scieee Open visual document viewer

Dando voz a los personajes cervantinos: análisis lingüístico comparativo de los pasajes dialogados de dos Novelas Ejemplares: "Rinconete y Cortadillo" y "La española inglesa": propuesta didáctica: Quijote FM

Méndez Orense, María

Full text

DANDO VOZ A LOS PERSONAJES CERVANTINOS: ANÁLISIS LINGÜÍSTICO COMPARATIVO DE LOS PASAJES DIALOGADOS DE DOS NOVELAS EJEMPLARES RINCONETE Y CORTADILLO LA ESPAÑOLA INGLESA P opues a didác ica: Quijo e FM T abajo Fin de Más e Doble Más e Uni e si a io en Es udios Hispánicos Supe io es y P o eso ado de Educación Secunda ia Obliga o ia y Bachille a o, Fo mación P o esional y Enseñanza de Idiomas Alumna: Ma ía Méndez O ense Tu o : Ra ael Cano Aguila Depa amen o de Lengua Española, Lingüís ica y Teo ía de la Li e a u a Á ea de Lengua Española Facul ad de Filología. Uni e sidad de Se illa Se illa, junio de 2015 Índice 1. In oducción.........................................................................................................1 1.1. Es udio de la o alidad en la lingüís ica his ó ica........................................1 1.2. O alidad en los diálogos li e a ios...............................................................6 1.3. Ce an es, maes o del diálogo...................................................................10 2. Análisis de los pasajes dialogados......................................................................13 2.1. Las No elas Ejempla es. Rincone e y Co adillo y La española inglesa...13 2.2. In e pelación al ecep o ..............................................................................16 2.2.1. Fo mas de a amien o.........................................................................16 2.2.2. Voca i os.............................................................................................18 2.3. Tu nos de habla. Modos de espues a e in e locución................................19 2.4. Relaciones in e o acionales........................................................................26 2.5. O den de palab as.......................................................................................34 2.6. Úl imas conside aciones............................................................................37 3. Conclusión.........................................................................................................38 4. Re e encias bibliog á icas.................................................................................40 5. P opues a didác ica............................................................................................43 5.1. P esen ación del p oyec o..........................................................................43 5.2. Jus i icación del p oyec o..........................................................................43 5.3. Obje i os didác icos..................................................................................44 5.4. Tempo ización...........................................................................................44 5.5. Pues a en p ác ica de las ac i idades diseñadas........................................44 5.6. E aluación.................................................................................................51 6. Anexos..............................................................................................................1 6.1. Anexo 1: Ma e ial del alumnado..............................................................1 6.2. Anexo 2: Rúb icas de e aluación.............................................................48 6.3. Anexo 3: Ejemplo de p oyec o ealizado po el alumnado............................50 1 1. In oducción 1.1. Es udio de la o alidad en la lingüís ica his ó ica La Lingüís ica ha es ado siemp e buscando su e dade o obje o de análisis. Desde sus inicios, has a inales del siglo XIX y p incipios del XX, las e lexiones lingüís icas de Occiden e mos a on un g an apego po la lengua esc i a. Se a aba de una adición de ue e o ien ación no ma i a que censu ó las mani es aciones de lengua hablada po conside a las no aco des a la no ma p esc ip i a. En oposición a es a g amá ica adicional y p ecien í ica, siguiendo el camino iniciado po la escuela de los neog amá icos de inales del siglo XIX y haciendo hincapié en el pos ulado de que la comunicación o al es siemp e p e ia a la esc i a, el es uc u alismo, y, más adelan e, el gene a i ismo, deciden, en un p ime momen o, di igi su mi ada a las o mas lingüís icas o ales, es deci , a ealizaciones o usos eales del habla i a. Sin emba go, a pesa de que segui án man eniéndose ajenos a oda alo ación o p ejuicio, ambas co ien es acaba án po acomoda se a adop a mues as de lengua esc i a como obje o de análisis. La lingüís ica ac ual es u o de dos g andes gi os. Po un lado, hacia la o alidad, en oposición al sesgo esc ip is a de la Lingüís ica an e io . Po o o, hacia la a iación, como espues a a la endencia inmanen is a de los pos ulados saussu eanos y chomskianos, median e la cual se cen aban en busca sis emas homogéneos de es uc u as comunes e incluso uni e sales. Hoy en día los lingüis as de ienden la imposibilidad de p escindi de la a iación si se quie e conoce una lengua en p o undidad, pues oda lengua i e inhe en emen e apegada a sus a iedades de uso. Como es bien sabido, E. Cose iu dis inguió es dimensiones den o del concep o de a iación lingüís ica: la dia ópica, la dias á ica y la dia ásica, base de buena pa e de la lingüís ica a iacional de hoy. A pa i de los años se en a del siglo pasado, iene luga , po an o, un impo an e cambio de o ien ación en la ciencia lingüís ica: se in ensi ica el in e és po di igi la mi ada al uncionamien o de las lenguas en sus mani es aciones o ales, una a ea que, como hemos apun ado más a ás, apenas se había lle ado a cabo con an e io idad, en e o as azones, po las di icul ades que implicaba a a de abo da un discu so an e íme o como lo es la lengua hablada. 2 El adicional ca ác e ma cadamen e ilológico de los es udios lingüís icos explica que has a no hace mucho las di e encias en e lo hablado y lo esc i o no hayan sido obje o de especial a ención (Na bona 2007: 65). Los úl imos quince años se han ca ac e izado po una in ensi icación de la in es igación en el e eno de la lengua hablada. La lingüís ica hispánica, pa a la que a inales de los 80 cons a ábamos aún g andes ca encias en es e ámbi o, ha ido, en el ín e in, ecob ando e eno con g an ue za (Koch/Oes e eiche 2007: 9). Koch y Oes e eiche (1990) añaden a las es dimensiones dis inguidas po E. Cose iu en el espacio a iacional de las lenguas his ó icas una cua a a iación: lo hablado/esc i o, o, dicho de o a mane a, la di e enciación concepcional en e o alidad y esc i u alidad. Como se ha pues o de mani ies o no se debe iden i ica es e binomio con los dos medios ísicos p o o ípicos a a és de los cuales se puede mani es a un ex o, es deci , el medio ónico y el medio g á ico, sino que se a a de una escala con inua con dos polos opues os en los ex emos en la que podemos ubica un ex o o incluso una adición discu si a en una posición más ce cana a la inmedia ez o a la dis ancia comunica i a, según una ca ac e ización in e na hecha de acue do con unos pa áme os de ca ác e g adual y uni e salmen e álidos 1 (Koch/Oes e eiche 2007: 35). Si bien no hay que nega el hecho de que en la esc i u a suele da se un mayo g ado de o malidad y de que exis e mayo a inidad en e la inmedia ez y el canal ónico, den o de un compendio de discu sos o ales, hab á algunos más ce canos a la inmedia ez comunica i a (con e sación coloquial) y o os al ex emo opues o, a la dis ancia comunica i a (un discu so o con e encia). Lo mismo ocu i á con los ex os esc i os (el cha en e a un a ículo cien í ico); odo depende de la mayo o meno p esencia de asgos lingüís icos p opios, bien de la inmedia ez comunica i a (o coloquialidad), bien de la dis ancia. Lo coloquial es, en onces, una "cues ión de g ados" (Na bona 2000: 466): 1 Dichos pa áme os son diez: a) g ado de publicidad, b) g ado de amilia idad en e los in e locu o es, c) g ado de implicación emocional, d) g ado de anclaje en la si uación o en la acción e) campo e e encial ) inmedia ez ísica de los in e locu o es g) g ado de coope ación h) g ado de dialogicidad i) g ado de espon aneidad y j) g ado de ijación emá ica. 3 Es la incidencia mayo o meno de un conjun o de ac o es, g aduales, pa amé icos y no odos es ic amen e lingüís icos [ asgos coloquializado es], lo que nos pe mi e habla del ca ác e más o menos coloquial de un in e cambio lingüís ico. An es de a anza , eco demos los conocidos cuad os en que se ep esen a el modelo p opues o po Koch y Oes e eiche : Figu a 1: In e elaciones en e medio y concepción en las es a egias de e balización de los discu sos (Koch/Oes e eiche 2007: 34) Figu a 2: Figu a 2: La cadena a iacional (Koch/Oes e eiche 2007: 34) 4 Siguiendo es e en oque hemos en onces de pun ualiza que "lo coloquial o con e sacional es una subca ego ía de lo o al" (Bus os 2001: 192) y, po an o, puede mani es a se ambién en lo esc i o. Es a p esencia se p oduce de dis in as mane as. Oes e eiche (1996: 324-332), en un in en o de p esen a una ipología de lo hablado en lo esc i o, di e encia la "mímesis de lo hablado u o alidad simulada", en la que un au o selecciona conscien emen e asgos que conside a ca ac e ís icos de la lengua hablada y los imi a en sus diálogos, de las llamadas "huellas de o alidad", no in encionales, que ienen luga en un ex o cuando in e ie en en él écnicas p opias de la o alidad cuya p esencia se debe al desconocimien o del au o de la a iedad lingüís ica exigida po el géne o discu si o en cues ión, u o de su escasa o mación cul u al (es e es el caso, po ejemplo, de las ca as p i adas esc i as po semicul os y de las decla aciones ecogidas po la Inquisición). Lo cie o es que, como indica Na bona (2001: 191), "mucho se ha a anzado en el conocimien o del español coloquial". Se han compilado da os que, a su ez, han sido de enidamen e analizados econociendo en ellos una se ie de enómenos sis emá icos ca ac e izado es de la inmedia ez comunica i a en español 2 . A a és de es e ipo de análisis se llega a impo an es conclusiones; po ejemplo, una de ellas se ía la cons a ación de que uno de los asgos más no ables de la cons ucción coloquial es su ca ac e ís ica es uc u a sin ác ica. La ausencia de plani icación o, más exac amen e, la obligada plani icación ápida, y, así pues, el escaso con ol de la p oducción del mensaje y el ono in o mal, de e minan una sin axis no con encional y una es uc u a g ama ical especí ica (B iz 2001: 68). Es o quie e deci que, si se da el caso de que el obje i o del lingüis a sea halla asgos de una e dade a mímesis de lo con e sacional en un ex o, sea cual sea ( al es la labo que a añe al p esen e abajo) su es udio ha de cen a se en la obse ación po meno izada de sus enómenos sin ác ico-discu si os, ya que la cla e es á en la écnica del esc i o de ep oduci la sin axis o cons ucción del discu so o al. Iden i ica la p esencia en el ex o de una mímesis del discu so con e sacional con el hallazgo de 2 Es el caso de sis ema de unidades pa a el análisis del español coloquial p opues o po el equipo de in es igación Val.Es.Co., di igido po An onio B iz. 5 ó mulas léxicas p opias de es e, implica ía queda se en un plano excesi amen e supe icial. Es á cla o que el g ado de coloquialidad que se alcance depende undamen almen e de los esquemas sin ác icos empleados (Na bona 2001: 195). En es e pun o nos ol emos a opa con o a de los múl iples obs áculos que plan ean es as in es igaciones, y es que, a pesa de los a ances, nues o sabe lingüís ico p ocede undamen almen e del ámbi o esc i o y, po an o, no con amos oda ía con una e dade a G amá ica del habla , con un sis ema de análisis homogéneo que se hace necesa io. Ci ando de nue o a Na bona (2001:195), "has a hace poco, el análisis de la sin axis de la lengua hablada ha es ado ue emen e media izado po un sabe g ama ical", y, oda ía hoy, "hace al a emo e odos los ins umen os de análisis y modi ica el modo de ace ca se al obje o" (2001: 197). Quie e deci que el en oque desde el que enemos que abo da la o alidad debe se sup ao acional o discu si o, más amplio y aba cado , obligándonos a abandona la es ic a je a quía de las unidades sin ác icas. Sin emba go, no se puede nega que se a a de un complicado p oceso pues o que oda la g amá ica es á mon ada sob e la o ación, sus pa es y sus cons i uyen es, y no sob e el discu so. Toda ía se ab e an es noso os un la go camino po eco e . La ausencia de es e modelo (de es udio), que necesa iamen e ha de se de ca ác e semán ico y p agmá ico, hace que nues a a ea de en en a nos al es udio en pa icula del español coloquial en la con e sación se encuen e con se ios obs áculos (B iz 2001: 10). Es a ca encia a ec a al es udio de la o alidad, no solamen e desde un pun o de is a sinc ónico, sino que ambién di icul a las in es igaciones que pa en de un en oque diac ónico, de las que habla emos a con inuación. Una de las di icul ades a las que iene que hace en e el his o iado en su búsqueda de asgos ca ac e ís icos de la o alidad discu si a adica en que aún no es án de inidos muchos de los pa áme os que de e minan la inmedia ez comunica i a en la ac ualidad. Es a al a de de inición p o oca que no puedan se comp obados en ex os an iguos ni analizada su pos e io e olución (Leal Abad 2008: 45). 6 1.2. O alidad en los diálogos li e a ios Siguiendo la línea de abajo de la lingüís ica a iacionis a, un amplio sec o de los es udios sob e la his o ia de la lengua se cen a ac ualmen e en el análisis de los p ocesos de ec eación de la o alidad en los ex os, así como en la búsqueda de huellas de inmedia ez comunica i a que pudie a habe en ellos. En e o os, Oes e eiche a i ma que solo se pod á con igu a una exhaus i a y comple a his o ia de la lengua española si se ienen en cuen a y se in eg an sis emá icamen e los esul ados de las in es igaciones a iacionis as y sociolingüís icas (2004: 729). Es a a ea encuen a o as muchas di icul ades que se suman a las apun adas an e io men e. En p ime luga , la inmedia ez comunica i a o coloquialidad se mani ies a p eeminen emen e (aunque no siemp e) a a és del canal ónico. Las nue as ecnologías han hecho posible que lleguemos a g aba con e saciones eales, po lo que hoy día podemos accede ácilmen e a los con ex os comunica i os en que la coloquialidad se p esen a en su máximo g ado. Sin emba go, los his o iado es de la lengua solo cuen an con ex os esc i os: es os cons i uyen su única uen e de abajo. La pa adoja consis e en que enemos que busca en ex os, es deci , en mani es aciones g á icas - y no hay o a solución -, e idencias de las o mas y a ian es lingüís icas que no malmen e no se esc iben, pues o que se emplean solo en el dominio de la inmedia ez comunica i a (Oes e eiche 1996: 322-323). Siendo es a una ealidad inamo ible, se nos plan ea es a cues ión: ¿con qué ipos de ex o es p e e ible que abajemos?, es deci , ¿con qué géne os y adiciones discu si as? A pesa de la ine i able in luencia que eje cen sob e ellos la e ó ica y la es ilización li e a ia, un ico campo de es udio lo cons i uyen los diálogos li e a ios. Los pasajes dialogados con enidos en dis in as ob as de la li e a u a pueden apo a nos in e esan es da os sob e asgos lingüís icos p opios de la o alidad y de la inmedia ez comunica i a. Los ex os "no li e a ios" pueden es a some idos a cons icciones de o ma aún más es echas, pe enece a adiciones discu si as más ígidas que las li e a ias; y los "li e a ios" pueden bucea , po conc e os in e eses de cons ucción del ex o, en las ealizaciones o ales o dina ias e in en a ec ea las con mayo o meno idelidad, en unción de sus obje i os (Cano 2012: 351). 13 2. Análisis de los pasajes dialogados 2.1. Las No elas Ejempla es: Rincone e y Co adillo y La española inglesa La ob a No elas Ejempla es es una colección de doce no elas co as hechas a la mane a i aliana 8 que apa ece en o ma de lib o en el Mad id de 1613, aunque, a mediados de 1612 Ce an es ya había e minado el manusc i o. La echa de composición de cada una de ellas es, na u almen e, an e io y desconocida en muchos casos. La c í ica las ha clasi icado en es g upos: po una pa e, es a ían las "no elas ealis as", conside adas las más ace adas; es as son Rincone e y Co adillo, El coloquio de los pe os, El celoso ex emeño y El casamien o engañoso. En odas ellas impe a la obse ación de la ealidad. El segundo g upo lo con o man las llamadas "no elas idealis as": La española inglesa, Las dos doncellas, La seño a Co nelia, La ilus e egona, La ue za de la sang e y El aman e libe al. Las dos úl imas composiciones conocidas como ideo- ealis as, El Licenciado Vid ie a y La Gi anilla se si úan a medio camino en e unas y o as. Las no eli as con las que amos a abaja son dos: Rincone e y Co adillo y La española inglesa 9 . Rincone e y Co adillo es la e ce a no ela de la se ie o iginal y es á conside ada como una de las mejo es c eaciones del esc i o . T as su lec u a, no podemos e i a e oca la no ela pica esca que gozó de un ue e impulso en los siglos XVI y XVII. Sin emba go, como ha señalado la c í ica, Ce an es conocía bien es e géne o y su in ención no ue la de segui los cánones es ablecidos po el Laza illo de To mes y el Guzmán de Al a ache de Ma eo Alemán (A alle-A ce 1982: 33). Aunque es cie o que los dos jó enes p o agonis as, Rincón y Co ado, son pe sonajes de pe il pica esco, la ideología de e minis a y la p esencia de un único pun o de is a, dos pos ulados esenciales de la no ela pica esca, no son aco des al es ilo li e a io ce an ino (Ga cía López 2001: 161). Ce an es necesi a en su ob a un desa ollo dialéc ico que pe mi a al lec o accede a más de un pun o de is a o en oque sob e la ealidad que odea al 8 Reco demos que las No elas Ejempla es ce an inas beben di ec amen e de la adición i aliana de la no ella, cuyo máximo exponen e ue Boccaccio. A a és de aducciones su in luencia ue p edominan e en la España de los Siglos de O o. 9 En el p esen e abajo se ha op ado po lle a a cabo un análisis más comple o y de enido de solo es os dos ela os, seleccionados a conciencia po conside a se ep esen a i as de dos p o o ipos opues os. El es udio lingüís ico del es o de "no elas" pod á se obje o de u u os es udios. 14 pe sonaje; de ahí que no mues e in e és po la igu a p o o ípica del píca o, indi iduo soli a io, insolida io y enemigo de la sociedad. Po o a pa e, Rincone e y Co adillo es conside ada comúnmen e como una de las no elas ejempla es que p esen a más elemen os " ealis as". La al a de un e dade o desa ollo a gumen al, su desenlace abie o y el conocido pasaje en que iene luga odo un des ile de ipos ma ginales del hampa se illana en el in e io del pa io de Monipodio, han hecho que la c í ica haya llegado a habla de un p ime izo "cuad o de cos umb es" minuciosamen e e a ado, y, en cie a medida ca ica u esco, más que de una no ela. El ealismo de su ambien ación es innegable, u o una ez más del p o undo conocimien o que Ce an es enía sob e el mundo y la sociedad que lo odeaban. Asimismo, la impo an e p esencia del diálogo en el ela o ha lle ado a c í icos como Ga cía López a asigna le o ígenes d amá icos y habla incluso de "un posible en emés ecupe ado bajo o mas no elís icas" (2001: 161). La no ela de La española inglesa es la cua a de las que con iene la imp esión o iginal. Cla amen e enma cada en el géne o li e a io enacen is a de la no ela bizan ina, aunque no le al an asgos que la elacionan incluso con el cuen o ma a illoso y la no ela de caballe ías, la c í ica ha sub ayado, po una pa e, el ca ác e más o mal y elabo ado de su cons ucción, y po o a, sus con e gencias con la úl ima ob a ce an ina, Los abajos de Pe siles y Sigismunda (Ga cía López 2001: 217). En es e caso, el ela o sí cuen a con una cla a ama a gumen al que se ab e, se desa olla y se cie a; el ema cen al de la misma es el cas o, pu o e incluso pla ónico amo que se p o esan sus p o agonis as, Isabela y Rica edo, quienes end án que supe a obs áculos de di e so ipo an es de pode consuma su amo . Buena pa e de la acción se desa olla nada menos que en la co e inglesa, con i iéndose la eina Isabel I de Ingla e a en uno de los pe sonajes de más peso den o del ela o. Las di e encias que las sepa an sal an a la is a. Ambas no elas ponen en escena a pe sonajes ep esen a i os de g upos sociales muy dispa es; en e al submundo de la delincuencia se illana que da cabida a lad ones, p os i u as y uhanes en Rincone e, en La española enemos a pe sonajes que ocupan las clases más al as de la sociedad: la bu guesía, la a is oc acia e incluso la ealeza. En el p ime caso, el hecho de que los indi iduos compa an su pe enencia al escalón más bajo de la sociedad y de que los con ex os en que se desa ollan los diálogos des ilen con ianza e in o malidad, hace que 15 es os se mues en p opicios a p esen a una con igu ación lingüís ica más ce cana al polo de la inmedia ez comunica i a den o del con inuum concepcional. Las di e encias de clase social y la o malidad con ex ual que odea los diálogos de La española inglesa lle a ían a si ua la en una posición más ce cana a la dis ancia. El peso del diálogo es muy di e en e en una y o a. En Rincone e, la inse ción de pasajes en es ilo di ec o dialogados es cons an e: no solo dan sol u a a la na ación sino que se con ie en en el e dade o cen o de la no ela. Den o de los mismos, las in e enciones son nume osas y gene almen e b e es, po lo que se an sucediendo con apidez y dinamismo. Como esul ado, desde el momen o en que se en a en con ac o con ellos, es os in e cambios comunica i os se pe ciben como más " i os" e incluso llegan a sen i se como más "ce canos a la ealidad". En La española inglesa, sin emba go, la na ación es cla amen e p edominan e: es di ícil encon a agmen os en es ilo di ec o pu amen e dialogados, y, cuando lo hay, el núme o de in e enciones suele se muy pequeño. Es as pueden adqui i , además, en muchos casos, una ex ensión conside able, haciendo que el in e cambio adop e la apa iencia de una yux aposición de monólogos. También es posible halla pa lamen os en discu so di ec o a los que les al a el componen e de sucesión, po lo que no puede habla se de diálogo. Resul a igualmen e in e esan e di e encia el g ado de p esencia que ienen las dos o mas más habi uales de ep oduci el discu so de los pe sonajes en una y o a no ela. En La española inglesa, en múl iples ocasiones se mani ies a una inclinación po el uso del es ilo indi ec o, un ecu so que no se encuen a con an a acilidad en la o a no ela de co e pica esco, donde se obse a una cla a p e e encia po el uso del es ilo di ec o: pod ía, po lo an o, habla se de un asgo con igu a i o di e enciado impo an e. Las in e enciones ep oducidas en es ilo di ec o mues an una mayo independencia espec o a la palab a del na ado , quien, a pesa de es a siemp e posicionado como el hablan e p ima io, se si úa en una posición más dis an e, po lo que adicionalmen e se conside a un mecanismo más mimé ico (Reyes 1984: 71) que el es ilo indi ec o, a a és del cual las palab as de los pe sonajes no son p onunciadas po su p opia oz sino que el na ado disuel e ese discu so ajeno en el p opio sin sepa ación explíci a, log ando una meno sensación de obje i idad. Mi obje i o con es e abajo es lle a a cabo un análisis sin ác ico-discu si o y, en cie a medida, compa a i o, de los diálogos de cada una de es as no elas ejempla es de Ce an es. Es deci , analiza la écnica que el au o ha empleado a la ho a de abaja con la o alidad en su ex o, haciendo hincapié en asgos p opios de la inmedia ez 16 comunica i a que pudie an encon a se y comp obando minuciosamen e qué asgos dis inguen a unos diálogos más inmedia os como pa ecen se los de Rincone e y Co adillo 10 . A con inuación se ha á una b e e desc ipción de los pasajes dialogados que han sido escogidos po su ep esen a i idad den o de las ob as 11 : El p ime pasaje de Rincone e y Co adillo in eg a el momen o en que Rincón y Co ado, dos jo enzuelos p oceden es de un ambien e de ma ginalidad, se conocen en la en a del Molinillo y se desa olla en e ellos un inicial coloquio de p esen ación. El segundo agmen o, ya en el in e io de la casa de Monipodio donde se eúne odo ipo de pe sonajes c iminales "de los bajos ondos se illanos", ecoge la conocida escena cuya p o agonis a es la p os i u a Juliana la Ca iha a, en la que es a se p esen a malhe ida an e los miemb os de la co adía, ya que el a ogan e u ián Repolido, quien llega á jus o después, la ha molido a palos. La econciliación en e ambos co e á a ca go del je e de es a especie de "he mandad" de lad ones, Monipodio. En el único pasaje en e amen e dialogado de conside able ex ensión que se encuen a en La española inglesa, Clo aldo y su amilia hablan con la eina Isabel de Ingla e a. Es a los ha con ocado al en e a se de que Clo aldo ha c iado en su hoga en sec e o a una jo enci a española que, en ese momen o, es á incluso p ome ida al hijo de la amilia, Rica edo. Es in e esan e hace e e encia al ca ác e dis an e y a gumen a i o de es e diálogo: no solo se di igen a la eina, sino que además han de log a su ap obación pa a que la boda de Rica edo e Isabela pueda celeb a se. El es o de agmen os, o mados po no más de dos o es in e enciones, ecoge in e cambios desa ollados en e dos pe sonajes, siemp e de ca ác e espe uoso y o mal ( eina Isabel-Rica edo, Isabela-Rica edo y A nes o-Rica edo). 2.2. In e pelación al ecep o 2.2.1. Fo mas de a amien o Como ambién ocu e en la con e sación eal, el empleo de una u o a ó mula de a amien o po pa e de los pe sonajes en el diálogo li e a io obedece a ac o es de ipo 10 El abajo cuen a ambién con una p opues a didác ica i ulada Quijo e FM, la cual lle é al aula du an e mi pe íodo de p ác icas. 11 Sigo la edición c í ica de J. Ga cía López (2001: 164-168; 196-202; 220-221; 225-227; 236-238; 244; 257). 17 p agmá ico. Depende, undamen almen e, del ipo de elación (más ce cana o dis an e) que se es ablezca en e los in e locu o es, de acue do con los pa ones sociales del momen o. Hagamos una b e e conside ación an es de abo da las o mas de a amien o p esen es en los ex os. El p onomb e os ue la ó mula espe uosa po excelencia has a mediados del siglo XVI. E a u ilizada po in e io es a la ho a de di igi se a un supe io y po indi iduos de la misma condición social en e los que no exis ía una elación de con ianza. Asumiendo es os alo es, en el XVI, ues a me ced se consolida como nue a o ma gene al pa a el a amien o de espe o. Vos se ex endió al habla popula , y poco a poco, deja ía de e se en él su an e io alo de co esía; empieza a es imonia se como o ma de con ianza en e iguales y llega á incluso a adqui i conno aciones de menosp ecio. Al no con a ya con unos con ex os de uso cla amen e di e enciados, los lími es en e os y ú se an haciendo cada ez más di usos (Lapesa 2000: 322-326). En Rincone e y Co adillo iene luga un impo an e y a iado despliegue de ó mulas de a amien o. Rincón y Co ado se di igen el uno al o o empleando uesa me ced, a amien o que en p incipio no pa ece ía co esponde , po azones sociológicas, a dos indi iduos como ellos. Es in e esan e el uso en cie a mane a pa ódico que el au o hace de es a o ma de espe o al pone la en boca de pe sonajes de ín ima condición social. En el la go pa lamen o en que Rincón da cuen a de su ida, la cons ucción uesa me ced se epi e has a en cua o ocasiones, buscando con ello, jun o al uso de algún oca i o, como ya se abo da á más adelan e, man ene en odo momen o la a ención de Co ado sob e el mensaje, así como e i a que la in e ención adquie a apa iencia de monólogo. A lo la go del pasaje anscu ido en el pa io de Monipodio, los pe sonajes que man ienen una es echa elación, ya sea de amis ad o de ca ác e amo oso (Gananciosa- Ca iha a/Repolido-Ca iha a) se hablan de ú; o ma igualmen e u ilizada po Monipodio espec o a una de sus p o egidas, la Ca iha a. Sin emba go, en el sen ido in e so, es deci , cuando pe sonajes como la Ca iha a o el Repolido se di igen a Monipodio op an po emplea ó mulas de ono más espe uoso, es o es, uesa me ced en el p ime caso, y oacé en el segundo; es a úl ima es una a ian e o iginada po el desgas e oné ico de ues a me ced, de ca ác e ulga y p opia de alen ones, como bien indicó Lapesa (2000: 319). El cambio iene ácil explicación: Monipodio, je e de es a co adía de malean es, se si úa en una posición je á quicamen e supe io en e al 18 es o. Él es pad e, maes o y ampa o de sus miemb os, po lo que odos saben que le deben espe o. En La española inglesa, los únicos usos del p onomb e ú son di igidos po Rica edo a su amada Isabela y po el conde A nes o al p opio Rica edo; es lo espe able ya que A nes o, como conde, os en a una posición social más ele ada que su in e locu o , además, hay que eco da que Isabela e a escla a, pues o que ue ap ada du an e el saqueo de Cádiz. El es o de pe sonajes del ela o u iliza la o ma os pa a el a amien o, ambién Isabela a la ho a de di igi se a su esposo Rica edo. La eina Isabel ambién habla a sus súbdi os median e os, p onomb e que, en es e momen o, pa ece aún man ene su alo de co esía. El a amien o di igido a la eina es, na u almen e, la o ma compues a Vues a Majes ad, epe ida cons an emen e den o de una misma in e ención: Pa a se i yo a Vues a Majes ad no es menes e inci a me con o os p emios que con aquellos que mis pad es y mis pasados han alcanzado po habe se ido a sus eyes, pe o pues Vues a Majes ad gus a que yo la si a con nue os deseos y p e ensiones, que ía sabe en qué modo y en qué eje cicio pod é mos a que cumplo con la obligación en que Vues a Majes ad me pone. Las ó mulas de a amien o analizadas co esponden a la ealidad social del momen o. Como ya se ha comen ado, la muy di e en e condición de los pe sonajes de una y o a no ela, así como la elación que se es ablece en e ellos se e leja en su dis ibución. El empleo de es os p onomb es no cons i uye, sin emba go, una ma ca especial espec o de o os ex os que con ienen diálogos de cons ucción más canónica con bajos ni eles de ‘mímesis de la con e sación’. 2.2.2. Voca i os El uso cons an e del oca i o en ambos ex os a lo la go de los diálogos lo ca ac e iza como un impo an e mecanismo de cohesión discu si a, an o en e las dis in as in e enciones como den o de las mimas. Se a a de un elemen o lingüís ico que, además de cumpli la unción á ica de cap a y man ene la a ención del ecep o sob e el mensaje en cues ión, ayuda a ma ca el ipo de elación social, pe sonal y a ec i a que exis e en e los in e locu o es. 19 En La española inglesa, has a 14 de las 23 in e enciones analizadas con ienen en su ape u a un oca i o. Cuando se desa ollan los in e cambios comunica i os en e dos o más pe sonajes, siemp e al menos uno de ellos pe enece a una ca ego ía social supe io al o o u o os. El pe sonaje si uado en una posición in e io se di igi á a su in e locu o undamen almen e median e el apela i o "seño /a (+ nomb e p opio)" y sus a ian es, mien as que, en el sen ido in e so se u iliza solo el nomb e p opio. Así, la eina ecibe apela i os ales como Seño a, se enísima Seño a, Al a Majes ad; Isabela u iliza ó mulas como seño mío, seño Rica edo, mien as que a ella se di igen empleando su nomb e p opio: he mosa Isabela o, simplemen e Isabela. La p esencia del oca i o al inicio de las in e enciones es mucho meno en Rincone e y Co adillo: solo se da en 6 de las 33 que con o man los pasajes analizados. Dos oca i os de ca ác e espe uoso ab en el coloquio en e Rincón y Co ado: seño gen ilhomb e y seño caballe o y has a el inal del diálogo, cuya ex ensión es conside able, solamen e hab á dos casos más: seño hidalgo y seño Rincón. De nue o, al igual que ocu ía con el uso del uesa me ced, se obse a una in e esan e disociación en e los oca i os empleados de ca ác e ma cadamen e espe uoso (más p opios de indi iduos de al a cuna) y la na u aleza social de es os dos jo enzuelos. En el pa io de Monipodio, pe sonajes como el p opio Monipodio y la Gananciosa di igen apela i os que des ilan a ec i idad hacia la Ca iha a: ¡Ah niña!, ¡Ah Ca iha a mía!, he mana, he mana Ca iha a. La o ma del oca i o depende ambién de la si uación comunica i a en la que se encuen en los in e locu o es (Leal Abad 2008: 79). Así, en un con ex o de dispu a, donde la ensión es ue e, los oca i os que se di igen la Ca iha a y el Repolido son de ca ác e o ensi o: malino, boba, seño a inque e. 2.3. Tu nos de habla: modos de espues a e in e locución Como ya se señaló an e io men e, una de las ca ac e ís icas di e enciales de la con e sación coloquial es la al e nancia no p ede e minada de los u nos de habla en e los pa icipan es (B iz 1998: 52). Exis e una se ie de p incipios econocidos po los in e locu o es que egulan el desa ollo de la con e sación como ac i idad social; sin emba go, un con ex o p openso a la in o malidad y la coloquialidad hace que dichas eglas puedan ompe se con ecuencia; es lo que ocu e cuando no se espe an igu osamen e los u nos de palab a. 20 Al no exis i un o den ijo y p ees ablecido, a lo la go de la con e sación suelen p oduci se solapamien os e in e upciones, enómenos de los que el diálogo li e a io ha de p escindi . El diálogo li e a io, exige, a di e encia de la con e sación, un mayo espe o po las no mas que igen los cambios de u no. Con el obje i o de que el lec o pueda segui con acilidad el in e cambio e bal, los u nos de habla se suceden siguiendo un o den que ha sido p e iamen e es ablecido po el au o y que se á ma cado e balmen e po el locu o dominan e, es deci , po el na ado . La disposición de las an iguas ediciones, las cuales ca ecían de los medios ipog á icos con los que con amos hoy (comillas, guiones, cu si as) pa a ma ca el inicio de las in e enciones de los pe sonajes, hace que el na ado deba ecu i a o os medios de ipo lingüís ico a la ho a de ep oduci el discu so di ec o de sus pe sonajes e indica de o ma explíci a quién habla en cada momen o. El mecanismo in oduc o po excelencia del discu so e e ido en es ilo di ec o, que, además, señala la iden idad del in e locu o , lo cons i uyen los e ba dicendi jun o al suje o que p oduce el mensaje. Su p esencia explíci a es obligada: se encuen a en cada una de las in e enciones que in eg an los diálogos analizados. Ve bos La española: 23 in e enciones Rincone e: 33 in e enciones Deci 14 17 Responde 9 11 Replica 0 4 P egun a 0 1 Deci es el más ecuen e pe o su p edominio no es absolu o, el empleo de esponde ambién es eseñable; el caso de p egun a sí es anecdó ico. Cab ía des aca la p esencia exclusi a de eplica en Rincone e y Co adillo: sus usos en el ex o ( en e al e bo deci ) implican una eacción más ma cada espec o a la in e ención an e io , a eces mos ando oposición o simplemen e desacue do hacia ella: ... hanme uel o el alma al cue po las azones que en su abono me ha dicho la Gananciosa, y en e dad que es oy po i a busca le. ¡Eso no ha ás ú po mi consejo! – eplicó la Gananciosa... 21 ¡Ya quisie as ú que lo ue a con igo, y an es lo se ía yo con una so omía de mue e que con igo! ¡Ea, boba! – eplicó Repolido.. Las éplicas suponen una dialéc ica e incluso pueden lle a a la ag esi idad, lo que en p incipio es a ía excluido de las in e acciones co esanas de La español inglesa. En cuan o a la posición que ocupan, hab ía que deci que espec o a las in e enciones que suponen una eacción a la enunciación p e ia, la es uc u a " e bo de lengua + suje o" se encuen a, en la g an mayo ía de los casos, jus o después de habe in oducido una pa e del nue o discu so en es ilo di ec o; es a es, po lo gene al, b e e: Le an aos, Rica edo - espondió la eina -, ... ¿No os digo yo? - dijo Repolido - ... Pe o no siemp e: Acué dese ella, seño a Tansi, de ene me alguna, que como es é en su memo ia – dijo Rica edo -, ... Si es o ha de i po ía del endimien o que güela a menoscabo de la pe sona - dijo el Repolido -, ... Los pasajes dialogados de ambas no elas se o ganizan undamen almen e a a és del encadenamien o de in e enciones median e la sucesión de las es uc u as p egun a / espues a o éplica y ase e ación / éplica. Bus os (1998: 438) ya obse ó en los en emeses ce an inos que es a écnica cons uc i a basada en la ilación discu si a en e u nos hace que el diálogo adquie a g an cohesión, y, con ello, un dinamismo y luidez so p enden es. Es así como su ge no una sucesión de monólogos, sino un e dade o diálogo que poco a poco a p og esando. O o asgo p opio de los diálogos ce an inos con que se e ue za dicha es uc u a en elazada (Cano 2005; 2006) es el g an núme o de casos en que las in e enciones p esen an una conexión o mal con la inmedia amen e an e io : es e es un hecho gene al en el uso i o y o al del español. Obse amos es e mecanismo en odos los pasajes analizados, aunque con algunas di e encias: en La española inglesa, de las 13 22 in e enciones que suponen una espues a o eacción a la an e io , 9 p esen an algún enlace o mal con ella. En Rincone e y Co adillo la p opo ción es mayo ; 23 de 29. Los modos en que se mani ies a es e enlace o mal son los siguien es: - El más ecuen e consis e en inicia la nue a in e ención pa iendo de algún elemen o lingüís ico de la an e io . Como ya obse ó Cano (2006) en su es udio sob e los diálogos de la p ime a pa e del Quijo e, es e es posiblemen e el mecanismo más ce cano a las con igu aciones p opias de la in e acción o al. Es e, a su ez, p esen a dis in as a ian es: - Repe ición léxica - U ilizando el mismo ocablo. Es e ecu so se ap o echa en mayo g ado en Rincone e donde apa ece en dos con ex os; en la espues a a una p egun a: ¿De qué ie a es uesa me ced...? Mi ie a seño caballe o... O bien o mando pa e de un ac o de habla in e oga i o, en el que a a és de la epe ición de una palab a de la in e ención an e io , el pe sonaje adop a una ac i ud de ex añeza buscando mos a que su uso ue inadecuado: ... dime si has habido algo con u espe o... ¿Qué espe o? Es e p ocedimien o puede da luga a algún caso de la llamada "es uc u a eco": ... así e eas casada! ¿Casada yo, malino? Es posible ambién halla algún ejemplo en La española inglesa: ... aun en e muje es pa ecen bien los homb es a mados. ¡Y cómo si pa ecen! - A eces puede da se una cie a a iación o mal, como un cambio en la pe sona e bal: ¿Conócesme, Isabela? Sí, conozco. ... o as g acias iene uesa me ced sec e as... 29 Tempo ales 9 (5%) 7 (3'9%) Modales 16 (8'9%) 9 (5%) Causales 18 (10%) 19 (10'5%) Finales 5 (2'8%) 7 (3'9%) Consecu i as 5 (2'8%) 3 (1'6%) Condicionales 10 (5'6%) 8 (4'4%) Concesi as 5 (2'8%) 3 (1'6%) Que inespecí ico 20 (11'1%) 11 (6'1%) Comple i as y ela i as son, en ambos casos, las más ecuen es. Que sean es as, las subo dinadas menos complejas, las más abundan es, ela i iza en cie o modo el alo del p edominio de la subo dinación como mues a de complejidad y elabo ación sin ác ica. Las inales, consecu i as y concesi as ienen una p esencia escasísima. P ác icamen e odas las consecu i as halladas (especialmen e en los diálogos de Rincone e y Co adillo) son de in ensidad o ponde a i as, un p ocedimien o sin ác ico ecu en e en la lengua hablada: ... salí a cumpli mi des ie o, con an a p iesa, que no u e luga de busca cabalgadu as. ... no pende elica io de oca ni hay ald ique a an escondida que mis dedos no isi en ni mis ije as no co en. Clo aldo, ag a io me habéis hecho en ene me es e eso o an os años ha encubie o; él es al que os haya mo ido a codicia. Solamen e es posible encon a una secuencia encabezada po así que en La española inglesa: En ninguna mane a me oca sali a ues o desa ío, seño conde, po que yo con ieso, no sólo que no me ezco a Isabela, sino que no la me ece ninguno de los que hoy i en en el mundo; así que con esando yo lo que os decís, o a ez digo que no me oca ues o desa ío... Rica edo ab e su in e ención median e una cons a ación de echazo al desa ío del conde A nes o, más adelan e especi ica las causas de su nega i a 30 conduciendo a su in e locu o de o ma a gumen a i a a la consecuencia que e oma lo dicho en p ime luga . Así pues, la locución consecu i a cie a en es e caso una secuencia sin ác icamen e compleja y de es uc u a ci cula que Rica edo comienza y concluye con una misma de e minación: no a a acep a el desa ío. A pesa de que la di e encia sea mínima, es eseñable sub aya el mayo núme o de concesi as que se ecoge en Rincone e y Co adillo, un ipo de o ación adicionalmen e conside ado como ansmiso de mayo complejidad concep ual, más p opio de un discu so a gumen a i o; no obs an e, no ocu e así en es os agmen os. Todos los enunciados concesi os son in oducidos po el nexo aunque. Las modales y las condicionales c ecen en p opo ción espec o a las señaladas. Cabe des aca la p esencia en Rincone e y Co adillo del único caso de condicional in oducida po como: Como él eso haga – dijo la Escalan a –, odas se emos en su a o y en oga a Juliana salga acá ue a Es un uso in e esan e dado que el como condicional no se cons i uye has a el siglo XVI (Cano 1995). P opia de la o alidad es la siguien e condicional a enuado a de la enunciación (Cano 2014): Po que quie o – dijo – que sepas, he mana Ca iha a, si no lo sabes, que a lo que se quie e bien se cas iga Así como es e ejemplo en que se ecoge una condicional con aposi i a (Cano 2014), cons ucción muy alejada del alo hipo é ico que os en an las condicionales p o o ípicas: Si os habéis gua dado las joyas de la na e pa a mí, yo os he gua dado la joya ues a pa a os. En e las dos pa es de la secuencia se es ablece una equipa ación e o zada median e el pa alelismo de ac an es con epe ición del e bo y oposición de suje o, obje o di ec o y complemen o de inalidad. 31 Las o aciones causales sí es án mejo ep esen adas, además de se las que cuen an con una mayo a iedad de nexos. Respec o a causales p o o ípicas, en Rincone e hay una p e e encia po el nexo po que, seguido en ecuencia, aunque muy de lejos, po pues. En algún momen o su apa ición simul ánea e i a la edundancia: ... yo he dicho e dad en lo que he dicho, po que mi ie a no es mía, pues no engo en ella más de un pad e, que no me iene po hijo... Aunque es a ambién llega a p oduci se: ... po que hab á sac is án que le dé a uesa me ced la o enda de Todos los San os, po que, pa a el Jue es San o, le co e lo ones de papel pa a el monumen o. En La española ocu e la si uación in e sa ya que el núme o de casos de pues es mayo . Una úl ima es uc u a ambién in oduc o a de causal, aunque mucho menos ecuen e, es la o mada po la p eposición po + in ini i o. T as las ela i as y comple i as, y, en La española inglesa, en cua a posición de ecuencia as las causales, el g upo de subo dinadas más nume oso es el encabezado po un que inespecí ico, un conec o poli uncional a es iguado desde an iguo. Es as cons ucciones pueden adop a di e sos alo es en unción del con ex o en que apa ecen, y aunque su empleo suele incula se hoy con la o alidad, en español an iguo y clásico apa ecen en en o nos que pod íamos conside a como p opios de la dis ancia comunica i a. Es cie o, no obs an e, que su u ilización ecu en e en los diálogos pod ía apun a a ese posible o alismo. Cano (2005) obse ó, po ejemplo, que su po cen aje “disminuye d ás icamen e” en los pasajes no dialogados del Quijo e, po lo que su cons an e uso en los p esen es diálogos se puede a ibui a un deseo del p opio Ce an es po log a la mímesis de lo o al; el au o pa ece se conscien e de que es a cons ucción es p opia del diálogo i o, ápido, más aún del discu so de hablan es popula es (Leal Abad 2008: 189; Na bona 2007: 95). A pesa de no se p i a i a en boca de es e ipo de pe sonajes, como a con inuación se comp oba á, cabe sub aya la duplicación del núme o de casos que se encuen an en Rincone e espec o a la o a no ela. Su alo más ecuen e es el de jus i ica una o den, cons a ación o ase e ación dada p e iamen e: son es as las llamadas causales de la enunciación. Has a es casos se acumulan en una única in e ención de Monipodio, donde las secuencias in oducidas po que jus i ican las ó denes dadas a la Ca iha a: 32 Sosiéga e Ca iha a – dijo a es a sazón Monipodio -, que aquí es oy yo, que e ha é jus icia. Cuén anos u ag a io, que más es a ás ú en con a le que yo en hace e engada; dime si has habido algo con u espe o, que si así es y quie es enganza... Es es e un en o no sin ác ico y discu si o donde en español ac ual su uso sigue plenamen e i o, en especial, en el ámbi o de la inmedia ez comunica i a. En la escena que ascu e en el pa io de Monipodio, lo encon amos en boca del es o de los pe sonajes: ambién como jus i icación de una o den en el Repolido: Acabemos ya, que es a de. O de una cons a ación en á ica en el caso de la p opia Ca iha a: ¡Eso sí – dijo la Ca iha a – que engo mil cosas que esc ibi le. Las causales de la enunciación son muy ecuen es en los discu sos en que la eina Isabel de La española inglesa di ige a algún pe sonaje un enunciado exho a i o: Idos a descansa y enidme a e mañana, que quie o más pa icula men e oí ues as hazañas. Y aedme a esos dos que decís que de su olun ad han que ido eni a e me, que se lo quie o ag adece . No os a en éis, Rica edo, de llo a , ni os engáis en menos po habe dado en es e ance an ie nas mues as de ues o co azón, que una cosa es pelea con los enemigos y o a despedi se de quien bien se quie e. O una ase e ación: Yo sé que os hago mucha me ced en ello; que las p endas que se comp an a deseos... En es os casos su alo es equipa able al de o os nexos causales. Sin emba go, en o os muchos, es di ícil de e mina cuál es su unción. En cie os con ex os pa ece ene un alo consecu i o: ... quie o deci que juga emos los dos a la ein iuna, como si uese de e as, que si alguno quisie e se e ce o, él se á el p ime o que deje la pecunia. ... y que és e no es luga pa a hace su asien o en él, que po ue za se ha de pasa adelan e. 33 El enunciado encabezado po que indica algo que pa ece desp ende se de lo an e io (al menos ha de conside a se pos e io en el iempo), de ahí que se a e de una consecuencia, no de una causa. Aun así no dejan de se casos dudosos. Que puede in oduci ambién una pequeña dig esión: Después que quiso el igo o la clemencia del cielo, que no se a cuál des os es emos lo a ibuya, qui a me a mis pad es... O una o ación op a i a que no es ablece elación de dependencia con ningún elemen o an e io : ¡No haya más enojada mía, po u ida, que e sosiegues... ... me desnudó, y con la pe ina, sin escusa ni ecoge los hie os, ¡que en malos g illos y hie os le ea yo! me dio an os azo es... Es e que in oduc o de exp esiones op a i as independien es es conocido en español desde los o ígenes. En ambos ex os se encuen a una se ie de enunciados ambién independien es encabezados po si alejados del sen ido condicional o hipo é ico que la g amá ica adicional asocia a dicha unidad (Mance a 2008: 245). Po ejemplo, cla amen e o ales son los empleos de si pa a ab i secuencias de alo ponde a i o (Na bona 2007: 96), exclama i as o no. Puede encon a se un caso en La española inglesa: ... aun en e las muje es pa ecen bien los homb es a mados. ¡Y cómo si pa ecen! Aunque su génesis sigue siendo dudosa y discu ida, el o igen de es as cons ucciones de ca ác e ponde a i o pod ía es a en las in e oga i as indi ec as y no en las condicionales. Es ambién eseñable la p esencia de in e calaciones median e las cuales los pe sonajes in e umpen momen áneamen e su discu so pa a in oduci una acla ación: Mi nomb e es Ped o del Rincón; mi pad e es pe sona de calidad, po que es minis o de la San a C uzada, quie o deci que es bule o, o bulde o, como los llama el ulgo. 34 Ni lo es a á – dijo la eina – con Isabela has a que po sí mismo lo me ezca. Quie o deci que no quie o que pa a es o le ap o echen ues os se icios ni de sus pasados. La p ime a acla ación es de ca ác e me alingüís ico: el enunciado al e na las denominaciones (y sus i uye una po o a), en unción de pa áme os dia ásicos (denominación o mal/o dina ia) y dias á icos (de ahí la e e encia a “como los llama el ulgo”). La segunda a iende más al con enido de lo dicho: la eina quie e que es e quede plenamen e cla o a su in e locu o . También se in oduce es e ipo de es uc u a pa a e o mula lo dicho: ... que con poco abajo, o, po mejo deci , sin ninguno... Es e ipo de in e calaciones de imp on a o al alen iza el lui discu si o (Fuen es 1998). An es de ce a es e apa ado dedicado al análisis de las elaciones in e o acionales, es in e esan e hace una b e e e e encia al uso de una cons ucción de pa icipio absolu o po pa e de uno de los pe sonajes de La española inglesa. A pesa de que se a e de un caso anecdó ico, la o ma más elabo ada de es a no ela co esana se p es a más al empleo de un mecanismo sin ác ico cla amen e inculado a la dis ancia comunica i a, p opio de una sin axis más elabo ada de u ilización cul a: Tú uis e, y ol is e ca gadas las na es de o o... 2.4. O den de palab as Dis in os ac o es in luyen en la disposición de las unidades que in eg an las in e enciones de un diálogo li e a io (Leal Abad 2008: 123). Es e abajo se cen a en el análisis de los ac o es elacionados con la es uc u a in o ma i a y con la es ilización li e a ia 13 . Como ya se ha indicado p e iamen e, las eglas discu si as po las que se ige el español en su e ien e o al más ce cana al plano de la inmedia ez comunica i a no son 13 O os ac o es posibles son los g ama icales (íd. 133), los elacionados con la modalidad enuncia i a y con la ipología ex ual (íd. 135; 138). 35 aquellas po las cuales ha de guia se un discu so con mayo g ado de plani icación. La adicional conside ación de la es uc u a "(Suje o)-Ve bo-Complemen o" como o den "neu o" del español ha hecho que la disposición po la que se inclina el discu so coloquial haya sido con emplada como "deso denada". En ealidad, lo que ocu e es que, po una pa e, cuando el hablan e necesi a an e odo comunica con apidez, la sin axis se hace más oscu a y la in e p e ación de lo dicho depende en mayo medida del con ex o; si po el con a io iene iempo su icien e pa a plani ica su discu so, la sin axis es más anspa en e, más ácil de in e p e a y sus elemen os adop an disposición o almen e in encionada y condicionada po ac o es de ipo p agmá ico (B iz 1998: 77; Leal Abad 2008: 121). Así pues el o den de palab as en el diálogo puede obedece a ac o es es a égicos: odo depende del elemen o o elemen os sob e los cuales el hablan e quie e que su in e locu o cen e su a ención. En español el obje o suele ocupa una posición pos e bal, po lo que a pa i de su dislocación hacia la izquie da en el discu so se des aca en e al es o de segmen os. Especialmen e ma cada es la opicalización de un elemen o emá ico. El obje o e bal queda en onces ealzado po una pausa y se eduplica median e un p onomb e clí ico: Mi ie a, seño caballe o – espondió el p egun ado –, no la sé... ¿Las manos había él de se osado pone las en el os o de la Ca iha a? La opicalización es exclusi a de Rincone e y Co adillo. No obs an e, La española inglesa sí p esen a casos de ocalización; aunque no hay pausa ni eduplicación p onominal el én asis se di ige cla amen e al obje o di ec o: Clo aldo, ag a io me habéis hecho... ...g andes cosas me p ome o de ues as hazañas. La ocalización puede da se en complemen os e bales que cumplen o as unciones sin ác icas. Cabe des aca dos ejemplos en los que la unidad des acada es el p edicado nominal, ambos se encuen an en La española inglesa: ...obligado es áis a es i uí mele. Mucha e dad es lo que Vues a Majes ad dice. 36 La an icipación de o os complemen os no ac anciales se da en los momen os en que el diálogo ha adqui ido un ono especialmen e enso en una y o a no ela: ...sé que sin mi licencia la eníades p ome ida a ues o hijo. En mi p esencia no ha de habe demasías. Des a mane a me ha pa ado aquel ing a o del Repolido. La azones que lle an a la pos posición del suje o son más ma izables. La p esencia de un elemen o inicial que no sea el suje o, como po ejemplo un ad e bio, a o ece su deslizamien o has a el inal de la o ación: ...aún no es á desposado mi hijo. También lo hace el uso de un e bo de mo imien o: En e dad que no ha de en a po es as pue as el coba de en esado. La o ganización sin ác ica ambién se e a ec ada po las llamadas “ igu as de disposición” de ca ác e e ó ico con las que el au o embellece el discu sos de los pe sonajes. Casos muy cla os de es uc u as pa alelís icas se encuen an en La española inglesa, dejando e el impo an e e o icismo y a i iciosidad que encie a la cons ucción de algunas in e enciones: Si os habéis gua dado las joyas de la na e pa a mí, yo os he gua dado la joya ues a pa a os. Es ampado os engo en la memo ia y gua dado en mi alma. A os es á oma de mí oda la sa is acción que quisié edes pa a ecompensa os de las alabanzas que me habéis dado y de las me cedes que pensáis hace me. Vos sin duda, seño mío, sois aquel que solo pod á impedi mi c is iana de e minación; os, seño , sois sin duda la mi ad de mi alma, pues sois mi e dade o esposo... En es e úl imo ejemplo, el pa alelismo sin ác ico p o o ípico apa ece combinado con un quiasmo o pa alelismo c uzado. 37 Los diálogos de Rincone e y Co adillo p ác icamen e no cuen an con es as disposiciones de índole es ilís ica. Solo es posible halla un caso de epe ición de es uc u a sin ác ica (p ep+dem+N+ady) pues o en boca de la Ca iha a: ¡La jus icia de Dios y del ey enga sob e aquel lad ón desuellaca as, sob e aquel coba de bajamane o, sob e aquel píca o lend oso! Es a es uc u a e o zada además po la iple epe ición léxica del nexo y el demos a i o apo a además ag esi idad a la imp ecación que la muje di ige al Repolido. En es e aspec o, pod ía deci se que las in e enciones de La española inglesa es án cons uidas con una mayo inalidad es é ica. 2.5. Úl imas conside aciones El léxico empleado si e pa a ca ac e iza a los pe sonajes de Rincone e y Co adillo como píca os y uhanes del mundo del hampa. Ce an es asume y pone en boca de u ianes y p os i u as nume osos é minos p opios del lenguaje bajo y popula de la ge manía: bajamane o, ainel, espe o, en esado, inque e; así como ocablos coloquiales: pecunia, cañu o, y a ian es ulga es: bulde o, güe a, güela. Son ambién ecuen es los e anes: odo eso y más acon ece po los buenos, las buenas habilidades son las más pe didas y las ases hechas: lo engo de echa odo a doce, cogido en e pue as. Cabe des aca alguna ó mula de ju amen o: ¡Vi e el Dado ! Como es espe able, nada de es o iene p esencia en el lenguaje co esano de La española inglesa. Las es a egias ónicas p opias de la con e sación se pie den en el diálogo li e a io. El au o iene la posibilidad en onces de hace e e encia explíci a al modus dicendi y al es o de elemen os ex a e bales. En los pasajes analizados escasean los comen a ios del na ado sob e aspec os pa alingüís icos. En Rincone e y Co adillo es posible halla una única aco ación especí icamen e sob e el modo del deci : diciendo a oces seguido, na u almen e, de un enunciado exclama i o. 38 La española inglesa es más ica al espec o: con desmayada oz y lengua u bada le dijo...; emblando y con sob esal o pues o de odillas le dijo...; asiéndola de la mano le dijo...; ab azándose con el cau i o, le dijo... Po úl imo, en cuan o a la modalidad enuncia i a, cabe des aca la ausencia o al de enunciados exclama i os en La española inglesa; el ex o sí cuen a, sin emba go, con cons ucciones exho a i as. A lo la go de la ensa si uación que se desa olla en el pa io de Monipodio, las exclamaciones son cons an es, incluyendo a eces in e jecciones (¡Ay!, ¡Ea!). 4. Conclusiones Después de habe pues o de mani ies o cuáles son los mecanismos de los que se ale Ce an es a la ho a de ex ualiza los diálogos de Rincone e y Co adillo y La española inglesa, es necesa io, po una pa e, ecapi ula cuáles de ellos son ep esen a i os de la mímesis con e sacional obse able en ambas no elas, y po o a, sub aya las di e encias que se han podido encon a en la con igu ación de los pasajes dialogados de una y o a. Así pues, en p ime luga y en ambos ex os, la ec eación del lenguaje o al ce cano a la inmedia ez comunica i a se apoya en los siguien es ac o es: - En el diálogo los u nos de habla se suceden a a és del encadenamien o p egun a- espues a y ase e ación- éplica. La conexión o mal en e in e enciones median e la epe ición léxica, deíc icos y elipsis es un mecanismo de cohesión al que se ecu e de o ma cons an e. El oca i o es ambién un elemen o que ayuda a da solidez al discu so dialogal. - La conjunción que apa ece con la unción de conec o inespecí ico en los más a iados con ex os. - Debido undamen almen e a ac o es p agmá icos elacionados con la ele ancia in o ma i a, el én asis se di ige hacia cie os cons i uyen es a a és de opicalizaciones y ocalizaciones. - P esencia de consecu i as de in ensidad, una secuencia de alo ponde a i o encabezadas po si y una cons ucción con a ác ica o alsa condicional. - Inse ción de incisos e o mulado es o acla a i os. 45 Sesión 2: ¡Empezamos a lee ! de su o mación. 3. Ace camien o de los es udian es a la ob a Don Quijo e de la Mancha a a és de un ídeo y de una e lexión sob e algunos aspec os de la ob a que esul a on e oluciona ios en el momen o de su publicación. 4. Da inicio a un nue o p oyec o, explicando de la o ma más de allada posible cuál debe se el p oduc o inal, qué pasos se han de segui pa a alcanza lo, cuál se á la dis ibución empo al y cuáles se án los c i e ios de e aluación. 5. Fo mación de los g upos. Con enidos Conocimien os p e ios necesa ios an es de abo da la ob a Don Quijo e de la Mancha. Ac i idad 1 (indi idual) ¿Qué sabemos sob e El Quijo e? Tes (un poco loco) sob e Don Quijo e de la Mancha ( e anexo 1). Obse aciones Es a sesión de desa olló de mane a muy di e en e en 2º A y 2º D. Pese a se menos espe able, los alumnos de 2º D se mos a on e dade amen e pa icipa i os a las p egun as co ales que se hacían. Los es udian es de 2º A e an más e icen es a esponde , pe o sus ideas p e ias ace ca de la ob a Don Quijo e de la Mancha e an más ace adas. En ambas clases hubo p oblemas con la o mación de los g upos y se pe dió bas an e iempo en ello. 46 Obje i os 1. Co ección del "Tes ". 2. Asignación de un episodio de la ob a Don Quijo e de la Mancha a cada g upo. 3. Lec u a conjun a y comp ensi a del episodio que le co esponda a cada g upo. 4. Empeza a ellena la icha de lec u a. Con enidos Episodios de Don Quijo e de la Mancha escogidos de la e sión adap ada de Vicens Vi es14: - Los ejé ci os de o ejas - His o ia de Ma cela y G isós omo - His o ia de Ca denio y Do o ea - Las bodas de Camacho - Los leones del ey - El gobie no de Sancho Ac i idad 2 (en g upo) Lec u a del ex o y comple a la icha co espondien e: hay una po cada episodio ( e anexo 1). Es a les ayuda undamen almen e a es uc u a el ex o, busca le un ema cen al y comp oba si han en endido co ec amen e su con enido ( e ejemplo de icha comple ada po el alumnado en anexo 3). Obse aciones La His o ia de Ca denio y Do o ea e a demasiado la ga, mucho más que o os episodios; po an o, no ue asignada a ningún g upo. A pesa de que se a aba de una e sión adap ada y de que en la página se les incluía un enlace al Dicciona io de la Lengua Española, los alumnos 14 Don Quijo e de la Mancha (2004). Adap ación de Edua do Alonso. Mad id: Vicens Vi ens. 47 u ie on p oblemas a la ho a de en ende el ex o. Los es udian es de 2º A apenas consiguie on concen a se y la mayo ía u o que deja la lec u a pa a casa; 2º D, po el con a io, man u o un ambien e silencioso y a anzó mucho más. Sesión 3: La no icia adio ónica Obje i os 1. Rep oducción de dos bole ines in o ma i os sacados de la web de Radio Nacional15. 2. Comple a una icha con p egun as sob e los mismos. 3. Se dejan los úl imos ein e minu os pa a e mina de ellena la icha de lec u a. Con enidos Ca ac e ís icas undamen ales de una no icia de adio (pa icipan es, egis o, obje i idad, ocalización, e c.). Se hace hincapié en ellas pa a que quede cla o cómo han de cons ui la suya. Ac i idad 3 (indi idual) “Y... ¿cómo se cons uye una no icia de adio?”: icha con p egun as e e idas a los audios que escuchamos en clase ( e anexo 1). El con enido de los bole ines de Radio Nacional e a 15 15 Audio 1: Acciden e de a ión h p://www. e.es/alaca a/audios/bole ines- ne/bole ines- ne-acciden e-a ion-se- a da a-sabe -paso-01-04- 15/3071735/#aHR0cDo L3d3dy5ydHZlLmVzL2FsYWNhcnRhL2ludGVybm8 Y29udGVudHRhYmxlLnNodG1sP2N0eD0xNzU wJnBhZ2VTaXplPTE1Jm9yZGVyPSZ cmRlckNyaXRlcmlhPURFU0MmbG9jYWxlPWVzJm1 ZGU9Jm1 ZHVsZT0mYWR2U 2VhcmNoT3Blbj10cnVlJnRpdGxlRmlsdGVyPUF2acOzbiZ b250aEZpbHRlcj00JnllYXJGaWx0ZXI9MjA Audio 2: Hallan es os de Ce an es en las T ini a ias h p://www. e.es/alaca a/audios/bole ines- ne/bole ines- ne-hallan- es os-ce an es-con en o- ini a ias-17-03- 15/3048251/#aHR0cDo L3d3dy5ydHZlLmVzL2FsYWNhcnRhL2ludGVybm8 Y29udGVudHRhYmxlLnNodG1sP2N0eD0xNzU wJnBhZ2VTaXplPTE1Jm9yZGVyPSZ cmRlckNyaXRlcmlhPURFU0MmbG9jYWxlPWVzJm1 ZGU9Jm1 ZHVsZT0mYWR2U 2VhcmNoT3Blbj10cnVlJnRpdGxlRmlsdGVyPWNlcnZhbnRlcyZ b250aEZpbHRlcj0meWVhckZpbHRlcj0 48 Obse aciones complicado de en ende ; po an o, ue impo an e lee an es las p egun as de la icha y hace hincapié en que debían ija se en la o ma y no en el con enido. Toda ía les esul a di ícil dis ingui en e un egis o coloquial y o o más o mal, así como en e lo que es obje i o y subje i o. Sesión 4: P epa ación del guion Obje i os 1. Lee de o ma conjun a el pun o 5 del apa ado “Ma e iales” que se encuen a en la página web. 2. En e ellos se asignan qué papel a a cumpli cada uno en la g abación. Inmedia amen e después se comienza a esc ibi el guion de la no icia (se ha de en ia a la p o eso a po co eo, po lo que es posible e mina lo en casa). Con enidos Pun os que deben es a in eg ados en el guion, y, po an o, en la no icia que se en ega á como p oduc o inal (sin onía de ape u a, saludo y p esen ación de la no icia, espues as a las seis p egun as de la no icia pe iodís ica, conexión con el co esponsal que apo a in o mación más de allada, y, po úl imo, decla aciones de los es igos). Ac i idad 4 (en g upo) Esc i u a del guion en que se basa án pa a lle a a cabo la pos e io g abación. (Ve ejemplo de guion esc i o po el alumnado en el anexo 3). Obse aciones Fue impo an e impedi que odo el peso de la ac i idad ecaye a sob e los homb os de un solo 49 Sesión 5: Ensayo de g abación Obje i os 1. Lec u a conjun a de una se ie de conside aciones a ene en cuen a an es de g aba . 2. Visualización de un u o ial sob e el uso de la aplicación mó il Sp eake S udio. 3. Al menos un miemb o de g upo ha de baja se la aplicación. Con enidos Impo ancia del olumen, la ocalización, las pausas y las ma cas de cambio de u no de habla. Ac i idad 5 (g upal) “P obando, p obando... Ensayo de g abación”: el alumnado p ac ica á la g abación de la no icia, la cual lle a á a cabo de o ma de ini i a en ho a io ex aescola po cues iones de calidad acús ica ( e anexo 1). Obse aciones En un p incipio, muchos es udian es pusie on impedimen os a la ho a de queda con sus compañe os en ho a io ex aescola . Sin emba go, inalmen e, ningún g upo u o p oblemas y odos los alumnos (excep o dos, uno en cada aula) pa icipa on. alumno o alumna. El uso de Google D i e esul ó de g an u ilidad en es a sesión. Desde una cuen a de algún miemb o del g upo se c eó un nue o documen o que a con inuación ue compa ido con el es o de in eg an es; de es a mane a, odos pudie on colabo a de o ma conjun a. 50 Sesión 6: Rep oducción de las g abaciones Obje i os 1. Rep oduci en el aula la no icia de cada uno de los g upos. 2. Comp oba que los compañe os han en endido el episodio del que a aba y hace de o ma conjun a comen a ios sob e qué aspec os son des acables y cuáles es posible mejo a . 3. Comple a un o mula io en iado po la p o eso a en el que se hacen cues iones sob e el ni el de implicación del alumno en el abajo en g upo y qué aspec os del p oyec o p opues o son mejo ables ( e anexo 1). 4. Subi el audio a Twi e con los hash ag #quijo e m y #quijo e2015. Con enidos Audios g abados po el alumnado ( e ejemplo de g abación hecha po el alumnado en el anexo 3). Obse aciones A pesa de que la mayo ía se escuchaba co ec amen e, hubo algunos audios con mala calidad de sonido y e a di ícil en ende lo que se decía. 5.6. E aluación Los c i e ios a pa i de los que se ha e aluado el abajo de los alumnos han sido lo siguien es: - Un 20% de la no a inal depende de las ac i idades ealizadas a lo la go de las sesiones. Se a a de las es p ime as ichas que el alumno debía en ia a a és de la pla a o ma D i e. - O o 20%, de la e aluación según los c i e ios de una úb ica del guion esc i o que si ió de base pa a la g abación de la no icia ( e anexo 2). 51 - Un 40% se co esponde con la e aluación del p oduc o inal (la g abación de la no icia), ambién en unción de los c i e ios ma cados po una úb ica ( e en anexo 2). - Po úl imo, un 20% depende de la ac i ud pe sonal que haya mos ado el alumno de ca a al p oyec o, e aluada igualmen e a a és de un úb ica ( e anexo 2). Como se puede comp oba , son a ios los ámbi os e aluados. 1 Anexo 1 Ma e ial del alumnado Cap u as de: www.quiijo e m.jimdo.com 2 PORTADA 3 10 ACTIVIDAD 2: ¡EMPEZAMOS A LEER! 11 LECTURA 1: HISTORIA DE MARCELA Y GRISÓSTOMO 12 13 14 15 16 LECTURA 2: LAS BODAS DE CAMACHO 17 18 19 26 27 28 29 LECTURA 4: LOS EJÉRCITOS DE OVEJAS 30 31 32 33 LECTURA 5: LOS LEONES DEL REY 34 35 42 ACTIVIDAD 3: Y... ¿CÓMO ES UNA NOTICIA DE RADIO? 43 44 45 ACTIVIDAD FINAL: GRABACIÓN DE LA NOTICIA 46 47 FORMULARIO FINAL ENVIADO AL ALUMNADO: FORMULARIO QUIJOTE FM 1. ¿Qué papel has cumplido en la elabo ación del abajo? ____________________________________________ 2. ¿C ees que has ayudado a que el p oduc o inal sea bueno? o Sí o No 3. Sien es que e has implicado más que el es o, o que odos (o casi odos) habéis pues o de ues a pa e? o Me he implicado más que el es o o Todos (o casi odos) han pues o de su pa e 4. ¿Te ha gus ado el p oyec o? Pun úalo en una escala del 1 al 5 (pa a nada) 1 2 3 4 5 (muchísimo) 5. ¿Qué c ees que se pod ía mejo a ? Cualquie suge encia que haga es buena, me ayuda á a mejo a en el u u o _____________________________________________________ 48 Anexo 2 Rúb icas de e aluación Rúb ica p oduc o inal: Han leído de enidamen e y comp endido el con enido de la a en u a Muy bien Bien Mejo able Insu icien e La no icia es á bien es uc u ada y es cohe en e Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Usan un egis o y ocabula io adecuados Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Cla idad en la dicción Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Han elabo ado un buen guion que les ha se ido de base Muy bien Bien Mejo able Insu icien e O iginalidad en la p esen ación de la no icia Muy bien Bien Mejo able Insu icien e 49 Rúb ica guion: Han o ganizado y es uc u ado de o ma cohe en e el con enido del guion Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Han sido o iginales en el a amien o de la in o mación Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Log an exp esa se adecuadamen e po esc i o Muy bien Bien Mejo able Insu icien e El guion ha cumplido su unción cen al: se i de base a la pos e io g abación de la no icia Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Rúb ica ac i ud: Han o ganizado y es uc u ado de o ma cohe en e el con enido del guion Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Han sido o iginales en el a amien o de la in o mación Muy bien Bien Mejo able Insu icien e Log an exp esa se adecuadamen e po esc i o Muy bien Bien Mejo able Insu icien e El guion ha cumplido su unción cen al: se i de base a la pos e io g abación de la no icia Muy bien Bien Mejo able Insu icien e 50 Anexo 3 Ejemplo de p oyec o ealizado po el alumnado Las bodas de Camacho 51 1. FICHA DE LECTURA Las bodas de Camacho ¿Cómo llegan don Quijo e y Sancho a la boda? Po que les in i an los es udian es y los lab ado es. ¿Quiénes se casan? Basilio y Qui e ia. ¿Po qué Qui e ia se casa con el ico Camacho en luga de con Basilio? Po que es ico. ¿A quién ama ella en ealidad? A Basilio. ¿Cómo consigue Basilio ingi su mue e? Con un ubo de hie o elleno de sang e. Fingiendo que se cla a una espada en e los pulmones. ¿Po qué Camacho se acaba calmando al inal a pesa del engaño? Po que si eía a Qui e ia enamo ada de Basilio, ambién los e ía casados po disposición de los cielos. ¿Qué pe sonajes pa icipan en es a a en u a? Basilio, Camacho, Qui e ia, Don Quijo e, Sancho Panza, los es udian es, los asis en es en la boda y el cu a. ¿Qué papel cumple cada uno? Basilio: El enamo ado de Qui e ia. Camacho: El p ome ido de Qui e ia. Don Quijo e y Sancho Panza: Asis en es en la boda. Los es udian es: In i an a Don Quijo e y Sancho Panza y son asis en es en la boda. El cu a: Les casa. Asis en es en la boda: In i ados. ¿Cuál es el ema cen al? La boda de Basilio y Qui e ia. Di idid el episodio en es pa es. No os ex endáis, hacedlo de o ma b e e Inicio: Don Quijo e y Sancho Panza son in i ados po los es udian es y los lab ado es a la boda, y obse an el ambien e. Desa ollo: Camacho y Qui e ia se an a casa , pe o Basilio hace como que se suicida, engañando a los asis en es de la boda. Desenlace: Al inal, Basilio y Qui e ia log an casa se y Camacho se calma pensando que e a disposición de los cielos.