Knock-out!
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KNOCK-OUT! Iván Lozano Palma Trabajo Fin de Grado Universidad de Sevilla Curso 2015 / 2016 Tutor: Manuel Fernando Mancera Vº. Bº. del tutor: firma del profesor tutor
ÍNDICE Trabajos artísticos Estudio teórico Introducción Antecedentes Hombre como objeto de deseo Voyeur Deporte Heteronormatividad Conclusiones Bibliografía Propuesta de integración profesional 12 29 31 33 35 37 39 41 43 45 49
16 S/T 2015 210x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte S/T 2015 210x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte S/T 2015 210x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte
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18 S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Creación abierta en pintura S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Creación abierta en pintura S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Creación abierta en pintura
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20 S/T 2015 210x148 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte
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22 S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte La conga 2015 297x210 mm Pintura digital Creación abierta en pintura
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24 S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte S/T 2015 297x210 mm Pintura digital Discursos expositivos y difusión del arte
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33 Antecedentes A lo largo de la historia, los símbolos sexuales masculinos junto con el tipo de sentimientos, ya sea afecto, admiración o deseo, han ido cambiando. Aunque el homoerotismo exista desde la prehistoria, que se representaban situaciones homosexuales porque se apreciaba ese comportamiento, pasando por el periodo clásico (donde tuvo su máximo apogeo), vamos a remontarnos a la obra de Winckelmann1. El historiador de arte persigue la imagen ideal que, según su condición y admiración, se consigue a través del cuerpo masculino. Se inspiraba en la escultura clásica como el Torso de Belvedere o el Apolo, al igual que en las ideas de belleza de Burke2. Winckelmann influyó en corrientes artísticas posteriores como el Neoclasicismo, que fomentaba la exaltación del hombre triunfador, buscando en los mitos e historias antiguas como excusa para representar el cuerpo masculino. Poco después se comienza a rendir culto al deseo individual y al cuerpo y nace el Romanticismo. Esta corriente crea un mundo idealizado donde el hombre era el principal protagonista, el placer y la sensualidad. Los artistas recalcaban los aspectos viriles del héroe, con un fuerte contenido sensual. El Realismo surge en contra a esta corriente, utilizando al hombre con un papel dominante en la sociedad, realizando imágenes donde se exaltaba la figura masculina realizando trabajos físicos. Más adelante, al final de la Primera Guerra Mundial, emergen periodos más rompedores y creativos en los que se desarrollan diferentes lenguajes que revolucionarían la creación y el concepto de arte. El deseo homoerótico3 apareció de una manera distinta, en este caso con fines más publicitarios, como el cartel o la ilustración. Los continuos cambios de lenguaje permitieron la aparición de artistas que aportaban una creatividad propia. Así como Jackson Pollok o Marsden Hartley que, si conocemos sus circunstancias, podemos advertir la pulsión interior cifrada que está ligada al homoerotismo. 1 Johann Joachin Winckelmann (1717 - 1768) fue un arqueólogo e historiador del arte alemán. Considerado como el fundador de la Historia del Arte. Sus obras mezclaban la cultura y el arte griego con principios políticos, la estética y la educación con el deseo erótico. 2 En su obra indagación filosófica sobre el origen de nuestras ideas acerca de lo sublime y de lo bello, Edmun Burke dividía la experiencia estética entre lo sublime (la potencia muscular y actividad masculina) y lo bello (sinónimo de la gracia seductora femenina). De este modo, el hombre andrógino podía ser calificado de bello y por lo tanto se convierte también en objeto de deseo. 3 El homoerotismo se refiere al tipo de sentimiento que expresa el deseo, admiración o afecto entre personas del mismo sexo. No tiene porqué incluir ningún tipo de relación física. En el imaginario de un artista, el homoerotismo puede aparecer de manera simbólica o subconsciente e incluso de manera explícita pero en ningún caso ha de conllevar obligatoriamente una aproximación erótico-sexual.
34 Fue a principios de la década de los 70 la etapa más revolucionaria en busca de la libertad y los derechos de los grupos menores que se sentían en desventaja. El hombre necesitaba reivindicar una nueva identidad que pudiese caracterizarse por la sensibilidad o ternura, haciendo aparecer nuevos conceptos de hombre. Poco a poco fue normalizándose la identidad homosexual, intentando favorecer a estos que eran artistas, los cuales estaban convencidos que las imágenes homoeróticas tendrían mayor aceptación. Las nuevas libertades favorecían también la pluralidad de las obras tanto en materiales como en el estilo o la temática. Se ofrece un amplio abanico de posibilidades desde finales de siglo. Los artistas, a pesar de buscar nuevos lenguajes y planteamientos para alejarse de los clásicos, son los figurativos los más destacados e interesantes. Pueden servir como primeros ejemplos a destacar Francis Bacon, David Hockney o Andy Warhol. Durante todo este proyecto aparecerán varios artistas integrados en esta etapa que son claros referentes a la hora de la creación personal.
35 Hombre como objeto de deseo Se elige al hombre, no solo como sujeto, sino también como objeto, como una pieza de consumo que se puede poseer. Esto hace llamar la atención sobre una nueva forma de contemplar al hombre. Al aparecer homoerotizado cambia, en cierto modo, el modelo heterosexual ya que se elimina la diferencia de sexos. La sociedad decimonónica es un claro ejemplo de la propagaión de imágenes que presentaban al hombre como objeto de deseo. A finales de siglo, se comenzó a mostrar cierto interés hacia este tipo de temas. Debido a la convulsión creativa, se crearon una serie de códigos de representación que permitieran a esas imágenes permanecer dentro de la creación artística, sin tener que ser creadas en un ámbito clandestino, como se había hecho anteriormente. Por ello, el artista que quisiera plasmar cualquier tipo de deseo homoerótico debía recurrir a esos códigos. Estos buscan inspiración en el mundo clásico o en la camaradería y el deseo sexual entre los integrantes de tales imágenes. Fue el tema más utilizado y es debido, sobre todo, a que favorecía a la expresión de deseo entre hombres de manera encubierta. La amistad se había convertido en un elemento esencial para la felicidad, dado que los hombres encontraban entre ellos cualidades que admiraban y no poseían. Realmente es un acto lógico, puesto que frecuentaban círculos con ausencia de mujeres debido a la sociedad que segregaba los sexos. Por lo tanto facilitaba el lazo afectivo entre ellos. Los artistas utilizaron esta amistad para crear imágenes con carga homoerótica pero de una manera sutil. La proliferación de la fotografía homoerótica se vio favorecida por el aumento de la comunidad homosexual. Esto permitió también explotar el sex appeal de actores destacados en imágenes publicitarias. Aumentó la cultura visual: cine, revistas, publicidad, etc. y se hizo más evidente el hombre como objeto de representación viendo que funcionaba. El homoerotismo fue ganando terreno en la fotografía artística y de consumo. Los modelos fueron variando aunque se fueron marcando una serie de símbolos sexuales masculinos. El predominio de la figura maculina en el cine hizo que estas estrellas se convirtieran en un modelo a seguir, con el que el espectador se sintiera identificado: un yo ideal. Es decir, la atracción por ciertos modelos que aparecían en el cine o en publicidad ya no solo era por erotismo, también para construir un ego ideal, completo y perfecto. Un nuevo tipo de hombre apareció en la gran pantalla durante los años 50: el joven rebelde. Jóvenes con dificultades para adaptarse al sistema que encarnaron actores como James Dean o Sal Mineo. Se convirtieron en ídolos y símbolos sexuales. Marlon Brando representó perfectamente la sexualidad en pantalla con su espectacular físico y el empleo de vestuario cargado de erotismo, sobre todo en el mundo homosexual: ropa de cuero, camisetas ajustadas, etc.
36 Durante los años 70, Joe Dallesandro encarnó el perfil de hombre objeto gracias a las películas de Andy Warhol y Paul Morrissey, llegando a ser recordado como símbolo sexual masculino más famoso del cine underground de los años 60 y 70, y un icono homoerótico cuyo culto sigue hasta hoy. Destacó por su belleza y su voluptuoso físico que mostraba desnudo en sus películas, así como por su sinceridad hacia su bisexualidad, y cambió para siempre la sexualidad masculina en la pantalla. Es importante decir que los símbolos sexuales de hoy son igual de importantes y se pretende reflejar este concepto en la obra que abarca este proyecto, de la misma manera que Warhol utilizaba a Dallesandro. Por ello, se podría decir que se está plasmando al hombre como objeto de deseo. Hombres que destacan por su belleza y buenas aptitudes, que son capaces de seducir con un leve contorneo del cuello o de los hombros; siempre manteniendo las distancias con el espectador. Bruce Weber es, en cierta medida, responsable de introducir el cuerpo masculino en la publicidad contemporánea, en los mismos términos de objeto de deseo y consumo en que el público estaba acostumbrado a ver el cuerpo femenino. Este proyecto suyo no solo era estético, sino que iba acompañado de una ética nueva. Se trataba de lograr una peculiar revolución androcentrista1 en la que la moda guardaba relación con quien la llevara puesta, mostrando cómo a un determinado producto podía acceder cualquiera que pudiera pagarlo. la ropa perdió protagonismo, así, en beneficio de la imagen de un superhombre, bello y utópico, que vive en un mundo idílico. Por eso, su nombre resulta imprescindible cuando se habla de resaltar la erótica de la masculinidad y de su normalización social. Su primer gran éxito fue a finales de los años 80 con una fragancia de la firma Calvin Klein. En la imagen aparecían un hombre y una mujer de pie y desnudos sobre un columpio. Esto dio como resultado un gran escándalo, pero era el detonante de una nueva manera de hacer publicidad, en la que el hombre pasaba a ser un elemento tan activo como la mujer. Fue poco después cuando se decantó por el erotismo masculino; empezó fotografiando a atletas que vestían ropa interior inmaculada apoyados sobre muros blancos, que rompían con la típica imagen de la publicidad del momento en la que el varón, no siempre atractivo, solo servía de mero soporte de la prenda que llevase, como si se tratara de un simple maniquí. Después del primer escándalo, llegaron otros como el protagonizado por la pareja de hombres vestidos juntos en una cama, en un claro guiño homoerótico. Bruce Weber ha retratado a muchos famosos, ya sean hombres o mujeres, sobre todo para la revista Interview, fundada por Andy Warhol. Pero era evidente que lo que más le ha gustado siempre es inmortalizar a sus hombres favoritos. Pocos se resistieron a su cámara, incluido el culturista y actor Arnold Schwarzeneger. Aparte de Marcus Schenkenberg, hay que destacar su obsesión por otros guapos modelos como Matt Aymar o Eric Nies. Deportistas como Tom Hintnaus o los integrantes del equipo olímpico americano, fotografiado en la revista Interview en 1981, también quedaron espléndidos frente a su cámara. Hay que decir, que los protagonistas de las obras de este proyecto tampoco se han resistido a ser pintados, aunque realmente algunos no lo sepan. Otro fotógrafo al que reconocer la integración del homoerotismo en la fotografía de moda es Herb Ritts. Refleja el espíritu californiano de finales del siglo XX fotografiando lo bello, los cuerpos perfectos; cuerpos para ser contemplados y disfrutados pero en la distancia. Utilizó el cuerpo masculino como objeto investigando los límites del homoerotismo, donde se palpaba el deseo y el ansia por mirar. El efecto de su trabajo ha tenido repercusión, llegando a ser influencia para muchos artistas posteriores. 1 La palabra androcentrismo hace referencia a la práctica, consciente o no, de otorgar al hombre una posición central en la propia visión del mundo, de la cultura y de la historia.
37 Voyeur En este proyecto se persigue la idea de fotografía encubierta. Los protagonistas son chicos que están siendo observados a través de un objetivo y el espectador es el voyeur que lo acecha y analiza desde el otro lado. Se posa la mirada en los cuerpos masculinos que, en cierto modo, el modelo llega a perder su identidad al centrarse solo en su físico espectacular. En algunos casos se dan cuenta, por lo tanto aparecen mostrando sus virtudes y facultades. Son esas escenas en las que están mirando de reojo, porque les gusta que les miren, y porque saben que tienen un físico espectacular capaz de cautivar a cualquiera que se atreva a contemplarlo. El uso de la mirada directa al objetivo hace conectar con el espectador, captándolo este como una invitación. La mirada de cada modelo que se dirige hacia un sujeto que está intuido, junto con posturas que favorecen la focalización de los elementos más sexuales de este, hacen que aparezca como un objeto de deseo. Martín Farina (joven director de cine) dedicó más de la mitad de su vida a jugar al fútbol. Aprovechó la presencia de su hermano Tomás, que juega en el club Platense de la tercera división de Argentina, para meterse ahí donde nadie entra: las concentraciones en los hoteles, los momentos de descanso, los vestuarios después de los entrenamientos, y dio como resultado FULBOY. El nombre de la película, según cuenta el director, deriva de una intención inicial de los futbolistas: “Ellos querían que la película se llamase ‘Fulbo‘, [...] Yo creía que ese nombre era incompleto. Que no abarcaba todo lo que veía porque el ‘Fulbo‘ no eran solo ellos, sino también el mundo exterior, la actividad, la relación. Y no era eso lo que estábamos compartiendo, sino sus pensamientos, temores, juegos, contradicciones y, fundamentalmente, la reconstrucción simbólica de su universo significante. Por eso tamibén necesitaba poder definirlos un poco más en relación con la forma estética que primó en el encuentro que tuvimos. Curiosamente, la intención inicial que me planteé fue poder reflejar la tensa relación que venían manteniendo con los espectadores a raíz de una serie de resultados adversos. Pero esto no fue posible, porque desde el día que empecé a filmar, ellos no perdieron ni un solo partido”. (Farina, 2014) Abandona el campo de juego y se introduce con su cámara a modo de ojo intruso en esos lugares selectos. Su intención es mostrar cosas que la gente nunca haya visto. El director toma de referencia los cuerpos, y esto no pasa desapercibido. Durante toda la película se puede apreciar cómo las imágenes muestran el gran fetiche nacional: futbolistas en un vestuario. En FULBOY los jugadores de Platense pasan la mayoría del film desnudos o casi desnudos. Se observa que están atentos a su estética, que dedican mucho tiempo a elegir su ropa, a comprar perfumes o a mirarse en el espejo. Farina utiliza la´ met´áfora para hablar de la desnudez:
38 “Es un hecho del orden de lo objetivo, porque lo que se ve en un vestuario y en un hotel de concentración son hombres desnudos o semidesnudos prácticamente todo el tiempo, con una mirada omnipresente sobre sí mismos, de lo cual se habla mucho y se tiene plena consciencia y libertad expositiva. Así y todo, creo que la desnudez de la película no es tanto física sino emocional. Me gusta la idea de que la desnudez física es como una primera trama que sirve de telón de fondo, de puesta en escena, para que aparezca una desnudez del tipo de orden social que funciona dentro del universo del futbolista, y con ellos de muchas personas que consumen el mundo del fútbol diariamente, como parte inseparable de la vida”. (Farina, 2014) Y se anima a ir más lejos: “Por eso creo que es erótico, o no sé si es erótico, quizás es como una provocación a animarse a ver algo más allá que la robustez, dentro de la masculinidad. Y acá sé bien de lo que estó hablando dentro del mundo del fútbol, y también dentro del esquema de mi propia formación en la sensibilidad” (Farina, 2014). Siguiendo esa inquietud por observar y analizar, el trabajo de Juan Carlos Martínez insiste en reconstruir para sí un espacio donde la mirada trabaja de un modo singular. Sus fotografías contienen la esencia de mirada furtiva y voyeur. Una mirada hacia la identidad masculina, que se introduce directamente en su intimidad. Secret Photography Archive es un proyecto que lleva a cabo en Instagram, en el que sube fotos que él mismo hace con su teléfono móvil a chicos que no tienen conocimiento de que están siendo intencionadamente fotografiados o filmados. Otra manera de observar la aporta la técnica que abarca y destaca en las obras de este proyecto, que es la pintura digital. Se utiliza como si de óleo se tratase; simplemente se sustituye el pincel por un estilete, y el óleo por píxeles. Se investiga y explora esta técnica, viendo ´como se pueden aprovechar las posibilidades que ofrece, sin abandonar el concepto de la pintura pintura, que es lo que se pretende reivindicar. Aunque no tenga la materialidad y la plasticidad del óleo, se intenta imitarla, buscando pinceles y ajustándoles el tipo de presión para que se asemejen al real, modelando con el color y creando ritmos con el trazo. El mismo David Hockney lleva más de treinta años probando el potencial de las nuevas herramientas como fotocopiadoras, ordenadores, Photoshop, o aplicaciones para pintar en el iPhone o el iPad. Hockney vincula su experimentación constante c´on su interés por explandir los modos de v er el mundo que propician las imágenes: “Siempre he creído que las obras creadas por el ser humano nos vermiten “ver” el mundo. Sin ellas no creo que nadie pudiera ver el modo que vemos. Mucha gente cree saber cómo es el mundo porque lo ha visto en la televisión. Pero si realmente te fascina cómo es el mundo, deberías mostrar gran interés por todos los procedimientos de creación de imágenes que se crucen en tu camino”. (Hockney, D. en Gayford, M. 2012: 11) En este proyecto se pretende mostrar ese mundo homoerótico en la actualidad. Utilizamos la pantalla del ordenador o del teléfono móvil como barrera entre el espectador y el objeto de deseo que, en este caso, es el hombre: nos convertimos en voyeurs tecnológicos.
39 Deporte A finales del siglo XIX, la sociedad se vio obligada a reconstruir la masculinidad del hombre debido al aumento de la orientación homosexual. La intención era crear una apariencia masculina que reflejara fielmente la cualidad moral del hombre, trabajando su imagen. De nuevo se recurrió a la escultura clásica, que mostraba el cuerpo de deportista como ideal físico. Así comenzó a fomentarse el culto a la figura del atleta. Además surgieron de nuevo los Juegos Olímpicos con intención de utilizar el deporte como ocio, y donde se podía disfrutar de hombres deportista s que comenzaron a ser admirados también. El cuerpo atlético masculino se convirtió en un fenómeno sociocultural y la popularización de la gimnasia y las revistas de deporte favorecieron la circulación de esas imágenes. El cuerpo se convirtió en objeto de consumo, admiración y deseo. Comenzaron entonces a aparecer fotógrafos especializados como Sarony o Jules Beau. Mostrar el cuerpo en una fotografía abría un marco donde cabía cualquier tipo de expresión sobre género o identidad sexual. Este fenómeno creó una iconografía del hombre masculino y saludable. Sin embargo, esas imágenes tenían una lectura contraria a lo que pretendían condenar. Los atletas se convirtieron poco después en iconos homosexuales, básicamente porque la mayoría de los espectadores de estas fotografías eran hombres. Además, el hecho de eliminar con ropa u objetos la parte sexual, dirigía más atención hacia esa zona que se muestra prohibida, aumentando su potencial erótico y la imaginación. La ropa deportiva tiene un papel fundamental a la hora de moldear el cuerpo y será esencial a la hora de elaborar este proyecto. Existe una empedirnida fascinación por ver cómo la indumentaria deportiva desempeña más allá de su función. Es atrayente el modo en que las camisetas de tirantes apretadas que llevan los deportistas muestran sus bíceps, tensos al realizar cualquier flexión; o los musculosos trapecios de los nadadores. También es tentador si observamos cómo los monos comprimidos dibujan los abdominales moviéndose al ritmo de una carrera, o esa protuberancia que se marca entre las pieranas de dos luchadores, la cual cogen al defenderse después de tirar al suelo a su contricante y revolcarse. Pero no solo procede de lo citado anteriormente. Hay que destacar la presencia de la moda en el proceso creativo. Se ve presente en la estética suburbial, en las que marcas de lujo buscan ahora inspiración. Podría nombrarse a Gosha Rubchinskiy (fotógrafo, cineasta y diseñador de moda) como líder de esta tendencia. El director de Commes de Garçons, desde su debut en Evil Empire hasta sus exploraciones de los hooligans de fútbol de Nazbol en la temporada otoño/invierno 2015, ha estado llenando los vacíos del underground postsoviético.
40 La estética suburbial rusa1 es lo último que ha calado en las pasarelas. Pero pongámonos en antecedentes. Todas las generaciones perdidas, todos los jóvenes descalzados que viven en el extrarradio de las grandes ciudades, repiten, salvando mucho las distancias, la misma dinámica social en cuestiones de estética. “Se trata de expresar una comunidad, un orgullo de suburbio y, a la vez, paradójicamente, subyace un deseo de identificarse con valores de éxito social, consumismo y derroche” (Ezeiza, L en Tentaciones, 2015: 54), opina Laura Ezeiza, profesora de Sociología de la Moda. Sin embargo, si se profundiza un poco y de acuerdo con Leticia García, hay dos rasgos fundamentales que distinguen la tendencia del gueto ruso de sus antecesores europeos o americanos: “dos elementos que, a su vez, explican porqué vestirse como un gimnasta en paro es el nuevo negro. El primero es que Rusia es una región bipolar en lo que a economía se refiere. El segundo, que por primera vez la creatividad llega desde abajo” (García, L en Tentaciones, 2015). A Gosha Rubchinskiy ya lo comparan con Hedi Slimane, el ex director creativo de Dior y actual Rey Midas de Saint Laurent: ambos están obsesionados con los jóvenes, compaginan el diseño con la fotografía y el video y están fascinados por la contracultura. Pero, mientras el segundo explota el gruge, el rock setentero y otros movimientos más comerciales, el primero sigue fabricando chándales con estrellas soviéticas. De un modo más agresivo y radical, llevándolo a su lado más grosero, Slava Mogutin retrata esa estética rusa. Procedente de un opresivo y conservador pasado soviético, Mogutin es un artista que busca la belleza primitiva y la inocencia en escenas no convencionales y explícitas que pueden llegar a considerarse obscenas, impactantes o perversas. Ese tipo de escenas las encuentra atractivas e inspiradoras. A través de este tipo de imágenes, explora nuevos lenguajes e ideales románticos, trabajando de manera personal con cada tema. Se traslada esta estética suburbial a este proyecto, teniendo unas calzonas, unas zapatillas Adidas y unos calcetines deportivos como protagonistas. Los retratados llevan ropa deportiva y se encuentran realizando una acción en medio de un ritual deportivo. Se ejecuta de principio a fin: desde el calentamiento, pasando por la acción deportiva en sí hasta las duchas de despedida en los vestuarios. Siempre se captan esos momentos en lso que es irremediable tener una mirada sexual hacia la escena, donde dos o más cuerpos interactúan entre ellos o así mismo; estirando, quitándose la camiseta sudada, jugando en las duchas, etc. Esta imagen de chico que se presta a la confusión, que se pone un poco de todo, también es utilizada por Alasdair McLellan. El ahora llamado lad casual o falso bakala es el nuevo choni del momento, un retorno adolescente a la idea de masculinidad. Chicos afeitados y limpios, que frecuentan la calle y las fiestas, informales y que llevan una estética muy fresca que se centra en la comodidad y el deporte. Como también es evidente, esta está influenciada por los skaters de la costa este americana y los jóvenes ingleses de los suburbios en los 90. Palace es una de las marcas de streetwear (junto con la todopoderosa Nike, que nunca ha desaparecido) con más influencia ahora mismo y su reciente colagoración con Umbro ha significado un momento clave para el regreso de una tendencia algo olvidada. ¿Quién iba a imaginarse que la esencia del skate iba a integrarse tan bien en una camiseta de fútbol? 1 Caracterizada por la amalgama de folclore patrio, pobreza soviética, industria pesada y capitalismo feroz que define los barrios
41 Heteronormatividad Ben Mcnutt (fotógrafo formado en Maryland Institute College of Art, 2015) ha estado consumiendo imágenes de lucha libre durante este último año. Ha estado investigando el tema mediante su propia formación en el gimnasio, tomando lecciones de un profesor particular de este deporte, siguiendo a luchadores y equipos en las redes sociales, estudiando detenidamente las imágenes históricas relacionadas con escenas de lucha libre teñidas eróticamente. Todo esto se suma a un cuestionamiento visual de cómo la sociedad ha establecido normas para lo que se considera heteronormativo1 a través del tiempo. El artista explica de dónde surgió todo: “I started my exploration on wrestling about two years ago when I saw a vintage picture of wrestlers. I wanted recreate a picture like the one I had found for purely aesthetic reasons. I just wanted to have two male in the studio wrestling, and as a photographer I have the power to make that happen. I never really expected it to become much more in-depth than just the pure physicality of it, and my pure atraction sexually to it. But the more I researched this type of imaginery, the more confusing paradoxes I found”2. (Mcnutt, Ben en Matte Magazine, 2014) Y hay mucho que adentrarse para entender más la sexualidad, las relaciones entre personas y esas situaciones raras de la sociedad en las que te puedes encontrar muy cerca de otro hombre, pero que en otras no está bien visto. 1 Heteronorma o heteronormatividad es un régimen social, político y económico que ipmone las prácticas sexuales heterosexuales mediante diversos mecanismos médicos, artísticos, educativos, religiosos, jurídicos, etc. y mediante diversas instituciones que presentan la heterosexualidad como necesaria para el funcionamiento de la sociedad y como el único modelo válido de relación sexoafectiva y de parentesco. 2 “Comencé mi exploración en la lucha libre hace unos dos años, cuando vi una foto antigua de luchadores. Quería recrear una imagen como la que me había encontrado por razones puramente estéticas. Yo solo quería tener a dos hombres realizando lucha libre en mi estudio, y como fotógrafo tengo el poder de hacer que eso suceda. Nunca me imaginé que se convertiría en elgo mucho más profundo que la simple materialidad, y mi pura atracción sexual a la misma. Pero cuanto más he investigado este tipo de imágenes, me encuentro paradojas más confusas”.
49 Propuesta de integración profesional Se trata de una propuesta real. En diciembre de 2015 se inauguró KNOCK-OUT!, título que da nombre a este proyecto. Knock-out o K.O. es un término deportivo aplicado en el boxeo que significa fuera de combate. Se utiliza cuando un boxeador cae por efecto de un golpe reglamentario y no se levanta antes de que el árbitro acabe la cuenta de diez segundos, lo que determina la victoria del contrario. Se hace un juego de palabras, utilizando este término para interpretar una deseada victoria después de mucho sacrificio para tener como resultado una primera exposición individual. Del mismo modo, se pretende que los protagonistas de las obras sean capaces de dejar K.O. al observador externo. Durante un mes, estuvo expuesta en la gallery-shop La importadora. Se trata de reunir un conjunto de obras que dialoguen entre ellas armónicamente, teniendo como base todas las premisas citadas anteriormente en el estudio teórico. Los curadores que se encargaron de llevar a cabo esta exposición fueron Pablo Rodríguez y Mamen Calvete, conocidos en equipo como Crótalo&Triángulo. El texto de sala fue escrito por Manuel Antonio Domínguez, artista español contemporáneo.
50 KNOCK-OUT! Iván Lozano Palma//// Sin ser yo nada de eso, me atrae el deporte. Y es que, por una predilección sexual, hoy por hoy, alardeo de saber quiénes son los mejores deportistas de lucha libre. Los materiales marcan el contorno del cuerpo, los hacen suaves y brillantes. Cuerpos observados que se disfrutan revistiéndose de tejidos que comprimen, aprisionan y marcan. Todo un placer sexual que llega de la sensación de compresión y de la visión del propio cuerpo trabajado. Lo dicho, me atrae el deporte. En todos nosotros existe “cierto grado” de fetichismo. El primer nivel lo encontramos cuando existe una preferencia por cierto tipo de pareja sexual. El segundo nivel lo encontramos cuando aparece una fuerte preferencia por ciertos tipos de compañerxs y actividades. El tercer nivel se produce cuando son necesarios estímulos concretos y objetos para la actividad sexual. Pero quizás, es en el fetiche hacia la ropa, donde podríamos estar todos de algún modo clasificados. El trabajo artístico que nos presenta Iván Lozano se centra en como la indumentaria deportiva puede desempeñar mas allá de su función, un papel importante en la expresión de las sexualidades. La iconografía de la masculinidad gay está llena de códigos sexuales y de ella sobresale, actualmente y acompañada del culto al cuerpo, la ropa deportiva. Es en el encuentro con el proceso creativo donde el artista crea su sello de identidad, entre una gestualidad pictórica y una pintura digital, una visión de cambio de actitud para el imaginario social del pintor formado en la escuela sevillana. El resultado plástico constituye toda una afirmación acerca de la unión entre moda, el vestir y el homoerotismo. Un trabajo que muestra, en toda su lectura, de qué forma los individuos se “moldean” a ellos mismos. Y, tal como ocurre en todo primer escenario artístico o deportivo, los mejores comienzos se inician con un buen golpe de efecto, Knock-out! Manuel Antonio Domínguez
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