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Reforma constitucional de la filiación, preterición y problemas de derecho transitorio: a propósito de la Sentencia del Tribunal Supremo de 17 de marzo de 1995

Espejo Lerdo de Tejada, Manuel

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JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL SUPREMO Sen encias comen adas Re o ma cons i ucional de la iliación, p e e ición y p oblemas de de echo ansi o io A p opósi o de la Sen encia del T ibunal Sup emo de 17 de ma zo de 1995 MANUEL ESPEJO LERDO DE TEJADA Doc o en De echo. P o eso Ayudan e de De echo Ci il. Uni e sidad de Se illa 1. PLANTEAMIENTO La Sen encia que amos a comen a se ocupa de uno de los aspec os sob e los cuales la in luencia de la Cons i ución sob e ma e ias ci iles, como no ma ju ídica supe io del o denamien o ju ídico. ue más señalada; en conc e o, el p incipio cons i ucional de igualdad an e la Ley de las dis in as clases de iliación (a s. 14 y 39.2 de la Cons i ución) que en ó en con as e con pa e de la no ma i a del Códi- go sob e la iliación, y sob e las no mas de la sucesión o zosa y de la in es ada. En la doc ina gene almen e exis e acue do en que el p incipio cons i ucional de igualdad de oga en algunos pun os el sis ema de iliación del Código Ci il, pe o no esul a o almen e cla o qué no mas de oga en conc e o y qué de echo esul a de aplicación as dicha de ogación '. El p opio de eni p ocesal del caso que es amos comen ando nos con i ma en la di icul ad de es a a ea. Debe no a se po ejemplo. que, aun coincidiendo el T ibunal Sup emo con la Sen encia de la Audiencia en los p incipios ju ídicos aplicables al li igio disc epan de o ma esencial en los e ec os'. Tan es así que en cuando el T ibunal Sup emo hace e e encia a las cos as no iene más emedio que econoce la di icul ad del supues o plan eado'. ' P ecisamen e se alegaba, en un ema que pa cialmen e nos in e esa, en a o de la no de ogación inmedia a de las no mas suceso ias con a ias a la igualdad, que «en gene- al, las no mas suceso ias no pueden se de ogadas di ec amen e po que p ecisan de o as que las sus i uyan y a al a de las cuales hab ía una laguna»: así LACRUZ. Elemen os de De echo ci il, V, Ba celona, ed. 1981, p. 534. = Lo econoce el p opio T ibunal Sup emo en el sex o undamen o de De echo: «Los undamen os ju ídicos de la sen encia apelada, que, no obs an e, encauzan en algún sen i- do a la esolución del p oblema desde una pe spec i a cons i ucional en el azonamien o, no e mina on de ex ae odas las consecuencias a que al examen obliga así espec o de las p e ensiones eje ci adas ("acciones"), así espec o a la in e p e ación del de echo p o- ba o io aplicable a un p oceso nacido bajo el impe io de la Ley nue a». I3 el T ibunal Sup emo en el FD 17: «Las cos as de la p ime a ins ancia en a encil  ,  ~inundad del asun o y p oblemas de De echo ansi o io y de ogaciones po  '  ■ mal idad que han debido ponde a se, de e minan la concu encia de ci - cuns ,l , :   1(.•olisejail no hace imposición exp esa de las mismas, es o es, debe án ,,ida pa e las causadas a su ins ancia y las comunes po mi ad». 378  Anua io de De echo Ci il Jun o a odo ello, en el caso que con emplamos, se susci a la cues ión —ligada a oda hipó esis de sucesión de no mas en el iempo— de cuál se á el De echo ansi o io que esul e de aplicación en el con lic o p oducido, ma e ia en la que nues a Sen encia iene una g an impo ancia. A es e espec o. es in e esan e des- aca que la solución de las dudas plan eadas po la sucesión de no mas en el iempo que se p oduce en ma e ia de iliación es muy compleja, po es a in olu- c adas es egulaciones di e en es en un co o espacio de iempo: la p e ia a la Cons i ución; la es ablecida po és a al de oga la p eceden e en lo que con as a- ba con el p incipio de igualdad', y, po úl imo la in oducida po la Ley de Re o - ma del Código Ci il de 13 de mayo de 1981'. En un abajo an e io en que nos ocupábamos de la e o ma cons i ucional de la legí ima y los consiguien es p oblemas de De echo ansi o io que conlle a- ba'', a i mábamos que el alcance p ác ico del ema quedaba educido po la e o - ma legal del Código Ci il pa a adap a lo a los eque imien os cons i ucionales, ya que el pe íodo de iempo de aplicación di ec a de las no mas dimanadas de la Cons i ución ue bas an e b e e. Además, decíamos en onces, hab ía que ene en cuen a que las cues iones e e idas al De echo ansi o io de ese pe íodo i ían eniendo una impo ancia meno con el paso del iempo. Todo ello no impide, como emos en la Sen encia comen ada, que aún puedan plan ea se con lic os, cuya impo ancia eó ica y doc inal, apa e de su ascendencia p ác ica, es muy des acada. II. LA SENTENCIA I. Hechos Con independencia de que en los undamen os de De echo se encuen an pe ec amen e expues os los an eceden es del caso, es imamos p e e ible hace una escue a e e encia en es e momen o pa a log a una mayo cla idad. En el año de 1944 nació una niña, doña C is ina, la hoy demandan e y ecu- en e, cuya mad e ue doña Blanca, que es aba casada con don Joaquín. Conse- cuencia de es os hechos, la iliación de la e e ida niña quedó de e minada, po lo que ue insc i a en el Regis o Ci il como hija legí ima del ma imonio o mado po doña Blanca y don Joaquín. Muchos años después, el día 30 de diciemb e de 1985, doña C is ina in e po- ne demanda pa a eclama una iliación di e en e, e impugna la iliación ma i- monial que enía de e minada. A esa echa ya habían allecido an o el pad e «legal», que lo había hecho an es de la en ada en igo de la Ley 11/1981 de ' De ogación p oducida en i ud de lo dispues o en la Disposición De oga o ia e - ce a de la Cons i ución: «asimismo quedan de ogadas cuan as disposiciones se opongan a lo es ablecido en es a Cons i ución». MIQUEL, Comen a ios a las Re o mas del De echo de amilia, II, Mad id, 1984, p. 1998, ya ad i ió que la exis encia de an a iadas no ma i as en un co o espacio de iempo da ía luga al plan eamien o de p oblemas de De echo ansi o io bas an e complejos. La con emplación del caso conc e o nos con i ma lo ace ado de es a ap eciación. " C . «Re o ma cons i ucional de la legí ima y p oblemas de de echo ansi o io», Bole ín de in o mación del Minis e io de Jus icia e In e io , 1995, pp. 3914 ss. Sen encias comen adas  379 e o ma del Código Ci il, como el supues o pad e biológico. que alleció el día 26 de ma zo de 1981, an es — ambién-- de que en a a en igo la e e ida Ley. La demanda de iliación se basa en una se ie de p uebas que ac edi aban, unas, las elaciones ín imas que exis ie on du an e años en e la mad e de la demandan e y el supues o pad e: mien as que o as lle aban a la conclusión de la inexis encia de elaciones sexuales en e los cónyuges en la época de la gene ación. El p oblema p eceden e, de cla a esolución en el De echo ac ualmen e igen e, se complicaba en azón de que la echa del allecimien o del p esun o pad e di icul aba la ní ida de e minación de la no ma aplicable, susci ando impo an es p oblemas de De echo ansi o io. Unido al an e io li igio se susci aba asimismo cues ión sob e la condición ju ídica de la demandan e en la sucesión de su p e endido pad e. A es e espec o hay que indica que el p esun o p ogeni o , había con aído ma imonio con o a muje pos e io men e al nacimien o de la demandan e y había allecido, como se ha indicado ya, el 26 de ma zo de 1981, bajo es amen o o o gado el día 22 de julio de 1975. En él llamaba a la demandan e como sus i u a ideicomisa ia (de esiduo) en de e minados bienes que a ibuía a su iuda, aho a demandada, que e a ins i uida he ede a uni e sal en azón de no habe enido hijos del e e ido ma imonio. La demanda p e endía la consecución de la legí ima de la deman- dan e y que se decla a a la p e e ición de la misma. con la subsiguien e nulidad de la ins i ución de he ede o y decla ación de he ede a única en a o de la demandan e. Una úl ima pe ición se añadía a la demanda y e a la ela i a a la nulidad po simulación de de e minadas enajenaciones de bienes de la he encia que había ealizado la iuda del p esun o p ogeni o . El Juez de p ime a ins ancia dic ó Sen encia es imando la demanda. La Audiencia la deses imó — e ocando la Sen encia de p ime a ins ancia— po no conside a posible la de e minación de la iliación po azones que se explici an en los undamen os de De echo. El T ibunal Sup emo casa la Sen encia ecu ida y con i ma la del Juzgado de P ime a Ins ancia. 2. Fundamen os de De echo' PRIMERO.—E1 p esen e ecu so ae causa de es p ocesos acumulados con obje os li igiosos di e sos, pe o conexos, cuya cues ión nuclea y p e ia a las demás espues as judiciales consis e en la de e minación de la iliación pa e na no ma imonial de la ac o a, no obs an e, la ma imonial que iene econocida. El p oblema ju ídico p incipal opues o como óbice a la en ada sin co apisas en el ondo de la cues ión, se ha cen ado en la in e p e ación de la «disposición ansi- o ia» sép ima de la Ley 11/1981, de 13 de mayo modi ica i a del Código ci il en ma e ia de iliación en cuan o es ablece que «las acciones de iliación se egi- án exclusi amen e po la legislación an e io cuando el p ogeni o cues ionado o ' Pa a e i a cualquie posibilidad de manipulación del ex o de la Sen encia, la ansc ibimos —sal o e o po nues a pa e— al como apa ece ecogida en el epe o io de ju isp udencia «A anzadi», sin co egi e a as ni al e a los signos de pun uación. 380  Anua io de De echo Ci il el hijo hubie e allecido al en a en igo la p esen e ley». Alien a, sin duda, as es a no ma el deseo de consegui segu idad ju ídica espec o de si uaciones pe - sonales incie as con posible ascendencia económica, una ez que mue a cual- quie a de quienes con mayo legi imidad es án di ec amen e in e esados en el escla ecimien o de aquéllas. Mas, un ema. co no el deba ido, ela i o al es ado de las pe sonas debe ponde a se el alcance de la exp esada no ma en unción de de echos undamen ales de la máxima impo ancia cual el de echo a la igualdad en los casos y si uaciones que econoce el a ículo 14 de la Cons i ución Españo- la, a la luz, sob e odo, de la Sen encia del T ibunal Cons i ucional de 20 de diciemb e 1982 que decla a incons i ucional el a ículo 137 del Código ci il en su edacción an e io po cuan o es ablecía disc iminaciones po azón de naci- mien o con a ias a la igualdad en elación con las acciones de iliación, doc ina que obliga a que deba en ende se de ogada po an icons i ucional cualquie a dis- c iminación con a ia, análoga a la señalada po aplicación del a ículo 14 y la disposición de oga o ia e ce a de la Cons i ución Española. Las disc epancias ace ca de la ascendencia e incidencia de la p eceden e doc ina en el caso enjui- ciado se e lejan en los dis in os c i e ios que man ienen la sen encia impugnada y el o o disiden e que con a la misma o muló uno de los magis ados. SEGUNDO.—De echamen e el p ime o de los mo i os del ecu so, encauza- do bajo el o dinal 5." del a ículo 1692 de la Ley de Enjuiciamien o Ci il ( e sión an e io a la ac ual) acusa la in acción del a ículo 14 de la Cons i ución Españo- la. disposición ansi o ia de la Ley 11/1982 y de los a ículos 118. 139 y 113 del Código ci il en su p eceden e edacción, así como la doc ina sen ada po el T ibunal Cons i ucional en su Sen encia 80/1982, de 20 de diciemb e. según la cual el a ículo 118 del Código Ci il en su edacción p imi i a ha de se obje o de in e p e ación expansi a du an e la igencia de la Cons i ución y aplicado a oda clase de hijos. Pa a la pa e ecu en e el p oblema de la no ma aplicable a las acciones de eclamación de la pa e nidad no ma imonial e impugnación de la ma imonial exige que se ome en conside ación que el a ículo 14 de la Cons i- ución Española es un p ecep o do ado de aplicación di ec a que eclama, desde la igencia de la no ma sup ema, que se es imen modi icados y de ogados odos los p imi i os p ecep os del Código Ci il que es ablecían di e encias en e las dis in as clases de iliación y de echos consiguien es, de mane a que la legisla- ción an igua del Código Ci il sólo puede ene se co no álida en cuan o no es é con adicha po la Cons i ución Española. Sob e es e ex emo —sos iene-- es deci- si a la Sen encia del T ibunal Cons i ucional de 20 de diciemb e 1982, que decla- a que el p imi i o a ículo 118 del Código Ci il ha de se obje o desde la Cons- i ución de una in e p e ación expansi a, en i ud de la cual el de echo que el p ecep o concede a los hijos ma imoniales de eclama su iliación mien as i an, ha de se econocido a oda clase de hijos, ya sean ma imoniales o ex a- ma imoniales. Así pues el de echo de la ac o a y ecu en e a eclama su e da- de a iliación, como hija de don Jesús G. R., no admi e la meno duda y consi- guien emen e de iene indiscu ible la in acción de los p ecep os in ocados po pa e de la sen encia ecu ida. Y es e de echo —sigue— no puede se desconocido a p e ex o de se inimpugnable la apa en e iliación ma imonial de la ac o a como hija de don Joaquín O. A. En e ec o, la sen encia ecu ida se basa pa a ello en lo dispues o po el a ículo 113 del Código Ci il en su edacción p imi i a, ol idando que ese p ecep o no es de aplicación al caso po e e i se a acciones eje ci adas po el pad e, no a las que pueda eje ci a el hijo. El T ibunal Sup emo ya es ableció en su Sen encia de 20 de ma zo 1919 esa doc ina. y econoció el Sen encias comen adas  381 de echo del apa en e hijo ma imonial a impugna al iliación, en cualquie momen o. En sín esis, man iene que su ep esen ada iene pe ec o de echo a eclama la iliación ex ama imonial que le co esponde espec o de don Jesús G.R. y a impugna po an o la apa en e iliación ma imonial espec o de don Joaquín O.A. Y pues o que la sen encia ecu ida se lo niega, in inge odos los p ecep os in ocados y ju isp udencia asimismo ci ada, po lo que es e mo i o debe p ospe a y se casada la sen encia en cues ión. TERCERO.— Teó icamen e —dice la sen encia ecu ida— la iliación es la p ocedencia biológica de un hijo espec o a sus p ogeni o es. Con ella se unda una es ic a elación pa e no ilial («s a us ilii») y, además, una elación más amplia de ca ác e pa en al o amilia («s a us amiliae»). Mas la iliación como hecho ju ídico ni es el simple e lejo de la iliación como hecho na u al, aunque enga en ella su p ime y esencial undamen o. Y es o iene a colación po cuan- o pueden exis i casos de una iliación ju ídica de e minada, que, sin emba go, no coincida con la iliación biológica, pues o que és a no iene «a p io i» un ca ác e indubi ado. De ahí, que el De echo haya acudido adicionalmen e pa a su de e minación ju ídica al sis ema de p esunciones («pa e is es quem nup ias demos a »), es ableciendo pa a su segu idad ju ídica limi aciones en o den a su impugnación, a a és de plazos de caducidad y es icción de las pe sonas legi i- madas pa a eje ci a la acción. Y es e p incipio de segu idad ju ídica, p oyección del de legalidad. consag ado en el a ículo 9 de la Cons i ución, no es menos impo an e que el de igualdad del a ículo 14 que la pa e ac o a alega en de ensa de sus in e eses. CUARTO.—De lo an e io deduce la sen encia ecu ida que en o den a la iliación, exis en dos ipos de e acidades, la biológica y la que pudié amos deno- mina sociológica. Cie amen e —dice— la e o ma de 1981. no exen a de c í icas aun desde el pun o de is a cons i ucional, se inclina po el p incipio de e aci- dad biológica, pe o, como no podía se menos, acep a ambién el de la e acidad sociológica con o me se desp ende del con ex o gene al de la e o ma y de la p opia exposición de mo i os del p oyec o, que inexplicablemen e no acompañó al ex o de la Ley. Y así, aquella exposición indica: «...se ha p ocu ado impedi que a olun ad de cualquie in e esado puedan lle a se sin lími es an e los T ibu- nales cues iones que an ín imamen e a ec an a la pe sona. Y ello, p incipalmen- e, pa a da es abilidad a las elaciones de es ado en bene icio del p opio hijo, sob e odo cuando ya i e en paz una de e minada elación de pa en esco», po - que el es ablecimien o de la iliación no es solamen e una cues ión de p ueba. sino que a ec a al ondo mismo del De echo. Ello da luga , como ya se apun ó, a la posible al a de coincidencia en e la iliación como hecho na u al y la iliación como hecho ju ídico, lo que puede p oduci se po las limi aciones impues as a la legi imación ac i a, cuan o po los plazos de caducidad legalmen e es ablecidos. De ahí la conse ación del p incipio de e acidad sociológica, basado en la con- eniencia de p opo ciona segu idad al es ado ci il de las pe sonas en lo que a su iliación concie ne, de sue e que se asen las posibilidades de que un «s a us» legalmen e es ablecido pueda se emo ido inde inidamen e, con independencia, de que la iliación de e minada ue a ma imonial o ex ama imonial, pues a nadie se le escapa que an o la ci ada p esunción de pa e nidad ma imonial. como el econocimien o ex ama imonial, pueden se biológicamen e alsos, pese a lo cual ju ídicamen e pueden se inamo ibles e lejando una e acidad sociológica u elada po el De echo. 382  Anua io de De echo Ci il QUINTO.—Asimismo man iene la exp esada sen encia, obje o de ecu so, que con a eglo a la legislación an e io , e incluso la p esen e, es á de e minada la iliación ma imonial de la ac o a que en es e juicio impugna a la ez que ecla- ma una iliación ex ama imonial, in iable en el égimen an e io po su ca ác e de adul e ina. Se da además la ci cuns ancia de que an o el pad e ma imonial, como el p esun o p ogeni o biológico, han allecido con an e io idad a la en a- da en igo de la Ley 13 mayo 1981. De o o lado, aún admi iendo, po la es i i- cal p ac icada, que la ac o a e a conside ada en su en o no, y po su p opia mad e y he mana, como hija de Jesús G. y no del ma ido, es lo cie o que o icialmen e, siemp e os en ó el es ado amilia de hija ma imonial lle ando siemp e los ape- llidos del pad e ma imonial, quien además la ins i uyó he ede a mejo ada en su es amen o. Con o me a la legislación an e io , donde la p esunción de pa e ni- dad enía el ca ác e casi «iu is e de iu e» que le o o gaba el a ículo 108 del Código Ci il, es incues ionable que po e ec o de la misma esa iliación e a ina- acable, al habe anscu ido además el plazo de caducidad es ablecido en el a ículo 113 donde la acción, según el a ículo 111, an sólo co espondía al ma i- do o a sus he ede os. De o o lado, ambién en aquél sis ema e a in iable una iliación na u al adul e ina. Puede admi i se —sigue— que con la nue a egula- ción, queda a abie a pa a la ac o a la posibilidad de eclama su iliación ex a- ma imonial, una ez de ogado el con enido del an iguo a ículo 119, y que al acción a la luz de la no ma i a cons i ucional, ya en igo con an e io idad a la e o ma de 1981, co espondía a la ac o a du an e oda su ida (a . 14 de la Cons i ución española, en elación con el an iguo a . 118 del Código Ci il). Sin emba go, la esis ac o a opieza con se ios obs áculos en su eje cicio. Así po una pa e la disposición ansi o ia 7." de la Ley 13 mayo 1981, an es e e ida, pa ece abie amen e opone se a su iabilidad de las acciones de impugnación y de eclamación, eniendo en cuen a que an o el pad e legal como el p ogeni o p e endido han allecido con an e io idad a su en ada en igo , lo que de e mina- ía la aplicación de la legislación an e io , según la cual ni pod ía impugna se la iliación ma imonial, po caducidad de la acción (a . 113), ni eclama se la ex ama imonial po habe allecido el p esun o pad e na u al (a . 137). Tal escollo pod ía sal a se en benigna aplicación de lo dispues o en la disposición ansi o ia 3." de la misma Ley, que o zando su con enido, y aún a iesgo de con- adeci lo dispues o en la 7.', pod ía de e mina la ampliación de los plazos de égimen an e io al de oda la ida del hijo que p e iene el a ículo 133 pa a la eclamación de la iliación no ma imonial. Eje ci ada así es a acción, conjun a- men e con la de la impugnación de la ilial ma imonial, pa a la que ambién los nue os a ículos 136 y 137 es ablecen un plazo de caducidad, pod ía en ende se, en i ud de lo p e is o en el discu ido a ículo 134.1, que ese plazo se ex ende ía a oda la ida del hijo en conco dancia con la acción de eclamación conjun a de una iliación con adic o ia. Aho a bien —concluye—, al equilib io ju ídico, sin duda aco de con la « a io legis», en cuan o se p e enda la eclamación de una iliación, de iene endeble con el p opio espí i u de la Ley y el p incipio de e a- cidad sociológica y de segu idad ju ídica, cuando lo p e endido es la impugna- ción de una iliación ma imonial legalmen e de e minada an o po la legislación an e io , como po la igen e, habida cuen a, incluso, el iempo que la ac o a dejó anscu i pa a eje ci a su acción, an o desde la en ada en igo de la Cons i u- ción, 27 de diciemb e de 1978, como de la en ada en igo de la Ley 13 mayo 1981, al se p esen ada la demanda el día 30 de diciemb e de 1985. Pe o es que aunque se admi ie a, sal ando odos esos obs áculos, la posibilidad p ocesal de impugna la iliación ma imonial, es lo cie o que és a de iene de e minada en Sen encias comen adas  383 el p esen e caso, po la p esunción del a ículo 116 (an es 108 de mayo con un- dencia) y esa p esunción no puede en ende se des uida po la p ueba p ac icada en es os au os donde se ca ece de p uebas biológicas, únicas que de mane a inconcusa pe mi en exclui una pa e nidad o con poco ma gen de e o de e mi- na o a. SEXTO.—Los undamen os ju ídicos de la sen encia apelada, que, no obs an- e, encauzan en algún sen ido a la esolución del p oblema desde una pe spec i a cons i ucional en el azonamien o, no e mina on de ex ae odas las consecuen- cias a que al examen obliga así espec o de las p e ensiones eje ci adas («accio- nes»), así espec o a la in e p e ación del de echo p oba o io aplicable a un p o- ceso nacido bajo el impe io de la Ley nue a. La doc ina cien í ica ha alo ado la e oac i idad de de e minados e ec os de la iliación con el p incipio cons i u- cional de igualdad y de no disc iminación po azón de nacimien o omando en conside ación la ju isp udencia cons i ucional e e en e a la e icacia en el iempo de los de echos undamen ales y. en especial, econoció el ca ác e no ma i o de la Cons i ución Española y la incula o iedad inmedia a del a ículo 14 en la ya ci ada Sen encia del T ibunal Cons i ucional de 20 diciemb e 1982 con anulación de una Sen encia de es a Sala que aplicó después de la Cons i ución Española el iejo a ículo 137 del Código Ci il. Es e dad que con c i e ios me amen e lega- les la disposición ansi o ia 7.< se con igu a como una excepción a la e oac i i- dad. pe o ambién, examinada la legalidad desde una in e p e ación cons i ucio- nal no se puede p escindi de las exigencias que dimanan del a ículo 14 y. po ello, debe en ende se que la emisión a la legislación an e io que en las condi- ciones que indica es ablece la disposición ansi o ia de e e encia, ope a en ela- ción con aquellas no mas del De echo p econs i ucional que no es u ie an de o- gadas po la no ma sup ema, de echa an e io a la e o ma de la ma e ia de iliación. En de ini i a eje ci adas las acciones de eclamación de la iliación de la pa e nidad no ma imonial e impugnación de la ma imonial, igen e la Cons- i ución Española y ya p omulgada la Ley 11/1981, no se pueden aplica al caso no mas o p ohibiciones no ma i as que como las e e encias a plazos de caduci- dad de las acciones o denega las acciones pa a la de e minación de la iliación o impone es icciones a la legi imación que impliquen un a o di e encial no jus- i icado en pe juicio de los hijos no ma imoniales. SÉPTIMO.—Los a ículos 111 y 113 del Código Ci il en la edacción legal an e io a la que ige po Ley 11/1981 y ecogidos po la sen encia ecu ida en apoyo de su esis, en cuan o aluden a la legi imación del ma ido o de sus he ede- os pa a desconoce o impugna la iliación no son aplicables, ni siquie a analó- gicamen e al caso ya que la p e ensión deba ida se ac úa po la hija del p ogeni o allecido. Sólo se es ima cons i ucional una in e p e ación de la Ley que conduz- ca a es ablece que los llamados con no o ia disc iminación en el Código Ci il «hijos ilegí imos», ienen acción pa a eclama su e dade a iliación du an e oda su ida como ocu e con la «acción que pa a eclama su legi imidad com- pe e «a los hijos legí imos», con o me al a ículo 118 del Código Ci il en su e - sión legal p eceden e». Así pues es imándose con a ios a la Cons i ución como se es iman y, po ello, de ogados los a ículos 139, 140 y 141 del Código Ci il an es de la e o ma ope ada po Ley 11/1981 y admi ida po impe a i o del a ículo 14 de la Cons i ución una equipa ación de los hijos no ma imoniales y ma imoniales a los e ec os de dispone de acción, du an e oda su ida, pa a eclama su iliación, la disposición ansi o ia en cues ión iene sen ido al es a- blece la aplicación de las no mas an e io es en cuan o cons i ucionales lo que, 384  Anua io de De echo Ci il en de ini i a, signi ica que no se ex ienden al hijo sino a o os posibles legi ima- dos «cuando el p ogeni o cues ionado o el hijo hubie an allecido al en a en igo la Ley» (Ley 11/1981). OCTAVO.—En lo que concie ne al De echo p oba o io ha de sos ene se que, aunque de e minadas no mas de p ueba en e las que se incluyen las p esuncio- nes y p ohibiciones y limi aciones p oba o ias legales apa ecen ecogidas en leyes ma e iales, como adicionalmen e ha ocu ido en ma e ia de iliación, odas en an o se hacen ale en el p oceso pa a con igu a o o ma la con ic- ción judicial ienen na u aleza p ocesal y, po ello, iniciado un p oceso, aunque se e ie a a si uaciones ju ídico ma e iales de ca ác e li igioso an e io es a las nue as no mas p ocesales son és as y no las igen es según la si uación ju ídico ma e ial li igiosa, las que deben aplica se, según de e mina la disposición ansi- o ia 4.' 1 del Código Ci il al dis ingui en e acciones y de echos nacidos y no eje ci ados con an e io idad a la ley nue a y eje cicio, du ación y p ocedimien o de es as acciones y de echos con o me a la ley nue a. No puede, po ello, sos e- ne se que la des ucción de las p esunciones es ablecidas po el a ículo 116 sólo cabe median e la p ác ica de p uebas biológicas, pues o que el a ículo 141 de la legislación an e io ya no esul a aplicable y, sí en cambio el a ículo 127 ac ual que es ablece con oda cla idad que «en los juicios sob e iliación se á admisible la in es igación de la pa e nidad y de la ma e nidad, median e oda clase de p ue- bas, incluidas las biológicas». NO V ENG.-- Las azones expues as conducen a la es imación del mo i o y, con ello, a la casación de la sen encia ecu ida po lo que de iene inú il el exa- men de los demás mo i os casacionales, no obs an e, puedan ene se en cuen a sus azonamien os como ilus a i os, a los demás e ec os, en an o en cuan o de con o midad con lo p ecep uado po el a ículo 1715 debe esol e se en la ins- ancia a pa i de los é minos en que es á plan eado el deba e. DÉCIMO.—E1 examen y la alo ación de las p uebas ob an es en au os demues an con ce idumb e que la ac o a doña C is ina O. V. es hija del alleci- do don Jesús G. R. y de doña Blanca V. G. de C., y, po an o, que no es hija de don Joaquín O. A. que igu a como al pad e a e ec os legales en el Regis o Ci il. Son impo an es en es e sen ido las conclusiones p oba o ias a que llega- on el Juez de P ime a Ins ancia y el Magis ado que con su o o disin ió de la sen encia ecu ida, hecho que, además, admi e la p opia sen encia ecu ida al econoce «po es i ical p ac icada y po las (decla aciones) de la mad e y de la he mana que la ac o a e a hija de don Jesús G. y no del ma ido». Tal da o se e i- dencia, asimismo, po la co espondencia habida en e el pad e biológico y la mad e de la ac o a. La ín ima y co dial elación amo osa en e la mad e de la ac o a y el p e endido pad e, se deduce inequí ocamen e de las ca as de los olios 6 al 35, ambos inclusi e, esc i as en e los días 6 de diciemb e de 1958 y 10 de mayo de 1960. En las de 23, 25 y 27 de no iemb e de 1959, le dice suce- si amen e: «Hablé con el No a io de lo de C is, me dijo que lo mejo e a la adop- ción»; «que ía deja odas las cosas a adas, mi a si ú puedes hace lo de la adop- ción de C is» y «supongo que lo de p ohija a C is no lo conside as posible y po eso no me hablas del paso». En la co espondencia que man iene con la deman- dan e ( olios 36 a 39), el ono y ondo son los p opios de una pe sona unida a la o a po lazos muy ín imos, supe io es a los de un simple «pad ino», como p e- ende la demandada apelan e. La o ma ca iñosa de eñi le y la umbosa de p o- po ciona le medios económicos, son los p opios de una elación pa e no- ilial. Sen encias con en adas  385 Signi ica i a es ambién la no a que dejó a su esposa a día, la demandada, de echa de 25 de ene o de 1975 ( olio 99), «pa a después que yo desapa ezca... dispón de o ma inmedia a que, después de u mue e, y de desqui a el dine o que me p es as e, el es o pase a mi amilia, hija y he mana y los isau os», con lo que iene a econoce , una ez más, el ca ác e de la ac o a, pues la demandada ni alegó, ni p obó, la e en ual exis encia de o a hija que no sea la ac o a. Asi- mismo es ele an e el es amen o de echa 22 de julio de 1975, en cuya cláusula segunda ( olio 120 uel o), decla a, «que de su ma imonio con la exp esada doña Ma ía B. D., único que con ajo, no conse a sucesión, ca eciendo de ascen- dien es». Es deci , no a i ma, pe o ampoco niega que enga hijos. Se obse a, inalmen e, a a és de la p ueba p ac icada, que el p e endido pad e biológico de la ac o a, la enía po hija suya, la a aba como al y no lo ocul aba ( éase la abundan e p ueba es i ical de los olios 500 y siguien es, 540 y siguien es, 550, 559, 621 y siguien es, e c.), e incluso se sen ía o gulloso de ello; pe o no puede ocul a se, po o o lado, que la ac o a, «socialmen e», o maba pa e de una ami- lia muy conocida de La Co uña, con la ca ga mo al y psicológica que ello com- po aba. en una época en la que, polí ica, social y ju ídicamen e, lo más impo - an e queda e lejado no sólo en las obsole as no mas legales que egulaban la iliación y el de echo de amilia en gene al ( ecué dese que incluso e a deli o el adul e io, has a hace bien pocos años), sino que la pa e nidad ex ama imonial e a sancionada po la amosa ase « espe o a la paz y anquilidad de las ami- lias», siendo los hijos nacidos en ci cuns ancias como la de la demandan e, los que más enían que su i las consecuencias del p ocede de sus p ogeni o es. Aunque, en el p esen e caso, hubie a quedado paliado el indudable auma psí- quico que hubo, sin duda, de ep esen a pa a la ac o a la si uación, po la pos u- a de hecho (aunque no la hubiese plasmado ju ídicamen e, sin duda po no in e - e i en el «s a us» social de aquélla) de su pad e biológico: a ec o y ayuda económica con la gueza. De las o og a ías apo adas a los olios 115 y siguien- es se in ie e como un indicio más el g an pa ecido ísico en e la ac o a y su pad e biológico, co obo ado, además, po nume osos es igos que lo conocie on en su ju en ud. En el o den de la pa e nidad legal apa en e, la ca a de don En i- que V., a su hija Blanca (mad e de la ac o a), de echa 20 de sep iemb e de 1943. que ob a al olio 2 ( ecué dese que la ac o a nació el 29 de julio de 1944), cla a- men e e leja la g a e c isis del ma imonio de aquélla con el e e ido pad e «legal» de la demandan e. A ello hay que añadi la compa ecencia no a ial de la mad e, de 20 de diciemb e de 1984 ( olios 103 y siguien es). donde decla a que desde 1939 no man enía elaciones sexuales con su ma ido, del que en 12 de diciemb e de 1945 pidió la incapaci ación legal po alcohólico ( olios 3 y 4). Igualmen e la decla ación no a ial de la he mana de la ac o a ( olios 110 y 111), donde a i ma que sus pad es i ían en habi aciones sepa adas y que su mad e man enía elaciones ín imas amo osas con el p e endido pad e de la ac o- a, desde 1940. Todo ello co obo a que es acional pensa en la al a de elación sexual en e los cónyuges. UNDÉCIMO.—A mayo es, las p uebas que se ela an ac edi an en cuan o a la elación pa e no- ilial eclamada una «posesión de es ado», ob iamen e, limi ada den o de los condicionamien os de iempo y luga a los elemen os de inido es posibles de la si uación, pe o con la su icien e en idad y i meza co obo ado a. Como econoce la Sen encia del T ibunal Sup emo de 8 julio 1991 «la posesión de es ado en ema de iliación no ma imonial no puede es uc u a se en in ensi- dad con los mismos p esupues os ác icos, que, en su caso, p o end ían cuando AN ARIO D R  I  - 392  Anua io de De echo Ci il a sucesiones abie as an es de en a en igo la Cons i ución. Siguiendo un c i e- io asen ado de De echo ansi o io, el T ibunal Sup emo uel e a ei e a que es la no ma igen e en el momen o de la ape u a de la sucesión la que esul a de aplicación, aunque és a u ie a ca ác e disc imina o io '', de o ma que la igual- dad cons i ucional no puede ene en es e campo alcance e oac i o ". Po an o, en lo que se e ie e al De echo ansi o io aplicable a la sucesión, pueden dis ingui se es hipó esis di e en es que se esuel en po la aplicación de la ley igen e en el momen o de la ape u a de la sucesión, eniendo en cuen a que la ma e ia suceso ia ue a ec ada pos e io men e po la e o ma del Código Ci il de 1981: — Sucesiones abie as an es de la Cons i ución: se igen po la no ma i a del Código ci il igen e en el iempo de la ape u a. Es o es así aunque la iliación se de e mine después de la Cons i ución o as la Ley de 1981. La jus i icación legal de es a solución es cla a ya que el Código Ci il en su disposición ansi o ia 12.' señala que la sucesión se ige po la no ma i a igen e al iempo de su ape u a y, como ya ha quedado dicho, se a a de una no ma de De echo ansi o io aplica- ble en de ec o de o a p e isión legal. El a gumen o queda e o zado, después de la Ley 11/1981, po la DT 8." de dicha ley coinciden e con el c i e io de la no ma del Código ''. Nunca se án de aplicación a dichas sucesiones las no mas cons i u- cionales po que ello se ía con a io al p incipio de i e oac i idad de las no mas y a la segu idad ju ídica que lo undamen a. — Sucesiones abie as después de la Cons i ución pe o an es de la Ley del año 1981. La ley aplicable es, según el c i e io del T ibunal Cons i ucional ''', la esul an e de in e p e a el Código Ci il de o ma compa ible con la Cons i u- ción, en i ud de la e icacia de oga o ia de és a que alcanza a odas las no mas p econs i ucionales que con adigan lo dispues o en ella; en es e caso odo lo que '' Vid. nues o a ículo Re o ma cons i ucional de la legí ima y p oblemas de De e- cho ansi o io. ci ., pp. 3935 ss. Sob e es e e na la Ju isp udencia del T ibunal Sup emo es cla a: la echa ele an e pa a ija la no ma suceso ia es la de la ape u a de la sucesión y no ninguna pos e io ; po an o la elación suceso ia no puede se a ec ada po una no ma pos e io a su ape u a, aunque sea la p opia Cons i ución. En es e sen ido las Sen encias de 10 de no iemb e de 1987, 13 de eb e o de 1990, 26 de eb e o de 1990 y 8 de no iem- b e de 1991. Sob e el p incipio de i e oac i idad de las no mas en gene al: c . LÓPEZ MENU- DO, El p incipio de i e oac i idad en las no mas ju ídico-adminis a i as, Se illa, 1982; GAYA SICILIA, El p incipio de i e oac i idad de las leyes en la ju isp udencia cons i u- cional, Mad id, 1987; DE CASTRO, De echo ci il de España, 1, ci ., pp. 544 ss.; SALVADOR CODERCH, Comen a io del Código ci il, Minis e io de Jus icia, Mad id, 1991, a . 2.' 2 , pp. 16 ss.; HERNÁNDEZ-GIL ÁLVAREZ CIENFUEGOS, Comen a io del Código ci il, Minis e io de Jus icia. Mad id, 1991, disposiciones ansi o ias, pp. 2184 ss. REGUERO CAMPOS, Comen a ios al Código ci il y Compilaciones o ales, omo XXV, olumen 2.' 2 , ci ., p. 743; CASTÁN TOREÑAS, De echo ci il español, común y o al, omo p ime o, olumen p ime o, ci ., pp. 610 SS.; ALBALADEJO, De echo ci il, 1, olumen p ime o, ci ., pp. 193 ss; LACRLIZ-SANCHO-DELGADO. Elemen os de De echo ci il, I, ci ., pp. 243 ss.; DiEZ-PICAZO- GLILLON, Sis ema de De echo ci il, I, ci ., pp. 109 ss.; MONTÉS, De echo ci il. Pa e gene- al, coo d. po Mon és, ci ., pp. 209 ss.; en la doc ina ex anje a: Ro , BIER, Le d oi ansi- oi e, Pa ís, 1960. Es a no ma ansi o ia esul a mencionada epe idas eces en las Sen encias del T ibunal Sup emo an es analizadas, además de habe sido obje o de la Sen encia del T i- bunal Cons i ucional de 14 de oc ub e de 1987, ambién analizada an e io men e. De o ma exp esa y de e minan e en la Sen encia de 14 de oc ub e de 1987. Sen encias comen adas  393 con a inie a la igualdad de e ec os de la iliación esul a de ogado. Es á cla o que en nues a Sen encia se con empla un caso encuad able en es a hipó esis. — Sucesiones abie as después de la Ley de 1981. En i ud de la Disposi- ción ansi o ia 8.< de la p opia Ley es as sucesiones se egi án po lo dispues o en la nue a Ley. 2. El p incipio cons i ucional de igualdad y su incidencia sob e el égimen de la iliación A) DEROGACIÓN DE ALGUNAS NORMAS DEL CÓDIGO CIVIL POR LA CONSTITUCIÓN Hay que ei e a en es e apa ado algunas de las ideas adelan adas en el an e- io . Como hemos is o es e iden e que el sis ema codicia] p e io a la Cons i ución no podía segui igen e as ella, po que, como es su icien emen e sabido, la misma p oclamó el p incipio de igualdad an e la Ley de odos los españoles (a . 14), que se conc e a, en e o as cosas, en que odos los hijos, con independencia de su iliación, son iguales an e la ley (a . 39.2) ''. Con a es e p incipio chocaba de o ma palma ia un sis ema de de e minación de la iliación en el que las di e en- es clases de iliación encon aban dis in as posibilidades de p ospe a . Tampoco se a enían bien con la igualdad cons i ucional los demás e ec os de la iliación —en e ellos los suceso ios—, po lo que la no ma i a no e a sos enible desde la en ada en igo de la no ma cons i ucional, si se a endía al alo no ma i o de la Cons i ución y a la e icacia de oga o ia de és a aunque hay que ad e i que inicialmen e pa e de la doc ina sos u o que el p incipio de igualdad cons i ucio- nal no implicaba la de ogación inmedia a de odas las no mas que es ablecían di e encias en e los hijos Vid., en gene al, sob e el p incipio de igualdad: F JENMAYOR, Alcance del p inci- pio cons i ucional de igualdad, ADC, 1983, pp. 1327 ss; BERCOVITZ RODRÍGUEZ-GANO, «P incipio de igualdad y De echo p i ado», en El p incipio de igualdad en la Cons i u- ción española, olumen II, Mad id, 1991; SUAY RINCÓN, El p incipio de igualdad en la jus icia cons i ucional, Mad id, 1985; del mismo au o «El p incipio de igualdad en la ju isp udencia del T ibunal Cons i ucional», en Es udios sob e la Cons i ución española. Homenaje al p o eso Edua do Ga cía de En e ía, Mad id, 1991, pp. 837 ss. Allí se puede comple a la e e encia bibliog á ica. Cues iones en las que no p e endemos en a con p o undidad, sino simplemen e señala los da os p incipales sob e los que se e lexionó y su incidencia en nues o ema, pa a lo que puede e se: GARCÍA DE ENTERRÍA, «La Cons i ución como no ma ju ídica», ADC, 1979, pp. 291 SS.: NIETO. «Peculia idades ju ídicas de la no ma cons i ucional», RAP. 1983, pp. 371 ss.; DÍEZ-PICAZO, «Cons i ución, Ley, Juez», REDC, 1985, pp. 9 SS.; GORDILLO CANAS, Comen a ios al Código ci il y Compilaciones o ales, omo I, olu- men 1, Mad id, 1992, pp. 67 ss. '' Pa a es a doc ina la e o ma del Código Ci il de 1981 e a is a como el modo de conc e a en el o denamien o ci il el p incipio de igualdad. De es a opinión son, en e o os: VATTIER, El de echo de ep esen ación en la sucesión «mo is causas, Mad id, 1986, p. 262; GÁLVEZ, en el Comen a io al a ículo 39, en Comen a ios a la Cons i ución de Ga ido Falla, Mad id, 1985, p. 764; MARTÍNEZ CALCERRADA, El nue o De echo de ami- lia, I, Mad id, 1981, p. 50, RUIZ VADILLO «La Cons i ución española y el De echo ci il», RDP, 1979, p. 252; y LACRUZ: en la an e io edición de sus Elemen os de De echo ci il, V, Ba celona, 1981, p. 534. El p opio T ibunal Sup emo, en una ju isp udencia ya supe ada, se inclinó en a ias ocasiones po no conside a de ogados au omá icamen e los p ecep os del Código Ci il que dis inguían en e los hijos en azón de su o igen. Así sucedió en las 394  Anua io de De echo Ci il Po con a, hoy la in e p e ación que se ha impues o es que los p ecep os dis- c imina o ios del Código ci il ue on de ogados po la p opia Cons i ución. A es e espec o g an pa e de la doc ina conside ó que la Cons i ución de 1978 había abandonado exp esamen e el modelo de nues o cons i ucionalismo his ó- ico —que conside aba la Cons i ución como ex o «polí ico> , o p og amá ico— y cons i uía una e dade a no ma ju ídica; es a opinión con aba con el impo an e apoyo de la disposición de oga o ia e ce a de la p opia Cons i ución". En con- secuencia, pa a es a línea de in e p e ación, el a ículo 14 de la Cons i ución supond ía la de ogación inmedia a de las no mas del Código ci il disc imina o- ias en e los di e sos ipos de hijos, po an o al egulación hab ía quedado de ogada a la en ada en igo del ex o cons i ucional. Es deci , que aunque o - malmen e se man u ie a la igencia del Código Ci il, en ealidad se hab ía p o- ducido una de ogación de sus no mas en aquello que con adije a el p incipio de igualdad'. De o ma emp ana el T ibunal Cons i ucional, en las Sen encias de 2 de diciemb e y 31 de ma zo de 1981, se decan a hacia la esis de la de ogación de las no mas p econs i ucionales con a ias a la Cons i ución, y en su doc ina es a- blece impo an es p incipios pa a esol e la cues ión que aho a nos ocupa, como son el de la na u aleza no ma i a de la Cons i ución y la consiguien e e icacia de oga o ia de las disposiciones an e io es que se opongan a la misma. Sin emba go, no es has a la Sen encia de 20 de diciemb e de 1982, cuando es a doc- ina se aplica inequí ocamen e a la ma e ia ci il. y en conc e o al pun o e e ido a la igualdad de odos con independencia de su iliación. En dicha Sen encia decla a el T ibunal Cons i ucional que el a ículo 14 es de aplicación di ec a e inmedia a y que supone la incons i ucionalidad sob e enida y consiguien e nuli- dad de odas las no mas que siguie an un c i e io disc imina o io al es ablece los e ec os de las dis in as clases de iliación". Simila es ideas se p oclaman en la Sen encias de 8 de mayo de 1981, de 31 de oc ub e de 1981 y de 8 de ab il de 1982 que ue plan eada en ampa o al T ibunal Cons i ucional que esol ió en Sen encia de 20 de diciemb e de 1982. en sen ido con a io al T ibunal Sup emo, con los a gumen os que des- pués se ep oducen. Siguió el c i e io del T ibunal Sup emo la Resolución de la Di ección Gene al de los Regis os y del No a iado de 8 de mayo de 1981. En es a línea de pensamien o des acó GARCÍA DE ENTERRLA: «La Cons i ución como no ma ju ídica». ADC, 1979, pp. 291 ss.: c ., hoy, Cu so de De echo Adminis a i- o, I, Mad id, 1993, pp. 93 a. Sob e el alo no ma i o de la Cons i ución id, ambién: GOROILLO CANAS, Comen a ios al Código ci il y Compilaciones o ales, o no 1. olumen 1, Mad id, 1992, pp. 67 ss. Exp esamen e en es e sen ido GARCÍA DE ENTERRIA, La Cons i ución como no ma ju ídica, ci .. p. 317: DE LA CAMARA, «Los hijos no ma imoniales y la Cons i ución de 1978». Ac ualidad ju ídica, 2, 1981, pp. 16 ss.; LOPEZ BELERAN DE HEREDIA, De echo de sucesiones, ci ., p. 326.; RIVERA FERNÁNDEZ, La p e e ición en el De echo común español. Valencia, 1994. pp. 142 ss. La Sen encia esponde al ecu so de ampa o plan eado con a la Sen encia del T i- bunal Sup emo de 8 de ab il de 1982, an es mencionada. El caso se e e ía a una p esun a hija na u al que después del allecimien o de su posible pad e acciona en eclamación de dicha iliación, lo que le es denegado, po es ima se caducada la acción en la que se unda- ba su de echo (c . a . 137 CC. edacción an e io ). Du an e la ami ación de la apelación an e la Audiencia, en a en igo la Cons i ución, y la in e esada alegó el p incipio de igualdad. es imando que el ci ado p ecep o e a disc imina o io, esul aba de ogado y no podía aplica se al caso. El T ibunal Sup emo, en Sen encia de 8 de ab il de 1982, no es i- mó dichos a gumen os. El T ibunal Cons i ucional, po el con a io, conside ó que: «Las dos sen encias impugnadas han aplicado, después de en a en igo la Cons i ución, el a ículo 137 del Código ci il en su edacción an e io , y como és e con enía un c i e io dis- Sen encias comen adas  395 Sen encia del T ibunal Cons i ucional de 14 de oc ub e de 1987', ambién in o- cada po el T ibunal Sup emo en la que aquí comen amos. El T ibunal Sup emo, a causa de la Sen encia de 20 de diciemb e de 1982 del T ibunal Cons i ucional, modi icó su an e io pos u a sob e la e icacia de o- ga o ia de la Cons i ución, y econoció en ocasiones sucesi as de echos legi i- ma ios a odos los hijos po igual, con independencia de su iliación, cuando la ape u a de la sucesión se había p oducido bajo la igencia de la no ma cons i u- cional, pe o an es de la en ada en igo de la e o ma del Código Ci il. La apli- cación de es a doc ina se ealiza en las Sen encias de 10 de eb e o de 1986, 10 de no iemb e de 1987, 25 de ene o de 1990, 30 de no iemb e de 1990. 26 de diciemb e de 1990' y 8 de no iemb e de 1991. De pa icula impo ancia es la Sen encia de 10 de eb e o de 1986 que se ocupa p ecisamen e de la p e e ición'. En ella el T ibunal Sup emo en el e ce undamen o de De echo, e ocando la Sen encia de la Audiencia, conside ó que: c i m ina o io po azón de nacimien o con a io a la igualdad en pun o al égimen de las acciones de iliación, en e las pe enecien es a los hijos que p e endie an el econocimien- o de la iliación ma imonial o el de la ex ama inonial, an o la sen encia de apelación como la de casación con ienen allos con a ios al de echo de igualdad que pe pe uan en el p esen e poscons i ucional 1111 a o disc imina o io nacido al ampa o de la legislación p e- cons i ucional, po odo lo cual deben se anuladas po es e T ibunal». Es de hace no a que la Sen encia se p onuncia sob e las acciones de libación. y señala que «la incons i u- cionalidad sob e enida del a ículo 137 as acciones pa a el econocimien o de hijos na u ales sólo pod án eje ci a se en ida de los p esun os pad es...») gene a su nulidad»: en cambio el a ículo 118 (Decía la e sión de ogada de es e p ecep o: «La acción que pa a eclama su legi imidad compe e al hijo du a oda la ida de és e...»). igualmen e dis- c imina o io en su sen ido li e al si aplicamos el mismo c i e io, en iende que debe se in e p e ado «expansi amen e». La Sen encia ha sido c i icada po al a de p ecisión écnica po ealiza una aplica- ción e oac i a de la Cons i ución, po D . I.A CÁMARA, Comen a ios al Código ci il y Compilaciones o ales, III, 1, Mad id. 1982, pp. 978 ss. Es a c í ica quizá sea demasiado se e a eniendo en cuen a la ma e ia en la que nos mo emos -el p incipio de igualdad, y la de e minación de la iliación— muy necesi ado de que la nue a legislación sea pe misi a, si no se quie e que las si uaciones de desigualdad subsis an más allá de lo azonable. Po o o lado no se puede ol ida que los c i e ios de las p opias Disposiciones T ansi o ias de la Ley son muy a o ables a que la in es igación de la pa e nidad no encuen e demasia- dos obs áculos. Recué dese que incluso se pe mi e i con a la e icacia de la cosa juzgada: así la DT  «las Sen encias i mes sob e iliación no impedi án que pueda eje ci a se de nue o la acción que se unde en p uebas o hechos sólo p e is os po la legislación nue a». La doc ina es conscien e de la impo ancia de es a DT: c . PEÑA BERLARDO DE QIiIRUS, Comen a ios, ci ., pp. 1990 y 1991. E iden emen e si se pe mi e incluso p i a de e icacia a las Sen encias i mes pa ece que no iene mucho sen ido hace emilgos a o as posibili- dades de eje cicio de la acción bajo la nue a legislación. Po o o lado es lo más cohe en e con los p incipios cons i ucionales y los que in o man la nue a Ley de a o ece la de e - minación de la iliación. Po odos es os mo i os, no pa ece que la c í ica enga demasiada azón de se . A la que sigue el T ibunal Sup emo en la suya de 26 de sep iemb e de 1989. A, hijo ilegí imo no na u al. había sido omi ido en el es amen o de su abuelo, allecido en 1980. A pesa de que en la legislación p eceden e a la Cons i ución A no se ía legi ima io de su abuelo, as és a sí lo se ía, po lo que los T ibunales lo conside an p e e- ido. A es e espec o el T ibunal Sup emo a i ma que: «la p opia Cons i ución, que en ó en igo el 29 de diciemb e de 1978, igualó po comple o an e la Ley a los hijos ma imo- niales y ex ama imoniales. y de ogó exp esamen e, po medio de la disposición de oga- o ia e ce a, oda ley que se oponga a la Cons i ución». Los hechos son los siguien es: el demandan e A. nacido en 1957, e a hijo adul e i- no del causan e de la he encia que allece el 31 de ene o de 1979, bajo es amen o o o ga- 396  Anua io de De echo Ci il «a)... los de echos p oclamados en los a ículos 14 a 38 son de aplica- ción di ec a e inmedia a, sin pe juicio de que un pos e io desa ollo legisla i o pueda egula su eje cicio (a . 53.1. 9 ); h) Consecuen emen- e. el p incipio de igualdad an e la Ley sin disc iminación alguna po azón de nacimien o que p oclama el a ículo 14 de dicho ex o unda- men al ige desde la en ada en igo de la Cons i ución el 29 de diciemb e de 1978, y, po an o, los p ecep os del Código Ci il que a- aban desigualmen e a los hijos ma imoniales y ex ama imoniales, po es a basados en p incipios disc imina o ios po azón de o igen, queda on sin e icacia po impe a i o de la Disposición de oga o ia 3. 1 de dicha No ma undamen al que decla a exp esamen e de ogadas cuan as disposiciones se opongan a lo en ella es ablecido po incons i- ucionalidad sob e enida». Consecuencia de odo lo dicho es que la in e p e ación simplis a de las dis- posiciones ansi o ias sép ima y oc a a de la Ley de 13 de mayo de 1981 no es sos enible. Cuando dichas disposiciones, u o as de las ansi o ias, emi en a la legislación an e io lo hacen pa a e e i se a la no ma que esul a a de aplicación en el caso conc e o, eniendo en cuen a ambién la in luencia de la Cons i ución sob e el Código Ci il. No o a cosa hace el T ibunal Sup emo en la Sen encia que comen amos donde, con exp esa ci a de la Sen encia del T ibunal Cons i ucional de 20 de diciemb e de 1982, es ima que se debe in e p e a la legalidad p econs i ucional de acue do con el p incipio de igualdad, po lo que «examinada la legalidad desde una in e p e ación cons i ucional no se puede p escindi de las exigencias que dimanan del a ículo 14 y. po ello, debe en ende se que la emisión a la legislación an e io que en las condiciones que indica es ablece la disposición ansi o ia de e e encia, ope a en elación con aquellas no mas del De echo p econs i ucional que no es u ie an de ogadas po la no ma sup ema, de echa an e io a la e o ma de la ma e ia de iliación. En de ini i a eje ci adas las acciones de eclamación de la iliación de la pa e nidad no ma imonial e impugnación de la ma imonial, igen e la Cons i ución Española y ya p omul- gada la Ley 11/1981, no se pueden aplica al caso no mas o p ohibiciones no - ma i as que como las e e encias (sic) a plazos de caducidad de las acciones o denega las acciones pa a la de e minación de la iliación o impone es iccio- nes a la legi imación que impliquen un a o di e encial no jus i icado en pe jui- cio de los hijos no ma imoniales» (FD B) DERECHO APLICABLE Al. CASO DESPUÉS DE LA CONSTITUCIÓN, SEGÚN LAS NORMAS DE DERECHO INTÉRTEMPORAL Pa iendo de la úl ima a i mación de la Sen encia que comen amos y p esu- pues o que el De echo aplicable al caso no es simplemen e el con enido en el ex o del Código Ci il has a la Re o ma de 1981, sino el mismo pe o modi icado po la Cons i ución, es necesa io e e i b e emen e cuál e a aquel De echo y, después, conc e a la in luencia sob e él de la no ma cons i ucional. do el 5 de oc ub e de 1977 en el que ins i uía he ede os a sus es hijos ma imoniales y no mencionaba al demandan e. És e eclama po en ende que ha sido p e e ido, y pide en consecuencia la anulación de la ins i ución de he ede o según el a ículo 814. Sen encias comen adas  397 A es e espec o es undamen al eco da en sus líneas gene ales el sis ema de iliación que se man u o en el Código has a la e o ma de 1981', po que su exa- men nos a a lle a a la conclusión de que muchas de dichas no mas no pudie on se aplicadas en azón de la in luencia de oga o ia que sob e ellas u o la Cons i- ución. De o ma que. as el es udio de ese sis ema conclui emos que no puede se a ese égimen al que se emi en las disposiciones ansi o ias en cues ión'. a) En lo que se e ie e a las acciones de iliación E iden emen e es necesa io comenza el análisis po las posibilidades de eje - ci a las acciones de iliación, pues o que ello es cues ión p e ia a la esolución de los p oblemas de De echo suceso io. El égimen igen e en nues o De echo en el momen o en que en a en igo la Cons i ución —y no se ol ide, ambién o mal- men e igen e has a la e o ma de 1981— dis inguía en e es ipos de iliación, cada una de las cuales compo aba muy di e en es modos de de e minación. Po un lado, los hijos legí imos, aquellos concebidos y nacidos den o del ma imonio, seguían un égimen muy pa ecido en sus g andes líneas al que hoy exis e pa a los hijos ma imoniales, en lo que se e ie e a la de e minación de la iliación. A su a o exis ía una p esunción de pa e nidad del ma ido de la mad e que a g andes asgos coincide con la que hoy sigue subsis iendo pa a los hijos ma imoniales'' . Las acciones de impugnación de la iliación ma imonial es aban ígidamen- e limi adas po el a ículo 108.2, que señalaba que pa a des ui la p esunción de pa e nidad del ma ido sólo se admi ía la p ueba de la imposibilidad ísica del ma ido pa a ene acceso con su muje en los p ime os cien o ein e días de los escien os que p ecedie an al nacimien o, lo que dejaba muy disminuida la posi- bilidad de impugna es a iliación. De odos modos no es necesa io un es udio en p o undidad pa a es a inalidad me amen e ins umen al, pues sólo se á necesa io hace e e encia a aquellas cues iones que gua den elación con el p incipio de igualdad. Pa a un análisis más de enido del sis e- ma del Código, en aspec os aquí omi idos o a ados supe icialmen e, se puede acudi a las ob as gene ales de De echo de amilia: c . Royo MÁRTiNEL, De echo de cm ilia, Se i- lla, 1949; Polo BRUTAli, Fundamen os de De echo ci il, omo IV, II, Ba celona. 1970: CASTÁN TO14:ÑAS, De echo ci il español, común y o al, V, 2, oc a a edición modi icada y ampliada con la colabo ación de Cas án Vázquez. Mad id, 1966. Pa a las ma e ias de De echo suceso io: son especialmen e ú iles: LACRUZ-SANCHO, De echo de sucesiones, II, Ba celona, 1973; VALLE'', Las legí imas, dos omos. Mad id, 1974. En es a úl ima ob a puede encon a se bibliog a ía exhaus i a sob e la ma e ia. Señala a es e espec o, e i iéndose a la DT 8.' de la Ley de 13 de mayo de 1981, MIQUEL, Comen a ios, ci ., pp. 1993-1994: «un p oblema p e io a la aplicación de la dis- posición ansi o ia consis e en de e mina cuál es la legislación an e io , po que ambién en una p ime a lec u a pudie a pensa se que el ex o del CC an e io a la e o ma de mayo de 1981. Y sin emba go, no siemp e es así. (...) hay que en ende que la disposición ansi- o ia oc a a no puede emi i a una legislación de ogada (,..) Las no mas de De echo an- si o io no ienen po misión decla a si la Cons i ución de ogó o no de ogó el ex o de cie - o cue po legal. En nues o caso, la disposición ansi o ia oc a a no podía de e mina que lo que había sido de ogado po la Cons i ución e i ie a aho a; se ía una cu iosa mane a de legisla ma e ia incons i ucional pe ela ione m>. Disponía a es e espec o el a ículo 108.1: «Se p esumi án hijos legí imos los naci- dos después de los cien o ochen a días siguien es al de la celeb ación del ma imonio y an es de los escien os días siguien es a su disolución o a la sepa ación de los cónyuges». 398  Anua io de De echo Ci il Po o o lado la acción de impugnación, a pesa de que la Ley no lo dije a explíci amen e, se en endía que co espondía sólo al ma ido, y debía eje ci a se en unos plazos ex ao dina iamen e b e es '". En de e minados casos, legalmen e asados, se ex endía ambién la legi imación ac i a a los he ede os del ma ido '°. A eces se indica en la doc ina", y ambién lo hace la Sen encia que comen a- mos, que una Sen encia del T ibunal Sup emo de 20 de ma zo de 1919 ex endió la legi imación de la acción de impugnación al hijo y decla ó que és e podía eje - ci a la du an e oda su ida. Si es o ue a así, es e c i e io end ía pa icula impo ancia pa a la esolución de nues o p oblema po que sab íamos que an es de la Cons i ución incluso el hijo enía acción pa a impugna la iliación ma i- monial; sin emba go, en lo que nos pa ece, la Sen encia de 20 de ma zo de 1919 no iene demasiada elación con nues o caso, po que se ocupaba de la impugna- ción de la ma e nidad, y no debía habe sido acogida, siemp e en nues a opinión, po el T ibunal Sup emo al se in ocada po el ecu en e''. En es e sen ido es más azonable, desde el pun o de is a del De echo an e io , la esis de la Audien- cia que no econoce acción a la hija pa a impugna su iliación ma imonial A ículo 113: «La acción pa a impugna la legi imidad del hijo debe á eje ci a se den o de los dos meses siguien es a la insc ipción del nacimien o en el Regis o, si se halla e en el luga el ma ido. o. en su caso, cualquie a de sus he ede os. Es ando ausen e. el plazo se á de es Mese:: si esidie e en España: de seis si ue a de ella, C iando se hubie e ocul ado el nacimien o del hijo. el é mino emPeza a a con a se desde que se descub ie e el aude». '" A ículo 112: «Los he ede os sólo pod án impugna la legi imidad del hijo en los casos siguien es:  1.' 2  Si el ma ido hubiese allecido an es de anscu i el plazo señalado pa a deduci su acción en juicio.  2.' 2  Si mu ie e después de p esen ada la demanda, sin habe desis ido de ella.  3. 5  Si el hijo nació después de la mue e del ma ido». Así CASTÁI , :, De echo ci il español, coman in - al, V. II, ci ., p. 34. En e ec o, es cie o que en uno de los Conside andos el T ibunal Sup emo, e i ién- dose a la legi imación del hijo pa a impugna la iliación ma imonial, señaló que «no es io- len o a i ma que idén ica a ibución concede el Código a la demandan e pa a comba i la e icacia de un í ulo apa en e de iliación que su p opia na u aleza echaza, pues al deci en su a ículo 118 que asis e al hijo du an e oda su ida. acción pa a eclama el es ado cie o de legi imidad es e mismo concep o g ama ical de e minando en locución gené ica. com- p ende a sensu con a io la acul ad de impugna po la azón de que en su espí i u, an o ale demanda una cosa jus a como con adeci la que se enga po injus a». A pesa de es a a i mación, en el caso lo que se impugnaba no e a sólo la pa e nidad, sino el ac a de naci- mien o que se es imaba ingida, de o ma que si la pa e nidad se comba ía ello e a po que la ma e nidad no se acep aba, lo cual es muy dis in o a impugna la p esunción de pa e nidad. De ahí que señala a el T ibunal Sup emo en o o Conside ando que al hijo «debe dejá sele en libe ad de echaza un supues o nacimien o que, aunque consignado en ac a, no iene más que un ca ác e p o isional o alo de p esunción des uc ible en juicio con adic o io po o os elemen os de p ueba». Po ello, una ez demos ada alsedad del pa o la p esun- ción de pa e nidad decaía, y podía pasa se a eclama la iliación na u al. En consecuencia. no es á an cla o que, is os los hechos, la a i mación de la Sen encia de 20 de ma zo de 1919, de admi i la impugnación de la pa e nidad po el hijo sea e dade amen e co ec a. po que en el caso lo e dade amen e impo an e es la demos ación de la alsedad del ac a de nacimien o: pues demos ado que la niña de cuya iliación se a a no nació de la p e endida mad e. es ob io que cesa la p esunción de pa e nidad del ma ido. Po an o a nues o modo de e el caso no iene elación con el que se plan ea en el supues o de nues a Sen encia. La Sen encia de la Audiencia sos enía que «Con o me a la legislación an e io , donde la p esunción de pa e nidad enía el ca ác e casi iu is e de Ta e que le o o gaba el a ículo 108 del Código Ci il, es incues ionable que po e ec o de la misma esa iliación e a ina acable, al habe anscu ido además el plazo de caducidad es ablecido en el a ícu-  Sen encias comen adas  399 Po o o lado, los hijos na u ales, a eno del an iguo a ículo 119 CC, e an los nacidos « ue a del ma imonio, de pad es que al iempo de la concepción de aquéllos pudie on casa se sin dispensa o con ella». Es os hijos podían se legi i- mados po el subsiguien e ma imonio de los pad es o po concesión Real. Con independencia de ello, podían se econocidos «po el pad e y la mad e conjun a- men e, o po uno sólo de ellos» (a . 129). La doc ina solía dis ingui en e el econocimien o olun a io, que consis ía p ác icamen e en lo que hoy el Código Ci il sigue en endiendo po al, y que es el concep o más p opio de econoci- mien o; y, po o a pa e, el econocimien o o zoso. Es e segundo modo de eco- nocimien o e a aquel en el que una Sen encia de e minaba la iliación a pe ición del hijo. basándose en de e minados hechos asados que conducían a impone al p ogeni o la iliación discu ida''. Las acciones di igidas al econocimien o del hijo na u al sólo podían eje -  ci a se «en ida de los p esun os pad es, sal o:  Si el pad e o la mad e hubiesen allecido du an e la meno edad del hijo, en cuyo caso és e pod á deduci la acción an es de que anscu an los p ime os cua o años de su mayo edad. 2.Q Si después de la mue e del pad e o de la mad e apa ecie e algún documen o de que an es no se hubiese enido no icia, en que se econoz- ca exp esamen e al hijo. En es e caso, la acción debe á deduci se den o de los seis meses siguien es al hallazgo del documen o» (a . 137). Basándose en es e p ecep o la Audiencia, en el caso que nos ocupa, había conside ado impo- sible el econocimien o (aunque ambién des aca que la hija no e a ni siquie a na u al) ''. Po úl imo, los hijos ilegí imos no na u ales e an aquellos cuyos pad es no podían con ae ma imonio en el momen o de la concepción. En el caso que es udiamos la hija e a p ecisamen e de es e ipo, ya que es concebida en la ela- ción en e una muje casada y un homb e sol e o. Sus de echos en la legislación an e io e an cie amen e muy educidos, po que las posibilidades de e de e - lo 113 donde la acción, según el a ículo 111, an sólo co espondía al ma ido o a sus he e- de os. De o o lado, ambién en aquel sis ema e a in iable una iliación na u al adul e ina». '-' Los casos en los que el T ibunal enía que accede a la de e minación de la ilia- ción na u al e an los ecogidos en los a ículos 135 y 136 que disponían: A ículo 135: «El pad e es á obligado a econoce al hijo na u al en los casos siguien es: 1.°  Cuando exis a esc i o suyo indubi ado en que exp esamen e econozca su pa e nidad. 2."  Cuando el hijo se halle en la posesión con inua del es ado de hijo na u al del pad e demandado, jus i icada po ac os di ec os del mismo pad e o de su amilia. En los casos de iolación, es up o o ap o, se es a á a lo dispues o en el Código Penal en cuan o al econocimien o de la p ole». En cambio mayo acilidad había cuando se p e endie a de e mina la iliación es- pec o de la mad e. El a ículo 136 señalaba a es e espec o: «La mad e es a á obligada a econoce al hijo na u al: 1. 9 Cuando el hijo se halle, espec o de la mad e, en cualquie a de los casos exp esados en el a ículo an e io . 2.°  Cuando se p uebe cumplidamen e el hecho del pa o y la iden idad del hijo». Señalaba la Sen encia de la Audiencia que «con a eglo a la legislación an e io ... eclama una iliación ex ama imonial, in iable en el égimen an e io po su ca ác e de adul e ina... es incues ionable que po e ec o de la misma (legislación) esa iliación e a ina acable, al habe anscu ido además el plazo de caducidad es ablecido en el a ícu- lo 113». 400  Anua io de De echo Ci il minada su iliación e an muy escasas, ya que el Código no les econocía la posi- bilidad de in es iga la pa e nidad más que en casos muy limi ados y po que el econocimien o que se hicie a en su a o podía se impugnado po aquel a quien pe judica a (a . 138)". Pa iendo de es a ealidad no ma i a y con inuando con el a gumen o del FD 6." que e lejábamos en el apa ado an e io , el T ibunal Sup emo p osigue su azonamien o en el FD 7.°: «Los a ículos 111 y 113 del Código Ci il en la edac- ción legal an e io a la que ige po Ley 11/1981 y ecogidos po la sen encia ecu ida en apoyo de su esis, en cuan o aluden a la legi imación del ma ido o de sus he ede os pa a desconoce o impugna la iliación no son aplicables, ni siquie a analógicamen e al caso ya que la p e ensión deba ida se ac úa po la hija del p ogeni o allecido. Sólo se es ima cons i ucional una in e p e ación de la Ley que conduzca a es ablece que los llamados con no o ia disc iminación en el Código Ci il "hijos ilegí imos", ienen acción pa a eclama su e dade a ilia- ción du an e oda su ida como ocu e con la "acción que pa a eclama su legi i- midad compe e a los hijos legí imos, con o me al a ículo 118 del Código Ci il en su e sión legal p eceden e". Así pues es imándose con a ios a la Cons i u- ción como se es iman y, po ello, de ogados los a ículos 139, 140 y 141 del Código Ci il an es de la e o ma ope ada po Ley 11/1981 y admi ida po impe- a i o del a ículo 14 de la Cons i ución una equipa ación de los hijos no ma i- moniales y ma imoniales a los e ec os de dispone de acción, du an e oda su ida, pa a eclama su iliación. la disposición ansi o ia en cues ión iene sen i- do al es ablece la aplicación de las no mas an e io es en cuan o cons i ucionales lo que, en de ini i a, signi ica que no se ex ienden al hijo sino a o os posibles legi imados "cuando el p ogeni o cues ionado o el hijo hubie an allecido al en a en igo la Ley" (Ley 11/1981)». Encon amos algunas acilaciones o pun os más débiles en es a a gumen a- ción, en elación con la que el T ibunal Sup emo había seguido en el p eceden e FD 2.° Si, como dijo en aquel luga (FD 2. 9 ), los a ículos 111 y 113 no son apli- cables al caso', po e e i se simplemen e a las acciones que co esponden al pad e y sus he ede os y no a las que co esponden al hijo que, según la Sen encia de 20 de ma zo de 1919, end ía acción du an e oda su ida pa a impugna la En conc e o se e e ían a es a ma e ia los a ículos 140 y 141 que disponían: A ículo 140: «El de echo a los alimen os de que habla el a ículo an e io , sólo pod á eje ci a se: 1.°  Si la pa e nidad o ma e nidad se in ie e de una sen encia i me, dic ada en p oceso c iminal o ci il. 2."  Si la pa e nidad o ma e nidad esul a de un documen o indubi ado del pad e o de la mad e, en que exp esamen e econozca la iliación. 3. 9 Respec o de la mad e, siemp e que se p uebe cumplidamen e el hecho del pa o y la iden idad del hijo». A ículo 141: «Fue a de los casos exp esados en los núme os 1. 9 y 2. 0 del a ículo an e io , no se admi i á en juicio demanda alguna que, di ec a o indi ec amen e, enga po obje o in es iga la pa e nidad de los hijos ilegí imos en quienes no concu a la condición legal de na u ales». Sob e el p oblema del econocimien o de los hijos «adul e inos» en el sis ema an e io : c . la opinión de De LA CÁMARA, Comen a ios, ci ., pp. 355 ss., y las e e encias a la ju isp udencia y a o os au o es. " El a ículo 111 CC, e sión an e io , no es aplicable de ningún modo al caso po - que no esponde a la hipó esis de hecho que es amos a ando. Sen encias comen adas  401 iliación ma imonial ", no se e la necesidad de que aho a se señale (FD 7. 2 ) que es os p ecep os no son aplicables o que deben in e p e a se después de la Cons i- ución de un de e minado modo. Sin emba go, si se acep a —como c eemos que es lo co ec o— que en ealidad la legislación p econs i ucional impedía po o os medios que no ue an los asados la eclamación de la iliación a los hijos ilegí i- mos; y que, desde luego, en odo caso les p ohibía impugna una iliación ma i- monial, el azonamien o del FD. 7. 2 ecob a su sen ido. 1)) En lo ela i o a los e ec os suceso ios de la iliación Una ez acep ada la posibilidad de que la iliación quede de e minada, es necesa io en a en el p oblema de los e ec os suceso ios de dicha iliación. A es e espec o en endemos que se susci an dos cues iones undamen ales en el plei o: la legí ima en sí misma y la igu a de la p e e ición. Como ad e encia inicial adelan amos que el a amien o de la ma e ia suceso ia en la Sen encia no es muy de allado, lo cual se jus i ica quizá en la p ác ica en que no e a un ema en el que se hubie a en ado en la Sen encia aho a casada, ya que és a negaba la posibili- dad de eclama la iliación. A pesa de es a jus i icación pensamos que el T ibu- nal Sup emo debie a habe p es ado más a ención a los in e esan es p oblemas que se plan eaban que, es imamos, no ha esuel o con o al p ecisión. Ya hemos is o que la ju isp udencia cons an e" dis ingue en unción de la echa de ape u a de la sucesión los supues os de aplicabilidad de la an igua y de la nue a no ma. Ni más ni menos es el c i e io que se adop a en el FI) 13.": «Al e ec o ha de señala se que de segui se una in e p e ación simple y li e al de la disposición ansi o ia oc a a de la Ley 11/1981, de 13 mayo ("Las sucesiones abie as an es de en a en igo es a Ley se egi án po la legislación an e io y las abie as después po la nue a legislación") hab ían de echaza se las pe icio- nes sob e la sucesión del p ogeni o causan e. Pe o la ju isp udencia ha ma izado las di e en es si uaciones posibles, según que en e la echa de p omulgación de la ley y la echa del nacimien o del causan e, siguie a o no como ley sup ema in e pues a la igen e Cons i ución (...) En cambio, la doc ina ju isp udencial al ocupa se de casos semejan es al p esen e de mane a cla a es ablece la p io idad de la Cons i ución Española, a ículo 14 sob e la legalidad subsis en e y, con ello, la inaplicabilidad de la disposición ansi o ia en cuan o a la legalidad an e io que sólo puede oma se en conside ación en an o sus p ecep os disc imina o ios se engan po de ogados». Pa a la co ec a aplicación de es as ideas hay que ene en cuen a que en e el égimen de los hijos legí imos y el de las es an es clases se p oducían ambién en ma e ia suceso ia di e encias undamen ales, lo cual da á luga a la inaplicabi- lidad de es e sis ema a sucesiones abie as as la Cons i ución. A los hijos legí i- mos se les ese aba una pa e conside able de la he encia, en conc e o los dos Señala el T ibunal Sup emo en dicho FI)  «la sen encia ecu ida se basa pa a ello (pa a denega la acción) en lo dispues o po el a ículo 113 del Código Ci il en su edac- ción p imi i a, ol idando que ese p ecep o no es de aplicación al caso po e e i se a accio- nes eje ci adas po el pad e, no a las que pueda eje ci a el hijo. El T ibunal Sup emo ya es a- bleció en su Sen encia de 20 de ma zo 1919 esa doc ina, y econoció el de echo del apa en e hijo ma imonial a impugna al iliación, en cualquie momen o (...) Y pues o que la sen en- cia ecu ida se lo niega, in inge odos los p ecep os in ocados y ju isp udencia asimismo ci ada, po lo que es e mo i o debe p ospe a y se casada la sen encia en cues ión». "' C . no a 12. 408  Anua io de De echo Ci il cuns ancia ajena a la olun ad del es ado (la apa ición de nue os legi ima ios po disposición de la ley), y con a iando su e iden e olun ad'. A es e espec o es in e esan e eco da que pa a los casos de p e e ición que se p oduje on a la en ada en igo del Código la disposición ansi o ia 12.' había es ablecido una solución mucho más ma izada que la que de i a de aplica , sin más, la no ma del an iguo a ículo 814, consis en e en sal a la legí ima de los nue os legi ima ios, pe o sin admi i que pudie an eje ce la acción de p e e ición'''. Po nues a pa e, en endemos que al caso que aho a nos plan eamos, De e- cho in e empo al necesa io pa a esol e los con lic os p o ocados po la p e e- ición p oducida po la e o ma del Código po la Cons i ución, le hubie a sido de aplicación el c i e io dispues o en la disposición ansi o ia 12." del Código Ci il, pues o que és a in en ó esol e el p oblema simila que en 1889 p o ocó la en ada en igo del Código, y que la ac ual egulación no con empla ninguna solución a es a hipó esis'. De modo que, dado que en nues o caso la anulación de la ins i ución de he ede o, esul ado de aplica la no ma de la p e e ición, no se ía necesa ia pa a que la hija ex ama imonial de ienda su legí ima, pensamos que lo p oceden e e a espe a el es amen o en lo que no lesionaba la legí ima de dicha hija, hacien- do aplicación de la disposición ansi o ia 12." Es deci , nos pa ece que la solu- ción más jus a del caso se ía, en aplicación de la e e ida Disposición ansi o ia, concede legí ima al hijo no ma imonial pe o aplicando las eglas de educción El p oblema p eceden e se susci a no sólo en la Sen encia de 10 de eb e o de 1986 y en la que aho a comen amos, sino ambién en el caso del que conoció la Sen en- cia de 26 de diciemb e de 1990. aunque en es a úl ima los e ec os de la p e e ición no ue- on obje o del ecu so, y la Audiencia ya había esuel o dec e ando la nulidad de la ins i u- ción de he ede o, po lo que el T ibunal Sup emo no en ó en la ma e ia que aho a nos ocupa y, po an o, de poco si e es a Sen encia pa a acla a la cues ión. " Dice así: «...La he encia de los allecidos después, sea o no con es amen o, se adjudica á y epa i á con a eglo al Código; pe o cumpliendo, en cuan o és e lo pe mi a, las disposiciones es amen a ias. Se espe a án, po lo an o, las legí imas, las mejo as y los legados; pe o educiendo su cuan ía, si de o o modo no se pudie a da a cada pa ícipe en la he encia lo que le co esponda según el Código». La Exposición de Mo i os de la edición e o mada del Código Ci il e a cla a en las azones de la in oducción de la e e ida DT: «La legislación an igua no econocía po ción legí ima a los cónyuges ni a los hijos na u a- les, como lo hace la igen e (...) el es amen o hab á de cumpli se educiendo o aumen ando las po ciones he edi a ias si así ue e necesa io, pa a que odos los pa ícipes o zosos en la he encia según el nue o de echo, eciban lo que les co esponda con o me al mismo». Po su pa e la doc ina no duda de que la mencionada Disposición ansi o ia se apli- caba a las hipó esis de p e e ición o iginadas po la en ada en igo del Código: así: REGLERO CAMPOS, Comen a ios, ci ., pp. 743 ss.: «<habiéndose o o gado es amen o de acue do con la legislación an e io al Código, el es ado allece con pos e io idad a su en ada en igo , con eniendo aquél disposiciones con a ias a las no mas impe a i as (...) no se p edica la ine icacia del negocio es amen a io (...) a pesa de esa alidez, quedó sen- siblemen e educida la e icacia de los es amen os.»; SCAEVOLA, Código ci il, edac ado po Reyes Mon e eal, omo XXXII, olumen 2. 9 , Mad id, 1965, pp. 1159 ss.; MANRESA, Comen a ios al Código ci il español, omo XII, 6. 1 ed. e isada po Gómez Ysabel, Mad id, 1973, pp. 1334 ss. Sin emba go ninguno de los au o es hace exp esa e e encia al p oblema de la p e e ición, único al que esul a de más in e és la no ma. Sí hace e e encia exp esa a que la DT 12.> end á especial in e és en ma e ia de p e e ición MIQUEL, Comen- a ios a las e o mas del De echo de amilia, II, ci ., p. 1999. También lo conside ó así el T ibunal Sup emo en su Sen encia de 16 de ene o de 1895. La doc ina cien í ica suele se conco de en admi i la aplicabilidad de las no mas del Código sob e De echo ansi o io a las e o mas pos e io es del mismo pa a soluciona con lic os de De echo in e empo al que no ue on los conc e os y especí icos pa a los que Sen encias comen adas  409 de disposiciones ino iciosas, y no la más adical solución de la nulidad de la ins- i ución de he ede o'''. Miguel había dudado de la con eniencia de es a solución po que piensa que man ene la «puede se equi alen e a pe pe ua la disc imina- ción bajo la igencia de la Cons i ución aunque sea po de echo ansi o io»"!. A noso os la objeción «cons i ucional» a nues a solución no nos pa ece concluyen e, po que el c i e io de la Disposición ansi o ia del Código es pe ec- amen e admisible desde la óp ica cons i ucional: espe a el es amen o, pe o dando en ada a los nue os p incipios sob e la legí ima». En o as palab as, el Código no conside ó aplicables las no mas de la p e e ición a la omisión de un legi ima lo que llega a se lo po el cambio de ley pos e io al es amen o, y no pa ece su icien emen e jus i icado que pueda abandona se ese c i e io en azón del p incipio de igualdad. po que se ía an o como modi ica el p opio concep o de p e e ición, pe judicando la e ec i idad de la olun ad es amen a ia. Indudablemen e a nues a in e p e ación se le puede pone o a objeción un- damen al, y es que el c i e io de la no ma ansi o ia aplicable hoy es su icien e- men e exp esi o de una solución con a ia a la es ablecida en el segundo inciso de la DT 12.' del Código. En e ec o, la DT 8. 1 de la Ley 11/1981 nada indica ace ca de la posible excepción de la p e e ición de la egla gene al, po lo que no hab ía laguna que ellena con la aplicación de la no ma codicia' de De echo ansi o io ya que el c i e io de la nue a Ley se ía con a io a dicha no ma. En en- demos que la objeción iene bas an e peso. pe o no es incon o e ible. Es ima- mos cie o que la in ocación de la DT 12." CC no puede hace se di ec amen e. po que en elec o la no ma especial de la Ley, la DT 8." de la Ley 11/1981, cub e el supues o que se p e ende ía esol e ; es deci , no se es á an e un supues o de inexis encia de c i e io de De echo in e empo al que jus i ica a, sin más, el la no ma ue dic ada: C . DE CASTRO, De echo ci il de España. I, Mad id, 1942, p. 578; SANCHO REBULLIDA, Comen a io del Código ci il, Minis e io de Jus icia, Mad id, 1991 DT 12. 1 . pp. 2210-2211; REGLERO CAMPOS, Comen a ios al Código ci il y Compilaciones o ales, omo XXV, olumen 2Y, Mad id, 1994, p. 743; CASTAN TOBENAS, De echo ci il español, común y o al, omo p ime o, olumen p ime o, duodécima edición e isada y pues a al día po José Luis de los Mozos, Mad id, 1988, pp. 630-631; ALBALADEJO, De e- cho ci il .1, olumen p ime o, Ba celona, 1991, pp. 207 ss: LACRITL-SANCHO-DELGADO, Elemen os de De echo ci il, I, Ba celona, 1988, p. 252; Diez-PicAzo-GuLLON, Sis ema de De echo ci il. 1, Mad id, 1992, pp. 119-120; MONTÉS, De echo ci il. Pa e gene al, coo d. po Mon és, Valencia, 1993, p. 213; MIQUEL, Comen a ios a las e o mas del De echo de amilia, II, ci ., DT 8.', pp. 1997-1998. "`' Hay que ene en cuen a que en el momen o en que se ab ió la sucesión la solu- ción impues a po la aplicación conjun a del p incipio de igualdad cons i ucional, el an i- guo a ículo 814 CC y la DT I 2.' del mismo e a la de no conside a p e e ida a la hija y sal a le la legí ima de dos e cios. Es e iden e que ello supone una solución desigual en caso de omisión es amen a ia en unción de las dis in as clases de hijos, pe o la desigual- dad adica en la desigual impo ancia de la omisión según se omi a en el es amen o a quien ya es legi ima io o a quien no se conside a legalmen e al. " Comen a ios a las e o mas del De echo de amilia.11, ci ., DT 8. 1 , p. 1999. Es una opinión que p e ende ampa a se en la decisión del T ibunal Cons i ucional en su Sen encia de 20 de diciemb e de 1982 en el sen ido de no pe pe ua las si uaciones de disc iminación bajo la igencia de la Cons i ución. En es a Sen encia, ya analizada, el T ibunal Cons i u- cional a aba una cues ión de De echo ansi o io, pe o e e ida a las acciones de iliación. La no ma de la DT p e ende soluciona el p oblema conc e o de la p e e ición que no es más que el de la incidencia en el enómeno suceso io de dos momen os empo ales: el de o o gamien o del es amen o, ins an e que cob a in e és conside ando el es amen o como negocio ju ídico, y el de ape u a de la sucesión, momen o cen al del enómeno suceso io: c . p. ej. ROUBIER, Le d oi ansi oi e, ci ., p. 309. 410  Anua io de De echo Ci il ecu so a las disposiciones ansi o ias del Código. Aun así se le puede econoce a la DT 12." un cie o ca ác e in e p e a i o de la DT 8." de acue do con el c i e- io más no mal en es a ma e ia, aunque —desde luego— ello se ía dudoso'''. También pod ía pensa se que cuando la DT 8." de la Ley del 81 emi e al de echo an e io es á in ocando no sólo a la es ic a no ma esul an e de aplica a la legí ima la igualdad cons i ucional, sino ambién a las e en uales ma izaciones que puedan de i a del De echo ansi o io del Código. En o as palab as que la no ma de De echo in e empo al no designa di ec amen e la no ma ma e ial apli- cable, sino que la designa a a és de la no ma de De echo in e empo al del p o- pio Código'". En a o de nues a in e p e ación, hay que señala que el e ec o que consi- gue es el más azonable, eniendo en cuen a que en la ma e ia se suceden no sólo dos egímenes modi ica o ios, sino ambién dos egímenes ansi o ios —si acep- amos que de la DT 8." de la Ley 11/1981 no se puede de i a el e i a la p e e i- ción en casos como el que con emplamos— y ello en un co o espacio de iempo. Todo lo cual da ía luga a p oblemas sus ancialmen e simila es que end ían una solución injus a si se les aplica an e ec os di e en es. En conc e o, se pueden da es posibilidades e e idas a es amen os p e- cons i ucionales en el que se omi a a un legi imado que llega a se lo a pa i de la Cons i ución: — ape u a de la sucesión después de la Cons i ución. pe o an es de la Ley de Re o ma, y que se p e enda esol e judicialmen e an es de dicha Ley. Hay que sos ene con cla idad que la solución de la DT 12." CC es aplicable a es os casos, po que en onces no se podía acudi a o a no ma de con lic o. Po an o, plan eado un p oblema de legí ima, la solución hab ía sido econoce la legí ima al nue o legi ima io, pe o no conside a lo p e e ido po el es amen o p econs i ucional. — En cambio, si el supues o se plan ea judicialmen e después de la Ley de 1981, la solución ya se ía dis in a si en endemos que la DT 8." de la Ley del 81 MIQUEL, Comen a ios, ci ., pp. 1997-1998: «en lo que se e ie e a la disposición ansi o ia 12. 1 del CC hay coincidencia en la p ime a pa e, pe o no se ep oducen las limi aciones que al p incipio así es ablecido se con ienen en dicha disposición. Po an o, hay que p egun a se qué signi icado iene al p ocede : ¿signi ica que no se ha que ido aplica la disposición ansi o ia 8. 1 de la ley 11/1981 con los empe amen os que se de i- an de la segunda pa e de la ansi o ia 12. 1 del CC? o, po el con a io, ¿la no ep oduc- ción de su con enido no signi ica la inaplicabilidad en es a ocasión? La cues ión me pa e- ce dudosa. Si bien puede pensa se que no e a p eciso pa a que al disposición se aplica a que se ecogie a su con enido, ambién puede en ende se que el silencia una pa e de la disposición y ecoge o a puede se signi ica i o: po o a pa e, que si bien es cie o que las disposiciones ansi o ias del CC pueden aplica se a cualquie modi icación que és e expe imen e, ue on especialmen e dic adas pa a el cambio que el CC in odujo y su alo en o as e o mas pudie a de ende se que es o ien a i o. pe o no inculan e, sob e odo cuando la nue a ley con iene alguna disposición e e ida al ema. Con odo, me inclino a pensa que no ha sido p opósi o de la Ley que aquellas dispo- siciones ansi o ias no ue an aplicadas al caso. Sin emba go, man engo g a es dudas y cues iono en onces la necesidad de la disposición ansi o ia oc a a. Como no sea pa a nega e ec o e oac i o a la Ley, lo que ampoco e a necesa io en igo ». A pesa de es o, más adelan e, el mismo MIQUEL (c . pp. 1999-2000) no conside a posible e i a en el caso que nos plan eamos los e ec os de la p e e ición. Lo cual, ealmen e, concue da mal con el ca ác e de las no mas de de echo in e - empo al. Sen encias comen adas  411 dispone algo di e en e a la DT 12 .' del Código. y hab ía que conside a p e e ido al legi ima io con a eglo al an iguo 814 CC. — Po si odo es o no ue a complicado, si el allecimien o con es amen o p econs i ucional se p oduje a bajo la igencia de la Ley de 1981, la solución ol e ía a cambia , pues en onces la legislación aplicable se ía el nue o a ícu- lo 814 CC, y la cali icación más p obable de la p e e ición se ía de in encional'. De modo que se da ía una solución desigual a supues os simila es sólo en un- ción de la echa en que hubie a debido esol e se el p oblema o se p oduje a el allecimien o, sin que las di e encias encuen en demasiada jus i icación. Además, si acep amos la opinión de que la DT 12. 4 no se puede aplica as la Ley de 1981, es a misma Ley ha ía e i i , aunque sólo ue a po la ía del De echo ansi o io, el c i e io con enido en el an iguo a ículo 814: p ecisamen e cuando la nue a no ma se opone di ec amen e a dicho c i e io, lo cual pa ece absu do. Po ello, nos pa ece que ambién se pod ía de ende nues a solución es i- mando que el nue o a ículo 814 es áci amen e e oac i o y que la p e e ición que se p oduce en el caso e a in encional; ambién conside amos de endible nues o c i e io admi iendo que en el an iguo 814 no es aban incluidos los supues os de p e e ición in encional, y que esos casos se debe ían esol e con los e ec os p opios de la deshe edación injus a ". En cualquie modo, es imamos Opina Mu4 EL, COMen a iON, CIL, pp. 1295-1296: BULAS, ,<La p e e ición as la e o ma de 13 de mayo de 1981»„AAMN, 1982, pp. 203-204, y noso os lo acep amos, que el caso en que haya cambiado la legislación en e el es amen o p econs i ucional y la mue e del causan e (e iden emen e se es án e i iendo a causan es que allezcan después de la Ley de 1981) da á luga a un supues o de p e e ición in encional. Sob e la na u aleza in encional de la omisión en es e caso hab ía que añadi que el es ado conocía la exis en- cia de la hija «adul e ina», y apa ece cla a la olun ad de dispone a a o de ella simple- men e con el llamamien o ideicomisa io. Al plan ea se la e o ma de 1981, mo i ada po la exigencia cons i ucional de igualdad en e las iliaciones, se susci ó la p eocupación de que al amplia se el núme o de legi ima los, los he ede os o zosos p e e ibles ambién c ecían, pudiéndose o igina una g an can idad de casos en que se pod ía llega a la anulación de la ins i ución de he ede o. Po eso se decide e o ma una ma e ia que no iba a se obje o, en p incipio, de los aba- jos legisla i os. La exposición de mo i os del P oyec o de Ley de e o ma, que inalmen e no se inco po ó al ex o de la Ley, explicaba la e o ma de la p e e ición en es os é minos: «debe explica se el po qué de la e o ma en ma e ia de p e e ición de he ede os o zosos. La doc ina había pues o de elie e la insu iciencia de las eglas del Código. Pe o es o, po sí, no e a su icien e pa a jus i ica su modi icación en una Ley cuyo come ido p incipal no e a co egi odas las de iciencias de nues o sis ema, po e iden es que pudie an pa ece . Aho a bien, esul a cla o que, con la e o ma que en es a Ley se hace, pasan a se legi ima- ios algunos ascendien es y descendien es que an es no enían esa calidad: y que, espec o de ellos, sob e odo a ándose del es amen o del abuelo o del nie o, se án más ecuen es los supues os de p e e ición. Po eso se ha hecho necesa io sus i ui las escue as eglas del Código Ci il po o as que, al dis ingui en e las di e en es hipó esis de p e e ición, se es iman más jus as y comple as». Ci a omada de Código ci il (Re o mas 1978-1983). T a- bajos pa lamen a ios, omo 1, Mad id, 1985, pp. 174-175. Po es o pa ece e iden e que la a io del nue o a ículo 814 es e i a la mul iplicación de las p e e iciones y modaliza sus e ec os, lo cual no se a iene bien con una aplicación de la ins i ución como la que hace la Sen encia que comen amos, lo cual apoya ía en cie a medida concede a la nue a Ley un cie o alcance e oac i o. " Sob e es a úl ima cues ión hay que indica que el an iguo a ículo 814 no omaba exp esamen e en cuen a el da o de que la p e e ición ue a e ónea o in encional pa a da le dis in os e ec os; aunque dicha pos u a legal me eció las c í icas de la mejo doc ina. Es i- maba la doc ina cien í ica que cuando un es ado conscien emen e omi e al legi ima io es 412  Anua io de De echo Ci il más azonable que los casos de omisión en es amen o p econs i ucional de un legi ima lo que llegue a se lo po la modi icación legal. se esuel an po el c i e- io del segundo inciso de la DT 12.> del CC. echazable que dicho legi ima io, po ía de la anulación de la ins i ución de he ede o, pe - ciba más que lo que le podía co esponde po legí ima. Pa a la doc ina es os casos de p e- e ición in encional es aban más ce ca de la deshe edación injus a y sus e ec os debían asi- mila se de alguna mane a a los p e is os pa a aquella si uación (c . a . 851 CC), po an o, e a necesa io en es e pun o sua iza los e ec os es ablecidos po el a ículo 814 en su edac- ción an e io . Al espec o e , po ejemplo, D : A CANEARA. «El de echo de ep esen ación en la he encia es ada y la p e e ición de he ede os o zosos». RDN. 1955, p. 65: «La p e e- ición in encional y la deshe edación deben, po lo an o, su i los mismos e ec os»; VALLET, Las legí imas. II, ci ., p. 932. Po an o la doc ina mi aba con cie a ese a la anu- lación de la ins i ución de he ede o, que no u ie a po base la de ensa de la legí ima ma e- ial. Es deci , se c i icaba una legislación que no se limi aba a p o ege los de echos legi i- mados, sino que iba más allá. El único mo i o, en opinión de aquella doc ina, que podía au o iza la p oducción de e ec os con a el es amen o con un alcance mayo que el necesa- io pa a p o ege la legí ima ma e ial, se ía el de que la p e e ición se p oduje a po e o o desconocimien o del es ado . En con a a guyó LACRI7 De echo de Sucesiones, II, Ba ce- lona. 1973, p. 177. que es a opinión aunque sea más con o me p obablemen e con la olun- ad del es ado no es la que cabe descub i en el Código «pues el debe o mal de mencio- na al legi ima io oda ía iene con igu ado po el CC como algo dis in o de la legí ima ma e ial (aunque en mi opinión y la de o os, al e na i o con ella): si al debe esul a incumplido la al a iene su sanción p opia. y se aplica po igual siendo la p e e ición in en- cional o in olun a ia, pe o obsé ese que la al a es mas g a e. y an o más me ecedo a de p ecoaillenle cuando la p e endo]] se come io ad ede... P el_6:ainen e. hab ía que añadi , en la hipó esis que nos es dinos plan eando la in encionalidad de la omisión no esul a mas ep ensible po el hecho de habe se come ido igno ando la condición de legi i- ma io del descendien e. En cualquie caso las conclusiones de la doc ina no ue on acep a- das po la Ju isp udencia, El T ibunal Sup emo conside ó la in e p e ación de VALLET y DE LA CAMARA inadmisible de lege la a. Y eso a pesa de que no al a on supues os en los que cla amen e se ap eciaba la in encionalidad de la p e e ición, debían habe enido una solu- ción más jus a y con o me con la olun ad del es ado conside ándolos como casos de des- he edación injus a áci a. Así, po ejemplo. el supues o con emplado po la Sen encia del T ibunal Sup emo de 17 de junio de 1908. Se econocía la legí ima a una hija na u al pues- o que se le hizo una donación con el exp eso ca ác e de an icipo de legí ima. Pos e io - men e, en el es amen o no se la menciona, y exp esamen e se señala que el es ado ca ece de he ede os o zosos. El T ibunal Sup emo aplica el ex o del 814 de o ma igu osa. También la Sen encia de 27 de eb e o de 1909 con empla un cla o caso de p e e i- ción in encional. En el es amen o se ins i uyen he ede os a los sob inos del es ado , imponiéndoles exp esamen e la condición de con inua el plei o que sos enía con dos p e- sun as hijas na u ales. Igualmen e les imponía no ealiza «componenda ni ansacción alguna», pues en caso con a io queda ían deshe edados. Pos e io men e se de e mina judicialmen e la iliación de las e e idas hijas na u ales. Se a aba, pa ece cla o, de un caso de p e e ición in encional. A pesa de ello el T ibunal Sup emo e oca la Sen encia de la Audiencia Te i o ial de Valencia que en endía que e a nula la ins i ución de he ede os « an sólo en cuan o po ella se p i a a la demandan e de la legí ima». El T ibunal decla a la nulidad o al de la ins i ución de he ede os. En el mismo sen ido se pod ía ci a la de 9 de diciemb e de 1955 que con empla un caso de posible p e e ición in encional. Una p o- bable excepción a es a pos u a ju isp udencial es la ep esen ada po la Sen encia de 13 de julio de 1985, dic ada pa a un caso an e io a la e o ma de 1981, en la que el T ibunal Sup emo se inclina po la posibilidad de ene en cuen a la olun ad del causan e pa a modi ica los e ec os de la p e e ición, en unción de la olun a iedad de la omisión. El T ibunal Sup emo no decide sob e la cues ión de cuáles e an los e ec os de la p e e ición in encional po no habe se discu ido en su momen o p ocesal, pe o pa ece admi i la posi- bilidad. bajo el égimen de ogado, de que la p e e ición in encional u ie a e ec os más mi igados que la e ónea. No es, en cambio, una excepción la Sen encia de 10 de eb e o de 1986, e e ida al an iguo a ículo 814. Desde luego aplica e ec os más mi igados a una p e e ición p esumiblemen e in encional, y en ello se ha is o po alguno la admisión de la p opues a doc inal: c . DE PABLO. (p. en., pp. 710 ss.