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El bajel del desierto: una lectura conradiana de Lawrence de Arabia

Colón Perales, Carlos

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t I El suefis audiovisual - JDIOL LA MODERNIDAD. al "Dogma95. . . nuel J, Lombardo. EL BAJEL DEL DESERT0 a EL BAJEL DEL DESIERTO. Una lectura "Conradiana" de Lawrence de Arabia. Carlos Colon. Su saivacion me parecia un miiagro, si no iuera porque se lo duro que puede liegar a ser el hierro viejo ... Tan duro, en ocasiones, como el espiritu de algunos hombres que vemos porahi: no son mas que una sombra y, sin embargo, soporfan alin eipeso de la vida. Joseph Conrad, Lord Jim. Los soiiadores despiefios son peiigrosos, ya que ejecutan sus sueiios con 10s ojos abierfos para hacerios posibies. TE. Lawrence, Los siele piiares de ia sabiduria. Hay muchas coincidencias entre 10s universos cinematograficos del segundo David Lean y 10s universos narrativos de Joseph Conrad, que van mas alla de la circunstancia de que Lean falleciera cuando estaba a punto de iniciar el rodaje de Nostromo. Si se admitiera -con la cautela a que la arbitrariedad de este tip0 de operaciones obligala existencia un primer David Lean clasico y "dickensiano" que es no solo el de "Cadenas rotas" u "Oliver Twist", sino tambien el de "Breve encuentro", y un David Lean "conradiano" y posclasico que arranca de "El puente sobre el rio Kwai" y hubiera debido culminar en "Nostromo", y se buscaran rasgos de homogeneidad tematica entre las peliculas de este segundo periodo, se hallarian al menos cuatro: a) sus acciones se desarrollan en la primera mitad del siglo XX, y fundamentalmente (todas menos una) en su primer cuarto; b) todas menos una estan ambientadas fuera de lnglaterra, en las colonias que en esos aiios empezaban a perderse: Indochina en "El puente sobre el rio Kwai", el norte de Africa en "Lawrence de Arabia", la lndia en "Pasaje a la lndia", la lrlanda alzada contra el dominio ingles en "La hija de Ryan"; c) todas tienen como eje dramatic0 central la cadena formada por construccion de una autoimagen como sueiio (la aspiracion), su ruptura por obra de una realidad adversa e imprevisible (la caida) y su reconstruccion ya dentro de 10s parametros de la realidad (la reparacion), que son 10s elementos clave de "El puente sobre el rio Kwai", (el coronel Bogey), "Lawrence de Arabia" (E, T. Lawrence), "La hija de Ryan" (Rosy Ryan) y "Pasaje a la lndia" (Adela). Lo conradiano de Lean consiste no solo en esa preferencia por 10s conflictos que se dan en el primer cuarto del siglo XX (que en Conrad es context0 natural y en Lean eleccion que lo aleja del tiempo de rodaje de estas peliculas, todas de la segunda mitad del siglo), por la m2 #,* EL SUENO AUDIOVISUAL desaparicion en el de un mundo que se contempla a la vez con distancia critica -por lo que en el habia de injusto- y con aiioranza -por lo que en el habia de noblecomo temiendo que los cambios no impidan la injusticia per0 si extingan la nobleza o siiuar esos conflictos sobre todo en escenarios exoticos en 10s que la aventura es aun posible, sino por enfrentar un suefio a la realidad, narrar pormanorizadamente como esta lo destroza hasta dejar al heroe desnudo de si mismo y darle una oportunidad de redencion. Lo mas conradiano de Lean, tras el retrato de Lawrence, tal vez sea esa duda sobre si misma y su destino -duda que abre posibilidades y ya, confrontada con la realidad, es esperanzadora y no destructiva - que el cura le regala a Rosy en el final de "La hija de Ryan". El mas interesante de estos puntos de contact0 entre David Lean y Joseph Conrad se produce en las similitudes entre "Lawrence de Arabia" y Lord Jim, hasta el punto que parece evidente que la lectura de la obra de Conrad se superpuso como un filtro a la de Los siete pilares de la sabiduria de E, i Lawrence, el gran libro autobiografico en el que se inspiro el guion de Robert Bolt y Lean (quienes, y el dato me parece relevante, empezaron a trabajar en el guion del Nostromo de Conrad -historia de otro fracas0 en la confrontacion entre autoimagen y realidadinmediatamente despues de terminar "Lawrence de Arabia"). Tras estas similitudes de indole intelectual -la construccion de un heroe real con materiales tomados de uno novelescose esconde un hecho asombroso: la proximidad estilistica y dramatics entre E. T Lawrence y Joseph Conrad, o entre Los siete pilares de la sabiduria y Lord Jim. Con un estilo literario no 59 opuesto y casi en los mismos aiios , E. T. Lawrence vive la revolucion arabe y escribe la primera redaccion de su monumental relato que cierra definitivamente la turnba del heroe romantico mientras Joseph Conrad escribe 10s ultimos grandes relatos de heroism0 romantico de la literatura universal". Lawrence es un Jim sin Patusan redentor, que -para su desgraciaencuentra ademas su Patna al final y no al inicio de su aventura. Mas bien, que vive hechos que se convierten en ese Patna -el simbolo de la realidad que al asaltar por sorpresa destroza toda autoimagen heroicaque nadie sabe cuando habra de aparecerse, siendo su caracter imprevisible la clave de su poder. Estos 59-. La revoiucidn arabe tuvo "gar entre 1913 y 1916, Lawrence emperd a pubiicai su obra a partir de 1921 y Lord Jirnfue escrita entre 1919 y 1920 y publcada este ljltima aho. 60-. Ya sdlo padre vivir en el western cinematografico, por ser el cine una innatural proiongaci6n del relato romantic0 y de su unverso de valores hasta la disolucidn del cine ciasico en 10s anos cincuenta, por obra de cambios sociaes, cuturales, politicos y comunicacionaies. El ciclo lo representaria John Ford, desde ia rnaupassonrana La diligencia" hasta la hornenca ''Centaur05 Uel deMelfo'; r~iyo final -Ethan no pudiendo entrar en el recinto domestic0 y valvienda ai desienoes comparable a ias renuncias ai reconocimiento y la estabilidad de Lawrence (rechazando ios honores y pidienda el traslado) v Jim (renuncianda a1 amai de la loven de Patusan para inmolarse ante Doramin). EL BAJEL DEL DESIERTO @ hechos, este Paina de Lawrence, crean un conflict0 en el que contienden un elemento de realidad (mundo) y un elemento de lucidez (conciencia) que le marcan su limite como heroe (sueiio). Recordemos que el Patna, el vie10 barco gobernado por una tripulacion innoble, es el lugar imprevisible que hace posible la desercion de Jim, quien -en medio de la tormenta, rodeado solo por la abyecta tripulacion y los aterrorizados peregrinos musulmanes, por lo tanto sin testigos heroicos capaces de apreciar su talante heroico, a solas consigo mismo en la inmensidad del maropta por saltar al bote de salvamento y abandonar el barco, haciendose igual a quienes desprecia y distanciandose ya para siempre de aquellos a quienes admira; distanciandose sobre todo de la "imagen admirable" de si mismo que habia construido y a la que aspiraba como proyecto de vida. Lawrence -victims de esa doble conjuncion de "mundo" y "conciencia" que hacen imposible el "sueiio" heroicoanota pormenorizadamente en su obra autobiografica las etapas de este descenso hasta un fondo de si mismo en el que el heroe que todos creen que es y el quiere ser es imposible: "Pasaba la mayor parte del tiempo a solas escribe-, tomando nota de donde me hallaba mentalmente: en mi trigesimo curnpleailos. Extraiiamente me vino entonces a la cabeza mi proposito, cuatro arios antes, de llegar a ser general y caballero, cuando cumpliera 10s treinta. Aquellas dignidades temporales se hallaban ya a mi alcance, aunque mi sensacion de falsia entre los arabes me habia curado de toda ambicion mundana: dejandome tan solo el deseo de conseguir una buena reputacion entre mis hombres. Semejante deseo me hacia sospechar profundamente de mi sinceridad para conmigo mismo. Solo un actor muy bueno podia crear una impresion tan favorable. Alli estaban 10s arabes creyendo en mi, Allenby y Clayton confiando en mi, mi guardia de corps dispuesta a morir por mi: y empezaba a preguntarme si todas las grandes reputaciones, al igual que la mia, no estarian fundadas en el fraude ... Empece a diseccionar mis creencias y motivaciones, rebuscando a tientas en mi negra oscuridad". El Patna. En el extenso fragment0 de Lord Jim en el que, con su caracteristico estilo de "congelacion narrativa", como si detuviera la accion en un plano fijo mientras la voz off del narrador profundizara en lo que subyace bajo las acciones, convirtiendolas en pretext0 para que se muestre esa "parte de nosotros mismos que, como la otra cara de la luna, lleva una existencia oculta en perpetua oscuridadn6', como si lo que sucede fuera invocado, mas que provocado, por esa oscura y tremenda fuerza de lo oculto para mostrarse, narra el salto del Patna esta la clave de la tragedia y de la culpa de Jim. Nos vamos a centrar en el relato - - 61- Conrad J LordJim Pre-tentos Vaienc~a 1998 Pag 123 que Conrad hace de este momento -en la larga conversacion que mantiene con Marlow una noche, durante el juicio, y que este refiere a unos ociosos contertulios aiios despues de que ocurrieran 10s hechospara comprar la autoconciencia heroica de Jim con la de Lawrence, 10s elementos que la quebraron y las formas de reparacion con que ambos heroes purgan su culpa. Habla Conrad a traves de su alter ego narrativo Marlow, testigo de la confesion de Jim: "Antes de que yo pudiese reaccionar (Jim) continuo, con 10s ojos perdidos en la lejania, como descifrando lo escrito en el cuerpo de la noche. -Todo consiste en estar preparado. Yo no lo estaba. No en aquel momento. No trato de disculparme, per0 si me gustarla explicar ... Me gustaria que alguien lo entendiese ... alguien ... Bastaria una persona. Usted. Si, usted, ipor que no? Todo esto resultaba de una solemnidad un tanto ridicula, como ocurre siempre con estos esfuerzos por salvar de la quema la idea que uno tiene de lo que deberia ser su identidad moral, esa convencion aparentemente tan valiosa y que, sin embargo, solo es una regla mas del juego, solo eso; aunque sea tan terriblemente efectiva, al suponersele un poder absoluto sobre 10s instintos, y su fracas0 merezca 10s peores castigos ... Jim comenzo su relato con cierta calma. A bordo de aquel vapor de la linea Dale que 10s habia recogido a 10s cuatro de un bote que flotaba sobre el discreto resplandor del mar al atardecer les habian mirado ma1 desde el primer dia. El capitan habia contado alguna historia, 10s otros permanecieron callados y, de momento, les creyeron [..I No le pregunte a Jim sobre sus sentimientos durante 10s diez dias que paso a bordo. Por el modo como paso sobre esa parte, crei tener motivos para pensar que estaba medio aturdido por lo que acababa de descubrir sobre si mismo; sin duda andaba buscando una explicacion, dirigida al unico capaz de apreciar la tremenda magnitud del caso. . Entiendame, no es que quisiera restarle importancia. De eso estoy seguro, y esto es lo que le hacia distinto a 10s otros. Con respecto a que sintio cuando tocaron tierra y oyo el final imprevisto de esa historia en la que habia jugado un papel tan lamentable, de eso no me dijo nada. Y no es facil de imaginar. ~Sintio que el suelo se hundia bajo sus pies? [. . .] -Asi que el mamparo aguanto, despues de todo -comente, en tono de broma. -Si -murmuro-, claro que aguanto. Y le juro que yo mismo senti como se habia abombado por la presion del agua. EL BAJEL DEL DESlERTO -Results asombroso lo que puede llegar a aguantar un pedazo de hierro -dije. Repantigado en su silla, con las piernas extendidas, tiesas, y 10s brazos colgando, asintio debilmente varias veces. No logro imaginar un espectaculo mas deprimente. De pronto levanto !a cabeza, se enderezo en su asiento, si dio una palmada en el muslo, y estallo: -Dios mio ique ocasion perdida! iQue ocasion perdida! Y la segunda vez que dijo "perdida" sono a grito arrancado por el dolor [...I Pude ver que en esa mirada suya que se adentraba en la noche iba todo su ser, lanzado de cabeza a un ambito imaginario de temerarias aspiraciones heroicas. No habia tenido tiempo de lamentar lo que habia perdido; lo que le absorbia por complete, en todo su ser, era mas bien lo que no habia conseguido [...I A cada instante se adentraba mas en un mundo de gestas romanticas. Y Ilego al centro mismo de ese mundo. Una extraiia expresion de felicidad se extendio por sus facciones. Sus ojos chisperaron a la luz de la vela que ardia entre nosotros. Sonrio. Habia llegado a lo mas hondo, si, a lo mas hondo. Ni mi cara ni la de ninguno de ustedes, amigos mios, lucira jamas una sonrisa de extasis como aquella. Le hice volver otra vez a tierra al decirle: -iSi no hubiera abandonado el barco, desdichado! Se volvio hacia mi, con 10s 010s repentinamente cargados de dolor y estupor y el rostro trastornado con una expresion de espanto y sufrimiento, como si acabara de caerse de una estrella [...I No estaba yo de humor para compadecer a nadie. Sus contradicciones resultaban irritantes. -Si que es una pena que no hubiese previsto lo que iba a pasar-le dije, con la peor intencion. Pero mi dardo insidioso resulto inofensivo: cay0 a sus pies, digamoslo asi, como una flecha sin fuerza, y el ni siquiera se digno recogerla. A lo mejor ni siquiera la vio. En ese momento, repatingado en su asiento, exclamo: -iAl infierno! Le dig0 que estaba a punto de ceder. Yo estaba revisando la diagonal del sollado, linterna en alto, cuando un pedazo de hierro oxidado tan grande como la palma de mi mano se desprendio de la plancha, el solito -se pas6 la man0 por la frente-. Aquella cosa se movio y salto como si estuviera viva, mientras la miraba. -Y eso le hizo perder 10s nervios -comente, como el que no quiere la cosa. -iDe verdad Cree usted -respondio- que pensaba en mi, con ciento sesenta personas a mis espaldas, todas dormidas? Y eso solo en el entrepuente ... Habia muchos mas a proa, y mas todavia en cubierta, todos dormidos, ajenos a lo que estaba pasando: el triple de 10s que hubiesen cabido en 10s botes, si hubiera habido tiempo para intentarlo. Pense que la plancha iba a reventar de un momento a otro, mlentras yo estaba all1 parado, y que el torrente de agua se 10s llevaria a todos por delante m~entras dormian. 'Que podia hacer? 'Que? Puedo imaginarmelo perfectamente en medio de aquella especie de caverna oscura atestada de gente, con la linterna iluminando un pequeiio fragment0 de un mamparo que tenia detras todo el peso del oceano, y la respiracion de 10s durmientes en sus oidos. Puedo verlo mirando la plancha de acero con ojos espantados, asustado por la caida del trozo de herrumbre, abrumado por la conciencia de una muerte inminente. [...I Me dijo que su primer impulso fue gritar, hacer que toda esa gente pasara directamente del sueiio al terror. Pero le invadio una abrumadora sensacion de desamparo y fue incapaz de emitir sonido alguno. [.,.I En silencio, pues, salto a la cubierta por la escotilla numero uno [...I Confeso que las rodillas no dejaron de temblarle mientras permanecio en el puente de proa, contemplando otra multitud dormida. [...I El barco de hierro, 10s hombres blancos, todas aquellas imagenes y sonidos, cuanto ocurria a bordo le resultaba igualmente extraRo a aquella multitud ignorante y devota, que confiaba ciegamente en lo que jamas llegaria a comprender. Era una suerte, pens6 Jim , que fuera asi: la sola idea de lo que estaba pasando era terrible. No olviden que el estaba seguro, como io hubiera estado cualquier otro en su lugar, de que el barco se hundiria de un momento a otro; de que aquellas planchas combadas, corroidas por el oxido, que contenian el oceano acabarian por ceder, como un dique minado, y darian paso a un diluvio repentino, incontenible. Se part, a contemplar estos cuerpos yacentes, como quien, consciente de estar condenado, pasa revista a la compaiiia silenciosa de 10s muertos. Porque estaban muertos. Nada podia salvarlos. Puede que hubiese botes para la mitad, per0 no quedaba tiempo. No, no quedaba tiempo. No valia la pena despegar 10s labios, mover una mano o un pie. Antes de que pudiera gritar tres palabras, dar tres pasos, estaria debatiendose en un mar blanqueado por 10s esfuerzos desesperados de 10s seres humanos, vuelto llanto por la angustia de 10s gritos de ayuda. Y no habia ayuda posible. Veia lo que iba a suceder: estaba viviendolo ya, parado junto a la escotilla, con la linterna en la mano ..., viviendo hasta el ultimo detalle horripilante. [...I -Vi, con tanta claridad como le veo a usted ahora, que no habia nada que hacer. Era como si mis miembros hubieran dejado de responderme. Pense que lo mismo daba quedarse alli y esperar. Creia que no me quedaban ni unos segundos ... [...] tambien, por embarazosos que Sean, como unica posibilidad de autentificacion -aunque al mismo tiempo 10s pongan en cuestionde 10s hechos); por lo tanto, que toma sus acciones heroicas tambien como impostura y la universal admiracion de 10s otros como resultado de un engatio. "El libro no pretende ser imparcial -escribe en su presentacion-. Luchaba yo por mi cuenta yen mi propio estercolero [...I Mi propia participacion (en la liberacion arabe) fue de tip0 menor, si bien, debido a mi pluma facil, mi libertad de palabra y una cierta agudeza mental llegue a ocupar, tal como describo, una cierta y burlona primacia"". Aunque tambien es consciente de haber protagonizado acciones que cambiaron el curso de la historia y de haber conocido a seres excepcionales -conocidos o anonimoshacia 10s que seria desleal guardar silencio, confiarlos a las cronicas de quienes no estuvieron alli o a 10s informes oficiales. "Me parecio historicamente necesario reproducir el relato, dado que probablemente nadie en el ejercito de Feisal, aparte de mi, habia pensado en aquel entonces poner por escrito lo que sentiamos, lo que esperabamos, lo que pretendiamos"64. Mas que de hechos, este libro -y en eso se aproxima extraordinariamente a Lord Jimtrata de lo subyace bajo ellos, provocandolos o dandoles un sentido que permanece oculto a todos. Si la novela de Conrad es la cronica de la destruccion de un sueiio, la obra autobiografica de Lawrence tambien lo es: "La historia recogida en estas paginas no es la del movimiento arabe, sin0 la de mi mismo dentro de el [...I Es un relato lleno de cosas triviales, en parte para que nadie confunda con la historia 10s huesos con 10s que alguien puede hacer algun dia historia, y en parte por el simple placer de poder recordar el compafierismo de la rebelion, Nos sentiamos comodos juntos, recorriendo 10s anchos espacios, gustando 10s fuertes vientos y 10s rayos solares, y compartiendo las esperanzas de aquello por lo que luchabamos. El nuevo amanecer del mundo que habia de venir nos embriagaba. Estabamos embargados de ideas vaporosas e inexpresables, per0 que nos movian a luchar [..I Con todo, cuando finalmente rematamos nuestro trabajo y el nuevo dia amanecio, el hombre viejo resurgio de nuevo y se apropio de nuestra victoria para conformarla al mundo que le era conocido de antes"". Este seria el equivalente al Jim de Patusan, feliz de compartir la lucha, la victoria y la esperanza con 10s nativos. Sin embargo, algo les separa de esa ilusion: a Jim, el recuerdo del Patna; a Lawrence, su autoconciencia de impostura. La tragedia paralela de Jim y de Lawrence -y eso lo advirtio esplendidamente David Leanno es solo ser infieles a un suetio, sin0 convertirse, sabiendolo, en conductores de hombres que depositan confian en ellos una confianza que ellos ~p p~ -- - - 63-. T. E. Lawrence, Las siete pilares de la sabiduria. J~jcar Universidad. Gij6n. 1986. PAgs. 9 y 24. 64-. Id. P&g 23. "-. Id, PBg 24. mismos creen no merecer, El unico matiz que 10s diferencia es que Lawrence hallo su Patusan (lo que le hacia igual a otros en abyeccion, rompiendo su autoimagen) casi a1 final de su trayectoria, mientras que Jim lo ha110 a1 comienzo. "Todos 10s hombres sueiian -escribe Lawrence-, per0 no todos lo hacen del mismo mod0 Aquellos que sueiian de noche en las polvorientas recamaras de sus mentes se despiertan de dia para darse cuenta de que todo era vanidad: per0 10s sotiadores despiertos son peligrosos, ya que ejecutan sus sueiios con 10s 010s abiertos para hacerlos posibles"". Este caracter de "soiiador despierto" se aviene perfectamente a ambos personajes (entendiendo a Lawrence como personale de si mismo en su obra y como personaje de Lean en la pelicula). Ambos aspiran a ser alguien en quien se puede depositar la confianza, y lo logran, per0 solo parcialmente: obtienen esa confianza mintiendo sobre ellos mismos (Jim) o sobre las intenciones de su gobierno (Lawrence), lo que les convierte en heroes desgarrados que actuan como su tarea heroica requiere, per0 con la permanente insatisfaccion y el intimo desgarro de saberse no merecedores de la confianza en ellos depositada y de la admiracion que sus actos suscitan. "El gabinete -escribe Lawrencehabia puesto a luchar de nuestro lado a 10s arabes con concretas promesas de autogobierno para despues de la victoria. Los arabes creen en las personas, no en las instituciones. Ellos vieron en mi a un agente libre del gobierno britanico, y me pidieron que suscribiera por escrito tales promesas. Asi que tuve que unirme a la conspiracion, y hasta donde podia empeiiar mi palabra, garantice a 10s hombres su recompensa. Durante 10s dos aiios que estuvimos juntos bajo el fuego se acostumbraron a creerme y a pensar que mi gobierno, al igual que yo, era sincero. Con tal esperanza llevaron a cab0 hermosas hazaiias, pero, por supuesto, en vez de sentirme orgulloso por lo que haciamos, me sentia continua y acremente avergonzado6'.[ ...I Luchaba por mi mismo en mi propio estercolero". Hasta el Patna Jim es, por decirlo en palabras de Lawrence, uno de esos hombres que sueiian de noche en las polvorientas recamaras de sus mentes para despertarse de dia y darse cuenta de que todo era vanidad. El Patna fue su despertar, y sus tribulaciones hasta que Stein le confia la mision de Patusan fue el largo dia en el que hub0 de vivir con la conciencia de su vanidad y su fracaso. Hecha esta salvedad, sus destinos son muy parecidos: Lawrence lucha con 10s arabes contra 10s turcos por su independencia, per0 tambien para 10s ingleses por sus intereses coloniales; Jim lucha con 10s nativos de Patusan contra 10s piratas por su libertad, per0 tambien para Stein y 10s intereses de su gran empresa +j6-. Id. Pag. 25. 67-. Id. PBg. 26. 68-. Id. PBg. 24. EL BAJEL DEL DESIERTO colonial y de su factoria fluvial. Ambos tienen exito, a la vez que fracasan. Para ambos, el doble juego -perverso en el caso de Lawrence, inocente en el de Jimno es sino el pretext0 para que las contradicciones de una personalidad compleja y torturada, que ha soiiado con el todo y jamas podra conformarse con menos, estalle. El Patna de Lawrence, en este sentido, no es el engafio de 10s arabes ni el ser complice de las ambiciones coloniales inglesas, sin0 el no estar a la altura de si mismo tal y como se ha soiiado como proyecto. El fracaso de Lawrence, lo que cambia por completo su perspectiva sobre si mismo y lo hunde en la amargura aun antes del fracaso politico de la revolucion arabe, es saberse igual a 10s peores. En su obra autobiografica este proceso es descrito lenta y minuciosamente de una forma asombrosamente objetiva. En la pelicula, Lean escoge cuatro momentos -la tortura en el fortin turco", el desilusionado y cinico regreso de Lawrence al combate rodeado de la guardia asesina tras saber del fracaso politico de su rebelion, la matanza de 10s turcos que han asaltado una aldea arabe y torturado a sus habitantes y el incidente del hospital de Damascopara representar con la precision y concision que el cine requiere el "conradiano" descenso de Lawrence al infierno del horror y de la desposesion de si mismo. Reproducimos, por su importancia para comprender lo acertado de las opciones dramatico-narrativas de Lean, 10s fragmentos de Los siete pilares de la sabiduria en 10s que Lawrence 10s episodios de la matanza de 10s turcos y del hospital. El episodio de la matanza ocupa apenas dos paginas del total de casi mil de la obra, y esta situado justo en su conclusion (capitulo CXVll en el X y ljltimo libro). [La columna de Lawrence, cuando el ejercito arabe ya es victorioso y 10s turcos se retiran, llega a una pequeiia aldea que habia sido atacada por una columna turca en retirada] "La aldea permanecia quieta bajo sus lentas guirnaldas de humo blanco, mientras nos acercabamos, puestos en guardia. Bultos grises parecian esconderse entre las altas yerbas, pegados a la tierra con la intimidad propia de 10s cadaveres. Apartamos la vista de ellos, sabiendo que estaban muertos; per0 de su lado salio tambaleandose una pequeiia figura, como si quisiera escapar de nosotros. Se trataba de una nitia de tres o cuatro afios de edad, cuyo sucio mandilon se hallaba tefiido de sangre por el hombro y uno de - ~p~ ~p 6g-. Los episodios de tortura de '"Lawrence de Arabia" y de la vers16n cinematografica de "Lord Jim" crean un precioso juego de espejos. ya que Richard Brooks lo incuy6 en su pelicula tan influida por la de Leancomo referencia a Lawrence de Arabia por si no bastara que O'Toole la interpretara. Asi, la novela de Conrad tamiza la interpretaci6n que Lean hace de Lawrence, a laver que esta se iefleja sabre la lectura que Brooks hace de la misma novela. Las dos parejas de iibios (Los siete pifares de ia sabiduria y Lord Jim) y pellculas ('Lawrence de Arabia'' y "Lord Jlm") conforman uno de 10s mss apasionantes cuartetos literarlocinematograficos de la historia del cine, a1 que dedicamos un iibro que en estos momentos empezamos a redactar y que ilevara el mismo tituio de este articulo. 10s lados, sangre que manaba de una ancha y medio desgarrada herida, tal ve una lanzada, justo en la union del cuello y el tronco. asombrosamente alto (todo lo demas estaba en silencio): 'No me mates, bab Abd el Aziz, tragando saliva -era su aldea, y la niiia podia ser de su familiasal de su caballo y tropezo, cayendo de rodillas en tierra, al lado de la niiia. S repentina aproximacion asusto a la chiquilla, que alzo 10s brazos y trato de chilla per0 solo logro ir a caer sobre un pequeiio bulto, mientras la sangre volvia rnanarle sobre su vestido; creo que, en ese momento, murio. Dejamos atras otros cuerpos de hombres y mujeres, y cuatro niiios muertos mas, que parecian muy manchados a la luz del dia. Avanzamos en direccion a la aldea, cuya soledad ya sabiamos que significaba muerte y horror. En 10s alrededores se veian muros de adobe, pieles de oveja y, sobre una de ellas, algo rojo y blanco. Mire con mas detenimiento y vi el cuerpo de una mujer envuelto en una piel, bocabajo, clavada alli por una bayoneta de sierra cuyo mango destacaba ominosamente entre sus piernas desnudas. La mujer estaba embarazada, y en torno a ella habia otros cadaveres, hasta un total quizas de veinte, muertos de diversas formas, per0 dispuestos todos ellos con obsceno sentido del gusto. Zaagi irrumpio con salvajes risotadas, tanto mas desoladas cuanto mas tibia era la luz del sol y mas claro el aire de aquella tarde de tierra adentro. Yo le dije: 'traedme cuantos mas turcos muertos mejor', y nos volvimos contra 10s enemigos que se alejaban, rematando a aquellos que se habian rezagado por haber caido heridos y se acercaban a nosotros implorando piedad. Un turco herido, medio desnudo e incapaz de andar, se sento mirando hacia nosotros e implor6 Abdulla se apart6 de el, per0 Zaagi, profiriendo maldiciones, se salio del camino y descerrajo tres tiros con su automatics sobre el pecho desnudo del hombre. La sangre empezo a manarle con el ritmo de 10s latidos del corazon, cada vez mas lento, cada vez lento ... Tallal habia visto cuanto habia que ver. Empezo a sollozar como un animal herido; luego se dirigio a un altozano y se quedo alli quieto sobre su yegua, titiritando y con la mirada puesta en 10s turcos. Me acerque a el para hablarle, per0 Auda me cogio de las riendas y me detuvo. Muy lentamente, Tallal se tap0 la cara con su patio de cabeza; y de pronto parecio posesionarse de nuevo de si mismo, porque clavo las espuelas en 10s flancos de su yegua y arranco al galope, inclinado hacia delante y bamboleandose en su silla, dirigiendose directamente contra el enemigo. EL BAJEL DEL DESlERTO Fue una larga cabalgada por una suave pendiente y a traves de una hondonada. Nos quedamos alli quietos como piedras, mientras el se abalanzaba hacia su objetivo, con el ruido de 10s cascos de su caballo tamborileandonos antinaturalmente fuerte en 10s oidos, porque habiamos dejado de disparar y 10s turcos se habian detenido. Ambos ejercitos lo esperaban y el siguio avanzando en medio del calmo atardecer hasta quedar a poca distancia hasta quedar a poca distancia del enemigo. Entonces se enderezo en su silla y profirio su grito de guerra -"iTallal! iTallal!"- dos veces, con tremenda voz. Al instante 10s rifles y ametralladoras turcas empezaron a disparar y el y su yegua, atravesados por multiples balas, cayeron muertos sobre las puntas de las lanzas. Auda tenia un aspect0 frio y adusto. 'Dios tenga piedad de el. Nos cobraremos su vlda'. Y agitando sus riendas avanzo lentamente hacia el enemigo. Llamamos a 10s carnpesinos, ebrios ya de miedo y de sangre, y 10s enviamos por 10s dos flancos de la columna en retirada. [...I Por primera vez en nuestra guerra, di orden de no hacer prisioneros. [.,.I Hacia la puesta sol 10s habiamos hecho trizas. [...I Hacia la anochecida la llanura aparecia cubierta de hombres y caballos muertos. Sobrecogidos por el horror de Tafas, matamos y matamos, golpeando inciuso las cabezas de 10s caidos y de 10s animales; como si su muerte y el derramamiento de su sangre pudieran aplacar nuestra agonia. Un grupo de arabes que no habia llegado a oir nuestras ordenes torno prisioneros a doscientos turcos de la seccion central. Corto fue su respiro. Me habia acercado a ver que pasaba no mostrandome del todo contrario a que aquel remanente sobreviviera como testigo del precio cobrado por Tallal. Per0 un hombre tirado en tierra tras ellos pidio algo a 10s arabesque, palidos, me llevaron hasta el. Era uno de 10s nuestros. Su sangre inundaba el suelo. Se hallaba agonizando, per0 ni siquiera asi lo habian respetado. Habia sido torturado, atravesado atravesandolo con bayonetas hasta clavarlo en el suelo como un insecto. Estaba plenamente consciente. Cuando le preguntamos 'Hassan, iquien te ha hecho esto?', dirigio la vista sobre 10s prisioneros, que se apretujaban en la mayor desesperacion. Permanecieron mudos hasta que abrimos fuego sobre ellos. Cuando Hassan murio ya nada se movia en el monton de prisioneros. [...I Fue aquella una de esas noches en que 10s hombres se vuelven locos y la muerte parece imposible, por muchos que Sean 10s que mueren a izquierda y derecha, y 70 en que las vidas de otros se convierten en juguetes para romper y tirar" . El episodio del hospital esta en el pentjltirno y ultimo capitulos (CXXI y CXXII) del mismo libro X ("La casa se culmina") que cierra la obra: "-. E.T. Lawrence. Los siete pilares de la sabiduria. Pggs. 876 a 880 EEL SUEflOAUDIOVISUAI [Tras la toma de Damasco Lawrence -que ha procurado tomar las medidas posibles para garantizar la atencion a 10s heridos en 10s tres hospitales arabes. es avisado por un doctor australiano de que "por amor a la hurnanidad" fuera a ver el abandonado hospital turco] "Grite por la gran puerta del barracon y entre el polvoriento eco de olas naves. Pero nadie me respondio. El enorme, desierto y soleado patio estaba cubierto de basuras. El guardia me dijo que miles de prisioneros habian sido sacados de alli el dia anterior y conducidos a un campamento a ias afueras de la ciudad. Y desde entonces nadie mas habia vuelto a entrar o a salir. Fui hasta el extrerno final del barracon, a cuya izquierda habia un pasillo clausurado, negro en contraste con la cegadora luz solar del patio encalado. Penetre alli, para toparme con un hedor enfermante y, segun mis ojos fueron acosturnbrandose a la media luz, una vision igualmente enfermante. El suelo de piedra estaba cubierto de cuerpos muertos, colocados unos junto a otros, vestidos unos de uniforme complete, otros en ropa interior, y otros totalmente desnudos. Debia haber unos treinta alli y las ratas pululaban por encima de ellos, abriendo rojas galerias en su interior. Unos pocos eran cadaveres casi frescos, tal vez solo de uno o dos dias: otros debian llevar alli largo tiempo. La carne de algunos, ya putrida, presentaba un color entre amarillo, azul y negro. Muchos estaban hinchados hasta alcanzar dos y tres veces el volumen que presentaban en vida, con sus negras bocas sonriendo en sus hinchadas cabezas por entre mandibulas recubiertas de babas. Las partes blandas de otros aparecian caidas. Y unos pocos ya habian reventado, y empezaban a entrar en estado liquefacto. Mas alla podia verse una gran habitacion desde la que parecia venir un quejido. Avance hacia alla, por sobre la blanda estera de cuerpos cuyas ropas, amarillas de estiercol, crujian secamente bajo mis pisadas. En el interior de la sala el aire estaba cargado y caliginoso y el ordenado batallon de camastros ocupados tan calmo que pense que tambien sus ocupantes estaban rnuertos, cada hombre rigido sobre su pestilente jergon, desde el que el liquido mucoso habia goteado hasta secarse en el suelo de cernento. Penetre un poco por entre las hileras de catres, recogiendome las blancas haldas de la tunica, para no mancharlas con mis pies descalzos tras su encharcada marcha. En ese momento oi un suspiro y me volvi rapidamente para encontrarme con 10s abiertos ojos de azabache de un hombre tendido, cuyos tremulos labws crepitaban: 'Aman, Aman' ('Piedad, piedad'). Se produjo entonces como un oscuro ondular, al tiempo que varios intentaban alzar sus manos y una EL BAJEL DEL DESlERTO leve agitacion como de hojas mustias se hacia sentir al caer de nuevo sobre sus lechos. Ninguno de ellos tenia la fuerza suficiente para hablar, per0 habia algo, en su bisbisear al unisono, como siguiendo una orden, que me provoco la risa. Sin duda habian tenido tiempo de ensayar su lamento en 10s dos ultimos dias, cada vez que un soldado curioso entraba a mirar en aquella sala y se iba. Atravese corriendo el arc0 que daba acceso al jardin, donde 10s australianos formaban ordenados piquetes, y solicite una cuadrilla de trabajo. [...I ... Obligamos a 10s cincuenta prisioneros mas aptos de la gran sala a convertirse en cuadrilla de desescombro. [....I Los medicos nos informaron de cincuenta y seis muertos, doscientos agonizantes y setecientos no peligrosamente enfermos ... Empezamos las operaciones con un foso de seis pies en un extremo del patio ... Cerca habia mucha cal viva, que podria sewir para cubrir 10s cuerpos ... Formamos una cuadrilla de camilleros para bajar 10s cadaveres ... La trinchera resultaba pequeiia, per0 la masa era tan fluida que cada recien llegado, al ser echado dentro, resbalaba suavemente rellenando 10s huecos de la pila con su peso [. . .] Por la maiiana todo estaba arreglado ... Hasta el hospital habia mejorado ... Cincuenta prisionero habian limpiado el patio, quemando 10s asquerosos desperdicios. Un segundo grupo habia cavado otra gran fosa comun en el jardin ... Otros habian recorrido las salas de 10s enfermos, lavandolos uno a uno, proporcionandoles camisas limpias y dando la vuelta a las colchonetas para colocarlos sobre el lado mas limpio. Habiamos podido encontrar comida adecuada para todos ... y cada sala dispuso de un ordenanza que hablara turco.. . [...I A este ritmo pensabamos tener las cosas perfectamente dispuestas en tres dias. Me hallaba contemplando orgullosamente estos logros, cuando un comandante medico hizo su aparicion y me pregunto abruptamente si yo hablaba ingles. Con mirada de disgust0 hacia mi tljnica y mis sandalias, dijo: ''Es usted quien lleva esto?'. Con una modesta sonrisa respondi que asi era, a lo que el prorrumpio: 'iEscandaloso, tremendo, intolerable! Habria que fusilarlo'. Ante semejante andanada, cacaree como un pollo, invadido por una loca y tensa risa; resultaba extraordinariamente divertido recibir tal cirmulo de maldiciones, justo cuando empezaba a felicitarme por haber mejorado lo que aparentemente no tenia remedio. [...I Se me quedo mirando, al tiempo que musitaba: 'iMaldito bruto!'. Yo quise decir algo de nuevo, per0 el me propino una bofetada y se a EL SUENO AUDIOVISUAL debiles contra sus amos, debe salir de ella tan manchado en su autoestima q nada en el mundo podra luego hacerle sentir limpio." excepcional. Tambien -y este rasgo lo aproxima extraordinariamente a Jimhombre limpio, revestido de una especie de gracia espiritual que hace imposi que el ma1 -como rnezcla de crueldad, vulgaridad y calculole salpique. paralelo esta el fracas0 que supone el exito de su rebeiion para sus planes. hombre excepcional que "ha llevado a cab0 con exito una rebelion de 10s debil contra sus amos" se descubre a si mismo como la pieza de un engranaje q pretende, no la Iiberacion de 10s arabes, sino su sometimiento a las grand potencias vencedoras de la Primera Guerra, sobre todo a lnglaterra y Francia. Stein que envia a Jim a Patusan es un hombre honrado que juega limpiamen con Jim (aunque es evidente que subyacen intereses coloniales en la batalla p Patusan), per0 el Allenby de quien Lawrence depende utiliza a Lawrence dent desgracia del heroe liberador que Lawrence Cree ser. Solo una pagina mas a1 del episodio del hospital, Lawrence cierra su autobiografia recordando jefes se encontraran por primera vez en pleno corazon de su victoria, y que y fuera el interprete entre ambos") y su posterior e inmediata peticion a Allenby d traslado lejos de Arabia. Al negarse, Lawrence asume cinica y dolorosamente s derrota, al tiempo que sutilmente desvela el cinismo que con Allenby le h utilizado, haciendole ver que sin el sera mucho mas facil "imponer el Nuevo Orden". El libro se cierra asi: "Finalmente accedio. Y pronto me di cuenta de cuanto lo habria de sentir". Lean sintetiza, admirablemente, este cornplejo y contradictorio final con la mirada que dirige Lawrence a 10s beduinos que sobre sus camellos son adelantados por el coche que le lleva a embarcarse para dejar Arabia. El final historic0 de Lawrence y el novelesco de Jim son desconcertantemente parecidos. De alguna forma ambos se inmolan -uno simbolicamente, el otro en la realidadpara hacer real el personaje que han querido ser. Lawrence renuncia al inmenso poder que se le ofrece, a la fama y popularidad que ha alcanzado y a 10s honores que le corresponden y lleva una vida anonima bajo un falso nombre en aburridos destacamentos militares hasta fallecer en un accidente de mot0 (gran acierto el de Lean y Bolt al hacer arrancar EL BAJEL DEL DESIERTO el film con el accidente de moto -lo banal de su "ma1 final" esta asi presente desde el principio- y seguirlo despues, tan conradianamente por otra parte, reconstruyendo la historia a partir de la polifonia de opiniones de quienes salen de su funeral en San Pablo). La unica posibilidad que le es dada a Lawrence de salvaguardar lo que queda de su autoimagen y de su gesta depende de su alejamiento del escenario en que las vivio y, sobre todo, de su no participacion en la instauracion de ese "Nuevo Orden" que traiciona sus aspiraciones de la peor forma posible: no destruyendolas, lo que tendria cierta negativa grandeza, sino diluyendolas en la diplomacia (matiz esplendidamente simplificado y resurnido por Lean en la antepenultima secuencia de la pelicula). Irse, perder su nornbre y su rango; y volver, escribiendo, al desierto a traves de la redaccion de Los siete pilares de la sabiduria, fue la solucion a la vez autoinmoladora y autoabsolutoria de Lawrence. Esa voluntad de dejar de ser el mismo, como si tratara de una intolerable carga, y diluirse en la irresponsabilidad de 10s miserables innorninados que a todo han renunciado -0 que de todo han sido desposeidos- y por ello nada esperan de si mismos ni de 10s otros, nada se exigen a si mismos ni les es exigido, tento a Lawrence a largo de toda su vida (como tento a Jim cuando se perdio en la selva intentando dejar tras si la tragedia el Patna, ser "normal" y, sobre todo, digno de confianza). En Lawrence esta tentacion del anonirnato como nada del heroe se reviste de un caracter autodestructivo que el rnismo relata con embarazosa objetividad: "Me gustaban las cosas inferiores y extraia placer de aventurarme en lo bajo. Parecia haber una certidumbre en la degradacion, una seguridad ultima, El hombre puede escalar cualquier cima, per0 hay un nivel animal por debajo del cual no puede caer. Hay una satisfaccion en la que poder reposar. La fuerza de las cosas, atios y atios de artificial dignidad, me lo negaban cada vez mas; per0 aun perduraba el regusto de la libertad de una quincena juvenil sumergido en Port Said, atizando calderas con marginados de tres continentes y acurrucandome por las noches para dormir en el barracon de De Lesseps, junto al que el mar discurria agitadon7'. Jim, por su parte, ha de enfrentarse a las consecuencias de su soberbia. Tambien su rebelion ha triunfado y fracasado a la vez. Han derrotado a 10s piratas per0 ha sido personalmente derrotado por el caballero Brown que, aprovechandose de la debilidad de Jim por ser creido y respetado, le tiende una trampa en forma de falsa promesa a consecuencia de la que muere su intimo amigo e hijo del jefe Doramin. Jim habia avalado su acuerdo con el caballero p~ - 71-. E. T. Lawrencce. Los siete pilares de ia sabiduria PAg. 783, ilnfluy6 esta psgina sobre la escritura dei g~ibrl del "Lord Jim'' de Richard Brooks, que saluciona en una secuencia de montaje asi la perdida de Jim en ios subrnundos de 10s muelles tras el juicio del Patna? iDe la misma forma que existe una ascendencia conrndiana sobre el Lawrence recreado por Lean existe una ascendencia lawrenciana sobre ei Jim recreado por Rmaks? iCu6-les son las relaciones reales eotre estos dos libros y estas dos peliculas? Brown con su propia vida, y en el final de la novela se presenta ante Doramin -que le ha dado la oportunidad de huirpara pagar su deuda. La comparecencia de Jim ante Doramin no es contraria a la de Lawrence ante Allenby. Ambos renuncian a lo que nadie renunciaria -el poder y la fama (Lawrence), el amor y la propia vida (Jim)- por fidelidad a la imagen que tienen de si mismos. Conrad lo expresa admirablernente asi en el final del ultimo capitulo de Lord Jim: "Podemos verlo como un oscuro conquistador de la fama que, a una seiial, a un simple llamada de su egoism0 exaltado, escapa de 10s brazos de un amor celoso. Se aparta de una mujer real para celebrar sus despiadadas bodas con un borroso ideal de conducta". Los dos textos -el de E. T. Lawrence y el de Conradson dos dramaticas interrogaciones sobre el heroismo como impostura en la edad moderna, en una guerra moderna, rotos 10s antiguos ideales heroicos. Los heroes occidentales -Lawrence y Jimson actores, impostores que quieren parecerse al suerio de si mismos y para ello juegan con las vidas de 10s nativos -10s beduinos, 10s nativos de Patusanque si creen a~in en el heroismo y pueden sentir en ellos mismos su salvaje y primitiva fuerza. Tras 10s dos textos late la moderna crisis del heroe, resumida en las famosas frases de Carlyle -"No es solo un heroe lo que hace falta, sino un mundo preparado para recibirleN- y Goethe -"No hay hombre grande para su ayuda de camara, dice un conocido proverbio. Yo he aiiadido que si asi ocurre no es porque aquel no sea un heroe, sin0 porque este no es mas que un criado". Tal vez Lawrence y Jim tuvieron la desdicha de ser 10s criados de si mismos, ademas de vivir en un mundo modern0 que nace durante la Primera Guerra Mundialque no estaba preparado para recibirles.