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La fundamentación clásica de la idea de Europa

Caballos Rufino, Antonio F.

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A lo la go de es as páginas se o ece un análisis de los g andes p ocesos his ó icos expe i- men ados po las comunidades que habi a on los e i o ios que se ex ienden en o no al Medi e áneo, desde los comienzos del I milenio a. C. has a la desmemb ación del Impe io Romano, englobando no sólo al con inen e eu opeo sino ambién la o illa me idional del signi ica i amen e designado po los omanos Ma e Nos um, el li o al p óximo o ien al, el Asia Meno y más allá; yendo así desde la península ibé ica has a las es epas usas y desde las ie as escandina as has a el no e del con inen e a icano. Una isión holís ica pe mi e de ini un p oceso cuyo inicio es á p o agonizado po co- munidades sin es ado o con es ados emb iona ios —como los g iegos—, que en a on en con ac o con los es ados palaciegos o ien ales, de los que adop a on los sis emas nemo éc- nicos de esc i u a y con abilidad simpli icados, dando paso a un indi idualismo que ma có el desa ollo de las nacien es ciudades-es ado g iegas. La po encia de es e indi idualismo ca ac e iza ía de o ma decisi a el desa ollo de una nue a o ma de en ende la ida, más acional, que ha pe ilado po milenios el ca ác e básico de la cul u a eu opea. A pa i de ahí, mezclándose con los sus a os locales, debido sob e odo al come cio, mo- ido en g an medida po las necesidades de las po encias o ien ales, se ue p oduciendo una con e gencia, len a pe o e ec i a, que culmina á con la o mación del mul i o me y plu al, aunque sólido y ecundo, Es ado Impe ial Romano. És e, sin abandona los p incipios de acionalidad, cada ez se i á ap oximando más a las o maciones palaciegas eu oasiá icas —Pe sia, India, China— con las que en ó en con ac o e in e cambió in luencias. Nue as o mas de comunica se y elaciona se, de i i en el ámbi o u al y en comunidades u ba- nas, de en ende las elaciones con los pode es humanos y di inos ue on con igu ando, en medio de la expansión di ec a —po medio de la conquis a— o indi ec a —con ac os e in e acciones de o o ipo— un sis ema de o ganización y una o ma de se que dis inguió mucho iempo a Eu opa del es o del con inen e eu oasiá ico. Como colo ón el c is ianis- mo, sín esis de endencias con apues as, dio cada ez más ue za a nue as concepciones que llega on a domina a la la ga el mundo. ÚLTIMOS TÍTULOS EDITADOS SERIE HISTORIA Y GEOGRAFÍA Pe cepción y usos del pa imonio a queológico de Se illa Ma ía Ibáñez Al onso Ideología c uzada en el siglo XIII. Una isión desde la Cas illa de Al onso X José Manuel Rod íguez Ga cía Álbum 100 g andes p esas en Andalucía. La ob a en el paisaje Ma ía Isabel Ma ín Pé ez, José Mª Fe nández-Palacios Ca mona y Fe nando Sancho Royo La Nao de China, 1565-1815. Na egación, come cio e in e cambios cul u ales Sal ado Be nabéu Albe , coo d. En e lo eal y lo imagina io. Es udios de his o ia mode na en homenaje al p o . León Ca los Ál a ez San aló Me cedes Game o Rojas y F ancisco Núñez Roldán, coo ds. La Colección de P ehis o ia del an iguo Gabine e de His o ia Na u al de la Uni e sidad de Se illa Ma ía Te esa Hena es Gue a El Siglo de Al-Muc amid Fá ima Roldán Cas o, ed. A e y Ciencia en el sc ip o ium de Al onso X el Sabio Lau a Fe nández Fe nández Compa iendo el pa imonio. Paisajes cul u ales y modelos de ges ión en Andalucía y Piu a Ja ie He nández Ramí ez y En ique Ga cía Va gas, coo ds. Los sopo es de la epig a ía paleohispánica. Insc ipciones sob e pied a, b once y ce ámica Ignacio Simón Co nago A queología y E olución. A la búsqueda de ilogenias cul u ales Daniel Ga cía Ri e o An es de la Aco dada. La ep esión de la c iminalidad u al en el México colonial (1550-1750) Pa icio Hidalgo Nuche a Mi adas sob e España. Es udios de his o ia con empo ánea Ra ael Sánchez Man e o El gobie no municipal de Ca mona a lo la go de la His o ia. Ac as VIII Cong eso de His o ia de Ca mona Mª Angeles Piñe o Má quez, coo d. Manuel González Jiménez y An onio F. Caballos Ru ino, di s. La Me amo osis de un Inquisido : El Humanis a Diego López de Co egana (1455-1524) F ancisco J. Escoba Bo ego, Samuel Díez Reboso y Luis Ri e o Ga cía, eds. Senados municipales y decu iones en el Occiden e omano En ique Melcho Gil, An onio D. Pé ez Zu i a y Juan Fco. Rod íguez Neila, eds. Au o es: An onio Caballos Ru ino Gena o Chic Ga cía Adol o J. Domínguez Monede o Edua do Fe e Albelda Joaquín de la Hoz Mon oya En ique Ga cía Va gas GENARO CHIC GARCÍA (di ec o ) GENARO CHIC GARCÍA (di ec o ) His o ia de Eu opa (ss. X a.C. - V d.C.) His o ia de Eu opa (ss. X a.C. – V d.C.) Se illa 2014 • GENARO CHIC GARCÍA (di ec o ) Se ie: His o ia y Geog a ía Núm.: 277 Rese ados odos los de echos. Ni la o alidad ni pa e de es e lib o puede e- p oduci se o ansmi i se po ningún p ocedimien o elec ónico o mecánico, incluyendo o ocopia, g abación magné ica o cualquie almacenamien o de in o mación y sis ema de ecupe ación, sin pe miso esc i o del Sec e a iado de Publicaciones de la Uni e sidad de Se illa. © SECRETARIADO DE PUBLICACIONES DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA 2014 Po eni , 27 - 41013 Se illa Tl s.: 954 487 447; 954 487 451; Fax: 954 487 443 Co eo elec ónico: [email p o ec ed] Web: h p://www.publius.us.es © Gena o Chic Ga cía (di ec o ) 2014 © Po los ex os, los au o es 2014 Realización de mapas: Ca men Ana Pa do Ba ionue o y Víc o Ma ínez Hahmmülle Imp eso en España-P in ed in Spain Imp eso en papel ecológico ISBN.: 978-84-472-1563-8 Depósi o Legal: SE 1508-2014 Maque ación e imp esión: Pinelo Talle es G á icos, S.L. Camas - Se illa Comi é edi o ial: An onio Caballos Ru ino (Di ec o del Sec e a iado de Publicaciones) Edua do Fe e Albelda (Subdi ec o ) Manuel Espejo y Le do de Tejada Juan José Iglesias Rod íguez Juan Jiménez-Cas ellanos Balles e os Isabel López Calde ón Juan Mon e o Delgado Lou des Mundua e Jaca Jaime Na a o Casas Mª del Pópulo Pablo-Rome o Gil-Delgado Ado ación Rueda Rueda Rosa io Villegas Sánchez Mo i o de cubie a: F esco en el que se ep esen a a Eu opa sob e el o o (Rap o de Eu opa) p oceden e de Pompeya (Museo Nacional de Nápoles, Sign. 111475). Índice La undamen ación clásica de la idea de Eu opa An onio Caballos Ru ino 1. La búsqueda de una iden i icación de Eu opa ...................................... 15 2. La con o mación his ó ica de la imagen de Eu opa ............................ 19 2.1. Los o ígenes del nomb e .................................................................. 19 2.2. Los con enidos é nico y cul u al del é mino “Eu opa”............. 24 2.3 La elabo ación de la idea de Eu opa a pa i de los ínculos clásicos ................................................................................................. 30 3. Eu opa desde el p esen e: una e eb ación incomple a .................... 33 Bibliog a ía ........................................................................................................ 38 In oducción Gena o Chic Ga cía 1. Eu opa: un mi o comuni a io que se a llenando poco a poco de acionalidad es a al .................................................................................... 41 2. Los undamen os de la in es igación de los enómenos sociales en una isión diac ónica. P incipios básicos pa a el es udio de la His o ia ....................................................................................................... 43 3. La pe cepción del espacio y del iempo du an e la llamada edad an igua .......................................................................................................... 48 4. Fo mas de en ende los enómenos ela i os al pensamien o, socioeconómicos y polí icos du an e la An igüedad y sus causas .... 57 Bibliog a ía ........................................................................................................ 67 Los siglos X a V a.C. Adol o J. Domínguez Monede o 1. El Egeo ......................................................................................................... 70 1.1. La ecupe ación as la ca ás o e ................................................... 70 1.2. La ape u a al O ien e....................................................................... 76 1.3. La apa ición de nue as o mas de es ado: la polis ........................ 83 1.4. La expansión medi e ánea de los g iegos .................................... 92 1.5. Las ensiones in e nas en la polis g iega ......................................... 98 1.6. El mundo g iego an e un ho izon e de cambios: las amenazas ex e nas ................................................................................................ 107 2. La Península I aliana ................................................................................. 114 2.1. Las poblaciones i álicas: lenguas y cul u as .................................. 114 2.2. El impac o ex e io : enicios y g iegos ........................................... 117 2.3. La apa ición de es uc u as es a ales en el mundo e usco- lacial ...................................................................................................... 122 2.4. La eme gencia de Roma y sus aspi aciones hegemónicas en el Lacio ................................................................................................. 127 3. El ex emo Occiden e ................................................................................ 135 3.1. El poblamien o de la Península Ibé ica ......................................... 135 3.2. Colonizado es enicios en el sudoes e hispánico ........................ 140 3.3. Ta eso o la p ime a sociedad compleja en la Península Ibé ica ................................................................................................... 145 3.4. Cambios en el modelo económico y social: la ansición al mundo púnico y los o ígenes de la cul u a ibé ica ...................... 149 4. La Eu opa emplada ................................................................................... 153 4.1. Del ma Neg o al A lán ico: mo imien os de pe sonas y de ideas ................................................................................................. 153 4.2. Los o ígenes del mundo cel a en la Eu opa occiden al y la a acción del Medi e áneo y el su gimien o de cul u as p incipescas ......................................................................................... 154 4.3. T acios y esci as en la Eu opa o ien al ........................................... 157 5. Conclusiones............................................................................................... 161 Bibliog a ía ........................................................................................................ 169 Los siglos V y IV a.C. Edua do Fe e Albelda 1. In oducción. La egionalización del ámbi o eu opeo- medi e áneo ............................................................................................... 183 2. La Eu opa medi e ánea ........................................................................... 186 2.1. El ámbi o egeo .................................................................................... 186 2.1.1. La ciudad g iega: ma co de e e encia del homb e .......... 188 2.1.2. El ma co polí ico: auge y c isis de la polis ......................... 192 2.2. La Península I álica............................................................................ 204 2.2.1. Los e uscos ............................................................................. 204 2.2.2. Roma y los la inos ................................................................... 214 2.2.3. Las poleis g iegas de Magna G ecia y Sicilia ..................... 220 2.3. Massalia y los g iegos del ex emo Occiden e ............................. 230 2.4. La epic acia ca aginesa en el Medi e áneo cen al y occiden al ............................................................................................ 239 2.5. La Ibe ia medi e ánea: púnicos e íbe os ...................................... 255 3. La Eu opa emplada: cel as, hipe bó eos y esci as............................... 268 3.1. Los cel as: uen es de conocimien o .............................................. 270 3.2. Los cel as de Halls a D y La Tène A y B .................................... 278 3.3. Los cel as a lán icos ........................................................................... 285 3. 4. Los hipe bó eos ................................................................................. 290 3.5. Esci as y acios................................................................................... 298 3.5. La Ibe ia indoeu opea ....................................................................... 308 Bibliog a ía ........................................................................................................ 320 Los siglos III-I a.C. Joaquín de la Hoz Mon oya 1. Eu opa en e los siglos III-I a.C.: una ap oximación es uc u al ...... 331 1.1. El medio y los homb es .................................................................... 331 1.2. Las sociedades .................................................................................... 337 1.2.1. G upos é nicos, je a u as y es ados ibales ....................... 338 1.2.2. Ciudades-es ado y ligas de ciudades ................................... 350 1.2.3. Los einos helenís icos ........................................................... 359 1.2.4. Roma ......................................................................................... 365 1.3. Los ho izon es cul u ales ................................................................. 378 1.3.1. El ho izon e helenís ico ........................................................ 379 1.3.2. El ho izon e i álico y la cul u a la ina ................................. 384 1.3.3. El ho izon e cel a y las cul u as de je a u a ....................... 387 1.3.4. O os ho izon es cul u ales del Medi e áneo ................. 392 1.3.5. Los g andes ho izon es cul u ales de la Eu opa o ien al 394 2. La e olución de las egiones eu opeas en e los siglos III-I a.C. ....... 397 2.1. I alia y el Medi e áneo cen al ....................................................... 397 2.1.1. I alia a comienzos del III a.C. .............................................. 397 2.1.2. La lucha po la hegemonía i álica (300-241 a.C.) ........... 399 2.1.3. Roma y la hegemonía medi e ánea (241-120 a.C.) ....... 402 2.1.4. El inicio de la c isis a do epublicana (133-88 a.C.) ..... 406 2.1.5. Roma con a Roma: las gue as ci iles (88-30 a.C.) ....... 409 2.2. La Península Ibé ica .......................................................................... 415 2.2.1. La Península Ibé ica a comienzos del III a.C. ................... 415 2.2.2. La hegemonía de Ca ago (237-201 a.C.) ........................ 418 2.2.3. La imposición de Roma (201-88 a.C.) .............................. 422 2.2.4. Hispania bajo las Gue as Ci iles (88-30 a.C.) ................ 426 2.3. El no e de Eu opa ............................................................................. 429 2.3.1. El no e de Eu opa en el siglo III a.C. ................................ 429 2.3.2. El lo ecimien o del mundo de los oppida ( inales del III- inales del II a.C.)......................................... 432 2.3.3. Cimb ios, eu ones y la ees uc u ación de Eu opa (120-60 a.C.) ........................................................................... 436 2.3.4. Las gue as de Césa (59-50 a.C.) ....................................... 442 2.4. El sudes e eu opeo ............................................................................. 447 2.4.1. El sudes e eu opeo a comienzos del III a.C....................... 447 2.4.2. Los iempos de la hegemonía an igónida (277-217 a.C.) ......................................................................... 454 2.4.3. La imposición de la hegemonía omana (217-133 a.C.) 457 2.4.4. Las con ulsiones del siglo I a.C. .......................................... 462 3. Fuen es li e a ias pa a el es udio de la época ........................................ 465 Bibliog a ía ........................................................................................................ 466 Los siglos I y II d.C. Gena o Chic Ga cía 1. Los úl imos iempos de la Edad de O o en Roma ............................... 477 1.1. Un nue o égimen pa a un nue o es ado. .................................... 477 1.2. Gayo Julio Césa II Augus o ............................................................ 479 1.2.1. Las bases económicas de una nue a polí ica. O ien e ..... 481 1.2.2. Los ecu sos inancie os ........................................................ 487 1.2.3. El es ablecimien o de las on e as ...................................... 488 1.2.4. La paz y la polí ica colonizado a ......................................... 491 1.2.5. El desa ollo de la men alidad u bana ................................ 492 1.2.6. La segu idad ju ídica y adminis a i a ................................ 494 1.2.7. La hacienda es a al .................................................................. 498 1.2.8. El con ol de las men es ......................................................... 501 1.2.9. El pueblo y su man enimien o ............................................. 503 1.2.10. El desa ollo de la ida mo al ............................................. 512 1.2.11. Los elemen os del espí i u .................................................. 514 1.3. La dinas ía Julio-Claudia (14-68) ................................................... 524 1.3.1. Tibe io Julio Césa ................................................................. 524 1.3.2. Cayo Julio Césa Augus o Ge mánico ............................... 528 1.3.3. Tibe io Claudio Césa Augus o Ge mánico .................... 530 1.3.4. Ne ón Claudio Césa Augus o Ge mánico ...................... 537 2. La Edad de Pla a ......................................................................................... 548 2.1. De Galba a Domiciano (69-96) .................................................... 548 2.1.1. Ti o Fla io Vespasiano .......................................................... 549 2.1.2. Ti o Fla io Vespasiano II ...................................................... 561 2.1.3. Ti o Fla io Domiciano .......................................................... 562 2.1.4. El epílogo: M. Cocceio Ne a ............................................. 568 2.2. La dinas ía de los Ulpio-Aelios (96-192) ..................................... 569 2.2.1. Ma co Ulpio T ajano ............................................................. 569 2.2.2. Publio Aelio Had iano .......................................................... 577 2.2.3. Ti o Aelio Had iano An onino Pío.................................... 584 2.2.4. Ma co Au elio An onino ...................................................... 589 2.2.5. Lucio Au elio Cómodo An onino ..................................... 596 3. Hacia la Edad de Hie o ........................................................................... 600 3.1. El in de una época y el comienzo de o a ..................................... 600 Bibliog a ía ........................................................................................................ 606 La Eu opa de época a do omana (siglos III-V d.C.) En ique Ga cía Va gas 1. Eu opa a comienzos de la An igüedad Ta día ...................................... 613 2. Con inuidad y cambios en la Eu opa omana du an e el siglo III d. C. ........................................................................................... 616 2.1. Aspec os mone a ios de la c isis del siglo III d. C. ...................... 617 2.2. La sociedad omana del siglo III ..................................................... 622 2.3. La ex ensión del c is ianismo .......................................................... 625 2.4. El e o zamien o de la mona quía .................................................. 628 2.5. La ob a de An onino Ca acalla ....................................................... 629 2.6. Los suceso es ....................................................................................... 632 2.7. La mili a ización del impe io y la eme gencia de la idea de Eu opa. El impe io Galo ................................................................. 633 2.8. El mundo u bano y el u al en la Eu opa omana du an e el siglo III d. C. ....................................................................................... 637 2.9. Economía y demog a ía: el p oblema del siglo III d. C. ............. 647 3. Los pueblos bá ba os en el siglo III d. C. .............................................. 653 3.1. Desa ollos socioeconómicos .......................................................... 653 3.2. P ocesos de e nogénesis. Ca ac e ís icas gene ales y p incipales o ien aciones eó icas................................................... 663 3.3. Los “pueblos” de la p ime a línea: alamanes, ancos y godos ... 666 3.3.1. Los alamanes ............................................................................ 666 3.3.2. Los ancos ............................................................................... 668 3.3.3. Los godos ................................................................................. 670 3.4. Los pueblos de la segunda línea: ándalos, sajones y bu gundios .......................................................................................... 674 3.4.1. Los ándalos ............................................................................ 674 3.4.2. Los sajones ............................................................................... 675 3.4.3. Los bu gundios ....................................................................... 676 3.5. O os “pueblos” no ge mánicos de la on e a ............................. 677 3.5.1. Los sá ma as ............................................................................. 677 3.5.2. Los alanos ................................................................................. 677 4. O ien e y Occiden e en el siglo IV d.C. Un mundo globalizado ..... 678 5. La Eu opa omana ...................................................................................... 679 5.1. La es au ación de las on e as del Impe io ............................... 679 5.2. El o o, la pla a y las g andes mu aciones económicas y sociales 683 5.3. Los cambios es uc u ales ................................................................. 689 5.3.1. La cabeza del Es ado ............................................................. 689 5.3.2. Las on e as, la es a egia mili a y el ejé ci o ................. 690 5.3.3. El gobie no de los mili a es y el o igen de las dinas ías impe iales del siglo IV d.C. ................................................... 694 5.3.4. La e o ma iscal y sus consecuencias sociales ................... 696 5.3.5. La nue a di isión p o incial ................................................ 700 5.3.6. La co e y la adminis ación. La igu a del empe ado .... 701 5.4. Ciudad y campo en la Eu opa omana du an e el siglo IV d. C. .................................................................................. 702 5.4.1. La ciudad .................................................................................. 702 5.4.2. El campo ................................................................................... 715 5.5. La consolidación del c is anismo la ino, el p imado de Roma y la p ime a expansión eu opea de la nue a e ............................. 723 6. La Eu opa bá ba a ..................................................................................... 726 6.1. El inal de los p ocesos de e nogénesis de las comunidades ge manas. Hacia la cons i ución de los p imi i os es ados ....... 726 6.2. Los p incipales “pueblos” ge manos: alamanes, ancos y godos .................................................................................................... 732 6.2.1. Los alamanes ............................................................................ 732 6.2.2. Los ancos .............................................................................. 735 6.2.3. Los godos ................................................................................. 738 7. Eu opa en el ho izon e: hacia la cons i ución de los einos ge mánicos eu opeos ................................................................................. 740 Bibliog a ía ........................................................................................................ 744 Sín esis ................................................................................................. 757 Gena o Chic Ga cía Bibliog a ía ........................................................................................................ 779 LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 19 eu opea no debie a ehui su esponsabilidad en es e sen ido, debiendo se el log o de un ea me mo al cul u almen e sus en ado el obje i o p ime o y el so- po e p io i a io de la unión eu opea. Re omando la línea a gumen al, po su p opia elas i cidad Eu opa ha iden i- icado a lo la go de la his o ia a di e en es inquilinos. Eu opa es un é mino que ha ido si iendo pa a a opa , con una apa iencia de con inuidad, una dinámica his ó ica com pleja y plu al. La ealidad de quie nes se asumen o han sido con- cep uados como eu opeos a lo la go de los iempos ha a iado y, si se me apu a, sus ancialmen e, en un p oceso de p og e si a inco po ación de quienes an es se en endía como con a ios y, en no pocas ocasiones, ambién de exclusión de quienes has a hacía poco compa ían una misma iden idad. Aquí los c i e ios cul u ales pu os de poco pue den ale an e el emba e del iempo. 2. LA CONFORMACIÓN HISTÓRICA DE LA IMAGEN DE EUROPA 2.1. Los o ígenes del nomb e La g an mayo ía de quienes se han ace cado al es udio de los o ígenes clási- cos de Eu opa han analizado es ealidades di e en es a) La e imología del nomb e. b) Su con enido geog á ico. c) La concepción an opológica y la ideologización del é mino. Si, po azones de especialización, es explicable es e abo daje compa imen- ado3, a la ho a de busca una más p o unda explicación his ó ica in e esa en en- de an o el di e en e i mo con que e oluciona cada ni el de comp ensión del é mino, como, sob e odo, los ínculos en e ellos. Eu opa es, p ime o, un nomb e, y un nomb e que su ge en la An igüedad. Inquie ud del iló logo es la de en ende la génesis del é mino, en unción de ella 3. Así, po ejemplo, en los siguien es epe o ios y ob as de e e encia: Eu ope. 1) My hologisch, en RE 6.1287-1298 (Esche ) y Eu ope. 2) Name des E d eils, en RE 6.1298-1309 (Be ge ); E. Olshausen, s. . Eu ope (geog a ía) en De neue Pauly 4.290-4.293 (S u ga 1998) y R. E. Ha de , s. . Eu ope (mi ología) en De neue Pauly 4.293-294 (S u ga 1998); H. . Geisau, s. . Eu ope. 1 (mi ología), en De kleine Pauly, Lexikon de An ike, 2.446-448 (Munich 1979) y H. T eidle , s. . Eu ope. 2 (geog a ía), en De kleine Pauly, Lexikon de An ike, 2.448-449 (Munich 1979); H. J. Rose y J. R. Ma ch, s. . Eu opa (mi ología), en The Ox o d Classical Dic iona y, 3ª ed., Ox o d 1996, p. 574; y E. H. Wa ming on y S. Ho nblowe , s. . Eu opa (geog a ía), en The Ox o d Classical Dic iona y, 3ª ed., Ox o d 1996, p. 574. Sin emba go J. A. Hild ealizó un a amien o uni a io de la emá ica en el Dic ionnai e des An iqui és G ecques e Romaines, de Ch. Da embe g y Edm. Saglio, G az 1969 ( eimp esión de la edición o iginal de Pa ís 1892), T. II, 1ª pa e, pp. 862-865, s. . Eu opa. ANTONIO CABALLOS RUFINO - 20 su signi icado y, como en odo enómeno cul u al, la e olución expe imen ada a lo la go de los iempos; inquie ud que compa e con el his o iado . Eu opa se documen a como nomb e pe sonal, y no sólo de ca ác e indi i- dual, pues an o en C e a como en Beocia es sob enomb e de Déme e y o as diosas. En una lis a de di inidades ma inas en la Teogonía de Hesíodo4 se cuen- an una Eu opa y una Asia en el lis ado de las Oceánidas. Na u almen e que es os nomb es no le pasa on desape cibidos a He o do o, quien ya se p egun aba po la elación que pudie a exis i en e es as diosas y las pa es de la ie a5. In e o- gan e sob e la inculación en e opónimo y an opónimo que hoy se man iene. El nomb e “Eu opa” se halla asimismo ampliamen e documen ado como opónimo6. Va ias ciuda des7 y un ío8 po an es e nomb e. Pe o el alo del é - mino como designación e i o ial se ue con o mando y ampliando a lo la go del iempo, al compás de la con igu a ción his ó ica de G ecia y de la ampliación de los conocimien os geog á icos. Aquí his o ia, geog a ía y cul u a, con sus di- e en es i mos, ue on in e i iéndose y complemen ándose, apo ando sus di- e en es pe i les, no siemp e a monizables, a la concepción de Eu opa. Si nos emon amos al siglo VII a. C., en pleno p oceso de madu ación del mi o, su co ela o geog á ico dis a aún mucho de es a pe ilado en la di ección habi ual en la que si ua mos es pacialmen e el é mino. En el himno a Apolo que se ha a ibuido a Home o9 se de signa con el é mino Eu opa a la G ecia Cen al, en con aposición al Peloponeso y las Islas. En He odo o10 se dice exp esamen e que los pe sas a a esa on Eu opa, que equi ald ía así al no e de G ecia: T a cia y Macedonia, pa a llega a la Hélade. Y, en la misma di ección, la designación de Eu opa pa a una pa e de T acia se man u o du an e oda la An igüedad11. Los p oblemas comenza on cuando, al hilo de la g an colonización g iega, se ue on am pliando po el no e los e i o ios inco po ados a la ó bi a come - cial g iega. En onces se io que el Pon os Euxinos e a un eno me lago in e io , po lo an o ce ado hacia el es e. De al mane a que es e acciden e geog á ico dejó de se on e a pa a con e i se en nexo, po lo que dejaba de exis i una linde ní ida en e Eu opa y Asia. La di isión dico ómica del mundo conocido en e Eu opa y Asia y, po ende, el con as e en e ambas lo emos exp esado ya hacia el 500 a. C. en 4. 357 y 359. 5. IV 45. 6. Sex us Ru ius, B e ia ium 9. 7. Una ciudad en Tesalia (Es abón 7, 327) y dos en Macedonia (Tucídides 2, 100, 3; Plinio, NH 4, 34 y P olomeo 3, 12, 21). 8. Es abón 9, 441. 9. Pseudo Home o, Himno a Apolo, e s. 251 y 291. 10. VI 43, VII 8 y VII 185. 11. Amiano XXII 8, 7; XXVII 4, 12. LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 21 Heca eo de Mile o12. Y es a o ganiza ción bipa i a la segui emos encon ando du an e el es o de la An igüedad, en la o ma de con as e en e O ien e (Asia) y Occiden e (designación que compa en los e i o ios en onces conocidos de nues as Eu opa y á ica). La ácil e idencia del mo imien o del sol lle ó a la de- signación de Le an e y Ponien e, con lo que Eu opa ue desc i a como el país del c epús culo, la egión de las somb as en Hesiquio y o as me á o as simila es. Se á en un ambien e cul u almen e di e en e en el que amos a encon a los a gu men os más ampliamen e u ilizados con pos e io idad pa a explica una es uc u a, no ya dual, sino ipa i a de la ecúmene. En la adición judía eco- gida en el Génesis ue on es los hijos de Noé —Sem, Cam y Ja e 13—, que eci- bie on el manda o di ino “C eced, mul iplicaos y poblad la ie a”14. Pe o en la ó bi a g iega ambién encon amos una o ganización ipa i a de la ecúmene, dis ibuida en Eu opa, Asia y Libia, en He odo o15. Es a adición se ue p og esi amen e ans o mando y pe ilando as la con e sión del Me di e áneo en un ma e nos um o ma e in e num. Es así que, po ejemplo, en Fla io Jose o16, signi ica i amen e a caballo en e las adicio- nes judías y las helenís icas, encon a mos cla a men e exp esada es a di isión del mundo en e semi as al es e, cami as al su y ja e i as al oes e. Eusebio po su pa e jus i ica la ecumenicidad del Concilio de Nicea del 325 d. C. al habe eu- nido obispos de las es pa es del mundo. En odo caso, como se a iendo, es amos an e concep os que se ue on pe ilando y adqui iendo ca ac e es más de inidos con el paso del iempo. La ampliación de los conoci mien os geog á icos ajo apa ejada la ex ensión de los co espondien es é minos geog á i cos. Y ello an o pa a Eu opa, como pa a Asia y á ica. Desde T acia, su ámbi o o igina io, el concep o Eu opa ue designando á eas cada ez más amplias, en di ección hacia el occiden e y el no e. Si la a i- bada al A lán ico supuso un inis e ae po es a di ección, el ex emo no e, más allá del e i o io de los ge manos, pe mane ció du an e oda la An igüedad como e a incogni a, c eyéndose a la pa que el océano cons i uía ambién una on e a po el no e. Se suponía así que el Ma del No e se unía con el Índico. Lo mismo podemos deci del caso de Asia, que en un p ime momen o se usó pa a de signa un pequeño e i o io hacia la Lidia17, pa a luego designa al Asia Meno . También de á ica. El nomb e si ió p ime o pa a denomina el 12. F. Jacoby, Die F agmen e de g iechischen His o ike I A, 1957, pp. 16 ss. 13. Gen. 5,32; 6,10; 9,18. 14. Gen. 9,1. Las dinas ías de los descendien es de los hijos de Noé en Gen. 10. 15. 4, 42. 16. An iqui a es I 6. 17. El Asios leimón (los campos asiá icos) de Home o (Ilíada II 461). Es e é mino pa ece que debe iden i ica se con el hi i a Assuwa. ANTONIO CABALLOS RUFINO - 22 e i o io inmedia amen e al su de Ca ago. Con la Segunda Gue a Púnica y, con ello, po un mejo conocimien o geog á ico, acabó po e e i se gené i- camen e al con inen e a icano o, al menos, a lo que de él se conocía. El iejo é mino Libia18 acabó, po con a, designando inalmen e sólo a la egión de la Ci enaica. T as el análisis, obligadamen e sucin o, del con enido geog á ico en la An- igüedad, paso ambién muy ap e adamen e a aza algunas líneas sob e Eu opa como e e en e mí ico. Es gene almen e conocido lo que adicionalmen e se de- cía de los o ígenes y la his o ia mí ica de Eu opa, una his o ia cuyas aíces pode- mos as ea documen almen e al menos has a co mienzos del siglo V a. C. Las Me amo osis de O idio nos ansmi en una bellísima e sión de és a. Poseidón y Libia habían concebido dos hijos mellizos: Ageno y Belo. El p ime o, abando- nando su pa ia na al, E olia, se es ableció en Canaán, donde acabó casándose con Te le asa (pa a o os A giope, Kassiopeia o Pe imede). Engend a on cinco hijos, Cadmo, Fénix, Cílix, Taso y Fineo, y una hija, nues a Eu opa. Zeus se enamo ó de la belleza de Eu opa e ideó la siguien e es a agema pa a conquis a la. Una ez que He mes hubo lle ado po enca go suyo los ganados de Ageno a la cos a de Ti o, Zeus se me amo oseó en un o o blanco. Eu opa, que es aba ecogiendo lo es a la o illa del ma , se dejó seduci po la belleza y manse dumb e del animal. Jugando con él, acabó sen ada a su g upa. El o o se in odujo en el ma y con- dujo a la asus ada Eu opa a a és de las aguas has a desemba ca la en Go ina, en la isla de C e a. Allí Zeus se ans o mó en águila, bajo cuya apa iencia yació con Eu opa, de la que engend ó a es hijos, Minos, Radaman o y Sa pedón. Monedas de Go ina del siglo V a. C. se hacen eco de es a adición. Allí se endía cul o a Eu opa como Hello is. En la p oximidad se hallaba el plá ano bajo el que se decía que habían yacido Zeus y Eu opa. La segunda adición de inculación espacial del mi o es con Beocia, donde se mues a la cue a en la que p esun amen e Zeus había escondido a Eu opa. Allí exis ió, como imos, con an elación a su inculación con el mi o, una diosa de la ie a de nomb e Eu opa. En odo caso es as adiciones ue on p on o compa idas po o os, de al ma- ne a que con amos con muy an iguas ep esen aciones plás icas de Eu opa an o en Co in o, como en las me opas del emplo S de Selinun e. El es o de la his o ia es la de la búsqueda de Eu opa po pa e de los hijos de Ageno , si guiendo cada uno de ellos un camino di e en e. Y aquí es donde múl- iples ambien es espa ciales dis in os se inco po an al mi o: —Fenix pa ió p ime o hacia el oes e y, de allí, ol ió a Canaán, que de él ecibió el nom b e de Fenicia. — Cilix ma chó al país de los hipaqueos, de él Cilicia. 18. En la o ma y con el con enido que ya encon amos en He odo o (II 16 y IV 46). LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 23 — Fineo a Tinia, península que sepa a el Ma de Má ma a del Ma Neg o. — Taso a Olimpia. —Cadmo, el mí ico undado de la ciudad de Tebas en la Beocia, a Rodas. Se han ealizado mul i ud de in e p e aciones posi i is as de es e mi o. En época impe ial o mana se acep aba es a es echa inculación de Eu opa con O ien e, de ahí que en mone das impe iales de Ti o y Sidón se ep esen a a a Eu- opa ecogiendo lo es o a Eu opa sob e el o o; e incluso a díamen e se llegó a con undi a Eu opa con As a é. T abaja bajo es as p emisas esul a, qué duda cabe, un eje cicio en e enido19; pe o poco ope a i o y engañoso si lo que que- emos es encon a explicaciones his ó icas iables. Son es los a gumen os que nos obligan a apa a nos de es e ipo de elucub aciones: a) Uno de ca ác e eó ico, en elación con las ó mulas de su gimien o y p og esi a ges ación del mi o20. Su apa ición co e pa eja al desa ollo de la conciencia de pe enen cia a la colec i idad de los g iegos. Conciencia que se o igina po la cons a a ción de una se ie de elemen os cul u ales comunes, en endidos como a gumen os de i nido es po el colec i o, se a i ma po la conciencia de pe enencia a un onco común y se e ue za po el con as e con o os, a los que se concep úa como di e en es. En e las p ime as mani es aciones de es a conciencia común se cuen a el desa ollo de una se ie de mi os iden i icado es. b) Un segundo a gumen o se basa en lo que di emos del o igen no semí ico, sino ge nuinamen e g iego del é mino, así como su uso como opónimo de muy an iguo en G ecia. c) Po úl imo, hay que ene en cuen a que no hay nada en la ieja adición eligiosa enicia que a ale es os plan eamien os ilosemí icos pa a el o igen del mi o de Eu opa. La de la e imología no es sólo una cues ión anecdó ica; ni el hecho de si la aíz del é mino es semí ica o g iega, aunque no nos podemos de ene aho a 19. Un ejemplo de oda la a gumen ación desa ollada en un lib o de di ulgación, de amplísimo uso, el de R. G a es sob e Los mi os g iegos (Mad id 1985 — aducción del o iginal inglés de 1955—, 1, p. 242): 1. ...Ageno es el hé oe enicio Chnas, que apa ece en el Génesis como Canaán. La dispe sión de los hijos de Ageno pa ece egis a la huida de ibus cananeas a comienzos del II milenio po la p esión de a ios y semi as. 2. ...Eu opa signi ica “ os o ancho”, sinónimo de luna llena, y es un í ulo de las diosas Lunas Déme e en Le badea y As a é en Sidón... 3. La iolación de Eu opa po Zeus, que egis a una an e io ocupación helénica de C e a... 20. Las ca ac e ís icas que que emos des aca aquí son que se a a de un p oduc o social, plu igené ico, elabo ado po el p ocedimien o o mula io y ansmi ido o almen e. La o mulación esc i a es la ía po la que llegamos a conoce , no el mi o, sino sólo su exp esión disecada. Es únicamen e po su exp esión li e a ia, habi ualmen e en o ma de una secuencia na a i a, po lo que el mi o se con unde con la his o ia. ANTONIO CABALLOS RUFINO - 24 excesi amen e en ello. En iempos se había supues o que po es a ía exis ía una p esun a y es echa inculación con el mundo enicio. Según una ieja adición, ac ualmen e y desde hace ya bas an e abandonada, el nom b e Eu- opa de i a ía del semí ico e eb, con el sen ido de “a a dece ” y, po ex ensión, Occi den e. Pe o, en su análisis de la cues ión pa a la Real-Enzyklopädie de classischen Al e umswissenscha , ya Be ge se decan ó po exclui un o igen semí ico del nomb e. El é mino no se ía de ninguna mane a de o igen o ien- al, sino genuinamen e g iego. Toda ía con dudas se mani es aba Celes ina Milani, aunque en odo caso és a asumía absolu amen e que, desde el pun o de is a o mal, se a aba de un nomb e g iego. Lo que dejaba abie a e a la po- sibilidad de que és e p ocedie a de una ansc ipción o in e p e ación g iega de un nom b e de o igen enicio. Sin emba go, con elación a es a conside- ación, su a gumen ación pa ía de una p emisa e ónea: que el mi o de Eu- opa e a de o igen semi a. En ealidad, como ya imos, se a a po el con a io de un mi o g iego, aunque si uando el o igen de los pe sonajes en Asia. Más ecien e men e, a pa i de los abajos de Domb owski desa ollados sob e sólidas bases lingüís icas, Fe dinando Luciani ha sido ajan e al espec o: no exis e base ni lingüís ica ni his ó ica nin guna pa a supone que la oz “Eu opa” p oceda de una aíz semí ica. Po es e medio nada, po an o, de la inculación O ien e-Occiden e con la que se quie e jus i ica una de e minada génesis de la cul u a y, po ende, de la p opia designación de Eu opa. Eso sí, como diji- mos, es a la di icul ad de sabe si en e dad se a ó en o igen de un nomb e de muje , y si ue así cómo se ealizó el paso a un nomb e geog á ico, o bien si el p oceso ue p ecisamen e el opues o. En odo caso, el que sigan exis iendo múl iples in e ogan es ace ca del o i- gen del é mino no esul a es é il, sino, p ecisamen e, explicado de una diná- mica, de las di icul ades de adap a ción de un mismo é mino a ealidades cada ez más amplias y cambian es; donde la dico omía inicial se e sus i uida o se hace más compleja po la inco po ación de o as dico omías; donde se hace cada ez más di ícil inco po a en e “los nues os” a gen es an dispa es y he e o- géneas, mien as esul a cada ez ambién más di ícil segui sa anizando a los o o a “di e en es”, a los que cada ez se a iendo como más p óximos. 2.2. Los con enidos é nico y cul u al del é mino “Eu opa” Como co ela o de la concepción geog á ica y la e imología, o os a gu- men os de in e és se e ie en a los con enidos cul u ales y sociológicos del é - mino. Si el análisis de los o ígenes de Eu opa es el ema conc e o que aho a nos ocupa, és e se en ma ca en la comp ensión de una cues ión más gené ica, po uni- e sal y e e na en los com po a mien os colec i os: el p oceso po el que se lle a a cabo la e eb ación de indi iduos en so ciedades y las de és as en colec i idades LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 25 cada ez más amplias, más globales y aba cado as, donde el con lic o en e indi- iduo y g upo se hace cada ez más c í ico. Es e p oceso de ag upación o e eb amien o exige que los miemb os del g upo acep en, áci a o exp esamen e, compa i una iden idad colec i a más aba cado a. Dos son las ías complemen a ias po las que se puede e o za la au- oconciencia de iden idad p opia. La p ime a pasa po el con encimien o o la in- uición de compa i una misma ayec o ia his ó ica, la pe enencia a un onco común. Aquí, o bien se acude a un conocimien o de las icisi udes his ó icas po las que han discu ido las sucesi as comunidades humanas que ienen su nexo de unión en la co o denada empo al, o bien se asume o se c ea es e e e en e de uni- dad en el pasado. La se gunda ía de e o zamien o de la iden idad colec i a pasa po la asunción de la exis encia de “o os”, concep uados como di e en es, po el con as e con las ó mulas de compo amien o que se asumen como p opias y especí icas. En la misma línea, como o a ca a de la misma moneda, po el e o - zamien o de los elemen os di e enciado es, bien se puede llega a es ig ma iza al ajeno como enemigo, bien plan ea como obje i o la in eg ación en unidades de e eb ación social más amplias, median e la búsqueda de nue os elemen os más globales de sin onía. Occiden e ha asumido adicionalmen e un papel ac i o en la idealización de lo p opio y en la demonización del con a io, y eso aún con ando con las des- iguales opo unidades en la ans misión documen al. Que se sepa, sólo se ha po- dido as ea un caso en el que la imagen cla a y o undamen e se in ie e: en el lib o e ce o de los O acula Sibyllina21, donde se ca ac e iza a Asia como la ie a de las biena en u anzas y a Eu opa como la de la hyb is. Pe o se puede encon a una cla a explicación de es a apa en e anomalía: los quince lib os que los con ie- nen ue on edac ados po judíos o c is ianos, haciendo ol e se con a el paga- nismo a un pe so naje an signi ica i o como la p opia Sibila. Fue Es abón quien posiblemen e haya hecho más po una ca ac e iza- ción e nológica que es á en la base de muchas de las líneas a gumen ales que han imp egnado desde en onces la idea de Eu opa. Las implicaciones polí icas de es as ó mulas e nocen is as, en la línea adicional de los ópicos pa ió i- cos, han guiado en g an medida el discu i de la his o ia de Eu opa desde en- onces. F en e a las o as pa es de la ie a dice Es abón de Eu opa que “es la mejo do ada po las cualidades de sus homb es y po sus gobie nos, y la que p opo ciona a las o as egiones la mayo pa e de sus p opios bienes”22. Y Es- abón no es el único: Va ón, Dionisio de Halica naso, Plinio el Viejo,... no hacen sino coincidi con es a isión. 21. J. Ge cken (ed.), O acula Sibyllina, 1902, III 350 ss. 22. Es abón II, 5, 26. ANTONIO CABALLOS RUFINO - 26 Si p o undizamos, no más segu os nos sen imos a la ho a de in en a de- ini a los eu opeos. Si se p e ende segui man eniendo la cues ión así en o- cada, una doble ía se nos ab e. P ime o hab ía que ca ac e iza a los eu opeos, desc ibi a quiénes en endemos como ales, cumpliendo unas condiciones es- ablecidas eó icamen e a p io i. Luego, como p ueba y co obo ación de los e- sul ados, ac uando po negación, queda ían excluidos quienes no cumplie an las condicio nes y no eunie an los equisi os que se en ienden como p opios, ca- ac e ís icos, e, incluso, ex clusi os de los eu opeos. Y aquí, en es o úl imo, opa- mos con un escollo di ícil men e sal a ble: las in e acciones en e los concep os de eu opeo y occiden al23. Si en la geo g a ía al ez pudié amos encon a una solución, cuando acudimos a a gumen os cul u ales, és a de nue o se nos uel e bas an e menos de ini o ia de lo que po adelan ado pudie a pa e ce . O a ez nos mo emos aquí en ámbi os explicables en é minos de e olución y dinámica; e eno po lo an o abonado e idóneo pa a que el his o iado lo con ie a en obje o especí ico de análisis. Vuel o así a o a de las g andes ideas cen ales en la a gumen ación que es- amos si guiendo, la de que Eu opa es una cons ucción his ó ica, eno ada, e- no able y an lábil que es capaz de adap a se a ci cuns ancias cambian es. Su i ualidad, y ambién los iesgos y las posibili dades de su ideologización, es án po an o en su inde inición, su maleabilidad. Y es que en g an medida esul a una cons ucción inconsis en e, que no aguan a el asal o de la c í ica his ó ica. Eu opa, su gida como mi o, no ha dejado de se lo. Aún hoy goza de odos los ca- ac e es del mi o. De ahí su alo , su papel de guía, su capacidad de eno ación e, incluso pa a bas an es oda ía, de ilusión colec i a. Y es que p ecisamen e en su inde inición, en su maleabilidad, en su a empo alidad es á g an pa e de su ue za. Los que en un iempo ue on concep uados como bá ba os, al siguien e lo ue on como los más ci ilizados, y a la in e sa. Incluso muchos de los p imi i os eó icos en los que su gen los p ime os a gumen os de una adición sob e Eu- opa son de o igen o ien al. ¿Cómo en en a ideológicamen e a g iegos con o- yanos en es e con lic o ideológico en e Occiden e y O ien e si ambos son hijos de la misma mad e? De ninguna mane a puede sos ene se la equi alencia en a las dico omías O ien e-Occiden e y bá ba os-ci ilizados. Tampoco las ó mu- las polí icas en an en la con igu ación de la an í esis. ¿Qué deci de los la inos que jus i ican, en e o os a gumen os, su p edominio en sus o ígenes oyanos, es o es, o ien ales? o, mucho más adelan e y en sen ido con a io, ¿qué deci del hecho de que, as la desmemb a ción del Impe io omano, la pa e o ien al, con 23. Eu opa ha ido ex endiendo la idea de Eu opa ue a de Eu opa (c . A. Demand 1998: 155). Véase lo que expond emos más adelan e sob e el ema. LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 27 G ecia, cuna de la idea de Eu opa, o la misma T acia, pa ia del é mino, ue an, como pa e del Impe io bizan ino y luego del Impe io u co, ex cluidos de las nue as iden idades eu opeas? Pa ece pe inen e lle a a cabo aho a un ápido eco ido diac ónico. T as la heca ombe que supuso el colapso del mundo micénico, la conciencia de comu- nidad po pa e de los g iegos, incluso desde el pun o de is a cul u al —no di- gamos desde el polí ico, nunca ple namen e conseguida has a la in e g ación en la omanidad—, ue un p oceso dila adísimo en el iempo. De ello ya se dio cuen a Tucídides24, cuando obse ó que en Home o no exis ía ningún nomb e gené ico ni pa a los helenos, ni incluso, po negación, pa a los bá ba os. El é mino gené ico pa a desc ibi conjun amen e a los g iegos su gió p e- cisamen e en la época de las Gue as Médicas, como no podía se menos en un momen o de exace bación del sen imien o de comunidad esul ado del en en- amien o con el enemigo común; y, po an o, de e o zamien o de lo que hoy —pa a los nacionalismos secesionis as, que buscan la exace bación polí ica a pa i de la manipulación his ó ica y donde es e é mino se u iliza es pu iamen e como c iminosa ó mula de insolida ia disolución— se designa como “el ele- men o di e encial”. Así, y po p ime a ez, el dualismo Eu opa-Asia, que has a en onces había sido undamen almen e geog á ico, se ca gó ideológicamen e. És a se ía sólo una cons a ación his o iog á ica, si no uese po que en ella co- mienza a as ea se una de e minada ideologiza ción de la concepción de Eu- opa. En Home o, e iden emen e, los g iegos son ubios25, los oyanos no; y He odo o ya p esen a la Gue a de T oya como un an eceden e de las gue as con a los pe sas26. En “Los pe sas” de Esquilo, da able en 472, el seño de Asia es el ey de los pe sas, pe o sus enemigos no son los “eu opeos”, sino sólo los helenos o los jo- nios. Únicamen e en el mo men o en que los g iegos ue on ep esen ados como los eu opeos po an onomasia ue posi ble una con on ación ideológica en e Eu opa y Asia. Así He odo o27, Isóc a es28, Dio do o29, Vi gilio30 y Juliano31, po pone algunos ejemplos, lle ando es a ideologización al pasado, conside aban la Gue a de T oya como un con lic o en e Eu opa y Asia. Más aún, pe sonali- zando, un epig ama anónimo32 p esen a la lucha en e Menelao y Pa is como un 24. I 3. 25. Menelao, Aquiles y Ulises: Ilíada III 284; I 197; y Odisea XIII 399. 26. He odo o VII 50 y VIII 108 s. 27. I 4. 28. Helena 51. 29. XXXVII, 1. 30. Eneida VII 223 s.; X 91. 31. Caesa es 320 D; Hime ios 14,3. 32. An hologia G aeca IX 475. ANTONIO CABALLOS RUFINO - 28 duelo en e Eu opa y Asia. El que Filipo diese a una hija suya el nomb e Eu opa no esul a, po an o, ni g a ui o, ni inocen e. T as el pe íodo clásico, cuando se desa olló una inculación, ya no abando- nada, en e el Cla sicismo y la idea de Eu opa, la expedición de Alejand o, ep e- sen ada como una gue a de Eu opa con a Asia, supuso un sal o cuali a i o en el p oceso de e eb ación eu opea. El se gundo, si el p ime o ue la iden i icación de Eu opa con el Clasicismo, a a és del p o ago nismo de G ecia. A la pa el Helenismo impidió el man enimien o de una ieja idea exclu- yen e de Eu opa que la conquis a y la pe meabilidad cul u al hacían in iables. Los a gumen os en los que se había basado una p ime a idea de Eu opa y lo eu- opeo se ol ie on en onces inconsis en es. Fue on las gen es del Le an e medi e áneo quienes ex endie on la idea de Eu opa al oes e, pe o hab ían de se los occiden ales quienes, en el p o- ceso de con o mación de una Eu opa cada ez más plu al y aba cado a, lle a on a cabo lo que podemos cali ica como e ce g an es adio en el p oceso de in e- g ación. El modelo se á Roma y su Impe io. En las aíces de Eu opa el Impe io omano, como ó gano sup anacional in eg ado ca ac e izado po su exclu si- ismo polí ico hegemónico, las endencias au oc á icas, los inmensos ecu sos económicos, mili a es y bu oc á icos disponibles y su peculia es uc u a social pi amidal, e eb ada y abie a a la in eg ación, jun o a su labilidad cul u al, e- ligiosa y é nica, se á quien haga com pa ible las endencias a la homogeneización con el man enimien o de asgos indi i dualizado es en cada una de las p o incias que lo componían. Con la conquis a de las p o incias o ien ales po pa e de Roma se queb a- on las an i guas on e as geog á icas y polí icas. Que nadie piense po ello que asimismo desapa eció la con on ación ideológica. Los concep os Occiden e- O ien e, Eu opa-Asia man u ie on e in cluso a i a on su po encial. Nada más e iden e, po ejemplo, que la u ilización de es a con on a ción como ecu so ideológico en la p opaganda desa ollada po Augus o y su en ou age con a la pa eja An onio-Cleopa a. En esa misma línea se mani es a on, po supues o, Vi gi lio33, P ope cio34, Ho acio35 o Plu a co36. Mien as an o un cambio se ue ope ando. Los omanos, como ealidad his ó ica he ede a, in eg ado a y, a la pa , supe ado a del pasado helenís ico, disponían de una mayo capacidad ope a i a en ese p oceso de e eb ación medi e ánea en unción de su mayo po encial de au oa i mación y di usión ideológica. El co azón de Eu opa ya no se á más G ecia, sino I alia, con e ida 33. Eneida VIII 685 ss. 34. IV 6, 19. 35. Ca mina I 37, 21. 36. Pi o 12. LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 35 La expe iencia del pasado es, como hemos dicho, la dinámica, la ensión. Tensión en e el indi iduo y los alo es del humanismo po una pa e, y el eje - cicio del con ol social po o a. Po ello el ema del pode adquie e un alo cen al en la comp ensión del pasado clásico, y su análisis puede se una de las cues iones de mayo ope a i idad y alo pa a el u u o de Eu opa. Pe o es a la pa en el pasado clásico donde u o luga el desenlace en e las concepcio nes p e- polí icas, polí icas y sup apolí icas o es a ales en la o ganización del colec i o. Es ambién el Clasicismo, ico en expe iencias de in en os de con i encia en un mundo plu al, donde llega on a se compa ibles las endencias a la homo- geneidad con el man enimien o de pa celas de especi icidad. Donde se en iende posible como modelo la con i encia en e las endencias a la homogeneidad o - ganiza i a y la c eación de g andes cue pos no ma i os50 y la he e ogeneidad cul- u al, sua izada po un común in e és en la paula ina compa ición de simila es modelos ideológicos. Donde no queden excluidas las posibi lidades de en ique- cimien o cul u al po la ía de la complemen a iedad. De ninguna mane a es oy p econizando con es a a gumen ación la “ uel a” al pasado clásico, po supues o, ni po deseable —con an as somb as como en- cie a el pasado de Eu opa—, ni po posible. E iden emen e la his o ia iene una sola di ección. El pasado pe enece a una dimen sión que no es la nues a, i e- misiblemen e pasada y como al i ecupe able. A mayo abun damien o, nada así más alaz y colec i amen e suicida que p e ende pasa como p oceso de “ e- cupe ación” lo que no se ía en ealidad sino una in ención de un p e endido pasado an o zadamen e idealizado como his ó icamen e a i icioso po inexis- en e. Tal plan eamien o, que sólo puede se i a los in e eses de una cas a o- men ado a de la gene ación a i icial de insolida ios nacionalismos secesionis as, que espu iamen e se p e enden impone en el in e io de la Unión, se ía, no sólo empob ecedo como o zamien o polí ico, sino, más aún, sui cida pa a el u u o de Eu opa y no sólo pa a los es ados nacionales que la componen. Insis o, no sólo en la inexis encia de ece as, de guías in alibles pa a el desa- ollo de un p oyec o de solida idad olun a ia como el que la cons ucción de Eu opa p econiza, sino ambién en la nece sidad de amplia y p o undiza en una e eb ación eu opea inconclusa. Ello signi ica ol e aho a ambién hacia den- o unas ene gías que Eu opa, po su papel his ó ico, ha p oyec ado muchas e- ces hacia a ue a. Si p e endemos cons ui el u u o sob e unas aíces sólidas hay que pa i de algo que hemos is o ya. La elas icidad de la concepción de Eu opa ambién se undamen a en el hecho de que ningún pueblo, ninguna aza, nin- guna co lec i idad den o del con inen e han gozado, ni gozan del pa imonio de de ini se en exclusi a como “eu opeos”. No exis e lo que podemos cali ica de 50. E. Vila iño (1996). ANTONIO CABALLOS RUFINO - 36 ípico eu opeo. Hay mul i ud de ma ne as de se y sen i se eu opeos. Nos encon- a íamos al ez con so p esas analizando quienes y en qué medida se sien en eu opeos y quienes no; y quienes, consi de ándose eu opeos, son acep ados o ex- cluidos como ales po el es o. Cumplidos los equisi os de ubicación e i o ial y compa ición de his o- ia y cul u a, eu opeo se ía así quien, además, iene olun ad de se lo. La con- ciencia de sen i se eu opeo, de desigual calado en un ción de los bene icios que de ello se asuman, esul a po lo an o an ágil y cambian e como los ai enes de las coyun u as. La cons ucción de Eu opa como olun ad de los eu opeos — ans o mando en complemen a iedad las al e idades p e ias— exige asumi como na u al la con i encia y pasa po la gene ación de ó mulas que hagan po- sibles a la pa la homoge neización o ganiza i a y el man enimien o de la plu a- lidad cul u al. Es e apa a o, en di ícil e ines able equilib io, cuen a al menos en su habe con el peso de una his o ia común, exp esa da en an os y an os lieux de la mé- moi e51 que los eu opeos podemos sen i como p opios y compa i dos. Aquí, el Clasicismo, como cons ucción y e e en e ideal, se nos uel e a apa ece como nexo ope a i o en una Eu opa plu al y mul i o me. Nos puede uni an o el e- ne un pasado clásico común, como el común in e és po el clasi cismo como ideal. La imagen de un pasado clásico con inuamen e econs uido e imaginado se ía así una seña cohe en e de iden i icación de Eu opa. De la misma mane a que la ieja ciudadanía omana, que acabó siendo un concep o es ic amen e po- lí ico, común pa a un amplísimo cue po cí ico que podía compa i ambién sus múl iples ciudadanías locales, am bién la ciudadanía eu opea complemen a la adsc ipción nacional sin exigi la exclusión de és a. Buscábamos una explicación azonable ace ca de Eu opa, pe o lo que se acaba de p e sen a en a den o de la ó bi a del mi o. No c eo sin emba go que és a enga que se una es pues a decepcionan e. El “clasicismo”, no po e e en e ideal esul a menos ope a i o como e men o de unidad en e los eu opeos. Es necesa io ap o echa el po encial del mi o como ue za de cohesión, su inde- inición como he amien a de acep abilidad po muchos, quienes desde la a- iedad y la he e ogeneidad nos sen imos inculados e iden i icados con él. La elu cub ación a pa i del pensamien o clásico supone inco po a és e, pone el pensamien o de Eu opa en una línea conduc o a única, e men o de unidad es- pi i ual. Los pueblos necesi an sopo es, ilusiones, c eencias, que les pe mi an enca a el u u o sin aumas. Las i ualidades del mi o, con odo el po encial 51. Los “luga es de la memo ia” del í ulo de la se ie di igida po Pie e No a e i iéndose, al a a de la memo ia colec i a, an o a espacios ma e iales conc e os, como a e e en es abs ac os in elec ualmen e cons uidos y alo ados colec i amen e, po lo que escapan así al ol ido. LA FUNDAMENTACIóN CLáSICA DE LA IDEA DE EUROPA 37 c ea i o que és e encie a, pueden econduci hacia el u u o unos ideales que pe mi en ascende el p esen e. Eu opa, eje cicio de e eb ación solida ia, sigue siendo un p oyec o inaca- bado52. El e o aho a es iba en p oba su capacidad de equilib io. Las ensiones libe adas en el an iguo con lic o No e-Su 53, hoy se han asladado al no e, in- i iéndose los é minos. En lo que es algo más que un juego de palab as, Roma —es o es, el Medi e áneo— se ha con e ido en el su , en e a un nue o no e. Po ello lo que an es había enido el po encial del no e, hoy dis u a, pe o am- bién se esien e de las i ualidades del su . La ampliación al es e, si bien com- ple a el pano ama, ambién lo hace más plu al y complejo. En la búsqueda del equilib io, an o po con encimien o como po nece- sidad, es donde el Cla sicismo se puede mos a hoy eno adamen e en able. Amén de los p oblemas econó micos, en una coyun u a que no aún no deja de a osiga nos, y po encima de ellos es án los p oblemas cul u ales y so ciales. Pe o pa a és os no se pueden encon a soluciones ecnológicas, sino sólo in elec- uales y mo ales. El humanismo que nació en el Medi e áneo es el único que desde den o pe mi i á humaniza a una sociedad guiada po pa áme os eco- nómicos, escle o izada po ex cesos polí icos y abusi os o denancismos no - ma i os y bu oc á icos, y some ida a los que se nos apa e cen como imposibles equilib ios en e los Es ados y en e és os y los o ganismos comuni a ios. Hoy, cuando con muchos es ue zos y di icul ades desde di e en es ámbi os se man- iene a pesa de odo —con más o menos en usiasmo o mayo o meno escep i- cismo— el empeño po cons ui una nue a o ma de en ende Eu opa, con la p e ensión y el deseo pa a muchos de que és a ue a más cohesionada y solida- ia, una Eu opa donde sea ac ible compa gina unidad y di e sidad, su ge ecu- en e, como en o os an os momen os de c isis c ea i a a lo la go de nues a dila ada his o ia común, el modelo clásico. Su u ilidad puede mani es a se de nue o en a o nues o si llegamos al con encimien o de que, al ez sólo con el ba gaje in elec ual de la asunción de nues o pasado, debemos y pod emos con- ibui a eequili b a es a nue a Eu opa con los alo es del Clasicismo. Po es o lo necesi amos como símbolo, po es o a Eu opa le esul a imp escindible el e- e en e de lo que ha sido es e pequeño oci o de un mundo que se ha hecho de- masiado g ande y demasiado p osaico, an al o de iejos mis e ios como escaso de nue as ilusiones. 52. Así el í ulo de la ob a de Z. Bauman (2004). 53. Las iejas dialéc icas Roma-Ca ago, Eu opa c is iana-Impe io musulmán. ANTONIO CABALLOS RUFINO - 38 BIBLIOGRAFÍA Al öldy, G. (1999): Das Impe ium Romanum – Ein Vo bild ü das e ein e Eu opa?, Ba- silea ( e sión inglesa ac ualizada: “The Impe ium Romanum: A Model o a Uni- ed Eu ope?, en A. Chanio is, A. y Ch. Kuhn, eds., Compa isons, Cons uc ions, Con o e sies, HABES 46, S u ga 2009, pp. 57-82). Bauman, Z. (2004): Eu ope: An Un inished Ad en u e, Camb idge 2004 ( ad. espa- ñola: Eu opa, una a en u a inacabada, Mad id 2006). Be nal, M. (1993): A enea Neg a. Las aíces a oasiá icas de la ci ili zación clásica, Ba - celona. Be e, H. 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