La influencia de elementos religiosos sobre la cultura política en américa latina. El caso de las oposiciones binarias excluyentes
Abstract
La religiosidad popular del periodo barroco en América Latina contribuyó a moldear una mentalidad que está constituida por oposiciones binarias elementales como amigo / enemigo. Estas contraposiciones se han expandido en las ideologías indigenistas, teluristas, populistas y socialistas y en creaciones intelectuales como la Teología y Filosofía de la Liberación. Su efecto práctico consiste en la consolidación del autoritarismo y en la justificación del paternalismo de las élites y la ingenuidad de las masas. Por otra parte, estas oposiciones simplifican la realidad e impiden una comprensión adecuada del complejo mundo moderno.
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LA INFLUENCIA DE ELEMENTOS RELIGIOSOS
SOBRE LA CULTURA POLÍTICA EN AMÉRICA LATINA.
EL CASO DE LAS OPOSICIONES BINARIAS EXCLUYENTES
THE INFLUENCE OF RELIGIOUS ELEMENTS ON THE LATIN AMERICAN
POLITICAL CULTURE. THE CASE OF THE BINARY EXCLUDING OPPOSITIONS
H.
C.
F.
M
ANSILLA
Vicep esiden e de la Academia Boli iana de Ciencias
hc [email protected]
Resumen
La eligiosidad popula del pe iodo ba oco en
Amé ica La ina con ibuyó a moldea una
men alidad que es á cons i uida po oposiciones
bina ias elemen ales como amigo / enemigo. Es as
con aposiciones se han expandido en las ideologías
indigenis as, elu is as, populis as y socialis as y en
c eaciones in elec uales como la Teología y
Filoso ía de la Libe ación. Su e ec o p ác ico
consis e en la consolidación del au o i a ismo y en
la jus i icación del pa e nalismo de las éli es y la
ingenuidad de las masas. Po o a pa e, es as
oposiciones simpli ican la ealidad e impiden una
comp ensión adecuada del complejo mundo
mode no.
Palab as cla e: au o i a ismo, ca olicismo,
in an ilismo, maniqueísmo, oposición bina ia,
eligiosidad popula .
Abs ac
The popula eligiosi y o he ba oque pe iod
in La in Ame ica con ibu ed o cas ing a men ali y
which is o med by elemen a y bina y opposi ions
like iend / enemy. These opposi ions a e e y
sp ead in indigenous, ellu ic, populis , and socialis
ideologies and also in in ellec ual c ea ions like
Libe a ion Theology and Philosophy. Thei
p ac ical esul lies in he consolida ion o
au ho i a ianism and in he jus i ica ion o he eli e
pa e nalism and he ingenui y o he masses.
O he wise, hese opposi ions simpli y he eali y
and a oid an adequa e unde s anding o he
complex mode n o de .
Keywo ds: au ho i a ianism, bina y
opposi ion, Ca holicism, in an ilism, Manichaeism,
popula eligiosi y.
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1. P elimina es.
oy encon amos en Amé ica La ina ue es endencias que
p e enden un esu gimien o de la he encia cul u al y las adiciones
sociopolí icas de las naciones abo ígenes. P esenciamos, po
ejemplo, la eapa ición del modelo ci iliza o io indígena p ehispánico, pe o
combinado inex icablemen e con o os ac o es his ó ico-cul u ales de p ime a
ele ancia, como las adiciones cul u ales de la época colonial española y los
ac o es asociados a la mode nidad occiden al. Es muy di ícil encon a un
pueblo que haya pe i ido has a hoy conse ando exclusi amen e sus
ca ac e ís icas o iginales de iden idad, como las é nicas y lingüís icas, sin habe
acep ado y adop ado como p opios impo an es elemen os cul u ales de las
naciones ecinas y de las enemigas. En la ac ualidad la e alo ización del legado
indígena ocu e pa alelamen e a una nue a in e p e ación de cie os asgos
cen ales de la colonia española, en e los que se halla de mane a p e e en e la
eligiosidad popula del pe iodo ba oco en los siglos XVII y XVIII. Como en
muchos casos simila es en el Te ce Mundo, aquí enemos un enacimien o de
un modelo his ó ico-cul u al que iene conno aciones p ác ico-polí icas angibles
e inmedia as. Es as co ien es omen an la sup emacía del pa icula ismo po
encima de no ma i as uni e salis as, las o mas colec i is as de ocio popula y el
abandono del humanismo occiden al a a o de p ác icas an i-in elec uales y del
ca olicismo p e acional y i ualis a del ba oco la inoame icano. Un ejemplo de
ello es el localismo cul u al y eligioso que conlle a, po ejemplo, la
e i alización de los c edos animis as andinos. En los úl imos años la in ención de
la adición en el caso de las eligiones andinas ha signi icado, en el ondo, la
u ilización ideológica e ins umen al de p ác icas eligiosas, econs i uidas
a i icialmen e, en p o de me as polí icas p osaicas y usuales (Mi es 2010: 2). De
mane a explíci a las doc inas que subyacen a es as endencias p opagan el
eemplazo de la democ acia libe al-plu alis a y del Es ado de de echo po el
es ablecimien o de o mas a caicas y au o i a ias de o denamien o social.
Es os p ocesos ep esen an, en el ondo, una espues a plausible al impulso
mode nizado de cuño capi alis a que de mane a acele ada se ha apode ado de
casi oda Amé ica La ina en la segunda mi ad del siglo XX. Y es a espues a –con
muchas modi icaciones y a ian es– exhibe algunas de las ca ac e ís icas que
u o la eacción omán ica con a la Re olución F ancesa y la indus ialización a
comienzos del siglo XIX. La mode nización la inoame icana, pa icula men e en
el á ea andina, ha des uido los ínculos p ima ios y las ce ezas doc ina ias de
la población u al y las clases popula es, y no ha c eado una es e a social que
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o ezca las segu idades y ce idumb es del mundo p emode no. Es
comp ensible, en onces, que su ja un mo imien o en con a del egoísmo
ma e ialis a decaden e y del cosmopoli ismo libe al y plu alis a, un an i-
occiden alismo de inclinaciones u alis as, pa ida io de e i aliza las cos umb es
y los c edos ances ales, un mo imien o de amplio alcance social, que adquie e
simul áneamen e una di ección an i-impe ialis a y un in e pa e nalis a, a o able
al au o i a ismo caudillis a de las adiciones populis as.
Es a "sensibilidad", como se la llama aho a, ambién impulsa un modo de
sen i y pensa que es p opio de la eligiosidad popula , que po su na u aleza
p e acional –gene almen e an e io a los es ue zos eológico- ilosó icos– se
inclina hacia una isión simpli icada de la es e a social: se pe cibe la ealidad del
mundo ci cundan e median e oposiciones bina ias, como se lo p opio / lo
ajeno; amigos / enemigos; la e dad / la men i a; lo amilia / lo ex año. Es as
han sido usuales en nume osos modelos ci iliza o ios, sob e odo en las e apas
iniciales del desa ollo his ó ico. Si en e iden emen e pa a una p ime a
o ien ación en un campo que a menudo es hos il; gene an además un cla o
sen imien o de segu idad y pe enencia. Si bien su u ilidad es indudable en
o denamien os sociales ela i amen e poco e olucionados ("p imi i os", como se
decía an es), su pe i encia en sociedades muy complejas, como son las
la inoame icanas del siglo XXI, p oduce simpli icaciones cognosci i as y conlle a
asimismo una consolidación de es uc u as men ales y alo es de o ien ación
con un cla o ma iz a caico, pa e nalis a y au o i a io. No se discu e aquí la
ele ancia de cie os elemen os al amen e posi i os que a menudo es án
inculados con ese mundo p emode no –como la exis encia de edes de
solida idad inmedia a y la igencia de c eencias que o o gan un sen ido pleno a la
ida humana–, pe o hay que conside a la posibilidad de que hoy el pensa en
oposiciones bina ias simples conduce a la incomp ensión de la di e enciación
social y cul u al alcanzada en e an o en Amé ica La ina y p epa a el e eno
ideológico pa a el ad enimien o de egímenes au o i a ios. En el imagina io
popula es a co ien e doc ina ia es is a como un ins umen o adecuado pa a
en en a se a la complejidad y a la insolida idad c ecien es e insopo ables del
ámbi o mode no, pe o los e ec os socio-cul u ales de es a acción simpli icado a
son el desconocimien o de es e ámbi o en el la go plazo y la p ese ación del
in an ilismo polí ico con encional.
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2. El e hos ba oco y la cul u a popula .
Pa a comp ende es a cons elación y las he encias his ó icas que in luyen
decisi amen e sob e la men alidad colec i a, puede se ú il una ap oximación a la
eligiosidad popula y a la p axis co idiana de la Iglesia ca ólica. En es os
enómenos se sedimen an la memo ia de la ga du ación de una sociedad y su
a queología men al. Es os emas y especialmen e la eligiosidad del pe iodo
ba oco han conci ado el in e és de los es udiosos en los úl imos iempos
(Eche e ía 1994; Eche e ía: 2006). En odas las ci ilizaciones y en la dimensión
del muy la go plazo la eligión es uno de los undamen os cen ales del
imagina io popula y po ello esencial pa a la con o mación de pau as
pa adigmá icas en el e eno social y polí ico. Du an e milenios la eligión ue la
mani es ación cul u al más impo an e y más expandida de la humanidad; la
eligión ha sido la ue za que o o gó con inuidad y sen ido a los p eca ios
p oduc os del Homb e y a sus egímenes sociales. Los c edos eligiosos han
in luido pode osamen e en la con igu ación de las imágenes del mundo que los
se es humanos se han hecho de su en o no ísico y social y de sus posibilidades
de ida y desa ollo. Es conocido que los p ejuicios que han su gido en o no a
o os homb es y modelos cul u ales ambién han es ado condicionados po la
eligión p e alecien e. Pues o que la eligión cons i uyó el p incipal impulso
cul u al en Amé ica La ina has a la incu sión de la mode nidad a ines del siglo
XIX, se puede ase e a que ella ha pe meado p o undamen e casi odas las
p ác icas sociales de la egión, y aun hoy sigue eniendo una cie a in luencia, a
eces indi ec a, pe o siemp e conside able, a pesa de los impo an es p ocesos
de secula ización du an e el siglo XX.
P ecisamen e la con ibución de la eligiosidad popula a los alo es y las
p ác icas polí icas en Amé ica La ina sólo puede se comp endida po medio de
una e lexión que dé cuen a de la iqueza del enómeno en el plano p ác ico y
p o ano, plano que no debe se con undido con la es e a de la eo ía y de la
e lexión in elec ual. Au o es p og esis as se dedican hoy a analiza y, más
p opiamen e, a enal ece el e hos ba oco (Eche e ía 1998) del ca olicismo de la
época colonial española como la g an c eación espi i ual y social de la Iglesia y
como el ac o pe du able de la eligiosidad popula , po que es e e hos hab ía
es ado ce ca del pueblo llano y de sus cos umb es, p edilecciones y espe anzas
mesiánicas (Ossio 1973). Su p esun o ca ác e g upal-comuni a io, alejado de
e inamien os ilosó icos, y sus endencias mís icas y u ópicas lo hab ían
ace cado a las sensibilidades e in e eses popula es y lo hab ían opues o
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e icazmen e al libe alismo egoís a y cosmopoli a de los ámbi os ancés y
anglosajón.
En ealidad, lo que se en iende bajo e hos ba oco cons i uye un elemen o
cen al de oda la his o ia de la Iglesia ca ólica en el Nue o Mundo. Desde un
comienzo en el siglo XVI y aún en la ac ualidad la Iglesia ha mos ado una g an
capacidad de adap ación y po ello una no able e sa ilidad en la c eación de
doc inas, ins i uciones e ins umen os pa a pode lo ece en un ambien e
di e en e del eu opeo. La Iglesia ealizó p ác icas inquisi o iales y, al mismo
iempo, exhibió una cu iosa ole ancia en cues iones del dogma. Ex i pó
idola ías po un lado y a o eció mix u as i uales y eológicas po o o. La
Iglesia ha es ado ce cana a las éli es y ambién p óxima a los pob es; ha
impo ado la ci ilización eu opea y ha p omo ido cul u as indígenas al mismo
iempo. Pe o como conclusión se puede a i ma que la Iglesia ca ólica ha
p opagado, desde un comienzo, una e pob e en la p oducción de eología y
iloso ía y ica en la gene ación de a es plás icas y música. Ha omen ado un
sis ema dispe so de c eencias, ple ó ico en ies as, p ocesiones, san os, milag os,
i encias ex á icas, p ác icas adi ina o ias y i uales de odo ipo, pe o escaso en
bienes in elec uales. En gene al la Iglesia ca ólica no ha gene ado impulsos
o iginales que hayan uc i icado el pensamien o ilosó ico y polí ico de la
egión.
F en e al mundo mode no, signado po la ciencia y la ecnología, pe o
ambién po una complejidad c ecien e y una insolida idad insopo able, el e hos
ba oco, asociado insepa ablemen e al sinc e ismo y al mes izaje, es pe cibido
aho a como una solución ela i amen e simple, pe o adecuada a las demandas
de la población la inoame icana, p ecisamen e po que co esponde a una
es uc u ación social ela i amen e simple y a un ámbi o cul u al ácilmen e
comp ensible. Po ello es is o como una genuina c eación socio-his ó ica de
cuño popula . Se supone que el e hos ba oco con ibuyó a que la gen e sencilla
se sin ie a bien den o de su comunidad, en a monía o, po lo menos, en
conco dancia con el uni e so, an o cósmico como social, y a que la ida polí ica
ue a pe cibida como más humana y más solida ia. Pe o es a endencia al
consenso compulsi o y al descuido de las labo es c í ico-in elec uales, disol ió la
especi icidad del ca olicismo, p epa ó el ad enimien o (a pa i del siglo XX) de
nue os c edos eligiosos que p i ilegian un con uso comuni a ismo mís ico-
sensual (como las di e en es denominaciones pen ecos alis as) y con ibuyó a la
consolidación del in an ilismo polí ico de dila ados sec o es poblacionales
(Madueño 2002: 70-71). Uno de los p oblemas que ae consigo es a men alidad
ba oca es el enacimien o del o ganicismo an ilibe al, con su ca ga de
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i acionalismo, colec i ismo y an i-indi idualismo. Pa alelamen e a su p opósi o
p imo dial de gana ieles pa a la e dade a e, la Iglesia impulsó una especie de
acción sob ep o ec o a con espec o a los indígenas, a ando –en la eo ía– de
man ene los en un espacio ce ado a las in luencias ex e io es, al pecado y, po
consiguien e, a la mode nización, un espacio que esul ó se p ocli e al ya
mencionado in an ilismo polí ico.
Has a hoy se puede habla en dila adas egiones la inoame icanas de un
ca olicismo ba oco, que no se opuso explíci amen e a p oduc os in elec uales
p o enien es de la adición democ á ico-libe al occiden al, pe o que con ibuyó
no ablemen e a dilui los o, po lo menos, a di icul a su di ulgación. Es e
ca olicismo ba oco ha omen ado una a mós e a de solida idad inmedia a en e
los ieles, no mediada po ins i uciones bu oc á icas. En la egión andina e o zó
el colec i ismo p eexis en e ( ípico del Impe io Incaico) y debili ó la o mación
de un indi idualismo ue e y au ónomo, que es una de las bases his ó icas del
libe alismo democ á ico y plu alis a. Es a a mós e a colec i is a de i os y ies as,
con p esencia de un mis icismo a a esado de sensualismo elemen al, no es
p ocli e al su gimien o de una pe sonalidad au ocen ada indi idualmen e, que
pueda guia se po la llamada elección acional en e opciones de
compo amien o y po el sopesamien o medi ado de elemen os p agmá icos en
los campos ideológico, p opagandís ico y polí ico.
Den o del ca olicismo ba oco la pe sonalidad esul an e, que puede posee
ue es asgos de a e nidad con su con ex o social, iende a se in luida
ue emen e po ac o es sup a-indi iduales, como las au o idades
p econs i uidas, los mo imien os sociales, los pa idos polí icos y los cul os
eligiosos p e alecien es, po un lado, y po las modas cul u ales e in elec uales
del día, po o o. F en e al mundo mode no, signado po la ciencia y la
ecnología, pe o ambién po la ya mencionada mix u a de complejidad e
insolida idad, el e hos ba oco, asociado insepa ablemen e al sinc e ismo y al
mes izaje, se ía una solución adecuada a las demandas de la población
la inoame icana.
Desde la época colonial has a el p esen e, la eligiosidad y la men alidad
popula es ienden a cons i ui se y a exp esa se en oposiciones bina ias ácilmen e
comp ensibles: la e e dade a de los c eyen es en e a la azón deleznable de los
ilóso os, la sana o odoxia doc ina ia con a las pelig osas he ejías, la cul u a
ibe o-ca ólica en e a los modelos ci iliza o ios impo ados de los ámbi os
ancés y anglosajón, y las cos umb es p opias, en aizadas en una ene able
adición, con a las no edades y i olidades p oceden es de la mode nidad
occiden al. En el e eno polí ico, es e modo dico ómico de pe cibi la ealidad se
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aduce en una con aposición elemen al (amigos s. enemigos; ideales s.
in e eses), que di icul a la acep ación del plu alismo de ideas y pa idos y la
ole ancia con espec o a los ad e sa ios. Lo posi i o es is o en la unidad
doc ina ia, la disciplina je á quica de la Iglesia (o el pa ido), el sueño de hoga y
a e nidad y la ilusión de la solida idad p ac icada, mien as que lo nega i o se
halla ía en la di e sidad de opiniones y alo es de o ien ación, en la dilución de la
au o idad pa e nal y en la ialdad y el egoísmo de las elaciones humanas que
p e alecen en el mode no mundo capi alis a.
3. Maniqueísmo y eo ías adicales.
El maniqueísmo ha sido una impo an e eligión de o igen gnós ico, que u o
una concepción dualis a de la di inidad: la lucha pe enne en e la luz y las
inieblas (Rubio Be mejo 2008). Maniqueísmo es empleado aquí exclusi amen e
en sen ido polí ico-ideológico, pa a deno a una cons elación donde se
sedimen an an e odo dos ue zas polí icas, con exclusión de o as al e na i as.
Es as dos co ien es –que pueden se mo imien os polí icos o endencias de
pensamien o– se hallan sumidas en una pugna pe manen e, condenadas a
elimina se la una a la o a. La idea ec o a del maniqueísmo es muy simple:
"Quien no es á conmigo, es á con a mí". Lo más signi ica i o del maniqueísmo
polí ico-ideológico eside en el p incipio siguien e. La es a egia polí ica más
con enien e no es impulsa una p og amá ica p opia, cla a y dis in a, sino a a
de sup imi o, po lo menos, debili a al con a io, con lo que ya se hab ía
a anzado conside ablemen e en la consecución de los ines p opios.
P incipios y mo i os maniqueís as se hallan en odas las cul u as y odos los
iempos, pese a la di e enciación c ecien e de la ida social y de las ac i idades
in elec uales. Aho a bien: es e pensa y sen i en dualidades mu uamen e
excluyen es cons i uye una de las o mas más popula es y expandidas de las
ac uaciones de amplias capas sociales con un g ado ela i amen e modes o de
ins ucción y con espe anzas ácilmen e de inibles. A ello se debe, po ejemplo, la
g an popula idad de e e endos y o os ipos de consul a plebisci a ia, en los
cuales se exp esa la necesidad de desca a la opción enemiga de un modo
ácilmen e comp ensible. Los mo imien os socialis as y populis as, pe o ambién
los ascis as y o as opciones de las de echas se han se ido gene osamen e de
concepciones maniqueís as. El cla oscu o sin ma ices con el que explican la
ealidad social, la cons ucción de una ue za enemiga que conjuga odos los
ac o es nega i os, las eminiscencias de p édica eligiosa y ca ecismo ju enil y la
a mós e a gene al de exal ación y en usiasmo, cons i uyen ac o es ecu en es
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del maniqueísmo polí ico u ilizado, po ejemplo, en las p ác icas populis as
ac uales.
A menudo el esu gimien o del maniqueísmo polí ico iene luga después de
una g a e c isis que conmue e los undamen os de una sociedad, como ocu ió
en Eu opa después de la P ime a Gue a Mundial. Po o a pa e los desa eglos
económicos y la a mós e a de una dila ada insegu idad que engend a on los
egímenes neolibe ales en Amé ica La ina a ines del siglo XX han p epa ado el
e eno pa a la p opagación del maniqueísmo polí ico a pa i de di e en es
doc inas y p ác icas socio-polí icas, cuya popula idad en Amé ica La ina no ha
disminuido sus ancialmen e, pese a los in ensos p ocesos de mode nización.
Du an e el siglo XX, algunos p esupues os his ó ico- ilosó icos de ieja da a, que
p o ienen del ace o del ca olicismo ba oco y popula , han sido e igo izados
po pensado es y li e a os adsc i os a las di e en es e siones del indigenismo
(Va gas Llosa 1996; Bon il Ba alla 1981; Bon il Ba alla 1990a).
En el núcleo de es as doc inas se encuen a la oposición bina ia de dos
g andes ue zas. Po un lado se halla la es e a del sen imien o eligioso, de los
sueños y anhelos de la sociedad y de las concepciones mo ales de la misma,
es e a que se ace ca al campo de lo di ino y que po ello no puede se
comp endida –o desc i a– adecuadamen e sólo median e es ue zos acionales. Es
el espacio del amo , el al uismo, la con ianza y la espon aneidad en las
elaciones humanas, el e eno de la solida idad inmedia a en e los homb es y
de la amis ad sin cálculo de in e eses, pe o ambién el luga de las u opías
sociales, la cóle a e oluciona ia y la iolencia polí ica an e las injus icias
his ó icas. Aquí no ienen cabida las in e mediaciones ins i ucionales, las
limi aciones impues as po leyes y es a u os. Es a es e a posee una dignidad
on ológica supe io en compa ación con las o as ac i idades y c eaciones
humanas. A ella no se puede aplica una e lexión que analice la
p opo cionalidad de los medios (po ejemplo: polí icos o ins i ucionales) o la
adecuación ins umen al de medidas con espec o a ines, pues es os úl imos
es a ían más allá de odo esquema analí ico- acionalis a. Los alo es de
o ien ación de es a es e a son "pu os", en el sen ido de que su igencia no
depende de mediaciones, las que siemp e aen consigo un ac o de dis o sión y
engaño, una posibilidad de alseamien o y en ajismo. De acue do a es a
e lexión, la iolencia e oluciona ia iene ese ca ác e de pu eza y no puede se
juzgada po el mezquino cálculo de p opo ciones. Las e oluciones genuinas,
po lo an o, end ían un de echo his ó ico supe io en e a oda c í ica
p o enien e del libe alismo acionalis a.
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La o a es e a, basada en el p incipio de endimien o y e icacia, es á
cons i uida po los asun os p osaicos de la ida o dina ia: el campo labo al, los
negocios y la polí ica con encional. (Es deci : la polí ica como se p esen a
u ina iamen e, no la polí ica en cuan o conquis a sublime de la emancipación
humana.) Aquí p e alecen la acionalidad ins umen al y la p opo cionalidad de
los medios. Es el campo de las ins i uciones, los es a u os y las leyes, pe o
ambién de los in e eses pa icula es. La acionalidad ins umen al pe mea odos
los aspec os de es e espacio, el que puede se desc i o como la e i ación o
mi igación de con lic os a a és de mecanismos ins i ucionalizados como el
de echo posi i o y los con a os. Cons i uye el plano del egoísmo y de los
cálculos mezquinos; es ambién el e eno po excelencia de las
in e mediaciones, cuyos ins umen os son las negociaciones polí icas, los
comp omisos y los acue dos p o isionales.
Es a con aposición de p incipios excluyen es ha sido usual en a ios ámbi os
cul u ales e his ó icos, como en Eu opa después de la P ime a Gue a Mundial.
Gene almen e se a ibuye a la p ime a es e a –la de la eligión, la mo alidad y el
al uismo– una dignidad supe io po encima del campo de la ins i ucionalidad y
las in e mediaciones. Es e úl imo plano conci a casi siemp e un ma cado
sen imien o de descon ianza y desp ecio, pues es conside ado como el luga
p i ilegiado de las pa ologías sociales. Se supone que los ac o es asociados a la
p ime a es e a dis u an de las cualidades de pu eza, au o e e encialidad y has a
sac alidad. Es os aspec os no es án, a o unadamen e, some idos al p incipio de
endimien o, e icacia y p opo cionalidad; no p e alecen allí ni la acionalidad
ins umen al ni el de es able deba e de in e eses. Aquí se encuen a, en cambio,
el po encial de nue as concepciones, ob iamen e e oluciona ias, ace ca de la
mo al y la polí ica.
En es a línea, y apoyado en Geo ges So el, el g an pensado y li e a o Wal e
Benjamin ase e ó que la iolencia e oluciona ia y u ópica es pu a y
au o e e encial: un in en sí misma (Benjamin 1965: 52). Se menciona aquí a
Benjamin y a au o es de endencia simila a causa de la calidad de su ob a y, an e
odo, po habe o mulado emp ana y lúcidamen e una concepción sob e las
an inomias bina ias de la cul u a polí ica que es muy semejan e a la que desde
en onces p e alece en Amé ica La ina. Po o a pa e, el al o ni el de abs acción
de es os es ue zos eó icos nos pe mi e econoce aspec os simila es en apo es
in elec uales de di e sas épocas y egiones. De acue do a Benjamin, la iolencia
e oluciona ia y u ópica no puede se juzgada desde la pe spec i a de la
p opo cionalidad de los medios, ni desde la óp ica con encional de la iloso ía de
la his o ia, ni, menos aun, desde un pun o de is a ju ídico con encional. Al se
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a la ebelión jus a": la iolencia ísica de i ada de esa cons elación ue glo i icada
como demos ación de la i alidad y i ilidad de la sociedad la inoame icana,
como signo de su au oconsciencia y anhelo de au o ealización (Fals Bo da 1968:
49-50, 57). A es o no hay mucho que ag ega : lo deplo able es la pe sis encia, es
deci la no able con inuidad de es as doc inas au o i a ias a a és de la gas
décadas y has a siglos. Es as a i maciones, concebidas hace la gas décadas,
pa ecen habe sido esc i as hoy pa a enal ece a los caudillos populis as del siglo
XXI.
5. Men alidades colec i as bajo la in luencia de las simpli icaciones.
De acue do a las doc inas c i icadas en es e ensayo, el populismo es un
elemen o que acompaña el esu gimien o de los mo imien os y las p ác icas
eligiosas en el mundo con empo áneo y una comp ensible eacción a una
mode nidad que pa a muchos ha signi icado descenso social, pé dida de la
solida idad inmedia a y dilución de los signos e iden es de o ien ación. Los
ínculos en e pulsiones eligiosas y con icciones elu is as y populis as se
mani ies an ambién en la inclinación simpli icado a de amplias capas sociales
que consis e en pe cibi las ideologías y has a las decla aciones p og amá icas de
los pa idos populis as y nacionalis as como si ue an elemen os eligiosos que,
como ales, quedan ue a del análisis acional y del esc u inio c í ico. Se puede
a i ma que en Amé ica La ina de e minadas ideologías son " i idas" como
au én icas eligiones, como ha sido el caso del pe onismo en A gen ina, del
indianismo en Boli ia y del socialismo au o i a io en Cuba. Al enal ece lo p opio
y ep oba lo ajeno, es deci : al es ablece una oposición bina ia elemen al, es a
ac i ud a o ece una ma cada au o-indulgencia con espec o al gobie no que uno
apoya, p omue e el desp ecio de aquellos que piensan de o o modo y auspicia
una isión de la polí ica que se ace ca al ideísmo p e acional, a un dogma ismo
eligioso con encional (an e io a la Ilus ación). Simul áneamen e es a misma
co ien e omen a de mane a muy e ec i a ac i udes, alo es y no mas que
deno an un ma cado ca ác e p emode no, una p opensión a lo
an idemoc á ico, ilibe al y an iplu alis a y un alan e an icosmopoli a,
p o inciano y nacionalis a.
En un plano eó ico se puede a i ma que es as co ien es p opugnan las
siguien es oposiciones bina ias, además de las ya eseñadas:
(1) P incipios uni e salis as con a alo es pa icula is as (po ejemplo: las
me as gene ales y gene alizables del acionalismo occiden al con a los
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elemen os cul u ales más o menos pe manen es del ámbi o pa oquial y
p o inciano; los de echos humanos de co e uni e salis a con a las p ác icas de
jus icia comuni a ia, alimen adas po adiciones de ca ác e limi ado y has a
localis a);
(2) el p og ama humanis a del socialismo ma xis a o iginal con a los
aspec os au oc onis as del nacionalismo y del indigenismo (elemen os
uni e salis as basados en el ma xismo eu opeo con a endencias e nicis as que
glo i ican adiciones cul u ales de alcance es ingido); y
(3) los eque imien os y las no ma i as sup anacionales de la democ acia
occiden al con a los modelos egionales de ges ión de polí ica que exhiben
aspec os au o i a ios y que sólo ienen igencia en comunidades ela i amen e
pequeñas.
La igencia con inuada de oposiciones bina ias simples es omen ada, en
cie a mane a, po la pe i encia de egímenes populis as y po la exis encia de
ideologías muy simples de in es quiliás icos, lo que, a su ez, p esupone un
sus a o eligioso en los ciclos polí icos epe i i os de Amé ica La ina. Se pod ía
a i ma que pa a la consciencia " e oluciona ia" el ad enimien o de egímenes
populis as y socialis as es como un ace camien o a la mencionada es e a de los
ines pu os (la epi anía mesiánica, el al uismo, la solida idad y a e nidad
inmedia as) y como una de o a, aunque sea pa cial, de la es e a de los me os
ins umen os (las mediaciones ins i ucionales, la polí ica como negociación y
comp omiso, el p edominio del p incipio de e icacia). Todos los expe imen os
populis as y socialis as en Amé ica La ina han endido a de alua el Es ado de
de echo y la es e a ins i ucional, y ello, lamen ablemen e, no es is o como algo
nega i o po sus adhe en es.
Hoy en día el enacimien o de la eligiosidad popula y su in luencia sob e los
asun os públicos la inoame icanos ienen que e con un ago amien o de los
modelos polí icos que es án inculados, aunque sea indi ec amen e, con el
acionalismo libe al. A comienzos del siglo XXI en a ios países del Nue o
Mundo –como Boli ia, Ecuado , Nica agua y Venezuela– se ha podido cons a a
un ue e desc édi o de egímenes neolibe ales, manchados po dila ados
enómenos de co upción, nepo ismo y mala ges ión adminis a i a. En es a
cons elación eme ge lo desc i o po Ma ga e Cano an: los mo imien os
populis as son como e upciones colec i as elemen ales, inhe en es al eje cicio
democ á ico, que salen a la luz en pe iodos de c isis y cambios. Cano an
en iende es as e upciones como una de las "dos ca as" que end ía oda
democ acia: una eden o ia y o a p agmá ica (Cano an 1999: 8). Al
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desp es igia se es a úl ima, impo an es sec o es de la población se inclina ían
po un enacimien o de la ase eden o ia, que se exp esa ía median e una
exal ación quasi- eligiosa de las masas popula es y po la c eencia de que sus
decisiones p imo diales son ineludiblemen e las co ec as, según el p incipio: ox
populi, ox Dei. Es a concepción, no muy con incen e (1) a causa del ca ác e
dico ómico asignado a la ac i idad polí ica, (2) po la idealización ac í ica de la
e apa eden o ia y (3) po el enacimien o de con aposiciones bina ias
simpli icado as, ue di ulgada o iginalmen e en el seno de una cons elación
di e en e po Michael Oakesho : los egímenes polí icos se mo e ían en e la
polí ica de la e, que co esponde ía a la época p emode na, y la polí ica del
escep icismo, que ca ac e iza ía la e a mode na (Oakesho 1998). La
complejidad alcanzada en e an o en Amé ica La ina con ie e al modelo
explica i o de Cano an en algo ela i amen e obsole o, pe o no hay duda de que
con ibuye a comp ende los ciclos ecu en es del desa ollo polí ico de Amé ica
La ina, sob e odo en sus sociedades menos e olucionadas.
El e o no a la e apa eden o ia es conside ada como una limpieza
indispensable que hace una sociedad democ á ica, cansada de los e inamien os
ociosos del plu alismo y el escep icismo libe ales y de las pe e siones de la
economía de me cado: una expu gación de los males con los que las masas se
han con agiado en su in en o de alcanza la mode nidad y una uel a a las
c eencias sanas y simples de aquellos que han conse ado la ue za de las
emociones y los sen imien os ce canos a las masas popula es (A di i 2004: 86-99;
de la To e 2009: 35). Es a isión, en el ondo, omen a la desins i ucionalización
(O’Donnell 1997: 293) y la pé dida del Es ado de de echo que siemp e han
ca ac e izado a los expe imen os populis as (y socialis as). En e las
ca ac e ís icas de la desins i ucionalización se hallan los cambios cons an es de
leyes y disposiciones sob e el uncionamien o del apa a o es a al, la p oli e ación
de ámi es y p ocedimien os bu oc á icos, la desin o mación gene alizada de los
unciona ios públicos, la al a o ación de los mismos, la incapacidad de
inno ación, el malgas o sis emá ico de ondos es a ales y, como co ola io pa a los
ciudadanos, la pé dida de iempo, el ecu so i ecupe able po excelencia.
Es a e apa eden o ia en su e sión populis a del p esen e ─una e sión
edulco ada e idealizada de la democ acia comuni a ia─ puede se es udiada en el
modelo populis a boli iano ins au ado en ene o de 2006, donde se pueden
descub i , an e odo, las de i aciones p ác ico-polí icas de las con aposiciones
maniqueís as mencionadas en es e ex o. En Boli ia, como en o os países
la inoame icanos, se puede obse a el enómeno siguien e. Los a ances en la
educación democ á ica y la ampliación de la igencia de los de echos
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humanos suceden a eces pa alelamen e a un igo oso enacimien o (a) de la
aun p e alecien e adición cul u al del au o i a ismo, basada en ac o es
cen ales del ca olicismo ba oco, (b) de co ien es indigenis as e indianis as y
(c) de mo imien os populis as eñidos de nacionalismo y socialismo. Es as
co ien es polí icas poseen asgos ex e io es de una g an isibilidad simbólica.
Sus ca ac e ís icas público-p opagandís icas es án concebidas pa a el consumo
popula masi o, y no siemp e ienen una signi icación p o unda y du ade a.
La cons elación ac ual en Boli ia es con usa a p ime a is a po que el
mo imien o populis a y los sec o es polí icos a ines ienen la epu ación de
enca na la p og esi idad his ó ica y una au én ica mode nización según las
e dade as necesidades del país. Es a opinión es á muy di undida en la
sociedad boli iana y, lamen ablemen e, ambién en cí culos uni e si a ios
eu opeos y no eame icanos. Simul áneamen e es a misma co ien e omen a
de mane a muy e ec i a ac i udes, alo es y no mas que deno an un ma cado
ca ác e p emode no, una p opensión a lo an idemoc á ico, ilibe al y
an iplu alis a y un alan e an icosmopoli a, p o inciano y nacionalis a. La
en ación de o mula p omesas i ealis as, el i upe io adical de los
ad e sa ios, la p ác ica de la imp o isación a odo ni el y la demagogia
pe manen e ep esen an las p ác icas más usuales del populismo boli iano.
Es a cons elación, que iene de muy a ás en é minos his ó ico-cul u ales,
de e mina á oda ía po la go iempo la ida pública en Boli ia.
Median e elecciones y plebisci os casi pe manen es se in en a da la imp esión
de una iden idad en e gobe nan es y gobe nados, donde los ins umen os
clásicos de in e mediación (pa idos, pa lamen o, opinión pública) juegan un ol
ma cadamen e secunda io. Todo es o es además acili ado po una concepción
monis a, an iplu alis a de pueblo, pa a la cual no hay isu as polí ico-ideológicas
de impo ancia. Si hay elemen os he e ogéneos, es os pe enecen al no-pueblo, a
lo que p o iene de a ue a, y que, po consiguien e, no iene o no debe ía ene
de echo a una ep esen ación pe manen e de sus in e eses. La unidad del pueblo,
ele ada a una ca ego ía casi sag ada, hace supe lua oda ac i idad oposi o a. Los
gobe nan es, que "mandan obedeciendo" (la ac ual ó mula i ual boli iana), no
necesi an de ins ancias independien es que supe isen sus ac os. La ca encia de la
sepa ación de pode es, la pa cialidad de los ibunales y la índole secunda ia
a ibuida a los de echos humanos adop an en onces las ca ac e ís icas de un
modelo ci iliza o io au ónomo y p opio, una "cosmo isión que se bas a a sí
misma" (Laza e 2009: 11). En el caso boli iano los al os índices de o ación
alcanzados en a ias elecciones gene ales a pa i de 2005 lle an al pa ido o icial
(el Mo imien o al Socialismo = MAS) a menosp ecia odo ins umen o y
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p ocedimien o pa a con ola y limi a el pode , lo que de i a en el uso
ins umen al de leyes y es a u os. Jo ge Laza e a i ma que el pode es el "núcleo
o denado ", el "código p o undo" de la e ó ica y la p axis de es e pa ido y que,
po lo an o, la iolencia, como " i ualidad inhe en e" a odo eje cicio de acción
polí ica, no es algo conside ado como nega i o o ep obable po los miemb os
del pa ido y po los o an es del mismo (Laza e 2009: 15, 22). A juzga po la
e olución desde 2006, la di igencia del MAS sólo puede pensa la polí ica como
ace camien o al pode o como el eje cicio pleno del mismo. Las es icciones
ins i ucionales clásicas y el uso del diálogo con los ad e sa ios son pe cibidos, al
igual que en la mayo ía de las cul u as au o i a ias, como mani es aciones de
debilidad o aición.
Las oposiciones bina ias en la polí ica la inoame icana ienen una la ga
his o ia. Las amosas con aposiciones ideadas o p opaladas po el pe onismo
a gen ino, pa ia / an ipa ia, nación / an inación, han enido has a hoy una
conside able e icacia en la p axis polí ica. ¿Quién a a es a dispues o a busca o
encon a aspec os posi i os en un enómeno llamado an ipa ia o an inación?
Algo simila sucede con la con aposición de sen imien os y e, po un lado, y
leyes e ins i uciones, po o o; los sen imien os son pe cibidos como algo noble y
luminoso, mien as que las ins i uciones son is as a menudo como la uen e de
la injus icia y las ampas. Es o a o ece la iden i icación ácil con aquellos
enómenos ideológicos y polí icos de inidos a p io i como posi i os, es deci :
sac alizados po una au o idad polí ica o eligiosa. Es p obable, sin emba go, que
oda iden i icación ácil sea a la la ga un obs áculo con espec o a un p oceso
men al adecuado que in en a comp ende una emá ica compleja.
6.
Coda p o isional.
En dila adas po ciones de Amé ica La ina, sob e odo en la egión andina, la
ci ilización occiden al es pe cibida como una endencia decaden e, supe icial,
ma e ialis a, sin aíces y sin sueños, que hab ía des uido las an iguas cul u as
p ecolombinas y que hoy ha ía pelig a el igo y la unidad espi i ual del mundo
indígena. Al igual que en el ámbi o islámico, se la c i ica po que le al a ía una
g an isión his ó ica y eligiosa, que aya más allá de los a anes co idianos. La
mode na democ acia plu alis a en cuan o sis ema compe i i o, en el cual los
pa idos luchan abie amen e po el pode y donde la esolución de con lic os se
p oduce median e negociaciones y comp omisos alea o ios, es conside ada po
sus de ac o es la inoame icanos como un o den social débil y sin sus ancia,
an ihe oico, medioc e y co up o. En la consciencia an i-occiden alis a, la
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democ acia mode na es is a como el espacio de los come cian es y los
me cade es, donde escasean los designios eminen es y los p opósi os sublimes.
El plu alismo ideológico, el pa lamen o como luga de negociación de in e eses,
los pa idos con endien es en e sí y los deba es in e minables en el seno de la
opinión pública son en endidos como obs áculos a un desa ollo au én ico,
como una émo a en e a las ap emian es necesidades del momen o y como
una pé dida de iempo en compa ación con el p esun o mejo desempeño de un
gobie no ue e y de un líde ené gico. Se epi e la c í ica, muy di undida, ace ca
de las debilidades inna as y las complicaciones innecesa ias del o den libe al-
democ á ico. Es a con aposición bina ia de dos sis emas ci iliza o ios y el
desdén concomi an e po la democ acia con ienen elemen os p emode nos y
has a p e-u banos y ep esen an p obablemen e una ideología compensa o ia.
No hay duda, po o a pa e, de que se a a de una magna concepción, la cual
no ca ece de aspec os posi i os y econ o an es, pe o se encuen a más ce ca de
la sencilla eligiosidad de la época ba oca que de la compleja mode nidad
con empo ánea.
La amplia co ien e in elec ual eseñada aquí, inspi ada o iginalmen e po el
e hos ba oco de la Iglesia ca ólica, en iquecida po los eó icos adicales de la
e olución y po pensado es pos mode nis as como Michel Foucaul y Jacques
De ida, e mina "comp endiendo" y jus i icando el populismo la inoame icano,
debili ando la democ acia ep esen a i a, ce ando los ojos an e los enómenos
de la ida co idiana en los pa idos y en los egímenes populis as y dejando
incólumes las bien a aigadas adiciones cul u ales del au o i a ismo. Los u os
ambi alen es de la democ acia plu alis a ep esen a i a deben se na u almen e
some idos a un se e o análisis, pe o es os pensado es se consag an a celeb a la
dilución de los p incipios undamen ales de la democ acia y a edescub i los
elemen os "genuinamen e democ á icos" con enidos en los egímenes
populis as y en las adiciones an i-occiden alis as del "pueblo" la inoame icano.
En cie a medida es os pensado es apo an su g ano de a ena a la abdicación del
pensamien o an e un ho izon e cul u al y polí ico signado po la medioc idad, la
desins i ucionalización y el caudillismo con encionales. Adicionalmen e es os
in elec uales cie an delibe adamen e los ojos an e la p obabilidad de que la
cul u a popula ep esen e un modelo de disciplinamien o colec i o aciado de
consciencia c í ica, es deci an e la posibilidad de que es a cul u a es é pe meada
po la acionalidad ins umen al y se haya ans o mado en una o ma
con empo ánea de con ol social. Fenómenos como la manipulación de
consciencias, la consolidación de un caudillismo ca ismá ico y la c eación de un
ba niz an i-impe ialis a con los colo es del olklo e momen áneo, cons i uyen
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elemen os ecu en es del populismo, que pueden acili a la ansición a un
sis ema o ali a io.
El esul ado inal de las doc inas a o ables a las oposiciones bina ias
puede se is o en la p ese ación de un a caísmo a i icial, el cual ya no
co esponde a la compleja mode nidad, plu al y di e sa, alcanzada en e an o
po las naciones la inoame icanas. Es e a caísmo omen a, a su ez, el
in an ilismo polí ico de las masas, jun o con su co ela o obliga o io, el
pa e nalismo de los lide azgos. La a mós e a gene al que es as concepciones
omen an puede se cali icada como una con on ación elec izada en e
enemigos eales o imagina ios, una con ienda elec o al pe manen e, como es
p ac icada ac ualmen e en Boli ia, Ecuado , Nica agua y Venezuela. La
u ilización polí ica del a caísmo maniqueís a pe mi e, po un lado, manipula
los miedos p imigenios y los mo i os y alo es de o ien ación de ieja da a
que han subsis ido en las masas popula es y, po o o, hace posible la
sac alización de la iolencia polí ica con ines pa icula is as. La
mode nización pa cial en Amé ica La ina y su endencia al laicismo han
debili ado a la Iglesia ca ólica como ins i ución, pe o ha dejado casi incólume
la cul u a polí ica inculada a la eligiosidad popula . En los egímenes
populis as el clima de la discusión polí ica y el manejo del apa a o es a al
con ienen asgos cla os de un e oceso hacia o mas ya supe adas – y más
ine icien es – de gobie no, deba e in elec ual y ge encia de ins i uciones. No
hay duda, po o a pa e, de las bondades de la eligiosidad popula ,
p ecisamen e en el seno de un p oceso de mode nización y secula ización.
Ella man iene igen es los ideales de igualdad, a e nidad y solida idad, sin los
cuales no pod ía exis i la me a no ma i a de un o den jus o, aunque en
moldes p emode nos que e i an su aplicación ealis a en la p axis del p esen e.
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