 62% 13% 25% 43% 43% 14% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana Menos de 1 vez a la semana 1º Primaria Total Hombre Mujer 33% 62% 5% 42% 58% 0% 36% 55% 9% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana Menos de 1 vez a la semana 2º Primaria Total Hombre Mujer 29% 63% 8% 42% 58% 0% 16% 67% 17% 0% 20% 40% 60% 80% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana Menos de 1 vez a la semana 3º Primaria Total Hombre Mujer
112 Ilustración 10. Frecuencia en 4º de Primaria. Ilustración 11. Frecuencia en 5º de Primaria Ilustración 12. Frecuencia en 6º de Primaria. 52% 48% 67% 33% 33% 67% 0% 20% 40% 60% 80% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana 4º Primaria Total Hombre Mujer 57% 39% 4% 80% 20% 0% 38% 54% 8% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana Menos de 1 vez a la semana 5º Primaria Total Hombre Mujer 44% 56% 71% 29% 9% 91% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 100% 3-5 días a la semana 1-2 días a la semana 6º Primaria Total Hombre Mujer
113 9.3. Ilustraciones 13-18. ¿Tiene algún familiar cercano que practique actividad física? Ilustración 13. Familiares cercanos en 1º de Primaria. Ilustración 14. Familiares cercanos en 2º de Primaria. Ilustración 15. Familiares cercanos en 3º de Primaria. 27% 20% 0% 75% 0% 25% 28% 43% 29% 0% 20% 40% 60% 80% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s No 1º Primaria Total Hombre Mujer 52% 9% 10% 29% 80% 0% 0% 20% 27% 18% 18% 37% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 2º Primaria Total Hombre Mujer 42% 21% 25% 12% 75% 0% 17% 8% 8% 42% 33% 17% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 3º Primaria Total Hombre Mujer
114 Ilustración 16. Familiares cercanos en 4º de Primaria. Ilustración 17. Familiares cercanos en 5º de Primaria. Ilustración 18. Familiares cercanos en 6º de Primaria. 57% 9% 10% 24% 59% 0% 8% 33% 56% 22% 11% 11% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 4º Primaria Total Hombre Mujer 35% 22% 17% 26% 40% 10% 20% 30% 31% 31% 15% 23% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 5º Primaria Total Hombre Mujer 36% 8% 32% 24% 43% 0% 36% 21% 28% 18% 27% 27% 0% 10% 20% 30% 40% 50% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 6º Primaria Total Hombre Mujer
115 9.4. Ilustraciones 19-20. ¿Ha abandonado o nunca realizado actividad física? Ilustración 19. Personas que abandonaron por cursos. Ilustración 20. Personas que nunca practicaron por cursos. 50% 50% 100% 33% 0% 100% 100% 100% 0% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Primaria 4º Primaria 5º Primaria Personas que abandonaron Total Hombre Mujer 50% 50% 67% 100% 0% 0% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Primaria 4º Primaria Personas que nunca practicaron Total Hombre Mujer
116 9.5. Ilustraciones 21-23. ¿Cuál ha sido el motivo por el que ha abandonado o nunca ha practicado actividad física? Ilustración 21. Causas de falta de práctica en 1º de Primaria. Ilustración 22. Causas de falta de práctica en 4º de Primaria. Ilustración 23. Causas de falta de práctica en 5º de Primaria. 25% 75% 0% 100% 100% 0% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Falta de tiempo Falta de interés 1º Primaria Total Hombre Mujer 0% 100% 0% 100% 0% 100% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Falta de tiempo Falta de interés 4º Primaria Total Hombre Mujer 0% 100% 0% 100% 0% 0% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Falta de tiempo Falta de interés 5º Primaria Total Hombre Mujer
117 9.6. Ilustraciones 24-25. ¿Cree que existe algún deporte exclusivo para chicos o para chicas? Ilustración 24. Responden "sí" por cursos. Ilustración 25. Responden "no" por cursos. 53% 43% 0% 22% 0% 0% 45% 50% 0% 23% 0% 0% 62% 36% 0% 20% 0% 0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5º Primaria 6º Primaria Responden "sí" Total Hombre Mujer 47% 57% 100% 78% 100% 100% 55% 50% 100% 77% 100% 100% 38% 64% 100% 80% 100% 100% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5º Primaria 6º Primaria Responden "no" Total Hombre Mujer
118 9.7. Ilustraciones 26-31. ¿Sigue con frecuencia las noticias de deportes? Ilustración 26. Seguimiento de las noticias en 1º de Primaria. Ilustración 27. Seguimiento de las noticias en 2º de Primaria. Ilustración 28. Seguimiento de las noticias en 3º de Primaria. 21% 16% 31% 0% 32% 27% 18% 37% 0% 18% 12% 13% 25% 0% 50% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 1º Primaria Total Hombre Mujer 29% 19% 24% 14% 14% 40% 20% 20% 10% 10% 18% 18% 28% 18% 18% 0% 10% 20% 30% 40% 50% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 2º Primaria Total Hombre Mujer 33% 13% 25% 4% 25% 41% 25% 17% 0% 17% 25% 0% 34% 8% 33% 0% 10% 20% 30% 40% 50% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 3º Primaria Total Hombre Mujer
119 Ilustración 29. Seguimiento de las noticias en 4º de Primaria. Ilustración 30. Seguimiento de las noticias en 5º de Primaria. Ilustración 31. Seguimiento de las noticias en 6º de Primaria. 44% 18% 17% 17% 4% 69% 23% 0% 0% 8% 10% 10% 40% 40% 0% 0% 20% 40% 60% 80% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 4º Primaria Total Hombre Mujer 42% 12% 38% 8% 0% 55% 18% 27% 0% 0% 31% 8% 46% 15% 0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 5º Primaria Total Hombre Mujer 20% 24% 28% 20% 8% 28% 36% 29% 0% 7% 9% 9% 27% 46% 9% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 6º Primaria Total Hombre Mujer
120 9.8. Ilustraciones 32-33. ¿Cree que los medios de comunicación (telediarios, periódicos, redes sociales…) le dan la misma importancia a los deportes femeninos que a los deportes masculinos? Ilustración 32. Responden "sí" por cursos. Ilustración 33. Responden "no" por cursos. 74% 38% 37% 17% 4% 20% 82% 40% 42% 23% 9% 21% 62% 36% 33% 10% 0% 18% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% 80% 90% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5ª Primaria 6ª Primaria Responden "sí" Total Hombre Mujer 26% 62% 63% 83% 96% 80% 18% 60% 58% 77% 91% 79% 38% 64% 67% 90% 100% 82% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Primaria 2º Primaria 3º Primaria 4º Primaria 5ª Primaria 6ª Primaria Responden "no" Total Hombre Mujer
127 9.12. Ilustraciones 50-54. Conozco a más deportistas masculinos que deportistas femeninos: Ilustración 50. Puntuaciones para el tercer estereotipo en 2º de Primaria. Ilustración 51. Puntuaciones para el tercer estereotipo en 3º de Primaria. 0 0 0 1 9 1 0 4 3 3 0 2 4 6 8 10 12345 2º Primaria Hombres Mujeres 0 0 3 2 7 0 1 5 1 5 0 1 2 3 4 5 6 7 8 12345 3º Primaria Hombres Mujeres
128 Ilustración 52. Puntuaciones para el tercer estereotipo en 4º de Primaria. Ilustración 53. Puntuaciones para el tercer estereotipo en 5º de Primaria. Ilustración 54. Puntuaciones para el tercer estereotipo en 6º de Primaria. 3 0 1 4 5 1 0 0 1 8 0 2 4 6 8 10 12345 4º Primaria Hombres Mujeres 0 0 21 8 1 1 4 2 5 0 2 4 6 8 10 12345 5º Primaria Hombres Mujeres 0 1 2 4 7 202 4 3 0 1 2 3 4 5 6 7 8 12345 6º Primaria Hombres Mujeres
129 9.13. Ilustraciones 55-59. Las chicas que hacen ejercicios de fuerza son menos femeninas que el resto de las niñas: Ilustración 55. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en 2º de Primaria. Ilustración 56. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en 3º de Primaria. 10 0 0 0 0 7 0 1 1 2 0 2 4 6 8 10 12 12345 2º Primaria Hombres Mujeres 10 0 1 0 1 10 1 1 0 0 0 2 4 6 8 10 12 12345 3º Primaria Hombres Mujeres
130 Ilustración 57. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en 4º de Primaria. Ilustración 58. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en 5º de Primaria. Ilustración 59. Puntuaciones para el cuarto estereotipo en 6º de Primaria. 7 3 102 6 21 0 1 0 1 2 3 4 5 6 7 8 12345 4º Primaria Hombres Mujeres 7 1102 8 3 20 0 0 2 4 6 8 10 12345 5º Primaria Hombres Mujeres 8 6 000 8 1 1 0 1 0 2 4 6 8 10 12345 6º Primaria Hombres Mujeres
131 9.14. Ilustraciones 60-64. Los chicos que hacen teatro, danza o gimnasia rítmica son más sensibles que el resto de los niños: Ilustración 60. Puntuaciones para el quinto estereotipo en 2º de Primaria. Ilustración 61. Puntuaciones para el quinto estereotipo en 3º de Primaria. 5 0 2 3 0 3 2 1 4 1 0 1 2 3 4 5 6 12345 2º Primaria Hombres Mujeres 3 0 3 2 4 6 0 2 2 2 0 1 2 3 4 5 6 7 12345 3º Primaria Hombres Mujeres
132 Ilustración 62.Puntuaciones para el quinto estereotipo en 4º de Primaria. Ilustración 63. Puntuaciones para el quinto estereotipo en 5º de Primaria. Ilustración 64. Puntuaciones para el quinto estereotipo en 6º de Primaria. 10 0 1 2 0 45 1 0 0 0 2 4 6 8 10 12 12345 4º Primaria Hombres Mujeres 9 0 0 0 2 11 1 1 0 0 0 2 4 6 8 10 12 12345 5º Primaria Hombres Mujeres 8 2 3 1 0 6 2 2 0 1 0 2 4 6 8 10 12345 6º Primaria Hombres Mujeres
133 9.15. Ilustraciones 65-69. Los chicos son más competentes que las chicas en cualquier tipo de deporte: Ilustración 65. Puntuaciones para el sexto estereotipo en 2º de Primaria. Ilustración 66. Puntuaciones para el sexto estereotipo en 3º de Primaria. 5 0 1 0 4 11 0 0 0 0 0 2 4 6 8 10 12 12345 2º Primaria Hombres Mujeres 7 2 3 0 0 8 4 0 0 0 0 2 4 6 8 10 12345 3º Primaria Hombres Mujeres
134 Ilustración 67. Puntuaciones para el sexto estereotipo en 4º de Primaria. Ilustración 68. Puntuaciones para el sexto estereotipo en 5º de Primaria. Ilustración 69. Puntuaciones para el sexto estereotipo en 6º de Primaria. 4 2 2 3 2 3 0 5 2 0 0 1 2 3 4 5 6 12345 4º Primaria Hombres Mujeres 5 0 5 0 1 9 21 0 1 0 2 4 6 8 10 12345 5º Primaria Hombres Mujeres 3 1 6 1 3 2 0 2 3 4 0 1 2 3 4 5 6 7 12345 6º Primaria Hombres Mujeres
135 ANEXO III
136 10.1. Ilustraciones 70-71. ¿Practica algún tipo de actividad física actualmente? Ilustración 70. Nivel de actividad física por cursos. Ilustración 71. Falta de actividad física por cursos. 92% 92% 85% 75% 92% 92% 92% 100% 92% 92% 77% 67% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Sí practican Total Hombre Mujer 8% 8% 15% 25% 8% 8% 8% 0% 8% 8% 23% 33% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria No practican Total Hombre Mujer
143 10.5. Ilustraciones 84-87. ¿Tiene algún familiar cercano que practique actividad física? Ilustración 84. Familiares cercanos en 1º de Secundaria. Ilustración 85. Familiares cercanos en 2º de Secundaria. 48% 13% 26% 13% 59% 8% 25% 8% 37% 18% 27% 18% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 1º Secundaria Total Hombre Mujer 26% 22% 30% 22% 18% 18% 46% 18% 33% 25% 17% 25% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 2º Secundaria Total Hombre Mujer
144 Ilustración 86. Familiares cercanos en 3º de Secundaria. Ilustración 87. Familiares cercanos en 4º de Secundaria. 41% 23% 27% 9% 58% 17% 8% 17% 20% 30% 50% 0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 3º Secundaria Total Hombre Mujer 22% 28% 28% 22% 16% 7% 17% 50% 25% 34% 33% 8% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Familiar/es masculino/s Familiar/es femenino/s Ambos No 4º Secundaria Total Hombre Mujer
145 10.6. Ilustraciones 88-89. ¿Ha practicado alguna vez actividad física? Ilustración 88. Personas que abandonaron por cursos. Ilustración 89. Personas que nunca practicaron por cursos. 50% 100% 100% 100% 100% 100% 100% 0% 0% 100% 100% 100% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Personas que abandonaron Total Hombre Mujer 50% 0% 0% 0 0% 0% 0% 0 100% 0% 0% 0 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Personas que nunca practicaron Total Hombre Mujer
146 10.7. Ilustraciones 90-93. ¿Cuál ha sido el motivo por el que ha abandonado o nunca ha practicado actividad física? Ilustración 90. Causas de la falta de práctica en 1º de Secundaria. Ilustración 91. Causas de la falta de práctica en 2º de Secundaria. Ilustración 92. Causas de la falta de práctica en 3º de Secundaria. 50% 50% 100% 0% 0% 100% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Falta de tiempo Motivos económicos 1º Secundaria Total Hombre Mujer 50% 50% 100% 0% 0% 100% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Falta de tiempo Falta de interés 2º Secundaria Total Hombre Mujer 50% 25% 25% 100% 0% 0% 34% 33% 33% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% Falta de tiempo Falta de interés Motivos de salud 3º Secundaria Total Hombre Mujer
147 Ilustración 93. Causas de la falta de práctica en 4º de Secundaria. 50% 16% 17% 17% 0% 0% 0% 0% 50% 16% 17% 17% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Falta de tiempoFalta de interés Malas experiencias Motivos económicos 4º Secundaria Total Hombre Mujer
148 10.8. Ilustraciones 94-95. ¿Cree que existe algún deporte exclusivo para chicos o para chicas? Ilustración 94. Responden "sí" por cursos. Ilustración 95. Responden "no" por cursos. 4% 0% 8% 8% 8% 0% 8% 17% 0% 0% 8% 6% 0% 2% 4% 6% 8% 10% 12% 14% 16% 18% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Responden "sí" Total Hombre Mujer 96% 100% 92% 92% 92% 100% 92% 83% 100% 100% 92% 94% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Responden "no" Total Hombre Mujer
149 10.9. Ilustraciones 96-99. ¿Sigue con frecuencia las noticias de deportes? Ilustración 96. Seguimiento de noticias deportivas en 1º de Secundaria. Ilustración 97. Seguimiento de noticias deportivas en 2º de Secundaria. 32% 16% 24% 12% 16% 46% 15% 31% 8% 0% 16% 17% 17% 17% 33% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 1º Secundaria Total Hombre Mujer 20% 28% 20% 16% 16% 34% 33% 17% 8% 8% 23% 23% 23% 23% 8% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 2º Secundaria Total Hombre Mujer
150 Ilustración 98. Seguimiento de noticias deportivas en 3º de Secundaria. Ilustración 99. Seguimiento de noticias deportivas en 4º de Secundaria. 27% 19% 31% 11% 12% 46% 23% 16% 0% 15% 8% 15% 46% 23% 8% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% 50% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 3º Secundaria Total Hombre Mujer 25% 34% 25% 8% 8% 50% 17% 33% 0% 0% 17% 39% 22% 11% 11% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Siempre Casi siempre A veces Casi nunca Nunca 4º Secundaria Total Hombre Mujer
151 10.10. Ilustraciones 100-101. ¿Cree que los medios de comunicación (telediarios, periódicos, redes sociales…) le dan la misma importancia a los deportes femeninos que a los deportes masculinos? Ilustración 100. Responden "sí" por cursos. Ilustración 101. Responden "no" por cursos. 28% 8% 0% 4% 8% 17% 0% 0% 50% 0% 0% 6% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Responden "sí" Total Hombre Mujer 72% 92% 100% 96% 92% 83% 100% 100% 50% 100% 100% 94% 0% 20% 40% 60% 80% 100% 120% 1º Secundaria 2º Secundaria 3º Secundaria 4º Secundaria Responden "no" Total Hombre Mujer
152 10.11. Ilustraciones 102-105. ¿Ha ido a algún espectáculo de deporte en el último año? Ilustración 102. Asistencia a eventos deportivos en 1º de Secundaria. Ilustración 103. Asistencia a eventos deportivos en 2º de Secundaria. 28% 0% 40% 32% 39% 0% 38% 23% 17% 0% 41% 42% 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% 45% A un evento masculino A un evento femenino A ambos No 1º Secundaria Total Hombre Mujer 40% 0% 32% 28% 58% 0% 17% 25% 23% 0% 46% 31% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% 70% A un evento masculino A un evento femenino A ambos No 2º Secundaria Total Hombre Mujer