El saber jurídico de Mío Cid
Full text
EL
SABER
JURIDICO
DE
MIO
CID
Po
LORENZO
POLAINO ORTEGA
Al
p o eso1' D .
F ancisco
López
Es ada
«
Jun
a os
odos en
o no,
/ haced
co o
y escuchad,
Vais a
oí
aquí
las
nue as / de
nues o
Cid de Vi a »
Así comienza
la
«in ocación» de la
e sión
mé ica
del
«Poema del Cid», ealizada
po
el
ilus e
académico F an-
cisco
Lóp
ez
Es ada,
de la que
e m
ina
de
apa
e
ce
o a
edi-
ción eno ada.
El
p o eso
ci a
do
cali ica
modes amen e
su
labo
de
e o ma
lib
e de
un
ex o
li
e a
io
his ó ico,
como
un
o pe
ale eo
poé
ico
que
no
llegó a uelo de
c eación
-son
pala-
las
suyas-,
como
ob a
de
a esanía
po
é ica. A mí, con-
e
mplando
la
a ea
ea
lizada
de
sde
ue a,
me
pa ece
o a
cosa: el di ícil
log o
de
un
pa
so más, a ochocien
os
años de
dis ancia
-casi
medida
es
e
la -
en
la
labo
eno ado a,
en
la
pues a
al
día
(«en
omán
paladino»),
del iejo
poema
épico,
ealizada
po
un
a e ido
jugla
de
la
e a
del
á omo
- iempo
s di íciles
pa a
la
jugla es
c
a-
,
que
sigue,
con
paso
i me,
la
u a
li e a ia
de sus
p
edeceso es de
San
Es eban
de
Goma
y de Medinaceli. De sus
iun os
en
es e
camino
hay
es
p u
e
ba
s
i eba ibles:
una
documen al, la
apa ición
de
es a
sex a
ed
ición
de
su
abajo;
o a
es i ical, los mi-
les de lec
o
es
que
ago a on
las
cinco ediciones
an e io es,
y la
e
ce a
en
ins umen o
público y solemne,
cual
esa
dis-
posición o icial de
cla ando
la lec u a de
es a
e sión del
88
LORENZO
POLAI~O
ORTEGA
Can a ,
de
in e és
en
las
escuelas y
cen os
de
en
señanza
naciona
les.
Como
modes o
homenaje
de
a
dmi a
ción
al
noble
in en-
o y al eliz es
ul ado,
y
de
econocimien o
y a ec o
hacia
el
au o
del
empeño,
quie o
o ece
es a
senc
illa
glosa
sob e
uno
de
lo
s
ca ac e es
del hé oe,
que
se
isl
umb
a a
a és
de
lo
s e sos del
poema
-y
sus
descendien es
legí imos,
los
omances-:
su
sabe
ju ídico
.
I
P
e
o
pe mí anseme
dos
ad e encias
p e ias:
la
una
es
que
me
e ie o
al
sabe
ju ídico
del
hé o
e,
no
al
con
enido
en
el
poema;
al
que
c eo
que
enía
Rod
igo,
no
al
que
u-
ie an
los
p imi i os
can o es
de
sus
hazañas.
Sob e
la
Ciencia del
De
echo
en
el
«Poema
del Cid»,
siguiendo
la
eliz
in uición
de
Amado
de
los
Ríos,
pa a
quien
el
Can a
del Cid
con idaba
a los
doc
os,
con
su
no
aquila-
a
da
iqueza
a queológica,
a
es
udia
las
ines imables
ela-
ciones
de
la
ida
ci il,
polí ica,
eligiosa
y
mili a
de
su
iem-
po,
Edua do
Hinojosa
publi
ca,
en
1899,
una
monog a ía
in i ulada
«El
De echo
en
el
Poema
del Cid».
Es
un
abajo
con
cienz
ud
o,
documen ado
, se io,
como
odos
los
de
es e
his o iado
del
De echo,
en
el
que
se
analiza
la
ma e ia
ju-
ídi
ca
que
hay
en
el
Can a ,
ag upándola
en
es
apa ados:
clases sociales, el
ey
y
las
co es,
y
la
amilia.
Aunque
odas
ellas
son
muy
in e e
s
an es,
p
a a
mi
l
abo
de
hoy
es la se-
gu
nda
pa e
la
más
digna
de
conside ación,
po
cuan o
en
ella
se
alude
a
ins i uciones,
piezas
y
ac os
ju
ídicos
en e
los
que
ha
de
mo e se
la
ac
i
i
dad
o ense
de
Rod
igo:
ó ganos
y
unciona ios
judiciales,
desd
e
el
ey
abajo,
y
sus
espec i as
compe encias;
los
dis in os
ipos
de
juicios
que
en
aque
llos
iempos
podían
ami a se,
y
sus
o denados
ámi es
p ocesales;
las
posici
ones
de
las
opues as
pa es
li
igan es,
asis idas
de
sus
ep esen aciones
y
de ensas;
las
p e ensiones,
las
p oban
zas
y
las
se
n enci
as, y
sus
o mas
de
ealización; las
condenas,
su
ejec
ución
y
sus
consecuencias
ci iles y
penal
es
...
EL SABER JURÍDICO
DEL
l IÍO
CID
89
Después,
Juan
Ga cía González
ha
publicado
en
1961
un
es udio
in i ulado
«El
ma imonio
de
las
hijas
del Cid», en
el
que
algo pun ualiza
an
e io
es
a i maciones
un
an o
in-
conc e as
del
maes o
Hinojo
sa,
sob e
De echo
ma imonial
medie al, especialmen e
sob e
la
ausencia
de
alusión alguna
en
el
Poema
a las
a as
o ecidas y
no
en egadas
po
los
in an
es a
las
hijas
de
Rod igo,
a as
que
és e no
eclama
ju ídicamen e
po
o gullo
de es i pe,
an e
el acaso de
un
p econ a o
ma imonial,
que, según
c ee
el
au o , ampoco
el
de
Vi a
que ía
da
po
consumado.
A
mucha
dis ancia
po sus
mé i os,
se
han
publicado
o os
dos b
e
ísimos
abajos,
que
yo co
noz
ca, sob e el mis-
mo
ema: «
Id
eas
Ju ídicas
en
el
Poema
del
Cid», de
Ped o
Co ominas
(1900), y
la
pa e
co espondien e
al
Can a
en
«Es
ampas
p ocesales
de
la
li e a u a
española»,
de Alcalá
Zamo a
y Cas illo (1961). Ambas
apo aciones
esbalan so-
b e
el ondo
de
la
cues ión, haciendo
sendos
ala des de no-
as
biblio
g á
icas,
que
p e
e
nd
en
se
exhaus i os,
de
cuan o
se
había
publicado
sob e
la
ma e ia
y
sus
limí o es pa -
celas,
en
los espec i os
iempos
de
sus
ano ado es.
Pe o ol emos a
Hinojosa:
don
Edua do
nos da,
en
su
magní ico
abajo,
una
imagen
a queológica,
es á ica, casi
de museo, de lo
que
e a
el De echo de
los
iempos del Poe-
ma,
como
co esponde
a
un
his o iado
- y
muy
buen
his-
o iado -
de
la
cie
ncia
ju ídica
que
ealiza
su
ob a
a ines
del
XIX,
y
hay
que
econoc
e
que
su
p opósi o
lo consigue
con acie o
insup
e ab
le. Yo, conscien e
de
lo limi ado
de
mis posibilidades,
aspi o
a
mucho
menos;
pe o,
en
cambio,
engo
la
osadía,
p opia
de
un
le ado
que
i e odos los
días los
p oblemas
co idianos del D
e e
cho,
de
p e ende
o a
cosa:
mos a
có
mo
Rod igo de Vi a ,
pe sonaje
de
ca ne
y hueso,
que
i e y
que
espi a,
con
sus a anes y
sus
p oblemas,
conocía el De ec
ho
de
su
iempo
y lo
ac uaba;
lo
ponía
en
mo
i
mi
en
o
en
cada
caso
conc e o
de
su
ida
en
que
lo
p ecisaba,
con
la
misma
humanidad,
i alidad
y
ene gía
con
que
ac uaba
ambién
su
es a egia
gue e a
en
los
campos
de
ba alla.
La
segunda
ad e encia
qu
e
an es
anunciaba
se e ie e
90
LORENZO POLAINO
ORTEGA
a
la
his o icidad
del Can a ,
p ecisamen e
en
es a
pa cela
especí ica delimi ada
den o
de
su
más
amplio
con enido.
Pa imos
del supues o,
a i mado
po
Menéndez
Pidal,
del e ismo como
una
de las
cualidades
del
g an
poema
épico medie al, e ismo
que
c ea
una
o iginal
escuela es-
pañola
en
la
li e a u a,
que
se
mani ies a,
al
deci
de López
Es ada,
has a
en
«La Fa salia» de Lucano y «La A aucana»
de E cilla,
pe o
ello no
nos
impide
comp ende
que en
la
composición del
Can a
en a on
dos
elemen os
dis in os:
la
ealidad
his ó ica y la
an asía
poé ica,
mas, ¿en
qué
p opo ción?
En e
los que, como Leo
Spi ze
,
c een
que
el Poema
es
más
bien
una
ob a
de
a e
y icción
que
de
au en icidad
his-
ó ica, y los que,
como
don
Ramón,
de ienden
la
his o ici
-
dad
casi
absolu a
del Poema,
nos
inclinamos
po
los se-
gundos
, en a ención a las mil azones
en
a o
del «peso
his ó ico
» del
Can a
a
que
alude el
g an
bióg a o
de
don
Rod
igo y es udioso
de
su
iempo. Y
nos
pa ece
que
és e
es
ambién
el ac
ual
c i
e
io
de López
Es ada,
a
juzga
po
lo
que
él llama «sen ido his ó ico» de
los
hechos
na ados
poé icamen e, y
po
algunas inno aciones ob
se adas
en
su
p ólogo a la sex a edición, como las que
p eceden
y siguen
a
su
alusión al
es udio
de Jules
Ho en .
Sin
emba go,
e
s
pec o
al
pasaje
que
más
ma e ial
nos
a
a
p opo ciona
pa a
nues a
glosa,
el
de la indicación
de
las
a en as
de Co pes y
la
celeb ación de las Co es
de
Toledo, López
Es
ada
epudia
su
his o icidad,
asegu ando
se
in ención del poe a.
En
es e
pun o
con iene
ene
en
cuen a
las
dudas
sob e
el duelo
que
inquie a on
a
Me-
néndez Pida!.
En
úl ima
ins ancia, mo iéndome
en
an
polémico e-
eno,
aún
me
queda
una
es a égica
e i ada
a
o a
segun-
da
posición,
po que,
como esc ibí en
o o
luga ,
pa a
mí
iene
mucho
más
in e és
que
el Cid
his ó ico
el li e a io;
el
c eado,
o
mejo
dicho,
in e p e ado,
po
los
poe as
po-
pula es
anónimos, a
imagen
y semejanza del
pueblo
pa a
cuyo egus o
se
c ea.
Po
eso, en algún
pasaje
p e io
al
Can a ,
elleno
las
lagunas con e sos del Romance o,
en
EL SABER JURÍDICO
DEL
MÍO
CID
91
el
que
los omances,
pa iendo
de
una
escena
del poe
ma
de
que
de i an,
que
c
on enía
amplios
po meno e
s
na a i os
que
pie den
in e és
al
ompe
su
conexión
con el
conjun
-
o
de
que
dimanan
, se aislan y
eo ganizan
pa a
busca
en
sí
mismos
la
o alidad
de
su
se , y
así
an
ipi icando, poco
a poco, a
a és
de los iempos,
al
hé oe
que
can an, ado -
nándole de aquellas i udes que in uye
como
eales el pue-
blo que lo c ea.
II
En
el
campo
de
la
pu a
in es igación his ó ica,
ya
había
a i m
ado
M
ené
ndez
Pidal
que
Rod igo
de
Vi a
e a
buen
conocedo
del De echo de
su
iempo,
y aho a
ea i ma á
López
Es
a
da
que
en
el Poema
se
e leja á
el «
ins in o
ju ídico
»,
que
siemp e
u o
en
ida el
de
Vi a , lo
que
es
muy
compa ible, a
su
ez, con
la
aguda
obse ación ecogi-
da
en
uno
de
los
pasajes
eno ados de
su
p ólogo a
la
úl-
ima
edición del
Can a ,
y e i iéndose a
la
segunda
pa e
de és e
que
él
con empla,
cuando
dice
el
p ologuis a
que
p
esie
n e
qu
e el
jugla
u ie a
como
conseje o,
al
esc ibi
al
segunda
pa e,
a
un
homb e
de la
Co
e, a icionado al
De echo y a
la
s
jus as.
Es e
sabe
ju ídico
le
iene al hé oe
hispánico
medie al
po
he encia,
como
descendien e
que
e a
del
his ó ico juez
de Cas illa Laín Cal o, y
así
unas
eces
adminis a
jus icia
en
nomb
e del
e
y,
en
As u ias, conc
e amen e
en
O iedo
y en 1075,
donde
a
la
sazón
se
encon aba
con mo i o de
la
ape u a
del
a ca
de las eliquias,
allando
como alcalde
es
pecial,
no
como
juez
o dina io
del l
uga ,
un
plei o ci il.
En
o a
ocasión
de iende, como
p o
c
u ado ,
al Monas e io
de Ca deña,
que
siemp e
es u o
an
inculado y
an
p o e-
gido
po
su
amilia. Mas luego
se
hizo
céle
b
e, a
un
en e
sus
mismos enemigos,
po
sus
juicios
en
Valencia, esol iendo
siemp e,
a
s
un
comple o
suma io
inquisi i o,
con
un
ec-
o
c i
e io
y
con
un
p o undo
conocimien o de causa, pues
«que es
mal
jugado
quien
juega
sin
no a
odo
el p oceso»;
a
unque
ello
no
impidió
qu
e
his o ias
más
a días,
c
omo
la
92
LORENZO
POLAINO
ORTEGA
de
Dozzi,
eñidas
de
cido obia,
le
censu en
po
la
sen en-
cia
dic ada
con a
Ben
Yahha ,
acusado
,
con ic o
y
con eso
de
inci a
la
mue e
de Alcadi , de cuyos
eso os
se
apode-
ó, siendo
ambién
pe ju o
cuando
negaba
es e hecho,
po
lo
que,
de
acue do
con
las leyes
de
Cas illa
, el ebelde
Cadi
ue
condenado,
en
1095, a
mue e
en
la
hogue a.
Años
más
a de,
ue
igualmen e
quemado
en
Valencia,
en
cumplimien-
o
de
o a
sen encia
de
Rod igo, el
poe a
á abe
Aben
Ya a
,
je e
de
un
le an amien o
del
pa ido
almo á ide,
den o
de
la
ciudad
o i icada,
ep imido
po
las
hues es
del
caudillo
c is iano
a
sang e
y uego.
No
se ía
de
ex aña
que,
po
las
azones
amilia es
ya
apun adas,
el
conocimien o
del De echo
lo
ap endiese
Ro-
d igo desde
muy
jo en,
concediéndole
oda
la
se ia
impo -
ancia
que ello iene:
una
anécdo a
e e ida
po
el Roman-
ce o
abona
es a
hipó esis:
cuando
enía diez
años
enca gá-
onle,
en
b oma,
de
juzga
a
un
malhecho ,
y
Rod igo
dic-
a
sen encia
condena o ia
a
mue e...
y
hace
ejecu a
su
allo;
jus i ica
luego
su
conduc a
an e
el
ey
con
las si-
guien es
azones:
No
me
culped
es
si
he echo /
mi
jus icia
y
mi
debe
,
Magüe
que
siendo
pequeño
/ me
nomb as
e
po
juez.
en e
odos
me
escogis e /
po
demás
madu a
sien,
po que
hiciese
de echo
/
de
lo echo
mal
y
bien
.
Non agades desaguisados / si al
obado
a o qué.
En ended
que
la
jus icia,
/
en
bu la
y
en
e as, ue
a a
an
i me
y
de echa
/
que
no
se
pudo
o ce .
El
home
en
sus
mancebías
/
siemp e
debie a
ap ende
a
ace
siemp e
de echo /
cuando
en
más
bu la
s es é.
Así ice
es a
engada, / yo cuido
qu
e ice bien,
que
siendo
mi
abuelo
hon ado
/
nadie
se
qu
exó de él.
Es
e
sen imien o
ín imo
que
Rod igo iene del De echo
y
de
la
Jus icia,
jun amen
e
con
la
leal ad
al
di un o
ey
don
Sancho, y el
sen i se,
como
su
al é ez,
que
e a
cabeza
isible de los
nobles
seguido es del
ey
mue o,
son
las
EL
SABER JURÍDICO
DEL
MÍO
CID
93
causa
s
qu
e le
de e minan
pa a
exigi a
don
Al onso el du o
ju
am
e
n o
de
San a
Gadea:
-Las
ju as
e an
an
ue es
/
que
a
odos
ponen espan o:
sob e
un
ce
ojo
de
hie o
/ y
una
balles a
de palo:
Villanos e
ma en
Al onso /
illanos
que
no idalgos,
si
no
dije es
e dad
/ de lo
que
e
es
p egun ado:
si
uis e
ni
consen is e
/ en
la
mue e
de
u
he mano.
Ju ado
lo iene el
buen
ey/
que
en
al
caso no es hallado.
Tal
ju amen e
había
de
mo i a ,
jun amen e
con
in iga
pa-
la
ciega, el des
amo
del nue o
mona ca
po
don
Rod igo, aunque
és e,
con
g
an
sagacidad,
a e
de
explica
al
sobe ano
la
con e-
nie
ncia
polí ica
que
pa a
ambos
iene
aquel
memo able ac o, y
así,
cu
a
ndo
el
e
y le
equie e
pa a
que
le
bese
la
mano
en
señal
de
asallaje,
an
es de hace lo le
ad ie e
c
on es ando
a
sus
p e-
gun as:
-Decid,
po
qué
no
que éis, /
buen
Cid,
besa me
la
mano,
pues
que
lo
han
hecho los g andes / cuan os hay
en
mi
[ einado
-
El
Cid espondió:
Seño ,
/ icié alo
de
buen g ado,
si
no
ue a
po
el
bu go/
que
g an
sospecha
ha
omado,
que
a
ues a
o den
y mía / a
aición
mu ió don San-
[ cho.
Y
pa a
que
se
en ienda
/ la
e dad
y lo
con a io,
es
bien
que
agais
la
ju a
, / en
un
luga
consag ado,
qu
e
nunca
supis eis
pa e
/
de
ec
ho
an
eo y malo.
Pe o
donde el
de
Vi a
mues a
su
me
jo
conocimien o del
De e
cho
y
su
ma
y
o
dominio de
las
a
es del o o, es
en
el
juicio
celeb ado
en
Toledo,
en
el
que
el
Campeado
pide y ob-
i
ene
ju
s icia
po
la
a en a
de
Co pes.
Pa
a
no
alsea
la
his o ia,
pa amos
de
que
los
In an es
de
Ca ión
no
llega on a
con ae
ma imonio
con las
hijas
del
Cid, pe
o
posiblemen e, y
aun
muy
p obablemen e,
sí el p e-
c
on a o
de esponsales,
con
odas las obligaciones
subsidia ias
que
de él nacían, a
eno
de
la
legislación de en onces,
cuando
94
LORENZO POLAINO ORTEGA
no
se
con i m
aba
con
el
pos e io
casamien o.
La
up u a
de
a
qu
el
solem
ne
p econ a o
ma imonial,
es ipulado
en e
el
ey
Al onso, a
quien
Rod igo
había
cedido a
al
e ec o
su
pa-
ia
po es ad:
-Las
enéis
en
ues as
manos
/
doña
El i a
y
doña
Sol.
Dadlas
a
quien
os
quisi
é ais
/
que
con en o
quedo
yo
,
y
lo
s
In an es
de
Ca ión,
seguido
de
la
« adi io»
a los
mis-
mos
de
las
doncellas,
po
Alba
Fañez,
ambién
en
nomb e
del
ey,
bien
pudo
en
la
ealidad
his ó ica
se
causa
del
subsigu
ien-
e
juicio
an e
unas
Co es
de
Jus icia,
lu
ego
desc i as
po
d
ju
gl
a -c onis a
con
po meno es
y d
e a
ll
es,
que
no
son
de ex-
aña
en
quien
desciende
en
su
na ación
has a
egis a
el
h
e aje
de
unos
caballos,
po
o den
de
Abengalbón,
pa a
obsequia
a los
deudos
del Cid:
-De
odo
cuan o
qui
s
ie on
/
no
echa
on
de
menos
nadá.
Y
ambién
las
he adu as
/
qui
so
él
mismo
allí
paga
la6.
El
p ime
acie o
ju ídico
de
Rod igo
es á
en
solici a
del
ey,
po
boca
de
Muño
Gus ioz,
como
manda a io
suyo,
qu
~
su
caso
sea
esuel o,
o
en
unas
«
jun a
s»
en
las
que
se
pud
ie
a
llega
a
una
a eniencia
sob e
ema
an
de
licado,
pa a
e i a
el
escán
dalo, o,
en
su
de ec o,
en
unas
Co es,
lo
que
supone
un
bu
en
e
plan
e
amien o
de
la
cues ió
n
de
ondo:
-
Tú
ll
e a ás
el
mensaje
/ a Cas illa, a
mi
seño .
En
jun as
o
bien
en
Co es
/
que
los
ci e
quie o
yo,
según
seña
la
el
de
ec
ho,
/ a
in an es
de
Ca ión.
A
al
pedimen o,
y
po
siblemen e
po
las
l
ace an es
azo-
nes
pa a
el
mona ca
con
qu
e
ace adamen e
lo
undamen a
Ro-
d igo,
con es a
el
ey
o o gando
l
as
Co
es
pedidas;
pe o,
e;;
más,
dispone
que
es as
Co es
no
sean
o dina ias,
sino,
po
su
mayo
ascendencia
y
esonancia,
ex ao dina ias
«O
p ego-
nadas»:
EL
SABER JURÍDI
CO
DEL
MÍO C
ID
95
-
Po
odo
mi
e
ino
ayan /
he aldos,
y en
al a
oz,
que
p egonen
que
en Toledo /
Co es
ha é! Lo digo yo.
Ta
mbién
la
p o ocada
ene gía eal
se
impone
al
cona o
de ebeldía
judicial
de los demandados, y encida
és a
y eu-
nidas
las
Co es
en
el
luga
y día
señalados
al
e ec o, p e-
sen es los
li igan
es
con
sus
co ejos
de
deudos
y pa ien es,
designad
os
los
ju
e es
que
han
de
p onuncia
el allo, don
En
ique y
don
Ramón
, y ape cibidas al
o den
y a la
paz
am-
bas
pa es,
manda
el ey
que
p
eside:
Que
comi
e
nc
e
la
demanda
/
nues o
Cid Campeado .
Sab emo
s lo
qu
e espo
nden
/ los
In an es
de Ca ión.
Gua dando
igu osamen e
la
ce emonia
que
debía obse -
a se
po
los li igan es,
en
ales casos,
an e
el T ibunal,
- B
es
ó
el
Cid la
mano
del ey / y
de
pie
allí les habló.
Y al
hab
la les escalona
sus
p e ensiones
con
una
habili-
dad
o ense
impo
si
ble
de
supe a :
Oíd lo
qu
e
demando
/ a
In an
es
de
Ca ión:
Cua
ndo
saca
on
mis hijas / de Valencia, la
mayo ,
le di e
n o
nces dos espadas, / a
Colada
y a Tizón.
Cu
an
do a mis
hija
s deja
on
/ en
Ca pe,
an
a
aición,
nada
quisie on
conmigo, /
pe die on
mi
es
im
ac
ión.
Vol e
dm
e mis dos espadas, /
qu
e
mi
s
ye
no
s
ya
no son.
En
e ec o, al acci
ón
ei indica o ia
so
b e
unos
obje os
qu
e,
aunque
de
cie
o
alo económico - la Colada ale más
de mil
ma cos-
,
e a
es e
a
lo
mucho
meno
aún
qu
e el
noble
de
su
posib
le des ino, no signi i
caba
g a e pe
jui
cio
-c
omo
sagazmen e
su
pu
so el
Campeado
-
pa a
qui
ene
s,
como los de
Ca ión
,
no
b illa
ban
p
ecisamen e po
su
a -
do
gue
e
o, y
es
po
lo
qu
e los
in an
es
,
as
de delibe
a
en e sí,
con es an: