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El constructivismo y la adquisición del conocimiento social

Delval, Juan

Abstract

El niño liene que construir modelos o representaciones de la realidad social en la que vive. La mayor parte de esas representaciones mentales no son simples copias de las de los adultos, sino que constituyen una construcción personal y difieren cualitativamente de las de los mayores. El estudio del desarrollo del conocimiento social en el niño atrae cada vez más atención por parte de los investigadores. Tres son los enfoques teóricos principales. La posición constructivista, según la cual el niño tiene que realizar su propia construcción de los conocimientós con ayuda de los instrumentos intelectuales de que dispone. La tradición del estudio de las representaciones sociales originada en la sociología francesa y renovada por Moscovici, y la psicología histórico-cultural de tradición vigotskiana. La primera posición pone el acento sobre la actividad del sujeto, mientras que las otras dos enfatizan las influencias ambientales y constituyen un necesario contrapunto de la posición constructivista. Sin embargo, la existencia de creencias infantiles diferentes de las de los adultos y del contexto social y la universalidad de algunas de estas creencias nos obligan a no olvidar la labor personal de construcción que tiene que realizar el sujeto. Pero no todos los elementos de esas representaciones tienen la misma naturaleza. Así, mientras que las reglas, los valores y la información fáctica dependen mucho de la influencia del contexto y de la transmisión adulta, en cambio en las nociones o explicaciones de los procesos es donde mejor se pone de manifiesto la labor constructiva del sujeto. Esta distinción ayuda a entender las divergencias entre distintas perspectivas teóricas ya que según el aspeclo estudiado se verá más clara la labor del sujeto o la influencia del contexto. Para ilustrar estos punlos se examinan investigaciones realizadas en diferentes campos y problemas del conocimiento acerca de la sociedad, y en particular acerca de la comprensión de la estratificación y la movilidad social en niños españoles y mexicanos trabajadores. Palabras clave: Representación infantil del mundo social, movilidad social.

Full text

99 Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), págs. 99-109 Núme o especial: 30 años de Apun es de Psicología ISSN 0213-3334 Colegio O icial de Psicología de Andalucía Occiden al, Uni e sidad de Cádiz, Uni e sidad de Có doba, Uni e sidad de Huel a y Uni e sidad de Se illa El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Juan DELVAL Uni e sidad Au ónoma de Mad id Resumen El niño liene que cons ui modelos o ep esen aciones de la ealidad social en la que i e. La mayo pa e de esas ep esen aciones men ales no son simples copias de las de los adul os, sino que cons i uyen una cons ucción pe sonal y di ie en cuali a i amen e de las de los mayo es. El es udio del desa ollo del conocimien o social en el niño a ae cada ez más a ención po pa e de los in es igado es. T es son los en oques eó icos p incipales. La posición cons uc i is a, según la cual el niño iene que ealiza su p opia cons ucción de los conocimien ós con ayuda de los ins umen os in elec uales de que dispone. La adición del es udio de las ep esen aciones sociales o iginada en la sociología ancesa y eno ada po Mosco ici, y la psicología his ó ico-cul u al de adición igo skiana. La p ime a posición pone el acen o sob e la ac i idad del suje o, mien as que las o as dos en a izan las in luencias ambien ales y cons i uyen un necesa io con apun o de la posición cons uc i is a. Sin emba go, la exis encia de c eencias in an iles di e en es de las de los adul os y del con ex o social y la uni e salidad de algunas de es as c eencias nos obligan a no ol ida la labo pe sonal de cons ucción que iene que ealiza el suje o. Pe o no odos los elemen os de esas ep esen aciones ienen la misma na u aleza. Así, mien as que las eglas, los alo es y la in o mación ác ica dependen mucho de la in luencia del con ex o y de la ansmisión adul a, en cambio en las nociones o explicaciones de los p ocesos es donde mejo se pone de mani ies o la labo cons uc i a del suje o. Es a dis inción ayuda a en ende las di e gencias en e dis in as pe spec i as eó icas ya que según el aspeclo es udiado se e á más cla a la labo del suje o o la in luencia del con ex o. Pa a ilus a es os punlos se examinan in es igaciones ealizadas en di e en es campos y p oblemas del conocimien o ace ca de la sociedad, y en pa icula ace ca de la comp ensión de la es a i icación y la mo ilidad social en niños españoles y mexicanos abajado es. Palab as cla e: Rep esen ación in an il del mundo social, mo ilidad social. Abs ac Child en should build models o ep esen a ions o social eali y in which hey a e in ol ed. Mos o he child en’s ep esen a ions a e no simple copies o hose o adul s, bu cons i u e a e y pe sonal cons uc ion. Th ee a e he undamen al heo e ical app oaches o he s udy o de elopmen o child en socie al knowledge. The cons uc i is app oach hypo hezises ha child en’s ep esen a ions o social wo ld a e elabo a ed on he basis o hei in ellec ual ins umen s. On he o he hand, bo h he adi ion o social ep esen a ions –o iginaled in he wo k o Du kheim mise au jou by Mosco iciand he cul u al– his o ical psychology – oo ed in Vygo ski wo k– insis on he ole o en i onmen al in luences. Fo his eason, hey cons i u e in some way a coun e poin o lhe cons uc i is posi ion. Howe e , he exis ence o child en’s no ions di e en om hose o adul s and hose o he social con ex , as well as he uni e sali y o some o hese no ions, compels us o ake C ucially in o accoun he cons uc i e-wo ld o ganizing ac i i y o he subjec himsel . Ne e heless, no all he elemen s o such ep esen a ions a e o he same na u e. To be mo e speci ic, ules, alues and ac ual knowledge appea lo be s ongly dependen on con ex and adul ansmission, while no ions and explana ions ela ed o p ocesses show mo e clea ly he subjec ’s idiosync a ic con ibu ion. The c i lical and compa a i e conside a ion o his dis inc ion could help US o unde s and he di e gencies among di e en heo elical posi ions abou he p ocess o elabo a ion o such ep esen a ions. Es e ex o con i uye una e sion e isada de la con e encia inaugu al de la V/b Eu opean Con e ence on De elopmen al Psychology, Se illa, 6 de sep iemb e de 1992, que lle aba po í ulo Cons uc i ism and he acquisi ion o social knowledge. El au o ag adece a Ileana Enesco, Pila So o y Alejand a Na a o sus comen a ios y las discusiones sob e los emas que se a an en es e abajo. Re e encia de la publicación o iginal: Del al, J. (1992). El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social. Apun es de Psicología, 36, 5-24. 100 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. In oducción La p ime a ez que un niño de 9 años me explicó que las pe sonas pob es e an pob es po que no enían di- ne o pa a comp a el abajo la espues a me pasó casi desape cibida. Pe o luego inie on más suje os que e- pe ían la misma idea con idén icas palab as, o os que la mencionaban de pasada y algunos, más explíci os, que explicaban que pa a en a en un abajo hay que paga al p incipio y que luego ya le pagan a uno. En nues as sociedades és a no es la p ác ica habi ual, gene almen e no hay que paga pa a en a a abaja , si se excep úa alguna p o esión no muy ep esen a i a en la que hay que consegui una licencia pa a eje ce la. Po eso es- as espues as, que no espe ábamos y que niños de dis in- as clases sociales daban ecuen emen e pa a explica po qué los pob es e an pob es, no deja on de so p ende nos. Nues a so p esa se inc emen ó cuando niños mexi- canos nos die on idén ica explicación, de al o ma que pa ecía que odos hubie an ap endido lo mismo, pe o na- u almen e no encon amos as o de que esa idea se en- seña a en ningún si io, pues además no co espondía a ninguna p ác ica social en ninguno de los dos países. Y i- mos además que Leahy (1983, p. 81) ci aba una espues- a de ese ipo en un niño de 6 años en Es ados Unidos y Be i y Bombi (1981/88, pp. 35, 41, 71) en niños i alianos. Desde en onces, in e ogando sob e di e sas cues iones elacionadas con el abajo y el es a us social nos hemos encon ado con muchos niños que aluden de una mane a o almen e espon ánea a es a idea, sin que exis a la meno suge encia po nues a pa e. ¿Cómo es posible que niños de dis in os países de en- e 6 y 10 años, y de dis in as clases sociales den la misma explicación, que no se co esponde con las p ác icas so- ciales y que esas explicaciones desapa ezcan mis e iosa- men e hacia los 11 años? Pe o además es e ipo de c eencias no cons i uyen un caso aislado, sino que apa ecen en o os muchos emas. Po ejemplo, hoy sabemos bien que has a los 10-11 años los niños sos ienen que el ende o ende las me cancías al mismo p ecio que le han cos ado a él, o a menos, y que de es a o ma gana dine o, i e de ello y epone la me cancía. En las espues as de niños de muchos países y medios so- ciales encon amos es a idea de o ma habi ual. Se ha en- con ado en Ingla e a, Holanda, I alia, España, México y posiblemen e en muchos o os países, y apa ece incluso en niños que ellos mismos son endedo es ambulan es. Hay pequeñas di e encias de edad en e unos g upos de suje os y o os espec o al momen o en que ya son capaces de ex- plica que el ende o iene que ende a un p ecio mayo al que comp a; los suje os endedo es, que ienen expe ien- cia di ec a, pa ece que adquie en más emp anamen e la noción de ganancia. Pe o cu iosamen e los ipos de expli- caciones e óneas que dan los niños endedo es mexica- nos que hemos en e is ado y los españoles no endedo es son eno memen e pa ecidas. Tengo que con esa que a e- ces me sien o o almen e so p endido leyendo ansc ip- ciones de en e is as de o os au o es, con niños de o os países, que pa ece que son copias de niños que hemos en- e is ado, incluso en de álles que pod ían pa ece pu as anécdo as. Pod ían mul iplica se los ejemplos, pe o lo que nos in e esa aho a esal a es que los niños dan en muchos ca- sos explicaciones que no coinciden con las de los adul os, ni se co esponden con lo que sucede en la ealidad y que no pa ece que nadie se las haya enseñado. ¿Cómo han lle- gado en onces a esas explicaciones? Que las explicaciones de los niños se pa ezcan a las de los adul os no iene nada de so p enden e y es lo más na- u al que pod íamos espe a . Sin duda se pa ecen en bas- an es cosas y más a medida que an c eciendo, pues los suje os e minan po compa i las ideas dominan es en su sociedad. Pe o lo que esul a mucho más so p enden e es que sean di e en es en algún momen o y que al mismo iempo se asemejen mucho en e suje os de dis in os am- bien es sociales. C eo que explica es o cons i uye una a- ea impo an e del psicólogo del desa ollo en es e e eno del conocimien o social. Se ía comp ensible que di i ie an cuan i a i amen e, que los adul os o los adolescen es en- gan más in o mación y sepan más cosas, pe o que los pe- queños den explicaciones que di ie an cuali a i amen e de las adul as es lo que esul a más so p enden e. ¿Qué camino sigue en onces el niño pa a o ma sus ideas sob e la sociedad? En las páginas siguien es amos a hace algunas conside aciones sob e es os p oblemas, o- mando ejemplos en nues as p opias in es igaciones. P oblemas p elimina es Con a iamen e a lo que sucedía hace algunas déca- das, hoy casi odos los in es igado es compa en la idea de que los se es humanos disponen en su men e de lo que desde di e en es posiciones eó icas se denominan mode- los men ales, ep esen aciones, eo ías implíci as, eo ías ingenuas, sis emas de esquemas, e c., y que a pa i de esos modelos ealizan sus acciones e in e p e an la ealidad. In his cons uc ion o di e en aspec s o social eali y child en seems o pass h ough a se ies o s ages o gene al cha ac e . I ’s necesa y o explo e in deep e exis ence o s ages in di e en a eas o social ep esen a ion. Un o una ely we s ill lack a su icien amoun o esea ch in se e al a cas o he ield. In o de o iIIus a e he p eceding poin s, esea ch on child en’s unde s anding o social s a i ica ion and social mobili y as well as o o he di e en a eas and p oblems o socie al knowledge a e examined. Key wo ds: Child en’s social unde s anding, social mobili y. 101 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. Pe o de hecho la elabo ación de esos modelos o e- p esen aciones de la ealidad, la cons ucción men al de la ealidad, ha sido muy poco es udiada den o de la psi- cología del desa ollo. En e ec o, aunque en casi odos los abajos sob e el conocimien o social se suele comenza diciendo que la psicología se ha ocupado mucho más del conocimien o ísico que del conocimien o social ampo- co se han es udiado su icien emen e los modelos sob e el mundo na u al que u ilizan los suje os y compa a i amen- e son pocos los abajos sob e las explicaciones in an iles del mundo. Po ejemplo, Piage , que como es bien sabi- do es aba más guiado po in e eses epis emológicos que psicológicos, se p eocupó sob e odo po descub i la o - mación de las g andes ca ego ías del pensamien o, ales como los concep os lógico-ma emá icos y ísicos: espa- cio, iempo, causalidad, núme o, clasi icación, se iación, e c. Sólo inciden almen e se dedicó a algunos aspec os de la concepción gene al de la ealidad en su lib o La ép e- sen a ion du monde chez l’en an (1926), que u o el mé- i o de inicia una ía pa a la in es igación sob e es os p oblemas. Algo pa ecido puede deci se de o a impo an e co- ien e de la psicología del desa ollo, la que se o igina en los abajos de Vigo ski, que se p eocupó sob e odo po las unciones psicológicas supe io es, que elaciona con el lenguaje. Po ello puede a i ma se que se ha es udiado poco cómo se llegan a o ma las explicaciones de los enóme- nos na u ales o sociales que suceden a nues o al ededo , p oblemas ales como ¿de qué es án hechas las cosas, po qué hay se es i os, cuál es el ciclo de la ida, cómo se o man las mon añas, po qué c ecen las plan as o cuál es el ciclo del agua en la na u aleza? y muchos o os de la misma na u aleza. Lo mismo puede deci se de los mode- los ace ca del mundo social: ¿de dónde p o iene la ique- za, po qué exis e la amilia, en qué consis e el pode y po qué se man iene, cómo ci culan las me cancías? Sin emba go, se ía de la mayo impo ancia descub i cómo el suje o, a medida que c ece, a dando sen ido a los enómenos que le odean y den o de los cuales i e, lo que podemos llama los con enidos del pensamien o. El suje o en c ecimien o es un pensado sob e la na u aleza inanimada, sob e el mundo de la ida, sob e los o os y so- b e el mundo social. Es e es udio no puede sus i ui al de las ca ego ías de la men e ni a sus g andes unciones, pe o es complemen a io y su desconocimien o cons i uye una impo an e laguna que apenas es á empezando a llena se. El conocimien o p opiamen e social Hace algunos años, cuando su gió la co ien e de- nominada po los au o es anglosajones social cogni ion pa ecía que se iba a llena la laguna espec o al mundo so- cial, pe o en ealidad, pese a su nomb e, se dió como a ea es udia el conocimien o de uno mismo, de los o os y las elaciones de uno mismo con los o os, sin apenas abo da di ec amen e la comp ensión del mundo p opiamen e so- cial, que cons i uyen el obje o de la sociología. Aunque al- gunos au o es, como Shan z (1975, 1983), incluyen en ese campo el conocimien o de los sis emas sociales más am- plios, en ealidad los in es igado es que abajan den o de esa co ien e se ocupan de es udia el conocimien o que o man los suje os de los o os en an o que pe sonas, es deci , el conocimien o psicológico, lo que pod íamos lla- ma la ac i idad del suje o en an o que psicólogo espon- áneo. Hoy la pujan e co ien e que se denomina – eo ía de la men e– ( heo y o mind), se ocupa igualmen e de es- udia las ep esen aciones de la men e de los o os que a o mando el niño. Desde Com e y Du kheim odo el mundo acep a que la sociología, y las es an es ciencias sociales, son discipli- nas independien es que no pueden educi se a la psicolo- gía, y que ienen p oblemas y mé odos p opios. Po ello la denominación social cogni ion nos pa ece engañosa po - que las elaciones sociales que es udia son sociales desde el pun o de is a de un obse ado ex e no, que examina las in e acciones en e suje os, pe o no desde el pun o de is a del p opio suje o, cuando lo que es á haciendo es co- noce a o o en an o que o ganismo psicológico con sen- imien os, c eencias, ac i udes, e c. El paso de lo psicológico a lo social no depende del núme o de ac o es que pa icipan, sino del ipo de ela- ciones que se es ablecen en e ellos. Como los sociólo- gos señalan, po ejemplo Be ge y Luckmann (1967), es la exis encia de elaciones ins i ucionalizadas que anscien- den a las pe sonas, y que se es ablecen en e ipos de ac o- es, lo que ca ac e iza los enómenos sociales. ¿Cuándo empieza el niño a en ende las elaciones p opiamen e sociales, cuando empieza a e al ende o que iene delan e como endedo , además de como pe sona o amigo? P obablemen e sea más a dío que el conocimien- o psicológico y al ez se p oduzca po di e enciación a pa i de él, pe o llega a cons i ui un aspec o impo an- e e independien e en la comp ensión de los suje os, como los enómenos sociales son di e en es de los psicológicos. C eemos, po an o, que el es udio del suje o como pensa- do social es dis in o de lo que es udia la social cogni ion y no puede educi se a ella, po lo que debe ía cons i ui un campo de es udio independien e. Hace años, sin emba go, unos pocos psicólogos em- peza on a es udia las ideas de los niños sob e las ins i u- ciones sociales. Las in es igaciones pione as de S auss (1952, 1954) y Danzige (1958) sob e las ideas econó- micas, las de Adelson (1971; Adelson, G een & O’Neill, 1969) y Connell (1971) sob e la polí ica, y los agudos y o iginales abajos de Gus a Jahoda (1959, 1964, 1979, 1984) en a ios de es os campos, nos han mos ado al niño como un ac i o pensado social, que no se limi a a i ad- qui iendo lo que le ansmi en los adul os. O as muchas in es igaciones han abo dado nue os campos, como la 102 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. eligión, la nación, el sexo y el géne o, la ley y el de echo, la gue a y la paz, e c. El suges i o es udio de Hans Fu h (1980) y las minuciosas in es igaciones de Be i y Bombi (1981/ 88), que an mucho más allá del mundo económi- co, cons i uyen dos impo an es apo aciones que se ía in- jus o no des aca . Jun o a esos es udios de impo ancia mayo , ac ual- men e hay un buen núme o de in es igaciones sob e es os y o os campos. La ecien e e isión de Fu nham y S acey (1991) cons i uye un ú il ins umen o pa a na ega po un e i o io an as o y poco sis ema izado has a el momen- o, aunque los au o es enuncian a ex ae sus p opias con- clusiones. Lo que ienen en común muchos de los es udios es an sólo el ema sob e el que e san, pe o hay una g an di e sidad de en oques, de pe spec i as eó icas, de in e- eses y de mé odos. Cu iosamen e muchos de los abajos no son ob a de psicólogos del desa ollo, sino de sociólo- gos, economis as, especialis as en ciencia polí ica o psicó- logos sociales. Eso explica ambién que los es udios hayan sido publicados en las e is as más di e sas, muchas de las cuales ni siquie a son de psicología. Es o pe mi e en ende igualmen e que muchos aba- jos se limi en esencialmen e a desc ibi las opiniones de los niños, sin que haya más pe spec i a eó ica que la de que el niño se a socializando y adqui iendo las ideas de los adul os a medida que c ece. C eo, sin emba go, que no es pu o olun a ismo da se cuen a que hay una se ie de p oblemas comunes en la comp ensión de la ac i idad del niño y adolescen e como pensado social, y los aba- jos más ele an es del campo nos pe mi en islumb a la unidad de las explicaciones del suje o cuando se en en a con p oblemas de campos dis in os. No sólo a adqui ien- do in o maciones sob e el p oceso de comp a- en a, el a- lo de las monedas, las di e encias en e icos y pob es, la igualdad o la equidad en las e ibuciones, e c., sino que pa ece ía que iene ep esen aciones más amplias en las que se elacionan dis in os aspec os de los enómenos so- ciales. Desg aciadamen e, el hecho de que muchas in es- igaciones e sen sob e p oblemas muy pun uales, y que ecuen emen e no se es udie la e olución de los suje os a lo la go de oda la in ancia y la adolescencia sino sólo du- an e unos pocos años en los que se p og esa en ese p o- blema conc e o, enmasca a el p oceso cons uc i o y la o ma en que el suje o a elabo ando modelos cada ez más amplios, comp ensi os y menos con adic o ios sob e lo que sucede en la ealidad que le odea. Po eso me pa- ece muy necesa io p es a a ención a los p oblemas me- odológicos, de análisis de los da os y a las pe spec i as eó icas desde las que se hacen los es udios. Teo ías sob e el p oceso de adquisición Uno de los g andes p oblemas subyacen es a las in- es igaciones es cómo los niños an adqui iendo sus ideas sob e el mundo social. Muchos de los abajos, sob e odo los más an iguos, pa ecen supone implíci amen e que se las ansmi en los adul os y los niños las en in eg ando p og esi amen e. Po ello se limi an a de e mina la dis- ancia de las ideas in an iles con las adul as. Así sucede po ejemplo en los es udios sob e el conocimien o de la es a i icación y el p es igio de las p o esiones. Es la pe s- pec i a que pod íamos llama de la socialización. O os abajos, sin emba go, adop an una posición más o menos explíci amen e cons uc i is a inspi ada en alguna medida en las concepciones de Piage . Según ella, el niño end ía que i elabo ando sus p opias ep esen a- ciones de acue do con los elemen os que ecibe, ya sea po ansmisión di ec a, indi ec a o median e su p opia búsqueda de ma e iales. Pe o en cualquie caso su ni el in elec ual se ía un ac o de e minan e que limi a su com- p ensión de cie os p oblemas, de al o ma que hab ía co- sas que no es a ían al alcance de su comp ensión en un momen o de e minado. Na u almen e es o no quie e deci que odos los suje os engan las mismas ideas. En los úl imos años hemos asis ido a un in e és c e- cien e po la in luencia de los ac o es sociales en el desa- ollo, que de hecho han es ado muy descuidados. Aunque Piage siemp e si uaba como uno de los ac o es del desa- ollo la ansmisión social, sin emba go en sus in es iga- ciones conc e as se compo aba como si es a no exis ie a. Po el con a io Vigo ski, que pa ía de posiciones ma - xis as, omaba como un pos ulado que el desa ollo del indi iduo se p oduce indisolublemen e ligado a la so- ciedad en la que i e, lo cual, como jus amen e señalan We ch y Rogo (1984, p. 2), es mucho más que a i ma que los p ocesos men ales de los indi iduos se desa ollan en un medio social, y iene p o undas implicaciones pa a la in es igación. Po o o lado, la psicología de los con lic os socio- cogni i os de Doise, Mugny y colabo ado es (Mugny & Doise, 1983) ha mos ado cómo el con lic o, que es una uen e del p og eso psicológico, iene un ca ác e esen- cialmen e social. Po segui man eniéndonos en el e eno del con lic- o, me pa ece que en e la posición de Piage , po un lado, y la de Vigo ski y Doise & Mugny, po o o, no hay una oposición ne a, sino más bien una di e encia de in e eses aunque soy pe ec amen e conscien e que es o esul a muy simpli icado y no hace jus icia a las dis in as posiciones. Los psicólogos más in e esados po es udia la in luencia social se es án ocupando de los mecanismos o mado es de la men e humana y de sus ideas, y es án a ando de elabo a una eo ía causal del desa ollo. Piage , po su pa e, es á mi ando las cosas desde el in e io del indi i- duo y p oponiendo una eo ía desc ip i a de cómo és e a p og esando, po lo que no es ex año que a ibuya an- a impo ancia al ac o de equilib ación. (Una eo ía es- uc u al, di ía Pascual Leone, oponiéndola a una eo ía que él llama del p oceso es uc u al). C eo que ambas co- sas son necesa ias y complemen a ias sin que engan que 103 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. opone se. A es e espec o podemos eco da , como Piage solía deci , que muchas de las c í icas que se le hacían e a po lo que no había hecho, (y podemos e que hizo bas- an e). Hemos de admi i que aunque las in luencias ex- e io es sean esenciales y sin ellas no exis a desa ollo no mal, cada indi iduo iene que ealiza su p opio de- sa ollo. Conec a ambas cosas es una me a ineludible de la explicación psicológica, pe o mos a los p og esos que ienen luga en el in e io del indi iduo no deja de se una con ibución aliosa al conocimien o, aunque sea incomple a. Una posición en alza espec o al p oblema que nos ocupa es la de la eo ía de las ep esen aciones sociales de Mosco ici. Pa a es a escuela los miemb os de g u- pos compa en ep esen aciones que «Sin emba go, una ez c eadas, i en su p opia ida, ci culan, se usio- nan, se a aen y se epelen en e si, y dan o igen a nue- as ep esen aciones, mien as que las an iguas mue en» (Mosco ici, 1984). Desa o unadamen e pa a noso os «¿Quién p oduce una ep esen ación?» le pa ece a Mosco ici una p egun a supe icial y ampliamen e esuel a (1976, p. 79). Aunque la eo ía de las ep esen aciones sociales enga muchos as- pec os a ac i os, desg aciadamen e es bas an e imp eci- sa y escu idiza y la c í ica de Jahoda (1988) ha pues o de mani ies o muchas de esas debilidades. Sin emba go, algunos au o es, como Emle (Emle & Dickinson, 1985; Emle , Ohana & Dickinson, 1990), con- side an es e en oque como una concepción al e na i a a la posición cons uc i is a. Su acep ación end ía como con- secuencia que las di e encias en el conocimien o social que mues an los niños depende ían de los g upos sociales a los que pe enecen, más que de la edad o del ni el de de- sa ollo. Desg aciadamen e los esul ados de sus p opios abajos no apoyan muy ue emen e esa posición, y la e- plicación de Bu ga d, Cheyne y Jahoda (1989) con i ma oda ía menos esa c eencia. Pe o pa a analiza algo más la in luencia de los ac o- es sociales me gus a ía hace algunas obse aciones so- b e los elemen os que componen los modelos de lo social. De qué es án hechos los modelos sociales Pues o que el homb e es un se social que sólo puede desa olla se en una sociedad y en con ac o es echo con los o os, los adul os a an de que los niños se con ie - an en miemb os comple os de esa sociedad inculcándoles las no mas, alo es, ac i udes y o mas de compo amien- o que ca ac e izan a los miemb os de esa sociedad, en un p oceso que se suele llama socialización. Una de las p ime as cosas que los suje os adquie en son las no mas o eglas sob e lo que debe hace se y so- b e lo que no debe hace se. Los adul os se cuidan mucho de que Ia conduc a de los niños siga esas no mas y ponen un g an empeño en ello, pues es o es lo que a a ga an iza que en el u u o su conduc a pueda conside a se social. Po ello desde muy p on o se les anima o se les ep ime pa a que se compo en de acue do con lo que se conside a adecuado. Esas no mas es án es echamen e ligadas a a- lo es sociales que· indican lo que es deseable y lo que no lo es desde el pun o de is a de los o os. Esos elemen os p esc iben en onces lo que debe ha- ce se y se e ie en no al se de las acciones sino al de- be se . No mas y alo es son cons i uyen es esenciales del conocimien o y de la conduc a social. Pe o el niño ecibe además in o maciones sob e mu- chos hechos sociales, sob e aspec os conc e os de la ea- lidad social, y ambién las ob iene él mismo ac uando den o del mundo so cial, egis ando sus egula idades y e lexionando sob e él. Jun o con odo lo an e io , y apoyándose en ello, a elabo ando explicaciones sob e cómo y po qué suceden las cosas de una de e minada mane a, en de ini i a, sob e el uncionamien o de los sis emas sociales. No mas, alo es, in o maciones y explicaciones son en onces algunos de los elemen os que componen los mo- delos o ep esen aciones que el niño a elabo ando sob e el mundo social, elemen os que son de dos ipos, no ma i- os y desc ip i os. Quizá es a dis inción pueda pa ece i ial pe o no e- ne la siemp e p esen e c eo que da luga a muchos equí- ocos en las in es igaciones y sob e odo en lo e e en e a cómo se p oduce el conocimien o social. In en a é expli- ca po qué. Las no mas y los alo es que p esc iben lo que se debe hace se empiezan a adqui i desde muy p on o y los adul os ponen un pa icula empeño en que los niños los adquie an. Po ello eciben una enseñanza explíci a y se es imula su imi ación, de al mane a que su labo men al en los comienzos de la adquisición de las no mas es ela- i amen e pasi a ya que los suje os las ob ienen en g an medida hechas. En es e caso la ansmisión di ec a po pa le de los adul os desempeña un papel impo an e. En muchos casos las in o maciones las ecibe ambién di ec amen e de los adul os o de los medios de comunica- ción y además la escuela dedica una impo an e pa e de su ac i idad a la ansmisión de in o maciones, aunque am- bién el niño las busca po si mismo. Po el con a io las explicaciones sob e po qué son así las cosas, sob e cómo uncionan los sis emas socia- les, y los concep os en que se apoyan, apenas se enseñan. No se le explica al niño el sis ema de la ienda y la dis- ibución de me cancías, ni sus elaciones con el p oceso de p oducción. Ni ampoco se le explica cómo se p odu- ce la mo ilidad social y cuáles son sus de e minan es, ni las causas que mo i an las gue as. Y cuando se le enseñan esas cosas hace ya mucho iempo que iene explicaciones pa a ellas, explicaciones que ha enido que cons ui po si mismo, po que nadie se las ha dado, y que suponen un a- bajo de elabo ación p opio. El niño las cons uye con los 104 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. ins umen os in elec uales de que dispone y llega a expli- caciones que no coinciden con las de los adul os y que cu- iosamen e son muy semejan es en e niños de dis in os medios sociales y de di e en es países. Así emos que el niño ap ende muy p on o como una egla que pa a comp a hay que lle a dine o a la iehda, mucho an es de que sea capaz de explica pa a qué si e ese dine o, qué hace el ende o con él, cómo se ijan los p ecios, y en gene al cómo iene luga la ac i idad econó- mica. Pos e io men e las explicaciones inciden sob e no - mas y alo es y los eo ganizan, y cuando se alcanza un g ado de comp ensión g ande, esas explicaciones p opo - cionan a las no mas y alo es un sen ido nue o, hacien- do posible la e lexión sob e ellos, e incluso duda de sus undamen os. Algo semejan e puede deci se de las in o maciones. A nues os niños se les enseña al llega a la escuela que «Mad id es la capi al de España» y odos saben epe i lo sin e o es. Pe o como han pues o de mani ies o a ias in- es igaciones y noso os mismos hemos es udiado, no sa- ben que hay más españoles que mad ileños, que no odos los españoles son mad ileños, pe o si sucede lo con a- io, y ampoco ienen la más emo a idea de lo que quie- e deci «se capi al de» ni lo que es una capi al, ni un país (Del al, del Ba io & Echei a, 1981; Del al, 1989). Así pues, esa in o mación no les si e de mucho en ese mo- men o ni pueden in eg a la en sus explicaciones de la o - ganización adminis a i a de un país. C eo que es ú il ene es o p esen e po que cuando es- udiamos los modelos del mundo social, si nos es amos cen ando sob e eglas, alo es e in o maciones no po- demos ap ecia plenamen e la labo cons uc i a del su- je o, que es á ep oduciendo, en g an medida, lo que se le ha ansmi ido. Po ello lo que nos dice depende mu- cho del medio social y de la cul u a en la que i e, de las ideas dominan es. En cambio, en las explicaciones del uncionamien o de los sis emas sociales y en los concep- os que cons i uyen su a mazón las a iaciones son mu- cho meno es y encon amos p ocesos cons uc i os que son posiblemen e mucho más uni e sales. Los con enidos del pensamien o ienen que a ia de acue do con el en- o no, pe o la mane a de explica los enómenos, que es á mucho más ligada a las capacidades men ales de los suje- os es mucho más semejan e. Algunos ejemplos Desde hace muchos años hemos es ado es udiando las ideas sociales de los niños. Hace algún iempo nos plan- eamos indaga las ideas que ienen los niños sob e cómo es á es uc u ada la sociedad, cómo en ienden las di e en- cias sociales, y el cambio de ni el social, en una palab a lo que los sociólogos llaman la es a i icación y la mo ilidad social. (En es e es udio es án pa icipando p incipalmen- e Ileana Enesco, Alejand a Na a o, Pila So o, Dolo es Villuendas, Pu i icación Sie a y C is ina del Ba io.) Hay bas an es es udios sob e el conocimien o in an il de la es- a i icación que gene almen e ponen de mani ies o que el niño es pe ec amen e sensible desde muy p on o a las di- e encias sociales y que adquie e ambién desde emp ano el sis ema de p es igio asociado con las p o esiones. Median e en e is as clínicas, del ipo de las emplea- das po Piage (1926), p egun amos ace ca de la ca ac- e ización de los icos y los pob es y los asgos que se les a ibuyen, sob e cómo se si úa el p opio suje o es- pec o a esas ca ego ías, cómo se concibe el cambio de ni el social, cuál es la azón de las di e encias socia- les y cómo pod ía esol e se el p oblema de la pob e- za. Examinamos suje os de 6 a 16 años de clase baja y de clase media-al a en Mad id. Pos e io men e, en colabo- ación con un g upo de in es igado es de la Uni e sidad Nacional Au ónoma de México (di igidos po F ida Díaz-Ba iga), hemos es udiado ambién niños mexica- nos de g upos sociales equi alen es. Igualmen e hemos podido hace unos es udios p elimina es con niños en- dedo es en la calle en la ciudad de México y con niños in- dígenas en la sie a de Oaxaca. El p ime análisis de nues as en e is as no nos sa- is izo comple amen e. Empezamos a ando de es able- ce ca ego ías de espues as y de e mina su ecuencia, y aunque encon ábamos cie as egula idades, que sin duda e an in e esan es y que se asemejaban a las de o os es u- dios, como el aumen o de algunas espues as con la edad y disminución de o as, no nos pa ecía que nues o análi- sis e leja a su icien emen e los cambios con la edad en las explicaciones, que sin emba go se in uían al lee los p o- ocolos y que nos pa ecía lo más in e esan e. Po ello nos emba camos en un análisis más cuali a i o en el que se- guimos implicados. Pa ecía cla o, po ejemplo, que cuando los suje os mencionaban que se cambia de ni el social abajando no que ían deci lo mismo los niños de 6 años que los de 14 y sus ideas sob e el abajo e an muy dis in as. Pa a los pe- queños el abajo es una oscu a ac i idad que hacen sus pad es y po la que eciben dine o, mien as que los ma- yo es ienen en cuen a muchos aspec os di e en es del a- bajo y di e enciaban cla amen e unas p o esiones de o as. Lo mismo pod ía deci se del dine o: los pequeños ni di e- encian bien las can idades, ni saben cómo se consigue. Nada más na u al que pensa que los concep os an cambiando con la edad, pe o los concep os sociales son especialmen e complejos y es án muy elacionados unos con o os. Es amos de acue do con Jahoda (1979) en que habla sólo de e olución de los concep os no es su icien- e. Jahoda señala que se ía más p eciso e e i se a la com- p ensión del uncionamien o de sis emas en los que se incluyen los concep os. Respec o a la ienda señala que no se a a sólo del concep o de dine o sino de la comp en- sión de, al menos, cua o sis emas: el de la ganancia, el del abajo, el de la je a quía ocupacional y el del banco. 105 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. En ealidad esul a bas an e di ícil de ini lo que es un concep o. Los concep os son ins umen os pa a o ga- niza la ealidad, ijándose en una se ie de asgos. Los sis emas son más dinámicos, cons i uyen una o alidad o - ganizada que cambia y suponen elaciones en e elemen- os que es án de inidos po concep os. Po ello c eemos que las explicaciones basadas en concep os o en sis emas son complemen a ias. La comp ensión del cambio social Tomemos el caso de la mo ilidad. ¿Qué hace al a pa a comp ende la mo ilidad social? Los sociólogos en- ienden po mo ilidad social el cambio de indi iduos a di e en es posiciones de la je a quía social basado en la iqueza, los ing esos, la ocupación o el abajo, la edu- cación, el pode o cualquie o o ecu so social escaso y di e enciado , odo lo cual es á ligado a la exis encia de ecompensas desiguales. Es además un p oceso que ans- cu e en un iempo que puede se ela i amen e dila a- do. Exis en dis in os es a os, ni eles o clases o mados po indi iduos que ienen ca ac e ís icas comunes y com- pa en in e eses, y puede encon a se ambién una con- ciencia de pe enece a un es a o, la conciencia de clase. E iden emen e en ende odo es o esul a algo muy com- plejo y no es ex año que a los suje os les lle e mucho iempo llega a comp ende lo. Lo p ime o que hay que en ende es que exis en po- siciones sociales con una ela i a pe manencia y que hay una je a quía en e ellas. Además que hay opo uni- dades pa a cambia y cuáles pueden se los medios pa a ap o echa las. Inicialmen e se obse a que pa a el niño no exis en esos es a os con en idad p opia y una cie a pe manen- cia, sino sólo cualidades di e en es de las pe sonas, de las que únicamen e pe cibe las que se mani ies an en asgos muy isibles y ex e nos median e los que se puede dis in- gui desde lejos a los indi iduos, como i es ido con an- d ajos o lle a joyas. Pe o no hay una ca ego ía de pob es, o de icos, de inida po un concep o, sino más bien iñe as isuales y los suje os no pueden azona sob e las p opie- dades de ese conjun o. Po es o las ideas sob e el cambio social son muy con- adic o ias. Po una pa e se niega el cambio: los pob es han nacido pob es y los icos de pad es icos y la si uación se man iene así; pe o al mismo iempo, al no ene cla as las can idades de dine o necesa ias pa a la ida conside- an que una pequeña can idad puede lle a a la iqueza y su pe dida a la pob eza, po lo cual se puede se ico po la mañana y pe de el dine o po la a de. Los mé odos más an ás icos se u ilizan pa a menciona un cambio de ni el social que es siemp e muy i eal. Po ello el p oblema de la pob eza se pueda esol e ácilmen e, bas a da indi i- dualmen e una pequeña can idad de dine o a un pob e pa a que el p oblema se solucione. La mo ilidad se debe p incipalmen e al aza , o al de- seo de cambia , pues no se en ienden las esis encias que la ealidad opone pa a que se p oduzca el cambio. Tampoco se comp enden los p ocesos empo ales, que en es e caso son esenciales. A pa i de los 10-11 años el cambio empieza a e - se como un p oceso empo al du ade o de e minado po el pun o de pa ida: la condición de pob e, ico o in e - medio. Pa a mejo a la si uación es necesa io segui unos pasos ales como es udia mucho, p epa a se bien y en- con a un buen abajo. Pe o los suje os pa ecen compa - i la c eencia en que si uno se pone en el buen camino desde la escuela, las posibilidades de llega a una buena si- uación social son g andes. Al mismo iempo apa ece una idea muy impo an e: que los ecu sos son escasos y que, po an o, no hay pa a odos, lo que p oduce una compe- encia en e los indi iduos pa a consegui los. Pa a esol e el p oblema de la pob eza no bas a con da dine o indi idualmen e a algún pob e sino que las so- luciones apun an más bien a que los que ienen más den dine o colec i amen e a los más necesi ados, pe o se em- piezan a e las limi aciones a es as soluciones simples, sin ace a oda ía a encon a o as. Ligado a la comp en- sión de que hay que sal a escollos y esis encias de la ealidad pa a cambia se empieza a concede un papel im- po an e a la olun ad como un ac o pa a mejo a la po- sición social. Es a isión esul a mucho más ealis a que la de los pequeños, quienes se limi an a menciona el de- seo de cambia , sin ene en cuen a ni la compe encia de los o os, ni las di icul ades ex e io es y la escasez de los ecu sos. Finalmen e, a pa i de los 13-14 años, el p oceso me- dian e el que se p oduce el cambio se concibe como mu- cho más di ícil, y ya no bas a pone se en el buen camino sino que hay que sal a escollos en cada momen o, y hay que an icipa se a ellos, e aluando los posibles y azonan- do sob e lo que pod ía sucede . Apa ecen menciones más cons an es hacia la inculación en e el dine o y el pode y la au én ica iqueza se consigue poseyendo los medios de p oducción, mien as que los pob es abajan pa a los p opie a ios de esos medios. Apa ecen e e encias a las dis in as opo unidades i ales pa a unos y o os, y a las di e encias de concepciones de la ida ligadas a los di e - sos es a us. La pob eza no puede esol e se simplemen e dando dine o y po ello se echazan igo osamen e las soluciones de ca idad, an acep adas an es; po el con a io, las únicas soluciones posibles se e ie en a p opo ciona educación y abajo, así como una ayuda ins i ucionalizada di igida a los más pob es pa a que puedan sali de su es ado. Los es adios Como es á implíci o en lo que acabamos de señala , nos pa ece que pueden encon a se di e en es ni eles en 106 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. las explicaciones de los suje os. El concep o de es adio, y la exis encia misma de es adios o ni eles en el desa ollo es uno de los p oblemas más deba idos en la psicología ac- ual. Sin emba go, c eemos que se a a de un ins umen o ú il, e incluso indispensable, pa a desc ibi los p og esos de los suje os. Concebimos los es adios como un co e en el desa- ollo que in oduce el in es igado pa a sis ema iza los da os de una mane a signi ica i a de acue do con sus ob- je i os, pe o na u almen e esos co es deben ene una co espondencia con los da os y e leja los cambios ob- se ables. Los es adios son siemp e « ipos ideales» que no se dan nunca de una mane a pe ec a, aunque hay suje- os que p esen an un máximo de asgos ca ac e ís icos. El es adio es un cons uc o hipo é ico que iene como obje- i o encon a una cohe encia y homogeneidad en los da- os y que sólo puede man ene se si los da os lo espaldan po lo que iene que es a some ido a con inua e isión. Na u almen e no puede a i ma se a p io i que se ayan a encon a los mismos es adios en odo ipo de suje os, de medios y cul u as di e en es. Esa es una cues ión empí i- ca que sólo puede esol e se median e la in es igación. Si es amos analizando un p oblema su icien emen e amplio en el que in es igamos las explicaciones de los suje os ace ca de un p oceso, la labo del psicólogo es a a de encon a una es uc u a signi ica i a en la su- cesión de isiones del mundo o de explicaciones que an es ableciendo los suje os. Es una a ea semejan e a la que ealiza el his o iado de la cul u a o el an opólogo, como señalaba el sociólogo Lucien Goldmann (1955) cuando hablaba del es udio de las men alidades. Pa a ello es p e- ciso encon a elemen os signi ica i os de la isión del mundo con espec o al p oblema que nos ocupa, ya sea la es a i icación social, las ideas económicas, el conoci- mien o de la gue a y la paz o la comp ensión de la o ga- nización polí ica, y no cen a se en onces en elemen os pe i é icos o acceso ios de las explicaciones, que es án li- gados a un con ex o más de e minado. El psicólogo iene que ealiza una econs ucción acional de las concep- ciones de los suje os. Pa a ello es p eciso lle a a cabo un análisis eó ico pa a de e mina los emas que son esen- ciales, y que de inen el campo. Es o debe hace se oman- do en cuen a dos elemen os: la sucesión de explicaciones que an elabo ando los suje os, y los concep os cen ales de la disciplina, en es e caso de las eo ías cien í icas so- b e la disciplina. Vol iendo a las concepciones sob e la mo ilidad so- cial emos qué a medida que los suje os a anzan se p o- ducen cambios pa alelos en los concep os de abajo y dine o. Algunas de las ca ac e ís icas de esos concep os apa ecen e lejados en la abla 1, jun o con las concep- ciones del cambio. De odo ello se desp enden algunas cons an es, que nos pa ece que se mani ies an en muchos campos del conocimien o social, y que hemos ecogido ambién en la abla. Los niños del p ime ni el, en e los 6 y los 10 años ap oximadamen e, dan explicaciones basadas en aspec os ácilmen e obse ables y no hacen e e encias a p ocesos in e nos u ocul os. La acción del suje o apa ece como la causa p incipal de los cambios en su si uación o en la ea- lidad que le odea, sin que se omen en conside ación las esis encias de la ealidad. Lo que se desea se puede ob- ene y ampoco se en iende la escasez y la compe encia. Los cambios son epen inos y poco ealis as. Hacia los 10 u 11 años se p oducen una se ie de cam- bios impo an es, que pod ían in e p e a se como cambios concep uales, en el sen ido de Ca ey (1991). En p ime lu- ga apa ecen e e encias a la escasez y a la compe encia li- gada a ella. En segundo luga se empiezan a en ende los p ocesos empo ales que cons an de a ias e apas y ienen una du ación ex ensa. En e ce luga los suje os comien- zan a concebi elaciones sociales que no son elaciones en e indi iduos sino que es án ins i ucionalizadas, como la elación en e comp ado y endedo o en e je e y em- pleado, es deci elaciones en e ipos de unciones y no en e pe sonas. A pa i de los 13-14 años se p oducen nue os cam- bios ela i os sob e odo a la capacidad pa a concebi un mundo de posibilidades hipo é icas y a la comp ensión de la exis encia de in e eses comunes a g upos de indi iduos. Al mismo iempo el suje o ealiza g andes p og esos en la habilidad pa a en ende las elaciones en e sis emas dis- in os. Así, los suje os son capaces de comp ende las e- laciones en e la ab icación, la dis ibución y la demanda de me cancías, o en e la p epa ación pa a el abajo de un indi iduo y la c eación de nue os pues os de abajo. Los sis emas abie os Me pa ece, pues, que en la e olución de las explica- ciones de niños y adolescen es sob e el mundo social se pueden encon a bas an es elemen os comunes en dis in- os campos. C eo que es o no debe so p ende nos pues en odos los casos se a a de i descub iendo sis emas que ienen que conec a se unos con o os, econs uyendo lo que no es á explíci o y c eando los concep os adecuados pa a ello. Como han eco dado ecien emen e Chandle y Bou ilie (1992). los enómenos sociales cons i uyen un caso cla o de sis emas dinámicos abie os, o de en opía nega i a, en e a muchos de los sis emas ísicos cuya comp ensión se ha es udiado a lo la go del desa ollo. Es os sis emas, a los que pe enecen odos los se es i os, pe o ambién algunos sis emas na u ales, se ca ac e izan po que su en opía disminuye y aumen a su o ganiza- ción, en ez de hace se más deso ganizados. Chandle y Bou ilie sos ienen que pa a la comp ensión de es os sis e- mas dinámicos el suje o necesi a dispone de ope aciones dis in as de las ope aciones o males, que pod ían ca ac- e iza una e apa dis in a o que pod ían desa olla se de 107 J. Del al El cons uc i ismo y la adquisición del conocimien o social Apun es de Psicología, 2012, Vol. 30 (1-3), 30 años de Apun es de Psicología, págs. 99-109. Tabla 1. Ni eles de explicación de di e en es concep os sociales. Ni el Dine o T abajo Mo ilidad Cac e ís icas gene ales I - Elemen o simbólico del i ue cambio. Da algo a cambio de algo. - No se manejan las can idades sino sólo el aspec o cuali a i o. - Descub imien o de los di e en es ipos de monedas y su equi alencia. - El p ecio es una p opiedad de las cosas. - Ac i idad emune ada. Gene almen e se ealiza ue a de casa. Su ca ác e pe manece oscu o. - No se comp enden las di e en cias de abajos. - Remune ación basada en la can idad de abajo. - Ideas con usas sob e las di e encias de calidad de los abajos. - O no hay cambio (se nace) o es súbi o po medio de ecibi o encon a dine o. - P ocedimien os: aza , lo e ía, abajo (sin especi ica ). - Conexión oscu a con abajo y con dine o. - La ealidad es inmedia a y pe cep i a. - Rasgos apa en es y poco elabo ados. - No hay sis emas. - La sociedad iene un o den acional hecho pa a sa is ace las necesi dades humanas. - Hay abundancia, no se en iende la escasez. - Relaciones sólo pe sonales. II - El alo de las me cancías es á de e minado po el abajo y la escasez (demanda). - Descub imien o del me cado como egulado de los p ecios. - Idea de ganancia en la ienda. - Comp ensión de la escasez: no hay abajo pa a odos. - Di e encias de calidad en e a bajos. - Impo ancia de la p epa ación y la educación. - Comienzan a comp ende la compe encia en e ac o es que compi en po lo escaso. - Se puede c ea más abajo pe o sin comp ende las limi aciones. - Cambio ma izado y g adual. - P ocedimien os múl iples y complemen a ios. - Una ez iniciado el p oceso se desa olla na u almen e. - Imponancia de la p epa ación. - Compe i i idad indi idual. - Depende de la olun ad y el empeño. - Descub i nien o de las es iccio nes o esis encias de la ealidad. - Los ecu sos sociales son escasos. - Compe encia indi idual po lo es caso. - Relaciones sociales (asala iado, je e, endedo ) dis in as de las pe sona les (amigo). - Comp ensión de sis emas simples y de elaciones en e sis e nas simples. - Comp ensión de p ocesos diac óni cos. III - Descub imien o del capi al y de la p opiedad de medios de p o ducción. - Apa ece la igu a del emp e- sa io. - Ideas sob e el bene icio del p opie a io, plus alía y explo a ción - El papel de los bancos como p es a a ios dedine o y su bene icio. - Gene alización de la idea de ganancia más de la ienda. - C eación de abajo po cambios en el sis ema o al. - Se empiezan a en ende las es icciones debidas al sis ema social. - Visión más ealis a de las di icul ades del cambio. - Imponancia del pun o de pani da. Relaciones Sociales. - Papel ac i o del suje o en cada momen o del p oceso. - Cualidades pe sonales, ambición, iesgo. - E aluación de las posibilidades y consecuencias. - Compe encia social. - La olun ad como o ma de su pe a los obs áculos sociales (sin igno a los). - Conside ación de mundos posibles. - Comp ensión de la compe encia poniéndose en el luga del o o. - Res icciones sociales. - P ocesos empo ales la gos, más allá del indi iduo. - Posibilidad de en ende elaciones complejas en e múl iples sis emas. - Sesgos ideológicos. - La equidad en e a la igualdad. o ma sepa ada pe o simul ánea. Aunque es a necesidad de ope aciones especi icas me pa ece un asun o suje o a con o e sia, lo que sí c eo que es impo an e y uc í e o es habe llamado la a ención sob e la especi icidad de es- os sis emas dinámicos, de los que cons i uyen casos cla- os los sis emas sociales. Es posible imagina que has a los úl imos ni eles del desa ollo el suje o no consigue a a - los como sis emas abie os. C eo que es e en oque pod ía se uc í e o y pe mi i ía ap oxima la comp ensión de sis emas biológicos y sis emas sociales. Al menos en una p ime a ap oximación me pa ece ob- se a que en o os campos del conocimien o social, como las ideas sob e la gue a y la paz, o sob e la polí ica se p oduce una e olución semejan e a la que de una mane- a muy some a hemos bosquejado espec o a la o ganiza- ción social. En odos los casos los suje os comienzan po no en ende las elaciones en e dislin os sis emas, inclu- so ienden a en ende cada subsis ema de una mane a es á- ica (po ejemplo, la en a en la ienda, o el paso de pob e a ico). Los suje os se cen an en aspec os muy ácilmen- e pe cep ibles y con poca elabo ación de los enómenos que a an de explica . A ibuyen un papel muy impo an- e a los deseos y las cualidades pe sonales (indi iduales) de los suje os en el esul ado de la acción (po ejemplo, la gue a se inicia po que dos se quie en pelea , c . Del al & del Ba io, 1992).