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La evolución de la concepción de enfermedad en John Lo target="_blank">Modelos cosmológicos: ¿Ficciones útiles o descripciones realistas del universo?

Rodríguez Sánchez, Rafael-Ángel

Abstract

Este trabajo ofrece un estudio de la evolución del concepto de enfermedad en el pensamiento de John Locke, tomando como referentes dos de sus escritos: Morbus (1666) y Methodus Medendi (1678). Dicha evolución nos permite estudiar algunos encuentros y desencuentros del pensamiento del empirista con las tesis de Galeno, Paracelso, Willis, Descartes y Boyle. Aunque Locke fue, en el tema concreto de las enfermedades, un ecléctico que supo aunar diversas tradiciones, sin embargo, el peso de las concepciones iatroquímicas fue creciendo con el tiempo. Se ofrece también una traducción al castellano del breve texto Methodus Medendi.

Full text

1 Locke, J. Some Though s conce ning Educa ion. En The Wo ks o John Locke. London, 1823. Rep in ed by Scien ia Ve lag Aalen. Ge many, 1963. Vol. 9, pp. 6 y 7. THÉMATA. REVISTA DE FILOSOFÍA. Núm. 40, 2008. LA EVOLUCIÓN DE LA CONCEPCIÓN DE ENFERMEDAD EN JOHN LOCKE: EL GALENISMO Y LA IATROQUÍMICA Ra ael Ángel Rod íguez Sánchez. Uni e sidad Pablo de Ola i- de. Resumen: Es e abajo o ece un es udio de la e olución del concep o de en e medad en el pensamien o de John Locke, omando como e e en es dos de sus esc i os: Mo bus (1666) y Me hodus Medendi (1678). Dicha e olución nos pe mi e es udia algunos encuen- os y desencuen os del pensamien o del empi is a con las esis de Galeno, Pa acelso, Willis, Desca es y Boyle. Aunque Locke ue, en el ema conc e o de las en e medades, un ecléc ico que supo auna di e sas adiciones, sin emba go, el peso de las concepciones ia oquímicas ue c eciendo con el iempo. Se o ece ambién una aducción al cas ellano del b e e ex o Me hodus Medendi. Abs ac : This pape deals wi h he de elopmen o disease´s concep ion in John Locke´s hough , s udying wo wo ks: Mo bus (1666) y Me hodus Medendi (1678). Tha e olu ion le s us examine some esemblances and di e ences among he empi is ´s hough and he ideas o Galen, Pa acelsus, Willis, Desca es and Boyle. Al hough Locke was an eclec ic, who managed o join di e en adi ions on he speci ic subjec o diseases, ne e heless, he p ominence o his ia ochemical concep ion was g adually g owing. We also o e a ansla ion in o Spanish abou he sho ex Me hodus Medendi. 1. In oducción Locke e a médico. Es e hecho, que apa ece ecogido en odas las biog a- ías del empi is a, suele ene sin emba go poca incidencia en lo que se e ie e a la in e p e ación de sus opiniones ilosó icas. Cuando se habla, po ejemplo, de Desca es, odos los his o iado es del pensamien o se ap esu an a incula el descub imien o del cogi o, del análisis y la sín esis, y, en gene al, de las di e sas ace as del mé odo ca esiano con su sólida o ma- ción ma emá ica de La Flèche. Y es lógico pues odo se humano dedicado a la e lexión su e a lo la go de su ida una e olución in elec ual que es, en pa e, he ede a de sus es adios an e io es. Sin emba go, es e hecho suele se ol idado en el caso de Locke, siendo no obs an e azonable supone que nues o au o no ue una excepción en ello. De hecho, él mismo nos habla de su ac i idad como galeno (que no galenis a) ponde ando su impo ancia, y alegando que la salud del cue po es una cues ión po la que él ha sen ido especial in e és1. Vinculados a es a ac i idad p o esional, Locke esc ibió 5 ensayos de ca ác e médico- ilosó ico, en e los años de 1666 y 1678, odos ellos muy b e es, pe o cuajados de e lexiones, y que son un pun o de pa ida pa a conoce en qué medida sus opiniones médicas es u ie on en conexión con sus doc inas conside adas canónicamen e como más “ ilosó icas”. Es as ob as son: Mo bus, de 1666; Respi a ionis Usus, de 1666 o 1667; Ana omie, de 1668; De A e Medica, de 1669; y Me hodus Medendi, de 1678. 98 Théma a. Re is a de Filoso ía, 40, 2008 2 Dewhu s , K. John Locke (1632-1704) Physician and Philosophe . London. he Wellcome His o ical medical lib a y, 1963, pp. VII-IX. No me de end é aho a sob e la polémica ace ca de la au o ía de las ob as Ana omie y De A e Médica. Es e ec i amen e, una cues ión deba ida si ue on Locke, Sydenham o ambos, los au o es de es os dos b e es a ados, aunque me adhie o a la opinión de Sánchez González, Pa ick Romanell e incluso Duchesneau (Sánchez González, M. A. La p esencia de la medicina en la ob a de John Locke (1632-1704). Mad id. Se icio de Publicaciones de la Uni e sidad Complu ense de Mad id, 1987, p. 420) quienes sos ienen que, en odo caso, no se le debe nega a Locke el ca ác e de co-au o de es os esc i os. 3 El ensayo Mo bus puede encon a se en Romanell, P. John Locke and Medicine. New Yo k, P ome eus Books, 1984, pp. 207-209. Me hodus Medendi es á en la misma ob a de Romanell (p. 139) y en Dewhu s , K. Op. Ci ., pp. 136-137. He o ecido una aducción al cas ellano de Mo bus en Rod íguez Sánchez, R. A. “John Locke. Mo bus. Es udio p elimina , aducción y no as a ca go de Ra ael Ángel Rod íguez Sánchez”. En Ilus ación y Libe ades. Re is a de Pensamien o e His o ia de las Ideas nº 1. En p ensa. En elación a Me hodus Medendi, en el anexo de es e abajo he añadido ambién su aducción cas ellana. 4 Romanell llega a di idi la ca e a in elec ual de Locke en dos pe iodos: el an e io a Sydenham, an es de 1667, al que llama “ he ea ly heo y o disease” y el pos e io , as esa echa (Romanell, P. Op. Ci ., p. 65). Y Jim Walmsey ambién ha desc i o el Mo bus en é minos simila es (Walmsey, J. “Mo bus- Locke´s ea ly essay o disease”. Ea ly Sci Med, 2000, 5 (4), 367-393). Bodlein Lib a y, B i ish Lib a y y Public Reco d O ice son las ins i u- ciones que han pe mi ido y pe mi en la conse ación y exposición pública (con las debidas es icciones) de es os documen os. Como nos cuen a Ken- ne h Dewhu s 2, es os cinco abajos no se incluyen en las clásicas ediciones de las Ob as Comple as de Locke; y es que el empi is a dejó al mo i sus papeles y ca as a un p imo suyo, Lo d Pe e King, pe maneciendo inédi os du an e la go iempo. Poco a poco ha ido saliendo a la luz dicho ma e ial, debiéndose des aca con pa icula impo ancia la echa de 1947, año en el que la Bodleian Lib a y de Ox o d comp a al Conde de Lo elace, descen- dien e de Lo d Pe e King, una impo an e colección de esc i os inédi os, comenzando a saca los a la luz. Hoy en día, podemos analiza dos ex os pa icula men e ele an es en elación al ema, el concep o de en e medad, que nos ocupa: Mo bus y Me hodus Medendi. Mo bus ue edi ado, en lengua inglesa, po Pa ick Romanell. Y Me hodus Medendi, esc i o o igina iamen- e en la ín, ambién ue publicado en lengua inglesa, po Kenne h Dewhu s en 1963, aunque Pa ick Romanell ambién lo edi ó pos e io men e3. Se a a, pues, de un alioso ma e ial que puede ayuda nos a complemen a la imagen que nos han o ecido de Locke sus in é p e es clásicos. En el caso conc e o de Mo bus, si enemos en cuen a que Sydenham ue, pa a Locke, el g an modelo a segui en cues iones médicas, y que el empi is- a conoció al clínico en 1667, es o signi ica que dicho a ado, esc i o en o no a 1666, nos pe mi e es udia las p ime as opiniones sob e la medicina lockeana, si se nos pe mi e la exp esión, oda ía no-con aminadas po su g an maes o4. Po o o lado, aunque g an pa e de la p ác ica médica conc e a de Locke queda ecogida en su esc i o Obse aciones Medicae y en su co espondencia, que es án plagados de e e encias a pa ologías y e a- pias, sin emba go, la lucha con a es a o aquella dolencia, po medio de al o cual emedio le lle a án ine i ablemen e a plan ea se cuál es la na u ale- za “gene al” de la en e medad: y la espues a a es a p egun a inaugu a en Locke la mencionada se ie de cinco esc i os de ca ác e “médico- ilosó ico”, cuya emá ica es de sesgo más eó ico. Mo bus es la p ime a espues a que o ece Locke a la p egun a “qué es la en e medad”. Y en ella, es posible descub i las inculaciones del pensamien o lockeano con Galeno, con Pa acelso y Helmon y, en meno medida, con Boyle y Desca es. Doce años más a de, Locke uel e a o ece un ex o en el que ecoge de nue o su concepción de en e medad. Es el Me hodus Medendi, y el análisis de es e ex o nos pe mi e ap ecia la e olución del pensamien o lockeano, comp obando cómo el peso de la doc ina ia oquímica se acen úa sensible- 99 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007 5 Locke, J. Mo bus. Pá a o 1. 6 Locke, J. De A e Medica. En Dewhu s , K. “Locke´s Essay on espi a ion” Bulle in o he His o y o Medicine. 1960, pp. 257-273, p. 272; Locke, J. Me hodus Medendi. En Romanell, P., Op. Ci ., p. 139. men e, con las consecuencias que ello conlle a de ca a a su isión del se humano y de la na u aleza. Locke había pa ido en su p ác ica médica de muchas de las pau as galenis as, y aunque se mues a ya en el Mo bus a o able a la p ome edo a medicina ia oquímica, es en Me hodus Medendi donde su de ensa del pa acelsismo se hace inequí oca. En jus icia, debemos deci que no hay en ealidad, un cambio d ás ico de o ien ación. Locke, an o po la ex ensión como po la ehemencia de sus a gumen os, ya se había mos ado en Mo bus más a o able a los medicamen os “químicos”, pe o sí que podemos ap ecia en es a segunda ob a una segu idad de la que no se había hecho gala has a aho a. Se a a, pues, de una con i mación en aquello po lo que el empi is a se había decan ando an es con cie a p uden- cia. Vamos en odo caso a analiza el peso del galenismo y de la ia oquími- ca en las concepciones lockeanas, pa a desc ibi pos e io men e las incula- ciones de su doc ina con la de Desca es y Boyle. 2. El Galenismo Llama la a ención el hecho de que Locke comienza Mo bus echazando las dos escuelas médicas impe an es en la época: los galenis as y los pa a- celsis as. Y como al e na i a a ambas escuelas, Locke p opone inicia una e ce a ía. “Supongo que una eo ía de las en e medades más acional debe de es ablece se sob e o os p incipios dis in os de los pa acelsis as y gale- nis as, eniendo en cuen a que en el g an mundo algunas cosas son p oducidas po p incipios y o as po una simple mezcla de pa es, con la adecuada ayuda del calo , del ío, e c.”5 Así pues, Locke a i ma echaza an o las eo ías escolás icas como las alquimis as. Sin emba go, ac o seguido, sos iene que en el mundo las cosas son p oducidas, o bien po p incipios seminales o bien po la mezcla de pa es. Pe o los p incipios seminales cons i uyen cabalmen e, uno de los pila es sob e los que se cons uyen las doc inas ia oquímicas inaugu adas po Pa acelso; y la mezcla de sus ancias, en conc e o de humo es, es p eci- samen e el mecanismo galenis a de explicación de uncionamien o del cue po humano y, po ende, de la apa ición de en e medades. Es o nos lle a a conclui que cuando Locke habla de p opone p incipios dis in os a los galenis as y pa acelsis as, es á en ealidad pensando en u iliza elemen os de ambas adiciones, in eg ándolos en una unidad, y haciendo así gala del sabio eclec icismo que ha acompañado siemp e a odos los inno ado es. De hecho, el empi is a de ende á los p incipios clásicos del calo inna o y de los espí i us animales en esc i os como De A e Medica; y ambién ha á lo p opio en Me hodus Medendi con elemen os de la ia oquí- mica6. Es e eclec icismo se aplica no sólo al descub imien o de la “p oducción” de las cosas (como se mues a en el ex o an e io men e ci ado), sino am- bién a la desc ipción de las en e medades, de mane a que Locke nos habla en Mo bus de dos ipos: las que se p oducen po una inadecuada combina- ción de elemen os y las que son in oducidas en el o ganismo po algún 100 Théma a. Re is a de Filoso ía, 40, 2008 7 Locke, J. Mo bus. Pá a o 8. ge men. Las p ime as ecue dan abie amen e a las concepciones médicas galenis as; las segundas, p oceden desca adamen e del mundo de la ia o- química pa acelsis a. ¿En qué sen ido Locke in eg a en su eo ía de las en e medades los esquemas galénicos? Pa a en ende el escena io del deba e es necesa io pone se en an eceden es y eco da b e emen e qué e a la en e medad pa a los galenis as. És os sos enían que el se humano e a un conjun o o gánico en el que, bajo la di ección gene al de la physis o o ma sus ancial, se o ga- nizaban odos los elemen os p esen es en él. La physis con olaba las llama- das acul ades, que gobe naban la nu ición, el c ecimien o, la ep oducción, el mo imien o, e c., del o ganismo; y en odo es e gobie no adqui ía especial impo ancia el hecho de que exis ía un lujo y e lujo de humo es, del que cada una de las pa es del cue po ex aía lo más adecuado pa a ella. Sin emba go, es e ágil equilib io podía e se a ec ado po las di e sas sus ancias que el se humano inge ía o po cualquie cambio en las condicio- nes de ida. Las acul ades debían en onces eacciona an e es as nue as ci cuns ancias equilib ando el sis ema. Cuando no lo hacían co ec amen e, se daba un desequilib io humo al que p o ocaba la en e medad. Se conside- aba en onces que la p incipal ía de solución e a ecupe a el equilib io in e no median e la expulsión del humo sob an e. Po eso, la a macopea escolás ica es aba plagada de emedios cuya unción e a equilib a la balanza, ayudando al cue po humano a expulsa hacia ue a los “humo es pecan es”, es deci , aplicando sang ías, pu gas, diu é icos, omi i os, e c. De es e modo, sang a , suda , omi a , o ina y de eca se con i ie on en mé odos conocidos gené icamen e como “ emedios inespecí icos”, po se aplicables, en gene al, a odas las en e medades, en unción de las ca ac e- ís icas conc e as del pacien e, luga , es ación del año, e c. El ca a o, po ejemplo, se ha con e ido en un caso “canónico” pa a ilus a el modelo galenis a de explicación de la en e medad. Una de e mi- nada comida, podía e apo a se en el es ómago, ascende hacia el ce eb o donde, po el ío, se condensaba y, allí como po un alambique, descendía a a és de los aguje os si uados en la base del ce eb o ( luía hacia abajo: Ká a oos) ans o mada en un moco que podía llega has a los pulmones p o ocando neumonía; o has a los huesos y a iculaciones, p oduciendo euma ismo. El calo o el uso de sus ancias como el omillo o el elébo o podían acele a la expulsión de esa sus ancia sob an e, es ableciendo el equilib io pe dido. La cues ión e a, con esa concepción gene al, i poco a poco ampliando los emedios y las condiciones de aplicación, en lo que Kuhn llama ía el desa ollo de la ciencia no mal. ¿Podemos encon a en Mo bus ideas p oceden es del galenismo? En p ime luga , es necesa io deci que Locke habla de empe amen os sanguí- neos y melancólicos, a ibuyéndoles un p o agonismo en el desa ollo de al y cual en e medad, y u ilizando, pues, una e minología que o ma pa e de la he encia médica galenis a del momen o7. Es a p esencia galénica se e complemen ada po una cues ión de mayo calado: el hecho de que Locke admi e dos posibles causas pa a las en e medades; y una de ellas es p ecisa- men e la inadecuada mezcla de elemen os en el o ganismo: “O as en e medades supongo que debemos concebi las como p oduc o de una simple mezcla de dos ing edien es incompa ibles, como cuando el ácido y las sales olá iles se mezclan y en ese momen o se p oduce una 101 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007 8 Ibidem. Pá a o 10. 9 Ibidem. Pá a o 12. 10 Ibidem. Pá a o 13. ebullición y en onces las dos di e en es sales se coagulan en una e ce a sus ancia dis in a, con mucho, de cada uno de los ing edien es …”8 Aunque la e minología iene sin duda un ai e alquimis a, es innegable que cuando en es a época se habla de en e medades como mezcla de ing e- dien es inadecuados, odo pa ece indica que se es á siguiendo las opiniones mayo i a ias p oceden es del escolas icismo; y ningún médico de la época u iliza ía es a exp esión sin sabe que con ella se hace e e encia a la odopode osa adición médica galenis a. Resul a, po lo demás, bas an e lógico acep a esa in luencia pues, jun o a sus de ec os, no cabe duda de que la doc ina galenis a ha sido uno de los pa adigmas médicos más du ade os que han exis ido. Locke acla a además que en esos casos “…donde los e ec os se p oducen po la mezcla y unión de di e en es cue pos, ocu e (…) que debe habe una can idad su icien e y p opo cional de ambos ing edien- es y ninguno p e alece sob e el o o sino que ambos jun os p oducen habi- ualmen e un e ce o, que no compa e la na u aleza de ninguno ni es á en condiciones de p oduci algo pa ecido …”9 Así pues, podemos cons a a la p esencia de elemen os galenis as en el modelo de en e medad plan eado po John Locke. Es a p esencia, compa i- da con la ia oquímica, es ilus ada po el p opio empi is a con dos ejemplos que mues an, espec i amen e, qué ipo de en e medad debe se explicada po el p incipio galenis a de la “mala mezcla”; y qué mal exige de la causa del “con agio inoculado”: “Es ácil obse a la di e encia que hay (en cuan o al modo de p oduc- ción) en e la ebullición de la sang e p oducida po bebe demasiado ino y la p o ocada po la mo dedu a de algún animal enenoso. Aun- que el pode de p o oca ieb e puede se exac amen e el mismo, el modo de p oducción y el mé odo de cu ación son muy Di e en es”.10 3. La Ia oquímica Hemos si uado a Locke, en algún aspec o, como ce cano a la “doc ina de los cua o elemen os”. Sin emba go, el empi is a mues a ambién su inculación con la “doc ina de los es elemen os”, es deci , con la ia oquí- mica pa acelsis a de los “p incipios seminales”. ¿En qué medida es a incu- lación es eal? Pa a acla a es a cues ión ambién debemos eco da b e e- men e las ideas p incipales que la ia oquímica enía ace ca de la en e me- dad. Se suele ci a como igu a iniciado a del mo imien o ia oquímico a Pa acelso (1493-1541). Es e au o concibe la na u aleza no an o como un sis ema es uc u ado de leyes sino más bien como una ue za i al que se despliega de o ma un an o eso é ica, de ahí que se haya ca ac e izado su pensamien o de “pan i alismo mágico”. La ue za ocul a p esen e en el mundo, y que incluso se iden i ica con la na u aleza misma, se desa olla ma e ializándose en es elemen os, que son los componen es de la ealidad: me cu ius, sulphu y sal. Todos los se es animados e inanimados son el esul ado de la combina- ción de dichos elemen os, gobe nada po un p incipio p esen e en cada 102 Théma a. Re is a de Filoso ía, 40, 2008 11 Koy é, A. Mís icos, espi i uales y alquimis as del siglo XVI alemán. Mad id. Akal, 1981, p. 74. cue po y denominado “a queo”. Dichos elemen os deben se conside ados no an o como elemen os de una u u a abla pe iódica sino más bien como modos de compo amien o de la ma e ia. Cuando emos quema se un cue po podemos e que pa e de él se disuel e en el ai e en o ma de humo. Ese aspec o olá il del cue po es el me cu ius. El combus ible que alimen a a la llama es el suphu . Y las cenizas que esis en al uego ep esen an la sal.En es e pan i alismo en el que odo es en endido como un “despliegue de”, incluso la ans o mación de los me ales es un simple caso pa icula que ese desa ollo de la ue za- aíz de la na u aleza. Pa acelso había is o cómo los me ales “c ecen” en los mon es, y cómo una pequeña can idad de me al e a capaz de ans o ma las p opiedades de o o con i iendo el conjun o en una po en e aleación. ¿Qué elemen os de la doc ina de Pa acelso se encuen an p esen es en los dos esc i os médicos mencionados de Locke? De en ada, debemos deci que la concepción lockeana p esen a impo an es asgos comunes a es e pan i alismo ya que el empi is a nos habla de los p incipios seminales que se an ans o mando, de o ma un an o mis e iosa, en los di e sos aspec- os del mundo ma e ial, dando luga , ci ando sus p opios ejemplos, a pollos y plan as, y pe mi iendo el desa ollo de inje os. Es e plan eamien o iene impo an es consecuencias de ca a a su conside ación de la en e medad. Ya hemos dicho que el galenismo o ecía una imagen de és a en é minos de desequilib io humo al. Pa acelso había eaccionado con a ales ideas con una adicalidad que se ha á amosa, quemando públicamen e el día de San Juan de 1527, el Canon de A icena y p oponiendo o a o ma de en ende la. F en e a la pa ología humo al, y como causa de las en e medades, acep a Pa acelso in luencias cósmicas, sus ancias óxicas y enenosas, causas na u ales o p edisposiciones, mo i- os psíquicos (ens spi i uale) e incluso la misma in e ención di ina, echa- zando la pa ología humo al galénica en onces dominan e. Es cie o que odo es o pa ece un gené ico galima ías. Pe o el en e esamien o es la mejo o ma de de ini la doc ina de Pa acelso. En palab as más adicales pode- mos eco da a un admi ado de ge mano, quien no obs an e, dice de él: “… La disolución de la ciencia medie al había p o ocado en él (Pa acel- so), más que en cualquie o o de sus con empo áneos, un enacimien o y una e i i icación de la supe s iciones más p imi i as; la mi ad de lo que enseña no es o a cosa que olklo e idículamen e es ido de nomb es ex años que, con una aleg ía in an il e ingenua, in en a a p opósi o e incluso ue a de p opósi o, de nomb es a los que da aíces y e minacio- nes «la inas» y «g iegas»: eliz de pode opone a la e minología sabia de sus con empo áneos y i ales, una e minología más ab acadab an e aún” 11. Si desen añamos su amalgama o men osa de ideas, nos pe ca a emos de la g an apo ación de Pa acelso de la medicina: la concepción de en e me- dad como esul ado de la in oducción de un cue po ex año en el o ganis- mo. Acep ado es o, es deci , localizada ya la causa de la en e medad, e a necesa io aplica el emedio. Y en la aplicación de dicho emedio se mos a- ba ambién la dis ancia que sepa aba a Pa acelso del galenismo pues pa a 103 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007 el p ime o la e apia a aplica no debía i encaminada a la es i ución del equilib io pe dido, sino a la neu alización de la sus ancia “in aso a”. Si los galenis as solían con ia con ecuencia en los ege ales, Pa acelso in es iga con ahínco el uso “homeopá ico” de los me ales, descub iendo que la admi- nis ación de un eneno en pequeñas dosis puede llega a se bene iciosa: el an imonio, el a sénico, las sales de plomo, el clo u o de hie o, el sul a o de hie o, el clo u o de o o, el sul a o de po asio, las sales de cob e, el bismu o y el cinc. Jun o al uso de las aguas mine ales, ambién ecomendó el opio. Sus esul ados más conocidos: la acción diu é ica del me cu io en la hid o- pesía y los bene icios de las aguas ácidas en los p ocesos diges i os y en la p e ención del cálculo de esícula. Siguiendo la o ien ación de Pa acelso, Van Helmon (1579-1644) habló ambién del a queo. Según Helmon , el o ganismo e a di igido po un p incipio ec o , el a queo, del que dependen o os p incipios secunda ios. El p oceso p incipal po el que esos p incipios gobie nan los p ocesos isioló- gicos del cue po es la e men a io. Así, po ejemplo, la diges ión e a concebi- da como un p oceso ans o mado g acias a la i ud del ácido, no del calo inna o. Respec o a la cues ión de las en e medades, Helmon se había exp esado ambién en é minos simila es a Pa acelso ya que sos enía que la en e me- dad no e a un simple deso den de los humo es, sino un “en e” dis in o del indi iduo que se in oducía en él en o ma de “semilla”. La e apia de cualquie en e medad no es o a cosa que el in en o de hace ecupe a al a queo el con ol sob e la si uación del o ganismo, y ello median e medica- ciones químicas. En nues o ejemplo del ca a o an es mencionado, és e no es conside a- do como un humo (mucus) sob an e sino como una semilla que es á p odu- ciendo un p oblema local. Lo impo an e es la de e minación exac a del ipo de semilla, pa a aplica en onces una e apia u o a. Se necesi an, pues, a amien os especí icos pa a cada ipo de en e medad. Es a es la g an di e encia con el galenismo. O os ia oquímicos pos e io es nega on al a queo su p eponde ancia, a ibuyendo a la e men a io un papel p incipalísimo en la explicación de los p ocesos isiológicos. En e ellos cabe des aca a F anz de le Boe, más conocido como Sil ius, y Thomas Willis. Sil ius concibió la e men a io como un p oceso de la ga du ación (que cuando a acompañada de ue es olo es se llama pu e acción) y que, posibili ada po el agua y el calo mode ado, se ía el esponsable de mul i ud de p ocesos isiológicos como la ans o - mación del bolo alimen icio en quimo, del quimo en quilo, y del quilo en alimen o o gánico que nu e a los di e sos ó ganos ía ci culación sanguí- nea; incluso la misma con acción ca díaca y la o mación de los espí i us animales e an explicados de o ma simila . Po o a pa e, Thomas Willis (1621-1675) ambién había expues o ideas pa ecidas. Todo compues o, que es un ag egado de spi i us, sulphu , sal, aqua y e a, puede su i p ocesos e men a i os como esul ado del mo i- mien o de dichas pa ículas. La e men a io explica ía la o mación de la sang e, la con e sión en el co azón de la sang e enosa en a e ial, la apa ición de la ieb e, el su gimien o de los espí i us animales o de e mina- dos p ocesos de espi ación y combus ión. Las en e medades no son o a cosa que o mas de e men ación. Pagel sos u o que Willis “ma e ializó” los p ocesos e men a i os desc i os po Pa acelso y Helmon , de endiendo como hipó esis plausible que odos los cue pos es án in eg ados po co - púsculos indi isibles de di e en es o mas geomé icas. El papel de la 104 Théma a. Re is a de Filoso ía, 40, 2008 12 Pagel, W. “Van Helmon ”. En Laín En algo, P. His o ia Uni e sal de la Medicina. Tomo IV. Ba celona. Sal a , 1973 p. 288. 13 Locke, J. Mo bus. Pá a o 7. 14 Ibidem. Pá a o 2. e men ación seguía siendo capi al, pe o se hacía compa ible, al menos en un plano gené ico, con una imagen más a omis a de la ma e ia12. Es as son algunas de las ideas clásicas que con igu a on la o ien ación ia oquímica. Podemos p egun a nos, ¿acep ó Locke du an e la composición del Mo bus ideas p o enien es de es a adición? La espues a es “sí”. En p ime luga , no cabe duda de que encon amos en Mo bus un elemen o p opio de los ia oquímicos: el concep o de a queo, que Locke ci a exp esamen e, aunque econoce que desconoce oda ía su uncionamien o in e no: “Con ieso que no puedo comp ende sa is ac o iamen e el modo en que es e po en e a queo ans o ma esos pequeños e in isibles e men os, aunque los e ec os son e iden es. En odo caso, c eo que se ía de g an u ilidad ene los en conside ación pa a descub i las en e medades que se de i an de es os e men os …”13 Es o si ua ía la posición de Locke muy ce cana a la de Pa acelso y Helmon , y no an o a la de Sil ius y Willis, ya que el empi is a pa ece concede al a queo un papel cen al. Sin emba go, ambién Locke oma elemen os de la concepción de Willis pues desc ibe, como e emos, los p incipios seminales no como ue zas de ca ác e an espi i ual como lo había hecho Pa acelso y Helmon sino como “pequeñas y su iles unidades de ma e ia”. Po o a pa e, cuando Locke se p egun a en Mo bus cómo es posible que semillas dis in as, plan adas en la misma pa cela de ie a, y u ilizando el mismo agua, ayan nu iéndose y c eciendo pa a e mina dando luga a plan as comple amen e dis in as en e sí, su espues a con iene una c í ica a las posiciones ia omecánicas de Desca es (cues ión que a a é más adelan e) y una adhesión a las esis ia oquímicas: “C eo que eso no se ealiza po una simple il ación del nu ien e a a és de sus po os”. ¿Y cómo es posible que las pa es líquidas de un hue o den luga a un pollo? Dice Locke que “yo no puedo concebi cómo es posible que po il ación, las du as y consis en es pa es se p oduzcan de lo blando y líquido”. La única solución que pe mi e explica an mis e iosos e en os es la acep ación de p incipios seminales que an desplegándose de o ma un an o mis e iosa pa a da luga a la plu alidad de o mas que obse amos en la na u aleza: “Po p incipios seminales o e men os en iendo aquellas pequeñas y su iles unidades de ma e ia que pe mi en ansmu a has a g andes po ciones de ma e ia en una nue a na u aleza y nue as cualidades. Es e cambio, puede no p o eni de ninguna causa conocida sino que pa ece depende o almen e de la ope ación o ac i idad de ese p incipio semi- nal, y no de la di e en e ma e ia que en sí misma se ans o ma”.14 Es a concepción de la ealidad ecue da, incluso en su lenguaje un an o c íp ico, a la adición ia oquímica inaugu ada po Pa acelso. Pe o, además, aunque Locke, ya lo hemos is o, había acep ado en Mo bus que algunas en e medades ienen su o igen en el desequilib io 105 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007 15 Ibidem. Pá a o 9. 16 Sánchez González, M. A. La p esencia de la medicina en la ob a de John Locke (1632-1704). Op. Ci ., pp. 270-289. humo al al es ilo galenis a; sin emba go, y siguiendo en es o las o ien acio- nes de Pa acelso y muchos ia oquímicos, ambién a i ma en es e ex o que exis en o a clase de en e medades que di ícilmen e puede se explicadas en é minos de desequilib io de humo es. Así, po ejemplo, dado que algunas úlce as co osi as de la sa na se ci cunsc iben a una zona de e minada de la piel, ¿cómo explica es e enómeno como un desequilib io humo al cuando Locke acep aba plenamen e la doc ina de la ci culación de la sang e y, po ella, end ía que p opaga se el mal? Pa ecía más lógico supone , dice Locke, que los e men os de las cos as se han asmi ido po con ac o; y que la medicina debe busca la o ma de elimina esos e men os o de o alece la zona conc e a a ec ada po ellos. Nada iene que e aquí el exceso de “humo es colé icos”. “En algunas úlce as ag esi as, si es as pa ículas co osi as [las cuales con demasiada apidez y igo des uyen no solo la ca ne sino ambién los huesos y las pa es más du as del cue po] se gene a an en la sang e po alguna co upción inhe en e a ella o iginalmen e, y si la sang e ue a en su p opia sus ancia lo bas an e dep a ada y co osi a como pa a de o a el in e io de muchos huesos en una pa e del cue po, noso os no podemos concebi acionalmen e como (la sang e) pod ía ci cula an inocuamen e a a és de o as (pa es), na egando an delicada y sensible; y menos cómo algunos humo es co oe án cosas más du as y espe a án inocuamen e o as de una ex u a más ina”.15 Debió de pa ece le a Locke más e icaz es e es ilo de medicina, cuando de lo que se a aba es de comba i , no una mezcla pe judicial pa a el o ganis- mo sino un e men o enenoso in oducido en él. Po eso, p opone Locke como segundo ejemplo el de la “ebullición” de la sang e p oducida po una mo dedu a enenosa. Po o a pa e, si nos cen amos no ya en Mo bus sino en su pos e io ob a Essay, el p o eso Sánchez González16, ha encon ado cie as coinciden- cias que pod íamos llama “de es ilo” en e las ideas ia oquímicas y las de Locke, en lo que se e ie e al ema conc e o de las in e acciones en e los cue pos. Dichas coincidencias pueden des aca se en cua o aspec os. En p ime luga , po que Pa acelso habla de “simpa ía” y de “an ipa ía” pa a desc ibi las in luencias de los as os sob e de e minados p ocesos de la na u aleza, ecu iendo a las “emanaciones as ales” que explica ían la elación en e el mundo de los as os y el nues o. Esa concepción es a ía en consonancia con el apoyo exp eso que Locke dio al p incipio an ica esiano de la acción a dis ancia, y no sólo po que Locke acep a a la exis encia de ue zas g a i a o ias al es ilo new oniano sino, además, po que él mani es ó en epe idas ocasiones que los enómenos que obse amos son sólo la pun a de un icebe g o mado po complejos mo imien os y ope aciones que se dan en e los cue pos, que es án ue a de las cosas mismas y de los que nunca end emos comple a no icia. En segundo luga , a gumen a Sánchez Gonzá- lez, po que Locke, siguiendo en es o a Sydenham, sin ió du an e muchos años un cie o desp ecio po la ana omía, lo que es a ía en sin onía con el hecho de que pa a conoce el mundo es necesa io desen aña las mu uas y complejas in luencias en e los cue pos, y no cen a se en la de e minación 112 Théma a. Re is a de Filoso ía, 40, 2008 32 Ibidem, p. 273. 33 Lo enzo, A. M. “La in luencia de la ísica co puscula en la iloso ía de Locke”. En A ana, J. (Ed.). Théma a. Re is a de Filoso ía. La ciencia de los ilóso os. Se illa. Núme o 17, 1996, pp. 107-125. “Dado que una g an pa e de esas pe sonas doc as, especialmen e médi- cos, que han is o los de ec os de la iloso ía ulga sin alcanza aún a comp ende y ap ecia la co puscula , se han inclinado hacia la doc ina de los químicos, y dado que los espagí icos acos umb an a p e ende cons ui odas las cualidades de los cue pos a pa i del p edominio de alguno de sus es p incipios hipos á icos, supongo que pod é (…) p omo- e la más eliz ecepción de la hipó esis mecánica sob e las cualidades, exponiendo aquí (…) algunos de aquellos de ec os que he obse ado en la explicación química de las p opiedades”32. Boyle alega di e sas azones en con a la ia oquímica, pe o la cues ión que nos in e esa señala aquí es que su p opues a conside a a la explicación mecanicis a como una hipó esis que supe a an o al galenismo como a los espagí icos. Locke, en cambio, no mani ies a ni en Mo bus ni en Me hodus Medendi ninguna decla ación a o able a las ideas de Boyle. Es cie o que el empi is a habla de algunas en e medades como esul ado de un desequili- b io y que ello no es incompa ible a p io i con la idea de conside a que los elemen os de la mezcla no son o a cosa que á omos. Y ambién es cie o, que cuando Locke habla de los p incipios seminales los desc ibe, ya lo hemos dicho, como “pequeñas y su iles unidades de ma e ia”, lo que pod ía ambién in e p e a se como un ace camien o al co puscula ismo. Sin em- ba go, al ma gen de es as disquisiciones, c eo que lo que podemos deci con segu idad es que en 1678, Locke de endió explíci amen e la concepción ia oquímica de la en e medad. Con el iempo, sí que su gi á en el pensa- mien o de Locke, una ap oximación c ecien e al mecanicismo y, en ese sen ido, Willis de endió un plan eamien o (dicho es o con sus ma izaciones) a medio camino en e la ia oquímica y el mecanicismo, que debió de esul- a le a ac i o a Locke. En odo caso, el ace camien o de las posiciones lockeanas a las de Boyle es algo que end á luga con pos e io idad a las echas que nos ocupan33. La inculación de Boyle con Locke, en lo que al a ado Mo bus y Me hodus Medendi, se e ie e, c eo que puede da se po concluida aquí. 5.- Conclusión Hemos is o las p ime as opiniones de Locke sob e las en e medades, expues as en el esc i o Mo bus. En la echa de composición de es a ob a, puede obse a se una coincidencia inicial, si se nos pe mi e habla así, “de es ilos” en e Locke y Boyle, una coincidencia que si ua ía al empi is a en la búsqueda de una eo ía al e na i a al galenismo y a la ia oquímica. Con es e pun o de pa ida, ¿podemos deci que las ideas expues as po Locke ace ca de la en e medad ue on e oluciona ias? ¿Podemos deci que sos u o en Mo bus y en Me hodus Medendi una eo ía di e en e de las dos mencionadas? C eo que no. Fue e oluciona io el hecho de que, en el siglo XVI y bajo el dominio aplas an e del modelo galenis a, alguien p opusie a concebi la en e medad no como un deso den in e no sino como un agen e ex e no in oducido en el o ganismo: y eso lo hizo Pa acelso; y el espec acu- la desa ollo de la bac e iología, que end á luga en el XIX, con i ma á es a concepción de la en e medad como esul ado de la in oducción de un 113 Théma a. Re is a de Filoso ía, 39, 2007 34 Locke, J. Me hodus Medendi. Pá a o 2. 35 Sánchez González, M. A. Op. Ci ., pp. 72-78. cue po ex año. Pe o Locke se encon ó ya en el XVII con dos adiciones cla amen e en en adas y desa olladas. Y en nues o au o lo que hay es una sabia combinación, en las p opo ciones adecuadas a los conocimien os médicos del momen o, de esos elemen os p o enien es de dis in as adicio- nes. Hay en la concepción lockeana de la en e medad en Mo bus pa e de galenismo, en an o que conside a el desequilib io en la mezcla como una de las dos causas p oduc o as de males. Hay, sob e odo, una buena dosis de elemen os ia oquímicos cuando habla de la en e medad concebida como un p incipio seminal in oducido en el o ganismo. Po eso, la “ebullición” de la sang e p oducida po bebe demasiado ino, es conside ada po Locke un ejemplo de en e medad explicable como desequilib io humo al; y la mo de- du a de un animal enenoso es, po el con a io, ejemplo de en e medad como esul ado de un ge men inoculado. Es a de ensa de la ia oquímica se hace más pa en e en Me hodus Medendi: “… no engo duda de que pa a cu a cada ipo de en e medad se necesi a o bien un mé odo conc e o o bien emedios conc e os”34. Incluso pod íamos deci que, analizando ambos ex os, pa ece que la concepción de Locke p esen a más pun os en común con las ideas de Tho- mas Willis que con el mis icismo de Pa acelso, cosa que pa ece bas an e lógica si enemos en cuen a que el empi is a ue alumno de Willis. No obs an e, la b e edad de dichos ex os no pe mi e hace nos una idea más cla a del asun o. Sin emba go, sí que es segu o el hecho de que el empi is a echazó el ia omecanismo ca esiano, pues le esul ó insu icien e pa a explica la complejidad de los enómenos biológicos. Con odo es e plan eamien o podemos deci , con sus ma izaciones, que en el pensamien o de Locke hay una e olución que a del galenismo a la ia oquímica, o o gando un mayo peso a es a úl ima escuela en su segundo esc i o. Locke expone en el Mo bus una concepción ecléc ica que compa e las esis de Galeno y las de los ia oquímicos. Es cie o que, ya en es a ob a, la ex ensión y ehemencia que Locke le dedica a los “alquimis as” es mayo . Pe o ambién es cie o, como ha señalado Sánchez González35, que en sus Obse aciones Médicas, esc i as en e 1666 y 1670, Locke u iliza básica- men e la e apéu ica galénica adicional, basada en emedios inespecí icos. En 1678 nues o empi is a es ya un con encido ia oquímico, en lo que a la concepción de la en e medad de e ie e, aunque, en esa línea ecléc ica que ca ac e iza a odos los g andes, nos habla ambién de la u ilidad de cie as eglas galenis as que se enidas ambién en conside ación a la ho a de aplica los emedios especí icos a cada ipo de en e medad. En es a o ien ación de pensamien o, ¿po qué no de iende Locke el p oceso de la e men a io, o o de los g andes pila es (jun o al concep o de en e medad) de la escuela ia oquímica? Posiblemen e, po que no c eía en él, quedándose, cada ez con mayo con encimien o, con la esis cen al de la en e medad como ge men. Es a p og esi a adhesión a la escuela ia oquímica en es e pun o es impo an e pues, si se acep a la imagen de la en e medad como esul ado de la i upción de un mic oo ganismo en el cue po, los ipos de en e medades depende án de los ipos de mic oo ganismos. En onces, conoce los c i e ios que pe mi en iden i ica y dis ingui cla amen e una especie de mic oo ga- nismo de o a di e en e se con ie e en un p oblema médico y ilosó ico de p ime a magni ud. Es el p oblema de las especies que an p o usamen e 114 Théma a. Re is a de Filoso ía, 40, 2008 36 Rod íguez Sánchez, R. A. “Medicina y Filoso ía: una pe spec i a empi is a”. En An ón Pacheco, J. A.; He nández, C; O dóñez, J. (Eds.) Medicina y Filoso ía. Edi a Depa amen o de Lógica, Filoso ía y Filoso ía de la Ciencia de Uni e sidad de Se illa y K onos Edi o ial. Se illa, 2001. Páginas 331-350. apa ece á en la g an ob a de Locke: el Essay, pe o es a es ya o a cues ión que es obje o de un análisis po Sepa ado36. Anexo. Me hodus Medendi Todos los médicos has a el p esen e siglo pa ecen habe acasado po que en la cu ación de las en e medades ellos le han o o gado poco o ningún in e és a la na u aleza especí ica, e men o peculia o p oblema (lo que, de hecho, sea) de cada en e medad y han conside ado únicamen e la bilis, la lema o la sang e, que son sólo sín omas ex e nos de las en e medades y no es án más elacionados con sus na u alezas especí icas más de lo que el ipo y iqueza de la ie a lo es á con las especies de plan as que c ecen en ella. Ya que, aunque la na u aleza del e eno pa ece más adecuada pa a p oduci un ipo de plan a sob e o a (de igual o ma cie os ipos de cons i- uciones co po ales pa ecen con ene en sí mismos las semillas de cie as en e medades, o se más p opensos a p oduci las) y pa a cul i a mejo algunas plan as, la ie a en la que ellas c ecen debe mejo a se; sin emba go, no engo duda de que pa a cu a cada ipo de en e medad se necesi a o bien un mé odo conc e o o bien emedios conc e os. Cuando es os se conocen con segu idad, en onces las Reglas, que los ilóso os han cons uido desde sus hipó esis de humo es, plé o a, e c., pueden se sumamen e ú iles pa a aplica el mé odo o emedios y pa a modi ica los de acue do con la pa icula cons i ución del pacien e. Pe o es as Reglas y Axiomas médicos, sepa ados de es e conocimien o sob e la cap ación de la esencia de una en e medad y sob e la des ucción y eliminación del e men o pa ecen se más ú iles pa a e i a a amien os e óneos y nue as en e medades que pudie an p o oca se, que pa a cu a en e medades ealmen e. Bibliog a ía ci ada BOYLE, R. On he Impe ec ion o he Chemis ´s Doc ine o Quali ies. The Wo ks o Honou able Robe Boyle. Vol. IV. Edi ed by Thomas Bi ch. Geo y Olms Ve lagsbuchhandlung. Hildesheim, 1966. BUSACCHI, V. “La ia omecánica”. En Laín En algo, P. His o ia Uni e sal de la Medicina. Tomo IV. Ba celona. Sal a , 1973. DESCARTES, R. El a ado del homb e. T ad. Guille mo Quin ás. Mad id, Alianza, 1990. DEWHURST, K. “D . William Cole´s (1635-1716) le e s o Locke”. Cen au us 1963; 8: 147-173. - “Locke´s Essay on espi a ion” Bulle in o he His o y o Medicine. 1960, pp. 257-273. - John Locke (1632-1704) Physician and Philosophe . London. he Wellcome His o ical medical lib a y, 1963. KOYRÉ, A. 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