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Dando voz a los personajes cervantinos: análisis lingüístico comparativo de los pasajes dialogados de dos Novelas Ejemplares: "Rinconete y Cortadillo" y "La española inglesa": propuesta didáctica: Quijote FM

Méndez Orense, María

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DANDO VOZ A LOS PERSONAJES CERVANTINOS: ANÁLISIS LINGÜÍSTICO COMPARATIVO DE LOS PASAJES DIALOGADOS DE DOS NOVELAS EJEMPLARES RINCONETE Y CORTADILLO LA ESPAÑOLA INGLESA Propuesta didáctica: Quijote FM Trabajo Fin de Máster Doble Máster Universitario en Estudios Hispánicos Superiores y Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas Alumna: María Méndez Orense Tutor: Rafael Cano Aguilar Departamento de Lengua Española, Lingüística y Teoría de la Literatura Área de Lengua Española Facultad de Filología. Universidad de Sevilla Sevilla, junio de 2015 Índice 1. Introducción.........................................................................................................1 1.1. Estudio de la oralidad en la lingüística histórica........................................1 1.2. Oralidad en los diálogos literarios...............................................................6 1.3. Cervantes, maestro del diálogo...................................................................10 2. Análisis de los pasajes dialogados......................................................................13 2.1. Las Novelas Ejemplares. Rinconete y Cortadillo y La española inglesa...13 2.2. Interpelación al receptor..............................................................................16 2.2.1. Formas de tratamiento.........................................................................16 2.2.2. Vocativos.............................................................................................18 2.3. Turnos de habla. Modos de respuesta e interlocución................................19 2.4. Relaciones interoracionales........................................................................26 2.5. Orden de palabras.......................................................................................34 2.6. Últimas consideraciones............................................................................37 3. Conclusión.........................................................................................................38 4. Referencias bibliográficas.................................................................................40 5. Propuesta didáctica............................................................................................43 5.1. Presentación del proyecto..........................................................................43 5.2. Justificación del proyecto..........................................................................43 5.3. Objetivos didácticos..................................................................................44 5.4. Temporización...........................................................................................44 5.5. Puesta en práctica de las actividades diseñadas........................................44 5.6. Evaluación.................................................................................................51 6. Anexos..............................................................................................................1 6.1. Anexo 1: Material del alumnado..............................................................1 6.2. Anexo 2: Rúbricas de evaluación.............................................................48 6.3. Anexo 3: Ejemplo de proyecto realizado por el alumnado............................50 1 1. Introducción 1.1. Estudio de la oralidad en la lingüística histórica La Lingüística ha estado siempre buscando su verdadero objeto de análisis. Desde sus inicios, hasta finales del siglo XIX y principios del XX, las reflexiones lingüísticas de Occidente mostraron un gran apego por la lengua escrita. Se trataba de una tradición de fuerte orientación normativa que censuró las manifestaciones de lengua hablada por considerarlas no acordes a la norma prescriptiva. En oposición a esta gramática tradicional y precientífica, siguiendo el camino iniciado por la escuela de los neogramáticos de finales del siglo XIX y haciendo hincapié en el postulado de que la comunicación oral es siempre previa a la escrita, el estructuralismo, y, más adelante, el generativismo, deciden, en un primer momento, dirigir su mirada a las formas lingüísticas orales, es decir, a realizaciones o usos reales del habla viva. Sin embargo, a pesar de que seguirán manteniéndose ajenos a toda valoración o prejuicio, ambas corrientes acabarán por acomodarse a adoptar muestras de lengua escrita como objeto de análisis. La lingüística actual es fruto de dos grandes giros. Por un lado, hacia la oralidad, en oposición al sesgo escriptista de la Lingüística anterior. Por otro, hacia la variación, como respuesta a la tendencia inmanentista de los postulados saussureanos y chomskianos, mediante la cual se centraban en buscar sistemas homogéneos de estructuras comunes e incluso universales. Hoy en día los lingüistas defienden la imposibilidad de prescindir de la variación si se quiere conocer una lengua en profundidad, pues toda lengua vive inherentemente apegada a sus variedades de uso. Como es bien sabido, E. Coseriu distinguió tres dimensiones dentro del concepto de variación lingüística: la diatópica, la diastrática y la diafásica, base de buena parte de la lingüística variacional de hoy. A partir de los años setenta del siglo pasado, tiene lugar, por tanto, un importante cambio de orientación en la ciencia lingüística: se intensifica el interés por dirigir la mirada al funcionamiento de las lenguas en sus manifestaciones orales, una tarea que, como hemos apuntado más atrás, apenas se había llevado a cabo con anterioridad, entre otras razones, por las dificultades que implicaba tratar de abordar un discurso tan efímero como lo es la lengua hablada. 2 El tradicional carácter marcadamente filológico de los estudios lingüísticos explica que hasta no hace mucho las diferencias entre lo hablado y lo escrito no hayan sido objeto de especial atención (Narbona 2007: 65). Los últimos quince años se han caracterizado por una intensificación de la investigación en el terreno de la lengua hablada. La lingüística hispánica, para la que a finales de los 80 constatábamos aún grandes carencias en este ámbito, ha ido, en el ínterin, recobrando terreno con gran fuerza (Koch/Oesterreicher 2007: 9). Koch y Oesterreicher (1990) añaden a las tres dimensiones distinguidas por E. Coseriu en el espacio variacional de las lenguas históricas una cuarta variación: lo hablado/escrito, o, dicho de otra manera, la diferenciación concepcional entre oralidad y escrituralidad. Como se ha puesto de manifiesto no se debe identificar este binomio con los dos medios físicos prototípicos a través de los cuales se puede manifestar un texto, es decir, el medio fónico y el medio gráfico, sino que se trata de una escala continua con dos polos opuestos en los extremos en la que podemos ubicar un texto o incluso una tradición discursiva en una posición más cercana a la inmediatez o a la distancia comunicativa, según una caracterización interna hecha de acuerdo con unos parámetros de carácter gradual y universalmente válidos 1 (Koch/Oesterreicher 2007: 35). Si bien no hay que negar el hecho de que en la escritura suele darse un mayor grado de formalidad y de que existe mayor afinidad entre la inmediatez y el canal fónico, dentro de un compendio de discursos orales, habrá algunos más cercanos a la inmediatez comunicativa (conversación coloquial) y otros al extremo opuesto, a la distancia comunicativa (un discurso o conferencia). Lo mismo ocurrirá con los textos escritos (el chat frente a un artículo científico); todo depende de la mayor o menor presencia de rasgos lingüísticos propios, bien de la inmediatez comunicativa (o coloquialidad), bien de la distancia. Lo coloquial es, entonces, una "cuestión de grados" (Narbona 2000: 466): 1 Dichos parámetros son diez: a) grado de publicidad, b) grado de familiaridad entre los interlocutores, c) grado de implicación emocional, d) grado de anclaje en la situación o en la acción e) campo referencial f) inmediatez física de los interlocutores g) grado de cooperación h) grado de dialogicidad i) grado de espontaneidad y j) grado de fijación temática. 3 Es la incidencia mayor o menor de un conjunto de factores, graduales, paramétricos y no todos estrictamente lingüísticos [rasgos coloquializadores], lo que nos permite hablar del carácter más o menos coloquial de un intercambio lingüístico. Antes de avanzar, recordemos los conocidos cuadros en que se representa el modelo propuesto por Koch y Oesterreicher: Figura 1: Interrelaciones entre medio y concepción en las estrategias de verbalización de los discursos (Koch/Oesterreicher 2007: 34) Figura 2: Figura 2: La cadena variacional (Koch/Oesterreicher 2007: 34) 4 Siguiendo este enfoque hemos entonces de puntualizar que "lo coloquial o conversacional es una subcategoría de lo oral" (Bustos 2001: 192) y, por tanto, puede manifestarse también en lo escrito. Esta presencia se produce de distintas maneras. Oesterreicher (1996: 324-332), en un intento de presentar una tipología de lo hablado en lo escrito, diferencia la "mímesis de lo hablado u oralidad simulada", en la que un autor selecciona conscientemente rasgos que considera característicos de la lengua hablada y los imita en sus diálogos, de las llamadas "huellas de oralidad", no intencionales, que tienen lugar en un texto cuando interfieren en él técnicas propias de la oralidad cuya presencia se debe al desconocimiento del autor de la variedad lingüística exigida por el género discursivo en cuestión, fruto de su escasa formación cultural (este es el caso, por ejemplo, de las cartas privadas escritas por semicultos y de las declaraciones recogidas por la Inquisición). Lo cierto es que, como indica Narbona (2001: 191), "mucho se ha avanzado en el conocimiento del español coloquial". Se han compilado datos que, a su vez, han sido detenidamente analizados reconociendo en ellos una serie de fenómenos sistemáticos caracterizadores de la inmediatez comunicativa en español 2 . A través de este tipo de análisis se llega a importantes conclusiones; por ejemplo, una de ellas sería la constatación de que uno de los rasgos más notables de la construcción coloquial es su característica estructura sintáctica. La ausencia de planificación o, más exactamente, la obligada planificación rápida, y, así pues, el escaso control de la producción del mensaje y el tono informal, determinan una sintaxis no convencional y una estructura gramatical específica (Briz 2001: 68). Esto quiere decir que, si se da el caso de que el objetivo del lingüista sea hallar rasgos de una verdadera mímesis de lo conversacional en un texto, sea cual sea (tal es la labor que atañe al presente trabajo) su estudio ha de centrarse en la observación pormenorizada de sus fenómenos sintáctico-discursivos, ya que la clave está en la técnica del escritor de reproducir la sintaxis o construcción del discurso oral. Identificar la presencia en el texto de una mímesis del discurso conversacional con el hallazgo de 2 Es el caso de sistema de unidades para el análisis del español coloquial propuesto por el equipo de investigación Val.Es.Co., dirigido por Antonio Briz. 5 fórmulas léxicas propias de este, implicaría quedarse en un plano excesivamente superficial. Está claro que el grado de coloquialidad que se alcance depende fundamentalmente de los esquemas sintácticos empleados (Narbona 2001: 195). En este punto nos volvemos a topar con otra de los múltiples obstáculos que plantean estas investigaciones, y es que, a pesar de los avances, nuestro saber lingüístico procede fundamentalmente del ámbito escrito y, por tanto, no contamos todavía con una verdadera Gramática del hablar, con un sistema de análisis homogéneo que se hace necesario. Citando de nuevo a Narbona (2001:195), "hasta hace poco, el análisis de la sintaxis de la lengua hablada ha estado fuertemente mediatizado por un saber gramatical", y, todavía hoy, "hace falta remover todos los instrumentos de análisis y modificar el modo de acercarse al objeto" (2001: 197). Quiere decir que el enfoque desde el que tenemos que abordar la oralidad debe ser supraoracional o discursivo, más amplio y abarcador, obligándonos a abandonar la estricta jerarquía de las unidades sintácticas. Sin embargo, no se puede negar que se trata de un complicado proceso puesto que toda la gramática está montada sobre la oración, sus partes y sus constituyentes, y no sobre el discurso. Todavía se abre antes nosotros un largo camino por recorrer. La ausencia de este modelo (de estudio), que necesariamente ha de ser de carácter semántico y pragmático, hace que nuestra tarea de enfrentarnos al estudio en particular del español coloquial en la conversación se encuentre con serios obstáculos (Briz 2001: 10). Esta carencia afecta al estudio de la oralidad, no solamente desde un punto de vista sincrónico, sino que también dificulta las investigaciones que parten de un enfoque diacrónico, de las que hablaremos a continuación. Una de las dificultades a las que tiene que hacer frente el historiador en su búsqueda de rasgos característicos de la oralidad discursiva radica en que aún no están definidos muchos de los parámetros que determinan la inmediatez comunicativa en la actualidad. Esta falta de definición provoca que no puedan ser comprobados en textos antiguos ni analizada su posterior evolución (Leal Abad 2008: 45). 6 1.2. Oralidad en los diálogos literarios Siguiendo la línea de trabajo de la lingüística variacionista, un amplio sector de los estudios sobre la historia de la lengua se centra actualmente en el análisis de los procesos de recreación de la oralidad en los textos, así como en la búsqueda de huellas de inmediatez comunicativa que pudiera haber en ellos. Entre otros, Oesterreicher afirma que solo se podrá configurar una exhaustiva y completa historia de la lengua española si se tienen en cuenta y se integran sistemáticamente los resultados de las investigaciones variacionistas y sociolingüísticas (2004: 729). Esta tarea encuentra otras muchas dificultades que se suman a las apuntadas anteriormente. En primer lugar, la inmediatez comunicativa o coloquialidad se manifiesta preeminentemente (aunque no siempre) a través del canal fónico. Las nuevas tecnologías han hecho posible que lleguemos a grabar conversaciones reales, por lo que hoy día podemos acceder fácilmente a los contextos comunicativos en que la coloquialidad se presenta en su máximo grado. Sin embargo, los historiadores de la lengua solo cuentan con textos escritos: estos constituyen su única fuente de trabajo. La paradoja consiste en que tenemos que buscar en textos, es decir, en manifestaciones gráficas - y no hay otra solución -, evidencias de las formas y variantes lingüísticas que normalmente no se escriben, puesto que se emplean solo en el dominio de la inmediatez comunicativa (Oesterreicher 1996: 322-323). Siendo esta una realidad inamovible, se nos plantea esta cuestión: ¿con qué tipos de texto es preferible que trabajemos?, es decir, ¿con qué géneros y tradiciones discursivas? A pesar de la inevitable influencia que ejercen sobre ellos la retórica y la estilización literaria, un rico campo de estudio lo constituyen los diálogos literarios. Los pasajes dialogados contenidos en distintas obras de la literatura pueden aportarnos interesantes datos sobre rasgos lingüísticos propios de la oralidad y de la inmediatez comunicativa. Los textos "no literarios" pueden estar sometidos a constricciones de forma aún más estrechas, pertenecer a tradiciones discursivas más rígidas que las literarias; y los "literarios" pueden bucear, por concretos intereses de construcción del texto, en las realizaciones orales ordinarias e intentar recrearlas con mayor o menor fidelidad, en función de sus objetivos (Cano 2012: 351). 13 2. Análisis de los pasajes dialogados 2.1. Las Novelas Ejemplares: Rinconete y Cortadillo y La española inglesa La obra Novelas Ejemplares es una colección de doce novelas cortas hechas a la manera italiana 8 que aparece en forma de libro en el Madrid de 1613, aunque, a mediados de 1612 Cervantes ya había terminado el manuscrito. La fecha de composición de cada una de ellas es, naturalmente, anterior y desconocida en muchos casos. La crítica las ha clasificado en tres grupos: por una parte, estarían las "novelas realistas", consideradas las más acertadas; estas son Rinconete y Cortadillo, El coloquio de los perros, El celoso extremeño y El casamiento engañoso. En todas ellas impera la observación de la realidad. El segundo grupo lo conforman las llamadas "novelas idealistas": La española inglesa, Las dos doncellas, La señora Cornelia, La ilustre fregona, La fuerza de la sangre y El amante liberal. Las dos últimas composiciones conocidas como ideo-realistas, El Licenciado Vidriera y La Gitanilla se sitúan a medio camino entre unas y otras. Las novelitas con las que vamos a trabajar son dos: Rinconete y Cortadillo y La española inglesa 9 . Rinconete y Cortadillo es la tercera novela de la serie original y está considerada como una de las mejores creaciones del escritor. Tras su lectura, no podemos evitar evocar la novela picaresca que gozó de un fuerte impulso en los siglos XVI y XVII. Sin embargo, como ha señalado la crítica, Cervantes conocía bien este género y su intención no fue la de seguir los cánones establecidos por el Lazarillo de Tormes y el Guzmán de Alfarache de Mateo Alemán (Avalle-Arce 1982: 33). Aunque es cierto que los dos jóvenes protagonistas, Rincón y Cortado, son personajes de perfil picaresco, la ideología determinista y la presencia de un único punto de vista, dos postulados esenciales de la novela picaresca, no son acordes al estilo literario cervantino (García López 2001: 161). Cervantes necesita en su obra un desarrollo dialéctico que permita al lector acceder a más de un punto de vista o enfoque sobre la realidad que rodea al 8 Recordemos que las Novelas Ejemplares cervantinas beben directamente de la tradición italiana de la novella, cuyo máximo exponente fue Boccaccio. A través de traducciones su influencia fue predominante en la España de los Siglos de Oro. 9 En el presente trabajo se ha optado por llevar a cabo un análisis más completo y detenido de solo estos dos relatos, seleccionados a conciencia por considerarse representativas de dos prototipos opuestos. El estudio lingüístico del resto de "novelas" podrá ser objeto de futuros estudios. 14 personaje; de ahí que no muestre interés por la figura prototípica del pícaro, individuo solitario, insolidario y enemigo de la sociedad. Por otra parte, Rinconete y Cortadillo es considerada comúnmente como una de las novelas ejemplares que presenta más elementos "realistas". La falta de un verdadero desarrollo argumental, su desenlace abierto y el conocido pasaje en que tiene lugar todo un desfile de tipos marginales del hampa sevillana en el interior del patio de Monipodio, han hecho que la crítica haya llegado a hablar de un primerizo "cuadro de costumbres" minuciosamente retratado, y, en cierta medida caricaturesco, más que de una novela. El realismo de su ambientación es innegable, fruto una vez más del profundo conocimiento que Cervantes tenía sobre el mundo y la sociedad que lo rodeaban. Asimismo, la importante presencia del diálogo en el relato ha llevado a críticos como García López a asignarle orígenes dramáticos y hablar incluso de "un posible entremés recuperado bajo formas novelísticas" (2001: 161). La novela de La española inglesa es la cuarta de las que contiene la impresión original. Claramente enmarcada en el género literario renacentista de la novela bizantina, aunque no le faltan rasgos que la relacionan incluso con el cuento maravilloso y la novela de caballerías, la crítica ha subrayado, por una parte, el carácter más formal y elaborado de su construcción, y por otra, sus convergencias con la última obra cervantina, Los trabajos de Persiles y Sigismunda (García López 2001: 217). En este caso, el relato sí cuenta con una clara trama argumental que se abre, se desarrolla y se cierra; el tema central de la misma es el casto, puro e incluso platónico amor que se profesan sus protagonistas, Isabela y Ricaredo, quienes tendrán que superar obstáculos de diverso tipo antes de poder consumar su amor. Buena parte de la acción se desarrolla nada menos que en la corte inglesa, convirtiéndose la reina Isabel I de Inglaterra en uno de los personajes de más peso dentro del relato. Las diferencias que las separan saltan a la vista. Ambas novelas ponen en escena a personajes representativos de grupos sociales muy dispares; frente al submundo de la delincuencia sevillana que da cabida a ladrones, prostitutas y truhanes en Rinconete, en La española tenemos a personajes que ocupan las clases más altas de la sociedad: la burguesía, la aristocracia e incluso la realeza. En el primer caso, el hecho de que los individuos compartan su pertenencia al escalón más bajo de la sociedad y de que los contextos en que se desarrollan los diálogos destilen confianza e informalidad, hace que 15 estos se muestren propicios a presentar una configuración lingüística más cercana al polo de la inmediatez comunicativa dentro del continuum concepcional. Las diferencias de clase social y la formalidad contextual que rodea los diálogos de La española inglesa llevarían a situarla en una posición más cercana a la distancia. El peso del diálogo es muy diferente en una y otra. En Rinconete, la inserción de pasajes en estilo directo dialogados es constante: no solo dan soltura a la narración sino que se convierten en el verdadero centro de la novela. Dentro de los mismos, las intervenciones son numerosas y generalmente breves, por lo que se van sucediendo con rapidez y dinamismo. Como resultado, desde el momento en que se entra en contacto con ellos, estos intercambios comunicativos se perciben como más "vivos" e incluso llegan a sentirse como más "cercanos a la realidad". En La española inglesa, sin embargo, la narración es claramente predominante: es difícil encontrar fragmentos en estilo directo puramente dialogados, y, cuando lo hay, el número de intervenciones suele ser muy pequeño. Estas pueden adquirir, además, en muchos casos, una extensión considerable, haciendo que el intercambio adopte la apariencia de una yuxtaposición de monólogos. También es posible hallar parlamentos en discurso directo a los que les falta el componente de sucesión, por lo que no puede hablarse de diálogo. Resulta igualmente interesante diferenciar el grado de presencia que tienen las dos formas más habituales de reproducir el discurso de los personajes en una y otra novela. En La española inglesa, en múltiples ocasiones se manifiesta una inclinación por el uso del estilo indirecto, un recurso que no se encuentra con tanta facilidad en la otra novela de corte picaresco, donde se observa una clara preferencia por el uso del estilo directo: podría, por lo tanto, hablarse de un rasgo configurativo diferenciador importante. Las intervenciones reproducidas en estilo directo muestran una mayor independencia respecto a la palabra del narrador, quien, a pesar de estar siempre posicionado como el hablante primario, se sitúa en una posición más distante, por lo que tradicionalmente se considera un mecanismo más mimético (Reyes 1984: 71) que el estilo indirecto, a través del cual las palabras de los personajes no son pronunciadas por su propia voz sino que el narrador disuelve ese discurso ajeno en el propio sin separación explícita, logrando una menor sensación de objetividad. Mi objetivo con este trabajo es llevar a cabo un análisis sintáctico-discursivo y, en cierta medida, comparativo, de los diálogos de cada una de estas novelas ejemplares de Cervantes. Es decir, analizar la técnica que el autor ha empleado a la hora de trabajar con la oralidad en su texto, haciendo hincapié en rasgos propios de la inmediatez 16 comunicativa que pudieran encontrarse y comprobando minuciosamente qué rasgos distinguen a unos diálogos más inmediatos como parecen ser los de Rinconete y Cortadillo 10 . A continuación se hará una breve descripción de los pasajes dialogados que han sido escogidos por su representatividad dentro de las obras 11 : El primer pasaje de Rinconete y Cortadillo integra el momento en que Rincón y Cortado, dos jovenzuelos procedentes de un ambiente de marginalidad, se conocen en la venta del Molinillo y se desarrolla entre ellos un inicial coloquio de presentación. El segundo fragmento, ya en el interior de la casa de Monipodio donde se reúne todo tipo de personajes criminales "de los bajos fondos sevillanos", recoge la conocida escena cuya protagonista es la prostituta Juliana la Cariharta, en la que esta se presenta malherida ante los miembros de la cofradía, ya que el arrogante rufián Repolido, quien llegará justo después, la ha molido a palos. La reconciliación entre ambos correrá a cargo del jefe de esta especie de "hermandad" de ladrones, Monipodio. En el único pasaje enteramente dialogado de considerable extensión que se encuentra en La española inglesa, Clotaldo y su familia hablan con la reina Isabel de Inglaterra. Esta los ha convocado al enterarse de que Clotaldo ha criado en su hogar en secreto a una jovencita española que, en ese momento, está incluso prometida al hijo de la familia, Ricaredo. Es interesante hacer referencia al carácter distante y argumentativo de este diálogo: no solo se dirigen a la reina, sino que además han de lograr su aprobación para que la boda de Ricaredo e Isabela pueda celebrarse. El resto de fragmentos, formados por no más de dos o tres intervenciones, recoge intercambios desarrollados entre dos personajes, siempre de carácter respetuoso y formal (reina Isabel-Ricaredo, Isabela-Ricaredo y Arnesto-Ricaredo). 2.2. Interpelación al receptor 2.2.1. Formas de tratamiento Como también ocurre en la conversación real, el empleo de una u otra fórmula de tratamiento por parte de los personajes en el diálogo literario obedece a factores de tipo 10 El trabajo cuenta también con una propuesta didáctica titulada Quijote FM, la cual llevé al aula durante mi período de prácticas. 11 Sigo la edición crítica de J. García López (2001: 164-168; 196-202; 220-221; 225-227; 236-238; 244; 257). 17 pragmático. Depende, fundamentalmente, del tipo de relación (más cercana o distante) que se establezca entre los interlocutores, de acuerdo con los patrones sociales del momento. Hagamos una breve consideración antes de abordar las formas de tratamiento presentes en los textos. El pronombre vos fue la fórmula respetuosa por excelencia hasta mediados del siglo XVI. Era utilizada por inferiores a la hora de dirigirse a un superior y por individuos de la misma condición social entre los que no existía una relación de confianza. Asumiendo estos valores, en el XVI, vuestra merced se consolida como nueva forma general para el tratamiento de respeto. Vos se extendió al habla popular, y poco a poco, dejaría de verse en él su anterior valor de cortesía; empieza a testimoniarse como forma de confianza entre iguales y llegará incluso a adquirir connotaciones de menosprecio. Al no contar ya con unos contextos de uso claramente diferenciados, los límites entre vos y tú se van haciendo cada vez más difusos (Lapesa 2000: 322-326). En Rinconete y Cortadillo tiene lugar un importante y variado despliegue de fórmulas de tratamiento. Rincón y Cortado se dirigen el uno al otro empleando vuesa merced, tratamiento que en principio no parecería corresponder, por razones sociológicas, a dos individuos como ellos. Es interesante el uso en cierta manera paródico que el autor hace de esta forma de respeto al ponerla en boca de personajes de ínfima condición social. En el largo parlamento en que Rincón da cuenta de su vida, la construcción vuesa merced se repite hasta en cuatro ocasiones, buscando con ello, junto al uso de algún vocativo, como ya se abordará más adelante, mantener en todo momento la atención de Cortado sobre el mensaje, así como evitar que la intervención adquiera apariencia de monólogo. A lo largo del pasaje transcurrido en el patio de Monipodio, los personajes que mantienen una estrecha relación, ya sea de amistad o de carácter amoroso (GananciosaCariharta/Repolido-Cariharta) se hablan de tú; forma igualmente utilizada por Monipodio respecto a una de sus protegidas, la Cariharta. Sin embargo, en el sentido inverso, es decir, cuando personajes como la Cariharta o el Repolido se dirigen a Monipodio optan por emplear fórmulas de tono más respetuoso, esto es, vuesa merced en el primer caso, y voacé en el segundo; esta última es una variante originada por el desgaste fonético de vuestra merced, de carácter vulgar y propia de valentones, como bien indicó Lapesa (2000: 319). El cambio tiene fácil explicación: Monipodio, jefe de esta cofradía de maleantes, se sitúa en una posición jerárquicamente superior frente al 18 resto. Él es padre, maestro y amparo de sus miembros, por lo que todos saben que le deben respeto. En La española inglesa, los únicos usos del pronombre tú son dirigidos por Ricaredo a su amada Isabela y por el conde Arnesto al propio Ricaredo; es lo esperable ya que Arnesto, como conde, ostenta una posición social más elevada que su interlocutor, además, hay que recordar que Isabela era esclava, puesto que fue raptada durante el saqueo de Cádiz. El resto de personajes del relato utiliza la forma vos para el tratamiento, también Isabela a la hora de dirigirse a su esposo Ricaredo. La reina Isabel también habla a sus súbditos mediante vos, pronombre que, en este momento, parece aún mantener su valor de cortesía. El tratamiento dirigido a la reina es, naturalmente, la forma compuesta Vuestra Majestad, repetida constantemente dentro de una misma intervención: Para servir yo a Vuestra Majestad no es menester incitarme con otros premios que con aquellos que mis padres y mis pasados han alcanzado por haber servido a sus reyes, pero pues Vuestra Majestad gusta que yo la sirva con nuevos deseos y pretensiones, querría saber en qué modo y en qué ejercicio podré mostrar que cumplo con la obligación en que Vuestra Majestad me pone. Las fórmulas de tratamiento analizadas corresponden a la realidad social del momento. Como ya se ha comentado, la muy diferente condición de los personajes de una y otra novela, así como la relación que se establece entre ellos se refleja en su distribución. El empleo de estos pronombres no constituye, sin embargo, una marca especial respecto de otros textos que contienen diálogos de construcción más canónica con bajos niveles de ‘mímesis de la conversación’. 2.2.2. Vocativos El uso constante del vocativo en ambos textos a lo largo de los diálogos lo caracteriza como un importante mecanismo de cohesión discursiva, tanto entre las distintas intervenciones como dentro de las mimas. Se trata de un elemento lingüístico que, además de cumplir la función fática de captar y mantener la atención del receptor sobre el mensaje en cuestión, ayuda a marcar el tipo de relación social, personal y afectiva que existe entre los interlocutores. 19 En La española inglesa, hasta 14 de las 23 intervenciones analizadas contienen en su apertura un vocativo. Cuando se desarrollan los intercambios comunicativos entre dos o más personajes, siempre al menos uno de ellos pertenece a una categoría social superior al otro u otros. El personaje situado en una posición inferior se dirigirá a su interlocutor fundamentalmente mediante el apelativo "señor/a (+ nombre propio)" y sus variantes, mientras que, en el sentido inverso se utiliza solo el nombre propio. Así, la reina recibe apelativos tales como Señora, serenísima Señora, Alta Majestad; Isabela utiliza fórmulas como señor mío, señor Ricaredo, mientras que a ella se dirigen empleando su nombre propio: hermosa Isabela o, simplemente Isabela. La presencia del vocativo al inicio de las intervenciones es mucho menor en Rinconete y Cortadillo: solo se da en 6 de las 33 que conforman los pasajes analizados. Dos vocativos de carácter respetuoso abren el coloquio entre Rincón y Cortado: señor gentilhombre y señor caballero y hasta el final del diálogo, cuya extensión es considerable, solamente habrá dos casos más: señor hidalgo y señor Rincón. De nuevo, al igual que ocurría con el uso del vuesa merced, se observa una interesante disociación entre los vocativos empleados de carácter marcadamente respetuoso (más propios de individuos de alta cuna) y la naturaleza social de estos dos jovenzuelos. En el patio de Monipodio, personajes como el propio Monipodio y la Gananciosa dirigen apelativos que destilan afectividad hacia la Cariharta: ¡Ah niña!, ¡Ah Cariharta mía!, hermana, hermana Cariharta. La forma del vocativo depende también de la situación comunicativa en la que se encuentren los interlocutores (Leal Abad 2008: 79). Así, en un contexto de disputa, donde la tensión es fuerte, los vocativos que se dirigen la Cariharta y el Repolido son de carácter ofensivo: malino, boba, señora trinquete. 2.3. Turnos de habla: modos de respuesta e interlocución Como ya se señaló anteriormente, una de las características diferenciales de la conversación coloquial es la alternancia no predeterminada de los turnos de habla entre los participantes (Briz 1998: 52). Existe una serie de principios reconocidos por los interlocutores que regulan el desarrollo de la conversación como actividad social; sin embargo, un contexto propenso a la informalidad y la coloquialidad hace que dichas reglas puedan romperse con frecuencia; es lo que ocurre cuando no se respetan rigurosamente los turnos de palabra. 20 Al no existir un orden fijo y preestablecido, a lo largo de la conversación suelen producirse solapamientos e interrupciones, fenómenos de los que el diálogo literario ha de prescindir. El diálogo literario, exige, a diferencia de la conversación, un mayor respeto por las normas que rigen los cambios de turno. Con el objetivo de que el lector pueda seguir con facilidad el intercambio verbal, los turnos de habla se suceden siguiendo un orden que ha sido previamente establecido por el autor y que será marcado verbalmente por el locutor dominante, es decir, por el narrador. La disposición de las antiguas ediciones, las cuales carecían de los medios tipográficos con los que contamos hoy (comillas, guiones, cursivas) para marcar el inicio de las intervenciones de los personajes, hace que el narrador deba recurrir a otros medios de tipo lingüístico a la hora de reproducir el discurso directo de sus personajes e indicar de forma explícita quién habla en cada momento. El mecanismo introductor por excelencia del discurso referido en estilo directo, que, además, señala la identidad del interlocutor, lo constituyen los verba dicendi junto al sujeto que produce el mensaje. Su presencia explícita es obligada: se encuentra en cada una de las intervenciones que integran los diálogos analizados. Verbos La española: 23 intervenciones Rinconete: 33 intervenciones Decir 14 17 Responder 9 11 Replicar 0 4 Preguntar 0 1 Decir es el más frecuente pero su predominio no es absoluto, el empleo de responder también es reseñable; el caso de preguntar sí es anecdótico. Cabría destacar la presencia exclusiva de replicar en Rinconete y Cortadillo: sus usos en el texto (frente al verbo decir) implican una reacción más marcada respecto a la intervención anterior, a veces mostrando oposición o simplemente desacuerdo hacia ella: ... hanme vuelto el alma al cuerpo las razones que en su abono me ha dicho la Gananciosa, y en verdad que estoy por ir a buscarle. ¡Eso no harás tú por mi consejo! – replicó la Gananciosa... 21 ¡Ya quisieras tú que lo fuera contigo, y antes lo sería yo con una sotomía de muerte que contigo! ¡Ea, boba! – replicó Repolido.. Las réplicas suponen una dialéctica e incluso pueden llevar a la agresividad, lo que en principio estaría excluido de las interacciones cortesanas de La español inglesa. En cuanto a la posición que ocupan, habría que decir que respecto a las intervenciones que suponen una reacción a la enunciación previa, la estructura "verbo de lengua + sujeto" se encuentra, en la gran mayoría de los casos, justo después de haber introducido una parte del nuevo discurso en estilo directo; esta es, por lo general, breve: Levantaos, Ricaredo - respondió la reina -, ... ¿No os digo yo? - dijo Repolido - ... Pero no siempre: Acuérdese ella, señora Tansi, de tenerme alguna, que como esté en su memoria – dijo Ricaredo -, ... Si esto ha de ir por vía del rendimiento que güela a menoscabo de la persona - dijo el Repolido -, ... Los pasajes dialogados de ambas novelas se organizan fundamentalmente a través del encadenamiento de intervenciones mediante la sucesión de las estructuras pregunta / respuesta o réplica y aseveración / réplica. Bustos (1998: 438) ya observó en los entremeses cervantinos que esta técnica constructiva basada en la ilación discursiva entre turnos hace que el diálogo adquiera gran cohesión, y, con ello, un dinamismo y fluidez sorprendentes. Es así como surge no una sucesión de monólogos, sino un verdadero diálogo que poco a poco va progresando. Otro rasgo propio de los diálogos cervantinos con que se refuerza dicha estructura entrelazada (Cano 2005; 2006) es el gran número de casos en que las intervenciones presentan una conexión formal con la inmediatamente anterior: este es un hecho general en el uso vivo y oral del español. Observamos este mecanismo en todos los pasajes analizados, aunque con algunas diferencias: en La española inglesa, de las 13 22 intervenciones que suponen una respuesta o reacción a la anterior, 9 presentan algún enlace formal con ella. En Rinconete y Cortadillo la proporción es mayor; 23 de 29. Los modos en que se manifiesta este enlace formal son los siguientes: - El más frecuente consiste en iniciar la nueva intervención partiendo de algún elemento lingüístico de la anterior. Como ya observó Cano (2006) en su estudio sobre los diálogos de la primera parte del Quijote, este es posiblemente el mecanismo más cercano a las configuraciones propias de la interacción oral. Este, a su vez, presenta distintas variantes: - Repetición léxica - Utilizando el mismo vocablo. Este recurso se aprovecha en mayor grado en Rinconete donde aparece en dos contextos; en la respuesta a una pregunta: ¿De qué tierra es vuesa merced...? Mi tierra señor caballero... O bien formando parte de un acto de habla interrogativo, en el que a través de la repetición de una palabra de la intervención anterior, el personaje adopta una actitud de extrañeza buscando mostrar que su uso fue inadecuado: ... dime si has habido algo con tu respeto... ¿Qué respeto? Este procedimiento puede dar lugar a algún caso de la llamada "estructura eco": ... así te veas casada! ¿Casada yo, malino? Es posible también hallar algún ejemplo en La española inglesa: ... aun entre mujeres parecen bien los hombres armados. ¡Y cómo si parecen! - A veces puede darse una cierta variación formal, como un cambio en la persona verbal: ¿Conócesme, Isabela? Sí, conozco. ... otras gracias tiene vuesa merced secretas... 29 Temporales 9 (5%) 7 (3'9%) Modales 16 (8'9%) 9 (5%) Causales 18 (10%) 19 (10'5%) Finales 5 (2'8%) 7 (3'9%) Consecutivas 5 (2'8%) 3 (1'6%) Condicionales 10 (5'6%) 8 (4'4%) Concesivas 5 (2'8%) 3 (1'6%) Que inespecífico 20 (11'1%) 11 (6'1%) Completivas y relativas son, en ambos casos, las más frecuentes. Que sean estas, las subordinadas menos complejas, las más abundantes, relativiza en cierto modo el valor del predominio de la subordinación como muestra de complejidad y elaboración sintáctica. Las finales, consecutivas y concesivas tienen una presencia escasísima. Prácticamente todas las consecutivas halladas (especialmente en los diálogos de Rinconete y Cortadillo) son de intensidad o ponderativas, un procedimiento sintáctico recurrente en la lengua hablada: ... salí a cumplir mi destierro, con tanta priesa, que no tuve lugar de buscar cabalgaduras. ... no pende relicario de toca ni hay faldriquera tan escondida que mis dedos no visiten ni mis tijeras no corten. Clotaldo, agravio me habéis hecho en tenerme este tesoro tantos años ha encubierto; él es tal que os haya movido a codicia. Solamente es posible encontrar una secuencia encabezada por así que en La española inglesa: En ninguna manera me toca salir a vuestro desafío, señor conde, porque yo confieso, no sólo que no merezco a Isabela, sino que no la merece ninguno de los que hoy viven en el mundo; así que confesando yo lo que vos decís, otra vez digo que no me toca vuestro desafío... Ricaredo abre su intervención mediante una constatación de rechazo al desafío del conde Arnesto, más adelante especifica las causas de su negativa 30 conduciendo a su interlocutor de forma argumentativa a la consecuencia que retoma lo dicho en primer lugar. Así pues, la locución consecutiva cierra en este caso una secuencia sintácticamente compleja y de estructura circular que Ricaredo comienza y concluye con una misma determinación: no va a aceptar el desafío. A pesar de que la diferencia sea mínima, es reseñable subrayar el mayor número de concesivas que se recoge en Rinconete y Cortadillo, un tipo de oración tradicionalmente considerado como transmisor de mayor complejidad conceptual, más propio de un discurso argumentativo; no obstante, no ocurre así en estos fragmentos. Todos los enunciados concesivos son introducidos por el nexo aunque. Las modales y las condicionales crecen en proporción respecto a las señaladas. Cabe destacar la presencia en Rinconete y Cortadillo del único caso de condicional introducida por como: Como él eso haga – dijo la Escalanta –, todas seremos en su favor y en rogar a Juliana salga acá fuera Es un uso interesante dado que el como condicional no se constituye hasta el siglo XVI (Cano 1995). Propia de la oralidad es la siguiente condicional atenuadora de la enunciación (Cano 2014): Porque quiero – dijo – que sepas, hermana Cariharta, si no lo sabes, que a lo que se quiere bien se castiga Así como este ejemplo en que se recoge una condicional contrapositiva (Cano 2014), construcción muy alejada del valor hipotético que ostentan las condicionales prototípicas: Si vos habéis guardado las joyas de la nave para mí, yo os he guardado la joya vuestra para vos. Entre las dos partes de la secuencia se establece una equiparación reforzada mediante el paralelismo de actantes con repetición del verbo y oposición de sujeto, objeto directo y complemento de finalidad. 31 Las oraciones causales sí están mejor representadas, además de ser las que cuentan con una mayor variedad de nexos. Respecto a causales prototípicas, en Rinconete hay una preferencia por el nexo porque, seguido en frecuencia, aunque muy de lejos, por pues. En algún momento su aparición simultánea evita la redundancia: ... yo he dicho verdad en lo que he dicho, porque mi tierra no es mía, pues no tengo en ella más de un padre, que no me tiene por hijo... Aunque esta también llega a producirse: ... porque habrá sacristán que le dé a vuesa merced la ofrenda de Todos los Santos, porque, para el Jueves Santo, le corte florones de papel para el monumento. En La española ocurre la situación inversa ya que el número de casos de pues es mayor. Una última estructura también introductora de causal, aunque mucho menos frecuente, es la formada por la preposición por + infinitivo. Tras las relativas y completivas, y, en La española inglesa, en cuarta posición de frecuencia tras las causales, el grupo de subordinadas más numeroso es el encabezado por un que inespecífico, un conector polifuncional atestiguado desde antiguo. Estas construcciones pueden adoptar diversos valores en función del contexto en que aparecen, y aunque su empleo suele vincularse hoy con la oralidad, en español antiguo y clásico aparecen en entornos que podríamos considerar como propios de la distancia comunicativa. Es cierto, no obstante, que su utilización recurrente en los diálogos podría apuntar a ese posible oralismo. Cano (2005) observó, por ejemplo, que su porcentaje “disminuye drásticamente” en los pasajes no dialogados del Quijote, por lo que su constante uso en los presentes diálogos se puede atribuir a un deseo del propio Cervantes por lograr la mímesis de lo oral; el autor parece ser consciente de que esta construcción es propia del diálogo vivo, rápido, más aún del discurso de hablantes populares (Leal Abad 2008: 189; Narbona 2007: 95). A pesar de no ser privativa en boca de este tipo de personajes, como a continuación se comprobará, cabe subrayar la duplicación del número de casos que se encuentran en Rinconete respecto a la otra novela. Su valor más frecuente es el de justificar una orden, constatación o aseveración dada previamente: son estas las llamadas causales de la enunciación. Hasta tres casos se acumulan en una única intervención de Monipodio, donde las secuencias introducidas por que justifican las órdenes dadas a la Cariharta: 32 Sosiégate Cariharta – dijo a esta sazón Monipodio -, que aquí estoy yo, que te haré justicia. Cuéntanos tu agravio, que más estarás tú en contarle que yo en hacerte vengada; dime si has habido algo con tu respeto, que si así es y quieres venganza... Es este un entorno sintáctico y discursivo donde en español actual su uso sigue plenamente vivo, en especial, en el ámbito de la inmediatez comunicativa. En la escena que trascurre en el patio de Monipodio, lo encontramos en boca del resto de los personajes: también como justificación de una orden en el Repolido: Acabemos ya, que es tarde. O de una constatación enfática en el caso de la propia Cariharta: ¡Eso sí – dijo la Cariharta – que tengo mil cosas que escribirle. Las causales de la enunciación son muy frecuentes en los discursos en que la reina Isabel de La española inglesa dirige a algún personaje un enunciado exhortativo: Idos a descansar y venidme a ver mañana, que quiero más particularmente oír vuestras hazañas. Y traedme a esos dos que decís que de su voluntad han querido venir a verme, que se lo quiero agradecer. No os afrentéis, Ricaredo, de llorar, ni os tengáis en menos por haber dado en este trance tan tiernas muestras de vuestro corazón, que una cosa es pelear con los enemigos y otra despedirse de quien bien se quiere. O una aseveración: Yo sé que os hago mucha merced en ello; que las prendas que se compran a deseos... En estos casos su valor es equiparable al de otros nexos causales. Sin embargo, en otros muchos, es difícil determinar cuál es su función. En ciertos contextos parece tener un valor consecutivo: ... quiero decir que jugaremos los dos a la veintiuna, como si fuese de veras, que si alguno quisiere ser tercero, él será el primero que deje la pecunia. ... y que éste no es lugar para hacer su asiento en él, que por fuerza se ha de pasar adelante. 33 El enunciado encabezado por que indica algo que parece desprenderse de lo anterior (al menos ha de considerarse posterior en el tiempo), de ahí que se trate de una consecuencia, no de una causa. Aun así no dejan de ser casos dudosos. Que puede introducir también una pequeña digresión: Después que quiso el rigor o la clemencia del cielo, que no se a cuál destos estremos lo atribuya, quitarme a mis padres... O una oración optativa que no establece relación de dependencia con ningún elemento anterior: ¡No haya más enojada mía, por tu vida, que te sosiegues... ... me desnudó, y con la petrina, sin escusar ni recoger los hierros, ¡que en malos grillos y hierros le vea yo! me dio tantos azotes... Este que introductor de expresiones optativas independientes es conocido en español desde los orígenes. En ambos textos se encuentra una serie de enunciados también independientes encabezados por si alejados del sentido condicional o hipotético que la gramática tradicional asocia a dicha unidad (Mancera 2008: 245). Por ejemplo, claramente orales son los empleos de si para abrir secuencias de valor ponderativo (Narbona 2007: 96), exclamativas o no. Puede encontrarse un caso en La española inglesa: ... aun entre las mujeres parecen bien los hombres armados. ¡Y cómo si parecen! Aunque su génesis sigue siendo dudosa y discutida, el origen de estas construcciones de carácter ponderativo podría estar en las interrogativas indirectas y no en las condicionales. Es también reseñable la presencia de intercalaciones mediante las cuales los personajes interrumpen momentáneamente su discurso para introducir una aclaración: Mi nombre es Pedro del Rincón; mi padre es persona de calidad, porque es ministro de la Santa Cruzada, quiero decir que es bulero, o buldero, como los llama el vulgo. 34 Ni lo estará – dijo la reina – con Isabela hasta que por sí mismo lo merezca. Quiero decir que no quiero que para esto le aprovechen vuestros servicios ni de sus pasados. La primera aclaración es de carácter metalingüístico: el enunciador alterna las denominaciones (y sustituye una por otra), en función de parámetros diafásicos (denominación formal/ordinaria) y diastráticos (de ahí la referencia a “como los llama el vulgo”). La segunda atiende más al contenido de lo dicho: la reina quiere que este quede plenamente claro a su interlocutor. También se introduce este tipo de estructura para reformular lo dicho: ... que con poco trabajo, o, por mejor decir, sin ninguno... Este tipo de intercalaciones de impronta oral ralentiza el fluir discursivo (Fuentes 1998). Antes de cerrar este apartado dedicado al análisis de las relaciones interoracionales, es interesante hacer una breve referencia al uso de una construcción de participio absoluto por parte de uno de los personajes de La española inglesa. A pesar de que se trate de un caso anecdótico, la forma más elaborada de esta novela cortesana se presta más al empleo de un mecanismo sintáctico claramente vinculado a la distancia comunicativa, propio de una sintaxis más elaborada de utilización culta: Tú fuiste, y volviste cargadas las naves de oro... 2.4. Orden de palabras Distintos factores influyen en la disposición de las unidades que integran las intervenciones de un diálogo literario (Leal Abad 2008: 123). Este trabajo se centra en el análisis de los factores relacionados con la estructura informativa y con la estilización literaria 13 . Como ya se ha indicado previamente, las reglas discursivas por las que se rige el español en su vertiente oral más cercana al plano de la inmediatez comunicativa no son 13 Otros factores posibles son los gramaticales (íd. 133), los relacionados con la modalidad enunciativa y con la tipología textual (íd. 135; 138). 35 aquellas por las cuales ha de guiarse un discurso con mayor grado de planificación. La tradicional consideración de la estructura "(Sujeto)-Verbo-Complemento" como orden "neutro" del español ha hecho que la disposición por la que se inclina el discurso coloquial haya sido contemplada como "desordenada". En realidad, lo que ocurre es que, por una parte, cuando el hablante necesita ante todo comunicar con rapidez, la sintaxis se hace más oscura y la interpretación de lo dicho depende en mayor medida del contexto; si por el contrario tiene tiempo suficiente para planificar su discurso, la sintaxis es más transparente, más fácil de interpretar y sus elementos adoptan disposición totalmente intencionada y condicionada por factores de tipo pragmático (Briz 1998: 77; Leal Abad 2008: 121). Así pues el orden de palabras en el diálogo puede obedecer a factores estratégicos: todo depende del elemento o elementos sobre los cuales el hablante quiere que su interlocutor centre su atención. En español el objeto suele ocupar una posición postverbal, por lo que a partir de su dislocación hacia la izquierda en el discurso se destaca frente al resto de segmentos. Especialmente marcada es la topicalización de un elemento temático. El objeto verbal queda entonces realzado por una pausa y se reduplica mediante un pronombre clítico: Mi tierra, señor caballero – respondió el preguntado –, no la sé... ¿Las manos había él de ser osado ponerlas en el rostro de la Cariharta? La topicalización es exclusiva de Rinconete y Cortadillo. No obstante, La española inglesa sí presenta casos de focalización; aunque no hay pausa ni reduplicación pronominal el énfasis se dirige claramente al objeto directo: Clotaldo, agravio me habéis hecho... ...grandes cosas me prometo de vuestras hazañas. La focalización puede darse en complementos verbales que cumplen otras funciones sintácticas. Cabe destacar dos ejemplos en los que la unidad destacada es el predicado nominal, ambos se encuentran en La española inglesa: ...obligado estáis a restituírmele. Mucha verdad es lo que Vuestra Majestad dice. 36 La anticipación de otros complementos no actanciales se da en los momentos en que el diálogo ha adquirido un tono especialmente tenso en una y otra novela: ...sé que sin mi licencia la teníades prometida a vuestro hijo. En mi presencia no ha de haber demasías. Desta manera me ha parado aquel ingrato del Repolido. La razones que llevan a la postposición del sujeto son más matizables. La presencia de un elemento inicial que no sea el sujeto, como por ejemplo un adverbio, favorece su deslizamiento hasta el final de la oración: ...aún no está desposado mi hijo. También lo hace el uso de un verbo de movimiento: En verdad que no ha de entrar por estas puertas el cobarde envesado. La organización sintáctica también se ve afectada por las llamadas “figuras de disposición” de carácter retórico con las que el autor embellece el discursos de los personajes. Casos muy claros de estructuras paralelísticas se encuentran en La española inglesa, dejando ver el importante retoricismo y artificiosidad que encierra la construcción de algunas intervenciones: Si vos habéis guardado las joyas de la nave para mí, yo os he guardado la joya vuestra para vos. Estampado os tengo en la memoria y guardado en mi alma. A vos está tomar de mí toda la satisfacción que quisiéredes para recompensaros de las alabanzas que me habéis dado y de las mercedes que pensáis hacerme. Vos sin duda, señor mío, sois aquel que solo podrá impedir mi cristiana determinación; vos, señor, sois sin duda la mitad de mi alma, pues sois mi verdadero esposo... En este último ejemplo, el paralelismo sintáctico prototípico aparece combinado con un quiasmo o paralelismo cruzado. 37 Los diálogos de Rinconete y Cortadillo prácticamente no cuentan con estas disposiciones de índole estilística. Solo es posible hallar un caso de repetición de estructura sintáctica (prep+dem+N+ady) puesto en boca de la Cariharta: ¡La justicia de Dios y del rey venga sobre aquel ladrón desuellacaras, sobre aquel cobarde bajamanero, sobre aquel pícaro lendroso! Esta estructura reforzada además por la triple repetición léxica del nexo y el demostrativo aporta además agresividad a la imprecación que la mujer dirige al Repolido. En este aspecto, podría decirse que las intervenciones de La española inglesa están construidas con una mayor finalidad estética. 2.5. Últimas consideraciones El léxico empleado sirve para caracterizar a los personajes de Rinconete y Cortadillo como pícaros y truhanes del mundo del hampa. Cervantes asume y pone en boca de rufianes y prostitutas numerosos términos propios del lenguaje bajo y popular de la germanía: bajamanero, trainel, respeto, envesado, trinquete; así como vocablos coloquiales: pecunia, cañuto, y variantes vulgares: buldero, güerta, güela. Son también frecuentes los refranes: todo eso y más acontece por los buenos, las buenas habilidades son las más perdidas y las frases hechas: lo tengo de echar todo a doce, cogido entre puertas. Cabe destacar alguna fórmula de juramento: ¡Vive el Dador! Como es esperable, nada de esto tiene presencia en el lenguaje cortesano de La española inglesa. Las estrategias fónicas propias de la conversación se pierden en el diálogo literario. El autor tiene la posibilidad entonces de hacer referencia explícita al modus dicendi y al resto de elementos extraverbales. En los pasajes analizados escasean los comentarios del narrador sobre aspectos paralingüísticos. En Rinconete y Cortadillo es posible hallar una única acotación específicamente sobre el modo del decir: diciendo a voces seguido, naturalmente, de un enunciado exclamativo. 38 La española inglesa es más rica al respecto: con desmayada voz y lengua turbada le dijo...; temblando y con sobresalto puesto de rodillas le dijo...; asiéndola de la mano le dijo...; abrazándose con el cautivo, le dijo... Por último, en cuanto a la modalidad enunciativa, cabe destacar la ausencia total de enunciados exclamativos en La española inglesa; el texto sí cuenta, sin embargo, con construcciones exhortativas. A lo largo de la tensa situación que se desarrolla en el patio de Monipodio, las exclamaciones son constantes, incluyendo a veces interjecciones (¡Ay!, ¡Ea!). 4. Conclusiones Después de haber puesto de manifiesto cuáles son los mecanismos de los que se vale Cervantes a la hora de textualizar los diálogos de Rinconete y Cortadillo y La española inglesa, es necesario, por una parte, recapitular cuáles de ellos son representativos de la mímesis conversacional observable en ambas novelas, y por otra, subrayar las diferencias que se han podido encontrar en la configuración de los pasajes dialogados de una y otra. Así pues, en primer lugar y en ambos textos, la recreación del lenguaje oral cercano a la inmediatez comunicativa se apoya en los siguientes factores: - En el diálogo los turnos de habla se suceden a través del encadenamiento preguntarespuesta y aseveración-réplica. La conexión formal entre intervenciones mediante la repetición léxica, deícticos y elipsis es un mecanismo de cohesión al que se recurre de forma constante. El vocativo es también un elemento que ayuda a dar solidez al discurso dialogal. - La conjunción que aparece con la función de conector inespecífico en los más variados contextos. - Debido fundamentalmente a factores pragmáticos relacionados con la relevancia informativa, el énfasis se dirige hacia ciertos constituyentes a través de topicalizaciones y focalizaciones. - Presencia de consecutivas de intensidad, una secuencia de valor ponderativo encabezadas por si y una construcción contrafáctica o falsa condicional. - Inserción de incisos reformuladores o aclarativos. 45 Sesión 2: ¡Empezamos a leer! de su formación. 3. Acercamiento de los estudiantes a la obra Don Quijote de la Mancha a través de un vídeo y de una reflexión sobre algunos aspectos de la obra que resultaron revolucionarios en el momento de su publicación. 4. Dar inicio a un nuevo proyecto, explicando de la forma más detallada posible cuál debe ser el producto final, qué pasos se han de seguir para alcanzarlo, cuál será la distribución temporal y cuáles serán los criterios de evaluación. 5. Formación de los grupos. Contenidos Conocimientos previos necesarios antes de abordar la obra Don Quijote de la Mancha. Actividad 1 (individual) ¿Qué sabemos sobre El Quijote? Test (un poco loco) sobre Don Quijote de la Mancha (ver anexo 1). Observaciones Esta sesión de desarrolló de manera muy diferente en 2º A y 2º D. Pese a ser menos esperable, los alumnos de 2º D se mostraron verdaderamente participativos a las preguntas corales que se hacían. Los estudiantes de 2º A eran más reticentes a responder, pero sus ideas previas acerca de la obra Don Quijote de la Mancha eran más acertadas. En ambas clases hubo problemas con la formación de los grupos y se perdió bastante tiempo en ello. 46 Objetivos 1. Corrección del "Test". 2. Asignación de un episodio de la obra Don Quijote de la Mancha a cada grupo. 3. Lectura conjunta y comprensiva del episodio que le corresponda a cada grupo. 4. Empezar a rellenar la ficha de lectura. Contenidos Episodios de Don Quijote de la Mancha escogidos de la versión adaptada de Vicens Vives14: - Los ejércitos de ovejas - Historia de Marcela y Grisóstomo - Historia de Cardenio y Dorotea - Las bodas de Camacho - Los leones del rey - El gobierno de Sancho Actividad 2 (en grupo) Lectura del texto y completar la ficha correspondiente: hay una por cada episodio (ver anexo 1). Esta les ayuda fundamentalmente a estructurar el texto, buscarle un tema central y comprobar si han entendido correctamente su contenido (ver ejemplo de ficha completada por el alumnado en anexo 3). Observaciones La Historia de Cardenio y Dorotea era demasiado larga, mucho más que otros episodios; por tanto, no fue asignada a ningún grupo. A pesar de que se trataba de una versión adaptada y de que en la página se les incluía un enlace al Diccionario de la Lengua Española, los alumnos 14 Don Quijote de la Mancha (2004). Adaptación de Eduardo Alonso. Madrid: Vicens Vivens. 47 tuvieron problemas a la hora de entender el texto. Los estudiantes de 2º A apenas consiguieron concentrarse y la mayoría tuvo que dejar la lectura para casa; 2º D, por el contrario, mantuvo un ambiente silencioso y avanzó mucho más. Sesión 3: La noticia radiofónica Objetivos 1. Reproducción de dos boletines informativos sacados de la web de Radio Nacional15. 2. Completar una ficha con preguntas sobre los mismos. 3. Se dejan los últimos veinte minutos para terminar de rellenar la ficha de lectura. Contenidos Características fundamentales de una noticia de radio (participantes, registro, objetividad, vocalización, etc.). Se hace hincapié en ellas para que quede claro cómo han de construir la suya. Actividad 3 (individual) “Y... ¿cómo se construye una noticia de radio?”: ficha con preguntas referidas a los audios que escuchamos en clase (ver anexo 1). El contenido de los boletines de Radio Nacional era 15 15 Audio 1: Accidente de avión http://www.rtve.es/alacarta/audios/boletines-rne/boletines-rne-accidente-avion-se-tardara-saber-paso-01-0415/3071735/#aHR0cDovL3d3dy5ydHZlLmVzL2FsYWNhcnRhL2ludGVybm8vY29udGVudHRhYmxlLnNodG1sP2N0eD0xNzU wJnBhZ2VTaXplPTE1Jm9yZGVyPSZvcmRlckNyaXRlcmlhPURFU0MmbG9jYWxlPWVzJm1vZGU9Jm1vZHVsZT0mYWR2U 2VhcmNoT3Blbj10cnVlJnRpdGxlRmlsdGVyPUF2acOzbiZtb250aEZpbHRlcj00JnllYXJGaWx0ZXI9MjA Audio 2: Hallan restos de Cervantes en las Trinitarias http://www.rtve.es/alacarta/audios/boletines-rne/boletines-rne-hallan-restos-cervantes-convento-trinitarias-17-0315/3048251/#aHR0cDovL3d3dy5ydHZlLmVzL2FsYWNhcnRhL2ludGVybm8vY29udGVudHRhYmxlLnNodG1sP2N0eD0xNzU wJnBhZ2VTaXplPTE1Jm9yZGVyPSZvcmRlckNyaXRlcmlhPURFU0MmbG9jYWxlPWVzJm1vZGU9Jm1vZHVsZT0mYWR2U 2VhcmNoT3Blbj10cnVlJnRpdGxlRmlsdGVyPWNlcnZhbnRlcyZtb250aEZpbHRlcj0meWVhckZpbHRlcj0 48 Observaciones complicado de entender; por tanto, fue importante leer antes las preguntas de la ficha y hacer hincapié en que debían fijarse en la forma y no en el contenido. Todavía les resulta difícil distinguir entre un registro coloquial y otro más formal, así como entre lo que es objetivo y subjetivo. Sesión 4: Preparación del guion Objetivos 1. Leer de forma conjunta el punto 5 del apartado “Materiales” que se encuentra en la página web. 2. Entre ellos se asignan qué papel va a cumplir cada uno en la grabación. Inmediatamente después se comienza a escribir el guion de la noticia (se ha de enviar a la profesora por correo, por lo que es posible terminarlo en casa). Contenidos Puntos que deben estar integrados en el guion, y, por tanto, en la noticia que se entregará como producto final (sintonía de apertura, saludo y presentación de la noticia, respuestas a las seis preguntas de la noticia periodística, conexión con el corresponsal que aporta información más detallada, y, por último, declaraciones de los testigos). Actividad 4 (en grupo) Escritura del guion en que se basarán para llevar a cabo la posterior grabación. (Ver ejemplo de guion escrito por el alumnado en el anexo 3). Observaciones Fue importante impedir que todo el peso de la actividad recayera sobre los hombros de un solo 49 Sesión 5: Ensayo de grabación Objetivos 1. Lectura conjunta de una serie de consideraciones a tener en cuenta antes de grabar. 2. Visualización de un tutorial sobre el uso de la aplicación móvil Spreaker Studio. 3. Al menos un miembro de grupo ha de bajarse la aplicación. Contenidos Importancia del volumen, la vocalización, las pausas y las marcas de cambio de turno de habla. Actividad 5 (grupal) “Probando, probando... Ensayo de grabación”: el alumnado practicará la grabación de la noticia, la cual llevará a cabo de forma definitiva en horario extraescolar por cuestiones de calidad acústica (ver anexo 1). Observaciones En un principio, muchos estudiantes pusieron impedimentos a la hora de quedar con sus compañeros en horario extraescolar. Sin embargo, finalmente, ningún grupo tuvo problemas y todos los alumnos (excepto dos, uno en cada aula) participaron. alumno o alumna. El uso de Google Drive resultó de gran utilidad en esta sesión. Desde una cuenta de algún miembro del grupo se creó un nuevo documento que a continuación fue compartido con el resto de integrantes; de esta manera, todos pudieron colaborar de forma conjunta. 50 Sesión 6: Reproducción de las grabaciones Objetivos 1. Reproducir en el aula la noticia de cada uno de los grupos. 2. Comprobar que los compañeros han entendido el episodio del que trataba y hacer de forma conjunta comentarios sobre qué aspectos son destacables y cuáles es posible mejorar. 3. Completar un formulario enviado por la profesora en el que se hacen cuestiones sobre el nivel de implicación del alumno en el trabajo en grupo y qué aspectos del proyecto propuesto son mejorables (ver anexo 1). 4. Subir el audio a Twitter con los hashtag #quijotefm y #quijote2015. Contenidos Audios grabados por el alumnado (ver ejemplo de grabación hecha por el alumnado en el anexo 3). Observaciones A pesar de que la mayoría se escuchaba correctamente, hubo algunos audios con mala calidad de sonido y era difícil entender lo que se decía. 5.6. Evaluación Los criterios a partir de los que se ha evaluado el trabajo de los alumnos han sido lo siguientes: - Un 20% de la nota final depende de las actividades realizadas a lo largo de las sesiones. Se trata de las tres primeras fichas que el alumno debía enviar a través de la plataforma Drive. - Otro 20%, de la evaluación según los criterios de una rúbrica del guion escrito que sirvió de base para la grabación de la noticia (ver anexo 2). 51 - Un 40% se corresponde con la evaluación del producto final (la grabación de la noticia), también en función de los criterios marcados por una rúbrica (ver en anexo 2). - Por último, un 20% depende de la actitud personal que haya mostrado el alumno de cara al proyecto, evaluada igualmente a través de un rúbrica (ver anexo 2). Como se puede comprobar, son varios los ámbitos evaluados. 1 Anexo 1 Material del alumnado Capturas de: www.quiijotefm.jimdo.com 2 PORTADA 3 10 ACTIVIDAD 2: ¡EMPEZAMOS A LEER! 11 LECTURA 1: HISTORIA DE MARCELA Y GRISÓSTOMO 12 13 14 15 16 LECTURA 2: LAS BODAS DE CAMACHO 17 18 19 26 27 28 29 LECTURA 4: LOS EJÉRCITOS DE OVEJAS 30 31 32 33 LECTURA 5: LOS LEONES DEL REY 34 35 42 ACTIVIDAD 3: Y... ¿CÓMO ES UNA NOTICIA DE RADIO? 43 44 45 ACTIVIDAD FINAL: GRABACIÓN DE LA NOTICIA 46 47 FORMULARIO FINAL ENVIADO AL ALUMNADO: FORMULARIO QUIJOTE FM 1. ¿Qué papel has cumplido en la elaboración del trabajo? ____________________________________________ 2. ¿Crees que has ayudado a que el producto final sea bueno? o Sí o No 3. Sientes que te has implicado más que el resto, o que todos (o casi todos) habéis puesto de vuestra parte? o Me he implicado más que el resto o Todos (o casi todos) han puesto de su parte 4. ¿Te ha gustado el proyecto? Puntúalo en una escala del 1 al 5 (para nada) 1 2 3 4 5 (muchísimo) 5. ¿Qué crees que se podría mejorar? Cualquier sugerencia que haga es buena, me ayudará a mejorar en el futuro _____________________________________________________ 48 Anexo 2 Rúbricas de evaluación Rúbrica producto final: Han leído detenidamente y comprendido el contenido de la aventura Muy bien Bien Mejorable Insuficiente La noticia está bien estructurada y es coherente Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Usan un registro y vocabulario adecuados Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Claridad en la dicción Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Han elaborado un buen guion que les ha servido de base Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Originalidad en la presentación de la noticia Muy bien Bien Mejorable Insuficiente 49 Rúbrica guion: Han organizado y estructurado de forma coherente el contenido del guion Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Han sido originales en el tratamiento de la información Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Logran expresarse adecuadamente por escrito Muy bien Bien Mejorable Insuficiente El guion ha cumplido su función central: servir de base a la posterior grabación de la noticia Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Rúbrica actitud: Han organizado y estructurado de forma coherente el contenido del guion Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Han sido originales en el tratamiento de la información Muy bien Bien Mejorable Insuficiente Logran expresarse adecuadamente por escrito Muy bien Bien Mejorable Insuficiente El guion ha cumplido su función central: servir de base a la posterior grabación de la noticia Muy bien Bien Mejorable Insuficiente 50 Anexo 3 Ejemplo de proyecto realizado por el alumnado Las bodas de Camacho 51 1. FICHA DE LECTURA Las bodas de Camacho ¿Cómo llegan don Quijote y Sancho a la boda? Porque les invitan los estudiantes y los labradores. ¿Quiénes se casan? Basilio y Quiteria. ¿Por qué Quiteria se casa con el rico Camacho en lugar de con Basilio? Porque es rico. ¿A quién ama ella en realidad? A Basilio. ¿Cómo consigue Basilio fingir su muerte? Con un tubo de hierro relleno de sangre. Fingiendo que se clava una espada entre los pulmones. ¿Por qué Camacho se acaba calmando al final a pesar del engaño? Porque si veía a Quiteria enamorada de Basilio, también los vería casados por disposición de los cielos. ¿Qué personajes participan en esta aventura? Basilio, Camacho, Quiteria, Don Quijote, Sancho Panza, los estudiantes, los asistentes en la boda y el cura. ¿Qué papel cumple cada uno? Basilio: El enamorado de Quiteria. Camacho: El prometido de Quiteria. Don Quijote y Sancho Panza: Asistentes en la boda. Los estudiantes: Invitan a Don Quijote y Sancho Panza y son asistentes en la boda. El cura: Les casa. Asistentes en la boda: Invitados. ¿Cuál es el tema central? La boda de Basilio y Quiteria. Dividid el episodio en tres partes. No os extendáis, hacedlo de forma breve Inicio: Don Quijote y Sancho Panza son invitados por los estudiantes y los labradores a la boda, y observan el ambiente. Desarrollo: Camacho y Quiteria se van a casar, pero Basilio hace como que se suicida, engañando a los asistentes de la boda. Desenlace: Al final, Basilio y Quiteria logran casarse y Camacho se calma pensando que era disposición de los cielos.