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Alfonso X y el triunfo de la visualización del poder

Ruiz Souza, Juan Carlos

Abstract

El proyecto cultural de Alfonso X posee una clara dimensión política y muestra la visualización del nuevo poder monárquico que se genera en lo que hoy conocemos como la Génesis del Estado Moderno. Veremos los fundamentos teóricos del proyecto alfonsí, el carácter integrador de su Estoria de España, la exaltación monárquica presente en la Capilla Real de Sevilla, o el valor de la sabiduría como fuente de legitimidad del rey en la Corona de Castilla y León.

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Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder1 Juan Carlos Ruiz Souza Universidad Complutense de Madrid A la profesora Ana Domínguez. Por su generosidad y por habernos abierto el Scriptorium de AlfonsoX. Resumen: El proyecto cultural de AlfonsoX posee una clara dimensión política y muestra la visualización del nuevo poder monárquico que se genera en lo que hoy conocemos como la Génesis del Estado Moderno. Veremos los fundamentos teóricos del proyecto alfonsí, el carácter integrador de su Estoria de España, la exaltación monárquica presente en la Capilla Real de Sevilla, o el valor de la sabiduría como fuente de legitimidad del rey en la Corona de Castilla y León. Palabras clave: Rodrigo Jiménez de Rada, AlfonsoX el Sabio, Estoria de España, Capilla Real de Sevilla, Monasterio de las Huelgas de Burgos, Bula Transiturus, Génesis del Estado Moderno, visualización del poder. Abstract: The cultural project of Alfonso X contained clear political dimensions and presented in visual form his concept of royal power, a concept which would give origin to what is known today as the Modern State. This article examines the theoretical basis of the project, how cultural integration is achieved in the chronicle Estoria de España, how tribute is paid to the monarchy in the Royal Chapel in Seville and, finally, it studies the importance of wisdom as a source of royal legitimacy in the Crown of Castile and Leon. Key words: Rodrigo Jiménez de Rada, Alfonso X the Wise, Estoria de España, Royal Chapel in Seville, Monastery of Las Huelgas in Burgos, Bula Transiturus, AlfonsoX, hijo indudable de su tiempo, nos sigue inquietando por la envergadura intelectual y diversidad artística de sus empresas, por mucho que las relacionemos con aquellas que promovieron sus familiares FedericoII Staufen o Luis IX de Francia. A lo largo de la historia hallamos genialidades que son capaces de dar un paso de gigante respecto al contexto donde se ubican, y no es extraño que se tarden siglos en descubrirse las claves de su 1 Queremos dar las gracias a Ana Domínguez Rodríguez, a Carlos de Ayala, a Javier Martínez de Aguirre, a José Luis Senra, a Olga Pérez Monzón y a Matilde Miquel, por las conversaciones que he mantenido con todos ellos durante el desarrollo del presente manuscrito, así como por las generosas sugerencias que me han realizado en todo momento. Proyecto I+D: (HAR2009-08091) 222 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza legado. Llama la atención que según nos vamos alejando del presente y nos introducimos en el pasado nos resulte más difícil ir definiendo dichas excepcionalidades, como si todo formase parte de un engranaje perfecto y donde todo sucede siguiendo un extraño principio de necesidad2. AlfonsoX inicia una serie de sendas muy novedosas. Ese será nuestro objetivo en las próximas páginas. Intentaremos introducirnos en algunas de las singularidades de un rey que supone un punto de inflexión en el devenir de la historia de España y por supuesto también del arte español. La dimensión cultural de su reinado, difícilmente comparable a la de otros monarcas coetáneos, explica que se quiera seguir profundizando en su estudio, una vez que el destino ha hecho que te aproximes a él. En nuestro caso, la iniciación se produjo leyendo los importantes trabajos de Ana Domínguez3. No es el momento de hacer ahora un recorrido historiográfico por los más importantes trabajos dedicados a las empresas artísticas de AlfonsoX, parafraseando el título del clásico libro de Cómez Ramos4, pues nos llevaría demasiado tiempo y espacio. Nuestro punto de partida ha sido doble, por una parte la exposición AlfonsoX El Sabio, comisariada por el profesor Bango Torviso, cuyo catálogo, gracias a los estudios y cientos de imágenes en él compilados, se ha convertido en un magnífico referente del arte de su reinado5; y en segundo lugar, la reciente edición de los dos volúmenes de estudios que acompañan a la edición facsimilar del Códice Rico de las Cantigas de Santa María6, que completan las visiones más recientes existentes sobre la dimensión artística del personaje, gracias al estudio monográfico de la obra más emblemática de su scriptorium. 2 Véanse las sugerentes reflexiones de J. Bony, “The Génesis of Gothic: Accident or Necessity?” The third Franz Philip Memorial Lecture in the History of Art, Melburne 1978, en Australian Journal of Art, 2 (1978), 17-31. 3 Entre otros: A. Domínguez Rodríguez, “Imágenes de un rey trovador de Santa María (AlfonsoX en Las Cantigas)”, en H. Belting (ed.), Il medio Oriente e l’Occidente nell’Arte del XIIIsecolo. Atti del XXIV Congresso Internazionaledi Storia dell’Arte (Bologna, 1979), Bolonia, CLUEB, 1982, pp. 229-239. Ídem, Astrología y arte en el Lapidario de AlfonsoX el Sabio, Madrid: Edilán, 1984. Ídem, “El arte de la construcción y otras técnicas artísticas en la miniatura de AlfonsoX el Sabio”, Alcanate, I (1998-1999), pp. 59-84. A. Domínguez Rodríguez y P. Treviño Gajardo, Las Cantigas de Santa María. Formas e imágenes, Madrid, AyN Ediciones, 2007. 4 R. Cómez Ramos, Las empresas artísticas de AlfonsoX el Sabio, Sevilla, Diputación Provincial de Sevilla, 1979. 5 I.G. Bango Torviso (dir.), AlfonsoX el Sabio, catálogo de la exposición (Murcia, 2009-2010), Murcia, Región de Murcia, Ayuntamiento de Murcia y Caja Mediterráneo, 2009 6 L. Fernández Fernández, y J.C. Ruiz Souza, (eds.), AlfonsoX El Sabio (1221-1284). Las Cantigas de Santa María. Códice Rico Ms. T-I-1. Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, 2 vols., Madrid: Testimonio, 2011. 223 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Organizaremos el trabajo en tres partes. En la primera nos gustaría sondear donde estuvo el punto de partida del proyecto del rey sabio, o si se prefiere el arranque del concepto cultural alfonsí, en palabras de Márquez Villanueva7. Posteriormente queremos realizar una aproximación a si existe, o no, una correlación de intenciones entre la teoría de su discurso y la práctica de sus actos respecto a la visión del legado arquitectónico del pasado. Volveremos a la Capilla Real hispalense ante la importancia que esta tuvo en la creación de una nueva imagen de la monarquía. Seguiremos con el tema de la conceptualización del saber y el conocimiento como fuente de legitimación del monarca. En definitiva nos introduciremos en la visualización del poder que pone en marcha Alfonso en el contexto del denominado “fecho del imperio” que coincide con la Génesis del Estado Moderno, que de forma pionera se estaba poniendo en marcha en Castilla desde tiempos de Fernando III. Los inicios del camino: las Navas de Tolosa y Rodrigo Jiménez de Rada Una y otra vez hemos escrito sobre la influencia del talante que observamos en la figura del rey sabio con respecto a la del gran arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada8. Es como si el monarca continuase la empresa del religioso, pero con grandes avances. La victoria de las Navas de Tolosa en 1212 desencadenó unas consecuencias evidentes en lo que a la historia del arte se refiere. Tras el mencionado triunfo se inicia la elaboración del marco teórico que hizo posible la asimilación global de todo el arte de al-Andalus en la Corona de Castilla, más allá de aquellas producciones vinculadas con las ricas artes suntuarias (telas, marfiles, joyería…) capaces de superar cualquier barrera cultural por su alto valor material, o de prestigio, desde mucho tiempo antes. La asimilación aumentará en intensidad con el paso del tiempo y terminará formando parte de la identidad nacional que se elabora a lo largo del siglo XIII. A modo de ejemplo Jiménez de Rada aparece detrás de dos proyectos muy diferentes entre sí del primer tercio del siglo XIII, que nos hablan de la formación de una nueva identidad nacional en la que la diversidad cultural 7 F. Márquez Villanueva, El concepto cultural alfonsí, Madrid, Mapfre, 1994 (Edición revisada y aumentada, Barcelona: Edicions Bellaterra, 2004). 8 Aspecto que hemos tratado en J. C. Ruiz Souza, “Toledo entre Europa y Al-Andalus en el siglo XIII. Revolución, tradición y asimilación de las formas artísticas en la Corona de Castilla.”, Journal of Medieval Iberian Studies, I/2, (2009), pp.233-271. 224 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza tiene cabida. Nos referimos a la iglesia de San Román de Toledo (fig. 1) y a la catedral de la misma ciudad. En San Román se produce un homenaje a las dos comunidades cristianas de la ciudad (la mozárabe y la de rito romano) tal como se contempla en el material de acarreo romano y visigodo de sus arquerías, en la utilización del árabe, en alusión a los mozárabes, y del latín, en referencia al rito romano, en las inscripciones que decoran el interior de la iglesia. Integración que de nuevo se produce al presentarse personajes hispanos (San Isidoro, San Leandro, o San Ildefonso) junto a otros de rito romano (San Gregorio, San Benito, San Bernardo). La catedral por su parte es el símbolo de la europeidad que encarna el propio arzobispo Jiménez de Rada. Prelado que había estudiado en París, y que había asistido a los concilios de Letrán y Lyon. Pero a su vez, en las arquerías del triforio de la cabecera catedralicia se observan arcos polilobulados entrecruzados que remiten, o si se prefiere emulan, a las arquerías de la macsura de la mezquita omeya de Córdoba9. La victoria de las Navas de Tolosa inclinó la balanza a favor de los reinos cristianos frente a un al-Andalus en desintegración. Ello posibilita que el arzobispo de Toledo Rodrigo Jiménez de Rada (1209-1247) y el rey AlfonsoX (1252-1284) iniciasen la construcción del proyecto que desembocaría en la España que en gran medida hoy conocemos. Para ello fue necesario integrar los territorios de al-Andalus y diferenciar dos conceptos claves: arabización e islamización. Es decir, sería posible aceptar como propia, y como una parte más de la nueva identidad nacional, todo un legado cultural y material arabizado, o simplemente andalusí, sin necesidad de aludir a sus valores religiosos, o lo que es lo mismo, a su carácter islámico. La victoria de 1212 abre las puertas de los grandes territorios de alAndalus. La cuenca del Guadalquivir se irá anexionando y gestionando a lo largo de las décadas centrales del siglo XIII durante los reinados de FernandoIII (1217-1252) y AlfonsoX (1252-1284). Rodrigo Jiménez de Rada supo recoger y utilizar el pasado histórico que encarnaba Toledo para reformular todo un proyecto político caracterizado por la necesidad de integración de las diferentes herencias culturales que se solapaban en la ciudad y en los territorios de los reinos de Castilla y de León, unificados en una única corona a partir de 1230 bajo el cetro de Fernando III10. 9 Ibid. 10 Respecto a la figura de Fernando III véase la reciente publicación C. de Ayala Martínez y M. Ríos Solano (eds.), Fernando III, tiempo de cruzada, Madrid, Silex, 2012 225 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Resulta sorprendente que Jiménez de Rada, el mismo obispo que recorrió Europa en 1211 en busca de ayuda para crear la cruzada que derrotaría al imperio almohade en las Navas de Tolosa, sea el mismo hombre que iniciara la integración histórica de al-Andalus en el proyecto político que él construye. En su dilatada labor cronística11, junto a su célebre Historia de rebus Hispaniae12, comúnmente conocida como Historia de los Hechos de España13, Jiménez de Rada realiza la interesante Historia arabum. Posteriormente AlfonsoX elaborará su Estoria de España, crónica en la que se unen en un único relato las noticias de la España cristiana con aquellas procedentes de al-Andalus. No es casual que con ambos personajes comience la historiografía cristiana de dos de los edificios andalusíes más singulares: la Mezquita de Córdoba o la Giralda de Sevilla. 11 P. Linehan, History and the historians of medieval Spain, Oxford, Clarendon press, 1993, 313-384. L.K. Pick, Conflict and Coexistence. Archbiship Rodrigo and the Muslims and Jews of Medieval Spain, The University of Michigan Press: Ann Arbor, 2004, 73-79. 12 R. Jiménez de Rada, Historia de Rebus Hispanie sive Historia Gotica. ed. Juan Fernández Valverde. Turnhout, Brepols, 1987. 13 R. Jiménez de Rada, Historia de los hechos de España, J. Fernández Valverde, ed., Madrid, Alianza Editorial, 1989. Figura 1. San Román de Toledo, ca. 1221, año en que nace Alfonso X 226 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza Con acierto Adeline Rucquoi nos recuerda que Rodrigo Jiménez de Rada fue el personaje de conexión entre los ambientes culturales de los dos reyes sabios de la Baja Edad Media hispana: Sancho VI el sabio de Navarra y AlfonsoX el sabio de Castilla y León14. AlfonsoX y la arquitectura: entre el pasado y el presente, teoría y práctica Hemos insistido en varias ocasiones sobre la utilización de los testigos arquitectónicos del pasado que a modo de reliquia dan fiabilidad al discurso histórico desarrollado en el scriptorium alfonsí. En su Estoria de España, y sin olvidarnos de los problemas existentes respecto a su finalización15, se mencionan y recuerdan grandes hitos arquitectónicos y artísticos del pasado y del Mediterráneo en su conjunto. Aparece lógicamente la Antigüedad: el templo de Salomón16; el templo de Esculapio de Cartago17; la Biblioteca de Alejandría18, el monumento funerario de Julio César en Roma19, la Domus Áurea de Nerón20, el traslado del Zeus de Olimpia a Roma21, la columna de Trajano en los mercados del mismo emperador22, el Panteón de Roma23 y su conversión en iglesia24, las diferentes termas y teatros de la Ciudad Eterna, su coliseo, las murallas romanas de Inglaterra25. No faltan tampoco los lugares santos del mundo musulmán, caso de la Kaaba en la Meca26 y de la mezquita del profeta en Medina27. 14 A. Rucquoi, “El Rey Sabio: cultura y poder en la monarquía medieval castellana”, en L. Hernando Garrido (coord.), Repoblación y reconquista, Actas del III Curso de Cultura Medieval, Aguilar de Campoo, septiembre de 1991, Madrid, 1993, 77-88. 15 I. Fernández-Ordóñez, “La transmisión textual de la “Estoria de España” y de las principales “crónicas” de ella derivadas”, en I. Fernández-Ordóñez (ed.), AlfonsoX El Sabio y las crónicas de España, Valladolid: Universidad de Valladolid, 2000, pp. 219-260. 16 R. Menéndez-Pidal (ed.), Primera Crónica General de España, (Tercera reimpresión de la edic. de Ramón Menéndez Pidal con estudio de Diego Catalán), Madrid: Gredos, 1977, cap.117. 17 Menéndez-Pidal 1977, cap. 56. 18 Menéndez-Pidal 1977, cap. 106. 19 Menéndez-Pidal 1977, cap.120. 20 Menéndez-Pidal 1977, cap.172. 21 Menéndez-Pidal 1977, cap.166. 22 Menéndez-Pidal 1977, cap. 195. 23 Menéndez-Pidal 1977, cap.188. 24 Menéndez-Pidal 1977, cap.479. 25 Menéndez-Pidal 1977, cap. 243. 26 Menéndez-Pidal 1977, cap.483. 27 Menéndez-Pidal 1977, cap.485. 227 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Respecto a España, se habla de cómo al llegar Hércules a Sevilla “puso allí seys pilares de piedra muy grandes, e puso en somo una muy grand tabla de mármol escripta de grandes letras que dizien assi: aquí será poblada la grand cibdat; y en somo puso una ymagen de piedra, e tenie la una mano contra orient, e tenie escritpo en la palma: fasta aquí llego Hercules…” Imagen que sin duda nos recuerda a la miniatura que aparece en la misma Estoria de España28. Protagonismo especial cobra la Torre de Hércules de La Coruña, citada en varias ocasiones. Se recuerda su construcción por Hércules29 y Espan, un sobrino suyo30, su deterioro y la rotura del espejo que la coronaba31 y de su renovación en tiempo de los romanos32. En este caso debemos recordar su imagen, igualmente pintada en el mismo códice33. Aparece igualmente el acueducto de Segovia “muy maravillosa obra pora adozir ell agua al cibdat”34, que en este caso encontramos representado en la cantiga n.º CVII del Códice Rico de El Escorial. Aparecen otros edificios, como las dos torres que hubo en Toledo antes de la llegada de los romanos, donde después se construyó la iglesia de San Román y el Alcázar35. Se recuerda el puente romano de Lérida “de canto con un arco muy grand que cogie este rio todo, e aun en el yuierno quando uinien las aguas grandes”36, y por supuesto el de Alcántara (fig. 2) mandado construir por Trajano37. Al hablarse del reino visigodo de Toledo se recuerda: la fundación de Recópolis por Leovigildo38, cómo Sisebuto “començo a cimetar la iglesia de sancta Locadia de Toledo de muy buena obra”39; la celebración por parte de Sisenando de un concilio en la iglesia de Santa Leocadia del alcázar de Toledo40, distinta a la Santa Leocadia del Arrabal41; la iglesia de San Pedro y San Pablo en el interior del palacio real toledano42; la de San Pedro a las afueras de la ciudad donde también se celebraban concilios43. Especial protagonismo adquiere Bamba cuya 28 Real Biblioteca de El Escorial, Mss. Y-I-2, fol. 5r. 29 Menéndez-Pidal 1977, cap.7. 30 Menéndez-Pidal 1977, cap.9. 31 Menéndez-Pidal 1977, cap. 14. 32 Menéndez-Pidal 1977, cap.116. 33 Real Biblioteca del El Escoria, Mss. Y-I-2, fol. 4v. 34 Menéndez-Pidal 1977, cap.9. 35 Menéndez-Pidal 1977, cap. 11. 36 Menéndez-Pidal 1977, cap.96. 37 Menéndez-Pidal 1977, cap. 193. 38 Menéndez-Pidal 1977, cap. 470. 39 Menéndez-Pidal 1977, cap. 490. 40 Menéndez-Pidal 1977, cap. 498. 41 Menéndez-Pidal 1977, cap. 544. 42 Menéndez-Pidal 1977, cap.507, 543. 43 Menéndez-Pidal 1977, cap. 548. 228 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza unción tuvo lugar en la iglesia mayor de la ciudad44, e igualmente se recuerda su intervención en las murallas y puertas de la misma, sobre las que dispuso “noblezas piedras mármoles llanas en que fizo escriuir uiessos que son mucho apuestos et bien dictados en latin et en gramatiga…” 45. Pero si hay algo realmente novedoso, es encontrar en un mismo discurso la alabanza a la labor arquitectónica de los reyes asturianos, Alfonso II o RamiroI, y con igual admiración, las obras que los emires cordobeses llevan a cabo en la capital omeya (caso de su puente46). Se relata el inicio de la Mezquita de Córdoba por Abd al-Rahman I (fig. 3), quien “començo de labrar la mezquita de Cordoua et de afforalezerla mucho mas que non era; e tan grand femencia metio en labrarla, que fizo que puiasse de obra et de fremosura todas otras mezquitas que eran en la tierra; pero no la pudo ell acabar en su uida, mas su fijo Yssem la acabo…”47, 44 Menéndez-Pidal 1977, cap.513. 45 Menéndez-Pidal 1977, cap.526. 46 Menéndez-Pidal 1977, cap.573. 47 Menéndez-Pidal 1977, cap. 603. Figura 2. Puente romano de Alcantara. 229 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder incluso se retoma la noticia, de las crónicas árabes, al decirse como “fizo Yssem ende una mezquita en ell alcaçar. Después fizo otrossi muchas otras mezquitas (…), et renouo las otras que eran fechas. (…) Este Yssen fizo la puente de Cordoua; et tan gran femencia metio ell en fazerla, que el mismo por si andaua et estaua con con los maestros et con los obreros, et ayudaua a echar la filada”48. A renglón seguido se introducen las noticias de las crónicas asturianas y se cantan las obras artísticas de AlfonsoII: iglesias ovetenses de Santa María, San Tirso o del Salvador49, o la Cruz de los Ángeles50. Igualmente se recuerdan las intervenciones de Ramiro en el monte del Naranco51(fig. 4). Posteriormente se dice como “...fizo Aberrahmen –Abd al-Rahman II– losar et estrar de piedra todas las calles de Cordoua, et traer por cannos de plomo agua de la sierra a la uilla, de guisa que nasçierse cerca la mezquita mayor et 48 Menéndez-Pidal 1977, cap. 610. 49 Menéndez-Pidal 1977, cap. 614. 50 Menéndez-Pidal 1977, cap.616. 51 Menéndez-Pidal 1977, cap. 634. Figura 3. Mezquita de Córdoba, primera etapa, S.VIII 236 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza Figura 10. Techo del locutorio de las Huelgas de Burgos, 1275. 237 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Política y visualización del poder. La BulaTransiturus y la Capilla Real de Sevilla62 Las aspiraciones imperiales de AlfonsoX se insertan dentro de un contexto de rivalidad entre el papado y la monarquía. Alfonso, al ser hijo de Beatriz de Suabia, tenía derechos legítimos para reivindicar la corona imperial. Se produce el denominado “fecho del Imperio” dentro del contexto gibelino que se estaba viviendo en la Italia de la segunda mitad del siglo XIII63. El papado no estaba dispuesto a claudicar y utilizaría las armas que tenía a su alcance para no perder su preminencia en la escala de poderes frente a cualquier emperador. No es de extrañar que en dicho conflicto Urbano IV promulgue en 1264 la Bula Transiturus, que comúnmente conocemos como la elevación del Cuerpo de Cristo y el inicio de la denominada fiesta del Corpus Christi64. La exaltación eucarística encarnada en dicha bula tiene una dimensión política que a nadie escapa. Desde el papado se intenta resolver cualquier duda respecto a la jerarquía de los poderes de la época. Ningún poder temporal podría quedar por encima de un papado que promueve la mencionada festividad, y menos aún por encima del propio Cristo enarbolado y elevado por la Iglesia y el sumo pontífice. La trascendencia de dicha bula en lo que a la historia del arte se refiere es enorme. Es el exponente máximo de todo un proceso encaminado a la visualización de 62 Queremos iniciar este apartado agradeciendo en primer lugar al Maestro Mayor de la Catedral de Sevilla, D. Alfonso Jiménez Martín, el envío que nos hizo, en el trascurso de la corrección de este trabajo, de la publicación por él dirigida La Capilla Real. XIX Edición AVLA HERNAN RVIZ, Sevilla 25 y 26 de octubre 2012, Sevilla: Catedral de Sevilla, 2012. Libro en el que se recogen siete trabajos de importantes especialistas en la fundación regia, donde se estudian: la reciente excavación realizada (Georgina Aguilar Camacho), el Archivo de la Capilla Real (Isabel Fernández Ferrín), su devenir histórico en el mundo contemporáneo (M.ª del Valle Gómez de Terreros Guardiola), su transición histórica entre la mezquita y la obra gótica (Álvaro Jiménez Sancho), su estudio pormenorizado a lo largo de la Edad Media (Teresa Laguna Paúl), y durante la Moderna (Alfredo J. Morales Martínez). Estudios precedidos por la introducción de Alfonso Jiménez. Obra que a día de hoy es la más completa y la que mejor estudia la Capilla Real hispalense. 63 Véase una magnífica introducción al reinado, en donde se citan además los más recientes trabajos, en C. de Ayala Martínez, “El reinado de AlfonsoX: la síntesis de una época”, en L. Fernández Fernández y J.C. Ruiz Souza (eds.), AlfonsoX El Sabio (1221-1284). Las Cantigas de Santa María. Códice Rico Ms. T-I-1. Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, Madrid: Testimonio, 2011, vol.II, 19-42. Para el tema de la proyección exterior del reinado esp. 30-38. 64 Véase la introducción que sobre el tema realiza M.ª V. Herráez Ortega, “Orfebrería y liturgia en la Baja Edad Media. El programa iconográfico de la custodia procesional de Córdoba”, en Anales de Historia del Arte, n.º 4 (Vol. dedicado al Homenaje al prof. Dr. D. José María de Azcárate), (1994), 383-392. 238 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza la liturgia y a la postre del poder. Como muy bien definió hace años Caroline Bruzelius, se consagra el paso entre oír y ver65. Aunque son muchos los proyectos alfonsíes que han llegado hasta nuestros días, desgraciadamente no conservamos uno que debió tener un singular significado. Nos referimos a la Capilla Real de Sevilla, en la que AlfonsoX recibiría sepultura junto a sus padres Fernando III y Beatriz de Suabia. Fundación muy bien estudiada de forma global, entre otros, por Javier Martínez de Aguirre66, Alfonso Jiménez67 y muy especialmente por Teresa Laguna, a quien debemos la investigación más amplia y reciente de su etapa medieval68. Debemos reconocer que poco a poco nos vamos convenciendo de la posibilidad de que la Capilla Real medieval anterior a la construcción de la obra gótica pudiera presentar una superficie inusual y mayor respecto a la que presentan otras fundaciones regias y funerarias bajomedievales. A pesar de ello, queremos detenernos una vez más en el tema de la amplitud de dicha fundación que nosotros seguimos considerando 65 C. A. Bruzelius, “Hearing is believing: Clarissan Architecture, ca.1213-1340”, Gesta, XXX/2, 1992, pp. 83-91. En este trabajo la autora se centra en los siglos XIII y XIV, en una serie de edificios en los que hay que solucionar la comunicación, no sólo acústica, sino también visual, entre el presbiterio y los coros de las monjas, tras la importancia que tenía poder observar durante la liturgia la elevación del Santísimo. 66 J. Martínez de Aguirre “La primera escultura funeraria gótica en Sevilla: La Capilla Real y el sepulcro de Guzmán el Bueno (1248-1320)”, Archivo Español de Arte, nº 270, (1995), pp. 111-129. 67 A. Jiménez Martín, Cartografía de la Montaña Hueca. Notas sobre los planos históricos de la Catedral de Sevilla, Sevilla 1997. Estudia la reconversión de la mezquita en catedral, el repartimiento de sus espacios, y la construcción del nuevo templo iniciado en el siglo XV. 68 T. Laguna Paúl, “La Capilla de los reyes de la primitiva Catedral de Santa María de Sevilla y las relaciones de la Corona Castellana con el cabildo hispalense en su etapa fundacional” en I.G. Bango Torviso (comisario), Maravillas de la España Medieval. Tesoro Sagrado y Monarquía, Madrid 2001, Vol.I, 235-249. Véase también: T. Laguna Paúl, “La aljama cristianizada. Memoria de la Catedral de Santa María de Sevilla”, Metropolis totivs hispaniae. 750 aniversario de la incorporación de Sevilla a la corona castellana. Sevilla, 1998, pp.41-71. Ídem, “Si el nuestro cuerpo fuere enterrado en Sevilla. AlfonsoX y la Capilla de los Reyes”, en I.G. Bango Torviso (dir.), AlfonsoX el Sabio, catálogo de la exposición (Murcia, 2009-2010), Murcia, Región de Murcia, Ayuntamiento de Murcia y Caja Mediterráneo, 2009, 116-129. Las conclusiones y reflexiones de todas sus investigaciones las encontramos en su reciente trabajo T. Laguna Paúl “Una capilla mía que dicen de los Reyes. Memoria de la Capilla Real de la catedral mudéjar de Santa María de Sevilla” en A. Jiménez Martín (dir), La Capilla Real. XIX Edición AVLA HERNAN RVIZ. Sevilla 25 y 26 de octubre de 2012, Sevilla: Catedral de Sevilla, 2012, 175-234. En este magnífico estudio Teresa Laguna aborda de forma extensa el tema de la fundación de la Capilla Real, así como de su dotación, construcción y funcionamiento, los numerosos privilegios con los que contó, e igualmente se introduce en el tema de las esculturas de los monarcas, el significado de las iconografías, etc. Trata el tema del primer lugar de enterramiento de Fernando III así como su posterior traslado a la capilla funeraria y las reformas sucesivas que se fueron produciendo a lo largo de la Edad Media. Sin duda debe considerarse este trabajo como el punto de partida de todo estudio centrado en la Capilla Real hispalense en época medieval. 239 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder de un tamaño algo menor respecto a la gran superficie que la mayor parte de estudiosos le conceden. Es un tema muy interesante. Buena parte de las fuentes escritas que utilizamos son muy posteriores respecto a la propia destrucción de la fundación alfonsí. Por otra parte, cuando leemos los datos que en el sigloXIV nos transmite el canciller Pero López de Ayala, testigo excepcional de la construcción de la capilla funeraria de Pedro I en la misma catedral hispalense, y que sin duda vio la creada por AlfonsoX, nos hace considerar, o si se prefiere especular, que la capilla fundada por el rey sabio sería más pequeña y, por lo tanto, más acorde a las capillas funerarias típicas de la Baja Edad Media, tal como expusimos hace años69. Espinosa de los Monteros, en 1635, al tratar la repartición que hizo AlfonsoX de la mezquita, escribe: La parte del Oriente hacia la Torre hizo Capilla Real, dexando franco passo al rededor della, para que se penetrase la vista por todas partes, cercandola de rejas de hierro70. Martínez de Aguirre deja abierto el problema de la extensión de dicha capilla, prefiriendo no inclinarse por ninguna hipótesis en particular71. Alfonso Jiménez Martín, en cambio, toma todos los datos posibles para poder llegar a una conclusión reflexionada sobre su tamaño. Es muy importante la descripción que elabora el mismo Espinosa de los Monteros sobre el plano realizado de la catedral aljama antes de su derribo72. Veamos que dice dicho texto: Qvando el Dean y el Cabildo defta muy fanta Iglesia, ordenaron de hazer efta infigne Fábrica, que oy tiene efte famoso Templo. Dieron orden al artífice maeftro, que antes que derribafe el edificio antiguo (que es del que agora vamos tratando) hizieffe una planta para por ella boluer a poner en fu lugar los Altares, Capillas, y entierros, que auía en esta Santa Iglefia. Con lo qual fe boluió a poner cada cofa en fu lugar cuanto fue pofsible: cuando fe acabó el nueuo edificio. El dibuxo se hizo en forma quadrada en dos pieles, por lo qual fe llamó, la Quadra. En la vna eftaua dibuxada la Capilla Real, y en la otra estaua dibuxada la Iglefia con fus Capillas. Estos dibuxos eran de tanta eftimación, que aficionaron al Rey Don Felipe Segundo, quando los vido enefta ciudad, que fe los lleuó, y los puso en la librería mano efcripta de fan Lorenzo el Real73. 69 J. C. Ruiz Souza, “Capillas Reales funerarias catedralicias de Castilla y León. Nuevas hipótesis interpretativas de las catedrales de Sevilla, Córdoba y Toledo”, Anuario del Departamento de Historia y Teoria del Arte, 18 (2006), 9-29. 70 P. Espinosa de los Monteros, Teatro de la Santa Iglesia Metropolitana de Sevilla, Primada antigua de las Españas, Sevilla 1635, fol. 12vto. 71 J. Martínez de Aguirre 1995, 113. “Ignoramos su extensión. Pudo ser pequeña como la capilla real de Córdoba, quizá con una extensión que ocupara en total unos nueve tramos en tres naves de la antigua sala de oración islámica, aunque nada desmiente una hipotética amplitud mayor…”. 72 Plano que se supone desapareció en el incendio del Alcázar de Madrid de 1734. 73 P. Espinosa de los Monteros 1635, fols. 13vto. y 14rto. Texto al que también alude Alfonso Jiménez en su argumentación (A. Jiménez 1997, 17). 240 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza Alfonso Jiménez interpreta que sólo se trataría de un único dibujo realizado en las dos pieles, que al unirlas se obtendría un esquema completo del edificio74. Por esto mismo en una de ellas estaría la parte que se correspondería con la Capilla Real, como dice Espinosa de los Monteros, mientras que en la otra se dibujaría la otra mitad del edificio. Es decir, nos encontraríamos con una Capilla Real muy grande, que ocuparía buena parte de la mitad oriental de la mezquita, quedando un corredor a su alrededor, como también decía el mismo autor del siglo XVII75. Respecto a lo de las dos pieles y el dibujo del edificio, no vemos impedimento en pensar que pudieran ser sencillamente dos dibujos a escala diferente, al fin y al cabo habla de “dibuxos” en plural. Espinosa de los Monteros, como hemos visto, escribe: “En la vna eftaua dibuxada la Capilla Real, y en la otra eftaua dibuxada la Iglesia con fus capillas.” ¿Por qué no sopesar que ante la importancia, simbolismo y significado de la Capilla Real, donde estaban enterrados los míticos monarcas Fernando III y AlfonsoX, no se prefirió dibujarla en una de las pieles a una escala mayor frente a otro dibujo, que ocuparía la otra piel y donde se esbozaría la totalidad del templo con sus diferentes capillas y altares? Tanto en Toledo como en Córdoba las capillas reales eran espacios muy reducidos vinculados con el presbiterio. Ello hace que nos extrañe la solución de una fundación de gran tamaño en Sevilla, y más cuando la fundación de AlfonsoX fue la primera Capilla Real funeraria creada en la zona del presbiterio de una catedral, lo que de alguna manera la tuvo que convertir en punto de partida y en referente obligado de las fundaciones posteriores de Toledo y Córdoba. Nuestras dudas continúan al ver como aparece dicha fundación referenciada en la documentación que alude a la Capilla Real de Pedro I creada en la misma catedral sevillana. Documentación muy próxima a la de su construcción, ya que nos referimos a los textos del canciller Pero López de Ayala y al testamento del propio monarca. López de Ayala, cronista del rey don Pedro, al relatar los hechos de 1362 nos habla de la existencia de la Capilla Real fundada por este soberano. En dicha fecha el monarca hizo reconocer a María de Padilla como su legítima esposa, tras su fallecimiento el año anterior. Tras conseguirlo, don Pedro mandó traer su cuerpo a la capital del Guadalquivir desde el palentino convento de clarisas de Astudillo, fundado por ella misma. Sus restos fueron depositados en la “Capilla de los Reyes”, hasta que el monarca concluyó la suya propia, tal como relata la crónica: 74 A. Jiménez Martín 1997, 31. 75 Véase la planta que presenta A. Jiménez Martín 1997, 147, fig.3, en la que muestra la extensión que tendría según su hipótesis la Capilla Real. 241 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder ...e traxieron su cuerpo muy honradamente a Sevilla, así como de Reyna, e soterraronle en la capilla de los Reyes, que es en la iglesia de Sancta Maria de la dicha cibdad, fasta que el Rey fizo facer otra capilla cerca de aquella capilla de los Reyes, muy fermosa, do fue el dicho cuerpo después enterrado.76 La crónica es muy explícita y no deja lugar a dudas, ya que no cabe confusión posible con la capilla de Fernando III y AlfonsoX, al diferenciar ambas perfectamente y al ubicarla en su proximidad. Este último dato nos hace pensar que ambas fundaciones se ubicarían cerca del muro oriental de la antigua sala de oración de la mezquita. De ser muy grande la capilla de AlfonsoX, en parte carecería de sentido la afirmación de que la de Pedro I estuviera cerca de ella. Vimos como P. Espinosa de los Monteros ubicaba la Capilla Real del S.XIII en “la parte de Oriente hazia la torre (la Giralda)”. Es curioso que haga referencia a la torre, ya que de este modo está especificando más aún la ubicación de la fundación real. De haber tenido una gran amplitud, dicha puntualización no tendría, tal vez, demasiado sentido. Además, el propio Espinosa escribía que se podía deambular por todo su alrededor, permitiendo las rejas la visualización de su interior: ¿No estaría AlfonsoX utilizando algún espacio significativo de la mezquita almohade, al igual que sucedería después en el ejemplo de Córdoba? En Sevilla se iniciaba un camino nuevo en lo que a los enterramientos reales se refiere. Por primera vez asistimos a la privatización de un presbiterio catedralicio77, en Capilla Real, para la ubicación de las sepulturas regias. Anteriormente lo habitual era la construcción de panteones en recintos monásticos, y cuando se trataba de una iglesia catedralicia, los cuerpos de los sepulcros de los reyes se disponían en lugares muy secundarios respecto al presbiterio, tal como sucedía en las sedes episcopales de León, Santiago de Compostela o Toledo78. Junto a dicha cualidad debía ser impresionante contemplar la escultura de los reyes sedentes, bajo un baldaquino. Es decir “en silla”, utilizando la expresión que se utiliza en la Baja Edad Media, para definir al soberano en su imagen de máxima exaltación de poder. Pero además, no olvidemos que dichas esculturas estaban en alto. Ciertamente podríamos recordar las galerías de reyes bíblicos dispuestos en las fachadas principales de las catedrales góticas, pero 76 Pero López de Ayala, Crónica del Rey don Pedro, en C. Rosell (ed.), Crónica de los Reyes de Castilla, B.A.E, vol. 66, Madrid 1953, año de 1362, cap.VII. 77 Proyecto que se inserta en el proceso de creación de espacios privilegiados para enterramiento. I. G. Bango Torviso “El espacio para enterramientos privilegiados en la arquitectura medieval española”, Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, 4, 1992, pp.93-132. 78 Aspectos tratados en la introducción de J. C. Ruiz Souza 2006, 9-11. 242 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza semejante exaltación de reyes contemporáneos al siglo XIII, no la conocemos. Los cuerpos de los reyes se encontrarían, muy presumiblemente, igualmente en alto, como poco desde finales del siglo XIII tras las obras realizadas por Sancho IV79. Fórmula que se repetirá en gran medida después en la capilla real de Córdoba fundada en 1371 por Enrique II para disponer el enterramiento de su padre y de su abuelo, es decir, de Alfonso XI y Fernando IV respectivamente80. Pero López de Ayala aclara que los cuerpos de los reyes estaban en la parte alta de la capilla cordobesa, en la cual junto a la inscripción fundacional de la misma se hallaba un retrato del propio Enrique II, aunque en esta ocasión de rodillas ante una imagen de la Virgen81. Ayala, al relatarnos la guerra existente en 1362 entre el rey don Pedro y el rey Bermejo de Granada nos refiere la llegada de guerreros de otros reinos peninsulares y de diversos países europeos en ayuda del monarca cristiano. Entre otros acudió un alto dignatario de la Casa del Rey de Aragón, llamado Pedro de Xerica, que murió en la batalla. Dice el Canciller: E mandose enterrar Don Pedro de Xerica a los pies del Rey don Alfonso, e así yace hoy en Córdoba en una capilla de yuso a la capilla do yace el Rey Don Alfonso. E como quier que estonce el cuerpo del Rey Don Alfonso aun estaba en Sevilla, empero siempre era voluntad del Rey Don Pedro de le enterrar en Córdoba, segund que lo el mandara: e por tanto fue enterrado el cuerpo de Don Pedro de Xerica en Córdoba, e despues fue allí levado el cuerpo de Rey Don Alfonso ...82 La fundación cordobesa se completaría con un friso de bustos de reyes castellanos tal como apuntó Laguna Paúl83. En definitiva asistimos a la exaltación de la imagen regia en su lugar de enterramiento, tanto en Sevilla como en Córdoba. La escenografía de las esculturas de los reyes entronizados (FernandoIII84, Beatriz de Suabia y AlfonsoX) en la capilla real sevillana debería ponerse en 79 T.Laguna Paúl 2012, especialmente 205-207. La profesora Laguna Paúl nos ilustra paso a paso la génesis y paulatina transformación de la capilla, desde la sepultura que debió tener FernandoIII a las reformas de Sancho IV. 80 J. C. Ruiz Souza 2006, 21. 81 Ibid., 18. 82 Pero López de Ayala, Crónica del Rey don Pedro, C. Rosell (ed.), Crónica de los Reyes de Castilla, Biblioteca de Autores Españoles, vol. 66, Madrid 1953, Año treceno (1362), cap.III. 83 T. Laguna Paúl, “Dos fragmentos en busca de autor y una fecha equívoca. Alonso Martínez, pintor en Córdoba a mediados del siglo XIV, y las pinturas de la capilla de Villaviciosa.”, Laboratorio de Arte, 18 (2005), 73-87, esp. 80-82. 84 La escultura sedente de Fernando III es la que más ha interesado a la historiografía, sobre todo por aparecer supuestamente representada en la cantiga 292 del Códice de Florencia: 243 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder relación con la leyenda que hacia 1265 se elabora respecto al Cid Campeador85. Nos referimos a la imagen que se recoge en la propia Estoria de España respecto a la disposición del cadáver del Cid en San Pedro de Cardeña, como si de un nuevo Carlomagno se tratase. En dicho contexto, a lo largo del último tercio del siglo XIII, se produce la intervención en numerosas sepulturas y panteones regios, con la intención de elaborar una nueva imagen de la monarquía y su linaje86, tanto por AlfonsoX como por su sucesor Sancho IV87. Será en este mismo ambiente del último tercio del siglo XIII cuando debamos fijar el inicio de las galerías de reyes, como la que todo hace pensar que AlfonsoX proyectó en el Alcázar de Segovia, lo que no impide que fuera reformada en reinados posteriores88. Laguna Paúl 2012, 191-195; R. Sánchez Ameijeiras, “La fortuna sevillana del códice florentino de las Cantigas: tumbas, textos e imágenes”, Quintana 1, (2002), pp. 257-273; R. Alonso Álvarez, “De Carlomagno al Cid: la memoria de Fernando III en la Capilla Real de Sevilla”, Fernando III y su tiempo (1201-1252), Ávila, Fundación Sánchez Albornoz, 2003, pp. 471-505; R. Alonso Álvarez, “Los enterramientos de los reyes de León y Castilla hasta Sancho IV”, e-Spania, [en red], 3/2007, pp. 2-14, 85 C. Smith, “Historiadores de Cardeña”, en AA.VV. Studia in honorem prof. M. de Riquer, II, Barcelona, Quaderns Crema, 1987, 433-452. Relación ya establecida por T. Laguna Paúl 2009, 125; 2012, 194; y por R. Alonso Álvarez 2003. 86 Al respecto son fundamentales los trabajos de O. Pérez Monzón, quien demuestra cómo se inician los cambios de la imagen regia, en sentido amplio (retratos, heráldica, ceremonial, etc.), desde tiempos del reinado de Alfonso VIII. Imagen que va denotando los cambios en las relaciones de poder que experimenta la monarquía respecto al resto de poderes (eclesiásticos o nobiliarios). O. Pérez Monzón, “Iconografía y poder real en Castilla. Las imágenes de Alfonso VIII”, Anuario del Departamento de Historia y Teoría del Arte, XIV (2002), pp. 19-41. Ídem, “La dimensión artística de las relaciones de conflicto”, en J.M. Nieto Soria, La monarquía como conflicto en la Corona castellano-leonesa (c. 1230-1504), Madrid, Silex 2006, 547-620. Ídem, “Quando rey perdemos nunq[u] a bien nos fallamos. La muerte del rey en la Castilla del siglo XIII”, Archivo Español de Arte, LXXX, 320 (2007), pp. 379-394. Ídem, “Heráldica versus imagen”, en Isidro G. Bango Torviso (dir.), AlfonsoX el Sabio, Catálogo de la exposición (Murcia, 2009-2010), Murcia, Región de Murcia, Ayuntamiento de Murcia y Caja Mediterráneo, 2009, pp. 94-101. Ídem, “Ceremonias regias en la Castilla Medieval. A propósito del llamado Libro de la Coronación de los Reyes de Castilla y Aragón”, Archivo Español de Arte, LXXXIII, 332 (2010), pp. 317-334. 87 Es obligado citar aquí el importante trabajo de F. Gutiérrez Baños, Las empresas artísticas de Sancho IV el Bravo, Burgos, Junta de Castilla y León, 1997. Trabajo en el que se puede ver la importancia que tuvo para el rey la intervención en los panteones de la monarquía, pp. 143-199. 88 M.A. Castillo Oreja, “Imagen del rey, símbolos de la monarquía y divisas de los reinos: de las series de linajes de la Baja Edad Media a las galerías de retratos del Renacimiento”, Galería de Reyes y de Damas del Salon de Embajadores, Alcázar de Sevilla, Madrid, BBVA, 2002, 1-39. D.Nogales Rincón, “Las series iconográficas de la realeza castellano-leonesa (siglos XII-XV)” En la España Medieval, (2006) Anejo I, 81-112, esp. 83-86. I. Hernández, “El Alcázar en tiempos de la dinastía trastámara”, AA.VV. El Alcázar de Segovia. Bicentenario 1808-2008, Segovia, Patronato del Alcázar, 2010, 95-112, esp. 104. 244 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza Permítasenos la siguiente licencia. A modo de conclusión de este apartado, siempre que pensamos en la capilla real de Sevilla, con los reyes sedentes en alto, nos viene a la memoria la capilla real de Nápoles en San Giovanni a Carbonara, donde todavía hoy se conservan las esculturas de los reyes sentados en el presbiterio de la iglesia dentro de un complejo y escenográfico sepulcro, en el que se representan a Juana II de Anjou y su hermano Ladislao I entronizados en alto y bajo el yacente. Sepulcro realizado en la primera mitad del siglo XV, tras la muerte de Ladislao en 141489 (fig. 11). Ciertamente ni la cronología, ni la geografía, ni las formas tienen relación alguna con el caso hispalense, si bien ambos ejemplos demuestran la sacralización de la monarquía, que una y otra vez rivaliza en sus pretensiones con las autoridades eclesiásticas. Conceptualización y visualización del conocimiento: Rey Sabio y Cristo Logos El siglo XIII es esencial en la conceptualización y visualización del conocimiento. Posiblemente no se produzca ningún planteamiento completamente nuevo, a diferencia de lo que si sucederá en el siglo XVII con la revolución científica y El Método de Descartes. En el siglo XIII se solapan personalidades esenciales del conocimiento y la filosofía bajomedieval. Junto a la escolástica de Tomás de Aquino (1224-1274), que tanto bebe en el racionalismo aristotélico de Averroes, nos hallamos ante los planteamientos enciclopedistas de los Espejos del también dominico Vicente de Beauvais (1190-1264), cuya obra se convierte en una fuente esencial de la iconografía de la Baja Edad Media. Junto a ellos no debemos olvidar al franciscano mallorquín Ramón Llull (1232-1315)90, que aunque más joven que los anteriores forma parte indisoluble de los nuevos planteamientos que sobre el tema del conocimiento y su valoración se producen en la segunda mitad del siglo XIII. Desde antiguo existía una identificación de la divinidad con el logos (razonamiento, palabra meditada, sabiduría). Se produce la propia identificación de Cristo con el logos, la ciencia, o la sabiduría. San Jerónimo en su comentario al primero de los Salmos al referirse a los textos apocalípticos El Reino de 89 E. di Nicola, “Arquitectura del siglo XV en Campania”, en E. Mira y A. Zaragozá Catalán (coms.), Una arquitectura gótica mediterránea, 2 vols., Valencia, Generalitat Valenciana, 2003, II: 99-114, esp. 103-105. Sobre el sepulcro: http://it.wikipedia.org/wiki/ Monumento_funebre_a_re_Ladislao 90 Una introducción a la vida y obra de Llull puede verse en: L. Badía y A. Bonner, Ramón Llull: Vida, pensamiento y obra literaria, Barcelona, 1993. 245 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Dios es Luz y Vida (Ap. 22, 1-5) y en particular a El río de agua de la vida (Ap. 22,1) escribe sobre detalles interesantes. La Trinidad se asimila claramente con la luz, después habla del cordero y el trono, y bajo él, brota la fuente de la vida91. Enel centro de la disposición jerónima se encontraría el trono del cordero místico, donde se encuentra la morada del Rey –Cristo–. Junto a los comentados elementos (trono de Dios, cordero místico y río de agua de vida), se halla otra de las claves esenciales de la visión de la Jerusalén Celeste, es decir, la existencia del árbol de la vida, que daba doce frutos, en el centro de la ciudad (Ap. 22). San Jerónimo se detiene largo y tendido en el tema del árbol. En su mismo comentario al primero de los salmos habla del árbol de la ciencia, de la sabiduría y de la verdad –connotaciones que llegarán a tener un enorme desarrollo en las obras de Llull–, existente en el Paraíso y en la Jerusalén Celeste, árbol de la ciencia que asimila al propio Cristo92. 91 Tratado de San Jerónimo sobre el Libro de los Salmos. Serie primera, en Obras completas de San Jerónimo, I, Obras Homieléticas, traducción, introducción y notas de M. Marcos Celestino, Madrid: BAC, 1999, Vol. 593, comentario al Salmo I, p.128. 92 Tratado de San Jerónimo sobre el Libro de los Salmos. Serie primera, op.cit. pp.125-127. Figura 11. Nápoles, San Giovanni a Carbonara, sepulcro de Ladislao I y Juana II, S.XV. 252 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza Hércules. Ni siquiera el Papa puede llegar tan lejos en su legitimidad. En la primera partida conservada en Londres, se conservan varias viñetas que van ilustrando el contenido del texto. Al tratarse el tema de los patronos y las iglesias (titulo XV), se explican los pasos de reclamación con los que cuenta el patrono en caso de que sus derechos no puedan cumplirse respecto a su fundación. En última instancia podría acudir al propio papa, si bien no es él el que aparece en la viñeta, pues su puesto ha sido suplantado por el rey109, quien a la postre está en la cima de la jerarquía eclesiástica. Posiblemente todo se deba al ambiente político-cultural que rodeó al denominado “fecho del imperio”, con el consiguiente enfrentamiento entre el papado y las aspiraciones supranacionales de AlfonsoX. La presencia de un monarca en obras manuscritas vinculadas a su patrocinio no es algo ni mucho menos novedoso, y podríamos remontarnos a varios siglos antes, y recordar entre otras las famosas imágenes de los manuscritos altomedievales otónidas; o las representaciones del mismo siglo XIII de Federico II Staufen y de Luis IX de Francia, ambos pertenecientes a la familia del rey sabio. Lo que sí resulta sorprendente es el gran número de veces que AlfonsoX se muestra. Da igual la temática del manuscrito (legal, religioso, científico, histórico, ocio) para que aparezca el rey. De nuevo parece que está jugando con conceptos que se adelantan, en parte, a su época, como son los de la propiedad intelectual, el culto al autor o la fama, que siempre acompañan a todo megalómano. Hay otro detalle que nos llama la atención. Algunas de las empresas artísticas vinculadas con el monarca hoy se ven finalizadas o sencillamente continuadas en tiempos de Sancho IV. A pesar del enfrentamiento que sin duda existió entre ambos, Sancho no parece generar ninguna “damnatio memoriae” respecto al legado de su padre, a diferencia de lo que si sucederá décadas después entre Enrique II y su hermanastro Pedro I, tras la muerte de este en 1369. Sancho IV recoge la herencia, sigue obsesionado por el tema de la legitimidad, y traslada el centro político-intelectual de la capital hispalense a Toledo, con el sinfín de razones históricas que ya supo ver Jiménez de Rada; y por ello, no dudará en privatizar el presbiterio de la catedral primada para fundar su capilla funeraria, que igualmente estaría en alto. Catedral en la que no debemos olvidar se encontraba enterrado Alfonso VII, “el emperador”. Es muy interesante observar el interés que en las últimas décadas está recibiendo por parte de la historiografía el ambiente cultural desarrollado en Toledo durante el reinado de Sancho IV y 109 I.G. Bango Torviso, “La iglesia y sus derechos en imágenes”, en en I.G. Bango Torviso (dir.), AlfonsoX el Sabio, catálogo de la exposición (Murcia, 2009-2010), Murcia, Región de Murcia, Ayuntamiento de Murcia y Caja Mediterráneo, 2009, p. 652. 253 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder María de Molina. Seguramente la prematura desaparición del monarca, seguido por la compleja minoría y corto reinado de su hijo Fernando IV, continuado por la no menos complicada minoría de Alfonso XI110, no permitió el desarrollo completo del proyecto toledano que en tantos puntos continuaría el puesto en marcha en Sevilla; si bien, no es menos cierto, que los estudios que igualmente se están elaborando respecto a María de Molina, nos están permitiendo vislumbrar el alcance de lo que fue un gran proyecto cultural truncado111. Alfonso XI en el Ordenamiento de Alcalá de Henares de 1348 retoma el espíritu de las Partidas alfonsíes, y su hijo Pedro I hace lo propio en las Cortes de Valladolid de 1351. Resulta curioso observar la representación de Alfonso XI rodeado de Sabios, al igual que su bisabuelo, en un Ordenamiento de Alcalá, (Ms. Z-III-9 fol. VIvto de la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial) (fig. 14), o a su abuela, María de Molina, en similar iconografía rodeada de religiosas en su sepulcro de las Huelgas Reales de Valladolid (fig. 15). Aunque hay una diferencia notable, pues Alfonso XI y María de Molina no centran la composición, tal como sí sucede en la mayor parte de las imágenes de Alfonso X, al aparecer presentado como una imagen sagrada, tal como apuntábamos más arriba, al tratar el tema de Cristo-Logos (fig. 16). En varios actos de Pedro I encontramos concomitancias con actuaciones del rey sabio. Vuelve a Sevilla, donde interviene decididamente en su alcázar, y a través de su arquitectura observamos una preocupación por la historia global de Hispania, tal como estamos estudiando en otro trabajo. El gran sabio tunecino autor de la Muqqadima, Ibn Jaldún, alaba al monarca castellano, y relata como este quiso atraerlo a su corte112. López de Ayala escribe sobre la relación 110 En este ambiente cultural resulta de gran interés R.M. Rodríguez Porto, “María de Molina y la Educación de Alfonso XI: la Semblanzas de Reyes del Ms. 7415 de la Biblioteca Nacional”, Quintana, 5 (2006), pp. 219-231 111 Agradezco a José Manuel Lucía Megías las orientaciones que me ha realizado sobre este tema. A modo de punto de partida contamos en lo artístico con el trabajo de F. Gutiérrez Baños 1997, y en lo literario con F. Gómez Redondo, La Prosa del siglo XIV, Barcelona, Ediciones Júcar, 1994; F. Gómez Redondo, “La Corte de Sancho IV (1284-1295)” en F. Gómez Redondo, La creación de discurso prosístico: el entramado cortesano. Historia de la prosa castellana, I, Madrid, Cátedra, 1998, pp. 853-1092, F. Gómez Redondo, “De Fernando IV a Alfonso XI (1295-1350): El triunfo del Molinismo” en F. Gómez Redondo, El desarrollo de los géneros. La ficción caballeresca y el orden religioso. Historia de la Prosa Castellana, II, Madrid, Cátedra, 1999, pp. 1225-1770, C. Alvar y J.M. Lucía Megías (eds), La Literatura en la época de Sancho IV, Actas del Congreso Internacional, Alcalá de Henares 21-24 de febrero de 1994, Alcalá de Henares, Universidad de Alcalá de Henares, 1996. 112 A. Cheddadi, “A propos d’une ambassade d’Ibn Khaldun aupres de Pierre le Cruel”, Hesperis-Tamuda, 20-21, (1982-83), 5-23. 254 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza existente entre don Pedro y el gran sabio-intelectual nazarí Ibn al-Jatib113. El rey cruel igualmente crea una capilla funeraria en la catedral hispalense como ya se ha comentado más arriba. Si AlfonsoX se preocupaba por la conservación de la Mezquita de Córdoba, Pedro I hará lo mismo respecto a la Giralda, al disponer su restauración en su testamento114. Demasiados puntos en común entre dos reyes que son acusados por el mismo pecado, el de no haber escuchado a sus nobles, tal como relatan las crónicas de sus respectivos reinados115. Todo parece cambiar a partir de Enrique de Trastámara. Posiblemente deberíamos atrevernos a estudiar dentro de un mismo discurso, el de la Génesis del Estado Moderno, el conjunto de reinados que desde Fernando III se suceden hasta Pedro I. Reinados en donde se comprendió que la promoción de la cultura formaba parte de las regalías legitimadoras del monarca. Periodo en el que se avanza en la 113 Caso de la Crónica de Pedro I elaborada por el Canciller Pero López de Ayala (cap. XXII –año1367–, cap. III –1369–). En ella el canciller habla de los buenos consejos que Ibn al-Jatib dio al rey castellano, apud A.M. al-Abbadi, El Reino de Granada en la época de Muhammad V, Madrid 1973, pp. 70-71 114 “E mando para reparar la torre de Sancta María de Sevilla tres mil doblas doro Castellanas.Pedro I, ”Testamento del Rey Don Pedro de Castilla”, Biblioteca de Autores Españoles, Madrid 1953, vol.66, pág.594. 115 Respecto a AlfonsoX: Crónica de AlfonsoX, esp. caps.XXIII, XXXIX y XL. (Crónica de los Reyes de Castilla, B.A.E., vol.66, Madrid, 1953), respecto a Pedro I vid. nota anterior. Figura 14. AlfonsoXI con seis sabios. Ordenamiento de Alcalá. Ms. Z-III-9, Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de ElEscorial. FolioVIv 255 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Figura 15. Sepulcro de María de Molina en las Huelgas de Valladolid. Siglo XIV Figura 16. Códice Rico, fol.5r RBME Ms. T-I-1 256 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza creación de una nueva imagen de la monarquía y en el nacimiento de un nuevo palacio real especializado116 fruto de una mayor concentración de poder en las manos del rey. La dimensión cultural de AlfonsoX ha creado un hito historiográfico de tal calibre que, a su vez, ha generado una frontera historiográfica casi insalvable. Frontera que ha desenfocado en gran medida el contexto histórico, previo y posterior, que rodea al rey sabio. Conclusión: Vocación universal y visual del proyecto alfonsí Un balance global como el anteriormente expuesto respecto a AlfonsoX no se encuentra en ningún otro lugar de Europa. Ni Luis IX de Francia ni el gran Federico II de Sicilia fueron capaces de poner en marcha tantas y tan variadas empresas artísticas. Si tuviéramos que utilizar un sustantivo que definiera el proyecto global del rey Sabio es el de la universalidad que acompaña al “fecho del imperio”. Posiblemente aquí se explique que la Estoria de España fuese abandonada por el scriptorium regio, mientras que a su vez continúa la compleja realización de la General Estoria117. Inés Fernández-Ordóñez recuerda con acierto cómo Alfonso se presenta en la General Estoria “como descendiente del imperium ostentado por Roma y legitimado en su pretensión al trono imperial” al recordar el texto de la crónica: E del linaje d’este rey (Nenrod) vinieron los reyes de Francia e los emperadores de Roma, e de los emperadores de Roma e de los reyes de Francia por liña vino la muy noble señora reyna doña Beatriz, mujer que fue del muy noble e muy alto señor e sancto don Fernando, rey de Castilla e de León, e padre e madre que fueron del muy noble e alto rey don Alfonso…118 A veces da la sensación de que Hispania no era suficiente objetivo en el proyecto alfonsí; o por el contrario, sí que lo era, y tal vez esas miras supranacionales lo que le permitían a la postre era su preminencia en el contexto hispano119. 116 Tal como hemos estudiado en J.C. Ruiz Souza, “El Palacio Especializado y la Génesis del Estado Moderno. Castilla y Al-Andalus en la Baja Edad Media”, J. Passini y R.Izquierdo Benito (eds.), La Ciudad Medieval: de la casa principal al palacio urbano, Toledo, Consejería de Educación, Ciencia y Cultura de Castilla La Mancha, 2011, pp.93-128. 117 I. Fernández-Ordóñez 2009, 385. 118 Ibid., 385 119 Respecto a la preminencia del rey en el marco hispano, M. González Jiménez, “Alfonso, Rey de Castilla y León (1252-1284)”, en I.G. Bango Torviso (dir.), AlfonsoX el Sabio, catálogo de la exposición (Murcia, 2009-2010), Murcia, Región de Murcia, Ayuntamiento de Murcia y Caja Mediterráneo, 2009, 28-40, esp. 34. 257 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Todo le sirve al rey sabio, y no parece renunciar absolutamente a nada, tal como se demuestra en la obra de arte que traemos a colación en casi todos nuestros trabajos a modo de colofón final, es decir, el epitafio que AlfonsoX manda realizar sobre la sepultura de su padre Fernando III. Epitafio en donde el mismo texto se escribe en árabe, hebreo, latín y castellano (fig. 17), bajo las armas de los castillos y leones en clara alusión a la monarquía y su destino universal. En esta ocasión acompañamos el epitafio con las conocidas Tablas Alfonsíes, precioso relicario realizado por el monarca para su uso y disfrute. Pieza excepcional de orfebrería que se encontraba en la catedral hispalense desde el mismo siglo XIII. En ella encontramos de nuevo los escudos reales, y la reutilización de camafeos de varias épocas, entre los que destaca uno bizantino del siglo IX en su centro120. En definitiva, en el mismo ambiente catedralicio de la fundación regia se podían encontrar un sinfín de símbolos que en sí mismos son toda una declaración de intenciones del proyecto de AlfonsoX. 120 T. Laguna Paul, “Tablas alfonsíes”, en I.G. Bango Torviso (dir.), AlfonsoX el Sabio, catálogo de la exposición (Murcia, 2009-2010), Murcia, Región de Murcia, Ayuntamiento de Murcia y Caja Mediterráneo, 2009, 638-639. Figura 17. Epitafio de Fernando III, ca. 1250 258 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES Juan Carlos ruiz Souza El epitafio aludido, sin duda la máxima expresión monumental de las lapidas y ladrillos funerarios bilingües hispanos medievales121(fig. 18), tiene valor como imagen, de la misma manera que sucede con la utilización del texto en el mundo islámico. La imagen ha conseguido su independencia por su valor intrínseco, y por sus propias reglas de funcionamiento en la transmisión de mensajes, tal como se comprende a la perfección tras la lectura de los trabajos de Chico Picaza122. Para terminar, recordaremos la imagen de la cantiga CXLII del Códice Rico (fol. 198r). En ella, junto a su belleza naturalista indiscutible, vemos como el artista, pintor, o compositor, ha alterado el orden de las viñetas para no romper el ritmo compositivo general de toda la imagen. Es decir en la parte final antepone la entrega de la garza al rey, a la propia captura del ave en el río Henares que se habría producido antes (fig. 19). Es el triunfo de la visualización. 121 Caso por ejemplo de los conservados en el Museo de Santa Cruz de Toledo (n.os de Inventario: 4153 y 1189, ambos del siglo XII). 122 Comenzábamos este trabajo recordando los estudios de la profesora Ana Domínguez. A modo de colofón cerramos el círculo de este trabajo con los numerosos trabajos que ha dedicado al tema nuestra compañera M.ª Victoria Chico Picaza. Entre todos ellos destacamos: M.ª V. Chico Picaza, “La relación texto-imagen en las Cantigas de Santa María, de Alfonso X el Sabio”, Reales Sitios,87 (1986), pp. 65-72; M.ª V. Chico Picaza Composición pictórica en el Códice Rico de las Cantigas de Santa María, 2 vols., Madrid, Universidad Complutense, 1987; M.ª V. Chico Picaza “La visión de sones y trovas. Composición pictórica y estilo en la miniatura del Códice Rico”, en L. Fernández Fernández, y J.C. Ruiz Souza, (eds.), AlfonsoX El Sabio (1221-1284). Las Cantigas de Santa María. Códice Rico Ms. T-I-1. Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, 2 vols., Madrid: Testimonio, 2011, II: 409-471. Figura 18. Museo de Santa Cruz de Toledo, lápida sepulcral de 1156, en árabe y latin. Número de Inv. 1189 259 Alcanate VIII [2012-2013], [221 - 259] VIII SEMANA DE ESTUDIOS ALfONSÍES AlfonsoX y el triunfo de la visualización del poder Figura 19. Códice Rico, Cantiga CLII, fol. 198r. (Escorial T.I.1)