scieee Open visual document viewer

El repertorio francés de Mª Tubau (1854-1914): conflicto entre virtud y transgresión femenina en la escena española

Fernández Soto, Concepción

Abstract

El teatro español de la Restauración presenta una gran influencia de la práctica escénica francesa en autores y actores. La actriz María Tubau, junto a su marido Ceferino Palencia, es el paradigma de este proceso desde el teatro de la Princesa de Madrid, en cuya programación abundaban las adaptaciones de autores como Augier, Scribe, Sardou o Dumas hijo, que se presentaban en versiones aligeradas que no chocaran contra el decoro y la honestidad de la sociedad burguesa a la que iban dirigidas. Su trabajo también ejemplifica el conflicto entre virtud y transgresión femenina en el teatro español

Full text

EL REPERTORIO FRANCÉS DE Mª TUBAU (1854-1914): CONFLICTO ENTRE VIRTUD Y TRANSGRESIÓN FEMENINA EN LA ESCENA ESPAÑOLA. THE FRENCH REPERTOIRE OF Mª TUBAU (1854-1914): CONFLICT BETWEEN VIRTUE AND FEMALE TRANGRESSSION ON THE SPANISH STAGE. Concepción Fe nández So o IPED (Alme ía)/Uni e sidad de Alme ía RESUMEN El ea o español de la Res au ación p esen a una g an in luencia de la p ác ica escénica ancesa en au o es y ac o es. La ac iz Ma ía Tubau, jun o a su ma ido Ce e ino Palencia, es el pa adigma de es e p oceso desde el ea o de la P incesa de Mad id, en cuya p og amación abundaban las adap aciones de au o es como Augie , Sc ibe, Sa dou o Dumas hijo, que se p esen aban en e siones alige adas que no choca an con a el deco o y la hones idad de la sociedad bu guesa a la que iban di igidas. Su abajo ambién ejempli ica el con lic o en e i ud y ansg esión emenina en el ea o español. Palab as cla es: Tea o ancés, Ma ía Tubau, Tea o de la P incesa, Sa dou, Dumas hijo ABSTRACT The Spanish Res o a ion Thea e p esen s a g ea in luence o he F ench pe o mance p ac ice in au ho s and ac o s. The ac ess Ma ía Tubau, oge he wi h he husband Ce e ino Palencia, is he pa adigm o his p ocess om he P incesa Thea e o Mad id, whose p og amming was plen i ul o adap a ions om au ho s such as Augie , Sc ibe, Sa dou o Dumas ( ils). These adap a ions we e p esen ed in ligh ened e sions( ha would no clash wi h he deco um and he in eg i y o he bou geois socie y o which hey we e add essed ) and again p esen ed he con lic be ween i ue and emale ansg ession on he Spanish s age. Keywo ds: F ench'Thea e,'Ma ía'Tubau,'The'P incesa'Thea e,'Sa dou,'Dumas ils 1. INTRODUCCIÓN Habla del ea o español du an e el pe íodo de la Res au ación es habla de la g an in luencia de la p ác ica escénica ancesa en nues os au o es y ambién en los ac o es. Pe o ese ea o ancés despe aba g andes esis encias en los sec o es más Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 2' conse ado es de la sociedad española (ins alados en la de ensa de la hones idad y el espe o al deco o) y e lejaba las polémicas en e ealismo e idealismo mo alizan e, en e Na u alismo “impo ado de F ancia” y ea o como escuela de buenas cos umb es. Ma ía Tubau es el pa adigma de ese p oceso, p ime o en el Tea o de la Comedia, y sob e odo en el Tea o de la P incesa de Mad id (desde 1897 has a comienzos del siglo XX). En es e ea o, el ma imonio Tubau-Palencia aclima a ía las ob as de ea o ex anje o. Ella in e p e a á los pe sonajes emeninos de las plumas ancesas más impo an es del momen o, en especial, en las e siones “a empe adas” po los a eglado es españoles de los o iginales de Sc ibe, Augie , Dumas hijo o Sa dou. La ac iz con as aba su in e p e ación del con lic o en e hono y i ud emenina en los escena ios, con su e ien e de oción ca ólica, y ue ayudada en su momen o po una co e de e ien e c í icos admi ado es, conocidos como “los hojala e os”, aglu inados en o no al saloncillo de la P incesa que p esidía el ma imonio, y que ejempli ican la in luencia de una c í ica ea al que eje ce su abajo con c i e ios ajenos a la calidad a ís ica y que impide la en ada de ai es nue os en el pano ama de la escena española en e siglos. Ese saloncillo e a una especie de club a ís ico y ea al que nació del compo amien o p esidencial y has a amilia que u ilizaba el ma imonio espec o de su c í ica y público incondicional. 2. MARÍA TUBAU Y EL TEATRO DE LA PRINCESA Ma ía Tubau se o mó en la década de los 60 en el Conse a o io de Mad id bajo la u ela de Julián Romea, Ma ilde Díez y Teodo a Lamad id, debu ó en la Za zuela y dio sus p ime os pasos en el ea o de la mano de Vic o ino Tamayo, has a que su ma imonio con un abogado bu galés la alejó de la escena po un iempo; su e o no se p odujo en 1875, enca nando el pe sonaje de Lau a en el d ama de Echega ay, En el puño de la espada, en el Tea o Apolo, en onces di igido po An onio Vico. Luego abajó du an e a ias empo adas en el Tea o de la Comedia, jun o a Emilio Ma io, has a que as la mue e de su ma ido con ajo segundas nupcias, en 1882, con el d ama u go Ce e ino Palencia, el cual omó a su ca go el Tea o de la P incesa, donde la ac iz desa olló la pa e más impo an e de su ca e a como ac iz, ins alándose de ini i amen e desde el o oño de 1897 has a comienzos del XX. En es e ea o, el ma imonio Tubau-Palencia aclima a ía las ob as de ea o ex anje o, sob e odo ancés. Palencia e a el que ealizaba las e siones y adap aciones Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 3' de las ob as o iginales de Dumas (hijo) y Sa dou, encub iéndose bajo el pseudónimo de “Ped o Gil” o “Ped o Fe nández”, y en es e quehace le ayudaba ambién el he mano de Ma ía, Ramón Tubau, que ue el aduc o de F ou-F ou y La Dama de las Camelias. Es e ea o e a “el mi ado de España a la d ama u gia de Eu opa, el cen o de aclima ación pa a lo que en onces se enía po exo ismos escénicos. Cla o es á que con mucha so dina y muy pasados po agua (…) Se p e e ía allí el g an mundo, la ida elegan e, la gen e bien es ida, la ábula í ola o de a enuado d ama ismo, que no desen onase, que se diluye a en e son isas e ingeniosas plá icas “de sociedad”. Exac amen e lo ca ac e ís ico del ea o ancés, el más asequible al público (…) y el más adecuado al empe amen o de Ma ía Tubau (…)De Dumas es enó la Tubau, Dionisia, F ancillon, La dama de las camelias, Demi-monde, La ex anje a, La condesa Romani, y alguna más; de Sa dou dio a conoce , en e o as, Se a ina, Fe nanda, Fe eol, Do a, F ou-F ou, Di o ciémonos, The mido y La Co e de Napoleón “ (Delei o, s. .: 238-240). Como es sabido, en es a época las g andes compañías ancesas e i alianas eco ían Eu opa y Amé ica siemp e con las mismas ob as en su epe o io y las di as esceni icando los mismos papeles. En es e sen ido, F ancos Rod íguez comen a que las gen es iban a las ep esen aciones con una cu iosidad especial, que concluía en comen a ios inocen es: “La Fulana se mue e mejo que la Mengana. La Ma ga i a Gau ie que más me gus a es la de és a. La Ad iana que más me place es la de aquélla (...). Ma ía Tubau acome ió la emp esa de da alien o a los ein a o cua en a ca ac e es que cons i uían hace ein icua o años el bagaje de las g andes igu as del ea o” (F ancos Rod íguez, 1928:169). Desde el saloncillo de la P incesa, el ma imonio Tubau-Palencia eje cía su labo ea al. De ellos di á Menendez On ubia: “En el complejo ea al del momen o, ellos [Ce e ino Palencia y Ma ía Tubau] hacen un poco su gue a apa e. En la con ex u a de la compañía se ace can al lide azgo pe sonal [y exclusi is a], de Ra ael Cal o y Ma ía Gue e o. En el na u alismo escénico, a Emilio Ma io, y la in ascendencia de los emas de sus ob as, al epe o io del La a. Tienen, en cambio, un público más selec o que és os, no pa icipan de los p u i os mo alizan es de Ma io y p escinden del eli ismo y la a ogancia de los Gue e o. Su público, como sus ac o es, po las p opias peculia idades son de alu ión. No son los indi e en es consumido es de espec áculo e asi o (La a), ni los a is óc a as adicionales del Español, ni la mezcla de clase media acomodada o in elec ual de la Comedia. Pa icipan de los es es a os, eliminando lo más pu o de Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 4' cada uno de ellos” (1984: 266-267). En e los a iopin os adep os a es e saloncillo igu aban c í icos de pe iódicos como La Época o El Impa cial; miemb os de la a is oc acia, mili a es, jueces; con odos ellos, de an dispa p ocedencia, p e endía el ma imonio cons i ui en La P incesa una especie de “Club A ís ico Tea al”, a cos a de g andes sac i icios económicos, y a cambio, los hojala e os -como se llamaba a los c í icos incondicionales que campeaban co idianamen e po el saloncillo- se in oluc aban en las decisiones de la p og amación y encumb aban a la ac iz p incipal.. Y de es e compo amien o lauda o io de los hojala e os hacia Ma ia Tubau da cuen a el hecho de que en una de las campañas (en 1891) que la compañía hizo en la P incesa, la ac iz ue ag aciada con el í ulo de Doc o a en a e d amá ico, cuya concesión se ecoge en el siguien e documen o, ci ado en El Tea o, Suplemen o mensual de Nue o Mundo, nº 34, Mad id, Julio de 1903, pág. 11: “Yo, La Fama, al mundo hago sabe : que eunidas po o den de Apolo en el Pa naso odas las Musas, o mando ibunal bajo la p esidencia de Talía, po aclamación y sin ejemplo han nomb ado DOCTORA EN ARTE DRAMÁTICO a la eminen e e inspi ada ac iz española Ma ía Tubau. Mensaje a yo de es a nue a, en ego hoy a la ag aciada el í ulo y el bi e e, haciendo cons a que cumplo ielmen e mi misión. LA FAMA. En la ep esen ación del Pa naso Español ce i icamos: que es cie o cuan o LA FAMA dice. Mad id, 14 de Ma zo de 1891”. El documen o enía i mado po nume osos au o es y pe sonalidades polí icas y del mundo de la cul u a, lo que da una idea del mundo de elaciones que a eso aba el ma imonio: Cáno as del Cas illo, José Zo illa, Emilio Cas ela , R. De Campoamo , Gaspa Núñez de A ce, Eugenio Sellés, así como po los c í icos pe enecien es a los pe iódicos de mayo di usión como El Globo, El Resumen, El Clamo o El Libe al, en e o os. Po o a pa e, La Doc o a e a el í ulo de un ode il de Alejand o Dumas que ya había p o agonizado po Mª Tubau, en el que és a en uno de los ac os se ca ac e iza con una oga y un bi e e (Cañiza es, 2000: 71). 3. ATENCIÓN AL REPERTORIO FRANCÉS EN LA ESCENA ESPAÑOLA DEL TEATRO DE LA PRINCESA: LA LABOR DEL MATRIMONIO TUBAU-PALENCIA Es aba cla o el gus o an iguo del público en las ob as de ambien ación y ema ancés, lo que ampoco dejaba de despe a e icencias en aquellos c í icos más Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 5' exigen es y pa ida ios de una eno ación de la escena española. Apa e de Sc ibe, el au o más aducido y ep esen ado en España, cuyas aducciones se man ienen en nues os escena ios du an e odo el siglo es Sa dou. Los ac o es que pa ecen explica su mayo di usión son la a iedad de sus emas, la habilidad de su cons ucción d amá ica, así como la lige eza de sus plan eamien os. Sin emba go, los au o es que más in luyen en la eno ación emá ica ea al española son, sob e odo, los “au o es de esis” o de “ideas”, con los cuales el ea o se con e ía en púlpi o mo alizan e, y en es a línea los genuinos ep esen an es ue on Émile Augie y A. Dumas-hijo. Las ob as de Dumas se conside aban siemp e muy a e idas po el modo de e a a las ipologías sociales (codicia, pe e sión, c udeza) lo que debía se sua izado po los adecuados a eglos que a enuasen el cinismo y limase las aspe ezas que no se pudie an ole a po un audi o io bu gués muy deco oso. El p oceso complejo de aducción y adap ación de es os o iginales anceses conlle a un p oceso de educción y edulco ación que es necesa io en ende pa a que es as ob as se pudie an “dige i ” desde los lími es mo ales que en la escena española se podían ole a : odas las aducciones educían el núme o de ac os, gene almen e a es, núme o más aco de con la cos umb e española que los cinco, más habi uales en el ea o ancés, y la ca ac e ís ica más común de p ác icamen e odas las aducciones e a una endencia a la “saine ización” de las ob as, al e ando p o undamen e el sen ido de las mismas, sup imiendo la posible ca ga ideológica de un ea o, que e a una de las co eas de ansmisión de la exal ación de los alo es de una clase social en auge; ambién se es aba c udeza a la p esen ación de los ambien es escab osos y el aduc o ,-adap ado a eces, añadía de su cosecha pa lamen os condena o ios sob e los males p esen ados en escena y siemp e acen uando la ca ga mo al. Uno de los p ecu so es de es e p oceso de aclima ación del ea o ancés a la escena española ue Emilio Ma io, p ime o en la Comedia y más a de en su b e e paso po la P incesa de 1885 has a 1887. Del epe o io de La Comedia, epuso es ob as de g an éxi o: ¡Sin amilia! y El amigo F i z de E ckman y Cha ian (1886) y Dionisia de A. Dumas (hijo). También dio a conoce la e sión española de ob as que el públ ico mad ileño había is o ep esen a a las compañías ex anje as, Do a de V. Sa dou, aducida po San e o, y M . Alphonse de A. Dumas que, en la e sión de Luis Ma iano de La a, se i uló La iuda de López. Pe o la a ención a Sa dou y Dumas hijo se inc emen a ía más egula men e después con el ma imonio Tubau-Palencia; an es de ins ala se de ini i amen e en la P incesa, Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 6' Ma ía Tubau es u o de gi a po La inoamé ica, y se dedicó a es udia las p oducciones de ea o ancés con empo áneo que le llamaban mucho la a ención: especialmen e el epe o io de Sa a Be nha d o la ca ele a del Tea o del Gymnase de Pa ís; le encan aban Ma ga i a Gau ie , Mme Sans Gêne, Gilbe a, Se a ina, muje es buenas, aunque lige as de cos umb es a las que pensaba que pod ía enca na con éxi o y que gene almen e e minaban expiando en escena sus eleidades emeninas. También e a una di a coque a y que ía emula a las g andes ac ices in e nacionales, a lo que le ayudó su ma ido Ce e ino Palencia, obsesionado con Dumas y Sa dou. Todo es o u o como consecuencia una p og amación “ eudo de los anceses” en la P incesa has a p incipios del XX, algo que i i aba a los pa ida ios de eno a la escena nacional. Según i onizaba M. de Ca ia, Ma ia Tubau e a “la embajado a ex ao dina ia de F ancia en España” (La Ilus ación Española y Ame icana, 22/XII, 1891, p.398) En Sep iemb e de 1890, el ma imonio inaugu a el Tea o de la P incesa con el es eno de Ba alla de damas, de Eugène Sc ibe (de 1851), en aducción de Ramón Luna: ue la condesa de An e al. En es e papel, la ac iz exhibió un g an lujo en los ajes, en un ala de se sun uosidad que ya le i ía acompañando p og esi amen e en los es enos sucesi os, en los que los p o agonis as p incipales o man pa e de la nobleza, la co e o la ealeza (siemp e había algún miemb o de la nobleza eal dispues o a p es a les el a ezzo pa a es as pues as en escena). La segunda ob a ue F ou-F ou, de Hen i Meilhac y Ludo ic Halé y (1869) en la que enca nó el pe sonaje ágico de Gilbe a, la cual abandona su hoga pa a hui con el aman e. E a un papel muy del gus o de S. Be ha d y E. Duse, y po an o, muy del gus o de Ma ia Tubau, que a aba de emula las siemp e. Pe o el epe o io p e e ido ue el de Sa dou y Dumas hijo: Sa dou, conocido en su país como el “Napoléon del a e d amá ico” po su inmensa p oducción, e a el p e e ido de Ce e ino Palencia, el cual muchas eces i maba la e sión española él mismo con el pseudónimo de Ped o Gil: “Como los aná icos eligiosos que ado an a un dios hecho a su medida y a su con eniencia, el pob e Ce e ino había hecho una eligión de su ea o y del ea o de Sa dou, aunque uno con o o de die an de calabazas” (Ruiz Con e as, 1931:115). De él se pusie on en escena: Se a ina, la de o a, en una digna e sión de En ique Gaspa ((21/XI/ 1890). En F ancia ue polémica (se es enó en 1868) po a a con c udeza el sen imien o eligioso, Gaspa la a empe ó, aunque cuando la Tubau la es enó en Ba celona oda ía gene ó oposición mo al, y según nos cuen a Espe anza Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 7' Cobos Cas o es e hecho u o que se apagado po el obispo de la Diócesis y o as an as pe sonas doc as y i uosas que die on su consen imien o inal pa a que ue a es enada (Cobos, 1991). Luego llegó The mido (1891), la cual se desen uel e a inales del pe íodo de La Te eu , an es de la caída de Robespie e y había gene ado polémica en su es eno o icial en la Comédie F ancaise po conside a la un a aque al idea io de la Re olución F ancesa e i ándose del ca el al día siguien e del es eno; es o no impidió que siguie a iun ando en Pa ía en el ea o más popula de la Po e de Sain Ma in. Todas es as ci cuns ancias causa on expec ación en Mad id y con ibuyó a su éxi o, poniéndose en ca el en la empo ada de 1898/99, con el papel p o agonis a masculino del desgas ado, pe o oda ía ca ismá ico, An onio Vico. O as ob as de Sa dou que pasa on po La P incesa ue on Di o ciémonos, Do a o Fe nanda, pe o la a o i a ue Mme Sans-Gêne (1893), es ampa del P ime Impe io ancés, muy in e p e ada po S. Be ha d en el epe o io de la Comédie F ancaise y po la Réjane. Ese papel de jo en planchado a del pueblo, que g acias a sus encan os se con ie e en ma iscala del Impe io subyugando al g an Napoleón, gus aba mucho a Ma ía Tubau y con ella se ganó el a o del público desde su es eno en 1899, con el í ulo de La Co e de Napoleón; así ecue da a la ac iz Delei o y Piñuela: “Fue un p odigio de g acia ina, de coque e ía en onada y dies a. El pe sonaje encajaba del odo en su empe amen o a ís ico, y le exp esó y ma izó de o ma insupe able. Fue uno de sus p edilec os, y, po la acep ación de la ob a, quedó an de su epe o io, que acaso ningún o o ep esen ó más eces. Ce ca de seiscien as” (Delei o, s. .: 252). El o o au o e iche en la P incesa ue Alejand o Dumas (hijo). Al ma imonio le gus aba sob e odo La dama de las camelias, y se es enó 38 años después (1890) de hace lo en el Tea o del Vaude ille de Pa ís un 2/II/ 1852. Ma ga i a Gau ie ya había sido in e p e ada po Sa a Be ha d , Eleono a Duse o Lina No elli en sus ou nées p ima e ales y ya exis ía la aducción al cas ellano de Luis Valdés, pe o nadie se había a e ido con ella has a que Ma ia Tubau acep ó el e o y se ep esen ó el 23 de Diciemb e de 1890. Pe o e a “c uda” pa a el público español y así los c í icos más o odoxos admi ían las cualidades d amá icas de Dumas, pe o se mos a on in lexibles espec o a la cues ión de la mo al: alegaban que el es ado de co upción y su c udeza podían ene e ec os pe e sos sob e el audi o io, y que La Dama de las camelias e a unos de los d amas más noci os de Dumas pues consis ía en “el embellecimien o de la dep a ación con el Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 8' ba niz a de la elegancia y de la inspi ación poé ica” (Manuel Cañe e, La Ilus ación Española y Ame icana, 15/I/1891). Pe o con enimos con Cañiza es en que nada más lejos de la in ención del au o quien p e endía p esen a un caso de mo al expia o ia y pu i icado a que mos a a al espec ado la ca a ocul a de la sociedad (2000: 50). Además con as amos es a mo al expia o ia an igua y omán ica que p esen an es os pe sonajes emeninos en a as de la amilia y el pa imonio que su ac i idad pone en pelig o, con la i upción de nue os modelos emeninos que se ace caban a los a que ipos de “muje a al” que empezaban ex ende se en el ea o eu opeo más eno ado (Ibsen, S indbe g, Wedekind, e c.) (Fe nández So o, 2009: 110). Sal ados los p u i os mo ales, la in e p e ación de la Tubau ue muy alabada y así és a la eligió siemp e en sus bene icios, “Ma ía Tubau ealizó el mayo es ue zo de su ca e a a ís ica, pa a no desme ece demasiado an e el esco ecue do de las ac ices cumb e que la habían p ecedido en el papel de “Ma ga i a”, y pa a ele a a las al u as omán icas su empe amen o ponde ado y anquilo, más inclinado al elegan e disc e eo de salón que a los con lic os d amá icos iolen os” (Delei o y Piñuela, s. .: 245). Edua do Zamacois (1907) llega incluso a compa a a Ma ía Tubau con Sa a Be ha d en la in e p e ación del pe sonaje de Ma ga i a Gau ie de La Dama de las Camelias: “Sa a Be ha d , du a, i esis ible y a dien e, sob epuja a la Tubau; pe o luego, es a, en las ho as de solloza y mo i , ence a Sa a, po que es más ie na, más humana, más débil, más muje , en in (1907: 55-56). 4. MARÍA TUBAU: CONFLICTO ENTRE VIRTUD PRIVADA Y MORAL PÚBLICA EN LOS ESCENARIOS. Hemos ido apoyándonos en el caso pa adigmá ico del ma imonio Tubau- Palencia y su compo amien o desde el saloncillo de la P incesa, donde se eunía “la co e de Ma ía”, pa a i p esen ando algunas de las di icul ades que impedían una e dade a eno ación de la escena española, en la que los an iguos moldes anceses oda ía se imponían como “no edades”. Muchas de esas di icul ades enían que e con el es echo ma co mo alizan e en el que se desen ol ía el abajo de los ac o es, au o es, adap ado es, e undido es o aduc o es y la c í ica. En p ime luga , hay que habla del empe amen o de los ac o es y su ejecución an e las c udezas de las ob as na u alis as o de ma chamo ancés, po que nume osos es imonios de la época nos an de ol iendo una imagen no demasiado halagüeña del Concepción Fe nández So o El epe o io F ancés de Mª Tubau (1854-1914), pp. 1-15 Re is a In e nacional de Cul u as & Li e a u as, 2016, ISSN: 1885-3625' 9' ac o de la época, quien, po o a pa e, ambién e a el blanco p e e ido pa a busca esponsabilidades en cuan o a la decadencia del ea o; se les achacaba al a de na u alidad, de sol u a, de ensayos y sus de iciencias en la dicción. Flo es Ga cía es aún más du o y se e ie e a sus cualidades mo ales, cuando los acha de pe sonas llenas de alsedad y egoísmo: “la ue za de la cos umb e les hace ep esen a comedia ue a del escena io con an o a e y aplomo como en el escena io mismo; (...) en cada uno de sus compañe os e un enemigo i econciliable a quien es p eciso aniquila y des ui po cualquie medio y a oda cos a” (1914: 58-60). Es as ca ac e ís icas, más o menos acen uadas en los dis in os ac o es, cons i uían las di icul ades añadidas que exis ían en España pa a la in oducción de los nue os moldes na u alis as en el ea o; di icul ades que se elacionaban con esa al a de p epa ación, con las exigencias que su di ismo imponía y sob e odo con p ejuicios mo ales -a los que, como pe sonas, no e an ajenos- elacionados con la elección y ejecución de sus pe sonajes d amá icos. Había un emo a que se los iden i ica a socialmen e con pe sonajes es igma izados nega i amen e, ya que las eacciones del público ambién les imponían sus lími es: se e minaba asociando a la pe sona ac o /ac iz con el papel que ep esen aba en la escena. Sin emba go, aunque pueda pa ece pa adójico, esas mismas c udezas, bas an e amizadas, llegaban a la escena española a a és de las compañías ex anje as sin p oduci ningún echazo. Pe o cuando ocaba p esen a esos con lic os po los ac o es españoles, desde d ama u gos españoles o aducciones de au o es ex anje os, el juicio hacia ellas cambiaba y los p opios in é p e es pe pe uaban en la escena esos p u i os de es echez mo al; p ejuicios que ya se habían ins alado en ellos pa a la elección de un papel comp ome ido. Los c í icos más a inados hablan de las di icul ades que enían las ac ices impo an es pa a ep esen a en escena a muje es caídas, muje es desen adadas, p os i u as o coco es: Po ejemplo, Delei o y Piñuela nos habla de las di icul ades que Elisa Mendoza u o pa a ep esen a a la elegan e coco e de El seño d’Albe , ya que el pe sonaje e a de lo más eñido con la ac iz, de hones idad p o e bial y ida eca adísima (s. :137). En el caso que nos ocupa de Ma ía Tubau, cuando se ep esen ó, po ejemplo, Las Vengado as (1884) de Eugenio Sellés1, seguimos encon ando la misma ac i ud de los ''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''''' 1'Véase'un'es udio'comple o'de'la' ecepción'c í ica'de'es e'd ama'y'de'la'ac uación'de'Ma ía'Tubau' en''Fe nández'So o,'2010.'